EL PRINCIPIO DE HOSPITALIDAD Jacques Derrida Le Monde, 2 de diciembre de 1997. Entrevista realizada por Dominique Dhombres. Trad.

de Cristina de Peretti y Paco Vidarte. Edición digital de Derrida en castellano. www.derridaencastellano.com.ar

Le Monde. En su último libro, La hospitalidad, opone usted «la ley incondicional de la hospitalidad ilimitada» y «las leyes de la hospitalidad, esos derechos y esos deberes siempre condicionados y condiciona-les». ¿Qué quiere usted decir con ello? J.D. Es entre estas dos figuras de la hospitalidad como, en efecto, deben asumirse las responsabilidades y como deben tomarse las decisiones. Prueba temible porque si estas dos hospitalidades no se contradicen, permanecen heterogéneas en el momento mismo en que se reclaman una a la otra, de modo desconcertante. Todas las éticas de la hospitalidad no son las mismas, sin duda, pero no hay cultura ni vínculo social sin un principio de hospitalidad. Este ordena, hace incluso deseable una acogida sin reserva ni cálculo, una exposición sin límite al arribante. Ahora bien, una comunidad cultural o lingüística, una familia, una nación, no pueden no poner en suspenso, al menos, incluso traicionar este principio de hospitalidad absoluta: para proteger un «en casa», sin duda, garantizando lo «propio» y la propiedad contra la llegada ilimitada del otro; pero también para intentar hacer la acogida efectiva, determinada, concreta, para ponerla en funcionamiento. De ahí las «condiciones» que transforman el don en contrato, la apertura en pacto vigilado; de ahí los derechos y los deberes, las fronteras, los pasaportes y las puertas, de ahí las leyes sobre una inmigración, cuyos «flujos», según se dice, hay que «controlar». Es cierto que lo que está en juego en la «inmigración» no se solapa con todo rigor, es preciso recordarlo, con lo que está en juego en la hospitalidad, que va más allá del espacio cívico o propiamente político. En los textos que usted cita, analizo lo que, entre «lo incondicional» y lo «condicional», no es, sin embargo, una simple oposición. Si ambos sentidos de la hospitalidad permanecen irreductibles uno al otro, siempre es preciso, en nombre de la hospitalidad pura e hiperbólica, para hacerla lo más efectiva posible, inventar las mejores disposiciones, las condiciones menos malas, la legislación más justa. Esto es preciso para evitar los efectos perversos de una hospitalidad ilimitada cuyos riesgos he intentado definir. Calcular los riesgos, sí, pero no cerrar la puerta a lo incalculable, es decir, al porvenir y al extranjero, he aquí la doble ley de la hospitalidad. Esta define el lugar inestable de la estrategia y de la decisión. Tanto de la perfectibilidad como del progreso. Este lugar se busca hoy en día, por ejemplo en los debates sobre la inmigración. Con frecuencia se olvida que es en nombre de la hospitalidad incondicional (la que da su sentido a toda acogida del extranjero) como es preciso intentar determinar las mejores condiciones, a saber, tales límites legislativos, y sobre todo tal puesta en funcionamiento de las leyes. Esto se olvida siempre en la xenofobia, por definición; pero también se puede olvidar en nombre de una cierta interpretación del «pragmatismo» y del «realismo». Por ejemplo, cuando se cree deber hacer promesas electorales a fuerzas de exclusión o de oclusión. Esta táctica, dudosa en sus principios, bien podría perder más que su alma: por descontado el beneficio.

