You are on page 1of 9

En Mesoamérica las áreas de civilización más extraordinarias son tres: la civilización Teotihuacana en el

centro de México, la Zapoteca en el valle de Oaxaca y la Maya en el sur de México y Guatemala.

En Mesoamérica las civilizaciones Tolteca y Maya-Tolteca conducirán al desarrollo político de los Aztecas.
Hacia el siglo 700 d.c las grandes organizaciones políticas creadas en Mesoámeria por Mayas y
Teotihuacanos comienzan su declive. Iniciándose la aparición de nuevos centros de poder como Chichén Itzá
y Tula, esta última conocida como la capital de Los Toltecas.

El origen de los Toltecas está vinculado a una leyenda en la que se cuenta como una tribu Chichimeca que
venia del norte a principios del siglo X, conducida por un rey llamado Miscoatl se establece en Culhuacán. La
palabra tolteca deriva del náhuatl toltécatl, que originalmente designa a los nativos de los lugares llamados
Tollan, pero que después pasó a ser sinónimo de artesano o artista.

Los toltecas influenciaron en el arte y la arquitectura en toda Mesoamérica y tuvieron un enlace especial con
la cultura Azteca que son consideraban sucesores de los toltecas.

Arte Tolteca

Los Toltecas de Tula fueron los iniciadores de los refinamientos materiales, técnicos e intelectuales de la
civilización para todos aquellos que vivían en el Altiplano. Inventaron la pintura, el fresco y la escultura;
maestros de la escritura pictográfica y constructores de magníficos palacios y templos. El máximo desarrollo
artístico de los toltecas se encuentra en el trabajo de piedra, con esculturas que muestran escenas militares y
de sacrificios humanos. Una de las más representativas es el Chacmool.

El Chacmool era una figura reclinada que tiene sobre su estómago una vasija mientras mira hacia un lado.
También en sus columnas labradas, con imágenes de guerreros armados con escudos, dardos y pectorales en
forma de mariposa. Los tolteca también se dedicaron a tallar la piedra y a la cerámica, como la gran parte de
las culturas mesoamericanas.

Contexto del origen del Chacmool

El templo de los guerreros es el conjunto más importante de Chichén Itza. Es también el que muestra con más
claridad la influencia de los toltecas en Yucatán, ya que su planta procede directamente del templo principal
de Tula. La presencia de un Chacmool en la entrada, la misma ornamentación repetitiva de Aguilas y Jaguares
en los escalones, Chacmool domina la escalinata de acceso a la sala de culto.

Para comprender mejor a este ícono de Mesoamérica, debemos situar a esta escultura en su contexto histórico
en el cual fue creado por los artistas mesoamericanos.
El Chacmool ha sido fuente de diversas especulaciones, ya que los hallazgos arqueológicos de esta figura se
han manifestado en diversos puntos de Mesoamérica.

Se ubica en la cultura Tolteca entre el 700 d.C. y 900 d.C. que corresponde al Epiclásico , aunque su
esplendor se dio a partir del Posclásico Temprano del 900 d.C., donde sobresalió Tula. Su declive se dio hacia
el 1200 d.C. Esta referencia nos permite ubicar la escultura del Chacmool según los arqueólogos dentro del
período comprendido como Posclásico Temprano.
Cabe señalar que aunque los toltecas de alguna manera fueron los que llevaron a cabo la implementación del
Chacmool a otros puntos de Mesoamérica, es más antiguo de lo que se cree ya que tiene como antecedente a
los pueblos serranos establecidos en el Occidente , recordando que se sabe era la región de donde provenían
los pueblos nahuas, a los que pertenecían los toltecas.

Parte de ese contexto histórico que dio origen al Chacmool, es la situación histórica que se vivía en ese
momento, en el cual, dice con respecto al entorno político, social y cultural del Posclásico.
Esta situación de enfrentamientos continuos, la importancia del militarismo asociado a la importancia de los
sacrificios humanos, otorgó un significado muy importante dentro de la liturgia religiosa al Chacmool. Es
necesario recordar los continuos movimientos de pueblos enteros que se veían obligados a dejar sus hogares
por la conquista de otros más poderosos, esto nos muestra parte de la justificación de la importancia de la
guerra y el sacrificio humano. Por lo cual el expansionismo provocaba la aculturación y exportación de rasgos
artísticos, simbólicos, culturales, y en esta etapa especialmente elementos militares, como esta escultura
tolteca que se extendió a otros señoríos mesoamericanos.
Un elemento donde también se presentó el Chacmool fue en el juego de pelota, cuyo significado y fin era el
ofrecer a los vencidos como sacrificio para los dioses, situación que nos hace pensar una vez más en lo
sumamente importante que era tener satisfechos a los dioses, ofreciendo sacrificios constantes, que también
justificaban el poder político de los gobiernos, para mantener su poderío y autoridad.

