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Falta de hábito de lectura

Actualmente, la falta de hábito de lectura en el Perú se ha vuelto un problema muy


arraigado en nuestra sociedad, difícil de erradicar. La Biblioteca Nacional recibe
aproximadamente 500 mil lectores al año. Ese mismo número reciben las bibliotecas
de Colombia y Chile en un mes. El presente trabajo está orientado a destacar la
importancia que tiene la comprensión lectora y las graves consecuencias que puede
acarrear la ausencia de ella.

“Leer es una actividad completa. Es tal vez el recurso cognitivo por naturaleza, que
nos permite conocer, imaginar, soñar, responder, etc. a diversos aspectos o
circunstancias que vamos viviendo en nuestro devenir por la vida.” (Carmen Martínez:
2008). Es, por ello, uno de los procesos cognitivos más complejos que desarrolla el ser
humano. Tal y como lo afirma Vivante y Bauzá (1984) «[…] leer es un proceso
interactivo, que compromete, involucra, fundamentalmente al lector y al texto, cuyo
resultado será la construcción de significados y sentidos expresados por medio de la
lengua escrita; de urdimbre compleja en la que se entretejen datos que provienen del
autor, del texto, del lector y de la situación.». Así, este trabajo tiene como objetivo
destacar la importancia que la comprensión lectora e informar acerca de la crisis
ocasionada por la falta de hábito de lectura.

Para que se pueda comprender la importancia de la lectura, es necesario que se sepa


la utilidad que ella puede dar. Laritza T. Ramírez Rodríguez afirma lo siguiente: « […]
leer nos permite obtener información precisa para responder a nuestras preguntas;
leer nos permite conocer distintas realidades y emitir nuestras opiniones, alejándonos
de la ignorancia y otorgándonos libertad de pensamiento y acción, seguir instrucciones
y resolver problemas, disfrutar de la realidad o fantasía que los libros encierran […] »
(2006). Más aún, dada su importancia, la lectura tiene calidad de derecho, derecho a
desarrollar las capacidades intelectuales y espirituales de la persona, derecho de
aprender y progresar. (Bamberger, citado en Suaiden: 1999).

Por todo lo anterior, se puede afirmar que leer es comprender, decodificar. La


comprensión lectora es otro proceso, al igual que la lectura, altamente complejo.
Varios procesos se ven implicados en ella. (Puente, 1994). Vidal-Abarca y Gilabert
(1991), y Solé (1992), afirman: “[…] implica un conjunto de habilidades y destrezas
más que un cuerpo de conocimientos, hechos o conceptos. (Puente 1994).
Causas de la crisis
Sin embargo, ¿qué ha hecho posible su crisis? Perconi y Galán afirman que «la crisis
de la lectura encierra una crisis mucho más profunda: la crisis de la cultura» (1984).
Una sociedad que no lee, es una sociedad que no puede producir lectores (Carmen
Martínez, 2008). Ello se puede ver reflejado en las estadísticas mundiales de lectura
de libros por habitante, que muestran de manera irrefutable que las sociedades más
lectoras, son a su vez las más desarrolladas y democráticas. (León Trahtemberg,
2004).

Perconi y Galán afirman la existencia de factores que han contribuido a generar esta
situación:
a) Carácter convencional y obsoleto de los métodos pedagógicos tanto en la
escuela como en el hogar, para animar a leer.
b) Programas de lectura alejados de la realidad, dejándose de lado las
necesidades e intereses de los niños y adolescentes.
c) Avance masificador de los medios de comunicación y su implícita capacidad de
generar nuevos modos de captar la realidad.
d) Una sociedad de adultos que no leen, por lo tanto una sociedad da cultura no
lectora. (1984)

Los peruanos leen menos de un libro por día. «La mayoría, porque no sabe leer y tiene
dificultades de sostener una lectura fluida que les permita comprender un texto más
allá de algunos titulares y notas periodísticas. Otros, porque su condición de pobreza
les impide tener acceso a libros. Y otros más, porque aún teniendo acceso a ellos no
gozan de leerlos porque nunca aprendieron a encontrarle sentido a la lectura. » (León
Trahtemberg, 2004)

