You are on page 1of 5
El Libro y el Pueblo: revista de literatura y cultura popular. Órgano del Departamento de bibliografía de la Secretaría de Educación, Dirección General de Bibliografía, México, Talleres Gráficos de la Nación, 1922-1970. Con el lema de que el libro esté en manos de todas las clases sociales, la Secretaría de Educación Pública, a través del Departamento de Bibliotecas, publicó en 1922 El Libro y El Pueblo, revista de bibliografía mexicana la cual tiene entre sus objetivos el ser una constante corriente de explicación, valoración y admiración en todo lo que toca al libro. Para ello cuenta con la colaboración de escritores, editores, libreros y lectores en general. Es coordinada por la Dirección General de Bibliografía, su tiraje es mensual y su contenido está dividido en cuatro secciones. La Sección de catálogo en donde se reúnen todos los catálogos de las Bibliotecas Públicas del país, de librerías, repertorios bibliográficos y colecciones de tarjetas de acuerdo al sistema Diew. En la Sección propaganda e informes se hallan referencias bibliográficas. En la Sección bibliotecas y bibliografías se reúnen artículos en torno a estos dos temas. La Sección administrativa se encarga de distribuir gratuitamente libros o periódicos que solicitan a la Revista las bibliotecas públicas del país. El comité editorial en su primera época estuvo integrado por Gilberto Loyo y Guillermo Jiménez. Los redactores fueron Francisco Monteverde, Antonio Acevedo, Andrés Henestrosa y Ricardo Cortés Tamayo. La primera época de la revista es hasta el 1° de noviembre de 1935. En 1941 se reanudó la publicación por un corto tiempo, pues dejó de publicarse en este mismo año en el mes de diciembre. Reapareció en 1944 bajo la dirección de Andrés Henestrosa, su último número se editó en el mes de diciembre de 1970. Los artículos que existen sobre bibliografía, imprenta, libro, biblioteca y lectura son: • ESTRADA, Genaro, “Pequeñas notas sobre bibliografía mexicana” en El Libro y El Pueblo, s.e., 1931, México, t. IX, núm. 4, 1-4 pp. • MONTERDE, Francisco, “Notas sobre el arte de imprimir en México” en El Libro y El Pueblo, s.e., 1932, México, t. X, núm.10, 1-3 pp. • VAN DE VELDE, Paul, “Breves apuntes sobre la bibliografía mexicana” en El Libro y El Pueblo, México, 1933, t. XI, núm. 6, p. 217-222. • IGUÍÑIZ, Juan Bautista. “Algunas bibliografías bibliográficas mexicanas” en El Libro y El Pueblo, s.e., 1933, México, t. XI, núm. 8, 30 pp. • JIMENEZ RUEDA, Julio, “La impresión de libros en la Nueva España” en El Libro y El Pueblo, s.e., 1934, México, t. XII, núm.2, 67-71 pp. • QUIROZ, Alberto. “El deán bibliógrafo” en El Libro y El Pueblo, nueva época, 1954, México, t. XVI, núm. 4, 23-25 pp. • ESTRADA, Genaro. “El arte tipográfico en México” en El Libro y El Pueblo, nueva época, 1965, México, t. V, núm.1, 29-31 pp. La obra se puede consultar en la Biblioteca Nacional de México, Biblioteca Nacional de Antropología e Historia “Dr. Eusebio Dávalos Hurtado” y en la Universidad Nacional Autónoma de México en la Biblioteca Rubén Bonifaz Nuño del Instituto de Investigaciones Filológicas y en la Biblioteca Central. ESTRADA, Genaro, “Pequeñas notas sobre bibliografía mexicana” en El Libro y El Pueblo, s.e., 1931, México, t. IX, núm. 4, 1-4 pp. Este artículo aborda situaciones que pueden considerarse meras curiosidades sobre el libro. Los temas y puntos desarrollados son variados, algunos relativos a bibliotecas y libros mexicanos vendidos al extranjero, en donde se señala el precio de venta y el comprador, otros, en cambio, son pequeñas menciones de manuscritos, grabados, ediciones, colecciones mexicanas, etcétera. MONTERDE, Francisco, “Notas sobre el arte de imprimir en México” en El Libro y El Pueblo, s.e., 1932, México, t. X, núm.10, 1-3 pp. El