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LA EVOLUCIÓN DE LA ESTATURA EN ESPAÑA:

NUEVOS RESULTADOS Y CONJETURAS PRELIMINARES

José Miguel Martínez-Carrión


Javier Puche-Gil

Resumen: La estatura humana viene siendo utilizada desde hace aproximadamente dos
siglos por antropólogos físicos, médicos pediatras y epidemiólogos principalmente para
evaluar el estado nutricional y las circunstancias del crecimiento. En las últimas décadas los
historiadores económicos la usan como indicador del nivel vida para explorar el impacto
producido por las transformaciones ambientales, sociales y económicas en el bienestar de
las poblaciones y comprobar las relacionales entre el crecimiento económico y el desarrollo
humano. En este trabajo se presenta una nueva serie de estatura con más de 325.000
observaciones de muchachos nacidos entre 1837 y 1948 de cinco provincias del Levante
español (Almería, Murcia, Alicante, Valencia y Castellón) que corresponden a los
reemplazos de 1857-1969, de los mozos llamados a filas en edades de 19 a 21 años.
Estandarizada a 21 años de edad, la nueva serie de estatura muestra la evolución secular
(secular trend), explora las fases del promedio de talla en relación con los ciclos de la
economía española y realiza algunas comparaciones internacionales con países latinos,
Francia e Italia. Concluye que partiendo de unos promedios bajos de estatura para los
españoles de mediados del siglo XIX, el intenso crecimiento de la talla en la segunda mitad
del siglo XX posibilitó el acercamiento al promedio francés, con el que habia mantenido
casi tres centímetros de diferencia, y el alcance de la talla media de los italianos.

Palabras clave: estatura, crecimiento, bienestar biológico, España

JEL CODES: I31, N33, N34,

Correspondencia: José Miguel Martínez-Carrión: Departamento de Economía Aplicada,


Facultad de Economía y Empresa, Universidad de Murcia. Espinardo, 30100 Murcia
E-mail: jcarrion@um.es

1
LA EVOLUCIÓN DE LA ESTATURA EN ESPAÑA:
NUEVOS RESULTADOS Y CONJETURAS PRELIMINARES

1. INTRODUCCIÓN

¿Ha sido útil el estudio de la estatura humana para la historiografía económica? ¿En
qué medida los historiadores económicos la han integrado en sus investigaciones? ¿Ha
desvelado el nuevo campo de la historia antropométrica conocimientos significativos para
la historia económica? Estas y otras preguntas deben ser atendidas por los especialistas. No
puede soslayarse que en los comienzos de la década de 1980 hubo una receptividad hostil y
que hasta bien entrada la década de 1990 persistió la indiferencia hacia el nuevo campo de
estudio por la mayoría de los historiadores económicos. ¿Continúa la desafección? No hace
mucho, en 2008, Paul Hohenberg, nuevo presidente de la American Economic History
Association, cuestionaba su utilidad para la historia económica 1. Como no podía ser menos,
sus argumentos eran rebatidos por John Komlos 2, mientras Richard Steckel 3 desde las
páginas de Explorations in Economic History glosaba los avances de la última década en un
monográfico de dicha revista dedicado a los indicadores antropométricos. Ambos han sido
dos de los principales valedores de la nueva historia antropométrica. Ahora el uso de la
estatura, del peso y del indice de masa corporal registra nuevos impulsos que provienen de
de los economistas.
En España, la historia antropométrica ha estado presente desde fechas tempranas,
pero el eco de sus resultados se ha producido en la última década, si analizamos el impacto
de sus publicaciones. Desde su primera puesta en escena en el III Congreso de la

1
Hohenberg, Paul. (2008). Toward a More Useful Economic History. The Journal of Economic History 68,
2:339-354.
2
Komlos, John. (2009). How useful is anthropometric history?. Some reflections on Paul Hohenberg’s recent
presidential address to the American Economic History Association. Ver http://epub.ub.uni-
muenchen.de/10587/1/How_useful_is_anthropometric_history.pdf
3
Steckel, Richard, H. (2009). Heights and human welfare: Recent developments and new directions.
Explorations in Economic History 46:1-23.

2
Asociación Española de Historia Económica, celebrado en Segovia en 1985, hasta la
edición del monográfico dedicado por la revista Historia Agraria en 2009 se han publicado
casi tres decenas de artículos, aunque la mayoría han pasado desapercibidos o son
escasamente citados. Los últimos años son alentadores en producción y parecen corregir la
indiferencia advertida en los comienzos. Pero los especialistas deben hacer mayores
esfuerzos por la transmisión de sus resultados tanto a la comunidad científica en general
como a los historiadores en particular, no sólo económicos. Pese a las controversias que
suscitan los determinantes del crecimiento humano, fenómeno que se observa en la extensa
literatura que va desde la epidemiología hasta la economía del desarrollo, y a los
inconvenientes que origina el empleo de los datos de muy diversa naturaleza son
importantes los logros alcanzados si se compara con otros países 4. Afortunadamente la
historia antropométrica en España está asentada, pero requiere más diálogo e intercambio.
Este trabajo tiene un claro objetivo: presentar una nueva serie de estatura, más
robusta que las series conocidas hasta la fecha. La serie se ha nutrido de 326.943
observaciones de mozos nacidos entre 1837 y 1948, compuesta por individuos provenientes
de 19 ayuntamientos de las provincias de Almería, Murcia, Alicante, Valencia y Castellón.
La serie de las cohortes señaladas corresponde a los reemplazos de 1857 y 1969 en edades
de 19 a 21 años. Con ella se desea explorar la ‘evolución secular’ y comprobar la existencia
de ciclos o de fluctuaciones en el largo plazo. La importancia de la serie es obvia por la
cantidad de observaciones manejadas y por el hecho de que el promedio del Levante pueda
extrapolarse al comportamiento del promedio español. Series como ésta, además de la de
Quiroga 5, proporcionan bases materiales para discutir las posibles relaciones entre el
crecimiento económico y el desarrollo humano, una vez que conocemos la escasez de datos
de alcance nacional publicados para España antes de 1955, con la excepción de algunas

4
El autor desea poner de manifiesto la reciente contribución de los economistas y los sociólogos al empleo de
los indicadores antropométricos, ver Costa-Font, J., Gil, J. (2008). Generational effects and gender height
dimorphism in contemporary Spain. Economics and Human Biology 6, 1-18. Garcia, J., Quintana-Domeque,
K. (2007). The evolution of adult height in Europe: A brief note. Economics and Human Biology 5, 340-349.
Spijker, J, Pérez, J., Cámara, A. (2008). Cambios generacionales de la estatura en la España del siglo XX a
partir de la Encuesta Nacional de Salud. Revista de Estadística Española 50, 571-604. Garcia, J., Quintana-
Domeque, K. (2009). Income and body mass index in Europe. Economics and Human Biology 7, 73-83.
Bosch, M., Bozzoli, C., Quintana-Climent, C. (2009). Infant mortality, income and adult stature in Spain,
Documento de Trabajo 2009-27, FEDEA- La Caixa. http://www.fedea.es/pub/papers/2009/dt2009-27.pdf.
5
Quiroga, G. (2003). Medidas antropométricas y condiciones de vida en la España del siglo XX, Tesis
doctoral, Universidad Alcalá de Henares.
3
Estadística(s) del Reclutamiento y Reemplazo del Ejército, como las de 1858 y 1912-1929 6.
También permiten realizar comparaciones internacionales, como veremos. El trabajo se
compone de varias partes. Tras esta introducción, la segunda sección aborda aspectos
preliminares de la estatura como proxy de los niveles de vida, aunque en buena parte son ya
conocidos. La tercera sección muestra las características de los datos y señala la bondad de
la serie. La cuarta presenta los resultados alcanzados en la serie y plantea le necesidad de
abordar las relaciones entre el bienestar humano y el crecimiento económico. La quinta
establece algunas comparaciones internacionales, con Francia e Italia, como países latinos
más destacados. Finaliza la secta con las conclusiones.

