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¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

Estudios Sociales y Ciudadanía


PRESENTACIÓN

Estimado(a) docente:

Te presentamos este fascículo cuyos contenidos están relacionados con el área


curricular de Estudios Sociales y Ciudadanía, en consonancia con el Diseño Curricular
Básico propuesto por el Ministerio de Educación.

El tema central se encuentra referido a cómo se ha construido y construye el


conocimiento en la historia y está en directa relación con el componente Historia y
Sociedad. En la primera parte se presenta lo que entendemos por Historia, luego
cómo se la ha concebido y cuál ha sido su función en la Antigüedad, el Medioevo y en
la Modernidad, para finalmente ubicar las principales tendencias de la historiografía en
el siglo XX y los enfoques y conceptos con que han aportado a la historia como cien-
cia.

En la segunda parte veremos las diversas perspectivas que se han usado para
explicar la Historia del Perú y se analizarán las propuestas de historiadores hispanis-
tas, indigenistas y marxistas, para finalizar con un repaso de las últimas tendencias
de la historiografía nacional.

La explicación de cómo se produce el conocimiento histórico está en relación


directa, por un lado, con las fuentes que se maneja y cómo se aprovecha la informa-
ción que brindan ( ver fascículo N° 5 de esta serie) y, por otro, con su apropiación,
pues los enfoques y conceptos de la Historia y de otras ciencias sociales afines,
usados en la investigación historiográfica pueden servir para su enseñanza - apren-
dizaje en el aula y para facilitar el desarrollo de una conciencia crítica en adolescentes
y jóvenes.

Es indudable que todo ello está vinculado a los aspectos teóricos y prácticos del
desarrollo profesional de los docentes, a la necesidad de una actualización permanente
en los contenidos teóricos e instrumentales de su especialidad, y en una nueva meto-
dología para hacer agradable y didáctico el aprendizaje de la historia en la escuela.

Es en correspondencia a ese aspecto que se ha elaborado el presente material


dirigido a los docentes del área en Educación Secundaria, para apoyar el trabajo diario
que realizas en tus aulas, y brindarte una serie de contenidos conceptuales que te
ayuden a innovar tu práctica pedagógica y lograr que la Historia deje de ser una estéril
repetición de fechas y datos, para transformarse en un instrumento vivo de compren-
sión de la realidad de los pueblos y las gentes, que permita actuar en el presente con
sentido de futuro.
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Estudios Sociales y Ciudadanía ¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

Al término de la lectura y trabajo de este fascículo esperamos que puedas:

1. Comprender y explicar el proceso de formación del conocimiento histórico en


el contexto del pensamiento europeo occidental, utilizando las ideas y concep-
tos de la historiografía moderna en la realidad peruana.
2. Identificar y analizar las diversas perspectivas de explicación de la historia pe-
ruana, comparando y desarrollando una perspectiva crítica de investigación
frente a las propuestas de historiadores hispanistas, indigenistas y marxistas.
3. Interpretar e investigar lo que se entiende por historia, para comprenderla y
descubrirla en la vida cotidiana, aplicando conceptos de la dimensión temporal
y de otras dimensiones que se encuentran comprendidas en la vida de los
pueblos antiguos o actuales.

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¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

Estudios Sociales y Ciudadanía


¿QUÉ ES LA HISTORIA Y PARA QUÉ SIRVE?
La Historia, los hombres y el tiempo

La historia es una ciencia social que estudia el pasado para tratar de


comprender el presente y, en consecuencia, proyectarse al futuro. Es
decir, el objeto de estudio de un historiador es el pasado de una socie-
dad y uno podría preguntarse cuál es el sentido de aquello, ¿Acaso sólo
por la mera observación o contemplación de lo que hicieron nuestros
antepasados?, ¿Acaso para refugiarnos en museos o en bibliotecas y
archivos aislados del presente?, ¿Sólo por el placer de estar de excava-
ción en excavación desenterrando cadáveres y cerámica rota?, o ¿Sólo
para exhibir una erudición desmedida y una gran memoria?

Pensamos que no. La Historia, muy por el contrario, es una discipli-


na que está absolutamente vinculada al presente, a los problemas de la
actualidad. Los hombres y las sociedades tenemos asuntos por resol-
ver, preguntas, dudas que requieren respuestas y que generalmente
afloran en momentos de crisis. En estos casos, es sintomática la nece-
sidad de saber las causas que han producido o han conducido a deter-
minadas situaciones, y es cuando la historia demuestra su utilidad al
brindar explicaciones del por qué de las cosas. La historia suele dar
respuestas a las interrogantes del presente. En consecuencia, pode-
mos concluir que cada generación de historiadores ofrece respuestas
diferentes a las inquietudes propias de una época.

Los hombres y las sociedades solemos ser inconformes y constan-


temente estamos soñando con un futuro mejor en el que los problemas
estén resueltos. En este sentido, la historia al ofrecer explicaciones del
por qué de las cosas, indirectamente está ofreciendo soluciones para me-
jorar o intentar una mejor construcción de las sociedades. Por ello, si bien
es cierto la historia estudia el pasado, está comprometida con las vicisitu-
des del presente y con los sueños dél futuro.

