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LA NOCHE QUE SIEMPRE GESTA EL DÍA ¿DEPENDE?

HABLANDO DE
CRISIS DOLOR Y PERDIDA
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LA NOCHE QUE SIEMPRE GESTA EL DÍA ¿DEPENDE? O HABLANDO DE CRISIS DOLOR Y


PERDIDA. O EL LADO OSCURO DE LA FUERZA, ¿DA FUERZA? En este constante deambular, por la
vida, estamos siempre, inmersos, expuestos y sometidos a diversas experiencias. Cada una de ellas nos
reporta información que nos hace sentir placer, displacer, angustia, tranquilidad, rabia o frustración. Estas
reacciones son lo que denominamos sentimientos, y éstos (los sentimientos) son nuestra reacción al
mundo que nos rodea. Por lo tanto comprender nuestros sentimientos es comprender el mundo que nos
rodea,( que fuerte la palabra hablada) en otras palabras nuestros sentimientos (estado de animo)tiñen
nuestro mundo y moldean nuestra realidad. Este pequeño escrito tiene por objetivo el poder entender las
situaciones que consideramos desagradable, que nos generan dolor, malestar y confusión y que por tanto
en el particular de nuestras vidas y porque no decirlo en general, tratamos de evitar. Además es nuestro
proposito rescatar y/o reestructurar estas experiencias generadoras de “incomodidad”, como aquellas
instancias por las cuales y en las cuales podemos generar-nos cambios, elevar nuestra conciencia o
dicho de otra forma generar una imagen mas nutritiva para nuestro devenir existencial. Al finalizar este
escrito tocare el tema de las perdidas y el dolor que esta provoca tratando de precisar el curso y/o las
etapas que estas situaciones conllevan. Hoy por hoy estoy seguro, que el hablar de una crisis, de una
perdida y del dolor que esta provoca es un tema olvidado y evitado, tanto en el discurso como en la
acción, de nuestra cotidianidad. (evitamos hablar de aquello que no acongoja, evitamos llorar por lo que
hemos perdido). ¿será que los tiempos actuales, nuestros tiempos, nos impiden y hasta nos prohíben
darnos estos espacios de crecimientos?. Al parecer y acorde con estos tiempos, con aquellas variables,
antroposocioeconomicas imperantes tales como son: la competitividad, la eficiencia, la rapidez de los
procesos y de la productividad están atentando a nivel individual, en aceptar y conocer aquellas
experiencias generadoras de incomodidad y displacer y conceptualizadas como negativas, que proveen
en el limite de las mismas (las experiencias) “un tapa ojos” generando una negación, tanto de la
experiencia de nosotros mismos como individuos, en comunión con nuestro entorno. Dicho de otra
manera, cuando no aceptamos las experiencias y las emociones, que nos provocan dolor, estamos no
aceptándonos a nosotros mismos y por ende no nos damos la importancia que nos da la condición de ser
humanos. Al parecer y digo solo al parecer, por que solo lo he visto en libros, en otras culturas, mas
antiguas en nuestra historia de la humanidad, como es el caso de la China se entendía por crisis como
una “oportunidad en el peligro”, denotado como weí =peligro chí = oportunidad. Como antes ya exprese,
una crisis, pude ser considerada, como una catástrofe, como algo terrible, que hay que evitar a cualquier
precio, pero también la podemos (tomar) entender como un momento decisivo o una etapa critica dentro
de nuestra evolución, es decir como la posibilidad de que suceda algo nuevo, una oportunidad para
cambiar. KAHLIL GIBRAN dice “tu dolor no es mas que la ruptura del cascarón que encierra tu
entendimiento”. No es menos cierto, y muy humano, por cierto retroceder antes las situaciones dolorosas
y estar ansioso de que las cosas vuelvan a ser tal como eran antes de la crisis. Sin embargo también es
posible usar estas ocasiones como oportunidades para evolucionar y crecer para aprender mas de la vida
aunque cuando estamos inmersos sintamos la angustia, la desolación y tratemos de pensar en una salida
viable y lo único que encontremos sea esta maldita confusión, es posiblemente seguro en un alto grado
que la solución o el camino hacia la luz no la encontremos en ese momento de confusión, pero algo
sucede, un tiempo, la capacidad de poder mirarnos o la capacidad de poder salirnos, o por que no la
capacidad de poder quedarnos en estas sensaciones tan “desagradables”, no se, es algo mágico que nos
involucra y nos dirige hacia el Rayo Resplandeciente del amanecer del día. Es sacarle partido en forma
