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LA DIMENSION ESPACIAL EN EL TEXTO NARRATIVO

La conformación espacial no casual en el cuento Con el corazón atravesado por una flecha

La dimensión espacial, como cada elemento del texto narrativo, es importante y para nada

es casual pues todos los elementos cumplen con una función en el universo diegético,

aunque algunos se perciban más fácilmente que otros.

El espacio está conformado por un conjunto de características1 que rigen el circulo en el

que está ambientada la historia. La descripción2 es parte esencial del espacio que se nos

propone y que, prontamente, habremos de consolidar como una imagen total; aparte de

significativa, la descripción es necesaria para situar el mundo diegético en un espacio

determinante. Como más claramente lo explica Luz Aurora Pimentel: “(…) El nombre del

objeto a describir –mismo que inmediatamente se constituye como un tema descriptivo- se

enuncia, anunciando asi el inicio de la descripción; luego, el tema descriptivo se despliega

en una serie de atributos, partes y/o detalles que van dibujando el objeto (…)”.3 Es decir, el

tema descriptivo es lo que es a partir de sus atributos y especificaciones. La diégesis o

historia es, poniéndolo de manera más abierta, un tema descriptivo descrito de acuerdo a

ciertos elementos que le darán forma y esencia.

Ahora analizaremos de una forma general y concisa los espacios que se consideran claves

y que circundan en el cuento Con el corazón atravesado por una flecha que es uno de los

que se encuentran en la novela del escritor y periodista Fernando del Paso, Noticias del

imperio.

1
“En términos generales, para representar –es decir, para significar- los lugares de un relato, los actores que
lo pueblan, y los objetos que lo amueblan, el narrador-descriptor recurre a sistemas descriptivos diversos
que le permiten generar no solo una imagen sino un cumulo de efectos de sentido (…)”. Pimentel, Luz
Aurora. El relato en perspectiva. Estudio de teoría narrativa. XXI, México, 1998, p. 25.
2
“La descripción de un espacio diegetico se enfrenta a contracorriente con el problema de significar lo
simultaneo, y lo sensorial, particularmente lo visual, con medios esencialmente temporales (…)”. Idem.
3
Idem.
Recordemos que el cuento se centra, como anteriormente en alguna parte de este trabajo se

mencionó, en el personaje del Coronel Du Pin y un indio llamado Juan Carbajal. Sin

embargo, la estructura narrativa la podemos visualizar de muchas maneras, en las cuales

estos personajes son sólo un punto de partida de ese vasto universo literario, lo cual no

quiere decir que sean de menor importancia.

Adelantémonos entonces a analizar el espacio del primer fragmento escogido:

La barcaza estaba a la mitad del río, inmovilizada por unas cuerdas que partían de ambas
orillas, y en la mitad de la barcaza esta el Coronel Du Pin (…).4

Ya hemos mencionado la figura de los personajes en este cuento en particular. Sabemos

que el Coronel Du Pin es un hombre francés, de poder, adinerado e imponente y Juan

Carbajal, el indio, es todo lo contrario, es decir, es un hombre cualquiera, un indio en su

sentido despectivo, sin poder, mediocre, ignorante.

El espacio en el fragmento anterior nos remite a una imagen muy clara en donde el Coronel

Du Pin esta en medio de la barcaza y esta, a su vez, en medio del río; esto podría equivaler

a que el Coronel es el centro de todo lo que ahí se encuentra. El espacio está presentado de

tal manera que realce la figura del Coronel. Asi pues, de acuerdo al espacio descrito, el

Coronel Du Pin es el centro del universo, como se cree a si mismo.

