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TENDENCIAS A LA SALUD EN LAS SOCIEDADES

Se dice que se llega a tener salud cuando estamos en un equilibrio


de bienestar físico y mental, la salud pública se constituye poco a
poco en una mezcla de disciplinas, ciencia, filosofía y política. Con
esto se debe garantizar una transformación social en búsqueda de
un bienestar, democracia y desarrollo sustentable. El método de la
salud pública debe aportar para generar habilidades que
reconstruyan la salud pública y propicien espacios éticos para la
participación ciudadana.

Los modelos y teorías de salud muestran actualmente una


tendencia de renovación, sin embargo no se caracterizan como
una nueva teoría, sino solo como una renovación, se habla de una
“nueva salud pública” y en este ensayo se trata de mostrar el
enfoque, la nueva salud surge tras la aparición del neoliberalismo
en organizaciones como el Banco Mundial, el Fondo Monetario
Internacional, La organización Mundial de la salud, etc. Los
enfoques de estas organizaciones han impulsado nuevas
tendencias sustanciales en los sistemas de salud y en la práctica
de la salud pública.

Tendencias para la perspectiva actual

Prevención y Ambientalismo

El modelo médico clásico se basa mucho en el modelo biologista,


que habla de las dimensiones biológicas frente a las dimensiones
socioculturales, y deja fuera a las socioculturales como razón de
generación de la enfermedad; este modelo fue utilizado en la
antigüedad, antes del siglo XIX cuando a finales de este entró en
crisis, pero se fortalece con el modelo hospitalario que viene a
presentarse durante el siglo XX.
Este modelo se basa en la atención de la enfermedad particular de
los individuos y pasa de lado por el proyecto colectivo del
higienismo del siglo XIX que era el modelo alterno.

Podemos observar dentro del modelo la atención privada como


atención primaria a los enfermos y el papel de los médicos como
expertos en política de salud se le ha llamado como modelo
médico clásico.

Existen diferentes ideas como la sanitarista, miasmática y


ambientalista que se mantuvieron durante la segunda mitad del
siglo XIX, estas ideas influyeron fuertemente en las políticas
públicas. Después de esto surgieron nuevas teorías ecologistas y
ambientalistas que dan lugar a nuevos estadios médico-políticos
de la salud pública del siglo XX logrando con esto un salto
cualitativo en higienismo del siglo XIX.

Después del siglo XIX, la teoría del germen se impone en las


practicas curativas, y se enfoca especialmente en las preventivas,
inmunizaciones específicas, esto dio a lugar durante el siglo XX
hasta mediados de este cuando se introdujo la terapéutica a
mediados del siglo y con esto se dio a lugar a reforzar el modelo
médico biologista, al igual de lo que hizo el hospital en siglos
pasados.

Al final del siglo XX se da la gennómica y el desarrollo de la teoría


biomolecular que refuerzan el modelo biologista; esto llama la
atención sobre las nuevas dimensiones sociales, éticas y políticas
que afloran en el terreno de la salud, responsables ellas de
cambios teóricos, en la causalidad de la enfermedad y de
soluciones prácticas.
Los modelos que menciono intentan coincidir con las tendencias
históricas del pensamiento en salud pública. Se pueden dividir
como: el modelo higienista y preventivo en el siglo XIX, basado en
el enfoque familiar de vida sana y “moral del cuerpo”, este modelo
es desplazado por el modelo “biomédico” durante la era
microbiológica y terapéutica; de esta forma el modelo higienista-
preventivista resurge en el siglo XX, basándose en las nuevas
tendencias a cambiar los estilos de vida y en la promoción de la
salud el modelo socio-médico, que explica los fenómenos de la
salud en la sociedad en distintas épocas no se asemeja a la
medicina social y finalmente incluye el modelo ecologista.

La nueva salud pública

La teoría del germen, que proviene del modelo biologista, la idea


sanitaria con su planteamiento ambientalista influye en las políticas
públicas en Europa en el siglo XIX, sin embargo también llegó la
era terapéutica en los años treintas del siglo XX, que dominó hasta
los años setentas las políticas públicas en Europa hasta que vino
la crisis por la escalada de los costos.

Tras la aparición de la atención primaria en la salud, y el desarrollo


comunitario, surge la nueva salud pública, definida como: “Un
enfoque que busca una síntesis entre la actuación ambiental y las
acciones tanto preventivas como curativas de tipo personal; su
interés está puesto en las políticas públicas, en las conductas
individuales y en los estilos de vida, dentro de un contexto
ecológico y con planteamientos relacionados con la salud”.

