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LECTURA DE LA «REIVINDICACIÓN (1793) de Johann Gottlieb FICHTE

DE

LA

LIBERTAD

DE

PENSAR»

Presentación Las circunstancias de un libro Un manifiesto a favor de las Luces Contra la obscuridad reinante La deducción de los derechos del hombre La ley fundamental de nuestro ser y la libertad de pensar Las libertades

Presentación Tal vez J. G. Fichte (1762-1814) sea hoy un pensador más “actual” por un libro de urgencia, como su REIVINDICACIÓN DE LA LIBERTAD DE PENSAR (1793), que por la DOCTRINA DE LA CIENCIA, el texto especulativo que revisó y matizó hasta lo indecible durante decenios. Y eso habla sobre el filósofo pero también, y especialmente, indica algo grave sobre nuestro presente: si seguimos leyendo su REIVINDICACIÓN es porque la “libertad de pensar” aún (nos) sigue resultando problemática, más allá de un debate histórico concreto. Y en este ámbito, Fichte no es aún la nota erudita o curiosa a pie de página en un libro de historia, sino una fuente de argumentaciones. En una sociedad consecuentemente republicana “justa y benéfica”, los edictos sobre religión y censura promulgados en Prusia en 1788 y el debate consiguiente, no entusiasmarían como tema de estudio ni a los eruditos más apelmazados. Pero entre las ruinas de una inteligencia política que se sobrevive malamente a sí misma, el libro sigue teniendo valor de acusación. La REIVINDICACIÓN condensa en un mínimo de páginas los argumentos de historia, política y derecho natural que centran todavía el debate de la autonomía racional frente a una «ilustración insuficiente» (germánica ayer, hispánica y latinoamericana a inicios del siglo 21). El manifiesto político que reivindica la esencia libre del ser humano y su devenir colectivo no debiera leerse, pues, al margen de su recepción. En repúblicas bananeras, en estados policíacos, en democracias “de mínimos” y en alguna monarquía vergonzante de Europa leer a Fichte es “algo más” que hacer una pacífica excursión intelectual al reino de las ideas puras. Las páginas que siguen intentan, pues, algo que sabemos insuficiente: prescindir de un contexto postmoderno, de políticos-travestis y de sociedades del espectáculo (dot.com) para centrarnos en los elementos históricos que, tal vez, permitirán a otros en un futuro una lectura menos amable y menos gerontocrática del texto. En lo que sigue se habla de un “panfleto” a favor del “todo”: es decir, de toda la libertad, de toda la autonomía y de toda la racionalidad moral. Tal vez fuese baldío el esfuerzo conceptual fichteano por lograr una verdadera deducción racional de la libertad de pensamiento y para inferir a priori los derechos inalienables de la razón. Pero era noble y, por eso mismo, digno de lectura y, tal vez, de imitación. En el contexto de una política republicana, Fichte como Maquiavelo, ocupa un lugar de honor inexcusable. Precisamente en su SOBRE MAQUIAVELO (1807), Fiche escribió que «su libro EL PRÍNCIPE, debería ser un libro necesario y de ayuda para cualquier príncipe en cualquier situación en la que pudiera encontrarse». Pues bien “necesaria y de ayuda” cuando se pretende limitar la libertad de expresión en el ciberespacio, y en la perspectiva de un choque de civilizaciónes que se nos quiere imponer, es también la REIVINDICACIÓN DE LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO fichteana. Cuando en 1784, Kant en su ¿QUÉ ES LA ILUSTRACIÓN? se veía obligado a considerar el «Siglo de Federico» como el primero que había otorgado la la libertad de pensar a sus súbditos, no dejaba, sin embargo, de matizar que se les había permitido razonar siempre y cuando, obviamente, no dejasen de obedecer. Habría que leer, pues, en perspectiva histórica, a Fichte como el siguiente “momento” de esa historia, en el contexto del reaccionarismo último de Federico (el monarca homosexual, militarista y

Si Federico el Grande no pudo engañar a Diderot. no faltaron ocasiones para que Fiche en el período de 1790 a 1814 expusiera claramente y en voz alta una serie de reflexiones que no siempre estaban en la onda que querían escuchar sus conciudadanos. Deviene. el texto de Fichte debiera leerse. en 1793. y todavía más para su sucesor. político y jurídico. Kant elogiaba de manera más o menos sincera al rey por haber otorgado a sus súbditos la libertad de razonar «tanto como quisieran y sobre lo que quisieran». Pero el valor lógico de la obra es un dato tal vez secundario ante la perspectiva de lo que se propone el autor: subrayar la elevación infinita de nuestra razón por encima de la naturaleza es una manera de decir que los seres humanos son en esencia libres. el aprendizaje y la formalización de la cultura. Y. argumentaciones de tipo histórico. 48 en la traducción española de Faustino Oncina Coves (Madrid: Ed.cínico pero ilustrado “a su manera”) y sobre todo. La REIVINDICACIÓN condensa en pocas páginas. Lo que propondrá Fiche es dar un paso más allá: llevar a la práctica el potencial implícito en la libertad de pensamiento que para Federico el Grande. anticlerical y contradictorio. Ya el lema con el que Fichte encabeza su REIVINDICACIÓN es una ironía brutal. La monarquía de Federico II de Prusia. como herramientas necesarias para educar razonablemente. La polémica que opone a partidarios y adversarios de los edictos de censura promulgados en Prusia en 1788 es. Las circunstancias de un libro. Pero: ¿hay algún contexto cultural que no sea atroz en la historia? Dejemos la respuesta a Walter Benjamin y vayamos ahora a conocer con algo más de detalle un complejo momento histórico. de luchar contra una censura que impide la libertad de pensamiento y la libertad de la crítica. El monarca. el estudio. una reivindicación de la libertad contra la Ilustración insuficiente. auténtico artista del Estado. fechada en “Heliópolis [la ciudad del Sol]. además. Recordemos. pues. Federico-Guillermo II es ya un pálido reflejo de glorias pasadas. pues. había sido un período de cambios excepcionales en la política y en la sociedad prusiana. Como pensador político. y que el destino razonable del hombre es incompatible con toda limitación a la libertad de pensar. Tecnos. Entre ambos textos apareció. y entre 1793 y 1794 continuó defendiendo la revolución francesa ante una ciudadanía cada vez más escéptica. anónima. En 1991 intervino en el debate sobre LA ILIGITIMIDAD DE LA REPRODUCCIÓN DE LIBROS. Recuérdese que en este texto. en sus CONSIDERACIONES DESTINADAS A RECTIFICAR LOS JUICIOS DEL PÚBLICO SOBRE LA REVOLUCIÓN FRANCESA. capaz de discutir con Voltaire y de encargar a Bach piezas para flauta. en relación con los cambios –a peor– que había introducido su sucesor Federico-Gulllermo II a partir de 1786. entre 1740 y 1786. había sido homenajeado por Kant al denominar a su época en ¿QUÉ ES LA ILUSTRACIÓN? nada menos que «el siglo de Federico». todavía. una serie de derechos inalienables e imprescriptibles del hombre. que le dedicó sus lúcidas PÁGINAS CONTRA UN TIRANO. la REIVINDICACIÓN DE LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO A LOS PRÍNCEPES DE EUROPA QUE HASTA AHORA LA OPRIMIERON. algo más que eso. Para Kant y sus contemporáneos la función de la Ilustración es. también. tras la reflexión de Fichte. Se trata. como atestigua la propia obra kantiana. Y precisamente porque la Ilustración siempre acaba resultando “insuficiente” –es algo que está en su entraña misma– leer a Fichte significa hacer un esfuerzo en la línea de la comprensión misma del proyecto de liberación del hombre. en el último año de las antiguas tinieblas”. por ello mismo. a priori. Como plantea Oncina no es descabellado «hablar de una politización de la metafísica» en Fichte. pues. 1986). Federico-Guillermo II era poco más que una retórica. que la obra fichteana arranca de un contexto histórico restauracionista. mientras los . lo hace –además– mezclando argucias retóricas con deducciones racionales fundadas en la esencia autónoma del ser humano para inferir de ellas. conociendo un contexto atroz. hay que comprender la aparición de la REIVINDICACIÓN en 1793. No se ponía en duda. la necesidad de la censura ni incluso. jugando con la imputación volteriana del «Siglo de Luís XIV». El filósofo se siente en la obligación de defender la libertad. que de vez en cuando fuese necesario dejar a un lado la razón para encontrar un hueco a la fe. con un único –y feroz– límite en el ámbito práctico: «pero ¡obedeced!».

