¿Qué podemos conocer de los escorpiones?

Clara Andrea Rincón Cortes, Licenciada en Química Ms.C Biología. Líder Línea de Investigación Toxinas Facultad de Ciencia y Tecnología U.D.C.A

Para resolver esta pregunta es necesario conocer diferentes particularidades biológicas de los escorpiones o, como muchos los denominan, alacranes, grupo de artrópodos reconocidos tanto por su antigüedad como por presentar particularidades morfológicas, biológicas y fisiológicas, dentro del reino animal. Dentro de la fauna colombiana, se encuentra una gran variedad de escorpiones que, en general, pertenecen al orden Scorpionida y se caracterizan por su amplia distribución a nivel mundial, con 1500 a 2000 especies escorpiónicas registradas, aproximadamente.

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e acuerdo a su hábitat, la mayoría de las especies son tropicales y subtropicales, asociadas a ambientes áridos y, en algunos casos, húmedos. Para su refugio u “hogar” utilizan troncos, cortezas de árboles, rocas e, inclusive, zapatos, cajas, tejas, en fin, diferentes lugares donde se sientan tranquilos, solitarios y fuera de la luz solar. Esto se debe, a que durante el día los escorpiones descansan y en la noche salen a buscar su alimento u otros refugios que se acomoden a sus necesidades, por lo cual, nunca se encontrarán “familias” de escorpiones, ni el mismo escorpión en el mismo lugar. Su alimento consiste en insectos, como cucarachas, grillos, mariposas, arañas, gasterópodos, entre otros y lo toman, poco más o menos, cada 15 a 20 días o hasta meses, debido a que su vida activa es nocturna, lo que hace que la luz solar no acelere su metabolismo y requiera mayor producción de energía, pero sí le es muy necesario beber agua constantemente. En la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales U.D.C.A existe una línea de investigación en toxinas y, en la actualidad, se están desarrollando trabajos de estudio con escorpiones. Para ello, se ha construido un escorpionario, donde se mantienen en crianza alrededor de 50 especies de escorpiones colombianas, entre Tityus sabinae, Tityus nematochirus y Tiyus colombianus, recolectadas en los municipios de San Mateo, Boyacá y en Fómeque, Cundinamarca y que han sido detectadas, ocasionalmente,

en el interior de las viviendas humanas, en bosques de galería y en sabanas abiertas. De acuerdo con las condiciones de los sitios de recolección, como temperatura, humedad relativa, características del refugio, alimentación y el hábitat en general, se ha adecuado el escorpionario en la Universidad, donde los escenarios de su ambiente natural se han mantenido y, por consecuente, se ha logrado analizar a estas especies de escorpiones, en aspectos biológicos y bioquímicos. Los escorpiones son artrópodos quelicerados, pertenecientes al tipo Arthropoda, subtipo Chelicerata, clase Aráchnida y orden Scorpionida, con 12 familias, de las cuales, cuatro de ellas se encuentran en Colombia; 44 especies pertenecen a la clase arácnida y se les reconoce fácilmente por su forma, en especial, por poseer una región caudal bien desarrollada y un aguijón en el extremo distal. El cuerpo del escorpión está dividido en tres regiones: prosoma, mesosoma y metasoma, en esta última, donde se ubica la glándula productora de veneno y el aguijón, que le sirve para inyectarlo y dominar a sus presas o a sus depredadores, en el momento que se sienten amenazados, como mecanismo de defensa. El conocimiento de la biología de las especies de escorpiones, se constituye en pieza fundamental para avanzar en futuros proyectos de investigación, especialmente, en la caracterización de los componentes peptídicos presentes en el veneno de los escorpiones, como el que se adelanta en la U.D.C.A.

