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CAPÍTULO 1 La textura de la experiencia El talk show diurno de Jerry Springer, 22 de diciembre de 1998.

Repetido por enésima vez en el canal satelital UK Living. Springer habla con hombres que trabajan de mujeres. Dos filas de travestidos y transexuales discuten su vida, sus relaciones y su trabajo. La audiencia televisiva los asusta, les hacen preguntas sobre tener bajos. Una pareja intercambia anillos: «Después de todo, no lo hicimos antes y estamos en la televisión nacional. Jerry cierra con una homilía acerca de"la normalidad y la falta de seriedad de ese comportamiento y recuerda ante su público a Milton Berle y Some Like it Hot (Una Eva y dos Adunes) :* la actuación en una época más inocente cuando el travestismo no se veía como una especie de perversión. Un momento de la televisión. Explotador pero también explotable. Un momento olvidado con facilidad, una partícula subatómica, un pinchazo en el espacio mediático, pero hoy, aunque más no sea en esta página, evocado, señalado, sentido, fijado. Un momento de la televisión que era local (todos los personajes trabajaban en un restaurante temático de Los Angeles), nacional (se transmitía originariamente en Estados Unidos) y global (lo vimos aquí). Un momento de la televisión que araña la superficie de la sensibilidad suburbana, toca los márgenes, llega a la base. Un momento de la televisión que, sin embargo, servirá perfectamente su propósito. Representa lo corriente y lo continuo. En su singularidad, resulta Entre corchetes y en bastardillas, los títulos de filmes según se conocieron en la Argentina (N. del T) completamente típico. Un elemento en la constante masticación mediática de la cultura cotidiana, cuyos significados dependen de si verdaderamente lo advertimos, si nos afecta, nos escandaliza, nos repele o nos compromete, a medida que entramos, salimos y atravesamos con rapidez nuestro ambiente mediático cada vez más insistente e intenso. Un elemento que se ofrece al espectador fugaz y a los anunciantes que reclaman su atención, acaso con

confort y seguridad. porque plantea. ~\ que se me ofrece como punto de partida en un intento por responder a la pregunta: ¿por qué estudiar los medios? Lo hace contradictoriamente. de vez en cuando. constituyen una dimensión esencial. fue un caso significativo. Puedo anotar cantidades: las ventas globales de software. "Hemos terminado por depender de los medios impresos y electrónicos para nuestros placeres e información. de acuerdo con los recursos materiales y simbólicos. sobre las proyecciones aleatorias de las futuras tendencias del consumo. que estas cifras varían globalmente de norte a sur y dentro de cada país. Puedo reflexionar sobre los patrones de cambio y. de la experiencia contemporánea. pero también con toda naturalidad. hojeando los diarios y. para tener cierta percepción de las continuidades de la experiencia y. navegando por Internet. también. muchas cuestiones. cotidianos. cada vez más. Les es insuficiente si queremos captar la intensidad e insistencia de nuestra vida con nuestros medios. Pero al hacer todas esas cosas. Mi idea es que debemos estudiar los medios porque son centrales en nuestra vida cotidiana. junto a la radio.desesperación creciente. y como dimensiones políticas y económicas del mundo moderno. las variaciones en la concurrencia a los cines y el alquiler de videos. la propiedad personal de computadoras de escritorio. princesa de Gales. si soy lo bastante temerario. El funeral de Diana. o cualquiera de ellas. Estudiarlos en su . ni de sus representaciones. Una superficie que con frecuencia resulta suficiente para quienes están interesados en vender. Puedo señalar. cuestiones que no pueden ignorarse. pero que es claramente insuficiente si nos interesa qué hacen los medios y qué hacemos nosotros con ellos. Puedo consignar las horas que el ciudadano global pasa ante el televisor. cuestiones que surgen del mero reconocimiento de que nuestros medios son ubicuos. No podemos evadirnos de la presencia de-los medios. desde luego. también de sus intensidades. Estudiarlos como dimensiones sociales y culturales. me quedo patinando sobre la superficie de la cultura mediática. Por eso tenemos que convertir la cantidad en calidad.

