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BLOQUE I

1. EL MARCO TEÓRICOY F T L O S ~ P I C O
DEL ANARQUISMO

Situar el sistema ideológico que da razón de ser a la


pedagogía libertaria es el objetivo de este capítulo; cono-
cer el punto de partida, la visión del mundo que tiene eI
anarquismo se hace imprescindible para un estudio serio
de los planteamientos educativos anarquistas.
!
Pero hemos de partir del reconocimiento de la dificuI-
tad que estriba el cometido de definir o acotar al anar- M

quismo, puesto que las definiciones y enunciados del


mismo varían tanto como anarquistas existen, puesto que,
en un auténtico sentido, no existe un anarquismo, sino
varios anarquismos, es decir, varias Interpretaciones y
propuestas de anarquismo. Ya nos lo advierte George
Woodcock: aLa simplicidad es, precisamente, lo primero
que debe evitarse al. escribir una historia de1 anarquismo.
Pocas doctrinas o movimientos han sido comprendidos
tan confusamente por la mentalidad general y pocas han
ofrecido en su propia variedad de concepto y acción tm-
tos motivos para justificar este confusionisrnorl. La profe-

1. WQODCQCK, George: .El anarquismo.Histona de las idear y rnovimdmfos


liherlarios, Barcelona, Ariel, 1979, pag. 11.
2 0 1 T ' R A N C I S C O J O S ~T I J T i Y b S NOA

sora Tina Tomasi también refrenda esta opinión, sugirien- nos encontramos con que ésta se identifica con desc con-
do que el anarquismo <<aúnhabiendo sido concebido por cierto, incoherencia, barullo>>.
la gran mayoría de sus seguidores como una forma de Pera esta definicion realmente peca de incierta e intere-
organización socialista, presenta formas diferentes y nota- sada, ya que se consigue una carga semántica negativa
bles según el clima crrItural que lo señalam'. hacia la palabra por su simple identificación con valores
La diversidad ideológica en e1 seno del movimiento -- -gativos (desorden, caos...). El origen del término mar-
anarquista hace dificil delimitar unos rasgas o principios ismo se sitúa en la voz anarqns~derivada del griego y
comunes. Por ello, pensamos que la forma más ajustada. a e, , significa asin gobiernom. Los fundadores de esta doc-
la realidad para explicar el anarquismo pasa por marcar trina en e1 siglo xrx (especialmenteProudhon) se remitie-
una serie de hitos comunes a los distintos anarquismos, ron a ese concepto con la convicción de que una idea tan
pero al mismo tiempo señalar los lugares donde los cami- sencilla sería comprendida con toda facilidad. El elemen-
nas se desvían y se construye propuestas específicas, De to más evidentemente identificable como responsable de
igual modo, consideramos que un buen modo didáctico la opresión y Ia custodia de los privilegios era éste (o el 1

de descripción pasa por construir un continuum que va Estado, en téminos más abstractos) y se pensó que sería
desde aquellos rasgos m& homogéneos dentro de las teo- buena simplificar la expresián de toda la corriente de opi-
rías anarquistas (la critica a la autoridad, e1 antiestatisrno, nión de los socia2istas antiautoritarios con el término anar- I
e1 socialismo...)h a t a aquellos aspectos en los que no se quismo.
I

