El innombrable

Samuel Beckett

Samuel Beckett El innombrable

Título original: L'INNOMMABLE Traducción de R. Santos Torroella

© Les Editions de Minuit, París, 1953 © Editorial Lumen, Barcelona, 1966 © Por la presente edición, Ediciones Orbis, S.A. Traducción cedida por Editorial Lumen ISBN: 84-7530-164-9 D.L.B. 9930-1983 Impreso y encuadernado por Primer industria gráfica, s.a. Provenza, 388 Barcelona Sant Vicenc dels Horts Printed in Spain Edición digital: Octubre 2007 Scan: Adrastea. Corrección: Unamas

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por ejemplo— no son más que fragmentos de las novelas. tendría que asociarse bien pronto a una forma continental de ver las cosas. Sartre. de forma casi arbitraria. en consecuencia. y ello menos por el contenido que por ciertos patrones y técnicas que se repiten en sus obras. Las obras teatrales en sí —ESPERANDO A GODOT. En filosofía rechazaría de plano el racionalismo y la lógica ingleses en favor de la división cartesiana entre cuerpo y alma. WATT (1953). tanto desde el punto de vista literario como filosófico. episodios inmersos en un contexto más amplio.. se encuentra más próximo a Proust. un vago o un escritor sin tesis. pero escrita en 1942-1944)— fueron redactadas en inglés y se desarrollan en un ambiente decididamente inglés. sin finalidad ninguna —precisamente su misma esencia es la ausencia de todo objetivo— son aventuras egocéntricas que registran todo aquello que mantiene su propio pasado ante ellos. hijo de Irlanda. Las dos primeras novelas de Beckett —MURPHY (1938) y WATT (publicada en 1953. etc.. Si Stephen Dedalus hubiera fracasado en todas sus empresas y. en las que casi todos los protagonistas son escritores que hacen la crónica de sus fastidiosas odiseas. desmenuzó sus novelas en fragmentos etiquetándolos de tragicomedias. En todos los 1 MURPHY (1938). un Joyce sepultado después de ULISES. MEURT (1952). 4 . El auténtico Beckett —arrogándonos la pretensión de definirlo— es el novelista que. así como a escritores experimentalistas como Robbe-Grillet y Nathalie Sarraute. se hubiera convertido en un haragán. mimos. monólogos. y tal vez con Dickens. Y en literatura. de relaciones forzadas que jamás desearon. dado que su presente ya no les aporta placeres. de empleos y familias y gente extraña. Camus y Ionesco. podría haber encajado en alguna de las novelas de Beckett. ACTO SIN PALABRAS. L'INNOMMABLE (1953). pero aquel novelista. MALONE -COMMENT CEST (1961). es en sus seis novelas1 donde se hace patente su originalidad. que a los novelistas ingleses de los últimos cien años. Beckett es un Joyce que se ha avinagrado. Céline. incluso su pasado es penoso: una desabrida sucesión de desventuras y oportunidades perdidas. LA ÚLTIMA CUITA. MOLLOY (1951). Sólo muestra cierta afinidad con Joyce. Sus narraciones.Samuel Beckett El innombrable ESPERANDO A BECKETT BUSCA Y REBUSCA A pesar de que Samuel Beckett dramaturgo haya gozado de una decisiva preponderancia sobre Beckett novelista. Sin embargo. sus obras de teatro no aportan más que una acotación marginal a lo que ya las novelas indican con espacio más dilatado y fuerza más intensa. todo pululando en derredor suyo para torturarlos. FIN DE PARTIDA.

el lector podrá ver en ambas novelas el intento del protagonista de permanecer inocente. Michel Butor y Nathalie Sarraute es. Cada uno vive de forma distinta a lo que de él se espera y. MURPHY en algunos aspectos parece realizada a partir de los mismos materiales que EL EXTRANJERO. ya que únicamente él tiene realidad. de reintegrarlos. un placer tal. más menguada todavía. mientras que su propia «caverna interior» es el verdadero mundo. después. las cosas siguen siendo impenetradas. Un personaje central en Beckett se encuentra en perpetuo conflicto con los objetos que lo rodean. los dos abrigan la esperanza de no ser juzgados. que placer no era la palabra». MURPHY. Robbe-Grillet presenta un mundo en el que «las cosas son las cosas y el hombre sólo es el hombre». Murphy trata de encontrar la Verdad en su mecedora. Aunque no existan verdades eternas. Beckett divorcia a las personas de los objetos para tratar. adoptando diversas formas. Un protagonista para Beckett. Murphy se mece en el balancín. una dilatada pesadilla que abarca pasado y futuro. Nadie influirá en su espíritu: «Y la vida en su espíritu le proporcionaba placer. más tarde. de hallar alguna relación entre ellos. las obras simbolistas de Conrad. Ambas novelas contienen una reprobación rousseauniana del mundo: la negativa de Meursault a llorar en el entierro de su madre es la negativa de Murphy frente al trabajo. es decir. Constituyendo en mayor medida la presentación de un problema filosófico que una novela en el sentido corriente. de Watt. El mundo de la primera novela de Beckett. Sin querer forzar el paralelismo. Comparadas con MURPHY. cuyo arquetipo sería la obra de Alain Robbe-Grillet. desnudo. tiene pocas de aquellas piedras de toque que esperaríamos encontrar incluso en la novela simbolista. en cierto sentido. «objetos duros y secos» ajenos a nosotros. La «realidad» de una novela de Beckett es un sueño exagerado. de eludir los disparatados contactos que el mundo espera de él. La novela francesa de última hora. Para Murphy el mundo real es como aquella caverna de apariencias de Platón. en una contemplación de la realidad que lo hace similar a Buda. atado (como un héroe griego castigado por los dioses). La utilización del absurdo existencial se convierte para Beckett —al igual que ocurriera con Camus— en un ingenio metafísico que servirá para explorar la existencia. una acotación marginal a la producción de los veinte últimos años de Beckett. una manifestación fluida de algo aparentemente preconsciente.Samuel Beckett El innombrable ejemplos van adquiriendo gradualmente conciencia de la absurda diferencia entre sus menguadas esperanzas y su realización. Lawrence y Joyce no parecen otra cosa que proyecciones realistas de problemas cotidianos. cuya primera versión fue concebida por Camus no mucho tiempo después de que fuera publicada la novela de Beckett. desnudo y atado se esfuerza por dejar tras él un mundo de falsas apariencias. a pesar de ello. ya se trate de Murphy. En las dos circunstancias los protagonistas deben afrontar lo absurdo de la existencia para establecer la trágica intensidad de sus propias vidas. ha rehusado desde largo tiempo a la complicidad 5 . pero con el espíritu libre. de Molloy o de Malone. Al igual que Descartes separaba el cuerpo del alma para tratar.

en la acentuación de este motivo simbólico —aquel en que el personaje busca su perdida personalidad. ¿con qué fin? Moran busca a Molloy y cada vez va asemejándose más a su tullida presa. Malone espera la muerte. por otro. desamparado. No obstante. resultado indirecto de conseguir empleo. se encuentra aislado del resto del mundo. las aspiraciones. Así pues. decrépito. Esto es lo que ocurre con los protagonistas de Beckett: reconocen que las divisiones que los han escindido jamás podrán ser salvadas y que de ellos se espera (¿quién lo espera?) que aguarden. la tragedia lo es también. La búsqueda termina en un círculo. Están ausentes intencionadamente la evolución y desenvolvimiento necesarios a la tragedia. cada uno a su modo. Molloy llega hasta la habitación de su madre. por supuesto. y aquél no llegará jamás. ironías cósmicas. En cualquier caso. todas sus novelas adoptan la forma de una búsqueda. ajeno a los deseos y necesidades de éste. pero cuando busca conociendo que lo que le escapa ahora seguirá escapándole y sigue buscando prescindiendo del éxito. la ambición. Y en un mundo en el que es inasequible la consecución. un personaje central en Beckett deja muy atrás al mundo cotidiano. Es. O. Además. siempre que se origine la tensión entre el cuerpo y el espíritu. actúen y tengan esperanzas. no se diferenciará jamás de lo que realmente es el personaje. a pesar de lo familiar del tema. pero. por un lado. En busca de identidad. sobre todo la búsqueda estrecha de un yo que. experiencias paradójicas. cósmica en su propósito. el resultado suele ser gracioso. los objetos han seguido fuera de su alcance. la misma voluntad carecen evidentemente de todo sentido. que equivale a un paraíso o a un infierno perdido— donde Beckett se asocia a los escritores de vanguardia de este siglo. El Innombrable trata de averiguar qué o quién sea él. En un mundo que ni castiga ni recompensa. no pueden identificar que sean. En consecuencia. el mundo de Beckett opera por mitades.Samuel Beckett El innombrable con los objetos. La dicotomía entre su espíritu y su cuerpo encuentra analogía en el mundo exterior en la dicotomía entre los seres y los objetos. Todos los personajes de Beckett esperan a Godot. y la dialéctica en cualquier novela dada se producirá siempre que dichas mitades entren en colisión. en su desarrollo en Beckett constituye el producto exclusivo de un espíritu original. para Beckett. no es de extrañar que los personajes de Beckett estén faltos de una clara identidad. y los seres y los objetos. de otro modo. El que busca no hace otra cosa más que representar simplemente lo que él sabe es un juego. víctima de chistes efectivos. no pueden ser identificados con nada ajeno a sí mismos. aunque ninguno de tales contratiempos importe realmente. Cuando alguien busca con la esperanza de encontrar algo que lo elude constantemente. el resultado será trágico para él. y en virtud del mismo hecho de encontrarse el mundo dividido. En virtud del mismo hecho de encontrarse divididos. irónicamente. Nadie conseguirá nada: Murphy muere. Con este esquema básico. puesto que tragedia presupone 6 . la esperanza. la búsqueda no es melodramática ni trágica sino cómica: la búsqueda de un yo que incluso el protagonista sabe no puede rescatarse. Puesto que Godot aliviaría los males que les aquejan y tal solución es en sí misma una imposibilidad en un mundo absurdo. Una persona así se convierte en un tipo particular de loco.

este mundo es un collage de imágenes surrealistas prendidas entre sí con alfileres en virtud menos de su fuerza narrativa y más de estados sentimentales en el individuo. con tan intenso ardor que convierte en heroísmo el simple hecho de ensartar un orinal con un bastón o de encontrar un trozo de lápiz. Para Beckett el haragán es una entidad metafísica. ¿cómo se explica la existencia de las cosas? Si una cosa no es más que lo que resulta evidente para los diversos sentidos. por sí mismo. el espíritu importaba más que la materia. en realidad. no hay objeto que posea sustancia o forma por sí mismo: su forma. esto es imposible. lo subjetivo era más significativo que lo objetivo. el sufrimiento carece de connotaciones heroicas. del espíritu o del pensamiento. El hecho es que Beckett sustituye a Dios al hacer que el personaje se convierta en un sustituto autor que creará. su propio mundo y que. pero en su sufrimiento está ausente el heroísmo. Poblado por holgazanes. al personaje en cuerpo y alma. evidentemente. inferirá 7 . Si los únicos hechos susceptibles de ser investigados son los estados del sentimiento. Según Descartes. al igual que en Beckett. Los personajes de Beckett sufren en su mundo en miniatura. donde el único orden impuesto es el que aportan los propios personajes. Viene a indicar que los fines que se persiguen. En el pensamiento cartesiano. entonces. entonces es que los cuerpos existen. tendremos que mostrarnos escépticos casi radicales frente a las cosas. una persona tan alejada de la sociedad «normal» que sus actos y comportamiento se producen casi en forma cósmica. al contrario de lo que ocurre con Faulkner. el único medio de que pudiera conseguirse que el espíritu pactara con los cuerpos era a través de Dios. entonces es que. las aspiraciones actuarán dentro de una estructura social que. pero como. los personajes de Beckett actúan. Para Beckett. Tal vez por esta razón se haya acusado a Beckett de escribir anti-novelas: novelas que niegan la vida y que encuentran graciosa esta misma negación. Por no tener sentido. vagabundos. de no existir dichos cuerpos indicaría que Dios nos engaña. Tan al margen que son casi inexistentes.Samuel Beckett El innombrable un sentido coherente dentro del mundo. no obstante. entonces. el caos de las novelas de Beckett. es progresiva. tal como hace Beckett? ¿Qué relación podrá haber entre el hombre y los objetos externos que lo circundan. además. la voluntad. los cuales enuncian el problema a través de sus mismos escritos. si eliminamos a Dios del universo. Beckett es capaz de crear cierto tipo de realidad fragmentada. Al separar al personaje de los objetos que lo rodean y al escindir. El argumento manifestaba lo siguiente: dado que Dios infunde al hombre una intensa inclinación a creer en los cuerpos. Por consiguiente. no obstante. cuando menos en potencia. inadaptados y lisiados. si es eliminada la fuerza conectiva. para llamarla de algún modo? El hecho cierto es que el resultado será una especie de caos. y es del todo evidente que este género de mundo está ausente en Beckett. el sufrimiento resulta más bien cómico. dada la naturaleza de Dios. Los matices del sentimiento lo van a resolver todo y aquí es donde Beckett apunta el conflicto filosófico central que impregnará toda su obra. dependerá de la apariencia que adopte para los diferentes sentidos en distintos momentos. ¿Qué ocurrirá.

y los escritores franceses. contiene un pasado recordado a medias. una bicicleta— al objeto de reducir la relación entre persona y objeto a los primeros principios. Su problema más sencillo —o el más difícil— suele ser el de poner las manos en las cosas elementales que les son precisas. El hacer hincapié en las cosas sirve igualmente para otra función: la de aportar firmes raíces en el mundo de la realidad con el fin de ofrecer consuelo frente a la tortuosa corriente que es la conciencia de los protagonistas. teoría valiosa para Beckett en dos aspectos: tanto por su influencia inmediata sobre él como en un medio que. un bastón. El hecho de hacer hincapié en los objetos —sin importarle su mediocridad ni su vileza— impide que sus personajes se sutilicen.Samuel Beckett El innombrable la conexión necesaria entre alma y cuerpo. a cuyas cosas Proust llamaría más tarde momentos privilegiados. El propio Beckett vio en las novelas de Proust. La memoria involuntaria se ocupa de aquella parte del cerebro que acumula sensaciones pasadas. que podrá invocarse en cualquier momento de revelación repentina. el Innombrable— crean todos sus propios mundos y su problema más importante estriba únicamente en resolver este dilema filosófico: la necesidad de acercarse a los objetos. es un recurso familiar a Baudelaire y a Rimbaud. a través de lo que le rodeaba. La utilización que hace Beckett del autor anatematizado. ha de procurar su reacción a las dimensiones temporales en conjunto. La memoria involuntaria. de apresar los objetos. el camino a través del cual el arte descifraría los misterios del universo y halló en la utilización que hace Proust de la memoria involuntaria una herramienta temporal como forma de desguarnecer certeramente de todos los aditamentos para llegar a lo esencial. de hacer las paces con el mundo de los objetos. un sabor o una sensación momentánea. al igual que la conciencia psicoanalítica. Sin valerse de Dublín como telón de fondo. Los escritores de Beckett —Molloy. Proust había explicado qué entendía él por memoria involuntaria. partiendo de la existencia positiva. No cabe duda de que Beckett minimizó sus necesidades —una piedra. Ya hemos visto que tal toma de conciencia de la dimensión espacial como contrapunto de los estados sentimentales de los personajes. Joyce. Esta importancia que Beckett. más tarde. camino de estados puros del ser. censuradas —por decirlo así— por la memoria voluntaria. Beckett opera de forma parecida. En una carta dirigida a Antoine Bibesco. de forma que Bloom quedó dotado de sustancia. al mismo tiempo que de espíritu. un paraguas. a medias olvidado. 8 . en cuyo estadio el problema podrá «resolverse» a través de procedimientos más cómicos que trágicos. una libreta. Moran. Malone. con su acentuación de la dimensión temporal de la memoria. asumiendo funciones similares a las de Dios. por ejemplo. ha venido a ser la raison d'être de una «nueva ola» de escritores franceses como Robbe-Grillet. emplea los puntales corrientes de la vida cotidiana para infundir una dimensión espacial a sus novelas. atajó la fuente verbal de Bloom intercalando hábilmente en la narración numerosas referencias a Dublín. conceden a la dimensión espacial indica un curioso rodeo en torno a la obra de Proust. un lápiz. y a en 1931. y que podrá evocarse a través de un perfume.

destinado a un sondeo psicoanalítico del carácter y la personalidad. que escribió en inglés. de dar con ella. Una vez perdido el propio paraíso personal —y en el mundo de Beckett jamás se podrá ni siquiera tener conciencia de tal pérdida— queda esta realidad que es con la que uno vive. por un hecho paradójico. por desintegración. los recursos son menos explícitamente atribuibles a Joyce o a Swift. es fundamental para toda su ideología. Si el lector acepta esta actitud común a muchos de los protagonistas de Beckett. la realidad negaría la visión paradisíaca y.Samuel Beckett El innombrable Un viaje a través de la memoria involuntaria es un intento de amalgamar todo el tiempo. ya en las de postguerra. el paraíso transmite la reminiscencia de su madre que él trata de recuperar emprendiendo su imposible búsqueda. MALONE MUERE y EL INNOMBRABLE— está predestinada al fracaso. A pesar de todo. un áspero realismo que trata de suavizar por medio de recursos cómicos procedentes de autores tan dispares como Joyce. Sin esplendor ninguno. percibirá algunas de las restricciones bajo las que viven dichos personajes. pero en las novelas de postguerra. el necio de la época isabelina reducido. en consecuencia. la imposibilidad de recuperar lo perdido es lo que lo convierte en paraíso. en ambos períodos se evidencia la característica de Beckett: un haragán. Para Molly. al decir de Beckett. simplemente por el hecho de que no existe otro modelo. Esperar más será esperar en vano. el método habría de infiltrarse de forma curiosa en su propia obra. para Beckett el paraíso perdido no podrá recuperarse ni siquiera en la memoria porque. cuya composición. No obstante. escritas en francés. ya de tipo vicario arrebatado tal vez a su noble maestro. toda la búsqueda que presentan las novelas de Beckett —ya sea en las obras de preguerra. las ilusiones son ilusorias. a una sombra de su prístina personalidad. un vagabundo o un intruso. Sterne y Swift. Beckett descubriría un paraíso perdido. pero. y esto sería precisamente lo que atraería al joven Beckett. MOLLOY. Por ello Proust trabajaría en sus siete volúmenes. Moran en su 9 . Estos seres no tienen ilusiones. Por tanto. esperando al que jamás-ha-de-llegar Godot. tal vez como consecuencia directa de su actitud frente a Proust y frente a todo lo que Proust propugna. Ahora. En las novelas de preguerra. Y. por ejemplo. la búsqueda sería infructuosa y una derrota en sí misma. de hecho el único paraíso auténtico tanto para Beckett como para Proust precisamente por la razón de ser un paraíso perdido. el intruso de Beckett se convierte en arquetipo de un mundo en declive: el loco universal. el vagabundo será el patrón. presentando mayor afinidad con elementos grotescos propios de Camus y Sartre. puesto que cuando no se tiene un paraíso real en el que puedan cifrarse las esperanzas o en el que se pueda soñar. negar lo que es realmente la vida. Estragón y Vladimir. La memoria es. penetrando por debajo de la superficie hasta aquellas profundidades que contribuyan a definir la «realidad» de un ser humano. aun siendo sombríos. Al ahondar en la memoria involuntaria. WATT y MURPHY. el único medio de desvelarlo. por supuesto. se hace más evidente la influencia de los escritores ingleses y los temas son menos desesperanzados. Existe en Beckett. Es un recurso antinaturalista. a pesar de que más adelante abandonaría el interés que sintiera por el tiempo en sí mismo. ya intrínseco.

Samuel Beckett El innombrable extraña búsqueda de Molloy para, al hallarlo, salvar una parte de su propio yo; Murphy tratando de eludir el trabajo y torturándose más de lo que le torturaría el mismo trabajo; Watt en su intento de ver a Mr. Knott, a quien sirve fiel y mudo; Malone esforzándose para vivir entre Dish (la comida) y Pot (los excrementos); el Innombrable anhelando el silencio pero forzado a un chorro de palabras, todos ellos son «gladiadores moribundos» —para repetir la feliz frase de Horace Gregory— los cuales ponen a prueba los límites de un mundo insensato, martirizados por su misma integridad. Aun cuando se encuentren próximos a la no existencia — «A veces, ciertamente, es casi ridículo»— no aceptan sus papeles como seres grotescos y patéticos. Su vitalidad y el hecho de que no se vengan abajo en situaciones destructivas es algo que nos deja atónitos. Los esfuerzos que hace Murphy para no trabajar se convierten en una saga de la ingenuidad y la braveza humanas. Desafía a toda la sociedad para poder ser él mismo, de la misma forma que Moran lo abandonará todo —su hijo, su dignidad, su honorabilidad, su caldeada casa— para buscar a Molloy, al que únicamente conoce por el hecho de que Molloy, mezclado entre todos nosotros, pulsa una cuerda. Por muy disparatados que puedan ser los personajes de Beckett —se hacen dignos por sus propios méritos, y por el hecho de esperar algo que ya saben no ha de ser nada—, son personajes cómicos en un mundo trágico. Reducidos a Lear en el matorral, éste que fuera noble en otro tiempo y que ahora está mucho menos capacitado que su bufón, se enfurecen y despotrican contra toda restricción y, al hacerlo, se formulan importantísimas preguntas: ¿en qué tiempo hablará una persona cuando su vida, al tiempo que sigue su curso, ha cesado ya, o tal vez ni prosiga ni haya terminado?, ¿qué sentido tiene la carne cuando la experiencia ha negado toda forma de esperanza?, ¿para qué se vive cuando ni la carne ni el espíritu proporcionan placeres y el recuerdo produce sólo dolor?, ¿qué sentido tienen las aspiraciones y los fines que se persiguen para los que no se encaminan a ningún objetivo ni tienen conexión ninguna con nada ajeno a sí mismos?, ¿qué ocurre cuando se deja de creer en Dios y en el hombre, cuando Dios es imposible y el hombre es repugnante?, ¿qué hay que pensar cuando la vida pierde todo su sentido y la muerte es algo que no se tiene la fuerza de buscar? Estas son las preguntas que se hacen los gladiadores de Beckett, sin que ninguno de ellos espere respuesta satisfactoria. La calidad de su desesperanza sobrepasa la de todo personaje literario, contando tal vez con el Ferdinand Bardamu de Céline y el Gulliver de Swift. Las dos no-entidades de FIN DE PARTIDA que han sobrevivido a su tiempo y que ahora buscan la-vida-y-la-muerte en cubos de basura son símbolos aptos del mundo de Beckett; seguir buscando sería buscar la vida, y los seres de Beckett están todos orientados hacia la muerte. Para ellos el dolor y la aflicción son una curiosa forma de salvación en un mundo que intenta, con engaño, hacerles creer que son felices. ¿Cómo, pues, llega a convertir Beckett esta forma de ver las cosas en algo cómico, puesto que es cómico a pesar de que se trate de una comedia restringida? Su recurso más importante es principalmente el uso que hace de la lengua, que se mofa, injuria, hostiga, y exaspera, 10

Samuel Beckett El innombrable sin dejar de ser en todas ocasiones la lengua manejada por las manos de un experto. En segundo lugar, emplea la parodia, la comedia grosera, el chiste de efecto retardado, la yuxtaposición de desemejantes, la equiparación de lo familiar con lo no familiar, todo ello encaminado a la creación de una realidad fantástica a la vez que grotescamente real. En MURPHY, el personaje que da título a la obra sigue un plan que obedece a un horóscopo de Ramaswami Krishnaswami Narayanswami Suk para los nacidos bajo el signo de La Cabra. La persona en cuestión que, en este caso, es Murphy, de seguir la profecía de Suk tendrá el éxito asegurado y, por ello, Murphy se asesora con Suk a cada nuevo cambio de su fortuna. Sin embargo, Murphy sabe que sus «perspectivas de conseguir empleo eran las mismas en los dos sitios, en todos los sitios»: él es el último hombre hasta el que puede llegar Suk. Murphy es el hombre que tiene negado el éxito, el hombre orientado hacia la muerte. Las profecías de Suk son para el oportunista, el mundano, el osado, para aquel hombre de condición arrojada dispuesto al sacrificio y a la convivencia con tal de prosperar; y, sin embargo, Suk es el Dios de Murphy. Las mismas cualidades, pues, de la búsqueda de Murphy, atrapado como se encuentra entre lo que le profetiza Suk y su propia ansia de descanso y de silencio, son las de la humorada y del insulto. Naturalmente que Suk es un falso profeta, en pro de un mundo en competencia pero, a pesar de ello, para Murphy no existe nadie más en quien creer. Sin embargo, a pesar de que modifica sus ideas para que encajen con las de Suk, Murphy reconoce también la futilidad de un Dios, cualquiera que éste sea. Porque Murphy admite en sus adentros que él no es del gran mundo: «Yo soy del mundo pequeño». Y se pregunta, a pesar de seguir a Suk: ¿Por qué ha de cultivar «las ocasiones que originan el fracaso, después de haber ya contemplado una vez los ídolos beatíficos de su caverna?». Y Beckett comenta, en palabras de Arnold Geulinex, cartesiano belga del siglo XVII: Ubi nihil vales, ibi nihil velis. ¡Su epitafio a Murphy! Suk, el trabajo, la industria, el pordiosear por el parque, son cosas todas hostiles a la naturaleza de Murphy y todas ellas engendran la comedia, puesto que Murphy sólo se encuentra a sus anchas en su mecedora, desnudo, en estado contemplativo: Dios budista que contempla la nada. Retrayéndose hasta la oscuridad de su propia existencia cavernícola, purificado casi hasta salirse de la existencia, Murphy pinta su espíritu «como una gran esfera hueca, cerrada herméticamente al Universo exterior. Esto no era un empobrecimiento, puesto que no excluía nada que no contuviera». Un espíritu que anhela el descanso y el silencio postreros se ve obligado a entrar en contacto con una sociedad que va tras la competencia, el trabajo, la ambición. Y el resultado es cómico. Murphy ingresa en el Magdalen Mental Mercyseat Hospital, no como paciente sino como auxiliador general, y encuentra atractivas las celdas acolchadas y su desván, parecido al útero, parecido a una tumba. Bien acogido por los pacientes, sobre todo por uno que juega al ajedrez, encantado de que los esquizofrénicos graves resistan todo tratamiento encaminado a convertirlos en seres «normales», y encontrando que las celdas acolchadas son un retiro perfecto, Murphy 11

Samuel Beckett El innombrable disfruta de paz interior en el manicomio durante el día y de reposo en su desván por la noche. Su apartamiento es virtualmente completo y muere como un hombre relativamente feliz, desgajado tal como está del mundo. Quemado por la estufa de gas, será más tarde incinerado y esparcidas sus cenizas en una taberna, las cuales, después, serán barridas para no distinguirse de las colillas, las cerillas, el vómito y los demás desechos que hay por el suelo. Este es el fin de Murphy, y es un fin triunfante, puesto que se extingue en la muerte hasta aquel extremo que anhelara cuando se mecía, como un Buda, en su balancín. Sus esparcidas cenizas, perdidas entre la basura y la inmundicia son un símbolo de su modo de vivir y de lo que fue él: las profecías de Suk son derrotadas en toda la línea. WATT, escrita cuatro años después de MURPHY, se compone de una serie sucesiva de parodias. Watt se presenta a trabajar en casa de una persona desequilibrada: Mr. Knott. De la misma manera que el nombre de Watt indica una perpetua pregunta (What?) sin posibilidad de respuesta, Knott igualmente señala una perpetua respuesta (No-t) sin posibilidad de pregunta. Pero Watt no conocerá jamás a su amo, por lo que Knott no podrá decir No directamente a Watt. Knott es literalmente la negación de la cordura, la negación de la vida. La vida cotidiana en casa de Knott se desarrolla de forma tan atenuada —el ritmo del loco— que toda actividad adquiere cualidades míticas, como, por ejemplo, la enorme preparación de las comidas: conglomerado de alimentos y bebidas necesarios para la supervivencia, sin ninguna concesión al paladar ni a un posible disfrute de las mismas. La vida en casa de Knott discurre a paso de tortuga, y los servidores se mueven como si el hado les hubiera condenado a su trabajo, y después, se atuvieran a las consecuencias. La impersonalidad conduce a una comedia de enredo: Watt intenta conocer a Knott sin conseguirlo y, en el momento de ser despedido —a través de intermediarios—, todavía no se ha enfrentado con él. Como en EL CASTILLO de Kafka, la ausencia de este careo es indicativa de la ausencia de movimiento en toda la narración, y el humor trágico de las cosas que no llegan a producirse se convierte por sí mismo en sustancia de la novela. Beckett detiene el trabajo de Watt en cierto momento del tiempo, dando la impresión de que todos los momentos son el mismo, como en éxtasis, el momento absoluto. En relación con esto, Beckett expone a la consideración interminables y desatinadas preguntas para rebuscar un sentido a partir de las mismas, no encontrando nada a no ser el mismo momento: la pregunta de Watt (¿para qué?) carece de sentido. Condición del empleo que ofrece Mr. Knott es que la persona que se ocupará de su comida deberá encontrar un perro que comerá cuanto deje Knott. El perro no deberá comer más que lo que deja y, por tanto, no recibirá alimento entre las comidas, aunque bien pudiera ser que nada se le dejase, es decir, deberá tener apetito bastante para dar cuenta de la comida íntegra caso de que Knott no tenga gana de comer. Éste es, pues, un problema que entraña diversas posibilidades que Watt deberá solucionar a fuerza de fatigas; y se aplica al mismo como si su propia supervivencia dependiera en última instancia de surtir de provisiones al perro. Watt elabora con todo detalle las posibles relaciones entré 12

La reiteración de nombres. Próximo a Mallarmé en su acercamiento a la nada como esencia de la existencia. La casa de Knott es igual que la caverna de Platón o que una sala de espejos mágicos. Todos estos recursos no son sino formas de producir ruido en medio del silencio. Como visión simbólica del universo. en general. para él. podrá preguntarse para qué sirven exactamente ya que no suelen ser sino líneas simplemente tediosas o páginas enteras que podrían omitirse. El perro y la comida son reales.Samuel Beckett El innombrable Knott y el perro. palabras. ya que únicamente existe la cosa. Beckett apunta que los embrollos y las soluciones de Watt. En un mundo de la nada (de Knotts) Beckett apunta que los únicos problemas que tienen sentido son los de la existencia y supervivencia inmediatas. Y esta situación está montada y vuelta a montar en una lengua que reitera una y otra vez. situaciones. Y. en la que la imagen reflejada va alejándose más y más de la realidad. el ruido conducirá hasta la comedia. Para no malgastar sustancia carente de valor. piedras que chupan. Beckett utiliza la casa de Knott precisamente como algo que refleja la nulidad. preocupada constantemente por cosas ridículas. en definitiva. En una prosa que es seria a la vez que es parodia de lo serio. hasta el punto de que. El movimiento en dirección hacia adelante de la novela se detiene así que se producen las diferentes permutaciones y combinaciones y llega a agotarse toda la disposición. el nombre». elementos del mobiliario —la reiteración en todas sus posibles formas— es absolutamente normal en Beckett y contribuye a dotar de sustancia a novelas carentes de fuerza narrativa. no son sino intentos de llenar de sentido el vacío. atento a la mínima 13 . prendas de vestir. no era ya. y ahora era un sentido completamente distinto del sentido inicial. este problema y su solución constituyen el rasgo característico de Beckett. zapatos. Watt dispone un enorme aparato de labor humana inútil para suministrar a un perro la ración que Knott deja en el plato. prefería tener que habérselas con cosas cuyo nombre no conocía —aunque ello fuera también doloroso para Watt— que a tener que habérselas con cosas cuyo nombre conocido. a lo menos. no su nombre. Watt pone en marcha una maquinaria que multiplica infinitamente el desgaste original. que éste se permite a costa del lector diligente. y una idea de este género será fructífera porque no depende de nada a no ser de la propia ingenuidad. reafirma. sombreros. Beckett escribe que «el sentido atribuido era ahora el sentido inicial perdido y vuelto a recuperar. reacomoda. y ahora era un sentido transformado —después de una demora de duración mudable y de penalidades más o menos grandes— partiendo de su inicial falta de sentido». lápices y otras cosas insignificantes— forma parte del intento de Watt de distinguir lo real de lo ilusorio. El resolver este tipo de problema —en el que aquí intervienen perros y comida y. no podrá diferenciarse la imagen reflejada del sentido original. a la manera de un rompecabezas. una virtual teoría económica. en otro lugar. «Y Watt. ¿Será éste un chiste particular de Beckett. Cuando el lector se tropieza con una larga serie de palabras repetidas en diversos órdenes. repite. pero Knott no lo es. creando a partir del disparate un ingenioso sistema de oferta y demanda. el nombre reconocido. Incluso el mismo nombrar las cosas resulta difícil.

las palabras: cómoda. comentando el empleo hábil de un modo subjuntivo o de una voz pasiva. indudablemente influido por la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas pero. 14 . al igual que el propio Mr. Ahora. la atmósfera general de «chiste cósmico a costa del hombre» subsiste todavía. con todo. el que asomaba era el hombre cómico. apenas si existe el libre albedrío. Como parodia de la técnica naturalista. el hombre no sólo está aislado de los objetos sino de su propia especie. una vez abandonado todo deseo de comunicación. en WATT. Ya no volverá a presentarse el «final feliz» que vimos en MURPHY. Además. sustituyen el ojo de la cámara. tienen valor por sí mismos. palabras repetidas y colocadas una y otra vez en las frases. se hace proteiforme a despecho de su misma falta de sentido. ya que sólo pueden sobrevivir como lo que son. ventana y fuego se ordenan una y otra vez hasta que la estancia. sus visiones se habían desplazado a imágenes todavía más grotescas. Incluso los mismos monólogos a que se entregan sirven para recordarnos que únicamente pueden hablar sobre sí mismos. Beckett podrá atraer directamente la atención hacia las palabras y la sintaxis. los haraganes. la falta de identidad —ésta llevada hasta un extremo que acaso sólo hayan igualado los personajes de Kafka— constituyen los elementos habituales de la trilogía. aun siendo deseables. y uno de los caminos es a través del mismo idioma: una forma de distraer al lector con palabras.Samuel Beckett El innombrable palabra? O acaso sea que. se suscita la duda absoluta del mundo exterior con el subjetivismo de los personajes como defensa contra el medio que les rodea. dado que la preocupación de Beckett no se centra en la narración. corrientes y poco comunes. antes. Y aun en otro aspecto. línea o palabra. El aislamiento. Más adelante. A menudo Beckett utiliza las palabras al igual que el pintor abstracto usa de las líneas: nada más que para el significado del color y de la forma. la desaparición y el anonimato. Cada elemento. En la época en que Beckett abandonara el inglés como lengua literaria para abrazar el francés. sobre todo un ahondamiento más acusado del punto de vista y una preocupación por el hombre trágico. Knott. mientras que. Por consiguiente. cama. Al llevar Beckett su mundo cartesiano a su expresión más cabal. deberá llegar a la sustancia de diferente manera. imponen los objetos al lector. el autor elabora imágenes a base de introducirlas pulverizadas en el lector hasta que éste se siente forzado a ver para salvarse. Esto equivaldrá a escuchar sílabas. están fuera del alcance de los personajes que deberán luchar a ciegas contra la vida sin tener siquiera la posibilidad de gozar de una muerte esperanzada. Aquí. el enajenamiento. donde el personaje que da título a la obra desaparece entre la basura de los suelos de una taberna y consigue el anonimato por el que siempre había suspirado. de forma parecida al efecto que consigue Joyce con sus listas de palabras en su RETRATO y en ULISES. en insistente repetición. En la trilogía que se inicia con MOLLOY (1951) hay cambios evidentes. esto no es sino Naturalismo llevado hasta su fin lógico. vagabundos y parias están más allá de toda esperanza de salvación. por sí mismas. Las palabras. No presenta una posible identificación con la naturaleza como sucedáneo de sus fallos ni como solaz ante la duda del propio yo.

vive en un purgatorio donde todo es dudoso y el mismo recuerdo resulta sofocante. a la cual ama y odia a la vez. Los dos permanecen unidos gracias a la afección venérea que comparten. por encima de toda otra cosa. Molloy conseguirá solamente la identidad cuando se enfrente con su madre. 15 . Y la persona perseguida. por muy experimental e inútil que pueda ser. a los intentos de conseguir la identidad a través de la identificación con otro ser. lo que anhelan es el silencio. Y toda su búsqueda se centra en poder establecer contacto con su madre. La novela se convierte en un círculo que se arrolla y desarrolla en torno a las pesquisas.me sentía inclinado a situar este asunto entre yo y mi madre. de haber sido la vida diferente. La madre de Molloy es su compinche asexuada. El propio Moran juega con la idea de Molloy. deberá encontrar a Molloy para completarse a sí mismo. al encontrarla. buen trago me dio. de no haber sido lisiados. Al primero lo vemos transformarse en un flujo de conciencia que mana (¿o gotea?): efusiones de aquellos que deben expresarse a pesar de que. vieja zorra. habrían masticado. se vuelve a ella y. reconociendo que un Molloy —hambriento.. es viejo y decrépito. Todas sus vidas se desarrollan según el condicional de los verbos. invoca su recuerdo de una forma que es típica de Beckett: «¡ Ah. al igual precisamente que Moran que. Los objetos sólo adquieren su aspecto desde el punto que se observan. En el purgatorio.» ¿Estamos seguros de que ella existe? Molloy vive en un estadio intermedio entre las torturas del infierno y las delicias del cielo. de haber experimentado el deseo sexual.. En plena búsqueda. y a su vez. como sus compañeros. sin probabilidad de que se opere un cambio. desvalido. yendo tras algo que tanto nosotros como él sabemos que jamás ha de encontrar— es parte de todos. y Moran. es un lisiado que se arrastra hacia su fatal destino con unas piernas a las que ha abandonado la fuerza y la energía. ella y sus repugnantes invencibles genes!». debe perseguir y ser perseguida.. como Molloy. cuyo paradero constituye un problema. dado que el pensamiento es mucho más importante que la materia exterior. podrían haber caminado. intento evidente de trazar determinada línea de comunicación. y el hijo. lisiado. «. Con el fin de fijar su humanidad y completarse a sí mismo. pero jamás lo conseguí. puesto que son las condiciones las que limitan las posibilidades de sus reacciones. tiritando de frío. Beckett declara: de haber tenido dentadura. en la segunda mitad de la novela.Samuel Beckett El innombrable asemejándose los protagonistas a monigotes sujetos a leyes físicas que escapan al propio control. igualmente. Molloy habría incluso llegado al suicidio de no atemorizarle el dolor. nexo común de enfermedad y de dolor. por el otro mundo que ellos no habitan. cariñosamente. el problema consiste en conseguir o en recuperar la propia identidad. La persona que anda tras otra lo que en realidad busca en ella es una parte de sí misma para. Molloy no es ningún extraño para Moran: es su doble. podrían haber sentido el amor. Molloy deberá encontrar a su madre. como la madre. descubrir lo que ella misma es. Los personajes de Beckett hablan incluso cuando hay poco que decir. se habrían dado al acto con fruición.. los personajes de las novelas de Beckett. Sienten preocupación por lo que pudiera-haber-ocurrido.

Cuando Moran está entregado a la búsqueda.» Moran va tras esta imagen de Molloy. y perseguido ahora buscaba refugio cerca del centro. aun cuando precisaba de nosotros para ser llevada a cabo. que era como si se franqueara el paso a través de la jungla con fragor inmenso. El tiempo lo tenía también limitado. El grupo de Beckett tiene tropiezos al querer establecer contactos entre los individuos. igual que un oso. y Moran se masturba a la más mínima ocasión. es el padrastro del hijo de Moran. como presa de la desesperación. Jadeaba. A pesar de ello. su caricatura de Molloy. y así sucesivamente siguiendo un mecanismo típico de Beckett. por un lado. avanzaba aunque lentamente. tanto desde el punto de vista filosófico como psicológico'. Y Molloy. tras objetivos extremadamente próximos. la cual. cuando la línea narrativa se aparta de Molloy —que busca a su madre— para ocuparse de Moran y de su hijo —que buscan a Molloy— es básicamente completa. en realidad. que posee un perro que él ha matado por accidente. rondando los pensamientos de los hombres cuando ya no existieran sus miserables artesanos». los cuatro —en realidad tres. en su esencia era anónima. «Tenía muy poco espacio. engañado por la mujer. hombre o mujer. No tenía más que levantarse dentro de mí para que yo me sintiera lleno con su resuello. Seguramente que mi hijo habrá tenido la misma idea y se habrá interrumpido al ir a masturbarse. Algo así como un grupo familiar de Henry Moore con el agujero divisorio en el centro. Molloy. la versión de Molloy que da Gaber (el 16 . ¿quién es Moran?. ¿qué más da?» Molloy y Moran pueden arreglárselas prescindiendo del amor. medita: «No sigas atormentándote. La interrupción que se produce en plena novela. Y Molloy descubrirá la gran pasión tras la que va todo el mundo en una vieja. como Ashab tras la ballena blanca. a su vez. Estaba constantemente con prisas. Incluso a campo abierto. Los dos han oído hablar de sentimientos sexuales y a Molloy le gustaría experimentarlos antes de morir. Molloy. pasa por el hijo y llega hasta el nieto. Y. enjuta y lisa no mejor que una cabra.Samuel Beckett El innombrable No es por azar que los personajes de Beckett sean indeterminados desde el punto de vista sexual. impotente. Prisionero ahora se lanzaba en pos de yo no sé qué encogidos confines. Juntos. Se tambaleaba. de uno a otro lado. sin otro testigo que Dios al masturbarme. es la madre de la madrastra del hijo de Moran. ¿qué sabe de Molloy? Moran se identifica a sí mismo al describir al Molloy que jamás ha visto. a pesar de que también lo busquen. y Moran quizá sea el hijastro de la madre de Molloy. Moran escribe en su informe: «Finalmente pude conseguir un beneficio del hecho de estar solo. no para sí mismo. Molloy es. quizá a tres o cuatro: el que vive dentro de él. Espero que esto le resultará más placentero que a mí». y subsistiría. sino en «favor de una causa que. que abarca a partir de la abuela. porque Molloy y Moran son mitades de una persona— forman una diluida familia de tres generaciones. tiene la ocurrencia de que busca a más de un Molloy. Molloy encuentra su naturaleza insensata mientras que Moran apenas tiene energía suficiente para masturbarse. La búsqueda del amor se convierte en parodia del amor.