los sociólogos se preocupan por la naturaleza y calidad de esa dimensión de la vida social. una expresión que alude a la naturaleza fundada de la vida en el mundo. tanto dentro de lo que damos por sentado en nuestra vida como contra ello. Sostengo que debemos estudiar los medios. Punto. seguiría siendo así. pueden evitar depender de ella. según expresa Isaiah Berlín. sobre todo metodológica. nunca lograremos entender esa vida. La caracterización de Berlín es. depende a su turno de la capacidad de reflexionar sobre el otro y entenderlo. los medios son parte de la textura general de la experiencia. La historia debe ser una empresa humanística no científica en su búsqueda de leyes.ubicuidad y complejidad. Desde hace mucho. Tampoco los historiadores. en su posibilidad y continuidad. como parte de la «textura general de la experiencia». y tal vez querríamos entonces considerar las continuidades del habla. y también volveré de vez en cuando a sus métodos. desde luego. al menos según Berlín. la escritura y la representación impresa y audiovisual como indicativas del tipo de respuestas que busco para mi pregunta. sino» una actividad fundada en el reconocimiento de la diferencia y la especificidad y . el de todos los integrantes de las ciencias humanas. Hoy.la conciencia de que los asuntos de los hombres (¡cuan trágica es la inflexión de género en la imaginación liberal!) exigen una clase de comprensión y explicación un tanto alejadas de las exhortaciones kantiana y cartesiana en pro de la racionalidad y la razón puras. Esa será mi reivindicación del estudio de los medios. El porqué implica necesariamente el cómo. elaborar y compartir sus significados. que si no prestamos atención a las formas y contenidos y a las posibilidades de la comunicación. generalizaciones o conclusiones éticas. porque su trabajo. Estudiarlos en su aporte a nuestra capacidad variable de comprender el mundo. a los aspectos de la experiencia que damos por sentado y que deben sobrevivir si pretendemos vivir juntos y comunicarnos unos con otros. . Si incluyéramos el lenguaje como un medio.

rutas más o menos despejadas desde el mensaje hasta la mente. nos entrelazamos de manera gradual en lo profilácticamente social. modelan su vida y la de otros. Su confianza en un sentimiento de humanidad compartida es conmovedora y discrepa. sino como seres activos. en síntesis. contiene y desafía. tanto sujetos como objetos de los medios. que proporcionan textos y representaciones para su interpretación. En los intentos por captar el papel de los medios en la cultura contemporánea hay otras metáforas. 45). que persiguen fines. sienten. como prótesis que realzan a la vez el poder y el alcance pero que acaso —y es posible que él lo haya advertido— nos incapacitan y capacitan. imaginan. Hemos pensado en ellos como conductos que proponer. También esto dará forma a el análisis. crear en constante interacción e intercomunicación con otros seres humanos. y que no vemos como simples observadores externos» (Berlín. al generar incesante e insidiosamente los como si de la vida diaria y crear cada vez más defensas contra las intrusiones de lo inaceptable o lo inmanejable. pág. Marshall McLuhan ve los medios como extensiones del hombre. cuyas regularidades de conducta pueden describirse y encerrarse en fórmulas que ahorran esfuerzos. al mismo tiempo. con el saber transmitir contemporáneo. pero sin ella estamos perdidos y el estudio de los medios se convierte en una imposibilidad. que están embarcados en todas las formas de experiencia que entendemos porque las compartimos. podemos considerarlos como lenguajes. reflexionan.Berlín señala también que el tipo apropiado de explicación está relacionado con el análisis moral y estético: «en la medida en que presupone concebir a los seres humanos meramente como organismos en el espacio. y volveré sobre ello. quizá. o abordarlos como un marco que nos envuelve en la intensidad de una cultura mediática que alternativamente sacia. en la medida -en que. Podríamos pensar en los medios como profilácticamente sociales. 1997. por tanto se habrán convertido en sustitutos de las incertidumbres habituales en la interacción cotidiana. Gran parte de nuestra inquietud pública por los efectos de los medios se concentra en .