¿Qué es entonces la Historia y para qué sirve?

Hagamos una pequeña encuesta


entre nuestros amigos, profesores y
parientes, y preguntémosles: ¿Qué es
la Historia? Nuestros abuelos, incluso
nuestros padres y maestros tal vez nos
digan que la historia es la narración de
los grandes sucesos como batallas,
descubrimientos geográficos, fundacio-
nes de ciudades. También dirían que
trata acerca de los grandes hombres
que fueron presidentes, reyes, explo-
radores, generales. Y podrían afirmar
que estudiar historia es aprender de me- 3
moria una serie de fechas y nombres.
Estudios Sociales y Ciudadanía ¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

Seguramente esto nos resulta no sólo muy aburrido si no que nos


hace sentir que tiene poco que ver con nosotros y nuestras vidas. Lo
más probable es que ni nosotros ni nuestros padres hayamos estado en
una batalla, ni descubierto algún continente o río, o siquiera visto a un rey.
¿Qué quiere decir esto? ¿Que entonces nosotros estamos fuera de la
historia? De la manera como nos lo plantean podríamos pensar que esto
es así, pero, por suerte, no es verdad.

¿Por qué nuestros libros de historia hablan siempre de aconte-


cimientos y personajes? Porque quienes los han escrito han decidido
que esos acontecimientos y esos personajes son importantes. Cuando
el historiador realiza su trabajo, escoge no solamente un tema, sino tam-
bién elige la información con la que va a escribir sobre ese tema. Así, a
muchos historiadores les ha parecido que para hablar acerca de la so-
ciedad colonial, basta presentar una lista de los gobernantes y las fechas
en que ocurrieron grandes acontecimientos como la fundación de Lima,
el descubrimiento del río
Amazonas, el día en que
estalló la rebelión de
Túpac Amaru.

Sin embargo, tam-


bién es importante sa-
ber de qué vivía la gente
que fundó la ciudad de
Lima, o qué comían los
hombres y mujeres que
siguieron a Túpac
Amaru, o qué pensaban y por qué viajaban los hombres que descubrie-
ron el río Amazonas. Entonces será necesario que busquemos otro tipo
de información. Así, seguramente comprenderíamos mejor quiénes eran
esas personas, cómo vivían y por qué hicieron las cosas que hicieron en
ese momento preciso.

Además del historiador que investiga sobre hechos y mentalida-


des, todos nosotros, de una u otra forma, ingresamos a participar de
la historia mediante la adquisición del conocimiento histórico, sea por
el aprendizaje indirecto de un capítulo de ella o por la participación
directa en determinados acontecimientos. De manera que, en la prác-
tica social, estas adquisiciones se pueden convertir en una apropia-
ción personal de la historia, y por medio de nuevos aprendizajes y
vivencias puede desarrollarse un proceso más o menos consciente
en los sujetos individuales y colectivos que les oriente a tener un rol
de actores y constructores de la historia presente y futura. Esto lo
hemos podido ver en muchos(as) jóvenes que fueron participes di-
rectos en los acontecimientos sucedidos entre las elecciones del 2000
y del 2001, proceso que para varios significó su entrada a una ciuda-
danía activa por la transición democrática en nuestro país.

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Estudios Sociales y Ciudadanía


CONOCIMIENTO
HISTORIA Adquisición - Apropiación - CONSTRUCCIÓN

P R O C E S O

Creemos pues que la Historia nos habla de la manera cómo los


seres humanos hemos formado el mundo en que vivimos. La his-
toria es por tanto, además de un proceso real en el que todos esta-
mos inmersos, un conjunto de conocimientos e instrumentos para
examinar ese proceso y ello da lugar a la existencia de la historia como
ciencia (historia = conocimiento).

Pero no siempre los hombres hemos marchado hacia delante, no


siempre hemos progresado. Los hombres hacemos nuestro mundo
siguiendo distintos caminos, a veces de manera consciente, otras sin
darnos cuenta. Hemos formado el mundo tal como es interactuando
con otros seres humanos, con la naturaleza, con las instituciones que
contribuimos a crear y mantener (historia = proceso).

La historia sirve para comprender el mundo en que vivimos y


cómo el mundo que nos rodea ha llegado a ser lo que es. La historia
nos concierne e involucra a todos. Y todos tenemos nuestra historia,
todos hacemos historia, incluso todas las cosas tienen historia.

ACTIVIDADES
SUGERIDAS Pregunta a tus alumnos por qué el Perú no es un país prós-
pero ni desarrollado. Que traten de encontrar las causas o
raíces que expliquen nuestra situación. De esta forma se da-
rán cuenta que están acudiendo a la historia para entender el
presente.

Pregúntales cómo desearían que fuera el Perú y cuáles


serían los caminos para llegar a tal meta.

Encárgales realizar una encuesta a sus padres acerca de


qué es y para qué sirve la Historia del Perú.