puede trazar fiicilmente una Iínea unívoca de posiciona- Posteriormente, algunos de los impulsores europeos del
miento ideológico (propuestas económicas, el posiciona- anarquismo pretendieron modificar e1 término para evitar
miento ante la violencia, etcétera). malentendidos, ya que a menudo se identificaba anarquia
con caos, violencia, terronsmo, etcétera. Sébastien Faure
Definición del tPwtino a n a r p h o
propuso Ia palabra ~libertasiom,en referencia a la centrali-
A menudo se ha pretendido identificar al vocablo mar- dad de la idea de libertad en esta doctrina. Este término,
quismo (y a la anarquía) con el caos, el desorden y el sin embargo, ha tenido menos éxito en su usa, puesto que
terror. Si miramos Ia definición que del término anarquía llegó tarde como propuesta, ya que el vocablo aanarquis-
hace el Diccionario de 2a Real Academia E-pañolo de la Lengua tan había pasado ya a formar parte del lenpaje comtin y
de los socialistas antiautoritarios para denominarse a si
2.TOMASI, Tina: R~eviarioddptip1sarnientu ducatiwo libertario, Mostoles,
mismos.
Nossa yJarq 1988, pág. 7.
Lm basesfzlosdjhs del a n a r p h o La libertad desde el anarquismo es entendida en un rnar-
El anarquismo, antes que nada, es una filosofia políti- de igualdad. Es una ideología para todas las clases opri-
das y explotadas, siempre que su liberación no pase por
ca, es decir una filosofía aplicada a campos prácticos de
la opresión y expIotaci6n de otras clases. Esta opción pasa
la vida humana, pero esencialmente a lo sociopolítico.
Por ello se hace necesario un acercamiento a la ideología
por posicionarse contra toda autoridad que niegue la auto-
nom'a humana, contra toda institución que ejerza la repre-
Eibertaria a partir de las ideas filosóficas fundamentales
(a 1a.concepción del mundo) que comparten los distintos sion y el control sobre las personas, aspecto que se sintetiza
cn la expresión aPoder>i,que para el anarquismo tiene una
planteamientos anarquistas. Veamos a continuación cuá-
les son esas bases filosóficas.
significación eminentemente peyorativa.
El principio de libertad en correIaciÚn con la igualdad
LA IDEA DE LIBERTAD y la solidaridad se resume en una famosa frase de M.
La ideologia libertaria (o anarquista) tiene como eje Bakunin: &Yo no seré verdaderamente libre hasta que
fundamental el principio de libertad. Precisamente por todos Ios hombres y mujeres qiie me rodean sean también
hacer de la libertad su tema central, la filosofía anarquista libres. La libertad del otro, lejos de suponer una limita-
se llama también liherhuiq término que acunó Sébastien ción para mi libertad, es una condición indispensable
Fame. La originalidad de la ideología anarquista respecto para su reaIizaciÓn~'.El anarquismo niega la aparente
a la consideración de la libertad es la afirmación de que en contradicción entre libertad individual y bienestar calecti-
ningún plano se logra esta efectivamente por su negación vo que el mamismo cIásico remarca en el sentido de refor-
provisional a por su abdicación. Es decir, se entiende la zar el polo de lo social-estatal, la libertad solo se entiende
libertad como el bien máximo, que no puede estar condi- como libertad solidaria. Por ello, el anarquismo también
cionado a ningvna situación restrictiva. Se entiende, asi- difiere del liberalismo en su modo de entender la libertad,
mismo, que la libertad es la condicion esencial del ser puesto que la ideología burguesa descuida el aspecto
humano. Por 10 tanto, la finalidad del anarquismo es Ia de comunitario. En este sentido, conviene recordar que aun-
Ia liberacion humana, la realizacibn de su esencia libre, que el anarquismo coincide con algunos planteamientos
puesto que la dienación de la que es víctima el ser huma- de algunas corrientes del liberalismo en cuanto a la defen-
no por los mecanismos de la sociedad actual le impide sa de Ea autonomfa individual (especialmente con el libe-
refiarse confome a lo que sería su principal carackeristi-
ca ontológica.
3. B ~ NMijail:
, Dios y elEstado, 3.a ed., Madrid,Jiicar, 1992,pág. 8.5.
24 1 P R A N C T ~ C OJ U S C
~U EVAS NOA

ralisma radical de Emerson, Thoreau, etcétera), difiere Iel siglo xrx (sobre todo del positivismo y de la dialéc-
fundamentalmente en cuanto que es un socialisme, y que 1 icaI hegeliana}, parte de la base de que las leyes naturales

por tanto no admite las clases sociales ni la propiedad pni- Sr ,n1 ineludibles, pero este reconocimiento de las detemi-

vada, es decir, el modelo socioeconómico capitaiista. rinciones biológicas no significa un determinismo absolu-
En el anarquismo la libertad no es sólo la finalidad futu- 10. La originalidad del ser humano radica en poder
ra. de Ia lucha, sino que es también la principal caracteris- J+llliocer y dominar poco a poco los determinismos nahi-
tica de la estrategia que se desarrolIa ahora: la libertad no ?S, puesto que sus instintos rígidos son escasos, y debe,

