Curso: Cómo Enseñar la Biblia

Objetivos del Curso: 1. Que el maestro o educador conozca que tiene una gran responsabilidad: producir fe en el creyente a quien educa. La enseñanza podría causar resultados, sanidades, milagros, prodigios. 2. Conocer que la enseñanza no se encierra en un solo marco sino que existen métodos, ayudas y tecnología para mejorarla. 3. Que el fín último de la enseñanza, es el aprendizaje del alumno, visualizado en una vida transformada. Clase 1 a. Preparación de sí mismo: i. Conocerse a sí mismo ii. Conocer su propósito iii. Conocer el tema iv. Conocer como enseñar v. Conocer el salón y el equipo Clase 3 b. Enseñar la Palabra de Dios i. Siga un plan ii. Use métodos de impresión iii. Use métodos de expresión iv. Mantenga el control de la clase Evaluación i. Evaluación de los estudiantes ii. Evaluación de su enseñanza iii. Evaluación de sí mismo Examen Final

Clase 2

Clase 4 c.

Clase 5 d. Bibliografía 1. Berberián, Marta de, Cuatro Milenios de Educación Religiosa, Historia de la Educación Cristiana Editorial Sa-Ber, Guatemala, Segunda Edición 1,986 Luzuriaga, Lorenzo Historia de la Educación y de la Pedagogía. Editorial Losada, Buenos Aires, Argentina, 1978 Benson, C.H. El Arte de Enseñar Editorial Caribe, San José, Costa Rica Edge, Findley B. Pedagogía Fructífera Casa Bautista de Publicaciones. El Paso, Texas. 1989. Enciclopedia Microsoft Encarta, 2001 Walker, Luisa Jeter de Métodos de Enseñanza Editorial Vida, Deerfield, Florida, USA, 1996

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Clase 1 Preparación de sí mismo: Conocerse a sí mismo: El desarrollo espiritual y los Maestros: Los maestros han sido y seguirán siendo los propulsores del desarrollo espiritual del pueblo de Dios. En los mismos comienzos de la nación hebrea, Dios utilizó a Moisés, Aarón y otros líderes para enseñar la ley al pueblo. Posteriormente, líderes como Josué, los jueces y Samuel se convirtieron en instructores de la voluntad de Dios para los judíos. En tiempos de crisis Dios levantó profetas que enseñaron al pueblo cuál era Su voluntad y cuándo más lo necesitaron, un maestro llamado Esdras inició un proceso de renovación espiritual basado en una clara y contundente exposición de las Escrituras. La dinámica de la educación también estuvo presente en la vida de Pablo, que se refirió a si mismo como un “libro abierto”. No solamente da testimonio de que ha intentado en todo dar un ejemplo a los suyos (Hechos 20:35), sino que, abiertamente anima a la iglesia a que imiten su ejemplo (1 Corintios 11:1 y Filipenses 3:17). “Sed imitadores de mí, como yo de Cristo.” El gran Apóstol también pretendía que los líderes que había formado vivieran con esa misma exigencia. A Timoteo le escribió: “No permitas que nadie menosprecie tu juventud; antes bien, sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12). A Tito le hizo una recomendación similar: “Muéstrate en todo como ejemplo de buenas obras, con pureza de doctrina, con dignidad, con palabra sana e irreprochable, a fin de que el adversario sea avergonzado al no tener nada malo que decir de nosotros” (2:7–8). Consideremos las siguientes escrituras del apóstol Pablo a los cristianos de Corinto: “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta, pues el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cual sea, el fuego la probará”. (1 Corintios 3:1113.) Educación Desarrollo de las facultades intelectuales y morales, así como de los sentidos y fuerzas físicas. La educación se logra mediante 1) explicación y repetición; 2) disciplina y corrección, administradas con amor (Pr 1:7; Heb 12:5, 6); 3) observación personal (Sl 19:1-3; Ec 1:12-14), y 4) censura y reprensión. (Sl 141:5; Pr 9:8; 17:10.) Dios es el gran Educador e Instructor, y nadie se le puede igualar. (Job 36:22; Sl 71:17; Isa 30:20.) A su hijo terrestre, Adán, se le creó con la capacidad de hablar un idioma (Gé 2:19, 20, 23), y se le dio instrucción sobre la creación (Gé 1 y 2) y los requisitos de Dios para él. (Gé 1:28-30; 2:15-17.) Maestro, enseñanza Persona que transmite información o enseña un trabajo de palabra o por el ejemplo. Un buen maestro fundamenta lo que dice con explicaciones, pruebas o por el empleo de otros métodos, a fin de ayudar al que le escucha a aceptar y recordar lo que oye. La enseñanza entre los israelitas. Dios dio a los padres israelitas la responsabilidad de enseñar a sus hijos. (Dt 4:9; 6:7, 20, 21; 11:19-21; Sl 78:1-4.) No obstante, los profetas, los levitas, en especial los sacerdotes, y otros sabios, servían de maestros de la entera nación. Modelo Pedagógico 1. Características personales v espirituales del maestro 2. Conocimiento del Crecimiento y Aprendizaje Humano 3. Habilidades de Relaciones Humanas 4. Contenido Magisterial 5. Selección de Materiales y Recursos 6. Habilidades de Planificación y Oración 7. Habilidades de Manejo de Aula 8. Habilidades para Instruir

