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VIVIR SIN DINERO

Diego Hurtado. Diciembre 2006

La economía es la ciencia de administrar la casa, una buena


administración es la que permite vivir bien y en forma
equitativa a todos sus habitantes sin agotar sus recursos. Por
lo tanto la economía debería buscar la forma de administrar
los recursos del planeta para que todos podamos vivir en
armonía. La economía debe ante todo preservar el equilibrio
ecológico.

Pues bien, esta casa llamada Tierra tiene recursos limitados y


se ha comprobado que si seguimos agotándolos al ritmo que
vamos, en poco tiempo la vida en el planeta puede correr
riesgos catastróficos. Se habla de que para mantener el
sistema actual de consumo y derroche, harían falta muchos
planetas tierra. La sociedad actual basada en la producción y
el consumo no toma en cuenta los límites que la propia
naturaleza nos pone, pero esto se ha vuelto un concepto tan
abstracto, que prácticamente estamos depredando el planeta,
para a cambio obtener más dinero. La economía se ha
convertido en la herramienta que busca como obtener más
dinero, no importa como. Viene a ser una economía
totalmente artificial, sin considerar el orden invisible de la
naturaleza.

¿Será posible que los seres humanos, en un futuro muy


cercano, podamos vivir sin dinero con un nivel de desarrollo
jamás imaginado?

No es un modelo de trueque, talvez este podría ser un paso de


transición hacia una nueva economía, y nada más. Es un
modelo más evolucionado que se sirve de la más alta
tecnología existente. Estoy hablando de poner a disposición
de toda la humanidad, en forma gratuita, todo el
conocimiento y utilizarlo para que nos sirva a mantener el
equilibrio de la vida en el planeta. El Internet sería una ayuda
grande para eso. Que significa lo gratuito, viene de gratis, de
agradecimiento, de gracia, la mejor forma de dar las gracias a
la vida es entregando todo nuestro conocimiento para el bien
común.

Se trata de cambiar el modelo de acumulación de capital, por


uno que cuide de mantener los recursos siempre abundantes
para todos los habitantes del planeta, no solo del hombre, sino
de todos los seres vivos y su equilibrio mineralógico.
Actualmente nuestro desarrollo científico nos facilitaría el
poder realizarlo. Solo falta dar el gran paso. Para lograrlo
debemos compartir el conocimiento y debemos poner al
servicio de la humanidad todas nuestras aptitudes y
habilidades. Es decir una sociedad basada en la solidaridad.
Basada en el principio de FE, de hágase la Voluntad de Dios
que Dios proveerá.

Para empezar, tome en cuenta lo siguiente. Usted posee nada


más, durante su vida terrena, como bien material, su cuerpo
físico, todo lo demás, tan solo le pertenece
momentáneamente. No posee nada y por lo mismo no debe
tener ningún apego por nada material y a la vez todo lo
obtiene. Usted es libre de actuar, el único límite es el amor y
no debe temer, sabe que cuando necesite algo no le faltará.
Su gran fuerza que es su espíritu da a cambio toda su
capacidad y voluntad de servicio para los demás sin esperar
nada a cambio. Este es el nuevo modelo económico para la
paz mundial.

En términos prácticos como funcionaría esta utopía. Primero,


necesitamos reconectarnos con el orden natural. El momento
en que no estemos pensando en cómo obtener dinero para
sobrevivir, sino en cómo aporto con mi servicio en mantener la
vida en el planeta, lo estaremos logrando. Luego, con esa
voluntad de servicio, nos interesará ser más para servir mejor.
Al tener el conocimiento a nuestra disposición lo podremos
hacer y actuaremos sabiamente.

Imagínese que usted obtiene muchas habilidades para la


agricultura, o para la arquitectura, o para la medicina, o para
la ingeniería, o para las artes. Por ejemplo: conoce sobre
plantas que se complementan para no acabar con los
nutrientes del suelo y que mantengan el equilibrio del mismo,
conoce sobre como mejorar el suelo, en base a abonarlo con
los desperdicios orgánicos, y sabe que tipo de elementos
biológicos del medio ayudan a combatir las plagas,
simplemente aportará con este conocimiento a donde vaya y
se la transmitirá al que lo solicite. Además de sus
conocimientos, usted aportará con su trabajo manual y su
energía para lograr su objetivo.