puede postergarse bajo ningrin pretexto, sólo la. libertad , r tanto, inventar 10s medios de supervivencia. Esta
nos llevará a la libertad. En palabras de Garcia Moriyón r.iipa~.cidad de inventiva, de creación, hace que la especie
«la libertad no es sólo una meta, sino también un carni- Iiiimana tenga un mayor componente conductual de
Este rasgo diferencia esencialmente a las teorías i.iirácter cultural que un componente conductual de carác-
marxistas de las anarquistas, puesto que las primeras ltlr instintivo.
admiten la transitoriedad de medidas contradictorias con Lra la mayoría de los teóricos anarquistas las leyes
una sociedad libre e iguaIitaria (dictadura del proletaria- rales, en el ámbito relaciond, no conducen hacia la
do, participación eventual en la democracia burguesa, petición y la violencia, sino que están regidas por el
etcétera),mientras que en las segundas la libertad se con- ncipio del apoyo mutuo. Existe una percepción positi-
vierte en una práctica actual. Se trata de ir creando las del medio natural, en la línea de Rousseau. Ésta es la
condiciones materiales en las que el ejercicio de la liber- itlea principaI que P. Kropotkin desarrolla en su obra E1
tad sea posible, para ir configurando la sociedad futura. E1 npoyo mutuo, Un factor de evolzsdón. Este autor, geógrafo y
anarquismo & m a , pues, que en el camino está la meta. I iiiílogo a la par que teórico social, contradice al dmwinis-
tiio social afirmasldo que la evolución n a b a 1 se sustenta
LAIDEA DE NATURALEZA
:,r ihr e la colaboración entre los miembros de una especie
La libertad, para el anarquismo, supone también Za
n entre Eas distintas especies de la naturaleza. Su teo-
aceptación de las leyes de la naturaIeza. En cuanto ser
lleva a afirmar que la anarquía será el producto ine-
natural, el ser humano está sometido a determinisrnos bio-
ble de Za evolución de las leyes naturales en la
lbgicos. El anarquismo, heredero de Ia tradición cientifis-
edad humana. Para los pensadores anarquistas más
- ulados al cientifismo kropotkiniano y a los plantea-
4. GARC~A MOFUYON, FéIix: Delsocialismo ul6pico al anarquismo9Madrid, ntos de Bakunin, Pa razón (y por tanto, la moral, la
Ediciones Pedagógicas, 1994, pkg. 105.
poIítica, la educación, etcétera) se identifica con Ea necesi- refinado disfrax para ocultar el dominio sobre las clases
dad natural, y la libertad, por tanto, consiste en la acepta- oprimidas y su rnarginación. Por tanto, Pa opción mera1
ción de esa necesidad. anarquista empieza por criticar la insolidaridad, el lucra
Otros autores, como Errico Malatesta, se muestran crí- y el espíritu de competición, y propone los valores de Pa
ticos con este de algún modo determinisrno optimista de solidaridad, la igualdad y la libertad como supremos.
la conducta libre, e inciden mas en el voluntarismo del ser La solidaridad o eI apoyo mutuo es la alternativa que la
humano, y por tanto, quitan peso a las determinaciones ideología Iibertaria ofrece frente al orden burgués. E1
naturales. Pera todos vienen SF reconocer la necesidad de anarquismo entiende que el autentica motor de la historia
aceptar las leyes naturales, aunque esta aceptacion no y Ea vida no es la. Eiicha individual por Ia subsistencia
supone sumisión ni rigidez, puesto que, como veistmos en (corno propone el neodarwinisrno social), sino el esherzo
el punto mterior, la característica esencial de1 ser humano colectivo par sobrevivir, la solidaridad entre los rniem-
es la de ser libre. bros de una sociedad. Este principio la clesarroll6 amplia-
mente P. Kropotkin en El apoyo mutuo. Un factor de Ea
evolución" y La moral annrquGtaG,obras que suponen en
El anarquismo trasciende la propuesta política para
gran parte el punto de referencia de Ias diversas tenden-
situarse también en el plano moraI. Entiende que la ver-
cias anarquistas en cuanto a la concepción de la historia y
dadera revolucibn debe darse no sólo en las estructuras
la moral. Ea solidaridad es la clave de una sociedad mejor,
socioecon6micas y políticas, sino también en la moral y
y solo desde su práctica en la actualidad se puede cons-
en la etica. El fundamento de la, moral anarquista. se sitúa
hiir la sociedad altruista futura. Por eso en las organiza-
en la crítica de la rnoral burguesa y en la consideración
ciones libertarias y obreras sus miembros deben practicar
de que los males actuales son, en buena parte, el resuita-
rigurosamente las actitudes morales que predican (no pue-
do de opciones morales negativas. La moral burguesa
de haber contradicciones entre la moral en la vida públi-
traiciona el ideal de progreso y emancipación de la
ca y la moral en la vida privada) y Ia organización obrera
humanidad (esto ocurre desde la Revolucion francesa), y
deberá mostrar en su funcionamiento interno un tipo de
justifica las relaciones de poder y explotación, siendo su
relaciones opuestas a las vigentes en la sociedad actiid.
característica principal la hipocresía, pues la burguesía se
disfraza de toda una serie de enunciados cívicos y de
Ieyes de apariencia democriitica que no son más que un 5. K R C ) P O ~ Piotr:
, El apoyo mutuo. Unfactor & Ea: molución, Móstoles,
Madre Tierra, 1989.
6. KRDPOTKIN, Piotr: La mmal anarquista, Madrid, Júcar, 1977.
28 1 FRANCISCO JOSÉ CUEVAS NOA