2. ESTATURA COMO PROXY DEL ESTADO NUTRICIONAL NETO Y DE


LOS NIVELES DE VIDA

El uso de la estatura humana por los historiadores económicos ha sido espectacular


en las últimas décadas. Usada desde el siglo XIX por antropólogos físicos y desde
comienzos del siglo XX por médicos pediatras y epidemiólogos para evaluar
principalmente el estado nutricional y la salud durante el crecimiento de las poblaciones
humanas, los historiadores económicos la usan como proxy del nivel de vida y el bienestar
biológico. Si exceptuamos los trabajos pioneros de Le Roy Ladurie 7, los primeros estudios
antropométricos de historia económica se remontan a comienzos de los años ochenta 8 pero
su crecimiento exponencial ha sido un fenómeno relativamente reciente. Dos sucesos
sirvieron de plataforma para expandir el uso de la estatura: la concesión del premio Nobel

6
Gómez-Mendoza, A. y Pérez-Moreda, V. (1985). Estatura y nivel de vida en la España del primer tercio del
siglo XX, Moneda y Crédito, 174, pp. 29-64. Gómez-Mendoza, A. y Pérez-Moreda, V. (1995). Heights and
Welfare in Spain, 1900-1930, en J. Komlos, The Biological Standard of Living on Three Continents. Further
Explorations in Anthropometric History, Boulder, Westview Press, pp. 81-91.
7
Le Roy Ladurie, E., Bernageau, N. y Pasquet, Y. (1969): ‘Le Conscrit et l'ordinateur: Perspectives de
recherches sur les Archives Militaires du XIXe siècle francais’, Studi Storici, 10, pp. 260-308. Le Roy
Ladurie, E. y Bernageau, N. (1971) : "Étude sur un contingent militaire (1868), mobilité géographique,
délinquance et stature, mises en rapport avec l'autres aspects de la situation des conscrits", Annales de
Démographie Historique, 8, pp. 311-37.Le Roy Ladurie, E. y Demonet, M. (1980): ‘Alphabétisation et
stature: Un tableau comparé’, Annales: Économies, Sociétés, Civilisations, 35, pp. 1329-32.
8
Fogel, R. W., Engerman, S. L., Floud, R, Margo, R. A., Steckel, R.H., Trusell, J., Wachter, K. W., Sokoloff,
K.L., Villaflor, G.C. y Friedman, G. (1983): Secular changes in American and British stature and nutrition,
Journal of Interdisciplinary History, 14, 2, pp. 445-481. Destaca en esa década el libro de Komlos, J. (1989).
Nutrition and Economic Development in the Eighteenth-century Habsburg Monarchy. An Anthropometric
History, Princeton, Princeton University Press.
4
de Economía en 1993 a Robert W. Fogel y la creación en 2003 de la revista Economics and
Human Biology editada por John Komlos. Entre ambas fechas se han publicado importantes
trabajos que han labrado y enriquecido el campo de la investigación 9.
Recientemente el empleo de las tallas ha recibido un fuerte impulso de los
economistas. Sus trabajos integran ahora indicadores antropométricos y, con bases de datos
de muy diversa naturaleza sobre tallas, pesos y masa corporal a diferentes edades y género,
analizan las relaciones que se establecen con los salarios, el capital humano, las
enfermedades y la salud, la productividad del trabajo, entre otros muchos tópicos 10.
¿Por qué el interés hacia la estatura? ¿Qué hay detrás de ella? De acuerdo con
Tanner, máxima autoridad en auxología, “la talla es el espejo del nivel de vida de una
sociedad” 11. Para los antropólogos, biólogos y los epidemiólogos, la estatura media final de
una población determinada expresa el estado nutricional neto: registra la entrada de energía
producida por el aporte calórico-protéico de los nutrientes desde los primeros años de vida

9
Fogel, R. W. (1994). Economic growth, population theory, and physiology: the bearing of long-term
processes on the making of economic policy, American Economic Review, 84, pp. 369-395. (Traducción
castellana en Revista de Historia Económica, XII, 3, pp. 719-762). Fogel, R. W. (2004) The escape from
hunger and premature death, 1700-2100. Europe, America and the Third World. Cambridge: Cambridge
University Press, 2004. Komlos, J (1994) Stature, living standards and economic development: Essays in
anthropometric history, Chicago: University of Chicago Press. Komlos, J. y Baten, J. (eds.), (1998), The
Biological Standard of Living in Comparative Perspective, Franz Steiner, Stuttgart. Steckel, R. H y Floud, R.
C. (eds.) (1997): Health and Welfare during Industrialization, Chicago, Chicago University Press. Steckel, R.
H. (1988). The health and mortality of women and children, 1850-1860, Journal of Economic History, 48, 2,
pp. 333-345. Steckel, R. H. (1995). Stature and the standard of living, Journal of Economic Literature,
XXXIII, pp. 1903-1940. Steckel, R. H. y Rose, J. R. (ed.) (2003) The backbone of History. Health and
Nutrition in the Western Hemisfere. Cambridge, Cambridge University Press.
10
Schultz, T. P. (2002). Wage gains associated with height as a form of health human capital, American
Economic Review, 92, 349-353. Schultz, T. P. (2003). Human capital, scholing and health, Economic and
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(2008) Height, Health and Cognitive Function at Older Ages. American Economic Review 98, 2:463-467.
Deaton, Angus (2007) Height, health, and development. Proceedings of the National Academy of Sciences
104, 33: 13232–13237. Deaton, Angus (2007) Height, health, and development. Proceedings of the National
Academy of Sciences 104, 33: 13232–13237. Deaton, Angus (2008) Height, health, and Inequality: The
Distribution of Adult Heights in India. American Economic Review 98, 2: 468-474. Persico, Nicola, Andrew
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Case of Height. Journal of Political Economy 112: 1019-53. Strauss, John and Duncan Thomas (1998)
Health, Nutrition, and Economic Development. Journal of Economic Literature 36: 766-817.
11
Tanner, James (1986) Growth as a mirror of condition of society: Secular trends and class distinctions, en:
Demirjian, Brault-Dubuc, ed. Human Growth – A multidisciplinary review. London: Taylor and Francis; p. 3-
34. Tanner, James (1990) Growth as a mirror of conditions in society, en Lindgren, ed. Growth as a mirror of
conditions in society, Stockholm: Stockholm Institute Education Press; p. 9-70. Tanner, James (1994).
Introduction: Growth in height as a mirror of the standard of living, en: Komlos, ed. Stature, living standards,
and economic development. Essays on Anthropometric history. Chicago: The University of Chicago Press, p.
1-9. Similar enfoque puede encontrarse en Martorell, Reynaldo; Habicht, Jean-Pierre (1986), Growth in early
childhood in developing countries, en: Falkner, Tanner, eds. Human growth: A comprehensive treatise. Vol.
3, New York: Plenum, p. 241-262.
5
hasta el final de crecimiento y descuenta el desgaste producido en ese periodo por el
metabolismo basal, la enfermedad, el esfuerzo físico, el trabajo y el medio ambiente 12. Los
factores ambientales son decisivos en los primeros años de la infancia, incluso durante el
periodo fetal 13, pero también lo son durante los años de estirón adolescente 14. La
importancia de la nutrición, la salud y los factores ambientales en las etapas de la infancia y
de la adolescencia puberal se ha comprobado en las investigaciones de historia
antropométrica. Mientras unas destacan el peso de dichos factores en los tres primeros años
de vida 15, otras, sin discutir este aserto, llaman la atención sobre los años del estirón
adolescente producido en los hombres entre los 13 y 17 años 16.
La cuestión de mayor interés son los factores determinantes de la estatura. Frente a
la teoría tradicional que privilegiaba los factores genéticos, la mayoría de los estudios
provenientes del campo de la antropología biológica y de la extensa literatura de historia
antropométrica muestran la importancia de los factores ambientales. El debate permanece
abierto en el campo de la biología humana 17. Desde una perspectiva dinámica, más propia
de las investigaciones históricas que analizan las tallas en el largo plazo, el peso de las
variables ambientales se muestra relevante. De acuerdo con Eveleth y Tanner (1990), la
talla media de una población refleja la interacción de las influencias ambientales y
genéticas durante el periodo de crecimiento físico. Los autores señalan que “dicha
interacción es muy compleja. Dos genotipos que producen la misma talla bajo

