Capítulo 1.

TEMPESTAD Los sueños de Sakura Haruno volvieron a transformarse en realidad con cada pitido odioso que resonaba a través de la habitación. Con pesar abrió los ojos y de manera torpe comenzó a tantear sobre su escritorio de madera de pino hasta hallar el pequeño aparato debajo de varias fotografías que sobresalían de los demás papeles — ¿Hola? —contestó mientras volvía a erguirse sobre la silla acomodándose la blusa — Hola, cariño. Soy yo — Ah, hola Sai —intentó contener un bostezo aunque fue prácticamente imposible — ¿Ocupada? — Un poco —en ese momento un trueno retumbó fuera de aquellas paredes dando la entrada a la tormenta que estuvo amenazando con aparecer hacía varias horas. Sakura recorrió la habitación con la mirada mientras intentaba recordar cuáles habían sido los planes que había olvidado esta ocasión. El lugar estaba completamente vacío— lo siento. Sé que debí llamarte antes pero perdí la noción del tiempo — No te preocupes. Sólo llamaba para saber si ya estabas en tu casa aunque me imaginó que aún sigues en el estudio ¿no es cierto? — Ajá. Estoy terminando de revisar unas tomas pero creo que las editaré en casa — Me parece perfecto. Llámame cuando llegues. Te amo — Si, te llamaré. Adiós —cerró el teléfono mientras suspiraba preguntándose si sería normal que no pudiera decirle a su prometido que también lo amaba. Probablemente no. Puso la mano sobre el ratón de la computadora para desactivar el protector de pantalla, hizo varios clics revisando un par de carpetas y luego apagó el ordenador. Empujó la silla mientras se levantaba estirando los brazos. Había sido un largo día. En realidad, los últimos meses habían sido unos muy largos días. Mientras cogía su abrigo del perchero que había junto a la pared que dividía su cubículo de los demás, no pudo evitar pensar que tal vez algo iría mal en su vida. Bueno, eso era obvio. Tener casi veinticinco años y ser controlada por tu mundo en lugar de que fuera al revés claramente significaba que algo iba mal. Cuando decidió estudiar fotografía pensó que tal vez así podría escapar del

mundo al que había pertenecido desde que había nacido. Su padre un importante doctor y su madre con un complejo de perfección que rayaba en lo enfermizo, hicieron que ella siempre deseara ir más allá de ellos, más allá de aquel mundo de lujos y perfección fingida al que parecía estar destinada por derecho. Siempre buscó ser independiente y vivir aventuras mientras conocía otros lugares nuevos y totalmente excitantes. Se equivocó. Irse lejos y estudiar fotografía a pesar de lo que dijeran sus padres pareció ser la manera perfecta de escapar pero en realidad no funcionó. No hubo viajes ni mucho menos aventuras excitantes para vivir. Ahora trabajaba como fotógrafa de la sección de sociales en el periódico de la ciudad en la que vivía, ¿qué tan irónico podría ser eso? era cierto que ya no participaba en aquellos eventos glamorosos pero ¿qué era peor, ya no participar o ser la espectadora de una realidad que parecía estar destinada a ella sólo para atormentarla? Definitivamente siempre pensó que debería haber algo más en la vida que sólo un trabajo que no te hace feliz y un futuro matrimonio del que no estás del todo segura. Hay estaba la otra cuestión: Sai. Lo había conocido por accidente en el centro comercial y antes de que pudiera darse cuenta ya había salido durante casi cuatro años y ahora estaban comprometidos. No es que no sintiera nada por él, al contrario, estaba segura de que sentía algo pero… eran tan diferentes. "Diametralmente opuestos" sería la frase más adecuada. Él un abogado, centrado, directo, racional. Ella una fotógrafa, soñadora, sentimental. No había nada en común, ni la música, ni las películas ni programas de televisión, ni comida. Nada. Aún no habían fijado una fecha para la boda ni habían iniciado con los preparativos pero eso no evitaba que sintiera escalofríos cada vez que veía el anillo de compromiso en su dedo —por eso siempre lo llevaba en un bolsillo interno de su bolso—. Le aterraba pensar que tal vez las cosas no deberían de ser de esa manera y ella pudiera echarlo todo a perder. No estaba segura de nada salvo de una cosa, alguien como Sai no debería sufrir por su indecisión. Esperaba que tal vez, como le habían dicho algunas de sus compañeras de trabajo, ese sudor frío que experimentaba al ver el anillo de bodas sólo fuera por nervios pasajeros al dar aquel gran paso. En verdad deseaba que así fuera. Dio una última mirada a su escritorio. La montaña de papeles y fotografías amenazaba con hacer un desastre total en los días próximos días. Ya habrá tiempo para arreglarlo cuando regrese el lunes pensó mientras colgaba su bolso sobre el hombro. Estaba a punto de caminar hacia el ascensor cuando se detuvo para mirar la placa que había sobre el escritorio: "Sakura Haruno. Reportera gráfica". No pudo evitar recorrer con la mirada cada una de las letras doradas que sobresalían en ese pequeño trozo de metal, llenas de lo que parecía que ella había perdido hacía mucho tiempo. Su luz. Aún cuando lo intentaba, últimamente con mayor intensidad que antes, no podía definir en qué momento

su vida se había estancado ahí, cuándo había perdido los sueños y la esperanza de que siempre había algo más allá de lo que veía, de que siempre podría haber más. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Sobre una azotea, no muy lejos de donde las oficinas del "Konoha Journal" estaban ubicadas, un par de hombres miraban hacia las calles de abajo. Ambos eran altos y estaban ataviados con abrigos de cuero largos, pantalones del mismo material y botas de tipo militar. — Así que por fin comenzará a llover — susurró uno mientras alzaba la mirada después de que un par de rayos atravesaran el cielo nocturno. Su cabello grisáceo destacaba entre sus vestimentas negras mientras era lentamente aplacado por las gotas de agua — Llevamos más de media hora aquí sin hacer nada así que habla de una vez, Kakashi. La lluvia y tu plática incesante están poniéndome de mal humor — Kakashi sonrió de lado al oírlo — Con todo respeto, siempre pareces estar de mal humor Sasuke —el aludido centró su mirada fría en él — ¿Estás criticándome? —replicó. Parecía tal vez diez años menor. Las delicadas facciones que se poseía eran elegantes, aristocráticas siendo enmarcadas por un par de mechones de cabello negro que caían alrededor de su rostro mientras el resto se alborotaba en su nuca. Su mirada oscura reflejaba una madurez y frialdad autoritarias al igual que su voz. — En absoluto. Sólo expongo mi punto de vista —De nuevo volvieron a quedar en silencio. Sasuke caminó un par de pasos más hacia la orilla hasta encontrarse con la mitad del cuerpo inclinado hacia la nada. Era como si estuviera esperando a que algo o alguien pasara debajo de él. En realidad lo esperaba— Mi señor, he sido su cónsul y mentor durante casi cuatrocientos años en los cuales puedo decir que ha sido un placer haber estado con usted ¿lo sabe verdad? —el chico de cabello negro levantó la mano izquierda frente a él para indicarle que se callara — Déjate de tonterías. Sabes que odio que me llames de esa manera. No soy tu señor —el hombre se aclaró la garganta para continuar — Aunque creo que discrepo en eso supongo que entonces puedo aventurarme a decir que eres más que un compañero de batallas y que te he considerado como un hijo —los fríos ojos negros volvieron a clavarse en él — Aclaremos de una vez por todas esto, Kakashi —comentó impaciente— ¿qué

demonios sucede? —el hombre volvió a quedarse en silencio clavando su mirada en él logrando exasperarlo— Habla de una vez o tendré que arrancarte las palabras de la boca —durante un par de minutos de nuevo no hubo respuesta hasta que el hombre de cabello gris se aclaró la garganta y volvió a abrir la boca — El consejo me ha llamado nuevamente —Sasuke volvió a erguirse para después clavar su mirada oscura en él. Se acercó de manera elegante e imponente hacia Kakashi haciendo que el hombre inmediatamente apoyara una de sus rodillas sobre el suelo mojado aún cuando quizás era un par de centímetros más alto. Sasuke apretó con fuerza los puños para evitar golpearlo — Tienes tres segundos para levantarte y dejarte de toda esta payasada — sentenció con frialdad. Kakashi obedeció de inmediato dejando su mirada atada al piso. Sasuke miró a su alrededor y finalmente giró el rostro hacia la izquierda — ¿Desde cuando lo sabes? — Desde hace algún tiempo — ¿Y por qué no me lo habías dicho? — Porque no pensé que el tiempo fuera tan breve —alzó la mirada con cautela — Escucha Sasuke, ambos sabíamos que era cuestión de tiempo para que reclamaran mi presencia en el cargo que me fue entregado por destino. A pesar de los quinientos años que llevo aplazándolo tarde o temprano tendría que volver, incluso Neji ya debió de haberlo visto. Yo… —de nuevo Sasuke levantó la mano dispuesto a replicar pero entonces algo cambió. Ambos abrieron los ojos lo más que pudieron mientras un olor dulzón y frío saturaba sus narices a pesar de la lluvia y un hueco se formaba en sus pechos. Sasuke dibujó una media sonrisa de satisfacción— ¿Cuántos? —cuestionó de inmediato — Tal vez siete. Vienen en dos direcciones distintas —volvió a mirarlo— Hablaremos después. Hay trabajo que hacer —su compañero asintió e hizo una reverencia. Sasuke se dirigió hacia el extremo donde había estado y cuando estuvo en la orilla miró sobre su hombro— Y Kakashi… no se te ocurra morir hoy ¿quedó claro? —antes de recibir respuesta desapareció de la vista del hombre .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. El estacionamiento estaba a dos edificios de distancia ya que el diario compartía aparcamiento con las oficinas de una aseguradora y un edificio de departamentos. Llevaba casi tres años trabajando en ese lugar casi los siete días de la semana, recorriendo ese pequeño trayecto de unos veinte metros y de repente le pareció tan lejano ahora que veía la intensidad con la que la lluvia caía. No tenía sombrilla así que significaría que aunque fuera tan rápida como los campeones de atletismo terminaría empapada. Meditó las opciones que

tenía durante unos segundos. Al no haber más supo que tendría que hacerlo. Soltó una maldición e inició su carrera a través de la avenida iluminada parcialmente por las farolas. Luego de su minimaratón logró llegar al estacionamiento, inclinó su bolso y comenzó a buscar las llaves. Cuando al fin halló la pequeña maraña, ésta cayó a un pequeño charco. Mientras maldecía se agachó para tomarlas y se encontró con un par de zapatos frente a ella. Tomó las llaves y se puso de pie — Parece que necesitas un poco de compañía, muñequita —dijo el hombre mirándola lascivamente. De inmediato Sakura comenzó a retroceder cada paso que el hombre avanzaba. Pensó en regresar al edificio del periódico pero justamente otro hombre apareció en esa dirección. Tenía bloqueados ambos accesos. No podría acercarse a su auto ahora— Me encanta tu cabello. Parece tan tierno. Me gustaría tocarlo — A mí me gustaría tocar otras cosas —escupió el otro. Sakura miró a su alrededor dándose cuenta de que ya no podría volver al periódico. Dio un par de zancadas más y luego de que se alejó un poco comenzó a avanzar por la avenida principal sin importar la lluvia. Estaba cerca de la zona de restaurantes así que si lograba llegar ahí estaría a salvo. De cualquier manera, comenzó a buscar en su bolso un gas pimienta que Sai le había comprado — Oye hermosura, ¿tienes que ir a alguna parte? Podríamos llevarte. Mi auto está cerca —Sakura apresuró su paso concentrándose para no perder la calma. "En situaciones de riesgo es necesario mantener la calma para poder pensar con claridad. Mantén el control" se decía mentalmente. Luego de indagar hasta lo más profundo de su bolso se dio cuenta de que el "bendito" gas pimienta no estaba. Lo había dejado en un cajón del escritorio. Su corazón comenzó a latir con fuerza cuando vio el letrero de una cafetería cercana. "Sólo unos metros más, sólo unos metros". De nuevo aceleró el paso y antes de que pudiera divisar la siguiente avenida uno de los hombres la sujetó por la cintura. Sus pies quedaron colgando en el aire, y mientras la arrastraba hacia atrás, le cubrió la boca con la palma de la mano. Sakura luchó pateando y lanzando puñetazos, y cuando acertó a propinarle un buen golpe en un ojo, logró zafarse. Intentó alejarse lo más rápidamente posible, taconeando con fuerza sobre el pavimento, mientras el aliento se agolpaba en su garganta pero entonces el hombre volvió a sujetarla de nuevo. Cubrió su boca con la mano mientras la arrastraba hacia una zona oscura. Un callejón. Esos malditos la estaban arrastrando a un callejón. El pánico comenzó a inundar todo su ser mientras sacudía su cuerpo intentando zafarse. El hombre la recargó bruscamente contra la pared de ladrillo presionando su cuerpo sobre el de ella. Aún sin dejar de luchar, las lágrimas comenzaron a

nublar en sus ojos. Ellos eran dos. Eran más fuertes. Y ella… ¡Dios mío por favor, no! Capítulo 2 Un acertado golpe en la mandíbula logró descontrolar a Kakashi lo suficiente para que no alcanzara a esquivar el momento en el que una daga se incrustó en su espalda a la altura de los riñones. El primer enemigo terminó volando por los aires hasta azotar contra el muro del callejón donde se encontraban y entonces inicio un forcejeo con el que le había herido. Había una cosa cierta en esa guerra respecto a sus enemigos, los cazadores de Akatsuki. Entre más años pasaran en aquella organización sanguinaria, más hábiles se volvían. Akatsuki estaba conformada por vampiros rebeldes en contra del –actualmente- extinto régimen Uchiha, y que se encontraban bajo las órdenes de Orochimaru, el antiguo líder de "El Círculo", la parte más alta en cuanto a la escala social vampírica se refería. Durante siglos enteros las acciones de Orochimaru pasaron desapercibidas hasta que finalmente dio su golpe maestro como inicio de la guerra que proseguía en la actualidad. Luego del "Crystal Day" donde más de la mitad de la población de la raza fue aniquilada a manos de aquel traidor y sus seguidores, aquella sociedad comenzó a perseguir a los vampiros civiles llevando a la raza al borde de la extinción. Sin embargo, en respuesta a ellos nació la Cofradía. Vampiros con características únicas en batalla entrenados específicamente para la protección de la raza. Guerreros incansables que luchaban unidos para proteger y salvar lo poco que quedaba de una especie que había alcanzado la gloria absoluta y que, al igual que Roma, había decaído trágicamente hasta el borde del caos y el olvido. Héroes anónimos sin una verdadera identidad, al menos no una pública. Siempre existían especulaciones sobre sus miembros y su localización pero no pasaban de ser ideas o comentarios pasados de una boca a otra en medio de reuniones civiles. Rumores. Finalmente Kakashi logró atravesar al segundo cazador con el que estaba forcejeando la daga. En un amplio despliegue de habilidad desenfundó una de las SIG que traía colgando a ambos lados de la cadera y con dos tiros partió por la mitad el corazón del asesino para luego apuñalarlo con la misma daga. Una vez que los cazadores obtenían el sello de maldición de Orochimaru se volvían extremadamente resistentes logrando sobrevivir a heridas que siendo vampiros normales les hubiesen ocasionado la muerte. Sólo existe una única forma de acabar con un cazador y esa es atravesando el pecho con algo de metal -excepto plomo, de ahí que las balas no sean suficientes-. Cuando la hoja de acero atravesó el esternón hasta el corazón, las marcas que dejaba la activación del sello se diseminaron a través de toda la piel cubriéndola

de una tonalidad endrina. Finalmente el cuerpo se desintegró hasta tomar una forma líquida. Kakashi se apartó de la ahora mancha aceitosa en la pared. Con grandes bocanadas intentó llevar aire a sus pulmones mientras se tambaleaba para llegar a su anterior oponente que continuaba tirado en el piso entre un par de botes de basura, abrió su abrigo dejando ver la cartuchera que llevaba en el pecho y de ahí sacó una flamante daga plateada. La hoja del instrumento centelló cuando otro relámpago surcó el cielo en medio de la tormenta y en un movimiento rápido, aquel cazador corrió con la misma suerte de su compañero. Kakashi se puso de pie dándose la vuelta y sacudió la daga para quitarle el rastro de sangre color negro. Algo iba mal. Aunque no pudo precisar qué hasta que… uno, dos, tres tiros impactaron en su abdomen. Tres, los cazadores siempre van en grupos de tres. Lo había olvidado. Como si fuese un novato olvidó ese pequeño detalle. Una sonrisa irónica se dibujó en su rostro al ver al tercer integrante que había sido el primero en hacerle frente y que creyó haber dejado inconsciente. Al mismo tiempo en el que un cuarto disparo hacía impacto directamente en su pecho, su daga hizo lo mismo en el cuerpo del cazador acabando con él. Balas de acero. Dos en la parte inferior de su abdomen, tal vez en los intestinos. Una más en su pulmón derecho, estaba seguro porque la sangre estaba comenzando a llenar ese órgano haciéndole difícil respirar. Y finalmente una debajo de la clavícula del lado izquierdo. Definitivamente las cosas no estaban bien, nada bien. Se recargó en uno de los muros que formaban el callejón llevándose la mano derecha al extremo opuesto del pecho. Esa herida era la que más sangraba probablemente porque había perforado alguna arteria. Al mismo tiempo, su mano izquierda tanteó el interior del bolsillo de su pantalón de cuero hasta hallar su teléfono celular, abrió el aparato y tecleó *0. Cuando la ayuda llegara -porque esperaba que así lo hiciera- estaba seguro de que primero le salvarían la vida y después su líder se la quitaría el mismo por su negligencia. Sip, en definitiva eso no le agradaría a Sasuke. En absoluto. Sus respiraciones se estaban haciendo cada vez más difíciles y la lluvia no estaba ayudando ni un poco a mantener su cuerpo caliente mientras estaba empezaba a ser aquejado por ligeros temblores. Cerró los ojos e inhaló lo más profundo que pudo en un intento de no quedar inconsciente debido la falta de flujo de oxígeno hacia su cerebro. Dolía peor que ser castrado. Casi podía jurarlo. "Relájate. Sabías que esto sucedería. No opongas resistencia"

Entonces escuchó voces provenientes de la avenida, se pegó aún más a la pared y esperó conforme las voces se acercaban. Giró la cabeza hacia la entrada del callejón y vio a una joven de cabello rosado cruzar dando grandes zancadas seguida muy de cerca, en realidad más de lo que debería, por dos hombres. La mirada de Kakashi se ensombreció cuando imaginó lo que probablemente sucedería. Podía olerlo. En ese instante el caballero que existía en su interior emergió sobre el dolor y la agonía que estaban llenando su cuerpo. "Bueno. El consejo puede esperar unos minutos más" Comenzó a moverse lentamente hacia la salida del callejón manteniendo la mano derecha en su posición de compresa mientras los dedos de su mano izquierda se encogían y estiraban constantemente preparándose para lo que vendría. Gracias al cielo era ambidiestro .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. — No te preocupes, linda. Esto te gustará tanto que vas a rogarme por más — gruñó el hombre en su oído. La oleada de pánico que estaba saturando su ser le dio nuevos bríos y reanudó su intento por escapar sacudiendo su cuerpo con más fuerza. Una de las manos de Sakura logró zafarse y sus uñas rasguñaron la mejilla izquierda de su agresor. El hombre se descuidó liberando inconscientemente la garganta de Sakura y ella profirió un grito— ¡No intentes hacerte la lista conmigo, estúpida zorra! Dos fuertes bofetadas cruzaron en ambas direcciones el rostro de Sakura partiéndole el labio del lado izquierdo. Su cabeza comenzó a perder conciencia de lo que sucedía logrando escuchar solamente la risa tonta del otro tipo. Las cosas no podían suceder así. Eso no podía estar sucediendo. Sintió el sabor ferroso de la sangre en su boca y el dolor punzante a ambos lados de la nariz. Tal vez se la habría roto pero entre la intensa lluvia no pudo distinguir si estaba sangrando. Antes de que pudiera darse cuenta, el hombre le había sujetado ambas muñecas sobre su cabeza con una mano y con la otra estaba intentando desgarrar su blusa. Uno a uno los frágiles botones de la prenda de seda azul claro fueron cediendo dejando al descubierto el sostén de encaje blanco. Entonces sintió algo frío en el cuello. — Si vuelves a intentar esa estupidez de gritar entonces te abriré la garganta ¿entendiste? —dijo mientras intentaba abrirle las piernas con una rodilla. Sakura sacudió levemente la cabeza tratando de liberarse de ese estado de semiinconsciencia en el que estaba cayendo cuando sintió la lengua del tipo rozar su cuello y la parte inferior de su mandíbula. La sensación fue simplemente grotesca. Grandes arcadas comenzaron a mover

su cuerpo intentando expulsar la asquerosa sensación que había en su estómago. Una voz en su interior le gritaba a todo pulmón que luchara, que intentara escapar pero la respiración agitada y el cansancio en su cuerpo no le permitían hacer nada. Las lágrimas volvieron a asomarse en sus ojos nublando su vista en combinación con la sensación de que pronto podría desmayarse. No podía soportarlo. Se odió a sí misma por ser tan débil. Todo estaba perdido. Entonces escuchó un gemido hueco y repentinamente la presión sobre sus muñecas se fue desvaneciendo .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Lo que Kakashi presenció al adentrarse a ese callejón estaba muy lejos de lo que había esperado. La sangre hirviente comenzó a correr estrepitosamente en sus venas quemando las heridas donde estaban alojadas las balas y la que había sido ocasionada por el cuchillo, al ver aquel monstruoso espectáculo. Repentinamente el dolor y la agonía fueron reemplazados por el coraje y la rabia de ver la clase de vejación que se alzaba frente a él. Con una velocidad sobrenatural se acercó y su puño derecho impactó en el costado del hombre que sostenía a la chica, lo tomó por los hombros alejándolo de ella mientras éste se doblaba por el dolor y entonces la rodilla de Kakashi impactó de lleno con el rostro del agresor dejándole inconsciente. El segundo hombre se lanzó contra él. Con un siseo Kakashi dejó al descubierto sus colmillos al mismo tiempo en el que contenía el puño del humano dentro de la palma de su mano. Apretó con fuerza hasta escuchar el sonido de los huesos romperse, dio un golpe certero en el estómago y luego un par de codazos directos en la cara que fueron suficientes para que terminara su noche junto a su compañero en el sucio suelo del callejón. De nuevo su respiración volvió a tornarse agitada e inconstante cuando giró la vista hacia el muro donde la joven se encontraba recargada con las rodillas flexionadas temblando. Probablemente una mezcla entre el terror de lo que había estado a punto de sucederle y lo frío de la noche. — ¿Te encuentras bien? —cuestionó jadeante sin acercarse a ella. Durante un instante no recibió respuesta hasta que notó un ligero asentimiento con la cabeza por parte de la chica. Sakura no lograba procesar todo lo que había ocurrido. Estuvo tan cerca de ser violada y de repente había aparecido aquel hombre vestido como si fuese un matón a sueldo y la había salvado. Su mente seguía sin lograr alcanzar la lucidez pero su estado de conciencia fue suficiente para poder escuchar la pregunta del hombre y contestar. Aún se encontraba con las uñas de una mano

aferradas a los ladrillos del muro del callejón mientras que la otra intentaba mantener cerrada su blusa y sus piernas estaban comenzando a flaquear debido al pánico. Juntó todas las fuerzas que le quedaban para dirigir la mirada hacia su salvador. Era impresionante. El hombre parecía medir casi dos metros aún cuando estaba ligeramente encorvado intentando respirar. Su cabello grisáceo aplastado por la lluvia le caía sobre el rostro cubriéndole el ojo izquierdo. Sus vestimentas eran totalmente negras, un abrigo de cuero largo hasta las rodillas y enormes botas toscas aseguraban lo que ella imaginaba. Entonces el hombre cayó al piso. Sakura corrió rápidamente hacia él y se arrodilló a su lado. — ¿Se encuentra bien? —preguntó instintivamente. Kakashi se llevó la mano al pecho. Sakura abrió el abrigo omitiendo la cartuchera y las armas que traía el hombre sobre el cuerpo para concentrarse en las heridas de bala— No puede ser. Está herido. La mirada de Sakura revisó a su alrededor en busca de algo que le ayudara a detener las hemorragias de Kakashi pero al no hallar nada que le pudiera ser de ayuda utilizó sus manos. No podía decidir cuales eran las más graves así que con una mano comenzó a hacer presión en el abdomen mientras que con la otra lo hacía en la herida del pecho, cerca del corazón. Kakashi se estremeció por el contacto. — Debemos llevarlo a un hospital —tartamudeó Sakura. Parte por el rastro del pánico que aún tenía y parte por el nuevo temor que la estaba invadiendo. — ¡Por todo el cielo! Tienes los ojos más hermosos que he visto en mi vida — susurró cuando Sakura clavó su mirada en él— Ese verde es único. — ¿Tiene un celular? Hay que llamar a una ambulancia — No… no te preocupes. Está bien —respondió Kakashi en una mezcla de gemidos y jadeos — No. No está bien. Necesita ir a un hospital. Iré por ayuda — intentó ponerse de pie pero el hombre se lo impidió al tomarla por la muñeca — Por favor, quédate conmigo. En verdad, está bien —las lágrimas volvieron a asomarse en el rostro de Sakura ahora por una extraña sensación de impotencia. — No. Tenemos que conseguir ayuda. No puede morir. No después de haberme salvado. —respondió con desesperación— No puedo dejarlo morir.

La silueta parecía ser un hombre aunque no podía ver nada más que… No era posible. — Tranquila. Recorrió el torso del hombre sobre la camisa negra. Nada. No con esa frialdad que emanaba por cada uno de los poros de su piel bajo toda aquella ropa de cuero. Bueno. Realmente lucía mal. El hombre sonrió con dificultad alzando su mano derecha que fue estrechada por la de Sasuke. caucásico. Esos ojos rojos no podían ser reales. Por favor resista —volvió a intentar ponerse de pie. efectivamente. Eran aterradores. Toco cada una de las heridas en el cuerpo de Kakashi sintiendo como su compañero se estremecía en medio de la agonía. Un relámpago iluminó por un segundo y pudo definir que. con lentitud. Dio una última mirada al chico y finalmente. Una vez que Sakura quedó congelada Sasuke miró a Kakashi. se trataba de un hombre. cerró los ojos. su cuerpo comenzó a temblar conforme aquella sombra se acercaba a donde ella estaba. Aquella mirada carmesí resultó simplemente hipnotizante. eso no era lo que le decían sus instintos. Sus ojos se estrecharon mientras intentaba definir si era real o no lo que veía frente a ella. Está bien. De repente ya no sintió ni dolor ni pánico ni terror ni la lluvia sobre su cuerpo. No te hará daño —musitó Kakashi.— Escúchame. el color de su piel había desaparecido y ahora era tan pálido contrastando con sus vestimentas. — Eres un infeliz —murmuró clavando su mirada en Kakashi esbozando una media sonrisa nerviosa. cabello oscuro y expresión gélida. — No puedo hacerlo. Sólo… —un dolor punzante hizo que se doblara ligeramente emitiendo un gemido— sólo necesito que te quedes conmigo hasta que esto acabe. Se detuvo en la que había cerca del corazón. le gritaban a toda voz que huyera antes de que "eso" se acercara a ella. Por favor —la impotencia se reflejó en la mirada de Sakura. Alto. con las yemas de los dedos. . Más bien. No podía ser un hombre. Entonces miró hacia la entrada del callejón— Voy a… Un escalofrío la recorrió de pies a cabeza. Una de sus manos se posó en el pecho de Kakashi cuando aquel ser se agachó frente a ella haciendo que sus miradas se engancharan. La fuerza del apretón desapareció. Sin darse cuenta. En una reacción instintiva se acercó más a Kakashi como si intentara protegerlo.

El callejón volvió a quedarse en absoluto silencio. Sakura se encontraba de pie frente a los dos hombres que instantes antes habían intentado violarla y que ahora estaban tendidos sobre el suelo.:. La distancia no era problema para su aguda visión nocturna. hace una semana o un mes? De cualquier manera. — Tenías que morir. sus ropas de combate habían sido reemplazadas por una túnica de color ocre que destellaba tenuemente cubriéndole hasta los pies. aferró ambas manos al volante y luego recargó el rostro sobre ellas. — ¿Qué diferencia hubiera hecho si te lo hubiese dicho ayer. Sus manos temblaban tan intensamente que le costó mucho trabajo introducir la llave en la cerradura del auto.:. Saliendo del lugar halló su bolso y luego de levantarlo siguió corriendo hasta llegar al estacionamiento. Cuando finalmente logró abrir la puerta. el resultado hubiera sido el mismo. Era increíble que hubiera logrado noquearlos a ambos. cerró la puerta.:.:. Kakashi estaba frente a él.:. Su mente estaba en blanco. Capítulo 3 Entre las sombras que se formaban donde las luces de las farolas del estacionamiento no alcanzaban a iluminar. — Si.:.:. Pudo ver claramente el cuerpo de Sakura recargado en el volante del auto y los ligeros temblores que la aquejaban.:.:. — Sabías que hoy era el día y por eso me lo dijiste hoy justamente ¿no es verdad? —Kakashi asintió.:. Aún cuando te ordené que no lo hicieras. . ¿qué más podría hacer? No puedes retrasar lo inevitable —Sasuke se giró para verlo. No pensó que podría pero el pánico logró darle la fuerza necesaria de último minuto para conseguirlo. bueno. se introdujo dentro del vehículo. Su respiración era agitada pero cuando la adrenalina comenzó a desaparecer el pánico. El pánico aún seguía corriendo por sus venas y eso se reflejó en las lágrimas en sus mejillas aunque ella las confundió con gotas de agua que resbalaban desde su cabello. moriste hoy — reclamó a la presencia que se materializó a sus espaldas.En ese momento la lluvia cesó. salió corriendo del callejón sujetándose la blusa. Pero… había algo además del pánico y el dolor en el rostro y las muñecas.:. . Sasuke se mantenía observando el ford focus color plata estacionado al otro extremo.:. No podía recordar cómo había derribado a sus agresores.

de toda la tragedia que lo había seguido desde hacía tanto tiempo. Era simplemente perfecto. el que por destino estaba destinado a ser rey de la raza y que por decisión había renunciado al cargo. aunque más que rastros del tiempo eran vestigios de todo lo que había tenido que vivir. Si me lo hubieras dicho antes. no me habría visto en la necesidad de utilizarlo para alterar los recuerdos de esa chica —soltó con frialdad. bien podría haberte matado yo mismo y así ahorrarnos todo el drama —Kakashi sonrió de nuevo— Pero tenías que hacerte el héroe antes de morir. No sólo podía borrar las memorias recientes sino también las que se encontraban más profundas e incluso alterarlas para hacer creer a la persona cosas que no eran ciertas. — Hmp. Bueno. El hombre exhaló profundamente. Encontró a Sasuke hacía casi cuatrocientos años tan sólo un par de años después de que éste hubiera pasado por la transición. Los miembros de la Cofradía tenían la habilidad de borrar los recuerdos superficiales de los humanos pero el talento de Sasuke iba mucho más allá. Sasuke. Kakashi sonrió de lado. El tiempo se le había agotado en este plano y él tendría que ver lo que el chico hiciera desde la distancia. un hijo. mi señor. es momento de que me vaya. Sus ojos eran el reflejo exacto de todas aquellas cicatrices que había en su corazón. el último vampiro totalmente puro que pisaba la tierra. Volvió a centrarse en el rostro de Sasuke. calculadora y… — Hacía mucho tiempo que no utilizabas el sharingan —susurró al recordar aquel detalle que instantes antes había pasado desapercibido ante sus ojos. El silencio invadió el espacio entre ellos. No me hagas venir desde . Kakashi se concentró en estudiar el rostro de aquel al que por muchos años consideró un compañero de batallas.— Te equivocas. Ahora que lo miraba con detenimiento pudo ver los casi imperceptibles rastros del tiempo que había en aquel rostro. Siempre deseó poder permanecer a su lado el tiempo suficiente hasta que eligiera tomar su destino pero ya no fue posible. El último miembro de la línea de sangre Uchiha. Su mirada fría. en medio de la agonía era comprensible. un amigo. Tenías que ser un caballero hasta el último minuto ¿verdad? — Me conoces perfectamente. — Bueno. como lo esperarías de alguien que genéticamente lo era. Si no fuera por tu complejo de héroe. Por los mechones de su cabello negro alrededor de su rostro corrían pequeñas gotas remanentes de la tormenta que acababa de pasar. El consejo ha estado esperando por mí desde hace quinientos años y creo que ha sido el tiempo justo para hacerse desear un poco ¿no crees? Cuídate mucho.

agradece a Dios que ya estás muerto porque sino yo te hubiera asesinado con mis propias manos" Luego de proferir mentalmente su amenaza. —dicho esto. Hacer de niñera para una mujer humana" —miró hacia el cielo que había comenzado a despejarse— "En verdad Kakashi. Estuvo a punto de desmaterializarse para seguir con su trabajo de aquella noche pero entonces recordó el último favor para Kakashi "Lo que me faltaba. Ahora. Entonces se detuvo y miró sobre su hombro— Ah. Kakashi siguió su camino hacia la oscuridad haciendo su figura cada vez más difuminada hasta que finalmente se desvaneció por completo. se ahorró cualquier frase de saludo y cortesía para dar una orden simple: — Reúne a todos en el complejo. presionó una tecla de marcación automática. Además… tal vez pronto necesite de tu ayuda —Sasuke frunció el seño pero antes de que pudiera preguntar. Un último favor. Sasuke — Habla — Vigila que llegue a salvo a su casa ¿quieres? —pidió refiriéndose a Sakura — ¿Por qué? Es una simple humana —la última palabra sonó como si dijera rata o algo peor — Mmmm. dirigió su mirada hacia donde el auto de Sakura estaba estacionado y vio que por fin se ponía en marcha. Kakashi asintió con la cabeza— Lo vuelvo a decir. Ha sido un placer haber estado contigo. lo olvidaba. entonces por la mujer que intentó salvarme la vida. sacó su teléfono celular. pues… creo que es lo mínimo que puedo hacer por la mujer que me salvó la vida ¿no crees? — Pero si estás muerto — Bueno. luego se giró y comenzó a avanzar hacia la oscuridad. Al escuchar que respondían.el otro lado para patear tu trasero porque estás jugando al vampiro indestructible ¿de acuerdo? —Sasuke lo miró alzando una ceja— En verdad cuídate y despídeme de los otros. mi señor —susurró inclinando la cabeza. Cuando reaccionó. Creo que no fue muy cortés de mi parte no decirles que hoy era el día de mi partida. guardó el teléfono y se desmaterializó . pero puedo jurar que si les hubiese dicho también hubieran querido matarme —una corta risa provino de la garganta de Sasuke. Durante unos minutos Sasuke siguió contemplando aquel punto en medio de la nada en donde Kakashi se había desmaterializado. Es probable que siga nerviosa por todo lo que sucedió.

se había metido directamente al baño arrancándose los restos de la blusa y la falda que había llevado puestas y luego dejó que el agua y todo el envase de su jabón de baño hicieran el resto. Sasuke la observaba.:. Había que reconocer que como humana era hermosa. Inhaló profundo preparándose para mirarse al espejo. Aunque su cuerpo.:. Aún podía sentir el asqueroso tacto de aquel tipo sobre su pecho y el fétido olor de su hálito mezcla de cigarrillo y alcohol sobre su rostro.. Elevó su rostro apartándose el cabello para dejar al descubierto el cuello y vio el pequeño corte ascendente que tenía del lado izquierdo gracias a la constante fricción de la navaja de aquel tipo. Entonces sonó el teléfono que había sobre uno de los dos buroes de la cama y justo en el instante en el que Sakura encendió la luz. Supo que no estaba rota pero ahora parecía como si estuviese en medio del proceso de recuperación luego de una cirugía estética. calculaba que medía más de uno con setenta.:. Su nariz lucía aún peor. . incluso debajo de aquella camisola floja. Era bastante alta comparada con las mujeres humanas que había conocido. Una hora y media dentro de la ducha no pareció suficiente para quitarse la desagradable sensación que tenía por todo el cuerpo.:.podría desear en su lecho. Un estremecimiento recorrió todo su ser.:. parecía una de las modelos de las pasarelas pero su cuerpo lucía muchísimo mejor.:.:. Tenía el cabello largo y abundante de color rosa hasta la altura del pecho. Todo en conjunto dándole una apariencia angelical a su rostro. Sasuke se desmaterializó hasta el jardín en la parte trasera del edificio. Entre las sombras de su habitación oscura.:. Agudizó su oído y le pareció escuchar que hablaba con un hombre. se llevaba las palmas: piernas largas.:. En definitiva.:.:. Con la manga de la camisola que utilizaría de pijama quitó el vaho que se había acumulado sobre el espejo del baño y centró su mirada en la imagen que tenía frente a ella.:. Lucía terrible. Luego de llegar de manera milagrosa hasta su casa. cintura estrecha y senos perfectamente proporcionados. ya presentaba un moretón de coloración purpúrea en la parte superior del tabique. ¡HUMANA!" Tuvo que abofetearse mentalmente para despejarse de aquellos extraños pensamientos que surcaron su cabeza. Alzó la vista hacia el apartamento de Sakura ubicado en el segundo piso y pudo ver la silueta de la chica mientras se paseaba por la habitación con el teléfono para abrir la puerta corrediza que daba al balcón. los ojos tintados de un extraño color verde jade. era todo lo que cualquier hombre -humano o no. una piel color crema y unos labios simplemente perfectos. El labio inferior del lado izquierdo estaba inflamado además de que tenía una pequeña línea recta definiendo donde estaba roto. "¿En qué demonios estás pensando? Es una mujer humana. casi a la altura de los ojos.

Cerró los ojos y respiró profundo. Un simple movimiento de cabeza a modo de saludo fue todo lo que hizo. Estoy bien. .:. te espero.:. recargado sobre una de las paredes de color verde oscuro. a sus hermanos les gustaba viajar con estilo y al ver los cinco vehículos supo que todos ya se encontraban ahí. El silencio embargó la habitación mientras se dedicaba a estudiar a cada uno de los presentes.:.:. Un segundo después se levantó de golpe de la cama.:.:. Cuando Sasuke se materializó en el jardín frente a la mansión de la Cofradía miró a detalle lo que había a su alrededor. Su rostro se mostraba serio. Un par de ojos rojos grabados en su mente. Si.mejor amigo. se encontraba Naruto. Se trataba de una construcción de inicios del siglo XIX perfectamente restaurada por Kakashi.:. Sin más preámbulo entró. .:.:. logré escapar aunque estoy muy asustada. Luego siguió su camino hasta su estudio. Todo estaba rodeado por una barda de casi cinco metros de altura hecha de piedra sólida y una cerca electrificada de más de diez mil voltios –eso sin contar la barrera de genjutsu que la protegía del exterior haciéndola invisible para cualquiera-. atravesó el vestíbulo sin prestarle mucha atención al mayordomo que había salido a darle la bienvenida. En el centro del patio empedrado había una fuente de piedra caliza y a su alrededor. El enorme y maravilloso jardín que se extendía desde la parte trasera hasta ambos lados de la mansión aún tenía rastros de la tormenta. Intentó recordar qué había sucedido cuando logró escapar pero de nuevo lo único que consiguió fue que la jaqueca volviera. Sakura colocó el teléfono en el soporte y luego se dejó caer sobre la cama. De nuevo se ahorró la cortesía del saludo y fue a sentarse rápidamente tras el magnífico escritorio de caoba.:. mejor dicho. A sus compañeros. Yo… Sai escúchame.— No. su –no admitido públicamente. Yo también. ubicada a más o menos veinticinco minutos del centro de Konoha. El cabello rubio alborotado intentaba cubrir sus ojos azules que en ese momento se encontraban opacados por el dolor de la pérdida. A su derecha. eso me ayudaría mucho. Su piel se erizó por completo debido a lo que percibió.:. se encontraban estacionados los autos de los miembros de la Cofradía. Abrió las puertas de par en par y vio que todos estaban reunidos a la espera de su llegada. Sasuke supuso que había cumplido con lo prometido así que dio un par de pasos mientras se desmaterializaba a través del jardín. Un aroma oscuro flotando en su habitación. Estoy bien. Sabía que probablemente no podría dormir aquella noche pero esperaba que la presencia de Sai le ayudara con los ataques de terror que le venían cada cinco minutos. gracias. Adiós —Luego de escuchar eso.:.

