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Trastornos Graves del Desarrollo

Síndrome de Asperger
Asociación El Camino de Bolivia,

"Se trata de un trastorno de validez nosológica dudosa, caracterizado por el mismo tipo de déficit cualitativo de la interacción social
propio del autismo, además de por la presencia de un repertorio restringido, estereotipado y repetitivo de actividades e intereses.
Difiere sin embargo del autismo en que no hay déficits o retrasos del lenguaje o del desarrollo cognoscitivo. La mayoría de los
afectados son de inteligencia normal, pero suelen ser marcadamente torpes desde el punto de vista motor. El trastorno se presenta
con preferencia en varones (en proporción aproximada de 8 a 1). Parece muy probable que al menos algunos casos sean formas
leves de autismo, pero no hay certeza de que esto sea así en todos los casos. La tendencia es a que las anomalías persistan en la
adolescencia y en la vida adulta, de tal manera que parecen rasgos individuales que no son modificados por influencias
ambientales. Ocasionalmente aparecen episodios psicóticos en el inicio de la vida adulta."

Parece claro en esta primera aproximación que el Síndrome de Asperger se vincula estrechamente al concepto de Autismo, con
similitudes en su sintomatología, pero también con algunas diferencias. Se verá más adelante información que señale estas
diferencias, a fin de establecer criterios claros de diagnóstico.

El Síndrome de Asperger "fue descrito por el Pediatra Hans Asperger en Austria en el año 1944 y se mantuvo en el olvido hasta el
año 1982 cuando la Dra. Lorna Wing, Psiquiatra del Reino Unido comienza a investigar sobre el mismo que, hasta entonces era
denominado “Psicopatía Autística” por el propio Dr. Asperger. Es la Dra. Lorna Wing quien lo considera un trastorno del espectro
autista, mientras que el Dr. Asperger se muestra en desacuerdo y mantiene que es una entidad diferente."

"El Síndrome de Asperger, es el término utilizado para describir la parte más moderada y con mejor nivel de funcionamiento de los
trastornos del espectro autista. Es considerado, un trastorno neuro-biológico en el cual existen desviaciones o anormalidades en
tres aspectos del desarrollo:

Conexiones y habilidades sociales.


Uso del lenguaje con fines comunicativos.
Características de comportamiento relacionados con rasgos repetitivos o perseverantes.
Una limitada gama de intereses

De su lectura se deduce la importancia que se debe conceder al diagnóstico acertado del Síndrome, "pues al no recibir la
atención adecuada a sus características autísticas de alto nivel de funcionamiento, se puede empeorar el pronóstico,
agregando a su trastorno otros problemas como baja autoestima, desadaptación escolar, dificultades en su rendimiento
académico que terminan haciéndole muy frustrante la actividad escolar y puede aparecer un fuerte rechazo para asistir a la
escuela."

Se insiste por tanto en un diagnóstico lo más precoz posible, aspecto que es prácticamente fundamental, no sólo en este
tipo de trastornos, sino por extensión, en la mayoría de los existentes.

Siguiendo el mismo artículo, se encuentran algunas referencias a las principales características del trastorno, que se
resumen en las siguientes:

"Socialmente torpe y difícil de manejar en su relación con otros niños y/o adultos.
Ingenuo y crédulo
A menudo sin conciencia de los sentimientos de otros
Incapaz para llevar y mantener una conversación
Se altera fácilmente por cambios en rutinas y transiciones
Literal en lenguaje y comprensión
Muy sensible a sonidos fuertes, luces u olores
Fijación en un tema u objeto
Físicamente torpe en deportes"

Continuando con el artículo, se reflejan los Criterios de Diagnóstico que se siguen para la detección de la enfermedad,
siendo imprescindible acudir a los establecidos en el DSM IV, del año 1994 para el Diagnóstico de Síndrome de Asperger

A. Dificultades cualitativas de interacción social que se manifiestan como al menos dos de las siguientes:

1. Dificultades acusadas en el uso de múltiples comportamientos no verbales, tales como contacto visual,
expresión facial, posturas de cuerpo y gestos para regular la acción social.
2. Incapacidad para establecer relaciones con iguales, adecuadas a su nivel de desarrollo.
3. Ausencia de la búsqueda espontánea para compartir placer, intereses o logros, con otras personas (por
ejemplo: no mostrar, traer o señalar objetos de interés).
4. Ausencia de reciprocidad social o emocional.

B. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitiva y estereotipados, que se manifiestan de al


menos una de las siguientes maneras:
5. Preocupación absorbente, repetitiva y estereotipada, restringida a uno o más temas de interés, que es
anormal en su intensidad o en su enfoque.
6. Adherencia aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos y no funcionales.
7. Manerismos motores estereotipados y repetitivos (por ej.: retorcimiento o aleteo de dedos y/o manos o
movimientos complejos con el cuerpo).
8. Preocupación persistente con partes de objetos.

C. El trastorno causa una discapacidad clínicamente significativa en el Área social, ocupacional y en otras áreas
importantes del desarrollo.

D. No existe un retraso clínicamente significativo en el lenguaje (por Ej.: palabras sueltas a la edad de 2 años, frases
comunicativas a los 3 años).

E. No existe un retraso clínicamente significativo para su edad cronológica,

en el desarrollo cognitivo
de habilidades de auto-ayuda
comportamiento adaptativo (salvo en la interacción social)
o de curiosidad por el entorno.

F. No se cumplen los criterios de otro Trastorno Generalizado del Desarrollo, o de Esquizofrenia.


En el mismo artículo se hace referencia a los criterios diagnósticos establecidos por Cristopher Gillberg, según el cual
existen seis criterios diagnósticos, que recogemos en la siguiente tabla descriptiva:

Incapacidad para interactuar con sus iguales

1. Deficiencias sociales con un egocentrismo falta de deseo de interacción con sus iguales
extremado pobre apreciación de claves sociales
respuestas sociales y emocionales poco apropiadas
con más “mecánica” que significado
2. Intereses y preocupaciones limitadas relativa exclusión de otros intereses
adherencia repetitiva
Impuestos a sí mismo
3. Rutinas o rituales repetitivos
Impuestos a los demás
posible retraso en el desarrollo temprano, pero no observado de forma
regular.
lenguaje expresivo superficialmente perfecto
4. Peculiaridades de habla y de lenguaje
prosodia extraña, características peculiares de voz
comprensión deficiente, incluyendo mala interpretación de significados
literales e implícitos.
uso limitado de los gestos
lenguaje corporal torpe
5. Problemas de comunicación no verbal expresión facial limitada o inapropiada
mirada “rígida” peculiar
dificultad en adaptarse a la proximidad física
aunque puede no formar necesariamente parte del cuadro en todos los
6. Torpeza Motora
casos

Llegados a este punto surge la necesidad de establecer algunos criterios diferenciales entre el Síndrome de Asperger y el
Autismo clásico, aspectos que contribuyen además a clarificar algunas de las principales características de estos sujetos.
Según algunos datos, presentes en el artículo que nos ocupa, "los estudios realizados hasta la fecha, sugieren que el
Síndrome de Asperger es más frecuente que el autismo clásico; se considera que la incidencia es 1 x 250 nacidos vivos;
también se acepta que el trastorno es mucho más frecuente en el sexo masculino que en el femenino."