Conocer su propósito “Imparte conocimiento a alguien justo, y aumentará en saber.” (PROVERBIOS 9:9.) Dios es un “Dios de conocimiento”. (1 Samuel 2:3.) Él educa a sus siervos. Moisés predijo que algunos pueblos contemporáneos dirían de Israel: “Esta gran nación sin duda es un pueblo sabio y entendido”. (Deuteronomio 4:6.) Los cristianos deben ser personas informadas. Tienen que ser buenos estudiantes de la Palabra de Dios. (Colosenses 1:9, 10.) b. c. Ayudar al creyente a crecer en el conocimiento de Dios en su identificación con Jesucristo, a fin de que encuentre orientación y el sentido de su vida en este mundo. Guiarles a comprender la revelación de Dios en sus diferentes formas: como ésta aparece testificada en las Sagradas Escrituras, en los hechos y doctrinas fundamentales de la fe cristiana y en la experiencia diaria de los seres humanos. Poner al creyente en contacto con la problemática de nuestro tiempo, de manera que logre traducir su experiencia en una vida de acción que contribuya a crear un orden social más justo. Lograr que entienda plenamente que Dios es amor, un amor que puede renovar la vida y llevarla a su plenitud, y que el amor en Jesucristo debe traducirse en experiencia compartida con otros de día a día. Llevarle a reconocer que el mensaje cristiano sobre el amor, la justicia, el perdón y la reconciliación tiene pertinencia para bregar con los problemas morales, sociales, económicos y políticos del mundo.

d. e. f.

Hay tres propósitos en la enseñanza: 1. Enseñar a los estudiantes cierta información tales como hechos y teorías. 2. Enseñar a los estudiantes como aprender independientemente del maestro. 3. Enseñar a los estudiantes como vivir. ¿Qué es el contenido de la Educación Cristiana? - todo lo que se enseña en un proceso educativo y todo lo que el alumno aprende - la extensión, la gama, la variedad de los tipos de experiencias educacionales Dimensiones de la vida cristiana que debemos aprender 1. la dimensión ideológica - todo lo que tiene que ver con el marco teológico de la fe cristiana. 2. la dimensión ritual - todo lo que tiene que ver con nuestras prácticas de culto y adoración. 3. la dimensión experimental - todo lo que tiene que ver con los sentimientos que se generan en las personas y como sus creencias afectan estos. 4. la dimensión intelectual - la dimensión que provee el marco de aprendizaje a través del cual se dan los procesos racionales. Incluye el conocimiento religioso como un proceso del intelecto. 5. la dimensión efectiva - se refiere al efecto que produce la vida cristiana en los seres humanos. Areas del contenido de la educación cristiana 1. La literatura Bíblica 2. La memoria común de la iglesia 3. Los rituales y el culto cristiano 4. La doctrina Cristiana 5. La visión y misión del Reinado de Dios 6. Aspectos denominacionales Hay tres dimensiones en las facetas de la enseñanza: El espíritu de la enseñanza. El arte de la enseñanza. La ciencia de la enseñanza. El espíritu de la enseñanza se conforma de lo siguiente: El Llamado de Dios. La Unción del Espíritu Santo. La transferencia del espíritu del maestro. Las tres dimensiones o facetas del Maestro son: El espíritu de enseñar El arte de enseñar La ciencia de enseñar El espíritu de enseñar incluye: El llamado de Dios La Unción de Dios La Transferencia del espíritu del maestro El arte de la enseñanza incluye:

