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La noche del 5 de mayo de 1937 Camillo Berneri

fue sacado de su domicilio en Barcelona, en un SOBRE EL PROBLEMA DEL


piso del Portal de l’Angel nº 2 ,
junto con Francesco Barbieri ESTADO Y LA
por una patrulla de laUGT

vestido de paisano del


dirigida por un policía
, REVOLUCIÓN SOCIAL.
SELECCIÓN DE TEXTOS DE
govern de la Generalitat

que se identificó con la placa 1109.


Al día siguiente, Berneri y Barbieri aparecieron
ambos asesinados con tiros en la espalda
en lugares distintos pero próximos de esta ciudad. CAMILLO BERNERI
Las razones por las que lucharon –ellos y tantas
personas anónimas que sufrieron igualmente
muerte, tortura o cárcel y persecución-
y las críticas que entonces formularon
contra los responsables
de la opresión siguen estando hoy muy vivas...

albesos@nodo50.org
Ateneu Llibertari del Besòs
blemas económicos no se resuelven “económicamente”, sino afectan-
do los intereses de ciertas capas sociales.
Pero no se debe caer en el error opuesto a los conservado-
res y en nombre del triunfo en la lucha armada, apoyar un extremis-
mo socialista que se inspire, no justamente en la necesidad de ven-
cer en la guerra, sino en fórmulas programáticas con finalidad de futu-

SOBRE EL PROBLEMA DEL


ro. Las posiciones fecundas son las “centristas”. Yo pienso que la
socialización de la grande y pequeña industria es una “necesidad de

ESTADO Y LA
guerra”. Hay antifascistas que están persuadidos de lo mismo, pero
a diferencia de mi caso, no es por razones colectivistas. Sosteniendo
la “necesidad actual” de la socialización de la grande y mediana
industria tendré conmigo la opinión de estos antifascistas, que con-
sentirán eventualmente en aportar su ayuda.
REVOLUCIÓN SOCIAL.
SELECCIÓN DE TEXTOS DE
Tengo en cambio muchas reservas que hacer al proyecto de
socializar la pequeña industria, en relación con las “necesidades de

CAMILLO BERNERI
guerra”, y estoy obligado a discutir con los compañeros que quisieran
extender al máximo la socialización industrial.
Llamo “centrista” a mi posición, pues a la derecha tengo a los
adversarios de toda socialización y a la izquierda a los que son de
tendencia maximalista, partidarios de una inmediata y total socializa-
ción. En el centro me encuentro en compañía de todos los colectivis-
tas, que piensan como yo, y con los antifascistas que entienden indis-
pensable la creación de una sólida economía de guerra y que apre-
cian como principal factor de aquella economía la socialización de la
grande y mediana industria. La posición centrista tiene en cuenta, no
solamente las razones estrictamente económicas y actuales, que mili-
tan a favor de la tolerancia a favor de la pequeña burguesía, sino
incluso razones psicológicas.
La pequeña burguesía rusa se ha batido a los flancos del pro-
letariado de 1917 a 1920; en el Ruhr en la insurrección de marzo-abril
de 1920 la pequeña burguesía se ha declarado contra Kapp y contra
la Reichswehr; en octubre de 1934 en Madrid y en Cataluña la
pequeña burguesía toma parte activa en la insurrección y lo mismo
sucede en Asturias. Hoy en guerra con el fascismo, debemos recor-
dar que, si los campesinos participaron en mínima parte en la insu-
rrección española de octubre de 1934, era porque estaban desilusio-
nados por la fracasada reforma agraria, mientras que la intervención
armada de los rabassaires fue en julio de 1936 uno de los princiaples
factores de la derrota del fascismo en Cataluña.
Entre las declaraciones conservadoras de Largo Caballero y
ciertas críticas doctrinarias maximalistas al posibilismo de la CNT y de
la FAI creo que es justo y oportuno establecer una ordenación del pro-

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centro regulador y unificador de las diversas fuerzas políticas de
izquierda.
Bajo la aparente unidad, subsistía una profunda escisión. De
un lado estaban los “leales”, meramente republicanos, más o menos
progresistas. Próximos a ellos estaban los socialdemócratas redu-
ciendo la lucha entre fascismo y revolución social a una guerra civil
entre fascismo y “antifascismo”. Al lado opuesto los anarquistas y las
elites proletarias, unas y otras convencidas que la palabra de orden
“ganar la guerra” tiene un sentido positivo, solamente como indicación
de una meta actual, que responde a una absoluta necesidad vital de
todos los partidos y de todas las organizaciones sindicales de izquier-
da. Era también una condición del progreso político y social de las
naciones, pero ello no significaba que fuera necesario limitar la gue-
rra a un conflicto “entre Madrid y Burgos”, a una “guerra entre la
República de Azaña” y “el gobierno de Franco”.
La “guerra” es en España “guerra civil”, y por tanto lucha
armada político-social. Y lo es tanto más cuando no se trata en esta
guerra civil de simples facciones en lucha entre sí, con escasa rela-
ción con la vida de las masas y actuando digamos en privado. Una
guerra entre partidarios de Franco y partidarios de Azaña podría pre-
sentar bastante analogía con la “guerra´”, pero no una lucha armada
en la cual están comprometidas las conquistas sociales de Cataluña,
Aragón y Levante; una lucha en la cual los vencedores transforma-
rán en una determinada dirección política y económica la vida de las
naciones.
Es una lucha que no puede terminarse con una mera retirada
de las tropas, sino con el éxodo de los vencidos.
La naturaleza y la extensión del conflicto, los modos de des-
arrollarse, las inevitables condiciones de su evolución son las de la
“guerra”, en sus aspectos de lucha armada, pero en su misma esen-
cia, es una “revolución social”.
Ateneu Llibertari del Besòs El proletariado está en lucha con la burguesía, mientras el
Barcelona alto clero y la casta militar le hacen la guerra. Como dicen los france-
Junio 2007 ses: “El dinero es el nervio de la guerra”.
El peso de la guerra civil no puede pesar sino sobre la bur-
guesía y ella tendrá que reposar sobre una nueva “economía de gue-
No copyright, fotocopia y difunde rra”. Una potente “industria de guerra” tiene por condición indispen-
sable una “economía de guerra” que, para ser una verdadera “econo-
mía”, debe tener en cuenta como fin y razón de ser la utilidad gene-
+info, textos, articulos y material para difundir en ral.
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Los problemas financieros, monetarios, y todos los otros pro-

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EL MARXISMO Y LA ABOLICIÓN DEL ESTADO.
GUERRA Y REVOLUCIÓN (“Guerra di classe” nº 1, 9 de octubre de 1936)
(“Guerra di classe” nº13, 21 de abril de 1937)

