Capítulo 1.

TEMPESTAD Los sueños de Sakura Haruno volvieron a transformarse en realidad con cada pitido odioso que resonaba a través de la habitación. Con pesar abrió los ojos y de manera torpe comenzó a tantear sobre su escritorio de madera de pino hasta hallar el pequeño aparato debajo de varias fotografías que sobresalían de los demás papeles — ¿Hola? —contestó mientras volvía a erguirse sobre la silla acomodándose la blusa — Hola, cariño. Soy yo — Ah, hola Sai —intentó contener un bostezo aunque fue prácticamente imposible — ¿Ocupada? — Un poco —en ese momento un trueno retumbó fuera de aquellas paredes dando la entrada a la tormenta que estuvo amenazando con aparecer hacía varias horas. Sakura recorrió la habitación con la mirada mientras intentaba recordar cuáles habían sido los planes que había olvidado esta ocasión. El lugar estaba completamente vacío— lo siento. Sé que debí llamarte antes pero perdí la noción del tiempo — No te preocupes. Sólo llamaba para saber si ya estabas en tu casa aunque me imaginó que aún sigues en el estudio ¿no es cierto? — Ajá. Estoy terminando de revisar unas tomas pero creo que las editaré en casa — Me parece perfecto. Llámame cuando llegues. Te amo — Si, te llamaré. Adiós —cerró el teléfono mientras suspiraba preguntándose si sería normal que no pudiera decirle a su prometido que también lo amaba. Probablemente no. Puso la mano sobre el ratón de la computadora para desactivar el protector de pantalla, hizo varios clics revisando un par de carpetas y luego apagó el ordenador. Empujó la silla mientras se levantaba estirando los brazos. Había sido un largo día. En realidad, los últimos meses habían sido unos muy largos días. Mientras cogía su abrigo del perchero que había junto a la pared que dividía su cubículo de los demás, no pudo evitar pensar que tal vez algo iría mal en su vida. Bueno, eso era obvio. Tener casi veinticinco años y ser controlada por tu mundo en lugar de que fuera al revés claramente significaba que algo iba mal. Cuando decidió estudiar fotografía pensó que tal vez así podría escapar del

mundo al que había pertenecido desde que había nacido. Su padre un importante doctor y su madre con un complejo de perfección que rayaba en lo enfermizo, hicieron que ella siempre deseara ir más allá de ellos, más allá de aquel mundo de lujos y perfección fingida al que parecía estar destinada por derecho. Siempre buscó ser independiente y vivir aventuras mientras conocía otros lugares nuevos y totalmente excitantes. Se equivocó. Irse lejos y estudiar fotografía a pesar de lo que dijeran sus padres pareció ser la manera perfecta de escapar pero en realidad no funcionó. No hubo viajes ni mucho menos aventuras excitantes para vivir. Ahora trabajaba como fotógrafa de la sección de sociales en el periódico de la ciudad en la que vivía, ¿qué tan irónico podría ser eso? era cierto que ya no participaba en aquellos eventos glamorosos pero ¿qué era peor, ya no participar o ser la espectadora de una realidad que parecía estar destinada a ella sólo para atormentarla? Definitivamente siempre pensó que debería haber algo más en la vida que sólo un trabajo que no te hace feliz y un futuro matrimonio del que no estás del todo segura. Hay estaba la otra cuestión: Sai. Lo había conocido por accidente en el centro comercial y antes de que pudiera darse cuenta ya había salido durante casi cuatro años y ahora estaban comprometidos. No es que no sintiera nada por él, al contrario, estaba segura de que sentía algo pero… eran tan diferentes. "Diametralmente opuestos" sería la frase más adecuada. Él un abogado, centrado, directo, racional. Ella una fotógrafa, soñadora, sentimental. No había nada en común, ni la música, ni las películas ni programas de televisión, ni comida. Nada. Aún no habían fijado una fecha para la boda ni habían iniciado con los preparativos pero eso no evitaba que sintiera escalofríos cada vez que veía el anillo de compromiso en su dedo —por eso siempre lo llevaba en un bolsillo interno de su bolso—. Le aterraba pensar que tal vez las cosas no deberían de ser de esa manera y ella pudiera echarlo todo a perder. No estaba segura de nada salvo de una cosa, alguien como Sai no debería sufrir por su indecisión. Esperaba que tal vez, como le habían dicho algunas de sus compañeras de trabajo, ese sudor frío que experimentaba al ver el anillo de bodas sólo fuera por nervios pasajeros al dar aquel gran paso. En verdad deseaba que así fuera. Dio una última mirada a su escritorio. La montaña de papeles y fotografías amenazaba con hacer un desastre total en los días próximos días. Ya habrá tiempo para arreglarlo cuando regrese el lunes pensó mientras colgaba su bolso sobre el hombro. Estaba a punto de caminar hacia el ascensor cuando se detuvo para mirar la placa que había sobre el escritorio: "Sakura Haruno. Reportera gráfica". No pudo evitar recorrer con la mirada cada una de las letras doradas que sobresalían en ese pequeño trozo de metal, llenas de lo que parecía que ella había perdido hacía mucho tiempo. Su luz. Aún cuando lo intentaba, últimamente con mayor intensidad que antes, no podía definir en qué momento

su vida se había estancado ahí, cuándo había perdido los sueños y la esperanza de que siempre había algo más allá de lo que veía, de que siempre podría haber más. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Sobre una azotea, no muy lejos de donde las oficinas del "Konoha Journal" estaban ubicadas, un par de hombres miraban hacia las calles de abajo. Ambos eran altos y estaban ataviados con abrigos de cuero largos, pantalones del mismo material y botas de tipo militar. — Así que por fin comenzará a llover — susurró uno mientras alzaba la mirada después de que un par de rayos atravesaran el cielo nocturno. Su cabello grisáceo destacaba entre sus vestimentas negras mientras era lentamente aplacado por las gotas de agua — Llevamos más de media hora aquí sin hacer nada así que habla de una vez, Kakashi. La lluvia y tu plática incesante están poniéndome de mal humor — Kakashi sonrió de lado al oírlo — Con todo respeto, siempre pareces estar de mal humor Sasuke —el aludido centró su mirada fría en él — ¿Estás criticándome? —replicó. Parecía tal vez diez años menor. Las delicadas facciones que se poseía eran elegantes, aristocráticas siendo enmarcadas por un par de mechones de cabello negro que caían alrededor de su rostro mientras el resto se alborotaba en su nuca. Su mirada oscura reflejaba una madurez y frialdad autoritarias al igual que su voz. — En absoluto. Sólo expongo mi punto de vista —De nuevo volvieron a quedar en silencio. Sasuke caminó un par de pasos más hacia la orilla hasta encontrarse con la mitad del cuerpo inclinado hacia la nada. Era como si estuviera esperando a que algo o alguien pasara debajo de él. En realidad lo esperaba— Mi señor, he sido su cónsul y mentor durante casi cuatrocientos años en los cuales puedo decir que ha sido un placer haber estado con usted ¿lo sabe verdad? —el chico de cabello negro levantó la mano izquierda frente a él para indicarle que se callara — Déjate de tonterías. Sabes que odio que me llames de esa manera. No soy tu señor —el hombre se aclaró la garganta para continuar — Aunque creo que discrepo en eso supongo que entonces puedo aventurarme a decir que eres más que un compañero de batallas y que te he considerado como un hijo —los fríos ojos negros volvieron a clavarse en él — Aclaremos de una vez por todas esto, Kakashi —comentó impaciente— ¿qué

demonios sucede? —el hombre volvió a quedarse en silencio clavando su mirada en él logrando exasperarlo— Habla de una vez o tendré que arrancarte las palabras de la boca —durante un par de minutos de nuevo no hubo respuesta hasta que el hombre de cabello gris se aclaró la garganta y volvió a abrir la boca — El consejo me ha llamado nuevamente —Sasuke volvió a erguirse para después clavar su mirada oscura en él. Se acercó de manera elegante e imponente hacia Kakashi haciendo que el hombre inmediatamente apoyara una de sus rodillas sobre el suelo mojado aún cuando quizás era un par de centímetros más alto. Sasuke apretó con fuerza los puños para evitar golpearlo — Tienes tres segundos para levantarte y dejarte de toda esta payasada — sentenció con frialdad. Kakashi obedeció de inmediato dejando su mirada atada al piso. Sasuke miró a su alrededor y finalmente giró el rostro hacia la izquierda — ¿Desde cuando lo sabes? — Desde hace algún tiempo — ¿Y por qué no me lo habías dicho? — Porque no pensé que el tiempo fuera tan breve —alzó la mirada con cautela — Escucha Sasuke, ambos sabíamos que era cuestión de tiempo para que reclamaran mi presencia en el cargo que me fue entregado por destino. A pesar de los quinientos años que llevo aplazándolo tarde o temprano tendría que volver, incluso Neji ya debió de haberlo visto. Yo… —de nuevo Sasuke levantó la mano dispuesto a replicar pero entonces algo cambió. Ambos abrieron los ojos lo más que pudieron mientras un olor dulzón y frío saturaba sus narices a pesar de la lluvia y un hueco se formaba en sus pechos. Sasuke dibujó una media sonrisa de satisfacción— ¿Cuántos? —cuestionó de inmediato — Tal vez siete. Vienen en dos direcciones distintas —volvió a mirarlo— Hablaremos después. Hay trabajo que hacer —su compañero asintió e hizo una reverencia. Sasuke se dirigió hacia el extremo donde había estado y cuando estuvo en la orilla miró sobre su hombro— Y Kakashi… no se te ocurra morir hoy ¿quedó claro? —antes de recibir respuesta desapareció de la vista del hombre .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. El estacionamiento estaba a dos edificios de distancia ya que el diario compartía aparcamiento con las oficinas de una aseguradora y un edificio de departamentos. Llevaba casi tres años trabajando en ese lugar casi los siete días de la semana, recorriendo ese pequeño trayecto de unos veinte metros y de repente le pareció tan lejano ahora que veía la intensidad con la que la lluvia caía. No tenía sombrilla así que significaría que aunque fuera tan rápida como los campeones de atletismo terminaría empapada. Meditó las opciones que

tenía durante unos segundos. Al no haber más supo que tendría que hacerlo. Soltó una maldición e inició su carrera a través de la avenida iluminada parcialmente por las farolas. Luego de su minimaratón logró llegar al estacionamiento, inclinó su bolso y comenzó a buscar las llaves. Cuando al fin halló la pequeña maraña, ésta cayó a un pequeño charco. Mientras maldecía se agachó para tomarlas y se encontró con un par de zapatos frente a ella. Tomó las llaves y se puso de pie — Parece que necesitas un poco de compañía, muñequita —dijo el hombre mirándola lascivamente. De inmediato Sakura comenzó a retroceder cada paso que el hombre avanzaba. Pensó en regresar al edificio del periódico pero justamente otro hombre apareció en esa dirección. Tenía bloqueados ambos accesos. No podría acercarse a su auto ahora— Me encanta tu cabello. Parece tan tierno. Me gustaría tocarlo — A mí me gustaría tocar otras cosas —escupió el otro. Sakura miró a su alrededor dándose cuenta de que ya no podría volver al periódico. Dio un par de zancadas más y luego de que se alejó un poco comenzó a avanzar por la avenida principal sin importar la lluvia. Estaba cerca de la zona de restaurantes así que si lograba llegar ahí estaría a salvo. De cualquier manera, comenzó a buscar en su bolso un gas pimienta que Sai le había comprado — Oye hermosura, ¿tienes que ir a alguna parte? Podríamos llevarte. Mi auto está cerca —Sakura apresuró su paso concentrándose para no perder la calma. "En situaciones de riesgo es necesario mantener la calma para poder pensar con claridad. Mantén el control" se decía mentalmente. Luego de indagar hasta lo más profundo de su bolso se dio cuenta de que el "bendito" gas pimienta no estaba. Lo había dejado en un cajón del escritorio. Su corazón comenzó a latir con fuerza cuando vio el letrero de una cafetería cercana. "Sólo unos metros más, sólo unos metros". De nuevo aceleró el paso y antes de que pudiera divisar la siguiente avenida uno de los hombres la sujetó por la cintura. Sus pies quedaron colgando en el aire, y mientras la arrastraba hacia atrás, le cubrió la boca con la palma de la mano. Sakura luchó pateando y lanzando puñetazos, y cuando acertó a propinarle un buen golpe en un ojo, logró zafarse. Intentó alejarse lo más rápidamente posible, taconeando con fuerza sobre el pavimento, mientras el aliento se agolpaba en su garganta pero entonces el hombre volvió a sujetarla de nuevo. Cubrió su boca con la mano mientras la arrastraba hacia una zona oscura. Un callejón. Esos malditos la estaban arrastrando a un callejón. El pánico comenzó a inundar todo su ser mientras sacudía su cuerpo intentando zafarse. El hombre la recargó bruscamente contra la pared de ladrillo presionando su cuerpo sobre el de ella. Aún sin dejar de luchar, las lágrimas comenzaron a

nublar en sus ojos. Ellos eran dos. Eran más fuertes. Y ella… ¡Dios mío por favor, no! Capítulo 2 Un acertado golpe en la mandíbula logró descontrolar a Kakashi lo suficiente para que no alcanzara a esquivar el momento en el que una daga se incrustó en su espalda a la altura de los riñones. El primer enemigo terminó volando por los aires hasta azotar contra el muro del callejón donde se encontraban y entonces inicio un forcejeo con el que le había herido. Había una cosa cierta en esa guerra respecto a sus enemigos, los cazadores de Akatsuki. Entre más años pasaran en aquella organización sanguinaria, más hábiles se volvían. Akatsuki estaba conformada por vampiros rebeldes en contra del –actualmente- extinto régimen Uchiha, y que se encontraban bajo las órdenes de Orochimaru, el antiguo líder de "El Círculo", la parte más alta en cuanto a la escala social vampírica se refería. Durante siglos enteros las acciones de Orochimaru pasaron desapercibidas hasta que finalmente dio su golpe maestro como inicio de la guerra que proseguía en la actualidad. Luego del "Crystal Day" donde más de la mitad de la población de la raza fue aniquilada a manos de aquel traidor y sus seguidores, aquella sociedad comenzó a perseguir a los vampiros civiles llevando a la raza al borde de la extinción. Sin embargo, en respuesta a ellos nació la Cofradía. Vampiros con características únicas en batalla entrenados específicamente para la protección de la raza. Guerreros incansables que luchaban unidos para proteger y salvar lo poco que quedaba de una especie que había alcanzado la gloria absoluta y que, al igual que Roma, había decaído trágicamente hasta el borde del caos y el olvido. Héroes anónimos sin una verdadera identidad, al menos no una pública. Siempre existían especulaciones sobre sus miembros y su localización pero no pasaban de ser ideas o comentarios pasados de una boca a otra en medio de reuniones civiles. Rumores. Finalmente Kakashi logró atravesar al segundo cazador con el que estaba forcejeando la daga. En un amplio despliegue de habilidad desenfundó una de las SIG que traía colgando a ambos lados de la cadera y con dos tiros partió por la mitad el corazón del asesino para luego apuñalarlo con la misma daga. Una vez que los cazadores obtenían el sello de maldición de Orochimaru se volvían extremadamente resistentes logrando sobrevivir a heridas que siendo vampiros normales les hubiesen ocasionado la muerte. Sólo existe una única forma de acabar con un cazador y esa es atravesando el pecho con algo de metal -excepto plomo, de ahí que las balas no sean suficientes-. Cuando la hoja de acero atravesó el esternón hasta el corazón, las marcas que dejaba la activación del sello se diseminaron a través de toda la piel cubriéndola

de una tonalidad endrina. Finalmente el cuerpo se desintegró hasta tomar una forma líquida. Kakashi se apartó de la ahora mancha aceitosa en la pared. Con grandes bocanadas intentó llevar aire a sus pulmones mientras se tambaleaba para llegar a su anterior oponente que continuaba tirado en el piso entre un par de botes de basura, abrió su abrigo dejando ver la cartuchera que llevaba en el pecho y de ahí sacó una flamante daga plateada. La hoja del instrumento centelló cuando otro relámpago surcó el cielo en medio de la tormenta y en un movimiento rápido, aquel cazador corrió con la misma suerte de su compañero. Kakashi se puso de pie dándose la vuelta y sacudió la daga para quitarle el rastro de sangre color negro. Algo iba mal. Aunque no pudo precisar qué hasta que… uno, dos, tres tiros impactaron en su abdomen. Tres, los cazadores siempre van en grupos de tres. Lo había olvidado. Como si fuese un novato olvidó ese pequeño detalle. Una sonrisa irónica se dibujó en su rostro al ver al tercer integrante que había sido el primero en hacerle frente y que creyó haber dejado inconsciente. Al mismo tiempo en el que un cuarto disparo hacía impacto directamente en su pecho, su daga hizo lo mismo en el cuerpo del cazador acabando con él. Balas de acero. Dos en la parte inferior de su abdomen, tal vez en los intestinos. Una más en su pulmón derecho, estaba seguro porque la sangre estaba comenzando a llenar ese órgano haciéndole difícil respirar. Y finalmente una debajo de la clavícula del lado izquierdo. Definitivamente las cosas no estaban bien, nada bien. Se recargó en uno de los muros que formaban el callejón llevándose la mano derecha al extremo opuesto del pecho. Esa herida era la que más sangraba probablemente porque había perforado alguna arteria. Al mismo tiempo, su mano izquierda tanteó el interior del bolsillo de su pantalón de cuero hasta hallar su teléfono celular, abrió el aparato y tecleó *0. Cuando la ayuda llegara -porque esperaba que así lo hiciera- estaba seguro de que primero le salvarían la vida y después su líder se la quitaría el mismo por su negligencia. Sip, en definitiva eso no le agradaría a Sasuke. En absoluto. Sus respiraciones se estaban haciendo cada vez más difíciles y la lluvia no estaba ayudando ni un poco a mantener su cuerpo caliente mientras estaba empezaba a ser aquejado por ligeros temblores. Cerró los ojos e inhaló lo más profundo que pudo en un intento de no quedar inconsciente debido la falta de flujo de oxígeno hacia su cerebro. Dolía peor que ser castrado. Casi podía jurarlo. "Relájate. Sabías que esto sucedería. No opongas resistencia"

Entonces escuchó voces provenientes de la avenida, se pegó aún más a la pared y esperó conforme las voces se acercaban. Giró la cabeza hacia la entrada del callejón y vio a una joven de cabello rosado cruzar dando grandes zancadas seguida muy de cerca, en realidad más de lo que debería, por dos hombres. La mirada de Kakashi se ensombreció cuando imaginó lo que probablemente sucedería. Podía olerlo. En ese instante el caballero que existía en su interior emergió sobre el dolor y la agonía que estaban llenando su cuerpo. "Bueno. El consejo puede esperar unos minutos más" Comenzó a moverse lentamente hacia la salida del callejón manteniendo la mano derecha en su posición de compresa mientras los dedos de su mano izquierda se encogían y estiraban constantemente preparándose para lo que vendría. Gracias al cielo era ambidiestro .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. — No te preocupes, linda. Esto te gustará tanto que vas a rogarme por más — gruñó el hombre en su oído. La oleada de pánico que estaba saturando su ser le dio nuevos bríos y reanudó su intento por escapar sacudiendo su cuerpo con más fuerza. Una de las manos de Sakura logró zafarse y sus uñas rasguñaron la mejilla izquierda de su agresor. El hombre se descuidó liberando inconscientemente la garganta de Sakura y ella profirió un grito— ¡No intentes hacerte la lista conmigo, estúpida zorra! Dos fuertes bofetadas cruzaron en ambas direcciones el rostro de Sakura partiéndole el labio del lado izquierdo. Su cabeza comenzó a perder conciencia de lo que sucedía logrando escuchar solamente la risa tonta del otro tipo. Las cosas no podían suceder así. Eso no podía estar sucediendo. Sintió el sabor ferroso de la sangre en su boca y el dolor punzante a ambos lados de la nariz. Tal vez se la habría roto pero entre la intensa lluvia no pudo distinguir si estaba sangrando. Antes de que pudiera darse cuenta, el hombre le había sujetado ambas muñecas sobre su cabeza con una mano y con la otra estaba intentando desgarrar su blusa. Uno a uno los frágiles botones de la prenda de seda azul claro fueron cediendo dejando al descubierto el sostén de encaje blanco. Entonces sintió algo frío en el cuello. — Si vuelves a intentar esa estupidez de gritar entonces te abriré la garganta ¿entendiste? —dijo mientras intentaba abrirle las piernas con una rodilla. Sakura sacudió levemente la cabeza tratando de liberarse de ese estado de semiinconsciencia en el que estaba cayendo cuando sintió la lengua del tipo rozar su cuello y la parte inferior de su mandíbula. La sensación fue simplemente grotesca. Grandes arcadas comenzaron a mover

su cuerpo intentando expulsar la asquerosa sensación que había en su estómago. Una voz en su interior le gritaba a todo pulmón que luchara, que intentara escapar pero la respiración agitada y el cansancio en su cuerpo no le permitían hacer nada. Las lágrimas volvieron a asomarse en sus ojos nublando su vista en combinación con la sensación de que pronto podría desmayarse. No podía soportarlo. Se odió a sí misma por ser tan débil. Todo estaba perdido. Entonces escuchó un gemido hueco y repentinamente la presión sobre sus muñecas se fue desvaneciendo .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Lo que Kakashi presenció al adentrarse a ese callejón estaba muy lejos de lo que había esperado. La sangre hirviente comenzó a correr estrepitosamente en sus venas quemando las heridas donde estaban alojadas las balas y la que había sido ocasionada por el cuchillo, al ver aquel monstruoso espectáculo. Repentinamente el dolor y la agonía fueron reemplazados por el coraje y la rabia de ver la clase de vejación que se alzaba frente a él. Con una velocidad sobrenatural se acercó y su puño derecho impactó en el costado del hombre que sostenía a la chica, lo tomó por los hombros alejándolo de ella mientras éste se doblaba por el dolor y entonces la rodilla de Kakashi impactó de lleno con el rostro del agresor dejándole inconsciente. El segundo hombre se lanzó contra él. Con un siseo Kakashi dejó al descubierto sus colmillos al mismo tiempo en el que contenía el puño del humano dentro de la palma de su mano. Apretó con fuerza hasta escuchar el sonido de los huesos romperse, dio un golpe certero en el estómago y luego un par de codazos directos en la cara que fueron suficientes para que terminara su noche junto a su compañero en el sucio suelo del callejón. De nuevo su respiración volvió a tornarse agitada e inconstante cuando giró la vista hacia el muro donde la joven se encontraba recargada con las rodillas flexionadas temblando. Probablemente una mezcla entre el terror de lo que había estado a punto de sucederle y lo frío de la noche. — ¿Te encuentras bien? —cuestionó jadeante sin acercarse a ella. Durante un instante no recibió respuesta hasta que notó un ligero asentimiento con la cabeza por parte de la chica. Sakura no lograba procesar todo lo que había ocurrido. Estuvo tan cerca de ser violada y de repente había aparecido aquel hombre vestido como si fuese un matón a sueldo y la había salvado. Su mente seguía sin lograr alcanzar la lucidez pero su estado de conciencia fue suficiente para poder escuchar la pregunta del hombre y contestar. Aún se encontraba con las uñas de una mano

aferradas a los ladrillos del muro del callejón mientras que la otra intentaba mantener cerrada su blusa y sus piernas estaban comenzando a flaquear debido al pánico. Juntó todas las fuerzas que le quedaban para dirigir la mirada hacia su salvador. Era impresionante. El hombre parecía medir casi dos metros aún cuando estaba ligeramente encorvado intentando respirar. Su cabello grisáceo aplastado por la lluvia le caía sobre el rostro cubriéndole el ojo izquierdo. Sus vestimentas eran totalmente negras, un abrigo de cuero largo hasta las rodillas y enormes botas toscas aseguraban lo que ella imaginaba. Entonces el hombre cayó al piso. Sakura corrió rápidamente hacia él y se arrodilló a su lado. — ¿Se encuentra bien? —preguntó instintivamente. Kakashi se llevó la mano al pecho. Sakura abrió el abrigo omitiendo la cartuchera y las armas que traía el hombre sobre el cuerpo para concentrarse en las heridas de bala— No puede ser. Está herido. La mirada de Sakura revisó a su alrededor en busca de algo que le ayudara a detener las hemorragias de Kakashi pero al no hallar nada que le pudiera ser de ayuda utilizó sus manos. No podía decidir cuales eran las más graves así que con una mano comenzó a hacer presión en el abdomen mientras que con la otra lo hacía en la herida del pecho, cerca del corazón. Kakashi se estremeció por el contacto. — Debemos llevarlo a un hospital —tartamudeó Sakura. Parte por el rastro del pánico que aún tenía y parte por el nuevo temor que la estaba invadiendo. — ¡Por todo el cielo! Tienes los ojos más hermosos que he visto en mi vida — susurró cuando Sakura clavó su mirada en él— Ese verde es único. — ¿Tiene un celular? Hay que llamar a una ambulancia — No… no te preocupes. Está bien —respondió Kakashi en una mezcla de gemidos y jadeos — No. No está bien. Necesita ir a un hospital. Iré por ayuda — intentó ponerse de pie pero el hombre se lo impidió al tomarla por la muñeca — Por favor, quédate conmigo. En verdad, está bien —las lágrimas volvieron a asomarse en el rostro de Sakura ahora por una extraña sensación de impotencia. — No. Tenemos que conseguir ayuda. No puede morir. No después de haberme salvado. —respondió con desesperación— No puedo dejarlo morir.

La fuerza del apretón desapareció. Por favor resista —volvió a intentar ponerse de pie. — Eres un infeliz —murmuró clavando su mirada en Kakashi esbozando una media sonrisa nerviosa. Está bien. La silueta parecía ser un hombre aunque no podía ver nada más que… No era posible. Una vez que Sakura quedó congelada Sasuke miró a Kakashi. Un relámpago iluminó por un segundo y pudo definir que. No con esa frialdad que emanaba por cada uno de los poros de su piel bajo toda aquella ropa de cuero. Eran aterradores. su cuerpo comenzó a temblar conforme aquella sombra se acercaba a donde ella estaba. Sin darse cuenta. . El hombre sonrió con dificultad alzando su mano derecha que fue estrechada por la de Sasuke. Sólo… —un dolor punzante hizo que se doblara ligeramente emitiendo un gemido— sólo necesito que te quedes conmigo hasta que esto acabe. Recorrió el torso del hombre sobre la camisa negra. con lentitud. cerró los ojos. No podía ser un hombre. Alto. se trataba de un hombre. el color de su piel había desaparecido y ahora era tan pálido contrastando con sus vestimentas. Toco cada una de las heridas en el cuerpo de Kakashi sintiendo como su compañero se estremecía en medio de la agonía. Realmente lucía mal. De repente ya no sintió ni dolor ni pánico ni terror ni la lluvia sobre su cuerpo. Dio una última mirada al chico y finalmente. Por favor —la impotencia se reflejó en la mirada de Sakura. eso no era lo que le decían sus instintos. con las yemas de los dedos. No te hará daño —musitó Kakashi. Aquella mirada carmesí resultó simplemente hipnotizante. Entonces miró hacia la entrada del callejón— Voy a… Un escalofrío la recorrió de pies a cabeza. — No puedo hacerlo. le gritaban a toda voz que huyera antes de que "eso" se acercara a ella. Bueno. Esos ojos rojos no podían ser reales. efectivamente. En una reacción instintiva se acercó más a Kakashi como si intentara protegerlo. — Tranquila. Más bien. Una de sus manos se posó en el pecho de Kakashi cuando aquel ser se agachó frente a ella haciendo que sus miradas se engancharan. Se detuvo en la que había cerca del corazón. cabello oscuro y expresión gélida. Nada. Sus ojos se estrecharon mientras intentaba definir si era real o no lo que veía frente a ella. caucásico.— Escúchame.

hace una semana o un mes? De cualquier manera. Pudo ver claramente el cuerpo de Sakura recargado en el volante del auto y los ligeros temblores que la aquejaban. Cuando finalmente logró abrir la puerta. Sus manos temblaban tan intensamente que le costó mucho trabajo introducir la llave en la cerradura del auto. Sakura se encontraba de pie frente a los dos hombres que instantes antes habían intentado violarla y que ahora estaban tendidos sobre el suelo.:.:. Saliendo del lugar halló su bolso y luego de levantarlo siguió corriendo hasta llegar al estacionamiento. .:. aferró ambas manos al volante y luego recargó el rostro sobre ellas. Sasuke se mantenía observando el ford focus color plata estacionado al otro extremo. cerró la puerta. No pensó que podría pero el pánico logró darle la fuerza necesaria de último minuto para conseguirlo. Kakashi estaba frente a él. — ¿Qué diferencia hubiera hecho si te lo hubiese dicho ayer. Su mente estaba en blanco.:. Su respiración era agitada pero cuando la adrenalina comenzó a desaparecer el pánico. moriste hoy — reclamó a la presencia que se materializó a sus espaldas.:. el resultado hubiera sido el mismo.:. El pánico aún seguía corriendo por sus venas y eso se reflejó en las lágrimas en sus mejillas aunque ella las confundió con gotas de agua que resbalaban desde su cabello.:. — Sabías que hoy era el día y por eso me lo dijiste hoy justamente ¿no es verdad? —Kakashi asintió. sus ropas de combate habían sido reemplazadas por una túnica de color ocre que destellaba tenuemente cubriéndole hasta los pies.:.En ese momento la lluvia cesó. Era increíble que hubiera logrado noquearlos a ambos.:. La distancia no era problema para su aguda visión nocturna. No podía recordar cómo había derribado a sus agresores. bueno. Pero… había algo además del pánico y el dolor en el rostro y las muñecas.:.:. salió corriendo del callejón sujetándose la blusa. El callejón volvió a quedarse en absoluto silencio. — Tenías que morir. Aún cuando te ordené que no lo hicieras. — Si. .:. ¿qué más podría hacer? No puedes retrasar lo inevitable —Sasuke se giró para verlo. Capítulo 3 Entre las sombras que se formaban donde las luces de las farolas del estacionamiento no alcanzaban a iluminar. se introdujo dentro del vehículo.

Si me lo hubieras dicho antes.— Te equivocas. aunque más que rastros del tiempo eran vestigios de todo lo que había tenido que vivir. un amigo. No sólo podía borrar las memorias recientes sino también las que se encontraban más profundas e incluso alterarlas para hacer creer a la persona cosas que no eran ciertas. Era simplemente perfecto. — Bueno. no me habría visto en la necesidad de utilizarlo para alterar los recuerdos de esa chica —soltó con frialdad. de toda la tragedia que lo había seguido desde hacía tanto tiempo. es momento de que me vaya. Sasuke. bien podría haberte matado yo mismo y así ahorrarnos todo el drama —Kakashi sonrió de nuevo— Pero tenías que hacerte el héroe antes de morir. El último miembro de la línea de sangre Uchiha. un hijo. Por los mechones de su cabello negro alrededor de su rostro corrían pequeñas gotas remanentes de la tormenta que acababa de pasar. — Hmp. El hombre exhaló profundamente. el último vampiro totalmente puro que pisaba la tierra. Volvió a centrarse en el rostro de Sasuke. El consejo ha estado esperando por mí desde hace quinientos años y creo que ha sido el tiempo justo para hacerse desear un poco ¿no crees? Cuídate mucho. Los miembros de la Cofradía tenían la habilidad de borrar los recuerdos superficiales de los humanos pero el talento de Sasuke iba mucho más allá. Kakashi se concentró en estudiar el rostro de aquel al que por muchos años consideró un compañero de batallas. Ahora que lo miraba con detenimiento pudo ver los casi imperceptibles rastros del tiempo que había en aquel rostro. calculadora y… — Hacía mucho tiempo que no utilizabas el sharingan —susurró al recordar aquel detalle que instantes antes había pasado desapercibido ante sus ojos. El tiempo se le había agotado en este plano y él tendría que ver lo que el chico hiciera desde la distancia. Encontró a Sasuke hacía casi cuatrocientos años tan sólo un par de años después de que éste hubiera pasado por la transición. Tenías que ser un caballero hasta el último minuto ¿verdad? — Me conoces perfectamente. el que por destino estaba destinado a ser rey de la raza y que por decisión había renunciado al cargo. El silencio invadió el espacio entre ellos. en medio de la agonía era comprensible. Siempre deseó poder permanecer a su lado el tiempo suficiente hasta que eligiera tomar su destino pero ya no fue posible. Si no fuera por tu complejo de héroe. Bueno. Su mirada fría. como lo esperarías de alguien que genéticamente lo era. Sus ojos eran el reflejo exacto de todas aquellas cicatrices que había en su corazón. No me hagas venir desde . mi señor. Kakashi sonrió de lado.

mi señor —susurró inclinando la cabeza. Estuvo a punto de desmaterializarse para seguir con su trabajo de aquella noche pero entonces recordó el último favor para Kakashi "Lo que me faltaba. dirigió su mirada hacia donde el auto de Sakura estaba estacionado y vio que por fin se ponía en marcha. Cuando reaccionó. Además… tal vez pronto necesite de tu ayuda —Sasuke frunció el seño pero antes de que pudiera preguntar. Creo que no fue muy cortés de mi parte no decirles que hoy era el día de mi partida. sacó su teléfono celular. Es probable que siga nerviosa por todo lo que sucedió. lo olvidaba. presionó una tecla de marcación automática. pues… creo que es lo mínimo que puedo hacer por la mujer que me salvó la vida ¿no crees? — Pero si estás muerto — Bueno. guardó el teléfono y se desmaterializó . Sasuke — Habla — Vigila que llegue a salvo a su casa ¿quieres? —pidió refiriéndose a Sakura — ¿Por qué? Es una simple humana —la última palabra sonó como si dijera rata o algo peor — Mmmm. Durante unos minutos Sasuke siguió contemplando aquel punto en medio de la nada en donde Kakashi se había desmaterializado. Un último favor. luego se giró y comenzó a avanzar hacia la oscuridad. entonces por la mujer que intentó salvarme la vida. Entonces se detuvo y miró sobre su hombro— Ah. pero puedo jurar que si les hubiese dicho también hubieran querido matarme —una corta risa provino de la garganta de Sasuke. —dicho esto. Al escuchar que respondían. Ahora. Kakashi asintió con la cabeza— Lo vuelvo a decir. Kakashi siguió su camino hacia la oscuridad haciendo su figura cada vez más difuminada hasta que finalmente se desvaneció por completo. Ha sido un placer haber estado contigo.el otro lado para patear tu trasero porque estás jugando al vampiro indestructible ¿de acuerdo? —Sasuke lo miró alzando una ceja— En verdad cuídate y despídeme de los otros. se ahorró cualquier frase de saludo y cortesía para dar una orden simple: — Reúne a todos en el complejo. agradece a Dios que ya estás muerto porque sino yo te hubiera asesinado con mis propias manos" Luego de proferir mentalmente su amenaza. Hacer de niñera para una mujer humana" —miró hacia el cielo que había comenzado a despejarse— "En verdad Kakashi.

calculaba que medía más de uno con setenta. Un estremecimiento recorrió todo su ser. Inhaló profundo preparándose para mirarse al espejo.:.:. "¿En qué demonios estás pensando? Es una mujer humana.:. En definitiva.. Agudizó su oído y le pareció escuchar que hablaba con un hombre. Entre las sombras de su habitación oscura. incluso debajo de aquella camisola floja.podría desear en su lecho. casi a la altura de los ojos. Aunque su cuerpo. Entonces sonó el teléfono que había sobre uno de los dos buroes de la cama y justo en el instante en el que Sakura encendió la luz. cintura estrecha y senos perfectamente proporcionados. Su nariz lucía aún peor. los ojos tintados de un extraño color verde jade. Era bastante alta comparada con las mujeres humanas que había conocido. Una hora y media dentro de la ducha no pareció suficiente para quitarse la desagradable sensación que tenía por todo el cuerpo. Alzó la vista hacia el apartamento de Sakura ubicado en el segundo piso y pudo ver la silueta de la chica mientras se paseaba por la habitación con el teléfono para abrir la puerta corrediza que daba al balcón. se llevaba las palmas: piernas largas. Sasuke la observaba. Lucía terrible.:. ¡HUMANA!" Tuvo que abofetearse mentalmente para despejarse de aquellos extraños pensamientos que surcaron su cabeza.:. Todo en conjunto dándole una apariencia angelical a su rostro. se había metido directamente al baño arrancándose los restos de la blusa y la falda que había llevado puestas y luego dejó que el agua y todo el envase de su jabón de baño hicieran el resto. El labio inferior del lado izquierdo estaba inflamado además de que tenía una pequeña línea recta definiendo donde estaba roto. Supo que no estaba rota pero ahora parecía como si estuviese en medio del proceso de recuperación luego de una cirugía estética. era todo lo que cualquier hombre -humano o no. Tenía el cabello largo y abundante de color rosa hasta la altura del pecho. .:. Aún podía sentir el asqueroso tacto de aquel tipo sobre su pecho y el fétido olor de su hálito mezcla de cigarrillo y alcohol sobre su rostro. ya presentaba un moretón de coloración purpúrea en la parte superior del tabique.:.:.:. Sasuke se desmaterializó hasta el jardín en la parte trasera del edificio.:.:. Elevó su rostro apartándose el cabello para dejar al descubierto el cuello y vio el pequeño corte ascendente que tenía del lado izquierdo gracias a la constante fricción de la navaja de aquel tipo. una piel color crema y unos labios simplemente perfectos. Había que reconocer que como humana era hermosa. parecía una de las modelos de las pasarelas pero su cuerpo lucía muchísimo mejor. Con la manga de la camisola que utilizaría de pijama quitó el vaho que se había acumulado sobre el espejo del baño y centró su mirada en la imagen que tenía frente a ella.:. Luego de llegar de manera milagrosa hasta su casa.

A su derecha. Abrió las puertas de par en par y vio que todos estaban reunidos a la espera de su llegada. Sasuke supuso que había cumplido con lo prometido así que dio un par de pasos mientras se desmaterializaba a través del jardín.:.:. gracias. En el centro del patio empedrado había una fuente de piedra caliza y a su alrededor. Sin más preámbulo entró. Cuando Sasuke se materializó en el jardín frente a la mansión de la Cofradía miró a detalle lo que había a su alrededor.:. . Sakura colocó el teléfono en el soporte y luego se dejó caer sobre la cama. recargado sobre una de las paredes de color verde oscuro. Estoy bien. Si.mejor amigo. logré escapar aunque estoy muy asustada. Cerró los ojos y respiró profundo. se encontraba Naruto. El silencio embargó la habitación mientras se dedicaba a estudiar a cada uno de los presentes. Yo… Sai escúchame.:. a sus hermanos les gustaba viajar con estilo y al ver los cinco vehículos supo que todos ya se encontraban ahí. eso me ayudaría mucho. Su piel se erizó por completo debido a lo que percibió. Todo estaba rodeado por una barda de casi cinco metros de altura hecha de piedra sólida y una cerca electrificada de más de diez mil voltios –eso sin contar la barrera de genjutsu que la protegía del exterior haciéndola invisible para cualquiera-. Su rostro se mostraba serio.— No. A sus compañeros.:. Yo también. Luego siguió su camino hasta su estudio.:. Intentó recordar qué había sucedido cuando logró escapar pero de nuevo lo único que consiguió fue que la jaqueca volviera.:. Un simple movimiento de cabeza a modo de saludo fue todo lo que hizo. ubicada a más o menos veinticinco minutos del centro de Konoha. El cabello rubio alborotado intentaba cubrir sus ojos azules que en ese momento se encontraban opacados por el dolor de la pérdida. Adiós —Luego de escuchar eso. atravesó el vestíbulo sin prestarle mucha atención al mayordomo que había salido a darle la bienvenida. Se trataba de una construcción de inicios del siglo XIX perfectamente restaurada por Kakashi.:. te espero.:. Sabía que probablemente no podría dormir aquella noche pero esperaba que la presencia de Sai le ayudara con los ataques de terror que le venían cada cinco minutos. El enorme y maravilloso jardín que se extendía desde la parte trasera hasta ambos lados de la mansión aún tenía rastros de la tormenta.:. mejor dicho. se encontraban estacionados los autos de los miembros de la Cofradía.:. Un par de ojos rojos grabados en su mente. Un segundo después se levantó de golpe de la cama. . Estoy bien. su –no admitido públicamente.:. Un aroma oscuro flotando en su habitación. De nuevo se ahorró la cortesía del saludo y fue a sentarse rápidamente tras el magnífico escritorio de caoba.

fuerte. Una guerrera excelsa. veloz. El tatuaje sobre su frente de lado derecho era la muestra de su ideología narcisista antes de ingresar a la cofradía. Y finalmente. con toda seguridad. Junto a Naruto. A la izquierda de Sasuke. Era un miembro poseedor de la herencia de una especie que se encontraba aún más cerca de la extinción que los vampiros. se encontraba Ino. sentados en un mullido sofá negro. Aquel resplandor a su alrededor. valiente. sin temor a equivocarse se podría decir que el mejor. Era muy alto. las sombras le daban un aspecto aún más fiero resaltando las puntas de los colmillos que se asomaban en sus labios entreabiertos. estaba comprobado que era el vampiro y quizás el ser más inteligente que caminaba sobre la tierra. decidido y capaz. Era considerado. ahora era perceptible mientras sus ojos perlados se perdían en las llamas de la chimenea que crispaban al otro lado de la habitación frente a él. "El demonio que sólo se ama a sí mismo" Kiba estaba recargado sobre la moldura superior de la chimenea viendo fijamente el fuego. Su cabello castaño atado en una coleta alta desarreglada era distintiva en él al igual que su personalidad apática. Un gran guerrero. Era frío y calculador al igual que Sasuke con la única e innegable diferencia de que Gaara rayaba en la crueldad y lo sádico. que generalmente mantenía bajo control hasta hacerlo invisible. certera. La única mujer aceptada en toda la historia de la cofradía. recargado en un rincón de la habitación se encontraba Gaara. en esta ocasión se podía ver su desconcierto por la manera en la que martillaba con los dedos sobre su pierna derecha. Fuerte. El primero tenía los codos apoyados en las rodillas y la espalda encorvada. ágil. Mil y un palabras podrían . con la mirada perdida. Su carácter era inestable debido a la tortura a la que fue sometido durante todos sus años pre-transición a manos de su padre luego de que su hermano mayor muriera protegiéndolo en el "Crystal day". Había que reconocer que era un extraordinario guerrero y un compañero aceptable en sus "buenos –y casi nulos. más bien.algo totalmente desconocido en él. el miembro más peligroso de la cofradía. frente al escritorio sentada en una silla de piel negra con los brazos cruzados sobre el pecho y una pierna cruzada sobre la otra. Sin embargo. Ahora que las llamas danzaban frente a su rostro. No había nada que lo perturbara. estaban Neji y Shikamaru. Su cabello castaño estaba atado en una coleta baja dejando ver el tatuaje en forma de ramificaciones que iba desde el lado derecho de su cuello hasta los dedos de la mano. parte de su herencia "angelical".momentos" pero no querrías meterte entre él y el akatsuki al que hubiese elegido como juguete si quisieras conservar tus extremidades completas. Shikamaru estaba recargado por completo en el sofá como era su costumbre. con el cabello castaño oscuro alborotado y los ojos dignos de una fiera.

— Además ¿qué hubieras hecho Sasuke. El ambiente dentro del estudio se congeló cuando ráfagas gélidas surgieron provenientes de ambos. o como popularmente se les conocían. Gaara o yo mismo la meteré detrás de tus dientes de manera permanente —sentenció el azabache mirando fijamente al hombre. Así que. — Tranquilo. uno de ellos le rebanó la pierna y ya sabes como se pone con la pérdida de sangre. que yo veo el qué más no el cuando ni el por qué. Estos eran los miembros de la Cofradía de las Sombras del Fuego. La descendiente de la línea de sangre Yamanaka era considerada la beldad de toda la especie. Cada uno de ellos único e irremplazable. respondiendo a tu pregunta: Si.describir a Ino pero sólo una frase se adaptaba a ella: Belleza absoluta. — Cuida tu lengua. aunque debería. Los colmillos de Gaara también salieron a relucir en respuesta a la agresión del pelinegro. No le hagas caso —interrumpió Kiba colocándose entre ellos para intentar apartarlos con cautela. Guerreros protectores de la raza vampírica o de lo que quedaba de ella. si sabía que el consejo había llamado a Kakashi pero no supe que su plazo expiraba hoy hasta que comenzó la tormenta y en ese momento ya no se podía hacer nada. Aunque me imagino que Neji también tenía conocimiento de ello ¿no es verdad? —el aludido centró su mirada en Sasuke. Un dolor que Sasuke. De inmediato los demás se acercaron. Sasuke. Nos emboscaron cinco akatsukis. De nuevo el destello de dolor se reflejó en sus ojos azules. Negro contra blanco. lo tomó por las solapas del abrigo y con un siseo reveló sus colmillos. lo olvidaba. Parecían dos tigres listos para dar el primer zarpazo— Gaara no ha tenido una buena noche. — Te recuerdo Sasuke. Cada uno de ellos parte de los otros unidos por la sangre sagrada de una estirpe bendita y maldecida al mismo tiempo. decirle que como rey le ordenabas que se quedara? ¡Ah. — Kakashi me lo dijo esta misma noche antes de que sucediera. Aunque su hermosura no era equiparable a su habilidad en el campo de batalla. . cosa que los akatsukis habían comprobado en más de una ocasión. no podía sentir. Sasuke se levantó de la silla de un salto y se acercó al pelirrojo. los hokages. rogarle porque no se fuera. tú no eres rey! — comentaron sarcásticamente a su izquierda. — ¿Por qué no nos dijiste que el consejo ya había llamado a Kakashi? — cuestionó Naruto mirándolo fijamente. — Supongo que todos saben el por qué de esta reunión inusual a mitad de la noche ¿no es verdad? —comenzó a decir Sasuke. El término femmefatale le quedaba como anillo al dedo.

Poco a poco la presión fue desapareciendo del ambiente. Neji. no dijo nada. — No necesito que te preocupes por mí. hermano —volvió a mirar a Sasuke— Tranquilo. apretó ambos puños y luego salió casi arrollando a medio mundo. Sasuke volvió a sentarse. apoyó los codos sobre el escritorio y entrelazó los dedos frente a su rostro. toda esta estupidez de matarte de hambre es tu problema. Puedo oler su hambre hasta acá. Ahora. Es viernes así que muchos civiles suelen ir ahí. pero no voy a permitir que salgas a pelear estando débil y no por ti sino por quienquiera que te acompañe. Sasuke volvió al escritorio. Cuando todos volvieron a sus posiciones. En especial tú luego de ser herido. No eres mi padre. — No. — ¿Qué hay de mí? —cuestionó Ino rompiendo el hilo de sus pensamientos — Necesito hablar contigo. Con lentitud. — sentenció fríamente— Tú eliges.— No necesito que me defiendas —gruñó clavando su fría mirada aguamarina en él. Sólo procuren no quedarse a beber en uno ¿de acuerdo? —los tres asintieron y se acercaron a la entrada. Kiba y Shikamaru volverán al centro y patrullarán una zona de veinte cuadras a la redonda incluyendo la avenida de los bares. sin embargo. — Son casi las dos. Espérame en la terraza —la rubia asintió y luego salió junto con Kiba y los demás dejando a Naruto y a Sasuke en el estudio— ¿Ya tienes de quién alimentarte esta noche? —cuestionó viendo al rubio que permanecía recostado sobre la pared . levantó la silla que había derribado al levantarse y tomó asiento. El Uchiha se levantó de su silla y apoyó los nudillos sobre el escritorio— Tú y Naruto necesitan alimentarse. Cuando se escuchó el golpe de la puerta principal. miró su reloj y luego a cada uno de los presentes. La furia se reflejó en la mirada de Gaara. — Pues entonces no te hagas el estúpido y conserva la calma antes de que te arranquen la lengua. — Iré con ellos —dijo Gaara yendo hacia la puerta. — ¡Y gracias al cielo que no lo soy! Pero escucha esto. las manos de Sasuke fueron aflojando su agarre a la vez que sus colmillos volvían al interior de sus labios hasta que finalmente liberó a Gaara. Kiba lo miró sobre el hombro. no lo harás —de nuevo la mirada de Sasuke se enfrentó a la del pelirrojo. cálmate. haces lo que te digo o te arrastraré hasta la clínica de Tsunade y dejaré que te encadene a una maldita camilla mientras te obligan a alimentarte como un niñato.

tarea sencilla considerando que la mitad de las féminas. le susurró algo y de inmediato tuvo acceso libre siendo guiado hasta las escaleras que separaban la zona VIP del resto. El cabello dorado. centraron su completa atención en él. dado que hoy terminé pronto. El elemento de seguridad abrió el cordón de terciopelo rojo y luego de que Naruto pasara. estrechó su mano y un billete pasó al bolsillo izquierdo del humano. se encontraba la barra. El chico no tenía pareja y al igual que él. La fila de espera era larga pero para él no significaba nada. Escuchó como se abría la puerta a sus espaldas. no tenía muchas amistades así que conseguir a alguien que le dejara beber de su vena. Caminó a través de la avenida donde se ubicaban la mayoría de clubes nocturnos de la ciudad. Era irresistible. a la izquierda las mesas y asientos eran sólidos simulando el mármol que tomaba extrañas tonalidades gracias a las luces azules y moradas mientras que del otro lado del espacio que había sido tomado como pista de baile privada.— Ah. — ¿Y bien. las luces azules iluminaban a través de la puerta de cristal de varios centímetros de grosor y la música retumbaba por todas partes. sin una sola nube. Podía ser encantadora. de qué quieres hablar? —cuestionó mirando fijamente al azabache. Esa mirada sólo podía significar una cosa: Hidan. le llamaré para saber donde nos vemos —Sasuke asintió. se acercó a uno de los enormes hombres que cuidaban la entrada. Su sonrisa se desvaneció al ver la expresión de Sasuke. Comenzó a abrirse paso entre la pequeña multitud de la zona exclusiva. Xtasis era el club de moda. Después de subir las escaleras dio un recorrido con la vista por el lugar. —soltó una risa nerviosa— Una amiga de Neji dijo que no habría problema así que. Una de las cosas que más le preocupaban era la alimentación de Naruto. un sitio donde los vampiros se mezclaban entre los humanos inconscientes de su existencia. cuerpo tonificado envuelto en ropas negras de cuero y una sonrisa que poseía diferentes facetas. Capítulo 4 Naruto se materializó en un callejón a un par de cuadras del club Xtasis. Minutos después de que Naruto salió del estudio Sasuke fue hacia el tercer piso de la mansión. ojos de un azul intenso y completamente expresivos. sip. Ino se encontraba observando el cielo de nuevo claro. reluciente o como en esta ocasión una rara mezcla entre timidez y . En la terraza. alto. Justo como debe de ser luego de una tormenta. se giró y vio a Sasuke comenzar a acercarse hacia donde ella estaba. acompañadas o no. no siempre era una tarea sencilla. los múltiples estilos eran distintivos de cada uno tanto en la apariencia como por la música que se escuchaba a través de las puertas.

De hecho… — Ahí está tu cita —le interrumpió Neji a la vez que apuntaba hacia las escaleras con el índice de la mano en la que sostenía el vaso. — En absoluto. gracias. — Gracias por hacer esto. — Tendrás que buscar mínimo tres razones para que no te rompa la cara cuando regrese al complejo —sentenció Naruto mientras se ponía de pie. hubo un extraño intercambio silencioso y luego volvió a centrarse en el . — ¿Naruto? —preguntó cuando vio al rubio quien asintió dedicándole una sonrisa. — ¿Qué hacen aquí? —preguntó luego de ver a Neji y Kiba sentados en una mesa al fondo. —ella negó con la cabeza — Es un placer —su mirada viajó hacia Neji que estaba a la espera de un nuevo escocés. En verdad. —comenzó a responder mientras iba elevando los dedos— Una: estoy salvando tu trasero. Los nombres de sus "amigas" eran una lista interminable y ninguna de ellas era en absoluto cosa menor que un ángel. Naruto se giró y efectivamente. Simplemente el hecho de que fueran hermosas lo hacía más difícil. dos: estoy salvando tu trasero y tres. De nuevo Neji lo había hecho. Tomó asiento junto a Kiba. para que aplacar tu hambre en la vena de una belleza si bien puedes atascarte de whisky —comentó sarcástico. una mujer alta y bella se encontraba a unos cuantos metros de ahí. cerca de la puerta de servicio. La mujer empezó a acercarse a ellos cuando Naruto la interceptó a un par de pasos de la mesa. — Eso es lo que nosotros deberíamos preguntarte —respondió Neji luego de darle otro trago al vaso con escocés que había frente a él— No se suponía que debías alimentarte hoy. por si no lo he mencionado.sensualidad que estaba embrujando a todas las del sexo opuesto. — ¡Ah. — Así es. Ayame es muy bella y pensé que tal vez podrían divertirse un poco — Naruto le arrebató el escocés de la mano y se lo bebió todo de un trago— Claro hermano. Sólo quise venir por un trago antes. con que miedo a las mujeres! —exclamó Kiba sonriendo burlonamente. tú me pediste ayuda y simplemente intenté darte lo mejor. Por eso odiaba pedirle ayuda cuando sus opciones de alimentación se acababan.: estoy salvando tu trasero —la mirada que el rubio le lanzó fue bastante cáustica— Oye. La risa ronca de Neji se escuchó sobre la música — Las tengo aquí.

El sueño había sido el mismo en las cinco últimas noches. Neji y Kiba notaron la expresión de su rostro.:. esa que significaba que estaba dudando sobre beber de esa mujer. mínimo quiero llevarla en un auto así que denme unas jodidas llaves —musitó con impaciencia. — Llévate el Escalade. No pienso quitarte más tiempo del necesario –le pasó un brazo por los hombros y comenzó a guiarla.:. — ¿Qué? —preguntó Neji. Si ella va a hacerme este favor. ja. Beber sólo de los de tu especie significaría una ventaja pero que específicamente sea del sexo opuesto podía representar todo lo contrario. Aunque se suponía que el hecho de beber de mujeres debería ser hasta cierto punto excitante. Muy gracioso —extendió la mano con la palma hacia arriba moviendo los dedos— Llaves. Nos materializaremos de regreso al complejo. aquellos sujetos detrás. Trescientos veinticinco años caminando sobre la tierra no habían sido tiempo suficiente para que la mujer indicada apareciera en su vida. — Ja. Sabía que la alimentación era una de las cosas de mayor prioridad que existen en la vida de un vampiro. Días después… De nuevo las pesadillas la despertaron.:. — Gracias —dijo antes de irse.:. Entonces se detuvo— Espera un minuto —la mujer asintió. ella corriendo bajo la tormenta.:. te ha encontrado tan molesto que no pudo hacerlo? — cuestionó Kiba sarcásticamente. la mujer lo estaba esperando así que respiro profundo y se preparó mentalmente para lo que vendría. — Me materialicé hasta aquí. eso sin contar que si tienes una pareja el vínculo que creas es realmente intenso y profundo… no era así en su caso. Neji y yo terminamos las rondas y sólo vinimos por un último trago antes de que amaneciera así que no es necesario que regreses por nosotros. En las escaleras. Kiba se llevó la mano al bolsillo del abrigo y luego le arrojó las llaves.:. la .:. Naruto siempre odiaba beber de desconocidas por sentir que las utilizaba así que antes de que decidiera cancelar la cita y lidiar con el hambre. — ¿Y ahora qué. así que en ocasiones como estas se preguntaba si algún día la encontraría.ojiazul— ¿Quieres hacerlo en mi casa? — En realidad tengo un lugar cerca así que podemos ir ahí.:.:. Naruto se dio la vuelta de regreso a la mesa donde sus compañeros estaban. Naruto era el ejemplo de ello. .:.:.:.

Como se estaba volviendo costumbre. de la locura. En la mansión de la cofradía.:. Pensó en volver a la cama pero al ver a Sai dormido ahí decidió cambiar de opinión y se recostó en el sofá. creía que estaba al borde de un colapso mental.:.:. rondas y luego reunión para informar los resultados. La sed la estaba matando pero enseguida las náuseas volvieron y estuvo a punto de vomitar. con un hambre y sed gigantescas pero su estómago se había hecho tan sensible sin motivo aparente que pocas cosas eran las que toleraba. No podía estarle sucediendo eso.:. Su presencia no había sido de mucha ayuda en realidad. Llevaba semanas así.:. . Se pasó las manos por el cabello. Miró a su derecha y vio a Sai dormido. se levantó de la cama y caminó hasta la cocina. las pesadillas… ni siquiera el sexo era bueno. La rutina era la misma la mayor parte de las veces. Sólo faltaban Naruto.:.:. en la zona rural. faltaban un par de horas para el amanecer.:. Vio el reloj. ¡Dios! Todo en su vida era un desastre total. Ino y Sasuke quienes habían estado a las afueras de la ciudad. — ¡Ya era hora! —exclamó Kiba. — ¿Estás bien? . — Lo sentimos. Kiba y Gaara se encontraban en el recibidor llegando de las rondas que habían realizado aquella noche.llegada al callejón y luego ese par de ojos rojos frente a ella. Tal vez algo realmente estaba yendo mal con ella. O tal vez era que estaba perdiendo la razón. Lo peor era que las cosas habían empeorado después del ataque que había sufrido. Neji. ahora tenía que usar los normales cuando trabajaba.:. Shikamaru. Un par de minutos después los tres aparecieron a través de la puerta principal.:. Para él todo era parte del Síndrome de Estrés Post-traumático y hasta le había recomendado ir a terapia pero ella sentía que había algo más. algo que estaba cambiando en ella. A la lista de molestias se habían agregado las pesadillas y el asunto no parecía tener un fin cercano.:. En ese aspecto había quedado desilusionada luego de darse cuenta de que en realidad no había sido como lo había imaginado luego de oír las múltiples historias de sus amigas. el trabajo. su apartamento. sus horas de sueño habían aumentado y de repente los lentes de contacto habían comenzado a molestarle. Abrió la nevera y se bebió casi todo el cartón de leche.:. ya estábamos a punto de regresar cuando nos encontramos con un grupo de ocho akatsukis así que no pudimos desaprovechar la oportunidad de divertirnos un poco —respondió Ino con una sonrisa.

¡Demonios!. De ser posible en privado —Sasuke alzó . incluyendo a Sasuke. El lugar se llenó de pétalos de rosas rojas que caían de alguna parte del techo y se desvanecían antes de tocar el suelo. apoyaron una rodilla en el piso y agacharon las cabezas. he venido para tratar un asunto contigo. "Maldición". Todos. Su rostro era la representación de lo que los más prodigiosos artistas hubiesen sido capaces de esculpir. al pie de las escaleras una figura cubierta por una túnica blanca resplandeciente se materializó. — Siempre eres bienvenido y lo sabes —dijo Sasuke que se había mantenido un poco alejado del grupo al igual que Gaara. — Seguro. Kiba —interrumpió Sasuke con cierto aire de fastidio— Vayamos al estudio.— Ella está bien. Cuando el hombre estuvo con ellos. todos estaban apunto de pasar a través del vestíbulo cuando sucedió lo inesperado. iremos al estudio para escuchar los reportes de esta noche y luego hablaremos. los saludos y muestras de afecto en forma de abrazos no se hicieron esperar aunque después cambiaron a pequeños golpes como reclamo por no haber anunciado su partida — A mí también me da mucho gusto verlos. Los demás lo imitaron pero antes de que alguien pudiera hacer un comentario. Unos delicados dedos sobresalieron de la túnica y retiraron la capucha que cubría el rostro y cabello de una hermosa mujer de piel extremadamente blanca y ojos y cabello negros. Espero que puedas concederme un par de minutos. tan sólo han sido días y yo siento que han pasado siglos enteros sin tener que escucharlos. De inmediato Kakashi se acercó a él e hizo una pequeña reverencia— ¿Puedo preguntar por qué estás de este lado? — Mi señor. Espero que no les importune mi presencia. — Comprendo mi descortesía al haber venido sin avisar pero debo tratar un asunto importante con Su excelencia. — Antes podrían saludarme ¿no creen? —todos se giraron hacia la parte superior de las escaleras y no pudieron ocultar su sorpresa al ver a Kakashi de pie vestido con la túnica ocre. Exclamó Sasuke mentalmente esperando no ser oído. Frente a ellos. Después de que el hombre asintiera. absolutamente bello. — ¿Huelen eso? —susurró Kiba deteniéndose al instante en el que percibió un delicado aroma a rosas. — Su santidad —se apresuró a decir Kakashi alzando ligeramente la cabeza.

¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez en que había visto a la mujer? Ah. "Lo que hacía falta. estudió cada uno de sus rostros y luego comenzó a hablar— El motivo de mi visita es porque he de darles un anuncio de parte de nuestra diosa —de nuevo hizo una pausa. Entonces. claro lo recordaba. Las muertes de civiles se han incrementado y ellas quieren llevarse a más mujeres" pensó Sasuke. Debo pedirles que les hagan saber que una vez que pasen por el cambio. miró a Sasuke y continuó— En breve se realizará la ceremonia de iniciación de las nuevas sacerdotisas consagradas a la diosa Amaterasu y he sido enviada aquí para darles a conocer sus rostros y así mismo encomendarles la tarea de entregarles el mensaje. las facciones de ese rostro las reconoció de inmediato. si así lo deseas. "¿Ella? ¿cómo puede ser posible?" — Estas son las chicas que han sido elegidas por nuestra señora. Fue entonces cuando la última imagen que apareció captó su atención. —cuando todos estuvieron de pie. La cofradía no tiene secretos. El rostro de la mujer quedó paralizado por un segundo. El Uchiha se esforzó porque las palabras que salieran de su boca fueran corteses. — Nuestra señora está consciente de la difícil situación en la que se ha hallado la raza durante los últimos siglos y por eso mismo ha decidido limitar aún más la cantidad de sacerdotisas. Su mirada se enfrentó a la de la mujer y enseguida ese pensamiento quedó sellado. deben ser reunidas en el templo para pasar al otro . Pero de acuerdo. En esta ocasión sólo serán seis —extendió su mano derecha hacia el frente con la palma hacia arriba. Lo primero que se vislumbró fueron unos ojos verdes. cientos de pequeñas luces comenzaron a tintinear hasta que la imagen de una chica apareció. Sasuke. Desde el "crystal day". — Sigues siendo el mismo. Lo único bueno del asunto de las sacerdotisas era que al menos ellas se encontrarían a salvo. —centró su mirada en los demás— Pueden levantarse guerreros. una pequeña arruga en el ceño apareció y después una corta y débil sonrisa sonó en el lugar. Todas están a punto de pasar por la transición. — Con todo respeto mi señora. La atención de todos estaba puesta en cada uno de los rostros que aparecían pero la expresión de Sasuke sólo reflejaba fastidio total. cualquier asunto que haya requerido su viaje desde el otro lado bien puede ser tratado ante la presencia de mis hermanos.la mirada. Les dio su nombre y luego repitió el mismo proceso con las cuatro siguientes. La mujer asintió y él se puso de pie.

— ¿Qué? — Sé que es lo que estás pensando y no lo haré —volvió a encarar a Kakashi— No la alimentaré. guerreros. Luego de que todos asintieran. — Pensé que llegaría antes de que ella lo hiciera y así podría decírtelo todo con detalle. Tienes que aclarar muchas cosas. — No voy a hacerlo —musitó. — Así que sabías que esa mujer no era humana. — Hablaremos de las rondas más tarde. El silencio que le siguió pareció eterno hasta que Sasuke lo rompió inesperadamente. Kakashi estaba parado a unos cuantos pasos. Espero contar con su ayuda. Todos vayan a descansar —entonces miró a Kakashi— Tú. Por eso decías que tal vez necesitaría mi ayuda ¿no es verdad? —su mirada era completamente fría— ¿Por qué no me lo dijiste? — Pensé que lo notarías cuando estuvieras en su casa. Muévete. Sé que no lo entiendes pero en verdad es necesario que… — ¡Pues entonces dímelo! —ordenó— ¡Sabes cuánto odio que me digan verdades a medias y de último minuto! —Kakashi se mantuvo en silencio por unos instantes intentando armarse de valor. ¿Qué esperabas que hiciera. Humana. que me enteraría y decidiría hacerlo por compasión? — Pues… si —se acercó un par de pasos al chico— Sasuke. — Es una mestiza. la mujer se desvaneció de nuevo entre pétalos de rosas. entró a la biblioteca pasando de largo hasta abrir las puertas francesas que daban al jardín. — Pero ¿por qué? — Porque no lo deseo. Cuando se dio vuelta. . Incluso yo en medio de la agonía pude olerlo —Sasuke desvió la mirada pensando en todo lo que eso conllevaba.lado. por favor. — Comienza a hablar. Sasuke atravesó el vestíbulo.

Volvió a centrar su mirada al frente.:. Faltaba tan sólo unos minutos para la salida del sol así que las cortinas de acero comenzaron a correrse para cubrir las puertas y ventanas de la mansión.:. — Tengo que hacerlo. a Shikamaru ni pensarlo porque Temari lo asesinaría y a mí también. no puedo contar con Gaara así que… — Queda Naruto.:.:.:. Tal vez con otra sangre sobreviva si es fuerte. — ¿Y a quién se lo pediría? La sangre de Kiba no es viable para el cambio. Miró sobre su hombro y vio la silueta gracias a la luz que se asomaba desde el pasillo. Necesitaba pensar y a la vez odiaba tener que hacerlo. la de Neji tampoco. En la oscuridad. Sasuke se encontraba sentado en uno de los sillones que había en su habitación con la chimenea encendida. Ino estuvo a punto de morir. Llegó hasta él y se recargó en el borde de la ventana— ¿Quieres contarme? . Para alguien como ella las posibilidades de que sobreviva son casi nulas pero con tu sangre ella podría lograrlo… . incluso a uno de los hermanos. no lo haré.:.:.:. mirando fijamente hacia la ventana sosteniendo un vaso medio lleno con vodka.:.:. Ella era la única que podía interrumpirlo y no importunarlo a la vez. Pese a tener una noche agotadora el sueño no estaba en su itinerario del día. — ¿Te encuentras bien? —preguntó Ino mientras caminaba por la habitación hacia él— No estuviste con nosotros en la última comida —Sasuke no dijo nada y esa fue su respuesta.— ¿Qué? —la expresión de Sasuke fue de completa extrañeza— ¿Entonces cómo puede ser una elegida? ¿cómo lo sabes? — ¿Se te olvida que estoy en el consejo? En realidad los motivos del por qué una mestiza ha sido seleccionada los desconozco y además me niego a cuestionar el juicio de nuestra señora pero… — Ese hecho no cambia nada. Me niego rotundamente así que no lo pidas. sabes que la transición es dura aún en miembros con el linaje más puro.:. Había veces como esta en la que pensaba que el destino estaba a punto de alcanzarlo y podía manipularlo a su antojo. — No. — Lo siento. Pídeselo a él. Puedes pedírselo a alguien más. —respondió cortante. La expresión de Sasuke se hizo tan fría que Kakashi tuvo que inclinar la cabeza antes de seguir hablando— Mi señor. Alguien llamó a su puerta.:.

El punto es que minutos después hablé con Kakashi y él me pidió vigilar que ella llegara a salvo a su casa además me dijo algo que en ese momento no comprendí. Sasuke —musitó— alguien más podría ayudarle. Kakashi la salvó de ser violada. — El asunto de todo esto. Intenté borrar su memoria de manera simple pero no pude así que tuve que utilizar el sharingan y aún así no estoy del todo seguro de haberlo logrado. la he visto antes. — No tienes que hacerlo si no lo deseas. Fui a buscarlo y cuando llegué ahí. bueno.El silencio en la habitación estaba lejos de ser incómodo. Un nuevo silencio apareció entre ellos. La noche de la partida de Kakashi. por la simple manera en la que sus ojos se clavaban en la imagen frente a él. Ino comprendió de qué estaba hablando. — ¿Qué hay con ella? — Yo la conozco. nadie la conocía mejor que ellos dos y ella era quien mejor los conocía. — Sasuke escu… —intentó interrumpir pero se detuvo al ver la mano del azabache. ya conoces mi opinión sobre los humanos. Podríamos buscar a un hombre que lo haga. Los conocía tan bien que estaba casi segura de que Sasuke se encontraba en medio de una encrucijada. luego de que fue herido me llamó y como no dijo nada sabes lo que significa —la chica asintió— Había sido herido por akatsukis y mientras agonizaba vio que ella estaba siendo acechada por dos humanos. Ino es que ella es una mestiza. — Más allá de lo que estás pensando. ella haciendo presión sobre las heridas de Kakashi bajo la tormenta negándose a dejarlo partir. —la chica . ella estaba a su lado intentando salvarlo —una extraña sonrisa apareció en el rostro de Sasuke causando aún más sorpresa en Ino— Aún tengo grabada la imagen en mi memoria. Naruto y Sasuke habían sido su familia desde hacía varios siglos. pero ahora ya entendí a lo que se refería cuando me dijo que tal vez ella necesitaría mi ayuda. Humana. — Es sobre una de las elegidas. Por lo que sé. creo que tiene una extraña gratitud por no dejarle morir solo y quiere que mi sangre sea la que le ayude en el cambio. La descendiente de la línea de sangre Sarutobi —Ino frunció el ceño con curiosidad. No sé por qué está fijado con ella. — ¿Y vas a ayudarla? — Kakashi vino para pedírmelo. como si quisiera aferrarse a algo real antes de divagar en medio de su mente. Hice lo que me pidió pero sólo como un favor para él.

—musitó lacónico— Además.abrió los ojos de par en par— y no sabe absolutamente nada de nosotros — esperó algún comentario pero no hubo nada— Y yo no sé cómo tratar con esto. — O sea que has decidido ayudarla. Ganarte su confianza —Sasuke la miró con incredulidad— Necesitas que confíe en ti primero antes de soltarle algo así. — Hay muy pocas cosas que pueda negarle a Kakashi. a quien no tengas que tratar porque debes alimentarte. — Es más probable que confíes en una persona que es tu vecino a tener que empezar desde cero con alguien que conoces en un club ¿no crees? — No lo sé. a Naruto o a ti. sin resultar petulante y si quieres que esto funcione necesitarás mi ayuda. muérdeme"? — Podrías intentar acercándote a ella primero. ¿Qué le diré. Buscaremos a un hombre adecuado para ella — Sasuke volvió a mirarla. — ¿Buscaremos? — A mí no tienes por qué engañarme. ¿cómo pretendes que vivamos aquí? — Tranquilo. después le informaremos su condición como sacerdotisa pero si lo que te preocupa es lo que le suceda después si no acepta porque no estás interesado en ella como pareja. . no tendrás que vivir aquí. Sé que estás así porque no tienes ni la menor idea de cómo tratar con una mujer. Además. Ella estará bien. tenía que reconocer que seguía asombrándole su honestidad y su forma de ser tan directa. "hola mi nombre es Sasuke y soy quien va a ayudarte a pasar por la transición porque ¿acaso no te lo mencionaron? Eres mitad vampiro. — ¿Estás segura de que puede funcionar? — Claro. Haremos que funcione —respondió con una sonrisa. Es sólo para que nos conozca y ya sabes —respondió con cierto aire de obviedad. Más allá de que no le sorprendiera el hecho de que Ino tenía razón. Sasuke. Capítulo 5 — No puedo creer que haya aceptado llevar a cabo tu plan. Tú eres su única alternativa y será mejor que ella confíe en ti cuando se entere a que te vea como un extraño y te tema como lo hacen todos los demás. Ven. —bebió el resto del contenido del vaso de un solo trago— Pero no sé como hacerlo. Lamentablemente esta no fue una de ellas. Ino. ella no tiene opción si quiere vivir. —en el rostro del azabache se dibujó una media sonrisa. no la dejaremos sola.

— ¡Sasuke la puerta volvió a cerrarse! ¿puedes ayudarme? —pidió Ino actuando. — No. gracias. hay que hacer lo nuestro —susurró Ino tomando una caja de cartón del camión de mudanzas que habían alquilado para la ocasión— Sígueme. — ¿En verdad? Nosotros nos acabamos de mudar el 2-C —respondió Ino mientras iban subiendo las escaleras. Yo aquí te espero —la rubia se giró para mirarlo — Recuérdame que te golpee cuando vayamos a hacer las rondas —dijo para luego darle la espalda. Sakura la imitó y de . Tomó su bolso y entonces notó el camión de mudanzas que había estacionado del otro lado. ¿vives aquí? —Sakura asintió. pero por otra parte no quería estar sola. Tan desconectada del mundo estaba últimamente que ni siquiera sabía que uno de sus vecinos se había mudado. el edificio donde vivía no contaba con estacionamiento así que no tenía más opción. Eres muy amable. Sakura estacionó el auto sobre la avenida. Ella había cerrado la puerta con la mente cuando escuchó a Sakura acercarse— ¡Sasuke! — Déjame ayudarte —dijo la ojiverde acercándose para abrir la puerta y además quitándole un par de libros que se asomaban de la caja. — Bueno. su editor no estaba del todo conciente de la cita así que llegó un par de horas tarde y después el resto del día se había ido en hacer las correcciones pertinentes.— Ahí está su auto —musitó Sasuke al ver las luces de un auto subiendo la calle. como solía estarlo la mayor parte del tiempo. El sábado había estado cubriendo un evento a beneficio del hospital de la ciudad así que hoy siendo domingo tuvo que ir a la editorial para presentar las tomas que había obtenido de esa cena. Ino caminó hasta el final del pasillo donde estaba la puerta abierta. Había sido un día tremendamente largo. — Ah. Lamentablemente. Por una parte agradeció que Sai hubiera decido regresar a su casa excusándose en que el despacho donde trabajaba le quedaba más lejos. Sólo quería descansar pero eso no había logrado conseguirlo en mucho tiempo. Los muebles habían sido colocados pero lo demás aún estaba en cajas. estaba a punto de subir las escaleras hacia la puerta cuando vio a una mujer ahí. El ascensor estaba descompuesto. Salió del auto y comenzó a caminar hacia la entrada. Cuando llegaron al segundo piso. — En el 2-B.

nuevo se colocó en el umbral de la puerta. — Soy Sakura —dijo extendiendo la mano. Ino la estrechó. — Mucho gusto, soy Ino —miró sobre el hombro de Sakura— y ese que viene ahí es mi… mi primo Sasuke. Sakura no pudo evitar estudiar a la mujer a detalle. Era muy hermosa, alta, rubia, ojos azules y además las facciones delicadas como las de un ángel. Tal vez era modelo o algo así. Luego, cuando ella le hizo referencia a Sasuke se giró para mirarlo. Él tampoco se quedaba atrás. En absoluto. Era un poco más alto que Ino, cabello y ojos negros, piel blanca pero no pálida y expresión de superioridad y seguridad que tuvo que reconocer que le dejó sin aliento. Cuando él pasó a lado de ella, inconscientemente contuvo el aliento. Era impresionante, de esa clase de hombres que pueden hacer que te quites de su camino con solo una mirada o pasar por encima de ti sin ningún miramiento. Sasuke se acercó al sofá donde dejó la caja que traía cargando y luego se puso junto a Ino. — Sasuke, ella es nuestra vecina Sakura —dijo la rubia sonriendo. El azabache extendió la mano. — Sasuke Uchiha. —musitó lacónicamente. Ino puso los ojos en blanco. "¡Seguro que así confiará en ti! Porque claro, es más fácil confiar en alguien que tiene escrito en la cara «No hay nadie más malo en este mundo que yo» ¡Bien hecho enorme pedazo de…!" la ojiazul detuvo ahí su imprecación mental. — Mucho gusto. —respondió insegura estrechando la mano brevemente. Por un instante creyó que la mano de ese hombre la quemaría. Estaba segura que eso habría pasado. Había algo en él que hizo que una corriente eléctrica recorriera su cuerpo sin reparo, era algo en su mirada o tal vez en su simple presencia. Fue tan extraño que incluso sintió que había algo de familiaridad en él. Parpadeó un par de veces para aclarar su mente y luego vio de nuevo sobre ellos al interior del apartamento — Bueno, yo los dejo para que continúen. Eh, si necesitan algo pueden pedirlo. Estoy en la puerta de a lado, también por si quieren tomar un café… — Gracias. En verdad eres muy amable. —respondió Ino con una sonrisa— Creo que aceptaremos tu invitación para beber café después de que terminemos de acomodar algunas cosas, si no te importa. — En absoluto. Los estaré esperando. —dicho esto se dio la vuelta y caminó hacia su apartamento.

¿Qué tan desesperada estaba por no quedarse sola que había invitado a sus nuevos vecinos? Tal vez creían que era una de esas vecinas incómodas y hostigadoras o algo así. Abrió la puerta, arrojó el bolso que traía sobre el sofá y luego caminó hacia el baño para darse una ducha. Cuando terminó, se vistió con su pijama -blusa de tirantes azul claro y pantalón de rayas blancas y azules- y volvió al sofá para ver un poco de televisión antes de irse a dormir; no estaba dispuesta a cenar, lo menos que quería era un terrible dolor de estómago. Habían pasado un par de horas cuando el timbre sonó causándole un sobresalto. Se puso de pie y luego de ver por la mirilla, supo que eran sus nuevos vecinos. Había creído que no irían. — Ah, lo siento. No pensé que estuvieras ya dormida. —dijo Ino al verla vestida con pijama— Podríamos dejarlo para otra ocasión. — Oh, no te preocupes. Sólo estaba viendo un poco de televisión. Pasen. Los guió a la cocina y mientras ella ponía el café, Ino y Sasuke se sentaron en la mesa de la cocina. Maldijo mentalmente. Eran tan perfectos que no parecían reales y mucho menos sentados en su sencilla mesa de madera de pino en medio de su pequeña cocina. Pensó que personas como ellos deberían de vivir en la zona más lujosa de la ciudad y no en un edificio de apartamentos de inicios de siglo pasado en el centro. — Así que hoy se mudaron. ¿Puedo preguntar donde vivían antes? —inquirió para intentar romper el silencio que se había formado entre ellos. — Eh, pues nosotros vivimos en Suna durante un tiempo antes de venir. Sasuke trabajaba en una agencia de seguridad privada y yo era publicista. — Y… ¿por qué decidieron mudarse a Konoha? —cerró los ojos gritándose mentalmente. Ahora si parecía una de esas vecinas incómodas, hostigadoras y además chismosas— Lo siento, no es de mí… — Tranquila, está bien. A partir de hoy somos vecinos y creo que está bien que conozcas un poco de nosotros —respondió Ino con una sonrisa— Yo perdí mi empleo, bueno, más bien renuncié a él y quería eh, como se diría… "extender mis horizontes". Sasuke quería un cambio de aires y decidió venir conmigo. En realidad no es una gran historia —miró a Sasuke y él le regresó la mirada. El gesto no pasó desapercibido para Sakura, había cierta intensidad en aquel intercambio de miradas que le hizo dudar por un momento que eran primos— Tú cuéntanos algo sobre ti, Sakura ¿a qué te dedicas? — Soy reportera grafica, fotógrafa —aclaró un poco nerviosa—, del Konoha Journal. Trabajo en la sección de sociales. En realidad tampoco es gran cosa…

La conversación, en la que Sasuke sólo participó con escasos monosílabos, se extendió por un par de horas más. Conforme el tiempo pasaba, Sakura quedaba más encantada con sus nuevos vecinos, dejaron de parecerle demasiado perfectos y en realidad comenzó a sentirse más cómoda y tranquila a su lado. Finalmente, cerca de la medianoche, Sasuke e Ino se despidieron de ella. — ¿Ves? Te dije que mi plan funcionaría —señaló Ino una vez que estuvieron de nuevo en "su" apartamento. Sasuke fue hacia una de las habitaciones y cuando regresó estaba vestido con sus ropas de combate y perfectamente armado. Minutos después Ino estaba igual— ahora sólo tenemos que convivir con ella un poco más. Que se de cuenta de que somos personas agradables y confiables —miró a Sasuke y sonrió— bueno, en tu caso sólo confiable. — Hmp. Había olvidado que la comedia era otro de tus talentos, Ino. La chica "quiero extender mis horizontes" —respondió con una media sonrisa ocasionando malestar en la chica. — Cierra la boca. Sasuke sonrió al ver su expresión y antes de que el sarcasmo siguiera, ambos se desmaterializaron hacia la zona de clubes. Ahí se verían con los demás para comenzar las rondas de esa noche. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. El aniversario del periódico estaba demasiado cerca. Todos los que laboraban en sus oficinas estaban vueltos locos puliendo los últimos detalles para la celebración de aquel evento tan esperado. Para Sakura en realidad no significaba mucho. Su trabajo estaba puesto al corriente gracias al cambio de horario que había adoptado desde hacía unas semanas así que, a diferencia de sus compañeros, ella se encontraba terminando de retocar un par de fotografías inmersa en su tranquilidad. En su aburrida y agobiante tranquilidad. Al menos así fue hasta que sonó su teléfono. Sin apartar la mirada del monitor del ordenador, buscó a tientas el pequeño aparato y vio que tenía un nuevo mensaje de texto. Era de Ino. "Hola Sakura. He salido del trabajo antes así que me pregunto si te gustaría tomar un café. Llámame. Ino" Sakura sonrió tenuemente y respondió un sencillo "Me encantaría." Luego volvió a dejar el móvil sobre el escritorio y siguió con su trabajo. Habían pasado tan sólo unos días desde que había conocido a Ino y Sasuke pero debía reconocer que no imaginó que en tan poco tiempo podía haber hecho tan buenas migas con ellos, en especial con Ino. Ella era de la clase de persona que su madre siempre había querido que Sakura fuera; elegante, sofisticada,

educada, y aunque no lo quisiera reconocer, una parte de su interior también lo hubiese deseado. Ino era una gran persona además. Siempre que se veían había un extraño aire de familiaridad y calidez con la que la trataba que la hacía sentir cómoda. En cuanto a Sasuke pues… Él era totalmente opuesto a Ino. Siempre serio. Siempre frío. Era como si hubiese nacido con el interruptor de emociones en apagado. Nunca lo veía reír, ni tampoco podía escuchar emoción alguna en su voz o reflejada en su rostro. No podía evitar sentirse intimidada con su presencia pero… también había que reconocer que era increíblemente atractivo, más que atractivo. Ese hombre era… no había palabras para describirlo. Sencillamente su presencia le robaba hasta el último vestigio de aliento cuando estaba cerca. Había algo en él que lo hacía completamente distinto a cualquier hombre que hubiese conocido antes. Su piel se erizaba cada vez que estaba en el mismo lugar que él, como si una corriente eléctrica la recorriera y entonces… "Espera un momento. ¡¿Qué diablos te pasa Sakura? Cómo puedes estar pensando así de un hombre que apenas conoces."Se recriminó mentalmente al darse cuenta hasta donde habían divagado sus pensamientos dignos de la más alocada colegiala en vez de pertenecer de una mujer que estaba comprometida y que debía actuar con madurez. Decidió regresar a su trabajo aún cuando su concentración había quedado averiada luego de esa extraña reflexión. Finalmente luego de algunos minutos más, dio por concluida aquella jornada laboral y se fue a casa. Durante el trayecto, su mente no dejó de vagabundear en aquel nuevo vecino que tenía. Sentía que había algo muy extraño en él. Al llegar al edificio donde vivía, intentó subir por el ascensor pero de nuevo el "bendito" aparato estaba descompuesto. "¿Cuándo se harán cargo de él?" se preguntó mientras tomaba las escaleras. Al menos le serviría para recuperar un poco del tiempo que había olvidado invertir en el ejercicio. "Aunque no es que haya comido tanto últimamente que deba matarme en un gimnasio" Soltó un suspiro cuando se halló a un escalón de llegar al rellano del segundo piso y recordó que había olvidado parte del trabajo que había llevado a casa en el auto. Dio la vuelta dispuesta a bajar las escaleras mientras prometía no volver a instigar al universo a que conspirara contra ella por haberse quejado. De repente su visión se tornó borrosa y los escalones comenzaron a acercarse y alejarse mientras un hueco se formaba en su estómago. Estaba a punto de desmayarse. Intentó apoyarse en el pasamanos pero su mano erró y entonces sintió como a su alrededor todo se movía. Estaba a punto de tener un encuentro cercano con cada uno de los escalones de abajo pero eso no sucedió. En ese justo instante sintió como algo jalaba fuertemente su brazo y luego su cuerpo chocó contra lo

que parecía ser un muro. Con la poca conciencia y fuerzas que quedaban en su cuerpo alzó la vista para ver donde había impactado y se encontró con una mirada de oscura fija en ella. En el segundo más rápido que pudo haber pasado en toda su existencia, el mareo pareció desvanecerse. Sasuke la estaba sosteniendo gracias al brazo con el que le había rodeado la cintura y la tenía pegada a su cuerpo. Su respiración se tornó agitada. Lo último que le faltaba para impulsar sus pensamientos alocados era tener a ese hombre lo suficientemente cerca de ella como para poder oler aquel excitante aroma oscuro que provenía de él. No es que le molestara pero era demasiado tener ese perfecto rostro masculino a unos cuantos centímetros del suyo y más aún esbozando una enigmática sonrisa de lado. Sintió su pulso en las sienes, el mareó volvió y entonces… todo se volvió oscuridad. Sip, definitivamente fue demasiado. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Sasuke no pudo dejar de observar a la mujer que estaba sosteniendo entre sus brazos. Había que reconocer que de cerca era mucho más hermosa. Había llegado al apartamento hacía un par de minutos para esperar la llegada de Ino pero nunca se imaginó lo que sucedería. Luego de salvar a Sakura de caer por las escaleras no pudo evitar mirarla fijamente. Estudiar, con un extraño interés, cada una de las facciones que se dibujaban en su rostro. No podía leerle la mente pero sintió el latido acelerado de su corazón golpear tenuemente contra su pecho y vio el ligero sonrojo que apareció en sus mejillas por tenerlo tan cerca. No pudo evitar dibujar una sonrisa de suficiencia en su rostro y luego la chica había quedado inconsciente. La alzó en brazos y caminó con ella hasta el apartamento cerrando la puerta con la mente detrás de ellos. Con cuidado la recostó en el sofá y luego él se sentó sobre la pequeña mesita de centro que había en la estancia desde donde siguió observándola. Estaba más delgada que la primera vez que la había visto, además se podían ver los rastros de cansancio en su rostro. Imaginó que todo estaba relacionado con el proceso de transición. Lentamente se acercó a su cuello que había quedado al descubierto por la forma en la que su cabeza estaba recostada sobre el brazo del sofá, y lo rozó con la punta de la nariz respirando profundamente. Luego volvió a alejarse al darse cuenta que su propio cuerpo había respondido. Si, su cambio estaba muy próximo. Cuando las mujeres se acercaban a ese proceso, su cuerpo despedía un ligero aroma especial y había que reconocer que el de Sakura lo era en extremo. Una delicada mezcla entre el aroma propio del cambio y el que ella poseía. Puro, dulce pero fresco.

No pudo evitarlo. Volvió a acercarse hacia el cuello de la mujer y lo fue acariciando con la nariz suavemente. Rozó su clavícula y por un instante pensó en que tal vez podía ir más lejos cuando sus labios hicieron lo propio en el cuello. Entonces la racionalidad que había quedado bloqueada resurgió y se apartó rápidamente poniéndose de pie. Caminó hasta el otro extremo de la estancia y miró hacia el sofá. Apretó el puente de su nariz entre los dedos índice y pulgar. Tenía que calmarse para poder recuperar el control. Eso no podía estar pasándole a él. Era imposible. Justo en ese momento Ino se materializó en el apartamento frente a él. Jamás se había alegrado tanto de verla. — Lamento la tardanza. Fui a buscar a Sakura a su trabajo pero me dijeron que ya se había ido —soltó un suspiro un poco desanimada— habíamos quedado en tomar un café pero supongo que algo importarte se le atravesó. —su tono de voz volvió a cambiar — bueno, ¿listo para irnos? — Ino, mira detrás de ti —musitó Sasuke. La chica lo miró un poco extrañada y luego hizo lo que él le pidió. — ¡Santo cielo! —exclamó sorprendida— ¡No me digas que ya le contaste la verdad! — Por supuesto que no. Simplemente se desmayó. Su cambio está muy próximo, deberías agradecerme que yo estuviera cerca y que así no terminó rodando por las escaleras. —Ino pareció ignorarlo, se acercó a Sakura arrodillándose junto al sofá — ¡Pobrecita! —susurró mientras pasaba los dedos a través del cabello de Sakura— es probable que en estos momentos esté preguntándose si algo no irá mal con ella. Aún recuerdo lo que se siente pasar por todo eso y no puedo imaginar lo que es pasar por ello y no saber lo que pasa —soltó un suspiro y se giró para mirar a Sasuke quien permanecía recostado en el muro con los brazos cruzados— supongo que no saldremos hasta que despierte ¿no es cierto? — Puedes tú —recalcó esa palabra— quedarte con ella. Yo alcanzaré a Naruto en el centro y daré un par de rondas. Avísame si las cosas se complican. —lo último que necesitaba era estar en la misma habitación con esa mestiza que estaba haciendo que el perfecto balance que siempre poseía se viera en riesgo. Ino se levantó de golpe y se acercó a él tan rápido que por un momento creyó que se había desmaterializado. — ¡Ah no! —exclamó mirándolo casi con molestia— Escúchame muy bien

Sasuke Uchiha porque sólo lo repetiré una vez: YO NO SOY LA NIÑERA DE SAKURA. ESE ES TÚ TRABAJO —repuso señalándolo con el índice— yo simplemente soy un alma caritativa que decidió ayudarte en este asunto pero eso no significa que tú puedas deslindarte de él sólo así como así ¿quedó claro? —él no respondió— pregunté si te quedó claro. — Seguro —respondió finalmente. En ese momento una media sonrisa se dibujó en su rostro y su mirada también cambió. — ¿Qué es tan gracioso? —cuestionó con cierto aire de indignación. — ¿Ya te habían dicho lo mandona que puedes llegar a ser? No entiendo como Kiba puede contigo. — Muy gracioso. Lo mejor será que aceptes que te molesta que yo me haya decidido por él y no por ti —comentó jocosamente siguiéndole el juego— perdiste tu oportunidad Uchiha. Esa es la realidad Sasuke estaba a punto de replicar cuando escucharon un pequeño gemido proveniente del sofá. Sakura intentó abrir los ojos y cuando al fin lo consiguió se dio cuenta de que no estaba en su apartamento. Miró a su alrededor y vio a Ino y Sasuke del otro lado de la estancia mirándola fijamente. La primera en acercase fue la rubia quien le preguntó una y otra vez como se sentía, luego le preparó un poco de té y la obligó a permanecer sentada en el sofá por casi media hora más. Estaba tan aletargada que ni siquiera notó que la rubia estaba vestida con sus ropas de combate. Mientras Ino le hablaba, no pudo evitar dirigir su mirada hacia Sasuke quien permanecía recostado sobre el muro, con los brazos cruzados, también mirándola, más bien, estudiándola. Un escalofrío la recorrió de arriba abajo al recordar de manera parcial lo que había sucedido en las escaleras. Cuando finalmente Ino la dejó ir a su casa, Sakura entró al apartamento, tomó una ducha y se fue directamente a la cama. Estaba realmente cansada lo cual ayudó, en cierta manera, a que pudiera dormir. Esa fue la primera noche en la que Sasuke apareció en sus sueños de una forma en la que ningún hombre había aparecido antes. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Minutos después, Ino y Sasuke se materializaron a unas cuadras de la avenida principal de la zona de clubes. Caminaron un poco hasta que en la oscuridad de un callejón se encontraron con una escena que no podrían haberse imaginado. Gaara se encontraba peleando con un trío de akatsukis y las cosas ya estaban

prácticamente definidas. Dos de ellos se encontraban tirados en el piso, aún vivos porque mantenían su forma pero de un modo incapacitados. Habían sido novatos, Sasuke e Ino lo supieron por las ligeras marcas de maldición que se asomaban en las partes de su piel que la ropa no alcanzaba a cubrir; aunque si hubieran sido más experimentados no habría significado diferencia alguna, no con Gaara furioso. — Había olvidado que hoy era el día… —musitó Sasuke en voz tan baja, que de no haber estado a su lado, Ino no hubiese podido oírlo. Estaba tan concentrada en la cruenta pelea que se desarrollaba frente a sus ojos que en realidad no estaba segura de haber oído correctamente. El akatsuki que combatía contra Gaara soltó un grito desgarrador cuando el pelirrojo le desprendió, literalmente, el brazo del torso. La piel de Ino se erizó. Algo dentro de su mente le decía que dejara de mirar pero no podía evitarlo. Sentía el odio de Gaara envolver su cuerpo de manera asfixiante como la oscuridad los envolvía en ese momento. Nunca había visto algo tan cruel. Ella había acabado con muchos de ellos desde hacía tiempo pero… lo que Gaara hacía era completamente distinto. En ese momento estaba jugando con aquel que no hace mucho había sido un vampiro civil, en su rostro se dibujaba una sardónica sonrisa al escuchar al akatsuki gritar implorando porque terminara. Un escalofrío la recorrió de pies a cabeza. Escuchó el crujir del codo del otro brazo del cazador cuando lo dobló hasta hacer que el hueso se asomara por la piel, se llevó una mano a la boca y su cuerpo comenzó a temblar. Era demasiado cruel lo que Gaara estaba haciendo, la manera en la que él actuaba estaba simplemente fuera de su comprensión. Había escuchado a Sasuke y a los demás hablar sobre ello pero siempre pensó que exageraban, que tal vez a Gaara le gustaba asesinar con las manos pero no que jugara con los akatsukis antes de acabar con ellos. Ahora sabía que ese sádico juego era una espantosa verdad. Intentó contener las lágrimas mientras observaba como destrozaba la garganta del cazador con sus colmillos y luego lo tiraba al suelo, agonizante. Entonces la gélida mirada aguamarina se enfocó en ellos, como si apenas se hubiese percatado de su presencia. "Es verdad, él es… un demonio" fue lo único que Ino pudo pensar ante la figura terrorífica que se alzaba al final de aquel callejón. Los ojos claros, crueles, enmarcados por gruesas ojeras, los pómulos hundidos, debido a que no se alimentaba de mujeres de su raza, manchados por la sangre que le había salpicado cuando desgarró la garganta de aquel cazador y los afilados colmillos expuestos como si fuese una fiera. No era un vampiro normal. Ni siquiera le importó que ellos lo estuvieran observando, levantó a otro akatsuki al que, por lo visto, le había cortado los tendones de los brazos y piernas pues parecía un muñeco de trapo, y se dispuso a hacer lo mismo. Ella no podía soportar ver aquello, se llevó la otra mano a la boca, con ambas se preparó para ahogar cualquier clase de grito y finalmente logró apartar la mirada

del atroz espectáculo. — ¡Es suficiente Gaara! —exclamó Sasuke con voz firme mientras se acercaba a él. — No te metas en esto, Sasuke. ¡No es asunto tuyo! —respondió arrastrando las palabras gracias a la euforia, que parecía que, en aquel momento estaba sintiendo. Sasuke no le hizo caso, desenfundó las dos dagas que traía en la cartuchera que le cruzaba el pecho y en un movimiento ágil apuñaló a los dos cazadores que yacían en el suelo. Un grito aterrador salió de la garganta de Gaara, Sasuke se apresuró a arrancarle el cuerpo del akatsuki de las manos y apuñalarlo casi al mismo tiempo antes de que Gaara lo arrojara por los aires hasta hacer que impactara contra un muro del callejón. Su sed de sangre era algo que Ino jamás pensó que sería posible, su voz sonaba completamente distorsionada en una mezcla de odio, furia, euforia y maldad. En ese momento no estaba viendo a Sasuke como su hermano de batallas o su compañero, ni siquiera lo reconocía. Sólo veía en él al sujeto que le arrancó la única manera de explotar todo lo que guardaba en su interior y que jamás sería capaz de explicar. Cada año se repetía aquella situación. Ese había sido el primer día en el que su padre lo había encerrado en las mazmorras del castillo en el que habitaban, el primer día en el que lo había molido a golpes luego de haberse embriagado culpándolo por la muerte de Kankuro, el primer día en el que ni su madre ni su hermana habían hecho algo para salvarlo, el día en el que había perdido su alma. Décadas después se había armado de valor para asesinar a su padre con sus propias manos pero eso no había sido suficiente como lo había pensado. Y ahora estaba a punto de terminar de saciar su odio con Sasuke, su compañero, su hermano y sobre todo, el rey de la raza. — ¡GAARA POR FAVOR DETENTE! —gritó Ino con desesperación cuando vio que el pelirrojo tomaba a Sasuke por las solapas del abrigo exponiendo los colmillos. La mirada de Gaara se enfocó de inmediato en ella, las lágrimas estaban corriendo por las mejillas de la chica mientras mantenía la mirada fija en él. Una mirada de miedo, de súplica. "¡Gaara por favor detente!". Una imagen le vino a la mente como un flash, la imagen de hermana gritándole para que no asesinara a su padre. Cerró los ojos con fuerza intentando recordar qué estaba sucediendo pero la confusión era mucho más grande y estaba retomando el control sobre él hasta que escuchó la voz de Sasuke. — Hazlo y demuestra que eres lo que él dijo que eras… —susurró el azabache mirándolo fijamente. Sus miradas se encontraron. Instantes después, las manos de Gaara aflojaron su agarre para al fin soltarlo. Lentamente fue retrocediendo

hasta que se halló del otro lado del callejón cerca de Ino aunque no la notó hasta que ella rozó su hombro con las puntas de los dedos. — ¡No me toques! —gritó empujándola, luego volvió a mirar a Sasuke. Sus labios se abrieron pero nada salió de ellos, se frotó el rostro con ambas manos sin importarle que se manchara con la negra sangre de akatsuki. Dirigió una última mirada a Sasuke en la que al azabache le pareció ver un atisbo de arrepentimiento y finalmente se desmaterializó. El callejón quedó en silencio. Ino reaccionó aproximándose a donde Sasuke estaba y se dejó caer de rodillas junto a él. — ¿Te encuentras bien? —preguntó titubeante mientras palpaba el cuello y el rostro de Sasuke en busca de alguna herida. Cuando supo que estaba bien, lo abrazó con fuerza— Creí que él te… creí que… — Lo sé —susurró. Ino no pudo contenerse más y comenzó a llorar amargamente. Su cuerpo seguía temblando invadida por el terror que aquel momento le había ocasionado. Sasuke maldijo por lo bajo y luego la rodeó con sus brazos— Hubiese hecho cualquier cosa para evitar que presenciaras esto. Lo lamento, Ino. En verdad lo lamentaba… Capítulo 6 Las sensaciones se arremolinaban en su interior nublando cada uno de sus pensamientos por más insignificantes que fueran. Sólo había espacio para una sola cosa: él. Aquel hombre que en esos momentos acariciaba cada centímetro de su piel con los labios, los dientes y la lengua. Sus manos viajaban a través de todo su cuerpo enviándole enormes descargas de placer quemándola, abrasándola, haciéndole desear más y más. El calor que ambos cuerpos irradiaban estaba inundando su cama, metiéndose entre las sábanas y acercándolos cada vez más. Sus frágiles y trémulos dedos se enredaron entre aquel cabello negro buscando aferrarse a algo real antes de perderse totalmente en aquel mar de sensaciones extremadamente placenteras. Los labios exigentes de su amante volvieron a apoderarse de los suyos con ferocidad, sus lenguas se entrelazaron frenéticamente y el juego de ardientes caricias de aquel par de manos aumentó su intensidad de manera desconcertante llevándola a experimentar un placer digno de cualquier descripción de la palabra paraíso. Aún así ella necesitaba más. Lo necesitaba a él por completo y estaba a punto de tenerlo. Lo sabía perfectamente. Así fue. Él se posicionó entre sus piernas acariciándola apasionadamente y por

Alzó la cara para ver su reflejo en el espejo aunque esta vez en lugar de concentrarse en las ya familiares ojeras. Cinco. volvió a ver a aquel hombre sobre ella. La fiesta de aniversario del diario. Faltaban un par de horas para el amanecer y algunas más para que tuviera que ir al trabajo pero ya no quería volver a la cama. Volvió al baño y se dispuso a tomar una ducha helada. mirándola fijamente. vaya que lo hacía. No había más que pudiera hacer. Sin darse tiempo a reaccionar se levantó de la cama y se dirigió a trompicones al baño. Todo su trabajo estaba al corriente e incluso había ido aquella mañana a completar unas cuantas tomas de la preparación del evento que esa noche se llevaría a cabo. El evento más importante en su empleo y uno de los más significativos a nivel social en la ciudad. Con esa eran cinco las noches consecutivas que llevaba soñando con Sasuke luego de aquel incidente en las escaleras. vio como sus pezones se transparentaban a través de la fina seda del camisón blanco que llevaba puesto. el nombre de aquel perfecto amante escapó como un gemido de entre sus labios Sasuke… Sakura se levantó de golpe de la cama cubierta por una fina capa de sudor. encendió la luz.fin lo sintió en su interior. Sueños que despertaban los más oscuros deseos en ella. Sencillamente no podía creerlo. caminó hasta el lavabo donde se mojó la cara con agua fría y luego permaneció con las manos apoyadas al borde mientras su respiración volvía a la normalidad. Y entonces. Soltó un suspiro. A un nuevo y enfermizo nivel. Echó la cabeza ligeramente hacia atrás. retocando algunas imágenes sin ningún interés en específico más bien en un intento de matar tiempo. Había llevado las fantasías sexuales a un nuevo nivel. Regresó a su habitación y miró el despertador. aún tenía la sensación de las caricias a través de su cuerpo. sensaciones que jamás pensó experimentar y mucho menos por un simple sueño. su respiración era agitada y sentía el calor correr por sus venas. El único en el que ella volvía a internarse en el mundo que había dejado en su pasado en lugar de ser una espectadora más. Con la mano derecha movía el mouse y daba alguno que otro clic mientras mantenía su rostro recargado en la otra mano. En realidad el fastuoso evento no la entusiasmaba en lo más mínimo . no si podía evitarlo. Le hacía falta. ahora sabía que estaba enloqueciendo. con los ojos ardiendo de deseo por ella. Horas más tarde Sakura se encontraba frente al ordenador en su cubículo del periódico. Aquellos sueños eran tan reales que su cuerpo respondía al deseo y la excitación sin que ella lo pudiera controlar.

le tomaba varios minutos subir los escalones hacia su apartamento. Cuando la fue a ver después del trabajo la noche posterior a su desmayo. Sakura fue a casa. Por lo pronto. Tal vez podría hacerle una visita relámpago antes de irse a la fiesta. Era cierto que el buffet apenas estaba creciendo pero ya comenzaba a ganar publicidad gracias a las grandes habilidades defensoras que Sai poseía y que había demostrado en algunos casos importantes. . Sacó el pequeño aparato de su bolso y vio el identificador: Sai.llegó a su fin un par de horas después del anochecer. "Un extraordinario abogado y un temible adversario" había dicho el jefe de Sai en una de las cenas a las cuales ella había tenido que asistir. Caminó en dirección al apartamento de sus vecinos deseando que Sasuke no le abriera pero justo cuando estaba a punto de llamar a la puerta su teléfono comenzó a sonar. estacionó el auto y subió las escaleras hasta la entrada. además Sai la acompañaría aunque no sólo para darle su apoyo sino también para intentar aumentar la cartera de clientes que su despacho poseía. La chica lucía realmente enferma pero cuando le preguntó a Sasuke. Volvió a suspirar. Cuando llegó al segundo piso las puertas de metal se abrieron de par en par. él le respondió que era simple agotamiento físico debido al estrés y que sólo necesitaba descansar. Desde lo ocurrido con Sasuke y temiendo que en algún momento se repitiera su desmayo y él no estuviera para salvarla. Soltó un suspiro a la vez que se volvía de regreso a su apartamento para contestar. Supuso que tendría que esperar hasta el día siguiente para ver como se encontraba Ino. muy larga noche. Cuando la jornada laboral -digna del olvido.pero la asistencia para el personal era obligatoria. Así habían sido los dos días posteriores. ella salió y durante un instante se detuvo al ver hacia la puerta del apartamento de Ino y Sasuke dudando un poco sobre si visitar a la rubia aunque fuera unos minutos. o más bien dicho las noches. Llegó a su edificio. menos horas para dormir y menos horas para tener orgasmos mentales fantaseando con su vecino. Si intentaba verle el lado positivo al asunto pues ese sería que contaría con menos horas para estar en casa. Ese era el único lado positivo que podía verle a ir a la fiesta del diario y aún así una parte en su interior decía que no lo era del todo. esta pintaba para ser una larga. Por fin el ascensor había vuelto a su funcionamiento habitual luego de varias semanas y eso logró arrancarle una tenue sonrisa del rostro. Sakura sabía lo que era estar al borde gracias a la presión así que decidió darle a Ino su espacio para que pudiera recuperarse pronto pero ya habían pasado otros tres días y aún no había sabido nada de ella. Sasuke le había dicho que estaba un poco indispuesta y ella lo comprobó al ver a Ino en cama.

La puerta del apartamento se abrió apareciendo Kiba a través de ella. — Kiba se qué estás molesto conmigo. Aquella noche en un maratónico tiempo récord Shikamaru logró instalar las persianas de acero en las ventanas del apartamento antes de que el sol los sorprendiera y desde esa noche Ino no había dejado el lugar sin importarle las súplicas de Sasuke. — Un poco mejor —respondió fríamente— Al menos esta vez me dejó alimentarla y espero que ahora que recuperó fuerzas piense las cosas un poco más y al final de la noche. cuando venga a verla otra vez. El rostro del guerrero era una mezcla entre frustración e impotencia por la situación en la que su mujer se hallaba.:. pantalón de cuero. Luego de lo sucedido. consiga convencerla de que regrese conmigo. — ¿Cómo está? —cuestionó Sasuke acercándose a él.:. tenía recogida la manga izquierda de la camisa. Minutos más tarde. las de Kiba o las de Naruto. Kiba pasó la lengua por la herida del antebrazo para sellarla y luego se quedó mirando al azabache durante un instante antes de responderle. Sasuke captó claramente la indirecta.:.:. De nuevo la culpa era solamente suya. si me disculpas. sé cómo debes de estarte sintiendo y… El aludido se detuvo a un par de escalones más abajo en cuanto escuchó a .:. Ahora. El guerrero había ido a ver a Ino y alimentarla. El hombre iba vestido con las típicas ropas de combate. Ella sencillamente aún no había logrado asimilar lo que había visto y lo cierto era que no era para menos y que la culpa era toda de él. Sasuke se materializó en el pasillo. botas militares.:.:. Luego de haber presenciado aquel espectáculo atroz de Gaara jugando con los akatsukis..:. lo habría hecho dentro de "su" apartamento como normalmente lo hacía pero esa noche había un invitado ahí: Kiba. Sintió el chakra del chico y supuso que aún no había terminado así que apoyó ambas manos en el pequeño muro que daba hacia las escaleras y desde donde podía ver el vestíbulo del edificio. Ino se había negado a regresar a la mansión. sintió la oleada de furia que había en el interior de su compañero y que estaba dirigida a él.:. Sasuke supo que Ino se había negado a beber de la vena del cuello de su compañero.:. Cuando Kiba pasó a su lado hacia las escaleras. El azabache se giró para hablarle. No llevaba el abrigo dejando ver así las dagas en su pecho y las pistolas en las caderas. camisa negra. no mientras el pelirrojo estuviera ahí. no le había dirigido la palabra más que para lo indispensable y eso era algo extraño viniendo de aquel extrovertido.:.:. iré a hacer mi trabajo.

Ino no debió nunca. que le echara la cabeza hacia atrás y saboreara su cuello. Para un vampiro no había cosa o ser más importante que su compañera. Aquel aroma dulce y fresco. de amigo a amigo o de civil a rey. el vampiro se dio la vuelta y caminó otra vez por las escaleras mientras se desmaterializaba. Estoy furioso —respondió acercándose hasta dejar sus rostros a unos centímetros de distancia sin poder contener más lo que sentía— Tampoco sabes como me estoy sintiendo en estos momentos. La chica lo estaba mirando fijamente. Dicho esto.Sasuke. — No Sasuke. Sasuke se quedó mirando el espacio del vestíbulo en la parte inferior y pensó que palabras más ciertas no le habían dicho en varios años. nunca debió haber visto a Gaara en uno de sus ataques. Y no. ¿Cómo podía estar él destinado para ser rey y proteger a una raza si no había podido proteger a una de las personas más importantes para él? Todo ese mar de emociones oscuras estaba consumiéndolo poco a poco sin poder controlarlo hasta que una suave brisa golpeó sus sentidos. como si fuesen flores lo reconoció de inmediato. no estoy culpando a Gaara. Él tenía razón. Giró la cabeza hacia la izquierda y vio a Sakura salir de su apartamento. escúchame bien. Te estoy hablando de hombre a hombre. En el momento en el que sus miradas se encontraron un deseo desconocido despertó en su cuerpo. Estaba ataviada con un vestido rojo de cóctel y el cabello recogido en lo alto dejando escapar un par de mechones ondulados alrededor de su rostro. — Lo conozco perfectamente desde que le ayudé a escapar de las garras de su padre y desde entonces no he hecho nada más que protegerlo de sí mismo con la esperanza de que en algún momento pueda sentirse como miembro de una familia de nuevo. De nuevo otra indirecta sumamente directa. Sus dedos se cerraron sobre el pequeño muro como muestra de toda la frustración y furia que sentía contra sí mismo. no estoy molesto. Y lo he hecho sin preocuparme porque Ino lo llegara a ver en uno de sus momentos malos porque pensé que TÚ estarías ahí para mantenerla alejada del demonio en el que Gaara suele convertirse cuando está sensible. Reaccionó con rapidez y regresó al pasillo para encararlo. su mujer y Kiba le había confiado la protección de Ino pero él le había fallado. —Kiba se detuvo para inhalar profundo y recuperar los estribos que había perdido— Así que me detendré en este instante y voy a desmaterializarme lejos de aquí porque a pesar de todo eres mi amigo y mi hermano y no quiero decir o hacer algo de lo que me voy a arrepentir después. te hablo como un hombre decepcionado porque te confió lo más importante en toda su jodida vida y le fallaste. Ahora no te estoy hablando de hermano a hermano. que sus manos estrujaran cada una de las curvas que se remarcaban a través de aquella . Su instinto le pedía a gritos que tomara a esa mujer entre sus brazos.

Necesitaba tomarla. Ella desvió la suya intentando disimular la incomodidad que estaba sintiendo y no porque se sintiera acosada sino porque a cada instante que miraba a Sasuke no podía evitar recordar lo que soñaba que él le hacía y entonces su cuerpo comenzaba a reaccionar justo como en ese momento. cerró la puerta con la mente y sentó a Sakura sobre la pequeña mesa de hierro forjado que había en la entrada. La llevó de regreso al interior del apartamento empujándola levemente con el cuerpo sin apartar sus labios. — Eh. Recorrió cada recoveco de su cavidad y cuando encontró su lengua la acarició intensamente. además de su frustración. Mientras los dedos de una de sus manos acariciaban las costillas de Sakura hasta uno de sus senos. Tomó las mejillas de Sakura entre las manos y la besó. los de la otra se encargaban del nudo que estaba atado en la parte posterior del cuello de la chica y sostenía aquel vestido. eso no fue posible porque Sakura se aferró a las solapas de su abrigo y lo atrajo hacia ella pegando su cuerpo al suyo. con el simple roce de sus labios estuvo perdido. Cuando estuvieron dentro. notó como si su cuerpo estuviese a punto de arder en llamas. En un movimiento rápido se acercó a ella y la recargó contra la pared. Ahora mismo. ¿te encuentras bien? —preguntó titubeante la ojiverde al notar la mirada que Sasuke le estaba dirigiendo. sin embargo. Con los sentidos embriagados. lo que realmente le importaba y sin embargo sabía que en ese momento no podía alejarse de esa mujer sin al menos probarla. El aroma que Sasuke percibió se mezcló en un instante con una oleada de deseo proveniente de Sakura. Sin embargo. la repentina y abrumadora necesidad que se había adueñado de él. — ¿Qué…? —intentó preguntar Sakura mientras sentía como el latido de su corazón se aceleraba al sentir la mirada de Sasuke clavada en sus ojos y el calor que se desprendía de su cuerpo. No pudo contenerse más. La besó con fuerza dejando que la frustración y la furia alimentaran aquel beso hasta que se sintió como si se estuviera ahogando mientras ella correspondía con la misma intensidad. Quería darle un beso breve y duro que aliviara. ella suspiró de nuevo y aquel suave sonido llegó hasta sus oídos haciéndolo perder la razón. Sakura suspiró en su boca y abrió los labios para él. . Sasuke pensó que no tenía tiempo para aquello. que debía salir a las calles y hacer su trabajo.fina tela y que se hundiera en su calor. sintió una fuerte oleada de deseo. Sasuke introdujo la lengua en sus profundidades y sintió que se hundía en su calor. Era justo como en sus sueños y eso hizo que un escalofrío recorriera su cuerpo de arriba abajo. Sasuke emitió un gruñido y sin poder evitarlo. Lentamente inició la separación.

Ya no iba a quedarse a medias. no más. incluso fantaseando con él. había sido incapaz de tener un solo pensamiento racional. no podía moverse y no le importaba. La presión seguía aumentando en su cuerpo. Con un silencioso gemido. Sasuke se movió para ponerse a la altura del centro de su deseo y cubrirlo con la boca. sus muslos y se demoraban sobre las curvas dulcemente redondeadas de sus pechos. no quería otra cosa más en el mundo que tomarla. lo demás ya no importaba. Cuando la recostó sobre la cama. Ya lo había hecho con sus sueños. mientras sus manos acariciaban su pelo soltándole el peinado. caliente y preparado. soñando que la tomaba justo como en ese momento. Estaba endurecido. su boca cerrándose sobre la de ella en un beso furioso que le estaba arrancando hasta el último de sus alientos. Él la sostuvo con fuerza mientras tomaba su boca con un beso que lo llevó al borde de un abismo que nunca había imaginado. Hasta la última célula de su cuerpo gritaba de deseo. y mientras su lengua jugueteaba entre las piernas de Sakura. Sasuke notaba el fuego en su propio cuerpo. sus ilusiones. Tan sólo quería que la tomara. Solo había sentido una urgente necesidad que la había dejado ciega y sorda a cualquier otra cosa. sintiendo la excitación crecer en ambos. Sakura volvió a apretarse contra él mientras Sasuke la levantaba por el trasero y la llevaba hacia la habitación. El aliento de Sakura se mezcló con el suyo y Sasuke notó los latidos acelerados de su corazón vibrando contra su torso metiéndose en lo más profundo de él. Sakura sintió que su cuerpo ardía por dentro de pies a cabeza. con su trabajo. El resto de su ropa alcanzó su destino en algún lugar de la habitación. ya no lo soportaba más. sus manos le acariciaban las piernas y los glúteos. Su lengua dentro de su boca. Lo . Ahora que lo hacía. Sólo con acariciarla se adueñaron de él sensaciones y emociones que no había conocido. Sakura dejó caer la cabeza sobre las almohadas y gritó su nombre cuando sintió el primer orgasmo que la poseyó con una intensidad y fuerza que le arrancó el último latido y el último aliento que aguardaba en su interior. Narcotizada por sus besos. La deseaba desesperadamente con un ansia repentina y fiera que nublaba completamente sus sentidos. Sasuke la aplastó contra él rozando la desnudez de su pecho contra la de sus senos. a merced de la pasión que había fluido a través de ella como si fuera miel líquida. Tenía un cosquilleo en la piel mientras las manos de Sasuke viajaban a través de su cuerpo deshaciéndose de todas las prendas que la cubrían y provocándole a la vez un tormento y una exquisita sensación de placer que fue en aumento cuando sus labios tomaron el lugar de sus manos. Y Sakura esperaba lo mismo. no podía respirar. Podía olerlo mientras sus manos y sus labios recorrían la suave piel debajo de su cuerpo.Sakura no se quedó atrás y con rápidos y torpes movimientos le sacó el abrigo y comenzó a desabotonarle la camisa.

Las manos de Sasuke recorriendo su anatomía la quemaban como si fuesen de fuego haciendo que sus cuerpos se fundieran en uno sólo hasta que no supo donde terminaba ella y comenzaba él. El simple contacto hizo que se estremeciera y el deseo que había sentido antes se volviera a hacer presente. embistiéndola más rápidamente. . más allá de aquel límite. por fin. Sasuke se alzó sobre sus hombros para mirarla. se adueñó de ellos. Las caricias de Sasuke tocaban puntos extremadamente sensibles en ella y que nunca había sentido. Y aunque sus cuerpos aún estaban disfrutando de aquella increíble liberación.necesitaba en su interior justo en ese momento antes de que estallara. Una voz dentro de la cabeza de Sasuke le insistía que se detuviera pero él no escuchaba aquella voz en lo más mínimo. Nuevamente se apoderó de sus labios y de sus suaves pechos extendiendo el placer que ella estaba sintiendo en esos momentos. cuando jadeaban para tomar aire. La sensación que experimentaron sus cuerpos al unirse los encadenó con un nudo fuerte de pasión y deseo que ninguno de ellos fue capaz de romper. saliendo y entrando en su cuerpo a un ritmo trepidante. más que hermosa. llevándola al borde del placer absoluto y. Ella clavó sus ojos en los de él mientras Sasuke continuaba acariciándola con más fuerza. incluso más fuerte que el anterior. Su rostro se encontraba tenuemente sonrojado debido a la agitación. Necesitaba tener más y más de ella. Era hermosa. aún los ojos jade presentaban destellos del placer vivido y sus labios ligeramente hinchados estaban entreabiertos intentando llevar aire a sus pulmones. Notó una oleada de deseo tras otra. Un gemido gutural escapó de sus bocas al unísono. un nuevo deseo. Entonces las manos de Sakura acariciaron su rostro apartando unos mechones de su cabello que se habían pegado a su cara gracias al sudor y fue como si un líquido ardiente derritiera su piel en donde sus dedos le rozaban. cada vez más fuertes. Centró sus ojos en aquella mirada jade frente a él y antes de que hubiesen desaparecido los últimos temblores del primer orgasmo. vibrante. En vez de eso se preparó para concluir y volvió a posicionarse entre las piernas de Sakura. Tocándola. Todo su cuerpo estaba vivo. por fin se hundió en lo más profundo de su ser. Cuando por fin se separaron a causa de la falta de aire. Se aferró a los fuertes hombros del azabache incapaz de contener todo el placer que estaba sintiendo en aquellos momentos. penetrándola y extasiándola. Sasuke la siguió y unos segundos más tarde. Los gemidos de Sakura en su oído y sus uñas hincadas en su espalda lo estaban llevando al borde del éxtasis sin poder controlarlo. él volvió a apropiarse de sus labios y hundió la lengua en su boca. Sakura gritó su nombre cuando su cuerpo explotó.

En definitiva lo sucedido había sido mejor que en sus sueños. sabía que para él era igual. Terminó la llamada cerrando el móvil. Te veré ahí en unos minutos. mírame. — ¡Qué! —dijo tajante al abrir el teléfono. Se movió tan rápido que Sakura dio un respingo. — Tu camisa y tu abrigo deben de estar en la entrada —susurró nerviosa al ver que Sasuke recorría la habitación una y otra vez con la mirada. en un segundo él estaba con ella y al siguiente casi del otro lado de la habitación. ya que lo habían hecho. Maldijo mentalmente. Sakura se encontraba sentada en el borde de la cama viendo a Sasuke vestirse. —pidió la ojiverde poniéndose de pie luego de armarse de valor. yo… — No digas nada.Sus miradas estaban encadenadas una a la otra. Hermosa. La voz de la cordura que instantes antes había estado ignorando hasta hacerla desaparecer había regresado y le estaba diciendo lo imbécil que había sido y lo lejos que había llegado. El azabache titubeó un par de segundos y finalmente se giró para mirarla. Lo que había ocurrido no iba a cambiar porque se disculpara y mucho menos se borraría así que. — Sakura. las marcas de sus uñas sobre la espalda de Sasuke. infinitamente mejor pero. Lo que menos quería ella era que se disculpara por lo sucedido. Por el tono de su voz estaba segura de que eso habría dicho. sus cuerpos aún seguían unidos y ambos querían que así se quedaran eternamente. que fue fantástico pero que no volvería a ocurrir. Al escuchar su voz. Sin embargo. ahora se enfrentaba a la incómoda situación de "qué decir después de…" y por la tensión que había en los músculos de Sasuke. — Sasuke. Sasuke. El azabache maldijo por lo bajo mientras se deslizaba lentamente fuera del interior de Sakura y luego salió de la cama para buscar el aparato. se puso rígido. el móvil de Sasuke comenzó a sonar desde algún lugar donde habían terminado sus pantalones. En seguida su expresión cambió— ¿Dónde estás? ¿Qué…? ¿Por qué estás…? —soltó un bufido— Estoy cerca. De nuevo aquella palabra apareció en su cabeza con tan sólo verla— . pudo ver gracias a la luz que se colaba por su ventana. Era incómodo y el silencio la estaba matando. quería conservar esos recuerdos como algo que simplemente sucedió. que le dijera que sus sospechas sobre su verdadera relación con Ino fueran ciertas y ellos no fuesen primos en realidad. alcanzó sus boxers y luego se puso los pantalones dándole la espalda a Sakura quien ya se había envuelto en una de las sábanas.

Un beso completamente distinto. Sasuke dio un pequeño respingo al escucharla. Sakura se dejó caer sobre la cama nuevamente y cerró los ojos reviviendo automáticamente en su memoria lo que acababa de ocurrir. Pensó que le pediría una explicación por lo sucedido. escuchó su móvil sonar desde alguna parte de la sala. Dada la insistencia de quienquiera que fuese quien le estaba llamando se levantó para coger el aparato y cuando vio el identificador volvió a la realidad de la que se había olvidado instantes antes.:. El cansancio volvió a apoderarse de ella. Ella asintió y Sasuke abandonó la habitación. dulce y tranquilo. Su cuerpo sintió el deseo renacer en él nuevamente y no pudo negarse. El nombre de su prometido: Sai.:.:.Bésame. lentamente fue acortando la distancia entre ellos hasta que rozó sus labios con los de ella y los unió por completo.:. los besos. tomó su rostro entre sus manos y lo alzó para poder encontrar su mirada. Con un par de grandes zancadas se acercó hasta ella. — Debo irme —susurró él entonces haciendo que su aliento chocara contra los labios entreabiertos de Sakura. Finalmente estuvo listo y se materializó dentro encontrándose a un hombre viendo por la ventana.:.:. Luego de escuchar la puerta principal cerrarse.:.:. las caricias de Sasuke y la sensación de él en su interior. Una sola pregunta atravesó su mente como un rayo indicándole la verdad de lo que había sucedido. degustándolos lo más posible y cuando su lengua delineó su labio inferior le permitió la entrada a su boca en donde se encontró con la de ella y la acarició con delicadeza.:. Las sensaciones seguían presentes en su cuerpo. sus párpados comenzaron a pesar y justo cuando se iba a dejar caer en los brazos de Morfeo. después de todo él había comenzado al besarla pero jamás pensó que ella le haría esa petición. no podía permitirse ningún indicio que pudiera hacer que su visitante se enterara de lo que había sucedido.:. Los labios de Sasuke recorrían los de ella con parsimonia. Aún era palpable. .:.:. Lento. "¿Qué hice?" . — ¿Qué haces aquí Naruto? —cuestionó fríamente haciendo que el rubio se volviera para verlo. Ahí se encontraba quien le había llamado instantes antes y dado de quien se trataba. Sasuke permaneció un par de minutos en el corredor mientras se acomodaba la camisa y el abrigo antes de entrar al apartamento que compartía con Ino.

