Estado inicial del lavamanos

El Aguamanil o lavamanos Con motivo de la misa inaugural del Real Colegio del Corpus Christi de Valencia, el Patriarca de Antioquia San Juan de Ribera recibió de manos de su padre, Perafán de Ribera, Virrey de Nápoles, un juego litúrgico de excepcional calidad al que pertenece este lavamanos. El acto fundacional tuvo lugar en 1604 con motivo de la estancia del rey Felipe III en la ciudad de Valencia. Este juego litúrgico se conserva en el Colegio y se completa con una serie de candelabros, vinajeras, patena, cruz y ostensorio. Todos ellos elaborados con las mismas técnicas y materiales, hasta un total de quince objetos litúrgicos. El lavamanos está compuesto por un cuerpo central en forma de plato de vidrio coloreado y un soporte externo de cobre dorado que cumple una función decorativa y de realce al mismo tiempo. Podemos afirmar que se trata de un objeto elaborado con materias de primera calidad y ejecutado por artesanos elegidos de manera muy especial con intención de conseguir un presente adecuado para la ocasión.
Pieza de vidrio reintegrada Estado inicial de anforula

Vista superior del estado final
Consellera de Cultura y Deporte: Trinidad Miró Mira

Estado inicial de anforula

Secretario Autonómico de Cultura: Rafael Miró Pascual Directora General de Patrimonio Cultural Valenciano: Paz Olmos Peris Directora Gerente del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales: Carmen Pérez García Rector del Real Colegio Seminario de Corpus Christi de Valencia: Juan José Garrido Zaragoza

c+r vítreos
Aguamanil del juego litúrgico

Depósito Legal: CS- 346-2010

del Beato Juan de Ribera
Real Colegio Seminario de Corpus Christi

Valencia

www.ivcr.es

Detalle de las soldaduras de la base

Detalle del estado inicial

Molde de silicona líquida

Molde de silicona semirígida

Estado de conservación
El estado de conservación general en que nos llegó la obra evidenciaba la buena calidad de los materiales. Las alteraciones que presentan tanto el vidrio como el cobre se mantienen en las capas más superficiales. En el vidrio, las principales alteraciones están relacionadas con aspectos formales o superficiales como la pérdida de fragmentos, las roturas, el exceso y oxidación de antiguos adhesivos, los restos de pintura verde y los depósitos superficiales de materias orgánicas y minerales. El cuerpo vítreo presenta una pequeña zona con problemas leves de iridiscencias en la cara posterior. El soporte metálico mantiene una estabilidad general que se rompe únicamente en las zonas afectadas por productos de oxidación, aparecidos en las zonas de contacto con una serie de soldaduras de plomo y estaño aplicadas en una intervención anterior. Conserva su forma original excepto en dos pequeños faltantes; de un lado una hoja de la orla decorativa y de otro, el vástago de cierre de esta misma pieza. Así, vemos como el factor de deterioro principal es la manipulación a lo largo de los años y la utilización de materiales poco adecuados en intervenciones anteriores.