entretener. como algo que actúa y sobre lo que se actúa en todos los niveles allí donde los seres humanos se congreguen tanto en el espacio real como el virtual. Entender los medios como proceso también implica reconocer con mayor rigor. políticamente económico. Los significados que se proponen y elaboran por medio de las distintas . vio convertirse el teléfono. mediática. Mi objetivo es justamente ese.El sigloXX. la amenaza) de un mundo interactivo en el que nada. Los medios están cambiando. Esto implicará examinar los medios como gran proceso. ni nadie podrá escapar a un acceso instantáneo. y que estemos creando. carácter históricamente específico. Marshall McLuhan (1964) no va tan lejos a pesar de su ambivalencia. a través del crecimiento global de Internet y la promesa (algunos dirían. Al contrario. la radio y la televisión tanto en objetos de consumo masivo como en herramientas esenciales para la vida cotidiana. donde se comuniquen. Entender los medios como proceso y reconocer que este es fundamental y eternamente social significa insistir en su. donde procuren convencer. Pero como todas las metáforas. sin ellas estaríamos condenados a observar nuestros medios como si fuera a través de un vidrio oscuro. y han cambiado de manera radical. Hoy nos enfrentamos con él fantasma de una mayor intensificación de la cultura.. La respuesta a mi pregunta implicará rastrear los medios de comunicación a través del modo como participan en la vida social y cultural contemporánea. de luz que arrojan es parcial y efímera. En rigor. donde busquen de muchas maneras y con diversos grados de éxito conectarse unos con otros. una raza de adictos a la pantalla. Pero su visión de la cultura Cyborg se adelanta unos veinte años a la de Donna Haraway (1985). el cine.gran aspecto de lo que vemos especialmente en los nuevos medios: que lleguen a desplazar la sociabilidad corriente. Estas metáforas son útiles. y es preciso que las trascendamos. informar. educar. sobre todo por conducto de nuestros hijos varones y muy en particular de nuestros hijos varones negros o de clase obrera (todavía el centro de nuestro pánico moral).

Hay una tensión constante entre lo tecnológico. imágenes y datos dentro de sus fronteras nacionales. han establecido una plataforma para —hay que aceptarlo— la comunicación masiva. Las instituciones no cambian de manera pareja. Los movimientos entre las instituciones dominantes de los medios globales tienen una escala tectónica: una erosión cultural progresiva y luego súbitos cambios sísmicos cuandoalgunas multinacionales surgen del mar como cordilleras. como un proceso de mediatización. pasable y relativamente benévolas. efectivamente. aunque no las subyuga. como la Atlántida. esta es aún su forma dominante. Gran parte del debate contemporáneo se alimenta de la percepción de la velocidad de estos distintos cambios y transformaciones. y distributivas de los medios contemporáneos. Se trata de un rasgo central de la cultura mediática contemporánea. pero confunde la velocidad del cambio tecnológico.comunicaciones que inundan nuestra vida diaria surgieron de instituciones progresivamente más globales en su alcance y en sus sensibilidades e insensibilidades. y el debilitamiento correlativo y gradual de los gobiernos nacionales que les impide controlar el flujo de palabras. Las instituciones no elaboran significados. Hay una tensión constante entre lo industrial y lo social. A pesar de su diversidad y flexibilidad crecientes. Pero entonces nos enfrentamos a otra cuestión y luego a otra y a otra. son profundamente significativos e indiscutibles. sólo se recuerdan en los mitos como si alguna vez hubieran sido. Los proponen. e incluso del cambio en las mercancías. mientras otras se hunden y. de avance capitalista y cada vez más desdeñosas del poder tradicional de los estados naciones. la capacidad de controlar las dimensiones productivas. quizá. una tensión que es preciso afrontar si queremos reconocer a los medios. lo industrial y lo social y cultural. Tienen diferentes ciclos de vida y diferentes historias. con la del cambio social y cultural. Apenas oprimidas por el peso histórico de dos siglos. que restringe e invade las culturas locales. El poder de estas instituciones. Puesto que hay pocas líneas directas de causa y efecto en el estudio de los medios. ¿Quién mediatiza los medios? ¿Y como? ¿Y con qué .