Por otro lado, el anarquismo defiende que la salidari- La mtTtZca de la sociedad existente
dad, la abnegacion y el sacrificio por los demás no son
propiedad de las religiones, las cuales han procurado CRÍTICA DEL PODER POL~TICO

apropiárselos para sobrevivir, al fortaIecer su apariencia 'ara la ideologia anarquista la sociedad no se identifica,
moral. pero, con el Estado, El anarquismo es, por tanto, anti-
Como ya hemos dicho, Ia solidaridad y Ja libertad van ~ t i s t a .La sociedad es una realidad natural, como el len-
unidas de la mano en el anarquismo, y por tanto, la moral ge; pero el Estado es h t o de una imposición, un pacto
del apoyo mutuo no puede ser impuesta, no puede basar- n contrato, algo accidental. La mayoría de las veces es
se en sanciones legales, sino en el consejo, la persuasión o responsabiIidad de un acuerdo entre los poderosos, que
la coacción moral (corno propone Ricardo MeIla). La mantienen así una jerarquia, la división de clases y la pro-
coherencia doctrinal del anarquismo exige que la sacie- piedad privada. Las clases poderosas lo utilizan para salva-
dad alternativa se busque mediante la libertad, sin proce- guardar sus propiedades {banqueros,empresarios, etcétera,
dimientos autoritarios, 10 que lleva a la defensa de una es decir, el Capital),porque en el Estado se da una relación
concepción ética de la política basada en la coherencia t~idireccionalentre poder político y poder económico, que
entre medios y fines. A la libertad s61o se llega practican- se aIimentan mutuamente y generan una sociedad de clases
do la libertad; a la solidaridad, practicando la solidaridad; en la que una de ellas se erige como dominante. Pero tan-
a la autogestion, practicando la autogestidn ...' Esto supone bién en los casos en que el proIetariado se hace con el
situarse en contra de la mayos parte de la tradición politi- der el Estado es opresor. Es decir, la esencia misma de2
ca occidentaI, que basa su actuación en el maquiavelismo ado es opresora, más dlá de quien lo domine.
político, considerando que los fines justifican los medios, E1 poder corrompe, ninguna persona que llegue a él se
La subordinación de los medios a las circunstancias supo- puede mantener a salvo de la inrnordidad, desde el mismo
ne desvalorizar la vida actual y potenciar comportamien- momento en que acumula mayor capacidad de decisión
tos sumisos y resignados, por tanto sólo una ética radical en s u s manes que el resto de sus conciudadanos, y en que
puede hacernos llegar a una sociedad totalmente libre e puede anulx a un infenor con su capacidad de mando, La
igualitaria. idencia nomal del poder es la de perpetuarse y concen-
.se, y ahí reside su tremenda potencialidad corruptora.
3r otro lado, la aceptacion de1 poder político presupo-
1acuerdo con el principio de autoridad, principio que
Félii: op. cit. págs. 177-1 80.
7. G A RMORIYÓN,
~
en el análisis libertario es altamente nocivo y está en el libres medievales, en las que los gremios habían logrado
origen de la esclavitud y la opresión. El principio de auto- iina gran capacidad de autogestión y rnuch& ciudades
ridad se apoya en la idea de que las masas son incapaces clran aut6nommts,como modelo (salvando las distancias
de gobernarse por si mismas, y de que, por ende, deben ideológicas) de sociedad federaI sin Estado'.
someterse a la sabiduría y voluntad de los gobernantes. Por otro lado, los estudios libertarios al respecto (Baku-
Las democracias formales han mantenido esta idea bajo la nin y Kropetkin" y más recientemente G. Leval") inten-
nueva forma de elección periódica de representantes, lan demostrar que e1 origen de1 Estado no está en un Iibre
pero siguen negando en sentido estricto la capacidad de contrato de la ciudadania para erigir un gobierno repre-
autogobierno de la gente, haciendo creer que el pueblo no sentativo, sino en la conquista y 1á violencia de importan-
está preparado para crear una sociedad autogestionaria o tes grupos dominantes que han sido capaces d e
que ésta supondría una situación de caos con muchos m8s imponerse a otros p p o s a través del tipo de estrategia
problemas que la democracia representativa. política habitud (estrategia de poder) que suele utilizar el
La tradición anarquista ha basado el rechazo del poder rnilitczrisrno, la propaganda y el control del pensamiento,
político en el análisis histórico y antropológico (actuaI- el patriotismo, Ea excltisión social, etcétera, para llegar a la
mente en el materiaIismo cultural), y diversos autores cúspide y mantenerse.
libertarlos aseguran que el Estado no es más que una de
las formas posible de organizaci6n política, a menudo
La critica anliautoritaria extiende también a la reli-
se
insignificante en la historia de la humanidad. Si la historia
gi6n en la mayoría de las corrientes anarquistas, por
de la humanidad tiene m6s de 50.000 años, sólo desde
entender que ésta es un instrumento de alienacibn a tra-
hace unos 5.000 existe e1 Estado (con Ea civilización sume-
vés de la mitificación de los fenómenos sociales bajo la
ria se inicia el Estado primigenio) y desde hace apenas
figura de Dios. Esta visi6n no ex compartida por la ten-
unos cientos de años tiene presencia el Estado Moderno.
Aún hoy muchas comunidades (llamadas primitivas)
siguen viviendo con formas de organización no estataless. 9. KROPOTKIN,Piotr: El apoyo mutuo. Un ficto? L ¡o tvohcióq Madrid,
Piotr Kropotkin señalaba a las guiIdas de las ciudades Madre Tierra, 1989. Véanse los capítulos V y VI.
lo. KROFQTKTN, Piotr: El E~iadoy su papel Rktóricu, Madrid, Fundación
de Estudios Libertarios h s e l m o Lorenzo, 1993 (Cuadernos Ziber-
8. CNT-Federacidn Local de Sevilla: Anaryuimo básico. Habla la Anar- tarios, 3),
puf4 Madrid, Fundación de Estudios Libertanos Anselmo Lorenzo, 1l . LEVAL,Gaston: El Ectado m Za hJttStorio (introd. Florentino Iglesias,
Madrid, IgSFt, pág. 13. trad. Juan Górnez Casas), Bilbao, Zero, 1978.
- -