:. — Yo soy quien debería decirles eso a ustedes. . Todo. Pórtate bien ¿vale? —dijo Naruto a Ino quien sonrió tenuemente. Si ya terminaron hay que irnos —musitó Sasuke fríamente acercándose a Naruto. Esperó a que la chica asintiera y una vez que lo hizo. En un momento regreso —dijo el azabache antes de entrar en la otra habitación de la que regresó instantes después completamente armado.:. . Ino estaba con Naruto lo que hizo que respirara un poco más aliviado — Es hora de irnos —ambas miradas azules se centraron en él y el rubio se puso de pie — Intentaré volver más tarde. He estado muy preocupado por ella.:. Luego miró a Ino— Si sucede cualquier cosa no dudes en llamarme. ya era hora! —exclamó— ¿dónde se supone que estabas? Llevo esperándote en el centro por horas. su objetivo había sido claro hasta que lo había arruinado con lo ocurrido.:. él y Naruto se desmaterializaron. — Vine a ver como se encontraba Ino. Los humanos no solían pasearse por ahí a esas horas pero había vampiros civiles que si lo hacían.:. El parque principal de Konoha era un buen lugar para esperar. Sasuke no dejaba de repetirse que no se había acercado a Sakura para eso.:. — Eso no es asunto tuyo y ahora responde ¿qué haces aquí? — No es obvio —respondió señalando con la cabeza hacia la habitación donde Ino descansaba. Ella estaba cerca de ver como todo su mundo y su realidad se transformaban y él en lugar de ser una ayuda… Lo había arruinado. Además. ¿Quién si no yo lo haría? Hay que ver que no arriesgue el pellejo más de la cuenta —la sonrisa de Ino se hizo un poco más amplia.:. no sólo para él sino también para ella. concretamente la zona de clubes. En la estancia.:. Cuídalo. esa sección en específico era crucial pues era la más corta y cercana hacia la zona centro. Había complicado las cosas. — Lo sé.:. — Hmp.:.:. para el momento en el que tuviera que decirle la verdad y para su destino con las sacerdotisas. por favor —pidió refiriéndose a Sasuke haciendo que Naruto sonriera abiertamente — Por supuesto.:.— ¡Vaya.

sus brazos se pusieron tensos a sus costados y los colmillos salieron a relucir en medio de la oscuridad. inconscientes de la presencia de Sasuke quien observaba como con sólo un cuchillo. — En verdad hoy estás realmente insoportable —declaró importándole poco la gélida mirada que Sasuke le dedicó— No entiendo co-… —una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro al percibir aquel olor que provocó picor en su nariz— Espero que un poco de diversión te quite el mal genio. Todo eso agrandó la sonrisa en el rostro de Naruto. Tres de ellos corrieron para hacerle frente mientras los otros comenzaban a moverse por los árboles entre las sombras. Sasuke no respondió. — Bien. Sasuke se inclinó un poco para poder ver mejor desde la rama en la que se encontraba parado y entonces un atisbo de recelo cruzó su rostro.— ¿Vas a mantener esa cara todo el tiempo? —cuestionó Naruto cansinamente — porque si es así yo creo que… — Guárdate lo que tú creas para alguien a quien le importe —el rubio se quedó atónito y lo miró. astutos y experimentados pero Naruto no les estaba dando tiempo para poner en práctica lo aprendido. — Buenas noches. su mirada recorrió a cada uno de los cazadores con gran expectación a la vez que hacía tronar sus dedos en señal de ansiedad. símbolos de experiencia. Una ácida media sonrisa se dibujó en el rostro del Uchiha. El último akatsuki en pie logró hacerle un corte en el brazo pero eso sólo hizo que el poder de Naruto aumentara. Naruto ya había derribado a dos de sus contrincantes. vamos a divertirnos —susurró lanzándose hacia sus oponentes. encorvaron la espalda. Ocho akatsukis. señoritas —dijo socarronamente esbozando una sonrisa llena de completa excitación. Los cazadores podían ser rápidos. . Nada mejor para intentar descargar toda la frustración que los últimos días había estado carcomiendo el interior de Sasuke alcanzando su desenlace esa misma noche hacía tan sólo un par de horas. aunque por dentro él también esperaba que así fuera. Los ojos de Naruto se habían tornado rojos. todos ellos con sus buenos años de antigüedad. dentro de la organización. aunque más que una conclusión en realidad había llegado al punto más alto. Los akatsukis adoptaron posiciones de lucha en cuanto lo vieron. Decidió parar con sus reflexiones y concentrarse en la batalla que estaba a punto de desarrollarse mientras veía a Naruto acercarse a los cazadores cerrándoles el paso.

Uno le había rozado la parte superior del hombro derecho y el otro había dado en justo debajo de la clavícula. No podía controlarlo. En realidad pensó que darían más batalla pero se había equivocado y no había sido suficiente para desahogarse de todo lo que envolvía su mente en ese momento. Naruto se giró luego de oír los disparos y vio a Sasuke caer de rodillas doblándose hasta que su frente casi tocó el césped. miró expectante hacía ambos lados y saltó de la rama para salir al encuentro de los cazadores que estaban acechando a Naruto. En cuanto el aura naranja fue aumentando de intensidad absorbiendo a Naruto hasta iluminar lo que instantes antes había sido oscuridad absoluta. . quien aún permanecía "entretenido" con el resto del equipo que había hecho aparición. Su nombre cruzó su mente de manera tan rápida y espontánea que lo tomó totalmente desprevenido. no quería controlarlo. Abrió los botones de su abrigo y sus manos se posaron sobre las dagas que sostenía la cartuchera en su pecho. ahora se liberara sin miramientos. Sasuke recobró un poco de sano juicio activando su instinto de supervivencia. él los haría pagar. no es que eso fuera malo ó peligroso pero había que tomar ciertas medidas antes de que otra cosa pudiera suceder así que decidió que era tiempo de unirse a la fiesta y acabar con todo de una buena vez. luego desenfundó el par de deslumbrantes dagas y atravesó el pecho de los cazadores convirtiéndolos en las manchas aceitosas que tenían por destino. Una corriente cargada de algo que hizo que la piel se erizara. Lentamente se giró para mirar sobre su hombro llevándose una poco grata sorpresa al darse cuenta de lo que sucedía mientras su rostro era alcanzado levemente por aquel resplandor que le produjo escalofríos. Sus colmillos quedaron expuestos mientras las uñas en sus manos lentamente se alargaban hasta convertirse en garras y un aura color naranja comenzaba a surgir de su interior. Un combate dos contra uno dio inicio aunque no duró más que unos cuantos minutos hasta que Sasuke sometió a sus oponentes al vaciar el cargador de sus dos SIG.Bueno. envolviéndolo como si fueran llamas. probablemente en una arteria porque el chorro de sangre dio un aspecto escandaloso a la situación. una furia que hizo que el poder que por lo general sabía controlar y mantener a raya. Había sido tan solo una fracción de segundo en la que había perdido la concentración pero fue suficiente para que no lograra reaccionar lo bastante rápido para esquivar los dos tiros provenientes de la beretta del tercer cazador a quien no había visto. Sakura. nada bien. presionó con la mano izquierda el lado opuesto y corrió para ocultarse detrás de un árbol a unos metros. Gritó el nombre de su compañero y al no obtener respuesta la furia se fue apoderando de su cuerpo. golpeó la espalda de Sasuke. Eso no estaba bien. Esos infelices iba a pagar.

Así fue. volvió a ver a aquel hombre sobre ella. Sencillamente no podía creerlo. encendió la luz." Capítulo 6 Las sensaciones se arremolinaban en su interior nublando cada uno de sus pensamientos por más insignificantes que fueran. Sus manos viajaban a través de todo su cuerpo enviándole enormes descargas de placer quemándola. mirándola fijamente. El calor que ambos cuerpos irradiaban estaba inundando su cama. su respiración era agitada y sentía el calor correr por sus venas. Aquellos sueños eran tan reales que su cuerpo respondía al deseo y la excitación sin que ella lo pudiera controlar. Con esa eran cinco las noches consecutivas que llevaba soñando con Sasuke luego de aquel incidente en las escaleras. Sin darse tiempo a reaccionar se levantó de la cama y se dirigió a trompicones al baño. con los ojos ardiendo de deseo por ella. metiéndose entre las sábanas y acercándolos cada vez más. Sueños que despertaban los más oscuros deseos en ella. aún tenía la sensación de las caricias a través de su cuerpo. Cinco. Aquel hombre que en esos momentos acariciaba cada centímetro de su piel con los labios. caminó hasta el lavabo donde se mojó la cara con agua fría y luego permaneció con las manos apoyadas al borde mientras su respiración volvía a la normalidad. sensaciones que jamás pensó experimentar y mucho menos por un simple sueño. abrasándola. Los labios exigentes de su amante volvieron a apoderarse de los suyos con ferocidad. Echó la cabeza ligeramente hacia atrás. Aún así ella necesitaba más. Lo necesitaba a él por completo y estaba a punto de tenerlo. los dientes y la lengua. vio como sus pezones se transparentaban a través de la fina seda del camisón blanco que llevaba puesto."¡Demonios! Esto realmente se va a poner feo. el nombre de aquel perfecto amante escapó como un gemido de entre sus labios Sasuke… Sakura se levantó de golpe de la cama cubierta por una fina capa de sudor. Lo sabía perfectamente. Él se posicionó entre sus piernas acariciándola apasionadamente y por fin lo sintió en su interior. Y entonces. Había llevado las fantasías sexuales a un nuevo nivel. sus lenguas se entrelazaron frenéticamente y el juego de ardientes caricias de aquel par de manos aumentó su intensidad de manera desconcertante llevándola a experimentar un placer digno de cualquier descripción de la palabra paraíso. Sólo había espacio para una sola cosa: él. Alzó la cara para ver su reflejo en el espejo aunque esta vez en lugar de concentrarse en las ya familiares ojeras. Sus frágiles y trémulos dedos se enredaron entre aquel cabello negro buscando aferrarse a algo real antes de perderse totalmente en aquel mar de sensaciones extremadamente placenteras. ahora sabía que estaba enloqueciendo. haciéndole desear más y más. .

A un nuevo y enfermizo nivel. Le hacía falta. no si podía evitarlo. vaya que lo hacía. Desde lo ocurrido con Sasuke y temiendo que en algún momento se repitiera su desmayo y él no estuviera para salvarla. Cuando la jornada laboral -digna del olvido. Con la mano derecha movía el mouse y daba alguno que otro clic mientras mantenía su rostro recargado en la otra mano. retocando algunas imágenes sin ningún interés en específico más bien en un intento de matar tiempo. Llegó a su edificio. además Sai la acompañaría aunque no sólo para darle su apoyo sino también para intentar aumentar la cartera de clientes que su despacho poseía. Sakura fue a casa. Ese era el único lado positivo que podía verle a ir a la fiesta del diario y aún así una parte en su interior decía que no lo era del todo. En realidad el fastuoso evento no la entusiasmaba en lo más mínimo pero la asistencia para el personal era obligatoria. le tomaba varios minutos subir los escalones hacia su apartamento. Horas más tarde Sakura se encontraba frente al ordenador en su cubículo del periódico. "Un extraordinario abogado y un temible adversario" había dicho el jefe de Sai en una de las cenas a las cuales ella había tenido que asistir.llegó a su fin un par de horas después del anochecer. El único en el que ella volvía a internarse en el mundo que había dejado en su pasado en lugar de ser una espectadora más. . La fiesta de aniversario del diario. Todo su trabajo estaba al corriente e incluso había ido aquella mañana a completar unas cuantas tomas de la preparación del evento que esa noche se llevaría a cabo. Soltó un suspiro. Faltaban un par de horas para el amanecer y algunas más para que tuviera que ir al trabajo pero ya no quería volver a la cama. Volvió al baño y se dispuso a tomar una ducha helada. Si intentaba verle el lado positivo al asunto pues ese sería que contaría con menos horas para estar en casa. Por fin el ascensor había vuelto a su funcionamiento habitual luego de varias semanas y eso logró arrancarle una tenue sonrisa del rostro. No había más que pudiera hacer. El evento más importante en su empleo y uno de los más significativos a nivel social en la ciudad. Regresó a su habitación y miró el despertador. estacionó el auto y subió las escaleras hasta la entrada. Era cierto que el buffet apenas estaba creciendo pero ya comenzaba a ganar publicidad gracias a las grandes habilidades defensoras que Sai poseía y que había demostrado en algunos casos importantes. Volvió a suspirar. menos horas para dormir y menos horas para tener orgasmos mentales fantaseando con su vecino.

Aquella noche en un maratónico tiempo récord Shikamaru logró instalar las persianas de acero en las ventanas del apartamento antes de que el sol los sorprendiera y desde esa noche Ino no había dejado el lugar sin importarle las súplicas de Sasuke.:.:.:. Supuso que tendría que esperar hasta el día siguiente para ver como se encontraba Ino. Así habían sido los dos días posteriores.Cuando llegó al segundo piso las puertas de metal se abrieron de par en par. muy larga noche. Sacó el pequeño aparato de su bolso y vio el identificador: Sai. Ino se había negado a regresar a la mansión. Soltó un suspiro a la vez que se volvía de regreso a su apartamento para contestar. La chica lucía realmente enferma pero cuando le preguntó a Sasuke. Ella sencillamente aún no había logrado asimilar lo que había visto y lo cierto era que no era para menos y que la culpa era toda de él. Sintió el chakra del chico y supuso que aún no había terminado así que apoyó ambas manos en el pequeño muro que daba hacia las escaleras y desde donde podía ver el vestíbulo del edificio. Luego de haber presenciado aquel espectáculo atroz de Gaara jugando con los akatsukis. las de Kiba o las de Naruto. El guerrero había ido a ver a Ino y alimentarla. La puerta del apartamento se abrió apareciendo Kiba a través de ella.:.:. De nuevo la culpa era solamente suya. tenía recogida la manga izquierda de la camisa.:.:. botas militares. Minutos más tarde.:. Caminó en dirección al apartamento de sus vecinos deseando que Sasuke no le abriera pero justo cuando estaba a punto de llamar a la puerta su teléfono comenzó a sonar. no mientras el pelirrojo estuviera ahí. esta pintaba para ser una larga. El hombre iba vestido con las típicas ropas de combate. camisa negra. Sasuke . No llevaba el abrigo dejando ver así las dagas en su pecho y las pistolas en las caderas.:. Por lo pronto.:. él le respondió que era simple agotamiento físico debido al estrés y que sólo necesitaba descansar. pantalón de cuero.:.:. ella salió y durante un instante se detuvo al ver hacia la puerta del apartamento de Ino y Sasuke dudando un poco sobre si visitar a la rubia aunque fuera unos minutos. Cuando la fue a ver después del trabajo la noche posterior a su desmayo. Tal vez podría hacerle una visita relámpago antes de irse a la fiesta. . Sasuke se materializó en el pasillo. Sakura sabía lo que era estar al borde gracias a la presión así que decidió darle a Ino su espacio para que pudiera recuperarse pronto pero ya habían pasado otros tres días y aún no había sabido nada de ella. lo habría hecho dentro de "su" apartamento como normalmente lo hacía pero esa noche había un invitado ahí: Kiba. o más bien dicho las noches. Sasuke le había dicho que estaba un poco indispuesta y ella lo comprobó al ver a Ino en cama.

consiga convencerla de que regrese conmigo. — No Sasuke. te hablo como un hombre decepcionado porque te confió lo más importante en toda su jodida vida y le fallaste. Ahora no te estoy hablando de hermano a hermano. — Lo conozco perfectamente desde que le ayudé a escapar de las garras de su padre y desde entonces no he hecho nada más que protegerlo de sí mismo con la esperanza de que en algún momento pueda sentirse como miembro de una familia de nuevo. no estoy molesto. Ino no debió nunca. escúchame bien. —Kiba se detuvo para inhalar profundo y recuperar los estribos que había perdido— Así que me detendré en este instante y voy a desmaterializarme lejos de aquí porque a pesar de todo eres mi amigo y mi hermano y no quiero decir o hacer algo de lo que me voy a arrepentir después. Kiba pasó la lengua por la herida del antebrazo para sellarla y luego se quedó mirando al azabache durante un instante antes de responderle. De nuevo otra indirecta sumamente directa. Y no. El rostro del guerrero era una mezcla entre frustración e impotencia por la situación en la que su mujer se hallaba. sé cómo debes de estarte sintiendo y… El aludido se detuvo a un par de escalones más abajo en cuanto escuchó a Sasuke. Ahora. iré a hacer mi trabajo.supo que Ino se había negado a beber de la vena del cuello de su compañero. sintió la oleada de furia que había en el interior de su compañero y que estaba dirigida a él. — ¿Cómo está? —cuestionó Sasuke acercándose a él. El azabache se giró para hablarle. Estoy furioso —respondió acercándose hasta dejar sus rostros a unos centímetros de distancia sin poder contener más lo que sentía— Tampoco sabes como me estoy sintiendo en estos momentos. Luego de lo sucedido. no estoy culpando a Gaara. — Kiba se qué estás molesto conmigo. Sasuke captó claramente la indirecta. cuando venga a verla otra vez. nunca debió haber visto a Gaara en uno de sus ataques. de amigo a amigo o de civil a rey. Cuando Kiba pasó a su lado hacia las escaleras. Te estoy hablando de hombre a hombre. Y lo he hecho sin preocuparme porque Ino lo llegara a ver en uno de sus momentos malos porque pensé que TÚ estarías ahí para mantenerla alejada del demonio en el que Gaara suele convertirse cuando está sensible. . no le había dirigido la palabra más que para lo indispensable y eso era algo extraño viniendo de aquel extrovertido. Reaccionó con rapidez y regresó al pasillo para encararlo. si me disculpas. — Un poco mejor —respondió fríamente— Al menos esta vez me dejó alimentarla y espero que ahora que recuperó fuerzas piense las cosas un poco más y al final de la noche.

que debía salir a las calles y hacer su trabajo. En un movimiento rápido se acercó a ella y la recargó contra la pared. Estaba ataviada con un vestido rojo de cóctel y el cabello recogido en lo alto dejando escapar un par de mechones ondulados alrededor de su rostro. Aquel aroma dulce y fresco. No pudo contenerse más. Sus dedos se cerraron sobre el pequeño muro como muestra de toda la frustración y furia que sentía contra sí mismo. ¿Cómo podía estar él destinado para ser rey y proteger a una raza si no había podido proteger a una de las personas más importantes para él? Todo ese mar de emociones oscuras estaba consumiéndolo poco a poco sin poder controlarlo hasta que una suave brisa golpeó sus sentidos. ¿te encuentras bien? —preguntó titubeante la ojiverde al notar la mirada que Sasuke le estaba dirigiendo. Era justo como en sus sueños y eso hizo que un escalofrío recorriera su cuerpo de arriba abajo. Sasuke se quedó mirando el espacio del vestíbulo en la parte inferior y pensó que palabras más ciertas no le habían dicho en varios años. la repentina y abrumadora necesidad que se había adueñado de él. que sus manos estrujaran cada una de las curvas que se remarcaban a través de aquella fina tela y que se hundiera en su calor. Él tenía razón. Giró la cabeza hacia la izquierda y vio a Sakura salir de su apartamento. Sasuke pensó que no tenía tiempo para aquello.Dicho esto. En el momento en el que sus miradas se encontraron un deseo desconocido despertó en su cuerpo. La chica lo estaba mirando fijamente. el vampiro se dio la vuelta y caminó otra vez por las escaleras mientras se desmaterializaba. con el simple roce de sus labios estuvo . Su instinto le pedía a gritos que tomara a esa mujer entre sus brazos. Para un vampiro no había cosa o ser más importante que su compañera. Ella desvió la suya intentando disimular la incomodidad que estaba sintiendo y no porque se sintiera acosada sino porque a cada instante que miraba a Sasuke no podía evitar recordar lo que soñaba que él le hacía y entonces su cuerpo comenzaba a reaccionar justo como en ese momento. El aroma que Sasuke percibió se mezcló en un instante con una oleada de deseo proveniente de Sakura. — ¿Qué…? —intentó preguntar Sakura mientras sentía como el latido de su corazón se aceleraba al sentir la mirada de Sasuke clavada en sus ojos y el calor que se desprendía de su cuerpo. su mujer y Kiba le había confiado la protección de Ino pero él le había fallado. lo que realmente le importaba y sin embargo sabía que en ese momento no podía alejarse de esa mujer sin al menos probarla. Tomó las mejillas de Sakura entre las manos y la besó. como si fuesen flores lo reconoció de inmediato. Quería darle un beso breve y duro que aliviara. Sin embargo. — Eh. además de su frustración. que le echara la cabeza hacia atrás y saboreara su cuello.

había sido incapaz de tener un solo pensamiento racional. Sakura no se quedó atrás y con rápidos y torpes movimientos le sacó el abrigo y comenzó a desabotonarle la camisa. Narcotizada por sus besos. Sasuke la aplastó contra él rozando la desnudez de su pecho contra la de sus senos. El aliento de Sakura se mezcló con el suyo y Sasuke notó los latidos acelerados de su corazón vibrando contra su torso metiéndose en lo más profundo de él. Necesitaba tomarla. Sakura sintió que su cuerpo ardía por dentro de pies a cabeza. sus muslos y se demoraban sobre las curvas dulcemente redondeadas de sus pechos. Cuando la recostó sobre la cama. Ya no iba a quedarse a medias. cerró la puerta con la mente y sentó a Sakura sobre la pequeña mesa de hierro forjado que había en la entrada. Sasuke introdujo la lengua en sus profundidades y sintió que se hundía en su calor. mientras sus manos acariciaban su pelo soltándole el peinado. notó como si su cuerpo estuviese a punto de arder en llamas. Sasuke emitió un gruñido y sin poder evitarlo. sus ilusiones. Él la sostuvo con fuerza mientras tomaba su boca con un beso que lo llevó al borde de un abismo que nunca había imaginado. a merced de la pasión que había fluido a través de ella como si fuera miel líquida. La llevó de regreso al interior del apartamento empujándola levemente con el cuerpo sin apartar sus labios. con su trabajo. eso no fue posible porque Sakura se aferró a las solapas de su abrigo y lo atrajo hacia ella pegando su cuerpo al suyo. Tenía un . Sakura volvió a apretarse contra él mientras Sasuke la levantaba por el trasero y la llevaba hacia la habitación. no más. sintiendo la excitación crecer en ambos. Solo había sentido una urgente necesidad que la había dejado ciega y sorda a cualquier otra cosa. Ahora mismo.perdido. Ahora que lo hacía. soñando que la tomaba justo como en ese momento. Lentamente inició la separación. Con los sentidos embriagados. Su lengua dentro de su boca. sintió una fuerte oleada de deseo. su boca cerrándose sobre la de ella en un beso furioso que le estaba arrancando hasta el último de sus alientos. Cuando estuvieron dentro. Mientras los dedos de una de sus manos acariciaban las costillas de Sakura hasta uno de sus senos. los de la otra se encargaban del nudo que estaba atado en la parte posterior del cuello de la chica y sostenía aquel vestido. Con un silencioso gemido. ella suspiró de nuevo y aquel suave sonido llegó hasta sus oídos haciéndolo perder la razón. La besó con fuerza dejando que la frustración y la furia alimentaran aquel beso hasta que se sintió como si se estuviera ahogando mientras ella correspondía con la misma intensidad. Ya lo había hecho con sus sueños. Recorrió cada recoveco de su cavidad y cuando encontró su lengua la acarició intensamente. Sakura suspiró en su boca y abrió los labios para él. incluso fantaseando con él. lo demás ya no importaba. sin embargo.

Sólo con acariciarla se adueñaron de él sensaciones y emociones que no había conocido. Sakura dejó caer la cabeza sobre las almohadas y gritó su nombre cuando sintió el primer orgasmo que la poseyó con una intensidad y fuerza que le arrancó el último latido y el último aliento que aguardaba en su interior. por fin se hundió en lo más profundo de su ser. En vez de eso se preparó para concluir y volvió a posicionarse entre las piernas de Sakura. El resto de su ropa alcanzó su destino en algún lugar de la habitación. Centró sus ojos en aquella mirada jade frente a él y antes de que hubiesen desaparecido los últimos temblores del primer orgasmo. Sasuke se movió para ponerse a la altura del centro de su deseo y cubrirlo con la boca. Lo necesitaba en su interior justo en ese momento antes de que estallara. no podía moverse y no le importaba. Se aferró a los fuertes hombros del azabache incapaz de contener todo el placer que estaba sintiendo en aquellos momentos. Los gemidos de Sakura en su oído y sus uñas hincadas en su espalda lo estaban llevando al borde del éxtasis sin poder controlarlo. La sensación que experimentaron sus cuerpos al unirse los encadenó con un nudo fuerte de pasión y deseo que ninguno de ellos fue capaz de romper. Una voz dentro de la cabeza de Sasuke le insistía que se detuviera pero él no escuchaba aquella voz en lo más mínimo. Hasta la última célula de su cuerpo gritaba de deseo. Y Sakura esperaba lo mismo. Nuevamente se apoderó de sus labios y de sus suaves pechos extendiendo el placer que ella estaba sintiendo en esos momentos. sus manos le acariciaban las piernas y los glúteos. ya no lo soportaba más. Tan sólo quería que la tomara. Un gemido gutural escapó de sus bocas al unísono. Sasuke notaba el fuego en su propio cuerpo. no quería otra cosa más en el mundo que tomarla. La presión seguía aumentando en su cuerpo.cosquilleo en la piel mientras las manos de Sasuke viajaban a través de su cuerpo deshaciéndose de todas las prendas que la cubrían y provocándole a la vez un tormento y una exquisita sensación de placer que fue en aumento cuando sus labios tomaron el lugar de sus manos. Las manos de Sasuke recorriendo su anatomía la quemaban como si fuesen de fuego haciendo que sus cuerpos se fundieran en uno sólo hasta que no supo donde terminaba ella y comenzaba él. y mientras su lengua jugueteaba entre las piernas de Sakura. Todo su cuerpo . Estaba endurecido. Las caricias de Sasuke tocaban puntos extremadamente sensibles en ella y que nunca había sentido. caliente y preparado. La deseaba desesperadamente con un ansia repentina y fiera que nublaba completamente sus sentidos. Podía olerlo mientras sus manos y sus labios recorrían la suave piel debajo de su cuerpo. Necesitaba tener más y más de ella. no podía respirar.

se adueñó de ellos. embistiéndola más rápidamente. él volvió a apropiarse de sus labios y hundió la lengua en su boca. En definitiva lo sucedido había sido mejor que en sus sueños. por fin. más allá de aquel límite. llevándola al borde del placer absoluto y. cada vez más fuertes. Y aunque sus cuerpos aún estaban disfrutando de aquella increíble liberación. Terminó la llamada cerrando el móvil. La voz de la cordura que instantes antes había estado ignorando hasta hacerla desaparecer había regresado y le estaba diciendo lo imbécil que había sido y lo lejos que había llegado. Notó una oleada de deseo tras otra. en un segundo él estaba con ella y al siguiente casi del otro lado de la habitación. cuando jadeaban para tomar aire. Sasuke la siguió y unos segundos más tarde. incluso más fuerte que el anterior. Era hermosa. aún los ojos jade presentaban destellos del placer vivido y sus labios ligeramente hinchados estaban entreabiertos intentando llevar aire a sus pulmones. sus cuerpos aún seguían unidos y ambos querían que así se quedaran eternamente. pudo ver gracias a la luz que se colaba por su ventana. Sasuke se alzó sobre sus hombros para mirarla. ahora se enfrentaba a la incómoda situación de "qué decir después de…" y por la tensión que había en los . vibrante. En seguida su expresión cambió— ¿Dónde estás? ¿Qué…? ¿Por qué estás…? —soltó un bufido— Estoy cerca. un nuevo deseo. las marcas de sus uñas sobre la espalda de Sasuke. Te veré ahí en unos minutos. Entonces las manos de Sakura acariciaron su rostro apartando unos mechones de su cabello que se habían pegado a su cara gracias al sudor y fue como si un líquido ardiente derritiera su piel en donde sus dedos le rozaban. — ¡Qué! —dijo tajante al abrir el teléfono. Maldijo mentalmente. saliendo y entrando en su cuerpo a un ritmo trepidante. Sus miradas estaban encadenadas una a la otra. El azabache maldijo por lo bajo mientras se deslizaba lentamente fuera del interior de Sakura y luego salió de la cama para buscar el aparato. Sakura gritó su nombre cuando su cuerpo explotó. Sin embargo. El simple contacto hizo que se estremeciera y el deseo que había sentido antes se volviera a hacer presente. Sakura se encontraba sentada en el borde de la cama viendo a Sasuke vestirse. Se movió tan rápido que Sakura dio un respingo. Tocándola. alcanzó sus boxers y luego se puso los pantalones dándole la espalda a Sakura quien ya se había envuelto en una de las sábanas. Cuando por fin se separaron a causa de la falta de aire. infinitamente mejor pero. más que hermosa. Ella clavó sus ojos en los de él mientras Sasuke continuaba acariciándola con más fuerza.estaba vivo. el móvil de Sasuke comenzó a sonar desde algún lugar donde habían terminado sus pantalones. Su rostro se encontraba tenuemente sonrojado debido a la agitación. penetrándola y extasiándola.

— Sasuke. yo… — No digas nada. Los labios de Sasuke recorrían los de ella con parsimonia. Sasuke. quería conservar esos recuerdos como algo que simplemente sucedió. Aún era palpable. que fue fantástico pero que no volvería a ocurrir. Sakura se dejó caer sobre la cama nuevamente y cerró los ojos reviviendo automáticamente en su memoria lo que acababa de ocurrir. El azabache titubeó un par de segundos y finalmente se giró para mirarla. Sasuke dio un pequeño respingo al escucharla. dulce y tranquilo. las caricias de Sasuke y la sensación de él en su interior. Ella asintió y Sasuke abandonó la habitación. Por el tono de su voz estaba segura de que eso habría dicho. Hermosa. sabía que para él era igual. Al escuchar su voz. . Lento. Su cuerpo sintió el deseo renacer en él nuevamente y no pudo negarse. — Sakura. De nuevo aquella palabra apareció en su cabeza con tan sólo verla— Bésame. Un beso completamente distinto. ya que lo habían hecho. Era incómodo y el silencio la estaba matando. Con un par de grandes zancadas se acercó hasta ella. degustándolos lo más posible y cuando su lengua delineó su labio inferior le permitió la entrada a su boca en donde se encontró con la de ella y la acarició con delicadeza. los besos. que le dijera que sus sospechas sobre su verdadera relación con Ino fueran ciertas y ellos no fuesen primos en realidad.músculos de Sasuke. se puso rígido. lentamente fue acortando la distancia entre ellos hasta que rozó sus labios con los de ella y los unió por completo. Lo que menos quería ella era que se disculpara por lo sucedido. Luego de escuchar la puerta principal cerrarse. — Tu camisa y tu abrigo deben de estar en la entrada —susurró nerviosa al ver que Sasuke recorría la habitación una y otra vez con la mirada. Pensó que le pediría una explicación por lo sucedido. Las sensaciones seguían presentes en su cuerpo. tomó su rostro entre sus manos y lo alzó para poder encontrar su mirada. — Debo irme —susurró él entonces haciendo que su aliento chocara contra los labios entreabiertos de Sakura. después de todo él había comenzado al besarla pero jamás pensó que ella le haría esa petición. —pidió la ojiverde poniéndose de pie luego de armarse de valor. mírame. Lo que había ocurrido no iba a cambiar porque se disculpara y mucho menos se borraría así que.

. En la estancia.El cansancio volvió a apoderarse de ella. Dada la insistencia de quienquiera que fuese quien le estaba llamando se levantó para coger el aparato y cuando vio el identificador volvió a la realidad de la que se había olvidado instantes antes. — Lo sé.:. — Eso no es asunto tuyo y ahora responde ¿qué haces aquí? — No es obvio —respondió señalando con la cabeza hacia la habitación donde Ino descansaba.:.:. por favor —pidió refiriéndose a Sasuke haciendo que Naruto sonriera abiertamente — Por supuesto. En un momento regreso —dijo el azabache antes de entrar en la otra habitación de la que regresó instantes después completamente armado. Una sola pregunta atravesó su mente como un rayo indicándole la verdad de lo que había sucedido. Ahí se encontraba quien le había llamado instantes antes y dado de quien se trataba. — ¿Qué haces aquí Naruto? —cuestionó fríamente haciendo que el rubio se volviera para verlo. Pórtate bien ¿vale? —dijo Naruto a Ino quien sonrió tenuemente.:. sus párpados comenzaron a pesar y justo cuando se iba a dejar caer en los brazos de Morfeo.:. Cuídalo. no podía permitirse ningún indicio que pudiera hacer que su visitante se enterara de lo que había sucedido. El nombre de su prometido: Sai. Finalmente estuvo listo y se materializó dentro encontrándose a un hombre viendo por la ventana. Sasuke permaneció un par de minutos en el corredor mientras se acomodaba la camisa y el abrigo antes de entrar al apartamento que compartía con Ino.:. "¿Qué hice?" . escuchó su móvil sonar desde alguna parte de la sala. ¿Quién si no yo lo haría? Hay que ver que no arriesgue el pellejo más de la cuenta —la sonrisa de Ino se hizo un poco más amplia. He estado muy preocupado por ella.:.:.:. — ¡Vaya. — Yo soy quien debería decirles eso a ustedes. — Vine a ver como se encontraba Ino.:.:. Ino estaba con Naruto lo que hizo que respirara un poco más aliviado — Es hora de irnos —ambas miradas azules se centraron en él y el rubio se puso de pie — Intentaré volver más tarde.:. ya era hora! —exclamó— ¿dónde se supone que estabas? Llevo esperándote en el centro por horas.

:. Decidió parar con sus reflexiones y concentrarse en la batalla que estaba a punto de desarrollarse mientras veía a Naruto acercarse a los cazadores cerrándoles el paso. Ocho akatsukis.:. Ella estaba cerca de ver como todo su mundo y su realidad se transformaban y él en lugar de ser una ayuda… Lo había arruinado. — Buenas noches.:.:. Nada mejor para intentar descargar toda la frustración que los últimos días había estado carcomiendo el interior de Sasuke alcanzando su desenlace esa misma noche hacía tan sólo un par de horas.:. él y Naruto se desmaterializaron. para el momento en el que tuviera que decirle la verdad y para su destino con las sacerdotisas.:.:. concretamente la zona de clubes. Luego miró a Ino— Si sucede cualquier cosa no dudes en llamarme. no sólo para él sino también para ella. dentro de la organización. Si ya terminaron hay que irnos —musitó Sasuke fríamente acercándose a Naruto. esa sección en específico era crucial pues era la más corta y cercana hacia la zona centro. Todo. Había complicado las cosas. Sasuke no dejaba de repetirse que no se había acercado a Sakura para eso.— Hmp. todos ellos con sus buenos años de antigüedad.:.:. Sasuke no respondió. Los humanos no solían pasearse por ahí a esas horas pero había vampiros civiles que si lo hacían. — En verdad hoy estás realmente insoportable —declaró importándole poco la gélida mirada que Sasuke le dedicó— No entiendo co-… —una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro al percibir aquel olor que provocó picor en su nariz— Espero que un poco de diversión te quite el mal genio. Además.:. Esperó a que la chica asintiera y una vez que lo hizo. símbolos de experiencia. aunque más que una conclusión en realidad había llegado al punto más alto.:. — ¿Vas a mantener esa cara todo el tiempo? —cuestionó Naruto cansinamente — porque si es así yo creo que… — Guárdate lo que tú creas para alguien a quien le importe —el rubio se quedó atónito y lo miró. El parque principal de Konoha era un buen lugar para esperar. aunque por dentro él también esperaba que así fuera. su objetivo había sido claro hasta que lo había arruinado con lo ocurrido. .:. señoritas —dijo socarronamente esbozando una sonrisa .

Su nombre cruzó su mente de manera tan rápida y espontánea que lo tomó totalmente desprevenido. Bueno.llena de completa excitación. luego desenfundó el par de deslumbrantes dagas y atravesó el pecho de los cazadores convirtiéndolos en las manchas aceitosas que tenían por destino. astutos y experimentados pero Naruto no les estaba dando tiempo para poner en práctica lo aprendido. no es que eso fuera malo ó peligroso pero había que tomar ciertas medidas antes de que otra cosa pudiera suceder así que decidió que era tiempo de unirse a la fiesta y acabar con todo de una buena vez. inconscientes de la presencia de Sasuke quien observaba como con sólo un cuchillo. Uno le había rozado la parte superior del hombro derecho y el otro había dado en justo debajo de la clavícula. Un combate dos contra uno dio inicio aunque no duró más que unos cuantos minutos hasta que Sasuke sometió a sus oponentes al vaciar el cargador de sus dos SIG. miró expectante hacía ambos lados y saltó de la rama para salir al encuentro de los cazadores que estaban acechando a Naruto. encorvaron la espalda. su mirada recorrió a cada uno de los cazadores con gran expectación a la vez que hacía tronar sus dedos en señal de ansiedad. El último akatsuki en pie logró hacerle un corte en el brazo pero eso sólo hizo que el poder de Naruto aumentara. Naruto ya había derribado a dos de sus contrincantes. Abrió los botones de su abrigo y sus manos se posaron sobre las dagas que sostenía la cartuchera en su pecho. En realidad pensó que darían más batalla pero se había equivocado y no había sido suficiente para desahogarse de todo lo que envolvía su mente en ese momento. quien aún permanecía "entretenido" con el resto del equipo que había hecho aparición. Sasuke se inclinó un poco para poder ver mejor desde la rama en la que se encontraba parado y entonces un atisbo de recelo cruzó su rostro. — Bien. Había sido tan solo una fracción de segundo en la que había perdido la concentración pero fue suficiente para que no lograra reaccionar lo bastante rápido para esquivar los dos tiros provenientes de la beretta del tercer cazador a quien no había visto. sus brazos se pusieron tensos a sus costados y los colmillos salieron a relucir en medio de la oscuridad. Sakura. Los akatsukis adoptaron posiciones de lucha en cuanto lo vieron. Una ácida media sonrisa se dibujó en el rostro del Uchiha. Todo eso agrandó la sonrisa en el rostro de Naruto. Tres de ellos corrieron para hacerle frente mientras los otros comenzaban a moverse por los árboles entre las sombras. probablemente en una arteria porque el chorro de sangre dio un aspecto . Los ojos de Naruto se habían tornado rojos. Los cazadores podían ser rápidos. vamos a divertirnos —susurró lanzándose hacia sus oponentes.

alejada de la puerta de la habitación. el guerrero o el hombre. Tenía tantas interrogantes nublando su mente que lo único que esperaba era que la tierra se abriera y lo tragara sin dejar rastro alguno. presionó con la mano izquierda el lado opuesto y corrió para ocultarse detrás de un árbol a unos metros. una furia que hizo que el poder que por lo general sabía controlar y mantener a raya. no pudo evitar sorprenderse al ver a Ino sentada en una silla revisando el cargador de una de sus SIG. Sin embargo. Eso no estaba bien. Gritó el nombre de su compañero y al no obtener respuesta la furia se fue apoderando de su cuerpo. Cuando al fin se halló en el pasillo de la habitación de Naruto. no después de lo que había hecho. "¡Demonios! Esto realmente se va a poner feo. es más. nada bien. En cuanto el aura naranja fue aumentando de intensidad absorbiendo a Naruto hasta iluminar lo que instantes antes había sido oscuridad absoluta. Lentamente se giró para mirar sobre su hombro llevándose una poco grata sorpresa al darse cuenta de lo que sucedía mientras su rostro era alcanzado levemente por aquel resplandor que le produjo escalofríos. el personal que se encontraba haciendo sus labores rápidamente se apartaba de su camino y agachaba las miradas. no quería controlarlo. — ¿Sucede algo? ¿por qué estás aquí afuera? —cuestionó Sasuke acercándose a ella con gesto de preocupación en su rostro. Una corriente cargada de algo que hizo que la piel se erizara. Ino alzó la mirada y de inmediato se puso de pie al verlo. en ese preciso momento no se sentía como el rey de su raza. Esos infelices iba a pagar.escandaloso a la situación. él los haría pagar. ni siquiera se sentía como alguien digno." Capítulo 8 Después de bajar por el ascensor hasta la clínica. golpeó la espalda de Sasuke. Sus colmillos quedaron expuestos mientras las uñas en sus manos lentamente se alargaban hasta convertirse en garras y un aura color naranja comenzaba a surgir de su interior. envolviéndolo como si fueran llamas. No podía controlarlo. ahora se liberara sin miramientos. Naruto se está alimentando y quise darle un poco de privacidad . lo que era de esperarse siendo el último vampiro completamente puro que se encontraba pisando la tierra y todo lo que ello conllevaba. Naruto se giró luego de oír los disparos y vio a Sasuke caer de rodillas doblándose hasta que su frente casi tocó el césped. Sasuke recobró un poco de sano juicio activando su instinto de supervivencia. Sasuke se movió entre los pasillos con la seguridad e imponencia como si se tratase del dueño del lugar. — Tranquilo.

:. Sasuke la miró de nuevo extrañado.:. nuestro líder. Las cosas no han estado muy bien en los últimos años porque somos muy pocos contra los akatsukis. — La doctora —musitó haciendo que la sonrisa de Ino se hiciera más amplia. él lo supo. soy una hokage y mi misión es la misma que la de ustedes. Gaara no tiene la culpa de lo que sucedió ni tú tampoco.:.:. son riesgos que siempre corremos y si hubo algún error aquí.:. No volverá a suceder. el aire no estaba llegando a sus pulmones con normalidad y sentía su corazón latir con tanta fuerza que podía asegurar que el sonido se escuchaba por toda la habitación. —alzó el rostro para encontrarse con la mirada de Sasuke—.:.:.:. Sasuke respiró profundo. eso hubiera sido ponerte en peligro y yo no lo habría permitido porque tú y Naruto son lo más importante para mí. Es cierto que eres una guerrera excelente y que nos has hecho mucha falta pero tampoco podía obligarte a pelear si tú no te sentías bien. No fue mi intención dejarlos solos para hacer las rondas. tú eres el rey. ese fue mío. pero ya no podemos hacer nada para cambiar lo sucedido. Sasuke asintió levemente y entonces el silencio se hizo presente entre ellos. mi deber es servirte y yo no tenía derecho a "tomarme un tiempo" ni a deslindarme de mi trabajo por algo de lo que yo tenía conocimiento y que no debía juzgar.:. — ¿Por qué? — Por todo esto.:. por todo lo que ha sucedido en los últimos días. — Lo siento —susurró Ino de forma inesperada.— Pero… ¿no ibas a hacerlo tú? ¿llamaron a alguien más? —Ino desvió la mirada mientras una tenue sonrisa se dibujaba en su rostro. sólo estuvimos en el momento y en el lugar inadecuados y mi obligación era afrontarlo con madurez y profesionalidad —volvió a agachar la mirada sintiendo que la voz se le quebraba— Pero no lo hice y lo siento. Sus respiraciones se hacían cada vez más cortas y frecuentes. y tú tampoco eres culpable de nada. — Lo sé Ino. Ino se quedó mirándolo durante unos segundos hasta que por fin asintió y entonces Sasuke la abrazó. no lo olvides nunca.:.:. No tienes por qué preocuparte ni sentirte mal por lo que sucedió esta noche. agachando la mirada. . Aún sentía las manos de Naruto sosteniéndola de la cintura y su mirada celeste . — Pues… algo así —Sasuke la miró intrigado y cuando ella alzó la mirada para encontrarse con la suya. se acercó a ella y con una mano tomó su rostro por la barbilla para que volviera a mirarlo.

La mirada de Naruto también se concentró en los labios de Hinata preguntándose si su textura sería tan suave como lucían o qué sabor tendrían. la realidad era que. sintiendo como ella apoyaba delicadamente sus manos sobre su pecho. de alguna manera milagrosa. El rubio cerró los ojos mientras la mano que sostenía el brazo de Hinata se movía hasta su espalda para acercarla más a él.clavada en ella. logró negar con la cabeza. doctora —se acercó más a ella llevando sus labios hasta su oído y luego fue bajando lentamente haciendo que rozaran el cuello con cada palabra. En ese momento una de las fuertes manos abandonó su cintura para colocarse en su cuello y así acariciar la parte inferior de su mejilla con el pulgar. con todo lo que sentía. al ver que él no hacía nada. si él quería hacerle el amor en ese mismo instante ella se lo permitiría sin oponer resistencia alguna. Instantes antes había pensado estar cerca del límite pero al sentir los labios de Naruto moverse por su mandíbula supo que eso sólo era el comienzo. — Entonces… —volvió a fijar su mirada en la de Hinata y acercó su rostro dejándolo a escasos milímetros del de la chica para así no perder detalle del rubor que había teñido sus blancas mejillas— si yo te pidiera que me dejarás probar tus labios. La sensación había sido mejor de lo . Su otra mano se apartó de la cintura de la mujer para tomar con ella el brazo que le había ofrecido. por primera vez decidió dar el paso y cerró los ojos mientras terminaba con la tortura y unía sus labios a los de Naruto. tú… ¿me lo permitirías? Toda su vida Hinata había sido una persona paciente. la ansiedad estaba invadiéndola mientras ella sólo pensaba en que momento se callaría Naruto y haría lo que quisiera con ella porque. hechizándola. ¿me dejarías? Un electrizante escalofrío recorrió todo el cuerpo de Hinata ante aquel simple pero seductor roce hasta que la sensación se alojó en su abdomen haciéndola temblar. ni siquiera le pareció escuchar la pregunta. Pero. — ¿En verdad nunca has dejado a un hombre beber de ti? —cuestionó Naruto con la voz enronquecida por la excitación que provocaron aquellas palabras y que habían despertado su deseo súbitamente. sólo se limitó a oír aquel profundo tono de voz y a mirar los labios de Naruto dibujar cada palabra hasta que. Hinata se sintió desfallecer al escucharlo. Sólo pudo asentir levemente porque le fue imposible articular palabra alguna gracias a todo lo que la embargaba. serena y tranquila pero en esos momentos. — Dime una cosa. cerró sus dedos alrededor de la frágil muñeca y comenzó a hacer caricias en formas circulares con el pulgar. Estar tan cerca de ese hombre la estaba llevando al límite sin que pudiera explicarse por qué. primero de arriba hacia abajo y luego en sentido contrario— si yo te pidiera beber de tu cuello.

sintiendo la suave piel fundirse en sus dedos como si todo su cuerpo estuviera a punto de hacer erupción y no hubiera manera de controlarlo. tenía los labios entreabiertos ligeramente hinchados por lo exigente del beso. aún permanecía con los ojos cerrados. apretó la cintura acercando el cuerpo de la mujer al suyo y cuando logró encontrar uno de los magníficos senos lo estrechó ligeramente entre los dedos de su mano. en esta ocasión sobre la tela. Naruto fue recostando a Hinata sobre la cama mientras él se movía para colocarse encima de ella y cuando los dedos de la ojiperla se deslizaron a través de su cabello rozando la piel de su nuca con las uñas. sacando un tímido gemido que terminó hundido en sus labios. sentir sus uñas hincadas en su espalda. Deslizó su mano hacia abajo y luego nuevamente hacia arriba. La mano con la que sostenía el cuello fue hasta su nuca y soltó el listón que recogía el cabello de Hinata permitiéndole hundir los dedos entre las suaves mechas oscuras. escuchar sus gemidos junto a su oído y hacerla gritar su nombre mientras alcanzaba el cielo una y otra vez gracias a él. introduciéndose por debajo de la falda. Pensó ser gentil en un principio pero eso no duró mucho. su pecho subía y bajaba de forma acelerada intentando que sus pulmones recuperaran el aliento que él le había robado y sus manos seguían detrás de su cuello. súbitamente reaccionó al sentir como si algo golpease su pecho de adentro hacia fuera. Quería arrancarle la ropa sin reparos hasta dejarla desnuda frente a él. suave. Ya no podía soportar más. recorrer con sus manos y sus labios cada centímetro de aquella suave piel. El rostro de Hinata estaba justo en frente de él. hundir su lengua entre sus piernas. la excitación que estaba sintiendo en esos momentos se disparó haciéndole desear aún más y sobre todo. Rompió el beso y abrió los ojos. Con delicadeza. de introducirse en ella y alcanzar el clímax en su interior pero entonces. exigiéndole ir más allá de lo que estaba yendo ahora. El calor estaba envolviéndolos a ambos mientras el beso aumentaba de intensidad hasta que pareció fundir la habitación alrededor de ellos dejándolos en un punto en medio de la nada donde ya no tenían conciencia alguna. todas esas exquisitas sensaciones las estaba experimentando en ese momento y no quería desaprovechar ni un solo segundo. con la lengua delineó lentamente el labio inferior logrando tener acceso a la cálida boca recorriéndola con delicadeza y devoción buscando saborear cada rincón hasta que se encontró con la lengua de la mujer y se concentró en ella por completo.que había imaginado y el sabor no tenía punto de comparación con nada que hubiese probado antes. su sexo ardía en deseos de obtener una liberación. Una de sus manos comenzó a moverse con maestría a lo largo de las piernas de Hinata que habían quedado colgando en el aire. Dulce. necesitaba más de ella. El deseo y la excitación lo estaban llevando casi al borde de la locura. delicado. .

:.:.:. .:.:.:. Supo que debía detenerse así que tomó las manos de Hinata con las suyas y liberó su cuello mientras volvía a sentarse sobre la cama ayudando a Hinata a hacer lo mismo. "¿Qué había hecho mal?" Pero no hubo respuestas. El silencio lo estaba matando pero… ¿qué decir? — Doctora yo… lo siento.:. como ya se estaba volviendo una costumbre.:.:. — Iré a por el auto. sólo silencio. Sasuke exhaló profundo.:.:.:. Hablando de casa.:.:. La chica abrió los ojos al instante sin lograr comprender lo que sucedía sintiendo como el calor desaparecía bruscamente de la habitación hasta dejar la atmósfera del lugar como había estado minutos antes. llámame si sucede algo ¿de acuerdo? —Ino asintió y luego Sasuke desapareció al final del pasillo. — ¿No dejarás que se quede? —el azabache negó con la cabeza. . de cualquier manera —se puso de pie— Iré a recoger el auto para estar listo cuando Naruto termine. . Ahora que el calor había desaparecido de su cuerpo se sentía completamente extraña.:. — ¿Crees que les tome más tiempo? —cuestionó Ino al ver que hay había pasado casi una hora desde que Hinata había entrado en la habitación. — La clínica es segura pero Naruto no siente que él lo sea en estos momentos así que prefiero tenerlo en casa. — Ya fui antes de venir para acá y también ya le llamé a Kiba para decírselo y que así ya no se pase por el apartamento —Sasuke dio un respingo al escuchar hablar de ese lugar y de nuevo.:. no sabía que decir ni que hacer.:. Hinata no pudo articular palabra alguna. no fue mi intención yo… —se llevó una mano hacia su cabello y cerró los dedos apretando varios mechones— Lo siento.:. ¿volverás a la mansión? — Ino asintió.:.:.De nuevo otro golpe en el pecho.:. ¿Sucede algo? —el Uchiha negó con la cabeza. — No lo sé pero. la imagen de Sakura apareció de imprevisto en su mente—.:.:.:.

Nunca le había . no podía entender por qué no había continuado. — No puedo hacerlo. sentía la sed ir creciendo a la par que sus fuerzas desaparecían. ¿por qué se detuvo? Decidió no comenzar a sacar conjeturas y regresar a lo que realmente debía importar. Ella hubiese deseado que así fuera y le pareció que para Naruto era de la misma manera pero entonces. tomó el brazo que ella le ofrecía y se inclinó hacia él. ya había cruzado el límite al haberse propasado con ella. No sentía que fuera correcto hacerlo.no podía entender lo que acababa de suceder pero. por extraño que pudiera sonar. volvió. más importante aún. concentró la mirada en ese lugar imaginando la figura de Hinata desaparecer a través de ella. tajantemente. Un balde de agua helada. cerró los ojos. que había permanecido oculta tras el deseo que había experimentado. — Se aclaró la garganta y volvió a extender su brazo hacia Naruto—. — No te preocupes. El chico dio un respingo al escucharla y fue entonces cuando la sed. Naruto soltó su brazo sintiendo como todo su cuerpo comenzaba a temblar cuando una corriente de energía recorrió cada centímetro de su ser. No sucede nada. — Entiendo — se limitó a responder. Bebe. Con toda la delicadeza que le fue posible. Vete. Eso era lo que más se acercaba a lo que Hinata sintió al escuchar esas palabras. Sintió el rubor subir a sus mejillas y antes de someterse a la nueva humillación de que él se diera cuenta se puso de pie. Cuando escuchó la puerta cerrarse. inhaló el aroma que provenía de la suave piel y cuando sus colmillos salieron a relucir. Un hueco se formó en su pecho sin que lo pudiera evitar mientras ligeros temblores llegaban a sus manos. así que se le hacía el colmo beber de ella pero… no tenía opción. por favor. Había sido un completo imbécil al dejarse llevar por lo que sentía sin siquiera detenerse a pensar un segundo las cosas de manera fría. de nuevo un golpe en su pecho le hizo detenerse en ese momento. — ¿Qu-qué sucede? —cuestionó Hinata al ver su expresión. abusando de su confianza y buena voluntad. no le pertenecía. No podía creerlo ni tampoco podía explicarse el por qué pero así había sucedido. La había rechazado. —respondió titubeante— Necesito que me dejes solo. luego salió por la habitación sin que Naruto la siguiera con la mirada. Energía que él conocía a la perfección y que.

Sasuke entró a la habitación. vamonos.:.:. — No es necesario —respondió con seriedad y antes de que Naruto replicara. podía sentir punzadas dolorosas recorrer su cuerpo y sus sienes palpitar intensamente como si… Era imposible.:. lograría reponer un poco de lo que había sufrido Naruto gracias a la falta de concentración que él había tenido durante la batalla en la que había terminado herido. Tal vez todo era un error porque… No podía liberar al kyubi sólo por un simple beso ¿verdad? . vamos.:. era su forma de congraciarse con él. él le pidió –o más bien exigió.:. así que como lo había pedido el rey Uchiha. — Estoy listo. —Sasuke pudo notar que había algo extraño en él pero no podía definir lo que era.gustado usar a las mujeres como un simple medio de supervivencia y mucho menos involucrarse con ellas más allá.:. ¿Por qué con ella? Inhaló profundo y miró hacia las palmas de sus manos. . Apretó ambos puños para intentar concentrarse y así obtener el control de nuevo. Mientras su amigo se preparaba luego de ser dado de alta. Darle a Naruto algo de tiempo extra con la doctora. sólo quiero darle las gracias por… sus atenciones. agregó—: La doctora viene con nosotros La quijada de Naruto estuvo a punto de alcanzar el suelo y eso ocasionó una sonrisa en Sasuke. pero sobretodo. Ino nos espera en el auto —de nuevo se aproximó hacia la puerta pero la voz de Naruto lo detuvo cuando puso la mano sobre el picaporte.:. Minutos más tarde. — De acuerdo. pues no tuvieron más opción que acceder.:. de esa manera. Hyuga? —el azabache lo miró alzando una ceja— No pienses mal.:.:. La realidad era que Sasuke pensaba que. — Sasuke. ¿has visto a la doctora. ¿estás aquí? —el rubio salió por la puerta del baño vistiendo las ropas que le habían llevado.:.:. Las puntas de los dedos le dolían como si algo intentase salir a través de la piel. nunca le había sucedido algo como aquello. — Naruto. gracias a las sensaciones que aparecían durante el proceso de alimentación.a Tsunade que Hinata fuera a la mansión con ellos para vigilar a Naruto y luego la llevarían de regreso a la clínica un par de días más tarde.

Naruto pidió sentarse en el asiento del copiloto en vez de ir junto a Hinata. Hinata se materializó a unos metros de ellos. Ninguno hizo comentario alguno tornando la situación un poco incómoda hasta que Ino se acercó a ella y le apartó la valija de la mano. llevando puestos unos jeans. En ese momento. — ¿Dónde está la doctora? —cuestionó Sasuke mientras Naruto se acercaba a Ino. — Después de que Tsunade le dio la orden. Naruto. ella dijo que iría por algunas cosas a su casa y que estaría aquí en unos minutos. una blusa color lila. le pasaba un brazo por los hombros y le daba un beso en el cabello. — Permíteme —dijo la rubia con una sonrisa— La pondremos en el portaequipaje. Instantes después. — Lamento la demora —susurró la ojiperla inclinando la cabeza para así evitar la mirada de Naruto. quería escuchar y deseaba preguntarle personalmente.Ino se encontraba sentada en el asiento del copiloto en la camioneta cuando vio a Naruto y Sasuke aparecer por la puerta principal de la mansión. Cuando por fin se estaban acercando a la barrera de genjutsu que mantenía la ubicación de la mansión en secreto. no hubo comentarios a pesar de que la rubia y el pelinegro tenían sus mentes llenas de preguntas para las que su compañero no tenía pensado dar respuestas. Los cuatro bajaron del vehículo y Hinata no pudo ocultar su asombro al ver la impresionante y magnífica mansión que se alzaba frente a ella. Los cuatro se dirigieron al auto y. el cabello recogido a la altura de la nuca. una maleta color negro junto a ella y un pequeño maletín colgado en el hombro. quien estaba perdido en el espejo retrovisor contemplando a Hinata en secreto. . todos pudieron respirar aliviados al hallarse de nuevo en casa. les acompañó hasta entrar al vestíbulo de la mansión para después desaparecer por las escaleras con el equipaje de Hinata. El mayordomo salió a su encuentro y luego de expresar su alegría al ver a Naruto. Ino parecía tener una charla amena con Hinata preguntándole cosas que. Mientras Sasuke mantenía la vista en el camino y la boca sellada. De nuevo. bajó del auto y se acercó a ellos. —Hinata asintió con timidez. atravesaron las enormes puertas de acero para finalmente aparcar la Hummer propiedad de Kiba en el patio empedrado junto a los autos de los hermanos de la Cofradía. El trayecto estuvo marcado por una atmósfera de incomodidad que rayaba en lo desesperante. contrario a lo que Ino y Sasuke habían imaginado.

—se apresuró a decir Sasuke. los dos buroes en cada lado. Naruto ya estaba lo bastante crecidito para poder tratar las cosas con madurez… o al menos eso esperaba. Finalmente salió de sus pensamientos al ver que Naruto se detenía y abría una de las puertas dobles de la habitación. acompáñame. Entonces dirigió su atención a sus otros dos acompañantes— Naruto. las paredes en un tono crema sumamente claro. marca asterisco uno en el teléfono y Danzou te atenderá. el escritorio de roble con la silla del mismo material y las puertas francesas que daba hacia el balcón. cuadros y espléndidos candelabros de oro en lo alto del techo sobre sus cabezas. Puedes disponer de todo a tu voluntad. — La puerta de ahí conduce al baño —dijo Naruto rompiendo su concentración — La de allá es la del clóset —señaló con su dedo hacia la izquierda casi frente a la cama— Tus pertenencias deben de estar ahí. casi blanco y magníficamente decorados con esculturas. Danzou le preparó una en el ala este. Hinata siguió a Naruto a través de un par de pasillos alfombrados de color rojo. Neji y Shikamaru ya han regresado de las rondas y están en el estudio.— Ino. — ¿Y Kiba? — Aún está afuera con Gaara —susurró buscando no causarle preocupación a Ino. Luego de subir las escaleras. sorprendiéndose luego por ver a la chica con una expresión serena en el rostro. en esos momentos ya tenía suficientes cosas en la cabeza. Siempre lo imaginó… diferente. El lugar parecía sacado de un cuento de hadas. La enorme cama con doseles en color rojo quemado en combinación con las sábanas. cualquier cosa. Hinata asintió levemente viendo como Naruto se adelantaba mostrándole el camino. doc.dejando ver el lujoso interior de la hermosa habitación. Las luces se encendieron repentinamente –ella supuso que él lo había hecho. Sasuke se extrañó al escuchar que la llamaba de esa manera pero. el palacio de una princesa y no un lugar donde los más prodigiosos guerreros vivían. Los dos se pusieron rígidos y Naruto miró de soslayo a Hinata notando que ella agachaba la cabeza. — Claro —respondió el rubio casi en un susurro— Sígueme. Hinata asintió y justo antes de que pudiera decirle algo a Naruto. muéstrale a la doctora su habitación. el hombre desapareció cerrando la puerta tras él. Ella se quedó estática en medio de la habitación durante unos instantes hasta que dio unos pasos y se dejó caer sobre . Mi habitación está a cuatro puertas. Si necesitas algo. al final del pasillo donde está la tuya.

Se había equivocado. Escuchó un adelante y con cautela entreabrió la puerta asomando medio cuerpo por ella para ver al interior de la habitación. decepcionada.:. Entró por completo y luego cerró sigilosamente la puerta en el mismo instante en el que Naruto salía del baño cubierto sólo por una toalla que tenía enrollada alrededor de las caderas. ni siquiera la vio como algo viable de que alimentarse. Naruto no estaba interesado en ella en lo más mínimo. Con torpeza se levantó de la cama a la vez que se colocaba la bata encima de su camisón blanco de algodón que le llegaba casi a los tobillos. El cuerpo de Naruto que rayaba en la perfección estaba frente a ella. — ¿Doctora? —musitó Naruto intentando ocultar una sonrisa traviesa que amenazaba con dibujarse en su rostro luego de ver la expresión que permanecía en la cara de Hinata.la cama. Esa conexión sólo pudo verla ella y fue una completa ilusión porque luego se dio cuenta de que en realidad. extraña. enojada. apareció de nuevo en sus mejillas. notando que se encontraba vacía y que la puerta del baño estaba abierta. no era como lo había pensado. .:. Parecía una princesa con ese camisón blanco sin mangas que le llegaba a los tobillos dándole una apariencia aún más angelical a la . Se había quedado dormida más tiempo del que tenía planeado.:. Si eso no era ser atractivo y sexy por naturaleza.:.:.:. Hinata no sabía lo que era entonces. La noche había caído desde hacía algunas horas cuando Hinata se levantó de golpe de la cama. el rubor –que ya había creído superado y que desde que había conocido a Naruto había vuelto a resurgir-. sin mover un solo músculo y sin poder evitarlo. Cuatro puertas hacia su derecha se detuvo.:.:. Según ella. inhaló profundo para armarse de valor y dio un par de golpes en la puerta. se iba a levantar temprano para retirarle los puntos a Naruto y así poder abandonar esa casa y regresar a su vida normal en la clínica. triste. herida. algunas perdiéndose dentro de la ligera tela de la toalla. La respiración de Hinata se detuvo al ver la flamante escena que se alzaba frente a ella. Por un momento había pensado que había algo especial entre Naruto y ella.:.:.:.:. luego fue hasta el clóset de donde sacó el pequeño maletín con equipo médico y salió de la habitación. Se sentía mal. mientras la besaba en el hospital sintió una especie de conexión pero estaba claro que se había equivocado. casi desnudo dejando ver ese tono bronceado en toda su piel y cada músculo perfectamente tonificado mientras de su cabello dorado completamente mojado caían pequeñas gotas que recorrían diferentes direcciones sobre el escultural torso.

Yo no tengo más que decirte. —Tu herida está sanando muy bien pero aún le falta un poco. incluso que tal vez le pidiera que se quedara pero… nada de eso sucedía así que comenzó a darse por vencida. Soy lo suficientemente madura como para comprenderlo así que… no tienes por qué preocuparte. No soy tu tipo de mujer y no querías beber de mí. yo… —volvió a aclararse la garganta sintiéndose aún más nerviosa— Vine para retirarte los puntos. tal vez quieras pasarte por allá para que te revisen y así sepas que ya estás completamente curado. — N-no te preocupes. Te sugeriría que encontraras a alguien de quien hacerlo antes de reincorporarte a tus actividades normales. otro chispazo de la seguridad que había conseguido durante todos sus años como practicante de medicina.normal. Deseaba que le dijera algo. Sin decir palabra alguna. desearía volver a la clínica. se puso de pie y miró a Naruto quien permanecía con la cabeza agachada y la mirada fija en el piso. — Sé que estás molesta por lo sucedido y no sé qué decir para disculparme. en el espacio que habían . Me gustaría beber de ti si… aún fuera posible —un notorio rubor cubrió las mejillas de la chica cuando Naruto alzó el rostro y fijó su mirada celeste en ella a la vez que tomaba su mano delicadamente para después llevarla hasta sus labios. Hinata —la ojiperla sintió un escalofrío recorrer su cuerpo al escucharlo llamarla por su nombre—. —de nuevo se aclaró la garganta odiando el hecho de que eso se estaba convirtiendo en un hábito— te entiendo perfectamente. Al no recibir respuesta. Naruto asintió mientras comenzaba a secarse el cabello con otra toalla que traía en la mano y luego. regresó a ella. Es sólo que yo… —Hinata respiró profundo y. Si tienes tiempo. por primera vez en las últimas horas. La ojiperla pestañeó varias veces saliendo de su ensimismamiento y un poco avergonzada se aclaró la garganta. la mujer comenzó a hacer su trabajo y minutos después. Tuve una mala noche y sin querer me desquité contigo. por mí esto está terminado y si no tienes objeción. mientras Hinata sacaba lo necesario de su maletín y lo colocaba sobre un buró. sintiendo un leve chispazo de la seguridad que alguna vez había poseído—. Hinata se arrodilló frente a él. él se sentó en la cama a su lado. cualquier cosa. tal vez porque necesites alimentarte. Se inclinó para tomar su maletín dispuesta a irse y entonces la voz del rubio la detuvo. — Eh. Segundos después. —dijo la chica mientras guardaba todo el material de curación en su maletín. — Las cosas no son así. había retirado todas las suturas dejando sólo pequeñas marcas en un tono más claro como muestra de que alguna vez había estado herido.

él se concentró en acariciar de arriba abajo las piernas de Hinata sintiendo como ella se estremecía ante sus sutiles caricias. quería más de ella. fogosidad. tenerla a ella por completo y no dejarla ir nunca. nunca había hecho algo parecido a eso en toda su vida y por esa razón no dejaba de sentirse nerviosa pero. Minutos después. disparando el deseo de Naruto que pudo sentir entre las piernas a través de la tela de la toalla y la del camisón. el calor en la habitación pareció bajar un poco de intensidad y cuando Naruto terminó de alimentarse. excitación. Adrenalina. moviéndose hasta la parte inferior del camisón e introduciéndose debajo de él para poder sentir la piel de las piernas de la chica. El sabor de la sangre de Hinata era mucho mejor de lo que alguna vez había soñado probar en su vida y la sensación del suave y cálido líquido ir recorriendo el interior de su pecho para después difundirse a través de todo su cuerpo era simplemente sublime pero. . ansiaba tener más y más. con una mano apartó su cabello e inclinó la cabeza dejando al descubierto su cuello. Hinata apoyó las manos en los fuertes hombros del rubio mientras sentía aumentar la intensidad de la succión en su cuello haciendo que un pequeño gemido escapara de sus labios. Con fuerza aferró más el frágil cuerpo femenino al suyo y lentamente lo fue subiendo hasta que la sentó a horcajadas sobre su regazo. No había palabras para describir lo que estaba sintiendo en esos momentos. en esos acalorados momentos y ellos esperaban que durara lo más posible. La respiración de ella era agitada y su pecho golpeaba contra el suyo mientras sentía la vitalidad de su sangre pasar a él fortaleciendo hasta la última célula de todo su cuerpo. — Ha-hazlo —susurró temerosa notando la expresión de sorpresa en el rubio. Los segundos corrían de manera tan acelerada y tan lenta a la vez mientras las sensaciones abarrotaban sus cuerpos nublando sus sentidos a cualquier cosa que no fuera el íntimo intercambio que estaban teniendo en esos momentos. cuando Naruto se inclinó hacia ella y hundió sus colmillos en su piel. todo desapareció dejando sólo una extraña sensación de intenso placer mientras sentía los labios del rubio succionar sobre su cuello y los sonidos huecos que escapaban de su garganta mientras se alimentaba de ella. enajenación y una intensa lujuria de sangre y sexo estaban saturando sus cuerpos llevándolos a una atmósfera donde sólo el deseo y el frenesí tenían cabida en ese momento. pasión. aún así.dejado sus piernas abiertas. apretándola contra él lo más que le fue posible. ansioso de aumentar el contacto deslizó las manos a través de la espalda de Hinata. Mientras la asimilación seguía. El ojiazul. Deseaban que así fuera. apretándolas ligeramente buscando obtener lo máximo de ellas también. Ni siquiera sabía qué estaba haciendo. con lentitud se apartó del cuello de Hinata hasta dejar sus rostros uno frente al otro.

Ese hombre estaba logrando causarle algo que no había sentido antes. Naruto estaba al borde de todo. en ese mismo instante. Por un segundo volvió a mirar a Hinata y luego se fue acercando con lentitud hacia el cuello de la chica intercalando su mirada entre el rostro de ella y esa zona de su cuerpo. Pasó su dedo índice por una de las mejillas del chico. Todas las sensaciones completamente placenteras que habían recorrido su ser al alimentar a Naruto. Volvió a centrar su mirada en la de la chica y luego la alternó con el rastro de sangre que contrastaba en la blanca piel. pasando por uno de esos magníficos senos y finalmente perdiéndose bajo la tela del camisón. se encontró con la mirada del rubio nublada totalmente por lo que a ella le pareció deseo total y no pudo evitar sonrojarse una vez más. yendo por la clavícula. luego pasó con igual parsimonia la lengua a través de los dos pequeños orificios para poder cerrarlos y de nuevo un tímido gemido llegó hasta sus oídos incitándolo a continuar. Cuando volvió a alejarse. sus caricias eran magistrales y sin embargo.No había palabras para explicar lo que estaba sintiendo en ese momento. ese simple gesto que había hecho Hinata lo había llevado al límite y no sabía si sería capaz de controlarse en ese momento. el rostro casi aniñado que poseía en esos momentos contrastaba seduciéndola aún más. lo que hizo que sonriera con un tenue toque de suficiencia. Sin poder controlar el instinto que esta surgiendo en ella. había sido la cosa más excitante que había hecho en su vida y deseaba volver a hacerlo de nuevo. Apartó su mirada del hermoso rostro que tenía frente a él y volvió a dirigirla al cuello notando las marcas de sus colmillos y los diminutos ríos de sangre que todavía brotaban gracias a que aún no había sellado las heridas. Pasó sus dedos a través de los mechones dorados del cabello de Naruto y sintió como ahora era él quien sucumbía antes sus simples caricias. la sensación de querer. había escuchado hablar muchas veces sobre ello pero las palabras se habían quedado cortas. siendo entonces cuando vio el pequeño hilo de sangre que iba del labio inferior del chico hasta la barbilla. de necesitar más de ella no parecía menguar. tomó el rostro de Naruto con una de sus manos y luego. Deseaba hacerlo pero… . de manera titubeante. Observó la dirección que había tomado el rastro de sangre. con él. acercó su boca hacia la mandíbula del ojiazul y con la lengua delicadamente lamió el ligero rastro de sangre. Jamás se había sentido tan conectado con alguien como lo había estado con ella en el momento en el que había estado bebiendo de su cuello y sin embargo. lo deseaba más que cualquier cosa en el mundo pero tenía duda si ella se lo permitiría. No estaba seguro de poder continuar. dibujando las extrañas y tenues cicatrices que ahí había y que no había notado a simple vista. El roce constante de las manos de Naruto en sus piernas lograba agitarla y hacerle sentir que su cuerpo pedía más.

los labios del ojiazul subieron a través de la línea de su garganta hasta encontrarse con los suyos y unirlos en un beso lento. de manera más amable por su espalda. el juego tortuoso de caricias cada vez más ardientes y la fricción candente entre sus cuerpos estaba llevando su cuerpo al borde y a pesar de que quería extender el placer de todo lo que sentían por más tiempo. . no consideraba que podría ser capaz de conseguirlo. bueno sólo con uno… el que se encontraba en ese momento con ella. la lengua de Naruto hizo caricias más intensas. Las caricias. claro. ¿Qué había sucedido con la tímida y tranquila Hinata? Ah. Cuando por fin llegó al nacimiento de sus senos. Los labios del rubio comenzaron a moverse con sosiego. logrando sacar gemidos cada vez más intensos de los suaves labios de Hinata. lo recordaba. Mientras recorría la suave piel del cuello de Hinata con los labios y con las manos hacía lo propio a través de cada una de sus curvas.— Hazlo… —volvió a susurrar la joven y sus palabras sonaron a campanas celestiales para él. Segundos después. las manos de Naruto adentrarse más bajo su camisón. La necesitaba a ella. Sus labios buscaron uno de los senos para introducirlo en su boca brindando caricias con su lengua. alzó los brazos y en un segundo se hallaba desnuda. Naruto. llenando su cuerpo de un hormigueo totalmente placentero. Hinata entendió la idea y levantándose tenuemente ayudó a que el chico consiguiera su objetivo. apacible que en pocos instantes exigió más de cada uno de ellos. Sus manos viajaban sin reparo a través del cuerpo de la mujer mientras las de ella hacían lo mismo. Para Naruto era igual. ella arqueó la espalda instintivamente buscando aumentar el contacto sintiendo a la vez. Naruto hundió la lengua dentro de la boca de Hinata mientras sus manos se movían hacia el borde del camisón y comenzaban a tirar de él hacia arriba intentando obtener más acceso al espectacular cuerpo de la mujer que tenía sobre sus piernas. De forma sumisa. sobre él. los besos. recorriendo el rastro de sangre que había sobre su piel haciéndola estremecer por el simple toque de su lengua en cada parte de ella. Hinata se deshizo de la diminuta toalla que permanecía entre ellos logrando por fin sentir la erección de Naruto golpear contra su cuerpo haciendo que las piernas comenzaran a temblarle de excitación y deseo por continuar. Había quedado sepultada cuando supo todo lo que podía sentir gracias a un hombre. el simple contacto entre sus cuerpos ya no resultaba suficiente y el ansia de tener más del otro estaba tomando el control de sus cuerpos y de sus pensamientos. sintiendo la calidez de sus senos rozar con la del pecho de Naruto. Naruto se movió hábilmente hasta poder recostar a Hinata sobre la cama quedando él sobre ella.

no lo suficiente. Por fin se levantó por completo alejándose de Hinata mientras su cuerpo se doblaba lentamente sintiendo que no podría controlar más lo que estaba a punto de suceder. que antes había sido un pedazo de paraíso para él y que ahora era una tortura y algo que inclinaba la balanza en contra suya. de pronto. Naruto desapareció por la puerta de la habitación dejándola sola. Sentía el poder oscuro surgir en su interior. ¿Por qué no lo vio antes? Era obvio. hundiendo su lengua en lo más profundo de la cavidad de Hinata mientras con sus manos abría las suaves y largas piernas de la mujer para acomodarse entre ellas. Él no la deseaba. inundando cada rincón de su cuerpo desnudo y amenazando con hacerse presente de las peores maneras en las que lo había hecho en anteriores ocasiones. El hombre se estremeció y apartó la cara evitando ese contacto. rozando su miembro en su cálida entrada. . logrando sacar un gemido. necesitaba calmarse o las cosas se pondrían realmente feas. una ola de energía llenó precipitadamente el cuerpo de Naruto sin siquiera poder controlarlo. sobre su cama y con un mar de dudas en su cabeza.necesitaba hundirse en su interior y tenerla por completo. se apoderó de los delicados labios femeninos. Antes de que la mujer pudiera decir o hacer algo. no podía estar pasando. No. Se levantó un poco sobre sus brazos y entonces un pequeño quejido escapó de sus labios. casi con locura. la ola de energía se acrecentaba cada vez más y él sentía como su interior era invadido por algo que no debía suceder. — Yo… lo lamento Hinata —dijo jadeante como si estuviese luchando contra un dolor sumamente intenso — No puedo. — Naruto… ¿qué sucede? —cuestionó Hinata la ver la expresión de sufrimiento que se había dibujado en el rostro del rubio— ¿Naruto? —musitó acercando tímidamente su mano para acariciarle la mejilla izquierda. ser uno con ella. lo que ambos habían deseado desde el primer momento en el que se habían conocido estaba a punto de pasar pero. ¿Qué no podía hacer? ¿estar con ella? apretó las sábanas bajo sus manos al abrir los ojos a la verdad que no había visto antes. Naruto estaba a punto de sentirse estallar. No podía ser posible pero… lo era. Perdón. De nuevo. Por fin iba a suceder. estaba sucediendo. El rubio cerró los ojos con fuerza mientras apretaba las sábanas con sus puños intentando retomar el control que estaba perdiendo pero resultaba imposible.

consciente de que no era algo más allá del simple contacto carnal pero… con Hinata. caminó hacia Naruto y le extendió la mano. dejarse llevar por sus emociones.no dejaba de mirarlo . Los dos permanecieron en silencio durante un par de horas hasta que escucharon correr las cortinas de acero anunciando el final de la noche.Cuando había tenido sexo con otras mujeres. — ¿La doctora? —Naruto asintió— ¿Y? — Ella está adentro. Maldijo mientras se deslizaba por la pared hasta quedar sentado en el suelo y aferraba los dedos a las mechas de su cabello rubio. — Pero… ¿Cómo ocurrió. Gaara se puso de pie. —respondió dejando oír la frustración en su voz— Nunca me había pasado. — Siempre creí que eras más exhibicionista que Kiba pero estar desnudo en el pasillo… es demasiado ¿no crees? — Ahora no Gaara —respondió cansino el rubio a su compañero sin siquiera mirarlo aunque estaba seguro que se había detenido frente a él— No estoy de humor. Eso significaba que no podría estar con Hinata… Nunca. desnuda —interrumpió de nuevo y justo antes de que le preguntara otra cosa. ella está bien. una parte de él siempre se mantenía en control. — Puedo preguntar ¿qué ocurre? —cuestionó sentándose en el otro extremo del pasillo. pero ahora ya no sé. tú… estás bien? —Naruto asintió y de nuevo bajó la cabeza— ¿cómo es posible? ¿no se suponía que podías mantenerlo bajo control y que pues… el sexo no…? — Eso pensé yo también. él quería estar con ella al cien por ciento y eso significaba entregarse por completo. A Gaara casi se le cae la quijada al verlo quedándose durante algunos segundos sin saber que decir hasta que se aclaró la garganta. añadió—: y yo estoy así —alzó la cara para que su compañero viera sus ojos convertidos en los del kyubi y extendió las manos para que viera la transformación que habían sufrido sus uñas. te prestaré algo de ropa y luego bajaremos a entrenar hasta que recuperes el control —el rubio –aún con los ojos del kyubi. Limpió la manzana roja que traía en la mano y comenzó a comerla— No tienes que contarme si no quieres pero… — Hinata está adentro —respondió interrumpiéndolo. lo cual facilitaba las cosas para el kyubi. — Vamos.

— ¿No vienes de hacer rondas? Debes de estar molido. lo que había sucedido con Sasuke había sido simplemente algo carnal y nada más pero… ¿por qué no podía dejarlo pasar? Intentó volver a su trabajo en la computadora pero el azabache no dejaba de atravesar su mente cada vez que ella intentaba dejarlo de lado.:. Esa clase de comentarios venían del Gaara que él conocía.sorprendido. Definitivamente Gaara siempre se había hallado al final de su lista de las personas a quien recurrir en caso de algún problema pero ahora sabía que.:. —Gaara se encogió de hombros. de nuevo. y eso era que. — Si puedo ayudar a que dejes de castigarnos con tu desnudez.:.:.:. No podía dejar que a su patética pero equilibrada vida entrara la ilusión de Sasuke para hacer y deshacer a voluntad cuando sólo había sido un simple y mero encuentro sexual. llenándola de frustración y molestia consigo misma. — Gracias —susurró mientras comenzaba a caminar hacia la habitación de Gaara. Había pasado todo el fin de semana y gran parte del lunes sin haber tenido noticias de Sasuke. Día tres. Miró el reloj en el monitor del ordenador luego de notar que el sol ya se había ocultado. lo que terminaba de confirmar las ideas que habían recorrido su mente en los últimos días y que una parte de su interior se negaba a reconocer. vio que ya era un poco tarde y decidió dejar hasta ahí la poco fructífera jornada laboral de aquel día. entonces lo hago con gusto. La mayoría de sus compañeros ya se habían retirado desde hacía un rato. .:.:.:. con un hombre al que apenas conocía y en lugar de sentirse culpable se estaba preguntando por qué Sasuke no le había llamado. ¿En qué estaba pensando? Le había sido infiel a su novio. apagó el .:. completamente casual y pasajero. digna del olvido.:. había estado equivocado. Tomó un par de objetos de su escritorio para guardarlos dentro de su bolso. —Naruto esbozó una media sonrisa.:.:. Sujetó la mano de su compañero y se puso de pie. — No te preocupes —respondió con gesto indiferente— Tampoco es que pueda dormir mucho. ¿Qué estaba pasando con ella? No podía estar pensando en eso ni en él. al hombre con el que probablemente compartiría el resto de sus días. de forma extraña. aunque todavía quedaban los encargados de la reproducción y edición del periódico y ella. su prometido.

por tocarla. alcanzó su abrigo del perchero para ponérselo y luego caminó a través del pasillo de los cubículos hasta salir al ascensor donde mientras esperaba. en definitiva el universo estaba conspirando contra él para hacerlo caer en una tentación que estaba más que prohibida para él pero… no lo podía evitar. sólo para escuchar su voz pero sabía que eso no iba a ser suficiente y fue así como al caer la noche se había materializado en el edificio del periódico donde ella trabajaba pero al tomar el ascensor no se imaginó que la vería de frente. de maldecirse por haber hecho algo de lo que siempre se creyó incapaz toda su vida hasta que Sasuke había se había cruzado en su camino. Había cinco y tres de ellos eran de Sai preguntándole por su falsa enfermedad que había inventado para excusarse por no asistir a la fiesta el viernes anterior. Nuevamente no sabía como había terminado en ese lugar. ella había estado más que dispuesta y vaya que había participado todo el tiempo. Durante unos segundos ambos permanecieron mirándose el uno al otro hasta que Sakura reaccionó. una nueva dosis de culpa llegó a su ser al ver los mensajes de Sai. las imágenes de lo sucedido con Sasuke en su habitación volvieron a su cabeza y ella no tuvo más remedio que abofetearse mentalmente para quitarlas. Por si no se sentía ya lo suficientemente mal. Por fin escuchó el sonido del ascensor deteniéndose y cuando las puertas se abrieron de par en par. Durante todo el fin de semana intentó sacar la imagen de Sakura de su cabeza pero sus intentos tuvieron el efecto contrario haciéndola cada vez más presente. . Sin pensarlo. Había pasado los últimos tres días en vela pensando en llamarla. ella alzó la mirada y casi se va de espaldas. jamás el tiempo en un ascensor le pareció tan eterno. ni le había puesto un arma en la cabeza para que aceptara sino todo lo contrario. las puertas se cerraron y ella se colocó en el otro extremo del lugar concentrándose en los números de los pisos siendo iluminados uno a uno. — Sasuke… —el pelinegro estaba recargado en la pared opuesta del ascensor mirándola con un ápice de sorpresa dibujado en su rostro.ordenador. miró hacia ambos lados y finalmente agachó la cabeza mientras avanzaba al interior del ascensor. por besarla hasta hacer la situación tan insoportable que él ya no pudo contenerse más. Estaba a punto de regañarse a sí misma. Lástima que trabajaba en el quinto piso. No podía culparlo a él de todo porque no la había obligado. aprovechó para verificar sus mensajes. Siempre había intentado ser sincera con Sai lo más posible pero el viernes le había mentido de manera descarada fingiendo un resfriado cuando fue a mitad de la noche a su apartamento para ver cómo se encontraba. aumentando su necesidad por verla. Su nombre escapó de esos sensuales labios como un susurro perfectamente audible para él.

Abrió los ojos para enfrentar la mirada de Sasuke de nuevo y vio una media sonrisa dibujada en el rostro de él. su cuerpo comenzó a arder en deseos porque se volviera a repetir. y luego aumentó la sensación cuando sus labios comenzaron a moverse a lo largo del cuello. — Yo… "¡Vamos. que quieres que se aleje de ti. — Deja de hacerlo —musitó intentando apartarlo de ella. rodeando la cintura de la mujer y acercándola más a él. — No es obvio —susurró con un tono de voz tan ronco e irresistible que a Sakura le recorrió un escalofrío de pies a cabeza. arrinconándola contra la pared y él justo como lo había hecho en su apartamento la vez anterior. Sin poder evitarlo más. tenía que convencerse de que era sólo eso pero… ¿por qué se había sentido feliz al verlo y ahora cuando la tenía así en sus brazos? — ¿En verdad quieres que me aleje de ti? —susurró al oído de la ojiverde haciendo que sus piernas le temblaran. confirmando lo que ella ya . Sasuke se había acercado a ella. — ¿El qué? — Esto que estás haciendo. cerró los ojos a la vez que sus manos se movían con lentitud hasta hundirse en los mechones oscuros en la nuca de Sasuke. Sasuke atrapó sus labios con los suyos y otra vez. Sakura! Dile que sí. Antes de que pudiera reaccionar. que lo que sucedió la noche anterior no volverá a ocurrir" —cerró los ojos al darse cuenta que traer a colación lo sucedido antes no ayudó mucho a su causa. al contrario. Pasó los brazos por debajo de la tela del abrigo. cualquier cosa perdió su total relevancia ante ese contacto. Era de nuevo de esa clase de besos suaves y cálidos que le quitaban aún más la respiración que los apasionados que habían compartido mientras tenían sexo. El pulso de Sakura se aceleró súbitamente cuando su mirada se enfrentó a la de Sasuke y sus manos se apoyaron sobre el pecho del azabache. Sintió la lengua del azabache delinear suavemente sus labios y le permitió la entrada para poder encontrarse con la suya y aumentar las sensaciones del beso. Tenía que ser solo lujuria. Ese hombre no podía tener tales efectos en ella. había intentado convencerse de que así sucedía pero la realidad era bastante obvia. el venir y… "mover tantas cosas en mí como si fueses mi dueño" Sólo aléjate ¿si? —Sasuke esbozó una media sonrisa al darse cuenta que las palabras de Sakura no estaban para nada acordes a lo que su cuerpo pedía. — Ya lo sabía —musitó y antes de que Sakura pudiera replicarle algo.— ¿Q-qué haces aquí? —cuestionó cuando el ascensor se detuvo abruptamente.

la duda comenzaba a llenar su mente… . debía hacer que él fuera quien se alejara. — Sasuke… yo… debes de saber que… —intentaba decir mientras con sus manos trataba de apartar un poco a Sasuke de ella— no podemos seguir con esto. debía detenerse. su fuerza de voluntad y determinación desaparecían dejando sólo el deseo de estar con él. luego de unos instantes. logrando erizarle cada centímetro de su piel. — ¿Por qué no? —cuestionó junto a su oído para luego volver a su tarea de llenar su cuello de besos sin descanso. Sasuke la mantenía aferrada a su cuerpo. sintió que el ascensor comenzaba a moverse de nuevo y sin embargo. que el ascensor se quedara ahí por horas. aunque no le pareciera lo mejor. aumentó sus fuerzas para seguir intentando apartarlo de ella y así hablar con seriedad pero parecía imposible hasta que. Yo… El azabache dejó de recorrer su cuello con los labios y fijó su mirada en la de ella. — No me importa. Las manos del hombre estaban recorriendo su espalda. gracias a esa pregunta. en ese mismo momento sin preocuparse por nada más y sin embargo. Y ahora. Sai. así que. que él la tomara ahí. si ella no podía alejarse de él. —contestó despreocupadamente y luego volvió a acercar su rostro hasta rozar los labios de Sakura con los suyos haciendo que se tocaran con cada palabra que decía— ¿y a ti? La respuesta no había sido lo que Sakura hubiese esperado.sabía: Tratándose de Sasuke. su abdomen y luego encontraron sus senos para apretarlos ligeramente y ella dejó escapar un gemido mientras se embriagaba del aroma oscuro y totalmente masculino que emanaba de la piel de Sasuke. El silencio los envolvió por unos segundos — Tengo novio y… voy a casarme. La intensidad del beso estaba yendo en aumento de manera vertiginosa hasta que él abandonó sus labios y comenzó a moverse por el contorno de su mandíbula y la línea de su cuello. —susurró esperando que él se alejara. Quería que durara. — Por que… por que yo —odiaba no poder decirlo. Su nombre apareció de repente en su mente y ella supo que era la principal razón por la que debía alejarse de Sasuke pero sabía también que no era suficiente. consiguió articular la frase que necesitaba— porque estoy comprometida.

con Sasuke besándola sin darle tiempo de nada y sin preocuparse por no haber respondido a la pregunta que el azabache le había hecho minutos antes. si lo que estaba sucediendo con ella misma lo fuera. Si de verdad es lo que quieres. aunque las evidencias físicas. no sabía nada y eso no hacía más que aumentar el enojo que sentía contra ella misma. Nada. — ¿Te encuentras bien? —le preguntó Sasuke sosteniéndola de nuevo entre sus brazos impidiendo que cayera al suelo. no… — Creí que ya habíamos aclarado ese punto —respondió mientras trataba de retomar lo que estaba haciendo—. la repuesta y mucho menos en esos momentos con él. si realmente estaba lista para un compromiso así. Jamás se había sentido tan atraída hacia alguien ni tampoco había sentido todo lo que Sasuke le provocaba con un simple beso. No sabía si le importaba estar comprometida. Si a ti no te interesa. ya se encontraba de regreso en su apartamento. pero no había nada. ella no tenía. La cara de Sakura reflejó un poco de sorpresa. así era. — Sa-Sasuke… espera… —susurró de algún modo intentando apartarse de nuevo— Esto no puede seguir. ni podía pensar. cuál era realmente su propósito. Esos labios estaban reclamando los suyos con tal intensidad que no solo sentía que le robaban el aliento sino también hasta el último vestigio de energía en cada rincón de su cuerpo. a mí tampoco. — De acuerdo —dijo el azabache liberando la cintura de Sakura—. En ese momento la cabeza comenzó a darle tantas vueltas que se sintió mareada y sus piernas flaquearon casi al instante.¿A ella le importaba estar comprometida? « Continuará… » apítulo 9 Sin darse cuenta de en qué momento había sucedido. qué camino seguir. . ¿De verdad ella quería que él se fuera? Cerró los ojos intentando encontrar algo dentro de su mente que le indicara qué hacer. decían todo lo contrario. me iré. Él no podía despertar en ella tal deseo que la hacía olvidar todo lo demás pero. Porque. no sabía que hacer con su vida. Él no podía ser real y lo que estaba sucediendo entre ambos tampoco. No dejaba de repetirse que no podía ser cierto. la realidad era que. — ¡Yo no dije que no me importara estar comprometida! —se apresuró a exclamar haciendo más amplia la distancia entre ellos. si lo que sucedía con Sasuke era normal.

Por primera vez en sus más de trescientos años de existencia estaba odiando con toda su alma a esa cosa que vivía dentro de él sin su permiso. Habían pasado casi dos noches desde lo que había sucedido cuando estaban haciendo el amor.:.:.:. Era cierto.:. Sakura pasó sus brazos alrededor del cuello de Sasuke buscando profundizar el contacto. la hacía sentir… viva. de lo único que estaba realmente segura era que. quitándose el abrigo por completo. ni sobre lo que ya había sucedido. Maldito kyubi.:. no como estaban las cosas con Hinata.:. gracias a ella había lastimado a Hinata y desde ese momento ella no había querido ni hablar con él ni verlo.:.:. quien estaba arrodillado a su lado. haciendo emerger el deseo en él. .:. Estar con ese hombre. uniendo sus labios de manera lenta.:. En la mansión.:. sus manos se movieron por el interior del abrigo que él vestía apartándolo hasta la altura de los codos. Ese día volvería a las rondas y necesitaba estar concentrado pero eso le había resultado prácticamente imposible. Sakura observó a Sasuke. el azabache se levantó lentamente. logró alzar su mano para tocar aquel perfecto rostro masculino y luego delineó sus labios con la yema del dedo índice. estando con Sasuke. podía oler el aroma del cambio aún con más intensidad y supo que era cuestión de días antes de que sucediera.Sakura presionó el lado derecho de su cabeza mientras intentaba responder pero sentía que todo se hacía cada vez más borroso. Conforme la pasión del beso aumentaba.:. ni sobre lo que sucedería en un futuro con ella pero. luego tomó a Sakura por la cintura y la arrastró con él hasta quedar acostados sobre la alfombra. — Ven. podía sentirse como no lo había hecho en mucho tiempo. El tiempo se le estaba agotando y en lo único que podía pensar era en lo bien que se mezclaba el aroma de Sakura con el del cambio. Naruto se encontraba dentro de su clóset terminando de vestirse. La puerta de su habitación se abrió y Danzou apareció a través de ella. Deberías recostarte —continuó el azabache mientras la alzaba en brazos y luego la depositaba con delicadeza sobre el sofá. las manos comenzaron a moverse sobre el cuerpo del otro buscando deshacerse de las estorbosas prendas que los cubrían y que les impedían sentirse por completo. ni sobre lo que sucedía. Él sabía que ella no se encontraba bien. no sabía nada en esos momentos. — Bésame —le pidió la ojiverde y él obedeció en el instante. .

Colocó su mano sobre la puerta pensando en la figura de Hinata del otro lado de ese simple trozo de madera. sin poder contenerse. Mirar a sus ojos llenos de rechazo sería demasiado para ella. deseaba verla. Gracias. Danzou. sólo con eso le bastaría pero sabía perfectamente que no sucedería. quería verlo pero. Sabía que él volvería a las rondas esa noche y su corazón no pudo evitar estremecerse por ello. caminó en esa dirección deteniéndose justo frente a las puertas de la habitación al final del corredor. — Pero… —musitó Naruto incitándolo a seguir. ten mucho cuidado…" rogó mentalmente antes de regresar a su habitación. tecleó la combinación sobre un gabinete y una vez que la puerta de metal se abrió. En el segundo en el que desapareció tras una esquina. no podía.— Mi señor —dijo el anciano inclinando la cabeza. Según sus palabras. no después de lo ocurrido. — De acuerdo. A pesar de toda la seguridad que aparentaba. cómo está Hinata? — La señorita Hyuga se encuentra bien. . la puerta de la habitación se abrió a medias. — Pero ha externado abiertamente su deseo de continuar encerrada en su habitación sin hablar con nadie. sólo espera que el señor Sasuke le de su autorización para poder abandonar la mansión. De un manotazo cerró el compartimiento y luego abandonó su habitación. Puedes retirarte —dijo dándole la espalda al hombre. Pudo sentir la presencia de Naruto segundos antes en ese mismo lugar. Naruto miró a su alrededor notando que faltaban el Escalade negro de Kiba y la Hummer color gris oscuro propiedad de Neji. —Naruto guardó silencio durante unos instantes mientras evaluaba las palabras del mayordomo hasta que finalmente se dio cuenta de que no había más que hacer. Las imágenes de lo sucedido noches antes pasaron por su mente y eso lo hizo enfadarse consigo mismo. — ¿Qué lograste averiguar. acabo de llevarle la primera comida y puedo decirle que se encuentra en excelentes condiciones —entonces se detuvo como si dudara en continuar con su informe. apretó los puños y se alejó por el corredor dando grandes zancadas que resonaban por todos lados. "Por favor. Cuando estuvo en el patio. Al encontrarse en el pasillo miró hacia su izquierda y. En ese momento reaccionó. lo cierto era que la tímida y débil Hinata que había sido de niña seguía viva en una parte dentro de ella. Quería… no. tomó dos GLOCK y varios cargadores de repuesto. asomándose Hinata a través de ella. denotando su frustración. que él le dijera que no podía estar con ella porque no la deseaba sería algo fulminante y sabía que no podría soportarlo.

bueno. Un zumbido comenzó a hacerse notar en medio del sonido poco cadencioso de sus respiraciones. Sasuke buscó de nuevo los labios de Sakura. no podía resistirse a tomarla cada vez que la veía. No. Esa mujer lo volvía literalmente loco. Es el mío —dijo jadeante intentando quitarse a Sasuke de encima. en ese momento realmente lo estaba. sinceramente.:.:. Eri era una gran chica y muy vivaz pero. la ponía tan nerviosa que le impedía pensar con claridad. yo le envié las imágenes esta mañana junto con tres copias.:.:. Puede ser importante. el auto lo tenía y echó un vistazo a su pequeño bebé que se hallaba aparcado entre los autos de Ino y Sasuke pero. entonces sintió un escalofrío que le recorría la espalda y cuando se giró. Necesitaba desahogar toda la impotencia que invadía su cuerpo. necesitaba alejarse. arrancándole un suspiro a la mujer que yacía bajo su cuerpo.:. — Lo sé.además del Audi de Shikamaru. y sin embargo. No… ¿está el jefe ahí? dile que quiero hablarle —volvió a inhalar profundo mientras esperaba. Con dificultad logró sacar el móvil del bolso para contestar.:.:. Sasuke liberó lentamente los labios de Sakura. Frunció el ceño mientras se preguntaba por qué el no podía utilizar un auto. se vistió con la camisa de Sasuke y pensó que si se había sentido débil hacía un par horas. sus cuerpos tirados en la alfombra aún unidos. se frotaban uno contra otro al ritmo en el que buscaban restablecer el latir frenético de sus corazones. Sasuke soltó un bufido casi con irritación y lentamente salió de ella para dejar que contestara el maldito aparato. qué sucede? —hizo un mohín al escuchar la voz de la asistente del editor. notó que Sasuke la miraba . aunque él no hacía mucho para ayudarla—. . necesitaba salir y prepararse para algo que realmente no quería pero debía hacer… dejar ir a Hinata. — ¿Sí? ¿Eri.:.:. Sakura se puso de pie.:. en esos momentos el conducir no aparecía como una de las cosas que le apetecía hacer. cubiertos de sudor.se enojaba.:. aún le faltaba foguearse en el ambiente del diario así que siempre que Kentarou –el editor. sintiendo como las piernas le temblaban. Estoy segura. Debo contestar. Sakura respiró profundo cuando escuchó el motivo de su llamada—. Las respiraciones desacompasadas y sonoras se escuchaban entre las cuatro paredes que los rodeaban. negándole la posibilidad de recuperar el aliento perdido y ella gimió en respuesta.:. Deseaba esa noche poder pelear como nunca antes. — Esta vez no es el mío —susurró mientras mordisqueaba su labio inferior. todo en ella lo atraía de una manera que hasta cierto punto lo molestaba.

le quitó su camisa y la cubrió con las sábanas. Cuando ella volvió a centrar su atención en él. el tono de seguridad en la voz de Sakura le pareció indicar a Sasuke que había ganado la pelea. Olvídalo. Deja de hacerlo. Antes de que ella pudiera decir algo. — ¿Algún día… "te quedarás el tiempo suficiente para poder hacer otra cosa que no sea estar uno encima del otro"? —soltó un suspiro sintiendo que había evitado quedar como una idiota—. El pareció divisar el hilo que seguían los pensamientos de Sakura pero no podía detenerse a pensar mucho en ello porque su mente se estaba llenando de cosas que lo hacían sentirse peor de lo que ya lo hacía. no te molesta que yo…? — En realidad no lo sé. — Debo irme —dijo Sasuke ásperamente comenzando a sentir lo que no deseaba: culpa. — ¿Qué sucede? —cuestionó acercándose a ella. Cuando Sakura se quedó sola intentó hacer un análisis concreto de la situación pero en lo único en lo que pudo pensar fue en las caricias de Sasuke. él atrapó sus labios en un beso tan tórrido que las piernas de Sakura volvieron a flaquear y la cabeza comenzó a darle vueltas. imaginando lo que había debajo de la negra tela de su camisa y lo fácil que sería arrancarla de un solo movimiento.de una forma tan ardiente que hizo que las mejillas no fueran la única parte de su cuerpo que se encendiera—. Ella estaba a punto de replicar cuando escuchó la voz de su editor del otro lado del auricular devolviéndola a lo que debería estarle preocupando. Luego de varios minutos de discusión acalorada por el teléfono. Esperaba que él le dijera que lo que estaban haciendo estaba mal pero fue cierto cuando le dijo que no le importaba y eso no dejaba de atormentarle haciendo que se preguntara si a ella . — ¿Tú crees que esto está bien. lo haré. pero si quieres que me aleje. en la sensación de tenerlo dentro de ella y en todo lo que él era capaz de hacerle sentir y que no había sentido nunca con nadie. —respondió Sasuke aunque ciertamente él no estaba seguro de sus palabras. Él la alzó en brazos y la llevó hasta la cama. — Debes descansar —musitó antes de besarla de nuevo para después salir de la habitación. en sus besos. — ¿El que? —respondió con una sonrisa traviesa dibujada en el rostro mientras recorría con la mirada el cuerpo de Sakura de arriba abajo. se dio cuenta de que ya estaba casi completamente vestido.

— ¿Qué haces.:. fijando la mirada en las baldosas del piso. Ino? —cuestionó Kiba medio dormido. — Nada. Salió de la habitación al corredor que permanecía perfectamente iluminado y caminó a través de él hasta llegar a las escaleras. Se puso de pie y del borde de la cama tomó la bata de seda color vino a juego con su camisón— Volveré enseguida. así que sólo se dedicó a esperar a que el sueño la venciera.:. Pensó en buscar su pijama pero. vuelve a dormir.:. no sabía como hacerlo cuando se trataba de su atractivísimo y extremadamente sexy vecino con quien estaba teniendo una ardiente aventura. con cautela giró la cabeza para mirar sobre su hombro y vio a Gaara parado en el umbral de la puerta. lo cual sucedió tan sólo unos minutos después. — Iré a la cocina por un poco de agua —musitó alejándose de la tentación en forma de hombre que intentaba arrastrarla de nuevo hacia las sábanas y no precisamente para dormir. sus horas habían sido interminables mientras muy pocos dentro de la mansión de la cofradía podían dormir. sabiendo siempre como afrontar cosas como abandonar su antigua vida.:. — Apenas es mediodía —respondió removiéndose entre las sábanas acercándose a la rubia que permanecía sentada en el borde de su lado.:. ya en la parte inferior atravesó el vestíbulo. trabajar en el diario.le importaba. El día estaba pasando con avance lento.:. "¡No puede ser que esto te esté pasando a ti!" se recriminó a sí misma mientras se cubría un poco más con las sábanas. su compromiso con Sai pero. . tomó un vaso de la alacena y sirvió un poco de agua en él.:. aun sentía el calor en su cuerpo. . Ino y Kiba eran de los pocos inquilinos que lo habían conseguido hasta que la rubia se levantó de la cama.:. Luego se sentó en una de las sillas altas frente a la mesa de cerámica que había en medio de la habitación.:. Segundos más tarde sintió un chakra detrás de ella que hizo que su cuerpo se pusiera totalmente rígido.:. Siempre pensó que era lo bastante madura como para manejar correctamente cualquier tipo de situaciones. siguió su camino hasta por fin encontrar la puerta de la cocina flamantemente equipada. Se levantó sobre sus codos y plantó un beso en el hombro de su mujer— Vuelve a la cama —susurró roncamente mientras sus labios iban subiendo a través del suave cuello de la ojiazul quien inclinó la cabeza hacia el lado opuesto para darle más espacio.:.:.

Tú misma lo has visto. "Sé lo que es estar atrapado en un mundo que te asfixia por lo que ha sucedido fuera de tu control sin saber como expresar lo que sientes" solía decirle cada vez que le preguntaba por qué tanta insistencia con estar cerca de Gaara. un temblor recorrió su cuerpo cuando Gaara pasó frente a ella hacia la nevera. No hay por qué decir lo contrario cuando sabemos que es verdad. no por ser la mujer de Kiba. aunque es . — T-te equivocas. tal vez no sea capaz de decirlo pero… yo creo que anhela encontrar a una familia justo como yo te encontré a ti. todos ustedes desearían que estuviera muerto. sacó una botella de agua. imaginó. El pelirrojo se enderezó asomando medio cuerpo sobre la puerta. sin una familia en quien apoyarte porque te ha dado la espalda. debía sentir una oveja estando frente a un lobo a punto de ser devorada. Nada de lo que vi puede hacerme pensar eso. — ¿Temes por mí? —cuestionó alzando una ceja— ¿Por qué habrías de hacerlo? Si yo no fuera bueno asesinando cazadores. La chica sintió lo que. Sin poder controlarlo. —cada una de sus palabras eran tan afiladas como cualquier navaja. Ino.— No sabía que estarías despierta —dijo el pelirrojo lacónicamente mientras se acercaba a Ino. Ino no supo si sentirse aliviada o no luego de ese comentario pero fue precisamente el nombre de su pareja lo que le llevó a rememorar todas las veces en las que Kiba se ofrecía para ser el compañero del pelirrojo durante las rondas. cerró la nevera y caminó hasta recargarse en una de las encimeras de mármol cerca del fregadero. porque él sabe lo que es eso y. al mismo tiempo en que las imágenes de él jugando al Jack el destripador con los cazadores de akatsuki cruzaban su mente. Gaara abrió la puerta de la nevera y ocultó la sonrisa irónica que se dibujó en su rostro al oler el miedo que Ino tenía de él. sólo que estas herían directamente el corazón. Aunque tenía la esperanza de que así fuera—. como siempre entrenaba con él y como siempre salía en defensa de Gaara ante cualquier circunstancia. "Sé lo que es sentirte solo. Algo muy normal que sentía la mayoría de las personas hacia un demonio como él. Y es por eso que creo que vale la pena estar con Gaara. Quiero que él se sienta parte de algo otra vez…" — No te temo Gaara —susurró la rubia aún sin saber si sus palabras eran del todo ciertas. — No tienes por qué temerme —dijo sin asomar el rostro— Nunca te haría daño. Temo por ti. desde donde pudo observar a Ino con cierto aire de incredulidad en su rostro. no soy la clase de ser que deba pisar la tierra.

— ¿Por qué es diferente? No solo somos parte de la misma misión ni tampoco es que seamos simples compañeros. Viniendo de él. —Kiba rió tenuemente sobre su cabello al escuchar las palabras de Ino. desearía poder quitarte un poco de todo lo que traes dentro de ti. Sé que las cosas no han sido fáciles para ti y con toda honestidad no me imagino a mí pasando por todo lo que tú tuviste que pasar pero sinceramente. Ino suspiró al ver la puerta cerrarse pero algo de esperanza llenó su corazón cuando oyó la respuesta de Gaara. ¿En verdad crees desearíamos que estuvieras muerto? — Por supuesto. — ¿Sabes? tenías razón. —susurró la rubia acurrucándose contra su pecho de Kiba mientras él la rodeaba con sus brazos. Gaara.cierto que me impresionó y que no logro comprenderte del todo. Instantes después volvió a la habitación viendo a Kiba dormido sobre su estómago. — ¿Qué te hizo cambiar de opinión? . era más de lo que pudo haber esperado. — A pesar de todo. Hay más que eso entre nosotros y lo sabes. Ese hombre era más terco que cualquiera que ella hubiese conocido. — ¿Sobre qué? —preguntó medio dormido. El chico sintió como se volvía a acomodar en la cama y se acercó a ella. he estado pensando que yo también creo que podría valer la pena acercarse a Gaara. te darías cuenta de que somos una familia. no significa que no me preocupe por ti y por lo que te pase. Si tan solo… —hizo una pausa mientras giraba el rostro hacia la derecha— Si tan solo quisieras dejarnos entrar. incluyendo a Sasuke. Kiba y… y yo también si tú quisieras… sólo… —las palabras dejaron de brotar de su boca así que esperó respuesta en silencio durante un par de minutos y cuando pensó que no llegaría: — Lo tendré en cuenta —musitó secamente para luego salir por el mismo lugar por el que había entrado. — ¿Y piensas que Kiba estaría de acuerdo contigo después de todo lo que han pasado juntos? — Las cosas con Kiba son diferentes —Ino se puso de pie de un salto al escuchar la respuesta de Gaara. tú familia.

— Hola.:.:. vio a Sai pasar entre varias mesas en dirección a donde ella se encontraba. considerando que le quedaba más de medio milenio para compartir a su lado. la mesera los interrumpió para tomar su orden. Kiba volvió a sonreír mientras unía sus labios a los de Ino sintiéndose feliz por las palabras de la chica. Perdón por el retraso —dijo dándole un beso en la frente y luego tomó asiento en la silla frente a ella—.:. ¿Llevas mucho tiempo esperando? Sakura negó con la cabeza y antes de que pudieran decir otra cosa. así como también sabía que ese estrujamiento en el estómago que estaba sintiendo en esos momentos era nada más ni nada menos que la culpa que comenzaba a hacerse presente. Suspiró profundamente. Habían pasado quince minutos después de la hora acordada y Sai no había aparecido aún.:.— Tú —se levantó un poco y acercó sus labios a los de Kiba para darle un beso. Suspiró pensando que lo suyo con Sasuke sólo se estaban limitando a sesiones de candente sexo durante unas cuantas horas y después. días enteros sin hablarse. era lo que diferenciaba las aventuras de las relaciones formales. Así había sido la primera vez y todo parecía indicar que así sería en esta segunda ocasión. lo más seguro era que él tuviera mucho trabajo y que la dejara plantada. no estaba segura de querer ver a Sai en ese momento. sobre todo por lo que había estado sucediendo con Sasuke en esos días. después de todo. sin embargo.:. también es la mía y espero que algún día Gaara lo sienta de la misma manera. . no sería la primera vez.:. una vez que lo hizo se retiró dejándolos solos de nuevo. La situación se estaba sintiendo más incómoda de lo que debía y Sakura lo sabía. a pesar de no haberlo visto en días.:. aunque sonara imposible. Sabía que no debía estar pensando en eso así que decidió concentrarse en la hora. La llamada de Sai al trabajo la había hecho ponerse nerviosa y más aún cuando pidió que se reunieran para comer. aunque pensó que eso. apenas ese pensamiento cruzó su mente. ella había sido quien había hecho la petición por lo que resultaba extremadamente raro que él la hubiese citado. Miró a su alrededor y luego volvió a beber un poco del café que tenía frente a ella.:. luego volvió a recargar su cabeza en el pecho del chico— Por fin creo haber entendido tus palabras y… si él es tu familia.:. además.:. cariño. cada día que pasaba sentía que la amaba más que el anterior.:. en la mayoría de ocasiones anteriores. . estaba dudando que su cuerpo fuera capaz de contener tanto amor por ella en su interior. El restaurante se encontraba lleno debido a que era la hora en la que la mayoría de las personas tenían su horario para comer. Sinceramente. Por lo general. precisamente.:. No cabía duda que ella era la mujer de su vida y.

aún así intentó controlarse para no hacer sentir mal a Sai. — El buffet de Ooji Yoshikawa ha tenido problemas con su equipo jurídico en Suna y quiere que yo los auxilie en un caso que están llevando para las industrias Akirayama. "Strike uno" De nuevo. no pudo negarse a compartir una rebanada de un delicioso pastel de chocolate aunque se arrepintió casi al instante debido a las arcadas que le produjo. —Sakura no pudo ocultar su impresión. — ¿Sabes? hace mucho tiempo que no salíamos a comer juntos —dijo el hombre con cierto aire de culpabilidad que casi la mató en ese instante—. he estado trabajando mucho últimamente pero espero que entiendas que es para poder iniciar los preparativos para la boda. —De nuevo se preguntó ¿cómo podía ser capaz de mentirle tan descaradamente? — Es bueno escucharlo. respondió. de verdad ya me siento mucho mejor. Parece que fue sólo una de esas enfermedades de cuarenta y ocho horas. Pensé en cancelar todo para que pudiera cuidarte. Ese despacho de . Quiero que todo sea como tú lo quieres sin importar los gastos. — Me alegra. y más aún cuando no respondiste a mis mensajes. ya estás mejor? —cuestionó Sai sacándola de sus pensamientos.Alzó el rostro y su mirada se encontró con la de Sai. la mesera los interrumpió dejándoles la comida y luego los minutos siguieron transcurriendo en silencio con excepción de los comentarios breves sobre lo bien que estaba la comida por parte de Sai. —hizo una pausa— Y también sé que querrás asesinarme por lo que te voy a decir — Sakura lo miró intrigada. Aunque sé que es por culpa mía. Sakura sólo se limitó a asentir porque había ordenado una ensalada debido a la sensibilidad estomacal que la había estado aquejando desde hacía varias largas semanas. —Sai estiró su mano para tomar la de ella y luego de la llevó a los labios para besarla. — ¿Y cómo te sientes. si. Había estado muy preocupado todo el fin de semana. — Eh. Él siempre había sido extremadamente serio pero en esos momentos le sonrió tan tiernamente que la hizo sentir aún peor que una cucaracha en un basurero. Ya me siento mucho mejor. Cuando llegó el postre. — ¿Sucede algo? —Sai llevó un trozo del pastel a su boca y luego de degustarlo. — Tranquilo.

las cosas que solían hacer cuando eran más jóvenes y todo era más simple que ahora. intentado recobrar algo del tiempo que habían perdido desde hacía algunas semanas. fueron al cine y luego a cenar a un restaurante a las afueras de la ciudad. las principales en el ramo automotriz.abogados era uno de los más importantes a nivel mundial según le había comentado Sai en más de una ocasión y también había oído hablar sobre esas industrias. — No entiendo por qué habría de asesinarte por ello. Él quería compensar su ausencia y eso la hizo sentir muy ruin al darse cuenta de que ni siquiera la . Es perfectamente justificable si quieres enfadarte. "Strike tres. no. caminaron por el parque. ¿tienes que volver a la editorial hoy? — Eh. — Nunca podría enfadarme contigo por haber conseguido un logro tan importante en tu carrera así que no tienes por qué sentirte culpable ¿de acuerdo? — Me encantas. — Bueno. No hemos estado juntos desde hace varios días y ahora yo me voy. ¡Felicidades! — Gracias. Sakura no pudo librarse ni un solo minuto de la opresión que sentía en el pecho luego de ver a Sai cancelar todas sus citas para estar con ella sin interrupciones. por eso te amo tanto —Sakura dio un ligero respingo mientras sentía su estómago desaparecer por la compresión que había sobre él—. cariño. — E-eso es… impresionante —susurró sin poder salir del asombro—. porque tendré que ir a Suna por un par de semanas y debo partir mañana —respondió casi con arrepentimiento—. Ponchada" Después de comer. De hecho… — Entonces te propongo que te fugues conmigo y pasamos toda la tarde juntos ¿qué dices? —Sakura apretó sus labios con fuerza y finalmente asintió. — Me encantaría. Pero ¿sabes qué? intentaré compensarlo. extendió su mano sobre la mesa y la colocó sobre la de Sai sintiendo que él le daba un ligero apretón. "Strike dos" Un nuevo estrujamiento se alojó en el abdomen de Sakura.

no sería bueno que te distrajeras Sai sonrió tenuemente mientras le rodeaba la cintura con los brazos y luego la acercaba a él. En el momento en el que su nombre apareció en sus pensamientos. Por la seguridad que veía en sus ojos supuso que no lo había hecho y entonces se molestó consigo misma al darse cuenta de que lo único que estaba buscando era una justificación. "O al menos lo . tomándola de la mano y se preguntó si en algún momento. … Sasuke El azabache reaccionó y pasó junto a ellos sin siquiera mirarlos. él había dudado sobre su compromiso como ella lo hacía. Por primera vez en su vida. — ¿Quién es? —le preguntó Sai una vez que Sasuke desapareció en el ascensor. Cuando miró sobre su hombro se encontró con una mirada oscura y sobre todo. Sai y Sakura se encontraban en la puerta del apartamento de la ojiverde despidiéndose. si estoy contigo. Además. un motivo para no sentirse tan mal como se sentía. desde que lo había conocido. la temperatura del lugar hubiese descendido varios grados centígrados. como si de repente. Sakura respondió el comentario con una sonrisa muy forzada antes de que Sai la besara. las imágenes de lo que sucedía con él cruzaron su mente y de nuevo la duda la tomó por sorpresa. nada más me importa. — Mi… vecino "amante" —corrigió una vocecilla en su interior—.había notado por pensar en Sasuke. dejando una estela helada a su paso. escuchó la puerta del apartamento de junto abrirse y como por reflejo. Miró a Sai quien caminaba a su lado. por pequeño que fuera. Cuando la noche cayó. fría. no sintió nada ante ese contacto. — Está bien —respondió la ojiverde— No tienes de que preocuparte. con ese aire de superioridad y arrogancia que lo caracterizaba. se apartó de Sai. Así que técnicamente eres la distracción más grande que tengo. — En verdad desearía poder llevarte conmigo —susurró Sai mientras acariciaba la mejilla de Sakura con el dorso de los dedos. nada siquiera cercano a lo que sentía cuando estaba con… Antes de que pudiera pensar su nombre. — Tal vez tienes un poco de razón.

miró a su alrededor y apretó los puños al darse cuenta que el aroma que provenía de ese humano que estaba con Sakura. —dijo restándole importancia al asunto—. era el mismo que había captado la ocasión anterior. se desmaterializó hacia el centro. — Bueno.:. — No estás de humor ¿eh? —cruzó los brazos sobre su pecho adquiriendo un .:. Es primo de Ino. Mañana debo levantarme temprano porque mi vuelo sale a primera hora —tomó su rostro entre las manos para besarla nuevamente—. se encontraba en el techo de un edificio habitacional y vio que Ino y Naruto estaban ahí.:. — No es una mala persona —dijo Sakura intentando defenderlo—. ya era hora! —exclamó Naruto acercándose a él. Sasuke atravesó el vestíbulo.:. Ella le dio toda la razón y entonces entró a su apartamento. Cuando se halló sola en el corredor. miró hacía el apartamento de Sasuke e Ino. — ¡Vaya. Era su prometido. sin poder controlarlo.:. Sai la miró sorprendido pero en un segundo volvió a recuperar su semblante de siempre.:.:. cerrando la puerta tras ella. "Tal vez. Ino se quedó un par de pasos alejada—.:.:. imaginándolo a él parado justo como lo había estado instantes antes.:. Lo necesitaba de veras. Necesitaba luchar.:. De nuevo.:. Intentaré volver lo más pronto que me sea posible ¿de acuerdo? Sakura asintió dedicándole una leve sonrisa.era hasta hace un minuto. se detuvo en el primer escalón de las escaleras exteriores del edificio. ¿la recuerdas? La rubia que conociste en la editorial. ¿Se puede saber donde estabas? — No te importa —respondió lacónico. Él la besó una vez más y luego caminó hasta el ascensor. no esté dispuesto a ser el amante de alguien…"le susurró de nuevo esa extraña voz interna. después de todo. Cuando tomó forma. debo irme. un fuego intenso recorrió todo su ser y antes de seguir con la alucinación de la que se creía preso en esos momentos. recordando la manera en la que la había mirado." — Algo en él no me agrada —susurró Sai sacándola de sus pensamientos nuevamente. .

Ino. como si se hubiese olvidado de su presencia— pero si no me equivoco. lo cual quiere decir que algo sucedió en la última media hora —asintió varias veces como si supiera que todas sus conjeturas fuesen correctas—. ambos se dirigieron una mirada cómplice. — Pues no. No sé de qué mierda está hablando este imbécil pero ya es suficiente ¿quedó claro? Ninguno respondió pero cuando Sasuke caminó hasta el borde. La reacción de Sasuke les había dicho más de lo que él imaginaba. No estoy molesto. Y si realmente me enfadara por cada estupidez que sale de tu boca. Naruto —le interrumpió—. te la hubiese cosido yo mismo apenas comenzaste a hablar. Naruto se acercó a él. ya siento que me agrada. Un par de minutos más tarde. no es que Karin sea fea. — ¿Quién es Sasuke? —le preguntó Ino— ¡Por favor no me digas que es Karin porque entonces tendré que golpearte por imbécil! — Bueno. Veamos. pero no quiero volver a escuchar otra tontería como esa ¿de acuerdo? . —comentó Naruto— pero… — ¡Ya es suficiente! —exclamó Sasuke casi con furia haciendo callar a ambos— No le hagas caso. ¡Ya sé! ¿No me digas que la mujer en la que estás interesado te rechazó de nuevo? —Sasuke apretó los puños con fuerza intentando contener sus ganas de atizarle un buen golpe a Naruto por ser tan bocazas. no. sé que no fue la manera pero quería saber qué te pasaba y… — Te conozco de toda la vida. en la primera comida estabas de tu humor apático normal y luego te desapareciste. — ¿De qué mujer están hablando? —cuestionó la rubia mirando a ambos hombres alternadamente. pero ¿qué hay con ella? — No lo sé —respondió Naruto sin importarle que Sasuke seguía parado junto a él. aún cuando todavía no la conozco. — De nadie —musitó Sasuke pero Naruto le interrumpió. Así que. No se tú pero yo. — De la mujer en la que Sasuke está interesado ¿no lo sabías? —Ino negó con la cabeza— ¡Qué extraño! Pensé que tú la conocías. Escucha. es la segunda vez que le da calabazas.semblante pensativo—. — ¿Sigues molesto? —cuestionó con mesura—.

hora de divertirse" dijo mentalmente antes de desmaterializarse para iniciar. se desmaterializó. es referente Hinata.:.— Claro. — Ja ja —musitó sarcástico— Aunque en realidad tiene algo que ver.:. Tal vez cuando volvamos a casa puedas decirle… — ¿Acaso no lo sabes? —cuestionó casi sorprendido. — interrumpió Sasuke con una media sonrisa dibujada en el rostro—. lo que esperaba. jefe. — Sasuke —le llamó Ino y entonces él percibió el aroma dulzón y frío que tanto estaba esperando. fuera una noche muy agitada. No pudo evitar esbozar una media sonrisa mientras se acercaba a la rubia. el rubio respondió: — Necesito pedirte un favor. Hinata siguió a Danzou a través del corredor y las escaleras hasta que finalmente se detuvo cerca de la puerta. —ambos permanecieron en silencio durante unos instantes más mientras observaban el movimiento en la calle bajo ellos. Necesito que me ayudes con algo. — ¿Qué sucede? —cuestionó Sasuke al ver la ansiedad con la que Naruto hacía crujir sus dedos. dio un último vistazo al magnífico cuadro de ángeles que decoraba el techo del vestíbulo. "Supongo que no lo sabías" pensó el azabache mirando el espacio que antes había sido ocupado por su amigo. tal vez él quiera hacerlo sin cobrarte. Naruto dio un respingo y antes de que Sasuke pudiera decirle algo más.:. Pidió mi autorización y… Al oírlo. pero ya sabes a qué atenerte si dejas que toque a tu mujer.:. maravillándose por la exquisita combinación de colores que hacía parecer que los querubines tenían vida propia y que en cualquier momento bajarían de las esponjosas nubes para . — Habla.:.:. Pídeselo a Neji.:.:. . volteando para mirarlo— La doctora Hyuga se va esta noche. La mirada celeste se centró en él y luego de que se armara de valor.:.:. — Bueno. verás… —se rascó la nuca en muestra de nerviosismo— entre Hinata y yo… bueno… lo que quiero decir… — No complaceré a la doctora porque tú no eres capaz de hacerlo.:.:. "Bueno.

— Qu-quise ser práctica y evitarnos esta incomodidad. aún era temprano así pensó que lo mejor sería decirle a Danzou que la llevara a la clínica y ya después de ahí. Ahora las cosas han quedado bastante claras y yo… —suspiró— sólo déjame ir. tan sólo unos cuantos centímetros los separaban y eso hacía posible que el aroma que emanaba de la piel de Naruto llegara hasta su nariz. Si. eso era una ilusión. te juro por . — Señorita. — Por favor. Él abrió la boca como si intentara decir algo pero ella se lo evitó. Ella asintió y caminó en su dirección. el auto está listo —dijo Danzou cortésmente apareciendo por la puerta. se sorprendió de ver a Naruto frente a ella bloqueándole la salida. Suspiró profundo y miró su reloj. eso no había sucedido—. No tienes por qué decir nada. Dame sólo unos minutos y si después sigues sin cambiar de opinión. como también lo había sido lo que ella había sentido con Naruto. las paredes de la mansión estaban recubiertas de acero. tomando la iniciativa—. lo cual era imposible a menos de que estuvieran predestinados y hubiesen tenido intimidad y. sólo déjame explicarte ¿si? —inclinó su cabeza y con una mano tomó el rostro de ella por el mentón para que pudiera encontrar su mirada—. no pudo evitar sentir ese extraño escalofrío que la recorría siempre que lo miraba. No podía verle el rostro pero estaba parado justo frente a ella. cuando estaba dispuesta a salir detrás de él. causándole un sobresalto. de manera automática las imágenes de lo ocurrido días antes regresaron a su memoria y rápidamente apartó su mirada. ¿Por qué no me dijiste que te irías hoy? Ella alzó el rostro lentamente y cuando sus ojos se encontraron con la mirada celeste de él. ella se materializara hasta su casa al final de la noche. En ese momento Naruto la tomó por los hombros antes de que ella rodeara para salir por la puerta. obviamente. Según le había dicho Danzou. —con cautela levantó nuevamente el rostro sólo para descubrir que la mirada de Naruto seguía clavada en ella.mostrarse ante ella. Había estado ausente durante casi cuatro noches y tenía varios pacientes por atender. Su toque fue como brazas ardiendo sobre su piel aún por encima de la tela y de nuevo una corriente eléctrica recorrió todo su cuerpo. lo que impedía la materialización dentro de la casa entonces… ¿cómo había podido hacerlo Naruto? — Estoy fuera de la casa —respondió como si pudiese leer su mente. ninguno de gravedad pero estaba vigilando sus procesos de mejoría. desviándola hacia un costado.

demasiadas dudas y si quería volver a su vida anterior.:. Te va a encantar —respondió el rubio. no quería verle a los ojos porque sabía que entonces sucumbiría sin remedio pero.:. Hinata. Danzou regresará tu equipaje adentro. — Shika dice que ya no hay más cazadores en esta zona y que los pocos que logró rastrear se dirigen hacia las afueras por lo que Kiba y Gaara van hacia allá. sube. algo dentro de ella le decía que necesitaba escuchar lo que él tenía que decir. Por favor.:.:. Ven sígueme. por otra parte. Él asintió—. No te preocupes. puso en marcha el motor. Tenía mucho que preguntarle. abordó el vehículo y miró a Naruto. — Gracias. Entiendo. Volvió a abrir los ojos y lo miró fijamente. — D-de acuerdo. Ella cerró los ojos mientras seguía escuchando su súplica. — ¿A dónde vamos? — Ya lo verás. . — Pensé que hablaríamos aq… — Eso haremos. de color naranja y un par de franjas negras al frente.:. Ven. quien estaba del otro lado.:. —la sonrisa que se dibujó en el rostro de él fue tan cálida que llegó a cada rincón de su ser.:.:.:. necesitaba saciar su curiosidad para así no tener a Naruto presente en su mente todo el tiempo. y entonces. — ¿Qué sucede? —le preguntó Sasuke una vez que Ino finalizó la llamada. tiene como pasatiempo restaurar autos clásicos.:. — Gracias —tomó su mano y comenzó a caminar a través del patio—. — ¿Estás seguro? —preguntó Ino por el móvil—. pero quiero que conozcas un lugar —respondió casi con entusiasmo—.:. Fue un regalo de Sasuke por mi cumpleaños hace dos años. Hinata sonrió tenuemente. Pero no se lo digas a nadie.la diosa que saldré de tu vida para siempre. . Hinata se detuvo de golpe al ver el hermoso auto que había frente a ellos. es un secreto. gracias Shika. Un Dodge Challenger 71. — ¿Es tuyo? —preguntó asombrada a Naruto. Es hermoso.:.

