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El lenguaje simbólico en los cuentos populares – Víctor Montoya Si bien, los cuentos tienen una función estimulante de la imaginación

y la creatividad del niño por sus narraciones de personajes extraordinarios en historias llenas de fantasía recurrentes casi siempre a situaciones irreales, también son “los más comprensibles para el niño, cosa que ninguna otra forma de arte es capaz de conseguir”. ¿Por qué? El autor nos comenta que los cuentos se dirigen “simultáneamente a todos los niveles de la personalidad humana y a expresarse de un modo que alcanza la mente no educada del niño”, en el texto anteriormente leído de Nora Ros se planteaba que la educación artística desarrolla la capacidad creativa pero que sin aprendizaje de experiencias previas esta capacidad no permite la recreación o la creación de algo nuevo. Este mundo nuevo que se representa al niño, donde los animales pueden hablar, las hadas madrinas y las brujas existen, son universos simbólicos en los cuales el niño se integra y relaciona con lo que él sabe, con lo que tiene a la mano. El psicoanalista Bruno Bettenlheim menciona que los cuentos tratan temas como la sublimación de los conflictos emocionales y los problemas existenciales que aquejan a los niños, y que ven reflejados en los cuentos, ya que dice, cuentos como blancanieves, la cenicienta o caperucita roja expresan la evolución física, psíquica, intelectual y social del niño, y estas características son las que ven los niños en los cuentos y por eso son más comprensibles. Pero si el niño no tiene estos conflictos existenciales como los que enumera el texto y de cualquier manera le gusta tal cuento, no se cumpliría entonces lo que dice el psicoanalista, por ejemplo, el nombre de este artículo es “lenguaje simbólico de cuentos populares”, yo me imagine, y no son propiamente cuentos, aquellas historias que contaban los tíos o los abuelos sobre los nahuales, las brujas y los coyotes; aquí ¿qué parte de lo que me está diciendo Bettenlheim se cumple? Siguen siendo cuentos populares y de “transmisión oral”, no aparece la belleza o la tríada o el número 7, o los colores que dicen tal o cual cosa, tal vez se encierre en el momento que menciona la parte del miedo, muchos de estos cuentos se “cuentan” a los niños para inducir un poco el miedo, para controlar. Y el gusto por los juegos de video con relación a zombis, asesinos, mutantes y demás aumenta. Las representaciones que se forman los niños a través de los cuentos si manifiestan los dramas de su existencia de acuerdo a su experiencia proyectando roles o actitudes, pero estas representaciones también están guiadas por el gusto a cuentos de terror que de cierta forma no sólo el niño estaría dentro de ese rubro ya que todos estamos expuestos diariamente a través de los medios (como una forma de control) por ese mismo tema: el miedo.

Alejandra Pazarán.