2.

Estadios de desarrollo según Freud
. Analizamos, fálica, de latencia ahora. las clásicas fases freudianas una situación oral, anal, típica en y genital. D(~stacamos

de la succión y la de masticación.

que darán lugar a las caracteadulta.

rísticas orales, típicas de la personalidad

:J

2.1.1. Situación alimentaría
la situación alimentaria representa el prototipo de las diversas escenas que el niño vive en el primer año de vida. A través de el/a, inicia su primer contacto con el mundo externo y ~¡a Clo.sólo I.os ali~§"QlJ.e le permiten sobrevivir, sino tarpbién.JQ§ . erimeros ~.CJPtacto~I.§i~p~.y~ie.st!y.º,§, q,ue marcan s.liB.dmera ~s~~ctura deja g~sona!l2§~):.CQodk:i.o.@[ ra~fiJfúias relaciones ~erpersonale.s...'iJ0~i§.!es. No hay que reducir la importancia de esta íase a los aspectos orales; hay que enmarcar las prácticas de la nutrición dentro de una óptica más amplia que comprenda todos ¡os cuidados prestados al niño y tenga presente el contex· to en que se ofrecen (Lidz, 1973). §.l®o,..9ur~mte __ eLmomento de la m¿!ricién, no busca sólo' una respuesta para satisfacer sus net:esida8¡;sdeharn.Q[~ sino que, mediante el contacto con la fiºura·~tema. experimen- ! t.9._~n~ª~iOD~$g)rpóreas aqradables o de~graciab'es que le ' ·Pt:~Jt!;!D._ a,¡jq.uirirun sentimiento de -:or1Íiailú'6-de insáÜsíace.ón. En este sentido. no es tan frnportante el modo de ser alimentado, al pecho o al biberón, cuanto la situación alimentaria creada, que ofrece al niño la oosibiiidad de sentirse cómodo. de explorar el cuerpo de la figura materna y de 'terse rodeado y protegido los cuidados matemos. por

cada una, de eilas, sus características

en el adulto y algunas exi-

gencias de su desarrollo. Tenemos presente elementos, oírecldos por psicoanalis¡as, que nos parecen válidos y. coherentes con n~stro enfoque de la teoria freudiana. . La libido. energía instintiva sexual, como íueQte d~ Rlac§[. se fS9nf.§:9J~-:sIíS§,§.i'y~gt,~n.Jª~.n I.as diversas zonas corpóreas. qlj.e;. impregnadas por la libido, se convierten. en erógenas. Los esta~ .. , •••'';;'¡' .; .. '-•• ~.,.""""",.>'.;~-,,,,., ..."-""'~""'''''' .." ' Olas evolutivos tienen como fundamento el desplazamiento de la libido a través de las diversas lOnas del cuerpo. Las tres prime;"~~~i~ '''oo,l;'~''''''''''' .,-,,,,, ••• ;",.",.;:,.,:.:"""";'_.1,..~
~ ~~ •••.,; , •• , •••.••.•• ,. __ ~", •.-"._,..-, •••, __ ",~.,,".,,_~.,, .. o", ",~ .... ,,, '" ...,_,~~.~ .. ' •.

t»~';o4,

ras íases, que preceden la última, la genital, se llaman pregenitales; la fase de latencia representa un momentb de aparente calma, no hace referencia a ninguna zona corpórea. Después de este momento de calma. de control o de respeto de las exigencias sociales, se reactivala libido y la persona maduración hasta llegar a la fase genital. camina hacia la

L~

.

2. 1. Fase oral: aproximadamente
El nacimiento,

de O a 12 meses
días, a pesar de las con-

'incluso en nuestros

quistas científicas y tecnológicas. representa un momento crítiea no sólo para no morir en el seno materno, sino también para Comenzar a vivir en un mundo. autónomo. separado de la ma"taumático ante la dificultad de el nacimiento ~re. El psicoanálisis presenta afrontar el ambiente externo. El como un suceso wiiño, frenle al temor de verse solo en su reducido circulo famiU:ar, experimenta una angustia. que es el prototipo de la ansie-

Lo mismo puede aplicarse a la práctica del destete. Las frustraciones experimentadas en este momento, con las fijaciones y regresiones a que pueden dar lugar, se relacionan más con el modo de realizarlo que con el hecho en sí mismo. El niño puede , intentar resolver las frustraciones descargando su erergía me- : diante el proceso primario, es decir, obteniendo una satisfacción de tipo aJucinador. Puede, por e¡emplo, imaginar el pecho deseado o desplazar su deseo y chuoarse ei dedo, obteniendo una satisfaéción parcial de la pulsión originaria (Miller. 1983). ;/ La situación creaca entre la figura materna y el niño favorec.9 ~I nacimiento de sentimientos de seguridad o inseguridad. El niño puede adquirir un sentimiento de bienestar que le llevará a buscar satisfacciones a sus necesidades '0, por el contrario. cerrarse por el hecho de que sus peticiones no obtienen ia respuesta oportuna. Las frustraCIones experimentadas, en el segundo caso. dan lugar a comportamientos agresivos .que ndicionan las íeiaCiones sociales oosteriores. 171

-i83). ~ad q.ue experimentará
1

duranrE! todo el resto de su vida (Miller, El niño, incluso antes de su nacimiento, tiene contacto con el
.1

a~biente a través de lodo su cuerpo. Ape;nas ha nacido, la boca ~~ conviene en la zona pnvilegiada para relacionarse con el ambleme extemo y para satisfacer sus necesidades primarias~

la

l~na.S)ral se convierte en lugar de doior y de frustración, cuando succión Dar una parte. '/ el morder-masticar. Jor otra. no satis2decuadamenre las necesidades de tipo biológico, es dehambre y la sed. Podemos distinguir así dos subfases la

~cen

e~;r,el

~o
I

,,..

La superación

de esta fase condiciona el desarrollo de la fase

siguiente.

o

Escupir

.2..1.2. Caracteristicas I

orales de /a personalidad

8 vómito espontáneo de los niños, como respuesta a las constricciones sufridas durante la nutrición, puede aparecer en el período evolutivo como una tendencia que puede ir desde la necesidad de exponer cuanto se tiene dentro, sin que haya habido asimilación alguna precedente, a refutar casi automáticamente las propeJestas hechas por los demás, sin que apenas se haya considerado su utilidad para la propia vida.

psicoanálisis propone, unidos a las actividades de la fase :oráJ, dos posibles tipos de caracteres que son el oral ¡ncorporati-

8

va. y el oral agresivo. El primero se relaciona con las áctividades de chupar y tragar o escupir, si la sensación es desagradable; el :~gundo,con el morder y masticar. Miller (1983) sugIere cinco modalidades o actividades pro~pias de la fase oral, que son asumir, tener, morder, escupir y cs. rrar. Cada una de ellas puede dejar su marca en la personalidad
:adulta Una experiencia infantil de indulgencia o de frustración . en la satisfacción de las necesidades primarias. lleva a una acti¡.tud y a una estructura de la personalidad diferentes; se pueden predecir actitudes de optimismo. en el primer caso y actitudes ~de hostilidad y resentimiento hacia los demás. en el segundo i (Udz. 1973) ..-

O

C~rrar·
8 comportamiento infantil de cerrar la boca para no comer el

alimento ¡ndeseado. puede reflejarse en la tendencia posterior que va desde la cerrazón en si mismo a la negación de lo que es propuesto por los demás antes de probarlo, es decir, ames de ver si puede ser asimilado y asumido en los propios esquemas personajes. Estas caraeteristicas se manifiestan con tonalidades e intensidad diversas: por ejemplo. actividades como el fumar, el alcoholismo. la droga y el mismo morderse las uñas tienen una gama muy amplía de posibles significados. relaoonadas con deficiencias de personalidad de muy diverso porte. . Evitando una visión exclusivista y determlnista. lo expuesto puede ser una ayuda para acercarse de manera mas aprooiada a la oersona concreta: ofrece la posibilidad de un anali::;i::; posterior ee la slluaclon ae ia aue ei c:::moortamlento ouede 5er sola· mente una oane externa y aoareme. SInIOma oe una rcalldao v ee una proolematica personal mas oroiunaa .

:J

Asumir'·

La adecuada satisfacción de. esta actividad puede dejar su huella en los comportamientos postenores'Y hasta en la edad ,multa ?or eiemolo: aesde el aorenaer o adquirir conocimienros o coaer n2sr2 la identificación con 125 Dersonas ·sl9f11ficanvas o de presagIO. como forma de asumIr el moao ae sennr. pensar o acruar ae lOSdemas.

.:") Tener ."
El deseo de poseer puede encontrarse en las etaoas sucesivas como necesidad de afirmación en la relación con los demás o como miedo de perder lo que se posee. E.xDresiones típicas de esta -caracteristica de la personalidad pueden ser tanto la resolución y deter:Tlinación al tomar decisiones. como la obstinación en mantenerJas:

2.1.3. Exigenaias de desarrollo
Recordamos la importancia de la fase oral y de los primeros meses de la vida del niña para iniciar la expenencia de autono· mia de manera satisfactoria. La reiacíón con la figura matema es fundamental para la subsistencia del niño, para su inserción en el aliloiente social y para sentar los fundamentos de su personali· dad. La dependencia afectiva del niño. como signo de coníianza total en la figura materna. constituye el núcleo central de los desarrollos sucesivos. La:figura m2Iema debe tener en cuenta lo que hemos eXDuesto ee modo que se evite tamo una comunicación VIciada como la explotación del niño. conSiderado un oojeto que satisiace las necesidades de la tamilia.