Por más atractivo o superficialmente convincente que pueda parecernos. luchas por la representación. que son a la vez sustantivas. Y su habitualidad. Un error político. y al mismo tiempo. metodológicas y. la investigación sobre los medios prefirió lo significativo. quienes pueden estar en condiciones de responder. para explicar el papel de los . Queremos aplicar lo que hemos llegado a entender. nuestra preocupación con los medios es siempre. tanto naturales como obra del hombre. por lo tanto. Hemos contemplado perturbadoras imágenes de violencia o explotación sexual y tratado de apreciar sus efectos. morales. luchas que informan y afectan la percepción de los otros y la de nosotros mismos? Estudiamos los medios porque queremos respuestas a estas preguntas. con el decir y lo dicho. comprometer a. como base de su indagación. con el reconocimiento y el noreconocimiento y con los medios como intervenciones técnicas y políticas en el proceso de asignar un sentido a las cosas. sería un terrible error tratar de encontrar una. Después de todo. no es posible establecer una teoría única de los medios. invisiblemente ideológicos? ¿Como evaluamos el modo como se producen las luchas en torno y dentro de los medios: luchas por la propiedad y el control de instituciones y significados. con la lengua y el habla. No obstante. no pueden ser concluyentes y en rigor. La experiencia. El estudio de los medios debe ser una ciencia tan relevante como humanística. respuestas que. un error intelectual. Las respuestas a mis propias preguntas. tengo que vérmelas con seres humanos y sus comunicaciones. una preocupación por los medios. el acontecimiento. se basarán en una percepción de estas complejidades. De hallar el punto de partida.consecuencias? ¿Cómo podríamos entender los medios a la vez como contenido y forma. A decir verdad. alentar la reflexividad y la responsabilidad. sabemos. visiblemente calidoscópicos. en el sentido más amplio. luchas por el acceso y la participación. no deben serlo. la crisis. un error moral. Con frecuencia. los hemos concentrado en acontecimientos mediáticos clave como la Guerra del Golfo o los desastres. La mía y la de ustedes.

También nos concentramos en los grandes ceremoniales públicos de nuestra época para explorar su papel en la creación de la comunidad nacional. de este a Internet. De la televisión al equipo de alta fidelidad. a otros. dado que entramos y salimos. Todo esto tiene -un sentido. donde debemos fundar el estudio de los medios. Los medios nos dieron las palabras para hablar e ideas para expresar no como una fuerza desencarnada que actúa contra nosotros mientras nos ocupamos de nuestros asuntos cotidianos. Filtran y modelan las realidades cotidianas a través de sus representaciones singulares y múltiples. una conexión mediática. De la radio a los diarios. en lo que pasa por sentido común. El sentido común. solos y con otros. si bien con mucha frecuencia en circunstancias sobre las cuales tenemos poco o ningún poder de decisión y en las que lo mejor que podemos hacer es simplemente arreglárnoslas. compartido o al menos compartible medida a menudo invisible de la mayoría de las cosas. Puesto que los medios son. de los diarios al teléfono. referencias. nos conectamos y desconectamos de un espacio mediático. Tienen una presencia constante en nuestra vida cotidiana. Y es aquí. y proporcionan mojones. Debemos comenzar en el sentido común por supuesto ni singular ni indiscutido.medios en el manejo de la realidad o el ejercicio del poder. No obstante. Ser capaces de pensar que la vida que llevamos es una realización constante que requiere nuestra participación. diarios. Los medios actúan de manera más significativa en el ámbito mundano. si no otra cosa. sino como parte de -una realidad en la cual participamos y compartimos y que sostenemos diariamente por intermedio de nuestras conversaciones e interacciones habituales. para la conducción de la vida diaria y la producción y el mantenimiento del sentido común. puesto que desde Freud sabemos cuanto revela sobre normal la investigación de lo patológico. Los medios dependen de . tanto la expresión como la precondición de la experiencia. El sentido común. e incluso de lo exagerado. . En público y en privado. la atención constante hacia lo excepcional provoca inevitables lecturas erróneas.

los programas diurnos de convenciones o los programas de radio con participación telefónica del público. si realmente lo estamos. cuando. culturas de clase. Por mi parte quiero reclamarla también para el sentido común. no obstante lo cual sus reflexiones tienden a ver el giro reflexivo más o menos exclusivamente en los textos especializados de filosofía o ciencias sociales. a través de las múltiples lentes de los textos escritos. Los prejuicios contra naciones o géneros. El horror de la clase media ante las páginas de la prensa amarilla o los tabloides. de vez en cuando. que son reflejos y constituciones de la experiencia y. sino también en las noticias y los asuntos del momento y en la publicidad. ¿Qué otras cualidades podríamos adjudicar a la experiencia en el mundo contemporáneo y en el papel que los medios juegan dentro de él? . etnicidades y demás. gustos. el mundo que nos rodea se despliega y representa: reiterada e interminablemente. El miedo a la diferencia. su falta de singularidad da pábulo a las disputas y consternaciones cotidianas cuando nos vemos obligados. apelan a él pero también lo explotan y lo representan erróneamente. Los valores.él. para los medios. auditivos o audiovisuales. actitudes. para lo cotidiano y en verdad. Esta capacidad para la reflexión –en rigor. La precipitada y posiblemente filistea desestimación de lo estétic o lo intelectual. pera nuestra capacidad de situaciones en el mundo moderno. Y a decir verdad. incluso o acaso especialmente. de compartir nuestra vida con los otros y distinguirla de ellos. Los medios son centrales para este proyecto reflexivo no solo en las narraciones socialmente conscientes de las telenovelas. a ver y enfrentar los sentidos y culturas comunes de los otros. su carácter central – ha sido señalada con bastante frecuencia por quienes buscan definir las características determinantes de la modernidad y la posmodernidad . como tales ámbitos clave para la definición de identidades. Lo reproducen. Y gracias al sentido común estamos en condiciones. tanto a través de los medios como de cualquier otra cosa y quizá cada vez más solo a través de ellos.

