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Revista Chilena de Derecho, vol. 35 N 0 2, pp.

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Ensayos y Crónicas

REFLEXIONES ACERCA DEL JUICIO LIMÍTROFE DE PERÚ CONTRA


CHILE, ANTE LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA

REFLECTIONS ABOUT THE BORDER TRIAL OF PERÚ AGAINST CHILE


ON THE INTERNATIONAL COURT OF JUSTICE

SAMUEL FERNÁNDEZ ILLANES*

Se ha escrito y comentado abundante- acuerdo, pertenecientes a la propia Corte Inter-


mente y con razón, por ser un tema de actuali- nacional de Justicia, refrendado por el Arbitraje
dad y gran importancia, sobre la demanda pre- de Su Majestad Británica, aunque fue entera-
sentada por el Perú ante la Corte Internacional mente favorable a nuestro país, Argentina lo
de Justicia con sede en La Haya. Una nueva declaró insanablemente nulo. Se debió por tan-
controversia limítrofe que debe hacer frente to, a riesgo de una confrontación bélica, acudir
Chile en los últimos cincuenta años. Una vez a la mediación papal y finalmente, gracias a una
más, a nuestro parecer y según todas las decla- negociación directa, poner fin al litigio. Las tres
raciones oficiales, nos asiste plena confianza ya islas en disputa, quedaron definitivamente para
que los títulos y argumentos jurídicos chilenos Chile. No así las proyecciones marítimas en la
que avalan nuestra posición, están basados en zona austral que nuestro país pretendía antes
tratados vigentes y en la costumbre de largos del conflicto, pues se acordó otra delimitación
años. Así se ha reiterado luego del primer con- en un nuevo Tratado de Paz y Amistad (1984).
tacto de las Partes con la Presidencia de la En cuanto al caso de Laguna del De-
Corte. Y no tendríamos porqué tener dudas. sierto, algunos territorios importantes defendi-
Entonces no cabe sino esperar una sen- dos por Chile como propios, pasaron a la Ar-
tencia que los confirme, si acordamos acudir a gentina, según el fallo dividido de los tres
la Corte. jueces latinoamericanos elegidos por ambos
países, no pertenecientes a la Corte de La
CONTROVERSIAS PRECEDENTES: Haya, más el juez chileno y el argentino. Fallo
de 1994 que debimos acatar al no existir nin-
Sin embargo, si recordamos los diferen- gún recurso superior, salvo los de revisión o
dos limítrofes con Argentina, sobre la Región aclaración, que no procedieron.
Palena-Río Encuentro, en 1966; el conflicto Estas experiencias demuestran, de ma-
austral en el Canal de Beagle, en 1967; así nera bastante elocuente, que una vez radicado
como el de Laguna del Desierto, en 1991; sus un pleito ante un tribunal, compuesto por ár-
resultados no se limitaron a ratificar entera- bitros o jueces internacionales, que se le otor-
mente nuestros derechos tal y como los argu- gue competencia, se debe estar a sus resulta-
mentábamos previamente. dos. Estos pueden no ser totalmente favorables
En el caso Palena, el arbitraje de Su a solo una de las partes, o pueden determinar
Majestad Británica tuvo características transac- una solución transaccional o equitativa, u otra
cionales, que debimos aceptar. no prevista, más acorde con la evolución y
Respecto al Canal de Beagle, el fallo de nuevas tendencias del Derecho Internacional
los cinco Jueces ad hoc, elegidos de común aplicable, o según la íntima convicción perso-
nal de los jueces. Aunque parezca obvio, de-
pende del Tribunal que conoce del caso y de
* Licenciado en Derecho, Pontificia Universidad
Católica de Chile, Profesor de Derecho Internacio- su sentencia respectiva.
nal Público y Profesor de Relaciones Internaciona- Es sabido de que todo asunto interna-
les, Embajador (R), samuelferi@gmail.com. cional no está sujeto a reglas fijas. Pueden
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igualmente tener incidencia, otros factores, nuestro control o no se advirtió oportunamen-


propios de la complejidad e interrelación de te. Por lógica a nadie se le ocurre reclamar lo
las prácticas internacionales. que no es suyo sin base alguna, y de manera
Por cierto también dependerá de la ma- intempestiva, aunque finalmente se declare
nera en que se defiendan nuestros derechos y que no le correspondía tal derecho. ¿Por qué se
de las personas que intervengan profesional- ha materializado ahora esta demanda luego de
mente. En este punto sí que no caben comen- tanto tiempo de vigencia de nuestros límites?
tarios, ya que no hay duda de que estarán a Por muchos años fueron respetados por una
cargo de ello, ahora y durante todo lo que práctica constante, que recién Perú inicia su
dure el juicio, los más idóneos, tanto naciona- cuestionamiento en 1986. Estaban y están ple-
les como extranjeros. Constituye la responsa- namente amparados en la “Declaración de
bilidad primaria de todo Gobierno Nacional. Zona Marítima” de 1952, y en el “Convenio
sobre Zona Especial Fronteriza Marítima” de
EL CASO ENTRE PERÚ Y CHILE: 1954, ratificados por los dos países; así como
en las respectivas Actas de la Comisión Mixta
Pero volvamos a la demanda del Perú. de Límites Chileno-Peruana y la colocación de
¿Acaso se trata de una aventura peruana, sin Hitos y señales en el terreno.