La República nace en abril de 1931 de una casi pacífica revo- En el ambiente de la emigración italiana, desde hace algún
lución política. tiempo, y con frecuencia, se oye a los anarquistas, durante las reunio-
Un jefe socialista español reconocía que aquella revolución nes públicas, o en discusiones amistosas, atribuir al marxismo una
“no había conmovido las entrañas del país”. Las masas populares se tendencia de estadolatría, que se encuentra en efecto en algunas de
desilusionaron de la República, que no se consolidó socialmente, las corrientes de la socialdemocracia que se reclaman del marxismo,
fallando al no dar la tierra a los campesinos. La reforma agraria vota- pero que no se constata, sin embargo, cuándo se va directamente al
da en las Cortes fue aplicada en dosis homeopáticas. origen del socialismo marxista.
En octubre de 1934 un campesino andaluz se hacía interpre- Marx y Engels profetizaron claramente la desaparición del
te de millones de sus iguales diciendo a Bertrand de Jouvenel: “Los Estado, y esto explica la posibilidad que existió en el seno de la
socialistas habían prometido que nosotros tendríamos la tierra. Hoy Primera Internacional de una convivencia política entre socialistas
dicen que aplicar la reforma agraria es cosa muy complicada, y nos- marxistas y socialistas bakuninistas, convivencia que hubiera sido
otros seguimos trabajando por tres pesetas al día”. imposible sin aquella coincidencia básica.
La República había desilusionado incluso a las masas popu- Marx escribía en Miseria de la filosofía:
lares de la ciudad. “La clase trabajadora sustituirá en el curso de su desarrollo la
A Ernest Toller, que había pedido opinión sobre la República, antigua sociedad por una asociación que excluirá las clases y su
un obrero barcelonés le daba esta respuesta concluyente: “Es siem- antagonismo. No habrá ya poder político propiamente dicho, pues el
pre el viejo perro con un nuevo collar”. poder político es precisamente el resumen oficial del antagonismo en
La República si se hubiera afirmado socialmente progresista la sociedad civil.”
habría sido políticamente bastante sólida para no ser puesta en peli- Engels, por su parte, afirmaba en el Anti-Dühring que:
gro por insurrecciones fascistas. No suficientemente tuteladora de los “El Estado desaparecerá inevitablemente junto con las cla-
intereses capitalistas y no lo bastante potenciadora de la emancipa- ses. La sociedad, que reorganiza la producción sobre la base de la
ción proletaria, la República ha terminado por ser históricamente cóm- asociación libre de todos los productores en pie de igualdad, relega-
plice del fascismo, en su obstinación en buscar equilibrios mediante rá la máquina gubernativa al puesto que le corresponde: el museo de
combinaciones gubernativas, en vez de consolidarse mediante un antigüedades, junto a la rueca y el hacha de bronce.”
sólido enfoque político socialista. Y Engels no difería la extinción del Estado a una fase final de
Estallada la insurrección fascista la República ha podido pola- la civilización sino que la presentaba estrechamente vinculada a la
rizar políticamente todos los partidos y las organizaciones sindicales revolución social, y como su inevitable consecuencia. En 1847 escri-
de vanguardia, únicamente porque aparecía desembarazada de las bía en uno de sus artículos:
infiltraciones netamente reaccionarias, la única trinchera para soste- “Todos los socialistas estamos de acuerdo en pensar que el
ner el ataque de las fuerzas conservadoras. Estado y la autoridad política desaparecerán como resultado de la
No fue tanto el gobierno como el Estado lo que fue aceptado futura revolución social, lo que significa que las funciones públicas
como órgano indispensable de alianza entre las diversas formaciones perderán su carácter político y se transformarán en simples funciones
de defensa y los nuevos organismos administrativos, así como un administrativas, de supervisión de los intereses locales.”
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Ha llegado la hora de clarificar incluso la significación unitaria
Los marxistas identifican el Estado con el gobierno y frente a que puede tener vuestra participación en el gobierno. Es necesario
ellos anteponen “un sistema en que el gobierno de los hombres será hablar con las masas, y llamarlas a juzgar si tenía razón Marcel
reemplazado por la administración de las cosas”, sistema que para Cachin, cuando declara (“L’Humanité”, 23 de marzo): “Los respon-
Proudhon constituye la anarquía. sables anarquistas multiplican sus esfuerzos unitarios y sus llamadas
Lenin, en El Estado y la Revolución (1917), vuelve a confir- son escuchadas en forma creciente”; o si tienen razón “Pravda” e
mar el concepto de la desaparición del Estado, cuando afirma: “En “Izvestia”, cuando calumnian a los anarquistas españoles tratándolos
cuanto a la supresión del Estado como meta, nosotros (los marxistas) de saboteadores de la unidad. Llamar también a las masas para juz-
no nos diferenciamos, en este punto, de los anarquistas.” gar la complicidad moral y política del silencio de la prensa anarquis-
Es difícil discriminar el carácter tendencioso, de la tendencia ta española sobre los delitos dictatoriales de Stalin, de las persecucio-
de esta afirmación, dado que Marx y Engels estaban en lucha con la nes contra los anarquistas rusos, y en los monstruosos procesos con-
fuerte corriente bakuninista, y que Lenin en 1917 consideraba nece- tra la oposición leninista y trostkista, silencio recompensado y con
saria políticamente una alianza entre bolcheviques, y socialistas de mérito, por las difamaciones de “Izvestia” contra “Solidaridad Obrera”
izquierda revolucionaria, influenciados por el maximalismo y los anar- de Barcelona.
quistas. Parece cierto, sin embargo que, no excluyendo la tendencio- Llamar a las masas a juzgar si ciertas maniobras de sabotaje
sidad de la forma y del momento en que se formula dicha afirmación, al aprovisionamiento no entran en el plan anunciado el 17 de diciem-
ésta responde a una tendencia real. La afirmación referente a la bre de 1936 en “Pravda”.
extinción del Estado está unida demasiado íntimamente a la concep- “En cuanto a Cataluña se ha comenzado la limpieza de ele-
ción marxista de la naturaleza y el origen del Estado e incluso deriva mentos trostkistas y anarcosindicalistas, obra que será llevada con la
necesariamente de ella, como para atribuirle un carácter absoluta- misma energía con la que ha sido llevada en la URSS.”
mente oportunista. Es hora de darse cuenta de si los anarquistas estamos en el
¿Qué es el Estado para Marx y para Engels? Un poder polí- gobierno para hacer de vestales a un fuego, casi extinguido, o bien si
tico al servicio de la conservación de los privilegios sociales y de la están para servir de gorro frigio a politicastros que flirtean con el ene-
explotación económica. migo, o con las fuerzas de la restauración de la “república de todas
En el prefacio de la tercera edición de la obra de Marx La gue- las clases”. El problema se plantea con la evidencia de una crisis que
rra civil en Francia, Engels escribía: sobrepasa a los actores representativos que hoy ocupan el escenario.
“Según la filosofía hegeliana, el Estado es la realización de la El dilema: guerra o revolución, no tiene ya sentido. El único
Idea, esto es, en lenguaje filosófico, el reino de Dios sobre la tierra, el dilema es este: o la victoria sobre Franco gracias a la guerra revolu-
dominio en donde se realiza o debe realizarse la verdad eterna, y la cionaria, o la derrota.
eterna justicia. De ahí el respeto supersticioso frente al Estado y de El problema para ti, y para los otros compañeros, es el de
todo lo que se refiere a él, respeto que se instala tanto más fácilmen- escoger entre el Versailles de Thiers o el París de la Comuna, antes
te en los espíritus que están habituados a pensar que los asuntos e de que Thiers y Bismark hagan la unión sagrada.
intereses generales de toda la sociedad no pueden ser regulados en A ti te toca responder, por que tú eres “la luz escondida”.
forma distinta a como se ha hecho hasta el presente, es decir, por Fraternalmente.
obra del Estado y bajo sus órdenes, debidamente instrumentadas. Y
se cree ya haber hecho un progreso verdaderamente audaz cuando
se ha liberado de la creencia en la monarquía hereditaria para jurar Camillo Berneri
bajo la república democrática. Pero, en realidad, el Estado no es otra
cosa que una máquina de opresión de una clase sobre otra, ya sea
en una república democrática, como en una monarquía, y lo menos
que puede decirse es que es un flagelo, que el proletariado heredará
en su lucha para llegar a su dominio de clase, pero el cual deberá,

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el problema del comando único, realizando una efectiva unidad del como ha hecho la Comuna, y en la medida de lo posible, atenuar sus
comando que permita pasar a la ofensiva en el frente aragonés. Creo efectos más nocivos, hasta el día en que una generación crecida en
que ha llegado la hora de terminar con el escándalo de millares de una sociedad de hombres libres e iguales podrá desembarazarse del
guardias civiles y de guardias de asalto, que no van al frente, porque fardo del gobierno.”
se dedican a controlar los “incontrolables”. Creo que ha llegado la Marx (en Miseria de la filosofía) dice que, realizada la aboli-
hora de crear una seria industria de guerra. Y creo que es hora de ción de las clases, “no habrá ya poder político propiamente dicho
terminar con ciertas curiosidades, tan flagrantes como las del reposo pues el poder político es precisamente la expresión oficial del antago-
dominical y la de ciertos “derechos obreros” saboteadores de la nismo en la sociedad burguesa”.
defensa de la revolución. Es necesario, ante todo, mantener elevado Que el Estado se reduzca al poder represivo sobre el proleta-
el espíritu de los combatientes. Luigi Bertoni, haciéndose intérprete riado, y al poder conservador respecto a la burguesía, es una tesis
de los sentimientos expresados por varios compañeros italianos com- parcial, ya sea que se examine el Estado estructuralmente o en su
batientes en el frente de Huesca, escribía no hace mucho: “La guerra funcionamiento. Al gobierno de los hombres se asocia, en el Estado,
de España despojada de toda fe nueva, de toda idea de transforma- la administración de las cosas, y esta segunda actividad en la que le
ción social, de toda grandeza revolucionaria, de todo sentido univer- asegura su permanencia. Los gobiernos cambian, pero el Estado per-
sal, no es más que una vulgar guerra de independencia nacional, manece. Y el Estado no tiene siempre funciones de poder burgués,
que es necesario afrontar para evitar el exterminio que la plutocracia como cuando impone leyes, promueve reformas, crea instituciones
mundial se propone. Queda la terrible cuestión de vida o muerte, contrarias a los intereses de las clases privilegiadas y su clientela,
pero no es más una guerra de afirmación de un nuevo régimen o de pero favorables a los intereses del proletariado. El Estado además no
una nueva humanidad. Se diría que todo no está todavía perdido, es sólo el gendarme, el juez, el ministro. Es también la burocracia,
pero en realidad está todo amenazado y comprometido y los nuestros potente, tanto o más que el gobierno. El Estado fascista es en la
tienen un lenguaje de renunciadores, el mismo que tenía el socialis- actualidad algo más complejo que un órgano de policía y que un
mo italiano ante el avance del fascismo: “!Cuidado con las provoca- gerente de los intereses burgueses, porque ligado por un cordón
ciones!”, “!Calma y serenidad!” , “!orden y disciplina!”. Todas las umbilical al conjunto de los cuadros políticos y corporativos tiene inte-
cosas que prácticamente se resumen en : dejar hacer. Y como en reses propios, no siempre ni nunca enteramente coincidentes con la
Italia el fascismo terminó por triunfar, en España el antisocialismo, con clase que ha llevado el fascismo al poder, y a quien el fascismo sirve
vestiduras republicanas, no podrá menos que vencer, a menos que para conservar el poder.
acontecimientos que escapan a nuestras previsiones se produzcan. Marx y Engels estaban enfrentados a la fase burguesa del
Es inútil agregar lo que nosotros constatamos, sin entrar a condenar Estado, y Lenin tenía frente a sí al Estado ruso, en que el juego demo-
a los nuestros, cuya conducta no sabemos decir cómo podría tener crático era inexistente. Todas las definiciones marxistas del Estado
una alternativa diferente y eficaz, mientras que la presión italo-alema- dan una impresión de parcialidad y el cuadro del Estado contemporá-
na crece en el frente y la bolchevización en la retaguardia.” neo no pudo entrar en el marco de las definiciones tradicionales.
Yo no tengo la modestia de Luigi Bertoni. Tengo la presunción Incluso es parcial la teoría sobre el origen del Estado formu-
de afirmar que los anarquistas españoles podrían tener una línea polí- lada por Marx y Engels. Expuesta en palabras de Engels: ”Al llegar
tica diferente de la que prevalece, y pretendo aconsejar algunas líne- a cierta etapa del desarrollo económico, que está ligada necesaria-
as generales de conducta, atento a las experiencias de las grandes mente a la división de la sociedad en clases, esta división hizo nece-
revoluciones recientes y a lo que leo en la misma prensa libertaria saria el Estado. Ahora nos aproximamos a grandes pasos a una fase
española. de desarrollo de la producción, en que, la existencia de estas clases
Creo que tú debes plantearte el problema de saber dónde no sólo deja de ser una necesidad, sino que se convierte positivamen-
defiendes mejor la Revolución, si aportas una mayor contribución a la te en un obstáculo para la producción”. Las clases desaparecerán de
lucha contra el fascismo, participando en el gobierno, o si no serías un modo tan inevitable como un día surgieron, y con las clases des-
infinitamente más útil llevando la llama de tu magnífica palabra entre aparecerá asimismo el Estado.
los combatientes y en la retaguardia.