Demasiado que decir aquí. su custodia. Un inmenso y temible deber de traducción se impone aquí. este progreso está en curso.M. Suspender esta violencia es casi imposible. ¿Podría ser esto de otro modo? J. sin nacionalidad. preguntándole su nombre. como afortunadamente hizo después Chirac. «¿o bien comienza la hospitalidad por la acogida sin preguntas?». la decisión se toma en el corazón de lo que parece un absurdo. lo que fue una responsabilidad puramente francesa en la persecución de los judíos. desde el fondo de mi memoria. porque ésa es quizás la primera violencia que sufre el extranjero: tener que hacer valer sus derechos en una lengua que no habla.-En la misma obra. que no es únicamente pedagógico.L. incluso preguntarle su nombre. no es la suya». Usted ha vivido esta situación extraña de verse. ¿La segunda actitud es más conforme al principio de «hospitalidad ilimitada» que usted evoca? J. por definición. singularmente. Por muy oscuro y doloroso que sea. que lo llamemos. objetivamente. lo imposible mismo (una antinomia. Usted recuerda la abolición por Vichy del decreto Crémieux de 1870 que concedía la ciudadanía francesa a los judíos de Argelia. doméstico y nacional (formar al extranjero en la lengua y en la cultura nacionales. «lingüístico». una vez más.D. L. pero toda una política depende de ello. Razón de más para trabajar urgentemente para cambiar las cosas.M. Debe pedir hospitalidad en una lengua que. en primerísimo lugar. y le reconozcamos un nombre propio: «¿Cómo te llamas?».D. evitando que esta pregunta se convierta en una «condición». esa responsabilidad que le habíamos pedido a Miterrand que reconociera. he aquí solamente lo que querría recordar hoy: la Argelia de esa época se parece ahora. un fichaje o un simple control de fronteras. Porque nunca hubo un solo alemán en . para otorgarle. plantea usted esta cuestión: «Consiste la hospitalidad en interrogar al arribante?». una tarea interminable en todo caso.M. La hospitalidad pura consiste en acoger al arribante antes de ponerle condiciones. en su juventud. por ejemplo en la tradición del derecho laico o republicano).D. de las lenguas del derecho. Un arte y una poética. antes de saber y de pedirle o preguntarle lo que sea. a un laboratorio experimental. así. sus normas. Pero también supone que nos dirijamos a él. ¿Cómo ve usted retrospectivamente este período? J. ya sea un nombre o ya sean unos «papeles» de identidad. Usted señala en el mismo texto: «El extranjero es ante todo extraño a la lengua del derecho en la que se formula el derecho de hospitalidad. Esto pasa por una transformación del derecho. y en el umbral entre dos inflexiones. Diferencia a la vez sutil y fundamental. el derecho de asilo. sus límites. una inquisición policial. pues. Una vez más. en el que el historiador puede aislar científicamente. toda una ética se decide ahí. una tensión entre dos leyes igualmente imperativas pero sin oposición). cuestión que se plantea en el umbral del «en casa». En lugar de lo que me acuerdo. La hospitalidad consiste en hacer todo lo posible para dirigirse al otro. L. Afecta a la historia y a los axiomas más fundamentales del derecho internacional. con posterioridad. Sí.