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EVOLUCIÓN DE LA HISTORIA
1 DESDE EL CONOCIMIENTO
EUROPEO OCCIDENTAL

1.1 La Historia en la antigüedad

La Historia en la Edad Antigua servía para guardar, a través de mitos y


leyendas, el pasado de una nación o imperio. No se veía muy necesario anotar
sistemáticamente todos los acontecimientos, sino que se privilegiaban aque-
llos que interesaban en una determinada época. Es decir, que el pasado era
maleable, podía ser cambiado de acuerdo a las necesidades políticas de un
líder o de un invasor. Recordemos que las tradiciones se pasan de una genera-
ción a otra oralmente. Había acontecimientos o ceremonias especiales en los
que ciertos personajes, a través de cantos e himnos, repasaban la memoria
colectiva de un grupo. Evidentemente, la información que se transmite de esa
manera cambia de contenido con el transcurrir del tiempo.

Tomemos un ejemplo

La civilización cretense, ubicada en el centro del mar Mediterráneo, sinte-


tizaba toda su historia en el mito del Minotauro. Se decía que los dioses
habían castigado al gran rey Minos y habían hecho que su esposa concibiera
un hijo con un toro, de modo que el resultado de tal unión fue un ser espantoso,
con el cuerpo de un hombre pero la cabeza de un toro, que además pedía todo
el tiempo víctimas para satisfacer su hambre. Para que no hiciera daño, el rey
encerró al Minotauro en un laberinto diseñado por un sabio llamado Dedalus.
Héroes de todas partes del mundo helénico llegaban a Creta para desafiar a
este ser, pero morían en el intento. Hasta que llegó a la isla un extranjero, un
guerrero aqueo llamado Teseo, que sedujo a la hija del rey, Ariadna, quien le
mostró la forma de no perderse en el laberinto atando un hilo a la entrada.
Teseo logró vencer al Minotauro y luego de su victoria se llevó a Ariadna a la isla
de Naxos, en donde un tiempo después la abandonó.

Este mito, que era relatado por los encargados de conservar la memoria
minoica, sintetiza de manera genial toda la historia de esta civilización. La
primera parte que exalta la fuerza del Minotauro que no podía ser vencido se
interpretaría como la época del auge comercial de Creta en el Mediterráneo.

La segunda parte, la llegada de un extranjero que no sólo derrota al Minotauro


sino que se burla de la hija del rey, puede interpretarse como la invasión de los
guerreros aqueos a Creta. Este hecho causó la destrucción y extinción de la
cultura minoica. Así lo descubrieron los arqueólogos.

En este caso observamos que un mito puede sintetizar de forma breve


y fácil de recordar toda la historia de un pueblo. Notemos además que
cuando se habla del mundo, no significa todo el globo terrestre, sino únicamen-
te el área en el que ellos se desenvolvían y que constituía «su mundo».
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Tomemos otro ejemplo
¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

Estudios Sociales y Ciudadanía


La célebre guerra de Troya, realmente motivada por el control del comercio
con el Mar Negro, enfrentó a aqueos contra troyanos, que controlaban la entra-
da hacia dicho mar. Esta guerra fue tan importante para la gente de aquella
época que fue contada a través de leyendas por diferentes personas en los
siguientes siglos. Evidentemente, los hechos se exageraron y cambiaron,
los personajes se trastocaron y hasta el motivo fue absolutamente inventado.
Se llegó a decir que en verdad la guerra había sido causada por una pasión
amorosa y por el deseo de venganza de un rey griego contra un príncipe troyano.

La guerra de Troya movía la imaginación de los griegos y cada generación le


añadía un dato más. Así por ejemplo, se decía que incluso los dioses del Olimpo
habían participado según sus preferencias a favor de un grupo u otro. Hasta que
varios siglos despues Homero habría organizado esta tradición oral, en los gran-
des poemas de la Iliada y la Odisea que quedaron para la posteridad. Cabe
anotar , sin embargo que el atribuirle ambos poemas es un tema que aún está
en cuestión .

Una Historia dúctil y maleable

Para los hombres antiguos la historia entonces no era una disciplina riguro-
sa ni sistemática, que recopilara todo lo ocurrido. Al contrario, la historia era muy
flexible y adaptable, con tal de satisfacer las expectativas del momento. Se sabe
que en Egipto los faraones hacían escribir sus hazañas “divinas” no sólo en
papiros sino en sus enormes monumentos y si el líder anterior era de otra
dinastía o enemigo, simplemente se borraba de los registros su glorioso pasado.

Los hombres del Tahuantinsuyo también tuvieron mitos de origen que fue-
ron probablemente inventados cuando el imperio estaba alcanzando su apo-
geo. Como toda civilización poderosa y hegemónica los incas se preguntaron
sobre su origen y no se les ocurrió mejor idea que contar que el dios sol había
fecundado a la diosa tierra con la ayuda de su hijo Manco Capac (la vara) y de
esta manera se había concebido el Tahuantinsuyo. Para los orgullosos
cuzqueños, los dioses entonces habían intervenido directamente en su origen.
Era el pueblo bendecido por los dioses. Esta “superioridad” explicaría, a sus
ojos y a los de los pueblos sometidos, el éxito de su expansión. Y las versio-
nes orales que respondían a las preguntas sobre el origen de los incas fueron
al fin recopiladas y escritas por los cronistas en el siglo XVI.