Sin embargo. se encontraba Ino. Había que reconocer que era un extraordinario guerrero y un compañero aceptable en sus "buenos –y casi nulos. sin temor a equivocarse se podría decir que el mejor. Era un miembro poseedor de la herencia de una especie que se encontraba aún más cerca de la extinción que los vampiros. valiente. Shikamaru estaba recargado por completo en el sofá como era su costumbre. Mil y un palabras podrían . estaban Neji y Shikamaru. Un gran guerrero. Era muy alto.momentos" pero no querrías meterte entre él y el akatsuki al que hubiese elegido como juguete si quisieras conservar tus extremidades completas. ágil.algo totalmente desconocido en él. estaba comprobado que era el vampiro y quizás el ser más inteligente que caminaba sobre la tierra. Una guerrera excelsa. sentados en un mullido sofá negro. Era considerado. decidido y capaz. Junto a Naruto. que generalmente mantenía bajo control hasta hacerlo invisible. con la mirada perdida. veloz. más bien. el miembro más peligroso de la cofradía. Su carácter era inestable debido a la tortura a la que fue sometido durante todos sus años pre-transición a manos de su padre luego de que su hermano mayor muriera protegiéndolo en el "Crystal day". fuerte. en esta ocasión se podía ver su desconcierto por la manera en la que martillaba con los dedos sobre su pierna derecha. Y finalmente. certera. Era frío y calculador al igual que Sasuke con la única e innegable diferencia de que Gaara rayaba en la crueldad y lo sádico. frente al escritorio sentada en una silla de piel negra con los brazos cruzados sobre el pecho y una pierna cruzada sobre la otra. El tatuaje sobre su frente de lado derecho era la muestra de su ideología narcisista antes de ingresar a la cofradía. ahora era perceptible mientras sus ojos perlados se perdían en las llamas de la chimenea que crispaban al otro lado de la habitación frente a él. con toda seguridad. Ahora que las llamas danzaban frente a su rostro. Su cabello castaño estaba atado en una coleta baja dejando ver el tatuaje en forma de ramificaciones que iba desde el lado derecho de su cuello hasta los dedos de la mano. La única mujer aceptada en toda la historia de la cofradía. recargado en un rincón de la habitación se encontraba Gaara. las sombras le daban un aspecto aún más fiero resaltando las puntas de los colmillos que se asomaban en sus labios entreabiertos. con el cabello castaño oscuro alborotado y los ojos dignos de una fiera. parte de su herencia "angelical". Fuerte. A la izquierda de Sasuke. El primero tenía los codos apoyados en las rodillas y la espalda encorvada. "El demonio que sólo se ama a sí mismo" Kiba estaba recargado sobre la moldura superior de la chimenea viendo fijamente el fuego. No había nada que lo perturbara. Aquel resplandor a su alrededor. Su cabello castaño atado en una coleta alta desarreglada era distintiva en él al igual que su personalidad apática.

Parecían dos tigres listos para dar el primer zarpazo— Gaara no ha tenido una buena noche. — Tranquilo. .describir a Ino pero sólo una frase se adaptaba a ella: Belleza absoluta. — ¿Por qué no nos dijiste que el consejo ya había llamado a Kakashi? — cuestionó Naruto mirándolo fijamente. El ambiente dentro del estudio se congeló cuando ráfagas gélidas surgieron provenientes de ambos. — Te recuerdo Sasuke. decirle que como rey le ordenabas que se quedara? ¡Ah. Así que. La descendiente de la línea de sangre Yamanaka era considerada la beldad de toda la especie. si sabía que el consejo había llamado a Kakashi pero no supe que su plazo expiraba hoy hasta que comenzó la tormenta y en ese momento ya no se podía hacer nada. aunque debería. no podía sentir. que yo veo el qué más no el cuando ni el por qué. respondiendo a tu pregunta: Si. Cada uno de ellos único e irremplazable. Negro contra blanco. tú no eres rey! — comentaron sarcásticamente a su izquierda. lo tomó por las solapas del abrigo y con un siseo reveló sus colmillos. — Cuida tu lengua. o como popularmente se les conocían. — Supongo que todos saben el por qué de esta reunión inusual a mitad de la noche ¿no es verdad? —comenzó a decir Sasuke. Cada uno de ellos parte de los otros unidos por la sangre sagrada de una estirpe bendita y maldecida al mismo tiempo. Sasuke. Gaara o yo mismo la meteré detrás de tus dientes de manera permanente —sentenció el azabache mirando fijamente al hombre. uno de ellos le rebanó la pierna y ya sabes como se pone con la pérdida de sangre. Un dolor que Sasuke. De nuevo el destello de dolor se reflejó en sus ojos azules. Sasuke se levantó de la silla de un salto y se acercó al pelirrojo. cosa que los akatsukis habían comprobado en más de una ocasión. — Además ¿qué hubieras hecho Sasuke. Los colmillos de Gaara también salieron a relucir en respuesta a la agresión del pelinegro. lo olvidaba. Aunque me imagino que Neji también tenía conocimiento de ello ¿no es verdad? —el aludido centró su mirada en Sasuke. los hokages. Nos emboscaron cinco akatsukis. El término femmefatale le quedaba como anillo al dedo. Guerreros protectores de la raza vampírica o de lo que quedaba de ella. Estos eran los miembros de la Cofradía de las Sombras del Fuego. No le hagas caso —interrumpió Kiba colocándose entre ellos para intentar apartarlos con cautela. — Kakashi me lo dijo esta misma noche antes de que sucediera. De inmediato los demás se acercaron. Aunque su hermosura no era equiparable a su habilidad en el campo de batalla. rogarle porque no se fuera.

apoyó los codos sobre el escritorio y entrelazó los dedos frente a su rostro. Kiba lo miró sobre el hombro. — ¡Y gracias al cielo que no lo soy! Pero escucha esto. Espérame en la terraza —la rubia asintió y luego salió junto con Kiba y los demás dejando a Naruto y a Sasuke en el estudio— ¿Ya tienes de quién alimentarte esta noche? —cuestionó viendo al rubio que permanecía recostado sobre la pared . no dijo nada. Sasuke volvió al escritorio. Kiba y Shikamaru volverán al centro y patrullarán una zona de veinte cuadras a la redonda incluyendo la avenida de los bares. cálmate.— No necesito que me defiendas —gruñó clavando su fría mirada aguamarina en él. levantó la silla que había derribado al levantarse y tomó asiento. Neji. pero no voy a permitir que salgas a pelear estando débil y no por ti sino por quienquiera que te acompañe. — No. Sasuke volvió a sentarse. En especial tú luego de ser herido. — Pues entonces no te hagas el estúpido y conserva la calma antes de que te arranquen la lengua. toda esta estupidez de matarte de hambre es tu problema. Poco a poco la presión fue desapareciendo del ambiente. El Uchiha se levantó de su silla y apoyó los nudillos sobre el escritorio— Tú y Naruto necesitan alimentarse. La furia se reflejó en la mirada de Gaara. — ¿Qué hay de mí? —cuestionó Ino rompiendo el hilo de sus pensamientos — Necesito hablar contigo. Puedo oler su hambre hasta acá. Ahora. — sentenció fríamente— Tú eliges. hermano —volvió a mirar a Sasuke— Tranquilo. Cuando todos volvieron a sus posiciones. las manos de Sasuke fueron aflojando su agarre a la vez que sus colmillos volvían al interior de sus labios hasta que finalmente liberó a Gaara. Sólo procuren no quedarse a beber en uno ¿de acuerdo? —los tres asintieron y se acercaron a la entrada. — Son casi las dos. no lo harás —de nuevo la mirada de Sasuke se enfrentó a la del pelirrojo. apretó ambos puños y luego salió casi arrollando a medio mundo. sin embargo. miró su reloj y luego a cada uno de los presentes. Con lentitud. Es viernes así que muchos civiles suelen ir ahí. No eres mi padre. — Iré con ellos —dijo Gaara yendo hacia la puerta. haces lo que te digo o te arrastraré hasta la clínica de Tsunade y dejaré que te encadene a una maldita camilla mientras te obligan a alimentarte como un niñato. Cuando se escuchó el golpe de la puerta principal. — No necesito que te preocupes por mí.

a la izquierda las mesas y asientos eran sólidos simulando el mármol que tomaba extrañas tonalidades gracias a las luces azules y moradas mientras que del otro lado del espacio que había sido tomado como pista de baile privada. Ino se encontraba observando el cielo de nuevo claro. El cabello dorado. las luces azules iluminaban a través de la puerta de cristal de varios centímetros de grosor y la música retumbaba por todas partes. estrechó su mano y un billete pasó al bolsillo izquierdo del humano. — ¿Y bien. cuerpo tonificado envuelto en ropas negras de cuero y una sonrisa que poseía diferentes facetas. Comenzó a abrirse paso entre la pequeña multitud de la zona exclusiva. sip. En la terraza. dado que hoy terminé pronto. Caminó a través de la avenida donde se ubicaban la mayoría de clubes nocturnos de la ciudad. tarea sencilla considerando que la mitad de las féminas. no siempre era una tarea sencilla. se acercó a uno de los enormes hombres que cuidaban la entrada. sin una sola nube. Esa mirada sólo podía significar una cosa: Hidan. ojos de un azul intenso y completamente expresivos. un sitio donde los vampiros se mezclaban entre los humanos inconscientes de su existencia.— Ah. centraron su completa atención en él. Su sonrisa se desvaneció al ver la expresión de Sasuke. acompañadas o no. Podía ser encantadora. Escuchó como se abría la puerta a sus espaldas. Después de subir las escaleras dio un recorrido con la vista por el lugar. alto. Justo como debe de ser luego de una tormenta. de qué quieres hablar? —cuestionó mirando fijamente al azabache. La fila de espera era larga pero para él no significaba nada. le susurró algo y de inmediato tuvo acceso libre siendo guiado hasta las escaleras que separaban la zona VIP del resto. Xtasis era el club de moda. le llamaré para saber donde nos vemos —Sasuke asintió. Minutos después de que Naruto salió del estudio Sasuke fue hacia el tercer piso de la mansión. reluciente o como en esta ocasión una rara mezcla entre timidez y . se giró y vio a Sasuke comenzar a acercarse hacia donde ella estaba. El elemento de seguridad abrió el cordón de terciopelo rojo y luego de que Naruto pasara. —soltó una risa nerviosa— Una amiga de Neji dijo que no habría problema así que. Una de las cosas que más le preocupaban era la alimentación de Naruto. los múltiples estilos eran distintivos de cada uno tanto en la apariencia como por la música que se escuchaba a través de las puertas. El chico no tenía pareja y al igual que él. no tenía muchas amistades así que conseguir a alguien que le dejara beber de su vena. se encontraba la barra. Capítulo 4 Naruto se materializó en un callejón a un par de cuadras del club Xtasis. Era irresistible.

— Eso es lo que nosotros deberíamos preguntarte —respondió Neji luego de darle otro trago al vaso con escocés que había frente a él— No se suponía que debías alimentarte hoy. La risa ronca de Neji se escuchó sobre la música — Las tengo aquí. — En absoluto. cerca de la puerta de servicio. gracias. — ¿Qué hacen aquí? —preguntó luego de ver a Neji y Kiba sentados en una mesa al fondo. Sólo quise venir por un trago antes. — Tendrás que buscar mínimo tres razones para que no te rompa la cara cuando regrese al complejo —sentenció Naruto mientras se ponía de pie. Naruto se giró y efectivamente. — ¡Ah. Por eso odiaba pedirle ayuda cuando sus opciones de alimentación se acababan. con que miedo a las mujeres! —exclamó Kiba sonriendo burlonamente. una mujer alta y bella se encontraba a unos cuantos metros de ahí. hubo un extraño intercambio silencioso y luego volvió a centrarse en el . — ¿Naruto? —preguntó cuando vio al rubio quien asintió dedicándole una sonrisa.: estoy salvando tu trasero —la mirada que el rubio le lanzó fue bastante cáustica— Oye. Simplemente el hecho de que fueran hermosas lo hacía más difícil. Tomó asiento junto a Kiba. — Gracias por hacer esto. De hecho… — Ahí está tu cita —le interrumpió Neji a la vez que apuntaba hacia las escaleras con el índice de la mano en la que sostenía el vaso. para que aplacar tu hambre en la vena de una belleza si bien puedes atascarte de whisky —comentó sarcástico. tú me pediste ayuda y simplemente intenté darte lo mejor. Los nombres de sus "amigas" eran una lista interminable y ninguna de ellas era en absoluto cosa menor que un ángel.sensualidad que estaba embrujando a todas las del sexo opuesto. —comenzó a responder mientras iba elevando los dedos— Una: estoy salvando tu trasero. — Así es. La mujer empezó a acercarse a ellos cuando Naruto la interceptó a un par de pasos de la mesa. dos: estoy salvando tu trasero y tres. En verdad. —ella negó con la cabeza — Es un placer —su mirada viajó hacia Neji que estaba a la espera de un nuevo escocés. Ayame es muy bella y pensé que tal vez podrían divertirse un poco — Naruto le arrebató el escocés de la mano y se lo bebió todo de un trago— Claro hermano. por si no lo he mencionado. De nuevo Neji lo había hecho.

:. — Llévate el Escalade.:. te ha encontrado tan molesto que no pudo hacerlo? — cuestionó Kiba sarcásticamente. ja. En las escaleras.:. esa que significaba que estaba dudando sobre beber de esa mujer. Naruto siempre odiaba beber de desconocidas por sentir que las utilizaba así que antes de que decidiera cancelar la cita y lidiar con el hambre. El sueño había sido el mismo en las cinco últimas noches. — Gracias —dijo antes de irse. Nos materializaremos de regreso al complejo. No pienso quitarte más tiempo del necesario –le pasó un brazo por los hombros y comenzó a guiarla. Beber sólo de los de tu especie significaría una ventaja pero que específicamente sea del sexo opuesto podía representar todo lo contrario.:. eso sin contar que si tienes una pareja el vínculo que creas es realmente intenso y profundo… no era así en su caso. así que en ocasiones como estas se preguntaba si algún día la encontraría. Muy gracioso —extendió la mano con la palma hacia arriba moviendo los dedos— Llaves. la mujer lo estaba esperando así que respiro profundo y se preparó mentalmente para lo que vendría. Neji y Kiba notaron la expresión de su rostro. Neji y yo terminamos las rondas y sólo vinimos por un último trago antes de que amaneciera así que no es necesario que regreses por nosotros. — Ja. Entonces se detuvo— Espera un minuto —la mujer asintió. aquellos sujetos detrás.ojiazul— ¿Quieres hacerlo en mi casa? — En realidad tengo un lugar cerca así que podemos ir ahí.:. ella corriendo bajo la tormenta. Trescientos veinticinco años caminando sobre la tierra no habían sido tiempo suficiente para que la mujer indicada apareciera en su vida. — ¿Qué? —preguntó Neji.:.:. Sabía que la alimentación era una de las cosas de mayor prioridad que existen en la vida de un vampiro.:.:. — ¿Y ahora qué. — Me materialicé hasta aquí.:.:. . Kiba se llevó la mano al bolsillo del abrigo y luego le arrojó las llaves. Naruto era el ejemplo de ello. Naruto se dio la vuelta de regreso a la mesa donde sus compañeros estaban.:. mínimo quiero llevarla en un auto así que denme unas jodidas llaves —musitó con impaciencia. la . Aunque se suponía que el hecho de beber de mujeres debería ser hasta cierto punto excitante. Si ella va a hacerme este favor. Días después… De nuevo las pesadillas la despertaron.

su apartamento.:. se levantó de la cama y caminó hasta la cocina. Pensó en volver a la cama pero al ver a Sai dormido ahí decidió cambiar de opinión y se recostó en el sofá. Shikamaru. Como se estaba volviendo costumbre. Sólo faltaban Naruto. Neji. Un par de minutos después los tres aparecieron a través de la puerta principal.:. Kiba y Gaara se encontraban en el recibidor llegando de las rondas que habían realizado aquella noche.:. faltaban un par de horas para el amanecer. en la zona rural.:. Vio el reloj. el trabajo. Tal vez algo realmente estaba yendo mal con ella. — ¡Ya era hora! —exclamó Kiba.:.:. Abrió la nevera y se bebió casi todo el cartón de leche. ahora tenía que usar los normales cuando trabajaba.:.:. En ese aspecto había quedado desilusionada luego de darse cuenta de que en realidad no había sido como lo había imaginado luego de oír las múltiples historias de sus amigas. creía que estaba al borde de un colapso mental. Llevaba semanas así. La sed la estaba matando pero enseguida las náuseas volvieron y estuvo a punto de vomitar. Lo peor era que las cosas habían empeorado después del ataque que había sufrido. Miró a su derecha y vio a Sai dormido. ya estábamos a punto de regresar cuando nos encontramos con un grupo de ocho akatsukis así que no pudimos desaprovechar la oportunidad de divertirnos un poco —respondió Ino con una sonrisa.llegada al callejón y luego ese par de ojos rojos frente a ella. En la mansión de la cofradía. algo que estaba cambiando en ella. las pesadillas… ni siquiera el sexo era bueno. Su presencia no había sido de mucha ayuda en realidad. A la lista de molestias se habían agregado las pesadillas y el asunto no parecía tener un fin cercano.:. O tal vez era que estaba perdiendo la razón. sus horas de sueño habían aumentado y de repente los lentes de contacto habían comenzado a molestarle. de la locura. — Lo sentimos. Ino y Sasuke quienes habían estado a las afueras de la ciudad. No podía estarle sucediendo eso. con un hambre y sed gigantescas pero su estómago se había hecho tan sensible sin motivo aparente que pocas cosas eran las que toleraba. ¡Dios! Todo en su vida era un desastre total.:. — ¿Estás bien? . Para él todo era parte del Síndrome de Estrés Post-traumático y hasta le había recomendado ir a terapia pero ella sentía que había algo más. rondas y luego reunión para informar los resultados. Se pasó las manos por el cabello.:.:. . La rutina era la misma la mayor parte de las veces.

Cuando el hombre estuvo con ellos. — ¿Huelen eso? —susurró Kiba deteniéndose al instante en el que percibió un delicado aroma a rosas. Espero que no les importune mi presencia. Kiba —interrumpió Sasuke con cierto aire de fastidio— Vayamos al estudio. absolutamente bello. Después de que el hombre asintiera. ¡Demonios!.— Ella está bien. — Su santidad —se apresuró a decir Kakashi alzando ligeramente la cabeza. Frente a ellos. incluyendo a Sasuke. tan sólo han sido días y yo siento que han pasado siglos enteros sin tener que escucharlos. Exclamó Sasuke mentalmente esperando no ser oído. apoyaron una rodilla en el piso y agacharon las cabezas. — Comprendo mi descortesía al haber venido sin avisar pero debo tratar un asunto importante con Su excelencia. — Antes podrían saludarme ¿no creen? —todos se giraron hacia la parte superior de las escaleras y no pudieron ocultar su sorpresa al ver a Kakashi de pie vestido con la túnica ocre. Unos delicados dedos sobresalieron de la túnica y retiraron la capucha que cubría el rostro y cabello de una hermosa mujer de piel extremadamente blanca y ojos y cabello negros. — Siempre eres bienvenido y lo sabes —dijo Sasuke que se había mantenido un poco alejado del grupo al igual que Gaara. — Seguro. "Maldición". todos estaban apunto de pasar a través del vestíbulo cuando sucedió lo inesperado. he venido para tratar un asunto contigo. iremos al estudio para escuchar los reportes de esta noche y luego hablaremos. Todos. De inmediato Kakashi se acercó a él e hizo una pequeña reverencia— ¿Puedo preguntar por qué estás de este lado? — Mi señor. Espero que puedas concederme un par de minutos. Su rostro era la representación de lo que los más prodigiosos artistas hubiesen sido capaces de esculpir. De ser posible en privado —Sasuke alzó . los saludos y muestras de afecto en forma de abrazos no se hicieron esperar aunque después cambiaron a pequeños golpes como reclamo por no haber anunciado su partida — A mí también me da mucho gusto verlos. Los demás lo imitaron pero antes de que alguien pudiera hacer un comentario. al pie de las escaleras una figura cubierta por una túnica blanca resplandeciente se materializó. El lugar se llenó de pétalos de rosas rojas que caían de alguna parte del techo y se desvanecían antes de tocar el suelo.

— Nuestra señora está consciente de la difícil situación en la que se ha hallado la raza durante los últimos siglos y por eso mismo ha decidido limitar aún más la cantidad de sacerdotisas. Fue entonces cuando la última imagen que apareció captó su atención. Entonces. claro lo recordaba. En esta ocasión sólo serán seis —extendió su mano derecha hacia el frente con la palma hacia arriba. estudió cada uno de sus rostros y luego comenzó a hablar— El motivo de mi visita es porque he de darles un anuncio de parte de nuestra diosa —de nuevo hizo una pausa. Debo pedirles que les hagan saber que una vez que pasen por el cambio. El Uchiha se esforzó porque las palabras que salieran de su boca fueran corteses. Sasuke. Pero de acuerdo. "¿Ella? ¿cómo puede ser posible?" — Estas son las chicas que han sido elegidas por nuestra señora.la mirada. las facciones de ese rostro las reconoció de inmediato. —cuando todos estuvieron de pie. La atención de todos estaba puesta en cada uno de los rostros que aparecían pero la expresión de Sasuke sólo reflejaba fastidio total. — Con todo respeto mi señora. Todas están a punto de pasar por la transición. — Sigues siendo el mismo. Lo único bueno del asunto de las sacerdotisas era que al menos ellas se encontrarían a salvo. "Lo que hacía falta. Su mirada se enfrentó a la de la mujer y enseguida ese pensamiento quedó sellado. La cofradía no tiene secretos. Desde el "crystal day". Las muertes de civiles se han incrementado y ellas quieren llevarse a más mujeres" pensó Sasuke. una pequeña arruga en el ceño apareció y después una corta y débil sonrisa sonó en el lugar. Les dio su nombre y luego repitió el mismo proceso con las cuatro siguientes. deben ser reunidas en el templo para pasar al otro . ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez en que había visto a la mujer? Ah. cientos de pequeñas luces comenzaron a tintinear hasta que la imagen de una chica apareció. —centró su mirada en los demás— Pueden levantarse guerreros. La mujer asintió y él se puso de pie. El rostro de la mujer quedó paralizado por un segundo. Lo primero que se vislumbró fueron unos ojos verdes. cualquier asunto que haya requerido su viaje desde el otro lado bien puede ser tratado ante la presencia de mis hermanos. si así lo deseas. miró a Sasuke y continuó— En breve se realizará la ceremonia de iniciación de las nuevas sacerdotisas consagradas a la diosa Amaterasu y he sido enviada aquí para darles a conocer sus rostros y así mismo encomendarles la tarea de entregarles el mensaje.

Cuando se dio vuelta. Espero contar con su ayuda. El silencio que le siguió pareció eterno hasta que Sasuke lo rompió inesperadamente. Luego de que todos asintieran. Sasuke atravesó el vestíbulo. — Es una mestiza. que me enteraría y decidiría hacerlo por compasión? — Pues… si —se acercó un par de pasos al chico— Sasuke. la mujer se desvaneció de nuevo entre pétalos de rosas. Por eso decías que tal vez necesitaría mi ayuda ¿no es verdad? —su mirada era completamente fría— ¿Por qué no me lo dijiste? — Pensé que lo notarías cuando estuvieras en su casa. guerreros. Sé que no lo entiendes pero en verdad es necesario que… — ¡Pues entonces dímelo! —ordenó— ¡Sabes cuánto odio que me digan verdades a medias y de último minuto! —Kakashi se mantuvo en silencio por unos instantes intentando armarse de valor. entró a la biblioteca pasando de largo hasta abrir las puertas francesas que daban al jardín. Muévete. — Hablaremos de las rondas más tarde. ¿Qué esperabas que hiciera. Tienes que aclarar muchas cosas. Todos vayan a descansar —entonces miró a Kakashi— Tú. por favor. — Así que sabías que esa mujer no era humana. — ¿Qué? — Sé que es lo que estás pensando y no lo haré —volvió a encarar a Kakashi— No la alimentaré. Kakashi estaba parado a unos cuantos pasos. — Comienza a hablar. — No voy a hacerlo —musitó.lado. Humana. — Pero ¿por qué? — Porque no lo deseo. . — Pensé que llegaría antes de que ella lo hiciera y así podría decírtelo todo con detalle. Incluso yo en medio de la agonía pude olerlo —Sasuke desvió la mirada pensando en todo lo que eso conllevaba.

Sasuke se encontraba sentado en uno de los sillones que había en su habitación con la chimenea encendida. Volvió a centrar su mirada al frente. — No. — Tengo que hacerlo. sabes que la transición es dura aún en miembros con el linaje más puro. Para alguien como ella las posibilidades de que sobreviva son casi nulas pero con tu sangre ella podría lograrlo… . Ella era la única que podía interrumpirlo y no importunarlo a la vez. La expresión de Sasuke se hizo tan fría que Kakashi tuvo que inclinar la cabeza antes de seguir hablando— Mi señor. Faltaba tan sólo unos minutos para la salida del sol así que las cortinas de acero comenzaron a correrse para cubrir las puertas y ventanas de la mansión. no puedo contar con Gaara así que… — Queda Naruto. Me niego rotundamente así que no lo pidas.:. no lo haré. — ¿Y a quién se lo pediría? La sangre de Kiba no es viable para el cambio.:. Pídeselo a él. a Shikamaru ni pensarlo porque Temari lo asesinaría y a mí también.:. — ¿Te encuentras bien? —preguntó Ino mientras caminaba por la habitación hacia él— No estuviste con nosotros en la última comida —Sasuke no dijo nada y esa fue su respuesta. Pese a tener una noche agotadora el sueño no estaba en su itinerario del día.:. Alguien llamó a su puerta.:. Había veces como esta en la que pensaba que el destino estaba a punto de alcanzarlo y podía manipularlo a su antojo.:. —respondió cortante. Llegó hasta él y se recargó en el borde de la ventana— ¿Quieres contarme? . Ino estuvo a punto de morir. — Lo siento. la de Neji tampoco. Tal vez con otra sangre sobreviva si es fuerte.:.:. Puedes pedírselo a alguien más.— ¿Qué? —la expresión de Sasuke fue de completa extrañeza— ¿Entonces cómo puede ser una elegida? ¿cómo lo sabes? — ¿Se te olvida que estoy en el consejo? En realidad los motivos del por qué una mestiza ha sido seleccionada los desconozco y además me niego a cuestionar el juicio de nuestra señora pero… — Ese hecho no cambia nada.:. En la oscuridad.:. Necesitaba pensar y a la vez odiaba tener que hacerlo.:.:. mirando fijamente hacia la ventana sosteniendo un vaso medio lleno con vodka. Miró sobre su hombro y vio la silueta gracias a la luz que se asomaba desde el pasillo. incluso a uno de los hermanos.

— No tienes que hacerlo si no lo deseas. bueno. — El asunto de todo esto. Por lo que sé. Kakashi la salvó de ser violada. — ¿Y vas a ayudarla? — Kakashi vino para pedírmelo.El silencio en la habitación estaba lejos de ser incómodo. la he visto antes. Intenté borrar su memoria de manera simple pero no pude así que tuve que utilizar el sharingan y aún así no estoy del todo seguro de haberlo logrado. No sé por qué está fijado con ella. Fui a buscarlo y cuando llegué ahí. Humana. — Más allá de lo que estás pensando. ella estaba a su lado intentando salvarlo —una extraña sonrisa apareció en el rostro de Sasuke causando aún más sorpresa en Ino— Aún tengo grabada la imagen en mi memoria. luego de que fue herido me llamó y como no dijo nada sabes lo que significa —la chica asintió— Había sido herido por akatsukis y mientras agonizaba vio que ella estaba siendo acechada por dos humanos. como si quisiera aferrarse a algo real antes de divagar en medio de su mente. nadie la conocía mejor que ellos dos y ella era quien mejor los conocía. creo que tiene una extraña gratitud por no dejarle morir solo y quiere que mi sangre sea la que le ayude en el cambio. Naruto y Sasuke habían sido su familia desde hacía varios siglos. Podríamos buscar a un hombre que lo haga. El punto es que minutos después hablé con Kakashi y él me pidió vigilar que ella llegara a salvo a su casa además me dijo algo que en ese momento no comprendí. — Sasuke escu… —intentó interrumpir pero se detuvo al ver la mano del azabache. Los conocía tan bien que estaba casi segura de que Sasuke se encontraba en medio de una encrucijada. ya conoces mi opinión sobre los humanos. — ¿Qué hay con ella? — Yo la conozco. Un nuevo silencio apareció entre ellos. —la chica . La descendiente de la línea de sangre Sarutobi —Ino frunció el ceño con curiosidad. Ino comprendió de qué estaba hablando. La noche de la partida de Kakashi. pero ahora ya entendí a lo que se refería cuando me dijo que tal vez ella necesitaría mi ayuda. ella haciendo presión sobre las heridas de Kakashi bajo la tormenta negándose a dejarlo partir. por la simple manera en la que sus ojos se clavaban en la imagen frente a él. Hice lo que me pidió pero sólo como un favor para él. Sasuke —musitó— alguien más podría ayudarle. Ino es que ella es una mestiza. — Es sobre una de las elegidas.

— Es más probable que confíes en una persona que es tu vecino a tener que empezar desde cero con alguien que conoces en un club ¿no crees? — No lo sé. Lamentablemente esta no fue una de ellas. no la dejaremos sola. — ¿Estás segura de que puede funcionar? — Claro. no tendrás que vivir aquí. a Naruto o a ti. —musitó lacónico— Además. a quien no tengas que tratar porque debes alimentarte. ella no tiene opción si quiere vivir. Ganarte su confianza —Sasuke la miró con incredulidad— Necesitas que confíe en ti primero antes de soltarle algo así. —en el rostro del azabache se dibujó una media sonrisa. —bebió el resto del contenido del vaso de un solo trago— Pero no sé como hacerlo. después le informaremos su condición como sacerdotisa pero si lo que te preocupa es lo que le suceda después si no acepta porque no estás interesado en ella como pareja. Capítulo 5 — No puedo creer que haya aceptado llevar a cabo tu plan. muérdeme"? — Podrías intentar acercándote a ella primero. Ino. Haremos que funcione —respondió con una sonrisa. Sasuke. Sé que estás así porque no tienes ni la menor idea de cómo tratar con una mujer. Tú eres su única alternativa y será mejor que ella confíe en ti cuando se entere a que te vea como un extraño y te tema como lo hacen todos los demás.abrió los ojos de par en par— y no sabe absolutamente nada de nosotros — esperó algún comentario pero no hubo nada— Y yo no sé cómo tratar con esto. "hola mi nombre es Sasuke y soy quien va a ayudarte a pasar por la transición porque ¿acaso no te lo mencionaron? Eres mitad vampiro. Ella estará bien. Además. — Hay muy pocas cosas que pueda negarle a Kakashi. Es sólo para que nos conozca y ya sabes —respondió con cierto aire de obviedad. ¿cómo pretendes que vivamos aquí? — Tranquilo. . sin resultar petulante y si quieres que esto funcione necesitarás mi ayuda. Ven. Más allá de que no le sorprendiera el hecho de que Ino tenía razón. ¿Qué le diré. tenía que reconocer que seguía asombrándole su honestidad y su forma de ser tan directa. Buscaremos a un hombre adecuado para ella — Sasuke volvió a mirarla. — ¿Buscaremos? — A mí no tienes por qué engañarme. — O sea que has decidido ayudarla.

pero por otra parte no quería estar sola. Había sido un día tremendamente largo. Por una parte agradeció que Sai hubiera decido regresar a su casa excusándose en que el despacho donde trabajaba le quedaba más lejos. Yo aquí te espero —la rubia se giró para mirarlo — Recuérdame que te golpee cuando vayamos a hacer las rondas —dijo para luego darle la espalda. — Bueno. ¿vives aquí? —Sakura asintió. hay que hacer lo nuestro —susurró Ino tomando una caja de cartón del camión de mudanzas que habían alquilado para la ocasión— Sígueme. — ¡Sasuke la puerta volvió a cerrarse! ¿puedes ayudarme? —pidió Ino actuando. — Ah. Salió del auto y comenzó a caminar hacia la entrada.— Ahí está su auto —musitó Sasuke al ver las luces de un auto subiendo la calle. Ino caminó hasta el final del pasillo donde estaba la puerta abierta. como solía estarlo la mayor parte del tiempo. el edificio donde vivía no contaba con estacionamiento así que no tenía más opción. Sakura estacionó el auto sobre la avenida. El ascensor estaba descompuesto. — ¿En verdad? Nosotros nos acabamos de mudar el 2-C —respondió Ino mientras iban subiendo las escaleras. Sakura la imitó y de . Tan desconectada del mundo estaba últimamente que ni siquiera sabía que uno de sus vecinos se había mudado. El sábado había estado cubriendo un evento a beneficio del hospital de la ciudad así que hoy siendo domingo tuvo que ir a la editorial para presentar las tomas que había obtenido de esa cena. estaba a punto de subir las escaleras hacia la puerta cuando vio a una mujer ahí. Cuando llegaron al segundo piso. — En el 2-B. — No. Los muebles habían sido colocados pero lo demás aún estaba en cajas. su editor no estaba del todo conciente de la cita así que llegó un par de horas tarde y después el resto del día se había ido en hacer las correcciones pertinentes. Eres muy amable. Ella había cerrado la puerta con la mente cuando escuchó a Sakura acercarse— ¡Sasuke! — Déjame ayudarte —dijo la ojiverde acercándose para abrir la puerta y además quitándole un par de libros que se asomaban de la caja. Sólo quería descansar pero eso no había logrado conseguirlo en mucho tiempo. gracias. Tomó su bolso y entonces notó el camión de mudanzas que había estacionado del otro lado. Lamentablemente.

nuevo se colocó en el umbral de la puerta. — Soy Sakura —dijo extendiendo la mano. Ino la estrechó. — Mucho gusto, soy Ino —miró sobre el hombro de Sakura— y ese que viene ahí es mi… mi primo Sasuke. Sakura no pudo evitar estudiar a la mujer a detalle. Era muy hermosa, alta, rubia, ojos azules y además las facciones delicadas como las de un ángel. Tal vez era modelo o algo así. Luego, cuando ella le hizo referencia a Sasuke se giró para mirarlo. Él tampoco se quedaba atrás. En absoluto. Era un poco más alto que Ino, cabello y ojos negros, piel blanca pero no pálida y expresión de superioridad y seguridad que tuvo que reconocer que le dejó sin aliento. Cuando él pasó a lado de ella, inconscientemente contuvo el aliento. Era impresionante, de esa clase de hombres que pueden hacer que te quites de su camino con solo una mirada o pasar por encima de ti sin ningún miramiento. Sasuke se acercó al sofá donde dejó la caja que traía cargando y luego se puso junto a Ino. — Sasuke, ella es nuestra vecina Sakura —dijo la rubia sonriendo. El azabache extendió la mano. — Sasuke Uchiha. —musitó lacónicamente. Ino puso los ojos en blanco. "¡Seguro que así confiará en ti! Porque claro, es más fácil confiar en alguien que tiene escrito en la cara «No hay nadie más malo en este mundo que yo» ¡Bien hecho enorme pedazo de…!" la ojiazul detuvo ahí su imprecación mental. — Mucho gusto. —respondió insegura estrechando la mano brevemente. Por un instante creyó que la mano de ese hombre la quemaría. Estaba segura que eso habría pasado. Había algo en él que hizo que una corriente eléctrica recorriera su cuerpo sin reparo, era algo en su mirada o tal vez en su simple presencia. Fue tan extraño que incluso sintió que había algo de familiaridad en él. Parpadeó un par de veces para aclarar su mente y luego vio de nuevo sobre ellos al interior del apartamento — Bueno, yo los dejo para que continúen. Eh, si necesitan algo pueden pedirlo. Estoy en la puerta de a lado, también por si quieren tomar un café… — Gracias. En verdad eres muy amable. —respondió Ino con una sonrisa— Creo que aceptaremos tu invitación para beber café después de que terminemos de acomodar algunas cosas, si no te importa. — En absoluto. Los estaré esperando. —dicho esto se dio la vuelta y caminó hacia su apartamento.