fundamento ni sentido y por razones no solo De la misma manera es de suma impor-
relacionadas con los límites marítimos o te- tancia conocer las razones que Chile tendría, si
rrestres ya definitivamente zanjados desde hace así finalmente accediera, para dirimir el caso
largo tiempo? ¿Se demanda únicamente por ante la Corte Internacional de Justicia, uno de
intentar obtener aunque sea una mínima revi- los medios tradicionales, aunque no el único,
sión de las fronteras y de tal manera ampliar, de solución judicial y pacífica de controver-
aunque sea en parte, territorios o el mar con- sias. Es lógico plantear esta interrogante, si al
trolado por Perú? Si así fuere, equivaldría a menos por parte nuestra, nada queda por re-
cualquier pretensión de un propietario de re- solverse, luego de las Actas de Ejecución
clamar un trozo del jardín de su vecino, por- posteriores a las fracasadas “Convenciones de
que se le ocurrió un día de mal humor. Resulta Lima” de 1992, que pusieron término a la en-
imperioso entonces, además de examinar la trega de las obras en Arica para el servicio del
pretensión respectiva, conocer a cabalidad, por Perú que se encontraban pendientes de ejecu-
qué lo hace Perú, cuáles son sus argumentos, ción, contenidas en el Tratado de Lima de
sus títulos, sus razonamientos históricos y jurí- 1929 y su Protocolo Complementario. Empleo
dicos y, en fin, las causas más profundas que lo el término “pendientes de ejecución”, que me
han impulsado a llevarnos ante la Corte Inter- parece más adecuado que el de simple “cláusu-
nacional de Justicia. Buena parte de ello estará las pendientes”, el que podría implicar un in-
contenido en la Memoria que Perú presentará cumplimiento responsable por Chile de dichos
ante el Tribunal antes del veinte de marzo de Tratados, cuando en verdad siempre requirie-
2009 y que deberá notificarse a Chile, una vez ron de consulta al Perú y su aceptación, solo
acordado por los dos países iniciar el juicio obtenida en las Actas citadas.
ante la Corte Internacional. Siguiendo este razonamiento, también
Debe enfatizarse que todo lo que obten- es pertinente saber, al no existir un acuerdo
ga Perú como resultado del juicio, si así fuere, específico pactado con antelación, por qué se
no lo poseía anteriormente. Por lo tanto, en tal hará uso de la llamada “cláusula opcional”
caso, alcanzaría un triunfo importante a expen- como declaración de voluntad de cada Estado
sas de Chile. En caso contrario, nada lograría. si se llega al juicio contencioso ante la Corte;
Chile solo vería ratificados los límites que siem- o si Chile recurrirá a más posibilidades proce-
pre ha defendido como propios. sales, como las medidas conservativas para ase-
Por lo expuesto, sería pertinente evaluar gurar nuestros derechos; o excepciones preli-
y revisar, en toda su magnitud, si hubo alguna minares, suspendiendo el procedimiento hasta
debilidad de nuestra parte, o algo escapó a que sean resueltas, con lo que el Tribunal po-
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dría declararse incompetente; u otras que pu- dos, lo constituye la situación regional. De
dieren corresponder. Por ejemplo, solicitar a la una u otra manera ante un conflicto limítrofe,
propia Corte una Opinión Consultiva, previa como ante cualquier otro de características in-
a cualquier sometimiento a la jurisdicción del ternacionales, nada termina por ser completa-
Tribunal y así obtener un pronunciamiento so- mente ajeno a los intereses y visiones políticas
bre la validez jurídica de la demanda. Segura- y a las posiciones de los países. La prensa pe-
mente nuestra defensa las está evaluando. ruana y chilena, o la del continente e inclusive
Asimismo, se debe considerar el pleno y la de medios internacionales, seguramente ten-
fructífero funcionamiento de la Comisión Per- drá buen cuidado de recordarnos los pormeno-
manente del Pacífico Sur (CPPS), desde 1952. res del pleito. Estas posibilidades pueden ser
Los respectivos acuerdos logrados no solo con todavía más frecuentes en nuestra región, ca-
el Perú, sino con Ecuador y Colombia y anali- racterizada por liderazgos muchas veces vehe-
zar si pueden verse cuestionados. Nada lo in- mentes y por la volatilidad en las posiciones
dica hasta ahora y no se han planteado dife- que compiten por imponerse.
rendos limítrofes marítimos entre Perú y No quiero decir con esto de que los go-
Ecuador ni existen aún reformulaciones de los biernos regionales estén llamados a intervenir
respectivos convenios limítrofes o pesqueros. en el asunto. Solo menciono que no sería de
Entonces, ¿por qué solo se ven afectados los extrañar el que se manifiesten posturas, apoyos
que Perú ratificó con Chile? Los límites marí- o expresión de deseos y hasta favoritismos ha-
timos que siguen vigentes para Ecuador ya no cia alguna de las partes, por motivos sin rela-
lo son para Chile, a juicio peruano. De la mis- ción con el juicio mismo ante la Corte, o
ma manera, están en vigor y se aplican sin como una expresión perfectamente lógica ante
objeciones nuestros múltiples acuerdos en ma- una controversia internacional que involucra a
teria de integración bilateral, tanto física como dos países relevantes de Sudamérica. En prue-
económica. ¿Existen o no adicionales razones ba de lo dicho, están las recientes declaracio-
que inspiran el proceder actual del Perú res- nes de solidaridad del Presidente del Ecuador
pecto a las fronteras con nuestro país y que no con nuestro país.
conocemos a cabalidad? Lo mismo sería válido para toda la co-
Para nadie es un misterio de que mien- munidad de naciones que está en su derecho
tras dure este pleito, varios años como sería de de manifestar sus posturas, individuales o en el
esperar (entre cuatro, seis o más), se corre el seno de organismos internacionales.