Consecuencias
Esto conlleva a graves secuelas. Los peruanos se convierten en ciudadanos
desinformados e indefensos frente a procesos históricos predecibles, los populismos y
los productos comerciales de calidad o necesidad discutible, todo ello originado por el
enorme déficit de lectura (León Trahtemberg, 2004). El Estado, a su vez no ha
mostrado una verdadera preocupación para invertir en educación o en promoción de la
lectura.
Aun así, los peruanos se mostraron sorprendidos ante los resultados del PISA
Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes): Perú ocupaba un
deplorable último lugar en la comprensión de textos, en una relación donde figuraban
más de 30 países. (Cecilia Ferrer, 2003). Entre los resultados de dicha prueba,
también se dio a conocer que el 79% de los estudiantes no comprendían lo que leían
(analfabetos funcionales). (Laritza T. Ramírez Rodríguez 2006)

Formación de lectores
J. Cuevas, un profesor dominicano de literatura infantil, menciona respecto a los
hábitos de lectura: « […] ese proceso de acondicionamiento conductual es realizado
desde la niñez, que es la etapa más receptiva y factible para la asimilación de juicios,
modelos y niveles de comportamiento.» (Carmen Martínez: 2008).

Asimismo, « [...] se puede afirmar que un niño rechaza la lectura porque no ha entrado
en ella por decisión propia sino que lo han arrinconado a ella como resultado de un
aprendizaje forzoso. Él piensa que no necesita la lectura, de la que no ha descubierto
el goce, el valor o la utilidad. En tal sentido afirma que es posible animar a leer a un
niño, con diversos fines, entre ellos: posibilitar que el niño no lector descubra el libro,
que el niño pase de la lectura pasiva a la activa, que desarrolle gusto por la lectura y
descubra el “placer de leer”, ayudarle a descubrir la diversidad de libros.» (Monserrat
Sarto, 1989)

Como señala Sergio Adriacaín, es ineludible la realización de ciertas actividades para


promover la lectura mediante diversos mecanismos, « […] la realización de un
conjunto de acciones sucesivas y sistemáticas de diversa naturaleza, encaminadas
todas a despertar o fortalecer el interés por los materiales de lectura y su utilización
cotidiana, no sólo como instrumentos». (Carmen Martínez: 2008).

Por ello, para la formación de lectores son necesarios ciertos elementos, como lo
señala F. Silva en su artículo “La lectura: una actividad recreativa y formativa”. Entre
ellos: « […] que la lectura corresponda a su desarrollo sicológico (predominio de la
fantasía, exploración de la realidad), que lo leído permita la identificación y su
proyección, que las lecturas reflejen sus propios deseos, esperanzas y aspiraciones, y
por último, generar motivación para la lectura a partir de los comentarios que se hagan
entre ellos de diferentes obras y que por su interés en un niño determinado para lograr
transmitírsela a otros niños, contar historias a los hijos o leerlas en voz alta, crearle al
niño una conciencia de ahorro para la compra de libros, incluir dentro de las lecturas al
niño por medio de preguntas que lo integren.» (Carmen Martínez: 2008).

Por los resultados PISA, y al saber la situación en la que los estudiantes se


encontraban, el Ministerio de Educación decreta estado de Emergencia Educativa
2004-2005. Estudios realizados por la Unidad de Medición de la Calidad (min. Edu)
han detectado que los escolares manifiestan diversos problemas (Carmen Martínez:
2008). «Véase Anexo 1». (Carmen Martínez: 2008).

Respecto a los hábitos lectores, a partir del diagnóstico realizado en el Programa de


Promotores de Lectura de la Municipalidad de Lima (2005) se arrojaron diversos
resultados. «Véase Anexo 2» (Carmen Martínez: 2008).