Un lugar que sabía que no debía visitar y que sin embargo no podía evitarlo. segundos después saltó y mientras caía se desmaterializó. tenía la habilidad de rastrear a los cazadores de akatsuki en varios kilómetros a la redonda.:. — Y bien.:. Sasuke dio la vuelta para replicar pero cuando lo hizo. Entiendo.:. Son alucinaciones que tiene —volteó a ver a Ino y notó que ella lo miraba de esa manera que quería decir que sabía que le estaba mintiendo.:. ¿Cómo…? —intentó preguntar—. sólo pido conocerla antes de que vayas a emparejarte con ella ¿de acuerdo? Adiós.:. . De inmediato abrió los ojos a la vez que se sentaba de golpe. Shikamaru no solamente era el vampiro más inteligente que existía sino que.—soltó un suspiro— Supongo que por hoy ya hemos terminado.:. — Ambos sabemos que Naruto no sabe cuando cerrar la boca pero no es un mentiroso y además. estoy soñando. Los sueños que había tenido desde hacía varios días eran tan reales que lo que sucedía en ese momento le pareció sólo uno más. — Como quieras.:.:.:. soy yo. — ¿Sasuke? —musitó extrañada.:. no es lo que Naruto y tú están pensando así que déjalo ¿quieres? —la rubia soltó un suspiro en señal de resignación mientras veía a Sasuke caminar un par de pasos al borde del techo donde se encontraban. — Tranquila. tuviesen o no los sellos de maldición activados. Ino ya se había ido. ahora que ya no tenemos trabajo por hacer y estamos solos. El sueño la había reclamado hacía varias horas cuando pudo sentir que alguien se acomodaba a su lado. su instinto lo llevó a otro lugar. te conoce mejor que tú mismo Sasuke así que… — Ya te lo dije Ino.:.:. . pero al ver su figura sentada a su lado siendo delineada por la escasa luz que se colaba por su ventana supo que era él—. ¿vas a decirme a que mujer se estaba refiriendo Naruto? — Te dije que no le hicieras caso. además. — Te veré en casa… —musitó mientras volvía a concentrarse en la calle bajo él. Sasuke asintió levemente mientras sopesaba las palabras de Ino. —susurró convencida volviendo a acostarse dándole la espalda. sólo que en vez de ir a la mansión.

Tienes esta maldita costumbre de venir a mí aún en sueños así que esto no me extraña. — Pensé que te alejarías luego de saber lo de Sai y yo. — Aunque por lo general haces otras cosas más interesantes —Sasuke rió quedamente inhalando el aroma de la piel desnuda de la espalda de Sakura. Entonces comenzó a acariciar su cuello con los labios mientras la abrazaba por la cintura. — Por supuesto. — Puedo hacerlo si quieres. He estado demasiado cansada últimamente y tú no ayudas mucho que digamos. — No me iré a menos que tú lo desees —respondió extrañándose de sus propias palabras. — ¿De verdad? —ella asintió. Sakura… — ¿Mmmm? — ¿Cómo prefieres tenerme. Quédate conmigo. Un par de cosas interesantes —repitió sus palabras— están viniendo a mi mente en estos momentos. —susurró bajando el pequeño tirante del camisón azul que ella vestía—. — ¿Por qué lo haría? "Eres mía…" susurró una voz en su cabeza logrando sacarlo de balance durante un segundo. — Entonces… —susurró dándose la vuelta y así hundir el rostro en el pecho de Sasuke para inhalar aquel aroma que tanto le gustaba—. — Porque nunca imaginé que tú eras de los que podía ser el amante de alguien. —respondió con la voz débil en señal de que se estaba durmiendo otra vez—. embriagándose con el aroma a flores que tenía. — Lo sé.— ¿En verdad crees que estás soñando? —cuestionó acostándose junto a ella sobre las sábanas. aún más al darse cuenta de que eran totalmente ciertas. ¿En verdad él había pensado eso? Antes de encontrar respuesta. —musitó rodeándola con sus brazos—. en sueños o en carne y hueso? . hundiendo el rostro entre su cabello. cuando bien podrías… —no continuó gracias a la interrupción de un bostezo. Así que no te preocupes. la voz de Sakura lo interrumpió. — No te ofendas pero no en esta ocasión. Dime algo. no haré nada más que esto. — Eso haré. Ella suspiró. —dijo acercándola más a él.

sigue. El no se había acercado a Sakura ni para conocerla ni mucho menos para acostarse con ella. en su lecho con tan sólo una mirada. Sasuke sonrió tenuemente. había algo en esa mujer que lo sacaba de sus cabales. le era imposible. Dentro de él. algo que no tendría que hacer puesto que -aunque estuviera mal que él lo dijera. "No podía estar pasando". supo que había vuelto a dormirse y simplemente se dedicó a mirarla. lo estuviese hechizando. pasándole un brazo por el abdomen— Me encanta el sexo contigo pero. aún en mis sueños. Era como si. fuese humana o no. la voz de la razón le decía que debía alejarse de ella pero… todo su cuerpo le gritaba que hiciera lo contrario. Fue en ese momento cuando todo su raciocinio. Sabía que nada de eso debería estar pasando. su trabajo solamente era apoyarla en el proceso de transición. control y madurez se habían ido por el desagüe dejando solamente a sus instintos que lo habían colocado en esa situación. Estaba cansado de repetir esa frase tantas veces que ahora ya no le encontraba lógica. pero la situación se había salido de su control desde el momento en el que la estrechó en sus brazos.— Como ahora —susurró arrastrando las palabras. realmente era consciente de que las cosas no debían de ocurrir así pero no podía recordar el momento en el que los planes y la razón habían dejado de parecerle importantes.siempre había podido tener a la mujer que quisiera. sintió el deseo que se agitaba en su interior. cuando sintió que la respiración de Sakura volvió a hacerse más acompasada. Pero había mucho más en Sakura. debía ser solamente eso. una mujer que además era humana. ¿Como podía alejarse de la persona que le recordaba que seguía vivo? Capítulo 10 . pasó el dorso de su mano por la suave mejilla y cuando ella se removió entre las sábanas acercándose más a él. le removía cosas en su interior que no sabía que poseía y lo atraía con una fuerza tan magnética que le era imposible resistirse. Ahora. Oh si. si…" y esas cosas. Sin poder controlarlo. oficialmente era el amante de una mujer. — Supongo que tienes razón… Minutos más tarde. nunca habíamos cruzado más palabras que no fueran "Por favor. cuando no estaba luchando en lo único en lo que podía pensar era en ella y por más que intentaba controlarlo.

Su rostro era la representación de lo que las humanas –y no solamente ellasdefinirían como el rostro masculino perfecto. bueno. Ese hombre parecía no conocer la palabra defecto. Y ella lo sabía de primera mano. rasgos magníficamente definidos pero delicados a la vez. Intentó concentrarse en otra cosa mirando discretamente en otras direcciones hasta que una duda asaltó su cabeza cuando vio -o más bien no vio. miró a Naruto quién también la observaba con aquella sonrisa casi aniñada que tanto le encantaba mientras el viento también le alborotaba los mechones rubios de su cabello. su cuerpo no era cosa menos. Y bueno. lo de la ventanilla te lo hubiera . y en aras de evitar algún incidente bochornoso si el deseo se despertaba en su cuerpo. para alguien con la vista tan agudizada como la tenían los vampiros. — ¿Cómo puedes ir tan rápido? —preguntó casi a gritos gracias al viento que golpeaba sus tímpanos—. De inmediato todas las escenas de lo que había casi sucedido entre ellos se arremolinaron de golpe en su mente y sintió el calor ir subiendo lentamente en su interior. Absolutamente nada. sin poder evitarlo. Jamás había sentido algo como eso. las luces resultaban mera formalidad en presencia de humanos.Llevaban en el auto cerca de treinta minutos y aún no tenía idea de a donde se dirigían. Pensar en ello fue una mala idea. No podía dejar de sonreír al sentir su cuerpo embargado de esa sensación tan excitante y. decidió bajar la ventanilla sintiendo una gran corriente de aire golpearla de repente. sonrisa de encanto y ojos de un azul tan hipnótico que con una sola mirada estaba segura de que podían derretir hasta el corazón más frío. Era demoledoramente atractivo. también era parte de su encanto. lo cual era extraño considerando su visión desarrollada. salvaje que hacían pensar que no debía ser tomado a la ligera y que.las líneas divisorias sobre el pavimento. sin embargo. esos casi dos metros lo hacían alguien imponente y poseía un aire de seguridad y hasta cierto punto. el viento chocaba contra su rostro enfriándolo al instante y se colaba por su cabello agitándolo para hacerle sentir un extraño cosquilleo en el cuello. ¡Es increíble! — Me encanta sentir la adrenalina al conducir. ¿A qué velocidad estaban yendo? Dispuesta a saciar su curiosidad. debía reconocer que era simplemente increíble. Aún con la escasa luz. Miró de reojo hacia su izquierda y vio a Naruto con el rostro igual de impasible y la vista fija en el camino que recorrían con las luces apagadas. instantes antes había visto las señales que indicaban que habían salido de la ciudad y ahora todo lo que había a su alrededor era el campo vacío. invadido por la oscuridad total. todo en complemento con cada músculo perfectamente tonificado sin dejar rastro a dudas de que nada en él era imperfecto.

cerca de la cama. volvió a recostarse. la cartuchera. la camisa y los pantalones fueron a parar a algún lugar en el piso de la habitación. Había olvidado que estaba soñando. sólo encontró una opción.:. Sakura se removió entre las sábanas haciendo que Sasuke se diera cuenta de que se había quedado dormido.:. y pienso cumplirlo. No es que él durmiese desnudo pero unos pantalones y abrigo de cuero no formaban parte de lo que él consideraría su ropa para dormir favorita. —susurró mientras recargaba la cabeza sobre el pecho –ahora desnudo. —Sakura se volteó para mirarlo. se tensó al instante al darse cuenta que el simple roce con el cuerpo de ella había agitado aún más el deseo que había dentro de él y que pensó que había controlado momentos antes.:. apoyado con los talones logró quitarse las botas y después. envolviéndola en su cuerpo en un gesto tan protector. —a ella le pareció lógico así que asintió. el abrigo.:. .sugerido antes pero pensé que te molestaría el aire. ella no pudo hacer otra cosa que reír al notar ese aire tan despreocupado que los rodeaba.:.de Sasuke. — Dijiste que no harías nada esta noche —musitó entre dormida cuando sintió la erección de Sasuke golpear cerca de su trasero.:. Con el mayor cuidado que le fue posible. nunca se me habría ocurrido hacerlo —respondió con una sonrisa antes de darse cuenta de que Naruto estaba aumentando la velocidad a un límite humanamente mortal. abriendo parcialmente los ojos. .:. las armas. En medio de la carretera era como si fuesen realmente libres. —Hinata negó con la cabeza y entonces él bajo también la suya. duplicando la intensidad de la sensación del viento entre ellos. — Lo sé.:.:. — ¿Por qué te vas? —Sasuke le dio un rápido beso y luego pasó sus dedos entre las mechas rosadas. acercándose de nuevo a Sakura.:. Sin embargo. — ¡Es fantástico!. Él sonrió sin poder evitarlo. al menos hasta que deba irme. sintiendo como él la abrazaba con intensidad. y como aún se negaba a alejarse de Sakura.:. Miró a la mujer que yacía a su lado notando que la había destapado mientras dormía y al verse a sí mismo supo la razón: estaba vestido. — Claro. Cuando se encontró casi desnudo. retiró el brazo que estaba sobre su torso para sentarse. esta vez debajo de las sábanas. sin embargo no le preocupó en lo más mínimo y cuando él soltó un grito de júbilo a través de su ventanilla. — Porque pronto tendrás que despertar. abrazándola por la espalda.:.

por fin Naruto aparcó el auto a la orilla del camino.:. a partir de aquí caminaremos.:. le gustó. ¿Cuántos años tienes? — Veintinueve. Sasuke inclinó el rostro para poder tener el cabello de Sakura a unos cuantos centímetros y así seguir deleitándose con ese suave aroma mientras pensaba que aún le quedaban unas horas antes de que tuviera que volver a la mansión. Ya después se encargaría de hacer un análisis frío a la situación.:. me desmaterializaré y tú seguirás mi chakra pero debemos de estar lo más juntos que se pueda para que esto resulte ¿de acuerdo? .que incluso podía llegar a lo posesivo y que. Es broma. no sé a donde vamos. Luego de algunos minutos más. ¡Ya sé! Ven — extendió su mano para tomar la de ella—.:. . Yo no puedo materializarme si no sé a donde voy. Hinata alzó la vista y no pudo evitar sonrojarse haciendo que Naruto sintiera un espasmo en la espalda al ver su rostro teñido de carmesí. Por primera vez en su vida. La habilidad de desmaterializarse era algo que se pulía con los años. Son sólo unos cuatro o cinco kilómetros más —Hinata dio un respingo al escucharlo y él no pudo evitar sonreír—.:. Ambos bajaron del vehículo y el rubio caminó hasta quedar parado junto a ella. lo único que le importaba era continuar sintiendo eso que sentía teniendo a Sakura acurrucada en su pecho. compartiendo la misma cama. nos materializaremos. — P-pero… — ¿Confías en mí. No importa. y generalmente. —respondió un poco sonrojada—.:. Intentando recuperar el hilo de sus pensamientos. Hinata? —ella asintió y entonces Naruto la jaló hacia él hasta sentir su cuerpo considerablemente cerca del suyo.:. por ahora.:. para los que recién pasaban por el cambio. sin embargo. el rubio se aclaró la garganta—. agradeció el hecho de que la noche no hubiese sido tan agitada como él había deseado en un principio.:.:. — Bien. Bueno. — Uuyy —Naruto hizo una mueca mientras pensaba en algo—. las limitaciones eran bastantes—. — P-pero. Nunca lo había sentido antes y algo dentro de él deseaba seguir sintiéndolo siempre.:.:. — No sabía que fueras tan joven —dijo él sorprendido.

Siempre vengo aquí cuando quiero pensar. y antes de que pudiera decir algo. ¿qué te parece? — Es… increíble —dijo casi sin aliento. el cielo estaba completamente estrellado siendo iluminado por la luna llena sobre ellos y Konoha se extendía justo al frente. sus cuerpos se hicieron cada vez más ligeros hasta que les fue posible viajar a través del viento. — Me alegra que te guste —dijo él apoyando el mentón sobre su hombro izquierdo mientras la abrazaba por la cintura—. con los miles de pequeños puntos luminosos haciéndola parecer un reflejo del cielo nocturno. — Ten cuidado. buscando contemplar todo con el mayor detalle que le fuera posible. pero en el momento en el que la lengua de Naruto delineó sus labios pidiéndole acceso al interior de su boca. Estás al borde y es una caída de varios cientos de metros. Y bien. — No lo puedo creer. Hinata sonrió mientras ladeaba su rostro para encontrar el de Naruto extremadamente cerca. Tan sólo fueron unas cuantas milésimas de segundo pero ella pudo haber jurado que el tiempo se congeló en una eternidad completa.Hinata asintió y entonces Naruto la atrajo más hacia él. Es realmente hermoso. él capturó sus labios en un beso que logró remover cada fibra de su ser. Bienvenida a mi escondite secreto. lo escuchó inhalar profundo y ella hizo lo mismo hasta lograr equilibrar su energía con la de él. . caminó unos pasos más hacia delante. bueno. — Ya puedes abrir los ojos Hinata —susurró Naruto en su oído provocándole un escalofrío. Lentamente obedeció hasta que pudo ver lo que se alzaba frente a ella—. Ese lento y apacible roce le estaba quitando las fuerzas de manera tan súbita que sentía la cabeza darle vueltas. la panorámica es un plus. Sin poder evitarlo. —musitó en un suspiro—. dejándose envolver por una cálida sensación al estar los dos completamente unidos en el nivel más estricto de la palabra. ella cerró los ojos logrando sentir el latido de su corazón contra su pecho y su flujo de chakra irse estableciendo en un nivel estándar. Se encontraban en la cima una de las colinas más altas que rodeaban la ciudad. en realidad pienso mientras vengo hacia acá. doctora. Sus chakras se fusionaron y una vez que alcanzaron un equilibrio. el último ápice de cordura emergió dentro de ella y en lugar de darle paso. se separó obligadamente. Hinata se detuvo en seco y desde ahí se quedó mirando completamente maravillada la hermosa vista que se alzaba a su alrededor.

Me trajiste aquí para eso. Soy el rey de los defectos. luego se alejó un par de pasos—. estaba comenzando a fastidiarla de sobremanera. en labios de Naruto. Hinata? —volvió a reír tenuemente—. ese hombre lograba sacar a relucir facetas de ella que ni siquiera ella misma conocía. por primera vez en toda su vida había levantado el tono de su voz. cariño. Ella lo miró frunciendo el ceño. Hinata suspiró sintiendo como el corazón le latía a mil por hora. n-no para… — Lo siento. "¿Acaso no tenía más material dentro de su repertorio?" Se extrañó de haber pensado eso.— Di-dijiste que querías hablar —señaló llevando sus manos hacia las de Naruto y así poderse deshacerse de su abrazo. — No creo que sea necesario que te burles de mí —murmuró ella. Nunca le había hablado a alguien de esa manera. yo… yo puedo entenderlo. de verdad. — Necesito que dejes de decir eso como si fuera suficiente para aclarar las cosas. en definitiva. no soy la mujer que tú esperabas o que tú quieres —Naruto hizo un nuevo intento para hablar— No. . ahora. Ella sólo apretó con más fuerza sus dedos entrelazados. Aunque en realidad… no hay mucho que aclarar. las manos comenzaron a temblarle y su cuerpo se estaba cubriendo de una ligera capa de sudor frío pero. A-aunque no lo creas. n-no necesito que digas algo para tratar de hacerme sentir mejor. ni siquiera había pensado que su tono de voz llegara a tales decibeles pero acababa de hacerlo. le había gritado a alguien. no podía evitar que las palabras siguieran brotando de sus labios aún cuando Naruto hizo un ademán para intentar interrumpirla. o más bien. no era de las personas que perdían la paciencia con facilidad pero esa frase. Ya he entendido todo. ella se lo impidió. no soy alguien que resalte o que incluso valga la pena para… —se aclaró la garganta— para un hombre totalmente perfecto como tú lo eres y… y yo… Naruto no pudo evitar soltar una leve y ácida carcajada por el comentario de Hinata. Nada más alejado de la realidad. sé que de entre todas las mujeres que pisan la tierra. Hinata —dijo mirando al piso. — No me estoy burlando te lo asegu… — ¡Si no soy la mujer que deseas bien podrías decirlo y así yo podría regresar a mi vida ¿no te parece? —de inmediato se llevó ambas manos a la boca. siendo ella alguien tan tranquila y paciente pero. — N-necesito que me dejes continuar. — ¿Tú crees que soy perfecto.

el calor que irradiaba. Si hubiese sido otra persona. quiero recorrer tu cuerpo con las manos. su aroma totalmente masculino con tintes amaderados. entonces no sé lo que es. juntando sus cuerpos haciéndola sonrojar al instante. ya se habría arrojado sobre ella—. — ¿P-por qué? — Porque contrario a lo que tú piensas. no le extrañaría en absoluto o si fuera en otras circunstancias. Ella se estremeció sonrojándose aún más—. Ella distaba mucho de estar de acuerdo con él. ciñéndose a su alrededor con firmeza. Hinata —dijo notando la manera en la que ella lo estaba mirando. Y si esto —volvió a hacer presión sobre sus pantalones ocasionando que ambos gimieran— no es deseo. — ¿En verdad crees que no te deseo. El corazón de Hinata estaba latiendo a un ritmo tan intenso que si ella fuera humana. mi piel arde por tocarte. estaban llevándola a un estado de nerviosismo que se extrañaba de poder conservarse aún en pie. Intentó liberarse pero los fuertes brazos que la rodeaban se lo impedían. de arriba abajo. Naruto la acercó a él. con la boca. — Pero no puedo… —Hinata intentó recuperar el ritmo normal de su respiración antes de continuar. tu aroma se quedó grabado en mi mente haciéndome casi enloquecer. ya le habría dado un paro cardiaco. No podía evitar desearlo de esa manera tan intensa y eso la estaba matando. Te pienso en cada momento. — No me refiero a lo físico. Naruto sonrió irónico y con lentitud liberó su mano y el resto de su cuerpo. Me refiero a lo que hay dentro de mí. El calor en su cuerpo creció abruptamente y en lo único que pudo pensar era que no podía esperar a que él cumpliera todo lo había dicho. Eres lo que más deseo en estos momentos. La cercanía del cuerpo de Naruto. . y lo comprobó recorriendo el cuerpo de Naruto con la mirada. con mi lengua. Quiero hacerte el amor de mil y un formas y en todos los lugares que te puedas imaginar. Hinata? —cuestionó casi con indignación tomando una de las frágiles manos para llevarla hasta la erección que presionaba contra sus pantalones en ese momento.Estaba a punto de disculparse cuando. en un movimiento totalmente sorpresivo. toda esa ardiente declaración además de su mano en aquella parte del cuerpo masculino. Yo no soy perfecto. la mirada oscurecida. te juro por la diosa que no hay nada en este mundo que quiera más que arrancarte la ropa en este mismo instante y hundirme dentro de ti por completo.

De nuevo. — Debo irme —susurró antes de llevar su mano a la nuca de Sakura para acercarla y unir sus labios de manera intensa. miró sus manos y vio lo delgados que eran sus dedos manchados de sangre.:.:.:. Itachi está…" "¡Él está muerto! ¿no lo ves? Todos lo están. la acercó a sus labios y le dio un beso a la vez que asentía. no puedo dejarlos. Inhaló profundo. Sasuke! ¡Debemos irnos!" "No Naruto.:. ella discrepaba. ya no podemos hacer nada" "¡Llévate a Ino. quiso hablarle con la verdad. no. miró hacia su derecha y vio a Sakura sentada a su lado. La realidad era que no lo conocía mucho pero sabía lo necesario. ¿Te encuentras bien? Él no respondió pues aún no conseguía volver al presente por completo. Ahora ya recordaba por qué no era adepto a la cama cuando de dormir se trataba. ya que sabía que en algún momento ella se cansaría de los secretos y desearía salir de su vida.:. aunque más que sueños. La calidez en su mirada y el encanto de su sonrisa podían decirle más de lo que podrían hacerlo cientos de citas y horas de charla. Ese roce fue suficiente para que . Con la mirada recorrió la habitación en la que estaba. yo no pienso huir!" y entonces sintió el golpe en el pecho que dio inicio a su transición. Entonces miró el reloj despertador que había sobre el buró y notó que ya era tarde.:. según quien lo viera. ¿sabes lo que son los bijus? . agachó la mirada y vio el cuerpo cubierto por una capa negra. respiró profundo y entonces sintió un cálido toque en su mejilla. Las llamas se encontraban a su alrededor. Él no supo si era correcto lo que estaba a punto de hacer pero.:. volvió a mirarla y dijo—: Hinata. los temblores recorriendo su cuerpo mientras sus huesos y músculos se estiraban y todo a su alrededor cambiaba para siempre… — ¿Sasuke? —cuestionó Sakura cuando él se levantó de golpe de la cama respirando agitadamente—. — Yo creo que… — Con lo que hay dentro de mí —le interrumpió él— me refiero en un sentido totalmente literal —ella frunció el ceño extrañada por no lograr entender lo que quería decirle.:.:.:. O temprano. mis padres están ahí. — ¿Te encuentras bien? —le volvió a preguntar. Él tomó su mano. eran rastros de su pasado que se negaban a abandonarlo y que aprovechaban cualquier ocasión para recordarle la miseria en la que se hallaba desde hacía varios siglos.:.:. él no podría estar… Una voz sonó a sus espaldas a la vez que intentaban levantarlo jalando su brazo "¡Con un demonio. Odiaba las pesadillas y había dormido tan poco en los últimos días que las había olvidado casi por completo.

:. todo tu cuerpo es increíble pero tu trasero pues… se lleva las palmas. Descansa — susurró viendo como al instante Sakura cerraba lentamente los ojos.:. dándole a Sakura una estupenda vista de su lado posterior.:. No podía creerlo. si? —dijo alzando una ceja mientras caminaba hacia ella. me encanta tu trasero! —exclamó en un suspiro. se quitó la sábana de encima. en sueños. ¿qué tenía de malo decirle al autor de tus deseos sexuales más ocultos.:. . Ahora el problema estaba en poder asimilar todo porque ¿qué tan difícil podía ser comprender que el hombre que ella creyó perfecto y por el que se sentía sexual y extremadamente atraída.:.él dejara de lado los recuerdos momentáneamente y no pudo evitar sorprenderse porque que ella tuviera esa clase de poder sobre él. le dio un beso y Sakura asintió. ¿Cómo había podido encerrar a un ente demoníaco en el interior de su hijo recién nacido? Bueno. haciendo que el azabache se irguiera y luego se girara para mirarla. deseaba poder entender el motivo que pudo haber tenido su padre para hacer algo como eso. Permaneció durante unos minutos más viéndola dormir y al darse cuenta que el tiempo se le acababa.:. la mano derecha del extinto Fugaku Uchiha pero no había escuchado nada sobre su hijo ni sobre lo demás. —aclaró abiertamente.:. se desmaterializó de vuelta a la mansión. salió de la cama y se inclinó para tomar sus pantalones de cuero. tenía un demonio encerrado en su cuerpo que emergía cada vez que él perdía el control de sus emociones? Había oído hablar de Minato Namikaze.:.:. Volvió a besarla. Él se apartó y segundos más tarde ya estaba completamente vestido. La historia que acaba de escuchar no podía ser cierta pero… lo era. Después de unos instantes. esta vez recostándola sobre la cama—. Después de todo. Su mente aún era en gran parte humana así que eso la hacía todavía maleable a sus órdenes. — ¡Dios.:. que tenía un magnífico trasero? — ¿Ah.:. . Le parecía difícil de creer pero sabía que cada palabra que Naruto le había dicho era verdad. ella no era quien para juzgarlo pero luego de haber escuchado todo por lo que Naruto había tenido que pasar gracias al kyubi. — ¿Disculpa? — Bueno.:. su padre siempre lo había elogiado como un guerrero más allá de lo extraordinario.

doctora —dijo finalmente antes de besarla de nuevo. — So-sólo no me dejes fuera ¿de acuerdo? —pidió pasando los dedos entre los mechones rubios de su cabello. Por eso no puedo estar contigo. Naruto la miró mientras pasaba su lengua por los labios en un gesto tan provocativo que Hinata no pudo evitar dejar escapar un suspiro. . no importa. estoy segura de que podremos encontrar la manera. fue esa la razón por la que me alejé de ti. yo pierdo el control y hago cosas de las que no sería capaz. no me importa lo demás… — Pero… —intentó interrumpir. Naruto sonrió tenuemente y la rodeó con sus brazos atrayéndola hacia él. — Podríamos intentarlo. me dejé llevar y el kyubi aprovechó mi descuido para hacerse presente. —él colocó su mano sobre la de ella. solo puedo controlarlo de manera parcial y eso requiere de toda mi concentración pero cuando estoy contigo me pierdo y entonces… —ella se acercó y acunó el rostro de él en una de sus manos. ¿Tú me…? —no pudo continuar porque Hinata se paró de puntitas y unió sus labios a los de él recorriéndolos con tanta timidez y discreción que Naruto sentía una lenta y deliciosa tortura con cada delicado roce. — Shh. — Desearía que eso fuera verdad pero no estoy seguro. tierna y que tiene una manera única y encantadora de sonrojarse cuando la beso? Yo soy quien debería preguntar. inteligente. tú… — No Hinata. Una vez que esta cosa se apodera de mí. — P-pero… dices que puedes controlarlo ¿no? —él asintió—. a menos de que no me quieras junto a ti. Claro. — Yo quiero estar contigo. — Por supuesto. no de esa manera —dio pequeños besos en los nudillos de la chica— y por eso tampoco puedo pedirte que te quedes conmigo ni que me aceptes… —ella puso su índice sobre sus labios. — ¿Quién no querría estar con una mujer hermosa. Hinata. el chakra que hay dentro de mí es demasiado grande y si llegase a descontrolarme por un segundo no me perdonaría si te llegara a lastimar. doctora. tú… yo estoy segura de que no me harías daño. porque… no quería lastimarte. Sasuke y los demás lo han visto.— Es por eso que la otra noche no pude seguir. Aunque después me di cuenta de que te había hecho daño de otra manera. Entonces.

:. era el de Sasuke pero… no podía ser. durante toda su vida estuvo esperando a esa persona y ahora que la había encontrado. Abrió los ojos y de golpe se sentó.:. Horas más tarde. tu entrada incluye terror al compromiso. ¡Bienvenida a Crazyland!. Le tomara el tiempo que le tomara o teniendo que sacrificar cualquier cosa.:. Hace dos días fui al médico y me dijo precisamente eso. Tener esos síntomas no me parece nada normal. jamás pensó llegar a sentirse así por alguien. . una serie de candentes fantasías y sueños eróticos con tu vecino. que es debilidad causada por el estrés y que eso me produjo anemia. — Deberías ir al médico —le dijo una de las chicas que trabajaba con ella y con las que se reunía para almorzar—.:. Entonces recordó el sueño que había tenido durante toda la noche acerca de él durmiendo a su lado.:. las náuseas se apoderaron de ella haciéndola correr lo más rápido que pudo hasta llegar al baño. encontraría la manera… de eso estaba seguro. confusión en tu patética vida y por si no es suficiente.:. Sakura se encontraba aún dormida en su cama. "Genial. . "Ah.:. se dirigió al lavabo en donde se enjuagó la boca y mojó su cara con agua fría. Sakura. Exhaló profundo y salió de la cama torpemente pero en cuanto se puso de pie. hallaría la manera de poder entregarse a ella completamente y sin temor a que su "otro yo" hiciera acto de presencia. causándole un sobresalto. ¡Disfruta tu estancia!" se dijo a sí misma sarcásticamente mientras pasaba los dedos entre su cabello. reírse de la situación en la que se encontraba. ¡Qué lo disfrutes!" Vale. Ese aroma lo conocía a la perfección. se giró hasta quedar tendida sobre su estómago y entonces un aroma oscuro inundó su nariz. — Aoi tiene razón —agregó la otra—. Tal vez no pase de simple agotamiento físico pero no puedes dejar que vaya en aumento.Esa mujer era única.:. el sarcasmo no era lo más adecuado para esos momentos pero era lo único que le quedaba por hacer.:. nuestra promoción del mes incluye también deterioro físico para así lograr el equilibrio cuerpo-mente que necesitas antes de ir a parar a un psiquiátrico. sintiendo como su respiración se agitaba y el corazón le latía con fuerza. el doctor me recetó hierro y dijo que estaría bien en unas semanas.:.:. una dotación extra-grande de delirios matutinos. lo olvidaba. Después de darle los buenos días de manera cercana e íntima a su inodoro.:. — Ya lo hice —respondió Sakura—.

suerte. Orlando Bloom.:. una mujer de cabello oscuro y ojos castaños totalmente expresivos y casi infantiles—.además me prohibió toda comida que no sea saludable. Sae —alzó el dedo índice— lo que me recuerda que entonces. Nos vemos en tu casa.:. — ¿Ya no vas a regresar a la editorial? —Sakura negó con la cabeza. —dijo Sae. . —comentó Aoi.:. nuestra noche de maratón de películas de hoy queda cancelado pues la prohibición incluye la pizza.:.:. ¡y no llegues tarde! — Claro mamá. aunque eso no significaba que no las apreciara y valorara su compañía.:. el helado y las toneladas de chocolate que solemos comer en cada ocasión.:.:. sacó dinero de su bolso y se puso de pie—. Hemos esperado dos meses para esta noche. Sakura recibió un abucheo al unísono por parte de las dos mujeres que consideraría casi sus amigas. — Me temo que así es. — O sea la comida deliciosa. Sakura.:. no podríamos hacer una pequeña excepción y comenzar el régimen alimenticio cien por ciento saludable a partir de mañana —juntó ambas palmas haciendo un gesto de súplica—.:. prometo no hablar con desconocidos —musitó Sakura con una sonrisa— Nos vemos. que estaba más que encantado por esa personalidad tan espontánea que ella tenía. — Ten cuidado. Avísenles a Eri y a Misa y nos vemos en mi casa a las ocho. — Bueno. lo de esta noche sigue en pie—vio la nota de la cuenta. . — De acuerdo.:. y decía casi porque había cosas que no podía compartir con ellas. Robert Pattinson y todos los demás bombones que aparecen en las películas de esta noche te lo agradecerán enormemente ¿si? ¡por favor! La ojiverde no pudo evitar sonreír tenuemente. Aoi podía tener casi veintiséis pero su mentalidad se había quedado como en preparatoria en lo que a hombres se refería. — Vamos. — Tengo que hacer unas tomas en el festival que hay en el parque central. incluyendo a los galanes de las películas y a su novio. ¡Por favor! estoy segura de que Johny Deep. Sakura estaba dispuesta a negarse cuando su otra acompañante se unió a la súplica y entonces no tuvo más remedio que ceder. no vayas a flirtear con nadie —añadió Aoi— ah.:.

una noche tranquila o al menos lo fue hasta que llamaron a la puerta. helado y charlando animadamente mientras bebían vino. Un silencio profundo llenó el apartamento una vez que las amigas de Sakura vieron a Sasuke. Sakura no pudo evitar sentirse algo incómoda pero hasta cierto punto divertida cuando recorrió con la vista cada una de las expresiones de las mujeres embobadas con Sasuke mientras inspeccionaban su cuerpo de arriba a abajo como si no fuese algo real. Silencio. — Chicas. Cuando la abrió no pudo ocultar su sorpresa— Sasuke… ¿q-qué haces aquí? —el azabache estaba a punto de decir. fue colectiva al ver la impresionante figura de ese hombre parado junto a Sakura. Sasuke. si. ¿te importaría entregárselo por mí? —él negó con la cabeza— Entonces. algo que a Sakura le había hecho falta en las últimas semanas. o más bien la fascinación. — Debe ser Eri —dijo levantándose de la alfombra en la que se encontraba sentada— Kentarou casi la asesina hoy y la dejó trabajando tiempo extra — explicó mientras se dirigía a la puerta. Unas compañeras del trabajo vinieron para… ya sabes… — Toma —dijo extendiendo el brazo con un libro— Ino me pidió que te lo entregara y te diera las gracias. o mejor dicho. tengo uno que ella me prestó. Una típica noche de chicas totalmente relajadas y divertidas. Sakura tomó el libro y luego miró a Sasuke mientras sentía en su interior unas enormes ganas de no dejarlo ir. Sae y Misa. — ¿Tienes visitas? — Eh. dudaba que lo fuera. trabajan conmigo en el diario.Al caer la noche. está trabajando y no pudo hacerlo personalmente. chocolates. — Eh. Y debía reconocer que a veces ella. vestido con una camisa negra de manga corta de color negro que se ajustaba perfectamente a su torso y hacía resaltar sus bien tonificados brazos además de unos jeans desgastados que le daban una apariencia de modelo de pasarelas. pasa. . todas estaban acomodadas en la estancia del apartamento de Sakura comiendo pizza. él es Sasuke Uchiha. de hacer algo cuando escuchó las risas que provenían del interior del apartamento. mi vecino —miró al hombre—. El asombro. ellas son: Aoi.

inhalando ese aroma suave que tanto le gustaba. — Toma es… —alzó la mirada para encontrarse con una sonrisa que le quitó el aliento mientras observaba como la oscura mirada de Sasuke se centraba en sus labios y antes de que ella lograra hallar el hilo de sus pensamientos. nublándolos a cualquier otra cosa. De nuevo su mirada se enganchó a la de Sasuke que estaba oscurecida por el . debería considerarse pecado que una simple y común prenda como esa le quedara tan espléndidamente a un hombre. Lo que sí sabía era que la deseaba con una intensidad que le resultaba desconocida para él. por ser el detonante de deseos escandalosamente lujuriosos en tres simples chicas. Una vez que se perdieron del ángulo visual de la sala. cuando aprisionó su cuerpo contra la pared de manera apasionada y luego se pegó a ella. sintiendo las manos de Sasuke deslizándose por sus costados desde el pecho hasta la cintura. sintiendo como el olor y el sabor del hombre invadían sus sentidos. puedes esperar en el corredor. Intentó resistirse pero. el libro está en mi habitación. Un gemido escapó de ambos. no supo si podía ser capaz de hacerlo. —dijo— Sígueme. — N-no puedo —respondió titubeante. Sasuke se detuvo a mitad del pasillo y esperó a que Sakura saliera de su habitación un par de minutos después. Le recorrió la espalda con las manos y aferró su cuerpo aún más contra él. le acarició el labio inferior con el pulgar y se inclinó hacia ella para atrapar sus labios. Había algo entre ellos que no se podía explicar. justo como en ese momento. Sakura caminó a través del pasillo siendo seguida por el azabache. Él la abrazó con fuerza.— Bueno. — ¿Por qué no despides a tus amigas y ocupamos la alfombra para algo más entretenido? —le susurró rozando su cuello con la nariz. que no fuera corresponder. Sasuke lo podía sentir aunque no lograra definir lo que era. ¡Dios!. juntando sus cuerpos al máximo mientras su lengua se abría paso entre sus labios y ella se aferró a sus hombros buscando prolongar aquel tórrido y fiero beso. sintiendo como se agitaba entre sus brazos. y él a su vez por tres miradas rijosas que se deleitaban con la magnífica vista de su trasero realzado por esos jeans. Sin ninguna posibilidad de hacer el menor movimiento. él tomó su rostro con una mano. desde que había conocido a Sakura algo dentro de él se había removido y hacía que su cuerpo ardiera en deseos cada vez que ella estaba cerca. Sakura llevó sus brazos alrededor del cuello de Sasuke.

y ella casi pudo imaginar lo que él estaba pensando en esos momentos. el simple roce de su bien formado torso contra su pecho le despertaba sensaciones que ella desconocía y que se incrementaron cuando Sasuke volvió a besarla con ferocidad. tomó el libro que había terminado en el suelo y ambos caminaron de regreso hacia la estancia. le hizo sentirse aún más excitada ante el riesgo de ser descubiertos. recorrió la tersa piel del abdomen de Sakura hasta encontrar uno de los suaves y delicados pechos que tanto deseaba llevar a su boca. Sasuke llevó una de sus manos por debajo de la delgada tela de su blusa. No podía ser que él fuera capaz de hacerle sentir tanto. dejándole saber lo que bien podrían estar haciendo en esos momentos. en la alfombra o en la cama o tendidos ahí mismo. sin aliento por su causa. Sasuke la dejó poner los pies en el piso nuevamente mientras la miraba de arriba abajo.ferviente deseo. . cuando las caricias de Sasuke sobre todo su cuerpo fueron disminuyendo hasta que sus labios se separaron. Todo el cuerpo de Sakura anhelaba su toque. — Debes irte —susurró antes de que otra cosa llegase a suceder. sintiendo el roce de las manos de él a través de sus piernas cubiertas por unos pequeños pantalones cortos hasta la mitad de los muslos. —respondió con una sonrisa antes de que él la besara de nuevo. ella pudo llevar aire de nuevo hacia sus pulmones. — En parte ¿y tú libro? — En parte. había tres posibles espectadoras. con una intensidad casi animal. Sakura se acomodó un poco las ropas e inhaló profundo sintiendo sus rodillas aflojarse incapaces de mantenerla en pie. Incluso cuando su mente le recordó que a un par de metros. él asintió. presionando su erección contra su sexo por encima de la tela. Sakura gimió y él aprovechó para profundizar aún más el insaciable beso. Las tres féminas que ahí estaban dejaron escapar pequeños jadeos de nuevo por la presencia de aquel hombre cuando los vieron aparecer. rodeándole el trasero con las manos para poder levantarla contra la pared. se apoyó contra la pared. y lo cubrió por completo con su mano dando electrizantes caricias con el pulgar. rodeándose la cintura con un brazo y luego volvió a encontrarse con la mirada de Sasuke. la cual le decía que él disfrutaba verla así. sus besos y la intensidad de todo lo que ocurría entre ellos. deseo que no solamente sentía así sino también por lo que hacía presión contra su abdomen. en lugar de reprimirse. haciéndole sentir escalofríos. Instantes después. dando ligeros empellones. — El libro fue un pretexto ¿no? —cuestionó jadeante separando sus labios por escasos milímetros y aferrando aún más las piernas alrededor de sus caderas.

:. —en realidad Sakura no sabía si eso era cierto pero entonces una imagen llegó a su mente— ¿Recuerdan a Ino. llenaron la estancia. No sabía si eso era cierto o no.:. pues viven juntos. acercándose sobre la avenida. —Chicas. —comentó Sae fijando sus ojos color miel en la copa de vino frente a ella a la vez que se acomodaba un mechón de cabello detrás de una oreja—.:. Un suspiro de desánimo colectivo llenó la habitación. la mujer rubia que fue a buscarme la otra vez a la editorial y que puso a todos los hombres de cabeza? —todas asintieron— bueno. —dijo una—. su anatomía y lo que se les ocurría hacer con él en más de un lugar. Las cuatros mujeres que se quedaron dentro volvieron a respirar. . — Eso era obvio. díganme donde firmo. Exhaló profundo y continuó preparándose hasta que Ino se materializó a sus espaldas. — Pensé que ya estarías listo. Todas rieron por el comentario.:.:. aunque rápidamente Sakura sintió una punzada en el pecho. Dentro de una de las habitaciones en el apartamento continuo.Sasuke hizo un gesto con la cabeza a manera de despedida y luego salió por la puerta. —susurró Sakura divertida por las expresiones de sus compañeras. . Sasuke estaba terminando de vestirse para hacer rondas cuando le pareció escuchar un sonido extremadamente familiar proveniente del exterior. porque… No sabía absolutamente nada sobre Sasuke.:. "A ti tampoco te importa ser la segunda" le susurró esa extraña vocecilla interna que emergió de pronto devolviéndola de golpe a la realidad. nunca he sido amante de alguien pero si se trata de ese monumento.:.:. A mi no me importaría ser la segunda con él. no era mentira. siendo más exactos.:. De inmediato. con la boca cerrada también se ve perfectamente a colores. — Tranquilas. —lo cual. los comentarios en torno a Sasuke. técnicamente. Hombres como ese siempre están con mujeres como ella. — Pues sinceramente.:.:. debo informarles que Sasuke no está disponible.:.

tú… — ¿No querría ver a Gaara ni en pintura? —rió tenuemente— Tal vez hubo un momento en el que lo pensé pero… — Kiba logró convencerte ¿no? — ¿Cómo lo sabes? — Porque hizo lo mismo conmigo cuando trajo a Gaara a la mansión y a la cofradía. otra más lo hizo anoche. — ¿Qué? — ¡Cómo que qué! La primera chica ya pasó por el cambio hace una semana y por lo que sé. Ese hombre tuyo tiene un don para la persuasión que lograría convencer al mismo diablo si quisiera —Ino rió al escucharlo. — Ah. está en la mesa de la sala. aunque por lo que percibí. — Pues. — ¿Hiciste lo que te pedí? —Sasuke asintió. yo mejor te diría que no te confíes. — Le entregué tu libro y ella me dio uno para ti. Creo que deberías hablar con ella cuanto antes ¿no crees? — Tal vez. "Claro. ¿qué fue lo que lograste averiguar sobre Sakura? — Está muy cerca. gracias —hizo una pausa— ¿Y bien? —Sasuke se volteó para mirarla. Van a hacer rondas a las afueras y quedé de encontrarme con ellos en el río —Sasuke la miró sorprendido. puede que tengamos algunos días más. — Bueno. siempre y cuando sea capaz de hablarle en lugar de llevármela a la cama como ya se ha estado haciendo costumbre" — Ino dejó escapar un suspiro. pensé que tal vez. iré a alcanzar a Kiba y a Gaara.— Dame un segundo. luego de lo que viste. así que no te preocupes. sabes que el cambio surge de repente y hay que estar preparados. . — ¿Irás con Gaara? — Y con Kiba. Ya sabes que yo no puedo oler el aroma del cambio en una mujer así que. —aclaró— ¿Por qué me miras así? — No lo sé.

Hace trescientos años le habría pedido un caballo para cabalgar contra Naruto y ahora era casi un Ferrari. —continuó Ino— Ambos sabemos que me veo estupenda en mi auto pero… — ¿Quieres un Porsche? —preguntó Sasuke alzando una ceja—. Ino se desmaterializó. ¿por qué crees que terminé quedándome con él? —soltó un suspiro— Bueno. — ¡Fue un pequeño detalle y ni tú ni Kiba han podido olvidarlo! —le reprochó con una sonrisa— La culpa la tienen ustedes por darme un auto así. Por cierto… —le arrojó un juego de llaves—. me voy —dijo dándose la vuelta. Definitivamente. "¿Por qué será?" se preguntó Sasuke sarcásticamente. Lo dejé cruzando la calle. — Y. —aclaró acercándose a él— pero quiero algo que pueda correr. seamos sinceros. no te importa ¿verdad? Sasuke negó con la cabeza mirando las llaves en su mano. puedo vivir con el 1 Series. Shika el Audi –bueno. ya sabes. luego caminó a través de la habitación. las dagas en su pecho y los cuchillos de cazador en sus muslos. —aclaró haciendo un puchero. ya que lo has tenido muy abandonado últimamente. tú tienes el Porschey también está el Lamborghini de Neji. entre esos dos iban a terminar volviéndolo loco en cualquier momento. Naruto tiene el Challenger. — No es eso. cuando estuvo cerca de la puerta. si no mal recuerdo. no es que a Shikamaru le guste correr-. Verificó los cargadores de sus dos SIG. — Espero que no le hayas quemado el embrague como hiciste con el tuyo. — "Hay cosas que no cambian" —pensó recordando la adicción que Ino tenía por la adrenalina gracias a convivir durante más de tres siglos con Naruto. miró sobre su hombro—. — No te preocupes. Soltó un suspiro. entonces. No pude resistirme y saqué a tu bebé a dar un paseo. aunque pensó que sólo era cuestión de tiempo antes de que lo pidiera. además… puedo conducir el tuyo siempre que quiera ¿no? Sasuke asintió y antes de pudiera decirle otra cosa.— Claro. — ¿Entonces no te gusta el BMW que te regalé? Tan sólo llevas un año con él. Ino sonrió. dispuesto a . tendrás que esperar hasta tu cumpleaños. que por cierto casi no usa y no me deja conducir. Si es así.

el tiempo se le estaba acabando. Indeciso y atónito. — Pero debes saber que te estás metiendo en graves problemas. volviera a su mente y dejara correr el deseo por sus venas. Cuando atravesó el vestíbulo del edificio. Respira. Relájate. Habla con ella cuanto antes". Entonces recordó las palabras de Ino: "No te confíes. no podía ser posible y él lo sabía. pero reconocía esos ojos y ese cabello negro. Bajó los escalones y a mitad de la avenida no pudo contenerse y volteó a ver hacia la ventana del apartamento de Sakura. Exhaló profundo. no podía tratarse de él porque él estaba… — ¿Qué sucede hermanito. Dio la vuelta y siguió su camino hacia el auto. eso no podía ser y se trataba sólo de una mala pasada que su mente cansada le estaba jugando." Agachó la mirada mientras inhalaba profundo buscando tranquilizarse. "No puede estar pasando. Sasuke se puso tenso al escuchar aquella voz tan familiar detrás de él. abrió una de las puertas de cristal y desde el primer peldaño de las escaleras hacia la calle. Por alguna extraña razón se sentía de humor como para moverse en auto en lugar de ser simples partículas en el viento. Pero. desactivó la alarma del fantástico Porsche 911 Turbo color plata que se encontraba aparcado cruzando la calle. largo casi hasta los hombros. Definitivamente estaba alucinando. Sasuke.era un poco más alto y un poco más fornido que él. sabes que el cambio surge de repente y hay que estar listos. El desconocido –que en realidad no lo era en absoluto.desmaterializarse hasta que recordó que su auto estaba aparcado en la acera de enfrente. a pesar de ser una mestiza humana. además de esa sonrisa que se formó en sus labios cuando él lo miró. Sasuke. metió la llave en la hendidura y entonces… — Hay que reconocer que. luego dio la vuelta y vio que el hombre seguía ahí de pie. Es una elegida —dijo esa voz con tal nitidez que le heló los huesos. nunca habías hablado con un muerto? . metió la mano al bolsillo de su abrigo para sacar las llaves y decidió usarlo. haciendo que de inmediato lo que había hecho con ella instantes antes. Si. tu mujer es toda una belleza. él lo sabía y también sabía que no debía seguir malgastándolo. miró sobre su hombro a un hombre parado en medio de la calle que lo miraba fijamente.

Hablando de abrir la mente y de humanos. — ¿En algún momento vas a dejar de verme así? —preguntó Itachi después de un par de minutos en los que su hermano no dejaba de mirarlo completamente sorprendido— Estás pálido. Tú no puedes estar aquí porque tú estás… — ¿Muerto? —respondió con una sonrisa irónica—.« Continuará… » Capítulo 11 El cielo se encontraba parcialmente despejado dejando que el brillo de algunas estrellas fuera visible entre las grisáceas nubes que viajaban llevadas por el viento. casi llegando a lo frío. él… había muerto para salvarlo. Sasuke negó con la cabeza. en señal de que el verano estaba llegando a su fin pero que aún quedaban quizás algunos días antes de que el frío otoñal se instalara en la ciudad. La brisa que viajaba en esos momentos era bastante fresca. Sasuke. él lo había visto morir hacía más de trescientos años. Abre un poco la mente ¿quieres? —hizo una ligera pausa —. Ese hombre que estaba ahí parado frente a él no podía ser su hermano. Tal vez. por cierto… mamá te envía sus saludos —el menor de los Uchiha alzó la cara para mirarlo con extrañeza.se . hermanito. No podía creer que fuera cierto pero… "No. —la mirada de Itachi se hizo sombría— No querrás enfrentarte a la diosa por una mujer ¿verdad? — P-pero… — Ah. Sasuke iba a comenzar con la serie de preguntas que se estaban arremolinando en su mente pero cuando abrió la boca. su hermano –o el fantasma de él. la realidad es que nunca creí en el mito humano sobre los fantasmas pero… —se encogió de hombros— ya ves. Al parecer es cierto. jamás pensé que escogerías a una humana para emparejarte. — E-e… —Sasuke se aclaró la garganta— Esto no es posible." — Vamos. debes de tener mucho cuidado. No después de todos los peyorativos con los que solías hablar sobre ellos —exhaló profundo— Como te dije antes. Así que esa mujer ya sabía de su "otra" existencia— Necesitan aclarar las cosas. El silencio que se formó en el lugar fue roto por el sonido de una lata siendo arrastrada de un lado a otro. en algún lugar de una de las aceras a ambos lados de la avenida. Es una alucinación.

la seguridad con la que se movía. aunque había que reconocer que eso también había sido muy entretenido.:. cerró la puerta y aferró las manos al volante intentando aclarar los nubarrones que habían hecho estragos en su mente. — Hola.:.:. — Ho-hola. —se aclaró la garganta a la vez que se enderezaba sobre su . dio vuelta y se metió en el auto.:.:. y no se refería solamente al cuerpo de dios que poseía. tal y como había aparecido. teniendo un amante. Nunca pensó que ella se vería en aquella situación. no ha sido la relación que habías esperado pero al menos te da estabilidad ¿no?" Volvió a suspirar con cierto aire de frustración antes de regresar su atención al ordenador.:. .:. Días después… Los últimos cinco días habían sido dignos del recuerdo y no solamente lo pensaba por el espectacular sexo que había tenido con Sasuke sino porque había podido conocer un poco más sobre él y además habían pasado el tiempo haciendo otras cosas como salir a cenar.:. cariño.:. Definitivamente se estaba volviendo loco porque acababa de tener una conversación con su hermano fallecido hacía trescientos años.:. ver televisión o charlar en vez de estar uno encima del otro. Sakura soltó un suspiro. Soy yo —la sangre de Sakura bajó de golpe hasta sus pies al escuchar esa voz. — ¿Hola? —dijo mientras seguía editando las imágenes en la computadora. Era algo en su personalidad.:.esfumó. pero así había sucedido antes de que lograra darse cuenta. No podía estar pensando que entre ellos dos podría estar desarrollándose algo más allá del simple deseo carnal porque entonces eso significaría graves problemas. "¡Vamos Sakura! ¿Has dormido con él durante una semana y ya piensas en la posibilidad de echar por la borda cuatro años de relación? Sí. Sai.:. sin rastro alguno. Lo cierto era que había algo en Sasuke que lo hacía prácticamente irresistible. Aún sin poder creer lo que había sucedido. el aura de confianza en sí mismo que incluso rayaba en el egocentrismo y esa sensación de sentirse protegida y a salvo cuando él se hallaba cerca. Entonces sonó su teléfono celular.

De hecho. Sasuke no había podido dejar de pensar en lo que había sucedido con la alucinación en forma de Itachi.asiento—. acercándose a Sasuke a la vez que encendía un cigarrillo—.:. . incluso cuando se encontraba en plena batalla. fue a la terraza para hablar a solas con Shikamaru. desde lo básico hasta lo que te resulte relevante.:. Es una elegida" "Ten mucho cuidado.:. había dicho sobre lo que sucedía con Sakura. Él regresaba ese día… "Bienvenida de vuelta al mundo real. su mente no podía apartarse de aquel inusitado suceso y de las palabras que su hermano. — ¿Disculpa? — Quiero que me digas todo lo que sabes sobre el tema.:. Sakurita" susurró burlonamente esa voz dentro de su cabeza. ¿Cómo estás? ¿cómo va todo por allá? — De maravilla. sobre sus rondas de la noche anterior. Así que.:. ¿Qué sucede? — Necesito que me des toda la información acerca de las sacerdotisas.:.:.:. En estos momentos estoy en el aeropuerto de Suna.:.:. — Puedes ir perfectamente a leer las crónicas en la biblioteca. Los ojos de Sakura se abrieron de par en par escuchando las palabras de Sai como un eco en su mente. el único vampiro que podía aclarar todas sus dudas.:. regreso esta misma tarde. necesitaba toda la información que pudiera obtener. "Debes saber que te estás metiendo en graves problemas. —el castaño lo miró extrañado. cielo. — Puedo preguntar ¿cuál es la urgencia? —cuestionó. Durante las noches siguientes. o su fantasma o lo que fuera esa cosa. —Sasuke lo miró con aire de obviedad. precisamente acabo de actualizarlas hace un par de días. — ¿Para qué perder el tiempo si bien puedes decírmelo tú? —Shikamaru soltó . te tengo una gran noticia. estando escuchando los informes de cada uno de los miembros de la cofradía. No querrás enfrentarte a la diosa por una mujer ¿verdad?" Sabía que había llegado el momento en el que él debía tomar una decisión pero antes. Sasuke. cuando la reunión terminó. Y ahora.:.

Amaterasu elige a doce mujeres de la raza para que sirvan en el otro lado. — ¿Y qué hay si una sacerdotisa no lo es? —Shikamaru se quitó el cigarro de los labios y lo miró casi con incredulidad. ayudantes del oráculo o de ella. aunque desconozco los motivos por los cuales puedan decidir eso. —dejó escapar el humo sin despegar casi los labios—. En otras palabras. como asistentes del consejo. — Bueno. además. mientras Shikamaru terminaba de fumar el cigarrillo. lo que significa que son el doble de desinteresadas en el sexo que alguien normal. No hay mucho que saber del tema. como escribas que registran nuestra historia. las mujeres de nuestra raza sólo dejan de serlo con uno de nosotros. las chicas pasan al otro lado y sólo pueden volver si Amaterasu o el Oráculo las relevan de sus labores. — ¡Qué fastidio! —se llevó el cigarrillo de nuevo a sus labios para inhalar una gran bocanada—. — ¿Estás de broma? —al ver que la mirada de Sasuke decía que hablaba en serio. supongo. los humanos no cuentan. ¿alguna duda? Sasuke miró hacia el extenso bosque que se alzaba frente a ellos a través de la barrera de genjutsu. no sé más de lo que tú sabes y que es importante —dijo sacando muy tenuemente el humo mientras hablaba—.un bufido. Después del cambio se hace la ceremonia que ya conoces. o al menos. La mayoría de sus familias son notificadas al momento de su nacimiento porque la marca de la consagración aparece en el hombro izquierdo de las elegidas pero. Nunca he oído de una sacerdotisa no virgen y tampoco sé de las consecuencias que existan para aquel que haya cometido la estupidez de haber desflorado a una de las elegidas de . — ¿Todas las sacerdotisas deben ser vírgenes? — Eh. por lo que sé. —A Sasuke le extrañó su respuesta pues Sakura no parecía estar tan desinteresada en ese asunto. en los rituales que hacen. volvió a encoger los hombros mientras respondía—: Supongo que eso es prácticamente imposible porque el llamado está en ellas siempre y se hace más fuerte cuando están por pasar la transición. "¡Maldición! Eso es exactamente lo que no quería escuchar". se desvanece a las pocas semanas y sólo se vuelve a hacer visible hasta que las mujeres se encuentran en las vísperas del cambio. No después de lo que habían hecho en los últimos días—. Cada doscientos cincuenta años. En teoría es así porque los vampiros no somos sexualmente interesados hasta después de la transición. la realidad es que no sé más sobre el asunto —volvió a inhalar del cigarro—. Es todo lo que sé. — ¿Qué más? —Shikamaru encogió los hombros.

Tienes suerte de que los vampiros no contraigamos cáncer —una sonrisa apareció en el rostro del hombre y antes de que comenzaran a discutir. Shikamaru sonrió inhalando profundo. Hoy le dirás a Sakura la verdad y necesitas lucir calmado y sereno para que no crea que estamos locos y llame a la policía. — ¡Vamos.Amaterasu. que estaba buscando algo oculto entre las preguntas que le había hecho. por la expresión en su rostro. tal vez aún alcances a Neji. y también sabía que tarde o temprano lograría dar con el meollo del asunto. no es la palabra que yo utilizaría. — ¡Agh! Sabes que odio el aroma del tabaco turco. Nada se le escapaba al descendiente de la línea de sangre del clan Nara. — Ya vamonos. El castaño estaba a punto de decir algo cuando Ino apareció tras ellos. — Mi mujer no está aquí. Shikamaru asintió y una vez que Ino y Sasuke se quedaron a solas. . Ino —volteó a ver a Shikamaru— Gracias por la información. absolutamente nada. "Doble maldición…" Shikamaru lo miró con detenimiento durante unos instantes y Sasuke supo. que estaba encendiendo otro cigarro— ¡Así que sigues fumando eh! —acusó poniendo los puños apoyados en sus caderas— Sabes lo que Temari piensa de eso. Esta pintaba para ser una gran noche. puedes irte. Sasuke asintió y entonces ambos se desmaterializaron hacia el apartamento. — ¡Aquí estás! —exclamó al ver a Sasuke—. frente a ella para deshacerse del humo. la mujer dijo: — ¿Listo para la tan esperada cena? — Esperada. Ino. Sasuke los interrumpió. no pongas esa cara! —respondió acercándose a él para acomodarle el cuello de la camisa sobre la chaqueta—. —respondió sacando el humo frente a ella— Y no lo sabrá a menos que tú se lo digas —la rubia movió la palma de su mano de un lado a otro. ¿Listo para irnos? —el azabache asintió y entonces ella miró a Shikamaru.

La mirada de Sasuke se tornó sombría cuando vio el cabello mojado del humano y percibió su olor flotando por todo el apartamento. tratándose de Ino y Sasuke. . Caminó hasta la puerta y cuando la abrió. Ino y Sasuke tocaron el timbre del apartamento de Sakura esperando que fuera ella quien les abriera pero se sorprendieron al ver a Sai. si no estás muy cansado por tu vuelo. no es que no me alegre de verte pero… Sai recorrió el lugar con la mirada y vio el arreglo en la mesa.:. —Sakura negó con la cabeza y entonces Sai se acercó a ella para besarla. Aún faltaban casi treinta minutos para la hora acordada pero pensó que. estaba terminando de acomodar los cubiertos cuando el timbre sonó. Nada formal sólo… no te preocupes.:. verificando los últimos detalles para recibir a sus invitados.. Minutos después. ¿Por qué no me dijiste que vendrías? Digo.:. si no te importa. — No tienes ni idea de cuánto te extrañé — le susurró antes de tomar nuevamente la maleta que había dejado en el piso y caminar hasta la habitación dejándola completamente atónita.:. Por primera vez en su vida y en sus cuatro años de relación. no pudo evitar sorprenderse.:. no estaba del todo segura que fuera una buena idea que Sai estuviera en su apartamento. — ¡Hola cariño! ¡Dios. Sakura estaba frente la mesa del comedor en su apartamento. —se hizo a un lado para dejarlo pasar—. —respondió él con una sonrisa—. — C-claro. Eso significaba que se había duchado ahí.:. — ¿Sa-Sai? —el hombre se acercó a ella y la abrazó con intensidad. — Eh… y-yo también.:. tú… — ¿Quieres que te acompañe? —Sakura abrió los ojos de par en par. — En absoluto.:. Sólo me daré una ducha rápida.:. tal vez la puntualidad era parte de ellos. — ¿Vas a tener visitas? — S-si. Ino y Sasuke. mis vecinos van a venir a cenar. te eché tanto de menos! No podía esperar más tiempo para verte de nuevo —Sakura seguía sin poder salir de su asombro.:.:.:.

El resto de la velada pareció ir con toda la normalidad posible mientras que el apartamento se veía envuelto en una tensa calma que no pasaba desapercibida para nadie aunque. afortunadamente. Sai extendió su mano hacia él y cuando Sasuke la estrechó con fuerza. encontrándose con Sai y Sasuke estrechando sus manos en un gesto en absoluto cordial. soy Ino —dijo la rubia estrechando su mano—. Ino se percató de inmediato y volteó a verlo pero él seguía con la mirada fija en la pareja que tenía . El azabache no dejaba de mirar a Sakura y a Sai de manera tan fría que de nuevo. Quien parecía como si tuviera algo clavado entre las piernas. Sasuke. el novio de Sakura — Mucho gusto. "Tu prometido y tu amante. detrás del sofá. Luego de que todos tomaran asiento en la pequeña mesa del comedor. La cena está lista —dijo con una sonrisa aunque por dentro sentía que el corazón se le iba a salir del pecho. como limpiarla con su servilleta pero ahora. pasen —dijo haciéndose a un lado— Soy Sai. Cruzó los brazos sobre su pecho y hundió las uñas en sus bíceps intentando controlar las enormes ganas que tenía de hacer la mesa a un lado. juntos compartiendo la mesa –claro. — ¡Hola!. Ino estaba ahí para poder hacerla más amena con su charla. la cena estuvo servida para cuatro personas. mi querida Sakura. parecía que intentaban ver quien era capaz de romperle más falanges al otro y casi pudo jurar que un aura oscura los estaba rodeando. mientras comían el postre y veía como él la alimentaba de su plato. tomar al humano por el cuello y apretarlo hasta que ya no se moviera. la temperatura de la habitación bajó por su causa. Sakura se dirigió de vuelta a la cocina e instantes después. además de la mujer-. Esto va a ser muy interesante. con los gestos estúpidos que el humano tenía para con Sakura. Ese fuego que corría por sus venas estaba abrasando todo lo que había en su interior llevándolo al límite de su control. sentía que algo lo estaba aprisionando cortándole el riego sanguíneo a la parte racional de su cerebro. una corriente cruzó ambas pieles. Sakura salió para recibir a sus visitas. adelante. sino más bien. era Sasuke. Y él es mi primo.— Hola. Había soportado la cena. Extremadamente interesante…" Decidió ignorar a esa voz burlona en su cabeza y regresar a la realidad. Ninguno confiaba en el otro y la razón apareció justo a través de la puerta de la cocina. No podía evitarlo.

Adiós. El frío se hizo más intenso y entonces Sai y Sakura lo notaron. Era lo único que se le ocurría porque necesitaba hacer algo antes de que las cosas se pusieran realmente feas. Te amo. — Claro. —de nuevo volvió a suspirar y regresó a la mesa. Ino? —preguntó Sakura cuando la vio con los ojos cerrados y el ceño fruncido. —respondió acercándose a Sasuke para apretarle el hombro con tanta fuerza que si hubiese sido humano. Ella pensó que había imaginado las cosas pero entonces la temperatura bajó aún más y notó lo tensos que estaban los músculos de la quijada de Sasuke haciendo que su carótida resaltara bajo su blanca piel. — ¿Ocurre algo. "Vamos Sasuke. Últimamente siento que las cosas se me están saliendo de control y creo que podría ocurrir un desastre si no estoy atenta. —el hombre al otro lado del teléfono exhaló resignado. una extensión de la conexión que había entre ellos gracias a su emparejamiento y a la constante alimentación del otro. Ino respiró profundo cerrando los ojos mientras intentaba establecer contacto con Kiba. De inmediato la rubia abrió los ojos y sonrió. ¿Hola? — Cielo. ¿qué sucede?". soy yo. "No puede ser posible" se dijo a sí misma. Surgió un problema en la agencia y necesitan que vaya. — ¿Estás bien? —cuestionó Sakura. me acompañas? . ¿Estás bien? — Eh. lo siento! Pensé que lo había hecho —rió nerviosa—. si.en frente. — Tendrás que explicarme qué ocurre cuando estemos en casa. Es sólo que… —su teléfono celular comenzó a sonar. — Eh. — No. — ¿Estás bien? —preguntó Kiba al no comprender de qué estaba hablando su mujer. si. ella se puso de pie y se alejó un poco para contestar y suspirar aliviada viendo que se trataba de Kiba—. nada. le habría roto la clavícula —. no era telepatía como tal sino más bien. Perdón por la molestia. Lo lamento pero debo irme. te veré en un rato. — De acuerdo. ¿Sasuke. "Esto no puede estar pasando". Muy bien ¿y tú? — ¿Qué ocurre? — ¡Oh.

aunque sabía que era eso o asesinar al humano frente a Sakura. — Bueno. Te llamaré luego. Me alegra que les haya gustado —alzó la mirada y se encontró con el rostro impasible de Sasuke y su mirada tan fría que a ella le pareció que lograba atravesarla. Ino se quedó de pie. Aunque ninguno hizo movimiento alguno. Sasuke… No pudo terminar porque en ese momento el hombre se desmaterializó lejos de ahí. lo que significaba que él había… "¿Qué hiciste.:. Ha sido una magnífica cena. En realidad. señoritas.El hombre asintió mientras se ponía en pie casi a regañadientes. se detuvieron—.:. — Muchas gracias por todo. Este era de Sasuke.:.:. lo cual comenzó a impacientar al hokage. —Sakura asintió y entonces Ino y Sasuke comenzaron a caminar hacia su apartamento. mirando el lugar donde antes había estado Sasuke y entonces su olfato percibió rastros de algo que la dejó atónita. Naruto se encontraba siguiendo a un escuadrón de akatsukis en el centro. Una vez que escucharon la puerta cerrarse. Sakura —dijo Ino una vez que atravesó la puerta—.:. Ino volvió a darse cuenta y jaló a Sasuke de un brazo.:.:.:.:.:.:. Nunca había olido uno que no perteneciera a Kiba pero. sabía reconocerlo. no sabía cual sería la mejor opción. Sakura asintió a la vez que se ponía de pie para acompañarlos hasta la salida. El guerrero dio un par de pasos hacia el interior del callejón mientras que los cazadores adoptaban sus posiciones de lucha. Los cazadores habían sentido su presencia y ahora lo estaban guiando a través de varias calles hasta que se encontraron con un callejón solitario. ¿Quién de ustedes quiere bailar primero? —dijo esbozando una media sonrisa divertida y tanteando con sus dedos la GLOCK que traía en la cadera— De acuerdo. — No tienes por qué agradecer. pero de lo que estaba completamente seguro era sobre cual le haría sentir mucho mejor. Sasuke?" . . — Bueno. "Aroma de vinculación" pensó al oler aquel vestigio de aroma masculino y oscuro que era común entre los hombres de su especie cuando se encontraban estrechamente relacionados con una mujer a la que tomarían por compañera. en esos momentos. nos vemos. Oye. yo elegiré.:.

Mala idea.En un segundo. desenfundó el arma y comenzó a disparar logrando dejar. linda. lo que aprovechó para finiquitar el asunto. metió una mano al bolsillo de su pantalón para sacar el móvil. Así no conseguirás novia nunca —volvió a burlarse Naruto y entonces la batalla se reinició. — Vamos. Los ojos del akatsuki se desorbitaron por la furia que sintió al ver que Naruto se burlaba de él. — ¡Uy!. lo aferró por el cuello y lo apuñaló con una de sus dagas directamente en el corazón. No me hagas perder mi tiempo — incitó el rubio sonriendo. Naruto decidió ponerle fin a sus agonías. Uno tenía un tiro directamente en la garganta por el que se estaba desangrando y que atravesaba su médula espinal impidiéndole moverse mientras que el otro cazador tenía dos directos en el pecho y uno más entre las cejas. fuera de combate a dos de los tres cazadores. que intentaba atacarlo con un par de dagas. permitiéndole adelantarse por mucho a los movimientos del cazador. no podía manejar esa cantidad de chakra así que en lugar de mejorar. y los apuñaló al mismo tiempo. Sí. alterando su apariencia hasta casi transformarlo por completo. sus movimientos se estaban haciendo cada vez más torpes. una extraña sensación lo invadió y se movió un paso. no tienes buen aspecto. parcialmente. ese cazador era un novato. Dejó caer el cuerpo al piso mientras se desintegraba hasta ser solamente una mancha aceitosa y luego fue hacia los otros dos cazadores. Naruto dejó que parte del chakra del kyubi corriera por su cuerpo y eso aumentó su velocidad. hay… —el azabache caminó en su dirección y pisó lo que antes había sido un cazador. Las cosas no parecían cambiar y Naruto sabía perfectamente por qué. así que aumentó su chakra y las marcas de maldición se regaron por todo su cuerpo. El último consiguió esquivarlo y luego se arrojó contra él. No pudo asestar ni un solo golpe y entonces recibió un puñetazo directo en la quijada que lo sacó balance. dada su inexperiencia. Entonces Sasuke apareció frente a él. podía llevar el sello de maldición casi a su segunda fase pero. Debes de tener algo más. De un salto pasó sobre la cabeza del akatsuki y antes de que pudiera darse cuenta. si es que eso era posible. Poniéndose de pie. — Ten cuidado. — ¡Agh! .

Nada. — Claro que no. Naruto hizo una mueca y apartó un poco el teléfono mientras Shikamaru sacaba todo su repertorio de palabrotas y maldiciones para él. lo tengo. . Shika. Como sea. — Bueno. ¿Qué te hace pensar que pasa algo? — Porque… —entonces escuchó que respondían por el teléfono—. —Naruto rió nervioso llevándose una mano a la nuca. ya que el muy holgazán solo se está dedicando a patrullar el centro. He terminado. entendiste la idea. — Ajá. — Esa frase no es de los Rolling Stones. ¿qué tienes para mí ahora. Ahora. sip. ¿qué tal va tu noche? — Hecha una mierda ¿y la tuya? — Entretenida —respondió con una tenue sonrisa—. — Hmp. es de Los Beatles. Entonces ambos se desmaterializaron. — ¿Puedo preguntar qué te sucede? —cuestionó mientras presionaba una tecla de marcación automática y luego esperaba. idiota. En el fondo a él le encanta y más ahora que su mujer no anda por aquí —inhaló profundo— como dicen los Rolling Stones. —cerró el teléfono antes de que pudieran responderle. Ok. dijo que hay un par de escuadrones moviéndose por la quinta hacia el este ¿vienes? — Por supuesto. Justo iba a llamar a Shika para pedirle una nueva localización. Gracias cariño. lo cual logró sacar una media sonrisa del rostro de Sasuke. "todo lo que necesitas es un poco de amor" ¿no? Sasuke sonrió por el comentario. ¿quieres unirte a la diversión? — A eso vine. primor? —dijo burlonamente. — Un día Shikamaru te va a arrancar cierta parte de tu cuerpo que te juro que vas a extrañar y yo no voy a mover un solo dedo para impedirlo porque va a ser algo muy divertido. por eso te amo.—… restos de cazador —completó con despreocupación—. Ah.

¿Cómo había activado el sharingan sin darse cuenta? Siempre había sabido controlarlo pero… ¿y si estaba por suceder…? . Una vez que terminó la batalla.:. No sé de qué estás hablando. Sasuke se giró para mirarlo y entonces Naruto lo vio molesto. Naruto soltó un alarido de júbilo. siendo el azabache el encargado de acabar con ellos. eso ha sido fantástico! —exclamó acercándose a su amigo que estaba de espaldas a él. él podía seguir juntando seguidores y si alguno de los hokages llegara a faltar.:. Necesitaba luchar para aclarar su mente y poder pensar fríamente lo que iba a suceder desde ese momento en adelante con él y con… Sakura. que indicaba sus niveles de chakra. sabes que no puedes usar el Sharingan.:.:. tonto. A pesar de lograr ganar terreno. y mientras no encontraran a Orochimaru.:.:. una de las mejores en la última década pero aún así. las cosas se inclinarían drásticamente en su contra. El último escuadrón había sido también de vampiros recién convertidos en cazadores. Las horas siguieron su curso y había sido una noche sumamente productiva. los miembros de la cofradía sabían que no debían confiarse. — ¿Disculpa? — ¡Que hiciste trampa!—Sasuke frunció el entrecejo— Sabes que eso no es justo porque te da más ventaja. Cuatro minutos y medio para acabar con cuatro novatos —soltó un silbido decreciente— Debo decir que me has dejado sor-pren-di-do. limpiando la sangre bruna de sus dagas—. — Uchiha no intentes verme la cara.:.:. así que no representó ningún reto para Naruto o Sasuke.Sasuke esperaba que eso diera para un buen rato porque necesitaba descargar todo lo que había estado acumulando desde hacía algunas horas.:.:. — ¿De que demonios estás hablando? Yo no… —en ese momento se percató de que estaba viendo el aura azul alrededor de Naruto. — Yo no hice trampa.:. . la balanza en esa lucha se había mantenido en un tenso equilibrio.:. — Hiciste trampa. — ¡Oye.

— ¿Qué? — ¿En verdad no te diste cuenta cuando activaste el Sharingan? — No. Sasuke. y tú sí puedes tener una fuente ilimitada de chakra incluida y usarla a placer ¿no? Naruto estaba a punto de replicar pero entonces un asunto vino a su mente. Sasuke esbozó una media sonrisa. haciendo cambiar la expresión de su rostro. — ¿Qué clase de "problemitas"? — Eh… pues… —las palabras dejaron de salir de sus labios para convertirse en simples balbuceos que estaban exasperando a Sasuke. verás… sabes que Hinata y yo… — Van a emparejarse —completó Sasuke mientras ponía a prueba su paciencia con los rodeos de Naruto— ¿Y? seré tu testigo si es lo que quieres. pero… no es eso. — Claro.— Oye. . —se encogió de hombros— de cualquier manera. ¿Qué ha sucedido con el kyubi? — Bueno. Le llamaré a Shika para que nos de más trabajo. habla de una buena vez o tendré que sacarte las palabras a punta de puñetazos. Naruto? — Necesito pedirte un favor. hiciste trampa así que el récord sigue siendo mío. sabedor de cuando el Uchiha mentía pero no quiso indagar más. es solo que… me dejé llevar. — Bueno. — ¿Se puede saber qué te pasa ahora? ¿No ibas a llamar a Shikamaru para…? —se detuvo al darse cuenta del semblante de su amigo— ¿Qué sucede. es todo —Naruto lo miró durante un segundo. ¿Me escuchas? —dijo Naruto chasqueando los dedos frente a él. — Me encantaría. — ¿Qué te pasa? — Lo que sucede es que… he tenido un par de problemitas con esto —dijo dando pequeños golpes en su pecho. Sasuke. — Naruto.

el "todas las mujeres mueren por mí. Naruto Uzumaki. incrédulo— ¿Tú. Lo intentamos durante más de cien años pero no funcionó. — ¿Y te ha sucedido nuevamente? — Nop. no sé como utilizar el Sharingan para reprimir el chakra del kyubi sin casi matarte. incluyendo a tu mamá" aún no has podido cumplirle a la doctora? —rió entre dientes— Por favor. — ¿No has tenido sexo con ella? —cuestionó alzando una ceja. De inmediato. encogiendo los hombros esperando que Sasuke entendiera. El hecho de que Naruto estuviera perdiendo su control sobre el zorro de las nueve colas podría significar un gran riesgo. dime quién eres tú y que has hecho con mi amigo. no puedo hacerlo. Ya lo sabes. ¿cómo? ¿tú…? — No lo sé. — Te refieres a… —el rubio asintió— Pero. no. . el azabache recuperó la compostura. — Nos llegaron visitas inesperadas. — Es en serio Sasuke —respondió con severidad. Sasuke guardó silencio durante unos instantes valorando la información. De hecho ese es el asunto. para salir y… — ¿La lastimaste? — ¡No. uno enorme. — ¿Por qué? — Estuvimos a punto de concluir una vez pero… — ¿Pero qué? —Naruto guardó silencio intentando buscar las palabras adecuadas antes de responder. no! —dijo rápidamente— Pude detenerme a tiempo pero desde entonces no lo hemos intentado porque tengo miedo de hacerle daño. estaba muy concentrado en Hinata y pues el kyubi se aprovechó de que había bajado la guardia. ¿Recuerdas que tu padre una vez dijo que el Sharingan podría controlar al kyubi? — Naruto. sólo me sucedió estando con Hinata — inhaló profundo— Por eso quiero pedirte ayuda.— ¿Entonces? — Pues es que no podemos emparejarnos porque aún no hemos… —apartó la mirada.

—terminó la llamada y miró su reloj—. Sobre tu asunto. Si. — Naruto. Si.:.:. Si. ¿quieres ir a X-tasis por un trago antes de que acabe la noche? Kiba y los demás nos esperan allá. quería que fuera feliz pero… intentar lo que habían hecho un par de siglos atrás era poner demasiado en juego. Durante la cena se había sentido a punto de desfallecer por la tensión que había en el ambiente. ¿por qué no? Ok. él también se desmaterializó. Realmente quería ayudar a Naruto. Kiba. si no nunca podré estar con Hinata de verdad —el Uchiha lo miraba casi con agobio. Te veré en casa. Sasuke negó con la cabeza. . ahí los vemos.:. Instantes después. La noche estaba llegando a su fin y ella no había podido dormir porque cada vez que cerraba los ojos veía la mirada que Sasuke le había dirigido cuando se fue después de la cena. con fuerza.:. Dejó el libro que sostenía entre sus manos y miró a través de la ventana. ¿Cómo podía estarle sucediendo eso? Hubo veces en las que había deseado tener emociones en su vida pero nunca se imaginó que serían "esa" clase de emociones. sólo quería que la tierra se abriera y se la tragara o que un rayo le cayera encima.— ¡Por favor. Llevó los dedos hacia su cabello y apretó varios mechones rosados.:. Eso y el hecho de que Sai estaba dormido en su cama. lo discutiremos después. yo… —en ese momento sonó el móvil del ojiazul. "La misma cama donde lo engañaste con otro" le susurró la voz dentro de su cabeza. Sasuke! Necesitamos intentarlo. — ¿Hola? Ah. — ¿A dónde vas? — Tengo que arreglar unas cuantas cosas. . él está aquí también. mientras observaba las manchas aceitosas que habían dejando los tres cazadores.:.:.:. Ya son tres con cuarenta y cinco. — Esta vez no.:. Sasuke se desmaterializó dejando a Naruto con la expectativa de tal vez obtener su ayuda. Sólo quería… desaparecer. ya terminamos ¿Qué tal van ustedes? Entiendo.:.:.:.

estaba completamente seguro. — No seguiré con esto a menos de que te tenga por completo. — Sasuke. — Y-yo… —desvió la mirada intentado pensar con claridad pero no podía . Se levantó del sofá y caminó hacia la puerta mientras cerraba el albornoz sobre su camisón. sintiendo que ella se aferraba a las solapas de su abrigo para intentar corresponderle de igual manera—. Ya no voy a seguir con esto —susurró separando sus labios. inclinó su rostro hasta el cuello de Sakura y lo recorrió con los labios sintiendo cómo se estremecía entre sus brazos y sabía. se acercó a Sakura. volviendo a mirar a Sakura a los ojos. Porque ella era… "Mía…" volvió a escuchar como un eco dentro de su cabeza. ¿qué haces aqu…? Antes de que pudiera parpadear. — ¿Qué? —preguntó extrañada al ver que él se alejaba un poco. La simple visión del humano en su cama lo irritó y detuvo el contacto. de que eso. el humano no era capaz de hacerlo.Cerró los ojos intentando llevar a su mente a algún lugar donde pudiera alcanzar la tranquilidad y así poder pensar claramente las cosas. también olió a Sai en la otra habitación y eso lo enfureció aún más aunque… teniendo a esa mujer tan cerca. Sasuke olió el deseo de Sakura y eso hizo arder el suyo pero. Miró por la mirilla y no pudo evitar sentir un escalofrío al ver a Sasuke. De inmediato se irguió pensando que había sido una alucinación pero entonces volvieron a tocar. Lo único que sabía era que no iba a soportar que ese mísero humano le pusiera las manos encima o besara sus labios. Ambos se quedaron mirándose fijamente. la tomó por la nuca y la besó con intensidad. —dijo apartándose de ella. pasando su mano a través de su cabello y finalmente. Inhaló profundo y abrió la puerta. —Ni siquiera él mismo sabía lo que quería decir con eso. Ella lo estaba mirando expectante y sin poder evitarlo. — Debemos hablar. Sasuke la tomó por los hombros y la recargó en la columna que había cerca de la cocina. — ¿Q-qué sucede? — Yo… —caminó de un lado a otro. y nunca lo haría. sintiendo como el calor subía entre sus cuerpos por el simple hecho de estar tan cerca que sus respiraciones se mezclaban. cuando escuchó un par de golpes leves sobre la puerta. podía ser capaz de tomarla ahí mismo sin importarle nada.

no a menos de que elijas ser mía por completo. — Porque nunca he sido un hombre de medias pintas y no voy a serlo por ti. impidiéndole poco a poco seguir respirando. él ya había desaparecido. de todo lo que él le hacía sentir pero él siempre estuvo ahí y ahora cuando finalmente se había rendido. — Yo… no sé. con las horas de sexo y los pequeños momentos de convivencia y ahora él… ¿por qué tenía que venir a arruinarlo todo? Un par de minutos transcurrieron en el más incómodo de los silencios que ninguno de los dos parecía dispuesto a romper. —dijo fríamente al no recibir la respuesta que quería—. caminó hacia la puerta. sólo que no . Sé que te dije que no me alejaría a menos de que tú lo desearas pero no puedo. No hubo nada más que silencio después de eso. Teniendo la última palabra. Sakura no lograba entender lo que había sucedido y cuando volteó a verlo. si soy tuya…" Lamentablemente. Entonces. la voz dentro de ella susurró… "Pero. él… se había ido. ¿tú me…? En realidad yo no… —No podía ser que estuviera sucediendo eso. no necesitaba más confusión en su vida y Sasuke venía en plan de eso. Sakura. Al encontrarse de nuevo sola en el lugar. Siempre supo que todo era cuestión de tiempo. Una presión en su pecho empezó a sofocarla cuando su cerebro inició el proceso de cada palabra de Sasuke ¿acaso él le había dado a entender que sentía algo más por ella? Eso la llevó a preguntarse… ¿ella sentía algo más por él? Había habido tantas veces en las que ella había querido alejarse de él. su lado racional la reprimió tanto que no supo si lo había pensado de verdad. Entonces esto se acabó. — Entiendo. luego volvió a sentarse en el sofá sintiendo repentinamente que el mundo se cerraba cada vez más a su alrededor. Habían estado bien.debido a lo repentino y a todo lo que aquello implicaba— ¿p-por qué cuando…? —inhaló profundo— ¡Tú me dijiste que no te importaba que yo estuviera comprometida! ¡Tú…! ¿Qué te hizo cambiar de opinión? ¡¿por qué ahora? — Por qué yo… — ¿Tú qué…? —preguntó sobresaltada. miró hacia el corredor durante un instante y la cerró. él simplemente la había dejado.

que el destino había intervenido para hacerle ver el camino por el que debía seguir. . No podía dejar de pensar en esos ojos verdes mirándolo fijamente.:.imaginó qué tanto duraría. y ese era junto al hombre que dormía en esos momentos en su cama y no con el que había tenido una aventura pasajera. Después de todo. La ojiazul rodeó el escritorio y se paró frente a él. ¡Demonios! Esa mujer lo había hechizado y ahora no podía quitársela de la cabeza.:. Sasuke. La reunión estaba a punto de ser terminada y Sasuke no había prestado atención a nada durante las casi dos horas que duró.:. intentando convencerse de que había sido lo mejor. La cereza en el pastel de desastres en su vida.:. apoyó ambas manos en el lavabo para mantenerse en pie mientras intentaba encontrarle lógica a lo que estaba pensando.:. — Ahora sí. la sonrisa que siempre le dedicaba cuando habían compartido la cena. o de cada parte de su cuerpo que se había tomado el tiempo para conocer a detalle. en medio de la oscuridad.:.:.:. ¿quién en su sano juicio iba a sacrificar cuatro años de relación por sólo unos cuantos días de lujuria desenfrenada? Porque había sido sólo eso: lujuria. Una sola cosa. — Ahora no. "¿Acaso no había soñado eso?" . Ino. Finalmente dio por concluida la rendición de informes sobre las rondas y todos abandonaron el estudio. una sola persona ocupaba sus pensamientos: Sakura. quien permaneció de pie frente al escritorio. Se puso de pie y caminó hasta el baño donde se mojó la cara para poder despejar su mente antes de volver a la cama con Sai. Fue entonces cuando recordó las palabras de Sasuke y la duda la asaltó de golpe… "Sé que prometí que no me iría a menos de que tú lo desearas…" Un escalofrío recorrió su cuerpo. con excepción de él e Ino. Durante unos cuantos minutos más se quedó sentada. Vio su reflejo en el espejo y notó que estaba cada vez más ojerosa y pálida. —dijo dispuesta a aclarar todo de una vez por todas—. — Debemos hablar.:.:. o mejor dicho. —respondió sin despegar la vista de la ventana que estaba a sus espaldas.:.:.

frente a Sasuke incapaz de mantenerse en un solo sitio— ¡Por supuesto que lo sabes! ¿Cómo pudiste hacerle algo así a Sakura? ¿Estás consciente de que ya no podrá ser una sacerdotisa después de esto? ¡Le arruinaste la vida! . — Ino. incluyendo el fuego que estaba calcinando todo lo que había en su interior. —aunque en realidad ya sabía las respuestas. y cuando volvió a mirarla. Sasuke! ¡Pude oler tu aroma de vinculación! —exclamó furiosa. — ¡¿Qué no fue nada? ¡Estuviste a punto de arrancarle el corazón a ese humano! ¿qué es lo que te sucede? Sasuke no sabía que decir. Sólo quería una frase que confirmara sus sospechas—. ir a su habitación. Eso sacó a la rubia aún más de sus cabales. — ¡No intentes verme la cara de idiota. sólo quería salir de ahí. escucha —pidió al recordar ese pequeño detalle— no es lo que… —la mano de la rubia cruzó su rostro en una bofetada. desesperado por la situación— ¿no entiendes? La paciencia de Ino se agotó. — ¿Cómo pudiste? Tú… ¡te acostaste con ella! —presionó el nudillo de su índice contra sus labios intentando evaluar la situación. ¿Qué es lo que te sucede? ¿por qué…? — ¡Ya te dije que no sucede nada.¿Puedo preguntar qué diablos fue todo eso que sucedió en la cena? — Nada. ninguna de las delicadas facciones de su rostro se veía afectada más que por la tensión de sus músculos. Volvió a clavar su mirada en la de él y entonces pudo ver la realidad de lo que sucedía— No ha sido sólo una vez ¿verdad? ¡Responde! ¿desde cuando te has estado acostando con Sakura? — Ino… — ¿Acaso no sabes lo que significa? —comenzó a caminar de un lado a otro de la habitación. su frágil cuerpo temblaba levemente ante la ola de rabia que sentía hacia él y sin embargo. se percató del fuego que salía a través de esos ojos celestes. Ino —respondió con apatía. — Te hice una pregunta. Ino! — gritó poniéndose de pie. Sasuke sólo ladeó el rostro. poner el seguro de la puerta y olvidarse de todo.

mi señor. si no puede hacerse sacerdotisa. ¡Si tan sólo querías placer hubieras escogido a una prostituta. El asunto con Sakura se acabó. conseguiré a un hombre que se haga cargo de ella. — ¿Qué harás ahora.No podía dejar de pasearse. Sasuke intentó hablar pero antes de conseguirlo. ¿contenta? ¡Ahora te agradecería que dejaras de meterte en mi vida por una sola maldita vez! ¡Recuerda quien es quien te ha ayudado siempre. Pudo notar la expresión llena de dolor de ella y deseó que un rayo lo matara ahí mismo. Las cosas no podían estar pasando. olvidé que eres el rey. puedes hacer lo que se te antoje y yo no tengo ningún derecho a juzgar ninguna de tus acciones. ¿Cómo había podido dormir tan profundamente que no escuchó la alarma? Soltó un bufido de . él estuvo a punto de partir el escritorio de roble en dos Capítulo 12 Los rayos del sol le estaban dando de lleno en el rostro y la luz comenzó a molestarle. Así que me disculpo por mi insolencia —hizo una reverencia— Lo lamento. a quien le debes el favor más grande y a quien te estás dirigiendo. Sasuke? — Nada. yo… — No digas nada —pidió la chica apartando la mirada para que él no viera que las lágrimas estaban apareciendo— Tienes toda la razón. cuando vio la puerta cerrarse. miró el reloj despertador y vio que era casi mediodía. — Ino. Al darse cuenta de eso. Ino! Eso fue un golpe bajo y él lo supo al instante de terminar de decirlo. — ¿Qué? —musitó atónita. — Dije que no haré nada. Sasuke! ¿Qué demonios sucede contigo? — ¡Ya es suficiente! —gritó fastidiado— ¡Sólo la ayudaré a que sobreviva la transición y después. pensando en todo. Ese favor del que habló en definitiva había sido uno muy grande pero a la vez no lo había sido del todo porque Ino había sacrificado mucho por ello. Sakura despertó y se sentó de golpe sobre la cama. — ¿Qu-qu…? ¿Cómo puedes decir eso después de lo que has hecho? — cuestionó indignada—Jamás creí que no te importara algo como esto cuando fuiste TÚ —lo señaló con el índice— quien cambió el destino de Sakura. no así. Ino salió corriendo de la habitación y.

debía de ser eso. solo eso." Sakura dejó la nota sobre el tocador. Sasuke continuaba encerrado en su estudio. pensando en todo lo que había sucedido la noche anterior. luego vio a su alrededor y se dio cuenta de que se hallaba sola en la habitación. todo a su alrededor comenzó a darle vueltas. Lo sucedido entre Sasuke y ella había sido simple y llana lujuria causada porque él había entrado de improviso en su vida. frotó sus ojos con intensidad al darse cuenta de lo mucho que le dolía la cabeza y cerró las persianas de las puertas que daban al balcón.:. Perdón por irme sin despedirme de ti pero tengo una junta muy importante a la que no puedo faltar ¿nos vemos para comer? Llámame al celular para ponernos de acuerdo. dejar de pensar en su prometido y en su aman… En ese momento.:.:. así que caminó hacia el baño dispuesta a darse una ducha pero cuando estaba a punto de abrir el grifo.:. lo único que quería era poder. la activación desapercibida del . con esa extraña sensación de vacío interno que la azoró al recordar todas y cada una de las palabras de Sasuke.:. salió de la cama y encontró una nota en el espejo que decía: "Buenos días.:. sus piernas le temblaron sin control. vio la habitación inclinarse hasta quedar completamente en posición horizontal. sin verlas en realidad.:.:. Inhaló profundo.:.:. sintió una fuerte punzada en la frente y luego. Sonrió sarcástica mientras se daba cuenta de que en realidad no debería sentirse así. Sai. Luego de lo ocurrido la noche anterior. Necesitaba aclarar sus ideas. . recordó a Sasuke y lo que había sucedido en la madrugada. todo se volvió oscuridad. amor. él apareció y le dio el respiro que tanto necesitaba. Si es que se podría usar ese término para cuando una aventura llegaba a su fin. Si. su patética vida mientras ella se hallaba en la encrucijada más grande porque estaba estancada en un punto en el que nada de lo que hacía parecía tener relevancia. llegar tarde al trabajo era lo único que le faltaba para continuar con los desastres en su vida. Habían terminado. aunque fuera por un instante en el día.hastío. No podía explicarse la razón por la que sentía como si su pecho se estuviese comprimiendo de manera casi dolorosa… ¿por qué? Había sido sólo lujuria.:. Tenía que convencerse de que había sido solamente eso porque… no podía haberse enamorado de él ¿verdad? En definitiva ya estaba desvariando en cosas que no debían tener importancia. en la cena. viendo las llamas de la chimenea danzar frente a él. Te amo.:.

para él. Y no quería. todo en él se descontrolaba. si se trataba de lo ocurrido durante aquella cena. ¡Maldición! No solía meter la pata con mucha frecuencia pero cuando lo hacía. Odiaba todo el asunto sobre todo porque aún cuando el hambre yacía adormecida dentro de él y sabiendo que ella aún no era una fuente real de alimento. y más. Él mejor que nadie sabía lo que era ser perseguido por tu pasado sin piedad alguna. continuaba deseándola fervientemente. delinearlo con su lengua y hundir sus colmillos en él. Aún después de lo sucedido. el sonido de la sangre fluyendo a través de sus venas. sabía que era por ese humano que había estado durmiendo en su cama. observándola. embriagándose de la ambrosia carmesí que corría a través de esas delicadas venas. atormentándolo con la simple idea de su presencia. la metía y hasta el fondo. Todo su cuerpo le rugía de vida y de hambre de una manera desconocida para él. No debía sentirse así. sentir como todo lo que hiciste o dejaste de hacer tiene repercusión en tu futuro alterando la realidad que esperabas vivir. Nunca le habían gustado las complicaciones y Sakura lo era indudablemente pero… la deseaba.cuando se trataba de lo concerniente a Sakura. lo mucho que la había lastimado con sus palabras. Aún así. Todo en lo que podía pensar era en esa humana que se había metido en su cabeza sin que él se diera cuenta. los latidos de su corazón. Si ese humano no estuviera presente… La furia embargó su cuerpo. escuchando su respiración. Bebió de golpe todo el vodka que había en su vaso. ella no lo había aceptado. Pasaba sus noches rodando cerca de su habitación. de besar cada parte de su cuerpo y luego hundirse en su cálido interior. apretó con fuerza el vaso y luego lo arrojó a las . Sakura. la quería junto a él. atrapándolo durante cada instante de vigilia. la discusión con Sakura y… en su pelea con Ino. Nunca debió haber dicho nada como aquello pero… -agitó sus cabellos con fuerza. seguía aferrada a una vida que estaba destinada a abandonar pero. se sentía tentado más allá del límite de su control para poder resistirse a tocar la suavidad de su cuello.sharingan. nada justificaba lo que le había dicho a Ino ni tampoco. no quería otra cosa en el mundo que no fuera tenerla entre sus brazos. Nunca antes una mujer le había afectado de ese modo. Y sin embargo. y sus días contando los minutos que debía esperar antes de volver a hacerle el amor. Jamás había sido su intención lastimar a Ino de esa manera. la misma cama en la que él le había hecho el amor todas las noches anteriores. Había sobrevivido durante mucho tiempo sin una compañera y le había ido muy bien.

No lo haría si no fuese necesario… El azabache se puso de pie. él e Ino eran lo único que siempre había tenido y si algo llegara a sucederles por su causa. ya lo habían intentado una vez. donde había varias botellas de licor. Al menos uno de los dos debería serlo. Por si no le hiciera falta. estando los dos acostados en la misma cama. — Hmp. Los minutos más largos en toda la vida de Sasuke y no quería arriesgarse a perderlo definitivamente. Hinata insistió en quedarse en mi habitación y pues. él… . Sasuke. Luego de que Ino se emparejara con Kiba. Nunca te he pedido nada salvo esto. y lo sabes. — ¿Cómo supiste que estaba aquí. no puedo dormir. como no te encontré y dado que todo está cerrado. echándole un vistazo a todos los papeles que había encima— ¿Qué hay de ti? ¿qué es lo que tanto te preocupa? Desde hace días estás actuando más raro que de costumbre. su inexperiencia en ese uso del sharingan había salido a relucir y ambos casi terminaron muertos. En ese momento la puerta se abrió. — No puedes engañarme fácilmente. Sólo. — Nada. Naruto? —preguntó sin mirar al hombre que se acercaba por su izquierda. — Fui a buscarte a tu habitación y al gimnasio pero. comprenderás que en lo que menos pienso es en dormir. Naruto lo había estado durante casi dos minutos. Sin embargo. Así que espero que cuando quieras hablar puedas contarme ¿de acuerdo? —no recibió respuesta— Regresando a mi asunto. Deseaba ayudar a Naruto pero. y se sirvió un poco en un nuevo vaso. una encrucijada más en su vida. ¿vas a ayudarme? — Naruto… — Por favor. No soportaría otra visita fantasmagórica en su vida. él no se lo perdonaría nunca.llamas de la chimenea. de hecho. quería que fuera feliz. Naruto exhaló profundo y miró a Sasuke. caminó hasta la pequeña mesa junto a la chimenea. —se movió hasta el escritorio y apoyó la cadera en él. —esbozó una media sonrisa— ¿Y puedo saber por qué me estabas buscando a estas horas? — No podía dormir —Sasuke alzó el rostro para verlo—. eres el único a quien puedo recurrir. sólo habían quedado ellos dos y si en sus manos cabía la posibilidad de ayudar a Naruto a que fuera feliz. pensé que estarías aquí.

¿Dónde estaba? no recordaba haberse quedado dormida. voces desconocidas se hacían notar a su alrededor. abrió los ojos y la luz fluorescente frente a ella. Así ella me destrozará cuando sepa que yo fui quien te asesiné. Sabía que había despertado esa mañana. — Es una posibilidad pero… si le ves el lado positivo.:. te pido que por favor le digas lo que sucedió en caso de que no funcione. Llamaré al doctor. y por primera vez.— De acuerdo —musitó lacónico—.:. Espero que ya te hayas despedido de tu mujer. la nota en el espejo. De cualquier manera. .:. giró la cabeza y vio a Sai sentado en una silla a su lado.:. Sasuke. Él y Naruto atravesaron el vestíbulo y abrieron una pequeña puerta que se encontraba debajo de las escaleras y que conducía hacia el gimnasio donde los miembros de la cofradía solían entrenar. El doctor parecía estar en los cuarentas y tenía esa clase de rostro amable que no hace más que ponerte nerviosa ante la expectativa de cualquier palabra que pudiera salir de su boca. La sonrisa de Sasuke se amplió un poco más.:. y me dejas a mí el paquete ¿no? —volteó a verlo—. — Gracias.:. Se llevó una mano hacia el lado derecho de su frente y sintió pequeñas irregularidades en ella. Todo parecía muy confuso. recordaba su conversación con Sasuke. un verdadero rayo de esperanza se posó sobre él. — Son las puntadas. nada. No me lo agradezcas aún —caminó hacia la puerta.:.:. la cegó momentáneamente. — Ha sido un gran golpe el que se dio en la cabeza. siendo seguido por su amigo—. Confío en ti —sonrió divertido—. Pero no digas que no te lo advertí. — No tengo por qué.:. — Claro. señorita Haruno —dijo el doctor observando las placas en el panel—. mirándola preocupado—. acercarse al baño y luego. Se puso de pie y salió por la puerta de cristal.:.:. el timbre de un teléfono y el ir y venir de pasos.:. El rostro de Naruto se iluminó ante su respuesta. Instantes después. en toda su vida. — Hmp. Pero afortunadamente la tomografía . La cabeza le dolía. no las toques —escuchó de una voz a su derecha. así no tendrás que extrañarme mucho porque irás al otro lado conmigo. un médico junto a una enfermera regresaron con él.

Verá. Sus análisis de sangre revelaron los niveles de eritrocitos y hemoglobina realmente bajos. señorita Haruno. esa clase de desvanecimientos no deben de tomarse a la ligera pues generalmente son síntomas de padecimientos más serios. la enviaré a casa ¿de acuerdo? Sakura asintió una vez más y entonces el doctor abandonó la habitación. cubierta de sangre? — Sai… — ¡Y tú nunca tuviste la cortesía de decirme que te sentías mal! . — ¿Estás molesto? —inquirió al escuchar el tono en el que Sai le estaba respondiendo. señorita Haruno ¿se ha sentido bien últimamente? — Eh. dejando un silencio sepulcral en el interior. —dijo el médico de manera condescendiente— Dígame una cosa. ya no recuerdo nada. ¿Recuerda algo de lo que sucedió? — E-en realidad no mucho. — ¿Y ha estado siguiendo las recomendaciones que le dio su médico? —Sakura asintió mientras notaba que el doctor parecía no haberle creído del todo—. — ¿C-cómo llegué aquí? — Te encontré en el baño del apartamento —respondió Sai. repetiremos sus análisis y le administraremos altas dosis de hierro y otros complementos. Se quedará en observación durante unas horas más. Tiene usted mucha suerte. Iba a darme una ducha cuando me sentí mareada y después. Como no reaccionabas tuve que llamar a una ambulancia. Necesita cuidarse. Sakura! ¿Sabes lo que sentí al verte inconsciente en el baño. sus niveles se restablecen un poco.no mostró daño alguno y el electro tampoco mostró alteraciones en su función cerebral. la verdad… no. es normal. Me he sentido muy débil y cansada. Fui a consulta hace casi una semana y me dijeron que tenía anemia pero que no había nada de qué preocuparme. — ¿Desde cuando llevas sintiéndote tan mal? — Yo… Sai… esto no es lo que tú… — ¿piensas? ¡Por supuesto que lo es. serio— Regresé porque había olvidado unas carpetas que necesitaba y vi que estabas tendida en el suelo. Si al final de esas horas. — No se preocupe.

Sabes que eso no es verdad" .:. tengo el estómago sumamente sensible y no puedo comer casi nada sin tener ganas de vomitar. quería decirte que he tenido pesadillas durante semanas. vamos a averiguar que tienes y lo haremos juntos ¿de acuerdo? Sakura asintió aún sin estar segura de que ese abrazo le diera el consuelo que ella buscaba pero. Sé que eso no es algo normal. Yo soy quien lo siente.:. — ¿Te encuentras bien? —le preguntó Sasuke mientras lo ayudaba a . la cabeza me duele tanto que siento que en cualquier momento me va a estallar. el hombre con quien ella estaba destinada a pasar el resto de sus días.:. Porque ahora me he dado cuenta de que no confías en mí lo suficiente como para decirme algo que tiene que ver con tu salud.— Lo siento.:. — No es así… —respondió ella intentando mantener el equilibrio entre el dolor que sentía en la cabeza y la frustración. No…—continuó casi sin aliento— no desapareció y yo… —la voz se le quebró— …tengo miedo.:. mi amor. era él. Perdón —susurró acariciando la espalda de ella— Te prometo que a partir de ahora todo será diferente. — Perdóname. rodeándola con sus brazos sintiendo como Sakura se aferraba a él con fuerza y lamentando no haberle prestado la atención adecuada. el hombre que estaba ahí ahora que más lo necesitaba.:. Pero sabía lo que ibas a decirme. Era el tercer día de entrenamiento y no habían logrado conseguir ninguna mejoría. Sakura" "Vas a ver que todo desaparecerá en unos días" pues bien… déjame decirte que no fue así. sé que algo está mal conmigo.:.:.:. lo mismo que me dijiste aquella vez en la que casi me violaron ¿recuerdas? "Son sólo cosas de tu mente. algo me está pasando y no sé que es… En ese momento el hombre se paró de la silla y fue a sentarse junto a ella.:.:. Tres días después… Naruto cayó al suelo.:. — No. Sakura. Sai. — ¡Claro que así es! — ¡Ya te dije que no es así. Sakura. Era él a quien ella… "Vamos. era Sai. Sai! —exclamó sin poder contenerse más— ¿Crees que no pensé en decírtelo? Por supuesto que sí.

— ¿Estás seguro que puedes ayudarnos? —preguntó Naruto. — No. Te lo advertí.reincorporarse. de lo que estaba seguro era de que si Naruto se transformaba. — De acuerdo. ha sido demasiado. Gaara se mantenía atento a cualquier señal de que algo anduviera mal. — ¿En verdad crees poder hacerlo. El pelirrojo se encogió de hombros. muy serios problemas. Él asintió y entonces un resplandor naranja fue haciéndose cada vez más visible a su alrededor. Necesitas llevar el chakra casi al nivel de transformación pero no puedes hacerlo porque entonces yo no podría controlarte solo. ¿vas a ayudarnos entonces? Gaara volvió a encoger los hombros y Sasuke y Naruto lo tomaron como un sí. Gaara? — Danzou estaba preocupado por el ligero temblor que hubo en su cocina hace unos minutos y me pidió venir para averiguar si ustedes no se habían matado ya. Mi manejo de chakra es mejor que el de la mayoría aunque no sé realmente qué es lo que están haciendo. en ese lugar tan pequeño. —dijo Sasuke luego de unos instantes. Él asintió. — Sasuke intenta reprimir el chakra del kyubi. — Lo sé pero… — Yo te ayudaré —ambos miraron al hombre que se encontraba en el umbral de la puerta. aún no tenía muy claro lo que debía hacer pero. alejándose del rubio— Concéntrate Naruto. Lo consiguió sin ningún . extendiéndose luego por todas partes hasta que toda la atmósfera del lugar se tensó tanto que empezó a sofocarlos. — H-hay que intentarlo otra vez —susurró en un jadeo. La energía se hizo cada vez más intensa y fue entonces cuando Sasuke activó el sharingan intentando divisar la fuente de chakra. iba a ver serios. — Tal vez. Sasuke? — Hmp. entonces lo intentaremos una vez más. Estamos trabajando en ello. —Gaara esbozó una media sonrisa. Aún no lo sé. — ¿Qué haces aquí.

:. porque la realidad era que a cada minuto su mente lo había traído a ella. Recargó la nuca en el respaldo del asiento mientras concentraba su mirada en el techo sintiendo que algo le estaba faltando. seguro.esfuerzo aparente pero. Los únicos momentos en los que había tenido contacto con el exterior habían sido cuando Sai le llamaba cada cierto tiempo para verificar que seguía consciente y no tirada en el baño. haciéndole recordar lo bien que se sentía estar entre sus brazos.:. ni siquiera la televisión le había hecho olvidarse de su alrededor y eso que ella puso todo su empeño en ello. Finalmente. Agitó la cabeza levemente de un lado a otro y luego miró a su alrededor. Claro. recorriendo esa estancia que tantas veces había visto y que. Se detuvo en el enorme librero cerca de la ventana y notó el lomo de un libro sobresaliendo de entre los demás. Se acercó un poco más a Naruto. Adiós.:. quien ya se había encorvado por la presión que el kyubi ponía sobre su cuerpo. gracias. Sasuke se acercó un par de pasos más. Es que… No.:. lo interesante sería manipularla.:. Yo. caminó hasta ahí y lo tomó entre sus manos.:. Bueno. sin embargo. salir de juerga esa noche no era lo que ella consideraría un buen plan sobre qué hacer pero. "Sasuke…" Claro. — ¿Hola? —volvió a sentarse cuando escuchó de quién se trataba— Ah. Sip.:. .:. cualquier cosa era mejor que permanecer un segundo más tendida en ese sofá sintiendo el lento pasar de los minutos. Bien. creo que volveré al trabajo mañana. Nunca antes se había sentido tan falta de vida como lo había estado durante esos días. no lo sé. Suspiró profundo. debajo de su cuerpo. sintiendo sus ardientes caricias recorrerla con detenimiento. El sonido incesante del teléfono le recordó que se había dormido en el sofá. ¿Eh? Salir esta noche. hola Eri.:. Volvió a colocar el auricular en el soporte y luego se quedó observándolo durante un rato. no había observado nunca a detalle.:. se dio por vencida— De acuerdo. abrasándolo mientras salía volando por los aires junto con Gaara. Si. . iba a ser una completa hipocresía si decía que apenas lo había pensado durante aquellos días. Tanteó sobre su cabeza hasta encontrar el aparato y descolgó el auricular para contestar. estiró su mano para tocarlo y entonces la energía se elevó de golpe. sentía como si lo hubiese tenido durante toda su vida.:.:. el sabor de sus labios y el paraíso cuando estaba en su interior. algo que había perdido recientemente y que sin embargo. Las veré a las ocho. pero… —soltó un suspiro de resignación mientras escuchaba el discurso persuadidor proveniente del otro lado de la línea telefónica.

y cuando llegó al gimnasio.:. Pasó su mano a través de la cubierta y luego lo abrió en una página al azar repasando con la mirada los párrafos sin leerlos realmente hasta que encontró algo que llamó su atención.:. — Son quemaduras de segundo grado pero gracias a su línea de sangre sanarán en unas cuantas horas. —alzó la mirada para ver a Sasuke. realmente parecía imposible pero había sido como si esa noche.Era un viejo ejemplar de «Cumbres Borrascosas» que había leído en más de una ocasión.:.:.:.:.:. él la había abandonado. . — ¿Es muy grave? —preguntó Naruto aún sin poder creer lo que sus ojos veían. Su brazo y parte de su costado izquierdo tenían quemaduras gracias a la onda de fuego que salió desprendida del cuerpo de Naruto.:. todo lo que siempre había estado buscando hubiese aparecido frente a ella.:. su cálido aliento chocando contra su nuca mientras lo sentía respirar entre su cabello. como cuando al agua se le agrega vino…" No pudo evitar recordar aquel sueño que tuvo acerca de Sasuke durmiendo a su lado. completa y feliz mientras era rodeada por aquel cuerpo masculino que le brindaba un sentimiento de bienestar y plenitud que no había experimentado nunca. esa sensación de sentirse tranquila. Gaara había ido por ella al ver el estado en el que se encontraba Sasuke. lo dejó sobre el sofá y caminó hasta el baño dispuesta a darse una ducha. Cerró el libro. no pudo ocultar su sorpresa al ver el estado del azabache.:. Aún su más ínfima esperanza de volver a verlo se había agotado pues también en sus sueños.:. De nada le servía atormentarse con algo que ya había acabado. Todavía se preguntaba cómo ese sueño había podido hacerle sentir tanto. Hinata estaba completamente concentrada en su labor. Ahora el rubio estaba totalmente consciente y él y Gaara se encontraban observando como Hinata terminaba de hacer las curaciones en el brazo de Sasuke. "En ocasiones he soñado cosas que no he olvidado nunca y que han cambiado mi modo de pensar.:. sus brazos envolviéndola en un gesto protector pero a la vez tan necesitado. Hinata negó con la cabeza. que no volvería y que había sido tan efímero como lo había sido la mayor parte de las cosas felices en su vida. Ahora todo parecía haberse desvanecido. Han pasado por mi alma y le han dado un color nuevo. quien .

Si entiendo que estoy muerto. así que. hermanito. Era por culpa del cansancio. Sasuke comenzó a pasearse de un lado. la guerra y las . siento como si esto ya lo había vivido. No había dormido prácticamente nada en los últimos días. perdón. — Esto no puede estar pasando.permanecía con el rostro impávido—. — De acuerdo… yo no dije nada. Sasuke? Por si no lo has notado. El suero proteico que le administre ayudará a la rápida regeneración celular pero. Sasuke asintió y una vez que Hinata terminó de colocarle los vendajes. se puso de pie. sí. a otro a través de la habitación. también le aconsejaría que se alimentara. — ¿Sabes?. —musitó con cansancio. porque tú no puedes estar aquí porque estás muerto! ¿lo entiendes? — ¿Se te olvida con quién estás hablando. dejando solo a Sasuke. había estado bajo mucha presión con todo el asunto de Sakura y el resto de las elegidas. quien fue atravesado por una espada fui yo. Luego de un intenso silencio. — Eh. llevándose constantemente la mano hacia la nuca mientras intentaba hallar la posible causa para su alucinación. sé que no es de mi incumbencia pero… —interrumpió Gaara— ¿Han considerado la posibilidad de emplear un sello de cinco puntos? Las tres personas a su alrededor lo miraron sorprendidos y él supuso que su mejor opción era mantener su boca cerrada. mi señor. Esta vez sentí que estuve realmente cerca de lograrlo y supongo que esa descarga de chakra fue porque el kyubi también lo sintió. quien no puede aceptar que estás viéndome. Naruto. Creo que es a lo que se le llama tener un déjàvu —dijo acercándose a su hermano— ¿Por qué simplemente no puedes aceptarlo? — ¡Porque esto no es posible. mientras éste evaluaba la opción que le había dado. se dio la vuelta y vio a Itachi recostado sobre el muro. eres tú. Ambos sabíamos que era un riesgo y decidimos correrlo. No fue mi intención… — No te preocupes. — Sasuke. — Tal vez podría funcionar ¿no crees? —Sasuke se puso tenso al escuchar esa voz. Gaara abandonó el gimnasio siendo seguido por Hinata y Naruto.

él sabe más de estas cosas. Nunca pensé que diría esto pero estoy de acuerdo con Gaara.:. . . todos se estaban preparando para iniciar las rondas. que al menos estoy aquí. Podrías pedírselo a Kakashi. que se encontraba sentada a los pies de la enorme cama que compartía con Kiba. diciéndole a su hermano que no se metiera en su vida pero. debía ser eso. él lo haría si tan sólo Ino le dirigiera la palabra. de nuevo. halló el camino y yo le expliqué cómo usarlo.:. pero no pienso de igual manera cuando se trata de ilusiones fabricadas por mi mente cansada. sobre tu mujer. Esto confirmaba su idea de que estaba enloqueciendo porque no sólo era la segunda vez que conversaba con su hermano muerto. Sasuke estuvo a punto de replicar. Claro.:.:. la biología y lo que estás sintiendo no son algo con lo que puedas pelear y créeme.:.:. lo tuyo es sumamente poderoso.:. el sello de cinco puntos debería de funcionar pero no lo vayas a aplicar tú. — Y sigo sin serlo.:.:.bajas civiles también eran tema de preocupación además del problema de Naruto con el kyubi. Soltó un suspiro en señal de desánimo. Itachi desapareció de repente. — ¿Qué demonios ha pasado contigo en todos estos años? Nunca habías sido de esa clase de hombres que reniega de la verdad escudándose en cosas estúpidas. Si.:. con excepción de Ino.:. Itachi negó con la cabeza. Horas más tarde. o bueno. Un par de noches antes. estaba comenzando a creer que era real. un humano no puede compararse con un Uchiha. sino que también. Todos. regresando al asunto de Naruto. te puedo apostar lo que quieras a que no durarás mucho tiempo sin ella. Puedes preguntarle y ella te lo confirmará. Entonces sabrás que soy real. la noche por fin cayó sobre la ciudad y en la mansión de la cofradía. — Ahora. ella había perdido uno de sus aretes y mientras lo buscaba.:.¿Sabes quién le indicó a Ino el camino que debían seguir cuando nos atacaron? —Sasuke negó con la cabeza— Pues fui yo. — ¿Qué puedo hacer para que me creas? —no hubo respuesta—. Además. escuchando el repiqueteo inconstante del agua mientras él tomaba un baño. Y antes de que lo olvide.

Se detuvo justo a la altura de sus pectorales. en uno de los músculos que sobresalían en su abdomen. Entonces él la alzó por los codos y atrapó sus labios en un beso férreo. haciendo que su cálido aliento rozara la piel de él. De nuevo su mirada recorrió el bien formado torso de él y sin resistirse más. Alzó la mirada encontrándose con la de él. era más alto que ella y también más fuerte. cargada de un deseo ardiente y excitante que solo existía para ella y por ella. Con andar cadencioso fue acercándose a Kiba. ¡Dios. pasando en línea recta a través de sus pectorales hasta el ombligo y más abajo. — Ino… —suspiró Kiba al sentir un ligero roce de los colmillos de ella. acercó su dedo índice y con la uña recorrió desde su clavícula hacia la parte baja de su abdomen. le encantaba eso! Él le doblaba en peso. repartió nuevos besos más intensos y prolongados hasta encontrarse con uno de sus pezones. sintiendo como él se tensaba por ese simple roce. sintiendo que él nuevamente se estremecía. haciendo el amago de querer ir más abajo. ¿Cuánto tiempo llevaban viviendo de esa manera? Mucho. Fue deslizando sus labios hacia abajo. rozando su clavícula y luego repartiendo pequeños besos en sus pectorales. esa mirada salvaje. con todo orgullo y alegría. con los labios rozó su mandíbula inferior. — Mujer. percibiendo el calor que su pecho irradiaba a través de la delicada seda del camisón que ella vestía. Sin perder el contacto visual. eres incorregible —dijo en un gemido y la sonrisa en el rostro de ella se amplió más. sin hacer un solo movimiento. de pie. deteniéndose a tan sólo unos centímetros de distancia. recorriendo con los ojos cada parte de ese magnífico cuerpo masculino que. rodeándolo con ella o succionando calmosamente. En ese momento la puerta del baño se abrió frente a ella. sin importar nada más.Esa era una de esas noches en las que desearía poder quedarse tendida en la cama con el hombre que amaba a su lado. y sin embargo. ahí estaba. lo atrapó con los labios y comenzó a hacerle caricias con la lengua. Ella sabía perfectamente como despertar el deseo en él. se acercó aún más a él. dejando ver a Kiba vestido solamente con una pequeña toalla alrededor de las caderas. completamente a su merced. En cuerpo y alma. — ¿Si? —respondió con una sonrisa de inocencia fingida mientras volvía a levantarse. recorriendo la línea de su garganta con la lengua. tanto como ella le pertenecía a él. podía decir que le pertenecía. . sin obstáculos por vencer ni limitaciones a su alrededor pero… sabía que eso no era posible. Ella se quedó mirándolo absorta.

rodeándola con sus fuertes brazos pegando sus cuerpos al máximo sin darle oportunidad de escape alguna. la sensación de su lengua recorrer los pliegues de su oreja hacía que ella se sintiera absolutamente preparada para toda una noche y gran parte de la mañana de un grandioso. decidió no reflexionar más sobre aquello. hasta llegar a sus glúteos. el sacrificio. los gritos. el dolor. Ino sintió la erección de Kiba presionar contra su vientre y dejó escapar un gemido que acabó ahogado en sus labios. Una. — Cualquier color te hace ver hermosa— escuchó junto a su oído. Ino estaba envuelta en una sábana. Entonces un golpe en la puerta por gracia divina. no había tenido que pasar por ello sola. las lágrimas. apasionado y totalmente excitante sexo candente. porque sabía que siempre era cuestión de tiempo pero… en las ocasiones anteriores. Sus manos se deslizaron a través de la espalda de ella. sucumbiría sin remedio. y por lo que golpeaba contra su espalda baja. manteniendo la mirada perdida entre las docenas de vestidos que se alzaban en el interior del clóset. definiendo las curvas que se formaban debajo del camisón. y ella no podía esperar a que continuara. Sin embargo. Fue entonces que volvió a recordar que él lo valía. deslizándolas a través de su pecho y abdomen. brindando suaves caricias hasta que finalmente encontró aquel pequeño trozo de tela que se encargó de apartar mientras sentía que Kiba la empujaba hacia la cama. dos horas después. siendo ella quien estuviera deseando fervientemente lo que los movimientos de aquellas ágiles manos estaban prometiéndole. bajando hasta sus muslos y acariciando sus pechos. sabía que eso no pasaría. rodeándolos con las manos y hundiendo las yemas de los dedos en ellos para apretarla aún más a su cuerpo y así hacerle saber lo que ella había provocado. — ¡Kiba. Así que. un tercero y tal vez un cuarto asalto. estar a su lado lo valía. cada segundo pasado a lado de él lo valía todo. llevó sus manos desde los anchos hombros de él. al menos no en esa ocasión pero… también sabía que si las manos de él seguían recorriendo su abdomen. quizás más y ¡por todo el cielo!. su cuerpo se tensaba aún más al ritmo con que sus lenguas mantenían ese ardiente e intenso juego. totalmente listo para un segundo. y que conocía a la perfección. ya anocheció! —gritó Gaara desde el corredor al otro . Sin apartarse ni un centímetro y con gran maestría. Instantes antes era él quien se rendía ante sus caricias y ahora los papeles habían cambiado. Los brazos de Kiba le rodearon la cintura desde atrás. No pudo evitar sonreír. con un demonio. sabía que seguía desnudo. bueno. los interrumpió.

— Es una cita entonces. Kiba se preparó para hacer las rondas. la abrazó contra él y le dio un beso en la frente. ¡¿Vas a salir o no? Ino se dio la vuelta para encarar a Kiba. —susurró antes de besarla. El ex prometido de Ino. — ¿Te refieres a ESE asunto? Ino asintió.lado del pasillo—. en cual podría llamar menos la atención. Sin darles tiempo de preguntar absolutamente nada. Segundos después. Cuando un segundo golpe retumbó contra la puerta. — Tal vez… podríamos retomarlo al final de la noche —dijo la rubia inclinando la cabeza para recorrer con la mirada su cuerpo—. ambos se apartaron y con una velocidad impresionante. él había recibido el mensaje proveniente del padre de Ino pidiendo verla. Puedo cuidarme yo sola. ¿Sasuke. ¿No crees? Kiba sonrió. contrario a Kiba. — ¿Qué clase de asunto? —preguntó Naruto sin saber a que se refería. aunque él sabía perfectamente que. quien realmente lo hacía. encontrando ahí a Naruto y Sasuke hablando. . mi amor. estratégicamente antes de que la lengua de él se introdujera entre sus labios. —soltó un suspiro— Nos vemos después. Un mes antes. — ¿Qué tú no…? —volteó a ver a su amigo—. color blanco. Ino soltó un suspiro. así que no voy a poder acompañarlos en las rondas esta noche. le dio un rápido beso en los labios y luego salió por la puerta de la cocina pasando olímpicamente de Sasuke. se acercó a Naruto. le dio un rápido beso y se separó. mezcla entre un vestido común y una túnica. si lo sabía. era Hidan. se arregló y caminó hacia la cocina. él ya había desaparecido tras la puerta. tú no…? —regresó su atención a la rubia— ¿No quieres que alguno de nosotros te acompañe? Ella negó y dijo: — No es necesario. — Wow —susurró Naruto para luego soltar un silbido decreciente— Estás hermosa pero… ¿qué haces vestida así? —cuestionó al verla ataviada con un vestido de seda. — Tengo que arreglar un asunto. Finalmente escogió el que siempre usaba para esa ocasión. regresó su atención a la elección de vestido pensando. Pero Sasuke.