D

Morder

Las ¡nsatisfacclones expenmemacias a ntvel infantij pueden manifes¡arse en el comoortamiento destructivo o en-actividades socialmente mas aceocadas que pueoen Ir oesde un lenguaJe agresivo. msmo. mordaz. haSLélformas reñnadas de sarcasmo y de o-

172

173

::¿.2.Fase anal: ap-roximadamente

de 1 a 3 años

La fa~e anal comienza a tener su importancia alrededor del : segundo año de vida, aun cuando continúan estando presentes las necesidades orales. El niño, a través del proceso de eliminación, descarga la tensión debida a los residuos de alimento acui mulados en el intestino, obteniendo un placer, aunque no sea más que por ElI alivio alcanzado. Este proceso natural se realiza ! sin ingerencias extemas, familiares o sociales durante los primeros meses de vida. A un cierto punto, las presiones extemas, por
! lo general las prescripciones parentales, se convierten en una re-

acepte intrínsecamente al hijo, y éste, que hace de su obstinación en no evacuar, cuando y donde quiere la madre, una manera inconsciente de vengarse de las exigencias absurdas a que está sometido. En este caso, el conflicto y el posible trauma que pueden crearse son la consecuencia de una educación equivocada por parte de las figuras paren tales. Esta situación de conflicto esconde otra mucho más profunda que nace de la aversión al niño, que puede convertirse en una víctima del entomo familiar. La excesiva erotización de la zona anal sigue a un prematuro interés de la figura matema por los problemas de limpieza. Las fijaciones a nivel anal son, con frecuencia. reflejo de la excesiva preocupación de limpieza por parte de los padres (Udz, 1973). Sears insiste sobre la importancia de la fonmación de los padres para desempeñar con eficiencia su papel educativo (Maier, 1972). En la educación para la limpieza, por ejemplo, es posible distinguir el proceso de la evacuación. el resultaqo obtenido y los - órgaJ10s de eliminación. Puesto que los órganos de eliminación pertenecen a la esfera biológica sexual, las imprecisiones de lenguaje y. soore todo. las confusiones indebidas crean dificultades tanto en la esfera psicosexuaJ como en la forrtlaCJónglobal de la personalidad. Cuando, por ejemplo, una madre dice al hijo eres un sucio o eres malo, refiriéndose al hecho de haber manchado fuera de lugar. crea confusión en el niño. Este no distingue entre el lugar. el producto y los órganos de la eliminación. Nace espontáneamente el siguiente razonamiento: ser sucio es negatIvo. por lo tanto yo soy negativo: puesto que me SiNO de los órganos sexuales para hacer algo sucio, es decir, negativo. también ellos son negativos. Este modelo de lectura constituye un posible esquema interpretativo dE'; la formación de la personalidad del niño. Et niño puede desarrollar comportamientos desordenados ante exigencias excesivas o introyectar actItudes de generosidad ante las alabanzas de la madre al evacuar, al ofrece( algo suyo. de manera oportuna (Miller, 1983). En la relación establecida entre las figuras parentales y el hijo pueden detectarse dimensiones diferentes que van desde una percepción correcta de la figura matema a una percepción negativa de la misma: desde un comportamIento infantil adecuado a conductas claramenre desadaptadas: desde una aceptación del propio cuerpo al surgIr de problemas sexuales: desde una concepción positiva y una aceptación personal a un concepto negati'10 de sí mismo.
17=l. ~

gia que se debe seguir en el proceso y en la práctica de la eliminación; comienzan explícitamente las primeras exigencias para que el niño aprenda el control de los esfínteres y para que observe las normas que dicta la convivencia familiar y social. La libido, como fuente de energía sexual, cambia la zona de descarga y envuelve la zona anal que se convierte así en fuente de placer o de disgusto según alcance la satisfacción de las teni denclas o permanezca insatisfecha. La teoría psicoanalitica da mucha importancia a esta fase; . presenta la evacuación de las heces y el aorendizaje de la limpieza como situaciones que estimulan la psicosexualidad infantil, una especie de erotismo anal (Lidz. 1973)_ Las nonmas familiares constituyen el punto inicial de referenI cia para el nacimiento de la socialización primaria dentro del núc~eofamiliar. Las actitudes de los padres y los métodos empleados para conseguir que el niño responda a sus deseos y a las normas de comportamiento favorecen el nacimiento de actitudes . y la creación -de un esquema de referencia que el niño tendrá presentes en sus relaciones con el mundo externo (Miller, 1983).

-. 2.2.1. Aprendizaje de la limpieza personal
La situación del aprendizaje de la limpieza constituye un momento critico de esta fase y de todo el desarrollo de la persona. ¡ Una educación prematura a la limpieza, antes de los dos años y medio o de los tres, puede crear problemas en cuanto que el niño no se siente completamente preparado para afrontar tajes exigencias. Por otro lado, el presentar la limpieza como un signo de la habilidad de la madre o de la madurez del hijo es peligroso para el crecimiento del hijo. Puede también darse el caso que exista una lucha solapada y tenaz entre la madre. que quizá no
¡

174

22.2. CaracterÍsticas
Las características

anales de fa personalidad
anales de la personalidad representan los

polos opuestos de algunas dimensiones desarroiladas durante la educación para la lima¡eza, desde. el retener hasta el dejar co- . . .~. rrer. a 'retener y el dejar correr pUe<1enexoresarse tanto a nivel material y ejecutivo, desde la avaricia hasta quedarse sin recursos por falta de control. corno a nivel cognoscitivo y de información;!desde la censura y el guardar para sí celosamente cualquier información hasta inspirar una total desconfianza por la incapacidad de conseNar un secreto (Lidz. 1973). La nota común a las caracteristicas anales es su ambivalencia, es decir, presencia ejemplos típicos. de polos opuestos. Indicamos algunos

El significado de éstas y de otras características, apal1e su polaridad. depende de su intensidad y de su integración en la personalidad. Son características ambivaJentes en cuanto que su asoecto positivo d.epende de su utilidad para favorecer el crecimiento de la persona y para desenvolvef en modo correcto el propio trabajo tanco a Ítivef profesional como relacionaL

2.2.3. Exigencias

de desarrollo

~

• Limpio y ordenado frente a sucio y desordenado
Esta dimensión refleja. casi al pie de la letra, el resultado del aprendizaje de la limpieza segun las prácticas seguidas por las figuras paren tales sea respeta sea imposición. .

Se puede constatar una relacién entre la fallade afecto matemo y la imposición de la limpieza en el hijo. Sin generalizar. se puede decir que los cuidados matemos que no garanticen un afecto auténtico hacia el hijo se convierten en esfuerzos y sacrificios exagerados para mánifestar extemamente. de modo socialmente aceptado, que existe interés y amor por el hijo. Es pOSible ~/erificar una relación entre la insagundad y ansiedad de la madre por una parte y la necesidad. casi patológica, de anticipar el momento cel aorendiz31e de la limpieza del hijo por otra En algunas ocasiones. cuando el niño no está biolóolcamente precarado para ei contral de los estimeres. se da una verdadera vloienoa fisica presentada bala forma de interes y de canfÍo. Un comportamIento no respetuoso puede originar. como defensa. un recnazo inconsciente dei hiio haCIa las iigurcs parentaes. cue nace ae la Imoosioriidaa física de resooncer a sus eXI;encI2s: ;Tlas ,arce. :Jueae convemrse en un COme0l12mlentO :::orenmdo Que se emOleara slemore Que no se QUieraresconaer a ¡as expectativas de otras personas.

• Ahorrador y previsor frente a derrochador y descuidado
Son los dos. extremos en la gestión del~ economía f~i¡iar.

•. Generoso y disoonible frente a avaro y agarrado
;::¡eoreseman aos asoecros generales cei dar o reraner. Guvas :nanliesraclones se manliiesran segun el camoo cencrero.

• Creacrvoy eúcaz frente a apocaao y depnmido .
Son las dos poiandades baio.

,

basicas aplicadas al campo de tra-

2.3':Fase

• Abierro y acogedor frente a dominador y exigente
Son dos actitudes de fondo imroyectadas par el niño. que se rnantíiestan. e.'1 e! adulto. en las relacones imerpersonaies. Las maniíesraciones externas pueden ocultar deseos y proJlematicas intemas de sentido oouesto. por el mecanismo de la :ormac:ón reactiva. Una tendenCIa exagerada a la me!lculosidad 2n ordenar las cosas externas o en eXIgIr a los demas un orden y :impleza extenar excesivos puede esconder un desorden interno o un sentimiento ae profunda suciedad personal. Se pueden en::ontrar correspondencias entre dos-comoorramlenros. por elempIO. uná persona esrrefÍida que mamiiesta un compol1amienlo Gosnnado lLiciZ. 19731. 176

fálica: 'aproximadamente "------- .

de 3 a 5 años

de los órganos genitales: adquieren gran importanoa los imputo . En esta fase la libido. o energía sexual. se agresiVas umdas soso los sentimientos y las acrividades sexualesorgaruza alrededor .,r' aí funCIonamiento de taies árganas. La fase toma nombre de la denomInacién de los gemtales masculinos. comorenoiendo tamo al homore. que oosee el falo. no castra~o. cuanro a la mUlero que de él carece. casrrada La literatura psicoanalitica dedica mucna arenc:ón al nacImiento cel placer erótico y au¡oerólico que acompasia a la zona fálica: se COlOca el intc:o oe la masrurtJaclón Infanti¡ en es,e momento. incluso antes de Que se tenga conciencia reñela de eila las iamasías de tico erótico surgen de la es,imuiadon de 105"or.•-r-rl
'"

ganas genitales, que van unidas a la figura matema y a los cui· dados físicos que ella desempeña en la limpieza del niño. Del • placer exnerimentado. ligado;8, la zona sexual, nacen conflictos y sentimientos de angustia, de temor y de culpabilidad (Lidz..