¿Qué tan desesperada estaba por no quedarse sola que había invitado a sus nuevos vecinos? Tal vez creían que era una de esas vecinas incómodas y hostigadoras o algo así. Abrió la puerta, arrojó el bolso que traía sobre el sofá y luego caminó hacia el baño para darse una ducha. Cuando terminó, se vistió con su pijama -blusa de tirantes azul claro y pantalón de rayas blancas y azules- y volvió al sofá para ver un poco de televisión antes de irse a dormir; no estaba dispuesta a cenar, lo menos que quería era un terrible dolor de estómago. Habían pasado un par de horas cuando el timbre sonó causándole un sobresalto. Se puso de pie y luego de ver por la mirilla, supo que eran sus nuevos vecinos. Había creído que no irían. — Ah, lo siento. No pensé que estuvieras ya dormida. —dijo Ino al verla vestida con pijama— Podríamos dejarlo para otra ocasión. — Oh, no te preocupes. Sólo estaba viendo un poco de televisión. Pasen. Los guió a la cocina y mientras ella ponía el café, Ino y Sasuke se sentaron en la mesa de la cocina. Maldijo mentalmente. Eran tan perfectos que no parecían reales y mucho menos sentados en su sencilla mesa de madera de pino en medio de su pequeña cocina. Pensó que personas como ellos deberían de vivir en la zona más lujosa de la ciudad y no en un edificio de apartamentos de inicios de siglo pasado en el centro. — Así que hoy se mudaron. ¿Puedo preguntar donde vivían antes? —inquirió para intentar romper el silencio que se había formado entre ellos. — Eh, pues nosotros vivimos en Suna durante un tiempo antes de venir. Sasuke trabajaba en una agencia de seguridad privada y yo era publicista. — Y… ¿por qué decidieron mudarse a Konoha? —cerró los ojos gritándose mentalmente. Ahora si parecía una de esas vecinas incómodas, hostigadoras y además chismosas— Lo siento, no es de mí… — Tranquila, está bien. A partir de hoy somos vecinos y creo que está bien que conozcas un poco de nosotros —respondió Ino con una sonrisa— Yo perdí mi empleo, bueno, más bien renuncié a él y quería eh, como se diría… "extender mis horizontes". Sasuke quería un cambio de aires y decidió venir conmigo. En realidad no es una gran historia —miró a Sasuke y él le regresó la mirada. El gesto no pasó desapercibido para Sakura, había cierta intensidad en aquel intercambio de miradas que le hizo dudar por un momento que eran primos— Tú cuéntanos algo sobre ti, Sakura ¿a qué te dedicas? — Soy reportera grafica, fotógrafa —aclaró un poco nerviosa—, del Konoha Journal. Trabajo en la sección de sociales. En realidad tampoco es gran cosa…

La conversación, en la que Sasuke sólo participó con escasos monosílabos, se extendió por un par de horas más. Conforme el tiempo pasaba, Sakura quedaba más encantada con sus nuevos vecinos, dejaron de parecerle demasiado perfectos y en realidad comenzó a sentirse más cómoda y tranquila a su lado. Finalmente, cerca de la medianoche, Sasuke e Ino se despidieron de ella. — ¿Ves? Te dije que mi plan funcionaría —señaló Ino una vez que estuvieron de nuevo en "su" apartamento. Sasuke fue hacia una de las habitaciones y cuando regresó estaba vestido con sus ropas de combate y perfectamente armado. Minutos después Ino estaba igual— ahora sólo tenemos que convivir con ella un poco más. Que se de cuenta de que somos personas agradables y confiables —miró a Sasuke y sonrió— bueno, en tu caso sólo confiable. — Hmp. Había olvidado que la comedia era otro de tus talentos, Ino. La chica "quiero extender mis horizontes" —respondió con una media sonrisa ocasionando malestar en la chica. — Cierra la boca. Sasuke sonrió al ver su expresión y antes de que el sarcasmo siguiera, ambos se desmaterializaron hacia la zona de clubes. Ahí se verían con los demás para comenzar las rondas de esa noche. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. El aniversario del periódico estaba demasiado cerca. Todos los que laboraban en sus oficinas estaban vueltos locos puliendo los últimos detalles para la celebración de aquel evento tan esperado. Para Sakura en realidad no significaba mucho. Su trabajo estaba puesto al corriente gracias al cambio de horario que había adoptado desde hacía unas semanas así que, a diferencia de sus compañeros, ella se encontraba terminando de retocar un par de fotografías inmersa en su tranquilidad. En su aburrida y agobiante tranquilidad. Al menos así fue hasta que sonó su teléfono. Sin apartar la mirada del monitor del ordenador, buscó a tientas el pequeño aparato y vio que tenía un nuevo mensaje de texto. Era de Ino. "Hola Sakura. He salido del trabajo antes así que me pregunto si te gustaría tomar un café. Llámame. Ino" Sakura sonrió tenuemente y respondió un sencillo "Me encantaría." Luego volvió a dejar el móvil sobre el escritorio y siguió con su trabajo. Habían pasado tan sólo unos días desde que había conocido a Ino y Sasuke pero debía reconocer que no imaginó que en tan poco tiempo podía haber hecho tan buenas migas con ellos, en especial con Ino. Ella era de la clase de persona que su madre siempre había querido que Sakura fuera; elegante, sofisticada,

educada, y aunque no lo quisiera reconocer, una parte de su interior también lo hubiese deseado. Ino era una gran persona además. Siempre que se veían había un extraño aire de familiaridad y calidez con la que la trataba que la hacía sentir cómoda. En cuanto a Sasuke pues… Él era totalmente opuesto a Ino. Siempre serio. Siempre frío. Era como si hubiese nacido con el interruptor de emociones en apagado. Nunca lo veía reír, ni tampoco podía escuchar emoción alguna en su voz o reflejada en su rostro. No podía evitar sentirse intimidada con su presencia pero… también había que reconocer que era increíblemente atractivo, más que atractivo. Ese hombre era… no había palabras para describirlo. Sencillamente su presencia le robaba hasta el último vestigio de aliento cuando estaba cerca. Había algo en él que lo hacía completamente distinto a cualquier hombre que hubiese conocido antes. Su piel se erizaba cada vez que estaba en el mismo lugar que él, como si una corriente eléctrica la recorriera y entonces… "Espera un momento. ¡¿Qué diablos te pasa Sakura? Cómo puedes estar pensando así de un hombre que apenas conoces."Se recriminó mentalmente al darse cuenta hasta donde habían divagado sus pensamientos dignos de la más alocada colegiala en vez de pertenecer de una mujer que estaba comprometida y que debía actuar con madurez. Decidió regresar a su trabajo aún cuando su concentración había quedado averiada luego de esa extraña reflexión. Finalmente luego de algunos minutos más, dio por concluida aquella jornada laboral y se fue a casa. Durante el trayecto, su mente no dejó de vagabundear en aquel nuevo vecino que tenía. Sentía que había algo muy extraño en él. Al llegar al edificio donde vivía, intentó subir por el ascensor pero de nuevo el "bendito" aparato estaba descompuesto. "¿Cuándo se harán cargo de él?" se preguntó mientras tomaba las escaleras. Al menos le serviría para recuperar un poco del tiempo que había olvidado invertir en el ejercicio. "Aunque no es que haya comido tanto últimamente que deba matarme en un gimnasio" Soltó un suspiro cuando se halló a un escalón de llegar al rellano del segundo piso y recordó que había olvidado parte del trabajo que había llevado a casa en el auto. Dio la vuelta dispuesta a bajar las escaleras mientras prometía no volver a instigar al universo a que conspirara contra ella por haberse quejado. De repente su visión se tornó borrosa y los escalones comenzaron a acercarse y alejarse mientras un hueco se formaba en su estómago. Estaba a punto de desmayarse. Intentó apoyarse en el pasamanos pero su mano erró y entonces sintió como a su alrededor todo se movía. Estaba a punto de tener un encuentro cercano con cada uno de los escalones de abajo pero eso no sucedió. En ese justo instante sintió como algo jalaba fuertemente su brazo y luego su cuerpo chocó contra lo

que parecía ser un muro. Con la poca conciencia y fuerzas que quedaban en su cuerpo alzó la vista para ver donde había impactado y se encontró con una mirada de oscura fija en ella. En el segundo más rápido que pudo haber pasado en toda su existencia, el mareo pareció desvanecerse. Sasuke la estaba sosteniendo gracias al brazo con el que le había rodeado la cintura y la tenía pegada a su cuerpo. Su respiración se tornó agitada. Lo último que le faltaba para impulsar sus pensamientos alocados era tener a ese hombre lo suficientemente cerca de ella como para poder oler aquel excitante aroma oscuro que provenía de él. No es que le molestara pero era demasiado tener ese perfecto rostro masculino a unos cuantos centímetros del suyo y más aún esbozando una enigmática sonrisa de lado. Sintió su pulso en las sienes, el mareó volvió y entonces… todo se volvió oscuridad. Sip, definitivamente fue demasiado. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Sasuke no pudo dejar de observar a la mujer que estaba sosteniendo entre sus brazos. Había que reconocer que de cerca era mucho más hermosa. Había llegado al apartamento hacía un par de minutos para esperar la llegada de Ino pero nunca se imaginó lo que sucedería. Luego de salvar a Sakura de caer por las escaleras no pudo evitar mirarla fijamente. Estudiar, con un extraño interés, cada una de las facciones que se dibujaban en su rostro. No podía leerle la mente pero sintió el latido acelerado de su corazón golpear tenuemente contra su pecho y vio el ligero sonrojo que apareció en sus mejillas por tenerlo tan cerca. No pudo evitar dibujar una sonrisa de suficiencia en su rostro y luego la chica había quedado inconsciente. La alzó en brazos y caminó con ella hasta el apartamento cerrando la puerta con la mente detrás de ellos. Con cuidado la recostó en el sofá y luego él se sentó sobre la pequeña mesita de centro que había en la estancia desde donde siguió observándola. Estaba más delgada que la primera vez que la había visto, además se podían ver los rastros de cansancio en su rostro. Imaginó que todo estaba relacionado con el proceso de transición. Lentamente se acercó a su cuello que había quedado al descubierto por la forma en la que su cabeza estaba recostada sobre el brazo del sofá, y lo rozó con la punta de la nariz respirando profundamente. Luego volvió a alejarse al darse cuenta que su propio cuerpo había respondido. Si, su cambio estaba muy próximo. Cuando las mujeres se acercaban a ese proceso, su cuerpo despedía un ligero aroma especial y había que reconocer que el de Sakura lo era en extremo. Una delicada mezcla entre el aroma propio del cambio y el que ella poseía. Puro, dulce pero fresco.

No pudo evitarlo. Volvió a acercarse hacia el cuello de la mujer y lo fue acariciando con la nariz suavemente. Rozó su clavícula y por un instante pensó en que tal vez podía ir más lejos cuando sus labios hicieron lo propio en el cuello. Entonces la racionalidad que había quedado bloqueada resurgió y se apartó rápidamente poniéndose de pie. Caminó hasta el otro extremo de la estancia y miró hacia el sofá. Apretó el puente de su nariz entre los dedos índice y pulgar. Tenía que calmarse para poder recuperar el control. Eso no podía estar pasándole a él. Era imposible. Justo en ese momento Ino se materializó en el apartamento frente a él. Jamás se había alegrado tanto de verla. — Lamento la tardanza. Fui a buscar a Sakura a su trabajo pero me dijeron que ya se había ido —soltó un suspiro un poco desanimada— habíamos quedado en tomar un café pero supongo que algo importarte se le atravesó. —su tono de voz volvió a cambiar — bueno, ¿listo para irnos? — Ino, mira detrás de ti —musitó Sasuke. La chica lo miró un poco extrañada y luego hizo lo que él le pidió. — ¡Santo cielo! —exclamó sorprendida— ¡No me digas que ya le contaste la verdad! — Por supuesto que no. Simplemente se desmayó. Su cambio está muy próximo, deberías agradecerme que yo estuviera cerca y que así no terminó rodando por las escaleras. —Ino pareció ignorarlo, se acercó a Sakura arrodillándose junto al sofá — ¡Pobrecita! —susurró mientras pasaba los dedos a través del cabello de Sakura— es probable que en estos momentos esté preguntándose si algo no irá mal con ella. Aún recuerdo lo que se siente pasar por todo eso y no puedo imaginar lo que es pasar por ello y no saber lo que pasa —soltó un suspiro y se giró para mirar a Sasuke quien permanecía recostado en el muro con los brazos cruzados— supongo que no saldremos hasta que despierte ¿no es cierto? — Puedes tú —recalcó esa palabra— quedarte con ella. Yo alcanzaré a Naruto en el centro y daré un par de rondas. Avísame si las cosas se complican. —lo último que necesitaba era estar en la misma habitación con esa mestiza que estaba haciendo que el perfecto balance que siempre poseía se viera en riesgo. Ino se levantó de golpe y se acercó a él tan rápido que por un momento creyó que se había desmaterializado. — ¡Ah no! —exclamó mirándolo casi con molestia— Escúchame muy bien

Sasuke Uchiha porque sólo lo repetiré una vez: YO NO SOY LA NIÑERA DE SAKURA. ESE ES TÚ TRABAJO —repuso señalándolo con el índice— yo simplemente soy un alma caritativa que decidió ayudarte en este asunto pero eso no significa que tú puedas deslindarte de él sólo así como así ¿quedó claro? —él no respondió— pregunté si te quedó claro. — Seguro —respondió finalmente. En ese momento una media sonrisa se dibujó en su rostro y su mirada también cambió. — ¿Qué es tan gracioso? —cuestionó con cierto aire de indignación. — ¿Ya te habían dicho lo mandona que puedes llegar a ser? No entiendo como Kiba puede contigo. — Muy gracioso. Lo mejor será que aceptes que te molesta que yo me haya decidido por él y no por ti —comentó jocosamente siguiéndole el juego— perdiste tu oportunidad Uchiha. Esa es la realidad Sasuke estaba a punto de replicar cuando escucharon un pequeño gemido proveniente del sofá. Sakura intentó abrir los ojos y cuando al fin lo consiguió se dio cuenta de que no estaba en su apartamento. Miró a su alrededor y vio a Ino y Sasuke del otro lado de la estancia mirándola fijamente. La primera en acercase fue la rubia quien le preguntó una y otra vez como se sentía, luego le preparó un poco de té y la obligó a permanecer sentada en el sofá por casi media hora más. Estaba tan aletargada que ni siquiera notó que la rubia estaba vestida con sus ropas de combate. Mientras Ino le hablaba, no pudo evitar dirigir su mirada hacia Sasuke quien permanecía recostado sobre el muro, con los brazos cruzados, también mirándola, más bien, estudiándola. Un escalofrío la recorrió de arriba abajo al recordar de manera parcial lo que había sucedido en las escaleras. Cuando finalmente Ino la dejó ir a su casa, Sakura entró al apartamento, tomó una ducha y se fue directamente a la cama. Estaba realmente cansada lo cual ayudó, en cierta manera, a que pudiera dormir. Esa fue la primera noche en la que Sasuke apareció en sus sueños de una forma en la que ningún hombre había aparecido antes. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Minutos después, Ino y Sasuke se materializaron a unas cuadras de la avenida principal de la zona de clubes. Caminaron un poco hasta que en la oscuridad de un callejón se encontraron con una escena que no podrían haberse imaginado. Gaara se encontraba peleando con un trío de akatsukis y las cosas ya estaban

prácticamente definidas. Dos de ellos se encontraban tirados en el piso, aún vivos porque mantenían su forma pero de un modo incapacitados. Habían sido novatos, Sasuke e Ino lo supieron por las ligeras marcas de maldición que se asomaban en las partes de su piel que la ropa no alcanzaba a cubrir; aunque si hubieran sido más experimentados no habría significado diferencia alguna, no con Gaara furioso. — Había olvidado que hoy era el día… —musitó Sasuke en voz tan baja, que de no haber estado a su lado, Ino no hubiese podido oírlo. Estaba tan concentrada en la cruenta pelea que se desarrollaba frente a sus ojos que en realidad no estaba segura de haber oído correctamente. El akatsuki que combatía contra Gaara soltó un grito desgarrador cuando el pelirrojo le desprendió, literalmente, el brazo del torso. La piel de Ino se erizó. Algo dentro de su mente le decía que dejara de mirar pero no podía evitarlo. Sentía el odio de Gaara envolver su cuerpo de manera asfixiante como la oscuridad los envolvía en ese momento. Nunca había visto algo tan cruel. Ella había acabado con muchos de ellos desde hacía tiempo pero… lo que Gaara hacía era completamente distinto. En ese momento estaba jugando con aquel que no hace mucho había sido un vampiro civil, en su rostro se dibujaba una sardónica sonrisa al escuchar al akatsuki gritar implorando porque terminara. Un escalofrío la recorrió de pies a cabeza. Escuchó el crujir del codo del otro brazo del cazador cuando lo dobló hasta hacer que el hueso se asomara por la piel, se llevó una mano a la boca y su cuerpo comenzó a temblar. Era demasiado cruel lo que Gaara estaba haciendo, la manera en la que él actuaba estaba simplemente fuera de su comprensión. Había escuchado a Sasuke y a los demás hablar sobre ello pero siempre pensó que exageraban, que tal vez a Gaara le gustaba asesinar con las manos pero no que jugara con los akatsukis antes de acabar con ellos. Ahora sabía que ese sádico juego era una espantosa verdad. Intentó contener las lágrimas mientras observaba como destrozaba la garganta del cazador con sus colmillos y luego lo tiraba al suelo, agonizante. Entonces la gélida mirada aguamarina se enfocó en ellos, como si apenas se hubiese percatado de su presencia. "Es verdad, él es… un demonio" fue lo único que Ino pudo pensar ante la figura terrorífica que se alzaba al final de aquel callejón. Los ojos claros, crueles, enmarcados por gruesas ojeras, los pómulos hundidos, debido a que no se alimentaba de mujeres de su raza, manchados por la sangre que le había salpicado cuando desgarró la garganta de aquel cazador y los afilados colmillos expuestos como si fuese una fiera. No era un vampiro normal. Ni siquiera le importó que ellos lo estuvieran observando, levantó a otro akatsuki al que, por lo visto, le había cortado los tendones de los brazos y piernas pues parecía un muñeco de trapo, y se dispuso a hacer lo mismo. Ella no podía soportar ver aquello, se llevó la otra mano a la boca, con ambas se preparó para ahogar cualquier clase de grito y finalmente logró apartar la mirada

del atroz espectáculo. — ¡Es suficiente Gaara! —exclamó Sasuke con voz firme mientras se acercaba a él. — No te metas en esto, Sasuke. ¡No es asunto tuyo! —respondió arrastrando las palabras gracias a la euforia, que parecía que, en aquel momento estaba sintiendo. Sasuke no le hizo caso, desenfundó las dos dagas que traía en la cartuchera que le cruzaba el pecho y en un movimiento ágil apuñaló a los dos cazadores que yacían en el suelo. Un grito aterrador salió de la garganta de Gaara, Sasuke se apresuró a arrancarle el cuerpo del akatsuki de las manos y apuñalarlo casi al mismo tiempo antes de que Gaara lo arrojara por los aires hasta hacer que impactara contra un muro del callejón. Su sed de sangre era algo que Ino jamás pensó que sería posible, su voz sonaba completamente distorsionada en una mezcla de odio, furia, euforia y maldad. En ese momento no estaba viendo a Sasuke como su hermano de batallas o su compañero, ni siquiera lo reconocía. Sólo veía en él al sujeto que le arrancó la única manera de explotar todo lo que guardaba en su interior y que jamás sería capaz de explicar. Cada año se repetía aquella situación. Ese había sido el primer día en el que su padre lo había encerrado en las mazmorras del castillo en el que habitaban, el primer día en el que lo había molido a golpes luego de haberse embriagado culpándolo por la muerte de Kankuro, el primer día en el que ni su madre ni su hermana habían hecho algo para salvarlo, el día en el que había perdido su alma. Décadas después se había armado de valor para asesinar a su padre con sus propias manos pero eso no había sido suficiente como lo había pensado. Y ahora estaba a punto de terminar de saciar su odio con Sasuke, su compañero, su hermano y sobre todo, el rey de la raza. — ¡GAARA POR FAVOR DETENTE! —gritó Ino con desesperación cuando vio que el pelirrojo tomaba a Sasuke por las solapas del abrigo exponiendo los colmillos. La mirada de Gaara se enfocó de inmediato en ella, las lágrimas estaban corriendo por las mejillas de la chica mientras mantenía la mirada fija en él. Una mirada de miedo, de súplica. "¡Gaara por favor detente!". Una imagen le vino a la mente como un flash, la imagen de hermana gritándole para que no asesinara a su padre. Cerró los ojos con fuerza intentando recordar qué estaba sucediendo pero la confusión era mucho más grande y estaba retomando el control sobre él hasta que escuchó la voz de Sasuke. — Hazlo y demuestra que eres lo que él dijo que eras… —susurró el azabache mirándolo fijamente. Sus miradas se encontraron. Instantes después, las manos de Gaara aflojaron su agarre para al fin soltarlo. Lentamente fue retrocediendo

hasta que se halló del otro lado del callejón cerca de Ino aunque no la notó hasta que ella rozó su hombro con las puntas de los dedos. — ¡No me toques! —gritó empujándola, luego volvió a mirar a Sasuke. Sus labios se abrieron pero nada salió de ellos, se frotó el rostro con ambas manos sin importarle que se manchara con la negra sangre de akatsuki. Dirigió una última mirada a Sasuke en la que al azabache le pareció ver un atisbo de arrepentimiento y finalmente se desmaterializó. El callejón quedó en silencio. Ino reaccionó aproximándose a donde Sasuke estaba y se dejó caer de rodillas junto a él. — ¿Te encuentras bien? —preguntó titubeante mientras palpaba el cuello y el rostro de Sasuke en busca de alguna herida. Cuando supo que estaba bien, lo abrazó con fuerza— Creí que él te… creí que… — Lo sé —susurró. Ino no pudo contenerse más y comenzó a llorar amargamente. Su cuerpo seguía temblando invadida por el terror que aquel momento le había ocasionado. Sasuke maldijo por lo bajo y luego la rodeó con sus brazos— Hubiese hecho cualquier cosa para evitar que presenciaras esto. Lo lamento, Ino. En verdad lo lamentaba… Capítulo 6 Las sensaciones se arremolinaban en su interior nublando cada uno de sus pensamientos por más insignificantes que fueran. Sólo había espacio para una sola cosa: él. Aquel hombre que en esos momentos acariciaba cada centímetro de su piel con los labios, los dientes y la lengua. Sus manos viajaban a través de todo su cuerpo enviándole enormes descargas de placer quemándola, abrasándola, haciéndole desear más y más. El calor que ambos cuerpos irradiaban estaba inundando su cama, metiéndose entre las sábanas y acercándolos cada vez más. Sus frágiles y trémulos dedos se enredaron entre aquel cabello negro buscando aferrarse a algo real antes de perderse totalmente en aquel mar de sensaciones extremadamente placenteras. Los labios exigentes de su amante volvieron a apoderarse de los suyos con ferocidad, sus lenguas se entrelazaron frenéticamente y el juego de ardientes caricias de aquel par de manos aumentó su intensidad de manera desconcertante llevándola a experimentar un placer digno de cualquier descripción de la palabra paraíso. Aún así ella necesitaba más. Lo necesitaba a él por completo y estaba a punto de tenerlo. Lo sabía perfectamente. Así fue. Él se posicionó entre sus piernas acariciándola apasionadamente y por

Le hacía falta. Aquellos sueños eran tan reales que su cuerpo respondía al deseo y la excitación sin que ella lo pudiera controlar. sensaciones que jamás pensó experimentar y mucho menos por un simple sueño. Cinco. Había llevado las fantasías sexuales a un nuevo nivel. Y entonces. mirándola fijamente. el nombre de aquel perfecto amante escapó como un gemido de entre sus labios Sasuke… Sakura se levantó de golpe de la cama cubierta por una fina capa de sudor. Horas más tarde Sakura se encontraba frente al ordenador en su cubículo del periódico. aún tenía la sensación de las caricias a través de su cuerpo. Regresó a su habitación y miró el despertador. Alzó la cara para ver su reflejo en el espejo aunque esta vez en lugar de concentrarse en las ya familiares ojeras. ahora sabía que estaba enloqueciendo. encendió la luz. Soltó un suspiro. volvió a ver a aquel hombre sobre ella. Con esa eran cinco las noches consecutivas que llevaba soñando con Sasuke luego de aquel incidente en las escaleras. vio como sus pezones se transparentaban a través de la fina seda del camisón blanco que llevaba puesto. El evento más importante en su empleo y uno de los más significativos a nivel social en la ciudad. vaya que lo hacía. Sin darse tiempo a reaccionar se levantó de la cama y se dirigió a trompicones al baño. Faltaban un par de horas para el amanecer y algunas más para que tuviera que ir al trabajo pero ya no quería volver a la cama. su respiración era agitada y sentía el calor correr por sus venas. retocando algunas imágenes sin ningún interés en específico más bien en un intento de matar tiempo. Volvió al baño y se dispuso a tomar una ducha helada. No había más que pudiera hacer. Todo su trabajo estaba al corriente e incluso había ido aquella mañana a completar unas cuantas tomas de la preparación del evento que esa noche se llevaría a cabo. Sencillamente no podía creerlo. con los ojos ardiendo de deseo por ella.fin lo sintió en su interior. Con la mano derecha movía el mouse y daba alguno que otro clic mientras mantenía su rostro recargado en la otra mano. En realidad el fastuoso evento no la entusiasmaba en lo más mínimo . caminó hasta el lavabo donde se mojó la cara con agua fría y luego permaneció con las manos apoyadas al borde mientras su respiración volvía a la normalidad. La fiesta de aniversario del diario. A un nuevo y enfermizo nivel. El único en el que ella volvía a internarse en el mundo que había dejado en su pasado en lugar de ser una espectadora más. no si podía evitarlo. Sueños que despertaban los más oscuros deseos en ella. Echó la cabeza ligeramente hacia atrás.

"Un extraordinario abogado y un temible adversario" había dicho el jefe de Sai en una de las cenas a las cuales ella había tenido que asistir. además Sai la acompañaría aunque no sólo para darle su apoyo sino también para intentar aumentar la cartera de clientes que su despacho poseía. Desde lo ocurrido con Sasuke y temiendo que en algún momento se repitiera su desmayo y él no estuviera para salvarla. Sasuke le había dicho que estaba un poco indispuesta y ella lo comprobó al ver a Ino en cama. esta pintaba para ser una larga. estacionó el auto y subió las escaleras hasta la entrada. Cuando la fue a ver después del trabajo la noche posterior a su desmayo. La chica lucía realmente enferma pero cuando le preguntó a Sasuke. Sakura sabía lo que era estar al borde gracias a la presión así que decidió darle a Ino su espacio para que pudiera recuperarse pronto pero ya habían pasado otros tres días y aún no había sabido nada de ella. . Caminó en dirección al apartamento de sus vecinos deseando que Sasuke no le abriera pero justo cuando estaba a punto de llamar a la puerta su teléfono comenzó a sonar. le tomaba varios minutos subir los escalones hacia su apartamento. Tal vez podría hacerle una visita relámpago antes de irse a la fiesta. muy larga noche. Soltó un suspiro a la vez que se volvía de regreso a su apartamento para contestar. Ese era el único lado positivo que podía verle a ir a la fiesta del diario y aún así una parte en su interior decía que no lo era del todo. menos horas para dormir y menos horas para tener orgasmos mentales fantaseando con su vecino. Cuando llegó al segundo piso las puertas de metal se abrieron de par en par. Era cierto que el buffet apenas estaba creciendo pero ya comenzaba a ganar publicidad gracias a las grandes habilidades defensoras que Sai poseía y que había demostrado en algunos casos importantes. Llegó a su edificio. Sacó el pequeño aparato de su bolso y vio el identificador: Sai. Sakura fue a casa. Por fin el ascensor había vuelto a su funcionamiento habitual luego de varias semanas y eso logró arrancarle una tenue sonrisa del rostro. o más bien dicho las noches. Supuso que tendría que esperar hasta el día siguiente para ver como se encontraba Ino.llegó a su fin un par de horas después del anochecer. Volvió a suspirar. Si intentaba verle el lado positivo al asunto pues ese sería que contaría con menos horas para estar en casa. Por lo pronto. Así habían sido los dos días posteriores. Cuando la jornada laboral -digna del olvido. ella salió y durante un instante se detuvo al ver hacia la puerta del apartamento de Ino y Sasuke dudando un poco sobre si visitar a la rubia aunque fuera unos minutos.pero la asistencia para el personal era obligatoria. él le respondió que era simple agotamiento físico debido al estrés y que sólo necesitaba descansar.

las de Kiba o las de Naruto. consiga convencerla de que regrese conmigo.:..:. La puerta del apartamento se abrió apareciendo Kiba a través de ella. Ella sencillamente aún no había logrado asimilar lo que había visto y lo cierto era que no era para menos y que la culpa era toda de él. Aquella noche en un maratónico tiempo récord Shikamaru logró instalar las persianas de acero en las ventanas del apartamento antes de que el sol los sorprendiera y desde esa noche Ino no había dejado el lugar sin importarle las súplicas de Sasuke. El azabache se giró para hablarle. Luego de haber presenciado aquel espectáculo atroz de Gaara jugando con los akatsukis.:.:. tenía recogida la manga izquierda de la camisa.:. Kiba pasó la lengua por la herida del antebrazo para sellarla y luego se quedó mirando al azabache durante un instante antes de responderle. si me disculpas. Ino se había negado a regresar a la mansión.:. — Un poco mejor —respondió fríamente— Al menos esta vez me dejó alimentarla y espero que ahora que recuperó fuerzas piense las cosas un poco más y al final de la noche. Ahora. De nuevo la culpa era solamente suya. no mientras el pelirrojo estuviera ahí. Sasuke supo que Ino se había negado a beber de la vena del cuello de su compañero. sé cómo debes de estarte sintiendo y… El aludido se detuvo a un par de escalones más abajo en cuanto escuchó a . Minutos más tarde. Sasuke captó claramente la indirecta. sintió la oleada de furia que había en el interior de su compañero y que estaba dirigida a él.:. cuando venga a verla otra vez.:. El hombre iba vestido con las típicas ropas de combate. Luego de lo sucedido. lo habría hecho dentro de "su" apartamento como normalmente lo hacía pero esa noche había un invitado ahí: Kiba. botas militares.:. El rostro del guerrero era una mezcla entre frustración e impotencia por la situación en la que su mujer se hallaba. Cuando Kiba pasó a su lado hacia las escaleras. no le había dirigido la palabra más que para lo indispensable y eso era algo extraño viniendo de aquel extrovertido. iré a hacer mi trabajo. El guerrero había ido a ver a Ino y alimentarla. pantalón de cuero. — ¿Cómo está? —cuestionó Sasuke acercándose a él. No llevaba el abrigo dejando ver así las dagas en su pecho y las pistolas en las caderas. — Kiba se qué estás molesto conmigo.:. camisa negra. Sasuke se materializó en el pasillo.:. Sintió el chakra del chico y supuso que aún no había terminado así que apoyó ambas manos en el pequeño muro que daba hacia las escaleras y desde donde podía ver el vestíbulo del edificio.:.

nunca debió haber visto a Gaara en uno de sus ataques. Reaccionó con rapidez y regresó al pasillo para encararlo. como si fuesen flores lo reconoció de inmediato. Te estoy hablando de hombre a hombre. no estoy molesto. que le echara la cabeza hacia atrás y saboreara su cuello. ¿Cómo podía estar él destinado para ser rey y proteger a una raza si no había podido proteger a una de las personas más importantes para él? Todo ese mar de emociones oscuras estaba consumiéndolo poco a poco sin poder controlarlo hasta que una suave brisa golpeó sus sentidos. Sus dedos se cerraron sobre el pequeño muro como muestra de toda la frustración y furia que sentía contra sí mismo. su mujer y Kiba le había confiado la protección de Ino pero él le había fallado. Él tenía razón. Estaba ataviada con un vestido rojo de cóctel y el cabello recogido en lo alto dejando escapar un par de mechones ondulados alrededor de su rostro. Ahora no te estoy hablando de hermano a hermano. Sasuke se quedó mirando el espacio del vestíbulo en la parte inferior y pensó que palabras más ciertas no le habían dicho en varios años. Dicho esto. no estoy culpando a Gaara. que sus manos estrujaran cada una de las curvas que se remarcaban a través de aquella . Para un vampiro no había cosa o ser más importante que su compañera. — Lo conozco perfectamente desde que le ayudé a escapar de las garras de su padre y desde entonces no he hecho nada más que protegerlo de sí mismo con la esperanza de que en algún momento pueda sentirse como miembro de una familia de nuevo. —Kiba se detuvo para inhalar profundo y recuperar los estribos que había perdido— Así que me detendré en este instante y voy a desmaterializarme lejos de aquí porque a pesar de todo eres mi amigo y mi hermano y no quiero decir o hacer algo de lo que me voy a arrepentir después. te hablo como un hombre decepcionado porque te confió lo más importante en toda su jodida vida y le fallaste. Estoy furioso —respondió acercándose hasta dejar sus rostros a unos centímetros de distancia sin poder contener más lo que sentía— Tampoco sabes como me estoy sintiendo en estos momentos. De nuevo otra indirecta sumamente directa. Aquel aroma dulce y fresco.Sasuke. Giró la cabeza hacia la izquierda y vio a Sakura salir de su apartamento. — No Sasuke. Su instinto le pedía a gritos que tomara a esa mujer entre sus brazos. Y lo he hecho sin preocuparme porque Ino lo llegara a ver en uno de sus momentos malos porque pensé que TÚ estarías ahí para mantenerla alejada del demonio en el que Gaara suele convertirse cuando está sensible. La chica lo estaba mirando fijamente. el vampiro se dio la vuelta y caminó otra vez por las escaleras mientras se desmaterializaba. Y no. En el momento en el que sus miradas se encontraron un deseo desconocido despertó en su cuerpo. escúchame bien. Ino no debió nunca. de amigo a amigo o de civil a rey.

sin embargo. sintió una fuerte oleada de deseo. — ¿Qué…? —intentó preguntar Sakura mientras sentía como el latido de su corazón se aceleraba al sentir la mirada de Sasuke clavada en sus ojos y el calor que se desprendía de su cuerpo. lo que realmente le importaba y sin embargo sabía que en ese momento no podía alejarse de esa mujer sin al menos probarla. Tomó las mejillas de Sakura entre las manos y la besó. . La llevó de regreso al interior del apartamento empujándola levemente con el cuerpo sin apartar sus labios. Ahora mismo. Con los sentidos embriagados. que debía salir a las calles y hacer su trabajo. eso no fue posible porque Sakura se aferró a las solapas de su abrigo y lo atrajo hacia ella pegando su cuerpo al suyo. La besó con fuerza dejando que la frustración y la furia alimentaran aquel beso hasta que se sintió como si se estuviera ahogando mientras ella correspondía con la misma intensidad. la repentina y abrumadora necesidad que se había adueñado de él. Sasuke pensó que no tenía tiempo para aquello. El aroma que Sasuke percibió se mezcló en un instante con una oleada de deseo proveniente de Sakura. cerró la puerta con la mente y sentó a Sakura sobre la pequeña mesa de hierro forjado que había en la entrada. Era justo como en sus sueños y eso hizo que un escalofrío recorriera su cuerpo de arriba abajo. con el simple roce de sus labios estuvo perdido. además de su frustración. Recorrió cada recoveco de su cavidad y cuando encontró su lengua la acarició intensamente. los de la otra se encargaban del nudo que estaba atado en la parte posterior del cuello de la chica y sostenía aquel vestido.fina tela y que se hundiera en su calor. notó como si su cuerpo estuviese a punto de arder en llamas. Sasuke emitió un gruñido y sin poder evitarlo. Mientras los dedos de una de sus manos acariciaban las costillas de Sakura hasta uno de sus senos. No pudo contenerse más. — Eh. Necesitaba tomarla. Ella desvió la suya intentando disimular la incomodidad que estaba sintiendo y no porque se sintiera acosada sino porque a cada instante que miraba a Sasuke no podía evitar recordar lo que soñaba que él le hacía y entonces su cuerpo comenzaba a reaccionar justo como en ese momento. Sin embargo. Cuando estuvieron dentro. En un movimiento rápido se acercó a ella y la recargó contra la pared. ¿te encuentras bien? —preguntó titubeante la ojiverde al notar la mirada que Sasuke le estaba dirigiendo. Sasuke introdujo la lengua en sus profundidades y sintió que se hundía en su calor. Sakura suspiró en su boca y abrió los labios para él. Lentamente inició la separación. ella suspiró de nuevo y aquel suave sonido llegó hasta sus oídos haciéndolo perder la razón. Quería darle un beso breve y duro que aliviara.

no podía respirar.Sakura no se quedó atrás y con rápidos y torpes movimientos le sacó el abrigo y comenzó a desabotonarle la camisa. sus muslos y se demoraban sobre las curvas dulcemente redondeadas de sus pechos. Ya no iba a quedarse a medias. caliente y preparado. no quería otra cosa más en el mundo que tomarla. no más. Él la sostuvo con fuerza mientras tomaba su boca con un beso que lo llevó al borde de un abismo que nunca había imaginado. a merced de la pasión que había fluido a través de ella como si fuera miel líquida. soñando que la tomaba justo como en ese momento. La deseaba desesperadamente con un ansia repentina y fiera que nublaba completamente sus sentidos. sus manos le acariciaban las piernas y los glúteos. Podía olerlo mientras sus manos y sus labios recorrían la suave piel debajo de su cuerpo. El aliento de Sakura se mezcló con el suyo y Sasuke notó los latidos acelerados de su corazón vibrando contra su torso metiéndose en lo más profundo de él. Sólo con acariciarla se adueñaron de él sensaciones y emociones que no había conocido. había sido incapaz de tener un solo pensamiento racional. incluso fantaseando con él. La presión seguía aumentando en su cuerpo. Tenía un cosquilleo en la piel mientras las manos de Sasuke viajaban a través de su cuerpo deshaciéndose de todas las prendas que la cubrían y provocándole a la vez un tormento y una exquisita sensación de placer que fue en aumento cuando sus labios tomaron el lugar de sus manos. Sakura dejó caer la cabeza sobre las almohadas y gritó su nombre cuando sintió el primer orgasmo que la poseyó con una intensidad y fuerza que le arrancó el último latido y el último aliento que aguardaba en su interior. Ya lo había hecho con sus sueños. Hasta la última célula de su cuerpo gritaba de deseo. Sasuke notaba el fuego en su propio cuerpo. Cuando la recostó sobre la cama. Estaba endurecido. Sakura sintió que su cuerpo ardía por dentro de pies a cabeza. lo demás ya no importaba. Solo había sentido una urgente necesidad que la había dejado ciega y sorda a cualquier otra cosa. Sasuke la aplastó contra él rozando la desnudez de su pecho contra la de sus senos. Narcotizada por sus besos. y mientras su lengua jugueteaba entre las piernas de Sakura. Sasuke se movió para ponerse a la altura del centro de su deseo y cubrirlo con la boca. Lo . su boca cerrándose sobre la de ella en un beso furioso que le estaba arrancando hasta el último de sus alientos. sus ilusiones. con su trabajo. Sakura volvió a apretarse contra él mientras Sasuke la levantaba por el trasero y la llevaba hacia la habitación. Su lengua dentro de su boca. Tan sólo quería que la tomara. El resto de su ropa alcanzó su destino en algún lugar de la habitación. Y Sakura esperaba lo mismo. Con un silencioso gemido. mientras sus manos acariciaban su pelo soltándole el peinado. Ahora que lo hacía. no podía moverse y no le importaba. sintiendo la excitación crecer en ambos. ya no lo soportaba más.

aún los ojos jade presentaban destellos del placer vivido y sus labios ligeramente hinchados estaban entreabiertos intentando llevar aire a sus pulmones. Una voz dentro de la cabeza de Sasuke le insistía que se detuviera pero él no escuchaba aquella voz en lo más mínimo. Notó una oleada de deseo tras otra. Sasuke se alzó sobre sus hombros para mirarla. penetrándola y extasiándola. En vez de eso se preparó para concluir y volvió a posicionarse entre las piernas de Sakura. cada vez más fuertes. un nuevo deseo. saliendo y entrando en su cuerpo a un ritmo trepidante. Su rostro se encontraba tenuemente sonrojado debido a la agitación. incluso más fuerte que el anterior. Era hermosa. Los gemidos de Sakura en su oído y sus uñas hincadas en su espalda lo estaban llevando al borde del éxtasis sin poder controlarlo. más que hermosa. Cuando por fin se separaron a causa de la falta de aire.necesitaba en su interior justo en ese momento antes de que estallara. se adueñó de ellos. llevándola al borde del placer absoluto y. Centró sus ojos en aquella mirada jade frente a él y antes de que hubiesen desaparecido los últimos temblores del primer orgasmo. por fin se hundió en lo más profundo de su ser. Un gemido gutural escapó de sus bocas al unísono. embistiéndola más rápidamente. más allá de aquel límite. La sensación que experimentaron sus cuerpos al unirse los encadenó con un nudo fuerte de pasión y deseo que ninguno de ellos fue capaz de romper. él volvió a apropiarse de sus labios y hundió la lengua en su boca. por fin. . Necesitaba tener más y más de ella. Sasuke la siguió y unos segundos más tarde. Todo su cuerpo estaba vivo. Tocándola. Nuevamente se apoderó de sus labios y de sus suaves pechos extendiendo el placer que ella estaba sintiendo en esos momentos. Ella clavó sus ojos en los de él mientras Sasuke continuaba acariciándola con más fuerza. El simple contacto hizo que se estremeciera y el deseo que había sentido antes se volviera a hacer presente. Las caricias de Sasuke tocaban puntos extremadamente sensibles en ella y que nunca había sentido. Se aferró a los fuertes hombros del azabache incapaz de contener todo el placer que estaba sintiendo en aquellos momentos. Las manos de Sasuke recorriendo su anatomía la quemaban como si fuesen de fuego haciendo que sus cuerpos se fundieran en uno sólo hasta que no supo donde terminaba ella y comenzaba él. Sakura gritó su nombre cuando su cuerpo explotó. Y aunque sus cuerpos aún estaban disfrutando de aquella increíble liberación. Entonces las manos de Sakura acariciaron su rostro apartando unos mechones de su cabello que se habían pegado a su cara gracias al sudor y fue como si un líquido ardiente derritiera su piel en donde sus dedos le rozaban. cuando jadeaban para tomar aire. vibrante.

Al escuchar su voz. — Sasuke. Lo que había ocurrido no iba a cambiar porque se disculpara y mucho menos se borraría así que. Hermosa. el móvil de Sasuke comenzó a sonar desde algún lugar donde habían terminado sus pantalones. sus cuerpos aún seguían unidos y ambos querían que así se quedaran eternamente. se puso rígido. Terminó la llamada cerrando el móvil. — Sakura. mírame. las marcas de sus uñas sobre la espalda de Sasuke. yo… — No digas nada. Se movió tan rápido que Sakura dio un respingo. El azabache titubeó un par de segundos y finalmente se giró para mirarla. en un segundo él estaba con ella y al siguiente casi del otro lado de la habitación.Sus miradas estaban encadenadas una a la otra. La voz de la cordura que instantes antes había estado ignorando hasta hacerla desaparecer había regresado y le estaba diciendo lo imbécil que había sido y lo lejos que había llegado. — ¡Qué! —dijo tajante al abrir el teléfono. alcanzó sus boxers y luego se puso los pantalones dándole la espalda a Sakura quien ya se había envuelto en una de las sábanas. Sakura se encontraba sentada en el borde de la cama viendo a Sasuke vestirse. Sin embargo. —pidió la ojiverde poniéndose de pie luego de armarse de valor. sabía que para él era igual. Te veré ahí en unos minutos. El azabache maldijo por lo bajo mientras se deslizaba lentamente fuera del interior de Sakura y luego salió de la cama para buscar el aparato. Sasuke. que fue fantástico pero que no volvería a ocurrir. En seguida su expresión cambió— ¿Dónde estás? ¿Qué…? ¿Por qué estás…? —soltó un bufido— Estoy cerca. ahora se enfrentaba a la incómoda situación de "qué decir después de…" y por la tensión que había en los músculos de Sasuke. pudo ver gracias a la luz que se colaba por su ventana. Maldijo mentalmente. infinitamente mejor pero. ya que lo habían hecho. En definitiva lo sucedido había sido mejor que en sus sueños. quería conservar esos recuerdos como algo que simplemente sucedió. Lo que menos quería ella era que se disculpara por lo sucedido. — Tu camisa y tu abrigo deben de estar en la entrada —susurró nerviosa al ver que Sasuke recorría la habitación una y otra vez con la mirada. De nuevo aquella palabra apareció en su cabeza con tan sólo verla— . Era incómodo y el silencio la estaba matando. Por el tono de su voz estaba segura de que eso habría dicho. que le dijera que sus sospechas sobre su verdadera relación con Ino fueran ciertas y ellos no fuesen primos en realidad.

