Jose Luis Centella Frente al intento de imponer el pensamiento único es importante, es fundamental tener argumentos, tener un buen análisis

de la situación que nos ha llevado a esta crisis que es evidente que no ha sido provocada por una catástrofe natural sino que tiene culpables y tiene victimas que tiene rostros de los que se están beneficiando de ella y de quienes la están sufriendo, pero sobre todo tenemos que ser capaces de que estas propuestas sean asumidas por la gente, porque si es grave que los gobiernos esten tomando medidas neoliberales para afrontar una crisis creada precisamente por el fracaso del neoliberalismo como forma de aplicar el capitalismo salvaje en el siglo XXI, sino porque un amplio sector de los afectados por la crisis piensen que la mejor salida a esta situación sean las propuestas que plantea la derecha e incluso la extrema derecha. Por eso este acto tiene sentido si forma parte de una movilización que derrote a la resignación, para dar la batalla al pensamiento único, para derrotar democráticamente a quienes tratan de convencernos de que solo existe una forma de hacer las cosas, posiblemente para tratar de auto justificarse en su entrega a los intereses de los poderosos, pero no basta con tener razón, no basta con quedarnos satisfechos de lo bien analizada que tenemos la situación y lo listos que somos presentando las mejores alternativas para una salida progresiva de la crisis, o ganamos la calle, o conseguimos movilizar, o estamos irremediablemente perdidos. Por ello es fundamental que este acto sirva para cargarnos de argumentos, de razones, pero sobre todo sirva para tomar conciencia de que es necesaria la movilización dándole continuidad e impulsando actividades en todos los centros de trabajo, en las universidades y centros de estudios, es fundamental ser capaces de organizar a los afectados por la crisis, es la forma de dar respuesta, de hacer frente a la mayor agresión que han sufrido los débiles en siglos, y no es una exageración, porque no estamos hablando de la perdida de un porcentaje del salario, ni siquiera en lo grave que supone romper la dinámica histórica de que los avance científico-técnicos sirvan para trabajar

menos y vivir mejor, sino que ahora se trata de trabajar mas, cobrar menos y vivir peor, se trata de combatir la implantación de forma concreta de una dictadura del capital en la que unos oscuros dioses llamados mercados impongan su voluntad, que no es otra cosa que eso tan viejo, tan antiguo de que unos pocos se beneficien del beneficio que generan la mayoría de la población, por ello estamos en algo mas que una batalla económica, en algo mas que en una lucha sindical, en mucho mas que en una confrontación política, estamos en una batalla total entre los causantes de la crisis que pretende aprovechar la situación creada por ellos para refundar el capitalismo eliminando derechos, libertades, frente a los débiles que quedaríamos subordinados en nuestra vida a decisiones sobre las que no tendremos posibilidades ni de opinar, y mucho menos de decidir, mientras que las decisiones sobre la economía no se discuten se deciden en oscuros despachos y se imponen a gobiernos sumisos y pueblos adormecidos por medios de comunicación alienantes, o nos ponemos a la ofensiva y rompemos esta situación o la actual crisis solo será la puerta de entrada para imponer esa dictadura del capital que nos convertirá definitivamente en súbditos de los mercados. Para desenmascarar esta situación tenemos que empezar por señalar como decía que la crisis tiene responsables y victimas, que la actual crisis económica es consecuencia de un modelo productivo agotado e irreformable, modelo desde el que es imposible resolver los grandes problemas sociales y medioambientales que sufre nuestra sociedad. El paro, la precariedad laboral, el patriarcado, la degradación del medio ambiente, la privatización de la educación y de la sanidad y los retrocesos democráticos, son elementos consustanciales al modelo de capitalismo financiero imperante en el Estado español. En el caso de España el modelo económico que se ha basado en los bajos salarios, la precariedad laboral, el paro estructural y la especulación urbanística, tenia los pies de barro en su dependencia de un solo sector económico, el inmobiliario, pero esto no es casualidad, sino que se corresponde con una inserción internacional en la división internacional del

