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¿Quién mató al “sin techo” Orocondo?

La Paz, Bolivia. 31 de agosto de 2006.- Era la madrugada del 9 de junio. Siete grados centígrados bajo cero en las afueras de la ciudad de Oruro, en el altiplano boliviano. Era Papelpampa, 400 hectáreas de propiedad privada de la familia Urquidi, que el gobierno inicialmente decía que pertenecían a la Prefectura y donde los pobres “sin techo” se habían asentado el 7 de marzo para obtener por esa vía un terreno para vivir. Los 300 militares y 300 policías comenzaron a lanzar gases sobre las carpas de plástico donde vivían desde marzo unas 150 personas “sin techo”, entre ellos mujeres, niños y ancianos. Todos están en la zona sur de la ciudad, Papelpampa, uno de los cinco asentamientos ilegales de los “sin techo” (compuesto por mineros, choferes, vendedores ambulantes). La represión comienza, las mujeres huyen por la pampa oscura, los niños corren sin zapatos, los hombres intentan defenderse con hondas y palos. Santiago Orocondo Arevillca tiene 24 años y está tendido en el suelo, atravesado por una bala calibre 5,56 de uso militar que entró por su espalda; otros dos jóvenes “sin techo” pierden las manos al ser alcanzados por disparos de armas de fuego. El segundo comandante del Regimiento de Caballería 8º BRAUN, Mauricio Ortiz Amestegui, declaró el 10 de junio a la fiscalía que sus soldados portaban fusiles FAL y fusiles Galil, pero tenían la orden de no disparar. ¿Para qué llevar armas letales que no se van a usar? El peritaje forense estableció que Orocondo murió por una bala 5,56, compatible con armas de uso militar Galil, M-16 o AK-47. A pesar de todo, el prefecto de Oruro, Alberto Aguilar Calle, afín al Gobierno del MAS, comentó que un “sin techo” pudo haber disparado a Orocondo. Ortiz dijo que los militares sí utilizaron pistolas lanzagases 37 milímetros, escopetas 12 mayor massberg con balines de goma, chalecos antifragmentación, granadas de gas, escudos de fibra de vidrio y cascos antimotines. Los “sin techo” tenían dinamita, pero no llegaron a utilizarla por la rapidez de la intervención policíaco-militar. Es por eso que se presume casi imposible que los 610 policías hubieran sido sobrepasados o rebasados, como para necesitar refuerzos militares. Esto es particularmente importante porque en octubre de 2003, el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (hoy oculto en Estados Unidos) ordenó la ocupación militar de la ciudad de El Alto: según el comité impulsor del juicio de responsabilidades para Sánchez de Lozada 65 personas murieron alcanzadas por balas militares y más de 400 resultaron heridas. Con ese antecedente, el 14 de enero de 2005 el gobierno de Carlos Mesa emitió el decreto 27977 (Manual de Uso de la Fuerza en Conflictos Internos) que establece que las Fuerzas Armadas (los soldados del Ejército) únicamente deben salir a reprimir al pueblo con “orden escrita” del Presidente de la República, en este caso Evo Morales. El prefecto de Oruro, militante del MAS, dijo el 18 de agosto que el Presidente ordenó la intervención militar para sacar a los “sin techo” de esa propiedad privada. ¿Por qué salieron los militares a reprimir a los “sin techo” en Papelpampa? La ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, dijo que los soldados intervinieron porque los policías habían sido rebasados por la violencia de los ocupantes pobres. Sin embargo el plan policial “Tierra Libre” incluía la acción conjunta y simultánea de 1.900 policías y militares en las zonas de Papelpampa, San Isidro, Huarajara y El Sapo. Tan sólo a Papelpampa fueron 610 policías y militares.

que investiga quién mató a Orocondo y cercenó las extremidades de otras dos personas con armas de guerra. . ¿Es que los militares se autoconvocaron a reprimir a los “sin techo?. Hasta ahora no se sabe quién ordenó la participación militar ni se conoce la “orden escrita” que legalmente debe firmar el Presidente de la República para autorizar la salida de los militares. ¿Es que el Gobierno de Evo Morales permite que los militares actúen a su antojo y por libre voluntad en desalojos de tierras? Es Evo Morales quien autorizó al Ejército para echar a los “sin techo” y por tanto tiene responsabilidad política sobre la muerte de Orocondo más aún cuando el gobierno se niega a dar información para establecer la responsabilidad penal.El Gobierno de Evo Morales se niega a dar información a la Fiscalía de Oruro.