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DEDICATORIA

A todos los calvos del mundo, con la admiración y respeto de
EL AUTOR

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Mi apartado postal
Mi apartado postal siempre está lleno de ofertas. Me escriben para proponerme casas en el nuevo fraccionamiento “Tunas Verdes”, a sólo ciento veinticinco kilómetros del periférico (ya en los límites de los estados de México y Querétaro), mediante un corto enganche y cómodas facilidades desde veinte mil pesos mensuales, a pagar como si fuera renta. Evidentemente no saben que yo pago noventa y cinco pesos desde hace cuarenta años, pues disfruto de una congelación sólo comparable a la que reina en el frigorífico de Tepepan. O bien me ofrecen una hermosa colección de discos, una serie de biografías, una enciclopedia en fascículos, un juego de guayaberas de invierno, verano, otoño y primavera. También ignoran que yo ya no uso guayaberas, sino suéteres con cuello de tortuga. En otra ocasión me ofrecieron un ingenioso artefacto desarmable que sirve de cuna, bañera, mesita para comer y bacinilla, para niños de uno a tres años de edad. Cuando les contesté que el menor de mis hijos es teniente coronel de artillería, volvieron a atiborrar mi apartado postal con ofertas de uniformes, medallas, sables, botas y cañones, todo también desmontable. Luego viene el caso de cierta revista de gran circulación, filial de otra norteamericana, ninguna de las cuales leo desde hace años. La última vez que leí una de las dos —no recuerdo cuál— era algo acerca de un señor que había encontrado la paz espiritual levantándose todos los días a las cinco de la mañana para darse un duchazo de agua fría. Y eso sí que no, francamente. Prefiero mil veces continuar con mi espíritu convulso y atormentado. Yo, el agua fría, sólo que sea mineral y acompañando al whisky. O sea que desde entonces no leo la revista de marras, pero la revista me escribe a mí constantemente. A mí y a mis otros yos, pues a veces me encuentro un sobre dirigido a Marcos A. Almanza; otras, a Mario A. Alemán; en ocasiones, a Márquez A. Albarrán; y muy frecuentemente, a Marta A. Amazonas. No sólo me cambian de nombre, sino hasta de sexo. Pero lo que nunca les falla es la “A” intermedia, si bien cuando deciden poner el nombre completo invariablemente me cuelgan de “Antonio”, siendo que mi inicial significa Aurelio. (Aurelio, Aurelio, Aurelio, aprovecho la oportunidad para repetírselo a todos los que insisten en llamarme Antonio. No es que tenga yo nada contra los Antonios, pero tampoco estoy dispuesto a cambiar mi nombre por una Cleopatra). Volviendo al punto, durante algún tiempo recibí ofertas a nombre de Isaac F. Wollensteín, pero después me enteré de que no se trataba de un error de la revista, sino que el señor Wollenstein tenía un apartado vecino al mío, y el empleado de correos en aquella época (que solía mamarse desde las diez de la mañana y además era bizco), hacía un revoltillo con la correspondencia de toda la hilera. La revista en cuestión tiene la manía de que yo y mis otros yos participemos en una infinidad de sorteos, con premios de siete cifras que causan vértigos, y para el caso nos envía imitaciones de certificados, bonos, giros postales o telegráficos, acciones, vales, cupones, seguros de participación, etcétera, todos bonitamente impresos a Cuatro tintas, así como notificaciones y avisos notariales de que usted, Mario A. Mazapán, es uno de los elegidos por la 3

si les escribo. me suscriben a la revista o me envían por C. Inclusive tuve una novia beliceña en mi primera juventud. En la inteligencia de que ya hablo inglés. Hasta una tejana tengo en mi haber. También se cuelan en mi apartado postal las academias que ofrecen cursos por correspondencia. un viaje al Congo o una tarjeta de tienda de raya. Yo protestaría. Después viví años enteros en Estados Unidos y en Inglaterra. joven. Realmente duele. aunque haya vivido en la misma casa. cultor de belleza o artífice en corte y confección? Señores de las academias de cursos por correspondencia: ¿es que tan mal escribo? Si no les gustan mis artículos y mis libros. porfían en que aprenda inglés. automáticamente lo tiro al cesto de los papeles sin abrirlo. que murió hace muchos años. francamente resulta macabro. ¿Y la infinidad de empresas que me ofrecen tarjetas de crédito? A éstas. canadienses y jamaiquinas. Aunque posiblemente me lo dicen a causa de la tejana. pasa. Pero eso de que anden con indirectas de dedícate a otra cosa. quedo en espera de sus gratas noticias. una colección de discos o un atlas. Y a veces con mayúsculas. Pero esto tiene sus peligros. Pero que a veces feliciten a mi señor padre. y eso de que debo labrarme un porvenir como mecánico automotriz. El resultado de todo lo anterior. Y encima de todo esto. Mejor escríbame a casa y no a apartado postal. una real hembra. El colmo es cuando me encuentro con cartas y folletos ilustrados en que me dicen: ¡Aprenda usted inglés! Así. aunque me exponga a un nuevo divorcio. estuve casado con una dama inglesa y después anduve arrejuntado con una serie de australianas. digamos de Raquel Welch? Miss Welch: Si alguna vez quiere escribirme. entre signos de admiración. Inclusive nos proporcionan el número (que nunca baja de nueve dígitos. intercalados con grupos de letras) con el cual vamos a participar en súper sorteos de millones y millones de pesos. una enciclopedia. un curso de electrónica. pues ocurre que yo me eduqué en el Colegio Williams. me las sacudo enviándoles una copia fotostática del saldo mensual de mi cuenta bancaria.fortuna. sobre todo a mi provecta edad. donde todas las mañanas nos hacían cantar el God Save the King y nos obligaban a hablar en la lengua de Shakespeare hasta para pedir permiso para ir al baño. P. ¿Por qué ese afán de convertirme en delineante? ¿O en experto en radio y televisión? ¿O en programador de computadoras. 4 .D. para que yo advierta que se trata de usted. de Mixcoac. pero me abstengo de hacerlo porque estoy seguro de que. ingeniero topógrafo. me parece un poco cruel de su parte. O me lavan el cerebro y acaban por convencerme de que lo mejor para la paz espiritual es levantarse a tomar una ducha de agua fría a las cinco de la mañana. Que nos feliciten a mí y a mis otros yos.Ó. con no leerlos basta. sin embargo. es que en cuanto algo me huele a propaganda. le ruego que lo haga a mano. ¿Qué tal si un día arrojo al bote de la basura una oferta interesante. Y siempre nos felicita por nuestra suerte extraordinaria: no por habernos sacado un premio —que jamás hemos visto— sino por haber sido elegidos para participar en una rifa.D. y no de una casa dúplex. aunque no me agradan mucho estas confianzas por correo. Eso duele.

Era el único que tenía a su padre en alto grado de reverencia y estimación. A veces. No con orgullo desafiante. En tres o cuatro ocasiones había saltado con un poderoso explosivo que hubiera hecho volar a toda la ciudad. soltaba el rollo: Su papá —decía Cirilo—. de connotados médicos o de famosos abogados. de directores de banco. por muy domadores de leones o muy capitanes de paracaidistas que fueran. Después de todo. para bajarle los humos. Y Cirilo. que en realidad nunca habían admirado a sus propios progenitores. ni porque jugara con aros o soldaditos de plomo. ya que Cirilo no los tenía: simplemente admiraba a su padre. salvaba vidas.El padre idealizado Cirilo parecía un niño antiguo. pero legítimo orgullo de quien se sabe superior. en mitad de la calle. los chicos le recordaban que en aquel colegio habían estudiado don Fulano. Cirilo decía. de acaudalados industriales. que era bombero. o “el mío construyó el edificio más alto de la ciudad”. que había sido domador de leones. Después se atropellaban para alardear: “Pues el mío es director de la Naviera del Pacífico”.. que admiraba a su padre y además tenía una imaginación de publicista. progenitor de Zutanito. padre de Fulanito. o “al mío le dieron el Premio Nóbel de la Paz. Cirilo parecía niño antiguo por la sencilla razón de que admiraba a su padre. y las más. No porque anduviera con rizos. Entre los brazos o sobre sus espaldas unas veces llevaba a un niño. Pero todos lo decían corno para disculparse ante Cirilo. Cuando había un incendio. Lo decía con el modesto. cuadros de pintores famosos. y don Zutano. Y en esto aventajaba a Fulanito y a Zutanito. Para corroborar sus asertos. Con la prepotencia de que él sí lo era. el padre de Cirilo había estado en el siniestro. otras a un anciano paralítico. Cirilo sólo veía en su padre la circunstancia gloriosa de que era bombero. joyas. o “el mío es senador de la República”. los chicos del colegio acentuaban su amistad y rodeaban a Cirilo para pedirle la crónica del suceso. Cirilo sacaba del bolsillo una 5 . que era el único que podía afirmar: —Mi papá es bombero. Pero los condenados no lograban bajarle los humos a Cirilo.. se quedaban con la boca abierta cuando lo oían decir: —Mi papá es bombero. Y lo decía con orgullo. hijos de vulgares directores de empresa. acerca de los bomberos. tensos. tesoros o documentos muy importantes. para envidia de sus pequeños compañeros de clase: —Mi papá es bombero. A veces. rodeado por las llamas. no. ni porque llevara el pantalón a media pierna. Tenía de los bomberos la misma idea mítica. ni porque vistiera de marinerito. Y aquellos otros niños. a bellísimas mujeres. porque lleva veinte años de no pelearse con mamá”. la misma imagen quimérica que tienen todos los niños del mundo que no son hijos de bombero. Era el único niño en el colegio con devoción filial. que era nada menos que capitán de paracaidistas. se salvaba él mismo en el último instante arrojándose desde una cornisa al círculo de lona que sostenían sus compañeros.

a todas luces extranjera. Al principio las demás señoras se escandalizaban y hacían los más cáusticos comentarios entre sí. acostumbra pasear todas las mañanas por la orilla del mar fumando cigarrillos. Como no tenían televisión. fuma otro pitillo. Ya por la madrugada llamaron a la puerta. que tiene la manía de quedarse en monokini sobre la arena. Cuando el gran incendio de “Almacenes Pérez”. En un rincón.hebilla retorcida o unas astillas chamuscadas. Y es que siempre ocurría lo mismo: cuando un incendio duraba muchas horas. la madre de Cirilo lloraba resignada. aprovechaba la oportunidad y se empinaba una botella o dos de tequila hasta acabar en el suelo. Sin decir palabra. Después. Cirilo sólo admiraba a su padre porque sabía que era bombero. se queda en monokini. Porque el padre de Cirilo se aburría solo y su alma en el cuartel. hace como que se pinta las uñas de los pies y de repente. ya que lleva dos semanas de exponerla a nuestro candente sol tropical. Cirilo no lo sabía. Mientras sus compañeros salían en los rojos carros de sirenas ululantes para apagar espantables incendios. correcta aunque escasamente vestida con su bikini de dos piezas. calladamente y sin aspavientos. Lo llevaban entre cuatro compañeros. inclusive la mañana en 6 . el padre de Cirilo no fue a dormir a su casa y su madre se pasó toda la noche llamando al cuartel de bomberos para preguntar cómo iba la cosa. lo es una señora rubia. Cirilo se acostaba a las siete y media de la noche y dormía como un angelito hasta bien entrada la mañana siguiente. Los señores nos poníamos a mirar de ladito y también encendíamos cigarrillos. La rubia exuberante Sin lugar a dudas la mayor atracción que ha tenido en muchos años la playa donde un servidor de ustedes pasa la temporada de verano. de edad indefinida. Es decir. la pobre mujer suspiraba. reliquias que. según él. Los jóvenes silbaban y las muchachas los pellizcaban. La dama de cabellos de oro. Y como no estaba el sargento. había encontrado dentro de las humeantes botas de su heroico progenitor. es a las demás mujeres veraneantes a quienes más fascina el espectáculo. se sienta. pero con manos notoriamente temblorosas. Luego tiende una toalla sobre la arena. ¡zas!. sus compañeros misericordiosamente lo llevaban en hombros a su casa. pero que ahora recuerda vivamente a la del camarón. Esto. Y aunque parezca mentira. Pero nunca iba a los incendios. para recibir recados y avisos de otros siniestros. naturalmente. que sólo conserva puesta la minúscula prenda inferior. él se quedaba a cargo del teléfono. Sólo los niños seguían jugando inocentemente en la arena como si tal cosa. Después de colgar. ojos celestes y epidermis antes lechosa. lo colocaron sobre la cama. el padre de Cirilo acababa borracho perdido.

se sentaba. se quejaba de que los caballeros del circulo de mirones no hacían caso de su mercancía. — ¡No es posible! —exclamó. inclusive sin el impedimento meridional del bikini. como quien no quiere la cosa. huérfanos. Como la mujer es indudablemente extranjera. Incidentalmente. Con una agilidad insospechada en una dama de su peso y dimensiones. musitándole algo al oído. fue este chiquillo quien dio el pitazo y despertó la curiosidad de las señoras veraneantes. Y con puntualidad nórdica llegaba la condenada. regresó como cohete a su círculo y comunicó su sensacional descubrimiento a todas las demás señoras. Pero la concurrencia masculina convenció a la femenina de que tal medida sólo daría como resultado el tener a las propias autoridades en primera fila. —Verdá de Dios que sí —afirmó el paleterito. quienes no tardaron en acudir en masa para confirmarlo. Sin embargo. En consecuencia. y en las portadas de tantas revistas. y en el teatro.que un ancianito falleció de un infarto del miocardio al ver a la rubia con sus exuberancias al aire. rodeado de damas. la matrona se puso en pie de un salto y salió disparada para echarle un vistazo a la güera. Con suprema indiferencia pasaba por en medio de las filas de admiradores. con su toalla. Tras somera inspección. fumando como chimenea de buque-tanque petrolero y luego volvía al sitio donde estaba reunido el quórum. cuando el pequeño vendedor. ocurrió que desde temprano en la mañana estos afortunados varones empezaban a formar valla esperando a que llegara la valkiria. lo cual siempre es una lata. como si en el cine. empezaba a embadurnarse de crema y en un momento determinado. como tal prohibición naturalmente no afectaba al glorioso gremio de solteros. dotándola con tres de lo que a las 7 . pues todos sus antiguos clientes estaban con la boca abierta y lo que menos querían eran paletas heladas. Ocurrió que cierta mañana. las señoras se constituyeron en comité de vigilancia y lo primero que hicieron fue prohibir a los maridos y a los hijos —muy principalmente a los maridos— el acercarse a más de cien metros de la exhibicionista y rubicunda fémina. e) muchachito le contestó. Más tarde el muchachito que vende paletas heladas en la playa confesó que ya no vendía casi nada. en todas partes y a todas horas. nadie se atrevía a decirle nada. caminaba un rato por la orilla del mar. pero especialmente cuando está uno de veraneo. Y así fue corno desde entonces la sensacional rubia del monokini se convirtió también en espectáculo y atracción para las damas que veranean en esta dorada playa del Caribe. Entonces tendía la toalla sobre la arena. transformando así su indignación en fascinación. La señora gorda abrió unos ojos como platos. no se mostraran imágenes de hembras descocadas al natural. Porque sabrán ustedes que la madre naturaleza fue pródiga con la desfachatada extranjera. una matrona llena de pliegues y de llantas se preguntó que después de todo qué era lo que tanto llamaba la atención de aquellos sinvergüenzas. viudos y divorciados. Pero como la mujer hizo la pregunta en voz alta. se quedaba con la pechuga al fresco. si bien durante los primeros días la concurrencia femenina habló sobre la necesidad de quejarse ante las autoridades correspondientes. sus gafas oscuras y sus cigarrillos.

Entonces haga favor de aplicarle una inyección de sulfabencina metapirofosfórica de aminosalicilato cada tres horas y téngame informado de la evolución del enfermo. que está en cama a causa de su hepatitis y que lo más probable es que muera de hepatitis. La muchacha volvió a inclinar la cabeza. entró en la sala número trece y miró rápida y someramente al enfermo. El diagnóstico El doctor Gorozpe de la Polaina. 8 . Sí yo diagnostico que un enfermo tiene hepatitis. —Señorita Mondínguez —Continuó el joven facultativo ahuecando la voz y balanceándose alternativamente sobre las puntas de los pies y los talones. El joven médico la fulminó con una mirada a través de sus finos cristales de color lila. bien parecido. doctor. —Señorita Mondínguez —carraspeó —. ¿Tiene usted la bondad de decirme quién es el médico aquí? —Usted. doctor —repuso la enfermera sonrojándose ligeramente. sólo que. pero es que. A menos. que yo le cure su hepatitis.demás mujeres sólo acostumbra darles dos. —Doctor —se atrevió a interrumpir la enfermera que lo seguía—.. siempre con las manos cruzadas a la espalda—: Yo digo las cosas solamente una vez. —Muy bien.. puso las manos atrás y giró lentamente sobre sus talones... —interrumpió nuevamente la enfermera. recién egresado de la Facultad de Medicina con notas sobresalientes y mención honorífica. —Y si el médico dice que un paciente tiene hepatitis. nada más que. Y tanta exuberancia. El doctor Gorozpe de la Polaina enarcó las cejas. ¿puede una simple enfermera corregir o enmendarle su diagnóstico? —Naturalmente que no.. conviene que sepa que no tolero intromisiones. Que le hagan una electrósmosis del perigeo y dos análisis Wolfgang del hipocondrio derecho.. un hombre joven. excelentemente forrado desde el punto de vista económico por ambas ramas de su aristocrática familia. Su tez amarillenta le hizo diagnosticar sin más trámite: —Hepatitis. encendiéndose un cromogramo más. que pone al descubierto su nórdica costumbre de quedarse prácticamente en cueros tendida al sol. Y si pretende usted continuar adscrita a mí en este sanatorio. significa que el enfermo contrajo hepatitis. —Muy bien. doctor —agachó la cabeza la enfermera. creo yo. doctor. injerencias y menos contradicciones. Y más de las mujeres que de los hombres. ¿Entendido? —Entendido. como es natural. llama poderosamente la atención. Tanto de los hombres como de las mujeres.

.. El facultativo continuó su recorrido por las salas del sanatorio que tenía asignadas y después se marchó a su club a tomar el aperitivo. Lo que sucede mientras nos duchamos Claro que estas cosas no ocurren todos los días. duplíquele la dosis de sulfabencina —concluyó el joven médico en tono que no admitía réplica. .viene el cartero con una carta certificada cuyo recibo no puede firmar nadie más que nosotros mismos. Almorzó en casa de los banqueros De la Lana y Escalón. Al anochecer regresó al sanatorio. — ¡Una interferencia más y me veré obligado a solicitar su despido sin derecho a compensación ni aguinaldo! Si persiste en objetar mis indicaciones. El doctor Gorozpe de la Polaina dio una tremenda patada sobre el inmaculado piso de mármol. . . . . . —De continuar el tinte amarillento de la epidermis. . . —Muy bien. — ¿A1guna novedad? —preguntó a la enfermera. doctor —suspiró la enfermera. nada más que. doctor. La pobre chica palideció y se retorció las manos. echamos abajo la cortina. . y por la tarde jugó al golf. . pero si tuviésemos la curiosidad de anotarlas.. Avíseme sobre el particular. se atasca el desagüe. —Según parece —agregó muy seria la enfermera—. veríamos que al estar bajo la refrescante ducha nos ha sucedido que. haré que la den de baja del cuerpo de enfermeras y que le retiren el distintivo de Florencia Nightingale. 9 . —Sí. . . —Le avisaré. El japonés de la sala trece falleció a las diecisiete treinta a consecuencia de su afección cardiaca. .. nos damos cuenta de que no hay toalla. alguien de la familia tiene necesidad de entrar urgentemente en el cuarto de baño. doctor..—Después de la segunda inyección —añadió el galeno—. espero que ese color amarillento ceda a uno rosadito claro. no resistió la doble dosis de sulfabencina metapirofosfórica de aminosalicilato ni la electrósmosis del perigeo. El joven doctor Gorozpe de la Polaina se quedó con la boca abierta. pegamos un patinazo y al querer agarrarnos de algo. .

. . se nos moja el cigarrillo que llevamos en la boca. . . se acaba el agua. nos damos cuenta de que tenemos las gafas puestas. . . se nos ocurre una idea morrocotuda y no tenemos a mano papel ni bolígrafo para anotarla. . . no la casa) y que pocas veces se deja ver. . . . . . . . . . . nos damos cuenta de que tenemos una mancha muy rara en la ingle izquierda. . que está estupenda (la vecina. se nos mete el jabón en los ojos. . llega el cobrador de una casa comercial. . . . viene la dueña de la casa con el plomero —rarísima avis— para ver eso de la cañería defectuosa. faltando tres minutos para que salga su avión. la abuelita toca en la puerta para decir que dejó su dentadura postiza sobre el lavabo. . . toca en la puerta para preguntarnos cuál es la capital de Bulgaria. estalla el calentador de gas . nos llama el jefe urgentemente por teléfono. nos llama por teléfono un amigo desde el aeropuerto. 10 . . . . nos avisan que ya está servido tu desayuno. .nos entra dolor agudo en el lado izquierdo. . . . . . . uno de nuestros hijos. . . . .viene de visita la vecina de la casa de al lado. . . . . a la altura del corazón. se comen los tamales que compramos para el desayuno. se nos cae el jabón en el dedo gordo del pie y nos hace ver estrellas. . . . . . viene el cobrador de otra casa comercial. se cae una de nuestras criaturas y se descalabra.. . . . . . . . . . . que está haciendo la tarea escolar a última hora. viene el cobrador de otra casa comercial. . . .

donde están pasando una vieja película de gangsters. nos dice algo nuestra mujer. vuelve a gritar. vuelve a tocar la abuelita para informarnos que no. nuestra hija mayor nos pide dinero para un taxi. . . no la entendemos. . . . y como nosotros a la vez hemos cerrado la del agua fría. . . . ahora nos achicharramos. sino que la tiene puesta. . vienen a avisarnos que está empezando a llover. . . voy a tratar en esta ocasión el interesante tema de las pelucas. . . cerramos las llaves del agua. . pues ya se le hizo tarde para tomar el camión. sino de las pelucas finamente elaboradas y de diversos colores con que actualmente las damas cambian su aspecto y su personalidad como quien cambia de marido o de zapatos. nos llaman por larga distancia. . con que cubrían —y cubren— los calvos sus extensiones craneanas desprovistas de vegetación capilar. Para los efectos del presente estudio descartaremos a las 11 . . nos colocamos una toalla alrededor de la cintura. La cuestión de las pelucas A sugerencia de una gentil y guapa lectora. . vuelve a tocar la abuelita para preguntar si no hemos visto su dentadura.. . . que no dejó la dentadura postiza sobre el lavabo. Gritamos que la cierren. grita. .vienen a cortar la luz por falta de pago. . . Estas pelucas se manufacturan tanto con fibras sintéticas como con cabello natural. abrimos la puerta chorreando y nos pregunta si la habíamos llamado. . . sólo para enterarnos de que el niño más pequeño ha puesto la tele. sale una cucaracha por la coladera . alguien abre la llave del agua caliente en la cocina y nos helamos con la fría. oímos unos gritos y unos disparos que nos alarman mucho. se nos cae la regadera encima. No de las pelucas tradicionales. Salimos otra vez chorreando agua y con la toalla alrededor de la cintura. . . la cierran. . . . nos avisan que anoche dejamos el automóvil frente a la puerta del vecino y que éste no puede salir con el suyo. . . . . . se va la luz y nos quedamos completamente a oscuras. . no la oímos. . .

meditemos en los problemas de confusión que la mujer multiempelucada puede acarrear a su marido. serán despiadadamente rapadas para que una burguesía de señoras popis tengan cinco o seis pelucas de diversos colores. que siempre había sido una morenita más bien pasada de tueste. restaurantes. medio tenorio él. las consecuencias no son para ser descritas. que por espacio de cinco calles siguió a una rubia despampanante. consideremos los fenómenos anímicos que el constante cambio de pelucas necesariamente causa en la mujer. sino porque no causan los fenómenos sicológicos y sociales que ocasionan las segundas. físicos y espirituales que han originado las pelucas de cabello natural. pelirroja turbulenta. Las pelucas de material sintético no son capaces de provocar de ninguna manera los agudos cambios económicos. y aquellas que se adornan con cabellos ajenos. Por otra parte. diciéndole piropos de todos colores y longitudes de onda. Tarde o temprano esta situación provocará un levantamiento de imponentes proporciones. con más complejos. y viceversa Y si en el transcurso de veinticuatro horas se ve obligada a conducirse alternativamente como morena sensual. 12 . castaña ni fu ni fa y exótica de cabello color lila. uníos!“. rubia de categoría. como veremos más abajo y adelante. no por su bastedad y relativa baratura. Habrá un proletariado de mujeres que. a la postre terminará hecha un manojo de nervios. Por principio de cuentas. con los puños en alto. Al grito de: “¡Pelonas del mundo. vociferando obscenidades tras de una bandera roja con el emblema de un peine y unas tijeras cruzadas. para arrancarles las pelucas a sus explotadoras. La reacción de ambos fue catastrófica. a saber: aquellas que se cortan o que se dejan cortar el cabello para venderlo. Una señora que desde pequeña ha tenido el cabello negro y que de golpe y porrazo se convierte en rubia o en pelirroja. llegaremos a la conclusión de que la productora de materia prima tendrá que andar pelona diez años de su existencia para poder surtir las cinco pelucas que como mínimo requiere una dama elegante y a la moda. Y si en vez de pelo de mujer madura empieza a usar melenas de jovencitas a go-go. Más que mujeres liberadas y no liberadas. Y si consideramos que una mujer común y corriente tarda aproximadamente dos años en criar una abundante cabellera. tics y traumas que un siquiatra. Por último. pero que al volver la cara en una esquina resultó ser su propia esposa. Las rubias reaccionan de diferente manera que las morenas y las castañas. especialmente tomando en cuenta que aquella misma mañana habían tenido un broncazo de campeonato a causa de las veleidades amorosas de mi amigo. más que féminas de Primero o de Tercer Mundo (las de Segundo no cuentan en este caso). a efecto de lucirlas en salones. Esto acarreará una serie de complejos problemas de índole social y económica mucho más gordos que los que motivaron la revolución francesa y siglo y medio después la bolchevique. Una mujer con temperamento de morena se crea serios trastornos sicológicos al tratar de actuar como rubia. teatros y centros nocturnos de postín.primeras. lógicamente verá alterada su personalidad. la producción de pelucas de cabello natural está motivando que la población femenina del planeta se divida en dos grandes grupos. puede decirse que a la larga habrá una masa de mujeres pelonas y una minoría de damas empelucadas. una turba de mujeres capilarmente explotadas se lanzará por las calles de todas las grandes ciudades del mundo. Yo tengo un amigo. tan pronto vuelvan a producir una mata de pelo.

porque la hija mayor salió hace unos momentos a comprar otro bidón de Coca-Cola y lo dejó tranquilo por breves instantes.. pero que resultó ser su cuñada María Luisa. Acosta... Acosta. Y el apuro en que se vio el arquitecto Manlio Flavio Capitolino. NIÑO. Es que yo quiero cazar dragones. por lo que procedió a besarla y abrazarla muy tiernamente.. PADRE. Y decimos descansa. PADRE. que el uso y abuso de pelucas de cabello normal sacudirá en sus cimientos al mundo. Acosta. supuso que se trataba de su consorte (a quien últimamente le había dado por andar con trenza negra al estilo autóctono). se halla el NIÑO. Acumuladores “El Chispazo”. rodeado de cuentos y truculentas revistas infantiles.. Epifania Rodríguez viuda de.. NIÑO. el padre y los dragones Tumbado en el suelo. PADRE. El PADRE entra en la sala-comedor con ese gesto de aflicción que tenemos todos los PADRES contemporáneos. que con miles de trabajos le había robado a una familia de diplomáticos búlgaros... También tenernos el caso de mi primo Jovito. ya no sabe uno a qué atenerse. Papito. Aceros. Acosta. hijo? NIÑO. Acojinados Plásticos. que había venido a pedir prestada la plancha. Los dragones no existen. ¿Qué quieres.. (El PADRE toma el directorio telefónico. Pero a ver qué señora casada ha oído a su marido decirle las cosas que éste les dice a las demás mujeres en la vía pública. Se dirige a la mesita donde descansa el teléfono.. Y muy principalmente a los maridos. Aceves. Hay más Acostas que chinos.. En fin. hasta que llegó la verdadera señora y de una descomunal bofetada le hizo saber que se trataba de la nueva sirvienta. Acondicionamiento de aire. Lalo.Claro que él trató de componer la cosa diciéndole que precisamente ansiaba hacer las paces y que por eso la había seguido cinco calles lanzándole tan preciosos requiebros.. El niño. Acosta. propias para vista de relojero). al estado y a la familia. Acuña González. que al llegar a su casa creyó haber sido teletransportado al planeta Urano... lo abre en las primeras páginas y va leyendo conforme recorre con el dedo índice las apretadas líneas. al encontrar a un ser extraño con pelambre verde. 13 . Vamos a ver. aceros esmaltados. doctor Federico. que al ser recibido en su domicilio por una morenita muy Coquetona y pizpireta. Papacito.. Y tratar de comunicarse con la compañía de aviación resulta en realidad más tardado que el mismo vuelo. ¿dónde hay dragones? PADRE.. Con esta maldita manía de que cada semana cambian los horarios de los aviones.