Las diferencias entre el Síndrome de Asperger y el Autismo, se recogen en el siguiente cuadro:

AUTISMO SÍNDROME DE ASPERGER


C.I. generalmente por debajo de lo normal C.I. generalmente por encima de lo normal
Diagnóstico general antes de los 3 años Diagnóstico general después de los 3 años
Retraso en la aparición del lenguaje Aparición del lenguaje en tiempo normal

Alrededor del 25% son no-verbales Todos son verbales


Gramática y vocabulario limitados Gramática y vocabulario por encima del promedio
Desinterés general en las relaciones sociales Interés general en las relaciones sociales
1/3 presenta convulsiones (principalmente adolescentes) Incidencia de convulsiones igual que en la población general
Desarrollo Físico Normal Torpeza General
Ningún interés obsesivo de “alto nivel” Intereses obsesivos de “alto nivel”
Padres detectan problemas alrededor de los 18 meses de Padres detectan problemas alrededor de los 2,5 años de
edad edad
El diagnóstico se hace a una edad media de 5,5 años El diagnóstico se hace a una edad media de 11,3 años
Las quejas de los padres son problemas de lenguaje, o en
Las quejas de los padres son los retardos del lenguaje
socialización o conducta

Otro aspecto que merece nuestra atención se refiere a contenidos relativos a su Educación y Tratamiento. Según la Dra.
Lilia T. Negrón existen "un cierto número de principios generales que deben aplicarse para tratar a la mayoría de los niños
con PDD de cualquier grado en el colegio, que se aplican en el caso de Síndrome de Asperger:

1. Las rutinas de las clases deben ser tan consistentes, estructuradas y previsibles como sea posible. A los
niños con Síndrome de Asperger no les gusta las sorpresas. Deben ser preparados de antemano, cuando esto es
posible, frente a cambios y transiciones tales como: cambios de horarios, días de vacaciones, etc.

2. Las reglas deben aplicarse con cuidado. Muchos de estos niños pueden ser bastante rígidos a la hora de
seguir las “reglas”, que aplican literalmente. Las reglas y las orientaciones para el estudiante deben ser claramente
expresadas, y preferentemente por escrito, a la vez que deben aplicarse con cierta flexibilidad. Las reglas para el
niño con Síndrome de Asperger no tienen porque coincidir exactamente con las que se aplican al resto de los
estudiantes, ya que sus necesidades y habilidades son distintas.

3. El profesorado debe aprovechar al máximo las áreas de interés especial del niño. El niño aprenderá mejor cuando
figure en su agenda una de sus áreas de alto interés. Los profesores pueden conectar de modo creativo los
intereses del niño con el proceso de aprendizaje.
4. También se puede recompensar al niño con actividades que sean de interés para él cuando haya realizado de
forma satisfactoria otras tareas, haya obedecido correctamente las reglas establecidas o se haya comportado
correctamente.

5. La mayor parte de los estudiantes con Síndrome de Asperger responden muy bien al uso de elementos
visuales: horarios, esquemas, listas, dibujos, etc. En este aspecto, se parecen mucho a los niños con PDD y
Autismo.

6. En general, hay que intentar que las enseñanzas sean bastante concretas. Se trata de evitar un tipo de
lenguaje que pueda ser malinterpretado por el niño con Síndrome de Asperger, tal como sarcasmo, discursos
figurativos confusos, modismos, etc. Hay que intentar romper y simplificar conceptos y lenguaje abstractos.

7. Las estrategias de enseñanza explícitas y didácticas pueden ser de gran ayuda para el niño aumente su
capacidad en áreas “funcionales ejecutivas”, tales como organización y hábitos de estudio.

8. Hay que asegurarse de que el personal del colegio fuera del aula (profesores de gimnasia, conductores de
autobús, monitores de la cafetería, bibliotecarios, etc., estén familiarizados con el estilo y las necesidades del niño, y
hayan recibido un entrenamiento adecuado para tratarlo. Los entornos menos estructurados, donde las rutinas y las
reglas son menos claras, tienden a ser difíciles para el niño con síndrome de Asperger.