32 1 FRANCISCO JOSG CUEVAS N O A ANARQUISMO Y BDUCAC~ÓX l33


I

dencia anarquista cristiana de pensadores come Tolstoi Esta postura filosófica de oposición a Ea creencia en
(que defendia la fe en un Dios de la humildad, aunque era S, se ve completada con un argumento común a otras

muy critico con las iglesias) o Mounier. iIogías de izquierdas: el anticIericalismo. Se entiende
E1 autor más beligerante con la religión es M. Bakunin, la fe en un ser supremo le sigue una adhesión a una
que fundamenta el origen ideológico de toda opresión en ~ c i ó nque administra esa fe: .Con muy pocas excep-
la creencia en Dios. Las tradiciones anarquistas más :S, si es que las hay, a toda creación de un dios, le
L lUI&L

amplias beben en la obra del revoIucionario ruso, asi sigue la creación de una organización que llamaremos
como en el positivismo y en el materialismo de Feuerbach para simplificar religióm'! La f o m a más institucionalizz-
para construir su crítica d teismo. La característica esen- ! la religión, la IgIesia, se entiende como un rnecanis-

cial de esta perspectiva es la de mantener una posición e opresión cuyo objetiva es manipular a las masas,
que va más allá del ateísmo: el antiteísrno, que implica no E ~ ecialmente
P críticos con Xa Iglesia católica, los anar-
sólo negar la existencia de Dios, sino también luchar con- quirrtas atacan su jerarquía y represión, que conducen d
tra su idea misma. El principio de autoridad, y por tanto, pueblo a la resignación ante Ias situaciones de injusticias.
la predisposición a obedecer en 10s oprimidos, se sustenta El clero es la expresión más elocuente de Ia contradicción
sobre la idea de que un ser puede ser superior, supremo. entre lo que la religión cristiana predica y 20 que en redi-
La dependencia psicológica respecto a Dios impide a las dad hace: su complicidad con el poder politica, sus rique-
personas afirmar su humanidad, y por tanto, a liberarse. zas y su tenaz combate contra las ideas revolucionarias y
La metafísica de la religión supone la negación de Ia reali- la ciencia son rasgos que traicionan la doctrina original de
dad humana, y su alienación, por tanto; es la mentira teo- Cristo, al que la mayoría de 10s anarquistas ven con sim-
lógica la que hace que las masas acepten el sacrificio e patía.
impide que el ser humano tome conciencia de sus cir- La mayoría de las tendencias libertarias consideran
cunstancias materiales reales. La nocividad de la fe teista que la reIigión es un fenómeno en descomposición, fruto
es algo que el anarquismo entiende como evidente. EE de la ignorancia, el dolor y el miedo, que irá desapare-
antiteismo anarquista afirma, en palabras de Bakunin y ciendo conforme se consigan mayores cotas de libertad y
parafraseando a Voltaire: d i Dios existiese redmente, la ciencia, al servicio del pueblo, vaya eliminando la
habria que hacerlo desaparecernl'. superstición.