Pregúntales si ahí tienen dragones. des.. caliente. Aerocarga. NIÑO. ¿Y en China hay dragones? PADRE. PADRE. Adelita. ¿Y en África? PADRE.. Adhesivos PRI.. ¿ Podría usted decirme a qué hora sale el tren... ¿Y en la luna no hay dragones? PADRE.. Selim Mustafá.. Que si en África hay dragones. NIÑO. Yo una vez vi uno. Aero Hamburguesas de México.. niño. quiero decir. En África tampoco hay dragones. Me lleva la.. 583-23-79. ¿Y por qué no te fuiste con él?. mi avión.. ya me pasé! ¿Ves. ¿Bueno? ¡No! ¡No es posible. ¿En África qué? NIÑO. NIÑO. Administración de asilos. pinche gata liberada! 14 .. (Marca el número) ¿Bueno? ¿Aerolíneas de Chihuahua?.. Pues te apuesto que en las nubes sí hay dragones..... niño lo que sucede por interrumpirme? (El PADRE recorre la página en reversa... ¡Huy. Afianzadora del Centro. ¿Y en el desierto? PADRE. (Al teléfono) ¿Bueno?.. Pues yo los he visto dibujados en un jarrón en casa de abuelita. Adventistas del Séptimo Día. Si no te callas. África... señorita! ¿Cuántos teléfonos tiene esa condenada tlapalería? ¿Qué? ¿Qué dice? (Furioso): ¡Eso lo tendrá usted. En China tampoco.? ¿ Qué dice usted? ¿Que esa es una tlapalería?. perdón.. digo dragones. Adresógrafos. ¿Y en el fondo del mar? PADRE... ¿No ves que estoy tratando de buscar un teléfono? NIÑO.. Adams Mexican Curios... Achar.. NIÑO. Buenas tardes. Te digo que los dragones no existen. zapatería.. Afu.27 . Caliente. señorita.. NIÑO.... Lalo. pasteurizadota. te voy a dar con el teléfono. PADRE. Adornos. PADRE. O creo que fue de una pedrada. (Marca el número por tercera vez). No los hay en ninguna parte. dispense usted! NIÑO.! ¡Otra vez la tlapalería! NIÑO.PADRE. Te digo que los dragones no existen. Son historias fantásticas.. ¿Y para qué lo buscas si ya lo tienes en la mano? PADRE (impaciente). Lalo.. Tampoco en la luna hay ladrones. (Vuelve a marcar el número cuidadosamente) NIÑO.. Aerofoto.. Adoración Nocturna Mexicana. Quiero decir un número de teléfono. Aduana. digo. ¡Maldita sea. el avión de las nueve treinta para.... Afinaciones Rodríguez. Es que yo leí no sé dónde que no sé quién mató a un dragón con una lanza. es decir. Acrográfica.88. A ver: Aerocombustibles. Ahí es donde quisiera yo pasar el resto de mi vida.¡Aquí está! Aerolíneas de Chihuahua. criatura! Vas a hacer que pierda mi dragón.. 593 .. PADRE. En ese que rompiste cuando eras chico.... el dragón. Adrián. NIÑO. hijito.. Aduna. hijito. animales de leyenda nada más.. PADRE..liza el dedo de abajo a arriba sobre las líneas del directorio telefónico). ¡Déjame en paz.. Déjame.... nevería. Yo no he roto dragones de chico ni de grande. como anacoreta. digo.

el tal apodo se relacionaba con una copla española entonces muy en boga. para corretear a algún mocoso travieso o a un jovenzuelo impertinente que se habían asomado a la peluquería para gritarle sus motes. Estos ímpetus de gallo fueron asimismo los que dieron origen a su sobrenombre de “El Enterrador”. a quien apodaban “El Enterrador” y también “Otelo”. que la pobre de La Retirada no se atrevía a poner un pie fuera de su 15 . que no dejaba a la bella María Francisca ni a sol ni a sombra. A tal grado llegaba su desconfianza. el boticario. menos el lúbrico y celoso peluquero. era un celoso tremendo y de ahí su apodo de “Otelo”. pero le tenía tanto miedo (ya en una o dos ocasiones le había hecho un corte en el brazo con su dichosa navaja. fue necesariamente él quien tuvo que darle sepultura. haciéndole el amor violenta y precipitadamente cada vez que la mujer tenía que salir a la calle. NIÑO. que empezaba con la frase: “era Simón en el pueblo el único enterrador”. que era hombre leído y viajero. Todo el mundo lloraba a moco tendido al oír las fúnebres estrofas. Mientras le dan la información que desea. que estaba algo desequilibrado de los nervios. El máistro Simón estaba casado con una bella y opulenta mujer — opu1enta en carnes. que no en dineros— llamada María Francisca. Es de suponer que a Panchita no le hacía ninguna gracia la impetuosidad de su marido. Simón?”. Por fin consigue comunicarse con Aerolíneas de Chihuahua. Por eso la apodaban “La Retirada”. milpas y establos. Era como vivir en Tepespitengo de las Tunas o en cualquier otro villorrio del entonces apacible valle de México. Siempre contesta ocupado. la gente le preguntaba: ¿de dónde vienes. Papito. por las razones que más adelante se verán. navaja de barba en mano. que en aquella época era un pueblo a diez kilómetros del centro de la ciudad de México y separado de Tacubaya y San Ángel por llanos baldíos. de la que nunca se separaba). según él para que a ella no le quedaran ganas de hacerlo por ahí otra vez con cualquiera. el NIÑO lo jala de la manga. a quien llamaban Panchita “La Retirada” los guasones del pueblo. al morir su único hijo. ¿y los centauros? ¿Dónde hay centauros? Otelo el peluquero De esto hace ya muchos años. cuando yo era pequeño y vivía en Mixcoac. y el pobre hombre respondía: “de enterrar mi corazón”. si bien según don Serapio. más de cincuenta.El NIÑO permanece callado mientras el PADRE vuelve a marcar siete veces seguidas el número. En la calle de la Empresa habitaba y trabajaba un máistro peluquero prieto. El peluquero. Al volver del cementerio (seguía la copla). Ambos remoquetes ponían frenético al fígaro y en más de una ocasión salió de su establecimiento. que por alguna retorcida razón creía advertir en ellas una crítica velada a sus capacidades amatorias. cacarizo y medio jorobado llamado Simón. y que continuaba con una dramática narración de cómo. que él trata de anotar precariamente en el margen del directorio telefónico.

la cual le quitó para siempre los celos. no vayan ustedes a pensar otra cosa. Excuso decir a ustedes que nadie lo rebatía. Incluso cuando iba al cementerio. a él a la vez le cayó en el cogote una viga ardiendo. nos guiñábamos un ojo con picardía y nos decíamos unos a otros. cacarizo y medio jorobado no llegó a salir. arreglándose precipitadamente el cabello. pues sabía que cualquier comentario indiscreto podía costarle una tajada en el cuello a la altura de la yugular. El máistro volvía a su cliente.. Por supuesto que éste no decía ni una palabra. voy al mercado a comprar medio kilo de tortillas y un manojo de cilantro. el terrible barbero la sometía primero al tratamiento. Era de ver a la pobre María Francisca salir de su casa sujetándose invariablemente una horquilla en el pelo o abrochándose algo. a la cual se asomaba la bella María Francisca para anunciar al desconfiado rapabarbas: —Simón. arreglándose el pelo y alisándose la blusa y la falda. de que le hicieran la permanente. (La “permanente”.. a la tienda de abarrotes de los españoles o a visitar a su señora madre. El fígaro prieto. que en cierta ocasión en que se desató un tremendo incendio en aquel barrio de Mixcoac. que vivía a la vuelta de la peluquería. Momentos después salía Panchita por la puerta que daba a la calle. no fuera a ser que de repente le entraran concupiscencias a la inocente Panchita por en medio de las sepulturas. El cliente que estaba Instalado en la silla nada más tragaba saliva. Si sería bestia el peluquero. y los que esperaban turno continuaban muy ensimismados leyendo las revistas que tenían en manos. quien pacientemente había quedado esperando que terminara de arreglarlo. en compañía de su dicha madre para llevar unas flores a la tumba de su padre. ya fuese para ir a la iglesia. —Pérate un momentito —respondía él. la desdichada María Francisca tuvo que salir su casa quince minutos después que todos los demás vecinos de las suyas. con su canasta de la compra en una mano aún temblorosa. pues mientras recobraba el aliento y buscaba a tientas entre el humo y las llamas su navaja. muy de moda en aquel lejano entonces). que se le había caído de la cama al suelo. y se dirigía rápidamente a la recámara en pos de su mujer. ajustándose la falda y estirándose las medias de popotillo. pero teniendo buen cuidado de que no nos viera y menos de que nos oyera el máistro Otelo: —Ya salió doña Panchita de la peluquería. Entonces dejaba al cliente en turno a medio enjabonar o pelado de un solo lado. —-Más vale prevenir que lamentar —decía torvamente el máistro Simón afilando su navaja y mirando a su alrededor por si alguien era de opinión Contraria. 16 . Los monigotes que por ahí merodeábamos.casa sin avisárselo antes. La vivienda de la pareja comunicaba con la peluquería por una puerta pequeña que remataba en un arco moruno. que ya sabía lo que le aguardaba y se recostaba mansamente en la cama para recibir d embate. era un peinado para señoras.

en realidad no sabía si era señora o señorita. discernir. El eminente filólogo y semántico se detuvo y mordisqueó el bolígrafo. Distinguida señorita. escribió. por lo cual arrugó el papel... Pero de repente se le vino encima el recuerdo de la Biblia: “Y Adán conoció a su mujer. ¡con aquella profesión y aquellos tres premios Nóbel de semántica! Rápidamente tachó las dos palabras. reputar.. podría producirse una ironía infamante. O peor aún: “su señor marido no ha sido capaz de consumar el matrimonio”. difícilmente podía sentir apego. En otra persona hubiera podido pasar. “Querida” es una palabra con un segundo sentido altamente inmoral.. valuar.. Nueva tachadura y tercera cuartilla. el eminente filólogo y semántico tachó diez veces seguidas la insidiosa segunda palabra.. Querida amiga.” Rojo como un tomate. aprestó el bolígrafo y puso la fecha en el ángulo superior derecho de la cuartilla. Era tanto como decirle: “yo la distingo a usted entre muchas otras mujeres.. separar. Amable conocida. la reconozco de inmediato... Si la trataba de señorita siendo casada. reconocer... inclinación o cariño por una mujer con quien sólo había hablado una vez por teléfono..Peligros de la semántica El eminente filólogo. la percibo al primer golpe de vista. Y por lo que hace a “distinguida”. tasar. Ni hablar. percibir. especificar.. El término podría interpretarse en el sentido de que él ya había calibrado a la dama. pues sus encantos me son familiares”.. Diablos —pensó—-. escribió con ciertas dudas. lo tiró al cesto y empezó de nuevo en una hoja fresca: Estimada señorita. tres veces Premio Nóbel de Semántica (que como ustedes saben es la ciencia que trata de los cambios de significación de las palabras). que juzgar. Esto podía tener mucha importancia.. 17 ... Acepciones todas que entrañan un grado de intimidad que desde luego no existía entre él y la dama. Lo mismo que “amiga”. Y aun desde el punto de vista afectivo. Distinguir también significa diferenciar. “Estimar” lo mismo significa tener aprecio por una persona. Muy señora mía. . precisar. después de una larga reflexión. . Luego se dio cuenta de que una carta con tachaduras se ve muy fea. Era tanto como decirle: “se comporta usted con la frivolidad de una chica soltera”. pero en él. ¡Horror! El eminente filólogo y semántico se vio mentalmente abofeteado o retado a duelo de sable por un marido enfurecido. Pero se detuvo.

que no es lo mismo. —¡María Cristina! —gritó. Es decir. De pronto el rostro del eminente filólogo y semántico se iluminó con una sonrisa. Honorable dama. el PRI y la bomba atómica no tienen sexo. Recalcarle el término a una dama podría interpretarse en diversos sentidos. Decididamente el conocimiento a fondo del lenguaje tiene sus problemas e inconvenientes. — ¿Qué quieres? —preguntó. Doña María Cristina.. el decoro. haciendo el pedido del Diccionario de Incorrecciones y Particularidades del lenguaje. Y todo el mundo sabe lo que significa la “posesión” de una mujer. entró en el despacho en bata y con rizadores en el cabello. el bolígrafo.Esta era la fórmula de encabezamiento común y corriente. uno de ellos en son de mofa. —María Cristina. el pedrusco. Igual que se le dice “güero” a un prieto retinto o “jovenazo” a un ancianito. sino porque ése era el nombre de su mujer. “Honorable” entrañaba las mismas dificultades. ¡Con Cuánta ligereza escriben los demás una carta! “Mía” indica posesión. chanza o pitorreo. se dividen y multiplican (que en este caso es lo mismo). pero ya se comprenderá que se trata de una simple metáfora. medio pachucha y bastante fondona. hazme un favor —le dijo el eminente filólogo y semántico—. la nube. arrastrando las pantuflas y con aire de fastidio. pero en compensación tampoco tienen muerte. la castidad. Escribe tú en tu iletrada manera una carta a esta señora. una veterana más bien fea. Se ha hablado del parto de los montes. las virtudes propias del sexo. hija. La estrella. Lo que tienen es género. cuyos nombre suponen experiencia en concebir y dar a luz. Aquí tienes la dirección de la librería. el paraguas. Brevísimo tratado sobre el sexo El sexo es exclusivo del mundo animal. la decencia. No porque así se llamara la dama a quien dirigía la carta. Los seres vivientes monocelulares no tienen sexo. quienes estarían en capacidad de hacerlo no serían los montes. dado que en el caso de poder alumbrar. o lo que sea. al contrario de lo que ocurre en el 18 . el recato. el viento. Paró el bolígrafo en seco.. ¡Qué barbaridad! Tachó el “mía” y tiró el papel al cesto. de modo que cada uno se hace dos y cada cual continúa viviendo muy tranquilamente. salvo el vocablo “mía”.. principió una nueva cuartilla. Como en el caso de nuestras sierras madres Oriental y Occidental. Cuando les llega su hora. ¿En qué estriba el honor femenino? En la honestidad. que no compromete a nadie. sino las montañas.

no se parezca en nada a la de Olga Breeskin. entonces empieza lo bueno. ruego a mis lectores consultar un tratado de biología o bien a cualquier jovencito o jovencita de secundaria. ni una hoja. y otras veces son hembras. Algunas revistas y películas cinematográficas también son altamente ilustrativas al respecto. hay que verla con bastante desconfianza. Para mayor información sobre el sexo. o sea la reproducción de determinadas especies sin el concurso de los sexos. cuando los individuos se dividen en dos sexos perfectamente diferenciados. y como quien no quiere la cosa van soltando chorritos de esperma que eventualmente fecunda a los óvulos. donde dos se convierten en uno y ninguno puede ya vivir en paz. que en su gran mayoría son decididamente castos. Especialmente a una jovencita. reconociendo que cada uno de ellos es la mitad del otro. ni el otro tiene bigote y se va de juerga con sus amigachos. se vuelven a unir y dan origen a diez o doce. puesto que no lo hubo. ni un besito siquiera. Como advertirán ustedes. que al multiplicarse pueden producir seres pluricelulares. aunque también ha dado origen a un sinnúmero de calamidades. Los hongos practican este sistema. Muchos árboles y plantas pueden decir con toda justicia y propiedad que su padre y su madre no se han visto jamás y que nunca se tocaron ni un pelo. Más recatados aún son ciertos vegetales. Pero a la señora pez. porque es muy complicado y además ha de ser muy poco estético. no es de envidiarse mucho. que es el que hace que la anatomía de don Fidel Velázquez. porque ni el uno reclama sus derechos y se queja de lo escasa que está la servidumbre. Existe aún un tipo de reproducción por esporos o esporas. Otro tipo de reproducción muy decente lo encontramos en los peces. La partenogénesis aúna la perpetuación de la especie con la castidad. Gracias a este diformismo la especie humana ha pasado y pasa ratos muy agradables. principalmente a través del matrimonio. la cual consiste en que las hembras ponen miríadas de huevos y luego se retiran con la mayor discreción. pero todavía no podemos hablar del auténtico sexo. pasemos a examinar la partenogénesis. que desde luego sacan todita la cara de la madre o de la abuela. Así es que cuando una mujer en estado le echa la culpa a la partenogénesis. En algunas especies se practica la eleuterogamia. que son células no sexuales. O mejor dicho. ya que se implanta el llamado diformismo sexual. Esto se llama “gemación” y puede considerarse una forma de esquizogonia. Sin detenernos a hablar del hermafroditismo. leyendo el periódico o hablando de política. pero progenitores de otros similares. que encomiendan al viento y a las patas de los insectos el transporte del polen fecundante. ya diferentes. aunque no saquen la cara del padre. En la especie humana —afortunadamente— no existe la partenogénesis. A veces estos dos que han nacido de uno. sobre todo si estudia en colegio de monjas. Ahora bien. La hembra sin fecundar puede dar a luz numerosos hijos que unas veces son machos. 19 . Poco después los machos pasan por encima de los huevecillos con mucho disimulo.matrimonio entre humanos. ya similares al que les dio el ser. pongamos por caso.

con éstos apuntando a uno y otro lado. sino que pertenecía a la familia de los Buonaparte. por su afición a los alipuses. Algunos saben. Según unos. pero luego meten la pata al escribir que era corzo. con zeta. * * * Que decía que la música era el menos molesto de los ruidos. 20 . * * * Que usaba un mechón sobre la frente. Zona Postal 12. * * * Que invadió España y colocó en el trono de aquella sufrida nación a su hermano José. de Ajaccio. a quien el pueblo rápidamente llamó “Pepe Botella”. Igual que aquel embajador nuestro que no llegó a presentar sus cartas credenciales en Bucarest. automáticamente relaciona el de Napoleón con las veleidades amorosas de Josefina y de María Luisa. ya que en aquella época también existía una que otra liberada. que nació en Córcega. lo cual es una barbaridad. * * * Que se ponía el sombrero de dos picos al revés. aunque europeo. (Y eso que no llegó a conocer la “pop” de nuestros melenudos contemporáneos). Cerdeña o una isla de por ahí. porque se le había caído un botón y ninguna de sus dos mujeres tuvo el comedimiento de pegárselo. * * * Que inventó el coñac que lleva su nombre. Rumania. * * * Que nació en Ibiza. Sicilia. por el mismo motivo. es decir. ya que el corzo con zeta es un cuadrúpedo rumiante europeo de la familia de los cérvidos. no era cérvido. en vez de hacia atrás y adelante. según otros. * * * Que llevaba siempre una mano metida en la guerrera. en tanto que Napoleón.Lo que el vulgo sabe acerca de Napoleón Que era chaparrito. si bien al llegar a Moscú volvió por el frío. Cuando el vulgo se entera de que dichos sombreros también se llamaban bicornios. correctamente. inclusive con Rusia. * * * Que guerreó con medio mundo. porque padecía úlcera gástrica.

* * * Que tuvo como segundo frente (no militar) a una condesa polaca estupenda. la célibe actriz sueca que algunos años después hizo el papel de la condesa en una película. pero si el apellido de mi marido no le suena. * * * Que entre muchas otras frases célebres dijo: “el Estado soy Yo”. * * * Que su primera mujer. doña María Walewska. lo cual equivale a decir que Silvia Pinal es yaqui porque nació en Sonora. era mulata. en la cual murió. y que todos los locos creen que son él. Ya ve usted que acepto mi gordura con toda resignación. Carta de la gorda al nutriólogo Admirado doctor: Soy la señora de Barrigoicochea. Otros creen que fue Greta Garbo. ¡Qué va! Cuando llamo por teléfono a mi marido y la secretaria pregunta quién habla. o si se encuentra en reunión del consejo y no puede ponerse al aparato. “La Gorda” no es un mote que utilice la gente a mis espaldas y en voz baja al referirse a mí. Josefina. * * * * ¡Ah!. bastará que le diga algo que le hará ubicarme al instante: soy La Gorda. * * * Que estuvo prisionero en una isla y luego fue desterrado a otra. pero póngase usted a discutir con el vulgo). * * Que fue derrotado en Watergate. ya que quien la dijo fue Luis XIV. yo le aclaro rápidamente: —Habla La Gorda. Sólo por el hecho de haber nacido en la Martinica. 21 .* * * Que participó en la toma de Tolón y luego mandó fusilar al campanero. antes de responder si está o no. (¿Elba? ¿María Cleofas? ¿Santa Elena? ¿María Madre? ¿La del Diablo? ¿María Magdalena?). (Lo cual también es una soberana burrada.

mondongo a la veracruzana. Ahorita mismo la comunico con el licenciado. Porque yo soy esa señora gorda que hace tambalearse a los taxis. . Y si alguien me advierte: “Cuidado.— ¡Ah. paellas. Pero no es por el complejo que le escribo. que la adecuada dosificación de los reactivos externos e internos constituye el régimen alimenticio ideal. le contesto que vaya y se lo diga a los flacos. lo que sea de cada quién— y una pechuga que haría palidecer de envidia a Zulma Fajad y a Sofía Loren juntas. Los compuestos de fuera se denominan pan con mantequilla. Y por eso me dirijo ahora a usted. doctor. para ilustración de sus lectores. Por lo que respecta a los compuestos de adentro. mi marido y mis siete adorables hijos creo que ya ni saben cómo me llamo. doctor. lo dará por descontado: basta imaginar una esfera con ojos —eso sí. los yerberos. Y le suplico su ayuda porque veo mi complejo de gorda muy comprometido. El próximo 15 de junio se celebra en Viena el 22 . Y así por el estilo. se me cayó un botón”. O las dos. Para eso) están Edipo y los siquiatras. Usted es experto en dietética y no en complejos. tengo hambre”. que con lo dicho tiene usted datos más que suficientes para trazar mi perfil sicológico. Hay cines a los que no voy. necesito: un régimen alimenticio. los curanderos. pasteles de crema. por lo menos adecuado. etcétera. la torturante obesidad. Usted habla en su libro de metabolismo y endocrinología. cita usted a los jugos gástricos. Creo. haciéndolos inclinarse peligrosamente a babor o a estribor. doctor. los “swamis” y los productos de la acreditada casa Bayer. Soy una de esas damas gordas que en los cocteles cogen tres o cuatro canapés cada vez que pasan la bandeja. Acudo a usted porque he leído su libro sobre obesidad. Tengo complejo de gorda y estoy gorda. que eso engorda”. Gorda”. y yo tan ecuánime y tan contenta. batidos de chocolate. “Gorda. pues todo se les va en “hola. que soy una gorda de lo más resignada. déme una manita. doctor. que las tentaciones de San Antonio resultan juego de párvulos. Y añade. . frijoles refritos. según la banda por la que me suba y el lado donde me siente. con la confianza que Inspiran los sabios con carisma. de los cuales también tomo tres o cuatro. Por lo tanto le ruego que no sufra. pues eso es lo que yo. Gordísima. Por lo que respecta al físico. sus causas y remedios. es porque veo que detrás viene un camarero con un platón de tacos de cochinita pibil o con camarones gigantes en salsa tártara. Bueno. porque no tienen brazos desmontables las butacas para que yo pueda ocupar dos de ellas. los santos como San Martín de Porres. spaghetti. doctor. sí señora! —contesta muy sonriente—. Son tantos los compuestos de fuera que nos tientan a las gordas (aparte de ellos no nos tienta nadie). “Esta es La Gorda”. “no hay toallas en el baño. cuando me vea. Le n pito. papas fritas. Gorda”. pero no cabe duda de que usted domina el asunto. La Gorda. Confieso que entendí muy poca cosa. Gorda”. tratando de recordar un apellido tan complicado corno Barrigoicochea. “adiós. se dirá usted para sus adentros. bastante bonitos. y dice que el cuerpo humano es como un laboratorio químico en el que se introducen compuestos que reaccionan entre sí y con los compuestos producidos por el mismo cuerpo. “Gorda. Si no ideal. Por lo que más quiera. las hormonas y otras zarandajas que yo no discuto. si es posible. puesto que yo llevo años de haber engordado. y si la dejo pasar sin tomar un canapé (lo cual raramente ocurre). Y en casa.

con todo y faja. el intenso esfuerzo intelectual que tuvo que desplegar en la primera sesión de los hombres de negocios lo dejó extenuado. En aquella ocasión. Por principio de cuentas. Y acto seguido se pensó en la necesidad de editar a toda prisa un diccionario mexicano-argentino para poder entenderse entre sí. se convino en crear una Bolsa Mexicano-Argentina de Importación. che —observó uno de los delegados argentinos en la reunión inicial —es amurando a los bacanes que nos han afanao durante tanto tiempo. hasta que nos hagamos cancheros y nos empiece a piantar la plata? Todo es afanar el canyengue. Consecuentemente. BENIGNA VALDOVINOS DE BARRIGOICOCHEA (La Gorda) Tangos con acompañamiento de mariachis Hace algún tiempo recibimos la grata visita de una delegación comercial y financiera argentina. ¿Qué más nos da morfar faimas al principio. integrada por treinta y ocho hombres de empresa que vinieron a tratar diversos aspectos relacionados con la integración del Mercado Común Latinoamericano. 23 . dominaba a la perfección nuestro “caló” capitalino y el “lunfardo” porteño. Bien podemos chamuyar entre nosotros y cambalachear pilchas por tamangos. sin embargo. No importa que no tengamos guita o menega. ya que hacen tambalear la báscula con doscientos setenta y cinco y trescientos diez kilogramos. donde vivió y trabajó en el popular barrio bonaerense de La Boca. le saluda efusivamente. a fin de no verse en el penoso caso de tener que recurrir al finlandés o al húngaro a efecto de continuar las conversaciones. que me proporcione un régimen alimenticio intensivo. — ¿Qué dice? —preguntaron los mexicanos un poco nerviosos. se han inscrito ciento cuarenta y tres. Y yo apenas llego a doscientos sesenta. respectivamente. Con mi agradecimiento anticipado. No obstante. pero que años atrás se había marchado de bracero a la Argentina. sirvió de intérprete un ciudadano nacido en Peralvillo. Le ruego. y de acuerdo con sus colegas mexicanos. y lo misino zapateaba un jarabe que se marcaba un tango compadrón. al grado de que tuvieron que mandarlo después a pasar una temporada de reposo y recuperación a Cozumel y luego a Bariloche. che. El intérprete se rascó la cabeza y le echó un chorrito de tequila a su mate. —-La única manera de salir de esta mistonga que nos descangaya a los latinoamericanos. pues. suficientemente adecuado para poder engordar otros sesenta o setenta kilitos en tres meses. entre ellas una rusa y una alemana que figuran con pesos superiores al mío. doctor. a efecto de apabullar a la teutona y a la eslava.Primer Simposio Internacional de Mujeres Gordas. Hasta el momento de escribirle la presente.

chiles verdee le van a dar sabor al caldo. amante de la buena mesa y del buen vino. —Que les hace berretín el rebusque —tradujo el intérprete. —Macanudo. manitos —explicó éste — Pero que no nos hágamos tarugos. Y en cambio nos sobran pingos. No tanto por las operaciones mercantiles en perspectiva sino por la dicha de poder entenderse. Que podemos cotorrear entre nosotros y cambalachiarnos tacuchis por cacles. se le ocurrió dedicarse a una profesión que no se distingue precisamente por su alborozo? -—Hombre —replicó el enterrador—. y viste de colores claritos. Viaje de ida y vuelta EL otro día tuve ocasión de conversar con un agente de inhumaciones que lleva muchos años dedicado a su tétrico oficio. Que todo es agarrar la onda. che. bromista. — ¿Qué dice. polleras por rebozos y vino peleón por tlachicotón con moscas. que a nosotros nos hace falta en el cotarro. Ora es cuando. Contra lo que pudiera suponerse. bien cebaos con los yuyos de la pampa. muy bien dados con el zacatito que se recetan en los llanos. Mientras don Miguel de Cervantes Saavedra se retorcía en su sepultura. Que qué dicen ustedes si por ái le entran primero. catreras por petates. Después de haber charlado sobre diversos tópicos ligeros y sin importancia. todos acabaron cantando tangos con acompañamiento de mariachis. el hombre es jovial. como quien dice pa’ principiar antes que nada. Pero no nos hagamos otarios. que a ellos les está haciendo falta en su cantón. Ya en este plano de mutua comprensión elaboraron un fructífero programa para trocar briyos por huipiles. lo uno no está reñido con lo otro. mis cuates. Mexicanos y argentinos se abrazaron con lágrimas en los ojos. lengues por paliacates. ¿Usted cree que los dentistas tienen que andar siempre con dolor de muelas? 24 . y en cambio tienen hartos cuacos. no pude resistir la tentación de hacerle la pregunta de rigor en estos casos: —Dígame usted: ¿ Cómo es que siendo persona de tan excelente humor y gustos tan mundanos. LOS delegados mexicanos sonrieron. Vos tenés kerosén. ¿Qué sacudís si los bolicheamos por comienzo? Los mexicanos miraron al intérprete con angustia. hasta que nos póngamos abusados y nos empiecen a cáir los tecolines. Que no li’aunque que no téngamos lana. Que nosotros tenemos petróleo. Nosotros estamos dispuestos a atorarle. Que qué más nos da tiacualiar puras gordas al prencipio. che? —preguntaron los argentinos. —Pos que ´stá suave la movida. —Juega el gallo —dijo uno de ellos—.—Pos que l’única manera de salir de brujas es tirando a lucas a los changos que nos han estado haciendo de chivo los tamales y mangoniando desdi hace rato.