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la de los grupos y sobre los incontrolables de todas las tendencias”.
Engels retoma la filosofía del derecho natural de Hobbes, Es evidente que, aunque se comprometieran durante meses
cuya terminología adopta, sustituyendo solamente la necesidad de a buscar el aniquilamiento de los “incontrolables”, no se puede resol-
domesticar al homo homini lupus -nota de lxs editores: Hobbes ver el problema de eliminar la quinta columna. La eliminación del fren-
considea que el hombre por naturaleza es malo, “un lobo para si te interno tiene por previa condición una actividad de investigación y
mismo”, siendo el estado una estructura por encima de ellos, de represión que no puede ser cumplida si no por revolucionarios
también mala, pero necesaria porque asegura la supervivencia experimentados. Una política intensa de colaboracionismo entre las
de la humanidad, siendo, por lo tanto necesario e útil-, por la clases y de adulación hacia las clases medias, conduce inevitable-
necesidad de regular el conflicto entre las clases. mente a la tolerancia hacia los elementos políticamente equívocos.
El Estado habría surgido, según Marx y Engels, cuando ya se La Quinta Columna está constituida, no sólo por elementos pertene-
habían formado las clases y su función es ser un órgano de clase. cientes a formaciones fascistas, sino además por todos los descon-
Arturo Labriola (Más allá del capitalismo y del socialismo, Paris, 1931) tentos que aspiran a una república moderada. Son estos últimos ele-
expresa sobre este punto: “Estos problemas de los “orígenes” son mentos los que se aprovechan de la tolerancia de los cazadores de
siempre muy complejos. El buen sentido aconsejaría echar sobre “incontrolables”.
ellos alguna luz y reordenar los materiales que le conciernen sin ilu- La eliminación del frente interno tiene por condición previa,
sionarse de poder jamás llegar al final”. una actividad amplia y radical de los comités de defensa constituidos
La idea de poseer una teoría de los “orígenes” del Estado es por la CNT y la UGT.
meramente fabulosa. Todo lo que puede pretenderse es indicar algu- Nosotros asistimos a la penetración en los cuadros dirigentes
nos elementos que en el orden histórico probablemente haya contri- del ejército popular de elementos equívocos, no garantizados por nin-
buido a generar el hecho. Que surja de las clases o tenga con ellas guna organización política o sindical. Los comités y los delegados
una relación es evidente, pero se debe recordar las funciones predo- políticos de las milicias ejercían un control saludable. Hoy está debi-
minantes que el Estado ha tenido en el nacimiento del capitalismo. litado por el predominio de sistemas centralizados de nombramientos
Según Labriola, el estudio científico de la génesis del capita- y promociones, que se convierten en estrictamente militares.
lismo “confiere un carácter de realismo, verdaderamente insospecha- Es necesario reforzar la autoridad de estos comités y de
do a la tesis anarquista sobre la abolición del Estado”. Además: estos delegados. Asistimos al hecho nuevo, y que puede tener con-
“Parece en efecto mucho más probable la extinción del capitalismo secuencias desastrosas, que batallones enteros están comandados
como efecto de la desaparición del Estado, que no la extinción del por oficiales que no disfrutan de la estima y del afecto de los milicia-
Estado como consecuencia de la desaparición del capitalismo”. nos. Este hecho es grave porque la mayoría de los combatientes
Esto resulta evidente de los estudios de los mismos marxis- españoles valen en la batalla en proporción a la confianza que tienen
tas, cuando se trata de estudios serios como el de Paul Louis en en su propio comandante. Es necesario por lo tanto restablecer la
Le travail dans le monde romain (París, 1912). De este libro surge elegibilidad directa y el derecho de destitución desde la base.
claramente que la clase capitalista romana se formó como un parási- Podría continuar sobre ese tema.
to del Estado y protegida por aquél. Desde los generales saqueado- Gravísimo error ha sido aceptar fórmulas autoritarias, no por-
res a los gobernadores, desde los agentes de impuestos a las fami- que fueran tales, sino porque nos llevan a errores enormes y a fines
lias de tesoreros (argemtari), desde los empleados de aduana a los políticos que nada tienen que ver con las necesidades de la guerra.
abastecedores del ejército, la burguesía romana se creó mediante la He tenido ocasión de hablar con altos oficiales italianos, fran-
guerra, el intervencionismo estatal en la economía, la fiscalización ceses y belgas, y he constatado que ellos tienen, de la necesidad real
estatal, etc., mucho más que de otro modo. de la disciplina, una concepción mucho más moderna y racional de la
Y si examinamos la interdependencia entre el Estado y el que ciertos neogenerales pretenden realista.
capitalismo vemos que el segundo se ha beneficiado ampliamente del Creo que es hora de constituir el ejército confederal, como el
primero por intereses estatales, y no netamente capitalistas. Tan cier- partido comunista ha constituido su cuerpo propio: el Quinto
to es esto, que el desarrollo del Estado precede al desarrollo del capi- Regimiento de las milicias populares. Creo que es hora de resolver

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los árabes de Palestina. Corresponde aprovechar tales preocupacio- talismo. El Imperio Romano era ya un vastísimo y complejo organis-
nes, con una política que amenace desencadenar la revuelta del mo cuando el capitalismo romano, era apenas una práctica familiar.
mundo islámico”. Paul Louis no vacila en proclamar: “El capitalismo antiguo
“Para tal política es necesario invertir dinero y urge enviar nació de la guerra”. Los primeros capitalistas fueron, en efecto, los
emisarios agitadores y organizadores a todos los centros de la emi- generales y los publicanos. En toda la historia de la formación de la
gración árabe y en todas las zonas de la frontera del Marruecos fran- fortuna privada está presente el Estado. Y de esta convicción de que
cés. En los frentes de Aragón, del Centro, Asturias y Andalucía, bas- el Estado ha sido y es el padre del capitalismo y no solamente su alia-
tarán algunos marroquíes con funciones de propagandistas, dispo- do natural, derivamos la convicción de que la destrucción del Estado
niendo de radio, impresos, etc.” es la condición sine qua non de la desaparición de las clases y de la
Es evidente que no se puede garantizar los intereses de los irreversibilidad de esa desaparición.
ingleses y franceses en el Marruecos, y al mismo tiempo hacer obra En su ensayo El Estado moderno Kropotkin observa:
insurreccional. Valencia continúa la política de Madrid. Es necesario “Reclamar a una institución que representa un desarrollo histórico que
que esto cambie. Es necesario, para cambiar, decir clara y fuerte- destruya los privilegios que debe desarrollar, es como reconocerse
mente todo nuestro pensamiento, porque en Valencia actúan influen- incapaces de comprender lo que significa en la vida de la sociedad un
cias tendientes a pactar con Franco. desarrollo histórico. Es como olvidar aquella regla general de la natu-
Jean Zyromsky escribe en “Le Populaire” del 3 de marzo: raleza orgánica: las nuevas funciones exigen nuevos órganos surgi-
“Estas maniobras son visibles y tienden a la conclusión de dos de las mismas funciones”.
una paz que, en realidad, significaría no solamente detener la revolu- Arturo Labriola, en el libro antes citado, observa a su vez: “Si
ción española, sino incluso anular las conquistas sociales ya realiza- el Estado es un poder conservador respecto a la clase que lo domina,
das.” no será la desaparición de esta clase lo que hará desaparecer el
“Ni Largo Caballero ni Franco, tal sería la fórmula que expre- Estado, y en este punto la crítica anarquista es mucho más exacta
saría sumariamente una concepción que existe, y yo no estoy seguro que la crítica marxista. Mientras el Estado conserva las clases, la
de que ella no tenga el beneplácito de ciertos medios políticos, diplo- clase no desaparecerá. Más fuerte es el Estado y más fuerte es la
máticos e incluso gubernamentales en Inglaterra y también en clase protegida por el Estado, es decir, más poderosa se hace su
Francia.” energía vital y más segura su existencia.
Estas influencias, estas maniobras, explican varios puntos Una clase fuerte es una clase más fuertemente diferenciada
oscuros, como por ejemplo: la inactividad de la marina de guerra leal. de las otras clases.
La concentración de las fuerzas provenientes del Marruecos, la pira- En los límites en los cuales la existencia del Estado depende
tería del “Canarias” y del “Baleares”; la toma de Málaga, no son sino de la existencia de las clases, el hecho mismo que el Estado –si la
las consecuencias. ¡Y la guerra no ha terminado! Si Indalecio Prieto teoría de Engels es verdadera- determina la indefinida existencia de
es incapaz e indolente, ¿Por qué tolerarlo? Si Prieto está ligado a una las clases y por lo tanto de sí misma como Estado”.
política que paraliza la marina, ¿Por qué no denunciar esa política? Una grande, decisiva, confirmación de la exactitud de nues-
Vosotros ministros anarquistas, dais discursos elocuentes y tras tesis sobre el Estado generador del capitalismo está dada por la
escribís brillantes artículos, pero no es con discursos y artículos cómo U.R.S.S. en la cual el socialismo de Estado favorece el surgimiento
se vence en la guerra y se defiende la revolución. En aquélla se de nuevas clases.
vence y ésta se defiende permitiendo el pasaje de la defensiva a la
ofensiva. La estrategia de posiciones no puede eternizarse. El pro-
blema no se resuelve lanzando consignas como movilización general,
armas al frente, comando único, ejército popular, etc. El problema se
resuelve realizando inmediatamente lo que puede realizarse. Según
“La Dèpeche” de Toulouse del 17 de enero: “La gran preocupación
del Ministerio del Interior es restablecer la autoridad del Estado sobre