Su reproducción o como se ha caracterizado, comúnmente, “la danza del escorpión”, es por fertilización interna; el macho carece de pene, por lo que depende de su espermatoforo, para la transferencia del esperma a la hembra, razón por la que se pueden considerar ovovivíparos. En la hembra, los embriones se desarrollan en los tubos ováricos, aunque el tiempo de gestación no es muy conocido para todas las familias de escorpiones; en T. serrulatus y T. bahiensis, por ejemplo, es de aproximadamente de 3 a 4 meses, mientras que para Centruroides vittatus, dura ocho meses. La cantidad de crías es de 6 a 105 por camada, en algunos Centruroides de Norteamérica. Por lo común, los escorpiones han despertado el interés de numerosos investigadores, en aspectos biológicos y bioquímicos, como son su comportamiento, su ciclo de vida, su tipo y forma de alimentación, su hábitat, su composición y el efecto que posee su veneno en los organismos que entran en contacto con él, catalogándose, estos emponzoñamientos, como problema de salud pública. Además, se ha originado una gran expectativa por los beneficios y los daños que podría ofrecer al humano, al causar diferentes grados de toxicidad por su picadura y, por ende, las posteriores consecuencias que acarrea o, como se dice, por el envenenamiento de un escorpión. El estudio de los venenos de escorpiones es un amplio cambio de inves-

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Centruroide Noxius, hembra con crías en ambiente natural.

Fotografía: Clara Andrea Rincón Cortés

Investigación

tigación activo en diferentes partes del mundo, cuyos componentes son analizados en detalle, no solo para la producción de sueros anti-escorpiónicos sino, además, para su utilización en diferentes campos. Por ello, se ha hecho necesaria la caracterización proteica del veneno y así continuar con las diferentes aplicaciones que esta sustancia posee, a nivel biotecnológico, farmacológico, agrícola, medicina humana y medicina veterinaria. Dado que uno de los grandes temores del hombre hacia los escorpiones es, efectivamente, el efecto que causa su veneno dentro de su organismo y teniendo en cuenta que la variabilidad de su toxicidad depende del género y la especie del escorpión, en diversos estudios se ha establecido que la toxina del escorpión está compuesto por una serie de enzimas proteolíticas, péptidos de bajo peso molecular, serotonina y aminoácidos de acción neurotóxica y que el momento en que el veneno se inocula en la víctima, por vía subcutánea, se disemina, afectando canales de sodio y de potasio en las membranas celulares del sistema nervioso central, principalmente. Por esta razón, los

péptidos alcanzan gran importancia, a partir de su caracterización, a nivel bioquímico, para el reconocimiento de la sintomatología desatada, logrando llegar a la relación entre estructura y función de los péptidos, peculiaridades que se han observado en las estructuras secundarias de los péptidos presentes en el veneno, de las especies Centruroides noxius y Centruroides limpidus limpidus. Se plantea la existencia de diferentes relaciones estructurales, taxonómicas y funcionales, por las afecciones producidas, en general, al organismo que atacan, al hallar semejanzas entre especies, por los péptidos que inhiben canales de sodio y de potasio, siendo uno de los principales temores del ser humano al enfrentarse con un escorpión al propagar toxicidad y, por ende, las consecuencias que puedan acarrear. Por este motivo, se ha incrementado el estudio de las especies que producen envenenamiento, concluyendo que el nivel epidemiológico desarrollado por su picadura, se debe, en esencia, a la presencia de péptidos con motivos de toxinas, capaces de inhibir y/o sobre-activar canales iónicos de células nerviosas.

El estudio de las especies de animales que producen toxinas es de particular interés, ya que no solo proporciona la comprensión y el análisis de sus propiedades sino que se implementa la necesidad de producir sueros específicos, de gran importancia para las zonas descritas, donde se hallan escorpiones con alto nivel de toxicidad; al mismo tiempo, abarca la posibilidad de determinar las regiones del país donde se encuentran este tipo de artrópodos quelicerados, lo que ayuda a alertar y a prevenir a sus habitantes de la presencia de estas especies en sus casas y en sus fincas. En las últimas décadas, se han descubierto fracciones proteicas de los venenos que están siendo utilizadas en el tratamiento de diferentes enfermedades de tipo neurológico y en la generación de fármacos que incrementan las defensas para combatir tumores cancerosos, lo que significa que, teniendo en cuenta que Colombia posee una significativa diversidad de especies de escorpiones, estas investigaciones contribuirán, de manera clave, en beneficio de la humanidad.