Samuel Beckett El innombrable mensajero) y, finalmente, el hombre real de carne y hueso. A éstas podrían añadirse otras versiones, incluyendo la de la madre de Molloy — de existir ésta— y la del hijo de Moran —de saber lo que anda buscando—. Puesto que si Molloy es una parte de Moran, entonces el hijo de este último, al contribuir a encontrar a Molloy, completará también una parte de sí mismo. Cuando Molloy encuentre a su madre —meta imposible de toda evidencia— el hijo de Moran encontrará indirectamente otra parte de sí mismo, y así sucesivamente. El moverse en círculo forma, naturalmente, parte del esquema, ya que el propio Moran, incapaz de encontrar a Molloy, vuelve en redondo hacia su casa al final de la novela. Y el libro que comenzaba así: «Es medianoche. La lluvia golpea las ventanas», termina de este modo: «No era medianoche. No llovía». Al negar lo que afirmara en un principio, completa la narración. No existe, evidentemente, una respuesta final, como Beckett indica cuando hace una depuración de los elementos utilizados en MOLLOY para MALONE MUERE y EL INNOMBRABLE, escritos en el año mil novecientos cuarenta y tantos, y publicados en 1952 y 1953 respectivamente. Sin embargo, existen diversas vías de especulación. Es posible que el intento de Beckett fuera discurrir sobre la cualidad cíclica de la experiencia humana, de forma parecida al FINNEGANS WAKE de Joyce, según las teorías de Vico. En el ciclo, el individuo es reducido, desechado, casi resulta sobrante; ¿para qué una sola vida humana irá contra los vastos episodios periódicos de las épocas históricas? Para Beckett, el construir tal ciclo de experiencia humana equivale a destruir al personaje, a eliminar las figuras centrales, a borrar diferencias con el fin de mostrar las similitudes que existen entre los hombres. Cuando la mayoría de sus contemporáneos ingleses se aplicaban en revelar diferencias, Beckett ha demostrado aquello que los iguala: de ahí las indagaciones, tanto hacia el interior como hacia afuera. Parece que Beckett quiera indicar que cuando los hombres suprimen toda dependencia con el exterior lo que queda es el holgazán, el vagabundo, el proscrito. El común denominador es la búsqueda para que sea posible la supervivencia y que todos los hombres participen en ella. En el ciclo, los objetivos del hombre pierden su sentido. ¿Qué son los éxitos personales?, ¿qué es un protagonista?, ¿qué, el carácter propiamente dicho?, ¿qué, la sociedad, con sus restricciones y sus advertencias? Lo que importa es la posibilidad de que el hombre diga, incluso en las peores condiciones imaginables: «Existo y sobrevivo a mi manera». Todos los protagonistas de Beckett hacen esta afirmación, y su capacidad de reconocer únicamente este aspecto de la vida hace que las reglas de la narración corriente pierdan su sentido. En consecuencia, la narración, el argumento, la historia, la estructura realista desaparecen en las novelas de Beckett con la misma rapidez con que desaparece en sus personajes el deseo de llegar a una meta o de ver sus esfuerzos coronados por el éxito. MALONE MUERE, así como su sucesor, carece de la relativa claridad de MOLLOY; los dos, Malone y el Innombrable, en aquella novela, se han ido depurando gradualmente de forma que el tiempo y el espacio, e incluso el nombre, se confunden con el caos de sus deseos y frustraciones. Habiendo ido a parar a una casa en la que se acoge a los necesitados, Malone ha vuelto a un «paraíso» parecido al útero que, en 17

Samuel Beckett El innombrable diversos aspectos, es parecido al infierno. Minimizado en sus deseos hasta convertirlos en los de un niño —vive en una situación que está entre el plato de la comida y el orinal donde defeca—; no es más que un conducto entre dos agujeros: el de entrada por donde recibe la comida y el de salida por donde elimina los desechos. Ha acudido a tal sitio para morir, siendo su única actividad la de escribir acerca de sí mismo con un lápiz y una libreta, que lo eluden constantemente. Para crear cierto orden en el caos, Malone se ve obligado a escribir, y su historia se ocupa del hombre, Macmann. Así como Molloy escribió para hablar de la búsqueda que había emprendido y Moran para hablar de la suya —las dos relaciones ocupadas en el hombre— de la misma manera lo hace ahora Malone y, más adelante, el Innombrable, que trata de dar forma a la confusión contando historias acerca de Mahood (¿Manhood?). Los tres escritores intentan conservar las imágenes en algo más sólido que la memoria y todos ellos escriben — arte— como medio de hacer inmortal el momento. En su largo ensayo sobre Proust, Beckett reconoce este uso tradicional del arte; y aquí lo vemos tratando de retener el momento creando tensiones entre cuatro elementos: el propio escritor como persona, la historia al ser escrita, la capacidad que el escritor tiene de escribir y aquella historia más larga que incluye al escritor desde el punto de vista del autor. Malone escribe acerca de Sapo —la especie en sí— una historia que tiene sentido universal. Sale Sapo para entrar en el mundo y conoce a los Lamberts; Lambert se ocupa en matar cerdos a cuchilladas, es decir, practica un arte antiguo y mortífero. Después, Sapo se desvanecerá de la historia y aparece Malone, como si aquélla fuera su historia; y, en realidad, ¿cuál es la diferencia?, ¿podrá señalarse una diferencia? Y, conseguido este estadio, ¿entre qué cosas habrá que diferenciar? A Malone lo único que le preocupa son las cosas que necesita: la libreta, el lápiz, el plato y el orinal, cuando, tiene hambre o cuando se apercibe de un urgente espasmo. Girando en torno a Malone e indistinguibles del mismo, son los Murphys, Merciers, Molloys, Morans y Malones. Este último uso de Malone indica que tal vez éste no sea real o que exista únicamente fuera de sí mismo, sugiriendo además que su presencia como escritor es nosustancial, simple esparcimiento del autor. Y Malone, ¿existe siquiera él? Y, de ser así, ¿qué es su historia? En esta trilogía posterior a los horrores de los años de guerra, Beckett se ocupa de los interrogantes acerca de la validez de la misma realidad. En MURPHY y WATT, según hemos visto, intentó establecer cierta relación con los objetos reales, a pesar de que éstos permanecían, en su mayor parte, fuera del control del hombre. En la trilogía de postguerra, Beckett ya no separa hombres de objetos, ni lo subjetivo de lo objetivo. Se interroga ahora acerca de si existe siquiera algo llamado existencia y pregunta qué hay dentro y qué fuera. Esta postura, evidentemente acarrea un gambito filosófico tradicional, pero rara vez se ha convertido en materia de la novela hasta tal extremo. Es verdad que Joyce en FINNEGANS WAKE fundió sujeto y objeto, Earwicker con el medio que le rodeaba, pero este acto de fusión indica que el autor cree en las cosas que funde. En cambio Malone pregunta: «¿A cuántos he matado, ya 18

Samuel Beckett El innombrable dándoles en la cabeza, ya prendiéndoles fuego? Así de pronto sólo recuerdo cuatro, todos desconocidos, jamás conocí a ninguno». Uno de los que ha matado, reconocemos que bien pudiera ser él mismo, y éste sería el diario de un muerto, la historia de un hipotético Malone escribiendo sobre un Malone muerto. Malone termina como empezó, siendo su primera línea: «Pronto estaré completamente muerto por fin a pesar de todo». Y su última: «...quiero decir/jamás allí él querrá nunca/nunca nada/allí/ya más...». Malone se desvanece y murmura al salir de la existencia, lloriqueando, declinando camino de la nada. ¿Existió acaso alguna vez? EL INNOMBRABLE comienza así: «¿Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora?»: todas las preguntas temporales y espaciales que hace el hombre sobre sí mismo para poder identificarse. Y el comienzo es típico del conjunto. El Innombrable es incapaz de orientarse, estando todo su monólogo encaminado a adjudicarse nombre, lugar y tiempo. Dice: «...no pediría otra cosa de mí que saber que lo que oigo no es el sonido inocente y necesario de cosas mudas constreñidas a permanecer, sino la palabrería impregnada de terror del condenado a silencio». La palabrería y el silencio forman los nódulos gemelos de su conducta: se ve constreñido a charlar en tanto que lo que desea es silencio, combinándose una cosa con la otra. Tiene que charlar, ya que únicamente a través del habla determinará que existe; dejar de charlar equivaldría a destruirse. Y, sin embargo, reconoce que la palabrería en sí no conduce a nada. «Entretanto sería estúpido discutir de pronombres y otros elementos de la charlatanería. El sujeto no importa, no lo hay». Aquí hay un encuentro de la gramática con el tema. En otro lugar, sus preocupaciones siguen siendo las mismas: «...dime lo que siento y te diré quién soy». Pero no es así de sencillo. Puesto que él no entenderá lo que le diga la gente cuando le hablen de él. Su identidad debe seguir disfrazada, él debe vivir únicamente de y con palabras, «...no hay necesidad de boca, las palabras están por doquier, dentro de mí, fuera de mí, bien, bien, hace un minuto que yo no tenía cuerpo, las oigo, no hay necesidad de oírlas, no hay necesidad de cabeza, imposible pararlas, imposible parar, estoy en las palabras, hecho de palabras, palabras de otros, qué otros, el lugar también...» Palabras descorporeizadas identifican al Innombrable pero, irónicamente, no existe palabra para su nombre. Cuando el Innombrable afirma que «...dónde estoy, no sé, nunca sabré, en el silencio no sabes, tienes que seguir, no puedo seguir, seguiré», hay la imagen de un ciego sin nombre encaminándose por el mundo en una dirección que no conoce, un mundo de cuya existencia ni siquiera está, seguro. Meursault, comparado con él, tiene valores, comprensión (aun siendo desequilibrada y enigmática) y creencias: sabe hacia dónde va, esto es, hacia toda aquella experiencia que haga que sus sentidos experimenten cierta comezón. Para un personaje de Beckett no existe este sentido de triunfo, por secundario que sea. No hay conciencia de que exista una abstracción como el triunfo. Las abstracciones denotan un mundo donde es posible el heroísmo, y el heroísmo ha sido barrido por generaciones sucesivas de Malones, Murphys, Merciers, Watts e Innombrables. Ellos y Sapo, Macmann y otros como ellos son todo cuanto queda; y, para ellos, el 19

Pero su destino todavía es peor. sin deseo de vivir. En un universo que no tiende a nada. sin identificación (¿cómo se llama?). Y aunque hubiera pecado tampoco habría salvación. pero a Malone y a Molloy de Beckett se les niega este placer elemental. Cuando odian su vehemencia sólo puede volverse contra ellos mismos. puesto que no hay pecado. FREDERICK R. al contrario de los de Céline. Aquel momentáneo y casi ilusorio fulgor de esperanza que ve Camus en el absurdo trabajo de Sísifo. sin saber por qué es culpable. KARL 20 . y su lucha por la supervivencia en el destructivo elemento de la no-vida es su único medio de identificación. (¿dónde está?). y sin contar ni siquiera con un nombre. Beckett lo transforma en la desesperada búsqueda del hombre por encontrar respuestas que le serán negadas por siempre jamás. no hay salvación. Como expresión de la desesperanza de la postguerra.Samuel Beckett El innombrable creer en abstracciones querría decir que creen en su propia corporeidad. en la misma medida que nosotros únicamente podemos calibrar una abstracción contraponiéndola a algo real. por desesperanzado que sea y por muy abandonados que se encuentren. Sobrevive y seguirá sobreviviendo sólo porque su cuerpo sigue funcionando. el Bardamu de Céline consigue su identificación gracias a aquello que combate. Puesto que. sin creencias (¿en qué?). Beckett pregunta: ¿Qué es real? ¿Qué no lo es? El Innombrable prosigue sin integridad (¿qué es?). no sienten el odio. por lo menos. sin ninguno de aquellos puntales en que el hombre suele apoyarse. Sus personajes tienen buenas intenciones y. Una vez más. y más que ninguna otra obra de nuestro tiempo —exceptuando acaso la de Céline— la trilogía de Beckett capta el nihilismo y el pesimismo del hombre que no cree ni en Dios ni en sí mismo. de desesperación cósmica.

que hablo de mí. Pero no hice nada. Si. eso es otra cosa. donde. Puede que un día. antes o después. lo que no era lejos. Estas pocas generalizaciones para empezar. en la situación en que me hallo. y no es de mí. Hay que decir pronto. simplemente haya permanecido. lo que aún es más interesante. Notar. Los suprimiré después. Los síes y los noes. pasar días y noches lo más lejos posible de casa. cómo proceder? Por pura aporía o bien por afirmaciones y negaciones invalidadas al propio tiempo. Esto pudo empezar así. y he aquí que en muy poco tiempo se encuentra uno en la imposibilidad de volver a hacer nada. según una vieja costumbre. se me volverán a presentar a medida que avance. Pero es para desesperar de todo. Sin pensarlo. lo que no importa. Lo mejor es no detenerse en este tema. Se dice eso. o antes o después. en semejante oscuridad? Voy a tener compañía. que yo. no sé por qué. No estaré solo. Si no. Se dice que donde hay personas hay cosas. Poco importa cómo se produjo eso. decir eso. por una u otra razón. Nunca. en los primeros tiempos. Ir adelante. Lo que se ha de evitar. si en la situación en que me encuentro se puede hablar de hechos. ¿hay que tenerla? Vaya pregunta. Seguro que lo estoy. venga el primer paso. No me haré más preguntas. ya no sé. llamar a esto adelante. como un pájaro. y no soy yo. ¿Se puede ser eféctico si no es queriendo? Lo ignoro. ¿Quiere esto decir que al admitir a aquéllas se han de admitir éstas? Habría que verlo. sin olvidarse de uno solo.Samuel Beckett El innombrable Dónde ahora? ¿Cuándo ahora? ¿Quién ahora? Sin preguntármelo. y el modo de ciscarse encima. cómo voy a hacer. Esto de un modo general. Esto se dice pronto. Algunos títeres. que yo. llamar a esto ir. qué debo hacer. Pero no me oculto que son de prever. Para empezar. no sólo que voy a tener que hablar de cosas de las que no puedo hablar. hipótesis. sino también lo que aún es más interesante. Sin embargo. sería para desesperar de todo. Si es que puedo. estoy obligado a hablar. en vez de salir. El hecho parece ser. de antemano. Parece que hablo. Debe de haber otros aspectos. sin saber qué. Eso. Quizá lo único que hice fue confirmar un viejo estado de cosas. de pasar adelante. Decir yo. ¿Y qué sabe uno nunca. ¿Y los objetos? ¿Cuál debe ser la actitud para con los objetos? Ante todo. Llamar a esto preguntas. ¿Cómo hacer. Solo. que digo aporía sin saber lo que quiere decir. o sin prejuicio. No me callaré nunca. Se cree sólo descansar. para actuar mejor después. es el 21 . se presenta un objeto tenerlo en cuenta. antes de ir más lejos.

a una y otra parte de la barbilla. no. Lo veo de perfil. Lo más sencillo sería no empezar. acaso no esté aquí. Personas con cosas. para mí. De su mortal vivacidad quedan pocos rastros. inmóvil. A veces me digo. Él pasa. Él pasa junto a mí. pero hasta el momento no he visto más que a Malone. Débiles luces parecen indicar por momentos una especie de lejanía. al menos a partir de Murphy. siempre he estado sentado en este mismo lugar. En cuanto a Molloy. id. personas sin cosas. Un día de estos lo interpelaré. estoy muy seguro de poder barrer todo eso en muy poco tiempo. No me haré más preguntas ya. los creo a todos aquí. Pasa ante mí por intervalos sin duda regulares. No hay días aquí. No. Estoy tranquilo. siempre en el mismo sentido. nos creo a todos aquí. Cae en dos delgadas torcidas de longitud desigual. Estoy muy seguro de que es él. Ese sombrero sin alas me parece concluyente. Lo que significa que estoy obligado a continuar. sé que todos estamos aquí para siempre. Quizás esté sentado. diré. Otra hipótesis: ellos estuvieron aquí. ¿No se trata. desde siempre. cuando sea el momento. ¿Podría estarlo si quisiera yo? El lugar es vasto. Malone está ahí.Samuel Beckett El innombrable espíritu de sistema. Las lágrimas corren por mis mejillas sin que experimente la necesidad de entornar los 22 . A decir verdad. de los cuales éste en el que estoy no es más que el pórtico? Y yo que creía haber acabado con los períodos de prueba. en realidad. Se acaba en la cintura. del sitio donde se acaba por disiparse? ¿Llegará un día en que Malone no vuelva a pasar ante mí? ¿Llegará un día en que Malone pasará por delante de donde yo estuve? ¿Llegará un día en que otro pasará por delante de donde yo estuve? Carezco de opinión. Si yo no fuera insensible. Pero estoy obligado a empezar. no sé. de una vez por todas. Pero se tratará poco de Malone. atmósfera de bazar. Pero ignoro si está de pie o de rodillas. Pero es más razonable suponer que se trata de Malone llevando su propio sombrero. Al verlo a él es cuando me he preguntado si proyectamos una sombra. A lo mejor es que no me ve. a menos que sea yo el que pasa ante él. Acaso acabaré por estar muy rodeado. ¿Hubo un tiempo en que también yo me volvía así? No. pero me sirvo de la fórmula. No. Pasa sin dirigirme la palabra. ¿Hay otros fondos. Voy a examinarla. No veo cómo. he aquí el primer objeto. lo mismo da. su barba me daría lástima. El busto está erguido. cosas sin personas. a unos cuantos pies. Personalmente no tengo intención de aburrirme. sin duda. mirando ante mí como un gran-duque en una pajarera. con las manos en las rodillas. ¿no se tratará en realidad de Molloy? Tal vez sea Molloy que lleva el sombrero de Malone. pero ya no están. Imposible saberlo. ¿Hay otros lugares previstos para nosotros. Se aguanta la mandíbula con las dos manos. a mi modo. No le veo otras prendas. Caramba. Idas y venidas incesantes. Le veo desde la cabeza hasta la cintura. más abajo? ¿Unos fondos a los que se llega por éste? Estúpida obsesión de la profundidad. lentamente. en un cajón de sastre. encontraré. el sombrero de Malone. ya no me muevo. del que ya no hay nada que esperar.

Se trata de retórica. ¿Acaso soy víctima de una verdadera preocupación. es porque quiero. No. No necesito saber nada de mí. no. en el más perfecto orden. fuera de algunas manifestaciones cuyo sentido se me escapa. No es por espíritu de curiosidad. aquí todo cambio sería funesto. Tal vez se trate de cerebro licuado. estoy inquieto. o en camino. que yo sepa. Hay que decir que probablemente pasarían por completo inadvertidas a unos ojos menos avisados que los míos. por su parte. aparece y desaparece con una exactitud maquinal. percibidas por mí con vacilación y por intermitencias. Y todas estas preguntas que me dirijo. a la calle de la Gaité. pues. prosigo. Nada cambia aquí desde que aquí estoy. no es que se me escape su sentido. todo no está claro. he de hacerlo. ¿qué? Esto parece depender del cambio en cuestión. que será siempre así? Puedo. incluso a los míos? Quizá son luces permanentes y fijas. porque no puedo. que es lo que decía. Malone pasa. Estoy. la felicidad pasada se me ha ido completamente de la memoria. Pero es menester que la explanación se realice. Por mucho que me diga que esta pregunta no tiene otro objeto que alimentar el discurso en un momento dado. del perfecto estado hasta ahora de este lugar. si es que alguna vez estuvo presente en ella. ¿acaso no escapan. No puedo callarme. de desplazado casi. su inestabilidad. Sin ir a ninguna parte. Pero el lugar. evidentemente. su brillantez intensa unas veces y pálida otras. pues igualmente se me escapa el mío. para que me ayude a continuar y eventualmente a decidir. Pero el juego de luces es verdaderamente imprevisible. estas luces a las que nada les pido que signifiquen? ¿Es su irregularidad. originado por un principio de desorden sobrevenido ya. Dicho esto. Sí. no esperad. Veamos un poco adonde conducen estas consideraciones. No. Otra cosa. pero no me atrevo a deducir de ello que nada cambiará nunca. ¿Qué tienen. en el mismo sentido. Confío en que tendré ocasión de volver sobre este asunto. aquí. ya lo indiqué. no lo diré. tal vez sea grande. Si un día debiera intervenir un cambio. que espero mucho de estas luces. Si realizo otras funciones naturales. lo mismo que puede no tener más que doce 23 . siempre a la misma distancia de mí. Pero el solo hecho de hacerme esta pregunta me da que pensar. como por otra parte de cualquier elemento análogo de incertidumbre verosímil. No hay nada aquí que pueda entristecer. Sin embargo.Samuel Beckett El innombrable ojos. entonces. pero que nunca va más allá de la potencia de una o dos bujías? Malone. Todo aquí. para mayor seguridad. me devolvería. en ciertos momentos. Durante este tiempo todo ha ocurrido en la mayor calma. Pero ya ahora diría. sin venir de ninguna parte. Entonces se inventan oscuridades. Voy a probar otra cosa. de tan raro. Aquí todo está claro. ¿No ha cambiado nada verdaderamente desde que estoy aquí? Con franqueza. ¿puedo deducir. esas luces no son de las que iluminan o arden. en el que corre peligro de desvanecerse. con la misma rapidez. Pero no. nada. En todo caso. de casas donde se enciende. como si se dijera de una necesidad de saber? Lo ignoro. esta excelente explicación no me satisface. Pero. desde que estoy. No le debo a nadie mi existencia. acto seguido. aseguradas en otra parte por terceros mis apariciones. puesta la mano sobre el corazón. en la misma actitud. ¿De dónde me llegan estas nociones de antepasados. y tantas otras? He buscado por todas partes. ¿Qué me hace llorar así? De tanto en tanto. Nada me lo impide nunca.

lo más agradable para mí. Empiezo a conocerlos. o casi. al girar a mi alrededor. Aquí hay ruidos. lo que manifiestamente es imposible. o. dejaron de gritar. y muy bien puedo estar situado en algún lugar entre los dos. tras un período de silencio inmaculado. creerme aquí para siempre. Que baste eso. Hay. En lo que se refiere a poder reconocer sus confines. aparentemente. aunque sólo fuera para comodidad del relato. Igualmente es posible. me habría quejado sin motivo del desorden de las luces. mejor sería que estuviera sentado en el borde. o es que no hace sino pasar ante mí. como el planeta alrededor del sol. no dejaría de oírlo. me será permisible. cualesquiera que sean su forma y su extensión. Por último. data de la rebelión de Lucifer. Imposible saber qué clase de criatura lo emitió y lo emite siempre. Pero lo más sencillo. ¿gira verdaderamente. de tarde en tarde. simple efecto de mi obstinación en suponerlas siempre las mismas y vistas siempre desde el mismo punto. mil palabras con las cuales no contaba. Malone. Recuerdo el primer ruido que oí en este lugar y que después he oído con frecuencia. Pues si así fuera. ha cambiado desde que estoy aquí. Entonces. tendrá que decir algo. sin duda. a la luz de esa remota analogía. Me gusta creer que ocupo su centro. bastante diferentes. La memoria sobre todo. antes de verlo de nuevo. un breve grito. en compañía de Malone. No sé si Malone lo oyó también. no hay seres humanos aquí. se oyó un débil grito.Samuel Beckett El innombrable pies de diámetro. como la tierra con su luna. ¿Es Malone el culpable? ¿Lo soy yo? ¿No será una simple ventosidad? Las hay desgarradoras. como lo hace. dos cosas que entrechocan. Y otros. este grito. aunque no desde siempre. Pero. temer de cualquier cambio. no lo es del todo. puesto que miro siempre en la misma dirección. a la derecha. Esto es también. Pero desde luego no es éste el caso. saldría del recinto en cada una de sus revoluciones. El infierno mismo. Así pues. pero nada menos seguro. Pero no hace ningún ruido. entre el centro y el borde hay margen. a mis espaldas o a la izquierda. cuyo empleo creí que debía vedarme. si los hay. y lo hace alrededor de mí. Como quiera que sea. 24 . es considerarme fijo en el centro de este lugar. tengo la certeza de ello. querer saber qué es. el desorden de las luces puede ser una ilusión. es decir. aunque eterno. De los ruidos que me llegan se desprende con toda claridad que no estoy completamente sordo. He aquí lo que va a facilitar singularmente mi exposición. En suma: nada. ahogado en seguida. de tanto en tanto. Así pues. pues no estoy sordo. ambos casos son válidos. tirando por lo bajo. Todo es posible. gira. Si hiciera ruido. realmente. Deplorable manía. Quedé sorprendido: la palabra no es demasiado fuerte. Si al menos no tuviera la obligación de manifestarlo. casi la certeza. no es un ser humano. Pues debo suponer un comienzo a mi estancia aquí. en línea recta? No. A lo mejor las necesito. lo noto. cuando ocurre algo. Pues si aquí el silencio es casi total. Para empezar. si la ocasión se presenta. ¿Y por qué hablar de grito? Tal vez sea una cosa que se rompe. Tras silencio tan prolongado. no me lo oculto. inquietud incomprensible. si es la misma. que también yo me vea arrastrado a un movimiento perpetuo. En cierto sentido. ya que fue el primero.

no puedo ver. a la luz? Me parece que no fue cosa mía. seguida de la caída y la desaparición. Entonces ha de ser en otro sitio. esto es. Sigamos. cuándo. Se puede morir a los setenta años sin haber tenido nunca la posibilidad de admirar el cometa de Halley. Pero no bajo los ojos. Lo que me deja 25 . pues. No me habría hecho falta. con mucho. sin impaciencia. De modo que. de la luz. y de qué ojo. Y los ruidos que todavía ignoro son los que aún no se han emitido. caerán y desaparecerán. yendo lentamente la una hacia la otra. Lo que no impide que algo me haya quedado. A mis delegados los veo todavía. pues también yo debo atribuirme un comienzo. sabré que chocarán. la mejor. Aguardo. pero sí tan distintamente como la visibilidad lo permita. que nuestros comienzos coinciden. Pero. Me hablaron de los hombres. Cayeron y no las volví a ver. Diré. si es menester. ¿Aguardé en algún otro lugar a que éste se hallara listo para recibirme? ¿Dónde está el que aguardó a que yo viniera a poblarlo? Desde el punto de vista de la utilidad. Veo tan mal a Malone como la primera vez. la colisión. y yo para él. lo que ocurre justamente delante de mí. a menos que se trate de cómo ando de la vista. No quise creerlos. No digo que eso no servirá nunca para nada. En suma: sólo veo lo que se presenta justamente delante de mí. No es cierto. sólo veo lo que se presenta muy cerca de mí. Eso me ayudaría. no me deja ver sino lo que tengo muy cerca. Sería llegado el momento de que le diera un compañero a Malone. oblongas como el hombre. Pero las dos son desagradables. ¿Por qué me hice representar entre los hombres. y esto quizá me permita observarlas mejor. hasta ahora. con el rabillo del ojo. lo veo mal. ni siquiera la primera vez. la primera de estas hipótesis es. El grito no ha cambiado nada. A lo mejor se trata de agua. en tal caso. que este lugar se hizo para mí. Pero nunca estuve en otro sitio. Su acercamiento nunca lo veré sino confusamente. por qué medio conversé con esos señores? ¿Vinieron a importunarme aquí? No. Es poca cosa. Pues también ellas debieron llegar en línea curva y. ¿dónde. Naturalmente. ¿Y mi sorpresa? Debí imaginármelo. mirando siempre en la misma dirección. debería bajar un poco los ojos. pensé en la falsa pareja Mercier-Camier. si es que es suelo. Ya me ha ocurrido así. y a menudo tendré ocasión de acogerme a ella. no diré que distintamente. Dos formas. Pues la visibilidad. Sabré utilizarlo. sólo puede ser por ellos por quienes supe de los hombres y de cómo se las arreglan. pues. hasta muy cerca de mí. La próxima vez que penetren en el campo. Añadiré que mi asiento parece haberse elevado un poco. en relación con el nivel del suelo de alrededor. Sin embargo. si pudiera situarlo en relación con el de mi vivienda. a un tiempo mismo. lo que veo mejor. aquí nunca me ha importunado nadie. o de otro líquido cualquiera.Samuel Beckett El innombrable No los conozco todos. para ver en las mejores condiciones lo mismo que ocurre ante mí. que se repita. entraron en colisión ante mí. Pero hablaré antes de un incidente que sólo se produjo una vez. Es que. Pero no cambiarán nada. por supuesto.

Pero sobre todo eran mis semejantes los que me querían hacer tragar. ¿Se trata tan sólo de una calma momentánea? Eran cuatro o cinco a atormentarme. admitiendo que pasa a tres pies de mí. sólo con mirarme de hito en hito con sus ojos apagados de tanto haber visto. Y venga a sostener tercos que fue un buen regalo. avanza aún algunos pasos. servicios de los que no hubiera tenido ninguna necesidad si me hubiesen dejado tranquilo. hasta ahora. el hecho es ése. ¿Desde cuándo cesó ese atiborramiento de la cabeza? Y. Hace su entrada como a través de pesados cortinajes. probablemente no menos falsa: me trae obsequios y no se atreve a dármelos. por ejemplo. precioso. No viene a menudo —me es imposible precisar más — pero desde luego regularmente. ¿Es concebible. no diré lo contrario. que se alza bastante largamente hacia mí. según creo. Pero. ¿es que ha cesado? Algunas preguntas todavía. ¿Sigue mirándome aún. de estación en estación? No. como los que se refieren al bien y al mal. El otro viene derecho hacia mí. Era uno de sus temas preferidos. por el contrario no poseo. en su siglo. Ponían en ello un celo y una obstinación increíbles. a pesar mío. no. Tipos asquerosos. conservo algunas descripciones. Se los vuelve a llevar. a creerlos. La copa está muy gastada. Su visita no ha coincidido nunca. Lo sabían por sus representantes en Bally no se qué. lugar dónde. No debí entender gran cosa. Lo que de él veo mejor es el sombrero. Debe de hacer mucho de todo eso. me mira y luego se retira andando hacia atrás. las últimas. En particular uno de ellos. Sin embargo. Basilio de nombre. ese que me aplicaron ellos. Su mirada. Me dijeron que procedo de él en última instancia. la siento implorante. aquí estoy a salvo. o bien los suelta y desaparecen. como si yo pudiera hacer algo por él. Pero esto ocurrirá tal vez.Samuel Beckett El innombrable perplejo es deber estos conocimientos a personas con las que nunca pude entrar en comunicación. para rascarme. un conocimiento innato de mi madre? No para mí. me volvía un poco más cada vez como él quería que fuese. tengo la impresión de haberlos visto. con los bolsillos llenos de venenos y de cauterios. Igualmente me pusieron al tanto de Dios. Sin abrir la boca. A menos que se trate de conocimientos innatos. como un zapato viejo. Se trata de habilidades que me prestaron servicios. entreteniéndome en adivinar quién pudo infligirme estas heridas insignificantes. Fueron esos señores los que me hablaron de ella. paciente. Esto se me antoja poco verosímil. acerca del recorrido del otro. Los uso todavía. so pretexto de darme su informe. No se tratará forzosamente de un ultraje al orden que reina aquí. Me daban cursos sobre el amor. Fueron ellos también los que me enseñaron a contar y a razonar. me infligió la existencia. no sé cuáles. Quizá fueron cursos por correspondencia. agazapado en la tiniebla? ¿Usurpa todavía mi nombre. No me acuerdo nada de aquellas conversaciones. con el paso de Malone. A lo mejor en fotografía. sino una noción de las 26 . lo que no es seguro. En fin. precioso. Pues si estoy en condiciones de calcular con algunas pulgadas de margen la órbita de Malone. Se comba como si llevara a punta de brazos objetos que pesan mucho. y deja pasar a su través algunos cabellos grises. me inspiraba una gran repugnancia. sobre la inteligencia. Otra impresión.

Las cosas. No me molestan. ofrendas para mí. se tropezarán y acaso se caerán. extraño para siempre a mis flaquezas. Y quizá me habré librado de Malone y del otro. Nos ponemos a hablar como si pudiéramos dejar de hacerlo con sólo querer. pasan ante mí. no me conoce. El aire. sino también de calcular sus respectivas velocidades de desplazamiento. los ruidos. es decir. a pensar que mis dos fieles se encontrarán algún día. Otros vienen hacia mí. hace ya mucho tiempo. o lo preceda. se extiende fuera de este círculo encantado en finos velos impenetrables. No. al pronto. No me mira. A lo mejor fue el final de algo. que siento aquello. Pues la no coincidencia muy bien puede variar (y me parece que tal es el caso) sin que llegue nunca a suprimirse del todo. ¿los encuentros no son una excepción a esta regla? El único encuentro de que he sido testigo. espero. es menester de todas veras que. tratemos de ver qué se puede sacar de este viejo tema. las luces con que mi prisa por hablar disfraza cobardemente este sitio. De un gris justamente transparente en mi proximidad inmediata. no. no debo tratar de pensar. me parece imposible. sería menester que ante mí Malone suceda al otro. no sólo de medir el tiempo. He puesto en él ojos implorantes. No. no es que ellos me molesten. inmóvil. Ese intervalo vacilante me incita. La más profunda noche a la 27 . siempre en los mismos plazos exactos. es lo que al discurso le permite proseguir. mudo. Impasible. De aquí la posibilidad de verse libre por medio de un encuentro. ¿Y si. me ocupara un poco de mí? Pronto o tarde me vería acogotado. Pero a la larga esto podría resultar aburrido. La busca del medio de hacer parar las cosas. lo diré. al margen de toda cuestión de procedimiento. Pero. una necesidad de ayuda. dan vueltas a mi alrededor. Se ponen cosas en marcha sin preocuparse de cómo hacer que se detengan. de momento. las figuras. lo que por sí solo se basta para inutilizar cualquier cálculo a este respecto. He dicho que aquí todo se repite pronto o tarde. Ya puedo estar sin moverme. de un tono apenas más oscuro. Sólo yo soy hombre y todo lo demás es divino. no se ha repetido todavía. sé? Sí. me equivoco. No sé cómo. por consiguiente. en colisión. Primero ensuciar. y después limpiar. ¿Dejarme acarrear en el mismo carretón que mis criaturas? ¿Decir de mí que veo esto. dada la imposibilidad en que me encuentro. que él es el dios. Ignoro. y de mí solo. iba a decirlo y cambié de idea. Preocupación por la verdad en el prurito de decir. Pues si no se debiera verlos juntos nunca. la utilidad de suponerlo así. no carece de nada. el aire. Pero el caso es para tenerlo en cuenta. no me cansaré de repetirlo. Es para hablar. el día en que los vea juntos. He aquí a uno que no es como yo no sabré nunca dejar de ser. Y el otro. que temo. Esto. si llegaré a poder verlos a los dos juntos. Malone gira. sosteniéndose la mandíbula. sin embargo. ignoro.Samuel Beckett El innombrable más confusas. Pero suavemente. ¿Soy yo quien proyecta esta débil claridad que me permite distinguir lo que ocurre ante de mis narices? No veo. llegue a desterrarlos. acallar su voz. por cambiar. Es así. Desgraciadamente sólo ellos circulan por aquí.

Nada nocturno aquí. O bien. sobre el gris. sino que están obligados. según el ruido que oyera. sin soltarlo. este gris es ligeramente rosado como el plumaje de algunos pájaros. lo justo para escribir. estoy obligado a añadir esto. o de lo lleno. y aquí no puedo contar estrictamente más que con mi cuerpo. esto. o no están todavía. como una jabalina. participios futuros y condicionales. el que no puedo alzar la mano de mi rodilla. aunque todo siga gris. centrados y desencajados. Soy yo el que escribo. así como los medios de servirme de él. para escribir. ni bajarse. hecho de claro y de oscuro. Pero quizá me hago ilusiones. Todavía. en relación con aquí donde estoy. ¿no será mejor el cercado. Añado. no están ya. Necesitaría también. o no estuvieron nunca. No esta vez. a quedar fijos en el corto pasillo que tienen delante. pues. para mayor seguridad. sino en otro sitio. en el gris. Soy yo el que pienso. como he oído decir. ¿Cómo hago. de lo que se trata es del vacío siempre. me serviría de él como de una espada y acuchillaría ya el aire. yo cuya cabeza está lejos. deja de ser de una luminosidad intensa. la cacatúa. mi cuerpo incapaz del menor movimiento y cuyos mismos ojos ya no se pueden cerrar como hacían antes. para no exponerme a perderlo de una vez por todas. yo llegado antes de la cruz. no están aquí. o si estarán. Entonces lanzaría el palo. pudiendo vaciarse de éste o de aquél. Aunque todo se vuelva oscuro. si puedo. por consiguiente pensar un poco tal vez. pero puedo hacerlo un poco. Estas cosas que digo. en lo que me rodea tan de cerca y me impide ver. Por lo demás. bastante. no teniendo en cuenta sino el aspecto manual de esta amarga locura? Lo ignoro. para no ser más que el otro. aunque todo se vuelva claro. en tales condiciones. no por ser primero tenebroso y después francamente opaco. entre ellos. el gris es el que se impone. Pero yo estoy aquí. ya que poco sería éste sin ellos. 28 . Pero en realidad. con todo y seguir viendo aire en ella. ya la muralla. o si están. Este gris. y que debo hablar. no sé cómo —no se trata de eso—. que voy a decir. para empezar. según Basilio y consortes.Samuel Beckett El innombrable larga se deja taladrar hasta cierto punto. Pero héme aquí. pensándolo bien. ni elevarse al cielo. no estuvieron aquí. yo que estoy aquí. que no puedo hablar. o si estuvieron. según creo. dicho sea de pasada. Pero no lo sabré. que no puedo pensar. y a la inversa. pudiendo lo que puede. esta pantalla contra la cual mis miradas tropiezan. Pero la época de los palos pasó. dado lo que es. sin ayuda de otra luz que la del cielo ennegrecido y de la tierra misma. o no estarán nunca. aquí. no estarán aquí. Podría saberlo. Yo soy Mateo y soy el ángel. llegado al mundo. para que descansara de ver y de no poder ver o simplemente para que me ayudaran a dormir. y sabría si. directamente hacia delante de mí. Deben de estar rojos como carbones encendidos. mientras permanecían abiertos. no puedo hacerlo sólo en relación conmigo que estoy aquí. donde el 99% de las veces no ocurre nada. antes de la falta. de una intensidad de plombagina? Para aclarar esta cuestión necesitaría un palo. A veces me pregunto si las dos retinas no están encaradas entre sí. ni pueden volverse.

pues no puede tratarse más que de mí y de este lugar. sería maravilloso. quien quiera que yo sea. pese a estos inconvenientes. lo sé. No voy pues al desastre. antes al contrario. Pero no desespero de poder un día prescindir de mí. a partir de ningún sitio. Desgraciadamente temo. una vez más. de mis manos. No hay. pero del que poco a poco. perderme. una vez más. irreconocibles cada vez. ir más lejos. Y lo más sencillo es decir que lo que digo. después poco a poco tal como siempre. pues corría prisa decir algo. una vez libre. miedo de lo que mis palabras harán de mí. de no perderme. donde me he dicho que estoy desde siempre. Sí. de hablar de él. y siempre murmurando viejas historias. no voy a parte alguna. podré callarme. a este respecto. estoy inquieto. por culpa de la necesidad en que estoy de hablar de él. donde me diré que estuve siempre. donde estaré. de mi espalda. a mí que en él estoy. y en relación a esos lugares en donde estuve. dada la imposibilidad de ver. acabar sería maravilloso. hablando de ello. donde estoy. aquí sigo todavía. una 29 . de moverse. Pues ir más lejos es irme de aquí. lo bastante para averiguar que es el mismo de siempre. Sin embargo. desconocido al principio. de mi pecho. He aquí. o empujando contraías paredes. un razonamiento que me gusta. podré acabar. perdido de pequeñez. que siga estando otra vez a punto de ponerle fin. en otro lugar. de mi escondite. respecto a mí. respecto a mi morada. de mi cabeza. sabré algo. mis aventuras han concluido. acabar aquí. pero absolutamente nada? Así evitaría tal vez estar roído como por una vieja rata ahíta. por donde yo erraba en otro tiempo —ahora estoy fijo—. el que tiene aires de haber sido hecho para mí pero que no quiere de mí. como no sea a la obligación en que me hallaré. de mis pies. en fin. a beneficio de la exposición que decidirá de mí. mi vieja historia. puesto que. de poder preferir. que tener miedo. de quizá pues pensar en él un poco. No tengo. Y temo mucho. del cual no sabré nada. Y ese día. encontrarme. de no hacerme. ¿Y si hablara para no decir nada. es de desear. se refiere al lugar donde estoy. desaparecer y volver a empezar. que inquietarme. el tiempo de colocar al condenado y de acicalarlo. por incierto que sea el porvenir. ni nada podré saber. y con mi camita de baldaquino. pues. Sin embargo. o por los de antes. que estaré en otra parte. Sin embargo advierto que no. Lo que no llevaría a ninguna consecuencia. Confío en que este preámbulo acabará pronto. de seguir aquí. Pero no he estado nunca en otra parte. a esto llamo aventuras.Samuel Beckett El innombrable en relación a mí que estuve en otra parte. sin callarme. de pensar y de hablar. estando aquí desde siempre. pues. Otra cosa: lo que digo. ahí reside la esperanza. ése del que sin duda no sabré nunca si me engulle o me vomita y que acaso no sea más que el interior de mi cráneo lejano. no sé por qué. ése que yo tengo aspecto de querer y que no quiero. acabar es de desear. de volver a empezar. como siempre. digno de mi situación. para volver a lo mismo. si puedo. ¿es de desear? Sí. por nuevos caminos desde luego. mis dichos están dichos. está dicho ya. lo que tal vez diré. de nadie y de nada. Pero. lo que diré. pese a la imposibilidad en que me encuentro de pensar en él. De aquí una cierta confusión en los exordios. como por primera vez. tengo miedo.

en mi vieja cuna. ¿Y los ruidos? Ya no. sino que es negro. Lo que impide el milagro es el espíritu de método. en una palabra. para contemplarla. En adelante. debiendo hablar. inventó el fuego. para retrasar el momento de hablar de mí. Sin embargo no desespero. He aquí varias. los que me sirvieron. nadie viene hacia mí. cuando era menester hablar solamente de mí. ¿Y Basilio y consortes? Inexistentes. se cree conseguirlo. antes de volver a ser arrancadas. como en el Cáucaso. Nunca fueron más que yo y este vacío opaco. Me hicieron perder el tiempo. Me equivoqué. ¿Y las luces. y vacío. N. lo bastante para exterminar a un regimiento de dragones. Esos no estuvieron nunca. el día y la naturaleza. nadie gira a mi alrededor. No son más que yo. ante mí nadie encontró nunca a nadie. todo está silencioso. pues hay a continuación un juego de palabras con esta expresión. al cual estuve acaso un poco excesivamente sometido. domesticó al caballo y. Molloy y Malone. no existen luces aquí. esta vez —al tiempo que digo quién soy y dónde estoy—. Ellos no han padecido mis dolores. He aquí pues eso de que. y las carnes arrancadas tendrían tiempo de pegarse de nuevo. sino que nunca hablé de ello. sin ayuda de nadie —pues no hay nadie—. o bien me haría roer menos deprisa. Desde luego no me da ni frío ni calor que Prometeo fuera liberado veintinueve mil novecientos setenta años antes de haber purgado su pena. al objeto de poder callarme. soy yo quien cobardemente los ha inventado.Samuel Beckett El innombrable cuna. trabajar inútilmente. de acabar aquí. Pues confío en que no exista nada en común entre yo y aquel miserable que se mofó de los dioses. Todo mentiras. hasta que no tenga más que hablar. y ese negro. de no perderme. obligó a la humanidad. un pequeño sí o un pequeño no. Dará lo que dé. esa de la que creí poder desprenderme. por primera vez. del que tampoco sé nada. 1 Souffre-douleurs en francés equivale a burro de carga o a cabeza de turco. de mis vergüenzas y mis temores. inventados para explicar ya no sé qué. El gris tampoco está. de mi recuerdo. 30 . del T. Me río de lo que acabo de decir. En suma: ¿voy a poder hablar de mí y de este lugar sin suprimirnos? ¿Voy a poder callarme? ¿Existe alguna relación entre estas dos preguntas? Gustan las apuestas. los impulsos del corazón y los medios de comprender. ya estoy yo solo aquí. desfiguró la arcilla. que me devuelvan lo que les infligí y que desaparezcan de mi vida. sus dolores nada son comparados con los míos. ellos y los demás. hablaré. Dios y los hombres. que estoy hablando de mí. los que aguardan. No me engañan esos Murphy. Téngase en cuenta la traducción literal de sufre-dolores o padece-dolores. con las que contaba tanto? ¿Habrá que apagarlas? Sí. Pero acabo de decir que he hablado de mí. Pero parece imposible hablar para no decir nada. sólo una pequeña parte de los míos. pero siempre se olvida algo. Que se vayan ahora. de no partir. Bueno. Pero la cosa ha de señalarse. el negro es el que había que decir. o quizás una sola. Creí obrar bien al hacerme acompañar por esos burros de carga1. sí. Ah. se acabó este asunto. del que no sé nada. hay que hacerlo. dejándome hablar de ellos. Es ahora cuando voy a hablar de mí.

ya no chorrean. y desde allí cuando ya no puede contener más. sin dejar rastro. sí. mis cabellos. Y. salvo en los ojos. a causa de la presión contra mis nalgas. no titubearía en afirmar que tengo la forma. con el cuello erguido y sin torsión. contra las plantas de mis pies. un Dios. como no lo haría. contra las rodillas las manos. y allá arriba la cabeza. mientras me escondía? Voy a secar también. que unas bandas. y en seguida hablaba del sombrero de Malone. por un rostro invertido. si ya no tengo nariz? Todo eso cayó.. son fáciles de imaginar. Me sé sentado. Dios. hablando de cosas que no existen o que quizás existen. 31 . un fuera. pero. de la caída de mis orejas ni me enteré. tan lejos. otros. Ah sí. cabellos tampoco. Pero no debo confundir el enderezamiento de la cabeza con el de la mirada. Los órganos. inventé el amor. Ya no haré pausas tampoco. son cosa forzada. del abrigo de Molloy. bien asentada. Y sin la lejana evidencia de las palmas de mis manos y de las plantas de mis pies. sé que tengo los ojos abiertos. ¿A qué iba yo a tener sexo. de un huevo. Mi espalda no está sostenida. me parece. como indiqué? Me noto con la espalda erguida. antes de pasar a cosas más importantes. Pues bien. sólo lo es ligeramente. por esquivarme. con mis ojos. si no la consistencia. cambio pronto de estribillo. ¿qué es lo que presiona contra las nalgas. el aroma del grosellero silvestre. como en su bastoncillo la bola del boliche. es una gran bola lisa que llevo sobre los hombros. e incluso por el cuello. Si lo estoy. de las que aún no he logrado desembarazarme. con las manos en las rodillas. a causa de las lágrimas que de ellos manan sin cesar. Estas comparaciones están fuera de lugar. por los costados y por toda la espalda. esta cuestión es secundaria. Se me acumulan en la barba. desde los ojos hasta las mandíbulas. eso adormece. Pero poco a poco. por un rostro inclinado. es imposible saberlo. como posibilidad vestimentaria apenas veo otra cosa. del traje de Murphy. En cualquier caso. todas las cosas que sobresalen. no tengo barba. ¿qué es lo que indica que miro rectamente hacia delante de mí. Pues como consistencia. de momento. eso calma lo principal. Pues noto que las lágrimas me resbalan por el pecho. estoy realmente bañado en lágrimas. cayó tan bajo. con los ojos cerrados. mis cabellos lentamente como hollín siempre. Después hay el modo de correr de las lágrimas. lo que es fácil. Superfluo.. si no nunca llegaré. fautor de calma. Bueno es asegurarse de la propia posición corporal desde el principio. contra mis manos. ¿No puedo. la cuestión no es esa. poco a poco. ni el plano vertical con el horizontal. la música. ¿Estoy vestido? A menudo me he hecho esta pregunta. Refiero estos detalles para asegurarme de que no estoy echado de espaldas. contra mis rodillas. Ya está. estas órbitas chorreantes. Sí. que me corren por toda la cara. un instante. sin lineamientos. conservar nada de cuanto ha llevado mis pobres pensamientos. Contra las manos son las rodillas las que presionan. Pero. de los que ya sólo quedan las órbitas. Ah.Samuel Beckett El innombrable Yo. con dos agujeros en cualquier parte para impedir el estallido. quizás eso cae todavía. a taponar. plegado a mis dichos. No. con algunos harapos aquí y allá. Tampoco diré más obscenidades. pequeña alma siempre. pues. en él no he creído. que no oí nada. nos los imaginamos. del que no sé nada. porque no veo nada. soy una gran bola parlante. con las piernas dobladas y en el aire. contra las plantas de los pies? Lo ignoro. se trata más bien de mucílago. por un instante.

pero no escucho. Importa poco. sin poderla decir. Pero. Que sea redondo y duro es lo único que importa. y por qué grande? ¿Por qué no un cilindro. Después un pequeño infierno a mi modo. un huevo mediano? No. no demasiado perverso. que estoy fijo o que al rodar estoy cambiando continuamente. la vida mía que en otro tiempo supe y no quise confesar. sin ojos. Por consiguiente. quizá por temor al silencio. se extiende la misma lección de siempre. con algunos amables condenados a los que largar mis gemidos. conforme a mi naturaleza de bola. que estoy fijo aunque esto no tenga importancia. sabiéndose mentirosa. Lo demás lo dejo. Pongamos. ni que me muevo. susceptible de ahuecarse. la piedad en llamas. ignoro por qué. por los caminos. el uso de la razón. olvidé mi lección. lo que no se puede decir que sea pensar. ¿Cuáles? Esta voz que habla. Bajo los cielos. Menudas artimañas esas historias de claridad y oscuridad. el reposo vivo. voy a intentarlo en otro presente. ni que no me muevo. la hora de elevarnos a cenizas. esa que sabía bien pero que no quise decir. o por creer que bastaba decir cualquier cosa. si es que puedo. sin aberturas. y ciertamente existen razones para ello. entre yo y el derecho al silencio. Pero ahora voy a decir mi lección. renuncié a mis derechos. Estas expresiones carecen de sentido. pero se acabaron las razones. sobre uno de mis innumerables polos? Me siento muy tentado a tratar de saberlo. incluso si no es aún la que tiene que ser? Voy a intentarlo. no siempre estuve triste. ¿por qué una bola y no otra cosa. sólido y redondo. en las ciudades. pues. con ello. Pero no se me tendría en cuenta. Hablo y hablo. al objeto de permanecer oculto. las llanuras. lo que es más seguro. ni quietud ni cambio. nada que pueda servir de punto de partida a una opinión a este respecto. un cilindro pequeño? ¿Por qué no un huevo. Y me las he permitido. No. lo que importaría poco si tuviera algunos conocimientos de orden general y. y en cuanto a pensar pienso lo justo para no callarme. o estoy en equilibrio en alguna parte. los bosques. no pongamos nada. sin pausas. Menuda tirada de discurso se puede sacar de esa preocupación tan legítima en apariencia. si puedo recordarla. o que tan pronto ruedo como me detengo. de abombarse al azar de los choques. las habitaciones. Pero en vez de decir lo que erré al decir. a orillas del mar. que sea redondo y duro. ¿no sería mejor que dijera otra cosa. invisible quizás o grande como Sirio. sobre las olas y detrás de mis homúnculos. es la vieja tontería. en los aires o en contacto con otra superficie. algo que suspira de lejos en lejos y a lo lejos esperando por relampagueos. indiferente a lo que dice. porque es menester. sin razones.Samuel Beckett El innombrable después de todo. pues esto no tiene importancia. me esforcé en vano. incluso si no es aún el mío. a la par que acompañándome en una lengua que no es la mía. lo que ya no diré. mejor que de una forma irregular cualquiera. sin atreverme a decirlo. demasiado vieja quizás y demasiado humillada para poder 32 . perdí mi tiempo. sin asperezas. ¿es que ruedo. pues no siento nada. mentiras con preferencia claro está. sin llantos. nada. me sé redondo siempre. como ese negro ridículo en el que por un instante creí poderme bañar más dignamente que en el gris. las montañas. no. de aquí tal vez una ligera falta de limpidez en algunos momentos. lo que acaso diga. pero la cosa es que no siento nada. y pasemos a las cosas que la tienen. A lo mejor también esta vez no haré sino buscar mi lección. busco mi lección.