mas creativa, entenderla; aunque suene un poquito masoquista tomarle el sabor agradable a esa
situación tan amarga. O saber que a largo plazo encontraras, después de las crisis, algún nivel de
conciencia y autoconciencia superior. Roberto Assagiolo, fundador de la Psicosintesis lo llamo “la
colaboración con lo inevitable”. Vivir plenamente es a lo que aspiramos y esto nos significa "experimentar
y aceptar” tanto la luz como la oscuridad, tanto la alegría como el dolor. En todas las vidas, en nuestras
vidas, habrá y hay, inevitablemente momentos de trastorno, de confusión incluso angustia pero nada nos
impide encontrar maneras de crecer y aprender gracias a estos momentos, a no ser el miedo y el no
atrevernos. Es claro, pues, que nuestra “actitud hacia “ el dolor y las crisis influida en la manera en que
pacemos por estos periodos, si creemos que una crisis es algo terrible, y nuestro impulso principal es ver
como podemos atrasar el reloj para liberarnos lo mas pronto posible, es probable que nos pasemos aún
mas tiempo en el periodo de crisis. Sin embargo si creemos como los Chinos antiguos, que una crisis es
una oportunidad de nacimiento de algo nuevo, enriquecemos nuestra capacidad de usar
constructivamente esos periodos, algunas personas tienen incluso, en la mitad de una gran conmoción o
desesperación, la suerte de ser capaces de entender el significado o utilidad de una crisis con relación a
tu propio crecimiento, a tu particular evolución y el hecho de entenderlo de esta manera les ayuda a
superar sus dificultades. Me quedare en la búsqueda del significado con objeto de esclarecer un poco
mas dichas ideas !!LA BUSQUEDA DEL SIGNIFICADO. “desdichado de aquel que no ve En su vida
ningún sentido, Objetivo, ni propósito y por Tanto ningún motivo para Seguir adelante; a breve plazo Esta
perdido. VICTOR FRANKL. JUNG escribió una vez que “el significado hace soportables muchas cosas…
todas quizás“. El significado nos ayuda a transitar por la vida. Tenemos mas oportunidades de
enfrentarnos de manera mas constructiva con el dolor o con la crisis. No puedo encontrar mejor ejemplo
en Víctor Frankl cuando describe su época vivida en un campo de concentración Alemán desde 1943
hasta 1945 a partir de esta experiencia Víctor F. Concluye que los reclusos que consiguieron sobrevivir a
tal degradación fueron los que pudieron atribuir algún tipo de propósito y/o significado a lo que tenían que
afrontar, algunos hallaron este propósito en Dios y la religión, otros en motivos mas concretos como, el
tener que ver a su familia nuevamente, para Víctor F. El motivo fue poder dar cuenta ante la sociedad
sobre lo que habían vivido miles de judíos y poder hablar desde la psicología lo que sucedía en los
campos de concentración. Frankl dijo : “el prisionero que había perdido la fe en el futuro, en su propio
futuro, estaba condenado. Junto con esta fe perdía también su asidero espiritual; se abandonaba y se
sometía a la decadencia mental y física, sencillamente se rendía se olvidada de sí mismo”. !!EL SI MISMO
NUCLEAR una manera de encontrar significado en la vida es, para mi, la creencia en que todos tenemos
en si mismo (o un ser) nuclear mas profundo que guía, despliega, y regula nuestro proceso de crecimiento
y desarrollo. A si como una semilla de manzana sabe que esta hecha para convertirse en manzano y no
en un peral, hay una parte de nosotros que sabe en que hemos de convertirnos y conoce el camino que
necesitamos recorre para llegar a nuestro destino. Llamémosle destino, la divina providencia, la ley
natural, el karma, o el inconsciente que se desquita, o dicho de otra forma, que nos alerta cuando
traspasamos los limites o cuando no los respetamos ni se hace el esfuerzo para relacionarlos con ellos y
que nos brinda la mágica impresión de poseer una especie de conocimiento absoluto, no solo de lo que
necesitamos como individuos sino de lo que ha de ser necesario para nuestra evolución en la vida. Por
esto a mi entender el propósito del sí mismo es supervisar y guiar nuestra evolución para nos
despleguemos plenamente; por consiguiente todo lo que pone en nuestro camino –aún cuando lleve
consigo momentos de conmoción, desorientación y traumas – deben tener algo que ver con el proceso de
convertirnos, creciendo, en aquello que tenemos que ser. Por lo antes dicho, mi ser mas profundo puede
y de hecho lo hace, pedirme que soporte períodos de dolor y crisis para así alcanzar ciertas cualidades