Luego apuró su vaso. a la larga acabarían por ensombrecerle el ánimo al más pintado. —Si. no es más que el término de un viaje de ida y vuelta. con butacas acojinadas y champaña por cuenta de la empresa. mi querido amigo. me dio una palmadita en la rodilla y sacó la cartera. en tercera. con la probabilidad de que sudaron tinta para sufragar el boleto. — ¡Qué va! —sonrió el agente—. Sin embargo. Por lo que respecta a la presencia física de la muerte —continuó—. Sin embargo. sacando la lengua y auscultándose el vientre. aunque los que paguen los gastos (le inhumación sean sus parientes). Igual me ocurre a mí: el día que no hubiera fallecimientos. sufriendo hambres. si bien nos hacemos la ilusión de que podremos hacer conexión con otra línea y seguir el trayecto tiempo indefinido. —Le aseguro a usted que a la larga le aburrirían el paisaje y sus compañeros de viaje. otros más lo desaprovecharon Y no faltaron despistados que ni siquiera se dieron cuenta de que estaban viajando en el convoy de la vida. Unos le sacaron jugo. ni mucho menos (después de todo son nuestros clientes. Volvemos a la nada de donde vinimos. me parece que el constante trato con deudos atribulados. la atmósfera necesariamente fúnebre en que se desenvuelve su actividad e inclusive la cotidiana presencia de la muerte. Otros. con toda clase de incomodidades y congojas. créame usted que de tanto contemplarla se le pierde el respeto. el viaje tiene un término para todos. permítame que le dé mi tarjeta. de tanto tratar con enfermos. — ¿Cómo que de ida y vuelta? —pregunté con bastante extrañeza. Lo único que enferma a los doctores es la falta de enfermos. La muerte. Para unos fue una pesadilla y para otros constituyó un deleitable paseo. repito. ¿Qué hay de horripilante en ello? —No lo sé. señor. privaciones e inclemencias en un vagón de transporte para ganado. El agente de inhumaciones volvió a reír. Pero de cualquier manera. Después pidió otra ginebra con agua tónica y encendió un cigarrillo. acaban por sentir las mismas dolencias y salen a cal1e tomándose el pulso. El inhunador vio pasar con el rabillo del ojo a una chica de voluptuosas caderas y mentalmente le tomó las medidas. en segunda. yo moriría de tristeza y poco después de inanición. desde luego que no —admití un tanto desconcertado por la peculiar lógica de la respuesta—. Y los hay que hacen el recorrido en calidad de polizones. No al cadáver en sí. sin excepción. Otros más.—No. Posiblemente la certidumbre de que debe terminar. el viaje termina para todos. Con miras a que algún día tendrá que apearse. Es como si me dijera usted que los médicos. 25 . sino a la simple cesación de la vida. Para nosotros resulta curioso que la inmensa mayoría de los mortales —y qué bueno que lo sean— sientan horror por una situación tan natural y a la que tarde o temprano debemos llegar todos. Unos hicieron el viaje en primera clase.

con su chorrito de tequila y dos aspirinas. o bien de azul de mitileno. Y digo “la”. Y más que a las enfermedades. La inocente tos. que olía a demonios y sobre todo quemaba como una plancha recién sacada de la lumbre. O peor aún. (En aquella época las planchas no eran eléctricas. para ver si estaba suficientemente caliente. de petróleo— y después nos aplicaban sobre el pecho unos emplastos de antiflogistina ardiendo. (A veces no se mojaban bastante el dedo y entonces se les quedaba pegado en la plancha). no sé si afortunada o desgraciadamente. Al dar de gritos. que se desmayaban a la vista de un ratón. a causa de mi pataleo y del consecuente redoblamiento de ímpetus por parte de la aplicante. éste se llevaba adherida una generosa porción de epidermis. antes que hacerlo público y caer en garras de la terapéutica familiar. una sustancia que ardía menos. Esta consistía. porque ésta solía ser mi señora madre. La tal antiflogistina era una pasta pegajosa. a los procedimientos para combatirlas. como todas las de su época. ya que se le consideraba como indicio de tisis latente. Si no por la chamusquina. Yo pertenezco a una generación que supo de ciertos remedios drásticos. Uno de ellos consistía en darle un baño de pies al enfermo. que también se quemaba las manos y se asfixiaba con las emanaciones. Cuando dos o tres días después se quitaba el emplasto de antiflogistina. hirviendo. en aquellos tiempos ameritaba también curaciones de caballo. Ambas damas frágiles. el método provocaba horribles náuseas. por efecto de los vapores de mostaza. mi señora abuela. Las planchadoras se mojaban un dedo con saliva y lo pasaban rápidamente por la bruñida superficie del artefacto. sino que se ponían a calentar sobre las brasas. en el caso de la amigdalitis. muchas veces me aguanté un terrible dolor de anginas. en darle al paciente “toques” de tintura de yodo. Nos daban a chupar terrones de azúcar impregnados de petróleo —sí. mojarlo en yodo o en azul de mitileno y después paseárselo al doliente por toda la garganta. con agua hirviendo y mostaza. Los dichos “toques” consistían en sujetar un trozo de algodón mediante una liga en el extremo de un lápiz o de un palito cualquiera. Después venía el te de limón. pero después lo hacía sudar a uno 26 . pero que en esto de aplicar toques desplegaban insospechados bríos para llegar al fondo del asunto. Los resfriados se combatían también con recursos heroicos. lloriqueaba mi abuela. Además del escozor. siempre se nos recordaba el sacrificio de Cuauhtémoc. que ahora se cura con pastillas. como si fuera candidato panista. con repiqueteo de la campanilla y excursiones por la lengua y el paladar. pero que lo dejaba a uno escupiendo azul durante un mes. como las que me originaba a mí tragarme el algodón con todo y liga. El cuitado invariablemente lloraba. inspirados sin duda en los suplicios y tormentos practicados por la entonces reciente Inquisición. que hacían ver las estrellas y toda la Vía Láctea en su magnífico esplendor. “¿Acaso crees que estoy en un lecho de rosas?”.Terapéutica de antaño Una de las razones por las que gozo de buena salud —gracias a Dios— es el miedo espantoso que les tengo a las enfermedades. aunque en aquella época todavía no existía el PAN. señor. Este remedio era agradable en sí. Y a veces complicaciones más graves. De pequeño.

sin embargo. también era muy efectiva para limpiar y despojar el vientre. mamagrande. me aguanto. que sabía a demonio. nuestro cándido amigo y contertulio—. la antiflogistina y las lavativas. un recipiente de peltre con capacidad para dos litros y medio. ¡zas!. Este era un líquido viscoso y repugnante. se diluían en él los polvos laxantes que había recetado el médico y preparado el boticario. sino que encima nos daban una cueriza con un cinturón que. ni lograr hacer nada. En la actualidad. gracias a los adelantos de la ciencia médica. nos lo daban al natural. se nos administraban cucharadas de aceite de ricino de la afamada casa italiana Erba. ya no aguanto! “. Pero desde el punto de vista económico. Por eso yo no me enfermo. En todos los cuartos de baño había un clavo. máxime que se le arropaba con cuatro cobertores y el sarape del abuelito. La aplicante mantenía el irrigador en alto para que el agua saliera con más fuerza. Y si me enfermo. Físicamente hablando. La impotencia —No hay nada que más me desespere que la impotencia -—suspiró Procopio Gelatina. 27 . Eso de querer y no poder. que dicen los franceses. ¡Y ay del que lo escupiera o lo vomitara! No solamente nos duplicaban la dosis. ni saber cómo. El buen señor. Mi abuelo Homobono siempre estaba deseando que hubiera agripados en la familia. El valor histórico de la prenda. para adentro. no mitigaba el dolor que causaban los fajazos. por lo visto. razón la cual hasta la fecha no soportan ni siquiera la mención de ambos líquidos. los de Mixcoac. la tenaz señora contestaba con un: “Ya falta poquito. ya que él se bebía el resto del tequila. Uno. son menos torturantes que los remedios de antaño. A nosotros. El proceso era doloroso. todo se resuelve con inyecciones de antibióticos y operaciones quirúrgicas. y musitaba una oración que. del cual colgaba el irrigador. no pasaba frío al ser despojado de su prenda. El tratamiento se iniciaba con una feroz lavativa. Con la llegada del verano surgían los padecimientos gastrointestinales. Reza un Padre Nuestro y medita sobre el martirio de San Expedito. Después venía la debacle. se untaba de vaselina a la cánula. y luego. Como complemento. es algo verdaderamente horrible y espantoso. lo dejan a uno más baldado que los “toques”. sobre un cobertor. sin embargo. angustioso y humillante. según el abuelito Homobono. había pertenecido a mi general Sóstenes Rocha. como lo hacía cuando de pequeño me dolían las anginas. A mis primos de Tacubaya se lo daban mezclado con jugo de naranja o con cerveza. Lo más que se nos permitía era apretarnos las narices durante el trance. sentía que lo inflaban como globo y que le estallaban las tripas. una cucharada tras otra. A los gritos de “¡ay.como un condenado. eso de estar dispuesto y no tener con qué. que siempre se achacaban a la fruta verde. que murió empalado”. Se llenaba de líquido e1 recipiente. tendido boca abajo en el suelo.

—A la lata. ni navaja.—preguntamos todos con mucho interés. —Pues me refiero al no poder en general. La señora joven y guapetona sonrió. en medio del monte y a varios kilómetros de distancia del pueblo más cercano. El artefacto se descompuso a medio camino y se detuvo justamente entre dos pisos. pero no había manera de abrirla y de llegar a ellas.— ¿A qué te refieres concretamente? —le preguntó alguien del grupo. yo no tengo ninguna prisa”. — ¿Y qué pasó? . — ¿A qué? —preguntó un contertulio que era medio sordo y había oído otra cosa. No había ni un alma en veinte kilómetros a la redonda. ni ningún otro instrumento apropiado para abrirla. —A comer —repitió Procopio—. me dijo con gran desparpajo. Ni para arriba ni para adelante. La primera vez que sufrí sus descorazonadores efectos ocurrió hace cosa de quince años. “¿Quiere usted darme lumbre?” Me busqué en todos los bolsillos. pues al cabo de media hora de registrarme toda la ropa. naturalmente —repuso Procopio—. —Pues nada. guapetona ella. “Pues entonces vamos a pasar el rato de la mejor manera posible”. pero nada. quienes nos informaron desde afuera que el portero había ido a comer a una fonda cercana. y yo. y nada. no nos quedó más remedio que comer solos. digo. Ahí estaba la lata. cuando habiendo ido un grupo de chicos y chicas a un día de campo. muy exuberante de carnes. me 28 . Por lo visto él era el único capaz de arreglar y de poner nuevamente en marcha al condenado elevador. ni para arriba ni para abajo. extendimos un pañuelo en el pasto y nos dispusimos a comer. pero en ese momento me di cuenta de que no traía abrelatas. Entramos en el elevador una señora joven. que nos sentamos sobre unas piedras a la orilla de un riachuelo. pero si quieres te puedo citar cuatro casos en que he sido víctima de la impotencia y he sufrido intensamente a causa de ella. le respondí. Afortunadamente mi novia llevaba un paquete de pan en rebanadas y yo una lata de sardinas. como podrán ustedes imaginarse. Toqué el botón de alarma y acudieron unos vecinos. pues repito que el primer sitio poblado estaba muy lejos de donde nos hallábamos. Así comprobé por primera vez los amargos efectos de la impotencia. — ¿A quién? —indagó otro que era muy mal pensado. poseer una lata de suculentas sardinas y no poder abrirla! ¿Se imaginan ustedes qué desesperación la mía? Procopio Gelatina bebió un pequeño sorbo de limonada y continuó su relato: La segunda vez me ocurrió en un edificio de apartamentos en la ciudad de México. Mi novia colocó el pan sobre el pañuelo y yo saqué la lata de sardinas. Mi novia se recostó en el pasto. Y nadie podía acudir en nuestra ayuda. “Yo tampoco”. pues regresaría en una o dos horas. nadie nos oyó. “¿y usted?”. Aquello fue el suplicio de Tántalo. ¡Tener hambre. “Bueno. mi novia y yo nos perdimos y nos separamos involuntariamente de la palomilla. Por más gritos que dimos. pero a mí todo se me fue en darle vueltas a la lata en las manos. se encogió de hombros y sacó un cigarrillo. Tonto de mí. pero que no nos alarmásemos. Traté de horadarla con una piedra. Cuando sentimos hambre. Estábamos los dos totalmente aislados. sonrió enigmáticamente y dijo algo de que al cuerno con las sardinas. volvió a sonreír la muy pícara. adentro estaban las sardinas.

hasta que vino a abrirla envuelta en una toalla. De la lengua de ella. tratando de que se encendieran como hacían los hombres de las cavernas con dos leños. me preguntó. Procopio bebió muy parsimoniosamente el resto de su limonada y luego prosiguió: —Bueno. ¿Cuál otro iba a ser? Ni modo que el aparato respiratorio. me dijo muy sonriente. ni siquiera se despidió de mí. pues luego da mucha flojera levantarse”. nos la mostró y la agitó en el aire. esperando que pasara la lluvia y volviera la corriente.acordé de que no fumaba. “pero estaba yo en la regadera. “Bueno. La señora joven. Con decirles que cuando salimos. Me quedé más de dos horas platicando frente a la ventana. que se fue la luz y no pude componer el aparato de televisión. —El de televisión. como era de esperarse: ¡dos horas de estar encerrada conmigo y sin poder fumar su cigarrillo! Ustedes saben lo que significa este suplicio para los aficionados al humo. —Según parece. señora”. “¿Levantarse de dónde?”. pero regresó a la sala muy perfumada y entalcada. Lo único que conseguí fue que nos quedáramos a oscuras. A pesar de que veía que estábamos en ascuas. 29 . Haga favor de pasar. No tardo ni dos minutos”. vez —prosiguió fue cuando estaba yo trabajando en aquella casa de venta y reparación de televisores. sacándome la puntita de la lengua. y por poco causo un cortocircuito y me electrocuto al meter el dedo y el cigarro dentro del enchufe del foco. Por toda respuesta soltó una carcajada y después me hizo una mueca. —Pues nada. — ¿Qué aparato? —preguntó con soma un amigo. Yo llegué a su departamento y estuve tocando el timbre de la puerta un rato bastante largo. guapetona y exuberante de carnes estaba furiosa. Procopio rió con su risa de caballo. le pregunté. para no hacerles el cuento largo. pero ningún procedimiento me dio resultado: froté dos lápices hasta que los rompí. —La tercera. — ¿Y qué pasó? —gritamos todos. que por fin llegó el bendito portero y echó a andar el elevador. — ¡Hombre. Desde entonces siempre ando con un encendedor y varias cajas de cerillos. el marido de esta señora acababa de divorciarse de ella porque la había sorprendido en pleno combate amoroso con un vendedor de seguros. intenté concentrar los débiles rayos del foco eléctrico con una pequeña lente de aumento que siempre traigo en el bolsillo. siéntese y prepárese usted mismo un whisky. ¿Y luego qué pasó? —Pues nada —continuó Procopio—. el querer hacer algo y no poder conseguirlo. con muchas risotadas y cruzar y descruzar de piernas por parte de ella. nos bebimos seis whiskies cada uno. Yo la miré con asombro. “¿No se ha preparado su trago?”. joven”. Después me puse a buscar la manera de proporcionarle fuego a mi bella acompañante. le respondí. En realidad tardó como cinco. Procopio volvió a reír como caballo y continuó. ¿Se acuerdan ustedes? Una tarde me mandaron a componerle el aparato a una señora. sacó una. con un negligé más transparente que la democracia del PRI. pero nada. “No. pues entonces voy a preparar dos para los dos. naturalmente. claro. qué interesante! —exclamé—. Yo también estaba que me llevaba el diablo. En eso se desató un tremendo aguacero. “Perdone. O mejor de una vez preparo cuatro. pues no hay nada que frustre más que la impotencia.

pero por más que porfié y me esforcé por largo rato.1965). yo tuve que marcharme a casa. donde pasó el resto de sus días. la cuarta vez que sufrí los terribles efectos de la impotencia fue la peor. Se incorporó desde luego a las fuerzas 30 . pude oír que decía unas palabrotas de chofer de camión. Nació en la ciudad de México. naturalmente— y en calidad de invitado en las mansiones de los más destacados aristócratas de la época.. Originario del rancho de Tres Pelonas. pues dejó de reírse y de cruzar y descruzar las piernas y se fue a su recámara. Y como la luz no volvió. aprovechando la circunstancia de que tenía los ojos azules y un defecto en la garganta que le hacía pronunciar la erre como gué. “Toda mi vida he sido huésped”. Más hábil que ellos. el impotente Procopio Gelatina. Lo único que conseguí fue romperme las uñas. —Es que adentro estaba el camisón de Clarita —sonrió anémicamente nuestro amigo. en su primera juventud fue peón. Todos paramos la oreja. que nos pasamos la noche en vela. Procopio Gelatina se limpió delicadamente los labios con una servilleta. —Cuando llegamos al hotel mi mujer y yo —Continuó Procopio—. mozo de estribo y después garrotero en la línea de ferrocarril de Cañitas a Durango. Como dejó la puerta entreabierta. fue a dar a la cárcel (en aquellos tiempos sí funcionaba la justicia). ya que sucedió precisamente en mi noche de bodas. no pude conseguirlo. hijo de padres también bastante sinvergüenzas. Diciéndose conde francés unas veces y gran duque ruso otras. con seis whiskies entre pecho y espalda. — ¿Pero para qué demonios querías abrir la maleta? —aullé. vivió en los hoteles más lujosos de la ciudad —sin pagar. arriero. —Nada. fue célebre durante buena parte del porfiriato al haberse hecho pasar por noble europeo y millonario. —Sin embargo —terminó--—. con la frustración de no haber podido componer la televisión.— ¿Y la dama? —preguntó el más joven del grupo. durante varios años anduvo a salto de mata por las cumbres del Gato y la sierra de Mohinota. Traté de abrirla con las mías y luego con un destapador de botellas. Margarito Barbecho (1885.. Acusado de haber asesinado a un maquinista gordo que le caía ídern. hasta que empezó a roncar y entonces deduje que se había quedado dormida. Chihuahua. Clarita me dijo que había olvidado las llaves de su maleta. Una vez descubierto. que al cabo de un rato yo creo que se aburrió. dijo muy satisfecho antes de morir en el recién inaugurado Palacio Negro de Lecumberri. Claro. Al estallar la Revolución vio el cielo abierto. Pillines poco conocidos Galiferio Hurtado de Gomosa y Péndola (1870-1910). Total.

mi coronel Margarito Barbecho (que para entonces ya tenía ese grado). llevándose entre las espuelas a más de dos mil incautos. Más tarde invirtió sus ahorros en la promoción a todo vapor y color de una inmobiliaria de esas en que todo es cuento de hadas y fantasía para piano y orquesta. a tal punto que el guerrillero le entregó dos talegas con cien mil pesos oro cada una para que fuera a comprar armas y municiones a El Paso. sino la mano entera y el brazo hasta el codo o hasta el hombro. Juvencio Soplete (1932-. 31 . cachetón y barrigón. de quien pronto se ganó la confianza. Texas. las carga el diablo y las disparan los pendejos. especialmente entre aquellos a quienes les debía dinero. y que a las armas. por lo cual decidió irse a Los Ángeles. Teodorito Vitola (1915-1974). Fue descubierto cuando iba a contraer nupcias por octava vez. que estaba como para chuparse no sólo los dedos. tuvo muchos amigos y admiradores. Cornelio.. Actualmente se ignora su paradero por haberse ausentado del país sin dejar dirección adonde se le pudiera dirigir la correspondencia. Don Margarito murió a provecta edad. razonó que después de todo eso de andar a tiros era una cosa muy fea. Ganó con ellos mucho más que con sus cuadros y poemas. quedó sólo en campeón nacional.de Pascual Orozco. consiguió una beca del gobierno de mi general Cárdenas y se pasó tres años de rechupete en París.. muy bien forrado y sobre todo con la conciencia tranquila. Por culpa de los parientes metiches. Dudando entre matarla o sacar provecho de su desventura. al toparse con un hermano de su segunda mujer y un cuñado de la tercera. tan pronto como cruzó el río Bravo. casó con siete mujeres a un tiempo. De no haber sido por tal accidente. la otra mitad la vivió a costa de sus hijos. Bisonte (1920-1977). al haber evitado tantísimas muertes. Como la mayor parte de los ciudadanos que se las ingenian para subsistir sin dar golpe. Crisanto Barrenillo Pozole (1910-1960. Cuando terminó el sexenio y con él su jugosa chamba. Sus últimas palabras fueron para bendecir en voz alta a la Revolución que desde tan temprano le hizo justicia. Empleado federal de no malos bigotes. según había oído decir. habiendo sido muy querido y apreciado por todos. El fatídico encuentro tuvo lugar cuando esperaba a la octava novia a la entrada del templo. Murió mugiendo. Esta última era una francesita rubia de ojos azules y tez nacarada. Se casó con ella y la trajo a México. dedicado a la bohemia y a la Clara.). Sin embargo. decidió aplicar los vastos conocimientos que había adquirido y se dedicó al contrabando. donde invirtió el dinerito en bienes raíces y abrió un restaurante al que puso por nombre “México Lindo”. Su muerte fue muy sentida. la cual a su vez se había divorciado de un sobrino de la primera. sin embargo. Se cree. Fue jefe de aduana en una importante ciudad fronteriza del norte. (El actual campeón de América es un señor chaparrito y cacarizo de Venezuela). Crisanto hubiera batido la marca continental de casamientos simultáneos. que andaba en líos este último con una prima de la sexta. Después de haber vivido la mitad de su vida a Costa de sus padres. víctima de la fiebre aftosa. para lo cual se cambió el nombre y la filiación en Hacienda tantas veces corno fue necesario. tarifando y anunciando ampliamente los encantos y favores de la francesita. Cornelio Bisonte optó por esto último.?). Pintor surrealista y poeta de metro libre. donde la niña no tardó en decorarle el frontispicio con una cornamenta que hubiera puesto verde de envidia a un alce del Canadá.

Pero desde un principio a la tabasqueña dicotiledónea le extrañó el ambiente que la rodeaba: aquellas paredes con relojes y calendarios mecánicos empotrados. decidió llevarse en una maceta un retoño de cierta bellísima y exótica planta tropical que.. pero no tiene fondos. en calidad de jefe del departamento de Cartera. Espartaco colocó la maceta cerca de su escritorio. un señor Furukawa. Hoy yacen ambos en el olvido. si bien la experiencia ha demostrado que los tales instrumentos internacionales sirven tanto como la carabina del mentado Ambrosio. crece a orillas del imponente e impasible Usumacinta. aquella calva del jefe de Cambios. que también por nostalgia los había traído de Baja California.. Representaciones y Cobranzas. vistosos pero neuróticos. La planta creció como suelen crecer todas las plantas. aquellos policías con metralletas. ni el rugir de los pumas. ni el zumbido de los mosquitos y demás insectos que tanto amenizan la selva tabasqueña. aquellos pisos de mármol. Floripondio Capullo de Alhelí (1953. En lugar de todo esto. aquellos sillones forrados de cuero. aquellos tubos de luces fluorescentes. La planta que creció en un banco Cuando a Espartaco Gurría lo trasladaron de su natal Tabasco a la oficina matriz del Banco Internacional de Crédito Usurario en la avenida Juárez de la ciudad de México. No se oía el canto de los pájaros. junto a un ventanal que daba a la avenida y al lado de una pecera donde nadaban pececillos de colores. después de haber grabado varios millones de discos y actuado en Estados Unidos. aquellos larguísimos mostradores. que se agrandan a base de obregonísticos cañonazos de cincuenta mil pesos por plaza. —Tiene usted que llenar esta solicitud en siete tantos. ni el chapotear de los caimanes. Después se descubrió que el que cantaba y tocaba era su perro. Todo distaba mucho del paisaje habitual en que acostumbra crecer una planta honesta nacida en el trópico y a orillas de un río caudaloso.?). 32 .. aquellas colas de cuentahabientes. pero muy bien forraditos de lana.. aquellos cueros que se sentaban en los sillones cruzando sus bien torneadas piernas.. —Por el momento están restringidos todos los créditos. A los diecisiete años se hizo famoso cantando y tocando la guitarra. alrededor de la plantita sonaban extrañas voces: —Lo siento. especialmente las de Pemex. Portamoneda y Sistematización de Procesos. entre miles de otras. Europa y Sudamérica con éxito fabuloso.que emigró a una pintoresca república del centro de África con la cual no tenemos tratado de extradición. Estos últimos eran reliquia de su antecesor en el puesto. Por lo menos Floripondio.

— ¡Número treinta y nueve! —Haga favor de ver al señor Rodríguez, aquel flaco de corbata verde que está sentado en el escritorio del fondo, tomando un vaso de leche para su úlcera gástrica. —Le digo a usted que no tiene fondos. —Martita, pásame diez billetes de a mil, mana. —No, no hacemos operaciones con dinares yugoslavos. — ¡Número treinta y nueve! No se duerma, joven... —Al treinta por Ciento anual, claro. —Traiga usted cuatro conocimientos de firma. —Le hablan por teléfono al señor Corbacho. — ¡Manos arriba! Esto es un asalto... El que se mueva, se muere. Conforme pasaron los días la planta tropical fue abriendo con timidez los grandes limbos de sus hojas; pero en vez de la suave caricia del viento cálido y del halago de los perfumes de las flores y la fruta madura, lo único que percibía era un desagradable olor a humo de tabaco y a billetes usados. Ustedes saben cómo apestan los billetes usados, a pesar de lo cual no tenemos inconveniente en guardarlos ávidamente en la cartera. Pero la planta tropical ni siquiera sabía lo que era una cartera. En cambio todas las mañanas se estremecía al sentir los efectos del aire acondicionado. Si hubiera podido protestar, no habría protestado letras vencidas, sino a gritos por los salvajes que arrojaban colillas, escupitajos y papeles arrugados al pie de su delicado tallo. Constantemente resonaba el teclear de las máquinas de escribir, el repiqueteo de cincuenta teléfonos y los timbrazos perentorios con que los empleados llamaban a otros empleados de menor categoría. La planta, ansiosa de sol, se inclinó hacia el ventanal, pero aparte de darse contra el cristal, sólo vio pasar nubarrones de smog y el incesante tráfico de vehículos y peatones por la avenida. La planta tropical lanzó un hondo suspiro. ¡Ella, que había nacido para escuchar y deleitarse con el parloteo de los verdes loros y las policromas guacamayas, el cantar del río y el susurrar del viento entre lianas y cañaverales! Ahora tenía que soportar de nueve a una y media, todos los días hábiles, el incesante percutir de las calculadoras, el histérico llamar de los teléfonos y los diálogos sicopatológicos del público y los empleados: —Lo siento mucho, pero el señor director sólo recibe cuando se trata de operaciones de cinco millones para arriba. —Fíjese que no encontramos su último depósito. — ¿Cómo quiere los tres mil pesos? —Con toda mi alma, señorita. —Quiero decir, ¿en billetes de qué denominación? — ¡Número treinta y nueve! —Le sugerimos que abra una cuenta corriente. —Por enésima vez le repito que ese cheque no tiene fondos. —Vaya a la ventanilla número cuatro. —Son $ 18, 725.66 de intereses moratorios. —Martínez, tráigame el estado de cuenta de don Selim Abujalil. —Señorita, ¿dónde se paga la luz cortada? —Firme usted aquí y ponga las huellas digitales de sus diez dedos... 33

Hasta que un día ocurrió una cosa extraña: la planta tropical, en vez de echar hojas y flores como todas las plantas, empezó a echar letras de cambio, pagarés, avisos de depósito, bonos, estados de cuentas, acciones, monedas y por último billetes de banco. Billetes pequeñitos, al principio, pero que después crecieron a su tamaño normal, con su número de serie y las firmas del cajero, del consejero y del interventor de la Comisión Nacional Bancaria. Y entonces sucedió lo que tenía que suceder: se robaron la exótica planta tropical. Unos dicen que fueron unos greñudos enmascarados de la Liga Comunista 23 de Septiembre. Otros aseguran que fue el mismo director del banco.