artículo ofrece una lista de los principales impresores que hubo en la Colonia con el objetivo de estimular a los que ahora imprimen libros. Los nombres están divididos por siglos, en el XVI se encuentran a Juan Pablos, Antonio Espinosa, Pedro Ocharte y Pedro Balli. En el XVII aparecen Diego López y Dávalos y Bernardo Calderón. Del siglo XVIII se hallan primero los hermanos Hogal y después, en un lugar especial, la imprenta del Colegio de San Ildefonso y la de la Biblioteca Mexicana. En el siglo XIX resaltan Juan Bautista Arizpe, Alejandro Valdés y Pedro de la Rosa. VAN DE VELDE, Paul, “Breves apuntes sobre la bibliografía mexicana” en El Libro y El Pueblo, México, 1933, t. XI, núm. 6, p. 217-222. El propósito de este artículo es hacer una breve reseña del recorrido de la bibliografía mexicana. Para ello el autor cita solamente a los que considera grandes bibliófilos y las ediciones de sus obras, con la intención de que sirvan para consulta. Comienza con una pequeña introducción a la bibliografía española, la cual está íntimamente relacionada con la mexicana, señalando a los bibliógrafos más importantes como Nicolás Antonio. A continuación, entrando ya a la bibliografía mexicana, presenta a Eguiara y Eguren y su Biblioteca Mexicana, después continúa con Beristáin y Souza y la Biblioteca Hispanoamericana Septentrional, con este último, dice Van de Velde “la bibliografía mexicana se hizo accesible a más personas”. Parecería que faltan otros personajes, sin embargo, el autor sólo los menciona como continuadores del trabajo realizado por los dos citados. IGUÍÑIZ, Juan Bautista. “Algunas bibliografías bibliográficas mexicanas” en El Libro y El Pueblo, s.e., 1933, México, t. XI, núm. 8, 30 pp. Por encargo del Departamento de Bibliotecas de la Secretaría de Educación Pública, Juan Bautista Iguíñiz, distinguido bibliógrafo mexicano, formó la serie Bibliografía bibliográfica mexicana, es decir, una enumeración de obras relativas a la bibliografía, dividida en Bibliografías de Bibliografías, Bibliografías Hispanoamericanas y Bibliografías Generales. JIMENEZ RUEDA, Julio, “La impresión de libros en la Nueva España” en El Libro y El Pueblo, s.e., 1934, México, t. XII, núm.2, 67-71 pp. Desde la llegada de la imprenta a la Nueva España, la impresión de libros estuvo regulada por varios estatutos. Julio Jiménez Rueda expone algunas de las leyes que se dieron a quienes las promulgaron y los encargados de aplicarlas, como afectó la impresión de libros y que penas sufrían aquellos que las violaban. QUIROZ, Alberto. “El deán bibliógrafo” en El Libro y El Pueblo, nueva época, 1954, México, t. XVI, núm. 4, 23-25 pp. “A los hombres no se les honra por sus equivocaciones, si no por todo lo de bondad que en su vida tuvieron”, así inicia este pequeño artículo de Alberto Quiroz dedicado a Beristáin y Souza. En primer lugar trata la personalidad y temperamento de este singular personaje para pasar después a su obra Biblioteca Hispanoamericana, alabando en ella la entrega y perseverancia del autor. ESTRADA, Genaro. “El arte tipográfico en México” en El Libro y El Pueblo, nueva época, 1965, México, t. V, núm.1, 29-31 pp. Un breve análisis del arte tipográfico mexicano es lo que presenta Genaro Estrada. Ensalza a los impresores de la época colonial, entre los que destacan Echarte y Espinosa. Recuerda los trabajos que se realizaron en las imprentas de Rafael Lara y Carlos Torres durante los primeros años de vida independiente del país. Sin embargo, Estrada hace visible que después de este periodo siguió una época de descuido y desapego a las formas tradicionales, pero a pesar de esto reconoce que hay excelentes trabajos. Como reflexión propia, el autor expresa que es necesario crear conciencia entre los nuevos impresores para que sus trabajos sean admirables.