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La dinámica del semillero de investigación: INGEA
Jeison David Bonilla, vocal académico del Grupo INGEA Facultad de Ingeniería Geográfica y Ambiental, U.D.C.A

“Un semillero de investigación tiene que llegar a donde la mediocridad de la actual sociedad no llega, tiene que traspasar los límites del conocimiento y de la propia forma de hacer investigación para poder recopilar verdadera ciencia y entender a fondo las incógnitas propuestas”.
on el programa Semilleros de Investigación, los estudiantes se llenan de inquietudes y de sueños que hacen realidad, a través del diseño de esta valiosa herramienta colectiva de investigación, mediante, la cual, pueden resolver problemas y, por qué no, desarrollar la capacidad de producir nuevo conocimiento. Es una oportunidad para abrir la mente del estudiante, al punto de considerar cada elemento de su alrededor como un espacio investigativo. Según la doctora Norma C. Serrano, Directora del Centro de Investigación Biomédica de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, “…un semillero de investigación en nuestro país es una actividad extracurricular de las universidades… Los semilleros aparecen como un espacio propicio, donde estudiantes involucrados en el trabajo cotidiano de un investigador, que actúa como tutor, logran crear, en conjunto, comunidades de aprendizaje alrededor de un tema de investigación, de la creación de proyectos, del desarrollo de los mismos, de la socialización de los resultados ante la comunidad científica y, por último, no por ser lo menos importante, de la búsqueda de recursos económicos para mantener vigente la investigación”. Frente a la convocatoria que estipuló la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales U.D.C.A, por medio de la Vicerrectoría de Investigaciones, la Facultad de Ingeniería Geográfica y Ambiental ha apoyado la conformación del Semillero de Investigación, enmarcado dentro de sus tres líneas de investigación: 1) Orde-

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namiento Territorial; 2) Geomántica aplicacada a los análisis espaciales y, 3) La línea ambiental, todas ellas, con el objetivo de ampliar conocimientos preestablecidos, cambiar la percepción de la geografía ante el común, impulsando proyectos mas allá de un mapa o de conceptos físicos de la geografía, combinando elementos de esta excelente disciplina científica y de la gestión ambiental, con el propósito de impulsar proyectos armónicos que fortalezcan la línea investigativa y científica de la Universidad y de cada uno de los integrantes del semillero.

de investigación, denominado INGEA, conformado, inicialmente, por 18 estudiantes, quienes han decidido unir dos proyectos: • Manejo de residuos sólidos en el conjunto residencial El moral • Contaminación por residuos sólidos en la Cuenca alta del Río Fucha El primer proyecto fue ejecutado por cuatro estudiantes (Eliana Ruiz, Diego Ballesteros, Camilo Salazar y Jeison Bonilla) y consiste en un estudio relativo a cómo los habitantes de los conjuntos residenciales manejan sus residuos sólidos. Este proyecto surgió de planteamientos concerniente al correcto reciclaje y una ayuda ambiental desde la casa, desde la unidad más pequeña de una ciudad, observando, a futuro, los resultados de un reciclaje masivo de conjuntos residenciales. Para recolectar la información primaria, desde una metodología Acción Participación IAPF, se aplicó una encuesta a una muestra representativa del total de apartamentos, preguntando, entre otros ítems, el número de personas que habitaban en cada apartamento, con el fin de calcular la cantidad y la calidad de los residuos sólidos que producían. También, se aplicó una encuesta a cuarenta habitantes de los apartamentos, resaltando, a su vez, el apoyo incondicional de los residentes del conjunto, ya que mostraban su tendencia por participar y por aportar ideas, para favorecer el manejo ambiental de su entorno. Los resultados revelaron que los habitantes de los conjuntos residenciales