Alta economía
UNO. Yo me pregunto una cosa: ¿sube el Costo de la vida o suben las cifras? OTRO. Bueno, en realidad no se pregunta usted una, sino dos cosas. Así es como empieza la inflación, señor mío. UNO. Permítame que me explique: si usted gana veinte y la vida le cuesta veinte, ¿qué ocurre? OTRO. Pues que nunca tengo nada. UNO. ¿No es lo mismo que si ganara treinta y la vida le costase treinta? OTRO. Probablemente. Pero sigo sin tener dónde caerme muerto. Sin embargo, se supone que he tenido con qué sufragar mis gastos, aunque sólo sean los más elementales. Lo verdaderamente gordo es cuando gano veinte y la vida sube a treinta. UNO. ¡Éste es el problema! Eso es lo que se llama crisis económica. Ahora dígame usted cómo resolverla. OTRO. Pues yo creo que haciendo que la vida cueste veinte y que yo gane treinta. UNO. ¿Y para qué quiere los diez que le sobran? OTRO. Hombre, pues para muchas cosas. Pero siendo corno soy, ciudadano ambicioso y emprendedor, lo más probable es que pondría a trabajar los diez que me sobrasen, para convertirlos en veinte, treinta, cuarenta, cincuenta... UNO. ¡Ah! Eso se llama especulación. OTRO. ¿Y tiene algo de malo? UNO. ¡Muchísimo! El que especula siempre acaba llevándose a alguien entre las espuelas. OTRO. Bueno, como no me lo lleve yo a usted, que es mi amigo, ¿qué importa que me cargue a otros que ni siquiera conozco? UNO. Es decir, que me protegería usted. OTRO. Sí, señor. Desde luego. No faltaba más, hombre. UNO. ¿Y no sabe usted que el Proteccionismo es precisamente la carcoma de los países subdesarrollados? OTRO. Bueno, en primer lugar, yo no soy país desarrollado que proteja a países subdesarrollados, entre los cuales desde luego no se encuentra usted. Yo soy 34

Melesio González, hombre de paz y amigo de todo el mundo. Por otra parte, eso de que el proteccionismo es carcoma, me suena a demagogia. ¿No será que acaba usted de improvisar la frase? UNO. Yo me paso la vida preparando frases improvisadas. A veces me lleva un año cocinarlas. ¿No le parece preciosa la que acabo de espetarle? OTRO. Claro que sí. Y además es muy profunda. Pero no deja de inquietarme UNO. No tiene por qué inquietarle, don Melesio. Las frases improvisadas no tienen mayor trascendencia, en tanto no se apliquen a principios de política internacional, como cuando Echeverría dijo que el Sionismo era una forma de racismo y luego tuvo que mandar a Rabasita a pedir perdón de rodillas a Israel, para que no se interrumpiera la corriente de turistas gringos judíos a México. Pero en el campo de la economía, todo se reduce a un simple juego de niños: ¿que sube el costo de la vida? Pues se suben los ingresos. ¿Que suben los ingresos? Automáticamente suben los precios. Es como el cuento de la buena pipa. ¿Se acuerda usted? OTRO. Yo no, porque no soy tan viejo. Sin embargo, volviendo al punto, en este incesante y alternado subir siempre pierden los mismos. UNO. ¿Quiénes? OTRO. Los que no especulan, ya que al subir el costo de la vida, no suben sus ingresos. UNO. Ésas son las víctimas que necesariamente se inmolan para que la circulación fiduciaria no aumente en demasía, provocando una inflación incontenible en sentido de espiral. OTRO. ¡Atiza! ¿Otra frase? UNO. Varias. Y ahí le van más: la alta economía cuece a nivel mundial, pero sin control dirigido. Consecuentemente, si a un país cualquiera se le ocurre aumentar sus ingresos, siendo dueño de un producto natural indispensable y apetecible —digamos petróleo— le basta subir el precio de su mercancía, en este caso los crudos, y ya tenemos una reacción en cadena. Los países industrializados consumidores de petróleo automáticamente suben los precios de sus productos manufacturados, que consumen los petrolíferos, y de esta manera quedan a mano. Es lo mismo que si a un panadero se le ocurre comprarle un abrigo de visón a su mujer y para lograrlo con rapidez sencillamente sube el precio de su pan. OTRO. Me pasman sus conceptos, amigo mío. ¿Es usted acaso economista? UNO. No, señor. Soy panadero. Y a mi mujer se le antojó que le regalara yo un abrigo de visón el día de su santo.

El desfacedor de refranes
Así como Don Quijote de la Mancha desfacía entuertos, mi compadre don Vicente Pipiolo Barreneche desface refranes. Todo empezó, según me cuenta, cuando era pequeño y sus amiguitos, sus maestros, sus padres, los padres de 35

sus amiguitos y hasta los padres de sus maestros, preguntaban cada vez que lo veían: “¿A dónde va Vicente?”, y luego ellos mismos se respondían, riendo como idiotas: “a donde va la gente”... —Me daba tanta rabia esta sandez —explica mi compadre—, que desde entonces me entró lo que podría llamarse la manía del sentido contrario, o sea que si un grupo de personas iba hacia el norte, yo automáticamente me abría paso a codazos para dirigirme al sur. Los domingos en la tarde, cuando había corrida de toros, al empezar a llegar el gentío a la plaza yo salía de ella con rumbo a las afueras de la ciudad, enfrentándome a la marcha humana como un barquichuelo a la corriente del golfo, vulgo Gulf Stream Y todo nada más para demostrar que yo, Vicente, no iba adonde iba la gente. —Imagino que habrá usted sufrido mucho a causa de esta tendencia antidireccional, compadre —le dije. —Como sufrir, lo que es sufrir, nada más pisotones, empujones y majaderías, pues usted sabe lo que es ir a contrapelo de la masa ciudadana, ya sea en política o a la salida del “Metro”, del cine o del fútbol. Pero por otra parte me he librado de las apreturas e incomodidades de Acapulco o de Veracruz en Semana Santa, ya que como se imaginará, yo no voy a esos sitios adonde va la gente. Acostumbro pasarlas en los límites de Tabasco con Guatemala, o en el Bolsón de Mapimí, donde no va nadie, ni siquiera los agentes de la Coca-Cola o los inspectores de Lolita. —Lo cual ha de ser una bendición de Dios —comenté. —Naturalmente —repuso mi compadre—. Además de que en esos lugares he podido desbaratar otros refranes. Por ejemplo, en el río San Pedro, que es afluente del Usumacinta y en ciertas épocas del año baja muy agitado, yo he estado a punto de morirme de hambre con el anzuelo en la mano veinte de las veinticuatro horas que tiene el día. — ¿Y qué trataba usted de demostrar con ello? —Que es falso de toda falsedad eso de que a río revuelto ganancia de pescadores. Mi compadre don Vicente sacó de su cartera un recorte de periódico y me lo mostró: —Mire usted —me dijo—: aquí viene una noticia interesantísima, que comprueba mis teorías. Según parece, en algunas momias egipcias de la época faraónica se han descubierto ciertos vestigios que indican que en aquellos tiempos ya existían la sífilis y el cáncer. O sea que es inexacto aquello de que no hay mal que dure cien años. Estos dos males han durado más de cinco mil. Después sacó una foto repugnante que mostraba a un infeliz ratoncillo con el cráneo destrozado por el resorte de una ratonera, y otra en que aparecía un león de aspecto muy satisfecho, con el rabo en alto. —Dígame usted qué vale más —sonrió despectivamente—: ¿Ser cabeza de ratón o cola de león? — ¿Alguna vez ha ido usted a la Villa? -—le pregunté, tratando de agarrarlo en curva. —No una, sino mil. Y jamás he perdido mi silla, pues he tenido la precaución de llevarla conmigo, para deshacer el refrán. De igual manera le digo que mi ropa sucia no se lava en casa, sino que la mando a una lavandería automática. La cosa me sale como lumbre y me devuelven las prendas hechas 36

trizas, pero así tengo la satisfacción de desmentir otro proverbio. Por la misma razón tengo una pajarera enorme, con quinientas y pico de aves que no se están quietas y vuelan de aquí para allá. De cuando en cuando agarro una y vendo cien. De esta manera demuestro que no es verdad que valga más pájaro en mano que ciento volando, ya que por el que tengo atrapado no me dan nada, en tanto que por los otros recibo dos o tres mil pesos. Mi compadre se despidió, pretextando prisa. —Tengo que ir a Salubridad y Asistencia —me dijo—. Voy a llevarles el cadáver de un dóberman pinscher de mi propiedad, que falleció ayer. — ¿Para qué? —Para que lo exhiban en el Centro Veterinario Antirrábico, donde según me dicen están atendiendo a más de mil enfermos del terrible mal. Así demostraré la falacia de que muerto el perro, se acabó la rabia. Don Vicente Pipiolo Barreneche se despidió otra vez y luego otra y otra más, y una cuarta y una quinta, asegurándome que tenía unos deseos tremendos de marcharse. Después, desde la ventanilla de su camión, me guiñó un ojo, y me gritó algo acerca de que no era cierto que el que mucho se despide pocas ganas tiene de irse. — Yo me quedé con la boca abierta. Y como no me entró ninguna mosca en ella, tuve la satisfacción de comprobar que no es necesario tenerla cerrada para impedir el Ingreso de los molestos dípteros.

Invocación al demonio
En vista de que en estos últimos años se han puesto de moda el exorcismo, los congresos de brujos y las misas negras, conviene estar preparado en caso de que se le vaya a uno la mano y de repente se aparezca el diablo. Vamos a suponer que una lluviosa tarde de domingo se encuentra usted en su casa más solo que un gobernante a fines de sexenio, más aburrido que un enano y sin un peso en el bolsillo. Ya ha resuelto los crucigramas de todos los periódicos y revistas a su alcance. Ya ha fundido tres veces los fusibles tratando de arreglar esa rasuradora eléctrica que no funciona desde que se la regalaron la pasada Navidad. Tampoco puede llamar por teléfono a Purita, en virtud de que hace un mes le cortaron el servicio por falta de pago, y además Punta dedica las tardes de los domingos a su marido, llueva o haga buen tiempo. Ya ha verificado por centésima vez que no es capaz de pasar de la página cuarenta y siete de “El otoño del patriarca”, sin un punto y aparte que le permita respirar, por lo cual, llevado por el tedio, toma otro libro al azar y resulta que se trata de un manual de ocultismo. Lo hojea y en una de sus páginas encuentra la fórmula para invocar al diablo. No teniendo nada mejor que hacer, sigue las instrucciones del manual al pie de la letra —aunque con una alta dosis de escepticismo—, enciende las siete velas negras que prescribe el tratado, recita las cantinelas que se le indican y de repente, para su 37

recordándole su supuesto adeudo y haciéndole ver lo feo que resulta ser cliente moroso. No importa que sea tarde de domingo y 38 . y terminará despidiéndose de usted con un “hasta luego”. pues ya se sabe lo que cuestan los sitios donde se mata el ocio. g). y luego ocurrió que la computadora aparentemente se descompuso y durante tres años le cobraron dieciocho veces la misma cuenta. con Carta tras carta de doña Blanquita Sierra. pero que a quien llamaba era a Satanás. Satanás. Preguntarle quién es. de los que edita la mencionada revista. Después de unos minutos de alegato. regatear lo que sea necesario y en cuanto el ofrecimiento rebase los diez mil pesos. Y si el diablo trae tridente. que despide un nauseabundo olor a azufre y que le mira malignamente. y si responde que Lucifer. ya que una vez el diablo solicitó un libro sobre cocina húngara. usted le dice que perdone. pues tiene muchas otras cosas que hacer. (Recuerde que es domingo en la tarde y que está lloviendo. Este desplante también puede resultar arriesgado. Impertérrito. quien de inmediato dirá que fue usted quien lo llamó a él y no él a usted. Decirle que es usted agente del “Selecciones del Reader’s Digest”. inclusive dejando olvidado el tridente. Si no lo trae. c). frotándose en el pantalón sus pezuñas de macho cabrío. Esta actitud es poco recomendable. un cura progresista!”. f). puede resultar muy peligrosa. b). Hacerse el débil mental y preguntarle si este camión pasa por el Zócalo. aunque no alcance para gran cosa. ¿Qué hacer? Existen varias opciones: a). y que lo ha invocado para informarle que es uno de los afortunados escogidos por la computadora IBM para participar en el XIV Sorteo de los Aguinaldos en combinación con la Lotería Nacional y las próximas elecciones para diputados (que en realidad vienen siendo lo mismo). d).. El demonio también desaparecerá rápidamente. (Los protervos del Averno no pueden decir “adiós” por razones obvias). cuando menos le soltará una coz. pues ya se sabe lo que significan estas confusiones.asombro. Pero usted se mantiene firme en su actitud e inclusive se muestra un tanto agresivo. o viceversa. ya me tienes aquí. a causa del papeleo burocrático. Hacer alguna frívola y original broma acerca de los Cuernos del visitante. Preguntarle con gesto de fenicio cuánto ofrece por su alma. El demonio hará la señal de la cruz y saldrá de estampida. pues ya se sabe que es muy descomedido y que no tolera chanzas ni chirigotas. Quedarse muy sorprendido y luego exclamar: “¡Huy. ¿Qué deseas?” Astuta maniobra para desconcertar al diablo. e). vendérsela sin más trámite para irse a matar el ocio con el dinero tan fácilmente adquirido. o sea que nada más las carreteras determinan que no se dé abasto). Al igual que cualquier marido a quien su mujer le decora el frontispicio. El diablo soltará una palabrota y desaparecerá dejándolo en paz. el maligno acabará por echarle la culpa al desbarajuste que existe en el infierno.. con cuernos y rabo. se encuentra con que frente a usted hay un individuo de pésima catadura. lanzando un bufido y dándose a todos los diablos por que haya idiotas que le hagan perder su tiempo. sobre todo en relación con su cornamenta. decirle con cierta soma: “Bueno.

logramos confeccionar la siguiente breve. cuando el marido sale de viaje. dentro de la manga negra de la cámara de un fotógrafo profesional. en el cementerio. al cruzar una avenida de intenso tráfico. Dónde y cómo se besan Después de un exhaustivo estudio llevado a cabo entre las clases más representativas de nuestra sociedad de consumo. en el taxi. * * * Las parejas modernas. pero enjundiosa monografía sobre dónde y cómo se besan diversas parejas: * * * Los esposos. * * * Los complicados. * * * 39 . debajo de un automóvil. El mismo demonio le facilitará a usted con mucho gusto una lista de direcciones bastante interesantes. * * * Los interesados. en el cine. en la reja del balcón. * * * Los anticlericales. * * * Las anticuadas. * * * Los románticos. debajo de una mesa de operación. * * * Los despistados. * * * Los sátiros. * * * Los lúgubres. * * * Los novios. en las puertas de los internados. * * * Los impacientes. en misa. en un convento. frente a la ventanilla de un banco. en el aeropuerto. sin darse cuenta de que ya se lo llevó la grúa. en la calle. * * * Los místicos. * * * Los sádicomasoquistas. Y tampoco será problema que Purita no esté disponible.que esté lloviendo. debajo de un paraguas. * * * Los morbosos.

* * * Los tontos. * * * Los asépticos. en los consultorios de los dentistas. en las ruinas. en ninguna. * * * Los castos. carretillas y muros a medio construir invitaba a la serena reflexión. subiéndose en una silla. * * * Los turistas. * * * Los regiomontanos. * * * Los locos. en los codos. en el medio cuarto de baño debajo de la escalera. en cualquier parte. * * * Las parejas que han intimado en una fiesta. colgados de un cable de la luz. máxime que era la hora del almuerzo y toda actividad había cesado en la obra. * * * Y los que llevan treinta años de casados. en la frente.Don José y su secretaria. El paisaje de andamios. * * * Los chaparritos. * * * Los gregarios. en el “Metro”. en el despacho de don José. La clave del éxito Padre e hijo se quitaron los sacos de cemento (vacíos) que les servían de capuchas para acarrear ladrillos sobre los lomos. detrás de las rodillas. en los zapatos. * * * Don Serapio y su cocinera. al haber sido sorprendidos besándose en las ruinas o en la playa). * * * Los adúlteros. en le aire. (Esto último cuando van a dar al bote por inmorales. detrás de una puerta. * * * Los enamorados. en la cocina. en todas partes. * * * Los fetichistas. * * * Los voluptuosos. * * * Los suicidas. en la playa y en la cárcel. se enjugaron el sudor de la frente y se sentaron a la sombra de una revolvedora. Y fue 40 .

salvo el 3 de mayo. De poco vale el afán sin el apoyo de una creencia y de una convicción perfectamente enraizadas en la personal reflexión y en las profundidades de la mente. “soy la bala de mi propio cañón y el blanco de mi destino”. reanudando su parlamento: —La persona de firmes principios lucha por su meta. Un hombre. es el mandamiento único. jefe —repuso el muchacho masticando taco a dos carrillos. los chiles verdes y las tortillas que constituían todo su alimento—: ya es hora de que mis consejos de padre se proyecten en la formación de tu carácter. son el recurso deleznable de irresolutos y pusilánimes. jamás deben amilanarte ni constituir excusas para no alcanzar el triunfo. las intervenciones extrañas. que el triunfo impone a los hombres de carácter. embauló otro taco de frijoles. ha de tener siempre bien presente que él mismo. se debe tener una meta y hacerse el designio de llegar a ella contra viento y marea. pero tremendamente severo. 41 . guiado por la brújula de su voluntad férrea. y nadie más. “El Cucharas” hizo una pausa como si escrutara en su interior y luego entregó al joven los ingredientes necesarios para que se preparara un taco. en ser firme con las propias convicciones y en no dejarse derrotar por los obstáculos y contratiempos que se presenten en el camino. sin reparar en impedimentos ni resistencias. El hombre que sabe lo que quiere. El azar. merced al poder mismo de sus firmes determinaciones. día de la Santa Cruz). una vez establecida. Impulsado por el potente motor de sus energías físicas y espirituales. —Mira. mientras un chorrito de caldo de frijoles le salía por la comisura de los labios y le escurría por la barbilla. sin titubeos ni claudicaciones. muchacho —comenzó.entonces que el padre —a quien apodaban “El Cucharas”— consideró llegado el momento de hacer partícipe a su hijo adolescente del caudal de su vasta experiencia. hasta lograrla absolutamente. por consiguiente. —El ser humano —continuó—debe saber en todo momento hacia dónde apunta la veleta de su voluntad para seguir la dirección que señale con gesto decidido. sin lánguidas treguas ni cobardes vacilaciones. bebió un trago largo de Pepsi-Cola (el gremio de alarifes y similares ya no bebe pulquito en la obra. sacando de su humilde itacate el jarrito de frijoles. El albañil calló un momento. enchilándose una gorda. De nada sirve el denuedo. intuye dónde le aguarda el triunfo y hacia él se dirige. hijo mío. sin el respaldo de unos ideales perfectamente esclarecidos en la propia conciencia. jefe —asintió el joven. —Las circunstancias —prosiguió “El Cucharas”—. posee las riendas de su propia vida. Las influencias ajenas. debe ser concepto que ignore y desprecie la persona de convicciones formadas. —Okei. Como dijo Napoleón (y como deberían decir todos los hombres que deseen triunfar en la vida). para poder llamarse así con pleno derecho. que sabe articular la realidad a su antojo. —La responsabilidad de un comportamiento acorde con las íntimas normas de cada uno —volvió a la carga “El Cucharas”—. ya que el hombre autárquico concibe con realismo de axioma de que cada quien es el capitán de su alma y el arquitecto de su propio destino. Es mi propósito hacerte ver que en esta vida la clave del éxito consiste en saber lo que se quiere. ¿O no? —Simondor. Pero sobre todo.

por los que asomaban los dedos gordos de sus pies. guardando el jarrito y la remendada servilleta de las tortillas en el itacate. jefe —aceptó el adolescente. cubiertos de cal. cuarenta y treinta y ocho años. ¿y cómo es que asté. antes de reincorporarse a la pesada faena. hijo. así debe ser. con la intima complacencia de quien ha conseguido cabalmente lo que un lejano día se propuso. digo. felicidad. ha dado a luz nueve robustos niños la * * 42 . que fue un niño precoz ya que a la tierna edad de cuarenta y cinco años empezó a componer sus primeros versos. interrumpida de cuando en cuando por algún sonoro y profundo regüeldo. con ese pico de oro. —Pos si asté así lo dice. convertirá de esta manera su destino en esplendorosa realidad. deja asimismo un sensible vacío en las letras bíblicas. jefazo. en busca de un molesto hollejo de frijol que se le había quedado incrustado entre dos piezas molares.sostenido por su íntima convicción de que obtendrá el triunfo a la corta o a la larga. Ha fallecido a la temprana edad de ciento setenta y un años el notable poeta Leví de Jeroboam. —Así es—dijo gravemente “El Cucharas”. Tras unos minutos de silenciosa meditación. el muchacho preguntó al autor de sus días: —Oiga. nunca ha salido de esta talacha tan móndriga en los andamios? “El Cucharas” miró a su hijo con gesto de satisfacción. con arrogancia de hombre que ha triunfado. Después se echó una carga de ladrillos sobre el lomo y se alejó dando traspiés entre los escombros. tierra y cemento. hurgándose el interior de la boca con un dedo. padre e hijo se levantaron y volvieron a cubrirse la cabeza con los sacos de “Tolteca” para seguir acarreando ladrillos. respectivamente. —Es que mi sueño dorado. Con toda facilidad. ¡Esta es la clave del éxito. * NACIMIENTOS EDOM. Notas sociales (De cuando los hombres vivían cuatrocientos años y más) POETA MALOGRADO GALÁD. Sin embargo. hijo mío! Saber lo que se quiere y no regatear ni escatimar esfuerzos hasta conseguirlo. quien deja a tres criaturitas huérfanas de cuarenta y tres. siempre fue el de ser peón de albañil. El malogrado rapsoda. y durante la cual mantuvieron fijas sus miradas en los agujeros de sus estropeados zapatos. con esa sabiduría tan de a tiro sabia y con esos idiales tan elevados.

integrado por los ingenieros navales Azmavet el Gizonita. hijo de Lamec. presentó brillante examen en opción al título de Constructor de Arcas el joven Noé. dependiente de la Universidad de Judea. * * * NUEVO PROFESIONAL * * JOPPA. La adolescente vestía preciosa túnica de color azul. los jóvenes y las personas mayores iniciaron el baile. se requieren jóvenes peones de noventa a ciento cincuenta años de edad. Hanán el Mahavita y Jerimot el Seborreo. pues no siempre las primerizas suelen soltar nueve piedras de un solo tiro de honda. don Samuel Gesem. En la sala de actos de la Facultad de Ingeniería Naval. * TRABAJO BABEL. quien ha llegado a la feliz edad de las ilusiones.señora doña Sara de Gesem. Al cumplir sus esplendorosos cincuenta y cinco años. Una vez que los niños menores de cuarenta años se retiraron a dormir. señor Ezequías Rasataim. Fue padrino de la festejada el opulento y conocido banquero don Aníbal de Iturbaim. ya que se trata de obras de larga duración. ninguna de las cuales pasaba de los setenta años. que sólo tiene noventa y cinco años de edad. quien sustentó interesante tesis sobre obstrucción de goteras y acomodo de animales en embarcaciones a prueba de aguaceros. esposa del conocido comerciante en dátiles y camellos de esta ciudad. El sínodo. Según nos informó el arquitecto en jefe. La joven madre. Continúa la demanda de trabajadores con destino a las obras que se * * van a emprender en esta progresista ciudad. Aquel precioso ramillete de juventud dio gran animación a la fiesta. al igual que sus damitas de compañía. no llega a los ciento cincuenta años de edad. Los recién nacidos serán circuncidados dentro de tres o cuatro años. Los elegidos tendrán su porvenir asegurado. ha confesado sentirse la mujer más feliz del mundo. * 43 * * . el Amorreo. Con brillante fiesta se ha celebrado la puesta de largo de la guapa y gentil señorita Golda Jezrael. una vez que los proyectos de la gigantesca torre sean aprobados por el H. El nuevo profesional está recibiendo las felicitaciones de familiares y amigos. por emplear la pintoresca frase de nuestro juvenil héroe David. sus padres ofrecieron elegante recepción en los salones de céntrico hotel a orillas del Éufrates. quien dicho sea de paso. * LLEGÓ A FELIZ EDAD AGGADGAD. aprobaron por unanimidad al joven sustentante. así como capataces y maestros de obras con un mínimo de cien años de experiencia profesional y con amplios conocimientos de idiomas. Ayuntamiento. el cual se prolongó hasta el amanecer del mes siguiente.

que al comentar que económicamente nos estaba llegando el agua al cuello. * SENSIBLE FALLECIMIENTO MAJANAIM. Muchas personas se empeñan en ver nada más el lado negativo de las cosas. Sus opuestos son los optimistas. Deseamos al intrépido embajador un feliz viaje y pronto retorno. A la avanzada edad de cuatrocientos sesenta y cinco años falleció * * ayer en esta ciudad el culto caballero don Elisafán de Aminabad. vayan nuestras más sentidas condolencias. Con rumbo al remoto reino de Saba. flacas o repugnantes que sean. O bien son como aquel beatífico secretario de Hacienda y Crédito Público. es que no se dan cuenta de cuál es la verdadera situación. por modestas. muy estimado en todos los círculos sociales por su bondad y sus dotes de filántropo y hombre de bien. vamos a citar 44 . El finado fue prestamista al quince por ciento mensual hasta los cuatrocientos años de edad. también tienen su lado hermosamente positivo. ceremonia que se efectuará. El lado positivo de las cosas —Lo bueno de los optimistas —dice don Manuelito—. cuando se retiró de los negocios y se dedicó a la vida privada. siendo que las cosas. Para intentar demostrar lo anterior. bello y amable de todo cuanto los rodea. como acertadamente apunta don Manuelito. ya que siempre ven el lado sustancioso. añadió sonriendo que de esta manera apagaríamos la lumbre que también nos estaba llegando a los aparejos. o sea que hasta lo malo tiene su lado bueno —ya que lo malo nos hace apreciar doblemente lo bueno—. Aunque a veces. principalmente de los demás. A su inconsolable viuda doña Rebeca y a los ochenta y tres hijos del estimable matrimonio (cuyos nombres no mencionamos por falta de espacio). quien lleva el encargo de invitar a la joven soberana de aquel país amigo para que asista al bar mitzvá de nuestro pequeño príncipe Salomón. lo que ocurre es que no se han dado cuenta de cuál es la verdadera situación. ayer embarcó en este puerto el licenciado Enoc Hasabías.VIAJERO UR. si Jehová lo permite y un nuevo diluvio no lo impide. dentro de cincuenta años. ciudadanos felices y de envidiable salud tanto física como espiritual. Este tipo de personas son las llamadas pesimistas por el vulgo.

los precios altos combaten muy eficazmente los dispendios superfluos con que constantemente pretende hundirnos la publicidad de la sociedad de consumo. En otras palabras. sitios por donde andarían encaramados si no hubiera programas de terror. contemplando la hipnótica pantalla. además de permitirnos ahorrar víveres. y el comprar cosas y más cosas de las cuales podemos prescindir perfectamente. en vez de andar por ahí de tiendas. como porque esta evasión nos sirve de válvula de escape después de que el propio Fisco y sus podencos —llámense Lolitas o Dolores— nos han mordido y desangrado por todas partes. ya que sólo ven la mitad de los problemas que los rodean. está en que sirven de pretexto para salir de la oficina cada sesenta minutos a efecto de nutrirlos con nuevas monedas. El PRI y el matrimonio con toda seguridad también deben tener su lado positivo. aunque parezca difícil creerlo. El lado positivo de las escuelas en México consiste en que. La televisión también tiene su lado positivo. por ejemplo. Los precios elevados de todo tienen de positivo el impedirnos llenar todavía más la casa con cachivaches inútiles. nada más que hasta ahora no se lo hemos encontrado. eliminan el concepto de clases y allanan así el camino hacia la justicia social. sin el cual no podrían vivir en la opulencia gran número de respetables señoras y señores. tiene un inmenso lado positivo: de esta manera están menos tiempo sin hacer nada. Gracias a ella muchas señoras permanecen sentadas en casa. que desplomarse de un árbol o caerse de una barda. El pescado congelado también tiene de positivo el poder resucitarlo en la sartén. despierta interés por el estudio de la paleontología. Lo positivo de los. consiste en que gracias a ello florece el contrabando en gran escala.a continuación el lado positivo de una serie de objetos y conceptos generalmente desacreditados ante los ojos de la opinión pública: Los impuestos. tanto por el gustito que significa darle en la chapa al Fisco. costillas o piernas. 45 . ya que no es lo mismo pasarse horas enteras tirados de barriga en el suelo. como casi siempre están de asueto por un motivo u otro. La semana de sólo cinco días laborables para los burócratas. tienen de positivo la alegría que causa esquivarlos y eludirlos. violencia y tráfico de drogas que los mantuvieran quietecitos en la sala. sino a los cinco. Y muchas criaturas no se desnucan ni se fracturan brazos. lo cual. La poligamia tiene de positivo que quien la practica no tiene necesidad de mantener casas chicas. Inclusive los tuertos tienen su lado positivo. por otra parte. El lado positivo de lo defectuoso de la producción nacional. De paso aprovechamos la salida para tomarnos un café o un copazo. no a la semana o al mes. diez o veinte años de su defunción. según la hora del día y nuestras personales inclinaciones. odiosos parquímetros.

