Estímulos para la consagración del ser --------------------------16-03-2002 La Tierra, como sabemos, está pasando por una elevación de su energía

, y las frecuencias de esta energía, están elevándose, y esto, suscita en la humanidad despierta, una urgencia de crecimiento espiritual. Entonces, aunque sepamos que necesitamos tener calma, aunque sepamos que todo va para la meta, aunque sepamos todo esto, independientemente, estamos pasando por esta elevación de frecuencia, porque estamos en un planeta que está pasando por esto. Es como si estuviésemos permanentemente siendo reajustados, y esto trae una cierta noción de urgencia para ciertas cosas, y con esta mudanza del código genético, que es otra cosa que está sucediendo en algunas conciencias, que en algunas ya sucedió, en ese cambio, algunos hilos de estimulación, están siendo ligadas en ciertas partes, hasta de nuestros cuerpos. Y hay ciertas glándulas, del cuerpo físico etérico, que están siendo estimuladas, que están siendo colocadas para tener una mayor función. Esto debería traer para quien está viviendo este proceso un rejuvenecimiento. Claro que en el plano físico este rejuvenecimiento es relativo, porque el plano físico tiene sus leyes, bien específicas. Pero el rejuvenecimiento del espíritu y del alma, y este rejuvenecimiento interno, hoy, es tan fuerte, es tan impulsado, que esto podría hasta reflejarse en este plano físico. Si dependiese hoy solo del Planeta y si dependiese solo de la energía que está obrando en el Planeta, probablemente nuestro rejuvenecimiento sería una realidad de hecho, y claro que muy importante, es el rejuvenecimiento interno, del espíritu, del alma, porque el espíritu y el alma, van reencontrando sus puntos mas profundos, sus fuentes de vida, y entonces, este espíritu y este alma están siendo siempre renovados. Y es de esto que nosotros nos ocupamos, de la renovación espiritual, de la vida espiritual, del camino espiritual, porque esto, cuando se va reflejando en los cuerpos de la personalidad, del ego, y hasta en el cuerpo físico, podría ser evidente o no. Quien entra en este proceso puede pensar que el y sus cuerpos no están haciendo diferencia alguna, mas la persona no puede saber como estarían estos cuerpos, y su ser, si no estuviese en este proceso, entonces para algunos, el no presentar muchas diferencias externas, esto no quiere decir que no estén siendo transformados, quiere decir que algún deterioro fue interrumpida, evitada. Todo en este proceso es muy relativo, y tenemos que caminar en el desierto, con fe y con persistencia, porque hay tantos misterios de nuestro propio funcionamiento, en este plano físico cósmico, no tenemos este conocimiento. Lo que sabemos es que sin duda alguna el aumento de estas frecuencias está desencadenando en nuestros cuerpos una limpieza y una desintoxicación, y muchas veces, ciertas enfermedades, ciertos malestares, no son enfermedades normales, en la mayor parte de los casos, son limpiezas, son desintoxicaciones que están siendo hechas en estos cuerpos. En este proceso, también está pasando, que muchas cosas que no quedaron resueltas, y que no fueron trascendidas en el pasado, estas cosas, retornan, no para ser vividas de nuevo, como ya fueron, no para repetir vivencias, mas estas cosas del pasado vuelven, resurgen, para que tengamos la oportunidad de verlas de otra forma, de considerarlas de una manera diferente, de transformarlas. Estamos viviendo muchas transformaciones al mismo tiempo, en esas transformaciones, tendríamos que tener una especie de compasión, con aquella parte de nuestro ser que esta pasando por un cambio, o por una elevación de frecuencia, a veces un poco drástica, y tendríamos que tener compasión, de estas partes que están en esta situación. Tendríamos que tener cuidado, en el sentido de cuidar, en el sentido de mantener en paz, en calma, todas esta parte de nuestro ser, que están como intentando adaptarse a un nuevo ritmo, a una nueva energía, a una nueva frecuencia, en fin. Estamos entonces siendo limpiados, o purificados. Si tuviésemos la visión de las toxinas de nuestro cuerpo físico, si tuviésemos la visión de las toxinas emocionales de nuestro cuerpo astral y las toxinas mentales de nuestro cuerpo mental, nos desanimaríamos. Pero la naturaleza es sabia, las leyes son perfectas, entonces muchas cosas las atravesamos, las