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toda eventual tentativa dictatorial, sea cual sea.”
Y bien compañera, en abril, después de tres meses de expe-
riencia colaboracionista, estamos en una situación en la cual suceden
graves hechos y se anuncian otros peores.
Allí donde –como en Vasconia, Levante y Castilla- , el movi-
EL ESTADO Y LAS CLASES miento nuestro es impotente en fuerzas de base, es decir, que no
tiene creados sindicatos vastos y una preponderante adhesión de las
(Guerra di classe, nº 2, 17 de octubre de 1936) masas, la contrarrevolución oprime y amenaza aplastarlo todo. El
gobierno está en Valencia, y de allí es de dónde partieron guardias de
asalto destinados a desarmar los núcleos revolucionarios de defensa.
En 1921 Lenin definía el Estado soviético ruso como “un Se recuerda a Casas Viejas, pensando en Vilanesa. Son de la guar-
Estado obrero con una deformación burocrática, en un país formado dia civil y de la guardia de asalto los que conservan las armas, y es
por una mayoría de campesinos”. aquí en la retaguardia que deben controlar los “incontrolables” que
Esa definición hoy debe modificarse en la siguiente forma: osan desarmar de algunos fusiles y revólveres a los núcleos revolu-
“El Estado soviético es un Estado burocrático en el que se está des- cionarios. Entre tanto el frente interno no es eliminado. Esto se pro-
arrollando una burguesía media burocrática y una pequeña burguesía duce en una guerra civil en la cual todas las sorpresas son posibles y
trabajadora, mientras sobrevive la clase media agraria”. en una región en la cual el frente está bien próximo, es muy irregular
Boris Suvarin, en su libro Stalin (París, 1935), traza el siguien- en su trazado, y no es matemáticamente seguro. Esto, en tanto que
te cuadro del aspecto social de la U.R.S.S.: “La sociedad llamada aparece clara la distribución política de las armas, que tiende a armar
soviética, reposa, de un modo que le es propio, sobre la explotación sólo en la medida de lo “estrictamente necesario”. Estrictamente
del hombre por el hombre, del productor por parte del burócrata, téc- necesario: esperamos que se arme al frente de Aragón, escolta
nico del poder político. La apropiación individual de la plusvalía será armada de las colectivizaciones agrarias y contrafuerte del Consejo
reemplazada por una apropiación colectiva a cargo del Estado, esta- de Aragón y de Cataluña, la Ucrania ibérica -nota de lxs editorxs:
fa hecha por el consumo parasitario del funcionarismo... La documen- durante la Revolución Rusa en Ukrania se produjo una revolu-
tación oficial no deja duda alguna: sobre el trabajo de la clase some- ción de corte anarquista posteriormente aplastada por el bolche-
tida, obligada a un sweating system inexorable, la burocracia retira vismo-.
una parte indebida que corresponde más o menos al antiguo benefi- Tú estás en un gobierno que ha ofrecido a Francia e
cio capitalista. Se ha formado, pues, alrededor del partido, una nueva Inglaterra ventajas en Marruecos, mientras desde julio de 1936 sería
categoría social interesada en el mantenimiento del orden constituido necesario proclamar oficialmente la autonomía política marroquí. Lo
y en la perpetuación del Estado, cuya extinción, junto a la desapari- que piensas, como anarquista, de este asunto innoble y además estú-
ción de las clases sociales, predicaba Lenin. Si el bolcheviquismo no pido, ya lo imagino, pero entiendo que ha llegado la hora de hacer
tiene la propiedad jurídica de los instrumentos de producción y de los saber que tú, y contigo los otros anarquistas, no concordáis con la
medios de cambio, se detiene la máquina estatal que le permite la naturaleza y el tenor de tales propuestas.
expoliación mediante varios procedimientos. La posibilidad de impo- El 24 de octubre de 1936 yo escribía en “Guerra di classe”:
ner los precios de venta, mucho más altos que los precios de costo, “La base de operaciones del ejército fascista es Marruecos.
encierra por sí sólo el verdadero secreto de la explotación técnico- Corresponde intensificar la propaganda a favor de la autonomía
burocrática, caracterizada, por otra parte, por la opresión administra- marroquí sobre todo el sector de influencia pan-islámica”.
tiva y militar”. “Es necesario imponer al gobierno de Madrid declaraciones
El bonapartismo no es otra cosa que el reflejo político de la inequívocas de su voluntad de abandonar Marruecos, así como pro-
tendencia de esta nueva burguesía, a conservar y a acrecentar su teger la autonomía marroquí. Francia ve con preocupación la posibi-
propia situación económica-social. En el comunicado del bolchevi- lidad de repercusiones insurreccionales en el Africa Septentrional y
que-leninista Tamboy, dirigido al proletariado mundial en 1935, puede en Siria e Inglaterra ve reforzada la agitación autonómica egipcia y de
6 23
leerse lo siguiente: “La tarea de la burocracia del partido consiste
solamente en aislar y torturar a los opositores mientras que éstos no
se hayan destruido públicamente, es decir, hasta tanto no se hayan
CARTA ABIERTA A LA COMPAÑERA convertido en desgraciados apolíticos. Los burócratas, en efecto, no
desean que seas un auténtico comunista. No tienen necesidad de
FEDERICA MONTSENY esto. Para ellos es nocivo y mortalmente peligroso. No quieren
(“Guerra di classe”, nº 12, 14 de abril de 1937) comunistas independientes, quieren miserables siervos, egoístas y
-Nota de lxs editorxs: Federica Montseny fue portavoz de la ciudadanos de última categoría...
Federación Anarquista Ibérica y ocupó durante la guerra civil un cargo ¿Sería entonces posible, que, bajo un verdadero poder prole-
de ministra- tario, la lucha o una simple protesta contra la burocracia, contra los
ladrones y los bandidos que se apoderan impunemente de los bienes
Querida compañera: soviéticos, y que son los causantes de la pérdida, por el frío y el ham-
Tenía la intención de dirigirme a todos vosotros, compañeros bre, de centenas de miles de hombres, sea considerada como un deli-
ministros, pero ahora con la pluma en mano, espontáneamente, he to contrarrevolucionario?”.
resuelto dirigirme a ti sola y no quiero contrariar un impulso súbito, La formidable tragedia de la lucha entre la oposición “revolu-
pues es una buena regla seguir en tal género de asuntos a los instin- cionaria” y la “ortodoxia conservadora”, es un fenómeno completa-
tos. mente natural en el cuadro del socialismo de Estado. La oposición
Que no coincida siempre contigo no te maraville, ni te irrite, y leninista tiene razón en señalar al proletariado mundial, las deforma-
además tú te has mostrado cordialmente olvidadiza de críticas que no ciones, las desviaciones y la degeneración del stalinismo; pero si el
siempre fueron de tu gusto, y que hubiera sido tan natural como diagnóstico de la oposición casi siempre es preciso, la etiología es, en
humano, considerar injustas y excesivas. Es una cualidad, y no cambio, frecuentemente insuficiente.
pequeña a mis ojos, y testimonia la naturaleza anarquista de tu espí- El stalinismo no es otra cosa que el resultado de la puesta en
ritu. Esa certitud y temperamento compensa con eficacia, se entien- práctica del leninismo en el problema político de la revolución social.
de para mí amistad, las discrepancias ideológicas con algunos aspec- Lanzarse contra los efectos sin remontarse a la causa, al pecado ori-
tos de tus artículos de estilo personalísimo y tus discursos de una elo- ginal del bolchevismo (dictadura burocrática en función de la dictadu-
cuencia admirable. ra del partido), significa simplificar arbitrariamente la cadena causal
No he conseguido aceptar por ejemplo tu identificación entre que de la dictadura de Lenin pasa a la dictadura de Stalin, sin mayor
el anarquismo bakuninista y el republicanismo federalista de solución de continuidad.
Francisco Pi y Margall, y no te perdono haber escrito que “en Rusia La libertad interior de un partido que niega el libre juego de la
mayoría (de la pluralidad) entre los partidos de vanguardia en el seno
no fue Lenin el verdadero constructor de la Rusia, sino más bien
del sistema soviético, sería hoy un espectáculo milagroso. La hege-
Stalin espíritu realizador”, etc. etc. He aplaudido la respuesta de Volin monía obrera, el absolutismo bolchevique, el socialismo de Estado, el
publicada en “Terre libre” sobre tu inexacta afirmación sobre el movi- fetichismo industrialista: todos estos gérmenes corruptores sólo
miento anarquista ruso. podrían dar frutos envenenados tales como el absolutismo de una
Pero no es de todo esto que quiero hoy hablarte. Sobre aqué- fracción y la hegemonía de una capa social. Trotsky, en la actitud de
llas, y otras muchas cosas nuestras, espero un día u otro tener oca- San Jorge en lucha contra el dragón stalinista, no impide olvidar al
sión de discutirlas personalmente contigo. Si me dirijo a ti en público Trotsky de Kronstadt -nota de lxs editorxs. Trotsky como man-
es por asuntos infinitamente más graves, para reclamarte enormes damás del Ejército Rojo fue el responsable de reprimir a
responsabilidades de las cuales podría ser que tú no seas conscien- lxs revolucionarixs de Kronstadt, así como a lxs anarquis-
te dada tu modestia. tas de Ukrania del ejército Makhnovista-. La responsabilidad
En discurso del 3 de enero tú decías: “Los anarquistas han del actual stalinismo remonta a la formulación y a la práctica de la dic-
tadura del partido bolchevique, así como a la ilusión de la extinción
entrado en el gobierno para impedir que la revolución se desviase y
del Estado como fruto de la desaparición de las clases a cargo del
para continuarla más allá de la guerra, y también para oponerse a socialismo de Estado.
22 7
tituciones comunales, regionales y nacionales libremente constituidas
Cuando Trotsky escribía, el 6 de septiembre de 1935: “El fuera y contra el monopolio político de un partido, y tendiendo a la
absurdo histórico de la burocracia autócrata en una sociedad sin cla- mínima centralización administrativa.
ses no pudo sostenerse y no se sostendrá indefinidamente”, decía Lenin, a los efectos polémicos, simplifica arbitrariamente los
una cosa absurda en lo que se refiere al “absurdo histórico”. En la términos de la diferencia corriente entre los marxistas y nosotros.
historia no hay absurdos. Una burocracia autocrática es una clase y La fórmula leninista “los marxistas queremos preparar al pro-
por consiguiente no es absurdo que ella exista en una sociedad en la letariado para la revolución utilizando en su provecho el Estado
cual persisten las clases: la burocrática y la proletaria. Si la U.R.S.S. moderno”, se encuentra en la base del jacobinismo leninista, lo
fuese una “sociedad sin clases”, sería también una sociedad sin auto- mismo que en el parlamentarismo y en el ministerialismo socialrefor-
cracia burocrática y esa autocracia es la resultante de la subsistencia mista.
del Estado. En los congresos socialistas internacionales de Londres
Es por su calidad de partido dominante de la máquina estatal (1896) y de París (1900), se estableció que podían adherirse a la
que el partido bolchevique se ha convertido en un centro de atracción Internacional Socialista sólo los partidos y las organizaciones obreras
para los elementos pequeño-burgueses arribistas y para los obreros que reconocieran el principio de la “conquista socialista del poder
perezosos y oportunistas. La plaga burocrática no se inició, en los público por parte del proletariado organizado en partido de clase”. La
hechos, con el stalinismo, pues es simultánea a la dictadura bolche- escisión se produjo sobre este punto, pero efectivamente, la exclusión
vique. de los anarquistas del seno de la Internacional, significó el triunfo del
Basta leer las noticias de 1918 y 1919, publicadas en la pren- posibilismo, del oportunismo, del “cretinismo parlamentario” y del
sa bolchevique. ministerialismo.
El ”Wecernia Isvestia” del 23 de agosto de 1918, hablando de Los sindicatos parlamentarios, así como algunas fracciones
la desorganización del servicio postal, constata que a pesar de la dis- comunistas reclamándose marxistas, rechazan la conquista socialista
minución en un 60 % de la correspondencia, el número de emplea- prerrevolucionaria o no revolucionaria del poder público.
dos, comparado al período anterior a la revolución, había aumentado Cualquier día una mirada retrospectiva a la historia del socia-
un ciento por ciento. lismo, después de la separación de los anarquistas, no podrá dejar de
“Pravda” del 11 de febrero de 1919 señala la continua crea- constatar la gradual degeneración sufrida por el marxismo como filo-
ción de nuevas oficinas, de nuevas instituciones burocráticas, para sofía política a través de las interpretaciones y la práctica socialdemó-
las cuales se han nombrado y estipendiado los empleados antes que crata.
las nuevas organizaciones comenzaran a funcionar. “Si todos estos El leninismo constituye, indudablemente, un retorno al espíri-
nuevos empleados –dice “Pravda” del 22 de febrero de 1919- invaden tu revolucionario del marxismo, pero también significa un retorno al
y ocupan palacios enteros, por su número efectivo les serían suficien- sofisma y a la sustracción de la metafísica marxista.
tes algunas pocas estancias.”
El trabajo se hace lento y obstruccionista, incluso en las ofici-
nas con funciones industriales. “Un encargado del Comisariato de
Lipetzk –cuenta “Isvestia” del 29 de noviembre de 1918- para comprar
nueve “puds” de clavos al precio de 417 rublos ha debido expedir
veinte escritos, obtener cinco órdenes y 13 firmas, para lograr las cua-
les ha debido hacer antecámaras de dos días, pues los funcionarios
que debían firmar eran inencontrables”. “Pravda” (nº 281) denuncia-
ba “la invasión en nuestro partido de elementos pequeño-burgueses”
que hacían expropiaciones “para uso personal”. En el número del 2
de marzo de 1919 el mismo periódico constataba: “Es necesario
reconocer que en los últimos años algunos compañeros, que no eran

