Lo imaginario- Tuanalista.

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Mientras que Freud, en una anotación tardía 1924) a dos de sus textos más antiguos, se refiere a la evolución de su pensamiento desde lo real hasta lo imaginario (en este caso, desde la aceptación ingenua de la pretendida realidad de la seducción histérica, a su interpretación crítica como fantasía optativa), Lacan, a la inversa, caracteriza su propio recorrido por el privilegio sucesivamente acordado en su investigación a lo imaginario, lo simbólico y lo real. De hecho, en la prolongación del análisis freudiano de lo imaginario fantasmático, la elaboración lacaniana de una categoría de lo imaginario sanciona un desarrollo que progresa en tres fases, inaugurado por la definición del estadio del espejo, continuado con la interpretación del fantasma en su dependencia de un corte de la cadena significante, e inscripto finalmente en la concepción de una tópica «borromea» que sitúa lo real en el estatuto de lo imposible; este desarrollo sostiene el reconocimiento de la primacía de la categoría de vacío en cada uno de estos dominios de lo imaginario, lo simbólico y lo real. De la prematuración a lo imaginario fálico Al principio, la dehiscencia constitutiva del yo podría fundamentarse, de ser necesario, en la hipótesis clásica de la neotenia o prematuración de Bolk: «La noción objetiva del inacabamiento anatómico del sistema piramidal, así como de ciertas remanencias humorales del organismo materno, confirma esta idea que nosotros formulamos como el dato de una verdadera prematuración específica del nacimiento en el hombre.» De modo que lo imaginario primitivo se localiza en esta hiancia originaria del individuo. «Este desarrollo -escribe Lacan en 1949- es vivido como una dialéctica temporal que proyecta decididamente en historia la formación del individuo: el estadio del espejo es un drama cuyo empuje interno se precipita de la insuficiencia a la anticipación y que, para el sujeto presa de la ilusión de la identificación espacial, maquina las fantasías que se sucederán desde una imagen fragmentada del cuerpo hasta una forma que llamaremos ortopédica de su totalidad.» No obstante, el estatuto de lo imaginario sólo se precisará en el interior de tres sistemas de nociones que aparean el sujeto y el objeto en las dimensiones de lo imaginario, lo simbólico y lo real, implicando los procesos característicos de la negatividad en su acepción psicoanalítica: frustración, privación, castración. En los términos del seminario de 1956, La relación de objeto, se dirá que hay frustración imaginaria de un objeto real, privación real de un objeto simbólico, castración simbólica de un objeto imaginario. Compárese esta sistemática con la de Freud en El porvenir de una ilusión; se observará de entrada que Freud la encaraba desde la perspectiva de la satisfacción pulsional, mientras que Lacan toma su punto de referencia en el sistema de las categorías de la modalidad, tal

El hecho de ser imaginario no le quita nada a este pobre yo -diría incluso que esto es lo que él tiene de bueno . del texto «De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis». 1956). y su desembocadura en el ocaso del Edipo: la ilustración será el comentario sobre las observaciones de Freud (en particular de Juanito y el Hombre de las Ratas) y la interpretación de Hamlet. el valor operatorio de esta sistematización se buscará en el terreno de la psicosis. en 1957. Una combinatoria sobre la existencia Dos años más tarde. nosotros no seríamos hombres. Aún podemos ser esa cosa intermedia que se llama un loco. cuyo estatuto imaginario se determina precisamente por el hecho de que falta. no sin que haya que interrogarse sobre el curioso caso de un texto antedatado. entre la madre y el niño falta ese tercer término.Tuanalista. Ocurre que entre el seminario sobre la psicosis (1955-1956) y «De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis» (1958) se produjo la publicación. Un loco es justamente el que se . el falo. que son el aporte de los años 19581959. su desarrollo en la amenaza de castración. En efecto. La psicosis. subraya que contiene «lo más importante de lo que hemos dado en nuestro seminario. en el nivel de la deuda simbólica. el objeto de la castración es el falo imaginario (La relación de objeto. la referencia a lo imaginario está destinada a fundar la posición de la cuestión fálica en la renovación del análisis freudiano de la fase fálica. dice Lacan en el mismo seminario de 1956.