Acontecimiento y Verdad en el arte .

Juan Manuel Romero Martínez.

Cuestiones Conductoras. En este ensayo intentamos contestar a estas dos preguntas para poder considerar el carácter pasado del arte. 1. ¿Podríamos considerar a Hegel un clasicista que reivindica la figura del héroe en el sentido griego? ¿Comprender al artista como héroe o cómo filósofo? 2. ¿Se sostiene aún hoy esta idea de que lo bello artístico es una concordancia con algo absoluto que está más allá? 3. El carácter pasado del arte Para responder a la segunda pregunta he seleccionado un texto de Heidegger sobre La constitución ontoteológica de la metafísica, de manera que podamos aclarar la diferencia entre ambos autores, a la hora de poner de manifiesto sus respectivos modos de entender el asunto del pensar. Así, gracias a esta aclaración, podremos llegar a la conclusión sobre lo que ambos autores entienden como bello. La disertación acerca de lo bello nos pondrá en situación de especular acerca de la supuesta concepción clásica del arte de la que hacen gala sus teorías estéticas. Finalmente abordaremos el problema a cerca del carácter pasado del arteen relación con las dos primeras cuestiones. Doble disposición del asunto del pensar en Hegel.
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El asunto del pensar (A).

El asunto del pensar para Hegel es el asunto del pensar como tal y consiste en desarrollo de la máxima libertad de su esencia en cuanto idea absoluta: sólo la idea absoluta es ser, vida imperecedera, verdad que se sabe a sí misma, y toda verdad dice en la ciencia de la lógica. Podemos entonces suponer desde esta sentencia que el asunto del pensar es el ser. La manera como en Hegel está pensada la relación entre Verdad y Ser es la del conocimiento con certeza de sí mismo de lo conocible en cuanto a tal.La verdad del ser será entonces reflexión absoluta: el concepto como saber infinito que se sabe a sí mismo, reflexión absoluta. Por lo que llegamos a la conclusión de queel ser es el absoluto pensarse a sí mismo del pensar.
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El asunto del pensar (B).

El asunto del pensar lo es también en el contexto de un diálogo con la historia. Y ese diálogo se manifiesta como elmovimiento de la historia como acontecer en un proceso dialéctico.Se trata de un desarrollo del pensar presentado en la historia de la filosofía de manera que ésta y la filosofía se encuentran en relación de exterioridad. Esa exterioridad es ellugar donde se cobija toda la historia y todo trascurrir de la realidad frente al movimiento de la idea absoluta. Aquí, 1

se encuentra impensada en Hegel. retrocede al ser. en este caso encarnada en Hegel. por supuesto. por lo ya hecho presente. La conclusión a la que llegamos con estas dos determinaciones del asunto del pensar en la obra de Hegel es que éste es histórico en sí mismo. el lugar que se constituye como fuente de todo pensar. El pensar deviene como concepto absoluto en la medida en que se hace diálogo con la historia de la filosofía introduciéndose en la fuerza y el horizonte de lo pensado por los pensadores anteriores. por lo que su sistema no escapa de la ontoteología. La diferencia en cuanto diferencia como diálogo con la historia. por Hegel: la diferencia entre ser y ente. El asunto del pensar es el ser en cuanto pensar que se piensa a sí mismo. la diferencia entre ser y ente. procesual y determinado por la dialéctica del ser. la diferencia ontológica. Se trata de pensar fuera de lo que hasta ahora ha sido pensado en la filosofía. olvidado por toda la tradición y.Esta Superación (Aufhebung) conduce al dominio que eleva y reúne en una verdad puesta a modo de absoluto la certeza completamente desplegada del saber que se sabe a sí mismo. Para ello. Lo que está por pensar en el movimiento del paso atrás es el olvido mismo como Léthe velamiento-del olvido de la diferencia. Este paso atrás (Der Schrittzurück) lo es hacia un ámbito que se había pasado por alto (el del ser) y que es el primero desde el que merece la pena ser pensada la esencia de la verdad. No se integra lo ya pensado con anterioridad dentro de un desarrollo y un sistema que lo superan. Es constitutivo del movimiento de la venida a presencia (ser) del sentido (ente) la oclusión del acaecer presencia (ser). según el autor-. sin duda. De manera que el pensar heideggerano sobre su tradición.sino que pertenece a la estructura misma de la diferencia ontico-ontolígica. por tanto. no en lo ya pensado. El asunto del pensar para Heidegger. preguntará en Hegel aquello que aún no ha sido correctamente pensado y ha quedado. constituido como mundo de sentido (ente). Se exige la puesta en libertad del pensar de la tradición. 2 .Eso impensado es. algo que supone penetrar en la fuerza del pensar anterior. Un pensar que solo llega a sí mismo por medio del proceso de su desarrollo especulativo. Este diálogo con la tradición es la superación como comprensión mediadora que fundamenta en el absoluto. El asunto (el ser) exige al pensar que éste lleve a aquél a su resolución (Zum Austragbringen: llevar a término un proceso que da lugar a algo nuevo-.entonces. El diálogo con la tradición que nos propone Heidegger es el del paso atrás. Austragtambién como el lugar del claro Lichtung-). Se lleva a cabo paso atrás hacia lo no preguntado por nadie en toda la historia de la filosofía al menos desde Platón y Aristóteles. sino en un impensado de lo que lo pensado recibe su espacio esencial. Un olvido que no es error de la tradición ni de Hegel. Como ya hemos visto. la exterioridad de la idea con respecto a la historia supone una auto-enajenación de la idea. de aquello que no está pensado expresamente como lo que inicia.