12
Eveleth, P.B. and J. M. Tanner (1990), Worldwide variation in human growth, Cambridge, Cambridge
University Press. Tanner, J.M. (1981): A history of the study of human growth. Cambridge: Cambridge
University Press. Johnston, F. E., Zemel, B. and Eveleth, P.B. (1999): Human Growth in context. Smith-
Gordon, Londres.
13
Barker, D. J. P. (1992) Fetal and infant origins of adult disease, London, British Medical Journal Publishing
Group. Scrimshaw, N. S. (1997) More evidence that foetal nutrition contribuyes to chronic disease in later
life”, British Medical Journal, 315 (7112), pp. 825-826.
14
Martorell, R. (1985). Child growth retardation: A discussion of its causes and its relationship to heath”. In
K. Blaxter y J.C. Waterlow, Nutritional adaptation in man, London: John Libbey, pp. 13-29. Martorell, R. y
Habicht, J.-P. (1986) Growth in early chilhood in developing countries”, En F. Falkner y J.M. Tanner, eds.,
Human growth: A comprehensive treatise, vol. 3, New York: Plenum, pp. 241-262. Scrimshaw, N., Gordon,
J.E. (1968) Malnutrition, learning, and behaviour. Cambridge, Mass., The MIT Press. Scrimshaw, N., Taylor,
C.E., y Gordon, J.E., (1968) Interactions of nutrition and infection, Serie Monográfica, nº 57, Ginebra,
Organización Mundial de la Salud.
15
Baten J., (2000) Heights and real wages in the 18th and 19th centuries: and international overview”, Jarbuch
für Wirtschaftgeschichte, 1, pp. 29-42.
16
Martínez Carrión, J. M. y Pérez Castejón, J. J. (2000) On the height of Spanish recruits during the early
phases of modern economic growth”, Jarbuch fur Wirtschaftgeschichte, I, pp. 159-176. Moradi, A. (2010)
Nutritional status and economic development in sub-Saharan Africa, 1950–1980. Economics & Human
Biology 8 (1), 16-29.
17
Rona Roberto, J. (1981) Genetic and environmental factors in the control of growth in childhood. British
Medical Bulletin, 37, pp. 265-272. Rona Roberto, J. (2000) The impact of the environment on height in
Europe: conceptual and theoretical considerations", Annals of Human Biology, 27, pp. 111-126.
6
circunstancias ambientales óptimas pueden producir tallas diferentes bajo circunstancias
de privación. De manera que dos niños que podrían tener la misma talla en una comunidad
bien desarrollada podrían no sólo ser más bajos en condiciones de pobreza económica,
sino que uno de ellos podría ser hasta significativamente mas bajo que el otro” 18.
Probablemente la complejidad del tema provoca el interés por el estudio de los
comportamientos de la altura.
La reciente literatura especializada enfatiza el peso de los factores ambientales en
los cambios a largo plazo, pero no descuida la dificultad de establecer pesos relativos a las
variables determinantes en contentos culturales cambiantes y distintos 19. Sabemos que la
renta, la salud, la educación, la geografía y, por tanto, el empleo, el status y la residencia
son factores condicionantes de la estatura. Reconociendo que en historia económica hay
grandes lagunas para encontrar información sobre renta, salarios y otros componentes del
nivel de vida en periodos anteriores a la industrialización, incluso bien hasta bien entrado el
siglo XX en algunos ámbitos locales, regionales o nacionales, la estatura es un excelente
indicador, sustitutivo cuando no hay datos, y desde luego complementario de los niveles de
vida cuando los hay. Sabemos además que la estatura, en tanto que recoge la dimensión
biológica del bienestar humano, no necesariamente recorre las trayectorias del bienestar
económico. El debate sobre la evolución de las estaturas durante la revolución industrial es
pertinente al caso. Nos sirve de ejemplo el ‘early-industrial-growth-puzzle’ o el
‘Antebellum puzzle’, como se conoce para el caso de Estados Unidos. La controversia
plantea que el bienestar biológico evolucionó inversamente al bienestar económico en los
inicios del crecimiento económico moderno. La estatura disminuyó también durante la
revolución industrial británica mientras incrementó la renta per capita 20. En algunos países
la caída de altura en las décadas centrales y en otros periodos del siglo XIX coincidió con
las crisis de subsistencias, las guerras y los episodios epidémicos, junto a importantes

18
Eveleth, P.B. and J. M. Tanner (1990), Worldwide variation in human growth, Cambridge, Cambridge
University Press.
19
Silventoinen, K. (2003), Determinant of variation in Adult Body Height, Journal of Biosocial Science, 35, 2,
pp. 263-285.
20
Crafts, N.F.R. (1997), Some dimensions of the ‘quality of life’ during the British industrial revolution,
Economic History Review, 50, pp. 617-39. Komlos, J. (1998), Shrinking in a growing economy? The mystery
of physical stature during the industrial revolution, Journal of Economic History, 58, 3, pp. 779-802. Steckel,
R. H y Floud, R. C. (eds.) (1997) Health and Welfare during Industrialization, Chicago, Chicago University
Press. Voth, H. J. (2004), Living standards and the urban environment, en Floud, R. C. y Johnson, P. (eds.),
The Cambridge Economic History of Modern Britain, vol1. Industrialization, 1700-1860. pp 268-294.
7
desplazamientos humanos, lo que probablemente extendió el alcance del fenómeno a áreas
no industrializadas.
Hoy sabemos que un mejor estado de la salud y de la nutrición bruta aumenta la
supervivencia de los niños y la eficiencia del tiempo invertido en educación 21. Por tanto,
invertir en sanidad y capital humano contribuye a mejorar la productividad del trabajo. El
hecho es fundamental para la historia económica, pues sugiere la importancia que tienen las
políticas económicas de bienestar desarrolladas desde finales del siglo XIX y sobre todo en
el curso del siglo XX 22.
Como medida de output, la estatura refleja también los efectos de las ganancias
derivadas de la oferta de bienes públicos. La inversión en infraestructuras por parte del
Estado en salud, educación, transportes y comunicación puede tener efectos positivos sobre
la estatura pues con ello mejora la producción y distribución de alimentos, disminuye el
impacto de las enfermedades y genera un ambiente favorable al conocimiento de la higiene,
a los hábitos saludables de alimentación y contribuye por tanto a la mejora de la calidad de
vida 23.
Se ha mostrado por último la variabilidad de las estaturas. Esta se origina según la
geografía, la residencia y las culturas 24. Influenciadas por los distintos ambientes, las tallas
muestran comportamientos desiguales en distintos países 25, según zonas urbanas y
rurales 26, como consecuencia asimismo de los diferentes pesos de las actividades
económicas, sean agrarias, industriales o de servicios. De nuevo el peso ambiental se torna
decisivo. También la talla refleja la desigualdad social, donde la influencia de la renta y su
distribución es importante 27. Del mismo modo que en suelo americano se ha señalado la

21
Savedoff, W. y Schultz, T. P. (2000) Wealth from Health, Inter-American Development Bank, Washington
D.C.
22
Un ejemplo de ello, en Sunder, M., (2003). The making of giants in a welfare state: the Norwegian
experience in the 20th century. Econ. Hum. Biol. 1, 267–276.
23
Meyer, Haakon, E., Selmer, Randi (1999), Income, educational level and body height, Annals of Human
Biology, 26, 3, pp. 219-227. Schultz, T. P. (2003), Human capital, schooling and health, Economic and
Human Biology, 1, pp. 207-221.
24
Bodzsár, Éva B; Susanne, Charles, eds. (1998), Secular growth changes in Europe. Budapest: Eötvös
University Press. Shutkowski, H. (2008) Between Biology and Culture. Cambridge University Press,
Cambridge.
25
Baten, Joerg (2009) Global Height Trends in Industrial and Developing Countries, 1810-
1984: An Overview. Working Paper, University of Tuebingen, http://www.wiwi.unituebingen.
de/cms/fileadmin/Uploads/Schulung/Schulung5/Paper/baten_global.pdf
26
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1913?, Economics and Human Biology, 5, 1, pp. 144-164.
27
Guntupalli, Aravinda Meera and Baten, Joerg (2006) The Development and Inequality of Heights in North,
West and East India, 1915-44. Explorations in Economic History, 43: 578-608.Deaton, Angus (2008) Height,
8
escasa diferencia existente entre poblaciones blancas y poblaciones negras, fueran libres o
esclavos que tuvieron una nutrición adecuada durante el siglo XIX 28, se han visto fuertes
diferencias debido a la desigualdad en el acceso a los recursos en una determinada
población 29. James Tanner señala que las diferencias sociales observadas en las tallas se
explican por la experiencia acumulada en la nutrición, la higiene, la enfermedad y el estrés
durante el periodo de crecimiento 30.
Con estas premisas, el avance del nuevo campo de estudio ha sido extraordinario 31.
Los mayores logros han sido desbrozar las consecuencias fisiológicas y termodinámicas de
la Revolución Industrial y el impacto ambiental ocasionado por las transformaciones
sociales y económicas de los tres últimos siglos 32. Recientemente las investigaciones

Health, and Inequality: The Distribution of Adult Heights in India. American Economic Review 98: 468-74.
Guntupalli, Aravinda Meera and Baten, Joerg (2006), The Development and Inequality of Heights in North,
West and East India, 1915-44.’ Explorations in Economic History, 43: 578-608. Quiroga Valle, G. y Coll, S.
(2000), Height inequality as a proxy for income inequality. The Spanish case, 1895-1950. More reflexions,
Journal of Income Distribution, 9, pp. 1-24.
28
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29
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30
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Stature, living standards, and economic development. Essays on Anthropometric history. Chicago: The
University of Chicago Press; p. 1-9.
31
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32
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University Press; 1990. Komlos, John (1985), Stature and nutrition in the Habsburg monarchy: the standard of
living and economic development in the 18th century. American Historical Review. 1985; 90: 114-961.
Komlos, John, ed. (1994), Stature, Living Standard, and Economic Development. Essays in Anthropometric
History. Chicago: The University of Chicago Press; Komlos, John, ed. (1995), The biological standard of
living on three continental. Further explorations in anthropometric history. Oxford: Westview Press. Komlos,
John; Baten, Jorg, eds. (1998), The Biological Standard of Living in Comparative Perspective. Stuttgart:
Franz Steiner; Komlos, John; Baten, Jorg, eds. (2004), Special Issue: Recent research in Anthropometric
History. Social Science History. 2004; 28 (2): 191-350. Steckel, Richard. Stature and the standard of living.
Journal of Economic Literature, 1995; XXXIII: 1903-1940. Steckel, Richard (2009). Heights and human
welfare: Recent developments and new directions. Explorations in Economic History.46: 1-23.
9
alcanzan a los tiempos de la Revolución Neolítica mediante el examen exhaustivo de los
esqueletos y el tamaño del fémur como principal medida de la talla potencialmente
adquirida 33.

