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Crónica de una generación (1976 – 1983)

A pesar de la fuerte represión que la última dictadura militar desató contra


los jóvenes, el rock argentino logró afirmarse en esos años como práctica
social y expresión artística.
Mediante la liturgia de los recitales y las complicidades de algunas canciones,
una cultura joven consolidada entre los años 60 y 70 fue capaz de sostener
ciertas formas de disenso, en medio de exilios, temor y desapariciones.

En este libro Pujol contrapone dos formas de ver el mundo: la del proyecto de disciplina
social implementado por la dictadura y la del mundo musical y poético de Charly
García, León Gieco y Luís Alberto Spinetta, entre otros referentes. Explora aspectos
poco conocidos de la etapa más oscura de la Argentina en el siglo XX.

Todo relato nace cuando quien va a narrar sabe desde qué punto de vista va a articular
su narración.
Sergio Pujol, reconocido historiador cultural y musicólogo, eligió el punto de vista de
quien se acerca y se aleja de los hechos, según una lógica morosa que no teme apelar
a un registro próximo y distante, a un tiempo.

El libro Rock y Dictadura tiene la proximidad de quien ha estado tarareando y alentando


desde las tribunas y más tarde desde la tranquilidad meditativa de su hogar, a los
grupos cuyos discos y recitales son historiados.
Por otro lado, el texto tiene la distancia que dan ya treinta largos años y ríos de tinta
sobre un período que se ha saturado hasta el tic de una retórica ligada a dos sememas:
memoria y olvido. Pujol recuerda.
Y esa operación de reconstrucción de un vacío, se completa con un relato vivido y
vertiginoso, de ciertas figuras que hoy escuchamos como clásicos contemporáneos
pero que por entonces estaban insinuándose como nuevos talentos, consolidando una
poética y un auditorio para sus canciones.

No hubo actos heroicos, como sí en cambio los hubo en el campo del periodismo y de
las letras, pero hubo una voluntad rebelde por fundar una cultura alternativa contra un
estado que no sólo prohibía decir sino que, como diría Roland Barthes, obligaba a decir.
Esos espacios simbólicos establecieron un conjunto de prácticas sociosemióticas que
facilitaron sobre todo a los jóvenes encontrar espejos donde reflejar su rabia y sus
ansias de cambio.

Ficha del libro:

Pujol, Sergio Alejandro. Rock y dictadura.-1º edición.-Buenos Aires: Booket, 2007. 296 p

Capítulo I: “1976 Un año occidental y cristiano”

El 24 de marzo de este año, Isabel Perón es derrocada por una junta militar. Éste
régimen, se encargo de censurar y prohibir discos y libros (Ej. En Córdoba se quemaron
libros considerados subversivos, como los de Marx), además de persecuciones a los
docentes, creación de centros de detenciones clandestinos. Todo apuntaba a disciplinar
a los jóvenes que comenzaban a formar parte, algunos, de un nuevo movimiento o
“solamente música que no identificaba o exaltaba valores argentinos” según los
militares, llamado Rock que tenía sus máximas expresiones de libertad durante los
recitales en los que el gobierno de turno realizaba detenciones múltiples (La noche de
los lápices). En este contexto, el Rock tenía la particularidad de que los exponentes
(músicos) tuvieran la misma edad e ideales que el público (adolescentes y jóvenes)
llevó a la formación de bandas nuevas bandas formadas por personalidades ya
conocidas: La máquina de hacer pájaros de Charly García; e Invisible de Luis Alberto
Spinetta. Los militares eran “apoyados” desde algunos medios gráficos como por
ejemplo la Revista Gente.

