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Boletín_invierno 08.

qxd 28/12/07 12:20 Página 8

Entrevista

Pregunta: Para empezar, me gustaría vivir con poco dinero en espacios pro- mucho más tarde, cuando, durante
que comentara el origen de su pro- visionales. En 1969, me mudé a un la década de 1980, miembros de la
yecto Before pictures, y que explicara ático de la calle 23, situado en una comunidad artística y una comuni-
por qué volver ahora sobre ese perío- esquina que estaba en diagonal con el dad queer más joven se vieron envuel-
do de comienzos de los setenta, por Chelsea Hotel y a poca distancia de tos en conflictos relacionados con el
qué utilizar su testimonio personal Max’s. Aquel ático había sido durante aburguesamiento del Bajo East Side
y cómo se vincula a sus intereses crí- años el estudio del pintor expresionis- y el desplazamiento de otros grupos
ticos y vitales previos. ta abstracto Jack Tworkov, pero de neoyorquinos de la clase trabaja-
Tworkov se había mudado hacía poco dora, fundamentalmente negros y
Respuesta: Durante el año 2000, reco- justo dos manzanas al sur, a la calle latinos.
pilé los ensayos que había escrito 21, la calle en la que Willem De
sobre el sida entre 1987 y 1998 en un Kooning, Rudy Burckhardt y Edwin P: En su proyecto de memorias, y en
libro que titulé Melancholia and Denby eran vecinos. A menudo veía a general en todo su trabajo crítico, la
Moralism. El título se me ocurrió al Denby por el barrio; aunque entonces ciudad de Nueva York tiene el papel
darme cuenta de que todos los ensa- no sabía que se le consideraba el críti- protagonista. ¿Podría, para terminar,
yos traslucían un argumento contra co estadounidense de danza más pers- comentar el modo en que la particu-
la narrativa moralizante que persistía picaz de la posguerra, pronto lo vería laridad de ciertas prácticas artísticas,
sobre los gays y el sida: que la libera- actuar en las primeras obras de así como la de otras experiencias de
Douglas Crimp, crítico e historiador ción sexual conducía a la destrucción Robert Wilson. Chelsea también era construcción subjetiva, está unida a la
de manera inexorable. Con el tiempo, un barrio —más hacia el oeste, junto temporalidad específica de la ciudad?
del arte norteamericano que parti- fui hablando de mis ideas con al río Hudson— donde estaban los
cipó en el curso Ideas recibidas orga- muchos amigos, en especial amigos «bares de cuero» de Nueva York. Hacia R: Por mi parte, durante la década de
más jóvenes integrados en el movi- 1971, buscando plan por las calles de 1970, conocía poco las fuerzas histó-
nizado por el MACBA en otoño miento del sida, y en varias ocasiones noche, vi a hombres con atuendo de ricas que contribuyeron a reestruc-
de 2007, hacía una reflexión de me dijeron: «Debes escribir sobre el cuero y toda la parafernalia corres- turar la geografía de clases de la ciu-
ambiente gay en la década de 1970». pondiente. Nunca antes había visto dad de Nueva York, reestructuración
marcado carácter autobiográfico Esa insistencia encajaba con una suge- nada parecido. Estaba intrigado y exci- cuyos beneficiarios temporales fui-
acerca del Soho neoyorquino como rencia más esporádica que surgía en tado, además de asustado, así que una mos muchos de nosotros si bien de
ocasiones al contar tal o cual historia noche seguí a uno de aquellos tipos manera no deliberada. Los artistas
lugar de experimentación artística, de mi vida: «Deberías escribir unas y acabé en el Eagle’s Nest, un bar que encontraron espacios amplios, bien
vital y sexual a comienzos de la déca- memorias». Pensaba sobre ambas antes había sido un pub de estibadores situados, en los que hacer su obra
ideas de vez en cuando, pero solamen- llamado Eagle Kitchen. El viejo Eagle y mostrarla, y los gays hallaron toda
da de los setenta. En su narración, te comencé a pensar en serio en un en la esquina de las calles 21 y Oeste se clase de espacios periféricos en los
los cuerpos en acción de la perfor- proyecto sobre la década de 1970 consolidó como bar gay y ambiente que encontrarse y toquetearse
cuando por casualidad el Museo de sex-club durante tres décadas. —muelles abandonados del río
mance y de la sexualidad queer se Guggenheim me invitó a dar una con- Todo el Bajo Manhattan era como Hudson, camiones aparcados en la
solapaban sobre el escenario decré- ferencia en el marco de la exposición un laboratorio de experimentos artís- calle Washington del West Village,
de Daniel Buren The Eye of the Storm ticos y sexuales a principios de la esquinas oscuras debajo de la High
pito del viejo barrio portuario e (El ojo de la tormenta), que tuvo lugar década de 1970. Se empezaron a fun- Line, el ferrocarril elevado que iba
