UN TRAYECTO COTIDIANO

I
-Ya valió madres cabrones, ¡esto es un asalto! Hacía mucho frío afuera en la oscuridad de la calle, eran casi las seis de la mañana, en el interior del vehículo de transporte, el calor de los pasajeros hacía mas llevadero el trayecto y tornaba opacos los vidrios de las ventanas; todos ellos traían ropa abrigadora, bufandas, gorras o rebozos, algunos dormitaban con la cara inclinada hacia el piso y los ojos cerrados; otros, la mayoría, estaban ensimismados en sus propios pensamientos e historias personales, nadie hablaba; la terrible circunstancia que se iniciaba hizo que todo lo que estaba en sus mentes instantáneamente perdiera importancia, al darse cuenta que su día sería dramático y diferente desde ese momento. La docena de pasajeros del microbús saltó en sus asientos y dirigió su vista al de la voz; sus cerebros se alertaron inmediatamente con el grito. Al escuchar la frase, la adrenalina los invadió, se hicieron presentes el silencio y el miedo, así como el presagio de desdicha para todos ellos.

II
JULIAN: Ese día decidió ir a la Universidad para conocer el resultado de su examen de admisión, lo había presentado con enormes esperanzas para poder cursar la carrera de Mecatrónica, ambición que no solamente era de él, sino también de su madre y sus dos hermanas menores, con quienes vivía en la parte alta del Ajusco, en el poblado de San Miguel. Le gustaban las computadoras desde niño y tenía mucha facilidad para entender sus procesos y muchos de sus programas, por no decir, que además, era “una fiera” en los juegos computarizados de guerra y otros de habilidades diversas, su inteligencia y agilidad mental le daban la seguridad del éxito en su prueba de admisión. Hubiera sido mas fácil meterse a internet y averiguar el resultado en el portal de la UNAM, pero quería visitar el campus e imaginar que éste, iba a ser su nueva casa; había conseguido buenos resultados en la prepa y a los diez y ocho años recién cumplidos, estaba convencido de que lo admitirían y formaría parte de ese paisaje muy pronto, dándole una satisfacción enorme a su familia y por supuesto, a él mismo. La noche anterior decidió madrugar al día siguiente, para ir a la UNAM y estrenar los nuevos zapatos tenis que su madre y hermanas le habían comprado para halagarlo por sus buenas calificaciones al terminar sus cursos, quería dar dos vueltas trotando alrededor del circuito universitario, planeaba

no tanto por el trabajo mismo. me hablas en cuanto tengas noticias de tu examen. la sopa de munición y un guisado de salchichas con jitomate y cebolla. también estaban los cuates. EUGENIA: Ya había dejado preparada desde ayer. hasta ese momento era ajeno a su entorno. -No se te olvide el celular.terminar su ejercicio a las ocho aproximadamente y entonces llegar a la rectoría. encima de la joroba de la llanta trasera. las calles casi vacías. una pequeña vivienda por los pedregales al sur de la ciudad. horas. sino por la vida que dejaba en los micros y en el metro. trabajaba como obrera en una fábrica de conservas y alimentos enlatados cerca de lo que fue el toreo. había comprado el día anterior los dos kilos y medio de tortillas que hacían falta y esa tarde cenaría y comería al mismo tiempo con toda la familia. temprano. eligió sentarse junto a la ventanilla del lado derecho. Ella sabía que estaba cansada pero no podía definir una causa . era la encargada de cerrar las cajas con los paquetes o latas y controlar que éstas llegaran a la zona de embarques a través de una banda deslizante sin caerse de ésta. la cuál estaba compuesta por su hija mayor. le dijo su madre desde la cocina. -pa’ que les piquen. huevos cocidos y bastantes chiles toreados. Todos sus días tenía un largo trayecto que recorrer desde su casa. su jornada era extenuante. terminaban ambos su jornada a las seis de la tarde y llegaban juntos como a las ocho. descubrir el resultado de su examen e iniciar sus sueños. de diez y siete años con su bebé de siete meses y su pareja. con su vieja pelota de futbol. tanto los reyes magos como los regalos que se supone que traían. sobre la México-Tacuba. hasta la planta donde laboraba. ojos muy negros y grandes. un joven peón que trabajaba en una obra por Tlalpan. lo que le dibujaba una expresión suave y alegre en su rostro. Por ser de los primeros pasajeros en subirse al Micro. Eugenia de carácter nervioso y difícil sonrisa. ¿ok?. ésta fue el último regalo que los reyes magos les trajeron el año antepasado. oficial de albañilería. No dormitaba. pu’s así les gusta-. generalmente esa posición no le gustaba. que alquilaba para su familia. minutos y segundos de su existencia que no podía recuperar con ningún descanso. sus ojos a través del cristal veían sin ver. dos varones de doce años que siempre tenían hambre y ganas de jugar fuera de la casa. al salir. pero como hacía frío. baja estatura y sobrepeso. elevaba sus fantasías y pensamientos a la altura de las ilusiones. podía recoger sus largas y fuertes piernas hacia el pecho y conservar el calor envolviéndolas con su amplia chamarra verde de las águilas de Filadelfia. ya que la última navidad dejaron de existir. con su marido.