ocurre una de dos: o bien se conserva lo esencial de ellas y no es preciso pretender lo contrario. ¿quién lo ha pedido nunca?). esta aplicación ha sido a veces más brutal que en la propia Francia. y no «irresponsable» como se atrevió a decir. Porque. En lo que se refiere a la política actual de inmigración. o cualquier otro país. o bien es la retórica de una fantochada destinada a producir efectos restrictivos y a justificar el repliegue. pasa entre el «pragmatismo». Lo que habría que incluir en los dossiers de los procesos y de los arrepentimientos en curso. la reacción («como no podemos acoger toda la miseria. de coraje político. que el contingente de inmigrados no crece ni resulta amenazador. . de dos Estatutos de los Judíos. Esta. (Hay que recordar. hace ya algunos años. Creo recordar que Michel Rocard retiró esa frase desafortunada. economista y confuso) que algunos han querido explotar y que Michel Rocard. contrariada. o bien se las modifica esencialmente y no hay que intentar seducir o apaciguar. En los límites oficialmente en vigor. a una oposición electoral de derecha o de extrema derecha.D. ha lamentado. la protección. por ejemplo. como tantos otros. a aquellos a los que ciertas promesas habían llenado de esperanza. o bien es un truismo (¿quién ha pensado jamás que Francia. inquieta a los que han militado por los sin papeles (y que los albergan cuando es preciso.-Michel Rocard había declarado. por los franceses. de cambio de dirección. de pedagogía cívica. Aparte de que un valor simbólico estuviese vinculado con esto (y no es cualquier cosa). incluso el «realismo» (indispensables para una estrategia eficaz) y su doble sospechoso.) 2. de todos modos. uno de esos ministros que calculan más o menos bien hoy en día. sino más bien retocadas. creo. ¿verdad?. sin pedir nunca la pura y simple apertura de las fronteras. que «Francia no podía acoger toda la miseria del mundo». L. como hago yo hoy también). aquél desde el que se juzga una política. crispada. ha podido nunca «acoger toda la miseria del mundo»?. han luchado a favor de otra política y lo han hecho apoyándose en cifras y estadísticas (a partir de trabajos respaldados por expertos y asociaciones competentes que trabajan sobre el terreno desde hace años) de modo «responsable». Podemos lamentar al menos dos cosas: 1. ¿Qué le inspiran estas palabras? ¿Qué piensa usted de la forma en la que el gobierno Jospin procede actualmente a la regulación parcial de los inmigrados clandestinos? J. sus salidas de tono y sus «frasecitas».Argelia. los procedimientos de regularización prometidos parecen lentos y minimalistas. y siempre es una mala señal. en los procedimientos de expropiación. muy al contrario desde hace décadas. Todo ha dependido de la aplicación. De ahí la inquietud de aquellos que. el oportunismo. pegándole la sola etiqueta «PasquaDebré». sacará los beneficios de esta retirada y no se dejará desarmar. que no se nos reproche nunca no hacerlo lo bastante o incluso no hacerlo en absoluto»). si hay que hablar de ello así de rápido. Tenemos necesidad. Que las leyes «Pasqua-Debré» no hayan sido abolidas. Este es sin duda el efecto (económico. sólo por ellos. en el colegio y en la universidad. El límite decisivo. en una atmósfera triste. de fidelidad a las promesas. En la función pública.M. aquí.

quizás. siempre hay un residuo de alteridad que nunca se podrá rodear del todo.com. de la irreductibilidad infinita del otro. en cierto modo. hizo que la tradición se tambalease. Desde este punto de vista. conservando cierta fidelidad a Descartes. un pensamiento que. D. J. es decir. Refiriéndose con una perseverancia. En nombre de un pensamiento del otro. ha habido explicaciones. «apertura al otro». Lévinas ha tratado de volver a pensar toda la tradición filosófica. www. y esto ha convertido su pensamiento en una de las mayores sacudidas de nuestro tiempo. incluso aunque uno imagine al otro como uno mismo. empiezan a resultar un poco latosas. algo que resulta un poco mecánico. también hay. que se llama Adiós a Emmanuel Lévinas. Naturalmente. «respeto del otro». si no desacuerdos. por otra parte.ar Pregunta: -Emmanuel Lévinas ha contado mucho para usted. con una insistencia tenaz. infinitamente otro. a saber. Hay algo que se torna mecánico en este uso moralizante de la palabra «otro» y. J.derridaencastellano. programa televisivo de France Culturel producido por Antoine Spire. ante todo. para usted es un punto esencial. asimismo contrapuso a esa ontología aquello que denominó a su manera la «metafísica» o la «filosofía primera». Edición digital de Derrida en castellano. a partir de una tradición judaica y de una reinterpretación de la fenomenología. terminaba siempre reduciendo esa alteridad. pues.. un poco fácil [y edificante] desde hace años. He de