—Señora —dijo-—. pero invariablemente me rescató en el momento oportuno y luego procedió a darme una paliza. Como podrá usted advertir. todo lo cual contribuye a darle un aspecto tímido y totalmente inofensivo. Kennedy en Dallas. Don Inocencio Ronquillo bajó la vista y exhaló un profundo suspiro. — ¿Y qué lo indujo a robar? —Yo no traté de robar nada. con el deliberado propósito de que sonara la alarma y me aprehendiera la policía. magro de carnes y amarillento de tez. cuando éste asumió la presidencia de Estados Unidos a raíz del asesinato de Mr. Lucrecia me humillaba por mi corta estatura. A mí era a quien perseguía mi mujer. Johnson a bordo de un avión. la juez norteamericana que alcanzó notoriedad al tomarle juramento a Mr. Uno de ellos es la llamada visita conyugal. es un hombre bajito de estatura. mis esfuerzos se vieron coronados por el éxito. me metía los dedos en los ojos porque mis ingresos no eran suficientes para sufragar sus veleidades. ¿Qué objeto perseguía usted al querer ir a la cárcel voluntariamente? —Yo no perseguía ningún objeto. a patearme o a ponerme una lavativa con agua helada unas veces e hirviendo otras. se burlaba de mí porque soy poeta. sino una arpía. Simplemente rompí de un ladrillazo los cristales de un banco. En varias ocasiones intenté suicidarme. yo llevo veinticinco años de casado. para conocer de fuente directa los puntos de vista de los beneficiarios. se encontraba escribiendo un soneto. —Éste es un caso verdaderamente extraordinario —comentó la magistrada—. pero me rompió el pasaporte y dos costillas. sin embargo. Un cuarto de siglo de soportar golpes. Al recibir en su celda la visita de Mrs. mediante la cual se permite a los presos recibir a sus consortes o concubinas en forma privada durante un par de horas cada semana. Traté de emigrar al Tibet. llevó a cabo investigaciones en el campo jurídico y se mostró interesada en diversos aspectos de nuestro sistema penitenciario que por lo visto no existen en el vecino país. Al explicársele lo anterior. un basilisco. Lyndon B. uno de los más recalcitrantes opositores al romance connubial. La togada dama sustentó conferencias. la señora Hughes se entusiasmó y pidió hablar con alguno de los huéspedes del Palacio Negro de Lecumberri —la entonces Penitenciaría del Distrito Federal—. de ocupación agente de inhumaciones y poeta por vocación. me quemaba con la plancha si me retrasaba cinco minutos en llegar a casa. de elegir al azar a don Inocencio Ronquillo. señora mía. Pero con la mala pata. —Por intento de asalto a un banco —repuso don Inocencio. tras de las rejas. para entregarse a los arrebatos que les dicten sus temperamentos y les permita el reducido espacio disponible. malos modos y amenazas de muerte por parte de una mujer que no es una mujer.Visita conyugal Hace algún tiempo estuvo en México doña Sara Tilgham Hughes. injurias. — ¿Por qué está usted preso? —le preguntó la juez a través del intérprete. Hughes. 46 . El señor Ronquillo.

también existe un anticaballo. en vez de encarcelarlos los ponemos directamente en manos de sus consortes. secuestros o simple brujería. la jovencita. atribuidas a crímenes. — ¿Y por qué no la rehúsa. compadecida. La ciencia cita casos de jovencitas en camiseta con letreros sicalípticos y pantalones de mezclilla que desaparecieron súbitamente al entrar en un cine. intervino el director del penal. tales como el antiprotón. A toda materia corresponde una antimateria y viceversa. El funcionario miró severamente a don Inocencio. y el de barcos que zarparon de tal o cual puerto y desaparecieron como por encanto a la mitad del camino. sino también lo que llevaban dentro. La señora Hughes regresó a su país y según parece se encuentra escribiendo un estudio comparativo entre la legislación penal mexicana y los procedimientos de la Inquisición en tiempos de Torquemada. Afortunadamente materia y antimateria moran en lugares del universo tan alejados entre sí. El conocimiento de esta teoría explica muchos enigmas que antes carecían de aclaración. hombre de Dios? Antes de que pudiera contestar el señor Ronquillo. es decir. si existe un señor Rodríguez. la camiseta y los letreros. en que recibo la maldita visita conyugal de cinco a siete de la tarde. que estaba presente en la entrevista. el antielectrón. —Plenamente. que una colisión entre ellos resulta altamente improbable. la visita conyugal forma parte del castigo. —Y si llegan a reincidir —añadió el director levantando un dedo—. que se encogió visiblemente dentro de su uniforme a rayas. y así por el estilo.Como último recurso simulé asaltar un banco para que me metieran en la cárcel y pudiera yo vivir tranquilo. Sus propiedades son exactamente las contrarias de la materia. es decir. existe un antiseñor Rodríguez. que si existe un caballo. si existe un submarino. señora. Peligros de la antimateria Se llama antimateria a la sustancia formada por antipartículas. — ¿Y lo consiguió usted? —preguntó la juez. —En los casos de asalto deliberado. También se ha sabido de maridos que salieron a comprar cigarrillos y que jamás volvieron a 47 . sin que hubiera secuestro de por medio. a salvo de mi mujer y dedicado a mi poesía. Sin embargo. se produce una violenta explosión y ambas se volatilizan. como del que es responsable este chaparrito —dijo el director—. como en el caso de súbitas desapariciones de personas. existe un antisubmarino. el anticuerpo. O el de aviones que salieron de la ciudad X y nunca llegaron a la ciudad Z. si a causa de un descuido o de un azar cualquiera la materia entra en contacto con su correspondiente antimateria. Excepción hecha de los martes. etcétera. Desaparecieron no solamente los pantalones. sin haber naufragado. El llamado Triángulo de las Bermudas es zona donde frecuentemente ocurren estos últimos accidentes.

antigaseosas. esos aviones. Pero no es que estos cráneos —alegan los defensores de la tesis y principalmente los dueños de los cráneos— hayan carecido siempre de materia gris y consecuentemente de ideas. dejándonos a todos perplejos. se presta a diversas interpretaciones. esos barcos. hacen explosión instantánea y se volatilizan de inmediato. entran en contacto accidentalmente con su equivalente de signo contrario y surge la tragedia. a veces llegan a nuestro mundo sin que se sepa cómo lo consiguieron. cerrar los ojos y volver el rostro a otro lado. Estas testas una vez tuvieron ideas. Porque a lo mejor somos anticuerpos. individuo eminentemente peligroso para mí —como yo para él— y cuyo trato me conviene rehuir. Lo hago en bien de los dos. lo que sí es evidente. anticobradores. Inclusive se ha pretendido esgrimir este argumento para justificar la vacuidad de ciertos cráneos. que me perdonen si no les estrecho la mano ni les doy un abrazo con sus obligadas palmaditas en la espalda. con el riesgo de que. además de no tener ideas. Inclusive un mundo con sus antiviceversas. no puedo evitar. Sin embargo. Ahora bien: determinados seres vivientes y algunos objetos inanimados de ese distante antimundo. antidiputados. y ¡pum!. se vieron llenas de ideas. antimateria el uno del otro. La teoría. y la explosión se va a oír hasta la hermana república del Paraguay. sus antibaches. 48 . mientras recorre mi médula espinal un rápido escalofrío de terror esperando que de un momento a otro se produzca el traquidazo. no quedó huella de unas ni de otras. y de pájaros que hicieron explosión en el aire al rozar con sus alas las alas de otros pájaros. es que en algún lugar del universo existe un antimundo exactamente igual a éste en que vivimos. estallaron. ¿Qué fue lo que ocurrió en estos casos? Pues sencillamente que esas jovencitas. sus anticalles. la de que los dueños de cráneos vacíos. Yo sé que en algún lugar del Cosmos (y no queda excluida la posibilidad de que sea en esta misma galaxia). Un antimundo con sus anticiudades. Por eso desde ahora ruego atentamente a las personas que se parecen a mí en lo físico. si tan sólo nos rozarnos. cuya ausencia casi absoluta de ideas es causa de asombro para propios y extraños. pero ante cada sujeto desconocido que me presentan y que se asemeja a mí. ambos quedaremos convertidos en chicharrón. como advertirán ustedes. Un mundo donde sus logaritmos son los antilogaritmos de aquí y viceversa. Una de ellas. De ahí que siempre vea con harta sospecha y me prevenga contra individuos cuyo aspecto físico se parece al mío. Nunca puedo estar seguro de que no sea mi antiyó. Se topan el ser y el antiser. sin que se vuelva a saber de ellos. se desintegraron y desaparecieron sin dejar el menor rastro. que flotaban en el espacio. son idiotas. existe mi antiyó. saturadas de ideas. ¡Qué va! Ni siquiera en chicharrón: en simples nubecillas de smog.sus hogares. ni qué medio de transporte utilizaron. Tal vez resulte pusilánime mi actitud. antiterroristas y antioficiales quintos de Hacienda. esos maridos y esos pájaros entraron en contacto con sus antiellos —probablemente invisibles para la pupila humana—. sólo que de signo contrario. cuya mano me veo obligado a estrechar. pero chocaron contra sus correspondientes anti-ideas. ni en este mundo ni en nuestro antimundo. El caso es que aparecen aquí. en el momento de tomar contacto con su epidermis.

A pesar de que lo que tocó. * * * De MATUSALÉN: Los años. (Ahora se cotiza la lira a ochocientos cuarenta por dólar comprador y ochocientos treinta vendedor) Cotización sujeta a cambio. * * * De RÓMULO y REMO: Que los amamantó una loba. * * * De CLEOPATRA: Su arrejuntamiento con Marco Antonio. * * * De DEMÓSTENES: Las piedrecitas que se metía en la boca. * * * De PIPINO EL BREVE: Su corta estatura.Hay quien solamente recuerda De ADÁN: La costilla. fue una lira que en aquella lejana época estaba a la par con el dólar. * * * De ARQUÍMEDES El principio (Nunca lo de en medio y menos el fin). * * * De PITÁGORAS: El teorema. * * * De CALÍGULA: El caballo al que nombró cónsul. cuando el incendio de Roma. * * * De NOÉ: El arca. que vivía en un tonel). * * * 49 . * * * De NERÓN: El violín y otros el arpa. * * * De JONAS: La ballena. * * * De ATILA: La hierba que no volvía a crecer por donde pasaba su caballo. (Y algunos. * * * De MARCO ANTONIO: Su arrejuntamiento con Cleopatra. * * * De RICARDO CORAZÓN DE LEÓN: Que fue el precursor de los trasplantes. * * * De NABUCODONOSOR: Nada. * * * De AQUILES: El talón. (Otros también lo recuerdan sólo porque se emborrachó y se quedó dormido en cueros). * * * De DIÓGENES: La lámpara. * * * De FEDERICO BARBARROJA: Que tenía roja la barba. * * * De DAMOCLES: La espada.

* * * De Luis XVI: El estilo personal de gobernar. Hecha la anterior y pertinente explicación. * * * Del otro Luis (Echeverría): Su célebre frase de que “el Estado soy yo”. De su inventor sólo sabemos que tardó bastantes años en terminarla (algunos autores aseguran que más de cien). accidente. en integridad física y con la mente apartada de lujurias. 50 . * * * De NEWTON: La manzana que le cayó en la cabeza. * * * De CUAUHTÉMOC: Que dormía en un lecho de rosas. * * * De CRISTOBAL COLÓN: El huevo. a juzgar por la gran importancia que actualmente le dan el cine y el teatro. entro en materia: Aunque la cama parezca ser un invento moderno. Nada más ajeno a la realidad.De ISABEL LA CATÓLICA: Las joyas que empeñó. * * * De PIZARRO: Que era analfabeto. voluptuosidad o simple lascivia. sin embargo se mueve. para calcular resistencias o simplemente para ensayarla o demostrarla. el tipo se quedaba dormido como un burócrata y ya no había quien lo bajara en tres o cuatro semanas. además. en el sentido de que lo estoy escribiendo tendido sobre el lecho por holgazanería. pero lo escribo sentado frente a mi Olympia (también debo aclarar que se trata de mi vieja máquina de escribir y no de una muchacha griega). Lo titulo así porque versa acerca de la cama. (Algunos lo confunden con Picasso y entonces lo recuerdan sólo por sus tomaduras de pelo). por la circunstancia de que cada vez que se subía a ella para tomar medidas. Disertación sobre la cama El título del presente capítulo puede prestarse a equívocas interpretaciones. * * * De ALVARADO: El salto. enfermedad. lo cierto es que tiene muchos siglos de existencia. en buena salud —gracias a Dios—. Lo elaboro. * * * Del GRAN CAPITÁN: Las Cuentas. * * * De HERNÁN CORTÉS: Que le quemó los pies a Cuauhtémoc. * * * De GALILEO: Que a pesar de haber muerto hace tanto tiempo.

de noche y en la cama. ni siquiera en el más mullido de los lechos. ora pro nobis bonum vinurn lactificat cor hominis. ¿eh?). señores. puede decirse que el invento de la cama surgió como una necesidad para poder dormir de noche. sin necesidad de ponernos la pijama. los somníferos y las píldoras tranquilizantes. que a bordo de un Boeing. la cama estuvo tantos años sin inventarse debido a que el hombre de aquellas épocas se pasaba el día despierto. antes de que se inventara la cama. pero siempre se vería feo.Sin embargo. Lo más probable es que surja algún nuevo modelo de vehículo —algo así como un Volkswagen-Pullman-Convertible— que permita ser utilizado para el reposo nocturno en el mismo sitio de estacionamiento. como viajamos nosotros. gracias a los cuales podemos volver a dormir. Sin embargo. Por otra parte. son los ciudadanos que se duermen con la mayor facilidad en el café. Dichosos ellos. la cama terminará por desaparecer otra vez. en cambio. que ahora tampoco podemos dormir de noche. por lo que al llegar la noche se dormía en cualquier sitio. ora en dos. Y es que no es lo mismo. El hombre de antaño tenía que mantenerse despierto sobre la mula y durante el combate. Claro que también podría instalarse una cama en la misma oficina. sino por el 51 . que simplemente demandarlo ante los tribunales competentes. cuando el hombre comenzó a dormir también de día (consecuencia directa del desarrollo. sino sencillamente porque ya no tendremos tiempo para usarla. En consecuencia. aparecen los barbitúricos. la Humanidad vivió feliz durante muchos milenios sin echarla de menos. Ni de mover el coche del estacionamiento. sin importarle un pito que hubiera o no colchones o muelles. Los clérigos. Pero no porque el hombre vuelva a dormir ora en una rama. cazando o combatiendo. No tanto por la insinuación de holgazanería. rendido por el cansancio. Nosotros. ora en dos. Inclusive se le podría acondicionar un pequeño aparato de televisión y así ya no habría necesidad de ir a casa. en un mitin del PRI. en la oficina y aun de pie en el camión. ora sobre la arena de la playa. Claro que conforme hemos ido avanzando por la senda del progreso (preciosa frase. Hasta que crean hábito y entonces ya no sirven más que para expeditar el camino al sanatorio o al camposanto. digo la arena de la playa. Ya sabernos que la senda del progreso tiene sus baches. en una fiesta. ocurrió que al llegar la noche ya no podía conciliar el sueño si no era en un lugar cómodo. al llegar a este punto. ir a lomo de mula. con lo tarde que terminan los programas de televisión y lo temprano que hay que levantarse para encontrar sitio dónde estacionar el automóvil. El futuro de la cama es bastante incierto. durmiendo ora en una rama. podemos descabezar un sueñecito en el avión y dormir mientras duermen también los expedientes en el juzgado. sino a los arbóreos y trogloditas). La civilización nos brinda múltiples y óptimas oportunidades para poder dormir de día. como viajaban nuestros antepasados. Descendientes directos de estos hombres tan estoicos (no me refiero a los eclesiásticos. ya que no tenía que salir a cazar. Ni es lo mismo enfrentarse a estacazos con un enemigo. Inclusive vestidos y con zapatos. Más tarde. ora pro nobis. ora sobre la playa de la arena. sino que disponía de empleados y computadoras que hicieran su trabajo). Hay quien dice que. han surgido tal número de ruidos y preocupaciones. ora en el suelo de una caverna. ora en el suelo de una caverna.

donde la infeliz criatura quedó despatarrada. —Los niños son mucho más fuertes y resistentes que nosotros —rió el doctor ante los gritos de mi mujer y mi cara de espanto—. acomodan y cargan cadáveres como si fueran bultos postales. por temor de transmitirle los gérmenes que hubiera yo coleccionado en la calle. 52 . Una de las características de la Cama es que. Y aun si son poco agraciadas. las tentaciones se agrandan. qué va! Estos becerritos tienen siete vidas. sobre todo si hay empleadas guapas. mi mujer me obligaba a ponerme un pañuelo en la nariz y la boca cuando me acercaba al niño. poníamos colchones y cojines en el sucio. Y cada ve que había que cambiarle pañales —lo cual ocurría cor harta frecuencia—. se le limpiaba el traserito con algodón esterilizado y se le entalcaba con un polvo de silicato de magnesio especial. jo! ¿Qué pensaron ustedes. Durante esos sesenta días habíamos tratado a la criatura como si estuviera hecha de cristal de Bohemia: cuando lo tomábamos en brazos. les llevaba los talones hasta las orejas. * * * El doctor Topete colocaba a los niños boca abajo. y los empleados de las agencias funerarias estiran. El pediatra Así corno los electricistas manipulan cables y alambres como si fueran fideos. Desde entonces mi hijo mayor (que ahora es coronel de artillería) siempre ha visto a los pediatras con mucha suspicacia. le dio dos o tres vueltas en el aire y lo arrojó sobre la mesa de reconocimiento. con la mayor naturalidad del mundo. y al bañarlo. a quien llevamos mi mujer y yo por primera vez a nuestro hijo primogénito. No los parte ni un rayo. hombre.qué dirán. pues. sobre todo si son primerizos. lo volvía a atrapar y reía campechanamente: — ¡Jo. que entonces tendría un par de meses de nacido. como los gatos. Yo recuerdo vivamente al doctor don Crisógono Topete. que se iba a caer? ¡No. por si ocurriera el percance de que se nos resbalara de las manos. teniendo una a mano. le propinó al bebé un par de nalgadas que le dejaron el pompi como un par de tomates. Después lo enarboló por una piernecita. jo. tomábamos con termómetro no solo la temperatura del agua. lo arrojaba hacia el techo. los levantaba a pulso —tomándolos por la nuca o la barbilla— y a veces los dejaba al borde de la mesa. sino también la del cuarto. Cuando el infante iba ya camino del suelo. importado de Suiza. que costaba más o menos lo mismo que un kilo de heroína. cuando llegamos con el bebé al consultorio del doctor Topete y éste empezó por desenfundarlo de los múltiples ropones. lo cogía en el aire. Podrán ustedes imaginar nuestra impresión. los pediatras manejan a los niños pequeñitos con una liviandad y un aparente descuido que ponen los pelos de punta a los padres. Y para demostrarlo. chambritas y cobertores en que iba envuelto.

que después se guardaba en un bolsillo del chaleco. A los infantes hay que acostumbrarlos desde ahora a crecer sin carantoñas. Además de que sólo cobraba dos pesos por consulta. ya que era fama que todos los niños atendidos por el rudo y primitivo pediatra crecían fuertes. No haciendo girar la faja alrededor del niño.. la cual extendía sobre la tantas veces citada mesa de reconocimiento. ni que se las desinfectara con alcohol o cuando menos con aguarrás o gasolina. Así criaban los espartanos a sus hijos. pero de un rápido tirón a la faja lo hacía subir nuevamente. el náufrago español que vivió ocho años cautivo de los indios en las cercanías de Cancún. más tarde llamada 53 .Los dejaba en cueros vivos a una temperatura de cero grados. Si Colón hubiera tenido intérprete Una circunstancia que facilitó grandemente a don Hernán Cortés la conquista de México. y que consecuentemente llegó a dominar la lengua maya a la perfección —aunque con marcado acento andaluz— y la hermosa indígena tabasqueña Malinalli. Nació en Tacubaya. arrumacos ni miramientos. El doctor don Crisógono Topete fumaba constantemente unas tagarninas infames y sin el menor cuidado arrojaba el humo sobre el rostro de sus minúsculos pacientes. En esta maniobra a veces se le caía el pequeño al suelo. —Sólo que este niño no es espartano —gemía mi mujer—. —Ustedes no saben cómo tratarlos —se mofaba de nosotros—. no era raro que el niño se pusiera de un color morado muy poco tranquilizante. Y les limpiaba la cerilla de los oídos con un palillo de dientes. los sumergía en agua helada. fue sin duda la de haber contado con dos excelentes intérpretes: Jerónimo de Aguilar. como a los yoyos. otro de cachetadas y un masaje que hubiera desollado a un atleta olímpico. Luego los fajaba él mismo.. ante la mirada aterrada de los padres. Al doctor Topete le encantaba extender las recetas y dar las explicaciones mientras la criatura yacía sin una sola prenda sobre la frígida cubierta de hule. Jamás lo vi que se lavara las manos antes o después de reconocerlos. nunca supe si para usarlo más tarde con otros infantes o para escarbarse su propia dentadura al terminar de comer. Y como era muy prolijo en sus advertencias. La mesa donde los reconocía era de hierro con una cubierta de hule. Sin embargo. sin una colchoneta ni una triste sábana donde depositar al bebito. que chorreaba tinta verde. chapeados y saludables. siempre tenía el consultorio lleno de padres con sus vástagos. sino al niño alrededor de la faja. Para examinarles la garganta. les bajaba la lengüita con un dedo amarillo de nicotina o con su pluma fuente. En estos casos los hacía entrar en calor con un par de nalgadas. los sentaba sobre la palma de una mano y ‘os paseaba por todo el consultorio.

dado lo rudimentario que era el léxico de la isla). —Supongo que será una provincia de los dominios del Gran Mogol. chico. Y ni siquiera sabemos lo que son las vacas. (El intérprete y el isleño se hacen un lío y se enfrascan en una serie de mutuas explicaciones que no conducen a nada).. al servicio de sus majestades los reyes católicos de Castilla y Aragón. por fortuna. —Buon giorno —dice el navegante. 54 . no tiene que ser traducida. por considerarlas sagradas. Imaginemos lo que hubiera ocurrido si el genovés. —Bueno. para que don Jerónimo lo trasladase al español. (Esta bonita frase. no dispuso de tan valiosa ayuda al llegar por primera vez al Nuevo Mundo. ustedes son indios. con marcado acento cubano. a la vez era traducido por la muchacha a la dulce lengua de Yucatán. Éstas son las Antillas. Pero en fin. —Muy buenos. —Soy Cristóforo Colombo. lo cual fue una verdadera lástima. nos bañamos todos los días y nos adornamos la cabeza con plumas. el agente de migración guañan. habría virado ciento ochenta grados y largándose con viento fresco hacia el oriente. ya me habían advertido que aquí en las Indias se achicharra uno. Cristóbal Colón. ya que el intérprete se las hubiera visto negras para verterla al guañan. buenacrianza que a la vez es traducida por el intérprete. caballero. esos flacos cochambrosos que llevan turbantes en la cabeza y que adoran a las vacas. imagino que tendrán especias y té. — ¿No estamos acaso en las Indias? —pregunta a su vez el almirante. ya que de haber contado con ella. lo que decía Cortés en castellano lo traducía Aguilar al maya y acto seguido la Malinche entraba al bate y lo vertía al náhuatl. Un sistema perfecto. sin embargo. —Hace calorcito. Cristóbal Colón titubea un poco. que también era experto en decir gansadas. El descubridor saca un pañuelo y se enjuga las gotas de transpiración que penan su frente. para entendimiento de los aztecas. otro gallo nos cantara. Nosotros en cambio estamos llenitos. ¿no? — ¡Ni lo mande Dios! Los indios son los habitantes de la India.. ¿eh? —sonríe Colón—. dejando a América en paz por lo menos una temporada.Malintzin por los aztecas y doña Marina por los conquistadores. la cual hablaba el náhuati y también el maya. precursor del que cuatrocientos y pico de años después se emplearía en esa inútil olla de grillos y torre de Babel —y de papel— que es la ONU. —De cualquier manera —prosigue el genovés—. —Mucho gusto. hubiera contado con un intérprete para entenderse con los indígenas. pues muy probablemente se hubiera percatado de su error de navegación y al enterarse de que no había llegado a las Indias que buscaba. —No señol —responde el autóctono—. caballero —responde en su idioma. al arribar el 12 de octubre de 1429 a la isla de Guanahaní. en cambio. Lo que éstos contestaban en su idioma. (Traducción al canto). De esta manera. almirante de la Mar Océana. en las pintorescas Bahamas. — ¿Las Indias? ¿Cuáles Indias? —pregunta con asombro el nativo al serle traducido el comentario de don Cristóbal.

— ¡Esta maldita manía que tiene la gente de hacerle encargos a uno cuando sale de viaje. — ¡Magnífico. Siempre estoy dispuesto a escuchar sugerencias. pero sin adelantar el efectivo necesario! Al ver desaparecer las tres carabelas en el horizonte. Siéntese y expóngame su proyecto. De excelente calidad. chico —se encoge de hombros el isleño. Isabel no toma café porque le quita el sueño. pues en tal caso. que en la actualidad casi todas las empresas comerciales brindan premios o regalos a sus clientes. si no es mucha molestia. —Allá ustedes. se ofrecen viajes al extranjero. —O más —sonríe malévolamente el isleño. magnífico! —exclamó el jefe—. Otros tres meses de bailoteo sobre las olas. el indígena le dice. el guañan también suspira. por cierto. Y unas gallinas con su correspondiente gallo. — ¿Así es que las Indias quedan un poco más allá. se obsequian 55 . —Señor —dijo en tono de no menor acatamiento—. Empleado con iniciativa El joven de mirada lánguida entró en el despacho de su jefe y se detuvo a respetuosa distancia del escritorio. —Usted sabe. — ¡Uf! —dice. bastante más allá —aclara el guañan indicando con su puro hacia el oriente. Ya a punto de embarcar Colón. Lo que tenemos es café y tabaco. siempre a través del intérprete: —Si acaso regresan por aquí. El almirante se da dos o tres manotazos en el rostro y la nuca. no? —indaga señalando hacia el poniente. creo haber encontrado un sistema para incrementar las ventas. señor —dijo al cabo de un momento—. refunfuña. pero no se les notaba debajo del pantalón negro). encendiendo un descomunal y aromático habano. les pido pol favol que nos traigan unos caballos y unos marranitos. Se rifan casas. Pero ya en alta mar. pues se lo están comiendo vivo los mosquitos. pero de alivio. —No me interesan —mueve la testa Colón. El joven de mirada lánguida tomó asiento en el borde de un sillón forrado de cuero y colocó las manos pálidas sobre las rodillas.—Tampoco. Me complace que los empleados jóvenes se interesen en el progreso de la empresa. en sentido negativo—. y ni Fernando ni yo fumamos. —Con mucho gusto —sonríe don Cristóbal. joven. —No. (Sus rodillas también eran pálidas. —Bueno. zarparemos —suspira don Cristóbal—.

Rodríguez. — ¡Pero eso es absurdo! —exclamó el jefe—. residencias en regiones de frecuentes movimientos sísmicos. El jefe miró fijamente a su joven empleado por unos instantes y tamborileó con los dedos sobre el escritorio. pero la vislumbro. flacos. botellitas con barbitúricos. 56 . podríamos empezar por repartir cositas de menor precio. — ¿Plátanos? -—-preguntó el jefe—.. —Los plátanos no.automóviles y baterías de cocina. ¿Para qué plátanos? Los plátanos no son mortíferos. Estoy de acuerdo con usted en que los consumidores de nuestros productos. Sería idiota regalar un automóvil que cuesta doscientos mil pesos para poder vender un ataúd de treinta mil. pero las cáscaras que tiran en la calle. Su misma naturaleza de fiambre determina que hayan perdido todo interés en esta clase de minucias. Todo ello. podamos hacer obsequios a nuestros clientes.. inclusive las más onerosas. canastas y más canastas de tacos de carnitas. equipos infantiles para experimentos de química. cuyo usufructo automáticamente convertiría a los beneficiarios en clientes nuestros. que siempre puede asegurarse el objeto en nuestro favor. en este caso el automóvil. avionetas. por ejemplo? El joven de la mirada lánguida volvió a contar con los dedos. una acreditada y respetable agencia de inhumaciones. — ¿Como cuáles. mi proyecto consiste precisamente en ofrecer al público en general una serie de artículos y servicios altamente codiciables. automóviles. amarillentos y huesudos sobre su escritorio. El director de la funeraria volvió a tamborilear con los dedos largos. ¿Qué clase de artículos podríamos ofrecer al público en general para ganar clientes? El joven de la mirada lánguida hizo la mueca que en él pasaba por sonrisa y empezó a contar con los dedos: —Automóviles de carreras. con perdón de usted. Pero eso es solamente válido a partir del momento en que se convierten en clientes nuestros. Sin embargo. El costo de cada uno de estos obsequios es muy superior al precio de nuestras unidades. pero no menos efectivas.. cajas y cajas de licores. mariscos en los meses que no tengan “r”. —Efectivamente —repuso-—. señor —admitió—-. baterías de cocina ni juguetes de plástico. —Desde luego. —Recuerde usted. navajas de barbero.. les importa un serenado rábano. ya no están en situación de interesarse en casas. señor. viajes al extranjero (con el que acaban de emprender tienen bastante)... señor. y después cobrar la póliza. Muchas motocicletas. El joven de mirada lánguida entrecruzó los dedos y se llevó las manos a la barbilla. Además.. explosivos. cigarrillos a pasto. pistolas. —Como por ejemplo patinetas. por el simple hecho de hacer uso de ellos. y se reparten caramelos y pequeños juguetes de plástico para los niños. —Aún no capto la idea del todo. plátanos. sogas. motocicletas. Olvídese por un momento de los servicios. Pero no veo cómo nosotros..