y/o rasgos que no llegarían a desarrollarse en nosotros si no nos viéramos enfrentados a estos desafíos,
por lo tanto si en nuestro crecimiento nos hemos alejado de nosotros mismos, podría ser necesaria cierta
dosis de dolor o de conflicto como la forma de ayudarnos a recuperar el contacto con la persona que
somos realmente. !!UN REFERENTE CIENTIFICO SOBRE LAS CRISIS. “Teoría de las Estructuras
Disipadoras “ ILIA PRIGAGINE en 1977 obtuvo el premio Nóbel de Química por su teoría de las
estructuras disipadoras, un trabajo que demostraba científicamente lo que muy bien sabían ya los
antiguos Chinos : que la tensión y la crisis desempeñaban un papel decisivo en el proceso de
transformación. Igual al weíchí antes mencionados, y traducidos como crisis. Los resultados obtenidos
respaldaron la idea de que los trastornos y las conmociones que sufrimos en la vida son también
oportunidades para que suceda algo nuevo. PRIGAGINE estudio a los “sistemas abiertos”, que son
aquellos que participan en algún tipo de intercambio de energía con el medio. Este intercambio se
caracteriza por una cierta dosis de fluctuaciones, es decir ser vulnerables y accesibles a diferentes tipos
de energía que participan en ellas. De acuerdo con esto, siempre que las fluctuaciones y perturbaciones
que ingresan a un sistema abierto se mantengan dentro de cierto limite, las propiedades de
autorregulación del sistema permiten que este mantenga en términos generales su función y su identidad.
Sin embargo si las fluctuaciones y perturbaciones que ingresan en un sistema abierto se incrementan mas
allá de ciertos limites, empujan al sistema a un estado de caos y confusión, por lo tanto –un caos
creativo-. Lo que allí había antes y que hasta ese momento había funcionado, ya no puede seguir de la
misma manera. El sistema se ve obligado asimilar o adaptarse a una influencia perturbadora demasiado
grande para poder sobrevivir en su antigua forma, así se produce la crisis. Es por esto para que el
sistema pueda funcionar de la manera que sea, se ha de establecer un nuevo orden de cosas. Dicho de
otra forma la ruptura del sistema hace que a este le sea posible avanzar hacia una forma completamente
diferente de organización. Esta es la naturaleza dinámica del crecimiento y la naturaleza de la
transformación. !! EN EL OJO DEL HURACAN, O ALGO MAS SOBRE. ¿COMÓ NOS SENTIMOS
CUANDO PERDEMOS ALGO? Después de una situación de conflicto, crisis, en general de inestabilidad
siempre nace algo nuevo, pero también perdemos algo, esta sensación de sentirnos heridos es porque
siento haber perdido algo. Es inevitable, el sentirnos heridos y este sentimiento nos remonta
inevitablemente a la pena, cuando tenemos pena nos sentimos vulnerables y si somos vulnerables, en
alguna medida no tenemos el control de nuestras experiencias, nos sentimos desprotegidos. Por tanto
necesitamos mantenernos protegidos, aparentemente, de la destrucción de nuestra identidad y de nuestro
ser. Las defensas nos ayudan a manejar nuestro mundo actuando en gran medida, “como si”, nos
protegiera de la vulnerabilidad de la pena. Cuando vivimos fingiendo (usando defensas) que no es posible
herirnos, o bien que solo somos capaces de sentirnos heridos un número limitado de veces, hacemos
algo mas que engañarnos a nosotros mismos, nos subestimamos en nuestras posibilidades. Decir que no
podemos ser heridos es otra manera de decir que no nos importa nada de nosotros mismos, de nuestro
mundo y de quien vive en el. Por esto si no somos vulnerables a la perdida, al dolor y a sentirnos heridos
el grado en el que nos involucramos en el mundo no es, con toda probabilidad muy profundo. En otras
palabras, si alguien se crea un estilo de vida a manera de foso, que nos aísle de vernos envueltos en
otras relaciones y sentimientos diversos, nos cabra abrigar pocas dudas, de que en la vida de dicha
persona hay poca felicidad ya que cualquier cosa que actúa como una defensa rígida, aisla y desnutre, un
ejemplo esclarecedor debería ser aquel individuo que tiene pocas relaciones sociales por que esta lo
pone en vulnerabilidad también en alguna medida los individuos con estructura bordenline, por su
incapacidad de reconocer vulnerables y por su historia y educación la expresión de las emociones
podríamos decir que tienen una vida con estilo de foso o un “como si “ rotundo. Ahora ¿será posible que
estos individuos alejados de su realidad interna, sean capaces de entregar placer y /o felicidad a otros?.