bas y se casará con Yocasta. Edipo desvela el secreto, encontrando la respuesta Se convierte. de este modo, en Rey de Te, baS y en esposo de Yocasta. sú madre. Del matrimonio, entre Edipo y '(ocasta, nacen diversos hijos. Finalmente se descuDre que el oráculo, que se auería evitar a toda costa. se ha cumplido; Edipo ha matado a su padre y se ha casado can su madre. La le· yenda se concluye con el suicidio de Yocasta. madre y esposa,

1973). Dado que las fantasías de tipo erótico se relacionan con
las figuras parentales, la sexualidad infantil se hace ·objetuar; el padre del sexo opuesto se conviene en el objeto hacia el que se dirigen los sentimientos infantiles, desde el afecto hasta el odio (Moralecic.. 1987). Esta consideración nos coloca en el corazón de la fase, es decir, en el complejo de Edipo, de capital importancia en la teoria

¡ mienU'as Edipo se saca los oJos. Para Freud. la Situación que narra la leyenda tiene un carác· ter universal porque toda persona vIve la tragedia de Edioo. La

energía sexual se descarga sobre el padre del sexo opuesto, mientras se origina una hostilidad hacia el del mismo sexo. En psicoanaJñica como clave de explicación de muchos comportaotras palabras. la libido tiene como objeto el padre del sexo mientos y íuñdamento de la formación de la personalidad iniantil. opuesto; el niño quiere poseer. sexualmente. a la madre y elimiSiguienóo ei esquema utilizado en las otras fases presentamos nar al padre;, la niña al revés. la situación edíplca. El nacimiento y el oroceso del comple¡o de EdíDOson distintos 23.1. Situación edípica en los oos sexos (Haii. Liazey. 1970: Mora/ea2.. 1987). En lOS se!s Dnmeros. meses oe VJC2.. ia iígura materna es la oue oe oro:nanc -La slluación eciiOlca es ei centro oue slnteriZa ia oroblemátíc.:: cuida ae los hiJOS peoueños y salls;ace sus neceslaaces onrTiéae la iase fáiic2.. Es¡a situación. con mooos eimensldad ciiver• nas y hace surgir las secundanas. La maore es el oo)elO de amor soso pueoe hallarse. mas o menos ..presenle~én la· 100alidad de y el padre pude ser considerado como un obstáculo a la omnlore· los casos; en cambIO, el querer hablar ae un complejo de Eciipo. universalmente presente, con las caracteristicas señaladas por li- . "'sencia de la madre y. por ello, ser considerado como nval que ro· de afecto hac¡a a los hijas. El ba el tiempo y las manifestaciones terarura psicoanalitica. como única hipótesis posible para expli~padre se cOnvierte tambien en punto de referenc¡a para u~a pricar una gran variedad de componamienlos, ·es más discutible y mera identificación. Estos sentimientos permanecen larao tiempo menos justificable. en los hijos. mientras que' se modifican en el caso de las-hijas. El Complejo de Edioo ha sido tomado de la leyenda de Edipo

Rey, de Sótodes. El oráculo habia predicho que si Laya. rey de Tebas. casado con Yocasta. tenia ciescendencia. un hijo suyo se convertiria en parricida. Laya. en estado de embriaguez.. concibe
un hijo: 'E.ciipo..P ara eVitar se cUlT'piiera el vaticinio. Laya abanoonaa su hijo Edipo en el monte 'Cnerón. Edipo es recogido por Polibio. rty de los corintios. que lo cuida como si fuese su proDio hijo. sin que Eciipo descubra quién es su verdadero padre. Edipo. adulto. consulta al oráculo de Dellos. que le aconseja no vuelva a su tierra porque, si lo hace. matará a su padre y se casará con su madre. Edipo decide no volver con Polibio, creyendo que era su padre. y se dirige a Fócid~. =n una encrucijada encuentra a Laya. su verdadero padre: discuten sobre cuién tiene la precedencia y ouién ha de ceoer el paso. Luchan. Edipo mata a Laya. Ue1Ja a Tebas. a la aue amenaza una maldición hasla que no se desvele e! enigma oe ia Esfinge. Creonte. sucesor de Laya. promete que quien descuoraeste secreto heredará el reino de Te-

O

Manifestaciones

en el hijo

En el hijo aparece con fuerza el deseo incestuoso hacia 12 madre y el odio hacia el padre, visto como rival. tanto a nivel de · sueños y de pura fantasía como·a nivel de esperanza que puedan realizarse sus deseos. Dado que los órganos genitales se hallan implicados en estos procésos. se origina el miedo y la angustia de castración. Los deseos...sexuales hacia la madre y los de hostilidad hacia el padre son removidos y cambiados en aieclo hacia la madre y en una posible actitud de obediencia y respe· to haCIa la figura pate'ma. desDtJés de experimentar un normal sentido de culpabilidad. El miedo a la C2stración en los niños iavoreee la suoeración del Comoleio de édipo. De este modo. el Super-Yo adquiere una importan~ia decisi~a como heredero natural de! CompleJO de édipo. que defienae al niño contra sus oroPIOS deseos incestuosos y agresivos.

178

;79

o

Manifestaciones

en la hija

En la hija la ¡ibido ·objetual" cambia; de la figura materna pasa a la patema. La niña, cuando toma conciencia de su carenciadel órgano mascuiino,

echa la culpa a la madre y transfiere su

carga afectiva al padre, que ve como objeto de amor y de envio dia, .,por poseer lo que a ella le falta. En este sentido la envidia del pene, en la niña~ corresponde a la angustia de castración en el niño; en ambos casos al mecanismo que se pone en movi· miento se le llama complejo de castración o de eviración, es decir, el niño teme perder el órgano y la niña cree que ya ha sido ~ privadá de él. ! En la niña, esta vivencia origina el Complejo de Edípo,- llamado Compleio de EJectra, con manifestaciones opuestas a las del niño, es decir, amor al padre y hostilidad hacia la madre. La niña no remueve sus deseos de manera tan global como el niño; resuelve con la compensación, al menos parcialmente, la situación . tanto a nivel de fantasía, con el deseo de tener un hijo, como a nivel real. cuando de hecho lo tiene, en espeClal si es niño. En la niña, a diferencia del niño, la creencia de haoer sido privada del órgano ma?cuJino favorece el CompleJO de Edipo, que' se manifiesta con la envidia que tiene del pene.

rar :?l Complejo de Edipo, la aceptación de los propios límites y los medios empleados en fa educación de los hiios son sólo algunas de las variables que obligan a revisar los procesos expuestos. Concluimos diciendo que es la situación misma que se establece en las relaciones entre padres e hijos el verdadero amo biente que hay que tener en cuenta para poder analizar los mecanismos del Complejo de Edipo.

2.3.2. Características fálicas de la personalidad
Qe! modo· de resolver la situación edípica pueden derivarse comoortamientos dileremes en la edad evolutiva: pueden apreciarsa resonancias de la fase fálica en todas las etaoas de la vi· da. Presentamos algunas características fálicas de la personalidad adulta y posibles repercusiones que permanecen después de la lase fálica (Udz. 1973).

O

Resolución edípica invertida

:J Conc!us¡ón de la situaóón edipica
Al final de la sl!uación edioica. ya estan constItuidas funaamentalmente las !res estruCturas de la oersonaiidad el EHo. el 'Yo y el SUDer-Yo: entre elias surgen comOlicaaas íelaClones ae alianzas y comoromrsos. El Yo aebe lucnar. a veces. con¡ra los ·potentes impulsos el Ello y, a veces. contra un Suoer-Yo dema's¡ado rígido. Por otra parte. el Super-Yo puede faciiitar el trabaja de! Yo para vencer en la lucha contra el Ello; otras veces, en cambio. puede debilitar10 dando lugar a sentim~ntos de culpabilidad. obligando al Yo a recurrir a mecanismos de defensa para enfrentarse con la realidad de un modo menos angustioso. La pista de lectura propuesta nos parece interesante para comprender algunos comportamientos humanos. infantiles y adultos. Intervienen otros factores. que exigen nuevas exoiicacíones: el modo de dar o recibir afecto. el control del modo de sen:ir, pensar y obrar de los hijos oeaueños son elementes de camtal importancia para entender las mismas Jeíaciones de deoenaencla entre padres e hiios. Las características biológicas ee la oersonaiidad de lOS niños. la estrucrura de la personalidad de los padres. al moao de suoe-

La resolución invertida de la situación edipica tiene como consecuencia una idemificacióncruzada respecto al sexo, es decir, con el padre- deJ sexo opuesto, aunque pedria.[1o serio en cuanto a las carao:erisucas culturales propias de los sexos, por ejemplo. dominio contra pasividad. En esta hipótesis los interesados buscarian un aareto de amor de! mismo., sexo. Por este mecanIsmo aa la resoluclón de la situaCIón edioica se caarían exolicar algunos casos ea homosexuatidao_

) Ccooerac:on

o rrvaJidaa frarerna

El tipo ae rsiaclon establecida entre hermanos Influye a la anora de encaolar las poste(lores ralacones inlerpersonales. Un hermano Visto como rival y como amenaza para ootener la posesión de los padres deja como actituc de fonda una tendencia a la íivalidad y a· ¡a lucna para vencer en la rela,:ión con los compañeros_ Y, al coneraría. una exoenencia fratema de coooeraclón al afroncar los problemas familiares faCIlita una actitud a' considerar a las iguales y a los adulto? coma compañeros resolver las tareas de desarrollo. de equipo para

I..a situac:án de! hijo ÚniCO deoende de su modo de situarse "me lOS oaares. aue pueee ear lugar a una aC1'Jtud compellde clán o de caoperaoón.