por donde quizás un día recuperará el prolongado suspiro claro de adviento y de adiós. pero que no puede ser más que la mía. la última vez que esto me ocurrió. lanzados a través de la inmutable alternativa de la sombra imperfecta y de la claridad dudosa. No. en efecto. piernas y todo lo demás. para nada. pero es demasiado largo. Ella sale de mí. para no tener nada ya que hacer ni que decir. sin dejar un solo instante de despachar mis dice. como excusándose de no estar muerto. este discurso inútil que no se me toma en cuenta. no he dejado de prestar atención. no puedo detenerla. no puedo evitar que me desgarre. como un rostro entre la brasa. con cabezas. me asedie. Soy yo pues quien habla. a volver a inventar una fantasmagoría. porque no puedo hacer otra cosa. completamente solo. una voz? No plantearé más preguntas. es cuanto sé. respecto a lo que tenía que hacer y decir. Me pareció oír murmurar otro medio de salir del paso. tal como un débil murmullo lo define por migajas. sabiéndose inútil. con esta voz que no es la mía. y de otro modo más agradable. no hay más preguntas. me prometí poner a contribución en la primera oportunidad. A lo mejor me miran de lejos. troncos. cualquier otro discurso que el suyo. no diré nada más. pregunta y responde. y hasta pude recoger. A propósito. y al propio tiempo fijar la atención en otra parte. o en la otra que pasa por mí. no responderé más. por culpa del ruido que por otra parte estaba a punto de hacer. no volveré a poner cara de andar buscando. toda vez que yo no los veo. Pero siempre tengo este recurso. a los cuales podría pertenecer esta voz. una vez que haya concluido con mi rebaño de excitados. como ya me ha ocurrido. a esto es a lo que hay que darle vueltas. finalmente. al hincharse en un todo irrecusable. ¿qué me pasaría? ¿Peor que lo que me pasa? Pero esto siguen siendo preguntas. el bueno al fin. acaso. Sin embargo. Y lo que me pareció oír entonces. no veo en ello inconveniente. estuve bastante impresionado por ciertas expresiones para jurarme. Quizá me veré obligado. estoy mudo. me pareció oírlo apenas. lo que es más. Pero todo ha desaparecido. Pero tengo fundadas esperanzas de que no. no seré más claro. Pero todo lo he olvidado y no he hecho 33 . no tengo. Pues es difícil hablar. se dice. allí donde reside su verdadero interés. conforme a los mal comprendidos términos de una oscura condenación. no tengo voz y debo hablar. No es la mía. clama contra mis paredes. Pero estoy prevenido. los ojos se cierran y mañana hay que levantarse pronto. que saben está destinado a desmoronarse. expulsen de mi boca miserable cualquier otro discurso. de mi boca en vano gastada en vanas ficciones. esta voz que no se escucha.Samuel Beckett El innombrable decir alguna vez. jurarme proceder de tal modo que ellas no engendran otras y que. o si hay otros. no olvidarlas nunca y. las palabras que la hagan cesar. ciertas fórmulas de las más prometedoras y que. Creo saber lo que ocurre. que no me reprocha por el silencio de una sílaba. a propósito de esto debe hablarse. incluso no importa cómo. me sacuda. atenta al silencio roto por ella. no conozco ninguna más. para no pararme. ¿es. se hace tarde. Es para que el discurso no se detenga. me llena. el último al fin. sin dejar de gañir. Ignoro las preguntas y éstas me salen a cada paso de la boca. no es la mía. si me callase. no llegan hasta mí. pues aquí no hay nadie más. He aquí lo característico. brazos. Pues con todo y desarrollar mis bufonadas.

amigos míos. un lejano mar en calma.Samuel Beckett El innombrable nada. Así tendría que ocurrir. Todo esto no está claro. tan débil. no me lo oculto. Prosigo. Años. Él tampoco sabía nada. Para convencerme de que actuaba con libertad. no la orilla. pero menos menos. espero. que puedo callarme. agitándose allí mismo y cayendo en breves síncopes. ya repuesto. cosa que deseo sinceramente. ni siquiera en parte. respecto a mi verdadera situación. Basilio adquiere importancia.. Así es como eso ocurriría. Pero para ello debo hablar. Entonces mi voz. Decididamente. No. basta el mar. vivía para mí. Tanto como hablar. tan lejana. Yo oí. que era como el mar. soy raro. Digo años. Y no habiendo vuelto a renovarse desaparecerá un día. aunque aquí no los hay. Después. hoy. Pues si tal música pudo llegarme cuando me debatía con una pesada historia de moribundos desplazándose. después de años. Resulta pues que me callé. ¿no debería. pero Mahood me decía que no estaba bien. infortunios ridículos. si es que cuenta. de la mía. tanto como hacer. y también el mar. para seguir hablando como él. mientras espero conocer el verdadero empleo de este órgano venerable? Basta de preguntas de razonamientos. Pero no sería ya mi voz. pero no creo engañarme mucho al decir que no tendré que volver a sufrir sus impertinencias. Qué libertad. acometería de nuevo la verdad. ¿Y si prefiriera decir ba-ba-ba-ba. Pero qué silencio. Al propio tiempo. o en que ya no quiso abandonarme. para aliviarme». hasta el punto de cubrirla a veces por entero. prefiero eso. como la tierra. palabra detestable. diría: «Mira. Y he aquí que me estoy deslizando ya. Guardé silencio. trataba de recuperarme. penetraba en mí abrumándome con historias. pues también yo tengo amigos en algún lugar.. Sí. no sé. eso no. sobran los guijarros y la arena. de no oír más. por completo. Ella diría. eso es una idea de Basilio. volvía a mí. Siempre me gustó no saber. de olvidar lo que me había dicho. hasta el día en que me abandonó por las buenas. hacia el recurso de la fábula. moribundo. en este momento. él puede volver o puede marcharse de nuevo y en seguida volver. en la mía. O bien la historia 34 . no la playa. salía de mí. brevemente. Durante sus ausencias. Presté oídos a lo que debía ser mi voz siempre. la voz. Largamente. acerca de mis infortunios. qué silencio. con mucha más razón. siempre. se ha mezclado con la mía. a fin de poder callarme. es lo mismo. como tejida con la mía. mis pobres amigos. dolores absurdos. a menos que esté abocado a hacer algo en este instante. sino que es menester asimismo ver la clase de silencio que se guarda. Es su voz la que a menudo. antes de haber llegado al último extremo. La duración importa poco. entrechocándose. cuando se supone que no estoy embarazado más que conmigo mismo? Pero esto siguen siendo razonamientos. hablar. Y todavía. que es lo que cuenta. lo noto por momentos. impidiéndome decir quién era yo. pero eso le atormentaba. sobra la tierra. voy a contar una historia de Mahood. Y en verdad no todo consiste en guardar silencio. con fuerzas centuplicadas. Él es quien me contaba historias acerca de mí. y ya no recuerdo si es lo que tiene que contar. hacerse oír ahora. lo que yo era. Voy pues a preferir llamarle Mahood. Y he aquí que vuelve ese ruido. Y he aquí que se me escapa de nuevo. aunque ya no me turba. No sé cómo ocurría esto. acerca de mí. Entonces habría que volver a empezarlo todo. no sé si está aquí en este momento o sí está lejos. Pero su voz seguía dando fe de él. su voz está aquí.

presté oídos a las palabras de mi amo. dormida. habrá que aclararlo— castigo. puedes disponer. y he olvidado en qué consiste. A veces me llamo tú. y que sólo en ese momento tendré derecho a permanecer tranquilamente en mi rincón. Pero yo me habría dormido completamente. en secreto. hijo mío. vacía. He aquí un filón que no hay que perder de vista. a fuerza de remover vocablos. quizás al nacer. Después veo claramente que no. como si se tratase siempre de mí. aprieta muy fuerte. no llegadas nunca: «Está bien. quedándome por reconstruir la buena lección. llorando. Se me ha impuesto un castigo. una vez asimilada la idea de obligación. No me importa nada fracasar. No teniendo más que mi voz. de lección. como si de nada se tratase. tras el cual habrá otros. no abuses. como vencedor. Pues caería sobre el buen castigo. que sin ofender puedo comparar. escuchándome de tanto en tanto y yéndose después a comer y a jugar a los naipes. acaso se trata de ti.. Hablé. demasiado inconsideradamente. divididos entre ellos en lo que me concierne. confundí castigo con lección. de balde. por cuenta mía. y que cuando habré concluido mi castigo me quedará por decir mi lección. es castigo lo que había que decir. puedes detenerte. que la voz. sin reservas mentales. no dormiría. ¿es que se me ha especificado alguna vez? Aprieta. a menos que los dos se confundan. vuelta hacia el silencio y la paz. como de costumbre. Pero. Pero esto no me hace adelantar gran cosa. debo hablar. porque no se me quiere. Pero por el momento estoy en él —en realidad quizá sean varios. En cuanto a hablarme. No como acabo de hacerlo. tendría el aspecto de costumbre. si soy yo el que habla. Sí. por otra parte. babeando y viviendo. Eso sería la buena vida. libre de mi baba. Pero. pero aprieta un poco más todavía. niño mío. acerca de mí. de modo insensible. antes de estar libre.Samuel Beckett El innombrable empezaría muy suavemente. puestos a deliberar desde hace un buen rato de eternidad. puedes irte. que vea 35 . en fin. para no oír más. babeando de vida. no me he hablado bastante. mi boca que nunca tiene bastante de ella. Hago lo que puedo. Palabras no llegadas nunca. Sino apaciblemente. sólo que quisiera callarme. con la boca abierta. con la boca cerrada y la lengua inerte. no me respondí bastante ni me consolé bastante. Quizá tú llegaste al extremo. de mí en este momento? A veces me parece que sí. quizá para castigarme de haber nacido. no me escuché bastante. lo que evidentemente tampoco es imposible. tengo un castigo que cumplir. para escuchar mejor. me parece. estás perdonado». todo un consorcio de tiranos. diciéndome que si tengo un castigo que realizar es porque no supe decir mi lección. abandonada.. brotarían mentiras. Extraña esperanza. y ya no sé cuál. libre para callarme. escucharía. Curiosa idea. la dejaría correr con delicia. hablé para mi amo. o sin ninguna razón especial. Mi amo. que doy una idea de mi situación. Mi boca en reposo se llenaría de saliva. puede parecer natural. al fin. esa de una tarea que cumplir antes de poder estar tranquilo. concluido en silencio mi castigo. Y de mi boca abierta. He aquí. lejos de todo estorbo y de todo ruido. ¿Después de diez mil palabras? A un extremo. No. estás libre. está bien. con la conciencia tranquila. y muy sujeta a caución. pero estoy a punto de fracasar. amigo mío. a esta lección demasiado pronto abandonada. ¿se trata. en realidad. esto es. Curiosa tarea la de tener que hablar de uno mismo. otra vez. la vida al fin. me gusta.

eso de que acaba de ser cuestión. para aprovecharlo. pues si no lo habría hecho —eso debe de ser. ausente de cuanto dije hasta ahora. para que me perdone? ¿O de la confesión de que después de todo yo soy Mahood y que todas esas historias de una persona cuya identidad usurpa Mahood impidiendo que la voz se haga oír. de pronto me parece un poco aventurado. Después. todas las historias de Mahood eran sobre mí. apasionante por demás. Esto tiene todo el aire de una anécdota de Mahood. cuando yo estaría mejor dispuesto. Este recurso está gastado. Casos uno y dos. en realidad. me estremezco y paso. Es una suposición que debe poder defenderse. Y si ahora pienso en ella. y si no tiene aspecto de hacer gran cosa para no desilusionarse. nueva flamante. las recuerdo. libre para seguir adelante. me estremezco de ello. tengo tiempo. está hecha su voluntad en lo que me concierne (pues quizá tenga otros protegidos) y yo sigo sin saberlo. supongamos que se trata de otra cosa que decir. Pues lo que hago no se hace enteramente sin espíritu. el pobre— hace mucho tiempo. de alabanzas. eso sería más chocante. solamente me juré no volver a hacerlas. demasiado poco. Un instante de desaliento. como a un sátrapa. O el amo de Moran. Pero de eso a querer que se trate de algo acerca de mí. al pasar.Samuel Beckett El innombrable en ella una cosa cualquiera que decir. he aquí el modo.buen amo. es que no tiene gran cosa que hacer. me quiere bien. en este punto. próxima a la mía. ¿Quién sabe? Caeré. Pero no he pensado nunca en tratar esta historia un poco a fondo. Pero 36 . Mi amo. endiabladamente propulsora. pero puedo hacerlo. ya olvido. Me preocupé poco de él. hechas para mí. sin pesadumbres. al instante. mi poderoso amo. si es que puedo. en fin de ello me doy aires. perfectamente de acuerdo. Son demasiadas perspectivas en tan poco tiempo. cuyo nombre no recuerdo. Y aún: No teniendo manos. la cuestión es avanzar un poco más. palabra. Me lo voy a prohibir todo. son falsas de punta a punta? Voy a quedarme ahí. sin embargo. que prescinda de preguntas. Ah sí. a mi amo. quizá. nutritiva. con ardor tan inútil como por ejemplo la del sometido. es que desespero de llegar a la mía. en ello estoy. volverá. Cuántos de nosotros desde hace algún tiempo. no seamos pedantes. camino de la mía. una cosa importante. Abrevio. o a llamar al camarero. si aún me mantengo en pie. que esperaba fuese la mía. creyendo obrar bien. El amo. y no teniendo pies. lleno de dudas. el pobre. ah sí. pues. en la feliz disposición que las hará imposibles para siempre en mí. después supondremos otra cosa. ciertas cosas. No. Y. Otra hipótesis: hizo lo necesario. ¿Y si se tratara. batiéndolas una contra otra. una desconocida. esperemos que así sea. mi . para los rompecabezas de primera hilaza. como me prometí. Voy a inclinarme un poco sobre el primero. Pero supongamos primero. Me vistieron y me dieron dinero. suponiéndolo único en mi imagen. por el momento. la cuestión es avanzar. dentro de poco. para ser sorbida hasta la médula. nada más. cantadas. no. para que se me compadezca. se fue. ah sí. quizás esté obligado a aplaudir. También bastante quizás. Después me inclinaré sobre el segundo. ronco de fatiga. Decididamente me parece imposible. Rica materia. obligado a bailar la carmañola. quiere mi bien. El amo. Que no sea el mío. para ser explotada. aunque no siempre las mismas. Algunas alusiones aquí y allá. en mi espíritu.

pues no se elige siempre al ilota que uno quiere. él. estoy tranquilo. que desde que existo — estado. pero esto lo quiero de todos modos. para mí. sin restricciones —iba a decir sin constricciones— lo que cortaría el aliento. en fin lo digo. Si no está contento de este panegírico. Hélo aquí. No es a mí al que le toca dirigirle preguntas. O querer que yo sirva para algo. me liberasen? Quizás esto me hiciera bien. cada uno según sus posibilidades. mi buen amo. quiero estar.Samuel Beckett El innombrable inclínate pronto. Que durante ese tiempo yo siga siendo lo que siempre fui. quién sabe si adoptada sólo por mayoría absoluta. para poder 37 . Un poco más de franqueza por su parte. no deja de repetirme. Toda esta historia de tarea que cumplir. que tiene la costumbre de mandar y de ser obedecido. allá arriba. Le digo esto para darle gusto. A menos que se trate de suplentes.. No. y quizá todo iría mejor. con la esperanza de llevarlo a mejores sentimientos. Tal vez podría callarme. ya que por supuesto mantiene la iniciativa. o salida de un vil empate.. todos ellos tan buenos como él. me escucha. mientras pienso en ello. Durante ese tiempo también ellos sufren. como se ha comprobado. Que me haga saber de una vez por todas lo que precisamente quiere de mí. en fin. si él existe y si. Desgraciadamente. tanto desde su punto de vista como desde el que él me atribuye. ¡tiene un aire tan lastimero! Soy bueno. incluso si supiera dónde encontrarlo. Que me lo aclare. profundamente afligido el pobre. quizá. mi buen amo. por resignación. desde la hora convenida hasta la hora convenida. queriendo mi bien como él. «Quiero que estés bien. por mi bien. O las dos cosas a la par. no tenemos conversaciones. abandonado. Ahora basta de esto. con todo convenido salvo lo que conviene hacer conmigo. Y yo. Claro que a lo mejor me lo ha dicho ya cien veces. él no me suelta nunca una palabra. ¿qué bien? Pues deben de existir varios. varias veces al día. Sin duda no me eligió. Pero. de responderle: «Yo también. pues. acerca de mí. si no te olvidarás. es todo lo que le pido. y peor para mí. por supuesto— que me diga qué exactamente y lo gritaré al momento. ¿oyes?». sino asociado a otros. Es capaz de querer que yo esté contento. existiendo. encargados de elaborar un proyecto de común acuerdo. porque no puede hacer nada. ya lo sé. y prestaré atención. quizá no es el único como yo. se reúnen. no tengo cuello. por mi culpa. Y bien. Caramba. por lo demás. según parece. es asimismo otra historia. No veo cómo. Si quiere que diga algo —para mi bien. príncipe mío». Puedo seguir concibiendo que esto no les ablande. todo esto no es serio. querido. no tiene más que decírmelo la vez ciento una. El supremo. ni esté libre como yo. debido a que yo no esté bien. por la superficie. iba a decir colgado. a mi gusto. Que se explique de una vez. en un revoltijo increíble. He aquí lo que de nuevo lo echa a perder todo. El propio Mahood me ha abandonado. para que tenga yo al menos la satisfacción de saber en qué dejo desear. en los días. Lo que quiere es mi bien. soy libre. definitivamente. en actitud respetuosa. pues. cuando tanto empeño tiene en ello. antes de emplearme mejor: ¿Y si ellos. ciertamente es preferible a una decisión coja. No. pero con opiniones divergentes acerca de este último. Hélo aquí. con tanto éxito como si se dirigiese a la materia inanimada. que le creo capaz de haber suscitado— me conmina a que tenga que estar bien. Todos los días. Lo que entiende por bien. una sugerencia. Pero quizá me confunda al abrumarlo.

por consiguiente hay un mar. lo que sigue. a juzgar por su aire de familia. por pistas que hicieron ellos mismos. no habiéndolo querido. eso chirría como espinas.Samuel Beckett El innombrable pararme. es imposible. sabiendo que lo soy. nada de particular. nada que descubrir. lejos tras mi disertación. haber sido engañado. Así pues no importa lo que sea. sufro mal también. Pues como quiera que sea. nada que disminuya lo que por decir queda. no teniendo nada que decir. los oigo desde aquí. no sé a qué. descuidada. de creerme en algún sitio. ¿Qué iba a decir? Es lo mismo. 2 Tellus. de frases que decir. imposible de pensar. Nadie me obliga a ello. tengo la mar por beber. de aquí a una quincena de generaciones de hombre. Mahood. Nada podrá dispensarme nunca de ello. Antes de él había otros. acechada por las ratas. Es un suplicio recargado. Sea. para poder pararme. Debe de ser una sinecura que pasa de padres a hijos. sí. pegado a Tellus2 la de las mil tetas. en el suyo. de modo que nunca está oscuro ni desierto. tan pronto avanzando como retrocediendo. de verdad que hallar. como una vieja pava muñéndose de pie. Eliminémoslo. intentando aprovecharme de su ausencia para 1 Cul de jatte. la escudilla en la cabeza y el culo en el polvo. es decir. 38 . entre un principio y un fin. para poder ir a visitarse con mayor comodidad y prontitud. Nada de no importa qué. como él quiere. olvidada. Pero antes de bosquejar su retrato. esto no marcha. que no conozco. para no tener que hablar más ni oír más. no hay nada. tomándose por mí. siendo también extrañas. pese a mis negativas? ¿Y si yo hubiera pasado por donde según él pasé. sino las palabras de los otros. significa asimismo el lisiado que carece de piernas y camina a rastras. creyendo no serlo. es un accidente. la he inventado yo con la esperanza de consolarme. pero todo cómo. lo que debe ser terrible. de tarea impuesta. era la Tierra. sino urbanidad. rezuma. entre los viandantes. Tengo que hablar. Tengo que hablar. de sentir. lo mejor que hubiera hecho. incluso esto lo hago mal también. a mi país. por satisfacer. saber morir mientras los otros ríen. así es. N. está decidido. Pronto. o desviándome. en la mitología clásica. de sufrir. de ayudarme a proseguir. no sabiendo ni queriendo hablar. Sobre todo nada de gritos. No haber sido engañado hubiera sido lo mejor para mí. Mira. para mayor suavidad. a fuerza de mutilaciones. insufrible también. esta caricatura es Mahood. esto es vago. a la que se representaba en figura de mujer con multitud de senos en el cuerpo. acepciones ambas de que se sirve el autor para el intraducible juego de palabras que sigue. Nada tengo que hacer. debería marchar. del T. no más que a ese donde los hombres van y vienen. ¿Y si después de todo no fuéramos más que uno. pues no tiene más que uno. soy yo el que aulla. no. un hecho. Ni siquiera las historias de Mahood son no importa qué. pero en fin de cuentas ganando siempre terreno. de aislar. Tengo que hablar. Mahood no es peor que sus predecesores. del T. moviéndome. pero no. una más: casi llegaré quizás. es una idea. para poder decirla. no engañándome acerca de que no lo estoy. diré otra cosa. con la espalda cargada de polluelos. en vez de haber permanecido aquí. alumbrados por luces numerosas y variadas chorreando en la oscuridad por turno. en pie. N. mi próximo representante en existencia será un culo de escudilla1. Entre tanto. por hallar. a hacer figura de mí. literalmente culo de escudilla o de cuenco. no hay nadie.

es menester que sepa también cómo soy. debieron decirse. en busca de un escondrijo. Me detengo tras cada golpe de muleta. desde luego no en línea recta. Sí. Una sola pierna y luego otros signos distintivos. Entonces ellos descorcharon el champaña: ¡Es de los nuestros! ¡Verduzco de angustia! ¡Un verdadero terrícola! ¡Ahogado en la clorofila! ¡Rozando los mataderos! Esto se les debió de quedar en el estómago. y el que falta por recorrer. alguna vez me pareció que yo estaba allí. es una golosina. acabará por confesar». a lo mejor se deja tentar». «Ensayemos esta vez con un cráneo de pez. para no asustarme. seamos justos. si es que somos dos. más de una vez he estado a punto de tomarme por el otro. parecía destinada a hacer que lo rozase muy de cerca. Había dado ya una buena decena de pasos si se pueden llamar así. de hombre bastante para poderlo de verdad. No hay nada que hacer. sólo el tiempo necesario para devorar un narcótico y medir el camino recorrido. estoy dulcemente bien informado. pero no exageradamente. hasta ya no poder 39 . quiero decir una espiral cuyos anillos. sino siguiendo una curva muy pronunciada que. Habiéndome conducido al artículo de la muerte. Sin embargo. henos aquí frente a frente. No lo he visto. he ahí una trampa que no ha fallado nunca. a poco que me mantuviera en ella. ancha en su base. no lo veo. «Con la pierna única casi en medio. por un momento. desesperado de clamar la consunción. un día. viviendo su vida de hombre casi. una vez cumplidos mis avatares. Después. Él me dijo cómo es. cercado de un azul de espinaca zumbando de contento. a su imagen. cordero mío. según parece. lo que debe entrar plenamente en sus atribuciones. El mismo Mahood ha estado a punto de pillarme más de una vez. qué hace Mahood aquí. C. humanos desde luego. como digo. para que me deje seducir: «Acabará por resignarse. esto podría sonreírle». me quitan una pierna y ¡jop! héme aquí de nuevo en pie y entremetiéndome por todas partes. cómo soy. Los pobres. No basta que yo sepa qué hago. ya lo verás. Esto forma parte del programa. desplomándome bajo mis atributos de señor de la creación. que esto se pasa pronto. hasta el punto de sufrir como él. justo el tiempo de juguetear con una cordera. a retozar con nosotros. Mahood y yo. a la gangrena senil. con pelo apenas. Dije un momento. he aquí la consigna. Y en esta clase de W. es en la que he llegado a creerme y hasta a bajarme los pantalones. Ven. salpicada de largos pelos flotantes como los que crecen en los lunares. en los lugares incriminados. de sienes calvas y rematada en forma de caballete de tejado ápice del edificio. retiré mi adhesión. en mi país. Mi cabeza está allí también. Muy mezquinos misioneros en el fondo. todos me lo dijeron. He sido él un momento. se fueran reduciendo. Esta vez no tengo más que una pierna. al servicio de lo efímero reactualizado. en vez de ir ampliándose.Samuel Beckett El innombrable poner orden en mi asunto? ¿Aquí. cojeando en sus muletas a través de una naturaleza —no nos engañemos— más bien enjuta y. poco poblada al principio. además. quizá fueran años. yo he debido enganchar siempre a alguien. Confesad que era tentador. hombre justamente. como un joven. aunque acaso no me llevara a mi punto de partida precisamente. pues eso se volvía grosero. cómo lo pasa aquí? Héme lanzado a una vana historia. El amor. Probablemente me metí en una especie de espiral invertida. Me injertarían un ano artificial en la palma de la no nada más estar allí. con todo y haber rejuvenecido.

desatornillándome en cierto modo. He aquí el abra que nunca debí abandonar. sé un montón de cosas. rodeado de altas murallas. a mí me pararían de golpe. Pero incluso sin obstáculos. Allí dentro un rebullir de pepé. sin dejar de proseguir el camino. cuando me tomé por Mahood. pero bien provista de saeteras. o mucho después. permítaseme esta elipse —lo que no me ocurre a menudo—. qué enciclopedia. Me sentía casi en seguridad. Pero parece ser que con el tiempo se pueden quitar los obstáculos. que había partido. y sin embargo forzado —la palabra no es bastante fuerte— a inmovilizarme. en fin por allí. en las selvas rojas de raflesia hediendo a carroña. Pero aquí se presenta una dificultad. y seguir adelante. debía yo estar dando la vuelta al mundo. si a fuerza de enroscarme. sin que nada pueda nunca ponerle fin. la dificultad? Juraría que había una en aquel momento. después de haberme atornillado bien. ésta es la idea que tengo. en fin de cuentas. y viceversa.Samuel Beckett El innombrable continuarse. de lo que sólo tenía para algunos siglos. ante la imposibilidad material de ir más lejos. Es inútil desviarse. si a fuerza de enroscarme tenía fatalmente que concluir por encontrarme clavado. un árbol o cualquier otro obstáculo. yo me entiendo? Pero. libre en rigor para en seguida reanudar la marcha en sentido inverso. no. mamá y los ocho o nueve mocosos. a los míos. ¿no debería normalmente desarrollarme hasta el infinito. pues valía la pena querer ir más deprisa. pasado el ecuador me parece que se debería volver a girar hacia dentro. visto el espacio de especie en el que se consideró que debía hallarme. Sin contar con que muy bien podría. y llamado sin duda a serlo más. con paciencia. En medio del patio se alzaba una minúscula rotonda. por la fuerza de las cosas. sin duda debía estar obligado a detenerme. como me he dejado decir. que por supuesto me estaría formalmente prohibido contornear. muy otro desvaído. Lo que habría constituido una experiencia de gran interés y novedad. hallarme ante una pared. toda vez que el espacio en que se me echó es globular. a menos que se trate de la tierra. frente a Sumatra. incapaz de ir más lejos so pena de disminuir de volumen o de penetrar literalmente en mí mismo. pero no yo. pues quizá había dejado mi pierna en el océano Pacífico. y esto me parecía grato tras las vastas extensiones abiertas y móviles que había recorrido. ¿dónde está. con el piso formado por una mezcla de tierra y de ceniza. Pero no estaba bien seguro de reconocerla. según me dije. no pudiendo hacer otra cosa. que hasta el camino más desvaído tiene muy otro aspecto. memé. si es cierto. En el momento de que hablo. Me hallaba en una especie de patio o de saltadero. lo que cortaría en seco mis rotaciones tan eficazmente como la especie de calambre de que acababa de ser víctima. en uno cualquiera. eso es el océano índico. en cualquier momento. Pues si a fuerza de enroscarme. En suma. sin ventanas. aquí me esperan mis queridos ausentes. nacidos durante mi ausencia. antes de volver a ver a mis padres y a mi mujer. la había dejado allí. Con los ojos pegados a las rendijas seguían mis esfuerzos. y de estrechar en mis brazos —logré conservar los dos— a mis hijos. si se me había informado bien. si viviera entre ellos. y yo también debo ser paciente. que digo quizá. lo que da lo mismo. En aquel momento. pues hacía mucho tiempo. al volver que al ir. de 40 . Mi ruina fisiológica abonaría esta hipótesis. ciertamente disminuido. por contra una vez lanzado en el otro sentido. regresaba al redil.

mi Jesús todo. los períodos de Ptomaïna iban empalideciendo.» No querían romper mi impulso. Él también debió de haber sido un hermoso bebé.Samuel Beckett El innombrable corazón conmigo. Incomodado por sus aullidos. manso y suave». deteniéndose siempre. de aquellos a quienes el sueño no había vencido aún. y hasta de discusión. amante de mi alma. incluso tal vez un interés en la vida.» «Oh. no. Desde que estaba allí tenían un tema de conversación. se le reconoce. Concluido el fragmento. me observaban con ayuda de un proyector. pero coincidían en que fui un hermoso bebé. «Está irreconocible. que de ordinario no se respondían nunca. en apoyo de mi existencia histórica. óyeme cuando te llamo». ya no soy yo. en medio de atroces sufrimientos. Era un procedimiento de los que le gustan a Mahood ese de hacer intervenir testimonios de los llamados independientes. «Algunas primaveras más y nos será devuelto. que todos murieron antes. o bien. saludaban la colocación prematura de este final. y. «Sin embargo. Pero no anticipemos. por ejemplo. siempre ha sido así. aprovechándose de una pausa en la narración durante la cual mis padres se sumían en sus recuerdos. los viejos se acechaban diciéndose: «Seré yo quien te entierre. va más despacio.» Según Mahood. ellos giraban por el interior. excepto aquel a quien le tocaba estar de centinela. se iban a acostar. cuando tuvo pretendientes. descontada la diferencia de curvatura. Así giraban las estaciones. A lo mejor ya no la tenía cuando partí. primero. «¿Y si le echáramos algo de comer?» «No. después de cenar. Y los propios narradores. se trató de un hermoso bebé». Durante la noche. hacia ellos. El tiempo les parecía más corto. así concluían invariablemente sus relatos. Entonces. Resultaba una velada hogareña. deteniéndose siempre. «¿Y si le tiráramos una esponja?» «No. no hay que molestarlo. no podían contenerse de sonreír. bruscamente arrancados de sus tristes pensamientos. lanzaba a modo de cierre la frase consagrada: «Sin embargo. «Jesús. todos cantaban un himno: «Salvo y sano en los brazos de Jesús». en el sótano? «¿Qué le ocurre para detenerse todo el tiempo?» «Oh. siempre lo hemos conocido así. al paso que va. mi mujer comunicaba las últimas 41 . mi mujer. nunca quieto. durante quince días o tres semanas.» «¿Dónde lo pondré? ¿En el sótano?» ¿No estaré. no hay que distraerlo. la que me había elegido. déjame refugiar en tu seno». «Quién sabe si llegará alguna vez. pepe?» «Es cierto. es decir. después de todo.» «Diríase que. se trataba de un hermoso bebé». salvo mi madre. A menudo era uno de los niños el que. No siempre estaban de acuerdo los viejos en lo que a mí se refiere. serás tú quien me enterrará». sin embargo. o bien «Mi Jesús único. el mismo que antes. Por otra parte. por ejemplo. los viejos le contaban mi vida a los niños adormilados. yo no llegué nunca. por ejemplo. desde el año pasado. muy al principio.» Por la noche. Después todos.» La pierna que me faltaba les era indiferente. por turno. se levantaban entonando el «Dulce Jesús. si no nunca llegaríamos. después por el hedor de putrefacción. ¿no es cierto.» «Es verdad. no. mis padres. cuando me fui. el mismo que antes. mientras mi mujer me vigilaba. A medida que yo giraba por el exterior. Después. Risas claras e inocentes. las últimas vueltas han ido deprisa. por ejemplo. Los niños crecían. retrocedí en mi camino.» Ellos. sucumbiendo los once o doce que eran por ingerir conservas echadas a perder. a la que fatigaba estar de pie.

él hubiera querido alentarme de viva voz. «Aguanta bien. un sueño reparador. si no en línea recta. no era mi estilo. muchacho. a ingerir la dosis mortal que habría cortado en seco mi función. sino para frotarme lo mejor que podía con bálsamo tranquilo. operaciones incómodas para el que no tiene más 42 . como Mahood me lo aseguraba. No me he parado nunca. sin preocuparme de saber en qué precisamente. a vuelo de pájaro. si quería llegar. No las utilizaba para meditar acerca de mi situación. En mi vida no ha habido sitio para nada más. en aquel patio. me hacían parecer una vieja caballería de carga o de tiro que ni siquiera piensa ya en el establo y cuyos instintos y capacidad de observación no se encuentran ya en condiciones de indicarle si se acerca o se aleja de él. Bien provisto de analgésicos. si a pesar de todo en conjunto avanzaba. o «Se ha puesto a rascarse». para que se las llevaran al lecho. ese asunto consistía. es el último invierno. cualquiera que ésta pudiera ser. Las paradas que hice no cuentan pues eran para poder seguir. Un objetivo deseable. del punto muerto. pero estaba obligado a esforzarme para llegar. se retiraban. Con todo. obstante. en el movimiento que se me había impuesto. no le dejaban. no había por qué inquietarse. no apresuraba el paso. Pero. pretextando que no era el momento de darme un empujón. el esfuerzo que me imponía. habiendo observado y creído reconocer el lugar. No me importaba. cuando se habían besado y deseado buenas noches. «Ahí está caminando otra vez hacia atrás». Era de rigor que se le preguntase si yo avanzaba de todos modos. Para mí se trataba de mantenerme. quien daba vueltas. lo llenaban a más no poder.» Pero viendo mi esfuerzo. Siempre es Mahood el que habla.Samuel Beckett El innombrable noticias. Toda vez que me acercaba. acaparándome de modo mecánico. Esta obligación y la casi imposibilidad en que me hallaba de cumplirla. lo que evidentemente valía la pena ir a ver. Entonces todos. Estaba lanzado. o para ponerme una inyección de láudano. los usaba ampliamente. por ejemplo. ya ni siquiera pensaba en los queridos seres que. no había motivo para que de pronto me pusiera a alejarme. Este patético cuadro de mi situación no estaba hecho para desagradarme y al recordarlo me pregunto todavía si no habría dejado de ser yo. los que no dormían ya no habrían querido acostarse sin estar seguros de que yo no perdía pie. Aunque muy cerca. al menos según la figura que se me había asignado. Sin duda habría podido hacerlo. toda vez que me había movido. Ptoto los tranquilizaba. o «Ha hecho el cangrejo durante sus buenos diez minutos». está de rodillas». en la medida de mis medios declinantes. no pudiendo hacer otra cosa. aunque nunca tuve tiempo de reflexionar sobre ello. «¿Y si lo llamáramos?» Pobre papá. pero debía contenerme. o «Venid pronto. siempre he ido hacia adelante. Ir hacia adelante. llamo a eso hacia adelante. en efecto. salvo el centinela. dado que no permanecía quieto. ¿cuáles eran mis propios sentimientos en todo aquel tiempo? ¿En qué pensaba? ¿Con qué? ¿En qué condiciones morales me debatía? Estaba entregado por entero —cito a Mahood— a mi asunto. sin llegar. Entre otras cuestiones. la de saber cómo son posibles tales estados de cosas hacía tiempo que había dejado de preocuparme. en la creciente agitación de la espera. y hasta aproximadamente. La cosa era concluyente. con exclusión especialmente del libre ejercicio de la inteligencia y la sensibilidad.

eso me bastará. hasta el punto de hacer nacer en mi espíritu. pues. de al fin hablar un poco sin mentir. En primer lugar. hablando con propiedad. me había hecho desandar camino. pero no como se imaginaban ellos cuando decían «Se ha vuelto a parar. aunque apenas tenga ganas. Tenían. si se quiere. hasta que. más crispado cada vez. En cuanto a la muleta correspondiente. será para seguir dando vueltas. o agusanado. por momentos. sobre todo cuando la cabeza anda débil. si tal cosa llega a sucederme alguna vez. Decididamente voy a prestarme un poco todavía a esta historia. lo normal era que regresara a él. También me sucedió que caí sin querer. No. N. no llegará nunca». Cuando penetraré en esa casa. paréntesis. me marche de nuevo sin haberles dado las buenas noches. dada la exactitud de mi navegación. para no tener que hablar más. Y mi familia se habría podido mudar durante 1 Un vieux de la vieille. el hecho en sí de tener una familia ya habría debido ponerme la mosca tras la oreja. Vuelvo a empezar. no a menudo. acechando el instante de poderme poner otra vez en movimiento. allí donde me espero. Habiendo partido de aquel sitio. en la gran tromba animada que va desde los primeros protozoarios hasta los hombres más recientes que. incluso débilmente. Pero lo que me chocó profundamente. en medio de los míos que tratan de besarme. sino también un brazo. de pie o por el suelo. y después por el hedor de sus cadáveres. Viendo probablemente que permanecía escéptico. 43 .Samuel Beckett El innombrable que una pierna. incluso brevemente. a un viejo de la vieja1 como yo. Lo más sencillo es soltar las muletas y desplomarse. os imagináis. haciendo caer los muebles. y el deseo de haberme debatido. A partir de aquel momento ya no podía seguirle. La verdad que es difícil. pues no es imposible que haya algo de verdad dentro de todo eso. del T. nombre dado familiarmente a los veteranos de la «Grande Armée» de Napoleón Bonaparte. como un perro estreñido. dudas invencibles. ayudándome con mi único pie para hacer avanzar su extremo cada vez que era necesario. esperando que el dolor disminuyera. prodigándome los cuidados indispensables. Voy a explicar por qué. no se engañaban mucho. En fin. la cosa corre prisa y la pierna que queda está debilitada a fuerza de no servirse de ella. cuando en realidad me había desplomado deliberadamente para poder soltar mis muletas y tener las manos libres para cuidarme convenientemente. Que es lo que yo hacía. para el que sólo tiene una pierna. Daré tres o cuatro de mis razones. Mi familia. Mahood dejó caer como quien no hace la cosa que no sólo me faltaba una pierna. catapultado en el sentido inverso a impulsos de una torsión suprema. si es eso lo que ellos quieren. pero es mi única oportunidad. más deprisa cada vez. mi única oportunidad de callarme.. fue la sugerencia de que el infeliz llegado hasta los míos y puesto al alcance de mi conocimiento primeramente por el ruido de su agonía. En primer lugar no tenía nada que ver con cuanto yo hacía. no le pasa a menudo eso de caerse sin querer. se deja caer a tiempo. tirarse por tierra.. así lo creo al menos. tal como por lo demás Mahood lo había disfrazado. mi familia. al parecer conservaba yo lo bastante de axila para sostenerla y maniobrar. razón al decir que me había caído. pero no a menudo. A menudo se decía «Ha caído». lo que me permitirá pensar en otra cosa y ante todo en el medio de alcanzarme. me detenía.

Pues al hacerme retroceder y regresar en la otra dirección. e instalarse a cien leguas de allí. seguida de un desagrado del mismo orden. si no la boca. Y veamos un poco cómo ocurrieron las cosas realmente. infundibuliforme. Después de todo quizás era eso lo que hacía. no será como las otras veces. no habría ido lejos. ni por un instante pensaba en un desfallecimiento moral cualquiera de mi parte. Tengo tiempo de hacer saltar en el aire esta feria en la que basta respirar para tener derecho a la asfixia. con los dedos en las narices. sin haber agotado las posibilidades de la que emprendí. Mentiras. perpetuándome. cuya cabeza. dándome por huérfano. sino ir. Por temor de apenarme. Restablecida esta versión de los acontecimientos. para no hablar de los dos tipos simplemente. pues. estaba llena de imprecaciones. Prosigamos. me habrían parecido completamente normales en el orden natural de las cosas. Así se explicaría mi marcha vagamente circular. A decir verdad. Que el bacilo botulus se hubiera llevado a toda mi familia. Será preferible que veamos cómo pasaron realmente las cosas. sin que yo me hubiera apartado el grosor de un cabello de mis remolinos. acaso. A mí. me desembarazaré bien de ella. el único recurso que me quedaba era el de desaparecer. sino únicamente en una sacudida física. uno el maldito que me soltó en el siglo. Pero a qué iba a haberme mentido. de una sola vez. mentiras. Todos ellos quisieron. probablemente a su modo de concebirme. pero a condición de que no se resintiera de ello mi comportamiento. limitada al menos. si Mahood decía la verdad. debo decir que según concepciones bastante diversas de lo soportable. ni juzgar. sin herederos y todo y todo. Pero lo que nunca comprendieron mis tentadores es que estoy allí para ser apenado. Pero no quisiera ser injusto hacia mi difamador. si no moderada. y después habría tenido para toda la eternidad. ya sólo me queda por advertir que no cuesta más que la otra y que igualmente ignora a la criatura que en rigor yo hubiera podido ser acaso. Cuando se tiene el pensamiento en alguna parte. él que de tal modo deseaba asegurarse mi adhesión. seamos francos al menos. ¡Lo que fueron a buscar como cuerpos duros! Pero el remate ha sido esa historia de Mahood en la que se me representa como embargado por el hecho de haberme desembarazado con tanta facilidad de un montón de consanguíneos. tal como aprendí a conocerlo. ¡No pudiendo más! Era un segundo lo que necesitaba resistir. En cuanto a los gritos de dolor y los hedores de descomposición. no tenía que conocer. que yo exista no teniendo más que una pena. todo está permitido. no me lo dejaría repetir. lo aceptaba de buen grado. haciéndome oír que. no pudiendo más. en el que traté de vengarme. y el otro. Si cada vez hubiera necesitado volverme ante tales manifestaciones. Veamos ahora cómo 44 . sin temor.Samuel Beckett El innombrable mi ausencia. como ha podido parecer que quise insinuar. hace ya un buen rato que no sé lo que digo. correspondiente a los gritos de mi familia a punto de sucumbir a regañadientes y por los gases nauseabundos. viudo. Incluso me han matado. ni maldecir. a qué en realidad. si Mahood decía verdad. obligándome estos últimos a alejarme. si hubieran sabido tomarme. como si no hubiera sido nada. primero me habría sido menester volverme de mí. al que sólo lavaban superficialmente las lluvias. suponiéndome capaz de haberlos advertido. so pena de perder por completo el conocimiento.

Basta ya de hacer el niño que. Querida incomprensión. Pues nada me decía hallarme en un terreno tan poco sólido. los unos tras los otros. a ti deberé ser yo. con unanimidad perfecta. o el corazón de uno de los vástagos. corrido. No poder abrir la boca ni proclamarlos. Ahora soy yo el que debo hablar. Ellos no deben amarme. durante jornadas enteras. Me gusta creer.Samuel Beckett El innombrable ocurrieron las cosas en realidad. acaba por acordarse del rincón del huerto donde ocurrió y de la clase de vida que llevaba allí antes de llegar al mundo. Habiendo acabado. no lo olvidemos. en un arrebato de independencia. No. aunque de ello no esté seguro. será un comienzo. hasta que tuve aspecto de hallarme verdaderamente al corriente. como perros muertos. ellos? ¿Es que 45 . Para el caso también hubiera podido servir el pecho de Isolda. tanto a la llegada como a la partida. la de tener que hablar y no poder. hacia el final de la locura. Decir que esto me deparó satisfacción sería forzar la verdad. he aquí a lo que creen haberme reducido. eso no se acaba. al oírme. pues no sé de qué se trata. en un prolongado coma delicioso. para mis últimas convulsiones. lo que del fatal corned beef quedaba? ¿Cuántas veces me dejé caer durante esas etapas al abrigo de la independencia? Pero dejemos todo eso. pero no me han logrado. a aquél el vientre. en sonoros reductos e inodoros de famélico. aunque sea con su lenguaje. No hablaré más de cuerpos y trayectorias. Nunca estuve más que aquí. a fuerza de oír decir que fue encontrado en una col. de la que nunca entendí nada. a título de congénere. como si uno pudiera consumirse en ese juego. Menuda astucia haberme adaptado un lenguaje del que se imaginan que nunca podré servirme sin reconocerme de su tribu. hundiendo en ellos los extremos de mis muletas. que nada oí sino sus voces? Los hombres. Pero. que en el bajo vientre de mamá fue en el que terminé. mi largo viaje y desde donde partí para el siguiente. según el azar de su distribución. ¿es seguro? ¿Acaso no ingeriría yo. de las que ellos me atiborraron para impedirme decir quién soy. me compusieron bien. ¿Quién diría. para qué sirve. un paso hacia el silencio. Que deponga por ellos. o las partes de papá. no más que de las historias que él acarrea. que nunca vi nada. dónde estoy. con las más diversas frases. Voy a arreglarles yo su algarabía. ¿qué pudieron sermonearme sobre los hombres. ¿quiénes. Entonces seré yo el que vomitará al fin. del cielo y de la tierra. Mil veces me dijeron. he ahí lo que quieren que haga. explicaron y describieron cómo fue todo eso. pero que de nada sirve. Ah. un suelo firme y sin irregularidades. no del todo. en las que no creo. Mi incapacidad de absorción. hasta que me consuma. esto me da lo mismo. esto es. justamente en el momento en que necesitaba. pisoteando los desfigurados restos de los míos. de hacer lo que tengo que hacer. al fin. mi facultad de olvido fueron subestimadas por ellos. lo sé por ellos. por hallarme en el interior de la casa —de forma circular. también. Pero. salvo de cosas que no me conciernen. que concluirán en el coma. Por más que quiera. antes incluso de querer asimilarme a ellos? Todo eso de que hablo. con lo que hablo. a éste el rostro. para impedirme hacer lo que tengo que hacer del único modo en que puedo ponerle fin. todavía no. nadie me vio salir de aquí nunca. Pronto no quedará nada de todo eso con lo que me rellenaron. que no cuentan. y con solo una habitación en la planta baja que daba directamente a la palestra— concluí mis rotaciones.