En suma, en la Antigüedad ya sea europea, asiática o americana, la historia


se transmitía a través de mitos, leyendas, cuentos, representaciones teatra-
les, rituales y bailes. Estas versiones eran válidas para los hombres de aquellos
tiempos y nosotros tenemos que entenderlas en su contexto y no interpretar-
las con nuestros criterios pues de hacerlo cometeríamos graves distorsiones.

ACTIVIDADES Plantea a tus alumnos la tarea de elaborar un organizador visual que


SUGERIDAS indique cuáles eran las funciones de la Historia en la Antigüedad.

Investiga sobre el mito de Inkarrí, y pregúntale a tus alumnos qué partes


de la Historia Andina representa, y por qué.

Averigua cuáles son los mitos o leyendas que los alumnos o sus padres
conocen, y utiliza estos mitos para elaborar una motivación para tus
sesiones de aprendizaje. 7
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1.2 La Historia en el medioevo

Historia de los hombres hacia Dios

En la Edad Media la historia fue concebida de manera diferente. Su rol era


explicar y avalar lo ya escrito y anunciado por Dios. Se pensaba que
absolutamente todo ya estaba anunciado y pensado, y que todos teníamos un
destino trazado por Dios. Los hombres encargados de transmitir la historia se
limitaban a leer e interpretar la palabra sagrada que había sido anunciada
en los evangelios.

En consecuencia, la historia no tenía, como en la antigüedad, la función de


satisfacer las preguntas de los hombres de una época. El mundo, el cosmos y
la vida se explicaban de una manera muy diferente. Se decía que Dios era el
centro de la creación y que todo era parte de Èl. En este sentido, la tierra
y nosotros mismos éramos la expresión de su divinidad. El mundo era un páli-
do reflejo de la gloria de Dios, y los hombres estábamos condenados fatal-
mente a vivir un destino ya trazado, pensado e inalterable.

Para muchos la vida verdadera empezaba después de la muerte,


cuando nos acercábamos a Dios. Por eso los hombres medievales esperaban
con ansias la hora de su muerte. Preparaban durante años los detalles de su
funeral, su mortaja, el lugar de entierro, las misas que se celebrarían para
asegurar su ingreso a los cielos. Podemos apreciar lo distinta que era la forma
de ver la muerte en comparación con nuestros días. Hoy existe la tendencia a
pensar en el tema lo menos posible.

Si la verdadera vida empezaba después de la muerte, entonces esta vida


terrenal era insignificante, la Historia terrenal era una simple puerta de entra-
da hacia la auténtica existencia, en el más allá. Las criaturas u objetos terrestres
eran iguales entre sí, sin jerarquías. Por eso podemos entender a San Francisco
de Asís cuando se refiere al sol, la luna y el lobo, como sus hermanos.

Una Historia fatalista

En esos tiempos la historia era casi inútil, pues para qué contar lo que
ya estaba escrito, para qué explicar el presente si todo estaba ya explicado,
para qué intentar cambiar el futuro, si los destinos estaban ya escritos. Había
un sentimiento fatalista de la vida y la historia.

Aquellas personas que escribían la historia de un pueblo se limitaban a exal-


tar las hazañas de algunos guerreros o reyes y la importancia de la fidelidad y el
honor en sus acciones. Casi no había diferencia con las novelas de caballería.
Otra vertiente se dedicaba a glorificar a la Iglesia y sus principales representan-
tes. Era muy común la escritura de la vida de santos en las que lo esencial era
destacar las cualidades espirituales y milagreras de sus personajes.

ACTIVIDADES Proyecta en clase el video de la película “El nombre de la rosa” o “Co-


SUGERIDAS razón valiente” para que tengan una idea más clara de cómo vivían los
hombres medievales y cómo explicaban su mundo.

Sobre un ejemplo planteado en clase, haz que tus alumnos narren


8 por escrito u oralmente una parte de la Historia del Perú al modo de
un historiador medieval.
¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

Estudios Sociales y Ciudadanía


Presenta una leyenda y una crónica medieval que versen sobre el mismo
hecho histórico, e indica a tus alumnos que encuentren las semejanzas
y diferencias entre ellas.

1.3 La Historia en la modernidad

El pensamiento medieval no cambió en unas pocas decenas de años. El


tránsito hacia la modernidad fue lento, complicado y a veces hubo re-
trocesos. Los primeros hombres modernos fueron considerados raros, excén-
tricos, locos o herejes, y muchos de ellos fueron condenados a la cárcel o a
la hoguera por el delito de pensar de manera diferente.

La modernidad empezó en los siglos XV y XVI cuando algunas personas


llamadas después humanistas, replantearon la visión de la vida medieval. Anun-
ciaron que Dios era espíritu y que en consecuencia su reino era de los espíri-
tus o almas. La tierra y el universo, efectivamente habían sido creados por
Dios pero ya no eran parte de Èl. Esto era importante, porque significaba que
existía distancia y autonomía de lo creado (hombre y mundo) respecto al
creador (Dios).

