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Il COlIgreso de M~lodOl Nam6riwl en Ingenieria


F. Navurina y M. Casle1eiro (Eda.), CSEMNI 1993

CALCULO NO LINEAL DE ESTRUCTURAS DESPLEGABLES


CON BARRAS CURVAS

J. P. Valdrcel, J. EstéYez, E. Martín y J. Alvarez


Dpto. de Tecnolog(a de la Construcción
E.T.S. Arquitectura
La Coruña
ESPAÑA

F. Escrig
Dpto. de Estructuras. E.T.S. Arquitectura. Sevilla. ESPAÑA

RESUMEN

Con objeto de solucionar algunos problemas de incompatibilidades geométricas


durante las fases de despliegue de algunas de las estructuras desplegables de barras, puede
ser conveniente el uso de barras con articulaci6n interna, pero cuya directriz DO sea· recta.
En este artículo se estudian las formulaciones matriciales de barras de directriz parabólica
y quebrada en los supuestos lineal y no lineal, incluyendo el cálculo de las correspondientes
funciones de estabilidad por el método de diferencias finitas.

1.- INTRODUCCIÓN.

La mayor parte de las soluciones que se han planteado para estructuras desplegables
de barras se basan en el uso de paquetes compactos de barras rectas que pueden desplegarse
para formar una estructura capaz de cubrir un recinto más o menos amplio. Nuestras propias
investigaciones se han' dirigido preferentemente a este tipo de mallas formadas por barras
rectas, con las que hemos podido resolver numerosos ejemplos de diversas tipologías, como
cúpulas {3-5], bóvedas [3-6], sombrillas [3], etc. tanto en sus aspectos de diseño como ea
los ~ cálculo.

Sin embargo ea
algunas circunstancias
puede ser adecuado
plantear estructuras
desplegílbles con barras
curvas. En algunos casos
puede ser forzado por las
prop i as i ncompati-
bilidades geométricas de la
malla, como en el caso de
las bóvedas cilfndricas
trianguladas. Asimismo las
mallas desplegables
Figura 1 basadas en módulos de
haces presentan algunos
problemas al emplear barras rectas, puesto que para evitar que las barras tropiecen unas con
otras al abrir el módulo, es preciso forzar una gran dimensi6n del nudo (fig. 1), lo que hace
que la estructura plegada sea menos compacta de lo que sería deseable, al tiempo que
produce excentricidades en las acciones sobre los nudos, que pueden complejizar el
comportamiento resistente del conjunto.
J. P. Valcárcel et al. 401

l'or esta rIZÓn ya uoa'de las primeras patentes dé EiDiIfo Per12l'lI1ero' planteaba la
utilización de barras de directriz quebrada con el fin de conseguir qué las barras de los
módulos trian&U1ares de haces incidieran~ ele de los nudos extremos. permitiendo e1ju~o
en la articulación central (fig 2).

·.t=-?~~:---:;~:===+=~i!!=,*,,=§:!~:---<~7A
~n
:,28111111
... A
"

L,'

Figura 2
-- "'..
En un reciente artfculo se planteaba una estrategia similar [6] para poder resolver
algunos problemas interesantes que se plantean en las bóvedas cüíndricas triangulares
desplegables, utilizando barras de directriz parabólica. El uso de dichas barras permite, no
sólo resolver los problemas de incompatibilidad geométrica, sino también conseguir bóvedas
que se desplieguen por sf mismas, lo que puede ser de gran interés para determinadas
aplicaciones.

Los dos tipos de barras son pues las de directriz quebrada y las de directriz
parabólica. Su planteamiento de cálculo es muy similar en ambos casos por lo que vamos
a agruparlos en un mismo desarrollo.

2.- CALCUW LINEAL DE BARRAS CURVAS.

Sobre una barras curva la ac~ión de los esfuerzos axiles modifica considerablemente
los momentos flectores, por lo que es imprescindible considerarlos en la formulación de la
matriz de rigidez. Por otra parte las acciones perpendiculares al plano de la barra
producirfan momentos torsores que tendrfan que ser absorbidos por los nudos. En estructuras
móvües los nudos han de tener suficiente tolerancia como para permitir el normal
movimiento de las barras en torno a las articulaciones, por lo que es casi imposible que
puedan absorber dichos momentos torsores. La única conclusión posible es que las barras
curvas carecen de rigidez para estas acciones y por tanto dicha rigidez transversal no puede
ser considerada en el cálculo.