Habilidades para comunicarse Amor por la enseñanza Respeto por los estudiantes que van a ser enseñados Un deseo de enseñar Una conciencia de lo que está sucediendo en el aula Habilidad de antever más de una cosa a la vez Hay varios tipos de comunicación, estos son: Comunicación Intrapersonal Comunicación Interpersonal Comunicación en pequeños grupos Comunicación Pública Comunicación Inter-cultural Los elementos de comunicación son: Remitente - Receptor Mensaje Canal Ruido Retroalimentación Conocer el tema Jim Trelease da los siguientes consejos: 1. Lea los libros apropiados 2. Escoja el mejor momento 3. Enfréntese al desafío 4. Lea bien. El leer en voz alta exige una buena respiración y un buen ritmo. 5. Tenga en cuenta su capacidad de concentración 6. Tenga paciencia La ciencia de la Enseñanza El Acto Total de la Enseñanza

Dominio del Contenido

Oración y habilidades en planificación

Selección y uso apropiado de materiales y recursos Relaciones humanas

Manejo de la clase

Habilidades de instrucción

Conocimiento del Crecimiento humano y del aprendizaje

El maestro como intérprete de la Palabra: Antes que nada debemos definir términos: 1. Interpretar: establecer el sentido correcto del mensaje de Dios para nosotros. 2. Hermenéutica: ciencia o arte de la interpretación y explicación. 3. Exégesis: la aplicación de las reglas de hermenéutica para explicar el sentido de un pasaje de la Escritura. El maestro debe conocer las reglas básicas de Interpretación Bíblica: 1. 2. 3. 4. 5. 6. La Biblia en su totalidad es la Palabra de Dios. Cada palabra, cada frase, II Pedro 1:21 La Biblia se interpreta por si misma y no se contradice, II Pedro 1:20, la Biblia se transforma en su propio diccionario Normalmente hay dos o tres niveles de significado en cada pasaje La Biblia es la única autoridad La Biblia debe ser leída con un espíritu de obediencia La Biblia es revelada progresivamente

El maestro enseña la Biblia correctamente cuando realiza los siguientes pasos y se hace las siguientes preguntas: ¿se entiende este pasaje?, ¿se entiende el contexto anterior y posterior?, ¿se conoce el significado de todas estas palabras?, ¿se conoce el tema que se está tratando y los aspectos culturales?, I Corintios 8 Interpreta: ¿qué quería el escritor decir debido a su propia cultura?, I Corintios 14:34 y 11:5. Evalúa: ¿qué quiere el Autor decir hoy?, Juan 14:15 hasta aquí el estudio ha sido académico, el estudio bíblico es incompleto si no se aplica. Aplica: Observa: Clase 2 Conocer como enseñar Dos aspectos que hicieron que la enseñanza de Jesús tuviera autoridad y fuera eficaz eran: a. su comprensión del ser humano: Como El es el creador de todas las cosas, tiene pleno conocimiento de cómo es el hombre, su interior, su forma, sus pensamientos más íntimos, su carácter, su temperamento, sus necesidades. su interés amoroso: Esto lo movió a venir a “dar su vida en rescate por muchos”, ya que este es el amor: “que El nos amó primero”; El ama a la gente, se interesa por nosotros.

b.