FORMACIÓN DE INGEA
El semillero de Investigación de la Facultad de Ingeniería Geográfica y Ambiental, nace de la necesidad que tenían los estudiantes de primer semestre de 2009, de plantear y de desarrollar proyectos de investigación, en la Cátedra de Metodología de la Investigación, orientada por la docente Nohora Avella de Benavides, quien después de un ejercicio de sustentación formal de logros, frente a un grupo amplio de alumnos de semestres más avanzados, de docentes de la facultad y del decano y como resultado de una amplia discusión de los temas y una votación, se determinó que los grupos que habían trabajado la temática sobre “Propuesta de educación ambiental para el manejo de residuos sólidos en diferentes estratos socio-económicos de Bogotá D.C.”, se constituían en una buena muestra, de la inquietud investigativa de la Facultad, conformándose así el grupo que lideró la consolidación y formal constitución del Semillero

no realizan un correcto manejo de los residuos sólidos, además, que no registran una política ambiental de peso y desconocen la correcta manipulación de basuras, por carencia de educación ambiental. El segundo proyecto fue realizado por los estudiantes Edgard Chacón, Juan Camilo Salcedo y Joel Andrés Pérez, quienes ilustraron, de forma clara y precisa, las dificultades que se viene manifestando en la Cuenca Alta del río Fucha, por la constante contaminación por residuos sólidos y el vertimiento de escombros a la misma. Este tipo de contaminación afecta, de manera negativa, el caudal normal del río, originando serios inconvenientes, de salud pública y ambiental, como los taponamientos e inundaciones en los sectores aledaños al afluente, además, del mal olor que se genera, como primer indicador del problema. Es evidente que la problemática del río Fucha ha sido objeto de sinnúmero de investigaciones, por parte de profesionales sobre el tema; sin embargo, este estudio, se distingue de los demás, porque es realizado por Semilleros de Investigación, quienes lo abordan, basados en un gran interés por el análisis de tipo geográfico y ambiental. El lugar donde se llevó a cabo este estudio cualitativo, se enmarca en el barrio Santa Ana Sur, de la localidad cuatro, que corresponde a San Cristóbal Sur. El proyecto consistió en aplicar entrevistas a los habitantes de las riberas del río Fucha, con el fin de saber, exactamente, de dónde provenían los residuos sólidos y los escombros que se arrojan, de forma permanente, al río; además, de resolver serios cuestionamientos sobre el manejo y el fin último de estas basuras. Vale la pena destacar, para este estudio, la colaboración que se obtuvo de los habitantes del barrio El Delirio. El plan de trabajo, se basó en la percepción de la realidad del sector, ya que se manejó un enfoque cultural y social, sin dejar de lado el componente técnico, que se incluyó en la propuesta. Los resultados analizados y descritos fueron similares a los del primer proyecto, indicando que los habitantes en Colombia les faltan mucho sentido de pertenencia, con el lugar que habitan y su entorno. Adicionalmente, se percibió que el Estado no se preocupa por ofrecer, a sus ciudadanos, la debida educación ambiental para manejar, correctamente, la relación hombre-medio. Así mismo, se advirtió la falta de compromiso y de solidaridad por parte de los residentes del lugar, dado que son la fuente primaria para arrojar desperdicios al río, desconociendo que el caudal del Fucha es un afluente del río Bogotá. En conclusión, los proyectos conducen temáticas sociales, con un objetivo claro, que es la elaboración de un real diagnóstico, que permita diseñar planes de acción frente a una problemática común y que exige, como tal, propuestas diferentes, según la

Estudiantes que hacen parte del Semillero INGEA.

comunidad, objeto de estudio y teniendo en cuenta, además, su estrato socio-económico, con el fin de garantizar el buen manejo del espacio, a través de un adecuado proceso de generación de reciclaje y de aprovechamiento de los residuos, producidos por la comunidad.