En este sentido, la visión que la gente


tenía de todas las cosas cambió radicalmen-
te, pues la tierra y el universo eran materia
y no espíritu, nuestro cuerpo era materia y
no extensión sagrada de la divinidad. Los
humanistas decían que cuando un hombre
se moría su alma o espíritu se iría al cielo o
al infierno, pero su cuerpo, que era material,
no. De esta manera, empezó a verse lo ma-
terial con otros ojos, pues al quitarles a las
cosas su ánima, su alma, su carácter sa-
grado, entonces se les podía manipular, rom-
per, clasificar, observar, etc.

En consecuencia, la curiosidad, an-


tes atada dado que todo estaba explicado,
quedó libre para ayudar a observar el
mundo con los ojos de un científico.

El hombre fue considerado a partir de entonces como la máxima creación


de Dios en el universo, por eso los escritores, poetas, músicos y pintores
empezaron a cantar y exaltar las virtudes del hombre y su entorno. Esta vida
terrena fue exaltada, por eso se dice que la humanidad pasó del teocentrismo
al antropocentrismo.

La Historia se separa de la Teología

La historia se benefició con el cambio pues ahora sí fueron necesarias


las historias de los países, imperios y grandes hombres. Por cierto, ocu-
rrió lo mismo con las demás disciplinas y ciencias. El humanismo liberó a
la curiosidad, no sólo para observar el entorno y transformarlo sino también
para analizar el pasado que explicaba el presente. 9
Estudios Sociales y Ciudadanía ¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

Con el paso del tiempo cambiaron los sentimientos de los hombres. Por
ejemplo, al contemplar un resto arqueológico un hombre medieval sentiría
tristeza o un sentimiento de fatalidad, pues para él aquella ruina era la prue-
ba irrefutable de lo pequeño e insignificante de la obra humana frente a la
eternidad indestructible de Dios. En cambio, el hombre moderno, ante el
mismo resto arqueológico, queda maravillado y extasiado por lo grandioso
de la obra humana, frente al ingenio de los hombres que desafía a los siglos
para permanecer. De hecho, es lo que sentimos cuando visitamos
Machupicchu o Sacsayhuamán y podríamos incluso explicarnos el turismo
de nuestros tiempos como inspirado en esta idea.

Gracias a esta nueva manera de ver el mundo y la vida, la ciencia


moderna empezó a ofrecer nuevas explicaciones. La crítica empezó
a cuestionar lo establecido y los parámetros anteriores.

Un ejemplo de ello fue lo que ocurrió con las instituciones políticas y


religiosas, que empezaron a ser juzgadas como creaciones humanas y no
divinas. Así, el antiguo «derecho divino» de los reyes en el medioevo, que
significaba que los reyes eran designados por Dios como mediadores entre
el cielo y la tierra, y que sin ellos el mundo podía ingresar en una fase de
caos fue perdiendo fuerza. Incluso a los reyes se les atribuían poderes
curativos, y la gente humilde pensaba que si se tocaba a un rey algunas
enfermedades desaparecían. Observemos que cualquier intento de rebelión
o cuestionamiento de la autoridad real no podía ser legítimo pues significa-
ba atentar contra los designios de Dios. Lo mismo pasaba con la Iglesia
como institución.

En cambio, los humanistas anunciaron que Dios era perfecto, que la


Iglesia era una institución humana que podía equivocarse y, por lo tanto,
también corregirse o cambiarse de acuerdo a las necesidades de la socie-
dad. Esta nueva visión de la iglesia y de los Papas trajo como consecuen-
cia una severa crítica a esta institución, crítica que no fue aceptada por la
Iglesia, que más bien defendió condenando al silencio o, peor aún a la
hoguera a quienes pensaban así. Es interesante observar cómo recién en
los últimos años la Iglesia ha pedido perdón a aquellas personas que censu-
ró, como al científico Galileo Galilei. Cuando en el siglo XVI, sacerdotes y
humanistas intentaron cambiar la iglesia y esta se negó se produjo el fenó-
meno de la Reforma que trajo como consecuencia la ruptura de la institu-
ción y el surgimiento de las iglesias cristianas protestantes.

La Historia de los acontecimientos humanos

La visión del mundo había cambiado y con ella la función de la


Historia. A inicios de la modernidad los historiadores o cronistas se dedi-
caron a redactar voluminosos libros en donde se consignaba todo lo que
el hombre había hecho. Se creía que lo historiable eran sólo los gran-
des sucesos de una región o monarquía. Por ello, la Historia política y
militar fue privilegiada. Los libros de historia modernos consignaban los
hechos memorables, los descubrimientos, las fundaciones de ciudades, todas
las batallas, sus héroes y las fechas de los principales acontecimientos
políticos. La Historia casi se limitaba a reseñar las obras de los reyes o
presidentes y las guerras en las cuales habían intervenido.
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¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

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ACTIVIDADES
SUGERIDAS Solicita a tus alumnos que investiguen acerca de la vida de Leonardo
da Vinci y que expliquen en un breve informe cómo su historia fue
representativa de los cambios originados por el humanismo.

Proyecta una película basada en alguna obra de William


Shakespeare y pide a tus alumnos que luego de analizarla organi-
zados en grupos expliquen por qué y cómo el literato inglés descri-
be las pasiones humanas.

En un Cuadro Comparativo, explica las visiones del mundo y las


maneras de hacer historia medieval y humanista.