Son mucnas ¡as actltuaes y los comportamiemos aprendidos en el ammence iamtiiar. Baste pensar. por eiemolo. al caso de una hija mayor que cuida oe sus hermanos más peaueños; pue181

180

de, así, desarrollar actitudes maternales que aparecerán después en su vida de muchacha adulta y de madre.

O "Machista!'y

Wibiciaai.s1a.

I

El carácter fálico es considerado, normalmente, como netamente masculino, seduC{Qrde mujeres y amante del riesgo hasta la temeridad. Estas manifestaciones pueden interpretarse, según el mecanismo que utilice el sujeto, como búsqueda de admiración de su valor y del poder de su virilidad. a la que no se puede resistir. Por otra parte, teniendo en cuenta los mecanismos de remoción y formación reactiva, dichas manifestaciones podrían verse como respuesta. para encubrir las presiones de las pulsiones incestuosas del periodo edipico, no superadas satisfactoriamente o no integradas armónicamente en la personalidad. /-Por lo que toca al comportamiento femenino, el carácter falico aparece en forma de manifestaciones exhibicionistas; el propio

"Z

( cuerpo, con el que puede seducir y someter a los hombres o dominar homosexual mente a otras mUleres. sustituiría con creces • al miembro viril. El carácter fálico femenino puede aparecer a través de la manlfestacion de las características culturales del sexo \. ~ouesto, a través de una no adecuada tipiíicación sexual o una ~en¡idad negativa.

identificación con el agresor, imitando las características agresivas. Si el sujeto no logra una verdadera identidad seguirá pensando.sintiendo y actuando como el modelo con el que se identifica ~in gozar de verdadera autonomía. En la edad aduila se encuentran personas que se comportan como si fuesen el altavoz de otras consideradas importantes, denotando un comportamiento vicario: El refuerzo vicario, obtenido por tales comportamientos, es gratificante, según sea el poder de la persona imitada y, .al mismo tiempo, liberador en cuanto tales personas difíciimente se comprometen por sí mismas. Muchos comportamientos expresados con personas que de: sempeñan cargos de responsabilidad son un reflejo de las relaciones establecidas con los padres durante infancia y, en concreto, en el período edípico. La superación de la fase fálica y el mecanismo de identificación con los padres constituyen el fundamento de !a de sodalización y de la introyección de los valores y nomias culturales.

2.3.3. Exigencias de desarrollo
Una acogida calurosa del hijo, en el ambiente familiar es fundamental para su desarrollo. El cambio de persona de identificécien. la renuFlcia a la prioridad. o la exclusividad del afecto de! padre exigen un gran sacrificio al hijo, que, frecuentemente. los vive como una gran pérdida o un luto. El ambiente familiar favorece el proceso de maduración a través de una aceptación intrinseca del hijo. La identificación con la 1igura paterna de! propio sexo y la elección de la relación "objetual" adecuada, requieren que íos padres sean modelos válidos de imitación. Los sentimientos de celos y de rivalidad. maniíestados por los padres hacia los hijos. incluso a un nivel inconsciente. constituyen un obstáculo para la maduración y la formación de ia identidad de éstos. Por el contrario. la valorización de los recursos y tendencias del hijo facilita S\JcreCImiento. La introyección de las normas familiares y sociales requiere que las figuras parentales sepan proponerlas de modo racional y adecuado al grado de madurtlción de los hijos. si se quiere que ¿S¡OS imegren armánicamente en su bagaje cultural y moral. las En caso contrario se corre el peligro de que incluso las normas más func:onales se "ivan como imposición. entrando a formar parte ee un Super-Yo rígido y represivo que obstaculiza el desa- . rrollo normal de la oersonalidad. : .
'"

) Histerismo
Es posible hallar diversos tipos de personalidad más o menos anormales, como resultado de la utllizacion de diversos mecanlS' mos de defensa; por ejemplo. personas paranoicas o histéricas. El segundo tipo de sindrome de la personalidad se halla frecuentemente en las mujeres (Lidz. 1973). Se puede interpretar el histerismo femenino Gamoun resultado inmaduro de afrontar los impulsos sexuales y como fruto de la remoción de los impulsos edípicos. Las mujeres adultas. con una tendencia exhibicionista y seductora. no serían capaces de tener un comportamiento adulto. a nivel de fase genital. adecuado a las reales o imaginarias propuestas ofrecidas por los hombres como respuesta a las solicitaciones femeninas. Se trataría de un comoortamiento, fruto del mecanismo del desplazamiento, que se manifiesta mediante la conversión histérica.

J

~mien~~xicario
!

El proceso de idenuf¡caclón. ~n la Situación edípica. es de tipo afectivo. es decir. :eemificación anaditica. que denota un fuerte ligamen afectivo de tipO prirT}gnoo de tipo defenSivo. es decir. 182
"
..

~~ l'

1831

!

..•.

Una visión positiva, por' parte de los padres, de los procesos descritos favorece una actitud educativa aota para afrontar los problemas del desarrollo, ayudando a los bijos a vivir esta fase como un momento privilegiado de su crecimiento y de su maduración personales.

cuentra en relación no sólo con los paores y familiares. sino también con los compañeros y profesores. aumentando la gama de intereses. El niño satisface sus necesiaades primarias y las exigencias de la socialización primaria en la familia, mientras que desarrolla la socialización secundaria no sólo en el ambiente familiar sino también en el exrrafamiliar (Ma¡er, 1972). Existen diferencias entre los dos sexos (810s. 1971). Al comienzo de la fase. los mecanismos regresivos. a un nivel pregenital, son más frecuentes en los niños porque la ruptura con la fase precedente es mas tajante. l.as niñas viven con mayor serenidad. incluso con la presencia de algunos 'elementos de la situación edípica. El ambiente sociocuJluraJ, en esta fase, es más tolerante con las niñas que con los niños. Al contrario, un desarrollo biológico más precoz en la niila puede exoJicar una conflictualidad mayor, en ella, con la aparición inminente de las pulsiones de la pubertad. En esta fase aparece una neta distinción entre proceso primario y secunaano. La inteligencia alC2l1Zauna mayor caoacidad de razonamiento lógico. de generalización y desin¡esls: el muchacho es capaz de comprender 2decuadament~ las situaciones sooales y de tener a raya las tend€::lcl2S egolstas. desarrollando altruistas: el Yo. fortalecido. sentimientos y comportamientos puede evitar el peligro de la regresión (Bias. 1971). -

2.4. Fase latente:
aproximadamente de los 5/6 años hasta la pubertad, aired~or de los 12 años
Esta fase no hace reflúencía a partes del cuerpo y, en consecuencIa. no toma el nombre de ninguna zona erógena. Al no existir fuente de excitación. no aparece nueva pulsión sexuaJ alguna y las existentes son removidas. Parece como si el niño olvidara su pasado y adquiriera una gran calma y tranquiiidad. integrando los componentes de su personaiidad. Más que de ausencia de energía libidinosa se trata de hallazgo de un modo de descarga socialmente aceotable; el niño. gracias también a su desarrollo cognitivo. encauza sus propios intereses intelectuales hacia los deberes escolares y sociales. la búsqueda de una comqañia 'y actividades amlsLOsas con los compañeros. preferiblemente del proPiO sexo. El muchacho, consciente de las normas de la sociedad. habiendo ya interionzado las exigenCIas razonables de su ambiente cultural. logra emolear su Vida de manera realista en conformloao con sus ooslotlidaaes concretas. Bias (1971) recueraa oue es necesano suoerar una InterpretaCIón literal de esta fase. que postulafld la total ausencia de las pulsiones. Incluicias las sexuales. La actlV1cad sexual esta mas bien sublimaaa y acomodada a las exigencas extemas. gracias a la mayor caoaCldad de control del Yo. Por otra parte ..el niño. a traves de su identificación con las figuras Significativas. obtIene una aprobación social y una recompensa eXIema que,¡¡:;levan su autoestima personal. La adqUisición de una mayor caoacldao intelectual perrl1lte al muchacho caotar melor la realidad. extema confrontada con sus conqUistas personales y con los valores Int::noflzados. La caoaclcad ae evaluación. segun una escala ae valores. le permite aceptar las cosas y las personas segun un G.11erío objellvo e integrar en su personalidad cuamo cree digno de tales valores. El pnnClpio ee la realidad prevalece sobre el or.ncipio del olacer. Se amolia slgfllficanvamente el amolente SOCIal el niño. que se eno 184

2.5. Fase genitaJ
Las oOClOnesnarClSIStas. noicas ae
!3.

tase amenor. se modIfi-

can y la energía puJsionaJ se canaliza o se sublima r,acla OPCIOnes objetuales aitruistas; aoarecen los intereses de tloa social y laboral. Con el paso del tiempo se hace más apremian:e la preocupación por la profesión y por la formación de una nueva familia. El adolescente madura y se comiene en el adulto inserto en la sociedad, que se gobiema Dar el princpio de la reaiidad. abandonando las opciones narcisistas inr:,:;nhles. Esta fase. irnoortante para la madurez definitiva de la persona, utiliza los logros de las tases antenores y constituYe una re. caDltulación de las situaCIOnes preceoentes. Siguie::ao a 810s (1971). que presenta un estudio panoramlco ee eSta 'ase. presentamos las características y las eXigencias ¡iolcas C2 la situación adolescente Que son necesarias para conseguir :';:1 desarrollo armónico de la personalioad.