decorado con nubes blancas y lanudas. cuando no lo conseguía se colocaba en la puerta trasera parado hasta conseguir un asiento junto a una ventana. un puesto como vigilante en la entrada de una fábrica. imposible para ella. que lo ayudaran a pasar el examen de tercero. ya que con éste conseguiría una plaza en la policía o el ejercito. lo que siempre era la parte mas odiada de su trabajo. Cuando las circunstancias lo obligaban. tal vez era la pobreza. su vientre mostraba muy . las películas de Pedro Infante. prefería renunciar o evadir de alguna manera su labor. en las fondas prefería comer parado en la banqueta a estar dentro de un local con mas de dos paredes. solitario y no muy amiguero.precisa. que sus rutinas diarias eran mas una reacción obligada que un motivo o razón de existir. se veía a sí misma. sabía que era claustrofóbico. hacer reportes de todo eso con buena letra. a los 48 años. prefería dejar pasar varias unidades hasta que llegara una con menos gente y cristales grandes. Se consideraba a si mismo como romántico. pedir y entregar remisiones. el sonido de las olas y el cielo eternamente azul. se dirigió al baño. al terminar el segundo de secundaria dejó de estudiar y consiguió con sus cuates. le gustaban las canciones de José Alfredo. de noche le gustaba ver las estrellas y la luna desde su cama. tal vez era su falta de alegrías reales y la inercia circular que no la llevaba a ninguna parte. así como gafetes a los visitantes para finalmente. siempre le gustaron las armas. creaba en su mente los colores del agua y fantaseaba con su sabor salado. ESTEBAN: A las cinco de la mañana se levantó. le disgustaban los lugares techados y las oficinas sin ventanas. por ello. su mente se entretenía pensando lo padre que sería tener vacaciones en una playa. los partidos del Cruz azul con un par de caguamas y abundantes frituras. cuando había. siempre iba solo al Grito las noches de 15 de Septiembre y se deleitaba los días de descanso viendo. nunca se hubiera imaginado tras un escritorio como burócrata. se daba cuenta desde hacía tiempo. descalza sobre la arena mirando un horizonte recto. disfrutaba los tacos al pastor y los tamales. pero presto a la reacción cuando era necesario. hasta que podía trabajar al aire libre. tenía que sentarse en los micros junto a una ventanilla. necesitaba el certificado. ella no conocía el mar y lo imaginaba como parte del cielo. lejano y placido. vio reflejada su cara en el espejo y notó que cada vez aparecían mas canas en su cabeza. tenía que abrir y cerrar el portón. controlar la entrada y salida de trailers. a sus compañeros de trabajo les parecía algo huraño y frecuentemente malhumorado. su vivienda era una recamara con una ventana sin cortinas. en una secundaria abierta. la acción y la vida al aire libre. Hasta el momento de escuchar al asaltante. sabía que no podría cambiar gran cosa su existencia. sin embargo. había perdido varios empleos por ello y finalmente obtuvo uno como guardia de la Policía Bancaria e Industrial.