(«Mensajes de código y código de mensaje».com 2 como lo presentaba por ejemplo la Crítica de la razón pura. Escritos. la relación del sujeto con el significante. ) Se podrá calibrar este recorrido comparando los comentarios aportados en 1955 (seminario El yo en la teoría de Freud y en la técnica psicoanalítica) y en 1958 (versión definitiva del seminario sobre las psicosis). 25 de mayo de 1955: «No hay medio de captar nada de la dialéctica analítica si no postulamos que el yo es una construcción imaginaria . el «recubrimiento» de la imagen especular por lo simbólico gracias a las luces que ese artículo aporta sobre la estructura de este último registro en primer lugar. durante los dos primeros trimestres de enseñanza 1955-1956». seríamos lunas. indispensable para fundar. en los Escritos. del artículo esencial de Roman Jakobson titulado «Los conmutadores. lo que no quiere decir que baste con que tengamos ese yo imaginario par a ser hombres. la indicación es enunciada en el seminario sobre la psicosis de 1955 -1956 y en los comentarios de su redacción final. el año siguiente. En el momento de la publicación.Si no fuera imaginario. Lacan. En otras palabras. las categorías verbales y el verbo ruso». en segundo lugar -y sin duda en esto reside lo esencial de la preocupación de Lacan. en efecto. Así como el yo se falta originariamente a sí mismo. al esquema L. destinado a ilustrar la situación del sujeto con relación a lo imaginario. fechado en 1958 1959.Lo imaginario.

» ¿Qué ha sucedido? En 1958. es decir. y entre a y a´ la relación imaginaria. el propio Lacan nos remite al aporte de Jakobson y a la noción de conmutador [shifter]. Pues se debe a que estos fenómenos se ordenan en las figuras de ese discurso el hecho de que tienen fijeza de síntomas.com 3 adhiere a ese imaginario. No obstante. es el conjunto del artículo sobre el verbo ruso lo que preludia este tema de la referencia a la enunciación en . y que es sólo un elemento de su cortejo. que tiene a los yoes imaginarios por cosas no simplemente exsistentes. «¿Cómo se interesaría el sujeto en ese discurso. en efecto. habla en el lenguaje común. del que Freud buscó primero definir la sintaxis por los fragmentos que nos llegan de él en momentos privilegiados. su yo. sus objetos. lo sostiene. no bajo la especie de la angustia que ella suscita en el nivel del yo. «Pues para el análisis es una verdad de experiencia que al sujeto se le plantea la cuestión de su existencia. los suspensos. aquellos otros a quienes habla son también aquellos otros con los cuales se identifica». a saber: S. y A. a".Tuanalista. a´. simplificada. Lo que tiene lugar allí está articulado como un discurso (el inconsciente es el discurso del Otro). incluso lo desgarra por todas partes. le dan testimonio. De hecho. Comparemos esta presentación con la versión del escrito « De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de la psicosis» (1958): el esquema L aparece allí con una forma. en sueños. nos dice Lacan. lo que se refleja de su forma en sus objetos. lapsus. chistes. si él no fuera parte interesada? Lo es. el otro que está más allá del muro del lenguaje. a saber: que él es hombre o mujer por una parte. se relaciona con un cierto número de personajes. a´. en tanto que está estirado en las cuatro esquinas del esquema. sino reales. serán designados simplemente por S y A. a. pura y simplemente». concerniente a su sexo y a su contingencia en el ser. En tre S y A se trazará la línea del inconsciente. «cuando el sujeto habla con semejantes. «La condición del sujeto S (neurosis o psicosis) depende de lo que sucede en el Otro A. que son legibles y se resuelven cuando son descifrados. sino en tanto que interrogación articulada -"¿qué soy ahí?"-. su inefable y estúpida existencia. lo invade. los dos temas conjugan su misterio. los fantasmas con que el analista tropieza. el lugar desde el cual se le puede plantear la cuestión de su existencia. y lo anudan en los símbolos de la procreación y la muerte. el sujeto analítico y el otro en tanto que puede mentir. Además. «Que la cuestión de su existencia baña al sujeto. aun es preciso decir que es a título de elementos del discurso particular como esta cuestión se articula en el Otro. Puesto que el sujeto los pone en relación con su prop ia imagen. y por la otra que podría no ser.Lo imaginario. No pudiendo saber de qué se trata en el campo donde se mantiene el diálogo concreto. es aquello de lo que las tensiones.