:. no podía permitirse ningún indicio que pudiera hacer que su visitante se enterara de lo que había sucedido.:. Pensó que le pediría una explicación por lo sucedido. Dada la insistencia de quienquiera que fuese quien le estaba llamando se levantó para coger el aparato y cuando vio el identificador volvió a la realidad de la que se había olvidado instantes antes. . tomó su rostro entre sus manos y lo alzó para poder encontrar su mirada. degustándolos lo más posible y cuando su lengua delineó su labio inferior le permitió la entrada a su boca en donde se encontró con la de ella y la acarició con delicadeza. dulce y tranquilo. — Debo irme —susurró él entonces haciendo que su aliento chocara contra los labios entreabiertos de Sakura. Una sola pregunta atravesó su mente como un rayo indicándole la verdad de lo que había sucedido.Bésame. Ahí se encontraba quien le había llamado instantes antes y dado de quien se trataba. El cansancio volvió a apoderarse de ella. Sakura se dejó caer sobre la cama nuevamente y cerró los ojos reviviendo automáticamente en su memoria lo que acababa de ocurrir.:. Aún era palpable. Un beso completamente distinto. Sasuke dio un pequeño respingo al escucharla. — ¿Qué haces aquí Naruto? —cuestionó fríamente haciendo que el rubio se volviera para verlo. los besos.:.:. las caricias de Sasuke y la sensación de él en su interior. sus párpados comenzaron a pesar y justo cuando se iba a dejar caer en los brazos de Morfeo.:. Ella asintió y Sasuke abandonó la habitación. Luego de escuchar la puerta principal cerrarse. escuchó su móvil sonar desde alguna parte de la sala. Las sensaciones seguían presentes en su cuerpo. Los labios de Sasuke recorrían los de ella con parsimonia. El nombre de su prometido: Sai.:. "¿Qué hice?" .:. después de todo él había comenzado al besarla pero jamás pensó que ella le haría esa petición. Finalmente estuvo listo y se materializó dentro encontrándose a un hombre viendo por la ventana. Con un par de grandes zancadas se acercó hasta ella.:. lentamente fue acortando la distancia entre ellos hasta que rozó sus labios con los de ella y los unió por completo.:.:.:. Lento. Su cuerpo sintió el deseo renacer en él nuevamente y no pudo negarse. Sasuke permaneció un par de minutos en el corredor mientras se acomodaba la camisa y el abrigo antes de entrar al apartamento que compartía con Ino.

— Vine a ver como se encontraba Ino. Si ya terminaron hay que irnos —musitó Sasuke fríamente acercándose a Naruto. Había complicado las cosas. Ella estaba cerca de ver como todo su mundo y su realidad se transformaban y él en lugar de ser una ayuda… Lo había arruinado.:. El parque principal de Konoha era un buen lugar para esperar. esa sección en específico era crucial pues era la más corta y cercana hacia la zona centro. Los humanos no solían pasearse por ahí a esas horas pero había vampiros civiles que si lo hacían. En un momento regreso —dijo el azabache antes de entrar en la otra habitación de la que regresó instantes después completamente armado. para el momento en el que tuviera que decirle la verdad y para su destino con las sacerdotisas. En la estancia. ya era hora! —exclamó— ¿dónde se supone que estabas? Llevo esperándote en el centro por horas. Ino estaba con Naruto lo que hizo que respirara un poco más aliviado — Es hora de irnos —ambas miradas azules se centraron en él y el rubio se puso de pie — Intentaré volver más tarde.:. — Lo sé.:. no sólo para él sino también para ella. su objetivo había sido claro hasta que lo había arruinado con lo ocurrido. — Hmp. — Eso no es asunto tuyo y ahora responde ¿qué haces aquí? — No es obvio —respondió señalando con la cabeza hacia la habitación donde Ino descansaba. He estado muy preocupado por ella.:. Cuídalo. . ¿Quién si no yo lo haría? Hay que ver que no arriesgue el pellejo más de la cuenta —la sonrisa de Ino se hizo un poco más amplia.:. Todo. Pórtate bien ¿vale? —dijo Naruto a Ino quien sonrió tenuemente.:.:. Además.:.:. Sasuke no dejaba de repetirse que no se había acercado a Sakura para eso. — Yo soy quien debería decirles eso a ustedes. Esperó a que la chica asintiera y una vez que lo hizo. él y Naruto se desmaterializaron.— ¡Vaya.:. . concretamente la zona de clubes.:.:. Luego miró a Ino— Si sucede cualquier cosa no dudes en llamarme. por favor —pidió refiriéndose a Sasuke haciendo que Naruto sonriera abiertamente — Por supuesto.

. Tres de ellos corrieron para hacerle frente mientras los otros comenzaban a moverse por los árboles entre las sombras. astutos y experimentados pero Naruto no les estaba dando tiempo para poner en práctica lo aprendido. Decidió parar con sus reflexiones y concentrarse en la batalla que estaba a punto de desarrollarse mientras veía a Naruto acercarse a los cazadores cerrándoles el paso. Los akatsukis adoptaron posiciones de lucha en cuanto lo vieron. señoritas —dijo socarronamente esbozando una sonrisa llena de completa excitación. símbolos de experiencia. Sasuke se inclinó un poco para poder ver mejor desde la rama en la que se encontraba parado y entonces un atisbo de recelo cruzó su rostro. Naruto ya había derribado a dos de sus contrincantes. aunque más que una conclusión en realidad había llegado al punto más alto. Los ojos de Naruto se habían tornado rojos. vamos a divertirnos —susurró lanzándose hacia sus oponentes. — En verdad hoy estás realmente insoportable —declaró importándole poco la gélida mirada que Sasuke le dedicó— No entiendo co-… —una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro al percibir aquel olor que provocó picor en su nariz— Espero que un poco de diversión te quite el mal genio. Los cazadores podían ser rápidos. El último akatsuki en pie logró hacerle un corte en el brazo pero eso sólo hizo que el poder de Naruto aumentara. sus brazos se pusieron tensos a sus costados y los colmillos salieron a relucir en medio de la oscuridad. encorvaron la espalda. su mirada recorrió a cada uno de los cazadores con gran expectación a la vez que hacía tronar sus dedos en señal de ansiedad. Nada mejor para intentar descargar toda la frustración que los últimos días había estado carcomiendo el interior de Sasuke alcanzando su desenlace esa misma noche hacía tan sólo un par de horas. — Bien. Todo eso agrandó la sonrisa en el rostro de Naruto. inconscientes de la presencia de Sasuke quien observaba como con sólo un cuchillo. Una ácida media sonrisa se dibujó en el rostro del Uchiha. — Buenas noches.— ¿Vas a mantener esa cara todo el tiempo? —cuestionó Naruto cansinamente — porque si es así yo creo que… — Guárdate lo que tú creas para alguien a quien le importe —el rubio se quedó atónito y lo miró. Sasuke no respondió. todos ellos con sus buenos años de antigüedad. aunque por dentro él también esperaba que así fuera. Ocho akatsukis. dentro de la organización.

golpeó la espalda de Sasuke. Un combate dos contra uno dio inicio aunque no duró más que unos cuantos minutos hasta que Sasuke sometió a sus oponentes al vaciar el cargador de sus dos SIG. él los haría pagar. presionó con la mano izquierda el lado opuesto y corrió para ocultarse detrás de un árbol a unos metros. Naruto se giró luego de oír los disparos y vio a Sasuke caer de rodillas doblándose hasta que su frente casi tocó el césped. Su nombre cruzó su mente de manera tan rápida y espontánea que lo tomó totalmente desprevenido. Esos infelices iba a pagar. nada bien. Sus colmillos quedaron expuestos mientras las uñas en sus manos lentamente se alargaban hasta convertirse en garras y un aura color naranja comenzaba a surgir de su interior. quien aún permanecía "entretenido" con el resto del equipo que había hecho aparición.Bueno. luego desenfundó el par de deslumbrantes dagas y atravesó el pecho de los cazadores convirtiéndolos en las manchas aceitosas que tenían por destino. no es que eso fuera malo ó peligroso pero había que tomar ciertas medidas antes de que otra cosa pudiera suceder así que decidió que era tiempo de unirse a la fiesta y acabar con todo de una buena vez. Sasuke recobró un poco de sano juicio activando su instinto de supervivencia. Lentamente se giró para mirar sobre su hombro llevándose una poco grata sorpresa al darse cuenta de lo que sucedía mientras su rostro era alcanzado levemente por aquel resplandor que le produjo escalofríos. En cuanto el aura naranja fue aumentando de intensidad absorbiendo a Naruto hasta iluminar lo que instantes antes había sido oscuridad absoluta. miró expectante hacía ambos lados y saltó de la rama para salir al encuentro de los cazadores que estaban acechando a Naruto. Una corriente cargada de algo que hizo que la piel se erizara. una furia que hizo que el poder que por lo general sabía controlar y mantener a raya. ahora se liberara sin miramientos. . envolviéndolo como si fueran llamas. En realidad pensó que darían más batalla pero se había equivocado y no había sido suficiente para desahogarse de todo lo que envolvía su mente en ese momento. Abrió los botones de su abrigo y sus manos se posaron sobre las dagas que sostenía la cartuchera en su pecho. Uno le había rozado la parte superior del hombro derecho y el otro había dado en justo debajo de la clavícula. Sakura. No podía controlarlo. Había sido tan solo una fracción de segundo en la que había perdido la concentración pero fue suficiente para que no lograra reaccionar lo bastante rápido para esquivar los dos tiros provenientes de la beretta del tercer cazador a quien no había visto. no quería controlarlo. Eso no estaba bien. probablemente en una arteria porque el chorro de sangre dio un aspecto escandaloso a la situación. Gritó el nombre de su compañero y al no obtener respuesta la furia se fue apoderando de su cuerpo.

Sus frágiles y trémulos dedos se enredaron entre aquel cabello negro buscando aferrarse a algo real antes de perderse totalmente en aquel mar de sensaciones extremadamente placenteras. Aún así ella necesitaba más. volvió a ver a aquel hombre sobre ella. Y entonces. Alzó la cara para ver su reflejo en el espejo aunque esta vez en lugar de concentrarse en las ya familiares ojeras. Sencillamente no podía creerlo. abrasándola. haciéndole desear más y más. Con esa eran cinco las noches consecutivas que llevaba soñando con Sasuke luego de aquel incidente en las escaleras. el nombre de aquel perfecto amante escapó como un gemido de entre sus labios Sasuke… Sakura se levantó de golpe de la cama cubierta por una fina capa de sudor. Había llevado las fantasías sexuales a un nuevo nivel. Así fue. Aquel hombre que en esos momentos acariciaba cada centímetro de su piel con los labios. ahora sabía que estaba enloqueciendo. caminó hasta el lavabo donde se mojó la cara con agua fría y luego permaneció con las manos apoyadas al borde mientras su respiración volvía a la normalidad. su respiración era agitada y sentía el calor correr por sus venas. Aquellos sueños eran tan reales que su cuerpo respondía al deseo y la excitación sin que ella lo pudiera controlar. con los ojos ardiendo de deseo por ella. Sueños que despertaban los más oscuros deseos en ella. sus lenguas se entrelazaron frenéticamente y el juego de ardientes caricias de aquel par de manos aumentó su intensidad de manera desconcertante llevándola a experimentar un placer digno de cualquier descripción de la palabra paraíso. metiéndose entre las sábanas y acercándolos cada vez más. aún tenía la sensación de las caricias a través de su cuerpo. encendió la luz. Lo necesitaba a él por completo y estaba a punto de tenerlo. Cinco. Sin darse tiempo a reaccionar se levantó de la cama y se dirigió a trompicones al baño. Los labios exigentes de su amante volvieron a apoderarse de los suyos con ferocidad. los dientes y la lengua. Él se posicionó entre sus piernas acariciándola apasionadamente y por fin lo sintió en su interior. Sólo había espacio para una sola cosa: él. . mirándola fijamente. vio como sus pezones se transparentaban a través de la fina seda del camisón blanco que llevaba puesto. El calor que ambos cuerpos irradiaban estaba inundando su cama. Echó la cabeza ligeramente hacia atrás." Capítulo 6 Las sensaciones se arremolinaban en su interior nublando cada uno de sus pensamientos por más insignificantes que fueran. sensaciones que jamás pensó experimentar y mucho menos por un simple sueño. Sus manos viajaban a través de todo su cuerpo enviándole enormes descargas de placer quemándola."¡Demonios! Esto realmente se va a poner feo. Lo sabía perfectamente.

Volvió al baño y se dispuso a tomar una ducha helada. En realidad el fastuoso evento no la entusiasmaba en lo más mínimo pero la asistencia para el personal era obligatoria. le tomaba varios minutos subir los escalones hacia su apartamento. Horas más tarde Sakura se encontraba frente al ordenador en su cubículo del periódico. Sakura fue a casa. Ese era el único lado positivo que podía verle a ir a la fiesta del diario y aún así una parte en su interior decía que no lo era del todo. El único en el que ella volvía a internarse en el mundo que había dejado en su pasado en lugar de ser una espectadora más. La fiesta de aniversario del diario. retocando algunas imágenes sin ningún interés en específico más bien en un intento de matar tiempo. Cuando la jornada laboral -digna del olvido. Soltó un suspiro. "Un extraordinario abogado y un temible adversario" había dicho el jefe de Sai en una de las cenas a las cuales ella había tenido que asistir.llegó a su fin un par de horas después del anochecer. Desde lo ocurrido con Sasuke y temiendo que en algún momento se repitiera su desmayo y él no estuviera para salvarla. Por fin el ascensor había vuelto a su funcionamiento habitual luego de varias semanas y eso logró arrancarle una tenue sonrisa del rostro. no si podía evitarlo. Llegó a su edificio. Todo su trabajo estaba al corriente e incluso había ido aquella mañana a completar unas cuantas tomas de la preparación del evento que esa noche se llevaría a cabo. vaya que lo hacía. Si intentaba verle el lado positivo al asunto pues ese sería que contaría con menos horas para estar en casa. Era cierto que el buffet apenas estaba creciendo pero ya comenzaba a ganar publicidad gracias a las grandes habilidades defensoras que Sai poseía y que había demostrado en algunos casos importantes. Faltaban un par de horas para el amanecer y algunas más para que tuviera que ir al trabajo pero ya no quería volver a la cama. Con la mano derecha movía el mouse y daba alguno que otro clic mientras mantenía su rostro recargado en la otra mano. Volvió a suspirar. . estacionó el auto y subió las escaleras hasta la entrada. menos horas para dormir y menos horas para tener orgasmos mentales fantaseando con su vecino.A un nuevo y enfermizo nivel. además Sai la acompañaría aunque no sólo para darle su apoyo sino también para intentar aumentar la cartera de clientes que su despacho poseía. Regresó a su habitación y miró el despertador. El evento más importante en su empleo y uno de los más significativos a nivel social en la ciudad. Le hacía falta. No había más que pudiera hacer.

o más bien dicho las noches. La chica lucía realmente enferma pero cuando le preguntó a Sasuke. El guerrero había ido a ver a Ino y alimentarla.:. Soltó un suspiro a la vez que se volvía de regreso a su apartamento para contestar. Aquella noche en un maratónico tiempo récord Shikamaru logró instalar las persianas de acero en las ventanas del apartamento antes de que el sol los sorprendiera y desde esa noche Ino no había dejado el lugar sin importarle las súplicas de Sasuke.Cuando llegó al segundo piso las puertas de metal se abrieron de par en par. no mientras el pelirrojo estuviera ahí. él le respondió que era simple agotamiento físico debido al estrés y que sólo necesitaba descansar. Sasuke .:. .:.:. Caminó en dirección al apartamento de sus vecinos deseando que Sasuke no le abriera pero justo cuando estaba a punto de llamar a la puerta su teléfono comenzó a sonar. Luego de haber presenciado aquel espectáculo atroz de Gaara jugando con los akatsukis. las de Kiba o las de Naruto.:.:. muy larga noche. lo habría hecho dentro de "su" apartamento como normalmente lo hacía pero esa noche había un invitado ahí: Kiba.:. Supuso que tendría que esperar hasta el día siguiente para ver como se encontraba Ino. De nuevo la culpa era solamente suya.:. Minutos más tarde. camisa negra. ella salió y durante un instante se detuvo al ver hacia la puerta del apartamento de Ino y Sasuke dudando un poco sobre si visitar a la rubia aunque fuera unos minutos.:. El hombre iba vestido con las típicas ropas de combate. botas militares.:. Sasuke le había dicho que estaba un poco indispuesta y ella lo comprobó al ver a Ino en cama. tenía recogida la manga izquierda de la camisa. pantalón de cuero. Sintió el chakra del chico y supuso que aún no había terminado así que apoyó ambas manos en el pequeño muro que daba hacia las escaleras y desde donde podía ver el vestíbulo del edificio.:. Ino se había negado a regresar a la mansión. esta pintaba para ser una larga.:. Cuando la fue a ver después del trabajo la noche posterior a su desmayo. Sakura sabía lo que era estar al borde gracias a la presión así que decidió darle a Ino su espacio para que pudiera recuperarse pronto pero ya habían pasado otros tres días y aún no había sabido nada de ella. Sacó el pequeño aparato de su bolso y vio el identificador: Sai. Así habían sido los dos días posteriores. Tal vez podría hacerle una visita relámpago antes de irse a la fiesta. No llevaba el abrigo dejando ver así las dagas en su pecho y las pistolas en las caderas. Ella sencillamente aún no había logrado asimilar lo que había visto y lo cierto era que no era para menos y que la culpa era toda de él. La puerta del apartamento se abrió apareciendo Kiba a través de ella. Sasuke se materializó en el pasillo. Por lo pronto.

no estoy molesto. Cuando Kiba pasó a su lado hacia las escaleras. Kiba pasó la lengua por la herida del antebrazo para sellarla y luego se quedó mirando al azabache durante un instante antes de responderle. te hablo como un hombre decepcionado porque te confió lo más importante en toda su jodida vida y le fallaste. Y lo he hecho sin preocuparme porque Ino lo llegara a ver en uno de sus momentos malos porque pensé que TÚ estarías ahí para mantenerla alejada del demonio en el que Gaara suele convertirse cuando está sensible. cuando venga a verla otra vez. El rostro del guerrero era una mezcla entre frustración e impotencia por la situación en la que su mujer se hallaba. — No Sasuke. Ino no debió nunca. De nuevo otra indirecta sumamente directa. no estoy culpando a Gaara. iré a hacer mi trabajo. — Un poco mejor —respondió fríamente— Al menos esta vez me dejó alimentarla y espero que ahora que recuperó fuerzas piense las cosas un poco más y al final de la noche. nunca debió haber visto a Gaara en uno de sus ataques. sintió la oleada de furia que había en el interior de su compañero y que estaba dirigida a él. —Kiba se detuvo para inhalar profundo y recuperar los estribos que había perdido— Así que me detendré en este instante y voy a desmaterializarme lejos de aquí porque a pesar de todo eres mi amigo y mi hermano y no quiero decir o hacer algo de lo que me voy a arrepentir después. Sasuke captó claramente la indirecta. consiga convencerla de que regrese conmigo. . Ahora. — Kiba se qué estás molesto conmigo. — ¿Cómo está? —cuestionó Sasuke acercándose a él. no le había dirigido la palabra más que para lo indispensable y eso era algo extraño viniendo de aquel extrovertido.supo que Ino se había negado a beber de la vena del cuello de su compañero. — Lo conozco perfectamente desde que le ayudé a escapar de las garras de su padre y desde entonces no he hecho nada más que protegerlo de sí mismo con la esperanza de que en algún momento pueda sentirse como miembro de una familia de nuevo. Reaccionó con rapidez y regresó al pasillo para encararlo. si me disculpas. Luego de lo sucedido. Ahora no te estoy hablando de hermano a hermano. Estoy furioso —respondió acercándose hasta dejar sus rostros a unos centímetros de distancia sin poder contener más lo que sentía— Tampoco sabes como me estoy sintiendo en estos momentos. de amigo a amigo o de civil a rey. sé cómo debes de estarte sintiendo y… El aludido se detuvo a un par de escalones más abajo en cuanto escuchó a Sasuke. Te estoy hablando de hombre a hombre. Y no. escúchame bien. El azabache se giró para hablarle.

que debía salir a las calles y hacer su trabajo.Dicho esto. que sus manos estrujaran cada una de las curvas que se remarcaban a través de aquella fina tela y que se hundiera en su calor. — Eh. Giró la cabeza hacia la izquierda y vio a Sakura salir de su apartamento. Sin embargo. El aroma que Sasuke percibió se mezcló en un instante con una oleada de deseo proveniente de Sakura. ¿Cómo podía estar él destinado para ser rey y proteger a una raza si no había podido proteger a una de las personas más importantes para él? Todo ese mar de emociones oscuras estaba consumiéndolo poco a poco sin poder controlarlo hasta que una suave brisa golpeó sus sentidos. Sus dedos se cerraron sobre el pequeño muro como muestra de toda la frustración y furia que sentía contra sí mismo. además de su frustración. No pudo contenerse más. Aquel aroma dulce y fresco. como si fuesen flores lo reconoció de inmediato. Sasuke se quedó mirando el espacio del vestíbulo en la parte inferior y pensó que palabras más ciertas no le habían dicho en varios años. La chica lo estaba mirando fijamente. Él tenía razón. que le echara la cabeza hacia atrás y saboreara su cuello. Para un vampiro no había cosa o ser más importante que su compañera. el vampiro se dio la vuelta y caminó otra vez por las escaleras mientras se desmaterializaba. lo que realmente le importaba y sin embargo sabía que en ese momento no podía alejarse de esa mujer sin al menos probarla. Quería darle un beso breve y duro que aliviara. Tomó las mejillas de Sakura entre las manos y la besó. Era justo como en sus sueños y eso hizo que un escalofrío recorriera su cuerpo de arriba abajo. su mujer y Kiba le había confiado la protección de Ino pero él le había fallado. Su instinto le pedía a gritos que tomara a esa mujer entre sus brazos. Ella desvió la suya intentando disimular la incomodidad que estaba sintiendo y no porque se sintiera acosada sino porque a cada instante que miraba a Sasuke no podía evitar recordar lo que soñaba que él le hacía y entonces su cuerpo comenzaba a reaccionar justo como en ese momento. ¿te encuentras bien? —preguntó titubeante la ojiverde al notar la mirada que Sasuke le estaba dirigiendo. Estaba ataviada con un vestido rojo de cóctel y el cabello recogido en lo alto dejando escapar un par de mechones ondulados alrededor de su rostro. la repentina y abrumadora necesidad que se había adueñado de él. Sasuke pensó que no tenía tiempo para aquello. En el momento en el que sus miradas se encontraron un deseo desconocido despertó en su cuerpo. En un movimiento rápido se acercó a ella y la recargó contra la pared. con el simple roce de sus labios estuvo . — ¿Qué…? —intentó preguntar Sakura mientras sentía como el latido de su corazón se aceleraba al sentir la mirada de Sasuke clavada en sus ojos y el calor que se desprendía de su cuerpo.

Tenía un . Recorrió cada recoveco de su cavidad y cuando encontró su lengua la acarició intensamente. los de la otra se encargaban del nudo que estaba atado en la parte posterior del cuello de la chica y sostenía aquel vestido. con su trabajo. Él la sostuvo con fuerza mientras tomaba su boca con un beso que lo llevó al borde de un abismo que nunca había imaginado. Solo había sentido una urgente necesidad que la había dejado ciega y sorda a cualquier otra cosa. eso no fue posible porque Sakura se aferró a las solapas de su abrigo y lo atrajo hacia ella pegando su cuerpo al suyo.perdido. sintiendo la excitación crecer en ambos. sin embargo. Sasuke introdujo la lengua en sus profundidades y sintió que se hundía en su calor. Narcotizada por sus besos. su boca cerrándose sobre la de ella en un beso furioso que le estaba arrancando hasta el último de sus alientos. Ahora mismo. incluso fantaseando con él. Sakura sintió que su cuerpo ardía por dentro de pies a cabeza. Ya lo había hecho con sus sueños. mientras sus manos acariciaban su pelo soltándole el peinado. Con un silencioso gemido. La llevó de regreso al interior del apartamento empujándola levemente con el cuerpo sin apartar sus labios. soñando que la tomaba justo como en ese momento. El aliento de Sakura se mezcló con el suyo y Sasuke notó los latidos acelerados de su corazón vibrando contra su torso metiéndose en lo más profundo de él. sintió una fuerte oleada de deseo. ella suspiró de nuevo y aquel suave sonido llegó hasta sus oídos haciéndolo perder la razón. Cuando la recostó sobre la cama. La besó con fuerza dejando que la frustración y la furia alimentaran aquel beso hasta que se sintió como si se estuviera ahogando mientras ella correspondía con la misma intensidad. Con los sentidos embriagados. Sasuke emitió un gruñido y sin poder evitarlo. había sido incapaz de tener un solo pensamiento racional. cerró la puerta con la mente y sentó a Sakura sobre la pequeña mesa de hierro forjado que había en la entrada. Ya no iba a quedarse a medias. Mientras los dedos de una de sus manos acariciaban las costillas de Sakura hasta uno de sus senos. a merced de la pasión que había fluido a través de ella como si fuera miel líquida. sus ilusiones. Sakura suspiró en su boca y abrió los labios para él. sus muslos y se demoraban sobre las curvas dulcemente redondeadas de sus pechos. Sakura volvió a apretarse contra él mientras Sasuke la levantaba por el trasero y la llevaba hacia la habitación. Cuando estuvieron dentro. Necesitaba tomarla. no más. Su lengua dentro de su boca. notó como si su cuerpo estuviese a punto de arder en llamas. Sakura no se quedó atrás y con rápidos y torpes movimientos le sacó el abrigo y comenzó a desabotonarle la camisa. lo demás ya no importaba. Ahora que lo hacía. Sasuke la aplastó contra él rozando la desnudez de su pecho contra la de sus senos. Lentamente inició la separación.

cosquilleo en la piel mientras las manos de Sasuke viajaban a través de su cuerpo deshaciéndose de todas las prendas que la cubrían y provocándole a la vez un tormento y una exquisita sensación de placer que fue en aumento cuando sus labios tomaron el lugar de sus manos. Hasta la última célula de su cuerpo gritaba de deseo. Sasuke se movió para ponerse a la altura del centro de su deseo y cubrirlo con la boca. Los gemidos de Sakura en su oído y sus uñas hincadas en su espalda lo estaban llevando al borde del éxtasis sin poder controlarlo. Sólo con acariciarla se adueñaron de él sensaciones y emociones que no había conocido. La presión seguía aumentando en su cuerpo. Tan sólo quería que la tomara. Nuevamente se apoderó de sus labios y de sus suaves pechos extendiendo el placer que ella estaba sintiendo en esos momentos. Sakura dejó caer la cabeza sobre las almohadas y gritó su nombre cuando sintió el primer orgasmo que la poseyó con una intensidad y fuerza que le arrancó el último latido y el último aliento que aguardaba en su interior. Podía olerlo mientras sus manos y sus labios recorrían la suave piel debajo de su cuerpo. Necesitaba tener más y más de ella. El resto de su ropa alcanzó su destino en algún lugar de la habitación. Se aferró a los fuertes hombros del azabache incapaz de contener todo el placer que estaba sintiendo en aquellos momentos. Las caricias de Sasuke tocaban puntos extremadamente sensibles en ella y que nunca había sentido. La deseaba desesperadamente con un ansia repentina y fiera que nublaba completamente sus sentidos. Las manos de Sasuke recorriendo su anatomía la quemaban como si fuesen de fuego haciendo que sus cuerpos se fundieran en uno sólo hasta que no supo donde terminaba ella y comenzaba él. sus manos le acariciaban las piernas y los glúteos. Un gemido gutural escapó de sus bocas al unísono. caliente y preparado. y mientras su lengua jugueteaba entre las piernas de Sakura. Todo su cuerpo . no quería otra cosa más en el mundo que tomarla. Una voz dentro de la cabeza de Sasuke le insistía que se detuviera pero él no escuchaba aquella voz en lo más mínimo. Sasuke notaba el fuego en su propio cuerpo. Y Sakura esperaba lo mismo. La sensación que experimentaron sus cuerpos al unirse los encadenó con un nudo fuerte de pasión y deseo que ninguno de ellos fue capaz de romper. no podía respirar. ya no lo soportaba más. Centró sus ojos en aquella mirada jade frente a él y antes de que hubiesen desaparecido los últimos temblores del primer orgasmo. En vez de eso se preparó para concluir y volvió a posicionarse entre las piernas de Sakura. no podía moverse y no le importaba. por fin se hundió en lo más profundo de su ser. Lo necesitaba en su interior justo en ese momento antes de que estallara. Estaba endurecido.

cada vez más fuertes. Y aunque sus cuerpos aún estaban disfrutando de aquella increíble liberación. saliendo y entrando en su cuerpo a un ritmo trepidante. el móvil de Sasuke comenzó a sonar desde algún lugar donde habían terminado sus pantalones. vibrante. Se movió tan rápido que Sakura dio un respingo. En seguida su expresión cambió— ¿Dónde estás? ¿Qué…? ¿Por qué estás…? —soltó un bufido— Estoy cerca. El azabache maldijo por lo bajo mientras se deslizaba lentamente fuera del interior de Sakura y luego salió de la cama para buscar el aparato. sus cuerpos aún seguían unidos y ambos querían que así se quedaran eternamente. él volvió a apropiarse de sus labios y hundió la lengua en su boca. Sin embargo. un nuevo deseo. Cuando por fin se separaron a causa de la falta de aire. La voz de la cordura que instantes antes había estado ignorando hasta hacerla desaparecer había regresado y le estaba diciendo lo imbécil que había sido y lo lejos que había llegado. aún los ojos jade presentaban destellos del placer vivido y sus labios ligeramente hinchados estaban entreabiertos intentando llevar aire a sus pulmones. en un segundo él estaba con ella y al siguiente casi del otro lado de la habitación. Sakura gritó su nombre cuando su cuerpo explotó. embistiéndola más rápidamente. infinitamente mejor pero. ahora se enfrentaba a la incómoda situación de "qué decir después de…" y por la tensión que había en los . En definitiva lo sucedido había sido mejor que en sus sueños.estaba vivo. por fin. Ella clavó sus ojos en los de él mientras Sasuke continuaba acariciándola con más fuerza. Era hermosa. Maldijo mentalmente. Entonces las manos de Sakura acariciaron su rostro apartando unos mechones de su cabello que se habían pegado a su cara gracias al sudor y fue como si un líquido ardiente derritiera su piel en donde sus dedos le rozaban. Te veré ahí en unos minutos. pudo ver gracias a la luz que se colaba por su ventana. las marcas de sus uñas sobre la espalda de Sasuke. cuando jadeaban para tomar aire. llevándola al borde del placer absoluto y. alcanzó sus boxers y luego se puso los pantalones dándole la espalda a Sakura quien ya se había envuelto en una de las sábanas. más que hermosa. penetrándola y extasiándola. Sasuke se alzó sobre sus hombros para mirarla. Tocándola. Sasuke la siguió y unos segundos más tarde. Terminó la llamada cerrando el móvil. Sakura se encontraba sentada en el borde de la cama viendo a Sasuke vestirse. Su rostro se encontraba tenuemente sonrojado debido a la agitación. Notó una oleada de deseo tras otra. se adueñó de ellos. — ¡Qué! —dijo tajante al abrir el teléfono. incluso más fuerte que el anterior. El simple contacto hizo que se estremeciera y el deseo que había sentido antes se volviera a hacer presente. más allá de aquel límite. Sus miradas estaban encadenadas una a la otra.

Las sensaciones seguían presentes en su cuerpo.músculos de Sasuke. que le dijera que sus sospechas sobre su verdadera relación con Ino fueran ciertas y ellos no fuesen primos en realidad. tomó su rostro entre sus manos y lo alzó para poder encontrar su mirada. yo… — No digas nada. Al escuchar su voz. Pensó que le pediría una explicación por lo sucedido. — Tu camisa y tu abrigo deben de estar en la entrada —susurró nerviosa al ver que Sasuke recorría la habitación una y otra vez con la mirada. Con un par de grandes zancadas se acercó hasta ella. — Sasuke. . Lo que había ocurrido no iba a cambiar porque se disculpara y mucho menos se borraría así que. Sasuke dio un pequeño respingo al escucharla. El azabache titubeó un par de segundos y finalmente se giró para mirarla. los besos. Luego de escuchar la puerta principal cerrarse. mírame. las caricias de Sasuke y la sensación de él en su interior. sabía que para él era igual. ya que lo habían hecho. De nuevo aquella palabra apareció en su cabeza con tan sólo verla— Bésame. Lento. lentamente fue acortando la distancia entre ellos hasta que rozó sus labios con los de ella y los unió por completo. Era incómodo y el silencio la estaba matando. se puso rígido. Lo que menos quería ella era que se disculpara por lo sucedido. —pidió la ojiverde poniéndose de pie luego de armarse de valor. Un beso completamente distinto. dulce y tranquilo. — Sakura. Por el tono de su voz estaba segura de que eso habría dicho. Su cuerpo sintió el deseo renacer en él nuevamente y no pudo negarse. que fue fantástico pero que no volvería a ocurrir. después de todo él había comenzado al besarla pero jamás pensó que ella le haría esa petición. Sasuke. Hermosa. Los labios de Sasuke recorrían los de ella con parsimonia. Sakura se dejó caer sobre la cama nuevamente y cerró los ojos reviviendo automáticamente en su memoria lo que acababa de ocurrir. — Debo irme —susurró él entonces haciendo que su aliento chocara contra los labios entreabiertos de Sakura. Ella asintió y Sasuke abandonó la habitación. Aún era palpable. quería conservar esos recuerdos como algo que simplemente sucedió. degustándolos lo más posible y cuando su lengua delineó su labio inferior le permitió la entrada a su boca en donde se encontró con la de ella y la acarició con delicadeza.

Pórtate bien ¿vale? —dijo Naruto a Ino quien sonrió tenuemente. sus párpados comenzaron a pesar y justo cuando se iba a dejar caer en los brazos de Morfeo. Sasuke permaneció un par de minutos en el corredor mientras se acomodaba la camisa y el abrigo antes de entrar al apartamento que compartía con Ino. — Vine a ver como se encontraba Ino. no podía permitirse ningún indicio que pudiera hacer que su visitante se enterara de lo que había sucedido. Cuídalo.:.:. Ino estaba con Naruto lo que hizo que respirara un poco más aliviado — Es hora de irnos —ambas miradas azules se centraron en él y el rubio se puso de pie — Intentaré volver más tarde. — ¡Vaya. por favor —pidió refiriéndose a Sasuke haciendo que Naruto sonriera abiertamente — Por supuesto. "¿Qué hice?" .:. — Lo sé. — ¿Qué haces aquí Naruto? —cuestionó fríamente haciendo que el rubio se volviera para verlo. Una sola pregunta atravesó su mente como un rayo indicándole la verdad de lo que había sucedido.:. . Finalmente estuvo listo y se materializó dentro encontrándose a un hombre viendo por la ventana.:.:.:. En la estancia. He estado muy preocupado por ella. ya era hora! —exclamó— ¿dónde se supone que estabas? Llevo esperándote en el centro por horas.:. En un momento regreso —dijo el azabache antes de entrar en la otra habitación de la que regresó instantes después completamente armado. escuchó su móvil sonar desde alguna parte de la sala.:. Ahí se encontraba quien le había llamado instantes antes y dado de quien se trataba. El nombre de su prometido: Sai. — Yo soy quien debería decirles eso a ustedes. — Eso no es asunto tuyo y ahora responde ¿qué haces aquí? — No es obvio —respondió señalando con la cabeza hacia la habitación donde Ino descansaba. Dada la insistencia de quienquiera que fuese quien le estaba llamando se levantó para coger el aparato y cuando vio el identificador volvió a la realidad de la que se había olvidado instantes antes.El cansancio volvió a apoderarse de ella. ¿Quién si no yo lo haría? Hay que ver que no arriesgue el pellejo más de la cuenta —la sonrisa de Ino se hizo un poco más amplia.:.:.:.

Los humanos no solían pasearse por ahí a esas horas pero había vampiros civiles que si lo hacían. aunque por dentro él también esperaba que así fuera. Luego miró a Ino— Si sucede cualquier cosa no dudes en llamarme. todos ellos con sus buenos años de antigüedad. para el momento en el que tuviera que decirle la verdad y para su destino con las sacerdotisas.:. su objetivo había sido claro hasta que lo había arruinado con lo ocurrido.:. señoritas —dijo socarronamente esbozando una sonrisa . Nada mejor para intentar descargar toda la frustración que los últimos días había estado carcomiendo el interior de Sasuke alcanzando su desenlace esa misma noche hacía tan sólo un par de horas. Ocho akatsukis. esa sección en específico era crucial pues era la más corta y cercana hacia la zona centro.:. Si ya terminaron hay que irnos —musitó Sasuke fríamente acercándose a Naruto. — ¿Vas a mantener esa cara todo el tiempo? —cuestionó Naruto cansinamente — porque si es así yo creo que… — Guárdate lo que tú creas para alguien a quien le importe —el rubio se quedó atónito y lo miró. Sasuke no dejaba de repetirse que no se había acercado a Sakura para eso. . Sasuke no respondió. concretamente la zona de clubes. Decidió parar con sus reflexiones y concentrarse en la batalla que estaba a punto de desarrollarse mientras veía a Naruto acercarse a los cazadores cerrándoles el paso. — En verdad hoy estás realmente insoportable —declaró importándole poco la gélida mirada que Sasuke le dedicó— No entiendo co-… —una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro al percibir aquel olor que provocó picor en su nariz— Espero que un poco de diversión te quite el mal genio.:. símbolos de experiencia. no sólo para él sino también para ella. aunque más que una conclusión en realidad había llegado al punto más alto. Además.:.— Hmp.:. Había complicado las cosas. El parque principal de Konoha era un buen lugar para esperar.:. dentro de la organización. Todo.:. Ella estaba cerca de ver como todo su mundo y su realidad se transformaban y él en lugar de ser una ayuda… Lo había arruinado.:. — Buenas noches.:. él y Naruto se desmaterializaron. Esperó a que la chica asintiera y una vez que lo hizo.:.:.