vivimos sin tener conciencia de ellas, y esto es una defensa que la naturaleza nos proporciona. Es así mismo que debe ser, que no tengamos la consciencia de todo, de todo lo que vivimos, porque sino estaríamos viviendo asustados. En esta elevación de frecuencia deberíamos tener fe y estar seguros, que todo esto que escapa a nuestro control, o que no es de nuestro conocimiento, porque hasta de nosotros mismos no sabemos ni la mínima parte. Todo esto, de lo que no tenemos mucha consciencia, debemos tener fe de que esto está en el camino, porque nosotros, con la consciencia, elegimos un camino, elegimos la vida evolutiva. Todo esto que parece que para nosotros es muy serio, muy grave, muy insoluble, no es tan así porque hay un trabajo de elevación de frecuencia, y hay un trabajo de cura, de limpieza, de purificación, de transmutación en varias células nuestras, en varios niveles. En fin, hay un trabajo de los centros planetarios sobre nosotros, que desconocemos, que no tenemos consciencia de ellos. Cuando estamos dispuestos, o entregados, a esta transformación, podemos hacerla en parte concientemente, mas sabemos, por la fe, que la mayor parte de nuestra transformación, es hecha sin que la percibamos. Y esto necesita tener fe, porque es el mayor trabajo, es el trabajo que garantiza, que nuestra transformación consciente, pueda también operar. Y es ese trabajo mayor, que desconocemos, de donde viene tofs la base de nuestro trabajo consciente, lo que concientemente hacemos para el bien. Nosotros aquí traemos propuestas, para que podamos salirnos de esa forma de ver las cosas de la mayoría. Estamos siempre ofreciendo sugestiones, oportunidades para no quedarnos restringidos a la vida común, a aquello que es la vida de todos. Porque esta vida que todos hacen, de la superficie de la Tierra, si las vemos a cierta distancia, son todas iguales, todos viven las mismas cosas y los problemas son siempre los mismos. Cambian los nombres, las ciudades donde ellas viven, cambian estas cosas, pero si vemos bien, es siempre lo mismo lo que está sucediendo. Esos ritmos, esos acontecimientos, esos caminos, esto corresponde al estado de consciencia de la mayoría. Esto no puede ser mudado así nomás, porque este es el estado de consciencia de la mayoría. Es la mayoría, la que está en este punto, y esto no puede ser cambiado de un momento para el otro. Lo que podemos hacer, ante la vida común y ante la mente humana, es cuidar de nuestra consagración, de nuestra actitud ante la vida. Ahora, no seremos pescados, elevados o salvados, de esta vida común, normal, de todos, esto es algo que comienza a pasar cuando nos vamos consagrando, cuando nos vamos ofreciendo para otra vida. Porque en el Planeta no existe solo esta vida común, de las personas, que es igual para todos. La vida en el Planeta, no es solo esto, la vida en el Planeta, tiene varios niveles, varias dimensiones, diferentes planos, y podemos consagrarnos a esta otra vida. Lo que llamamos vida común, vida normal, esta vida de la cual somos invitados a dejar, para vivir otra cosa, esta vida que corresponde a nuestros propios deseos, a nuestras propias intensiones, a nuestra meta particular, a nuestro problema individual, en fin, es esta continua búsqueda de bienes materiales Ustedes ven que en la vida normal mucho está basado en el dinero ¿no? Esto transcurre por el deseo que en la vida común se tiene por las cosas materiales, por los bienes materiales, y las cosas materiales no son solo los objetos, la personalidad, el ego es material. Nuestro ser externo es material, y la vida común esta toda basada en esto, cuando es un poco mejor, se basa en el bien de estas cosas, pero estamos buscando el bien, para una cosa que en principio, es