Otro grupo de individuos de la comunidad, en cambio estará


aportando con sus conocimientos para crear cobijos creativos,
con materiales locales, que ahorren energía y nos
proporcionen un hábitat confortable de forma natural. Así en
cada rama del saber, cada quien aportando con lo suyo.
Usted podrá decir que el gran desarrollo tecnológico que
vivimos ahora ha sido posible gracias al dinero, y por ello los
dueños de la tecnología más avanzada son los países más
desarrollados económicamente. Pues ahora podremos decir
que la tecnología se desarrollará mucho más ya que no habrá
el limitante económico para hacerlo. Por ejemplo para enviar
un satélite al espacio, se necesita actualmente una inversión
multimillonaria. Solo con mucho dinero se lo puede hacer. El
costo de la investigación, los materiales, la energía necesaria
para hacerlo, etc. El momento en que la humanidad trabaje
unida, será una inversión multimillonaria de voluntades a
través de servicios, productos y energía, por conseguir un
objetivo de utilidad mundial. Entonces todo proyecto que
ayude al bien del planeta y de la humanidad, será logrado en
base al aporte voluntario de sus ciudadanos.
Tecnológicamente, gracias al mismo satélite, nos podremos
mantener comunicados y saber en donde podremos encontrar
los recursos que necesitamos, y como mantener su equilibrio.
El limitante ya no será el no poder pagarlo, el limitante será
tan solo el orden de la naturaleza.

Todos estaremos apoyándonos y dándonos el hombro. El


interés de cualquier acción humana ya no será como poder
sacar un mayor beneficio económico para mi persona de esto,
sino el cómo puedo contribuir en servir mejor a mi comunidad
y al planeta para el bienestar de todos.

¿Cuáles serán las características de esta sociedad?

No habrá leyes ni restricciones, ni gobierno, ni jerarquías, el


único límite será el Amor. Será una sociedad basada en el
Amor, la Hermandad y la Solidaridad. El orden será el orden de
la naturaleza.

Pese a no haber leyes ni gobierno, seremos una sociedad muy


organizada, participativa y deliberativa, en donde todo
proyecto que afecte a la comunidad será analizado.

Se valorará los conocimientos ancestrales y la sabiduría


popular, se tendrá sobre todo una gran conciencia de
mantener las condiciones de los recursos naturales para que
pueda servir a generaciones futuras, ya no la de tener la
mayor producción para un mayor lucro.

La producción de insumos sabiamente cultivados se pondrá a


disposición de la comunidad, no solo de los que trabajaron con
sus manos y aportaron con sus conocimientos a la producción,
sino de todos el que la necesite en sus cercanías. Esto
funcionará en todos los rincones del planeta en donde todos
compartiremos los frutos cosechados.

Nadie trabajará bajo presión puesto que no le faltará nada


para vivir, y nadie explotará a nadie por la misma razón.
Quien emprende una actividad lo hará porque se sentirá útil, y
se molestará si no es utilizada toda su capacidad, porque
tiene sus talentos y habilidades y quiere contribuir a la
comunidad, sean estos talentos artísticos, manuales,
científicos, y no habrá límites para el desarrollo del ser
humano. Lo podrá hacer a plenitud.

Se eliminarán las preocupaciones, y reducirán las


enfermedades. La naturaleza nos proveerá los alimentos,
estos serán combinados para ser los más ricos y nutritivos sin
necesidad de matar animales.

La armonía del planeta, se reflejará en nuestro cuerpo y


nuestro espíritu, y seremos seres saludables y felices.

El miedo y la inseguridad cesarán y por ello usted no


necesitará acumular riquezas, ya que todo estará a su
disposición.

Los niños desarrollarán toda su creatividad y talentos en base


a sus juegos y sus inquietudes por conocer el mundo que nos
rodea, serán seres libres, ellos podrán deambular
tranquilamente por todo lugar que siempre estarán protegidos
por la comunidad, y todos seremos maestros y aprendices de
un mundo mejor.

Todos conoceremos de muchas artes y muchas ciencias, ya


que el tiempo sobrará para poder instruirnos y
perfeccionarnos. Así podremos todos servir mejor al planeta y
a la vida. La educación será para todos y no necesitará un
espacio definido, ni horarios definidos, simplemente el planeta
será el local y las personas interesadas en conocer sobre algo,
buscarán a los que mejor dominan ese tema, a los maestros,
para que los guíen, sean estos niños o ancianos.

Los espacios públicos serán los sitios de encuentro entre


aprendices y maestros. No se necesitarán títulos para probar
que algo sabemos. Las fuentes del conocimiento estarán a
disposición de todos. Entonces en realidad podremos hablar
de universalidad del conocimiento.
No habrá nadie que pase hambres o enfermedades, puesto
que nadie lo permitiría. Todos compartiremos y
contribuiremos a crecer los recursos sin agotarlos para que a
nadie le falte nada. Será realidad la multiplicación de los
panes.

La energía principalmente utilizada que la tenemos en


abundancia será la solar, ya que sabremos aprovechar su
potencial. La energía solar pasiva será de dominio general.
Con mucha sabiduría sabremos aprovecharla, así como los
vientos y las fuerzas de la naturaleza. Seremos ciudadanos del
sol.

Sin dinero no será necesario hacer contratos, ni facturas, ni


trámites, ni escrituras, ni copias, ni billetes, ni títulos, ni
envolturas, ni etiquetas, ni tanto papeleo. ¿Se imagina la
cantidad de árboles que estaríamos ahorrando? ¿La cantidad
de recursos y energía que estaríamos ahorrando?

Sin dinero el valor de las cosas ya no estará en su factor de


intercambio, lo estará en su utilidad, será apreciada pero no
tendrá precio.