decir. Me gustaría por consiguiente. en la referencia a Lévinas. Lo que resulta muy sorprendente en su relación con Lévinas es que éste es. antes de tratar de contestar a su pregunta. aunque se imagine al otro igual que uno.. traducción de Cristina de Peretti y Francisco Vidarte en DERRIDA. en nombre del ser. Rebautizó la ontología.: -El de Lévinas es un gran pensamiento del otro. ¡Palabra!. una relación de fidelidad infiel con la ontología.. Usted ha publicado. Se trata de un pensamiento que me ha acompañado durante toda mi vida adulta. un estudio sobre su obra. que actualmente las palabras «otro». es decir. protestar contra esa facilidad. es decir. al menos desplazamientos que me han mantenido siempre en vilo. etc. por una parte.. el filósofo del otro. el discurso que pronunció durante su entierro y. como lo mismo. en nombre de ese pensamiento difícil. a veces. del 19 de diciembre de 1997.SOBRE LA HOSPITALIDAD Jacques Derrida Entrevista en Staccato. . su relación con la historia de la filosofía era compleja porque. Ahora bien. alguien que dice que el otro seguirá siendo siempre otro y que. comienzos. desde Platón hasta Heidegger. ha cuestionado y desplazado lo que denomina la ontología. Lévinas tenía. y esa reestructuración de la filosofía extrae todas sus consecuencias de la trascendencia infinita del otro. al tiempo que marcó unos puntos de anclaje importantes: se opuso a la fenomenología pero refiriéndose a un determinado Platón que hablaba de «lo que está más allá del ser». a la idea de infinito que precede en mí a toda finitud. a aquello que en el otro sigue siendo irreductible.

soy responsable ante el otro. en su ciudad. y usted mismo lo explica remontándose a su genealogía. y la ética ha de fundarse en esa estructura de rehén. Decir que es primera significa que incluso antes de ser yo mismo y quien soy. es para Lévinas un elemento de la amistad. con mi «estar en casa». es decir. ese no-saber irreductible acerca del otro. absoluta. se tiene en cuenta la alteridad del otro. . en su nación. a la :acogida del extranjero en el hogar. la referencia al otro. con la concepción de lo mismo.: -Se comprende.: -La hospitalidad. D. lo que diferencia este pensamiento de un pensamiento de buenos sentimientos. no puedo tener relación conmigo mismo. no se reduce simplemente. el término de hospitalidad no es tan claro como parece. es preciso que la irrupción del otro haya instaurado esa relación conmigo mismo. en el uso que Lévinas hace de este término. J. más que en la medida en que la irrupción del otro ha precedido a mi propia ipseidad.a la alteridad del otro. en la propia casa de uno. del sí mismo hospitalario que cobra poder sobre el otro. al escucharle. esta hospitalidad es cualquier cosa menos fácil y serena. ya estoy en una disposición hospitalaria. Cuando digo «heme aquí». ipse.. no puede haber amistad. hospitalidad. Desde el momento en que me abro. irreductible. de un pensamiento de la acogida a un pensamiento del rehén. sobre todo con los análisis de Benvéniste. Y.: -¿Nos puede explicar cómo es que esa distancia infinita con el otro. por su parte. no cedía a los «buenos sentimientos». de la hospitalidad y de la justicia? J. el rechazo. es en su esencia amistad y. por consiguiente. en la que soy en caza casa el invitado del otro. aunque sea incalculable. la hospitalidad es primera. D. el «heme aquí» significa que ya soy presa del otro («presa» es una expresión de Lévinas). en la trayectoria de Lévinas que trato en cierto modo de reconstruir en ese librito se parte de un pensamiento de la acogida que es la actitud primera del yo ante el otro. la xenofobia implican que tengo que ver con el otro y que. el rehén del otro.infinita. Lévinas recuerda que el lenguaje. esta situación de rehén define mi propia responsabilidad. «acogida» -por retomar el término de Lévinas. hospitalidad o justicia sino ahí donde. es decir. ya estoy abierto al otro. Por eso. Pr. que lo vincula con la ipseidad. Incluso la guerra. Soy presa del otro. Desde este punto de vista. Me da la impresión de que Lévinas trata de romper con una concepción posible de la hospitalidad. éstos no eran pensamientos fáciles: cuando hablaba de amistad y hospitalidad. Pr. y esta situación de rehén en la que ya soy el invitado del otro al acoger al otro en mi casa. como alteridad -una vez más. Dicho de otro modo.: -Refiriéndonos al simple sentido común -por así decirlo-. Se trata de una relación de tensión. Pero ¿acaso las palabras de respeto de la alteridad no dan cuenta mejor del pensamiento de Lévinas? Respeto de la alteridad en la medida en que la alteridad es siempre algo que está distanciado de mí. Soy en cierto modo el rehén del otro.: -Dicho eso. aunque también lo sea.Pr. El cierre no es más que una reacción a una primera apertura. doy .