muy limitada. Si estamos buscando el bien para la parte material, para la vida del ego, de la personalidad, es mejor que buscar el mal, pero no es mucho mejor, ¿comprende? Es un poquitito mejor, pero no es nada, esto no es nada. Y esta satisfacción de cosas que quedaron incompletas, esta necesidad de compensarse, esta necesidad de ser reconocidos... Cuantas personas tenían tantas posibilidades de crear, y están como hibernadas, porque no fueron reconocidas, quedaron traumatizadas porque nadie percibió cuan buenas eran. Quedaron traumatizadas, pararon, en el tiempo y en el espacio. Esta es la vida común, es la mentalidad normal, es interrumpir nuestra ascesis, es interrumpir nuestra elevación, porque

no nos dieron valor, o porque nos decepcionamos con algo. Dejamos de emplear aquel ímpetu, dejamos de funcionar incondicionalmente, porque caímos, porque no comprendimos algo, porque no nos comprendieron, porque no retribuyeron nuestra buena voluntad, porque no supieron reconocer como nosotros somos óptimos y dedicados. ¿Se dan cuenta de lo que es la vida común?, Todo esto es la vida común y debería ser trascendido. Ahora, si nosotros estamos ocupados con esto, esto no acaba mas, nunca acaba, porque esto es un proceso de la materia, de la mente, del astral emocional, de lo etérico físico, esto es realmente muy lento, y nadie puede huir de este proceso. Porque aunque dijéramos, “voy a tener un amor incondicional por todos”, esta es una decisión que podemos tomar, pero para llegar ahí, necesitamos que la elevación de nuestra frecuencia esté muy fuerte, mas completa. En la vida común también, pasa lo que se llama, la corrupción. Podemos ver que si una persona no es compensada, ella no continua ayudando, si no se le paga, no continua trabajando, y ella tiene la disculpa; “Pero si no me pagan como voy yo a vivir”. ¿Se dan cuenta del circulo vicioso?, Esto es interminable. La persona llega a decir que necesita dinero... . esto es un circulo vicioso, no hay como salir de esto, no hay manera, no tiene una salida por ningún camino normal, por ninguna vida normal. Entonces, la consagración de la propia existencia, es fundamental, para que podamos empezar a hacer un movimiento, fuera de este estancamiento, que empecemos a hacer un pequeño movimiento fuera de esta inercia, que es la vida normal, que es la vida común. Podemos decidir esta consagración, podemos ir haciendo esto en cualquier situación que nos encontremos, así estemos encarnados en un cuerpo físico. Aun estando encarnados en un cuerpo físico, que es un estado muy bajo para el alma que ya despertó, aun así, esto no impide que nos consagremos, que nuestra alma se consagre, y esa consagración tiene una fuerza en si, una frecuencia, una vibración, que es un poco mas elevada de lo que es esta vibración que esta siendo empleada en toda la vida de superficie. En toda la vida de superficie, esta habiendo un aumento de frecuencia, pero cuando nos consagramos, entramos en otra frecuencia. Es como si el consagrado saliese de esta faja de inercia, de purificación normal, de esta faja de vida del ego, de la personalidad Y esa consagración, y esta actitud, es estar ya suficientemente resueltos y de estar ya suficientemente maduros para no querer mas estar haciendo experiencias propias, ¿Comprenden lo que es la vida común?. Y la persona haciendo cosas para el bien en la vida común, piensa que esta dando un gran paso, que está dando un salto en la oscuridad, piensa que esta haciendo algo muy importante, y ella está haciendo una vida común, esta en la vida normal pensando que está siendo valiente, que es una investigadora... Pero si yo digo que necesito hacer una experiencia, que necesito experimentar algo, esto es la vida común de lo mas tranquila y acabada. Porque la vida consagrada, no tiene esto, no tiene esta necesidad, la vida consagrada es dedicarnos a la vida única, la única vida, y no estar dedicándonos y buscando y luchando por sectores de la vida o por secciones de la vida, elementos separados de la vida. Esta vida consagrada, es