Quique Bengochea Tirado (quique.castellon@gmail.com) Universitat Autónoma de Barcelona Águeda Forés Bonache (aguedimanche@hotmail.

com) Södertörns Högskola Laura Iserte Navarro (lalauri_18@hotmail.com) Universitat de València Silvia García García (coren666@hotmail.com) Universidad de Sevilla Juan Lara Cotillas (juanoff@gmail.com) Universitat de València Carlos Moreno Tenas (carlos.valnir@gmail.com) Universitat de València Marta Puchol Navarro (pucholatruch@hotmail.com) Università Ca’Foscari di Venezia ¡Hey! Aquí iría la editorial; pero como es nuestro primer número NOS PRESENTAMOS: Somos el Frente Cultural, un colectivo de estudiantes sin afiliación política de ningún tipo pero con muchas ideas. Empezamos organizando las I Jornadas sobre el Sáhara Occidental el curso pasado, ¡pero este año queremos hacer mucho más! Creemos que aún queda mucho por hacer... las II Jornadas del Sáhara ya están en camino, también un proyecto sobre Palestina y… ¡este fanzine! Mala Vida es un proyecto independiente, con muchas expectativas pero con los pies en el suelo. Queremos que sea un medio a través del cual, mes a mes, os acerquemos diferentes temas que nos interesan,preocupan o simplemente nos divierten. Puedes conseguir la versión impresa en los lugares de reparto de la ciudad de Valencia El Frente Cultural, a 30 de Noviembre del 2007, Valencia. Como estudiantes que somos creemos que la Universidad es algo más que ir a clase o sacarte unos créditos. La Universidad es hacer cultura.

Que visites las exposiciones “Josep Renau 1907-1982: compromís i cultura”, “Si mi pluma valiera tu pistola”, “Juan Negrín 1892-1956: Médico y Jefe de Gobierno”, “En defensa de la cultura: València, capital de la República 1936-37” y “Llibres a l’infern. La Biblioteca de la Universitat de València”. Todos ellos en el colegio mayor Rector Peset o en La Nau. No tenemos que olvidar que se conmemoran 71 años de Valencia como capital de la Segunda República.

Este fanzine esta protegido con una licencia Creative Commons, puedes fotocopiarlo y distribuirlo gratis

Agradecemos colaboraciones o sugerencias a frentecultural@gmail.com. ¡Gracias!

Los muros no protegen, esconden. El hecho es que cuando la construcción del muro de Palestina sea completa ningún ciudadano Israelí podrá ver Palestina a no ser que sea un colono, un soldado o un periodista. De esta manera se asegura que nunca haya paz, cuando se termine de construir el muro ningún diálogo se podrá establecer entre un Palestino y un Israelí si no es con armas en la mano. Wageed, un campesino de Bil'in nos contó que él, antes de la construcción del muro trabajaba en Israel como obrero de la construcción y que allí tenia amigos judíos con los que a veces iba a tomar cerveza. Un día uno de sus amigos le preguntó que como pensaba él que se tendría que solucionar el problema de Israel-Palestina. Él nos contó que les dijo que haciendo que las jóvenes palestinas se casaran con los jóvenes judíos y viceversa, así ya no habría mas israelíes ni palestinos... Hoy el muro pasa a menos de 50 m. de su casa y su hijo Roni es paralítico gracias a un disparo que le atravesó la espalda, el disparo lo recibió manifestándose contra el muro. De esta situación salen ganando los militares. El ejercito, el tercero mas poderoso del planeta (detrás de China y Estados Unidos) es una fuerza muy importante en el país, se trata de una institución por la que todo ciudadano (menos los árabes que no pueden y los judíos ortodoxos que pueden elegir) debe pasar. El miedo al enemigo exterior y a los palestinos justifica que esta institución sea prácticamente omnipresente en Israel, allá donde vayas te encontraras con militares... incluso en el gobierno. Texto y Fotos: Quique Bengochea Tirado