en el que la imaginación trascendental y el 3 . La unidad de ontología y teología supone que lo pensado en la ontología y en la teología sea lo ente como tal en lo general y lo primero (in Einemmit). Necesita de una causación por algo más originario: la causa sui o Dios. La ciencia comienza con el saber absoluto que se sabe a sí mismo en la plenitud consumada de sí mismo como resultado. como decimos. Así. el ser como no-ente. en Hegel.Lo que no está pensado es el ser como no-cosa. Dan cuenta. si la metafísica piensa lo ente como tal en su conjunto. un movimiento que da vueltas en torno a sí mismo desde la plenitud a la más extrema enajenación. [ ] El paso atrás va desde la metafísica a su esencia. Y sería Dios el que tendría el más indiscutible derecho a que se comenzase por él . Un olvido forma parte de la diferencia . La ciencia. causa sui originaria que funda). es la teología (el pensar representativo acerca de Dios). Esto es: el ser en cuanto fundamento necesita de una apropiada fundamentación a partir de lo fundamentado por él mismo. si la metafísica piensa lo ente desde la perspectiva de su fundamento se hace lógica como onto-lógica. mediante el uso del juicio reflexionante. a una con. podemos decir queLa metafísica piensa lo ente como diferencia entre ente en su generalidad (ser/ontología) y ente como supremo (Dios/teología). Así. El ser es en todas partes comienzo y final del movimiento. es teología porque la ciencia es el desarrollo sistemático del saber. En primer lugar. del ser como lo ente en general y primero (ontológica) y lo ente como lo supremo y lo último (teológica). en su oclusión y ocultación. El aparato judicativo del sujeto entra en juego. una perspectiva un poco más completa. es el nombre para el pensar que profundiza siempre en lo ente como tal y lo fundamenta en el todo a partir del ser en cuanto fundamento (onto-teología). La Lógica. Mientras no se siga pensando la diferencia (el ser como diferencia ontológica) en cuanto a tal en la metafísica (lo impensado). la ciencia por la que se ha de comenzar. En la Ciencia de la Lógica (La doctrina del ser) se pregunta Hegel cuál debe ser el comienzo de la ciencia. lo ente como lo supremo y lo último. Ya desde. en el sentido esencial empleado por Hegel. y el ser de lo ente solo es verdadero cuando se sabe a sí mismo como tal saber . El paso atrás en el sistema de Hegel: de la metafísica la esencia de la metafísica como ontoteología. en este caso. La diferencia entre el ser y el ente es el ámbito dentro del cual la metafísica. ¿Qué concepción de lo bello artístico se desprende de estas consideraciones ontológicas? La concepción de lo bello artístico. desde el ente supremo omni-fundamentador. pero no piensa la esencia de esa diferencia (la diferencia en cuanto diferencia misma). Ontología y teología dan cuenta del ser en tanto que fundamento de lo ente: la lógica del Logos. parte de consideraciones kantianas donde aún se mantiene una epistemología de la experiencia artística. es teo-lógica. en segundo lugar. como pensamiento occidental en la totalidad de su esencia. puede ser lo que es. ésta aparecerá comoonto-teología en su doble fundación (ser que funda/ser supremo. el ser en su negatividad.