La enseñanza de Jesús era: Relevante: Esto significa que los mensajes tenían significado para la gente de aquel tiempo y lugar en la vida. Otra forma de decir esto es que la enseñanza de Jesús estaba orientada a la realidad. Usó ejemplos de la pesca y de la agricultura. Congruente: Esto significa que Jesús vivía lo que enseñaba. El no decía una cosa y hacía otra. Sus enseñanzas estaban en línea con Su manera de vivir Relacional: Jesús se identificó con la gente a la cual le enseñó. El no les enseñó desde el cielo ni como el Rey de Gloria. El les enseñó como Siervo. Creativa: No usó el bosquejo de alguien mas ni dependía de los comentarios. Se apoyaba y citaba las Escrituras. Unica: No intentó imitar a ninguna otra persona. No copió de Juan el Bautista, Jeremías o cualquier otro de los profetas mas conocidos. El enseñó como Jesús. Parece que Jesús nunca les pidió a sus estudiantes que memorizaran las Escrituras y las repitieran de memoria. Entonces, si seguimos el ejemplo del maestro en cuanto a nuestra enseñanza, ¿qué énfasis deberíamos poner en la memorización y la repetición? Atrayente: Jesús estaba enfocado en lo que El estaba enseñando y en las personas a quienes se lo estaba enseñando. Sus audiencias siempre le respondieron. Ninguno se quedó dormido mientras El enseñaba. Algunos se durmieron mientras El oraba, pero no mientras enseñaba. Desarrollativa: Jesús llevó a sus aprendices de un nivel al próximo. Sus enseñanzas siguieron una progresión lógica con un nivel de guianza a otro. El mensaje era efectivo. En la mayoría de los casos, cuando Jesús enseñó, sus palabras produjeron el efecto deseado. La predicación de Jesús cambió las vidas de las personas. Sin embargo, existen registros donde Jesús, el Hijo de Dios, el Ungido, proclamó la Palabra de Dios y el poder de Dios estaba presente para sanar a la gente y solo una persona se sanó. La verdadera ensalza viene del interior de un maestro. La motivación detrás de la enseñanza de Jesús era el amor. La motivación fue: Aceptación: Jesús quería que las personas que estaban lejos de Dios fueran acercadas. Jesús enseñó en cualquier ambiente en que se encontró. Enseñó en los campos. Enseñó mientras andaba por el camino. Enseñó cuando se sentaban a comer. Enseñó mientras se preparaban para dormir. También entro en las sinagogas. Conocer el salón y el equipo a. El Salón de clase a. Tamaño i. Largo ii. Ancho iii. Alto b. Número de alumnos en clase c. Iluminación natural d. Iluminación artificial e. Temperatura f. Ventilación

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g. Color de pintura h. Lo bueno i. Lo malo j. Necesidades El Equipo a. Mesas b. Sillas c. Pizarra d. Pizarra de anuncios e. Franelografo f. Cuadros g. Otras ayudas visuales h. Lo bueno i. Lo malo j. Necesidades Los materiales para enseñanza a. Libros b. Cuadernos c. Cuadros o mapas d. Biblias e. Otras ayudas visuales f. Lo bueno g. Lo malo h. Necesidades

c.

Clase 3 Enseñar la Palabra de Dios La Biblia, el libro más sencillo de enseñar: El maestro debe saber que la Biblia es el libro más sencillo de aprender para poder así saber que también es el libro más sencillo de enseñar. Al estar muy bien familiarizado con la sencillez de la Palabra, con los recursos usados por Dios para demostrarnos esa sencillez, entonces el maestro puede interpretar correctamente las Escrituras, ahora bien, para que el maestro llegue a ser maestro, debe enseñar. Para que la enseñanza de la Biblia sea efectiva, se debe enseñar también con sencillez, debe usarse recursos al alcance de la mano, tales como: la imaginación, la experiencia y la esperanza. La imaginación: El Señor Jesús siempre empleó la imaginación en sus enseñanzas y apeló también a la imaginación de quienes le escuchaban: “Y viniendo sus discípulos de la otra parte del lago, se habían olvidado de tomar pan. Y Jesús les dijo: Mirad, y guardaos de la levadura de los Fariseos y de los Saduceos. Y ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no tomamos pan. Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tomasteis pan?, ¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántos cestos alzasteis?, ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas espuertas tomasteis?, ¿Cómo es que no entendéis que no por el pan os dije, que os guardaseis de la levadura de los Fariseos y de los Saduceos?, Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura de pan, sino de la doctrina de los Fariseos y de los Saduceos.” Mateo 16:5-12 (RVA) Jesús crea una imagen en sus discípulos a cerca de lo que significa la levadura y lo que causa cuando esta se fermenta, así lo es la doctrina insana o mal enseñada, los discípulos pensaron, analizaron y entendieron lo que El estaba diciendo; ellos imaginaron también y seguramente hasta vieron en su mente los cuadros donde la levadura fermentaría algunos panes.