Plantea un hecho histórico, y compara cómo lo narraría un historia-


dor medieval y un historiador humanista.

1.4 Los historiadores positivistas

El Siglo de las Luces

En el siglo XVIII, la modernidad adquiere más autoridad gracias a la Ilustra-


ción. Se exalta el uso de la razón como el gran medio para entender la reali-
dad. Todo tiene que ser explicado por sus causas. Los ilustrados rechazaron
las nociones de verdades reveladas o innatas y predicaron que el único
conocimiento válido es aquel que obtenemos a través de nuestros sen-
tidos y que procesamos usando la razón.

En política la crítica de la ilustración fue demoledora pues cuestionó el


Absolutismo político que preconizaba el poder total para el rey y el Estado. Los
ilustrados fueron en parte los ideólogos del establecimiento de las repúblicas
modernas con una división de poderes planteada en las nuevas constituciones
y con procesos electorales para nombrar a las autoridades que representaban
a las mayorías.

La Historia de los hechos objetivos

Los historiadores ilustrados en consecuencia rechazaron la historia me-


dieval y reivindicaron la objetividad de sus trabajos, los cuales supuesta-
mente reflejaban fielmente la realidad, sin distorsionarla. Así en el siglo XIX
surge una corriente llamada el positivismo que exalta la descripción objetiva
de los acontecimientos históricos. Sus representantes señalaron que todo
dato consignado en un libro de historia debía ser respaldado por algún
documento, y así se garantizaría la seriedad y el método científico. Cabe
señalar que los historiadores positivistas sólo debían mostrar, describir en sus
más mínimos detalles la realidad política, casi ninguno de ellos se preocupó
por averiguar cuáles eran las causas que producían los hechos o fenómenos.

Entonces los libros de historia que circulaban entre los habitantes del siglo
XIX eran sesudos textos atiborrados de datos, fechas, acontecimientos, obras,
batallas, lugares que las personas debían memorizar para demostrar su erudi-
ción. Se suponía que una persona era culta si podía recitar de memoria una
infinidad de datos científicamente comprobados. 11
Estudios Sociales y Ciudadanía ¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

ACTIVIDAD
Muestra a tus alumnos un libro de historia escolar de hace veinte o treinta
años y pídeles que oberven cómo sólo se exaltaba la vida de los grandes
hombres y sus obras. Que descubran cómo no se estudiaba la sociedad,
la cultura, la vida cotidiana o la vida del hombre común.

A través de la observación de las siguientes fuentes iconográficas, en-


cuentra con tus alumnos cómo las verían y entenderían un historiador
antiguo, uno medieval, uno renacentista y uno positivista.

A través de la observación de la siguiente fuente iconográfica, explica el


concepto de objetividad en la Historia.

La invención de las naciones

Otra influencia importante en el siglo XIX fue la invención de los na-


cionalismos modernos. Muchos países recién lograron su unificación como
el caso de Italia y Alemania que no existían como estados anteriormente.
Fue el caso también de las repúblicas latinoamericanas que se habían
independizado de España o Portugal y que empezaban a crear sus naciona-
lismos.

La tarea fue muy grande pues había que encontrar algún sentido
para que los habitantes de una determinada región se sientan igua-
les, con tradiciones culturales semejantes y a la vez distintas de los países
o naciones vecinas. En este sentido, la invención se hizo de dos formas. La
primera en positivo, o sea, se averiguó qué tenían de verdad en común los
habitantes de una zona para hacerles recordar su antigua tradición y sobre
esa base construir un concepto de nación.

La segunda, desgraciadamente más común, fue inventar un naciona-


lismo en negativo, es decir, somos iguales los habitantes de un país por-
que existen naciones vecinas distintas y generalmente enemigas. Ese fue
el caso de Alemania, que logró su unificación luego de invadir a los france-
ses. Hay quienes sostienten que curiosamente el concepto de nación em-
pieza a irradiarse en el Perú luego de la derrota frente a Chile, aconteci-
12 miento que había afectado a todos los peruanos sin distinción de regiones.
Empezamos a ser peruanos porque había un enemigo extranjero.
¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

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Fue así que la Historia se convirtió en el principal instrumento para
crear el concepto de nación. Los historiadores del siglo diecinueve exalta-
ban las guerras en las cuales habían muerto los patriotas defendiendo a la
nación de los enemigos, creían que era importante marcar las diferen-
cias con los vecinos porque así se daba la ilusión de pertenencia a los
miembros de un país. Muchos libros de historia detallaron los supuestos
derechos nacionales sobre los territorios. Así, delimitar exactamente las
fronteras fue una tarea a la cual se dedicaron los historiadores para demos-
trar la validez histórica de las conquistas o para demostrar que en una zona
determinada primero habían estado los de una nación y no los de otra.

Un hecho interesante es que aparece la ficción histórica de asumir


que las naciones que emergieron en el siglo XIX habían existido como
tales desde épocas primitivas. Los historiadores alemanes, cuyo país
recién se unificó a fines del XIX, escribían que los pueblos bárbaros que
amenazaban al imperio romano ya eran alemanes, que las pinturas rupes-
tres halladas en las principales cavernas cerca al río Rin ya habían sido
hechas por primitivos alemanes. De esta forma, se creó una ilusión de
continuidad y los habitantes de un país nacidos en el siglo XX ya creían
verdadera la ficción y consideraban a sus vecinos como enemigos y amena-
zas. Las muchas guerras que despedazaron Europa y ensangrentaron su
suelo fueron en gran medida consecuencia del nacionalismo que hacía con-
siderar a los habitantes de un país diferentes a los demás.