y en nuestra vida con los medios. una vida marcada por las reiteraciones de trabajo y juego. aunque no sucediera lo mismo con el contenido del programa. si aceptamos que el espacio mismo. al menos por un tiempo. ya no compartido. Los medios son en buena medida responsables de esta situación. ya no resistente. vagabundos que se desplazan de un lugar a otro. como podríamos creer que nos ocurre cuando. de que esa desestimación no está del todo bien o por lo menos. y que en ocasiones pueden estar en más de un sitio a la vez. por ejemplo. que es prematura. a sabiendas de que la vida transcurre en el tiempo y que es finita a sabiendas. a tamaña paliza? Así. En la pantalla y que todavía pueden contarse historias Sabemos. como sugiere Manuel Castells (1996). porque la radioteledifusión siempre se basó en el tiempo. también de que la secuencia es todavía cantral. ¿Qué tipos de distinciones pueden trazarse aquí? ¿Qué clases de movimientos resultan posibles? . ¿Puede el tiempo sobrevivir. ya no singular.Perdónenme si me embarco en metáforas espaciales para intentar esbozar una respuesta. Ya no una serie de puntos. Déjenme proponer —y no es una idea original— que pensemos en nosotros mismos a lo largo de nuestra vida cotidiana. como antaño habría preguntado Lewis Carroll. las repeticiones del calendario y las longues durees de una historia apenas advertida y quizá cada vez más olvidable. porque me parece que el espacio proporciona efectivamente el marco más satisfactorio para abordar la cuestión.que vivimos nuestra vida a través de los días. ya no claramente delimitado por distinciones de pasado. También el tiempo. de un medio a otro. miramos televisión o navegamos por la World Wide Web. Podemos decir todo esto a sabiendas sin embargo. que el tiempo no es reversible excepto por supuesto.ya no es lo que era . no es más que tiempo simultáneo. los juegos en la computadora son infinitos e Internet es inmediata. desde luego. pero el tiempo – y esto es hoy un lugar común de la teoría posmoderna. Ya no es lo que era. presente y futuro. las semanas y los años. como nómadas. en especial los computarizados de última generación. pues. debe ser el espacio. Y el espacio en múltiples dimensiones.

Nuestro ingreso en el espacio mediático es tanto una transición de lo cotidiano a lo liminar como -una apropiación de lo laminar por lo cotidiano. es embarcarse en un acto de trascendencia espacial: una ubicación física identificable —el hogar— confronta y abarca al planeta. La pantalla parpadeante. Hacemos todas estas cosas sin cesar y en ninguna de ellas. estamos nunca sin nuestros medios. Rara vez dejamos una huella. nuestros vecinos conocidos y desconocidos. ocuparlo no nos da obligatoriamente derechos. puntos de referencia. . los otros.en una comunidad nacional. que a su vez están haciendo lo mismo. Los flujos incesantes de la representación mediática son interrumpidos por nuestra participación en ellos. como guías o huellas. ida y vuelta. en absolutamente ninguna. Sin embargo. Estamos en casa o fuera de ella. nos unen por un momento. puntos para el vistazo y la mirada atenta. a quienes vemos o escuchamos o sobre los cuales leemos. el revuelo de la página. Pero esa acción. como experiencias o aides mémoires. De lo seguro a lo amenazante y de lo compartido a lo solitario. Nuestro tránsito diario implica movimientos a través de diferentes espacios mediáticos. apenas una sombra. Fragmentados por la atención y la desatención. como objetos materiales o simbólicos. Nos movemos entre lo familiar y lo extraño. Encender el televisor o abrir un diario en la privacidad de nuestra sala. Cruzamos umbrales y vislumbramos horizontes. Entre espacios locales y globales. .pero de manera muy significativa. Pasamos de espacios sagrados a espacios seculares y de espacios reales a espacios nacionales y virtuales. tiene otros referentes espaciales. al menos durante el siglo XX. Nuestras experiencias de los espacios mediáticos son particulares y a menudo fugaces.Nos movemos entre espacios privados y públicos. Los medios . puntos para unirnos y oportunidades de desunirnos. puntos de detención. Los medios de comunicación nos ofrecen estructuras cotidianas. cuando nos relacionamos con aquellos. compartir un espacio no es necesariamente poseerlo. leer o ver. dentro y fuera de ellos. Nos vincula con otros.