en cuanto alguna mujer lo conocía lo suficiente y sabía de sus preferencias lo dejaba. un sujeto chaparro.gráficamente los resultados. al que los alce me lo voy a quebrar ¿Entendido? Que a nadie se le ocurra hacer una pendejada. para ser saqueadas por otro de los rateros. su atuendo era una gruesa chamarra de lona negra. sin negarse a sus regalos y atenciones. las mujeres lloraban y abrían nerviosamente sus bolsas. que no hablaba. las quiero ver. sacaban apresuradamente objetos y dinero de sus bolsillos. una vecina del edificio donde vivía. a pesar de proponerle matrimonio al menos en dos ocasiones a Luciana. no obstante. no le agradaba el ejercicio. no podía. oculta debajo de su ropa. sus amores fueron efímeros y en muchas ocasiones pagados. mas por el sol que por sus genes. quienes presos del miedo. lo haría sin pensar. no quiero matar a nadie. Esteban era corpulento y alto. el mas alto de su grupo. III -¡A todos les quiero ver las manos! Vayan sacando la lana que traigan ¡toda. hoy tienen suerte. el amor de su vida. éste . jeans holgados y una pistola que blandía agresivamente mientras apuntaba con la mano izquierda hacia los pasajeros. Sentado hasta atrás del microbús cerca de la puerta trasera. dormitaba ligeramente cuando escuchó un grito. fuera de su trabajo cargaba siempre su pistola. me lo voy a chingar. güero. ya que lo consideraba parte de su personalidad. saquen los celulares y relojes. ¡órale! al que no quiera soltarla le voy a soltar un plomazo. a los lados se le notaba su largo pelo castaño. No se había casado. decoraba su rostro con un bigote bien recortado que lucía muy negro gracias a Clairol. pero decía que si se veía obligado. nunca lo logró y no hacia mucho esfuerzo por ello. cubría su cabeza con una gorra de beisbol hasta la frente. en el rincón del fondo. ya es mía! Pero rapidito. portaba su uniforme con modesta prestancia. El asaltante que con ademanes y gritos los amenazaba. quien quiera ponerse muy girito. creía que le daba mala suerte. No tenía suerte en el amor. y deseaba no hacerlo jamás. el era su uniforme y su piel era esa tela azul con botones metálicos. ya le habían llamado la atención en la corporación para que bajara de peso. Al inicio del robo. quien solo le daba evasivas. pongan sus cosas sobre las rodillas. era un sujeto alto y delgado. bajen la cabeza y los ojos. no miren. abrió los ojos y se llevó de inmediato su mano derecha a la cintura. nunca la había disparado contra nadie. no se pintaba el pelo. se daban cuenta de que nunca podrían tener la intimidad ni la seguridad suficiente con un compañero así. un revolver 38 que compró para defenderse en su juventud de los riesgos de la colonia donde vivía entonces. muy moreno. muévanse que no tengo su tiempo.

En cuando tenía dinero lo gastaba de inmediato en alcohol y mujeres. su aspecto era extremadamente atemorizante. más alto que El Chocolate y de piel clara. producto del maltrato durante su infancia y los seis meses que . solo vivirla y gozar el momento presente. poco después. sus temperamentos eran muy fuertes. era violento e irascible. la ponía debajo de la mesa para rescatarla en cuanto terminaba. Tenía buena estampa. El Chicles. real o imaginaria. zurdo. pero tuvieron muchos otros. éste. Con frecuencia decía: -Lo que mas me gusta de esta pinche vida. creía firmemente que ambas lo protegerían en sus andanzas. Cerca de la puerta delantera. le servían como refugio para despegar hacia un mundo de ensueños y perderse en su cielo particular. que combinaba con cocaína tachas o lo que consiguiera. más claros. se mandó tatuar en los brazos a la santa muerte en el derecho y a la guadalupana en el izquierdo. era más fuerte y corpulento. así le decían porque siempre traía en su boca. El Chocolate. de manos largas. mientras tomaba de la marimba el dinero del cobro de los pasajes y lo colocaba en una mochila colgada al pecho. muy moreno. casi siempre con resultados desafortunados para los dos. lo que revelaba un origen paterno distinto al de su hermano. como en las malas. casi verdes