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desigualdad. Para que el Estado perezca completamente, es nece- miembros del P.C. en los primeros tiempos, han comenzado a recu-
sario el advenimiento del comunismo total.” rrir a métodos de trabajo que son inadmisibles en nuestro partido.
El Estado proletario es concebido como una forma política Admitir como sistema el uso de no considerarse atado a la opinión de
transitoria destinada a destruir las clases. El gradualismo en la expro- las organizaciones locales, por cuanto tienen órdenes de actuar per-
piación y la idea de un capitalismo de Estado son las bases de esta sonalmente, en base a un mandato bastante limitado, y ordenar a
concepción. El programa económico de Lenin, la víspera de la revo- diestra y siniestra, por ejemplo. De allí se origina una tensión latente
lución de Octubre, se cierra con esta frase: “El socialismo no es otra entre el centro y la periferia, imponiendo con su dictadura individual
cosa que un monopolio socialista estatal”. varias vejaciones.”
Según Lenin, “la diferencia entre los marxistas y los anarquis- Hablando de la provincia de Pensa, el Comisario del Interior,
tas consiste en lo siguiente: decía:
1) los marxistas, incluso proponiéndose la destrucción com- “Los representantes locales del Gobierno central se condu-
pleta del Estado, no la creen realizable sino después de la destruc- cen, no como los representantes del proletariado sino como verdade-
ción de las clases por obra de la revolución socialista, como un resul- ros sátrapas. Una serie de hechos y de pruebas atestiguan que los
tado del advenimiento del socialismo, que terminará con la extinción únicos representantes del Gobierno se presentan armados ante la
del Estado; los anarquistas quieren la completa supresión del Estado gente más pobre, llevándola presa y con ella todo lo necesario, ame-
de un día para otro, sin comprender cuáles son las condiciones que nazando de muerte en el caso de protestas, castigan a golpes. Los
la posibilitan. objetos robados son revendidos, y con esos dineros se organizan
2) los marxistas proclaman la necesidad para el proletariado borracheras y orgías” (“Wcernia-Isvestia”, 12 de febrero de 1919).
de la apropiación del poder político, de destruir enteramente la vieja Otro bolchevique, Mescerikov, escribía: “Cada uno de nos-
máquina estatal y sustituirla por una nueva, consistente en la organi- otros ve cada día infinitos casos de violencia, vejaciones, corrupcio-
zación de los trabajadores armados, al estilo de la Comuna; los anar- nes, ocio, etc. Todos sabemos que en nuestras instituciones soviéti-
quistas, reclamando la destrucción de la máquina estatal, no saben cas han entrado en masa pícaros y holgazanes. Todos lamentamos
exactamente “con qué cosa” será sustituida, por el proletariado, ni su presencia en las filas del partido, pero no podemos hacer nada
“qué uso” hará éste del poder revolucionario; llegan hasta repudiar para limpiarnos de esta impureza.”
cualquier uso del poder político por parte del proletariado revoluciona- “...si una institución expulsa un pícaro, se encuentra pronto
rio y rechazan la dictadura revolucionaria del mismo. otra que lo toma y le da un puesto de responsabilidad. En vez de ser
3) los marxistas buscan preparar al proletariado para la revo- castigado, termina por ser promovido” (“Pravda”, 5 de febrero de
lución empleando en su beneficio el Estado moderno, y los anarquis- 1919).
tas rechazan este método”. En un discurso pronunciado en el Octavo Congreso del
Partido Comunista Ruso (11-12 de marzo de 1919) Lenin confesaba:
Lenin deforma la cosa. Los marxistas “no se proponen la des- “Vemos por todas partes arribistas, aventureros, que se han
trucción completa del Estado”; predicen más bien la extinción natural introducido entre nosotros. Ellos se llaman comunistas, pero en rea-
del Estado como consecuencia de la destrucción de las clases reali- lidad buscan engañarnos sobre sus verdaderas ideas. Eso sí, están
zada por la “dictadura del proletariado” o bien por el socialismo de pegados a nosotros porque nosotros somos el poder y porque los ele-
Estado, mientras los anarquistas quieren la destrucción de las clases, mentos burocráticos más honestos rehusan colaborar con nosotros a
mediante una revolución social que suprima al Estado junto con las causa de sus ideas atrasadas, mientras ellos no tienen ni ideas ni
clases. Los marxistas, además, no propugnan la conquista armada honestidad: son exclusivamente de reclamo”.
de la Comuna por parte de todo el proletariado, sino la conquista del El gobierno bolchevique se ha demostrado impotente frente a
Estado por parte del partido que presume representar al proletariado. la burocracia, pletórica, parasitaria, prepotente y deshonesta.
Los anarquistas admiten el uso de un poder político por el proletaria- De cinco millones de burócratas se ha saltado a diez millo-
do, pero tal poder político es entendido como el conjunto de los siste- nes. En 1925 eran 400.000 funcionarios en las cooperativas
mas de gestión comunista, de los organismos corporativos, de las ins- (“Pravda”, 20 de abril de 1926).

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En 1927 la Federación rusa de obreros de la alimentación
tenía 4.287 empleados para sus 451.720 socios y el sindicato de
metalúrgicos de Moscú alcanzaba a 700 funcionarios para 130.000
carnets sindicales (“Trud”, 12 de junio de 1928). LA DICTADURA DEL PROLETARIADO Y
Esta plétora burocrática no responde a una intensa y eficaz
actividad administrativa. “La dirección del aparato soviético, de la EL SOCIALISMO DE ESTADO
base al más alto grado, tiene un carácter papelero. El comité provin- (“Guerra di classe” nº 5 de 5 de noviembre de 1936)
cial manda habitualmente una o dos circulares al día sobre todas las
cuestiones imaginables, y estima haber así agotado sus obligacio-
nes.” La dictadura del proletariado es un concepto marxista. De
“El número de las circulares que dan las directivas, recibidas acuerdo con Lenin, “marxista es sólo aquel que extiende el reconoci-
en las células, oscila, en ciertos lugares, de 30 a 100 por mes” miento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del pro-
("Pravda", 7 de junio de 1925). letariado”.
Un alto funcionario, Dzerginsky, escribía: “Se solicitan de las Lenin tenía razón porque la dictadura del proletariado no es,
empresas las más diferentes informaciones, informes, datos estadís- para Marx, más que la conquista del Estado por parte del proletaria-
ticos, formando en conjunto un torrente de cartas que obliga a man- do que, organizado en clase políticamente dominante, alcanza
tener un excesivo personal y asfixia el trabajo más vital: se crea un mediante el socialismo de Estado, la supresión de todas las clases.
mar de cartas en el que se enredan centenares de personas; la situa- En la Crítica del programa de Gotha, escrita por Marx en el
ción de la contabilidad y de la estadística es simplemente catastrófi- año 1875 se lee: “Entre la sociedad capitalista y la sociedad comu-
ca; las empresas soportan con disgusto el fardo de proveer informa- nista existe un período de transformación revolucionaria de la una en
ciones bajo docenas y centenas de formas diferentes. Se mide ahora la otra. A este período corresponde también un período de transición
la contabilidad al peso” (“Pravda”, 1 de marzo de 1928). política en el cual el Estado no puede ser otra cosa que la dictadura
El informe del Comisariado de Comercio, contiene 27.000 revolucionaria del proletariado”.
solicitudes: un informe agrícola ucraniano contiene 20.0000 El Manifiesto Comunista (1847) dice: “El primer paso de la
(“Isvestoa”. 11 de diciembre de 1927). revolución obrera es el ascenso del proletariado a clase dominante...”
Un comité ejecutivo local envía al soviet del pueblo un cues- “El proletariado utilizará su dominio político para arrancar poco a poco
tionario con 348 preguntas, y esto, durante la siega del grano a la burguesía todo el capital y concentrar todos los instrumentos de
(“Pravda”, 18 de abril de 1928). El instituto de agronomía experimen- producción en manos del Estado, es decir, del proletariado organiza-
tal publica una hoja de encuesta de seis metros de largo y totalmente do en clase dominante.”
llena de interrogaciones sobre tractores (“Diednota”, 1 de abril de 1929). Lenin en El Estado y la Revolución confirma la tesis marxista:
En el XV Congreso del Partido, Stalin citó el caso, entre otros “El proletariado tiene necesidad del Estado sólo por un cierto tiempo.
muchos, de un mutilado que ha debido esperar siete años un apara- En cuanto a la supresión del Estado como meta, no nos diferencia-
to de prótesis. Un obrero que debe hacer una reclamación contra la mos en ese punto completamente de los anarquistas. Afirmamos que
administración de una empresa, debe pasar por 24 formalidades para alcanzar esta meta, es indispensable utilizar temporalmente con-
burocráticas (“Trud”, 14 de enero de 1928). Una oficina procesa 210 tra los explotadores, los instrumentos, los medios y los procedimien-
contratos por operario admitido, y esto a pesar de que el personal es
tos del poder político, así como es indispensable, para suprimir las
muy inestable (“Trud”, 5 de agosto de 1928). Un reloj importado en
U.R.S.S. pasa en la aduana a través de 142 formalidades (“Isvestia”, clases instaurar la dictadura temporal de la clase oprimida...”
9 de diciembre de 1928). Un inventor, llegado a Moscú para experi- “El Estado se extingue en la medida en que dejamos de ser
mentar un descubrimiento, debe hacer un trámite para obtener una capitalistas, no tenemos más clases, y no existe más, consecuente-
habitación. Después de un año y medio aún no la ha obtenido, pero mente, la necesidad de “aniquilar” ninguna clase.”
ha reunido un conjunto de hoja burocráticas relativas a dicho trámite: “Pero el Estado no está todavía enteramente muerto, porque
400 documentos (“Vetchernaia Moska”, junio de 1929). lo salvaguarda aún el “derecho burgués”, que consagra, de hecho, la