Ya está decidido. de acuerdo. sobre ellos. pues no tengo más que el lenguaje de ellos. En su propio terreno y con sus propias armas los barreré. los arrastré. no quiero volver a nombrarlos— ni ninguno de los otros. y por más que me vacíe sigue siendo a ellos a los que oigo. por toda la eternidad. nadie me lo oirá decir. Pero ¿por qué residuo empezar? Es curioso. Pero dejémoslo estar. aunque sea en su lenguaje. de los cuales he olvidado hasta los nombres. estoy emparedado por sus vociferaciones. ni busqué. pero ésta no es una razón. siendo el único que me oyera. nunca sentidos. a la fuerza. francés. y nada tan seguro. ¿Quiénes. nunca cabeza. con filosofía. lo que quiere decir que su voz continúa. su sabir. ya les arreglaré yo su algarabía1. Sus atributos. aunque sea 1 En el original. y el caparazón de monstruo que tengo a mi alrededor se pudrirá. cuanto ellos quieran. del T. y con ellos a su títere fracasado. Empezaré diciendo lo que no soy. aunque lo diga. es decir. nunca tuve objetos. siempre los mismos. mientras decían: «Por supuesto. ni Murphy. un ligero jadeo de condenado a vivir. 46 . una cosa tan fácil de decir y que en el fondo no se reduce sino a seguir hablando todavía y siempre como ellos entienden que hablo. para mí solo. en la mazmorra. de acuerdo. diré lo que soy. para murmurar lo que su humanidad sofoca. para balbucear lo que es tener que celebrar el confinamiento. ¿Se me considera lo bastante untado de excusas para que ya nunca pueda desembarazarme de ellas ni efectuar un gesto incapaz de dar animación a una mascarilla? Pero yo. bajo los missiles. agarrotado. Me hincharon con su voz. son ellos los que retienen el silencio. y a continuación lo que soy. No soy. lo diré quizás. pero no ha vuelto a renovarse. nadie sabrá nunca lo que soy. a mí al que ellos no supieron hacer nacer. no insistamos. sin moverme. de los que me cargaron. A mí me toca ahora hacer el muerto. ellos están tranquilos. y no lo diré. con mis medios trucados? No. podría vivir allí dentro. ¿Qué conclusión sacar de ello. que es como me enseñaron a proceder. sí. Nunca deseé. en suplicio.Samuel Beckett El innombrable verdaderamente vale la pena que me informe. atención. N. para no reconocerme. nunca nada conocido de todo eso. cosa iniciada ya y que no tengo más que proseguir desde donde me dejé asustar. pero un hilillo de voz de hombre forzado. me río del silencio. como en el carnaval. después diré cualquier cosa. ni Mercier —no. ¿es menester decirlo?. los que deciden del silencio. por miedo. ellos dejaron de importunarme desde hace algún tiempo. si es eso lo que da derecho al silencio. Ah. nada se puede sacar de él. ninguna relación. Es inútil negar ni rebatir lo que tan bien sé. en secreto. ni sufrí. cualquier otra metáfora es impropia. que me dijeron que yo era ellos. que debía intentar serlo. no podría. una mezcla de árabe. y después para poder callarme. desde hace algún tiempo? Puede que me hayan abandonado. según su método? Mahood se calló. con alegría. ni Watt. Huellas mías acaso las encuentre en la misma ocasión. sí. para no haber nacido inútilmente. que se habla en el Levante y en Argelia. como un globo. también ellos me infligieron la noción del tiempo. nunca adversarios. en fin. sí. Pero se trata cabalmente de una cuestión de voz. y declararme. ellos? ¿Y por qué nada más. no es peligroso». italiano y español. Bah. para no haber vivido en vano. y qué.

que están en todas partes. Sabe que. carezco de opinión. que es la parte de mí cuya descripción mejor he captado y retenido. al fin. a menos que sea impulsado por un tercero.Samuel Beckett El innombrable maldiciéndolos. Será la última vez. o para murmurar frases subversivas. La isla. El hecho es que no molesto a nadie. como la he recibido. estoy en la isla. de rodillas en los últimos tiempos. Imposible salir del paso sin nombrarlos. sin pupilas. Para hastiarme un poco más. a la fuerza. sino los ojos. en caso de que se propusieran refrescarme la memoria. Mi camino no es una espiral. Mira. unas veces bruscos y breves. también en esto me engañé. Ella tampoco ignora que. En efecto. al lado de una calle poco transitada junto a los mataderos. Creí entender que me pasaba la vida dando la vuelta al mundo. Aunque no esté exactamente en regla. coronado por la consabida cabeza. no he abandonado nunca la isla. como valseando. hacia el interior. un busto. sino giros irregulares. dándola. Entre tanto veré lo que tengo que hacer. es posible. a modo de ramo. que poseen facultad autónoma de giro. están fijos en mí. y otras entre las dos. es una idea. otras de una amplitud de parábola. en medio de mis compatriotas correligionarios. Metido. reemprendiéndolo desde donde tuvo que interrumpirlo. delito penalizado con un período de reclusión. Pero empecemos por ver un poco quiénes son. a los transeúntes retrasados y borrachos. en espiral. la policía me tolera. no diré la cabeza. por mía. abarcando turbas enteras. no me muevo ni volveré a moverme nunca más. estoy en reposo. Lo mismo que contar una historia de Mahood sin otra forma de proceso. Voy a recitarla. si hubieran sabido enseñarme a desear desearía que sí. Son cuatro. puedo ver la estatua del propagador de la carne de caballo. Error. por falta de habilidad. no tengo por qué saberlo. primero la historia. Sus ojos de piedra. mediante inflamados discursos en las horas de mayor afluencia. pues nunca tuve fuerzas para mirarla. nada más. Y tampoco la conozco. que se pretende que Dios me envía para mi bien. No. acerca de mi modo de comportarme. no haré ademanes que puedan ser interpretados como incitadores a la limosna. en alguna parte. llegada la noche. negándolos.. Cuando llego a la orilla. no queda más que el tronco (en estado lamentable). no me aprovecharé deslealmente de mi situación para sublevar a la población contra sus dirigentes. en la isla. según el pánico del momento. pobre de mí.. Entre tanto veré la continuación que ha de dársele a mi propio asunto. contemporáneos y camaradas. por temor. Para que mi mareo se colme. Que ellos existan como se obstinan en querer que yo haga. me vuelvo. Voy a tener aspecto de decidirme de buen grado. Lo único que conozco es la isla. que ya no lo es. al estar sin miembros. esa pandilla de enfurecidos. Al girar. en el fondo de una vasija profunda. y orientados invariablemente no importa cómo. cuyos bordes me llegan hasta la boca. no vayáis a creer que me considero favorecido. con los de mi creador. salvo el viril. ellos y sus trucos. como no sea a esa categoría de personas 47 . Pero en la época de que hablo se acabó de esa vida activa. eso es lo que hay que considerar. y después arrastrándome y rodando. allá arriba. Eso los dormirá. del gran viajero que fui. hallándome en la imposibilidad de articular palabras. A decir verdad. donde no ceso de dar vueltas es en la isla. Ellos no verán nada. para manifestarme.

pues no me hallaba conmovido. Es ése un lenguaje que comprendo casi. Y esto no una vez. Pero el riesgo es mínimo. mucho más eficaz que. sin duda. también en salsa. pero que. Héme aquí situado. con objeto de vaciarlo. sí. Desde este punto de vista el lugar está bien elegido. La salsa no ha cambiado. Sí. y una ocasión de descontento. que lo cumplía de buen grado. varias veces al año. sin rechistar. Pero incluso los bastante desequilibrados para quedar sorprendidos al verme. Pues se trata de personas que evitan el barrio. son mejores que antaño. y acallados los precipitados pasos de mi bienhechora. Creo captar en ciertos momentos el matiz 48 . y una zanahoria también. preguntándome a qué las debía. el estado de mi cráneo. yendo hacia el hacha. hizo montar éste sobre un plinto. advertí oscuramente que. Sin tener exactamente algo que ver con ella.Samuel Beckett El innombrable hipersensibles que ven ocasiones de escándalo y de indignación en todas partes. sino cada vez que se me enlonaba. aquello era fatal. visto de frente. donde conocí el beneficio de las lágrimas. las lágrimas empezaban a correr. Y sólo. Y para que los transeúntes pudieran descifrar más cómodamente la minuta que estaba pegada a mi habitáculo. y una ocasión de descontento. sobre todo la mediana o de Nantes. constituía un punto de referencia para su establecimiento e incluso una especie de reclamo. por la noche. quiero decir sobresaltados. es decir. no tienen más que mirarme por segunda vez. eso se notaba. o yo habría entendido mal en qué consiste la bondad. por temor a sentirse mal ante el espectáculo de los animales. al calor y al abrigo. cubierto de pústulas y de moscas azules. sus zanahorias. y antes de volverme a colocar en mi sitio aprovechaba que yo tenía la boca al descubierto para meterme en ella un pedazo de pan blando o un hueso con médula. Que ella no se engañaba al respecto se deduce del cuidado que puso en contornear mi habitáculo con farolillos que hacían un efecto muy bonito en el crepúsculo y. tan pronto es el pasado como el presente. que en su mayoría ven la ciudad por primera vez. Un nabo sé sobre poco más o menos a qué se parece. pues tenía una huerta. son esas ideas claras y simples en las que me es posible apoyarme. venía a ponerme encima una lona impermeable. como espero. los que puedan resolverse a ello. no le era del todo indiferente. a costa suya. Este cuidado incumbía a la dueña del figón de enfrente. y no pido otro alimento espiritual. un monigote de cartón. Es así como pude saber que sus nabos en salsa son peores que antes. Pues aparte de los servicios que yo prestaba a sus lechugas. había de verse en ellas el efecto de la gratitud? Pero. en tal caso. cuando me lo explicaron. como contrapartida. apenas puesta la lona. Pues mi rostro sólo reflejaba la satisfacción del que goza de un reposo merecido. Es cierto que la mayor parte del tiempo mi boca estaba oculta. barrigudo de perfil y. si ella cuidaba de tal modo de mí. con mucho mayor motivo. me impedía ser objeto de envidia para algunos. Héme aquí situado y su aptitud para la felicidad. con todo y tratarme a veces con afecto de «asquerosito». desde mi punto de vista. no era únicamente por bondad. Una vez por semana se me sacaba de mi recipiente. ¿Ha de verse. Fue allí dentro. para tranquilizarse en seguida. ¿no me habría sentido reconocido? Por otra parte. por ejemplo. Ah. de una delgadez desoladora. Y cuando nevaba a más y mejor. y mis párpados cerrados. forzosamente numerosas en estos parajes.

sin otra fuente de renovación que la vida que me imputaron. por vía vaginal como un verdadero bebé. un melón. Al propio tiempo. probablemente para tener que oír que simplemente estuve apunto de ahogarme. que preferiría ser ocultado más a menudo. y ella por interpretarlas. y aun así es menester que sea violenta. Debió de hablarle a su marido. diciéndome. echaba baba. Pues sí. He aquí alguien que debería serme una preciosa ayuda. Lo fastidioso es que esa continuación la he olvidado. Ninguna otra forma de intemperie despierta en ella el instinto maternal. o una calabaza. como les ocurre con tanta frecuencia a los que entierran. me da derecho a la lona. Obsérvese que sólo la nieve. durante un buen rato. una vez más. Y sólo al ver que no soy capaz de desenvolverme reemprenden el hilo de mis infortunios. en recuerdo mío. mientras que es justamente lo contrario lo que ella hubiera debido oírse decir. dejándome en suspenso. completamente solo. que había vivido sin ninguna clase de ayudas. y llegado a la edad madura y hasta a la senilidad. De nobis ipsis silemus. Hacerme 49 . Los dos procedimos con torpeza. ¿Pero es que la supe alguna vez? Me pregunto si mi historia no concluye ahí. del lugar que ocupa en este instante. Me pregunto qué explicación consiguió hallar a ese modo de comportarse. por ejemplo. la vieja vasija donde habré consumido mis vicisitudes. A decir verdad. estoy persuadido de ello. en el lugar donde se ve hoy una parte de mi cabeza. ella se opondrá a que se lleven. Así no desapareceré por completo. juzgándome insuficientemente vitalizado todavía para poder conducirlos a buen puerto yo solo. Me satisface imaginar que llegado el momento del fatal desenlace. me descubrió. esto le resta muy poco al placer que siento de asimilar lo principal. seamos justos. esto me volverá a poner las ideas en su sitio. golpeándome la cabeza con furia contra las paredes del gollete. y reemprenderme en el lugar en que me depositaron. un nabo de Suecia. y vuelto a la tierra. sinceramente disgustada. Y si en realidad se me escapa el alcance de los términos de ayer y de hoy. sólo oí hablar bien siempre. De sus lechugas. deteniéndose bruscamente. o que estaba muerto. esto hace bien. ya no necesitas de mí».Samuel Beckett El innombrable diferencial entre lo malo y lo que es menos malo. represento para ella un pequeño capital. o mejor aún. Ella nada comprendió. ellos me dieron asimismo lecciones de latín de pocilga. en el instante en que ella. Pero veamos cómo se considera que ha de acabar. si Mahood no la detuvo ahí. pagada al fin mi deuda con la naturaleza. a mi favor. ellos se han inclinado siempre a este proceder. habiendo disminuido la nieve. Y quizá haga poner. casi estoy a punto de creerla. Pero en vez de hallar el punto justo creí observarlo varias veces. me toman lejos de allí. Pero no me he puesto a mentir. He intentado hacerle comprender. Esta historia no sirve para nada. en señal de descontento. o una gruesa pina tropical con su pequeña mata de pelos. hundido en el perjurio. y si yo llegara a morir quedaría. sin saber cómo ni recordar en qué circunstancias. quién sabe: «He aquí hasta donde has llegado. con la esperanza quizá de hacerme presumir que me había encargado del intervalo completamente solo. para hablar de ella. y bajo un aspecto muy diferente. decididamente ésta hubiera debido ser mi divisa. sin la menor asistencia por su parte y merced únicamente a las indicaciones que me suministraron. yo por hacer las señales. a la menor señal de aquiescencia por mi parte. no sé por qué. Sí.

Es menos duro que la arenisca. húmeda todavía de sueño y de lujuria. Es una ocupación como otra cualquiera. Y no tengo más que dejar ir la frente contra la pared para que la luz llegada de arriba. Y yo me había acostumbrado a la arenisca. que cambia todas las semanas. Y en cuanto a los ojos. pues el recipiente los obtura. Y la cabeza. es menester que yo ensaye varias generaciones. con tanto estrépito. la meto y la saco. Pronto. no tendré que esforzarme en cerrarlos. Habiendo perdido ya una pierna. Pues la mujer. Pero esto no es seguro. es muy posible. Cuanto ellos me contaron. por inutilizable. me interrogaba a mí mismo? Yo disminuía. este trabajo y este mal los tendré siempre. en un empleo cualquiera. no tendré ya que darme este trabajo. como antaño. toda vez que el alma está ostensiblemente a cubierto de ablaciones y deterioros. Ahora me acostumbro al serrín. como reprendido. su primera mirada. Nunca pude soportar la inactividad. como en el pasado. para darles gusto. emplearme en decir dónde estuve y qué fui durante todo ese tiempo perdido. Pero. a menudo de pie todavía y caminando. Transición fácil. la meto y la saco. Sin embargo. sin duda se refiere a una existencia única. Disminuyo. Error. con más avisado espíritu. y me hayan devuelto a mí. Entonces podré. observando con disgusto que me hundía cada vez más. si lo adiviné correctamente? ¿Y quiénes son esos otros. me hizo subir llenando el fondo de mi vasija con serrín. en suma. metiendo la cabeza entre los hombros. después de haberla dejado fuera toda la noche. al fin. Antes. Cuando llegue a morir por mis propios medios. o rehacer la presente. cuando me asea. entonces se hallarán en mejores condiciones de juzgar si me merezco ilustrar otra época. en la que se debilitan las fuerzas humanas. Y los ojos los cierro y los vuelvo a abrir. Pues su primera mirada. sino tan sólo la facultad de sacar partido de ellos? ¿Y en cuanto a esa especie de juventud en la que debieron de dejarme por muerto? No estoy en sus pequeños papeles. Pues más allá de ellos está quien no me dará por cumplido hasta que ellos no me hayan abandonado. a algunas pulgadas.Samuel Beckett El innombrable endosar una vida de hombre no basta. con un pretexto cualquiera. También me está permitido suponer que el monopiernista manco de hace un instante y el tronco con cabeza de pez en el que estoy actualmente en avería no constituyen ni más ni menos que dos aspectos de una sola y la misma envoltura carnal. en mi recipiente? ¿Es que en la plaza. y de esta otra madurez a las cuales no les faltaban ni brazos ni piernas. sin duda. debido a mi poca aptitud para llevarlas. de propósitos tan diferentes? Y es hacer el juego plantear estas cuestiones. los vuelvo a cerrar y los vuelvo a abrir. pues la confusión de identidades no es más que aparente. si es que tengo buena memoria. ¿qué decir de esa otra vejez que me han otorgado. y lo hago así con la intención deliberada de plantarle cara a la mujer e inducirla a error. que por las noches es la de la luna. Pero. Al no 50 . es para mí. Sin duda hicieron cuanto estaba en su mano para serme agradables. pero más sano. ¿quién es el que espera eso de mí. en efecto. Y sobre todo al amanecer suelo meterla a menudo. Y lo mismo ocurre con los brazos. podía desaparecer. que pueda perder la otra. al paso con que disminuyo. no se refleje tampoco en esos lindos espejitos azules en los cuales me he mirado a veces. error. tras de alzar la cortina. ¿es que me las planteaba. Lo único que les reprocho es que insistieran. para no ver más la luz. para sacarme de aquí.

como un diablo de resorte. sujeto a los rebordes de la vasija. hasta que las pierde. para girar. Yo. acaso llegara a cualquier cosita. La obscena protrusión de la lengua. que hubiera juzgado inocente. si llegara a reducirme más. La tumefacción del pene. y es la perspectiva de ahorcarme. que me consideraba insolvente. Pues a fuerza de agitarme. Este jueguecito. sé cerrarlos y abrirlos y sé agrandarlos o empequeñecerlos. Quizá me confundo. ¡Cielos. como en los buenos tiempos de antes. a consecuencia de una precoz rigidez del cuello. Pues también sé agrandar los ojos. sólo hay una cosa que me inquieta. atraídas por los farolillos. y esto lo mismo en un sentido que en el otro. ¡vrrac! ¿Quiere esto decir que todavía conservo los dientes? ¡Haber perdido los miembros y conservar los dientes. En el fondo. esta caja torácica que me ha quedado. Y hoy. que siempre fui de tipo respiratorio. y. Quizá no sean muy alimenticias. al expirar. según me dé. o arandela. ¡La asfixia! Yo. El tinte azul. y disto mucho de haber llegado al máximo de mis posibilidades. en el instante en que se alza la cola. aunque más difícilmente. para volver al aspecto sombrío del asunto. mejor es así. qué escarnio! Pero tal cosa me extrañaría. Y sin duda me quedan otras todavía. Y si me resulta imposible girar la cabeza. de las que no gozaba antes. Y mi boca. esto no quiere decir que me encuentre fijo siempre en el mismo sentido. con cada inhalación: «He aquí el oxígeno que penetra». pensando con todas mis fuerzas en el culo de un caballo. A mi edad. que nada tiene que ver ni con lo útil ni con lo agradable. si aún sigo pudiendo abrir y cerrar los ojos. «he aquí las suciedades que se van y la sangre que se vuelve roja». se diría que se mueve! ¿Quiere decirse que no me han cortado? Sin embargo. Lo aprovecho para aprender a estarme quieto. Pero no estoy más que en el comienzo. de cemento. ahora puede verla todo el mundo. me estorba mucho. a la que a menudo apretaba contra el frescor de la piedra. en este nuevo ejercicio. no daría nada. además. ¿qué sé yo? A fuerza de tracciones con buen ritmo. Pues sólo puede haber sucedido una de estas dos cosas: o me escapé durante la noche. volver a masturbarme. por debajo del mentón. Prueba de ello. bien es verdad que aproximadas en muchas cosas. sería indecente. que no aguardan más que al ladrón para que se me hagan sensibles. quién sabe. Moscas. Las cazo con la boca. con los ojos desorbitados y fijos en ella. Pues un collar. junto con el abdomen. que murmuraba. sino otra muy diferente. A esta argolla le deberé la dicha de tener siempre ante los ojos. por culpa de mi carácter inquieto. ni de sabor muy agradable. me aprieta ahora el cuello. No. Ahora. Por lo demás. Y. o he vuelto a reducirme. Cierto es que uno no conoce bien sus riquezas. También atrapo mariposas nocturnas. se asusta y se precipita. diré que este collar. al abrirlos. después de todo. entre ellas la de poder atrapar moscas.Samuel Beckett El innombrable verme. a mí. eso ha 51 . oculta antes. con otras bolsas. pues algo podría haberse sacado de eso. Qué lástima que ya no tenga brazos. Pero también hay que decir que este cambio no deja de suavizarse con ciertas ventajas. Pero antes de que tenga tiempo de llegar hasta mí. levanto rápidamente la cabeza. ya no me es posible. la misma serie de alucinaciones exactamente. estaba convencido de que me cortaron. pero no es ésa la cuestión. cuando pensaba en ello. llego a hacerle dar a mi tronco el grado de revolución que quiero. me costó caro. Aunque. meter y sacar la cabeza.

así como a los comanditarios y a los espectadores. sin poder parar: «Abandona esta inercia inmortal. Todo y sabiendo que todo se ha de volver a empezar. y. pues. veamos. de tanto en tanto. ciertamente disminuido. Después. sería lo último. En general. que tuve un comienzo. Ellos no pueden hacerlo todo. Es alentador. y una continuación. hace un instante. mostrarles tu reconocimiento». ¿Todavía más? Los órganos de digestión y de evacuación. para que puedas arreglártelas tú solo. Me acuso de inercia. aunque perezosos. Se diría que algo se mueve en ella. eso serían las ratas. para darme al menos una vaga idea de lo que habría sido menester quitar a cuanto me rodea para que se produjesen el vacío y el silencio. y una oreja. dicen a los mirones: «Ah. basta de morir. ¿Una pequeña tenia? No es interesante. sobre un plinto. una noche de 52 . y ahora que ya no queda nada que admirar. que desesperar de una congestión cerebral. un buen movimiento. tal como ellos me desearon. como lo prueban los cuidados de que soy objeto. ¡qué dinámico. Me gusta este lenguaje lleno de color. Un percherón. Vamos. Te pusieron en el buen camino. Lo principal está hecho. Podrían traerme el tifus. Mientras hay vida hay esperanza. Eso es lo que yo me digo. me rematan con palos. vamos. harán que me fulmine un rayo. con su guirnalda de farolillos multicolores. No. para que se pueda decir: «He ahí a otro que vivió». qué don de gentes!». plantándome el pie en el pecho. para demostrarse. me movía al menos. y la cabeza bastante obediente. es menester que salte. como si hubiera estado en ella. se agitan de vez en cuando. si lo hubierais visto hace cincuenta años. Y añado. ni a Aubervillers. no teniendo ya para mucho tiempo. Voy a concentrarme de nuevo. He visto algunas. o la maza. que estos ojos desencajados. Pero ya empiezo a dejar de estar en esa calle de desastre que tan bien me hicieron ver: Podría describirla. quizá para variar. veo que me desalenté demasiado a la ligera. si me hallara vivo en el interior. va conmigo. no hablo más que de memoria. ahora te toca a ti. ¿habré perdido la oportunidad? Veamos la cabeza. después del trabajo que se tomaron para hacerte vivir. pero tienen a otros gatos a los que fastidiar. Es lo que prefiero. es inadmisible en este medio. No tienen aspecto de imaginarse que estuve nunca ahí. ¡El último paso! ¿Con qué? Yo. te dieron la mano hasta el borde del precipicio. dando el último paso sin ayudas. bastante. esta boca abierta y la baba en las comisuras de los labios no le deben nada al Golfo de Nápoles. donde nada cambió. Como quiera que sea. Pero quizá se darían ellos por contentos si aguardase simplemente a que me impulsara el viento. me muevo. en cuanto agentes externos. o un buen infarto. Pero son ellos los primeros en impacientarse. sería menester que el acantilado se desplomase. No hay. De las moscas. no lo volveré a ver. que nunca supe dar el primero. y yo dentro. estos apostrofes de imágenes tan francas. bastante te suicidaron. Aún. Es a un paralítico al que arrastraron por entre los esplendores de la naturaleza. habría podido hacerlo. Es que no hay viento que aguante. Bastante te asesinaron. Quizá tengo algo con que darles satisfacción. como un viejo solterón. sin embargo. Pero acaso exagere la necesidad que tengo de ellos. cabría esperar un ataque al corazón. pero con los ojos todavía dispuestos a dejarse impresionar. Ellos. pues no supe agarrarme a él. Este lugar donde se alza mi vasija.Samuel Beckett El innombrable dejado de moverse.

de voz que prolongar. Sí. Dos mentiras. que yo esté con vida. todo será nuevo. tener que empezar por hacer como si ella no existiera. con calor quizá. y me deje tranquilo. es a ellos a los que oigo. con mi pequeña convulsión. algo empezado. acerca de ellos. etc. puesto que lo digo. la vida que les pertenece. no ha podido ocurrir más que una cosa. tratando de contentar al otro. a hipar. ellos cayeron 53 . a mí. en otras condiciones. si alguna vez vuelvo a salir. estar solo al fin. exprofeso. Y esto sale así tal cual. antes de ser tirado. Todo se reduce a una cuestión de palabras. un solo segundo. si quiero avanzar. O me harán quitar vivo. Un loro. debiera hacerme hablar sin sentido. que se encendiera otra luz. alguna parte adonde ir. ayudándome. acerca de mí. La buena manera. No soy de esos que se aventuran a cambiar de estribillo. y en libertad de emplearme a mi modo. viejas seguridades aseguradas. reposo es una palabra de ellos. de buena manera cuando ellos se detienen. soplándome ellos. al lugar. la misma siempre. no lo he olvidado. solo. Es mucho esperar de una sola criatura. Es una cuestión de voz.. todo es posible. sin importunos. y después como si existiera. si es que puedo. de prisa. como si fuera él. a sonreír en el amor al prójimo y los beneficios de la razón. prueba de que sudé. allí donde siempre fracasé. no tengo más que bostezar. con miras a que estén contentos y a que al fin quizá me dejen tranquilo. en las que nada puedo cambiar. joven o viejo. en términos generales. palabras que me digan con vida. Pero la buena manera. Esto no importa. me plantearé. Esta sarta de estupideces se la debo. el calor.Samuel Beckett El innombrable fiesta. sin darme cuenta. también yo tengo que ir. Pero he aquí lo que. sin guía. sin yo advertirlo. y depositarme en otro sitio. a llorar. y después me envolverán. ni visto ni oído. donde no he dejado de estar. pensar también. noto que es el momento de mirar atrás. dos despojos que llevar hasta el fin. como si fuera él. todo lo encontraré extraño. como si hubiera algo que hacer. y me conceda libertad. para probarme. Antes de poder. desde luego. la fe. según creo. y de calcular dónde me encuentro. Pero poco a poco me acostumbraré. Eso quizá sea menos reposante de lo que no tengo aspecto de creer. otras cuestiones. Sería doloroso caer sobre algo nuevo. si es que ese es precisamente mi modo. como si fuera mi voz diciendo palabras mías. con su ayuda. en lo impensable indecible. No tengo más que seguir. al azar. y los medios que poner en práctica para triunfar al fin. y el derecho al reposo. pues en ella es en la que ellos quieren que esté. Bah. Y en mi próxima salida. y poco a poco reaparecerá el viejo problema de cómo vivir. donde ellos no me dejan estar. Y como esto me recuerda otras tentativas. como las que acabo de plantearme. como en este instante la que quiere. Tengo que hablar de cierto modo. antes de tener derecho al reposo allí donde ni está ni deja de estar. a gemir. y ese murmullo que me ahoga fueron ellos los que me hincharon de él. Tuve que decirlo. no hay que olvidarlo. a ellos. y después.. de estos cambios de edad. y al silencio. en el sudario. no sé por qué. acerca de estos saltos de tiempo. estoy tranquilo. mucho exigir. si tal cosa depende de él. con sus miles de millones de seres vivos y sus trillones de muertos. para que esté contento. ante todo del que no soy. sin ayuda. del que soy. y donde se calla la lengua que obliga a tales expresiones. Con solo que supiera lo que he dicho. ésa la ignoro. eso no les basta. para variar. la desenvoltura. separar de allí.

o en interés. Dos trabajos en suma. que estas súplicas toman el mismo vehículo que Mahood y consortes emplearon para sus transportes. me parece que aún no se me ha dicho nada. Esto está bien para los recién salidos de la condenación. Esto me pasará. en cuanto a la clase de esfuerzo que se ha de realizar. Es decir. y es menester que también el corazón me salga por la boca. Los unos son varios. no perdamos la esperanza. Me confundo con la otra locura. No he dejado de observar. En eso no se me sorprenderá más. ¿Por qué no llamar a eso voces. de querer acordarse de su fechoría. el cual durante la noche. yo me entiendo. Nada pues acerca de mí. no estaría en ello el corazón. Me dijeron que existen otras. forzosamente lo diría antes o después. Es sospechoso. con confianza.Samuel Beckett El innombrable sobre un pico de loro. de un modo completamente mecánico. ninguna relación seguida. Resulta pues. 54 . de tarde en tarde: «¡Óyeme! ¡Vuelve en ti!». no estoy en condiciones de recibir ninguno. ¿cuál es su contenido? Héme aquí bien embarazado. precipitándose hacía las columnas de Hércules. Moriré en preparatorio. Pero ni el menor informe. ¿Cabe hablar de una voz. Hablan la misma lengua. si no me falla la memoria. ruegos. Si me hubieran dicho lo que tenía que decir. sí. en un momento de receptividad excepcional. que distinguir quizá. vestido con mi vieja blusa negra. muchacho. lo que ya sabía. en relación con esos otros de los que no cesan de abrumarme desde que se les metió en la cabeza que yo haría mejor existiendo. como cuando tenía porvenir. Pues sobre mí propiamente dicho. toda vez que no estoy allí. con las piernas al aire. ¿Quién? El galeote. corregir y desmentir toda esa historia de voces. la de querer conocer. sino que. ¡Vamos. en tales condiciones? A buen seguro que no. de aquel que no siente esta pasión por el reino animal. todavía soy un suplicante. que tiene algo que decirme. Todo lo más débiles. al fin. burlando la vigilancia del cómitre. vuélvete a tu noche y hasta mañana». Dicho esto. No por no oír nada dejo de ser objeto de comunicaciones. suelta el remo y se arrastra por entre los bancos. toda vez que se sabe que no es nada? Pero. me permití afirmar que realizaba progresos. de aquel que guarda noticias mías. diciendo cualquier cosa. la única que aprendí. Y héme aquí con mi barba blanca. sólo puede tratarse de una cosa. sí. ya no se trataría de palabras al aire. sería sospechoso si aún esperase. el otro único. Pero estoy de vuelta de esa dulce esperanza. «Está bien. mojándome el pantalón. lo hago. reproches. sentado entre los niños. no lo pensemos más. Por lo demás. un valor cualquiera. vuelto muy pequeño. llamadas. amenazas. por este mar de plomo. cargado de años y de trabajos de castigo. Toda vez que así se rompe el silencio. Yo. Pero la otra voz. razones. único en solicitarme. pero idénticamente pobres en atractivos. pues! Sería demasiado fácil. para que se me aprobase. Es decir. No las echo en falta. de sus revelaciones futuras. a la fuerza de tener abierta la boca y mala la sangre. llegaré a eso quizá. como la mina de la cantera. no pensemos nunca más. Sin embargo. por miedo de ser golpeado. aspecto de creerme. Esperémoslos. no más tarde que en seguida. entonces tendría. no volvamos a pensar en nada. según parece hay límites. En fin. hacia levante. hay que revisar. por supuesto. Órdenes. Elogios. esto será todo por hoy. Sí. envuelto en un vómito de palabrería. elogios. llamando a la tempestad. de aquí al último viaje. Sólo que ya no la llamo.

antes de ensuciar encima. ¿qué es un mamífero?» Y caeré muerto tieso. pizcándole yo mismo los pezones. ni en 55 . No vale la pena. «Alumno Mahood. Si pudiera callarme comprendería mejor. de los mamíferos. tenéis que reconocerlo. cuando ya no tenga que llamarme Mahood. Pues si Mahood se callaba. para cerrar las esposas. que imputarle ese doble fracaso? ¿Veré. renunciando a levantarme. repita conmigo: El hombre es un mamífero superior. veo eso aquí. Pero tendré que darle un nombre a ese solitario. por toda la eternidad. en esta colección de fieras. pues. ya puestos los jalones. por el tono. Pues si soy Mahood. antes de despertarme. que no estoy nunca en ninguna parte. se ha de suponer que no perdió nada con ello. quiere que yo exista. ¿qué podía importarle al alumno Mahood que el hombre fuera esto mejor que aquello? En fin. no bastantes. ¿qué otra cosa se me podría pedir? ¡Pues lo absurdo! A mí. He aquí como se ha de razonar vivamente. Plof. Es lo que creo entender. Worm también se callaría. Así pues. ni de cuándo. ni de quién. Pero no debí entender bien. Worm. Pero habré hecho progresos. ¿No es culpa del uno si no puedo ser el otro? Se hallan. Murmura. Será mi nombre también. ¿Qué sé yo? Pero concluyamos nuestro pensamiento. También trataré. Acepto que se me pida lo imposible. suplicándome que apacigüe esa lengua muerta de los vivos. pero necesitaría a cincuenta forzados para esta siniestra tarea y siempre me faltaría un cincuenta y uno. eso lo sé. también soy Worm. es carbón en bruto. una mamá. el pobre. O si todavía no soy Worm. que diga: «¡Que se ponga a tronar. Siempre se trataba de mamíferos. Sin nombres propios no hay salvación. la chuparé hasta secarla. Entre nosotros. Esto. en connivencia. Pero quizá me precipité demasiado al contraponer a esos dos promotores de fracaso. ni en Mahood. yo en fin. de mis deberes? Olvido. lo llamaré Worm. para acabar de embrutecerme. ni de dónde. ¿Dónde estaba. al no ser ya Mahood. Plof. Pero Worm es el primero de su especie. Cansado. No me gusta. si Mahood ya no existe. que no cambia. sus grandes frases deben salir también. en el momento oportuno. ni por qué. Otro cuento de la Tía Mahood quizá. Lo esencial es que no llego nunca a ninguna parte. al fin!» Pero no. que retenga el aliento. ni con quién. fiel. ya saldrá cuando sea hora. Aún le oigo. Era hora. sin saber qué quiere decir. es seguro. si esto llega a ocurrir. consumido por los rudimentos. al que ellos redujeron a la razón. desbloqueado por la pesadilla. Es que no lo conozco. también a Mahood.Samuel Beckett El innombrable «Alumno Mahood. del problema de la libertad. lo seré. Ah. Voy a desquitarme. sólo que no bastantes. Vengamos ahora a las cosas serias. armados del mismo tridente. Es cierto. en el momento preestablecido. pero apenas si puedo escoger. finalmente mi rostro iluminado por una sonrisa? Tengo la impresión de que se me evitará ese espectáculo. Antes de Mahood hubo otros como él de la misma raza y creencia. Ha sobrevivido a todos ellos. el disco está ahí. pues he aquí que todo eso rezuma. es menester que me calle. ¿O existirá un tertius gaudens. mientras los otros disertaban. Aún no ha tenido la palabra. Es cierto que ese pobre Worm no cuenta. por veinticinco milésima vez. Sí. En ningún momento sé de qué hablo. mi falta de memoria. Eso se dice. Es el desastre. ellos me lo dijeron. lo que quiere de mí. al que habría. acaso él también se haga reemplazar.» No podía. No. no dejé de oír su murmullo. todavía no. Pronto. ha sido fatal para mi buena formación.

Pero aún sin eso fallará. cuando ya los transeúntes se detienen. Sabía que con sólo que quisiera hablar de Worm me pondría a hablar de Mahood. He aquí en cualquier caso una primera afirmación. pues la impide sangrar a gusto. se trata del pasado. me parece que ya debí. seríamos cien y necesitaríamos ser ciento uno. sigamos. para irritar a la criatura. o. y adelante. que tenga compasión. Mahood! Entonces ya no tendré que ser Worm. Antes la contemplaba. para su gobierno. proyectan sobre mi monumento una sombra interminable. Hora deliciosa. cuyos últimos rayos. es una partida entre cuatro. bizqueando hacia las medallas del hipófago Decroix. Lo sabía. ¿qué decir de Worm. Podré ver bien si el otro me sigue acechando. que yo me detenga ahí. Hace buen rato que la habría enganchado a él. realizar algunas tentativas en este sentido. que arrastra por entre los bancos. en las delicias de saberse nadie para siempre. si supiera dónde encontrarla. hablo de Worm. entonces. aunque no fuera más que en mi cabeza. Worm. eso le gustará. Nos faltará siempre yo. en su vasija. a caballo entre el arroyo y la acera. para tan mediocres asesinos. de modo que pueda sacar partido de ellas. aun cuando no siempre lo consiga. quizás al querer ser Worm. quiero decir negación. Es a lo que sin duda llegaré al esforzarme en ser Tartempion. importando poco a qué dispensa se debe. como estoy tentado de llamarlo. cuando tenía más libertad para volverme de la que tengo ahora. sobre todo cuando es. al fin. no me tendrá. llamando al náufrago. Es la hora del aperitivo. puede que me lo perdone. Soy ése al que no se tendrá. ¡Qué bien hace saber dónde se está. hasta el presente. Worm. en mi guiñol? ¿Qué decir de él que no pueda decirse igualmente del otro? ¡Mira. Pero Worm no puede anotar nada. lo propio (entre otras cosas) de Mahood es anotar. El tercer sedal cae directamente de las nubes. qué digo. Worm. que no se ha molestado en hacerse comprender? ¿Qué decir que haga cesar ese rumor de termite. sin estar allí! No hay más que descuartizarse tranquilamente. Sí. haciendo ñam. que se anuncia espléndido. ñam. y que 56 . De aquí el jaleo. Worm. todas las cosas. con ventura y comprensión mayores que nunca. lo juro. lo que pondrá a todo el mundo de acuerdo acerca de que no valía la pena darse tanta. desde que me pusieron la argolla. Lo esencial es patalear hasta el fin al final de su catgut. que no será entregado. Qué silencio. para una víctima tan mediocre. le vimos hacerlo. sobre la cual edificar. Debería haberlas anotado. Eso es. no seré entregado. ni en mí. Y ahora tratemos de ir a dar una vuelta por la parte de Worm.Samuel Beckett El innombrable Worm. en el patio. Mahood puede anotar. mediante puercos intermediarios. La aurora no será siempre rosada. Me he tragado tres anzuelos a la vez y aún tengo hambre. dónde se permanecerá. mientras haya aguas. al barrer la calle en enfilada. Entonces sabía que allá al final de todo yacía mi cabeza. la de la puesta del sol. ciertas cosas. seré. Y nosotros. Worm no puede anotar nada. somos cuatro. el otro no me tuvo. efectivamente. y esto llega. Por otra parte. orillas y desatado en el cielo un Dios deportivo. lleno de salvavidas. en un sentido. Lástima que durante ese tiempo me vea obligado a dar la boca. ¡Alto ahí!. Así pues. ni fui entregado. hacia el nuevo día. como plomada. y es para mi alma. a nosotros tres. para leer el menú. Ellos me llevarán un día a la superficie. Qué próximo me parece de pronto. contrariamente a lo que me parece que ya debí decir. Watt. a ese querido vomitón.

por el suelo. ¡Ella quisiera que mis pústulas dejaran de supurar! Si pudiera temblar la tierra. a causa de la nieve. antes de que se desvanezca. La carne. ¿y esos niños que se encaminan hacia la zona y se vuelven. Eso depende de la disposición en que nos hallemos. como ya señalé. que me mantiene de cara siempre hacia la reja. es muy estimada. se me aparece el cielo. No sabe ya cómo ingeniárselas para aliviarme. seguidas de largas sombras temblorosas y fieles. Concibo que no me advierta el transeúnte que pasa apresurado. una vez no hace costumbre. o de media estación. me falta desde que llevo el collar. Una idea se presenta casi al instante.Samuel Beckett El innombrable me pasaban por encima. llamaré la minuta del día. Es un trocito del cielo bajo del norte. ávidos de distracciones? Hasta un rostro humano. a hallarse literalmente nariz contra nariz conmigo. A través de la reja. Esta noche hay callos. a lo largo de mi sombra. Instante verdaderamente exquisito. Y veía a las gentes subir hacia mí. según suele decirse. ella me prepara un nido de trapos. Es un plato de invierno. Está blandito. ¿Cómo es que paso inadvertido a la gente? La única que tiene aspecto de percibirme es Magdalena. lo quieran o no. Más de un transeúnte utilizó su encendedor bajo mis narices. huyendo o persiguiendo. para ser más elegante. lo sé. Toda la mañana he estado metido en mi funda. ¿Qué añadir a estas precisiones? La velada no hizo más que empezar. y acuden de lejos desde muy lejos. hasta el momento en que. al fondo de todo de una abertura entre dos cuerpos de edificio. pues es necesario que el cliente pueda organizar su comida sin exponerse a ser aplastado. El matadero me engulliría. acabado de lavar y con unos cuantos cabellos encima. Me pregunto si esta noche me espolvoreará el cráneo con su borlita. Aquí se mata y se come. Esto es lo que se deduce de mis observaciones. A no ser que le haya sucedido algo a mi bienhechora. no me veía. A partir de las diez de la noche todo está silencioso. refunfuñando. para ver mejor lo que esta vez. lo vería recortarse en el grueso del firmamento. Pues tan pronto me confundo con mi sombra. se pasean arriba y abajo en espera de que comience la matanza? Pero. por encima justamente del menú. mientras aguardo a que se produzca algo inteligible? Vamos. ante mi aliento? Pero. visiblemente ociosos. como no. bien amontonados a mi alrededor. quizá me equivoco al no concentrarme más a menudo. he de decirla. Pronto. largo y estrecho. No la veré llegar. Hecho esto. Y tan pronto no me confundo con mi vasija. Margarita vendrá pronto a iluminarme. y sobre mis moscas. ¿y esos hambrientos a los que la colocación del menú obliga. no oiré sus pasos. para prevenir los enfriamientos. con el del aperitivo. como sí. como una tumba. Se está retrasando. al no estar ya. ¿y esos mirones que acuden a escuchar los gritos de dolor de las reses y que. se apresuran a irse. en este barrio. no partamos todavía. y sin peligro para los demás. Al comienzo de la estación muerta. debería a mi 57 . que en cuanto a mí habría juzgado inofensiva. Y con frecuencia llegaba a no equivocarme. que no dejaban de seguir deslizándose bonitamente. Si pudiera alzar la cabeza. Pero. que de tanto coincidía. Es su último hallazgo. expresamente para comerla. no digamos adiós para siempre una vez más a esta mezcolanza. acumuladas durante largos años y sometidas al paso de ellos a la inducción. ¿Y si reflexionase. Pero esta alegría.

cuando todo parecía que iba a empezar de nuevo. si alguien debiera tener algún olor. a condición desde luego de previamente haberlos 58 . ¡hay que llamar una ambulancia!». Y. Acaso un día un señor que pase del brazo de su novia. sin que parezcan darse cuenta de que allí dentro hay piel y huesos. y yo me encargo de lo demás. desde el punto de vista estrictamente científico. por mi parte. ay. será menester que su futura tenga tiempo de contestarle: «Es cierto. En estas condiciones. delante de mí. me equivoqué de medio a medio al suponer que la muerte en sí misma constituía un indicio. Qué claro y sencillo se vuelve todo. conocí a un médico que sostenía que el último suspiro. pero habré vivido. en tanto no haya recibido aclaraciones a este respecto. de todos modos. Como quiera que sea. Se trata. excelente cosa. ¿hasta qué punto? No. Así. evidentemente. a tal extremo disminuyen mis facultades. no podía salir más que por el ano. antes de resucitarme. toda vez que no puedo sospechar que sea yo su autor. o mientras nadie más que Magdalena haya advertido mi presencia. sin embargo.Samuel Beckett El innombrable parecer. con demasiada frecuencia rebasan la solemnidad de la defunción. y que a este orificio es al que la familia debería presentar el espejo. para que no quede ninguna duda. y sin el cual fracasarán indefectiblemente todos los proyectos que para mí se forjaron. lo bastante alto para que yo pueda oírlo: «Pero. por miedo a molestar. ¿cómo puede esperar Mahood que me comporte normalmente? Las moscas dan fe de mí. amor mío. Y yo. Pero. justamente en el instante en que la agonía estará a punto de ofrecerme una última idea del dispositivo temporal. o en uno de esos hipos que. Pero aunque muera. Sí. cuando se abren los ojos hacia el interior. los dos pájaros prescritos. nada cambia. con toda objetividad. si se quiere. labrarse un bonito éxito de curiosidad. sin que me concedieran ni un momento de respiro. me reserva el porvenir? Que decline a tumba abierta como ser sensible y pensante es. lo suficiente para proseguir mi número. ¿Será por pudor. ya no lo deseo. este hombre no se encuentra bien. entre las lombrices. se me paga para saber que no es eso lo que ellos desean para mí. Pero que dos terceras partes me adviertan. en el mejor de los casos. Pues esto me ha sucedido ya varias veces. y sin entrar en estos detalles macabros. pero. o incluso una fuerte presunción. Allí me quedaré. o un beso. de un principio de cambio que puede llevarnos lejos. me será imposible creer cuanto se dice de mí. a nada pone fin. esta vez. Mahood. sin haberme podido creer en vida. se diría que va a expirar». antes de abrir el testamento. tendría que ser yo. observe. desde hace algún tiempo. Estaré muerto. ¿quién puede saber lo que. No. pronto ya no me hallaré ni en condiciones de recibirlo. en favor de una vida anterior. Tanto más cuanto que ese testimonio que reclamo. no deseo abandonar este mundo en el que ellos tratan de meterme sin una seguridad de haberlo intentado como la que me daría por ejemplo un puntapié en el trasero. en una situación como la del mío. A menos que a ese señor se le suponga víctima de una alucinación. veamos. de un solo tiro. pues sé que esto de nada sirve. ahí. no importa la clase de atención que sea. por lo que se simula ignorar mi existencia? Pero ésa es una delicadeza de sentimientos que difícilmente puede ser asignada a los perros que acuden a orinar contra mi morada. Y naceré al fin en un último suspiro. No puede ser sino que también carezco de olor.