párrafo 9º declaraba que: «La libertad de conciencia no puede ser restringida por ninguna declaración de voluntad». ciertamente. El hombre. se desmoronan. guarde su opinión particular para sí mismo. necesita las Luces. situando como ministro principal al rosa-cruz conservador Woellner. Se trata de volver a proclamar una vez más el «Sapere aude». incluso fomentada por Federico el Grande. empiezan a ser habitados. Pero substituir el cinismo por la restauración ortodoxa va a resultar. En este contexto lo que pretende Fiche en su REIVINDICACIÓN es mostrar que el camino de la Ilustración no tiene retorno posible. Federico-Guillermo. era por entonces todavía compartida por ambos. Un manifiesto a favor de las Luces..príncipes que quisieran enterrar la Ilustración ruegan a los dioses «Noctem peccatis et fraudibus objice nubem» [“extiende la noche sobre mis culpas y una nuve sobre mis robos”.) pero es siempre útil sin excepción a la totalidad del pueblo para su bienestar terreno». que luego Fiche matizará profundamente. el hecho de que no llegue a sancionarse el Código de 1792 –que en su “Parte primera. Pero será. sin embargo. preparada el año anterior por un texto más corto: SOBRE EL RESPETO DE LOS ESTADOS POR LA VERDAD en que se asumía que si bien «La auténtica libertad de pensar podría. y en el artículo 7º del mismo texto se restringía la libertad religiosa con el argumento de que no debe hurtarse «a millones de Nuestros buenos súbditos la tranquilidad de su existencia y su consuelo en el lecho de la muerte. inviable. sencillamente.. contraria al luteranismo y al pietismo] de carácter reformista. mal que bien. sencillamente. pues. centros de rapiña. Federico-Guillermo II. que. El tantas veces citado artículo 2º del “Edicto de religión” de Federico-Gulliermo decía que: «en ningún momento se debe ejercer ninguna opresión contra la conciencia de nadie. como ser autónomo. especialmente. Recuérdese que la crítica a la religión había sido tolerada. La REIVINDICACIÓN de Fiche se presenta. y estratégicamente. una obra de combate dirigida como se dice en el “Prólogo” a: «recomendar calurosamente algunas ideas que impacten al público menos instruido. provocar desventaja a ciertos miembros singulares [de la sociedad]». que había puesto la censura religiosa en manos de los entonces llamados “neólogos” [corriente evangélica ilustrada. cuyo destino racional se desarrolla en la historia. exactamente el mismo al que apelaba el filósofo de Königsberg. O en palabras de Fichte: «Es verdad que el perfil gótico del edificio es todavía visible por todas partes y que los nuevos edificios anexos aún están lejos de formar un todo orgánico. mientras que los nuevos edificios serán ampliados y poco a poco compondrán un todo cada vez más armónico». son sencillamente un peligro que el Estado debe atajar. más en concreto. con el “Edicto de censura” (19 de diciembre del mismo año) y. pero en tanto están ahí. impidiendo la entrada en vigor del “Código general de leyes para el Estado prusiano” en 1792. por su parte. los hombres los desalojarán progresivamente y los cederán como morada a las lechuzas y murciélagos temerosos de la luz. consideró como parte de misión de gobierno enterrar la Ilustración incluso en la formulación “de mínimos” que había auspiciado su tio Federico el Grande. y se abstenga escrupulosamente de propagarla y de convencer a otros». Cuando el nuevo rey. deistas. naturalistas y tantas otras sectas» (“Edicto de religión”. tiene una notable influencia sobre la opinión pública por la elevada posición que ocupa y su potente voz».lo que llevará a Fiche a escribir su REIVINDICACIÓN (1793). diez años más después del “¿QUÉ ES LA ILUSTRACIÓN? de Kant. con una expresión tomada de las Epístolas de Horacio]. pues sus intenciones son obscuras (. de manera que se les haga desgraciados». pretende desandar lo andado. párrafo 7º). Si no se les inoportuna. y a ello apunta directamente con su “Edicto de religión” (9 de julio de 1788). a su vez. él mismo un descreído radical. para sencillamente hacerla inofensiva. (“Atrévete a pensar”) como exigencia radical. en la medida en que su antropología. que temen la luz. mientras que los antiguos castillos. El contexto de la obra resulta. Pero mientras Kant estaba dispuesto a esperar que la . muy obvio. es obvio que el camino de las Luces no tiene marcha atrás. Los «errores miserables desde hace tanto tiempo refutados de socinianos. (título 4º. mientras que cumpla tranquilamente sus deberes en tanto que buen ciudadano del Estado mientras que. Con la ENCICLOPEDIA había nacido la “opinión pública” como fuerza social transformadora y a ella se encomienda Fichte. El marco general de la REIVINDICACIÓN DE LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO es. por mucho que éste intente reponer la censura.