La preponderancia de los sacrificios era fundamental en la cosmovisión mesoamericana del Posclásico, ya que
la idea de mantener a los dioses satisfechos, era para preservar el orden cósmico, primordial para seguir
existiendo y obtener los favores de los dioses , pero también respondían al control militar de la clase
gobernante, quienes de esta manera lograban conseguir el control social sobre la población, sin dejar a un lado
que justificaban su jerarquía social y superioridad ante los otros hombres.

Partiendo de la idea del militarismo y los sacrificios dirigidos a los dioses se puede comprender cómo el
contexto histórico influye sobre la razón de ser de la escultura, pues conforma parte del arte mobiliario y de
sacrificio. Influye también en otros lugares que más adelante se darán a conocer, para comprender su impacto
cultural, social y artístico en Mesoamérica, respondiendo a una cultura que tenía como rasgo generalizado, el
rito y costumbre del ofrecimiento de sacrificios de todo tipo, especialmente humanos.

La escultura del Chacmool

Es importante señalar que el Chacmool no es solo uno, sino que se han descubierto varios, por lo que es
necesario describir la posición, forma y características de dicha escultura posee, para poder identificarla y
encontrar sus particularidades a diferencias de otras esculturas del Arte Precolombino.
Se trata, en la mayoría de los casos, de una figura humana reclinada hacia atrás, con las piernas encogidas y
la cabeza girada, en cuyo vientre descansa un recipiente circular o cuadrado. Se trataba de un motivo
mitomórfico. Muchas veces se le podía encontrar con colmillos de jaguar, motivo que se utilizaba mucho en
el arte tolteca con todo un significado.
Desde el punto de vista artístico y religioso, el Chacmool es parte del conjunto de objetos de arte mueble que
formaban parte de la liturgia tolteca, dentro de los rituales de sacrificio.

*3
*3 Intrincada versión de uno de las figuras conocidas como Chac Mool. La joyería que lleva esta figura es particularmente
interesante, pues incluye anteojeras del tipo de las asociadas con el dios Tláloc, un rico collar de cuentas de piedra, orejeras
complejas y un tocado muy ornamentado. El recipiente (cuauhxicalli) que sostiene sobre su pecho ostenta corazones humanos
tallados, lo que brinda apoyo a la idea de que estos recipientes se utilizaban para recibir los corazones de las víctimas de
sacrificio. Esta pieza probablemente pertenecía al templo de Tláloc en el Templo Mayor de los mexicas.

El nombre del Chacmool

El nombre del Chacmool proviene de origen maya, y fue asignado por el viajero Auguste Le Plongeon, quien
en sus excavaciones en Chichén Itzá encontró una de esas esculturas, la cual se llevo hacia Yucatán a la Ciudad
de Mérida en 1874 y posteriormente se traslado hacia la Ciudad de México.

Según Christian Duverger, en lengua maya la palabra designa un frijol rojo alucinógeno . Aunque Leopoldo
Castedo afirma que significa “gran jaguar rojo” . La especialista en iconografía tolteca Elizabeth Jiménez
García asevera que la traducción correcta es “tigre rojo” ya que la palabra “chac” hace referente al rojo y
“mool” a garra de felino”.

Piedra
Las esculturas de piedra se encuentran principalmente en Mesoamérica y, con menos frecuencia, en las áreas
intermedias y centroandinas, que son regiones en las que la metalurgia se desarrolló antes y se utilizó más
ampliamente. Aunque la técnica de trabajar los metales estaba muy evolucionada, seguían utilizando los
instrumentos de piedra para tallar.

Las herramientas utilizadas eran rudimentarias, no se utilizaban metales.


En el antiguo México se desarrolló una vigorosa tradición de escultura arquitectónica tallada, en la que, lo
mismo que en Egipto, la forma yaciente en el bloque era retenida en la escultura, aunque en México la forma
de sugerir la figura o el animal en el bloque era más abstracta que en otras tradiciones.

Estas figuras, en particular las tallas toltecas de Tula mantienen una estrecha relación con los elementos de la
edificación, sugiriéndose una figura sin cambiar apenas la forma de una columna.
Este arte no buscaba la originalidad, era más bien un arte repetitivo, que se repetía de generación en
generación. La técnica no era lo más importante, sino su significado, era la plasmación de un mundo mítico.