aquel en el cual el sujeto se identifica. por lo que el animal humano es capaz de imaginarse mortal. si bien es preciso referirla a una prematuración específica del nacimiento en el hombre. y cuya elección supone cierta arbitrariedad. provee una pareja que no está sólo preparada por una conveniencia natural de desarrollo y de estructura para servir de homólogo a la relación simbólica madre-niño. (Véase el esquema R. somos introducidos a una combinatoria de la existencia.» «El tercer término del ternario imaginario -añade Lacan-. con su ser de vivo.» No obstante. seleccionadas entre las formas innumerables de las relaciones anímicas. no es otra cosa que la imagen fálica cuyo develamiento en esa función no es el menor escándalo del descubrimiento freudiano. continúa Lacan. opuestamente.com 4 el texto del enunciado. por lo que manifiesta de contranatura.Tuanalista. «Para ello la relación polar por la cual la imagen especular (de la relación narcisista) está ligada como unificante con el conjunto de ele mentos imaginarios llamado del cuerpo fragmentado. en tanto que viviente. tiene que ser numéricamente reducido. La pareja imaginaria de estadio del espej o. del amor y de la procreación. en asociación con la búsqueda de lo simbólico y lo real. El esquema R aportará la ilustración de esta conceptualización de lo imaginario. pero convirtiéndose en el sujeto verdadero a medida que ese juego de los significantes lo haga significar. «¿Podemos nosotros -se pregunta Lacan.ubicar los puntos geométricos del esquema R en un esquema de la estructura de sujeto al término del proceso psicótico?» La respuesta llega con el esquema 1. el sujeto «se servirá de un set de figuras imaginarias. «El cuarto t érmino está dado por el sujeto en su realidad. encontramos allí los tres significantes en los que se puede identificar al Otro en el complejo de Edipo.Lo imaginario. se revela apropiada para dar al triángulo imaginario la base que la relación simbólica pueda de alguna manera recubrir.) «Es en efecto por la hiancia que abre esta prematuración en lo imaginario y en la que abundan los efectos del estadio del espejo. la simbiosis con lo simbólico en la que se constituye como sujeto a la muerte no habría podido producirse. Así queda abierto el camino a la interpretación que se da allí del delirio de Schreber como expresión de la «puesta en pregunta del sujeto en su existencia». llamado a figurar el caso Schreber. «Para sostener esa estructura . estructura en la cual la forclusión del Nombre-del-Padre excluye la . sino más bien que sin esta hiancia que lo aliena a su propia imagen. no que pueda decirse que podría hacerlo sin su simbiosis con lo simbólico. puesto que para recubrir h omológicamente el ternario simbólico. bajo los significantes de relación.» En síntesis. Bastan para simbolizar las significaciones de la reproducción sexuada. como tal forcluido en el sistema y entrando sólo bajo el modo de muerto en el juego de los significantes.

la «distorsión que manifiesta este nuevo esquema entre las funciones que en él identifican las letras tomadas del esquema R sólo puede ser apreciada en su uso de rebote dialéctico»..Tuanalista. y el sostén de su insatisfacción. ] el momento de unfading o eclipse del sujeto. es decir su causa. Agujero del goce fálico El viraje decisivo se produce en torno al tema del amor: la castración fálica. precisa Lacan. a la condición de un objeto [ . en el caso particular del fantasma. homólogo a lo que ocurre con el yo con respecto a la imagen del cuerpo».. y que ilustró Schreber en su producción delirante? La respuesta llegará en el último estado del pensamiento de Lacan. En la prolongación de los análisis de Jakobson y sobre todo en su insistencia en el proceso de la enunciación. cuando se apela a lo real para que ocupe. es resto. 