el pacto social que en la teoría ilustrada ha de fundamentar el Estado. sino directamente impugnado a partir de considerarlo contradictorio con la estructura misma de un principio de justicia universal. con la extensión de las Luces. para aceptar el paternalismo y la sumisión. El hecho es claro: «Vuestros conciudadanos os respetarán en la misma medida en que vosotros os podáis respetar. si eso es lo que deseáis oír que os respetan y aman».) Las tinieblas y la noche son tu elemento y debes tratar de difundirlas a tu alrededor antes de que tengas que huir del día”». nos asegura bajo su palabra que eso es necesario para nuestra felicidad. pues la felicidad pertenece al ámbito público y lo que se solicita al monarca es la justicia. sino del derecho a “buscarla” cada cual a su manera. texto también de 1793. que toman a los súbditos por niños de pecho. lo que Fiche pretende es abrirles los ojos a una realidad que nadie les ha querido mostrar en la Corte. calma. no la felicidad –en un modelo paternal– sino los derechos. Mientras que no hay tregua hacia la nobleza y los cortesanos que «os jurarán solemnemente. asumir conceptualmente. a la “mayoría de edad” nos ha abierto los ojos a la autonomía. Fichte tenía –como tantos otros que habían oído la llamada de la Revolución francesa– una total incapacidad. es para Fichte un yugo insoportable: «El principio [despótico] dice que nosotros no sabemos lo que promueve nuestra felicidad. La alternativa fichteana es. De Él esperamos la felicidad. es todo por vuestro bien».. propagar entre ellos nuevos errores y mantener los antiguos. porque la otra posibilidad será. lo sabe el príncipe y es él quien tiene que guiarnos hasta ella. Él hace con nosotros lo que quiere. O en sus propias palabras. Debe ser el monarca quien garantice. Los cortesanos: «Son aquellos que os aconsejan dejar a vuestros pueblos en la ceguera y la ignorancia. una revolución como la que ha estallado en Francia. reivindicada y explícita. Con nosotros no debes ser bondadoso. En la medida en que los príncipes no disponen totalmente de sí mismos. en cambio al dirigirse al monarca se alternan la amenaza y la requisitoria con la franca exhortación. Consideran vuestros reinos como reinos de las tinieblas. que no pueden subsistir en la luz». impedir y prohibir la libre investigación de todo género. constituye «el mayor despotismo concebible». que no estaría dispuesto a escuchar. La respuesta fichteana.razón realizase lentamente su tarea en la historia. «Quien aconseja a un príncipe que impida a su pueblo el progreso de la ilustración. confundiendo el Estado con la familia. abusivo y fuera de lugar.. pues. Pone la soga en torno al cuello de la humanidad y grita: “Calma. en el párrafo siguiente al citado es también explícita: «No. de sacar las obvias . y si le preguntamos. la exhortación de Fiche al monarca. en Fichte se expresa una clara impaciencia política. por vía pacífica y reformista. donde se lee que tratar a los súbditos como menores de edad. incluso la Declaración americana lo reconoce así cuando habla no del derecho a la felicidad. los hombres: «Habéis aprendido. sencillamente. Como veremos. en consecuencia. por tanto. Fichte arranca del hecho que la Ilustración al hacernos conscientes de haber llegado. como Humanidad. tiene un tono agridulce. que pertenece al ámbito privado. de ti protección de nuestros derechos. con el que Kant estaba dispuesto a transigir. Kant dirá lo mismo en TEORÍA Y PRÁCTICA. Contra la obscuridad reinante. siempre que no os miréis a través del cristal engañoso de vuestra presunción. príncipe. debes ser justo». En definitiva. El despotismo ilustrado. que su fuerza reside en vuestros brazos». sencillamente. sino en el espejo puro de vuestra conciencia». en parte y por lo menos estratégicamente. si se admite este razonamiento. tu no eres nuestro Dios. Sin embargo. el nuevo modelo de Estado que surge de la revolución francesa y revisar. por eso tenemos que seguir a nuestro guía con los ojos cerrados. incluso al precio de que lo irracional inevitable se cobrase su tasa en la famosa “insociable sociabilidad” humana. lo que hace Fichte es oponer el derecho natural y la estructura ontológica de la libertad al despotismo que no es criticado básicamente con argumentaciones de tipo ético. lo que es bien distinto a la pretensión despótica de “saber correctamente” qué sea la felicidad. le dice en la cara: “ (. Hay que romper con la débil capacidad de espíritu de unos monarcas manipulados. que vosotros sois los más fuertes y ellos los más débiles. Presentarse como garante de “la felicidad” es. Se trata. y en general hacia las monarquías europeas.

es la consecuencia implícita y explícita del pacto social que permite la existencia misma de lo jurídico y de toda legalidad. O un derecho puede ser ejercido.. no pude haber contrato social si no se garantiza: «La libre investigación de todo objeto posible de la reflexión. se interpreta en el contexto conceptual rousseauniano. En la medida en que la conciencia es el ámbito de la ley moral y determina su arbitrio. constitutiva del “hombre interior” capaz de darse a sí misma la ley. la conciencia es el ámbito de la libertad. para Fichte una revolución no es sólo una realidad sensible. sino que resulta también fruto de una causalidad inteligible. no puede ser propiedad de nadie porque es y debe seguir siendo propiedad de sí mismo. la libertad. En este contexto el contrato social surge por intercambio de derechos: «Yo renuncio al ejercicio de uno de mis derechos con la condición de que otro renuncie al ejercicio de los suyos (. Junto a Kant. El motor de la deducción de los derechos humanos está claramente establecido: «(.). su dirección y sus límites (.) Es una determinación de su razón no reconocer ningún límite absoluto.. y el hombre un ser racional. la libertad no es un tipo de causalidad fenoménica. y éste a su vez del suyo (.. la investigación hasta el infinito es un derecho del hombre» La ley fundamental de nuestro ser y la libertad de pensar La ley fundamental es. En todo caso. es sin duda alguna. o no es tal: y como el derecho fundamental a pensar y a formarse es imprescriptible. llevada en cualquier dirección posible y hasta el infinito. Fichte considera que es precisamente esa autonomía. empírica. Habría que recordar aquí que en la caracterización kantiana. El punto de partida de todo derecho es la conciencia: «El hombre no puede ser heredado ni vendido. el fundamento desde el cual resulta posible deducir los derechos del hombre. y sin esta libertad no existe tampoco un pacto social efectivo. En la medida que una revolución es una transformación radical resulta perfectamente posible compararla al huracán o a la . La libertad se opone a la constricción como el poder interno de producir interiormente se opone al de recibir una ley y como la autonomía se opone a la heteronomía. políticas y morales. relativos por ejemplo a la Universidad y su papel. considerada como obediencia a la ley que autónomamente cada cual se ha prescrito.) La sociedad civil se funda en un contrato de este género (. aunque sus efectos se hagan sentir en el mundo sensible. se podrá derivar de ello la conciencia de los derechos humanos. es obvio que el “derecho hereditario” constituye una falacia: «Suponiendo que vuestro actual príncipe hubiera podido heredar tal derecho de su padre. la propia libertad de pensar. tal como aparece en la CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA (1781).. Lleva en lo más profundo de su corazón una chispa divina que lo eleva por encima de la animalidad y lo hace ciudadano de un mundo en el que Dios es su primer miembro: la conciencia». ni regalado.) ¿de dónde lo recibió el primero de la serie?. puede determinar su elección. puesto que es imposible renunciar a la libertad de pensamiento.. de este hecho. La deducción de los derechos del hombre. un derecho del hombre.) La legislación civil es válida para mí sólo en tanto que la acepto voluntariamente (. De ahí una característica central del planteamiento fichteano.. que en eso es profundamente fiel al espíritu del maestro de Königsberg.. libre y autónomo. y sólo así la razón se hace razón. lo tiene igualmente sobre los medios»... o si no tenía tal derecho ¿cómo podía dejar en herencia aquello que no poseía?».. en tanto que es constitutiva de mi conciencia moral. Si la autonomía se reivindica al modo kantiano. En la medida que el fin del hombre es la racionalidad. la libertad sobre los medios de usarla debe estar fuera de duda. Un derecho es una posibilidad de acción en el mundo que debe ser garantizada. Los textos posteriores de Fichte..consecuencias.. salvo él mismo. perfilarán luego esta idea. Se trata de seguir la voz de la conciencia [Gewissen] término que en la REIVINDICACIÓN aparece siete veces y siempre en contextos decisivos. forjarse las propias convicciones.. alguien que tiene un derecho sobre un fin. la otra fuente del texto fichteano es el CONTRATO SOCIAL de Rousseau. Nadie. obvia. en tanto que me constituye.) y me doy a mí mismo la ley». Por eso.. pues.

