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NECESARIO ESCLARECIMIENTO

¿A quién mató Humala en combate?


Por: Martha Meier M Q
Sábado 14 de Mayo del 2011
El periodista Gustavo Gorriti escribió en el 2006
que “con Ollanta Humala viene el proyecto de
una dictadura cívico-militar. Más militar que
cívica, y con fortísimos elementos fascistas”.
Decía también: “olvídense de Evo Morales [que
es otra cosa, un líder sindical civil] y piensen en
Montesinos. Sí, en Montesinos”. Añadía Gorriti:
“Ollanta Humala dice que no hay fujimoristas
en su grupo, y de repente tiene razón: solo hay
montesinistas. Dice también que no hay
generales montesinistas, y de repente tiene
razón otra vez: solo hay coroneles y
comandantes montesinistas”.
Pero, para el periodista Gorriti todo eso que
pensó y escribió alertando a la ciudadanía ha
quedado en el pasado remoto. Bien, démosle el
beneficio de la duda y asumamos ilusamente
que hoy no hay militares montesinistas en el
entorno humalista. ¿Pero qué hacemos con
esta frase de Gorriti? Según explicaba en el
2006, la llegada de Humala al poder significaría
ingresar en “los tiempos de la doctrina Madre
Mía”.
Después de esa aseveración no queda
resquicio para la duda. ¿Por qué? Simplemente
porque es un hecho comprobado que Humala
fue el ‘capitán Carlos’, que operó en la base
contrasubversiva de Madre Mía y diversas
versiones lo vinculan a torturas y
desapariciones forzadas. “La República”,
dirigida por Gustavo ‘Chicho’ Mohme
Seminario, en nota suscrita por el periodista
Edmundo Cruz, sostuvo que el personaje hoy
inventado por los asesores brasileños Favre y
Garreta “obtuvo calificativo sobresaliente por
operativo en que se violaron los derechos
humanos”. Cruz afirmaba en ese diario que el
informe de eficiencia del oficial (IEO) Humala
revelaba que lo de “sobresaliente” tenía que ver
con su desempeño en operaciones. “¿Cuáles
operaciones?”, se preguntó Cruz afirmando que
la más importante fue la: “Operación Cuchara,
descrita por el informe de la Comisión de la
Verdad y Reconciliación como una acción
violatoria de los derechos humanos”.
Ni se crea que la cosa queda allí. Según citaba
el hoy diario partisano del humalismo
apoyándose en testimonios del informe de la
CVR: “Uno de los objetivos de esta operación
fue dar una lección a los pobladores […], así
fueran inocentes, porque la gente creía
demasiado [en la subversión] […] Primero
bombardearon la zona, entraron los
helicópteros, casa que encontraban casa que
quemaban, con kerosene, gasolina,
[desconozco] cuántas personas fueron
asesinadas” [esto último lo atribuye el diario de
los Mohme al testigo militar 492520 de la CVR].
No parece haber razón para poner en duda la
acuciosa investigación de Edmundo Cruz en el
2006, pues como escribió Carlos Basombrío en
“Perú.21”, bajo la dirección de Augusto Álvarez
Rodrich: “Edmundo Cruz no es un joven
periodista en busca de gloria fácil. Todo lo
contrario, es uno de los más experimentados y
destacados ‘sabuesos’ que hay en el medio. En
particular, tiene una larga trayectoria
investigando crímenes de derechos humanos”.
Basombrío –ex viceministro del Interior y tres
veces director del IDL– resaltaba las “nuevas e
importantes evidencias de la responsabilidad
de Ollanta Humala en violaciones a los
derechos humanos”, aportadas por Cruz.
Cosas del Orinoco, la Coordinadora Nacional
de Derechos Humanos (CNDDHH), hoy
regentada por la poeta Rocío Silva Santisteban,
avalaba entonces esas denuncias que hoy
vergonzosamente calla, como callan Gorriti,
Basombrío, Mohme y el IDL. ¿Cambiaron de
pronto de opinión o las víctimas de Madre Mía
jamás les importaron?
Hay algo bastante escabroso que fue
consignado por el diario mohmista el sábado 24
de junio del 2006. Un asunto que al menos
debiera sonrojar a quienes por aconchabarse
en el poder apoyan a Humala de última, solo
después de que el ex presidente Toledo no
pasara a segunda vuelta. En esa nota Humala
dijo “no he torturado, ni he privado de su
libertad a nadie y menos matado fuera de
combate”. A confesión de parte relevo de
pruebas: el comandante retirado –que
promovió y avaló el sangriento golpe contra el
gobierno legítimo y democráticamente elegido
de Alejandro Toledo–, este admirador de las
tiranías de Fidel, de Chávez y de Velasco, que
aspira a ser presidente del Perú, este ex
soldado de tiempos del montesinato mató en
combate.
Lo interesante sería saber cómo, a quiénes,
dónde están esos cuerpos, si efectivamente
eran terroristas y qué exactamente considera
“combate”. Interesante sería conocer también
qué piensa Humala de las denuncias de “La
República”. ¿Mintió ese diario en el 2006? La
respuesta solo la conocen Gustavo ‘Chicho’
Mohme y Humala, su candidato del alma.
¡Madre Mía!