13. GPEZ Antonio, y J. Ignacio FERIIEMS:Curso acelerado


CAMPILLC),
12. B A ~ NMijail:
, Dios y elBtaQo, 3.' ed., Mdrid,Júcar, 1992, pág. 59.
I de atairmq Madrid, Vosa, 1995, pág. 29.
34 1 F R A N C I S C O J O S ~C L I E Y A S N O h ANARQUISMO Y E D U C A C I ~ N l35

LACR~TXCAECONÓMICA Y LA AUTOGBSTIÓN plementan en la conservación de1 dominio de m a mino-


E1 anarquismo, en cuanto rama del socialismo, parte en ría poderosa sobre la mayoría optimida. El filósofo anar-
el plano económico de una crítica radica1 al sistema capi- quista García Calvo prefiere hablar en la actualidad de
talista. El origen de toda injusticia se halla en la desigual- Estado - Capitali4.Lejos de Ia retórica engañosa del Esta-
dad económica, h t o de la concentracián de la propiedad do del bienestar que intenta confundir diferenciando inte-
y de la acumuIación de capital. El autor que funda el mar- rés público de interés privado, hoy en dia debe hablarse
qiiismo en cuanto sistema dc pensamiento ya delimitado, de identidad entre Capital y Estado, pues, ambos se sus-
P. J. Proudhon, comienza. basando su crítica ljbertaria al tentan en el criterio de rentabiIidad. E1 anarquismo, en
sistema en e1 ataque a la propiedad, a la. qite considera en cuanto sociaEismo libertario, se diferencia del socialismo
esencia tin robo. Tanto Ios medios de produccjón como marxista en que no se detiene ante e1 Estado en su critica
los beneficios, que han sido creados socialmente, quedan económica.
en mano de unos pocos cliie los reclaman corno propios, En el plano de la alternativa económica al capitalismo,
drindose en realidad una usurpacián de los frutos del tra- el fundamento de la teoría libertaria es la autogestión.
bajo colectivo. El sistema político, a través de1 aparato Desde e1 anarquismo es la toma de posesión de Ia tierra y
judicial y represivo, se encarga de otorgar legalidad a ese los instrumentos por parte de la comunidad. La dirección
robo, pero su naturaleza sigue siendo Ia misma. económica y administración de la empresa está en manos
]Los estudios económicos libertarios han relacionado Ia de la asamblea de trabajadores/as , del sindicato o de la
evolución del Estado con el desarrollo de las formas de comuna, y se va creando una federación de empresas
economía, observando que la concentración del poder entre s í ;pero debiendo romperse moldes de producción
político hasta llegar al Estado moderno camina unida a la capitalista. La autogestión y el federalisrno pierden razón
concentración de Ia propiedad en cada vez menos manos, de ser si no se dan en un nuevo marco socialista.
yendo del pequeño capitalismo burgués en el que, al Las corrientes de alternativa económica anarquista se
menos, los artesanos eran pequenos propietarios, al capi- han desarrollado bajo tres formas esenciales: mutu&smo
talismo industrial en el que la riqueza es acaparada por (Proudhon), colectivisrno (Bakunin) y comunismo Iiberta-
grandes corporaciones productivas y financieras. Por eso, rio (Kropotkin).El mutualismo y el colectivismo defien-
para la crítica anarquista de la economía capitalista, el den una fórmula autogestionaria basada en la propiedad