— ¿Será posible? —me mostré asombrado. en siete tantos. ¿Sería tan amable de decirme cuál es su profesión? —Soy sexador de pollos en una granja avícola. empecé a entrevistar a los transeúntes que me salían al paso. un rato—. Me despedí del señor con cara de chino y abordé a un caballero vestido de negro. porque la Bartola se había ido de vacaciones a su pueblo).. — ¿Le preocupan los impulsos eróticos que mueven a la actual generación? 57 . tengo una enorme experiencia. joven. El joven de la mirada lánguida se incorporó del sillón forrado de cuero e hizo una ligera inclinación de cabeza Al salir del despacho del jefe. señor. En el campo al que usted alude. Presénteme su proyecto por escrito. me sentí un poco doctor Kinsey y me lancé por esas calles de Dios para hacer una serie de encuestas. —Pues debe usted ser un hombre feliz. cuando andábamos arañando los dieciocho años de edad. que muy rara vez me equivoco. no teniendo mejor cosa que hacer (ni siquiera tirarme a la bartola. Y las paredes. señor mío —lo congratulé—. Los he suprimido por completo. —Mmmm. una en diez mil. ¿Tiene usted problemas sexuales? El hombre me miró con sus ojillos oblicuos nada expresivos y me contestó: — ¿Yo? ¿Problemas sexuales? No. Provisto de mi bolígrafo y cuartillas correspondientes. Cuando mucho. —dijo al cabo de. —Perdone usted. Por eso no tengo esa clase de problemas. los cincuentones y sesentones. a fin de ver cómo andaba la Humanidad en cuestión de problemas sexuales. —Perdone usted. con bombín y paraguas del mismo color. caballero —le dije—. Desaparición de los problemas sexuales El otro día. Rodríguez. y si las tiene. Y para mi gran asombro. éste no pudo menos que reconocer que su joven empleado tenía un brillante porvenir en la funeraria. El primero fue un señor muy delgado. llegué a la conclusión de que en la actualidad la gente ya no tiene complicaciones de esta naturaleza. Mis problemas son de otra índole. —Y tan posible. con cara de chino.. puede contar con un aumento de sueldo. licenciado.El director de la prestigiada y respetable agencia de inhumaciones encendió un puro y contempló las volutas de humo que se elevaban hacia el techo. ¿podría decirme si tiene problemas sexuales? —No tengo ninguno. por lo menos no son tan gordas como las que tuvimos nosotros. La idea no es mala. y si da resultado.

soy tu tía Patricia. con la cual golpea impetuosamente el portón de la barbacana. llegué a la conclusión de que la especie humana se ha liberado en los tiempos que corren de los acuciantes problemas del sexo. El desfacedor de entuertos (Romance medieval) Al señero castillo. respondieron al unísono: —No. O sea que. baby. licenciado: ¿qué edad tiene usted? —Acabo de cumplir noventa y ocho años. o sea la tronera de entrada. después se miraron uno a otro muy risueños y luego. a quien Satanás siga tostando en los más recónditos infiernos. — ¿Le inquietan los bikinis o las minifaldas? —De ninguna manera. 58 . Crucé la calle y abordé a una pareja joven. la mujer me arreó con la bolsa en la cabeza. cariño. ¿Verdad. y en segundo. —O sea que son ustedes relativamente felices. Felipe? —Así es. maestro. Entre los dos quizá llegarían a los treinta y seis años. sin soltarse de la mano. that I am shaking—. idiota —bramó con voz de sargento—. a quien deberías tener más respeto. buggy man—. Nuestro problema es el de conseguir yerba. Los dos de melena. — ¿Cómo enfoca usted los problemas del sexo? —Con la más absoluta tranquilidad. —Cada vez estás más ciego. —Lo de relativamente es un poco relativo —contestó el de la camiseta que decía I am your buggy. pantalones muy ajustados de mezclilla desteñida y ambos rigurosamente descalzos. te recuerdo que venturosamente quedé viuda a los dieciocho años de infausto matrimonio con tu tío Fausto. Pero no podemos quejamos. —Señora —le espeté—: ¿tiene usted problemas sexuales? Sin mediar respuesta. de aspecto decididamente belicoso. arillo en una oreja. llegué a la esquina y me topé con una dama entrada en carnes y en años. Manolo —repuso riendo el otro. con una bolsa en la que bien hubiera podido caber el tratado de Westfalia con sus múltiples correcciones y enmiendas y adiciones. En primer lugar. el de la camiseta con la leyenda Don’t move. más acá del espantable foso. enhiesto sobre las peñas de un bárbaro acantilado. —Una última pregunta. se acerca un caballero andante lanza en mano. Me parece que cada quien puede vestir o desvestirse como le dé la gana. —Jóvenes —les pregunté—: ¿tienen ustedes problemas sexuales? Primero me contemplaron un poco sorprendidos. camiseta bastante mugrienta con letreros en inglés.—En lo absoluto. Mientras se apretaban las manos. hablando en términos generales.

es incapaz de desfacer siquiera el nudo de la cinta de sus zapatos. vamos a ver el entuerto. Así es. Cuando dispongáis. ¡Vaya! Ya era hora de que llegaseis. CASTELLANA. Después lo cruza y entra muy orondo en el patio de justas. Y agora. Soy el desfacedor de entuertos. (Hace una mueca. En tan angustioso estado. CABALLERO ANDANTE. Aún he de ir a desfacer otros cinco entuertos en lo que resta de este día. como hoy es lunes. Es que hoy en día el servicio está del asco. Y agora. Mi ama no es castellana. CABALLERO ANDANTE. pero eso sí! Cuantiosos doblones cobran las muy cobronas. para luego pasarse los días y buena parte de las noches en las torres y los adarves del castillo. ENANO. señora. porque desde aquí atisbo que sois un caballero con toda la barba. Salen desde el sábado y no vuelven hasta bien entrado el martes. Y es que a mi me pasa con mis doncellas y azafatas lo mismo que a vos con vuestro escudero. Paréceme que ajos habéis estado picando. Echad presto el puente levadizo. ¡Ah. señor caballero andante. enano. ENANO.. qué atrocidad! Bien decíais que se trataba de un entuerto muy gordo. hasta llegar a una habitación en la torre flanqueante. noble señora. ¿Quién es?. la castellana. Del puritito asco. caballero. 59 . menos cotorreo. si os place. Del mero barrio de Tiaquepaque. que me ha mandado llamar vuestra ama. ¡Huy. pero había muchos otros entuertos que desfacer con la fuerza de aqueste mi brazo. CABALLERO ANDANTE. que se acerca a su encuentro contoneando las haldas y ajustándose su largo sombrero con velos y en forma de cucurucho). encuéntrase crudo el muy bellaco. o por lo menos con la parte que de ella deja ver la celada de vuestro yelmo. CASTELLANA. La castellana cierra la puerta con doble llave.CABALLERO ANDANTE. y muestra el entuerto al caballero). El caballero andante saca una alcuza de su faltriquera y echa unas gotas de aceite en los goznes. y abrid de una buena vez. escuchando tocar el laúd a los juglares. CABALLERO ANDANTE. esforzado caballero. sino tapatía. Y cuidado con decirme que la vieja Inés. Dejaos de gentilicios. (El caballero andante se apea de su brioso corcel y besa galantemente la punta de los dedos a la castellana). CABALLERO ANDANTE. ¿Acaso no recibisteis ayer mi llamado? CABALLERO ANDANTE. Entran. Y tampoco era cosa de mandar a mi escudero. arrugando su adorable naricilla). Recibílo. señora.. se cerciora de que no hay nadie en el recinto ni detrás de los espesos cortinajes. y a veces el miércoles. que apenas es aprendiz y que además. que tenemos un entuerto muy gordo. dueña y señora mía. CASTELLANA. ¡Ah del castillo! (Desde lo alto de la atalaya asoma un repugnante enano). donde es recibido por la castellana. microbio. (El caballero andante y la castellana echan a andar por largos pasillos y lóbregos corredores. CABALLERO ANDANTE. (El enano toca una trompeta y momentos después desciende el puente levadizo con muchos rechinidos. que prisa traigo.

para averiguar qué hay de cierto en la muy sobada sentencia de “averígüelo Vargas”. señora. Lo menos. caballero. Pues ni modo. después de hora y media de labor. ¡Qué barbaridad! (Suspira). ¿me haréis una rebajita. ¡Uf! ¡Vaya entuerto complicado. mil trescientos doblones. dicho. CABALLERO ANDANTE (se pone en pie y se enjuga el sudor de la frente). CASTELLANA (vuelve a suspirar). Tan sólo el juego de cincel. dicharacho o refrán. señora. CASTELLANA. por San Crisóstomo. volviendo a lo nuestro. Por tratarse de vos. Es que se trata de un cinturón de castidad de último modelo. Bueno. mil quinientos doblones CASTELLANA. Con vuestra venia. logra terminar su agobiadora faena). 60 . ¿De Tabasco decís? Yo creía que de allá sólo mandaban plátanos. fabricado en Maguncia. Además. CASTELLANA. como podéis ver. se arrodilla y. que os va a costar una burrada de maravedíes el desfacerlo. es un feudo de Pemex. las herramientas y los lubricantes han subido muchísimo de precio. mazo y martillo me cuesta quinientos ducados. CASTELLANA. señora mía. El ruin de mi marido lo adquirió para mí antes de partir para Tierra Santa. señor caballero. adagio. (El caballero andante saca sus herramientas. ¡Qué disparate! Si por el entuerto anterior me llevasteis solamente ochocientos. Y vos sabéis cómo las gastan los cerrajeros alemanes. Proceded. pero se trataba de un entuerto más endeble y menos complicado. CABALLERO ANDANTE.. de Tabasco debo importarlo.CASTELLANA. CASTELLANA (alisándose las faldas). Verdad es. Pero ni un maravedí menos. Y como según sus cálculos esta cruzada va a durar cuando menos diez años. señora.. CABALLERO ANDANTE. mucho maniobrar de llaves inglesas y destornilladores. con mucho golpe de cincel y de martillo. En la actualidad. gentil caballero? CABALLERO ANDANTE. Vargas el averiguador Prosiguiendo nuestra implacable campaña para desentrañar lo falso y lo verdadero que pueda existir en cada proverbio aforismo. alias “El Averiguador”. patrón de las ganzúas. Gordísimo. Eso era antes. y muchos chisguetazos de aceite de la alcuza. CABALLERO ANDANTE. entrevistamos al señor profesor don Obdulio Vargas y Vargas. CABALLERO ANDANTE. señora! Nunca había yo topado con uno tan hermético y tan difícil de desfacer. Sólo debo advertiros. ¿Como cuántos? CABALLERO ANDANTE. Y por lo que respecta al aceite.

los miembros de mi familia ingresaron a su servicio. quién luterano. bebiendo un sorbito de café para averiguar si tenía suficiente azúcar—. y quién hablaba mal de las autoridades eclesiásticas. continuó: —Tan pronto como se instituyó la Inquisición en España y después en los dominios de ultramar. Sus actuales descendientes radican en Tijuana. constantemente husmea el aire elevando su afilado perfil o echa una carrerilla por aquí y por allá —y a veces hasta por acullá—-en su afán de averiguar algo. señor mío. Y como yo soy Vargas por parte de padre y Vargas por parte de madre. en efecto. eran unos trinchones para averiguar quién era judaizante. — ¿Desde cuándo empezó usted a averiguar cosas.por si alguien me pide que averigüe si todo está limpio o no. pública o privada. He ido averiguar. pues como podrá usted imaginarse. donde el servicio de Aduanas los emplea para averiguar quiénes cruzan la frontera con mariguana. Igual inquirimos cuál 61 . su FBI particular. Al iniciar la entrevista en un rincón del café. llamado don Ulpiano Vargas de la Varguilla. los Vargas nos especializamos en todos los ramos de la investigación: local. comprenderá usted que en mi se ha reconcentrado el hábito de la investigación. quién morisco. internacional. —O sea que ustedes prácticamente son los fundadores de la noble profesión detectivesca —comenté. dicho sea sin ánimo de ofender. don Ruy Díaz de Vivar. tiene mucho de roedor: no se está quieto ni un segundo. Estos últimos. Satisfecha su curiosidad. nacional. averiguó entre otras cosas que California no era una isla como se creía. Burgos. profesor Vargas? — ¡Averígüelo Vargas! —sonrió—. sino una península. Había muchísima tela de donde cortar. tío bisabuelo mío. Nos viene de familia. Don Obdulio se interrumpió para averiguar quién había entrado en el café. por ejemplo. que yo nací averiguando cosas.El profesor Vargas y Vargas es un hombre de mediana edad. por decirlo así. —Lo hago —me explicó—. Fue. España. y después palpó el mantel y las cucharillas con sus dedos ágiles y avezados. sirvió de averiguador privado nada menos que al Cid Campeador. en el actual partido judicial de los Vargolines. que se llamó Chelo Vargas. —Así es —repuso muy ufano el profesor Vargas y Vargas. unidos a su nariz puntiaguda y sus bigotes grises e hirsutos. no del virrey—. cocaína y otros productos similares. natural del pueblo de Vargueño. empezó por mirar debajo de la mesa para averiguar si alguien nos escuchaba escondido. civiles y militares.Nuestra familia. con ojillos muy negros y vivaces. que indagamos los usos prácticos del fluoruro de titanio en la fabricación de gases neurotóxicos en la Unión Soviética. Y fue así que un antepasado mío vino a México (que según he averiguado en aquella época se llamaba la Nueva España) para averiguar los trinquetes del virrey en turno. Lo mismo averiguamos el paradero de un niño que se le pierde a la madre en un supermercado de Mixcalco. Uno de sus hijos —de mi antepasado. Don Obdulio. que ya desde el siglo XI un remoto antepasado mío llamado don Pelayo Vargas de la Varguera. A través de siglos de escuchar la sugerencia de “averígüelo Vargas”. más bien delgado. le dan cierto aspecto de ratón. Puede decirse. El personaje ficticio de Sherlock Holmes fue tomado por sir Arthur Conan Doyle de otro verdadero. inventó el espionaje. además.

Solicitudes de matrimonio De cuando en cuando aparecen en periódicos y revistas. don Obdulio a su vez le hizo seña al empleado en sentido de que dijera que no se encontraba en el establecimiento. Esos aparatos son tan extraordinariamente complicados. Esto último nos ha ganado las simpatías y el apoyo del PRI. de treinta a treinta y cinco años de edad. así como Ingresos no menores de doscientos dólares (diarios. expedido por autoridad competente. por una razón u otra. Don Obdulio volvió discretamente la cabeza para averiguar cuánto pagaba de cuenta el vecino de la mesa numero cuatro. Examinemos algunos de estos anuncios. ella también es Vargas. Una de nuestras especialidades es la de averiguar quién va a triunfar en determinadas elecciones. Después de un ligero salto y un breve gesto de terror. ellas mismas se lanzan al mercado para brindar y exigir condiciones. pues el smog de 62 . capaces de indagar las cosas más difíciles en cuestión de segundos? El hombrecillo sonrió con aire de suficiencia. en la sección de anuncios clasificados. Y entonces se manda llamar a un Vargas para que averigüe en qué consiste la avería.50 —me dijo. —Perdone usted —me dijo entre apenado y urgido—. solicitudes de damas que. Bebí un sorbo de café y volví a la carga: —Y dígame. por lo cual van directamente al grano. ya que invariablemente acertamos. para fines matrimoniales. que no desean perder el tiempo en noviazgos ni andarse por las ramas con uno y luego con otro. profesor Vargas: ¿no los están desplazando a ustedes las computadoras electrónicas. Luego se levantó atropelladamente de su silla y se despidió. pero puro y virtuoso. Bueno. se entiende) y casita en el campo. que escudriñamos la vida privada de la señora doña Fulana de Tal. que se descomponen a cada rato. hasta de cuarenta. En vez de esperar que alguien las corteje y que después dadivosamente les ofrezca conducirlas al altar. para descubrir si efectivamente le está decorando el frontispicio al sufrido de su marido. que emprendemos campañas de investigación de mercados en los cinco continentes. desean contraer matrimonio. —$89. En esos momentos uno de los meseros contestó el teléfono y le hizo una seña con la mano al profesor.es la producción de alcachofas en Irlanda. Evidentemente se trata de mujeres con mucho sentido práctico. en voz baja. que pintan de cuerpo entero a las gentiles solicitantes: * * * “Deseo entablar correspondencia. que anda averiguando dónde ando. Después de todo. Exijo certificado de honestidad absoluta. Es mi mujer. — ¡Todo lo contrario! —exclamó—. pero tengo que salir como cohete. con caballero bajito de estatura.

Detesto las extravagancias de la vida moderna. * * * “Soy propietaria de un productivo negocio nocturno específico. * * * “Propietaria de ganado vacuno. * * * “Doctora en Filosofía y Letras. de preferencia analfabeto. la sencillez y la paz hogareña. Nuestras horas de ocio y asueto son tantas. para expulsión de escandalosos. desearía que me escribiesen caballeros d profunda raigambre moral. sumisión y docilidad. amante de la música. que nos aburrimos enormemente. MARÍA DE LAS MERCEDES y MARÍA DEL SOCORRO”. EVELIA PLUS ULTRA”. educada con las monjas clarisas. de preferencia a nivel ejecutivo. tres años de piano y uno de inglés. * * * “Viuda respetable por tercera vez. * * * “Somos dos muchachas universitarias. muy delgado. de buena familia y sólida posición económica. Amo la humildad. desea contraer matrimonio con caballero alto. chofer de camión o boxeador. De preferencia con patas y hocico blancos. atractivos y sobre todo solventes. los pantalones de mezclilla. Que sea cristiano. honda moralidad y buenas costumbres. para que me administre a mí y al negocio. con hoyuelos en las mejillas y en otras partes. modernas y emancipadas. pero que representa sólo veintinueve. de edad indefinida y sólidos principios morales. con nariz respingona pero no de cola de pato. MADAME NANETTE”. no importa SOLEDAD UNAMUNO”. gesto grave. de tez amarillenta. ojos garzos. se interesa en mantener correspondencia con señor pueda proporcionarle sementales de buena raza y naturaleza activa. llenita sin llegar a obesa. de conducta sobria y austera. aire melancólico y vestido de negro.la ciudad me irrita los ojos y me hace toser. naturalmente con fines de matrimonio. con el propósito de tener hijos e hijas. acatamiento. pandilleros y clientes morosos. Ofrecemos una desinteresada amistad. cuyo mantenimiento —sin la seguridad y el apoyo humano que proporciona un hombre— suele sernos difícil a mí y a mis pupilas. lanar y porcino. FLORINDA GARAMBULLO”. hastiada de la vida intelectual y de la cultura por correspondencia. pelo castaño. claro. Los 63 . cabecitas locas. de conducta intachable. pero no tanto como para lo otro. preferentemente musculosos. respetuosos. conocedores de judo y karate y expertos en el manejo de arma corta. tez blanca. instrucción primaria buen cuerpo. * * * “Soltera de treinta años de edad. Queremos entrar en contacto con muchachos atléticos. pero a la vez requiero respeto. los chocolates y la poesía rimada. en su mayoría hembras. la música “pop” y los curas progresistas. Abstenerse hombres altos y mandones. Con fines matrimoniales (o similares). pues somos muy liberales. propietaria de acreditada agencia de inhumaciones. EPIFANIA MORONGO”. desea entablar relaciones con machote de pelo en pecho. borrachos impertinentes. El señor. para la proliferación de rebaños. Yo soy alta y delgada. No importa que no sean demasiado guapos. desea contraer matrimonio con caballero católico.

apareció frotándose las manos un viejecillo arrugado como ciruela pasa. El candidato. que fue declarado oficialmente como tal. 64 . No quiero ninguno de esos gatos contemporáneos que le dan a uno por liebres del Renacimiento. Departamento 312”. en las que le ofrecen a uno arcones supuestamente coloniales. perdonando el pleonasmo. rubia. completamente liberada y divorciada cuatro veces. muy buenas tardes —me dijo con voz cascada. -—Yo creía que el burro había sido de Caín —comenté. —Muy buenas tardes. no importa que sea prietito y chaparrito. —Aquí tiene usted la quijada del burro de Sansón —me dijo muy ufano. Nada de eso. El viejecito me condujo a un mostrador y empezó a enseñarme objetos. tanto mejor. Si posee conocimientos de veterinaria. —-Muy bien —acepté—---. ¿En qué puedo servirle. fabricados en 1972. se entiende. cacharros despostillados. 365. Yo soy lo más reciente. SEÑORITA PÉREZ. La tienda de antigüedades No crean ustedes que se trataba de una de esas tiendas de antigüedades que tanto abundan. existe desde la era mesozoica y que ha abundado a través de la historia. nuevamente desea contraer matrimonio. pero amable—. * * * “Solicito marido. los cuales sonreían detrás de sus espejuelos de cadenita. todas ellas relacionadas con personajes y episodios históricos famosos. señor mío —sonrió el anciano—. Todo lo que hay aquí es genuino y antiquísimo. RUPERTA BIRL0CHA”. hasta nuestros días. y básteme decirle que hice mi primera comunión en tiempos del virrey don Juan Vicente Güemes Pacheco de Padilla. con un ojo azul y otro verde. mejorando lo presente. sea auténticamente antigua. examinando el vestigio. Tan pronto corno sonó la campanilla colocada en lo alto de la puerta (para anunciar la llegada de los clientes). deportista. naturalmente. de medidas 90-60-90. conde de Revillagigedo. —El burro es un animal que. Tercer piso. es decir. —Descuide usted. objeto practicar el español y que le pase maletas por la frontera de Arizona con mercancía procedente de Sinaloa y Colombia. idolillos mayas pero “made in Japan” y pistolones del año de Juárez. MAGGIE WILTERCOX”. Avenida de los Cocuyos No. Muéstreme entonces sus reliquias. * * * “Norteamericana joven.sementales. La tienda de antigüedades a que me refiero era un establecimiento en que se exhibían y vendían auténticas piezas de hace siglos. Interesados deberán estar dispuestos a pasar temporadas largas fuera de la República. esta vez con señor mexicano. caballero? —Mire usted —repliqué-—: busco una antigüedad que.

no tiene nada de extraño que Sansón haya tenido un burro. —Sí. —Este es un pedazo del pastel que la reina María Antonieta mandó dar en París al populacho amotinado que pedía pan. Perdone usted. ¿qué contiene? —Lo que sobró del detergente utilizado por Don Quijote cuando decidió limpiar La Mancha. Juana de Arco. nada más que disfrazado de caramelo. La lima que utilizó Juan Sebastián Bach en su primera fuga. fingí interesarme por otro objeto. —No —me disculpé__. no faltaba más. Una maqueta de la casa de mi general Santa Anna. Sancho Panza. Uno por uno. El anticuario se dirigió a otro anaquel y sacó un trozo de extraño material que parecía piedra. y echó un siete. señor. Como no había manera de vencer al viejo en lógica. Un supositorio de los que usaba la reina Victoria de Inglaterra. — ¿Cómo pudo echar un siete. si el dado sólo tiene seis caras? —Es que arrojó dos dados.Consecuentemente. pero nada de esto me interesa. — ¿No era de madera? —Sí. — Y aquel frasco. 65 . Un trozo de la hernia que le salió a Pedro de Alvarado al dar su famoso salto. El vejete medité unos instantes con un dedo apoyado n la nariz (o con la nariz apoyada en un dedo. — ¡Ah! exclamó el anciano. Una caja de antigripinas de la emperatriz Agripina. — ¿Podría ver alguna otra cosa? —pregunté un poco mortificado por mi metida de pata. de los que utilizaba para demostrar su célebre teoría. señalando uno en la vitrina. para despistar al enemigo y hacerle creer que se trataba de un caballo de verdad. —Tienen el mérito de haber sido las herraduras del caballo de Troya. es decir. Le voy a mostrar un traje de charro. introductor del tabaco en Europa. — ¿Y ese dado? pregunté. — ¿Todos al mismo tiempo? —No. ya sé! —exclamó——. Pasteur y mi general Sóstenes Rocha. pero le pusieron herraduras de hierro. Una radiografía de los pulmones de sir Walter Raleigh. Mire usted qué preciosas herraduras. Pedro el Ermitaño. tengo uno de los huevos de Colón. para que sus clientes pudieran jugar unas campechanas. —Me parecen herraduras comunes y corrientes —observé con cierto escepticismo.”. pues usted sabe que era muy pudorosa. —Muy interesante —dije—. pero no es exactamente lo que busco. También lo tuvieron Demóstenes. Ese es el dado que utilizó Julio César para cruzar el Rubicón. Inclusive los soldados que llevaba adentro iban relinchando. La historia está llena de personajes con burro. “La suerte está echada. cuando todavía tenía tejas. Este y otro que me pidió prestado el dueño de la cantina de la esquina. el señor San José. El viejo anticuario meditó unos momentos y después chasqueó los dedos. — ¡Ah. según el ángulo desde donde se le mirara) y después me propuso: —Pues mire usted. señor. dijo.

invariablemente se relacionaban con el porvenir. cuando aún había nanas y en cambio no existía la televisión. maniobras turbias de algún enemigo secreto. por ejemplo. dormir. El soñar con una gallina que ponía un huevo. desgracia inminente en la familia. Claro que a veces se cruzaban los canales y se soñaba con una gallina vestida de novia. un Julio Verne femenino y de la almohada. Y sobre todo de contarse los sueños al día siguiente. la píldora anticonceptiva. En aquellos tiempos la gente dormía mucho más que la de ahora. señor. sin necesidad de recurrir a soporíferos ni tranquilizantes. con un fraile que se paseaba por el corredor con una vela encendida. boda en perspectiva. con un perro que aullaba. Mi tía doña Liboria fue una de las soñadoras más prolíferas de fines del siglo pasado y principios del actual.. pero muchísimos años. tales como la bomba atómica. con un perro que ponía un huevo o con un fraile que comía lombrices. Doña Liboria poseía además la facultad de encauzar sus sueños por donde le viniera en gana. que cantan los gallos de San Agustín. la llegada del hombre a la luna y la credencial permanente de elector. significaba un próximo alumbramiento. con personajes estelares y situaciones de tremendo suspenso. Una auténtica y venerable reliquia. principalmente del sexo femenino. —Sí. Los sueños. lo cual les daba un elemento de emoción del que carecen las series y aun los anuncios más descabellados de la actual televisión. vivos o muertos. al grado de que si hubiera vivido en los tiempos presentes sin duda se habría hecho millonaria como argumentista cinematográfica o de televisión. en cuyo caso se dejaba la interpretación del sueño al gusto del espectador (que también era el productor). Algunos de sus sueños inclusive columbraron futuros portentos. con serpientes o lombrices. Es el traje de charro que utilizó don Fidel Velázquez cuando inició su carrera como líder. Así nos arrullaban nuestras nanas en la época de María Canica.. por donde solía desaparecer el lúgubre religioso. Con un delantal. y por lo mismo que los espectáculos públicos eran pocos y no muy variados. además. Aparecían en el reparto amistades y miembros de la familia. por decirlo así.— ¿Un traje de charro? —pregunté muy extrañado. Sueños en episodios Dormir. hace muchos. Fue. le bastaba 66 . se practicaba con entusiasmo el entretenimiento de soñar. o sea que si una noche decidía soñar con camellos voladores que hicieran el servicio de transporte entre Bagdad y Tacubaya —que era donde vivía—. tesoro oculto bajo las losas del patio o en algún rincón del corral. Había personas. así como gentes totalmente desconocidas y animales extraños que daban sus ribetes de exotismo a los episodios. que soñaban series en tecnicolor que darían punto y raya a las telenovelas de ahora.

y el resultado eran sueños que hubieran superado a las futuras películas de los hermanos Marx: soñó a Temístocles bailando el jarabe tapatío con la emperatriz Carlota. sin saber cantar y sin poder doblar llaves y componer relojes al estilo de Uri Geller. que duraría muchos más años que los que él llevaba en la silla presidencial. cuyo relato. Lo más que pedía era que la invitaran a tomar en “La Flor de México” un humeante pocillo de chocolate a la española. hasta que llegaba don Joaquín de la Cantoya y Rico. En otras ocasiones doña Liboria combinaba diversos personajes históricos con acontecimientos de la época. sus sueños resaltaban en tercera dimensión. 67 . para convertirse en estrella entre un grupo de amigos y conocidos (o desconocidos) y para ser por unos momentos el centro de atracción general. La señora era muy solicitada por propios y extraños. si bien —por desgracia— nunca llegó a inventariarlo y menos a publicarlo. La fórmula es fácil y aparentemente vulgar —como suelen ser todos los grandes hallazgos después de haber sido hallados. Otro de sus sueños más recurrentes era el que don Porfirio Díaz fundaba un partido político de poderes omnímodos. Cómo triunfar en sociedad He aquí una fórmula sencilla para triunfar en sociedad. Muchas noches soñaba a Napoleón Bonaparte o al canciller Bismarck de Alemania jugando al burro con el austero ministro de Hacienda de don Porfirio. la hacía soñar en glorioso tecnicolor y con sonido estereofónico. los canales de televisión tendrían ahora material suficiente para cincuenta años. de haber vivido en nuestros días. o sería consejera del PRI. a la mañana siguiente. estaría empleada como argumentista de Fellini y de Buñuel. Es una fórmula al alcance de cualquiera que desee brillar en una reunión social.meterse en la cama con esa idea fija en la mente para disfrutar durante ocho horas seguidas de escenas dignas de Las Mil y Una Noches. el corsé y los sombreros de plumas). que en vez de provocarle pesadillas (como a otras damas de aquella época del miriñaque. el licenciado don José Yves Limantour. bebiendo pulque y comiendo manitas de puerco con guacamole. hacía las delicias de todo el vecindario. Y si encima se tomaba una o dos copitas de anís del mono. o viceversa. Pero doña Liboria nació y vivió en una época en que el mercantilismo se dejaba para los abarroteros. sin necesidad de recurrir a la prestidigitación. en una tamalada que se celebraba en una de las tantas haciendas de los Landa y Escandón. Ella siempre hizo dádiva generosa de sus sueños extraordinarios y jamás pensó en la necesidad de registrarlos en la oficina de Derechos de Autor. Esto dio como resultado que llegase a tener un extraordinario archivo onírico. Doña Liboria. De haberlo hecho así. que le relataban sus sueños para efectos de interpretación. los subía en su célebre globo aerostático y se los llevaba a pintar de verde los anillos de Saturno. Soñó a Nerón vestido de charro en el famoso paseo de Santa Anita.