estaban bordeados con una línea negra. donde resaltaban unos gruesos labios. IV EL CHICLES Y EL CHOCOLATE Los dos hermanos nunca conocieron a sus verdaderos padres. su medio hermano. solo se la quitaba para comer. para eso “trabajo” ¿o no? Ese era su único plan de vida. pero de manera distinta. tanto en las buenas. carisma y era generoso en exceso con sus acompañantes femeninas en turno. de cara redonda.empuñaba un enorme revolver. con evidente torpeza lo incrusto en su cintura bajo una gruesa sudadera. goma de mascar. usaba piercings de arracada en cada oreja. además de una pequeña esfera incrustada en la mitad de la lengua. con ojos similares a los de un gato. el contacto con la afilada cuchilla ya le había sangrado la piel al conductor. fuerte. sus pequeños y hundidos ojos mostraban odio y resentimiento. saltaba para agredir a la menor provocación. aterrorizado no presentó la menor resistencia. en la figura de diversos compañeros que acompañaron a su madre durante su agitada vida. se ubicó un tercer delincuente con una enorme navaja de muelle que había colocado en el cuello del chofer. acostumbraba usar el pelo casi a rape. son las viejas y “el perico”. al que había obligado desde el inicio del asalto a continuar la marcha despacio y a apagar las luces. las dos cosas me enloquecen. sus iris. para recolectar el botín que colocaba en una bolsa de plástico negra.

buscó al Chicles y descubrió que el negocio de los coches usados era venderlos a un solo cliente apalabrado previamente. pero era chaparro. por eso casi no abría la boca. y robo de automóviles con violencia. EL GÜERO Cuando abandonó su pueblo en Jalisco para venir a la capital. pero cuando lo hacía.bien divertidos. entre ellos había lealtad. no le gustaba usar armas de fuego. a pesar de sus diferencias. si era suficientemente listo. El Chicles le estaba “dando el avión”. se entendían solo con mirarse a los ojos mutuamente. que se agudizaba cuando estaba tenso o nervioso. de donde salió por falta de pruebas. un poco gordo y anodino.lo mantuvieron en el tutelar de menores. por eso. meditaba antes de reaccionar. a los 23 años había aprendido demasiado de la vida y de como sacarle provecho. para trabajar con él. desde asaltos en pandilla a comercios y personas. prefería usar su navaja. como se dice. a ver que le conseguía. eran rápidos. que lo visitara. tal vez podían trabajar juntos en su negocio de compraventa de coches usados. era un producto típico de la cultura del crimen urbano de nuestros días. afecto y la evidente necesidad de protección mutua. al que le decían El Chicles. Ya en dos ocasiones había disparado contra víctimas que se resistieron al despojo de sus vehículos. su lenguaje era muy personal. no necesitaban de palabras para saber lo que querían decirse. Al llegar a la ciudad. -por así decirlo. Los hermanos “trabajaban” juntos desde muy jóvenes. las dos fallecieron al instante. atropellaba las palabras debido a su tartamudez. en actividades delictivas. tenía ojos como los de él. su carrera profesional. acababa con el cuadro de forma por demás violenta. la que manejaba con la maestría de quien ensaya sus movimientos una y otra vez. éste a regañadientes le dijo: -Que si quería.consistía en un sinnúmero de actividades como delincuente. en donde colocaba a su espalda una escuadra automática de 9 mm siempre oculta bajo una chamarra de piel negra. en el bolsillo derecho. violaciones por pura diversión. cuando lo localizó y habló con él por teléfono. así como un año en el reclusorio preventivo. ¡pero después . -según él. secreto y siempre incomprensible para los demás. le costó trabajo encontrarlo. había buscado urgentemente a su primo. complementándose a la perfección. que era lo que mas le gustaba. El Güero era un primo lejano. su navaja. No era tan explosivo como su carnal. productivos y sobre todo. Su atuendo casi siempre era una camiseta blanca y pantalones holgados sostenidos por un cinto de carnaza. el Güero tenía la ilusión de ganar “mucha lana”. solamente lo hacía para decir lo indispensable.