El esquema de fuerzas sobre la figura será el iDdicado en la figura 3. En ella se


puede observar que la barra es incapaz de absorber los esfuerzos que se producen el la
dirección Z, debido a esa falta de rigidez. Por ello la barra sola sería un mecanismo, pero
como en el nudo central se articula al menos otra barra, el conjunto puede funcionar en
forma adecuada.
402 ESrRUCTURAS

XI

Figura 3

Supongamos una barra curvada en el plano x-y. Esta barra puede tener en principio
una directriz que siga la curva que deseemos, pero las que parecen más adecuadas por su
facilidad coDStructiva y de cálculo son las de directriz parabólica (fig 4) o quebrada (fig 5).
En ambos casos los Ilnicos d.esplazamientos que tendrán sentido estructural serán los
alargamientos de los dos tramos de la barra U 1 Yti, Yla flecha en la articulación central v.

!:i............ r
1 1

Figura 4 FiguraS

Suponiendo que la ecuación de la barra sin defonnar es

Tramo 1 Tramo 2

Considerando que los esfuerzos son


Tramo 1 Tramo 2
N= N. N= N.
P·l. (N.-N.) ·f._ 1'-]. (R -R)'f
M - -N1 'Yl + - ] - ' X1 + 1 ~. M - -Noyo + -]-'''0 - 1 / -x,

La energía de deformación de la barra será

W " ~,
2
lb rM
(E-I
2
+ k' V +
G' A E' A
2
~ J' ds (1]

Si se desprecia, como es habitual, el efecto de la energía producida por el esfuerzo


cortante, los desplazamientos pueden obtenerse por diferenciación de la energía elástica con
respecto a las fuerzas adecuadas en la fonna
J. P. Valcárcel et al. 403

I
b

V (M'; + N' ;)'dS = f 31 ·N. + fn'Nz + f 33 'P


Resolviendo estas integrales podemos obtener los siguientes coeficientes de la matriz
de flexibilidad de la barra que serán válidos cualquiera que sea la forma de la curva. En los
párrafos siguientes se particularizarán para las barras de forma parabólica y quebrada.

/, ~
f·x·y f·xz· Yz d fZ. (l:+1~)
f 1z = f 21 I I'dx- 1 . x2 -
- E\' [ /I' [ 3·g·I·1 2
1 •
/,
12'XI'YI'dX _ f'll'lz' (l:-l~)
fu = f 31 - E\' 1 1 I
3'E'I'l Z

fn = 1
E' I
. [/, r
~ + 2'f'X'Y]
2 2 . dx +
1 z
fZ'(l:+l~)
-3-'E-'I-'-l"""z
[3)

2.1.- BARRAS DE DIRECTRIZ PARABóLICA.

Para algunas de las aplicaciones que hemos señalado, concretamente las bóvedas
cilíndricas trianguladas, es ventajoso el uso de barras de directriz definida por una parábola
de segundo grado. Las ecuaciones de ambos tramos serán.

Tramo 1 Tramo 2
k f_
= __ k f_
y e k,'(x' - l'x) y = ~'(X2 - l'x)
, 1:-1'1. 2 1:-1'1 2

En ambos casos se considera el valor de f con su signo. Sustituyendo estos valores


en las fórmulas [3] se obtienen los siguientes coeficientes.
ESTRUcruRAS

f2. (l~+l~)
+
.J.·E· I'l'

.f" (l:+l~)
3'E'I'l'

2.2.- BARRAS DE DIRECTRIZ QUEBRADA.

En este caso las ecuaciones de los dos tramos de la barra serán.

Ecuación del tramo 1 Ecuación del tramo 2

y = .!..'X
1
y = f,x
1;
1

Calculando los esfuerzos en ambos tramos de la barra y sustltuyendo como antes


estos valores en las ecuaciones [3] se obtendrran los siguientes coeficientes de la matriz de
flexibilidad

fu = f2 ,( 1 3 + 1 3 + 1 '1 2 + 2'1'1 2 ) + _1_'V1'+f'


3' E' I' 12 1 2 1 1 E' A 1

f2 , ( 1: + 1~ + l ' 1; + l ' l~ )
3'E'I'1 2

-
f ' lI' l 2 . ( l ' 1 + 1; - 1~ )
1
3'E'I'1 2
J. P. Valcárcel et al. 405

2.3.- CALCUW DE LAS MATRICES DE RIGIDEZ Y COMPATIBILIDAD.