Capital y el Estado van unidos de la mano, o 1Iegan a ser
la misma cosa, dos caras de la misma moneda que se com- 14. GARC~A
CALVO,
Agustin: AnáIisk de la sociedad del b i m t a r , Zamora,
Lucina, 1993.
colectiva de los medios de producción y de Ia tierra, pero monopolista de Occidente corno al comunismo autorita-
mantienen el salario como forma de distribución de la rio (o capitalismo de Estado) que se practicó en Ios países
producción. del Este'".
Pero a partir de Kropotkin el comunismo libertario
pasa a ser el principal sistema teórico de economía en e3 La rmolud6lz sep'n el anarquismo
anarquismo, señalando la importancia de la abolicion de En cuanto a Ea concepción de la revoIuci0n, para el
la propiedad, tanto privada como piiblica, y planteando el anarquismo ésta no consiste en una toma del Poder (como
usufmcto como forma de acceso a los bienes de consumo, pretende el marxismo), sino precisamente en Io contrario,
El comunismo Iibertario se resume en el principie «de en la disolución del mismo, de Ia estructura del Estado, a
cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus la vez que cae la estructura de clases. Se entiende que el
necesidadess. Así, la prapues ta del anarcocamunismo da sentido profundo de la revoluci6n es e1 de un cambio total
un vuelco total a la organizacibn de la economía, que de estructuras: sociales y culturales. Por ello se hace espe-
debe, a raíz de la revolución, partir de las necesidades cial hincapié en el cambio de mentalidad, y por eso,
comunitarias y no de las aportaciones individuales, Este los/las anarquista ponen un apellido a la revolución: el
comunismo rompe con eI ultimo reducto de la propiedad de asocial>>.Se opta por una revolución social, en contra-
privada: el sala~io'~,que perpetúa las diferencias sociales y posición a otras teonás que reducen el cambio, o 10 atri-
mantiene el valor irreal del dinero. La abolición de1 dine- buyen principalmente, a una revolución política. Esta
ro y de toda forma de propiedad individual suponen la revolncián integral debe abarcar todos los aspectos de la
principal aportacibn del comunismo libertario a la alter- I vida de las personas, tanto en el pIano social como en el
nativa económica del anarquismo. individual: economía, política, familia, educacion, sexua-
Una sociedad organizada según esta teoría, se basa en lidad, naturismo, divulgación científica, etcéterav. Por tan-
la sociaIización de Tos medios de producción y de cambio, to, no basta con cambiar las estructuras sociales, sino que
entendiendo que la propiedad debe ser social y no estatai también deben cambiar las mentalidades y las vida parti-
(es la principal diferencia entre el comunismo de Estado y culares para dotar de contenido at~ténkicoa los cambios
el comunismo libertario). Así, el socialismo autogestiona- estructurales.
rio se propone como una alternativa tanto al capitdismo
16. GUII,t,li.~, Abraham: Socialimo Zibmtario. Ni capitalismo de monopolios,
ni contcnkvto dt &arlo, Mostoles, Madre Tierra, 1990, pkg. 23.
Félix: op.Cit., pág. 160.
MORIYON,
15. GARC~A 17. GARC~A MORIPON,F6lYc: op. cit., pág. 142.
38 1 ~ k h ~ t l s rI O
o S ~C U E V A S NDA