No existirá derroche ni consumo desenfrenado, ni basura, ni


desechos, todo será aprovechado, reutilizado, reciclado,
devuelto a la madre tierra cumpliendo su ciclo natural. Todo lo
que consumimos será devuelto a la madre tierra manteniendo
su equilibrio.

Nuestra comunidad será global, pero a la vez se fortalecerá la


comunidad local, con todas sus características que la harán
única y con ella tendremos una gran diversidad, de acuerdo a
la región, el clima y las costumbres.

La riqueza ya no será acumulada sino compartida, y eso se


traducirá en nuestro espacio público, en donde tendremos
jardines, huertos, arte, actividades, espacios de encuentro,
sitios de trabajo, sitios de aprendizaje, espacios de juegos,
espacios de compartir, de comidas comunales, de diversión,
etc., con mucha variedad y riqueza. Habrá tanto que hacer y
tanto que conocer y cosas tan interesantes a cada paso, que
nunca estarás aburrido.

Nuestro espacio público será tan rico, que nuestra necesidad


de espacio privado se reducirá al mínimo. Sin embargo
mantendremos nuestra privacidad, cuando queramos
aislarnos seremos respetados y tendremos nuestro espacio
seguro para ello, el cual no necesitaremos cerrarlo ni
asegurarlo, que todos lo respetarán. En donde nos puedan
ubicar, tendremos nuestra dirección.

No necesitaremos de cerramientos, ni tantas puertas, ni


llaves, ni de muchas oficinas, ni tantas aulas, ni bancos, ni
ministerios, ni tanto espacio privado, ni muchas
construcciones. Piense en la cantidad de recursos ahorrados.

La minga comunitaria será la forma de construir, mantener,


cosechar, limpiar, sembrar, producir, manufacturar, etc.

No necesitaremos movilizarnos grandes distancias para


nuestras actividades. Todo lo tendremos a la mano y en forma
gratuita y si queremos algo más diverso, solo ahí nos
interesará movernos más lejos. Caminar será la mejor forma
de trasladarnos, por espacios arborizados y diversos, ricos en
vegetación y fauna, llenos de aire puro. La bicicleta será el
medio de transporte individual y transportes colectivos
movidos con energía solar, nos acercarán a donde queramos.
La mayor parte del espacio antes destinado para vías
vehiculares, serán ahora para huertos, jardines, frutales,
plazas, espacio de ferias, de fiestas, sitios de intercambio,
lugares de juegos, etc. ¿Se imagina a su ciudad con tanto
espacio verde?

Podrá viajar por todo lado y será bien recibido, y a todo lado
a donde usted vaya querrá contribuir con lo que más pueda.

Aunque esto suene como un sueño, hay mucha gente que está
trabajando en este sentido en el planeta, algunos concientes,
otros tal vez no, pero lo están haciendo porque así dicta su
corazón y se sienten realizados al hacerlo. El trabajo del
voluntariado mueve muchísimo en el mundo, y crece cada día
más. Los grupos espirituales han surgido con fuerza para
cambiar la mentalidad egoísta del individuo actual. Los grupos
ecologistas nos están alertando día a día de las graves
consecuencias del modelo actual de desarrollo. Se habla de
que otro mundo es posible, y se hacen propuestas para
lograrlo. Se plantea el desarrollo del ser humano, de la
defensa de la vida en el planeta. Se cuestiona a la sociedad de
consumo, al derroche de energía y de recursos, al vacío
espiritual de la sociedad materialista, la falta de valores
espirituales y el hecho de que todo se valora con dinero, y con
cosas materiales. Son señales de que las cosas están
cambiando y se están dando alternativas para ello. Al
momento es ir contra corriente, pero si creemos en esto, cada
día seremos más y lo lograremos.

Posiblemente el sueño puede ser mucho mejor de lo que aquí


les cuento, pero ojalá sea pronto que lleguemos a vivirlo.
Confucio ya nos lo dijo hace 2500 años.

LA GRAN ARMONÍA

Cuando el gran Tao es practicado


Prevalece bajo el cielo
Virtuosos y hábiles son escogidos
Credibilidad y hermandad son enfatizadas
Por lo tanto los seres humanos no solo aman a sus propios familiares y amigos
No solo se preocupan por sus propios hijos
Los ancianos serán respetados por su edad
Todos los que son capaces podrán desarrollar su potencial
Los niños crecerán bajo las guías correctas
Los que estén solos e inhabilitados habrá quien los cuide
Hombres y mujeres ocuparán sus propias posiciones y lugares
Los bienes materiales serán dejados sin ser guardados para uno mismo
Uno se disgustará si su propia fuerza no está siendo utilizada
Y esta fuerza no será para beneficio propio
Por eso todas las insurgencias y desafíos cesarán
No habrá ladrones, por lo tanto no habrá necesidad de cerrar las puertas con
seguro
A esto se le llama la Gran Armonía.

CONFUCIO