el mundo espiritual». por su propio autodesarrollo en la conciencia. ordenad lo mismo a la tempestad de nuestras opiniones subversivas». no tiene límites en la medida que es un derecho imprescriptible. que de hecho se extiende por casi todas sus obras. «Honrad y respetad personalmente la verdad y aprended esto: Sabemos que en el mundo espiritual sois iguales a nosotros y que la verdad. La razón práctica. y por ello mismo. es –en consecuencia– el equivalente a prohibir por decreto la tempestad. entre el derecho a pensar y el derecho a la comunicación de las ideas. No se debería. Y es precisamente por ello que su obra ha de situarse en la tradición de lo que hoy se denomina “republicanismo”. En tal medida. Nace y tiene sentido en virtud de nuestra más íntima convicción. en la medida que todos somos iguales ante la verdad. pretender encadenar la conciencia. sino algo que ha de ser buscado. formalmente monárquico pero auténticamente republicano. Si una cosa no es posible. captada por nuestra inteligencia y a ella nos adherimos por la voluntad. De aquí la exhortación fichteana a los príncipes: «Dirigid las indagaciones del espíritu investigador hacia las necesidades más actuales y urgentes de la humanidad. sino una investigación constante. plantear una ética. Los individuos ilustrados sólo pueden pedir al monarca: «que tengáis vuestra morada en la luz». Cuando un monarca esclaviza a sus súbditos se hace también él. sino que adquiere su sentido más profundo cuando se realiza en común. Por lo demás. construido y defendido sin tregua a través de la razón. sino una teoría política basada en el derecho natural. pero dirigidlas con mano sabia y prudente. ni en el derecho a la libertad. la otra cara de la moneda. Es de la propia autonomía del pensamiento de donde toma sentido toda libertad y toda estructura posible del contrato social. las libertades no tienen ningún sentido. tampoco lo es la otra. nunca como soberanos. de la que constituye. sin asumir un dato que en la REIVINDICACIÓN aparece casi sólo en escorzo pero que tiene una importancia central: libertad y verdad se interpenetran. La búsqueda de la verdad para ejercer la razón es el fundamento de la libertad. Habría que notar. por así decirlo. mediante el respeto de los más poderosos dominadores. Esa es la única posibilidad para que un gobierno. -dice Fichte. esclavo: «Vuestros conciudadanos os respetarán en la misma medida en que vosotros os podáis respetar siempre que no os miréis a través del cristal engañoso de vuestra presunción. ninguna diferencia entre reyes y súbditos en la búsqueda de la verdad. No hay. esta búsqueda no se refiere únicamente al individuo. nunca como amos del espíritu sino como alegres participantes de sus frutos. ordenada al huracán que se calme.. Los pensamientos deben poder comunicarse en la medida que gracias a ello se llega a un estadio superior en el desarrollo de la razón. pues. que somos también iguales ante la libertad.. De aquí su requisitoria a los monarcas. sino en tanto que delegado del pueblo. se implican necesariamente. La libertad requiere la libertad. en la búsqueda de la verdad y en la expresión. la libertad de pensar no es una libertad indiferente en relación a su objeto. finalmente. Por lo demás.tempestad: «. ninguna censura o ninguna limitación puede ser aceptada no sólo en el plano empírico sino en el sentido transcendental. ésta sólo puede prosperar con la libertad de su patria. adquiere un carácter tan poco sagrado como mediante el homenaje que le tributa el último del pueblo». según lo muestra la misma tradición protestante. pues. conciencia y libertad forman una unidad. en la medida que no pretende exhortar a la bondad –al fin y al cabo un asunto de índole privada– sino al establecimiento de un ámbito público de justicia basado en lo que considera la naturaleza inalterable de lo humano. Las libertades Sería arduo entrar en el tema de las libertades en Fichte. La coacción es contraria a la verdad. que Fichte no pretende en su REIVINDICACIÓN. Y la verdad no es una posesión de nadie. pensar en el príncipe en virtud de absurdos derechos históricos. El pensamiento debe ser comunicado para el libre desarrollo de las facultades y no para aprender de memoria una doctrina oficial. en la medida en que ambas no son algo “dado” en cuanto tal. Fichte no distingue. Lo que Fichte . pueda perpetuarse. Sin asumir como dato previo la igualdad del género humano no sólo meramente en el Estado sino en «el mundo espiritual». pues. sino en el espejo puro de vuestra conciencia».y después. que actúa por su propia energía. Es pues. Limitar la libertad de pensar. sino como libres colaboradores. no sólo empírica sino transcendental.

Se ha procedido a editarlo. En el origen. el sujeto y el objeto. pues. basada en la filosofía kantiana. sirve más bien de fundamento a toda conciencia y la hace posible. y un buen mapa como éste. tanto en el orden de los hechos –y por ello prescindimos aquí de buscar su acomodo en el contexto de la Revolución francesa– sino en el orden de los principios. Buenos Aires. y pueden ser deducidos de esa correlación necesaria. el No-Yo. distinguiendo tres momentos en su explicación de Fichte: metafísica. pero su acción no es empírica. ese Yo absoluto. el Yo y el No-Yo. de la inteligencia que se pueden deducir todas nuestras nociones concernientes al mundo. El “Yo” se postula él mismo. Fichte no concibe los postulados del Yo como un proceso que se desarrolla en el tiempo. Pero como el No-Yo no es postulado sino en el Yo. en el interior del Yo. imposible de localizar en librerías. Que el texto sea actual. III. el Yo es. Esta acción es una realidad absoluta que hay que concebir en tanto que “Yo”. Fragmentos de la Historia de la Dialéctica (Fragmentos de la Historia de la Dialéctica de Paul SANDOR. El Yo no es algo existente para sí. no es algo inactivo: es actuante. el mundo de las representaciones. el hombre no puede elegir sino entre el dogmatismo y el idealismo. por otra parte. El principio supremo y absoluto del cual todas las enseñanzas de la filosofía pueden ser deducidas no es el hecho (Tatsache) sino la acción (Tathandlung). por el contrario. ya lo decíamos al inicio. Los diferentes postulados particulares están ligados entre sí en su fin. ética y filosofía de la historia. subjetivo y objetivo: “el principio de la vida que puede mantenerse a sí mismo” (Nachl. es decir. con su sistema de .”. de un mundo material. sin agregarle un carácter material o substancial cualquiera. 1986) El texto clásico de Paul SANDOR es. La actividad del Yo es dialéctica y es según ese método dialéctico que Fichte desarrolla su propia teoría. Fichte obra por el idealismo. puede ser deducido del Yo absoluto.871). Kant se habría detenido en el hecho de la conciencia. no debiera evitar la lectura directa de las obras de Fichte. Así se da la conciencia teórica o la conciencia práctica. El Yo puro es su propia causa y. De la misma manera. habla también de nuestra miseria presente. el Espíritu. Sin tener conciencia. en la manifestación de lo Absoluto. según que la parte determinante sea el No-Yo o el Yo. El Yo individual. se determinan recíprocamente. Ed. p. desde hace ya muchos años. Según Fichte. al Yo puro.plantea no se debe entender. El Yo no puede postularse a sí mismo sino distinguiéndose del No-Yo. en tanto que espíritu. Como. pero esa elección depende de su libre determinación. sin haber llegado a su causa última. es decir. Según él. llevado a sus últimas conclusiones. Pero un resumen. Esa acción “no aparece entre las determinaciones empíricas de nuestra conciencia y no puede aparecer. pues. es el representante de la razón. a la vez. Es imposible –dice– deducir la inteligencia. es absoluta. Fichte (1762-1814) estando próximo a la Revolución Francesa pretende realizar algo así como una teoría alemana de esa revolución. No es otra cosa que la conciencia del “Yo”. sino en tanto que “Yo absoluto”. se han simplificado los párrafos para hacer algo más llevadera la lectura y para mostrar el carácter arquitectónico de la obra fichteana. Pero llegar a este resultado es antes que nada una cuestión de metodología: se trata de deducir dialécticamente de un solo principio la teoría toda entera e introducir así la filosofía metodológica de Kant en la unidad del sistema. Leviathan. de una manera general. no en tanto que “Yo individual”. Es. Toda su vida consideró su propia teoría como un criticismo consecuente. el Yo crea.