Nuestra guía en Tel-Aviv era una judía Israelí miembro de Zhokrot, una organización de memoria histórica. Esta mujer pertenecía a una asociación que reclamaba la conservación y el reconocimiento de la historia del territorio del actual estado de Israel reconociendo los exilios y matanzas que dieron lugar a su formación. Lo primero que nos dijo al subir al autobús fue “Nunca os fiéis de los muros, no podéis sabes lo que os esconden”. La historia de esta chica es reveladora. Resulta que creció en un pueblo al norte de Israel, cerca de la frontera con el Líbano, en un entorno limpio de palestinos, cosa que no le molestaba, por lo menos hasta que se empezó a obsesionar con un muro que había en su pueblo. Se ve que fue durante su adolescencia y con la rebeldía típica de esta etapa de la vida un día se decidió a saltar la tapia que le obsesionaba. Su sorpresa fue mayúscula cuando descubrió que al otro lado de la tapia había un cementerio palestino, los restos de lo que antes había sido su pueblo, la explicación de que en su entorno no hubiese un solo palestino... en una tierra que solo 50 años antes había sido habitada mayoritariamente por árabes palestinos. Las primeras evasivas las tuvo de su abuelo (que estuvo allí en el momento de la fundación del estado) y la falta de respuestas le hizo irse a Tel Aviv a estudiar historia. De eso hacían unos 10 años cuando la encontramos este verano. Lo que nos enseñó lo pudimos aplicar durante todo el viaje por Israel. En la foto podemos ver la autopista que hay para llegar a Belén. La ciudad está sitiada por las colonias Israelíes: Gilo, Har Homa, Efrat, Betar Illit... son como... como gigantescas Marina D'or (efectivamente, tienen la misma forma) que rodean la ciudad. Alrededor de las colonias está el famoso muro de Palestina pero el de la foto pertenece a los muros que rodean las autopistas que unen las colonias. Estos muros cuyo objetivo teórico es el de proteger a los conductores de los terroristas tienen una utilidad sibilina (nunca había pensado que usaría este adjetivo) y es que como se puede ver están pintados de tal manera que parecen arcos abiertos a un campo infinito. Detrás de los muros se escondía el paisaje desolado de olivos y colonias que está prohibido ver a los ciudadanos israelíes.

“Combustión premeditada” Foto: Nauj.

Valencia. El 1 de Diciembre, los chicos de Arteenlascalles.com, han organizado un evento en el antiguo cauce del Turia, a la altura de Palau de la Música, que consiste en una reunión de artistas para que puedan exponer sus obras al público. Hemos contactado vía e-mail con Alberto Hervalejo Sánchez, estudiante y músico, componente de Arteenlascalles.com para que nos hable un poco de las actividades de este colectivo. P. ¿Qué ofrece Arteenlascalles? ¿Hasta dónde quiere llevar el arte? R. Arte en las calles es un movimiento cultural, que ofrece la posibilidad de acercar el arte a todas las personas. Pretende que los artistas puedan mostrar su obra de una forma fácil, y que llegue a mucha gente, que sea accesible para todo el mundo. ¿Eres artista? ¡Muestra tu obra! ¡Exprésate! Te invitamos a acudir el día 1 de Diciembre al lugar de encuentro propuesta en tu ciudad, y ojala sirva de precedente para futuros encuentros. El evento consistirá en un principio, en una serie de eventos (exposiciones, recitales, conciertos, actuaciones etc.) fijos, y contamos también con la gente, que acuda espontáneamente a participar. Cuantas cosas se arreglarían en este mundo, si el arte fuera así de accesible. El libre pensamiento, la libertad de expresión (respetando a los demás, claro), la pérdida de vergüenza, y cada uno, con su propia moda. El arte es todo aquello que el ser humano llama arte. P. El arte hoy en día está manchado de negocio e industria, parece que necesita una democratización o nuevos planteamiento ¿qué opináis al respecto? R. Los tiempos cambian. Con la llegada de Internet, el artista está pudiendo alcanzar cada vez más y más público. Muchas empresas tratan de luchar contra esto, como en el caso de discográficas, por ejemplo, poniendo precios desorbitados. Habrá a quien esto le beneficie, e imaginamos que será a grandes artistas. Pensamos que debemos apoyar también al artista "no tan conocido", sin tantas posibilidades, ya que el arte somos todos. Arte por y para todos. P. ¿Hasta qué punto el arte puede solucionar los grandes (y pequeños) problemas de la sociedad? R. Tolerancia, libertad de expresión. Poder decir, vestir, y obrar según tus creencias sin miedo al a vergüenza o a reacciones violentas. Todos tenemos a un artista dentro, pero el mundo pierde mucho mientras lo ocultamos en el interior por miedo. El arte une a la gente, Independientemente de sus ideas políticas, raza, religión o inclinaciones sexuales, se es artista. Quizás el dialogo mediante pinceladas, sonatas, o versos, la humanidad llegue algún día a entenderse sin necesidad de palos, puñetazos y balas. Mucha suerte a Arteenlascalles, esperemos que propuestas como estas sigan adelante. Más información en www.artenelascalles.com. Texto: Carlos Moreno Tenas