Soluciones
«Plan Lector pretende contribuir, significativamente, a la mejora de la competencia
lectora y al desarrollo del hábito lector de los niños y jóvenes mediante acciones
sistemáticas y consensuadas.» (Carmen Martínez: 2008). Para que se fortalezca la
práctica de lectura es necesario que se cuenten con planes lectores para que sean
aplicados tanto en primaria como en secundaria. Por ello, el plan lector debe estar
basado en libros que el alumno pueda comprender y que presenten diferentes
intereses temáticos. (Carmen Martínez: 2008).

Además, los alumnos deben contar con diversos promotores o animadores de la


lectura. Laritza Ramírez menciona que estos deben ser los padres, ya que la
educación empieza a forjarse en la familia; los maestros, quienes deben proponerse
lograr el desarrollo de las habilidades de los estudiantes, y el gusto por la lectura.
Además, menciona diversas medidas para mejorar el gusto por la lectura y la
comprensión lectora en los estudiantes. Entre estas se encuentran: brindar ambientes
propicios para desarrollar hábitos lectores, ampliar el conocimiento que deben tener
los profesores acerca de los gustos de los alumnos, para así programar momentos
para que los alumnos lean, habilitar una mini-biblioteca en las aulas, y animar a leer
presentando argumentos que aumenten la curiosidad de los estudiantes. (2006).

Por otra parte, el gobierno promulgó la “Ley del Libro”, en el 2003. La sensibilidad que
ha producido la declaración en emergencia de la educación, los resultados arrojados
por PISA, les brinda a los gobernantes regionales una excelente oportunidad para
darle a sus paisanos el invalorable aporte del acceso a los libros y con ellos el fomento
de la lectura. (León Trahtemberg, 2004).

En síntesis, la lectura y la comprensión lectora son un recurso cognitivo muy


importante para el ser humano. Aunque en estos últimos años se ha dejado de lado,
es necesario que tanto el gobierno, entre otras autoridades (padres de familia,
profesores, tutores, entre otros) le den la importancia que merece y se tomen medidas
al respecto. Se debe cultivar el hábito lector desde que son niños, no sólo para el
desarrollo de una sociedad, sino para permitir al niño vivir la maravillosa aventura en la
lectura y la imaginación.

Bibliografía

FERRER MARIÁTEGUI, Cecilia


2003 ¿Conoce la Biblioteca Nacional? : Hábitos de lectura en Lima y Callao. Revista
“Signo educativo”. Año 12, no.122.

MARTÍNEZ BARRIENTOS, Carmen


2008 Estrategias cognitivo – contextuales de producción de textos a partir de la
comprensión lectora.

PERCONI y GALÁN
1984 Cómo formar chicos lectores. Bs As. 1984

PUENTE, A.
1994 Estilos de aprendizaje y enseñanza. Madrid: IMPRESA

RAMÍREZ RODRÍGUEZ, Laritza


2006 ¿Quiénes son responsables de que los niños lean? Revista “Signo educativo”.
Año 15, no. 152.

SARTO, María Monserrat


1989 La animación a la lectura. Madrid: S. P. I

TRAHTEMBERG SIEDERER, León


2004 Emergencia lectora: un país no lector. Revista “Signo educativo”. Año 1, no.125

VIVANTE Y BAUZÁ
1994 Querer saber enseñar. Vol. 1 y 2. Buenos Aires: Ed. Estrada
Anexos

Anexo 1
En cuanto a la Comprensión Lectora
a) Mala lectura expresiva
b) Pobreza de vocabulario y desconocimiento de expresiones.
c) Falta de conocimientos previos.
d) Falta de estrategias lectoras. » (Carmen Martínez: 2008).

Anexo 2
Resultados del diagnóstico realizado en el Programa de Promotores de Lectura de la
Municipalidad de Lima (2005), sobre el cual se sostiene que los niños:
a) No han leído nunca y por tanto no sabe elegir.
b) Costumbre de leer solo cuentos infantiles.
c) Desconocimiento de variedad de textos.
d) Asociación de lectura – castigo, lectura – tarea, lectura – abuirrimiento.
(Carmen Martínez: 2008).