Capítulo II: “1977 No te dejes desanimar”

La incorporación de los exámenes de ingreso en las Universidades, por parte de los


militares, llevo a que el número de ingresos a éstas baje considerablemente, al mismo
tiempo que aumentaba el control sobre ella y sobre la mayoría de los aspectos de la
sociedad: despidos masivos de docentes y asesinato de Rodolfo Walsh. Allí donde los
planes de estudio sistematizaban una concepción apolítica y funcional del saber
universitario, el mundo del Rock con su prédica contracultural, con su mensaje implícito
de rebelión contra toda forma de disciplina, se convirtió en un mundo paralelo, el nuevo
prototipo del ser joven argentino. En este contexto mientras los aspirantes a la vida
universitaria estudiaban acompañados de las melodías de “antiguas” bandas, antiguas
porque se separa La máquina…, Invisible y muchos músicos importantes se van al
exterior para probar suerte, como el caso de Norberto Nappolitano (mejor conocido
como Pappo) a Londres, o Gustavo Santaolalla a California, en la Plaza de Mayo un
grupo de mujeres se reunían para pedir por la aparición de sus hijos, pronto pasaría a
llamarse Madres de Plaza de Mayo. En City Bell, la familia Moura (Federico, Marcelo y
Julio, futuros integrantes de Virus) sufrió ver como se llevaban a Jorge, el mayor de los
hijos del matrimonio, para nunca más verlo.

Capítulo III:”1978 Tomates para Travolta”

Un acontecimiento político militar acechaba a la Nación, la posibilidad de que Argentina


se enfrentara con Chile en un conflicto armado por el Canal de Beagle, no era remota,
sino “latente”, como la inflación, el endeudamiento externo y aumento del costo de
vida que comenzaba a aflorar. En medio de esta situación, el Vaticano media el
conflicto y Argentina fue la sede del polémico Mundial 78´ que sirvió para tapar
secuestros, torturas y entierros clandestinos y que al verse campeón la selección
nacional, mucha gente tal vez decidió continuar los festejos (los que podían) yéndose
de vacaciones: los principales destinos turísticos fueron Miami, Sudáfrica y Brasil, irse a
la costa argentina salía más caro. Muchos músicos eran censurados ,entre ellos el que
más lo sufría era Leon Gieco ya sea tanto por su aspecto (el uso de barba) y por sus
letras, ya no era el mismo joven provinciano que le cantaba a la libertad con optimismo.
Se vio obligado a emigrar del país, quería grabar su cuarto disco pero la situación no se
lo permitía, había perdido las ganas de comcolocar. Otros artistas que se van del país
son Litto Nebbia y Mercedes Sosa ambos en las famosas “listas negras” de los militares.
Charly Garcia encarna un nuevo proyecto musical junto a David Lebón, Pedro Aznar y
Oscar Moro llamado Serú Girán,y desde el under de La Plata, surge una de las pocas
bandas que siempre se mantuvo independiente: Patricio Rey y sus Redonditos de
Ricota. Finalmente, Gieco regresa al país y graba su cuarto disco que incluye Solo le
pido a Dios, Tema de los mosquitos y Canción de amor para Francisca. Este último le
había traído problemas por su letra ya que habla de una prostituta, si bien se vio
obligado a cambiar la letra de muchas canciones para su grabación, en vivo siempre
reaparecía la versión original. El rock se ve perjudicado por el surgimiento de la música
disco, fielmente representada por la película “Fiebre de sábado por la noche”. Los
militares prefieren las discos, donde se pasa música sin contenido que lo pudieran
considerar como subversivo, a los recitales en donde un músico expresaba sus ideales.

Capítulo IV:”1979 El sonido de la plata dulce”


El Estado se endeuda más pero simula tener el dólar barato, continúa el déficit de
ingreso a las facultades. Se celebran 100 años de la Campaña del desierto. Del
presupuesto anual de administración pública nacional, la secretaria cultural solo uso el
0,01%. Se prohíbe actividad política en universidades a los profesores se le exigía
integridad moral e idoneidad científica, tenían prohibido adherir y difundir concepciones
totalitarias. En el plano musical, Spinetta regresa al país y junta a los miembros de
Almendra (banda de rock argentino formada en 1967 en el barrio porteño de Belgrano
por Spinetta,Molinari,Emilio del Guercio y Rodolfo García, todos alumnos del Instituto
San Román. Es considerado uno de los grupos fundacionales del rock argentino,
aportando un lirismo que contrastaba con la crudeza blusera de Manal o el estilo beat
de Los Gatos, otros referentes de la época). Surge el movimiento New Wave. La banda
de Charly, saca su segundo disco: La grasa de las capitales. Llegan al país muchos
músicos internacionales como Milton Nascimento y John McLaughlin entre otros.
Mundialmente, ganan fama Michael Jackson y Alan Parson.