conocer y utilizar las vías de escape. o te lo explico otra vez? -sssi. ya que quería impresionar a los hermanos con “sus huevos” y ganar muchos billetes. así como lo mas importante. molestia. el chocolate le reclamaba constantemente su torpeza: -Fíjate chaparro pendejo. -Bueno. el Güero decidió alquilar un arma a un amigo del chocolate. pues lo estaba buscando la policía del Estado. una 22 ó una 25. según él. tienes que apuntarles y si es necesario soltarles un cachazo en la oreja a los que se pongan al brinco. el chicles le insistió a su hermano. todo el guión. no se acomodaba al empuñar el arma. Se reunió con su primo con evidente disgusto del chocolate. . ya que “estaba aprendiendo”. quien no notaba el resentimiento creciente del Güero hacia él. el tenía. dijo el chocolate. ni modo. pero este pendejo ya tiene esa. debiste alquilar otra mas chica. ya ya ya ennn entendí! El Chicles agregó: -La pistola que escogiste esta muy grande y pesada no es fácil moverla. el recién llegado también era blanco. a su vez antecedentes en su estado. por doscientos pesos a la semana consiguió un impresionante revolver 357 magnum de más de un Kg. al primo le tocaría una cuarta parte de lo obtenido. no le alcanzó su dinero para llenar el cilindro. es decir. le sueltas el plomo. Su aprendizaje no fue fácil. e incluso ensayaron sus parlamentos. pero trataba de ocultarla. sus pequeñas y gordas manos apenas rodeaban la cacha. al que no le cayó nada bien. si. un acento ridículo y una pinche manera de repetir todo el tiempo las palabras. acordaron el reparto de las ganancias. si. si se alborota alguno. por eso tuvo que venir a la Capital con cierta prisa. la pistola asustaba. por supuesto. se sentía súper poderoso e invulnerable tras esa pieza de metal. Para trabajar con su primo. no muevas la pistola de un lado al otro a lo loco. no ignoraba que su inexperiencia podía ser un riesgo para los tres a la hora de tener acción. que podían trabajar juntos los micros. desde que desapareció con la nómina de la empresa donde trabajaba como auxiliar de contabilidad y mensajero. con eso generalmente se aplacan. ¿entendiste güey. de peso y solamente cuatro cartuchos. lo que le causó en cierta forma.de robarlos! se dio cuenta que su “negocio” no era precisamente de compraventa. además de tener. tampoco se sorprendió mayormente. cuando lo lograra se iría por su cuenta. roles y movimientos. Los hermanos lo instruyeron en la logística del asalto.

no te la vaya a apañar un pasajero. les vas quitando sus cosas. uno de ellos era Eugenia. nunca olvidó el incidente. a quien el chofer vio de reojo. a la siguiente. con las dos manos. La mayor parte de los capitalinos. de bajo perfil. luego los relojes y lo demás. vas a ver que se ponen quietecitos. No imaginaba que fuera tan difícil y arriesgada esa actividad. donde se presentaban a menudo incidentes como el de esa madrugada. solo por que lo miro fugazmente a la cara. consideró que las cosas saldrían bien a la madrugada siguiente cuando los tres trabajarían juntos por primera vez. arrellanado en el rincón para no estorbar y dormitar un rato sin que lo molestaran. al subir observó a un joven que iba cubierto hasta las piernas con una voluminosa chamarra verde. prevenidos y en cierta forma acostumbrados a la violencia personal o ajena. añadió el Chicles. sus relojes y atuendos son modestos. abusado con el que te vea a los ojos. el Güero y otros pasajeros. rapidito. cuando yo grite. pero después del “pericazo” que le convidó el chicles. su mente se serenó. no traen ni poco ni mucho. le llamó la atención su atuendo. como acostumbraba. o la eventual ambición de un ladrón sin provocar su ira. sacó su navaja y le cortó la mejilla que sangró profusamente.-La sacas al empezar el desmadre. la sacas y le apuntas. sus celulares son generalmente de tarjeta. los celulares. los vas viendo a todos. lo había visto entonces golpear con la cacha de su escuadra a un joven con una saña innecesaria. si tienes los huevos suficientes. primero el dinero. Momentos antes había subido Esteban. Un par de paradas antes se subió el Chicles. a pesar de ello. mientras llegaba a la base donde transbordaría al metro. se sentó frente a la puerta trasera. en ese momento creyó que esa sería su profesión a corto plazo. ¿está claro? nosotros te cubrimos. luego te la guardas bajo la sudadera que traes. V La ruta del Microbús partía del las colonias cercanas al Ajusco. VI El grito que anunciaba el asalto despejó de inmediato la mente de Esteban y de Julián. el último tramo que recorría el vehículo era una larga cuadra despoblada de mas de trescientos metros.rara vez traen mas dinero del que vayan a disponer ese día. sólo lo suficiente para satisfacer sus necesidades. muy tarde se percató de que hacía unos meses también ese sujeto había asaltado su Micro. trató de adivinar donde lo había visto antes. cuidas tu espalda. subió el Chocolate. a Eugenia y a los demás pasajeros los alertó y les infundió terror. con dirección a la “Terminal Universidad” del Metro. que todos la vean. -a sabiendas. quien se dirigía a la Fábrica donde trabajaba. el despojo de sus pertenencias es .