Hace poco estuve en Tarifa. Por la noche, mirando al mar, pude ver las luces de Tánger. Parecía que estaba al alcance de la mano. Si estiraba un poco más los brazos quizás podría alcanzarla… Entonces comprendí mejor que nunca a los jóvenes que se embarcan en las pateras para venir a Europa. Pero, ¿Cómo puede morir tanta gente si España esta aquí al lado? Y, si embargo, ¿está tan cerca como parece? ¿Y nuestros mundos están tan alejados como nos quieren hacer creer? Porque los argentinos, que vienen de donde Cristo perdió el gorro, son nuestros hermanos de leche. Pero los marroquíes o los argelinos no tienen nada que ver con nosotros, porque son moros, porque son musulmanes. Ahora, no nos interesa saber qué comen, ni qué piensan ni cómo sienten y ven el mundo. Con saber que son diferentes, que no son de los nuestros, ya tenemos más que suficiente. Quiero dedicar este espacio a llenar, en la medida de lo posible y de mis más que deficientes conocimientos, ese agujero negro que es el mundo islámico en el imaginario del español medio. Atrevámonos a cruzar esa distancia de cuatro dedos que dicen los árabes que separa la ignorancia del conocimiento, la verdad de la mentira. Estaré encantada de que me enviéis por email comentarios, correcciones o cualquier otro tipo de aportación para que este espacio lo construyamos entre todos. Texto: Silvia García García