3. FUENTES, DATOS Y CARACTERÍSTICAS DE LA NUEVA SERIE

Por anteriores publicaciones, son conocidas las características de las fuentes y de los
datos provenientes del reclutamiento militar en España. Como en otras ocasiones, la nueva
serie comienza con los reemplazos de 1857, primer reclutamiento ‘universal’ a la edad de
20 años, y acaba con el reemplazo de 1969 con mozos a la edad de 21 años. La serie se basa
en 326.943 observaciones de talla a partir de los ‘mozos llamados a filas’ que además
fueron medidos en milímetros (Tabla 1). Por tanto, es una serie homogéna y bastante fiable
desde el punto de vista de la medición. Gracias a la existencia de talladores en los
ayuntamientos, figura contemplada en la legislación del reclutamiento militar, todos los
mozos fueron tallados públicamente. La serie corresponde por tanto a las cohortes nacidas
entre 1837 y 1948.

FIGURA 1
LOCALIZACIÓN PROVINCIAL DE LA MUESTRA

33
Steckel, Richard H; Rose, Jerome C, eds. (2002), The backbone of History. Health and Nutrition in the
Western Hemisfere. Cambridge: Cambridge University Press; Koepke, Nikola and Baten, Joerg (2005) The
Biological Standard of Living in Europe during the Last Two Millennia.’ European Review of Economic
History 9: 61-95.
10
TABLA 1
NÚMERO DE OBSERVACIONES DE LAS SERIES DE ESTAURAS DEL LEVANTE
Nueva serie
Período Sureste Levante
nacimiento alistamiento Nº Nº
1837-1850 1857-1870 14.347 21.702
1851-1860 1871-1880 11.543 17.443
1861-1870 1881-1889 22.568 33.416
1871-1880 1890-1899 26.279 38.537
1881-1990 1901-1911 27.859 41.506
1891-1900 1912-1921 18.232 33.141
1901-1910 1922-1931 12.311 27.772
1911-1920 1932-1941 9.875 22.772
1921-1930 1942-1951 15.953 32.579
1931-1940 1952-1961 15.209 31.511
1941-1948 1962-1969 12.211 26.564
Total 186.387 326.943
Fuente: Elaboración propia a partir de las Actas de reclutamiento y clasificación de los mozos
correspondientes a los reemplazos.

La nueva serie incorpora nueve municipios más a la serie anterior. Como la del
Sureste, la serie Levante se obtiene a partir de las de tallas de hombres en edades de 19-21
años, que ahora suman un total de 19 municipios de cinco provincias del levante español:
Almería, Murcia, Alicante, Valencia y Castellón (ver Figura 1). Los datos se encuentran en
sus respectivos archivos municipales, sección Quintas. Los municipios son representativos
de contextos ambientales y socioeconómicos distintos. Los municipios sobre los que se ha
trabajado han sido los siguientes: Vera (provincia de Almería); Cartagena, Cieza, Murcia,
Mazarrón, Totana, Torre-Pacheco, Yecla (provincia de Murcia); Alcoi, Elche, Orihuela,
Pego, Villena (provincia de Alicante); Alzira, Gandía, Requena, Sueca (provincia de
Valencia); Castellón y Villareal (provincia de Castellón) 34. Hay dos capitales de provincia,

34
Sobre la serie Sureste, Martínez-Carrión, J. M. (2007): “Calidad de vida y bienestar biológico en el largo
plazo. El caso de España”, en Dobado, R., Gómez Galvarriato, A., y Márquez, G. (comps.): México y España:
11
dos grandes ciudades industriales, pequeñas villas e importantes municipios con
componentes agrarios o rurales. Debo recordar que los municipios del Sureste son los más
grandes de España y algunos albergan una fuerte presencia de población rural además de la
urbana, que en algunos períodos llega a ser significativa. Es el caso de Murcia, Cartagena,
Elche y Orihuela.
Por el tamaño del conjunto poblacional y el amplio espectro ambiental, la nueva
serie es más sólida. Además puede ser representativa del comportamiento medio en la
evolución de la estatura de los españoles. Esta consideración debe tomarse con cautela.
Pero de acuerdo con los promedios de talla de la clasificación regional antropo-demográfica
presentados por Martínez Belmonte para los reemplazos de 1965 a 1980 y de Ester Rebato
para el periodo de 1960 a 1990, resulta que el promedio de la Zona regional Murciano-
Valenciana es el promedio más cercano a la media de España 35.
El mayor inconveniente de la serie se halla en la estandarización a una edad
determinada. Antes de 1850 las edades de reclutamiento variaron. Desde el primer
reemplazo de Carlos III, en 1770, hasta la Guerra de la independencia, se reclutaron
individuos de entre 16 y 40 años, que pasaron a ser de 16-25 años de edad en las décadas
siguientes del siglo XIX. El mayor ajuste se produjo entre 1836 y 1849, con individuos de
18-19 años. En la década de 1850 pasan a ser de una sola edad, pero hubo posteriores
variaciones en las edades de entrada al ejército según las exigencias militares del momento.
Así, los reemplazos universales de 1856-57 se fijan en 20 años, entre 1885 y 1899 bajan a
la edad de 19 años; de 1901 a 1905, suben de nuevo a 20 años y a partir de 1907 se
establecen en 21 años, situación que se mantiene hasta 1970, con algunas pequeñas
excepciones. Desde 1970 se reducen las edades que progresivamente se rebajan hasta los 17
años. A partir de entonces, la situación se complica por aquellos que solicitan prórroga por
cuestiones de estudio, siendo un fenómeno en aumento a medida que se expande la
enseñanza universitaria. Además desaparece la figura del tallador. La supresión de las

¿Historias económicas paralelas?, México, Colec. Lecturas de El Trimestre Económico, pp. 673-704. Sobre
las nuevas aportaciones de datos referidas a la Comunidad Valenciana, Puche-Gil, J. (2009): Evolución de los
`niveles de vida biológicos´ en la Comunidad Valenciana, 1840-1948, Tesis doctoral inédita, Universidad
Pablo de Olavide, de Sevilla.
35
Martínez-Belmonte, L. 1983. La talla media de los españoles varones crece cada año. Estadística Española
101, p. 121-125. Rebato, Esther (1998), The Studies on secular trend in Spain: a review. In: Bodzsár, Éva B;
Susanne, Charles, eds. Secular growth changes in Europe. Budapest: Eötvös University Press; p. 297-315.

12
‘quintas’ a partir de 1999 en que el Ejército pasa a ser profesional aleja la representatividad
social que había mantenido durante casi siglo y medio.
Los datos de los reemplazos españoles no presentan sesgos de representatividad
social como se ha visto en otros ejércitos de la Europa decimonónica, pero pueden adolecer
de algunos problemas que se han documentado en otros países. En primer lugar, destaca el
fenómeno del redondeo que normalmente se acumula en torno a las tallas acabadas en 0 y
en 5. Sin embargo, como vemos en algunos ejemplos no es un fenómeno acusado ni mucho
menos generalizado. Presentamos a tal fin unos histogramas que recogen la distribución de
frecuencias por milímetros y centímetros (Figuras 2-5). Los histogramas muestran una
distribución normal, un perfil simétrico y acampanado, aunque en las tallas dadas en
milímetros tiendan al redondeo, que no afecta a la distribución en centímetros que es la que
nos interesa a fin de ser comparada con datos de otros países, de calidad muy inferior. Los
diversos test de normalidad que se han aplicado a los datos que manejamos: test de bondad
de ajuste de la F2, de Kolmogorov-Smirnov y el análisis de sensibilidad muestran su
confianza. Las distribuciones de tallas son completamente gausianas.

FIGURA 2
DISTRIBUCIÓN DE LAS TALLAS EN EL SURESTE, 1857-1969.
EN MILÍMETROS

Fuente: Elaboración propia a partir de las Actas de reclutamiento y clasificación de los mozos
correspondientes a los reemplazos.

13
FIGURA 3
DISTRIBUCIÓN DE LAS TALLAS EN EL SURESTE, 1857-1969. EN CENTÍMETROS

Fuente: Elaboración propia a partir de las Actas de reclutamiento y clasificación de los mozos
correspondientes a los reemplazos.

FIGURA 4
DISTRIBUCIÓN DE LAS TALLAS DE LOS NUEVOS DATOS DE LA COMUNIDAD
VALENCIANA, 1857-1969. EN CENTÍMETROS

Fuente: Puche (2009)

14
FIGURA 5
DISTRIBUCIÓN DE LAS TALLAS EN LA NUEVA SERIE, LEVANTE, 1857-1969
EN CENTÍMETROS

Fuente: Elaboración propia a partir de las Actas de reclutamiento y clasificación de los mozos
correspondientes a los reemplazos y Puche (2009)

El redondeo de las tallas se advierte por lo general durante el siglo XIX y está
asociado probablemente al mínimo de talla exigido por los ejércitos. En España, la
legislación militar fue cambiante entre 1857 y 1912, pasó de un mínimo establecido en
1596 milímetros en 1857 a los 1530 milímetros del segundo reemplazo (extraordinario) de
1875 y, dos años más tarde, en 1877, mudó a los 1540 mm. Desde 1912 apenas hubo
cambios importantes en la talla mínima que se situó en 1540 mm (Figura 6). La rebaja
producida en los mínimos de talla en el curso del siglo XIX estuvo relacionada con la
demanda de reclutas por los ejércitos ante el aumento de los conflictos bélicos (carlistas,
guerras de Cuba). Medidas que se combinaron con la rebaja de la edad reglamentaria de los
quintos para entrar en caja, que pasó de 20 a 19 años en el segundo reemplazo -también
extraordinario- de 1885. El límite fijado en 1912 se mantuvo en casi todo el siglo XX. De
hecho, el Real Decreto de 21 de marzo de 1986, n. 611/86 (Ministerio de Defensa) que
reguló el Reglamento del Servicio Militar estableció un mínimo de 1550 mm y un máximo
de 2 metros.

