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Convivencia

Parte de la conformación total del hombre es “ ser social”, algo que nos distingue de los seres humanos es la capacidad de dialogar y comunicarnos, en ese dialogar necesariamente se da la presencia del otro y es allí donde podemos hablar de convivencia. La convivencia es una forma de relacionarnos que debemos escoger desde niños. Este vivir con, implica necesariamente una autodonación del otro es necesario el respeto, el amor, el perdón, entre otros, debemos tolerar costumbres de otras personas. El ser humano tiene dos necesidades sociales básicas: la necesidad de una relación íntima y estrecha con un padre o un cónyuge y la necesidad de sentirse parte de una comunidad cercana e interesada por él. Somos fundamentalmente animales grupales y nuestro bienestar es mucho mayor cuando nos encontramos en un ambiente armónico, en el cual vivimos en estrecha comunión. Para la supervivencia es indispensable la independencia y la autoconfianza, pero en el discurrir de nuestra vida no podemos prescindir del apoyo y de la compañía de los otros. Como señalan ciertos exponentes del existencialismo no puede haber un "yo", sin un "tú". Esta interdependencia social es mucho más que un abstracto concepto filosófico, constituye una necesidad humana fundamental. Es la condición de relacionarse con las demás personas a través de una comunicación permanente fundamentada en afecto y tolerancia que permite convivir y compartir en armonía en las diferentes situaciones de la vida. Toda convivencia hemos dicho se basa en relaciones de seres humanos, es así qué por ser iguales (teológicamente) pero tan distintos a la vez estas relaciones de vivir con el otro se tornan a veces complicadas, la falta de comunicación que deriva luego en la falta de amor, respeto, tolerancia etc. Son el principal problema de la convivencia, básicamente el problema es la incomunicación que no significa solo el habla sino que comprende todo un darse al otro. No poder convivir con el otro “diria Ignace Leep” es no haberse descubierto aun, cuando uno puede descubrir su yo puede llegar a visualizar recién el tu , el otro. La mala interpretación de vivir en soledad ha querido mostrar en el hombre de hoy la independencia total del otro no haciendo mas que anular la posibilidad de convivir y de esta manera frustrar a la persona de completarse íntegramente. ¿Como solucionar estos problemas? Como solución se puede plantear un inmediato reconocerse del hombre, solo descubriéndose así mismos como seres sociales se podrá llegar a poder convivir, y esto radica en el compartir con los demás. Planteémonos el gran problema de la humanidad si el hombre no querría convivir, lejos de caer en un individualismo absoluto caeríamos en la eliminación del genero humano. En la actualidad, no es infrecuente que haya roces entre los progenitores y los hijos. Al llegar a la pubertad, por razones psicofisiológicas, y fundamentalmente sociales, los adolescentes entran en conflicto con la paternidad, en sentido amplio. Lo social alimenta

Ejes de la familia. Como también las infidelidades sexuales por ambos cónyuges. El natural deseo de emancipación de la adolescencia está en los tiempos actuales. la ha tornado con frecuencia áspera. a desencuentros. la emancipación creciente de la mujer de su sujeción al hombre y de los esquemas sexuales por la revolución sexual. han tornado cada vez más compleja la vida en común. ya no son respetados como antaño. Tal cosa hoy no se verifica. y ya desde antes de la entrada en el siglo XXI. es el del ajuste en la convivencia entre el marido y la mujer. La convivencia es una tarea que solo el hombre puede y debe llevarla a cabo . para que lo que conforma una necesidad del hombre sea compatible con los moldes sociohistóricos en que los individuos deben moverse y desarrollar sus vidas. . Tolerancias que son movidas tan sólo por la costumbre o la forzada aquiescencia mutua en razón de la presencia irrecusable de hijos. pero la dependencia de la mujer en grupos patriarcales del pretérito. en el marco de la familia. Los niveles de tolerancia ante las diferencias no fueron tal vez nunca fuertes. sea civil o religioso. a pasivas tolerancias en donde el amor y el profundo afecto ya no cuentan. Los pactos contractuales explícitos o tácitos que implica un matrimonio. El otro gran problema de la familia. Y ello conduce a conflictos crecientes. tal vez antes.valores no siempre coincidentes con los que imperan en el núcleo familiar. y la disolución de parejas se ha ido incrementando. el cambio de los roles femeninos en el ámbito social. La creciente intervención de la mujer en el mundo del trabajo. en choque a veces continuo entre jóvenes y padres. Separaciones y divorcios son hoy un lugar común. En ese orden pueden darse conflictos. Se necesita de la convivencia por todo lo antedicho en este artículo. Como nunca. la llevaban a un sometimiento y a un ajuste dependiente y forzado. pero la ejecución de la misma. el "arte de la convivencia" se ha hecho indispensable. que se ha ido acentuando progresivamente.