riesgo de que todos los aspectos de una rica y El sur del continente americano sigue
variada relación vecinal, se vea condicionada o siendo mirado con cierto recelo tanto en Esta-
distorsionada, inevitablemente, por el juicio dos Unidos como en Europa, y en otras regio-
en curso, o más de alguien se aproveche del nes no se le conoce suficientemente. Tenemos
diferendo para complicar las cosas, incitando particularidades muy propias, como es natural.
ambas poblaciones. Pretender que no existe o Por ejemplo, reaccionamos algo más precipita-
dejarlo encapsulado y que discurra de manera damente que como lo hacen en otras áreas.
autónoma, no es más que un buen deseo. Lo Muchas veces de manera emocional y poco
real es que potencialmente incida en nuestras meditada. Las periódicas furias o reconcilia-
relaciones de país a país mientras subsista. Y ciones producto de calificativos altisonantes
todo ello por sobre la voluntad de las respecti- entre algunos líderes regionales, no permiten
vas autoridades. Es algo que debemos, respon- asegurar ni menos proyectar en el tiempo posi-
sablemente, tener en consideración. ciones únicas y definitivas. Estas suelen cam-
biar con rapidez y no pocas veces dependen
EVENTUALES IMPLICANCIAS PARA LA del estado de ánimo de la autoridad de turno.
REGIÓN Y EL MUNDO: Es por ello que, por lo general, no representa-
mos políticas constantes ni alternativas tras-
Otro punto a meditar y más allá de los cendentes para el sistema mundial. Tal vez no
argumentos propiamente jurídicos ya conoci- sea perjudicial del todo, ya que muy poco de
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lo que sucede en Latinoamérica tiene verdade- particular en el juicio. En efecto, su aspiración


ramente impacto global. Eso sí, como tampo- marítima podría verse modificada en las pro-
co tenemos todo resuelto ni estamos exentos yecciones oceánicas, en el caso eventual de que
de turbulencias de cualquier tipo, en especial los actuales límites se vieren modificados, si se
si se trata de diferendos fronterizos en los que impusiera, aunque sea en parte, la tesis de-
se cuestionan soberanías nacionales tan caras a mandada por Perú. En el entendido de que
nuestro sentir latinoamericano, las posibilida- Chile y Bolivia llegaren a algún arreglo al res-
des de confrontación siguen latentes. Así nos pecto en el futuro, y de obtener Perú tal recti-
perciben, para bien o para mal, y es una reali- ficación, todo derecho hipotético que Bolivia
dad que en nada desmerece nuestro valor in- adquiera mediante una salida soberana al Pací-
trínseco y el pleno derecho que nos asiste a fico, se encontraría entonces, no frente a una
participar e intervenir en los asuntos interna- zona marítima perteneciente a Chile, sino a
cionales. Perú, en dirección hacia la alta mar. En tal
Latinoamérica muestra hoy en ciertos caso, el límite marítimo ya no sería el paralelo
casos, claras señales de tensión y posiciones terrestre que ha venido rigiendo, sino la bisec-
políticas antagónicas con riesgos posibles para triz o parte de ella propugnada en su deman-
la plena vigencia democrática y para las insti- da. Ciertamente habría consecuencias, si se
tuciones en que se fundamenta. Las cuales son dieran las condiciones antedichas, a pesar de
potencialmente explosivas, más por evidenciar que Perú afirmó que todo acuerdo sobre acce-
ocasionales diferencias insalvables, que por la so al mar para Bolivia, sería en aguas chilenas,
voluntad de sus pueblos. Basta una mirada so- las que quedarían delimitadas de manera dife-
mera para constatarlo. rente. Por lo tanto, es lógico de que Bolivia no
En varios países se intentan experien- sea un espectador más de la controversia ante
cias diferentes, las que se confrontan con otras la Corte y la siga muy de cerca. Asimismo,
en vigencia. Todo ello facilita la polarización y mientras dure y no se conozca la sentencia fi-
la búsqueda de apoyos y alianzas, aún fuera de nal, todo arreglo marítimo que se pactare en-
la propia región, lo que provoca reacciones po- tre Chile y Bolivia, si se diere el caso de que
sitivas o negativas. Un diferendo limítrofe tuviere incidencia en el área en disputa, no
como el peruano-chileno, no debería estar al estaría en condiciones de ser definitivo ya que
resguardo de estas contingencias, por mucho abarcaría zonas sometidas a un litigio jurídico
de que se radicara en la Corte de La Haya pendiente.
como un caso jurídico, más aún si se prolonga Se puede argumentar que lo planteado
en el tiempo y las pugnas regionales se profun- no es más que otra especulación, pero no por
dizan. ello deja de tener repercusiones para las rela-
Otro factor a considerar, será el signo ciones chileno-bolivianas. Probablemente esta-
político, relaciones de amistad, preferencias ríamos en presencia de consecuencias adicio-
ideológicas y vínculos personales de los Go- nales no deseadas, mientras esté pendiente la
biernos, chileno o peruano, actuales o futuros, demanda peruana. A menos de que hubieren
mientras dure el juicio ante la Corte, y de ma- sido imaginadas como una manera incidental
nera especial, al momento del fallo. Podrían de condicionar todo posible proyecto de trata-
constituir un elemento relevante respecto a la tiva, actual o futura con Bolivia y hasta que la
actitud, regional o mundial, frente al caso y a Corte emita su sentencia. Al respecto, pode-
la solución que alcance. Al momento de la mos recordar que las negociaciones en 1975
sentencia se harían más patentes las señales y para un corredor boliviano al sur de la Línea
tendencias en Latinoamérica a que aludíamos. de la Concordia chileno-peruana, al ser con-
De más está resaltar, que el diferendo y sultado Perú, como correspondiera en virtud
su desenlace será seguido con atención por los del Tratado de 1929, propuso que al llegar al
países ribereños del Océano Pacífico, por los mar, se crearan tres zonas soberanas, cada una
acuerdos en vigor. También, y de manera prio- para los tres países y con su vértice en la cui-
ritaria, estimo que Bolivia tendrá un interés dad de Arica. Propuesta que canceló las nego-
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ciaciones al ser rechazado por Chile. La res- eminentemente políticos, según las respectivas
puesta de Perú, en definitiva, hizo inviable el posiciones de los países. Como es natural, es-
corredor para Bolivia, a sabiendas de que sería tas obedecen a convicciones ideológicas o de
inaceptable para Chile. otra índole de conformidad a la acción y obje-
tivos de la política exterior de cada uno de sus
LA CORTE: miembros.