igualmente absoluta. pues. Apercibir la estructura de la conciencia debe. esa tesis es. en realidad. postulado antes que todo postulado. La tercera categoría de la relación. es decir. después. produce las categorías de la relación. el NoYo. Esta tesis. La primera tesis nos ha dado la ley lógica de la identidad. la antítesis y la limitación. la noción de cantidad. eso se puede también expresar como “Yo soy”. que está en la base de toda la teoría de la ciencia de Fichte. No obstante. determinaciones que pueden presentarse al infinito en nuestra conciencia: y en la medida en que es una verdadera Doctrina de la Ciencia es capaz de deducirlas. por la fuerza del simple hecho de postular”. él deducirá. el postulado Yo=Yo o. de la substancia y del accidente. es accidente: “En el origen no hay sino una substancia. Por consecuencia. en tanto que conceptos. como . algo en el Yo que es siempre idéntico a sí mismo. el “Yo soy Yo” es igualmente válido desde el doble punto de vista de la forma y del contenido. resulta de lo que. es lo contrario del primero: No-A. No importa para afirmar A=A que A sea o no postulado. sino que la actividad misma es el Yo. incondicionada: constituye un acto libre y no puede ser el resultado de una deducción. es decir. todas las realidades posibles”. Esa tercera síntesis se anuncia de este modo: opongo en el seno del Yo. pues. la tesis. Esta historia del espíritu humano comienza con ese hecho de conciencia de que el espíritu humano considera el principio de identidad (A es A) como enteramente cierto. la objetividad kantiana: no hay sino el Yo. “la Historia pragmática del Espíritu Humano” y su tarea consiste “en contemplar el saber general y absoluto en su génesis y deducir del entendimiento toda la existencia de los fenómenos”. corresponden. El Yo es. no obstante. lo que Fichte expresa diciendo que la actividad del Yo recibe un impulso contrario que da vuelta a esa actividad. En el curso de la evolución dialéctica está. nada más que la existencia de tal fuerza contraria. pues. el punto de partida. pues. La antítesis. El Yo y el No-Yo están. sin embargo.postulados. pero en el sentido de que el Yo y el No-Yo se limitan recíprocamente. de la unidad. opuestos en el Yo. La tesis del Yo y la antítesis del No-Yo se unen por la idea de que ambos son divisibles y pueden. pues. pues. que se manifiesta en una actividad. Según su forma. Pero la ley de esa correlación está en el Yo mismo que la postula. y no conocer. Según su contenido. Las tres actividades primordiales del Yo. estar limitados. de la multiplicidad y de la totalidad. luego. Es por ello que Fichte considera su sistema –que él denomina “Doctrina de la Ciencia– como ente “realista”. así. es decir. está condicionada sólo en el sentido de que una antítesis no puede existir si no existe algo a lo que pueda oponerse. si consideramos el Yo como el resumen de toda la realidad. permitir apercibir igualmente las profundidades de la existencia. ese sistema muestra que la conciencia de las naturalezas finitas no sería explicable si no se admitiera una fuerza contraria. La categoría de limitación contiene igualmente las categorías de la cantidad. la categoría de la negación. que el ser finito puede solamente sentir. Esa tesis encuentra igualmente su fundamento en el hecho de que la conciencia experimental no puede ser ni deducida ni probada con la ayuda de un principio superior. puesto que tiende a descubrir los fundamentos de la realidad. esa deducción no es simplemente lógica: tiene una significación metafísica. La Doctrina de la Ciencia no postula. puesto que –en tal caso– sería la identidad de la conciencia la que sería destruida. existente independientemente de ella (el No-Yo) y del cual esas naturalezas finitas dependen. sino de una manera absoluta. un Yo divisible a un No-Yo divisible. La validez de la relación no se relaciona sino con la forma y no con el contenido. El tercer acto del Yo está condicionado por la forma de la síntesis: su punto de partida es que el No-Yo debe estar contenido en el Yo. el producto de la acción. debe contener al mismo tiempo toda la realidad. constituye el principio dialéctico. La Doctrina de la Ciencia deviene. de ese modo. Todos los hechos de la conciencia experimental encuentran su causa explicativa en ese Yo existente: el Yo debe ser. todas las demás tesis fundamentales. y esa substancia comprende todos los accidentes posibles. conforme a su existencia empírica. doble: actúa sosteniendo los juicios y es. De esa primera tesis. sin experimentar la necesidad de motivarlo. En el origen sólo el Yo es postulado: la antítesis debe ser. la antítesis dialéctica. el segundo principio fundamental. Fichte suprime. a las tres categorías kantianas de la cualidad: realidad. El Yo no es algo existente. Se obtiene de ese modo la tercera síntesis fundamental en la cual el Yo y el No-Yo aparecen reunidos. obligado a introducir un límite. Significa que hay antinomias entre las acciones del Yo. negación y limitación. La segunda tesis nos proporciona el principio de contradicción. La limitación recíproca del acto de la tesis por el de la antítesis. pues. “Yo soy Yo” es válido. y de allí resulta la antítesis absoluta del Yo. el Yo. La Doctrina de la Ciencia se compromete a deducir del poder de determinación del Yo todas las determinaciones posibles de esa fuerza –el No-Yo–. pues. opuesta al Yo. “El Yo se postula él mismo y existe por él mismo. existe. de la causalidad y de la acción recíproca. El resultado de esa limitación es la divisibilidad. Lo que llamamos “objetos” no son sino las diversas refracciones de la actividad del Yo. que el Yo reflexiona sobre sí mismo. pero no de tal manera que el No-Yo destruya al Yo. El Yo es postulado como Yo no sólo condicionalmente.

