You are on page 1of 5

Antonio Bolívar. 1999.

Cómo mejorar los


centros educativos. Editorial Síntesis.
Pilar Martín Cabrero

“El centro escolar debe ser la unidad básica de formación e innovación, si el entorno y las
relaciones de trabajo enseñan y la organización aprende a partir de su propia historia
como institución”
(Bolívar 1999)

En este libro, Antonio Bolívar, hace un análisis de los métodos que promueven una mejora
en el funcionamiento de los centros escolares. Propone estrategias para promover el
aprendizaje dentro de la organización mediante la innovación desde el propio centro.

Consta de tres partes, en la primera realiza un análisis descriptivo con propuestas de


desarrollo e innovación organizativa. En la segunda nos muestra una serie de estrategias,
es decir métodos y actividades para desarrollar ese cambio. En la tercera trata
reflexivamente sobre los límites tanto internos como externos con los que se encuentran
los movimientos de mejora y cambio escolar. Cada parte se divide en capítulos:

En el primer capítulo nos muestra cómo la mejora educativa requiere que los centros
(organizaciones educativas) sean lugares donde se formen no sólo los alumnos, sino
también los profesores. Estas mejoras tienen que partir del propio centro y es necesario
optimizar las situaciones organizativas de trabajo.

Propugna el centro como clave del cambio situando al profesorado como agente
fundamental e instaurando una estructura organizativa que lo facilite.

Hace un recorrido por los distintos movimientos de mejora institucional de las últimas
décadas, desde el de “Escuelas Eficaces” y sus características el de “Mejora Escolar” y la
reconceptualización de ambos en el movimiento de “Mejora para la Eficacia Escolar”.
Bolívar lo sintetiza en la denominación de “buenas escuelas” denominación que asigna a
los centros en los que los procesos de cambio/innovación participan alumnos, profesores
y los demás miembros de la comunidad educativa. Estas escuelas las presenta como
centros donde no se puede olvidar el objetivo final de la educación y es que los alumnos
incrementen la calidad de sus aprendizajes y que los centros tengan capacidad de
resolver los problemas que surjan. “En estos últimos tiempos las tendencias de mejora de
la escuela ligan la mejora e innovación al desarrollo de la organización”

A continuación, en el segundo capítulo, el autor se plantea qué entendemos por mejora,


cuándo un cambio supone una mejora y qué condiciones favorecen ese proceso. A
través del análisis conceptual de los términos cambio, innovación y mejora, de cómo se
promueven y qué dimensiones adquieren en la organización educativa y tomando en todo
momento el centro escolar en su totalidad como foco de innovación reitera que las
innovaciones tienen que partir del centro y no desde fuera, que cada escuela es única y
los cambios no funcionan igual en todas, cada una tiene una cultura propia. Para que una
mejora incida positivamente en el aprendizaje de los alumnos, tiene que afectar a todos
los niveles del centro escolar, al centro como organización, al desarrollo del profesorado y
al del currículum.

Por último, en esta primera parte plantea en el capítulo tercero el desarrollo institucional
de los centros educativos introduciendo la “dimensión temporal” en la organización,
reconociendo la historia propia de cada centro, que se desarrolla en unos “ciclos o etapas
de vida” y que deben tenerse en cuenta para asentar bien la planificación de los cambios,
dependiendo del nivel de desarrollo del centro, dentro de su ciclo de vida, se plantearán
diferentes estrategias de cambio. Este capítulo conecta a la perfección con la segunda
parte del libro dedicada a las estrategias de desarrollo e innovación.

En esta segunda parte hace referencia a las estrategias que pasaron de la gestión
industrial o empresarial al mundo de las organizaciones educativas. “Sólo se tratan
estrategias enfocadas al cambio institucional, por eso se dirigen a los centros en lugar de
a los profesores y precisan una dimensión organizativa y de trabajo conjunto en el centro”

En el capítulo cuarto explica las diferentes estrategias de cambio institucional, siempre


centradas en “el centro escolar como totalidad”. Alude a tipos de estrategias de innovación
desde opiniones de diferentes autores y según los objetivos que pretenden.

Bolívar analiza distintos tipos: Las dirigidas a las personas individuales o al centro como
totalidad. Las coercitivas, empírico-racionales y reeducativas. Según se dirijan a una u
otra fase del proceso de innovación. Ninguna es modélica pero conocemos las teorías
suficientes y también prácticas como para construir el cambio.
Las estrategias analizadas en el capítulo quinto son las que generan capacidades en la
organización. Se recogen un conjunto de estrategias dirigidas a “movilizar la energía
interna de las organizaciones de modo que generen competencias y capacidades
propias”. Se trata de:

 Desarrollo organizativo (DO), definido por distintos autores, para Bolívar tiene
como objetivo permitir utilizar todo el potencial de recursos humanos de una
organización para alcanzar los fines determinados mediante la colaboración
conjunta. Analiza las capacidades, las fases y las técnicas de esta estrategia.