una enorme humillación. se colocó el Güero con su enorme arma sujeta con las dos manos. una violación a su integridad como seres humanos y el saqueo injusto de su modesto patrimonio. respiraba bocanadas de aire frío con la boca abierta. empezó a despojarse de sus prendas. Esteban ya no disparó. excitado corrió a toda velocidad hacia el otro lado del camellón para perderse. soltó su pistola. avanzaría para responderle. que cayó al piso a los pies de Eugenia. en ese momento se escucho un estruendo en la parte posterior del Micro. de inmediato. a pesar de ello. no sabía que lo había abatido. en un acto incomprensible para una mujer. Solo Esteban el guardia de seguridad no acató las órdenes. vio sus zapatos tenis. quien afortunadamente ya había ocultado el enorme revolver que llevaba. -Ttutu eeel chavo de la chachamarra. se veían nuevos. estaba agitado. . con el pie se la acercó y la recogió. el chocolate se ubicó junto al conductor. por eso huyó. ya le había colocado la navaja en el cuello. sacó su pistola y casi a quemarropa disparó a la cara del ladrón de la puerta. ¡quiquítatela! El delincuente en el pasillo le ordenó al joven de la chamarra verde que se la quitara. desde ahí. nadie lo seguía. pensó que el tipo de atrás. con maldiciones y mentadas de madre tomó el mando de las acciones. el proyectil se incrustó y enrojeció de inmediato uno de sus ojos de gato. ya que no sabría como utilizarla. le dio en el cuello y en el pecho. casi de inmediato una bocanada de sangre y goma de mascar salió de su boca. no se dio cuenta de que perdió la navaja. que no tenía propósito alguno. involuntario. Cumpliendo las órdenes del líder de los delincuentes. a la mitad del pasillo. los pasajeros sacaron nerviosamente. el guardia de seguridad se descuidó una fracción de segundo. se le apreciaba una escuadra automática en la cintura bajo la camiseta. mandó también que se los quitara. dio un par de pasos en el pasillo y se desplomó también. el chocolate reaccionó de inmediato. sus valores y los dispusieron para ser tomados por el sujeto chaparro del pasillo. al que le disparó. se podría ver como una escena ridícula. éste alzó el brazo para apuntar al atacante. Apresuradamente el Chocolate bajó del vehículo todavía con su arma en la mano. se inició el saqueo.siempre. ya que ésta le había gustado. si no fuera por lo dramático del momento. cayó inerte en el rellano de la puerta como fardo. al desplomarse. quien sin pensar. en un acto instintivo. El joven sin mostrar temor. de pie. tomó de la cintura su escuadra y a su vez disparó contra Esteban. El Chicles se había apoderado de la puerta trasera. pero el ladrón ya le había ordenado al chofer que se detuviera y abriera la puerta.