La acción del Yo no puede. al mismo tiempo. pues. en tanto que facultad absoluta de determinar el mundo sensible por medio del mundo inteligible. de instinto y de sentimiento. su propia limitación. más la conciencia de su Yo empírico se acerca al Yo puro. sino de la existencia real postulada. 3. obtenemos la percepción: “la contemplación muda e inconsciente”. de reflexión y de instinto de producción. El grado más elevado de la inteligencia. para todo ser humano existe. la evolución dialéctica siguiente: 1. sino en el instinto absoluto. a un objeto puesto que el poder de imaginación productivo es ilimitado. a lo real. un mundo real. es. en realidad. El Yo empírico. en tanto que la razón pura. Conforme a esa idea. puesto que sólo lo limitado puede tender hacia algo. Conciencia. 2. en su esencia.consecuencia de un impulso inexplicable. Las cosas del mundo no poseen una existencia absoluta. en primer lugar. el Yo empírico deviene doble: en su esfuerzo por devenir Yo absoluto difiere de éste último. sigue siendo el sujeto de la facultad de abstracción. Determinación de nuestras representaciones por medio de nuestros actos 6. El instinto de la realidad se manifiesta. y en que el resultado de esta última –la sensación– se pierde y se disipa. La percepción ofrece. El No-Yo. y trasladamos esas determinaciones del Yo sobre algo que no es exterior y que imaginamos como materia extendida en el espacio. un Yo consciente. La facultad de reflexión es la inteligencia. no existen sino para nosotros y son lo que debemos hacerlas. pues. en primer lugar. al mismo tiempo. no obstante. cuanto más el Yo indivisible es capaz de hacer abstracción de los objetos –y. pero esa voluntad no es concebible sino por su carácter distinto del Yo. en tanto que personalidad moral. en tanto que Yo. Por la transformación del Yo absoluto en Yo limitado. Ampliación de nuestros límites hasta el infinito. por consiguiente del No-Yo–. sigo siendo desde cierto punto de vista siempre “naturaleza”. La parte teórica de la Doctrina de la Ciencia de Fichte muestra. el poder de imaginación productivo no nos conducirá a un resultado determinado. sujeto del cual no es posible hacer abstracción. a la libertad por la libertad misma. pero sabe. a la vez. no obstante. en el instinto moral: en el Yo empírico. es la actividad del poder de la imaginación y el primer producto de esa actividad es la sensación. La aspiración del ser inteligente a la autonomía absoluta. en el curso de su lucha en el No-Yo. la razón. Esa limitación y esa determinación se producen por vía de la reflexión. A pesar del carácter absoluto de mi razón. Esa actividad que se ejerce. sería todo en el todo y no existiría para él un fin hacia el cual pudiera tender. un substratum al No-Yo. El Yo tiende hacia el infinito y siente. hacia delante y hacia atrás. el mundo no existe para nuestra actividad sino para permitir la realización del valor. Idea original de nuestro ser absoluto. que se comprende a sí mismo y deviene. no de ese esfuerzo. Pero la actividad de la imaginación debe ser limitada y su resultado determinado. la base de todo conocimiento. idéntico al Yo absoluto. En ese estadio parece que el origen de la determinación del Yo está en el Yo mismo. en general. Limitación. es establecido igualmente por medio de la deducción: por la deducción de la forma pura de la conciencia general. Esa deducción se opera de la manera siguiente: compruebo mi propia existencia únicamente como voluntad de mi existencia. Al distinguirse de lo real. es decir. nuestro esfuerzo por reflexionar sobre nosotros mismos. II El paso de la filosofía teórica a la teoría de la ciencia práctica se efectúa por medio del sistema de los instintos. devenir eficaz. Es en el conocimiento de la razón que el Yo adquiere una conciencia pura. el Yo puro. es decir. En la medida en que el Yo no es consciente de esa actividad. Para todo Yo finito. esto es. en tanto que instinto de la determinación. el principio de la moral. instinto. de ese modo. es decir. si no suponemos una cierta eficacia en las cosas. En consecuencia. pero sobre todo conciencia de nuestro esfuerzo práctico. después en tanto que instinto que tiende a cambiar. 4. el Yo deviene un Yo en sí. Sin embargo. Con la ayuda de la razón somos capaces de hacer abstracción de todo objeto. Si el Yo fuera un absoluto infinito. por un principio contrario. Las leyes de la inteligencia que fija son las categorías. 5. limitado y sensible: es un ser corporal y . Nuestra existencia en el mundo inteligible es la ley moral. Se trata aquí. es decir. por otra parte que. el instinto fundamental que proporciona el principio formal de la moral: el principio fundamental de la autonomía absoluta. La inteligencia es “una facultad calma e inactiva” que fija los resultados del poder de la imaginación. en tanto que harmonía entre el instinto y la acción. por el No-Yo o. harmonía que no se realiza. a satisfacerse. Se comprende así como el Yo deviene limitado. es decir. Así el Yo empírico se da nacimiento a sí mismo. es el instinto puro. sirve de base a la facultad del juicio. eficacia por la cual se produce la limitación de la actividad del Yo mismo. nuestra existencia en el mundo sensible es la acción real: el punto de unión entre ambas es la libertad. del bien moral. al mismo tiempo. que el conocimiento teórico conduce al conocimiento práctico. El ser dotado de inteligencia es. por nuestro carácter limitado.

se realiza siempre más. el poder de la Razón sobre la Naturaleza. 4. que las soluciones de compromiso de Kant nos obligan a considerarlo como un girondino. en tanto que el simple instinto natural es contingente y pasivo. y exigencia idealista de la realización por etapas del ideal de libertad. fundada sobre la simple fe. sino el goce. de manera que el instinto natural esté subordinado al instinto puro. en sus Discursos políticos de 1813. . 5. cinco concepciones del mundo diferentes: 1. en general. estado del pecado. Mi aspiración a la libertad es el instinto puro. 3. La dialéctica. de la autoridad de la razón bajo todas sus formas: indiferencia frente a toda verdad y período de la independencia absoluta de todo hilo conductor. en realidad. El paralelismo entre las cinco etapas de la evolución y las cinco ideologías no es absolutamente riguroso. pensaba. III El camino de esa realización es la vía histórica y Fichte distingue. no la libertad. Pero el hombre debe seguir ese camino con toda independencia y sin apoyo. período del comienzo de la justificación. Hay que unir esos dos tipos de instintos. 2. Así el Yo deviene cada vez más libre y su poder sobre el No-Yo. La moralidad superior. más que una situación histórica. obrando por violencia exterior: período de la doctrina y de los sistemas de vida positivos. La concepción sensualista. etapa inferior. 5. de una manera indirecta. no obstante. pues. que no remontan jamás a las causas últimas y son. El camino de la historia ya recorrido o que nos queda por recorrer. que tiende a transformar al hombre en la imagen del ser divino que existe más allá del hombre. En la época de sus “Discursos a la Nación Alemana” consideraba cerrado el tercer período y pensaba que el cuarto acababa de comenzar. La fe religiosa: Dios es y nada existe fuera de él: nosotros mismos somos su vida inmediata. El reino absoluto del instinto racional: estado de la inocencia del hombre. Período de la liberación. Cuando. el quinto período. Es la época en que se reconoce la verdad y se la ama en tanto que valor supremo. un retorno al estado original. La posesión de la Ciencia –y más particularmente de la Ciencia fichteana–ciencia absoluta y perfecta en sí. por consecuencia incapaces de convencer. en tanto que podemos reconocer a un jacobino en Fichte. que fue la concepción dominante de la época. El período en el curso del cual el instinto racional se transforma en autoridad. Pero. Período de la ciencia de la razón. Con la diferencia. ciertamente. Fichte declaraba que la historia es evolución de una desigualdad originaria. 3. como postulado. hacia la igualdad que procede de la razón. en su propia filosofía. en la perspectiva de su sistema filosófico. 2. el instinto de la naturaleza que considera como su fin. en primer lugar. liberación de la autoridad coercitiva y. la misma realidad social que la filosofía de Kant. estado de la justificación y de la santificación completas. puesto que el egoísmo se había destruido a sí mismo. la liberación del instinto racional y. Fiche debe haber considerado necesario. según las cinco etapas de esa evolución. por lo menos en cuanto a su teoría –y haciendo abstracción del último giro de su filosofía: giro nacionalista y religioso que refleja una encrucijada política. Período del arte de la razón: es la época en que el hombre se crea con mano infalible y segura. como realización de la razón recuperada. ordenadora de las pasiones humanas. muestra las cinco épocas siguientes: 1. en tanto que construcción de un principio universal. expresa. además del instinto puro. El camino que la humanidad sigue según esa enumeración es. pero que quieren obrar por violencia y exigen una fe ciega y una obediencia absoluta: período del nacimiento de los pecados. o moralidad puramente dicha. Es en primer lugar. a fin de cuentas.posee. a la cual atribuía un papel ordenador. 4. La concepción puramente moral del imperativo categórico.