 La Revisión Basada en la Escuela (RBE), analiza los procesos internos de


revisión y desarrollo, esta estrategia forma parte del “Movimiento de Mejora de la
Escuela” y pretende, mediante un autodiagnóstico del centro escolar, promover la
estrategia necesaria para mejorar y su institucionalización posterior. Todos los
miembros del centro estarían implicados, con este tipo de estrategia, un centro
integraría una forma de actuar y su aplicación a otros campos del currículum, así se
desarrolla la capacidad de la organización para solucionar problemas, no sólo en el
presente sino en el futuro.

 Modelo de autorrevisión institucional como formación/ innovación centrada


en la escuela, recoge ideas del DO y de RBE. Plantea como fin último que los
centros hagan un desarrollo curricular de acuerdo con sus propias necesidades y
para ello el profesorado se forma en el propio centro, es decir se plantea el centro
como tarea colectiva, esto requiere, según Bolívar, un compromiso ético y político
del profesorado y de la comunidad educativa por una regeneración educativa y
cambio social.

 Aprendizaje Organizativo (AO), organización que aprende. La escuela no es


generadora de aprendizaje sólo para los alumnos, también lo es para todos los que
trabajan en ella. Describe el planteamiento de Sengue (1992, 179), “Las
organizaciones no sólo aprenden a través de los individuos que aprenden. El
aprendizaje individual no garantiza el aprendizaje institucional, pero no hay
aprendizaje institucional sin aprendizaje individual”. El aprendizaje de la
organización se hace a través de la interacción de los individuos que la integran.
Bolívar nos dice que “una organización que aprende es aquella que tiene una
competencia nueva que le capacita para procesar la información nueva, corregir
errores y resolver creativamente sus problemas”.
En el capítulo sexto Bolívar describe un segundo grupo de estrategias dirigidas a
promover actividades para el intercambio y difusión de información, experiencias y
recursos:

 El intercambio de conocimientos como estrategia de innovación.

 El asesoramiento de agentes de cambio (internos y externos) como facilitadores/


mediadores en la mejora.

 La creación de redes entre las instituciones que garanticen un aprendizaje


continuo en el que se establezcan nuevos roles, redefinan relaciones y se
establezcan nuevas formas de trabajo, colaborativo, de investigación…

En el séptimo capítulo selecciona otra serie de estrategias dirigidas al apoyo de


iniciativas de innovación de las bases mediante el desarrollo de competencias.

 El modelo CBAM (Modelo basado en las preocupaciones ante la adopción), facilita


el desarrollo de innovaciones en los centros escolares de países como Bélgica,
Holanda y Alemania, donde no tiene un sistema educativo tan centralizado como el
nuestro. Proporciona una plataforma conceptual e instrumental para diagnosticar y
apoyar los procesos de cambio, puede ser eficaz para investigar y evaluar las
adaptaciones curriculares de los proyectos de los centros.

 El liderazgo como dinamizador de la organización, la creación de equipos


directivos capaces de impulsar cambios para mejorar y gestionarlos eficazmente.
Analiza los rasgos de la dirección en centros educativos eficaces y plantea el
liderazgo para el cambio y el liderazgo múltiple de profesores.

En la última parte del libro, Bolívar reflexiona ante los límites internos y externos de todas
estas estrategias analizadas en los capítulos anteriores, y el por qué las reformas no han
dado lugar a esos cambios educativos.

En el capítulo octavo se plantea si la autonomía y la gestión centrada en el centro es una


solución. La toma como una cierta forma de “manipulación” para conseguir el compromiso
de todos los profesores en el cambio y también puede llevar a la competencia entre
centros. Apunta argumentos positivos de esta autonomía en cuanto que se crea un clima
más favorable para el desarrollo del currículum y mayor compromiso de los docentes y
demás sectores implicados.

A modo de lección aprendida cita a Fullan en su afirmación de que “son necesarias


conjuntamente estrategias centralizadas y descentralizadas para conciliar la tensión entre
proyecto educativo nacional y proyectos educativos de cada centro y garantizar la
igualdad de condiciones de todos los alumnos.

En el capítulo nueve finaliza planteando la pregunta ¿reestructurar o enculturizar?: la


cultura organizativa como factor resistente al cambio.

Analiza la relación entre cultura organizativa escolar y cambio organizativo. Reconoce que
a veces esa cultura escolar actúa como “barrera” para iniciar cualquier cambio, pero
también puede significar una vía para promover procesos de cambio. La mayoría de las
reformas han chocado con la matriz estándar de la escuela (normas, rutinas…).

Continua el autor analizando los cambios tanto estructurales como en el modo de enseñar
de los profesores proponiendo, al igual que otros autores, el cambio en el modo de
enseñar de los profesores y luego el cambio en la organización del centro y no al revés.

Concluye que en la obra ha tomado el centro escolar como base del cambio
proponiendo estrategias basadas en acuerdos y consensos.

En este libro Antonio Bolívar hace un análisis exhaustivo y muy bien documentado y
argumentado de las diferentes estrategias para el cambio, me ha resultado algo
reiterativo, sobre todo por la insistente alusión al centro educativo como eje central de
todo cambio, no hay duda que es cierto, pero no por mucho repetirlo se hace más cierto.
La práctica docente está en las escuelas día a día y los profesionales de la educación,
normalmente, no están al tanto de estos estudios teóricos por otra parte necesarios.

Pilar Martín