La influencia del Chacmool en Mesoamérica


Los toltecas a través de su poder político y relaciones con los pueblos mesoamericanos, llevaron rasgos
culturales más allá de su territorio y del ámbito nahua. Tuvieron contacto e influencia con chalcas,
tetzcocanos, cholultecas, mexicas, mayas, etcétera, heredando éstos grupos tradiciones urbanísticas, religiosas,
culturales, etcétera.
Las evidencias de esta influencia tolteca hacia otros pueblos se manifiestan sobre todo en la adopción de
cuestiones religiosas, como la asimilación de un dios tan importante como lo fue Quetzalcóatl, aunque
conocido en el sur con los mayas como Kukulkan, y en el caso de los Quichés con el nombre de Kukumatz.
elementos como el tzompantli, columnas con planta en L, entre otros, de los que también destacan el
Chacmool.
Dentro de los Chacmooles más sobresalientes, muestra del alcance de la generalización y adopción en
Mesoamérica de dicha escultura, destacan los siguientes:
1.Los principales los Chacmooles de Tula que fueron hechos de basalto
2.El Chacmool de Ihuatzio, Michoacán.
3.El que se halló en la antecámara de la pirámide interior del edificio llamado “ Castillo”, en Chichén Itzá.
4.El Chacmool mexica, que se encuentra en el Templo mayor, frente al adoratorio de Tláloc

Los datos anteriores nos permiten tener una idea de la presencia a lo largo y ancho de Mesoamérica de esta
figura, que se ha convertido emblemática de los elementos que compartieron la religión, cultura y
cosmovisión en Mesoamérica y de la coexistencia de los pueblos. Aunque se han encontrado también en
Tlaxcala, Tlatelolco, Querétaro y el Salvador. Los materiales van desde piedras metamórficas, volcánicas,
calizas, cerámica y argamasa.
Semiótica y función del Chacmool

Estos monolitos que son los Chacmooles, se han prestado a diversas interpretaciones y nexos con creencias e
ideologías referentes a la cosmovisión de la religión mesoamericana.

Paul Gendrop relaciona a esta figura con el planeta Venus ó también conocido como “lucero del alba”, lo
vincula también a deidades del fuego y la lluvia . Graulich considera que es una especie de mensajero divino
encargado de recoger sobre su pecho los corazones arrancados de los sacrificados para ofrecerlos al Sol. En el
museo de Antropología e Historia en la cédula de información se explica que se relaciona con las deidades de
Tezcatzoneatl (dios del pulque), Cinteotl (dios del maíz) y Tláloc (dios de la lluvia), siendo un mueble parte de
los sacrificios humanos celebrados e intermediarios de los sacerdotes y los dioses.

Sin embargo un estudio más reciente por López Austin y López Lujan (México), nos explican que los rasgos
anatómicos del Chacmool van desde los realistas, hasta los esquemáticos; se pueden encontrar tanto desnudos
como ataviados, adultos jóvenes como los de Tula y Chichén Itzá o viejos como el caso de Michoacán.
Afirman que las diferencias radican según la ubicación, la cronología y la cultura que lo realizó, algunos
también pueden tener como base un rectángulo de piedra o no.

En lo que respecta a la representación de la imagen se manifiesta una polémica ya que varía la perspectiva si es
una víctima de sacrificio, un militar, un sacerdote, algún personaje histórico, también podría ser una especie de
semidios, o hasta un dios o algún mensajero de estos.

En cuestión de su función se considera una base ceremonial multipropósito y su utilidad es parte del mobiliario
ritual como ya se ha mencionado, en especial tres que son:
a) Tlamonalco, mesa de ofrendas, eso se ha inferido por el recipiente, donde posiblemente se ofrecían flores,
plantas, comida, incienso, etcétera.
b) Cuauhxicalli, recipiente utilizado para depositar sangre y corazones.
c) Techcátl, haciendo referencia a una piedra de sacrificios.
Las funciones anteriores se han podido corroborar en cierta manera por una crónica que existe de un sacrificio
a Tláloc.
Los Chacmooles de Henry Moore y René Negrín

Un aspecto sumamente importante y que se muestra de manera notable, es el uso del Chacmool como fuente de
inspiración para artistas de nuevas tendencias artísticas, cabe señalar que no han sido pocos los que han
retomado la figura del Chacmool evocando el arte indígena de los toltecas, esta admiración hacia el pasado de
México, ha hecho que retomen estos símbolos y los plasmen en pinturas, o esculpan figuras que sus tendencias
en cuanto a forma y posición recuerden al Chacmool.