Había sido tan solo una fracción de segundo en la que había perdido la concentración pero fue suficiente para que no lograra reaccionar lo bastante rápido para esquivar los dos tiros provenientes de la beretta del tercer cazador a quien no había visto. luego desenfundó el par de deslumbrantes dagas y atravesó el pecho de los cazadores convirtiéndolos en las manchas aceitosas que tenían por destino. probablemente en una arteria porque el chorro de sangre dio un aspecto . inconscientes de la presencia de Sasuke quien observaba como con sólo un cuchillo. encorvaron la espalda. Los akatsukis adoptaron posiciones de lucha en cuanto lo vieron. su mirada recorrió a cada uno de los cazadores con gran expectación a la vez que hacía tronar sus dedos en señal de ansiedad. vamos a divertirnos —susurró lanzándose hacia sus oponentes. Todo eso agrandó la sonrisa en el rostro de Naruto. Los ojos de Naruto se habían tornado rojos. El último akatsuki en pie logró hacerle un corte en el brazo pero eso sólo hizo que el poder de Naruto aumentara.llena de completa excitación. Los cazadores podían ser rápidos. Sasuke se inclinó un poco para poder ver mejor desde la rama en la que se encontraba parado y entonces un atisbo de recelo cruzó su rostro. Abrió los botones de su abrigo y sus manos se posaron sobre las dagas que sostenía la cartuchera en su pecho. Naruto ya había derribado a dos de sus contrincantes. sus brazos se pusieron tensos a sus costados y los colmillos salieron a relucir en medio de la oscuridad. Bueno. Sakura. miró expectante hacía ambos lados y saltó de la rama para salir al encuentro de los cazadores que estaban acechando a Naruto. — Bien. En realidad pensó que darían más batalla pero se había equivocado y no había sido suficiente para desahogarse de todo lo que envolvía su mente en ese momento. astutos y experimentados pero Naruto no les estaba dando tiempo para poner en práctica lo aprendido. quien aún permanecía "entretenido" con el resto del equipo que había hecho aparición. Su nombre cruzó su mente de manera tan rápida y espontánea que lo tomó totalmente desprevenido. Uno le había rozado la parte superior del hombro derecho y el otro había dado en justo debajo de la clavícula. Tres de ellos corrieron para hacerle frente mientras los otros comenzaban a moverse por los árboles entre las sombras. Una ácida media sonrisa se dibujó en el rostro del Uchiha. Un combate dos contra uno dio inicio aunque no duró más que unos cuantos minutos hasta que Sasuke sometió a sus oponentes al vaciar el cargador de sus dos SIG. no es que eso fuera malo ó peligroso pero había que tomar ciertas medidas antes de que otra cosa pudiera suceder así que decidió que era tiempo de unirse a la fiesta y acabar con todo de una buena vez.

no después de lo que había hecho.escandaloso a la situación. "¡Demonios! Esto realmente se va a poner feo. no quería controlarlo. Ino alzó la mirada y de inmediato se puso de pie al verlo. ni siquiera se sentía como alguien digno. En cuanto el aura naranja fue aumentando de intensidad absorbiendo a Naruto hasta iluminar lo que instantes antes había sido oscuridad absoluta. Cuando al fin se halló en el pasillo de la habitación de Naruto. Lentamente se giró para mirar sobre su hombro llevándose una poco grata sorpresa al darse cuenta de lo que sucedía mientras su rostro era alcanzado levemente por aquel resplandor que le produjo escalofríos. Eso no estaba bien. Naruto se giró luego de oír los disparos y vio a Sasuke caer de rodillas doblándose hasta que su frente casi tocó el césped. Una corriente cargada de algo que hizo que la piel se erizara. Sasuke se movió entre los pasillos con la seguridad e imponencia como si se tratase del dueño del lugar. el guerrero o el hombre. él los haría pagar. no pudo evitar sorprenderse al ver a Ino sentada en una silla revisando el cargador de una de sus SIG. Naruto se está alimentando y quise darle un poco de privacidad . Esos infelices iba a pagar. Sasuke recobró un poco de sano juicio activando su instinto de supervivencia. el personal que se encontraba haciendo sus labores rápidamente se apartaba de su camino y agachaba las miradas. Sus colmillos quedaron expuestos mientras las uñas en sus manos lentamente se alargaban hasta convertirse en garras y un aura color naranja comenzaba a surgir de su interior. en ese preciso momento no se sentía como el rey de su raza. golpeó la espalda de Sasuke. lo que era de esperarse siendo el último vampiro completamente puro que se encontraba pisando la tierra y todo lo que ello conllevaba." Capítulo 8 Después de bajar por el ascensor hasta la clínica. Sin embargo. Tenía tantas interrogantes nublando su mente que lo único que esperaba era que la tierra se abriera y lo tragara sin dejar rastro alguno. envolviéndolo como si fueran llamas. una furia que hizo que el poder que por lo general sabía controlar y mantener a raya. es más. — Tranquilo. Gritó el nombre de su compañero y al no obtener respuesta la furia se fue apoderando de su cuerpo. No podía controlarlo. — ¿Sucede algo? ¿por qué estás aquí afuera? —cuestionó Sasuke acercándose a ella con gesto de preocupación en su rostro. ahora se liberara sin miramientos. presionó con la mano izquierda el lado opuesto y corrió para ocultarse detrás de un árbol a unos metros. alejada de la puerta de la habitación. nada bien.

no lo olvides nunca.:. se acercó a ella y con una mano tomó su rostro por la barbilla para que volviera a mirarlo.:. sólo estuvimos en el momento y en el lugar inadecuados y mi obligación era afrontarlo con madurez y profesionalidad —volvió a agachar la mirada sintiendo que la voz se le quebraba— Pero no lo hice y lo siento. Es cierto que eres una guerrera excelente y que nos has hecho mucha falta pero tampoco podía obligarte a pelear si tú no te sentías bien.:.— Pero… ¿no ibas a hacerlo tú? ¿llamaron a alguien más? —Ino desvió la mirada mientras una tenue sonrisa se dibujaba en su rostro. No tienes por qué preocuparte ni sentirte mal por lo que sucedió esta noche.:. Sasuke respiró profundo. Sasuke asintió levemente y entonces el silencio se hizo presente entre ellos.:. — ¿Por qué? — Por todo esto. ese fue mío.:. — Lo sé Ino. por todo lo que ha sucedido en los últimos días. eso hubiera sido ponerte en peligro y yo no lo habría permitido porque tú y Naruto son lo más importante para mí. nuestro líder. Aún sentía las manos de Naruto sosteniéndola de la cintura y su mirada celeste . — Pues… algo así —Sasuke la miró intrigado y cuando ella alzó la mirada para encontrarse con la suya. pero ya no podemos hacer nada para cambiar lo sucedido. y tú tampoco eres culpable de nada. No fue mi intención dejarlos solos para hacer las rondas. — La doctora —musitó haciendo que la sonrisa de Ino se hiciera más amplia.:.:.:. son riesgos que siempre corremos y si hubo algún error aquí. Ino se quedó mirándolo durante unos segundos hasta que por fin asintió y entonces Sasuke la abrazó. No volverá a suceder.:. mi deber es servirte y yo no tenía derecho a "tomarme un tiempo" ni a deslindarme de mi trabajo por algo de lo que yo tenía conocimiento y que no debía juzgar. agachando la mirada.:. el aire no estaba llegando a sus pulmones con normalidad y sentía su corazón latir con tanta fuerza que podía asegurar que el sonido se escuchaba por toda la habitación. —alzó el rostro para encontrarse con la mirada de Sasuke—. tú eres el rey. soy una hokage y mi misión es la misma que la de ustedes. . él lo supo. Gaara no tiene la culpa de lo que sucedió ni tú tampoco. — Lo siento —susurró Ino de forma inesperada. Sasuke la miró de nuevo extrañado.:. Sus respiraciones se hacían cada vez más cortas y frecuentes. Las cosas no han estado muy bien en los últimos años porque somos muy pocos contra los akatsukis.

cerró sus dedos alrededor de la frágil muñeca y comenzó a hacer caricias en formas circulares con el pulgar. — Dime una cosa. primero de arriba hacia abajo y luego en sentido contrario— si yo te pidiera beber de tu cuello. la ansiedad estaba invadiéndola mientras ella sólo pensaba en que momento se callaría Naruto y haría lo que quisiera con ella porque. Hinata se sintió desfallecer al escucharlo. logró negar con la cabeza. con todo lo que sentía. En ese momento una de las fuertes manos abandonó su cintura para colocarse en su cuello y así acariciar la parte inferior de su mejilla con el pulgar. hechizándola. ¿me dejarías? Un electrizante escalofrío recorrió todo el cuerpo de Hinata ante aquel simple pero seductor roce hasta que la sensación se alojó en su abdomen haciéndola temblar. sintiendo como ella apoyaba delicadamente sus manos sobre su pecho. Su otra mano se apartó de la cintura de la mujer para tomar con ella el brazo que le había ofrecido. Instantes antes había pensado estar cerca del límite pero al sentir los labios de Naruto moverse por su mandíbula supo que eso sólo era el comienzo. doctora —se acercó más a ella llevando sus labios hasta su oído y luego fue bajando lentamente haciendo que rozaran el cuello con cada palabra. por primera vez decidió dar el paso y cerró los ojos mientras terminaba con la tortura y unía sus labios a los de Naruto. de alguna manera milagrosa. Pero. sólo se limitó a oír aquel profundo tono de voz y a mirar los labios de Naruto dibujar cada palabra hasta que. — Entonces… —volvió a fijar su mirada en la de Hinata y acercó su rostro dejándolo a escasos milímetros del de la chica para así no perder detalle del rubor que había teñido sus blancas mejillas— si yo te pidiera que me dejarás probar tus labios. ni siquiera le pareció escuchar la pregunta. — ¿En verdad nunca has dejado a un hombre beber de ti? —cuestionó Naruto con la voz enronquecida por la excitación que provocaron aquellas palabras y que habían despertado su deseo súbitamente. La sensación había sido mejor de lo . La mirada de Naruto también se concentró en los labios de Hinata preguntándose si su textura sería tan suave como lucían o qué sabor tendrían. Estar tan cerca de ese hombre la estaba llevando al límite sin que pudiera explicarse por qué. tú… ¿me lo permitirías? Toda su vida Hinata había sido una persona paciente. serena y tranquila pero en esos momentos. si él quería hacerle el amor en ese mismo instante ella se lo permitiría sin oponer resistencia alguna. Sólo pudo asentir levemente porque le fue imposible articular palabra alguna gracias a todo lo que la embargaba. El rubio cerró los ojos mientras la mano que sostenía el brazo de Hinata se movía hasta su espalda para acercarla más a él. la realidad era que.clavada en ella. al ver que él no hacía nada.

suave. sacando un tímido gemido que terminó hundido en sus labios. Rompió el beso y abrió los ojos. la excitación que estaba sintiendo en esos momentos se disparó haciéndole desear aún más y sobre todo. Con delicadeza. en esta ocasión sobre la tela. necesitaba más de ella. sentir sus uñas hincadas en su espalda. El calor estaba envolviéndolos a ambos mientras el beso aumentaba de intensidad hasta que pareció fundir la habitación alrededor de ellos dejándolos en un punto en medio de la nada donde ya no tenían conciencia alguna. sintiendo la suave piel fundirse en sus dedos como si todo su cuerpo estuviera a punto de hacer erupción y no hubiera manera de controlarlo. su sexo ardía en deseos de obtener una liberación. Dulce. Ya no podía soportar más. La mano con la que sostenía el cuello fue hasta su nuca y soltó el listón que recogía el cabello de Hinata permitiéndole hundir los dedos entre las suaves mechas oscuras. súbitamente reaccionó al sentir como si algo golpease su pecho de adentro hacia fuera. delicado. apretó la cintura acercando el cuerpo de la mujer al suyo y cuando logró encontrar uno de los magníficos senos lo estrechó ligeramente entre los dedos de su mano. Naruto fue recostando a Hinata sobre la cama mientras él se movía para colocarse encima de ella y cuando los dedos de la ojiperla se deslizaron a través de su cabello rozando la piel de su nuca con las uñas. El deseo y la excitación lo estaban llevando casi al borde de la locura. escuchar sus gemidos junto a su oído y hacerla gritar su nombre mientras alcanzaba el cielo una y otra vez gracias a él. recorrer con sus manos y sus labios cada centímetro de aquella suave piel. Quería arrancarle la ropa sin reparos hasta dejarla desnuda frente a él. de introducirse en ella y alcanzar el clímax en su interior pero entonces. . su pecho subía y bajaba de forma acelerada intentando que sus pulmones recuperaran el aliento que él le había robado y sus manos seguían detrás de su cuello. Pensó ser gentil en un principio pero eso no duró mucho. Una de sus manos comenzó a moverse con maestría a lo largo de las piernas de Hinata que habían quedado colgando en el aire. El rostro de Hinata estaba justo en frente de él.que había imaginado y el sabor no tenía punto de comparación con nada que hubiese probado antes. aún permanecía con los ojos cerrados. Deslizó su mano hacia abajo y luego nuevamente hacia arriba. con la lengua delineó lentamente el labio inferior logrando tener acceso a la cálida boca recorriéndola con delicadeza y devoción buscando saborear cada rincón hasta que se encontró con la lengua de la mujer y se concentró en ella por completo. tenía los labios entreabiertos ligeramente hinchados por lo exigente del beso. hundir su lengua entre sus piernas. exigiéndole ir más allá de lo que estaba yendo ahora. introduciéndose por debajo de la falda. todas esas exquisitas sensaciones las estaba experimentando en ese momento y no quería desaprovechar ni un solo segundo.

— Iré a por el auto.:. no fue mi intención yo… —se llevó una mano hacia su cabello y cerró los dedos apretando varios mechones— Lo siento.:.:.:.:.De nuevo otro golpe en el pecho. "¿Qué había hecho mal?" Pero no hubo respuestas. Supo que debía detenerse así que tomó las manos de Hinata con las suyas y liberó su cuello mientras volvía a sentarse sobre la cama ayudando a Hinata a hacer lo mismo. .:.:.:.:. sólo silencio.:.:. . — No lo sé pero. El silencio lo estaba matando pero… ¿qué decir? — Doctora yo… lo siento.:. no sabía que decir ni que hacer.:.:. Sasuke exhaló profundo. llámame si sucede algo ¿de acuerdo? —Ino asintió y luego Sasuke desapareció al final del pasillo. ¿Sucede algo? —el Uchiha negó con la cabeza. La chica abrió los ojos al instante sin lograr comprender lo que sucedía sintiendo como el calor desaparecía bruscamente de la habitación hasta dejar la atmósfera del lugar como había estado minutos antes. — La clínica es segura pero Naruto no siente que él lo sea en estos momentos así que prefiero tenerlo en casa.:. ¿volverás a la mansión? — Ino asintió.:. de cualquier manera —se puso de pie— Iré a recoger el auto para estar listo cuando Naruto termine. Hablando de casa.:. — ¿Crees que les tome más tiempo? —cuestionó Ino al ver que hay había pasado casi una hora desde que Hinata había entrado en la habitación. Ahora que el calor había desaparecido de su cuerpo se sentía completamente extraña.:.:.:. como ya se estaba volviendo una costumbre. la imagen de Sakura apareció de imprevisto en su mente—. Hinata no pudo articular palabra alguna. — Ya fui antes de venir para acá y también ya le llamé a Kiba para decírselo y que así ya no se pase por el apartamento —Sasuke dio un respingo al escuchar hablar de ese lugar y de nuevo.:. — ¿No dejarás que se quede? —el azabache negó con la cabeza. .:.:.:.

Vete. Un balde de agua helada. tajantemente. Un hueco se formó en su pecho sin que lo pudiera evitar mientras ligeros temblores llegaban a sus manos. La había rechazado. concentró la mirada en ese lugar imaginando la figura de Hinata desaparecer a través de ella. Nunca le había . luego salió por la habitación sin que Naruto la siguiera con la mirada. Ella hubiese deseado que así fuera y le pareció que para Naruto era de la misma manera pero entonces. sentía la sed ir creciendo a la par que sus fuerzas desaparecían. — ¿Qu-qué sucede? —cuestionó Hinata al ver su expresión. Había sido un completo imbécil al dejarse llevar por lo que sentía sin siquiera detenerse a pensar un segundo las cosas de manera fría. no podía entender por qué no había continuado. no le pertenecía. Con toda la delicadeza que le fue posible. más importante aún. —respondió titubeante— Necesito que me dejes solo. No sentía que fuera correcto hacerlo. Sintió el rubor subir a sus mejillas y antes de someterse a la nueva humillación de que él se diera cuenta se puso de pie. por extraño que pudiera sonar. Cuando escuchó la puerta cerrarse. — Se aclaró la garganta y volvió a extender su brazo hacia Naruto—. ¿por qué se detuvo? Decidió no comenzar a sacar conjeturas y regresar a lo que realmente debía importar. cerró los ojos. por favor. que había permanecido oculta tras el deseo que había experimentado. No podía creerlo ni tampoco podía explicarse el por qué pero así había sucedido.no podía entender lo que acababa de suceder pero. inhaló el aroma que provenía de la suave piel y cuando sus colmillos salieron a relucir. Energía que él conocía a la perfección y que. Eso era lo que más se acercaba a lo que Hinata sintió al escuchar esas palabras. Naruto soltó su brazo sintiendo como todo su cuerpo comenzaba a temblar cuando una corriente de energía recorrió cada centímetro de su ser. El chico dio un respingo al escucharla y fue entonces cuando la sed. No sucede nada. así que se le hacía el colmo beber de ella pero… no tenía opción. de nuevo un golpe en su pecho le hizo detenerse en ese momento. ya había cruzado el límite al haberse propasado con ella. Bebe. volvió. — Entiendo — se limitó a responder. abusando de su confianza y buena voluntad. tomó el brazo que ella le ofrecía y se inclinó hacia él. — No te preocupes. — No puedo hacerlo.

— Naruto. vamonos.:. La realidad era que Sasuke pensaba que. ¿has visto a la doctora.:. Hyuga? —el azabache lo miró alzando una ceja— No pienses mal. — Sasuke. pues no tuvieron más opción que acceder. así que como lo había pedido el rey Uchiha. Tal vez todo era un error porque… No podía liberar al kyubi sólo por un simple beso ¿verdad? .gustado usar a las mujeres como un simple medio de supervivencia y mucho menos involucrarse con ellas más allá.:. .:. él le pidió –o más bien exigió. podía sentir punzadas dolorosas recorrer su cuerpo y sus sienes palpitar intensamente como si… Era imposible. agregó—: La doctora viene con nosotros La quijada de Naruto estuvo a punto de alcanzar el suelo y eso ocasionó una sonrisa en Sasuke. lograría reponer un poco de lo que había sufrido Naruto gracias a la falta de concentración que él había tenido durante la batalla en la que había terminado herido. nunca le había sucedido algo como aquello. ¿Por qué con ella? Inhaló profundo y miró hacia las palmas de sus manos.a Tsunade que Hinata fuera a la mansión con ellos para vigilar a Naruto y luego la llevarían de regreso a la clínica un par de días más tarde. Ino nos espera en el auto —de nuevo se aproximó hacia la puerta pero la voz de Naruto lo detuvo cuando puso la mano sobre el picaporte.:. — No es necesario —respondió con seriedad y antes de que Naruto replicara. gracias a las sensaciones que aparecían durante el proceso de alimentación.:. Las puntas de los dedos le dolían como si algo intentase salir a través de la piel. — Estoy listo.:. Apretó ambos puños para intentar concentrarse y así obtener el control de nuevo. Sasuke entró a la habitación. Mientras su amigo se preparaba luego de ser dado de alta.:. era su forma de congraciarse con él. ¿estás aquí? —el rubio salió por la puerta del baño vistiendo las ropas que le habían llevado. sólo quiero darle las gracias por… sus atenciones.:. Minutos más tarde.:. —Sasuke pudo notar que había algo extraño en él pero no podía definir lo que era. vamos. pero sobretodo. Darle a Naruto algo de tiempo extra con la doctora.:. — De acuerdo.:. de esa manera.

Ino parecía tener una charla amena con Hinata preguntándole cosas que. no hubo comentarios a pesar de que la rubia y el pelinegro tenían sus mentes llenas de preguntas para las que su compañero no tenía pensado dar respuestas. Ninguno hizo comentario alguno tornando la situación un poco incómoda hasta que Ino se acercó a ella y le apartó la valija de la mano. bajó del auto y se acercó a ellos. Naruto pidió sentarse en el asiento del copiloto en vez de ir junto a Hinata. el cabello recogido a la altura de la nuca. El trayecto estuvo marcado por una atmósfera de incomodidad que rayaba en lo desesperante. — Después de que Tsunade le dio la orden. . quería escuchar y deseaba preguntarle personalmente. todos pudieron respirar aliviados al hallarse de nuevo en casa. Naruto. Los cuatro se dirigieron al auto y. les acompañó hasta entrar al vestíbulo de la mansión para después desaparecer por las escaleras con el equipaje de Hinata. Instantes después. En ese momento. le pasaba un brazo por los hombros y le daba un beso en el cabello. Cuando por fin se estaban acercando a la barrera de genjutsu que mantenía la ubicación de la mansión en secreto. atravesaron las enormes puertas de acero para finalmente aparcar la Hummer propiedad de Kiba en el patio empedrado junto a los autos de los hermanos de la Cofradía. — Lamento la demora —susurró la ojiperla inclinando la cabeza para así evitar la mirada de Naruto. Mientras Sasuke mantenía la vista en el camino y la boca sellada. De nuevo. llevando puestos unos jeans. — ¿Dónde está la doctora? —cuestionó Sasuke mientras Naruto se acercaba a Ino. Los cuatro bajaron del vehículo y Hinata no pudo ocultar su asombro al ver la impresionante y magnífica mansión que se alzaba frente a ella. El mayordomo salió a su encuentro y luego de expresar su alegría al ver a Naruto. Hinata se materializó a unos metros de ellos. una maleta color negro junto a ella y un pequeño maletín colgado en el hombro.Ino se encontraba sentada en el asiento del copiloto en la camioneta cuando vio a Naruto y Sasuke aparecer por la puerta principal de la mansión. — Permíteme —dijo la rubia con una sonrisa— La pondremos en el portaequipaje. una blusa color lila. quien estaba perdido en el espejo retrovisor contemplando a Hinata en secreto. contrario a lo que Ino y Sasuke habían imaginado. —Hinata asintió con timidez. ella dijo que iría por algunas cosas a su casa y que estaría aquí en unos minutos.

— La puerta de ahí conduce al baño —dijo Naruto rompiendo su concentración — La de allá es la del clóset —señaló con su dedo hacia la izquierda casi frente a la cama— Tus pertenencias deben de estar ahí. cualquier cosa. La enorme cama con doseles en color rojo quemado en combinación con las sábanas. Hinata asintió levemente viendo como Naruto se adelantaba mostrándole el camino. el escritorio de roble con la silla del mismo material y las puertas francesas que daba hacia el balcón. Puedes disponer de todo a tu voluntad. — Claro —respondió el rubio casi en un susurro— Sígueme. — ¿Y Kiba? — Aún está afuera con Gaara —susurró buscando no causarle preocupación a Ino.dejando ver el lujoso interior de la hermosa habitación. Ella se quedó estática en medio de la habitación durante unos instantes hasta que dio unos pasos y se dejó caer sobre . Sasuke se extrañó al escuchar que la llamaba de esa manera pero. acompáñame. Mi habitación está a cuatro puertas. Hinata asintió y justo antes de que pudiera decirle algo a Naruto. Los dos se pusieron rígidos y Naruto miró de soslayo a Hinata notando que ella agachaba la cabeza. —se apresuró a decir Sasuke.— Ino. Luego de subir las escaleras. los dos buroes en cada lado. el palacio de una princesa y no un lugar donde los más prodigiosos guerreros vivían. cuadros y espléndidos candelabros de oro en lo alto del techo sobre sus cabezas. Naruto ya estaba lo bastante crecidito para poder tratar las cosas con madurez… o al menos eso esperaba. Las luces se encendieron repentinamente –ella supuso que él lo había hecho. Hinata siguió a Naruto a través de un par de pasillos alfombrados de color rojo. Neji y Shikamaru ya han regresado de las rondas y están en el estudio. en esos momentos ya tenía suficientes cosas en la cabeza. el hombre desapareció cerrando la puerta tras él. casi blanco y magníficamente decorados con esculturas. al final del pasillo donde está la tuya. sorprendiéndose luego por ver a la chica con una expresión serena en el rostro. El lugar parecía sacado de un cuento de hadas. Entonces dirigió su atención a sus otros dos acompañantes— Naruto. Finalmente salió de sus pensamientos al ver que Naruto se detenía y abría una de las puertas dobles de la habitación. Si necesitas algo. doc. Danzou le preparó una en el ala este. las paredes en un tono crema sumamente claro. muéstrale a la doctora su habitación. marca asterisco uno en el teléfono y Danzou te atenderá. Siempre lo imaginó… diferente.

:. Parecía una princesa con ese camisón blanco sin mangas que le llegaba a los tobillos dándole una apariencia aún más angelical a la . Hinata no sabía lo que era entonces.:. Se había quedado dormida más tiempo del que tenía planeado. extraña. casi desnudo dejando ver ese tono bronceado en toda su piel y cada músculo perfectamente tonificado mientras de su cabello dorado completamente mojado caían pequeñas gotas que recorrían diferentes direcciones sobre el escultural torso. — ¿Doctora? —musitó Naruto intentando ocultar una sonrisa traviesa que amenazaba con dibujarse en su rostro luego de ver la expresión que permanecía en la cara de Hinata. no era como lo había pensado. sin mover un solo músculo y sin poder evitarlo.:.:.:.:. La noche había caído desde hacía algunas horas cuando Hinata se levantó de golpe de la cama. ni siquiera la vio como algo viable de que alimentarse. se iba a levantar temprano para retirarle los puntos a Naruto y así poder abandonar esa casa y regresar a su vida normal en la clínica.la cama. triste. La respiración de Hinata se detuvo al ver la flamante escena que se alzaba frente a ella.:. inhaló profundo para armarse de valor y dio un par de golpes en la puerta. decepcionada. Por un momento había pensado que había algo especial entre Naruto y ella. Naruto no estaba interesado en ella en lo más mínimo. mientras la besaba en el hospital sintió una especie de conexión pero estaba claro que se había equivocado. Con torpeza se levantó de la cama a la vez que se colocaba la bata encima de su camisón blanco de algodón que le llegaba casi a los tobillos. Esa conexión sólo pudo verla ella y fue una completa ilusión porque luego se dio cuenta de que en realidad. enojada. Entró por completo y luego cerró sigilosamente la puerta en el mismo instante en el que Naruto salía del baño cubierto sólo por una toalla que tenía enrollada alrededor de las caderas.:. el rubor –que ya había creído superado y que desde que había conocido a Naruto había vuelto a resurgir-. Según ella. Si eso no era ser atractivo y sexy por naturaleza. luego fue hasta el clóset de donde sacó el pequeño maletín con equipo médico y salió de la habitación. Se había equivocado. apareció de nuevo en sus mejillas. notando que se encontraba vacía y que la puerta del baño estaba abierta. Escuchó un adelante y con cautela entreabrió la puerta asomando medio cuerpo por ella para ver al interior de la habitación. El cuerpo de Naruto que rayaba en la perfección estaba frente a ella. . Cuatro puertas hacia su derecha se detuvo. algunas perdiéndose dentro de la ligera tela de la toalla. herida.:.:. Se sentía mal.:.:.

Me gustaría beber de ti si… aún fuera posible —un notorio rubor cubrió las mejillas de la chica cuando Naruto alzó el rostro y fijó su mirada celeste en ella a la vez que tomaba su mano delicadamente para después llevarla hasta sus labios. — Sé que estás molesta por lo sucedido y no sé qué decir para disculparme. Segundos después. Yo no tengo más que decirte. se puso de pie y miró a Naruto quien permanecía con la cabeza agachada y la mirada fija en el piso. —dijo la chica mientras guardaba todo el material de curación en su maletín. por primera vez en las últimas horas. — Eh. la mujer comenzó a hacer su trabajo y minutos después. tal vez quieras pasarte por allá para que te revisen y así sepas que ya estás completamente curado. sintiendo un leve chispazo de la seguridad que alguna vez había poseído—. otro chispazo de la seguridad que había conseguido durante todos sus años como practicante de medicina. Es sólo que yo… —Hinata respiró profundo y. regresó a ella. Sin decir palabra alguna. mientras Hinata sacaba lo necesario de su maletín y lo colocaba sobre un buró. —de nuevo se aclaró la garganta odiando el hecho de que eso se estaba convirtiendo en un hábito— te entiendo perfectamente. Te sugeriría que encontraras a alguien de quien hacerlo antes de reincorporarte a tus actividades normales. yo… —volvió a aclararse la garganta sintiéndose aún más nerviosa— Vine para retirarte los puntos. por mí esto está terminado y si no tienes objeción. en el espacio que habían . — Las cosas no son así. Hinata —la ojiperla sintió un escalofrío recorrer su cuerpo al escucharlo llamarla por su nombre—. Se inclinó para tomar su maletín dispuesta a irse y entonces la voz del rubio la detuvo. incluso que tal vez le pidiera que se quedara pero… nada de eso sucedía así que comenzó a darse por vencida. Naruto asintió mientras comenzaba a secarse el cabello con otra toalla que traía en la mano y luego. Hinata se arrodilló frente a él. Al no recibir respuesta. Si tienes tiempo. No soy tu tipo de mujer y no querías beber de mí. había retirado todas las suturas dejando sólo pequeñas marcas en un tono más claro como muestra de que alguna vez había estado herido. Soy lo suficientemente madura como para comprenderlo así que… no tienes por qué preocuparte. él se sentó en la cama a su lado. Deseaba que le dijera algo. desearía volver a la clínica. —Tu herida está sanando muy bien pero aún le falta un poco. La ojiperla pestañeó varias veces saliendo de su ensimismamiento y un poco avergonzada se aclaró la garganta. tal vez porque necesites alimentarte. — N-no te preocupes. Tuve una mala noche y sin querer me desquité contigo.normal. cualquier cosa.

todo desapareció dejando sólo una extraña sensación de intenso placer mientras sentía los labios del rubio succionar sobre su cuello y los sonidos huecos que escapaban de su garganta mientras se alimentaba de ella. pasión. nunca había hecho algo parecido a eso en toda su vida y por esa razón no dejaba de sentirse nerviosa pero. — Ha-hazlo —susurró temerosa notando la expresión de sorpresa en el rubio. No había palabras para describir lo que estaba sintiendo en esos momentos. cuando Naruto se inclinó hacia ella y hundió sus colmillos en su piel.dejado sus piernas abiertas. ansiaba tener más y más. quería más de ella. El sabor de la sangre de Hinata era mucho mejor de lo que alguna vez había soñado probar en su vida y la sensación del suave y cálido líquido ir recorriendo el interior de su pecho para después difundirse a través de todo su cuerpo era simplemente sublime pero. Con fuerza aferró más el frágil cuerpo femenino al suyo y lentamente lo fue subiendo hasta que la sentó a horcajadas sobre su regazo. Ni siquiera sabía qué estaba haciendo. enajenación y una intensa lujuria de sangre y sexo estaban saturando sus cuerpos llevándolos a una atmósfera donde sólo el deseo y el frenesí tenían cabida en ese momento. en esos acalorados momentos y ellos esperaban que durara lo más posible. tenerla a ella por completo y no dejarla ir nunca. apretándola contra él lo más que le fue posible. con lentitud se apartó del cuello de Hinata hasta dejar sus rostros uno frente al otro. Adrenalina. Los segundos corrían de manera tan acelerada y tan lenta a la vez mientras las sensaciones abarrotaban sus cuerpos nublando sus sentidos a cualquier cosa que no fuera el íntimo intercambio que estaban teniendo en esos momentos. apretándolas ligeramente buscando obtener lo máximo de ellas también. moviéndose hasta la parte inferior del camisón e introduciéndose debajo de él para poder sentir la piel de las piernas de la chica. con una mano apartó su cabello e inclinó la cabeza dejando al descubierto su cuello. fogosidad. ansioso de aumentar el contacto deslizó las manos a través de la espalda de Hinata. el calor en la habitación pareció bajar un poco de intensidad y cuando Naruto terminó de alimentarse. excitación. La respiración de ella era agitada y su pecho golpeaba contra el suyo mientras sentía la vitalidad de su sangre pasar a él fortaleciendo hasta la última célula de todo su cuerpo. él se concentró en acariciar de arriba abajo las piernas de Hinata sintiendo como ella se estremecía ante sus sutiles caricias. . Minutos después. aún así. disparando el deseo de Naruto que pudo sentir entre las piernas a través de la tela de la toalla y la del camisón. Deseaban que así fuera. El ojiazul. Hinata apoyó las manos en los fuertes hombros del rubio mientras sentía aumentar la intensidad de la succión en su cuello haciendo que un pequeño gemido escapara de sus labios. Mientras la asimilación seguía.

Pasó su dedo índice por una de las mejillas del chico. Deseaba hacerlo pero… . Apartó su mirada del hermoso rostro que tenía frente a él y volvió a dirigirla al cuello notando las marcas de sus colmillos y los diminutos ríos de sangre que todavía brotaban gracias a que aún no había sellado las heridas. había escuchado hablar muchas veces sobre ello pero las palabras se habían quedado cortas. Por un segundo volvió a mirar a Hinata y luego se fue acercando con lentitud hacia el cuello de la chica intercalando su mirada entre el rostro de ella y esa zona de su cuerpo. dibujando las extrañas y tenues cicatrices que ahí había y que no había notado a simple vista. Ese hombre estaba logrando causarle algo que no había sentido antes. de manera titubeante. con él. la sensación de querer. yendo por la clavícula. en ese mismo instante. Cuando volvió a alejarse. Naruto estaba al borde de todo. Todas las sensaciones completamente placenteras que habían recorrido su ser al alimentar a Naruto. No estaba seguro de poder continuar. ese simple gesto que había hecho Hinata lo había llevado al límite y no sabía si sería capaz de controlarse en ese momento. se encontró con la mirada del rubio nublada totalmente por lo que a ella le pareció deseo total y no pudo evitar sonrojarse una vez más. pasando por uno de esos magníficos senos y finalmente perdiéndose bajo la tela del camisón. lo que hizo que sonriera con un tenue toque de suficiencia. Pasó sus dedos a través de los mechones dorados del cabello de Naruto y sintió como ahora era él quien sucumbía antes sus simples caricias. tomó el rostro de Naruto con una de sus manos y luego. Volvió a centrar su mirada en la de la chica y luego la alternó con el rastro de sangre que contrastaba en la blanca piel. Observó la dirección que había tomado el rastro de sangre. sus caricias eran magistrales y sin embargo.No había palabras para explicar lo que estaba sintiendo en ese momento. Sin poder controlar el instinto que esta surgiendo en ella. de necesitar más de ella no parecía menguar. siendo entonces cuando vio el pequeño hilo de sangre que iba del labio inferior del chico hasta la barbilla. lo deseaba más que cualquier cosa en el mundo pero tenía duda si ella se lo permitiría. había sido la cosa más excitante que había hecho en su vida y deseaba volver a hacerlo de nuevo. El roce constante de las manos de Naruto en sus piernas lograba agitarla y hacerle sentir que su cuerpo pedía más. Jamás se había sentido tan conectado con alguien como lo había estado con ella en el momento en el que había estado bebiendo de su cuello y sin embargo. acercó su boca hacia la mandíbula del ojiazul y con la lengua delicadamente lamió el ligero rastro de sangre. el rostro casi aniñado que poseía en esos momentos contrastaba seduciéndola aún más. luego pasó con igual parsimonia la lengua a través de los dos pequeños orificios para poder cerrarlos y de nuevo un tímido gemido llegó hasta sus oídos incitándolo a continuar.

La necesitaba a ella. sobre él. Segundos después. no consideraba que podría ser capaz de conseguirlo. el juego tortuoso de caricias cada vez más ardientes y la fricción candente entre sus cuerpos estaba llevando su cuerpo al borde y a pesar de que quería extender el placer de todo lo que sentían por más tiempo. Hinata entendió la idea y levantándose tenuemente ayudó a que el chico consiguiera su objetivo. ella arqueó la espalda instintivamente buscando aumentar el contacto sintiendo a la vez. las manos de Naruto adentrarse más bajo su camisón. Los labios del rubio comenzaron a moverse con sosiego. Para Naruto era igual. los labios del ojiazul subieron a través de la línea de su garganta hasta encontrarse con los suyos y unirlos en un beso lento. Naruto hundió la lengua dentro de la boca de Hinata mientras sus manos se movían hacia el borde del camisón y comenzaban a tirar de él hacia arriba intentando obtener más acceso al espectacular cuerpo de la mujer que tenía sobre sus piernas. de manera más amable por su espalda. alzó los brazos y en un segundo se hallaba desnuda. Sus manos viajaban sin reparo a través del cuerpo de la mujer mientras las de ella hacían lo mismo. claro. llenando su cuerpo de un hormigueo totalmente placentero. Las caricias. el simple contacto entre sus cuerpos ya no resultaba suficiente y el ansia de tener más del otro estaba tomando el control de sus cuerpos y de sus pensamientos. logrando sacar gemidos cada vez más intensos de los suaves labios de Hinata. Había quedado sepultada cuando supo todo lo que podía sentir gracias a un hombre. bueno sólo con uno… el que se encontraba en ese momento con ella. ¿Qué había sucedido con la tímida y tranquila Hinata? Ah. recorriendo el rastro de sangre que había sobre su piel haciéndola estremecer por el simple toque de su lengua en cada parte de ella. los besos. apacible que en pocos instantes exigió más de cada uno de ellos. sintiendo la calidez de sus senos rozar con la del pecho de Naruto. Sus labios buscaron uno de los senos para introducirlo en su boca brindando caricias con su lengua. . Mientras recorría la suave piel del cuello de Hinata con los labios y con las manos hacía lo propio a través de cada una de sus curvas. lo recordaba. Naruto se movió hábilmente hasta poder recostar a Hinata sobre la cama quedando él sobre ella. De forma sumisa.— Hazlo… —volvió a susurrar la joven y sus palabras sonaron a campanas celestiales para él. Hinata se deshizo de la diminuta toalla que permanecía entre ellos logrando por fin sentir la erección de Naruto golpear contra su cuerpo haciendo que las piernas comenzaran a temblarle de excitación y deseo por continuar. la lengua de Naruto hizo caricias más intensas. Cuando por fin llegó al nacimiento de sus senos. Naruto.

la ola de energía se acrecentaba cada vez más y él sentía como su interior era invadido por algo que no debía suceder. de pronto. que antes había sido un pedazo de paraíso para él y que ahora era una tortura y algo que inclinaba la balanza en contra suya. ser uno con ella. rozando su miembro en su cálida entrada. Naruto desapareció por la puerta de la habitación dejándola sola. — Yo… lo lamento Hinata —dijo jadeante como si estuviese luchando contra un dolor sumamente intenso — No puedo. . El hombre se estremeció y apartó la cara evitando ese contacto. Sentía el poder oscuro surgir en su interior. Naruto estaba a punto de sentirse estallar. necesitaba calmarse o las cosas se pondrían realmente feas. — Naruto… ¿qué sucede? —cuestionó Hinata la ver la expresión de sufrimiento que se había dibujado en el rostro del rubio— ¿Naruto? —musitó acercando tímidamente su mano para acariciarle la mejilla izquierda. se apoderó de los delicados labios femeninos. Por fin se levantó por completo alejándose de Hinata mientras su cuerpo se doblaba lentamente sintiendo que no podría controlar más lo que estaba a punto de suceder. casi con locura. sobre su cama y con un mar de dudas en su cabeza. ¿Por qué no lo vio antes? Era obvio. inundando cada rincón de su cuerpo desnudo y amenazando con hacerse presente de las peores maneras en las que lo había hecho en anteriores ocasiones. hundiendo su lengua en lo más profundo de la cavidad de Hinata mientras con sus manos abría las suaves y largas piernas de la mujer para acomodarse entre ellas. una ola de energía llenó precipitadamente el cuerpo de Naruto sin siquiera poder controlarlo. Perdón. Por fin iba a suceder. ¿Qué no podía hacer? ¿estar con ella? apretó las sábanas bajo sus manos al abrir los ojos a la verdad que no había visto antes. no lo suficiente. Él no la deseaba. No podía ser posible pero… lo era. lo que ambos habían deseado desde el primer momento en el que se habían conocido estaba a punto de pasar pero.necesitaba hundirse en su interior y tenerla por completo. De nuevo. no podía estar pasando. Antes de que la mujer pudiera decir o hacer algo. No. estaba sucediendo. logrando sacar un gemido. Se levantó un poco sobre sus brazos y entonces un pequeño quejido escapó de sus labios. El rubio cerró los ojos con fuerza mientras apretaba las sábanas con sus puños intentando retomar el control que estaba perdiendo pero resultaba imposible.