habla del respeto de la ley. Kant explica que. Está en relación de contradicción o de quiasmo con la posición kantiana: para Kant el estado originario de las relaciones entre los hombres. de tender hacia una paz en cierto modo escatológica. lo mismo que la hospitalidad y la amistad. a veces a través de la guerra. Esto no excluye la guerra. Cuando Kant habla del respeto.: -Cuando . debe ser construida como un conjunto de artificios. En ambos casos hay. D. usted trabaja sobre lo político.J. a la vez en la tradición judaica y según una nueva terminología. ya que Kant también quiere. a través de la institución -las instituciones de paz universal. el estado natural. la mirada a distancia. Pr. la persona humana no es sino un ejemplo de la ley que he de respetar. sin embargo. la paz debe ser una institución. describe la situación de distancia infinita de la que hablábamos: el respeto es la mirada. una paz universal y perpetua. propiamente políticos. al yo y al otro como rostros.: -Digamos que para él la paz es primera. como sabe.: -Esa noción de respeto tiene una larga historia filosófica. Pr. en el concepto de . en relación con el rostro del otro. aunque haya un estado de guerra en la naturaleza. tiene derecho al respeto. recuperar una hospitalidad universal. Lo que denomina el rostro. para reducir esa hostilidad originaria. es primero. J. y Lévinas parece aceptar que la guerra pueda tener lugar. El respeto de la persona humana no es para Kant sino un ejemplo. En Lévinas ocurre en cierto modo lo contrario: se trata de dar gracias a una paz primera. cohabitar. Para Lévinas la noción de respeto. se vuelven a encontrar a través de los quiasmos. pues. al mismo tiempo. Es un gesto a la vez diferente del de Kant y. es una relación de guerra. pero que hoy en día no basta. que usted considera insatisfactorio y que. Y. el derecho natural implica la hospitalidad universal: los hombres no pueden dispersarse de forma infinita sobre la superficie de la tierra y deben.: -Hay otro término que usted analiza en esa obra sobre Lévinas: se trata del término «paz». como ocurre a menudo. por consiguiente. y no sólo del respeto del otro. Desde el momento en que estoy . En este punto Kant y Lévinas. antes de ser un mandamiento. naturalmente. en el horizonte de la historia. los tratados de paz universal por ejemplo-. hacer que la ética esté en consonancia con esa situación y que resista a todas las violencias que consisten en reprimir el rostro. la dimensión del respeto está abierta. Y el concepto de paz. a su vez. o en el de tolerancia. fue muy importante para la Ilustración. acepta dicha eventualidad. Cuando opone el Estado de David al Estado de César. Por eso. en ignorar el rostro o en reducir el respeto. Después resulta preciso. lo hace con frecuencia para inquietar los conceptos tradicionales: pienso especialmente en el concepto de cosmopolitismo. de proyectos culturales en cierto modo. en que hablo al otro y en que escucho al otro. D. es la estructura misma del lenguaje humano. Y sobre la base de este derecho natural es sobre el que deben construirse las constituciones. análogo. Lévinas redefine a la persona. de reconocer esa paz primera para tratar. lo mismo que el de hospitalidad.