SIGNIFICADO DE INGEA
El grupo de estudiantes de este Semillero de Investigación, desde su génesis, ha trabajado, constantemente, para establecer, a partir de su filosofía de equipo y de unidad, sus objetivos y sus planteamientos, además de establecer la definición de la denominación del grupo de Semillero, buscando su originalidad y su significado dentro de la comunidad universitaria, y en especial, en la gestión investigativa geográfica y ambiental. Entre muchos nombres propuestos, se escogió INGEA, porque es una abreviatura, compuesta, que refleja varios significados: primero, representa ingenio geográfico y ambiental, haciendo referencia a nuestra carrera como Ingenieros y, el segundo, enfatizándose en la diosa mitológica griega de la tierra, GEA. Con este nombre, se quiere dar a entender que estamos en la constante búsqueda del conocimiento de la tierra y la responsabilidad que conlleva estudiarla, analizarla e interpretarla. En conclusión, INGEA asume el compromiso de una interacción mas amigable con el medio ambiente y con el espacio en sí, a través de la investigación de proyectos y de la búsqueda por el conocimiento, rompiendo barreras y esquemas en estos campos.

EXPERIENCIA DEL SEMILLERO INGEA
La Red Colombiana de Semilleros de Investigación, RedCOLSI, es una organización no gubernamental, expresión de un movimiento científico de cobertura nacional, integrado, principalmente, por estudiantes de Educación Superior, quienes tratan de dar cuerpo al proceso de formación de una cultura científica, para todo el país. Esta organización, se preocupa por el avance científico del país, a través de los Semilleros de Investigación, conformado por estudiantes, docentes, científicos y personas interesadas por la investigación, como medio de desarrollo tecnológico, cultural, educacional y social del país.

El Semillero de Investigación, este año, esta comprometido con el reto de ser ponentes en los próximos eventos, ya que se están adelantando los ajustes necesarios y pertinentes a los dos proyectos que dieron origen a INGEA y comprometiéndonos con el proyecto de la Facultad denominado CATEGORIZACIÓN DE LOS FACTORES SOCIO-ECONÓMICOS GENERADORES DEL PROCESO DE URBANIZACIÓN EN LA SABANA DE BOGOTÁ, DESDE LA DÉCADA DE LOS 80. Adicionalmente, se espera consolidar una serie de propuestas que poseen estudiantes de semestres avanzados de la Facultad y quienes se han unido al grupo de Semilleros de Investigación INGEA, para así identificarnos dentro de la comunidad universitaria, como un semillero que se preocupa por el medio ambiente y por la relación que tenemos con nuestro espacio y sus elementos.

Investigación

La fundación RedCOLSI, desde el 2002 y cada año, realiza importantes encuentros nacionales de semilleros, en distintos nodos. En el 2009, le correspondió al nodo Bogotá, Cundinamarca, desarrollar el XII Encuentro Nacional y VI Internacional de Semilleros de Investigación RedCOLSI, en la Universidad Uniagustiniana, al occidente de la capital. La Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales U.D.C.A se hizo presente en estos eventos, con sus diferentes grupos de Semilleros de Investigación; los semilleros con más tiempo de acción y de participación, contribuyeron como ponentes. En el caso del Semillero INGEA, le correspondió la labor de soporte logístico del todo el evento, una responsabilidad que supone un serio compromiso de representar a nuestra Universidad, buscando que los ponentes y los asistentes de otras ciudades, “se sintieran como en casa”, exponiendo y analizando los diferentes proyectos. Los integrantes de INGEA aprendimos, de esta experiencia, sobre cómo plantear y ejecutar un proyecto, con todo el rigor que ello demanda y exige, tanto por parte de cada uno de sus integrantes como del sentido de pertenencia como grupo de trabajo; valorar y defender las propuestas y mantenerse en la barrera de la ciencia y la tecnología y, finalmente, aprender de las críticas y aportes constructivos de los jurados. En conclusión, el conocimiento que se adquirió en este Encuentro fue enriquecedor, ya que aprendimos a construir y a posicionar un buen semillero de investigación, frente a la escena científica.

Fotografía: Semillero INGEA

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