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Lenin escribía en 1920 un elogio de la autocrítica en el seno Los funcionarios del partido están sobrecargados de tareas.
del Partido Comunista, pero hablaba de los “errores”, reconocidos por Kamenev, antes de ser despedido, era miembro del Comité Central y
el “partido”, y no del derecho del ciudadano a denunciar los errores, o del Bureau político del Partido, presidente del Consejo del Trabajo y
lo que le ha parecido tales, del partido de gobierno. de la Defensa, presidente del Soviet de Moscú, vicepresidente del
Aún siendo Lenin dictador, cualquiera que denunciase opor- Consejo de Comisarios del Pueblo, miembro de la presidencia colec-
tunamente aquellos mismos errores que el propio Lenin reconocía tiva del Consejo Económico Superior, miembro del Comité Central
retrospectivamente, arriesgaba, o soportaba, el ostracismo, la prisión ejecutivo de la Unión y del Comité ejecutivo del Soviet de la
o la muerte. El sovietismo bolchevique era una atroz burla, también República, director del Instituto Lenin, codirector de “Bolchevik”, revis-
de parte de Lenin que glorificaba el poder demiúrgico del comité cen- ta oficial del Partido, y ciertamente la lista de sus tareas o cargos no
tral del Partido Comunista ruso en toda la U.R.S.S. diciendo: “En está completa. Hasta los pequeños dirigentes están sobrecargados
nuestra república no se decide ningún asunto importante, ya sea de de tareas y de todo tipo de cargos. Un joven comunista declaraba
orden público, o relativo a la organización de una institución estatal, ocupar él solo dieciséis cargos. (“Pravda”, 21 de marzo de 1925).
sin las instrucciones directivas que emanan del Comité Central del Con una burocracia tan pletórica, con un mecanismo adminis-
Partido”. trativo tan complicado, con un control tan mínimo y natural, se expli-
Quien dice “Estado proletario”, dice “capitalismo de Estado”. ca que el latrocinio sea una de las características de la vida burocrá-
Quien dice “dictadura del proletariado”, dice “dictadura del partido tica de Rusia. Un alto funcionario sindical, Dogadov, refería al conse-
comunista”. jo Central de los sindicatos en 1925, que casi la mitad (47 %) del pre-
Leninistas, troskistas, bordiguistas, centristas, sólo están divi- supuesto de la confederación sindical rusa (700 millones de rublos) lo
didos por diferentes concepciones tácticas. Todos los bolcheviques, devoraban los funcionarios (“Pravda”, 9 de diciembre de 1926). En un
cualquiera sea la fracción a que pertenezcan, son partidarios de la año 5.323.000 rublos eran dilapidados en las cooperativas (“Torgovo-
dictadura política y el socialismo de Estado. Todos están unidos por Promychlenaia Gazeta”, 23 de mayo de 1926). Toda la prensa bol-
la fórmula “dictadura del proletariado”, fórmula equívoca, correspon- chevique de los años siguientes está llena de noticias de las dilapida-
diente al “pueblo soberano” del jacobinismo. El jacobinismo, sea el ciones burocráticas en las cooperativas. Tomsky, ahora presidente de
que sea, está siempre condenado a desviar la revolución social. Y la confederación de los sindicatos rusos, decía en el VIII Congreso de
cuando ésta se desvía se perfila la sombra de un Bonaparte. la Central sindical: “Dónde se roba... Por todas partes: en los comi-
Se necesita ser ciego para no ver que el bonapartismo stali- tés de fábricas, en las cajas de mutuo socorro, en los círculos, en las
nista, no es más que la sombra del dictatorialismo leninista. secciones regionales, departamentales y distritales; por todas partes,
en una palabra. Existe incluso una rúbrica con el título:
“Desconocido”, si es robado en alguna parte, pero no sabemos
dónde. ¿Y quién roba? Para mayor vergüenza de nuestra entidad,
debo decir que los presidentes son capitalistas. ¿Cómo se reparten
los robos, desde el punto de vista político? De manera desigual entre
comunistas, y también entre personas de las cuales es “desconocida”
su orientación política. Por lo que concierne a la juventud, la situación
es angustiosa. El activo sindical no comprende, en ningún nivel, más
del 9 % de los jóvenes, pero en cuanto a ladrones llega al 12,2 %.”
En noviembre de 1935 “Il Risveglio” de Ginebra publica la
carta de un empleado de hotel en el cual, entro otras cosas, se lee:
“En 1925, en marzo, durante la feria internacional de Lyon, me encon-
traba en el Nouvel Hotel, donde el propietario, fascista al ciento por
ciento, había recibido con los honores correspondientes a la misión
soviética. Ocuparon las mejores habitaciones, que el propietario hacía

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pagar a 120 francos al día por persona, precios que en aquella época Para el pensamiento político marxista-leninista, el Estado es
eran exorbitantes, pero que los bolcheviques pagaban sin discutir. Y el instrumento político transitorio de la socialización, transitorio por la
bien, he podido constatar que ellos tenían los mismísimos vicios de la esencia misma del Estado, que es la de un organismo de dominio de
nobleza rusa. A la cena, en la mesa, se embriagaban de coñac, y en una clase sobre otra. El Estado socialista, al abolir las clases, se sui-
nombre de la dictadura del proletariados se hacían servir los mejores cida. Marx y Engels eran metafísicos, a los cuales ocurría con fre-
vinos de Burdeos.” cuencia esquematizar los procesos históricos por fidelidad al sistema
El “decoro” conduce a las costumbres lujosas y viciosas, y que habían inventado.
esas costumbres conducen a la corrupción. “El proletariado”, que se apodera del Estado, al que enco-
“Pravda” del 16 de octubre de 1935, denunciaba dos casos de mienda toda la propiedad de los medios de producción, y destruyén-
corrupción burocrática dignas de ser señaladas: “La “Industria fores- dose a sí mismo como proletariado, y el “Estado en cuanto Estado” es
tal”, órgano del Comisariado del Pueblo para la Industria Forestal, una fantasía metafísica, una hipótesis política de las abstracciones
había recibido dinero, en forma ílicita, del trust Ukrqiness, del sociales.
Departamento de combustibles del Comisariado de Vías y No es el proletariado ruso quien se apoderó del poder del
Comunicaciones, y de otras organizaciones económicas. La Estado, sino el partido bolchevique, que no destruyó enteramente el
“Industria ligera”, órgano del Comisariado del mismo nombre, había proletariado, y que creó, en cambio, un capitalismo de Estado, una
recibido dinero, siempre ílicitamente, de la administración de la indus- nueva clase burguesa, un conjunto de intereses vinculados al Estado
tria local de Kiev, del departamento algodonero del Comisariado de bolchevique, que tienden a conservarse en la medida que se conser-
Agricultura, del trust del algodón y del trust del cuero y de la piel.” va aquel Estado.
Los diarios rusos están llenos de noticias relativas a la corrup- La extinción del Estado está más lejana que nunca en la
ción de la burocracia, y de informaciones sobre “la depuración del U.R.S.S., donde el intervencionismo estatal es cada vez más vasto y
partido”. Efectivamente la depuración consiste en la eliminación de orpresivo, y donde las clases no han desaparecido.
los elementos que “no están en la línea”. He aquí algunos casos típi- El programa leninista de 1917 comprendía estos puntos:
cos, extraídos de “Bolchevistskaia Petchat” (números 13 y 14 de supresión de la policía y del ejército permanente; abolición de la
1935). Ha sido revocado el redactor en jefe de “Kommunist” de burocracia profesional; elecciones para todas las funciones y cargos
Seratov, secretario de la sección local del partido comunista, no por- públicos; revocabilidad de todos los funcionarios; igualdad de las
que –según el periódico- seguía una línea política “equivocada”, sino remuneraciones burocráticas con los salarios obreros; máxima
porque el jefe de personal Davidovov había dado pruebas de su “cri- democracia; pluralidad pacífica de los partidos en el interior de los
minal negligencia”, enrolando correctores y redactores de origen no Soviets; abrogación de la pena de muerte. Ninguno de estos puntos
proletario o sospechoso: Goverdovski “cuyos padres habían sido programáticos se ha cumplido.
expulsados de Moscú”, la ciudadana Znamenskaia “hija de un oficial En la U.R.S.S. hay un gobierno que es una oligarquía dicta-
blanco muerto en el curso de la guerra civil”, la ciudadana torial. El Bureau Político del comité Central (19 miembros) domina al
Gonciarenev, expulsada de Moscú como contrarrevolucionaria, el lite- partido comunista ruso, que a su vez domina a la U.R.S.S. Todo color
rato Lardi “expulsado del partido por descomposición completa , político que no pertenezca a los súbditos, es tachado de contrarrevo-
exnoble, con una tía en Polonia”, el fotógrafo Kruscinski expulsado lucionario. La revolución bolchevique generó un gobierno satúrnico,
del partido por haber estado en Letonia sin autorización y teniendo que deporta a Riazanov, fundador del Instituto Marx-Engels, mientras
parientes en ese país, la ciudadana Rounguis, pariente de una mujer está dirigiendo la edición integral y original de El Capital; que conde-
condenada por participar en una asociación de bandidos. na a muerte a Zinoviev, presidente de la Internacional Comunista, así
Los funcionarios un poco independientes y los cuales son como a Kamenev y a muchos otros entre los más altos exponentes
más honestos y capaces, son eliminados sistemáticamente, mientras del leninismo; que excluye del partido, para en seguida expulsarlo de
permanecen en sus puestos los oportunistas, casi todos venales e la U.R.S.S. a un “jefe” como Trotsky ; que en suma castiga sin con-
incapaces. sideración y se ensaña contra el ochenta por ciento de los principales
Incluso los cargos del partido se han convertido en sinecuras militantes leninistas.