Otro enfoque desde una vertiente cultural, entiende la nación no como


una intención o producto inventivo de las elites, sino como expresión de un
acumulado histórico que hace trama relativamente unitaria de un conjunto
de elementos complementarios, que toma expresión en procesos integradores
de articulación social, y que aún a medio camino logran tener ubicación y
posición en su historia continental – regional o en el devenir mundial.
ACTIVIDADES
SUGERIDAS ¿Crees que los procesos de delimitación de fronteras entre el Perú y sus
países vecinos han sido siempre justos y ventajosos para nuestros veci-
nos? Explica por qué.

Compara la versión de la Batalla de Concepción según fuentes chilenas


y peruanas. ¿En qué se parecen? ¿En qué se diferencian? ¿Por qué?

Historia Positivista

La Historia positivista fue encaminada a inventar la idea de nación. En


el Perú se llegó al extremo de escribir que los habitantes del imperio incaico ya
se sentían peruanos y que los restos arqueológicos como pinturas rupestres,
restos líticos o restos óseos ya pertenecían a peruanos. Los historiadores de
cada país consciente o inconscientemente se dedicaban a exaltar las diferen-
cias y en muchos casos a manipular la historia con tal de crear héroes que
supuestamente morían por la patria. En Europa y en América se llegó al extre-
mo de ignorar la historia de los países vecinos porque simplemente se
consideraba de necios aprender la historia de los enemigos.

De esta manera el desconocimiento y la ignorancia no hacían otra cosa


que ahondar los prejuicios y sentimientos contrarios. El positivismo y el nacio- 13
nalismo creados en el siglo diecinueve tuvieron plena vigencia en el siglo veinte.
Estudios Sociales y Ciudadanía ¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

ACTIVIDADES Averigua que adjetivos usan tus alumnos para caracterizar a un ecua-
SUGERIDAS toriano, colombiano, brasileño, boliviano y chileno. Descubre con ellos
los prejuicios que tenemos por causa del nacionalismo.

Pregunta a tus alumnos qué tenemos en común los habitantes de


América Latina y luego qué diferencia a un latino de un estadouniden-
se, europeo, africano o asiático.

Las palabras “E guazú” significan aguas grandes en guaraní, pero a


las cataratas solo tienen acceso limítrofe Brasil y Argentina. Averigua
desde sus fuentes la versión paraguaya y argentina de la Guerra de la
Triple Alianza, y confróntalas con las de otros docentes. Luego, haz
lo mismo con las versiones chilena y peruana de la explicación de la
Guerra del Pacífico.

Una nueva Historia para el futuro

Ahora que iniciamos un nuevo milenio han quedado obsoletas estas


formas de ver las nacionalidades y de hacer historia. El presente y sobre
todo el futuro requieren que conozcamos al otro, que compartamos y convi-
vamos con el otro.

Los nacionalismos como ideologías excluyentes se han convertido en


trabas mentales que impiden la integración de los pueblos y regiones. En
una visión cultural abierta, lo nacional puede intervenir con tolerancia y con
cultura de paz, favoreciendo posturas integradoras con otras naciones sin
negar su raíz cultural y autonomía de colectivo histórico.

La economía y la política de la actualidad presionan para que se formen


bloques regionales que incluyan varios países. Es el caso de los europeos
que han creado la Unión Europea, que es una suerte de macro nación, con
una sola moneda, un himno, un ejército y una historia que los respalda. Los
libros de historia de los últimos años ya no exaltan las diferencias de cada
nación, sino que por el contrario insisten en que fue muy negativo enfatizar
supuestas diferencias que trajeron sólo guerras y ruina. Y más bien, resca-
tan los puntos o elementos comunes de los europeos, exaltando los perío-
dos en los que Europa estuvo políticamente unida como la era del Imperio
Romano.

Y curiosamente a los niños europeos se les enseña que la Unión es una


suerte de renacimiento de aquel legendario Imperio que en su tiempo fue la
cabeza del mundo. Es posible que en el siglo XXI esté construyendo la idea
de una nación europea, que marcaría diferencias con los asiáticos, latinoa-
mericanos y africanos. Esperemos que esto no signifique el rebrote de ra-
cismos e intolerancias frente a los considerados distintos.

América Latina ahora se dirige a lo mismo. Como siempre, la economía


va más rápido que la política pues ya existen pactos de libre comercio en
diferentes regiones de América que han conseguido despertar la ilusión de
integrar de verdad a esta región. Ya se produjo en 1999 la primera reunión
en Brasilia de todos los presidentes latinoamericanos, quienes empezaron
a negociar en bloque con los presidentes de Europa. En este contexto,
insistir en diferencias nacionalistas de tipo excluyente puede resultar obso-
14
leto, pues nuestro futuro depende del grado de integración que los latinos
¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

Estudios Sociales y Ciudadanía


podamos forjar. Resulta evidente que es prioritario aprender la historia de
los países latinos para no sólo encontrar similitudes sino experiencias co-
munes que nos permitan encontrar el camino hacia un desarrollo económi-
co sostenido. En consecuencia, el papel de la Historia y la manera de
hacer Historia han cambiado. Nos plantean el desafío de la participación
y la construcción.