Una vez calculados los coeficientes anteriores puede formularse al problema en


forma matricial

y por inversión de esta matriz puede obtenerse la matriz de rigidez de la barra

p = rl·z K = r l

En cuanto a la matriz de compatibilidad es similar a la obtenida para barras rectas,


eliminando la fila correspondiente al desplazamiento w, puesto que la rigidez debida a ese
grado de libertad es nula

'"
Y,

"') [-coac,
tia _ o
-co.',
o
-cosy,
o
COllel COllea
-co•• ) -eos' l -coa"
1 COIYl o
cosa l
o
cosll 1
O)
coay,
Z,
. ;:
(v _ l:aC~ •• .l _~ _ l.aC~31TJ co.a a CO."1 COSTa _ lIC~S.l _ 11C~IIP:ll _ 11C~31Yz .e..
JI.
y.
%,

2.4.- MATRIZ DE RIGIDEZ EN COORDENADAS GWBALES.

Conocidas la matriz de rigidez en coordenadas locales y la matriz de compatibilidad


puede obtenerse la matriz de rigidez en coordenadas globales, con lo que la formulación del
sistema de ecuaciones y el ~culo de esfuerzos son similares a cualquier ~culo matricial
de estructuras de barras.

---
406 ESfRUcruRAS

L = A"K'A-X = A"F-1'A-X = S'X

3.- CALCULO NO LINEAL.

El cálculo lineal de este tipo de estructuras es bastante satisfactorio, puesto que las
propias condiciones de uso y la necesidad de permitir los procesos de plegado-<lespliegue,
obligan a que las deformaciones no sean excesivas. Sin embargo, en la medida que se
pretendan conseguir grandes luces, la Importancia de los efectos no lineales y en especial
la modificación de la ley de momentos flectores sobre la barra producida por la deformación
de la propia barra, empiezan a ser más importantes. Nuestra experiencia muestra que en
todos los casos es plenamente satisfactorio un sencillo proceso iterativo con los siguientes
pasos.

a.- Se calcula la estructura suponiendo que su comportamiento es lineal y que por


tanto, con una función de estabilidad que inicialmente es igual a 1.
b.- Con los esfuerzos obtenidos se calada la función de estabilidad real. Al tiempo
se redimensionan las barras que superan las tensiones límite o bien aquellás que colapsan por
pandeo.
c.- Se repite el cálculo con la función de estabilidad obtenida y se reitera el proceso
hasta que la diferencia de los valores de 4> en dos iteraciones sucesivas no supere un límite
prefijado, que en nuestro caso es el 0,1 %
d.- Una vez que el proceso ha converg.ido se calculan las fuerzas desequilibradas en
la posición deformada. Con estas fuerzas desequilibradas y con la estructura deformada se
calcula nuevamente la misma y los resultados se acumulan a los anteriormente obtenidos.
En todos los ciIsos que hemos estudiado estos valores son pequelios, por lo que es
innecesario proceder por escalones sucesivos de carga, como es lo habitual en casos
similares.
e.- Se reitera el proceso basta que las fuerzas desequilibradas sean inferiores a un
límite prefijado.

3.1.- CALCULO DE LA FUNCIÓN DE ESTABILIDAD.

Supongamos una barra curva en posición deformada. Considerando el efecto de los


uiles sobre la flexión de la barra, el equilibrio de la misma viene definida por los esfuerzos
de la figura
p

~1

Figura 6
J. P. Valcárcel et al. 407

Los momentos flectores serán

T'X + T' (fe+y~ >-'K.


P'l N-N
Tramo 1 MI = - NI' (f(x)+y) +

Tramo 2 . M2 = - N2 ' (f(x) +y) + -r' P'l N-N


(l-x) + --;-;. ( f..-+Ye ~' {ltx)

Planteando las ecuaciones diferenciales en ambos tramos


Tramo 1 Tramo 2

As( como en el caso de las barras rectas es posible resolver analíticamente' este
sistema de ecuaciones diferenciales con sus condiciones de contorno, en el caso de las barras
curvas el problema es excesivamente complejo para una solución analítica práctica. El
sistema empleado ha sido la formulación del problema en diferencia finitas, sumamente
simple y eficaz en este caso.

Para ello calculamos la flecha de la barra en la articulación central sin considerar


el efecto de la deformación de la barra y considerándolo. Definimos la función de estabilidad
como la razón entre la flecha en la hipótesis no lineai y la flecha lineal obtenida como

tp=!..v

o••
Realizando estos cálculo en
1-o"t=O los distintos supuestos de valores de
Oo'
1\ H,2=O

l~"'=·S "l--' NI y N2, se obtienen las funciones de


\ 3-> "t o-S "'=S
• -o "t =S "l=S
estabilidad. Es de hacer notar que la
flexión no puede producirse en la
'2 \ dirección normal al plano de la
,,\ barra, por lo que en este caso habrá
0.1
r- :--.. una sola función de estabilidad para

-:r -
cada barra. Los cálculos se ha
realizado en diferencias finitas
-0.1
,o 30 '0 50 tanteando diversos intervalos. En la
N\JHERO oc INTERVALOS figura se muestra el error obtenido
Figura 7 referenciado a barras rectas en las
que es posible calcular analíticamente
esta funci6n. Es evidente que en el peor de los casos la utilización de intervalos de 1110 de
la longitud de cada tramo son suficientes para garantizar una excelente precisión.