En mi modesta opinión creo y siento que no: Ahora las personas que solo forman lazos superficiales creo
que tienen un exagerado temor de acercarse demasiado, debido que esto implica intimidad y mayor
contacto emocional, el miedo y/o temor a ser objeto de abandono, traición o actúa como la fantasía que
perpetua en gran medida la situación. Volvamos por un instante a esa vida a manera de foso, si pudiese
aplicarla mas diríamos que las defensas, que en este caso se vuelven rígidas, cumplirán la doble función
de: por un lado resguardarnos y por el otro aislarnos, llegando a construir un vida muy alejada de la
realidad y construida en base al “como si”, fuera completa, en la función de la fantasía; sería como un
huevito de pascua. Por tanto las personas que niegan el ser heridos, no podrían entregar placer, ambos
procesos necesitan de apertura, ser abiertos significa ser vulnerables, ser capaces de sentirse herido y
también de sentir placer. En otras palabras, al ser vulnerables, estamos abiertos a lo que sucede, el estar
abiertos es condición infantil, será por esto que la mayoría de las personas, no pueden soportar mucho
tiempo esta condición sin colocarse pronto en posición defensiva. Debemos tener la convicción , nuestra
convicción, de que sea lo que fuese que surja en nuestro camino seremos capaces de encanto de alguna
manera. También es necesario saber que cualquiera esa nuestro defecto no somos los únicos, ni muy
diferentes de los otros. Otro punto decisivo para un cambio de actitud, en la mayoría de la gente es
aceptar la inseguridad y abandonar el esfuerzo para ocultarlo. Usar nuestra experiencia y dejar que ella
nos señale nuestras fallas, la mismo tiempo que nuestras cualidades, con esto quiero referiré que a
menos que decidamos que vale la pena alcanzar nuestra máxima personalidad y el riesgo de
experimentar la verdad de nuestro sentimientos, nos hallamos condenados a ser conducidos, donde
quiera que nos lleven las defensas. Por tanto es de vital importancia tener conciencia que toda herida a la
cual no se le da expresión deja algún dolor dentro. Cuando este dolor es guardado desgasta la energía
positiva que se utiliza, entonces para equilibrarlo y contenerlo es un gasto inútil/ útil. Además del cambio
de actitud, del aceptar, de usar nuestra oportunidad, para superar estas situaciones de dolor que el propia
experiencia al máximo también no debemos perder la hecho des identificar la causa original de la herida y
sufrir y lamentar la perdida original que la provoco, nada resuelve mejor una perdida que sufrirla y llorarla
como es debido o querido. Para finalizar escribiré que perder algo hiere, hiere mas fingir que no es así.
Esperar mas de lo que puede ofrecer la realidad solo nos coloca en posición para que se nos hiera
intensamente y sin necesidad !!EL CURSO, NATURALMENTE DISCURSIADO, DE LAS PERDIDAS.
ELIZABETH KüBER-ROSS en su trabajo con enfermos terminales y moribundos pudo observar cinco
etapas o pasos que muchos de sus pacientes tenían que cumplir antes de aceptar su muerte inminente.
Si bien KüBER-ROSS observo estas etapas en su trabajo cotidiano estas podrían repetirse en situaciones
que no son tan absolutas como la muerte, por el contrario mas cotidianas, pero no por ello no
generadoras de conflicto, frustración y miedo. Con esto quiero hacer referencia a que estos
descubrimientos no son muy diferentes en como la gente suele reaccionar antes situaciones difíciles y el
transito por las mismas. En estas situaciones en general, lo que no sucede, si lo pudiésemos definir de
alguna forma sería como una “muerte del yo”. Como primera reacción es probable que intentemos
resistirnos mas aún cuando perdemos algo con lo cual estamos identificados y/o es complementario a
nuestro ser. Aquí aparece una reacción de negación, la podríamos ver reflejada con respuestas tales
como ¡no, yo no¡, ¡a mi no¡, ¡esto no ¡puede ser verdad¡ etc. Cuando se acerca una crisis es frecuente
que hagamos todo lo posible por no reconocer que es así, recurrimos a la táctica de percepción selectiva
preferimos no ver la crisis. La segunda reacción y/o fase que podemos observar es o son las reacciones
de enojo aquí el clamor se convierte en exclamaciones tales como por ejemplo: por que yo? No es justo.