El silencio reinó por completo en aquella habitación siendo interrumpido por el tamborileo incesante de los dedos de Naruto sobre la botella mientras Sasuke se dedicaba a limpiar un par de armas que tenía frente a él. aunque creo que en tu caso. desde lo sucedido la noche de la partida de Kakashi. — Claro. — ¡Deja de hacerte el imbécil y dime qué le hiciste! Sasuke exhaló profundo. y yo soy el mejor amigo de Mickey Mouse. te refieres al perro —Naruto perdió la paciencia y le dio un golpe a Sasuke en la nuca. ¿Qué sucedió? — Hmp. lo ocurrido con Sakura las . — Lo sé. Nada. intentado que Sasuke viera lo obvio— La última vez que dejó de hablarte fue cuando teníamos diez y tomamos su collar de perlas rosadas y tú lo usaste como proyectiles contra los soldados de tu padre. el plan de Ino para acercarse a ella. — Está molesta —susurró Naruto. caminó hacia la nevera para tomar una botella de agua y luego regresó a su asiento frente a Sasuke. — Está MUY molesta. — El mejor amigo de Mickey Mouse es el Pato Donald. incluyendo su petición de ser el soporte de Sakura para la transición. — ¡Lo sé! —exclamó fastidiado. — Contigo. — Ella esta MUY molesta con… — ¡Qué no entiendes que lo sé! — ¡ESTÁ MUY MOLESTA CONTIGO! —gritó Naruto. — Lo sé.Naruto se puso de pie. apartó el arma hacia un lado y miró a Naruto. — ¿Recuerdas el asunto de las sacerdotisas? —el rubio asintió— Pues… Sasuke comenzó a contarle todo a Naruto. Desde entonces sólo se había dedicado a patearnos el trasero cada vez que la hacíamos enojar.

Tal vez no había sido. Sakura permanecía sentada. que sonaba en ese momento. O al menos eso pensó hasta que una de sus amigas llamó su atención. — Im-bé-cil… —dijo Naruto en un susurro. La música dentro de X-tasis. retumbaba a través de las paredes. . una buena idea salir. la mandíbula de Naruto caía un poco más hasta que pensó que llegaría al suelo. —susurró abriendo la botella de agua para beber un poco. aún sin creer lo que había escuchado — ¡Eres el imbécil más grande que he conocido en toda mi vida! —exclamó— ¿dónde demonios tenías la cabeza? Sabía que no eras muy listo pero ¿no podías haber mantenido a tu amigo dentro de tus pantalones? ¡Y con una elegida! — ¡¿Y crees que no sé que fui un idiota al haberlo hecho? ¡Por supuesto que lo sé! Pero… —se detuvo y comenzó a caminar de un lado a otro frente a Naruto. realmente.:. Cuando Sasuke terminó su relato. Sasuke salió de la cocina dando un portazo y Naruto se quedó mirando el lugar donde había estado su amigo.:.:.:.:.:. ¿Qué no es ese tu vecino? —ella miró en la dirección en la que le señalaban y vio a Sasuke abrirse paso entre la multitud.:. oyendo el sonido estridente del remix de la canción "Circus" de Britney Spears.:. . ambos quedaron en silencio durante un par de minutos.:.:. llenando la atmósfera de aquel ambiente que era único en ese club.últimas noches y su pelea con Ino por ese asunto. Sakura. Lograron hacerse de una mesa sobre un palco desde donde se podía ver casi toda la pista por completo. Con cada palabra que escuchaba. No pudo evitar sonreír. — Tomaré eso como un sí. Sakura y algunas de sus compañeras de trabajo habían conseguido entrar a pesar de que era viernes y el lugar estaba a reventar.:. con excepción de la zona VIP que se alzaba al otro extremo del lugar y mientras algunas habían conseguido parejas para bailar. acompañado por un hombre rubio. — Tú la… —dijo más calmado al ver la expresión en el rostro de Sasuke— ¿amas? — Yo… —exhaló profundo— Debo irme. — Oye.:.

Al igual que el noventa y nueve punto nueve por ciento de las mujeres que había en el lugar. casi aristócrata. seguro y orgulloso de sí mismo que lo hacían completamente irresistible. el hechizo de feromonas se aplacó y la actividad volvió a reiniciarse en la pista de baile. Sasuke era un dios. serio. Con fuerza sobrehumana. mientras que el aura de su amigo emanaba espontaneidad. Sasuke tenía ese aire atractivo. Sakura contuvo la respiración mientras los seguía con la mirada. dejó escapar un jadeo de asombro al ver aquella magnífica figura masculina. recorriendo el cuerpo de Sasuke. elegante. Una punzada atravesó su corazón y supo que haber recordado lo vivido con él. justo como en ese momento. Fue entonces cuando prestó atención al hombre que iba junto a Sasuke. de eso ella no tenía duda pero. Quiero decir. no había sido la mejor opción cuando buscaba exactamente lo opuesto. Una vez que ambos hombres desaparecieron tras el cordón de terciopelo rojo que marcaba el inicio de la zona VIP. y que ella había tocado con sus dedos en más de una ocasión. todas las mujeres se hallaban en la encrucijada de a cual elegir. el cabello dorado reflejando los destellos de las luces y el azul profundo de sus ojos en compañía de ese tono bronceado de piel. determinación y un toque de peligrosidad salvaje que robaban la atención de cualquier mujer que estuviera frente a ellos. — ¡Qué lástima! Sakura sonrió tensamente y luego regresó su atención al trago que había entre sus manos. no. Sasuke sólo vive en el apartamento de a lado. si es que tuviesen la oportunidad de hacerlo. — Por favor dime que conoces a su amigo y que puedes presentármelo ¿si? — Eh… pues en realidad. y de manera casi imperceptible. detallando aquel andar elegante y ágil con el que se movían a través de la pista de baile. no es que seamos grandes ami… Su amiga suspiró con desánimo mientras se recargaba de nueva cuenta en el respaldo de la silla alta. eran más que suficientes para que varias mujeres lo estuvieran desnudando con la mirada sin reserva alguna. imaginando lo que había debajo del pesado abrigo de cuero que llevaba puesto. Eran como el día y la noche. de manera irremediable. Sakura logró vencer el hechizo del que se había quedado presa y apartó la mirada recorriendo los rostros femeninos a su alrededor dándose cuenta que. . al igual que ella. debía aceptar que su acompañante lo era un poco más.

no espera… —frunció el ceño intentando concentrarse un poco más— Son dos. — ¿Dónde están Gaara y Neji? —cuestionó Sasuke mientras Naruto pedía cervezas para ambos. sobre todo por las diferencias que había entre sus líneas de sangre así que cualquier cosa que Ino hacía para mantenerlos unidos era porque pensaba que valía la pena y ellos no podían intervenir contra sus deseos. — De acuerdo. —dio un trago a la cerveza y luego dejó la botella sobre la . uno con el sello desactivado. Ser presa de las miradas lascivas de las mujeres no debería ser sorpresa pero solía haber veces en las que era un poco incómodo. sobre todo cuando las mentes de las humanas eran tan claras para ellos que podían divisar imágenes de las escenas extremadamente eróticas que maquinaban y que los tenían a ellos como protagonistas. vamos Shika. apartados de la multitud. atrás el bullicio de la pista de baile del club. tal vez a un par de cuadras yendo en dirección al norte. no puedes hablar en serio! —exclamó Naruto— ¡Acabamos de llegar! — ¿Cuántos? —preguntó Sasuke poniéndose de pie. Naruto miró a Sasuke y luego se llevó la botella de cerveza a los labios para bajarle casi la mitad de un solo trago. la realidad era que las cosas nunca habían sido fáciles para ellos. Iré yo. — Fue al apartamento por sus armas y a ver a una de las elegidas —dijo Sasuke lacónico— Me encontraré con ella ahí más tarde. Él los miró sobre el borde del vaso con whisky que estaba bebiendo y todos comprendieron lo que significaba. Ambos odiaban mentirle a su compañero pero. parcialmente. — Uno. — Eh… chicos… —todos voltearon a ver a Shikamaru cuando rompió el extraño silencio que se había formado. — ¡Oh. Naruto recorrió con la mirada el lugar hasta que encontró a Kiba y Shikamaru sentados en la mesa de costumbre. Cuando se encontraron en el apartado VIP. — Aquí nuestro "ojo omnisciente" —respondió Kiba apuntando hacia Shikamaru con la mano en la que sostenía una botella de cerveza— los puso a trabajar con un escuadrón como a seis kilómetros de aquí pero no deben de tardar — entonces frunció el ceño— ¿Dónde está mi mujer? Creí que haría rondas con ustedes. Tal vez es nuevo porque su chakra no es muy fuerte. Dio un pequeño codazo a Sasuke y ambos se dirigieron hacia donde sus amigos se encontraban. Están cerca de aquí.Sasuke y Naruto dejaron.

Cerro su abrigo sobre su pecho cuando el aire de la noche fría se alborotó a su alrededor. No estaba en preparatoria y era lo suficientemente madura como para afrontar una situación como esa. "¡Por Dios. Se puso de pie. muchos todavía estaba haciendo fila para poder entrar a X-tasis y más de uno la observó como si de un bicho raro se tratara. Además. exhaló profundo y vio la pequeña nube de vaho que se formó frente a ella luego miró a su alrededor a la espera de que un taxi pasara. Pensó en que debería cambiar la placa que tenía sobre el escritorio de su cubículo por una que dijera: "Sakura Haruno. algo dentro de ella se movió al verlo en ese momento. como un indicativo de que el verano en Konoha había llegado a su fin. Esas noches de SIMPLE sexo han llegado a su fin y ahora estás retomando tu vida normal.mesa— Los veré en un rato. no es que hubieran tenido un romance de años. no podía evitarlo. su mente lo entendía claramente pero. Cuando se encontró fuera. cuando se detuvo de golpe. nada mal para ser la primera salida que tenía desde hacía meses. hubiesen estado a punto de casarse y hubieran terminado recientemente porque él la había abandonado ¿verdad? Sin embargo. ¡Entiéndelo se A-C-A-B-O!" Si. De inmediato le dio la espalda sintiéndose una estúpida al segundo de haberlo hecho. Pensó mientras lo seguía con la mirada. debía terminar ahí la noche. Sakura sabía que el momento de irse había llegado. Naruto y Shikamaru asintieron y entonces Sasuke se dirigió hacia la escalera. Tan sólo había avanzado un par de cuadras. Bueno. Vuelvo en cinco. su cuerpo se estaba moviendo en la dirección en la que Sasuke estaba caminando. Frunció el ceño al darse cuenta de que Sasuke desaparecía en la esquina de un . Dirigió la mirada hacia el lado donde estaba la fila en la entrada y entonces vio a Sasuke salir del club. Sakura! ¡Olvídalo! Ya pasó. los tragos que había estado bebiendo no tardarían en hacer estragos en su cuerpo y si no quería escenificar el papel de ebria vomitando en un baño. se acabó. Acosadora profesional". Kiba. sacó dinero de su bolso y luego de despedirse de sus amigas y declinando las invitaciones de ser llevada a su casa. La música aún llegaba hasta sus oídos lo bastante alta como para hacer que sus sienes temblaran al escuchar a Lady Gaga y su "Poker face". entiende. inició el camino hacia la salida del club. Miró su reloj viendo que era casi la una. quizás. bueno. ¡Dios! Ahora si que había perdido hasta la dignidad que tenía pero. El momento en el que lo había visto más de cerca en los últimos días.

Caminó por el sendero de piedra hasta hallarse frente a la enorme puerta de acero y madera. de entre sus compañeros. Sus colmillos aún seguían expuestos y tenía manchas de sangre negra en el rostro pero no importaba. Cuando por fin se encontró en la esquina. se quedó perplejo. el ritmo de su corazón se fue acelerando hasta que sintió que en cualquier momento saldría disparado de su pecho. Respiró profundo para armarse de valor y continuar con el itinerario que debía cubrir esa noche. lo que lo colocaba como el ganador de esa noche. probablemente de las últimas que habría. excepto un hombre que estaba segura casi al cien por ciento de que se encontraría dentro de esa mansión. desenfundó una de sus dagas con la mano libre y la enterró profundamente en el pecho del akatsuki. Entonces sintió una presencia más y cuando miró hacia la entrada del callejón. nunca lo hubiese creído… Hasta ahora… Sasuke tomó por el cuello al segundo cazador. así que si el jardín lucía espléndido. su madre seguía cuidando de él y su apariencia se lo decía pues era un reflejo del estado de ánimo de ella. apoyó una mano en el muro del edificio y luego de respirar profundo. — Sakura… Capítulo 13 El enorme jardín que se extendía frente a ella. Los mechones de su cabello rubio fueron alborotados por una brisa veraniega. Si le hubiesen dicho que el demonio tenía cara de ángel y ojos color sangre. con andar vacilante. Entonces vio como el brillo de su chakra se iba desvaneciendo a la par de las marcas de maldición. con el dedo trémulo tocó el timbre y esperó que cualquier persona le abriera. a pesar de todo.edificio. algo dentro de ella se inquietó haciéndole saber que no debía acercarse pero. Sin duda. O al menos. había vencido a esos dos en menos de tres minutos. Por un segundo. con los enormes rosales aún cubiertos de flores rojas y el césped perfectamente podado. Con cada paso que daba. su progenitora también. dio un paso al interior del callejón. seguía pareciéndole una de las cosas más hermosas que hubiera visto en toda su vida. eso le gustaba pensar. fue aproximándose. — ¡Miren a quién tenemos aquí! —exclamó una pelirroja al abrir la puerta— ¡La . Una increíble ansiedad fue llenando su cuerpo. el sudor frío se hizo presente y sus manos le temblaban como si estuviese a punto de morir. su parte de curiosa profesional le insistió en continuar así que.

— A mí también me da mucho gusto verlos. Cuando se encontraron en el piso superior. Ahora si no… — ¡Ino! —un hombre de cabellos naranjas y un número incontables de piercings apareció detrás Karin. una mujer de cabello azul y largo hasta el pecho salió de la estancia de la mansión directamente para abrazarla de manera tan efusiva como el hombre. . Cuando el contacto terminó. lo más probable era que "él" también estuviera— Por cierto. Ino pudo llevar aire a sus pulmones de nuevo. lamentablemente no tengo mucho tiempo en esta ocasión así que… — ¡Ah. ¿qué se le puede hacer? yo sólo soy un invitado en esta casa así que no puedo correrlo ni tampoco a Karin. —susurró intentado corresponder el casi asfixiante gesto y luego de unos instantes. Karin —dijo cansina—. ¡Tenía tanto tiempo sin verte. — Así es. también al bebé. a ambos. nadie es digno de besarme el trasero" —Ino sonrió tenuemente y Pein se encogió de hombros—.hija pródiga ha vuelto! Ino puso los ojos en blanco ante el comentario y soltó un ligero bufido de hastío al notar la manera en la que la mujer veía detrás de ella. Konan asintió luego vio como ambos subían por las escaleras hasta perderse del alcance de su visión. logró separarse del hombre mientras Karin desaparecía a través de un pasillo dejándole saber que si ella estaba ahí. bueno. la llevaré al segundo piso. volveré en un segundo. Pein. claro! —exclamó Pein— Cariño. —dijo con una sonrisa mientras apoyaba la mano ligeramente sobre el vientre de Konan—. iniciaron su camino a través de un pasillo exquisitamente decorado. — ¡Ino. ¿dónde está…? Antes de poder terminar la frase. — Pierdes tu tiempo. A mí sinceramente me fastidia su aire de "mírenme. Últimamente ha mantenido muchos negocios con mi tío y se la pasa todo el tiempo aquí. — Él está aquí ¿verdad? —preguntó Ino. al mismo tiempo en el que notaba el avanzado estado de embarazo en la mujer. nos tenías muy preocupados! — También me da gusto verte. qué bueno que estás aquí! Debo decir que no le creí a Pein cuando me dijo que vendrías esta noche. Vengo sola. Pero. Pero. haciéndola a un lado para arrastrar a Ino al interior de la casa y así poder abrazarla—.

el choffonier de madera de caoba. — Y no te preocupes. me mantendré cerca para que no tengas que encontrarte con Mr. aquí estamos. —Ino le dio un ligero apretón en el antebrazo al darse cuenta del aire de preocupación que rodeaba a Pein. cariño. Y ahí estaba ella. — Por supuesto. caminó y luego se arrodilló frente . — ¿Ino? — Hola madre —dijo inclinando la cabeza. — Lo sé. aún faltan otros cinco meses que son los más críticos según Tsunade así que aún hay que esperar. — No te preocupes. Cuando ella vio que Pein desaparecía por el corredor. La alcoba de su madre estaba tal y como la recordaba de su última visita. — ¿Cómo ha estado? — Pues. — Hasta ahora bien. ¿cómo está yendo el embarazo? —él soltó un suspiro. la madre o el bebé o ambos lograran sobrevivir al parto. — Ven. abiertas dejando entrar la luz de la luna. Ella está adentro. La mujer abrió los brazos hacia ella. no ha querido alimentarse de tu padre así que está un poco débil pero estoy seguro de que tu visita la pondrá muy feliz.— Y. Konan es una mujer extremadamente fuerte. y no había garantía de que al final. Se debe de tener una voluntad de hierro para no arrancarte todas esas cosas del rostro —Pein sonrió y entonces ambos se detuvieron frente a un par de enormes puertas al final de corredor. el escritorio de roble y las ventanas de piso a techo. Mirando a través de las ventanas hacia un punto en medio de la nada hasta que se percató de su presencia y una tierna sonrisa se dibujó en su rostro. tomó un profundo aliento y luego abrió la puerta. Ino asintió y colocó una mano sobre la puerta. Los embarazos en las mujeres vampiro solían ser más complicados que en las humanas. Acércate. —la chica obedeció. Imbécil. la cama con doseles en color verde azulado al igual que las cortinas con brocado dorado. — Bueno primita. vas a ver que todo saldrá muy bien.

— No creí que pudieras venir. supo que tenía el sharingan activado. con el rostro cubierto de sangre y el cuerpo de otro hombre entre sus brazos.:. sí lo había hecho.:. desearía poder creer que no había cambiado nada durante el tiempo en el que no la había visto pero. Lo siento.:. Durante semanas enteras intentó convencerse de que eran producto de su imaginación y cuando al fin había conseguido persuadir a su subconsciente. Eran tan iguales. — Lo sé.:. él… La cabeza comenzó a girarle como si se hallara en medio de un gran vórtice que . Ino alzó la vista para estudiar a detalle el rostro de su madre.a la silla de ruedas donde su madre reposaba. Lo más importante es que ya estás aquí. ella había visto como lo había apuñalado pero… eso que estaba ahí no podía ser Sasuke. Esos ojos escarlata eran los que la habían atormentado en sueños.:. robándole la tranquilidad. la escena digna de cualquier obra de Stephen King seguía grabada en su memoria aún cuando cerró los ojos. mirándolo fijamente y cuando Sasuke se dio cuenta de que podía percibir esa aura color azul a su alrededor. De inmediato apartó la mirada. mamá —su voz se quebró al sentir las caricias de su frágil madre e inclinó la cabeza del mismo lado donde estaba su mano para hacer más profundo el contacto—. los mismos hoyuelos en las mejillas cuando sonreían. el mismo color de ojos y de piel. . Deseaba tanto poder verte de nuevo.:. Porque… era su culpa. Su ausencia la estaba matando. se cristalizaban por las lágrimas—.:. conmigo.:. La vida continuaba escapándose de entre sus dedos y eso le oprimió el corazón. Lamento mucho no haber podido venir antes. Sakura estaba en la entrada del callejón. su madre era toda una guerrera y ella simplemente había huido de los problemas. estaba más delgada.:. completamente atónita. Ahora que estaba de nuevo con ella. Ella no podía creer lo que estaba sucediendo ahí.:. persiguiéndola entre los pensamientos de su mente. Sasuke estaba ahí.:. pálida y también el brillo en su mirada estaba desapareciendo. el mismo cabello rubio. dejando caer al suelo los restos del cazador mientras se desintegraban por completo. No tienes idea de lo feliz que me has hecho. cariño. Hacía tanto tiempo que le pedí a tu padre que contactara contigo —dijo acariciándole el rostro mientras sus ojos de un azul idéntico a los de Ino. hija mía. — No te preocupes. pero tan diferentes a la vez.:.

Entonces algo jaló su brazo y la obligó a detenerse. — De acuerdo. No iba a detenerse hasta que se encontrara de regreso en su casa. — Tú… no… esa noche… yo… aquel hombre… "¡Demonios!" Maldijo Sasuke. Apoyó las manos a ambos costados de la cabeza de Sakura para así evitar que intentara escapar y luego se inclinó hacia ella. — Sakura. Esas no eran. Ahora definitivamente se daba cuenta de que ya había perdido la razón por completo. Intentaba convencerse a sí misma de que lo que había visto no era real pero. mentalmente. tratando de aplacar la maraña de pensamientos e ideas carentes de sentido que hacían presión sobre su cerebro. — ¡No me toques! —volvió a gritar poniendo la cabeza entre sus manos. de un gran peligro que la rodeaba así que. Cientos de imágenes confusas se arremolinaron en su mente acerca de aquella noche y las noches subsecuentes. ni por equivocación. su instinto de supervivencia le pedía a gritos que siguiera corriendo. — Debes escucharme —dijo Sasuke acercándose un poco más. — E-ese hombre… estaba muerto… tú… yo no… — Sakura… . Estaba al borde de un colapso mental.amenazaba con tragársela viva sin dejar un solo indicio de su existencia. estaba segura de que su cabeza estaba a punto de hacerlo. su cuerpo aún sentía esa sensación de peligro inminente. No voy a tocarte pero es necesario que me escuches. espera. no iba a volver a atrás. Eso era lo único en lo que podía pensar. yo te daré las respuestas que quieras pero es importante que me escuches —de nuevo hizo el intento de tocarla y ella comenzó a temblar sin control. Necesitaba salir de ese lugar y por primera vez en mucho tiempo. las circunstancias que había supuesto para contarle la verdad. — ¡Aléjate de mí! —gritó ella. — Sakura. Ni siquiera había planeado que decirle pero. su cuerpo reaccionó a sus órdenes para salir corriendo lo más rápido que le fuera posible. Luego intentó tomar su rostro por el mentón para que lo mirara pero ella se estremeció. Estaba loca. apartándose hasta que su espalda golpeó contra la cortinilla de acero de una tienda. no importaba que tan lejos estuviera. Sentía que de un momento a otro su cuerpo explotaría. Sakura. ya no había marcha atrás.

oficial —musitó para luego volver a mirar a Sakura quien permanecía con la vista clavada en el piso y su cuerpo temblando. — Sakura. Levantó las manos frente a él y luego retrocedió para dejar a Sakura al alcance del humano. — Le voy a pedir que ponga las manos donde pueda verlas y que se aleje cinco pasos ¿me escuchó? Sin más remedio y soltando un bufido. Sakura. Era de esa clase de seres con complejo de héroes y observando esa situación. ¿puede escucharme? ¿se encuentra bien? — Ya le dije que solo estamos hablando. que eres diferente —ella se tensó al escucharlo— y además… sé que soy el único hombre por el que has sentido deseo. Pero Sasuke sabía que el humano no iba a alejarse. ¿se encuentra bien? —ella no respondió— ¿señorita? ¿necesita ayuda? —Sakura alzó la vista hacia él. un psicópata. Sasuke hizo lo que le pidió. — Todo bien. escúchame por favor —dijo Sasuke moviéndose rápidamente para tomarla del codo sin importarle guardar las apariencias "normales" y dispuesto a jugarse su última carta. Era un asesino. Señorita. Definitivamente era el colmo del cinismo. Sé que no has podido dormir bien últimamente aunque quisieras hacerlo durante días. Lo cual era verdad hasta cierto punto. y también sé que soy el único que ha podido darte placer en toda tu vida. principalmente por las mañanas y sólo pareces tolerar el agua.— ¿Señorita. sé por lo que estás pasando. ¿Quiere que la acompañe hasta su casa? —Sakura asintió y entonces el policía la escoltó hasta la puerta del auto patrulla. que debe de haber algo más. oficial. se encuentra bien? —Sasuke miró hacia su izquierda al oficial de policía humano que acababa de hacer aparición. Pudo oler esa mezcla entre mesura y valor que opacaban el miedo y la impresión que tenía al verlo. el policía estuvo a punto de vaciar el cargador del arma contra Sasuke pensando que la había lastimado—. pero no por los motivos que el policía se imaginaba. Y lo peor era que… Todo era verdad. y por la mirada que le dirigió. sientes que algo va mal contigo. — No le pregunté a usted. parecía como si Sakura estuviese siendo hostigada por él. Sakura alzó el rostro para verlo. que si ella creyera en las cosas paranormales diría que era un demonio. tienes sensibilidad estomacal y a la luz. — Señorita. . sé que sientes que no encajas en este mundo. le había alterado su vida y ahora venía a jactarse de lo que habían tenido. Sakura no hizo ningún intento de zafarse ni tampoco lo miró—. aunque permaneció a la expectativa.

:. Había pasado casi una hora desde que había llegado.:. "Sabes que es cierto…"–escuchó la voz de Sasuke directamente en su mente y de inmediato se giró para verlo pero él ya no estaba. En realidad.:. En ese instante la puerta de la habitación se abrió y un hombre entró por ella. No lo era. y también sabía que por eso la odiaba. De inmediato Ino se puso de pie e hizo una reverencia. Sakura dio la vuelta y entró en el auto. pero sabía que eso no sería bueno para ninguna de las dos. no sería lo más apropiado en esos momentos— tú pronto caerás enferma y yo soy el único que podrá ayudarte ¿lo entiendes? Y debes recurrir a mí en cuanto te sientas mal porque si no tú… — Aléjate de mí —musitó ella con frialdad— No quiero que te me vuelvas a acercar.:. — ¿Puedes creerlo. porque estaba seguro de que decirle que se iba a convertir en vampiro. — Ya veo —dijo el hombre lacónico.:. Prometo volver en cuanto tenga oportunidad pero necesito que tú me prometas algo antes de irme. . Él sabía perfectamente la razón por la que ella no los había visitado antes. Y tenía que convencerse o ella misma iría a internarse al psiquiátrico. — ¿Debes regresar tan pronto? — Así es. No. Sabes que tengo ciertas concesiones gracias a la Oráculo pero no puedo abusar de ellas.:.:. ha llegado el momento de que me retire —la mujer alzó el rostro para verla.— Mira. sintiendo la mirada de Sasuke clavada en su nuca. A ella le gustaría poder quedarse más tiempo. .:.:.:. —volvió a arrodillarse frente a su madre y tomó una de sus manos entre las de ella—.:. Inoichi? Nuestra pequeña está aquí —dijo la madre de Ino al ver al hombre—. Ino se atrevió a alzar el rostro y se encontró la fría mirada de su progenitor. si te lo estoy diciendo es porque tú… —inhaló profundo buscando las palabras adecuadas. su padre sabía toda la verdad que su madre ignoraba por mutuo acuerdo entre ellos. — Madre.:. Logró darse un poco de tiempo entre sus actividades en el Santuario para visitarnos.

la mujer de Pein dará a luz muy pronto y sabes que siempre has sido como una madre para él. Ino se levantó para abrazarla. ¿De qué se trata? —Ino besó su mano. — Gracias mamá —dijo en un sollozo— Muchas gracias.— Claro. ¿de acuerdo? —pidió volviendo a besar su mano— Promete que te alimentarás y que estarás aquí la próxima vez que venga ¿si? Durante unos segundos ambas miradas celestes se cruzaron. atormentaba su alma intensamente. lo prometo. una reflejando una súplica absoluta y la otra resignación. Ino se encaminó hacia la puerta pasando junto a su padre. Ino esperaba que aceptara. Mira. nada cambiará lo que ya está escrito por la diosa. — Madre… — Cariño. era como una bendición esporádica que le era otorgada y el hecho de que probablemente eso terminara. — Lo dejo solos para que pueda alimentarse. sólo eso. cariño. El hombre pasó de largo sin responder. — Madre. salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí y cuando se recargó en ella. necesito que tú y tu padre lo entiendan. — Pero podrías esforzarte un poco ¿no? —sugirió con la voz quebrada—. —hizo una reverencia— Es un gusto saber que te encuentras bien. cosa que Ino sabía perfectamente que sucedería. — De acuerdo cariño. padre. intentó controlar las lágrimas que . Ya había sacrificado tanto por la decisión que había tomado. Ella volvió a hacer otra reverencia. necesito que me prometas que vas a cuidar más de ti ¿si? He escuchado que no has querido alimentarte últimamente y… — Ino —pasó el dorso de su dedo por la mejilla de la joven— Ambas sabemos que mi tiempo está llegando a su fin en este mundo —Ino se estremeció mientras su pecho se oprimía. Luego de unos instantes. Odiaba que su madre hablara de esa manera— Así que aún si me alimento o no. ¿No crees que podrías hacer el esfuerzo para conocer a su hijo? — Me encantaría pero… — Sólo inténtalo. Lo haré por ti y por Pein. que el poder ver a su madre otra vez.

Puedo oler el aroma de ese inmundo en ti. mirándola fijamente—. —musitó con cansancio—. Yo podría asesinarte por lo que has dicho y lo sabes. Eso podrá ser cierto pero no te impide revolcarte con ese miserable y repugnante mes… La mano de Ino atravesó su rostro en una fuerte bofetada que logró descolocarlo. Hidan supo exactamente qué decir. es un hokage y se encuentra por encima de ti en la jerarquía social. quien de inmediato se alejó— No tendrías el valor. — No sé a quién quieres verle la cara de estúpido. Ino exhaló profundo mientras se enderezaba para poder hacerle frente al hombre que se hallaba ahí. ¿me escuchaste? —gritó en un susurro— No voy a permitir que hables mal de mi hombre que además. Ino. ¿Y quieres saber por qué estoy tan seguro? Porque eres una cobarde. Hidan. querida. porque te recuerdo que desde que estoy en la Cofradía. Ha quedado en el pasado. junto con la mujer que se suponía que yo era. De nuevo la risa sarcástica se hizo presente. así que no me vengas con tus idioteces de que no puedes emparejarte con alguien por ser una hokage.amenazaban con salir. — Sabes que esto no pasaría si hubieras actuado como lo que te correspondía —de inmediato se limpió el rostro y miró hacia su izquierda donde Hidan se encontraba de pie. te recuerdo. tengo prohibido emparejarme con alguien. Soy una guerrera. — ¡No vuelvas a hablar así de Kiba. le has estado mintiendo durante años fingiendo ser una sacerdotisa cuando te ensucias las manos con sangre de akatsuki y te revuelcas con un mestizo olvidando todo lo que ella te enseñó . — Tan sólo mírate y mira a tu madre. Preferiste darle la espalda a tu familia y encerrarte en el mundo de la Cofradía antes que afrontar a todo el Círculo y a la desgracia que caería sobre tu línea de sangre cuando se enteraran de que te habías emparejado con ese inferior. Como la mujer que me fue prometida. Ino abrió los ojos de par en par y por la manera en la que su cuerpo tembló casi imperceptiblemente. — No puedes seguir hablando de eso. no lo olvides. Una sarcástica risa ahogada reverberó en el pecho Hidan. ataviado con un traje de diseñador. — No lo harías nunca. color gris oscuro hecho a la medida y aire de superioridad fastidiante. No puedes engañarme. mi querida Ino —respondió él acercando su mano al rostro de ella.

Dicho esto. apretándole el cuello. padre. si quiera pensar en. ¡Qué hija tan ejemplar eras. apretando los puños a sus costados. Supongo que debes de estar contenta por ocasionar esta clase de infortunios ¿no es verdad? Ino se estremeció al escuchar aquellas aguzadas palabras. por esa pobre mujer a la que tú le arrancaste la vida después de que ella te rogara que te quedaras a su lado. — Ino es una de las mujeres más valiosas que hay sobre esta tierra y no voy a permitir que te atrevas a. manchar su honor. — Lo lamento. pero será mejor que ambos se comporten ¿entendido? —los dos hombres asintieron y entonces Inoichi miró a su hija—. eres un maldito vividor que se quiere aprovechar de mi tío pero no voy a dejar que hagas ninguna de tus estupideces ¿me escuchaste? — Tú no tienes ningún derecho a… — ¡Ya es suficiente! —Ino. toda la fuerza abandonó su cuerpo haciéndola caer de rodillas mientras lloraba . Ino se sorprendió al ver a Pein derribando a Hidan en la alfombra. Sin mirar hacia atrás. Es sólo que… — No me interesa saber quién comenzó todo o por qué. aunque sé que lo hace por ella. y yo mismo te arrancaré la lengua ¿me escuchaste? Pedazo de mierda esnob. No fue mi intención importunarte. La verdad me sorprende que tu padre aún tenga el coraje de aceptarte en su casa. que era a comportarte como una mujer de clase. por fin se encontró en el jardín y entonces se desmaterializó. — Lo lamento. tío. Ino! Tan sólo eres una estúpida y una cobarde que… Hidan fue interrumpido por un puñetazo que recibió exactamente en la quijada. Hidan y Pein miraron hacia la entrada de la habitación donde Inoichi estaba parado pasando la lengua por la herida que tenía en el brazo donde la madre de Ino se había alimentado—. inició su camino hacia la salida. — Una palabra más. intentando mantenerse lo más firme posible para no mostrar que su corazón se había roto de nuevo al escuchar a su padre hablarle con tanto desdén. de inmediato se inclinó. Tú eres el estúpido y el cobarde. Cuando volvió a tomar forma en el techo del rascacielos más alto de Konoha.durante toda su vida. No voy a permitir esta clase de comportamientos en mi casa —Pein soltó a Hidan y se puso de pie.

Tú tenías razón. Alzó el rostro y vio a Sasuke frente a ella. — Lo siento. exactamente. luego introdujo la que tenía libre en el bolsillo de su abrigo. fui un imbécil al haberme involucrado con Sakura. abrazándose a sí misma como si intentara contener los pedazos en los que la visita a su familia la había dejado. no tenía derecho a… —Ino puso su dedo índice sobre los labios de Sasuke. Y fue entonces que sintió unos brazos a su alrededor. Últimamente ambos hemos estado bajo mucha presión y yo no fui de ayuda para ti. — ¿Cómo es que…? ¿Por qué me lo das ahora? — Lo estuve guardando por si había la ocasión en la que una simple golpiza no fuera suficiente para pudieras perdonarme —Ino sonrió tenuemente. La pena y el miedo que sentía eran demasiados como para que ella pudiera soportarlos sola. intentando levantarla y que le indicaron que no estaba sola. — No tienes por qué disculparte.desconsoladamente. — Me tomó un tiempo pero logré reunir casi todas las perlas. Permanecieron de esa manera por un tiempo indefinido hasta que Ino logró tranquilizarse un poco. — Sasuke… ese es… —miró al azabache y él asintió. tengo mucho por lo que pedirte perdón. Nunca fue mi intención decirte todo eso. con excepción de una —añadió señalando el cuello de ella. Sasuke tomó su mano y la besó. — Toma —dijo extendiendo su brazo con un collar de perlas rosadas. Sasuke —susurró antes de acercarse a él y darle un rápido beso en . Las lágrimas saturaron sus ojos y todo lo que pudo hacer fue hundir el rostro en el pecho de él. — Sabes que eso no es verdad. Sabía que no debía haber dejado que fueras sola —ella negó con la cabeza. Ese había sido uno de los peores encuentros que había tenido y el dolor que le estaba provocando era tan inconmensurable que no lograba comprender como su cuerpo parecía soportarlo. Lo eché todo a perder con ella y también contigo. Las palabras de Hidan seguían resonando en su cabeza junto con la imagen de su madre en esa silla de ruedas. — Gracias. — Está bien. la perla que colgaba de una pequeña cadena de plata.

reconozcámoslo. — Porque.los labios. eso hizo que nos conociéramos demasiado y nos aburrió. — ¿Crees que las cosas hubieran sido distintas si hubiésemos permanecido juntos? Ya sabes. — Todo ha sido muy difícil últimamente y la verdad no sé que pensar. — Estás temblando —dijo ella— ¿Por qué? Sasuke inhaló profundo antes de responder. o al menos. un gesto tan íntimo que era practicado sólo por las parejas. Tal vez todo hubiese sido más fácil o tal vez no. —respondió ella con una tenue risa— Es sólo que a veces me pregunto cómo es posible que podamos ser tan unidos y a la vez no hubiésemos funcionado como pareja. ¿Te arrepientes? — Claro que no. Él repitió el gesto una vez que ella se separó y luego le besó ambos lados del cuello. tú personalidad y la mía siempre han sido un par de trenes dispuestos a chocar a . lo arruiné todo con Sakura. Ahora tendré que estar más al pendiente de ella. como te dije. Supongo que tendré que esperar a que piense las cosas con claridad y a que me llame para pedir respuestas antes de que el cambio suceda. como pareja… — No tengo idea. — No lo sé. Los dos se abrazaron nuevamente. intentando calmarse. eso creo —Ino se apartó un poco para mirarlo a los ojos. Además. Ya sabe la verdad. — ¿A qué te refieres exactamente? — Hoy me vio asesinar a un par de akatsukis y yo tenía el Sharingan activado así que eso le provocó una especie de regresión. Intenté explicarle todo pero no me lo permitió y además me exigió que me alejara de ella. — ¡Por nuestra diosa! —exclamó llevándose una mano a la boca— ¿hablas en serio? —Sasuke asintió— ¿Y qué harás ahora? — No lo sé. — Ella te interesa ¿verdad? Y no me refiero a solamente un interés "profesional". Ino le sonrió y luego volvió a abrazarlo. Tal vez fue culpa del hecho de que pasamos juntos las veinticuatro horas del día durante más de un siglo siendo sólo nosotros con Naruto.

cerca del amanecer. cuando ambos se encontraron más tranquilos. Temari era la representación de todo el cariño que a él le fue negado por los que consideró sus padres así que vivir con ella bajo el mismo techo había sido un absoluto tormento durante los últimos noventa años.la primera oportunidad. Abandonó la cama de un salto. De nuevo. No podía creerlo. la respuesta era simple. Miró a su alrededor entre la oscuridad. las persianas de acero se habían corrido hacía un par de horas así que ya no podría escapar. Shikamaru había dado la peor noticia que pudo haber escuchado.:. intentando aclarar todo lo que se estaba arremolinando en el interior de su mente.:. .:. "Temari vuelve esta noche" Llegó a su habitación. conmigo. Una sola frase daba vueltas en su cabeza.:.:. Con el poder de su mente hizo que todo . Aunque hay que admitir que el sexo fue muy bueno gracias a eso.:. Finalmente ya no pudo contenerse más. — Gracias Sasuke. se odió a sí mismo. sobre todo.:.:.:. cuando tenías ganas de matarme. ¿Qué tan miserable podría ser que el regreso de su propia hermana no le causaba la más mínima alegría? Era un pobre infeliz pero no podía evitarlo. Era obvio que ella regresaría tarde o temprano al complejo aunque jamás pensó que sería tan pronto. El portazo resonó por toda la mansión cuando Gaara abandonó el estudio donde la Cofradía solía reunirse. — Me salvaste la vida. La risa de Ino se hizo un poco más alta mientras asentía. cerró la puerta de un golpe y luego se arrojó sobre la cama. ¿cómo no podría estar junto a ti siempre? Un par de horas después. — ¿Por qué? — Por estar siempre aquí. su pulso estaba tan acelerado que prácticamente lo sentía palpitar en sus sienes y la sangre comenzó a correr vertiginosamente por sus venas. asfixiándolo lenta y dolorosamente. ¿Por qué demonios tenía que volver? Claro. por ti fui capaz de sobrevivir. Dime. se la salvaste a Naruto. La noche había sido larga. estaba casada con Shikamaru. Muy larga. decidieron volver a la mansión para la reunión con el resto de los miembros de la Cofradía.:.:.:.

. Naruto asintió con la cabeza. El crujir de los objetos de cristal al impactar contra la pared. Realmente esperaba que le llamara antes de que fuera demasiado tarde. — No te preocupes Shikamaru —respondió Sasuke— Él se hubiera enterado tarde o temprano así que fue lo mejor. Naruto no pudo ocultar su sorpresa al escucharlo y en seguida. Pero necesito hablarlo con Hinata. El silencio que había reinado en el estudio fue interrumpido por el sonido lejano de cosas rompiéndose al otro extremo de la casa. cierto temor cruzó por su mente. podía ayudarle a cubrir su propia fragilidad. Te estaré esperando en la biblioteca para cruzar al otro lado.:. Sasuke se quedó en el lugar repasando y atormentándose una y otra vez con todo lo ocurrido la noche anterior y en las opciones que tendría para actuar a partir de ese momento. permaneció en el estudio para hablar con Naruto. Tendrá que desahogarse para así tratar de tranquilizarse un poco.cuanto había en la habitación volara por los aires. — Supongo que no debí de haberlo mencionado. emitió un eco que quedó grabado en su mente recordándole que nada ni nadie. Luego de aclarar unos cuantos puntos más.:. hizo una reverencia y luego salió del estudio.:. en privado. . los preparativos para el recibimiento de tu mujer están marchando bien y todo estará listo para esta noche. Durante un par de horas. Definitivamente Gaara no había tomado para nada bien la noticia del regreso de Temari.:.:. — ¿Todavía quieres hacerlo? — Por supuesto. en relación con Sakura.:.:. Pero no importa.:. — Tómate el tiempo que necesites. — ¿Qué ocurre? — Necesito que te prepares —dijo Sasuke poniéndose de pie para mirarlo—.:. Sasuke dio por concluida la reunión y una vez que todos se marcharon a descansar.:. Nos reuniremos con Kakashi en un par de horas para aplicarte el sello.:.:.

— Ten un poco de respeto. ni cualquier otra cosa que podría encontrarse en el mundo normal. las columnas de los recintos. le dio un último beso a Hinata y luego se acercó a él. solo teniendo como objeto animado. las esculturas que adornaban las escaleras hacia los aposentos de la Oráculo. — ¿Listo? —le preguntó Sasuke. eso y además del aplastante silencio que embargaba el lugar. la fuente donde el consejo solía meditar. el agua que danzaba dentro del foso de piedra blanca. — ¡Oh. vamos! Tú también piensas lo mismo. este lugar me hace extrañar la . sólo Naruto podía hacer esa clase de comentarios estando ante su posible muerte. cada uno tomó la daga que reposaba en su cadera y con ella se hicieron un corte en la mano izquierda. — Bienvenido a Aburrilandia —susurró Naruto mientras bajaba la capucha de la túnica— ¿Crees que la razón por la que nuestras vestimentas son negras es porque quieren evitar que nos confundamos con esos tipos de piedra? Sasuke sonrió brevemente.Cuando se torturó lo suficiente. todo saldrá bien. luego apoyaron la palma sangrante en el espejo y enfocaron su chakra para abrir el portal. Naruto asintió. subiendo la capucha de su túnica hasta que le cubrió el rostro. Segundos después. al menos ahí hay una horripilante música de fondo pero aquí… —exhaló profundo— En definitiva. jardines. La superficie del espejo onduló como si se tratara de agua siendo movida por el viento. una vez que vieron a Sasuke entrar. — Te estaré esperando. y a Hinata a su lado con una expresión de total preocupación. — Ten mucho cuidado ¿si? —le pidió Hinata a Naruto. Todo lo que se podía ver era de mármol color blanco. Era como si te encontraras en medio de una pantalla blanca de cine. Esto es peor que la sala de espera de un dentista. Recuerda que aquí no hay nada que les impida pulverizarte por ser insolente. vestido de la misma forma que él. luego empezó a cubrir las manos de ambos hombres hasta que un resplandor iluminó la habitación. — No te preocupes. En el Santuario no había cielo. el suelo. se encontraron en un lugar totalmente distinto. fue a su habitación para cambiarse las ropas de combate por una túnica negra que le cubría hasta los pies y luego se dirigió hacia la biblioteca donde se encontró a Naruto. Ambos se colocaron frente al enorme espejo de cuerpo completo que había en la habitación.

— Ha pasado tiempo. ¿podrías informarle que estamos aquí? — Lo lamento mi señor. la dimensión temporal transcurría de una manera diferente que en el mundo normal. seguramente. — Por supuesto que no. Estamos bien. . Shizune. ¿Puedo hacer algo por ustedes mientras esperan? — No. El tiempo que Sasuke y Naruto tuvieron que esperar. ¿Podrías recordarme la próxima vez que vengamos que debo traer mi iPod? — Naruto… — Bienvenidos —ambos se dieron la vuelta para ver a la mujer que les había hablado—. Mi señor —dijo haciendo una profunda reverencia. — Así es mi señor. Sasuke dejó escapar el aire de sus pulmones. — Pareces un león enjaulado. ¿Puedo preguntar en qué puedo servirle en esta ocasión? — Estamos buscando a Kakashi. Shizune hizo otra reverencia y se alejó por otro de los enormes caminos que partía. Esperaremos aquí si no tienes inconveniente. — Trata de calmarte —le dijo Sasuke mientras lo observaba caminar de un extremo a otro en el borde de la fuente. Naruto y Sasuke voltearon a ver en dirección donde venía esa voz. Así que me temo que tendrá que esperar. en el Santuario. La mujer ataviada con una túnica en color cian se inclinó ligeramente. haciendo que el símbolo que colgaba de su cuello saliera del interior de la tela. puedes volver a tus labores. — De acuerdo. lo cual estaba llevando a Naruto al borde de la desesperación en medio de ese mundo monocromático y el silencio sofocante.televisión. hacia el recinto donde se encontraban las sacerdotisas. luego se dirigió a Naruto— Guerrero. mi señor. En estos momentos él y los demás miembros del consejo están en medio de una audiencia con su… —hizo una pausa y agachó la cabeza— con la Oráculo. parecía correr tan lento y tan rápido a la vez debido a que.

y antes de que pudiera preguntar. entonces hay que hacerlo de una buena vez. — Necesito que te desvistas —dijo Kakashi a la vez que levantaba las mangas de su túnica color ocre. esto te va a doler como el mismo infierno pero necesito que trates de quedarte quieto y que te controles lo mejor que puedas hasta que aparte mis dedos ¿de acuerdo? Naruto asintió. las yemas de los dedos de Kakashi. consiguiendo un fuerte agarre— Ahora. que una extraña sensación invadió a Naruto. sacando a relucir el sello que poseía en su torso. luego miró a Naruto— ¿Estás listo? — ¿Por qué todo el mundo me pregunta eso? Ya me cansé de decir que sí. estoy listo. . Sasuke luchaba con todas sus fuerzas para evitar que Naruto se zafara pero el dolor le estaba dando súper fuerza. Naruto obedeció quitándose la vestimenta negra y dejando su cuerpo desnudo al descubierto—. complicándole su labor. fueron conducidos hacia el lugar donde el consejo solía tener sus reuniones. Naruto y Kakashi asintieron y entonces. Naruto. Sasuke! —pidió Kakashi mientras aumentaba la intensidad de su energía.— ¡Vaya. ya había muerto una vez en su intento por controlar a su huésped incómodo. —Sasuke hizo lo que le pidió. —dijo Kakashi haciendo una rápida reverencia. Fue cuando la puerta se cerró detrás de ellos. después de todo. ya era hora! —exclamó Naruto al ver de quien se trataba. Necesito que se coloque detrás de él y lo sostenga con todas sus fuerzas. Mi señor —añadió refiriéndose a Sasuke—. — Lamento la tardanza. El lugar no variaba en absoluto con lo que habían visto antes. ¿Miedo? Tal vez. — Si todo el mundo te lo pregunta es porque esto es muy importante — respondió Sasuke—. Un grito desgarrador escapó de su boca mientras se agitaba buscando liberarse del agarre de Sasuke para quitarse de encima a Kakashi y el dolor agudo que lo estaba recorriendo a la vez que sentía al kyubi agitarse en su interior. pasó ambos brazos por debajo de los de Naruto y sujetó sus puños sobre el pecho de él. Ya estando tan cerca de lograrlo. sería estúpido siquiera pensarlo. llenas de chakra impactaron contra su abdomen. pero no se iba a rendir. todo era de un blanco tan brillante digno del comercial del mejor detergente para ropa. Pero si crees que estás bien. junto a los aposentos de la Oráculo. — ¡No lo sueltes.

:. cálmate! ¡Con un demonio. Probablemente todos estarían ocupados con la llegada de Temari así que él tendría que hacer un turno extra. está esperando a que vuelvas para estar a su lado. tranquilízate! —un nuevo grito escapó de la garganta de su amigo y la fuerza con la que luchaba contra él.:.:. abrió la puerta de madera y una vez que sintió la brisa contra su rostro se desmaterializó hacia el centro de la ciudad. tomó tres cuchillos.:. presionó la combinación sobre un teclado y el cajón donde guardaba todas sus armas se abrió de manera automática. . Al llegar al vestíbulo se colocó frente a la puerta principal. una camisa sin mangas del mismo color y botas militares.:. . Sólo dos minutos". se vistió con unos pantalones de cuero negro. yo sé que puedes! Escúchame —pidió apoyando su mentón en el hombro de Naruto para hablarle junto al oído— Escúchame. Hinata te está esperando ¿lo recuerdas? Ella está esperando por ti.:.:. Todo esto acabará pronto y podrás estar con ella ¿de acuerdo? Un nuevo quejido de dolor quedó ahogado en su garganta y entonces todo terminó. 7:38. trata de calmarte.:. Gaara se levantó del piso donde había dormido aquel día y entró al cuarto de baño para tomar una ducha rápida. Finalmente la noche cayó sobre Konoha. "Sólo dos minutos más. Colocó la cartuchera con las dagas alrededor de su pecho. días largos. . Segundos después todas las barreras de acero colocadas sobre las ventanas y puertas de la mansión fueron corriéndose una a una. Sus fuertes pasos retumbaban a través del pasillo. inconsciente.:.:.:. Sasuke aflojó un poco su agarre y Naruto se desplomó sobre el mármol. Por eso estás haciendo esto ¿si? —los movimientos de Naruto fueron cesando poco a poco hasta que sólo quedó el agitado subir y bajar de su pecho— Eso es.:.:.— ¡Naruto.:. cosa que en realidad no le importaba. La pesada placa de acero que cubría la puerta principal se deslizó ocasionando una pequeña sonrisa de satisfacción en su rostro. Poco tiempo para poder pelear. Cuando salió fue directamente a su armario.:. uno lo ocultó en la parte interna de su bota izquierda y los otros dos fueron uno en cada pierna.:. contrólate! ¡Vamos. Era probable que los demás apenas se estuvieran despertando así que si era lo suficientemente rápido. una más fue al cinto en la parte trasera de sus pantalones.:.:. Tomó dos SIG nueve milímetros y las colgó a ambos lados de las caderas. Esa tarde el sol se ocultaría a las siete con cuarenta. Odiaba el verano.:.:.:.:. noches cortas. se incrementó — ¡Naruto.:. podría salir de la mansión antes de que lograran cuestionarle algo. Un ligero pitido se escuchó frente a él. dio una última mirada a su reloj.:.

— Lo lograste —le escuchó decir— Ahora tienes que descansar. Sasuke se puso de pie y le cedió su lugar. así podrás brindarle los cuidados necesarios para que se recupere. él… —Sasuke no pudo evitar sonreír por ver la preocupación que había en el rostro de Hinata. —volvió a decir—. ella se levantó. Segundos después. había tenido razón. — Estará bien. —las mejillas de Hinata se tiñeron de carmesí por el comentario pero enseguida volvió su atención a Naruto—. — El chakra del kyubi ha quedado controlado. ¿qué sucedió? —cuestionó al ver a Sasuke siendo el apoyo de Naruto quien aún permanecía inconsciente. sólo está inconsciente. — Pe-pero. Lo llevaré a su habitación. podrán hacer lo que sea que les falte para poder emparejarse. mi señor. — Cuídalo bien. Usted también debería de descansar. regresó a la habitación y vio a Sasuke sentado junto a Naruto quien comenzaba a despertar. En cuanto sintió las presencias de ambos hombres. —Sasuke . Hinata asintió y se colocó del otro lado de Naruto para ayudar a Sasuke a sostenerlo y llevarlo hacia la habitación que compartían. Hinata tuvo que apretar sus labios con fuerza para evitar que las lágrimas aparecieran en su rostro. Sólo necesita descansar y es probable que también necesite alimentarse pero lo conseguimos. Ella había valido el intento. — Luce agotado. Hinata se dirigió al baño para llenar un recipiente con agua y coger unas toallas. De inmediato se acercó a ellos. — Él está bien. por favor —le pidió mientras se alejaba de la cama— Vendré al final de la noche para ver como sigue.La superficie del espejo se amoldó a la forma que los cuerpos de Sasuke y Naruto poseían hasta que por fin pudieron volver a la biblioteca. Naruto sonrió tenuemente cuando vio a Hinata detrás de Sasuke. — ¡Diosa bendita!. — ¿Te refieres a…? —Sasuke asintió. — Te dije que encontraría la manera —susurró antes de volver a cerrar los ojos. Una vez que dejaron a Naruto sobre la cama. Definitivamente Naruto había tenido mucha suerte al haberse encontrado con una mujer así y también. así que una vez que se recupere. donde Hinata se encontraba dormida en el sofá que había ahí.

caminó en la dirección donde los demás habían corrido y al pasar junto al cazador le dio dos tiros directos en el rostro.esbozó una media sonrisa. se levantó.:.:.:. —respondió señalando con el mentón a Naruto— Y deja de llamarme de esa manera. Era la viva imagen de un monstruo. desangrándolo de inmediato. — Hmp. Su rostro y antebrazos tenían manchas de sangre negra que le daban un toque aún más aterrador junto al tatuaje que tenía en el lado izquierdo de la frente.:. caminó hacia el cazador que había dejado metros atrás y repitió el mismo proceso.:. emitió un gruñido gutural y luego rasgó la garganta del cazador. No necesitaba el don de su cuñado cuando su rabia era la que lo guiaba. El hombre asintió y luego desapareció detrás de la puerta. Estoy bien. — E-Está bien. a Gaara poco le importó la mirada aterrorizada que le lanzaba el cazador bajo él. donde había pocas casas que tenían grandes terrenos vacíos como medio de separación. preocúpate por él. Sus ojos aguamarina centellaban bajo la luz de la luna entre las negras ojeras que los circundaban. . Sin embargo. Sin esperar a que la desintegración se llevara a cabo. Después de abrirle el abdomen a uno de ellos con el cuchillo. Gaara desenfundó sus SIGs y comenzó a repartir tiros a diestra y siniestra logrando darle a uno de los akatsukis en las piernas.:. Estaba seguro de que aún así estaría vivo pero no se movería ni un milímetro. Doce.:.:. Gracias… Sasuke. Tres cazadores que por su asqueroso olor dulzón y las marcas del sello de maldición en sus rostros ya llevaban un buen rato dentro de la organización. Cuando estuvo tendido en el suelo. Guardó las armas y pasó al cuchillo de su pierna izquierda. Gaara se arrojó sobre el otro y llenó su rostro de fuertes puñetazos una y otra vez.:.:. eres la mujer de mi hermano y además. . Esos malditos akatsukis habían logrado llegar a las afueras de la ciudad.:. Desenfundó una de las dagas que colgaban en su pecho y apuñaló el cuerpo del akatsuki. no soy tu señor. Con ese habían sido doce los akatsukis que había asesinado en esa noche y apenas habían pasado casi cinco horas. el akatsuki no pudo ocultar su horror al ver el semblante de Gaara mientras descubría los colmillos. lo habían conducido a las afueras de la ciudad. corrió hacia los dos akatsukis que quedaban en pie y dio inicio una batalla dos contra uno.:. Luego de unos diez minutos de haberlos estado acechando. Era una mirada llena de odio y sed de sangre.

lanzó una nueva y estruendosa risotada. — No tengo problema con pelear aquí porque esta batalla ya se acabó — susurró Gaara al oído del cazador quien. Unos diez minutos más y estaría recuperado a un ochenta por ciento. Los ojos de Gaara se abrieron de par en par cuando la hoja de un cuchillo perforó debajo de sus costillas. se trataba del jardín trasero de una casa. ah. Inicialmente había perforado sus intestinos completamente pero ahora podía pelear. Su mano izquierda comenzó a hacer función de compresa en las heridas que ahora tenía debido a un exceso de confianza. La segunda más profunda. — Mírame —ordenó— ¡Mírame! —la mirada perdida del akatsuki se centró en él — Tú no puedes matar a alguien como yo ¿y sabes por qué? Por qué no puedes . hokage? —la mirada de Gaara se ensombreció. Aunque eso no sucedería. No podría andar muy lejos. Finalmente lo divisó del otro lado de una pequeña cerca de madera pintada de color blanco. El cazador sonrió mientras con una de sus manos intentaba contener la hemorragia de su abdomen. Al mismo tiempo que el akatsuki se giraba para mirar su "obra maestra". dejó libres sus sentidos y comenzó a correr en dirección a donde el akatsuki había huido. dos veces. Yo no haría eso si fuera tú —espetó el akatsuki apuntándole con una Beretta. — Caíste. volvió a ponerse de pie. — Hijo de… El agarre del pelirrojo se fue aflojando hasta que finalmente se deshizo. contrario a lo que se podría imaginar. ah. Gaara se materializó a sus espaldas. Pero no dejaría que el infeliz bastardo se saliera con la suya. Dio un par de pasos hacia donde el cazador yacía tirado. — ¿Tienes algún problema con pelear aquí. Nunca le había pasado. Faltaba uno pero ya no estaba. se agachó a su lado y le tomó el rostro por la barbilla. Cada segundo que ganaba significaba recuperación de la herida. colocó su brazo a la altura de la clavícula y el otro alrededor de su abdomen. Una. Antes de que pudiera darse cuenta de algo.Luego de ver que el cazador se desintegró dejando su mancha aceitosa. En el interior había un perro ladrando estrepitosamente y al ver no ver ninguna luz encendida supuso que se trataban de humanos. "Maldito bastardo" El cazador comenzó a reír estrepitosamente. Probablemente la llegada de Temari había logrado nublar su raciocinio a tal grado que no pudo darse cuenta de la treta de la que había sido presa. Su mano derecha se movió sigilosamente hacia la SIG que reposaba en su cadera— Ah. Gaara desenfundó la SIG y con dos rápidos tiros en la cabeza lo derribó.

del único lugar que había considerado seguro en toda su casa desde que ese hombre había aparecido en su jardín trasero la noche anterior. Triple mierda. Doble mierda. ella ya no creía en cuentos de hadas. jodida vida. Luego de ver el rastro aceitoso que dejó el cuerpo del akatsuki. porque estaba completamente segura de que no creía ni una sola palabra que había salido de la boca de ese desconocido. qué estúpido e irracional motivo la había impulsado a dar su dirección para que otro loco criminal fuera a su casa. Esa era la única explicación que encontraba. ¡Todo un récord! "¿Acaso no tendrá fin esta hermosísima noche?" Capítulo 15 Kaiya permanecía inmóvil con una mano apoyada en el umbral de la puerta del baño. Le había hecho una perforación bastante profunda. brujas. tampoco creía en vampiros. su respiración agitada y los gemidos dolorosos que escapaban de su garganta sabía que ese hombre estaba sufriendo y eso. Gaara intentaba definir lo que había a su alrededor. hombres lobo. removía algo en su interior que la hacía sentirse dispuesta a ayudarle. A pesar de que lo único que podía divisar eran las sombras de los objetos. Limpió la sangre de la daga en la tela de su pantalón y luego volvió a colocarla en la funda. ella no creía en nada. Porque era una mujer que había dejado las esperanzas y los anhelos a un lado. pero ahora estaba siendo diezmado por algo que logró sorprenderlo. por supuesto. Estaba soñando. No sabía a ciencia cierta por qué razón había decidido salir de su escondite. Mierda. no creía en el cielo o en el infierno y. Pero… a pesar de que no le creyera. — ¿Hola? ¿hay alguien ahí afuera? Una mujer. de una manera extraña.matar a un demonio —desenfundó una de las dagas que traía en la cartuchera del pecho y apuñaló al cazador. logró ubicar a la humana justo a unos pasos de él. Determinación. Odiaba la idea de que tuviera que ir a la clínica de Tsunade para ser tratado. y mucho menos. Dio un último vistazo hacia la mancha de sangre y entonces escuchó que la puerta corrediza de la casa se abría. en medio de la oscuridad y la ceguera parcial que lo aquejaba gracias al brillante y maldito sol infeliz que le había brindado un poco de su luz solo para joderle más. al escuchar su voz. intentó levantarse con dificultad. . ángeles o demonios. El miedo en ella aún era perceptible. Su mundo se limitaba a lo que podía sentir y percibir con sus sentidos. a no más. su ya de por si.

la tomó por la muñeca con firmeza. sinceramente. se estaba haciendo realmente fuerte. Gaara no pudo ocultar su sorpresa ante su pregunta. no pudo evitarlo logrando sentirse como un imbécil al segundo de haberlo dicho—. No soportaba ser tocado. la mujer estiró su brazo hacia él. y aunque le costara admitirlo. Sin poder entender por qué ella lo ayudaba. Ni siquiera lo miraba. el agarre sobre su muñeca era firme aunque no . por qué le interesaba lo que a él le sucediese pero ese "algo" en su interior que le decía que no era un loco y que en estos momentos lo estaba pasando muy mal. Tal vez ella deseaba que así fuera pero entonces ahí estaba la contradicción. no lo estoy. A pesar de ello. Estaba acostumbrado a estar constantemente a la defensiva.La mujer se acercó lentamente hasta él. Le había gustado. al menos no moriría por su causa. Kaiya no supo como reaccionar. Contuvo la respiración y antes de que la mano de ella llegara hasta su abdomen. lo cual lo descolocó durante un instante. luego se detuvo y ambos quedaron en silencio por varios minutos hasta que ella se armó de valor. por más que su mente intentaba trabajar a marchas forzadas para hallar un mísero motivo no pudo encontrarlo. — ¿Te molesta la herida de tu abdomen? —Gaara negó con la cabeza. bueno. Aquella herida estaba sanada casi en un cincuenta por ciento así que ya no le molestaba mucho. No pudo evitar estremecerse y tragó grueso— ¿hay algo que pueda hacer? —volvió a escuchar un gemido— ¿estás bien? — No. Kaiya no lograba entender por qué le preguntaba. intentado llegar hasta su abdomen. — No lo sé —respondió con sinceridad mientras se ponía de rodillas junto a él en el piso de madera. y aún cuando sabía que las intenciones de ella eran puramente honestas. olvidando la brusquedad de sus palabras. — ¿Pu-puedo hacer algo por ti mientras esperas a tu amigo? —cuestionó manteniendo la distancia entre ellos. Intentó acomodarse otra vez contra la pared y un gemido más intenso salió de su garganta. Espera yo… Por primera vez Kaiya prestó atención al tono grueso de su voz. el sol me hace daño —musitó otra vez con frialdad. — ¿Por qué lo harías? —cuestionó él de manera tajante. ahí estaba ella. Por nadie. salido corriendo o llamado a las noticias o a un psiquiátrico al verlo pero. — Como te dije. cualquier humano hubiese entrado en pánico. mantenía la vista fija al frente como si él no existiera.

— Bien. su cabello oscuro . Aún era incapaz de ver algo más que su silueta pero cerrando los ojos podía recordar cómo era. Dejó de pensar que él era un psicópata y ahora realmente confiaba en que él no iba a hacerle daño. una extraña vocecilla le estaba diciendo que era verdad y lo peor era que ella lo estaba creyendo. que además era humana. No sabía que era mejor. no pudo evitarlo. — Yo… eh… — Tu nombre —dudó en responder pero luego de escuchar nuevos gemidos lo hizo. Que eres… diferente. ¡Dios! Ahora si podía decir que algo estaba mal con ella porque en su interior.le causaba daño. Di algo. ¡Santa diosa creadora! Tal vez el sol le había derretido el cerebro porque acababa de hacerle un cumplido a una mujer. extrañamente. incluyendo el dolor y. sólo distráeme. No estaba segura de qué significaba eso. eh. Supongo que tu personalidad debe ser igual. Pero. — De acuerdo —dijo ella con una extraña serenidad que la estaba llenando. si desmayarse por el dolor o arrancarse la piel quemada con sus propias manos. La camisa se estaba pegando a su piel quemada en el pecho aumentando su agonía. — Gaara —repitió— un nombre fuerte. así que temerosa preguntó—: ¿y tú. —el labio de Kaiya tembló. El tono de su voz lograba hacer que todo lo demás desapareciera. ¿Qué puedo hacer? Gaara se retorcía de dolor a la vez que las células de su piel luchaban por regenerarse. a su lado. Kurosawa Kaiya —esperó alguna respuesta pero no hubo nada. Sólo. supongamos que te creo que eres un… —no pudo decir la palabra —. Había algo en esa humana que lo llenaba de tranquilidad por el simple hecho de que estuviera cercar. El tuyo también es un nombre fuerte pero también… es dulce. — Nada. cualquier cosa. — Kaiya. cómo te llamas? — Gaara. ¿Cómo podía ser posible? Volvió a aclararse la garganta dispuesta a no seguir confundiéndose a sí misma—. — Tal vez. no sólo el físico. los delicados rasgos en su rostro. — Soy un vampiro —respondió él en un gemido— Sólo soy parte de una especie distinta.

Ese calor que sintió era por esa mujer… No. ¡Virgen santa! Si la situación no fuera tan hilarante como parecía ser. De todas formas la idea de que ella le honrara con el alimento que le prepararía con sus propias manos lo dejó sin aliento. Y luego tuvo que recordarse que ella no sabía la intimidad que le ofrecía. ofrecer alimento a alguien del sexo opuesto no sólo era un símbolo de educación sino también de respeto. Dulce. ¿Él estaba pensando en su cuerpo?" Antes de que pudiera encontrar respuestas.cayendo sobre sus hombros como gruesas ondas y cada una de las curvas de su anatomía que estaban cubiertas por esas sencillas prendas de franela. atontado. estaba completamente segura de que podía contar a las personas que conocía con los dedos de una sola mano. también un envase de jugo de naranja. — Ah. ¿Qué rayos estaba haciendo? No solo había auxiliado y metido en su casa a un hombre completamente desconocido. Entre los de su raza. algo en su interior comenzó a arder y no de la manera dolorosa en la que lo había hecho su piel. De hecho. Aún tenía la esperanza de que todo fuese una pesadilla y pudiera despertar tarde o temprano. la puerta se cerró detrás de ella. sino que ahora le estaba preparando algo de comer. obviamente ninguna de ambas cosas era posible y sólo le estaba ofreciendo comida como simple muestra de cortesía. "Un momento. que además parecía ser letalmente peligroso. Sin darse cuenta. Cerró los ojos e intentó concentrarse de nuevo en la conversación. Por favor —lo último fue un menudo susurro casi ininteligible. Agitó la cabeza de un lado a otro. apoyó una mano sobre el muro y con andar torpe inició su camino hacia la cocina. y que era. — Eh. Estuvo a punto de negarse pero entonces su estómago lo traicionó al emitir un pequeño rugido pidiendo comida. ella ya se habría desmayado desde hacía muchísimo tiempo. tampoco es que estuviera rodeada por una multitud de amigos. y de afecto. yo… tú… ¿tienes hambre? Él la miró un momento. Kaiya se sonrojó al oír sus palabras. . si. siguió concentrada en su camino hasta la nevera de donde sacó una charola de comida precocida. Metió el paquete en el microondas y vertió un poco de jugo en un vaso. Bueno. No podía ser posible. Cuando por fin llegó a su destino. se creía un vampiro. tropezando gracias al sofá que permanecía tirado haciendo las veces de una trinchera. Kaiya se puso de pie. no. nadie nunca le había dicho que era dulce.

No fue mi intención pero. — Está bien —musitó él. Puso la charola de macarrones con queso sobre otra bandeja junto con el jugo y cuando percibió que era muy poco volvió a la nevera de donde sacó un recipiente con fruta picada y lo puso en la bandeja. pero la forma tan ronca que adquirió su voz al decir la palabra "alimentarte". Es lo único que puedo hacer en este momento. ¿Me permites? — ¿El que? —Gaara frunció el ceño.El pitido del microondas indicándole el fin del tiempo la sacó de sus pensamientos. yo… no supe lo que te gustaba así que… —dijo mientras volvía a acercarse hasta él y se puso de rodillas a su lado acercándole la charola. . yo… —Kaiya volvió a sonrojarse y no logró entender porqué. pudo percibir que el aura de Gaara se había hecho más liviana. Kaiya no se sintió ofendida por no recibir un "gracias". — Lo siento —dijo él tan rápido que Kaiya dudó un momento si había escuchado bien—. Ese perro era un traidor. Inhaló profundo y regresó a la estancia. Por alguna razón. Escuchó a su perro emitir sonidos como los que hacía cuando ella lo acariciaba y además. como verás. — Alimentarte. Se detuvo de golpe. De repente sintió algo suave frotarse contra sus piernas y supo que se trataba de su perro que la guiaba hasta Gaara con el que. C-creo que sí. Entonces su mirada se concentró en Kaiya y se maldijo por ser un infeliz maleducado. no soy alguien que suela relacionarse mucho con las personas —él mismo se extrañó al escuchar tanta sinceridad brotando abiertamente de sus labios—. logró erizarle la piel instantáneamente—. Me ayudaste y yo fui grosero contigo. Su cuerpo agradeció de inmediato los nutrientes pero sabía que eso no era suficiente. Gaara tomó con el tenedor un trozo de melón del recipiente y lo acercó a Kaiya pero cuando ella intentó tomarlo. — Ah. drásticamente más liviana. — Ah. al parecer. pero al menos era algo. el pedazo de fruta cayó en su regazo. Gaara literalmente devoró los macarrones con queso y el jugo de naranja. Su vista comenzó a mejorar y ahora lograba ver más que simples siluetas negras entre la oscuridad. supuso que él no era de la clase de hombres que solía decir esa frase con frecuencia. no que hicieran el amor justo en ese lugar. ya había hecho buenas migas. Le había pedido dejarle alimentarle. — Lo siento —dijo cogiendo la fruta y entonces fue ella quien lo acercó a la boca de Gaara.

Encendió la lámpara y entonces pudo ver el estado en el que su compañero se encontraba. — Está bien. frente a él— ¿Tienes quemadas las retinas? —el pelirrojo asintió. Justo como un roble. Luego de dudarlo por un segundo. — No intentes ser sarcástico. — Un poco. — Kaiya. Cuando los labios de Gaara se apartaron. Una corriente eléctrica recorrió todo su cuerpo y se detuvo exactamente entre sus piernas provocándole un sobresalto. aún pudo sentir su respiración frente a ella. Un extraño cosquilleo golpeteó contra cada poro de su piel pero antes de que pudiera hacer o pensar otra cosa. con cautela. se acercó para tomarlo. dejó escapar un pequeño jadeo al sentir los labios de Gaara contra sus dedos. De inmediato ella se puso rígida. aunque era completamente distinta a la de Gaara. Miró a su alrededor y ubicó una lámpara en una mesita del otro lado. . — ¡Dios santo! Estás hecho un verdadero desastre —comentó Kiba al ver a Gaara en el suelo. rompiendo la extraña intimidad que había adquirido ese momento. Sus brazos y cuello tenían quemaduras de segundo y tercer grado y como la tela de la camisa no era tan resistente como el cuero. — Soy Kiba. Kaiya se quedó pasmada y sin poder evitarlo. Lo conozco —musito el pelirrojo.De nuevo él se quedó atónito durante un segundo pero luego. se escucharon un par de golpes en la puerta del frente. su nombre es Kaiya. tienes ampollas en todas partes! — ¿En verdad? Y yo que creí que sólo se me había pasado un poco el tiempo de mi bronceado y era simple irritación. Todo lo veo borroso. pudo jurar que el pecho estaba igual— ¡Maldición Gaara. — ¿Crees que puedas soportar la luz de una lámpara? –de nuevo volvió a recibir una afirmación como respuesta. El nuevo hombre que acababa de entrar despedía un aura llena de seguridad y fuerza. Kaiya gritó: — ¡Está abierto! Sintió una nueva presencia. En estos momentos no te queda —musitó Kiba mientras se acercaba a ellos y se sentaba junto al pelirrojo— ¿cómo te llamas? —preguntó mirando a la chica que permanecía con la mirada fija en el suelo. amigo de Gaara —escuchó desde el otro lado.

"¿Cargo? Oh Dios. he traído una súper ración de helado de vainilla y será toda para ti. —hizo una pausa por unos segundos y luego bajó un poco el tono de su voz. Cuando llegó a la parte del pecho tuvo que cortar la camisa con la ayuda de unas tijeras. Esa extraña sensación que experimentó por aquel simple contacto logró tranquilizarlo hasta que Kiba terminó con el trabajo una hora después. El dolor que experimentó Gaara hizo que apretara sus puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos y un pequeño grito saliera de su garganta. —volvió a mirar a Gaara— por suerte. Kiba asintió. Luego sacó su celular. Pero necesitas alimentarte —dijo el castaño. En un segundo la delicada mano de Kaiya se posó cautelosamente sobre la suya y él la apretó con fuerza. Al anochecer ya sólo deberían de quedar simples irritaciones y mañana por la mañana estarás completamente recuperado. Muchas gracias por cuidar de él. Gaara asintió. — Con esto bastará. fue capaz de reconocer el rostro de su compañero — Gracias. En ese momento Kiba sacó cuatro botes de helado. — ¿Helado? —cuestionó la chica alzando el rostro.— Lindo. acaso no trajiste tu auto? — No es eso. — ¿Qué haces? — Debo llamar a Ino para decirle que ya te encontré y también para que le diga a Neji donde encontrarnos —Gaara frunció el ceño. por favor que eso no implique que yo termine en una bolsa negra o flotando en el río" Gaara miró a Kaiya y luego volvió a centrarse en Kiba. abrió el primero. — ¿Por qué debería venir Neji. tomó la cuchara que había sobre la charola entre Gaara y Kaiya y comenzó a colocar el contenido sobre la piel lacerada del hombre. — La proteína de la leche ayuda a la rápida regeneración celular y el frío amortigua el dolor de la quemadura. no es la primera vez que salvo tu trasero así que no debería extrañarte —comentó con una sonrisa. su vista había mejorado un poco más y aunque todavía veía borroso. Kaiya seguía sentada junto a Gaara— tiene que venir para hacerse cargo de ella. — Claro. Kaiya. .

su pecho se comprimió. creo que prefieres que sea Neji y no Sasuke ¿verdad? —Gaara bajó la mirada y guardó silencio.:. — Lamento interrumpirlos pero… yo no vi nada. — Pero es la verdad. como lo habían hecho los últimos dos días. no después de que ella viera como te tostabas. Ahora todo tenía sentido. Aún un poco cansada pero el doctor dijo que estoy mejorando. —respondió ella con cierto aire de obviedad— He vivido aquí toda mi vida. he visto como te mueves —comentó Gaara. la forma en que se movía y que él había atañido a la oscuridad. Yo no vi nada —tomó aire y luego dijo—: Soy ciega Ambos hombres la miraron sorprendidos a la vez que sus quijadas casi alcanzaban el piso.:.:. — Mejor.— Sabes que en estos momentos ni tú ni yo somos capaces de limpiar su memoria.:. un accidente automovilístico —al recordarlo. Después de esa inesperada confesión. — Escucha. La comida había transcurrido sin ninguna novedad. Ella asintió. — Esta es mi casa. — ¿Hablas en serio? —preguntó Kiba.:.:. Sai hablando sobre lo fenomenal que le estaba yendo al buffet y Sakura contestando con monosílabos o fingiendo asombro o sonrisas en los momentos justos. — Lo soy desde que tenía dieciséis años. sé que lo dices para que tus recuerdos no sean borrados pero no lo hacemos para protegernos sino para protegerte a ti.:. . los tres permanecieron sentados en el piso mientras el silencio llenaba la habitación. la conozco mejor que nadie. Sólo cuento los pasos. Gaara no podía creerlo.:. Sakura y Sai se habían reunido para almorzar. de repente todas las pequeñas piezas encajaron. que el perro siempre estuviera a su lado. que no le creyera que él era un vampiro cuando le mostró los colmillos. — Pero.:. que no lo mirara a la cara. Además.:.:. — ¿Cómo te has sentido últimamente? —le preguntó Sai llevándose la taza de café a los labios mientras comían el postre. Cuando preguntó por alguien aún cuando él estaba frente a ella la noche anterior. Saber sobre nosotros es muy riesgoso y más para una mujer que vive sola como tú —respondió Kiba. .:. En un restaurante de la ciudad.

Eso no es bueno para tu salud. De nuevo. Extrañamente. — Claro.:.:.:. — Hermano. — ¡Y un infierno que lo estás! —respondió tajante— pero escúchame bien. .:. Kiba habló.:. — ¿Quieres que nos veamos esta noche para cenar? —la ojiverde dio un ligero respingo. —respondió poniéndose también de pie y cogiendo su bolso.:. creo que no va a ser posible. reduciéndola a algo mínimo alrededor de ellos. .:. Tengo una cita con un cliente y olvidé la hora. No te preocupes. Debo irme. — Sabes que no me gusta que sigas abusando del trabajo. — Eh. —Gaara volteó a verlo y negó con la cabeza.:. cariño.:. Sai la miró dudoso. estoy bien. ¿Sabes? he estado pensando que tal vez podríamos hacer un pequeño viaje. Aunque últimamente he tenido mucho trabajo así que no podría asegurarte nada. el mesero le entregó la cuenta y luego de revisarla. depositó el importe de la propina y ambos se dirigieron hacia al caja para liquidar la cuenta.:.:. — Tranquilo. — ¡Oh. — Estoy bien. sólo tú y yo. —la mirada analítica de Sai se enfocó en ella. ¿Qué piensas? — Tal vez. antes de iniciar con los preparativos para la boda. a Sakura no le pareció una gran idea. el silencio volvió a rodearlos mientras la mente de ella divagaba en lo que ocurriría esa noche. Ah… tal vez trabaje hasta tarde.— Me alegra. no sabía si estaba preparada para recibirlas. Tal vez ir a la playa por unos días. necesitas descansar.:. por dios! No pensé que fuera tan tarde —Sakura parpadeó un par de veces y notó que Sai se ponía de pie al mismo tiempo en el que llamaba al mesero con un ademán—. Iba a obtener las respuestas que necesitaba solo que ahora. Luego de aquel colosal silencio que se había formado entre las cuatro paredes de la estancia.

Kiba atravesó la puerta hacia la cocina. no puedo creer en nada que no pueda percibir. — Entonces ven a recostarte. La percepción es lo único que me queda. — Ah. él estaba dispuesto a hacer una excepción. — Claro —respondió Kiba un poco sorprendido mientras se sentaba en la silla que ella había desocupado. Si… les parece… — Gracias —respondió Kiba. Estás hecho una mierda y si tengo que noquearte para hacerte dormir. — Puede hacerlo en mi habitación —dijo Kaiya sorprendiendo nuevamente a ambos hombres—. Gaara le había parecido alguien que no acataba órdenes de nadie pero supuso que tratándose de aquel otro desconocido. — Permíteme —dijo él apartándole la charola de las manos. Ya sabes. — ¿Qu-quieres un poco de café? —preguntó Kaiya sin poder soportar más otro silencio. Kaiya estaba recogiendo lo que había en el piso. no voy a dudar en hacerlo ni por un segundo ¿me captas? —no hubo respuesta — te pregunté si entendiste. Observó como ella se movía a través de la habitación. Una vez ahí. seguido por Kaiya. Kiba se puso de pie y con gran facilidad. el hombre lavó lo que habían ocupado para alimentar a Gaara y lo colocó sobre una rejilla junto al fregadero. — En realidad —dijo encendiendo la cafetera— sigo sin poder creer todo esto. lo ayudó a reincorporarse y lo llevó hasta la habitación. — No eres de mente abierta ¿verdad? — Cómo podrás notar. gracias.imbécil. volvió el sofá a su lugar. Lamento las molestias. luego se acercó a Gaara. teniendo todo perfectamente calculado y no pudo evitar sentirse impresionado—. . el asunto de los vampiros yo… no solí-… —interrumpió— no suelo creer en ese tipo de cosas. Es posible que ahora debas tener muchas preguntas. Cuando regresó a la estancia. — Si —musitó lacónico. La mujer no pudo evitar sorprenderse.

Los labios de Kaiya comenzaron a moverse intentando que algo saliera pero el sonido quedó . —dijo Kiba ofreciéndole una silla— Y antes de que lo preguntes. no nos alimentamos de sangre humana así que estás a salvo. Segundos después. todos los sentidos de Kiba se pusieron alertas. abrió la boca y se acercó más a ella. dejando que sus dedos tocaran sus colmillos. es verdad! —exclamó dejando escapar todo el aire de sus pulmones. Kaiya no hizo ningún comentario. Soy voluntaria en el pabellón pediátrico de oncología. se acercó hasta él y estiró su brazo. — ¿Puedo? —Kiba captó a lo que se refería. — Asombroso —susurró él. Un segundo después. Nosotros… En ese momento sonó el timbre y de inmediato. ¿qué puedo hacer para que lo hagas? Kaiya se encogió de hombros apoyándose en la encimera. Repentinamente tuvo la necesidad imperiosa de sentarse o estaba segura de que terminaría en el suelo. — Ustedes… ¿cómo…? — Sólo somos una especie diferente. yo… — ¿Quién es Kaiya? —se escuchó una voz masculina del interior de la casa.— Entiendo pero ya que estás en esto. — ¿Estás con alguien? —preguntó la mujer asombrada. — Debe de ser Akari —susurró Kaiya. Kaiya apartó la mano con rapidez. soltó un profundo suspiro. de cabello rubio y ojos castaños. — ¡Virgen sagrada. — ¿Amiga tuya? — Si. se encaminó hacia la entrada y abrió la puerta recibiendo a una mujer de treinta y tantos. Había sentido los colmillos irse alargando lentamente hasta que se convirtieron en dos pequeñas y afiladas lanzas. aún sin poder salir de la impresión. Ella se preocupa por mí y trabaja conmigo en el centro de salud. — ¡Cómo! ¿aún no estás lista? — Lo lamento Akari.

vestido solamente con los pantalones—. Kaiya cerró la puerta recostándose en ella y dejó escapar un suspiro de alivio. Espero detalles luego. Kaiya se sonrojó y sólo pudo asentir. lo-lo siento. un… viejo amigo —dijo Kaiya titubeante. No quiero que pienses que yo… — N-no te preocupes. Luego rodeó a Kaiya con sus brazos y ella pudo sentir la desnudez de su torso. claro. — Cuídate. — Entiendo —la incomodidad creció de nuevo entre ellos— Eh. — Lamento lo del abrazo —dijo Kiba mientras volvía a ponerse la camisa—. luego tuve que mudarme a Suna y habíamos mantenido contacto por teléfono. —tartamudeó al deducir las circunstancias—. Kaiya nunca me había hablado de ningún… amigo. . Cuando escuchó el motor de la camioneta. ese hombre está para comerse y parece muy agradable. — Claro. — E-él es Kiba. No tienes idea de lo mucho que me alegro por ti. ya no les quito el tiempo. lo siento de verdad. —un extraño silencio volvió a hacerse presente— Bueno. — Kiba Inuzuka —dijo él extendiendo su mano para estrechar la de ella. Nos vemos mañana. Akari es alguien muy suspicaz y hubiera notado las persianas abajo y el desastre que hay seguramente. Recientemente regresé a la ciudad Kaiya no pudo evitar sorprenderse al notar la gran capacidad de improvisación de Kiba. — S-si.trabado en su garganta. Nos conocimos cuando estábamos en secundaria. —entonces reaccionó— Eso me hace pensar. Entonces su amiga dejó escapar un pequeño jadeo al ver a Kiba aparecer detrás de ella. — Akari Tane. eh. yo… avisaré que no puedes ir al hospital hoy y pues… — Gracias. Yo… no-no quería interrumpir. nos vemos después —entonces se acercó a ella para susurrarle al oído—: Cariño. ¿cómo llegaste aquí? Gaara dijo que el sol le había quemado. Ah. — Ah.

cariño. Kaiya hizo el intento de decir algo pero. —respondió él despreocupado. pudo escuchar una respiración justo a su lado y el extraño murmullo de una conversación unilateral. Ah. supo que no había estado en una pesadilla y que todo era real.— Bueno. justo en ese momento. Había soportado más de lo que había podido imaginar que sería capaz así que ahora. Pero no tienes porque preocuparte. — ¡Oh por Dios! —sintió que la sangre bajaba hasta sus pies.:.:. ¿cómo había podido dormir tanto? Kiba sonrió por su expresión. Gaara está bien.:. — Toma —dijo él depositando un cuenco con cereal en su regazo—. Cuando Kaiya recuperó la conciencia.:. no quiero entrar en detalles. — ¡Unas cuantas horas! ¿Qu-qué hora es? — Las cinco. Necesitas comer algo. Yo también te amo. Comenzó a levantarse hasta quedar sentada.:.:.:. — ¿Te encuentras bien? —al escuchar esa voz.:. su cuerpo le pedía a gritos descansar.:. De acuerdo. has vivido demasiado y era cuestión de tiempo.:. en poco más de dos horas anochecerá y entonces podré llevarme a mi chico a casa y tú podrás volver a tu vida normal ¿de acuerdo? Kaiya asintió levemente mientras comenzaba a comer el cereal con leche que le . Si. creo que sería buena idea —Kiba dejó de pasearse cuando escuchó un diminuto quejido proveniente del sofá—. las fuerzas abandonaron su cuerpo y se desplomó sin llegar a alcanzar el piso. — Eso creo.:. Kiba había tomado asiento sobre la mesita de centro. Solo te diré que la genética me dotó de una barrera con la que Gaara no cuenta. aquí lo esperaré.:. . No te preocupes. justo está despertando en estos momentos. — ¿Cuánto tiempo llevo inconsciente? — Unas cuantas horas. En un rato más lo llevaré a casa. — Tranquila. — Lo sé. ella está bien.

— ¿Qué te dijo? —preguntó Sasuke. — ¿Estás seguro de que no quieres que te acompañe? —preguntó Ino una vez que se hallaron a solas.:.:. ese era mi trabajo desde un principio ¿no? — Pero ¿qué harás? — Aún no lo sé.:. Ve a prepararte. Supongo que esperaré a saber que es lo que quiere preguntarme… yo… —repentinamente comenzó a sentirse sumamente frustrado. Es mejor que hable con Sakura yo solo. Neji asintió. — No. yo necesito arreglar un asunto. se levantó de la silla en la que estaba sentado. poniéndose de rodillas frente a él y le acarició el rostro. Mira a Naruto. hizo una reverencia y salió del estudio. Sasuke? Sasuke apoyó ambos codos sobre el escritorio y entrelazó sus dedos a la altura de su boca.:. Después de todo.:. — Creo que es mejor que tú vayas. — Sé que lo harás bien. se acercó hasta donde estaba.:. — Vamos. me pidió que fueras tú —volteó a ver a Neji— para que les ayudes con la chica. Ino dobló su teléfono celular y se dejó caer sobre el sofá del estudio.:.:. — No deberías hacerlo. Tú y yo sabemos y cada persona que vive en esta casa sabe que no ha sido así. Negó con la cabeza. Ino se levantó del sofá. Neji y Sasuke estaban ahí con ella. Siempre termino defraudando a quienes confían en mí.:. —Ino soltó un ligero soplido. por fin está con una gran mujer que lo ama y . Confío en ti.:.había ofrecido. tiene gran parte del cuerpo quemado pero dice que el helado ayudó. También me dijo que la humana está bien y que se había desmayado pero ya estaba recuperando la conciencia. Me pidió que llamara a Matsuri pues cree que Gaara va a necesitar alimentarse y además. Sasuke.:. De todas formas.:. . — ¿No crees que deberías ir tú. — Dijo que Gaara parece estar bien.

dile que me amas más a mí que a él —señaló a Sasuke— porque yo te divierto y te complazco en TODO. le dio un beso y luego le susurró al oído— Lo harás bien. — Claro —dijo el rubio sarcástico. son sólo cosas que maquina tu cabeza loca —Sasuke sonrió por el comentario. No has defraudado a nadie. — Y bien. Sasuke… —se detuvo al ver a Ino de rodillas frente al azabache— ¿Interrumpo algo? — En absoluto —respondió ella poniéndose de pie. — Ya vete. . la especie continua sobreviviendo. Necesito volver a la acción lo antes posible. jefe. —Naruto apoyó las puntas de los dedos en su sien como un saludo militar. Ellos sabían el motivo y.eso fue gracias a ti. En ese momento la puerta se abrió de golpe y Naruto apareció a través de ella. sinceramente. cariño. — Ah. no quisieron ahondar en los detalles. Ino y Sasuke sonrieron al ver a su hermano tan feliz. — Por favor. — A la orden. Atravesó la habitación dando grandes zancadas hasta quedar frente a Ino. Avísale a Neji. — ¿Cómo te sientes? — De maravilla —respondió con una enorme sonrisa de oreja a oreja— Nunca había estado mejor en mi vida. de acuerdo. Por ti. — ¿De qué hablan? — De nada. Se acercó a Sasuke. Le dio un beso. Ino sonrió y le dio un pequeño golpe en el pecho. sí. —se dio la vuelta y entonces se detuvo— Antes de que lo olvide. Te aviso que iré con Neji a recoger a Kiba y a Gaara. — Oye. Yo estoy a lado del hombre que amo gracias a ti. ¿qué necesitas? —Naruto regresó al punto que iba a tratar. Y dile a Kiba que lo amo. Naruto —musitó Sasuke. — Si así lo quieres.

tomó su bolso del cajón inferior izquierdo. Sakura regresó a la realidad cuando la pantalla de su computadora se convirtió en un vórtice espacial y cientos de puntos blancos comenzaron a moverse rápidamente como parte de los efectos especiales de Star Wars. miró el reloj en la parte inferior de la pantalla y vio que casi eran las seis.:.:. Sin embargo. — Es divertido. no era una buena idea. Estoy bien. Ya dentro del auto. Sasuke asintió y entonces Naruto salió del estudio. Ese tema no podía tocarlo con ella. Se sentía tan extraña. Ino asintió y luego vio como él desaparecía cerrando la puerta tras de sí. — No es cierto.:. Apagó el ordenador. Los veré en un rato. alcanzó su abrigo y dio por concluida esa jornada laboral. atravesó las puertas principales del edificio y desactivó la alarma de su auto haciendo que los faros del Focus parpadearan. —respondió ella con una sonrisa que desapareció de repente cuando un aroma llegó a su nariz.:.:. Su corazón latía a un ritmo trepidante y sentía sus pulmones encogerse dentro de sus costillas. inhaló profundo y echó a andar el motor. el programa de edición digital apareció frente a ella.:. Oprimió la tecla Enter y de nuevo.:. decidió dejarlo por la paz. — Estoy bien. Y no deberías de aguantar tanto.:. así que después de treinta minutos más. te lo aseguro — se puso de pie y comenzó a caminar hacia la puerta— Te veré en un rato. se obligó a sí . Bajó por el ascensor. tenías que restregar a tu hombre en la cara de tus dos amantes ¿no? —se encogió de hombros— Como quieras.— Claro.:. Aún puedo soportar unas cuantas semanas. La hora se acerca y necesito un baño. como si estuviera a punto de ser llevada a la horca. . Intentó volver su concentración hacia el trabajo pero le fue imposible. — Sabes que eso no es verdad. — Ya no deberías de darle cuerda con tus comentarios.:. Sasuke dio un pequeño respingo y enseguida negó con la cabeza. — ¿Qué sucede? — Necesitas alimentarte. señales que su cuerpo le estaba enviando para hacerle saber que lo que iba a ocurrir pronto.:.:.

miró a su alrededor notando que ya había anochecido por completo y luego de inhalar profundo para darse valor. De nuevo su ritmo cardiaco se incremento y las manos comenzaron a temblarle pero no le prestó atención. como un vigía anónimo en medio de la oscuridad. A diferencia de ocasiones anteriores. inmóvil. — Permaneceré justo aquí si así lo deseas. Luego de varios minutos de intenso trayecto. ya había huido en varias ocasiones antes en su vida pero esta no sería una más. De eso estaba segura. Cuando se encontró frente a la última puerta. siendo bienvenida por otra corriente de aire. Iba a saber la verdad. Abrió la puerta y el aire frío de la época la sorprendió. Abrió la oxidada puerta de metal y la atravesó. mirando hacia la nada. De repente. — T-tú… ¿Qué sucedió aquella noche? Sasuke movió su mano frente a ella y en ese instante. . ella retrocedió y él se detuvo. esta vez no tomó el ascensor. ella lo deseaba así. Tuvo que sostenerse de la manija de la puerta. Miró nuevamente a su alrededor. tomó aire nuevamente mientras la abría y seguía su camino subiendo los últimos escalones que daban a la azotea del edificio. Sakura inhaló profundo. Yo… yo lo vi morir. por fin aparcó el auto en la acera frente al edificio donde vivía. Parado en la esquina más alejada de ella. todas las preguntas que había pensado formularle fueron desvaneciéndose con cada paso que él daba y cuando sólo los separaban unos cuantos. subió las escaleras y atravesó la puerta de cristal y madera. Ahí estaba él. cerró el abrigo sobre su pecho. — E… ese hombre… está muerto. todos los recuerdos que habían permanecido bloqueados fueron liberados de golpe en la mente de Sakura haciéndola perder el equilibrio. ocupando el tiempo para prepararse mentalmente para lo que vendría. decidió subir las escaleras de los cinco pisos que conformaban el edificio. —susurró sin aliento—. — Sé que debes de tener muchas preguntas y estoy dispuesto a resolverlas.misma a seguir conduciendo hacia su apartamento. Sólo un hecho salió a relucir. Sí. Toda la tarde había repasado una y otra vez el guión que iba a seguir esa entrevista pero ahora todo se había desvanecido en su mente y no sabía que preguntar. Entonces él se percató de su presencia y volteó a verla.

— No. le dije que debíamos conseguir ayuda pero él se negó — recordó los ojos escarlata— Tú… esos ojos… — Sakura juro que te explicaré todo con detalle. pero jamás pensé que podrías salir con algo así. — No puedes hablar en serio —se acomodó el bolso sobre su hombro— Sabes. —una risa incrédula escapó de sus labios— Y pensar que yo… — No sé cómo hacer que me creas. — Sakura. Hay algo que debes de saber acerca de tus padres. — Ellos están muertos. — Me refiero a tus padres biológicos —Sakura dio un pequeño salto. pero por ahora.— Su nombre es Kakashi y técnicamente él continua con vida. —ella enfocó su mirada en el rostro de él—. — ¿Cómo sabes sobre ellos? — En realidad sólo sé de tu madre. —Sasuke se acercó a ella tan rápido que de repente la perturbó su tamaño—. escúchame. No va a funcionar. sólo quería que me aclararas en qué malditas cosas estás metido porque algo me dice que no eres un simple guardia de seguridad. necesito que me escuches. — Ni siquiera lo intentes. Lo más probable era que se tratara de unos simples adictos. Aléjate de mí. Mis padres biológicos fueron desconocidos. No tengo idea de cómo rayos adivinaste que era adoptada pero no voy a permitir que juegues con mi mente ¿entiendes? — No estoy jugando contigo… — ¡Por supuesto que sí! Es imposible que tú sepas algo de ellos cuando mis padres adoptivos invirtieron mucho dinero en su búsqueda. — Eso no es cierto. me dejaron abandonada en una estación de autobuses y nunca he sabido nada de ellos. dispuesta a no dejarse caer otra vez bajo su hechizo. No sigas. incluyendo cómo murió. Yo lo vi morir. . —pidió cerrando los ojos. Ella… — Para. para —pidió extendiendo su palma frente a él— No intentes jugar conmigo. Yo sé quién era tu madre. Sé algunas cosas sobre tu madre. — Ya es suficiente.

— Sakura. Y es por eso que el tiempo se acaba. No puedo creer que te atrevieras a hacerme esta pésima broma. mírame. mostrarme esos dientes falsos y decirme que mi madre era una maldita vampiro? — Puedes mirarlos de cerca. Te lo juro. — ¿A qué te refieres? Hubo un largo silencio y eso sólo le hizo suponer lo peor. — ¿Quién era mi madre? —preguntó en un susurro. —Pero ella no lo hizo—. — Era lo mismo que yo. El pánico se fue apoderando cada vez más . Son reales. Sakura alzó la mirada sin poder creer que estuviera cediendo al ver como Sasuke permanecía quieto. escapándose de él hasta llegar al borde del techo—.— Sakura. Él tenía un par de afilados colmillos. pero… sé que gran parte de ella vive en ti. Por favor. justo en la mejilla. ¿cuál era el plan. — Entonces ¿tú sabes por qué me abandonó? —susurró— ¿por qué ella…? — No lo sé. Colmillos. Pero enseguida. Sasuke la miró fijamente y entonces abrió la boca. — ¡No te me acerques! ¡Eres un maldito loco! —volvió a gritar. aferró la manija y empujó pero la puerta no se movió. Te juro por lo más sagrado que tengo. — ¿Cómo la conociste? Pareces tan sólo un par de años más grande que yo. como si quisiera darle la oportunidad de saber que era sincero. — En realidad no la conocí personalmente. Ni siquiera lo pienses —comenzó a caminar de un lado a otro— Casi llegué a creerte. — E-esto no es posible. Tu madre… — Recibió una fuerte bofetada. Cuando él volvió a acercarse. recuperó la calma. El horror saturó el cuerpo de Sakura y de inmediato intentó alejarse. casi. pero sé quién era. mírame. dando varios pasos hacia atrás. ella corrió hasta la puerta. que no te he mentido. ¡Aléjate de mí! —gritó con terror. escúchame —pidió acercándose otra vez a ella—.

Corrió escaleras abajo a toda velocidad pero al atravesar la puerta hacia el último piso. una pesadilla de la tarde o . arrastrándola a ese estado de caos del que quería escapar con todas sus fuerzas. — ¡NO! Trató de huir de nuevo. sus piernas no le respondieron y se desplomó sobre el frío cemento. El horror se apoderó de ella nuevamente. Nada era lo que parecía ser. de nuevo cerca. Sasuke estaba allí. corriendo por sus venas hasta alcanzar cada recóndita parte de su ser. Se cubrió el rostro con las manos mientras su cuerpo se doblaba sobre sí mismo y entonces comenzó a llorar. Eso no podía estar pasando. pero Sasuke siempre aparecía frente a ella. Yo te ayudaré. — ¡Déjame en paz! Sasuke hizo el amago de volver a tocarla pero ella lo esquivó y volvió a correr hacia la puerta. Deseaba estar en medio de una pesadilla de la cual pronto tendría que despertar. Miró a Sasuke sobre su hombro y la mirada que él le dirigió le indicaba que él lo había hecho. parado serenamente frente a ella. corriendo en cualquier dirección. Se quedó sin aliento. después de todo. déjame explicarte. Sakura se apartó de un salto y puso varios metros de distancia entre ellos. Esta vez. — Esto no es real. Sakura lo empujó y mientras sentía el miedo y la resistente incredulidad oprimir su pecho. Miró sobre su hombro y Sasuke estaba ahí. abrió la puerta y siguió corriendo sin aliento hasta el borde del edificio. intentando alejarse de él. Volvió a subir las escaleras hacia el techo. Su mano se posó sobre el hombro de ella. la enorme placa de hierro oxidado se abrió por cuenta propia antes de que ella alcanzara la manija.de ella. La realidad que ella había conocido se había desvanecido y ahora se encontraba en medio de un agujero negro que estaba a punto de tragársela viva. Las puertas se abrieron y Sasuke estaba ahí de nuevo. su mente se hallaba sumergida en una locura de la que no podía escapar. corrió hasta el ascensor. — Sakura… —susurró Sasuke. Cuando él la levantó. ¿Para qué? Estaba casi segura de que todo lo que sucedía era una alucinación. en el umbral de la puerta. De repente saltar no le pareció una idea tan descabellada. El agotamiento cayó sobre ella. ella no opuso resistencia. — ¡No te me acerques! —gritó— ¡Déjame salir de aquí! — Sakura.

pueda despertar de esta pesadilla. ni tampoco podía librarla de algo que era inevitable… La verdad Capítulo 16 La noche había caído desde hacía unos cuantos minutos y pronto el momento de irse llegó. si no… Mientras Sasuke la llevaba escaleras abajo. Las laceraciones no han sanado bien. limpiar sus lágrimas. Podía escuchar los sollozos de Sakura y eso lo estaba llevando al borde de la desesperación. tu abdomen no se ve mejor tampoco. estando en una cama. Supuso que ella necesitaba espacio. Sasuke la vio encogerse aún más y de nuevo comenzó a llorar. Esperaba que así fuera. — Al menos podemos estar tranquilos.temprano despertaría. El pelirrojo se encogió de hombros a manera de respuesta así que él continuó con la inspección—. poder aplacar aunque fuera un poco su sufrimiento. Llegaron al apartamento que compartía con Ino y la depositó sobre la cama. Tu patético sentido del humor sigue . los sollozos de Sakura disminuyeron un poco. podía percibir las fuertes oleadas de intenso miedo que emanaban de ella. En realidad. Habrá que ir a ver a Tsunade y necesitas alimentarte. — También necesito un auto nuevo y no me ves recalcándolo ¿verdad? Kiba lo fulminó con la mirada. cubriéndola con la sábana. no esta vez. Ya deberían de estar curadas y además. Estaba dispuesto a morir si con eso conseguía liberarla de todo lo que sentía. Gaara salió de la habitación de Kaiya con andar inseguro deteniéndose en el umbral de la puerta. junto con la confusión y la angustia. Luego de varios minutos. — ¿Cómo te sientes? —le preguntó. No sabía cómo hacerle frente al dolor ajeno. tal vez se esté infectando. Kiba se acercó a él para examinar sus heridas. — Tengo la esperanza de que ahora. ¡Maldición! Deseaba abrazarla. tampoco había sabido lidiar con el propio. Deseaba hacer algo por ella pero… no sabía qué. —susurró— pero eso no sucederá ¿verdad? — No. Pero no podía protegerla. así que acercó una silla y se sentó ahí. Al verlo.

recuperando su semblante de siempre. no como las que solía dar la mayor parte del tiempo y sobre todo. A ellos no podía engañarlos. Vampiro o no. La mujer permanecía sentada en el sofá. Se llevó la mano hacia la herida del abdomen y con lentitud se inclinó para acercar su mano libre al animal. Era una sonrisa auténtica. ellos sabían lo que él era en realidad.siendo el mismo. Esa clase de pensamientos no podían ser de él porque él no creía en nadie. — Es hora. Parte de su cerebro seguía sin poder procesar todo lo que sucedía pero entonces recordó . La puerta de cristal se abrió con la voluntad de Kiba y entonces Kaiya pudo sentir dos nuevas y enérgicas presencias en el lugar. no le hacía justicia en absoluto. sobre todo los perros. no confiaba y mucho menos sentía afecto por otro ser. no esos gestos fríos y calculados. era cálida. Abrió los ojos al sentir algo cálido junto a su pierna. Aún vestía las mismas ropas que recordaba pero ahora siendo iluminada por las luces de la casa lucía sumamente hermosa. No pudo evitar sonreír. —Gaara esbozó una media sonrisa— ¿Qué tal tu vista? — Mucho mejor. Una pequeña mueca de dolor se dibujó en su rostro cuando hizo presión sobre su herida pero desapareció al sentir el pelaje. Gaara se enderezó. Ahora que su visión estaba recuperada casi al cien por ciento. moviendo la cola dándole ligeros latigazos en la pierna. con el perro sobre su regazo. Lo que sentía de verdad. Dio un pequeño sobresalto. Naruto y Neji aparecieron del otro lado de la puerta corrediza que daba hacia el jardín. agachó el rostro y pudo ver al perro justo frente a él. del animal deslizarse entre sus dedos. extremadamente suave. podía verla con claridad y decir que la imagen que su cerebro había guardado de ella. ¿de nuevo él estaba viéndola de esa manera? Cerró los ojos intentando aclarar su mente. De inmediato. la mirada de Gaara viajó por toda la habitación hasta que se encontró con Kaiya. siempre le habían gustado los animales. Kiba se percató de la mirada de Gaara y de la pequeña sonrisa que se había dibujado en su rostro. Al decirlo. Tuvo que parpadear un par de veces pues su cerebro se negaba a creer que lo que veía podía ser verdad. Un segundo después. Aquella ligera muestra de alma quedó oculta detrás de la fría mirada aguamarina. Se puso rígida. Estaba a punto de decir algo cuando sintió dos energías acercándose a ellos.

La mujer era bonita. acercándose al pelirrojo quién intentó asesinarlo con la mirada. sólo tuvimos que seguir sus chakras hasta acá —respondió Naruto despreocupado. algo bueno. algo que no pudo definir hasta que el calor que aquel cuerpo irradiaba estuvo muy. pero muy cerca de ella. — Nah. encendió un cigarro a la vez que se movía majestuosamente a través de la sencilla habitación y se aproximó a la mujer. Sus expresiones no dejaban de reflejar sorpresa. o más bien. ardiente y asfixiante lujuria mezclada con un inconmensurable poder. Y eso no significaba. pero lo que les sorprendió era la "tranquilidad" que emanaba. Dejó escapar un imperceptible jadeo al sentir que cada centímetro de su piel se erizaba debido a esa sensación que la embargó cuando él se acercó. — No pierdes el tiempo. No si quería tenerla de vuelta. La paciencia del ojiperla era sumamente escasa—.que terminaría. No era una mujer común. — Pensé que les tomaría más tiempo llegar. no le agradó en lo más mínimo que Neji tuviera que tocarla y no porque él fuera a hacerle daño sino porque su reputación con el sexo opuesto hablaba por él. significaba que era una mujer fuerte. Kaiya se puso más tensa cuando sintió una presencia justo frente a ella. sólo tenías que pedirlo. . estando él en uno de sus momentos de "sensibilidad". Pero había algo más. De inmediato Gaara hizo el amago de dar un paso hacia ellos. Yo con gusto te hubiera ayudado. a quién se refería. necesariamente. Su energía era muy fuerte. Gaara —susurró Naruto jocoso. cansado de sus comentarios. Acabemos con esto de una buena vez. Pronto. avasalladora. Si ella pudiera ver. — Basta —interrumpió Neji. Se hizo a un lado y dejó a la humana a la vista de ambos hombres. Por alguna razón. de eso no les quedó duda. Un hombre sensato no dejaría nunca que el hermano le pusiera un solo dedo encima a una mujer que significara algo para él. ¿dónde está? Kiba comprendió a qué. su aroma era bastante masculino y se mezclaba delicadamente con el olor del tabaco que supuso que estaba fumando en ese momento. ¡Dios bendito! Ese hombre era lujuria total. eso estaba más que claro. tal vez la hubiese descrito como brillante. Neji los ignoró olímpicamente. Miró a Gaara y no pudo evitar sonreír irónico—. Si había soportado veinticuatro horas a solas con Gaara. ¡Menudo desastre estás hecho! Si querías lucir así.

pero luego de unos instantes se dio por vencido. — De hecho ese es el asunto —respondió Kiba mientras se acercaba a él— Ella… — Soy ciega —interrumpió la mujer cansada de que la tomaran como un objeto más—. Era difícil que alguien. Por su tono de voz. No vi nada porque soy ciega. le dio la impresión de que a ese hombre no le preocupaba ella en lo absoluto. En cuestiones del sexo opuesto. Dejó escapar el humo que había estado . —exhaló profundo— Lástima que no me vayan las morenas. Me agrada. — Es dura. se quitó el cigarro de la boca y exhaló el humo lentamente hacia arriba mientras evaluaba a Kaiya. o mejor dicho. cosa que no solía ocurrirle muy a menudo. con cuatro perfectos desconocidos. — Amén por eso. Es más. estatus social o especie. Toda mujer era bienvenida en su… ¿lecho? Bueno. él era como la muerte. Neji inhaló otra gran bocanada del cigarro mientras llevaba dos dedos de su mano libre hasta la frente de Kaiya y los posaba ahí delicadamente.Neji se sentó sobre la mesita frente al sofá. Silencio. La habitación se llenó de un sepulcral silencio hasta que una ligera risa reverberó en el pecho de Neji seguida por las de Kiba y Naruto. —susurró Naruto quien estaba entretenido acariciando al perro. Afortunadamente Neji había dejado el cigarro entre sus dedos porque sino se hubiera caído de sus labios cuando su quijada quedó abierta debido al asombro. en realidad. que alguna mujer no le "fuera" a su hermano. — ¿Qué fue lo que vio? —preguntó a la nada y Kaiya no pudo evitar molestarse. estaba segura de que no la tomaba como un ser pensante en esa habitación. que además son vampiros. El ojiperla alzó la vista y la posó en Gaara. el lugar era lo de menos. — ¿Hablas en serio? — ¡Por supuesto que no! —exclamó sarcástica—. prefiero a las castañas. Sólo quería divertirme al ver la expresión de estúpido asombro que pusiste porque no tengo nada mejor que hacer que permanecer aquí. El ceño del hombre se fue frunciendo gradualmente conforme aumentaba sus intentos por hallar algo en la mente de la mujer que pudiera ser reprimido. no hacía distinciones de edad.

En realidad cada vez se iban reduciendo más así que. Gaara? El pelirrojo alzó la vista para dirigirla hacia Kaiya y luego de vuelta a Kiba. — De acuerdo. — Me quedaré así —dijo luego de unos instantes—. No creo que abra la boca —respondió con impasibilidad— Además. —se levantó—. junto a la mujer. sensaciones. En su mente no hay nada que pueda borrar. — Escucha. Kaiya los escoltó hasta la salida. Por lo tanto. — Hagan lo que quieran. Sólo quiero largarme de aquí. — Pero… —intentó interrumpir Kiba. terminó de fumarse el cigarro y arrojó la colilla hasta la papelera de metal que había cerca de la puerta. ¿Puedes vivir sabiendo esto o prefieres intentarlo? Kaiya se quedó en silencio mientras meditaba sobre sus opciones. no puede hacer nada sin ponerte en riesgo así que tú decides. Neji se apresuró a continuar con su explicación. Neji se encogió de hombros. — ¿Y entonces? —preguntó Naruto. "escuché como se tostaba un vampiro en mi casa"? dudo que alguien le llegue a creer. — No se puede hacer nada. Gracias por todo y perdón por las molestias. Kiba asintió varias veces con la cabeza. no diré nada de esto así que no tienen por qué preocuparse. — Lo que ella tiene no son recuerdos como tales. — Sugiero que la dejemos así. Neji y Naruto fueron los primeros en salir . sé que esto no era parte del plan pero ya oíste a mi hermano. — Tal vez tengas razón —completó Kiba— ¿Tú que dices. Kiba lo miró con desaprobación y luego fue a sentarse al sofá.manteniendo en sus pulmones y miró a sus hermanos. pronto no tendría mucho por escoger. aromas. ¿qué diría. al otro lado de la habitación. Son simples sonidos. Pueden estar tranquilos. Respetamos tu decisión —se puso de pie— Es momento de que nos vayamos. cosas que son guardadas en la parte más primitiva de su cerebro y no en donde se suelen almacenar las imágenes que conservamos la mayoría como memorias. es una zona a la que no puedo llegar sin correr el riesgo de dejarla como un vegetal.

cuando Naruto interrumpió sus pensamientos. —en otro momento Sasuke hubiese reído por el comentario.. ni su lengua quisieron cooperar con tan titánica tarea. — ¿Cambio? Él asintió lúgubremente. — No.:. . Ella ya había hecho lo más difícil. Son chupasangres. Sólo podía ver su frágil cuerpo continuar temblando mientras luchaba por llevar aire hacia sus pulmones con dificultad.:. Ella era una mujer fuerte y cada minuto que pasaba a su lado se lo confirmaba. Asesinos.? —se aclaró la garganta—.:. sin saber que hacer o decir.:. — Huelen eso… —susurró. fijos en él.:.seguidos por Kiba. Entonces Kaiya se adelantó. se dio la vuelta. Estaba comenzando a pensar que ella permanecería así toda la noche pero entonces. era pedir demasiado.:. — Yo… — Durante un instante.. Era todo. No tenía idea de cuánto tiempo había pasado desde que el llanto de Sakura se había convertido en sollozos inaudibles. Pero ni sus cuerdas vocales. Tal vez lo más correcto fuera un simple y sencillo "gracias" pero tomando en cuenta que se trataba de él. — T-ten más cuidado la próxima vez ¿de acuerdo? Sólo tenía que decir un estúpido "sí". Se estaba dando por vencido. maldiciéndose a sí mismo. Gaara se aproximó hasta la puerta y una vez que estuvo frente a Kaiya. Le parecía increíble que aún no se hubiera desintegrado entre la confusión que la rodeaba. ¿Vampiros? — Sólo somos una especie diferente.:.:. Esa la razón por la que esperaba que no sufrieras el cambio.:. — Mejor habla de minoría perseguida.:. permaneció durante un segundo ahí. — ¿Cómo es posible? ¿Cómo. . su boca se abría y cerraba una y otra vez intentando que algo saliera de ella pero no hubo nada. y el guerrero se encontró con los ojos color jade.:.:. Lo único que salió fue una pronunciada exhalación. ni sus labios.

— Beberás de mí.. No me digas que voy a. Necesitas la sangre de un vampiro. invadiendo la habitación como una brisa que llegó a Sasuke en una fría ráfaga. —se llevó la mano a la boca como si fuera a vomitar—. Aunque hay algunos vampiros que sí lo hacen. .. si no estuvieran en esa situación. — Cuando termines.— Oh por Dios. pero la fuerza no dura mucho. Las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas olían a lluvia de primavera. —Tu transformación está muy próxima. hombre. — Lo es. Te enseñaré a cuidarte y qué debes hacer. — Dios santo. a las mujeres cerca de su vigésimo quinto cumpleaños. Al ver que no le rehuía. — Tú dejarás que yo. — Los humanos no son nuestras víctimas. Cuando llegue el momento adecuado... A todos nos llega en algún momento. Para no debilitarte. Se puso de pie y se acercó a la cama. necesitarás beber. Una oleada de pánico la asaltó.. Y pronto lo será también para ti.. — Las cosas no son así. — ¿Qué va a sucederme? —murmuró. —Ella se atragantó y se levantó de un salto. —repuso con serenidad—. Ella guardó silencio. pareció darse cuenta de la situación. se sentó. —Sasuke asintió. esto no… no… yo… —nada elocuente podía salir de su garganta. No podía soportar su angustia y quería hacer algo para aliviarla. — Haces que suene muy normal. Eso es todo. Y entonces. deberás beber de alguien de nuestra propia raza. Era increíble la influencia que tenía la televisión hoy en día. a los hombres alrededor de los veinte. Sasuke hubiera reído. — ¡No voy a matar a nadie! De nuevo. — Eso es todo —repitió ella con tono apagado en un intento porque su cerebro mantuviera toda la información que le estaba siendo proporcionada.

.. — Porque yo también lo sufrí. Alguien que hablaba con tanta normalidad sobre ese tema. De nuevo quedaron unos instantes en silencio mientras el lado analítico de su mente intentaba procesar toda la información. no le parecía que pudiese sentir aunque fuera un poco algo de lo que ella sentía en esos momentos. Sus cuerdas vocales se tensaron y nada pudo abrirse paso entre su garganta. Él le había destrozado la realidad en la que ella había vivido durante toda su vida. Por eso comprendo tu confusión. le había soltado de golpe una verdad que no era fácil de asimilar y sin embargo. Parecía increíble. ella estaba preocupada por él. ¿eso significa que ella era…? — Sasuke asintió—. por lo que sé. — No a mí. — ¿También lo supiste así. quería creerle. como si quisiera gritar pero una arcada nauseabunda se lo hubiera impedido. — ¿Pu-puedo detener el cambio? ¿Puedo evitar que esto ocurra? —preguntó con apremio. Hay ocasiones en que vampiros procrean con ellos. Las condiciones en las que pasé por el cambio fueron extremadamente difíciles. lo que yo era y lo que sucedería —dijo él—. — ¿Duele? — Vas a sentir. Nuestra raza no es una que se pueda sobrellevar bien. de golpe? — Sabía quiénes eran mis padres. .La mujer emitió un sonido ahogado. — Sakura. — Dijiste que sabías cosas de mi madre.. me sentía solo y no sabía qué esperar. Esa esperanza se desvaneció en el éter. — No lo sabes. pero habían fallecido cuando me llegó la transición. aunque es muy raro que el niño sobreviva. ¿Hay algún modo de detenerlo? Él movió la cabeza negativamente. ¿Mi padre también lo era? — Él era humano.. Pero. —Ella se quedó mirándolo inquisitivamente. sé que es difícil. sintiendo que la posible respuesta sería su única esperanza de salir de esa pesadilla—. —nuevamente la mirada jade se enfocó en el azabache— ¿Te haré daño? Sasuke disimuló la sorpresa.

— ¿Podría matarte? — No te dejaré hacerlo. Ella lo soltó. esperando a que Sakura hablara de nuevo. lo sé… — Radical se queda corto. Sentía el cuerpo como si se hundiera en sí mismo. Sasuke se sentía agotado cuando se sentó en la silla nuevamente. — ¿Cómo supiste lo del sexo? -preguntó Sakura con brusquedad. Tal vez Ino tuviese razón. No era momento para pensar en ello. en verdad quisiera que entendieras que esto no es el infierno que te imaginas. dándole la espalda. Ahora estás teniendo las respuestas que siempre estuviste buscando. pero pronto. — Pero tómalo como una nueva oportunidad para comenzar. En aquel momento. — Aún tengo la esperanza de que tal vez despierte –murmuró. No me harás daño. — ¿Cómo lo sabías? -preguntó. Sakura. a tan escasa distancia. los huesos débiles bajo la carga de piel y músculos. Él se puso rígido. preguntándose si podía evitar responderle. Es un cambio muy grande. sólo con escuchar esa palabra de sus labios. recostándose sobre las almohadas. Luego asumió una posición fetal.No sabía qué hacer con ese sentimiento. — ¿Me lo prometes? — Te lo prometo. — No. — ¿Cuándo ocurrirá? — No puedo decírtelo con seguridad. no quería hablar sobre sus encuentros sexuales. igual que su miembro. Se revolvió en su asiento inquieto. luego la levantó y se la llevó hasta sus labios—. al menos mientras ella estuviera en esa cama. No. . —Extendió una mano para cubrir la de ella. ¿Nunca te preguntaste porque todas esas sensaciones de ausencia y confusión te asediaban tanto? —ella no respondió—.

El corazón se le salía del pecho. el latido de su corazón. apretando las mandíbulas. — Porque hay algo en ti que me impide controlarme —respondió tan rápido que a Sakura le costó trabajo captar cada palabra— Porque cuando estoy cerca de ti todo lo que quiero es… Se detuvo sin poder siquiera continuar con toda su letanía. pero la mordiente sensación se hizo más fuerte. ¡Demonios! Los recuerdos no estaban ayudando en ese momento. dando un vuelco a su estómago. Podía escuchar la respiración de la mujer. — ¿Entonces por qué lo hiciste? "¿Cómo hubiera podido no hacerlo?". sus instintos volvían a la vida. como preparándose para la batalla. .. — ¿Por qué? —susurró ella. Porque para él también había sido diferente ya que. Esperó a ver si pasaba. — ¿Sasuke? — ¿Sí? — En realidad no tenías previsto acostarte conmigo la primera noche.. Sasuke contuvo la respiración. pensó él. En realidad no lo sé. tratando de tranquilizarse. — Así es. No había podido dominarse. ¿no es cierto? Las claras y vívidas imágenes de aquel tórrido encuentro le obligaron a cerrar los ojos. ¿Fue diferente contigo porque no eres. esa pecaminosa necesidad no era sólo de sexo. el fluir de su sangre. técnicamente..— Es verdad.. — ¿Sasuke? — Porque tuve que hacerlo —replicó él.. ¡Maldición!.? — Tal vez. eres un. Era de sangre. extendiendo los brazos. Un oscuro deseo hizo estremecer sus entrañas. Tampoco el cerrar los ojos. La de ella. ¿no? — Sí —susurró ella dándose vuelta para mirarlo otra vez—. ella todavía era humana.

tengo que irme. me gustaría hacer el amor hasta que no sienta ni pueda pensar en nada. — No quiero aprovecharme de ti —dijo él con los dientes apretados—. Pero quiero que te quedes aquí. — No quiero que te vayas —susurró ella con la voz enronquecida. Odiaba que Ino siempre tuviera razón. sus colmillos palpitaban a medida que se alargaban. Sasuke? —preguntó ella de una manera tan . ¡Demonios!. — Tienes razón. incrementándose conforme los recuerdos de todos sus apasionados encuentros saturaban su mente. Sasuke desvió la mirada hacia la cama. Recorrer las calles. Y necesitaba alimentarse. molesta. Ambas con ella. Sangre. — ¿Por qué? Abrió la boca. Sakura saltó de la cama y se acercó a él. Esa caricia aumentó el calor de su cuerpo hasta casi hacerlo arder literalmente. asustada y lo que menos quiero es pensar en esto así que. — Tengo que hacerlo. Estoy enfadada. Ya tuviste suficiente por una noche y creo que tienes mucho en qué pensar. Sexo. Luchar. sabía lo que su cuerpo necesitaba de él. Necesitaba salir de allí. Y sus dientes no eran lo único que pedía ser utilizado. Lo único que quería ella era dejar de pensar. Sería fantástico que me ayudaras en esto ya que fuiste tú quien lo inició. Su erección era un abultamiento doloroso presionando contra su bragueta. en verdad la deseaba y por el aroma que provenía de ella. Ella tampoco estaba ayudando. Él sacudió el cuerpo bruscamente. su jadeó quebró el silencio en la habitación. si no te importa. Al menos lo había sido antes. No quería irse. — No te vayas. ha sido demasiado. quería permanecer a su lado pero su necesidad de sangre podría ponerla en peligro. lo miró durante un instante y luego le acarició el rostro con el dorso de la mano.Se puso de pie rápidamente y trató de establecer una distancia mayor entre ambos. — ¿Vas a decirme que no. eso era algo muy fácil de hacer. y sabía que estando con él. Al menos el deseo sexual se sobrepuso al ansia de sangre. Se sintió oprimido entre las dos necesidades. La mano de Sakura se deslizó hacia abajo hasta encontrar su erección. — Escucha.

Sus colmillos estaban dispuestos a clavarse profundamente. Sentía la garganta como el papel de lija raspando dolorosamente con cada intento que hacía por calmar el infierno que se había desatado en su interior. Ambos se aferraban el uno al otro por su vida contra las desgarradoras oleadas de pasión que estaban llevándolos al borde de todo lo conocido. Sus labios iniciaron el recorrido hacia abajo Y fue entonces cuando todo se convirtió en una pesadilla. Sus manos recorrieron todo el cuerpo de Sakura. Gimió. Empujó la lengua dentro de su boca mientras la sujetaba por las caderas y la presionaba contra su erección. recorriendo su clavícula hasta llegar de nuevo a los labios de ella. le fascinaron las pequeñas punzadas de dolor porque significaban que estaba tan ansiosa como él. Sus ansias de sangre salieron a la luz en el segundo más corto que había pasado en toda su vida. "Juego finalizado". Su cuerpo cayó en un enorme agotamiento haciendo que el equilibrio que había pensado mantener entre sus deseos se desnivelara. Se alejó de ella. El sudor invadió todo su cuerpo produciéndole . Rasgó la delicada blusa y el sujetador con impaciente ferocidad. no podía negar el instinto.. Sacó los dientes y buscó su cuello. Podía hacerlo. Ahora se trataba de puro sexo. pensó él. tratando de tragar saliva. se arrancó la camisa con las manos. Ya habría tiempo para delicadezas. — ¿Sasuke? —lo llamó Sakura alarmada.arrebatadora. Mientras besaba furiosamente sus pechos. Podía aguantar el deseo de sangre. — ¡No! Su sed de sangre era demasiado fuerte. Si se acercaba demasiado. y cuando las uñas de ella se clavaron en su espalda. sus labios subieron lentamente sobre su pecho. El gemido de satisfacción de la mujer fue como campanas celestiales que aumentaron su deseo. ¿Pero estaba dispuesto a dejar la vida de la mujer en manos de su autocontrol? Sakura se puso de puntillas y presionó los labios contra los suyos. horrorizado por lo que estaba a punto de hacer. Entonces se apartó de golpe. Fue algo rápido.. punzante y tan poderoso como había sido la lujuria. La tendió sobre la cama en un abrir y cerrar de ojos. que la presión en sus pantalones se hizo más dolorosa. arrastrándose por la cama hasta caer al suelo sentado. esa vena deliciosamente próxima a la superficie de su blanca piel. tenía la garganta seca gracias a la sed que estaba experimentado por ella. Sólo sexo. oprimiéndola contra sí.