Cuando había tenido sexo con otras mujeres. Los dos permanecieron en silencio durante un par de horas hasta que escucharon correr las cortinas de acero anunciando el final de la noche. él quería estar con ella al cien por ciento y eso significaba entregarse por completo. Gaara se puso de pie. una parte de él siempre se mantenía en control. — Puedo preguntar ¿qué ocurre? —cuestionó sentándose en el otro extremo del pasillo. A Gaara casi se le cae la quijada al verlo quedándose durante algunos segundos sin saber que decir hasta que se aclaró la garganta. — ¿La doctora? —Naruto asintió— ¿Y? — Ella está adentro. tú… estás bien? —Naruto asintió y de nuevo bajó la cabeza— ¿cómo es posible? ¿no se suponía que podías mantenerlo bajo control y que pues… el sexo no…? — Eso pensé yo también. caminó hacia Naruto y le extendió la mano. dejarse llevar por sus emociones.no dejaba de mirarlo . te prestaré algo de ropa y luego bajaremos a entrenar hasta que recuperes el control —el rubio –aún con los ojos del kyubi. Limpió la manzana roja que traía en la mano y comenzó a comerla— No tienes que contarme si no quieres pero… — Hinata está adentro —respondió interrumpiéndolo. consciente de que no era algo más allá del simple contacto carnal pero… con Hinata. —respondió dejando oír la frustración en su voz— Nunca me había pasado. ella está bien. lo cual facilitaba las cosas para el kyubi. Eso significaba que no podría estar con Hinata… Nunca. pero ahora ya no sé. desnuda —interrumpió de nuevo y justo antes de que le preguntara otra cosa. añadió—: y yo estoy así —alzó la cara para que su compañero viera sus ojos convertidos en los del kyubi y extendió las manos para que viera la transformación que habían sufrido sus uñas. — Pero… ¿Cómo ocurrió. — Siempre creí que eras más exhibicionista que Kiba pero estar desnudo en el pasillo… es demasiado ¿no crees? — Ahora no Gaara —respondió cansino el rubio a su compañero sin siquiera mirarlo aunque estaba seguro que se había detenido frente a él— No estoy de humor. Maldijo mientras se deslizaba por la pared hasta quedar sentado en el suelo y aferraba los dedos a las mechas de su cabello rubio. — Vamos.

Había pasado todo el fin de semana y gran parte del lunes sin haber tenido noticias de Sasuke.:. La mayoría de sus compañeros ya se habían retirado desde hacía un rato. llenándola de frustración y molestia consigo misma. su prometido.:. Tomó un par de objetos de su escritorio para guardarlos dentro de su bolso. apagó el .:.:. aunque todavía quedaban los encargados de la reproducción y edición del periódico y ella.:. entonces lo hago con gusto.sorprendido. No podía dejar que a su patética pero equilibrada vida entrara la ilusión de Sasuke para hacer y deshacer a voluntad cuando sólo había sido un simple y mero encuentro sexual.:. Miró el reloj en el monitor del ordenador luego de notar que el sol ya se había ocultado. había estado equivocado. —Naruto esbozó una media sonrisa.:. — ¿No vienes de hacer rondas? Debes de estar molido. — Gracias —susurró mientras comenzaba a caminar hacia la habitación de Gaara.:. — Si puedo ayudar a que dejes de castigarnos con tu desnudez.:.:.:. lo que había sucedido con Sasuke había sido simplemente algo carnal y nada más pero… ¿por qué no podía dejarlo pasar? Intentó volver a su trabajo en la computadora pero el azabache no dejaba de atravesar su mente cada vez que ella intentaba dejarlo de lado. lo que terminaba de confirmar las ideas que habían recorrido su mente en los últimos días y que una parte de su interior se negaba a reconocer. y eso era que. Día tres. al hombre con el que probablemente compartiría el resto de sus días. digna del olvido. con un hombre al que apenas conocía y en lugar de sentirse culpable se estaba preguntando por qué Sasuke no le había llamado. de forma extraña. Esa clase de comentarios venían del Gaara que él conocía. de nuevo. Sujetó la mano de su compañero y se puso de pie.:. vio que ya era un poco tarde y decidió dejar hasta ahí la poco fructífera jornada laboral de aquel día. —Gaara se encogió de hombros. completamente casual y pasajero. — No te preocupes —respondió con gesto indiferente— Tampoco es que pueda dormir mucho. Definitivamente Gaara siempre se había hallado al final de su lista de las personas a quien recurrir en caso de algún problema pero ahora sabía que. ¿Qué estaba pasando con ella? No podía estar pensando en eso ni en él. ¿En qué estaba pensando? Le había sido infiel a su novio. .

Sin pensarlo. No podía culparlo a él de todo porque no la había obligado. Lástima que trabajaba en el quinto piso. Su nombre escapó de esos sensuales labios como un susurro perfectamente audible para él. Estaba a punto de regañarse a sí misma. aprovechó para verificar sus mensajes. Nuevamente no sabía como había terminado en ese lugar. Por fin escuchó el sonido del ascensor deteniéndose y cuando las puertas se abrieron de par en par. las puertas se cerraron y ella se colocó en el otro extremo del lugar concentrándose en los números de los pisos siendo iluminados uno a uno. por besarla hasta hacer la situación tan insoportable que él ya no pudo contenerse más. en definitiva el universo estaba conspirando contra él para hacerlo caer en una tentación que estaba más que prohibida para él pero… no lo podía evitar. de maldecirse por haber hecho algo de lo que siempre se creyó incapaz toda su vida hasta que Sasuke había se había cruzado en su camino. Había cinco y tres de ellos eran de Sai preguntándole por su falsa enfermedad que había inventado para excusarse por no asistir a la fiesta el viernes anterior. jamás el tiempo en un ascensor le pareció tan eterno. miró hacia ambos lados y finalmente agachó la cabeza mientras avanzaba al interior del ascensor. sólo para escuchar su voz pero sabía que eso no iba a ser suficiente y fue así como al caer la noche se había materializado en el edificio del periódico donde ella trabajaba pero al tomar el ascensor no se imaginó que la vería de frente. Siempre había intentado ser sincera con Sai lo más posible pero el viernes le había mentido de manera descarada fingiendo un resfriado cuando fue a mitad de la noche a su apartamento para ver cómo se encontraba. las imágenes de lo sucedido con Sasuke en su habitación volvieron a su cabeza y ella no tuvo más remedio que abofetearse mentalmente para quitarlas. aumentando su necesidad por verla. . alcanzó su abrigo del perchero para ponérselo y luego caminó a través del pasillo de los cubículos hasta salir al ascensor donde mientras esperaba. Por si no se sentía ya lo suficientemente mal. ella alzó la mirada y casi se va de espaldas. Había pasado los últimos tres días en vela pensando en llamarla. — Sasuke… —el pelinegro estaba recargado en la pared opuesta del ascensor mirándola con un ápice de sorpresa dibujado en su rostro. ella había estado más que dispuesta y vaya que había participado todo el tiempo. por tocarla.ordenador. ni le había puesto un arma en la cabeza para que aceptara sino todo lo contrario. Durante unos segundos ambos permanecieron mirándose el uno al otro hasta que Sakura reaccionó. Durante todo el fin de semana intentó sacar la imagen de Sakura de su cabeza pero sus intentos tuvieron el efecto contrario haciéndola cada vez más presente. una nueva dosis de culpa llegó a su ser al ver los mensajes de Sai.

— ¿Q-qué haces aquí? —cuestionó cuando el ascensor se detuvo abruptamente. al contrario. Tenía que ser solo lujuria. Pasó los brazos por debajo de la tela del abrigo. Sasuke se había acercado a ella. Sintió la lengua del azabache delinear suavemente sus labios y le permitió la entrada para poder encontrarse con la suya y aumentar las sensaciones del beso. Sin poder evitarlo más. tenía que convencerse de que era sólo eso pero… ¿por qué se había sentido feliz al verlo y ahora cuando la tenía así en sus brazos? — ¿En verdad quieres que me aleje de ti? —susurró al oído de la ojiverde haciendo que sus piernas le temblaran. Era de nuevo de esa clase de besos suaves y cálidos que le quitaban aún más la respiración que los apasionados que habían compartido mientras tenían sexo. su cuerpo comenzó a arder en deseos porque se volviera a repetir. El pulso de Sakura se aceleró súbitamente cuando su mirada se enfrentó a la de Sasuke y sus manos se apoyaron sobre el pecho del azabache. el venir y… "mover tantas cosas en mí como si fueses mi dueño" Sólo aléjate ¿si? —Sasuke esbozó una media sonrisa al darse cuenta que las palabras de Sakura no estaban para nada acordes a lo que su cuerpo pedía. — ¿El qué? — Esto que estás haciendo. que quieres que se aleje de ti. Antes de que pudiera reaccionar. arrinconándola contra la pared y él justo como lo había hecho en su apartamento la vez anterior. que lo que sucedió la noche anterior no volverá a ocurrir" —cerró los ojos al darse cuenta que traer a colación lo sucedido antes no ayudó mucho a su causa. y luego aumentó la sensación cuando sus labios comenzaron a moverse a lo largo del cuello. había intentado convencerse de que así sucedía pero la realidad era bastante obvia. Sasuke atrapó sus labios con los suyos y otra vez. rodeando la cintura de la mujer y acercándola más a él. confirmando lo que ella ya . Sakura! Dile que sí. cualquier cosa perdió su total relevancia ante ese contacto. — Yo… "¡Vamos. — Deja de hacerlo —musitó intentando apartarlo de ella. Abrió los ojos para enfrentar la mirada de Sasuke de nuevo y vio una media sonrisa dibujada en el rostro de él. — Ya lo sabía —musitó y antes de que Sakura pudiera replicarle algo. Ese hombre no podía tener tales efectos en ella. cerró los ojos a la vez que sus manos se movían con lentitud hasta hundirse en los mechones oscuros en la nuca de Sasuke. — No es obvio —susurró con un tono de voz tan ronco e irresistible que a Sakura le recorrió un escalofrío de pies a cabeza.

logrando erizarle cada centímetro de su piel. en ese mismo momento sin preocuparse por nada más y sin embargo. Quería que durara. debía hacer que él fuera quien se alejara. la duda comenzaba a llenar su mente… . debía detenerse. — ¿Por qué no? —cuestionó junto a su oído para luego volver a su tarea de llenar su cuello de besos sin descanso. si ella no podía alejarse de él. que el ascensor se quedara ahí por horas. aunque no le pareciera lo mejor. Sasuke la mantenía aferrada a su cuerpo. así que. El silencio los envolvió por unos segundos — Tengo novio y… voy a casarme. que él la tomara ahí. —contestó despreocupadamente y luego volvió a acercar su rostro hasta rozar los labios de Sakura con los suyos haciendo que se tocaran con cada palabra que decía— ¿y a ti? La respuesta no había sido lo que Sakura hubiese esperado. La intensidad del beso estaba yendo en aumento de manera vertiginosa hasta que él abandonó sus labios y comenzó a moverse por el contorno de su mandíbula y la línea de su cuello. Y ahora. —susurró esperando que él se alejara. su fuerza de voluntad y determinación desaparecían dejando sólo el deseo de estar con él. — Por que… por que yo —odiaba no poder decirlo. Yo… El azabache dejó de recorrer su cuello con los labios y fijó su mirada en la de ella. consiguió articular la frase que necesitaba— porque estoy comprometida. sintió que el ascensor comenzaba a moverse de nuevo y sin embargo. gracias a esa pregunta. Las manos del hombre estaban recorriendo su espalda. su abdomen y luego encontraron sus senos para apretarlos ligeramente y ella dejó escapar un gemido mientras se embriagaba del aroma oscuro y totalmente masculino que emanaba de la piel de Sasuke. — Sasuke… yo… debes de saber que… —intentaba decir mientras con sus manos trataba de apartar un poco a Sasuke de ella— no podemos seguir con esto. luego de unos instantes. Su nombre apareció de repente en su mente y ella supo que era la principal razón por la que debía alejarse de Sasuke pero sabía también que no era suficiente. Sai.sabía: Tratándose de Sasuke. — No me importa. aumentó sus fuerzas para seguir intentando apartarlo de ella y así hablar con seriedad pero parecía imposible hasta que.

Él no podía ser real y lo que estaba sucediendo entre ambos tampoco. aunque las evidencias físicas. No dejaba de repetirse que no podía ser cierto. — De acuerdo —dijo el azabache liberando la cintura de Sakura—. la repuesta y mucho menos en esos momentos con él. la realidad era que. pero no había nada. ella no tenía. ¿De verdad ella quería que él se fuera? Cerró los ojos intentando encontrar algo dentro de su mente que le indicara qué hacer. En ese momento la cabeza comenzó a darle tantas vueltas que se sintió mareada y sus piernas flaquearon casi al instante. Jamás se había sentido tan atraída hacia alguien ni tampoco había sentido todo lo que Sasuke le provocaba con un simple beso. a mí tampoco. — Sa-Sasuke… espera… —susurró de algún modo intentando apartarse de nuevo— Esto no puede seguir. no sabía que hacer con su vida. ya se encontraba de regreso en su apartamento. qué camino seguir. No sabía si le importaba estar comprometida. si realmente estaba lista para un compromiso así. me iré. cuál era realmente su propósito. decían todo lo contrario. Si de verdad es lo que quieres. Porque. Si a ti no te interesa. si lo que sucedía con Sasuke era normal. — ¡Yo no dije que no me importara estar comprometida! —se apresuró a exclamar haciendo más amplia la distancia entre ellos. — ¿Te encuentras bien? —le preguntó Sasuke sosteniéndola de nuevo entre sus brazos impidiendo que cayera al suelo. con Sasuke besándola sin darle tiempo de nada y sin preocuparse por no haber respondido a la pregunta que el azabache le había hecho minutos antes. ni podía pensar. no sabía nada y eso no hacía más que aumentar el enojo que sentía contra ella misma.¿A ella le importaba estar comprometida? « Continuará… » apítulo 9 Sin darse cuenta de en qué momento había sucedido. así era. . Él no podía despertar en ella tal deseo que la hacía olvidar todo lo demás pero. no… — Creí que ya habíamos aclarado ese punto —respondió mientras trataba de retomar lo que estaba haciendo—. Esos labios estaban reclamando los suyos con tal intensidad que no solo sentía que le robaban el aliento sino también hasta el último vestigio de energía en cada rincón de su cuerpo. Nada. La cara de Sakura reflejó un poco de sorpresa. si lo que estaba sucediendo con ella misma lo fuera.

no sabía nada en esos momentos. El tiempo se le estaba agotando y en lo único que podía pensar era en lo bien que se mezclaba el aroma de Sakura con el del cambio.:. haciendo emerger el deseo en él. la hacía sentir… viva. el azabache se levantó lentamente. La puerta de su habitación se abrió y Danzou apareció a través de ella. Conforme la pasión del beso aumentaba. ni sobre lo que sucedía.:. Por primera vez en sus más de trescientos años de existencia estaba odiando con toda su alma a esa cosa que vivía dentro de él sin su permiso.:. En la mansión. Sakura pasó sus brazos alrededor del cuello de Sasuke buscando profundizar el contacto.:. no como estaban las cosas con Hinata. Maldito kyubi. quien estaba arrodillado a su lado. las manos comenzaron a moverse sobre el cuerpo del otro buscando deshacerse de las estorbosas prendas que los cubrían y que les impedían sentirse por completo. Habían pasado casi dos noches desde lo que había sucedido cuando estaban haciendo el amor. quitándose el abrigo por completo. . logró alzar su mano para tocar aquel perfecto rostro masculino y luego delineó sus labios con la yema del dedo índice.:. Ese día volvería a las rondas y necesitaba estar concentrado pero eso le había resultado prácticamente imposible.:. sus manos se movieron por el interior del abrigo que él vestía apartándolo hasta la altura de los codos. de lo único que estaba realmente segura era que.:. Deberías recostarte —continuó el azabache mientras la alzaba en brazos y luego la depositaba con delicadeza sobre el sofá. Estar con ese hombre. — Bésame —le pidió la ojiverde y él obedeció en el instante.:. Naruto se encontraba dentro de su clóset terminando de vestirse. ni sobre lo que sucedería en un futuro con ella pero. Él sabía que ella no se encontraba bien. luego tomó a Sakura por la cintura y la arrastró con él hasta quedar acostados sobre la alfombra. uniendo sus labios de manera lenta.Sakura presionó el lado derecho de su cabeza mientras intentaba responder pero sentía que todo se hacía cada vez más borroso. Sakura observó a Sasuke.:.:. — Ven. podía oler el aroma del cambio aún con más intensidad y supo que era cuestión de días antes de que sucediera.:. ni sobre lo que ya había sucedido.:. estando con Sasuke. gracias a ella había lastimado a Hinata y desde ese momento ella no había querido ni hablar con él ni verlo. . Era cierto. podía sentirse como no lo había hecho en mucho tiempo.

que él le dijera que no podía estar con ella porque no la deseaba sería algo fulminante y sabía que no podría soportarlo. "Por favor. sólo con eso le bastaría pero sabía perfectamente que no sucedería. A pesar de toda la seguridad que aparentaba. no podía. Quería… no. deseaba verla. apretó los puños y se alejó por el corredor dando grandes zancadas que resonaban por todos lados.— Mi señor —dijo el anciano inclinando la cabeza. Al encontrarse en el pasillo miró hacia su izquierda y. no después de lo ocurrido. denotando su frustración. caminó en esa dirección deteniéndose justo frente a las puertas de la habitación al final del corredor. Naruto miró a su alrededor notando que faltaban el Escalade negro de Kiba y la Hummer color gris oscuro propiedad de Neji. ten mucho cuidado…" rogó mentalmente antes de regresar a su habitación. lo cierto era que la tímida y débil Hinata que había sido de niña seguía viva en una parte dentro de ella. quería verlo pero. Sabía que él volvería a las rondas esa noche y su corazón no pudo evitar estremecerse por ello. tecleó la combinación sobre un gabinete y una vez que la puerta de metal se abrió. acabo de llevarle la primera comida y puedo decirle que se encuentra en excelentes condiciones —entonces se detuvo como si dudara en continuar con su informe. sin poder contenerse. De un manotazo cerró el compartimiento y luego abandonó su habitación. —Naruto guardó silencio durante unos instantes mientras evaluaba las palabras del mayordomo hasta que finalmente se dio cuenta de que no había más que hacer. Las imágenes de lo sucedido noches antes pasaron por su mente y eso lo hizo enfadarse consigo mismo. Gracias. la puerta de la habitación se abrió a medias. asomándose Hinata a través de ella. cómo está Hinata? — La señorita Hyuga se encuentra bien. — ¿Qué lograste averiguar. — Pero… —musitó Naruto incitándolo a seguir. Puedes retirarte —dijo dándole la espalda al hombre. Colocó su mano sobre la puerta pensando en la figura de Hinata del otro lado de ese simple trozo de madera. — Pero ha externado abiertamente su deseo de continuar encerrada en su habitación sin hablar con nadie. Mirar a sus ojos llenos de rechazo sería demasiado para ella. Según sus palabras. Danzou. . sólo espera que el señor Sasuke le de su autorización para poder abandonar la mansión. En el segundo en el que desapareció tras una esquina. tomó dos GLOCK y varios cargadores de repuesto. Pudo sentir la presencia de Naruto segundos antes en ese mismo lugar. En ese momento reaccionó. — De acuerdo. Cuando estuvo en el patio.

:. y sin embargo. yo le envié las imágenes esta mañana junto con tres copias. arrancándole un suspiro a la mujer que yacía bajo su cuerpo.:. necesitaba salir y prepararse para algo que realmente no quería pero debía hacer… dejar ir a Hinata. Eri era una gran chica y muy vivaz pero. Deseaba esa noche poder pelear como nunca antes. bueno. . Sakura se puso de pie.:. aunque él no hacía mucho para ayudarla—. se frotaban uno contra otro al ritmo en el que buscaban restablecer el latir frenético de sus corazones.:. Esa mujer lo volvía literalmente loco. Puede ser importante. No. Frunció el ceño mientras se preguntaba por qué el no podía utilizar un auto. todo en ella lo atraía de una manera que hasta cierto punto lo molestaba.:. sus cuerpos tirados en la alfombra aún unidos. Necesitaba desahogar toda la impotencia que invadía su cuerpo. Sasuke soltó un bufido casi con irritación y lentamente salió de ella para dejar que contestara el maldito aparato.:.:. se vistió con la camisa de Sasuke y pensó que si se había sentido débil hacía un par horas. no podía resistirse a tomarla cada vez que la veía.:. Sasuke buscó de nuevo los labios de Sakura.:. Sakura respiró profundo cuando escuchó el motivo de su llamada—. Sasuke liberó lentamente los labios de Sakura.además del Audi de Shikamaru. — Lo sé.:. Debo contestar. qué sucede? —hizo un mohín al escuchar la voz de la asistente del editor. el auto lo tenía y echó un vistazo a su pequeño bebé que se hallaba aparcado entre los autos de Ino y Sasuke pero. notó que Sasuke la miraba .:. en esos momentos el conducir no aparecía como una de las cosas que le apetecía hacer. Estoy segura. cubiertos de sudor. sinceramente. en ese momento realmente lo estaba. Un zumbido comenzó a hacerse notar en medio del sonido poco cadencioso de sus respiraciones. — Esta vez no es el mío —susurró mientras mordisqueaba su labio inferior. aún le faltaba foguearse en el ambiente del diario así que siempre que Kentarou –el editor.se enojaba. sintiendo como las piernas le temblaban. Con dificultad logró sacar el móvil del bolso para contestar. la ponía tan nerviosa que le impedía pensar con claridad.:. Las respiraciones desacompasadas y sonoras se escuchaban entre las cuatro paredes que los rodeaban. Es el mío —dijo jadeante intentando quitarse a Sasuke de encima. necesitaba alejarse. No… ¿está el jefe ahí? dile que quiero hablarle —volvió a inhalar profundo mientras esperaba. — ¿Sí? ¿Eri. negándole la posibilidad de recuperar el aliento perdido y ella gimió en respuesta. entonces sintió un escalofrío que le recorría la espalda y cuando se giró.

se dio cuenta de que ya estaba casi completamente vestido. imaginando lo que había debajo de la negra tela de su camisa y lo fácil que sería arrancarla de un solo movimiento. — ¿Algún día… "te quedarás el tiempo suficiente para poder hacer otra cosa que no sea estar uno encima del otro"? —soltó un suspiro sintiendo que había evitado quedar como una idiota—. Olvídalo. — ¿Qué sucede? —cuestionó acercándose a ella. Esperaba que él le dijera que lo que estaban haciendo estaba mal pero fue cierto cuando le dijo que no le importaba y eso no dejaba de atormentarle haciendo que se preguntara si a ella . — Debes descansar —musitó antes de besarla de nuevo para después salir de la habitación. — Debo irme —dijo Sasuke ásperamente comenzando a sentir lo que no deseaba: culpa. en sus besos. El pareció divisar el hilo que seguían los pensamientos de Sakura pero no podía detenerse a pensar mucho en ello porque su mente se estaba llenando de cosas que lo hacían sentirse peor de lo que ya lo hacía. Ella estaba a punto de replicar cuando escuchó la voz de su editor del otro lado del auricular devolviéndola a lo que debería estarle preocupando. el tono de seguridad en la voz de Sakura le pareció indicar a Sasuke que había ganado la pelea. lo haré. Cuando Sakura se quedó sola intentó hacer un análisis concreto de la situación pero en lo único en lo que pudo pensar fue en las caricias de Sasuke. Antes de que ella pudiera decir algo. Él la alzó en brazos y la llevó hasta la cama. — ¿El que? —respondió con una sonrisa traviesa dibujada en el rostro mientras recorría con la mirada el cuerpo de Sakura de arriba abajo. Luego de varios minutos de discusión acalorada por el teléfono. pero si quieres que me aleje. le quitó su camisa y la cubrió con las sábanas.de una forma tan ardiente que hizo que las mejillas no fueran la única parte de su cuerpo que se encendiera—. —respondió Sasuke aunque ciertamente él no estaba seguro de sus palabras. — ¿Tú crees que esto está bien. Cuando ella volvió a centrar su atención en él. no te molesta que yo…? — En realidad no lo sé. Deja de hacerlo. en la sensación de tenerlo dentro de ella y en todo lo que él era capaz de hacerle sentir y que no había sentido nunca con nadie. él atrapó sus labios en un beso tan tórrido que las piernas de Sakura volvieron a flaquear y la cabeza comenzó a darle vueltas.

:. Luego se sentó en una de las sillas altas frente a la mesa de cerámica que había en medio de la habitación. sus horas habían sido interminables mientras muy pocos dentro de la mansión de la cofradía podían dormir.le importaba. Pensó en buscar su pijama pero. — Apenas es mediodía —respondió removiéndose entre las sábanas acercándose a la rubia que permanecía sentada en el borde de su lado. Salió de la habitación al corredor que permanecía perfectamente iluminado y caminó a través de él hasta llegar a las escaleras. su compromiso con Sai pero.:. fijando la mirada en las baldosas del piso. Ino y Kiba eran de los pocos inquilinos que lo habían conseguido hasta que la rubia se levantó de la cama. . lo cual sucedió tan sólo unos minutos después.:. tomó un vaso de la alacena y sirvió un poco de agua en él. Ino? —cuestionó Kiba medio dormido. Siempre pensó que era lo bastante madura como para manejar correctamente cualquier tipo de situaciones.:. vuelve a dormir. ya en la parte inferior atravesó el vestíbulo. — Nada.:. no sabía como hacerlo cuando se trataba de su atractivísimo y extremadamente sexy vecino con quien estaba teniendo una ardiente aventura.:.:. trabajar en el diario. El día estaba pasando con avance lento.:. Se levantó sobre sus codos y plantó un beso en el hombro de su mujer— Vuelve a la cama —susurró roncamente mientras sus labios iban subiendo a través del suave cuello de la ojiazul quien inclinó la cabeza hacia el lado opuesto para darle más espacio. así que sólo se dedicó a esperar a que el sueño la venciera. sabiendo siempre como afrontar cosas como abandonar su antigua vida. con cautela giró la cabeza para mirar sobre su hombro y vio a Gaara parado en el umbral de la puerta. — ¿Qué haces. . aun sentía el calor en su cuerpo.:. Segundos más tarde sintió un chakra detrás de ella que hizo que su cuerpo se pusiera totalmente rígido. siguió su camino hasta por fin encontrar la puerta de la cocina flamantemente equipada.:.:. Se puso de pie y del borde de la cama tomó la bata de seda color vino a juego con su camisón— Volveré enseguida.:. — Iré a la cocina por un poco de agua —musitó alejándose de la tentación en forma de hombre que intentaba arrastrarla de nuevo hacia las sábanas y no precisamente para dormir. "¡No puede ser que esto te esté pasando a ti!" se recriminó a sí misma mientras se cubría un poco más con las sábanas.

cerró la nevera y caminó hasta recargarse en una de las encimeras de mármol cerca del fregadero. sacó una botella de agua. todos ustedes desearían que estuviera muerto. aunque es . Algo muy normal que sentía la mayoría de las personas hacia un demonio como él. Nada de lo que vi puede hacerme pensar eso. un temblor recorrió su cuerpo cuando Gaara pasó frente a ella hacia la nevera. No hay por qué decir lo contrario cuando sabemos que es verdad. — ¿Temes por mí? —cuestionó alzando una ceja— ¿Por qué habrías de hacerlo? Si yo no fuera bueno asesinando cazadores. porque él sabe lo que es eso y. Aunque tenía la esperanza de que así fuera—. Sin poder controlarlo. sólo que estas herían directamente el corazón. Gaara abrió la puerta de la nevera y ocultó la sonrisa irónica que se dibujó en su rostro al oler el miedo que Ino tenía de él. La chica sintió lo que. Y es por eso que creo que vale la pena estar con Gaara. "Sé lo que es estar atrapado en un mundo que te asfixia por lo que ha sucedido fuera de tu control sin saber como expresar lo que sientes" solía decirle cada vez que le preguntaba por qué tanta insistencia con estar cerca de Gaara. no soy la clase de ser que deba pisar la tierra. al mismo tiempo en que las imágenes de él jugando al Jack el destripador con los cazadores de akatsuki cruzaban su mente. "Sé lo que es sentirte solo. Ino no supo si sentirse aliviada o no luego de ese comentario pero fue precisamente el nombre de su pareja lo que le llevó a rememorar todas las veces en las que Kiba se ofrecía para ser el compañero del pelirrojo durante las rondas. —cada una de sus palabras eran tan afiladas como cualquier navaja. Temo por ti. sin una familia en quien apoyarte porque te ha dado la espalda. Quiero que él se sienta parte de algo otra vez…" — No te temo Gaara —susurró la rubia aún sin saber si sus palabras eran del todo ciertas. no por ser la mujer de Kiba. — No tienes por qué temerme —dijo sin asomar el rostro— Nunca te haría daño. Tú misma lo has visto. tal vez no sea capaz de decirlo pero… yo creo que anhela encontrar a una familia justo como yo te encontré a ti. El pelirrojo se enderezó asomando medio cuerpo sobre la puerta. desde donde pudo observar a Ino con cierto aire de incredulidad en su rostro. — T-te equivocas. como siempre entrenaba con él y como siempre salía en defensa de Gaara ante cualquier circunstancia. imaginó. Ino.— No sabía que estarías despierta —dijo el pelirrojo lacónicamente mientras se acercaba a Ino. debía sentir una oveja estando frente a un lobo a punto de ser devorada.

Gaara. El chico sintió como se volvía a acomodar en la cama y se acercó a ella.cierto que me impresionó y que no logro comprenderte del todo. Si tan solo… —hizo una pausa mientras giraba el rostro hacia la derecha— Si tan solo quisieras dejarnos entrar. —susurró la rubia acurrucándose contra su pecho de Kiba mientras él la rodeaba con sus brazos. incluyendo a Sasuke. te darías cuenta de que somos una familia. no significa que no me preocupe por ti y por lo que te pase. — ¿Sabes? tenías razón. — ¿Qué te hizo cambiar de opinión? . Sé que las cosas no han sido fáciles para ti y con toda honestidad no me imagino a mí pasando por todo lo que tú tuviste que pasar pero sinceramente. tú familia. —Kiba rió tenuemente sobre su cabello al escuchar las palabras de Ino. Ino suspiró al ver la puerta cerrarse pero algo de esperanza llenó su corazón cuando oyó la respuesta de Gaara. Instantes después volvió a la habitación viendo a Kiba dormido sobre su estómago. — ¿Por qué es diferente? No solo somos parte de la misma misión ni tampoco es que seamos simples compañeros. — A pesar de todo. era más de lo que pudo haber esperado. Ese hombre era más terco que cualquiera que ella hubiese conocido. Hay más que eso entre nosotros y lo sabes. Viniendo de él. Kiba y… y yo también si tú quisieras… sólo… —las palabras dejaron de brotar de su boca así que esperó respuesta en silencio durante un par de minutos y cuando pensó que no llegaría: — Lo tendré en cuenta —musitó secamente para luego salir por el mismo lugar por el que había entrado. — ¿Y piensas que Kiba estaría de acuerdo contigo después de todo lo que han pasado juntos? — Las cosas con Kiba son diferentes —Ino se puso de pie de un salto al escuchar la respuesta de Gaara. he estado pensando que yo también creo que podría valer la pena acercarse a Gaara. desearía poder quitarte un poco de todo lo que traes dentro de ti. ¿En verdad crees desearíamos que estuvieras muerto? — Por supuesto. — ¿Sobre qué? —preguntó medio dormido.

Habían pasado quince minutos después de la hora acordada y Sai no había aparecido aún.:. No cabía duda que ella era la mujer de su vida y. aunque pensó que eso. .:.:. ella había sido quien había hecho la petición por lo que resultaba extremadamente raro que él la hubiese citado. a pesar de no haberlo visto en días. después de todo. Suspiró profundamente. vio a Sai pasar entre varias mesas en dirección a donde ella se encontraba. era lo que diferenciaba las aventuras de las relaciones formales. una vez que lo hizo se retiró dejándolos solos de nuevo. en la mayoría de ocasiones anteriores. La llamada de Sai al trabajo la había hecho ponerse nerviosa y más aún cuando pidió que se reunieran para comer. ¿Llevas mucho tiempo esperando? Sakura negó con la cabeza y antes de que pudieran decir otra cosa. precisamente. Así había sido la primera vez y todo parecía indicar que así sería en esta segunda ocasión. sin embargo. cada día que pasaba sentía que la amaba más que el anterior. Sinceramente. Kiba volvió a sonreír mientras unía sus labios a los de Ino sintiéndose feliz por las palabras de la chica. la mesera los interrumpió para tomar su orden.:. lo más seguro era que él tuviera mucho trabajo y que la dejara plantada. aunque sonara imposible.:.:. sobre todo por lo que había estado sucediendo con Sasuke en esos días.:.:. — Hola. luego volvió a recargar su cabeza en el pecho del chico— Por fin creo haber entendido tus palabras y… si él es tu familia. . estaba dudando que su cuerpo fuera capaz de contener tanto amor por ella en su interior. Perdón por el retraso —dijo dándole un beso en la frente y luego tomó asiento en la silla frente a ella—.:.— Tú —se levantó un poco y acercó sus labios a los de Kiba para darle un beso. El restaurante se encontraba lleno debido a que era la hora en la que la mayoría de las personas tenían su horario para comer. Suspiró pensando que lo suyo con Sasuke sólo se estaban limitando a sesiones de candente sexo durante unas cuantas horas y después. no sería la primera vez. Por lo general.:.:. cariño. además. así como también sabía que ese estrujamiento en el estómago que estaba sintiendo en esos momentos era nada más ni nada menos que la culpa que comenzaba a hacerse presente. también es la mía y espero que algún día Gaara lo sienta de la misma manera. días enteros sin hablarse. apenas ese pensamiento cruzó su mente. Miró a su alrededor y luego volvió a beber un poco del café que tenía frente a ella. La situación se estaba sintiendo más incómoda de lo que debía y Sakura lo sabía. Sabía que no debía estar pensando en eso así que decidió concentrarse en la hora. considerando que le quedaba más de medio milenio para compartir a su lado.:. no estaba segura de querer ver a Sai en ese momento.

—Sakura no pudo ocultar su impresión. —hizo una pausa— Y también sé que querrás asesinarme por lo que te voy a decir — Sakura lo miró intrigada. respondió. Ya me siento mucho mejor. Quiero que todo sea como tú lo quieres sin importar los gastos. Cuando llegó el postre.Alzó el rostro y su mirada se encontró con la de Sai. — Me alegra. y más aún cuando no respondiste a mis mensajes. ya estás mejor? —cuestionó Sai sacándola de sus pensamientos. de verdad ya me siento mucho mejor. he estado trabajando mucho últimamente pero espero que entiendas que es para poder iniciar los preparativos para la boda. Aunque sé que es por culpa mía. — Tranquilo. Ese despacho de . — ¿Sucede algo? —Sai llevó un trozo del pastel a su boca y luego de degustarlo. Parece que fue sólo una de esas enfermedades de cuarenta y ocho horas. — ¿Sabes? hace mucho tiempo que no salíamos a comer juntos —dijo el hombre con cierto aire de culpabilidad que casi la mató en ese instante—. "Strike uno" De nuevo. aún así intentó controlarse para no hacer sentir mal a Sai. no pudo negarse a compartir una rebanada de un delicioso pastel de chocolate aunque se arrepintió casi al instante debido a las arcadas que le produjo. Pensé en cancelar todo para que pudiera cuidarte. la mesera los interrumpió dejándoles la comida y luego los minutos siguieron transcurriendo en silencio con excepción de los comentarios breves sobre lo bien que estaba la comida por parte de Sai. — El buffet de Ooji Yoshikawa ha tenido problemas con su equipo jurídico en Suna y quiere que yo los auxilie en un caso que están llevando para las industrias Akirayama. — ¿Y cómo te sientes. Él siempre había sido extremadamente serio pero en esos momentos le sonrió tan tiernamente que la hizo sentir aún peor que una cucaracha en un basurero. —Sai estiró su mano para tomar la de ella y luego de la llevó a los labios para besarla. Había estado muy preocupado todo el fin de semana. —De nuevo se preguntó ¿cómo podía ser capaz de mentirle tan descaradamente? — Es bueno escucharlo. Sakura sólo se limitó a asentir porque había ordenado una ensalada debido a la sensibilidad estomacal que la había estado aquejando desde hacía varias largas semanas. — Eh. si.

Es perfectamente justificable si quieres enfadarte. No hemos estado juntos desde hace varios días y ahora yo me voy. Pero ¿sabes qué? intentaré compensarlo. — Me encantaría. porque tendré que ir a Suna por un par de semanas y debo partir mañana —respondió casi con arrepentimiento—. por eso te amo tanto —Sakura dio un ligero respingo mientras sentía su estómago desaparecer por la compresión que había sobre él—. las cosas que solían hacer cuando eran más jóvenes y todo era más simple que ahora. De hecho… — Entonces te propongo que te fugues conmigo y pasamos toda la tarde juntos ¿qué dices? —Sakura apretó sus labios con fuerza y finalmente asintió. caminaron por el parque. extendió su mano sobre la mesa y la colocó sobre la de Sai sintiendo que él le daba un ligero apretón. "Strike dos" Un nuevo estrujamiento se alojó en el abdomen de Sakura. Él quería compensar su ausencia y eso la hizo sentir muy ruin al darse cuenta de que ni siquiera la .abogados era uno de los más importantes a nivel mundial según le había comentado Sai en más de una ocasión y también había oído hablar sobre esas industrias. no. ¡Felicidades! — Gracias. ¿tienes que volver a la editorial hoy? — Eh. — No entiendo por qué habría de asesinarte por ello. intentado recobrar algo del tiempo que habían perdido desde hacía algunas semanas. Ponchada" Después de comer. fueron al cine y luego a cenar a un restaurante a las afueras de la ciudad. — E-eso es… impresionante —susurró sin poder salir del asombro—. Sakura no pudo librarse ni un solo minuto de la opresión que sentía en el pecho luego de ver a Sai cancelar todas sus citas para estar con ella sin interrupciones. las principales en el ramo automotriz. — Bueno. "Strike tres. cariño. — Nunca podría enfadarme contigo por haber conseguido un logro tan importante en tu carrera así que no tienes por qué sentirte culpable ¿de acuerdo? — Me encantas.

— Mi… vecino "amante" —corrigió una vocecilla en su interior—. "O al menos lo . … Sasuke El azabache reaccionó y pasó junto a ellos sin siquiera mirarlos. Miró a Sai quien caminaba a su lado. Por la seguridad que veía en sus ojos supuso que no lo había hecho y entonces se molestó consigo misma al darse cuenta de que lo único que estaba buscando era una justificación. por pequeño que fuera. fría.había notado por pensar en Sasuke. la temperatura del lugar hubiese descendido varios grados centígrados. — Está bien —respondió la ojiverde— No tienes de que preocuparte. Además. dejando una estela helada a su paso. Por primera vez en su vida. si estoy contigo. — Tal vez tienes un poco de razón. escuchó la puerta del apartamento de junto abrirse y como por reflejo. desde que lo había conocido. — ¿Quién es? —le preguntó Sai una vez que Sasuke desapareció en el ascensor. tomándola de la mano y se preguntó si en algún momento. Sai y Sakura se encontraban en la puerta del apartamento de la ojiverde despidiéndose. nada siquiera cercano a lo que sentía cuando estaba con… Antes de que pudiera pensar su nombre. como si de repente. las imágenes de lo que sucedía con él cruzaron su mente y de nuevo la duda la tomó por sorpresa. Cuando la noche cayó. Cuando miró sobre su hombro se encontró con una mirada oscura y sobre todo. Así que técnicamente eres la distracción más grande que tengo. un motivo para no sentirse tan mal como se sentía. se apartó de Sai. con ese aire de superioridad y arrogancia que lo caracterizaba. nada más me importa. no sintió nada ante ese contacto. no sería bueno que te distrajeras Sai sonrió tenuemente mientras le rodeaba la cintura con los brazos y luego la acercaba a él. En el momento en el que su nombre apareció en sus pensamientos. él había dudado sobre su compromiso como ella lo hacía. — En verdad desearía poder llevarte conmigo —susurró Sai mientras acariciaba la mejilla de Sakura con el dorso de los dedos. Sakura respondió el comentario con una sonrisa muy forzada antes de que Sai la besara.