el resultado de su examen lo sabría tal vez mañana. al oír el disparo agachó la cabeza y se colocó entre los asientos. Se calzó nuevamente sus zapatos tenis nuevos y esperó entonces a que llegaran las unidades de auxilio. -¿Te pasó algo? Te oigo raro ¿Qué te pasó?. un segundo después de que los asaltantes abandonaron el vehículo. le dijo que se calmara. impulsivamente llamó después a su madre. jadeando. tocándose el cuerpo se dio cuenta de que nada le había pasado. no se acercó al herido. bajo inmediatamente en cuanto pudo del micro y salió corriendo a la terminal del metro. soy Julián. Eugenia ocultó en su bolsa el arma del malhechor. salvo el ardor producido en la herida. tenía la esperanza de que no la regresaran o le descontaran el día. todavía no llego a la UNAM.A la mitad del pasillo. ya faltaba poco para llegar. -Mama. corriendo despavoridos por las calles vacías después de recuperar algunas de sus cosas. el Güero. desconcertado pensó que los balazos se los disparaban a él. . de todas formas ya sabía donde encontrarlo. huyó corriendo tras su cómplice. estoy bien. Julián pensó por un momento en abandonar también el micro. su camisa estaba completamente manchada con su propia sangre. consiguió. pero al ver al guardia en el piso decidió quedarse y tratar de ayudarlo. repitió la frase. bajo de su vehículo y esperó. ¡estaba milagrosamente ileso! de inmediato bajó del vehículo. colocado en medio del fuego. mamá. pero creo que llegaré tarde a la casa. de todas formas. al hacerlo. pero no le dio alcance. los demás pasajeros hicieron lo mismo. el efecto contrario. recogió el celular del suelo y llamó a los teléfonos de emergencia para pedir una ambulancia y avisar a la policía. poco a poco redujo su paso y pensó mas fríamente lo que sucedió. al principio no sabía que hacer con ella. tal vez no llegaría tan tarde a su trabajo. en medio de la excitación no sentía dolor alguno.No me pasó nada. no quería preocupar demasiado a su madre. lo menos que podía hacer era actuar como buen ciudadano y universitario al declarar lo que había vivido. por supuesto. a pesar de lo sucedido. enseguida buscó el botiquín y empapó una gasa con alcohol y se lo aplicó al cuello. al llegar a la terminal se subió al último vagón. Esteban cayó frente a él. VII Julián. no podría olvidarlo jamás. Colgó el celular y lo apagó. te hablo después. quedó por un breve instante en shock. El conductor también se comunico con su base para reportar el incidente. pero estoy bien. ¡dime! ¿Estás bien? . el botín se cayó de la bolsa que llevaba. todavía respiraba. solo perdí la chamarra. se quitó su chamarra de las águilas de Filadelfia y la colocó bajo la cabeza de Esteban.

y sus palabras engañosas. que no iría. pero ella no lo había invitado a su fiesta. hago siempre lo que quiero -y mi palabra es la Ley. Poco a poco. ¡se la vendería a su compadre! con eso tal vez les comprara una nueva pelota de futbol a los cuates y les alcanzara esa semana para cenar otra cosa que salchichas. lo calmó. La imagen tenía música.. sus ojos parpadeaban y miraban fijamente el círculo blanco. las imágenes de su amada y la canción se fueron apagando. ya se había movido y ocultado en el horizonte. el muchacho de la chamarra verde lo volteó con la cara hacia arriba. finalmente aparecía una leve sonrisa. su cara empapada en lágrimas y tristeza reflejaba la desesperación de no saber que sería de su vida en adelante. IX El Chocolate corrió por diferentes calles.alcanzó lugar sentada. de pronto. un dolor infinito en el pecho y mucho frío.y así te vas a quedar… -Con dinero y sin dinero. muy despacito. agotado.. ya sin parpadear. en su rostro. pero ésta. a través de la ventanilla alcanzaba a ver la Luna.llorar y llorar) -Dirás que no me quisiste. sus ojos empezaron a rebelarse. de todas formas pensó con dolor. tomó una decisión. VIII Esteban cayó boca abajo. pensándolo bien. le puso algo bajo la cabeza para que no le lastimara la lámina del piso. Al partir el convoy dejaba atrás esos pensamientos y regresaba el mar a su imaginación. a lo lejos se escuchaban sirenas de ambulancia o policía. que invadía osada la luz del amanecer junto a algunas atrevidas estrellas. no recordaba haber llorado antes. solo sin su hermano. en su mente escuchaba a José Alfredo: -Yo se bien que estoy afuera -pero el día que yo me muera -Vas a llorar y llorar -(llorar y llorar……. se sentó a descansar un momento en una banqueta. el siguiente sábado sería su cumpleaños. sentía la humedad y el calor de la sangre en su cuello. En esos momentos se acordó de Luciana. sus ojos. -Pero vas a estar muy triste . los ojos de Esteban seguían mirando fijamente a la luna. . ¡le haría tanta falta! pensó que ya no sabría que hacer en su futuro nunca más. su sonrisa. su cuerpo.