marido y tal vez hijos. Aquí me permitiré un distingo (pienso siempre). es decir. ¿a qué haberse molestado tanto para que mi cabeza esté montada en forma de alfiler e iluminada artísticamente a partir de la caída de la noche? Me diréis que importa poco el pronombre. me cambiaría el serrín. en que no la veía más que una vez por semana. ¿Me desembarazaría ella de mis miserables excrementos todos los domingos. Pues no volvería a empezar en seguida. Una cosa aún. no es tan absurda como a primera vista parece. en las delicias de lo claro y simple. me parece poco probable. al fin. poco importa el pronombre. En un momento dado. siempre lo noté. de todo el mundo. menos aún. Bah. Aun no pudiendo más. se pierde a veces a consecuencia. acaba uno por hartarse. con tal de que no se le engañe. me insufló esta hipótesis. basta de esa p. Pero yo confundo torno y contorno. madre. tanto empecinamiento en observarme. qué sé yo. Es más fácil elevar un templo que hacer que el objeto del culto descienda a él. Luego. de haber redoblado el celo y la observancia. Pero admitiendo que se eligiera ocultarme en la vía pública. subido sobre un plinto y festoneado de farolillos sin la certidumbre de que tengo consistencia? Qué feliz me sentiría si pudiera rendirme a esta evidencia y que. acerca de cuya realidad tampoco me propongo discutir. que Mahood. la considero de las más dudosas. Tantas atenciones. En condiciones tales no puede sorprender que tenga visiones. por no decir inadmisibles. creí ver en ella a una pariente próxima. no. aunque la presencia en un lugar semejante. al ver el poco caso que hacía de su pieza maestra. Da lo mismo. voy a concitarme molestias. a punto de secuestrarme. en el momento de su emisión. dicho sea con toda modestia. si yo no estuviera allí? ¿Me habría puesto un collar. para mejor gozar del contraste. me haría un nido al acercarse el invierno. no se trata de ella. Más tarde veremos. Si se me 59 . Es decir. Y trata de retrasar el instante en que al fin tendrá que confesarse su error al venir a cada momento a ver si me dejo persuadir. que yo sepa. sobre el terreno. Hasta la creencia en Dios. hay en ella un vacío que sólo yo puedo colmar. esta mujer está perdiendo la fe en mí.Samuel Beckett El innombrable asomado afuera. me dirigió la palabra. en la calle Brancion. tan buena para mí. un jardín. entre otras cosas la de mi existencia a los ojos de la gente no advertida. Por otra parte. que son los que me impiden ver una prueba suficiente de mi presencia real. Esta mujer nunca. ah. hija. es cosa que no me concierne. agregando: «Yo no he dicho nada». primera persona. me ocuparía de detenerme en tan buena vía. que lo que cuenta es el resultado. ¿Dónde estoy? Ah. Pero tampoco se trata de Mahood. No. Por más que tenga un comercio. Incluso reabsorbe ciertas rarezas que aún no me habían impresionado. hermana. Ella me quiere. incluso a una esposa. se hiciera la justicia que comporta. según parece. no pienso negarlo. Tiene necesidad de mí. De Worm. sino que revelan una gran confusión? Qué diferencia con su calma de los primeros tiempos. Desgraciadamente. Intentemos mezclarle a esa pobre Magdalena. me protegería de la nieve. de una urna tan vasta. Digámoslo claro. Luego. Dudo únicamente de que yo esté dentro. derramaría sal sobre mi cabeza enferma —confío en no haber olvidado nada—. Que mi santuario esté realmente ahí. todavía no. extraña isla. ¿Qué creer de esos cuidados que desde hace algún tiempo redobla a mi sitio. se adquiere la costumbre. sí. He aquí adonde conducen los distingos.

sin advertirlo. Los puse ante sus responsabilidades. todas esa suposiciones sin duda son erróneas. me equivocaré. algo hay que cambió. El serrín ya no presiona contra mis muñones. La noche no es como de costumbre. pues es raro que una estrella aparezca allá. Entonces sabré que no ha cambiado nada. sin que me diera cuenta. quizá volvió ella a ponerme la lona. sin que nada me toque. por temor a que en la noche volviera a nevar. Nada ha ocurrido. en el estrecho cielo que alcanzo a ver. que todo es cuestión de voz. Han pasado horas. Pues este sentimiento de estar encerrado del todo. el figón. pues no parece que vaya a callarme Además. mientras yo reflexionaba. nada ha cambiado. es nuevo. el cielo como un lápiz de pizarra. Sólo lo que digo mal.Samuel Beckett El innombrable ocurrió decir lo contrario. como de costumbre. Y estoy medio sordo. Aguardaré con paciencia. en apoyo de la tesis que se desee. no veo nada. un buen rato. para advertirlo. mi única fiel. Quizá se me lance. ¿Se trata de la misma noche? Quizá pasó la hora de comer. ni siquiera la reja. debe ser de día nuevamente. Se acerca el día en que tendrá que negarme. de la lona pesando sobre mi cabeza. mi sombra no oscurecerá el suelo por la tarde. a la altura de la rodilla. Ya no oigo los gritos de las reses. regresar. tampoco la experimento. como a veces olvido. con la esperanza de que un día se cansarán de hablarme. y quizá me soltaron. ya no sé dónde termino. Él abandonó. Sin embargo. Lo que ocurre. por no tener oreja. al asalto de la inmortalidad. De pronto relinchará un caballo. la estatua. Digo lo que me dicen que diga. Ya no habrá mujer que quiera en vano que yo viva. ¿Al ganar tendré paz? Se diría que no. ni una reprimenda. ni memoria. por lo que vale. mi cabeza no siente nada. No porque vea estrellas. A menos que me equivoque en este momento. me equivoqué. Se ha de tener paciencia. para serle agradable y quedar en paz. ella. esta mañana nevó. Quizá brillé con todas mis luces. O veré pasar la linterna del guardián. Margarita pudo venir. el mundo de Mahood. volver a partir. armado de mis armas mejores. sin hacerme preguntas. Archívese de todos modos. No es la primera vez que en vano aguzo el oído en dirección a los establos. como me ocurrió con frecuencia. la matanza. Ni una frase afectuosa nunca. concentrando mi atención. ¿Se creerán que creo que soy yo el que habla? También esto es de ellos. para hacerme creer que tengo un yo mío y puedo 60 . Pero importa más saber lo que va a ocurrir. ni las exclamaciones de los matarifes encolerizados. Abandoné. ni cabeza. Hace frío. ¿Por temor a señalarme a los otros? ¿O por temor a disipar el espejismo? Resumo. Ahora oigo que me dicen que es la voz de Worm que empieza y transmito la noticia. partir. pues éste es un rincón silencioso durante la noche. no oigo nada. No porque no vea nada. No es tampoco a causa del silencio. ni la letanía de los platos y los precios. Los farolillos siguen apagados siempre. ni el tintineo de los tenedores y los vasos. Quizás estoy todavía bajo la lona. No hay que olvidar. ayer. Se acabaron las historias de Mahood. conforme a mi función. pues comprendió que no podían referirse a mí. son palabras. Pero esta sensación que tanto me gusta. y a través de la reja. y no siento el aire frío en mi cabeza. ¿Se habrá vuelto insensible mi cabeza? ¿Habré tenido un ataque mientras reflexionaba? Lo ignoro. Si tal cosa me ocurre más adelante. aunque hice cuanto pude por perder. en el patio. yo soy el que gana. la calle.

dentro de mis posibilidades. no tiene nada. si es que lo estoy. Que no ahorre la furia de hablar. Desgraciadamente. verás que es imposible. morando en él sin vivir. Un tanto adulterado tal vez. que se tranquilice. con la única vida posible?». Ese que se ignora y se calla ese que ignorando calla. Son alentadoras. se le ha pasado la mano. con los ojos desorbitados. es decir demasiado poco. y el cual. un poco gastado en las falanges. Como las madres que silban para que el bebé no coja una nefritis. que es el anti-Mahood. No digo que no acabarán por vencerme Bien lo quisiera. crrac. Las imágenes se imaginan que forzándome las imágenes acabarán por hacerme caer en la trampa. ni acerca de él ni acerca de lo demás. de pensar. para se me deje. no esperando morir. como si no pudiera haber otra existencia que la concebida. Venido al mundo sin nacer. Nunca darán razón de mi tontería.Samuel Beckett El innombrable hablar de él. bajo el cielo. durante el sueño desatinado. de nada me sirve estar prevenido. sé Worm. después otros. lo que se era. que es su obsesión. Y hasta colaboraría con él. Quien se rodea de aquel en quien se reconoce y le envía la misma mueca de siempre. Uno solo vuelto hacia lo todoimpotente. Lo que ignora es que haya algo que saber. para a continuación decirme: «Pero. no es nada. de penas. lo todoignorante. saliendo por la noche. También es una trampa. ¿qué hago. Ellos. O convencerme de ser mediante el absurdo de no poder ser. pues la vida le dirá cómo: He aquí serios apaciguamientos. no teniendo nada del hombre. Decir que le creí hostil a lo que intentaron hacer conmigo. y no habiendo podido ser ya no se esfuerza en ello. me encuentre entre los vivos. Sus sentidos no le informan de nada. y nada pueden para evitarlo. mientras vivía. qué ocurre. Ese de fuera de la vida que tiene la larga vida vana quiere que no se haya cesado de ser. No digo que sea éste el buen método. él. qué guante de terciopelo. el hambriento. allá arriba. ni siquiera la de aquel que la vive. si no para los hombres. El que quiere haber vivido. de saber lo que se es. sino vivir un poco. No sintiendo nada ni sabiendo nada. ¿Creen que creo que soy yo el que hace estas preguntas? También esto es suyo. Worm. Y no se ha terminado. Uno solo. esos ladridos interminables. y esta distinción le es ajena. Decir que Worm no sabe quién es. sí. He aquí la estratagema. convulso de inquietud. como con Mahood y consortes. no tiene otra cosa. Le toca jugar a Worm. y conociendo mis posibilidades. Por lo demás. Conducirme a ser él. y le deseo que disfrute mucho. a fuerza de golpear. le deseo mucho éxito en su valerosa empresa. un paso hacia mí. que se tranquilice. pues nunca lo estoy largo tiempo. pues son los hombres los que lo conciben y los que dicen: «Worm está ahí. las cosas importantes. Hacia aquel del que quiere ser el alimento. ¿Por qué me hablan así? Quizás al atravesarme cambian ciertas cosas. como ellos del suyo. si no yo. Bah. Decir que vi en él. Lo más real que se cree tener es lo que se tiene de menos cambiante. Lo que les cuesta explicarme es el medio de caer dentro. para de. dónde está. todos ellos se encuentran ahora en el mismo saco. El que busca su verdadero rostro. pues lo hallará. Gracias por estas nociones primeras. Los hombres. pero no para él. puesto que lo concebimos». hagamos a ese 61 . de calma. no pudiendo obrar de otro modo. existe sin embargo. de ponto. epicentro de alegrías. y después hacia otros. Lo fatigante es esta caza.

en las que nada mejor pido que caer. a mí al fin. en un montón tal que nunca se da con el bastante loco para querer darle forma. Creen que no soporto el silencio. para tratar de reducirme al silencio. con mi estupidez. necesito explicaciones. no habiendo podido ser Worm. Pero no están de acuerdo. ¿Son ellos siempre los que dicen que. sino de los enemigos que me habitan. ni esos pensamientos. para que yo los rompa. seré Mahood. quieren hacer un monigote de polvo. sería el término de sus esfuerzos. que el horror al silencio me obligará un día a romperlo. seriamente. seré al fin Mahood. ¿Hay una sola frase mía en lo que digo? No. Por eso se interrumpen a cada instante. como hubiera podido. no saben dónde estoy. ninguna razón. para que me crea más estúpido de lo que soy. para todo. la buena. O que renunciando a la guerra me abandonen. manoseada sin cesar en vano. ¿Creerán ellos dormirme con sus esclarecimientos de garganta? ¿Qué me puede importar. no saben lo que quieren hacer de mí. He aquí que dejan que se adueñe de ellos el desaliento. si fuera Worm no lo sabría. que triunfe o que fracase? La empresa no es mía. de retrueque? Como si —y un breve silencio— como si hubiera crecido lo bastante para comprender con media palabra ciertas cosas. blandamente extendido como el primer día. por más que todos sean de la misma opinión. Y que empiece el apresto de este trabajo. ¿son siempre ellos los que dicen que. ahora. son ellos quienes lo dicen. estoy dispuesto a ser cuanto quieran. comprobado Worm como Mahood. no tengo vela en este entierro. tengo que ser Worm. Pero se trata únicamente de una cuestión de voz. fracasaré. Si quieren que triunfe. como el tití herido. no importa cómo. según propia confesión. Pero. como no podré. Ah. para dormirme.Samuel Beckett El innombrable que no ve más que las estrellas. no. el inexpugnable. soy Worm. Que me hacen decir que no puedo ser Worm. yo no tengo voz. Pero tampoco tengo razones. no lo diría. emitiendo el gritito que puede pasar por humano. Es cierto que no me gustan esos agujeros hacia los cuales se inclinan todos. En fin. soy como polvo. habiéndolo emitido. Que ella me recorra. pronto. la de aquel que carece de ella. como lo son ellos. debiendo descartarse cualquier otra imagen. el asunto es tenerlos detrás de mí. pues todo se les podría ir a tierra. Es una de las razones por las que me he confundido con Worm. cree haber hablado. esas voces no son mías. contra cuanto pudiera esperarse. y desaparecer. Para mecerme. no diría nada. callemos todos. es de los nuestros. el primero y el último. es para lo que me parece oírme decir. al acecho de un murmullo de hombre. y de los míos. Que me hacen decir que lo soy quizá. la última. para embaucarme. Pero no se atreven a permanecer callados mucho tiempo. que así se ha vuelto tras de tanto manoseo. habiéndome vuelto Worm. de oficio. no pudiendo serlo. «Ha hablado. cómo quisiera descubrirme una voz en este concierto. sin voz ni razón. que consigan hacer de mí esta vez lo que quieren. Que me hacen decir que. pero no. eso son trampas. que sólo pueden ser ellos quienes hablan así. que sólo puedo ser yo quien así hablo. si llegan a hacerme 62 . no comprendo. Eso no es el silencio. al fin. de este modo los desalentaré. en montón. lo tengo que ser. ni cómo soy. y aun así. al fin. todos. una vez que se es él? Ah. con sólo que quisieran empezar.» A ello se deben todos esos breves silencios. materia. que hiciesen de mí lo que quieren. soy como Worm. Que no habiendo podido ser Mahood. yo al fin. pues estoy harto de ser materia.

Acabaré. Y Worm dentro. en 1803. Hasta el momento en que él escucha ese ruido que ya no cesará. técnicamente hablando. con sus historias de ser y de existencia. 63 . Entonces será el fin. me voy a poner a serlo. nacido en Santo Domingo. percibo ese ruido que ya no se detendrá. mientras acuso una cierta diversidad. un lugar. o con un demente. es asunto que considero mío. jefe de la rebelión dominicana de 1796 a 1802. de Worm. con ojo avizor. Pronto. sobre mí me destrozará. olvidaré que ya no soy Worm. más adelante. ¿O soy yo? Éste es mi primer pensamiento. más cadáver que nunca. la vida por todas partes y siempre. puesto que de pronto oigo. de décima zona. con lo que ellos no dejan de contar. No como el Edén. y con el fuego en el 1 Político y militar haitiano. el principio. Sí. Worm ya no está. de orden más personal. y en el mismo orden. tengo la inteligencia lo suficientemente exasperada para saber que es una voz y que. de la que habla todo el mundo. un lugar seguro. en la naturaleza en la que puedo envanecerme de tener ya un pie. por considerarme vivo. ¿Es que pudieron hacer hablar a Mahood? Me parece que no. Pero esto lo olvidaré. cuya oreja se agita. Noto que eso va a empezar. en toda su pureza. Sí. tras una vida al acecho. saltaré a otras. pues hay que hablar. él que no creía nada. no queriendo nada. pero estaba mal hecho. ya que no me es posible otra cosa. en la medida que me sea posible. a reserva siempre de que ellos no se pongan a farfullar de nuevo. llamemos a eso Worm. Cuántos nervios arrancados en vivo al embotamiento. Sin acceso. Ya no es él. Worm. Pero procedamos por orden. sino una especie de Toussaint Louverture1. Tras esto. quizás. No sintiendo nada. hay que poder hacerlo. Escucho. los demás también quizá. De un solo golpe la verdad. que no tardarán en hacerse oír. sin salida. Basta de aplazamientos. recibidas por el oído. con una bocina. para poder gritar al término del engaño. del T. como siempre. no sabiendo nada. Así. la única posible. Se sabe. es cuanto puedo hacer. Creo que Murphy hablaba de tanto en tanto. Este infame titubeo. Pero sigue tratándose de la vida. murió en el fuerte francés de Joux. en el calor de la miseria. Me dejaré hacer. quién sabe. tal vez la haga mía. no se me ha dicho. Apresado por el general Brunet. Deben considerarme lo bastante embrutecido. hay ruidos más desagradables. y he ahí que parece confundirse con un detenido por vida. Pero ellos no llegarán a ello. Está la apuesta en juego. De esta pregunta. se dice que es el despertar. ¿cómo explicar que carecía de predisposiciones para la condición humana? Qué camino recorrido después de ese primer infortunio. dónde está y qué hace. Al cabo de no sé qué eternidad. en un momento de confusión. con el terror correspondiente. antes de llegar al coma. Todo antes que esas frases de patizambo. entre la llegada y la partida. Ese pobre Worm. en lo hondo de una monotonía sin nombre. pero hagamos como si lo siguiera siendo. o gritadas por el ano. N. en un momento de euforia. Me esforzaré cuanto pueda. con la cabeza que se afana. abandonándolo a la mala suerte.Samuel Beckett El innombrable prestar una voz a Worm. pero no se dice. es decir. ahora que olvidé quién es Worm. no pudiendo nada. a los medios de conjurarla. así devolveré las palabras por la boca. ahora hay que hablar de Worm. dejada sin respuesta. Soy Worm. al fin. que no lo soy ya. ese ligero retraso impuesto a la evacuación. cómo es. que se creía otro. no me acuerdo. pues yo veía al ventrílocuo.

siempre me dan que pensar. Se me ha hablado de rosas. al salir del noviciado. menos pueril.Samuel Beckett El innombrable cerebro. si es que se trata de ese enloquecimiento vertiginoso como de la colmena a la que se ahuma. Lo que no procede de mí no tiene más que dirigirse a otra parte. antes de ser entregado a ellos. Éstas. un día en que tendré la impresión de flotar por encima de mi condición. no tengo ningún oficio. por ejemplo. Esas luces. ninguno. como al manifestarse un dolor violento por primera vez. Una estupidez. para hacerme aceptar. contando con la fatiga. ¿Quiere esto decir que cada vez estoy menos expuesto a ello. me parece recordar cómo era cuando era Worm. merced a la costumbre? Sería conocer mal la extensión del repertorio en que estoy sumergido y que. ni localmente en relación a mí. y el deseo de hallarme en seguridad. en la juvenil abyección a que me condujeron. que así ocurre con ellas. y el aire embalsamado. A veces me digo que también yo estoy en una cabeza. No. lo mismo da. Pero falló. Acto seguido cargarán el acento en las espinas. sería incapaz de concentrarme. será menester que vengan a clavármelas. Pero es sólo un instante de desfallecimiento. Y a menudo duerme todo. Por mucho que las conozca. mucho. Saber que. para absorberme. De la que es menester apresurarse a gozar. es el temor quien me lo hace decir. no son más que un ejemplo. Un puñado de espinas. Pero cada cosa a su tiempo. todavía no sé desplazarme. se dilatan y caen sobre mí. salvo que se quiera así deliberadamente. Yo no pienso. para enseñarme a esperar. Mirad. acuchillando mi cielo con luces inofensivas y asediándome de rumores que nada significan. para hacer que olvide 64 . no lo tengo aún lo bastante elástico para que pueda funcionar salvo en casos de la máxima urgencia. en la que la duración queda abolida. las chispas crepitan y caen muertas de las paredes. se acabó mi flema. Una cuestión de semántica. Pero no anticipemos. prescindiendo de esa voz que me ha desnaturalizado. susceptible de activar la marcha del tiempo. Lo mismo en cuanto al entendimiento. yo no necesito a nadie. Por eso tentado estoy de decir: «Después de todo soy Worm desde luego». tentado estoy a creer que ha podido llegar adonde yo he llegado. allá arriba y un poco a la derecha. O aguardarán. que brillan bajo a lo lejos. en relación al excremento. empezarán a brotarme bajo el trasero. y después se empinan. Una diversión. Acabaré por percibir su olor. según parece. Y añado que me equivoco al dejarme asustar por los pensamientos de otro. Y es curioso: metido como estoy. como si fuera a abandonarme. lo quiero en vano. Qué prodigiosa diversidad. como a ese pobre Jesús. ni globalmente. no es nada en comparación con lo que me aguarda. humeando y silbando. se extingan. que rebasa un cierto grado de terror. Pero ellos no dejarán de hallar otro medio. en organizarse el desollamiento. pero que con frecuencia se vuelve confusa y titubeante. que no dejo de ser ése que me llaman. rodeado por todas partes de huesos espesos. Que invariablemente hasta el presente en el último momento. Aún dejo que desear. como lo acepto. Para otros los goces de la especulación impersonal y desinteresada. ellas solas. a hostigarme más y más. que empiezo a situar bien. cuando justamente he empezado a encoger. La suerte común. como cuando yo era verdaderamente Worm. bah. Tardó mucho. que no se detiene nunca. cegadoras. Que no es eterna. Y en mi cabeza. eso no es nada. No sé quererlo.

me parece recordar. y. sin embargo. él tiene buenas espaldas. Cebos. es excelente. poco importa quién. todo marcha bien. Aún tengo para mil años. Qué improbable es todo esto. por las diversas fases. tal vez lo aceptase. Además. El futuro se lo dirá. En realidad habría que decirlo a la inversa. que han hecho lo que soy. como tema de conversación se entiende. aconsejándose a sí mismo. A veces me digo. escuchando a las puertas. Worm. que no han acabado conmigo. cuando se hace el silencio! Ah. cuando todo palpita y forcejea a mi alrededor. procurando mostrar su fatal concatenación. Y para concluir el pean entonado y danzado por la víctima. también existen prolongados silencios.Samuel Beckett El innombrable del todo ése al que no se puede convertir en lo que me han convertido. durante los cuales. ellos me han arreglado. después de todo. me dicen. como era yo cuando era él. sin hablar de mañana. lo que es más deplorable todavía. que mis proveedores son varios. muy muy tarde. Tan pronto en una cabeza. hasta que yo capitule. poniendo a punto una nueva serie de enormidades. ¡Yo. o en parte alguna en particular. Otro está en ruta. Ellos quieren que me impaciente. en todo caso. en verdad. excelente. ¿Nada? Se dice pronto. quizá. esperando pararse sin más. no puedo moverme. Héme aquí. Esta transmisión es. que podría volver a serlo con sólo que me dejaran en paz. concertándose de nuevo. sin hablar de ayer. que al dejar de pronto de poseerme me precipite en su ayuda. claro está. de tarde en tarde. Pero es con la esperanza de que ya no hay nadie. Eso si es que no hay dificultad. y que no lo olvidaré nunca. Antes está la noche de los tiempos. Se ha apartado un poco. Quizá se trate del agujero de Botal. nada digo ya. empiezo por la oreja. Me pregunto si no podría escabullirme por abajo. No importa. que al aguzar los oídos oigo murmurar. Para empezar. refunfuñando. que es lo único que cuenta. No hay armonía. Pero no es para mí. Y. con miras a continuar. Mahood. ¿Con qué juzgaría? Sigue tratándose de una provocación. qué claridad. Después notas día por día. de acento. lo mismo da. Me pregunto si esto no conducirá a algo. antes de que todo se volviera confuso. no supe morir. Acaso se trate en realidad del mismo sucio individuo que se entretiene en parecer múltiple. cambiando de registro. No oigo lo que dicen. No soy quién para juzgar. cuatro o cinco. hay que remontarse a sus orígenes. así es como ellos quieren que razone. Worm me dice. de tono. Pero si se tuviera que decir todo lo que tendría que decirse. Bueno. Pero todas esas golosinas. Pero sigamos remontándonos. después rodaremos. Un anzuelo oxidado y desnudo. Pero no es ahora el momento de hablar de ello. Pero esto es imposible. al fin. todavía no. A menos de que sea realmente así. porque Worm no podía saber cómo era. una mañana. Él está en ruta. de estupidez. seguirlo pacientemente. a modo de vagido. detenido en mis orígenes. 65 . como en un vientre es curioso. es él. Pero acaso no se trata de la misma persona. lo único que sé es que están allí siempre. al no oír ya nada. sino para ellos solos. Empiezo a conocer los seres. Y también me parece. ¿De qué es el momento de hablar? De Worm. sin embargo. Toda vez que se puede decir. ¿voy a ser obligado a nacer? El problema es el mismo. Si pueden parar de hablar para no decir nada. con el desayuno. No. mordisqueándose el bigote. ni quién era. sino encabalgamiento. Mientras que después. Es decir. Hacia arriba y hacia abajo. Bueno. Se trata de secretos. O se trata de uno solo.

Esos tiempos que corren. soy también ese antepasado impensable del que nada puede decirse. Incluso podrían descansar de tanto en tanto sin que yo pare de gritar. pero nada siento. con todas las apariencias de veracidad. en el momento en que de ellos se me informaba. Tendré yo un amigo. burlón. punto de partida de una infección generalizada. como para hacer caer el polvo. por momentos. bajo los efectos de la pena. Lo digo. dejemos». Pero yo no quiero hacer nada. a imagen de la verdadera carne pensante. Esperan que esto cambiará un día. quizá no sería tan estúpido como eso. piden demasiado. son los que dormían. y al cesar mis gritos por falta de alimento. dándose golpecitos el uno al otro. y en qué circunstancias. Mahood. Que un día él me hará crecer en la tráquea o en otro lugar cualquiera de la trayectoria un lindo abceso con una idea dentro. es el mismo que antes. Son demasiado difíciles. antes de reunirme con él. pues por más que me hayan explicado cómo se hacen tales cosas. ¿es esto una vida. en tránsito. con sus viejas manos secas y cansadas: «No se moverá más». Un poco desollado.Samuel Beckett El innombrable cebos. No puedo llenarme de alegría y no puedo apenarme. sabiendo que me duele la nuca. cada vez más fuerte. como así ocurre entre ellos. Sí. que las moscas me devoran y que el cielo no lo puede hacer cambiar. Quieren que me duela la nuca. ¿en qué les ha hecho avanzar tal cosa? No. si no eso no prueba nada. Pues me habrían prevenido. el serrín bajo mis muñones. nada puedo hacer. Hace falta el 66 . Por supuesto que yo. que sacuda tristemente la cabeza. antes de empezar. como en un eco. es que oí hablar de ella. con las velas llenas de palabras. deshechos de fatiga. para tener una paz coja. Lo que me permitirá regocijarme como otro cualquiera. sin parar. Sentía la argolla. ¿Y qué condiciones? No sé lo que ellos quieren. entre ellos. Pero es una simulación. si fuera de carne. como de buen grado desean creer. acepte sus condiciones. Si hablo de una cabeza. o no pudiendo más de vejez. Y yo no necesitaría moverme para merecer que digan. eso. para que yerre al llenarme de alegría. mejor cada vez según me parece. que estoy en ruta. Pero. Y el silencio contra el cual chillan en vano y que un día se restablecerá. mientras oigo hablar del cielo. podrían declararme muerto. No cesan de flagelarme. Emito sonidos. Pero basta de decir siempre lo mismo. y acabaré por tener aspecto de saber a qué atenerme. que galopan. nada entendí. pero. prueba irrefutable de animación. no digo. Ah. hablaré de él quizás. Sería demasiado sencillo. cosa que a cada momento parecen olvidar. de tanto en tanto: «Dejemos. Y pronto no seré más que una red de fístulas acarreando el pus bienhechor de la razón. es normal. con conocimiento de causa. su pequeña idea. a propósito de mí. Por otra parte. no diciendo nada o sólo. cuando ellos se habrán callado. eso se nota. harían mejor en buscar otra. que se disipa en cuanto se pasa a otro asunto? No veo por qué no. Hay que gritar. Pero de él hablaré quizás. y de los impenetrables tiempos en que era él. y para que. a falta de haberme dejado concebir. los mismos. con ése del que no se supo separarme. Si esto no les basta. un instante. Se puede ser antes de empezar. es en lo que ellos están. Las raíces han de venir con ello. ellos flojean ya. Y al final. oyes. Pero ellos debieron considerar que no. convencidos al fin de que no naceré nunca. las moscas. pero no lo sé. la lona encima de mi cráneo. se diría. yo sentía un poco. Dicen que tengo daño. Me quieren sabio.

o por el otro oído. No volveré a decir yo. no saben que estoy fijo. y llegará un día en que ellos le hablen. fijo aquí. sé que son palabras. no me obstinaré en hacerme parecer mi propio verdugo. pero me oyen. que recuerda el soplo vital. oscuramente. poco importa cómo. ¿Cuánto tiempo fui pura oreja? Respuesta: hasta el momento en que ya no podía seguir siendo así. por ser demasiado hermoso. pues. envalentonado. toda vez que llego a decir. Pasar del frío al calor. se hunde. se le debe 67 . lo siniestro se extiende de arriba abajo. Y con ello otra cosa. Captado por el oído.Samuel Beckett El innombrable cielo y no sé qué más aún. como sigo ignorando que se trata de las mías. Pero ellos son severos. en relación con lo que sigue. y después impedimenta. esperar. Es cuestión de preguntar. antes de volverse enorme. Es falso. Pero. ¿y esas luces que se apagan silbando? Es cierto. de lo helado a lo hirviente. no trayendo nada. Pero aquí conviene seguir sin detenerse. él que nunca escuchó otra cosa? Esto está claro. si no más. Y de uno. ellos no me ven. Él sabe que se trata de palabras. Héte aquí que respira. hubo un tiempo en que lo ignoraba. para poder declarar. el trabajo de desgaste va por buen camino. Entonces. ¡Esto antes que ceder a sus exigencias! Es que no he dicho nada todavía. por la tercera persona. de su decepción. De ser ellos me bastaría saber lo que sé. me daré por descargado. ¿Y esas luces que silban al extinguirse? Más bien se trata de una carcajada que se extingue. que también es una posibilidad. Dos agujeros y yo en medio. pronto tendrá piernas. ¿cómo puede saberlo. indiferentes. Si es que esto les divierte. No hay más que yo. cada vez que lo oiga. nunca más lo diré. socarronamente agitado. la posibilidad de arrastrarse. donde estoy. es demasiado estúpido. ya no le queda más que ahogarse. dice que sabe que son palabras. Es inútil multiplicar las ocasiones de error. creyéndose solo. Sí. si no se trata de la mía. Esos millones de sonidos diversos. El ruido. Que esté inundado de claridad. eso me sale en seguida por la boca. Palabras. la esperanza trimestral. al principio un botón. donde se atropellan las palabras. él partió. Poco importa el dispositivo. silencioso. nadie se detuvo nunca en tan buena vía. ¿qué ruidito es ese. no quisiera saber nada más que lo que oigo. no respirará nunca. tanto. El pecho se hincha. como hormigas. Pero cerremos este paréntesis. así empieza esto. un día se los hará suyos. y después sumido de nuevo en lo oscuro. abierto el siguiente. Nada cambiará. célula del mal. antes de perder el oído: «Es una voz y me habla». siempre los mismos. cuando le toque el turno a los ojos. Pueden. Se ha de convenir. el juego de las consolaciones. O uno solo. a quienes por él están consumidos? Es un mal ejemplo. repitiéndose sin cesar. no respira aún. de entrada y de salida. glotones. apresuradas. lejos de todos. que carezco de ella. Lo sustituiré. jadeando. es lo único que se necesita para que se os forme una cabeza. Tendré compasión. Es una partida. y peor que el mal. luminarias. Pero. no llevándose nada. con buen ánimo. muchas otras cosas. que cuando yo hacía de Mahood. fuera del alcance de cualquier voz. yo que no estoy allí. no sabe si son las suyas. que no es el ruido inocente y forzado de las cosas mudas en su necesidad de persistir. luces. demasiado débiles para socavar. de efectos similares. si pienso en ello. a las cuales la abundancia de materias desgraciadamente vedó hasta ahora la menor alusión. sino el aterrorizado parloteo de los condenados al silencio. ligeramente taponado. ante el espectáculo de su pavor.

les gusta hablar. es lo esencial. Y esas luces. por sacudidas. La cabeza está allí. Tienen respuesta para todo. palabras. pegada a la oreja. saben que es la peor de las burlas. sin rostro. risas. todo alrededor. y lo estará. Cuanto. desde luego. pegando un ojo al agujero y cerrando el otro? No actúan así con miras pedagógicas. lejos de ese ruido lacinante. Pero este asunto de las luces merece ser tratado aparte. Sin olvidar el quejido del aire doblándose bajo la carga. la cabeza no puede funcionar. Y. es la única que saben hablar. allí donde no puede instruirse. pudieron abrir un agujero. de momento. pues. es decir. otro mira. para que rabie mejor. todos dicen al mismo tiempo precisamente lo mismo. si no se supiera que sólo Dios puede estar al mismo tiempo en todas partes. en la primera ocasión. de momento. Pero. También por turno utilizan la mirilla. lo que hace que la palabra venga siempre del mismo lado. sin duda aquel que debe hablar a continuación y cuyas observaciones no es forzoso que. en el que el ruido se vuelve furia y temor. cuando ya no corra prisa. estando en el centro. de tanto en tanto. Se diría. por el instante. que trate de irse. si lo que haya visto le interesó hasta el punto de parecerle digno de mención.Samuel Beckett El innombrable antojar de una gracia irresistible. aún. Dan giros. en el tabique. ¿Por qué la voz humana. succiones. cuando se haya serenado la cabeza. ¿Y cuál es la naturaleza del cambio cuyos progresos acechan. Se instruye. No se trata de enseñarle algo. además. hablando por turno. capaz de 68 . por el que mirar. dado el caso. después la oreja. no hace más que oír y sufrir. de momento. Adondequiera que se vaya. asidos los eslabones. Mientras uno habla. eso debe ser posible. para el que no se halla prevenido. dejen de estar relacionadas con lo que haya visto. Más adelante. nos ocuparemos de las circunvoluciones. no sabe nada. aunque ésta sea oblicua. Ellos miran. Esta lengua de catequista. sin la ayuda de la razón. están entre ellos. haciendo eso. poco importa de qué. por turno. Es cuanto se necesita. sin comprender. No. Le ha salido una cabeza. ¿qué es lo que esperan. irá hacia ellos. pero no Worm. con la cabeza descansada. sabrá de donde regresa. para poder ver los progresos que realiza. en el centro. saliveos y gorgoteos diversos? Ciertamente. Pero desde el tiempo que hace que están allí. desde que lo hacen? Pues es difícil no creerlos animados de una esperanza cualquiera. Cuando más adelante rugirá en la tierra la tempestad cubriendo momentáneamente la libre expresión de las opiniones. dado el caso. que no es el fin del mundo. en tales condiciones? ¿Mejor ella que aullidos de hiena o martillazos? Respuesta: para que no tenga demasiado miedo. cadena sin fin. No es más que un montón informe. un agujerito. Se encuentra. tan curioso es. cuando vea retorcerse verdaderos labios. cuando hayamos salido de ahí. he aquí al fin un indicio del más alto interés. Son numerosos. meliflua y biliosa. no sabe más que el primer día. una sola boca. eso debe de ser. ¿Qué sacar en conclusión? ¿Que el único ruido que haya tenido Worm es de bocas. en derredor. llena tan sólo de rabia. quizá son las que ellos proyectan sobre él. pero tan perfectamente conjuntados que se diría que es una sola voz. Pero a menudo todos hablan al mismo tiempo. Es un transformador. para ver si se ha movido. Resolución veintitrés. y habrá de hacerse detenidamente. piden es que se vaya. que no dice nada. tal vez asidos de las manos. es cuanto importa. los que quieren. eructos.

o cuando no puedan más. se habrá convertido. hacia ellos. intentarán encaminarse adonde parece estar la paz. un ojo huraño. suponiendo que estuviera de pie. expresivo. pero cuyo aderezo. de abrigo vertical. en un gran esfuerzo. a fuerza de renovarse. se dejarán caer cuando no sufran ya. En el montón. a causa del obstáculo. no ya por una sola de sus seis caras. en tan buena vía. como se le tiene que hablar. o hacia la voz que se hará más suave. como si estuviera en vida. como si se alejara. de un poco del silencio de antes. no se debería. en apoyo de los del suelo. pero incluso un reptil se puede dejar caer. pero las especies de carnes que posee actuarán por él. por primera vez. como un herido de muerte. Se dejará caer. cada vez más. podrán hacer uno mayor todavía para pasar por él a Worm. y para nada sirve. el día en que el ligero esfuerzo de los primeros tiempos. sin impropiedad. y hasta el punto preciso de éste en que se hicieron agujeros. de agazapado. caballuno. de la oscuridad a la luz. Y es una suerte para él que no pueda moverse. tras una prolongada huida. que no debe de ser muy grande. antes del comienzo de la prehistoria. antes de volver a ser lo que era. pues sería firmar su sentencia de vida moverse de donde está. para que crea alejarse de ellos. infinitamente débil. hacia el estribillo que entonarán. que tal puede decirse. en tanto llega al adormecimiento. sin duda. Adondequiera que vaya irá hacia ellos.Samuel Beckett El innombrable reflejar la historia de un tormento. su primera experiencia de sostén vertical. infaliblemente. mientras se acerca. si es que al hablar de él se puede hablar de deseo. aun cuando esto no sirva para nada. ellos necesitan un ojo. no pudiendo ir más lejos. él se dejará caer. lo bastante fuerte para arrancarlo de allí. a causa del gran silencio que se habrá producido. para que se crea perseguido y reemprenda su camino. Entonces lo agarrarán y se lo llevarán con ellos. y después otros mayores para los brazos. siendo como es menos que un animal. o partir insensiblemente. para que crea haber obrado bien. como si pudiera comprender. Así lo conducirán hasta el tabique. abierto siempre. Pero a qué hablar de lo que hagan cuando Worm se ponga en marcha. al ponerse en marcha. pero no lo bastante todavía. o cuando sufran menos. Entonces volverá la voz. y no necesitando ir más lejos. y no pudiendo más sin más. sabiéndolo en marcha. para pasar los brazos y apoderarse de él. y no se puede. le ven un ojo. es. sentir un apoyo. Llegado allí. para. sino por dos. Pero esta alegría Worm no la conocerá más que oscuramente. pese a desearlo a menudo. O tal vez lo soltarán un día. Pues si pudieron hacer un agujerito para el ojo. o poco menos. ni juzgar nada. será su primer rincón. y les permite calcular las posibilidades de verlo pronto saltar. sabiéndolo en marcha. Pero quizá se moverá un día. para que él no se detenga. él no puede creer nada. de momento. o hacia ellos que se callarán. procedente de allí hacia donde ellos quieren que se aleje. 69 . pero menos cada vez. en busca de un poco de calma. puesto que él no puede ponerse en marcha. Algo debe representar. Qué físico es todo esto. pero así es como se tiene que hablar de él. sentir un escudo. o hacia la voz que se hará más suave. como si se alejara. débil al principio. más o menos de amontonado. desangrándose. No. para especialistas. llevárselo con ellos. no sentirse expuesto ya más que por sólo cuatro lados. esperando adormecerse. aunque sufra.

sin caldear. es la única certidumbre. él que está solo. girando alrededor. o por otros si se quiere. será menester que él trepe. lo que explicaría su incoherencia. para que a ello se 70 . y morir inútilmente. de oírlo mover. curioso infierno. como un perro al que se le echan siempre las mismas basuras. los oye quizá. de verlo aparecer. él sabe que es una voz. según las últimas noticias. él no comprende nada en ella. hacia ocupaciones más fructíferas. Pues es menester que esto se decida. debe pasar. comprende un poco. Ahí está ahora en un abismo. Sí. es incomprensible. las mismas lagoterías. puesto que parecen tener acceso a él. No. no se sabe cómo. llaman. un punto es todo. olvidan. es para ver. se aplanan bajo él. sola en medio del abismo. no habiendo sido ni hecho nada. sí él oye. pero nada importa. no puede ser un agujero en la tierra. adonde lanzan sus voces. Es curioso que no vayan a buscarlo a su sitio. pero no saben nada. inquebrantables. habitado sólo por Worm. con la misión de conducirlo a ellos. es una mancha lo que ven. por los vivos y por los muertos. para poder creer en él. perdido en la humareda. Ellos no saben ya qué decir. de sus ganchos. está lejos de ellos. de sus garfios. y dicen que es él. ni siquiera con un escobón. todo es posible. Se habrá intentado todo. no es esa la palabra. sin poder vivir. no es un abismo. una tras otra. terminó su papel. no puede ser la tierra. Ellos lo dominan. todavía no. ni qué inventar. un poco más y se encontrará posado en una eminencia. para llegar hasta ellos. y mira. dejémoslo también ese ojo. que se incline la balanza de un lado o del otro. pero quieren que él respire el de ellos. con un gancho en la punta. si es necesario que esté en algún sitio. y la soledad. casi nada. quizá sea el paraíso. invisibles. Dicen que lo ven. demasiado lejos para que se pueda llegar hasta él. y esto es lo único que cuenta. y esa voz la de los bienaventurados que interceden. no se sabe nada. uniforme. quizá sea la luz del paraíso. pues no hay fuego. Se podrá concluir. sin poder hacer vivir. pero puede pasar. No se atreven. cobrado al fin. ¿De seguro que es a ellos a los que oye? ¿Se tiene realmente necesidad de ellos para que él pueda oír. vale más que comprenda un poco. pero lo necesita. no es una reunión. las mismas órdenes. eso cambiará todavía. Las pendientes que se reúnen en él son suaves. ni esta voz es la de quienes lloran. Pero ese ojo. Quizá soltando allí un perro. no se puede pasar así la vida. en espera de desalojarlo. no se ha arrastrado. no. como humo inmóvil. dejémoslos ahí. tendidos como él. pues también debe de haber un agujero para los gritos. Es que el recinto es vasto. Y después basta de ellos. hay que conservarlos. y mudo. pues. donde juraron que se hallaba. Worm oye. al alcance de sus bicheros. todo es posible. a través del agujero. taponando los agujeros y dirigiéndose. lanzando sus gritos. no ven nada. y con todo. todavía servirán. Esto queda zanjado. no lejos de él. Dicen que él les oye. casi nada. las mismas amenazas. de ellos y de fantoches análogos? Basta de concesiones al espíritu de geometría. es para llorar. mudos. Tal vez lo sea. Oye. de sus garras. no se trata de humo de verdad. lo mismo da. en fila india. desean. ese gran ojo huraño negro y blanco. donde él podría hallarse. El aire en el fondo del cual yace no se hizo para ellos. Quizá por medio de un palo largo.Samuel Beckett El innombrable soltándose la mano. Bah. Esa mancha minúscula. No es la tierra. Pero un perro tampoco viviría allí ni un segundo. sin nadie. es él. ven algo gris. húmedo. para asegurarse. salvado al fin.

sufre. podría prescindir de ellos. sin vivir. Quizá no sean más que uno solo. ¿Quiénes? No habléis todos a la par. pero se ha de aceptar así. de aquí allá acerca de los pronombres y de otras partes de la charlatanería. no tiene más que brotar. ah. uno solo también valdría para el caso. y ese ojo sea una fantasía más. Estando Worm en singular. con qué se formaría siquiera una pálida idea de la condición en que ellos lo van a poner. de tanto en tanto. sabe que es una voz. si es de rabia. si pudiera parpadear. lo bastante para que rompa sus lazos. no volvería a abrirlo. pero cuidado. ha cambiado. ellos llaman a eso vivir.Samuel Beckett El innombrable habitúe. ¿Qué hace con él? No hace nada. el ojo permanece abierto. en general. Este gris primero. Las lágrimas manan de él casi sin cesar. lo mantiene abierto. algunas entonaciones. veamos qué tienen para ofrecerle en cuestión de espantajos. Sin embargo. todo eso es malo. es así. pues hay que evitar la confusión. si pudiera cerrarlo. malo. de los infrecuentes espectáculos. sin estar. con sus orejas. de rabia. pero ya sabemos cómo es. quizá no sufre por nada. mientras que hubo un tiempo en que no oía. que eso tampoco sirve para nada. es para hacerlo huir. el ruido le hace sufrir. no se sabe nada. son ellos quienes lo dicen. Decididamente al ojo le cuesta ceder. la chispa está. ellos están en plural. si no abre el ojo. atraviesa las murallas. Oye. una verdadera masturbación. o de tener que ver. si no presta atención. ya avanzada la noche. lleguemos hasta el fin. pero podría confundirse con su víctima. quizá sean lágrimas de hilaridad. no se necesitan párpados aquí. Su fuerza. pues. por donde pasan los ángeles. alaridos comprendidos. En cuanto a cuáles son. en no saber que están allí. lo dicen porque lo desean. parece flojo. casi debemos estar. en no comprender qué quieren. Los ruidos son algo que corre. es cuanto puede afirmarse. aunque parece difícil atribuirle una iniciativa tan enérgica. quieren librarle de ellos. aunque no tanto. Pero el caso es más bien particular. En fin. grávido. para evitar la confusión. quizá sea eso. tiene amarillo dentro. o de otra pasión cualquiera. de tal modo se presentó. considerado deprimente sin duda. confiemos en él. esto avanza. acabará en antorcha viva. Todo se resolverá. se ha de intentar saber de qué se trata. y con qué prestaría atención. En cuanto espectáculo. para que se asuste. lo que sería abominable. saldrá perdiendo. hay que ver lo que hay que oír. vale más aceptarlo. ¿se puede decir lo mismo de las apariencias? Desde luego no. donde no pasa nada. el tipo. es cierto. Esto avanza. ellos le llaman a eso lazos. sus lágrimas y una especie de cráneo en el que todo puede ocurrir. salvo engañarse. pero no saben nada. alguna cosa. pero. de muerte según se dice. 71 . es grave. no lo hay. si es de pena. en no sentir nada. siguen siendo ellos quienes lo dicen. y lo sabe. y comprende algunas expresiones. Poco importa el tema. Entonces podrán callarse. con sólo predicar encima. cuando ya no habrá nadie y volverá a caer el silencio. Es inútil discutir. quizá sea la voz la que lo hace llorar. no importa hasta dónde pueda ir. Worm oye. antes de llegar a Killarney. o pasa tan poco. sin tener que temerle a un silencio molesto. en no poder prestar atención. su única fuerza consiste en no comprender nada. es un ojo sin párpados. sus ojos. por supuesto. Pero puede saberse. Se humaniza. él siente. quizás él no sepa nada. para ellos. una verdadera tortura. quizá llora para no ver. ellos dicen que es el mismo. El ojo también. en espera de que todo se confunda. no se sabe por qué.

