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Las estaciones de tu vida…

En uno de sus tantos y maravillosos libros, Jim Rohn hace mención a dos frases que quiero compartir… “La vida y el comercio son como las estaciones del año” «Uno no puede cambiar las estaciones del año, pero si puede cambiarse a si mismo». Hace una excelente analogía de las estaciones del año con lo que él denomina las estaciones de la vida, realizando un análisis sobre la mejor forma de sacar el máximo provecho a cada etapa.

El invierno es el tiem po de fortalecerse
Debemos aprender a vencer el invierno, ese momento oscuro y difícil. Existen inviernos de diferentes clases; los económicos, cuando nos agobian las deudas; los sanitarios, cuando nuestra salud se quebranta; los personales, cuando el quebranto es sentimental. Son tiempos de soledad, desengaños, etc. Ignorarlo es una alternativa infantil, que no nos lleva a ninguna parte. Una conducta adulta es fortalecerse, es un buen momento para el desarrollo personal. Los momentos de crisis en realidad nos brindan la oportunidad de crecimiento. No se trata de desear que el mundo sea más simple para nosotros, sino de desear profundamente mejorar nuestras habilidades para enfrentar los problemas, pero estando más fortalecidos.

La prim avera es el tiem po para sacar ventaja
Después de una etapa difícil viene la oportunidad. Si realmente sacamos una enseñanza del invierno, la primavera es el momento de

sembrar, de plantar las semillas si es que queremos estar tranquilos cuando llegue el otoño. Es el momento de sacar ventaja y hacer el mayor número de cosas posibles. ¡No sabemos cuántas primaveras podemos tener!, pero no muchas…. A mí me maravilla ver el comportamiento de las hormigas. Apenas deja de llover, salen rápidamente a buscar su alimento para almacenarlo, sin pereza. Lo hacen una y otra vez, aprovechan cada oportunidad, sin desperdiciar ninguna.

El verano es el m om ento de vigilar y cuidar
Una siembra debe ser abonada y protegida para que prospere, de otro modo las plagas podrían destruírla. Parte del éxito consiste en saber proteger lo que se ha conseguido, en todos los ámbitos. Todo bien que poseamos será atacado, así como las plagas invaden un jardín. Por esta razón debemos defender todos nuestros valores: sociales, económicos, políticos, maritales. Si no defiende lo que cree y desea, llegará el otoño y le habrán quitado todo; ya no le quedará nada.

El otoño es el tiem po de aceptar responsabilidades
En el otoño recogemos los resultados de los esfuerzos realizados en primavera y verano. Tener madurez, es saber aceptar la responsabilidad absoluta sobre la cosecha que hemos obtenido; sin importar si es abundante ó escasa. Debemos aprender a recibir al otoño sin quejas ni excusas; porque si el resultado fue bueno, mucho mejor; pero si fue malo, las quejas no modificarán la situación. No es fácil hacerlo, pero aceptar la responsabilidad de un resultado es la conducta adecuada en la madurez. Generalmente se le echa la culpa al gobierno, los precios, los impuestos, el tiempo, el tránsito, a la familia, a los vecinos, etc.

Lo que ocurre en el mundo no determina en absoluto los ingresos o realizaciones personales, afecta a todas las personas por igual. La diferencia está en lo que cada persona hace con su vida. Lo importante no es lo que ocurre, sino lo que cada uno hace con lo que le ocurre.

Espero te haya gustado tanto como a mí. Si es así, compártelo con tus amigos, porque seguramente los ayudarás, y te sugiero que leas “Las estaciones de la vida” de Jim Rohn; ya que lo que acabas de ver es sólo una breve síntesis de los conceptos que allí expone… ¡Es una maravilla! Te espero en mi sitio…

¡Por tus sueños!

Liliana Pages “Negocios en Internet” http://wwwLilianaPages.com