La disposición que señala el que no se
Mencionábamos anteriormente lo que tendrá en cuenta la nacionalidad del juez, en
representa dentro del sistema mundial vigente la práctica, no es posible aplicarla taxativa-
la Corte Internacional de Justicia donde se ra- mente, pues todos los cargos de elección en las
dicaría el juicio. Será, si hay acuerdo de otor- Naciones Unidas, están sujetos a la regla de la
garle competencia, la que dictará su fallo defi- representación geográfica equitativa y a los cu-
nitivo e inapelable. Es el órgano judicial pos acordados previamente para cada Grupo
principal del sistema de las Naciones Unidas Regional. Es así como al grupo de Latinoamé-
cuyos miembros son, automáticamente partes rica y del Caribe le corresponde elegir solo a
del Estatuto de la Corte por el solo hecho de dos magistrados.
pertenecer a Organización o por adherir al Es- En cuanto a que gocen de alta conside-
tatuto. Sin embargo, cada Estado es libre de ración moral y que sean de reconocida compe-
reconocer su competencia que es facultativa y tencia jurídica en el Derecho Internacional, no
solo para el juicio de que se trate, al aceptarse se cuestiona. No existen candidaturas de per-
la cláusula opcional ya citada. A menos que se sonas incompetentes. Si excepcionalmente así
acuerde anticipadamente su jurisdicción entre ocurriera, simplemente no se les elige.
las partes de un tratado, bilateral o multilate- Otro requisito que hoy resulta un tanto
ral. inaplicable, en particular en un mundo globa-
Con sede en la ciudad de La Haya (Paí- lizado, es la representación que se pretende de
ses Bajos), la Corte (CIJ), la componen 15 las grandes civilizaciones. También podría
jueces, que actúan como magistrados indepen- considerarse obsoleto el que la Corte represen-
dientes, sin tener en cuenta su nacionalidad; te los principales sistemas jurídicos del mun-
que gocen de alta consideración moral; y que do, pues los jueces se eligen de acuerdo a los
sean jurisconsultos de reconocida competencia mencionados cupos regionales que se aplican a
en materia de Derecho Internacional. Asimis- toda elección en el Organismo y donde están
mo, los electores tendrán en cuenta no solo incorporados, sin excepción, los Estados
que las personas que haya de elegirse reúnan Miembros que son parte del Estatuto. A pesar
individualmente las condiciones requeridas, de ello, estimo que es un punto que podría
sino también, que en el conjunto estén repre- resurgir con mayor énfasis, dado que la juridi-
sentadas las grandes civilizaciones y los princi- cidad internacional no es todo lo uniforme en
pales sistemas jurídicos del mundo. Así lo dis- la actualidad, de lo que fuera a la creación de
pone el Estatuto. las Naciones Unidas.
Los requisitos antedichos nos llevan a En ciertos casos se puede apreciar el que
algunos comentarios. algunos países o grupo de países emergentes
De ninguna manera se pone en duda la como potencias mundiales, han comenzado a
capacidad e independencia de la Corte. Sin reivindicar el valor de representar civilizaciones
embargo, por tratarse de uno de los Órganos muy antiguas y poderosas, muchas anteriores al
principales de las Naciones Unidas no pode- gran sistema jurídico de raíz occidental que fue-
mos desconocer el carácter eminentemente po- ra el referente que se tuvo en cuenta al consig-
lítico de la Organización, derivado de su cali- nar esta disposición. Muchos de ellos con tradi-
dad de ser el más relevante foro internacional. ciones, normas, principios y prácticas propias.
A diario todos sus debates, competencias, re- Así podríamos tener en consideración la exis-
comendaciones, decisiones y resoluciones, se tencia de sistemas legales en el mundo árabe,
discuten y finalmente se adoptan por criterios judío, indio, pacífico-insular, chino, japonés,
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en el Asia y otros, que rigen todavía interna- Destaco este hecho, pues significa que si
mente en vastas regiones del mundo, y que en el juicio con Perú queda radicado en la Corte el
algunos casos han retomado mayor fuerza y vi- presente año 2008, y no hay un fallo definitivo
gencia, de la mano con el renacimiento de co- hasta dentro de cuatro, seis o más años, en el
rrientes filosóficas, religiosas y de costumbres tiempo intermedio la Corte renovará su compo-
históricas que apreciamos como tendencia cre- sición al elegir o reelegir nuevos integrantes. Es
ciente. Algunos respetados juristas árabes, por decir, no todos los magistrados que comiencen
ejemplo, hace tiempo argumentan que el siste- a conocer de la causa serán llamados a dictar la
ma jurídico occidental les fue impuesto, sin su sentencia. Un antecedente que puede tener
participación efectiva ya que ni siquiera eran consecuencias en las decisiones jurídicas de la
Estados independientes al firmarse la Carta y el Corte, ya que cada juez, como es natural, puede
Estatuto de la CIJ, en 1945. Han desarrollado tener su propia visión del caso ajustada a sus
esta tesis, entre otros, el que fuera juez y presi- convicciones legales y donde no es posible ex-
dente de la Corte Internacional y posteriormen- cluir totalmente, pese a la imparcialidad a que
te canciller de Argelia, el distinguido profesor está obligado a actuar el Tribunal, las naturales
Mohammed Bedjaoui. simpatías que le pudieren inspirar cada una de
Otros aducen razones doctrinarias o la las partes y sus argumentaciones.
