Sexto Rayo. Estados de devoción.

La voluntad persistente que tenemos para llegar a otro nivel de consciencia es una energía indispensable para la vida. Y a este impulso que persiste, que nos acompaña, y que va aumentando, que va fijándose cada vez mas directo, más puro, es lo que llamamos devoción, lo que llamamos la energía del sexto rayo. Cuando entramos en la encarnación, inmediatamente manifestamos la devoción, mas después nuestra civilización va distorsionando esto y vamos siendo educados de forma que ese sentimiento va siendo canalizado de otra forma. Naturalmente, un niño, tiene una veneración por algo o alguien, y si ese niño no experimenta ese sentimiento de veneración por alguien que está próximo a ella, el no puede adquirir después el interés por el conocimiento y por la verdad, entonces cuando somos niños y no amamos mucho a alguien, no tiene una veneración profunda por alguien, no tiene un profundo sentimiento, que todas los niños tienen, después no puede tener una búsqueda de verdad y conocimiento sin poder vencer todos los obstáculos. Y, la devoción cuando se manifiesta después en el niño, ella no tiene solo esta finalidad, de empezar a preparar al niño para la búsqueda del conocimiento superior mas tarde. La devoción tiene también, la finalidad, a esa altura, de dejar al niño tan envuelto por aquel sentimiento devoto, que pasa a no ver los defectos de la persona, entonces el niño queda completamente abierta para crecer, y pasa a no ver lo que el ser manifiesta de negativo y limitado, a no ser después de que se llega a cierta altura del proceso. Y eso es también muy importante en el progreso del individuo porque así el queda con la simiente plantada de lo contrario del espíritu de crítica, y eso no pasa en la infancia, tiene que ser construido después con bastante dificultad. Mas la energía de la devoción, que es ese impulso, esa elevación que conocemos inconscientemente desde la infancia, hasta que fuera retirado por la educación. Eso entonces pasa por un proceso, y este proceso es también manifestado por el mismo rayo. Es manifestado por el propio rayo de la devoción. Y ese proceso, es exactamente, es hacer la transición de esa devoción, por un individuo o una cosa, por algo, para la devoción por el conocimiento. Esto conmigo sucedió de una manera muy simple. Yo era muy niño, y tenía una gran veneración por mi padrino. Yo tenía entonces la manera de canalizar ahí toda mi devoción infantil. Y aquel personaje para mi era un ejemplo. El era una cosa que yo veía como algo... como un punto de referencia, como una meta y como un modelo. Yo tuve oportunidad de dejar ese sentimiento fluir por muchos años. En la época actual es que estudiando este rayo yo percibí lo que estaba pasando inconscientemente conmigo. Entonces recuerdo que un día, mi padrino, (yo había aprendido a leer) me trajo un libro y me dijo: “Lee este libro porque es muy lindo”. Entonces a través de la devoción que tenia por el, hice un esfuerzo especial para leer ese libro, que no era exactamente para mi edad. Pero, impulsado por la veneración que tenia por el, yo leí el libro, y cuando lo leí, pasé por un proceso muy violento de transformación. Y fue transferida para las ideas que aquel libro expresaba, toda la veneración que yo tenia para mi padrino. Fue algo muy interesante. Pero yo no lo percibí claramente como lo estoy diciendo en este momento. Empecé a reconstruirlo cuando comencé a estudiar este rayo. Entonces aquello que yo vi en la persona, pasé a verlo en la idea que aquel libro expresaba. Y la idea de este libro era la inmortalidad. Decía que éramos inmortales, y explicaba como era la vida después que salíamos del cuerpo físico. Para mi era algo interesantísimo. Después de esto, yo estaba enfocado en las cosas de este libro tanto como en mi padrino. Esto fue muy interesante de ver, como el sexto rayo comenzó a obrar allí. Fue claro. De ahí en adelante, a medida que iba enfocando mi devoción en la idea de la inmortalidad, la idea del libro, comencé a ver a mi padrino en una forma diferente. Comencé a entrar en una dualidad. Al fin de cuentas, tuve que elegir entre enfocarme en mi padrino o en aquellas ideas. Estaba bien dividido. Percibí que una cosa interfería en la otra. A veces conversaba con el porque esta hora conversando y tenía voluntad de leer un libro, y a veces lo contrario. Era algo muy interesante. Un día abandoné un libro para ver a mi padrino y lo encontré haciendo algo que me decepcionó y el rayo ahí resolvió el asunto de la transferencia completa de la energía. Pero eso fue hecho tan armoniosamente. Fue tan perfecto y tan sutil que yo pude ver aquello con toda claridad. Esto es, que prefería aquellas ideas a aquella persona, esto estaba muy claro para mí. Al mismo tiempo que esto estaba claro, yo no excluía a la persona de estas ideas. Porque estas ideas después me trajeron tantos datos de porque las personas son así, no más, entonces pude hacer esa transición y al mismo tiempo incluirlo en el mismo sentimiento de