15
FIGURA 6
CAMBIOS EN LOS REQUERIMIENTOS DE TALLA MÍNIMA EXIGIDA POR EL
EJÉRCITO, 1857-1912

mm

1600
1590
1580
1570
1560
1550
1540
1530
1520
1510
1500
1490
1857 1858 1860 1862 1868 1870 1872 1875 1877 1878 1882 1886 1912
Fuente: Elaboración propia a partir de la legislación militar

Otro problema con el que se enfrentan las series de talla en España es el relativo a
los cambios ocurridos en la edad de reclutamiento entre 1856 y 1907. Comparado, el caso
español se ve más afectado que otros países que han mantenido una legislación al respecto
más homogénea y estable en el tiempo. Desde la implantación del servicio ‘universal’ en
1856, la entrada de reclutas pasó de los 20 años a los 19 años en 1885; de nuevo cambió a
los 20 en 1901 y, aún, a los 21 años en 1907. Durante la Guerra Civil también se
produjeron cambios sobre lo reglado dependiendo del bando militar, adelantándose en
algunos meses en unos casos, atrasándose en otros. Durante la posguerra, en concreto de
1940 a 1945, el acto de medición de la talla se anticipó unos meses a la edad reglamentaria
de entrada en filas, fijada en torno a los 21 años. Los cambios de edad se rebajaron a partir
de 1970. Para atajar este problema se estandarizan las tallas a la edad de 21 años 36.
Los datos se presentan por cohortes de nacimiento, algo frecuente en los trabajos de
historia antropométrica. Es la mejor forma de comprobar la influencia de los determinantes
que inciden en la talla que, como sabemos, impactan desde los primeros años de vida. Los

36
Sobre el método puede verse Martínez-Carrión, J. M., y Moreno-Lázaro, J. (2007), Was there an urban
height penalty in Spain, 1840-1913?, Economics and Human Biology, 5, pp. 144-164.

16
tres primeros años de la infancia y los del estirón adolescente son los periodos más
sensibles a los factores ambientales. Presentados, además, de ese modo la serie muestra
mayor continuidad, evitando el hueco de los años en que no hubo reemplazos por cambios
en la edad reglamentaria, como sucedió en 1900 y 1906, o de aquellos otros donde hubo
varios reemplazos consecutivos en el mismo año como ocurrió en 1885, con un reemplazo
ordinario de 20 años y extraordinario de 19 años.

4. LOS RESULTADOS

Antes de presentar resultados conviene hacer un breve repaso de nuestros


conocimientos sobre la evolución de la estatura de los españoles. Recurro, primero, a la
información recopilada por los precursores de la antropometría española y, luego, a los
diversos estudios que han abordado la evolución de la talla mediante la construcción de
nuevas series.

4.1. Los precedentes

¿Qué sabíamos de la evolución de la talla de los españoles? Los primeros trabajos


de antropometría se encuentran entre los médicos higienistas del siglo XIX. Gregorio
Andrés Espala, 37 Francisco Bona 38, Anastasio Chinchilla 39 y otros responsables de la
sanidad militar española, utilizaron datos de estaturas y valoraron la importancia de dotarse
de estadísticas, que en España se publicaron regularmente desde 1858 40. A finales del siglo
XIX, destacan los trabajos de los antropólogos Telesforo Aranzadi (1860-1945) y Luis de
Hoyos-Sainz (1868-1951) 41. Por entonces, la Real Academia de Ciencias Políticas y

37
Andrés y Espala, Gregorio (1877), Reflexiones sobre la talla, peso y perímetro torácico. Gaceta de Sanidad
Militar; III: 1-7.
38
Bona, Francisco (1963), Estadística física de las tallas y de los defectos físicos. Revista General de
Estadística. II: 305-321.
39
Chinchilla, Anastasio (1864) Estadística de Sanidad Militar. Revista General de Estadística. III: 1-31.
40
En las publicaciones militares españolas de la época se tradujeron estudios realizados por militares
europeos que manifestaban el deterioro fisiológico de los reclutamientos entre 1850 y 1870. Tal vez estas
proclamas tenían como objetivo crear un clima favorable para reducir la edad de reclutamiento y rebajar las
tallas mínimas que regulaban el acceso a los ejércitos nacionales, ver Tschouriloff, Michel (1877), Estudio
sobre la degeneración fisiológica de los pueblos civilizados (causas de la degeneración). Gaceta de Sanidad
Militar. Tomo III: 45-52, 109-115, 192-199, 276-283, 301-05, 363-66 y 384-92.
41
Aranzadi Unamuno, Telesforo; Hoyos Sainz, Luis (1893), Lecciones de antropología. Madrid: s.n; Un años
antes habían publicado un avance, ver Hoyos Sainz, Luis; Aranzadi Unamuno, Telesforo (1892), Un avance a
la Antropología en España. Anales SEHN, XXI: 31-101. Ver también, del primer autor las siguientes obras,
17
Morales acoge sendos discursos del economista y reputado político Laureano Figueroa
(1816-1903) 42 y del médico y antropólogo Federico Olóriz Aguilera (1855-1912) que
versan sobre la estatura de los españoles 43. Pío Suárez Inclán 44 y Luis Sánchez Fernández 45
abordan los problemas del reclutamiento español y analizan las características
antropométricas de los españoles en el cambio de siglo.
La institucionalización de las medidas antropométricas en España se produjo
durante la primera mitad del siglo XX 46. Como consecuencia de los efectos ocasionados
por la Guerra Civil de 1936-39 y la larga posguerra en la nutrición infantil hubo un mayor
interés de los especialistas por las mediciones antropométricas y la elaboración de curvas
de crecimiento en niños de diferentes rangos. Con el apoyo de la Fundación Rockefeller,
Grande Covián, Jiménez García, Rof Carballo, entre otros, realizaron numerosos estudios
clínicos sobre los estados de desnutrición observados durante la guerra y la posguerra y
sobre la alimentación y el desarrollo físico de los niños 47.
Durante las décadas de 1950 y 1960 se publican los primeros estudios sobre el
crecimiento de los españoles en la primera mitad del siglo XX 48. En el campo de la
antropología física se llevan a cabo, a mediados de la década de 1970, análisis sobre la
tendencia secular (secular trend) realizados por Cristina Bernis, aunque el Instituto
Bernardino de Sahagún de Antropología y Etnología (Madrid) venía desarrollando desde la

Aranzadi Unamuno, Telesforo (1903), Antropometría. Barcelona: Sucursal de Manuel Soler; y Aranzadi
Unamuno, Telesforo (1904), Antropometría de las colonias escolares de Bilbao. Bilbao: Gaceta Médica del
Norte; Sobre la contribución de estos autores, puede consultarse la obra de Ortiz García, Carmen. (1987), Luis
de Hoyos Sainz y la Antropología Española. Madrid: CSIC. Ortiz García, Carmen; Sánchez Gómez, Luis
Ángel, eds. (1994), Diccionario Histórico de la Antropología Española. Madrid: CSIC, p. 100-103 y 525-
527.
42
Figuerola, Laureano (1893). La talla de los mozos para el servicio militar sorteados y medidos en las
quintas de 1858 a 1867. Memorias de la Real Academia de Ciencias Políticas y Morales. Tomo VII; 305-311.
43
Olóriz Aguilera, Federico. (1896) La talla humana en España. Discurso leído en la Real Academia de
Medicina. Madrid: Imprenta Nicolás Moya; 1896, 4-61.
44
Suarez Inclan, Pío (1905). El problema del reclutamiento en España. Madrid: El Trabajo.
45
Sánchez Fernández, L. (1913), El hombre español útil para el servicio de las armas y para el trabajo. Sus
características antropológicas a los 20 años de edad. Madrid: Asociación Española para el Progreso de las
Ciencias.
46
Ballester Añón, Rosa; Perdiguero Gil, Enrique (2003), Ciencia e ideología en los estudios sobre crecimiento
humano en Francia y en España (1900-1950). Dynamis. Acta Hispanica ad Medicinae Scientiarumque
Historiam Illustrandam; 23: 61-84.
47
Un excelente estudio en Del Cura, María Isabel; Huertas, Rafael (2007), Alimentación y enfermedad en
tiempos de hambre: España, 1937-1947. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
48
Muro, A; Aceña, A; Vivanco, F. (1954), Patrones de crecimiento de niños normales españoles. Revista
Clínica Española, 53: 360-366. Palacios, J.M; Vivanco, F. (1965), Datos de talla y peso de 128.000 niños
españoles. Revista Clínica Española, 99: 230-238. Palacios, J.M; García, A; Vivanco, F. (1970), El
crecimiento de los niños españoles desde el nacimiento hasta los cinco años. Revista Clínica Española, 118:
419-424.
18
década de 1940 una intensa labor de investigación sobre el estado nutricional y la estatura
de los niños y adolescentes españoles bajo la dirección de M. A. Fernández Cabeza 49.
Casi paralelamente a los comienzos de la historia antropométrica en Estados y
Europa, en 1985 un trabajo presentado por Gómez Mendoza y Pérez Moreda en el III
Congreso de Historia Económica celebrado en Segovia aborda la evolución de la estatura
de los españoles entre 1857 y 1930. En 1994, Coll y Quiroga presentan resultados de una
serie basada en muestreos provinciales de datos del Archivo General Militar de
Guadalajara. Con datos de este archivo militar la reconstrucción de la estatura a escala
nacional sólo es posible a partir de 1893. Los resultados definitivos se presentan en la tesis
doctoral de Quiroga para el periodo de 1893-1954 50.
La Figura 7 muestra las distintas estimaciones referenciadas sobre la altura media de
los españoles, estandarizadas a la edad de 21 años. De los diferentes resultados destacan las
estimaciones de Gómez Mendoza & Pérez Moreda y Gloria Quiroga. Las estimaciones de
esta última autora están incluso por encima de las del médico Sánchez-Fernández realizadas
para las cohortes de 1884-86. Las tallas de los nacidos entre 1874 y 1890 mostradas por
Quiroga probablemente sean problemáticas. La autora reconoció que la primera parte de la
serie (1893-1910) esta ‘sesgada por la presencia de varones procedentes de familias con
ingresos bajos y menos representativa de la totalidad de la población española’ 51. Llama la
atención que ese motivo sea responsable de que la serie presente promedios ligeramente
más elevados en ese tramo que incluso en periodos posteriores.