9. Hay que intentar evitar luchas de poder crecientes. A menudo, estos niños no entienden muestras rígidas de
autoridad o enfado, y se vuelven ellos mismos más rígidos y testarudos, si se les obliga a algo por la fuerza. Su
comportamiento puede descontrolarse rápidamente, y llegados a este punto, es mejor que el profesional de marcha
atrás y deje que las cosas se enfríen. Es siempre mejor anticiparse a estas situaciones, cuando sea posible, y actuar
de modo preventivo para evitar la confrontación, mediante la calma, la negociación, la presentación de alternativas o
el desvío de su atención hacia otro asunto."

10. En otro interesante artículo, publicado en la revista Autismo en Sociedad Año III, nº 12, elaborado por Digby
Tantam, Profesor de Psicoterapia del Hospital Walsgrave de Estados Unidos, encontramos información para
profundizar en el concepto y definición de este trastorno.

Responde al título de Síndrome de Asperger y en él se define este trastorno como una parte del espectro de desórdenes
autísticos "...constituyendo una tríada del desvalimiento social, a saber: debilitamiento en el relacionamiento social y de las
dos vías de la interacción social, disminución de la comunicación verbal y no verbal, y debilitamiento en la esfera
imaginativa afectando el juego, los intereses y podríamos agregar, el entendimiento con los otros."

Añade a la definición que "lo que distingue el síndrome de Asperger de otros desórdenes autísticos es una gran habilidad
con el lenguaje, y más raramente, la coexistencia del desorden con incapacidad de aprendizaje y torpeza de movimientos."

Aunque de sus palabras se puede deducir que las personas con Síndrome de Asperger, a los que llama "aspergianos",
comparten el mismo rango de problemas que las personas autistas, sobre todo en las dificultades propias de interacción
con los demás, estos problemas en los "aspergianos", generalmente, no se presentan en la misma gravedad, siendo
menos severos y por tanto, en muchas ocasiones, difíciles de detectar.

Este hecho redunda negativamente en una tardía detección, la cual a su vez provoca nuevas dificultades (en el
lenguaje, emocionales, de conducta, etc.) que se añaden a los que ya poseen, y todo ello debido a que bien no se ha
podido detectar, por lo que veníamos diciendo, bien no se ha querido detectar, por ser contrarios a reconocer un
problema en su desarrollo...

Añade el autor que "los Aspergianos, no están completamente discapacitados por su minusvalía. Ellos son capaces de
adquirir habilidades sociales, aunque poco a poco, si se les brinda el ambiente social apropiado. En la práctica, esto
significa, que muchos Aspergianos continuarán adquiriendo habilidades sociales incluso en la adultez.", lo que no deja de
ser un camino al bienestar.

Al abordar el apartado que dedica el artículo a los problemas de diagnóstico, encontramos que sobre la base de las
dificultades que conlleva este proceso, el autor centra su discusión en el diagnóstico de las personas adultas y los
problemas que ello conlleva. Tal y como recoge "el diagnóstico del autismo es generalmente realizado sobre la base de la
descripción de los niveles de funcionamiento corriente. Sin embargo, en muchos casos el Síndrome de Asperger no ha sido
claramente diagnosticado en la infancia." Por el contrario, "muchos diagnósticos ... se han conseguido ... cuando la edad de
los mismos era de 20, 30 o 40 años."

Cuenta que el proceso de diagnóstico se basaba en entrevistas a los padres y a personas de su entorno, con sus evidentes
dificultades, pues interrogar a padres de 50, 60 o 70 años sobre aspectos de sus hijos que se habían producido 30 o 40
años atrás, resultaba de poca fiabilidad.