376ysigs. son una alternativa a él.pertenecen al ámbito de todos los días y. ya sea en la realidad ya sea en la imaginación. su eterno fluir. tanto para nosotros como por nosotros. Estudiar los medios es estudiar -estos movimientos y sus interrelaciones en el espacio y el tiempo y quizá también. Lo que digo es un tanto diferente de lo que Manuel Castells (1996. sólo nos brindan la reproducción y nunca el original y. tanto material como simbólicamente. El espacio se vuelve lábil. aunque . en el sentido común y la teoría. En cierto modo. de ese modo nos niegan nuestra propia subjetividad . mi punto de partida prefiere ligar el flujo de lo que Castells llama la era informacional» a los cambios dentro y a través de la experiencia. esto nos opone en gran parte del pensamiento posmoderno que sostiene que el mundo que habitamos está seductora y exclusivamente compuesto de imágenes y simulacros. así como por la uniformidad y los beneficios de esta. La nueva sociedad se construye en su movimiento. a la vez. si estudiar los medios es estudiarlos en su contribución a la textura general de la experiencia. Para Castells. como consecuencia. se conocen y a veces se temen. La primera es la necesidad de reconocer la realidad de la experiencia: Las experiencias son reales. De modo que. descubrirse no tan convencido por los profetas de una nueva era. el espacio de flujos señala las redes electrónicas pero también materiales que proporcionan el reticulado dinámico de la comunicación a lo largo del cual se mueven sin cesar la información. Esta concepción nos hace. también nos movemos en espacios mediáticos. «el mundo es un ámbito donde las realidades empíricas son negadas progresivamente. se deducen de ello algunas cosas.vivir la vida en espacios simbólicos y eternamente autorreferenciales que no ofrecen más que las generalidades del ersatz y lo hiperreal.en cierto sentido sigue dependiendo de ella. aun las mediáticas. dado que se producen en ella: en cuanto se sienten. los bienes y las personas en nuestra era informacional emergente. Al reconocer esta abstracción.) identifica como «espacio de flujos». se disloca de la Vida que se vive en los lugares reales. pág. Según este punto de vista.

cuestionar ese sentido común —cosa que hacemos. a que nuestra pregunta. que nos cercioramos de lo que vemos y oímos en comparación con lo que sabemos o creemos. en reflexivamente irreflexivas. de nuestras capacidades imaginativas. así como su aporte a la experiencia y utilizarla para someter a prueba nuestras teorías. si bien impuesto. Sabemos todo eso. que nuestras vulnerabilidades a la influencia. no obstante. que podemos distinguir y distinguimos entre fantasía y realidad. es más fácil de decir que de hacer. influir o representar. la etnia y la nacionalidad. los medios se convierten en la medida de todas las cosas. nunca a lo autorreferencial. Para este punto de vista. someterlas e insistir en que se trata de una empresa a la vez empírica y teórica. entender. Pero sabemos que no lo son. someterlas a pruebas empíricas. que de todos modos ignoramos u olvidamos gran parte de ello y que nuestras respuestas: a los medios.y. aunque solo sea de nosotros mismos. a la inversa. la edad. es decir. aceptar. el papel de la experiencia en el modelado de los medios. sin fin. También ellas se convertirán. Tampoco. la clase. Es sentido común. en rigor. Sabemos. Abordar la experiencia de los medios. Y. tanto en particular como en general varían según los individuos y a través de los grupos sociales. nuestras teorías escaparán. de acuerdo con el género. que hay diferencias entre mirar. Esto se debe. es decir. creer. debemos aceptar el desafío que significa nuestro 'fracaso colectivo en distinguir de la fantasía y el empobrecimiento. en primer lugar. para someter a prueba nuestras teorías. que podemos mantener y mantenemos una distancia crítica entre nosotros y nuestros medios. desde esta perspectiva. conveniente y continuamente—. nuestra capacidad de actuar de manera significativa. Y si quienes estudiamos los medios decidiéramos. nos exige investigar el papel de los medios en el modelado de la experiencia y. o la persuasión mediáticas sean desparejas e impredecibles. y también a lo largo del tiempo. en segundo lugar . no podríamos hacerla sin caer en la misma trampa en la que vimos caer a otros: no lograr tomar en serio la experiencia y utilizarla.