En un cajón de madera había colocado un equipal donde estaba sentado, con el sombrero
puesto. El sombrero era un sombrero mexicano de alas muy anchas y copa muy alta, con
muchos alamares y arabescos de oro, y en él tenía prendido, como si fuera un velo de
novia antigua, un mosquitero que le daba toda la vuelta y llegaba hasta el suelo (…).5

Solo imaginemos una barcaza en medio del río, inmóvil porque está detenida, donde sólo

un sujeto goza del control pleno y de los movimientos que ahí se puedan efectuar, con esta

vestimenta muy exagerada donde el sombrero con un mosquitero tiene proporciones

4
Del Paso, Fernando. OBRAS II. Noticias del imperio, Linda 67. Historia de un crimen. FCE, México, 2000,
p. 317.
5
Idem.
grandes y largas. Esa imagen nos da la sensación de que el espacio está siendo –o al menos

eso intenta- rebajado por esta persona que tiene mas personalidad y presencia.

En el cuento, el narrador-descriptor nos habla de un tipo desnudo y crucificado que tiene un

pequeño sombrero al lado, con sencillos e insignificantes adornos metálicos; este hombre –

Juan Carbajal, el indio- esta frente al Coronel. Asi pues, el espacio se va conformando

menos nítidamente, y damos por hecho que el prisionero Juan Carbajal es un hombre

sometido y sin mayores méritos ni condecoraciones. Esto corrobora una vez más el poder

del Coronel.

A su lado (al lado del Coronel Du Pin), dormido, estaba su mastin negro.6

El mastín negro del Coronel Du Pin es una alegoría más del poder. El color del mastín

tampoco es fortuito pues como puede representar actitud o maldad, también puede

representar misterio, status, elegancia, o en su defecto, la lucha del poder (el negro contra

el blanco, la maldad contra la bondad, la sombra contra la luz, etc.). No obstante, el mastín

es un perro enormemente grande lo cual también es interesante porque es imponente, sin

embargo, el mastín negro esta por debajo del Coronel Du Pin y no palidece su poder puesto

que este perro negro está dormido.

El siguiente párrafo clave nos remite a lo que puede parecer un contexto distinto inmerso

en el ya analizado y en el que nos hemos introducido con anterioridad:

Había un intenso olor a naranjas y se escuchaba el ruido de alguien que molía café en la
orilla del río.7

Al parecer, esta imagen no tiene nada que ver con las imágenes ya puestas en escena a

nuestra disposición; pero, como hemos agregado, todo tiene una razón de ser en el contexto

6
Ibíd. Pág. 318.
7
Ibíd. p. 318.
diegético. Esto viene, quizás, a formar parte de lo que es el mundo en el cual esta

sumergido Juan Carbajal. Es como un indicio de que el terreno que ahí pisan ambos es de

las tierras del indio Juan; se nos facilita más hacer la analogía de Juan Carbajal y los

aromas a naranjas y café y si a eso le agregamos un río entonces la imagen del indio se

realza. Estos olores no son olores que relacionamos con un imponente Coronel francés

vestido de buenas ropas, sino son olores de campo.

Algo que tendríamos que tomar en cuenta serian también los modelos de organización 8 en

los que esta basada una descripción. Estos modelos pueden ser lógico-lingüísticos,

taxonómicos, espaciales, temporales o culturales. La descripción que se basa en el modelo

lógico-lingüístico es, por ejemplo, la que se rige por las dimensiones (dentro, fuera;

encima, debajo; arriba, abajo, al centro, al fondo; a la izquierda, a la derecha) es como ésta

que se comentaba al inicio, donde el Coronel está en medio de un río y en medio de la

barcaza.

El de tipo taxonómico (que refiere por ejemplo a las distintas partes de un árbol, de una

planta, del cuerpo humano) se puede apreciar en el siguiente párrafo:

Además de un enorme bigote, el Coronel Du Pin, comandante de las contraguerrillas


francesas y gobernador militar de Tamaulipas, tenía una larga barba, llena de canas.
Vestía como siempre su gran dormán rojo estilo húngaro con vueltas de piel y alamares
dorados, como los del sombrero, sus pantalones blancos, enormes botas amarillas y
grandes espuelas. En la cintura llevaba dos pistolas y un sable que, asi sentado, llegaba al
suelo (…).9

En el párrafo arriba expuesto, la descripción está enfocada en las distintas partes de la

vestimenta del Coronel.