49
Bernis, Cristina (1976), Sobre el aumento secular de la estatura en España. Trabajos de Antropología, 18:
27-32. Aportaciones sobre los cambios en las décadas centrales del siglo XX se encuentran en también
Martínez Belmonte, Luis. (1983) La talla media de los españoles varones crece cada año. Estadística
Española. 1983; 101: 121-125. Una revisión de las investigaciones aportadas por la antropología biológica en
España se encuentra en Rebato, Esther (1998), The Studies on secular trend in Spain: a review. En: Bodzsár,
Éva B; Susanne, Charles, eds. Secular growth changes in Europe. Budapest: Eötvös University Press; p. 297-
315. Sobre las encuestas nutricionales que asocian la talla con el consumo, ver una revisión en Martí-
Henneberg, Carles; Salas, Jordi (1987), Evolución del consumo nutricional en España durante los últimos 25
años. Medicina Clínica. 1987; 88: 369-371.
50
Coll, S. y Quiroga, G. (1994): “Height and the standard of living in 20th Century Spain: A prelimary
report”, Documentos de Trabajo, Universidad de Cantabria.
51
Quiroga (2002), p. 469.
19
FIGURA 7
DIVERSAS ESTIMACIONES SOBRE LA TALLA MEDIA DE LOS ESPAÑOLES
DESDE LAS COHORTES DE 1837. RESULTADOS ESTANDARIZADOS A LA EDAD
DE 21 AÑOS

168

167

166

165

164

163

162

161

160
1835 1845 1855 1865 1875 1885 1895 1905 1915 1925 1935 1945

Quiroga Oloriz GM&PM Aranzadi Sánchez-F

Fuente: Elaboración propia a partir de Quiroga (2003), Olóriz (1896), Gómez-Mendoza y Pérez-Moreda
(1985,1995), Aranzadi y Hoyos (1893), Sánchez-Fernández (1913).

4.2. Una nueva serie de estatura

La Tabla 2 presenta los resultados quinquenales de la nueva serie que incorpora a la


antigua serie Sureste nuevos datos procedentes de nueve municipios de la Comunidad
Valenciana, con datos locales cuyas características son conocidas 52. La Figura 8 presenta la
evolución estandarizada a la edad de 21 años de la serie Levante. La nueva serie enlaza con
las estimaciones del INE realizadas desde 1955 y confeccionadas con datos de las
Estadísticas de Reclutamiento de los reemplazos nacidos entre 1934 y 1980. De esta forma,
podemos conocer la tendencia y los ciclos a que estuvo sometida la altura de los españoles

52
Los primeros resultados de la serie en Martínez Carrión, J. M. y Pérez Castejón, J. J. (1998b), Height and
standards of living in Spain. Evidence from South-eastern Region. En Komlos y Baten (eds.). Studies on the
biological standard of living in comparative perspective. Stuttgart: Franz Steiner Verlag. Una versión
definitiva en Martínez-Carrión, J. M. (2007), Calidad de vida y bienestar biológico en el largo plazo. El caso
de España, en Dobado, R., Gómez Galvarriato, A., y Márquez, G. (comps.): México y España: ¿Historias
económicas paralelas?, México, Colec. Lecturas de El Trimestre Económico, pp. 673-704.
20
desde mediados del siglo XIX hasta finales del siglo XX, un periodo marcado por el
proceso de modernización y profundos cambios sociales y económicos.

TABLA 2
EVOLUCIÓN QUINQUENAL DE LA TALLA MEDIA EN LEVANTE, COHORTES DE
1837-1948, REEMPLAZOS DE 1857-1969

Periodo Levante
nacimiento alistamiento Edad Talla
1837-1840 1857-1860 20 161,85
1841-1845 1861-1865 20 161,60
1846-1850 1866-1870 20 162,50
1851-1855 1871-1875 20 162,06
1856-1860 1876-1880 20 161,49
1861-1865 1881-1885 20 162,00
1866-1870 1885-1889 19 161,41
1871-1875 1890-1894 19 161,31
1876-1880 1895-1899 19 161,56
1881-1885 1901-1905 20 162,76
1886-1890 1907-1911 21 163,33
1891-1895 1912-1916 21 163,46
1896-1900 1917-1921 21 163,73
1901-1905 1922-1926 21 164,18
1906-1910 1927-1931 21 164,69
1911-1915 1932-1936 21 165,14
1916-1920 1937-1941 21 165,20
1921-1925 1942-1946 21 164,85
1926-1930 1947-1951 21 165,13
1931-1935 1952-1956 21 166,05
1936-1940 1957-1961 21 166,52
1941-1945 1962-1966 21 167,03
1946-1948 1967-1969 21 167,41

Fuente: Elaboración propia

21
FIGURA 8
EVOLUCIÓN DE LA TALLA MEDIA EN LEVANTE (COHORTES DE 1837-1948).
SERIE ENLAZADA CON LA DE ESPAÑA (ESTADÍSTICAS INE Y MINISTERIO DE
DEFENSA)

176

174

172

170

168

166

164

162

160
1835 1845 1855 1865 1875 1885 1895 1905 1915 1925 1935 1945 1955 1965 1975

Levante España

Fuente: Elaboración propia

De acuerdo con la Figura 8, de una altura media de 162,2 cm para los nacidos en el
quinquenio de 1837-40 se pasó a 167,3 cm en el quinquenio de 1944-48. La talla aumentó
5,1 cm tomando como referencia el comienzo y el final de la serie. El incremento fue de 0,5
cm por década. Con ser significativo, este incremento resulta ser inferior al que exhiben los
reemplazos posteriores, nacidos en el curso de la segunda mitad del siglo XX, periodo en
que se produce el mayor aumento de la estatura física de los españoles. Los datos del INE
para el conjunto de España muestran un crecimiento de 9,5 cm entre los nacidos de 1934
(reemplazo de 1955) y 1980 (reemplazo de 1999), al pasar de 165,5 cm a 175,1 cm. El
incremento fue de 1,9 cm por década. En casi 140 años y enlazando la serie Levante con la
de España-INE (cohortes de 1837-1841 a 1980) el aumento de la talla media fue de 12,9
cm. En suma, en casi siglo y medio los españoles crecieron unos trece centímetros.

22
Los resultados de la nueva serie no difieren significativamente de las anteriores
estimaciones de talla disponibles para España. La primera estadística publicada sobre los
reemplazos españoles es la de los nacidos de 1838, cuya talla media estandarizada a la edad
de 21 años se estimó en 161,4 cm 53, 0,8 cm más baja que la media calculada para Levante.
Si tomamos, en cambio, la estatura media evaluada por los antropólogos Aranzadi y Hoyos
(1893) para los nacidos en el trienio de 1839-41 -que calculan en 162,6 cm-, fue superior en
apenas 0,4 cm. Obviamente, las diferencias disminuyen si tomamos como referencia los
promedios de varios años en lugar de uno sólo, dado que se atenúan las fluctuaciones. En
cualquier caso las diferencias no son relavantes.