ACTIVIDADES
SUGERIDAS
¿Cómo describiría la Guerra del Pacífico un historiador de la República
Confederada de América Latina?

Encarga a tus alumnos que elaboren un Estado de la cuestión sobre los


proyectos de integración que se están construyendo en Europa, en América
Latina y en la Cuenca del Pacífico.

ENTRADA A LA
2 HISTORIA COMO CIENCIA

Las corrientes historiográficas del siglo XX

A principios del siglo XX apareció una nueva corriente de historiadores


que cuestionó la forma de hacer historia de los positivistas. Insistieron en
que los sucesos históricos tienen que ser explicados causalmente,
que no es suficiente sólo contar lo ocurrido sin mayor análisis. Es más,
para diferenciarse llamaron a los positivistas historiadores tradicionales que
no aceptanban otras perspectivas que cuestionasen su visión.

2.1 La Revista Annales

Un grupo de jóvenes historiadores franceses editó la revista Annales y


en ella escribieron sus primeros artículos en los que hicieron severas críti-
cas a los historiadores del siglo XIX. Los abanderados fueron Lucien Fevbre
y Marc Bloch, iniciadores de un nuevo tipo de historia mucho más preocu-
pada en analizar los procesos históricos, los fenómenos económicos y reli-
giosos, los cambios sociales que se pueden notar solamente en procesos
con duración de siglos. Su afán era explicar los acontecimientos total-
mente, es decir, preocupándose por estudiar la Historia de la gente común,
anónima, y de cómo se ganaba la vida, amaba, soñaba, creía religiosamen-
te, vestía; ya no solamente de la historia de los grandes personajes. (Marc
Bloch. Introducción a la historia. México: Fondo de cultura económica, 1967.
Lucien Febvre. Combates por la historia. Barcelona: Ariel, 1970).

Esto fue una revolución en la manera de hacer historia pues cambiaba


totalmente el enfoque, ahora todo resultaba digno de ser historiado, has-
ta las cosas mismas tenían su propia historia. Esta apertura significó tam-
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Estudios Sociales y Ciudadanía ¿Cómo se construye el conocimiento en Historia?

bién un cambio en la manera de reconstruir el pasado y los historiadores de


los Annales usaron las herramientas metodológicas de otras disciplinas
como la antropología, la lingüística, las matemáticas, la biología, etc., porque
era posible estudiar todos los aspectos que involucraban o afectaban al
hombre.

Se sostenía que el historiador debe estar altamente entrenado para obte-


ner información de todos los vestigios dejados por la humanidad. Es así que
las tradicionales fuentes escritas quedaron superadas pues ahora se consi-
deraba fuente histórica a todo el entorno material y espiritual.

La Historia se especializa

Una de las primeras consecuencias de todo esto fue la especializa-


ción de la historia. Frente a la tradicional historia política, surgieron es-
pecialistas en reconstruir las exportaciones, los niveles de producción, la
circulación de bienes, la inflación, la mentalidad empresarial, es decir, his-
toriadores interesados en hacer historia económica. Del mismo modo, otros
se interesaban en estudiar la forma de amar, casarse, vestir, morir, bailar,
comer, de los hombres y mujeres del pasado, y así surgió la historia so-
cial. Otros, posteriormente se preocuparon en estudiar y entender las men-
talidades, es decir, la manera de ver el mundo, la concepción del más allá,
las visiones del cielo y el infierno, los temores, las alegrías, etc., constitu-
yendo lo que se ha llamado historia de las mentalidades.

En la segunda mitad del siglo XX las especialidades han ido en aumento


y prácticamente no hay aspecto de la humanidad que no haya sido estudia-
do o explorado por los historiadores.

Una Historia Total

Los historiadores pues viven seducidos por la ilusión de lograr una


historia total que analice todos los aspectos que afectan a una perso-
na, región o continente. Esta es una enorme tarea, y queda claro que en
realidad hace falta mucho trabajo cuidadoso y metódico, y que práctica-
mente la historia de la humanidad aún está por escribirse.

ACTIVIDADES
SUGERIDAS Analiza el contenido de un periódico y discute con tus alumnos cómo
un solo día puede ser contado y explicado desde el punto de vista
político, económico, social, cultural, anecdótico. Que extraigan la con-
clusión de que la historia total pretende estudiar de la misma forma el
pasado.

Compara qué harían un historiador positivista y uno de la Escuela de


los Annales si fueran a estudiar la Independencia del Perú. Encuentra
en qué se diferencian sus métodos.

2.2 Braudel y los ritmos históricos

Uno de los discípulos más brillantes de Bloch y Febvre fue Fernand


16 Braudel quien intentó hacer el ejercicio de una historia total, para lo cual
escogió como área el Mar Mediterráneo en la época del rey español Felipe