Pues el maestro es ese que crea cuadros en el estudiante, que hace imaginar y pensar, que al enseñar sobre los viajes misioneros de Pablo, hace que los alumnos se embarquen y vayan hasta el Mar Mediterráneo, a Grecia y a Italia, aún cuando ellos sigan sentados en su escritorio de clase. El maestro causa que desde el salón de clase, el alumno viaje a todo el mundo, vea los muros de Jericó cayendo o coma espigas a la par de los discípulos en un día de reposo. La Experiencia: El Señor Jesús siempre empleó su propia experiencia en sus enseñanzas y apeló también a la propia experiencia de quienes le escuchaban: “Y Jesús llamando á sus discípulos, dijo: Tengo lástima de la gente, que ya hace tres días que perseveran conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos ayunos no quiero, porque no desmayen en el camino. Entonces sus discípulos le dicen: ¿Dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, que hartemos á tan gran compañía?, Y Jesús les dice: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos. Y mandó a las gentes que se recostasen sobre la tierra. Y tomando los siete panes y los peces, haciendo gracias, partió y dio a sus discípulos; y los discípulos á la gente. Y comieron todos, y se hartaron: y alzaron lo que sobró de los pedazos, siete espuertas llenas. Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres, sin las mujeres y los niños.” Mateo 15:32-38 RVA. Al llegar a este momento de enseñanza, el Señor había experimentado ya algo similar, la alimentación de los cinco mil, sin embargo los discípulos no habían captado aún la dimensión de lo que era caminar a la par del Señor de señores, el mismo Creador de todo; el Maestro enseña de nuevo la lección, hace un repaso, refresca la lección anterior, la experiencia del Maestro fue alimentar sin ningún problema a cinco mil. “De dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a una multitud tan grande?”, aún la experiencia tenida no les daba la certeza de volver a ver el milagro, el Maestro tomo a los discípulos y les pidió que repitieran la experiencia pasada: ellos mismos recibieron de Jesús y lo repartieron a la gente. La enseñanza es mejor cuando el maestro ha experimentado lo que enseña y lleva al maestro a experimentar lo que aprende. La Esperanza: En toda enseñanza debe haber un mensaje esperanzador, la mejor lección es la que lleva a la imaginación, de la imaginación a la experiencia y de la experiencia a la esperanza de vivir mejor o hacer mejor las cosas: “Por eso les hablo por parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dice: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no miraréis. Porque el corazón de este pueblo está engrosado, Y de los oídos oyen pesadamente, Y de sus ojos guiñan: Para que no vean de los ojos, Y oigan de los oídos, Y del corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane. Mas, bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.” Mateo 13:13-16 RVA El Maestro Jesús siempre dio esperanza a todo el que escuchaba, aún en las condiciones más deplorables en que se encontrara una persona, El siempre motivaba al cambio, a vivir mejor, a vivir un estilo superior de vida. Hay esperanza en su mensaje y en su enseñanza. Siga un plan Programa educativo que seguían los padres israelitas En el Israel antiguo los padres tenían la responsabilidad de educar y entrenar a sus hijos. Eran sus instructores y guías. En tiempos modernos puede ser beneficioso para los padres emplear un programa parecido. El programa educativo de Israel se puede resumir así: 1. Se enseñaba a temer a Jehová.—Salmo 34:11. 2. Se guiaba a honrar al padre y la madre.—Éxodo 20:12. 3. Se inculcaba el conocimiento de la Ley, así como de las actividades de Jehová.—Deuteronomio 6:7-21. 4. Se enfatizaba respetar a los mayores.—Levítico 19:32. 5. Se recalcaba la obediencia.—Proverbios 23:22-25. 6. Se daba adiestramiento práctico para la vida.—Marcos 6:3. 7. Se educaba en lectura y escritura.—Juan 7:15.