exclusión de minorías para oponerse al sistema No es una afirmación sin fundamento.
occidental predominante. En fin, si bien no El propio Estatuto de la Corte en su conocido
hemos llegado a la materialización de estos Artículo 38, el cual señala que su función es
cuestionamientos, no es extemporáneo enun- decidir conforme al Derecho Internacional las
ciarlos ya que pueden presentarse en el futuro. controversias que le sean sometidas, para luego
Se puede recordar al respecto, que en el proce- enumerar en cuatro párrafos lo que la Corte
so de reformas de las Naciones Unidas que to- deberá aplicar y que los tratadistas coinciden
davía se discute, el Grupo Árabe ha argumen- en señalar como fuentes del mismo Derecho
tado que debería contar con un miembro (convenciones, costumbre, principios genera-
permanente en el Consejo de Seguridad refor- les, y decisiones judiciales y doctrinas); expresa
mado, pues representan una cultura indivi- que esta disposición no restringe la facultad de
dual, milenaria e independiente de las demás. la Corte para decidir un litigio ex aequo et
Para profundizar algo más estos razona- bono, es decir, conforme a la equidad, si las
mientos, conviene repasar someramente, cómo partes así lo convinieren. No sería aplicable al
se compone la Corte Internacional de Justicia. juicio chileno-peruano, ya que no correspon-
Los jueces son elegidos en votaciones de, al menos por nuestra parte, pues está fun-
secretas, simultáneas y por separado tanto en damentada en los variados acuerdos vigentes.
el Consejo de Seguridad como en la Asamblea Pero resulta revelador de que la íntima convic-
General de las Naciones Unidas. Sus resulta- ción de los jueces, pueden tener incidencia, y
dos no se dan a conocer hasta que cada órgano más aún aplicarse estatutariamente, cuando los
complete su ronda de votación. Esto en teoría, litigantes así lo pactan. En todo caso, el men-
pues de una u otra manera siempre se filtran. cionado artículo 38 del Estatuto, obliga a la
Cabe tener presente que en el Consejo de Se- Corte a considerar como fuente de sus fallos, a
guridad no se aplica el “veto”. Resultan electos falta de aquellos precedentes, las doctrinas de
quienes alcancen, antes que los demás, la ma- los publicistas de mayor competencia de las
yoría absoluta de votos dentro de las vacantes distintas naciones, como medio auxiliar para
reservadas para cada Grupo Regional. Se eli- la determinación de las reglas de derecho. En-
gen por parcialidades y una vez que cada juez tre las cuales pueden estar lo que cada juez
complete su período de nueve años en el car- haya postulado como tratadista antes de ser
go, con posibilidad de ser reelegido. Ello re- elegido para integrar el Tribunal.
presenta en la práctica que la Corte se renueva Otro tanto podría suceder si la Corte
de tiempo en tiempo, por lo general en grupos no encontrara solo pertinentes las razones jurí-
de a cinco jueces en cada elección. dicas invocadas por las Partes, o si estimara
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que el derecho aplicable no está vigente o no do uno de los puntos más debatidos interna-
es suficientemente claro, o no es unánime- cionalmente, y en especial cuando son proyec-
mente aceptado o se encuentra en plena evolu- tadas hacia la Alta Mar, teniendo como base
ción o es cuestionado por buena parte de la límites terrestres, aguas interiores, mar territo-
comunidad de naciones. Se trata ciertamente rial, zonas contiguas o zonas económicas ex-
de casos excepcionales, frente a los cuales la clusivas, que se superponen o son impugnadas
Corte se vería obligada a fallar sobre la base de por algún otro Estado ribereño. Podemos
la equidad u otros criterios, a falta de normas mencionar el conocido caso de la caza de ba-
legales aplicables. También podría ante tal llenas, cuyos acuerdos de protección ciertos
disyuntiva, declararse incompetente para no países no respetan. Lo señalo además como
sentar una jurisprudencia contraria a derecho ejemplo pertinente, en relación a que algunas
y de aplicación universal. Es evidente de que normas aplicables al posible juicio que analiza-
estos ejemplos no tienen relación con el caso mos, pueden tener interpretaciones diferentes
analizado, pero vale la pena consignarlo, pues y hasta contrarias, dependiendo de las particu-
una vez más es indicativo de que la Corte es laridades del área geográfica y de las posicio-
soberana para apreciar las razones jurídicas y nes jurídicas de quienes pudieren considerarse
de hecho de los contendores, así como para, afectados por toda jurisprudencia al respecto
dentro de las normas a que debe regirse de que emanare de la Corte.