«La imaginación surge del cuerpo tanto como de la mente». puesto que se entrometen. La experiencia es una cuestión de identidad y diferencia. Nuestra capacidad de relacionarnos con los medios tiene como . aunque tautológicamente. Es interrumpida por lo inesperado. Nos da una ubicación. Es al mismo tiempo única y compartible. Se ordena de acuerdo con normas y clasificaciones que pasaron la prueba del tiempo y de lo social. les da significado. e incluso las confusiones. pese al hecho de que esto se advierte en escasas oportunidades. Esto tiene implicaciones importantes en cuanto al modo de abordar los medios y la intrusión de estos en la experiencia corporal. el carácter común de la experiencia corporal a través de las culturas es lo que los antropólogos. lo no preparado. continua y tecnológicamente. las alegrías y las aflicciones. las palabras y las imágenes. en efecto. todo resulta claro y. sugiere Kirsten Hastrup (1995. resultan significativos en la medida en que pueden relacionarse entre sí dentro de algún marco a la vez individual y social: un marco que. 83). pág.. en rigor. de las aptitudes y competencias sin las cuales quedamos inhabilitados. en particular. Pero. su encarnación. A decir verdad. ¿como se modela la experiencia. Concedamos. modelada.a que nos obliga a indagar más profundamente en lo que constituye la experiencia y su modelado. es la base material de la experiencia. El concepto de techne de Martin Heidegger aprehende el sentido de la tecnología como habilidad. Es el lugar no cartesiano de la acción y el lugar. La experiencia es objeto de actuación e influencia. las impresiones. su propia vulnerabilidad. adujeran como precondición para nuestra aptitud de entendernos recíprocamente. la contingencia. también. Es física y psicológica. ordena e interrumpe. y cómo cumplen los medios un papel en su modelado? La experiencia se moldea. trivial y obvio. su inevitable y trágica falta de coherencia. que la experiencia es. Es moldeada por agendas anteriores y experiencias previas. En este aspecto es física. El cuerpo en la vida. y se basa en el cuerpo y sus sentidos. Los actos y los acontecimientos. Hasta aquí. entonces. la catástrofe.

lo ominoso. o sin duda debería ser. . un enfoque para fortalecer . a menudo. Ningún análisis de los medios puede ignorarlo. Puesto que. Es como el cine. y tal vez lo haga con el mayor vigor. Habrá más que decir sobre los medios y los cuerpos. burbujeante debajo de la superficie de la experiencia. como el propio inconsciente. Es. la perversión. El psicoanálisis también es un gran problema en la medida. está el inconsciente. la elisión demasiado ligera de lo particular y lo general. El paso de la teoría y la práctica clínica a la crítica cultural esté sembrado de ofuscación. ni las teorías que lo abordan. el deseo. la obsesión: los llamados trastornos de lo cotidiano que se representan y se reprimen —las dos cosas — en los textos mediáticos de uno u otro tipo. podemos «pensar en los medios como extensiones corporales: prótesis.precondición la capacidad de manejar la máquina. pero el psicoanálisis es un gran problema.Nos obliga a confrontar con la fantasía. Nos ofrece una manera de pensar los sentimientos: los miedos y las desesperaciones. una manera de abordar lo perturbador y lo no racional. Empero. Y-viceversa. el cuerpo y la máquina. Sí. y que perturban el delgado tejido de lo que suele pasar por racional y normal en la sociedad moderna. en que perturba la confortable racionalidad de gran parte de la teoría de los medios. aunque en su mayor parte omite reconocer lo social.Y así llegamos al psicoanálisis. No obstante. La experiencia no se agota ni en el sentido común ni en el desempeño corporal. y. así como la arbitrariedad (enmascarada como teoría) de la interpretación y el análisis. Pone en tela de juicio el reduccionismo sociológico. como ya lo he señalado. Y en los cuerpos hay algo más que físico. que perturba la tranquilidad y fractura la subjetividad. y entonces no significa dar un gran paso comenzar a perder de vista los límites entre lo humano y lo técnico. Piense digital. alegrías y confusiones que arañan y hieren lo cotidiano. Lo es en varios aspectos. El psicoanálisis es como el lenguaje. Propone. Tampoco está contenida en la mera reflexión sobre su capacidad de ordenar y ser ordenada. el psicoanálisis no se marchará. cognitiva en su orientación y conductista en su intención.