ni siquiera sabes escoger una pistola. su resentimiento y odio por él. -Yoyoyo. por tu culpa ¡por tu culpa! me mataron a mi hermano. tomó entonces su escuadra. pero antes te voy a cortar los huevos. con ira incontenible se acercó. tútu eres el imbécil que tetenías que cucubrirlo. no solo por lo acontecido. lo que le llevo mucho tiempo. . hasta que apareciste. eres un absoluto bueno para nada. le enrojecieron la cara. eres un inútil. buscó su navaja para cumplir su amenaza. no podría continuar soportando el dolor de ser tan insignificante. seguramente le diste lástima por chaparro. Maldito cabrón. al Güero le salieron lágrimas de sus ojos. pero no la encontró. por eso te andan buscando. -Mi hermano y yo trabajábamos muy a gusto. De esta violenta forma. mas por el odio y la humillación. que por lo que hacía. sino porque comprendió al mismo tiempo el fracaso. pero lo lastimaba profundamente. el Güero ya le apuntaba con su arma. Se alejó unos pasos. el impacto lo tiró al piso y desparramó parte de la humanidad del Chocolate por toda la habitación. ¿Por qué tenías que decirlo…? Extrañamente hablaba sin tartamudear. un cuarto de azotea. -¿Cócomo lolo iba aaa ver? si esestaba quitándole aaa la gente sus cosas. que no viste al grandote de atrás cuando sacó la pistola. se miró las manos y la ropa ensangrentadas. el enemigo cayó de bruces. te voy a matar. el Chocolate al terminar de decirlo. por si lo seguían. ¿Popor quequé? -Pinche güero pendejo. llegó finalmente a su guarida. abrió la puerta y se encontró de frente con el Güero que ya lo esperaba. pendejo y simplón. le disparó y le atinó a la santa muerte.Tomó después varios transportes para perderse. le levantó la cabeza. no esperó. vio la escena. -Maldito chaparro pendejo. ¿Ya te diste cuenta? El Güero sabía que todo lo que le decía su cómplice era verdad. no sirves para nada. nunca imaginó que sus sueños acabarían tan pronto. la falta de significado y propósito de su existencia errática e inútil. esto no se va a quedar así. disparó una segunda vez al pecho. entendió de un solo golpe la carencia de sentido que tenía su vida. gordo. temblaba. en ese instante se dio cuenta de la magnitud de los hechos. maldita sea la hora en que al Chicles se le ocurrió meterte. Además de lo que le dijo el Chocolate. mucho menos agarrarla. eres un absoluto fracaso. siempre supo que tenía mala suerte en todo. colocó el cañón en su frente y disparó a quemarropa. -¿Qué hice? ¿Por que me obligaste?. así como su pequeñez como hombre.

tomó entonces la 357. Sus gordas manos sujetaban el arma con torpeza y lo obligaron a jalar el gatillo con el pulgar. ENRIQUE RODRIGUEZ AVILA OCTUBRE 2010 . Cuando se disipó el olor a pólvora y se acalló el estallido del revolver. varias grapas de cocaína y las armas. no hubo desperdicios.Sin pensarlo más. quedaron en el piso los cuerpos inertes de ambos. en el suelo. nadie los recordaría. abrazó con sus labios la boca fría e indiferente del cañón. sus vidas fueron efímeras e improductivas. los cuatro cartuchos que compró el Güero se aprovecharon íntegramente. infinidad de posters de mujeres desnudas que había pegado el Chicles. en los muros quedaron como testigos.