185

7.5.1. Condición adolescente
Al hablar de situación adolescente aludimos a una pluralidad de sucesos, comportamientos, procesos que, aunque presentan características semejantes, tienen diferentes matices en cada sujeto concreto. Las diferencias se basan, entre otros factores, en el sexo, en las diferentes experiencias vividas en las fases anteriores, en las características propias de cada sujeto. Se pueden hallar puntos comunes, 'pero el desarrollo del adolescente presenta ritmos e intensidad diversos, que reflejan grandes diferencias personales. El adolescente, gracias a su desarrollo intelectual es capaz de distinguir entre proceso primario y secundario; puede ser altruista a nivel socia!; es capaz de colocarse en el puesto de los demás, de tener en cuenta la realidad y de relacionarse criticamente con su medio ambiente. Estas conquistas, propias de la fase de latencia, constituyen la base de lanzamiento desde la que el adolescente conseguirá su propia identidad y su maduración global. Consideramos, siguiendo una línea clásica, tres subperiodos de la adolescencia: primera adolescencia, adolescencia media o , verdadera adolescencia y tardía adolescencia. Comenzamos haciendo algunas reflexiones sobre la preadolescencia.

O Preadolescencia
En la preadolescencia se intensifica la presión pulsional, se aprecia una gran excitabilidad ante una gran variedad de estímulos, no necesariamente de naturaleza sexual, unida a reacciones de tipo erótico; los órganos gen/tales desempeñan una función de descarga generalizada de tipo sexual; aumenta la curiosidad acerca del propio cuerpo y del funcionamiento de los órganos corpóreos. Por otra parte, el Super-Yo desempeña un papel importante orientando los intereses del preadolescente hacia la búsqueda de respuestas socialmente aceptadas, capaces de aumentar el prestigio personal: pueden encontrarse, en consecuencia, muchas actividades de tipo compensatorio. ~ La pamclpacJón en la vida de grupo representa un modo de , encauzar los intereses personales hacia el logro de metas socialmente aceptadas, un lugar experiencial y un modo de superar los sentimientos de culpa que nacen de la diíicujtad de gobernar las pulsiones propIas de este período. Se encuentran diíerencias sexuales en el desarrollo de los preaaoiescentes. Reaparecen comportamientos típicos de las ía186

ses .pregenitales, aparentemente superados cia. Los muchachos tienen comportamiémtos

en la fase de latenagresivos hacia sus

lidad, le ayudan a SUperar la insufrible quién es en la realidad.

situación de no saber

compañeras; la incapacidad de gobemar los sentimientos de anI siedad aparece en forma de hostilidad y de desvalorización de las muchachas y en la formación de grupos exclusivamente masculinos.' El psicoanálisis interpreta estos comportamientos como una dificultad de establecer relaciones sociales maduras, debida a los mecanismos de defensa, que entran en acción para evitar el miedo a la castración. Tales grupos, [as bandas de oreadoles· cen.!§.s. soo ! 10 intento de ti00 homosexual de responder a los deseos edípicos de la fase precedente, defendiendose de la angustia y de! miedo que de elios se aenvan. -En la muchacha aparecen deseos edípicos con el consi-

O Primera adolescenCia
La búsqueda y el logro de la propia identidad constituye la tarea pri[1cipal de la adolescencia. La orientación genital domina y retuerza al Yo, permlte¡una organizaclón mas madura de las pulsiones y una mejor adaptación a la reaHdad. El desplazamiento del obie!o de amor. propio de este período. no siempre es ~a rarea fácil hacia el logro de la elección del objeto deíinitívo. Socre todo en los primeros años de la adolescenCIa. es normal una ambivai'encia típica en cuanto que desaparece la seguridad anterior con la pérdida de los objetos originarios de amor; la fUf~rza del Yo no es capaz de integrar definitivamente las exigencias ae las nuevas pulsiones genitales. Los muchachos manifiestan una fuerte tendencia a alejarse de los obietos de amor que han estado presentes hasta este momento. generaJmente los prooios padres. y consiguientemenre el Suoer-Yo se.p.resenra déciL En la búsqueda del nuevo objeto de amor se encuentran sentimlenws de soledad. qde llevan fácilpiOS

guiente miedo de la madre. El mecanismo de identificación puede explicar los sentimientos de envidia de la muchacha y sus angustias correspondientes. El paso hacia una maduración implica la superación de las fantasías pregenitales de tener un hijo y la orientación definitiva hacia la formación de una adecuada tipificaClón sexual. La búsqueda de las relaciones heterosexuales son típicas de la fase genitaL La muchacha mandiesta su ambivalencia con la negación de la propia femlOidad< Orientándose de ma. nera exagerada hacia actividades que eXigen un papel actlvo y dominante. y rechazando cualquier forma que implique una actitud de retraimiento o de paSividad. Al no lograr superar con claridad la fase edipica remueve las tendencias pregenltales, desarrollando un fuerte alelamiento de la figura materna con la tendencia excesiva hacia la heterosexualidad. tanto a nivel fantástico como de comportamiento. Los comportamientos delincuentes pueden explicarse como una extenonzación de una conducta de significado sexual. es deCIr, como un intento de evitar el peligro de estar a merced de la madre preedípica. La tendenCIa exagerada al comportamiento heterosexual, una especie de pseudo-heterosexualidad. es, en efecto. muy importante, sea como reacción a las tendencias regresivas hacia la figura matema sea como modo de verificar la propia identificación sexual, evitando este modo, incluso a nivel de fantasía. el miedo a la homosexualidad. Los preadolescentes. muchachos y muchachas. tienen gran dificultad de integrar. en el preolo esauema cognitivo. los cambios que experimentan a diversos niveles. corpóreo. social y ae maduración. Los comportamientos reacnvos. que hacen ver la aificultad que tIene el preadolescente de alcanzar la propia Iden-

mente a la idealización (lei amigo. como proyeccián de los prodeseos y del anheic.:e suoeraoón y ae periecclonlsmo. El adolescente. a meGida aue crece. se onenta con mas oan-

,Jaa hacIa e! ooleto hetemsexual y es mas c:::nstarlte en mame- , ,er las íelacrones eSTaOlec:cas.. :J:Jr orra carre. no no. alcanZ2:00 ai sennoo ee Idenndad es forma cefinl(Jva ni logra acemar :as ·sentlmlentos de naturaie:::a eronca '! las VivenCIas exoenmenradas de corte' homosexual. a veces a nivel fantástica. con el amigo o los amigos idealizados: eSTasituaCIón le lleva, a veces. a romper con los amigos. La. consecucIón del estadio lógico.formal capaCidad de confrontarse con la realidad, le ayudan a. formarse una '/IsiCn menos idealizada y mas aDjetiVo.ee los compañeros y de los ,?mlgos situando los en un contexto mas acorde con sus caoac:dar'es eiec!lvas<
y la creciente

Las muchachas Ideat:z2n al amigo. exoenmentando un profundo enamoramiento. cue ouede tener Dar t)ojem tamo a un amigo como a una amIga. Grac:as. cUlza. a una mavor (OJeranoa SOCIalhaCia el comoortarr:¡emo femenino se ouede entencer una cierra amoivalencla sexu21 o. melar aun. una olsexuaiidad femenina aoolescente. I_a,rm.:cnacna manifiesta un comportamIento mas bien pasIvo con 2; ~ec:e(o Intento de consegUir rnaniiesta188

187

ciones afectivas y atenciones que la hagan sentirse en el centra de la relación. El comportamiento narcisista. típico de la adoles,. ceme. se mamfiesta también a nivel de fantasía cen la percepción bisexual de su imagen corpórea, que la ayuda a no sentirse vacía cuando se compara con el muchacho. De modo semejante puede intemretarse la tendencia a ídentlñcarse con diversas ffguras que cambian con faciiidad en el tiemoo; son modos de revIvir ¡as diversas imagen es idealizadas de sí misma. La aclitud de comprensión aiectIva de'los padres constituye una ayuda preciosa para superar las dificultades y desilusiones experimentadas' en la búsqueda de la propia identidad y en la construcción de las relaciones heterosexuales.

O' Media adolescencia o adolescendaverdadera
Los adolescentes realizan una nueva búsqueda de objetos de amor con tendencia al abandono de la imagen narcisista y bisexual de la fase precedente. aunque aparecerán nuevos aspectos narclsistas. Su capacidad rógico fonma! les permue conSiderar a las oersonas SIgnificativas como los padres. maesrros. aau!tos en general, no ya como sus ¡dojos. sino como personas que trenen sus limItaciones. Este descubnmlento puede hacer surgIr fantasias narasistas a divefSOS niveles. cognitivo. de comportamiento. afectIVo. que consnluyen un modo de rejacionarse ccn la realidad a ¡raves de ensayos y errores. :::1 este momenro ael oesarrollo. es muy imool1ame la iCef1!lñcacon cen el came ael mlSma sexo. oue es e! czmrno normal para la consecuc!(jn ae la Icenndad personal y de una Clara orientacIon heremsexuaL La gran senslbiiidad y las cualidades sensonales del aaolescente. que le permite exoerimentar el mundo externo e interno de modo afectivamente intenso. pueden aumentar el vacio origi- : nado espontáneamente en esta fase de transición de los antiguos aoietos de amor a los nue'/os. En este senndo. si diano de! adolescente representa una respuesta al 'lacio que se crea por sentirse incomorendido. dado que se perCIbe oal1lcujarmente sensible y eXlraordinariamente diferente de los aemás. El oiana reoresenra un modo de establecer relaCiones imagrnarias sansiacmnas. de conservar y acanciar una secreta y positiva Imagen de s¡. El 20andono de los vieias objetos de amor y la aoanclón de otros nuevos. '1lVldos con una imo!icaclán total de la persona hacen VIVIra los acolescentes dos momentos diversos: el de! luto y

••
189

el del enamoramiento.