FIGURA 9
SERIE LEVANTE (REEMPLAZOS DE 1857-1969) ENLAZADA CON LA SERIE DE
ESPAÑA (INE, 1955-1999) Y LA SERIE QUIROGA (1893-1954)

176

174

172

170

168

166

164

162

160
1855 1865 1875 1885 1895 1905 1915 1925 1935 1945 1955 1965 1975 1985 1995

Levante España Quiroga

53
Gómez Mendoza y Pérez Moreda (1985, 1995)
23
A finales del siglo XIX hay bastante concordancia entre las series y los datos
disponibles. La talla media de los españoles nacidos en 1894-95 que proporciona Goméz
Mendoza y Pérez Moreda es de 163,0 cm, muy cercana a los valores estimados para la talla
media del Levante, cifrada en 163,5 cm, con una diferencia de sólo cinco milímetros. A
comienzos del siglo XX los contrastes son irrelevantes: la talla media de los reclutas
españoles de 1905-1906 es de 163,4 cm, mientras que la serie Levante muestra una media
de 163,2 cm. La diferencia es de sólo dos milímetros. También son cercanas las
estimaciones de Quiroga para esos periodos, la autora estima promedios de tallas de 164 y
163,7 cm respectivamente, situándose los primeros años por encima de mis estimaciones y
las de Goméz Mendoza y Pérez Moreda para el conjunto de España. La explicación
posiblemente resida en el elevado sesgo urbano de los primeros años de la serie elaborada
por Quiroga. Los datos publicados de INE, a partir de las cohortes de 1934 a 1980, se
aproximan mucho a la nueva serie, observándose una convergencia mayor entre ambas
series en los reemplazos de la década de 1960.

FIGURA 10
TASA DE CRECIMIENTO DE LOS PROMEDIOS DE LA NUEVA SERIE DE
ESTATURA, 1861-1967

24
De los resultados de la Figura 10, se infiere que en la segunda mitad del siglo XIX
hubo síntomas de deterioro de la estatura. El aumento de la estatura fue relativamente
menor en las primeras fases del crecimiento económico moderno, hecho que concuerda con
la experiencia mostrada en otros paises. A diferencia del estancamiento o del deterioro de la
estatura que se advierte en algunos momentos del siglo XIX, la estatura registra los
mayores avances en las primeras décadas del siglo XX y tras la Segunda Guerra Mundial.
El salto al crecimiento en las décadas de 1960 y 1970 es imputable al atraso secular y a las
mejoras del bienestar que se producen en la etapa del ‘desarrollismo’ franquista. Pero
también es consecuencia de la reanudación del crecimiento que se interrumpió con la
Guerra Civil y los primeros años de la autarquía fraquista en la década de 1940.
Los resultados muestran que la tendencia de la estatura no fue unidireccional en el
tiempo. La talla estuvo sometida a fluctuaciones y a periodos de deterioro. Llama la
atención el deterioro ocurrido en la autarquía teniendo en cuenta el periodo de crecimiento
casi sostenido que se advierte entre los reemplazos de las primeras décadas del siglo XX.
Los datos ponen de manifiesto el deterioro del bienestar humano en el primer quinquenio
de la década de 1940. La caída de los promedios de talla no fue dramática pero rebajó los
estándares medios que se habían alcanzado en décadas anteriores. La caída de la talla en la
serie Levante es más suavizada que la advertida en la serie Sureste. La relación de la talla
con la caída del consumo de proteínas, energía y colarías es elevada 54.
En general, se mantienen las mismas cadencias que observamos en anteriores
estimaciones: a) una etapa de deterioro y estancamiento que afectó a los nacidos durante el
reinado de Isabel II y el Sexenio Revolucionario, principalmente entre 1850 y 1875; b)
etapa de recuperación y crecimiento que comenzó en la segunda mitad de la década de
1870, con avances durante la Restauración y se prolongó hasta las cohortes de la Primera
Guerra Mundial; c) un nuevo periodo de deterioro situado entre 1917 y 1930 que
corresponde a los reemplazos que vivieron la Guerra Civil y la posguerra en su fase del
estirón adolescente, en que la talla media disminuyó un centímetro; y d) finalmente una
etapa de fuerte crecimiento que arrancó con los nacidos en los primeros años de la década

54
Cussó, Xavier (2005). El estado nutritivo de la población española 1900-1970. Análisis de las necesidades y
las disponibilidades de nutrientes. Historia Agraria 36, 329-358. Cussó, X. and Garrabou, R. (2007), La
transición nutricional en la España contemporánea: las variaciones en el consumo de pan, patatas y legumbres
(1850-2000). Investigaciones de Historia Económica 7, 69-100.
25
de 1930 y se prolongó hasta las décadas de 1960 y 1970, un periodo sustancial de progreso
del nivel de vida biológico y del bienestar en general de los españoles.

5. LA SERIE EN UNA PERSPECTIVA COMPARADA: FRANCIA E ITALIA

En esta sección se realizan algunas comparaciones internacionales. La nueva serie


de estatura se compara con la talla de los franceses y de los italianos. Los datos de
reclutamiento en ambos países permiten su reconstrucción al menos desde las generaciones
nacidas en la década de 1850. De Italia, la serie de estaturas para este periodo ha sido
estudiada en numerosos trabajos recientes y su larga trayectoria coincide con nuestro
periodo 55. Para Francia hay más problemas, debe reconstruirse con los resultados de varias
investigaciones. Han sido fundamentales los estudios de la dilatada escuela de antropología
física, de un lado, y de la renovada escuela de historia económica, de otro. De la primera
destacan los estudios de Chamla y sus colaboradores 56, y de posteriores discípulos como
Olivier 57 y Pineau 58. De la segunda, hay que remitirse a los trabajos pioneros de Le Roy
Ladurie y su equipo, a los que luego se sumaron los de los nuevos historiadores
económicos, como Michiel Van Meerten y David Weir 59, y recientemente los de Laurent
Heyberger centrados también sobre el siglo XIX y el primer tercio del siglo XX 60.

55
Peracchi, F. (2008). Height and Economic Development in Italy, 1730-1980. American Economic Review 98
(1), 475-481.Arcaleni, E. (1998), “La statura dei conscritti italiani delle generazioni 1854-1976”, Bollettino di
Demografía Storica, Società Italiana di Demografía Storica, 29, pp. 23-59. Arcaleni, E. (2006), Secular trend
and regional differences in the stature of Italians, 1854–1980. Economic and Human Biology, 4, 1, pp. 24-38.
A’Hearn, B. (2003), Anthropometric evidence on living standard in Northern Italy, 1730-1860, Journal of
Economic History, 63, 2, pp. 351-381. Federico, G. (2003), Heights, calories and welfare: a new perspective
on Italian industrialization, 1854-1913, Economics and Human Biology, I, 3, pp. 289-308.
56
Chamla, Marie-Claude. (1964), L’accroissement de la stature en France de 1880 a 1960; comparaison avec
les pays d’Europe occidentale. Bulletins et Mémoires de la Société d’Anthropologie de Paris. 6 (XI): 201-
278. Chamla, Marie-Claude. (1983), L’évolution récente de la stature en Europe Occidentale. Bulletins et
Mémoires de la Société d’Anthropologie de Paris. 10 (XIII): 195-224. Chamla, Marie-Claude; Marquer,
Paulette (1961), Stature et niveau économique en France. L’Anthropologie. 65: 277-280.
57
Olivier, Georges (1980). The increase of stature in France. Journal of Human Evolution. 9: 645-649.
Olivier, Georges; Chamla, Marie-Claude; Devigne, Georges; Jacquart, Albert; Iagolnitzer, Edmond. (1997),
L’accroissement de la stature en France II. Les causes du phénomène. Bulletins et Mémoires de la Société
d’Anthropologie de Paris. 4 (XIII): 205-214.
58
Pineau, Jean-Claude (1993), La stature en France depuis un siècle : évolution générale et régionale.
Bulletins et Mémoires de la Société d’Anthropologie de Paris. 5: 257-268. Ver Demoulin, Françoise (1998).
Secular trend in France. In: Bodzsár, Éva B; Susanne, Charles, eds. Secular growth change in Europe.
Budapest: Eötvös University Press; p. 109-134.
59
Van Meerten, Michiel A. (1990), Dévelopment économique et stature en France, XIXe-XXe siècles.
Annales. Economies, Sociétés, Civilisations. 45: 755-778. Drukker, J. W; Van Meerten, Michiel A. (1995),
Beyond Villerme and Quetelet: the quantitative relation between sex-and-specific height height and real per
capita income. En: Komlos, John, ed. The Biological Standard of Living on Three Continents: Further
26
FIGURA 13
EVOLUCIÓN DE LA ESTATURA MEDIA DE LOS HOMBRES A EDADES DE 20-21
AÑOS EN FRANCIA, ITALIA Y ESPAÑA (LEVANTE). COHORTES DE 1850 A 1980

Fuente: Para Italia, Arcaleni (2003). Para Francia, a partir de Van Meerten (1990), Drukker y Van Meerten
(1995); Weir (1997); Olivier, Chamla et al (1997). Demoulin (1998).