devoción, pero ahora era bien diferente. No era más como había pasado en el comienzo. Después el rayo comenzó a traer otras novedades. Cuando el sentimiento de devoción fue canalizado finalmente para un nuevo camino, era el mismo sentimiento, para el nuevo camino. Y cuando aquello fue incluido, -porque yo no tenia solo devoción por el, yo tenia amor también, y a través de la otra energía aquello fue incluido en el proceso devocional. Y de ahí en adelante comenzó un nuevo movimiento del rayo, una tercera etapa, el momento de estimular nuestro esfuerzo. Yo tenía que hacer un cierto esfuerzo para que esta situación se equilibrase, para que esta situación quedase equilibrada dentro de la vida. Así como era equilibrada antes de que la vida hubiese evolucionado para esta nueva situación. Este esfuerzo que hacía, era el producto de la misma energía. Porque yo sentía un enorme impulso para ir al fondo de esas ideas y al mismo tiempo traer aquello todo junto. Y ahí fui descubriendo que enseguida hecho este esfuerzo, comenzó a suceder una capacidad de concentración. Entonces a partir de ahí, podía quedar tres, cuatro, o cinco horas leyendo y estudiando. Vino otra posibilidad después de ese proceso. Y esa posibilidad de concentración, de estar concentrado en lo que uno se propone hacer, y que en ese caso era una idea, era un contenido de aquellos libros, porque después vinieron otros libros detrás de este. Cuando esta concentración se volvió algo familiar. Esto es, era posible estar ahí concentrado y hacer lo que debía ser hecho, inconscientemente fue sucediendo un proceso que no se puede describir, mas que va sucediendo a través de esta misma energía. A medida que el esfuerzo se transforma en una concentración espontánea comienza a caer todo aquel desapego por aquello que estamos leyendo, por los libros, por la idea en si, comienzan a caer los apegos, y nos vemos concentrados en alguna cosa, en la cosa en si, y al mismo tiempo, quedando libre de aquello. Entonces, de a poco, aquella amistad por mi padrino y aquella amistad que tenía por los libros, el amor que tenía por el, y el amor que tenia por las ideas y todo eso era hecho junto. Aquello, a una cierta altura fue quedando algo distante, y yo percibí a una cierta altura que si no lo veía o si lo veía era la misma cosa y que no tenía mas la necesidad de verlo. Así como no tenia más una necesidad, un apego a un libro en si. Y fue sucediendo una cosa que, me fue llevando a buscar todas las cosas dentro, aunque todo esto continuaba existiendo, y finalmente, ese mismo proceso trajo una un punto de crisis, bien fuerte, que fue lo siguiente. A una cierta altura cambiamos de casa y fuimos a vivir físicamente lejos, distante a aquel lugar próximo a aquel ambiente. Y en la mudanza llevé los libros. Un día, fui a buscar a mi padre para tener una clase de portugués y cuando llegue mi papa me dijo que mi padrino murió. Después de unos días, cuando llegué a casa no encontré más los libros. Pregunté entonces a mi papá que había pasado con ellos. El me contestó que los había quemado porque pensaba que estaba leyendo demasiado, que me estaba llenando la cabeza con esas ideas y que seguramente no llegaría a ser nadie por ese camino. Mis estantes quedaron vacíos. Ahí entonces, fue como si no tuviese otra salida, sino la de ir por el camino que todo proceso devocional tenía indicado, sin luchar con ninguno de esos elementos, sin luchar con ninguna de esas cosas. Porque si hubiera una reacción contra algunos de esos factores que estaban tan bien colocados, tan bien dispuestos, tan bien ordenados en la vida. Si hubiese una reacción contra eso... la idea que nació de todo esto, esta idea, quedaría oscura, quedaría oscurecida, y yo tuve oportunidad de experimentar eso en parte. Porque cuando mi cuerpo emocional reaccionaba delante de esas cosas yo percibía que la idea que tenia, y que venia adquiriendo desde el inicio del proceso, se apartaba, y que algo se colocaba delante. Quería enfocar la idea directamente, y no podía porque algo se colocaba entre las dos cosas. Y entonces pude percibir como ese sentimiento de la devoción y como esta energía, que nos lleva a enfocar una cosa, y a ir para allá directamente, ¿no? Si no nos dejamos llevar por cosas laterales, si seguimos este proceso. Yo percibí cuanto esto estaba ligado al cuerpo emocional y a esta región del plexo solar, digestiva, del estómago, donde sentimos mucho las cosas. Entonces percibí que esas cosas estaban muy ligadas. Entonces me comencé a preguntar. Como es que llegamos a aquel punto que la devoción muestra, y no nos dejamos envolver tanto con lo que pasa con las emociones, los sentimiento, porque este es un nivel muy fluido...La idea queda clara, mas el movimiento sucede, porque la idea no está en el nivel emocional, está en el mental, mas en el nivel emocional sucede el enredo. Y en el plexo solar sucede aquel tumulto que no deja subir a la energía de la devoción a donde tiene que subir y queda revolviéndose en el plano digestivo, en el plano de la reacción, que todos conocemos, porque muchas personas piensan con esta región. No piensan con la cabeza, aun piensan con el plexo solar.