rezan por Worm. orinado y caliente.Samuel Beckett El innombrable también se diría que rosado. en vista de que no puede cerrar el ojo. pero no del todo. esperan que eso durará. Perversa oscuridad. sin hablar de otras posibilidades. es cuanto se trata de imaginar. para que ésta se incline. afuera. sin volverse desfigurado. señor nuestro. su ojo se esforzaría en sondear las tinieblas. esperar que su grito vuelva. Si es que es el mismo. para él. no será forzosamente una catástrofe. una piedra. el ojo lo prueba. en plural. siempre el mismo. se apiade de Worm. se diría. por suerte él no entiende nada. mostrando con sistema lo que puede un verdadero rostro. O que no se haga nunca. Se ve. Ese gris en cualquier caso no debe añadir gran cosa a su esfuerzo. un poco de todo. pequeña diferencia. daría lo que fuera por tener una piedra. lo que hay que encajar. Un hombre se preguntaría dónde acaba su reino. si eso les apetece. y quizás es el momento de echarlas en la balanza. llaman piedad a eso. a la altura conveniente. ni bajarlo. una cabeza abandonada a sus únicos viejos recursos. no importa. Que otros esperen. y ellos lo sostienen. condenadas a ser desmentidas. como en todos los mundos. de tarde en tarde. en el momento oportuno. y quizá lamentara ser hombre en tales condiciones. pues. Y si no lo es. que va con todo. que se alzan. caen y se extinguen silbando. Un rostro. al fresco. y se prescindirá de ella. recuerdan a una cobra. todavía no es el momento de hacer tal cosa. se hinchan. cambiando metódicamente de expresión. para ello el a giorno sería más indicado. qué agradable sería. ante ese cristalino impotente. excluidos los beneficios de la acomodación. qué alentador sería. un brazo y dedos que sepan asir y soltar. Hundido el culo de cerdo de Antonio. si eso pudiera ser un rostro. debe haber otra cosa. Debe de haber de todo aquí. eso lo estropearía todo. de frente y de perfil. lentamente. y tampoco se ve demasiado bien cómo podría irse. lo que debe ser hacedero. Qué más aún. Además. qué queréis. desde la franca alegría hasta la melancólica fijeza del mármol. y entonces no se ve demasiado bien cómo podría Worm permanecer. El gris. Qué viene a hacer el imbécil. todo eso son oraciones. Pero esas luces. No. tienen la mente en otra parte. lo que no sería exorbitante. calma. o de golpe. sufre como sufrió siempre. pongamos que una vez al mes. Calma. sucio farsante. llamando a Judas. ni miembros que le obedezcan. porque o bien se disipan o se comprueba que eran posibles después de todo. al fin. Pero las situaciones imposibles no pueden prolongarse. o para poder gritar y. Pasando a la distancia conveniente. y él de cierto sufriría por no tener ni voz ni otro missile. para que se apiade. como es sabido. indebidamente. no esperan nada. 72 . es un bello gris de esos de los que se dice que van bien con todo. la cuestión no es esa. No se ve esperanza aquí. a la claridad. sin precisiones superfluas. mientras cuenta los minutos. por el ruido que no impide nada. o si les pagan para ello. que vaya con el gris. muchas piedras. es un buen queso. se apiade de ellos. doblándose y estirándose a la voz de mando. o rápidamente. pasando por los más característicos matices del desencanto. ni alzarlo. atrás desaparece. Que se haga la luz. Muy poco. rezan a Worm. poco a poco. hombres-ratas. Pero Worm sufre únicamente por el ruido que le impide ser como era antes. es decir. permanece conectado siempre al mismo pequeño campo. Pero quizá se haga un día la claridad. No puede apartarlo tampoco. y deben pagarles.

eso sería algo. por un instante. que exceden. la del espacio. si los quiero. ni demasiado poco. o como si. nada que revele la alegría de vivir y sus sucedáneos. se diría que está muerto». ni piedras. qué bonito es eso. ni nada semejante. re mi ja do pan pan. para volver allá donde estoy. lo noto a mi alrededor. una gruesa piedra. en espera de los verdaderos corazones. si esa voz pudiera detenerse. Una simple cosa. tranquilo. crecer. en su chirriante cabezota. Felizmente. Me veo. Una presencia al fin. sino a los hechos. y sería mejor que nada. que espera a su amor. que pasara ante él. todos los años. Noción que traerá consigo. aullar. Segurísimo. no necesitaría detenerse. languidecer y morir. El corazón se le pondría en marcha. y eso sería mejor que nada. de modo que no tendrá nada que repetir. en los primeros tiempos. es decir. una caja. "abrir la boca. trabum la la la. ese viejo Worm. es demasiado pronto. Un visitante. la oiría alejarse. o si las hay. nada de vegetales. o como si. con las mandíbulas apretadas hasta romperse. veamos. La noción del tiempo empezaría a trotarle a Worm. me cubre. alegrarse. nada lo distingue. él se hallaría entre nosotros. se diría que duerme. lo que sería un acontecimiento. todos. o abiertas. ni de animales. trabum la la la. Y la partida se habría ganado. que no haría falta formalizarse. pero no quiero más que el mío. en fin. pongamos cinco minutos. una bola.Samuel Beckett El innombrable como los criminales. Pues no hay rostros aquí. y esas margaritas. que sería fatigoso. a girar el ojo. que acudiría a colocarse ante él. es menester buscar otra cosa. balbucear. a tener paciencia. cuando todo zozobra. Pero no tan deprisa. sabré si va a volver. ni alrededor de quién. la continuación. un segundo de silencio. Escucharé. entre los lugares de reunión. esto no tendría importancia. que no sería bastante. nada lo señala. y a inquietarse. de reino desconocido. a perder la paciencia. veo mi sitio. que tendría su día. cada dos años. sino el tiempo justo para que la esperanza pueda nacer. y esas flores. cuando los hay. que le abandonaría. por el momento. tan sólo un segundo. desde hace algún tiempo. cada dos años. o si se calló de 73 . en ciertos barrios. los otros lugares son míos. un trozo de madera.. Como todo. susceptible de perderme. y se diría: «Mira a ese viejo Worm que espera a su novia. el hecho es ése. nada lo indica. lo veo. y después más reposadamente. pero sí.. creyendo saber. pues ambas se dan la mano. fiel. mira. Eso. sin detenerse. los minutos y las horas. estoy en él tan poco. tú no sabes. como debe ser. me parecería largo. del corazón que grita: «El hecho es ése. Esto sería agradable. que no me ha ocurrido nada. el hecho es ése. cada tres años. oiría valsear su corazón. una gruesa piedra. no se sabe cómo. para dejar pasar la espuma. que nada me ocurrirá. a volver la cabeza. sólo Worm. en un vals. no es más que un sueño. su hora. perdido. allí donde me espero. pasado el peligro. si las hay es como si no las hubiera. sabiendo. al alcance del corazón. a razonar. lo que sería prematuro. sorprenderse. me aprieta. y no se quedara demasiado. y quizá le enseñaría a contar. que gravitara no se sabe cómo. Worm está ahí. mira. mascullar.». fracaso. ante ese puntual residuo de la imagen de lo eterno. Desgraciadamente hay que atenerse a los hechos. el hecho es ése». gemir y finalmente cerrarla. ni bueno ni malo. en triunfo. a aguzar el oído. pasablemente. porque él la oiría llegar. a qué agarrarse. dado el caso: «No hay madera aquí. a qué atenerse. Podría incluso detenerse. es más seguro.

sí. pero cómo hacer. es como maleza. no. eso debe de ser. sí. no puede ser más que eso. las dos preguntas. dejarlos abiertos. se marcharán quizás. ni un soplo. para que él los crea siempre allí. pero lo he sido. no escucharé más. o los perdonará. sin ese ruido. Pero qué calma. sí. a pesar del silencio. al mismo tiempo. lentamente tristemente. era necesario que Worm huyese. pero dónde. cuando juzguen oportuno emprenderme de nuevo. sin una luz. la he resistido. haría falta que la tierra temblase. para intentar avanzar en sus buenas disposiciones. Entonces ellos fijaron sus largas lámparas allí. que quiere que él salga. los dos. Resistí. sin un ruido. para estar dispuesto. lo bien que se está. qué queréis que sea. a la claridad. pues taponaron los agujeros. sin que él sepa que partieron. el día es para cerrar los ojos. allí es adonde él debe ir. a todo alrededor. Y escucharé siempre. Cuando se marchen. no hay más que eso allá arriba. no se sabe lo que es. será oscuro. donde nunca hay oscuridad. no hay aire aquí. hacia el azul. son lazos si se quiere. no se trata forzosamente de lazos. sin tener que temerlo peor. es posible que un día no escuche más. por el contrario. dirán sí y no. esto no quiere decir nada. no huí.Samuel Beckett El innombrable verdad. o para que siga sufriendo. o son pequeñas burbujas que estallan. hacia ellos. haría falta una convulsión. en fila india. aparte el discurso. Pero obligados a decir si taponaron o no los agujeros. o para que crea que el gris es cierto. si tenían que taponarlos o. en los agujeros. no me saqué yo a la luz. con todo. en ellos. que los castigará. es como la arcilla. está como enraizado. pero ellos no se marcharán nunca. si supiera tan sólo lo que quieren. con lo que quiera que sea. sí o no?. sí. son ellos quienes lo dicen. es la vida que quiere volver. o los unos dirán sí y los otros no. proyectando largas sombras. había que huir. lo fui. ¿taponaron los agujeros. o para que ellos puedan volver. al partir. hacia su amo. como si pudiera saberlo. estaría bien. si se quiere. es menester que así sea. ese gris lo hacen ellos. un día. desde los tiempos. se callarán quizá. mantenerme en su favor. pues él no sufre sólo por el ruido. pero cómo. por más que ellos no estén ya allí. sí. lo sabré. esa voz. o sin otro motivo que 74 . el aire es para que uno se ahogue. pero si no se quiere. por la luz. proyectadas hacia dentro. es sospechoso. tampoco. si el amo lo exige. quieren que sea Worm. cuando se callen. ¿Qué hicisteis con vuestro material? Lo abandonamos. con sus lámparas. para los que pierden el castigo. no los taponaron. la calma que precede a la vida. es como sargazo. no. sigamos intentando. introdujeron allí sus potentes lámparas encendidas. pues no saben lo que el amo quiere oír como respuesta a su pregunta. no puede moverse. pero tampoco está oscuro aquí. pues no supieron qué hacer. está clavado en su sitio. lo fui mal. y era menester que se arrastre. aquí está oscuro. ¿qué es lo que no marcha?. no importa. Pero no lo pensemos más. no sé qué puede haber peor. para impedirles que se cerraran solos. o no escucharé más. es como fango. no había pensado en ello. vivo que te ignorabas!». el perdón. podrían alquilar a una soprano. pero no noto nada. que lo vomite a la luz. no hay lazos aquí. Pero las dos se defienden. sufre también por el gris. una voz de mujer quizá. sino eso. no importa hacia dónde. no. eso debe de ser. es decir. para oírles decir: «¡Ves. es preferible. no había que resistir. pero no es la tierra.

es algo que esteriliza. oh. tras de haber intercedido durante años ante el amo. ya no se recompondrá nunca. bastante se ha hablado de ellos. oh. no muy sólido. Pero se olvida. enmudecerán al fin. nunca se sabrá mientras dure. al hablar de ellos. una vez roto. ¿qué puede importarles que dé o no resultado? Bastante se ha hablado de ellos. hacia su amo. O si es uno solo se irá completamente solo. más claro. es evidente. es como la mierda. por así decirlo. basta con equivocarse. el día en que ellos lo atraparán. primera noticia—. sólo hablan de ellos. que es una idea suya. pues. ¿para qué sirve. el día del desierto. si es el bueno. Y basta sobre los agujeros. saben qué es sufrir. Esa es su tarea. que ellos no apresarán nunca. lo dicen más puro. esas son sus atribuciones. poco a poco. Pues quien debió escuchar escuchará siempre. ellos llaman a eso sufrir. una esperanza pequeña. esperanza? Desde luego que no. fortalecidos con la fuerte palabra del gran taciturno. hay que apresurarse a aprovecharlo. antes al contrario. ¿No hay. pues lo mismo puede ser el bueno que el malo. el silencio. Pero con el negro ocurre como con el gris. para hallar al fin. ni siquiera Worm. Pero. y su alargada sombra le seguirá a través del desierto —es el desierto. pues le hace sufrir. le oiréis llorar». sin ellos no habría nada. para Worm. habrá necesidad de ozono. ellos no se desanimarán. le veréis retorcerse. ni por esas. sin criados que las vuelvan a cargar. Pero de retorcimientos. lo mismo si el silencio es negro que gris. acecharlos murmullos de los silencios de antaño. he aquí al fin la frase justa. Pero las lámparas sin criados no brillarán siempre. Si ellos fueran x habría necesidad de un x-más-uno. no se trata forzosamente del Sahara. es un hecho. basta con buscar. llegado el caso. se les ha dicho. se apagarán. haced aquello. ese ojo lívido? Para ver la luz. una frase suya. El amo. en cuanto al valor del silencio que. so pena de atraerse cóleras suplementarias. sí. De modo que no se sabrá nunca. habláis de un asunto. ellos llaman a eso ver. es el mismo que en todas partes ellos dicen que no. es forzoso. o si se trata solamente de un buen momento que pasar. carezca de importancia. en los últimos también. Worm no sabrá nunca. y Worm verá el día en el desierto. Pero no hay que confundir a Worm con otro. lo que cuenta es el ozono. he aquí al fin. El gris no quiere decir nada. saben hacer sufrir. qué idea. el silencio gris no es forzosa y simplemente un buen momento que pasar. Sí. Pero ese 75 . al cabo de mucho tiempo de haberse extinguido las luces.Samuel Beckett El innombrable el suministrado por su ignorancia acerca de lo que debía hacerse. pero que nunca servirá. Aunque esto. es una cuestión de eliminación. con Worm. en el que es menester escuchar. el amo les ha dicho: «Haced esto. a ellos les gusta decir de otro modo —esto es indudable y permite ganar tiempo—. veamos. ah. en fin de cuentas. aunque hace tiempo que dura. todo está en ellos. Pero hay que decir una cosa: eso no hizo más que empezar. viene a espesar. si es que se puede llamar un buen momento a eso. en los primeros tiempos. lo mismo si lo ignora que si sabe que nunca más volverá a oír nada. Entonces reinará lo negro. hallarse preparado para la próxima etapa. lo que es bueno. si se tenían que taponar los agujeros o dejar que se cerraran ellos solos. acaso. hay otros. sin llegar a convencerle de que no hay nada que hacer. Dicho de otro modo. Él llora. Pues ellos pueden volver. el negro tampoco prueba nada. Entonces se tendrá que volver a empezar todo.

es un buen medio. Que haga como el húsar. no importa. Entonces se produciría el deslumbramiento. ¿y si en vez de sufrir menos. Pero. ¿Y si en vez de sufrir menos. a medida que el tiempo pasa. ¿Qué hay de los efectos de la costumbre? Ellos pueden combatirlos alzando la voz. acabará por comprender. acabará por estremecerse. no necesitará ir lejos. acechar la queja que nunca sobreviene. en cualquier dirección que avanzase. y es así gracias a ellos. dice el amo. chisporroteando. siempre del mismo modo. Los hay cuya sangre fría les lleva hasta a defenestrarse. pero se ha de ir poco a poco. 76 . ¿cómo asegurarla? No importa. el pean. con razón o sin ella. ya que no le queda otro remedio. creyéndose en el buen camino. Venga. un cambio en el ojo. no. de parte del paciente. al centro. sin esperanza de consumirse. a medida que se efectúa el traspaso del porvenir incambiante al incambiable pasado? Otra cosa. Un exceso de severidad. sólo sufrir. Después se le enseñará a estarse tranquilo. forzando su claridad. pero en el mismo orden de ideas. si pudiera evitar esa luz. con sus pobres recursos. No hace falta razonar. Gracias. puesto que está en el centro y volvería forzosamente a él. Pero quizá sí. Oh. pues ellos velarían por que así fuese. Que no cuente más que consigo mismo para paliar lo que es. no cede. pues. sufre más a medida que pasa el tiempo. en busca de un poco de frescor. nunca más.Samuel Beckett El innombrable gris. Entre tanto que al menos se agite. la monotonía. sería lo de menos. que le hace sufrir. ¿no es evidente que sufriría más a cada paso. Que descubra por sí solo los bálsamos de la huida ante sí mismo. Después vendrán otros. nosotros no sabemos nada. al llorar. no tenemos más que seguir. no se trata de nada más complicado que eso. cada vez más. Otra cosa. qué demonios. un poco de claridad. esa luz. habrá aparecido la oleada que lo arrojará de entre nosotros». Sin embargo. la captura. en alguna parte. volviera al recinto. Es el fin inmediato. es más estimulante. Pero. podría oscurecerle el entendimiento para siempre. eso es todo. Él no hace ruido. El asunto es espinoso. es su vida. Pero es imposible. ¿cómo pueden saber ellos que sufre? ¿Acaso lo ven? Dicen que sí. no lo bastante aún. llegados aquí. Pero. acaso no dure siempre? Esto depende del fin perseguido. esa es su tarea. El problema es delicado. ¿Le oyen? Desde luego que no. haced lo que os digo. para romper la monotonía. una voz. que se tire por el suelo. hacia ella. Dios mío. No dejan. al cabo de cuarenta o cincuenta vanas tentativas? No. sigue precisamente sufriendo tanto como el primer día? Tal cosa debe ser posible. se producirá el leve reflejo. pues él sufre. Está ahí. subiéndose a una silla para mejor ajustarse el penacho de su gorro. Pues es evidente que la luz bajaría a cada paso que diera. después de todo. los quemados vivos. para no esperar. cualquiera que sea. para que. no irá lejos. sin método. lo mismo da. ¿Es decir? Un leve movimiento de impaciencia. Tampoco se puede decir que sea vida andar buscando ojos sin hallarlos nunca. No se le pide tanto. están tranquilos. Como quiera que sea. los pobres. de precipitarse en todos sentidos. ellos hacen cuanto pueden. sin que él intervenga para nada. cuando no están atados. No necesita razonar. o tanto como el primer día. esto no es evidente. dicen: «No se acostumbra. sin esperanza de tregua. incluso si no la necesitan para hacerlo sufrir. ¿No es preferible la pleamar de un sufrimiento a aquél cuyas fluctuaciones hacen creer a cada momento que. nunca menos. Toda vez que sufre hay esperanza.

no me voy. pero a lo mejor. que se olvida. Ah. enteras no. para volverse en seguida.. Pero. para nada. mientras recibo el siguiente. que lo olvido todo. Se dice pronto.. todo es continuo. y quieren ellos que sepa en qué ocuparme. suponiendo que lo hayan dicho nunca. acaso sea importante. Me encerraron aquí. resoluciones. que tenga un compañero de infortunio. Adelante. ellos saben que no sé nada. me lo habrían tenido en cuenta. como si fuera yo el que hablase. mudo. Llevo un segundo de retraso con respecto a ellos. tal como me fue dado. por mi castigo me juzgan. Será el calabozo. ¿dónde está adelante? ¿Y para hacer qué? Pandilla de falsos maniáticos. esos términos. al que le gusta hablar. el resultado es el mismo. lo oigo todo. Que al fin me pongan en la boca algo con qué salvarme. ¿Cuántos somos. se acaba por no saber nada ya. es la voz que ya no llega.Samuel Beckett El innombrable traédmelo. Tal vez haya otros aquí. Ese tono. no. ahora intentan hacerme salir. bien sé en qué me ocuparía si la cabeza me obedeciese. Siempre las mismas argucias. son capaces de ponerme en la puerta. en fin de cuentas? ¿Y quién habla en este instante? ¿Y a quién? ¿Y de qué? Tan dificultosas preguntas no sirven para nada. para que yo los crea de mí. me observarían. Creo que tengo ausencias. son personas serias. tal vez sea el último. ¿No se tratará. sino el lugar. ante él. Transcurrido un segundo. siempre fue el calabozo. no vuelvo. en voz alta. Pero un último esfuerzo. Un gran tazón de aire infecto y hop adelante. ¿qué puede importar?. cuando llegaron. eso es. en el fondo. sin comprender. pero no creo. yo también. O bien no han hecho más que hallarme aquí. o acaso haya otro. es el único medio de no retroceder. De tanto en tanto tengo que atravesar una suma de tiempo considerable. retengo el segundo. siempre los hubo. todo lo que dicen. mudo. Cuando ellos se callan. me falta para mi gloria. conmigo. de insomnios. venga. Sabré. sin el uso de otra palabra que la suya. con los brazos cruzados y las piernas cruzadas. por no saber de dónde llega una voz que no se detiene nunca. hay que proceder cada vez como si fuera la última. No son gran astucia estas pequeñas pausas. que no se hable más. caramba. no se trata forzosamente de mazmorras particulares. Agujeros. No dispongo de un instante que pueda decir mío. no cuenta. Ah. está oscuro. Pero éste es mi castigo. de medios insomnios? Pero nada cambia nunca. Aunque no lo comprendiera lo habría dicho. si es que quieren que tenga aspecto de ocuparme en ello. como tiene que ser. quizá tenga yo un compañero de infortunio. o mucho tiempo después. desde que se les metió en la cabeza que mi existencia sólo es cuestión de tiempo. Que repitan lo que voy a hacer. lo purgo mal. me juzgan de tanto en tanto. Acaso no advertí el sentido oculto de la historia. así. acaso diré algún día lo que hice mal. ¿qué es lo que no creo?. o que debe hablar. con qué condenarme. con el cual tampoco tengo nada que hacer. es el calabozo. sólo para ver qué haré. que hay frases enteras que se saltan. con ocasión de mi próximo juicio. como un cerdo. o para soltarme. no se me pide otra cosa. Qué 77 . quieren el lugar. a solas. No soy yo quien les interesa. ellos dicen que eso me sorprendería. y que no se hables más. uno más. es la voz que se detiene. Adosados a la reja. para encerrarme en otro lugar. a medida que. con los ojos abiertos. Es decir. para uno de ellos. es el único ruido. Y. excepcionalmente. sin embargo. me sorprendería que su animosidad llegara a tal extremo.

había que apagarla. en el fin al fin será acaso la misma cosa que antes. verdaderos armisticios. quien de derecho es el amo. en torno a ella. no se puede. Pues existen prolongados silencios. ni nacer? Algún papel tiene que desempeñar esta historia de permanecer donde uno se encuentra. sin poder avanzar. viviendo. en lo que acaban de decir. será que se dijeron las palabras. adonde vamos. durante los cuales les oigo murmurar. o que de hacerlo había que apagar. la cosa sigue ahí. para quien no supo hacer nada. en otros términos. Y otros: «Hay que volver a empezarlo todo. o aguardarla temblando. estarán allí en alguna parte. lo impide mal. es menester que el fin llegue. o alegremente. sido bastante. y que sea posible estar en otra parte. las frases que necesitaban decir. en el montón. ignorando de dónde vinimos. de tanto en tanto. en el oleaje. si puede llamarse a eso un reposo. donde se espera. mientras se va hacia él. si es que a eso se le puede llamar reposo. anhelante. Pero. Cuando todo se calle. lo mismo. cuando todo se detenga. si es que a eso se le puede llamar una espera. ésta: «Continuad». las falsas. Las lamentaciones os apresuran. Es menester aguardar el fin. o de proseguirlo todo. que no casa con nada. resignado. O bien digo «ellos» cuando hablo de no sé quién. habiendo hecho bastante. entre tanto la voz prosigue. Así pues. en la que no hay razón. que durante el largo tiempo en que era menester ir hacia ella. se está ahí. las eligió él. todos los atestados. mientras volvemos hacia nosotros. las malas. dista mucho—. curiosa llamita. las frases continúan. os 78 . o en los mismos términos. apenas. mientras se dice: «Acaso no sea eso». ni vivir. y en el fin será. esta vez dimos en el clavo». Dicen «ellos» cuando hablan de ellos. no sabemos dónde. apenas lo bastante para hacer que dure esta pequeña llama amarilla que se proyecta débilmente por todos lados. estar de otro modo. reposo durante todos ellos. lo que no es una razón. muriendo. que impide ser nada. con el veredicto. pues las frases ya no llegan. O quizá se trata del silencio desde que parte el mensajero hasta que regresa con la orden del amo. o que de hacerlo había que alimentar. él conoce las frases que cuentan. no se necesitará saber cuáles. para que crea que no soy yo el que hablo. no es inútil. o alejarse de ella. de conocer su suerte. Ellos acaso estén allí dentro. en la que se escucha. es menester que sean avaladas por quien de derecho —esto lleva tiempo. no forzosamente las últimas. no sabemos quién. porque un día nos pusimos a escuchar. hasta que llegue la orden de detenerlo todo. aparentemente. dónde estamos. ¿qué historia es esa de no poder morir. tal vez murmurando algunos: «Se acabó. sin razón. en alguna parte. como para tratar de desprenderse de su mecha. para que crea que soy yo el que hablo. naciendo. en parte alguna. ser nada. avisado. porque ya no podemos detenernos. nada cambia en ella. No. había que dejarla apagar. pero ordenados diferentemente». aparentemente. como desde el principio. hasta que llega la orden de detenerlo todo. todo proseguirá a solas. las que importaba decir. que no había que encender. hasta dar con la especulación que es la buena. sin suponer nada. no se podrá saber cuáles. no diciendo nada. no son forzosamente numerosas.Samuel Beckett El innombrable queréis. sin preguntarse nada. mientras él busca. hay que especular. ni retroceder. especular. se le lleva el atestado. Si pudiera cesar esa voz. Mientras se dice: «¿De dónde proceden esas frases que me salen de la boca y qué significan?».

no distraerse. Un poco más de reflexión les habría hecho ver que la hora de hablar. Tal vez Mahood salga de su urna y se dirija hacia Pigalle. mientras se deciden. Pero un poco de brío. las mismas lamentaciones. tan abominablemente mal. de otra cosa. de algo cuya existencia parece en algún modo establecida. Igualmente el caso de Mahood ha sido insuficientemente estudiado. Pero ellos están obligados a hablar. Aparte esto. llego. Un poco rosado tal vez. ni lo que quieren. Entonces construyen hipótesis que se derrumban las unas sobre las otras. No. no. pues. son las mejores. ¿Verdad que no parecen los mismos que dentro de un momento? Qué queréis. ni siquiera un paso. lo que hacen. lo que ocurrió. como si existiera realmente. Que no hablen. es un fulgor que nos atreveríamos a llamar de inteligencia. se empaña. ya hizo que funcionaran las lenguas mejor ahorcadas de todos los tiempos. ni por qué eso marcha tan mal. más parafimósicamente globuloso. en un lugar determinado. sería en vano. en fin. perezca una idea semejante. calmarse. ellos deben empezar por darse cuenta 79 . eso no importa nada. quizá no pueda más. no se sabe. Pero revisemos ese ojo. de no poder nada. si. garantía suprema. una docena. Es el viejo cuento. Puede sentirse la necesidad de tales criaturas. de lo que fue. ahí es donde hay que buscar. sin saber qué es. al cabo de diez años sería demasiado tarde. no habría que olvidarlo. ni la oscura tarea a la que están obligados. Todos somos hermosos mientras estemos. de algo acerca de lo cual se puede charlar sin que. lo que os conduce hacia el fin de las lamentaciones. lo que es humano. no demasiadas. de cloaca. las lamentaciones de lo que es. cada treinta o cuarenta mil palabras. cuando lo que ocurre es que todo eso no está más que en estado de proyecto. a fuerza de orinar. evitando comprometerse con el empleo irreflexivo de términos. Yo mismo he sido guachapeado escandalosamente. no son las mismas. después podrán ocuparse de nuevo de la cuestión. admitiendo que éstas sean dos. menos aún. Yo en su lugar le soltaría las ratas. de modo que no hacen ni una cosa ni otra. alma de mi alma». Que lleguen por de pronto hasta el fin de su error. no se sabe lo que ocurre. sin duda no sonará nunca. ese bueno de Worm. Un poco más saliente quizá. Pero es demasiado tarde ahora para volver sobre ello. una quincena. el viejo cuento. Tiene aspecto de escuchar. eso sería preferible. y qué introducción a sus atributos futuros. les está prohibido detenerse. quieren distraerse. se tenga que enrojecer por haber empleado locuciones semejantes. es forzoso. En lo que ellos se equivocan es en hablar de Worm. O bien Worm. siempre es el mismo. no importa. no. un poco de ánimo. eso no dará nada. estemos alojados en la misma enseña. no somos tenderos. una langosta sería incapaz de ello. accesibles al entendimiento. oh. las mismas. somos hermosos cada cual a su modo personal. lejos de haber sonado. no. tampoco ellos saben quiénes son. ratas de agua. dónde están. y qué sabe uno nunca. Se gasta. y que. consolarse.Samuel Beckett El innombrable acercan al fin del mundo. quizás eso le decidiera a largarse. el blanco del ojo. tampoco. es el momento. de no poder más. acaso son las mismas. eso debe ser. sin que a su respecto haya que lanzarse a tristes y ciegos discursos. habría que apresurarse a ofrecerle algo con que salir decididamente de su órbita. arrastrándose y cantando: «Llego. una rata no viviría allí ni un segundo. e incluso puede presentirse su posibilidad. si no de nociones.

o por separado. Pero hay que olvidar a Mahood. Quizá se necesitaría estar ciego. ésta. ciego se oye mejor. el desdichado. pero resulta que no se puede. no se sabe dónde está. no se creería. Ah. Mahood permanecerá. lo que incluso sería una idea excelente. es una cabeza. actualmente. alrededor de quien. la fisonomía no es agradable de ver abiertamente. al acecho de no sé qué. Pero Mahood tampoco. podrían multiplicarse los ejemplos. un ojo. esa voz ciega. mucho mejor aún. por otra parte. en su lugar habría omitido este detalle. no protestéis. no son informes los que faltan. hasta ahora. para poder creerse comprometido en el asunto. si todo eso pudiera concluir. que se negaría si se produjera. frente al matadero. los síes le hacen llorar. no. al propio tiempo que el plato del día. los noes también. inadvertida para alguno. y qué ha de creerse. de una señal de vida. contamos en nuestros bagajes con afinadores de piano. y esos instantes de aliento contenido en que todo el mundo escucha desvariadamente. No importa. es muy de temer que Mahood no se deje nunca reabsorber del todo. lo que. nunca debimos hablar de él. de una señal de vida. y la voz que se pone de nuevo a tantear. como si nunca hubiera existido. prometido a la limpieza de basuras. hombre-vasija. un imperdible que cae.Samuel Beckett El innombrable de ello. el hecho es que no dispongo de ningún exutorio. es sin duda el caso. sin haber sido antes. quizá descuidamos indicarlo. sería prematuro. pero no está ahí. es decir. tss. psssit. está frío como el alcanfor. Mahood también. en vacío. más aún alrededor de quien. antes o después. es automático. es distraído. una señal de vida. no quería decirlo. hundido hasta el cráneo en su vasija. no se sabe por qué. desaparecerá completamente. y de qué podría calmarlo. estoy en una cabeza. y de nuevo el ínfimo silencio. Pero no es Worm el que habla. si es que se va por ahí. se seguiría al acecho. en el agua. como si se pudiera desaparecer. ideas semejantes se nos pueden ocurrir sin pensar. esto no está claro del todo. ¿es posible olvidarlo? Es cierto que se olvida todo. de todos modos no se ve nada. sin saber lo que busca. Sin embargo. Es fácil decirlo. pero es que de ninguno. que dan el la y oyen el sol. pero sí. es perfectamente idiota. en estas condiciones. allí donde lo pusieron. Tampoco yo. Worm también. Pero. cómo se puede estar bien. de quien todo depende. o cuando se las captura. este ojo es un equívoco. Es cierto. no. sin palabra ni gesto ni expresión fisiognómica. no se 80 . de que alguno se traicione. Mahood también es un gran llorón. al punto regado. seguramente es eso. No está claro esto. sería la paz. dos minutos después. ni de ese ni de los menos nobles. o de otra cosa lo mismo da si se trata de otra cosa que de señales de vida. una hoja que se mueve. con la lanza. gira todo. yo. algo que llora por un sí o por un no. nuevamente de la voz. Worm sí. los quizá sobre todo. gira todo. qué iluminación. Sí. pienso en Worm. incapacitado incluso para maldecir a su creador. Sin duda. o el chillido que emiten las ranas cuando la hoz las corta en dos. La cuestión no está ahí. debe de ser eso. tanto más cuanto que eso no le calma en modo alguno. tss. Y Mahood es notoriamente áfono. Su barba está completamente mojada de lágrimas. quien dice lo contrario. Yo mismo tengo la lágrima excepcionalmente fácil. debe de ser eso. de momento. suplicando a los transeúntes. con el resultado de que las esperadas de esas detenciones pasmosas no siempre reciben toda la atención que merecen.

allí donde no se siente nada. se reflexiona acerca de cualquier cosa. por carecer de pensamiento. por eso repiten ellos siempre lo mismo. por apurado que se esté hay bajezas que es preferible evitar. cabellos. Sólo se le ve a él en ese rostro. El amo en todo caso. lo noto. allí es donde se estaría bien. esforzándose en obliterarlo todo. no se es nada. de tiempo para reflexionar en lo que tienen de inane. no los tendré siempre. vistas todas las tintas intermedias. otro pasado. pero el medio de pensar y de hablar al mismo tiempo es algo especial. allí donde se tienen raptos de alegría. dedos. se trata en seguida de otra cosa. no encuentran otra cosa que decir que lo que les impide encontrar. sólo de acertar. confesad que es grosero. si quisieran molestarse en ello. Recriminaciones fáciles de refutar. otro que el suyo. harían mejor pensando en lo que van a contar. Felizmente ellos están allí. que se le ayude. no se oye nada. como una facultad. o los flecos de una capa harapienta. cuando deben saber que no es la buena. nos hacemos reproches mal fundados. cuando se lo conoce. y sus manos. no exageremos nada. no se sabe exactamente a qué. nada más que como regueros de ceniza. o dedos separándose. la misma letanía. a ocuparnos de él. como procedimiento. por carecer de palabra. se ha dicho. si dispusieran de tiempo. malditos fantasmas. basta enunciarlas para desear no haber dicho nada. viscosos de viejas lágrimas. no vamos. no se sabe nada. a menudo es deseable. salvo en caso de absoluta necesidad. cayendo más abajo que la boca. se comprobaría que es un simple funcionario muy arriba en el escalafón. para variar al menos la presentación. o todo eso junto. harapos. allí donde se sufre. resulta curioso cómo ese ojo reclama la mirada. lo que cuenta es la presentación. felizmente los tengo a esos fantasmas parlantes. suplica que nos ocupemos de él. allí en el sentido bien cierto de no importa dónde. no encuentran otra cosa que decir que siempre la misma cosa. a cerrarse. se ha visto el testamento. no encuentran. no hay que temer sorpresas. 81 . a partir de él se busca un rostro. lejos el uno de la otra.Samuel Beckett El innombrable trata de creer nada. no se dice nada. Es calvo. con un juego así se acabaría por necesitar a Dios. pues basta que nos pese sobre el estómago. quizá sean largos cabellos grisáceos. acabarán por hacer creer que hice trampa. vagabundo el pensamiento. en fin. a él volvemos al no haber hallado nada. allí donde se está. Y el tiempo que pierden. enmarañados. repitiendo la misma cosa. sin poder responder a ellos. se podrá decir mientras se dice. inextricables. nos conocemos. para llevar la responsabilidad de este estado de cosas. Si no es negro sin duda es blanco. Pero el medio de reflexionar y de hablar a la vez. siempre mal siempre la misma mala cosa. Sí. tan dignas de una oportunidad las unas como las otras. mediante decir otra cosa que siempre la misma cosa. más o menos. en medio es donde se debiera estar. a mirar. cada cual por su lado. es más íntimo. nada que valga. no vamos —resulta que ellos echan agua en su vino—. del que si no se sabe gran cosa se sabe al menos esto: que no nos gustaría que nos pesara sobre la conciencia. de reflexionar en lo que se dijo. ésa que se saben de memoria. es cosa sabida. a no llorar más. para intentar reflexionar en otra cosa. no hay nada en él para nadie. Suposiciones tan absurdas unas como otras. nada más que de eso. no encuentran. Ese ojo. Sigamos en familia. apretándose. dicen ellos. durante ese tiempo. topos de porcelana. está desnudo. a arder. la palabra también.

se dejarán caer. no corren riesgo de una infame añagaza. la arena convertida en polvo. Perspectiva embrujadora si las hubo. o caerán. ellos verán. yo menos que nadie. lo que ella cubre. si me atrevo a llamarme así. como tampoco qué es lo que tiene quehacer. empiezan a ser de mi opinión. de donde habrá salido. a sí mismos. se habrá acabado. que no habré comprendido nada de cuanto creyeron debían decir. e inversamente. él es el responsable de este estado de cosas. tampoco ellos lo piensan. Entonces eso se habrá acabado. de todo ese ruido. en fin de cuentas. ¿Dónde está el rostro. ya no habría nada que decir. el amo a mí. no hay espectáculo. caramba. sufrimos la equivocación de echárnoslo en cara los unos a los otros. allí donde están. al amo. por supuesto. sabe reanimar los ardimientos. no hay espectador. pues él sufrió siempre. pero son ellos los que piensan. aquí no hay nada. gracias a mí. con sólo aquello». yo también tengo derecho a que se me reconozca imposible. ellos a mí. después de la matanza. esa inocencia en la que se cayó. habla continuamente de méritos y de situaciones. no menos ininteligible. no. no sabe qué es. No es que ofrezca el menor interés. se posará. y todos somos inocentes. de lograr un día llamar la atención acerca de mi caso. Este silencio que tienen siempre en la boca. sí. y el silencio volverá a descender sobre todos nosotros. he supuesto. lo digo. de las que ha salvado más de una. uno a uno. después de mí se habrá acabado. ni lo que es más. el sempiterno tercero. de ese al que siempre se acude cuando las cosas no marchan bien. el amo no intervino en nada. yo a ellos. son cuentos que nos contaron. ya no se busca saberlo. pero es mi turno. me parece. ella pone fin a las preguntas. sólo con arrojar esa gran frase a la balanza. me hacen decir: «Con sólo esto. a ellos. no posee la menor noción. cuando se piensa en lo que sería un mundo sin papanatas. cuando todo haya vuelto a estar en orden. en efecto. Esto no acabará nunca. todas las faltas. es inútil hacerse ilusiones. Pero qué sufrimiento. dirán: «Todo eso no existe. pese a las descripciones entusiastas que se le prodigaron. pueda aspirar a una situación de la que él. como sobre el circo. Mahood está abandonado. esto ya es menos. no es que sea particularmente interesante. Sí. ellos se irán. que alguien. ellos tampoco. basta. tampoco creo en el ojo. ella lo cubre todo. brrr. Por consiguiente. Si este ruido pudiera cesar. a las que se deben las preguntas. Me pregunto acerca de quién trata la emisión en este momento. nada que vea. que él. gracias a mí. de querer saber. a ellos mismos. Posiblemente acerca de Worm. aquí debe de haber un error. sí. que es la única que alguna vez le depararon. nada que ver. Existen muchas probabilidades de que sea incapaz de desear o de deplorar cualquier cosa.Samuel Beckett El innombrable puestas una vez por todas de plano sobre las rodillas. detener el desastre. o desear seriamente el cese de esa otra. en tal caso? Todo esto son estupideces. ese que arroja un 82 . a mí mismo. de querer poder. que no habré podido hacer nada de cuanto creyeron querer que yo hiciera. de esa prolongada ofensa al silencio en que cada cual se baña. para nada. Parece difícil. para merecerlo. adonde regresará realizado su número. Yo aguardo mi turno. no volverán a moverse. en torno a nada. que no sabemos. sufrimientos también. el amo. dispuesto a más. desistirán. Inocentes de qué. al amo. después de todo quizá tenga una. Se trata del empollón. no desespero. eso se cae por su propio peso. le contaron cuentos». nadie lo sabe con exactitud.

a saber: «Veamos. pero antes quería. inoperable. esta vez es la gran jugada. estoy bien. ellos bien lo saben. sin vías de hecho. en la tierra. después la paz. cuando se hayan ido. mira esta foto. mira esta foto. querido. es cierto. lo sé. y otras que omite. no es éste el momento de reírse. mira. estarás bien. dices. haz un esfuerzo. verás. he aquí lo que eres. estarás bien. aguarda. a los inferiores. costumbre. pero ciertamente. ella en el del nacimiento. tabes espasmódico. aquí está la cabeza. es su pasión.. a tu edad. ver más arriba. de liberarte. haber sido. 83 . es el único medio. ya está. mira. seguir sin forma. cómo. pues no sabe qué es perder la cabeza. creen que no quiero hacerlo. humor constante. allá abajo. he aquí la foto. he aquí los antecedentes. no hallarás nada mejor. de precisiones temporales—. gomas indoloras. fueron ellos quienes lo dijeron. pérdida de olfato. muertos ambos. lo que le permite. es una ocasión. o mejor. reblandecimientos múltiples. que se enmohezca en ella. he aquí. sin vías de hecho. no comprendí. vista cansada. corazón irregular.? —nada. no durará mucho ya. 1 Avoir de pain sur la table. desacato a los agentes. no durará mucho. ciertamente. no lo entiendes. mira. ¿qué hago yo en esas historias de Mahood y de Worm?. mira. eso no es nada. como dices. insensible a los golpes. y he aquí la ficha. en tales condiciones?. te lo aseguro. duerme bien. atención. dices. cuanto dije. pero veamos. no están ya inclinados hacia mí. yo tenía razón. ninguna condena. La frase sin duda debe su origen a los panes que los campesinos cocían en otro tiempo y guardaban sobre una tabla para irlos consumiendo en días sucesivos. estará bien. yo también. esta vez seguro que eras tú. ellos no comprenden. mírame esto. no. a base de excrementos. verás. una vez más lo arregla todo. que sus condiciones no me convienen. me he preguntado. mirándome. declararlas inaplicables al caso que le ocupa. N. gusta. no veo nada. esclerosis diversas. haciendo intervenir las célebres nociones de cantidad. te lo aseguro. dispéptico. mira. equivale a tener recursos preparados para el futuro. no me moví. no. anda. Pero se rehace pronto. si bebe. ¿quieres más todavía?. y mira. intransportable. Pero. es menester que te apresures. a los magistrados. no importa. no salí. a tu edad hallarse sin identidad es una vergüenza. destinado a servicios auxiliares. desgaste. al pudor. ¿qué es eso. todo es indoloro.Samuel Beckett El innombrable frío de nuevo. él en el momento de la concepción. dolerles los riñones. he aquí la foto. la misma de siempre. con siete meses de intervalo. imposible. desde que. créeme. qué pena. en el otro extremo. sin rebabas. sobre todo. ¿hicieron nunca otra cosa. todo eso es la única y hasta con reclamo. pérdida de oído. al culto. si no tengo otra cosa. no. ellos no comprenden. verás. indoloras. digo bien. te lo aseguro. estaré bien. que acabarán por dar con condiciones que me convengan. hasta que me deje tentar. a los superiores. padre y madre. aguarda. aquél. no puedo salir. no. a la razón. sí. aguarda. y otra pregunta. mírame esta cabeza de consumido. dije haber hecho. he aquí el informe sanitario. así veo la cosa. pero veamos. he ahí pan en la tabla1. y patatí patatá. si tú en realidad no eres. es una oportunidad. Lo sé. se habrán apoderado de mí. por el costado. cómo. ¿qué hacen ellos en la mía?. un instante pasajero. hasta dolerles el cuello. aliméntesele con precaución. no importa. no ves nada. si trabaja. entonces saldré. te lo aseguro. pero yo no dije nada.. del T. no es cierto. yo tampoco. qué digo. en el hipo siguiente. no me moví.

hay sitio. a distancia. mil. como la tercera. mi primer semejante. aún es más confortable. en pie el muerto. la quinta. es eso. como éste a mí. está bien. se trata sólo de dormir. como ésta? ¿Se habrán. no seré acaso el último. como la segunda. he aquí una faena de la que no me saldré de buenas a primeras. y pilló una morcilla. Y que no ha concluido. En tal caso caerá el telón en breve plazo. nuestros suplicios les serán agradables. el cocinero lo hizo papilla». sería estupendo de todos modos* un semejante. si me quieren coger. es eso. bonita imagen telescopiando el espacio. no tendría más que abandonarse a sí mismo. ignorándose el uno al otro. repleto de vivientes. si hubiera un cadáver delataría la exhumación. después de lo que les habéis hecho. podrá partir. y aún. no haría falta que se me pareciera. temen que no me defienda. henos aquí a los tres. no importa. ¿queréis más? a petición. que no podía más. saberme un semejante. es un sueño interminable. así habré vivido. se ha dado el asalto. si quieren cogerme. me he dejado caer. de juegos de arco. o quedarse aquí conmigo. un congénere. O si es uno solo. al pie de una cruz de leño. etc. por lo que a golpes de no sé qué. tampoco en un 84 . no sabría nada más. Oíd. es como en la canción «Un perro entró en la cocina. ellos me creen vivo. para atraerme hacia el exterior. antes de ser como soy. a que vuelva a él. sabré nada. al fin. Pues he aquí a otro que llega. espermatozoide. forzosamente. he aquí preguntas con tal que no se les ocurra contestarlas. ellos tratan de adormecerme. de promesas. o que el sitio le gustaba. veréis.Samuel Beckett El innombrable no puedo ir hacia ellos. no. a hostigar a su colega. estoy bien aquí. estaríamos allí los dos. es menester que vengan a buscarme. para mejor conocerlas. en el tiempo se entiende. segunda estrofa. a buen seguro. él no era como los otros se dice. lo que me daría un semejante. estaré bien. «Los otros perros al verlo. Ésta sería su última sandez. qué digo. podría incluso exclamar: «No iré más lejos». no puedo moverme. como yo. ellos confían mucho en Worm. cansado de defender una causa incomprensible. ¿qué pueden estar maquinando. quieren capturarme vivo. un sueño excelente. a los suyos a fuerza de amenazas. es un hermoso sueño que me acabo de forjar. no seremos ya numerosos. entre los contumaces. nunca habréis nacido. no. no volveréis a nacer nunca. en alta voz. tercera estrofa. donde lee el pasajero». toda vez que perdió su vida en hacer lo imposible. no comprenden. le hicieron un buen entierro. Por otra parte. lo que podría sucederle. para mí. que vengan a buscarme. útil a todos los fines: «Por ahora». eso haría época. y no ha concluido. yo era como ellos. sin temor a los remordimientos. a petición. es posible. oíd. a las horcas. a hacerlo salir. de momento. en hora tan tardía. decidido a abordarme francamente. Pero en realidad. la cuarta. mierda pues. podría incluso agregar. no hallarán nada. una multitud. henos aquí cien.. no tendría más que dejarse ir. para hacer salir a su colega. no es Mahood quien me hará salir. estaréis bien. es análogo. de cara? Se diría que sí. podrán irse. eso debe de ser el Premio Goncourt. con la conciencia tranquila. Yo también. Worm tampoco. sería estupendo. podría creer cuanto quisiera. a veinte centavos los mil efectos de manga. cada cual ignorándose. si ellos quieren dejarme. de cuentos de cuna. y más allá. y traed a vuestros niños. de tener la costumbre de anunciar sus decisiones. se me parecería. para poderme matar. desaparecería. a título de qué me lisonjearé de ser el primero. como la primera.