la estatua clásica. El que se funda en un doble movimiento que. como determinación general de todo ente. algo que abre la historia y. tampoco es una exposición delo absoluto que contiene el mundo entero y sus contradicciones. debe expresar el movimiento de la perfecta adecuación entre concepto y contenido (en un sentido clásico). el uno al otro. sin la mediación del concepto filosófico. Y es que. se dan en una mutua apropiación o pertenencia en la que ambos se constituyen. a la par se retrae y sólo deja atrás un indicio que es la obra de arte. La significatividad en este caso no es un concepto adecuado a la materia opaca de lo artístico. pero no de un absoluto que está más allá del mundo. que integra lo racional y lo natural es causa sui. las botas de la campesina que expresan el mundo un mundo de sentido. estos dos respectos. en un a priori de correlación que disuelve toda distinción entre sujeto y objeto. El modo de acercamiento a lo artístico no es epistemológico. de un modo inmediato. en el mundo. la ambición de Hegel es lo suficientemente portentosa como para requerir que el juicio reflexionante pueda ser aplicado a los fines de la naturaleza de manera que no haya finalidad para Hegel en el arte fuera del mundo. es exposición de lo absoluto (Dios). mientras en Kant el juicioreflexionante actúa en la apariencia de lo teleológico. lo que de divino ya hay en la naturaleza. No habría unos fines exteriores a sí del arte ya que éste. La verdad del arte es entendida. como hemos visto antes. el Dios que se expone en lo artístico es. mediante su exposición en la obra de arte) hasta el para sí autoconsciente y autocontinente de toda su experiencia. El absoluto supone el mismo despliegue en la naturaleza. Lo absoluto. al fin y al cabo. doblemente. El templo griego. No se trata de la irrupción de lo divino (como causa sui autofundante) en la historia gracias a su adecuación en el fenómeno. corporal y orgánica. en un como sí la naturaleza tuviera un fin. Pero. opaca a todo esclarecer. como movimiento de venida a presencia del sentido y ocultación de esa misma venida una vez el sentido ya ha acontecido. la estatua del dios griego. mediante el reconocimiento en lo ajeno de sí que es la naturaleza (en este caso. en sí. en el sistema hegeliano. para realizar un juicio acerca de lo bello. entre ser y pensar sino que.entendimiento se copertenecen de modo libre. en una lucha entre el lugar del claro del mundo de sentido y la tierra que se resiste. como alétheia. no se introduce desde la exterioridad de una concepción del absoluto como fuera del mundo: El absoluto solo lo es porque en sí integra toda contradicción. es teológico como fundación desde sí y por sí en tanto que ente supremo. Se funda. El fin de lo artístico sería entonces exponer lo absoluto sin límites posibles. La separación entre naturaleza y Dios es sólo producto del entendimiento humano. La pertenencia entre naturaleza y Dios es inmanente. y. estatua de forma humana. No encuentra una fundamentación exterior. sino de la venida a la presencia en la obra. el objeto artístico. por otra. En la escultura se mantiene el concepto en su referencia. La adecuación anteriormente mencionada supone la introducción de Dios en la naturaleza de manera que. Pero lo que viene a la presencia. La obra dl arte retiene como el índice esa sobrevenida del sentido y el movimiento de apertura 4 . en el despliegue que va desde el en sí de la idea abstracta. el arte como primera forma de conocimiento (teológico) lleva a la luz. El arte. no tiene como verdad un sentido de adecuación entre pensamiento y cosa. el Dios de la causa sui. por una parte es óntico. por el otro. entre espíritu y fenómeno. Es cierto que la concepción heideggeriana del arte éste tiene la misión de preparar el lugar (el claro) para que acontezca lo indisponible. El espacio de reflexión acerca de lo bello aún se mantiene en el horizonte que demarcan por un lado el sujeto de conocimiento y. designa en su interior la divinidad.