acuerdo a su Estatuto y a su propia jurispru- Lo anterior, podría invocarse o bien ser
dencia, aplicar el derecho que servirá de fun- materia de análisis en los países y por los juris-
damento a su sentencia. tas no coincidentes con el Derecho del Mar y
Menciono este punto ya que, según se las reglas sobre pesca que rigen en el continen-
conoce, Perú centraría en lo medular su aspi- te sudamericano o que defienden Chile y Perú
ración, en que no hay límites marítimos defi- en sus respectivas posiciones. Cabe la posibili-
nitivos con Chile, pues tanto la tripartita De- dad, asimismo, de que se incorporen a las ra-
claración de Zona Marítima de 1952 zones jurídicas que se tendrán a la vista en el
(Declaración de Santiago) y el Convenio sobre juicio, sobre todo si una de las Partes basare en
Zona Especial Fronteriza Marítima de 1954, ellas algún aspecto de sus argumentos. Cabe
serían solo acuerdos en materia pesquera. Aquí recordar que Chile es Parte de la Convención
estamos en presencia del Derecho del Mar, el del Mar desde 1997. Perú no la ha ratificado.
que todavía presenta ciertos cuestionamientos Las polémicas que origina el nuevo De-
para algunos países, a pesar de la Convención recho del Mar o los asuntos de pesca interna-
de 1982 (CONVEMAR) y de los numerosos cional pudieren ser, además, tenidas en conside-
acuerdos sobre pesquerías vigentes en distintas ración por algunos miembros de la Corte, si su
partes de mundo. Ambas disciplinas especiali- convicción de que tanto lo defendido por Perú
zadas tienen, en ocasiones, partidarios, que de- como por Chile en sus proyecciones marítimas
fienden y protegen sus áreas marinas, y en (para el Perú como simples acuerdos en materia
otros casos, detractores que las impugnan para pesquera, o para Chile como límites marítimos
continuar con las actividades extractivas. Ello definitivos), no son unánimemente aceptados
es posible advertirlo en el seno de organismos internacionalmente y en todas la regiones. Por
como la FAO, competente para los asuntos lo tanto, al no contarse con un derecho unifor-
pesqueros internacionales y en donde es usual me aplicable y existir posiciones encontradas, la
el que inclusive, jurídicamente, se argumente Corte podría optar por dar una interpretación
que las normas adoptadas y aceptadas en el diferente a las invocadas a objeto de no sentar
derecho del mar, tanto las consuetudinarias una jurisprudencia que sería constitutiva de
como particularmente las consignadas en la fuente jurídica auxiliar para todos los países y
Convención de Montego Bay, están en proceso para todos los casos.
de evolución y de aceptación universal. Nuevamente estoy poniéndome en una
Ello es de usual ocurrencia dado que las situación meramente especulativa, ya que lo
delimitaciones marítimas siguen constituyen- natural es que la Corte se pronuncie justamen-
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te en mérito al proceso y a las reclamaciones Si bien es de las poquísimas normas vi-


jurídicas de las partes en litigio. Sin embargo, gentes desde la Sociedad de las Naciones, tiene
como este análisis tiene precisamente por ob- perfecto sentido, desde el momento en que el
jeto el reflexionar sobre aquellos posibles as- objetivo principal es la preservación del Dere-
pectos no tradicionales o inesperados relativos cho Internacional y de la jurisprudencia ema-
al tema, me he referido a ello teniendo en nada de la antigua Corte, mediante la conti-
cuenta la experiencia observada en organismos nuidad institucional.
internacionales y las diferentes interpretacio- Se entiende que los Grupos Nacionales
nes que surgen toda vez que se abordan pro- eligen sus preferencias de conformidad a los
blemas de delimitación relacionados con el méritos profesionales de los candidatos y en
Derecho del Mar o la pesca internacional. virtud de ellos los proponen. Sin embargo,
Lo dicho apunta a que por encima de quien en definitiva vota y decide es el Gobier-
las reglas jurídicas, y como en todo caso judi- no de cada país a través de sus representantes
cial, en la práctica no solo se evalúan y aplican ante la Asamblea General y el Consejo de Se-
exclusivamente los méritos legales de manera guridad. Es por lo tanto una decisión política
uniforme, sino que también es posible que in- más, dentro de las habituales en la Organiza-
cidan, de una u otra manera, elementos com- ción. Me permito insistir en este punto, para
plementarios, como los descritos y también las que quede en evidencia que inclusive en la
posiciones doctrinarias que cada magistrado elección de los jueces de la Corte, juegan ele-
haya defendido a lo largo de una vida dedica- mentos no estrictamente jurídicos a la hora de
da al Derecho Internacional, o las conviccio- elegir los postulantes.
nes personales que cada juez se hubiere forma- Por lo tanto, y como en toda votación
do sobre lo planteado por las partes. La Corte en los organismos internacionales, las candida-
no es un ente impersonal. Está compuesta por turas se negocian, acuerdan u otorgan, me-
juristas, ciertamente de un nivel superior, pero diante una variada gama de apoyos simples o
que no son meros autómatas al emitir un fallo. recíprocos, entre postulaciones equivalentes en
importancia. Pueden ser simples, como una
LA ELECCION DE LOS JUECES: demostración de la amistad entre países, dele-
gaciones y hasta delegados, si convencen a su
Otro antecedente que también se debe respectivo Gobierno. O en retribución a otros
considerar es cómo se originan las candidatu- apoyos similares recibidos con anterioridad.
ras y el procedimiento para elegir los miem- Pueden igualmente tratarse de los tan
bros de la Corte Internacional de Justicia. A la comunes AAR, o acuerdos de apoyo recíproco
actual Corte se le considera la heredera de la entre postulaciones de similar trascendencia.