Jamás se había sentido tan dominado y absorbido por su biología. ¡Aléjate de mí! —Mostró los colmillos y siseó con fuerza—. Parecía imposible lograrlo pero si no lo intentaba… — Sakura. Estaba llegando al límite y nada parecía ser capaz de detenerlo.. Comenzó a vestirse tan rápido como sus manos temblorosas se lo permitían. Se dio la vuelta y dio varios pasos hacia atrás hasta que su cuerpo chocó contra el muro—. por favor. El hambre me está matando y si te me acercas tendré que morderte. — ¿Qué se supone que…? — Escucha. logró ponerse de pie y alcanzó la camisa que había terminado en el piso. La sed de sangre que sentía en esos momentos era tan intensa que podía dejarla seca en un minuto. el cuerpo le dolía y la piel le ardía. Con las últimas fuerzas de su ser. — ¿Qué ha pasado? ¿Qué he hecho? Sasuke se arrastró hacia atrás. Su mente y sus necesidades físicas entablaban una lucha sin cuartel. ¿lo entiendes? El dolor y el vacío que sentía en su estómago eran tan intensos como los que había sufrido durante su transición. Necesitaba a Ino. Me duele. Que tan poderoso podía ser el instinto de supervivencia. Y no sé durante cuánto tiempo podré dominarme. Era un adicto tratando de escapar de su droga preferida. — Sakura. Sakura se detuvo de inmediato. Y él sabía cuál saldría victoriosa si ella no se alejaba. . debo irme. Las piernas le temblaban. —intentó continuar pero la mordiente sensación se intensificó cuando la sintió aproximándose detrás de él. pero luego movió la cabeza.. La sola presencia de ella era como un látigo contra su autocontrol. — Pero… — Debo hacerlo. de esa que le hacía seguir viviendo. Ella aún no sabía que tan fuertes eran las leyes de la biología. — Tú no me harías daño -dijo con una convicción que le impresionó por lo peligrosamente ingenua que era.escalofríos. tengo que. Ahora. los músculos tensos luchaban contra el ansia que se había apoderado de su cuerpo arrastrándolo hacia el lado donde él no quería llegar.

:.Ella vaciló.:. Los otros tres hombres se concentraron liberando sus sentidos hasta que les llegó un aroma que no estaban esperando. Dulzón. Es una verdadera lástima. empalagoso. Sasuke asintió. — Vete.:. — Las flores resultarán adecuadas para ese viejo afeminado ¿no crees? Lástima que no tengamos su dirección.:.:. la sangre guerrera lo hacía con los hokages. . retrocediendo hasta quedar sentada sobre la cama. Él siguió su camino y abandonó en silencio la habitación desmaterializándose antes de llegar a la entrada del apartamento.:. luego se dirigió a la puerta y antes de cruzarla se giró para mirarla. frío. — ¡Maldición! Hay que sacarla de aquí —dijo refiriéndose a la mujer— Gaara… . Así como el aroma distinguía a los cazadores. Era como miel para las moscas. — Te estaré esperando. — Esos hijos de perra tenían los sellos desactivados y disminuyeron sus chakras al mínimo. — ¿Cómo pudieron acercarse sin que los sintiéramos? —preguntó Naruto.:. Habrá que felicitar a Orochimaru. —respondió Neji con desdén—. el muy bastardo ya les está incluyendo cerebro en el paquete de bienvenida. —entonces miró a Kiba dejando de lado el sarcasmo— ¿No dijiste que tenías todo bajo control? Pensé que sabías que deshacerse de la sangre contaba como parte de eso. de sólo unos cuantos centímetros. finalmente asintió. —susurró ella. revisé y la sangre se había quemado con la luz del sol —su mirada recorrió la habitación— No sé donde más… Debajo del sofá.:. pero al ver su expresión.:.:. — Concuerdo contigo. — Me dijo que lo habían apuñalado en el jardín. cazadores!" Inmediatamente se pusieron a la defensiva. "¡Mierda. Había una pequeña mancha de sangre.:. Comenzó a alejarse nuevamente.:. debajo del sofá que él había acomodado.

El más mínimo descuido y podrían… Mientras Kiba apuñalaba a un cazador. Lo desenfundó de inmediato. . Con la mirada recorrió todo el exterior de la casa. gemidos ahogados y también disparos—. — ¿Qué está pasando? —preguntó ella totalmente aterrorizada. Sus hermanos no podrían contenerlos por mucho tiempo más. Gaara se mantuvo atento a todos los movimientos. Gaara se acercó a ella y la colocó detrás de él mientras Neji se arrojaba contra los dos cazadores que habían aparecido. dentro de la casa con Neji y fuera con los otros dos hokages. Escuchaba los sonidos huecos de los golpes. en cualquier momento… Los cristales de las puertas corredizas que daban al jardín estallaron en miles de pedazos al mismo tiempo en el que Kaiya dejaba escapar un grito. Eran demasiados. Necesitaba luchar. El guerrero hizo un gesto con la cabeza a manera de agradecimiento y luego volvió a su labor terminando con la vida de ambos cazadores para después enfrentarse a otros. — ¡Kiba. otro apareció detrás de él.— Ya no hay tiempo —interrumpió Neji—. Tomó a Kaiya por la muñeca y caminó con ella hasta la pequeña baranda que había frente a un pequeño columpio de madera. cada centímetro del pórtico. acercándose sin que lo notara. Nos están acechando. Su hermano se las había quitado cuando lo había obligado a descansar y ahora lo maldecía por ello. De manera instintiva Gaara llevó su mano hacia la cadera pero no tenía ninguna de sus armas. Podía sentir el terror ir creciendo en Kaiya pero no había tiempo para decir nada. Aún no estaba completamente curado pero necesitaba ayudar o estaba casi seguro de que no saldrían vivos de ahí. lo cual podía servir como un perfecto refugio gracias a la nula luz que llegaba ahí. Kiba y Naruto salieron al ataque tratando de encargarse del enorme número de enemigos que se encontraban rodeándolos. agáchate! —el hombre apenas alcanzó a reaccionar antes de que él arrojara el cuchillo con gran precisión. ¿Gaara. Entonces recordó el cuchillo que guardaba en la parte interior de una de sus botas. qué sucede? — ¡Mantente detrás de mí! —le dijo guiándola al exterior de la casa protegiéndola con su torso desnudo. haciéndolo impactar en el pecho del cazador. listos para comenzar una batalla. Otro grupo de cazadores ya los esperaba en el jardín delantero. pensando en opciones hasta que una llegó a su mente.

Sentir sus delicadas manos aferrarse a sus antebrazos le provocó una dolorosa sensación que no tenía nada que ver con su roce sobre la piel quemada. — ¡Naruto. pero cuando los disparos se hicieron más continuos. . ¿qué sucede? — Necesito que te quedes aquí ¿de acuerdo? —dijo apresuradamente mientras la forzaba a agacharse—. tu arma! —gritó corriendo hacia el rubio. donde descansaban sus dos dagas plateadas. Prometo que volveré. por favor! —pidió ella siendo presa del pánico. — ¡No me dejes aquí. Comenzó a llenarse de frustración al ver que sus opciones se estaban agotando conforme el cazador iba alejándose. — Escucha. — ¡GAARA! —enfocó sus ojos en la oscuridad y vio a un cazador tratando de llevarse a Kaiya. ¡Por favor. Apretó los puños buscando el momento propicio para emprender la misión suicida que tenía planeada. era un dolor aún más profundo. No te muevas hasta que yo te lo diga. logró diezmar a la ofensiva enemiga lo suficiente hasta que Neji terminó con la batalla que había estado sosteniendo dentro de la casa y pudo incorporarse a la que se desarrollaba en el jardín. El ojiperla pasó junto a Gaara y le arrojó la cartuchera que le pertenecía. Estaba terminando el trabajo sobre uno de los pocos cazadores que aún permanecían con vida cuando un grito lo hizo ponerse de pie rápidamente. Gaara! Escucharla así removió sus entrañas hasta lo más recóndito. El hombre le propinó un puñetazo al cazador con el que se encontraba peleando. No podía ver nada pero todos esos sonidos sólo le hacían suponer que era algo realmente malo—. De inmediato le apuntó con el arma pero el akatsuki la usó como escudo humano impidiéndole cualquier acción. Se deshizo del débil agarre y saltó dispuesto a tomar parte de la batalla. estarás bien. Gaara era el mejor tirador con el que contaba la Cofradía así que con el simple cargador de esa arma. No deseaba dejarla. en la parte baja de la espalda y arrojársela al pelirrojo. lo peor ya había pasado. quería protegerla sólo a ella.— ¿Qué está pasando? —preguntó titubeante— Gaara. calculadora. y logró descolocarlo durante el instante suficiente para desenfundar la Glock de nueve milímetros que traía en el cinto. La oscura mirada aguamarina se tornó fría. Él siguió peleando usando solo las manos y en cuestión de minutos. evaluando cada posibilidad que pudiese tener para rescatar a la mujer. supo que no tenía opción.

. Naruto ayudó a Gaara a reincorporarse. podían sentir que volvían a respirar nuevamente. Naruto se acercó a ellos y derribó al cazador con un disparo antes de que pudiera hacer otra cosa. tenemos compañía! Hay que movernos. — Sólo fue un rozón. ¿Estás bien? Él movió la cabeza afirmativamente. Gaara corrió hacia ella al mismo tiempo en el que el cazador lograba desenfundar su arma y tiraba del gatillo. Neji abrió la puerta y el animal saltó al interior al tiempo en el que Naruto forzaba el motor a aumentar la velocidad. — ¿Puedes ponerte de pie? —de nuevo recibió una afirmación como respuesta. — ¡Gaara! —el pelirrojo abrió los ojos al tiempo en el que se llevaba la mano izquierda al brazo opuesto—. — ¡Naruto. Gaara rodeó a Kaiya con los brazos. — ¡Con un demonio. mientras recorrían la autopista lo más rápido que les era posible. Un fuerte estruendo y un grito desgarrador hicieron que la atención de todos los guerreros se centrara en la escena. La mujer y el guerrero se acomodaron en el asiento trasero y él saltó al asiento del conductor para poner en marcha el auto. el cazador soltó a Kaiya y ella corrió alejándose de él. Entonces escucharon el motor de un auto acercándose a toda velocidad— ¡Mierda. sácanos de aquí! —gritó el ojiperla al ver que del auto familiar que habían escuchado. descendían nuevos enemigos. dio un giro para cubrirla con su cuerpo y entonces un gemido de dolor escapó de sus labios. colocó la mano de Kaiya en el cinto de su pantalón para que pudiera seguirlo y se dirigieron lo más rápido que pudieron hacia el Escalade. Con cada segundo que se alejaban. Segundos después.Entonces todo lo subsecuente ocurrió como en cámara lenta. sácalos de aquí! —gritó Kiba arrojándole el juego de llaves. Minutos más tarde. Neji se puso a evaluar los daños. — ¡Eso intento y tus gritos no ayudan! Naruto maniobró para lograr sacar el vehículo a través del jardín. El perro se arrojó contra el akatsuki mordiéndole la pierna. derrumbando la pequeña cerca de color blanco y entonces vio al perro correr hacia ellos. Neji se había subido junto a Gaara y Kiba al frente. Los ojos de Kaiya se abrieron de par en par cuando el peso del cuerpo de Gaara recayó sobre ella haciéndola caer de rodillas sobre el césped.

—dijo Kiba. los demás estamos bien. — ¡Gaara! — ¡Mierda. haciendo que los neumáticos emitieran un rechinido debido al esfuerzo. de inmediato se puso de rodillas sobre el asiento y comenzó a darle pequeños golpes en las mejillas buscando que reaccionara. Sí.Él se encontraba bien. haciendo que su cabeza se recargara sobre el pecho de Kaiya causándole un sobresalto. no se te ocurra rendirte! — ¡Naruto. date prisa! —gritó Neji. — ¿Shika? Tenemos problemas. vamos hacia la mansión. una herida en el hombro izquierdo producto del contacto con una enorme shuriken que no había podido esquivar y varios rasguños en el cuello y la cara. Sí. Y Gaara. Sí. — ¡Gaara. Ahora ya sabía lo que era para un suéter pasar todo un ciclo dentro de la lavadora y después ser sacado para ponerlo a secar. No pudo permanecer conciente por más tiempo y se desvaneció. Todos estuvieron de acuerdo con la idea y se dedicaron a hacer todo lo que les fue posible hasta que lograran llegar a su destino. — Está muy lejos. El rubio aferró ambas manos al volante y pisó el acelerador hasta el fondo. Kiba se giró para ver lo que ocurría. Gaara se sentía sumamente mareado. La herida de bala no había sido sólo un roce. Gaara está muy mal por la hemorragia. Las fuerzas estaban abandonando su cuerpo de manera vertiginosa. está entrando en shock! —exclamó Neji mientras se ocupaba de hacer presión en la herida de bala. su visión fue oscureciéndose poco a poco mientras el ruido del motor se convertía en un eco cada vez más lejano hasta que ya no escuchó nada más. Su torso y rostro aún mostraba las ampollas ocasionadas por su exposición al sol. —repuso Naruto— Lo mejor es llevarlo a la mansión y llamar a Tsunade para que nos encuentre ahí. Nos atacaron varios akatsukis. — Hay que llevarlo a la clínica. Kiba. despierta! ¡Vamos Gaara. Naruto tenía la herida de un cuchillo en el antebrazo derecho además de múltiples golpes en el rostro. Te veremos en unos . él era el peor de todos. Kiba sacó su móvil. tenía varias contusiones a lo largo del cuerpo y… una hemorragia en el hombro derecho. Necesito que llames a Tsunade. Hinata se encargará de estabilizarlo. De acuerdo. nosotros… los guió un rastro de sangre de Gaara que no eliminé. Escucha. salvo pequeñas laceraciones debidas al choque con una lámpara en el interior de la casa y una caída sobre los cristales de las puertas.

Los colmillos de Sasuke se alargaron aún más cuando él abrió la boca. Él había arriesgado su vida para salvarla y ella no podía hacer nada por él. Ella hizo lo propio con su abrigo y extendió su brazo frente a él.:. luego regresó su atención a Gaara— ¡Resiste. —terminó la llamada y devolvió el teléfono hacia el bolsillo de su pantalón. ¿por qué él nunca le hacía caso cuando le advertía algo? Sasuke se materializó frente a ella y apenas pudo sostenerse en pie. pasándole un brazo por la cintura para poder guiarlo al interior de la mansión hasta el estudio. De inmediato se acercó.:. Sasuke fue moviéndose hasta terminar arrodillado en el suelo. Te lo advertí.:. ocasionando que Ino gimiera. Al llegar a la habitación. Ella sabía lo que estaba sucediendo y eso sólo hizo aumentar la preocupación que sentía.:.:.:. — Bebe —le pidió. Sasuke se desplomó sobre el sofá donde usualmente se sentaban Neji y Shikamaru.:. Había sentido el llamado de Sasuke y una ola de angustia había saturado todo su ser. — No deberías de esperar tanto —susurró ella a manera de una tierna reprimenda—. y un gemido escapó de sus labios. Salió de la casa y sed detuvo en medio del patio donde se dedicó a esperar. Los rápidos pasos de Ino hacían un ligero eco en el vestíbulo de la mansión. . No hagas que me moleste contigo! Kaiya no sabía que hacer. Ino lo despojó del pesado abrigo de cuero y apartó los mechones color ébano que se encontraban pegados a su rostro gracias al sudor. Sus instintos habían nublado por completo todo su lado racional. frente a ella. haciéndolo olvidar todas las reglas de etiqueta y las cortesías que debían existir. ella simplemente… no pudo moverse.:.minutos.:. tan… "…inútil". La sed era lo único que regía su cuerpo y su comportamiento. — Lo siento. con su mano sostuvo el delicado brazo y hundió los colmillos en él. yo no… . Conforme tomaba grandes tragos de sangre. Su pecho se oprimió dolorosamente. Habían pasado muchos años desde la última vez que se sintió tan limitada. Gaara.:. todo a su alrededor era completamente desconocido y mientras los hombres que la rodeaban intentaban salvarle la vida a Gaara.:.:.

Una vez que se encontraron solos en el vestíbulo. .:. lentamente separándose de su brazo.:. varios miembros de la servidumbre llegaron para prestar apoyo. Kiba.:. Sus ojos se abrieron debido a la impresión y más aún cuando sintió la ráfaga gélida mezclada con el intenso aroma de vinculación proveniente del cuerpo de Kiba.:.:. le dio indicaciones a Shikamaru y finalmente el hombre desapareció junto con Kaiya.:.:. junto al gimnasio donde la Cofradía solía entrenar.:. bajó del auto y ayudó a Neji a mover a Gaara siendo auxiliados por Shikamaru. Ino esperó paciente a que él recobrara las fuerzas.:.:. — Hay que llevarlo abajo —dijo Shikamaru refiriéndose a la pequeña sala de emergencias que se ubicaba en la parte subterránea del complejo. Yo iré con él —repuso ella aferrando la mano de Gaara. — Le avisaré a Sasuke que ya hemos regresado —anunció Kiba.— Aún no has bebido lo suficiente —dijo extendiendo su brazo nuevamente hacia él. Kiba asintió. aunque había que esperar un poco mientras su cuerpo asimilaba lo que ella le había dado. Entonces sujetó a Kaiya del brazo—.:.:.:.:. Naruto y Neji se dirigieron al estudio. Fue entonces cuando todo un alboroto en el vestíbulo captó su atención. Tanto tiempo había pasado y sin embargo los recuerdos seguían tan vívidos.:.:.:. Sasuke estaba a punto de negarse pero de nueva cuenta sus instintos tomaron la batuta y reinició la succión sobre la delicada vena que le había sido ofrecida. Luego de los minutos más largos en todas sus vidas.:. De inmediato. . pasando los dedos varias veces entre las mechas oscuras a la vez que recordaba la primera vez que había bebido de ella.:.:. . Naruto aparcó la camioneta lo más cercano que pudo a la puerta principal de la casa. Los fuertes pasos se escuchaban a través de los muros del estudio hasta que la puerta fue abierta dejando ver a Naruto. No estaba dispuesta a ser alejada de lo único que podía considerar conocido. llenar cada rincón de la enorme habitación. Había muchas cosas que discutir con su líder. las enormes puertas que marcaban el inicio de la propiedad de la Cofradía.:. Neji y Kiba. por fin atravesaron la barrera de genjutsu e instantes más tarde. Hinata y Tsunade. Es para… — No. La succión de Sasuke fue perdiendo fuerza hasta que se detuvo. Necesito que vengas conmigo.:.:. Hinata y Tsunade quienes los habían estado esperando.:.

como ya había quedado demostrado. la enorme cama en la que se encontraba. Las cosas iban a ponerse realmente feas. pero por lo que entendió. Tendría que beber de alguien para sobrevivir. Había tenido la esperanza de que una buena sesión de sexo pudiera. Parecía más bien. como si estuviese a punto de luchar contra algo. Nunca. Pero lo sería. ¿Podría salir al sol? ¿cuánto tiempo viviría? ¿envejecería? ¿el asunto de las iglesias y los crucifijos era verdad? . Terminó de cerrar lo mejor que pudo la blusa sobre su pecho. En cualquier caso. lo que sabía de vampiros no precisamente era verdad. Kiba se encontraba totalmente tenso. No necesariamente. cosa casi imposible. lo cual no sería asunto sencillo. Ahora. al menos impedirle pensar en todo lo acontecido. estando sola en medio de la oscuridad. Pronto. había que hacer una síntesis y un análisis de la situación. Era una vampiro. considerando que más de la mitad de los botones estaban esparcidos en el piso de la habitación. un simple refugio. Le había dicho que la sangre humana no era suficiente así que tal vez la de animal tampoco lo sería. supuso que ese lugar no era algo a lo que él considerara como un hogar.De inmediato una letanía de maldiciones salió de la boca de Naruto. Los vampiros plenamente vinculados no compartían. Técnicamente mitad vampiro y aún no lo era realmente. beber de ratas como en los libros no estaba dentro de top de comida favorita. había que preguntarse ¿cuáles eran los planes a seguir a partir de que eso sucediera? Porque. eso no significaba que tendría que matar. Por lo poco que podía ver ahí. Pero ahora. Kiba corrió hacia ellos. su cuerpo temblaba víctima de la furia que lo sobrecogía en esos momentos. dispuesto a destrozar al hombre que había osado a siquiera tocarla. Beber sangre lo era. Exhaló profundamente en señal de frustración. Ino estaba a punto de decir algo para intentar calmar la tensión y controlar la situación que se venía encima pero antes de que pudiera hacerlo. aunque no de la manera que ella pensaba. Los rasgos de su rostro estaban encrudecidos haciéndolo lucir amenazador y sus labios desnudaron los colmillos dejándolos expuestos listos para ser utilizados. Nada mejor para concluir esa "bendita" noche. — ¡KIBA NO! Capítulo 17 Sakura recorrió con la mirada la habitación en la que se encontraba. los buroes a ambos lados y el sillón donde Sasuke había estado sentado. si no aclarar su mente.

Ver aquel rostro perfecto de dios griego deformado por la agonía hizo que la piel se le erizara aún cuando ahora fuera un simple recuerdo. . de hecho esa sensación no era una que experimentara a menudo.:. Como si hubieran crecido. Él tenía que alimentarse. mucho menos cuando se trataba de aquellos que venían implícitos en el emparejamiento de un hombre y una mujer.:. Al mostrar sus dientes. iba más allá de las simples reacciones hormonales que se presentaban en los humanos. No pudo evitar preguntarse si eso era lo que a ella le esperaría en caso de que no se alimentara. La racionalidad que existía dentro de él había sido bloqueada por la fuerza de la biología.:. Cuando un hombre y una mujer se escogían como compañeros. con su cuerpo medio desnudo en tensión y sus músculos como si fueran a atravesar su piel. Las palabras de Sasuke. ¿Quién podía ser la mujer de la que él se había alimentado? ¿eso significaba que tenía pareja? Sólo un nombre llegó a su cabeza… Ino. le pareció que los colmillos eran más largos que cuando los vio en ocasiones anteriores. De una mujer. ella lo había tenido muy claro por los filosos colmillos que se asomaron entre sus labios y su expresión pero ahora entendía la implicación de la frase "debo irme".Claro. Ese fenómeno de la vinculación entre vampiros. La mirada de Kiba sólo estaba fija en Sasuke. los hombres vampiros rayaban en la territorialidad. "El hambre me está matando…" Bueno. pero sabía reconocerla. Los instintos vampíricos no eran algo contra lo que se podía luchar y esperar salir vencedor. Pero no sólo era la forma en la que el pacto quedaba sellado.:.:.:. Sasuke… La imagen más reciente que tenía de él no era nada alentadora.:. . ella lo aceptaba y ese aroma especial que provenía de él quedaba tatuado en su piel.:. debajo de ella.:. Nunca había sido celosa. La punzada inició en la boca de su estómago rasgando todo a su paso hasta llegar a su pecho donde comenzó a arder lenta y dolorosamente. ¿Hasta donde sería capaz de mover la sed de sangre? Entonces un detalle atravesó su mente. El aroma de vinculación era parte de ello. había que preguntarle a Sasuke para aclarar todas sus dudas.:.:. Obligándose a alejarse de ella. sino también reflejaba una advertencia. porque contrario a los débiles celos humanos.:.

Iba a destrozarlo. Escuchó una maldición en forma de susurro. Y lo iba hacer pagar.Una vez que te emparejabas. Siempre había sido cuidadosa sabedora de que a pesar de que él conocía los términos. ni un beso en los labios podía ser considerado como algo tan íntimo. quien puso su cuerpo frente a los de ambos guerreros para servir como una barrera de carne y hueso. miró hacia abajo y vio a Sasuke apretar los puños con fuerza. poniendo el seguro. Pero ahora se había equivocado. pasó los brazos por debajo de los de Kiba. significaba que sus vidas quedaban unidas por completo y para siempre. Su respiración era agitada debido al nerviosismo que golpeaba su interior. el instinto se lo hubiese impedido sin ningún obstáculo justo como ocurría. Por más que se hubiera esforzado por mantener la cordura. Naruto alcanzó a reaccionar a tiempo y lo detuvo a mitad del camino. Con grandes esfuerzos. Afortunadamente. su lado instintivo no aceptaba el hecho de que su vena sirviera de sustento para Sasuke. el otro alrededor de su cintura y puso una de sus piernas frente a las de él para reforzar su agarre. Lo lamen… . se trataba de biología. Kiba era prueba de ello. alimentar a otro era más de lo que cualquier vampiro podría soportar. Sí. aún cuando bebieras de la vena de la muñeca. Así que el hecho de ver a la mujer con la que estabas dentro de ese pacto llamado emparejamiento. llana y algo primitiva biología. Sin embargo la fuerza del hombre se estaba imponiendo por lo que fue necesaria la ayuda de Neji. — Esto no debió de haber pasado. los que se hallaban solteros. En esos momentos no veía a su hermano. Veía a un hombre que había ignorado la advertencia de su aroma sobre la piel de Ino y había bebido de ella. Estaba completamente segura de que si él lograba liberarse de sus hermanos. El hecho de que un hombre y una mujer se vincularan. Sin importar las circunstancias. la simple madera de la puerta no serviría de nada. para la mayoría. podía o no haber sexo aunque la biología dictaba que sí. beber de alguien del sexo opuesto no implicaba mayor problema aunque por supuesto que había intimidad. De cualquier manera. Simple. ni al rey de la raza. es más. arrastraron a Kiba fuera del estudio y ella cerró la puerta con la mente. uno contra su cuello. Maldijo en voz baja. — ¡Sáquenlo de aquí! —pidió Ino gritando. Más allá del amor que pudieran sentir. pero no era obligatorio. no dejaba de ser algo que iba más allá del simple contacto físico rutinario. no había espacio para nadie más.

habrá que remediar esto —echó un vistazo a su brazo y vio que ya no había rastro alguno de las heridas—. — Kiba. Él asintió y luego permanecieron en silencio por varios segundos. Sasuke alzó el rostro para mirar a Ino. Ino no supo que decir. Tú y Kiba no deberían de pasar por esto. Si me hubiese alimentado antes de irme. Él estaba a punto de replicar pero entonces la mujer se levantó del sillón. Sin embargo. — Siempre he querido liberarte de todo —susurró—. miró su brazo y notó que aún sangraba. Cuando ella cerró la puerta. Ella asintió y caminó hasta la salida. una ligera brisa llevó su aroma hasta su compañero y eso hizo que sus esfuerzos por acercarse se intensificaran. Ino enfocó la vista al pasillo frente a ella. — Bueno. tu aroma quedará más impregnado. Naruto y Neji seguían con sus esfuerzos titánicos por intentar mantener a Kiba alejado del estudio. Sugiero que te quedes aquí los próximos minutos. —interrumpió— La culpa no ha sido tuya sino mía. pero ella se lo impidió. Él y yo sabemos el precio de estar juntos y lo aceptamos sin objetar porque así lo decidimos. velado por el instinto sólo podía sentirla. Y sabes a quién me refiero. así que tuvo que llamarlo varias veces por su nombre antes de lograr captar su atención. Sasuke también se percató de ello e hizo el intento por acercarse. confío en que eso sucederá pronto. — Lo haré yo. Kiba no la veía. Kiba hubiera regresado y la herida hubiese sanado antes de que él lo notara. aquella distancia fue lo más lejos que habían podido llegar. pero si lo que te preocupa es liberarme. Si tu saliva toca mi piel. — llevó su brazo hasta sus labios y lamió las heridas. aunque dada la fuerza de él. Se acabó ¿okay? —su mirada se encontró con la de él . Se odió a sí mismo por ponerla en esa situación. escúchame. volvió a mirarlo sobre el hombro a la vez que abría la puerta sólo lo suficiente para que pudiera salir y luego volvió a cerrarla. A unos cuantos pasos. — No tienes por qué sentirte culpable por lo sucedido.— No lo digas. Sé que no te gusta esconderte pero… — Entiendo. Ino fue quien caminó hacia ellos para acercarse hasta quedar frente a él. Odio que ella te haya puesto en esta situación. Aunque es cierto que hay momentos más complicados que otros. no es una carga que nos haya sido impuesta.

Ino reprimió las ganas de llorar. perdóname. era él quien le estaba pidiendo perdón. Puedo sentirlo. como si no lograra llevar aire suficiente hasta sus pulmones. me quiere a mí. En tanto Kiba se quitó de encima a Naruto con tanta fuerza que estampó al hermano contra la pared provocando un sonido hueco mientras se deslizaba por el muro hasta el piso. amor. la estrechó entre sus brazos y la mordió en la garganta. — Cuando les diga. Sus ansias por desmembrarlos a ambos seguían más que palpables. Mientras ella jadeaba y caía hacia atrás en éxtasis. — Lo siento. lentamente ¿de acuerdo? — Pero.durante unos segundos—. Ya no tienes por qué preocuparte. Su hermano la miró dudoso. vio la convicción en su mirada y no tuvo más remedio que asentir. En un movimiento coordinado. pero ahora no puedo controlarlo. Ino… — Está bien. Con lentitud acercó su mano hasta su mejilla y él de inmediato se inclinó por completo en esa dirección logrando oprimir aún más su corazón. Ella había sido quien los había puesto en esa situación debido a su negligencia y a pesar de ello. Él ya no irá por Sasuke. —dijo sin aliento— No quise reaccionar así. Neji se agachó y se arrastró fuera del camino. Kiba se giró y clavó la vista en los dos hombres que se encontraban a sus espaldas. Sin embargo. Miró a Naruto y a Neji. — Shh —susurró colocando su dedo índice sobre sus labios— Tranquilo. La respiración del hombre era sólo fuertes jadeos que hacían subir y bajar su pecho de manera violenta. Ambos hombres asintieron. fue a por Ino. el hecho de que fuera a descargar toda su energía contra Ino tampoco era una idea muy alentadora. todo está bien. quiero que lo suelten. Fue como liberar a un toro. Aún cuando Sasuke ya no fuera el objetivo de Kiba. — Por favor. Naruto. . — Lo sé. — Háganlo. ¡y gracias a la diosa por ello!. Ella se abrazó a sí misma y se alejó hasta quedar al otro extremo del enorme pasillo.

—entonces recordó a la mujer que habían traído— Hay que ver qué es lo que vamos a hacer con la humana. —Neji exhaló profundo. supuso que se trataba de mármol. Tan sólo posó las yemas de sus dedos sobre él cuando una presencia llegó a la habitación. —se puso de pie y ayudó a Naruto a hacer lo mismo—.:.:.:.Era obvio que él no estaba bebiendo por sustento sino para dejar su marca. Estiró su mano y se encontró con la de Gaara. Naruto asintió y entonces Neji se alejó por el pasillo. — ¿Te encuentras bien? — Necesitaré una alineación de vértebras pero. formando círculos en el aire hasta que lo escuchó crujir— considerando que pudo habernos hecho pedazos. — Jodidamente cerca —concordó él—.:. Luego de un tiempo en el que oía voces desconocidas y el ir y venir de varios pares de zapatos.:.:.:.:. él aún permanecía inconsciente. Seguramente a la habitación más cercana que tuviera puerta para poder meterse dentro de ella.:. . — Yo te aconsejaría que no hicieras eso —reconoció la voz de inmediato. Estoy bien. La cereza en el pastel de porquería que resultó esta noche ¿no? — Y que lo digas.:. —llevó una de sus manos hasta su nuca y luego movió su cuello. levantó a su mujer en brazos y se fue.:.:. por fin se había quedado sola otra vez. Neji se sentó al lado de Naruto a la vez que encendía un cigarro. La habitación donde estaban era fría y por el gélido piso que había bajo sus pies descalzos. Segundos después de que el huracán de la línea de sangre Inuzuka desapareció dejando su estela de advertencia. Era . ¿Necesitas ayuda para llegar a tu habitación? — recibió una negativa— ¿Quieres que le diga a tu mujer que la necesitas? — Nah —se sacudió el pantalón— Ya te dije que estoy bien. Se había quedado sola en la habitación. Pero eso será después. Veré como está Sasuke y luego me daré una vuelta por la enfermería. Iré a ver como se encuentra Gaara. sip. En el instante en que sintió que había establecido su punto. — Eso estuvo muy cerca. y su esencia de emparejamiento era una advertencia a gritos que llenó el corredor. Por ahora lo que debe preocuparnos es hacer que Gaara mantenga su trasero en este plano. — Sí.

No es muy común que una mujer capté mi atención como lo has hecho tú. Juraba que le iba a costar varios rasguños y tal vez varias mordidas. humana. provocando una suave brisa que llenó su nariz de aquel aroma proveniente de él. Sintió algo suave rozar sus labios.uno de los hombres que habían estado en su casa. ¡Oh por dios! ¡Eran los de él! sin poder evitarlo se hecho a temblar. sino a mí. — No lo creo. no pensarías de esa manera tan… —notó el tacto del hombre cerca de su mejilla e imaginó que había tomado un mechón de su cabello. pero la determinación volvió a abrirse paso entre sus débiles emociones. — El sexo no siempre está vinculado con el afecto. no la iba a tener fácil. aquel que había intentado borrarle la memoria— Si él despierta. Se estremeció—… ingenua. — Está bien. después no digas que no te ofrecí esa posibilidad. Si tan sólo supieras la mitad de lo que yo sé acerca de él. — ¿El qué? — Yo no te agrado así que ¿por qué intentaste besarme? No te intereso. es sólo que —percibió como se iba acercando a ella— hay que admitir que eres una humana bastante interesante. Estaba comenzando a imaginarse lo peor. podría lastimarte. — Te lo diré una vez más —musitó apretando los dientes— Aléjate de mí o si no… — ¿Qué. Podríamos divertirnos si tú así lo quisieras. — ¿Por qué? —sintió el roce de su dedo en su mejilla y su respiración muy cerca de su rostro— ¿Sabes? Muchas mujeres se sentirían muy afortunadas por estar en tu lugar. vas a golpearme? —de nuevo la risa sarcástica se hizo presente— No creo que lo logres. — ¿Por qué lo haces? —Neji la miró extrañado. Gaara no… —escuchó una ligera risa y eso la molestó— ¿Puedo preguntar qué te parece tan gracioso? — No te ofendas. Si así lo quieres. — Aléjate de mí. —dijo despreocupado—. víctima de una mezcla entre temor y odio a sí misma por sentirse tan indefensa en esos momentos. Si él intentaba propasarse con ella. y no me refiero a él. Serías realmente ingenua y . Entonces sintió la presencia alejarse rápidamente.

como si hubiese leído su mente. — Como sea. y lo haré en cuanto sepa que Gaara está bien. quisiera saber que es lo que hay de diferente en ti —ella se sintió nuevamente cohibida por su extrema cercanía. Eres de los que tiene muchas "amigas" ¿no es verdad? — ¿Sabes? contrario a lo que piensas. En verdad eres afortunada Kaiya Kurosawa. — De acuerdo. la verdad es quería probar algo. Si quieres que te sea sincero. volvió a alejarse— No entiendo por qué me temes a mí y no a él. — Mientes. inmediatamente te pones a la defensiva. Escuchó a Neji reír nuevamente. Arrojó la colilla a la papelera y luego encendió otro—.muy tonta si no lo supieras. — ¿Alguna ex novia? — No tengo novias. — Eso ya me lo habías dicho. estás comenzando a agradarme. — Me refiero a él. pero apenas él lo notó. Y sinceramente. Por nadie. Ese intento de prueba que había tenido en mente aplicarle a ella. —exhaló profundo y nuevamente se acercó—. —ella dio un respingo— Gaara no arriesga su vida. pensó ella. — Ahora haces eso —de nuevo la miró extrañado. además de que… me recuerdas a alguien. Te llevaré a tu habitación. levántate. Estás escondiendo algo. — ¿A qué te refieres? — Cuando te digo la verdad. . — Al único lugar al que quiero ir es a mi casa. Supongo que el narcisismo es algo que tienes muy arraigado en tu personalidad ¿verdad? —respondió irónica. —el silencio llenó la habitación durante varios minutos mientras Neji terminaba de fumarse el cigarro que traía entre los labios. — Claro que no. — Ah. estaba tomando un rumbo muy interesante. —una nueva risa hizo vibrar el pecho de Neji. "Porque confío en él y en ti no". ya entiendo. —dijo tajante.

— Él estará bien —dijo acercándose al hermano— Ahora que ha recibido sangre. — Cierra la boca. Estaba molesta porque ahora no estaba segura de poder conseguirlo. . nosotros cubriremos los daños. sin embargo. captó su atención. demasiado en realidad. sus heridas están curadas casi por completo así que tal vez despierte en un par de horas. No supo cuanto tiempo estuvo llorando pero entonces un ligero gemido procedente de la cama que había frente a ella.Neji sonrió de lado. y sus hermanos podían soportarlo pero ahora. —dijo ella dejando escapar el aire— No tienes idea de lo que estoy pensando así que… —la voz comenzó a quebrársele. ella había llevado una vida normal como no la había tenido en muchos años y la había perdido junto con todos los recuerdos que había adquirido en todo ese tiempo. salió de la habitación justo como había llegado. Sobre tu casa. su vida había cambiado radicalmente. su mentalidad es como la de vándalos adolescentes. — ¡Oh Dios! —se abrazó a sí misma. pero era el único indicio de debilidad que iba a mostrar ante él— …sólo vete. encorvándose. buscaremos una casa que se acorde a tus necesidades así que no debes ponerte así. Él siempre solía ser franco. Ellos suelen ser así. sabía que se había equivocado. No por lo que había sucedido sino porque su cuerpo estaba lleno de furia. Estaba molesta. Estaba molesta porque hasta hacía veinticuatro horas. Kaiya apretó los puños sobre sus piernas y comenzó a llorar. Sus sospechas se iban confirmando cada vez más. Ella de inmediato limpió sus lágrimas y respiró profundo. Y mucho. Estaba molesta porque por segunda vez. Si lo que él decía era verdad ¿qué haría? ¿dónde iba a vivir? Neji frunció el ceño al verla así. En cuanto sintió el vacío a su alrededor. — Escucha —dijo firmemente— No tienes por qué preocuparte. — ¿Q-qué quieres decir? — Lamentablemente esos cazadores la quemaron hasta los cimientos. sólo agrégale los tintes piromaniacos. me temo que ya no va a ser posible que regreses —la mujer tuvo un pequeño sobresalto— porque ya no hay casa a la que puedas volver. maldito imbécil. Neji no pudo evitar sorprenderse. Porque debía de comenzar de nuevo. — ¿Por qué lloras? —susurró Gaara como un pequeño quejido.

— ¿Qué haces aquí? — Mi mujer creyó que no era bueno que pasaras el día en este lugar así que vine para llevarte a tu habitación. — Yo pregunté primero. Matsuri no pudo llegar así que ella te dio de su sangre. Considerando que la sangre de Tsunade era tan pura como la de Sasuke. pues… cerca de nueve horas. Naruto? — Ah. directo y sin escalas por Kiba. — Yo… — ¡Por fin despiertas! —Gaara miró hacia la entrada—. teniendo cuidado de no tocar a Gaara. Gaara frunció el ceño. — ¿Qué sucedió? . cruzó los brazos sobre la camiseta color naranja que llevaba puesta y luego se sentó a los pies de la cama. Hinata logró estabilizarte pero todo lo demás fue gracias a Tsunade. —se encogió de hombros— Es probable que por eso te hayas recuperado tan rápido. — Escucha hermano. — Necesito hablar con Sasuke. yo no estaba llorando. Pensé que esta vez no ibas a lograrlo. — ¿Tienes hambre? —negó con la cabeza. — No mientas. extrañado. Era obvio que por eso había sobrevivido y recuperado a tal velocidad. Ahora responde. Sasuke estuvo a punto de ser enviado allá. —dijo intentando sentarse. La noche fue endiabladamente larga. — ¿Cuánto tiempo llevo inconsciente. Debes saber que mientras tú intentabas no cruzar al otro lado. —Naruto hizo una mueca. tanto para ti como para él. Todo el lugar huele a tus lágrimas. la realidad es que… no creo que sea buena idea en estos momentos. Era lo más probable. ¿por qué lloras? — No sé de qué estás hablando. Gaara agachó la mirada. Aún estaba cansado pero al anochecer estaría listo para pelear.— ¿Cómo te sientes? —él abrió los ojos y los enfocó en ella.

. La mirada aguamarina se fijó en Kaiya y de inmediato recordó las lágrimas. tal vez al anochecer. — ¿Por qué? — Sasuke está con un genio de los mil demonios y quiere reunir a la cofradía. Instantes más tarde. Así sirve que tú tienes más tiempo para recuperarte y el humor de Sasuke se aplaca un poco. creo que deberías de esperar un poco. ya sabes. — ¡Demonios! En verdad esperaba que siguieras inconsciente. Hubieras visto. — Mierda… —susurró. en señal de cansancio— El asunto es que. — Supongo que… Interrumpió al instante en el que Neji apareció a través de la puerta. apoyando los pies en el piso. Ahora. Gaara se quitó la sábana de encima y se sentó en el borde de la cama. — Creí que lo había convencido de irse a dormir. — Pues eso pensé yo también pero —Neji se encogió de hombros— ya sabes que cuando el hombre quiere pelear… — Lo sé. pero entonces Neji puso la ropa sobre su regazo haciéndolo recobrar la concentración. — Acabemos con esto de una buena vez. Una maldición salió de los labios de Naruto. La urgente necesidad de saber el motivo de su llanto volvió a hacerse presente. —frotó sus ojos con dos dedos de su mano. Sabes lo mal que lo pone el asunto de Ino y Kiba.— Lo vio alimentarse de Ino. — Eso se queda corto. en verdad no creo que sea un buen momento para tratar el asunto referente a ella —dijo Naruto apuntando con la cabeza hacia la mujer que permanecía sentada con la cabeza agachada. Gaara estaba vestido con una camiseta negra sin mangas y un chándal de nylon color blanco con rayas laterales negras. — ¿Alguno de ustedes podría darme mi ropa? — Gaara.

— Debo irme. Gaara lo ignoró y se acercó a Kaiya. —Gaara lo miró con un atisbo de sorpresa—. — Si así lo deseas. Gaara permaneció en silencio. .— Ustedes no tienen remedio —susurró el ojiperla. Ella negó con la cabeza. — ¿Cuánto tiempo llevaba ella sentada en esa silla? —Naruto dio un respingo al escucharlo y luego de unos segundos respondió: — No se apartó de ti desde que te trajimos. Ordenaré a una doncella que venga para que te lleve a una habitación donde puedas comer algo y descansar. No supo como intentar convencer a la mujer de que cambiara de opinión y al dirigir la mirada hacia sus hermanos. quedando a un par de pasos de distancia. — No sé cuanto tiempo vaya a tardar. Incluso enviamos a Neji. Hinata intentó llevarla a una habitación para revisarla y hacer que se cambiara y pudiera descansar pero ella se negó. entendió que no había opción. De nuevo. los tres hombres dejaron la enfermería. Tal vez… — No importa —le interrumpió— Yo… esperaré aquí. — P-prefiero esperar aquí. Naruto y Gaara iban caminando lado a lado a través del enorme túnel mientras que Neji iba un par de pasos detrás de ellos. Dentro aguardaban Sasuke y Shikamaru. sabiendo que suele ser muy persuasivo pero tampoco logró conseguir que cambiara de opinión. Yo también lo intenté pero el resultado fue el mismo. Uno de los sirvientes se llevó a su perro a la biblioteca donde le acondicionaron un rincón. pero ella —exhaló profundo— No quiso moverse de ese lugar… — Dijo que no se iría hasta que supiera que estabas bien —interrumpió Neji dándoles alcance. pero antes de que pudieran seguir con la conversación. era obvio que ni Kiba ni Ino aparecerían en un buen rato. dada la situación que había ocurrido horas antes. un pequeño rastro de sorpresa cruzó la expresión de Gaara. se toparon con las puertas del estudio. Luego de recibir un gesto con la cabeza a manera de afirmación.

En lo que a mí respecta. francamente. está prohibida para ti. —Luego se dio la vuelta y desapareció tras la puerta dejando aquella atmósfera gélida que acostumbraba. No quiero verte a menos de un metro de distancia y mucho menos a solas con ella. Gaara! ¿qué hubieras hecho si se hubiese tratado de una familia completa? —no hubo respuesta— ¡Responde! — Ya deja el parloteo. Si no mal recordaba. ya no tenía más que decirle. . Gaara recibió el sermón más grande que había recordado en toda su vida. —Neji se levantó del sillón para caminar hasta el escritorio—. Acabe con más de tres escuadrones esa noche así que no deberías recriminarme nada. Ambos sabían perfectamente que cuando querían a alguien contra quien descargar su frustración. En lo que a mí concierne. el otro era el más indicado. — ¿A costa de qué? ¿de ser descubiertos? — Escucha.Las siguientes horas. sólo hice mi trabajo. apoyó ambos codos sobre el escritorio y sus labios sobre sus dedos entrelazados. ¿Quedó claro? La mirada aguamarina se tornó sombría y extremadamente cruda. —musitó entre dientes intentando no caer en el juego del Uchiha. Sólo deja que la mujer se quede aquí hasta que Danzou encuentre una casa para ella. sinceramente. ¿No crees que fue demasiado decirle que estaba prohibida para él? Tal vez… Sasuke se dejó caer en el sillón. Aunque. Ya ha sufrido demasiado. Sasuke. de verdad estoy harto de todo esto ¿si? —dijo cansino—. ¿En qué demonios estabas pensando al pelear detrás de una casa habitada por ellos? —Sasuke golpeó el escritorio de roble con ambos puños— ¡Maldición. Yo correré con todos los gastos ¿de acuerdo? Sasuke exhaló resignado. durante todo el tiempo que estuvo con ella a solas no le hizo ningún daño. La verdad era que él también estaba exhausto y. Hay que admitir que hay algo extraño con la humana. esa era la cuarta vez… —… Humanos. Gaara apretó los puños a sus costados y espetó con frialdad: — Sólo deja que se quede. — Ella se quedará aquí el tiempo necesario pero te mantendrás alejado de ella. — Creo que no debiste de haber dicho eso. Y lo peor fue que se repetía siempre lo mismo. La única regla que existe en esta maldita batalla es que los humanos no deben de involucrarse. él no estaba de humor para hacerlo en esta ocasión—. Kiba puede confirmártelo.

. no la voy a arriesgar a que Gaara la ocupe como chivo expiatorio. — Sí. Pasaron las puertas que daban al gimnasio de prácticas de la cofradía y un par de metros más adelante.:.:. — ¿Y por qué no la dejas a mi cargo? —inquirió Neji. Ella no comprendió en un principio.:. metros adelante. se podían ver las que indicaban el inicio de la enfermería. Naruto y Neji iban caminando por el corredor en la parte subterránea del complejo. . Como si quisiera otro altercado como el de esta noche cuando se entere de que te la llevaste a la cama. Naruto también me habló de la humana pero por más que ella no le tema. — Shikamaru.:. Cuando su silueta desapareció a través de las puertas dobles. Minutos más tarde. claro. pero pudo haber sido porque se encontraba herido y lo suficientemente débil como para no hacerlo. Antes de llegar a la pequeña habitación. —Neji lo miró con molestia— Tu reputación habla por ti. — Adelántate.:. haciéndolo detenerse y entonces rompió el absoluto silencio que se había formado entre ellos. yendo hacia la enfermería donde Kaiya continuaba esperando. cariño —le dijo a su mujer. lo que tiene es ira reprimida y sabemos que eso es una bomba de tiempo tratándose de él. Hinata. Naruto comenzó a hablar nuevamente. pero pensó que se trataba de asuntos referentes a la cofradía así que asintió. De ser así. Una vez más el silencio se hizo presente dentro de aquella habitación.:. No lo olvides.:. pero cuenta conmigo. — Sé de sus diferencias así que —miró al rubio a su derecha— Naruto… — Lo hablaré con Hinata.:.:. —Sasuke hizo un gesto de afirmación con la cabeza. Naruto puso la mano sobre el hombro de Neji. Sí. El azabache lo miró y una mueca irónica se dibujó en su rostro.:. te pediría que te hicieras cargo de ella pero… — Ni hablar. Él de por si ya me odia. reconozco que es extraño que él no haya reaccionado de la manera en la que todos esperábamos.:.— No.:. manteniendo la mirada fija en el resto del pasillo que se alzaba frente a ellos. Las paredes del enorme túnel estaban revestidas de acero y las luces fluorescentes alumbraban cada centímetro a lo largo de los varios metros que lo conformaban.

aún cuando sepa que son verdad. Para él. vi como tu destino estaba marcado por un botón del árbol de cerezo sagrado"? Sí. vi lo que sucedió hace rato con la humana y no sé que jodida prueba estabas haciendo pero voy a decirte algo: Mantén cerrada la bragueta de tus pantalones ¿okay? Neji lo miró al tiempo en el que dejaba escapar el aire de sus pulmones en gesto irónico. como para que ahora deba preocuparme por ver a quien te follas o no. — Bien podrías habérselo dicho a él ¿no te parece? — ¡Oh. Estaba cansado. Neji sonrió sarcástico. — Así que ya se cumplió lo que te dije. —la mirada ojiperla reflejó incredulidad— ¿En verdad quieres que te lo diga? — Por favor. mis visiones que lo tienen como protagonista no son más que simple basura. Esa tarea no venía en el contrato que él había firmado cuando entró a la cofradía. yo no te digo dónde ni cuando hacerlo así que ¿por qué te crees con el derecho de decírmelo a mí? Naruto lo tomó abruptamente por las solapas del abrigo y lo recargó sobre el muro. vigilar la vida sexual de sus hermanos no era algo que lo hiciera saltar de alegría. y sinceramente. muchas gracias. sí? — Sí. Bueno.— Escucha. — Ya tengo suficiente con el asunto de Sasuke y la Elegida. inspirando profundamente. era cosa de tiempo. El rubio lo soltó apartándose un par de pasos. . — Sólo mantente alejado de la humana ¿vale? Sé perfectamente por qué hiciste eso. últimamente agotado. — Escúchame bien. — Oye. maldito imbécil… — No eres el primero que me llama así esta noche. luego frotó sus ojos con su pulgar e índice. como no. vamos Naruto! ¿Tú crees que él me hubiese creído si le hubiera dicho: "Hermano. — ¿Ah.

eso fue lo que percibió Naruto de su mujer. Era más que eso. dado que habían quitado la calefacción para evitar que Gaara se desangrara así que no era debido al calor.— Sé que te recuerda a ella —la expresión de Neji quedó al descubierto detrás de su máscara de impasibilidad— ¡Vamos. quisiéramos que nos permitieras cuidar de ti. — No quiere moverse. abrazando sus rodillas. sé que todo esto es… engorroso. Se acercó hasta ella. soy Naruto ¿me recuerdas? Estuve en tu casa hace unas horas —ella no se movió ni respondió— Escucha. ¡Diosa bendita! ¿Desde cuando las cosas en la cofradía se habían tornado tan tensas? — Naruto —miró en dirección donde la voz procedía y vio a Hinata asomando medio cuerpo a través de la puerta abierta. pero queremos ayudarte ¿si? Tú nos ayudaste al cuidar de Gaara cuando él estuvo herido y ahora que te hemos causado tantas molestias. — Hinata —ella se acercó de inmediato. Al menos. — Kaiya. el ojiperla se alejó dando grandes y fuertes zancadas a lo largo del corredor. Sólo queremos ayudarte. la acercó a él y le dio un beso en la frente— Lo sé. — ¿Qué sucede? —él señaló con su dedo. cariño. lo… Se detuvo al notar que ella estaba sudando. de vuelta a su sitio— si con eso consigo que mantengas tu bocota cerrada. Ambos se acercaron a la humana y no pudieron evitar sentir… ¿lástima? No. Antes de recibir respuesta. parecía que la humana le simpatizaba. Naruto exhaló cansino. — ¿Si? Ella lo miró con ternura y dejó que viera a la mujer que aún permanecía sentada sobre la silla de metal. Neji! —dijo usando el tono de voz que él había utilizado anteriormente— ¿Tú crees que fuiste el único que notó las similitudes entre su carácter y el de… — Me mantendré alejado de la humana —lo interrumpió lacónico mientras tironeaba bruscamente de su abrigo. Ella quiere ver a… — Lo sé —puso la mano sobre el hombro de su mujer. El dulce rostro de su mujer cambió a . Su cuerpo era recorrido por pequeños y rápidos temblores pero podía ver pequeñas perlas de sudor sobre su frente ¿por qué? La habitación era una nevera de tamaño gigante alrededor de ellos.

— Aquí estoy. Gaara subió los escalones quedando a unos cuantos de Kaiya. se acercó hasta que su mano la tocó levemente. . y también tengo frío. Naruto no pudo evitar sorprenderse. — interrumpió Naruto. — Gaara. Kaiya notó el cambió de temperatura pero aún así tenía mucho frío. por fin se hallaron en las escaleras que daban hacia el vestíbulo de la mansión. Entonces.tener la expresión de "profesional de la salud" y se acercó a la humana— Ah. lo mejor es que te llevemos a una habitación para descansar ¿si? —ella estaba a punto de negarse. — Puedo caminar sola. Naruto y Hinata enfocaron sus miradas hacia el piso inferior donde el pelirrojo se encontraba. Entonces sintió un toque cálido sobre su frente y supuso que era la mano de la mujer. — Estoy justo aquí —ella estiró su mano en el aire y él comprendiendo la seña. ella se detuvo. sintió que las fuerzas estaban abandonando su cuerpo con gran rapidez. con lentitud. soy la mujer de Naruto y soy doctora. Apenas atravesaron la puerta oculta debajo de la escalera principal. Luego de recorrer el interminable pasillo. yo… q-quiero quedarme contigo. —se apresuró a decir. El contacto se rompió y sólo fue rodeada por un brazo a la altura de los hombros para servirle de guía a través del camino. Kaiya mi nombre es Hinata. — Quisiera examinarte. ante la desaprobatoria mirada de Naruto. Escucha. N-no me dejes sola. sintió que alguien la levantaba de su asiento. Y además. De nuevo. Lo mejor es que te quedes en otra habitación. pero antes de decir algo. — ¿P-por qué? —preguntó. comenzaron a subir uno a uno los escalones hasta que hallándose a la mitad del camino hacia la segunda planta de la mansión. ¿Te sientes bien? La mujer asintió. — Sólo un poco cansada. — Eso no es posible. — Tienes fiebre. — ¿D-dónde está Gaara? —cuestionó temblando. luego la tomó con la suya y le dio un apretón que ella correspondió.

Acarició las gruesas ondas oscuras de su cabello. Entonces el rubio se arrodilló a su lado y ese gesto no le gustó en lo absoluto. sus instintos emergieron y dejó los colmillos expuestos como advertencia. Vio como respiraba. la puerta se abrió por completo con la fuerza de su voluntad y él atravesó la habitación rápidamente. — Nadie va a tocarla sin mi permiso o sin que yo esté presente. Escuchó los pasos de su hermano acercándose y cuando miró hacia arriba. la mujer se desvaneció.. Naruto estaba frente a él y parecía totalmente confundido. Cuando Naruto hizo el intento de quitársela. —Gaara. pero le parecía demasiado superficial. cerca de la ventana y la acostó ahí. Pero en el instante que le llegó esa convicción. Los instintos de Gaara eran hacer una barricada delante del cuerpo de Kaiya con el suyo propio. Y entonces. por favor yo… —Kaiya sintió como la sangre bajaba hasta sus pies.. Su pecho subía y bajaba a un ritmo regular. pensó Gaara. Naruto estaba en la entrada. evitando que Naruto. su hermano estiró la mano como para tocar el tobillo de la mujer. — ¿Por qué estás actuando así? "Ella es mía". Fue hacia un jergón que utilizaba para dormir. despejando su rostro cubierto por el sudor. ¿Que demonios estaba haciendo? . haciendo retroceder momentáneamente al rubio. — ¿Estás bien? Antes de que pudiera responder. pero era tan fuerte que casi se lanza al cuello de Naruto. Tomó a la mujer entre sus brazos y comenzó a subir las escaleras. bloqueando la mayor parte de la luz que provenía del corredor. Necesita ser revisada. De inmediato Gaara la sostuvo. Detrás de él. Naruto alzó la cabeza rápidamente. rodeándole la cintura con los brazos. Los labios de Gaara se retiraron para desnudar los colmillos nuevamente. saliéndole un gruñido de la garganta. Caminó a lo largo del enorme corredor del ala oeste de la mansión hasta llegar a su habitación. pegando su cuerpo al suyo y evitando que cayera por las escaleras. ocasionándole una extraña sensación de vértigo a pesar de que no podía ver nada. no sabía el origen. se apartó. Shikamaru había aparecido. No entendía ese impulso. Shikamaru o cualquier otro hombre pudiera verla. Miró hacia el otro extremo de la habitación.— No.

Inhaló profundo a la vez que evaluaba la situación.:. Sólo fue consciente de la sensación cuando inhaló profundo sobre la almohada en la que estaba recostada. Sin querer pensar en eso y en las formas en las que pudo haber llegado hasta ahí. "Quiero que te quedes aquí" Las palabras de Sasuke llegaron de golpe a su cabeza. como si aún fuera de noche. Respiró varias veces intentando no caer en pánico. además. Se levantó de la cama y cruzó la habitación hasta la estancia. Jamás había pensado que lo había dicho literalmente pero ahora. de manera milagrosa. Estoy encerrada.:. debía trabajar. Suspiró profundo. se encontraba en el sofá.:.:. pero ahora viendo donde se encontraba. Ciertamente. Alcanzó su bolso que.:. sacó el teléfono celular de su bolso y llamó. — ¿Sakura? ¿Q-qué ocurre? — Ya te lo dije. Abrió los ojos de golpe.:. ella dijo: — Estoy encerrada. sabía que era verdad. Luego de unos segundos de meditarlo. Sasuke. el hombre se acomodó para recargarse en la cabecera de su cama.:..:. y el aroma de Sasuke llegó hasta ella. Lo mejor era irse a su casa. No supo a ciencia cierta cuando se había quedado dormida.:. En la mansión. En tu apartamento. necesitaba un buen baño para así poder aclarar su mente.:. sus suposiciones le decían que había hablado más que en serio. se encaminó hasta la puerta y fue entonces que notó que ésta había sido reemplazada por una gran placa de metal. una parte de su cerebro había estado esperando que todo lo que recordaba hubiese sido una pesadilla.:. — ¿Estabas durmiendo? —cuestionó ella con incredulidad al escuchar el sonido .:. "Extraño" pensó ella al darse cuenta de que todo estaba a oscuras a su alrededor. Volvió a la realidad. En cuanto respondieron del otro lado de la línea. Recorrió a tientas el trozo de hierro buscando alguna manija pero no halló nada. Apoyó ambos codos y se levantó para revisar dónde se encontraba. recorrió todas y cada una de las habitaciones para hallar una salida pero se percató de que todas las ventanas estaban cubiertas por placas similares a la que se hallaba en la puerta.

— De acuerdo. —ella estaba comenzando a despedirse cuando él la interrumpió— Y Sakura… — ¿Si? — Prometo aclarar todas tus dudas esta noche. cegándola momentáneamente. — No. presionó las teclas y entonces un ligero susurro se escuchó por todo el apartamento a la vez que todas las placas de acero se iban removiendo. hay un control remoto. le hubiese gustado que permaneciera en el apartamento para que no corriera ninguna clase de peligro hasta que él pudiera reunirse con ella. Durante la cena ¿te parece? — . tomó el pequeño aparato de plástico color negro. al menos ya había resuelto una de sus dudas— Así que no puedo ir ahí por ahora. tres y el botón rojo. los vampiros somos alérgicos al sol —respondió él con total serenidad. — Por nada. "¡Mentiroso!" — Escucha. no sé cómo lo has hecho. Dame un segundo Ella se movió por la habitación hasta hallar la mesa junto al sofá. Presiona los números cinco. — Listo. — Sobre la pequeña mesa. — No puedo. — Habla claro. Las cortinas de acero deberán levantarse. Ella se sobresaltó. — ¡Qué! ¡Cómo que no puedes! ¡Debo ir a trabajar! — Sakura. junto al teléfono. Pensándolo bien. dejando pasar la luz del sol. y en realidad creo que aún tienes muchas cosas que explicarme. —lo escuchó exhalar profundo. — ¿Eso significa que no podré salir? — No necesariamente —dijo arrepintiéndose al segundo de haberlo hecho. Una vez libre. volvió a ponerse al teléfono. ocho. pero por ahora sólo quiero que vengas a sacarme de aquí.de las mantas deslizarse. Bueno. Gracias.

Durante ese tiempo. ha estado bajo mucha presión así que es . piernas y torso hasta asegurarse de que toda la sangre que manchaba su pijama pertenecía a Gaara. buscando el más leve indicio de que estuviera sufriendo. —Está herida —murmuró—. Gaara resopló. Sólo no te metas con ella. en las posiciones en las que se estaban en ese momento. directamente a él. las luces de la habitación se encendieron. E-es una… cita —respondió en un susurro. como si los que se encontraban dentro hubiesen sido petrificados por un ente invisible. Nadie podía hacer ni decir nada luego de ver aquella extraña. — De acuerdo. — Si. viendo el trabajo de la doctora. Le controló el pulso y la respiración. Abrió el maletín y sacó un estetoscopio. Hinata se acercó a la improvisada colchoneta.durante unos segundos ella no supo qué decir pero finalmente respondió: — Claro. Miró a su alrededor y notó que Sasuke estaba en la habitación. Hinata miró hacia arriba. llevando un maletín de cuero en la mano y dispuesta a realizar su trabajo. El constante pitido en su oído le indicó que la llamada había finalizado. un baumanómetro y un lápiz linterna. — Primero tengo que examinarla. Las últimas veinticuatro horas debieron de haber sido extremadamente difíciles para ella. junto a los otros dos hombres. Entonces comenzó a revisar sus brazos. llevándose la mano a la nuca. miró dentro de los oídos y la nariz y le tomó la presión. muy extraña reacción. sin prestar atención a la mirada que Naruto tenía sobre ella. al hombre detrás de ella— Debo comprobar si tiene heridas graves ya que no dejó que la revisáramos antes. —dijo sobre su hombro. Nos vemos en mi apartamento. Entonces es una cita. Así como a Gaara no le había gustado que él se acercara a la humana. Luego de unos minutos. De inmediato Naruto se apartó manteniéndose a la expectativa. se puso de rodillas al lado de Kaiya y cuando Gaara se acercó. apítulo 18 El silencio que siguió logró aislar la habitación de cualquier plano espacial y temporal. ¿okay? No hubo tiempo para hacer algún comentario porque Hinata apareció otra vez. a él tampoco le hacía saltar de felicidad que su mujer estuviera cerca del hermano. pero sólo se veía agotada. — Sólo es fiebre. —los ojos jade se abrieron enormemente. él mantuvo la vista fija en el rostro de Kaiya.

Ah. Sólo debe descansar. —Ten cuidado. te tomará al menos un día obtener el fallo a favor para condenarme con la Oráculo. Naruto era realmente afortunado. él lo sabía. Hinata asintió. Gaara se levantó y se acercó al Rey. Hinata guardó todo su equipo dentro del maletín y se puso de pie. Sasuke apretó los labios. Legalmente Gaara podía ser ejecutado si forzaba esto mucho más allá. Sí. Tanto si decides hacer valer tu realeza sobre mi trasero o no. No se quedará contigo. — ¿Eso significa que estará bien? —preguntó Gaara. — Despertará en unas horas. Pero te diré esto. —Sólo haz el intento de moverla. era . — La salud de los humanos suele ser débil pero ella estará bien. hundiendo el dedo en uno de los pectorales del hombre. Retráctate… Sasuke se inclinó hacia delante hasta que las narices casi se tocaron. La vida del Rey era valorada por encima de la de todos los demás. Sabes extremadamente bien que amenazándome conseguirás algo más. — ¿Piensas que me preocupa una sentencia de muerte? Por favor —entrecerró los ojos—. — Si ella se va a quedar aquí —interrumpió Hinata. voy a darle una medicación. Gaara. un tranquilizante suave ¿okay? No fue hasta que Gaara asintió que ella le administró la solución inyectable. había visto como ella lo trataba. aparte de que te destroce la cara. Gaara —ladró Naruto—.probable que esa sea la causa. ¡dios! Había que decir que era admirable que su rostro permaneciera totalmente impasible y que su andar fuera tan seguro mientras caminaba donde estaban. —sacó una pequeña jeringa y un frasco con un líquido transparente —. Muchas veces las tensiones psicológicas se expresan con síntomas físicos. —Por el amor de Dios. Gaara. Hubo un largo silencio. rompiendo momentáneamente la tensión que se había formado. Así que aun así Kaiya dormirá aquí esta noche. Luego de dar una última revisión a los signos de Kaiya. —Entonces la pondremos en otra habitación. Gaara podía percibir la incomodidad que sentía la mujer por acercarse a ellos pero. Necesita un baño y algo de reposo.

acostó a Kaiya sobre ella y la cubrió con las sábanas. tampoco significa nada bueno porque es una humana —dijo Shikamaru entre dientes. Vigílalo endemoniadamente bien. — Más te vale no echarlo a perder ¿me escuchas? — Si ya terminaste puedes largarte —respondió lacónico sin mirarlo. Simplemente loable. Actúa como un hombre emparejado. Naruto le hizo señas a Hinata para que se adelantara y una vez que quedó él solamente en la habitación. Mira la forma en que la trata. Naruto. Sasuke y Naruto lo miraron fugazmente— Saben que es verdad. Sin mirar a Sasuke ni a Naruto. — Tendrás que encender la calefacción y trasladarla a la cama ¿de acuerdo? Él no respondió. sacaba a relucir todo su carácter. — No puedo permitir esto… —susurró Sasuke— Es… — Gaara no va a lastimarla —musitó Naruto—. Pensó que debería haber permitido que se la llevaran. Cuando la puerta se cerró. se sentó a su lado y nuevamente apartó los mechones oscuros que habían caído sobre su rostro. Si algo ocurre traslada a la humana al otro lado de la mansión. Luego. pasó frente a ellos hasta la cama. — Es un asunto de mierda. ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿Desde cuando él deseaba ser niñera de alguien? Caminó hasta el jergón donde antes habían estado y se recostó sobre él.. él se apartó de la cama. porque probablemente él terminaría .. volvió hacia donde estaba la humana y la levantó lo más cuidadosamente que pudo. — El asunto no es ese —aclaró el azabache volviendo su atención a Naruto— ¿Qué ocurrirá si cambia de humor? ¿Quieres que el nombre de ella figure en la lista de personas que ha matado? — Golpeará hasta el techo si la apartamos de él. Sasuke salió de la habitación seguido de Shikamaru.la cosa más dulce que había visto en su vida. no me importa si Gaara intenta detenerte. —se frotó el rostro con las manos. El más mínimo incidente y la sacas de aquí ¿estamos? — Claro. Cuenta con ello. — Lo que. se acercó a Gaara. pero ahora en su papel de médico. técnicamente. Exhaló todo el aire que había en sus pulmones y miró a su amigo— ¡Maldición! vigílalo.

:.:. — Cariño. sin poder creer lo que sentía. erizaba cada poro de su piel y… miró hacia su entrepierna al sentir un cosquilleo. Sai… . lo siento. ¿me estás escuchando? La voz de Sai la trajo de vuelta a la realidad. — Claro. Todas las llamadas lo eran. aumentando la velocidad a la que se movía. — Eh. Es sólo que quiero hablarte sobre… —el teléfono de Sai comenzó a sonar. Estaban almorzando en el restaurante de siempre y como siempre. La llamada terminó y él rápidamente se puso de pie.:. de esos que florecen durante la noche. Si ella no podría estar bajo la luz del sol después de que se transformara. luego la dirigió hacia la mujer que había sobre su cama y nuevamente la posó en la parte baja de su abdomen. — Ah.:.lastimándola. eso significaba que tenía que terminar con su vida. Toda ella. ¿Qué decías? —Sai dejó escapar el aire de sus pulmones. ¿Por qué se comportaba así? Miró hacia las mantas y levantó una para llevarla nuevamente a su nariz y así aspirar el vestigio del aroma que aún quedaba. ella no le había puesto atención a ni una sola de las palabras que él había dicho en la última hora.:. — Sabes. siempre estaba el trabajo antes que ellos.:. Jazmín. Es importante. lo siento.:.:. .:. Era más de mediodía. Entonces se dio cuenta de que ese ligero olor hacía hervir la sangre que corría entre sus venas. ¡Dulce diosa creadora! Eso no podía estar pasando.:. — ¿Hay algo que te preocupe? "Sí" — No. Siempre. Se sentó de golpe. El cabello de ella olía ligeramente a dulces y frescos jazmines. Hundió el rostro entre las viejas frazadas y notó que el ligero aroma de Kaiya permanecía en ellas.:.:. Sin importar dónde estuvieran o qué día fuera. Sakura había estado pensando mucho sobre todo lo ocurrido la noche anterior. Todo el tiempo había pensado en aquello y lo que debería hacer.

—dijo. ¡Dios la perdonara! Pero aún cuando no estuviera a punto de convertirse en vampiro y no tuviera la obligación de hacer un cambio radical en su vida. cliente o lo que sea bien pueden esperar ¿no crees? . Se había acabado. pero no de manera directa. — No. Esa era la realidad. Tu maldita junta. sé que últimamente has estado bajo mucha presión y… —su teléfono volvió a sonar. Por el bien de ambos. Miró el identificador y luego volvió a mirarla—. Hablaremos después ¿de acuerdo? — Sai. Él le había abierto los ojos.— Lo siento. Durante mucho tiempo estuvo negándose a ver la realidad: su amor por Sai se había acabado. reunión. — Escucha. Hablaremos después. sin importar que tan condenadamente bien se sintiera. Había sido obvio que lo que había entre Sai y ella ya no caminaba hacia ninguna parte y los estaba consumiendo entre la monotonía y el aburrimiento. Sasuke tenía algo que ver. ¿A qué te refieres? — Me refiero a nosotros. Si ella amara a Sai. esto se va acabar justo aquí y ahora. Sai no pudo evitar sorprenderse. amor. Pero no iba a terminar una relación de cuatro años como una adolescente sólo diciendo adiós. era obvio que esa relación ya no daba para más y debía terminar. tú no entiendes. no se hubiera ido a la cama con el primer hombre que se le había puesto en frente. cariño. — ¿Qué? —cuestionó. — ¿Qué es lo que no entiendo? — ¿Acaso no lo sientes? ¿no sientes que esto ya no va a ninguna parte? Él la miró aún sin comprender del todo a lo que ella se refería. mirando su reloj con impaciencia— Escucha. — Y si no te sientas para hablar. sintiendo una convicción que le era desconocida. Debo irme. realmente. — No te entiendo. Porque podía jurar que estaban estancados en un punto en medio de la nada y si no terminaban con esto. no podrían seguir avanzando. Y sí. — Espera —él se detuvo y la miró. ella fijó la vista sobre el mantel— Esto ya no está funcionando.

Era un simple hábito que diez años de ceguera no habían podido erradicar. Porque desde que lo conoció y desde que todo ese asunto de los vampiros invadió su común y corriente vida. Excepto que… había una cosa que sentía real. considerando que debido a él. estás a salvo. Parecía extraño. y por el cómodo soporte donde estaba. dedujo que se trataba de una cama. lograba perturbarla en serio. que se diera cuenta de la situación y que hiciera un verdadero análisis de lo que sucedía antes de tener que hablar de nuevo. Suspiró con frustración.:. dudaba creer que lo estaba. . Sintió la suavidad de la tela alrededor de su cuerpo. —tomó su bolso y se puso de pie. —escuchó que murmuraban cerca de su oído. Dio la vuelta y comenzó a caminar a la salida sin prestar atención a las veces en las que Sai la llamó. te habrías dado cuenta de que eso sucedió hace meses. Para variar. no vamos a hacer esto —ella alzó el rostro para mirarlo—. Y si tan sólo hubieras puesto un poquito de atención. deslizó la sortija de compromiso fuera de su dedo. de lo que una vez conoció. pero deseaba estar a su lado. . era que ahora ella se hallaba en esa situación. Era como si ella estuviese aislada del mundo.:. eso no evitó que se alterara.:.:.:. No saber dónde ni con quién estaba.— Sakura. Gaara.:. Sabía que el asunto no había terminado ahí. pero no tienes por qué preocuparte. Sé que el compromiso está comenzando a asustarte. ella sólo se sentía bien cuando él estaba cerca. envuelta en la oscuridad y escuchando solamente el seguir del mundo sin ser parte de él.:. Toda su realidad había cambiado y debía reconocer que no sabía como manejarlo.:.:. Sentía que todo lo que la rodeaba era falso e irreal. Yo no voy a ir a ninguna parte.:.:. Era inútil. aunque tenía claro que no vería absolutamente nada. Es una lástima que el trabajo te haya cegado así. — Tranquila. Abrió los ojos. Aunque. tan aterrada. En realidad. Nunca en su vida ni aún después de haber quedado ciega se había sentido tan aislada. como si estuviera encerrada dentro de una enorme caja. Todo a su alrededor no parecía real. Él no la estaba escuchando. Se acercó a él para mirarlo. Y no era para menos.:. pero esperaba que él pensara las cosas. si lo último que recordaba era haber estado en medio de una batalla donde casi había terminado muerta y Gaara había sido herido justo frente a ella. tomó la mano de él y depositó ahí la pequeña joya— La que se fue soy yo. — Es que no es eso.

— ¿Y tú? ¿dónde estás durmiendo? — Eso no tiene por qué preocuparte —dijo lacónico— Sólo vuelve a dormir. la cama parece lo suficientemente grande para ambos así que ¿p-por qué no duermes aquí? — Escucha. — ¿D-dónde estamos? — En mi habitación. como de tela frotándose. no por nada sexual sino simplemente porque… él era lo único real que le quedaba. Escuchó un par de sus pasos y luego un extraño susurro. pero él le soltó la mano y se apartó— Ahora vuelve a dormir. No pudo evitar sentir una extraña sensación en el pecho luego de escuchar sus palabras. se trataba de la alfombra a otro tipo de tela. aún teniendo rastros de la fiebre. percibió el aroma a hojas. Sin embargo. Supo que estaba junto a él y se acostó a su lado. verificando que no fuera a chocar contra nada. dio algunos pasos inseguros y entonces sintió bajo sus pies un cambio de textura de.— ¿Gaara? — Sí. No sabía por qué le había sugerido algo así si apenas lo conocía. —respondió. todo está bien. Continuó tanteando con sus manos. soy yo. Ella hizo el intento de acercarse para tocar su rostro. se giró y vio a Kaiya . Ella frunció el ceño. el frío del piso que traspasaba las viejas mantas lograba helar su cuerpo. Él sintió la oleada cálida sobre su espalda desnuda. agachándose poco a poco y siendo guiada por el olfato. así que volvió a acercarse un poco más y luego otro poco hasta que sintió el calor del cuerpo de Gaara llegar al suyo. se deslizó fuera de la cama. ah. pero realmente esperaba que él se acostara junto a ella. vamos a dejar las cosas claras ¿okay? Tú estás aquí porque dijiste que querías dormir aquí. lo que imaginó. Tranquila. como un suave aroma a bosque mezclado con un aroma masculino que la cautivaba sin poder evitarlo. —extendió su brazo y luego lo apoyó sobre el colchón—. —ella nuevamente estiró su mano en el aire y él la estrechó—. Necesitas descansar. Luego de pensarlo por unos minutos. movió sus manos extendidas a su alrededor. ¿Acaso estaba durmiendo en el piso? — Gaara. ya te complací así que deja de hacer preguntas tontas y vuelve a dormir.

— ¿Tú crees? —cuestionó irónica. Necesito estar con "-tigo"… alguien. déjame quedarme. . Porque no tenía ni la más remota idea de cómo había llegado hasta donde estaba. no quiero estar sola y… —el aire dentro de sus pulmones se acabó así que tuvo que inhalar fuerte— Y si el problema es que yo invadí tu habitación. No soporto la idea de que estés en el suelo. "¿Qué mierda estás diciendo?". Le romperé todos los huesos a aquel que lo intente. irónica— Sólo. él se levantó. — Te lo voy a decir sólo una vez y quiero que me escuches jodidamente bien — miró a la mujer— Tú no deberías de estar aquí. Pero él no se metió. Necesitas estar a salvo. Conmigo. Tienes mi palabra. pero me refiero a aquí. se preguntó él. — ¿Por qué haces esto? —murmuró. — L-lo siento. — Por favor. — Tienes razón.acostada junto a él. Estaba segura. La ayudó a acomodarse nuevamente sobre la cama y ella se recorrió para hacerle espacio. Como si ella no supiera que NO debería de estar en esa casa rodeada de vampiros. era una fría risa. pensó ella. Tuvo un sobresalto y se recorrió hasta que su cuerpo golpeó contra la pared. — Nadie va a lastimarte aquí. — Por favor. Yo… tengo frío —dijo acercándose otra vez a él— Y no quiero estar sola… Gaara se recostó sobre su espalda y frotó su rostro con las manos. Iba a echarla. indicándole el camino a seguir. — ¿Q-qué crees que estás haciendo? "Buena pregunta". entonces yo soy quien debería dormir en el piso —escuchó que él reía quedamente. abruptamente. — Vamos —dijo él— Vamos a la cama. no me eches… Luego del silencio. Ella se levantó y sintió la mano de él sobre su codo derecho. — Estoy a salvo contigo.

extrañamente. y luego de escuchar todo el informe.:. Sin poder evitarlo. hizo un cambio de planes y subió por las escaleras dispuesto a ir hablar con alguien en especial para dejar las cosas muy claras. deseó poder ver cómo era. Pero ahora el asunto que le interesaba era otro.:. él estaba desnudo! De inmediato. y prácticamente lo hacía. pero en esa última ocasión. cuando estaba a punto de desaparecer tras la puerta oculta debajo de la escalera principal de la casa. Por primera vez. Sintió el movimiento del colchón cuando él se metió a la cama y de manera automática ella se acercó hasta que nuevamente pudo sentir el calor de Gaara a su lado. Su aroma era bastante suave.:. Los tres sabían que la situación en la que se encontraban no era nada sencilla. ambos se quedaron dormidos. ¡Virgen sagrada.:. había que reconocer que cuando esa clase momentos llegaba. no le había tocado el rostro ni una sola vez. llamó una vez. sabía que eso no iba a suceder así que tuvo que conformarse con lo que su aroma y el tono de su voz le decían porque. erizándole cada centímetro de su piel. Eran las cuatro veinticinco de la tarde cuando Kiba estaba caminando a lo largo del corredor del ala oeste de la mansión. y sin saber porqué. Y luego de unos minutos.:.:. se habían equivocado.:. Sin embargo. . supo que debía enfocar su energía en otra cosa o ambos no habrían logrado dormir ni un poco. Minutos antes. él deseaba permanecer del otro lado del mundo hasta que terminaran. qué aspecto tenía. fresco y masculino a la vez. una extraña sensación de calor inundó su cuerpo. pero todos la habían aceptado cuando se les había impuesto hacía más de un siglo. Luego del incidente ocurrido la noche anterior había permanecido encerrado con su mujer en su habitación durante varias horas y luego de varios asaltos. Sin embargo. todos sus músculos se relajaron conforme ese olor saturaba su nariz.:. Así que en lugar de llamar nuevamente. desde que lo había conocido. abrió sin preguntar.:. sería disculparse con Naruto y Neji por casi asesinarlos y también… se disculparía con Sasuke. Los tres.— ¿Qué sucede? — Necesito ponerme algo encima —dio un respingo. No hubo respuesta. Naruto se había encontrado con él para comunicarle todo lo que había ocurrido durante su ausencia. Lo primero que había planeado hacer luego de entrenar y una vez que todos se levantaran.:. El enorme cuerpo de Kiba se quedó mortalmente quieto ante la escena que . Cuando se halló frente a la puerta de la habitación.:.:.

Su expresión era casi de tranquilidad. evitando hacer el menor ruido—. ¿Qué fue lo que viste? — No querrás saberlo. — Eso no tiene sentido. vi ríos de sangre correr desde la oscuridad debajo del mar. Su primera impresión era que Gaara se iba a caer de la cama. Sólo te estoy diciendo lo que vi. Neji estaba parado justo detrás de él. ¿Si está oscuro. — Yo digo que se cae de la cama —Kiba dio un respingo y miró sobre su hombro. — Habla. — Eso no es gracioso. normalmente arrugadas de forma agresiva estaban libres. Neji —acusó en tono reprobatorio al tiempo que cerraba la puerta cuidadosamente. La mirada del hermano decía algo que él temía escuchar. Y lo sabes. —Kiba lo fulminó con la mirada y él se encogió de hombros— De acuerdo. ¿qué tiene que ver con Gaara? . — Lo sé. Y era igual de obvio que Gaara había intentado alejarse de ella hasta que no pudo ir más lejos. Hacia Kaiya. El cuerpo del hermano estaba encima del cobertor y en el borde del colchón. como sabes que es el mar? — No tengo idea. Su cuerpo abrazado al de Gaara. — Además. Vi la luz de un par de gemas apagarse y luego. — ¿Qué sucede? — Nada. Se acercó un poco más y divisó a la mujer que yacía a su lado. Por eso te lo digo. Dulce diosa. la expresión tan pacífica como un anochecer. Pero tenía la cabeza girada en la dirección contraria. Los brazos de Gaara rodeaban su pecho desnudo como si se estuviera manteniendo unido. la posición parecía tan incómoda como el infierno. tan próximo como las sábanas y las mantas bajo las que estaba se lo permitían. contemplando la misma escena. — la expresión de Kiba quedó congelada. relajadas. Era obvio que si pudiera cubrirse con él lo hubiera hecho. Sus labios estaban levemente separados en vez de fruncidos con desprecio y sus cejas. y tenía las piernas encogidas y giradas hacia un lado con las rodillas suspendidas en el aire. El rostro de Kaiya estaba inclinado cerca del hombro del pelirrojo. Esa mirada era la que todos temían. tan lejos como le era posible. Pasaba por aquí y quise saber si él no había matado a la humana ya.había frente a sus ojos.

:. No acalorado. Estaba en la cama con Kaiya.:. Al instante ella se arrastró tras él.:. "Eso" entre sus muslos se estiró pulsando al ritmo del latido de su corazón. Gaara fue consciente de una sensación extraña mientras se despertaba: estaba cálido. como una brillante cascada color obsidiana.— Porque escuché su nombre. se dio cuenta de que "algo" entre sus piernas estaba… ¿duro? Abrió los ojos de golpe. Excepto que notó algo más. Era tan perfecta que su mente comenzó a imaginar lo que habría un poco más abajo. con el pelo resbalándole por los hombros y deslizándose por la orilla de la cama.:. lo cual era extraño si consideraba que había dormido en ese rincón del piso desde que se había mudado a la mansión. — De acuerdo. el tirante de la blusa que ella traía puesta se bajó hasta la mitad de su brazo y sus ojos se quedaron prendidos en el pecho que quedó casi. vigílalos bien ¿de acuerdo? . pedazo de…" — Estoy bien —dijo él ásperamente. Dicho por ti. con la mano.:. Sólo. Kaiya.:. "¡Mierda! Recuerda que es ciega. —Kiba se frotó la quijada de un extremo a otro. Oh. sólo… cálido. como si una lámpara estuviera encendida justo sobre él y le proporcionara un calor sobre todo el cuerpo. Se apartó de ella de un salto y se cayó del colchón. aterrizando sobre el trasero. Juntó las rodillas y mantuvo los muslos juntos. llevaba puestos calzoncillos o al menos eso pensó por la tela que sentía sobre los muslos. sólo unos milímetros más abajo. no queriendo que ella lo viera. — ¿Gaara.:.:. hagamos esto tú… — Ya sé —interrumpió con cierto hastío— No diré nada a nadie para evitar la paranoia. No estaba sobre el jergón donde solía dormir. . Y además. — ¿Gaara? Cuando se inclinó sobre la orilla. casi expuesto.:. ¿Acaso había ajustado mal la calefacción? Debía ser eso. dulce diosa. lo que también era extraño porque él siempre dormía desnudo.:.:. te encuentras bien? —Se asomó más.:. Movió las piernas intentando bajar una y su acaloramiento cambió de forma.

No. —cuando por fin salió de la cama. Definitivamente no fue buena idea. . — Escucha. La parte mejor escondida y decente de él pensó que no era una buena idea. Quería… No. Por supuesto que lo sabía. vio a Kaiya sentada con las piernas cruzadas sobre las mantas. Miró el reloj despertador sobre el buró y vio que eran casi las seis. Una media sonrisa irónica se dibujó en su rostro. Abrió el grifo y se metió bajo el chorro helado del agua deseando que la figura entre sus piernas desapareciera. Quería empujarla lejos.— ¿Va-vas a volver a la cama? —le preguntó ella. — Apártate —dijo él. La quería más cerca. ella se acomodó contra su costado como si fuera otra manta. Mientras ella se deslizaba a un lado. Kaiya —dijo apartándose lentamente de ella. Intentó imaginar lo que sentiría él viviendo así. — ¿Por favor? —susurró ella. Realmente no era una buena idea acercarse a ella en esos momentos. En el momento en que estuvo bajo ellas. sin poder ver nunca más la luz del sol aún antes de su transición. De nuevo se preguntó ¿por qué? Cuando salió. colocándose el pelo tras la oreja. Sintió que algo dentro de él se rebelaba. Ya no tarda en anochecer y tengo cosas por hacer. presionó ambas manos sobre su erección—. Cerró la puerta del baño y notó como ella se sobresaltaba. Había demasiado de ella cerca de él y no sabía qué tenía que hacer. él miró hacia la tienda de campaña que se había formado entre sus piernas. Lo que fue una dolorosa mala idea. sus grandes ojos azul zafiro y la esbelta columna de su garganta. Él midió el arco de su cuerpo y las prendas de franela y licra que ocultaban la piel de su mirada. Gaara se aterrorizó. En un fluido movimiento saltó entre las sábanas. Durante toda su vida estuvo encerrado en aquellas húmedas y oscuras mazmorras. Me daré una ducha. Antes de recibir alguna respuesta. en la oscuridad. ¿Cómo había sucedido? Y lo más importante: ¿por qué? Miró la cama y agradeció mentalmente que no tuviera que emplear alguna forma para evitar que ella se diera cuenta de lo que ocurría con él. deseando mantenerse junto a la mujer— Creo que es mejor que me levante. caminó rápidamente hacia el cuarto de baño y cerró la puerta detrás de él.

— Hinata. Sin embargo. de las ratas moverse cerca de él. Profundo. el silencio llegó a su cabeza. — Nada en particular. de los pasos acercarse por las escaleras cada vez que su padre bajaba para visitarlo. Yo… — Qué. El ruido del goteo constante del agua. Sus propios gritos eran un eco lejano que le impedía conocer el verdadero silencio. Por alguna razón. Vio que tenía la cabeza agachada y alcanzó a percibir un ligero sonrojo en sus mejillas—.Sí. — ¿Necesitas algo? —le preguntó mientras iba al armario para vestirse. Ya estaba pensando cosas raras. — ¿Entonces? — Quisiera darme un baño —fue entonces que él se percató de las manchas de sangre seca que todavía cubrían su pijama. Cada golpe. Ella te ayudará a… lo que sea que necesites ¿de acuerdo? — ¿Tú a dónde irás? . —se asomó para ver por qué no continuaba. Como si hubiese sido cincelado sobre ella. Espera un minuto —cerró el cajón de las armas antes de tomarlas y se dirigió a la puerta— En un momento regreso. tan sólo fueron un par de minutos antes de que él regresara. no le gustó estar sola en esa habitación. cada azote. parte de sus brazos y de su cuello. No. Sólo siendo guiado por los sonidos que había a tu alrededor. Ella no pudo decir nada antes de escuchar la puerta abrir y cerrarse. la mujer de Naruto. él sabía lo que era vivir en la oscuridad. E inesperadamente. Justo como aquella vez que ella había tomado su mano mientras Kiba le ponía el helado sobre las quemaduras. Era como si ella fuera lo único que lograba acallar todos los sonidos que habían quedado almacenados dentro de su memoria. — Ah. vendrá en un rato. — ¿Gaara? Escucharla decir su nombre lo regresó de nuevo al presente. Incluso ahora. — Claro. cuando cerraba los ojos podía jurar que se encontraba de nuevo en ese lugar. aunque le parecieron eternos. cada herida seguía grabado dentro de su mente. ¿Te sientes bien? ¿te duele algo? —ella negó con la cabeza.

.:. Casual. Apenas estaba eligiendo lo que usaría como pijama.:. Te traeré alguna cosa. caminó hasta la cocina intentado evaluar la conveniencia de la cita. cosas que sólo Sasuke podría explicarle.:. Mientras esperaba a que el líquido hirviera. así que. necesaria. — ¿Puedo preguntar en que estás pensando? Un grito quedó ahogado en su garganta cuando vio la imponente figura de Sasuke aparecer justo frente a ella. —se metió nuevamente al armario. ¡Santa madre de Dios! Si no hubiese estado sentada y si la silla no hubiese estado recargada en la pared. apoyó el codo sobre la mesa y recostó la mejilla en la palma de la mano. El frío otoño ya se había instalado sobre la ciudad así que decidió dejar de lado los camisones. se dirigió a la nevera para buscar que ofrecer como cena para su invitado. cuando recordó que Sasuke iría a verla esa noche. fue a sentarse a la pequeña silla de madera al otro lado de la habitación.:. Por lo que entendió. ¿Quieres que ordene que traigan algo para que comas antes de marcharme? No hubo respuesta. Cuando el agua caliente se acabó. Una vez vestida. El aire escapó rápidamente de sus pulmones y toda . respondiendo a su pregunta. —ella recordó que Kiba le había hablado sobre aquello. la cita era muy conveniente. La sola idea de que él pudiera salir lastimado otra vez. Entonces optó por usar unos jeans desgastados y una blusa de manga corta en color rojo. envolvió su cuerpo con una toalla y se dirigió al armario en su habitación.:. Nada formal. Supuso que pollo con verduras y algo de pasta serían adecuados. Ella no respondió.:. No quería que se fuera. — ¿T-tú… saldrás a pelear? — Es para lo que vivo. Sakura salió de la ducha. Un escalofrío le recorrió la espalda haciéndola abrazarse a sí misma. Atravesó la puerta y puso a calentar un poco de agua en la estufa para preparar té. O más bien.:.:. hubiera terminado en el piso debido al susto. y luego todo fue silencio. Volveré en unas horas.:. Quería que se quedara con ella.:.:. — Como sea.— Tengo trabajo por hacer. escuchó la puerta abrir y cerrarse nuevamente. En silencio. puso todas las armas en sus respectivas fundas y luego volvió a salir—. para dar paso a las prendas de franela. oprimió su corazón. ellos eran guerreros que luchaban para proteger su raza de asesinos que se dedicaban a exterminarlos. terminó de alistarse. los pantalones cortos y las blusas de tirantes como pijamas.:. Luego. pensó que había muchas cosas que quería saber.

aprovechó para estudiar a Sakura que intentaba enrollar los espaguetis en el tenedor. lograba mover algo en su interior que lo inquietaba. — Está bien. No perdía ni el menor detalle de lo que ella hacía. Ella se puso de pie para calentar y servir la cena. Después de unos segundos. — Siento lo sencillo de la cena. y ese era su cardiólogo porque por primera vez en su vida. Pero se recordó que eso no pasaría. Era más de lo que él podía llegar a pedir… o merecer. Es algo simple. Nunca. Supo que estaba ansiosa así que decidió darle un poco más de tiempo para que pudiera relajarse antes de comenzar la charla que .su sangre quedó estancada en la planta de los pies. Sí. — Seguro —susurró ella. en los que el alma de Sakura decidió volver a su cuerpo. Sasuke la miró extrañado. tendría que hacerle una visita gracias al tremendo susto. Minutos más tarde. "Más que bien". No fue mi intención. Pero como comprenderás. dijo la voz dentro de su cabeza. La sola idea de que eso pudiera repetirse por mucho tiempo más. — Ah. Mientras Sasuke se llevaba la copa a los labios. su mirada captaba cada uno de sus movimientos y una parte de él decía que podría hacerlo una y otra vez y no se cansaría. Sasuke tomó asiento en la silla que ella había desocupado y desde ese lugar se dedicó a observarla moverse a través de la habitación. — ¿C-cómo hiciste eso? Durante un segundo. — Perdón por haberte asustado. Todos los vampiros podemos hacerlo. al menos alguien estaría feliz porque su corazón había dejado de latir por una fracción de segundo. Era el alimento que ella había preparado con sus propias manos. bueno. Sakura se sentó en la silla junto a la de Sasuke. No después de que ella se enterara de toda la verdad. llenar la despensa no es algo que haya estado pasando por mi mente durante las últimas horas. te refieres a la materialización. Se llevó la mano hacia el pecho intentando calmar el desbocado latido de su corazón que parecía hacer el intento de salirse de su pecho. pero luego comprendió de lo que estaba hablando. desdobló la servilleta y la colocó sobre su regazo. había un par de platos servidos en la mesa junto a dos copas de vino. Entonces el silencio emergió entre ellos.

Muy molesto.. ¿con qué frecuencia tendré que. si acaso. — La sangre constituye la parte fundamental de nuestra dieta.? El gruñido de Sasuke la interrumpió. ¿cómo podré encontrar un hombre del que pueda be. eh. pensé que los vampiros sólo se alimentaban de sangre. ¿quién sabe? Tal vez puedas ser capaz de tolerar la luz después de que ocurra. — Yo me encargaré de encontrarte a alguien -dijo él lacónico—. me utilizarás a mí. el cuerpo se llena de quemaduras de segundo y tercer grado. No todo es como el folclor humano te ha hecho creer. — ¿Qué les sucede? — En un primer instante. Cuando levantó la vista. Algunos minutos después. alimentarme? — En un principio será bastante a menudo. cuando sirvió el pollo. La exposición al sol no es algo que deba ser tomado a la ligera. los vampiros no soportan la luz del sol. sí.. decidió que era el momento de romper el silencio. Luego ocurre la incineración. — Después de que me ayudes la primera vez. Las personas que tienen un padre humano pueden tener variaciones en lo que las restricciones de la genética se refiere. — Ah. Aunque. eh. — ¿Sakura? — ¿Si? — Ya puedes preguntar lo que quieras —la mirada jade se clavó en él. Estaba molesto. — Y. Quizás dos o tres veces al mes.. Sólo quedan las cenizas. pero también es importante la comida.. se sobrecogió. — Eso es porque tú aún no has pasado por el cambio. — Pero yo puedo salir.. Algo había en lo que implicaba esa palabra que hizo que una corriente ..debían entablar esa noche. brinda nutrientes que necesitamos. Utilizar. Hasta entonces. — ¿Entonces es verdad que tú no puedes salir durante el día? — Ya te lo dije.

— ¿No hay ninguna mujer en tu vida? — No. Él la miró durante un largo instante. la escena que maquinó su cerebro era lo más endemoniadamente erótico que pudo haber pensado. se reclinó sobre el asiento y miró hacia el techo—. había algo . imaginando que bien podía soltar todas sus dudas. — Es complicado. Pero no voy a estar cerca mucho tiempo después de tu transición. nunca había estado. ¿de quién te alimentas? Largo silencio. Nada prometedor. sintiendo aquella especie de calor sexual nuevamente al imaginar que él bebería su sangre para sobrevivir—. Y fue en aumento cuando se imaginó a sí misma hundiendo los colmillos en el cuello de Sasuke. Soy un maldito infeliz. Y luego su semblante se transformó. Bajo su feroz orgullo. Aunque creo que si tuviera que elegir. —exhaló profundo. Apoyó suavemente el tenedor en su plato. Sí. ¿tienes una compañera? ¿O tal vez dos? — añadió rápidamente. o si tal vez. — Entonces. Y no pienso que sea algo de lo que debamos discutir en este momento. en realidad. Quería saber si él no iba a estar con ella después del cambio. Santo dios. Eso último fue un susurro que le sonó a que hablaba más consigo mismo que con ella. Fue un gesto apenas perceptible. respondió la voz dentro de su cabeza. Ella tomó un sorbo de vino.eléctrica recorriera el cuerpo de Sakura. todo calor abandonó su cuerpo cuando prestó atención a la respuesta completa. No tengo ninguna compañera. pero considerando lo tenso que estaba… — No. ¿Por qué no le había dicho que no iba a necesitar a nadie más porque él iba a estar con ella? ¿Acaso él…? Entonces lo comprendió. Lo vio sonreír. me gustaría que fueras tú — Sakura parpadeó. relajando un poco la agresividad que había mostrado hasta entonces. Sin embargo. Él iba a dejarla. — ¿A quién acudes? —insistió ella. — ¿Estás casado? Quiero decir. "Tú". Sakura vislumbró que. en el fondo. aquella respuesta fue un alivio. Hasta cierto punto.

Autodesprecio. sin apenas probar el pollo. Sakura lo miró fijamente. Ella rió lúgubremente. no era eso. acariciarte. — Pero no puedo permitirme eso. la mano le temblaba. — No te gusta. — Eso no va a pasar—dijo él—. adornados con cientos de luces de múltiples colores. Ahora estaba locamente celosa. Le pareció como uno de esos letreros de las marquesinas en los teatros. — ¿Cuándo fue la última vez que te alimentaste? —preguntó ella. Era algo más intenso. Una opresión en el pecho le hizo sentir como si sus pulmones estuvieran bloqueados. besarte o que metas su sangre dentro de ti —cerró fuertemente su puño sobre la mesa— no es algo que me haga saltar de alegría. a él y toda aquella maldita situación. recordando en el poderoso deseo contra el que le había visto luchar. Y pronto te encontraré otro hombre. Había estado con una mujer. Justo después de casi… La imagen de él con otra mujer en sus brazos apareció repentinamente en su cabeza. "¿Entonces porqué no te quedas conmigo?". . — ¿Por qué no? — Porque tú no puedes ser mía. No importa lo que haya dicho antes.más. de esos que ves porque ves. Estupendo. — ¿El qué? — Que yo beba de otra mujer. — Anoche. Cuando intentó alcanzar la copa de vino. grabándose justo ahí. ¿Inseguridad? No. despreciándose a sí misma. ¿verdad? —dijo Sasuke en voz baja. — ¿Disfrutas restregándomelo en la cara? — Si te sirve de consuelo. Alejó su plato. Sasuke sacudió la cabeza. Justo después de estar con ella. pensó. en un lugar donde pudiera verla sin importar la distancia o la ubicación. la idea de que algún día otro hombre pueda tenerte.

Honestamente. una parte de ella. Hablaremos después ¿de acuerdo? Antes de recibir respuesta. colgó el teléfono.Estaba a punto de preguntar nuevamente por qué. Era sobre lo que había ocurrido aquella noche cerca del club X-tasis. Otro tema del que no quería hablar en esos momentos. ¿De acuerdo? Ella no respondió. El repiqueteo del timbre una y otra vez. Como si quisiera estrangular a alguien. Luego de los primeros cinco minutos. Miró sobre su hombro y vio a Sasuke recostado sobre el muro al otro lado de la cocina. Si no hubiese estado en esa situación. se habría reído y sentido muy satisfecha. cuando el teléfono comenzó a sonar. más no porque sienta placer asesinando. aquella conversación no estaba yendo hacia ninguna parte. Puso el aparato de vuelta al soporte en la pared al tiempo en el que suspiraba profundamente. . Pero la expresión de Sasuke le decía que eso era lo que menos podía hacer en ese momento. De inmediato. — Escucha. Sai. — Sakura. Se escuchó el mensaje del contestador automático en la estancia y luego la voz de Sai. Él diciendo que no podían terminar así. Fue entonces que un recuerdo atravesó su mente como un flashazo. agujeraba el abrumador silencio que se había formado entre ellos. — ¿Vas a matarlo? —Sasuke no pudo evitar sorprenderse ante la pregunta— ¿Vas a matar a Sai igual que lo hiciste con esos dos hombres en el callejón? Genial. quiero que entiendas que yo lucho para protegerme y para proteger a los que son como nosotros. — ¿Algo interesante? —cuestionó irónico— ¿Quieres que me vaya antes de que el humano venga? ¿o tal vez prefieras que ambos compartamos la cena otra vez? ¿o tal vez la cama? Sakura lo miró atónita. Cerró los ojos para intentar despejar su mente y fue entonces cuando sintió la brisa gélida que había llenado la habitación. Sakura se levantó y caminó rápidamente para coger el teléfono que había cerca de la nevera. Ahora era él quien estaba celoso. Ella diciendo que primero debería pensar las cosas. Aún había muchas cosas que aclarar. la atención de Sakura comenzó a centrarse en nimiedades buscando algo con que entretenerse o un motivo para ponerle fin a la conversación telefónica. Sai pidiendo hablar con ella. quizás la más ingenua. Nuevamente. durante la cena después de la cual habían terminado y se dio cuenta de que su expresión en esos momentos era igual que la de aquella vez. Recordó lo ocurrido aquella noche.

"Esto es simplemente demasiado extraño". — ¿Qué o quién es Orochimaru? Cuando ella pronunció el nombre. hay-había —corrigió— líneas de sangre tan puras como las de él. se llevó a cabo un festival en honor a la diosa Amaterasu. En realidad. y algo le dijo que no eran simples amigos que se reunían cada jueves para jugar baraja.esperaba que él le dijera que lo que había visto aquella noche había sido una simple alucinación. —estiró su brazo frente a él con la palma hacia arriba y luego la cerró en un puño—. Que él no había asesinado a nadie. Un maldito que disfruta derramar sangre inocente a la menor provocación. Vampiros traidores a la raza que vendieron sus almas a Orochimaru a cambio de la inmortalidad y del poder para establecer un reino de terror sin mestizos. Esas cosas no existían en el mundo real. se preguntó ella. la deidad creadora de los vampiros. "¿Uchiha?". "Eso significa que él…" . Inmortalidad. pensó ella. — Tienes compañeros que luchan contigo. según nuestras leyendas. — Malditos bastardos infelices que te asesinarían tan pronto como pases por la transición. el único vampiro de sangre pura que pisaba la tierra junto con su familia. pensándolo bien. — Un vampiro racista y clasista que cree que el mundo sería un lugar mejor sin mestizos y sin civiles que no cuentan con el sustento de una poderosa línea de sangre. el primer vampiro engendrado directamente por la diosa. Cada ciento cincuenta años. Así sería menos repulsivo —ella notó como la atmósfera de enfriaba un poco más—. él era descendiente directo de Madara Uchiha. — ¿Cazadores de vampiros? — Ojalá. Aunque. todos los miembros de la raza viajaban de todas partes del mundo al castillo del rey Fugaku. ¿verdad? — Mis hermanos. — Y ¿contra quién luchas? —preguntó recostándose sobre la puerta de la nevera. pero la diferencia radicaba en que. el rostro de Sasuke volvió a endurecerse y las luces parpadearon varias veces. ¿Cómo podía pensar que todo lo que estaba oyendo era imposible? Entonces recordó al hermosísimo hombre rubio que había visto junto a Sasuke en el club. Intercambio de almas. Durante mucho tiempo. ella estaba cenando con un vampiro. Akatsukis.

¿no es así? —preguntó ella. se dedicó a buscar a los guerreros más fuertes y poderosos y los entrenó para luchar y enfrentarse a la organización de Akatsuki. Pero no le parecía precisamente un tipo histérico. o el mal verdaderamente siempre acechaba. — Sí. respondiendo a tu pregunta: No. — Tú vas armado ahora mismo. — ¿Alguna vez abandonas tus armas? — No. pero todavía sentía curiosidad sobre la guerra que estaban librando. — Para no hacerte el cuento largo. — ¿Qué sucedió? — Durante mucho tiempo. Sakura tragó grueso. Su rostro se puso serio. Sasuke prosiguió con la historia. — Ahora.Antes de poder preguntar. Orochimaru se dedicó a conseguir individuos que apoyaran sus ideas y cuando tuvo suficientes seguidores. Dentro de ella. el hombre que crees haber visto morir. — ¿Cómo sabes tanto acerca de ello? — Porque yo lo viví. —el rostro de Sasuke se encrudeció— Esa noche murió más de la mitad de la población. incluso cuando estoy contigo. los hokages. como si fuera un asunto privado. juraba que Sasuke era muchas cosas. puso en marcha su plan para eliminar a los que él considera impíos. Ella notó que no le diría nada más sobre la Cofradía. Así es como surgió la Cofradía de las Sombras del Fuego. — Pero cuando hemos estado. o como popularmente nos conocen. Pero tampoco sería suave con él. ardientes pensamientos entraron en conflicto con la horrible sensación de que o bien era un paranoico. sobre todo porque ella estaba a punto de convertirse en uno de aquellos que necesitaban de su protección.. Y teniendo a Dios por testigo. Fue derramada demasiada sangre inocente. hace más de trescientos años el festival se realizó por última vez. Kakashi. — Siempre tengo algo a mi alcance.. No después de que él ha sido capaz de . Al humano —aclaró—. No lo mataría. —apretó ambos puños— Después de eso.

no lo conocía. Un escalofrío la atravesó. con un rostro malditamente impasible mientras hablaba de asesinar a alguien. Esa imponente figura. y no sólo de la que pronto se convertiría en su vida. — Tienes razón —musitó ella— Eres un maldito infeliz. calculador. tan despreocupado por algo o alguien más que no fuera él mismo. Sakura sintió que sus piernas no serían capaces de sostenerla por mucho tiempo más. Seguía aprendiendo cosas nuevas. Era frío. pasando frente a Sasuke sin siquiera mirarlo. pero esas noches en las que habían cenado y visto televisión juntos mientras habían sido amantes. ególatra. esa no era la respuesta que había estado esperando. que pudo jurar que rasgaba su piel con cada palabra— ¿Cómo puede significar la muerte tanto para ti? Todo pareció cambiar en ese instante. Su voz sonó tan gélida. la habían llevado a creer que él realmente tenía algo de calidez en su interior. que una parte de él era indomable. Se aproximó a la mesa. sintió que un dolor hueco se instalaba en su corazón. sino también del hombre que se hallaba a tan sólo un par de metros de ella. No sabía que hacer con todo ese cúmulo de emociones que estaba llegando a ella de manera tan vertiginosa. se había equivocado. intentando alejar aquel dolor. recogió los platos y luego los llevó hasta el fregadero. Puso su mano sobre el pecho. El tiempo se detuvo en ese lapso eterno en el que ninguno dijo o hizo nada. Sencillamente no podía creerlo. Un dolor que no estaba siendo causado por la frialdad y dureza que él estaba demostrando hacia ella. porque alguien como él no parecía conocer el significado de esa frase. y tal vez hasta violenta. Tonta e ingenuamente. Que él tal vez la… Pero se había equivocado. con el que había tenido sexo. De repente. donde ninguno se atrevió a siquiera respirar. Siempre supo que Sasuke no era un hombre común. Por un momento. enfundada en unos pantalones y un abrigo de cuero. Simplemente. —Una fría sonrisa se dibujó en el rostro de él. Él era totalmente insensible. Mezcló un poco del detergente con . abarrotando hasta el más lejano rincón de su ser. pero fue inútil. que la capacidad de sentir afecto por alguien formaba parte de él en la misma medida que su lado guerrero. La imagen que se había formado de él estaba desvaneciéndose poco a poco. sino porque se sentía… defraudada.siquiera mirarte. para él una vida no parecía tener el menor significado. ¿Cómo puede significar tan poco la vida para ti? — Hmp. dejando sólo ese retrato que estaba capturando en ese momento. de aquel hombre con el que ella había hecho el… no –se corrigió-. De nuevo.

quise decir todo eso es sólo que… tú —por un instante no supo qué más decir— hay algo en ti. — Maldición… -murmuró él. Pensó en acercarse. respirando lentamente-. Sasuke lo sabía. y después. él confirmó que. y no sabría si sería por ese dolor que se negaba a abandonarla o por el coraje y la furia que sentía hacia ella misma por haberse equivocado tan garrafalmente. El dolor se estaba sobreponiendo al tiempo en el que las lágrimas amenazaban con hacer su aparición estelar. Con esa brillante actuación. no lo está. Inhaló profundo. Tú estás comenzando a fastidiarme. había sido la culminación de todo el embrollo que estuvo ocurriendo desde hacía un par de horas.agua hasta que tuvo espuma suficiente y comenzó a fregar con todas las fuerzas que podía canalizar en sus manos. yo… lo lamento. "¡Perfecto!. Era eso o estaba casi segura de que se pondría a llorar. El largo silencio parecía no tener un fin próximo. Lo sabía. podrían darte el premio al mayor imbécil del planeta. Todo por culpa del humano. pero supuso que tal vez ella lo apartaría." Capítulo 19 El silencio y el frío desolador que había en la habitación. Sakura no levantaba la vista del plato que había entre sus manos y que fregaba con tal fuerza. Sasuke Uchiha. —lo interrumpió. pero la sola idea del humano… Sé que no debería sentir todo esto pero… — Para ya. Realmente no sé lo que es. era fácil culpar a otros. por supuesto que lo sabía. el asunto del humano. la cual le había hecho hervir la sangre tan sólo de imaginar a Sakura con cualquier otro. Pero todo lo ocurrido fue más de lo que había podido soportar. Primero esa parte de la charla referente a la alimentación. si bien no solía meter la pata muy a menudo. Dejó el plato recostado sobre una pared de la tarja y enfocó su mirada en él— Es suficiente de toda esta monserga ¿okay? Está comenzando a fastidiarme. Pero ahora no tenía ni la menor idea de cómo enmendarlo. escucha. Esto no está bien. — No. La había herido. Nadie mejor que tú para eso. que le sorprendía que aún no se hubiera roto. Sí claro. agachó la cabeza y dejó que su cabello cayera sobre su rostro como una cortina rosácea con la que pretendía mantenerse aislada y protegida del frío que había llegado a su corazón. ¿Qué rayos . últimamente lo había hecho y hasta el fondo. El único culpable había sido él. No. ¿Por qué todo tenía que ser tan complicado cuando se trataba de esa mujer? — Sakura.

también pueden ser escribas o asistentes del Consejo. — ¿Qué quieres decir? Sasuke dejó de mirarla. yo arruiné tu vida. y al siguiente te arrepientes diciéndome una y otra vez que no soy para ti. — ¿Qué es una sacerdotisa? — Una mujer que ha sido elegida por la diosa para vivir y servir en el santuario. está en otro plano y es ahí donde reside Amaterasu. Ella captó claramente la indirecta. — ¿A qué te refieres? — Tú no sólo eres una mujer vampiro. Hay un lugar llamado el Santuario. de que digas que no puedes permanecer conmigo aunque quieras porque sinceramente. Ella siguió sus movimientos hasta que estuvo a su lado—. — Es que yo no te merezco. . Sakura. los únicos inmortales que existen. Inhaló profundo. — Todas las sacerdotisas deben de ser vírgenes. Tu futuro estaba más allá de este plano. En un segundo eres el hombre más celoso que he visto en mi vida. sin poder evitar sorprenderse—. y una vez que pasan por el cambio. en realidad. fijando la vista en un punto en medio de la nada frente a él. —caminó hacia donde ella estaba. Están predestinadas desde el momento de su nacimiento. son llevadas al otro lado. luego se recargó en la encimera junto al lavabo. —Sakura iba a interrumpirlo pero él lo impidió—. luego te comportas como un verdadero patán. Estoy cansada de los acertijos. eso no tiene sentido para mí. A menos de que me digas cual es la verdad que hay detrás de todo esto ¿de acuerdo? Silencio. o más bien. elegidas para permanecer ahí. Ahí sirven como asistentes de Amaterasu o de la Oráculo. pero hay quienes son elegidos. Las sacerdotisas consagradas a Amaterasu. la mayoría simplemente sabe de él como parte de la cultura de nuestra raza. pero ¿eso que tiene que ver conmigo? —Sasuke no respondió. ¿Yo? No me digas que yo voy a ser una… — Ibas a ser una sacerdotisa. la mujer que es la representación de la diosa entre la raza. un grupo de cinco vampiros. Muy pocos tienen el honor de conocer el lugar. En este momento quiero que me des una verdadera explicación.pasa contigo? Me haces el amor como si el mundo estuviera a punto de acabar. — Lindo.

— Ah… entiendo… —desvió la vista de vuelta al fregadero. a Sasuke. Ser una sacerdotisa va más allá de cualquier honor que se te pueda ser otorgado. pues… no lo sabía. El cuerpo de Sakura no pudo evitar estremecerse ante la situación. Le dio la impresión de que la culpa era algo que él tenía muy arraigado en su interior junto con el autodesprecio. Dejaste de serlo la primera vez que estuviste conmigo — Sakura lo miró confundida— Las mujeres vampiro sólo dejan de serlo con uno de los de nuestra raza. como si una gran pena lo estuviese embargando y no sólo por el asunto de ella. atormentada. volvió a enfocar la vista al frente. y notó que él estaba con una rodilla apoyada en el piso. por favor levántate. — Lo lamento mucho. — Sasuke. —respondió nerviosa— Lo dejé de ser a los diecisiete.— Ah. ¿q-qué haces? — Por eso quiero pedirte perdón —dijo él. — Sa-Sasuke. Sakura. Sakura. Tener a un hombre como él literalmente a sus pies. — Te equivocas. en tu caso siendo una mestiza lo es aún más. —intentó zafar su mano. Tu rastro de línea de sangre proviene de una muy antigua. sosteniendo su mano y apoyándola sobre su frente. una que se creía extinta y supongo que es por esa razón por la cual fuiste bendecida. Estarías a salvo. ¿Una sacerdotisa? ¿qué se suponía que debía decir? No cabía duda de que su vida ya no iba a ser la misma nunca más. Una media sonrisa se dibujó en el rostro de Sasuke al tiempo en el que volvió a mirarla. — Eso no es verdad. Su voz sonaba distinta. Te he quitado la posibilidad de vivir plenamente en un lugar seguro y por eso debo pedirte perdón. no le estaba dando la sensación de satisfacción que cualquiera pensaría. — Sasuke. Sintió una leve corriente de aire. Pero no solamente es eso. Voy a pagar mi pecado como la diosa lo decida. pero el agarre de él era firme— no creo que este asunto sea algo por lo que haya que ponerse así. estarías lejos de toda esta guerra. . Sé que no tengo excusa y pienso enmendar mi error. Si tú estuvieras en el santuario. y casi en la misma intensidad que su orgullo.

Esa sensación de tormento que había percibido en su voz. que él iba a estar con ella siempre. Porque sólo me siento a salvo cuando tú estás conmigo. justo como lo has estado hasta ahora. se dio cuenta de que ella sentía algo más por Sasuke. ya sentía desde hacía mucho tiempo antes. Cuando ambos estuvieron de pie nuevamente. Había tanto detrás de él. Ahora que repasaba la respuesta que le había dado. así que no le quedaba más que darse por vencida. como si tuviese miedo de que ella huyera o se desvaneciera en el éter. Sasuke sostuvo su mano con fuerza. la acercó a él y luego la abrazó hundiendo su rostro en la curvatura de su cuello. no se comparaba con lo que vio en sus ojos. acunó su rostro entre sus manos y lo obligó a mirarla. quiero que pienses un poco las cosas ¿de acuerdo? Me acabo de enterar que soy mitad vampiro. No es que esperara que él le dijera que sí. estremeciéndola. pero… ¡a quién trataba de engañar! Por supuesto que esperaba que él le dijera que sí. Con lentitud intentó alejarse. Ese hueco en el pecho que había experimentado antes. Sin más opción en mente. pero antes de lograrlo. y crueldad que por un momento ella consideró verdad. . No hubo respuesta y eso fue casi un balde de agua helada cayendo sobre su cabeza. pero eso no iba a suceder. de que tú vas a continuar a mi lado cuando eso ocurra. Mi vida ha cambiado por completo. no —se corrigió— mi vida como la conocía está por terminar. y tú y estar aquí. tanto que ella quería saber… — Todo está bien —él iba a interrumpirla pero se lo impidió poniendo su índice sobre sus labios— Sasuke. Sakura fue levantando lentamente sus brazos hasta rodearle el cuello y completar ese abrazo. te elegiría. Si tuviera que elegir entre ser una sacerdotisa y permanecer en un lugar seguro. haciendo que su cálido aliento golpeara contra su piel. — ¿Cómo lo haces? —susurró él. se había convertido en un enorme agujero hecho por una bala de cañón justo en medio de su cuerpo.Él no lo hizo así que ella se inclinó frente a él para intentar reincorporarlo. Sintió los brazos de él ciñéndose a su alrededor con firmeza. ¿tú crees que el ser o no una sacerdotisa puede mejorar o empeorarlo? —con su dedo recorrió la mejilla de él— Lo único que quisiera en estos momentos es tener la certeza de que algo va a continuar ahí cuando eso ocurra. Lo sentía en su interior. primero deslizando sus manos de vuelta a sus costados e intentando retroceder un par de pasos. Pero no parecía ser recíproco. algo que en realidad. — ¿El qué? — El hacerme sentir vivo otra vez. Esos ojos negros que normalmente eran inexpresivos. ahora dejaban ver de manera fugaz lo que realmente había detrás de esa enorme pantalla de frialdad.

¿Ya le dijiste a Kiba? Sí. le sonrió. la llevó a su alcoba. Pudo sentir la pasión en las tensas líneas de su cuerpo. Había sido arreglada.Sakura se retiró un poco. Pero ella lo detuvo antes de que él la besara de nuevo. Sip. —hubo otra pausa— Ajá. — Esta noche vamos a hacerlo lentamente —dijo él. Es parte de su ser celosa del humano. Cerró el pequeño aparato. sin llegar a liberarse de sus brazos por completo. Pensó que ya estaba totalmente acostumbrada a los colmillos. lo devolvió al bolsillo en su chaqueta y estrechó a Sakura entre sus brazos mientras su mirada recorría la habitación. Cuando llegaron al pasillo que iba desde la estancia. No lo sé. se negaba a permanecer en esa habitación más tiempo. — Ven —susurró tomando su mano y guiándolo fuera de la cocina. sólo que cuando sus labios se posaron sobre los de ella lo hicieron con una extraordinaria dulzura. — ¿A dónde vamos? Dejaron el apartamento y luego siguieron hasta llegar al apartamento que él compartía con Ino. con las . dispuesta para cualquier cosa que él pudiera darle. Entonces el móvil de Sasuke comenzó a sonar. Neji. recordando los ardientes besos de la noche anterior. él volvió a apoderarse de sus labios sin frenar su andar. pero claramente se negaba a apresurarse. Él acunó su rostro en su mano y acarició sus labios con su pulgar. Sakura hizo el intento de ir hacia el baño para darle algo de privacidad. pero él se lo impidió— No. — Toda la noche he querido besarte —susurró al tiempo que acercaba sus labios a los de ella. Sakura se preparó para algo fuerte. rompiendo todo contacto. Cuando alzó la cabeza. — Tú haces lo mismo conmigo. Mucho —acercó a Sakura para darle un beso en la frente— De acuerdo. — Ven conmigo. así que tomó la mano de Sakura y comenzó a guiarla de vuelta por el corredor. Inicia sin mí. — Qué —Hubo una pausa. Ella miró hacia la enorme cama. Lo sacó de su bolsillo interior con un gruñido. Nos veremos. Atravesaron la estancia y mientras caminaban por el pequeño corredor hacia la recámara. seguro que quiere verme ahora.

Sasuke tomó su mano y la llevó hasta sus labios. Su cabeza se abandonó. Sus dedos perfilaron cada rasgo de su rostro. Le había leído el pensamiento. avanzando gradualmente hacia el interior hasta rozar su pezón. como si su tacto lo dejara sin respiración y eso la hizo sonreír. Pero no vio a nadie y entonces se recordó que él tenía esa habilidad. acariciando su mejilla. trazó un círculo alrededor de los bordes de encaje. inhalando profundo. le acarició el cuello con los labios. Ella se arqueó en los brazos de el. detrás de ella. Él se inclinó hacia delante. viendo que se trataba de su editor. —susurró—. El aire frío llegó a su piel mientras una mano de él recorría su cintura. Lo sintió subir por su garganta y deseó que la mordiera. "Sus colmillos". y ella sintió un suave arañazo. Miró sobre su hombro a Sasuke. Cuando regresó. y dejó escapar un pequeño gemido. Cuando llegó al sujetador. frotándose contra sus muslos. . Sakura tendió la mano hacia el rostro de él. resaltados por la camisa negra. luego se movió a lo largo de su antebrazo. La mano de Sasuke se dirigió hacia su cuello. Al acercarse. con los codos apoyados en las rodillas. — Me encanta tu aroma. el móvil de Sakura sonó esta vez. Se había quitado la chaqueta. Él la miró mientras ella se sentaba a su lado. Caminó hacia donde estaba y Sakura oyó que la puerta se cerraba con el cerrojo. Y estaba listo para entregárselo. doblándole la cabeza hacia atrás con el dedo pulgar.almohadas pulcramente alineadas contra el cabezal y las sábanas de satén suaves como agua inmóvil. tomó un mechón y lo recorrió hasta las puntas que llegaban a la altura de su pecho. Sabía lo que ella quería. captó una imagen fugaz de un arma de fuego bajo la chaqueta y se estremeció un poco. Miró a su alrededor. Sintió como lamía su cuello a la vez que sus dedos de movían con destreza por el contorno de la blusa para sacársela por encima. descendiendo a través de su cuello y su clavícula El corazón de Sakura comenzó a latir aceleradamente. Ella miró el identificador. preguntándose si había alguien más en la estancia. avanzando hacia arriba. deslizándola hacia su fuerte mentón. Y entonces. empujando sus pechos hacia arriba. Su mirada estaba fija en ella como en un blanco de tiro. pensó. Una oleada de calor invadió su cuerpo al recordar lo que había sentido la noche anterior. La misma maldición salió de las bocas de ambos al unísono. sus pensamientos desaparecieron dentro de su cabeza y todo a su alrededor permaneció estático quedando sólo ellos dos. Su boca se abrió ligeramente. y sus hombros parecían más anchos. miró a Sasuke quién asintió y entonces ella salió de la habitación para hablar en el corredor. Sasuke estaba sentado en la cama. Toda tú eres algo que no había conocido nunca antes —dirigió la mano hacia su cabello.

recorrió sus piernas con sus manos. se apartó lo suficiente para que ella pudiera quitarle la camisa y abrir el botón de sus pantalones. Le besó la parte superior del pecho. La fue reclinando sobre la cama hasta acostarla y posar su cuerpo encima de ella. Sasuke se posicionó entre sus piernas. Las manos de Sasuke encontraron el borde de sus bragas y las deslizó de igual manera. mordiéndola ligeramente. alejándolos de toda cordura. El levantó la cabeza. lo suficiente para poder repartir besos en la parte interior de sus muslos. Sus ojos brillaban. magnífico. Y de ella. dejándola desnuda frente a él. por el calor que salía de su imponente cuerpo y por la tensión de sus piernas y su pecho. hundiendo la cabeza en su cuello. deshaciéndose del sujetador y bajando a través de su abdomen para desabrochar el botón de sus jeans y deslizarlos con delicadeza a través de sus piernas. Después de haberla hecho llegar al orgasmo en dos ocasiones. Ella se arqueó de nuevo dejando escapar nuevos gemidos que lo hacían sentir satisfecho. su respiración era calida y húmeda sobre la piel de ella. supo que era solamente él. saboreó nuevamente el interior de su boca. Los dedos de Sakura se enredaban entre los mechones oscuros del cabello sintiendo su cuerpo estallar entre todas esas sensaciones que él provocaba en ella. Cuando la besó. teniendo cuidado de no aplastarla. dando sensuales caricias que la hicieron estremecer sin remedio. Realmente quisiera estar contigo pues no lo hemos estado todavía. Ella miró su rostro. luego tomó el pezón en su boca. como un camino hacia llegar al punto donde todo el deseo de ella estaba siendo cumulado. a través del encaje. Pero él tenía un absoluto control de sí mismo. apenas arañando su piel. con una sonrisa de deseo despuntando en sus labios. abriéndolas ligeramente. Su risa sonó como un trueno profundo. Su lengua comenzó a moverse por todas partes. Sus músculos estaban rígidos por el esfuerzo de sostenerla. Sus . ambos estaban desnudos y el ardiente juego de caricias continuó. Sus manos recorrieron su pecho. Luego se desplazó hacia abajo. algo en ti hizo que te deseara —continuó él. El beso se rompió y él la observó de una manera que logró erizarle cada poro de su piel. y se aferró a los hombros de él. despidiendo una luz que moldeaba sus pechos en las sombras. a su pecho—. La promesa de sexo salvaje y su feroz deseo por ella resultaban evidentes por el rechinar de su mandíbula. En cuestión de segundos. — No estoy tan segura de eso —susurró ella.El cuerpo de ella se estremeció. — Desde que te vi por primera vez en el callejón. Un pequeño grito escapó de sus labios y él satisfecho.

apoderándose de cada milímetro de su piel. Con aprehensión. Nada importaba más que lo que estaba sucediendo en ese momento. con fuerza. enlazó una de sus piernas por debajo de la rodilla.lenguas se unieron. introduciéndose en ella mientras sus músculos se retorcían y sus caderas chocaban contra las de la mujer. haciéndose cada vez más fuerte hasta aislarlos de todo lo demás. al igual que ella. hasta llegar al más puro salvajismo. No había en ella más que pasión. Fue la unión más perfecta que nunca habían experimentado. con su cabeza dando vueltas a mil revoluciones por segundo sin respiración. Marcarla como suya. se dio cuenta de que quería marcarla. Lo tomó y exigió más. — ¿Sasuke? —susurró ella—. Ella gritó su nombre una y otra vez mientras él la penetraba. firmemente abrazada . su cuerpo rompió todo contacto con la parte racional de su mente. Pudo percibir esa oscura fragancia de la posesión pasando lentamente hacia Sakura. y ella se aferró a sus brazos. Un gruñido escapó de su pecho al sentir el calor hacerse cada vez más ardiente. El cabezal de la cama golpeó contra la pared al ritmo de sus empujones. y miró hacia abajo. toda la pasión. Sintió su cuerpo inmovilizarse debajo de él. Sakura sintió toda la excitación explotar en su interior. tratando de mantenerse en su sitio. tomó todo lo que ella le ofrecía. acariciándose fervientemente. Sasuke rodó hacia un lado. se apoyó con los brazos y arremetió contra ella. la lujuria y la adrenalina que estaba saturando ambos cuerpos conforme se acercaban al límite. perdiéndose a sí misma. tan ardiente que su cuerpo temblaba sin control con un intenso deseo que jamás había sentido por nadie más. Su orgasmo llegó violentamente. de poder detenerse y pensar las cosas con frialdad. dándose cuenta de que él experimentaba su propio clímax al mismo tiempo. Quería ese olor especial sobre la totalidad de su cuerpo para que ningún otro hombre se le acercara. una pasión que la desarmaba sin poder evitarlo. Empapado en sudor. la poseía. pero en lugar de moverse se quedó quieto. Entonces se introdujo suavemente en su interior. una y otra vez. penetrándola. obligándola a sentir un éxtasis con el que jamás se había atrevido siquiera a soñar. Antes de poder pensar en sus acciones. y que temieran las repercusiones de querer poseerla. arrastrando consigo a Sakura. saturando la atmósfera que los rodeaba. Sus gemidos se mezclaban con los de ella inundando la habitación. ¿Qué ocurre? La preocupación por él en su voz fue lo que desencadenó su fuerza desatada. En una asombrosa y enardecida oleada. para que supieran a quién pertenecía. convirtiéndose en un animal. llenándola como algo interminable.

a él. Con su erección todavía palpitando dentro de ella, le alisó el cabello hacia atrás. Estaba húmedo con su delicado sudor. "Mía". Fue la única palabra que llegó a su mente. Ahora lo era y eso nada ni nadie lo iba a cambiar. Mientras besaba sus labios, notó con satisfacción que ella todavía respiraba con dificultad. — ¿Te quedarás conmigo? —preguntó él. Ella se rió roncamente. — No estoy segura de poder caminar ahora mismo. Así que creo que quedarme aquí es una buena opción. Él presionó los labios contra su frente. Un golpe en la puerta interrumpió el momento. — Sasuke —La voz de Neji retumbó a través de la puerta—. Ya es hora. — Regresaré poco antes del alba. —susurró el azabache. Cuando él se retiró por completo de su cuerpo, ella levantó la vista. — ¿Adónde vas? — Debo salir. Saltó de la cama y se dirigió hacia el armario para ponerse su traje de cuero y ajustarse la cartuchera sobre los hombros. Deslizó una daga a cada lado y cogió el abrigo. Ella se envolvió con una sábana y salió de la cama. —Sasuke. —Le tocó el brazo—. Quédate. Él se inclinó para darle otro beso fugaz. — Volveré. — ¿Vas a luchar? — Sí. — ¿P-pero cómo puedes hacerlo? ¿no tienes…? —se detuvo. Era obvio que él no tenía miedo. — He hecho esto durante más de doscientos años. Sé lo que hago. Ella contuvo la respiración.