industrial del Soho. Este retrato en 2005. Era notorio que yo había
estado presente cuando se retiró la
dar los legendarios espacios de arte
alternativo y performance: 112 Greene
del West Village, atravesando
Chelsea, a la calle 35 (que se está con-
pertenece a un proyecto más ambi- obra de Buren de la Sexta Exposición Street, The Kitchen, Anthology Film virtiendo en un «parque en el cielo»
Internacional Guggenheim en 1971, Archives, Artists Space, Franklin diseñado por Diller Scofidio + Renfro
cioso de memorias titulado Before conocido incidente por el que el Furnace. Gordon Matta-Clark y sus que afianza el nuevo desarrollo
pictures, en el que recorre en zigzag museo intentó desagraviarle tres déca- amigos abrieron el restaurante Food inmobiliario de Chelsea)—. En
das más tarde. De manera paradójica, en el Soho. La Gay Activist Alliance muchas de las mismas clases de
las escenas artística y queer neoyor- había encontrado un armazón para arrendó un parque de bomberos del «espacios sobrantes» donde los gays
quinas en los años anteriores a la mis memorias de la vida gay liberada Soho que no se utilizaba, lo convirtió encontraron lugares para reinventar-
en la década de 1970 en la ciudad de en su sede y empezó a celebrar bailes se a sí mismos como personas libera-
exposición de 1977, que le converti- Nueva York: los comienzos de mi los sábados por la noche. A lo largo de das sexualmente, los artistas imagi-
ría en uno de los críticos america- carrera como crítico de arte. la década de 1970, la discoteca nació naron nuevas maneras de hacer arte.
en una serie de clubes de baile del Gordon Matta-Clark «destruyó» el
nos de referencia internacional. En P: En el análisis que hizo en la confe- Soho: The Loft, Flamingo, The Gallery, muelle 52 transformándolo en su
esta entrevista, Douglas Crimp rencia que dió en el MACBA, «Action Paradise Garage. Sin embargo, aquella famosa obra Day ’s End. Joan Jonas se
around the edges», sobre la vida en fermentación no se dio en un clima apropió de más de diez manzanas en
traza, desde la perspectiva de este el Soho a comienzos de los setenta, pacífico de vive y deja vivir. Había el barrio de Manhattan TriBeCa, que
proyecto, los puntos clave de su describía un entrecruzamiento todo tipo de conflictos, desde los más se habían despejado para desarrollar
nunca del todo visible y no exento extremos —la lucha por preservar el la Battery Park City, para hacer su
carrera crítica y, de paso, nos ofrece del todo de conflicto entre la escena distrito del esquema planeado por performance Delay Delay y, finalmen-
retazos cercanos e intensos de una artística y la queer. ¿Podría comentar, Robert Moses para comunicar te, una versión cinematográfica basa-
desde su experiencia personal, los Brooklyn con Nueva Jersey por medio da en ella y llamada SongDelay.
época. términos en que se producía la coin- de una autopista que habría supuesto Edificios «destruidos», performances
cidencia entre la búsqueda de nue- la demolición de una enorme franja en solares vacíos, películas… ¿Qué
vas configuraciones subjetivas en del Soho— hasta los más nimios —un era todo aquello? Ahora damos por
uno y otro ámbito? folleto titulado «NO MÁS DISCOTECAS sentado que el arte toma estas for-
EN EL SOHO» incluía la frase: «La mas de entre miles de otras.
R: Relacionar la sexualidad con el arte música se convierte en un arma que Nosotros también lo hicimos enton-
contemporáneo era algo que había hace añicos la paz y el sueño de las ces, aunque por otras razones: por-
intentado hacer en el libro que había familias del Soho»—. Pero ¿y la gente que vivimos en una época de cam-
empezado sobre las películas de Andy que había vivido anteriormente en el bios trascendentales en nuestra ciu-
Warhol. También eso comenzó como barrio durante años, los italoamerica- dad que nos proporcionaron gran-
una especie de proyecto autobiográfi- nos del South Village y Little Italy? des oportunidades para experimen-
co. Que me iniciara en el mundo queer ¿Y los trabajos en la industria ligera tar. Pocos de nosotros se dieron
de Nueva York se debió a que anduve que durante un breve período de cuenta en la época de lo fugaz que
con la gente de La Fábrica en el bar tiempo coexistieron con los estudios sería nuestra oportunidad.
Max’s Kansas City a finales de la déca- de los artistas y las galerías de arte? Ni
da de 1960. Lo que unía ambos proyec- artistas ni gays tenían respuestas para
tos era el declive de la ciudad indus- estas preguntas en la época. De hecho,
trial de Nueva York, donde se podía las preguntas no se plantearon hasta

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