La elección

deíin!t~a de la relación nete-

relacionarse

con el ambiente

social difiriendo

la satisfacción

in-

roselCU2Jestá condicionada, normajmente, por las relaciones habidas con ias figuras parentales, sea porql,.Jese cusca una persona de distinto St:xo, semejante a los padres, sea porque se busca, por reacción, una persona con C2íacterís:icas opuestas. En este período deberían estar ya resueltos los últimos restos del complejo edípico. La muchacha supera las experiencias de tipo homosexual con ia relativa envidia y oesprecio del muchacho y resuelve la fijación infantil con la madre. El muchacho debería haber superado el miedo a la madre castrante y evitado las proyecciones de la figura materna sobre las demás mUJeres, a las que no cebe considerar como posesión, también ellas, del padre. : La resolución de estos últimos restos edípicos permite una adej cuada tipificación sexual en los muchachos y en las muchachas. I En los adolescentes se halian presentes diversos mecanis· mos que son muy útiles para defenderse de los temores que surgen al afrontar sus nuevas tareas de desarrollo. Tales mecanis· mas comprenaen desde el ascetismo a la intelectualización; desde la negación al aislamIento; desde la formación reactiva al I conformismo; y desde las manifestaciones histéricas a las hipo, condriacas.
¡

mediata de sus deseos. La formación de la personalidad moral se funda en principios personales de autoestima, en la capacidad de decisión y de regulación interna, más que basarse en la censura del Super-Yo, que impone normas introyectadas por imitación de los modelos parentales.

2.5.2. Características

genitales

de la personalidad

Esta fase, que representa la madurez de la personalidad, no deja huellas negativas en el adulto, como fruto del mecanismo -de la fijación. Se trataría, más bien, de subrayar collsiste en la corísoli~aciónde las características ,la adolescencia. pías ae-¡o~,ªiY~~§º2'Q~~12º9$wqE:
-~",.",".-,..

que la madu!§z genitals;;JlfQ: . ._'....

}

2.5.3. Exigencias

de desarrollo (.' 1 f La superación de las fases precedentes constituye la mejor plataforma para iniciar el camino hacia la madurez. Indicamos algunas sugerencias que pueden facilitar el proceso de madura· ción de los adolescentes.

O Validez de los modelos
Los modelos en general, y los padres en particular, pueden favorecer una elección madura del objeto definitiVO de amor de los adolescentes. Además de las características de los modelos . expuestas en la teoría del aprendizaje social. se reqUiere que estos, conscientes de sus posibles conflictos, sean capaces de comunicar con los adolescentes dl? un modo claro, evitando el uso de mecanismos de defensa, las lamentaciones o las aspiraciones para el luturo.
¡.

O Tardía adolescencia

¡

Durante este período el adolescente debería integrar, en su personalidad, las múltiples experiencias y adquirir un nuevo modo de relacionarse con los demás. Bias (1971) propone las si- guientes tareas de desarrollo: una estable sistematización perso· na! de las funciones y de los intereses del Yo, una definitiva identidad sexual, una maduración de los aparatos psíquicos que salvaguardan la integridad y el funcionamiento del organIsmo. El adolescente es capaz de tener en cuenta la realidad para alcanzar sus objetivos y sabe reguiarse, según sean las situaciones, para conseguir las metas deseadas. Ha consegui1o una madurez relativa que le permite controlar los conflictos, en sentido

sobre el pasado

O Aceptación de la persona de los adolescentes
Un segundo aspecto, que facilita el crecimiento de los adolescentes, es la habilidad de favorecer su responsabilidad de sentir· se protagonistas de su vida y de sus opciones. Esto presupone que los adultos acepten la personalidad de! adolescente, no juzguen moraiísticamente sus comportamientos adolescenciales y respeten lo que éste les quiera comunicar.
:=>

· egosintónico, integrándolos en su personalidad. El adolescente adquiere, de forma definitiva, el sentido de identidad. que le permite integrar las identificaciones de las fases precedentes y los diversos componentes de su vida. Por otra Darte, es constante en sus manifestaciones laborales y afectívas. que dependen de la mayor o menor capacidad de síntesis y de Integración del Yo. Gracias a su capacidad de razonamiento lógico-formal. el adolescente distingue las hipótesis de la realidad y es capaz de

Aceptación de la ambivalencia

adolescente

La aceptación educativa reouiere la capacidad de captar. en los comportamientos ambivalentes de los adolescentes, la bús-

190

191

i queda

de un contacto más profundo de estos con la realidad y de una mayor integración deCsus recursos personajes para alcanzar su propia identidad. Nota caracteristica de esta acepta-

ción es la capacidad de interpretar positivamente los comporta¡ mientas reactivos del adolescente, descubriendo e! mensaje oculto que se desea comunicar.

a

POSibilidad de v;vir experiencias comunes

Los adolescentes necesitan ser guiados para comprobar sus hipótesis a la luz de la realidad. Los adultos pueden ayudarles no solamente a un nivel verbal, sino buscando, junto con ellos, las hipótesis más probables y proponiendo exoeriencias que favorezcan la toma de contacto con la realidad misma. Se consigue, así, la adaptación de las fantasias y del egocentrismo de tipo idealista a la realidad concreta y objetiva.

a

Posibilidad de espacios sociales para manifestar la propia creatividad

El ambiente social debe ofrecer espacios de tioo cultural, incluso a nivel institucionaJ. de tal modo que los adolescentes puedan sentirse comprometidos en aJgo útii y estImulados en la búsquedacreativa y personal de nuevas propuestas para mejorar las condiciones de vida.

3.. Estadios de desarrollo
segun' c.f'lKSonErikson. dentro de una visión psicosexuaJ freudiana. añade la dimensión psicosociaJ subrayanao el paoel deoslVo de los tacto. res soclajes en el desarroilo humano (Erikson. 1980: 1971). En la descripCión evolutiva oe la personalidad pone en evidencia dos asoectos. El primero e.s que el funcIonamIento de las diversas zonas corpóreas. implicadas en cada estadio, depenae del proceso de maduración. reaulado' .por procesos innatos: el secundo es que los mOGos de comportarse del niña. en un determinado estadio. y las modalidades de su conducta social deoenden. por
.•.

..........,..

-

lo general. del proceso de oesarrollo aSico-sociológico. La maduraclon y las expectatlvas soclaies can Jugar, en caca estadio. a una cnsis peculiar. cuya suoeraclon oosniva, o negativa depende de la caoac¡dad de los adultos de sintonizar con el ntvel de desarrollo del niño. Erikson. SIn olVIdar la Importancia de las tres ins-

192

tancias freudianas. destaca el papel decisivo del Yo como centro de integración de la persona. Proponemos las fases del desarrollo psicosocial según Erikson (1959; 1971; 1980) (Cfr. tabla 19). En las varias columnas se enumeran: - las diversas crisis por las que pasa el niño en el proceso evolutivo; - las personas y relaciones sociales que son importantes en cada estadio: - los elementos del orden soci¡¡.1 qué'son característiCos de cada estadio; _ - - las modalidades psicosociales de relacionarse; - los estadios psicosexuales freudianos. Anaíizamos las ocho fases evolutivas. colocadas en la diagonal de la tabla 20, que representan el desarrollo ideal (Erikson,

do proporcionado a su madurez, las primeras frustraciones, que nacen de la imposibilidad de obtener siempre una respuesta adecuada a sus necesidades. Puede sufrir un aparente o real alejamiento de la madre, debido a compromisos laborales o familiares. De este modo, el, sentimiento de confianza de base, que no se adquiere de una vez para siempre, está sujeto a momentos de crisis y de riesgo. La consecución de la esperanza, tarea principal en esta fase, y las prímeras experiencias de confianza o desconfianza constituyen el fundamento de las etapas sucesivas y de todo el desarrollo humano. Las relaciones sacIé.líes adultas pueden compren· derse a la luz de las primeras experiencias familiares; la experiencia de confianza puede llevar incluso a una actitud de abandono confiado en la providencia de un ser supremo.
i

1959; 1971; 1973; 1976). Las características propias de cada rase se hallan presentes, a un nivel inicial. antes de que aparezca su momento critico y continúan estándclo. a un nivel de mayor perfección. despwis de haber sido suoerado dicho momemo. Hemos rellenado todas las caslilas de !a tabla 2(Y,denomlnándo:las con el tltulú de formas precoces o sucesivas de la íase corresoonaiente (dr. tabla 20).