que no deja espacio a la libre iniciativa. nunca ha servido de ayuda jamás a los más necesitados y siempre ha ayudado a militarizar la sociedad. que se concebía a los individuos como un agregado de intereses diversos.FICHTE Y LOS NAZIS Pese al tópico. ni el francés (por la revolución).334). «la fuente de toda realidad»–. El mesianismo nacionalista: Fichte considera que el ‘pueblo elegido’ no es el judío (por su religión). El odio totalitario hacia el individualismo burgués y la vez la exaltación del «Yo» podía reivindicar en Fichte uno de sus ancestros. jurídico y económico de Fichte. habría que considerar también que en su obra no deja de haber argumentos que permiten hacer un cierto contrapeso a su lectura nazi. La autarquía económica: Fichte defiende ese engendro. (p. lo que es –se tome por donde se quiera– una definición nada liberal. aunque Heine no dejó de observar lo mucho que se parecían el «Yo» absoluto del invasor Napoleón y el del invadido Fichte).– y además por su pureza étnica. empezando por la retórica de la acción y por el absolutismo del «Yo» –que constituía. Incluso Carl Schmitt escribió entusiasmado el día 30 de enero de 1933. En EL CARÁCTER DE LA ÉPOCA ACTUAL. Para él lo auténticamente totalitario y lo peligroso para la libertad está en la idea de la voluntad general rousseauniana en tanto que niega la diferencia cultural y separa la gestión política de la ciudadanía. 3. Fichte responde «todos los ciudadanos». para confundir nacionalismo cultural con nacionalismo político. un intento de comprender Alemania a través de sus letras» (2007). es decir. basado en la tesis amigo-enemigo. el nazismo detestaba además en Hegel su concepción positiva del papel de la propiedad privada y de la sociedad civil y su falta de voluntarismo. Creía que entre el hombre aislado y el ciudadano existía la misma relación que entre la materia bruta y la materia organizada. con motivo de la ascensión de Hitler al poder: «Hoy puede decirse que Hegel ha muerto». pero ese argumento de la supuesta superioridad lingüística se ha usado y se usa para imponer el genocidio contra las lenguas indígenas en América –y contra el catalán en España– por parte de genuinos lectores de Fichte. etc. por ser el de la racionalidad –el de la filosofía. La asociación fichteana. sin la menor excepción –lo que obviamente no entra en la concepción nazi del Estado. algo posterior. cuando llega a decir que la raza germánica ha sido designada para dirigir al mundo. sino Fichte. pero esa no es tampoco ninguna hipótesis que pueda abonar un fascista. Hasta que una nueva generación no ha releído la «REIVINDICACIÓN DE LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO» puede decirse que Fichte ha estado ‘secuestrado’. lo que lleva a dejar escapar la esencia de la comunidad. la teoría de Fiche ‘se lo puso fácil’ al nacional-socialismo: 1. En este sentido el segundo «DISCURSO A LA NACIÓN ALEMANA» (1808) resulta devastador. aunque se haga de forma interesada. Pero pese a las críticas que pueden hacerse a Fichte en cuanto protototalitario. guste o no. En tanto que socialista. En cambio demasiados elementos del pensamiento político. Suponer que la lengua alemana es «la lengua original de la tribu principal» entre los germánicos da un poco de risa. 2. Pero cuándo él mismo se interroga sobre quién es la especie según el Estado. que es la base económica de cualquier totalitarismo. puede parecer chusca pero ha tenido su importancia en la peor tradición totalitaria. Como dice Rosa Sala Rose en «El misterioso caso alemán. Por cierto. Herder. La concepción orgánica del Estado: Fichte observó que la reflexión moderna sobre el derecho político había intentado construir el concepto de totalidad política como una asamblea o concentración individual de individuos. Fichte condena . Para evitar lecturas ingenuas no estaría de más señalar tres elementos de su obra en que. Podría discutirse la bondad o no de su propuesta. ni más ni menos. al que en el ámbito hispánico muchas veces se achaca veces el hipernacionalismo alemán. en EL ESTADO COMERCIAL CERRADO. «[Herder] en general seguía siendo fiel a un ideal de humanidad situado por encima de las diferencias nacionales». eran susceptibles de una lectura protototalitaria o nazi y nunca como en esa época se ha estudiado tanto su obra. Fichte no coonsideró el peligro de totalitarismo de su teoría (al fin y al cabo originada en el contexto resistencial contra la invasión francesa. También es cierto que en el decimotercero DISCURSO A LA NACIÓN ALEMANA. Hegel era para los nazis demasiado determinista y demasiado formal en su concepción del Estado. El único ‘pueblo elegido’ es el alemán. procedía de un ámbito báltico-ruso-germánico y pese a sus arrebatos de nacionalismo cultural nunca cayó en el nacionalismo político. Y aún hoy de vez en cuando todavía aparece algún ‘papel’ francamente sospechoso. Por eso propuso transferir los poderes ejecutivo legislativo y judicial a funcionarios controlados por los ciudadanos (atención. Fichte define la esencia del Estado absoluto como la forma de poder que pone al servicio de la especie todas las fuerzas individuales. Confundir a Herder con Fichte aunque sea habitual no deja de constituir un grave error. La idea de la planificación económica. además de fracasada (y de haber sido el núcleo del pensamiento socialista). el filósofo más instrumentalizado por los nazis no fue Hegel. entre nacionalismo y mesianismo. no por ningún partido).