Y dentro de estos problemas de diagnóstico, no podía faltar la distinción entre el Síndrome de Asperger y el Autismo.
Siguiendo al autor, " si tomamos las notas del Asperger originario, y los comparamos con los examinados por Kanner,
parecería que, notablemente, existirían pocas diferencias entre las dos condiciones. Algunas autoridades han sugerido que
el Síndrome de Asperger puede ser diagnosticado basado en la notoria torpeza; algunos sobre la base del retraso del habla
temprana. Sin embargo, todavía no ha sido establecido que ellos son, en la práctica, condiciones diferentes, por lo que los
intentos experimentales para diferenciar los dos grupos, tales como los estudios de Christofer Gillberg ya se han vuelto
inapropiados por el uso arbitrario de criterios para separar estos dos grupos. A la fecha no existe una evidencia clara sobre
la cual basar una distensión entre el autismo y el síndrome de Asperger como condiciones diferenciales

El artículo resume las características de las personas con Síndrome de Asperger en tres: comunicación, interacción social e
intereses y habilidades especiales.

1. "Comunicación
A diferencia de la persona que sufre de autismo, la que sufre de Asperger no experimenta demora en el lenguaje
hablado. De hecho tiende a expresarse de manera formal, pedante y prolija. A menudo presenta una entonación
monótona y exhibe una limitación en el uso de gestos. Puede dificultársele comprender las expresiones, gestos y
expresiones no literales de otros. Por lo tanto, la persona que sufre del síndrome de Asperger puede no comprender
lo que es un chiste, una ironía y una metáfora.
2. Interacción Social
Muchas de las personas que sufren de Asperger desean desarrollar amistades e interactuar con sus semejantes,
pero carecen de la habilidad para comprender y utilizar las reglas de comportamiento social. Tienen dificultad para
utilizar y comprender gestos, juzgar la proximidad de otros y mantener contacto visual, todo lo cual puede impedir el
desarrollo de relaciones interpersonales. El comportamiento social que exhibe la persona que sufre de Asperger
tiende a ser ingenuo y peculiar y sus movimientos tienden a ser torpes. Debido a un interés marcado en uno o dos
temas exclusivos, esta persona tiende a hablar sin tomar en consideración el interés o la atención del interlocutor.
Aunque la persona con Asperger hace esfuerzos por interactuar socialmente con otros, su comportamiento peculiar
deja a los demás sin saber como responder. Es por esto que a menudo este individuo es mal entendido y puede
encontrarse aislado de otros.
3. Intereses y Habilidades Especiales
La persona con Asperger a menudo tiene una inteligencia promedio o ligeramente superior. Por lo general su
habilidad para lo abstracto y la memorización es excelente. Una característica de este individuo es su profundo
interés en uno o dos temas hasta el punto de excluir todos los demás. Muchas veces se le respeta por sus
habilidades poco usuales y se le puede considerar “excéntrico” por su extenso conocimiento sobre ciertos temas o
actividades. Esta dedicación a su único interés puede llevar a grandes logros en la vida académica y profesional."

Se refieren, además, algunas ideas relacionadas con soportes e intervenciones educativas. "Entre los soportes e
intervenciones se pueden incluir los siguientes:

Enseñar habilidades y conceptos para situaciones que ocurren naturalmente y para diferentes escenarios con el fin de
maximizar la generalización.
Proporcionar un medio ambiente predecible con rutinas diarias consistentes donde ocurran pocas transiciones.
Simular situaciones sociales en las cuales se le enseñe a la persona a reaccionar ante ciertas señales sociales.
Enseñar como estar consciente de los sentimientos de los demás, mirar las cosas desde la perspectiva de otros e
interpretar el lenguaje no literal.
Enseñar el comportamiento no verbal apropiado tal como: contacto visual, gestos, proximidad a otros y postura correcta.
Instruir sobre la comunicación no verbal de otros (por ejemplo: expresiones faciales, gestos corporales).
Limitar el tema preferido a momentos y/o lugares específicos.
Crear un sistema de“buen amigo-compañero o camarada” mediante el cual un compañero ayude con las instrucciones
dadas por el maestro. Este individuo tendría la responsabilidad de ayudar a recordarle a la persona que padece del
Síndrome respecto a las tareas a realizar y la mantendría dentro del rumbo fijado. Estos compañeros también pueden
ayudar en el proceso activo de socialización con terceros."