antigua Corte Permanente de Justicia Interna- Por ejemplo, un voto favorable a la Corte pue-
cional creada en tiempos de la Sociedad de las de ser reciprocado por un voto para el Consejo
Naciones, por lo tanto, se conservó el antiguo de Seguridad, u otro órgano principal. Tam-
procedimiento electoral en el cual los Grupos bién pueden ser apoyos de dos o hasta tres
Nacionales pertenecientes a la Corte Perma- candidaturas por una, según los casos, y para
nente de Arbitraje nominan sus postulantes, primeras, segundas o más rondas de votacio-
que pueden ser no más de uno de su misma nes. En fin, caben múltiples variantes. Es
nacionalidad, o de otra nacionalidad al que usual de que estos compromisos se comuni-
patrocinan y le brindan su apoyo. Es muy quen por escrito por Notas Diplomáticas, para
usual el que, por razones de simpatía política, que así queden formalizados; sin dejar de exis-
o cualquier otra, uno o varios Grupos Nacio- tir casos aislados y poco éticos de apoyos com-
nales apoyen una candidatura. Además de prometidos y finalmente cambiados al mo-
constituir el procedimiento a seguir, es una mento de votar al amparo del sufragio secreto.
manera bastante clara de conocer públicamen- Si se sospecha o descubre tal irregularidad, la
te los apoyos con que cada candidato cuenta confianza quedaría irremediablemente dañada.
antes de la elección. Todo ello es demostrativo de que se ejerce una
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decisión plenamente política, lo que no debe La actual Corte Internacional de Justi-


extrañar dentro de las prácticas de una Orga- cia la integran quince jueces que pertenecen a
nización de tal naturaleza. las siguientes nacionalidades: Reino Unido
Las elecciones de los jueces de la CIJ, (presidente), Jordania (vicepresidente), Alema-
por cierto, no están ajenas a estas contin- nia, China, Eslovaquia, Estados Unidos, Ru-
gencias, por lo que tampoco resultaría raro sia, Francia, Japón, Madagascar, México, Ma-
que cada juez elegido o su respectivo Go- rruecos, Nueva Zelanda, Sierra Leona y
bierno, conozca perfectamente quienes lo Venezuela.
apoyaron, o no lo hicieron, tanto como Por lo general, todos los jueces son per-
Grupo Nacional o como país. Es un tema sonalidades conocidas no solo en el ámbito del
delicado, ya que ello no debería tener conse- Derecho Internacional o en la diplomacia de
cuencia alguna al momento de emitir una sus respectivos países, sino que muy especial-
sentencia pues la Corte es un órgano emi- mente, dentro del sistema internacional y las
nentemente jurídico e independiente y no propias Naciones Unidas. La práctica más di-
hay que poner en duda su funcionamiento. fundida es la de efectuar una verdadera carrera
No obstante, desde el momento en que para dentro de la Organización. Esta se inicia,
ser elegido o reelegido priman consideracio- usualmente, en la Sexta Comisión (Asuntos
nes foráneas a las solas capacidades jurídicas Jurídicos) de la Asamblea General. Encontra-
de los candidatos, no se pueden descartar de mos en la actual Corte, varios que han sido
plano, las naturales reacciones y sentimien- destacados delegados o han presidido la Comi-
tos de los interesados, o de las autoridades sión. Luego, dicha carrera continúa mediante
del país al que pertenecieren. El solo hecho la elección a la Comisión de Derecho Interna-
de ser juez de la Corte no los exime del sis- cional (CDI) de Ginebra, la que es considera-
tema político aplicado a su elección. A ma- da como la antesala de la Corte, para luego
yor abundamiento, el artículo 56 del Estatu- culminar en ella. Por cierto no hay reglas fijas,
to expresa que el fallo será motivado, y que y se pueden encontrar connotados magistrados
mencionará los nombres de los magistrados en sus países de origen y hasta ex cancilleres,
que hayan tomado parte en él. políticos o embajadores. Tampoco es una ca-
Pongámoslo de manera más clara. ¿Re- rrera fácil y los países se esfuerzan por preparar
elegiría un país perjudicado al mismo juez si y promover sus candidatos por años. Las elec-
considerara que su fallo le fue contrario o in- ciones son sumamente competitivas y necesi-
justo? ¿Votaría un país por un candidato que tan recursos financieros, humanos y diplomá-
abiertamente sostiene una posición académica ticos de consideración.
opuesta? ¿Daría su apoyo a esa postulación el Chile ha contado solo con un juez en
respectivo Grupo Nacional? Resulta lógico de la Corte Internacional de Justicia, desde su
que un país que tiene un juicio pendiente ante creación. El destacado jurista y profesor, don
la Corte vote por el candidato del país que Alejandro Álvarez (entre 1945-1954). Hubo
respalda su postura, o le es afín, o por el ma- otra postulación que no prosperó, en 1996.
gistrado que coincida con sus argumentos, se- En la Comisión de Derecho Internacional,
gún se conozca por su trayectoria, publicacio- por su parte, Chile logró la elección de solo
nes u opiniones jurídicas. Lo mismo sería dos importantes profesionales, don Fernando
válido para el Grupo Nacional al momento de Albónico Valenzuela y don Edmundo Vargas
elegir a quién propondrá como candidato o a Carreño. Resulta poco explicable cómo un
quién otorga su apoyo. Entramos aquí en con- país tan apegado a la legalidad y que cuenta
sideraciones subjetivas, pero no por ello total- con grandes especialistas en Derecho Interna-
mente alejadas de la realidad. Y sería pertinen- cional, además de ser participativo en los Or-
te el que se tuvieran en consideración tanto ganismos Internacionales, no haya priorizado
por Perú como por Chile, cuando corresponda este campo. Sobre todo si se tiene en cuenta
renovar algunos miembros de la Corte Inter- que, como lo demuestran los hechos, nues-
nacional de Justicia. tros diferendos limítrofes, por desgracia son
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potencialmente recurrentes y por lo general considerados, en particular si solo habrá una


de carácter jurídico, y pueden concluir en la sentencia y esta será definitiva e inapelable.