La hospitalidad que estuviese simplemente regulada por el Estado. al un más allá del Estado y. con la genealogía. En una lectura de Kant trato de señalar hasta qué punto el cosmopolitismo universal de Kant es algo notable hacia lo cual hay que tender. estaba marcado en los textos que lo incorporan. habría que ajustar nuestra ética de la hospitalidad. invito a que haya más cosmopolitismo. por la relación con unos ciudadanos en cuanto tales.fraternidad. por lo tanto. No tengo nada en contra de la fraternidad. por el cual siento el mayor respeto. que subraya la hegemonía masculina. fue. intenté mostrar. pero cuando se hace entrar dicha hospitalidad ocasionalmente dentro de las leyes y de lo jurídico. . el desplazamiento de poblaciones masivas que ya no estaban constituidas por ciudadanos y para las cuales las legislaciones de los Estadosnaciones no bastaban. un esfuerzo más!. como todo el mundo. es decir. pero me pregunto si un discurso dominado por el valor consensuado de fraternidad no arrastra consigo unas implicaciones sospechosas. en el orden de los derechos y de los deberes tradicionales.. quiere decir que todavía no somos suficientemente cosmopolitas. Pr. entre las leyes que forzosamente imponen límites a la hospitalidad y la ley que es forzosamente ilimitada. que está jugando con Sade y con Marx. que hay que abrir las fronteras.. habría que ir más allá del cosmopolitismo. D. no necesariamente una oposición. Me gustaría que nos hablase de esa forma de inquietar unos conceptos demasiado tradicionales. la terrible experiencia de nuestro siglo. estamos dentro de algo limitado. no parece bastar. sigue siendo. dentro del derecho. Ahora bien. en una notita. por una tradición cristiana. por lo tanto. surgieron muchos problemas para hacer que se aceptase la fraternidad. Siento el mayor respeto por la fraternidad.: -Se trata. hay que tratar de encontrar algo que dé juego y una manera de intervenir. Por consiguiente.: -En su libro sobre la hospitalidad usted no deja de explicar que hay una ley incondicional de la hospitalidad ilimitada. por ejemplo en Voltaire. pero quizás insuficiente con vistas a la apertura o a la hospitalidad para con unas culturas o dentro de unos espacios que no estén simplemente dominados por un pensamiento cristiano. Lo mismo diría en lo que respecta a la fraternidad. porque se trata del concepto de fraternidad y no de sororidad. que también critica usted. hasta qué punto el concepto de tolerancia. J. pero al mismo tiempo el cosmopolitismo no basta. de tres nudos esenciales. en efecto. respetable en ese sentido. a pesar de que. Por supuesto. En lo que concierne a la tolerancia. La prueba. que se consideraba demasiado cristiana. con la autoctonía.. Se trata de un concepto cristiano. durante la revolución. nuestra política de la hospitalidad. es un gran motivo del lema republicano. En Políticas de la amistad he intentado mostrar hasta qué punto el concepto de fraternidad resultaba inquietante por varias razones: en primer lugar. porque enraíza con la familia. El título ¡Cosmopolitas de todos los países. dado que éste enfanga una determinada democracia por venir. en segundo lugar. Por consiguiente. en la medida en que convoca a una solidaridad humana de hermanos y no de hermanas. debe inspirarnos algunas preguntas. naturalmente. pero que también hay que saber transgredir.