— ¿Eres tan viejo? Él tuvo que reírse. — Sí. En realidad un poco más. — Bueno, tengo que decir que te conservas muy bien. ¿Cuánto tiempo viviré yo? Una oleada de miedo frío lo impactó, haciendo que su corazón se paralizara durante un instante. ¿Qué pasaría si ella no sobrevivía a la transición? Sasuke sintió que el estómago se le revolvía. Él, que estaba acostumbrado a enfrentarse a los mayores peligros, de repente, sentía crujir su interior con un miedo sofocante y mortal. — ¿Sasuke? Atrajo a Sakura hacia sí y le dio un fuerte abrazo, como si quisiera protegerla de aquel destino incierto. — Sasuke —dijo ella en su hombro—. No puedo... no puedo respirar. La soltó de inmediato y la miró fijamente. La incertidumbre tensó la piel de sus sienes. — ¿Sasuke? ¿Qué pasa? — Nada. — No has contestado a mi pregunta. — Es porque no sé la respuesta. Ella pareció desconcertada, pero entonces se puso de puntillas y lo besó en los labios. — Bien, sea cual sea el tiempo que me quede, desearía que te quedaras conmigo esta noche. Sakura dio un paso atrás. El pudo sentir que ella era extraordinariamente vulnerable. Estuvo tentado a encerrarla con llave, pero no podría soportar mantenerla prisionera. También, de momento, estaba a salvo de los cazadores, pues ellos la verían solamente como una humana. — ¿Estarás aquí cuando regrese? —preguntó él, poniéndose el abrigo.

— No lo sé. — Si sales, necesito saber dónde encontrarte. — ¿Por qué? — La transición, Sakura. Estarás más segura si te quedas. — Quizás. Él se guardó la maldición. No iba a rogarle. Hizo el amago de querer acercarse a ella, pero entonces salió antes de quedar en ridículo. Los guerreros no rogaban, e incluso rara vez preguntaban. Pero en el fondo de su alma esperaba que ella estuviera allí cuando volviese. Le gustaba la idea de encontrarla durmiendo en su cama. Sakura entró en el baño y se dio una ducha, dejando que el agua caliente aliviara sus nervios. Cuando salió y se secó, vio una bata negra en un colgador. Se la puso. Olió las solapas de la prenda y cerró los ojos. Estaba impregnada con el olor de Sasuke, una mezcla de jabón, loción de afeitar y... vampiro. Santo Dios. ¿En realidad le estaba sucediendo todo aquello? Se dirigió a la habitación. Sasuke había dejado el armario abierto. Sintió curiosidad por revisar su ropa. Pero lo que encontró fue un escondite de armas que la dejó petrificada. Pensó en marcharse, y aunque quería hacerlo, sabía que él tenía razón: quedarse era más seguro. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Minutos después, Sasuke y Neji iban dentro de la Hummer propiedad del castaño hacia las afueras de la ciudad, listos para comenzar las rondas. — No pudiste esperar. Te dije que estaría ocupado —espetó lacónico. El hermano simplemente rió por lo bajo. — Sí, lo dijiste. Pero eso no significa que te tomaría toda la noche complacer a tu mujer ¿verdad? — ¿Cómo sabes de ella? —el castaño lo miró con obviedad. "Pregunta estúpida", pensó él. Eran pocas las cosas que Neji no sabía… o veía. — Bueno, debes saber en la mierda en la que estoy metido ahora. — Sí, lo sé.

— Entonces también sabes que si sales con alguno de tus comentarios o intentas acercártele, olvidaré que eres un hermano y te castraré. Neji volvió a reír, esta vez un poco más fuerte. Encendió un cigarro y bajó la ventanilla de su lado. Sasuke lo imitó. — También lo sé. Pero no entiendo por qué tanta afición por amenazarme. Nunca me metería con una de las mujeres de la cofradía. — ¿Y la humana? —por un segundo Neji pareció sorprendido—. Así como tú puedes ver todo, yo escucho todo. — Así que te lo dijo Naruto. — Sí. Y no tengo que agregar nada más ¿verdad? — La humana no es mujer de nadie. — Neji… — Ya lo sé —susurró cansino— mantendré cerrada la bragueta de mis pantalones. — Bien dicho. Horas más tarde, ambos se encontraban haciéndole frente a un grupo de akatsukis con quienes habían chocado accidentalmente a mitad de la autopista, en medio de la nada. No había ni un alma a varios kilómetros a la redonda, la única luz que llegaba procedía desde la luna completamente llena que estaba justo sobre ellos. Un lugar perfecto para pelear. El frío ya comenzaba a sentirse con más intensidad, pero el calor de la batalla hacía imposible que llegara hasta ellos. Mientras Sasuke se encargaba de uno de los cazadores, podía ver los múltiples y pequeños destellos que iluminaban parcialmente su rostro entre las sombras. Supo que Neji tenía todo bajo control. El hermano podía ser una leyenda sexual digna de veneración entre los miembros más jóvenes de la raza y de envidia entre muchos otros, pero lo que fuera de cada quien, también era un excelente guerrero. Hábil en el combate cuerpo a cuerpo y diestro con las armas de fuego y los cuchillos, pero su especialidad en definitiva era su forma de acabar con los akatsukis. Clavó la daga profundamente en el pecho del cazador y en tanto éste se desintegraba, observó como Neji también hacía lo mismo. Claro, había una gran diferencia: él lo hacía sólo con su mano derecha, y lo que quedaba no era una

mancha aceitosa. En realidad, no quedaba nada. Sólo simples partículas de polvo que se llevaba el viento. Neji se enderezó, abriendo y cerrando constantemente su mano. El tatuaje en forma de ramificaciones que tenía a lo largo de ese costado desde el cuello hasta los dedos, destellaba ligeramente en tonos rojizos, pero podían estar tranquilos. Era el único resplandor que podían soportar. Los ojos perla se enfocaron en él de forma inquisitiva. Sólo asintió con la cabeza a manera de respuesta. Entonces el rechinido de unos neumáticos captó la atención de ambos guerreros. Un trío de cazadores habían logrado llegar al auto en el que habían estado viajando y que Neji había sacado del camino para poder hacerles frente. — Iré por ellos —dijo antes de iniciar la carrera a lo largo del campo. El enorme abrigo de cuero se movía, formado ondas en la parte baja del cuerpo del guerrero, como una capa siendo mecida por el viento. Se desmaterializó y en un parpadeo estuvo a unos metros frente al destartalado auto que intentaba emprender su huida. Al verlo, el cazador que iba al volante aceleró buscando, tal vez, su única oportunidad de poder dañar al hokage. Neji sonrió cáusticamente conforme veía el vehículo acercarse a toda velocidad. Una vez que estuvo extremadamente cerca de él, en la última fracción de segundo antes de terminar embarrado en el parabrisas, estiró su brazo derecho. El brillo de los tatuajes fue en aumento, reflejando sombras rojas en su rostro. Entonces una luz cegadora apareció justo frente a él, como un rayo que desintegró el auto hasta que no quedó rastro alguno de él o de sus ocupantes. Una media sonrisa de satisfacción se dibujó en el rostro de Sasuke luego de ver la escena. El don de Neji era muy útil dentro de la batalla, algunas veces, más de lo que debería. Decidió acercarse pero su instinto lo detuvo. Algo andaba mal. Neji llevó su mano izquierda al extremo opuesto, hundiendo las yemas de los dedos en su bíceps, como si intentara oprimir el dolor que sentía. Los dedos de su mano estaban tensos, engarrotados en una posición extraña, deformándose por la resistencia que estaba poniendo. Un ligero resplandor fue emergiendo de su piel hasta cubrirlo por completo. Y entonces, una especie de onda expansiva sacudió todo lo que había alrededor, meció enérgicamente los árboles y ocasionó que la tierra retumbara bajo sus pies, haciéndolo perder el equilibrio. Cuando logró levantarse, la noche había sido totalmente iluminada a su alrededor, sus pupilas se sensibilizaron y mientras avanzaba tuvo que poner su antebrazo como protección ante la luz cegadora que había aparecido de la nada. Cuando sus ojos se acostumbraron, divisó la figura de Neji en medio de aquel resplandor blanco. Parecía una lámpara incandescente. Su ropa había

desaparecido y estaba completamente desnudo. Además, las ramificaciones carmesí que tenía tatuadas en todo su brazo derecho y cuello, ahora se extendían por todo su costado, a través de los músculos de su abdomen y su pierna, brillando intensamente. La mirada color perla se enfocó en él y por un instante fue capaz de ver agonía en ella. — No puedo controlarlo. —musitó casi sin aliento— Necesito que me ayudes. Sasuke no respondió. Hizo un leve asentimiento con la cabeza, cerró los ojos y cuando volvió a abrirlos, el sharingan estaba activado. La mirada carmesí se clavó en la nívea. En silencio, pidió acceso a la mente de Neji y una vez que la barrera fue pasada, se adentró a lo más profundo de su cabeza, cada recuerdo y sentimiento llegó a Sasuke de forma nítida y a la vez fugaz, como un viaje dentro de un túnel del metro, donde sólo eres conciente de que avanzas por el movimiento que tienes, más no porque puedas ser capaz de identificar algo de las siluetas que aparecen tras la ventanilla. Siguió su camino hasta llegar a la parte donde quería, sembró una ilusión de oscuridad que fue devorando todo cuanto había en la mente de Neji, como un agujero negro. Cuando ya no hubo nada, una nueva onda de energía emergió del cuerpo del guerrero, haciéndolo tambalear ligeramente. El resplandor desapareció. Todo había acabado. El cuerpo de Neji se quedó sin fuerzas, desplomándose. Sasuke logró atraparlo antes de tocar el suelo y ambos cayeron de rodillas. El castaño se doblaba debido al frío y al dolor, rápidamente se quitó el abrigo y lo cubrió con él. — Vas a estar bien. —dijo mientras lo ayudaba a levantarse—. Te llevaré a casa ¿de acuerdo? — No. Casa no. —respondió como pequeños quejidos—. Mi apartamento. — Si piensas que voy a dejarte solo en estos momentos estás alucinando. — Casa no. — Eso ya lo dijiste. No te voy a llevar a la mansión pero tampoco te dejaré en tu apartamento ¿estamos? No hubo respuesta. Sasuke lo ayudó a llegar al auto, lo acomodó en el asiento trasero y luego fue a sentarse tras el volante para encender el auto. Mientras conducía de regreso a la ciudad de Konoha, daba rápidos vistazos por el espejo retrovisor para vigilar a Neji. No dejaba de temblar, su cuerpo estaba agazapado, doblado sobre sí mismo intentando no caerse a pedazos.

Sí, el hermano podía ser muchas cosas. Pero él no lo envidiaba. Ni un poco. No si el precio a pagar era estar maldito hasta las entrañas. No si era estar condenado a la soledad. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Sakura se asomó por el corredor cuando escuchó que la puerta principal se abría. Entonces Sasuke apareció a través de ella, con un hombre apoyado en él. El desconocido estaba envuelto en el abrigo de cuero de Sasuke, con su largo cabello castaño enmarañado, con algunos mechones adheridos a su rostro debido al sudor. Había que reconocer que el hombre sería sumamente atractivo. En otras circunstancias. — ¿Sasuke? ¿q-qué sucedió? —preguntó saliendo a su encuentro. La mirada de él y la del otro guerrero se enfocaron en ella. — Es hermosa… —susurró aquel guerrero desconocido—. Sin ofender. Me refiero a que es una digna representación del árbol sagrado. Sasuke sonrió de lado. — No es ofensa. Es la simple verdad. —respondió al tiempo que clavaba su mirada en ella—. Su nombre es Sakura. Una sonrisa torcida se dibujó con dificultad en el rostro del ojiperla. — Qué conveniente. — Y que lo digas. Ambos hombres se dirigieron a la habitación de Sasuke, siendo seguidos por la mirada de Sakura. Por un momento ella pensó en seguirlos, pero finalmente decidió darles un poco de privacidad. Así que se dedicó a esperar. Segundos después, Sasuke apareció de nuevo en el pasillo. — ¿Qu-que sucedió? ¿él está bien? —Sasuke miró sobre su hombro y luego volvió a mirarla. —Digamos que no ha sido una noche sencilla para él —bueno, eso ella no lo discutiría—. Pero estará bien. Pasó un brazo por sus hombros y la guió por el corredor. Cuando entraron en la alcoba de Sasuke, Sakura oyó cómo la ducha se cerraba. Un momento después, la puerta del baño se abrió. El otro guerrero salió lentamente. Tenía una toalla envuelta alrededor de la cintura y el largo cabello castaño le goteaba. Se movía como si tuviera ochenta años, como si le doliera cada músculo del cuerpo. Santo

Dios, pensó ella, No tenía muy buen aspecto, parecía febril. — Neji, ¿cómo te sientes? — preguntó Sasuke, apartándose de ella. — Me duele todo el cuerpo. Y tengo migraña. — Sí. Puedo imaginarlo. Tuve que utilizar el sharingan con más intensidad esta vez. Neji se tambaleó un poco mientras miraba alrededor del cuarto, con los ojos apenas abiertos. — Me voy a casa. ¿Dónde está mi ropa? — La perdiste. — Sasuke puso su brazo alrededor de la cintura de su hermano —. Y no te irás, te quedarás en la habitación de Ino. — No lo haré. — No empieces. Y no estamos jugando. ¿Quieres apoyarte en mí, por el amor de Dios? El otro hombre flaqueó, y los músculos de la espalda de Sasuke se tensaron al cargar con el peso. Salieron lentamente al pasillo otra vez y se dirigieron a la alcoba al otro lado de la casa. Sakura permaneció a una distancia discreta, observando mientras Sasuke ayudaba al hermano a meterse en la cama. Cuando el guerrero se recostó sobre las almohadas, cerró los ojos con fuerza. Su mano izquierda se movió hacia el brazo donde tenía unos extraños tatuajes, pero hizo una mueca de dolor y la dejó caer a un lado, como si la más leve presión fuera una tortura. — Estás enfermo… —susurró ella. — Sí, una maldita migraña. — ¿Quieres una aspirina? — dijo bruscamente Sakura— . ¿O tal vez un antigripal? Podrían ser síntomas de resfriado. Los dos vampiros la miraron y ella se sintió como una intrusa. De todas las cosas estúpidas que podía haber dicho... — Sí, por favor —murmuró Neji mientras Sasuke cabeceaba. Sakura corrió a su apartamento hasta llegar al baño de donde sacó una caja de aspirinas, pero luego cambió se parecer, cerró el botiquín y corrió hasta la

cocina. De la parte superior de la nevera tomó un pequeño sobre con té antigripal pensando que si tenía el cuerpo cortado, la bebida contenía un analgésico que le podía aliviar los dolores, además de que el calor podría sentarle bien. Sacó una taza de la alacena, vertió un poco del agua caliente que aún había en la cafetera que había olvidado apagar y luego vertió todo el contenido del sobre. Cuando volvió a la habitación de Ino, ofreció el vaso a Sasuke, pero él movió la cabeza. — Tú lo harás mejor que yo. Ella se ruborizó. Se inclinó hacia Neji, pero estaba demasiado lejos. Se subió la bata, trepó al colchón y se arrodilló junto a él. Se sintió incómoda por estar tan cerca de un hombre desnudo y viril delante de Sasuke. Sobre todo, si tenía en cuenta lo que le había dicho sobre Sai. Pero Sasuke no tenía nada de qué preocuparse allí. El otro vampiro podía ser tremendamente sexy, pero ella no sentía absolutamente nada cuando estaba a su lado. Y, a juzgar por su estado, estaba segura de que él no iba a propasarse con ella. Levantó la cabeza de Neji suavemente y apoyó el borde del vaso en sus labios. Le llevó cinco minutos beber el líquido a pequeños sorbos. Cuando terminó, ella quiso bajar de la cama, pero no pudo. El hombre, con una gran sacudida, se giró de costado y puso la cabeza en su regazo, colocando un musculoso brazo alrededor de la espalda de ella. Estaba buscando consuelo. Le dio la impresión de que sufría. Mucho. Y no solamente de manera física. Sakura no sabía qué podía hacer por él, pero dejó el vaso a un lado y le acarició la espalda, recorriendo con la mano su espantoso tatuaje. Le susurró algunas palabras que hubiera deseado que alguien le dijera a ella si se sentía enferma. Y tarareó una cancioncilla. Al poco rato, la tensión en la piel y en los músculos se relajó, y empezó a respirar profundamente. Cuando estuvo segura de que se había tranquilizado, se liberó cuidadosamente del abrazo. Al mirar a Sasuke, se preparó para enfrentarse a su ira, aunque estaba segura de que él comprendería que había actuado de una forma totalmente inocente. La impresión la dejó inmóvil. Sasuke no estaba enfadado. Todo lo contrario. — Gracias — dijo roncamente, inclinando la cabeza en un gesto casi humilde—. Gracias por cuidar de mi hermano. Sasuke abrazó a Sakura y la atrajo hacia sí, mirando a Neji por encima de su cabeza. Observar su delicadeza al calmar el sufrimiento del hombre había roto cualquier tipo de barreras. Cuidar de sus hermanos, cuidarse a sí mismo, pensó. Era el código más antiguo de la clase de los guerreros. Era la lección más importante que Kakashi le había dado. Una lección que su hermano le había

enseñado también. Ella dejó que la tomara de la mano y la condujera a la habitación. Una vez dentro, él cerró la puerta, corrió el cerrojo y apagó las luces. Luego tiró del cinturón de la bata que ella llevaba puesta y la deslizó por sus hombros. Su piel desnuda brilló a la escasa luz. Él se quitó los pantalones de cuero. Pronto estuvieron acostados. Sasuke no quería tener relaciones sexuales. No ahora. Sólo quería un poco de consuelo. Quería sentir la tibia piel contra la suya, el aliento sobre su pecho, el latido del corazón a pocos centímetros del suyo. Y quería devolverle un poco de aquella tranquilidad que ella le proporcionaba. Acarició su largo cabello sedoso y respiró profundamente. — ¿Sasuke? — Su voz sonaba adorable en la sombría calma, y le gustó la vibración de su garganta contra el pecho. — ¿Sí? — Le besó la parte superior de la cabeza. — ¿A quién perdiste tú? — Cambió de posición, colocando la barbilla sobre su pecho. — ¿Perder? — ¿A quién te quitaron los cazadores? En un primer instante la pregunta le pareció fuera de lugar. Pero después no. Ella había visto las consecuencias de un combate y, de alguna manera, había vislumbrado que no sólo luchaba por su raza, sino por él mismo. Transcurrieron unos instantes antes de que pudiera responder. — A mi familia. A mis padres y a mi hermano. — Lo lamento. —Hubo un largo silencio—. ¿Qué sucedió? Él pensó que aquélla era una pregunta interesante. Porque había dos versiones. Según la tradición popular de los vampiros, esa sangrienta noche había asumido toda suerte de implicaciones heroicas, había sobrevivido como sólo alguien de su estirpe podría haberlo hecho y fue anunciado como el nacimiento de un gran guerrero. La ficción no era obra suya. Su pueblo necesitaba creer en él, así que había ideado una fábula en la cual sostener su distorsionada fe. Sólo él sabía la verdad. — ¿Sasuke? Sus ojos se fijaron en la belleza de su rostro. Era difícil negar el tono afable de su voz. Quería ofrecerle su comprensión y, por alguna razón desconocida, él quería recibirla.

Nunca estuve realmente metido en todo ese asunto de liderar porque yo no sería quien heredaría el trono. Durante años. sucedía en esos días. todo lo que podría resultar glamoroso hace trescientos años. Y entonces todo cambió. La última noche era la más importante. mi padre era un buen gobernante. Naruto –el hombre con el que me viste en el club. desfiles. es mi mejor amigo. riendo. Todo parecía ir bien. nos conocemos desde que nacimos pues su padre era la mano derecha del mío. «Mi padre era el rey de la raza. Desde semanas antes habíamos salido de cacería. una ilusión.era. y debíamos de volver una noche antes de la conclusión del festival. cerraron todas las salidas y mataron a todo aquel que se cruzaba en su camino. Una cálida noche de marzo. Lo haría mi hermano mayor. Todo sucedió en cámara lenta. pero también estaba cegado por la veneración. Era la única oportunidad que tenían los civiles de entrar al castillo y siempre era algo que se esperaba con ansia. Tan lejanos y tan cercanos a la vez. Naruto me dio un codazo cuando un par de doncellas nos miraron. bailes. Los cazadores aparecieron de la nada. La gente yendo de un lado a otro. Ino y a mí a la parte superior del castillo. No podrías ubicarlo nunca porque estaba protegido por una barrera de genjutsu. Yo estaba viendo como mi hermano bailaba con Ino. bailando. banquetes.» Las manos de Sakura acariciaron su rostro. Eran vísperas del festival así que creía que no debería hacer nada al respecto para evitar el caos. con mi madre a su lado. Nunca olvidaré ese día.— Fue antes de mi transición —murmuró— Hace mucho tiempo. le gustaba ser adorado y hacía bien su trabajo. Su voz se había convertido casi en . — ¿Recuerdas lo que te conté del festival? —sintió como ella hacía un movimiento con la cabeza—. pero él hizo caso omiso. entre la gente. siempre al pendiente de las necesidades de la raza. Dejó de acariciarle el cabello a medida que los recuerdos volvían a su mente horribles y vívidos. que lo hacía invisible ante los ojos humanos. Mi padre gritó pidiendo sus armas mientras nos conducían a Naruto. recibió varios informes sobre las actividades sospechosas de Orochimaru. Yo aún no pasaba por la transición así que la luz del sol no significaba nada para mí. como cualquier noble lo haría. mientras nosotros nos dedicábamos a observar. justo en la frontera. todo terminaba con un fastuoso banquete y baile en el castillo. Mi padre observaba desde su trono. Esa fue la última vez que vi a mi padre. ambos parecían felices. Mi hermano iba detrás de nosotros junto con mi madre. él era bueno con la espada pero ellos eran demasiados. Eran unos cincuenta. El castillo estaba ubicado en el País de los Campos de Arroz. Era primavera. Itachi. El festival de Amaterasu duraba una semana. Como te dije.

— apretó los puños con fuerza— Hacían tanto ruido que nadie me oyó gritar. Siempre consideré que mi madre era una mujer valiente. Pero sólo se quedó en una promesa hecha a la nada. Pero yo no iba a hacerlo. salimos y yo me quedé contemplando el charco de sangre en el que yacía mi hermano. Fui un necio. Entonces nos dimos cuenta de que habían prendido fuego al castillo y supe que no habría nada que enterrar. fue el sustento de los dos aún cuando sabía lo peligroso que era. Luché por liberarme pero yo era débil. Él era un guerrero digno de admiración. Yo intenté salvarla. Aún cuando se me había adelantado dos años. Iba a recuperar los cuerpos de mi padre y el de mi madre para sepultarlos como era debido. ella tomó una daga y se suicidó frente a nosotros. Cuando supimos que ya no había nadie en ese lugar. Lo decidí en ese momento. Le acarició la mejilla. mi hermano trató de arrastrarse hasta donde nosotros estábamos pero se desplomó a tan sólo unos pasos. rememorando las horrorosas imágenes que todavía eran capaces de provocarle pesadillas. La transición me llegó en ese momento y el que terminó siendo salvado por Naruto e Ino fui yo. pero obviamente eso no sucedió. No creía que iba a sobrevivir. pero tan pronto como lo vio caer. Ino fue quien me asistió en el proceso y una semana después le llegó el cambio a Naruto. Sasuke cerró los ojos. Lo llamé una y otra vez. excelso. Lo vi ser atravesado por la espada de un maldito cazador. Ella nos cuidó a ambos. Naruto e Ino intentaban levantarme del piso para escapar. Le grité que no podía rendirse pero… era muy tarde. « Masacraron a todos los que estaban en el castillo antes de matar a mi padre. Pero finalmente así sucedió. Estaba dispuesto a morir peleando. . pero mi hermano trató de impedirlo. Caí de rodillas y lo cubrí con la capa que yo traía puesta. Dio tanta pelea que por un momento creí que ganaría. Entonces los cazadores nos interceptaron antes de poder llegar a uno de los túneles. y aún cuando sabía que ya nada se podía hacer. Desde ese momento y durante los ciento cincuenta años siguientes sólo fuimos nosotros tres. Ino y a mí dentro de una cámara oculta detrás de la pared. no quise irme.» Sintió que algo se deslizaba por el rostro de ella. Una lágrima. Así que mi hermano nos encerró a Naruto. sólo que iba a llevarme a varios cazadores antes de que eso sucediera.un susurro. Aún recuerdo la fría carcajada de aquel bastardo mientras caminaba encima de él y los sollozos ahogados provenientes de Ino. Cuando se fueron. Lo vi todo a través de un agujero en la piedra. No importaba nada. La furia llegó a mi corazón tan rápido que no supe el momento exacto en el que lo hizo. Nos dedicamos a vagar sin rumbo sólo esperando no volver a encontrarnos con ningún cazador. justo en el corazón. Esperaba no hacerlo.

Cuando el silencio entre ambos se hizo demasiado largo. Él contuvo la respiración. La vergüenza le hizo retirar las manos de su cuerpo. con el tamaño que tienes. Rodó alejándose hasta quedar acostado sobre la espalda. Si hubiera podido. — ¿Cómo eras entonces? — Le alisó el cabello—. — Lo era. Con un rápido movimiento. — Has dicho que eras débil. En cambio me encontraba lloriqueando en un escondrijo — siseó disgustado. No debía haberle contado nada. nuevamente. Yo lloré mientras miraba. — Como un hombre. Nunca al contrario. Repentinamente.— No llores. — ¿Por qué no? — No cambia nada. se levantó de la cama. y unos momentos después brilló una tenue luz en el baño. — Era diferente. Todavía sueño con esa noche. —Aunque apreciaba su compasión. Resulta difícil imaginarte en una diminuta recámara. Y luego la apartó de su lado. y contuvo . protegiendo a los suyos. Escuchó correr el agua.. y aun así murieron todos. Tenía que haber imaginado que aquella felicidad no duraría mucho. Tenía que haber estado fuera con mi familia. — Giró sobre su costado y la abrazó—. — ¿Qué edad tenías? — Dieciocho. Fui un cobarde. — ¿Has dicho que fue antes de tu transición? — Sí. — Entonces quizá necesitabas que te protegieran. él supo que ella estaba pensando en su forma de actuar.. Eso es honorable. ella retrocedió. — Pero te habrían asesinado. Sasuke se encolerizó — Un guerrero protege. luchando. Sakura intentó acercarse a su lado.

— ¿Vas a dejarme salir de aquí? — murmuró. incrédula. — Tu vida está aquí. pero no pudo moverlo. — No quiero que te vayas. No sé qué hora es.las lágrimas. Sólo quería que supieras lo que siento. Buscó a tientas su ropa y se vistió. ¿por qué piensas eso? — Porque sabes lo que sucedió. . — No. — A trabajar. como si quisiera que ella lo viera—. — Estabas encerrado. ¿Piensas que estaría disgustada contigo porque fuiste obligado a presenciar el asesinato de tus padres y tu hermano? — No hice nada por salvarlos. — ¿Con tu familia? —Se quedó boquiabierta—. — Sakura. no es cierto. Eso es todo. Sus manos buscaron a tientas el cerrojo. No podía ver muy bien. — Le cogió las manos entre las suyas. Vamos a ver. Las luces se encendieron. pero generalmente entro a las nueve. su voz la sobresaltó. así que estoy segura de que voy con retraso. — Tengo una vida. — Sasuke estaba junto a ella. obligándola a detenerse. Necesito volver a ella. ella se dirigía hacia la puerta. — No he querido avergonzarte. — ¿Adónde vas? — preguntó.. Ella se apartó. Cuando él salió del baño.. Lamento no poder ser más. — Santo cielo. Sakura lo miró fijamente. pero finalmente encontró la puerta. — Y yo encuentro difícil de creer que no te desagrado. déjame recapitular. complaciente.

Aunque no puedo estar de acuerdo con tu modo de ver mi pasado. Has permitido que esas terribles horas te marcaran. y nadie puede culparte por ello. Silencio. Es sólo que no puedo entender por qué. Demonios. agachando la mirada— Supongo que ahora me odias Sasuke la atrajo hacia sus brazos y la abrazó fuertemente. Ahora sí lo había arruinado. y por todo . la frustración agudizó el tono de su voz—: Te aseguro que necesitas reflexionar de nuevo sobre lo sucedido. — No lo fuiste. igual que ellos.. Su voz y su rostro parecían de piedra. El la interrumpió. "Demonios". no debí.? —quería abrazarlo. Aquel hombre le había abierto su corazón. — Lo lamento mucho. pero tenía la certeza de que él la rechazaría—. No hay nada de qué avergonzarse. ¿Cómo puedes decir. Tú guardaste silencio porque querías sobrevivir y querías que Ino y Naruto también lo hicieran. — Fui un cobarde. ¿pero por qué no podía ver el pasado con mayor claridad?—.. Muy equivocado.. ¿No te das cuenta? Fuiste una víctima. lo lamento.. y ella había despreciado su vergüenza. — Nadie me había hablado como acabas de hacerlo. — ¡No seas ridículo! ¡Acababas de ver cómo masacraban a tus padres! — Sacudió la cabeza. Ella le rodeó el cuello con las manos. —suspiró profundo. — Sasuke. — Pero sí aceptarás el hecho de que lo sucedido no cambia en absoluto mi opinión sobre ti.. Deja ya toda esa mierda de honor guerrero y piensa positivamente. La única razón por la que estás aquí hoy es que tu hermano te amaba tanto que quiso ponerte a salvo. — Enfadarse con él tal vez no era justo. pero estás completamente equivocado. Aunque siento una tremenda pena por ti y tu familia. sacudiendo un poco su cabeza. — Todo lo contrario.. Qué manera de lograr intimidad.— Fui un cobarde.

haciéndose cada vez más intensa. — Eres dura. El vampiro guardo silencio. Él se rió y bajó la mirada hacia ella. entiendo. — Sí. Sakura. Repentinamente. — Eso deseo —dijo con fiereza. — ¿Sí qué? — Sí. y resultará peligroso… — Perfectamente adecuado para tu estilo de vida. y confío en la honestidad de tus sentimientos hacia mí». —Bien Hecho. — ¿Qué? — Que te quedes conmigo. — Él gruñó las palabras. — ¿Sasuke? Repite conmigo: «Sí. Ella se quedó sin respiración. —le sacudió el cuello de nuevo—. — ¿De verdad? Él cerró sus brillantes ojos y movió la cabeza. no después. ¿lo sabías? — Más me vale si voy a quedarme contigo. — Sí. — Sí — dijo. rechinando los dientes. Una tenue esperanza se encendió en su pecho llegando lentamente hasta cada rincón de su cuerpo. — «Confío en la honestidad de tus sentimientos». Ahora. Dilo.lo que tuviste que soportar. Sakura. Es una estupidez. Digámoslo juntos. —Otra pausa—. más o menos. Por Dios. una locura. la miraba con unos ojos tan tiernos que estaba rompiéndole el . Vamos. él le cogió la cara entre las manos.

— Ya pensaremos algo — le interrumpió ella—. sintiendo esa calidez de ella llegar hasta el más recóndito lugar de su ser. quiero que te quedes conmigo. Con un enorme cariño. Él se apartó un poco para mirarla. Podemos hacerlo juntos. extrañado. — Regresaré poco después del anochecer. Te lo prometo. — Es un secreto que te mostraré si te quedas. — ¿Por qué? — Porque estoy casi segura de que están cayendo pétalos de rosa desde el techo. Los cerrojos se descorrieron y la puerta se abrió. Su sonrisa era la luz más brillante en medio de la oscuridad en la que él se había sumergido durante la mayor parte de su existencia. — No quiero que te vayas. La mirada de Sasuke se clavó en la de color jade. — ¿Cómo haces eso? —preguntó ella. La quería consigo. La abrazó con fuerza y la escuchó reír sobre su hombro. Sasuke . — ¿Entonces te quedarás ahora? —preguntó. Para siempre. larga y lentamente..corazón. — ¿Sabes algo? Creo que estoy enloqueciendo. —Le acarició la barbilla—. "¡Mierda!"Era un llamado del otro lado.. — No. Él la besó. No sé corno mantenerte verdaderamente a salvo. Sasuke abrió los ojos aún más y se giró para mirar detrás de él. pero tienes que entender que te convertirás en un objetivo. La verdad es que tengo que ir a trabajar. — Sakura. De esa mujer. No sé cómo diablos. —Sakura rió levemente. — ¿Tú también puedes verlos? —preguntó ella poniéndose a su lado. Odio no poder estar contigo fuera durante el día.

pues te lo dije mal. —volvió a encaminarse hacia la puerta— ¿Podrías decirme cómo salir esta vez? —Sasuke se giró para mirarla —. Entonces continúo con mis planes. Volvió a clavar su mirada en los pétalos que continuaban cayendo como cascada. pero no lo presionaría para que le contara. se requiere mi presencia allá. — Es un llamado. Ella es el sexto inmortal. Y antes de que me preguntes. —respondió distante— No ahora. La noche anterior todas las cortinas se levantaron así que… . — De acuerdo. pero al menos pensó que podría tener un par de horas antes de que eso sucediera. aunque claro. que ese llamado no solamente era por cortesía. Era obvio que tarde o temprano tendría que encarar a la autoridad por el enorme pecado cometido.asintió—. de la Oráculo. ¿Y por qué… ya sabes… llueven pétalos? — ¿Recuerdas que te dije que sólo había cinco vampiros inmortales? — Ah. En realidad son seis. desvaneciéndose en medio de la habitación. Sabía perfectamente el porqué de ese llamado. —se giró para mirarla—. — ¿Un llamado? —Claro. síp. En otras palabras. — Desearía llevarte. — Bueno. — Es obligatorio… — Sí. eso le aclaraba las cosas—. pero no es conveniente. después asintió con la cabeza. Capítulo 20 — ¿En algún momento vas a responderme? —cuestionó Sakura después de un par de minutos en los que la mirada de Sasuke estuvo perdida entre las pequeñas manchas carmesí que aparecieron en la habitación. para ir necesito abrir un portal. Sabía que lo que estaba pasando era algo grande. Particularmente. — Y yo… ¿puedo ir contigo? Él no respondió. Había aprendido que con ese hombre había que esperar. Sakura lo miró durante un segundo. ella no esperaría eternamente. Del santuario. Si tan solo pudieras ser un poco más específico… — Es un llamado del otro lado. y la razón estaba justo a su lado.

tan ansiosa esperando el regreso de ese hombre. ¿Te importa si enciendo las luces? Soltó una maldición por lo bajo. Gaara apareció a través del umbral y vio cómo Kaiya se sentó rápidamente.:. Miró sobre su hombro y notó que ya no había más pétalos. Se dio la vuelta sobre su espalda y cerró los ojos dispuesta a alejar todos los pensamientos de su cabeza. las compañeras de Naruto y Kiba. No sabía que hora era. mientras le ayudaban a estudiar la habitación para aprender a moverse en ella.:. Era realmente extraño que ella se sintiera así. Después de unos instantes.:.:. Caminó hasta su armario. La puerta se abrió completamente sin previo aviso. llevó su mano hacia su nuca para inclinarlo mientras se levantaba de puntillas y le dio un beso. necesitaba ayuda. subiendo las mantas hasta el cuello.:. Porque no podía vivir con esa clase de angustia sólo de pensar en ese hombre. Ella volvió a asentir. a pesar de la dureza de su tono—. lo cual indicaba que el amanecer estaba cerca. luego todo fue silencio.:. yo… . . supuso que se trataba de las persianas. Dios. — Soy yo —dijo bruscamente. Había llegado el momento de enfrentar la realidad. Su voz fue un alivio para ella. Él volvió a besarla. Por alguna razón le resultaba difícil recordar que ella era ciega. pero recordando la conversación que había sostenido con Hinata y con Ino. El control está en el lugar que conoces.:.:. poder palpar su cuerpo sólo para asegurarse de que estaba en una sola pieza. — Llámame en cuanto regreses ¿si? — Te lo prometo.:. Deseaba que Gaara apareciera por la puerta. — Lo lamento.:.:. tomó una de las dagas de la cartuchera que había sobre el sillón y después dejó la habitación. Se acercó rápidamente a él. pegando su cuerpo al suyo tanto como le fue posible hasta que tuvo que resignarse a que partiera. sacó una túnica negra para vestirse.:. escuchó el sonido de la placa de acero de la puerta deslizándose dos veces. Un leve chirrido despertó a Kaiya horas más tarde.— Sólo presiona el ocho y el botón rojo.

pasta y ensalada. Minutos después. él cogió las dos manzanas que había sobre la charola y se paseó por la habitación. Miró hacia la cama y notó que ella sólo estaba con la cara agachada. Él asintió. dímelo y ordenaré que te preparen otra cosa. — No estoy muy hambrienta —murmuró— ¿Estás herido? Le acercó la bandeja nuevamente. Esto…está bien. — ¿Y me dices a mí que coma? . Es un poco de pollo. Se levantó. — Come de todas formas. Fue hacia ella y ponderó el plato. Cuando empezó otra vez con el pollo. con la que estaba secando su cabello. caminó hasta el armario y comenzó a desarmarse. — No. — ¿Cenaste abajo? —preguntó ella. Mordió una de ellas. junto con el par de SIGs que traía en las caderas y los cuchillos de caza. No tienes por qué disculparse. se sentó en el suelo con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. tomó asiento en el borde de la cama y le depositó sobre sus piernas una bandeja con comida. No le contestó. vio como alcanzaba el tenedor y tentaba con las yemas de sus dedos los bordes de los platos. — Esto es lo que sirvieron hoy como última comida. comprobando todo con sumo cuidado antes de guardarlo. Un brazo cruzado sobre su estómago mientras masticaba. Si no te gusta. esparciendo trozos de pollo sobre el plato. — ¿No piensas comer nada más? — No. salió vistiendo un pantalón blanco y una toalla en la mano.— Está bien. Gaara caminó hacia donde estaba la mujer. — No. Sacó las dagas de la cartuchera y las regresó al cajón. Se dirigió al cuarto de baño para tomar una ducha. — No has comido mucho.

lo hago. no debería tener importancia. Sus cejas se movieron trémulamente. Para cuando ella regresó. Ella no estaba interesada en él. picando los trocitos que quedaban. No debería… "Basta". Había aprendido a moverse en la habitación en tan sólo unas horas. pero parecía como si deseara tener el control sobre lo que había a su alrededor. pero en cambio sólo miró como se deslizaba en la cama y se hacía un ovillo. No tenía caso seguir pensando en eso. imaginándose que obtendría su respuesta antes de que se callara completamente.— Sip. Mientras acababa con las dos manzanas. vio como ella limpiaba el plato. Continúa comiendo. Sintió como si debiera decir algo. pero su voz fue más punzante—. lo haré. Aquel asunto que había ocurrido al inicio de la noche. deseó poder salir corriendo. ¿Quién podría estarlo? Era un maldito bastardo infeliz. — Entonces. Era simplemente asombroso. pensó. Dejó caer los corazones de las manzanas en el plato. supuso que estaba lavándose los dientes. Debía de reconocer que era asombrosa la manera en la que estaba moviéndose. Entre más vueltas le daba al asunto más se mareaba. él trabajaba el corazón de la última manzana con sus colmillos. Inhaló profundo. Ahora come. Aún titubeaba. — ¿Por qué no te gusta la…? — ¿He mencionado que no me gusta hablar? — ¿Dormirás a mi lado esta noche? La pregunta se le escapó de los labios. Caminó hacia la cama y vio como ella se tensaba. incapaz de sentir algo por alguien. —Sus ojos nunca abandonaron el suelo. Cuando acabó con el pastel de fresas. Mientras continuaba con el proceso de mordisquear quirúrgicamente esa manzana. lo que ella había despertado en él. el silencio no fue precisamente fácil. así que lo mejor era dejarlo por la paz. cogió una servilleta que ella . pero tampoco chocante. la vio ir al baño y luego escuchó el intermitente correr del agua. — ¿Realmente quieres eso? — S…sí. De nuevo se sentía tan estúpida. — ¿No te gusta el pollo? — No me gusta la comida. mujer.

había usado para limpiarse la boca. Tras frotarse las manos, cogió la bandeja y la sacó de la habitación, dejándola junto a la puerta. Al regresar fue al otro lado de la cama, y el colchón se hundió cuando se estiró encima del edredón. Cruzando los brazos sobre su pecho y los pies por los tobillos, cerró los ojos. Necesitaba dejar de pensar en necedades, pero el aroma a jazmines le impedía llegar a su objetivo. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Sasuke abrió la puerta de la habitación de Ino con todo el sigilo que le fue posible. Neji aún permanecía dormido así que pensó que podría abrir el portal en el espejo sin molestarlo. Cruzó la habitación con ágiles zancadas y una vez que estuvo frente al enorme pedazo de cristal se detuvo para mirarlo. No tenía ni la más remota idea sobre qué iba a decir, pero ya se le ocurriría algo. Esperaba que así fuera. — ¿Qué haces? —miró sobre su hombro. — Nada. Vuelve a dormir. No te molestaré por mucho tiempo. — ¿Irás al otro lado? — Sí. —Neji se levantó de la cama, aún con cierta dificultad. — Iré contigo. — No. Necesitas descansar. — Lo que necesito es salir de aquí. Tengo que hablar con alguien. — Neji… El hombre no le hizo caso. Apartó las sábanas y apoyó los pies en el piso. — ¿Tienes otra túnica? Porque estoy seguro de que presentarme desnudo no es algo que se considere apropiado. Sasuke se dio por vencido, exhaló profundo. — En ese armario. Mira bien. Una es la que utiliza Ino. El hermano se levantó, camino hasta el armario y se puso una túnica negra. Luego se acercó a él mientras alisaba su larga cabellera castaña. Sasuke no pudo evitar notarla. Era la clase de cabello por el cual las mujeres gastaban fortunas en los salones: suave, brillante y sumamente manejable. Justo como la

de un comercial sobre productos capilares. — ¿Estás seguro de que quieres ir? — Sí —levantó la capucha y cubrió su cabeza— Te llamaron por el asunto con la Elegida ¿verdad? — Es lo más probable. — ¿Y tienes alguna idea de qué es lo que vas a argumentar? — Nop. Pero tengo la esperanza de que algo se me ocurra. —Lo miró— ¿Alguna sugerencia? Pareces saber más acerca de la diplomacia entre los inmortales. Neji sonrió. — Antes que nada, no seas insolente. Podrás odiarla pero recuerda que ella es la Oráculo, la segunda al mando, así que bien puede freír tu trasero o quitarte a tu mujer antes de que puedas parpadear. Ahora, el hecho de que tu mujer sea una mestiza te pone las cosas aún más difíciles, sobre todo porque estamos hablando de la futura reina de la raza, pero creo que si ofreces un trato eso podría solucionarse. — ¿Qué clase de trato? — La Oráculo podrá interceder ante la diosa por ti, tu mujer y su unión; pero deberás dar algo a cambio. Sasuke apretó los labios. Sí, recordaba esa parte de las reglas. Para recibir debes estar dispuesto a dar. — ¿Y qué sugieres? Neji lo miró, alzando una ceja. — ¿Estás dispuesto a escuchar lo que tengo que decirte? — ¿No lo estoy haciendo ahora? La mirada color perla se clavó en su reflejo en el espejo. Exhaló profundo. — Sugiero que aceptes el trono. —volteó a ver a Sasuke. Su rostro estaba rígido —. Estoy casi seguro de que eso es lo que te pedirá, así que pienso que es mejor que tú lo ofrezcas primero. Después de todo, si eres el rey puedes escoger a la mujer que desees por compañera, así que eso te liberará del hecho

que ella es una Elegida. No hubo respuesta. Durante un par de minutos, se dedicó a evaluar las palabras del hermano. Finalmente asintió, subió la capucha de su túnica, cortó la palma de su mano para iniciar el ritual y unos segundos después, se encontraba de nuevo en esa realidad nívea que tanto lo inquietaba. — Iré a dialogar con el Consejo. —dijo Neji—. Eso te dará algo de privacidad. Búscame cuando quieras marcharte. Sasuke asintió, luego vio al hermano desaparecer a través del camino de mármol que marcaba el inicio del templo del Consejo. — Pensé que vendrías solo, guerrero —escuchó la magnífica voz femenina a sus espaldas. Dio la vuelta para mirarla. Llegó la hora de la verdad, pensó. La estilizada figura que se le aproximaba estaba completamente cubierta de seda blanca. Los finos dedos deslizaron la capucha de su túnica y dejaron al descubierto su rostro. Ella prácticamente flotó hacia donde él se encontraba, sus pasos eran tan gráciles que parecía como si se deslizara en el aire. Su presencia lo inquietó. Sasuke hizo una reverencia con la cabeza, recordando las palabras de Neji. — Oráculo. La mujer se detuvo a unos pasos de él. Ella podía ser inmortal, pero aún sentía. Así que al escucharlo hablarle tan lacónico, su actitud cambió. El semblante dejó de parecer vivo y se volvió solamente una hermosa máscara de porcelana. Su voz dejó de parecerse al canto de las aves para sólo ser un sonido metálico, igual de hermoso, pero carente de toda emoción. — Vayamos al grano. ¿Qué es lo que tienes que decir por tu comportamiento, guerrero? ¿con qué derecho te sentiste para haberle faltado al respeto a nuestra diosa al poseer a una de las mujeres que estaban consagradas a ella? Sasuke apretó los puños. Él nunca se inclinaba. Ante nadie. Sin embargo, esta vez no tenía opción. Forzó su cuerpo a doblarse un poco, hasta que su mirada sólo pudo enfocar el mármol bajo sus pies. — Sé que no hay nada que pueda justificar el enorme pecado que he cometido, pero estoy dispuesto a pagar mi falta como la diosa o usted lo deseen. — Y no solamente es eso. Además pides que Ino quede liberada del pacto. Has encontrado en esa elegida a la compañera que deseas ¿no es verdad?

— Sí. ¿Puedes hacerlo? Ella rió entre dientes. Una risa cáustica. — No me cuestiones. —dijo fríamente. Justo como él lo hubiese hecho— ¿Acaso olvidas con quién estás tratando, guerrero? Recuerda tus modales. ¡Maldición! Se había equivocado. No debes interrogarla, pensó. Esa era la primera regla una vez que se encontraba con ella como la Oráculo y no como… — Suplico sus disculpas. No quise parecer descortés. Las palabras salían a duras penas de entre sus labios apretados mientras se erguía otra vez. Un poco más y estaba seguro de que los dientes se harían pedazos dentro de su boca. Hubo un largo silencio en el que él esperó a que accediera a sus peticiones. — Está bien. Ino está liberada del acuerdo, puede dejar de ser tu fuente de alimento. Faltaba la segunda parte. Pero sólo hubo silencio. — Dime algo, guerrero. ¿Piensas que tu especie es indigna? Él frunció el ceño, pero cambió rápidamente a una expresión neutra. La Oráculo no iba a aguantar una mirada torva, no ahora. — ¿Y bien, guerrero? Él no tenía ni idea de adónde quería llegar ella con aquella pregunta. — Mi especie es una raza indómita y orgullosa. — No te he pedido una definición. Quiero saber lo que piensas de ellos. — Los protejo con mi vida. — Y sin embargo no lideras a tu pueblo. —ella comenzó a pasearse frente a él, mirando hacia ninguna parte, como si fuera capaz de ver algo más a través de toda esa blancura— Así que sólo puedo conjeturar que no los valoras, y por lo tanto luchas porque te gusta hacerlo o porque deseas morir. Sólo por eso. ¿Cuál de las dos opciones es la correcta? Esta vez, él no suavizó su expresión y un rictus amargo torció sus labios.

— Hago lo único que puedo hacer… — Te equivocas y lo sabes muy bien. —le dio la espalda— Vete, guerrero. Hemos terminado. Se alejó. Sasuke estaba viendo la única posibilidad de tratar el tema irse por el desagüe, así que sólo le quedó una opción. Apoyó una rodilla en el piso y dijo: — Te ruego que tengas clemencia. Detestaba pronunciar esas palabras, y por el sonido de su risa adivinó que ella también lo sabía… — ¿Estás pidiendo clemencia? ¿por una mestiza? Él se tragó las palabras hostiles, obligándose a adoptar un semblante sereno, totalmente hipócrita. — La amo. Quiero honrarla y no tenerla simplemente para calentar mi cama. — Entonces trátala bien. Pero no hay necesidad de realizar una ceremonia. — No estoy de acuerdo. —y añadió—: Con todo respeto. Hubo un largo silencio. Era suficiente. Ya se había humillado demasiado y no lo haría más. Se levantó aún sabiendo que podía ser su última acción del día, pero no le importó. Clavó su mirada en la mirada de la mujer y con tono sereno, pero más fuerte de lo que esperaba, dijo: — Sakura es mi mujer. Le anunció que ocuparé mi lugar como rey, y por lo tanto tengo todo el derecho a tomarla a ella como compañera. No me importa el castigo que vaya a imponerme. Hubo otro intenso silencio. Ella sonrió tenuemente, pero con nostalgia. — ¿Realmente crees que soy así? —susurró volviendo a su tono de voz afable —. Eso no es por lo que he mandado llamarte. — Entonces no sé que otro motivo pueda existir. Entre usted y yo las visitas por simples cortesías siempre salen sobrando, mi señora. Sasuke se dio la vuelta, dispuesto a ir en busca de Neji y así poder largarse de ese maldito lugar. Entonces Itachi apareció justo frente a él, sacando una maldición de sus labios. — Esto tiene que acabar —le dijo su hermano, mortalmente serio— Habla de

una buena vez. Tienen que aclarar las cosas. — No hay nada que aclarar así que fuera de mi camino. —dijo entre dientes antes de sacarle la vuelta. Su hermano volvió a aparecer frente a él. — Vas a hacerlo. Ambos lo necesitan. — Con un demonio, Itachi… —suspiró. Miró a su alrededor y vio que detrás de él, la mujer seguía con la vista perdida en el danzar del agua dentro de la fuente. — Lo necesita. Lo sabes. Si realmente quieres comenzar de nuevo con tu mujer podrías al menos ponerle atención a sus palabras ¿no crees? Sasuke alzó la vista recordando esa parte de su conversación con Sakura: "Te aseguro que necesitas reflexionar de nuevo sobre lo ocurrido. Has permitido que esas terribles horas te marcaran, y nadie puede culparte por ello, pero estás completamente equivocado. Muy equivocado. " — ¿Y bien? ¿vas a hacerlo? —volvió a clavar su mirada en el hombre, o espíritu, que tenía frente a él— Debes hacerlo. Por todos, incluyéndome. Exhaló todo el aire que había en sus pulmones, frotó su sien con dos de sus dedos y luego se dio vuelta. Con cada paso que daba para acercarse a la mujer, su corazón latía más a prisa. ¿Acaso él estaba nervioso? Tal vez. Cuando estuvo frente a ella, esperó a que apartara su mirada de la fuente y la concentrara en él. — ¿Qué deseas ahora, guerrero? ¿no tuviste suficiente con tu insolencia y quieres continuar gritándome, ahora que sabes que no soy capaz de ejecutarte por faltarme al respeto? — ¿Cuál es tu versión? —preguntó lacónico. — No sé a qué te estás refiriendo. — Hablo del Crystal day y de tu "valiente" decisión. — ¿Realmente quieres saberlo? — ¿Realmente vas a decírmelo? La mujer bajó la mirada, caminó hasta el borde de la fuente y se sentó, luego miró a su lado como señal para que él hiciera lo mismo. Sasuke miró el lugar durante un par de segundos, inhaló profundo y tomó asiento. Encorvó la

espalda, apoyó los antebrazos sobre sus rodillas y fijó la mirada hacia la inmaculada blancura que se extendía frente a ellos. No sabía si realmente estaba preparado para oír su versión o si realmente la iba a creer. Pero iba a escucharla. Eso lo daba por seguro. — Al igual que Madara Uchiha y los miembros del Consejo, yo fui una mujer engendrada por nuestra diosa. Soy inmortal. Eso lo sabes. «En aquellos años había comenzado la mezcla entre los miembros de nuestra raza y los humanos, así que la diosa me ordenó dejar mi cargo como su Oráculo y reencarnar para ser la esposa del que sería el nuevo líder, luego de que Madara decidiera renunciar a la inmortalidad: tu padre. Al principio debo reconocer que lo vi como una obligación, pero conforme pasó el tiempo, todas las cualidades que él tenía hicieron que me enamorara. Años después de nuestra unión tuvimos la llegada de tu hermano y veinticinco años después la tuya. ¿Qué más podía yo pedir? Tenía un gran hombre a mi lado, un par de hermosos hijos. Yo era feliz. Justo como tú lo eras.» Sasuke alzó la mirada hacia ella y pudo ver esa clase de nostalgia que había percibido en la mirada de Ino en más de una ocasión. «Durante muchos años tu padre había recibido varios informes acerca de las ideas que Orochimaru estaba esparciendo entre los jóvenes, incluso yo también le había advertido que no confiara en él. Podía ver la maldad en sus ojos, pero tu padre no lo creía así. Lo que sucedió aquella noche tú lo sabes. Jamás creí que tal atrocidad pudiera ocurrir. Ver a tu padre caer fue un gran golpe para mí. Pero más allá de aquel hecho y de todas las demás personas inocentes que estaban muriendo en ese momento, yo sólo podía pensar en ustedes. Cuando lo vi morir, supe que el tiempo y las opciones se agotaban, así que sólo pude pensar en una sola cosa.» Su voz era sólo un dulce susurro que se mezclaba con el sonido del golpeteo del agua dentro del foso de mármol. Sasuke se concentró en su perfil y comprobó que ella lucía igual que aquella vez. El tiempo ya no había transcurrido sobre ella, como lo había hecho sobre él. «Todo sucedió tan rápido que no tuve tiempo de analizar las cosas con claridad. Tomé la daga que llevaba tu padre en el cinturón y decidí ponerle fin a mi existencia mortal. Esperaba que una vez que tuviera mis poderes originales pudiera protegerlos a ti y a tu hermano. Itachi pudo predecirlo porque tan sólo unos días antes yo le había revelado mi verdadera naturaleza, y esperaba hacer lo mismo contigo una vez que el banquete terminara. No era un secreto que quería guardar. Ni mucho menos de ti. Lamentablemente me equivoqué. Imaginé que tan sólo muriendo podría protegerlos al instante, pero no fue así. Tuve que esperar a que mi vida mortal

terminara y luego a que la inmortalidad llegara a mí otra vez. Cuando eso ocurrió ya era tarde. Tu hermano había sido asesinado y pude sentir todo tu dolor y tu odio mientras veías su cuerpo bañado de sangre. Aquel dolor aún lo siento, y tu odio llega a mí cada vez que estoy junto a ti. Supe que querías terminar con tu vida así que sólo me quedó ayudarte a sobrevivir. Cuando tu transición llegó tuve tanto miedo de perderte, de que te rindieras. Afortunadamente tenías a Naruto y a Ino junto a ti. No quería abandonarte, de hecho, mi plan inicial era aparecer frente a ti y explicarte la verdad, pero la diosa requirió mi presencia de inmediato así que tuve que volver aquí, no sin antes asegurarme de que ustedes estarían bien. Aquella cabaña en la que se alojaron, yo los guié hasta ahí. Ayudé a que Ino no muriera por alimentarte a ti y a Naruto mientras los servía en todo lo que ustedes necesitaban. Hice lo mejor que pude… y lamento que no haya sido suficiente…» .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. El ligero sonido que hizo la puerta al abrirse a sus espaldas, rompió la concentración que Kakashi y Asuma habían obtenido después de varias horas de meditación. Neji atravesó la enorme entrada y se acercó un par de pasos a ellos antes de apoyar una rodilla en el piso. — Lamento importunarlos. El hombre moreno, con barba, fue el primero en reincorporarse para verlo. — Ha pasado mucho tiempo, guerrero. ¿Puedo preguntar el motivo de tu inesperada visita? — Me disculpo por no haber venido antes. Sé que parte de mi trabajo es venir aquí constantemente, pero ha sido imposible últimamente. La situación de la guerra es cada vez más crítica. — No tienes por qué disculparte, Neji —dijo Kakashi, acercándose a él— Dinos, ¿qué sucede? — Necesito hablarles. — Te escuchamos. — Yo… quiero un sello de cinco puntos. Ambos hombres lo miraron sorprendidos. El hombre con barba hizo el intento para hablar, mientras su semblante se tornaba molesto, pero Kakashi se lo impidió.

— Deja que yo me encargue de esto, Asuma. El hombre lo miró dudoso, más luego asintió. Elevó la capucha color ocre sobre su cabeza, dedicó una última mirada al ojiperla y luego abandonó el recinto. Una vez que la puerta fue cerrada nuevamente, Kakashi fijó su vista en Neji. — Levántate y sígueme. —el guerrero lo hizo. Caminaron a través de todo el templo. Una enorme habitación completamente vacía, a excepción de los cinco tronos hechos de mármol acomodados formando una media luna. Detrás de ellos, había una nueva puerta desde el piso hasta el techo, que se abrió con la voluntad de Kakashi. Cuando la atravesaron, Neji fijó su mirada en el césped blanco que se alzaba, cubriendo la pequeña colina sobre la que se hallaba el templo. Tanta blancura. Tanta monotonía. Tanta tristeza… — ¿Puedo preguntar por qué ahora? —inquirió Kakashi acercándose detrás de él. — Lo necesito. — Neji, vamos a aclarar esto. El sello no es posible. No en ti. — Pero lo hiciste con Naruto. — El asunto con Naruto es completamente distinto. — ¿Por qué? — Porque el kyubi no forma parte de su naturaleza. Lo que hay dentro de ti, lo que tú eres, sí lo es. Irremediablemente lo es. — Pero mi padre lo intentó. Él intentó librarme de eso. —Dijo mostrando los tatuajes que había en su mano—. Si él lo hizo, tal vez… — Tu padre sólo te marcó, más no te liberó. Las cosas no funcionan así. Lo sabes. — Pero tampoco pueden seguir funcionando así. — Neji eres mitad ángel, eso nada lo va a cambiar. Tu madre fue uno de ellos y esa herencia está en ti, junto con todo su poder. No hay sello ni hechizo ni ninguna otra cosa que pueda cambiarlo. Te lo dije aquella vez ¿recuerdas? Si tú aceptas tu naturaleza, las cosas van a ser más sencillas.

— ¡Oh, por favor! —exclamó sarcástico. — Escucha Neji… — ¡No! ¡Tú escucha! —gritó apuntándole con el índice— ¡Estoy harto de ser esto! — Neji… — ¡Soy un maldito fenómeno! — No, no lo eres. — ¡Por supuesto que sí! ¡Mírame! —dejó que su chakra se liberara al máximo. Un brillante resplandor blanco lo cubrió—. ¡Soy una maldita lámpara! — Neji… — Ningún Neji… estoy harto de vivir así. Estoy harto de lo que me he convertido, de ver cómo será la muerte de las personas más importantes para mí y no poder ser capaz de remediarlo, de lo que tengo que hacer para poder apaciguar un poco la energía que hay dentro de mí. —extendió su mano frente a él y la incandescencia aumentó— Por esto perdí lo único que realmente he tenido en toda mi vida… por esto… Las palabras dejaron de brotar de sus labios y sólo hubo un largo silencio. Su respiración agitada era lo único que rompía la tranquilidad del lugar. Con cada bocanada de aire que llegaba a sus pulmones, el fulgor que cubría su cuerpo fue disminuyendo muy lentamente. Sin embargo, él sabía que no desaparecería. — Si no quieres ayudarme con esto, okay. Sé que esa es la razón por la cual estoy dentro de la cofradía, pero no me digas que las cosas no pueden cambiar. Porque si es así, entonces la única esperanza que hay dentro de mí se apagará… y con ella lo haré yo… .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. La mirada de la mujer se clavó en la de él. Había pena y soledad en ella. Sasuke no sabía que creer. ¿Acaso todo lo que él pensó durante tanto tiempo había sido mentira? ¿su odio hacia ella estaba mal infundado? Entonces recordó el asunto con Ino. — ¿Y por qué obligaste a Ino a permanecer a mi lado? ¿por qué la orillaste a unirse a la Cofradía? ¿por qué le impides estar con Kiba? — Sabía perfectamente que una vez que Kakashi te encontrara y formara la

La mujer volvió a poner distancia entre ellos. Si hubieses pensado sólo un poco en ella.cofradía. criticar y pisar a los demás. Sasuke. tú te concentrarías en la guerra y te olvidarías de ti mismo. — No. La decisión de Ino para integrarse a la cofradía fue exclusivamente de ella. — No me juzgues. Ese era el motivo por el cual te llamé. — Sasuke ¿recuerdas la leyenda que existe entre nuestra raza sobre los compañeros predestinados? — Sí. si tanto temía la reacción del Círculo sobre su línea de sangre. Sasuke la siguió con la mirada. Le dije que lo mejor era que desistiera de la idea de emparejarse con el descendiente de la línea Inuzuka. manteniéndose de espaldas a él. pero como se negó. — Un hombre y una mujer unidos por un hilo invisible que los hace los compañeros perfectos el uno para el otro. de encontrar a una compañera. La mujer se levantó y caminó un par de pasos. se levantó y caminó hacia ella. Tienes varios ejemplos a tu alrededor: Naruto y Hinata. Esperó unos instantes mientras su cerebro procesaba todo lo que esas palabras conllevaban y cuando tuvo una explicación. — Sakura nunca iba a ser una sacerdotisa ¿verdad? —ella lo miró sobre su hombro. No mía. Ella vino por mi consejo y yo se lo di. eres el rey y tienes como derecho elegir a la mujer que desees como compañera. sin darnos cuenta de que todos tratamos de hacer lo mejor que podemos. podrías haber aceptado tu título en el momento en el que viste la situación en la que se encontraba y así la hubieras liberado desde hace mucho tiempo. Ino y Kiba… . No habrá castigo para ti porque no has cometido ningún pecado. Los humanos lo conocen como el mito del hilo rojo que une a las almas gemelas ¿verdad? —no hubo respuesta— En realidad debes de saber que es más que una leyenda. Yo sólo hice lo mejor que pude… —suspiró lentamente mientras el silencio volvía a llenar el lugar— Y sobre Sakura… no tienes por qué preocuparte. Es tan fácil hacerlo. Bien lo dijiste. le ofrecí esa opción más no la obligué. Esa última frase lo dejó sorprendido. pues bien podrías pensar qué has hecho tú por ella ¿no crees? —Sasuke la miró fijamente— Tomaste la decisión de abdicar pensando solamente en ti. — ¿Y entonces por qué la nombraste como una elegida? —la mujer se volvió para encararlo. Tan fácil juzgar. Tenía que protegerte y asegurarme de que tuvieras una fuente de alimento. Si lo que te molesta es que ella está encadenada a esto.

— ¿Puedes verlo? — No. ¿me hubieras creído si yo hubiera aparecido ante ti y te hubiera presentado a Sakura como tu compañera? —No. — Sí. Definitivamente él no le hubiese creído— Por eso tuve que esperar a que te dieras cuenta por ti mismo. Yo sólo puedo sentirlo. Ella dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el enorme templo que tenía como sus aposentos.— ¿Estás diciendo que Sakura es mi compañera predestinada? — Tú mismo lo has dicho. —la escuchó suspirar profundamente— Su cuerpo nunca fue encontrado y. — ¿Y no podrías haberlo dicho desde un principio? Él pudo percibir cierto aire de obviedad en aquella mirada. La delicada túnica blanca se movía sobre el suelo apenas diferenciándose por las suaves ondas que se producían con cada paso que daba. cuando yo regresé aquí. apareció frente a él: era el anillo de Amaterasu.. no se me permitió saber si su alma ya había cruzado. Itachi se acercó y acarició la mejilla de su madre. como un roce del viento que lograba alcanzar lo más profundo de su . Una suave brisa alborotó delicadamente un par de mechones de aquella espléndida cabellera oscura.. la joya que distinguía a la reina— Tienen toda la autorización y la bendición de la diosa para emparejarse. — ¿Por qué apareció tan de repente? ¿Está muerto? — No lo sé. Ella cerró los ojos y disfrutó del leve toque. con un enorme rubí del tamaño de una nuez. — Sasuke. —susurró de nuevo en ese tono de voz tan tierno y dulce que usaba con él cuando era un niño— Tú lo haces porque tienes el Sharingan. tú me odias y no te agradan los humanos ¿verdad?. —ella sonrió tenuemente—. ¿Podrías decirme lo que sabes al respecto? — En realidad no sé más que tú. dándole vida a esa silueta cubierta de blanco. —ella hizo un leve movimiento con la mano y entonces un anillo de oro. — Tu hermano está aquí ¿verdad? —susurró. Itachi apareció haciendo que ella se detuviera.

— Y bien. cariño. Lo sé. Cuando apartó la mirada de las puertas. yo sigo hundido en la misma mierda de .corazón. — ¿Hablas en serio? — En parte. Yo no la culpo de nada. — Mucha suerte. — ¿Y qué hay de ti? Neji dejó escapar todo el aire que había en sus pulmones. Sasuke lo miró mientras una media sonrisa se dibujaba en su rostro. aún no lo he hablado con Sakura. Además. — Ya te dije lo mucho que siento no haberte protegido como debía —susurró tan quedamente que Sasuke supo que no se refería a él. ella aceptará. una lágrima corrió por su mejilla. cubriendo su rostro. — Itachi dice que no tienes por qué sentirte culpable. Sasuke no respondió. ¿Y ella oficiará la ceremonia? — No lo creo. — Te amo mucho. Sin poder evitarlo. El silencio volvió a reinar en ese lugar durante un tiempo indefinido. luego miró hacia Sasuke— A ambos. se dio cuenta de que Neji estaba junto a él. Rey de la raza y… mi hijo. La capucha de su túnica se elevó como por arte de magia. Sintió un nuevo y aun más suave toque e imaginó que se trataba de un beso del mayor de sus hijos. — Dile que no tiene por que preocuparse. — No te preocupes. Vio como ella se daba vuelta y siguió su andar hasta que aquella frágil silueta se perdió tras las puertas enmarcadas por pilares de mármol blanco. Sasuke Uchiha —dijo haciendo una pequeña reverencia—. ¿cómo salió? —le mostró el anillo de Amaterasu—. Tal vez se lo pida a Kakashi. Últimamente todo lo veo borroso. pero puedo sentirlo. — Digamos que. Wow… eso lo dice todo. a diferencia de ti. —dijo ella al aire.

su intestino se retorció. cogió su bolso y apagó el ordenador. — ¿Cómo…? — Fue obra de ella —musitó Sasuke—.:.:. no pudo concentrarse demasiado y ocupó la mayor parte del tiempo trasladando papeles de un sitio a otro sobre su escritorio. se auguraba una tormenta en el denso aire. Sai le había dejado dos mensajes durante el día. Le dolían los ojos. miró por una ventana. decidió cancelar su cita con él. Necesitaba ir a su casa y reunirse con Sasuke. Sasuke no respondió. sino que habían aparecido a través del espejo de la biblioteca en la mansión. O al menos intentó hacerlo. Estaba en otra reunión.:. y aquella molestia no desapareció parpadeando varias veces. Colgó el teléfono. Podría haberle contagiado algo. El cielo del ocaso era plomizo.:. echó agua helada en un vaso.:. y si pensaba que él se tragaría esa historia y la dejaría en paz. así que supuso que ese asunto del llamado le había tomado más tiempo del que había imaginado. porque.:. ni siquiera durante la hora de la comida.:.siempre —lo miró de soslayo— ¿Listo para irnos? Hemos estado aquí una eternidad y necesito un cigarro y algo de whisky. Pero no me preguntes la razón. No tenía intención de decirle a Sai que lo dejaba porque iba a abandonar el país. Él no se había comunicado con ella en todo el día. Sakura había llegado a la editorial justo después de mediodía y desde ese momento no dejó de trabajar. De vuelta en su escritorio. Tomó dos antiácidos y pensó en Neji. en realidad. Quizás tenía alguna clase de infección.:. Tan pronto como llegó a su apartamento. confirmando que se reunirían en su apartamento alrededor de las ocho. Elevó su chakra junto con el del hermano y en menos de un segundo atravesaron el portal. — Extraño… muy extraño… . tomó dos aspirinas y llamó al buffet buscando a Sai. A las cuatro. Tuvo que apartar la vista. Para variar. .:.:. Al volver de la fotocopiadora. — ¿Qué demo…? Interrumpió Neji al darse cuenta de que no habían regresado al apartamento. Era el momento de hablar y aclarar las cosas. En cuanto encendió su auto.:. Sentía que nada bueno podía salir de aquella reunión.:. sintió un nudo en el estomago y el calor le robó toda su energía. pero cuando intentó beberla. se estaría mintiendo a sí misma.

Hizo un esfuerzo para alcanzarlo pero su cuerpo cayó sobre la alfombra. Tampoco hubo respuesta. los ojos la estaban matando. dio un par de pasos y vio la pequeña luz intermitente del teléfono celular de Sakura sobre la mesita de la estancia.:.:. Fue hasta su habitación. Presionó las sienes con sus dedos cuando una oleada de náuseas hizo fluir bilis hasta su garganta. pero una vez que se acomodó. Sólo quería descansar un rato. Puedo escuchar el teléfono —nuevamente golpeó la puerta— Sakura. Las manos le temblaban y sentía su garganta irse cerrando de manera lenta y dolorosa. Apretó fuertemente sus labios para no gritar. llamó un par de veces pero no hubo respuesta. Sintió cada fibra muscular encogerse y alargarse. lo levantó y tomó la pequeña llave que había debajo de él. Todo estaba a oscuras. Sacó el teléfono celular de su bolsillo y llamó. . iba acrecentándose haciéndola sentir en el interior de un compresor de basura. sintió un golpe en el pecho. aquello no era una gripe.:.:. Volvió a hacerlo. De repente. No. abre. Los tenues roces de las fibras de la tela eran dolorosas puñaladas que atravesaban su piel. sintió que no podría volver a mover el cuerpo. debemos hablar y no me marcharé de aquí hasta que lo hagamos ¿de acuerdo? Nadie respondió así que él optó por la otra opción. Llegó a la puerta del apartamento donde ella vivía. Caminó al final del pasillo donde estaba el extintor.:.:. La presión en su pecho y su estómago. se quitó la ropa de trabajo para reemplazarla por una camiseta y unos pantalones cortos. y luego se acurrucó en el sofá. ¿Y si le había llegado…? Intentó alcanzar el teléfono que había en la mesita justo sobre su cabeza. Regresó a la puerta y la abrió. y entonces le pareció escuchar el timbre del teléfono del otro lado. recostándose en la puerta. La estaba matando una migraña monstruosa. pero horas antes ella había intentado cancelar la cita.:.:. Se enderezó y golpeó la puerta con más insistencia. Sé que estás ahí.:. como si algo le hubiese dado un puñetazo de adentro hacia fuera.:.:. — Sakura. Se acercó un poco más y entonces la luz de la luna que se colaba . Había quedado de reunirse con Sakura para hablar sobre su relación. desgarrándola internamente.:. Las puertas del ascensor se abrieron mientras Sai aún estaba pensando en lo que estaba por ocurrir. No estaba segura de poder sobrevivir a eso. Veía luces titilando ante sus ojos.Dios. pero sus dedos no respondieron a sus órdenes así que el aparato terminó en el piso.

Le extendió los brazos. — Sobredosis de droga. Creo que es heroína. Sai buscó sangre y no halló nada. La mano de Sakura se movió vacilante. Al escuchar a la operadora. — Voy a morir… . no esperó el saludo protocolar. tratando de apartarle el teléfono. pero tampoco iba a perder tiempo quitándole los zapatos y mirando entre los dedos de sus pies. — ¿Señor? ¿Hola? Volvió su atención a la llamada. Como si estuviera drogada. ¿puedes oírme? Ella abrió y cerró la boca intentando decir algo. buscándole marcas. No había ninguna. La puso boca arriba con todo el cuidado que le fue posible. pero… En ese momento Sakura se levantó bruscamente del suelo y le quitó el teléfono de las manos. Su mano estirada hacia el teléfono tirado cerca de ella. quédate quieta.por la ventana le dejó ver algo que no esperaba: Sakura estaba en el piso. apenas consciente. Posible sobredosis de droga. boca abajo. La voz de la operadora lo interrumpió. — Llama a Sasuke —gimió ella. como si lo hubiese intentado alcanzar sin conseguirlo. Sacó el móvil y marcó el número de emergencias. — Necesito una ambulancia. Sus pupilas están fijas y dilatadas… — Sasuke… tengo que ir con Sasuke… — Parece que recobra el conocimiento de manera intermitente. Yo te cuidaré. fría y cubierta de sudor. — Cariño. — ¿Qué? —cuestionó él casi con indignación. cayendo de rodillas a su lado— Sakura. Cuando abrió los ojos. — ¡Sakura! ¡Oh por Dios! —rápidamente se acercó a ella. pero ningún sonido salió de su garganta. pudo ver sus pupilas totalmente dilatadas. Estaba tan pálida como un fantasma. Empezó a mover la cabeza.

ella… — Maldita sea. podía morir durante el trayecto o mientras esperaba a que la atendieran. Fue entonces cuando él comprendió todo: ese hombre. Un par de segundos después. Sasuke. Todo su cuerpo temblaba sin control y el sudor estaba manchando la parte delantera de su camiseta. era un traficante de drogas y había enviciado a Sakura. alcanzó el teléfono de Sakura. Entonces . Era como si ella… Rodó sobre el colchón… ¿dónde estaba ella? Abrió los ojos abruptamente al mismo tiempo que se sentaba. Voy a morir —de repente. Sai no tenía tiempo para pensar. Si no había sido así. Gaara sintió que debía dejar la cama. — Por favor. Él sólo podía mirarla. pero no había nada. Sai. Ella lo sujetó por las solapas del abrigo. esa sensación era abismalmente diferente a lo que había sentido en toda su maldita vida. los medicamentos solamente la ayudarían un poco. Y eso teniendo la esperanza de que ella realmente se hubiera intoxicado con la heroína.— ¡Claro que no! —gritó él— No lo voy a permitir. Tenía muy mal aspecto. hijo de… — No. Lo necesito. no la sacarían de la sobredosis. su vecino y en el que él no había confiado desde el primer momento en el que lo había visto. Ese maldito bastardo. Intentó divisar algo entre la oscuridad. Además. escuchó la voz al otro lado de la línea. ¿Dónde está? — No lo sé… llámalo —susurró apuntando trémulamente a su móvil. considerando que normalmente eran cuatro horas como mucho. Parecía moribunda. lo abrió y luego de encontrar el número oprimió la tecla verde. — No soy Sakura —espetó lacónico— Ella se muere… Capítulo 21 Menos de dos horas antes del anochecer. Le extrañaba que pudiera dormir tanto. Sakura. Aún cuando la llevara a urgencias. Sólo estaba él en la cama. las fuerzas abandonaron el cuerpo de ella haciéndola caer al suelo en posición fetal—. — Lo necesito… Sai la miró fijamente a los ojos. por favor. Aunque lo más extraño era el calor que sentía al despertar con Kaiya a su lado.

Miró a todos lados en la habitación. Pero ver la ropa que ella usaba. Se despojó de los pantalones blancos que había utilizado de pijama y los reemplazó por los pantalones de cuero. Algunas gotitas se deslizaban en sus mejillas y alcanzó a ver que otras más lo hacían a lo largo de la curvatura de su cuello. Tenía el cabello mojado. sin darle tiempo a pensar cuál era la más fuerte. Colocó la regadera en su lugar. cuando ella perdió el equilibrio estando a punto de desplomarse sobre el mármol blanco del baño. Una mezcla de emociones se fundió en su pecho. Cerró los ojos para expandir sus sentidos y escuchó la puerta del cuarto de baño abrirse. La manguera se había caído del soporte y ella intentaba hallarla para cerrarla.escuchó un pequeño grito proveniente del baño. Gaara se movió a gran velocidad para atraparla en el aire. De nuevo esa mezcolanza de emociones volvió a emerger dentro de su pecho con más fuerza. — Siempre debes asegurarte de que esté perfectamente fija al soporte —dijo lacónico antes de salir del baño tan rápido como si el lugar estuviese ardiendo en llamas. su espacio. Rápidamente. Asomó medio cuerpo a través de la puerta del armario para ver a Kaiya caminar lentamente hacia la cama. su pecho y se desvanecían bajo la bata negra que traía puesta. Abrió el par de puertas de caoba y miró el pequeño apartado: había ropa femenina en el espacio que antes había estado desocupado. cayéndole sobre los hombros. Se levantó e hizo que ella hiciera lo mismo. Se quitó las sábanas de encima. Porque él era alguien que pedía. Finalmente decidió ir hacia el armario para prepararse. Fue en ese momento como si todo lo que había a su alrededor desapareciera durante la milésima de segundo en la que la tuvo entre sus brazos. le resultaba diferente. dejando la cama de un salto. Estaba a punto de respirar aliviado. abrió la puerta sin preguntar y… Vio a Kaiya pelear contra la regadera desmontable. la tomó por los antebrazos y la apartó con más violencia de la que él esperaba. tal vez buscando la ruta de salida más rápida a todo eso que sentía en su pecho. como un estúpido. en su armario. Siempre. cayó apoyando una rodilla y apretando contra sí el cuerpo desnudo de ella. añadiendo una camisa negra sin mangas y cuello alto. Repentinamente tuvo la visión de sus propios labios siguiendo el camino que . No pudo evitar mirarla fijamente. No sabía que pensar. más bien exigía. Corrió torpemente hasta el baño. Levantó la cubierta de madera que cubría el cajón donde él guardaba sus armas y se quedó mirando el teclado numérico en vez de insertar la clave.

Ambas tenían las recámaras llenas de balas y había otros dos clips de puntas huecas en el cinturón. cuando ella lo había sorprendido luego de que ese cazador le perforara un costado. Azules como la noche. parecía que se hacía cada vez más fuerte conforme corrían las horas. desde la cama. Comprobó el filo de las hojas de sus dos dagas plateadas en el interior de su antebrazo. Luchó contra el impulso de golpearse a sí mismo. Kaiya tenía la vista alzada hacia él. pensó en la primera vez que la vio. Hacía mucho tiempo que había dejado de ver el dolor como algo negativo.recorrían todas y cada una de las gotas a través de la piel de ella. — ¿Si? — Lo siento. goteando sobre el piso del armario. cortándose la piel. Completamente loco. Ella se puso las manos sobre la cara. Sus ojos eran tan azules. se dedicó a mirar los pequeños ríos de sangre correr en dirección a su codo y luego escurrirse a ambos lados. se colocó la pistolera alrededor de sus caderas y puso directamente las SIG en su lugar. Las botas de combate eran lo siguiente. Lo había asombrado. dejándolo como un estúpido. sólo para oír . Y ella no solamente continuaba teniendo ese efecto sobre su cerebro. Resbaló un cuchillo de lanzamiento en una pequeña hebilla de su espalda y aseguró los otros dos en los cintos alrededor de sus muslos. como si fuera una leprosa o algo peor. Regresó al armario. sino que además. Azules como… — Gaara… Pensó que no le hablaría esta vez. Era como si tuviera un interruptor del cual sólo ella tuviese el control remoto. Se estaba volviendo loco. — ¿Qué? — Yo… no importa. Se dio la vuelta. Cuando el dolor le zumbó en el cerebro. Sacudiéndose para concentrarse. No después de que él la apartara de esa manera. ahora era la única forma en la que él recordaba que estaba vivo. Definitivamente ya estaba pensando cosas raras. y como toque final la ligera chaqueta impermeable para cubrir el arsenal. Mientras se ocultaba de él. esa noche que ahora parecía tan lejana aun cuando apenas habían pasado dos días. Cuando salió.

sé que no me quieres aquí. Solo toda una vida. Un sentimiento que él conocía muy bien. Cógele la mano. deseaba tener el don de las palabras. conseguir que mi cabeza salga de todo este nubarrón que hay ahora. —Suspiró e intentó recobrarse a sí misma. Miró sobre el hombro. Percibió el dolor del rechazo.un sollozo. Sé que debería marcharme. He invadido tu cuarto. — No tienes por qué sentirlo. Lo he estado toda mi vida y siempre he sabido lidiar con ello así que… Esa frase removió algo en él. extremadamente bien: el estómago hecho un nudo. pero sabía que tarde o temprano explotaría por la situación en la que se encontraba. pero no puedo sola. Soy lamentable. la compadecía—… no puedo estar sola. de alguna manera. Soy una terrible persona. — Por supuesto que sí. Había sido cuestión de tiempo. Y otro. Sé que es contradictorio pero… —inhaló profundo y los sollozos volvieron— De verdad. imbécil. podía ser extremadamente fuerte. Soy tan… lo siento. Mientras se acercaba y se sentaba sobre el colchón. o como Naruto o Kiba estuviese ahí cuando llegara ese momento. La voz de otro hombre: su padre. No sabía que tenía que hacer. el golpe seco justo en el corazón. Estoy bien… lo siento. Por primera vez se adentró en la mente de alguien más. — Kaiya… — Lo siento —le dijo dentro de las palmas—. . Necesito. pero sólo necesito… yo te necesito —Dulce diosa. pero era obvio que ella necesitaba consuelo. Obligándote a dormir cerca de mí cuando es obvio que tú no me toleras ni un poco. estoy bien. ¡Aléjate de mí! ¡No me toques Kaiya! ¡No te quiero cerca de mí! Su pecho se oprimió justo como lo hizo el de ella en esas ocasiones. Entonces otro. si la había escuchado bien. — ¿Qué se suponía que tenía que decir? Tiéndele la mano. Sólo vete. Gaara aún pudo oler el aroma a jazmines mientras era aplastado por el olor terroso de las gotas de agua sobre la acera caliente—. no ahora. Él sabía lo que era eso. —…sólo necesito algo de tiempo. tu cama. la garganta cerrada. pero tuvo un extraño interés por saber a qué se refería ella. pedazo de… No podía hacerlo. Sólo que hubiera sido mejor que alguien como Hinata o Ino. Ahondó en los últimos recuerdos que había en la mente de Kaiya y luego en los más superficiales captando siempre lo mismo.

Sé que tal vez soy desagradable… Cuando lo dijo. Ella no se ofendió por la hosquedad de sus palabras. el rastro de lágrimas aún estaba en sus mejillas. Dobló en una esquina para llegar al corredor principal de ese piso. Matsuri? —inquirió fríamente. Tampoco puedo culparte por querer alejarte de mí. y entonces se detuvo de golpe. — Lo siento. Como una grabación rota. que era la mujer más hermosa y más perfecta que había visto en su vida. Fue tan solo un segundo y entonces ella saltó hacia atrás con un jadeo. lo había arruinado. no sólo de cualquier cosa que pudiera lastimarla ahora. Estaba más que . — Regresaré antes del alba. — ¿Qué haces aquí. percibiendo con mayor intensidad el aroma a lluvia y la suavidad de sus labios. pero es obvio que tu reacción es perfectamente normal. — Mi señor.sé que esto no tendría por qué importarte. Danzou sabe como encontrarme…nos. se dirigió a la puerta. el del padre de ella vociferándole que se alejara. salió de la habitación. De nuevo sintió la imperiosa necesidad de molerse a golpes a sí mismo por ser tan imbécil. que ella era… En un impulso se inclinó y le besó en los labios. Quería decirle que ella no era desagradable. en un grito o en un eco que se hacía lejano. Sí. Al verlo ella hizo una reverencia. encontrarnos a todos… Sin darle tiempo a decir nada. sino también de todos sus recuerdos. Es algo que no he podido comprobar porque no sé cómo quedó mi cuerpo luego del accidente. Lo siento. Se repetía una y otra vez. Deseaba protegerla. y él sólo… Mierda. Cuando se trataba de joderle la vida a alguien más. ¿Por qué había hecho eso? Al saber cómo afrontar la situación. los ojos más abiertos que si le hubiera abofeteado. no había nadie más indicado para hacerlo que él. ataviada con una túnica color cian. yo… — ¿Ahora que iba a decir? — Escucha Kaiya… Ella sólo permaneció con la mirada fija al frente. Estupendo. Frente a él había alguien que no estaba esperando: una mujer de cabello castaño y ojos oscuros. Cerró los ojos. No supo en qué momento pero algo completamente cálido se apretujó en su pecho. Gaara volvió a escuchar ese grito en su mente. Ella necesitaba comprensión y consuelo para poder salir de la confusión.

Él atravesó el estudio hasta el vestíbulo. manteniendo el teléfono en su lugar. Lamentablemente no pude venir antes porque me encontraba recluida meditando. Abrió la puerta principal— Quédate donde estás.:. No después de… "¿En qué mierda estabas pensando?" No cabía duda de que esa iba a ser otra 'magnífica' noche digna del recuerdo. ¿Cómo pudiste hacerle esto? Sasuke no se molestó en responder. . No ahora. — Supe que había resultado herido de gravedad.:. Pudo sentir la estupefacción de todos. Antes de que la mujer dijera algo. Era el humano.:. siendo seguido muy de cerca por los demás. pero no podía detenerse a dar explicaciones.:.:.:.:. Vuelve a casa. Notó cómo el humano temblaba de ira cuando el cuerpo de Sakura cambió de brazos. no la muevas.:.acostumbrada. Lo presentía.:. — Maldito hijo de perra. No necesitaba esto.:. Acunando a Sakura entre sus brazos. pensó mientras se acercaba.:.:. él se desmaterializó hasta el apartamento de Sakura. Las luces del apartamento se encendieron a su voluntad y vio como el humano se sobresaltaba al verlo aparecer tan repentinamente. Cerró el aparato y lo metió en el bolsillo de su abrigo. Antes de que los hermanos pudieran cuestionarlo. Sai hizo el amago de acercársele cuando vio que iban hacia el apartamento de . Pero ahora quise venir para servirle. Ha sucedido. Cuando vio a Sakura en brazos del humano. él pasó a su lado para seguir su camino sin siquiera mirarla. — No te necesito. encaminándose hacia la salida para ir a su apartamento. pasó a grandes zancadas a través del grupo de hermanos. La sangre de Sasuke quedó congelada en sus venas mientras sostenía el teléfono junto a su oído. se le cortó la respiración. y él había dicho… — ¿Dónde está? —preguntó tan firmemente que los guerreros a su alrededor se mantuvieron estáticos. Su transición había comenzado.

— ¡Maldición. Después de decir eso. no te mueras! —Las luces parpadearon en la habitación—. Apartó varios mechones de su cabello que se habían adherido a su rostro debido al sudor. Instantes después. pero tuvo el presentimiento de que se trataba de simples espasmos involuntarios. Pudo notar como su piel . — ¡Sakura! ¡Sakura! ¿Me oyes? Sus manos se movieron nerviosamente. pero con mucha dificultad y muy débilmente. Y su piel se estaba enfriando a cada instante. estaba comenzando a desesperarse porque no conseguía que ella volviera en sí. Lo tomó por las solapas del abrigo. Vuelve por favor. Nada. Todavía respiraba. Luego de poner los cerrojos. — ¿Adónde crees que vas? —presionó un cuchillo sobre su garganta. Colocando la punta del cuchillo contra la piel.junto. oscura. comprobó que respiraba y comenzó a hablarle para hacerla reaccionar. La sangre manó intensamente. Tanteó su propio cuello hasta que encontró la yugular. — Sakura —susurró—. Cuando se lo introdujo en la boca. su lengua no respondió. Acercó el oído a su boca. pero entonces uno de los hombres que habían aparecido junto con él se interpuso en su camino. Y él no saldrá de aquí hasta que yo vuelva. ¡No te rindas! ¡Te amo! Sakura permaneció inmóvil. — Nadie excepto yo matará al humano —advirtió Sasuke—. El resultado fue el mismo. sacó una daga y se quitó la camisa. La sacudió de nuevo. Le suministró más sangre. se apresuró a atravesar la estancia y caminó tan rápido como pudo hacia su habitación. Era gélida. apoyándolo bruscamente contra pared del corredor. Estaba demasiado quieta. El tiempo era esencial. se hizo un corte. al tiempo que su mirada aguamarina se posó sobre él. — ¡Maldita sea! —Se descubrió las muñecas y estaba a punto de perforarlas con sus propios colmillos cuando se dio cuenta de que quería sostenerla si podía beber. Se despojó del abrigo y de la cartuchera. Se humedeció la yema de un dedo y lo llevó a los labios de la mujer. caminó hasta la cama y sobre ella depositó a Sakura.

:. como si se hubiese establecido alguna clase de conexión entre ella y Gaara. Se dejó caer de costado sobre el mullido colchón. finalmente. Era la octava vuelta que daba en la habitación. Tuvo miedo de esa extraña sensación que tuvo con aquel delicado roce. clóset. . estaba el hecho de que él tenía otra clase de vida diametralmente opuesta a la que ella intentaba vivir. recordando el beso que él le había dado. Ella no podía irse.:. No cuando él por fin la había encontrado.:.:. La primera prueba de afecto. ocho pasos hacia la derecha estaban la puerta.:. Eso era todo. Ya había memorizado todas y cada una de las pocas cosas que había ahí: junto a la cama. y ella lo tenía sumamente presente. que había tenido un hombre para con ella. Estaba comenzando a aburrirse. Porque más allá del hecho de que no pertenecieran a la misma cadena evolutiva. buró. puerta. — ¡Sakura! ¡No dejaré que mueras! ¿me escuchas? Te seguiré antes de permitir… Se interrumpió con un lastimoso gemido. estaban las ventanas y junto a la cama. Suspiró profundo. El aroma de Gaara llegó hasta su nariz de manera sumamente tenue. Mientras acunaba aquel frágil cuerpo.:. siguiendo esa dirección. o al menos de aceptación.:. Pero no podía ser. apretándola contra su pecho.:. Mucho. dos pasos a la izquierda de ahí. ¿Por qué tuvo que ser tan abrupta? Por miedo. del lado derecho. sus profundos ojos negros se quedaron fijos en la pared negra que tenía ante él. estaba el clóset y cinco pasos hacia la izquierda estaba el baño. que nada podía suceder entre ellos. baño. pero entonces ¿por qué lo extrañaba ahora más que antes? . cama.:. estaba un buró. Cama. se hallaba el segundo buró. buró.:.empezaba a ponerse azul: la muerte se cernía sobre ella. Sin poder contenerlo más. Había sido el primer beso que había recibido en muchos años. Apretó los párpados con fuerza al recordar la forma en la que se había apartado. ventanas. Sasuke gritó de furia y agarró su cuerpo. Algo en su interior le decía que no debía dejarse llevar.:. sacudiéndola hasta que el cabello se le enredó. volvió a recorrer cada centímetro de su cuerpo.:. De nuevo ese cosquilleo que sintió en ese instante. del otro lado. y ella no pudo evitar llevarse las yemas de los dedos hasta los labios.

Llamó a su perro. Soy ciega. — Ah. salió de la habitación y empezó a moverse a través del amplio pasillo. no pasa nada. no sabía que había en el pasillo y… — No te preocupes. no… yo… no sabía que me habías extendido tu mano. Estar tanto tiempo encerrada en esa habitación ya la estaba enloqueciendo. — Perdón. más no ocurrió. — Supongo que todo esto debe ser muy incómodo para ti ¿no es verdad? — Kaiya no logró entender a lo que se refería. — ¿Te encuentras bien? —le preguntó la voz de una mujer. sin embargo. lo siento. .Agitó la cabeza al tiempo en el que se sentaba sobre el colchón. como si se tratara de la brisa del océano. Así que luego de unos segundos bajó el brazo. Con pasos lentos. Ella sólo pudo asentir con la cabeza. esperando a escuchar el impacto con el piso. — Ah. manteniéndose siempre cerca de su perro. Temari dio un respingo. no… — Entiendo. — Lo siento. En verdad te ofrezco mil disculpas… — No hay por que… — No lo sabía. —Le interrumpió— Es normal que no quieras estrechar la mano de una desconocida. Fue entonces cuando percibió un suave aroma. lo que encontró fue una figura extraña que se tambaleó bruscamente cuando ella se apoyó sobre eso. y se dispuso a salir. Tanteó con sus dedos en la derecha para hallar el muro. pensando en cosas que no deberían tener importancia para ella. Tú debes ser Kaiya ¿verdad? Soy Temari. no tienes por qué disculparte. Cerró los ojos. pero no se movió. No estaba muy segura de adónde se dirigiría o si estaría bien. la hermana de Gaara. fresco. La rubia esperó a que ella le estrechara la mano. Hizo inútiles esfuerzos para evitar que cayera. que había sido llevado por el mayordomo de la casa al inicio de la noche. que imaginó se trataba de una escultura. pero cualquier cosa era mejor que permanecer dentro de esas cuatro paredes.

pero no por lo que te imaginas. y lo mismo sucede con la cena. el inicio de la noche es el comienzo de nuestras jornadas y… —hizo una pausa y suspiró profundo— creo que ya te confundí. — ¿Sucede algo? — No. hasta donde sé. Lo imagino. es decir. Kaiya desvió el rostro hacia un lado.… ¿ya tomaste la primera comida? Kaiya negó con la cabeza y luego rió tímidamente. Es sólo que me parece bastante curioso… o más bien. diferente que le llamen primera comida a… No terminó la frase. Aunque supongo que él no te ha hablado de mí. como inicio de sus actividades. Pero para nosotros. — Soy Kaiya. se supone que esa es la última comida. — Temari. el fin del día. siempre son en la oscuridad. — Un poco. tú ya… ahm. ¿Desayuno o cena? — Bueno. nada.Ambas se quedaron en silencio al mismo tiempo y luego rieron. esa es la razón —comentó Temari refiriéndose al silencio de Kaiya— Para los humanos el desayuno es la primera comida pero. el silencio comenzaba a instalarse entre ellas. — Ah. Kaiya extendió su mano. Después de unos segundos. — Así que… ¿eres la hermana de Gaara?… — Así es. — Bueno… él en realidad no suele hablar mucho conmigo. . eso es durante las mañanas. He sido ciega durante mucho tiempo así que 'desayuno' o 'cena' no tienen ninguna diferencia. Temari percibió el aroma de la tristeza proveniente de la humana y eso la hizo sentir algo incómoda. al inicio de la noche. — Sí. La rubia la estrechó ligeramente.

pero había algo en la humana.— Y bueno. Le dio la sensación de que la conocía. Temari comenzó a caminar junto a ella a través del pasillo hacia las escaleras que daban al primer piso de la mansión. ¿ya cenayunaste? —preguntó buscando romper de nuevo el silencio. pero alzó la mano en señal de saludo. No podía precisar qué. — ¿Madre? —susurró La mujer estaba inmóvil a escasa distancia.:. con bordes difusos que sugerían que lo que había era infinito. Ella dio un paso adelante. Y entonces.:.:. Como si supiera qué significaba aquella mancha. Tragó saliva con dificultad.:.:.:. Cuando abrió la boca. Como primera impresión debía decir que era agradable. Tal vez algo que tuvieran en común. como si la hubiera oído. Su piel se llenó de una nueva clase de vida. pero de repente sintió un sabor en la boca totalmente desconocido. algo milagroso sucedió. no sintió temor alguno. y fuese quien fuese. La figura dejó caer la mano. .:.:. se aproximó en medio de aquella bruma blanquecina. Ciegamente. iluminada desde atrás. pero algo en ella le agradaba. — Yo tampoco. Sus sentidos despertaron. Se encontraba sumergida en una especie de ensoñación.:. cosa increíble considerando que ella nunca había sido muy adepta a los homo sapiens. Cuando bajó la vista. como si fuese un globo inflándose de aire. volvió a sentir aquel sabor.:. ¿te gustaría acompañarme al comedor? La humana asintió. aún no. trató de . Supo que era una mujer. Sakura regresó de golpe a su cuerpo. Se llevó las yemas de los dedos a los labios. Parecía como si la hubiesen catapultado y hubiese aterrizado sobre el asfalto.:. Por un instante le pareció percibir también lo que había hecho que Gaara se fijara en ella. Una figura solitaria. Le dolía todo.:. Gritó. La escuchó reír suavemente. Como su hermana mayor sabía que para él era prácticamente imposible aceptar la cercanía de alguien después de todo lo que había vivido. pero debía ser algo importante para su hermano. todo era de color rojo. — No. Sakura trató de ver algo a través de la espesa neblina que la rodeaba.

y Sasuke la acunó en su regazo.sujetarse a algo sólido. Lanzó un rugido de triunfo mientras la apretaba contra su cuerpo. Sintió cómo la invadía una oleada nauseabunda. muy valiente. Se lamió los labios y abrió los ojos. Había sido valiente. Se giró hacia un lado y luego al otro. Mantuvo la cabeza hacia un lado. Sakura alzó la cabeza. Horas. y luego empezó a beber de su cuello con una avidez y un ansia inusitadas. Apenas podía distinguir la cara de Sasuke debido al dolor. Su visión se enturbió. pero pudo ver en sus ojos una gran preocupación. Esto pasará—susurró él. dando con la fuente del sabor. las uñas se clavaron en su piel. — ¿Me estoy muriendo? —gimió. Pero no será divertido. empapando las sábanas. — Gracias por volver a mí. Él permaneció con ella todo el tiempo. El sudor goteaba por su cuerpo. se había quedado quieta. —Oh. volvió y se enturbió de nuevo. Días. La embistió. — No. Los brazos de ella se apretaron alrededor de sus hombros. que le provocó convulsiones.. ¿Qué te he hecho? —Extendió los dedos para contener la sangre que manaba de su vena. Sasuke la estaba mirando fijamente. depositándola de nuevo sobre el colchón—.. La agarró de la mano y ella dio un fuerte apretón cuando la siguiente explosión torturadora la dominó. dejando al descubierto el cuello ante ella. Dios. Apretó los dientes y se arqueó. Sin . tratando de escapar. — Yo…. llevándola a una oscura agonía. Tenía una herida enorme en el cuello. Finalmente. yo… El dolor llegó rápido y fuerte. Un poco más tarde. Claro que no. Sasuke sintió que Sakura se sacudía como si la hubieran electrocutado. Había soportado el dolor sin quejarse. sino tranquila. y no estaba muerta. Ella miró el agujero en su garganta y se le revolvió el estómago. hasta que quedó tendida de espaldas. sin llorar. Se dobló. Él le cogió las manos y se las llevó a los labios. Sasuke respiró aliviado poco después de las dos de la madrugada. No sabía cuánto había durado.

la recogió y acomodó entre el fresco satén.embargo. Con una pastilla de jabón. abrió la ducha y volvió a buscarla. Él la besó y la llevó hasta el sillón. . — Necesito una ducha. alzaba el cuello y abría la boca. el cuello. Acunándola nuevamente entre los brazos. la cara. Se preguntó si podría salir durante el día. cerró el grifo. — De acuerdo. Sus córneas tampoco parecían haber sufrido transformación alguna. Su piel quedaría hipersensible durante algún tiempo. y le parecieron hermosos. — ¿Qué sucede? —Bajó la cabeza a la altura de su boca. brillantes. Sasuke se arrodilló a un lado de la cama. rozando primero sus pies. Cuando terminó. Blancos. dio un suave masaje a su piel lo mejor que pudo sin dejarla caer y luego se cercioró de remover hasta el último residuo de jabón. — Gracias —murmuró ella. agarró un bote de champú y echó un poco sobre su cabeza. Cuidadosamente. Luego quitó de la cama las sábanas húmedas y la funda del colchón. para que aquella impresión no fuera demasiado brusca para ella. levantándola suavemente en sus brazos. Luego dejó que sus pies tocaran el suelo y sostuvo su cuerpo con un brazo. le secó el agua del cabello. atento a cualquier cambio en su expresión ante la temperatura. repentinamente consciente de que sus pantalones de cuero y sus botas estaban empapados. Con la mano libre. abrazándola. le quitó la ropa con delicadeza. Su profundo suspiro fue el mejor cumplido que jamás hubiera recibido. Ella emitió un sonido ronco. Sasuke la oprimió contra sí durante un instante. Se levantó de la cama. sosteniéndola entre la pared y el espejo. La hizo entrar lentamente en el agua. puntiagudos. para cambiarlas. Le frotó el cabello hasta formar espuma y luego lo enjuagó. él había pasado todo el tiempo rogando que su transición terminara cuanto antes. Parecía gustarle el agua. fue introduciendo su cuerpo gradualmente. Al no protestar. La sentó en la repisa de mármol. Recordó la sensación cuando ella había bebido de él. los brazos. y luego la alzó de nuevo. Buscó señales de que su cuerpo estuviera cambiando y no vio ninguna. Vio sus colmillos. Tenía la misma estatura que antes. al igual que la vista y el oído. Luego los pies y las piernas. salió y cogió una toalla. La envolvió y la colocó otra vez sobre la repisa.

:. pero en cuanto habló el silencio llegó a la habitación. una estrella de cine o algo parecido. No hubo más risas. haciéndolo deslizarse sobre el muro. el segundo era rubio y de ojos azules. Parecía increíble.:. ni comentarios. De acuerdo. había dos hombres más. Habían pasado horas desde que Sakura había desaparecido a través del corredor del apartamento. cortándole el paso del aire hacia sus pulmones y. Recostados sobre el muro. — Gaara. haciendo castañar sus muelas. junto a él estaba una mujer. parecía un ángel.:. de nuevo. basta —dijo el rubio con rostro de ángel— Sasuke lo quiere vivo.:. — una media sonrisa se formó en su rostro— Por ahora. Déjenlo en paz —la voz de Ino le sorprendió. — Es suficiente. Hizo el intento de moverse. — Sólo haz el intento de huir. Con su antebrazo había presión en su garganta. Un largo y sofocante silencio que lo oprimía a cada segundo. a su lado. Luego de que Sasuke se llevara a Sakura.:. humano —susurró el que tenía cara de psicópata y luego se alejó de él bruscamente.:. cerca de la puerta estaba un tipo con cabello largo hasta la cintura. — Dame la satisfacción de poder degollarte. Los estudió a cada uno.La besó en la frente. el primero tenía un aire perezoso. ojos perla y un extraño tatuaje en el cuello. pero su mirada era sumamente sagaz. — Gracias por volver a mí —susurró antes de unir sus labios a los de ella. a detalle. y no dejaba de sostener un cigarro entre los labios.:. . que había permanecido en una esquina. lo golpeó bruscamente contra el muro. Ya no podía soportarlo más.:. pero entonces el hombre pelirrojo. alborotado y una mirada fiera. a su izquierda. Del otro lado de la habitación estaba un hombre de cabello corto. Primero. el hombre del tatuaje les había hablado a los otros en alguna clase de idioma extraño durante algunos minutos y luego todo había sido silencio.:. sintió la fría punta del cuchillo en su quijada.:. Expectantes. Los dos.:. El lugar lucía pequeño con las cinco imponentes figuras que había a su alrededor.:. De algo que sólo ellos parecían conocer. Él no era del todo un ángel. Las risas amortiguadas de los demás hombres fueron un zumbido en el lugar. humano. a ella la reconocía: era Ino. .

— Ella no estaba drogada.La mirada aguamarina se enfocó en Ino de manera fugaz. — Dudo mucho que así sea. Creo que lo mejor es . pensó Sai. Se suponía que eras su amiga. se detuvo. Sai? — No. dándole un beso sobre el cabello. Realmente la apreciara. No era momento para cortesías. — ¿Qué vamos a hacer? ¿nos quedaremos aquí todo el día? —preguntó el del tatuaje. ¿cómo pudiste permitir que él la hundiera en ese mundo? — No sé a qué te refieres. apartando violentamente la mano que ella le había ofrecido mientras se levantaba. — Está bien. pero no tienes por qué preocuparte. — ¿Ah. la interrumpió. — ¿Hablas en serio? —preguntó Ino acercándose a él. Extraño. Ni siquiera sé porqué le llamé. puedo sentirla. — ¿Te encuentras bien. Como una de nosotros. No lo estoy —espetó. Le pareció percibir un ápice de calidez cuando la miró. Ella… —dejó de hablar— Escucha. Apoyó su mentón sobre ellos y susurró: — Gracias dulce diosa creadora… El hombre de mirada fiera se acercó a ella y la abrazó. debí de haberla llevado a un hospital. El hombre con mirada fiera se acercó un par de pasos detrás. pero con sólo un movimiento de mano de ella. sé que estás molesto. Neji —respondió sin dejar de abrazar a Ino—. no? ¿Acaso no la viste? Eso no era un paseo por el parque. Ino entrelazó los dedos de sus manos sobre su pecho. te lo aseguro. — Sí. Escucha. — No lo sé. yo no soy la más indicada para decirlo… — Lo logró —la voz del hombre con el cigarrillo en la boca. Kiba —susurró sin dejar de mirar a Sai—. Era como si el hombre la apreciara. Todo saldrá bien.

Vuelve a casa. — No. Avísenme si necesitan algo. Una ligera risa reverberó en su pecho. Pero si el humano da motivos… — Déjalo. Como por arte de magia el hombre se desvaneció en medio del lugar y luego lo hicieron el de actitud perezosa y el rubio. porque tienes otra misión ¿recuerdas? Querías cuidar de Kaiya. — Sasuke lo quiere tal y como está. — Ah… Neji —el hombre enfocó la mirada en Sai— ¿Podrías? — ¿Matarlo? Será un placer. Risa que desapareció con una sola mirada de Ino. No lo harás. —el pelirrojo iba a interrumpirlo otra vez— Y te lo digo además. idiota. Ve a la mansión. — Eres un maldito aguafiestas. Gaara. ahora no reniegues de tu responsabilidad. — Yo también me quedo —interrumpió el pelirrojo.que todos vuelvan al complejo. entonces nos veremos en casa. acercándose hacia donde estaban. — ¿No te cansas de repetírmelo? — ¿No te cansas de serlo? En el rostro del pelirrojo se dibujó una media sonrisa y entonces sucedió lo impensable: desapareció. Un maldito aguafiestas de mierda —el hombre sonrió. No te quiero aquí ahora que tienes el prospecto de un juguete. — No voy a jugar con nadie. ¿Qué rayos sucede aquí? ¿quién demonios son estas personas? — Bueno. — No. . Ino y yo nos quedaremos por si Sasuke necesita algo. pero me encantan los retos. Será difícil. —dijo secamente—. Sólo duérmelo. — ¿Quieres que lo limpie también? Es mi promoción del día. Movió la cabeza. Se aclaró la garganta.

eso había terminado con la llegada de Kiba.:. Porque eran tan opuestos que era obvio que él no lo sería nunca. con un hormigueo recorriéndolo de arriba abajo y entonces todo a su alrededor se volvió oscuridad. Sí. pero se alegraba por su hermano. Y no un jodido maldito bastardo asesino como lo era él. eran muy diferentes. como si una fuerza invisible se lo impidiera. Durante las últimas horas.:.:. pero un héroe al fin y al cabo. Porque.:. Cerró los ojos y esperó a que la lucidez llegara a su mente. había esperado que su mujer superara satisfactoriamente el cambio.:. Ya había sido hora de que Sasuke encontrara a su compañera.:. miró su reloj y notó que aún faltaban poco más de dos horas para que el amanecer llegara otra vez. nubló su vista momentáneamente. Miró hacia la imponente mansión que se alzaba justo en frente. hermosa descendiente de una respetada línea de sangre. Con andar lento fue acercándose a la casa. la única mujer que había estado en su vida como posible compañera había sido Ino. no pudo hacer nada más que unirse inadvertidamente al alivio del resto de la cofradía. ¿Quién lo hubiera dicho? Sasuke enamorado de la elegida mestiza.:. — Como quieras.:. tendría que atravesar las gruesas puertas de madera sólida y encarar el desastre que había causado.:. evaluando mentalmente sus opciones.:. arrogante y con un genio de los mil demonios. y que más rápido caía un hablador que un cojo. pero no contó con que la mujer de Sasuke iniciaría su transición justo en ese momento. Y cuando Shikamaru les había dicho que así había sido. . Sabía que en algún momento. Porque a diferencia de él. frío. Un gran héroe. hasta donde sabía. El asunto ocurrido al inicio de la noche no había abandonado su cabeza ni un solo segundo.:. Lo merecía. Entonces. Y era por eso por lo que Sasuke merecía ser feliz. La ligera nube blanquizca formada por el aliento que salió de su boca.El ojiperla se encogió de hombros. Vaya que el mundo era muy pequeño y cambiante.:. Inhaló profundo sintiendo ese dolor cortante en el pecho al llenar sus pulmones del gélido aire que ya se hacía presente en la ciudad debido al otoño. Comenzó a sentirse extraño. Se acercó hasta donde Sai estaba. Sai se dio cuenta de que no podía apartar el rostro. muy cercano. Había pensado que tal vez luchar en las calles ayudaría. . Tal vez no lo dijera. el rey de la raza era un héroe. aunque claro. La mirada nívea se clavó en él. calculador. Gaara se materializó justo en medio del enorme patio empedrado.

El rostro del anciano mostraba lo cauteloso que estaba siendo a cada paso que daba hasta detenerse. tal vez la palabra 'afortunada' no era la más adecuada. Estupendo. — Sólo quería informarle que me he dedicado asiduamente a la tarea que usted y el señor Sasuke me asignaron. — Mi señor.Lo primero que haría sería decir 'lo siento' una vez más. y estoy considerando un par de casas como verdaderas opciones. El aroma a jazmines llegó hasta él. Hubo un asentimiento breve con la cabeza. — Aléjate de ella —dijo fríamente al ver a su hermana con Kaiya. No le sorprendió ni le ofendió en absoluto. Neji. y comenzó su ascenso por la hermosa escalera curva revestida de terciopelo rojo con su baranda forrada de oro. Reinició su camino con andar trepidante. Gaara no dijo nada. Hizo un ligero mohín. Mantuvo la mirada clavada en el anciano hasta que éste se irguió y continuó hablando. Gaara dejó al hombre parado en el vestíbulo. y por supuesto usted. — ¿Y? ¿qué has averiguado? — Bueno. He estado buscando hogares adecuados para su invitada. Su voz sonó como un fuerte estruendo entre las paredes del corredor. me han dado. De nuevo. mi señor. . el mayordomo a cargo de toda la casa apareció frente a él. dobló por una esquina para llegar al pasillo donde se encontraba su habitación. manteniendo una distancia prudente entre ellos. he estado revisando algunas propiedades con las características que los señores Kiba. Vale. Tan pronto como atravesó una de las puertas. Avanzó unos cuantos pasos por el corredor principal del segundo nivel de la mansión cuando escuchó un par de risas femeninas. haciéndolo detenerse. pero espero resolverlo a la brevedad. Aún falta el asunto del mobiliario. — Está bien. Esa mujer debía sentirse afortunada porque era la persona viva con la que más veces se había disculpado. Naruto. mi señor. pero también lo hizo la fresca esencia del océano. Infórmame tan pronto como hayas elegido la casa y la tengas lista. Danzou hizo una profunda reverencia. Quiero que sea acorde a sus necesidades ¿estamos? — Por supuesto. ninguna palabra salió de la boca de Gaara.

tomando a Kaiya por el codo. Y si no quiere hacerte caso. Quien parece no entenderlo es tu mujer —apuntó con la cabeza hacia Temari— Así que díselo a ella. te lo advierto! Antes de que alguien pudiera hacer o decir otra cosa. como si intentara enviarle un mensaje de esa manera. El hombre la miró y luego vio al guerrero. Luego la apoyó contra el muro. — Basta —susurró intentando ocultar el quiebre de su voz— Deja que se vaya. pues entonces ponle una correa. clavando su gélida mirada en la rubia. Con velocidad sobrehumana se acercó a ellos. Gaara no lo soportó y golpeó el muro con ambas palmas. sus instintos salieron a relucir. — No quiero que te vuelvas a acercar a mi mujer ¿entiendes? —espetó mostrando sus comillos como advertencia. Al ver la escena de su mujer estando acorralada por el pelirrojo. Shikamaru apareció en el pasillo. — No quiero verte cerca de ella ¿me escuchaste? Mantente al otro lado de la casa y no intentes ninguna idiotez ¿estamos? Temari no respondió ni mostró algún indicio de incomodidad o temor. Shikamaru estaba a punto de lanzarse contra él. — Suéltame —dijo— ¿Puedo preguntar qué es lo que pasa contigo? ¿Cómo puedes tratar así a tu hermana? . — ¡Maldita sea. tomó a Gaara por la chaqueta y lo golpeó con todas sus fuerzas contra el muro al otro lado del pasillo. la mujer se deshizo de su agarre. Temari! ¡No te acerques a ella otra vez. Cuando estuvieron dentro. Hubo un intenso intercambio de miradas entre ellos y entonces el pelirrojo caminó hacia su habitación. solamente permaneció fijando su mirada en la de él. haciendo vibrar las esculturas que había en el corredor. — Yo lo entiendo —dijo al tiempo que se deshacía del agarre de su cuñado—. Dando grandes zancadas.Ambas mujeres se sorprendieron a causa de su repentina presencia. Gaara sonrió irónico y fijó su fría mirada aguamarina en los ojos del hombre frente a él. De inmediato tomó a Temari por el brazo y la alejó un par de metros de Kaiya. Gaara llegó hasta ellas. no a mí. apoyando las manos a ambos lados de su cabeza para negarle cualquier posibilidad de escape. pero Temari se interpuso en su camino.

Un dolor punzante se instaló en su pecho. Cruel. pregúntame. — Al menos podría intentarlo. pero en ningún momento el sofocante silencio dejó de estar presente en la habitación. — ¿Cómo…? —entonces recordó a Neji y su hipótesis de que él podía leer su mente. buscando evitar que . — Quisiera irme de aquí… —susurró lenta y quedamente. Ya va siendo hora de que lo entiendas. dejando de pasear por la habitación— Ella no es mi familia… yo no te digo nada referente a tu padre así que tampoco lo hagas sobre ella ¿estamos? Kaiya guardó silencio. y además decirle todas esas cosas. Si él podía…— ¡Deja de hacerlo! ¡No quiero que te metas en mi cabeza! Si quieres saber algo.Gaara comenzó a pasearse de un lado a otro frente a ella. — ¿Y quién te crees? Ella es tu hermana. No supo si pasaron tan sólo segundos o largos minutos. Que tú hayas sido tan ingenua como para haber pensado lo contrario no es culpa mía. — Disculpa. oprimiendo el lugar donde ella imaginó que estaba su corazón. ¿acaso estás prohibiéndome algo? — Sí. Estábamos hablando de tu familia —dijo ella — ¿Cómo puedes negar así a tu hermana?. Apenas podía llevar aire hasta sus pulmones. Tan… tan… — ¿Crueles? —esbozó una media sonrisa irónica— Pues déjame darte una noticia de último minuto: yo soy así. tu única familia… — ¡Ella no es mi familia! —exclamó él. sería bueno que me dejaras conservar la poca intimidad que aún me queda ¿no crees? — ¡Quién habla de privacidad en estos momentos! — E…esto no tiene nada que ver. Además. — Claro. y tú vas a responderme ¿no? —dijo sarcástico. — No quiero que vuelvas a estar con ella ¿lo entiendes? No te quiero cerca de Temari. Kaiya guardó silencio. intentando controlar todas esas cosas que se revolvían en su interior y que lo alteraban por completo.

—respondió Gaara de manera tan hiriente que hizo que el hueco en su pecho se expandiera. si no es mucha molestia. — Estaba buscando a… Da… Da… — ¿Danzou? —Ella asintió— ¿Y para qué? De nuevo sopesó las posibilidades de no decirle nada. Aun cuando ahora sintiera que no podía controlarlo. pero no le importaba. haciéndola detenerse. Lo único que sabía era que debía alejarse tanto como le fuera posible. — Neji… Capítulo 22 Kaiya mantuvo el rostro desviado hacia un lado. — Quisiera estar en otra habitación. reconociendo esa voz y la fragancia masculina que estaba llenando su nariz. inseguros. ¿Qué estás haciendo paseando por los pasillos a estas horas y sola? Ella inhaló profundo. La privacidad no existía en ese mundo. Ahora estaba segura de que no podía respirar gracias a esa opresión que sentía en el pecho. . No tenía idea adonde se dirigía. Puedes irte cuando quieras. Lentamente se giró. sintió a su perro junto a ella y comenzó a caminar hacia la puerta. — Te hice una pregunta. — Pues la puerta está justo frente a ti y es muy grande. Inspiró profundo y luego vació sus pulmones. mientras pensaba en las posibilidades que existían para no responderle. Suspiró largamente. dejando escapar el aire lo más lentamente que pudo.su voz sonara quebrada. Una suave brisa llegó hasta su rostro y luego escuchó la puerta del cuarto de baño azotarse. — ¿Qué crees que estás haciendo? Escuchó detrás de ella. pero sabía que Neji lo averiguaría de una u otra manera. Sus pasos eran débiles. diciéndose que no podía… ella tenía prohibido llorar. guiándola. a pesar de que su perro iba justo frente a ella.

— ¿Segura? —Kaiya asintió— De acuerdo. ¿Sucedió algo? ¿Gaara te…? Ella movió la cabeza. Ven —le tomó ligeramente la mano. él no ha hecho nada —Neji supo que mentía—. se detuvieron frente a las puertas de una habitación. — No. No soy alguien fácil de sobrellevar la mayor parte del tiempo. Pero siento que ya he abusado mucho de él y quisiera regresarle su espacio. Entonces sígueme. te llevaré a tu nueva habitación. Neji sonrió un poco.— ¿Por qué? —la mirada de Neji se ensombreció cuando su mente comenzó a maquinar las posibles razones para que ella pidiera algo así. Luego de moverse hasta el otro lado de la mansión. Tranquila humana. —Se apresuró a decir—. pero quiero demostrarte que no soy tan malo como tú crees. te di la oportunidad de que eligieras pasar un muy buen rato conmigo y la rechazaste… — Cosa que seguramente no te pasa a menudo ¿verdad? —le interrumpió ella. te lo dije en la enfermería ¿recuerdas?. podríamos divertirnos un poco. Las puertas se abrieron con la voluntad de él y ambos entraron. — ¿Te importaría si comenzamos de nuevo? —dijo él causándole un ligero sobresalto. y ninguna de ellas era para nada alentadora—. Kaiya esperó a que Neji se despidiera y la dejara sola. pasando su antebrazo debajo del suyo para así guiarla. — Sabía que dirías eso. —se apresuró a responder. — En realidad preferiría que… — Danzou está ocupado en estos momentos preparando la última comida. . — Eso no sucederá. más no ocurrió. pero si lo has reconsiderado. — ¿A qué te refieres? — Me refiero a nuestros primeros… encuentros. — Así es. — Ordenaré que traigan tus pertenencias a esta habitación.

se inclinó y posó un suave beso en su dorso. Fue más un ligero roce de la piel de las puntas de sus dedos sobre su cara. — Sólo cállate —respondió mientras las yemas de sus dedos se deslizaban sobre los labios de él. Volvió a erguirse y repasó la habitación con la mirada. — Ah.Kaiya hizo un ligero mohín mientras estudiaba las palabras de aquel hombre. No pareces ser mayor que yo. humana. La diferencia es que aquí hay una cómoda junto a la puerta del baño ¿de acuerdo? Kaiya asintió. lo suficiente para que el aroma de ella llegara perfectamente a su cerebro. Extendió su mano derecha y entonces tocó su rostro. deteniéndose a unos pocos centímetros de distancia. —Extendió su brazo hacia él— Soy Kaiya. Aquel contacto le parecía más avasallador que cualquier otro. asintió. Finalmente luego de unos segundos. Terminó de tantear un poco su cuello y repentinamente volvió a alejarse un par de pasos— De acuerdo. La intriga fue en aumento junto con el recelo dentro del cuerpo del vampiro. Eso lo hizo sentir extrañamente nervioso. — ¿Qué cosa? — Quédate quieto. Neji tomó su mano con delicadeza. ¿puedo preguntarte qué te . — Pero antes… —dijo ella— necesito que hagas algo por mí. La escuchó reír y eso lo hizo sonreír a él. haciendo que ella se sonrojara. — Por cierto —dijo ella— No me digas 'niña'. Tus ancestros también deberían tratarme con respeto—ella volvió a sonreír y de nuevo quedaron en silencio— No quiero molestarte pero. Neji frunció el entrecejo. y eso que él sabía intimar perfectamente con las mujeres. — Niña. — Mi nombre es Neji y es un placer conocerte. te sorprendería nuestra diferencia de edades. ¿no preferirías tocarme estando los dos sobre una cama? —dijo luego de unos segundos. Kaiya avanzó lentamente hacia él. — Los muebles están dispuestos de forma casi similar en todas las habitaciones por lo que no deberías tener inconvenientes con ésta.