Lo íntimo da paso a los clásicos, la gente enloquece. Nuestros nombres, Oración, Entre dos tierras, Maldito duende. La intensidad aumenta. Siete euros el autobús, ¿qué clase de gobierno tenéis aquí? Y suena la avalancha. Las pantallas muestran desde imágenes de conflictos olvidados, pinturas negras de Goya, un tarot, iconografía india. Todo detalle es perfecto. Imagen, música, público y grupo son un todo. Y comienzan los bises. Cheste, Valencia. Nadamos maradentro. Un mar de ochenta y cinco mil personas. Los héroes volvieron a ser Héroes. Guatemala, Buenos Aires, Monterrey, Los Ángeles, el DF, Zaragoza, Sevilla y Valencia: la ansiada gira del milenio. A eso de la una del mediodía, frío y algo de lluvia en Cheste. Aún no se sabe si el tiempo acompañará, pero los coches llegan y llegan. En todos se oye la misma música. Saben que es el último, los Héroes se acaban aquí. Es la mala hora. Pero eso es lo de menos ahora, la decadencia está prohibida. Lo que importa es que cada vez queda menos. Más de cinco horas esperando valdrán la pena. Dos generaciones van entrando al recinto, los que ya los habían visto, que vivieron a los Héroes del Silencio en su época; pero también los que van a verlos por primera vez, los que de pequeños, oían los discos que escuchaban sus hermanos mayores. Esas canciones cuyas letras aún no entendían. Dos generaciones juntas, y unos Héroes diez años más veteranos, los cuatro héroes de leyenda: Pedro, Joaquín, Enrique, Juan. ¿Bajo que incógnita han decidido ésta gira? No importa, acaban de abrir las puertas. La avalancha. Corremos hacia los primeros puestos, merece la pena, no hay que perder detalle, es el último suspiro de la banda. El espíritu del vino amenizará las cuatro horas que quedan. Se apagan las luces. Suena Song to the Siren, de Noah, un escalofrío, los pelos de punta. Es el momento. Todos gritan, corean a los héroes, a sus Héroes. Ochenta y cinco mil miradas fijas en el escenario, ahora oscuro. Suena un acorde de guitarra acústica, un punteo de guitarra eléctrica, es El Estanque, son ellos, el público estalla. Las pantallas muestran las siluetas de Bunbury y Valdivia. Todavía no se dejan ver, pero están ahí. Las cuatro pantallas suben cual telón, y sí, están ahí. Guitarra y bajo se unen. Las leyes salvajes que empañan mi huída / el estanque no para de crecer. Estamos todos dentro del estanque, cantamos a una voz. El público ahora es coro. Empezar porque sí / y acabar no sé cuándo. Bunbury saluda, a los de aquí y a los que vienen de lejos: valencianos, madrileños, catalanes, aragoneses; a todos. Bienvenidos hermanos. Bunbury nos alienta a que apostemos por el rock and roll. Presenta a la banda a ritmo del blues de Radio Futura. Al fondo a la batería, Pedro Andreu; el último Cheroky del rock and roll, Joaquín Cardiel; sangre de su sangre, el Alquimista, Gonzalo Valdivia y el maestro Juan Valdivia. Comienza un momento más íntimo. Siempre buscando una fuente / para poder respirar. Viejas canciones suenan igual de actuales. Las palabras fueron avispas / y las calles como dunas / cuando aún te espero llegar... Bunbury pide mecheros, móviles, incluso linternas. Ochenta y cinco mil almas encendidas cantando. A estas alturas es fácil quedarse sin palabras. Bunbury calla los primeros versos, simplemente mira hacia un horizonte de pequeñas llamas. Todo arde si le aplicas la chispa adecuada. Ya queda poco, casi no queda nada. Pero el público sigue coreando, casi como al principio. Se marchan, se apagan las luces. La gente no se va, queremos un último susurro. Aparecen de nuevo, una y no jodemos más. Enrique y Juan, Juan y Enrique; se sientan, mano a mano, voz y guitarra. Entonan En los brazos de la fiebre. Bunbury se levanta y con un foco ilumina a Valdivia. El paraíso deviene en infierno / y luego se quema. / Y sin que nadie se mueva / ¿quién lo arregla? Se unen Pedro y Joaquín. Los cuatro. Solos. Cierran el concierto con Malas intenciones. Cada pantalla muestra a un héroe. Se acabó. Se van. Las pantallas muestran los nombres de todos y cada uno de los técnicos, como si de una película se tratara. Un castillo de fuegos artificiales. Se enciendes todas las luces, suena Like a rollin’ stone, de Dylan. Perfecto hasta el último detalle. De vuelta al coche, parece que es imposible salir de allí hasta dentro de unas horas, pero no importa, estamos satisfechos, hemos visto la última actuación de los Héroes del Silencio. Entramos en el coche, ponemos un disco, nos dormimos bajo el Hechizo. Vámonos de esta habitación / al espacio exterior. / Se nublan los ojos / todo de un mismo color / mientras todo da igual... Nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno. Silencio. Texto: Carlos Moreno Tenas. Foto: Nauj

La maravillosa ciudad de Estocolmo, en uno de sus más fríos otoños, se esta preparando para celebrar un año más la ceremonia de los premios Nobel. Este año, uno de los que más ha sorprendido ha sido el de Literatura, otorgado a la feminista Doris Lessing. Entre los candidatos se encontraban Philip Roth, Haruki Murakami y Amon Oz. Sin embargo la organización ha decidido otorgarlo a esta apasionada por la libertad y comprometida con el Tercer Mundo. El premio fue anunciado definiendo a la autora de la maravillosa novela El Cuaderno Dorado (1962) como “narradora épica de la experiencia femenina que con escepticismo, ardor y un poder visionario ha examinado con minuciosidad a una civilización dividida”. Doris Lessing, que fue la primera sorprendida al conocer la noticia de su galardón contestó diciendo: “No sé a lo que se refieren con eso, hombres y mujeres no somos tan diferentes”. Y es que Lessing, aunque definida en muchas ocasiones como una gran feminista, paradójicamente es una de las mujeres más críticas con este movimiento, al que tacha como demasiado politizado. No dejes de visitar el blog del Frente Cultural, actualizado con todos los eventos del Texto: Águeda Forés Bonache. Viñeta: Carlos Moreno Tenas colectivo y con todos los números de Mala Vida descargables en PDF.

La página web del Congrés Internacional "València, Capital Cultural de la República" (1936-1937), en Valencia durante los meses de Noviembre a Marzo: http://www.valencia1937-2007.org/index.asp