en primer lugar del substrato ontológico. Se ende entonces por qué Heidegger ha pensado siempre el ser como Lassen-Sein. las perfrmances. Una vez hemos aclarado la cuestión acerca. De hecho. Mientras que Hegel se mantiene en una doble fundamentación ontoteológica que constituye la metafísica de occidente y que supone. lo no expresado que se oculta. estamos en condiciones de responder a la pregunta dos. suponen la condición de posibilidad de lo que hay. en ambos autores. al igual que en Hegel. tanto la del templo griego como de la estatua. pero con presupuestos ontológicos radicalmente opuestos. en el que la obra ya no abre un mundo de sentido en el que poder habitar. Ya hemos visto que en el caso de Hegel el absoluto no es un más allá . La desfiguración del arte en la abstracción.hacia el mundo. Heidegger vuelve atrás para pensar en el arte y la filosofía lo nunca suficientemente pensado. tiene como objeto propio la exposición de la verdad. Heidegger ha puesto. como ser sin determinaciones metafísicas y dogmáticas previas como lo es el logos en el caso de Hegel. ¿Se sostiene aún hoy esta idea de que lo bello artístico es una concordancia con algo absoluto que está más allá? El carácter pasado del arte. como libertad. sin quererlo. la despresentación en la escultura de lo material en favor de lo simbólico. de la consideración de lo bello artístico en ambos autores. El modo clásico. los rituales para el acontecimiento. o como la lucha entre mundo y tierra que se expresa en la materialidad de la obra haciéndose forma. sino que nos deja en la exterioridad delo inhóspito. nos inunde de niquilidad. como perfecta adecuación. en Heidegger no atañe a lo trascendente. sus modos de fundación. para dejar al desnudo lo terrible del acontecer de la verdad como huella. El arte no se entiende ya. el olvido de la diferencia ontológica y. tachado o no. parece que ha perdido su hegemonía en favor o de un modo que Hegel llamaría la vuelta a lo simbólico o el carácter pasado del arte. sino como sobreabundancia. el otro en el ab-grund. lo indisponible e incondicionado. pues. ¿Ha pasado el arte al desrealizar su figuración y perder su mesura? ¿Ha pasado el arte al querer traer aquí lo inconmensurable? 5 . tal vez. en definitiva. y en segundo lugar. en muchos casos. el puente para transitar hacia una concepción del arte más descarnada. de la tradición de la metafísica occidental en la que el arte es el lugar de exposición de la verdad (de manera consciente o no). será llevada a un nuevo estado. lo unheimliche. Lo sublime contemporáneo es la brecha terrorífica hacia lo exterior. también sabemos que el ser. Las perspectivas actuales del arte han heredado. Habría que preguntarse. como concordancia. Por eso lo bello en Hediegger. sino a lo trascendental. Esto nos lleva a pensar que la autodonación como póiesis de la que hablará Heidegger en El origen de la obra de arte. la confusión entre ser y ente. sino que nos lanza a una exterioridad de un concepto de lo sublime que ya no hace retornar al hombre a su lugarcomo principio supremo de valoración ni le otorga su dignidad mediante ideas puras de razón. el teatro de la crueldad o el arte de lo inmundo son todos formas de exposición de la verdad que han desestimado el canon de la forma. son trascendentales. como inmundicia o como terror ontológico. por tanto. lo indisponible. en la que ya no se habita la obra. el de lo sublime como terrorífico. pero ninguno de los dos lo sitúan en un más allá del mundo. el uno en el absoluto. si se ha perdido algo al descarnar al ángel terrible de Rilke de su apariencia angélica y apolínea y dejar así a la intemperie lo sublime y aterrador en él de manera que nos aniquile.