El tenue gesto se convirtió en una pequeña risa que poco a poco se hizo más notoria. —Se detuvo frente a ella— Sin embargo. Kaiya se incomodó en la tercera vuelta. me es imposible hacer caso omiso de lo que tú me proyectas. Estoy bien. si no te importa. — Te lo diré de una forma sencilla: soy extremadamente sensible a las emociones de ustedes los humanos. Sólo un poco cansada. Así que. Pero quiero aclarar que no necesito leer tu mente ni utilizar ninguna de las habilidades con las que la genética vampírica me ha dotado para saber lo que te sucede. —respondió él haciendo un ligero asentimiento con la cabeza—. — No te entiendo. Cuando el sonido llegó a oídos de Kaiya algo increíble sucedió: le pareció ver una luz blanca justo frente a ella. Se lo dije a Gaara y te lo digo a ti: si quieres saber algo acerca de mí. El rostro de Kaiya dejó de mostrar emoción alguna y el tono de su voz adquirió completa neutralidad. así será. — No entres en mi cabeza.pasa? — Nada. . Neji esbozó una media sonrisa. — ¿Disculpa? — Estás triste aunque quieras ocultarlo. estás dolida. — Gracias. respetaré tu privacidad y no indagaré los motivos de tus emociones a menos que tú quieras contármelos. Comenzó a caminar a su alrededor. Pido conservar la poca privacidad que aún poseo. aun cuando me lo proponga. estudiándola a detalle. — Deja de hacerlo —dijo girando sobre sí misma para intentar encarar al vampiro— ¿Acaso fuiste un buitre en tu otra vida o algo así? Neji se detuvo mientras la sonrisa en su rostro se hizo más amplia. Neji reinició su movimiento alrededor de ella. — Mientes. O más bien. Eres humana y eso es suficiente para mí. pregúntame. — De acuerdo.

pero bien. Sasuke se levantó de la cama. ¿Cómo está tu mujer? Sasuke no se extrañó al darse cuenta de que Kiba sabía lo relacionado con Sakura. toda la cofradía debía haberse enterado de todo. Lo mejor es que me vaya a acostar. — Quisimos quedarnos en caso de que necesitaras algo. — Sí. Escuchó la profunda exhalación de Neji. Al llegar a la estancia. Ya estoy alucinando. fue hacia el armario y reemplazó los pantalones y la camisa mojados por unos secos. Enviaré a alguien para que te ayude y te traiga la última comida. —dijo él con una falsa neutralidad que rayaba en la frialdad— Duerme un poco. luego de desasió del delicado brazo que había sobre su abdomen y se levantó. se detuvo fijando su mirada hacia el enorme cuadro que decoraba uno de los altísimos muros que conformaban el corredor. Volvió a exhalar profundo y siguió su camino de vuelta al primer piso de la mansión. tal vez sea cansancio. Pensé que ya habíamos aclarado nuestras diferencias. Una vez que Sakura volvió a quedarse dormida. dejándola sola en la habitación. Una vez que el hombre creyó haberse alejado lo suficiente. Luego de su inesperada huida hacia el apartamento de junto. El hombre abrió los ojos y al ver a Sasuke ahí le hizo la seña de que no hiciera ruido.De manera instintiva dio un paso hacia atrás. — ¿Qué ocurre? —cuestionó Neji borrando todo gesto de su rostro—. vio a Kiba acostado en el sofá con Ino entre sus brazos completamente dormida. . — Agotada. — ¿Por qué lo dices? — Porque estoy casi segura de que acabo de ver una luz blanca frente a mí. — ¿Qué hacen aquí? —preguntó Sasuke murmurando. luego dio una última mirada a la mujer que dormía en su lecho y salió sigilosamente de la habitación. — Gra… —no terminó de decir aquella simple palabra pues sintió la presencia de Neji alejarse. — N…no… es…es sólo que… —se frotó el rostro con ambas manos—. Fue al baño para mojarse la cara.

Sasuke miró el arma y luego vio el cuerpo inconsciente. pero… — ¿Dónde está el humano? El guerrero le hizo señas para que lo siguiera fuera del apartamento. Odiaba aceptarlo. Además. mezcla de abertura por navaja y dos marcas de colmillos. Afortunadamente -o no. y quizás lo más importante. A pesar de todo. Ver al humano acostado sobre esa cama donde Sakura había dormido tantas veces hacía que la sangre comenzara a pesarle en las venas. y eso significaba que no aceptaría las atenciones de nadie. no volvería a dormir en esa cama y. a partir de ese momento Sakura. Sus instintos pedían a gritos que lo asesinara. Obviamente Kiba había enviado a los demás a casa. él técnicamente no tenía nada que ver porque había estado al pendiente de ella. —espetó. Negó con la cabeza y Kiba llevó la daga de vuelta a la cartuchera que tenía en el torso. —explicó su compañero — pero supuse que querrías hacerlo tú mismo. que tenía en el cuello. su Sakura. — Tienes todo el derecho de reclamar su vida si así lo deseas. Kiba sonrió ligeramente. Hubiera sido un gran pretexto. ese humano no aparecería más en sus vidas. Sasuke no podía estar . — Gaara estuvo a punto de asesinarlo un par de veces. caminaron por el corredor hasta el apartamento de Sakura y luego hacia la habitación de ella. pero ese humano era importante para ella. Kiba le extendió una daga. Sasuke no sabía si alegrarse o reprocharle a Kiba que hubiese contenido a Gaara. después de todo. si todo seguía su curso. El azabache miró el apartamento. pero sabía que Sakura no se lo perdonaría.aún respiraba. ese hombre que estaba frente a él seguía siendo el gran Sasuke Uchiha. El humano yacía inconsciente sobre la cama.Entonces el otro guerrero vio la enorme herida. Es sólo un humano. percatándose de que ya no había nadie excepto ellos cuatro. — Habrá que curarte eso. — Estoy bien. A pesar de que sentía que estaba haciendo lo 'correcto'.

Faltan dos horas para que amanezca. parecía una madre velando el sueño de lo más preciado para ella: su hija. ganándose una rápida mirada de asombro por parte de Ino. — Es la primera vez en mucho tiempo que reconoces abiertamente algo así — comentó con una ligera sonrisa dibujada en el rostro. —ordenó dando la vuelta para dirigirse a la salida—. Sasuke clavó su fría mirada en el hermano. Kiba apoyó la mano sobre el hombro del azabache y lo forzó a detenerse. Sasuke volvió a su apartamento. —… Además. Ahora. y hasta donde yo sé no te gustan las mascotas. No necesitas mantenerlo como prisionero. ¿hay algo en lo que no me haya explicado? La respuesta de Kiba fue desvanecerse. Shika necesita más tiempo para… — Por eso te estoy diciendo que lo llames ahora. — Vas a hacer lo que te ordeno: llevarás tu trasero a la mansión. Ino estaba sentada sobre la cama. — No tienes idea de cuánto me alegra que por fin esté con nosotros —susurró sin dejar de lado su tarea de pasar los dedos a través de los mechones rosados — Tenía tanto miedo de que no fuera así. —admitió. — Yo también. No quiero que el humano pueda escapar de aquí. acariciando el cabello de Sakura. me traerás el de Shikamaru para que aísle este lugar y le dirás a Danzou que traiga uno de los autos. Siguió el camino del corredor hacia su habitación y encontró la puerta abierta. El sofá estaba vacío. Sasuke imitó el gesto. Quiero que deje este lugar incomunicado. — ¿Para qué? — No voy a dejar a Sakura aquí. — ¿De qué hablas? —preguntó Kiba sin comprenderlo—. Sasuke se acercó a ella. La mujer rubia alzó la vista al sentir su presencia. .cómodo en ese lugar. sólo límpialo. — Llama a Shikamaru. si no quieres matar al humano.

envolviéndola con las sábanas. Atravesaron la barrera de genjutsu. el descendiente de la línea de sangre Nara se dispuso a trabajar en el apartamento de junto. captando inmediatamente la atención de su mujer. las enormes puertas de acero y Kiba estacionó el Escalade frente a la puerta. quien aún dormía profundamente. La traje durante el transcurso de la noche así que podemos partir cuando quieras. dejando a la otra pareja en el vestíbulo. no sin antes exponer su obvio descontento al tener que hacerlo bajo presión. — ¿Olvidaste decirle a Danzou lo del auto? —le preguntó Sasuke a Kiba luego de asomarse por la ventana y ver la calle vacía. no le importaba haberlo dicho porque Ino sería la única persona que lo escucharía decirlo— Pero supongo que te entiendo. Minutos más tarde. — Entonces que sea ahora. siempre han terminado de la peor manera para nosotros. Sasuke tomó a Sakura en brazos. deteniéndose solamente cuando Ino le colocó su pesado abrigo de cuero a la pelirosa. Ino a su lado y en el asiento trasero Sasuke y Sakura. los cuatro iban en camino hacia la mansión. Sasuke subió las escaleras hacia su habitación. — ¿A dónde vas? . Kiba y Shikamaru aparecieron en la estancia. — Te veré en unas horas —dijo Kiba. De inmediato. Kiba asintió. Volvió a mirarlo— aunque esta vez podría significar que las cosas están cambiando ¿no crees? — La verdad no sé —se limitó a decir. — ¿Dónde está Ino? — Con Sakura. Kiba conduciendo. —soltó un gran suspiro.aunque permaneció como la media sonrisa que siempre era. y comenzó su andar hacia la puerta. — No se lo dije —respondió cansino— porque mi camioneta está estacionada abajo. Ambos permanecieron en silencio hasta que diez minutos después. Además. De inmediato. Las cosas por las que más hemos temido durante mucho tiempo. Ambos hombres entraron a la habitación. La vida le había enseñado a que la esperanza no es algo que debas conservar y mucho menos desear si quieres sobrevivir.

Kankuro y él intentaron hacerle frente sin mucho éxito.— Iré a ayudar a Shika con el trabajo que le encomendó Sasuke. donde la gran mayoría de sus inquilinos buscaban descansar. pero nunca se imaginó el horror con el que se encontrarían al llegar ahí. Frotó sus ojos con fuerza. Y era obvio. decidió abandonarlo. ¿Cómo hubiesen podido si era tan sólo los hijos de un comerciante? . Aquella cama no era igual sin ella. pero era un hecho que había sido realmente un imbécil con ella. intentando huir de una amenaza de la que ellos dos no fueron conscientes hasta que se encontraron de frente a ella. ¿Cómo podía ser posible? ¿Realmente él había muerto? Sí. pero se dio cuenta de él cuando se vio a sí mismo corriendo junto a su hermano buscando un refugio. Todo había cambiado en tan sólo un instante. Gaara se encontraba dando mil y un vueltas a lo largo del enorme colchón. pero no pudo evitarlo. Su hermano mayor le había invitado a acompañarlo en un viaje relámpago hacia el castillo de uno de los hombres con los que su padre entablaba negocios. el rey Fugaku. no quería aceptarlo. Cerró los ojos y de nuevo se sintió transportado a aquella época… El murmullo de las plegarias que se habían pronunciado en honor a su hermano. yéndose a tumbar sobre el montón de viejas mantas que había cerca de la ventana. Era en momentos como aquellos en los que recordaba cómo había pasado gran parte de su vida. La gente corriendo de un lado a otro. Se recostó sobre su costado derecho para mirar fijamente la placa oscura que cubría la ventana. No supo precisar el momento en el que aquel cazador había aparecido en su camino. Iba a ser la primera vez que Gaara presenciaría el esplendor del festival consagrado a la diosa de la raza y eso le llenaba de emoción y expectativa. Miró hacía su antebrazo derecho. Era la única señal que quedaba de lo ocurrido la noche anterior. Sabía que no debía haber reaccionado de aquella manera por haberla visto en compañía de Temari. Sólo uno no podía conseguirlo. Intentaré estar aquí a mediodía Ino asintió. eso era obvio. Porque nada bueno salía de confiar en esa mujer. Cuando ya no hubo más hacia donde huir. Finalmente. Simplemente no podía soportar la idea de que esa perfecta desconocida que compartía su línea sanguínea se acercara a ella. había cesado. aún tenía las heridas propinadas por el cuchillo de aquel cazador. Las horas seguían su curso dentro de la mansión. recibió un beso en los labios y otro más en la frente antes de ver desaparecer a su hombre en medio del patio. Él lo sabía de primera mano.

dejándolo desangrar. Si tan sólo él… La pesada puerta de su habitación se abrió intempestivamente. sin depender totalmente de él. simplemente se desvaneció frente a él. Su carácter de hermano menor era tan débil que sin más él también terminó en el piso debido más a la impresión que a la perdida de sangre. su hermano había conseguido herirlo en un costado en dos ocasiones antes de que el cuchillo del akatsuki le abriera la garganta. Luego. pero de manera instintiva él había levantado su lánguido brazo recibiendo la estocada. el cuerpo de su hermano y el del cazador yacían cerca de él. Horas más tarde. Habría podido quitarle el cuchillo al cazador y él hubiera sido quien terminara con la garganta abierta. su padre había enviado por ellos encontrándose con la terrible noticia de la muerte de su progenitor. pero la luz del alba calcinó el cuerpo antes de que lo consiguiera. Y era así cómo se hallaba ahora ahí. quedando solamente él y su padre. hasta que le fue posible distinguir. Él. Ambos sin vida. inesperadamente. ambos lacayos lo tomaron bruscamente de los brazos. intentando buscar algún factor que hubiese marcado la diferencia. Sin darle tiempo a pensar qué sucedía. sin tener el valor de afrontar a su padre. No sabía qué tanto tiempo había permanecido sumido en sus reflexiones. Si él ya hubiera pasado por la transición. cuando el cazador se disponía a concluir su trabajo. la expresión desencajada de su padre. con la nula luz que daban las antorchas colgadas en las esquinas alejadas. habría podido contar con más fuerza y más velocidad para poder ayudar a su hermano. sus ojos enrojecidos gracias a los efectos del vino y las lágrimas. — Mataste a mi hijo… . Cuando había recobrado el conocimiento. dejando ver la figura tambaleante de su padre a través de ella. en su habitación. en compañía de dos de los sirvientes. llevándolo casi a rastras por las escaleras hasta llegar a los calabozos ubicados en lo más bajo de aquella sencilla pero majestuosa fortaleza. repasando una y otra vez cada uno de los movimientos que había hecho la noche anterior. Los ojos del akatsuki se habían posado en él y había intentado apuñalarlo. Y lo encontró. pero debió de haber sido bastante si su padre había conseguido ponerse en ese estado. Aquella imponente figura fue acercándosele paso a paso. Intentó alcanzar la mano de su hermano. y el látigo con puntas de metal que llevaba en su mano derecha. de nuevo al anochecer.Y sin embargo. Sus manos fueron atadas con grilletes fijados en el piso mientras él gritaba pidiendo explicaciones. Entonces ambos hombres se alejaron.

en verdad lo deseaba. — ¿Qué quieres? —preguntó sin siquiera mirarlo. Sin embargo. aquel brazo elevando en el aire y luego descendiendo velozmente. Se puso en pie y atravesó la habitación en unas cuantas grandes zancadas. cubierto de sudor y totalmente agitado. sentía los cálidos ríos de sangre correr por su espina dorsal a la misma velocidad que lo hacían las lágrimas sobre sus mejillas. haciendo impactar las puntas de metal sobre toda la extensión de su espalda. Deseaba ayudarlo. adormecía sus piernas y sus brazos. El dolor lo invadió rápidamente. porque el Gaara que había encontrado hacía . el golpeo sobre la puerta se abrió paso haciéndolo salir de aquel terrible lugar. ¿Te encuentras bien? — Eso no te importa. que tal vez… pero se había equivocado. Durante los últimos días pensó que eso había quedado atrás. Dentro de él. — Sa… —Kiba se quedó inmóvil al verlo. De un salto se puso en pie. aquel dolor no se comparaba con el que sentía en su pecho.Gaara supo lo que sucedería y sólo pudo articular una palabra en tono suplicante: — Padre… El hombre se colocó a sus espaldas. escapando de su cuerpo como gritos ensordecedores a la par que aquel trozo de cuero y metal arrancaba pedazos de su piel. Vio la lánguida sombra proyectada sobre el suelo sucio. Tuvo que mirar insistentemente a su alrededor para confirmar que había regresado a la mansión. Pero de nuevo sintió aquella barrera que había aparecido desde el primer momento en que lo vio. algo le decía que eso sólo sería el comienzo. su respiración era agitada y el sudor cubría su cuerpo. Abrió parcialmente la puerta. ¿Qué es lo que quieres? — Las pesadillas han vuelto ¿verdad? — ¡¿Qué mierda quieres? —espetó con más frialdad que antes. Gaara estaba frente a él. El ardor se extendía por todo su cuerpo. Todo confirmaba su teoría y eso no hacía más que preocuparlo. Parecía diez siglos más viejo—. Kiba guardó silencio un par de segundos. que ese día no solamente había perdido a su hermano mayor sino también… a su padre… Dentro de sus pesadillas. sólo lo suficiente para ver el rostro de quien estaba llamando. — Gaara… —volvió a escuchar junto con otro golpe a la puerta.

salvó pequeños períodos de inactividad debido a la migración de las colonias vampíricas de un lugar a otro. Gaara. — Bueno. ¿Por qué no podía hacer algo más por él? ¿Por qué nada podía sacarlo de aquel agujero donde se encontraba? Dentro de las cuatro enormes paredes color verde oscuro. te espero en las escaleras. Kiba era el seguro de esa arma letal. La respuesta que recibió fue un portazo en la cara. mestiza. estaba ahí. Uno a uno los guerreros fueron abandonando el estudio. Ahora tenía que volver al principio: no presionar. — Sasuke nos quiere a todos en el estudio. Shikamaru considera que lo mejor es establecer un horario para las rondas y así que cada grupo que normalmente somos descanse una vez cada quince días ¿qué les parece? Todo el grupo dio su punto de vista aprobatorio para la nueva medida. bueno pues sencillamente porque cuando se trataba de Gaara. . Neji y Kiba. La cuestión de aquello era simple: una noche sin rondas no era algo que se podía tomar a la ligera. así que el hecho de haber carecido de actividad surtía efecto sobre la tensa balanza inclinándola muy ligeramente en su contra. Sin embargo. —miró a uno de los vampiros sentados en el sofá— Entonces la relación del horario queda bajo tu cargo. Vístete. al anochecer. —… así que no podemos bajar la guardia. Iniciamos en quince.tanto tiempo había regresado. quedando solamente en el interior a petición de Sasuke. La guerra siempre había sido constante. Orochimaru no es de los que se queda mucho tiempo con los brazos cruzados y mucho menos ahora… Todos sabían a lo que él se refería: su mujer. Shikamaru —recibió un mudo asentimiento y volvió su atención a todo el grupo — Ahora vayan a prepararse. el descendiente de la línea sanguínea Inuzuka tuvo que concluir el trabajo solicitado por Sasuke cuando el sol comenzó a despuntar en el horizonte. pero sabemos que no podemos confiarnos. y tal vez un poco molesto. entonces así se hará en breve. justo frente a él. los siete hokages se encontraban en sus ya comunes posiciones. tampoco quiero que se exijan demasiado. habían regresado a la mansión para establecer aquella reunión. Luego. todos atentos a lo que se hablaba en la reunión pero a la vez pensando en otras cosas. — Sé que el número de akatsukis ha descendido en los últimos tiempos. No puedo evitar sentirse oprimido. Shikamaru apenas había vuelto del apartamento junto con Kiba. Los primeros porque eran los dos en cuestión y el último.

— ¿Y por qué estaba en el pasillo si se suponía que estaba bajo tu protección. pensó Kiba mientras estudiaba el rostro del guerrero de ojos claros. Sin embargo.— ¿Alguien me puede decir qué hace la humana al otro lado de la mansión? — preguntó el azabache. no sintió nada. Tenía su mano envolviendo el puño de Sasuke y su mirada clavada en la del rey. Una pelea era justo lo que necesitaba. vio interrumpido su camino por un par de manos que lo tomaron por los hombros y lo golpearon contra el muro. Sasuke lo golpeó contra el muro una vez más— ¿Qué mierda sucedió ayer? Gaara sólo lo miró con ironía. Parecía que se estaba burlando de él. lo que terminó por colmar la paciencia de Sasuke. El aludido lo ignoró olímpicamente. así que tuvo que insistir. Kiba se había interpuesto entre ambos guerreros. cuando ya imaginaba el dolor en su rostro. — ¡Escúchame bien jodido imbécil! —gritó el azabache. . Cuando el pelirrojo pasó frente a la chimenea. Durante los primeros dos segundos todo fue un silencio sepulcral. Gaara? —pronunció su nombre con mayor realce para intentar llamar su atención. "Así que era eso". cuando regresé al complejo. En este mismo instante me vas a dar una explicación porque si no me la das tú la voy a extraer de la mente de la humana y lo que le hayas hecho te lo haré multiplicado por cien ¿entiendes? —el otro guerrero permaneció impávido. No sabía que seguías vivo. la humana estaba vagando por los pasillos del segundo piso. mostrando los colmillos —. Dejó de mirar por la ventana y comenzó su camino hacia la salida. le pregunté que sucedía y me dijo que quería otra habitación porque ya no quería estar con él — añadió apuntando con la cabeza hacia el pelirrojo. —espetó con su común sarcasmo y frialdad. — ¿Qué demonios pasó anoche? —Miró al pelirrojo que permanecía en su habitual rincón— ¿Gaara? — Yo te puedo explicar —dijo Neji— Anoche. Toda la paciencia que había dentro de Sasuke se terminó. elevó su puño dispuesto a golpear a Gaara mientras el pelirrojo se preparó para recibir el golpe. papá. — Lo lamento.

Gaara volvió a ignorarlo y se encaminó de nueva cuenta hacia la salida. — ¿Por qué? Neji miró de soslayo a Gaara. — Porque la quiero para mí. supo que algo andaba mal. No estaba de humor para soportar a Gaara y su actitud de insufrible. De mala gana retrocedió liberando al pelirrojo. —Sasuke estaba a punto de replicar. miró al hombre que permanecía detrás de él— Kiba.— Cálmate. — Te lo estoy anunciando. pero luego de ver la mirada de Kiba. Neji. Lo que pueda hacerle definitivamente será mejor que lo que sea que le haya hecho Gaara ¿no crees? Tan pronto como terminó de decirlo. Neji no pudo evitar sonreír divertido. No lo hagas. dile a . él también entraría al juego. Cuando Sasuke vio la puerta cerrarse. Si aquel imbécil iba a jugar a hacerse el duro. — Seguro —respondió con ironía antes de abandonar la habitación. — Al infierno con eso. —interrumpió Sasuke. El ojiperla sólo se encogió de hombros. No estoy pidiendo tu autorización. Se acercó en dos zancadas hacia el castaño y le apuntó con el índice sobre uno de sus pectorales— Escúchame bien. — Lo hiciste a propósito ¿verdad? —musitó. quiero que te encargues de la humana junto con Naruto. no quiero disputas en la cofradía por una humana ¿estamos? Así que puedes ir a X-tasis o a cualquier otro club del centro a follarte a cuanta puta quiera pero no vendrás a hacer tus estupideces aquí ¿quedó claro? El aludido soltó una pequeña risa mientras sacaba un cigarro y el encendedor de oro. No ahora. Había conseguido su objetivo. —respondió Sasuke. — La humana queda bajo mi protección —dijo inesperadamente Neji. el azote de la puerta hizo retumbar los cristales de la ventana. — Por tu bien espero que no hayas cometido ninguna estupidez —sentenció mientras devolvía su abrigo a su posición original. — No. Kiba le lanzó una mirada furtiva llena de cólera. del bolsillo de sus pantalones. ocasionando que se detuviera frente a la puerta y volteara a verlo.

definitivamente eso era algo muy diferente. La sensación de haber dormido más que suficiente saturó el cuerpo de Sakura. y él le había dicho que irían al lugar donde él realmente vivía. Se levantó ligeramente. Había despertado parcialmente mientras iba en un auto junto a Sasuke. —respondió poco convencido. Definitivamente algo estaba ocurriendo entre esos tres y había que averiguarlo antes de que Sasuke tuviera razón y las cosas terminaran mal. luego caminó hasta la puerta que había frente a sí. . mojó su rostro un par de veces. No le parecía justo que Sasuke culpara a Kaiya de lo sucedido. apoyándose sobre su antebrazo y descubrió que estaba sola en la enorme cama. abrió el grifo. Luego vio al rey desaparecer a través de la puerta. imaginó. ¿Dónde estaba? Lo recordaba.Danzou que acelere la búsqueda de lo que le pedí. buscando el menor indicio de algo. Encendió la pequeña lámpara que había sobre el buró cercano. además del filo que. su piel. Antes de que uno de esos dos termine muerto ¿estamos? — Claro. pues a pesar de que siempre se había caracterizado por fastidiar al mundo con su extrema 'sinceridad'. Analizó cada rasgo de su rostro. se puso en pie. sus brazos. cualquier cosa. De nuevo no veía nada diferente. No se sentía en absoluto diferente. Entonces abrió la boca y notó algo: sus colmillos estaban más alargados. Miró las palmas de sus manos. Al menos ya no tendría que preocuparse por buscar disfraz para la noche de brujas. puso los pies sobre la alfombra y de manera titubeante. se toqueteó el rostro. Encendió la luz. Abrió los ojos y notó que tenía noción de su alrededor aún en la oscuridad. Quiero a esa humana fuera de esta casa lo más pronto posible. descubriendo el baño. Entonces decidió estudiar su reflejo en el enorme espejo. apoyó su peso en un pie y luego en el otro. Estaba claro que algo había ocurrido entre ella y Gaara. pero no pudo percibir nada nuevo. algo había detrás de su comportamiento para provocar a Gaara sólo para molestar. Los tocó con la punta de los dedos y sintió una extrema sensibilidad en ellos. poseían. No parecía ser tan malo. Tomó la bata negra que había a los pies de la cama y se cubrió con ella. ¿En realidad ya había sucedido? ¿De verdad ella era una…? Se deshizo de la sábana de seda que hasta ese momento la cubría. Wow. y también que algo ocurría con Neji.

Su primera impresión era que la habitación se asemejaba a esa clase de enormes aposentos que había en palacios de ensueño construidos en las épocas de los grandes reyes.Salió del baño y comenzó a estudiar con sumo detalle la gigantesca habitación en la que se encontraba. cerrando aún más la bata. cortándolo como pequeñas agujas. sino porque cada pequeño detalle que había le recordaba a él. Y lo parecía. Había tantas preguntas. un vuelco en su abdomen estrujó su estómago y se extendió hasta su pecho. Miró a su alrededor pensando que ese era el verdadero hogar de Sasuke. los lujosos autos estacionados ahí. La sangre dejó de alcanzar sus extremidades. con la simple cama y el sillón. Miró el majestuoso patio empedrado. Su respiración convertida en irregulares jadeos formaba pequeñas nubes blancas frente a ella. no había punto de comparación con aquel otro armario casi vacío del pequeño apartamento junto al de… ella… Una extraña sensación la asaltó de golpe al darse cuenta de la verdadera situación. De repente se sintió dentro de una caja de cristal que se cerraba a su alrededor y de la que debía escapar. y continuó con su recorrido ahora estudiando el costado de la imponente fachada. evitando que pudiera llevar aire a sus pulmones con normalidad. Dio otros pasos más recorriendo el frente de la enorme mansión de la que había salido. Ya no era la habitación vacía. Sin dudarlo ni frenar el ritmo de su andar. sin tener a donde más ir. tantas dudas nublando su cabeza para las cuales no podía encontrar respuesta. todo cuanto veía y sentía no parecía real. No porque hubiera fotografías o recuerdos. había acabado. deteniendo abruptamente su carrera. su empleo. Su vida. Salió de la habitación corriendo. descendió los escalones. deteniéndose al sentir el cambio de piso bajo sus pies. Cruzó los brazos sobre su pecho. y no precisamente la habitación en la que dormía un guerrero. la textura de las piedras bajo sus pies. De manera repentina y completamente inesperada había sido apartada de todo lo que una vez conoció. Dio otro paso más. tal y como la conocía. la profunda oscuridad de una típica noche de otoño sin estrellas ciñéndose sobre su cabeza. ocasionando que sus manos se enfriaran súbitamente. Dio un paso hacia el frente mientras cerraba lentamente la puerta a sus espaldas. La frescura de césped hizo que el frío en su cuerpo aumentara. El frío azotando su cuerpo. mientras veía ese enorme armario repleto de cualquier cantidad de prendas masculinas. no supo que camino tomar así que decidió seguir el corredor hasta hallarse frente a la enorme escalera. Miró al cielo intentando hallar el soporte que . No sabía que pensar. en medio del extenso jardín trasero. Ahora. abrió la enorme puerta de madera sólida y finalmente sintió la fría brisa golpear su cuerpo. apoyando ahora ambos pies descalzos sobre las piedras. Volvió a detenerse. atravesó el frío piso de mármol del vestidor. sus amigos… todo. Su casa.

¿Te molestó algo en la casa? . — ¿Por qué hace tanto frío aquí? —preguntó tiritando— ¿Dónde estamos? Sasuke se acercó lentamente a ella. — O sea. Una nueva brisa más intensa le hizo estremecerse. Él asintió con la cabeza. Sin decirle ni una palabra. No supo cuánto tiempo permaneció de pie en aquel lugar. — En general para los ojos no deseados —aclaró. — Estamos a las afueras de la ciudad. — No tendrías por qué. volvió su vista hacia el césped bajo sus pies. Y también sabía que ella en esos momentos necesitaba permanecer ahí. en medio del bosque. en medio de la autopista cincuenta y cuatro. Miró sobre su hombro y vio a Sasuke parado a unos pasos de distancia. Todo el lugar está protegido por genjutsu. — Está haciendo demasiado frío como para que estés afuera vestida sólo con una bata. Sólo escapó de sus pensamientos cuando una ligera brisa llevó hasta ella un aroma extremadamente familiar y que ahora percibía con tal claridad que no había existido antes. Entonces sintió la calidez del abrigo de él sobre sus hombros. notando que él estaba otra vez a unos pasos de ella. pero después tuvo el presentimiento de que él tenía noción de lo que le sucedía. Sin embargo. Ambos quedaron en silencio por unos instantes. decidió no tener ningún contacto físico. hasta colocarse a su lado. hasta que nuevamente él habló—. Volvió a mirar sobre su hombro. aunque por dentro se moría de ganas por abrazarla.necesitaba para no desplomarse en ese mismo instante y llorar por la incertidumbre que había tomado el control de su vida de manera sorpresiva. En un primer momento le extrañó que él no la invitara a entrar. lo que lo hace… — Invisible para los ojos humanos —le interrumpió ella. — No sabía que hubiese una propiedad así en las cercanías.

pero aún falta que aclaremos bien las cosas. pero enseguida agregó—: bueno. al contrario. —suspiró profundamente mientras volvía su mirada hacia la negrura que se extendía sobre ellos—. no es que haya una brillante vida esperando por mí. La mirada de Sasuke se oscureció cuando una idea llegó a su mente. — ¿Entonces? — Es sólo que… pensé que tenía más tiempo. miró a Sasuke y dijo: — Es sólo que… no estoy segura de estar preparada para esta vida. intentando hallar las palabras adecuadas. — Sea lo que sea puedes decírmelo. Digo. Ella volvió a clavar su mirada en el oscuro cielo. pero era todo lo que siempre conocí. Es sólo que yo… —suspiró profundamente—… necesitaba pensar. ni siquiera yo misma lo sé. Finalmente. Lo sabes. — ¿No te gusta estar aquí? —preguntó Sasuke cuando el silencio se había hecho más insoportable. — Esto es un nuevo comienzo. — Perdón por haber salido así. — ¿Puedo preguntar qué es lo que te preocupa? — Si te soy sincera. yo lo di por terminado. Pero aún hay cosas que me cuesta trabajo dejar atrás. Además. él estaba ahí cuando yo… —miró al Uchiha dándole a entender a qué se refería. amigos con los que nunca sentí que encajaba del todo y un trabajo del que estaba cansada. — Lo sé. Necesito cerrar los ciclos de mi .Ella lo miró de soslayo y luego negó con la cabeza. luego de unos segundos. — Hablas del humano. — No es eso. —insistió él. Acunó su rostro entre sus manos—. — No —se apresuró a decir luego de notar su molestia— Lo mío con él ya acabó —pudo ver la sorpresa en el rostro de Sasuke. Sakura. No sé si realmente podré dejar… dejarme atrás Los siguientes largos segundos o minutos corrieron entre el más tenso silencio mientras ambas miradas seguían fijas una en la otra.

Será cómo tú quieras —dijo finalmente— Pero no irás así. Yo puedo borrarle la memoria. Cuando se hallaron nuevamente en la habitación de Sasuke. — Sí. — Entonces quisiera ir a hablar con él ahora mismo. —dijo casi con resignación— ¿Cuándo quieres hacerlo? — Lo más pronto posible. ¿lo entiendes? Sasuke dejó escapar todo el aire que había en sus pulmones. Sólo yo puedo verte desnuda.vida anterior para empezar de nuevo contigo. por lo que Sasuke rápidamente aclaró—: Sólo ha estado durmiendo. si no tienes inconveniente. le enviaré un correo a todos mis amigos anunciándoles que me mudaré al otro lado del mundo y también… necesito llamar a Sai —Sasuke soltó un bufido. Escribiré al diario presentando mi renuncia. Una vez que se las dio a la ojiverde. él por supuesto que tenía inconveniente. . — Eso no será necesario. Sigue completamente entero y a salvo. y también tengo que inventar alguna clase de historia para explicarle lo que vio. al tiempo que cerraba sus brazos alrededor de ella para acercarla. Eran más que una puerta abierta. y también implantarle nuevos recuerdos. — ¿Qué? —preguntó extrañada— ¿por qué lo dices? — Porque el humano no ha dejado tu apartamento desde anoche. Bueno. la alzó entre sus brazos y comenzó el camino de regreso al interior de la mansión. — De acuerdo. — Y todas las veces que quieras. Sakura rió tenuemente. Sakura sonrió tenuemente al ver su expresión. volvió a salir para decirle a Naruto que lo esperara en el centro pues antes tenía que hacer algo con Sakura. significaba que él la entendía. Ha permanecido inconsciente las últimas veinticuatro horas —Sakura no pudo ocultar su sorpresa y temor. Sakura enredó sus brazos alrededor de su cuello. Habían olvidado traer algo de las pertenencias de ella cuando habían dejado el apartamento. Acercó sus labios a los de ella y mientras la besaba. Ahora le encantaba verlo ligeramente celoso. correspondiendo el abrazo. Esas palabras sonaron a campanas celestiales para él. porque si no le había hecho daño a Sai en todo ese tiempo. pero no se lo iba a decir. él salió nuevamente y regresó con algo de ropa que Ino le había prestado para Sakura. Y tampoco es necesario que le llames. Por eso añadió—: para decirle que me mudaré. Lo entiendo.

¿Quién hubiera pensado que Sasuke era tan atento a los pequeños detalles? Entonces él le rodeó la cintura con ambos brazos. Nunca había sentido que le hiciera falta hasta ahora. Sabía por donde iría el asunto si comenzaba así que lo mejor era esperar. . separándose justo antes de que él volviera a abrazarla. pero cuando intentó abrochar el botón de los pantalones supo que no era del todo cierto. Hizo un asentimiento mientras su rostro bajaba hacia el cuello de ella donde depositó un fugaz beso. sí? —preguntó sonriendo de manera divertida. Él se inclinó hacia ella. Luego de sentirse sorprendida. Además de que vi la manera en la que mirabas los pantalones. Alzó el rostro y se topó con la mirada velada de Sasuke. — Debemos irnos —dijo. Sakura no pudo hacer otra cosa que no fuera sonreír. Siempre había creído que su complexión no distaba mucho de la de la rubia. pensó. — ¿Ah. Sasuke dijo algo entre dientes al tiempo que la liberaba con renuencia de sus brazos. Eres perfecta. Ella dejó escapar un sonido hueco.Cuando regresó. — Eres hermosa justo como estás —dijo Sasuke. — Así es. Sakura lo miró extrañada. vio a la mujer terminando de ponerse los jeans. — Ya no. su compañero. Se vistió con la blusa color índigo y cuando se puso los jeans comenzaron los problemas. se acercó y le dio un beso fugaz en los labios. sin embargo volvieron a quedar descartadas cuando Sasuke le hizo un comentario diciendo que por poco y no encontraba a Ino y a Kiba. "Nota mental: ponerme a dieta". pegándola a su cuerpo lo más que le era posible. — ¿Puedes leer mi mente? Él cerró la puerta. pues la prenda le apretaba un poco a la altura de la cadera. Pero puedo sentirlo. Sakura vio la ropa de Ino y de inmediato las sospechas regresaron a ella. Sakura sonrió. pero entonces Sakura se alejó brevemente. se acercó a ella y la abrazó. quien permanecía recargado en el umbral de la puerta.

Cuando se encontraron en el patio empedrado. —respondió él. — Cierra la boca —dijo ella sonriendo también. Sakura miró a detalle cada uno de los autos lujosos que había ahí. era que él necesitaba su apoyo y su comprensión y ella se iba a esforzar para dársela. habrá que reconocer que necesitas un cambio de auto. una parte de su mente le decía que no le gustaba eso. pues él había sido un guerrero desde antes de conocerla. . Soltó un tenue silbido decreciente.Fue al baño para mojarse nuevamente la cara y cuando regresó vio a Sasuke terminando de armarse. Una ligera risa reverberó en el pecho de Sasuke mientras le sostenía la puerta abierta para que ella entrara al auto. —dijo caminando hacia el Cadillac Escalade negro situado al otro extremo del patio. — Pensaba traer mi auto. — ¿Nos vamos? —preguntó él. Pero me lo presta de vez en cuando. pero por otra parte. — ¿Todos son tuyos? — No. Durante un instante se vio envuelta de una extraña sensación que no pudo definir. — ¿Tú no tienes auto? — Es aquel de allá —dijo señalando con el dedo. Sakura siguió con la mirada hasta toparse con el Porsche 911 turbo color plata. pero ahora siento como si condujera una carcacha. Sakura asintió y ambos se dirigieron hacia la puerta para abandonar la habitación. — Bueno. que no quería que él arriesgara así su vida todas las noches. — Es de Kiba. Pero lo más importante. — Es increíble. Además había que reconocer que era tremendamente sexy ataviado así. el compañero de Ino. Sasuke sonrió. La tomó de la mano— Ven. sacándola de sus pensamientos. Son de mis hermanos. — ¿Ese es tuyo? —Sasuke negó con la cabeza. Por un lado. —volvió a mirar al hombre— ¿Entonces por qué…? — Por si quieres traer alguna de tus cosas. su lado racional y maduro le decía que tenía que acostumbrarse a ello. era el protector de su raza así que no podía obligarlo a retirarse.

Cuando la cerradura cedió ante la voluntad de Sasuke. pero de inmediato Sasuke se interpuso en su camino. finalmente pudo identificarla como la incomodidad de Sasuke. Cuando llegaron al apartamento no se escuchaba ningún ruido. pero mantuvo la mirada fija en aquel hombre— Muévete —ordenó. él azabache no pudo contener su impresión por lo que vio. — ¿Dónde está? —preguntó ella. parecía como si hubiese envejecido muchísimo en las últimas horas. — ¡Sakura! —corrió hacia ella. Pero… "¿Por qué está consciente?" « Continuará… » Capítulo 23 Cuando Sakura abrió la puerta de su habitación. . aunque ella se le adelantó. si es que tenían. El humano esta ahí. cierto. lo cual era normal si consideraban que el humano estaba inconsciente. Sai se detuvo. Sakura lo tomó de la mano para hacerle saber que lo quería a su lado y juntos caminaron a lo largo del pequeño corredor. los hermanos y sus compañeras. Aún respiraba. permaneciendo unos instantes mirando la fachada del edificio. Sasuke aparcó la camioneta en la acera opuesta y luego descendió rápidamente para ayudar a Sakura a bajar. ya se encontraban en su destino. Su camisa estaba completamente desaliñada. con los primeros botones abiertos. muestra de su nerviosismo y ansiedad. Sasuke esperó pacientemente hasta que ella estuviera bien y entonces ambos entraron. Mirándolo de cerca. extrañamente. desafortunadamente cierto. Movía su pierna derecha insistentemente contra el piso. Sin embargo. También le habló de la servidumbre que habitaba en la mansión y a quien llamar si necesitaba algo. Sasuke le señaló con la cabeza su habitación. no dedicó mucho tiempo a ello pues. aunque le tomó un poco de tiempo. Sakura permaneció en la estancia recorriendo con la vista. todos y cada uno de los muebles así como los detalles que adornaban el lugar. Lo mejor era que terminaran con eso pronto.Durante los escasos minutos de trayectos. Sasuke le dio más información sobre la que ahora también era su familia. Ya no traía puesto el saco ni la corbata que la noche anterior le pareció divisar entre el dolor. vio a Sai sentado sobre su cama. Sai levantó la mirada. Sin darse cuenta. sentía un aura extraña a su alrededor y. y una breve descripción de cada uno de ellos.

Odiaba aquello. El azabache iba a replicar. conservando la suavidad en el tono de su voz. y que por lo mismo solía haber ocasiones en las que dormir a alguien requería mayor esfuerzo que con otro. Negó con la cabeza. y mucho menos cuando alguien como Neji se había encargado de él. pero dejando entrever la firmeza de su posición—. Sai retrocedió un paso y la observó atentamente. —respondió el Uchiha. pero… nunca había sabido de un humano que lograra resistirlo. Aún cuando no estuviera de acuerdo. — No intentes ocultármelo. mientras su mujer se acercaba al humano. En realidad… estoy perfectamente —respondió sin poder evitar sorprenderse. pero la mirada de Sakura lo detuvo. lo había noqueado lo suficiente para que fuera Sasuke quien le hiciera recobrar el conocimiento. Sasuke estaba a punto de replicar. — No. — No habíamos acordado eso —respondió.Sasuke seguía sin salir de su asombro por hallarlo consciente. tuvo que retroceder hasta hallarse en el umbral de la puerta. Dejar a Sakura a solas con el humano no había formado parte del plan inicial y él no tenía la más mínima idea de cambiar el itinerario que tenían marcado. estaba más que claro que Sakura no cambiaría de parecer. Era bien conocido que había mentes humanas más fuertes que otras. — Déjalo. Maldición. principalmente. Sakura. Este asunto nos concierne a él y a mí. así que rápidamente se acercó a Sasuke y tiró levemente de su brazo. considerando cómo se había sentido hacía poco. Frunció el ceño. Sakura notó la tensión en el ambiente. — Entonces mantente al margen —dijo ella. Así que. en privado. No tenía sentido. Según le había dicho Neji la noche anterior. — Sí. — ¿Por qué habría de estarlo? Él movió la cabeza casi con decepción. — No pareces drogada. sin más remedio. Sasuke. —él la miró— Quiero hablar con él. — ¿Estás bien? —le preguntó Sai a Sakura una vez que vio a Sasuke lejos de ellos. Yo te vi aquí anoche ¿recuerdas? .

Siempre es mejor que no sepan nada. Inténtalo con otra cosa mejor. así que ella comenzó a hablar. — En otro momento te hubiera dicho que no. ahora no se fiaba de él ni un poco. Sakura? —preguntó Sai. que le había mentido los últimos meses. Las últimas horas había sido las peores en su vida. Si desde un principio no le había agradado el humano por el hecho de que había estado con Sakura. — ¿Contarme qué. Describió con exactitud lo ocurrido la noche . Estaba fastidiado. Le contó sobre la verdad de lo que ella era. lo que eran Sasuke y los demás. claro. — Sai. Sai lo recordaba.Sakura titubeó. primero viendo a su prometida al borde de la muerte. lo menos que le debía era un poco de honestidad. lo poco que sabía sobre su madre. los dedos de una de sus manos tamborileando contra su bíceps. luego siendo escoltado por aquellos hombres por los que él no se atrevería a meter las manos al fuego ni por equivocación. Su voz era la representación de la ansiedad y la confusión que había dentro de él. pero no había podido encontrar ninguna. Después de todo. Por extraño que pareciera. si consideraba que Sasuke le borraría la memoria y. pero que no podía identificar con precisión. — Es la verdad. Él no volvió a hacerle comentario alguno. buscando siempre una que fuera lo bastante coherente como para satisfacer a la mente calculadora y racional de Sai. — Claro —dijo el humano. Durante el camino había pensado en las mil y un razones que podría darle a Sai. algo que le resultaba familiar. y ahora venían a decirle toda esa sarta de estupideces como si él fuera un imbécil ignorante—. Yo… —Miró sobre su hombro hacia Sasuke— ¿Puedo contárselo? El vampiro se mantenía apoyado contra el umbral. con los brazos cruzados sobre su pecho. dejando notar el sarcasmo en su voz. cuando despertó había pensado que había sido un sueño pero ahora lo recordaba: aquellos hombres desvaneciéndose en el éter cómo si fueran… ¡Qué demonios había sido eso! La gente no desaparecía así como por arte de magia. pero… debido a lo que Neji me dijo que ha visto… Ah. ella podía sentirlo— ¿Qué ese hombre y todos los que ayer aparecieron junto con él son un puñado de…? — Vampiros —susurró. Había algo en él. cariño. Ahora pensaba que lo mejor era decirle la verdad. yo… anoche no estaba drogada. Sai —respondió Sakura. teniendo en cuenta.

lo único que Sai pudo hacer fue mirarla fijamente. Sai. como si intentara ordenar sus ideas con cada paso que daba de ida y vuelta. Simplemente no podía abrir su mente a historias que parecían novelas de terror barato. Su instinto le decía que no estaba mintiendo. pero ahora sólo quería saber que el mundo real estaba ahí. se detuvo frente a ella. Era demasiado. . — Sí. — Sasuke. es real. porque desde hacía muchas horas había intentado abrirlas o romperlas. está bien —dijo Sakura— Cálmate. ¿no es así? — Será mejor que lo creas. Separó los labios. — Entonces eres realmente un vampiro. Él era un abogado. — Ni lo sueñes —gruñó Sasuke. Son reales. Sai sintió que las rodillas le temblaban mientras extendía la mano para tocar los dientes. — Abre la boca. — Suéltalo —ordenó ella suavemente. Comenzó a pasearse de un extremo a otro en la habitación. aunque no abrió la boca de nuevo cuando la mano del humano fue liberada—. mostrando un aterrador juego de colmillos. —Escuchó un ruido sordo y desagradable detrás de Sakura. Cuando Sakura pensó que agujeraría la duela bajo sus pies... lo que ella había sentido y visto. — No puedo creer esto —susurró mientras caminaba hacia las puertas que daban al balcón del apartamento. un ser racional. humano. muy difícil de aceptar. pero le resultaba demasiado difícil. —El enorme bastardo moreno sonrió soberbio.anterior. Sasuke se había acercado a ellos a una velocidad sobrehumana. Sabía que estaban cerradas. revelando dos largos caninos que ciertamente antes no estaban ahí. al mismo tiempo que una corriente de aire frío le azotaba la espalda. — También fue muy difícil de aceptar para mí. claro. Cuando Sakura terminó. Una gruesa mano lo sujetó por el brazo. Todo este asunto. con fuerza suficiente para fracturarle los huesos de la muñeca. El abogado alzó la vista para mirar al que momentos antes consideraba un 'simple' traficante de drogas. afuera.

No más. — No. Su mente comenzó a atar los cabos sueltos que había en toda esta historia. no tienes por qué preocuparte —dijo logrando descolocar a Sakura — No me importa. pero… lo era. Yo sé que estás confundida. — Por eso terminaste nuestro compromiso ¿no es verdad? —preguntó repentinamente. —susurró. que tal vez sientes que… puedes hacerme daño —comenzó a decir— Pero no tienes por qué sentirte así. Esa era la parte de la conversación a la que ella no quería llegar. — En parte. Entonces él alzó la vista para fijarla en ella. Era como si él hubiera olvidado que Sakura y Sasuke estaban ahí. Todo dentro de él se removía con impaciencia.— ¿La mordiste para convertirla en vampiresa? — No funciona así. O naces de nuestra especie o no lo eres. puedes tomar de mí todo lo que necesitas . El hecho de que Sai estuviera a punto de hacer un sacrificio como aquel por ella. Sakura. Esto estaba mal. Miró nuevamente a Sasuke y luego a Sai. — Entonces. estoy dispuesto a… — Sai… yo ya no te amo. era algo que tensaba aún más el ambiente. Seguía sin creer que todo aquel asunto fuera real. no la hacía sentir mejor ni un poco. La ansiedad que había estado presente en el humano volvió súbitamente. — Sé que eso no es verdad —replicó él— Es como lo que dijiste hace días. Si necesitas… —quería decir 'beber sangre'. ¿recuerdas? Pero yo siempre voy a estar aquí para ti. Yo… —se mordió ligeramente el labio inferior. Su postura. pero sencillamente sus cuerdas vocales se negaban a hacerlo—… lo que sea que necesites hacer para vivir… —se aclaró la garganta— puedes hacerlo conmigo. completamente inmóvil con excepción de su pecho subiendo y bajando una y otra vez. Sai. Había que acabar con eso de una buena vez— Ya no podemos juntos. — Las cosas no funcionan así. Sakura volvió a sentirse incómoda. Sai se llevó las manos a las caderas y fijó su mirada en el piso.

Esa acción fue la gota que derramó el vaso de la paciencia de Sasuke. humano! —exclamó Sasuke desnudando los colmillos como advertencia. descubriendo su cuello para ella. — ¡Sasuke. podía pasar sobre ella fácilmente para matar a Sai. golpeándolo contra el muro con violencia. Sakura se acercó. — ¡Sasuke. — Puedes beber de mí. tomó una de las . al ver como la mano del vampiro se cerraba poco a poco sobre la garganta del humano. él le había prometido a Sakura que mantendría la cordura cuando se encontraran con Sai. Sin poder contener más lo que se había estado arremolinando en su pecho desde que habían llegado a ese lugar. Encaró a Sasuke mientras mantenía sus manos apoyadas sobre los pectorales de él. ahora mismo. Lo tomó por los hombros. aunque era perfectamente consciente de que si Sasuke se lo proponía. Contra su voluntad. Ese humano… ¡maldita fuera la genética! Su instinto le pedía a gritos que lo matara. Dulce diosa creadora. — ¡Sasuke! — ¡Ella es mía y es hora de que lo entiendas. — Por favor —suplicó mirándolo fijamente a los ojos— No lo hagas. — No… no voy a renunciar a ella tan… fácilmente —dijo Sai entre jadeos. Su mano se cerró sobre la garganta de él. mientras intentaba respirar. Sasuke se sintió como un bastardo cuando vio la expresión de miedo y dolor en el rostro de Sakura. Pero no podía. mientras iban en el auto. colocándose entre ambos. se dejó ir sobre el humano.— Sa… El hombre se acercó rápidamente. basta! —gritó Sakura— ¡Lo prometiste! Esa frase atrajo la atención del Uchiha. Sí. basta! ¡Suéltalo! —exclamó aterrada Sakura. Dentro de él se formaba la idea de que no podría estar tranquilo mientras ese humano siguiera respirando. el vampiro lo soltó súbitamente. cortando el paso del aire hacia sus pulmones. ¿por qué tenía que poseer tanto poder sobre él? Sin entender del todo lo que estaba sucediendo en su interior. que era una amenaza para él y para ella. Toda la ira y los celos se desvanecían ante el sentimiento de culpa que embargaba su interior al saberse causante de la infelicidad de ella.

El Uchiha parpadeó una vez. — Es hora de irnos —susurró sobre su cabello. — No. Tienes derecho a poseer sólo buenos recuerdos. Y espero que pronto encuentres a alguien que realmente valore al gran ser humano que eres. Decidió salir de la habitación y esperar a que Sasuke hiciera lo que tuviera que hacer. la estrechó con fuerza entre sus brazos. Lo único que puedo hacer por ti es evitar que recuerdes todo esto. lo que ella realmente es. se arrodilló frente a él. Sai — susurró ella con la voz quebrada— En verdad lo lamento mucho. Rápidamente volvió a incorporarse. miró a Sasuke y con un ligero asentimiento con la cabeza le indicó que estaba todo listo. le dio la espalda y ayudó a Sai a sentarse sobre la cama. Sai apretó ambos puños. El humano no pareció inmutarse. — No puedo hacerlo —respondió Sasuke fríamente— Lo mejor para ti es olvidar lo que sabes. Sakura no pudo evitar sentir cierto escozor al verlos. parecían tan suplicantes—. Sasuke salió al encuentro de Sakura en la pequeña estancia. Ya me quitaste a la mujer que amo —dijo intentando mantener la integridad en su voz— Ahora no me quites la verdadera razón. — ¿Qué sucedió? —preguntó Sakura levantándose de su asiento. Se levantó y luego volvió a inclinarse para depositar un rápido beso sobre los cabellos de Sai. Aún cuando ahora ya sabía lo que eran. Cuando volvió a abrir los ojos. Sai negó con la cabeza. Luego. La mujer se apartó de él. — No tienes idea de lo mucho que lamento que las cosas terminaran así. Era retirarse ahora o arriesgarse a que la biología volviera a tomar la batuta en ese asunto y todo concluyera con la muerte de aquel humano. humano —ordenó el vampiro una vez que sintió que Sakura se retiraba. Sintió a Sakura asentir contra su pecho. —los ojos de él se alzaron levemente para encararla. . como si su mente hubiera decidido alejarse de todo aquello. éstos eran rojos nuevamente. — Mírame. — Sólo te estoy pidiendo un maldito favor —dijo entre dientes— Sólo eso… Un par de minutos después. Después. El corazón de Sakura se oprimió. no dejaba de sentirse intimidada por ellos.manos de Sakura y la llevó hasta sus labios a manera de disculpa. Ella estaba sentada en el sofá.

Mientras esperaba a que Sakura cruzara la puerta. Ni en el más remoto de los casos que su cerebro había podido imaginar sobre el momento en el que terminaran con su relación. Sasuke miró el apartamento. durante la transición de Sakura cuando creía perderla. Algo le decía que no volvería ahí nunca. Nunca antes había estado tan inseguro de una decisión tomada. . pero esta vez no podía evitarlo. Sabía que las cosas no estaban resultando sencillas para ella. — ¿Quieres llevarte algo? — Esta noche no —respondió ella. Aún no podía quitarse la imagen tan demacrada que Sai tenía en su apartamento. aparecía el hecho de que no compartieran el mismo material genético. Escuchó un par de ligeros toques sobre la puerta y luego se abrió parcialmente. aunque le había dicho que tenía entera disposición sobre todo en el complejo. Al menos le consolaba la idea de que Sai no recordaría nada de su 'verdadera ruptura'. pues según las pocas palabras que Sasuke le dirigió camino a casa. Tenía un poco de sensibilidad en los ojos así que había decidido permanecer a oscuras. — Sí… es… es lo mejor. Al menos no en un futuro próximo. Habían pasado dos horas desde que habían regresado a la mansión. todo se resumía en una sola frase 'recuerda sólo lo que necesita recordar'. La silueta de Ino quedó delineada por la luz que entraba desde el pasillo. Sakura bajó la mirada a la duela y asintió varias veces con la cabeza mientras se abrazaba a sí misma. Sasuke había salido para realizar las rondas y. Sakura asintió y ambos se encaminaron hacia la puerta. Enviaré a alguien para que lo lleve a su casa. pero esperaba que pronto todo cambiara. Sasuke la estrechó nuevamente entre sus brazos. ella decidió permanecer en su habitación. Suspiró profundo.— Está bien. Y algo le decía que no iba a irse. Antes de salir la ojiverde dio una última mirada a aquel lugar. Ese extraño sentimiento que llegó a él la noche anterior. — Es mejor irnos —susurró él. principalmente el corredor que llevaba a la habitación donde el humano estaba. volvió nuevamente a él.

—Ino suspiró ligeramente. —tomó la mano de Sakura y le dio un ligero apretón— ¿Sabes? Sasuke me dijo también que fueron a hablar con Sai y que él… no había sido del todo diplomático. — ¿Vinculación? — Así es. — ¿Cómo estás? — Bien. tal vez a simple vista no sean perceptibles. — Eso es por la vinculación. — Sí. yo diría que… casi perfectamente.— Hola —susurró la rubia asomando medio cuerpo sobre la puerta. — Me alegro. Y debo decirte que me desconcierta bastante que Sasuke se comporte así. pero las hay. eso ya lo he notado. Verás… hay muchas diferencias entre nuestra raza y los humanos. tan… — ¿Primitivo? —Sakura sonrió ligeramente. — Hola… — ¿Puedo pasar? —Sakura asintió. — Sakura. reflejando extrañeza—. quiero que entiendas que él no lo hace de manera consciente… no del todo —la mirada color jade se posó en ella. —respondió la ojiverde dibujando una tenue sonrisa en su rostro. La mujer rubia entró por completo en la habitación al mismo tiempo en el que Sakura encendía la pequeña lámpara sobre el buró. — Algo así. Ya sean costumbres o algunas otras cuestiones entre ellas… los celos. De muchas maneras. —se sentó en la cama junto a ella— Sasuke me dijo que tal vez podrías necesitar un poco de compañía. — Si puedes definir intento de asesinato como 'falta de diplomacia'. — Claro. —tomó el brazo de la mujer y lo acercó hacia la nariz de ella— . — Puedes dejar la luz apagada —le dijo Ino— No tengo problemas con la oscuridad. — Gracias.

Para Sakura todo ese asunto le resultaba casi increíble. aunque pensándolo bien. —Ino respiró profundo— Sakura. sí temió por la vida de Sai. pero las reacciones de Sasuke son más extremas porque su genética le dicta que sea así. Era como si realmente ella sintiera que era… correcto. me refiero a su condición —de nuevo. — ¿A qué te refieres? — A lo que sientes cuando lo ves conmigo —Sakura dio un respingo al recordar sus teorías sobre una relación entre Sasuke e Ino. Todos los hombres de nuestra especie tienen un aroma de vinculación. Las relaciones entre los nuestros son más intensas.¿Puedes olerlo? Sakura entrecerró los ojos mientras su nariz tocaba ligeramente su propio antebrazo. Mientras estaban en el apartamento. — No me refiero a su posición. A lo que me refiero es que estás con un guerrero. como si fuera un ligero rastro de su perfume. pero a pesar de eso. pero estoy segura de que a pesar de ello. Estaba un tanto escéptica sobre qué era lo que Ino quería demostrar. Eso es lo que sucede cuando los miembros de nuestra raza se… involucran —Ino realmente no podía entender por qué le costaba tanto trabajo hablar sobre el tema. —Sakura desvió la mirada hacia un lado mientras su cerebro se esforzaba por procesar toda esa información—. aunque no con tanta intensidad. Eso era verdad. como si estuviese teniendo esa charla incómoda con una hija—. Sé que tal vez sea un poco desconcertante al principio porque no estás acostumbrada a nuestro mundo. Que esa era la forma en la que debían ser las cosas. Sasuke es diferente. pero ¿cómo? — Se llama aroma de vinculación. sus instintos son más… intensos. debes ser plenamente consciente de que no estás con un vampiro común… — Sé que Sasuke es rey —le interrumpió la ojiverde. como si él estuviera en ella. no podía enfadarse con Sasuke. . porque su fuerza es mayor que la de un simple civil. sientes que todo lo que ocurre con él está bien. Los hombres suelen ser un tanto… posesivos y esa es su manera de expresar que no te compartirán ni aunque su vida dependa de ello. — Además —añadió Ino interrumpiendo sus pensamientos— Tú también lo sientes. pero entonces sucedió: pudo percibir el aroma de Sasuke en su piel. Sakura la miró sin comprenderle del todo—. ¿qué era realmente lo increíble si ella acababa de convertirse en vampiro? — ¿De verdad todos los vampiros machos son así? — No todos.

y que ese sentimiento ya se había dibujado en su rostro. Pero ¿por qué…? — Mi historia es diferente a la tuya. Sakura confirmó que había tristeza en la voz de Ino. Sasuke está vinculado a ti. — Lo… lo entiendo. pero… — Temes por él… —la ojiverde asintió ligeramente— Es normal. — ¿Qué es lo que te preocupa? —le preguntó Ino. él protege a todos los suyos y eso me parece extremamente loable. — ¿P…por qué? —Ino se dio cuenta de que la había inquietado enormemente — Sakura. Para ellos no hay nada más importante en este mundo que sentir el apoyo de sus compañeras. . — Es sólo que… entiendo perfectamente la misión de Sasuke. Para él ahora no hay nada más importante en este mundo que tú. — Tranquila. está bien. está unido a ti y hará todo por que tú estés bien. Será capaz de matar si tú se lo pides o de hacer pedazos a quien siquiera piense en lastimarte. Sakura —dijo con tono afable— Créeme. pero se soporta. La mujer de ojos verdes sonrió. Yo también lo habría pensado. eso era porque… —la rubia soltó una ligera risa. y si por alguna razón llegara a perderte simplemente moriría. para Hinata y Temari es igual. porque comprendes su misión y sabes que eres lo que los hace volver a casa en una sola pieza —Ino desvió su mirada hacia el frente. que sentir que lo que hacen vale la pena por ellas… Hubo un extraño silencio de unos cuantos segundos. pero supongo que Sasuke ya te ha dicho toda la verdad ¿no es cierto? —Sakura asintió— Así que no debes preocuparte. pero entonces otra cuestión llegó a su mente. pero además… podía olerlo. creo. un cierto aire de tristeza parecía teñir su voz—. —aunque eso no contestaba su pregunta—. — Tal vez le pida a Sasuke que me enseñe a pelear y así podríamos salir tú y yo juntas ¿no? —dijo sorpresivamente. Era como repentinamente la habitación hubiese sido inundada por un olor similar al de la lluvia.— Ah… b…bueno. Sasuke es todo tuyo de ahora en adelante. — No se te ocurra si quiera mencionarlo frente a Sasuke —dijo con su voz sonando casi artificial. El rostro de Ino fue reemplazado por una máscara que no mostraba emoción alguna.

soy yo. ¿Cuándo se habría imaginado en su vida que su anillo de compromiso sería un rubí del tamaño de una nuez? Si ella normalmente no era muy adepta a los accesorios en las manos. todo su cuerpo comenzó a llenarse de un cálido ardor. porque entonces Ino se puso de pie y la tomó de la mano. Sasuke asomó medio cuerpo y la miró intensamente. como si hubiera leído sus . y por el extraño sentido de casi solemnidad que había llenado la habitación— Además. ¿Quieres conocer a las otras mujeres? — preguntó sonriendo.quien siente envidia por ti. aunque era perfectamente notable que esa sonrisa no llegaba a iluminar sus ojos. Habían pasado un par de horas y sin embargo. sentía como acabara de suceder… Apenas comenzaba a caer la noche cuando Sasuke se levantó de la cama. No se imaginaba que él le propondría matrimonio de aquella manera. Sakura no pudo formular la pregunta verbalmente. Sakura recorrió su cuerpo con la mirada. Se sentó apoyando su espalda contra el respaldo de la enorme cama y se dedicó a esperar. Sakura tuvo que permanecer en silencio un par de segundos mientras intentaba ordenar sus pensamientos. las leyes dicen que no puede haber mujeres guerreras en la Cofradía. Días después… Oh-por-Dios. No cabía duda que Sasuke sabía hacer las cosas y en grande. no podía imaginar lo que sería vivir con aquel cachivache puesto. Le sorprendió de sobremanera que Ino cambiara de tal forma su actitud. mientras se imaginaba sus propias acariciando aquel perfecto cuerpo masculino. —Sakura se inquietó aún más por sus palabras. Un par de minutos después. Sasuke salió del baño cubierto solamente por una ligera toalla blanca. pero de algo estaba segura: le encantaba que ese alguien fuera Sasuke. Pero ella tenía razón… ya habría tiempo. — Ya habrá tiempo para contarte. Con una sonrisa se levantó de la cama y se dejó guiar por la mujer que desde el primer momento en el que la conoció. pensó cuando vio el reflejo en el espejo del enorme rubí puesto en su dedo anular. Decidida a iniciar lo que fuese a hacer aquella noche. Sakura aún no podía acostumbrarse del todo a despertar junto a alguien cada anochecer. se desperezó un poco mientras escuchaba el correr del agua al otro lado de la puerta frente a ella. "¿Qué no puede haber mujeres? ¿Entonces por qué ella…?". y caminó hacia el armario. la consideró como su familia. No habían tenido sexo desde la noche anterior a su transición y de sólo recordar aquella vez.

Sasuke trazó un sendero de pequeños besos desde el cuello hasta el pecho. Sakura estaba a punto de inclinar la cabeza en dirección a su mano cuando Sasuke asaltó sus labios y la besó con ansia. Le mordisqueó el cuello y sintió un sobrecogedor deseo de alimentarse de ella. acarició su rostro ligeramente con una mano mientras que con la otra se deshacía de la sábana de seda negra. Sasuke llevó su pulgar y su índice hacía su mentón para hacerla abrir la boca y así poder introducir su lengua en ella. La piel de Sakura se erizó ante el contacto y el pezón que Sasuke acariciaba se endureció aún más bajo su mano. Era como si las sintiera por todo el cuerpo. Jamás en su vida había experimentado nada semejante al roce de su lengua jugueteando entre sus labios. Sintió que todo comenzaba a dar vueltas por el impacto de su fuerza y su poder. ¿Quieres saber qué tan sensible eres? Ella sonrió tenuemente y al instante. — ¿C…cómo hiciste eso? —preguntó casi sin aliento cuando Sasuke decidió darle un respiro. En la boca —dijo mientras acariciaba su piel por debajo de la camiseta que ella utilizaba para dormir. le acariciaba el estómago desnudo y se deslizaba hasta la cadera. entre sus piernas. Le rodeó las caderas con las piernas y buscó su cuello para besarlo. Sin apartar su profunda mirada. Sakura se arqueó hacia él cuando la lengua y los colmillos de Sasuke le acariciaron el pezón. —le susurró al tiempo que arrancaba la única prenda que la cubría para arrojarla al suelo—. Ella lo tomó del rostro y alzándose un poco. Su peso la dejaba sin aliento mientras él al recostaba sobre la cama. Sakura gimió al sentir que su mano. también él la necesitaba a ella.pensamientos. Mientras tanto. — Tienes hipersensibilidad. tuvo que emplear todo su autocontrol para no tomar un sorbo de esa sangre que corría bajo sus labios. Sasuke irradiaba fuerza. le dio un profundo beso. poder. O a la sensación de ese cuerpo soberbiamente formado moviéndose de forma sinuosa contra ella. Esos músculos fuertes y definidos se contraían a su alrededor con cada pequeño movimiento que realizaba y la hacía sentir protegido por un ejército entero. No obstante. mientras pasaba la lengua por el hueco de la garganta de Sakura. Disfrutando del tacto suave de su piel. cálida y fuerte. La sensación de esos afilados colmillos rozándole la piel la hacía derretirse como lava ardiente. . El sonido de su sangre latiendo por las venas le rugía en los oídos. Cuando Sakura sintió las caricias que él hacía en dentro de ella no pudo evitar gemir. —… y en la piel. Dejó escapar un gemido al sentir ese cuerpo ágil y perfecto sobre ella. y en el momento que la deslizó lentamente sobre sus recién crecidos colmillos. él recorría el cuerpo femenino con las manos. disfrutando de cada curva y cada hueco. Se sentó a su lado en la cama. Él sonreía satisfecho de su labor. fue acercándose a ella. le provocó una enorme corriente eléctrica que fue desde su boca hasta la parte baja de su abdomen. Sí.

sintió cómo Sasuke salía de ella. Ella gritó. centímetro a centímetro. Instantes después. Enterró las manos en el cabello y se deleitó al sentir cómo los mechones se deslizaban entre sus dedos una y otra vez. El beso de Sasuke era salvaje y ardiente. Cuando él se derrumbó sobre su cuerpo. Sakura contuvo el aliento. tan completa. No podía comparar aquella sensación con cualquier otra que hubiese sentido en toda su vida. sin muchos deseos de separarse de él. Sasuke le pasó un brazo por encima.El deseo se acrecentó. De forma tan posesiva. Él se apartó y la miró con una avidez tan palpable que Sakura se encendió aún más. estremeciéndose ante lo que estaba por venir. Sasuke echó la cabeza hacia atrás y rugió mientras la penetraba una última vez. despacio. ambos perdiendo todo rastro de cordura. Un gemido escapó de su garganta al sentirlo dentro y observar el deseo voraz que reflejaban sus ojos. Igual de irregular que la suya. Sakura se cubrió con la sábana. aún jadeante y se recostó sobre un costado para encender la lámpara que había sobre el buró. Sasuke acunó su rostro entre las manos y le dio un beso profundo al tiempo que la tomaba de las caderas y la guiaba hacia su miembro. Se sentía protegida. —Sakura abrió los ojos desmesuradamente. La observaba de un modo posesivo e intenso que la dejó sin respiración. Sasuke le apretó la mano un poco más fuerte un momento antes de abrazarla hasta rodearla por completo con su cuerpo. Nadie la había abrazado nunca de ese modo. Él bajó la cabeza y la besó con ternura mientras la penetraba con envites salvajes. hasta que todo su miembro la llenó por completo. a un ritmo frenético. Sasuke aumentó el rimo de sus caderas mientras ella se aferraba a sus hombros. agitándose entre sus brazos. Sin poder aplazar más lo que ambos tanto deseaba. Cada una de sus embestidas proporcionaban una oleada de puro placer. Alzó las caderas y lo guió hasta su interior. Sin más palabras. inmersos en un estallido de deseo. rodeada por su fuerza. ella comprendió lo que quería. compartiendo un sublime a la par que violento placer. Sus dedos se encontraban entrelazados. Sakura lo abrazó con fuerza. del calor de su boca. Llegaron a la cima de todo. él levantó ligeramente la cabeza hasta posar sus labios junto a su oído y susurró: — Sé mi compañera. acunándolo mientras se recuperaba. Y entonces sucedió. — ¿Q…qué? . pero teñido de una extraña ternura. sentía la respiración de él golpeando contra su cuello. Cerró los ojos y disfrutó del olor especiado de su piel.

— Sí… quiero casarme contigo —susurró antes de tomar el rostro de Sasuke entre sus manos y besarlo nuevamente. Y Sasuke lo era. apartó unos cuantos mechones oscuros de su rostro y fijó su mirada color jade en la de él. vampiro? Neji sonrió. — ¿Cómo lo sabes? — Porque me han dicho que lo primero que haces al levantarte es venir aquí. además era increíble la cantidad de sensaciones que llegaban hacia ella. inundando cada uno de sus sentidos. Luego de unos instantes. Él la apretó con fuerza contra su cuerpo mientras volvía a recostarla sobre la cama. Las últimas dos semanas le habían . — Por supuesto. ¡Qué vueltas daba la vida! hacía tan sólo un par de meses estaba aterrada ante tal idea y ahora… no podía esperar. definitivamente lo era. así como tampoco pensó que realmente podría sentirse entre una familia otra vez y casarse con alguien sin morir en el intento. Ella se levantó un poco apoyada en su antebrazo. Jamás creyó empatar tan bien con otras mujeres. humana —escuchó detrás de ella. pero estaba segura de que podía contar con Ino.— Cásate conmigo —dijo él. Para Kaiya se había convertido en su sitio favorito. Sí. Temari. En definitiva las cosas eran más fáciles cuando se hacían con la persona adecuada. — ¿E…estás seguro? —fue lo único que pudo preguntar debido a la emoción. era el jardín. Si algo había que reconocer como bueno dentro de ese lugar. acarició el rostro de Sasuke y lo besó. — ¿En algún momento me llamarás por mi nombre. ella se separó ligeramente. No tenía idea de qué clase de preparativos tendría que hacer. Se acercó a ella. Kaiya sonrió. también debía reconocer que aquel vampiro no era el imbécil que ella creyó la primera vez que lo conoció. Sí. Estar ahí le recordaba que no se encontraba cautiva dentro de una jaula. — Hace frío. La ojiverde giró lentamente hasta quedar tendida de espaldas y poder mirarlo. así era como ahora se hallaba comprometida. Sasuke soltó una ligera risa y besó su hombro. Hinata y tener el apoyo de Kaiya. — Así que es aquí donde pasas toda la noche.

Neji se acercó a ella y comenzó a guiarla de vuelta a la mansión ya que su perro decidió mantenerse en el jardín. lo lamento. Neji exhaló profundo. En todo este tiempo había entablado muy buena relación con Temari. — ¿Puedo preguntar cuándo me voy? — Ah.. Neji no era una mala persona.. Cuando se encontraron frente a las puertas de la habitación que Kaiya ocupaba. pero de nuevo su extrema 'sinceridad' pesó más. pues ambas habían entrado al mundo de los vampiros recientemente. — E…eso significa… — Sí. borraría todo. Creo que no ha sido… — No te preocupes —le interrumpió ella intentando sonar tranquila— Estoy bien. Es hora de que vuelvas a tu mundo. Había pensado que tal vez podría tener mayor tacto al decirle aquello. — No tienes por qué preocuparte. yo… — ¿qué se suponía que debía decir en esos momentos?— Quisiera volver a… "mi habitación. eso no lo sé. —continuó él— tu nuevo hogar también cuenta con un jardín precioso. — Lo sé. Ino. en especial las mujeres. claro! emparejamiento = matrimonio" . Kaiya… yo. si no te importa. —la sonrisa se borró del rostro de ella— anoche fui a verlo. cómo si tuviera una brillante vida a la cual regresar—. ¿Por qué siempre estropeaba todo cuando se trataba de darle una noticia a ella? — Escucha. Pero puedo prometerte que pronto recobrarás tu vida anterior ¿de acuerdo? —Claro. — Claro. no es mía. en especial con la última." adentro. Hinata y Sakura. Muy pronto ya no sabrás más de nosotros. pero tal vez quisieras quedarte a la ceremonia de emparejamiento de Sasuke y Sakura. aunque por razones distintas. Kaiya sintió un balde de agua helada cayendo sobre ella una y otra vez. ambos se detuvieron. Todo está listo.demostrado que. — Sí. y si estuviera a mi alcance. a pesar de la actitud cínica que solía tener la mayor parte del tiempo. Al igual que los demás habitantes de la casa. Es sólo que… me tomó un poco por sorpresa. No. "¿Emparejamiento? ¡Ah.

quizás más. Aún le extrañaba tener a alguien que se preocupara porque él regresara a la mansión en una sola pieza. Sí. — Haré lo que pueda. Pareces un acosador. que había escuchado todo. él no espiaba y yo no puedo salir durante el día". Neji podía percibir la confusión y la tristeza que estaban emergiendo en ella. Ella se iría. Cuando Gaara se encontró de nuevo en su habitación. — Yo no espío a nadie —musitó el pelirrojo antes de desaparecer por el corredor. pensó Kiba. sofocándolo. sobre todo. intentó disimularlos bajo una supuesta sonrisa. Wow. porque no había funcionado como esperaba. en un par de noches. Permaneció en ese sitio durante unos segundos y luego entró en la habitación. Tal vez había exagerado un poco con su plan. — Entonces así será. irónico. Kaiya iba a replicar. pero estaba más preocupado por aquella mirada aguamarina que sentía clavada en la nuca y el leve olor de vinculación que llegaba hasta su nariz. me gustaría esperar hasta después de su boda para irme. y quería consolarla. El tiempo de Kaiya a su lado se había acabado y… ¿a su lado? ¿de dónde sacaba . Sólo le quedaba ser lo suficientemente cauteloso para evitar cualquier altercado.— ¿Cuándo se casan? — Si todo queda listo. Eso sí que era pronto. Pensó que le diría que tal vez un par de semanas. pero el vampiro ya se había alejado. Pero no prometo nada. comenzó a pasearse de un lado a otro. "Claro. pero era obvio que el universo quería regresarla al mundo real cuanto antes. Es hora de iniciar las rondas. Ten mucho cuidado ¿sí? —Neji sonrió. —escuchó detrás de él. pero ahí estaba. Ahora debo irme. — Deja de espiarla y mejor habla con ella. No entendía qué era ni de dónde había venido esa sensación que le estaba oprimiendo el pecho. muchas veces la diversión es muy grande. Sin darse cuenta de que Gaara se había mantenido a la expectativa. — Sí. Miró sobre su hombro y vio que Kiba estaba ahí. y por supuesto. —los sentimientos que le causaron las últimas dos palabras. pero ya no había marcha atrás. — Claro. Gaara lo fulminó con la mirada. un movimiento en falso y terminaría con la garganta abierta.

La había dejado penetrar en su coraza. las puertas de su habitación se abrieron intempestivamente.que ella había estado a su lado si las últimas dos semanas se la había pasado pegada a Neji?. Tal vez había hablado en serio cuando le dijo que sólo la había dejado quedarse en su cuarto porque ella se lo había pedido. se sintió en las nubes. Aún atónita. Cerró la puerta tras de sí y comenzó a pasearse de un lado a otro frente a ella. él se adelantó. su cerebro le decía que lo primero que debía hacer era echarlo. pero cuando se disponía a hacerlo. sólo pudo permanecer de pie. recordó le había dicho Kiba. pero no era capaz de articular ninguna palabra. Él… él fue un maldito bastardo. hacía que acompañara a la cofradía en cada una de las comidas. haciéndole hervir la sangre que corría por sus venas. y ella no podía sentirse extraña. Kaiya no pudo evitar sorprenderse cuando comprendió lo que le estaba ofreciendo. tan inesperadamente. feliz. muy en el fondo. como una fresca mezcla entre el aroma del bosque y un aroma profundamente masculino. y él no había hablado con ella. o gritarle por haberla tratado así la otra noche. pero era precisamente su constante 'contacto' con las mujeres lo que le hacía saber tratarlas. le hubiera gustado hacer. hacía todo lo que a él. Ella se tensó hasta que el aroma a bosque llegó hasta su nariz. y en el instante. Habla con ella. Neji era un maldito bastardo mujeriego que se la pasaba la mitad del tiempo con los pantalones abiertos. Kaiya estaba desconcertada al sentirlo ahí. Cosa que obviamente él no sabía ni por equivocación. Tal vez… tuviera algo de razón. Y aunque eso le reventaba como pocas cosas. Kaiya abrió las ventanas de la habitación. el aroma del bosque a su alrededor le recordaba a Gaara. Parecía como si cada palabra estuviera agujerándolo lentamente—. Le entristecía pensar que fuera así. El hermano no la dejaba a sol ni a sombra cuando estaban en la mansión. Sí. Ella se iba a ir y aunque él pudiera verla y siempre estar ahí para protegerla. bueno tal vez era al revés. Ya pronto se iría. Detuvo su frenético ir y venir. — ¿Gaara? Él no respondió. . más no por que lo deseara. ella nunca sabría más de él. Él olía así. se sentaba a su lado. — Mi… mi padre fue un bastardo infeliz —dijo agitado. Decidió cerrar las ventanas. sentía que era lo mejor. Se quedaría con la imagen del imbécil que en realidad era él. Le encantaba ese lugar. paseaban juntos por el jardín… en otras palabras. Bueno. Para Kaiya era mejor estar con alguien como él. sintiendo la fría brisa golpear su cuerpo. frente a ella. la hacía sonreír y reír algunas veces.

Gaara detuvo su impetuoso paseo. fue por mí a mi habitación. me arrastró por toda la fortaleza en la que vivíamos y me arrojó a los calabozos.» «La razón por la que no me llevó bien con Temari es porque ella nunca me apoyó. Mis gritos y lamentos llenaban el vacío de la soledad que se formó a mi alrededor. así que su muerte era más de lo que se podía soportar. pero no lo hizo. le dio la espalda y se sentó en el borde de la cama. Entre nuestra raza. Al menos lo fue para mi padre. el primer hijo varón siempre es considerado el más importante. Pero nadie respondió. —Escuchó un ligero jadeo por parte de Kaiya. Los primeros días me pasaba todo el tiempo gritando. Mi padre me mantuvo encerrado en las mazmorras durante décadas enteras. ahí me azotó hasta que sus fuerzas se acabaron y me dejó encerrado. Iba a encararla. siete días para ser exactos. las 'visitas' de mi padre se incrementaron. La noche del funeral. Una vez que mi capacidad de regeneración había quedado activada. pasé a ser sólo un animal encadenado que era castigado por haber mordido a su dueño. que yo haya sobrevivido en lugar de mi hermano era un pecado en aquella época. Aún después de mi transición. Dejé de sentirme vivo y sólo esperaba a que la noche llegara lo más tarde posible. no sucedió así. Así que con el tiempo dejé de gritar. mi hermano murió intentando protegerme.» . quedando justo frente a la puerta. Sin embargo. — La primera vez que los cazadores hicieron su aparición. siempre viniendo a mí cuando se encontraba lo suficientemente ebrio como para molerme a golpes con cualquier cosa que tuviera en la mano. y dejé de creer. «Sí. mi padre decidió ejercer su derecho sobre mí. «Esa es… una costumbre entre los nuestros. casi como algo sagrado. Y la única ocasión en la que confié en ella. me traicionó. La servidumbre dejó de verme como el amo. dejé de suplicar. Al parecer no soportaba ver mi rostro sin rastro alguno de golpes. pero entonces supo que no podía hacerlo. las cosas no parecieron mejorar. implorando su perdón por el pecado que había cometido» -Una media sonrisa cáustica se formó en su rostro. aunque sólo de forma temporal. Dejé de creer que mi infierno en algún momento terminaría. Pero no la tomaría. todo lo contrario. Huir aún era una posibilidad. No si esperaba continuar con lo que estaba haciendo. en mi caso. quien se había acercado a él un poco más. Expulsó todo el aire que había en sus pulmones. de sacarme de ese infierno. que la muerte se apiadaría de mí y vendría en mi búsqueda. Como yo fui el causante de su muerte. Apoyó los codos sobre las piernas y encorvó la espalda mientras se decidía a continuar. Siempre tuvo la posibilidad de liberarme.inmóvil en donde estaba. A los civiles no les está permitido asesinar así que sólo pueden 'desquitarse' contra el asesino.

Mi padre hizo tantas preguntas que me costaba trabajo seguirlo. Ese maldito le dio un verdadero propósito a mi existencia: asesinar a cualquier cazador bastardo que se atravesara en mi camino. yo ya no esperaba que algo cambiara. «Una tarde. "No es correcto. que iría conmigo. Su primera intención había sido retirarlo. se sentó a su lado. Cuando pudo volver a centrar sus pensamientos en la realidad que había a su alrededor.» Gaara guardó silencio mientras intentaba alejar todo ese dolor de su mente. Kiba apareció un día en el castillo y me liberó. fui golpeado hasta que mi rostro quedó irreconocible. retorciéndolos con ansiedad. me decía una y otra vez. Dispuesta a compartir cicatrices—. fui marcado para siempre. no . Fue un maldito error haberle creído. —inhaló profundo— Después de eso. ella bajó al calabozo trayendo consigo la llaves de los grilletes que me ataba. — Mi madre murió en el accidente de auto en el que yo perdí la vista —dijo casi en un susurro. ya nada cambió y de hecho. aún con los antebrazos apoyados sobre sus muslos. Las delicadas manos femeninas tantearon a su alrededor y cuando hallaron el borde del colchón. Estábamos discutiendo porque yo quería pasar un fin de semana en la casa de campo de la familia de un amigo y ella se negaba a ello. Gaara volvió la vista la frente. Aquella noche me fueron fracturados todos los huesos de los brazos y las piernas. Apenas había logrado salir del castillo cuando los hombres de mi padre nos hallaron y nos llevaron frente a él. Kaiya se había acercado a él. casi nunca salía de su habitación. yo le dije que Temari me había liberado. No sólo por mi hermano. pero cuando le preguntó a ella si eso era verdad. Kaiya seguía de pie justo donde la había visto instantes antes. pero no pudo hacerlo. y yo le respondía que dejara de controlar mi vida. tan sólo días después de que yo hubiera pasado por mi transición. fui azotado hasta que no hubo más piel que arrancar de mi espalda y no conforme con eso.Miró hacia su derecha. trayéndome a la Cofradía. pero él no podía consolarla. pudo sentir la pena que la estaba embargando. continuó: «Después de eso. la vida de mi padre se fue al olvido. Y fue entonces cuando sucedió. entrelazó los dedos de sus manos. Ella extendió su brazo y delicadamente posó su mano sobre el antebrazo de él. Te odio". simplemente calló. Aún tenía cosas por decir. Sentía como si su cuerpo estuviese recibiendo aquellas flagelaciones de nuevo. Kaiya. que ella había huido conmigo. sino también por mí. fueron las últimas palabras que le dije antes de que un camión invadiera nuestro carril y chocara contra nosotras. dando por sentado que yo había mentido. Cuando desperté ya era ciega y mi madre había muerto. No ahora.» Una vez más. el silencio se hizo presente. A diferencia de Temari. Me liberó y dijo que me ayudaría a huir. Sin que él lo notara. "Eres muy injusta. Apenas tienes dieciséis". él mantuvo su palabra y me ayudó a escapar.

todo el tiempo. sus rodillas le temblaban ante la posibilidad de que él no regresara bien. no me hubiera encontrado. El vampiro miró el identificador y devolvió el aparato al interior de su abrigo. Si algo le llegara a ocurrir. Sin entender muy bien lo que hacía. — A decir verdad… no lo culpo por su decisión —continuó ella— Supongo que yo también hubiera hecho lo mismo si Akari. pero así era. en cierto modo.. Y si. virgen sagrada… Se dejó caer sobre el mullido colchón. ella… Fue entonces cuando se dio cuenta de lo fuertes que se habían vuelto sus sentimientos hacia él. Gaara la miraba casi sorprendido. Comprendía perfectamente su labor. tomó la mano de ella entre la suya y entrelazó delicadamente sus dedos. Él había llegado a alguna parte de su interior y ahora la intensidad de lo que sentía por él era tanta que se preguntaba si no… Lo amaba. mi 'protectora'. La opresión que ella sentía en el pecho fue extremadamente palpable para él. Desesperada por encontrar otra cosa en la que concentrarse. y él me lo recordaba. Hasta que minutos después sonó el móvil de Gaara. — Debo irme —dijo él. recorrió la habitación con pasos inseguros. como si las fuerzas hubieran desaparecido de su cuerpo en un suspiro. De repente no soportaba estar sola. Capítulo 24 . había sido herido hacía tan poco tiempo aunque todo el mundo le dijera que eso era agua pasada. Le preocupaba que Gaara estuviera bien. no con esa revelación proyectándose en su cabeza. probablemente tratando de encontrar a más de esos asesinos. Si seguía así iba a volverse loca. pero eso no diezmaba un poco su sentimiento.. Le parecía increíble. la simple presencia del otro. Se llevó la mano de ella hasta sus labios y depositó un breve beso antes de salir casi corriendo de la habitación. una terrible preocupación se formó en el pecho de Kaiya. y no soportaba que yo estuviera cerca de él. Rezaba porque así fuera. Oh.comía. El silencio llegó una vez más mientras ambos se dedicaban a disfrutar. Sólo quería que él regresara bien a casa. —dijo con una muy tenue sonrisa. Virgen santa… ¿y si él? Y si. y aún así estaba allá afuera. Tan pronto como se halló de nuevo inmersa en la soledad. Lo cual me hizo pensar que él me consideraba la culpable de lo sucedido. Así fue como los años siguieron su curso hasta que un día mi padre ya no soportó su soledad y se suicidó.

supo que las palabras de Kakashi nunca perderían su significado… …supo que el fin de su felicidad había llegado. se acercó a Naruto con una fuerza e ímpetu apabullantes. — Gaara… —le llamó una vez más. Entonces retomó su andar sobre las escaleras. Cuando Naruto dejó de escuchar sus fuertes pisadas. El brazo derecho le punzaba al ritmo del latido de su corazón. Mierda. — Escúchame bien —siseó y dejó al descubierto sus colmillos al tiempo que fijaba su mirada en él— Sólo hiciste lo que la mayoría de ustedes han querido hacer desde que llegué aquí. Gaara —dijo por fin exasperado— Permite que diga lo siento ¿no? El pelirrojo detuvo su andar sobre las escaleras. Así que deja ya toda esta joda de querer disculparte. dio vuelta sobre sus talones y en una carrera descendió los peldaños. cuando ambos sabemos que la única razón por la que lo haces es porque fuiste tan cobarde que no pudiste terminar el trabajo. — Con un demonio. tan pronto como Gaara entró a su habitación.La noche por fin estaba llegando a su fin. soltó un bufido de furia y golpeó el muro a sus espaldas. materializándose en el patio frente a la enorme fachada de la mansión. ¿Por qué? ¿Por qué otra vez? ¿Por qué tenía que estar sucediendo eso? Alzó la vista hacia la hermosa representación del cielo que había sobre el techo y deseó con todas sus fuerzas que lo que estaba sucediendo fuese una pesadilla. Había pasado mucho tiempo desde que Naruto había pensado aquella frase y ahora había adquirido un significado absolutamente conveniente mientras seguía al demonio pelirrojo a través del viento. El guerrero continuaba ignorándolo como lo había hecho los últimos diez minutos. Gaara continuó su pesado y tenso andar hacia la puerta principal. Le dio un nuevo golpe contra la pared y lo soltó. Pero al sentir el dolor en el pecho supo que todo era realidad. Las puertas azotaron con fuerza. Atravesó la enorme puerta de roble sólido y vio al hombre atravesar el vestíbulo y comenzar a subir la enorme escalinata alfombrada de rojo. Tan pronto como tomó forma. lo tomó por las solapas del abrigo y lo golpeó fuertemente contra el muro. muy a pesar de sus numerosos llamados. ahora sí la había hecho. sus pulmones se . Naruto sólo podía verlo siendo rodeado por los miles de copos de nieve que había comenzado a caer hacía tan sólo un instante.

— Sí. el dulce olor a jazmines llegó a su nariz y. Kaiya apareció por la puerta. — Gaara… ¿estás bien? — Sí. —respondió a regañadientes. vestida con una blusa de tirantes delgados y unos pantalones de franela. era cierto que en el último segundo parecía haber recapacitado y lo había librado de tener que utilizar sus intestinos como cinturón. completamente a oscuras. Antes de darse cuenta. no sin evitar sorprenderse brevemente al preguntarse por qué ella se preocupaba por él. Frente a él. sintiendo que esta vez la presión en su pecho parecía un poco menos agónica y comenzó su andar por el corredor. Parpadeó un par de veces debido a la intensidad de las luces del pasillo. pero eso no dejaba de lado el hecho de que el guerrero lo había abandonado. excepto por el rastro de luz que se colaba por la parte inferior de la puerta del baño. todos sus pensamientos quedaron aislados bajo ese aroma. se había detenido justo frente a un par de puertas al otro lado de la mansión. No soportaba la idea de permanecer dentro de esas cuatro paredes que parecían encogerse con cada respiro que daba. — Soy yo. su cercanía logró turbarlo. La habitación estaba vacía. ¿Cómo había llegado ahí? esa era la pregunta del millón para la cual no tenía respuesta.hinchaban una y otra vez de manera irregular buscando llenarse del aire que parecía no querer ayudar. un tanto irritado. La vio suspirar ligeramente antes de comenzar a acercarse a él. — ¿Estás herido? — No. guiándose por el sonido de su voz. Antes de poder notarlo. Kaiya continuó con su camino hacia él. Gaara supuso que se estaba preparando para ir a dormir. ¿Cuándo se habría imaginado que Naruto lo iba a dejar morir a manos de cazadores? Bueno. inhaló profundo. Apoyó su mano sobre la manija y lentamente abrió la puerta. como había sucedido desde el primer momento. Ahí estaba ella. —respondió. —dijo al ver la expresión interrogante de ella. De inmediato. decidió salir de su habitación. Incapaz de seguir pensando en ello. — ¿Seguro? —inquirió ella nuevamente. . — Entonces voy a abrazarte.

De inmediato se tensó. dulce y disfrutó las nuevas emociones que se derramaban a través de él. De no haber sido porque sus pulmones se desgarraron intentando llenarse de aire. Se dio por vencido e incapaz de controlarlo inspiró su perfume calido. — Entonces lo haré. a la sensación de sus pechos contra su pecho. Su mente se debatió con más fuerza entre dos poderosas sensaciones: quería apartarla. en sus brazos y gran parte de sus ropas. Abrió la puerta. De cazador. Se estremeció ante la novedad de un abrazo. —gruñó. — ¿Q…qué es ese olor? —Gaara miró su propio cuerpo y descubrió que aún seguía cubierto de restos de akatsuki. Se dio vuelta y ella lo llamó. de aquel cuerpo sumamente frágil tan cerca de él. puso más distancia entre ambos. también hubiera dejado de respirar. continuando con su camino hacia la salida. era como si tuviese miedo de hacer el más mínimo movimiento. — Sangre. — Dijiste que no habías sido herido. —respondió ella— N…no me malinterpretes yo sólo… Gaara fue plenamente consciente del tenue sonrojo que coloreó sus mejillas. más cerca. — No mía. De nuevo la irritación había regresado a su cuerpo—. mientras él sentía los delgados brazos de Kaiya a su alrededor. Entonces Kaiya se apartó un poco. Sólo había una vez anterior en la que había percibido aquel aroma: cuando el enemigo de Gaara intentó llevársela. — S…sí.Extremadamente cerca de él. —dijo. —exhaló profundo. quería mantenerla así. Una sensación picante inundó su nariz provocándole ganas de estornudar. — Gaara… — ¿Si? — ¿Dormirás conmigo esta noche? — ¿Quieres que lo haga? —preguntó extrañado. — Gaara… . Iré a darme un baño. Cada músculo de su cuerpo permaneció inmóvil. Maldiciendo internamente.

Y también. — ¿Dónde está? — Esperándola cerca del templo del consejo. La usual monotonía estaba cubriendo el Santuario como lo hacía siempre. Pero también. Lo sabía perfectamente. Por supuesto que lo sabía. sacerdotisas. — El rey solicita verla. — ¿Qué ocurre? —preguntó sin mucha emoción. conllevaba muchas obligaciones y responsabilidades. un hijo que la había odiado los últimos dos siglos y un gigantesco hueco en el pecho que la absorbía a cada minuto de lo que era su existencia inmortal. la única cosa animada que se movía en ese plano existencial. desde el interior del enorme templo que constituía su morada. obligaciones que ella siempre aceptó con gusto y que llevaba a cabo buscando siempre la excelencia. su Santidad. La vida le había cobrado caro su posición y su estatus. no significarían nada y que ahora le parecían su todo. ser el Oráculo la había llevado a un estado que muchos no conocían en realidad: la soledad. el destino había sido un acérrimo y cruel justiciero que le había arrebatado una a una las cosas que ella siquiera pensó alguna vez en anhelar: un marido y un hijo muertos. — Mañana. el mismo sonido del ligero golpeteo de las gotas del agua contra las paredes de mármol que formaban la fuente. — Lo sé. La mujer hizo un movimiento con la mano y despidió a la sacerdotisa.— ¿Qué? —volvió a gruñir. se encontraba la misma solitaria mirada ónice clavada en la nada frente a ella. —el rostro del guerrero palideció al oír el último par de palabras. se levantó del banco donde instantes antes se había encontrado sentada reflexionando sobre su existencia. aún más molesto. Sus palabras fueron sólo un susurro. Palabras que si no estuviesen juntas. La túnica blanca se . las mismas personas que siempre: miembros del consejo. — Su Santidad —le llamó una joven ataviada con una ligera túnica color cian. Sin perder la elegancia y la sublimidad. El mismo color blanco sobre todo lo que ahí había. y entonces cerró la puerta tras él. porque generalmente los fines resultaban extremadamente benéficos para los miembros de la raza. —la mujer no pudo ocultar su sorpresa al escuchar esas cuatro simples palabras. Ser el oráculo de la diosa. el ser que estaba entre la divinidad y sus creaciones. después de la ceremonia… me iré. arrodillada frente a ella.

el encuentro con su hijo. la esplendorosa figura se hallaba frente a él. la mujer tuvo que recordarse que era la Oráculo. Tanta blancura y tanto silencio lograban exasperarlo sin remedio. no estaba dispuesto a dejar esa conversación en aquella extraña formalidad. — Cumpliré mis obligaciones al pie de la letra. ocultando su rostro y su largo cabello negro. pero más importante. Mientras veía la figura . desconocía. Sasuke exhaló profundamente.extendió a lo largo de toda su silueta hasta llegar al suelo. — Su Excelencia —dijo la mujer al mismo tiempo que inclinaba su cabeza. debía ceder sus derechos a su sucesora. y por supuesto. Así como también sabía que ella no estaba invitada a dicho acontecimiento. — En realidad. cosa que no podía molestarle. No se preocupe. su Excelencia. Sin embargo. que su deber implicaba asistir a la coronación de los reyes. Eran muy pocas las cosas que alguien con su estatus. Sasuke respondió el saludo de la misma manera. Y entonces inició el camino hacia el encuentro con el rey de la raza. Antes de dejar que cualquier expectativa pudiera llenar de emoción su corazón. así que el vampiro rápidamente agregó—: Y espero que asistas no como el Oráculo… sino como mi madre. Él nunca había sido así. — Vine para anunciarte que esta noche se realizará la ceremonia de emparejamiento entre Sakura y yo.La corona de la reina será enviada con una de las servidoras. espero que asistas. Sin necesidad de levantar las manos. fundiéndose en él. — Lo sé. ¿Puedo preguntar qué es lo que le trae al Santuario? Sasuke apretó los labios en un gesto casi imperceptible. llenó al máximo sus pulmones y cuando volvió a abrirlos. Cerró los ojos. su Alteza. la capucha fue colocada sobre su cabeza. pero que tampoco podía dejar de importarle—. ¿Cómo había dejado que Sakura le convenciera de hacer aquello? — Kakashi oficiará la ceremonia —ella estaba a punto de interrumpir. —dijo ella. A pesar de todo. como reina. La mujer no pudo ocultar la sorpresa al escuchar aquello. incitándolo a querer gritar lo más fuerte que pudiera tan sólo para escuchar el eco de su propia voz llenando aquella vacuidad. Sasuke seguía sin sentirse completamente a gusto cuando se hallaba en ese lado. sin dejar de sentirse incómodo por ello—.

Sí. Naturalmente se había acercado a ella para preguntarle que ocurría y Sakura le respondió que Sasuke le había dicho que ya no podía volver a hacer nada de lo que solía hacer antes de su transición. aquellas simples tres palabras no dejaron de resonar dentro de su cabeza. ella cayó al suelo. pero los últimos días se había encontrado al borde de un nuevo colapso mental cuando se dio cuenta de que todo parecía indicar que nada había quedado de su vida anterior. Kiba hizo un mohín. — ¿Ninguna molestia? — Ninguna.de Sasuke irse desvaneciendo muy lentamente. volvió su vista al ocaso y continuó preguntándose cómo se había dejado convencer para hacer tal cosa. esta vez. A diferencia de muchas otras incontables ocasiones. Recordaba haber estado en la cocina luego de entrenar un poco en el gimnasio. En un intento por tranquilizarla comenzó a platicarle un poco de él antes de su . Había estado viviendo del mimo modo en el que un vampiro común se suponía que lo hacía. ahí se había encontrado a la mujer en medio de un mar de lágrimas porque estaba sumamente aburrida y frustrada. — Como te dije hace dos minutos. lo mataría. Miró al hombre a su lado y asintió. La resanción era simplemente indescriptible. Valiéndose de toda la fuerza de voluntad y el coraje que continuaban aguardando dentro de su pecho. Si Sasuke se llegara a enterar. había asumido el riesgo y ahora estaba plenamente satisfecha con lo que había obtenido. Ella le dijo que en un principio creyó que podía manejarlo. el corazón de Kiba era similar al de un pollo cuando se trataba de ver a una mujer llorando. estoy bien. Muy seguramente lo haría. además del ligero ardor en los ojos que también te dije hace dos minutos —respondió con una mezcla entre hastío y tenue diversión al ver el rostro de aquel guerrero. Vaya que sí. Darse cuenta de que podía salir a la luz del sol había valido la pena. — ¿Segura que te encuentras bien. Kiba: SÍ. Sakura? —escuchó por enésima vez proveniente de su derecha. sus lágrimas eran de completa felicidad. Por eso había tomado aquella decisión. pero había alcanzado su límite aquella tarde. con las manos cubriéndole el rostro mientras su túnica se enrollaba a su alrededor formando ligeras ondas sobre el frío suelo de mármol. Como mi madre… Y entonces las piernas dejaron de ser capaces de sostener su peso.

— Bueno. Sasuke me arrancaría las bolas. pero no sólo lo hago por ti. "Sólo quiero ver si puedo salir al sol. cuando yo pasé por el cambio. — La hora del día no tiene nada que ver. lo mejor era volver adentro. aún no existían las gafas de sol. pensó ahora. — ¿Lo dices por experiencia? —preguntó alzando una ceja inquisitivamente. habían sido sus palabras y aunque él en un principio se negó. Si algo va mal. haría que me las comiera y luego me desollaría vivo si algo te llegara a pasar por mi culpa. — Para nada. Después de oírlo. no te ofendas. en el jardín de la mansión. Sakura le había insistido en que le ayudara a averiguar si también ella podría. La parte de mi genética que me permite estar bajo el sol es mucho más fuerte que la tuya humana. se encontraban rastros de verdad. Eso sin contar que mi mujer me empalaría seguramente después de eso —fingió escalofríos y luego volvió a mirarla— Así que. un poco. Kiba negó con la cabeza. O puedes salir o no puedes. juro que dejaré que me lleves adentro rápido. Además ya descubriste lo que querías ¿no? Puedes salir a la luz del día. — He de admitir que sí. Sí. ver aquellos ojos color jade. Soy un dolor de muelas ¿verdad? —Sakura sonrió. Kiba soltó una ligera risa. Su mirada quedó atada en las tonalidades purpúreas y rosáceas que iban desvaneciéndose a través del cielo conforme la noche empezaba a instalarse sobre ellos. Ahora era plenamente consciente que detrás de esos comentarios hechos en broma por parte de Kiba. Y número . Además. Y mencionó que también era un mestizo y que eso le había ayudado a desarrollar resistencia a la luz del sol. yo te sugeriría protector solar y gafas oscuras. Sakura asintió varias veces mientras evaluaba sus palabras. viendo el atardecer desde hacía dos horas. Sakura lo encaró nuevamente. Pero agradezco enormemente que te preocupes por mí. circundados por tonalidades rojizas debido al llanto fue suficiente para doblegar su voluntad y ahora ahí estaban. — Al menos sé que puedo salir al atardecer —susurró.transición y de las ventajas que había adquirido luego del cambio. — Lo siento. creo que lo mejor será que volvamos adentro ¿si? Las cortinas están a punto de levantarse y si ellos despiertan y nos ven aquí afuera quién sabe que podría pasar. Ahí estuvo el error. Serán sólo unos segundos". Aunque como recién pasaste por la transición. — Número uno: no entendí absolutamente nada de la primera parte.

Ambos vampiros estrecharon sus manos e intercambiaron un abrazo. Kakashi —exclamó Kiba acercándose a él— Por el amor a la diosa. cerrando la distancia entre ellos. Sin embargo. El guerrero lo miró a punto de replicar. Todo ante la mirada absorta de Sakura. —respondió el recién llegado con una sonrisa en el rostro. cuando iba a replicar sobre su título de reina. Sakura se giró sobre sus talones y casi instantáneamente su rostro de puso lívido. — Oh. no le digas a Sasuke. sin quemaduras ni heridas feas. Es . Aunque en realidad debo aclarar que me encuentro en la flor de mi juventud. exponiendo su flamante dentadura blanca. — Oh…mierda. —señaló ligeramente a Sakura— ¿Ves?. — Tranquilo. inclinándose un poco para caer en su rango de visión— ¿Sakura? ¿estás bien? La joven parpadeó confundida varias veces antes de poder enfocar su mirada en el vampiro frente a ella. Kiba bufó molesto. De inmediato se acercó a ella. una voz detrás de ellos la sorprendió. 'Petición como consejero' era igual a 'mueve el trasero. — Kiba. déjanos solos —pidió Kakashi. — Ah… sí yo… estoy bien —musitó apenas en un sonido audible.dos: ¿eres tan viejo? Kiba volvió a reír. — Bonito crepúsculo ¿no es verdad? Kiba apretó los párpados con fuerza mientras maldecía. ese hombre si que sabía cómo ser encantador cuando se lo proponía. está completa. El hombre que estaba frente a ella era aquel que… — Demonios. — dijo mientras iniciaba el camino de regreso al interior de la mansión. — Lo sé es sólo que… bueno… mierda… se trata de Sasuke y… —se giró para mirar el rostro pálido de la mujer. pero él rápidamente añadió—: Y es una petición como consejero. Sakura tuvo que sonreír por la última frase. le sorprendería. No vengo en calidad de soplón. creo que solías llamarme así la mayor parte del tiempo. Kiba. —hizo una ligera inclinación con su cabeza—. — Sí. mi reina.

acercó sus dedos trémulos y palpó los sitios del pecho del hombre donde ella recordaba que habían estado las heridas de bala. Cuando su mirada se encontró con la del hombre. Kakashi inclinó su cabeza ligeramente como afirmación y ella sintió que de un momento a otro se desplomaría sobre el césped. dejó caer el brazo a su costado. — Lo lamento. en forma de aquel hombre. De inmediato.una orden. El guerrero desapareció tras las puertas francesas que daban hacia la biblioteca. — No tengo palabras para expresar el agradecimiento que siento por lo que hizo por mí aquella noche. Y esa es en parte la razón de mi temprana llegada: quiero aclarar todas sus dudas respecto a mí. Se giró lentamente para encararlo. —murmuró solemnemente mientras se ponía en pie. Sasuke le había hablado acerca de aquel que le había salvado la vida aquella noche de tormenta. Los ojos de Sakura destellaron debido a las emociones que se mezclaron en su interior. estaba muerto. Kakashi apoyó una rodilla sobre el césped e inclinó la cabeza. frente a ella. mocoso'. y por supuesto… sobre su madre. Kakashi tomó su mano y depositó un casto beso sobre su dorso. mi reina. Con pasos vacilantes. — No tiene nada que temer. — ¿Usted conoció a mi madre? —preguntó con su voz hecha un hilo. un poco insegura de querer permanecer con aquel hombre que. en teoría. mi Señora. Sí. pero todavía era difícil de creer que él estuviera ahí. así que la . — Es… usted —susurró casi sin aliento. Las respuestas a las preguntas que se había hecho toda su vida estaban justo frente a ella. Aún sin poder salir de su asombro. — Ah… maldición —espetó por lo bajo— Pero entonces tú tendrás que decirle a Sasuke por qué estás aquí seis horas antes de la ceremonia ¿estamos? — Por supuesto —respondió Kakashi con una sonrisa. Sakura fue acercándose lentamente hacia él hasta que sus dedos rozaron los mechones plateados de su cabello. Sakura siguió su camino con la mirada. Kakashi fue perfectamente consciente de lo que ocurría con ella. Es sólo que… — Comprendo perfectamente cuan confundida puede estar en estos momentos. Sakura se acercó a él.

Se llamaba Arisa. Tantos años. La depositó en el diván de terciopelo color esmeralda que había en la biblioteca y esperó. sólo fue cuestión de días antes de que entablara una buena relación con él. Escuchando esas últimas palabras. — ¿De verdad usted la conoció? —él volvió a asentir— ¿Cuándo? ¿cómo? ¿q… quién era ella? — Arisa —dijo Kakashi de nuevo casi como un susurro. Repentinamente una sensación de vértigo se apoderó de su cuerpo. la parte más alta dentro de la escala social de nuestra raza.condujo de vuelta al interior de la casa. Arisa… era simplemente perfecto. un espíritu libre que era capaz de iluminar cualquier lugar en el que se encontrara. haciéndola sentir como si pronto fuera a ser tragada por un agujero negro. —comenzó Kakashi sin dejar de mirar los títulos de los libros que había frente a él— Hace cuatrocientos ochenta y tres años. la madre de Sakura'. que ahora se le hacía casi imposible creer que por fin lo sabía. eso sin mencionar que era sencillamente hermosa. En realidad no era un trabajo que me entusiasmara. encontró la voz para preguntar: — ¿C…cómo la conoció? — Fue cuando decidí vivir como mortal. el padre de Sasuke. Parpadeó un sinfín de veces intentando controlar las lágrimas que comenzaban a arremolinarse en sus ojos. tantos días y tantas noches preguntándose el nombre de su madre. Fue entonces cuando conocí a tu abuelo. Tragándose todas las emociones que en ese momento revoloteaban en su pecho y que hacían temblar incontrolablemente sus manos. Tuve el placer de conocer la un poco en aquellos tiempos y puedo decirte que era increíble. así que entre mis obligaciones estaban el tener que tratar con los miembros del Círculo. Tu madre era realmente joven en aquellos días. — ¿Qué? — Su nombre. pero era algo que debía hacerse. uno de los miembros más respetables dentro del Círculo y uno de los más sabios. «Fui nombrado el cónsul del extinto rey Fugaku Uchiha. buscando el nombre que mejor completara la frase 'soy…. Era poseedora de los ojos más hermosos que he visto en toda mi vida…» . el corazón de Sakura dejó de latir. todavía le faltaban un par de años para pasar por la transición y tu abuelo estaba realmente orgulloso de que ella fuera una Elegida.

—Kakashi vio como la chimenea se encendía de manera automática y sus ojos se perdieron en el danzar de las llamas mientras los recuerdos volvían a él. no supe que eras su hija hasta que estaba agonizando. «Así que envié una solicitud a través de la Oráculo para que una de las sacerdotisas fuera mi sustento por algún tiempo. salvo lo que hacía en el Santuario. y como provengo de un linaje puro la necesidad de sangre era más tardía en comparación con un vampiro común.Kakashi extendió su brazo frente a él y en la palma de su mano fue dibujándose el retrato de una mujer. fue transformándose en algo más fuerte conforme pasaba las noches a su lado. pero yo había olvidado un detalle realmente importante: no tenía de quién alimentarme. Su ceño se frunció con confusión. — Durante más de cuatrocientos años no supe nada de ella. aunque claro. y encontrar la ayuda de alguna mujer se volvió difícil. — Hay algo que no entiendo… si ella era una Elegida ¿cómo es posible que se halla embarazado? ¿acaso no se hizo una sacerdotisa? — Nada de eso. Sakura agachó la mirada enfocándola en sus manos que se retorcían entre ellas nerviosamente. por lo que fue enviada a este plano para estar conmigo. No hace falta decirte que la mujer elegida fue tu madre. Si soy sincero contigo. como todas las sacerdotisas que fueron elegidas en aquella ocasión. tenía el cabello más oscuro que el de Sakura con reflejos rojizos en él. . — Así es. En aquel tiempo la Cofradía ya se había consolidado como la mejor defensa que tenía nuestra raza contra los seguidores de Orochimaru. Ella pasó por la transición y fue enviada al otro lado. Le enseñé el mundo de los humanos que tu abuelo le había negado y ella fue enamorándose de él tanto como yo lo hacía de ella. La verdad es que lo menos que me esperaba era encontrar a la hija de Arisa justo antes de morir. Sus facciones eran delicadas. pero algo había cambiado en aquellos años. como yo era mortal no tenía permitido ir allí a menos de que fuera realmente necesario. perfectamente cinceladas por un gran artista. aquella atracción que sentí por ella en aquellos años antes de que pasara por el cambio. — Por eso me dijo aquel comentario sobre mis ojos ¿no es verdad? Una comisura de los labios de Kakashi se elevó ligeramente. pero ambas compartían el mismo color jade en su mirada. las colonias de nuestra raza comenzaron a moverse. Tomo una gran bocanada de aire antes de continuar con su relato. Generalmente no tenía problemas para conseguir a alguien que pudiera ayudarme.

Ella volvió a mí sin ilusiones y con el corazón hecho pedazos. sentándose a su lado en el diván. a ser un padre para ti.En realidad yo siempre supe que ella no me veía de la misma forma en la que yo lo hacía con ella. así que te llevé con tu padre. después de todo. tú padre no lo tomó de la mejor manera y la abandonó. finalmente accedí. hasta que un día ya no supe nada de ella. A los pocos días se enteró de que estaba embarazada de ti y eso le devolvió la esperanza que había creído perdida. Tu madre tenía miedo de su reacción así que esperó el tiempo que ella consideró prudente para poder decirle la verdad. porque descubrí que es cierto que cuando amas a alguien sólo te importa que sea feliz. Y entonces apareció tu padre y ella se enamoró de él. Aunque en un principio me negué debido a mis propios sentimientos. mar y tierra para tenerte de vuelta. pero supe que eso no era lo que tu madre hubiese deseado. y que tu rostro sería lo último que vería antes de morir. supe que estabas en buenas manos y salí de tu vida. eso no sucedió. El rostro de Sakura lucía descompuesto. La convenció para aceptarte y arrepentido por su comportamiento me prometió que te daría todo el amor que tuviera en su interior. Cuando vi que la mujer te aceptaba como su hija. Tu padre no supo lo que ella era durante esos años. Yo le di la razón y sólo le di mis bendiciones antes de tener que ver todo lo que ocurría desde la banca. era cuestión de tiempo antes de que él notara que ella no cambiaba conforme el paso de los años. —se acercó a ella. pero ella se negó. Un conocido me dijo que ella había sido asesinada por cazadores y que tú habías sido llevada a un orfanato luego de que te encontraran a las puertas de una iglesia. Dijo que era un nuevo camino que ella quería recorrer sola. aunque obviamente. En aquel momento él ya se hallaba casado con una mujer humana. aun cuando no sea a tu lado. Contrario a lo que pudo pensar. pero fue demasiado tarde. Ella se trasladó a un pequeño apartamento donde pudo vivir su embarazo con paz y tranquilidad. Ella dejó su cargo como sacerdotisa. Empleé todos los medios que poseía para encontrarla. Quería regresar a su mundo y se dio cuenta de que ya no podía hacerlo. — Siempre fue tu padre. se fue a vivir con aquel hombre y durante seis años sólo tuve noticias de ella a través de cartas. Le conté lo ocurrido y él se lamentó enormemente por haberla dejado de aquella manera. Jamás pensé que te encontraría veinticuatro años después en Konoha. Yo me ofrecí a hacerme cargo de ambas. Todas esas verdades sencillamente eran . más no le importó. porque ella era estéril. Tu madre pidió mi ayuda para que la ayudara a encontrar la manera de renunciar a su cargo como sacerdotisa porque quería estar con aquel hombre que la había hechizado. pero siempre esperé que un día las cosas cambiaran. Yo iba regularmente a verla y afortunadamente todo salió bien.» — Eso quiere decir que mi padre… —susurró de nuevo sin aliento. Durante el año que ella estuvo contigo todo parecía seguir su curso. Moví cielo.

La muerte de su familia. Sasuke lo miró alzando una ceja. su entrada a la guerra. Aunque al principio no le cayó para nada en gracia que su mujer estuviera con el consejero. Debes tener siempre presente que desde que supo de tu llegada no hubo en mundo cosa más importante que tú ¿de acuerdo? Sakura lo miró y sin poder contenerlo más. Demasiadas en realidad. . No es una verdad que se pueda tomar con facilidad. definitivamente las cosas habían cambiado porque ahora se encontraba feliz por platicar con su hermano muerto —. tomó una ducha rápida antes de comenzar a prepararse para la ceremonia. luego de meditarlo durante varios minutos. se hecho a llorar sobre su hombro. Kakashi correspondió el abrazo. haber encontrado a Sakura… Muchas habían cambiado en sus apenas tres siglos de existencia. Creí que te había esfumado definitivamente. Volviendo a su habitación. Miró hacia las ventanas de su habitación y vio a Itachi recargado sobre el muro. — Gracias. — No puedo creer que hoy sea tu ceremonia de emparejamiento. eso tú debes saberlo por experiencia. tuvo que aceptar que era lo mejor. — ¿Dónde habías estado? —le preguntó él.más de lo que podía haber imaginado alguna vez. Salió al pasillo dispuesta a buscarla. Cuando Sasuke despertó. inmediatamente sintió la ausencia de Sakura sobre su cama. finalmente. ¿Por qué su padre nunca que se lo dijo?— No quiero que lo juzgues por la decisión que tomó respecto a tu madre. he estado en todas partes y en ningún lugar a la vez —dijo mientras se acercaba a la cama— soy como el viento. Había hecho lo correcto. Sí. ya sabes. llenando sus pulmones el aroma a flores de Sakura y por primera vez sintió que su alma atormentada podía adquirir de nuevo paz. Miró la túnica negra que yacía sobre la cama y no pudo evitar hacer un recuento sobre todo lo que había ocurrido en su vida. — Ah. Inspiró profundo. Probablemente Kakashi estaba hablando con Sakura sobre su pasado y en realidad tenían muchas cosas que aclarar. pero se encontró a Kiba quién le dijo que ella estaba con Kakashi. muchas gracias —susurró entre sollozos mientras se aferraba a aquel hombre que le había salvado la vida una vez y le había dado un sentido a toda su existencia. —tomó una de sus manos entre las suyas y le dio un ligero apretón— Y lo más importante: no quiero que pienses que tu madre te abandonó.

Sakura es una mujer de valor y creo que no puede haber nadie mejor que ella para ti. — Lo sé. Nuestra madre estará presente. Itachi se encogió de hombros. ¿Por qué habría de estarlo? No me he sentido tan seguro de algo en toda mi vida. Un emparejamiento era algo que él nunca podría experimentar. — ¿Estarás en la ceremonia? —preguntó Sasuke volviéndose hacia su hermano —. . — Muy gracioso hermanito. desapareció cerrando la puerta tras de sí. Estaba a punto de contestar cuando un golpe sonó en la puerta y Naruto apareció a través de ella. Ella misma me lo dijo. — Sasuke todo está listo abajo ¿cómo vas? — Estoy bien. Dame cinco minutos. Decidió alejar esos pensamientos de su mente y cambiar de tema— No me has dicho por qué te apareces hasta ahora. Así que no debería sorprenderte que prefiera pasar el tiempo con alguien que aprecia el valor de mi compañía. No hace falta que diga lo orgulloso que estoy de ti ¿verdad? — ¿Así que has hablado con ella y no conmigo? —Itachi le lanzó una mirada divertida. así que en su interior no pudo evitar sentirse culpable por ello. — Me imagino. Tal vez no me había aparecido antes porque estás haciendo las cosas bien —hizo una mueca irónica— Sólo para variar ¿no crees? Sasuke lo fulminó con la mirada. — No lo sé.— ¿Tú como el viento? Dime quién eres y que has hecho con mi frío hermano mayor. Naruto asintió y tan rápido como entró. — Déjame recordarte. Sasuke quien era el que se la pasaba todo el tiempo diciendo 'esto no es posible' cuando yo venía. —Sasuke fue perfectamente consciente del velo de tristeza que apareció en la mirada de su hermano. —miró la túnica y pasó ligeramente sus dedos sobre la suave tela— Y dime ¿estás nervioso? — Por supuesto que no. — Lo sé.

Había llegado el momento de la verdad. A mí me pasó lo mismo. — Hmp. Está nerviosa. tecleó la clave para abrir su compartimiento de armas y sacó una pequeña caja envuelta en terciopelo negro. No te pongas sentimental. salió de la habitación y caminó por el pasillo hacia el vestíbulo. ¿cuánto tiempo estuviste aquí antes de emparejarte con Naruto? ¿una. Se llevó las manos hacia el rostro. La abrió y tomó la daga de plata que tenía la empuñadura cubierta de oro y piedras preciosas. Pregúntale a cualquiera de las mujeres que hay en esta habitación y la respuesta será la misma —miró a su alrededor— Hinata.Una media sonrisa irónica se dibujó en el rostro del menor de los Uchiha. La suave risa de Temari fue lo que siguió el silencio que se había formado. volvió a hablar—: Es sólo que siento que esto está sucediendo muy… rápido. — Sí. Fue hacia su armario. dos semanas? . es todo. — Sakura. Una vez que estuvo perfectamente listo. Es normal. teniendo cuidado de no arruinar el sencillo maquillaje que Ino le había puesto y cuando estuvo segura de poder continuar. Sakura continuaba con la mirada clavada en el espejo de cuerpo completo frente a ella y asintió de manera mecánica. — Tranquila. — ¿De verdad? —la mujer se levantó de su asiento mientras inclinaba la cabeza como afirmación. Sasuke. — Déjala. Entonces… ¿estarás ahí o no? — Por supuesto que sí. — Así es. Ino —dijo Temari quien permanecía sentada junto con Kaiya en el borde de la cama que Naruto y Hinata compartían—. recuerda que debes seguir respirando. Muy gracioso. No me lo perdería por nada en el mundo. Tomó la túnica que había sobre el colchón y se vistió. pero si deja de respirar se desmayará antes de terminar de bajar las escaleras. — Estoy bien —interrumpió Sakura— Es sólo que… —no pudo continuar. —le dijo Ino mientras continuaba acomodándole los pliegues de la larga túnica color blanco que la vestía. Sasuke asintió y entonces la imagen de Itachi desapareció dejándolo solo en la oscuridad de su habitación.

Cualquiera pensaría que aquel gesto era reflejo de la timidez innata en ella. pero sólo en su interior Hinata sabía lo que quería ocultar en su mirada: la certeza de que algo había cambiado. La forma que tenía la prenda que vestía. cualquiera pensaría que todo estaba ocurriendo demasiado rápido. — Disculpen mujeres. una vez que te encuentras con la persona indicada. Un golpe en la puerta y Shikamaru asomó medio cuerpo interrumpiendo la conversación. inhaló. frente a la puerta estaba Sasuke vestido con una túnica negra igual a la de los miembros de la cofradía. pero aún así… ella creía que estaba bien. Ella inspiró profundo y asintió. . Cerró los ojos. Temari. le recordaba a los peplos que utilizaban los antiguos griegos. al pie de las escaleras. Kaiya y las mujeres que habían sido elegidas como sacerdotisas. se recordó a sí misma antes de iniciar el descenso por la escalinata. A su derecha. dejando al final a Sakura quien iba tomada de la mano de Ino. Temari se acercó a él. no te olvides de respirar. Fijó su mirada en el magnífico vestíbulo de la mansión. Su simple mirada estaba quemándola como si su mano estuviese recurriendo su mejilla en una caricia. vestidos con túnicas color negro y dagas plateadas reposando a un lado de sus caderas. siendo seguida por Temari y Kaiya. Y finalmente. Pasó sus dedos sobre la gargantilla hecha de pequeños rubíes que colgaba de su cuello. — ¿Lo ves? —dijo Ino interrumpiendo los pensamientos de Hinata— La verdad es que entre los nuestros. lo sabes desde el primer momento y el tiempo queda en segundo plano. le susurró algo y antes de que el guerrero desapareciera. A su izquierda estaban Hinata. depositó un beso en la frente de su mujer. — ¿Lista? —le preguntó Ino. incluyendo a Ino. — Sólo trata de permanecer tranquila. todos los miembros de la cofradía estaban formados en fila. exhaló y dio el primer paso.La mujer de cabello oscuro agachó la mirada mientras asentía. — Lista. —reiteró Ino— No hay que desperdiciar esta hermosa túnica ceremonial ¿no crees? Sakura le sonrió antes de volver a mirarse en el espejo. Sí. Se detuvo durante un instante cuando llegó al inicio de las escaleras. Sakura. pero debo decirles que ya es hora. Entonces Hinata se adelantó. Respira.

— ¿Sakura? —la mujer parpadeó un par de veces y asintió con l a cabeza insistentemente. se acercó a Sasuke quien volvió a apoyar una rodilla en el piso . — Sakura. Cuando el resplandor desapareció. esmeraldas y rubíes. Kakashi volvió a concentrar su chakra para hacer aparecer en sus manos una corona de oro con incrustaciones de zafiros. — Tranquilo. permítanme su mano —Sasuke le dio la derecha y Sakura la izquierda. —el azabache apoyó una rodilla en el piso y agachó la mirada—… viene a presentarse ante ti para pedirte que lo aceptes como compañero de vida. Sakura pudo notar la tensión de Sasuke en el aumento que éste hizo al agarre de su mano. Sakura sintió un cosquilleo en la palma de la mano hasta que su extremidad fue liberada. teniendo a Kakashi en medio de ellos. — En ese caso. El hombre cerró los ojos y un resplandor fue haciéndose cada vez más intenso hasta casi iluminar por completo la habitación. — Ahora —agregó Kakashi una vez que el alboroto pareció cesar— Ha llegado el momento de la coronación. el silencio se tendió en el lugar hasta que Kakashi comenzó a hablar. Avanzó unos cuantos pasos más hasta hallarse frente a frente con Sasuke. logró llegar al final de la escalera. Durante ese momento no hubo nadie más entre ellos hasta que Kakashi volvió a preguntarle. En ese momento los miembros de la cofradía estallaron en vitoreos y aplausos junto con el resto de los invitados. El Uchiha se puso de pie y de nuevo volvió a clavar su mirada en ella. quedando ambas resguardadas bajo la manga color ocre de Kakashi. estoy contigo —articuló Sakura moviendo solamente los labios. esta noche Sasuke Uchiha. Felicidades. último descendiente directo de Madara Uchiha. Durante unos segundos. Kakashi abrió los ojos y dijo—: la unión tiene toda la autorización y las bendiciones de la diosa. — Oh… ah… sí… sí… yo… lo aceptó —balbuceó sonrojándose al instante. Tú.Concentrándose para no perder el equilibrio. mirando fijamente a Sasuke quien le agradeció con un ligero apretón en su mano. ¿lo aceptas? Sakura miró a Sasuke y por un minuto quedó completamente hechizada por aquella mirada color obsidiana clavada en ella.