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producción, y los conflictos y excesos que eran su resultado, la repre- estables. La circulación de los elementos dirigentes es actualmente
sión se hace innecesaria, y el Estado deja de ser necesario.” abolida. Mientras los estatutos del partido comunista ruso establecie-
“El primer acto por el cual el Estado se manifiesta realmente ron que cada año se cambiaban los dirigentes del partido, de los sin-
como representante de la sociedad entera, es decir la apropiación de dicatos y de los soviets, cierto Kakhiiani fue durante ocho años segui-
los medios de producción en nombre de la sociedad, es al mismo dos secretario del Comité Central del partido comunista georgiano.
tiempo el último acto propio del Estado. La intervención del Estado Todo este estado de cosas favorece la consolidación de la
en la vida de la sociedad se vuelve superflua en todos los campos. burocracia y de la tecnocracia como clase.
uno después de otro, y cae por sí solo en desuso. El gobierno de los En su libro Vers l’autre flamme (Hacia la otra llama) apareci-
hombres es reemplazado por la administración de las cosas y la do en París en 1929, Panait Istrati exponía con cifras esta situación,
dirección del proceso de producción. El Estado no es “abolido”, sino describiendo las diversas proporciones en las cuales las distintas cla-
que muere. Bajo esta perspectiva es necesario situar la palabra de ses del pueblo ruso habían ahorrado y depositado sus ahorros en las
orden “Estado libre del pueblo”, en un sentido de agitación que, en un cajas durante el año 1926: el 12 % eran ahorros de obreros; el 3,6 %
tiempo, tuvo derecho a la existencia y en último análisis, es científica- de campesinos, mientras los funcionarios y otras categorías no espe-
mente insuficiente. Es necesario, igualmente situarse bajo esta pers- cificadas habían depositado el 56,7 %.
pectiva para examinar las reivindicaciones de los llamados anarquis- La nueva categoría de los jefes obreros y de los obreros
tas, que quieren abolir el Estado de un día para otro”. especializados “stajanovistas” viene a sostener la nueva burguesía
Entre el Estado de hoy y la Anarquía de mañana, estaría el técnico-burocrática. Los obreros no especializados constituyen el ver-
semi-Estado. dadero proletariado industrial. En 1935 el salario medio de aquella
El estado que muere y “el Estado en cuanto Estado”, es decir, categoría, si se consideran los precios de la alimentación en ese
el Estado burgués. Y es en este sentido que se ha tomado la frase, mismo año era un salario de hambre, porque estaba entre 100 y 150
que a primera vista parece contradecir la tesis del Estado socialista. rublos mensuales. En Moscú por ejemplo, un kilo de pan blanco cos-
“El primer acto en que el Estado se manifiesta realmente como repre- taba de 2 a 6 rublos, la carne costaba de 10 a 15 rublos el kilogramo
sentante de toda la sociedad, es decir la toma de posesión de los y un kilogramo de manteca de 28 a 30 rublos. Un billete de tranvía
medios de producción en nombre de la sociedad, es al mismo tiempo de 10 a 25 copecs (es decir un cuarto de rublo) y un billete de metro
el último del Estado”. Tomada literalmente, y arrancada de su contex- 50 copecs (es decir medio rublo).
to esta frase podría significar la simultaneidad temporal de la sociali- “Isvestia” del 9 de mayo de 1935 anunciaba que un jefe de
zación económica y de la extinción del Estado. taller de los altos hornos de Krivoirog (Ukrania) había recibido por
De esta manera incluso, tomada literalmente, la frase referen- salario (mes de abril) 3.300 rublos. “L’Humanité”, cotidiano bolchevi-
te al proletariado destructor de sí mismo como proletariado en el acto que de París, en su número del 16 de diciembre de 1935 hablaba de
de apoderarse del poder del Estado, vendría a significar la no necesi- un obrero que percibía 4.361 rublos en 24 días y de un operario que
dad del “Estado proletario”. En realidad Engels, bajo la influencia del había recibido 233 por un solo día de trabajo.
“estilo dialéctico”, se expresa muy poco felizmente. Entre el hoy bur- El 15 de diciembre de 1935 “L’Humanité” anunciaba que las
gués-estatal y el mañana socialista-anárquico, Engels reconoce una cajas de ahorros de la U.R.S.S. tenían una reserva de 4.256.000
cadena de etapas sucesivas, en las que Estado y proletariado coexis- rublos superior a la del 1 de diciembre de 1934. En 1936 (del 1 de
ten. Para arrojar una luz en esa oscuridad...dialéctica, y la alusión enero al 11 de mayo) el total del ahorro ha aumentado 403 millones
final a los anarquistas “que quieren abolir el Estado de un día para de rublos contra 261 millones por el período correspondiente a 1935.
otro”, o sea que no admiten el período de transición con respecto al Los señores Lewis y Abramson, que han estado en Rusia por cuenta
Estado, intervención que –según Engels- se vuelve superflua “en del B.I.T. (Bureau Internationale du Travail) de Ginebra, han reciente-
todos los campos, uno después de otro”, o sea gradualmente. mente publicado un informe que confirma la acentuación de la dife-
Creo que la posición leninista frente al Estado coincide estre- renciación en los salarios industriales.
chamente con la asumida por Marx y Engels, cuando se interpreta el “En la industria metalúrgica informan la escala de salarios
espíritu de los escritos de estos últimos, sin dejarse engañar por la más frecuentemente aplicada comprende ocho clases (o categorías).
ambigüedad de alguna formulación.
16 13
La tarifa del obrero menos calificado está representada por el coefi-
ciente 1, y el de la clase siguiente por el coeficiente 1.15 y progresi-
vamente 1.32, 1.52, 1.83, 2.17, 2.61 y finalmente 3.13”.
Trabajo a destajo, escala de salarios, sistema de premios: LA ABOLICIÓN Y EXTINCIÓN DEL ESTADO.
todo esto está creando una pequeña-burguesía que sostiene la bur-
guesía media técnico-burocrática y retarda la “tercera revolución”,
(“Guerra di classe”, nº 3, 24 de octubre de 1936)
preconizada por la opinión revolucionaria. consolidando la dictadura
de un clan.
Este fenómeno de reconstitución de las clases “mediante el
Estado” ha sido previsto por nosotros, y denunciado claramente. La Mientras nosotros, los anarquistas, queremos la extinción del
oposición leninista no consigue profundizar el examen etiológico del Estado mediante la revolución social y la constitución de un orden
fenómeno y es porque no alcanza a revisar la posición leninista fren- nuevo autonomista-federal, los leninistas quieren la destrucción del
te al problema del estado y de la revolución. Estado burgués, pero asimismo la conquista del Estado por el “prole-
tariado”. El “Estado del proletariado”, dicen, es un semi-Estado por-
que el Estado integral es el burgués, destruido por la revolución
social. Incluso este semi-Estado, según los marxistas, debe a su vez
morir de muerte natural.
Esta teoría de la extinción del Estado, básica en el libro de
Lenin El Estado y la revolución fue tomada de Engels que en La sub-
versión de la ciencia por el señor Eugen Dühring, dice:
“El proletariado toma el poder del Estado y transforma inme-
diatamente los medios de producción en propiedad del Estado. Por
este acto se destruye a sí mismo en tanto que proletariado. Elimina
las diferencias de clases y todas las contradicciones de clases, y al
mismo tiempo incluso al Estado en cuanto Estado.”
“La antigua sociedad, que existía y existe, a través de los
antagonismos de clases, tenía necesidad del Estado, es decir, de una
organización de la clase explotadora de cada período histórico para
mantener las condiciones externas de producción. En particular, el
Estado tenía como tarea mantener por la fuerza a la clase explotada
en condiciones de opresión necesarias para el modo de producción
existente (esclavitud, servidumbre, trabajo asalariado).”
“El Estado era el representante oficial de toda la sociedad y
su expresión sintetizada en una realidad visible, pero sólo porque era
el Estado de la clase que, en cada época, representaba la totalidad
real de la sociedad: Estado antiguo de los ciudadanos propietarios de
esclavos; Estado medieval de la nobleza feudal; Estado moderno de
la burguesía de nuestra época, al menos desde el siglo pasado.”
“Sin embargo si llegara a representar la realidad de toda la
sociedad, se volvería él mismo superfluo. Desde que no era ya nece-
sario mantener ninguna clase social oprimida, desde el momento que
son eliminados conjuntamente con la soberanía de clase la lucha por
la existencia individual, determinada por el antiguo desorden de la
14 15
blema de la “economía de guerra” que sea simplemente “racional”.
Una tal composición de lugar no bastará, ciertamente, para
establecer puentes entre las esferas dirigentes del Partido Socialista

Índice
Unificado de Cataluña, nosotros y el Partido Obrero Unificado
Marxista, pero podrá facilitar el entendimiento sincero, y operante,
entre todos aquellos que son realmente antifascistas, y en un segun-
do plano, una más íntima colaboración entre los que son sinceramen-
Página 1 El marxismo y la abolición del Estado. te socialistas.

Página 6 El Estado y las clases.

Página 15 La abolición y extinción del Estado.

Página 19 La dictadura del proletariado y


el socialismo de Estado

Página 22 Carta abierta a la compañera


Federica Montseny

Página 28 Guerra y revolución

Página 32 La contrarrevolución en marcha

Página 35 Una entrevista con C. Berneri en


“Spain and the World”

31
Mussolini continúa enviando hombres, armas, aeroplanos y municio-
nes a las fuerzas fascistas. Una razonable política de apoyo del
gobierno francés habría permitido a las milicias antifascistas hacerle
las cuentas en algunos días a la insurrección fascista. Pero el gobier-
no francés se obstina en creer posible una neutralidad que constituye
“un dejar hacer” completo a la triple alianza Hitler-Mussolini-Franco.
LA CONTRARREVOLUCIÓN EN MARCHA Solamente una acción popular amplia y decisiva en Francia e
Inglaterra puede obligar a los respectivos gobiernos de estos dos paí-
(“Guerra di classe”, nº 15, 5 de mayo de 1937) ses a adoptar una conducta menos absurda.

