Antropología y Problemática Regional -Año 2009 Extracto y resumen de textos por Mónica Flores Klarik

CONCEPTO DE TERRITORIO

López de Souza, Marcelo J. O (1995) Territorio: sobre espaço e poder, autonomía e desenvolvimento” en: Geografía: conceitos y temas, Elías de Castro, Iná; Paulo Cesar da Costa Gomes, Roberto Lobato Correa orgs., Bertrand, Río de Janeiro. Pp: 1647 (Traducción nuestra) El territorio es fundamentalmente un espacio definido y delimitado por y a partir de relaciones de poder. (No son ni sus características geoecológicas y sus recursos naturales, ni lo que se produce en un espacio dado, ni las ligazones afectivas y de identidad entre un grupo y su espacio, las que definen un territorio). La palabra territorio normalmente evoca un “territorio nacional” y hace pensar directamente en el Estado –gestor por excelencia del territorio nacional-, en grandes espacios, en sentimientos patrióticos, en gobierno, en dominación, en defensa del “territorio patrio”, en guerras, etc. Un territorio no debería ser reducido a una escala o estar asociado a la figura del Estado. Los territorios son construidos (y reconstruidos) a diversas escalas. Puede tener un carácter permanente o puede ser flexible, periódico, cíclico. (ej. Territorialidad indígena, de los circuitos de prostitución en las ciudades, de las pandillas, etc.) En la geografía política clásica (o tradicional –ver Lobato Correa), el territorio se concibe como un espacio concreto en sí (con sus atributos naturales y sociales) el cual es apropiado y ocupado por un grupo humano. La ocupación del territorio es vista como un hecho generador de raíces e identidad. Desde esta perspectiva un grupo no puede ser comprendido sin su territorio y la identidad socio-cultural de las personas estaría íntimamente ligada a los atributos de un espacio concreto (naturaleza, paisaje arquitectónico, “paisaje” etc). Este tipo de noción de territorio estuvo siempre asociada a un discurso ideológico del territorio nacional. Otro recorte importante fue el concepto de región como una entidad espacial algo mistificada por la Geografía regional al interior de un territorio nacional como un mosaico orgánico y armónico de “regiones singulares” (ver también Moraes) Uno de los primeros autores en postular la geografía política a fines del siglo XIX fue Friederich Ratzel para este: “un Estado representa una unión del pueblo vivo con un suelo” y es el “suelo el que da coherencia a un Estado”(1974:4-11). La territorialidad del Estado Nación, con tanta densidad histórica, base de la afectividad y la identificación social (real o hiperbolizada ideológicamente) poseen una enorme dimensión telúrica: paisajes, “regiones de un país”, bellezas y recursos naturales de la patria etc. Esta visión pasó a ser naturalizada a partir de Ratzel y desde la geografía política clásica al vincularse al territorio con su enraizamiento en el suelo patrio.

Desde una perspectiva crítica, otra forma de pensar la territorialidad sin desvincular su dimensión política y cultural, es pensar el territorio como un campo de fuerzas o una red de relaciones sociales que a la par de su complejidad interna define un límite, una alteridad, una diferencia entre un nosotros (o grupos miembros de una colectividad o “comunidad” los insaiders) y los “otros” (los de afuera, los extraños u outsiders). Los territorios son relaciones sociales proyectadas en el espacio más que espacios concretos… pueden formarse y disolverse, constituirse y disiparse de modo relativamente rápido. Un territorio no es un sustrato o espacio social en sí, mas si un campo de fuerzas, como relaciones de poder espacialmente delimitadas y operando sobre un sustrato referencial. (99)

Rita Segato (2007) En busca de un léxico para teorizar la experiencia espacial contemporánea en La Nación y sus Otros, ed. Prometeo, Buenos Aires. “Territorio es una representación social del espacio (…) es espacio trazado, representado, apropiado y delimitado, indisociable de las categorías de dominio y de poder. Es una apropiación política del espacio que tiene que ver con su administración, uso, clasificación y muy especialmente identificación… …No hay territorio sin sujeto de esta apropiación, en posesión y posición. No hay territorio sin otro. Territorio es realidad estructurada por el campo simbólico… …El lugar y sobre todo el lugar de asentamiento, de un sujeto individual y colectivo, es el soporte donde esas producciones espaciales y territoriales se concretiza, donde se yerguen sus mojones y también, inevitablemente, donde los límites de un real emanado de la materialidad del espacio físico y natural, emerge en crisis periódicas e imprevisibles mostrando la precariedad de los trabajos de la imaginación y el trayecto indeterminable de la historia.” (72-73).