La revo2ución, para los anarquistas, tiene un doble mia autogestionada (cooperativismo).En el terreno tácli-
papel de destmcción y de canstnicción, el d ~ ~ h u aetmaedi- co también hay divergencias en el a m t o de la utilización
frcabo que afirmaba Proudhon''. Bakunin insistía en el de la violencia revolucionaria, puesto que algunas plante-
momento de deshcci6n de todo el edificio social anterior amientos libertarios la entienden como legítima defensa
como un fuego purificador necesario para Ia nueva secie- (por ejemplo, en el terrorismo denominado «propaganda
dad, aunque esta pasión destructiva (sin la cual la revolii- por el hechor>)y necesaria para, hacer triunfar la revolu-
ción seria imposible) debe ir seguida después por el ción en su momento álgido, y otras, más próximas a la
impulso creador de una nueva sociedad. noviolencia, la ven como una incoherencia doctrinal y un
En Ios planteamientos sevoluciona-rios del anarquismo fracaso. Pero un rasgo común a todas las comentes liber-
no hay apenas espacio para e1 reformismo, se v e necesario tarias es el de considerar que Ea revoluci6n es un proceso
un cambio radical del sistema capitalista sin componen- permanente, no un momento puntualil,que se empieza
das con él. Los modelos de transición que proponen la aqui y ahora con una práctica política radical. que ensaya
socialdemocracia y el reformismo se acaban insertando ya Ea sociedad que pretende conseguir.
en e1 modelo dominante sin cuestionarlo, y reforzándolo
al mismo tiempo. S610 en el anarcosindicalismo se acep-
tan reivindicaciones actuales para mejorar las condiciones El anarquismo es un planteamiento, desde SLIS orígenes,
de vida de la clase trabajadora, pero éstas únicamente tie- de carkter utópico. Pero la utopia, lejos de ser algo inal-
nen sentido si vm midas a un programa revolucionario canzable, como a menudo se suele entender en el lengua-
que vaya más allá de las vindicaciones salariales, de je común, es algo realizable: se entiende desde el
cobertura pública, etcétera. anarquismo como una meta que orienta la acción.
En cuanto a las tácticas para Iograr la revolución, las La utopía, entendida de este modo, se convierte en algo
teorías anarquista han propuesto diversos medios, que desealde en cuanto necesaria. La ecuación utopía @al a
van desde el insu~reccionalismo(especialmente difundido necesidadl%ha de ser vista corno real, puesto que parte de3
por Malatesta), pasando por Ea huelga general y la acción presupuesto de que la realidad material, desnuda de todo
directa, hasta los cambios lentos producidos mediante la disfraz rnetafisica, exige alternativas y soluciones que tras-
propaganda, la educación y los nuevos ensayos de econo- ciendan a la reaIidad misma, es decir, que vayan más ade-

19. CUFYAS NOA,Francisco José: Sohre novioEmcira, apaarguho y educa-


18. Ibfdm, pág. 137. ciów,Jerez de Ia Frontera, Edicidn del Autor, 1999, pág. 4.
40 1 F R A N C I S C ~j a s t cuevas NnA

Iante que aquello que es inmediato y presente. En Ia considerar que una utopía prefigurada es una conshic-
mayoría de las comentes anarquistas, pues, queda elirni- ción mental rígida que asfixia la creatividad y anula lo
nado todo matiz peyorativo de la palabra utopía, que des- espontáneo. Por eso algunos autores prefieren hablar de 1
de la ideología conservadora dominante acaba dos posturas dentro del anarquismo: una postura esponta-
significando sueño irrealizable, cuando e1 sentido etirno- neísta y una postura constructiva, más partidaria de la
Iágico original (u-topos, no-lugar) quiere decir *algo que organización del futuro"'.
I

no tiene lugar, que no existes, pero no hace referencia La descripción de la propuesta socioeconómica más
alguna a la impasibilidad futura de existencia. En este sen- aceptada entre los anarquismos, la del comunismo Liber-
tido, la utopía del anarquismo surge de la necesidad, pues tario, parte de las investigaciones utópicas de Kropotkin,
se ciñe a una demanda tan profundamente humana como esbozada en Iíneas generales en Campos, fóóricm y talkres.
es 1a de la autonomía personal y colectiva, Ia libertad. Otros autores libertdos desarrollaron más detalladamen-
El libertario alerniin Gustav Lmdauer ve en la evolu- te esta proposición en obras que se demandaron con
ción de la sociedad una relación dialéctica entre $@fa y
utopF8'. La topfa (lavida actual y en relativa estabilidad) se
tugencia en los periodos en que la revolución estaba pró- l
xima, coma es el caso de los planificadores anarquistas
transforma bajo la accián de la utopía, conjunto de aspira- españoles hacia 1936 (Abad de Santillán, Higinio Noja,
ciones colectivas que intenta crear una nueva t q í a dife- Isaac Puente).
rente en sus puntos esenciales de la antigua. Así, la
evolución se defrne por una sucesión continua de topita y
utopías. La utopía, así entendida, no es la evasión de Ia
historia, sino motor de liberación.
Los anarquistas se han aplicado siempre en aclarar la
imagen de la sociedad futura, describiendo Tos rasgos de
esa utopía hacia la que se aspira. Es en este aspecto donde
más se conecta con el Elamado sacidisme ut6pico. Pero
no todas las corrientes anarquistas han visto con buenos
ojos Ias descripciones ideales de la sociedad futura, por

2 1. G ~ M ETOVAR,
Z Luis: r<G.cogafíade lo irrfaginarior, en U@ím Eiber-
20.Funm, René: Formas y tetzdena'as del anarquhmo, Madrid, Campo tarias americanas. La ciudad anarquista ammicacana de Pierse Quirode,
Abierto, 1977, pkgs. 66-67. Madrid, Tuero, 199 1. pág. 38.