Las nuevas posibilidades que ofrece una nueva era encierran un contenido tan universal como las precedentes pero de distinta especie. y El artista. Son aquellos que saben que lo justo y necesario se revela en su interior. momento de la verdad que tiende y aspira a sí misma. el contenido universal superior por venir. leyes y hechos del presente con la época por venir. Sólo en la medida en que el código legislativo se ha asentado en una sociedad y se han terminado integrando las contradicciones entre ley y moral es posible aún la tragedia. el filósofo lo es cuando la historia es acontecida. es este hacerse de la autorealización de la autonomía del sujeto. 6 . El héroe trágico va haciendo su autonomía en el enfrentamiento de la situación en la obra de manera que. En el momento en que estas contradicciones quedan salvadas para el concepto el espíritu queda ya desvinculado de la acción en la escena de la obra trágica. aprehenden el contenido del momento que está por venir como despliegue del concepto en la historia.¿Podríamos considerar a Hegel un clasicista que reivindica la figura del héroe en el sentido griego? ¿Comprender al artista como héroe o cómo filósofo? y Consideración del concepto de héroe en La filosofía de la historia universal. Su justificación la toman del espíritu subterráneo que no ha llegado aún a la existencia actual y quiere surgir. opuestas a este sistema. No toman pues como justificación una mera figuración u opinión. En el arte se representa cómo el espíritu se materializa libremente donde el código penal aún no ha sido establecido. del arte. De la misma manera que el individuo excepcional aprehende en el conflicto de las contradicciones entre deberes. por ende. en la que actúa el espíritu como acción misma. no hay conflicto y el héroe queda vaciado de contenidos universales para quedar reducido a una carcasa hueca. El espíritu actúa y es acción misma en la obra de arte. ley y hechos reconocidos y otras posibilidades abiertas. Y es en esa realización de la autonomía del sujeto y. Epílogo: El artista como héroe haciendo la historia. Una vez realizada la época por venir ya no hay tragedia. como se va realizándose el arte.Este contenido universal es un momento de la idea productora. En esta obra Hegel nos muestra que la autoelevación del espíritu a un concepto superior de sí mismosupone la degeneración de una época o realidad precedente: Nos encontramos ante la colisión entre deber. No son subjetivos en sus elecciones. En este contexto los héroes serán grandes individuos en la historia universal que aprehenden el contenido universal superior por venir. y El héroe trágico y su función.

El pensamiento.El héroe clásico que. Ábada. abre las puertas al porvenir. Una vez que el artista y el héroe han abierto la historia para las nuevas materializaciones en el tiempo del espíritu y. Madrid. Alianza Ed. 1989. Barcelona. F. Historia de la filosofía moderna. y El filósofo. La exposición requiere que el sujeto creador sea reducido para mayor gloria de la exposición del absoluto en la obra. El genio.. Mientras el artista realiza su obra en la inmediatez (Unmitterbarkeit) el filósofo necesita de la Vorstellung representación mediada del concepto para acceder a lo real. Akal. su concepto entendido como fuerza pensante o alma de contenido. G. en la inmediatez anterior a todo concepto. Madrid. Madrid. es inspirado por la cosa misma para hacer sacar a relucir su necesidad interna. para las nuevas posibilidades es el filósofo el que toma la tarea de conceptualizar lo real. 1989. Bibliografía básica.. HEGEL. F.. F. Caminos del Bosque. Identidad y diferencia. DUQUE.Akal... F. 1998. Anthropos... 1998. M. Madrid. HEGEL. y y y y HEIDEGGER. La era de la crítica. para exponerla como tal. y y DUQUE. tal y como hace el artista en tanto que genio.. W. G. W. objetivado en la actividad del filósofo. Bibliografía secundaria.. 1990. 7 . Lecciones sobre la estética. HEIDEGGER. M. Lecciones sobre la filosofía de la historia universal. por lo tanto. 2004. Madrid. al haber aprehendido los contenidos universales y la necesidad de la historia. Terror tras la postmodernidad. se entrega la experiencia de la cosa y desarrolla el propio contenido necesario e inmanente de ésta. Alianza Ed.