8
Vid. Luz Aurora Pimentel, p. 26.
9
Vid. Fernando del Paso. P. 318.
Ahora bien, podemos de igual manera hablar de otro tipo de espacio en el texto narrativo.

Cuando hablamos de iconicidad o ilusión referencial queremos introducirnos en las áreas

extratextuales. Esto nos permite crear un espacio “conocido”, con atributos que quizás no

se citen en la diégesis sino que damos por hecho por tener un referente con el cual

compararlo. Asi por ejemplo, tenemos al Coronel Du Pin que es parte de una historia

oficial extratextual10, es un personaje de lo que nosotros lectores vemos como “la realidad”

fuera del texto literario. Ahora que en la diégesis presentada por Fernando del Paso,

aparece el Coronel Du Pin podemos concluir que tendrá la misma presencia altanera, con

poder, imponente, que la que conocemos fuera de la narración. Ese recurso lingüístico nos

valida otra realidad más del contexto narrativo, lo que hace suponer que le da mas

“credibilidad” (en cuanto a textos históricos narrativos).

Como lo asimila Pimentel, “Garantía de realidad, construcción sinecdóquica del espacio,

lugar de referencia textual, el nombre propio (en este caso del Coronel Du Pin), (…)

parecería significar solo la objetivación verbal de un espacio (…) pero la referencia es

también a un mito cultural Mitos compartidos y transferidos: tanto el narrador como el

lector proyectan un espacio que no es neutro sino ideológicamente orientado”.11

Ahora bien, retomando las estrofas del cuento veremos como las descripciones también

tienen un alcance, pongámoslo asi, pragmático como hemos venido viendo.

El coronel echo una gran bocanada de humo y levanto los ojos al cielo. En esos
momentos, una nube cubrió la luna y se escucho el grito de un pájaro.
“De México a ver que otras cosas me llevo…Por lo pronto tu sombrero para colgarlo en
la pared de mi sala, junto con mis otros trofeos de caza…”
10
“Entre algunos de los recursos lingüísticos utilizados para producir la ilusión referencial, destaca
especialmente el uso sistemático de nombres propios con referentes extratextuales reales y fácilmente
localizables. Por una parte la referencia extratextual es garantía de la realidad (…)”Vid. Luz Aurora
Pimental, p. 31.
11
Idem.
El coronel se quedo callado unos instantes. La luna volvió a salir y el coronel se levanto.
Asi, de pie sobre el cajón, parecía un gigante.12

Como se puede apreciar y para seguir percibiendo este espacio –al parecer- gobernado por

la figura imponente del personaje, el coronel esta fumando y al exhalar el humo voltea

hacia el cielo. En esos momentos, en esos precisos momentos, una nube cubrió la luna; esta

descripción es como si el espacio alrededor de los personajes estuviese sospechando algo,

adaptándose a las circunstancias, como si vislumbrara algo por suceder. Finalmente, se

escucha el grito de un pájaro. El grito que viene a desencadenar algo, como una

premonición. Tal vez esta adelantando la planeada e inevitable muerte de Juan Carbajal en

manos del Coronel Du Pin. Y la luna al compás del Coronel, cuando él voltea al cielo, la

luna se esconde tras unas nubes como si fuese ella intimidada por esa imponente

personalidad. Ya el Coronel arremete diciendo que el sombrero del indio lo colgará cual

trofeo de caza, insinuando tajantemente, y sin sorprender, la visión que tiene sobre Juan,

quien para él es sólo un animal salvaje a punto de ser cazado.

Luego, el Coronel guarda silencio por unos instantes y entonces la luna vuelve a salir

cuando el Coronel Du Pin se levanta. Como si el silencio hubiese calmado la inquietud de

la luna y ante tal tranquilidad aparente, vuelve a descubrirse ante la noche. Y reaparece la

figura gigante y poderosa del Coronel.