Un buen plan sería: 1. El título de la lección 2. El tema 3. Escritura 4. Objetivos de la lección 5. Materiales a usar Use métodos de impresión Cuando el alumno, ve, oye, siente, huele o saborea, es usando los sentidos Usando estos métodos, el alumno aprende así: 13% oyendo 6 % tocando 3 % saboreando 3 % oliendo 73 % viendo Usar métodos audivisuales, boletines, pizarrón, gráficas, franelógrafos, mapas, proyectores, popets, etc. Use métodos de expresión Cuando el alumno aprende por medio de su propia expresión Por asignación, conversación, debate, discusión, panel, drama, “a dedo”, ensayos, proyectos, preguntas directas, tareas, etc Algunos recursos en la Enseñanza: La Biblia no es un libro religioso, prueba de ello es que usa gran variedad de figuras literarias para llegar con mayor eficacia a su lector; el Maestro siempre enseñó con parábolas: “Y sin parábola no les hablaba; mas á sus discípulos en particular declaraba todo. (RVA) Marcos 4:34. El maestro debe entonces usar estos recursos a su alcance, tales como: Hipérbole: Juan 21:25. es una exageración de algo, pero que nos ayudan a comprender mejor lo que el escritor conocía, pueden haber

un símil, una comparación usando palabras como: “tal como“ o “así como”, Metáfora: metáforas como en Juan 10:9 y Lucas 22:19.

Parábola: la enseñanza sobre un tema específico usando las cosas de la vida diaria, no es muy detallada pero ayuda a la comprensión de algo. Mateo 13:3-23, también tiene alegoría. Alegoría: Profecía: Poesía: una historia detallada, aún los más pequeños detalles son importantes. eventos que fueron predichos y se han cumplido o están por cumplirse. no necesariamente la poesía es ritmo y rima, sino paralelismo o contraste. Proverbios 15

Podemos decir entonces que si la enseñanza de Jesucristo es tan efectiva, si la enseñanza de Jesucristo implica el uso de estas figuras o recursos, entonces el maestro que quiere tener éxito en su vida ministerial, debería tomar este modelo. Mantenga el control de la clase Manténgase firme con las reglas y normas establecidas en la clase, repítalas constantemente hasta que los todos sepan bien de que se trata. Use normas y reglas de acuerdo a las edades de los estudiantes, hágalo con amor. Las normas que vaya a establecer en la clase deben ser entendibles por los estudiantes, en lo posible escríbalas y téngalas constantemente en la clase, así podrá referirlas cuando alguno de ellos la incumpla. No haga acepción de personas en cuanto a la utilización de las normas infringidas y las consecuencias que éstas acarrean, úselas con todos y en todas las oportunidades que se presente la indisciplina. Ponga consecuencias jerárquicas para cada infracción de las normas y haga que ellos entiendan estas consecuencias.

Cuando alguien infrinja en alguna de las reglas establecidas y tenga que cumplir una sanción indíquele porqué es que debe hacerlo en el momento, no lo haga después; la sanción debe ser al momento en que se ha infringido la regla, no después porque el estudiante no estará seguro de que es lo que ha hecho mal. De igual manera cuando el estudiante haga algo correcto esté seguro que entiende porqué se lo esta felicitando o agradeciendo, esto ayudará a que la clase vea que es justo lo que se está haciendo. Pregunte a la clase si entiende porqué un estudiante ha sido gratificado o sancionado, pero no en presencia de él, espere que él sea animado a continuar con la clase para tocar este tema. Si usted tiene un alumno problema en la clase utilícelo para algunas cosas que él pueda hacer con el fin de que no moleste a la clase. Es imprescindible no hacer sentir a un alumno que es el mejor o que es el peor. Acciones del Maestro Enseñe como querría ser enseñado Límites Reglas Tome autoridad Desde el primer día tenga listas: refiéralas a menudo Lo más específico es lo mejor: pocas reglas son mejores Insistencia es la cosa más importante Recompensar el comportamiento apropiado Por qué: la disciplina es más que un castigo discuta las consecuencias con los estudiantes tipos de consecuencias advertencias y consecuencias estándar Clase 4 La Evaluación Evaluación de los estudiantes El alumno ve: se recuerda el 50% de lo que se ve La lección debe ser objetiva, una demostración de objetos materiales para enseñar, ilustrar o dar realce a la verdad espiritual. Esta es una de las formas más antiguas de enseñar. Los sacrificios que simbolizan la muerte del Cordero de Dios, la roca golpeada para darles agua a los israelitas, todos eran para enseñar lecciones espirituales. El alumno oye: se recuerda el 10% de lo que se oye La lección también debe ser oída por el alumno para mejorar su aprendizaje, podría se expositiva o narrativa, el alumno debe ser atraído con interés y atención y el maestro debe ser elocuente y hábil. El método de enseñanza narrativo, es presentar la lección por medio de la narración de historias, esto despierta el interés, aclara y da fuerza al argumento, conmueve los sentimientos, moldea ideales, afecta el carácter e influye en las acciones del alumno. El alumno habla: se recuerda el 90% de lo que se habla Para que el alumno recuerde un máximo de la lección, necesita participar de una u otra manera, así resultará más interesante la lección y aclara la verdad en su mente. Además, desarrolla su percepción espiritual, le enseña a aplicar las verdades espirituales a sus problemas. Desde el punto de vista del maestro: observa sus intereses, conocimientos y problemas, sabe así si el alumno entiende o no lo explicado y descubre las impresiones erróneas y las puede corregir. El alumno hace: se recuerda el 80% de lo que se hace Lo que se hace se graba más en la mente que lo que se oye o se ve. Aprendemos por lo que hacemos. “Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.”, Daniel 12:3 Evaluación de su enseñanza Hay que hacerse las siguentes preguntas: ¿Qué propósito tienen las calificaciones, y por qué es importante verlas con un punto de vista equilibrado? ¿Por qué es importante que el alumno acepte su responsabilidad de aprender? ¿Qué cosas se deben considerar sobre las actividades extracurriculares? ¿De qué maneras pueden mejorar las calificaciones? ¿Cómo puedes preparar para los exámenes? ¿Cómo deberíamos ver un fracaso? Evaluación de sí mismo Es cuando debemos hacernos preguntas como: ¿Me preparé con suficiente tiempo para la enseñanza?, ¿Oré por la lección y pedí de la ayuda de Dios?, ¿Hice o dí lo mejor de mí?, ¿Necesito más educación?, ¿Cuál es la evaluación Divina?