En septiembre de 1930, Azaña, miembro con Alcalá Zamora


y Lerroux del gobierno provisorio de la República, decía en un mitin
madrileño: “La libertad vamos a conquistarla llamando a todas las
fuerzas antimonárquicas, llámense como se llamen, estén donde
estén”. Esta fue la fórmula de la primera “unión sagrada”, que adop-
tó el republicanismo como común denominación. En agosto de 1931
la República se cree lo bastante fuerte para precipitar el distancia-
miento del gobierno con las masas proletarias, y por decreto se
deportan en masa anarquistas y sindicalistas hasta las cárceles de
Guinea. El 20 de octubre de 1931 las Cortes, socialistas comprendi-
dos, votaron el proyecto de ley “por la defensa de la República”, que
se aplicará a la represión de los movimientos anarcosindicalistas. En
1932 el pronunciamiento de Sevilla demuestra que el fascismo repu-
blicano es un peligro todavía más grande que la restauración monár-
quica, pero Azaña, hablando a las Cortes del fallido intento del gene-
ral Sanjurjo, proclama que la República española no está enferma, y
que “se ha purgado de los restos aislados del antiguo régimen que
aún podía contener”. En enero de 1933, Azaña ordena la masacre de
los insurgentes de Casas Viejas, aprobada el 2 de febrero siguiente
por 150 diputados socialistas. En febrero de 1936, en una entrevista
con “Paris Soir”, Azaña proclama liquidados Lerroux y Gil Robles, y
declara: “Queremos, ante todo, hacer reinar el orden. Que quede
claro, que no queremos la revolución.... Quiero gobernar en la lega-
lidad. Nada de innovaciones peligrosas... Queremos la paz social,
deseamos el orden, somos moderados”.
Desatada la insurrección fascista el partido socialista, y tam-
bién el comunista, volvieron a la fórmula azañesca de septiembre de
1930: Defensa de la República democrática y parlamentaria. Y en
esa posición se mantienen, abriendo el camino a la contrarrevolución.
Como reconocía recientemente en “Regards” el diputado del
Parti Ouvrier Belge, Luigi Pierard, “El socialismo era prácticamente
inexistente en Cataluña, antes del 19 de julio”. La Unión General de
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Durruti. Por mi parte yo soy partidario de un término medio. No se Trabajadores, que tenía 9.000 afiliados en Cataluña, ahora tiene cin-
debe caer en el formalismo militar ni en un antimilitarismo supersticio- cuenta mil. Una hipertrofia tan rápida es significativa. La UGT pola-
so. Aceptando y realizando la reforma impuesta por la naturaleza de riza las capas medias. Los vendedores de pescado de Barcelona han
las cosas, nos encontraremos en estado de resistir a toda suerte de entrado en masa en aquella organización para escapar a la colectivi-
maniobras oscuras que tienden a instituir, bajo pretexto de militariza- zación y a la socialización, que auspician la CNT y el POUM. Y lo
ción, una hegemonía militar. que señalamos en Barcelona se repite en toda Cataluña, Aragón y
Sobre la revolución española, a los fines de transformar- Levante. Los enemigos de la colectivización de la tierra, de la indus-
la en instrumento de su hegemonía política. tria y del comercio entran en masa en la UGT y en el PSUC.
En lo personal considero un error de expresión, la adoptada “Treball”, órgano del PSUC combate la colectivización y la socializa-
por ciertos representantes de la CNT y de la FAI, cuando hablan y ción, en tanto que la CNT y el POUM las propugnan.
escribe de “comando único”, o “supremo”, en lugar de “unidad de Es evidente la soldadura entre el posibilismo oportunista de
comando”, lo que significa coordinación general en materia de direc- los dirigentes del PSUC y los burgueses y pequeñoburgueses inser-
ción de la lucha armada. La intención es buena, pero el término tos en el Frente Popular. Ya en la insurrección de Asturias se había
empleado conduce a peligrosas confusiones. En conclusión, por lo apreciado el rápido mimetismo pseudorrevoluionario de las capas
tanto la reforma necesaria de la milicia sería a mi juicio la siguiente: medias. Cuando el Comité de Mieres hacía una llamada a los emple-
distinción neta entre el comando militar y el control político en el domi- ados, ingenieros, capataces, etc., se asistía a este fenómeno, descri-
nio de la preparación y de la ejecución de las operaciones de guerra to en el Diario de un minero publicado en “Giustizia e Libertà”.
y un cumplimiento riguroso de las órdenes recibidas, pero conservan- Apenas leída la proclama, los elementos de derecha se pre-
do un cierto derecho fundamental: el de nombrar y revocar por los cipitaron poniéndose a nuestras órdenes, e incluso llegaron a dispu-
milicianos a sus oficiales. tarse porque todos querían ser los primeros. Demasiado entusiasmo,
En torno a la pregunta sobre las colectivizaciones, como para no ser sospechoso.
Berneri dice: Son los primeros en saludar levantando el puño, y en cantar
Que hace progresos importantes. Es necesario ser ignoran- a la revolución cuando se encuentran con los obreros. En cambio
te o de mala fe para hablar, como lo hacen ciertos comunistas disi- reciben raciones de alimentos, tabaco y otras cosas, a menudo supe-
dentes, de un “punto muerto” de la revolución social española, o para riores a los de los mismos revolucionarios. Los proletarios son impru-
presentar a los anarquistas españoles como “conservadores”. Si exis- dentes y generosos como si fueran niños.
te en la izquierda una fracción “conservadora”, ésta se compone sin Los burgueses en cambio dan pruebas de habilidad y de
ninguna duda de los derechistas de la socialdemocracia española y hipocresía, sobre todo cuando sus vidas están en juego.
de las organizaciones ortodoxas del bolchevismo ruso. Para nosotros Después del 19 de julio en Cataluña, Aragón y en Levante, se
la lucha está entablada entre el fascismo y el comunismo libertario. ha asistido a este mismo fenómeno, pero en una escala mucho más
Para los “moderados” se trata únicamente de defender la democracia. grande.
Pero aunque los horizontes políticos son distintos y opuestos, el plano Cuando el Partido Comunista español publica, en agosto de
de la batalla reúne todas las fracciones de la izquierda. Lo importan- 1936, un manifiesto firmado por Jesús Hernández, en el cual declara
te está en saber si los compañeros que se oponen a la revolución luchar solamente por una República democrática, cuando confirma el
social, serán capaces de llegar a combatirla traicionando la palabra 15 de diciembre del mismo año esa línea, no es tanto a la plutocracia
dada. externa y a los “gobiernos democráticos” que ellos quieren tranquili-
Habiendo finalmente el periodista inglés solicitado la opi- zar, como a los militares de pseudoneófitos que se han inscrito en sus
nión de Berneri sobre la conducta del gobierno del Frente cuadros partidistas y en los de la UGT. Hasta la Juventud Socialista
Popular Francés en lo que se refiere a la política intervencionis- Unificada renegó del socialismo. Su secretario Santiago Carrillo ha
ta de Roma y Berlín, nuestro compañero responde: podido declarar en el Congreso Nacional de la JSU cumplido en
Actualmente Francia está ocupada en impedir a los antifas- Valencia el 15 de enero de 1937: “Nosotros no luchamos por la revo-
cistas venir a combatir en España, mientras el gobierno de Hitler y lución social. Nuestra organización no es ni socialista ni comunista...

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La JSU no es una juventud marxista”. “Ahora” (JSU) apoyaba esta
tesis y rechazaba las consignas clasistas.
Las declaraciones contrarrevolucionarias de Joan Casanovas, presi-
dente del Parlamento Catalán, que ha hecho a “La Dèpeche” de Toulouse en
marzo de este año, coinciden con las declaraciones de Comorera,
exponente del PSUC en diciembre del año pasado. Los elementos de UNA ENTREVISTA CON C. BERNERI EN
la Generalitat, que en octubre de 1934 apoyaron el pusch autonomis-
ta-fascista, capitaneado por el triunvirato Badía-Dencás-Méndez, no “SPAIN AND THE WORLD”
han desaparecido. Una prueba la constituyen las declaraciones con- (reproducida en “Guerra di classe” nº 10 ,
trarrevolucionarias de Nicolás d’Olwer. “Acció Catalana”, la derecha 30 de marzo de 1937)
del PSUC, Galarza, etc.: ésas son las fuerzas de la contrarrevolu-
ción.
La revolución española está entre Burgos y Bilbao, donde A la primera pregunta que planteamos a Berneri, sobre la
católicos, marxistas y republicanos entrelazan su “unidad sagrada”, situación militar, cómo él la concibe, nos responde:
suspendiendo el periódico “ CNT del Norte” y aprisionando al Comité No tengo ninguna competencia especial en técnica militar.
Regional de la CNT. Está también la revolución entre Burgos y Puedo, sin embargo, hablar de las impresiones recogidas personal-
Valencia, donde se persigue al periódico anarquista “Nosotros”. mente en el frente de Huesca por mí, o mis familiares, pues he sido
Y entre Burgos y Almería, donde el “cacique” Morón tiene sucesivamente: simple miliciano, delegado político de la “Sezione
encarcelado a uno de los más heroicos combatientes antifascistas: Italiana” de la Columna Ascaso y actualmente estoy en el Consejo de
Francisco Moroto. Defensa.
La sombra de Noske se perfila. El fascismo monárquico- Tengo la impresión de que la milicia ha hecho grandes progre-
católico-tradicionalista no es sino un sector de la contrarrevolución. sos.
Corresponde recordarlo, y es necesario decirlo. No podemos prestar- En la hora actual, los milicianos han atesorado las lecciones
nos a las maniobras de aquella gran Quinta Columna, de la cual en de los últimos seis meses. Los transportes comienzan a ser raciona-
seis años de República española se ha demostrado su tenaz vitalidad lizados, las vías de comunicación se repararon, el material es más
y su temible capacidad de camaleón. abundante y está mejor distribuido, y en “el espíritu de la columna” se
La guerra civil de España tiene dos frentes político-sociales. abre paso esta idea: la necesidad de un comando coordinador.
La revolución debe vencer sobre los dos frentes. Ella vencerá. Se forman Divisiones, que complementará el plano económi-
co de guerra, del cual los mayores defensores son los representantes
más conocidos de la CNT y de la FAI. En los hechos los primeros en
proponer la unidad de comando, a los fines de mejor ejercitar una pre-
sión decisiva sobre los puntos débiles de la línea enemiga, aliviar la
presión ejercida sobre la ciudad asediada, y obstaculizar las manio-
bras y concentraciones adversarias, han sido estas dos organizacio-
nes antes citadas.
A la observación hecha por el periodista inglés sobre
cuánto de bueno trae la militarización, nuestro compañero res-
ponde:
Ciertamente. Pero es necesario hacer una distinción. Por
una parte tenemos el formalismo militar que es no sólo ridículo, sino
incluso peligroso, pero por otra parte tenemos la autodisciplina. Esta
puede ser extremadamente rigurosa, como en el caso de la Columna
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