trabajo en la Unión Europea, que ha especializado nuestra economía en una excesiva dependencia del turismo de masas y del sector de la construcción residencial privada, provocando el abandono de toda política industrial, tecnológica y del olvido del sector agrícola productivo, es decir España deja de ser un país productivo, y los gobiernos del PP y del PSOE van desarrollando un modelo dependiente del sector financiero internacional, del que ahora se sorprenden, ya que para pagar el déficit exterior, se trae crédito de fuera por medio de una política económica centrada en satisfacer las necesidades del capital financiero internacional, y que ahora se centra en garantizar el cobro de los intereses de la deuda pública a través de los recortes sociales. De esta forma se atrae una inversión sólo interesada en actividades especulativas, encaminada a lograr una alta rentabilidad inmediata del activo financiero invertido, a costa de generar una burbuja inmobiliaria que ahora acaba de estallar. Política que a la vez que producía la mayor construcción de viviendas de la historia de España impedía a gran parte de la población el derecho constitucional de acceso a una vivienda digna, y la falta de recursos económicos para desarrollar políticas sociales avanzadas consecuencia de las contra-reformas fiscales llevadas a cabo por populares y socialistas, pero además generaba un gran río revuelto en que se movía a gusto la corrupción, que sirve además para denigrar la política, olvidando que para que exista un político corrupto al que hay que denunciar, expulsar de la vida publica tiene que existir un empresario corrupto y un sistema que no solo lo permite sino que lo potencia, pero claro de lo que se trata es de denigrar la política porque para imponer la dictadura del capital es fundamental que la mayoría de la población se aleje de la política que entienda que todos los políticos por definición son aspirantes a corruptos y que por tanto las cosas importantes, como por ejemplo la gestion de la cajas de ahorros se pongan en manos de profesionales, que se implante una tecnocracia, sin pensar siquiera que esos técnicos no son otra cosa que empleados subordinados a los intereses del capital, a los ordenes de esos mercados que solo buscan obtener el beneficio para los poderosos. De esta forma se ha construido un modelo de relaciones laborales basado en la temporalidad, la precariedad y los bajos salarios incluso en momentos de

crecimiento económico; a los que ahora se suma el paro masivo y el aumento de la desprotección social en momentos de crisis como el que vivimos, para que los ajustes no repercutan en los beneficios empresariales sino que sean asumidos por los débiles. Para completar el circulo nos dicen que es necesario aumentar la productividad reduciendo los costes laborales, afectando, tanto el llamado salario directo en la nómina, como a través del llamado salario diferido, las prestaciones sociales y las pensiones, pero a la vez también se produce un progresivo endeudamiento y una dependencia de la pequeña empresa a favor de la gran empresa transnacional que cada vez mas domina de forma exclusiva la economía. Este desarrollo específico del capitalismo en España nos ha llevado a la situación de paro, junto a la precariedad y alta temporalidad y falta de un estado social pleno, porque las necesidades de los sectores ligados a la construcción y a las finanzas impiden que nuestro modelo económico sea reformado, recordemos que al inicio de la crisis Zapatero denuncio este sistema como el causante, que planteo la necesidad de cambiar de modelo, que impulso una ley llamada de DESARROLLO SOSTENIBLE que ahora en un alarde de cinismo político ha servido para aumentar la edad de las centrales nucleares y aprobar la ley sinde, evidentemente eso recambiar de modelo queda en el olvido. En consecuencia se hace imprescindible construir una alternativa para salir de la crisis por medio de la defensa del empleo y el aumento de la protección social, y para ello es necesario plantear el cambio de modelo productivo defendido en el aumento del gasto social, el predominio de la inversión productiva y desarrollo de la tecnológica, la reforma fiscal y la creación de una banca pública, cuyo objetivo sea reconstruir una sociedad del trabajo y superar el modelo especulativo actual. Y también de forma clara frente al intento de imponer la tecnocracia, la dictadura del capital, tenemos que abanderar la defensa de la democracia,