D. D. hay .] Por eso.: . parlamentario. en su totalidad. en efecto. [Una vez más. dé lugar a unas medidas prácticas. unas costumbres. Se requieren el uno al otro. Ese es el acontecimiento que queda por inventar cada vez. por consiguiente. por ejemplo hoy en día en Francia. Ahí es donde se enfrentan hoy todas las fuerzas sociales y políticas en Francia para definir lo que cada uno considera que es la mejor norma.] Pr. que la justicia era irrecluctible al derecho.J. parece que sólo se trata de la cuestión de la lengua hablada y que habría que traducir esa lengua. es preciso que distingamos constantemente el problema de la hospitalidad en sentido estricto de los problemas de la inmigración. por consiguiente. determinada.. hay una historia del derecho. primero de una forma muy sencilla. por eso hay una determinación interminable y una perfectibilidad sin fin de lo jurídico. del derecho? J. heterogeneidad e indisociabilidad. de los controles de los flujos migratorios: no se trata de la misma dimensión a pesar de que ambos sean inseparables. a una serie de condiciones y de leyes. [Hay ahí heterogeneidad sin oposición. Hay que inventar en una situación concreta.: -He intentado mostrar. ahí. entre todas las fuerzas sociales. por volver a Lévinas.: -Ese «juego» es el lugar de la responsabilidad. pero que. Dice que lo mínimo es tener en cuenta la diferencia de lenguas que hay con el extranjero cuando se quiere hablar de la hospitalidad. no pedirle que renuncie a su lengua y a todo lo que ésta encarna. es preciso que se determine y que. incluida la alteridad lingüística. Para que esa hospitalidad incondicional se encarne. Naturalmente. Escuchar al otro. es tener en cuenta su patrimonio en su total alteridad.. de los tipos de intervención. dicha heterogeneidad no significa una oposición. que inventar sus normas.: -Usted aborda en varias ocasiones la cuestión de la lengua. unas normas. De hecho. no obstante. Ahí es donde se instaura el debate político. . la decisión y la responsabilidad políticas consisten en encontrar la mejor legislación o la menos mala. para ser concreta y efectiva. una cultura (lo que se denomina una cultura). que hay un exceso de la justicia en relación con el derecho. políticas.: -Dramático problema. también se trata de la cuestión de los modelos culturales. por eso.La justicia es inseparable. etc. Pr. Cuando se le lee a usted. por eso los derechos del hombre evolucionan. la justicia exige. D. heterogénea a las condiciones legislativas. es decir. No hay ningún criterio previo. la mejor legislación para que la hospitalidad sea respetada de la mejor manera posible. Acoger al otro en su lengua es tener en cuenta naturalmente su idioma. y que la legislación condicional no olvide el imperativo de la hospitalidad al que se refiere. de tomar en consideración un patrimonio diferente del nuestro. en su alteridad. J. La invención política. precisamente porque la llamada de la justicia es infinita. ningún derecho podrá resultar adecuado a la justicia y. justicia y derecho son heterogéneos e indisociables. encarnarse en un derecho. para que se torne efectiva. ni ninguna norma preliminar. en una legislación. A pesar de que la incondicionalidad de la hospitalidad debe ser infinita y.

de cultura francesa. Evidentemente. No de traducción en la homogeneidad unívoca. de toda su cultura. Se trata de una tradición. el inmigrante o el nuevo ciudadano francés reconozca los valores de laicidad. es decir. Es el modelo integracionista que domina hoy día en Francia. su cultura en cierto modo. no se le puede pedir que renuncie a eso. de república.. Por consiguiente. En todo momento se trata de una elección difícil. pero a condición de la integración. que se aceptan sin renunciar en la mayor medida posible a su singularidad. desde el momento en que llega. Se dice que está bien acoger al extranjero. La decisión justa ha de hallarse. y el modelo opuesto que consistiría en renunciar a exigir que el arribante aprenda nuestra lengua. Jacques Derrida . en pedirle al otro que se olvide. sino en el encuentro de idiomas que concuerdan. de una memoria.. de toda su memoria. por parte de la izquierda y de la derecha.etc. tanto en el terreno político como en el terreno de la traducción poética o filosófica. de que el extranjero. de lengua francesa. La lengua es un cuerpo. entre el exceso del modelo integracionista que desembocaría simplemente en borrar toda alteridad. de nombres propios. una vez más. también resulta difícil pedirle hoy en día a un Estado-nación que renuncie a exigirles a aquellos a los que acoge que aprendan su lengua. de toda su lengua. Lo comprendo. el acontecimiento que hay que inventar es un acontecimiento de traducción.

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