decididamente todo es querido esta noche. no hay que tener miedo de decir una tontería.Samuel Beckett El innombrable vientre. quizá sea yo una esperma secándose. qué tienen en el cráneo. estúpida ella también. sólo esperar. dioses. estamos apilados. confesadlo. mi fiel verdugo. no hay casi. que cuente eso. yo tengo la mía. es un detalle. lástima que sean innumerables. verán que tampoco hay nada que sacar de ella. no tengo nada que hacer. no importa. la tierra que gira es la que lo consigue. así. no ha sido contratada la ramera que me largará. me sentaré encima y les ciscaré historias. una multitud. con algunas migajas de entendimiento en medio. por la parte de Worm. ellos se nos juntarán. ya no oiré nada. ese infierno de historias. al querido desaparecido. toma. veréis que es bueno retorcerse allí. nunca hubo nada que sacar de esas historias. no. al lado nada. para él se acabó. he aquí lo que debería restringir singularmente el campo de las investigaciones. toda la vida de cada día. me dijeron que era querido. conforme a mis instrucciones. el último es el que recibe. una esperma que muere. antes. no podré. es enteramente el ambiente. el último. Sí. y ésta es una. se ha de considerar todo. fotos. casi toda. algunas migajas de entendimiento. que yo le era querido. que nos éramos queridos. en las sábanas de un mozalbete. hacia donde se supone que ha de estar la caza. ya no lo podré. nacidas de un sueño lúbrico. luces. agitando débilmente su colita. para él se acabó. como vida. queridos amigos. ocasiones en las que podrá extraviarse algo delante. toda la vida le conté chistes. que no se llenará nunca. ah. vendrá a echarse encima de mí. poniendo las cosas lo mejor posible. los pobres tipos. verán que tampoco hay nada en mí. el penúltimo. preguntándome a qué se podía parecer. ahora que es irrevocable. se habrá acabado. entradme en el trasero. esto tampoco marcha. acabaré por insultarlos quizá sabrán qué es constituir tema de conversación les daré frases que no se darían a un perro. naced. que me era querido. en volver al redil al ser querido. mi desaparecido. imaginaos. parajes. que hay que nacer vivo. es largo. por la buena razón. no. que tiene un gusto especial. antes de encontrarlo. que no es para todo el mundo. no ha nacido. larga cosa. para mí. para él. toda la vida. la paciencia lo consigue. me vengaré. debajo de mí. en fin. les meteré un ojo en alguna parte del montón. el testículo que me quiera. pero. pero ahí está la cosa. el ladino está ahí. un vislumbre aún de j. o a punto de serlo. que ellos me la digan. Una pasada más por la parte de Mahood. quizá lo pude. les soy querido. a menos que se les escape. como matanza. es nuestra última oportunidad. ya no hay nada. toda mi vida. para mí la paz. el tiempo que pasa. dónde pudimos conocernos. siempre el mismo truco. en las sábanas. a él le tocará sufrir lo que me hizo sufrir. está admitido. los otros no oyen nada. ¿Cómo se arregla todo?. para mí también se habrá acabado. muertos antes del alba. ¿cómo saber que lo es. una boca. en fin. el que está junto a mí. de frío. uno a uno. que no resulta cómodo. una oreja. expedientes. Verán qué es eso. no importa. bienvenido sea. querido depósito de tránsfugas. tengo diarrea». antes de haberla dicho?. se diría que soy yo el que los insulto. verán qué es eso. prójimos. gritando: «Naced. lo que acaso les enseñe a dejarme en paz. a mi lado. aquí es lo mismo. que no es algo que se adquiere. cuando me esforzaba. consigue que la tierra 85 . ellos me son queridos. hay gentes que tienen la oportunidad. esto es recíproco. no durará mucho.

después de todo es posible. nadie acudirá a poner fin a los míos. uno se habla. apenas se le oye. la mano amiga. y todo se arregla. no me tendrán nunca. escucho. nada. se conversa. ése es el espectáculo. Prefiero eso. a ya no tener miedo. todo ha concluido. que el sufrimiento cese. y esa historia de sufrimientos. qué queréis que sepa de estas cosas. Esto en cuanto al vosotros. estoy solo aquí. pues. no cuesta nada. nada. seguros. eso es el espectáculo. ensayados. uno se arregla como puede. el primero y el último. donde acaso sea peor. ¿se trata. qué es. debe ser el auditorio. ya no lo prefiero. de una voz?. esta voz no se detendrá nunca. sordo. dónde está el director de escena. que lo prefiero. que yo tampoco deseo. es un espectáculo. Y ahora el eso. o quizá sea obligatorio. verdadero papel cazamoscas. a conducirnos afuera. que aclararse la garganta. ciego. se espera que eso empiece. ellos no se callarán nunca. no puse fin a los sufrimientos de nadie. en tomar la vuestra. fragmentos escogidos. alguien que recita. se paga la localidad y se espera. la mano. en fin de cuentas. ellos dicen que sufro. vinimos demasiado pronto. hay un auditorio. da sus instrucciones. si se fueran. sin hacer nada. si comprendiera. los demás espectadores?. el espectáculo gratuito. no sé. arremolinándose. va a alzarse el telón. sin comprender nada. debo decir que prefiero eso. tal vez sea un recitado. esperar el espectáculo. es posible. el espectáculo terminó. ved eso. a que uno se pueda ir.Samuel Beckett El innombrable no gire más. un punto es todo. no ha hecho más que preludiar. un espectáculo gratuito. oh. el espectáculo. que una mano llegue. o simplemente piadosa. jamás tendré paz. a sacarnos de ahí. en el aire inquieto. o que ha pagado por esto?. ocuparse de eso. se espera que eso empiece. no renunciarán nunca a tenerme. cómo iba a desearla. no se sabe qué. en qué consiste. o improvisa. esperar solo. ellos tampoco. caramba. ése es el espectáculo. en el atornillamiento de la espera. eso de nada sirve. de una cosa que ya no se prefiere. no se sabe dónde. quizá sea el aire. no hice sufrir a nadie. ¿y dónde están los otros. quizá se está ciego. no hay más que esperar. qué queréis que comprenda en lo que dicen. es largo. entonces no merece la pena ocuparse de ello. que estaría mejor si hiciera esto. al rumor de un murmullo. tarda en llegar. el espectáculo obligatorio. sólo en su camerino. si me moviera. es posible. si ellos se callaran. esto no terminará nunca. se oye una voz. ése es el espectáculo. pero. a que haya otra cosa que uno mismo. si dijera aquello. haría falta el latín. ¿qué eso?. ¿quién vosotros?. sin duda se está sordo. no comprenderé nunca. jamás. qué eso. por otra parte acaso sea peor. buscando una salida entre los obstáculos. vosotros sabéis. bajando. es menester 86 . esperar solo. que el tiempo no pase más. nada se arregla. ellos no se irán nunca. no hablaré nunca. no me moveré nunca. que se espera a solas. va a mostrarse. va a empezar. se dan explicaciones. no me moveré nunca. no se irán nunca. o quizás es gratuito. estirándose. un espectáculo obligatorio. a que eso empiece. subiendo. acerca del vosotros. qué memoria. se espera que el espectáculo empiece. la paz. no se había advertido. ¿dónde está. ése es el espectáculo. pero he aquí que ellos dicen que no desean. en conducirnos fuera. no se puede marchar. a que algo empiece. aquí nos paramos. debo decir que prefiero. es cuanto sé. no ha empezado todavía. lo que nada adelanta. se tiene miedo de marcharse. una matinal poética. sus últimas indicaciones.

no se perdonará nunca». ellos habrán dicho quien soy. y lo habré dicho. la noche tampoco. descubrirse una preferencia. mal va esto. generación tras generación. debo notarme algo. pero ahí está mi quicio. todos se dejan nacer. vayámonos. ahí seguirán diciendo lo mismo hasta que mueran. también el alba proyecta largas sombras de cuanto aún se 87 . charlando así. nunca se sabe. entre el aire nocturno. para uno mismo. en cualquier parte. sus desdichas se van a acabar. por la arena. no comprendí lo que querían hacer. en la tierra. su actitud respecto a mí no ha cambiado. ¿tampoco me noto la oreja?. ellos dicen que noto algo. lo que querían hacerme. no puedo nacer. de una parte el fuera. hará una buena carrera. no sé. lo que divide el mundo en dos. era forzoso. no es necesario. hay otros que nos aguardan. no estoy ni de un lado ni del otro. se trata de la noche. allá penas. ha sido un hueso duro de roer. Por lo demás. y cuando se dice un poema que nos gusta. se trata de una playa. ellos se equivocaron. gotas de silencio a través del silencio. no. él acabó. no noto que las palabras se me atropellen en la boca. entonces dirán: «Ha dado vagidos. decir siempre lo mismo. lo habré oído fuera de mí. decir siempre lo mismo. pandilla de cerdos. no comprenderé. por lo demás. me noto algo. y. digo lo que me dijeron que dijera. no saldré de él. intentad otra cosa. buscad bien. no sé qué. tal vez sea ese su cálculo. entonces acaso se produzca un breve silencio. entonces será llegado el momento de entregarse a una investigación en regla. no es a mí a quien se habla. en el metro. soy el tabique. no sé lo que noto. es cuanto se sabe. después. no es eso. sacándome de quicio. hasta que. no. en fila india. pero se habrá dicho. que hay un fuera y un dentro y yo en medio. qué groseros de todos modos. a lo largo de la playa. sólo yo soy inmortal. se ha salvado. sí. cuando saben que no es lo que se debiera decir. nosotros lo hemos salvado. no sé.Samuel Beckett El innombrable esperar. tengo dos caras pero no grosor. las palabras están allí. nada noto de todo eso. es inútil asistir a esto. en mí. las palabras que caen. tampoco me noto la oreja. y. leones. y yo lo habré oído. no me noto la oreja. que yo la repita. por los guijarros. me equivoqué. un punto es todo. os diré quién soy. cuando nos gusta la poesía. no es en mí en quien se piensa. no soy ni el uno ni el otro. ellos me dirán quién soy. todos se dejan salvar. en algún sitio. leones. decid otra cosa. decidme qué noto. me noto el que vibra. esto no es seguro. y se irán así. soy el tímpano. me equivocaron. la noche. del otro el mundo. al momento. no sé cómo. qué queréis. quizá sea una separación delgada como una hojilla. no se sabe de dónde. hasta que el equipo siguiente esté en el tajo. sin boca lo habré dicho. y aun así. allá penas. todos son iguales. sin hacer el menor ruido. tal vez sea eso lo que noto. pero no me equivocaron. o en la cama. que yo lo oiga. ¿qué no?. hacerme decir siempre lo mismo. no se sabe dónde. sin oreja lo habré oído. ellos tampoco saben nada. respondedme francamente si es que me noto la oreja. me ponga a gritar. quizás es eso lo que soy. en el furor. quizás es eso lo que noto. no lo noto. sus desdichas se acabaron. de otra el dentro. olvidan. ¿qué no?. en el remordimiento. quisieron equivocarme al decirme que su actitud hacia mí había cambiado. no me noto la boca. las sombras. abrumarme siempre con lo mismo. son los estertores. creen cambiar cuando no cambian nunca. o de dos en dos. cómo. estoy en medio. tampoco noto eso. de un lado está el cráneo. sus desdichas van a empezar. Sí.

ataxia. y simplemente seguir. desplazamientos consentidos libremente. sin vida propia. ejercicios de elasticidad. notadlo bien. en la sed. tanto como a mí. eso tampoco. no hay que olvidarlo. siempre se ha contado cualquier 88 . sin desear un fin. no saben. no. sin que nada haya variado en la cosa tal cual. Sí. después se cuenta cualquier cosa. de tanto en tanto. eso es. el aire se precipitará en mí. para que eso sea algo menos que tener que hacer. empieza el fin. todo el asunto se resentiría de ello. dónde estoy. o si no habré llegado allí todavía. acerca del objetivo que ha de alcanzarse. pedir tanto a tan poco. cuando en realidad siguen siendo cuentos'.. que después se irá agrandando. en el hambre. se levanta. sólo cuenta la sombra. la locomoción misma. hay que preguntarse si todo este revoltijo de vida y de muerte no les es perfectamente extraño. no. nada especial que hacer. de un pequeño movimiento. y volverá a salir en seguida. se irán así. para mirar. acerca de mí. hasta el agotamiento. dando alaridos.. será a modo de un papirotazo. para pasar el tiempo. Pero. pronto sería la agitación generalizada. si pudieran pararse a raciocinar. eso no hace nada. esto debería bastar. hacia el amo. rigidez cadavérica. se trata de algo que hay que decir. es posible. inútil contarse cuentos. primero un agujerito.Samuel Beckett El innombrable halla en pie. y después me iré. noche de la noche. Inútil también. se irán. no podré. los cuentos no hacen pasar el tiempo. tal como fue siempre. diciendo: «Esto ya no son cuentos». no es demasiado. eso es lo que les inquieta. simplemente seguir. deportes. de estudios. quizá se trate del alba. por ellos. se ha de procurar no olvidarlo del todo. sin que venga a abrirse una boca allí donde ni siquiera las arrugas lograron grabarse? ¿No bastaría. para que los libere. sí. esto no está claro. eso ha sido siempre cualquier cosa. nada de eso. o. no ha habido nunca cuentos. sin la ilusión de haber empezado algún día. el aire vivificador. nada de hermanos. por mí. cualquiera que sea. cerraré los ojos y me iré. de un detalle que se cae. en su anhelo de algo que hacer. sin saber si es útil? ¿Y no bastaría. si no me responde nadie. estoy donde estuve siempre. demasiado difícil. para ya no tener que hacerlo. todo eso es lo que cuenta. retractaos. quieren que esté en algún sitio. formaría una bola de nieve. no la abriré. a gritar en otra parte. indico las líneas generales. de voz. Es que se trata de una cuestión de palabras. sin forma ni descanso. un tiempo en el que no se existía. gritando. me detendré de gritar. se van. no tengo boca. tomemos otro. resulta que se cuentan cuentos. para mí esto empieza. acerca de ellos. a escuchar mis gritos. El hecho es que ya no saben dónde están. la sed basta en la sed. puesto que es menester. para ellos se acabó. ellos se detienen. sin saber adonde. en el anhelo. mis gritos se detendrán. que no haya nada que tener que hacer. nada lo hace pasar. pero ahí está mi boca.? El hilo se ha perdido. se detendrán. si no llega nadie. de poder un día concluir. viajes propiamente dichos. de placer. sin finalidad alguna. no sé dónde. pero es demasiado difícil. de negocios. para oír. ninguna necesidad de hambre. no estoy en parte alguna. desprendimiento de la osamenta. da lo mismo. espasmos. me crecerá una. paseos sentimentales y solitarios. ¿no es demasiado pedir. ignoro lo que designa. se irá profundizando. una razón de ser. yo no lo he sabido nunca. no es problema. nada hacedero que hacer. Difícil también no olvidar. no. ya no se detienen. noches blancas. la cuestión no es esa. mejor. es posible. hacia mis hermanos.

es cierto. no se nota ya la boca. queriendo detenerse. no buscando ya. por dónde. cada vez necesito menos de ellos. buscando lo que se busca. qué se hace. de palabras de los demás. menos de nadie. buscando siempre. dónde está la naturaleza. siguiendo buscando. no buscando ya. no buscando ya. al no pasar el tiempo. que nazca. en el horno. las palabras están en todas partes. así es. qué es lo que le han hecho a Dios. no pudiendo detenerse. de cualquier cosa que hacer. buscando todavía. busquemos por allí. tratemos de saber. estoy hecho de palabras. entonces. que yo sea esto. esa necesidad de detenerse. imposible pararse. maldiciendo a Dios. hablando siempre. buscando la bola. yo estoy mudo. no hallándolo ya. después. cómo así. él es inocente. buscando todavía. los pobres. en mí. no pueden. en la sed. antes de buscar por allí. contando siempre. estoy harto. desde los más lejanos tiempos que se recuerdan. hallando por qué. qué es el que le he hecho a Dios. qué es eso que se busca. hablando siempre. gimiendo «¡ B asta!». desde un poco menos lejos que eso. hallando todavía. escucho. sí!» suspirando «¡ Pero no!». y luego basta. no puedo. exclamando «¡Aún no!». no buscando ya. hablando siempre. busquemos qué. soy yo el que habla. pudiendo siempre. cualquier cosa. que grite. esta imposibilidad de detenerse. no se necesita una boca. no necesito oírlos. para pasar el tiempo. imposible pararlos. sí. qué es lo que quieren. hallando al fin. siempre la misma cosa. para mí. es de mí del que hablan. no necesito tener una cabeza. no se nota una boca. dónde está el entendimiento. sin saber qué. en el entendimiento. que escuche. exclamando: «¡Ah. no puede hacernos nada. siguiendo buscando. dónde están los demás. el suelo. buscando todavía. no. volviendo a hallarlo ya. desde cuándo. que digan lo que quieran. los que hablan son los demás. no lo intento. que me den algo que hacer. no pudiendo ya hacerlo. ah. qué es lo que será así. que muera. nadie puede nada. todo el 89 . buscando siempre. buscando por qué. fuera de sí. sin saber dónde. qué les he hecho yo. no es bastante. que salga de aquí. en la sed. somos inocentes. no hallando ya. soy palabras. no nos hizo nada. no saben. nadie tiene la culpa. en la sed. en sí.Samuel Beckett El innombrable cosa. algo hacedero. no hallando ya. en la sed de ya no se sabe qué. este estado de cosas. ellos también. buscando siempre. nosotros nada le hicimos. dónde se está. buscando quién se es. los oigo. el sitio también. en el hielo. palabras. un esfuerzo más. no se recuerda nada. por qué esa necesidad de hablar. error último. el pobre. siempre cualquier cosa. qué estado de cosas. no buscando ya. las paredes. buscando siempre. que me mueva. intento hacerlo. cualquier cosa. el aire también. pero no. quién es ése que busca. será así. en el hambre. los oigo. es a mí a quien hablan. ¿qué demás?. antes de buscar lo que se busca. qué es eso que no es culpa de nadie. es inútil contarse cuentos. no maldiciéndolo ya. qué os hicieron. en la naturaleza. perdiendo la bola. fuera de mí. que comprenda. qué es lo que Dios nos ha hecho. no podemos hacerle nada. de qué se trata. se parecen a mí. el techo. así sea. qué es lo que quieren. perdiendo la bola. para nada. estáte tranquilo. no se nota nada. qué cosa más curiosa. de pronto carecía yo de grosor. que sea aquello. no hallando ya. no puedo intentarlo. a menos que. buscando siempre. desde siempre. perdiendo la bola. preguntándose qué. no hallando nada. a veces. qué se les ha hecho. hablando siempre. ya no hay nada que hacer.

seco. a la postre. estoy buscando. qué es eso. ruidos del día y de la noche. son voces que hablan un instante. es menester algo. un animal semejante. con mis pobres medios. y esto no hizo mas que empezar. todos los miedos. lástima es así. decidme lo que hago. qué puede ser eso. y que busco. dicen ellos. eso que busco. lo que eso pueda muy bien ser. es fastidioso. se abre. las paredes. y las paredes son espesas y cómo hago yo. para que todo esté claro. que busque como él. recobrada. que el miedo. aquí no hay más que uno. hay que descubrir lo que hago. se separan. ni un alma. soy todos esos copos que se entrecruzan. como yo. lo emparedado. eso vuelve a mí. es que es eso. preguntaré cómo es posible. día y noche. ni un cuerpo. negro. sí. centuplicado. más o menos. y que yo busque. después nada de cuanto le ocurría mas que el miedo. basta esto. no puede ser más que eso. a saber. no insistamos. que soy otra cosa cualquiera. oigo decir que busco lo que puede muy bien ser. y de dónde puede venir eso. en fin. lo que hago. y que yo busque. decís que escucho. qué es eso. voy a buscar. son cuerpos abriéndose paso. si se quiere. es el aire por entre las cosas. es menester. un animal semejante. voy hacia mí. sin suelo en el que posarse. miedo de los ruidos. nacidos y muertos en jaula en jaula nacidos y después muertos. que busco como un animal semejante. miedo del ruido. voy a buscar lo que falta. cómo hago yo. ellos están refrescándome la memoria. puesto que en mí enmudece todo. una cosa muda. nació ciego. fallada. no busco nada. esto no está claro. siempre estoy buscando. en estas condiciones. como un animal nacido en una jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos en jaula de animales nacidos y muertos en jaula de animales nacidos y muertos en jaula de animales nacidos en jaula. y que oigo. palabras. no. muertos en jaula. 90 . la rabia. huyéndose para decir. que soy eso y no otra cosa. no es ciego. lo que oigo. basta esto.Samuel Beckett El innombrable universo está aquí. que busque qué es lo que busco ahora. que. regolfa. limpio. soy todas esas palabras. no. hasta mí. eso debe de ser. lo que hago. reuniéndose para decir. busco. las que se ignoran. para que todo esté claro. todo me vuelve. todo cede. escucho. sigamos. vacío. sin notarme una oreja. del ruido. nada habla. las que se unen. perdida. vengo de mí. ruidos de los hombres. copos. más o menos miedos. como hago yo. miedo de los ruidos. y que escucho. para hacer lo que hago. como un animal digo. me abandono. primero. conmigo. nacidos y muertos. a mi estilo. que uno solo. no es cierto. yo soy el aire. sin notarme una cabeza. como él. es el aire. este polvo de verbo. a mi modo. todas esas extrañas palabras. en un lugar duro. decís que no está claro. nacidos y después muertos. son pasos que van y vienen. la rabia concluyó. de cuya especie ya no queda más que el miedo. lo que oigo. donde quiera que vaya me vuelvo a hallar. continuado. se unen. ruidos de los animales. qué es eso. en el que nada se mueve. las que se separan. para hacer qué. que yo las soy todas. que una partícula de mí. cómo hago yo. cómo hago yo. cerrado. nunca más que yo. vuelve a mí. no. cualquier otra cosa. cae. el miedo de la sombra. son las cosas. qué digo. sin cielo en el que disiparse. para hacer qué. más para no hacer nada. ya no busco nada. y que busco. eso que busco. no.

esto. que yo hablo. si soy yo el que oye. ni qué inteligencia lo capta. ni el cuarto de millonésima. todas. según vais. si es que es la otra. y cabe suponerlo como cabe dudarlo. invirtiendo el orden natural. nunca en el medio. estoy yo. continúo. rara vez. es decir. no sé. es demasiado poco. es demasiado. es menester. si es que oigo. ésta será sin duda la materia de nuestra próxima deliberación. en algún sitio. ahora que estoy ahí soy yo el que resumiré. el todo que es todo. con la cabeza descansada. teniendo en cuenta aquello. resumamos. entre cien mil. que aún no ha sido dado establecer con el menor grado de precisión lo que soy. nunca. yo y ese ruido. oh. de tener que decir. para comprender. la sinopsis es así mayor. cómo hago yo. no importa. es un modo de hablar. no está establecido. para no recordar sino dos de las hipótesis propuestas a este respecto. dado que ya no sé qué. continúo. elipse a ser posible. entre diez mil. es. nunca lo dudé. nada más reposante que el cálculo. siempre por el todo. entre otras cosas. es demasiado poco. con todo un poquito. me aprovecho de ello. para comprender. ni siquiera con verosimilitud. esto está claro. ni cómo llega hasta mí. yo y ese ruido. a menudo. y quien puede dudarlo. será divertido. yo y ese ruido. ni qué órgano lo percibe. hago lo que puedo. nunca ofreció dudas. lo noto. no. ni qué órgano lo emite.Samuel Beckett El innombrable segundo. es demasiado. que tenga ganas de pararme. y cómo hago yo. cómo hago yo. entre otras cosas. así es. es menester. la misma reserva. cómo para comprender. pero no he hecho más que entrar en funciones. no me interrumpáis. esto será más largo. lo que hago. entre un millón. lo menos posible. es lástima. el sentido general de una expresión entre mil. esto hace ganar tiempo. si soy yo el que habla. esto basta. si soy yo el que habla. no lo diré siempre. al fin parece sabido. resumo. quien capta una las capta todas. indico las líneas generales. en cuanto al ruido. de dónde viene y tercero. sí. en cuanto a mí. continúo. cómo hago. no. si soy yo el que busca. tras esta disgresión. sin parar. no veo nada más de momento. cómo hago yo. aquí apenas se cambia. ese ruido. para hacerlo. y ese ruido. esto será divertido. y cuando eso sería. a este respecto. siempre. con qué comprendería yo. pero no hay que prestar atención a las apariencias. quiero decir que ha llegado el momento de tratar a fondo esta cuestión. no la mitad. en sus líneas generales. de una expresión a la otra. no lo hubiera dicho. de otra parte. para oír. repito. qué es. y cómo para comprender. si soy yo el que oye. sigamos dividiendo por cincuenta. esto no es cierto. que estoy yo. y cómo se hace eso. acerca de las cuales. lo que soy. ni la cincomilésima parte. si soy palabra entre palabras. la duda está ahí. cómo hago para oír. es apreciable. lo que 91 . en vista de esto. vale más así. no ha quedado establecido. por eso me lo pregunto. dos cosas. de una parte. cómo hago yo. que no pueda pararme. y. en cuanto a mí. dónde estoy. estoy yo. resumo. de la otra. ni la centésima parte. ya está. aunque a decir verdad el silencio no se haya hecho notar mucho hasta el momento. nos hemos equivocado. de una parte. para oír. esto va mejor. de la otra. esto basta. sigamos multiplicando por diez. que no ha sido posible hasta el momento determinar con certeza. el todo que es nada. pero un poco de todos modos. en cuanto ruido. ya se advirtió. o si soy el silencio entre el silencio. lo acepto. lo que sigue. lo confieso. seamos lógicos. no es éste mi caso. en cuanto a mí. soy yo el que diré y soy yo el que diré lo que habré dicho.

para hacer memoria. para que el tiempo pase. de las palabras que la obstruyen. ya no encuentra. no oyendo nada de lo que dice. el mínimo estricto. ya no busca. al propio tiempo que la analogía con la condenación usual. No dudar ya de nada. no veo nada más. pretendía ser la historia. nunca tiré nada de cuanto encontré. la imagen de una gran boca idiota. pierde. como si me fuera familiar. el de los demás. hocicuda. encuentra. como si fuera menester razones para hacer cualquier cosa. prestarme un cuerpo. por supuesto. para que yo lo haga. de momento. atrevidamente. si yo soy eso. ya no veo nada. Evocar en los momentos difíciles. vuelve a encontrar. incomunicada. para pasar el tiempo. pierdo. Mejor. no es demasiado tarde para ello. por un instante. si soy yo. la funesta tendencia a la expresión. oblicuamente. el tiempo y yo. cada vez más grueso. sigue encontrando. Hacer un uso abundante del principio de parsimonia. qué es eso. vista la inutilidad de contarse incluso cualquier cosa. si soy yo quien lo hace. evitando contradecir la posibilidad de suponer lo que eso sea. sin perder el resuello. por qué no pasa el tiempo. de pasada. Otras resoluciones. nunca tiré nada. Situar esa procedencia en mí. sin esperanza de nada. por qué viene a enterraros con cuentagotas ni muerto ni vivo. para hacer memoria. concluyo. sí. hacen dos. para que el tiempo pase. sin escrúpulos ni miramientos. creo que esto es todo. también llamado mundo interior. Rechazar de una vez por todas. babeante. para que el tiempo no pase. 92 . el espesor. y si eso no soy yo. Llevar según se necesite esta comprensión hasta no tener en cuenta más que a un sordo excepcionalmente débil de espíritu. Vencer. por el que existe. de dos otros. sigue perdiendo. a menos que se trate de algún otro. sin especificar dónde. Mejor aún. vuestro tiempo. en que amenaza el desaliento con hacerse notar. encuentro de nuevo. para abandonar. Ya no hace falta que me plantee problemas. no. sin memoria de nada. nunca encontré nada que no haya perdido. eso es. cada vez más crecido el montón. vaciándose incansablemente. con el único abandono posible. como decía el otro.Samuel Beckett El innombrable exactamente busco. sepultado bajo los segundos. con un ruido de colada y de sonoros besos. No buscar ya nada. por dentro. nada de minuciosidades. sigue buscando. si soy yo el que busca. ya no hace falta. roja. nuevos flamantes. tiro. no veo nada más. pero uno se lo puede preguntar. no os deja. toda vez que es preferible todo a la conciencia de terceros y. contanto cualquier cosa. más en general. esos que me impiden encontrarme. en cuanto a adoptar. vuelvo a encontrar. ya no busca. otras resoluciones. toda idea de principio y de fin. de un mundo exterior. sí. Tomarme. ésta es la cuestión. encuentro. tiro de nuevo. ni antes ni demasiado tarde. así. Aprovechar el alma. uno se lo puede preguntar. vuelve a perder. y qué es eso. de momento. de un modo cualquiera. de momento. evidentemente. instante a instante. porque viene a amontonarse a vuestro alrededor. no importa. el de los viejos muertos y el de los muertos por nacer. nada de minuciosidades. atribuirme un espíritu. poco importa el que sea. Hablar de un mundo mío. no está establecido. Sobre todo suponer en adelante que lo dicho y lo oído son de la misma procedencia. tomarme por aquél de quien esta historia. sigue buscando. nunca perdí nada que no hubiera podido tirar. sin conocimiento de nada. por todas partes. y comprendiendo tan sólo. sin historia ni porvenir. con la boca llena de arena. busco de nuevo.

y algunas más. lástima de que sea así. que rondan a mi alrededor. con los ojos abiertos. ahora se acabó. hasta el punto de llegar a dudar de mi existencia. yo camino por las calles. ni sobre Worm. busco a mi madre. tampoco nada más. Sí. estoy bien. hubiera querido perderlo. que las cosas que me ocurren. yo no cuento. lejos de mis paredes. seguirla sacando. algo ha cambiado. ah. aguardad. pues las cosas que ocurren necesitan de alguien al que le ocurran. no he dicho nada. se pondrán a comer. en suma. cuando lo pienso. desplomándome bajo mi propia piel y mis propios huesos. tengo curiosidad por saber qué puede ser eso. y. ya no veo nada. piel y huesos verdaderos muriéndome de soledad y de olvido. o en la orilla del mar. concluyendo en nuestro par de osados. no está ya donde creí verlo. continuar tranquilamente como en el pasado. utilizar el espacio con la misma desenvoltura. abrid. cuando me tenía a mí. nunca la misma. les cerré mis puertas. qué decepción. en los tiempos en que tenía imaginación. o bien me equivoqué de lugar. es un placer. o en una ciudad en la que no conocía a nadie. con los ojos cerrados. que no era el primero. sí. como buscar. para matarla. voy a decirlo. en pena de fijarse. de la paz. no creo ni un seguro en ella. y aún. seguramente existe uno. nada de lo que me ocurría. curiosa mezcla de lo duro y lo líquido. Pero Murphy y los demás. en pena de detenerse. volvamos allá. que no pueden ocurrirme. Con todo. cuando hablo: «El que habla». no hay nada más. como si no estuviera taponado por todas partes. no podían detener las cosas que me ocurrían. es menester que alguien las detenga. olvidaba hablar del tiempo. camino por el centro de la calzada. a domicilio. lejos de mi charla también. haberla sacado. antes de nacer. ellas dejarán de aullar. y buscar. en los que sacar la lengua. lo que veo. adoptadas estas decisiones. los grandes giros de horizontes sin vela» entre dos zambullidas. es el mismo. sí. es decir. cerrar los ojos y hallarme en un bosque. sin titubear. por una natural asociación de ideas. a ellos tampoco podía ocurrirles nada. darme aires de ello. cuando el tiempo que he perdido con esos paquetes de serrín. de modo que debo decir. en el mismo lugar. no. ellas las fauces que aúllan: «Abrid. a fe mía. Cuanto bien hacen las vueltas atrás. y cuando busco: «El que busca» y buscar. voy a intentar decirlo. se tenía que haber pensado antes en ello. hubiera querido perderme. no podían detenerlas. quisiera perderme como en otros tiempos. lo olvidaba. acaso se trata del silencio. eso es no 93 . es decir. con los ojos cerrados veo lo mismo que con los ojos abiertos. en tales condiciones. hoy. darme aires. pero he aquí que estoy lejos de mis puertas. dando grandes quiebros.Samuel Beckett El innombrable Finalmente. al alcance de la mano. Ni una palabra sobre Mahood. no nos paguemos más de palabras. entonces. desde. no. esperaba más que eso. esto ya no está mal. llueve. aullando y riendo ya no da lo mismo. ya veréis». es la ciudad de mi juventud. como oír. no poder ahogarse. estaréis bien. abrir sus puertas y dejarse devorar. todo el mundo ha vuelto a sus casas. como cuerpos en pena. sería menester despertar al que tiene las llaves. siempre ahí. nada. es de noche. mis puertas les están cerradas. como hienas. ya no esta allí. y así sucesivamente y lo mismo en cuanto a las demás cosas que me ocurren y a las cuales es menester hallarles alguien. tomo una tras otra. como hablar. algunas pulgadas. empezando por Murphy. en algunas pulgadas. Cuando lo pienso. pienso en ello.

de ansiarme una vida. pero quizá sea el paraíso. aire del tiempo. Ahora soy yo el que se desgañita. pues también tengo una cabeza. que hace todo lo posible. En cualquier caso no voy a poder seguir. a esa pequeña criatura de numerosos disfraces que va y viene. Por otra parte. se trata de no hablar más. Da lo mismo. cuando osaba mirar. como un fósil en la roca. contemplando por la ventana el cielo cambiante siempre. me olvidaba del fuego. lo he intentado. los hombres van y vienen. cualquiera que sea el lado hacia el que me incline. es eso. se paga el gasto. después. se trata de hablar. primero hay que describirlo más largamente. Aire. Ligado al poste. es la primera vez. que pasa de la sombra a la luz. soy el amo a bordo. Mi voz. En cualquier caso héme aquí provisto de ojos. pues. No oír más esa voz. sobre todo cabeza no. después. no. voy a buscar aire. él tampoco va a parte alguna en su cabeza. como los del mochuelo en la gruta enrejada de Battersea Park. no se trata de hablar de mí. aún será menester que le encuentre un nombre a este ultimo subrogado. me callaré. no deja de ser un curioso i nfierno. es de mí de quien hablo. no ver nada. no sé qué es lo que veía en otros tiempos. después de haber ensayado con los Mahood y los Worm. con todo se respira. ya ni siquiera lloran. se abren y se cierran por la fuerza de la costumbre. he aquí otra cosa que sé. dónde entra. quizá las orillas de un lago bajo tierra. se sueña en ello. los míos se acabaron. ahora la oigo peor. después de todo. ciego. a eso 94 . no vamos a recaer en el género picaresco. no son los míos. donde se está metido. no me arrastro ya por entre los bancos. La voz va a cesar. aquí. No. me planteo una cuestión. no se ve nada. la de la aurora. Voy a seguir. un poco glauca de rocío. los sitiadores partieron. seguro que no. no se oye el beso prolongado del agua muerta y el fango. no. con los ojos vendados. funerales. bajo la luna a la sombra de los garrotes. ni. nunca concluiré. Sé de eso. cosa muy importante. el aire volverá y yo volveré a empezar. cabeza tampoco. es curiosa esa mezcla de lo duro y lo líquido. Battersea Park. un poco de aire en seguida y los elementos estarán completos. de dónde sale. hablaré de mí cuando ya no hable más. en vano dándose cita en si. No la volveré a oír. insensible a las flechas. hueso lleno. ¿es posible?. esta ligera confusión me parece de buen augurio. La voz. sabiendo que esto es inútil. después de las ratas. sé de eso. no. para permanecer entre los vivos. que abro y que cierro. aire.Samuel Beckett El innombrable poderme perder. allá arriba. por falta de aire. o encerrada. hasta se ha callado a menudo. no sé. uno se pregunta de dónde le vienen estos informes. quizá sea la tierra. al presente. eso no poder ya perderme. no recuerdo. en su cabeza sin duda. Pero debo seguir. tal vez azules. ah. la voz baja. ver de qué es capaz. en mi cabeza. no se oye nada. buscando el medio de conseguirlo. en el espacio. se ve hasta la hierba. apenas se respira. es así como eso va a volver a acabar. eso me dice algo. ya no poder perderme. con su cabeza crujiendo de viles certidumbres y sus ojos de muñeca. Sí cabeza. después. en la que se sabe toda suerte de cosas. Sí. en su largo sueño hay sitio para los despiertos. no andan tan mal como eso mis ojos. dos ojos. Voy a callarme. un cuarto de hora de apertura y un cuarto de hora de cierre. citándose a Shelley. para pasar de través. amordazado hasta el gañote. no es seguro. así es como voy a poder seguir. sólo a una veintena de brazos. pero llena. aire en el tiempo. Quizá sea yo.

ese que no tendré ya que romper. ellos no estuvieron nunca ahí. es a lo que llamo callarme. voy a callarme. el aliento se detiene. ese que he tratado de ganar. Ya no hay nadie. no tengo más que escuchar. A menos que esta vez no se trate al fin del verdadero silencio. No cuento con ello. está detrás de la puerta. que se confunden con risas. delgada. Después. que creí poder ganar. La voz vuelve. que nunca tendré paz. resucitaré. Escuchar bien. que os hablan. ¡Como si me miraran! ¡Como si fuera yo! Será el mismo silencio de siempre. así es como deben ocurrir las cosas. ininteligible. vuelve. que es peor que hablar. un trozo de naturaleza. nadie que os hable. se vuelve a empezar. para ya no tener nada que decir. para oírme. sin oír lo que dice. no tener ya a nadie. de él. nunca hubo nadie ahí. de la pausa que puede ser la buena. Y aún si hubiera cosas. nos olvidamos. escuchando bien. de vosotros. nadie más que vosotros. oigo. del que hablar. peor no. y la voz sigue. peor como esfuerzo. de vosotros. Después. después nuevamente el segundo. La voz se aleja. uno a uno. contaré un viejo cuento de Mahood. acaso sea esa culpa mía. Lo que quiere decir que la seguiré oyendo. Rota. nunca hubo nadie más que vosotros. como un fuego que se extingue. será como lo demás. Voy a detenerme. La próxima vez no me esforzaré tanto. uno cualquiera. hay alguien. con la cabeza deshabitada. después un tercero. si tuviera memoria quizá supiera que ése es el signo del fin. nada más que oír.Samuel Beckett El innombrable llamo callarme. de ellos. es el fin que empieza. demasiado lejos en mí. después se van. es molesto. Intentar seguir. advierto que es acerca de mí. no es un fin. no es la de ellos. oigo que me llaman. la última. A menos que no intente otra vez. Esto durará lo que dure. voy a oír. es el fin. volveré a empezar. acerca de mí. se animará. Oír demasiado mal para poder hablar. a no oír más. pero a veces demasiado bajo. quizás uno se forjara una razón una razón de 95 . que hablo siempre. lo que equivale a que voy a tener aire. esto vuelve a empezar. como un fuego que se reanima. no. pequeños silencios. casi es el fin. después los tres a la par. tener que decir: «Soy yo quien me doy esta vida. soy yo quien me hablo de mí». ¿Intentar qué? Lo ignoro. He aquí una buena continuación. Mahood me lo explicó así. a eso llamo callarme. a no escuchar más. He aquí lo que habré ganado con tanto esforzarme. Escucharé bien. sabré que diga lo que diga el resultado será el mismo. quejas incomprensibles. eso es mi silencio. la escucharé siempre. antes de estar muerto. sin saberlo. demasiado lejos de mí. lo mismo. no es un fin. me callo ya un poco. y yo emergeré del silencio. Ahora no hay nadie. Estoy contento de que así sea. hablándoos de vosotros. falta el aliento. una cosa en alguna parte. sin fatigarme. no me ocuparé más de mí. en el que ya no tendré que escuchar. Voy a intentarlo en seguida. uno se calla. Entonces falta el aliento. es el fin. nadie de quien hablar. como de un enterrado demasiado pronto. todos son iguales. se callan. entonces se producirá el silencio. la lengua muerta. recorrido por murmullos desgraciados. A menos que esta vez no se trate del verdadero silencio. Oírla siempre. Acaso dije lo que era menester decir. oyendo fuerte. uno a uno. jadeos. Es decir. alguien que os habla. donde no podré babear en mi rincón. que no me callaré nunca. lo que me da derecho a callarme. la última vez. Escucho ya. después hay otro. No es que comprenda jamás. decir lo que es menester decir. para comprender. si fuera capaz de recordar. no.

en el desierto. sí. sin embargo. peor que el ruido. más he aquí que no la hay. es lo mismo. castigarán a uno por haberse callado. que no será un fin. si recordara lo que dije podría repetirlo. fueron ellos los que al partir se llevaron las cosas. llegan. pues se vuelve a empezar. que ser castigado por haber sido castigado. nunca hubo nadie. cada instante es lo peor. ya no está allí. por haber hablado de él. de los segundos. salgo. se llevaron la naturaleza. los segundos deben de ser análogos y cada uno de ellos malo. si pudiera aprender algo de memoria estaría salvado. imposible detenerme. en su vasija. cada uno es el primero. para lo que se requiere valor es para callarse. que ser castigado por haberse callado. a seguir. esto me convenía. de ser el que habla. las mismas palabras vuelven y son mis recuerdos. ya es el fin. aun sin saber qué es. ya no lo veo. ya no lo vi nunca. unos tras otros. pero debo seguir. pues. no. esa voz que. a fin de poder hablar. sólo sentirla ahí. sin embargo lo recuerdo.Samuel Beckett El innombrable que ya no haya nadie. no. No obstante. con uno. pues se nos castigará. con sólo que hubiera una cosa. cuando ya no se sabe qué decir se habla del tiempo. en alguna parte. el segundo. o el tercero. imposible seguir. no. os entran dentro. es menester seguir todavía largo tiempo. que es lo peor. estuve en un agujero. salgo de él al instante. no. sin nada más que yo. querían saber cómo eran. Es el fin. no es peor. esto ocurre en el tiempo. esto es. nada más que yo. sin saber lo que hacía. se escucha. pan. después el medio. se espera. los segundos pasan. ¿qué voy a decir ahora?. pero a mí nadie me ve. que muy bien 96 . ¿cómo se llama. me llaman. debí hablar de él. y. me acuerdo de Worm. sin hablar de mí. él tampoco. a él y a tantos otros. Fueron ellos quienes me pidieron que hablara de ellos. al fin es el fin lo peor. y no todos los días. voy a detenerme. yo. no se puede hacer otra cosa que callarse. paf. voy. me olvidaron. nunca estuvo allí. cómo se llamaba?. yo no podía hablar de mí. se baja por él. el aliento falta. de la que hablar. se llamaba Mahood. ni uno sólo se refiere a mí. un agujerito. hice otra cosa. ¿qué es?. rebotan. toda vez que no me callaba. aun sin verla. cómo vivían. yo sólo lo veía. no. lo veo mejor que a mí. que mi voz mía. es algo que no fluye. sé cómo vivía. lo peor es el principio. lo veo bien. Estuve en otra parte. paf. los lugares donde permanecían. porque era menester hablar. ya no sé cómo vivía. en su vasija. Después me decía que en fin de cuentas no era forzosamente cualquier cosa lo que decía. es peor que hablar. nunca hubo nada. yo inventé mis recuerdos. tal vez se tuviera el valor de no callarse. los segundos no pasan. Me creía en libertad de decir cualquier cosa. ¿qué es?. Soy yo quien lo inventé. entrecortados. para todavía poder seguir un poco. puesto que debía decir algo. un agujerito. tengo recuerdos. puesto que no tenía nada que decir. si hubiera una cosa en alguna parte. ya no se mueven. creí que me convenía. Mahood. nadie más que yo. es menester seguir todavía siempre. yo no puedo. hablándome de mí. yo tengo tres segundos. voy a preguntármelo. esto quiere decir que retuve su nombre y de ese otro. voy a terminar. y los lugares por donde pasaban. se llama. pan. debo decir siempre lo mismo y cada vez me cuesta un esfuerzo. sin nadie. ya no lo veo. hay quienes los añaden unos a otros para componer con ellos una vida. tal vez me callé. con ansiedad. el fin que empieza. después el fin. ahora me acuerdo. no se me dijo que era menester hablar de mí. es menester seguir todavía un poco.

esto lo veo desde aquí. para vaciar. fundiéndose las unas con las otras. debía serlo. con mi vaso iría a buscarla en un depósito y a verterla en otro. y no pudiendo más con frecuencia ya no lo hacía. eso no ocurría así. sin miedo a lo peor tranquilamente allí donde por haber estado siempre nunca pude reposar. puesto que ya no tenía voz. en cierto orden. ignoro lo que digo. esto no funcionaría bien. física desde luego. son mis paredes. la imposibilidad de callarme. hubo tres cosas: la imposibilidad de hablar. para que esté obligado a pensar. ahora puedo hablar de mi vida. en medio de invasores. pese a que se me prohibió. no. ocurría como ocurre en este momento. y la soledad. es más sencillo. ignoro qué creía. o habría cuatro. de no ser más que uno. y que sin embargo. los impares para llenar. quería ser yo. y la otra para llenar. no. imaginar tantas locuras. para notar que me callaba. unidos por tuberías ocultas bajo el entarimado. alcanzando siempre el mismo nivel. hacía cuanto podía. vamos. según ciertas correspondencias. numerados. quería a mi país. en mi vida. sin embargo. no puedo decirlo. ellos se arreglarían para que pueda tener impulsos de 97 . no. comunicantes. ¿realmente no ha cambiado nada desde hace tiempo? Si en vez de hablar tuviera algo que hacer. como un extranjero en mi país. creo que pronto voy a callarme completamente. por ejemplo. no quería morir como un extranjero. Pero. que es con lo que salí adelante. creía por momentos que en ello estaría mi recompensa por haber hablado tan decididamente. no.Samuel Beckett El innombrable pudiera ser lo que se exigía de mí. suponiendo que se exija algo de mí. Como quiera que sea. no se trata de aire verdadero. sigo como puedo. ellos se arreglarían para que yo no pudiese sospechar los dos recipientes. la voz seguía haciéndose oír. depósitos. sería el del agua. el de vaciar y el de llenar. como siempre he creído que no me callaría nunca. un trabajo de criba. no puedo decir para qué hubiera querido callarme antes de estar muerto. Sí. hasta cegarme. En cuanto a creer que pronto voy a callarme por completo. pues así hay que llamarla. algo por encima de mis fuerzas. faltaría la esperanza. de deseos y visiones. continuaba haciéndose. confío que esto me cambiará. es decir. no puede llamarse creer a esto. penetrar vivo todavía en el silencio. unido a todo ese aire que yo sólo desde siempre agito. no se ha de creer lo que digo. no lo creo especialmente. Sí. lo ignoro. puesto que no podía callarme y yo era el único que estaba fuera del alcance de cualquier voz. no. la que no podía ser la mía. sabría dónde estaría. debí querer tantas cosas. Por consiguiente. no. pero no sé si estuve en vida. No. suposición en la que yo tuviera que mudar las cosas de lugar. no. ignoro para qué. lo creí siempre. o de simple arreglo. con mis manos. un corto momento. como un vivo. lo ignoro. o con mis pies. sí. entre extranjeros. sin saber de cierto qué. sería menos simétrico. para llenar. no creía ni me decía nada. me quería en mi país. pronto estaré muerto. los pares para vaciar. pues acerca de ello carezco ciertamente de opinión. para poder disfrutarlo. lo veo desde aquí. para ser un poco al fin lo que por haberlo sido siempre ya no podía ser. o ciento. hubiera hecho mejor poniendo atención en lo que decía. estaré muerto. demasiado fatigado estoy para andarme con miramientos. comunicantes. actúo como actué siempre. no forzosamente. además. importa poco. y. de cierto modo. mientras hablaba. la mitad de ellos para vaciar. sería más complicado. del agua. Y. Me hubiera querido callar antes. ignoro lo que quería.

de transvasado. no quiero quejarme. en vez de aquello. quiero decir que debe de haber algunos a los que yo no haya visto más que una vez. envejecer no altera nada. de gran valor y la más pequeña gota perdida en camino. de mí. poniéndose de rodillas. no vuelven todos. tendría un cuerpo. pero estoy. si tuviera que hacer esto. Puesto que no se sabe de qué se habla y no cabe detenerse a reflexionar sobre ello. no volveré a verlo. los unos hacen esto. para hacerme compañía. acerca de la vida que hubiera podido ser mía sin que nada hubiera cambiado. o en el momento de envasarla. cómo vivía. hablo ahora de mí. impidiéndole temblar a su mano. ah. sería el mismo vaso. y el ruido del agua. pero yo no me vi nunca. a mí. los otros aquello. no comprendo. arrastrándose. a cada cual su órbita. quiso saber cómo era. en la oscuridad. no tengo que ir y venir. ya no lo veo. veamos. tan bien lo veo. sí. siempre envejecí. no importa. nada sé de ello. la cosa se detiene ahí. se dice eso. con tuberías y grifos. sí. está decidido.. yendo y viniendo por entre sus toneles. imposible efectuar un trabajo semejante en la oscuridad. o no volverá. Pero. sí. yo. no hay razón para que vuelva. si una gota. estirándose boca abajo.Samuel Beckett El innombrable esperanza. pues. puesto que. acerca de mí. Con todo. no se trata. sin contar con que no se trata de mí. siempre fui viejo. felizmente. puesto que nunca me encontré a mí mismo?. a uno le gustaría detenerse. o en el instante de tirarla. ahora está ahí. dejémoslo estar. esto se detiene ahí. para que me imagine cosas. él hace lo que dije. no aquí. vuelvo a la carga. puesto que él. es una historia. después aquello. mierda. tendría momentos de celo. estuve a punto de encallar. a menos que de ellos regrese. en adelante no hablaré más que de mí. de tanto en tanto. que no vea ventana alguna.. oiría mis pasos. bah. ellos se arreglarán. no. lo haría bien. ¿cómo reconocerme. volverá. ¿qué es toda esta historia?. es evidente. para no volver sobre ello. sería incapaz de ello. iba a decir que estoy tranquilo. no los nombraré. allí hubiera estado la esperanza.. de acuerdo. efectuando giros con la pierna. pues el agua sería. ya no lo recuerdo. ¿qué es lo que hay que oír?. por supuesto. con la cabeza descansada. únicamente los malvados están solos. hasta el momento. si pudiera describir ese lugar. puesto que. oyéndolo rebotar y rodar. sí. este pequeño trabajo de trasiego. afortunadamente. eso depende. A mí. eso no hace más que empezar. ponerme a ello. sí. mientras que aquí esto no tiene importancia. quién sabe hacia qué altos destinos me encamino. un punto es todo. y cómo saber. realmente no veo ventana alguna. con los otros. pues. No ha cambiado nada. casi sin cesar. me corté. puesto que esto. no tendría nada que decir. que lo fue quizá. puedo. ni tengo que ser diestro. y el grito del aire aprisionado en las tuberías. se dice todo. estaría mejor de lo que estoy. pero. que me 98 . él lo habrá querido. lamiendo su vaso. no hablemos más. debí ser yo. no estaría oscuro. de las dos cosas una. ¿verdaderamente no ha cambiado nada desde los tiempos en que eso dura?. siento que el fin se aproxima y el principio lo mismo. me ocasionaría el mayor perjuicio. además. felizmente. pero sin condiciones. héte aquí que he contado una pequeña historia. digo. lo volveré a ver. puesto que se. exactamente. y. sí. tal vez he pasado por allí antes de que mereciera pasar por aquí. lo veo desde aquí. Pero una vez más debe de seguir tratándose de otro. no de tranquilidad. debo envejecer. me diría: «Cuanto más deprisa lo haré más deprisa estará hecho».