Capítulo V:”1980: La continuidad del Rock”

300 mil personas habían ido de vacaciones a Rio de Janeiro como turistas, mientras casi
un 10% de la población nacional era analfabeta, 80% de los jóvenes no leían y el peso
se devaluó en pocos menos un 30%, pero mas allá de los números y estadísticas como
las anteriores, la gente, en común tenía el fastidio por la censura: cortes en películas,
canciones que no se pasaban por las radios, libros y revistas prohibidas. Se propuso
instalar la educación sexual en las escuelas, produciendo le oposición de la Iglesia. El
15 de septiembre, se pone en vigencia nueva ley de radiodifusión. Pérez Esquivel (en
contra de la dictadura) es premiado con el Nobel de la Paz. EEUU, por medio del
Departamento de Estado y junto a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos,
dieron informes en contra de la junta militar. En febrero de este año, tuvo lugar un
festival en la localidad de la Falda, anunciado como concierto de música
contemporánea pero terminó siendo un encuentro de bandas de rock entre los que se
encuentran Leon Gieco y Vox Dei. También tuvieron importancia los recitales de
Almendra, el éxito de The Wall, de Pink Floyd , Gieco lanza su disco Siete años
(amenazado entre la publicación y los recitales), regresa Manal, surge Spinetta Jade
(grupo de jazz rock), llegan B.B. King y The Police, sale el tercer disco de Serú Giran:
Bicicletas. Un hecho que entristece a todo el mundo de la música , y en especial a todos
los que quería un poco de paz en medio de una situación política, económica y social
tensa, es el asesinato del ex – Beatle , John Lennon.

Capítulo VI:”1981Un boom de recitales”

Con lo que respecta a la Junta Militar, Videla, es reemplazado por Roberto Viola, y esto
trae consigo una etapa de transición dentro del país. El respaldo de los argentinos al
Proceso se había terminado. Crece la desocupación y la deuda externa duplica los
valores del 77`. El humor argentino pasa del fastidio de los 80 a la bronca del 81. En
este contexto, varios volvieron: Miguel Cantilo, Piero, Marilina Ross y Miguel Abuelo,
que inyectó un coctel de pop, funk y reggae al dolorido cuerpo del rock nacional. Si bien
Viola era un poco más “permisivo”, sobre los pasillos de radiodifusoras se sabía que no
se podía hablar de la drogadicción, homosexualidad, el aborto y el divorcio, lo
justificaban diciendo que era un problema de sentida común en un país que debía
seguir perteneciendo al mundo occidental y cristiano. Surge Virus en vuelto en un glam
que reflejaba un rechazo a primera instancia por parte de la sociedad, también surge
Riff, rock pesado de la mano de Pappo. Una de las señales “comprensivas” del nuevo
dictador fue con el rock, se permitió la llegada de Queen que lleno Velez con 80.000
personas en dos noches. Serú Giran presenta Peperina, su siguiente disco. Que el
régimen diera señales de ablandamiento alentó a muchos a tomar parte de las marchas
de las Madres de Paza de Mayo, pero sin que desaparecieran los riesgos. Los militares
decían estar interesados en saber que escuchaban y pensaban los jóvenes. En las
radios se debían elaborar día por día las lista de temas que se iban a pasar. Nebbia
volvió a visitar a su madre, pero volvería a partir a México en donde dijo que no había
censura, y tenía lugar en el mercado. El panorama del rock nacional parecía un frente
contra la dictadura (abierto a la negociación). En diciembre, Viola es internado y
reemplazado por Leopoldo Galtieri.