El cálculo de dichas funciones de estabilidad se ha realizado para valores de NI y


N2 que varían en un intervalo compreÍtdido entre -2 y 2 veces la carga crítica de Euler para
la ~a sin articulaci6n central. En las figuras pueden observarse distintos aspectos del
comportamiento de esta funci6n, tanto para barras de directriz parabólica como para barras
408 ESTRucruRAS

de directriz quebrada. Como se ve para un-valor de ta ftecblI iDicial de la bamrde-lO cm


el esquema de comportamiento es totalmente regular para ambos tipos de barras. Para una
flecha inicial de 30 cm-aparecen unas irregularidades en el comportamiento de las barras
parabólicas, mientras que las barras quebradas siguen presentando un comportamiento
normal.

l.,f"O" W •••

...,.,... ,.~.

FiguraS

De la observaci6n de dichas funciones puede deducirse que en general el


comportamiento no lineal de las barras quebradas es prácticamente idéntico al de las barras
rectas del mismo tamaño y sometidas a las mismas cargas. Naturalmente las deformaciones
difieren considerablemente de las de las barras rectas, pero la funci6n de estabilidad es casi
la misma.
10
En cambio las barras

-
9

8 1-- .....·....·_···1~ locales no presentan


____ ~~. '·-'2
parabólicas
definidas
situaciones
cuando la
.\ -- ......
1---IouT-e"""~·'·-e.,

\\ flecha inicial es superior al 10%


...'" 6 de la luz total, correspondiendo
g5
'" ~ a situaciones en las que se
~ 4
\., I combinan el efecto del axil y el
...... 3
'"z z
'"z I
Ü
'" ~--
~"=-
,
I
I de la carga transversal y dan
valores muy pequeños de las
flechas en todos los puntos de la
i: O
/
I barra. En este momento el
"
-2 -1 2 fenómeno esta aúo en fase de
NI IN"" investigaci6n y en uo primer
Figura 9 estudio podría parecer que puede
llevar a situaciones de colapso
para cargas bastante inferiores a
las de las barras rectas. Sin embargo hemos podido comprobar que el fuerte crecimiento de

;. _-·qs.1JIIIMr
. ...
:~ ~-
J. P. Valcárcel et al. 409

I.a función de estabilidad DO se corresponde COn un ere;c1mtellto slmltar de la deformada, ni


tampoco COn situaciones de colapso en la energfa elástica. El fenómeno parece responder a
ligeros errores en el cálculo inherentes al model!) elegido, que rooucen esta _si~acil1n al
dividir dos términos de valor absoluto muy bajo. En. todo caso la investigación continua y
los resultados obtenidos no son concluyentes y desde luego rebasan ampliamente los límites
del presente trabajo. Por otra parte la flecha inicial mIlIS baIc~ CUMIS--de--utilidad-Im
estructuras desplegables es muy inferior al límite en el que se ha observado el fen6meno,
por lo que son previsibles comportamientos problemáticos en este intervalo. De -necbo
algunas estructuras sencillas que se han calculado DO presentan problema alguno.

CONCLUSIONES

El planteamiento descrito permite resolver con eficacia de una forma relativamente


sencilla el cálculo de estructuras desplegables de barras curvas considerando los efectos de
no Iinearidad provocados por el efecto de los axiles sobre la deformación transversal y por
las flechas relativamente grandes que se producen. El empleo de la funci6n de estabilidad
calculada por diferencias finitas se ha revelado como eficaz incluso con un pequeño número
de intervalos. Por otra parte la función de estabilidad calculada varfa muy poco con la
flecha inicial de la barra, por lo que su aproximaci6n con la función de estabilidad de la .
barra recta, que se puede calcular analfticamente, es aceptable en casi todos los caSos. Por
último señalar lo pequeños problemas locales en el caso de las barras parabólicas, que babrla
que tener en consideraci6n si la flecha inicial es fuerte, lo que no sucede en los casos de
importancia práctica.

REFERENCIAS.

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