Era importante desarrollar la parte de prevención ya que se definió


que el problema mayormente en las enfermedades podías ser
mejor evitado que intentar curarlo, por esto las políticas y
conductas individuales eran de interés ya que estas podían
ayudarnos a crear nuevas medidas de prevención eficientes para
el cuidado de la salud.

El concepto de ciudades sanas de la OMS, plantea que “por


supuesto la nueva salud pública no es nueva’ ya que todas o cada
una de sus facetas han hecho parte de otras prácticas” destacan
entre esto los movimientos de servicios de salud personales,
actividades de voluntariado, mejoras ambientales y políticas de
apoyo en las ciudades. Pero de todas formas es importante
destacar estas prácticas como expresiones de otro modelo o teoría
en salud pública, o de una perspectiva alterna al modelo médico
biologista o al modelo preventivista epidemiológico, ya que forman
parte de componentes de la salud pública al buscar la mejora de la
salud rompiendo barreras y prácticas convencionales.

El nuevo enfoque europeo y canadiense de promoción de la salud,


basado en ciudades y espacios sanos, vino a enfatizar en las
políticas públicas y lo podemos observar en las actividades
comunitarias más allá del enfoque estatal o gubernamental. Los
profesionales que defienden la estrategia de ciudades sanas
aportan una visión y acciones para poder lograr la nueva salud
pública, con herramientas como la defensa de la salud, la
capacitación y la mediación.

Es importante definir algunos límites a las relaciones que la salud


pública establece con el Estado, esto da a lugar a un carácter
paternalista y vertical. Como alternativa se plantea una relación de
la salud pública con el Estado, mediada por la población o, mejor
aún, relacionarse con la población sin la intermediación del Estado.
Esto para no confundir la práctica sanitaria y de salud con temas
políticos.

La política está relacionada estrechamente con la salud, ya que


por medio de una buena política democrática se puede llegar a
contar con un sistema de salud eficiente, llegando así al concepto
que hemos nombrado nueva salud pública. La nueva salud pública
es un enfoque dentro de esta disciplina que apunta a desarrollar
los postulados de la promoción de la salud con estrategias
novedosas, producto de las diferentes conferencias internacionales
en esta área, que tienen como base los determinantes sociales y
las intervenciones estatales y de la sociedad civil, así como el
desarrollo y la participación comunitaria, con esto se llega más allá
del enfoque médico biológico y preventivista de la enfermedad,
defendiendo la salud y promoviendo la vida.

Integra cambios ambientales, medidas preventivas personales e


intervenciones terapéuticas adecuadas; significa además el
renacer de las actividades de promoción de la salud y se interesa
por la pobreza y los más vulnerables y por la reorientación de los
servicios, pasando de la asistencia hospitalaria a la atención
primaria en salud, fortaleciéndose, finalmente, con la acción
política.

Por esto una nueva salud pública será eficiente con una buena
política, la tendencia a fortalecer la prevención hacen que hoy en
día sea necesario las exigencias para que el gobierno a su vez
aporte lo necesario para la atención primaria en la salud,
incrementando los servicios y la información en comunidades
marginadas así como en las ciudades para tener un sistema
eficiente de prevención y atención.

La medicina social

La medicina social, principalmente la perspectiva latinoamericana,


fue desarrollada por integración de grupos académicos,
practicantes e investigadores del campo de la salud con
movimientos de trabajadores y estudiantes y organizaciones
populares, inconformes con el modelo económico y político
implementado en América Latina en los años sesentas y setentas.

Existe una confusión entre académicos sobre lo que es y no social,


y debe destacarse que no toda teoría que desarrolle o tenga
contenidos sociales se puede clasificar como medicina social para
esto se debe hacer énfasis en la investigación de los
determinantes sociales sobre la distribución de la salud, el
bienestar y la enfermedad; más, aún, si tiene como eje de análisis
la clase social y los patrones de reproducción social. Igual
podríamos decir de la salud colectiva, en relación con la clásica
salud pública.

La Medicina Moderna, debido a su recorrido histórico desde sus


inicios hasta los retos de las transformaciones sociales de la
actualidad, ha tenido que replantearse sus concepciones para
poder cumplir, la misión de aliviar y curar al hombre.