3..2. Autonomía frente a vergüenza y duda (de 2 a 3 añosl
Superada la fase oral, el niño dirige su actividad hacia los objetos del mundo extemo. Entra en ia fase anal y adquiere mayor control sobre sí mismo y mayor independencia del mundo exter· no; toma conciencia de que tiene !~na voluntad, pero no siempre puede tener un total control anal, por lo que tiene miedo del alejamiento o de la pérdida de los padres. presencia de los padres deoe ayudar al niño a emplear sus descubrimientos sobre el mundo y a desarrollar un sano sentido de autonomía y de seguridad, evitando que nazca un exagerado sentimiento de vergúenza y de duda. La vergúenza presupone la incapacidad de gobemar la. inicial toma de conciencia de estar expuestos a las miradas de los demás: el niño esconde res. la cara, esperando así no ser visto por sus interiocutoI

3.

i. C.onfianza frente

a desconfianza (desde el nacimiento hasta. año 1

i

la

=-'1 el cnmer eSlaalo. Que corresoonae a la rase oral y cL'Ya oimens¡on de base es confianza freme a desconfianza. ':! niño se

y

relaCiona con ei amoiente a a través manifiesta la (endencia coger y Los CUIdados matemos. ligados s¡daaes pnmarias infantIles, tienen para la adauislción de la confianza

de la modalidad retener las cosas. incorporatlVa ' a la satisfacción de las n,,;ce- ! una importancia fundamental de base de! !1lño. El sentido
'1

de confianza y de segundad tienen un doble sigmñcaao: el primero se refiere al hecho de tener confianza en las aemás personas: el segunda se reriere al hecho ae sentirse digno ee la con· fianza Ge los demás. nIño. mediante su exoerienaa. comienza

8

a sentIr que puede fiarse de los otros y aorende a tener confianza en si mismo. La calidad de la relaCIón de la madre con ei !1lño Iniluye. soor,: ¡"alera. en el desarrollo de este y en la maduraaon de las iases SUC9SiVas.Es ¡maollante que el nIño expenmeme. en mo193

Par8{;ida a la vergüenza es la düda que nace de la conciencia de poseer un trasero, junto con el sentimiento de incapacidad de poderlo administrar completamente. Esta zona corpórea se VIve como si fuera una parte desconocida del propio cuerpo a la que se debe controlar. Esta dUda puede con~tituir el punto de partida de los temores paranoIcos del adulto ante lo desconocido y ante los pOSibles agresores que alacan por la espalda. Este estadio. en e! que se Sientan las bases del control personal y de la cooperación con las otras' personas. es deCISIVOpara la aceptación personal y para la construcCIón de las relaCIones

194

sociales siguiendo algunas dimensiones fundamentales como son la dei amo[-edio, cooperación-obstinación, lF':'ertad de:,xpresión-supresion de la misma. Una presencia rígidamente impositjva de los padres ¡avcrace e! desarrollo de la polaridad negativa, es decir, un sentido de impotencia o de excesivo autocontroi. El niño está sometido' a las imposiciones adultas en lo referente al control de los esíínter2s y a la regulación de su comoortamiento. Si esta experiencia es proporcionada a SL'S posibilidades reales representa~n primer paso paia la adquisición de una verdadera autonomía en el respeto qe la justicia y de la ley,

3.3. Espíritu de iniciativa frente a sentido de culpa (de los 4 a los 5 años)
El niño, con la capacidad de moverse con libertad y con el perieccionamiento del lenguaje, adquiere el sentimiento de iniciativa en la conquista del espacio y en el intento de imponerse sobre los demás. Se relaciona con las personas según la modalidad de la intrusión, manifestada de formas muy diversa: con discursos agresivos, por medio de movimientos Impuisivos, me- . diante una intensa curiosidad incluida la sexual. . A nivel psicosexuaJ, los niños utilizan un modo rálico-intrusivo de comportamiento, mientras que en las niñas predomina la faceta de apropiación, pasando de la agresividad a la acogida. la modalidad social está representada por el hacer, con tendencia al ataque directo, al placer del éxito, a la alegria de la conquista; se sientan las bases del espíritu de iniciativa, es decir, de la capacidad de elección de los objetivos luchando incluso con los aduítos que ya han llegado al lugar a donde eilos desearían llegar. Aparece la tendencia a colaborar con los demás, unida a dos sentimientos contrastantes: la dependencia '1- el domi~ nio. Esta dinámica puede explicar la rivalidad hacia quienes no permiten desarrollar el sentido de iniciativa. como se puede vislumbrar, a nivel psicosexual, en situación edípica. En este periodo, el niño puede comenzar a formarse un sentido de responsabilidad moral, favorecido por una presencia comprensiva y afectiva de los padres. Es conveniente que los padres y maestros tengan en cuenta las competencias del niño y su ritmo de desarrollo. Comienza a tenef un rol y a desempeñar tareas encaminadas a conseguir un objetivo preciso: mediante ei espiritu de iniciativa, y las responsabilidades que va asumiendo, descubre el sentido de finalidad.

..

195

¡

La exageración de las nuevas capacidades locomotrices y mentales, los comportamientos agresivos, que van mas allá de las reales posibilidades infantiles, las manifestaciones de odio injustificado pueden hacer surgir un sentimiento de culpa. Puede entenderse mejor este sentimiento si recordamos que esta fase corresponde a la fálica con sus tipic.os mecanismos de defensa en la resolución de la situación edípic<l. Más que en la fase anterior, el niño puede sentir vergüenza de ser descubierto cuando hace alguna cosa negativa; el miedo que experimenta de que sean descw?iertas sus fantasías puede indicar el nacimiento de la voz de la conciencia, unido a un sentido de culpa por pensamientos y comportamientos que permanecen ocultos para los demás. La permanencia de los conflictos inherentes al espíritu de ini_ ciativa puede :dar lugar, en la edad adulta, a dos polaridades negativas. Por una parte pueden aparecer reacciones histéricas y manifestaciones de enfermedad psicosomatica. como exoresión de la negación de los deseos originales y cómo síntoma de la re'presión de las tendencias profundas: por otra, formas de ostentación en la acción, como resultado de una formación reactiva o de supercompensación de sentimientos y deseos profundos OCúltos.

puede favorecer la habilidad para afrontar los conflictos y la formación de un Yo mas firme, capaz de encarar la resolución de los problemas personales. Los logros-y resultados positivos conseguidos favorecen el nacimiento de un sentimiento de habilidad; : de este modo, el niño se siente capaz de aprender y manipular los conceptos adquiridos. La reiación con el mundo de la cultura y del trabajo es importame para el futuro desarrollo del sujeto por exigir una cierta autonomía en el desempeño de sus ocupaciones. En en este período se sientan las bases para una concepción del trabajo: en concreto, el hombre podrá sentirse esclavo o dueño, según sea la actitud desarrollada en este periodo. Pero si, ante estos desafíos, no se siente a la altura de Ia.situación puede experimentar un sentido de desfase y de inferioridad: nace entonces la tendencia a devaluarse y a no sentirse digno de valor alguno, que por io general se relaciona con conflictos P!ecedentes no resueltos. Por ejemplo, un apego excesivo a los padres, en particular a la madre, no le permite superar la crisis de salir fuera del ambiente estrictamente familiar.

3•.5.Jdentidad frente a dispersión (adolescencia)
El adolescente. en la visión eriksoniana, tiene la tarea de buscar auién es en realidad, de integrar el pasado en su oersonalidad. ae esclarecer 10 aue está vIvienao y haCIa oónae estacaml:1anoo y oe comrontar la sltuaClón real con su munao ideal. las diversas expenenClas vividas y las identificaciones exoenmentadas. con modelos .diferentes, tienen ahora que integrarse armónicamente dando lugar a la propia identidad. El adOlescente, ante las muchas posibilidades que se le presentan, encuentra dificultad de elección entre los diversos papeles que la sociedad y la cultura le proponen. Con la adquisición de la nueva identidad. el adolescente descubre la dimensión de la fídeiidad a sí mismo. Si este intento de integración no se completa, aparece la difusíón de identidad, que lleva a los jóvenes a una situación de duda, Incluso sobre su propia identidad sexual, que diíiculta la formación de una identidad profeSional, La difusión de Icentidad expiíca el estado de confusión de muchos adolescenres y los comoortamientos de delincuenCIa, que les lleva a la aaqUlsición de una identiffild opuesta a la que los padres y la SOCIedad les proponen. Para los adolescentes es

3.4. Habilidad frente a sentido de inferioridad (de los 6 años hasta la puberta~J
Suoerados los estadios precedentes. caraaenzados Dor un intenso esiuerzo de construCClón oe su Dersonaüdad y ce coniiguraClón oe su Identidad segun les DaDeles que la socl8oao le asigna. el niño entra anora en el periodo de latencia. Es un periodo de auietud y de sublimaciones frecuentes antes de que renazcan los impulsos de la pubertad. Parece que un verdadero sentimiento latente es. el deseo escondido cie establecer. una relación vaiida y proiunda con un compañero del sexo ODuesto. En este período. que coincide con la edad escolar y con la entrada en el mundo de la cuiturd y del trabajo, el niño camina en busca de su identidad, se va formando la conciencia de ser lo que es caoaz de aorender y maniíiesta ei deseo de' lograr caminar las tareas que debe desemoeñar suoeranao un posible sentimiento de Inferioridad: nace así la dimensión de la competencia. 8alo este aspecto. adauiere un valor 'especial el juego, como momento y coortunIdad de perfeCCIonar la propIa caoacidad de ser dueño ae digo. aunque sea de tlOO lúdico. El éxito en el Juego

••

201 200

mejor tener una identidad negativa que no saber quienes son. La búsqueda del grupo, las diversas manifestaciones de ena- . moramiento, la idealización de los héroes son intentos de buscar, mediante la proyección y la identificación, la propia imagen ideal y la valoración de las propias habilidades; en el fondo, los adolescentes están buscando su propia identidad. La adolescencia se considera como momento de. espera. Un estadio psicosocial que ya no pertenece a la infancia y aún no ha alcanzado la edad adulta. La moralidad infantil se presenta inadecuada sin que se haya desarrollado todavía la moral adulta. Durante este período, una especie de moratoria, el adolescente puede experimentar diversos modelos de identidad antes de optar por el definitiVo. Se señalan algunas dimensiones que representan tareas parciales en la superación de las crisis que conducen a la identidad definida: perspectiva temporal contra la difusión del concepto de tiempo; certeza de sí mismo contra apatía; experimentación de roles contra identidad negativa: capacidad de prefigurarse las realizaciones contra bloqueo de la actividad; identidad sexual contra difusión bisexual; polarización de la capacidad de mando contra difusión de la autoridad; polarización ideológica contra difusión de los ideales (Erikson. 1971). . El adolescente vive su idealismo como una posibilidad de conseguir una sociedad más perfecta, en el sentido de que, para cambiar una cierta imagen del mundo y de la historia, se requiere que [os mejores gobiernen y facliiten que los recursos de las personas se desarrollen adecuadamente.