Por lo demás. ponerse la mano encima de lo que tras ello ya no se moverá. el corazón que allí estaba. lo intenté. durante ese tiempo?». sólo los cuatro lados. lo conocería. sentirse tan distante. bien apoyado por tres lados. y la lancha. empieza. nacimientos para nada. no me detengo. en medio de las zarzas. se prueba con el mar. ese viejo sentido que voy a darme. no viajar más. por oscuro que estuviera. que no me voy a poder dar. si pudiera meterme en una habitación. en cualquier lugar.Samuel Beckett El innombrable desenvuelvo tan bien en la descripción de lugares. sigo como puedo. pero los propios. queremos detenernos. uno se siente inquieto. una a una. es la aurora. metido en una espesura. los seis lados. uno quiere estar. en el momento de la sombra. no observo nada. lo intenté. y la bahía. el lugar. más alto que mi ventana. el lugar. pamplinas. me las arreglaría. o el bosque. sería una mina. no soy yo. de suelos. Es sospechoso. ¿dónde está el que soy?. en el momento del brote. voy a hacerme en seguida un sitio. cerrar los ojos. los otros desaparecieron completamente. eso es. 99 . si pudiera imaginarme en un bosque. y llegaré a la noche sin haber sido. de ventanas. naceré en su discurrir. y las luces de las boyas. voy a encerrarme en seguida. éste no fue nunca el mío. pasé por aquí. si solamente pudiera notarme un lugar. como en el primer día. de paredes. pero eso no durará. aunque no tuviera puerta. me acordaré a medida que pase. estaría en casa. pero he aquí que eso. morían como moscas. por fijo que yo estuviera. no será el mío. para explorarlas. en el momento de la caída. en el centro. no seré yo. no se trata del amor. de techos. se habrían acabado mis charlatanerías. se prueba con la ciudad. se habría acabado con la caza de palabras. si pudiera describir este lugar. esto no se detiene. no es carne. aquí está. no sé qué es esto. no mentir más. de un interior. ante todo el lugar. ¿qué es lo que hago. las había que se abrían al mar. como en casa. este lugar. es la fatiga. ese mar bajo mi ventana. esos son los buenos momentos. me introduciré en él. y la montaña en llamas. ningún lugar a mi alrededor. hoy es el primer día. no me noto sitio alguno. el lugar. ¿qué queréis?. diré. el corazón ya no está allí. que me conocen. si esto adquiere un sentido no es obra mía. y los fanales. muy sólidamente. los otros se aprovechaban de ello. se irá y será otra cosa. para que no haya que decir: «Pero no era yo. produce un frío. ¿te acuerdas de la lancha?. esto pasó ante mí. la de ventanas que pude imaginar desde entonces. esencialmente no tengo necesidad de un techo. se quiere estar en su rincón. no noto lugar alguno. otro instante de mi viejo instante. después veremos. y las estrellas. es como aire. Si pudiera encerrarme. Observo una cosa. voy a intentarlo. no es la curiosidad. esta vez soy yo. no hablar más. se dice eso. por ellas no se veía más que el mar y el cielo. o dando vueltas alrededor. como si esto tuviera importancia. en el momento del humus. y el río. millares de veces. le toca el turno. me lo imaginaría. pintarlo. escucharía el eco. existe un dios para los condenados. después me hallaré en él. lástima que no se refieran a mí. aunque careciera de ventana. bien sabía yo que tenía recuerdos. lo conozco bien. o en un rincón. era en la época en que no me privaba de nada. de puertas. mecido por la sombra. lo recordaría. llegará tal vez. Mira este rosado de Túnez. como gas. no buscar más. se busca uno en la montaña y en el llano. ¿es ésta una razón?. si pudiera encerrarme. describiría las hojas.

no es él. nadie lo diría. son eso. me meteré en él. y. no tengo mucho que escoger. lejos de aquí. sabré dónde estoy. no soy yo el que habla. debo conocerlas. otros presentes. eso es. alguien estará ya en ella. llamo a esto la mañana. las conozco a millones. tendré cosas que decir. no poder 100 . lo que puede llevar lejos. a franquear el mal paso. a lo mejor es eso lo que ellos esperan. u otro. no escojo. ni en qué consiste esto de hablar. el otro también. no están obligados a mostrarse. es de lo más trágico. no hay más que errar y dejar errar. lejos de todo. ¿a qué tantas historias. ya no tendré que moverme. le molestaría. nunca se habló de otra cosa. lo intento. no lo haré. es un truco al que recurrir.Samuel Beckett El innombrable lo haré mío. es la mentira lo que no quieren detener. aspiraciones. llamo a esto el alba. y. es menester hablar lentamente: «Sólo con que pudiera». ni en qué no saber nada. con sólo que se supiera. ni en qué consiste oír. yo. voy a hacerme preguntas. decir lo que se va a decir y lo que se va a decir. el diablo será si no se os sube hasta el gaznate un pequeño deseo. si la vieseis. él nada sabe. es un buen tapón. no hay más que parecer querer colmarlo. no es él. que me desenvuelvo tan bien en la topografía. que ser este lento torbellino sin límites y cada una de sus polvaredas. a falta de preguntas tengo proyectos. alguien se cruza por ellos. al uno en el otro. como si eso dependiera de mí. hallaré en él a alguien. ¿Y qué más?. alguien muy bajo. me meteré en él. para indultarme. no puedo decir nada. Alguien habla. cerraré los ojos. se le llora. cerraré la boca. soy yo. ¿qué es lo que hay que oír. la palabra llegó por sí. será fácil. por caminos trillados a más y mejor. otros ausentes. debí evitar esta mancha clara. entonces?. es allí donde se debería estar. estaré bien al fin. esto os da tiempo. uno se vuelve. diré que soy yo. sabré quién habla. pero esto se apresura. no es menester ir más lejos. cuando en realidad soy el único ausente. de qué. sigamos. vale más eso que reír. aún tergiverso un poco. se vuelve de lejos. de pronto uno se escucha hablando de no se sabe qué como si nunca se hubiera hecho otra cosa. aspiraciones. para mí. soy yo el que huele a cuadra. tal vez podré callarme. lo comprendo. ¿qué importa eso?. no hay otra cuadra que yo. no es que me exponga a callarme. ¿qué más da?. que no me querría a mí. no volveré a buscar mi morada. estará ocupada ya. en cuanto llego a casa. son eso. meteré en él a alguien. no puede por menos de ayudar. es el alba. si pudiera describirlo. ¿qué es lo que no haré?. eso es. o con otros. hablaré de mí. después. acaso él me guarde. es ese que no puedo decirme. si pudiera irme allí. no conoce nada. el que yo me sé. de mi vida. él os llora. uno se cruza por ellos con frecuencia. tengo proyectos. no sé qué haría. voy a hacerla buena. esto a nada compromete y el mal momento pasa. tal vez sea mi último galope. no cuento con muchas palabras. todo ayuda. ¿qué voy a poder decir ahora?. Héme aquí lanzado. vale más eso que reír. yo soy quien oye. ya están ellos otra vez aquí. cerraré los ojos. y él alrededor nuestro. lo intenté. a falta de proyectos hay las aspiraciones. se habrá acabado. voy a preguntármelo. es imposible. es allí donde se está. hagamos como si estuviera solo en el mundo. juicios. comparaciones. alguien oye. preguntas. ya no tendré que hablar. No. tal ocurre esta mañana. Llamo a esto la mañana. lo conozco. es mi único saber. cae muerto tieso. la causa es sabida. en efecto. siempre olí la cuadra. ¿qué mal paso?. u otros. de palabra en palabra. acaso el lugar nos guarde.

es uno solo. oigo ese ruido horrible. antes de abandonarme. para otros esto para otros aquello. creo en el progreso. no recuerdo ese período. no digo en otra parte. a veces se diría que razono. y en cuanto a haberlo intentado. en todas partes. esto me absuelve. o bien le contaron cuentos. y seguir así. después vuelven las palabras. puesto que no hay nadie la culpa no puede ser de nadie. con las otras suposiciones. debió viajar. debieron enseñarme a razonar. ha debido llover. lo encontraron viajeros. para intentar saber lo que ocurre. ¿qué tiene de raro?. de palabra en palabra. yo no dejaría de desmentirlo. no puedo. no sé. nunca aprendí nada. permite avanzar. esto permite seguir. dejadme hablar de él. sólo a que superviva. no es menester intentar. alguien dice yo. debieron empezar a enseñarme. no lo digo. ellos son ellos quienes razonan ellos quienes creen. o quienes lo dicen son ellos. no. sería. Si pudiera hacer un esfuerzo. nadie me enseñó nada. si alguien pudiera oírme. debe haber otras en otras partes. viejo fango que remover eternamente. casi me había.Samuel Beckett El innombrable nada. duermo. cuanto puedo decir es que no es culpa mía. hace un momento era polvo. un esfuerzo de atención. soy yo quien hago esto y yo quien la sufro. nadie. de acuerdo. o quien vio a otros que vivieron. Qué raro. bajo la luz. nadie tiene la culpa. quiero decir aquí. dígase lo que se quiera. lo que me ocurre. sólo estoy yo. es lo que hago. siempre. aquí soy yo. remolinea de fatiga. si tal cosa pudiera ayudar. habladme de él. en otra parte no estuve nunca. nunca estuvo nadie más que yo. si es que los hay. con tal de que esto dure. se está allí dentro en algún sitio. pero no puedo. soy él». si eso pudiera hablar de sí. como si yo fuera él. también debieron de enseñarme a creer. se presenta así. tendremos que volver a empezar a matarlos. ellos llaman a eso dormir. ¿debo suponer que estoy habitado?. pero algo debió quedarme de él. esto permite seguir. un segundo de ese ruido que me arrebata. ya ni siquiera oigo. ya no se intenta. el que vivió. no soy yo. a algunos hombres. tal vez fui víctima de una conmoción. llegado el instante. casi estaba dormido. qué raro. él. él no. esa palabra en la que vuelve. es él quien lo dice. si eso pudiera presentarse a él. el instante de decir: «Las suposiciones para otros». olvidé la apódosis. debió ver. debió estar allá arriba. El que habla. A esto es a lo que tal cosa conduce. no. no sé de dónde. soy yo. no puedo suponer nada. diciéndose cada cual. cada una en su pequeña otra parte. en el fondo. tengo que seguir. no es culpa mía. lo mismo esto que otra cosa. todo es raro aquí. el que dice: «Esto me absuelve». ahora es fango. como si yo no 101 . si pudiera olvidarlo. aquí es mi única otra parte. sin pensarlo. frases que mueren sin saber por qué. seguir así. se arrastra completamente solo. sé creer también. volver es largo. no recuerdo haber sido abandonado. lo que es raro es pensar. ya no hay nadie. llamo a eso dormir. qué jaleo. puesto que sólo estoy yo no puede ser la mía. sí. tener un segundo. todo es raro si bien se piensa. sin tener que decir. siempre estuve aquí. él es quien habla de mí. no soy yo. se presentó así. se produce por sí solo. algunas cosas. ¿por qué no decirlo?. ya están ellos otra vez aquí. no tengo tiempo: «No soy yo. no es posible de otro modo. No. ¿por qué no?. debí decirlo. no soy yo. no es posible así. nunca. yo. aquí nunca hubo nadie más que yo.

es así. que soy yo. ¿qué cosas?. ¿cómo saberlo?. o que está allí. todo es falta aquí. no se trata de forjar hipótesis. es la falta de los pronombres. quiere que yo sea él. no hay nombre para mí. pues él no está lejos. quizá no sea él. sé que no soy yo. yo no he dicho nada. sin embargo. no se sabe de quién. quien no puede ser yo. ¿qué otro?. del que debo hablar. no puedo hablar de nada. sí. entonces dice Murphy. pero se acabó de los otros. aquello. se trata de él. en singular. debo hablar de él. cree eso. no quiere más que él. oís. es cuanto sé. no es difícil. quizá. un día. esto. si pudiera notarme una boca. debo saber otra cosa. para mí. yo carezco de opinión. qué confuso es esto alguien habla de confusión. no se sabe con respecto a quién. Moran no habló nunca. a ello se debe todo. que está lejos. o que suba a otro. como si yo no fuera él. es lo que se dice. no se sabe por qué hay que hablar de ello. es una falta. eso es. he ahí al fin quien no está ahí. tampoco puede hablar. la voz dice que se detendrá. yo. hablo. o se trata de algo. no se sabe por qué. el encargado. no lo sabré nunca. oís. y. al hablar de mí. no sé por qué. y con todo. alguien habla de sí mismo. si es la mía. no puedo saber. después dice que no. así es. o que sea otro. uno tras otro. no sabe por qué. el uno después de otro. tampoco eso. como si yo fuera Malone. quizá sea toda una pandilla. alguien no ha dicho nada. no se puede. ignoro de qué se trata. me llama. tampoco me es posible tal cosa. tampoco. el encargado. se trata de hablar de ello. que no sabe nada. dejémoslo estar. yo estoy lejos. con la boca. si es que puedo. tampoco. cree que es la última oportunidad. y como si yo fuera otro. no sabe nada. soy yo. todo esto son hipótesis. no se sabe por qué. ¿con qué iba a tener una opinión?. estuve a punto de creerlo yo también. me lo podría decir. quiere que salga. yo estoy lejos. él es el afligido. en el modo impersonal. alguien dice sé. sigo. habla de otro. no puedo hablar más que de mí. uno solo. no quiere nada. se trata de alguien. al hablar de sí mismo. es porque él siempre dice yo como si fuera yo. digo yo sabiendo que no soy yo. al hablar de sí mismo. dejemos todo esto. eso no es. no es eso. ¿cómo iba a saber si he hablado o no. las hipótesis son como lo demás. él es quien habla. lo oís. es 102 . y. se habla de uno mismo. yo que estoy lejos. o Molloy. es cuanto sé. esto no quiere decir nada.Samuel Beckett El innombrable fuera él. lo intentaré. Mercier no habló nunca. o que no está en parte alguna. le enseñaron a creer. después de todo. cree que puedo salir. como si se necesitara ayuda para proseguir una cosa que se puede detener. quiere que suba. no hay pronombre para mí. al hablar de otro. quizá sea de él. ¿por qué no?. el encargado habla de sí mismo. es él siempre el que habla. los dos. ¿quién podría saberlo?. quien no puede ni hablar ni oír. una especie de pronombre. ya lo oís. dice que estoy lejos como si yo fuera él. si he hablado de él. se trata de seguir. seamos justos. como si fuera yo. se detendrá. que suba a él. sin embargo. que no me puedo mover. del que no puedo hablar. así es. no me noto boca. al hablar de las cosas?. esto ayuda a seguir. me busca. nadie puede hablar de ello. está aquí. ya no sé. y. al que no se puede hallar. parece que hablo. yo estoy lejos. no. debieron enseñarme cosas. él. si no queriendo nada no se puede nada. como si se tuviera necesidad de ayuda. pero él tampoco. ¿quién. ¿cómo iba a saberlo?. lo mismo da. si pudiera notarme algo. no. dice que soy yo. dice que eso no se detendrá nunca y dice que se detendrá. sabiéndolo. no. aquí. nada puede. yo no hablé nunca.

es cuanto sé. seguir pensando los viejos pensamientos. demasiado poco olvidado. acaso sea mi mundo. no debieron mostrarme cómo se hace. ceda yo o no. ellos llaman a eso pensar. negro. es cuanto sé. no es seguro. para la eternidad. se necesitan párpados. debieron decirme en qué consiste. es decir. encerrar a alguien. el cielo no me vio. lo ignoro. algunas viejas imágenes. de paredes gruesas. no hay necesidad de estar lejos. construir un pequeño mundo. ¿pasó esto así?. cómo es. sí. estoy en calma. esto también. yo no estaba allí. gris. en madrigueras. un pequeño mundo. no veo a nadie más. o al lado de alguna parte. desde entonces ya no soy yo. en habitaciones. una ventana. un punto de partida. tratar de adivinarlo. debí sucumbir. construir un lugar. calma. es menester seguir pensando. intenté. todas las cosas que intenté. estoy encerrado. el mar me expulsó. un poco de naturaleza. debí intentar. después el pequeño mundo. esto no importa. y cómo hace. creo en el progreso. ¿qué es lo que está lejos?. hay que ver todo esto. en la ventana. averiguar cómo es. en grutas. y fue él quien me dejó.meter dentro a alguien. creo en el silencio. después una sola cosa. a los que yo podía parecerme. ante el cielo. en mis brazos. cielo. no sé. no sé más. no seré yo. esta vez será redondo. de residuos de visiones. si pudiera notarme algo. en la ventana. yo que forjo proyectos. ¿por qué bajo?. se trata de visiones. abriéndose. esos que están hechos a imagen mía. en los bosques. será redondo. es lo único que se ve. sabiéndome perdido. una palabra sobre el silencio. dejémoslo estar. cuantas cosas me contaron. ¿quién pudo venir aquí?. estoy en algo. gris. buscar en él a alguien. ocurre todavía. en la oscuridad. el diablo tal vez. ah. como Mahood. El silencio. ¿por qué gruesas?. para mí. ah. o yendo y viniendo. sabiéndome tentado.Samuel Beckett El innombrable cuanto sé. cuando pienso en ello. esto me sirve todavía. contra el aire. ¿qué necesidad tenían de mostrarme una ventana?. debieron explicarme. no me acuerdo. la noche.. y qué decir. para la hora. diríase que soy yo. ante la tierra. y el exterior de los hombres. para la eternidad. que soy el que habla. o en mis brazos en alguna parte. y algunos nombres. habiendo o no cedido. algunas palabras acerca del silencio. es decir. habrá que verlo. Todo esto son hipótesis. ¿era necesario?. encerrándose. demasiado olvidado. y lo demás. las hay más bonitas». sé en qué consiste. negro. se acabaron las ventanas. diciéndome: «Hay otras. quizá sea yo. se necesitan globos. un pequeño mundo. fue él quien me lo mostró todo. demasiado largo para repetirlo. no sé. no me noto brazos. pero. esto no acude. desde entonces no hay nadie. bajo el silencio. el que oye. y cómo hablar. hombres. y un poco de naturaleza. hablar del silencio. debí quererlo. después encerrarme. el verano. una ventana. constituiría un punto de partida. no es seguro de techo bajo. coincidencia posible. ya no soy yo. mis brazos. tal vez esté aquí. paredes. y cómo es. si supiera reír. un 103 . esto permite avanzar. y su modo de vivir. el ojo. no soy yo. ante el mar. lejos. siendo así que estoy lejos. aquí. debe ser algo que no se enseña. diciéndome. detrás de las paredes. esto es lo peor. alguien debió explicarme. y el aire en el verano por la noche gravitando sobre mis párpados. no tendrá ventanas. querer el ojo. debí comprender. ¿qué es es decir?. algunas palabras acerca del silencio. esto bastará. pero no sé hacerlo.

Ellos se aman. él vuelve. las estaciones. de haberlo vuelto a perder. las noches en las que hay un fin. de este modo aprendí a razonar. no es malo. no sé. acaso sea de noche todavía. él muere en el tren. no es el yerno y la hija. de haberlo perdido. esta noche empiezo a comprender. ella Hora. de emoción. así. esto ya lo dije. se vuelve a casa. dadas las condiciones propicias. cada instante salgo de él. o a su yerno. para que lamente lo que perdí. es porque se está dormido. los andenes. eso es la emoción. de ¿haberlo amado. salgo de él para hablar. las empleo todas. ellos se aman. todas las 104 . hop. todavía de emoción. el otro vuelve. de emoción. él ha muerto. reciente. el que habla. es el hijo y la nuera. ella llora. ved que de él hablo. no era yo. no soy yo. ¿por qué motivo?. lo que puede la emoción. para amarse mejor. el amor. acaso sea todavía la noche. hablo de estaciones y de partes del día y de la noche. debe tratarse de la suegra. los gritos desgarradores. hasta el fin. no puedo hablar de ella. de pensar que iba a perderla. o la suegra para descolgarlo mejor. mientras descuelga a su hijo. es la puerta la que me interesa. una temporada larga?. hop. de haberlo perdido. está anunciado. llamo a eso la noche. vuelve a casarse. ésta sí que es una historia. se ama cuantas veces son menester. digo nunca y siempre. lo que puede el amor. qué bien razono esta noche. ella llora. creo en él. ella va a la estación. eso se llama emoción. quizá se trata de una historia nueva. pero prolongadamente. creí que se habían acabado. y. quien la ha cerrado. antes de penetrar en él. era para enseñarme a razonar. allá en donde se puede acabar. para que quisiera estar nuevamente allí de donde fui expulsado. de emoción. la puerta de la casa está cerrada. de pensar que iba a volver a verla. debí ser un buen alumno. he aquí una historia. a menudo procedo como si fuera yo. la guerra. es de noche ya. se anuncia. la puerta. sin que me hicieran ver bien su sentido. se casan. no pude ir más allá de cierto punto. sabía que esto venía. es de madera. tal vez. procedo como si fuera yo. en fin de cuentas. hasta cierto punto. esto hace llegar el fin. cuanto es menester para ser dichoso. o para impedir a su nuera que vuelva a casa. así es. cada instante estoy en él. la suegra lo desata. él se ahorcó. debe de tratarse de la nuera. la noche no tiene partes. lo que está en los trenes. lanza gritos desgarradores. carezco de opinión. para seguir amando. muere en la guerra. debe de ser su hijo. pues. esto permite seguir. después se renuncia. no. fue para que supiera en qué consiste la emoción. que todas estaban olvidadas. llora más. desgraciadamente no me acuerdo de nada. el sentido de la marcha. acaso todavía sea la mañana. bien hablo de ella. son palabras que me enseñaron. y la puerta. y no soy yo. más cómodamente. él para colgarse mejor. de haberlo amado. no había muerto en la guerra. él se va a la guerra. hablar del silencio. sigue llorando. hablando estoy en él. creo en esta noche. era para inducirme a ir. comprendo que me quisieran mal. ¿quién cerró la puerta?. de emoción. no sé. si es que soy yo. solamente una llamada. alguien habla de la noche. quizás en este momento sea primavera. porque ella grita. El silencio. el otro ha muerto. no comprendo nada de la duración. he aquí una historia.Samuel Beckett El innombrable solo espacio y alguien dentro. más cómodamente todavía. los jefes de tren. las estaciones deben parecerse. hablo de la noche. ¿será el retorno al mundo de la fábula?. no lo sabré nunca. algo dentro. al volver de la estación encuentra la puerta cerrada. ¿estuve prolongadamente.

na. las cosas que terminan. tal vez lo hay. me prendí fuego. se calla un instante. una vida. con gritos desgarradores. he aquí otra vez la garganta. cada cosa a su tiempo. muy enraizadas. ah. después vuelve. ¿qué decir del verdadero silencio?. eso forma una voz. no hice nada a nadie. reiré. con cacareos. soy ella. además será así. y esa palabra hombre que quizá no sea la buena para lo que veo al oírla. nadie me hizo nada. eran grandes listas. esa voz debe pertenecer a alguien. de todas las cosas que haría. nada más. ay. debí olvidar algunas. las necesito todas. contaría con la paleta. llamo a eso el negro. todas las que recuerdo. glu. que habrá que improvisar. Pero cuando la voz se debilita y cuando se detiene. yo me ahogué. como un gato con un ratón. gimiendo. no me hice nada. esos nombres sin imágenes. muy variadas. no era yo. lo dije. acepto cuanto ella quiere. alguien que escucha. no. no lo sabré nunca. una vocecita. nada más que yo. sí. estoy perfectamente de acuerdo. pss. he aquí otra vez la boca. ¿cómo representarlas?. busco. ¿qué es un buen rato?. si pudiera. en fin de cuentas. un buen rato. muy fieles. acepto que se calle. voy a entrenarme. los golpes. no había hierro. sólo emoción. son palabras blancas. pan. el verdadero.Samuel Beckett El innombrable palabras que se mostraron. se van. me golpeé la cabeza con palo y con hierro. y así lo que sigue. no es menester una boca. será el silencio. ah. de tanto en tanto ella lo dijo. hi. de Demócrito. na hay nada más que yo. es el otoño. no sé. hasta la oreja. ¿cómo hacerme ver eso. no es menester una oreja. las cosas que se mueven. después vendrá la coma donde me ahogaré por las buenas. debe de haber alguien. veinte bastarían. se queda en la garganta. no hay nadie. esto acabará así. quiere callarse. y él escucha. varias veces. toc. no puede. aah. es el fin. acepto. qué curioso calor de pronto. para poder seguir. con murmullos inarticulados. cómo dura. hasta la boca. acuden. no es el verdadero silencio. tendría la gama. no supieron mostrármelo. quizá sea el azul celeste. alguien se pone a devolver. se detiene a cada instante. llena la oreja. debí mezclar esas imágenes sin nombre que poseo. las mezclaría. son cuantas se me han hecho ver. con imágenes al lado. no tengo explicaciones que dar. son las costillas. busco por todas partes. del otro. basta. que respira conmigo. las cosas que pasan. es fatigante. no lo hay. en alguna parte. pero cuando se detiene un buen rato. la misma vocecita. esta noche según creo. glus sobre el silencio. es el amor. acepto. la voz que se escucha. bu. glu. esto terminará así. en fin. algunos glus. que me descubre. sobre el verdadero. ni que pedir. las violetas. las variaría. sino un instante. no había cabeza. es el silencio. plof. no supieron explicármelo. el fin de la cuenta. una hora. no sobre ese en el que me macero. esas ventanas a las que haría mejor en llamar puertas. que me recubre. y con ello la 105 . dice que no es el verdadero silencio. vuelven. aquí. una luz que cambia. alguien devuelve. ñam. deben haber murmullos. otra vez la noche. hay murmullos. ooh. debe ocurrir así. no hay palo. el fin de cuentas. paf. después yo devuelvo. ella lo dijo. hi. no es cierto. yo me asfixié. en lo negro?. sí. no. como cuando ella habla. pero yo me sirvo de ellas. ¿qué más?. o de otro modo. pero se debilita a cada instante. no era yo. tal vez lo haya. es el fin. pah. que a medida que ocurran habrá que inventar. el de los ahogados. que se escucha callarse. estaban por listas. tal vez sea la primavera. no lo conozco. después dijo que no. si quisiera. eso forma un murmullo.

yo no seré ya él último. ya estoy en ella. no. o si está cerrado. eso es. solo escuchando. se debe ir a otra parte. en alguna parte. en algo. no hay más que él. todo un pueblo. retrasa el vencimiento. el uno tras el otro. y volver aquí. como si se hubieran ido. estaré como habiéndome ido. solo en estar solo. ella llama a eso bóvedas. volver a partir. aguardar su turno de volverse a ir. no soy yo. efectuar movimientos. aguardar en otra parte. estoy solo hablando. es una imagen. mi turno de aguardar allí. mi turno de irme. o tal vez el último. en esa oscuridad. estoy inundado de ella. oigo una voz. llegándome por residuos. fuera. querer meter en él a un ser. ninguna otra cosa nunca. no soy yo. y el silencio fuera. de estar como si me hubiera ido. esto permite seguir. no hay necesidad de otro pueblo. o si está abierto. querer anudar allí relaciones. sobre una roca. está bien. efectuar los movimientos de volver a partir. exclamaciones. al borde del silencio. se reitera. ligado a una roca. ignoro si es grande. el detenido. emito la voz. durante todo este tiempo. es excelente. ido donde. al mismo nivel. ¿si estuviera allí todo un pueblo? y si esta voz fuera la suya. un largo circuito. en medio del silencio. antes de empezar. mi turno de escuchar allí. no tengo por qué ocuparme de él. abierto a la nada. es mi locutorio. no puedo moverme. no merece la pena intentarlo. clavado. abierto al vacío. no es posible moverse. ¿qué movimientos?. su gran marejada se eleva hacia mí. cuando no se puede mover uno. y escuchamos. qué falso es ese espacio. dentro. cuando no se partió nunca. eso es. nada más que esta voz. para mí solo. no. todo un pueblo. qué falsedad al punto. en el silencio. no hay más que aquí. es al contrario. no hay dos lugares. o quien me espera. Enorme prisión. es un cuerpo. quizá. el silencio al fin. no estoy fuera. estoy dentro. no hacen falta 106 . el uno tras el otro. el silencio está fuera. los demás se fueron. oyó completamente a solas. mi turno de ir allí. lo conozco bien. no. no hay dos prisiones. sido libres un momento. tal vez el primero. seguir. a medida de los llegados. donde se va desde allí. quizá sea el firmamento. es lo bastante grande para todo un pueblo. adelante. no es verdad. debo estar ya en ella. son palabras. qué jadeo. hablando y escuchando. sabía que no sería yo. nadie que escuche. lo admito. no hay más que aquí. no aguardo nada en él. no sé cómo es. y allí dentro. se callaron de escuchar. se emite la voz. no sé dónde está. si pudiera abandonar. una celda bastaría. permite seguir. cada uno por sí. ¿por qué no?. voy a intentar ir. cada uno ante sí. es un locutorio. habríamos vivido. ¿abierto a qué?. lo sabía. en esa inmensidad. como cien mil catedrales. otro vendrá. y así sucesivamente. estaré con los demás. nada por mi pobre garganta. en adelante.Samuel Beckett El innombrable muerte. así sucesivamente. aguardo mi turno. se pierde en las bóvedas. tal vez sea el abismo. ni un murmullo. estoy encerrado. voy a ir. estoy solo. si yo abandonara. ínfimo. dando al silencio. será largo. o si es pequeño. después de todo la admito. se callaron de hablar. y volver a empezar. al propio tiempo. voy a intentar ir. no estoy allí todavía. una voz que se muere. no puedo moverme. ahora hablamos de ello. es largo. debo conocerlo. ¿cómo hallarlo?. no seré yo. no hay aire. abierto al silencio. es un circuito. se callaron. no sé. antes de volver a empezar. ella habla de una prisión. y el silencio en torno. no me he movido. ¿si no estuviera solo?. son palabras. yo completamente a solas. son palabras.

después se extinguen. que quiero liberarme. son mentiras. no soy el primero. se hace sabia. es a mí a quien ella acusa. todo visto. silencio. lo que ofrece tres posibilidades. en efecto. para que pueda irme. ¿sabéis?. así es como razono. sobre cuantos llegan de aquí?. debían devorarme. se dice mía. diré que soy yo. que quiero salir. más de lo que lo estoy. las palabras no acuden ya. después habla de luces. es una requisitoria. habla de mi cabeza. ¿cómo no mentir?. para que me diga en algún sitio. hubo tantas faltas. ¿cómo es?. a trochos. para meterse dentro. hay que decir pronto. sea esto. jadeando. las necesito. es como una confesión. ella me lo indicará. hace falta una víctima. pero. ¿quién puede controlar una voz semejante?. en la oscuridad. lo sacaré hacia mí. lo haré en mi cabeza. tuvo a otros. no seré el primero. es la voz la que lo hace. si es que hay una puerta. es que ahí no hay nada. ¿es que no veo nada. como si yo me notara una cabeza. no es el momento de mentir. muy gruesas. luces. las medidas. no tengo más que escuchar. como me oigo razonar. ellas debían salvarme. es ciega. ella habla de mis maldades. ¿y dónde estoy yo?. no sé mentiras también. para ponerme fuera. una moribunda que acusa. todo lo que necesito. es el reglamento. pronto está dicho. lo haré de todos modos. me dirá cómo hacer. olvido. para que yo me crea sabio. hace falta un culpable. ella me tendrá. los ojos no le interesan. no veo nada. todo esto son hipótesis. es la única. que mueren después. me haré una memoria. Sitio. para liberarme. o digo que está en mi cabeza. si es el mar. voy a ir a ella. el aliento se acorta. parezco saber demasiado. esas luces también. luces.Samuel Beckett El innombrable paredes. no. para que me diga alguien. como a un camello. se necesitaría una cabeza. como les ocurre. realmente ella va a tientas. dice que carezco de ellos. en ella estoy ya. en el silencio. sea aquello. me voy a meter en ella. ¿y cómo es entre nosotros. está visto. liberarme. la memoria es tan mala. como en el alba. estaba en lo cierto. resplandecen más blancas que la nieve. me lo sacaré de la memoria. dice que me arrepiento. me busca. sí. a lo lejos. las palabras van escaseando. o que se acentúan. la voz me lo dirá todo. ya están ellos aquí otra vez. después reaparece. todo lo que necesito. después habla de lágrimas. realmente?. todo esto son 107 . no seré yo. para que la crea mía. un segundo es corto. ella indicará mi escondite. allí voy a buscarme. No veo nada ahí. una última confesión. o si es la montaña. las distancias. que quiero ser castigado. no tengo más que escuchar. o cercanas. necesito una prisión. mentiras. busca una boca. tal vez sea eso lo que ellos esperan. me lo volverá a decir. para moverme. se la cree concluida. o las dos cosas. o que no me sirven para nada. para proceder como un cuerpo dotado de desesperación. a elegir. me lo ha dicho ya. se olvida. me haré una cabeza. se necesitarían cosas. no sé. ¿dónde está la puerta?. para ver. no importa. se necesitan paredes. es menester hallar a alguien. digo que no veo nada. ella lo intenta todo. de esto no ha resultado nada. ¿quién puede anularla?. y estas imágenes con las que ellos me han abrevado. llegar allí donde el hacha cae sin ningún otro género de proceso. qué clase de terreno. antes del desierto. tal vez sea yo. estoy en algún sitio. como en la noche. o es que carezco de ojos. es otra cosa. si se quiere. y el camino que se ha de seguir. hay que acusar a alguien. escaparme. para mí solo. he aquí una idea. para levantarme.

digo lo que oigo. no sé. será el silencio. esto se aguanta. preguntándome de tanto en tanto de dónde las saco. sobre todo no llegan hasta mí las indicaciones anatómicas y topográficas. no soy yo. caer. ¿estuve con los vivos o vinieron ellos a mí?. si supiera si he vivido. en alguna parte. se ha de hablar de él. sé otra cosa. la historia del silencio que nunca 108 .Samuel Beckett El innombrable mentiras. sin poder sacar partido de lo que oigo. o allí. es cuanto sé. dónde los tengo?. de saber quién soy. mi turno de comprender. o los dos. no seré yo. tal vez sea una caída. antes de ser la suya. dónde estoy. héme ahí ausente. que ha de estar. por eso no puedo moverme. no es mi turno. o es que no presto atención. lo oigo todo. está hecho de silencio. toda vez que no es mi turno. no puedo ser yo. o es que la memoria es mala. encontrar la puerta. no importa. para el cuello. no. no lo suficiente para que me pueda mover. el espacio del camino desde aquí hasta la puerta. encontrar la puerta. su historia es la que hay que contar. mi turno de vivir. irme en vida. la puerta que se abre. ni todavía sufro bastante. escuché. ¿y con qué las oigo?. sería el silencio. mi turno de vida?. y cómo hacer para no ser más. luego yo podría detenerme. pero no ha llegado mi turno de saber qué. escuchándolas apenas. he aquí un bonito análisis. debe de tener algo. ¿y dónde. escuchando otra cosa. estaríamos juntos. si todo está dicho desde siempre. la misma observación. no es de mí del que se habla. que debió de ser la mía. ¿y con qué las digo?. sin comprender. debo de ser extremadamente viejo. abrir la puerta. veré dedos. la llegada. para ser otro. es el que ni habla ni escucha. es a él al que hay que buscar. lo uno o lo otro. inimaginable. pero él no puede hablar. tendré ojos. no estuvo en la historia. está dicho y redicho. es menester. lo que no es seguro. no. con una cabeza. para la garganta. el cuerpo que se levanta. todo debe estar dicho. ni me noto cuerpo. mejor allí. recorrer el camino. acechando otra cosa. no lo oigo todo. es necesario continuar. es su turno. sería él. estaría en el silencio. debí de hablar. no seré nunca yo. lo que constituyen tres posibilidades. la partida. las cosas importantes no las oigo. está en el silencio. ¿con la boca?. eso nunca fui yo. continúo. el camino. nada quiero. héme ahí lejos. si viviré. para poder comprender. lo hago como si estuviera en otro lugar. todo está ahí. todas esas historias de detenidos son mías. imposible saber. ¿a qué empeñarse en que no?. para tener ojos que me aclaren el camino. lo que tiene es otra cosa. para no tener que oír más. si vivo. para las cuerdas. encontrar el hacha. no hago más que oír. yo permaneceré aquí. mi turno no ha llegado todavía. todo eso se hizo ya. es el turno de otro. en el silencio. a tal punto me habitué. siempre lo olvido. después de todo. para irme. y tatatá y tatatá. indecible. para tener un cuerpo. en colores. pero no tiene historia. el que carece de alma y de cuerpo. no me noto cabeza. debe de ser eso. no sé. yo la reconocería. no me moví. no es a mí a quien se llama. se cierra. oigo lo que digo. ella le llama a eso vivir. en ello reside la astucia. o dedos. en lo que oigo. acabaré por reconocerla. esto lo simplificaría todo. el mismo. intentar descubrir la suya. no me he movido. debe de estar en algún sitio. ¿qué puede importar eso. está en la historia que le pertenece. en mis viejas historias llegadas de no sé dónde. para no estar más ahí. aún no ha llegado mi turno. no me moví de aquí. ¿en la cabeza?. debí oírlo todo. tal vez sea una cuerda. no cesé de contarme historias. se ha de ser él. sí.

voy a seguir. de gritos lejanos. espero. será el silencio. el que dura. quizá sea un sueño. hasta que me digan. puedo partir. no sé. no despertarme nunca. donde se espera. no sé. que tal vez volveré a hallar. hasta donde se puede hablar. soy yo ante la puerta. es cuanto sé. son palabras. pero no duró. quizá me llevaron hasta el umbral de mi historia. lo que quiere decir que. en algún lugar fui yo. no se escucha. no lo sabré nunca. a través de la puerta. quizá sea yo. ya no es otro. que acaso no vuelva a encontrar nunca. la vuelta a empezar. hay que decir palabras. la espera de la voz. será el silencio. en el silencio no se sabe. debo conocerlo. seré yo. es lo único que hay. que no debía haber abandonado nunca. el silencio. se habla antes. 109 . está bien. conozco eso. ¿cómo decirlo?. soñar un silencio. abandonan. esto me sorprendería. los murmullos cesan. será el lugar. no importa. son palabras. fui yo. será el silencio. el de la escucha. lo que me sorprendería. es el único que haya tenido. lejos de aquí. será el silencio. pero que no perdura. que no haya voz. es menester seguir. conozco eso. ¿cómo saberlo?. extraño castigo. hay que decirlas. quizá ya está hecho. son mentiras. a falta de palabras. a que se rompa. van a ser los murmullos. no es cierto. hasta que me encuentren. no dormirme más. no sé. acaso esto se haya hecho ya. en el silencio no se sabe. hay que seguir. se trata de un sueño. entonces será él. quizá me dijeron ya. no lo sabré nunca. lo que me sorprendería. el fin. extraña falta. como todos los gritos. no es el mío. es menester seguir. ante la puerta que da a mi historia. ¿qué viene a hacer aquí una puerta?. no soy yo. ¿intentar qué?. son las últimas palabras. que no duró. que dura siempre. con las palabras que quedan. vuelve a intentar. allí donde estoy. durante todo este tiempo viajé. el previsto. es cuanto sé. no puedo seguir. seré yo. sin saberlo. donde se escucha. un breve instante. quizá sea el único. o será el mío. me abandoné ahí. no sé. es cuanto sé. voy pues a seguir. incluso no. la voz vuelve. de gritos lejanos. no hay que esperar que desaparezca. hay que intentar deprisa. la voz se altera. eso debe de ser es demasiado tarde. no se espera ahí. van escaseando. y aun así. el principio. es menester seguir. si dura siempre. en el silencio. quizá me halle ante la puerta. en el silencio. se habla después. mi vieja historia. seré yo. hay que seguir. lleno de murmullos. quizá sea la puerta. de gritos lejanos. quizá sea demasiado tarde. a través del ruido. los gritos se calman. lleno de murmullos. no. se habla de murmullos. yo estoy siempre ahí. o son los murmullos. ellos van a detenerse. debí de tener el otro. el de la espera. las verdaderamente últimas. voy a despertarme. mientras las haya. a que la voz lo rompa. lo ignoro. conozco eso. que olvidé. no comprendo. no vale nada. o seguir soñando. son palabras. un buen momento. seré yo. los noto que me sueltan.Samuel Beckett El innombrable abandonó. un silencio de sueño. es lo único que tengo. nunca lo supe intentar que ellos me conduzcan a mi historia. lo que quiere decir que se callan. que no quede más que un residuo de murmullos. si da. el que dura. las palabras que restan. ¿qué puerta?.

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