se distingue de éste por una “presencia” que le permite ordenarse y autocontrolarse. la W-L debe ser universal: se excluye de ella lo contingente y lo arbitrario. no importa con qué contenidos. Fichte lo concibe como un actuar interiormente. en tanto que realización de un idealismo transcendental. como un hecho que sufro o que me afecta. de la conciencia más común. En definitiva. los considera como dos formas de ver la realidad. Y esa centralidad del Estado no puede dejar de ser considerada como un peligro. Cuando finalmente Fichte convierte al Yo en una manifestación del sujeto divino. originariamente inconsciente. es decir. Fichte.abiertamente cualquier política anexionista o colonial pero es que. La cientificidad de una W-L. genética. convierte al Yo en el sujeto que se descubre en el obrar. Por su contenido la W-L no es una enciclopedia de ciencias particulares: los funda en sus elementos constituyentes y necesarios.  En cuanto a su forma. Así Fichte elaboró sucesivas W-L. el Yo se vive como encanado en un mundo entre los otros Yo. Como dijo Heimsoeth: “la filosofía inquiere el fundamento de unidad para la totalidad de lo dado”. El Ser debe comprenderse como el depósito del actuar. sino que se debe reflexionar acerca de lo que significa “ser” a partir de lo que somos. Fichte es un pensador resistencial que no cree en la existencia del individuo fuera del Estado. A PRIORI – A POSTERIORI: Son las dos formas que tiene la conciencia de comprender lo que para ella tiene un sentido. sin “presencia de sí” (o intuición intelectual constitutiva del Yo) DOCTRINA DE LA CIENCIA [Wissenschaftslehre W-L]: Fichte recupera y asimila una de las ideas básicas del pensamiento kantiano –la de la posición subjetiva de lo que es objetivo– proponiendo no una ontología sino una Doctrina de la Ciencia. no quería verse envuelto en un ataque a Rusia –en lo que demostró una clarividencia que Hitler no tuvo.  Por lo que hace a su contenido. La autorealización del Yo es la acción moral. Conocer algo “a posteriori” es recibirlo como un dato. en cambio. La mirada natural. No existiría “conciencia de sí”. para ver como surge. es “a posteriori”. exige una cierta determinación de su contenido. pero toda su filosofía es una doctrina del saber. factual. del saber o del conocimiento del ser. Es decir. no contradictorias ente sí. simplemente. la W-L debe querer unificar en un sistema todas las determinaciones necesarias para la conciencia del ser. es decir. y por ello mismo no es una doctrina cerrada sino que se recrea constantemente. La función de la filosofía no consiste en plantearse de forma inmediata o irreflexiva “lo que es”. VOCABULARIO BÁSICO DE FICHTE (a partir de textos de Bernard Bourgeois y elaboración propia) ACTUAR [Handeln]: El actuar va más allá del simple movimiento. la mirada filosófica –en cambio –es “a priori”. en y de aquí. de su forma y –en fin– de su método. . su forma debe ser deductiva a partir de un principio fundamental (Grundlage) de la determinación de la conciencia. CONCEPTO: Para la conciencia el concepto es la unidad íntima de algo sensible (una palabra: sonido. en la medida que busca la razón (necesaria) de lo que en una mirada natural sólo se captaría como un hecho. al Ser siempre idéntico a sí mismo. El verdadero sentido de los conceptos reside en la intuición intelectual. comprenderá a éste como el actuar infinito de la Vida. CONCIENCIA DE SÍ: Núcleo de la conciencia. Los dos conceptos habían sido usados por Kant que los consideraba contenidos diferentes del (uno universal y otro contingente) saber. pero no los constituye en su libre unificación. una imagen) y de un sentido (significado por la palabra). y siempre posibles. el sentido y el contenido universal y necesario del ser. las cosas se ven en tanto que vinculadas a un mundo. El actuar es el fundamento del Espíritu y de la Conciencia –y en este sentido se opone al Ser inerte. de la conciencia y de la ciencia. En la primera Doctrina de la Ciencia. Conocer algo “a priori” es comprenderlo como procedente de un actuar que lo ha engendrado. La W-L debiera comprenderse como la expresión conceptual del acto de recreación intuitiva del saber desde sí mismo.

el educador. Kant había justificado. la afirmación de la libertad a partir del uso práctico de la razón (“Tu debes. Como el mal absoluto (el mal moral) es una cierta pereza. no puede explicar el idealismo. Pero conviene decir que esa autolimitación es de carácter necesario. Ahora se puede escribir de nuevo la palabra “moral” que antes había que tachar de los diccionarios”. El realismo se convierte. el de Spinoza. No consiste sólo en una disciplina o en un cultivo de la inteligencia. el tema de la libertad. KANT: “Vivo en un mundo nuevo desde que he leído la “Crítica de la Razón Práctica”. Fichte considera la educación como el fundamental valor antropogénico (es decir: creador de lo humano). el esfuerzo. Como dice Heimsoeth: “sólo mediante un acto de autolimitación pasamos de la “yoidad”. porque para Kant el pensamiento del “Yo” (del “Yo pienso”) acompaña toda representación de cualquier cosa. Toda la vida de un Yo se halla ordenada a la conciliación del Yo y del NoYo (es decir. en una especie de prefilosofía. son dos momentos mútuamente necesarios pero mientras el idealismo puede explicar el realismo. El Yo se descubre a través del No-Yo de manera que no nos hallamos ante ninguna filosofía del egoísmo sino que se pone a sí mismo en la relación con los otros. aunque aparece con más intensidad en la primera Doctrina de la Ciencia. ciertamente. el idealismo. luego puedes”) después de haber. ESFUERZO [Streben]: En la primera filosofía de Fichte. como doctrina de la conciencia en sentido estricto ocupa un lugar central. La educación no es tampoco algo individual sino que se refiere a la totalidad del género humano. a su vez.. del Yo como ser.. o una cierta renuncia. Antes de la “Crítica. coherentemente. que el mayor sistema racional anterior. éste. Palabras célebres de Fichte (extraídas de una carta a Weisshuhn) en que expresa su reconocimiento hacia el pensador que había restaurado. identificar todo el sujeto con su espontaneidad racional. que fundamenta la conciencia en la unidad de la idea.. Sólo la solución al problema educativo permite resolver el problema político.” no había para mi otro sistema que el de la necesidad. el idealista –en cambio– hace del ser el producto del pensar. como una explicación prefilosófica de la conciencia. El Yo (la fundación de la experiencia de la conciencia) debe ser el objeto de toda la filosofía idealista. sin. sino en la forma a través de la cual todos los humanos adquieren la conciencia. al educar se educa a sí mismo. IDEALISMO – REALISMO: Par de conceptos que expresan la división fundamental de la filosofía y que tienen su raíz en la división fundamental de la vida. o realista. así. Pero deberá entenderse desde el pensamiento kantiano.EDUCACIÓN: Como continuador de Rousseau y de Kant. debe evitar la afirmación dogmática. Idealismo y realismo se excluyen mútuamente por su proceso inverso de reconstrucción de los procesos de la conciencia. subrayado la actividad misma del sujeto construyendo teóricamente el objeto. por lo demás. Pero a su vez.. interactiva. el esfuerzo ocupa un papel moral básico. en la más rigurosa filosofía racional. había descalificado. en la medida en que lo SER: En la primera Doctrina de la Ciencia es el objeto puesto por el sujeto o Yo finito. La filosofía no puede ser una ontología [teoría del ser] sino que ha de constituirse como Doctrina del Saber. del Yo y el Tu) . La conciencia moral es un esfuerzo constante para realizar la unión del Yo consigo mismo. pues el contenido diverso de las cosas no puede tener sentido sino en la medida que el Yo está presente unificando las percepciones sensibles. “YOIDAD” [Ichheit]: Es tradicionalmente considerado como el concepto central de Fichte. Ha de ser. de manera que no habría Tu sin Yo ni viceversa. de la conciencia (o de la conciencia del ser que sólo se da en el Yo) El ser es siempre “el otro” para el Yo y constituye una determinación necesaria. pues. YO. y no una expresión de la voluntad subjetiva. ya. El realista convierte el pensamiento en reflejo del ser. a determinados actos de la conciencia activa”.