— Bueno. ¿Se puede saber donde estabas? — No te importa —respondió lacónico. un fuego intenso recorrió todo su ser y antes de seguir con la alucinación de la que se creía preso en esos momentos. — No estás de humor ¿eh? —cruzó los brazos sobre su pecho adquiriendo un . se encontraba en el techo de un edificio habitacional y vio que Ino y Naruto estaban ahí. Es primo de Ino. Lo necesitaba de veras. ya era hora! —exclamó Naruto acercándose a él.:." — Algo en él no me agrada —susurró Sai sacándola de sus pensamientos nuevamente. Intentaré volver lo más pronto que me sea posible ¿de acuerdo? Sakura asintió dedicándole una leve sonrisa.:.:.:. se desmaterializó hacia el centro. se detuvo en el primer escalón de las escaleras exteriores del edificio.:. miró hacía el apartamento de Sasuke e Ino. sin poder controlarlo. De nuevo. era el mismo que había captado la ocasión anterior. "Tal vez.:.era hasta hace un minuto. Sasuke atravesó el vestíbulo.:. cerrando la puerta tras ella.:.:. después de todo. Cuando se halló sola en el corredor. Él la besó una vez más y luego caminó hasta el ascensor. Sai la miró sorprendido pero en un segundo volvió a recuperar su semblante de siempre. Cuando tomó forma. Necesitaba luchar.:. ¿la recuerdas? La rubia que conociste en la editorial. Ino se quedó un par de pasos alejada—. debo irme. miró a su alrededor y apretó los puños al darse cuenta que el aroma que provenía de ese humano que estaba con Sakura.:. — No es una mala persona —dijo Sakura intentando defenderlo—. no esté dispuesto a ser el amante de alguien…"le susurró de nuevo esa extraña voz interna. — ¡Vaya. Ella le dio toda la razón y entonces entró a su apartamento.:. imaginándolo a él parado justo como lo había estado instantes antes. recordando la manera en la que la había mirado. Mañana debo levantarme temprano porque mi vuelo sale a primera hora —tomó su rostro entre las manos para besarla nuevamente—. Era su prometido. . —dijo restándole importancia al asunto—.

ambos se dirigieron una mirada cómplice. aún cuando todavía no la conozco. Así que. ya siento que me agrada. pero no quiero volver a escuchar otra tontería como esa ¿de acuerdo? . — De la mujer en la que Sasuke está interesado ¿no lo sabías? —Ino negó con la cabeza— ¡Qué extraño! Pensé que tú la conocías. Ino. La reacción de Sasuke les había dicho más de lo que él imaginaba. No estoy molesto. Naruto se acercó a él. No sé de qué mierda está hablando este imbécil pero ya es suficiente ¿quedó claro? Ninguno respondió pero cuando Sasuke caminó hasta el borde. — ¿Quién es Sasuke? —le preguntó Ino— ¡Por favor no me digas que es Karin porque entonces tendré que golpearte por imbécil! — Bueno. como si se hubiese olvidado de su presencia— pero si no me equivoco. Escucha. — Pues no. — ¿Sigues molesto? —cuestionó con mesura—. —comentó Naruto— pero… — ¡Ya es suficiente! —exclamó Sasuke casi con furia haciendo callar a ambos— No le hagas caso. es la segunda vez que le da calabazas. en la primera comida estabas de tu humor apático normal y luego te desapareciste. no.semblante pensativo—. Veamos. te la hubiese cosido yo mismo apenas comenzaste a hablar. pero ¿qué hay con ella? — No lo sé —respondió Naruto sin importarle que Sasuke seguía parado junto a él. — ¿De qué mujer están hablando? —cuestionó la rubia mirando a ambos hombres alternadamente. Un par de minutos más tarde. ¡Ya sé! ¿No me digas que la mujer en la que estás interesado te rechazó de nuevo? —Sasuke apretó los puños con fuerza intentando contener sus ganas de atizarle un buen golpe a Naruto por ser tan bocazas. Y si realmente me enfadara por cada estupidez que sale de tu boca. Naruto —le interrumpió—. no es que Karin sea fea. — De nadie —musitó Sasuke pero Naruto le interrumpió. No se tú pero yo. lo cual quiere decir que algo sucedió en la última media hora —asintió varias veces como si supiera que todas sus conjeturas fuesen correctas—. sé que no fue la manera pero quería saber qué te pasaba y… — Te conozco de toda la vida.

— Bueno. lo que esperaba. volteando para mirarlo— La doctora Hyuga se va esta noche. maravillándose por la exquisita combinación de colores que hacía parecer que los querubines tenían vida propia y que en cualquier momento bajarían de las esponjosas nubes para . Tal vez cuando volvamos a casa puedas decirle… — ¿Acaso no lo sabes? —cuestionó casi sorprendido.— Claro.:.:. "Supongo que no lo sabías" pensó el azabache mirando el espacio que antes había sido ocupado por su amigo. Hinata siguió a Danzou a través del corredor y las escaleras hasta que finalmente se detuvo cerca de la puerta. — Habla. verás… —se rascó la nuca en muestra de nerviosismo— entre Hinata y yo… bueno… lo que quiero decir… — No complaceré a la doctora porque tú no eres capaz de hacerlo.:.:.:. — ¿Qué sucede? —cuestionó Sasuke al ver la ansiedad con la que Naruto hacía crujir sus dedos. fuera una noche muy agitada. — Sasuke —le llamó Ino y entonces él percibió el aroma dulzón y frío que tanto estaba esperando. pero ya sabes a qué atenerte si dejas que toque a tu mujer.:. Pidió mi autorización y… Al oírlo. —ambos permanecieron en silencio durante unos instantes más mientras observaban el movimiento en la calle bajo ellos. Naruto dio un respingo y antes de que Sasuke pudiera decirle algo más. "Bueno. es referente Hinata.:.:. jefe.:. Pídeselo a Neji.:. Necesito que me ayudes con algo. se desmaterializó. La mirada celeste se centró en él y luego de que se armara de valor.:. el rubio respondió: — Necesito pedirte un favor. hora de divertirse" dijo mentalmente antes de desmaterializarse para iniciar. — Ja ja —musitó sarcástico— Aunque en realidad tiene algo que ver. — interrumpió Sasuke con una media sonrisa dibujada en el rostro—. tal vez él quiera hacerlo sin cobrarte. No pudo evitar esbozar una media sonrisa mientras se acercaba a la rubia. dio un último vistazo al magnífico cuadro de ángeles que decoraba el techo del vestíbulo.:. .

aún era temprano así pensó que lo mejor sería decirle a Danzou que la llevara a la clínica y ya después de ahí.mostrarse ante ella. ninguno de gravedad pero estaba vigilando sus procesos de mejoría. te juro por . eso era una ilusión. — Señorita. eso no había sucedido—. obviamente. lo que impedía la materialización dentro de la casa entonces… ¿cómo había podido hacerlo Naruto? — Estoy fuera de la casa —respondió como si pudiese leer su mente. lo cual era imposible a menos de que estuvieran predestinados y hubiesen tenido intimidad y. No tienes por qué decir nada. el auto está listo —dijo Danzou cortésmente apareciendo por la puerta. cuando estaba dispuesta a salir detrás de él. como también lo había sido lo que ella había sentido con Naruto. se sorprendió de ver a Naruto frente a ella bloqueándole la salida. desviándola hacia un costado. de manera automática las imágenes de lo ocurrido días antes regresaron a su memoria y rápidamente apartó su mirada. —con cautela levantó nuevamente el rostro sólo para descubrir que la mirada de Naruto seguía clavada en ella. Él abrió la boca como si intentara decir algo pero ella se lo evitó. Ella asintió y caminó en su dirección. Dame sólo unos minutos y si después sigues sin cambiar de opinión. Su toque fue como brazas ardiendo sobre su piel aún por encima de la tela y de nuevo una corriente eléctrica recorrió todo su cuerpo. sólo déjame explicarte ¿si? —inclinó su cabeza y con una mano tomó el rostro de ella por el mentón para que pudiera encontrar su mirada—. En ese momento Naruto la tomó por los hombros antes de que ella rodeara para salir por la puerta. causándole un sobresalto. tan sólo unos cuantos centímetros los separaban y eso hacía posible que el aroma que emanaba de la piel de Naruto llegara hasta su nariz. las paredes de la mansión estaban recubiertas de acero. No podía verle el rostro pero estaba parado justo frente a ella. Según le había dicho Danzou. ella se materializara hasta su casa al final de la noche. tomando la iniciativa—. no pudo evitar sentir ese extraño escalofrío que la recorría siempre que lo miraba. Si. Había estado ausente durante casi cuatro noches y tenía varios pacientes por atender. — Por favor. ¿Por qué no me dijiste que te irías hoy? Ella alzó el rostro lentamente y cuando sus ojos se encontraron con la mirada celeste de él. Suspiró profundo y miró su reloj. — Qu-quise ser práctica y evitarnos esta incomodidad. Ahora las cosas han quedado bastante claras y yo… —suspiró— sólo déjame ir.

demasiadas dudas y si quería volver a su vida anterior.:. — ¿A dónde vamos? — Ya lo verás. Pero no se lo digas a nadie. Fue un regalo de Sasuke por mi cumpleaños hace dos años. puso en marcha el motor.:. . Te va a encantar —respondió el rubio. por otra parte. — D-de acuerdo. Ven sígueme. necesitaba saciar su curiosidad para así no tener a Naruto presente en su mente todo el tiempo.:. Hinata. — Gracias.:. . Volvió a abrir los ojos y lo miró fijamente. Un Dodge Challenger 71. algo dentro de ella le decía que necesitaba escuchar lo que él tenía que decir. pero quiero que conozcas un lugar —respondió casi con entusiasmo—. — ¿Qué sucede? —le preguntó Sasuke una vez que Ino finalizó la llamada. de color naranja y un par de franjas negras al frente. No te preocupes. abordó el vehículo y miró a Naruto. Hinata sonrió tenuemente. Danzou regresará tu equipaje adentro. Por favor. — Gracias —tomó su mano y comenzó a caminar a través del patio—. Ven.:. no quería verle a los ojos porque sabía que entonces sucumbiría sin remedio pero. gracias Shika. Hinata se detuvo de golpe al ver el hermoso auto que había frente a ellos. Entiendo.:. quien estaba del otro lado. y entonces. — ¿Es tuyo? —preguntó asombrada a Naruto. — Shika dice que ya no hay más cazadores en esta zona y que los pocos que logró rastrear se dirigen hacia las afueras por lo que Kiba y Gaara van hacia allá. — ¿Estás seguro? —preguntó Ino por el móvil—.:. Ella cerró los ojos mientras seguía escuchando su súplica. Él asintió—. tiene como pasatiempo restaurar autos clásicos. sube.:.:.:. es un secreto. —la sonrisa que se dibujó en el rostro de él fue tan cálida que llegó a cada rincón de su ser.:. Tenía mucho que preguntarle. Es hermoso. — Pensé que hablaríamos aq… — Eso haremos.la diosa que saldré de tu vida para siempre.:.

— ¿Sasuke? —musitó extrañada. —susurró convencida volviendo a acostarse dándole la espalda.:. Sasuke dio la vuelta para replicar pero cuando lo hizo. tuviesen o no los sellos de maldición activados. Shikamaru no solamente era el vampiro más inteligente que existía sino que. Un lugar que sabía que no debía visitar y que sin embargo no podía evitarlo. tenía la habilidad de rastrear a los cazadores de akatsuki en varios kilómetros a la redonda. El sueño la había reclamado hacía varias horas cuando pudo sentir que alguien se acomodaba a su lado. Sasuke asintió levemente mientras sopesaba las palabras de Ino. Son alucinaciones que tiene —volteó a ver a Ino y notó que ella lo miraba de esa manera que quería decir que sabía que le estaba mintiendo. — Ambos sabemos que Naruto no sabe cuando cerrar la boca pero no es un mentiroso y además. ahora que ya no tenemos trabajo por hacer y estamos solos. sólo pido conocerla antes de que vayas a emparejarte con ella ¿de acuerdo? Adiós.—soltó un suspiro— Supongo que por hoy ya hemos terminado. — Te veré en casa… —musitó mientras volvía a concentrarse en la calle bajo él. ¿vas a decirme a que mujer se estaba refiriendo Naruto? — Te dije que no le hicieras caso.:.:. ¿Cómo…? —intentó preguntar—. . te conoce mejor que tú mismo Sasuke así que… — Ya te lo dije Ino. — Y bien. su instinto lo llevó a otro lugar.:.:. Entiendo. soy yo. . no es lo que Naruto y tú están pensando así que déjalo ¿quieres? —la rubia soltó un suspiro en señal de resignación mientras veía a Sasuke caminar un par de pasos al borde del techo donde se encontraban. — Tranquila. Ino ya se había ido. sólo que en vez de ir a la mansión. además.:. — Como quieras.:.:. segundos después saltó y mientras caía se desmaterializó. De inmediato abrió los ojos a la vez que se sentaba de golpe. estoy soñando.:.:.:. pero al ver su figura sentada a su lado siendo delineada por la escasa luz que se colaba por su ventana supo que era él—.:. Los sueños que había tenido desde hacía varios días eran tan reales que lo que sucedía en ese momento le pareció sólo uno más.

Así que no te preocupes. Entonces comenzó a acariciar su cuello con los labios mientras la abrazaba por la cintura. Tienes esta maldita costumbre de venir a mí aún en sueños así que esto no me extraña. — Por supuesto. —susurró bajando el pequeño tirante del camisón azul que ella vestía—. cuando bien podrías… —no continuó gracias a la interrupción de un bostezo. la voz de Sakura lo interrumpió. en sueños o en carne y hueso? . Ella suspiró. ¿En verdad él había pensado eso? Antes de encontrar respuesta. embriagándose con el aroma a flores que tenía. — Puedo hacerlo si quieres. —respondió con la voz débil en señal de que se estaba durmiendo otra vez—. aún más al darse cuenta de que eran totalmente ciertas. He estado demasiado cansada últimamente y tú no ayudas mucho que digamos. — Porque nunca imaginé que tú eras de los que podía ser el amante de alguien. — Pensé que te alejarías luego de saber lo de Sai y yo. hundiendo el rostro entre su cabello. Dime algo. — No me iré a menos que tú lo desees —respondió extrañándose de sus propias palabras. — ¿Por qué lo haría? "Eres mía…" susurró una voz en su cabeza logrando sacarlo de balance durante un segundo. — ¿De verdad? —ella asintió. — Entonces… —susurró dándose la vuelta y así hundir el rostro en el pecho de Sasuke para inhalar aquel aroma que tanto le gustaba—.— ¿En verdad crees que estás soñando? —cuestionó acostándose junto a ella sobre las sábanas. Quédate conmigo. — Lo sé. — Eso haré. —dijo acercándola más a él. Sakura… — ¿Mmmm? — ¿Cómo prefieres tenerme. — Aunque por lo general haces otras cosas más interesantes —Sasuke rió quedamente inhalando el aroma de la piel desnuda de la espalda de Sakura. — No te ofendas pero no en esta ocasión. —musitó rodeándola con sus brazos—. Un par de cosas interesantes —repitió sus palabras— están viniendo a mi mente en estos momentos. no haré nada más que esto.

El no se había acercado a Sakura ni para conocerla ni mucho menos para acostarse con ella.siempre había podido tener a la mujer que quisiera. Oh si. Dentro de él. le era imposible. Sasuke sonrió tenuemente. fuese humana o no. supo que había vuelto a dormirse y simplemente se dedicó a mirarla. en su lecho con tan sólo una mirada. cuando no estaba luchando en lo único en lo que podía pensar era en ella y por más que intentaba controlarlo. Ahora. Estaba cansado de repetir esa frase tantas veces que ahora ya no le encontraba lógica. nunca habíamos cruzado más palabras que no fueran "Por favor. aún en mis sueños. pero la situación se había salido de su control desde el momento en el que la estrechó en sus brazos. Sabía que nada de eso debería estar pasando. había algo en esa mujer que lo sacaba de sus cabales. Pero había mucho más en Sakura. si…" y esas cosas. Sin poder controlarlo. "No podía estar pasando". lo estuviese hechizando. debía ser solamente eso. sigue. Era como si. le removía cosas en su interior que no sabía que poseía y lo atraía con una fuerza tan magnética que le era imposible resistirse. — Supongo que tienes razón… Minutos más tarde. su trabajo solamente era apoyarla en el proceso de transición. realmente era consciente de que las cosas no debían de ocurrir así pero no podía recordar el momento en el que los planes y la razón habían dejado de parecerle importantes. Fue en ese momento cuando todo su raciocinio. sintió el deseo que se agitaba en su interior. cuando sintió que la respiración de Sakura volvió a hacerse más acompasada.— Como ahora —susurró arrastrando las palabras. la voz de la razón le decía que debía alejarse de ella pero… todo su cuerpo le gritaba que hiciera lo contrario. control y madurez se habían ido por el desagüe dejando solamente a sus instintos que lo habían colocado en esa situación. oficialmente era el amante de una mujer. pasándole un brazo por el abdomen— Me encanta el sexo contigo pero. algo que no tendría que hacer puesto que -aunque estuviera mal que él lo dijera. una mujer que además era humana. ¿Como podía alejarse de la persona que le recordaba que seguía vivo? Capítulo 10 . pasó el dorso de su mano por la suave mejilla y cuando ella se removió entre las sábanas acercándose más a él.

decidió bajar la ventanilla sintiendo una gran corriente de aire golpearla de repente. lo cual era extraño considerando su visión desarrollada. Miró de reojo hacia su izquierda y vio a Naruto con el rostro igual de impasible y la vista fija en el camino que recorrían con las luces apagadas. ¿A qué velocidad estaban yendo? Dispuesta a saciar su curiosidad. Y ella lo sabía de primera mano. salvaje que hacían pensar que no debía ser tomado a la ligera y que. Era demoledoramente atractivo. ¡Es increíble! — Me encanta sentir la adrenalina al conducir.Llevaban en el auto cerca de treinta minutos y aún no tenía idea de a donde se dirigían. No podía dejar de sonreír al sentir su cuerpo embargado de esa sensación tan excitante y. lo de la ventanilla te lo hubiera . Ese hombre parecía no conocer la palabra defecto. Jamás había sentido algo como eso. sonrisa de encanto y ojos de un azul tan hipnótico que con una sola mirada estaba segura de que podían derretir hasta el corazón más frío. Pensar en ello fue una mala idea.las líneas divisorias sobre el pavimento. todo en complemento con cada músculo perfectamente tonificado sin dejar rastro a dudas de que nada en él era imperfecto. instantes antes había visto las señales que indicaban que habían salido de la ciudad y ahora todo lo que había a su alrededor era el campo vacío. Aún con la escasa luz. el viento chocaba contra su rostro enfriándolo al instante y se colaba por su cabello agitándolo para hacerle sentir un extraño cosquilleo en el cuello. rasgos magníficamente definidos pero delicados a la vez. Intentó concentrarse en otra cosa mirando discretamente en otras direcciones hasta que una duda asaltó su cabeza cuando vio -o más bien no vio. sin poder evitarlo. también era parte de su encanto. y en aras de evitar algún incidente bochornoso si el deseo se despertaba en su cuerpo. bueno. De inmediato todas las escenas de lo que había casi sucedido entre ellos se arremolinaron de golpe en su mente y sintió el calor ir subiendo lentamente en su interior. Su rostro era la representación de lo que las humanas –y no solamente ellasdefinirían como el rostro masculino perfecto. para alguien con la vista tan agudizada como la tenían los vampiros. invadido por la oscuridad total. debía reconocer que era simplemente increíble. Y bueno. Absolutamente nada. esos casi dos metros lo hacían alguien imponente y poseía un aire de seguridad y hasta cierto punto. sin embargo. su cuerpo no era cosa menos. miró a Naruto quién también la observaba con aquella sonrisa casi aniñada que tanto le encantaba mientras el viento también le alborotaba los mechones rubios de su cabello. — ¿Cómo puedes ir tan rápido? —preguntó casi a gritos gracias al viento que golpeaba sus tímpanos—. las luces resultaban mera formalidad en presencia de humanos.

—Sakura se volteó para mirarlo. la camisa y los pantalones fueron a parar a algún lugar en el piso de la habitación. —Hinata negó con la cabeza y entonces él bajo también la suya. apoyado con los talones logró quitarse las botas y después. retiró el brazo que estaba sobre su torso para sentarse.:. — Dijiste que no harías nada esta noche —musitó entre dormida cuando sintió la erección de Sasuke golpear cerca de su trasero. sólo encontró una opción. se tensó al instante al darse cuenta que el simple roce con el cuerpo de ella había agitado aún más el deseo que había dentro de él y que pensó que había controlado momentos antes.sugerido antes pero pensé que te molestaría el aire.:. — ¡Es fantástico!. acercándose de nuevo a Sakura. cerca de la cama. . En medio de la carretera era como si fuesen realmente libres.:. ella no pudo hacer otra cosa que reír al notar ese aire tan despreocupado que los rodeaba. las armas. Con el mayor cuidado que le fue posible. . al menos hasta que deba irme. sin embargo no le preocupó en lo más mínimo y cuando él soltó un grito de júbilo a través de su ventanilla.:. — ¿Por qué te vas? —Sasuke le dio un rápido beso y luego pasó sus dedos entre las mechas rosadas.:. — Lo sé. y pienso cumplirlo. —susurró mientras recargaba la cabeza sobre el pecho –ahora desnudo. Había olvidado que estaba soñando. —a ella le pareció lógico así que asintió. duplicando la intensidad de la sensación del viento entre ellos. sintiendo como él la abrazaba con intensidad.:. Sin embargo. Cuando se encontró casi desnudo. Sakura se removió entre las sábanas haciendo que Sasuke se diera cuenta de que se había quedado dormido. esta vez debajo de las sábanas. nunca se me habría ocurrido hacerlo —respondió con una sonrisa antes de darse cuenta de que Naruto estaba aumentando la velocidad a un límite humanamente mortal. — Claro.:.:. Miró a la mujer que yacía a su lado notando que la había destapado mientras dormía y al verse a sí mismo supo la razón: estaba vestido. volvió a recostarse. abriendo parcialmente los ojos. la cartuchera.:.:. el abrigo. y como aún se negaba a alejarse de Sakura.:. — Porque pronto tendrás que despertar.de Sasuke. envolviéndola en su cuerpo en un gesto tan protector. Él sonrió sin poder evitarlo. abrazándola por la espalda. No es que él durmiese desnudo pero unos pantalones y abrigo de cuero no formaban parte de lo que él consideraría su ropa para dormir favorita.:.

Luego de algunos minutos más. —respondió un poco sonrojada—.:. — Bien. Hinata alzó la vista y no pudo evitar sonrojarse haciendo que Naruto sintiera un espasmo en la espalda al ver su rostro teñido de carmesí.:. le gustó. .:.:. Son sólo unos cuatro o cinco kilómetros más —Hinata dio un respingo al escucharlo y él no pudo evitar sonreír—. — No sabía que fueras tan joven —dijo él sorprendido. Ya después se encargaría de hacer un análisis frío a la situación. La habilidad de desmaterializarse era algo que se pulía con los años.:.:.:. Nunca lo había sentido antes y algo dentro de él deseaba seguir sintiéndolo siempre. me desmaterializaré y tú seguirás mi chakra pero debemos de estar lo más juntos que se pueda para que esto resulte ¿de acuerdo? . por ahora. para los que recién pasaban por el cambio. las limitaciones eran bastantes—. por fin Naruto aparcó el auto a la orilla del camino. lo único que le importaba era continuar sintiendo eso que sentía teniendo a Sakura acurrucada en su pecho. sin embargo. Ambos bajaron del vehículo y el rubio caminó hasta quedar parado junto a ella. — P-pero. — P-pero… — ¿Confías en mí. — Uuyy —Naruto hizo una mueca mientras pensaba en algo—. Por primera vez en su vida. ¿Cuántos años tienes? — Veintinueve. Yo no puedo materializarme si no sé a donde voy.:. no sé a donde vamos.:.:. nos materializaremos.:. el rubio se aclaró la garganta—. a partir de aquí caminaremos. Es broma.que incluso podía llegar a lo posesivo y que. Intentando recuperar el hilo de sus pensamientos. compartiendo la misma cama. Bueno. Sasuke inclinó el rostro para poder tener el cabello de Sakura a unos cuantos centímetros y así seguir deleitándose con ese suave aroma mientras pensaba que aún le quedaban unas horas antes de que tuviera que volver a la mansión. y generalmente. Hinata? —ella asintió y entonces Naruto la jaló hacia él hasta sentir su cuerpo considerablemente cerca del suyo.:. ¡Ya sé! Ven — extendió su mano para tomar la de ella—. agradeció el hecho de que la noche no hubiese sido tan agitada como él había deseado en un principio. No importa.

con los miles de pequeños puntos luminosos haciéndola parecer un reflejo del cielo nocturno. lo escuchó inhalar profundo y ella hizo lo mismo hasta lograr equilibrar su energía con la de él. — Ya puedes abrir los ojos Hinata —susurró Naruto en su oído provocándole un escalofrío. y antes de que pudiera decir algo. Sin poder evitarlo. el cielo estaba completamente estrellado siendo iluminado por la luna llena sobre ellos y Konoha se extendía justo al frente. el último ápice de cordura emergió dentro de ella y en lugar de darle paso. . bueno. él capturó sus labios en un beso que logró remover cada fibra de su ser. Ese lento y apacible roce le estaba quitando las fuerzas de manera tan súbita que sentía la cabeza darle vueltas. —musitó en un suspiro—. Tan sólo fueron unas cuantas milésimas de segundo pero ella pudo haber jurado que el tiempo se congeló en una eternidad completa. sus cuerpos se hicieron cada vez más ligeros hasta que les fue posible viajar a través del viento. Bienvenida a mi escondite secreto. Se encontraban en la cima una de las colinas más altas que rodeaban la ciudad. pero en el momento en el que la lengua de Naruto delineó sus labios pidiéndole acceso al interior de su boca. ella cerró los ojos logrando sentir el latido de su corazón contra su pecho y su flujo de chakra irse estableciendo en un nivel estándar. Siempre vengo aquí cuando quiero pensar. ¿qué te parece? — Es… increíble —dijo casi sin aliento. — No lo puedo creer. en realidad pienso mientras vengo hacia acá. — Me alegra que te guste —dijo él apoyando el mentón sobre su hombro izquierdo mientras la abrazaba por la cintura—. Sus chakras se fusionaron y una vez que alcanzaron un equilibrio. la panorámica es un plus. Y bien. Estás al borde y es una caída de varios cientos de metros.Hinata asintió y entonces Naruto la atrajo más hacia él. caminó unos pasos más hacia delante. se separó obligadamente. Lentamente obedeció hasta que pudo ver lo que se alzaba frente a ella—. Hinata sonrió mientras ladeaba su rostro para encontrar el de Naruto extremadamente cerca. doctora. buscando contemplar todo con el mayor detalle que le fuera posible. Es realmente hermoso. Hinata se detuvo en seco y desde ahí se quedó mirando completamente maravillada la hermosa vista que se alzaba a su alrededor. — Ten cuidado. dejándose envolver por una cálida sensación al estar los dos completamente unidos en el nivel más estricto de la palabra.

cariño. ese hombre lograba sacar a relucir facetas de ella que ni siquiera ella misma conocía. no soy la mujer que tú esperabas o que tú quieres —Naruto hizo un nuevo intento para hablar— No. Me trajiste aquí para eso. las manos comenzaron a temblarle y su cuerpo se estaba cubriendo de una ligera capa de sudor frío pero. Ya he entendido todo. le había gritado a alguien. Nunca le había hablado a alguien de esa manera. n-no para… — Lo siento. estaba comenzando a fastidiarla de sobremanera. ella se lo impidió. — ¿Tú crees que soy perfecto. no soy alguien que resalte o que incluso valga la pena para… —se aclaró la garganta— para un hombre totalmente perfecto como tú lo eres y… y yo… Naruto no pudo evitar soltar una leve y ácida carcajada por el comentario de Hinata. en labios de Naruto. Aunque en realidad… no hay mucho que aclarar. "¿Acaso no tenía más material dentro de su repertorio?" Se extrañó de haber pensado eso. Nada más alejado de la realidad. siendo ella alguien tan tranquila y paciente pero. Hinata? —volvió a reír tenuemente—. n-no necesito que digas algo para tratar de hacerme sentir mejor.— Di-dijiste que querías hablar —señaló llevando sus manos hacia las de Naruto y así poderse deshacerse de su abrazo. Ella sólo apretó con más fuerza sus dedos entrelazados. Ella lo miró frunciendo el ceño. luego se alejó un par de pasos—. de verdad. Soy el rey de los defectos. por primera vez en toda su vida había levantado el tono de su voz. en definitiva. Hinata suspiró sintiendo como el corazón le latía a mil por hora. no era de las personas que perdían la paciencia con facilidad pero esa frase. — N-necesito que me dejes continuar. ni siquiera había pensado que su tono de voz llegara a tales decibeles pero acababa de hacerlo. — No me estoy burlando te lo asegu… — ¡Si no soy la mujer que deseas bien podrías decirlo y así yo podría regresar a mi vida ¿no te parece? —de inmediato se llevó ambas manos a la boca. Hinata —dijo mirando al piso. — Necesito que dejes de decir eso como si fuera suficiente para aclarar las cosas. A-aunque no lo creas. ahora. sé que de entre todas las mujeres que pisan la tierra. no podía evitar que las palabras siguieran brotando de sus labios aún cuando Naruto hizo un ademán para intentar interrumpirla. yo… yo puedo entenderlo. — No creo que sea necesario que te burles de mí —murmuró ella. o más bien. .

entonces no sé lo que es. en un movimiento totalmente sorpresivo. ya le habría dado un paro cardiaco. Naruto la acercó a él. mi piel arde por tocarte. y lo comprobó recorriendo el cuerpo de Naruto con la mirada. ciñéndose a su alrededor con firmeza.Estaba a punto de disculparse cuando. No podía evitar desearlo de esa manera tan intensa y eso la estaba matando. Si hubiese sido otra persona. — Pero no puedo… —Hinata intentó recuperar el ritmo normal de su respiración antes de continuar. quiero recorrer tu cuerpo con las manos. con la boca. Yo no soy perfecto. tu aroma se quedó grabado en mi mente haciéndome casi enloquecer. ya se habría arrojado sobre ella—. Quiero hacerte el amor de mil y un formas y en todos los lugares que te puedas imaginar. Me refiero a lo que hay dentro de mí. El corazón de Hinata estaba latiendo a un ritmo tan intenso que si ella fuera humana. La cercanía del cuerpo de Naruto. Naruto sonrió irónico y con lentitud liberó su mano y el resto de su cuerpo. — ¿P-por qué? — Porque contrario a lo que tú piensas. — No me refiero a lo físico. juntando sus cuerpos haciéndola sonrojar al instante. la mirada oscurecida. El calor en su cuerpo creció abruptamente y en lo único que pudo pensar era que no podía esperar a que él cumpliera todo lo había dicho. Hinata? —cuestionó casi con indignación tomando una de las frágiles manos para llevarla hasta la erección que presionaba contra sus pantalones en ese momento. con mi lengua. su aroma totalmente masculino con tintes amaderados. Ella distaba mucho de estar de acuerdo con él. Intentó liberarse pero los fuertes brazos que la rodeaban se lo impedían. — ¿En verdad crees que no te deseo. te juro por la diosa que no hay nada en este mundo que quiera más que arrancarte la ropa en este mismo instante y hundirme dentro de ti por completo. de arriba abajo. Te pienso en cada momento. Hinata —dijo notando la manera en la que ella lo estaba mirando. estaban llevándola a un estado de nerviosismo que se extrañaba de poder conservarse aún en pie. Eres lo que más deseo en estos momentos. no le extrañaría en absoluto o si fuera en otras circunstancias. el calor que irradiaba. toda esa ardiente declaración además de su mano en aquella parte del cuerpo masculino. Ella se estremeció sonrojándose aún más—. Y si esto —volvió a hacer presión sobre sus pantalones ocasionando que ambos gimieran— no es deseo. .

Ahora ya recordaba por qué no era adepto a la cama cuando de dormir se trataba. Las llamas se encontraban a su alrededor. volvió a mirarla y dijo—: Hinata. quiso hablarle con la verdad.:. la acercó a sus labios y le dio un beso a la vez que asentía.:.:. según quien lo viera. Con la mirada recorrió la habitación en la que estaba.:. — ¿Te encuentras bien? —le volvió a preguntar. Él tomó su mano. Entonces miró el reloj despertador que había sobre el buró y notó que ya era tarde.:.:.:. ella discrepaba. O temprano. ¿sabes lo que son los bijus? . ¿Te encuentras bien? Él no respondió pues aún no conseguía volver al presente por completo. aunque más que sueños. él no podría estar… Una voz sonó a sus espaldas a la vez que intentaban levantarlo jalando su brazo "¡Con un demonio. Inhaló profundo. eran rastros de su pasado que se negaban a abandonarlo y que aprovechaban cualquier ocasión para recordarle la miseria en la que se hallaba desde hacía varios siglos. mis padres están ahí. La realidad era que no lo conocía mucho pero sabía lo necesario.:. miró hacia su derecha y vio a Sakura sentada a su lado. ya no podemos hacer nada" "¡Llévate a Ino.:.:.De nuevo. Él no supo si era correcto lo que estaba a punto de hacer pero. — Debo irme —susurró antes de llevar su mano a la nuca de Sakura para acercarla y unir sus labios de manera intensa. La calidez en su mirada y el encanto de su sonrisa podían decirle más de lo que podrían hacerlo cientos de citas y horas de charla. miró sus manos y vio lo delgados que eran sus dedos manchados de sangre. respiró profundo y entonces sintió un cálido toque en su mejilla. Odiaba las pesadillas y había dormido tan poco en los últimos días que las había olvidado casi por completo. no. Sasuke! ¡Debemos irnos!" "No Naruto.:.:. agachó la mirada y vio el cuerpo cubierto por una capa negra. ya que sabía que en algún momento ella se cansaría de los secretos y desearía salir de su vida. — Yo creo que… — Con lo que hay dentro de mí —le interrumpió él— me refiero en un sentido totalmente literal —ella frunció el ceño extrañada por no lograr entender lo que quería decirle. no puedo dejarlos. Itachi está…" "¡Él está muerto! ¿no lo ves? Todos lo están. los temblores recorriendo su cuerpo mientras sus huesos y músculos se estiraban y todo a su alrededor cambiaba para siempre… — ¿Sasuke? —cuestionó Sakura cuando él se levantó de golpe de la cama respirando agitadamente—. Ese roce fue suficiente para que . yo no pienso huir!" y entonces sintió el golpe en el pecho que dio inicio a su transición.

su padre siempre lo había elogiado como un guerrero más allá de lo extraordinario. — ¡Dios.él dejara de lado los recuerdos momentáneamente y no pudo evitar sorprenderse porque que ella tuviera esa clase de poder sobre él.:. se desmaterializó de vuelta a la mansión. No podía creerlo.:. . salió de la cama y se inclinó para tomar sus pantalones de cuero.:. dándole a Sakura una estupenda vista de su lado posterior.:.:. Le parecía difícil de creer pero sabía que cada palabra que Naruto le había dicho era verdad. ¿Cómo había podido encerrar a un ente demoníaco en el interior de su hijo recién nacido? Bueno. esta vez recostándola sobre la cama—. ella no era quien para juzgarlo pero luego de haber escuchado todo por lo que Naruto había tenido que pasar gracias al kyubi. . Después de todo.:. La historia que acaba de escuchar no podía ser cierta pero… lo era. haciendo que el azabache se irguiera y luego se girara para mirarla. tenía un demonio encerrado en su cuerpo que emergía cada vez que él perdía el control de sus emociones? Había oído hablar de Minato Namikaze. —aclaró abiertamente. la mano derecha del extinto Fugaku Uchiha pero no había escuchado nada sobre su hijo ni sobre lo demás.:.:. Descansa — susurró viendo como al instante Sakura cerraba lentamente los ojos. le dio un beso y Sakura asintió. — ¿Disculpa? — Bueno. Él se apartó y segundos más tarde ya estaba completamente vestido. que tenía un magnífico trasero? — ¿Ah. Volvió a besarla. me encanta tu trasero! —exclamó en un suspiro.:. deseaba poder entender el motivo que pudo haber tenido su padre para hacer algo como eso. si? —dijo alzando una ceja mientras caminaba hacia ella. Después de unos instantes.:.:.:. Permaneció durante unos minutos más viéndola dormir y al darse cuenta que el tiempo se le acababa. Su mente aún era en gran parte humana así que eso la hacía todavía maleable a sus órdenes. Ahora el problema estaba en poder asimilar todo porque ¿qué tan difícil podía ser comprender que el hombre que ella creyó perfecto y por el que se sentía sexual y extremadamente atraída. ¿qué tenía de malo decirle al autor de tus deseos sexuales más ocultos. se quitó la sábana de encima. en sueños. todo tu cuerpo es increíble pero tu trasero pues… se lleva las palmas.

el chakra que hay dentro de mí es demasiado grande y si llegase a descontrolarme por un segundo no me perdonaría si te llegara a lastimar. estoy segura de que podremos encontrar la manera. Hinata. . fue esa la razón por la que me alejé de ti. no me importa lo demás… — Pero… —intentó interrumpir. Naruto la miró mientras pasaba su lengua por los labios en un gesto tan provocativo que Hinata no pudo evitar dejar escapar un suspiro. inteligente. ¿Tú me…? —no pudo continuar porque Hinata se paró de puntitas y unió sus labios a los de él recorriéndolos con tanta timidez y discreción que Naruto sentía una lenta y deliciosa tortura con cada delicado roce. Sasuke y los demás lo han visto. — Yo quiero estar contigo. — Desearía que eso fuera verdad pero no estoy seguro.— Es por eso que la otra noche no pude seguir. Entonces. tú… — No Hinata. doctora. —él colocó su mano sobre la de ella. — So-sólo no me dejes fuera ¿de acuerdo? —pidió pasando los dedos entre los mechones rubios de su cabello. Aunque después me di cuenta de que te había hecho daño de otra manera. yo pierdo el control y hago cosas de las que no sería capaz. me dejé llevar y el kyubi aprovechó mi descuido para hacerse presente. — Shh. — P-pero… dices que puedes controlarlo ¿no? —él asintió—. — Por supuesto. no de esa manera —dio pequeños besos en los nudillos de la chica— y por eso tampoco puedo pedirte que te quedes conmigo ni que me aceptes… —ella puso su índice sobre sus labios. tú… yo estoy segura de que no me harías daño. solo puedo controlarlo de manera parcial y eso requiere de toda mi concentración pero cuando estoy contigo me pierdo y entonces… —ella se acercó y acunó el rostro de él en una de sus manos. a menos de que no me quieras junto a ti. — ¿Quién no querría estar con una mujer hermosa. tierna y que tiene una manera única y encantadora de sonrojarse cuando la beso? Yo soy quien debería preguntar. doctora —dijo finalmente antes de besarla de nuevo. — Podríamos intentarlo. no importa. Claro. Naruto sonrió tenuemente y la rodeó con sus brazos atrayéndola hacia él. Por eso no puedo estar contigo. Una vez que esta cosa se apodera de mí. porque… no quería lastimarte.