Por otra parte, en cuanto a remarcar la figura del indio Juan Carbajal con el espacio

descrito, podemos citar la siguiente narración:

“Y ahora”, dijo el Coronel Du Pin, “ahora te vamos a condecorar con al orden del
tarugo… tu, encájasela en el pecho”
El hombre se acerco al prisionero. Juan Carbajal cerró los ojos y apretó los labios. “Que
pasa?”, pregunto el coronel, “a poco tiene la piel tan dura?”
“No, mi coronel. Lo que sucede es que el alfiler esta medio oxidado.”
“Pues empuja mas duro”
12
Vid. Fernando del Paso, p. 320.
La estrella brilló en el pecho desnudo del prisionero. De ella escurrió un hilo de sangre.13

El Coronel ordena que una de las estrellas plateadas del sombrero mismo del indio, sean

clavadas con crueldad en el pecho de Juan Carbajal. Lo tortura para obligarlo a confesar

para quién trabaja y cuántos hombres son los de su grupo. Sin embargo, Carbajal no dice

palabra alguna, responde con sequedad a las preguntas del Coronel, guardando fidelidad a

su pensamiento y a sus cómplices. Luego de enterrarle una de las estrellas plateadas en el

pecho, el hombre se hace a un lado y el narrador-descriptor nos adelanta que “la estrella

brilló en el pecho desnudo”; la estrella brilla en su pecho y corre de el un chorro delgado de

sangre, y la estrella en lugar de significar la masacre y la crueldad de la tortura, significa

más bien como un adorno en el pecho, como si más que dolor fuera una insignia y una

condecoración a su valentía y fidelidad, y la sangre apenas doliera.

Al proseguir la narración, el espacio alrededor de estos dos personajes principales

comienza a volverse un poco más violento, pues paralelamente también conforme prosigue

la narración se acerca mas la hora en que Juan Carbajal morirá.

La selva comenzaba a llenarse con rumores y gritos distintos a los gritos y murmullos de
la noche. En el horizonte, hacia la desembocadura del río, apareció un pálido resplandor
blanco. De la tetilla izquierda de Juan Carbajal escurría un hilo de sangre.14

Y entonces la selva esta abrumada, inquieta y desconcertada porque Juan Carbajal es parte

de ella, el Coronel Du Pin es el extraño, el intruso de ese hábitat, de esa vida, de ese

espacio indígena y mexicano.

Algunos monos comenzaron a dar gritos. El mastin del coronel bostezo, paro las orejas,
abrió los ojos, se desperezo, se levanto y camino hasta la orilla de la barcaza para beber
de las aguas del río. Las aguas, negras y plateadas, comenzaban a teñirse de rosa y

13
Ibíd. p. 321.
14
Ibíd... p. 326.
violeta hacia el este, hacia la desembocadura. El hilo de sangre bordeo el parpado de
Juan Carbajal y comenzó a escurrirle por la mejilla, hasta llegar a los labios.15

Los monos, como parte de la selva, se sienten también inquietos y se tornan violentos de

igual manera. En cambio, el mastin actúa contrariamente a lo que su raza y su especie

representan y vemos a un mastín tonto y flojo. Como si la descripción se encargara de

contraponer la figura del indio contra la del Coronel, como si eso determinara la condición

final del destino de cada uno. Y las aguas, comenzaran a igualar el color furtivo, casi a rojo

muerte, de la sangre de Juan Carbajal para apiadarse y congregarse con él.

El indio muere al decidirlo el Coronel. El titulo del cuento alude no solo al adorno de plata,

un prendedor, que el indio Juan Carbajal llevaba en el sombrero y que el Coronel le pone

en la tetilla izquierda para seguir con la tortura, sino también al tipo de muerte que tiene

Carbajal pues el Coronel decide matarlo tirándole flechas en su cuerpo desnudo. Lo que

hace suponer finalmente que su corazón es atravesado por una de ellas y esta deducción

(que no se expresa sino que se supone) le da un toque poético y sentimental al final de la

diegesis narrativa, dejando a Juan Carbajal condecorado con su propia muerte.

15
Ibíd... p. 326.