defendiendo una planificación democrática de la economía, la participación de la ciudadanía en la gestion de la vida publica, la recuperación de la política, y hacerlo no solo desde la teoría sino sobre todo desde la practica, desde la defensa de una forma diferente de hacer política, desde el ejemplo de austeridad, de transparencia en el ejercicio de la acción política por parte de nuestros cargos públicos Desde estas bases planteamos la necesidad de de impulsar una movilización masiva y unitaria, sostenida en el tiempo, contra los planes de ajuste, la reforma laboral, el alargamiento de la edad de jubilación, en torno a conseguir la unidad de la izquierda para una Alternativa social y anticapitalista a la crisis cuyo objetivo a corto plazo es la defensa del empleo y de los derechos sociales; a medio plazo, el cambio de modelo productivo y de organización del trabajo, no nos engañemos no planteamos suavizar los efectos malignos del sistema nos planteamos confrontar directamente con el sistema. De esta forma, la lucha contra el paro, por el empleo y en favor de los derechos sociales, toman un carácter, objetivamente, anticapitalista, ya que el paro, la falta de Estado social, la agresión al medio-ambiente y el atraso tecnológico e industrial de España, son imprescindibles para la acumulación de capital en nuestro país; problemas cuya solución va ligada a una salida política en un sentido transformador. Por ello nuestras propuestas han de poner las bases para un avance en el control y democratización de la economía, señalando algunos elementos destacaría en primer lugar la lucha por el pleno empleo, proponiendo un esquema de salida a la crisis con un programa de creación de empleo público garantizado, recuperando la propuesta de reducción de la jornada laboral a 35 horas por Ley sin reducción salarial para una mejor distribución del trabajo existente, recordemos aquello de trabajar menos para que trabajen mas, además es posible en lo inmediato de la creación de empleo a través del desarrollo de los servicios públicos, los servicios sociales municipales y de atención a personas dependientes.

En segundo lugar situamos la Defensa del Estado social y del sistema público de pensiones, en este sentido es evidente que no apoyamos la actual política de reducción del déficit vía reducción del gasto social, porque supone un desmantelamiento del ya limitado estado social existente, frente a ello defendemos el desarrollo de un Estado social pleno y avanzado como uno de los instrumentos para la creación de empleo y la mejora de los mecanismos de redistribución secundaria de la renta mediante como hemos dicho la creación de empleo en servicios públicos en los que España encuentra una clara desventaja con su entorno europeo (sector educativo y sanitario escuelas infantiles públicas, comedores escolares, residencias para la tercera edad y servicios de atención a situaciones de dependencia). En tercer lugar es necesaria una apuesta real y seria por un cambio de modelo productivo y de organización del trabajo basado en la sostenibilidad social y medio-ambiental. Desarrollando una política económica dirigida a la diversificación de nuestra estructura productiva, que supere la actual política de supeditación al capital privado y de especialización productiva dependiente de los intereses del capital internacional. Cumplir con este objetivo requiere de un aumento significativo de la inversión pública encaminada a permitir la reconversión ecológica de la economía. Se trata de reducir el consumo de materiales y energías no renovables del aparato productivo, así como reordenar el espacio urbano, el territorio y los sistema de movilidad, e impulsar la rehabilitación de viviendas y edificios encaminada a la eficiencia energética y del agua, entre otras materias primas. Solo desde este cambio de estructura productiva se podrá profundizar en una profunda transformación de nuestro modelo de relaciones laborales, en una perspectiva de superación de la precariedad laboral, que en el corto plazo pasa evidentemente por la lucha por la derogación de la actual reforma laboral y por la no aprobación del aumento de la edad de jubilación. Frente a las políticas sociales y laborales desarrolladas por el gobierno que recorta derechos sociales y reduce el empleo, planteamos la necesidad de una

política laboral dirigida al objetivo de generar empleo de calidad y aumentar derechos sociales y laborales, es decir el camino contrario al emprendido por el gobierno Para dar solvencia a la propuestas económicas planteamos la necesidad de democratizar la economía y regular la participación de los trabajadores en la empresa junto a un sistema de planificación democrática de la economía Pero es evidente que estas propuestas tienen que tener el soporte en una banca publica y en una política fiscal diferente, A la ves es necesario como decía una reforma fiscal progresiva que obligue a pagar impuestos a la banca, a las grandes rentas y patrimonios, con medidas de reforma fiscal a corto plazo, como el modificar el IRPF para aumentar la contribución fiscal de los contribuyentes con rentas más elevadas, Es evidente que desde estas pinceladas que ahora se desarrollaran mas profundamente se demuestra que es posible una alternativa, que no estamos condenados a tener que aceptar las políticas neoliberales de refundación del capital como las únicas posibles, ahora bien no nos engañemos, por muchas razones que tengamos nadie, y menos el capital, nos va a regalar nada si no tenemos la capacidad suficiente para generar hegemonía de pensamiento entra la clase trabajadora, entre los afectados por la crisis para que no se resignen, para que se rebelen, para que se movilicen y digan basta, por eso el radicalismo si se queda solo en lo verbal, y no consigue implicar a millones de trabajadoras y trabajadores en la movilización será inútil y e incluso contraproducente no podemos conformarnos con tener razón tenemos que ganar la calle y aunque pueda parecer prosaico también ganar miles votantes para nuestras propuestas en las próximas elecciones municipales y autonómicas.