una dedicación a la vida en sí, a la vida única. Realmente nos consagramos y realmente podremos ser considerados un consagrado, esto quiere decir, si somos sinceros, si sinceramente queremos consagrarnos, ¿o nos queremos consagrar para no tener mas trabajo, o para no tener mas preocupación, o para no tener mas disgustos?. Porque en la vida común, no queremos los disgustos, por ser humanos, sin embargo no queremos renunciar a la propia humanidad. Esto es la vida común. Es decir, yo no puedo dejar de ser humano. Humano yo soy, mas yo, ciertas cosas del ser humano, no las quiero más. Y esto queda en el mismo nivel, eventualmente. Y en la vida consagrada es exactamente estar dedicados y abiertos a esta existencia única, no mas a la nuestra, no mas a nuestra vida. Ustedes ven que no es fácil salir de esto, porque cuando resolvemos salir, ahí percibimos los vínculos que tenemos, los lazos, las limitaciones que son traídas por tantas circunstancias kármicas. Todo esto no impide que

nos consagremos, nos vamos a consagrar a pesar de que todo esto esté sucediendo, aunque todo esto esté en funcionamiento. Ahora, si no nos consagramos, si esta vida, si esta persona, si esta alma, si este espíritu no está totalmente donado, dedicado, si este ser, si él, no considera la vida única, la vida total, la vida como un todo, su camino, su propuesta, si él tiene aun cosas propias para vivir, esto es la vida común, la vida normal. Aquel que se consagra, aquel que está ya sinceramente vuelto hacia esta vida única, no para la vida separada de uno o de otro, sino para la vida única, y para esta existencia única, este no está mas.....no es que no está buscando, el no está interesado en cosas individuales, de vivencias individuales, no está mas interesado en esto. Está interesado en estar en la vida única, y dentro de ella cumplir su papel, cumplir su parte, y esa parte es una parte de la vida única que él fue llamado a cumplir, a vivir, que fue llamado a realizar, y que no tiene nada que ver con su propia vida. En la vida única el no es considerado un ser separado. En el momento en que nos consagramos, vamos percibiendo que no somos mas considerados un individuo, que somos parte de un todo, que somos parte del único, parte de la vida toda. Esto es entonces la consagración. Los cuerpos, si esto fuera sucediendo cuando estamos dentro de ellos, van entrando en una quietud. Los cuerpos van entrando en una armonía independientemente de lo que esta pasando con sus células kármicamente. Entonces, un cuerpo puede estar pasando por una purificación, pero si ese ser se está consagrando, si está en este camino, el cuerpo va entrando en quietud. Hasta en la agonía, en el momento de la transición, puede estar en quietud. Puede estar en quietud hasta cuando las células están siendo quemadas por un cáncer. Están siendo purificadas. El cuerpo puede estar en quietud. La quietud no tiene nada que ver con estas cosas. Los cuerpos van entrando en quietud con la consagración. Estamos hablando de la consagración aquí a un nivel consciente. Porque la consagración del espíritu y del alma, esto, es una cosa de allá, que ni podemos imaginar porque está mas allá de la mente. Pero la consagración aquí, trae una quietud, una paz, hasta para el cuerpo físico, que continua con todas sus funciones, sus movimientos, con todo su proceso, mas existe una quietud allí. Y esto es muy importante, porque esta quietud, se va extendiendo por el cuerpo astral, por el emocional y el mental. Y el resultado de esta quietud, y de este cambio, es que, hasta en el plano físico, va desapareciendo aquello que llamamos, separatividad. Un cuerpo físico, pasa a poder percibir al otro, pasa a haber una percepción. La llamamos percepción, pero existe una unión, una unidad, una unidad que puede suceder aunque mantengamos nuestro cuerpo y que cada cual mantenga el suyo. Puede haber una unidad allí, puede haber una unión, mas esto solo es posible estando consagrado. Esto que llamamos humanidad una, unida, humanidad no separada, esto que llamamos