Capítulo VII:”1982 Bajo el signo de Malvinas”

La inflación era galopante. Ahora el Rock era una realidad social más amplia, había
salido de una relativa oscuridad para reflejar la sociedad. Son importantes los
festivales: Pan caliente, La Falda, Festival de la solidaridad latinoamericana y el B.A
Rock, reunían en un mismo espacio a los jóvenes, ganas de expresarse, gritar, corear.
Lo que siempre inquietaba a los militares eran las grandes concentraciones como las
canchas de futbol, procesiones a Lujan, y en los festivales. Un ejemplo de la irritación
hacia la actitud nuevamente rígida de los militares (Galtieri quería mantener a rajatabla
las censuras y las restricciones), fue en la despedida de Serú Giran en Obras, cuando
Charly paro el recital cuando un policía se llevo a un joven del público detenido, lo
retomo solo cuando supo que había sido liberado. La gente, cada vez menos asustada,
generaba situaciones de choque (manifestantes contra policía). El Proceso estaba en
crisis pero no su aparato represivo. Mercedes Sosa vuelve a la Argentina. La invasión a
las Islas Malvinas por tropas argentinas, fue apoyada por la gente de manera fervorosa.
“unifico” y exalto los valores del “ser argentino”, era un intento de última instancia
para salvar el gobierno: se prohíbe la música inglesa en las radios, se hicieron colectas
para los soldados y cantantes prohibidos hasta el entonces, ahora eran pasado
abiertamente por las radios (había que rellenar ese hueco dejado por la música
extranjera). La guerra fue “auspiciada” por revistas como Gente, que encubrían la
verdad, y hablaban a favor del gobierno. El rock había atravesado los peores años del
proceso pero siempre bajo el lema del pacifismo. Muchas bandas argentinas se sumo a
la causa mediante actos solidario, una de las que se opuso fue Virus, que conocía el
accionar militar mediante la desaparición del hermano mayor de los integrantes.
Finalmente, Argentina se rindió y cayó toda la mentira de los medios gráficos que
ocultaban la verdad, el 14 de junio. Galtieri es destituido y es reemplazado por Bignone,
que tenía como función el cambio a la democracia y además una función secreta:
destruir toda pista que vinculara a los militares con la “guerra sucia”. En la posguerra,
surge una de las bandas que más éxito tuvo hasta hace algunos años: Soda Stereo, y
Charly Garcia, resumió el sentimiento común con su canción Inconsciente Colectivo.

Capítulo VIII:”1983 El que no salta es un militar”

La gente se expresa libremente, Solo le pido a Dios, fue aceptada por los militares. El
rock ahora era señal de desahogo y una forma de catarsis, en vez de resistencia como
años anteriores había sido. Charly graba su nuevo disco solista Clics Modernos en
Nueva York (contaba con un joven Fito Páez en los teclados). Los militares se debatían
entre ocultar y justificar, estos últimos diciéndose orgullosos de haber enfrentado a los
focos subversivos. El único militar que siguió haciendo política fue Emilio Massera al
frente del partido para la Democracia Social. Se descubrió que la ESMA, había sido sede
de un gran número de detenciones durante el gobierno militar, y las marchas de los
jueves de las Madres de Plaza de Mayo se convirtieron en un símbolo de la paz. La
militancia gay y mujeres igualitarias se hacía notar presente, ahora que podía, esto se
ve reflejado en la música joven que siempre había propugnado un modelo de
sexualidad mas liberado en contraposición a la idea de la familia tradicional bendecida
por la Iglesia (modelo apoyado por los militares, y aún discutido). Las mujeres
adquieren protagonismo en el plano musical, este es el caso de Celeste Carvallo,
Patricia Sosa, Claudia Puyó y Fabiana Cantilo (había sido corista de Charly). Una banda
importante formada en esta época fue Sumo.El 30 de octubre la fórmula Alfonsín-
Martínez, ganó las elecciones con el 52% de los votos significando el regreso de la
democracia.

Autor: rodraeda