Haciendo énfasis en los Resultados Una de las maravillas de nuestro tiempo es el crecimiento y el éxito de la Iglesia. Usando dirección laica voluntaria, con tiempo limitado, a menudo con espacio y equipo inadecuados, la educación cristiana marcha adelante. No estamos obteniendo los resultados que deseamos, con todo ello, los maestros cristianos estamos haciendo lo mejor que sabemos, pero conscientes de que hay que mejorar: En el conocimiento de la Biblia: Arturo Flake, uno de los sobresalientes dirigentes de la educación cristiana de la última generación, dijo: "El propósito reconocido de la escuela dominical es enseñar la Biblia." Este énfasis ha sido uno de los fuertes del cristianismo evangélico. Sin embargo, a pesar de esto, mucha gente, aun aquellos que asisten regularmente, se encuentran miserablemente ignorantes con respecto al conocimiento bíblico. En una encuesta nacional sobre el conocimiento bíblico, dirigida por una revista, los resultados fueron trágicos tanto como reveladores. En esta prueba los jovencitos católicos obtuvieron un grado promedio de 46 por ciento. Los niños protestantes hicieron un grado promedio de 35 por ciento. El grupo de personas que no asistía a la escuela dominical lucieron un grado promedio de 30.4 por ciento. Ellos habían absorbido mucha de su información religiosa sencillamente porque vivieron en una cultura norteamericana. Es un comentario triste en verdad encontrar que los protestantes hicieron sólo 4.6 por ciento más que los que nunca habían asistido a la escuela dominical. De aquellos que hicieron la prueba 73.4 por ciento no supieron el nombre del discípulo que traicionó a Jesús. El 70.7 por ciento no supieron que Pablo fue el gran apóstol a los gentiles. En la Vida Cristiana: mientras es cierto que el conocimiento bíblico no es el primer objetivo de la enseñanza en la escuela dominical, la vida cristiana sí lo es. Una mera observación casual indicaría que no estamos consiguiendo los resultados en vidas cambiadas, lo cual tenemos el derecho de esperar. La enseñanza no está introduciéndose lo suficientemente en la vida. A menudo muere en la sala de clase. En la gran comisión Jesús dijo: "Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los día, hasta el fin del mundo" (Mateo 21:19, 20). Aquí Jesús hizo énfasis que nuestra tarea es no solamente enseñar a los hombres el contenido de su mensaje, indicó también, que éste no está completo hasta que los hombres a quienes enseñemos lo practiquen en su vida diaria.