Para acaparar la atención de la gente. Este tipo de información da muchísimo prestigio a quien la proporciona. Lo notable del asunto es que no es preciso que el difunto sea una persona famosa o simplemente allegada. teniendo en cuenta las tres sugerencias que a continuación se dirán. descubrir un remedio contra el cáncer o dar a luz quíntuples de cinco diferentes colores). en la persona más solicitada. más interrogada. por lo visto es la noticia más inesperada que se puede dar de cualquiera. al grado de que muchas veces se enteran de los fallecimientos veinticuatro horas antes de que éstos ocurran. para que al pronunciar su nombre se levante un murmullo general y por lo menos tres de los presentes exclamen: — ¿Pero cómo es posible? ¡Si yo apenas lo vi ayer en la tarde y estaba bueno y sano! Como ustedes saben. hay ciertos ciudadanos que creen dar patente de inmortalidad a todos los congéneres a quienes han visto el día anterior. por carta y hasta por señas. Sin embargo. pero en cuanto nos enteramos de que alguien la ha cascado. sino encontrar todos los días. c) En tercero. por unos cortos pero sublimes instantes. o por lo menos una vez a la semana. si es una dama quien anuncia el óbito. 68 . aunque se tenga cara de retrasado mental. un difunto reciente que poder nombrar. las cuales poseen un extraordinario servicio de premonición. más envidiada. basta decir en cualquier corrillo: — ¿A que no saben ustedes quién se murió? Al instante cesarán las conversaciones. En el fondo todos sabemos que la muerte es la cosa más natural y más inevitable del mundo. primero se ha de tener amistad con uno o varios médicos del ISSSTE o de los hospitales públicos y privados de la zona de que se trate. de inmediato nos lanzamos a difundir la noticia a viva voz. para así poder dar uno la noticia antes de que la publiquen los periódicos locales. Si me pidieran que explicara a qué se debe el éxito tan grande de decir que alguien se ha muerto. por teléfono. conviene mantener relaciones estrechas con las principales agencias de inhumaciones. Lo difícil. veremos cómo es bastante fácil hallarlo: a) Para tener un muerto a mano con frecuencia. b) En segundo lugar. O para ella. Basta con que sea un lejano conocido o un cercano desconocido. es necesario escuchar las estaciones de radio europeas. claro. no sabría qué contestar. en fin. para enterarse de muertes de personajes importantes. pues. no es disparar la pregunta de “¿A que no saben ustedes quién se murió?”. aunque se trate de personas en aparente perfecto estado de salud. con objeto de poder contar con información directa y casi instantánea. Ya en posesión del muerto. seguros del éxito que nos espera. sólo resta lanzar la frase tantas veces citada para convertirse. pero. En realidad de que se muera una persona cualquiera es lo más factible que le podría suceder (mucho más que sacarse la lotería. más admirada. sin embargo. por telégrafo. todas las miradas se concentrarán en la persona que acaba de pronunciar tan magistrales palabras y desde ese punto y momento no habrá oídos más que para él. en la más importante de la reunión. asiáticas y norteamericanas en 1a altas horas de la noche o en las primeras de la mañana.

ya que yo vivo al lado. enjugándose el sudor que empapaba su rostro de mozalbete. Es para volar la embajada de Torlonia. y perdona que te lo diga. depositó con sumo cuidado sobre el asiento el voluminoso envoltorio que traía bajo el brazo y luego él mismo se sentó al lado. ocupa un edificio muy grande y bastante sólido. El terrorista cogió de mala gana d envoltorio y lo puso en el suelo. miró a uno y otro lado. joven? —le dijo la anciana con voz severa y fuerte acento vasco—. donde no moleste a nadie.Para triunfar en sociedad. escogió una banca semioculta entre los árboles y a ella se dirigió. Es una bomba. —No es un paquete de ropa —replicó el terrorista con gesto torvo—. y lo digo con conocimiento de causa. La dama meditó unos momentos y luego dijo: —-La embajada de Torlonia. No querrá usted tenerme aquí de pie. — ¿No tiene inconveniente en hacerme un sitio. por imperialista. Yo no fabriqué la bomba. Se trata entonces de una bomba para destripar cochinos burgueses. El paquete de ropa lo puede dejar en el suelo. Pero me figuro que tendrá la suficiente como para destripar a medía docena de cochinos burgueses. Un servidor de ustedes. Distraído en esta labor. tratando de pasar inadvertido. Por nada. otros autores recomiendan leer libros muy gordos e incluso tomar cursos por correspondencia. no se dio cuenta de la llegada de una ancianita. o la madre o la abuela del embajador? ¿O acaso la portera? 69 . La ancianita limpió con un pañuelo el trozo de asiento desocupado. impertérrita—. — ¿Y a usted qué demonios le importa que fracase o no? ¿Es usted por ventura la embajadora? ¿La esposa. sin levantar los ojos de su labor. se acomodó en él y pausadamente sacó de su bolso una bola de estambre y un par de agujas. ¿no? — ¡No! —gruñó el terrorista—. —Razón de más para quitarla de ahí —insistió la vieja. El terrorista y la ancianita El joven terrorista entró en el parque. esperando a que estalle. con la sencillez que le caracteriza. inquirió indiferente: — ¿Tiene mucha potencia el cacharro ese? —No lo sé —se encogió de hombros el joven—. simplemente les recomienda participar un deceso cualquiera para lograr los mismos apetecibles resultados. sin dejar de tener y sin apartar la vista de su tejido—. muchacho. frágil y encorvada. Al llegar a la banca. que se plantó frente a él y lo miró con aire de reproche. ¡Y tú piensas volarla con una bombita cuya potencia ni siquiera conoces! Vas a fracasar. — ¡Ah! —sonrió la anciana. Empezó a tejer y.

pero después se levantó de su asiento y correspondió al saludo. Y cuya potencia conocía perfectamente. había militado en España a las órdenes de Lola Ibárruri. y al pasar frente a una mesa donde un señor todo gafas y barbas se disponía a entendérselas con un guachinango frito al mojo de ajo. y había volado trenes. pero soy un pésimo fisonomista. —Perdone usted —dijo----—. —Anda. Soy Fulano de Tal. y desde luego con menos ruido. el joven terrorista cargó con su envoltorio y se alejó con gesto preocupado. Posiblemente haya usted visto mi fotografía en los periódicos. que después de todo se pueden hacer añicos a pedradas. ¿Tendría la bondad de decirme dónde nos hemos conocido? —Que yo sepa. especialmente una de un país capitalista (que suelen construir sus edificios de manera muy sólida). sino que sonrió dulcemente. ya que ella misma los fabricaba. No para romper unos cuantos cristales. — ¡Ah! —sonrió el otro. con menor esfuerzo. anda —continuó la anciana sin levantar la vista de su tejido—. “La Pasionaria”. pondría una bomba con fuerza suficiente para conseguir mi objetivo. mi amigo inclinó la cabeza y saludó muy fino. sin despedirse siquiera de la ancianita. hijo.. Después cruzó por su mente el recuerdo de cuando cuarenta y tantos años atrás. El misterio de los restaurantes Un día un amigo mío entró en cierto restaurante muy conocido de la ciudad de México. El joven terrorista no pudo disimular su ansiedad: — ¿Cree usted que sólo podré romper unos cristales. —No soy más que una persona con experiencia y sentido común. si yo tampoco he fabricado la bomba y por lo tanto ignoro su potencia? —se encogió de hombros la viejecita.. Ésta lo miró marcharse con el rabillo del ojo. como las que se usan en las guerras. puentes y convoyes con cartuchos de dinamita. — ¡Esta alocada juventud de ahora! —se dijo para sus adentros—. y sin dejar de tejer. es decir. Como acabo de recibir un premie literario. antes de venir como exiliada a México. 70 .La anciana no sólo no se molestó. hijo. en ninguna parte —repuso afablemente mi amigo. Ni siquiera saben qué potencia tienen sus explosivos. señora? — ¿Cómo voy a saberlo. Lo demás son ganas de exponerse a un disgusto y de perder el tiempo. Vete a casa y vuelve con una bomba de verdad. suspiró con melancolía. El jovenzuelo empezó a roerse las uñas. entre la maraña de su maleza facial—. que primero encendía cual si fueran puros habanos. Cabizbajo. Y si quisiera volar una embajada. colocándose los entre los dientes. El señor de las gafas y las barbas titubeó un momento.

señor.. y puesto que la mojarra. — ¿Entonces a quién ha saludado usted? —preguntó. pescados. del aire. No todos los días. del establo o del chiquero. Tengo como norma no leerlos. un buen día llega usted al restaurante. “¡Hombre! —piensa usted—. criadillas empanizadas o ancas de rana el martes 29 de noviembre? Lo más probable es que ninguna. —No he saludado a nadie —sonrió mi amigo—. un poco amoscado. A fuerza de toparme con el guachinango. pero no lo es si se toma en cuenta que todos los días. es un viejo conocido mío. pero ese guachinango que se dispone a finiquitar de una manera tan definitiva. Pero lo más probable es que haya estado en el congelador desde que Noruega alcanzó su independencia. Es decir. al pedirlos. me pareció que me reconocía. Hace años que no como bacalao a la vizcaína. si es insólito en el sentido de que haya reconocido al guachinango. —Si. Sin embargo. con esa misma decoración de perejil y esas mis. los cuales se sirven al cliente en cuanto los pide? Uno de los más grandes misterios de los restaurantes (claro que hablo de los establecimientos dignos de ese nombre. y no de los comedores públicos donde siempre le salen a uno con un “no hay” o un “ya se acabó”). que no son de consumo cotidiano pero que. Y lo mismo ocurre con muchos otros productos del mar. reses y camarones que llevan meses y hasta años de estar allí. en todos los restaurantes del mundo. el público se cruza con pollos. revisa la carta y su mirada se detiene en el bacalao a la vizcaína. cerdos. A lo mejor pueden pasar tres o cuatro meses de un tirón sin que a nadie se le ocurra pedir bacalao a la vizcaína. Y hace un momento me dio la impresión de que el pobre me dirigía una mirada de despedida. es que invariablemente tienen más provisiones que clientes. en el camión de un compadre mío que fue introductor de embajadores y ahora es introductor de pescado. Hace más de un año que lo he visto casi a diario en ese mismo platón. ¿cómo se explica uno que en los “menús” aparezca una lista tan larga de los más variados platos. ¿ Cómo pueden saber los propietarios o los encargados cuántas personas van a pedir mojarra a la parrilla. entra un señor a pedir un bacalao a la vizcaína. pero después recordé que lo vi llegar entre hielos procedente de \reracruz. le dirán que lo recibieron de Noruega esa misma mañana. De otra manera. siempre los tienen en los restaurantes. Simplemente me he despedido de ese guachinango. No obstante lo cual. deben estar preparados. Ahora bien: ¿de dónde salió ese bacalao? Si pregunta. Lo pide usted y se lo traen. las criadillas y las ancas de 71 . No es éste un plato que tenga extraordinaria demanda en México. pavos. Por eso correspondí a su adiós.—Mucho gusto —volvió a inclinar la cabeza mi amigo—.roas rodajitas de limón. El de las barbas literarias volvió a sentarse. terneras. qué caramba. Pero tampoco he visto su fotografía en los periódicos. — ¿De este guachinango? —alzó las cejas el premiado. Tres o cuatro meses y aun tres o cuatro años. Posiblemente le sorprenda a usted. Voy a pedirlo”. como yo a él. * * * El caso de mi amigo no es insólito. Al principio creí que se trataba de un guachinango de cartón o de matcrial plástico..

En septiembre de 1939. como los “boy scouts”: siempre listas. Frustraciones de la literatura rusa Una de las más grandes frustraciones de mi vida es la literatura rusa. algunos contemporáneos nuestros. Los novelistas rusos seguramente iniciaron sus carreras como compiladores de directorio telefónicos y ya nunca pudieron sacudirse el hábito de amontonar nombres y más nombres. y ya de viejo. el que se despidió del guachinango.rana aparecen en el “menú”. Bueno. Y a lo mejor nadie las ordena hasta la próxima Semana Santa o el 16 de septiembre de 1990. a quien todo el mundo llama tío Kolia. pero las mojarras. y a la fecha voy en el capítulo 5. cuyo padre fue el terrateniente y traficante en hierro Ivan Ernestobich Krueger. Ehrenburg y el gran Boris Pasternak. yo empecé “La guerra y la paz” de Tolstoi. hijo de Anctrei Zhivago y de María Nikolaievna Zhivago. cuya lista completa puedo proporcionar a los lectores que la soliciten. no tanto. Su medio hermano Evgraf Andreievich Zhivag es hijo del mismo padre y de la princesa Stolbunova-Emrici. El propio personaje principal se llama Yurii Andreievich Zhivago (de pequeño conocido indistintamente como Yura o Yurochka). ¡Y qué nombres! En “El doctor Zhivago”. El principal problema de la literatura rusa es precisamente ése: el de los nombres. Zoschenko. y de su esposa Anna Ivanoyna. Dostoyevski. Tanto de los personas como de las localidades. pero todavía no logro pasar de la página 275. pero digamos de cuando entraron en la ciudad de México las fuerzas constitucionalistas. pero aún no logro enterarme de cuántos son y por fin cómo se llaman. pero el que se hace cargo de Yurii (Yura o Yurochka) es Nikolai Nikolaievich Vedenaipin. se abastecen de ellas con varios años de anticipación por si se las ordena algún cliente. Antonina Alexandrovna Gromeko (Tonia) es la hija de Alexander Alexandrovich Gromeko. siempre y cuando acompañen su pedido con un sobre debidamente timbrado). Sin embargo. ¡Oh milagros de la congelación y posiblemente de la fosilización! Si tuviésemos la facultad de observación de mi amigo. (Tengo muchas otras. Y por lo que respecta a “Los hermanos Karamazov”. Tolstoi y Gorki. Desde muy joven me interesaron extraordinariamente Gogol. las criadillas y las ancas de rana tienen que estar allí. no sería remoto que al entrar en un restaurante encontrásemos a infinidad de viejos conocidos. confieso con las orejas rojas de vergüenza que nunca he sido capaz de terminar un libro de autor ruso. 72 . puede decirse que crecimos juntos y nos hablamos de tú. cuando Hitler empezó la Segunda Guerra Mundial. Llevo más tiempo con Ana Karenina que con mi propia mujer. profesor de química. En marzo de 1937 inicié la lectura de “Crimen y castigo”. Pilniak. por ejemplo. de cuando éramos estudiantes de preparatoria. Turgueniev.

pero al hacer mención de su tía Anastasia Petrovna. su amante Medredikha Feodorovna Grushenko lo llama “papushko” y otras ternezas eslavas). oírlo y hasta olerlo. (A los personajes rusos. Por no hablar de que la acción comienza en Krestovozdvizheflsk y sigue a lo largo de Novomoskovsk. ya no recordamos quién es y no nos queda más remedio que comenzar de nuevo el libro. alias Chicharin. cuando ha vuelto de Siberia y se encuentra oculto en una ducha en las afueras de Kamennodvorsky. por parte de los autores. el resultado es que el lector termina haciéndose un lío de espanto. si bien sus compañeros de celda le decían Pepe. pero que no tienen relación alguna con los nombres propios originales. 73 . siempre los persigue alguien). sin que volvamos a tener noticia de él hasta la página 823. murió tuberculoso en la prisión de Kokologradov. lo perdemos de vista en los siguientes siete capítulos y volvernos a encontrarlo en la página 319. al escolar que aparece por primera vez en la página 78 de la novela “Cuando los girasoles beben vodka” como Terentii Pavlovich Blazheiko (llamado Goshka por su madre. Por eso me confieso culpable de nunca haber podido terminar una novela rusa. ya corno un anarquista con barba y bigote. Cuando por fin vuelve a aparecer Barbarov. escribiendo poesía revolucionaria. Para entonces. Me apabullan las muchedumbres de Oskys. Offs y Enkos. Pero ahora se le conoce como Boris Mikhailovich Ostropov. Sosnosky Cheremdinka y Severnaya Tavozskoye.Los personajes de las novelas rusas. Veinte años y cuatrocientas páginas después. Sólo que ahora se llama Viadimir Vdovichenko y se le conoce en las listas negras de la policía secreta del zar como Kaminsky. Nuevamente desaparece de la escena. Existe también la tendencia. Sanka por su padre y Koska por el abuelito Vasili Popovich Ochichornia). Y corno muchos de ellos se llaman Ivan. Gogoskin o Podenko. con escalas intermedias en todas las estaciones de bandera del ferrocarril transiberiano y los recovecos del Don y del Volga. obliterado por los cientos de personajes que se abren paso a codazos y empujones para figurar en la novela. además de constituir legión y de tener nombres kilométricos y endemoniadamente enrevesados. vienen y van. tanto ficticios como verdaderos. claro. tan magistralmente descrito que nos parece verlo. y luego las aventuras y desgracias de los primos hermanos y segundos de estos. Tovarvoronezh. a andarse por las ramas de todos los árboles genealógicos: empiezan a interesarnos en el cosaco Barbarov. nos enterarnos de que. Así. Vereshchagino. Y francamente uno es muy poquita cosa para asimilar toda la geografía de la Santa Madre Rusia. denunciado por la canalla Medredikha. En las novelas rusas los incontables personajes van y vienen. se llamaba Dimitri Kriyanevich Piolinsky. cambian de apelativo según la estación del año o bien adoptan alias y diminutivos para despistar a sus perseguidores. no resisten la tentación de abrir un paréntesis de cien páginas para contarnos su vida y la de sus cuñados. (Sin embargo.

suave y uniforme. Si siguen así. Este aparato tendría la peculiaridad de que. al marcar el número de la policía. como no sean disgustos. Cuando éstos llegasen. pero al servicio de insomnes adultos. a la rurru ya” durante el tiempo necesario para que éste cerrase los ojitos y dejara de dar berridos. la mayor parte de las empresas comerciales hacen toda clase de monerías para atraerse a la clientela: obsequian bicicletas. El auricular estaría especialmente preparado para que. los cuales pueden dirigirse disimuladamente sobre los ladrones. debería existir en todas partes otro de dormidor. regalan chicles o bolígrafos. Hasta los mismos directorios tenemos que pagarlos. y todos tan contentos. en tanto llegan los integrantes del heroico gremio. De persistir en el monopolio del aparato. más grande que la anterior y esta vez con veneno. es la Compañía de Teléfonos. Marcando un número determinado. La única empresa que no sigue tan laudable política. SERVICIO DE NANA. lavadoras automáticas ni excursiones de fin de semana a Cozumel o Puerto Vallarta: TELÉFONO PÚA. rifan casas y hasta brindan servicios de alcahuetería para conseguir novias o novios. como ya no habría fuego que apagar. BOMBEROS INMEDIATOS. despechado porque nunca recibe ni el más insignificante obsequio. hablando horas y horas de cosas sin trascendencia. Jamás nos da nada. decidirá prescindir del teléfono para volver a las señales de humo y a las palomas mensajeras. tratándose de hijas quinceañeras. a continuación me permito sugerir algunos servicios que podría ofrecer la compañía telefónica gratuitamente a sus suscriptores. POLICÍA INSTANTÁNEA. ya que a todos nos encanta recibir algo a cambio de nada. ofrecen viajes de ida y vuelta a Europa. que permita apagar el fuego sin más trámite. Muchas madres que no pueden conseguir nana o que no tienen voz adecuada para arrullar a sus criaturas. a los siguientes tres minutos saldría otra púa. Parecido al anterior. llegará el día en que el público. y colocando el auricular en la cuna del niño. que también son campeonas de resistencia al teléfono. No hay compañía que no destine buena parte de su presupuesto a hacer regalos. contaría para 74 . Como ingeniosa variante de lo anterior. O de la señorita. se les invitaría a café o a tomar una cerveza. a los tres minutos de conversación. sabiendo que no hay mejor anzuelo para granjearse al cliente. le saliese una púa. se enfrentan con el problema de que no pueden dormirlas. Sencillamente. bastaría marcar el número de los bomberos para que inmediatamente salga del auricular un potente chorro de agua. que se clavaría discretamente en la oreja de la señora. se ponga en funcionamiento un cargador que haga salir por el otro extremo del aparato una ráfaga de disparos.Servicios telefónicos En la actualidad. ya que no quiere darles triciclos. una voz femenina. Sería muy útil para los maridos cuyas mujeres se pasan el día y buena parte de la noche con el auricular pegado al oído. al marcar el número correspondiente. una señorita especializada cantaría “a la rorro nene. A fin de que tal cosa no suceda —en bien de la empresa y del público—. Al igual que en algunas ciudades existe un servicio de despertador. CUENTABORREGOS.

mi vida”. basta con llamar a un número donde un interlocutor comprensivo escucha pacientemente sus razones para abandonar este mundo. sin embargo. desde el bar donde hace escala.nosotros hasta diez mil borregos. la compañía telefónica podría brindar a sus suscriptores un servicio de desahogo. se podría concertar una cita con la dueña de la suave voz femenina para salir a tomar unas copas y a bailar a algún centro nocturno. llama al número correspondiente y le dice al interlocutor las cuatro frescas y las cinco barbaridades que siempre ha querido decirle al jefe. informándole que está bebiendo con sus amigotes y que llegará a casa a la hora que le dé la gana. Y que si no le conviene. Por otra parte. Como ustedes. de abrirse las venas o de tomarse tres frascos de soporíferos. si es que llega. En algunos casos. que tendría dos variantes: la voz de un supuesto jefe y la voz de una fingida esposa. ya puede ir haciendo sus maletas para largarse a casa de la bruja de su madre. el interesado llegará a su hogar de excelente humor. De esta manera el suscriptor. 75 . haciéndole ver que no vale la pena autoeliminarse por razones que en el fondo son baladíes. De esta manera desahoga sus reconcomios y llega a su trabajo mucho más tranquilo. la voz agradable y mesurada está completamente de acuerdo con el presuicida e inclusive lo urge a llevar a cabo sus propósitos lo más pronto posible. DESAHOGO AUTOMÁTICO. antes de regresar al hogar. Contacto cósmico El representante de la república africana de Zambombia llegó a su elegante departamento en Long Island y encontró una nota debajo de la puerta: Lo hemos elegido a usted —decía la nota— para que haga llegar nuestra voz al Parlamento mundial que es la Organización de las Naciones Unidas. La voz femenina se limitará a gemir y a decir “si. su desobediencia significaría una muerte lenta y dolorosa. a pesar de sus muchos fallas y defectos. y después —siempre con voz agradable y mesurada— trata de disuadirlo. Si usted tiene el propósito de tirarse de un décimo piso. Después de este alivio. Oportunamente le daremos instrucciones Su cumplimiento se verá espléndidamente recompensado. El Comité Interplanetario. antes de salir a la oficina. De igual modo. llama al Servicio de Desahogo Conyugal y le grita una serie de imprecaciones e insolencias a su presunta esposa. De igual manera. señores de la Compañía de Teléfonos. En caso de que ni aun así se pueda conciliar el sueño. para candidatos al suicidio. con un mínimo de gastos y molestias. También en algunas ciudades existe ya un excelente servicio telefónico para suicidas. o mejor dicho. hay muchísimas maneras de halagar al cliente. mi vida”. ya sin ganas de pleito y dispuesto a ser él quien diga “si.

Sin embargo. con la mente dándole vueltas como un rehilete. Posiblemente eran invisibles o bien pertenecían a una dimensión desconocida en la Tierra. animal. que ya en otras ocasiones se habían burlado de él por ser negro pero no hablar como boxeador ni vestir como cantante de “rock and roll”. volvió al sofá y leyó una vez más el extraño documento. Más tarde comprenderá las circunstancias que nos obligan a valernos de estos conductos. Buenas noches. Después. nuestro único medio de comunicación con usted es el presente. Con los ojos saltándosele de las órbitas. al disponerse a leer otra vez la nota.Bongo. pero en lo sucesivo deberá obedecer nuestras instrucciones al pie de la letra. se puso su pijama. Así. Inclusive le habían tirado trompetillas y hasta piedras. que se valían de insospechados medios de comunicación y eran capaces de leer el pensamiento de los humanos. Por razones que no Podemos explicar de momento. le diremos cuál debe ser su intervención ante la Asamblea General de la ONU. señor Mboto Bongo. El representante de Zambombia dejó la nota sobre una mesita y le hizo una respetuosa inclinación con la lanuda cabeza. no se trata de una broma. Por el momento vaya a prepararse un whisky doble para que se le calmen los nervios. ya que ante su mirada estupefacta volvió a cambiar el texto de la nota: No se torture sobre la forma en que debe disculparse. reconfortado. El diplomático africano no supo si excusarse verbalmente (lo cual parecía ridículo. se acomodó en el sofá de su salita y volvió a leer la nota. suponiendo que se trataba de alguna broma de mal gusto de los pandilleros del barrio. no media botella! Por esta vez le perdonamos el exceso. Y usted a la vez es nuestro único medio de comunicación con los habitantes del planeta Tierra. A pesar de que era un hombre culto que se había doctorado en la Universidad de Oxford. Evidentemente se encontraba en el umbral de portentosos acontecimientos: el primer contacto con seres ultraterrestres. no habiendo interlocutores presentes) o si contestar por escrito. con mano temblorosa dejó la nota sobre el sofá. Ya está perdonado.El diplomático africano se quitó el sombrero “homburg”. para su enorme sorpresa vio que el texto había cambiado: No. Sin embargo. A la mañana siguiente el representante de Zambombia se despertó ya cerca de las once (siguiendo la sabia y saludable costumbre diplomática). señor Bongo-Bongo. se lavó los dientes y se metió en la cama. Mañana. Váyase a dormir tranquilo. al representante de Zambombía se le vinieron encima de golpe cinco mil años de terror y superchería mandinga. se dirigió a su pequeño bar portátil y se atizó media botella de Chivas Regal. su titubeo no duró mucho tiempo. cuyo texto nuevamente había cambiado: ¡Le dijimos que se tomara un whisky doble. por este mismo conducto. cuando la mujerona irlandesa que le preparaba el desayuno y arreglaba el 76 . se desnudó.

En el pasillo no había ninguna botella. —Por regla general hace una bolita con él. — ¿Pero qué hace con el papel? —insistió nerviosamente el diplomático. * * * Desde aquel día hasta la fecha (y de esto ya han transcurrido algunos años). —Que si no vio usted un papel que dejé encima de esta mesa. —Señorita Collins —preguntó el embajador a la maritornes—. Y como el papel estuvo metido algunas horas en la botella. El señor BongoBongo se levantó de su salto y fue en busca de la nota. ¿no vio usted un papel que dejé sobre esta mesa? La mujer desconectó la aspiradora para poder oír mejor. Siempre ha habido pequeños detalles corno éste. Pero encima de la mesita no había nada.. señorita Collins. Supongo que aún debe estar en el pasillo. — ¡Ah. Le avisaba a Mac que solo dejara un. — ¿Y el gato qué hace con ella? — ¿Con la portera? — ¡No.. El señor Bongo-Bongo pegó un salto africano hacia la puerta. 77 . Los colegas del africano ya se acostumbraron a verlo así y sonríen benévolamente cuando el señor Bongo-Bongo les explica que el gato puede convertirse de un momento a otro en contacto con seres de otros planetas. Pero el minino nunca ha dicho ni miau.. que después dispara con el índice y el pulgar juguetonamente contra el gato de la portera. por Dios! ¡Con la bolita de papel! ¿Qué hace el gato con la bolita? — ¡Ah!. que retrasan los grandes acontecimientos de la historia... La abrió violentamente y miró hacia afuera. el representante de Zambombia asiste a todas las sesiones de la Asamblea General de la ONU con un gato bajo el brazo. — ¡Válgame San Martín de Porres! ¿Y dónde lo puso? —Dentro de una botella vacía. Usted sabe que a los gatos les encanta todo lo que tenga un ligero sabor a leche. — ¿Qué dice? —preguntó a su vez. El moreno diplomático se llevó las manos a la cabeza.departamento se encontraba limpiando la alfombra de la sala.. — ¿Y qué hace el lechero con los recados que le dejan? —Los anota en su libreta. sí! Como estaba en blanco. lo utilicé para dejarle un recado al lechero. Pues no sé. Supongo que se la come. —Ya debe habérsela llevado —observó la mujerona irlandesa.

para darse el gusto de callados en una décima de segundo. —En efecto. volvió a llenar nuestras copas y explicó con una sonrisa: —También vamos con frecuencia a las farmacias para preguntar los precios de diversos productos para la lactancia y la primera infancia. Con la mitad de lo que nos ahorramos. Observa que en estos momentos el llanto infantil que escuchas se ha hecho inaguantable. hasta llegar un momento en que resultaron francamente insoportables. los fuimos pagando con lo que hubiéramos tenido que pagar al médico a cuenta de diarreas. —Otro de los placeres que disfrutamos —agregó—. había ceniceros de fino cristal. Me extrañó porque sabía que mis amigos. Pues bien: simplemente oprimo este botón y el ruido cesa instantáneamente. Aurorita y yo bailamos de gusto al ver el dineral que nos vamos a ahorrar: miles y miles de pesos por concepto de inscripciones. a Aurorita y a mí nos gusta saborear las ventajas de no tenerlos. —Y no se diga lo que nos ahorramos en cuentas de médicos —sonrió a su vez mi amigo—. una serie de lloros estridentes y gritos infantiles. útiles escolares. Los llantos se hicieron cada vez más fuertes. no podía hacerlo ninguno de sus amigos con hijos. cuotas para infinidad de cosas. Después me explicó que se trata de una cinta magnetofóníca en la que habían grabado los llantos de un niño particularmente estruendoso. empachos por haberse tragado botones o botes de 78 . no habían tenido descendencia ni habían adoptado a ningún crío. figurillas de marfil y juegos de té en delicada porcelana china. —Yo creía que ustedes no tenían hijos —--dije a mis amigos. anginas. Aurorita se compró diversas alhajas. procedentes de la habitación de arriba. así como toda clase de medicamentos para niños. como para volver loco a cualquiera. Mi amigo oprimió el botón y en el acto se hizo un bendito y confortable silencio. Hace poco tuvimos una gran satisfacción al ver que los precios de todo esto habían aumentado en un doscientos cincuenta por ciento. Por cada embarazo y alumbramiento que no tuvo. uniformes. sin que nosotros tuviéramos que pagarlos. abrigos de pieles y cantidad de vestidos. así como nuestros dos automóviles. Observé que en las mesitas de escasa altura. Esta casa.. cuando me sorprendió oír. impecablemente bien vestida. que tienen la ventaja de no mojar la cama. consiste en solicitar las tarifas de diversos colegios. nos vamos a pasar un mes de vacaciones a Europa. regalos a las maestras. erupciones. Cuando las recibimos al iniciarse el año escolar. Todos ellos objetos que hubiera sido suicida exhibir en una casa con niños. Esto.. fiestas escolares. viruelas locas.Matrimonio sin hijos Estaba yo en casa de unos amigos tomando café y coñac de sobremesa. sin tener que arrullar a ningún mocoso y menos tener que recurrir al feo delito de infanticidio. me dijo. rifas. en la sala y el comedor. a pesar de llevar veinte años de casados. buscando mentalmente algún pretexto para despedirme lo antes posible. colegiaturas. vomitar sin razón alguna ni sufrir sarampión cada rato. clases especiales de ballet o de guitarra. de rumano y de karate. manicurada y peinada. no los tenemos —repuso él—. Aurorita. Pero ya que Dios no quiso concedérnoslos.