Entonces tenemos este problema. Cuando la energía de la devoción nos toma, y cuando nos estimula, inmediatamente vienen reacciones emocionales, e inmediatamente sucede un movimiento dentro del plexo solar. Porque esta misma energía de la devoción, que obra así, genéricamente en la vida de la gente, fluye para dentro de nuestro ser en un principio, a través del plexo solar. Al mismo tiempo que ella trae este proceso, que es muy límpido y puro, y que sabemos a donde va a llegar, al mismo tiempo en el plano etérico, fluye a través del plexo solar. Entonces corremos, lo que podríamos llamar un riesgo, aunque esto no es otra cosa que parte del proceso. Entonces fluye a través del plexo solar y este proceso muy puro, lineal que fue descrito, es envuelto por los movimientos del plexo solar, del emocional propio y del colectivo. El rayo de la devoción es muy claro cuando nacemos. Mas nuestro cuerpo emocional, el no está totalmente formado al nacer. El cuerpo emocional, lleva unos años en formación. Cuando el cuerpo emocional se está formando, es formado entonces por una serie de factores, inclusive estimulado por el emocional colectivo. Entonces esta energía que viene pura para nosotros en el momento del nacimiento, y que canalizamos inmediatamente para la primera figura que responde a una cierta necesidad nuestra, sea ella cual fuere. Esto es puro, y nacemos con esto. Después comienza la formación del cuerpo emocional, que va a acabar a los 14 años. Esta formación empieza a contaminar este sentimiento. Empieza a contaminar el movimiento de esta energía, y comienza a colocar obstáculos a este fluir. Y como podemos hacer para sentir ese sentimiento fluir, para dejarlo fluir, y como serian las condiciones mas favorables para que no haya esta interferencia, tanto del cuerpo emocional, que no siempre nace controlado, casi siempre nace tumultuoso, y como es que hace para que el plexo solar entre en un cierto régimen de control o de auto control. Este es el punto que mas nos interesa en este trabajo. Porque no podemos evitar que nuestro cuerpo emocional tenga una cierta formación. Porque este cuerpo también nos es dado, tanto por herencia, como por el cuerpo emocional colectivo de la humanidad. Entonces este cuerpo emocional es un poco imprevisible, y controlable hasta un cierto punto. Y como el es muy fluido, el también sufre todas aquellas oscilaciones del ambiente en el cual vivimos, y con esto el plexo solar va junto. Este sigue generalmente todo ese movimiento. Porque el plexo recibe directamente las influencias, la irradiación, los sentimientos, las reacciones de todas esas personas que tenemos alrededor. Entonces ¿Como equilibramos esta energía de la devoción que tenemos pura en un comienzo, y que lleva un proceso y como haríamos para neutralizar esas dos influencias que son imponderables? Porque hasta que lleguemos a educar el emocional, y lleguemos a transferir la energía del plexo solar al centro del corazón, lleva su tiempo, y eso es hecho cuando comienza el desarrollo mental del individuo. ¿Como hacemos antes de tener la posibilidad de hacer esto conscientemente? (Noten que estoy contando una historia como si fuera un niño o un adolescente pero esto es válido para todos los adultos, porque la humanidad es infantil. Si miramos hacia la humanidad, ella está en el punto de transferir la devoción por el padrino hacia la devoción por una idea. Esta parábola pienso que sirve para todos). Como hacemos entonces antes de llegar a una edad realmente mental, y antes de llegar a tener posibilidad de conscientemente purificar nuestro emocional, y conscientemente transferir la energía de las reacciones, para otro punto de nuestro ser, que es aquel punto donde las reacciones no existen mas porque todo esta incluido, entonces todas las reacciones están también incluidas, y no existe mas conflicto. ¿Como se hace para que esto pase? Antes que tengamos la capacidad de lidiar con lo emocional y con el plexo solar, científicamente. Parece que esa forma, es mucho más simple de lo que pensamos. Parece que la formula es simplificar las cosas. Es adoptar una vida simple. Todo aquello que es superfluo, que no es de extrema necesidad, dejarlo de lado. Todo aquello que no es parte de nuestra necesidad inmediata... primero, necesidad de supervivencia, después, necesidad