Es necesario que en las Universidades Médicas se construya tanto


por los docentes, profesionales y estudiantes el modelo “Médico
Social”, como herramienta demostrada para la práctica médica,
capaz de salvar al hombre y hacerlo mejor. Esto se puede lograr
utilizando el diálogo y la reflexión desde posiciones crítico-
valorativas, comprometidas con los ideales, sentido de la vida,
enseñando y estimulando la vocación en la práctica médica.

La Salud Hoy en día

Las políticas y acciones para la salud se dice que deben diseñarse


para poder atender los problemas determinantes sociales de la
salud con la única finalidad de eliminar las causas de la mala salud
antes de que esto se convierta en un problema, es desafiante esto,
tanto para los gobernantes que toman las decisiones y los
profesionales de la salud que defienden la salud pública.

Se está creando una campaña para promover la salud, generar


debate y la acciones necesarias para una sociedad saludable,
como ya mencionamos anteriormente, la tendencia actual de la
salud, es la prevención, y promoción de cuidados para prevenir la
enfermedad y mejorar la atención primaria.

El llamado a los responsables de tomar decisiones y a los


profesionales de la salud pública para que afronten los
determinantes sociales de la salud debe fundamentarse en
evidencia clara. La mayoría de las personas comprenden
intuitivamente cuáles son los efectos positivos y negativos que las
condiciones de vida y de trabajo tienen sobre la salud. Aunque no
hay escasez de pruebas que los validan, el debate sobre los
determinantes sociales de la salud sigue estando limitado
principalmente al campo académico. La historia reciente de la
salud pública puede mostrar ejemplos de una falta de acción es
irresponsable el hecho de no promover los efectos de las cosas
que nos rodean, debemos promover una ambiente sano, poner en
claro los peligros que hay y promover una buena salud.

Reconocer el impacto en la salud de las condiciones y políticas


económicas y sociales podría tener grandes repercusiones en la
manera como la sociedad toma decisiones sobre el desarrollo, y
podría cuestionar los valores y los principios sobre los que se
construyen las instituciones y se mide el progreso.

No se pretende culpar a la ciencia, ni darle todo el crédito a una


buena salud, solo se necesita que la ciencia sea accesible que se
den oportunidades para el debate y toma de decisiones con el
debido conocimiento de la causa del problema.

La atención médica puede prolongar la supervivencia después de


algunas enfermedades graves, pero las condiciones sociales y
económicas que determinan que las personas se enfermen o no
son más importantes para las ganancias en salud de la población
en general. Las condiciones pobres dan lugar a una salud más
pobre. Un entorno material perjudicial y un comportamiento
malsano tienen efectos dañinos directos, pero las preocupaciones
y las inseguridades de la vida diaria y la falta de entornos de apoyo
también influyen

En conclusión
Se pueden observar numerosos problemas que afectan a la salud
pública, tales como el estrés; vivir en una sociedad saludable se
refiere a vivir en un equilibrio, la salud ha ido cambiando
constantemente con el tiempo, actualmente la tendencia de la
salud en las sociedades es promover la salud, para llegar a tener
una prevención eficiente de las enfermedades, y a su vez mejorar
el sistema de atención primaria, ya que se ha demostrado que
estas dos determinantes son el punto fundamental para el buen
desarrollo de la sociedad. El tema político y medicina, van de la
mano para generar un buen estado de salud social, ya que con un
esquema eficiente político y apoyos a la generación y promoción
de la salud, podemos contar con una medicina eficiente que vele
siempre por el bienestar de los demás; podemos observar que con
programas sociales eficientes, se puede lograr una buena salud
incluso en zonas marginadas, todos vamos orientados en ese
enfoque que sin duda es el mejor para el desarrollo saludable de
nuestras sociedades; la educación, y la información, son lo mejor
con lo que contamos para la buena salud ya que con una buena
información se promueve la prevención de enfermedades y el
autocuidado. Por esto la tendencia actual de salud en nuestras
sociedades es más que nada la prevención.

REFERENCIAS:
breilh J. (1999) Nuevos paradigmas en salud pública. Río de
Janeiro: Escuela Nacional de Salud Pública Fiocruz.

Frenk J. (1994) La Salud de la Población. Hacia una Nueva Salud


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Álvarez-Dardet C. (1994) ¿Qué es lo novedoso en la nueva salud


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Richard Wilkinson y Michael Marmot (2000) DETERMINANTES


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INGLATERRA