1960). y después lo simbólico. Tenemos que «completar la estructura de la fantasía -escribe Lacan en 1960-. en su relación con el objeto a. en el centro de la teoría. ] se regula el deseo. Lo que hace que la imagen se mantenga es un resto.Lo imaginario.. en 1972. y el ideal del yo ocupa el lugar del Otro. causa del deseo. Posiciones existenciales de la modalidad Además.. estrechamente ligado a la Spaltung o escisión que sufre como consecuencia de su subordinación al significante [ . «el fantasma». «Dicho de otro modo: pasamos de lo . dirá Lacan. de lo que es sólo indicable en el fading de la enunciación» (Escritos. Pero ¿qué hay de esta interrogación del sujeto sobre su existencia. lo simbólico y lo imaginario. realzada por el esquema L. la sistematización de esas tres categorías en una representación borromea que tiene por función asegurar la consistencia del conjunto por articulación de los vacíos en torno de los cuales se constituyen los registros respectivos. y denuncia que la sustancia pretendidamente objetal -charlatanería. este relanzamiento encontrará su primera formulación en lo que concierne a lo imaginario. ligando esencialmente en ella.com 5 representación del sujeto por la imagen fálica.porque de tal modo ellos no son más que uno: en otras palabras.. a consecuencia de lo cual el yo [moil reemplaza al sujeto. bajo la forma de las dimensiones (o dicho-mansiones) de lo real. el lugar que antes llenó lo imaginario. en el deseo. velo de su imposibilidad. Tomando esta metáfora a Damourette y Pichon. lo que hay bajo el hábito y que nosotros llamamos el cuerpo no es quizá más que ese resto que yo llamo el objeto a. El análisis demuestra que el amor es narcisista en su esencia.es de hecho lo que. «Subversión del sujeto y dialéctica del d eseo».. «El hábito ama al monje escribe Lacan en Aun. «es propiamente "el paño" de lo que se encuentra primordialmente reprimido. toma la posición de hilo conductor de esta promoción de la categoría del vacío. ] sobre el fantasma así establecido [ . Entonces se ponen de relieve dos aspectos del problema: la tipología de las relaciones con la existencia.

el amor se dirige al semblante de ser. Es supuesto a ese objeto que es el a. «El fin de nuestra enseñanza -escribe Lacan en Aun. ¿No debemos encontrar aquí esa huella. como asexuado.. » Caracterizado por su «consistencia».. ustedes saben lo que es. es decir por la pura continuidad asegurada desde el comienzo hasta el final de la frase. en tanto que justamente ella es experiencia de borde. Pero este ser. la a ha podido prestarse a confusión con S(A). y la otra a lo que concierne a lo simbólico. ¿qué?.. Está fuera de duda que lo simbólico es el soporte de lo que ha sido hecho Dios. En tanto que sexual. El objeto a no es ningún ser. que en tanto que tal responde a algo imaginario?» La respuesta es dada por los nu dos borromeos. la psicología es la escisión no efectuada. Es seguro que lo imaginario se sostiene en el reflejo de lo semejante a lo semejante. así como lo real por su «existencia» y lo simbólico por su «insistencia».. ilustración que retorna la pulsión en Lacan. porque no es eso». El goce del cuerpo del Otro está entonces marcado por ese agujero que no le deja otra vía que la del goce fálico. no es nada.consiste en disociar a y A. «¿Por qué hice intervenir otrora el nudo borromeo? Fue para traducir la fórmula «yo te demando... lo que te ofrezco . por el sesgo de la función del ser.. el ser es el goce del cuerpo como tal. se rastrea a partir de un semblante. «El objeto a es lo que supone de vacío una demanda.» Importará por lo tanto instaurar un corte estricto entre lo imaginario y lo simbólico. nosotros podemos imaginar lo que puede haber de un deseo que ningún ser soporte.com 6 imaginario como irrealidad del objeto. un deseo sin otra sustancia que la que se asegura con los nudos mismos.. Y sin embargo. en tanto que él es sujeto de un corte en la cadena significante. allí. representante de la incompletud del sujeto. «Así se comprenderá que el goce sólo se interpela.. se esquiva. El amor se dirige al semblante. en cuanto esa graficación apunta a representar una «consistencia» por la asimilación de varios vacíos. sólo situándola por la metonimia..Tuanalista. Si es cierto que el Otro sólo se alcanza abrazándose a a. eso. reduciendo la primera a. en lo que concierne a lo imaginario.. de la cual. Más allá del sexo. .. Aquí resta por hacer una es cisión. ¿qué? . causa del deseo.Lo imaginario.. hay que abrir los ojos.. decir que el goce es fálico es decir simplemente que no se relaciona con el Otro como tal.del que el borde nos proporciona además una ilustración. ¿por qué?. a lo imaginario como Lo imaginario presentifica bajo las especies del objeto a la falta constitutiva del sujeto. es el objeto a. que rechaces. lo imaginario encontrará su paradigma en el efecto del espejo -uno de los dos. es decir.