la conversación y las historias de la vida cotidiana. en lo social y en los discursos. Nuestras historias.la percepción de las complejidades de los medios y la cultura sin clausurarlas. Si queremos estudiar los medios.colectivamente en la amistad y la enemistad. La vida privada de las figuras públicas se convierte en la materia de la telenovela diaria. ¡Hola! Hello! . si queremos responder la pregunta ¿por qué estudiar los medios?. asimismo. los actores de telenovela se convierten en figuras públicas a quienes se exige que construyan una vida privada para consumo público. 1981) que tanto la estructura como el contenido de las narraciones mediáticas y las de nuestros discursos de todos los días son iuterdependientes. Citemos una vez más a hastrup: «La experiencia no sólo está. nuestras conversaciones. SI no "una "vía regia. parte de nuestra respuesta deberá ser: porque propone un camino. rumores e interacciones casuales en los que encontramos los-recursos para fijarnos en el tiempo y el espacio. desde luego. Se ha sugerido (Silverstone. de la que surgen las distinciones y evaluaciones previas necesarias para tomar decisiones sobre los actos» (Hastrup. hacia los territorios ocultos de la mente y el significado. individual y . la verdadera agencia humana también es inconcebible al margen de la conversación continua de una comunidad. Lo público y lo privado se entrelazan narrativamente. 84). surge en la interfaz del cuerpo y la psique. es preciso que enfrentemos el papel del inconsciente tanto en la constitución como en la impugnación de la experiencia y. 1995. en los programas periodísticos y en los de ficción y como en nuestros relatos cotidianos: chismes. siempre anclada en una colectividad. mediatizada y mediática. donde lo social se reproduce constantemente. Así "tiene que ser. de fijarnos en nuestras relaciones mutuas. La experiencia. En las telenovelas y los talk shows.. la paz y la guerra. los significados privados se ventilan públicamente y los significados públicos se ofrecen al consumo privado. conectar y separar. compartir y rechazar. Sobre todo. Se expresa. pag. y que juntas nos permiten expresar y medir la experiencia. están presentes en las narraciones formales de los medios.

Sin embargo. entonces.) Por consiguiente. en un grado importante. en la medida en que los medios ocupan. e incluso del desorden. ese orden. categorías y tecnologías para. También aquí enfrentamos una estética y una ética —una política. Podemos manejar nuestra vida en la medida en que existe una pizca de orden. un lugar central en el proceso de establecimiento de distinciones y juicios. no es neutral ni en sus condiciones ni en sus consecuencias. brindar las seguridades que nos permiten llegar al final del día. para las cuales los medios nos proveen. los conceptos. como lo he sostenido. tanto individual como colectivamente— y nuestros medios estamos constante e intensamente comprometidos. estético y ética. y en la medida en que. categorías y tecnologías para construir y sostener conexiones. en el sentido de que choca con el orden de otros. La clasificación. suficiente I para. minuto a minuto. (N. tal como somos capaces de alcanzarlo. empero. No permitamos. y para los cuales nuestros medios se han vuelto indispensables. En castellano en el original. sino. mediatizan la dialéctica entre la clasificación que modela la experiencia y la experiencia que colorea la clasificación. del T. no es sólo un asunto intelectual y ni siquiera práctico. en esencia de la vida cotidiana. precisamente. en términos de Berlín. que esta visibilidad momentánea nos ciegue al trabajo diario en el cual nosotros —de nuevo. hora a hora. Debemos estudiar los medios. y por lo tanto más contenciosas. tanto de herramientas como de problemas: los conceptos. de los otros. y en el sentido de que dependerá del orden. cuando una nación está o se siente en guerra. debemos indagar en las consecuencias de esa mediatización. hay un proceso y una práctica de clasificación: el establecimiento de distinciones y juicios. Estas herramientas tal vez sean más evidentes que nunca. construir y defender distancias.¿Qué pasa aquí? En el núcleo de los discursos sociales que se arraigan en torno de la experiencia y la encarnan. .