Flavio Josefo

Flavio Josefo (37 d.C.-c. 101), historiador judío, nacido en Jerusalén, de linaje real y sacerdotal. Su nombre original fue José Ben Matías. Un hombre a la vez instruido y mundano, fue miembro del partido de los fariseos, y también una figura pública que, antes de la sublevación judía contra Roma (66), tuvo buenas relaciones en la corte del emperador Nerón. El papel que desempeñaron los zelotes en la sublevación, así como sus oponentes los fariseos, quienes la consideraron inútil, llevó a Flavio a mantener una posición ambigua en el conflicto. Sus propios escritos exponen dos informes contradictorios sobre su misión en la provincia de Galilea (en lo que hoy es Israel). Según uno de ellos, tomó el mando de las fuerzas judías para dirigir la fase galilea de la sublevación, pero en el otro, más tardío, sostiene que intentó reprimir la sublevación, más que dirigirla. Cualquiera de las dos historias puede ser verdadera. Parece ser que preparó a los galileos para la revuelta, y en el 67 rechazó con valentía el avance de Vespasiano, el general romano que poco después se convirtió en emperador, defendiendo la fortaleza de Jotapata durante 47 días antes de rendirse. Pudo haber sido enviado como prisionero a Nerón, si no hubiera tenido la agudeza de profetizar que su captor, Vespasiano, algún día sería emperador. Esta profecía satisfizo las ambiciones de Vespasiano, quien le hizo permanecer a su lado. Cuando la predicción se cumplió, Vespasiano liberó a Flavio y éste adoptó el apellido del emperador, pasándose a llamar Flavio Josefo. Acompañó al futuro emperador, Tito, el hijo de Vespasiano, en el asedio de Jerusalén, en el 70. Más tarde, disfrutó del mecenazgo imperial bajo Tito y su sucesor, su hermano Domiciano. Vivió en Roma hasta su muerte, dedicándose a sus escritos. Sus obras más destacadas, escritas en griego, son La guerra de los judíos (en siete libros), creada para disuadir a su pueblo y otras naciones de exponerse a la aniquilación con otras sublevaciones contra la todopoderosa Roma; Antigüedades judaicas (en veinte libros), la historia del pueblo hebreo desde sus orígenes hasta el 66 d.C., que con elocuencia demuestra cómo su pueblo había prosperado bajo la ley de Dios; una autobiografía, Vida, y Contra Apión, una refutación de acusaciones contra los judíos, hechas en el siglo I por el antisemítico gramático griego Apión, y otros escritores de la misma opinión. Microsoft ® Encarta ® Biblioteca de Consulta 2002. © 1993-2001 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

Antigüedades judaicas
Antigüedades judaicas, obra del historiador judío Flavio Josefo, escrita en griego hacia el 95 d.C. Con la intención de completar la historia del pueblo judío, a la que ya había aportado previamente La guerra de los judíos (que narraba el conflicto entre éstos y el Imperio romano, iniciado en el 66 d.C.), las Antigüedades judaicas recorren el pasado de dicho pueblo desde los tiempos más remotos hasta el comienzo de su rebelión contra la Roma gobernada por el emperador Nerón. Siguiendo el modelo de Las antigüedades romanas del historiador griego del siglo I a.C. Dionisio de Halicarnaso, también está compuesta por veinte libros, para cuya redacción Flavio Josefo usó una serie de fuentes de las cuales no se tiene constancia en la actualidad. Los diez primeros finalizan con la llamada cautividad de Babilonia (siglo VI a.C.), siguiendo como guía al Antiguo Testamento, en tanto que el conjunto de la obra llega hasta el mencionado año 66 d.C. En el libro XVIII aparece la figura de Jesucristo, constituyendo su más antigua mención hecha por la historiografía. Las Antigüedades judaicas son un extraordinario ejemplo de historia nacional, aunque escrito con una escasa depuración estilística, cuyo objetivo fue el de dar a conocer al mundo grecolatino las costumbres y el pasado común de todo un pueblo.

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Tony Souter/Hutchison Library Muro Occidental Los arqueólogos bíblicos creen que el Muro Occidental de Jerusalén, también conocido como Muro de las Lamentaciones, es todo lo que queda del Segundo Templo, arrasado en el año 70 d.C. La destrucción del Templo llevó a la formación del movimiento rabínico en Jerusalén. El movimiento enseñó a los judíos que tenían que centrar sus vidas religiosas en el estudio de la Torá y en la comunidad. Hoy, el Muro de las Lamentaciones sigue siendo un lugar sagrado para los judíos, y son muchos los que acuden en peregrinación para rezar y celebrar ceremonias religiosas.

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Yoav Levy/Phototake NYC Sukot La fiesta de los Tabernáculos, también conocida como la fiesta de la Cabaña o de la Recolección, debido a su naturaleza agrícola, marca el final de la cosecha en Palestina, como indica el Antiguo Testamento. Tercera fiesta de peregrinación en el calendario judaico, se celebra durante ocho días a partir del decimoquinto día del Tishri, mes judío del otoño. Las

familias celebran este día construyendo un sukkah, que es un tabernáculo provisional o cabaña, donde ponen juntos cuatro variedades de ramas de árboles en expresión de su alegría.

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L. Van Der Stockt/Liaison Agency Las mujeres en el judaísmo Aunque el judaísmo ortodoxo fija límites al papel religioso y social de las mujeres en la comunidad judía, el judaísmo reformista permite a las mujeres participar, en idénticas condiciones, en las sinagogas y en muchos casos alcanzar altas funciones dentro de la comunidad. Por ejemplo, desde 1969 hasta 1974 la primera ministra Golda Meir tuvo el cargo público más alto en Israel, y, en septiembre de 1972, Sally J. Preisand se convirtió en la primera mujer rabino de la historia del judaísmo. La rabino Pauline Bebe, en la imagen, sostiene una Torá desplegada.

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La cuna de la civilización En Mesopotamia, conocida como la cuna de la civilización, surgieron algunos de los primeros asentamientos del mundo. Mesopotamia, cuyo nombre se deriva de la palabra griega que significa ‘entre dos ríos’, abarcaba el área entre los ríos Tigris y Éufrates, que en la actualidad constituye la mayor parte de Irak. La civilización sumeria, que surgió en la región aproximadamente en el año 3250 a.C., construyó un sistema de canales y las primeras ciudades del mundo.

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