humanidad armoniosa, esto no puede pasar si no comienza un movimiento de consagración, no puede suceder, no puede existir, si no nos consagramos, si no nos ofrecemos, si no comprendemos que no tenemos, a esta altura del plano evolutivo, de la evolución de la humanidad, que no tendríamos que tener ninguna experiencia personal para hacer, nada individual para resolver. Esto sería otra cosa. Y tenemos que ser conscientes de esto, tener fe en esto o aceptar esto como algo nuestro, como nuestro momento, no dejar para después, porque sino nunca nos consagramos y nunca salimos de la vida común, del nivel normal de consciencia. Y ese nivel normal de consciencia, y en ese nivel, como sabemos, esta todo separado, todo contrastado, donde se necesita pedir una cosa al otro porque el otro no siempre percibe lo que estamos necesitando, porque no estamos unidos, no estamos consagrados, porque estamos viviendo una vida normal, una vida común, y en esta vida común, para suplir la necesidad del otro estamos siempre sacando de los otros. Entonces algunos tienen más, otros tienen menos, porque todo esto es parte de la falta de consagración, es falta de que el individuo se abstraiga de él mismo como individuo, como necesidad, como reacción, como proyectos, de el como metas propias.

Observen que en la vida común es muy importante que tengamos metas, pero en la vida consagrada no existe una meta de un individuo solo. La vida consagrada es una adhesión a una meta, es una sola meta lo que existe, es una adhesión a una meta que ni sabemos cual es. En esta consagración el alma sabe un poco mas y el espíritu sabe un poco más. Y a medida que la vida va quedando consagrada, a medida que vamos dejando de vivir esto que todo el mundo vive, ¿Qué es lo que todo el mundo vive?. La vida del propio ego. Cada uno vive su vida. Y la consagración es muy necesaria porque ahí va a comenzar otra vida, va a comenzar realmente, otro movimiento, otro estado de ser y es en este momento que el espíritu, la mónada, que tanto siempre estamos considerando en nuestra evolución, es solo ahí cuando la vida está consagrada, es solo ahí, que la mónada puede fluir, tiene condiciones para entrar, de penetrar en el alma. No para mantenerla viva como normalmente pasa, sino para fluir en el alma y para que el alma pueda irradiar esto por los cuerpos, y esta parte externa pueda irradiar esto para el mundo, para la vida, para todo. Esto es un movimiento, una transformación, es un cambio en el Planeta y un cambio en la humanidad que necesita de la consagración del ser. Porque una mónada despierta ya tiene un sentido cósmico. Ella ya tiene el sentido de único. Ella esta buscando perfeccionar cada vez mas su experiencia única, su experienicia en lo único. Entonces para que dejemos de hacer vida común, vida humana, de ser personas como todos, para dejar de ser humano, no hay forma en el nivel humano, no nos debemos engañar con que vamos a hacer algo en la vida humana para salir de la vida común. Podemos cambiar todo nuestro esquema de vida, podemos cambiar todo lo que queramos, pero al nivel humano no resolveremos este asunto, en el nivel mental, emocional, en el nivel etérico físico. En el nivel humano no se resuelve esto, porque el nivel humano es el normal, común, es el de todos, y de eso no se sale si queremos resolverlo ahí mismo. La situación material, externa, la situación kármica, de la persona, ya dijimos desde el principio que no tiene nada que ver con este movimiento para la consagración. Porque este movimiento, este ofrecimiento va sucediendo en medio de todo esto, porque es una transición del estado del ser. Entonces, sin ese cambio a través de la consagración, sin esto, un espíritu, una mónada, no fluye, queda allá, queda eventualmente coordinando las cosas de allá, queda viviendo en su nivel y las cosas aquí pueden transcurrir dentro de una voluntad mayor. Pero todo esto es diferente, si la mónada fluye,es diferente si esos niveles penetraran e irradiaran. Es esto lo que el Planeta necesita, y es esto lo que la