La serie de la estatura media masculina en Francia se ha realizado a partir de las


estimaciones de David R. Weir, con datos desde comienzos del siglo XIX hasta el periodo
de reclutamiento de 1922 (nacidos en 1902). Continúa con las estimaciones de M.A. Van
Meerten, los nacidos de 1903 a 1966, que el autor extrapola de la renta per capita,

Explorations in Anthropometric History. Boulder: Westview Press, p. 25-57. Weir, David R. Economic
Welfare and Physical Well-Being in France, 1750-1990. In: Steckel, Richard. H; Floud, Roderick, eds.
(1997), Health and welfare during industrialization. Chicago and London: The University of Chicago Press,
p. 161-200.
60
Heyberger, Laurent (2003), Santé et développement économique en France au XIX siècle. Essai d´histoire
anthropométrique. Paris: L´Harmattan; Heyberger, Laurent (2005) La révolution des corps. Décroissance et
croissance staturale des habitants des villes et des campagnes en France, 1780-1940. Strasbourg y Belfort:
Presses universitaires de Strasbourg & Université de technologie Belfort-Montbéliard.
27
considerando que la estatura es un proxy de ésta última. Aunque esta serie ha recibido
críticas, comprobamos que las estimaciones no se alejan de las observadas en los estudios
clásicos de Chamla, siendo aceptables al menos hasta 1940, los nacidos en 1920. Para los
últimos años utilizamos las estimaciones de Olivier (1985, 1991) y de Pineau (1993),
recogidas la mayor parte de ellas por Demoulin (1998). El periodo más controvertido es el
que atañe a los reemplazos de la II Guerra Mundial y de la posguerra francesa.
De acuerdo con la Figura 13, la estatura media de los españoles no se diferenciaba
mucho de la alcanzada por los italianos a mediados del siglo XIX. Apenas existen
diferencias entre España e Italia en los albores de la unificación italiana. En cambio la
estatura de los españoles era menor en tres centímetros que la de los franceses. Por esos
años los tres países se hallaban en un periodo de transición de las economías agrarias
tradicionales a las economías modernas, más en el caso de Italia y España que en el caso de
Francia, cuya agricultura andaba más algo más avanzada por el desarrollo de unas
explotaciones campesinas más igualitarias y una economías familiares más acomodadas. En
Francia, el proceso de industrialización se encontraba también más avanzado. Sea como
fuere, la evolución de la estatura en Francia expresa un estado nutricional neto favorable
desde las cohortes de 1850. En el curso del siglo XIX, los reclutas franceses mantienen
promedios de tallas superiores a las de los españoles en torno a tres centímetros, diferencias
que aún prosiguieron hasta bien entrado el siglo XX. Los españoles acortaron distancias
con los franceses y crecieron más deprisa que ellos sólo al final del siglo pasado. En
cambio, partiendo de promedios semejantes, los italianos se distanciaron de los españoles
en la era giolitiana y se acercaron al promedio de los franceses durante la década de 1930.
La tasa de mayor crecimiento de la estatura se advierte en las cohortes italianas nacidas
entre 1890 y 1920.
A comienzos del siglo XX, la talla de los españoles es más baja que la de los
franceses e italianos, situación que se mantiene hasta finales de la centuria. Los resultados
sugieren que los progresos del bienestar biológico de los españoles fueron modestos hasta
entrado el siglo XX y, además, perdieron ventajas relativas frente a la evolución de la talla
de los italianos. Las diferencias con las tallas de los franceses se mantuvieron estables a lo
largo de todo el periodo, mientras que se acrecentaron con la de los italianos, sobre todo en
las generaciones de 1920. Entre los nacidos de 1915 a 1930 se observa un deterioro, más
acusado en España que en Francia y aún menor en Italia. El ciclo depresivo se anticipa en

28
España antes que en Francia. En el caso español es consecuencia de las secuelas de la
Guerra Civil de 1936-39, que en Francia se advierten al comienzo de la II Guerra Mundial
(1939-1945). Los datos sugieren que la malnutrición se extendió en ambos países afectando
principalmente a los adolescentes en fase de crecimiento. La situación de privación relativa
y la pobreza persistieron en España durante una larga posguerra que se alargó hasta finales
de los década de 1940, etapa en la que además se recrudecieron las enfermedades y las
desigualdades ante la muerte.
Al acabar la II Guerra Mundial, la recuperación de la estatura fue más rápida en
Francia que en España. Los datos apuntan que las mejoras del bienestar producidas en
España en la edad dorada del desarrollo económico de la Europa occidental fueron
decisivas para el crecimiento humano, sobre todo a partir de los años cincuenta. El intenso
crecimiento económico favoreció el notable incremento de la estatura observado en los
adolescentes de 1960 en adelante. El aumento del bienestar biológico en España observado
a partir de las cohortes de la Segunda Guerra Mundial desencadenó un proceso de
convergencia con Francia y el resto del mundo desarrollado, visible en los reclutamientos
de las décadas de 1970 y 1980. En 1970, la talla media en Francia era de 175,1 cm, en Italia
de 173,9 cm y en España de 173,5 cm. Las diferencias se acortaban. El comportamiento de
la estatura se asemeja al de la mayoría de los indicadores económicos: renta per capita,
consumo, salarios reales 61. Los franceses tardaron una década en recuperar sus niveles de
bienestar económico, los españoles en cambio tardaron dos. Al final del siglo XX la talla de
los españoles alcanza la de los italianos. El hecho se ajusta a los recientes estudios que, con
datos del Panel de Hogares de laUnión Europea, muestran que la talla de los hombres
españoles registró el mayor incremento de talla en centrímetros entre las generaciones
europeas nacidas entre 1950 y 1980 62.
El aumento del nivel de vida, el incremento de la renta por habitante y del consumo
alimenticio junto a las mejoras de la salud son factores esenciales del crecimiento humano
en la segunda mitad del siglo XX. Las recientes investigaciones sugieren que las mejoras
nutricionales han sido determinantes y advierte una relación entre el incremento del

61
Sobre la evolución de la economía española, véase Prados de la Escosura, Leandro (2003). El progreso
económico de España (1850-2000). Madrid: Fundación BBVA.
62
Garcia, J., Quintana-Domeque, K. (2007) The evolution of adult height in Europe: A brief note. Economics
and Human Biology 5, 340-349.

29
consumo de proteínas animales, como la carne, la leche y los huevos, entre otros
componentes del mismo, y el crecimiento de la estatura 63.

6. CONCLUSIONES

En las últimas décadas los historiadores han aportado evidencia sobre la evolución
de la estatura de los españoles en la fase crucial del crecimiento económico moderno. Los
resultados de esta nueva serie muestran que la talla de los españoles creció más de 11
centímetros entre los reemplazos de 1857 y 1970 y que su incremento se realizó en
diferentes estadios, muy lentamente al comienzo e intensamente al final del periodo
analizado. Las generaciones nacidas a mediados del siglo XIX registraron peores resultados
que las nacidas a finales de mismo. Entre 1870 y 1915 hubo mejoras, con incrementos de
tres centímetros. Los avances más significativos tuvieron lugar no obstante a partir de las
generaciones de 1930. Si enlazamos los promedios de la nueva serie con los datos
publicados por el INE, desde las cohortes de 1840 hasta las de 1980, el incremento la talla
fue de 13 centímetros.
La evolución secular de la talla dependió de factores ambientales y sobre todo de los
cambios socioeconómicos que registró el país en su proceso de modernización. El
incremento de la renta y del consumo, las mejoras de la salud y de la asistencia médica,
junto a la inversión en infraestructuras permitieron el acceso a las principales fuentes de
recursos: alimentos, sanidad y educación. Pero este aspecto queda insuficientemente tratado
en el trabajo, pues el objetivo del mismo es disponer de una nueva serie que permita
explorar las relaciones que se establecen entre el desarrollo humano y el crecimiento
económico.
De la dinámica de la estatura en España puede deducirse la importancia que tiene el
estudio del crecimiento humano para los niveles de vida y el bienestar. Aunque la genética
influye al verse modificada por los movimientos migratorios que fueron intensos en el

63
Para los países de la Europa occidental, Susanne, Charles; Bodzsar, Éva; Bielicki, Tadeusz; Hauspie,
Roland C.; Hulanicka, Barbara; Lepage, Y; Rebato, Esther; Vercauteren, Martine (2005), Changements
séculaires de la croissance et du développement en Europe. Antropo. 2005; 0: 71-90. Para Francia, ver
Demoulin, Françoise (1998), Secular trend in France. In: Bodzsár, Éva B; Susanne, Charles, eds. Secular
growth change in Europe. Budapest: Eötvös University Press, p. 109-134. Para España, ver Rebato, Esther
(1998). The Studies on secular trend in Spain: a review. En: Bodzsár, Éva B; Susanne, Charles, eds. Secular
growth changes in Europe. Budapest: Eötvös University Press; 1998, p. 297-315.

30
curso del siglo XX, los cambios ambientales explican buena parte del crecimiento humano
en España y en los países con los que se han realizado comparaciones. Los resultados de
este artículo sugieren que los españoles han sido más bajos que los franceses en el curso de
los dos últimos siglos pero se aproximan en las dos últimas décadas del siglo XX. El
distanciamiento que se observó a finales del siglo XIX con respecto al promedio de la talla
de los italianos desaparece un siglo más tarde. Los españoles alcanzan el promedio de talla
los italianos. El bienestar biológico corre casi parejo al bienestar económico. Al final del
siglo XX, la talla de los españoles acorta distancias con los promedios de los países
europeos más avanzados y tiende a converger más que otras poblaciones europeas en un
proceso casi equivalente al observado en la renta per cápita.

Agradecimientos
Este trabajo se ha sido realizado en el marco de los Proyectos SEJ2007-67613 y BEC2002-
03927 financiados por el MEC y el Ministerio de Ciencia y Tecnología (Gobierno de
España). El autor agradece los comentarios de Ramón María-Dolores y la inestimable
ayuda de Ginés Díaz Carmona en la recogida de datos y asistencia técnica.

31