Corte. Tal vez la falta de la debida continui- Es así como también y de manera de-
dad en la representación ante los órganos ju- terminante, no solo la jurisprudencia sobre ca-
rídicos que facilitarían la elección a la Corte, sos relacionados emitida por la Corte jugará
por razones ajenas a sus méritos profesionales un papel trascendente en el fallo. Sino, como
o por vaivenes políticos, no ha posibilitado se mencionara anteriormente, las posiciones
contar con los mismos delegados por el tiem- jurídicas sostenidas por cada juez, tanto en su
po necesario para ganar posiciones hasta ser calidad de tal, como en su trayectoria acadé-
elegido en la Corte. mica y profesional. Son antecedentes que con
No se trata de una aseveración antoja- seguridad están siendo detalladamente analiza-
diza y tampoco dirigida hacia una determina- dos y evaluados por nuestros agentes, defenso-
da autoridad, ya que la situación se prolonga res y asesores. Resulta lógico, pues además de
desde hace más de cincuenta años, y justamen- los Tratados, Acuerdos o Convenciones suscri-
te cuando más diferendos lo habrían requeri- tos con Perú y que constituyen la base jurídica
do. Según el Estatuto, si se contara con un esencial de nuestra posición, esta debiera ade-
juez chileno en la Corte, y la contraparte no más, ser respaldada por las normas de Derecho
tuviere uno de su nacionalidad, esta podría Internacional, general o especializado, que co-
acudir al nombramiento de un juez ad hoc, o rrespondan, así como las demás fuentes ya
viceversa si fuere Chile el que careciere. A lo mencionadas, a las que la Corte debe ajustar
que me refiero es al conocimiento interno y a su sentencia.
cabalidad del sistema de la Corte, sus procedi-
mientos, sus reacciones, sus preferencias, sus CONCLUSIÓN:
sentencias y fundamentos, sus modalidades, el
perfil de sus integrantes, las posiciones domi- He procurado reflexionar de manera
nantes, y todo aquello que facilita la conviven- abierta y posiblemente poco convencional so-
cia y la relación entre colegas de un tribunal bre nuestro caso con Perú y la Corte Interna-
colegiado y que pudiere contribuir a la óptima cional de Justicia que podría llegar a conocer-
defensa de nuestras causas, a prestigiar los ju- lo. Espero haber llamado la atención sobre las
ristas nacionales, o a la más conveniente elec- múltiples variantes y elementos no propia-
ción de los agentes y abogados extranjeros que mente jurídicos o normativos y hasta impon-
asuman nuestra representación. Ello, pues es derables, que podrían tener alguna incidencia
necesario recordar que ante la Corte solo se en este pleito trascendente. Cuando el Dere-
litiga en idioma inglés o francés. Pertenecer a cho pareciere favorecer de manera más evi-
la Corte es algo sumamente codiciado, y en dente a solo una de las partes en un litigio de
que normalmente son electos jueces nacionales esta naturaleza, es el momento en que otras
de los cinco Miembros Permanentes del Con- consideraciones, ajenas al juicio mismo, po-
sejo de Seguridad. drían entrar en juego. De otra manera, acudir
De más está decir el que estamos cier- a la Corte se transformaría en un recurso de
tos de que nuestras autoridades responsables, o mero trámite para ratificar el derecho predo-
a las que pudiere corresponderle en futuros minante; o tal vez estéril y hasta perjudicial
Gobiernos, si el Juicio abarcare por su dura- para quien lo intenta sin fundamentos cate-
ción más de dos administraciones, sabrán te- góricos. Es un ejercicio largo, costoso y de
ner en cuenta estos y muchos otros aspectos innegables repercusiones para las partes entre
colaterales que pudieren tener alguna relación, sí y para toda la comunidad de naciones,
positiva o negativa, en relación al diferendo como todo asunto internacional. A ningún
con Perú ante la Corte. Nada es superfluo y país se le ocurre inventar un diferendo limí-
nada es irrelevante cuando se trata de la defen- trofe solo por ver si obtiene algo, aunque sea
sa de nuestros límites. Hasta los detalles más mínimo, que no tenía. Sería una aventura al-
mínimos son potencialmente dignos de ser tamente riesgosa, en lo interno como en lo
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externo. Son decisiones que se analizan por- teramente autónoma. Al propio Organismo y
menorizadamente y en profundidad, sobre en definitiva al Consejo de Seguridad le co-
todo si existe un verdadero afán de solucionar rresponde velar por ello. Todo lo cual no signi-
pacíficamente y por los medios jurídicos fica que en un mundo interrelacionado, com-
apropiados, tal controversia. petitivo, politizado, donde tantos intereses y
De la misma manera que los países in- posiciones confluyen en las relaciones interna-
volucrados quedarían entregados a la decisión, cionales, un juicio como el que nos referimos,
como en este caso, del más importante Tribu- esté enteramente al resguardo de esos mismos
nal Internacional de las Naciones Unidas, intereses y posiciones. Creerlo así sería desco-
igualmente la comunidad internacional deberá nocer la realidad que nos rodea. De ahí estas
respetar su fallo y no intervenir en el desarro- reflexiones, que espero sean evaluadas no
llo del proceso, respetando escrupulosamente como certezas, sino como probabilidades que
la decisión que la Corte adopte de manera en- también vale la pena considerar.