humanidad y la vida de superficie necesita, es esto lo que la vida común necesita. Esto tiene una fuerza que no se puede medir. Un solo individuo haciendo esto vale, por millones de individuos en la vida común, un individuo que consagra su mente, su sentimiento, que consagra su vida, que ofrece esto al único, al todo, olvidándose de él, de todo lo que necesita, olvidándose de las necesidades reales,- que son reales solo aquí y que en el cosmos son puro cine-, esas necesidades mas serias, las mas reales, imagínense las otras de la vida común. Bueno, esto es entonces algo que tiene una urgencia de fluir y los seres que despertaron, las almas o las mónadas que ya despertaron, o las mentes que ya comprendieron, tiene realmente una necesidad urgente de sentirse en este proceso, de estar en este proceso. Lo que está sucediendo, en que nivel está sucediendo, no tiene importancia, lo importante es que esté sucediendo, o mejor, no debemos ocuparnos de si esta sucediendo, tenemos que estar en ese proceso, estar consagrados, ofrecidos, dispuestos a estar en esto. Y a medida que nos disponemos, consagrándonos, vamos viendo que aun nos falta un poco más, pensamos que estábamos tan decididos pero veremos que no es tanto. Veremos que llama el teléfono y dice: “oye mira, aquí sucedió algo”! ¡Y corremos para allá! Correr para allá no es lo mismo que ir hacia allá, pero aun así, no se necesita dejar esto. Tenemos que tener una forma para acudir allá sin dejar aquí. ¿Se dan cuenta lo que es la vida común de todos? “Yo ahora no puedo porque tengo aquello”. “Ahora estoy haciendo esto”. “Que pena que no puedo estar mas dentro del trabajo porque tengo tantas cosas......” ¿se dan cuenta de lo que es la vida común, la mente normal, la mente común?.

Porque teniendo una forma, esto podría resolverse, pero no hay forma, no hay una fórmula porque si la hubiera sería solo pasarla. No hay una formula, una forma que se pueda enseñar. Esto lo trae la consagración. Un consagrado real, puede ser hasta omnipresente. Ya hubo ejemplos sobre esto de seres que están en un País y en otro al mismo tiempo. Esto existe, la dislocación, los que tienen omnipresencia, están ahí como símbolo de algo que puede pasar con todos, que debe acontecer con todos. Entonces cuando se dice que esto es para hacer hecho, pero no puedo hacerlo porque estoy haciendo otra cosa, esto es la mente común, es la negación de todas aquellas facultades, de todas aquellas posibilidades que están disponibles para el ser o para los seres, para la humanidad a partir de la consagración. Entonces los que dicen que no se pueden consagrar porque necesitan cuidar de la familia, o porque “necesito hacer esta experiencia ahora”, esto es lo contrario, lo opuesto, esto es el antídoto de aquello que los seres despiertos están necesitando en este momento. Y si no hubiere una consagración a esta vida única, y si no hubiera esta decisión de consagrarse cada vez mas, de estar cada vez mas presente, presente en aquello que es Dios, aquello que es la mente única, la vida única, si no estuviera esto presente, todo el tiempo esa necesidad interna que los despiertos están sintiendo, esto no tiene cura, no hay forma. La cura para esto esta en la consagración, porque consagrándose estamos delante de lo imposible, estamos comenzando a vivir lo imposible, estamos haciendo algo que nadie consigue hacer, pero esto comienza con la consagración, comienza con este ofrecimiento. Todo esto tiene mucha fuerza, este proceso tiene mucha energía y la frecuencia del Planeta, en todos los planos del Planeta, esta siendo ajustada para eso. Entonces ustedes pueden imaginar que quien no se esta ajustando a esto, lo que debe estar sintiendo, porque la vida normal, la vida común, la vida natural, está como se sabe que está, y si no estamos consagrados, con la posibilidad de estar viviendo otra cosa, de estar viviendo en el único, vamos a, realmente, hasta a ser desintegrados, como parte de este proceso que es muy obvio para quienes ya tienen ciertos conocimientos, ciertas informaciones.