Henry Moore es un ya fallecido escultor de origen inglés reconocido mundialmente, éste hombre retomo la
figura del Chacmool cuando observó una réplica de yeso en el museo de Louvre, lo cual inspiró para que gran
parte de su obra fuera influenciada por la escultura de origen tolteca, aunque la que el observó era una de las
esculturas más afamadas de los Chacmooles, que es la que se encontró en el Templo de los Guerreros en
Chichén Itzá.

Destacan de la obra escultórica de Moore, inspiradas en el Chacmool, la escultura de bronce nombrada Die
Liegende en Stuttgart, Alemania, y la llamada Reclining figure que se encuentra en Fitzwillian en Cambridge.
Sin embargo H. Moore, solo utilizó la posición del Chacmool para inspirarse en lo que en se nombrará como
figura reclinada , que relaciono con la mujer. El arte que emprendió tiene la tendencia hacia el modernismo y lo
abstracto, por lo que no encontraremos ningún elemento de la iconografía de los Chacmooles, que se refiera al
simbolismo otorgado por los artífices de Mesoamérica, a excepción de la ya mencionada posición, donde las
figuras adoptan complicadas formas, pues muchas de ellas son un juego creativo, donde la escultura solo evoca
una tendencia hacia el perfil en referencia a la figura mesoamericana.

Otro artista que utilizó como fuente de inspiración el Chacmool es René Negrín , es un escultor cubano, quien
en realidad retomó de inspiración el pensamiento y la admiración que José Martí (político, filósofo, poeta,
periodista, etcétera) tenía por la escultura del Chacmool, fue esta su razón para llevar a cabo la obra de arte del
Chacmool con el rostro de José Martí que se encuentra en la Habana en Cuba.

Lo cierto es que tanto Henry Moore como René Negrín, nos muestran el arte mesoamericano como una
continuidad, sin conservar la esencia religiosa, sacrificial y militarista perteneciente a la escultura original, sino
que solo retoman el valor estético, que los cánones artísticos y la crítica le otorgan hoy en día al arte
mesoamericano.
El retomar como fuente de inspiración el Chacmool, es una muestra de la trascendencia e impacto que puede
tener el arte, que no solo está conformado por la visión estética, sino que tiene toda la carga del contexto
histórico que lo vio nacer.

El Arte Mesoamericano ha renacido. Al menos en lo que respecta a la figura del Chacmool, pues a través de esta
investigación he comprobado, que no solamente fue un elemento de la liturgia de la religión mesoamericana, el
cual se generalizo en distintas culturas como la Maya, la Azteca y Tarasca durante el período del Posclásico,
pues el Chacmool renace nuevamente por medio de las manifestaciones escultóricas de nuestros días, ya que su
figura inspira e incita para ser revalorada, siendo ejemplo de esta afirmación los artistas Henry Moore y René
Negrín, quienes al igual que otros artífices mesoamericanos, fueron cautivados por la escultura, esta vez no por
una imposición religiosa, sino por el simple hecho de crear y expresar a través del arte, utilizando el pasado de
las culturas precolombinas, y proyectándolo en su obra escultórica.

BIBLIOGRAFIA

Entrevista a Rafael Cuevas Molina, Director de la Maestría en Estudios Latinoamericanos, del Instituto de
Estudios de la Universidad Nacional de Costa Rica.

Los Mayas, Palacios y pirámides de la selva virgen, de henri Stierlin, TASCHEN

Arqueología Mexicana Vol. IX Número 49, López Austin y López Lujan.

Historia Mínima de México, COLMEX, apartado “los guerreros de Quetzalcóatl”.

GONZALES TORRES, El sacrificio humano entre los Mexicas. Arqueología Mexicana.

Mesoamérica, Arte y Antropología, Christian Duverger, Americo arte editores, CONACULTA

Arte Prehispánico en Mesoamérica, Paul Gendrop, Edit. Trillas.

http://www.mexicolore.co.uk/index.php?one=azt&two=aaa&id=238&typ=reg

http://www.mexicodesconocido.com.mx/notas/4514-El-enigma-de-los-Chac-Mool ( El enigma de los Chac


-Mool)

www.youtube.com vídeos:

http://www.youtube.com/watch?v=jKmmPIqIhOo ( Chacmool-Museo México)

http://www.youtube.com/watch?v=POpQaEfcw5c&feature=related ( 6 vídeos- Mesoamérica)

http://www.youtube.com/watch?v=QasXW3sZiQE&feature=related ( Civilizaciones Antiguas de


Mesoamérica)
http://www.youtube.com/watch?v=CkA3yBNFq2I ( Los toltecas)

http://www.youtube.com/watch?v=6J-yl9Ba7zw&feature=fvw (Las grandes culturas


americanas - Great american cultures)