Aquí se manifiesta un enojo porque la vida o parte de ella llega a su fin. La mayoría de las personas
muestran una tendencia a desplazar su enojo sobre el medio enfadándose con las demás personas que
forman parte de la situación y les hachan la culpa de lo que esta pasando. Luego de la etapa de negación
y enojo se nos presenta la etapa de regateo o negociación aquí las personas no pueden negar lo que les
esta sucediendo e intentan llegar a un acuerdo con los que tienen el poder las reacciones que aquí se
presentan se manifiestan con expresiones como: ¡si prometo cambiar inmediatamente mi manera si…¡ o
¡déjeme vivir Dios hasta el casamiento de mi hijo¡. Aquí se manifiesta un intento por posponer la muerte o
la crisis. Regatear es un intento por esquivar la crisis de enmendarse en la esperanza, de que la situación
sea aún reversible, o de atrasar el reloj para posponer el problema o que todavía no existe. Si en esta
fase, de regateo los ardiles y/o las reparaciones intentadas no funcionan podría remitirlos a la etapa de
negación y odio, rabia o se puede avanzar a la cuarta fase la depresión. En esta etapa podríamos
encontrar y distinguir dos tipos de depresión, por un lado una depresión reactiva y por el otro lado una
preparatoria (reparatoria ). Una distinción entre los dos tipos de depresión sería que la reactiva es la
primera que aparece cuando las personas están en situaciones de crisis y/o muerte y que esta no tiene
remedio, este estado es el resultado de tener que afrontar las contingencias que acompañan estas
situaciones conflictivas, aquí se admite ayuda, por ende la comprensión de los amigos y de la familia
puede ayudar a una persona a pasar por esta fase. Es importante significar que si bien algo se pierde se
puede llevar una vida plena y significativa, por ejemplo: a un hombre, se le puede hacer entender que su
autoestima y su propio valor no tienen como única base la cantidad de dinero que puede ganar, y esta a
su vez mermar la capacidad de funcionar en el mundo. La depresión preparatoria es muy diferente, es el
duelo que necesita pasar una persona como preparación para separase de aquello que ya no es o no
esta la muerte. El duelo preparatorio significa llorar por el futuro, una profunda tristeza por la que el
individuo ya no llegara a ser, es como si se estuviera a punto de perderlo todo y a todos. Para llegar a
aceptar la perdida es necesario que la persona pase por esta depresión; es necesario que disponga de
ese tiempo para estar con su dolor con su profundo sentimiento de perdida. Se trata de un proceso
necesario que nos ayuda a descartar lo viejo para así dejar lugar para lo nuevo, es como si el duelo nos
preparara para la próxima etapa de nuestro viaje. Finalmente después de la tristeza y el dolor viene la
aceptación. Si el paciente dispone de tiempo y además si ha pasado y/o se le ha ayudado a pasar por las
etapas antes mencionadas, es frecuente que lleguen al momento en que se reconcilien con eso perdido o
sea ya han expresado su dolor y sus sentimientos de injusticia han llorado por el pasado y por el futuro y
ahora pueden contemplar con calma lo inevitable de la perdida no es necesariamente una fase feliz, pero
si, en términos generales pacifica. Una vez aceptada la crisis, con la aceptación puede llegar en su
momento el reconocimiento de que aquello por lo que hemos tenido que pasar ha sido una parte
necesaria de nuestro crecimiento y del despliegue de nuestras potencialidades, la amargura de nuestras
lagrimas se convierte en la sal de la sabiduría. La aceptación permite que actúe la magia que sana, no es
nada fácil, reconocer el dolor, el fracaso, la perturbación y el cambio, que cuando nos agobia parece mas
bien una maldición, y que esto pueda tener algo de valioso para ofrecernos. No olvidemos y mas aún
aprendamos que el dolor el conflicto y la tensión son de todos modos, transformaciones que pugnan por
producirse, al negarlos nos defraudamos: nos negamos a la transformación, por eso concluyo que: el
proceso de transformación se inicia cuando aceptamos.

AUTOR: L. RODRIGO LOPEZ.