La capucha que cubría su cabello cayó sobre sus hombros como por arte de magia. En ese momento. — Acepto honorablemente el cargo que me fue otorgado. Esas simples tres palabras fueron suficientes para serenar el desbocado latido de su corazón y llenarlo de convicción para responder a la petición. — Sakura —dijo la mujer— hija de Arisa. La mujer se paró frente a ellos. la mujer fiel que sostendrá su mano en . yo te coronó el día de hoy en nombre de Amaterasu. como la reina de la raza. y entonces se levantó para mirar a todos los presentes. Esto era lo que toda su vida había estado rehuyendo y ahora no podía creer que estaba a punto de aceptar. nuestra diosa creadora. observándolo fijamente. Sintió la corona ser colocada sobre su cabeza. Miró detrás de Sakura y vio a Itachi recargado en un muro. igual de magnífica que la de Sasuke. confiando en que tu buen juicio los guiará a través de estos tiempos grises por los que actualmente cruzan. último miembro de la legendaria línea de sangre Uchiha. la Oráculo se abrió paso entre las sacerdotisas. como el rey de la raza. pero más delicada. Sakura —dijo Kakashi—. Era una carga muy grande que él no se sentía ni listo ni mucho menos convencido para tomar. esperando pronto alcanzar la paz y la tranquilidad que reinaron sobre nosotros al inicio de nuestros días. Entonces miró a Sakura quien de inmediato se arrodilló. Mi Señora. — Es tu turno. yo te corono el día de hoy en nombre de Amaterasu. La túnica blanca que la cubría de pies a cabeza se movía sinuosamente formando ligeras ondas con cada paso que daba. revelando el magnífico rostro femenino enmarcado por mechones oscuros sobre los que descansaba una corona. descendiente de la noble línea de sangre Sarutobi. ¿Era él el adecuado para poder desempeñar ese cargo correctamente? Todavía dudaba sobre ello. hijo de Fugaku. Su hermano asintió y a su mente llegó su voz como un eco diciéndole 'eres el adecuado'. sus manos salieron de entre las enormes mangas y tomaron la corona para quitarla de su cabeza.— Sasuke. Serás la compañera del líder de todos los miembros de nuestra especie. Serás el líder de aquellos que nacidos bajo los designios de la diosa depositarán sus esperanzas en ti. Sakura apenas había advertido su presencia. pero sabía que no había marcha atrás. sintiendo el peso de su decisión recaer sobre sus hombros. Sasuke alzó la vista hacia la corona que pendía sobre su cabeza. puede venir. nuestra diosa creadora.

. Sai bufó con fastidio. Miró a Sasuke. Lo que no sabía era que esa noche ocurriría un acontecimiento más que marcaría el destino de todos y cada uno de los que se encontraban presentes en aquel momento. El dueño del establecimiento lo miró no con muy buenos ojos al recién llegado. — Y yo ya te dije que no te serviré más porque ya te pedí un taxi —respondió el bar tender dejando entrever el hastío que le provocaba esa conversación que ya llevaba sus buenos diez minutos. — Acepto honorablemente el cargo que me fue otorgado. en uno de los bares del centro. decidió no hacer más preguntas. luego de trescientos años. pero sobre todo. — Por favor —dijo el desconocido— Sírvele a mi amigo el trago que pidió. el hombre que iba a amar hasta que el último vestigio de aliento abandonara su cuerpo. Él viene conmigo y yo pagaré su cuenta. que Sasuke ya no estaba más solo. — Sólo te estoy pidiendo un maldito trago más. Sakura miró a su alrededor y todo el mar de dudas que tenía momentos antes se desvaneció dejando solamente la placentera sensación de felicidad que inundaba su pecho haciendo saltar a su corazón. La pequeña corona fue depositada sobre su cabello. el hombre que sostenía su mano y con el que estaba más que dispuesta a compartir su vida y la carga que había sido impuesta en él. varios kilómetros lejos de toda la felicidad y la algarabía que había dentro de los terrenos de la cofradía. lo que quedaba de un brillante abogado luchaba por hacer que le sirvieran un último trago. Nuevamente el silencio fue roto por los aplausos y expresiones eufóricas de los presentes que celebraban que por fin. Estaba a punto de retirarse cuando un hombre se sentó junto a él en la barra. Mientras tanto. —dijo arrastrando cada palabra. volvían a tener a un líder oficialmente y por supuesto. ella se levantó y miró a Sasuke quien le devolvió la mirada. con el que formaría una familia. pero al ver los varios billetes que éste dejó sobre la barra.momentos de oscuridad y que compartirá sus pensamientos y sentimientos ofreciéndole tu apoyo y tu consejo. Sakura inclinó la cabeza y repitió las mismas palabras de Sasuke.

sino por la gran calidad de personas que eran. Esa era la última noche que permanecería en ese mundo. Aunque claro. llevaba a casa para que no pasara las fiestas sola. Sai tenía frente a él. siendo ciega la realidad es que no había ninguna diferencia entre el día y la noche. y eso no lo pensaba por el hecho de que eran vampiros. cambiando la de ella por completo. el vaso con un whisky en las rocas que tanto había peleado. al simple mundo de una humana ciega donde no había vampiros ni hokages ni cazadores que libraban una batalla en las calles de la ciudad. Pero aquello estaba a punto de terminar. Sabía que no era racional pero. —dijo aquel desconocido dejando ver su pálida mano para extenderla hacia él— Me llamo Orochimaru y soy… quien te ofrece la posibilidad de recuperar lo que más deseas en estos momentos: a tu mujer. . la tranquilidad de Hinata. Cada uno de ellos. la había hecho sentir entre amigos otra vez. La vivacidad de Ino. Deslizó sus manos sobre el colchón en el que descansaba. la única amiga que tenía desde que había perdido la vista. su reloj biológico sólo tuvo que adaptarse y ahora estaba completamente acostumbrada a despertar al atardecer y a dormir al alba. haber estado en esa casa. Lo cual era comprensible porque en el último mes y medio se había convertido en una noctámbula declarada. la hizo sentirse bienvenida. Jamás pensó que al entrar a aquella mansión se encontraría con seres tan sorprendentes. No había sido la intrusa o la humana a la que por caridad habían aceptado luego de que se quedara sin hogar. — Permíteme presentarme. la compañía de Temari. Durante todo aquel tiempo ya no había sido la pobre Kaiya a la que Akari. Era momento de volver a la realidad de la que había escapado la noche en la que encontró a un hombre herido en su jardín trasero y le salvó la vida. Era tiempo de volver al suyo. incluso el rey. definitivamente lo que iba a extrañar más que a nada sería a todas las personas que habían compartido su techo con ella. No. la comodidad de Sakura. al estar siempre a oscuras. Durante todo ese tiempo la habían hecho sentir más que una invitada. Más allá de las notables comodidades con las que había contado durante las últimas semanas. Según sus cálculos eran poco más de la una de la mañana y ella no tenía sueño.Cinco segundos después. la habían tratado de una forma que le resultó completamente inesperada. Sai. — ¿Puedo preguntar quién demonios es mi salvador? —inquirió Sai antes de empinarse el vaso con escocés. Todos ellos la habían hecho sentir parte de esa gran familia que eran. Cómo los iba a echar de menos. Capítulo 25 No había ni un solo ruido a su alrededor.

Debía convencerse a sí misma que lo mejor era partir. ¿Cómo pudo haberse enamorado en tan poco tiempo? ¿cómo pudo él haberse metido tan profundo en su corazón que ahora sentía que se desgarraba por la idea de no volver a estar cerca de él nunca más. que ya no podría sentir el calor con el que él llenaba su interior cada vez que estaba cerca? Era una locura.Sí. necesitaba a alguien que entendiera su labor y ella no lo hacía. Además. Sin poder soportarlo más. ¿cómo podría ser Gaara la persona indicada para ella? o mejor dicho. no había forma de que ella pudiera permanecer más tiempo en ese lugar. Porque dentro de ella sabía que si eso ocurría. Punto. Porque no era natural. y ella no tenía ni la más remota idea de qué hacer para aliviar el dolor de su pasado ni un poquito. siempre era con la inmensidad del colchón como abismo entre ellos. las lágrimas aparecieron en sus mejillas. Aun cuando cada fibra de su cuerpo le gritara que no quería irse. Y sin embargo era lo único que sentía. Él no estaba interesado en ella. mucho más de lo que la suya lo estaba. al menos no por completo. Pero no podía. Era irracional. Una parte de ella permanecía en agonía cada noche cuando él se iba. más no porque quisiera permitirle conocerlo realmente. Porque no era correcto. Porque si ella se quedaba ahí un solo día más. Él era un guerrero. ¿cómo podía ser ella la persona indicada para Gaara? era obvio que ser ciega era la primera cosa que encabezaba la lista. Y era lo que hacía que se sintiera peor. Y finalmente. Pero no podía quedarse. Él dejaba que lo tocara. Muy dentro ella deseaba que él dejara de luchar. Era la única y verdadera razón. Aun cuando él accedía a dormir con ella. pero no pensó que también se aplicaba a ella. iba a extrañarlos mucho. pero era porque se había rendido. jamás podría irse. sin ser menos importante. él encontraría alguien más y ella no podía soportar la sensación que se alojaba en su pecho al pensar que él realmente pudiera llegar a amar a otra . permitir que cada quien siguiera con sus vidas. estaba el hecho de que el alma de Gaara estaba quebrada. que ya no podría despertar con él a su lado. También. siempre era con las mantas como barrera. la prueba era que no le había permitido tocar su rostro aún. él no la deseaba. Era estúpido. Jamás podría… dejarlo. Había escuchado a Temari mientras preparaban a Sakura para su ceremonia de emparejamiento cuando le dijo que entre los de su raza el tiempo no era un factor cuando encontraban a la persona indicada.

y olió el seco aroma de lluvia de sus lágrimas—. Un golpe en la puerta hizo que recobrara la compostura. — Intento asimilarlo. Estaban abiertas así que el viento frío secó su rostro. —Neji se encogió de hombros. debo decir que tan sólo unos meses antes de que llegaras. —Neji sonrió un poco.persona. — ¿Perdón? — Estabas llorando —dijo él acercándose hasta donde ella estaba. ¿Ocurre algo? — Sigo emocionada. — Hola… ¿estás lista? Kaiya no respondió. eliminando los rastros de lágrimas. — Danzou me envió para verificar que todas tus cosas ya estaban allá. pero él podía ver el ligero tono rojizo alrededor de sus ojos. Pero si pudo sentir. Supuso que él querría la verdad y ella no estaba dispuesta a decirle que no lo estaba. había ocurrido el emparejamiento entre Naruto y Hinata. Era plenamente consciente de que ella mentía. Aunque realmente estoy sorprendida por lo que ocurrió al final. pero no logro comprender por qué hacerlo. aunque 'maldito infeliz' también es uno de mis favoritos —ella lo desaprobó con su expresión y él levantó las manos en señal de rendición— Bueno. Era Neji. pero era una de las cosas por las que a él le agradaba: nunca permitía que sus emociones la dominaran frente a alguien más. . Sabía lo que sentía en esos momentos—. —añadió con una sonrisa nostálgica que él no pudo ver. jamás había estado en una boda vampírica y me pareció demasiado emotiva. — Llorabas. No entendía nada cuando Sakura comenzó a gritarte que eras un 'maldito bastardo' —lo escuchó reír. Es una parte que los miembros de la cofradía añadimos hace algunos siglos. dándole la espalda. — S…sí —se aclaró la garganta— Sólo faltamos Trey y yo. Su rostro estaba impávido. — Estoy acostumbrado a que me llamen de ese modo. y fue exactamente lo mismo. La tomó con delicadeza por los hombros y la hizo girarse. Y él la comprendía. Limpió sus lágrimas y respiró profundo antes de permitir que quienquiera que fuera entrara. Se levantó de la cama y caminó hacia las ventanas.

A pesar de que Neji había sido un completo imbécil cuando se habían conocido. Envolvió sus brazos alrededor de su propio cuerpo y respiró con lentitud. arrancándole otra sonrisa a Neji. — Pues aún así no lo entiendo. — No lo estoy haciendo —volvió a tomarla por los hombros— Humana. Aun cuando no quisiera aceptar sus sentimientos hacia ella. todavía sin poder salir de su sorpresa. dando un paso. — ¿Qué estás haciendo? — Me gusta tocar el rostro de las personas que estimo. si tan sólo hubiera un modo de poder evitarlo. Él decidió volver al tema principal que tenía esa conversación. Kaiya se apartó de él. pero no es posible… Ella le brindó una pequeña sonrisa que fue totalmente sincera. — No soy una niña. Y preferí hacerlo yo antes de que tú me tomaras por sorpresa. Neji. Así que te agradecería que no intentaras tratarme como tal.— Podrías considerarlo una cuestión de honor. lo intentaría. —dijo ella con sinceridad. Definió con sus dedos cada perfecto rasgo que conformaba aquel rostro que no estaba dispuesta a olvidar. y acarició el rostro del hombre. Sin importar nada. pero… es lo mejor para ti. con el tiempo había descubierto el gran hombre que era. Llevó sus manos. sabía que era un gran esfuerzo que quizás él no estaba dispuesto a realizar. Él debería ser el que estuviera con ella en estos momentos. No es justo que te mantengamos aquí cuando tienes un mundo al que perteneces. — Porque has querido hacerlo desde que me conoces. Desvió su mirada hacia la puerta y pudo sentir la presencia de Gaara alejarse por el pasillo. aunque él no quisiera aceptarlo. — ¿Por qué fue eso? —preguntó él. Un segundo después Kaiya hizo lo que menos hubiese esperado que haría: se levantó sobre las puntas de sus pies y depositó un casto beso en sus labios. — Escucha. . Él sonrió con sinceridad. cubiertas por las mangas largas rojas del suéter que llevaba puesto. Kaiya… créeme cuando te digo que nadie de aquí quiere verte partir. Y me aseguro de que no voy a olvidarte. mínimo por gratitud. Pero considerando que era el demonio pelirrojo del que estaba pensando.

Naruto terminaba de verificar sus armas antes de salir a hacer rondas. — Ten mucho cuidado. Ya es bastante latoso que Sasuke haya decidido desaparecer con Sakura por esta noche —se encaminó hacia la puerta— Te veré más tarde. se puso de pie y caminó hacia el armario donde Naruto estaba de espaldas a ella. — Desafortunadamente no podemos darnos tal lujo en estos momentos. ese armario hubiese sido otra vez testigo de toda la pasión que Naruto sentía por ella. Pero no ahora. El silencio devoraba ferozmente el espacio que había entre ellos. entrecerró aún más la puerta del armario mientras se deshacía del vestido de gala que había utilizado durante la ceremonia de emparejamiento. —respondió ella con suficiencia mientras una sonrisa se abría paso en su rostro. Ella todavía se preguntaba ¿qué había cambiado?. Respirando profundo para no comenzar a llorar en ese momento. tampoco pudo hallar la respuesta. No más. Después todo fue silencio otra vez.Cierto. pero volveré en unas horas para llevarte a tu nuevo hogar ¿de acuerdo? — ¿Acaso ustedes nunca descansan. No muy lejos de ella. por favor. Si Hinata hubiera hecho eso días después de su ceremonia de emparejamiento. en otra habitación. Él sintió su presencia y la miró sobre su hombro antes de apartarse y dejarle todo el armario para ella. —la vio sonreír otra vez y entonces se apartó— Saldré para hacer rondas. Hinata había permanecido sentada viéndolo en silencio. Había que darle un punto por ello. Era extremadamente perceptiva. pero. . Kaiya escuchó sus fuertes pasos. pensando. Eso oprimió su corazón aún más. — Seguro. al igual que las últimas semanas. Dejando salir lentamente el aire desde sus pulmones. pero está bien. Eligió rápidamente una blusa de seda color lila y una falda y chaqueta negra para vestirse. vampiro. seguidos por el sonido de la puerta al cerrarse. ni cuando es la boda de sus reyes? —Neji rió ligeramente. debo admitir que has arruinado la diversión que hubiera sido que yo te lo robara. Y ninguno parecía lo bastante incómodo como para solucionarlo. — Bueno. — ¿Cómo puedes saberlo? — Porque te conozco.

No le quedaba más remedio que regresar a la mansión. menos en esta fría habitación…". no pudo evitar preguntarse ¿qué había cambiado? Tal vez Temari no había tenido razón y en realidad… ella no había sido la persona adecuada para Naruto. — ¿Y bien? ¿qué dices sobre mi propuesta? . Tan pronto como cruzaron la puerta se desmaterializaron hacia la clínica. Estuvo a punto de soltarse a llorar. El camino hacia el patio transcurrió en el sofocante silencio. — Yo… tú… — Debo irme —le interrumpió él. —respondió con toda la serenidad de la que fue posible mientras salía del armario para encontrarse con él. pero tan pronto como lo pensó. Inmediatamente después se apartó—. ¿Tanta era su prisa por alejarse de esa casa? El pecho comenzó a dolerle al ver hasta donde había llegado su situación. Mientras sentía los copos de nieve comenzar a caer sobre ella. Eso era en parte verdad. Caminó hacia la puerta y la sostuvo hasta que ella pasó. Te veré en casa. él ya se había desmaterializado junto con Shikamaru. pero… "Prefiero estar en cualquier lugar. Hinata lo miró durante un par de segundos antes de que él la acercara para depositar un beso en su frente. Se dio cuenta de que había olvidado su abrigo sobre la cama y sólo traía la ligera chaqueta puesta. — Olvidaste el tuyo —dijo él secamente. Antes de hacerlo. Hinata de nuevo. Dos de ellos fueron sometidos a cirugía esta noche y me preocupa su estado. — Quisiera ir a monitorear a mis pacientes. se dijo para sus adentros. No dejó que ella pudiera de responderle. sintió algo cálido y pesado caer sobre sus hombros. Ella lo miró sorprendida. Él no tenía idea de lo mucho que le dolía escuchar ese tono de voz. Él no la miraba y ella ya estaba tan acostumbrada que no esperaba que lo hiciera.— Pensé que habías dicho que le habías pedido a Tsunade esta noche para tomar un descanso —escuchó de Naruto al otro lado de la madera del armario. donde Shikamaru los esperaba. el frío hizo sonrojar sus mejillas inmediatamente. Era el abrigo de cuero que Naruto usaba. Cuando llegaron ahí. Él asintió sin mostrar ninguna expresión en su rostro.

Había algo mal con él. — No tienes que fingir conmigo. dio un par de pasos y entonces vio a Orochimaru bloqueando el camino hacia la calle. desde que ese hombre se sentó a su lado. Orochimaru dibujó una sonrisa apretada que dejaba entrever las puntas de sus colmillos. Un estupor llenó al abogado por cuestión de un par de segundos antes de que fuera sepultado junto con el resto de sus inseguridades. Extrañamente. menos un hombre débil. Sai lo miró inquisitivamente. ¿Por qué te resistes a admitir la verdad? Sai bufó con molestia mientras veía al hombre. — Yo podría cambiarlo —dijo Orochimaru.— No sé de que estás hablando. Llevó su mano al bolsillo de su abrigo y sacó su billetera. — ¿Qué diablos quieres? —cuestionó deteniéndose a una distancia prudente del hombre. por lo mismo. — Temo que no permitiré un no por respuesta. Sai —dijo el hombre mostrando sus colmillos más abiertamente. En cualquier otro . pero había algo en él que le hacía pensar que podría ser todo. — Agradezco que hayas hecho que me sirvieran los tragos —dijo depositando varios billetes sobre la barra— Pero esta conversación no tiene ningún sentido. los efectos del alcohol parecieron haberse esfumado de su sistema. Entonces se alejó. Sai atravesó la puerta que daba al callejón en la parte trasera del bar. Vamos. Yo no quiero recuperar a nadie —musitó antes de empinar el vaso sobre sus labios. ver a aquel tipo ya no era sorpresa—. Una nueva sonrisa cruenta apareció en su rostro. pensó con dolor mientras desviaba su mirada hacia uno de los muros que los rodeaban. Podía ser alguien delgado y francamente escuálido. sé que no hay nada más que quieras en este mundo que tener a tu mujer de regreso ¿o me equivoco? Sai bufó ligeramente mientras se ponía de pie. Algo que era casi maligno. dejando a Orochimaru viendo como su silueta desaparecía por la salida trasera del bar. siendo perfectamente consciente de los pensamientos del humano. Sé absolutamente todo sobre ti y lo que da vueltas por tu mente en estos momentos y. Sai. después de ver a su prometida cambiarlo por un chupasangre. — ¿Qué quieres que diga? —preguntó finalmente— ¿Qué sí? ¿qué no hay nada más que quiera sobre el universo que tener a Sakura de regreso a mi lado? ¿Por qué lo haría si sé que eso es imposible? "Ella y yo pertenecemos a razas diferentes y eso nada lo va a cambiar".

cruel. o naces siendo un chupasangre o no lo eres. eran memorias de lo último que sucedió. recuerdos de aquella noche en la que Sakura y Sasuke habían ido al apartamento y ella había terminado con él. ya nada le sorprendía. Sasuke parecía la clase de hombre que prefería sacar a la competencia del camino en lugar de jugar limpiamente. haciendo especial énfasis en cada palabra para provocar lo que quería. frío. — ¿Por qué piensas que miento? ¿quién te dijo que no era posible? ¿Sasuke? —La sola mención de aquel nombre hizo fundir la sangre de Sai. egoísta. una parte muy ínfima sentía que eso no era lo correcto. Pero sobre todo. el rechazo… — Él te dijo eso porque quería sacarte del camino —susurró fríamente Orochimaru acercándose lentamente a él— Sasuke siempre ha sido así. Miró al . —susurró aún más cerca de su oído como un demonio tentando a un suicida que tiene en sus manos un arma— Te ofrezco la posibilidad de que recuperes a la mujer que amas… te ofrezco la oportunidad de recuperar tu vida… Sai se estremeció al sentir el aliento del vampiro golpeando contra su oreja. ¿Pero qué importaba? Se convenció de que Orochimaru tenía razón. Sí ya nada le sorprendía. Así que no intentes tomarme por imbécil. — No me digas —pronunció sarcástico.momento se hubiera preguntado cómo era que ese hombre podía leer sus pensamientos. Algo dentro de él. pero volvía a lo mismo… a estas alturas. provenir del humano. pero eso no significaba que estuviera dispuesto a que le vieran la cara de idiota— Sé que eso no es verdad. ¿Acaso crees que él fue honesto contigo diciéndote eso? ¿realmente eres tan ingenuo como para pensar que lo que te dijo era verdad? Muchas imágenes llegaron a la mente de Sai. Así que… ¿por qué no hacerlo él? — Está bien —dijo ecuánime— Acepto tu propuesta. que no era la manera. supo que su trabajo estaba resultando más fácil de lo que imaginó —. propio de la furia. él te habría quitado del camino sacándote el corazón de un golpe. La humillación. Apretó sus puños con fuerza al recordar la forma en la que había visto pisoteado su orgullo cuando tuvo que pedirle a Sasuke que le dejara la memoria intacta. Si no hubiera sido por Sakura. pero…— ¿Estás dispuesto a darle un voto de confianza a las palabras que provienen del hombre que te quitó a tu mujer? —preguntó Orochimaru de forma pausada. Escuchó la profunda risotada que emergió del pecho de Orochimaru. que vea que no eres un perro al cual puede sacar a patadas de la casa de Sakura porque lo considera inferior. Y cuando percibió el olor de madera ardiendo. él había sido quien le había dicho que no era posible convertir a alguien en vampiro. —se colocó a su lado para percibir mejor las ondas de ira y dolor que emanaba el cuerpo del humano— Yo te ofrezco la posibilidad de que le des batalla. Sí.

Un segundo estaba viendo al hombre y al siguiente todo se volvió oscuridad. La cólera avanzó lentamente a través del pecho de Gaara. de hecho. Y su reputación hacía que Jack el Destripador pareciera un lindo y tierno Boy scout. Ahora que ella estaba a punto de irse. Y no sólo se refería a las variaciones genéticas. Y eso hacía hervir la sangre que corría en sus venas. hasta que percibió un aroma que lo dejó atónito. Pero no podía. él deseaba haber sido… tal vez un poco más civilizado con ella. Más amigable. Él no había buscado ser agradable con ella. cualquiera pensaría que era un patán imbécil. Su cuerpo parecía un waffle. Orochimaru vio el cuerpo de Sai tirado sobre el piso. Ese humano era la clave para el plan que había desarrollado. Todavía se preguntaba porqué ella quería yacer con él. él estaba enfadado con todos y todo siempre. Porque eran Kaiya y él eran sumamente diferentes. suave y amable. era más que indudable que esa guerra llegaría a su fin y con eso. ella le había salvado la vida. Sin embargo. Maldición.vampiro y no pudo evitar sentir que le acababa de vender su alma al diablo. Y lamentaba eso. frente a la puerta de Kaiya. . esa sensación no duró mucho. Si tan sólo pudiera haber sido… diferente. No se podría considerar como si ellos hubiesen sido amigos. Estaba a punto de llamar de manera civilizada. No todavía. Pero aún así no podía dejarla ir. pero todo iba a valer la pena. desgarrándolo sin compasión hasta que estuvo jadeando por el feo y familiar sentimiento. todos aquellos que se habían mantenido en su contra iban a pagar caro su falta de lealtad hacia él… … y esa maldita reina mestiza sería la primera. Demonios. una gran mujer que merecía cualquier cosa menos a él. Excepto que… todo eso no tenía sentido: él buscándola y obsesionándose con ella y andando alrededor de su habitación. Después de todo. completamente encogida y un montón de cristales a su alrededor. al menos su espalda. Últimamente su grupo de cazadores había disminuido y por eso se veía en la non grata necesidad de recurrir a otros instrumentos. Él no podía ser como era Neji estando con ella. Y ella era hermosa. cuando él ya la había dado por perdida. Eso era seguro. ya estaba al otro lado de la mansión. Sangre… Antes de poder detenerse. Y antes de darse cuenta. Tenía una de sus manos fuertemente apretada contra su pecho. ni siquiera habían sido conocidos. atravesó la puerta y encontró a Kaiya sentada cerca de la puerta del baño. Era patético. Porque una vez que comenzara a andar todo lo que tenía planeado.

Ella estiró su brazo y abrió lentamente su puño para dejar ver la herida que atravesaba la palma de su mano de un extremo a otro. Cuánto quería presionar su cuerpo contra el de ella y sentir sus curvas suaves contra las duras líneas masculinas de él. Gaara tomó delicadamente su mano entre las suyas y la levantó para llevarla a sus labios. preocupado. Lo que verdaderamente lo asustó era cuánto él quería tocarla. despertó a la vida. — ¿Q…qué haces? —preguntó ella nerviosa aumentando la tensión en su brazo. No podía respirar con ella tan cerca de él. Pero sobre todo. Hasta que ella dejó escapar un imperceptible gemido que logró estremecerlo en cada pequeño rincón de su ser. Algo dentro de Gaara se estremeció cuando su lengua tocó la sangre de la mano de ella. Estirarse. — ¿Estás bien? — ¿Gaara? —preguntó ella alzando su rostro en dirección a él. — Me distraje y tiré algo de cristal que había sobre la cómoda. — Déjame ver —pidió él. . en un tono más bien exigente. No podía recordar en toda la vida haber deseado algo así. A menos que prefieras puntos de sutura. Aún sangraba. No había sido muy profunda. levantó a Kaiya y la volvió a sentar sobre el piso. y la tocaría.Gaara se acercó rápidamente y se agachó frente a ella. Gaara miró a su alrededor. Todo lo que tenía que hacer era reclinarse hacia abajo muy ligeramente y podría besar sus labios ligeramente separados. Pero él utilizó todo su autocontrol para dejarlo encerrado. ahora recargada contra la base de la cama. pero si bastante escandalosa. — Sí. pidiendo que lo dejara salir. No calculé y me corté la mano. — Voy a cerrar la herida. Kaiya bajó la mirada y destensó su brazo. ¿Te encuentras bien? Kaiya volvió a bajar la mirada mientras apretaba aún más su mano contra la blusa que llevaba puesta. —respondió lacónico. El animal que yacía dentro de él.

Quería apartarse. Él parpadeó atónito ante su petición. Le estaría agradecido eternamente. y a él le había encantado la ternura con la que había descongelado poco a poco el corazón que él había considerado muerto hacía mucho tiempo. Durante un par de segundos lo pensó a consciencia. Y entonces sucedió: él le devolvió el beso. pero su cuerpo. bésame —susurró ella antes de poder evitar que las palabras escaparan de sus labios. Con mucho cuidado comenzó a recorrer los labios de Gaara mientras esperaba a que él se relajara poco a poco. Y otro. De nuevo sintió como si un ladrillo del enorme muro que los separaba. pero no pudo evitar que su curiosidad se impusiera a su razonamiento. lo alabó con un suspiro y dejándole tomar iniciativa. así que dejó caer su brazo con lentitud. — Hazlo —dijo él. sabiendo a esa esencia que tanto le encantaba. andando a tientas a través de su boca con las más suaves caricias. se inclinó y con delicadeza unió sus labios a los de ella. Inconscientemente. Era tan indeciso. confirmando su hipótesis. a una mezcla entre aroma masculino y el fresco aroma del bosque. Cuando lo hizo otra vez. Kaiya apenas cabía en su cuerpo de la felicidad que sentía en ese momento. su otro brazo se estiró buscando el rostro de Gaara a tientas. se detuvo cuando las puntas de sus dedos se toparon con su mejilla. Sus manos apenas sostenían la de ella y su lengua apenas la rozaba mientras su cálido aliento la acariciaba. Gaara siseó ante el cálido contacto de los dedos de ella sobre su cara. porque sabía que eso no estaba bien. hubiese caído. . No podía hacerlo. que erizaba cada centímetro de su piel. Se sintió agradecida por lo que él estaba permitiéndole. — Por favor. pero era suficiente para hacerla sentir miles de pequeñas punzadas de placer a lo largo de todo su cuerpo.Kaiya se estremeció ante las sensaciones que Gaara era capaz de despertar con solo un toque sobre ella. Seguido de otro. Fue sólo un leve movimiento de su boca. pero lo sintió hasta su corazón. Y no supo que hacer con el sentimiento que se anidó en su pecho ante eso. Él no lo soportaba y ella lo sabía. Él se apartó. causándole sorpresa. Esa humana era única. que parecía negado al sentido común. ella tentaba cada rasgo de su rostro con una parsimonia que hacía fundir todo su cuerpo ante su toque. Haciéndole desear más. Sin embargo. La besó dulcemente y con cuidado. ¿Realmente ella había dicho eso? Kaiya desvió la mirada y un sonrojo cubrió sus mejillas.

Nadie le había hablado en ese tono. presionando. —dijo él. Estaba aterrorizado de ella. se relajó apartándose un poco de él. La anomalía sola habría obtenido su atención. ¿vale? Porque te estás equivocando en cada maldito momento. Gaara se quedó boquiabierto seguro que le había dado una patada en el trasero. ¿Estamos? Gaara se frotó la cabeza con la mano esperando que la fricción pudiera hacerle funcionar el cerebro. aterrorizado por ella —. No tienes ni idea de lo que estás diciendo. y a causa de eso. y su propia lengua la encontró hábil y cálida. Él se puso tenso y se apartó de golpe.— Kaiya. alejándose de él hasta llegar a las ventanas. Porque… — ¡Eso no tiene sentido! —exclamó. — ¿Por qué no está bien? —preguntó intentando permanecer calmada— ¿Porque eres un vampiro y yo humana? ¿Por qué no puedes aceptar que sientes lo mismo que yo siento cuando estoy contigo? — Porque es imposible. — Eres un maldito arrogante egoísta. — Creo que te equivocas. de acuerdo. — Solo dilo y me quedaré —susurró ella. . Una vuelta lenta empezó… y entonces él estaba en su boca. pero el hecho que fuera ella lo dejó pasmado. Porque yo no te convengo. —dijo ella bruscamente mientras se levantaba. Cuando no lo hizo. Sintió la agitación sexual en él. y no mucho tiempo después regresó al juego. el calor y la urgencia crecían en su gran cuerpo. Estaba deseosa de que extendiera la mano y la arrastrara contra él. Kaiya colocó su cabello detrás de la oreja. — No puedes —respondió con firmeza— No está bien. yo… Lo calló con su boca. Pero no te escondas detrás del querer protegerme. buscando. enérgicamente. — Si no deseas estar conmigo. Ella bufó ligeramente. Sólo tienes que decirlo. Esta vez cuando su lengua le acarició abrió los labios. —Bajó la mirada al suelo—. Porque tú eres luz y yo soy oscuridad. Haznos el favor de no tratar de pensar por mí.

mientras con su índice intentaba evitar que las lágrimas cayeran por sus mejillas. No digas nada. Te lo digo otra vez. Dulce diosa creadora.. — ¿No es qué? ¿Quieres decir que me deseas? Pensó en cierta parte de su anatomía que todavía trataba de arañar el camino de salida de sus pantalones. Sólo mantén la boca… — No es eso —soltó de golpe. Si yo… ahm. No se atrevía. imbécil. Algo dentro de él se hizo pedazos ante el contacto. Pero no tuvo que. ¿Acaso ella le había dicho…? Recorrió con la mirada la habitación como si los muebles o quizás las cortinas pudieran echarle una mano. Se inclinó hacia delante y capturó sus labios con los de ella. ante la sensación de sus dulces labios húmedos. —respondió en un susurró mientras se acercaba aún más a ella. con los brazos cruzados y las lágrimas amontonadas en sus ojos color zafiro. Por fin Kaiya se dignó a girarse en su dirección. Centímetros que eran fáciles de borrar. Mientras las palabras flotaban en el aire.. ella hizo la cosa más inesperada de todas. ¿qué se suponía que debía hacer en una situación como esa? — Lo siento —masculló por lo bajo. Si no quieres acostarte conmigo. Fantástico. asumiendo . Gaara. mientras hundía las manos en los bolsillos de su pantalón—. Ella bufó molesta. pero no trates de decirme que no sé lo quiero. pero se detuvo cuando vio su reflejo a través de las ventanas. Gaara la aplastó contra él. Gaara plantó sus palmas en las caderas y descendió la mirada hacia la alfombra mientras vaciaba todo el aire de sus pulmones. Él se acercó a ella. De su lengua tocando la de él. Luego su aguda audición captó un leve sonido.Gaara parpadeó atónito mientras la miraba al otro lado de la habitación. Estoy muy enojada y… frustrada. Pero él no podía hacerlo. Kaiya estaba de pie. está bien. llorando. — Sabes que sí. herí tus sentimientos. — No estoy dolida. el calor que emanaba su frágil cuerpo era perceptible para él. Tan sólo unos cuantos centímetros los separaban. Mientras el silencio se instalaba entre ellos. se maldijo a sí mismo. Ella estaba.

Kaiya no podía respirar por la fiereza de su beso. Era ambos. Él era verdaderamente indomable. Un raro momento de calma con alguien que quería estar con él. Por una vez en su vida. Ella nunca había permitido que alguien la tocara así. hasta que su erección se consumiera y saciara. Cálido. El calor de su cuerpo prendió fuego al de ella. Esa noche la barrera que había permanecido instalada entre ellos desde el primer momento en que se habían conocido. Ella tembló cuando sus dedos apartaron a un lado el encaje de su sostén a fin de que él pudiera pasar la palma contra su pezón dilatado. Gaara deslizó su mano fresca bajo su camisa hasta que pudo tomar su pecho. Nunca había conocido algo como aquello. El tipo de mujer que vivía de acuerdo a las reglas y que nunca trató de romperlas o siquiera torcerlas. Tembló mientras le desabotonaba los pantalones. ¿Pero qué importaba? No había vuelta atrás para ella de cualquier manera. Él gruñó ferozmente mientras su lengua rozaba contra la suya. rudo y tierno. Saboreándolos. Quería devorarla. en el piso. Pero en verdad. Alguien como Gaara. Quería tocar lo inalcanzable. Rozó sus labios con las puntas de los dedos como si los estuviera memorizando. Él se apartó de sus labios mientras su mano se movía más abajo. ella fue consciente de que no habría vuelta atrás. ella había hecho un montón de cosas con él que nunca antes había hecho. Algo que sólo fuera para ellos dos. saboreándola antes de explorar cada centímetro de su boca. Dulce. Darle a Gaara algo especial. Toda su vida. Nunca sería la misma. La ferocidad que emanaba de él. sino de sí misma. había desaparecido. Gaara la levantó entre sus brazos para llevarla a la cama donde la acostó. su guerrero. Mientras él la tocaba. Ella se asustó ahora. El toque de Gaara le podía costar todo y aun así no podía encontrar dentro de sí misma la fuerza para apartarlo. Demandante. Había pasado mucho tiempo desde que ella había besado a un hombre. No sólo de él. y nunca ningún hombre había sabido mejor que él. había sido recatada y correcta. Él podía amar a esa mujer durante toda la noche y todavía mendigar por más cuando la mañana llegara. Ella enterró sus manos en su pelo suave y gimió mientras la lamía y mordisqueaba hasta que estuvo casi inconsciente de éxtasis. sobre su estomago.el control del beso. . luego deslizó el cierre. Tomarla en ese mismo instante. Luego suavemente los cubrió con los suyos. bajando hacia su cintura. quería algo para sí misma. Ningún hombre nunca la tocó. Kaiya estaba completamente desprevenida para la pasión de su beso.

liberando su erección. Su cuerpo estaba en llamas. Él no podía comenzar a entender porque ella le ofrecería algo que no había ofrecido a nadie más. Por alguna razón. deslizó sus dedos dentro de ella. —respondió temerosa. para juguetear con su pezón. Él la miró con desaprobación. Tenía un sentido del humor demasiado 'adecuado' en ciertas ocasiones. Fue ahí cuando él lo supo. aplastarla contra él mientras la poseía con toda la pasión furiosa que sentía. La miró extendida sobre la cama. Haciéndose para atrás. Quería perderse dentro de ella. Kaiya suspiró. mientras intentaba abotonar su blusa nuevamente. Pero por alguna extraña razón quería ser tierno con ella. Pero cayó en la cuenta de que lo que quería hacer era desgarrarla. — ¿Eres virgen? Ella se sonrojó instantáneamente. mostrando su estómago sutilmente redondeado mientras la mano de él descansaba contra su ropa interior de un color morado extremadamente claro. Quería pasar toda la noche sosteniéndola. .Gaara se hizo para atrás para desabotonarle la blusa color azul claro que llevaba puesta. Nunca me he acostado con un hombre. Se enderezó la ropa y se alejó de él. Sabía que había sido una estupidez creer que algo así ocurriría. frunció el ceño al sentir su himen bajo el sondeo de sus dedos. No quería penetrarla furiosamente. Ese conocimiento lo devastó. Su camisa arrugada estaba levantada. Sólo con él. tomándose el tiempo para saborearla. no como un animal salvaje. Gaara no pudo moverse mientras lo tomaba entre sus cálidas manos. — ¿Cómo puedes ser virgen? —Kaiya se levantó apoyada en sus codos. buscando un momento pasajero de placer como lo había hecho en muchas otras ocasiones con mujeres cuyos rostros no era capaz de recordar ahora. Él hundió su cabeza en su pecho. — Fácil. Quería tener sexo con ella como un hombre. Lo chupó y probó. Sus mejillas estaban ruborizadas y sus manos temblando. Quería que esa noche durara. Ella nunca había estado con otro hombre. sólo para tocar algo que lo dejó estupefacto. Él maldijo y se alejó de ella. ¿Cómo podía no serlo si tenía casi veintiséis? — Sí. Sin poder contenerse. Queriendo más de ella. volvió a reclamar sus labios en un ardiente beso. Kaiya abrió a tientas la cremallera de sus pantalones. ese 'pequeño' detalle le pareció infinitamente bochornoso.

Pero no podía. Las delicadas manos de ella se movieron trémulas en una mezcla de ansiedad y nerviosismo. Ella yacía recostada contra aquella mullida cama. La tiró con fuerza contra él y la besó apasionadamente. hasta que ambos cuerpos estuvieron desnudos por completo. Ni cólera.No tenía sentido en su mundo. La sensación de su cuerpo cálido contra el de él era la sensación más increíble que alguna vez había conocido. Se tomó tiempo para saborearla. No había desprecio. La cabeza de Gaara se sumergió en su dulce esencia y sintió a Kaiya en sus brazos. también así eran los sentimientos que él removía en ella. luego intentó deshacerse de su blusa. Ella gimió. arqueando su espalda mientras la colocaba otra vez en la cama. pero las manos de Gaara fueron más veloces y se la quitaron por encima de la cabeza. Ella sentía su dura erección contra su muslo. tomando su labio superior y chupándolo tiernamente mientras saboreaba la miel de su boca. tentado y saboreado. Kaiya estiró su mano para acariciar toda la extensión del pecho de él y Gaara tuvo que luchar por respirar. La besó suavemente. Kaiya pateó sus zapatos. Gruñó mientras lamía y mordía cada centímetro de carne deliciosa y . Gaara estaba fascinado con la imagen que tenía debajo de él. Las manos de ella vagaron por su espalda desnuda mientras él miraba esos ojos que lo calentaban. Su pelo estaba suelto. Ella era tan bella. y la hizo temblar. Pero claro. derramado sobre sus hombros y las almohadas. Pero no importaba. Cada centímetro de su piel fue lamido. ardiente e íntimo. chupando y pellizcando delicadamente. Esos ojos eran las gemas más preciadas que podría encontrar en toda su vida. Él debería levantarse y dejarla allí así. Una a una. yendo después para desabrochar su sostén. Si bien sabía lo que era el sexo. para buscar la camisa de él y deshacerse de ella. Kaiya gimió cuando Gaara rompió su beso y seguió con sus labios y su lengua el camino desde su garganta hasta su pecho. todas las prendas fueron alcanzando su destino en diferentes posiciones en el piso o en los bordes de la cama. Era como si no pudiera obtener lo suficiente de ella. Gaara ahuecó su pecho suavemente en su mano mientras envolvía su lengua alrededor de su pezón endurecido. la sensación de éste era ajena a ella. y sus manos descansaban sobre su estómago. A ningún hombre le había permitido hacerle esto y ahora estaba aterrorizada de lo que vendría.

Kaiya se encogió y lloriqueó ante la punzada de dolor que pasó sobre su placer. enviaba una oleada de agudo éxtasis a través de ella. Sosteniendo sus manos encima de sus cabezas. Ahuecó su cara entre sus manos y luego la besó profundamente. Su arrepentimiento fue tan inmediato y sincero que la dejó aún más estupefacta que el dolor. Cada lamida. Él se tomó su tiempo con ella. Ella no podía hablar o respirar mientras el placer supremo atormentaba todo su cuerpo. al sentirlo allí entre sus muslos. y en todo momento su cuerpo ardió con pequeños temblores de placer. Nada sonaba mejor que su nombre en sus labios mientras sentía un orgasmo por su causa. Su corazón latía a gran velocidad. — Kaiya. Gaara se salió inmediatamente. Ella gimió profundamente en su garganta. él hizo más hondo el beso. Necesitaba que tener más de ella. lamiendo y mordiendo a su camino mientras su cuerpo se sonrojaba. El éxtasis aumentaba y aumentaba hasta que ella no lo pudo aguantar más. cada tierna chupada. Gaara se hizo hacia atrás para verla jadeando entre las sábanas revueltas.escuchaba sus murmullos de placer. Nada alguna vez podría sentirse mejor que sus manos deslizándose por su espalda presionándolo más cerca de ella. ¿te lastimé? Lo siento. Kaiya tragó al sentir a Gaara levantar su peso y presionar la punta de su miembro contra su centro. — Está bien —dijo ella. . Arrastró su mano por su brazo hasta que pudo entrelazar sus dedos con los de ella. Kaiya gritó mientras Gaara separaba sus muslos y la tomaba en su boca. explorando su boca con la lengua. Apasionadamente. Se supone que duele la primera vez. La cabeza de Gaara zumbaba con el perfume y el sabor de la mujer que yacía debajo de él. Él hizo más intenso su beso y. Ella era el sustento que necesitaba para vivir. Las disculpas y Gaara eran dos cosas que iban tan juntas como los puercos espines y los globos. Gaara se deslizó sobre su cuerpo como una bestia gigante y feroz. La suavidad de sus extremidades sedosas acariciaba las de él. Preparándose para lo peor. Kaiya gimió mientras él colocaba la rodilla entre sus muslos. con un empuje se deslizó profundamente en su interior. Su nombre se derramó de sus labios mientras ella alcanzaba el clímax por primera vez. inclinó la cabeza y la besó. besándolo hasta que se relajó—.

La sintió temblar al pasar sus manos sobre su fuerte espalda. Lo era en el sonido de su nombre en los labios de ella. Ni siquiera una vez soñó que tomar a una mujer de esa forma. Rodeándolo. arqueando la espalda mientras se agarraba firmemente a sus hombros. Era tan increíble. Gaara. Ella siseó. Y saber que lo hacía con ella. Gaara la miró con detalle y vio que sus ojos estaban encendidos con pasión y con otras emociones tiernas que aún no podía comenzar a comprender. La alegría la llenó al ser el motivo de su preocupación. Kaiya ahuecó su cara entre sus manos y lo besó con intensidad. hasta sus caderas. y las deslizó entre sus cuerpos. Para la sensación de Gaara en ella. Te lo aseguro. Dejó que la suavidad de su cuerpo lo apaciguara. Pero no había desprecio. — No lo harás. Kaiya no podía respirar mientras lo sentía dentro de ella. él enterró sus labios en su garganta. El corazón de Gaara latía a gran velocidad al ser sobrepasado por todas aquellas sensaciones que Kaiya provocaba en él. trajo las manos hacia delante. lo podía hacer sentir como ella lo hacía. Ése no era un hombre que abrazara a cualquiera. Gaara besó cada centímetro de ella que pudo alcanzar mientras todavía estaba dentro de ella. Él no iba voluntariamente con cualquier mujer que le sonriera. Él vaciló algunos minutos más antes de deslizase lentamente en ella otra vez. El efecto de cada caricia tierna estaba intensificado porque ella era consciente de la rareza del gesto. Su toque era el paraíso. . Ella envolvió sus piernas alrededor de sus caderas. Lo único que haría esto más perfecto sería poder ver en sus ojos mientras la amaba. deleitándose en el milagro de esta mujer y lo que le había dado a él. Sonrió a pesar de sí mismo. Cómo amaba esa percepción de él allí. pero nada la había preparado para esa realidad. Luego él se inclinó hacia delante sobre ella y enterró sus labios contra su cuello. Había tratado de imaginar como sería tener a un hombre en su interior incontables veces.— No quiero lastimarte. la llenaba de una gran felicidad. Gimiendo su nombre. raspando su piel con sus colmillos mientras la penetraba de forma lenta y enérgica. La percepción de sus caderas empujando contra las de ella. Ambos gimieron. Pasados un par de minutos la embistió despacio y suavemente como si quisiera que ese momento durara. como si estar dentro de ella fuese suficiente para él. sentirlo dentro y encima de ella. ni arrepentimiento.

sintió la sangre latiendo en las venas contra su lengua. cuando una chispa de cordura se vislumbró entre toda la niebla en la que se había convertido su cabeza. Lo llevó a alturas inimaginables. y otra parte que estaba ardiendo en llamas. Abriendo la boca. se deslizó fuera de ella y dio media vuelta. Su corazón se transformó en un hueco cuando las revelaciones se abrieron paso en su mente. Todas las emociones de ella fueron hacia él como una vorágine que estaba tragándoselo vivo. El frágil cuerpo de Kaiya se estremecía bajo el suyo. Su cabeza giró mientras su corazón se aceleraba y su esencia de emparejamiento se deslizaba lentamente sobre el cuerpo femenino que yacía debajo del suyo. Solo a ella. por primera vez. Y en una fracción de segundo. Ahí en sus brazos. Pero no estaba conforme con eso. Instantáneo.Gaara aceleró sus embates y entonces su biología tomó la batuta de sus acciones. Y sin poder contenerse. Brutal. tentado a hundirlos. Él no la merecía. muriendo por tocarla. Y fue entonces. Descendió sobre ella para poder mordisquear la carne blanda de su cuello. Gaara vaciló al ver la sangre que corría por su cuello. Abrió los ojos sólo para encontrarse con el cuello de Kaiya obstruyendo todo su campo visual. que supo lo que había hecho. Kaiya tocó partes de él que nunca había sabido que existían. dejando la vena y la piel sobre la que se habían hundido. introduciéndose profundamente bajo esa suave piel que hacía estremecer cada fibra de su ser. Se levantó sobre sus antebrazos y miró a Kaiya. Y sólo para él. Su alma. hizo lo que nunca imaginó. Deseaba más. Ella estaba prohibida para él. Necesitaba más. Iba a irse. Alejándolos de todo lo que había a su alrededor. En un lugar lejano la escuchó gritar su nombre y supo que era por el éxtasis que ella había alcanzado con él. sintió paz. ¿Cómo sabría ella? Ella sería dulce. . Fulminante. sintiendo sus colmillos retroceder. Su oreja. Había una parte de él tan calma en ese momento. Ella era humana. como un animal después de todo. eso lo sabía. Sintió los escalofríos que bajaban recorriéndole el cuerpo. incrementando el placer de lo que ocurría entre ellos. Movió los labios. avergonzado del hecho de haberla tomado de tal forma. La quería a ella. Ella no merecía esto. sus dientes habían perforado la suave piel y el embriagador sabor de la sangre de ella llegó hasta su paladar haciéndolo gemir como nunca antes. Siguió raspando su piel con los colmillos. Apretando los dientes. Su corazón. tan tranquila. Todo en su cabeza daba vueltas mientras sentía el orgasmo llegar a él.

Ahora sólo había silencio. en cierto modo. de alguna manera. a sabiendas de que Kaiya se iría esa noche. algo quebrara la frígida vacuidad que se había formado entorno a ella. Y lo era. — ¿Te divertiste? —preguntó Shikamaru alzando una ceja. Sin poder evitarlo más. corriendo a través de su garganta. ignorando el ligero remanente de dolor que aún permanecía en la parte baja de su abdomen. Sin importar cuantas veces lo negara. Pero no hubo respuesta. otra mujer más. nada cambiaría el hecho. Un murmullo. Lo escuchó moverse a través de la habitación y luego hubo un portazo. sólo para ver salir a Neji de uno de los baños privados del apartado VIP. Aunque todos lo comprendían. Removiéndose sobre la cama. Nunca olvidaría en embriagante sabor de la sangre de Kaiya. En un segundo había estado sumergida en el placer más grande que había experimentado en toda su vida y al siguiente un frío desolador se instaló a su alrededor. en realidad. Ambas con las ropas desaliñadas. retumbando en sus tímpanos. Y lloró. aunque pelirroja. abrazando sus rodillas. y otra. Naruto se había ido tan pronto como habían terminado una batalla con un grupo de cazadores y lo había dejado en el club esperando al resto de los miembros de la cofradía. Un sonido. Con el cuerpo temblando. tambaleándose como un ebrio. sus rostros sonrojados y ambas con las expresiones de haber tenido la mejor experiencia orgásmica de sus humanas vidas. El vampiro se acercó a su mesa y tomó asiento junto a él. se cubrió con las sábanas.Se alejó de la cama. . y Neji había decidido patrullar solo debido a la ausencia de Gaara. Con la música de X-tasis. Esperó a que. las respiraciones aún agitadas. lloró víctima de un dolor mucho más profundo e intenso que sentía al darse cuenta de que. Alzó la vista por encima del borde de su vaso. apenas reconociéndose a sí mismo. recogió sus pantalones y salió corriendo de la habitación. ¿Qué había hecho? Kaiya se sobresaltó ante la rápida retirada de Gaara. Pero no sucedió. Shikamaru estaba a la espera de que la noche fuera declarada oficialmente terminada. Permaneció sentada. seguido de una escultural mujer rubia… y sí. Lo llamó una vez. Y lo mejor era irse. ella no era suficiente para él. Ino y Kiba habían estado juntos en las rondas. Apenas aceptando lo que en realidad era.

— Vamos a ser claros. Estas últimas noches en período de latencia no hacen más que inquietarme. Naruto —dijo inclinándose hacia él para que nadie más los escuchara— No sé que diablos está ocurriendo contigo. — ¿Qué tal sus rondas? — Nada fuera de lo común —respondió Kiba mientras se acomodaba a su lado —. Un par de metros antes de llegar. pero más vale que lo resuelvas. Tomó un poco más del vaso con whisky que traía en la mano y vio a Kiba acercándose a ellos junto con Ino. — Creí que te habías ido a casa. Pero no he podido percibir nada fuera de lo normal. quienes ya estaban conversando entre ellos. —miró al hombre a su izquierda— ¿Qué hay de ti. Necesito tener la certeza de que tú cubrirás mi espalda la próxima vez que estemos en medio de una pelea ¿de acuerdo? . — Absolutamente nada. pero si algo está mal contigo será mejor que le pongas solución pronto. le susurró algo en el oído y. Shikamaru sopesó la respuesta de Neji. No quiero volver a estar a punto de ser rebanado porque tú te quedaste petrificado ¿estamos? — Shikamaru. se encaminó hacia la barra. Miró a los otros dos vampiros. En realidad la noche estuvo bastante tranquila. Neji? No has visto nada. Shikamaru analizó su expresión con ojos inquisitivos.— No jodas. El guerrero negó con la cabeza mientras bebía el vodka que minutos antes le habían dejado sobre la mesa. Entonces cambió de lugar con Kiba y quedó junto a Naruto. creo que tú eres el menos indicado para decir esa frase ¿no te parece? —entonces Shikamaru fue fulminado por aquella mirada perlada. la rubia se apartó de Kiba. — Oye. — Sólo quise un último trago antes de regresar. Y eso me pone nervioso. — Lo sé —respondió Shikamaru—. No supo cuanto tiempo permaneció hundido en sus cavilaciones hasta que vio a Naruto acercarse a ellos. Ya te dije que no lo hice a propósito. luego de ver que él asintiera. — Lo sé. lo siento. mientras delineaba el borde del vaso con su dedo índice.

era corpulento y escasamente agraciado. pero mientras iba de camino hacia la mesa de la Cofradía con un par de tragos. Kiba sonrió con suficiencia mientras estudiaba las expresiones de los otros que acompañaban al hombre— Sí. pero con una sola mirada. sino el aura lasciva que emanaba de él. muñeca. — Hola. sintió como Kiba se inquietaba. Con violencia asió la muñeca de Ino. ella le hizo saber que podía manejarlo. A lo lejos. Los vampiros abandonaron el lugar y una vez estando sobre la acera. En un movimiento sobrehumano. Sin embargo. eso pensé. — Vamos nena. —insistió el hombre. . un hombre se interpuso en su camino. Medía más de uno ochenta. — ¿Algún problema? —el humano prácticamente mojó sus pantalones. obligándola a girarse. —dijo cansina— Te hacen falta dos kilos de cerebro y un buen ortodoncista para siquiera pensar que en alguno de tus sueños yo pueda ir a algún sitio contigo ¿estamos? Las risas estallaron a espaldas del humano haciéndolo enfurecer. idiota. Odiaba a los tipos así. Pasó su brazo por los hombros de Ino para escoltarla de vuelta a la mesa donde permanecieron por espacio de media hora más antes de que el DJ anunciara que pronto cerrarían el club. La mujer había ido hacia la barra para saludar a una de las meseras con las que había entablado una buena amistad. Naruto y Shikamaru optaron por materializarse en la mansión. pero éste volvió a alcanzarla. Entonces la atención de todos los vampiros se enfocó en Ino. se separaron. Kiba saltó sobre la mesa y se acercó a donde ellos estaban. Miró hacia arriba al hombre que lo obligó a soltar su agarre. Neji. ¿Cómo sabías que quería algo para refrescarme? Ino puso los ojos en blanco y le sacó la vuelta al humano.El rubio asintió. poniendo su pesada mano sobre el hombro de ella— ¿por qué no salimos de aquí y damos un paseo solo tú y yo? Ino bufó mientras se inclinaba para librarse del agarre. Mientras Ino y Kiba se fueron hacia el Escalade que habían dejado estacionado a un par de cuadras. — Escúchame bien… —no terminó al sentir su mano siendo aplastada por otra enorme. que siendo acompañados por su montón de amigos se creían irresistibles y no eran más que unos perdedores con la palabra 'patán' escrita en la frente. no fue eso lo que le causó repulsión a la hokage. — Vamos a ver.

pero debe hacerse. asintió. en cierto modo. Naruto prefería estar ejercitando otras partes de su cuerpo en compañía de su mujer. Había rastro de lágrimas en su rostro y sus ojos estaban hinchados. Neji se encaminó al segundo piso. lo menos que quería era despertarla. Dejando de lado sus pensamientos.— ¿Entonces llevarán a Kaiya a su nueva casa? —le preguntó Naruto a Neji tan pronto como atravesaron la enorme puerta principal de la mansión. Naruto se despidió con una inclinación de cabeza y una vez que lo vio desaparecer por la puerta debajo de las escaleras. — ¿Kaiya? —llamó mientras se asomaba. Ella levantó la cabeza para dirigirla hacia la puerta. que ella ya estuviera dormida. él no tendría la falta de caballerosidad de despertarla para echarla de su casa. Imaginando que no estaría mal comprobar si Kaiya se encontraba bien. Estaba desnuda. pero se recordó a sí mismo que desde hacía un par de semanas. Estaba a punto de llamar. no dudes en avisarme. luego esperó a que Shikamaru se despidiera de ellos para ampliar su respuesta. y había más emanando de dos puntos sobre su cuello. Kaiya estaba tendida sobre un enredo de sábanas y edredones. Y entonces quedó congelado. Recorrió todo el pasillo del ala oeste de la mansión hasta que se halló frente a la puerta de la habitación de Kaiya. El vampiro asintió. Neji levantó sus nudillos y tocó suavemente. abrazándose a sí misma. Cuando no hubo ninguna respuesta. Porque si era así. Estaré en el gimnasio entrenando. Tan pronto como fue consciente de su . El hombre rubio asintió. decidió escuchar. en lugar de entrenar después de una noche de rondas. entreabrió la puerta. Neji lo miró extrañado. apenas cubierta por una delgada sábana que estaba manchada de sangre. — No quisiera. No se oía nada. según él. algo era diferente en Naruto. esperando. Esperaré a que vuelva Kiba por si existe la posibilidad de que tenga que permanecer con ella después del amanecer. Aunque la corriente de aire que salía hacia el pasillo estaba perfumada con una fresca fragancia floral: el clásico aroma a jazmines que había caracterizado a la humana desde su llegada. Si ella estaba dormida. Más concretamente a la habitación de Kaiya. pero en vez de eso. — Si necesitan una mano extra.

Pero él la ignoró. O al menos. todo lo que pudo tener en su mente fue la frágil imagen del cuerpo de aquella mujer encogido mientras lloraba. cerrando sus manos en torno a su cuello. apenas cubierta por una bata. esparciéndose por cada uno de sus órganos haciéndolos arder. — ¡Qué mierda pasa contigo! —gritó mientras estrellaba a Gaara contra el muro — ¡Cómo pudiste hacerle eso! . siempre era posible enmendar el daño. quien salió precipitadamente de la habitación. Lo levantó de su asiento y lo lanzó contra la pared. — Voy a matar a ese bastardo —susurró como sentencia antes de volverse y salir por la puerta. agarrando al vampiro por la garganta. Cuando Neji llegó al otro lado de la mansión. a él le pareció así. Pero él no la escuchó. que parecía que sus nudillos traspasarían su piel en cualquier segundo. Mientras caminaba por el pasillo con pasos fuertes. Pero había algo bueno. La expresión de Gaara estaba lejos de ser lo atormentada que él había esperado. Neji parpadeó una y otra vez.presencia. Y eso hizo hervir su sangre. La furia estaba creciendo en su interior a una velocidad increíble. Abrió de golpe la puerta del cuarto de Gaara y encontró al guerrero sentado sobre el borde de la ventana. Y él lo haría. Apretó sus puños con tal fuerza. no llamó. Él le había hecho daño. Toda la culpa de lo que le había ocurrido a ella había sido de él por haberle dado un voto de confianza a alguien como Gaara. Perdiendo el control de sus acciones. ¿cómo pudo…? Gaara la había lastimado. se apresuró a cubrirse. — ¿Neji? —dijo quedamente luego de varios segundos de un intenso silencio. Vaya que lo haría. Mientras no fuera una muerte. Dulce diosa. Y era culpa suya. en un movimiento fugaz se lanzó hacia Gaara. De lo único de lo que era consciente era del color carmesí que había adquirido su visión al imaginarse lo que había ocurrido. — ¡Neji! ¡No! —escuchó gritar a sus espaldas a Kaiya.

dando inicio a la golpiza. Cuando la silueta estuvo bajo la luz de la lámpara. Gaara se mantuvo inmóvil. sin poder ocultar el temor que inundaba su cuerpo a cada segundo que pasaba. acercándose más a él. sin hacer absolutamente nada para detener el ataque. Sus manos estaban hechas puños clavados en ambos lados de sus caderas mientras fijaba su mirada en un punto en la alfombra. Completamente abierto para recibir los golpes. Su pecho subía y bajaba violentamente. pero se dio cuenta de que tenía unos grilletes en sus muñecas y tobillos que lo mantenían acostado sobre una dura superficie que le recordó a una mesa de las que suele haber en una morgue. Una cruenta risa reverberó entre las cuatro paredes. alejándose un paso. Neji lo soltó súbitamente. Sintiendo el pánico acrecentarse en su interior. Esto acabará pronto —dijo el vampiro. Algo no estaba bien en ese lugar. parpadeando insistentemente ante la molestia ocasionada por la brillante luz que había sobre su cabeza. Sai. Pero entonces volvió a girarse y proyectó su puño contra la mandíbula de Gaara. dejando al descubierto sus colmillos que parecían destellar. Se dio media vuelta. — Tranquilo. acompañado de alguien más a quién no pudo identificar.Contrario a otras ocasiones. — ¡Eres un maldito animal! —gritó. Veremos si en realidad vale la pena que seas convertido — ¿Q…qué vas a hacerme? —preguntó Sai. Lentamente los rayos de la conciencia fueron posándose sobre el cuerpo de Sai. comenzó a hacer esfuerzos para liberarse. derribándolo sobre el piso. los ojos y la mandíbula. haciendo el amago de retirarse. Entonces el abogado se percató del bisturí con el que Orochimaru estaba rozando su antebrazo desnudo—. cayendo contra el viejo jergón que utilizaba para dormir mientras los golpes de Neji lo fustigaban una y otra vez sobre la boca. Sai la reconoció: era Orochimaru. Orochimaru soltó una carcajada macabra. Tampoco llevaba zapatos ni calcetines. Gaara no movió un solo dedo. . Intentó levantarse. Con pesar abrió los ojos. mientras sus ojos se esforzaban por definir la silueta que comenzaba a acercarse a él. No recordaba absolutamente nada después de haber aceptado la propuesta de Orochimaru ¿Dónde estaba? Echó un vistazo a su cuerpo y vio que estaba desnudo de la cintura para arriba. Escuchó el susurro de movimientos provenientes del otro lado de la habitación.

Sal de aquí. Entonces señaló a Neji— Tú. con excepción de Sasuke. la sangre que emanaba de su labio. En el tiempo que había permanecido en el piso. Alguien intentó apartarlo. ¿Cómo pudo ser tan imbécil? Pero claro. Estaba demasiado ocupado dándole la paliza del siglo a aquel hombre con el que había compartido batallas durante años enteros. — ¡Qué mierda te pasa! —escupió Kiba. Finalmente. — ¡Basta! —gritó Kiba. la vida estaba siendo extraída de su cuerpo. causados por el vampiro y su ayudante. para después regresar a su labor. dos pares de brazos se ciñeron a su alrededor obligándolo a levantarse. A ése a quien él le había dado su voto de confianza porque creía que por fin iba a hacer lo correcto y le demostró que no era más de lo que él había creído. su mujer… y Kaiya. pero tan pronto como se asió de sus brazos. esa pregunta era una a la que le había encontrado respuesta desde hacía varias semanas. no se percató de la asamblea que se había formado alrededor de ellos. Miró a su alrededor. Capítulo 26 El habitual silencio que circundaba el complejo de la cofradía fue interrumpido por un grito femenino y el enorme alboroto que subsiguió. Era por esa pregunta por la cual estaba desquitando toda su furia sobre ese cuerpo bajo el suyo. sentía su rostro comenzar a hincharse.— Humano… no creíste que sería tan sencillo ¿o si? Los ojos de Sai se abrieron de par en par cuando sintió el profundo corte en sus muñecas. colocándose entre Gaara que aún permanecía en el suelo y Neji. Neji se lo quitó de encima con un codazo que no pudo calificar como 'no intencionado'. Volviéndose de costado ligeramente le dio la espalda para quitarse con el dorso de la mano. —el ojiperla . Todos los habitantes de la casa se habían dado cita en su habitación. Un grito desgarrador escapó de su garganta. Y entonces sintió como. Neji hizo absolutos oídos sordos a todo lo que ocurría en torno a él. lentamente. que era sostenido por Naruto y Shikamaru— ¡Es que no se puede tener un minuto de paz en esta maldita casa! — Eso no te incumbe —respondió Neji antes de volver a fijar su mirada en Gaara mientras se levantaba y hacía que el fuego iracundo en él volviera a arder — ¡Vuelves a tocarla y juro por lo más sagrado que te mataré! Gaara no respondió.

¿Acaso ya la viste? —preguntó en un susurro aun cuando sabía que era inútil— Necesito revisarla. Atravesando la mansión a una velocidad sorprendente. Temari y Hinata. e ignorando por completo los llamados que hacían a sus espaldas. Y mientras tanto. Sin embargo. Neji dejó la habitación acompañado de todos los demás. Dejando salir su rabia como una larga letanía de maldiciones. quedando dentro Kiba y Gaara. pero fue inútil— No sé que demonios ocurrió aquí. Aunque . no necesito que hagas tu rutina de campeón de boxeo aquí ¿estamos? Neji se deshizo brevemente del agarra de Shikamaru. pero ningún sonido salió de ahí. supo que eso no la había impresionado ni un poquito. Tenía el labio roto y un gran golpe en la nariz. sólo para acomodarse las solapas del abrigo. Neji volvió a abrir la boca. No sabía como Naruto podía soportarlo. La joven humana se inquietó inmediatamente por sus presencias. El guerrero lo miró apuntar con su cabeza hacia la salida— Fuera. pero ella se adelantó— Quiero que todos salgan de la habitación y me dejen a solas con ella.comenzó a debatirse nuevamente entre los fuertes brazos que lo resguardaban. regresó a la habitación de Kaiya. — No necesito tu permiso para decir lo que se haga aquí o no. hasta que la doctora lo calló. — Neji… —lo llamó Kiba otra vez. no lucía en absoluto contento. Diablos. Examinó la situación con detalle. Miró a Naruto. fue detenido por Hinata— ¡Qué! —gruñó antes de darse cuenta a quién le gritaba. pero lo voy a averiguar. Ya era bastante malo lo que sucedía como para que ahora el circo se trasladara a la habitación de Kaiya. Al mirar a los ojos de la mujer. Ahora. Temari y Shikamaru asintieron. esa mujer sí que sabía como plantársele a un hombre y hacerle dudar hasta de los pantalones que traía puestos. — Fuera —dijo Hinata. preguntándose la posibilidad que había de librarse de sus centinelas y reanudar el ataque contra Gaara. a menos que tengas un título como médico del cual yo no esté enterada y del que deba saber su existencia. sin darse cuenta de que había sido seguido muy de cerca por Shikamaru. Caso contrario a lo que ocurría con Neji. — Soy yo. Neji se soltó de su agarre de manera violenta y estaba a punto de reclamar. —se limitó a decir Neji antes de acercarse a ella. que le decían que había sido él quién había intentado detenerlo primero. El guerrero comenzó a gruñir varias veces sobre la falta de autoridad que tenía Hinata sobre él.

A Neji le pareció extraño que hablara por primera vez desde que todo el drama se había desencadenado. Adoptando la actitud de perdedor. —le respondió Hinata mientras se incorporaba— ¿te importaría si te reviso? — Estoy bien. dejando que el silencio volviera a reinar entre ellas mientras Hinata continuaba con su labor. aun cuando él amenazara con desatar el fuego del infierno sobre ella. El tiempo le pareció eterno mientras esperaba a que él se alejara. Salió de sus cavilaciones cuando escuchó el sonido de la puerta cerrarse tras él. — Necesito que cierres la herida de su garganta —dijo con tono ecuánime. estás sumamente pálida. no pudo evitar temblar cuando sintió la lengua de Neji recorrer su cuello varias veces.en realidad eso estaba fuera de discusión en ese momento. estando poco dispuesta a soportar el silencio. Neji se giró sobre sus talones y se percató del par de pequeños ríos color carmesí que ya habían formado una enorme mancha sobre la bata que Kaiya llevaba puesta. no lo pareces —dijo la ojiperla mientras le tomaba su muñeca para medir su pulso— A decir verdad. El silencio se fundió en la habitación y ella tuvo que debatirse durante varios segundos antes de armarse de valor para hablar. Kaiya se relajó un poco al sentir la presencia de Hinata a su lado. Miró a Hinata sólo para darse cuenta de que la mujer no iba a cambiar de opinión. Ella se estremeció. Kaiya no respondió. Se acercó a ella en un par de grandes zancadas. justo antes de que Hinata lo llamara otra vez. — Es necesario que cierre las… perforaciones —respondió Hinata mientras se sentaba junto a ella y tomaba su mano— No pasa nada. En realidad. — Sí. — Bueno. ella no fue del todo consciente de lo que sucedía a su alrededor hasta que escuchó la puerta cerrarse por segunda vez. a regañadientes se encaminó hacia la salida. . Muchas veces es… difícil… saber cuando detenerse. Necesito asegurarme de que Gaara no haya… —las blancas mejillas de Hinata se tiñeron de carmesí mientras escogía con cuidado las palabras justo antes de pronunciarlas—… bebido… demasiado. Neji se ya ido. se aclaró la garganta y tomó a la humana de la nuca para inclinarla ligeramente. — Kaiya… —inició Hinata. — ¿Se ha…ido? —preguntó titubeando. Sin embargo. — ¿Q…qué crees que haces? —preguntó nerviosa.

deteniéndose a escasos centímetros. y conforme pasaron los minutos. intentando imaginar los motivos que habían originado la bizarra escena que había presenciado en la habitación de Gaara. Exceptuando la tenue luz que se colaba por la ranura inferior de la puerta que conducía al baño. — Por favor. Naruto salió del baño. Caminó lentamente hasta el buró donde encendió la pequeña lámpara que ahí había. ahora estaba arruinado debido a un golpe de Neji. Hinata permaneció en absoluto silencio escuchando atentamente cada palabra que salía de la boca de la humana. ella había tenido la buena decisión de mandar cambiar las sábanas. pero sólo había oscuridad a su alrededor. caminó hacia él.Últimamente. Justo en el mismo momento. No estás obligada a contarme. . llevaba las ropas que utilizaba para entrenar en el gimnasio y eso sólo le indicó que. Sintió el alivio de Kaiya como una cálida corriente contra su cuerpo. nuevamente. dime que no lo mató —suplicó Kaiya cuando terminó su relato—. pero puedes estar tranquila. — Las cosas no están en absoluto bien entre ellos. Sinceramente creía que no tenía la fuerza suficiente para enfrentarlo. Pudo sentir como Naruto se tensaba al instante. No podía imaginarse lo que era permanecer en un mundo así. con honestidad. él no lo mató. nadie necesitaba la escena de esa brutal golpiza en su cabeza. y eso hacía que admirara aún más a la humana. el silencio se había convertido en el peor de sus enemigos—. — Deja que te revise la herida —dijo ella. pudo llegar a la conclusión adecuada. mientras le contaba a grandes rasgos lo que había sucedido entre ella y Gaara aquella noche. Él negó con la cabeza. pero. Como ya se había hecho costumbre. El resto de los minutos corrieron en medio del silencio que era borrado esporádicamente con frases cortas e intentos vanos de entablar conversación hasta que Hinata finalmente se retiró una vez que Kaiya cayó rendida sobre la cama para la cual. como ella. Aquel rostro masculino absolutamente perfecto. pero puedo preguntar ¿qué sucedió? La joven clavó su mirada inútil en un punto en medio de la nada justo frente a ella. Lo buscó con la mirada. Caminó por el pasillo hasta llegar a la habitación que compartía con Naruto. él no iba a dormir a su lado. Porque fue lo único que escuché de Neji y me lo dijo tan seguro que yo… Hinata pensó seriamente en contarle la verdad. Dudando de sí misma.

— Estoy bien. — ¿Sakura? —llamó sin recibir respuesta. Esto no es… Se interrumpió abruptamente cuando vio la puerta principal abierta y la luz del sol llenando plenamente la estancia. estaba absolutamente seguro. Sólo estaba él en la cama. mirando a su alrededor. que ahora prácticamente ya no le encontraba sentido. cuando las lágrimas dejaran de caer… y. Sasuke dio un giro para terminar acostado sobre su estómago. Intentó buscar la manera de tranquilizarse. De inmediato. Sólo que… no había nadie. absolutamente desconocido para él. llenándolo de angustia ante la sola idea de que algo pudiera haberle ocurrido a Sakura. Naruto no volvería a ser el mismo de antes. Sobre el enredo de sábanas en lo que había terminado la cama. pero un temor. Hinata sintió su corazón estrujarse dentro de su caja torácica. Habían sido ya muchos los días en los que lo había hecho. Abrió los ojos abruptamente. Deshaciéndose de las nulas mantas que lo cubrían. Su corazón no dejaría de doler. — Podría infectarse —insistió ella mientras se encaminaba hacia la pequeña maleta donde guardaba equipo de primeros auxilios. claramente. Hinata se detuvo. Ella se detuvo . Estiró su brazo para alcanzar a la mujer que. lo envolvió. yacía a su lado. se apresuró a vestirse con los calzoncillos que la noche anterior habían terminado en el suelo de la habitación que poseía en el apartamento del edificio donde Sakura solía vivir. — ¡Dije que estoy bien! —gruñó Naruto en un tono demasiado brusco. El silencio se instaló entre ellos tan sólo el tiempo suficiente para que Naruto dejara la habitación. pero no pudo llorar. — ¿Sakura? —volvió a llamar mientras caminaba a lo largo del pequeño corredor—. Esperó a que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad y entonces caminó hacia la puerta. Aún cuando era todo lo que quería hacer en esos momentos. Los siguientes cinco segundos transcurrieron en una lenta eternidad hasta que vio a Sakura aparecer absolutamente ilesa a través de la puerta. no pudo. Ella no se sentiría mejor después de hacerlo. De inmediato un oscuro presentimiento se arremolinó en su interior. oprimiendo cruentamente su pecho.

Tan sólo de pensar que ella hubiera podido…—. Tomó su rostro entre sus manos y lo obligó a mirarla. ¿entonces puedo preguntar qué te hizo salir a estas horas? Sakura puso la clásica expresión de un niño siendo atrapado en medio de una travesura cuando le mostró el pequeño frasco con mermelada de fresa que traía en su mano. Pudiste haber muerto ¿sabes? Te dije que el sol no es algo con lo que debes jugar. — Bueno. — ¿Sasuke? ¿Qué hac…? —interrumpió al sentir los brazos de Sasuke cerrarse fuertemente a su alrededor—. — ¿Te encuentras bien? —le preguntó ella. — Yo soy quien debería preguntarte lo mismo.atónita al verlo parado en el inicio del pasillo. — Sasuke. ¿Qué diablos haces afuera? ¿Cómo demonios puedes estar bajo la luz del sol? ¿no estás quemada o herida? —dijo él tan rápido mientras la auscultaba con la mirada. Pestañeó varias veces antes de correr hacia el pequeño control remoto y correr la placa de acero que protegía la puerta tras de ella. Bueno. — Cálmate —dijo de nuevo— Sabía que nada malo me iba a pasar porque hace poco descubrí que puedo salir en el día. sólo debo decirte que me provoca un poco de ardor en los ojos ¿de acuerdo? Ah. A él le tomó un par de segundos comprender sus palabras y después soltarla. tan cerca de la luz del sol. Sasuke respiró profundo mientras volvía a evaluarla con la mirada para asegurarse de que no le mentía. preocupada por la absoluta palidez que cubría la piel del vampiro. — Estaba preparando el desayuno y me di cuenta de que no tenías mermelada —Sasuke alzó una ceja mientras una media sonrisa se dibujaba en su rostro al . pues el hermano iba a tener una charla muy seria con él tan pronto como volviera a la mansión. — ¿En qué diablos estabas pensando al exponerte de esa manera? —preguntó acusadoramente. cálmate —dijo firmemente— Estoy bien ¿okay? Estoy absolutamente bien. Jamás había sentido tanto miedo como en ese momento. que a ella le costó trabajo seguir el hilo de sus palabras. Sasuke… no puedo… respirar. Kiba me ayudó a averiguarlo y si quieres que sea honesta contigo. así que Kiba le había ayudado a exponerse al sol.

encontrarle un nuevo significado a la frase 'no tenías mermelada'. — Relájate. bajó por su cuerpo. Déjame tomar el control. colocándole los brazos encima de la cabeza. Dejó que la guiara de nuevo hacia el interior del círculo de sus brazos y se apropiara de su boca como lo había hecho ya en incontables ocasiones antes. hizo que su miembro comenzara a endurecerse. pero eso no significa que no sea divertido —respondió con una sonrisa mientras deslizaba su mano a través de su pecho. Cuando dejó su boca. — Pensé que habías dicho que necesitabas más que sexo para sobrevivir —dijo él en un susurró ronco mientras sentía los labios de ella deslizarse a lo largo de su cuello. pero ella lo detuvo sujetando con fuerza sus muñecas y manteniéndolo quieto. Lo sujetó por las muñecas. deslizó sus manos por el abdomen de Sasuke hasta encontrar el inicio de la única prenda que él vestía y la deslizó hasta que alcanzó el suelo. Ella enredó sus brazos alrededor de su cuello y lo guió hasta el sofá. Sasuke sólo pudo mirar hacia arriba incrédulo y con jadeante expectación mientras ella presionaba sus labios contra los de él. Sakura volvió a rodar los ojos. necesito algo más que sexo para sobrevivir. Ese hombre tenía una forma de ser tan malditamente arrogante y absolutamente sexy que no podía comprenderlo. empujándolo para que cayera sobre él. Sentir sus colmillos raspando su piel. ansioso por lo que parecía estar ofreciéndole. Sakura volvió a erguirse para encontrar su mirada con la de él. . Entonces ella decidió tomar el control del beso. — Pues lo que escuché de ti anoche fue todo menos quejas. Le lamió el cuello. Sakura iba a continuar con la explicación hasta que vio la expresión que él tenía en el rostro. —dijo Sasuke con una sonrisa de entera suficiencia. Sasuke gruñó contra sus labios y la atrajo más hacia él hasta que pudo sentir la calidez de su cuerpo contra el suyo. Puso los ojos en blanco— Me refiero a que no había mermelada en la cocina. Sakura introdujo la lengua en su boca y provocó que Sasuke gimiera ante la cálida sensación mientras cada músculo de su cuerpo se ponía rígido. — Prometo que no te arrepentirás —susurró ella. provocando que un sonido grave saliera del pecho de Sasuke. Instintivamente quiso abrazarla. En un dulce arrebato. — ella también sonrió— Créeme. — Cierto. Se acomodó a horcajadas sobre él y luego su mano rozó su erección.

Se tomó todo el tiempo del mundo para recorrer con la lengua cada uno de los perfectos músculos que conformaban su torso. pero le resultaba casi imposible debido a las intensas oleadas de calor que ella provocaba en su cuerpo. Sakura siguió su tentador recorrido hasta que quedó arrodillada sobre el piso frente a él. ella montó a horcajadas sobre él y se deshizo de la simple bata que había mantenido oculta su desnudez. le faltó poco para alcanzar el éxtasis. Eran tan sólo unos centímetros y sin embargo ella no parecía en absoluto apurada en borrarlos. — Por favor… —gimió ya sin poder contenerlo aún más. Sasuke gruñó cuando sus manos volvieron a rodear su pene y comenzaban a guiarlo hacia su interior. jugueteando con los pezones mientras sus uñas marcaban pequeños surcos a lo largo de su abdomen. Pero. no quería que se detuviera. Finalmente. ¿Cómo había dejado que ella lo viera tan vulnerable? Una sonrisa de satisfacción se dibujó en el rostro de Sakura mientras se disponía a complacerlo. Entonces aprovechó para mordisquearle los huesos de las caderas. de nuevo. maldiciéndose al mismo tiempo. y entonces todo su cuerpo entero fue recorrido por aquella sensación aplastante que lo había acompañado durante toda la noche al verse envuelto por el cálido interior que ella siempre le ofrecía. ella se detuvo. Y entonces dio inicio una verdadera tortura. Comenzó a acariciar su miembro con su entrepierna mientras volvía a apoderarse de su boca con intensidad. Lo llevó al límite una y otra vez hasta que se vio obligado a suplicar. El sudor ardía sobre su piel. Sasuke miró al espacio entre sus cuerpos. — Sakura… — ¿Si? —preguntó ella con fingida inocencia mientras se lanzaba a mordisquear el lóbulo de su oreja. Sasuke se aferró al respaldo del sofá. haciendo crujir la madera. Tuvo que utilizar todo su autocontrol para no gritar mientras sentía su cuerpo estremecerse enérgicamente. Tenía que controlarse o el sillón terminaría volteado por su fuerza. La combinación de su boca húmeda y sus manos moviéndose arriba y debajo de su miembro constituían un doble embate que apenas podía soportar. Sakura sabía exactamente cuándo acelerar el ritmo y cuándo hacer una pausa.dejándole pequeños rasguños gracias a sus colmillos. Su corazón palpitaba con fuerza tan acelerada que prácticamente lo sentía latir en sus sienes. En un movimiento fluido se introdujo en él. En el instante en que ella introdujo el miembro entre sus labios. . Sin embargo.

Naruto tuvo que aceptar que no podría conciliar el sueño en aquella ocasión. Y él no aguantó mucho. Una. Dejando su marca sobre él. y cayó sobre el jadeante pecho del vampiro mientras experimentaba su propio éxtasis que la dejaba sin fuerzas siquiera para intentar recuperar el aire que había abandonado sus pulmones. Sakura sonrió en medio de la oscuridad al escuchar el sonido que hizo Sasuke mientras su cuerpo se estremecía bajo el de ella. hizo un movimiento para bajarse. Sasuke la envolvió de forma protectora entre sus brazos y se dedicó a acariciar suavemente su espalda mientras se mantenían en aquella posición sólo escuchando el sonido de sus respiraciones. Para siempre. Pero sabía que tarde o temprano debían volver a la mansión. Sin embargo. Él deseaba quedarse así. abrazó a Sakura con más fuerza. en su piel y su cerebro. sintió como si lo hubieran desgarrado en dos. sino el hecho de que aquella sensación de terror que sintió cuando se percató de la ausencia de Sakura aún estaba ahí. con ella. Lentamente fue aumentando el ritmo de sus movimientos y Sasuke sólo pudo admirarla mientras ella tomaba todo cuanto quería y él estaba dispuesto a darle eso y mucho más. Ella no tenía ningún inconveniente en permanecer justo como estaban en ese momento. Temiendo pesar demasiado. pero fue inútil… Esa sensación se negaba a abandonarlo. La fuerza de su orgasmo la alcanzó también. Lo estaba poseyendo. se introducía más profundamente. sujetándola por las caderas — Quédate donde estás —susurró él junto a su oído con la voz enronquecida. estremeciendo cada uno de los muebles que había a su alrededor de la misma manera en la que ella había estremecido su mundo cuando el destino la puso en su vida. haciéndolo perderse en el infinito color jade que iluminaba su mundo en cada segundo que ella estaba a su lado. mientras mantenía su mirada fija en la de él. En su corazón.Ella empezó a moverse a un ritmo lento y constante. Sakura se apoyó sobre su cuerpo y envolvió sus brazos alrededor de su torso. eso no era lo que captaba su atención en esos momentos. pero él la detuvo. . De manera inconsciente. dos… tres vueltas sobre el colchón después. tomándolo. Cuando llegó al clímax. Se giró sobre su costado para encontrarse con la espalda de Hinata a unos cuantos centímetros tan solo cubierta por el ligero camisón blanco que ella solía utilizar para dormir. Los números rojos indicaban que era apenas mediodía. Con cada uno de sus empujones. Abrió los ojos y miró el reloj despertador que había sobre el buró junto a su almohada. las descargas de energía crearon una onda de choque que llenó toda la habitación. relajándose completamente.

Miró sobre su hombro al cuerpo de la mujer que descansaba sobre la cama y por dentro deseó con todas sus fuerzas que ella no lo odiara. Diez minutos después. y lujuria. sacó la túnica negra y cambió su pijama por ella. Su decisión ya estaba tomada. Cuando estuvo listo. del cual todos sabía que era poseedor. se deshizo de las sábanas y apoyó ambos pies sobre la alfombra. La luz del pasillo lo deslumbró brevemente mientras él se debatía entre salir o no. deshaciéndose de la capucha para mostrar un rostro extremadamente familiar. fue hacia la puerta. Cuando lo hizo. ¿Y tú? — Vine a resolver unos problemas —Naruto lo fulminó con la mirada—. Ni un alma había a su alrededor. pero ¿tienes que ser tan obvio? — Bueno. — ¿Qué haces aquí tan temprano? —preguntaron a sus espaldas sacándolo de sus pensamientos. El Santuario. — Ah… eres tú —dijo con desgano al ver a Neji de pie frente a él—. después de esto… —dijo apuntando hacia los daños que el codo del . Lo menos que quería era a una sacerdotisa mirándolo con una mezcla de miedo por el kyubi. Se levantó apoyado en su antebrazo y miró su rostro entre la oscuridad. su brazo se estiró sobre las sábanas para acariciar suavemente el brazo desnudo que se asomaba sobre la seda color vino que los cubría. Necesitaba terminar con eso de una buena vez. La intensa blancura lastimó nuevamente la sensibilidad de sus pupilas. Soy consciente de que no te emociona mi presencia. lo cual era bueno en aquel momento. Aunque era lo que él esperaba.Incapaz de refrenar sus impulsos. Ella sí había conseguido dormir y ahora descansaba plácidamente. Cómo la echaba de menos… Maldiciéndose internamente. pudo mirar a su alrededor con calma. deteniéndose para abrirla lo más quedamente posible. El lugar donde su felicidad había dado comienzo y donde estaba a punto de terminar. La sintió estremecerse al mismo tiempo en el que sintió su mano arder por el contacto. Vine a resolver unos problemas. tomándole un par de segundos adaptarse al intenso resplandor. Giró sobre sus talones y vio a un hombre vestido igual que él. había atravesado el portal que conducía al Santuario. Qué linda ironía. y sabía que sólo había un lugar donde podría hallarlas. debido a los efectos secundarios que el demonio que cargaba a cuestas producía en él. Necesitaba respuestas. Caminó hacia el armario.

en toda su vida. Además.guerrero había perpetrado en su rostro— creo que estoy en todo mi derecho ¿no crees? Neji asintió en silencio. encaminándose hasta quedar sentado en el borde. Ten cuidado con lo que deseas. — Nah. se había sentido tan débil. — Lamento el golpe. y creo que yo hubiera reaccionado igual si me hubiera enterado antes. no te preocupes. tal vez pueda hacerse realidad y no ser lo que esperabas. Naruto caminó hacia él y se sentó a su lado. y ahora no había nada que le indicara qué tan malo sería el camino por el que transitaba en ese momento. —inspiró profundo— En ese momento… no fui muy consciente de lo que ocurría a mi alrededor. tan indefenso. Fijó su vista en el constante movimiento del agua dentro de la fuente frente a él. —Naruto paso su mano extendida de arriba abajo obstruyendo el campo visual de Neji— No literal —agregó el hombre rodando los ojos— Me refiero a que ya no he tenido visiones. La última fue… —se detuvo al recordar la última. Naruto no tenía que conocer los oscuros detalles— La última fue poco después de la llegada de Kaiya. Llevaba semanas sin saber absolutamente nada por antelación y eso comenzaba a frustrarlo. ¿acaso no viste que esto iba a pasar? — Pues para serte honesto. La mirada de Neji se oscureció ligeramente. Nunca. la última de sus visiones no era para nada halagüeña. Tanto haber deseado ser alguien normal y ahora que se encontraba en aquellas circunstancias. Sin sus visiones se estaba quedando a oscuras ante un mundo al cual no podía enfrentar sin estar preparado para hacerlo. Oh sí. Jamás pensó que se aplicaría a sí mismo. —dijo con una pequeña sonrisa absolutamente sincera— Hinata me contó lo que ocurrió entre Gaara y Kaiya. ese es mi problema: desde hace semanas estoy ciego. —la sonrisa se hizo más amplia mientras se llenaba de comicidad— Dime una cosa. era jodidamente fantástico cuando llegaba tu turno de tragarte tus palabras… — Aunque… —volvió a decir entre sus cavilaciones— Todavía tengo esto… — extendió su mano frente a él y poco a poco los dibujos comenzaron a adquirir una luminiscencia carmesí mientras el resto de su piel se cubría de aquel resplandor blanco que tan familiar era— Lo cual indica que no es que haya . — ¿De verdad? — Síp. no sabía si alegrarse o llorar. Las he tenido peores. solía decirle a los demás. Ciertamente.

Neji permaneció en silencio pensando que lo correcto sería dejar que Naruto fuera quien hablara. pero tampoco podía ser tan malo. — Verás. Supongo que esto debe pasar. Miró sobre su hombro y vio la quijada de Neji casi llegar al piso. — Hola. ¿Qué les trae a este lado? Ambos guerreros se miraron entre sí preguntándose mentalmente quién sería el primero en exponer su desgracia. Definitivamente el Oráculo de la diosa no había sido su primera opción para tratar el asunto. Una sonrisa se dibujó en sus labios cuando notó la expresión de ligera sorpresa que había en el rostro de la mujer al escucharlo llamarla como lo hacía cuando era un niño—. era como si la fuerza vital hubiera llegado a ella y ahora no era solamente la hermosa estatua que solía aparentar siempre que la veía. — Su Santidad… Naruto hizo todo lo contrario. Tiene que…. Tal vez ella podría… darle esperanza… . que no se te… — Está bien —interrumpió ella con una ligera sonrisa en los labios— Puedes levantarte y acercarte —Neji obedeció poniéndose a casi la misma distancia que Naruto. no sabía en realidad qué había llevado a Naruto al Santuario. Supuso que era resultado de su reconciliación con Sasuke —. — Guerreros. —finalizó con una ácida sonrisa sarcástica—. tía Mikoto… —pasó los dedos entre su cabello mientras intentaba hallar las palabras correctas. — Ten más respeto —dijo el ojiperla con seriedad— Ella es la Oráculo. tía Mikoto —dijo apartándose ligeramente. caminó hacia la mujer y la abrazó suavemente haciendo caer la capucha que cubría su rostro. Se levantó. dijo para sus adentros. Es bueno verte de nuevo. De inmediato Neji se levantó para después apoyar una rodilla sobre el blanco mármol del piso en muestra de respeto.podido superar mi pequeño… 'problema'. o al menos eso quiso pensar. Levantó la mirada y se percató de la apariencia que tenía la mujer. Ambos permanecieron en silencio por algunos instantes hasta que fueron conscientes de una fuerte presencia frente a ellos. Tal vez ella fuera de mejor ayuda que Kakashi. después de todo. aunque prefirió mantenerse un paso más atrás. ahora que lo pensaba.

el destino es algo que nos alcanza. Sin embargo. desafortunadamente. — Desafortunadamente. — ¡Já! —exclamó— ¿Si sabes lo que pienso entonces por qué preguntas por qué estoy aquí? — Porque no es cortés adentrarse en las mentes ajenas sin permiso. después de que ustedes protegen a nuestra raza. Y no puedes tomar una decisión real si sabes qué esperar. Neji —Dijo con serenidad siendo plenamente conocedora de los pensamientos del guerrero— Sin embargo. eso es temporal —El vampiro no supo si sentirse aliviado o no—. La fuerza de su chakra se incrementa en este plano y hace casi imposible que no pueda sentir mi energía involucrada con la suya. Su ausencia se debe a que estás en una encrucijada. pero. — Entonces ¿qué puede decirnos con respecto a nuestras incógnitas? — preguntó Neji con cierta ansiedad tácita en su tono. ¿Cómo podía decir ella eso? ¿Acaso sabía lo que era ser una maldita lámpara. un alma condenada a la soledad por su naturaleza? — Se te olvida que yo tuve que renunciar a todo por mi destino como Oráculo. Lo que si puedo decirle. —miró a Neji— En cuanto a tu falta de visiones. no importa . o pronto lo estarás vital. debo aclarar que no puedo evitarlo por completo mientras ustedes están aquí. No para él. — En verdad lamento no poder serles más de ayuda. entonces podrán avanzar… Neji la miró con rabia. — O sea que estaré a ciegas hasta que eso pase —la mujer asintió. el destino se encuentra muy por encima de nosotros y no puede ser alterado por nada ni nadie. lo que son y lo que hay dentro de ustedes. es que si ustedes aceptan su naturaleza. — ¿Y no hay nada que puedas hacer? ¿No podrías interceder ante Amaterasu? Tal vez… — No es posible. Incluso nuestra diosa está atada de manos en torno a él. —pudo ser perfectamente consciente del vacío que comenzaba a formarse en el interior de ambos vampiros al saber que no hallarían la ayuda que esperaban—. y tal vez me odien por ello porque lo han escuchado muchas veces. Naruto. El rubio captó perfectamente lo que sus palabras querían transmitirle: No había esperanza.— Lamento decirte que no puedo —le interrumpió la mujer. no más de lo que ustedes ya saben o suponen —Miró a Naruto— En verdad lamento que las cosas no hayan durado para ti.

pero fue incapaz de identificar la procedencia. Desde hacía dos horas. perdiéndose al final detrás de las enormes puertas de sus aposentos. Kaiya iba en el asiento trasero del auto de Kiba acompañada por él y por Neji. La capucha de la Oráculo se levantó mágicamente y cubrió su rostro. y sólo podrán avanzar si aceptan lo que guardan en el fondo de sus corazones. Ni ella ni su marido ni ninguna otra persona que te conozca recuerda el incendio de tu casa ni tu desaparición. — No te preocupes. Pronto el auto se detuvo afuera de una hermosa casa de un solo nivel ubicada dentro de una de las zonas más lujosas de Konoha. todo está bien —escuchó de Neji. las cosas serán mejores para ustedes. Ambos guerreros permanecieron estáticos viendo aquella frágil figura alejarse lentamente. — Así es. Escuchó una profunda respiración. luego hizo lo mismo con Neji y se alejó de ellos. Acarició las mejillas de Naruto antes de depositar un beso en su frente. alojándose dentro de él y comenzando a ejercer una presión que parecía no detenerse. — Síp. Su brazo fue envuelto por delicadeza por otro mientras las ansias comenzaban a llenar su pecho. — Estamos… jodidos… —susurró Naruto. junto a su oído. Había sido ese auto el que la había llevado a la mansión y era ese el que ahora la transportaba de vuelta a la realidad. ya me he encargado de todo. — Deseo con todas mis fuerzas que la paz y la felicidad lleguen a sus corazones en un futuro próximo. No pudo evitar sonreír con ironía. Y entre más pronto comprendan eso. La puerta a su lado fue abierta y una mano la tomó con delicadeza por el antebrazo mientras el perro saltaba de sus piernas y se colocaba a su lado. El silencio ensordecedor se formó entre los tres siendo interrumpido por el chapoteo de las gotas de agua dentro de la fuente. Ella desplegó su antiguo bastón y comenzó a tantear el terreno desconocido por el que caminaba. Y mucho… El momento de partir por fin había llegado.cuanto huyamos de él. — ¿S…seguro que Akari está bien? —preguntó al pensar en la mujer que los estaría esperando en el interior de la casa. para ellos te fuiste de viaje con Kiba para arreglar la herencia que te dejó un pariente . Pero recuerden… es un camino largo hacia la felicidad. Sintió la lengua de su perro acariciar el dorso de su mano y ella reanudó el movimiento de sus dedos a través del sedoso pelaje que había sobre su regazo. El destino… su nuevo hogar.

Neji apretó ligeramente su mano. . alejándose casi de inmediato al sentir la mirada reprobatoria de Kiba sobre él. Instantes después la soltó y miró a Kiba. —asió el brazo de Kaiya colocándose entre ella y Neji. — Es bueno verte también a ti. dejando ver la figura de una mujer cercana a los treinta. — Igualmente. pasen. Kaiya respiró profundo mientras sentía el nerviosismo crecer en su interior. que en cuanto vio a Kaiya la abrazó con todas las fuerzas que su cuerpo poseía. Akari —dijo Kiba mientras intentaba recuperar el aliento y la compostura. Sin apartar su mirada de sospecha de él. Sí. querida. — ¡Kaiya. — Mucho gusto —dijo Neji. A Neji todavía le dolían los nudillos debido al esfuerzo. Él es Neji. abrazándolo con igual efusividad. luego me conociste a mí y abandonaste a éste perdedor para vivir una ardiente aventura conmigo. La puerta se abrió. Kaiya sonrió y supuso que Kiba lo había golpeado. De inmediato su expresión cambió y ambos vampiros fueron conscientes de la desconfianza innata que sintió hacia él—. que fue con lo que compraste esta casa. Se escuchó un ligero golpe seguido de un quejido por parte del ángel. Neji tuvo que voltearse para lograr reprimir la risa que amenazaba con salir de su garganta al ver la expresión de aquel 'fiero' guerrero siendo abrumado por una simple humana que no superaba el metro con sesenta. mi hermano —lo presentó Kiba— Y vino para ayudarnos con la mudanza. — Olvida lo último —dijo el vampiro antes de tocar el timbre. Akari extendió su mano para que el vampiro la estrechara. y también sabía que era probable que el demonio pelirrojo estuviera en las cercanías. —un breve silencio se instaló entre ellos hasta que Akari fue consciente de que permanecían en el porche— ¡Ah! Lo siento.lejano. esperaba que se mantuviera alejado si no quería recibir una paliza peor de la que había recibido la noche anterior. Sus ojos color chocolate destellaban de felicidad y hacían una perfecta combinación con su cabello rubio que permanecía atado en su nuca. y los condujo al interior— Ya todo está perfectamente acomodado y distribuido de manera sencilla para que puedas acostumbrarte muy pronto. por supuesto que él era consciente del aroma de Gaara sobre la piel de Kaiya. es tan bueno tenerte de regreso! —dijo mientras permanecía con los brazos ceñidos alrededor de la mujer completamente atónita. La mujer le sonrió en respuesta antes de clavar su mirada en Neji. cariño. pero si sabía lo que le convenía.

Permanecieron abrazados unos segundos más antes de separarse ligeramente. siendo él el primero en despedirse. pero aún cuando Akari fuera una persona a quien conocía desde hacía años enteros. vampiro. como dices. — No puedo evitarlo. — Cuídate mucho. Que nuestra diosa colme tu vida de bendiciones y felicidad por el resto de tus días. Y pórtate bien. yo soy quién debería darte las gracias por soportar todo lo que sucedió. soy humana. Ahora estás perdiendo la cabeza. La joven se tuvo que aferrar a todas sus fuerzas para evitar comenzar a llorar por la presión que estaba rompiendo su pecho en ese momento. Neji sonrió abiertamente. Se acercó a ella y la abrazó con fuerza. Pasaron casi treinta minutos antes de que el terrible momento llegara. Le parecía extraño.— G…gracias —susurró tímidamente. Neji depositó un suave beso en la frente de Kaiya y entonces ambos vampiros . Kaiya se puso de pie dispuesta a acompañar a los vampiros hacia la salida. Kaiya. Estás haciendo que la imagen que tengo de ti como mi heroína decaiga poco a poco —sintió a Kaiya reír sobre su hombro. ahora la sentía como una desconocida. — Yo siempre me porto bien. nunca he recibido ni una sola queja sobre mi trato —Kaiya puso los ojos en blanco. — ¿Cómo podría hacerlo? Has sido la única mujer que me ha negado su cama. — Cuídate mucho tú también. pero no pudo contenerse más cuando sintió los brazos de Neji a su alrededor. Entonces llevó su índice hacia el rostro de la joven para limpiar sus lágrimas. — No llores. se dijo sarcástica. humana. — ¿No me olvidarás? —preguntó ella. Muchas gracias por todo. Kaiya Kurosawa. — De eso no tengo duda. Era hora de despedirse. Además. —ciñó sus brazos con más fuerza alrededor de ella— Y no tienes nada qué agradecer. —Kaiya sonrió. Vas por buen camino. pero Kiba se lo impidió.

Naruto —dijo Sakura siendo la primera en saludar. deteniéndose unos segundos antes de encender el auto. decidió darles espacio. Cuando estuvieron de vuelta en el Escalade. De inmediato. Esperó en su lugar. puedo sentirlo… —Neji puso mala cara al comprender a quién se refería. también lo sentí y por su bien espero que se mantenga lejos de ella o me aseguraré de que lo lamente —sentenció mientras cerraba la puerta del Escalade. aunque no se comparaba con el frío que sentía en su interior al encontrarse ahora sin esperanza. mientras el rey estacionaba el vehículo frente a la puerta de la mansión. — No sabía que ahora tenías complejo de perro guardián —dijo Sasuke tan pronto como estuvo próximo a él. en el patio de la mansión. — Ahm… iré adentro. tomados de la mano. Ahora más que nunca. Entonces ambos se acercaron a él. pensó al percibir el olor que acompañaba a la nieve. Sasuke bajó del auto y caminó hacia el otro extremo para ayudar a Sakura a bajar. Pronto nevará. inmóvil. despidiéndose rápidamente de Akari quién lucía un tanto confundida por la escena. Afuera. — Sí. Kiba se acomodó en el asiento del piloto. Necesitaba hablar con él.abandonaron la casa. Naruto continuaba dándole un último análisis a lo que tenía por venir. el rostro de Naruto permaneció mortalmente serio. — Él está cerca. imaginando que lo que Naruto quería hablar era relacionado a la Cofradía. Su atención volvió al extenso empedrado que había frente a él cuando escuchó el suave ruido del motor del Porsche propiedad de Sasuke atravesar las enormes puertas de acero al inicio de la propiedad. El frío azotaba con fuerza la ciudad ahora que se encontraban en pleno invierno. — Hola. Estoy congelándome —dijo con una sonrisa un tanto . De inmediato todo rastro de diversión abandonó la expresión de Sasuke haciéndolo adoptar su porte real— ¿Ocurrió algo? ¿Acaso era una pregunta hipotética? Naruto pensó que la cuestión correcta sería ¿qué no ocurrió? Sakura fue consciente del incómodo silencio que se instaló entre ellos. Miró hacia la bóveda celeste completamente llena de estrellas. Sin embargo. así que. el mayordomo y un par de sirvientes más salieron para recibir a los reyes recién llegados. El rubio sólo inclinó ligeramente la cabeza.

el guerrero frente a él dejó de hablar. el silencio los envolvió a ambos mientras la noche se agitaba a su alrededor. Sasuke lo miró con el ceño fruncido. Sasuke asintió y Naruto le agradeció con la mirada la privacidad que les brindaba. pero no creo que… — Y es por el kyubi —le interrumpió. pero seamos honestos Sasuke. — Explícate porque… no te comprendo. Cada una de las palabras que Naruto pronunció fueron completamente analizadas por la aguda mente de Sasuke hasta que finalmente. Durante un instante indeterminado. —insistió el rubio— Sé que es una locura. ¿qué ocurre? —Naruto inhaló profundo. yo… — Naruto… — No. Sasuke. parecía que le costaba trabajo llevar aire hacia sus pulmones— Las cosas no han estado bien conmigo… — Bueno. sintiendo el aire gélido cortar sus pulmones. sinceramente creo que… . pero… —intentó decir cuando percibió algo o mejor dicho. que ahora no puedo luchar sin él. — ¿A qué te refieres? — Necesito retirar el sello. — Estoy en problemas. — Sasuke. —volvió a respirar. El Uchiha esperó a ver a su mujer atravesar las enormes puertas de la mansión antes de volver a — Ahora dime. he estado con esa mierda toda mi vida. necesito que me digas que puedo contar con tu apoyo para esto. Naruto… — De verdad. pero es algo que debe hacerse. Sé que me dirás que hay más maneras. — Lo que oíste. — Sabes que sí. — ¿Perdón? —preguntó incrédulo.nerviosa. a alguien—. eso es algo que todos notamos. Naruto lo miró de manera suplicante y comenzó su relato. El azabache permaneció en silencio intentando comprender a la perfección lo que su amigo le estaba diciendo.

invocó a todas las deidades que se le vinieron a la mente. — Así que era eso… —susurró ella. la única compañera posible para él. justo detrás de él. Incapaz de permanecer quieto. Todas esas veces en las que prefirió dormir en la enfermería en lugar de su cama. Juntando fuerzas. Cerrando los ojos. Sin poder soportarlo. . Naruto no respondió. Cuando Hinata se quedó en silencio. era la única mujer a la que deseaba. Vio los cálculos mentales que ella estaba haciendo y sabía que el resultado de lo que estaba sumando iba a ser sólo uno: Estaba pensando en todas esas "noches extenuantes" en las que se había ido apenas terminado el atardecer y llegado rayando el alba. — Será mejor que los deje en privado —dijo el rey antes de caminar hacia la mansión. era la cosa más bella que hubiera visto. A sus ojos estaba tan hermosa como siempre. y el cabello oscuro cayendo sobre sus hombros. dando pequeños golpes a sus costados. Seguía siéndolo. volvió a darle la espalda para hablar con Sasuke. La brisa invernal llevó hasta su nariz un suave aroma a lilas. no queriendo encarar la realidad. todas esas veces en las que ella le preguntó si todo estaba bien con el kyubi y él le había dicho que "estaba tan bien que ni siquiera había pensado en ello". El duro tono en la voz de Hinata le indicó que ya sabía la respuesta. Eso es lo que sucede. comenzó a mover sus dedos de manera ansiosa. Y sobre todo. pero que aún conservaba la esperanza de que hubiera otra explicación para lo que venía ocurriendo entre ambos. esperando que aquel aroma fuera sólo producto de su imaginación debido a las largas semanas de celibato. Lentamente se giró. Con sus jeans y su suéter negro de cuello alto. Ninguno de los dos pareció escucharlo. — Sí. Un aroma que conocía muy bien. El silencio apareció entre ellos mientras el viento traía consigo minúsculos copos de nieve que comenzaron a caer a su alrededor. Todas esas excusas y actitudes distantes para evitar tocarla. — Naruto —le insistió. porque "estaba demasiado cansado para subir". se alegró de estar fuera de la casa. Hinata estaba de pie. pero sabía que ahora no había mucho que ocultar. Pensó en meter las manos en los bolsillos. se volvió para enfrentar al amor de su vida a través de la extensión del enorme patio.Fue en ese momento en el que Naruto quedó completamente paralizado. donde nadie pudiera oírlos.

ella no era estúpida y sabía que iba a dar con el quid del asunto. Era tan intenso que él sentía que en realidad las llamas de una fogata lo estaban abrasando ferozmente. . Ella se daría cuenta que todo aquello había sido para alejarla de él. Que le insultara. pero evidentemente quería que él reconociera el problema. ¿me estás diciendo que estás pensando en quitar el sello. En su rostro apareció aquella ligera expresión. Ella volvió a quedarse callada durante unos segundos antes de susurrar: — Eso esperabas… Naruto deseaba que diera rienda suelta a su temperamento. — No esperaba que tuviera que hacerlo. la mentira completa. frente a él. Una que no podía maquillar ni atenuar. o que vas a quitarlo? Eso era una pregunta retórica. — Mira. Eso es lo que tenías que hacer. Hinata. derramándose hacia él entre las corrientes del viento. La furia y el dolor fluyeron de ella. inmóvil y en silencio fue peor que todas las maldiciones y recriminaciones que pudo haber esperado que salieran de sus labios. En su mente apareció la imagen de un campo de flores siendo arrasado por el fuego. — Vas a quitar el sello —la vio hundir las manos en los bolsillos de sus pantalones y retroceder un paso— Sólo para que quede claro.Sí. Esperaba que su mente ideara una explicación justa y razonable para ella. Lo he pensado durante las últimas semanas. ¿Qué esperabas? Él se demoró unos segundos en contestar. tan sólo su ceja derecha levantada ligeramente. que le indicaba que había averiguado lo que él había estado haciéndole a ella—. tenía que… — Tenías que ser honesto conmigo —dijo ásperamente—. — Voy a hacerlo. —masculló por lo bajo— Espera que tú… — ¡Qué yo qué! ¿Qué era lo que tú…? —se aclaró la garganta y bajo la voz. Pero verla ahí. oliendo a madera ardiendo. pero después llegó a la conclusión que no había más que decir que la cruel verdad. — Que te cansaras de mí y te fueras. Que le gritara.

Me hiciste sentir como si fuera alguien dispensable en tu vida. él estaba helado hasta los huesos. debo hacerlo. y el aroma de sus emociones se alejó a la deriva siendo llevado por la brisa que acompañaba la nevada. Su voz había adquirido el tono que usas cuando contestas llamadas equivocadas en el teléfono: se dirigía a él como si fuera un extraño. qué estaba mal. Nunca se me ocurrió que habría algo de lo que no pudieras hablar conmigo. No había ningún sonido alrededor de ellos. Hinata realmente lo siento. Hinata lo miró fijamente durante un segundo. nada a que aferrarse en aquel devastador momento para su unión. Luego retrocedió un par de pasos. . Hinata.— Lo siento. Men-tis-te. hiciste que me torturara pensando una y otra vez qué había cambiado entre nosotros. mientras veía a Hinata llevarse una mano hacia el pecho. apartándose nuevamente cuando lo vio intentar acercarse— No puedo creer que hayas sido capaz de hacer esto… — Hinata. él se dejaría castrar con gusto sólo para que ella dejara de sentir tanto dolor por su causa. — No se trata de que hayas decidido quitarte el sello. sino durante semanas. escucha. —dijo ella. como si realmente mi presencia no fuera importante para ti. — Nu…nunca se me había ocurrido… —Se aclaró la garganta una vez más—. Ni siquiera era el tono profesional que ocupaba cuando se dirigía a sus pacientes. — Mira. Siempre asumí que la honestidad… estaba implícita entre nosotros. sin ninguna calidez ni interés particular. frotándolo suavemente en dirección a su cuello. Incluso ese tono de voz tenía cierta calidez tácita. mi cuerpo queda paralizado y sé que es porque el kyubi está bloqueado. mi chakra no está bien. Dulce diosa. No. como si ya no estuvieras a gusto conmigo a tu lado. yo… — ¡No es por el kyubi! —exclamó fuertemente—. Todo este tiempo me hiciste creer que las cosas habían dejado de funcionar. Gaara y Shikamaru han estado a punto de morir porque cuando estoy en medio de una gran tensión. Debo… Ella sacudió la cabeza y levantó la mano para detenerlo. Cuando dejó de hablar. Y no sólo una vez. Yo… mierda. Y era obvio que él no lo merecía. Me mentiste. — Hinata. — ¿Ese graznido estrangulado era su voz? — No. Ella no dijo nada más.

sacándolo de sus pensamientos—. ninguna herida que pudieran haberle infligido alguna vez a su persona. atrapando un débil sollozo con su mano—.qué había hecho mal. que lo único que se le había podido ocurrir era hacer que ella lo dejara porque la amaba demasiado como para siquiera pensar en verla lastimada. señalar que no quería hacerle pasar un mal momento. o te juro que voy a… —Se llevó la mano a la boca. y él hubiera dado la mano con que empuñaba la daga por haber sido él quien la estuviera abrazando en ese terrible momento. Que no había tenido intención de hacerla sufrir. había sido herido muchas. — No. pero olvidas algo… me emparejé contigo sin saber que alguna vez podríamos tener una oportunidad de cambiarlo. Una sola. — Que tengas que retirar el sello y liberar al kyubi me asusta terriblemente. defenderse. —Volvió a respirar hondo—. que no había planeado engañarla durante todo ese tiempo. pero de nuevo se alejó. Y será mejor que me digas la verdad. Naruto… ¿pensaste que no iba a comprenderte? En el fondo de tu corazón. Honestamente. — ¿Recuerdas la noche en que me llevaste a las afueras de la ciudad? . muchas veces. te hubiera dejado hacerlo. le había dolido ni una fracción del dolor que sintió al responderle. — Sólo respóndeme una cosa —dijo ella. Hinata cruzó los brazos. — ¿Y acaso pensabas en algún momento decirme lo que estaba sucediendo? —la escuchó ahogar otro sollozo en el fondo de su pecho— No ¿verdad? Porque esperabas que yo fuera lo suficientemente débil como para cansarme de todo este asunto y huir ¿cierto? — Hinata yo no creo que tú… Intentó acercarse a ella otra vez. Naruto respiró hondo. No creo… que fueras a detenerme. Pero nada. ¿sinceramente creíste que iba a intentar detenerte cuando me enterara? Él tragó con fuerza mientras ella pronunciaba las palabras con su voz hecha un hilo apenas audible. Estaba preparada para apoyarte aún cuando me aterrara la idea… y tú… tonto… —su voz se quebró—. Me intentaste alejar de una forma tan… ¿Cómo te atreviste a intentar poner en ridículo mi mente y mi corazón? ¿Cómo pudiste haber hecho algo tan… rastrero? Naruto quería discutir. Tonto. abrazándose a sí misma. Yo te habría apoyado… Pero en cambio… — Hinata… Lo interrumpió. En el transcurso de su vida.

— Te dije que sólo te pedía una cosa y esa era que no me dejaras fuera. y confié en ti. sin tener sexo 'normal'. pero habían experimentado juntos muchas otras clases de placer. — No me toques… —su pecho comenzó a subir y bajar irregularmente. Lo juraste. ¿Sabes lo que más me duele? Saber la poca estima que me tienes. que me consideras alguien que huye de las malas situaciones… y sobre todo… me duele mucho que hayas subestimado mi inteligencia y el amor que siento por ti… — Las cosas no son así. capturando la luz de la luna de una manera tan hermosa que él lamento enormemente que notara ese detalle justo en ese fatídico momento—. Había una muralla invisible entre ellos. Le dirigió una última mirada cristalizada por las lágrimas y entonces ella desapareció como una brisa en la fría noche. Y era tan alta que llegaba hasta el cielo. ella se había despertado tarde para ir al trabajo. y su magnífico cabello oscuro se balanceó sobre sus hombros.¿Cuando me contaste la verdad sobre ti y me pediste que eligiera? Seguro como el infierno que la recordaba. Él le había llevado el desayuno a la cama y no la había dejado salir hasta después de medianoche. y tan ancha que era infranqueable. Ahora que lo pensaba… esa noche habían estado juntos. Que no me dejaras fuera. Necesito algo de espacio —retrocedió varios pasos más— Yo… no quiero verte. —repitió— Solamente eso. Cuando se hubo ido. pero se dio cuenta de que ahora ella era inalcanzable. Esa noche habían implantado un record sobre la primera comida más larga en la historia cuando él se había dedicado a lamer con parsimonia toda la mermelada que había derramado sobre su tierno abdomen. — Mierda… lo siento. — Y estas semanas… —Sacudió la cabeza. la había llevado a tomar un baño y la había complacido tanto durante todo ese día que al caer la noche siguiente. inmóvil como si fuera una estatua. Él se había sentido completo en su compañía. porque ahora sé que para ti soy una mujer que no tiene carácter. Naruto permaneció en medio del patio. Cuando habían regresado a casa. mirando fijamente el hueco que había dejado la presencia de . Era obvio que estaba a punto de romperse en llanto. pero él la conocía tan bien que sabía que no lo haría ahí—. entre los copos de nieve. Hinata… De nuevo él estiró su brazo. disipándose en el éter como si nunca hubiera estado allí.

Él ahora era un… — Ahora eres uno de nosotros. a pesar de las múltiples dolencias. pero le resultó imposible. —Miró con incredulidad al vampiro que permanecía recostado sobre la pared—. en realidad.Hinata frente a él. Sai —dijo Orochimaru que permanecía al otro lado de la habitación. frente a él. pero por fuera permanecía absolutamente inmóvil. Faltaba solo una hora para el alba. Tenía el rostro cabizbajo y era prácticamente arrastrada por ellos. la arrojaron a los pies de la cama. no se sentía diferente en lo absoluto. —Orochimaru se enderezó y manteniendo sus brazos cruzados sobre su pecho. La sensibilidad. — Bienvenido de vuelta. Intentó abrir los ojos. desaparecerá en unos días. sin embargo se resistió a alzar la cara. . Parpadeó varias veces en un intento por alejar la brumosa confusión que había en su mente. Desviando levemente la mirada. no había muerto como imaginó. Hasta los huesos le dolían. Miró las palmas de sus manos con incredulidad. pero se mordió la lengua con uno de sus… En ese momento en el que cayó en cuenta de todo. Esta vez funcionó. Apretando los puños apenas pudo juntar fuerzas para sentarse sobre la mullida cama donde descansaba. El sitio era iluminado por una muy tenue luz proveniente de una pequeña lámpara lejos de la cama. verificó su reloj. los ojos y cada músculo que cubría su esqueleto. Miró el techo sobre su cabeza y luego a su alrededor. Ella apenas pudo poner las manos para impedir una caída completa. No reconocía la habitación en la que se encontraba. pero podía sentirlo. Entonces… ¿qué le había sucedido? Hizo un segundo esfuerzo por abrir los ojos al mismo tiempo en el que sus pulmones se hinchaban. Sai estaba confundido. sus párpados le pesaban en demasía. A propósito… Chasqueó sus dedos y casi al instante dos hombres vestidos completamente de negro atravesaron la puerta con una mujer pelirroja sostenida por los brazos. caminó hacia la cama—. Intentó hablar. tanto en los ojos como en la piel. El dolor muscular y la jaqueca son normales y esas desaparecerán tan pronto como… te alimentes. Podía escuchar su propia respiración con claridad y eso le llevó a pensar que. llenándose de oxígeno al límite. Por dentro estaba retorciéndose. Le dolía la cabeza. Cuando llegaron al centro de la habitación. pero le agradó enormemente que no fuera la espantosa y lúgubre enfermería donde había terminado la última vez.

Al salir de X-tasis. Sai dejó de prestarle atención a los cambios en su cuerpo cuando fue consciente del dulce aroma que llegó a sus sentidos. embelesado absolutamente por el aroma que provenía de ella. Buscó en uno de sus bolsillos y sacó lo que el consideraba su 'kit de supervivencia' y que constaba en una cajetilla de cigarrillos y un pequeño encendedor de oro. obligándola a levantarse y a inclinar la cabeza hacia un lado. La sensación se mezcló con un éxtasis insospechado que llegó al escuchar el agudo grito de la joven mientras se agitaba entre sus brazos. Lentamente la fuerza vital de ella fue pasando a él. invadiendo cada célula de cada órgano que tenía en su interior. pero traer una botella en el bolsillo resultaba por demás engorroso. De inmediato su vista se nubló y todo su cuerpo se estremeció de un intenso y brutal placer cuando sintió el dulce y embriagante sabor de la sangre llenar su boca y correr a través de su garganta haciendo arder su interior a su paso. provocándole una sensación mordiente en la boca del estómago. Con el dorso de su dedo acarició la mejilla de la mujer y ella comenzó a temblar sin control. A eso también le añadiría el whisky.— Considérala un regalo de mi parte. Neji tuvo que cerrarse aún más las solapas del abrigo de cuero sobre su pecho. . Mientras encendía uno de los cigarros sintió una ligera palmada en la espalda. la sujetó de los hombros con fuerza. logró inmovilizarla para enterrar sus recién adquiridos colmillos profundamente sobre la suave y tersa piel de su cuello. Haciendo uso de toda su fuerza. Guiado. llenándolo de una vitalidad que le parecía absolutamente desconocida y avasalladora. y absolutamente dominado por sus nuevos instintos. Clavó su negrina mirada en ella y sonrió cruelmente cuando vio la expresión de horror que se dibujó en su rostro al ver aparecer los colmillos de Sai a través de sus labios. miró sobre su hombro y vio a Shikamaru detrás de él. Se deshizo de las finas sábanas de seda negra que le raspaban como lija todo su torso y apoyó los pies en el piso. Es toda tuya… diviértete —dijo sofocando una risa que reverberaba en su pecho mientras cerraba la puerta. Así que… así era como se sentía… Dos semanas después… El frío del invierno estaba haciéndose cada vez más insoportable. Paso a paso fue cerrando la distancia que lo separaba de la joven mujer que yacía en el piso. Jamás pensó que el temor de alguien le parecería tan excitante e incitador. fusionándose con la él. Un gélido y entumecedor silencio saturó la habitación.

así que. No fue muy difícil deshacerse del primero. se encontraron a dos cazadores a punto de atacar a una joven pareja de civiles. Donde antes había estado el cazador ahora había sólo un montón de polvo. Shikamaru le hizo una seña de comenzar a caminar. No soy imbécil y tú tampoco lo eres. ¿Qué demonios…? Con dos de sus dedos recogió un poco y lo frotó contra su pulgar. Neji lo arrojó contra uno de los muros del callejón y una vez que cayó al suelo. Neji. — Vine porque es necesario que hablemos —Neji rodó los ojos. Rápidamente ambos hokages entraron en acción. Cuando llegaron al lugar. Shikamaru se adelantó un paso y luego se paró frente a él. El cazador que estaba peleando contra Shikamaru había sacado su arma y le había pegado un tiro. ésta no se dio cómo él esperaba. dio inicio una golpiza que concluyó con la daga del hokage clavada profundamente en el pecho del cazador. — No sé de qué quieras hablar. manteniendo una rodilla apoyada en el piso.— Pensé que ya estarías en casa —dijo sin ninguna emoción aparente. yo… — Sí. El vampiro había puesto a su compañera detrás de él y había hecho el intento de defenderlos con un trozo de metal que había encontrado en el callejón. Neji se levantó. . sólo cansado de este estúpido frío que hace que se me congelen las bolas. Un grito femenino proveniente de un callejón cercano hizo que ambos guerreros corrieran en esa dirección dispuestos a prestar ayuda. esperando la desintegración del akatsuki. aunque era obvio que no había sido de mucha ayuda. Estaba a punto de preguntarse por qué había cenizas en lugar de mancha aceitosa cuando sintió un dolor profundo en el hombro. lo sé —dijo con desgano— Pero estoy bien. — Vamos a dejar las cosas claras. Sin embargo. Lo menos que necesitaba era un sermón. Inhaló un poco y luego dejó que el humo abandonara lentamente sus pulmones. si no te importa me gustaría… No pudo terminar. y sólo quiero recordarte que… si quieres hablar de algo. así que ambos sabemos que algo no está bien contigo. Cuando retiró la daga. —respiró profundo y su tono de voz sonó más afable— Somos amigos. el cuerpo del cazador se tornó todo de color negro y después… se hizo polvo. Parecían cenizas. Neji no pudo ocultar su asombro al ver lo que sucedía.

Antes de preguntarse qué diablos estaba ocurriendo. Él la reconocía. todo en ella: su cabello castaño. el hombre que mantenía cubierto el cuerpo de su acompañante con el propio. lo manchara. éste terminó siendo sólo un puñado de polvo oscuro que rápidamente la brisa de la nevada se encargó de dispersar. esos ojos color chocolate. para así evitar que el líquido negro en el que terminaban. Pero no sucedió. El hombre tomó la mano que le fue ofrecida y se levantó. dirigió su mirada hacia él. la abrió parcialmente para asegurarse de que trajera una identificación. — Vamos. Shikamaru golpeó su rostro con un puñetazo. tienen que irse. Neji se levantó para acercarse al par de civiles que permanecían en una esquina al fondo del callejón. en la que aquel cazador se había desintegrado. Igual que el anterior agresor. De forma mecánica se levantó antes de que el cazador comenzara a desintegrarse. Neji sintió sus órganos evaporarse dentro de su cuerpo y el corazón dejarle de latir cuando su mirada se enfocó en la joven mujer que aún permanecía sobre el suelo. dejando ver temporalmente a su acompañante. y eso el cazador no lo hizo. el polvo que quedaba al final brillaba igual que él. volvió a concentrar su atención en el cazador que estaba frente a él. Neji se inclinó un poco y extendió su mano para ayudarlo a ponerse en pie. no requirió muchas de sus fuerzas para lograr someterlo en el piso. . era más que honorable la forma en la que protegía a su compañera. pronunció su nombre como un susurro: Tenten… apítulo 27 Shikamaru fue plenamente consciente de la forma. pero rápidamente descartó esa idea por una simple y sencilla razón: cuando Neji asesinaba con su mano. Una vez que estuvo frente a ellos. Apoyó una de sus rodilla