Pepe se acuesta muy tranquilo y duerme toda la noche corno un bendito. pero cuando lo quitarnos del casquillo y vimos su filamento partido en dos. barniz para las uñas. pues aún no están en condiciones de comprender lo que es la muerte. ¿por qué ya no se enciende el foco del comedor como antes?” A los niños más pequeños les ocultarnos la noticia. si bien después decidió que no. Cuando salí de la casa. etcétera. agujas y veneno para ratas por toda la casa. Los niños mayores no cesaron de preguntar: “Papá. sin que a nadie se le ocurra llevárselos a la boca. originario de Alabama). embriaguez agresiva o por fumar mariguana en la vía pública. —No olvides tu equipo de golf ni tu lancha de pesca deportiva —dijo Aurorita. ¿Cuándo le llega su hora a un foco? Pasa como con las personas: nadie lo puede saber exactamente. Ni siquiera a las ratas. podemos darnos el gusto de dar alaridos sin temor de que se despierte ninguno. Al informarle que no. sino del supermercado-—. — ¿Por qué esas voces? —les pregunté desde la acera. como si yo fuera sordo o ellos estuvieran borrachos. —Es que como ya son las dos de la mañana y no tenernos niños pequeños —me respondieron a carcajadas—. Por eso todos sentíamos tanto cariño y ternura por él. de modo que aún era una criatura de foco. Este foco del comedor era el más joven de la casa. descalabraduras y roturas de huesos por haberse caído de árboles y bardas. pandillerismo. ninguno de los cuales era el caso. —Igual que goza Aurorita —rió a su vez Pepe— dejando aspirinas. o “Mamá. etcétera. ¿Cómo voy a olvidarlos? Los pude adquirir con lo que nos ahorrarnos simplemente en ropita y zapatos. casi un niño de foco. Pepe goza de lo lindo llamando a medianoche a diversas comisarías para preguntar si está detenido Fulanito de Tal por vagancia. Al principio no no resignábamos a aceptarlo. me extrañó que me despidieran a gritos.pintura. ¿qué le pasó al foco?”. Hay focos que llegan hasta los ochenta y tantos 79 . mi amor —repuso mi amigo alargando el brazo hacia la botella—. Nuestros chicos lo querían corno a un hermanito. tuvimos que admitir que se nos había ido para siempre. —No los olvido. —Y considerando que los primeros de nuestros chicos ya serían ahora mayorcitos —rió Aurorita—. Mi mujer lloró un poquito y quiso vestirse de medio luto. sea de focos o de abuelitos. ya que lo negro le mancha el cutis (por eso nunca aceptó a un pretendiente que tuvo. Apenas hacía dos meses que lo habíamos encargado —no de París. El foco fundido Anoche se nos fundió el foco del comedor. alfileres.

Cuando decimos: “Prende el foco de la cocina”. se pasa la vida en la cocina y hasta huele a ajo. por estar leyendo o escribiendo. El foco más veterano es el de la cocina. De esta manera tenemos unos focos sanotes y rozagantes. porque sé que el día que lo cambie de casquillo. o sea que nadie se explica cómo funcionaba. y en otras se me ha olvidado apagarlo en toda la noche por haberme quedado dormido en el sillón de mi despacho o por haber llegado algo trompa. A veces me parece que tararea pasodobles y trozos de zarzuelas. o a un animal muerto. se niega terminantemente a que lo llamemos foco. y de mujer española: es caprichosa. y como tal. Además del enorme efecto que le tengo. pero está enfermo. terminados en oños. No es tan viejo como doña Bombilla. a veces intermitente. Enfermo por agotamiento. coño. Ni siquiera tienen oportunidad de recibir el bautizo de la primera pinta de mosca. es verdad. se muere. redondita. es un foco español. Por otra parte. En mi despacho tengo un foco algo pachucho. suelta tacos muy castizos y expresivos. entonces se ilumina del todo y se contonea muy salerosamente. pero llegan. a tal grado que a veces nos los pide prestados la Comisión Federal de Electricidad para usarlos en sus anuncios. el primer presidente de la República. como la capital mexicana. y entonces la electricidad se contamina. hay focos que nacen muertos y otros no resisten el primer choque violento de la corriente. impulsiva. llenos de achaques. De cuando en cuando se produce una epidemia de focos y se van muriendo uno tras otro en breve plazo. eches y etas. En casa de mis padres tenían un foco centenario que daba mucha lata y no dejaba dormir por las noches con sus continuos carraspeos y sus repentinos encendimientos a deshoras. Por todas las razones antes expuestas nos causó tanta pena que se haya fundido el foco del comedor. al que calculamos una edad provecta de quince años. ardiente. Con un débil fogonazo abandonan este mundo en el momento de entrar en él. Y cuando hay apagones. débil. siempre y cuando no estén al alcance de los niños ni de las criadas. Si bien. lamentablemente. la dicha bombilla tiene mucho de mujer. en tanto que hay otros que mueren a los pocos días de nacidos. no he querido sustituirlo. Además. agos. El foco en cuestión. se niega a funcionar. nunca nos agradece nada. que vuelan al limbo de la Westinghouse. El mérito consistía principalmente en que en aquella época aún no se había descubierto la electricidad. Es una bombilla. Pero si decimos: “Enciende la bombilla”. pues lo compré en Madrid cuando vivía yo en aquella entonces agradable ciudad. Sin embargo. aunque no tanto. Ahora es una olla de grillos. pero que tenía el mérito de haber sido colocado allí por don Guadalupe Victoria. celosa (de las luces del pasillo). En casa —que es la de ustedes— los focos tienen un término medio de vida de cinco años. pues padece anemia. Este foco produce ahora una luz amarillenta. Son foquitos inocentes. por lo tanto. Es porque los cables han caído en algún charco de aguas negras. pues en muchas ocasiones lo he tenido encendido hasta las tantas de la madrugada.años. En estos casos inmediatamente quitamos los fusibles y no volvemos a encender un foco hasta que ha pasado todo el peligro. Hay algunos focos que avisan con relampagueos y 80 . o rozado un nido de ratas.

Todo lo demás pasa inadvertido: nuestra profesión. a pesar de poseer un cerebro pensante. botones. el foco inmortal. bolígrafos. somos denominados por el vulgo como “el cuatro milpas” y por las personas educadas como “el señor de los anteojos”. Para muchas personas no somos más que artilugios ópticos. . se Preguntan consternados los ofendidos. Después hizo “prrrt”. que lo hizo parecer bujía de ciento veinte vatios. Se marchó a la oscuridad absoluta. ya que. el foco que no se funda. un corazón generoso. pero éste se murió de repente. se advertirá que no sólo tenernos gafas. respectivamente. no vayas a atropellar a ese viejo de los anteojos”.. Y así por el estilo. hasta dinero o entradas para el futbol. credenciales de algo y. Si se nos observa con un poco de atención. El señor de los anteojos ¿Es suficiente un solo defecto. ¿Por qué... Y a veces hasta lo de horno sapiens nos quitan.estertores que les ha llegado su última hora. únicamente se tornan en cuenta nuestros lentes? Hasta tal punto cierta gente desaprensiva no ve en nosotros más que nuestras gafas. en algunas ocasiones. aún no se ha descubierto el foco que dé luz perpetuamente. nuestros méritos académicos. un segundo de esplendor inusitado. por vernos obligados a llevar gafas para compensar las dioptrías que nos escatimó la naturaleza. Se apagó para siempre. en simples especímenes de horno sapiens con anteojos. una habilidad determinada. nuestra ideología política. . Y así. 81 .. el foco imperecedero. a la región de las tinieblas eternas. anormalidad o aditamento para definir toda la personalidad de un sujeto? No pocos ciudadanos se sienten profundamente humillados por sus semejantes. entonces. ¿Es que la gente no se fija más que en estas características sin importancia?. convirtiéndonos de personas físicas y jurídicas. nuestra habilidad para bailar el tango. dejándonos en los puros anteojos. pues digan lo que digan los teólogos y los electricistas. “ayer estaba borracho tu amigo el de los anteojos”. no tienen empacho en decir: “atrás de aquel tipo de los anteojos”. nuestro pegue con las viudas. que en su impertinencia llegan a llamarnos simplemente “el de los anteojos”. En fin. piezas dentales postizas. Aviesamente rebajan nuestra dignidad. y se apagó. ¿Es que para el público en general no somos más que una bóveda craneana monda y lironda o un belfo de llanta vulcanizada? En las mismas circunstancias nos encontramos aquellos hijos de Dios que. por el solo hecho de haber perdido el pelo o de tener abultados los labios son denominados “el calvo” y “el trompudo”. Esto es injusto. También tenernos llaveros. digo yo. “cuidado. Sólo tuvo un segundo de brillo. creo que de un infarto del filamento. un segundo de gloria. siendo que solamente era de modestos sesenta. nuestro conocimiento del esperanto. nuestra posición social y económica.

Aun quitándonos las gafas. qué pensaba y cómo veía la vida. Porque yo. sin embargo. Aquellos que tan desaprensivamente nos ubican y denominan nada más como “el señor de los anteojos”. cuántas facultades. cuántas aspiraciones. si bien me comunico con él todos los días. al hacer referencia a él. sobre todo cuando se acerca el fin de mes y tengo que hacer filigranas y equilibrios para capotear una serie de compromisos. pues sus únicos laureles son los de ser padre de familia y oficial cuarto en Hacienda. cuántas pasiones. No hasta el extremo de permitir que los anteojos usurpen nuestra personalidad. Naturalmente que los así agraviados les tenemos cierta simpatía y hasta apego a nuestras gafas ya que sin ellas nos exponemos a comernos la servilleta. a cual más bigotudo. Ahora. Mi bisabuelo Archibaldo no nos dejó capital alguno. Cuando crecimos en estatura. Como se ve. “el gordo de las gafas” o “el viejo de los lentes”. De letras de cambio a treinta. y a que nos haga puré un camión.. lo llama “el chaparrito aquel de los anteojos”. a recibir una bofetada al besar a una señora ajena creyendo que es la nuestra. Ojalá mi señor 82 . me entero de quién fue. otro compañero que no ha pasado de perico perro. Bueno. al par que ellos crecieron en estulticia. cuánta fuerza vital. cuánta poesía y cuánta capacidad de crédito quedan aún dentro de nosotros! Los libros de papá Archibaldo Yo tuve un bisabuelo. que gastaba perilla a la Napoleón III y levita cruzada que le bajaba hasta las rodillas. pensando que es un anuncio de la CocaCola. Yo no lo conocí personalmente. Pero tal afecto tampoco es tan profundo como para llevarnos al extremo de creer que somos menos importantes y significativos que un par de cristales con arillos. diplomático. sesenta y noventa días que se vencen con una puntualidad británica. este artificio óptico sigue siendo para ellos la clave de nuestra personalidad. cuánta ternura. sin duda ignoran el papel subalterno que juegan estos instrumentos ópticos en nuestra existencia. aquí donde me ven ustedes. nos llamaron “ojos en vitrina”. cuántas virtudes. en realidad tuve cuatro. lo cual le reprocho bastante. Pero aquel a quien ahora quiero referirme fue un señor chaparrito muy simpático.. sociólogo y escritor de altos vuelos. cuántas fobias.De niños. con esa perversidad característica de la infancia. aunque sólo sea para leer— nos preguntan aviesamente cuál es la marca de la botella cuyos fondos nos colocamos sobre la nariz. En el círculo de nuestros ex condiscípulos hay uno que ha destacado internacionalmente como jurista. Y todo sin recurrir al espiritismo: simplemente a través de sus libros. cuántas lubricidades. ya calvos y barrigones —y obligados ellos mismos a usar anteojos. nuestros compañeros de escuela. nos hacían la vida pesada con el apelativo de “cuatro ojos”. Eso sí que no. soy hombre de letras. ¡cuántos sentimientos.

lo más sabroso de estos libros. “Método para aprender el hebreo. no mencionan a esta última en el texto. lo ignoro. Dejó libros sobre cosmografía. Sus libros. topografía. como es natural. “Tiranía monárquica o desbarajuste republicano: el dilema de la América Española”. o de perdida un terrenito por el Pedregal de San Angel. por ejemplo. que detestaba cordialmente los huevos crudos y a la marina de guerra francesa. cocina tibetana. pues. pero él de cualquier manera anotaba sus arrebatos en el espacio disponible al final de ciertos capítulos. ya que hay fenicios que compran libros por su peso: a tanto el kilo. Tengo a la mano. no en el religioso. Oajaca. de las de su época. el árabe y demás lenguas impías”. * * * Ha sido. Pero no. Y aun este tesoro corrió peligro de desaparecer. por ejemplo: “La Intervención Norteamericana de 1847 y cómo hubiera podido ser evitada si el marqués de Gálvez hubiese fortificado el río Rojo. y de una vicetiple española que se llamaba o le decían La Pili. Papá Archibaldo fue hombre de pasiones y vehemencias. Sé. que inventó los alfileres de seguridad en 1849. Sin embargo. o una colección de estampillas postales de mediados del siglo pasado. a través de sus libros y especialmente de sus subrayados y anotaciones marginales que yo he conocido íntimamente a mi bisabuelo don Archibaldo. Al margen del poema aquel de Amado Nervo que dice: “no hieras a la mujer ni con 83 . frontera con la Luisiana”. “El paso de Venus por el disco del sol y su influencia maligna en las enfermedades de la piel”. “Los Súcubos y los Incubos. 1813”. Lo salvó el poco dinero que ofrecían por los volúmenes.bisabuelo nos hubiera dejado una olla llena de monedas de oro. Por otra parte. Las comparaciones invariablemente favorecian a la vicetiple. Pero cada vez que en uno de los volúmenes que nos dejó aparece la menor mención a uno de estos temas. Por qué razones. magia negra. lo subraya y apunta al margen acotaciones que no puedo reproducir aquí porque lo prohíbe la Ley de Imprenta. estableciendo comparaciones entre La Pili y las heroínas de sus novelas. los títulos de las obras eran casi tan largos corno los propios textos. “Los dioses de Chichicastenango o las aventuras de un médico cacarizo en Guatemala”. estoy enterado de que fue gran admirador de un tal señor Hunt. Fortunato Carrascosa y sus consecuencias. clásicos griegos y latinos. que en sus tiempos sólo era un depósito de cascajo y valía cinco centavos el kilómetro cuadrado. Y así por el estilo. son los subrayados y apostillas de mi bisabuelo. En su tiempo. y por lo visto las desbordaba sobre sus libros después de la lectura o de una discusión más o menos acalorada con mi bisabuela. novelones de cuatrocientas páginas y las églogas completas de un señor Gasparete. Papá Archibaldo (así se le conoce en la familia) únicamente nos dejó su biblioteca. El gusto literario de Papá Archibaldo fue católico (en el sentido de universal. gramática noruega. “Verdadera historia de la sublevación de D. como antes dije. medicina interna. y manera de ahuyentarlos”. ya que en una aciaga ocasión estuvo a punto de ser vendido. Verdad y fantasía acerca de estos espíritus lúbricos y protervos. ya que fue más bien medio descreído y bastante comecuras).

quienes también asentaron comentarios sobre los comentarios de Papá Archibaldo y de ellos mismos. Y mis descendientes. medio calvo. suben por el margen derecho. y los domingos paseo por la tarde en compañía de la mamá de Luisita. el canal de Suez. el birlocho (especie de carruaje ligero de cuatro ruedas y cuatro asientos. y sus repercusiones en la economía familiar y nacional”. Debemos advertir que el señor Piocholea era un individuo chapado a la antigua. Los libros pasaron a manos de mi abuelo y después a las de mi padre. con mi abuelo desmenuzando los criterios de su padre y mi padre rebatiendo al suyo y justificando a su abuelo.. Arístides trocó la ida semanal al cine o al teatro por la televisión —en casa de la novia— con el achaque de que las colas eran muy molestas para las damas y que últimamente todas las películas y todas las obras eran inmorales o francamente pornográficas. y así era la suya desde hacía veinte años. que hubiera considerado indecoroso verse con su prometida en la calle y menos aún en una cafetería o en una discoteca. Sus ventajas y desventajas. que así se llamaba la novia. 84 . Curación en salud Arístides Piocholea. Lo único que siento es que no me hayan dejado espacio para meter mi cuchara. con el resultado de que se entablan polémicas generaciones. Como única concesión a las costumbres modernas. Sería curioso conocer. cuarentón. continúan de cabeza por la parte superior de la página y bajan por el margen izquierdo. don Archibaldo anotó con rasgos firmes: “¡Ja. Muchas de estas opiniones son adversas entre sí.. Tal había sido la rutina de sus padres y sus abuelos. conservadoramente vestido de oscuro y con chaleco. Especialmente uno que se presta a controversia y que lleva el sugerente título de “La poligamia en los países monógamos. el sufragio femenino y el fusilamiento de Maximiliano. o viceversa. Los altercados familiares a base de apostillas se extienden con letra menuda y apretada al pie ele los capítulos. además de que las salas se llenaban de gentuza. Los temas son apasionantes y los debates más aún. dentro de cien años. por recatadas que fuesen (si es que las cafeterías y las discotecas pueden ser recatadas). Visita en casa de la chica los jueves de seis a siete y media. el vegetarianismo. ja! Cómo se ve que no Conoces a la mía”. En realidad optó por el cambio porque le salía mucho más económico ver la tele en casa de Luisita que ir al Roble o al Fábregas y pagar tres entradas cada vez más caras. para después seguir por el interior de las cubiertas y terminar en los forros. Hay que ver lo que se dicen unos a otros a propósito de Carlos Marx. abierto por los costados). las polémicas suscitadas en siete generaciones por los libros de Papá Archibaldo. las suyas. dispéptico.el pétalo de una rosa”. llegó a casa de su novia para hacerle la visita de todos los jueves.

no crea usted que estoy en plan de suegra regañona.* * * Aquel jueves. mi querida señora. Arístides Piocholea se llevó una mano a la boca. que en paz descanse. Pero aquel jueves. a la que creo haber correspondido. esté perdiendo otros partidos por continuar este ya largo idilio con usted. si bien cuando se ponía meloso me decía “Angus” o “chipichurris”). —De ninguna manera. —Siempre le viví agradecido a don Febronio por la distinción de que me hizo objeto. respetando a Luisita como a un ángel del cielo —dijo Arístides poniendo los ojos en blanco. El señor Piocholea se sonrojó todo lo que su decoro le permitía sonrojarse. tragó saliva y dijo con voz meliflua: —Señora. como desgraciadamente ya no se dan en estos impíos tiempos. sin mayor vicio que su desmedida afición por los helados de pistach. mis raquíticos ingresos me obligarían a llevarme a Luisita a vivir en un cuchitril por los barrios bajos de la ciudad. me dijo. carraspeó discretamente. lo recibió la sirvienta y lo condujo a la sala. doña Angustias. y al cual correspondo profundamente — repuso el señor Piocholea inclinando la cabeza. a la 85 . a condición de que sólo le sostuviera la mano. Gustias. —Sin embargo —prosiguió doña Angustias—. doña Angustias? —preguntó Piocholea un poco alarmado. la matrona fue directamente al grano: —Arístides —le dijo—. —Confianza. — ¿Me está usted dando a escoger. Es usted un novio ejemplar. yo quiero tanto a su hija. Después de los ceremoniosos saludos de rigor y los comentarios sobre el estado del tiempo. —Desde entonces —-continuó la dama-—. Luisita no estaba sentada en el sofá bordando en bastidor. Usted sabe que el tiempo vuela y que un noviazgo de veinte años resulta demasiado largo. mi difunto marido. este muchacho es un caballero y no me desagradaría como esposo de nuestra única hija. Consecuentemente. a diferencia de los un mil cuarenta jueves anteriores. —Desde hace veinte años. Usted sabe que gano una miseria como empleado en los almacenes “La Congoja”. —Aprecio que me honra. la carestía de la vida y sus mutuos alifafes. señora. es el de saber si está usted dispuesto a casarse con ella o si son otras sus intenciones. Es posible que Luisita. que ya sabe usted cómo le ponen el hígado. señor mío. que ya no es ninguna quinceañera. Sólo le estoy preguntando. Además de idolatrar a mi hija. mientras baja la niña. —Me consta. si bien desde hace tres años me han prometido un aumento de sueldo. la futura suegra. El propósito de esta conversación. me dijo: Gustias (recordará usted que así me llamaba. sino que en su lugar estaba doña Angustias. le permitimos a usted sostener relaciones con Luisita. especialmente en la época atómica e interplanetaria en que vivimos. como todos los jueves desde hacía veinte años. y de nunca haberse propasado con ella. usted sabe cómo se le aprecia en esta casa. es usted un hombre cumplido y discreto. que precisamente por eso no me he casado con ella. siendo que ella está acostumbrada a las comodidades de la Zona Postal 12.

apretoncitos de mano y arrumacos. de ideas y costumbres tan ridículas como arcaicas— a continuación transcribo algunas de las más 86 . ni criada. ¿no cree usted que es mejor dejar las cosas como están. En vez de estar tan arregladita y peinadita como siempre está ahora. para darle mayor dramatismo a su exposición: —Para escapar del infierno que sería nuestro hogar. se aproximó un poco más hacia la dama y le dijo en voz baja. No tendríamos automóvil. doña Angustia. Sin televisión. y a fin de mes. Arístides abrió las suyas y volvió a su tono de voz normal: —Por lo tanto. con posible intervención de usted. con la barbilla hundida en su doble papada. desgreñada y con los dedos de fuera. ¡Se ve por ahí cada matrimonio! Arístides. —Tal vez tenga usted razón. andaría hecha una facha. bellaco y sinvergüenza. es muy probable que dejara yo los helados de pistache y empezara a beber como un cosaco. y no me bajaría un punto de canalla. —Eso sería de esperarse —interrumpió doña Angustias—. conmovido. jamás conseguirían criada. señora. A la hija de usted y para entonces mujer mía. Incultura enciclopédica Para dar a ustedes una idea del alto nivel cultural de la chaviza — esperanza de la patria y detractora de la momiza. que es lo que ahora nos permitimos. —Eventualmente —continuó Arístides— la llenaría yo de mocosos llorones y desnutridos.. me iría yo de juerga con los amigos y llegaría a casa al amanecer. yo sólo quiero evitar las molestias y los gastos que originaría un divorcio. sin buscarle tres pies al gato para bien de todos? Doña Angustias reflexionó unos momentos. — ¿A quién? —preguntó doña Angustias llevándose una mano al prominente pecho—. por Dios! A Luisita. iría al benemérito Nacional Monte de Piedad todas las semanas. mi estimada y respetada señora. Arístides. se permitió darle unas palmaditas en la mano a su hipotética suegra. Y en vez de suspiros.. qué panorama más tétrico! —dijo doña Angustias juntando las manos sobre el pecho. ¿A la criada? — ¡No. tendríamos unas broncas feroces. me perdería el aprecio con que ahora me honra y me distingue.que corresponde esta colonia del Valle. de los vecinos y de la policía. varias veces a la semana. — ¡Jesús! —exclamó doña Angustias. Usted misma. horrorizada. mal vestida. Después exhaló un suspiro. ni televisión. —Además. Piocholea. vomitando y arañando las paredes. sin abandonar su asiento. señora. — ¡Dios mío. En lugar de ir al salón de belleza. Dentro de mi frustración.

Inclusive algunos de estos rebuznos escritos son de entrañables retoños míos. * * * “Sófocles fue el inventor de los instrumentos de viento”. porque si se escribe con ce. * * * “Hebra se escribe con hache. * * * “La columna vertebral es un hueso que va desde el cuello hasta (después de varias tachaduras) hasta las asentaderas”. * * * “Los habitantes de Australia se llaman canguros”. * * * “En Holanda. * * * “El burro y el caballo son rumiantes caseros”. * * * “La Vía Láctea era una avenida muy larga de Roma. * * * “En la conquista de la Gran Tenochtitlan. el segundo frente de Hernán Cortés fue la Malinche”. * * * “Los antiguos cristianos de Roma vivían en catapultas”. * * * “La causa de los vientos es que el aire es menos pesado que la atmósfera”.brillantes respuestas dadas por estudiantes del tercer año de secundaria en los últimos exámenes de fin de curso. sería un animal como un caballo. * * * “Los sofistas eran unos griegos o romanos que hacían sofás”. donde había muchas lecherías”. * * * “El ecuador es una cinta que rodea a la Tierra”. nada más que con rayas”. * * * 87 . * * * “La distancia más corta entre dos puntos es arrimándolos”. * * * “Entre los antiguos. *** “El conquistador del Perú fue Picasso”. de cada cuatro habitantes uno es una vaca”. * * * “Don Quijote fue el autor de Sancho Panza”. * * * “Países capitalistas son aquellos donde los habitantes viven en la lujuria”. * * * “La superficie de la República Mexicana es de dos millones de centímetros cuadrados”. Todas ellas son rigurosamente auténticas y me fueron proporcionadas por maestros de incuestionable seriedad. la nigromancia era el arte de adivinar el porvenir comiéndose a un negro”.

* * * “Colón descubrió América por ir en sentido contrario. * * * Y el más sublime de todos: “El metatarso es un premio de teatro”.“En ausencia del presidente de la República. pero después la cambiaron a Buenos Aires”. * * * “La capital del Brasil durante mucho tiempo fue Río de Janeiro. marzo de 1979 88 . pasando por China y Japón”. legislativo y judicial lo ejerce el PRI”. * * * “Los carbohidratos son los hidrocarburos que produce Pemex”. * * * “Artículo indefinido es el que no puede definirse”. Mérida de Yucatán. ya que él adonde quería ir era a la India. * * * “Después de la Edad Media vino la otra mitad”. el poder ejecutivo.

PADRE IDEALIZADO LA RUBIA EXUBERANTE EL DIAGNÓSTICO LO QUE SUCEDE MIENTRAS NOS DUCHAMOS LA CUESTIÓN DE LAS PELUCAS EL NIÑO. EL PADRE Y LOS DRAGONES OTELO EL PELUQUERO PELIGROS DE LA SEMÁNTICA BREVÍSIMO TRATADO SOBRE EL SEXO LO QUE EL.Contenido MI APARTADO POSTAL EL. DEMONIO DÓNDE Y CÓMO SE BESAN LA CLAVE DEL ÉXITO NOTAS SOCIALES El. LADO POSITIVO DE LAS COSAS VISITA CONYUGAL PELIGROS DE LA ANTIMATERIA HAY QUIEN SOLAMENTE RECUERDA DISERTACIÓN SOBRE LA CAMA EL PEDIATRA SI COLÓN HUBIERA TENIDO INTÉRPRETE EMPLEADO CON INICIATIVA DESAPARICIÓN DE LOS PROBLEMAS SEXUALES EL DESFACEDOR DE ENTUERTOS VARGAS EL AVERIGUADOR SOLICITUDES DE MATRIMONIO LA TIENDA DE ANTIGUEDADES SUEÑOS EN EPISODIOS CÓMO TRIUNFAR EN SOCIEDAD EL TERRORISTA Y LA ANCIANITA EL MISTERIO DE LOS RESTAURANTES FRUSTRACIONES DE LA LITERATURA RUSA SERVICIOS TELEFÓNICOS CONTACTO CÓSMICO 89 3 5 6 8 9 11 13 15 17 18 20 21 23 24 26 27 30 32 34 35 37 39 40 42 44 46 47 49 50 52 53 55 57 58 60 62 64 66 67 69 70 72 74 75 . VULGO SABE ACERCA DE NAPOLEÓN CARTA DE LA GORDA AL NUTRÓLOGO TANGO CON ACOMPAÑAMIENTO DE MARIACHIS VIAJE DE IDA Y VUELTA TERAPÉUTICA DE ANTAÑO LA IMPOTENCIA PILLINES POCO CONOCIDOS LA PLANTA QUE CRECIÓ EN UN BANCO ALTA ECONOMÍA EL DESFACEDOR DE REFRANES INVOCACIÓN Al.

MATRIMONIO SIN HIJOS EL FOCO FUNDIDO EL SEÑOR DE LOS ANTEOJOS LOS LIBROS DE PAPÁ ARCHIBALDO CURACIÓN EN SALUD INCULTURA ENCICLOPÉDICA CONTENIDO 78 79 81 82 84 86 89 90 .

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