Estudio de materiales
Materiales constitutivos Estado inicial de la situla Con el fin de identificar los elementos constitutivos tanto como algunos añadidos, se procedió al estudio de los materiales mediante ensayos no destructivos de fluorescencia de rayos x (XRF) tanto del vidrio como del soporte metálico. El vidrio presenta una composición con un alto contenido en plomo que resulta poco habitual en su época y una coloración a base de cobre. En este caso podemos entender que se eligió esta técnica para conseguir un vidrio de máximo brillo, intensidad de color y resistencia para mayor lucimiento de las piezas. El metal de la estructura ha sido identificado como cobre dorado en ambas piezas. Los análisis presentan ligeras diferencias entre la capa de oro de la pieza de base y la de la orla decorativa. Estos matices parecen apuntar a una diferencia en las técnicas de ejecución tanto del acabado como del sistema de doradura. Las soldaduras posteriores han sido realizadas con una aleación de estaño y plomo poco habitual en orfebrería pero propia de talleres vidrieros. La reintegración del vidrio Planteamos el sistema de reintegración del vidrio en función de los resultados obtenidos en el estudio de los materiales constituyentes y del estado de conservación de la parte vítrea de la pieza. La estabilidad física y cromática de las resinas utilizadas para la reintegración de material vítreo se convirtió en nuestro objeto de estudio. Seleccionamos una resina epoxídica y otra de poliuretano, ambas comercializadas específicamente para el tratamiento y la réplica de piezas de vidrio. En el estudio comparativo tratamos de evaluar las variaciones cromáticas tras someterlas a cambios de temperatura, humedad relativa y exposición a luz ultravioleta. Se sometieron muestras de ambas resinas a unas condiciones ambientales obtenidas a partir de la norma ASTM D 4329-99, en la que se establecen ciclos para la exposición de material plástico a fuentes fluorescentes ultravioleta. Tras cada ciclo se tomaron los valores pertinentes para el análisis colorimétrico mediante un espectrofotómetro X-Rite que fueron comparados con las muestras patrón. La evolución de las muestras evidencia la resistencia de la resina de poliuretano frente a la inestabilidad cromática de la resina epoxídica. Tras repetir el experimento con muestras de la resina de poliuretano coloreada con distintas técnicas, se decidió combinar ambos materiales. Se aprovechó así la facilidad de aplicación y calidad de acabado de la resina epoxídica, a la que se añadió la protección final de resina de poliuretano coloreada.

La conservación terapeutica
El vidrio El vidrio con base plomo como el que vamos a tratar tiene unas características de grosor y dureza que facilitan su manipulación y estabilidad. En principio realizamos una intervención de conservación en la que se eliminan todos los restos de suciedad y de intervenciones anteriores con tratamientos suaves a base de etanol, acetona y tensoactivo aniónico. La adhesión de fragmentos para el montaje se realiza con una capa de intervención de resina acrílica y una resina epoxídica específica para vidrio. Tras la adhesión de los fragmentos se considera la posibilidad de finalizar el montaje con una intervención sin reintegración volumétrica, pero finalmente queda descartada debido a la fragilidad estructural del material vítreo. Con la reintegración de las lagunas se cierra y se refuerza la pieza, al tiempo que se evitan los ángulos que forman los fragmentos que limitan las lagunas. Se elabora el estudio comparativo de las resinas descrito anteriormente y se aplica la resina seleccionada con dos tipos de sistemas de moldes de silicona. En las lagunas pequeñas se utilizaron siliconas rígidas de catalización rápida que cubrían el espacio a reintegrar, mientras que en la laguna grande se combinó la silicona líquida con una estructura externa de escayola aplicada a la pieza completa. El metal Tal como hemos visto, el estado general tanto del cobre como del dorado de la estructura es bueno. Basamos los tratamientos de estos elementos en la eliminación de la suciedad superficial y los productos puntuales de corrosión provocados por las soldaduras que podrían propiciar el avance del deterioro. Los carbonatos de cobre se retiran con ayuda de la acción quelante de EDTA disódico tratado de forma localizada a baja concentración. El bajo punto de fusión del estaño y el plomo facilita el proceso de intervención sobre las soldaduras antiguas con ayuda del calor de la lámpara de infrarrojos. Como sistema de inhibición y protección final se aplica benzotriazol por impregnación y una fina capa de cera microcristalina.

Criterios de intervención
Las labores de conservación realizadas se han consensuado siempre dentro de los criterios marcados por las últimas cartas internacionales en cuanto al máximo respeto al original, inocuidad de los procedimientos y reversibilidad de los materiales añadidos. La adecuación de cada uno de los tratamientos aplicados ha sido contrastada y verificada previamente mediante pruebas en laboratorio. En el caso de las intervenciones anteriores decidimos eliminar los restos de productos añadidos para evitar el avance del deterioro y la alteración formal del material original. Por otra parte la adhesión inadecuada tenía un efecto distorsionador evidente a la vista y favorecía la acumulación de suciedad, los productos de oxidación provocados por las soldaduras iban en aumento y los restos de pintura impedían una observación del vidrio óptima.

Estado final

Espectro de la base

Espectro del vidrio

Pulido de la resina

Protección final de la resina