de llegar a la verdad, al conocimiento. Todo lo que no es parte de esto, todo aquello que nos impide hacer un esfuerzo, todo aquello que nos impide estar concentrado, y cada uno sabe en lo que debe estar concentrado en aquel momento. Todo aquello que comienza a apegarse mucho a nosotros, a asegurarnos, a controlarnos desde afuera. Entonces, es como si internamente descargase aquello, dejase que aquello se desprenda, que se vaya de nuestra órbita. La simplicidad, en las condiciones de vida en la que estamos, la simplicidad de la vida, de nuestra casa, de las ropas, la simplicidad en el comer, en el beber... ¿mas, porque estamos llamando simplicidad a esta altura? Pienso que es buscar aquello que es estrictamente necesario. Lo que es necesario que para ese

proceso que esta pasando en nosotros, y que cada uno sabe lo que es, continué sin interrupción, sin ser perturbado. Si eso fuera creado dentro de nosotros, en nuestro ser, en nuestra personalidad, esta energía, pasa a fluir de una forma tan simple, y tan inconsciente, que yo paso a ser un devoto perfecto, sin percibirlo. Yo paso a ser un devoto, y me encuentro a cierta altura como un devoto muy realizado en esa energía, y no lo percibí que esto sucedió. Yo no desee ser un devoto, no quise ser un devoto. Y que es lo que sucede cuando somos devotos sin desearlo. Fuimos siguiendo este proceso sacando afuera todas las cosas superfluas y al final que es esto ¿a donde nos lleva esto? Pienso que nos lleva a este mismo sentimiento de adhesión, a este mismo sentimiento de amor, de inclusión, mas, por nada específico, por ninguna persona, por ningún dios especial, por ninguna idea más, por ningún ideal más. Entonces esto termina en una verdadera apertura, en una verdadera adhesión que nosotros mismos no sabemos definir, no sabemos percibir bien lo que es. Es aquello que se llamaba, en una instrucción perfecta sobre la devoción, que conocemos como el Baghabad-Guita, es aquello que ahí se llama lo que es manifestado, aquello que nunca fue manifestado, que no sabemos lo que es, que es un misterio completo, mas nos acabamos sintiendo dentro de aquello, y todo el resto, cae. Mas, aunque el resto cae, también continúa presente, incluido en aquello, mas aquello no determina que no hagamos el proceso de desarrollo, que no nos sintamos mas ligado a ese Todo. Esos estados por los que pasamos a través de la energía de la devoción son muy nítidos. Primero el estado de llegar a una veneración por alguien, o por algo. Después, el estado de transferir eso para una idea, por un ideal. Después el estado de esforzarse para que aquella idea, ese ideal permanezcan nítido. Después un estado de estar muy concentrados en la meta y finalmente un estado de desapego. Esto todo es hecho a través de la simplificación de la vida. De la vida simplificada. A través de rechazar, sacar fuera, dejar de lado, todo lo que no es estrictamente necesario para que este proceso suceda. Para que vayamos para esto, que a medida que vamos estamos mas seguro que estamos yendo y puede definirla cada vez menos. Entonces la simplificación de vida, la simplificación de todo, es la propuesta para esto. Entonces nos tenemos que reencontrar, eso que nos fue dado cuando nacimos. Cuando entramos a la encarnación. Tenemos que reencontrar, esta capacidad de idealismo. Esta capacidad de individualizar un ideal, alto, que no sea físico ni emocional ni mental. Que sea un ideal que yo no se lo que es eventualmente, mas visualizar ese misterio. Y que tengamos la capacidad de abrazar realmente de abrazar este misterio, e ir hacia el, sin querer definir demasiado este misterio con la mente actual, porque la mente actual no vale nada delante de aquello que es la mente divina. No se trata de querer ser devoto, mas se trata de crear las condiciones para que este ideal, avance siempre, para que este ideal, no deje de ser nítido. Aunque siempre se aparte, aunque siempre crezca, debe estar siempre nítido. Yo pienso que esto está disponible para todos y es exactamente esto. Parece que necesitamos una larga formación para llegar a esto, pero no se si es tan larga. Basta entender y decidir, para hacer aquello que entendimos, comprendimos, o seguimos haciendo lo que venimos haciendo. Es algo muy simple. Más conferencias: www.conferenciastrigueirinho.blogspot.com