8 miedo a diluirse en el otro o en las relaciones de grupo impide el compartir la propia identidad, origina un rechazo de los demás y una tendencia al aislamiento con el repliegue sobre sí. La inseguridad de la propia identidad puede manifestarse en la huida de la intimidad, en la búsqueda de relaciones de poder, de lucha, en el deseo de ser el jefe a toda costa o en crear distmcias entre él y las demás personas hasta el punto de aleiarlas o eliminadas del propio círculo. Es el período de la genitalidad madura. Representa el momento en el que el sujeto es capaz de llevar a cabo la tarea que Freud asigna a la persona norma1'y madura: amar y trabajar. Idealmente la maduración de'¡estadio requiere la capacidad de tener una relación íntima heterosexüal con una persona amada, digna de coniianza, con la que compartir los diversos momentos de trabajo, de recreo y de procreación; el sujeto es capaz de asegurar un desarrol:o adecuado y armónico a los hijos. La nueva dimensión es, pues, la dE:! mor. a La reacción del aislamiento, como temor a compartir, puede hallarse también en la relación de pareja; en este caso los dos se protegen también de la tarl';a de la generación, propia de la mIsma intimidad.

3.1. Capacidad gene¡'ativa frente a estancamiento (edad adulta media)
La persona se encuentra en la edad adulta. abierta a la alternativa de la capacidad generativa o del estancamiento. La capacidad generativa va dirigida a la creación de nuevas generaciones. a poner en común, con una persona amada. las propias energías para crear 't' formar los propios descendientes. Aunque no se halle siempre presente la procreacIón natural. el individuo puede realizarse mediante la productividad y la creatividad: en algunos casos, el deseo y la realidé.:j misma de tener hijos naturales no satisface el sentimiento de la capacidad generaUva, por no haberse alcanzado algunas metas propias de las etapas precedentes. En perspectiva eriksoniana, es posible la entrega a los demás. sin la reproducción, mediante la realización de una condición de vida mejor para los hiios que catecen de protección; se trata de un interés y de una dedicación a los demás dentro de! marco de un proíundo amor que puede ser entendido como valor

3.6. Intimidad frente a aislamiento (edad adulta joven)
El joven, en este estadio. es capaz de dialogar con los demás teniendo conciencia de la propia identidad y del propio rol social. Está preparado para la intimidad. para relacionarse con los demás: aunque es ya capaz de tener amistad con los compañeros del sexo opuesto. es típica también la relación con compañeros del mismo sexo con los que comparte los propios pensamientos y sentImientos a nivel íntimo y profundo. De este modo nace un fuerte sentimiento comUnitario del nOSOlros como oposición a los demás. considerados como diversos del propio grupo de pertenencia. El caminar de dos en dos exige antes la experiencia de la propia Identidad. de ser uno.

202

203

I

¡

supremo de tipo transcendente. Aparece corno dimensión . de esta fase la dedicación al cuidado de los demás.

típica

4.1. Apertura a las aportaciones teóricas
Las reflexiones de la psicología sobre la edad evolutivá, propuestas a la luz para conocer e. inprofunda, son una aportación

El estancamiento, como polo opuesto a la capacidad generativa, es una especie de esterilidad propia de quien no se coloca en la perspectiva de abrirse a la fecundidad y a la creatividad. La persona se repliega sobre sí misma, se aura-absorbe, sin apertura a los demás y se cierra a la posibilidad de un verdadero crecimiento y maduración psicológicos.

terpretar el comportamiento humano. Esta aportación, integrada con las de las otras teorías, garantiza un correcto acercamiento al hombre, que permite elaborar pistas de acción educativa.

4.2. Aceptación del mundo personal profundo
La aceptación del mundo personal profundo, en vez de asumir una actitud de negación o camuflaje de los recursos inconscientes, constituye el punto de partida para un trabajo educativo que respete la riqueza de las personas. E! descubrimiento de las fuerzas personales que no aparecen

3.8. Integración del Yo frente a desesperación y disgusto (edad adulta posterior)
El último estadio es el de la integración del Yo; implica la capacidad de aceptar todo el ciclo vital y de integrar los estadios anteriores en una armonía espiritual y total. La persona madura acepta las vivencias personales y la presencia de las personas signiíicativas, que ha encontrado en todo f?1 desarrollo anterior, sin lamentaciones ni añoranzas del cambio; el pasado es algo que le pertenece como un punto fijo para construir la propia maduración. La nueva dimensión es la de la sabiduría. La desesperación, como polo opuesto, es una negación y un lamento del tiempo pasado y de las realizaciones vividas de modo no satisfactorio. Está presente, casi cerne lógica consecuencia, el miedo a la muerte y un sentimiento amargo de disgusto contra sí mismo. La presencia de las grandes figur2s en el campo religioso, político, etc., constituyen un estímulo y una invitación a asumir, con participación emotiva, tareas de guía y dirección (Smelser, Erikson, 1982). Concluimos estas reflexiones recordando· que los padres que han logrado la integración de su vida y no 'manifiestan temores patológicos ante la muerte. pueden preparar un ambiente adecuado para el nacimiento de sus hijos. qve sabrán amar la vida hasta conquistar una nueva integración generacional. ~

a primera vista permite situarse de manera distinta ante tareas que toda persona debe resolver. El considerar de modo positivo el mundo inconsciente favorece que la relaciones personales sean más eficaces. El descubrimiento, por ejemplo, de posibles mecanismos de defensa debería favorecer una mejo( gestión de los recursos humanos y una maduración de la persona sin necesidad de recurrir a ellos.

4.3. Visión positiva de las fuerzas humanas
La aceptación del mundo profundo depende, en 'parte, de la consideración positiva de las fuerzas humanas ocultas. El COtlcepto de hombre, expuesto en el capítulo tercero. implica considerar todos los componentes humanos como potencialidades que indican habilidades, posibilidades, contenidos positivos de la riqueza humana. En una visión humanista del hombre es posible distinguir las fuerzas y tendencias humanas de su utilización. No se trata sólo de decir que los recursos humanos no son negativos, sino de afirmar que son positivos, añadiendo que los posibles resultados no satisfactorios a los que pueden dar lugar son más una consecuencia de una administración incorrecta que fruto de la ambivalencia de esas mismas fuerzas inconscientes~

4. Sugerencias

educativ;as

Indicamos, según lo expuesto sobre 12, teoría freudiana y eriksoniana. algunas sugerencias que pueden ser útiles en el trabajo educativo.

4.4. Puesto central de la persona
Proponemos un proceso que permite poner en el centro a la persona y afrontar de modo eficaz la problemática inherente a las fuerzas inconscientes.

204

205

El primer punto dei proceso es la toma de conciencia de que los propios instintos y tendencIas profundos son positivos. El segundo punto es su aceptación como recursos útiles para el crecimIento y no como una carga pesada que hay que soportar. El tercer momento implica aprender a utilizarios, sin negarios, soportarlas o borranos, para abrirse a las necesidades humanas personales y sociales, para dar una respuesta al mundo de los vaiores, que interrogan al homore desde diversos puntos de vis-

ción educativa, ei"oucador feccionamiento personal.

puede recibir estimulos

para su per-

11I.

Pistas de trabajo

ta

~

4.5. Claridad en la comunicación
En una perspectiva educativa encaminada a favorecer el crecimiento de los educandos es necesario un proceso de ciarificación de los propios mecanismos de comportamiento. El conocer la proola situación personal evita el riesgo de proyectarsoore los aemás los problemas personales no resueltos. El conocer los DroOlOSmecanismos ae comoortamlento ofrece la Dosibiiiaad ae comrolanos y ae ser un instoomento transparenre ae comunica~ ción. Por otra pane. el eaucador se conviene en modelo. sin conflictos. cuando es capaz de gesllonar sus dif'lámicas de comportamiento. Entonces podrá comorender objetivamente a los eDucanoos y favorecer su crecimlentü.

1

Ofrecemos algunas aistas de trabajo para una posible .oroiundiz2ción personal () de goopo. 1. A través de un ejercicio de auto-exploración descubrir algunos mecanismos c;,;j prooio comportamiento personal. 2. A la luz de la oropuesla de Erikson, anaiizar algunas manifestaciones ae los (:<]$ polos d~ las fases evolutivas. _ 3. Describir un comportamiento personal o de otros a la luz de la psicología prciunda y analizar rasgos de personalidad que reflejen características de fases ireudianai no totaimeñte superadas. 4. Inaica •. siguíendCJ la fiena adiunta. tres tareas ae cesarrollo corresoonmemes en este caoituJo. a tres tases ae aesarrollo a elegir, a~ailz2aas

¡
,

----_.1.

Fases de des;1rroiio

I

Tareas de desarrollo

I ,

I
y supe-

4.6. Importancia

de las figuras significativas

I

a.

I

Las personas significativas son importantes para que los educanoas puedan intenorizar ¡as reglas de comportamiento rar las diversas fases de desarrollo.

I ~:
2.
I I

c.

Una relación madura supone que el adulto sea capaz de favorecer el crecimiento del niño sin pretender nada a cambio: de otro modo existe el peligro de que se trate de una búsqueda afanosa para resolver los prooios oreolemas, pafa evitar un sentimiento ae culpa. para encontrar afecto en lugar de dedicarse a la tarea oropiamente educativa.

a.

b. b. c. a.
I

i

~
I
i

i

3.

4.7. Superación

y

recuperación

El adult\.J. que utiliza sus recursos en la ayuda a los demás y escucna a¡entamente los mensajes de los educandos, puede superar pOSibles problemas que no ha logrado resolver durante su vida. En el fondo se trata de una ooof1unldad de recuperar metas no alcanzadas durante su desarrollo. De eSle modo, en la reja-

206

207