Hace dos días fui al médico y me dijo precisamente eso.:. . Ese aroma lo conocía a la perfección.Esa mujer era única. ¡Qué lo disfrutes!" Vale. — Ya lo hice —respondió Sakura—. durante toda su vida estuvo esperando a esa persona y ahora que la había encontrado. se giró hasta quedar tendida sobre su estómago y entonces un aroma oscuro inundó su nariz.:. — Deberías ir al médico —le dijo una de las chicas que trabajaba con ella y con las que se reunía para almorzar—. reírse de la situación en la que se encontraba. Horas más tarde. Después de darle los buenos días de manera cercana e íntima a su inodoro. Exhaló profundo y salió de la cama torpemente pero en cuanto se puso de pie. confusión en tu patética vida y por si no es suficiente. Tener esos síntomas no me parece nada normal.:. tu entrada incluye terror al compromiso.:. Entonces recordó el sueño que había tenido durante toda la noche acerca de él durmiendo a su lado. Sakura se encontraba aún dormida en su cama. Tal vez no pase de simple agotamiento físico pero no puedes dejar que vaya en aumento. causándole un sobresalto. las náuseas se apoderaron de ella haciéndola correr lo más rápido que pudo hasta llegar al baño.:.:. ¡Bienvenida a Crazyland!. jamás pensó llegar a sentirse así por alguien. Sakura. . lo olvidaba. se dirigió al lavabo en donde se enjuagó la boca y mojó su cara con agua fría.:. una dotación extra-grande de delirios matutinos. nuestra promoción del mes incluye también deterioro físico para así lograr el equilibrio cuerpo-mente que necesitas antes de ir a parar a un psiquiátrico. era el de Sasuke pero… no podía ser. encontraría la manera… de eso estaba seguro.:. "Ah. sintiendo como su respiración se agitaba y el corazón le latía con fuerza.:.:. que es debilidad causada por el estrés y que eso me produjo anemia. una serie de candentes fantasías y sueños eróticos con tu vecino.:. "Genial. — Aoi tiene razón —agregó la otra—.:. el sarcasmo no era lo más adecuado para esos momentos pero era lo único que le quedaba por hacer. hallaría la manera de poder entregarse a ella completamente y sin temor a que su "otro yo" hiciera acto de presencia. Abrió los ojos y de golpe se sentó. el doctor me recetó hierro y dijo que estaría bien en unas semanas. ¡Disfruta tu estancia!" se dijo a sí misma sarcásticamente mientras pasaba los dedos entre su cabello. Le tomara el tiempo que le tomara o teniendo que sacrificar cualquier cosa.

— Me temo que así es. Orlando Bloom. —dijo Sae. y decía casi porque había cosas que no podía compartir con ellas. Nos vemos en tu casa. el helado y las toneladas de chocolate que solemos comer en cada ocasión.:. Sae —alzó el dedo índice— lo que me recuerda que entonces. prometo no hablar con desconocidos —musitó Sakura con una sonrisa— Nos vemos. Robert Pattinson y todos los demás bombones que aparecen en las películas de esta noche te lo agradecerán enormemente ¿si? ¡por favor! La ojiverde no pudo evitar sonreír tenuemente. Sakura recibió un abucheo al unísono por parte de las dos mujeres que consideraría casi sus amigas.:. — Tengo que hacer unas tomas en el festival que hay en el parque central. sacó dinero de su bolso y se puso de pie—. aunque eso no significaba que no las apreciara y valorara su compañía.:. no podríamos hacer una pequeña excepción y comenzar el régimen alimenticio cien por ciento saludable a partir de mañana —juntó ambas palmas haciendo un gesto de súplica—. no vayas a flirtear con nadie —añadió Aoi— ah. Hemos esperado dos meses para esta noche. Avísenles a Eri y a Misa y nos vemos en mi casa a las ocho. lo de esta noche sigue en pie—vio la nota de la cuenta. —comentó Aoi. suerte. . ¡Por favor! estoy segura de que Johny Deep.:. — Ten cuidado.además me prohibió toda comida que no sea saludable. que estaba más que encantado por esa personalidad tan espontánea que ella tenía. Sakura.:. — Bueno.:. nuestra noche de maratón de películas de hoy queda cancelado pues la prohibición incluye la pizza.:.:.:. — De acuerdo. — ¿Ya no vas a regresar a la editorial? —Sakura negó con la cabeza. incluyendo a los galanes de las películas y a su novio.:.:.:. Sakura estaba dispuesta a negarse cuando su otra acompañante se unió a la súplica y entonces no tuvo más remedio que ceder. una mujer de cabello oscuro y ojos castaños totalmente expresivos y casi infantiles—. Aoi podía tener casi veintiséis pero su mentalidad se había quedado como en preparatoria en lo que a hombres se refería. — O sea la comida deliciosa. — Vamos. ¡y no llegues tarde! — Claro mamá. .

Sakura no pudo evitar sentirse algo incómoda pero hasta cierto punto divertida cuando recorrió con la vista cada una de las expresiones de las mujeres embobadas con Sasuke mientras inspeccionaban su cuerpo de arriba a abajo como si no fuese algo real. — ¿Tienes visitas? — Eh. Cuando la abrió no pudo ocultar su sorpresa— Sasuke… ¿q-qué haces aquí? —el azabache estaba a punto de decir. vestido con una camisa negra de manga corta de color negro que se ajustaba perfectamente a su torso y hacía resaltar sus bien tonificados brazos además de unos jeans desgastados que le daban una apariencia de modelo de pasarelas. Sakura tomó el libro y luego miró a Sasuke mientras sentía en su interior unas enormes ganas de no dejarlo ir. ¿te importaría entregárselo por mí? —él negó con la cabeza— Entonces. chocolates. Una típica noche de chicas totalmente relajadas y divertidas. mi vecino —miró al hombre—. ellas son: Aoi. Unas compañeras del trabajo vinieron para… ya sabes… — Toma —dijo extendiendo el brazo con un libro— Ino me pidió que te lo entregara y te diera las gracias. helado y charlando animadamente mientras bebían vino. El asombro.Al caer la noche. de hacer algo cuando escuchó las risas que provenían del interior del apartamento. algo que a Sakura le había hecho falta en las últimas semanas. — Eh. Y debía reconocer que a veces ella. dudaba que lo fuera. o mejor dicho. pasa. — Chicas. — Debe ser Eri —dijo levantándose de la alfombra en la que se encontraba sentada— Kentarou casi la asesina hoy y la dejó trabajando tiempo extra — explicó mientras se dirigía a la puerta. una noche tranquila o al menos lo fue hasta que llamaron a la puerta. está trabajando y no pudo hacerlo personalmente. si. Sasuke. él es Sasuke Uchiha. . Sae y Misa. fue colectiva al ver la impresionante figura de ese hombre parado junto a Sakura. trabajan conmigo en el diario. tengo uno que ella me prestó. Un silencio profundo llenó el apartamento una vez que las amigas de Sakura vieron a Sasuke. todas estaban acomodadas en la estancia del apartamento de Sakura comiendo pizza. o más bien la fascinación. Silencio.

él tomó su rostro con una mano. ¡Dios!. Él la abrazó con fuerza. sintiendo las manos de Sasuke deslizándose por sus costados desde el pecho hasta la cintura. Una vez que se perdieron del ángulo visual de la sala. Intentó resistirse pero. y él a su vez por tres miradas rijosas que se deleitaban con la magnífica vista de su trasero realzado por esos jeans. Sakura caminó a través del pasillo siendo seguida por el azabache. —dijo— Sígueme. justo como en ese momento. nublándolos a cualquier otra cosa. sintiendo como el olor y el sabor del hombre invadían sus sentidos. Sin ninguna posibilidad de hacer el menor movimiento. desde que había conocido a Sakura algo dentro de él se había removido y hacía que su cuerpo ardiera en deseos cada vez que ella estaba cerca. inhalando ese aroma suave que tanto le gustaba.— Bueno. no supo si podía ser capaz de hacerlo. sintiendo como se agitaba entre sus brazos. — Toma es… —alzó la mirada para encontrarse con una sonrisa que le quitó el aliento mientras observaba como la oscura mirada de Sasuke se centraba en sus labios y antes de que ella lograra hallar el hilo de sus pensamientos. Sakura llevó sus brazos alrededor del cuello de Sasuke. puedes esperar en el corredor. que no fuera corresponder. — N-no puedo —respondió titubeante. el libro está en mi habitación. Sasuke lo podía sentir aunque no lograra definir lo que era. De nuevo su mirada se enganchó a la de Sasuke que estaba oscurecida por el . por ser el detonante de deseos escandalosamente lujuriosos en tres simples chicas. cuando aprisionó su cuerpo contra la pared de manera apasionada y luego se pegó a ella. — ¿Por qué no despides a tus amigas y ocupamos la alfombra para algo más entretenido? —le susurró rozando su cuello con la nariz. Un gemido escapó de ambos. Sasuke se detuvo a mitad del pasillo y esperó a que Sakura saliera de su habitación un par de minutos después. Había algo entre ellos que no se podía explicar. Lo que sí sabía era que la deseaba con una intensidad que le resultaba desconocida para él. debería considerarse pecado que una simple y común prenda como esa le quedara tan espléndidamente a un hombre. le acarició el labio inferior con el pulgar y se inclinó hacia ella para atrapar sus labios. juntando sus cuerpos al máximo mientras su lengua se abría paso entre sus labios y ella se aferró a sus hombros buscando prolongar aquel tórrido y fiero beso. Le recorrió la espalda con las manos y aferró su cuerpo aún más contra él.

Sakura se acomodó un poco las ropas e inhaló profundo sintiendo sus rodillas aflojarse incapaces de mantenerla en pie. ella pudo llevar aire de nuevo hacia sus pulmones. él asintió.ferviente deseo. la cual le decía que él disfrutaba verla así. Sasuke la dejó poner los pies en el piso nuevamente mientras la miraba de arriba abajo. en la alfombra o en la cama o tendidos ahí mismo. deseo que no solamente sentía así sino también por lo que hacía presión contra su abdomen. y ella casi pudo imaginar lo que él estaba pensando en esos momentos. haciéndole sentir escalofríos. sus besos y la intensidad de todo lo que ocurría entre ellos. Incluso cuando su mente le recordó que a un par de metros. dejándole saber lo que bien podrían estar haciendo en esos momentos. —respondió con una sonrisa antes de que él la besara de nuevo. Todo el cuerpo de Sakura anhelaba su toque. presionando su erección contra su sexo por encima de la tela. No podía ser que él fuera capaz de hacerle sentir tanto. se apoyó contra la pared. rodeándole el trasero con las manos para poder levantarla contra la pared. sintiendo el roce de las manos de él a través de sus piernas cubiertas por unos pequeños pantalones cortos hasta la mitad de los muslos. — Debes irte —susurró antes de que otra cosa llegase a suceder. cuando las caricias de Sasuke sobre todo su cuerpo fueron disminuyendo hasta que sus labios se separaron. Las tres féminas que ahí estaban dejaron escapar pequeños jadeos de nuevo por la presencia de aquel hombre cuando los vieron aparecer. dando ligeros empellones. había tres posibles espectadoras. . en lugar de reprimirse. — El libro fue un pretexto ¿no? —cuestionó jadeante separando sus labios por escasos milímetros y aferrando aún más las piernas alrededor de sus caderas. y lo cubrió por completo con su mano dando electrizantes caricias con el pulgar. Instantes después. — En parte ¿y tú libro? — En parte. el simple roce de su bien formado torso contra su pecho le despertaba sensaciones que ella desconocía y que se incrementaron cuando Sasuke volvió a besarla con ferocidad. sin aliento por su causa. tomó el libro que había terminado en el suelo y ambos caminaron de regreso hacia la estancia. Sakura gimió y él aprovechó para profundizar aún más el insaciable beso. le hizo sentirse aún más excitada ante el riesgo de ser descubiertos. recorrió la tersa piel del abdomen de Sakura hasta encontrar uno de los suaves y delicados pechos que tanto deseaba llevar a su boca. con una intensidad casi animal. rodeándose la cintura con un brazo y luego volvió a encontrarse con la mirada de Sasuke. Sasuke llevó una de sus manos por debajo de la delgada tela de su blusa.

—susurró Sakura divertida por las expresiones de sus compañeras. llenaron la estancia. No sabía si eso era cierto o no.Sasuke hizo un gesto con la cabeza a manera de despedida y luego salió por la puerta. su anatomía y lo que se les ocurría hacer con él en más de un lugar. —lo cual. —dijo una—. pues viven juntos.:. A mi no me importaría ser la segunda con él.:.:. con la boca cerrada también se ve perfectamente a colores. —Chicas. Un suspiro de desánimo colectivo llenó la habitación. los comentarios en torno a Sasuke. —en realidad Sakura no sabía si eso era cierto pero entonces una imagen llegó a su mente— ¿Recuerdan a Ino.:.:. — Pues sinceramente.:. — Pensé que ya estarías listo. porque… No sabía absolutamente nada sobre Sasuke. técnicamente.:. — Eso era obvio. díganme donde firmo. Todas rieron por el comentario. — Tranquilas. "A ti tampoco te importa ser la segunda" le susurró esa extraña vocecilla interna que emergió de pronto devolviéndola de golpe a la realidad. aunque rápidamente Sakura sintió una punzada en el pecho. Dentro de una de las habitaciones en el apartamento continuo.:. Exhaló profundo y continuó preparándose hasta que Ino se materializó a sus espaldas. la mujer rubia que fue a buscarme la otra vez a la editorial y que puso a todos los hombres de cabeza? —todas asintieron— bueno. Sasuke estaba terminando de vestirse para hacer rondas cuando le pareció escuchar un sonido extremadamente familiar proveniente del exterior. Las cuatros mujeres que se quedaron dentro volvieron a respirar. nunca he sido amante de alguien pero si se trata de ese monumento. acercándose sobre la avenida. debo informarles que Sasuke no está disponible.:.:. . De inmediato. no era mentira.:. . —comentó Sae fijando sus ojos color miel en la copa de vino frente a ella a la vez que se acomodaba un mechón de cabello detrás de una oreja—.:. siendo más exactos. Hombres como ese siempre están con mujeres como ella.

. — Le entregué tu libro y ella me dio uno para ti. —aclaró— ¿Por qué me miras así? — No lo sé. otra más lo hizo anoche. gracias —hizo una pausa— ¿Y bien? —Sasuke se volteó para mirarla. Ya sabes que yo no puedo oler el aroma del cambio en una mujer así que. — ¿Irás con Gaara? — Y con Kiba. luego de lo que viste.— Dame un segundo. iré a alcanzar a Kiba y a Gaara. Ese hombre tuyo tiene un don para la persuasión que lograría convencer al mismo diablo si quisiera —Ino rió al escucharlo. ¿qué fue lo que lograste averiguar sobre Sakura? — Está muy cerca. sabes que el cambio surge de repente y hay que estar preparados. así que no te preocupes. "Claro. puede que tengamos algunos días más. — ¿Qué? — ¡Cómo que qué! La primera chica ya pasó por el cambio hace una semana y por lo que sé. yo mejor te diría que no te confíes. — Ah. — Pues. Creo que deberías hablar con ella cuanto antes ¿no crees? — Tal vez. siempre y cuando sea capaz de hablarle en lugar de llevármela a la cama como ya se ha estado haciendo costumbre" — Ino dejó escapar un suspiro. aunque por lo que percibí. — Bueno. — ¿Hiciste lo que te pedí? —Sasuke asintió. pensé que tal vez. tú… — ¿No querría ver a Gaara ni en pintura? —rió tenuemente— Tal vez hubo un momento en el que lo pensé pero… — Kiba logró convencerte ¿no? — ¿Cómo lo sabes? — Porque hizo lo mismo conmigo cuando trajo a Gaara a la mansión y a la cofradía. Van a hacer rondas a las afueras y quedé de encontrarme con ellos en el río —Sasuke la miró sorprendido. está en la mesa de la sala.

¿por qué crees que terminé quedándome con él? —soltó un suspiro— Bueno. las dagas en su pecho y los cuchillos de cazador en sus muslos. Ino sonrió. Si es así. Soltó un suspiro. Lo dejé cruzando la calle. miró sobre su hombro—.— Claro. — ¿Entonces no te gusta el BMW que te regalé? Tan sólo llevas un año con él. entre esos dos iban a terminar volviéndolo loco en cualquier momento. — No es eso. ya que lo has tenido muy abandonado últimamente. — ¡Fue un pequeño detalle y ni tú ni Kiba han podido olvidarlo! —le reprochó con una sonrisa— La culpa la tienen ustedes por darme un auto así. — Y. —aclaró acercándose a él— pero quiero algo que pueda correr. ya sabes. Hace trescientos años le habría pedido un caballo para cabalgar contra Naruto y ahora era casi un Ferrari. no es que a Shikamaru le guste correr-. — Espero que no le hayas quemado el embrague como hiciste con el tuyo. si no mal recuerdo. Por cierto… —le arrojó un juego de llaves—. Verificó los cargadores de sus dos SIG. tendrás que esperar hasta tu cumpleaños. Naruto tiene el Challenger. cuando estuvo cerca de la puerta. Ino se desmaterializó. aunque pensó que sólo era cuestión de tiempo antes de que lo pidiera. seamos sinceros. Shika el Audi –bueno. entonces. que por cierto casi no usa y no me deja conducir. Definitivamente. —aclaró haciendo un puchero. dispuesto a . "¿Por qué será?" se preguntó Sasuke sarcásticamente. tú tienes el Porschey también está el Lamborghini de Neji. además… puedo conducir el tuyo siempre que quiera ¿no? Sasuke asintió y antes de pudiera decirle otra cosa. luego caminó a través de la habitación. puedo vivir con el 1 Series. no te importa ¿verdad? Sasuke negó con la cabeza mirando las llaves en su mano. me voy —dijo dándose la vuelta. — No te preocupes. —continuó Ino— Ambos sabemos que me veo estupenda en mi auto pero… — ¿Quieres un Porsche? —preguntó Sasuke alzando una ceja—. — "Hay cosas que no cambian" —pensó recordando la adicción que Ino tenía por la adrenalina gracias a convivir durante más de tres siglos con Naruto. No pude resistirme y saqué a tu bebé a dar un paseo.

Respira. Bajó los escalones y a mitad de la avenida no pudo contenerse y volteó a ver hacia la ventana del apartamento de Sakura. — Pero debes saber que te estás metiendo en graves problemas." Agachó la mirada mientras inhalaba profundo buscando tranquilizarse. Sasuke. eso no podía ser y se trataba sólo de una mala pasada que su mente cansada le estaba jugando. además de esa sonrisa que se formó en sus labios cuando él lo miró. sabes que el cambio surge de repente y hay que estar listos. Sasuke se puso tenso al escuchar aquella voz tan familiar detrás de él. tu mujer es toda una belleza. volviera a su mente y dejara correr el deseo por sus venas. Sasuke. Cuando atravesó el vestíbulo del edificio.era un poco más alto y un poco más fornido que él. Es una elegida —dijo esa voz con tal nitidez que le heló los huesos. el tiempo se le estaba acabando. nunca habías hablado con un muerto? . "No puede estar pasando. haciendo que de inmediato lo que había hecho con ella instantes antes. abrió una de las puertas de cristal y desde el primer peldaño de las escaleras hacia la calle. Habla con ella cuanto antes". luego dio la vuelta y vio que el hombre seguía ahí de pie. largo casi hasta los hombros. Entonces recordó las palabras de Ino: "No te confíes. Pero.desmaterializarse hasta que recordó que su auto estaba aparcado en la acera de enfrente. metió la llave en la hendidura y entonces… — Hay que reconocer que. no podía ser posible y él lo sabía. a pesar de ser una mestiza humana. El desconocido –que en realidad no lo era en absoluto. metió la mano al bolsillo de su abrigo para sacar las llaves y decidió usarlo. Indeciso y atónito. miró sobre su hombro a un hombre parado en medio de la calle que lo miraba fijamente. no podía tratarse de él porque él estaba… — ¿Qué sucede hermanito. Relájate. Por alguna extraña razón se sentía de humor como para moverse en auto en lugar de ser simples partículas en el viento. Dio la vuelta y siguió su camino hacia el auto. Definitivamente estaba alucinando. pero reconocía esos ojos y ese cabello negro. él lo sabía y también sabía que no debía seguir malgastándolo. Si. Exhaló profundo. desactivó la alarma del fantástico Porsche 911 Turbo color plata que se encontraba aparcado cruzando la calle.

hermanito. El silencio que se formó en el lugar fue roto por el sonido de una lata siendo arrastrada de un lado a otro. Tú no puedes estar aquí porque tú estás… — ¿Muerto? —respondió con una sonrisa irónica—. debes de tener mucho cuidado. Hablando de abrir la mente y de humanos. No podía creer que fuera cierto pero… "No. Sasuke. No después de todos los peyorativos con los que solías hablar sobre ellos —exhaló profundo— Como te dije antes. en señal de que el verano estaba llegando a su fin pero que aún quedaban quizás algunos días antes de que el frío otoñal se instalara en la ciudad. — E-e… —Sasuke se aclaró la garganta— Esto no es posible. la realidad es que nunca creí en el mito humano sobre los fantasmas pero… —se encogió de hombros— ya ves. Es una alucinación. jamás pensé que escogerías a una humana para emparejarte. Al parecer es cierto. Abre un poco la mente ¿quieres? —hizo una ligera pausa —. su hermano –o el fantasma de él. Así que esa mujer ya sabía de su "otra" existencia— Necesitan aclarar las cosas. Ese hombre que estaba ahí parado frente a él no podía ser su hermano. — ¿En algún momento vas a dejar de verme así? —preguntó Itachi después de un par de minutos en los que su hermano no dejaba de mirarlo completamente sorprendido— Estás pálido. casi llegando a lo frío. Tal vez. Sasuke negó con la cabeza.« Continuará… » Capítulo 11 El cielo se encontraba parcialmente despejado dejando que el brillo de algunas estrellas fuera visible entre las grisáceas nubes que viajaban llevadas por el viento. Sasuke iba a comenzar con la serie de preguntas que se estaban arremolinando en su mente pero cuando abrió la boca." — Vamos. —la mirada de Itachi se hizo sombría— No querrás enfrentarte a la diosa por una mujer ¿verdad? — P-pero… — Ah. él lo había visto morir hacía más de trescientos años. por cierto… mamá te envía sus saludos —el menor de los Uchiha alzó la cara para mirarlo con extrañeza. en algún lugar de una de las aceras a ambos lados de la avenida.se . La brisa que viajaba en esos momentos era bastante fresca. él… había muerto para salvarlo.

tal y como había aparecido. Sai. Soy yo —la sangre de Sakura bajó de golpe hasta sus pies al escuchar esa voz.:. Entonces sonó su teléfono celular.esfumó. — ¿Hola? —dijo mientras seguía editando las imágenes en la computadora. Era algo en su personalidad.:.:. Lo cierto era que había algo en Sasuke que lo hacía prácticamente irresistible. aunque había que reconocer que eso también había sido muy entretenido. Sakura soltó un suspiro. cariño.:. No podía estar pensando que entre ellos dos podría estar desarrollándose algo más allá del simple deseo carnal porque entonces eso significaría graves problemas.:. ver televisión o charlar en vez de estar uno encima del otro.:. sin rastro alguno. y no se refería solamente al cuerpo de dios que poseía. Definitivamente se estaba volviendo loco porque acababa de tener una conversación con su hermano fallecido hacía trescientos años. — Hola. el aura de confianza en sí mismo que incluso rayaba en el egocentrismo y esa sensación de sentirse protegida y a salvo cuando él se hallaba cerca. Nunca pensó que ella se vería en aquella situación. pero así había sucedido antes de que lograra darse cuenta. dio vuelta y se metió en el auto.:. teniendo un amante.:. "¡Vamos Sakura! ¿Has dormido con él durante una semana y ya piensas en la posibilidad de echar por la borda cuatro años de relación? Sí. la seguridad con la que se movía. Aún sin poder creer lo que había sucedido.:. — Ho-hola. —se aclaró la garganta a la vez que se enderezaba sobre su .:. Días después… Los últimos cinco días habían sido dignos del recuerdo y no solamente lo pensaba por el espectacular sexo que había tenido con Sasuke sino porque había podido conocer un poco más sobre él y además habían pasado el tiempo haciendo otras cosas como salir a cenar.:. . cerró la puerta y aferró las manos al volante intentando aclarar los nubarrones que habían hecho estragos en su mente. no ha sido la relación que habías esperado pero al menos te da estabilidad ¿no?" Volvió a suspirar con cierto aire de frustración antes de regresar su atención al ordenador.:.

sobre sus rondas de la noche anterior. —Sasuke lo miró con aire de obviedad. Él regresaba ese día… "Bienvenida de vuelta al mundo real.:.:. Así que. Y ahora.:.:. o su fantasma o lo que fuera esa cosa. regreso esta misma tarde. —el castaño lo miró extrañado. ¿Cómo estás? ¿cómo va todo por allá? — De maravilla. Sakurita" susurró burlonamente esa voz dentro de su cabeza. había dicho sobre lo que sucedía con Sakura. te tengo una gran noticia. Durante las noches siguientes.:. — ¿Disculpa? — Quiero que me digas todo lo que sabes sobre el tema. Los ojos de Sakura se abrieron de par en par escuchando las palabras de Sai como un eco en su mente. el único vampiro que podía aclarar todas sus dudas.:. — Puedes ir perfectamente a leer las crónicas en la biblioteca.:. incluso cuando se encontraba en plena batalla. No querrás enfrentarte a la diosa por una mujer ¿verdad?" Sabía que había llegado el momento en el que él debía tomar una decisión pero antes. "Debes saber que te estás metiendo en graves problemas. necesitaba toda la información que pudiera obtener. — Puedo preguntar ¿cuál es la urgencia? —cuestionó.:. Es una elegida" "Ten mucho cuidado. estando escuchando los informes de cada uno de los miembros de la cofradía. acercándose a Sasuke a la vez que encendía un cigarrillo—. — ¿Para qué perder el tiempo si bien puedes decírmelo tú? —Shikamaru soltó . desde lo básico hasta lo que te resulte relevante. . ¿Qué sucede? — Necesito que me des toda la información acerca de las sacerdotisas. su mente no podía apartarse de aquel inusitado suceso y de las palabras que su hermano. En estos momentos estoy en el aeropuerto de Suna. Sasuke no había podido dejar de pensar en lo que había sucedido con la alucinación en forma de Itachi. De hecho. precisamente acabo de actualizarlas hace un par de días.:.:. fue a la terraza para hablar a solas con Shikamaru.:. Sasuke. cuando la reunión terminó. cielo.asiento—.:.

No después de lo que habían hecho en los últimos días—. no sé más de lo que tú sabes y que es importante —dijo sacando muy tenuemente el humo mientras hablaba—. las mujeres de nuestra raza sólo dejan de serlo con uno de nosotros. En teoría es así porque los vampiros no somos sexualmente interesados hasta después de la transición. — ¡Qué fastidio! —se llevó el cigarrillo de nuevo a sus labios para inhalar una gran bocanada—. ayudantes del oráculo o de ella. se desvanece a las pocas semanas y sólo se vuelve a hacer visible hasta que las mujeres se encuentran en las vísperas del cambio. Después del cambio se hace la ceremonia que ya conoces. Cada doscientos cincuenta años. —A Sasuke le extrañó su respuesta pues Sakura no parecía estar tan desinteresada en ese asunto. —dejó escapar el humo sin despegar casi los labios—. los humanos no cuentan. ¿alguna duda? Sasuke miró hacia el extenso bosque que se alzaba frente a ellos a través de la barrera de genjutsu. "¡Maldición! Eso es exactamente lo que no quería escuchar". En otras palabras. como escribas que registran nuestra historia. — Bueno. lo que significa que son el doble de desinteresadas en el sexo que alguien normal. — ¿Qué más? —Shikamaru encogió los hombros. No hay mucho que saber del tema. Nunca he oído de una sacerdotisa no virgen y tampoco sé de las consecuencias que existan para aquel que haya cometido la estupidez de haber desflorado a una de las elegidas de . como asistentes del consejo. Amaterasu elige a doce mujeres de la raza para que sirvan en el otro lado. — ¿Todas las sacerdotisas deben ser vírgenes? — Eh. La mayoría de sus familias son notificadas al momento de su nacimiento porque la marca de la consagración aparece en el hombro izquierdo de las elegidas pero. las chicas pasan al otro lado y sólo pueden volver si Amaterasu o el Oráculo las relevan de sus labores. en los rituales que hacen. por lo que sé. aunque desconozco los motivos por los cuales puedan decidir eso. — ¿Estás de broma? —al ver que la mirada de Sasuke decía que hablaba en serio.un bufido. supongo. además. o al menos. volvió a encoger los hombros mientras respondía—: Supongo que eso es prácticamente imposible porque el llamado está en ellas siempre y se hace más fuerte cuando están por pasar la transición. la realidad es que no sé más sobre el asunto —volvió a inhalar del cigarro—. Es todo lo que sé. mientras Shikamaru terminaba de fumar el cigarrillo. — ¿Y qué hay si una sacerdotisa no lo es? —Shikamaru se quitó el cigarro de los labios y lo miró casi con incredulidad.

Shikamaru asintió y una vez que Ino y Sasuke se quedaron a solas. Sasuke los interrumpió. tal vez aún alcances a Neji. ¿Listo para irnos? —el azabache asintió y entonces ella miró a Shikamaru. puedes irte. Sasuke asintió y entonces ambos se desmaterializaron hacia el apartamento. Hoy le dirás a Sakura la verdad y necesitas lucir calmado y sereno para que no crea que estamos locos y llame a la policía. El castaño estaba a punto de decir algo cuando Ino apareció tras ellos. "Doble maldición…" Shikamaru lo miró con detenimiento durante unos instantes y Sasuke supo. Nada se le escapaba al descendiente de la línea de sangre del clan Nara. — ¡Aquí estás! —exclamó al ver a Sasuke—. absolutamente nada. Ino —volteó a ver a Shikamaru— Gracias por la información. no pongas esa cara! —respondió acercándose a él para acomodarle el cuello de la camisa sobre la chaqueta—. Esta pintaba para ser una gran noche. Ino. y también sabía que tarde o temprano lograría dar con el meollo del asunto. por la expresión en su rostro. la mujer dijo: — ¿Listo para la tan esperada cena? — Esperada.Amaterasu. frente a ella para deshacerse del humo. que estaba buscando algo oculto entre las preguntas que le había hecho. — Mi mujer no está aquí. Tienes suerte de que los vampiros no contraigamos cáncer —una sonrisa apareció en el rostro del hombre y antes de que comenzaran a discutir. — ¡Agh! Sabes que odio el aroma del tabaco turco. — Ya vamonos. Shikamaru sonrió inhalando profundo. —respondió sacando el humo frente a ella— Y no lo sabrá a menos que tú se lo digas —la rubia movió la palma de su mano de un lado a otro. — ¡Vamos. no es la palabra que yo utilizaría. que estaba encendiendo otro cigarro— ¡Así que sigues fumando eh! —acusó poniendo los puños apoyados en sus caderas— Sabes lo que Temari piensa de eso. .

Minutos después. — C-claro.:. tú… — ¿Quieres que te acompañe? —Sakura abrió los ojos de par en par. — ¿Vas a tener visitas? — S-si. estaba terminando de acomodar los cubiertos cuando el timbre sonó.:. tal vez la puntualidad era parte de ellos. no estaba del todo segura que fuera una buena idea que Sai estuviera en su apartamento.:. —Sakura negó con la cabeza y entonces Sai se acercó a ella para besarla. — No tienes ni idea de cuánto te extrañé — le susurró antes de tomar nuevamente la maleta que había dejado en el piso y caminar hasta la habitación dejándola completamente atónita. —respondió él con una sonrisa—. te eché tanto de menos! No podía esperar más tiempo para verte de nuevo —Sakura seguía sin poder salir de su asombro. Eso significaba que se había duchado ahí. mis vecinos van a venir a cenar. —se hizo a un lado para dejarlo pasar—. — En absoluto. Sakura estaba frente la mesa del comedor en su apartamento. Sólo me daré una ducha rápida. ¿Por qué no me dijiste que vendrías? Digo.:. Nada formal sólo… no te preocupes. verificando los últimos detalles para recibir a sus invitados.:. Ino y Sasuke tocaron el timbre del apartamento de Sakura esperando que fuera ella quien les abriera pero se sorprendieron al ver a Sai. Aún faltaban casi treinta minutos para la hora acordada pero pensó que. — ¿Sa-Sai? —el hombre se acercó a ella y la abrazó con intensidad.:. La mirada de Sasuke se tornó sombría cuando vio el cabello mojado del humano y percibió su olor flotando por todo el apartamento. tratándose de Ino y Sasuke. si no estás muy cansado por tu vuelo.:. . Caminó hasta la puerta y cuando la abrió.:. Ino y Sasuke.:.:..:. — Eh… y-yo también. — ¡Hola cariño! ¡Dios.:. si no te importa. no pudo evitar sorprenderse. Por primera vez en su vida y en sus cuatro años de relación. no es que no me alegre de verte pero… Sai recorrió el lugar con la mirada y vio el arreglo en la mesa.

sentía que algo lo estaba aprisionando cortándole el riego sanguíneo a la parte racional de su cerebro. mientras comían el postre y veía como él la alimentaba de su plato. era Sasuke. Ino se percató de inmediato y volteó a verlo pero él seguía con la mirada fija en la pareja que tenía . Ninguno confiaba en el otro y la razón apareció justo a través de la puerta de la cocina. Sasuke. con los gestos estúpidos que el humano tenía para con Sakura. Cruzó los brazos sobre su pecho y hundió las uñas en sus bíceps intentando controlar las enormes ganas que tenía de hacer la mesa a un lado. parecía que intentaban ver quien era capaz de romperle más falanges al otro y casi pudo jurar que un aura oscura los estaba rodeando. la cena estuvo servida para cuatro personas. Ino estaba ahí para poder hacerla más amena con su charla. Luego de que todos tomaran asiento en la pequeña mesa del comedor. Y él es mi primo. detrás del sofá. Sakura se dirigió de vuelta a la cocina e instantes después. Sakura salió para recibir a sus visitas. Ese fuego que corría por sus venas estaba abrasando todo lo que había en su interior llevándolo al límite de su control. el novio de Sakura — Mucho gusto. Sai extendió su mano hacia él y cuando Sasuke la estrechó con fuerza. encontrándose con Sai y Sasuke estrechando sus manos en un gesto en absoluto cordial. tomar al humano por el cuello y apretarlo hasta que ya no se moviera. soy Ino —dijo la rubia estrechando su mano—. adelante. — ¡Hola!. la temperatura de la habitación bajó por su causa. Esto va a ser muy interesante. sino más bien. juntos compartiendo la mesa –claro. mi querida Sakura. afortunadamente. Había soportado la cena. además de la mujer-. Extremadamente interesante…" Decidió ignorar a esa voz burlona en su cabeza y regresar a la realidad. una corriente cruzó ambas pieles. No podía evitarlo. "Tu prometido y tu amante. como limpiarla con su servilleta pero ahora. pasen —dijo haciéndose a un lado— Soy Sai.— Hola. La cena está lista —dijo con una sonrisa aunque por dentro sentía que el corazón se le iba a salir del pecho. El resto de la velada pareció ir con toda la normalidad posible mientras que el apartamento se veía envuelto en una tensa calma que no pasaba desapercibida para nadie aunque. Quien parecía como si tuviera algo clavado entre las piernas. El azabache no dejaba de mirar a Sakura y a Sai de manera tan fría que de nuevo.

Ino? —preguntó Sakura cuando la vio con los ojos cerrados y el ceño fruncido. nada.en frente. ¿qué sucede?". Ino respiró profundo cerrando los ojos mientras intentaba establecer contacto con Kiba. "No puede ser posible" se dijo a sí misma. — No. — ¿Estás bien? —preguntó Kiba al no comprender de qué estaba hablando su mujer. — Claro. ¿Estás bien? — Eh. no era telepatía como tal sino más bien. ¿Hola? — Cielo. lo siento! Pensé que lo había hecho —rió nerviosa—. soy yo. le habría roto la clavícula —. —de nuevo volvió a suspirar y regresó a la mesa. Surgió un problema en la agencia y necesitan que vaya. Lo lamento pero debo irme. — Tendrás que explicarme qué ocurre cuando estemos en casa. Últimamente siento que las cosas se me están saliendo de control y creo que podría ocurrir un desastre si no estoy atenta. ¿Sasuke. ella se puso de pie y se alejó un poco para contestar y suspirar aliviada viendo que se trataba de Kiba—. una extensión de la conexión que había entre ellos gracias a su emparejamiento y a la constante alimentación del otro. si. Muy bien ¿y tú? — ¿Qué ocurre? — ¡Oh. Perdón por la molestia. te veré en un rato. — Eh. Adiós. Era lo único que se le ocurría porque necesitaba hacer algo antes de que las cosas se pusieran realmente feas. —el hombre al otro lado del teléfono exhaló resignado. — ¿Ocurre algo. De inmediato la rubia abrió los ojos y sonrió. — De acuerdo. Te amo. Ella pensó que había imaginado las cosas pero entonces la temperatura bajó aún más y notó lo tensos que estaban los músculos de la quijada de Sasuke haciendo que su carótida resaltara bajo su blanca piel. si. —respondió acercándose a Sasuke para apretarle el hombro con tanta fuerza que si hubiese sido humano. El frío se hizo más intenso y entonces Sai y Sakura lo notaron. Es sólo que… —su teléfono celular comenzó a sonar. me acompañas? . "Vamos Sasuke. — ¿Estás bien? —cuestionó Sakura. "Esto no puede estar pasando".

aunque sabía que era eso o asesinar al humano frente a Sakura.:. Naruto se encontraba siguiendo a un escuadrón de akatsukis en el centro. — Muchas gracias por todo. Ino se quedó de pie.:.:. Me alegra que les haya gustado —alzó la mirada y se encontró con el rostro impasible de Sasuke y su mirada tan fría que a ella le pareció que lograba atravesarla.:. Sakura asintió a la vez que se ponía de pie para acompañarlos hasta la salida. ¿Quién de ustedes quiere bailar primero? —dijo esbozando una media sonrisa divertida y tanteando con sus dedos la GLOCK que traía en la cadera— De acuerdo. Los cazadores habían sentido su presencia y ahora lo estaban guiando a través de varias calles hasta que se encontraron con un callejón solitario. Ha sido una magnífica cena. pero de lo que estaba completamente seguro era sobre cual le haría sentir mucho mejor. — Bueno. "Aroma de vinculación" pensó al oler aquel vestigio de aroma masculino y oscuro que era común entre los hombres de su especie cuando se encontraban estrechamente relacionados con una mujer a la que tomarían por compañera. Oye. lo que significaba que él había… "¿Qué hiciste. .:. — Bueno. se detuvieron—. mirando el lugar donde antes había estado Sasuke y entonces su olfato percibió rastros de algo que la dejó atónita. Ino volvió a darse cuenta y jaló a Sasuke de un brazo.:. Sasuke?" . en esos momentos. Te llamaré luego.:. —Sakura asintió y entonces Ino y Sasuke comenzaron a caminar hacia su apartamento.:.:.:. señoritas.El hombre asintió mientras se ponía en pie casi a regañadientes. El guerrero dio un par de pasos hacia el interior del callejón mientras que los cazadores adoptaban sus posiciones de lucha. sabía reconocerlo.:. lo cual comenzó a impacientar al hokage. yo elegiré.:. Una vez que escucharon la puerta cerrarse. Nunca había olido uno que no perteneciera a Kiba pero. Sakura —dijo Ino una vez que atravesó la puerta—. no sabía cual sería la mejor opción. nos vemos. Este era de Sasuke. Sasuke… No pudo terminar porque en ese momento el hombre se desmaterializó lejos de ahí. En realidad. — No tienes por qué agradecer. Aunque ninguno hizo movimiento alguno.

parcialmente. si es que eso era posible. Uno tenía un tiro directamente en la garganta por el que se estaba desangrando y que atravesaba su médula espinal impidiéndole moverse mientras que el otro cazador tenía dos directos en el pecho y uno más entre las cejas. Poniéndose de pie. lo que aprovechó para finiquitar el asunto. lo aferró por el cuello y lo apuñaló con una de sus dagas directamente en el corazón. No pudo asestar ni un solo golpe y entonces recibió un puñetazo directo en la quijada que lo sacó balance. — Ten cuidado. no podía manejar esa cantidad de chakra así que en lugar de mejorar. Mala idea. hay… —el azabache caminó en su dirección y pisó lo que antes había sido un cazador. una extraña sensación lo invadió y se movió un paso. sus movimientos se estaban haciendo cada vez más torpes. permitiéndole adelantarse por mucho a los movimientos del cazador. dada su inexperiencia. Naruto dejó que parte del chakra del kyubi corriera por su cuerpo y eso aumentó su velocidad. alterando su apariencia hasta casi transformarlo por completo. Debes de tener algo más. — ¡Agh! . que intentaba atacarlo con un par de dagas. El último consiguió esquivarlo y luego se arrojó contra él. — Vamos. metió una mano al bolsillo de su pantalón para sacar el móvil. Así no conseguirás novia nunca —volvió a burlarse Naruto y entonces la batalla se reinició. De un salto pasó sobre la cabeza del akatsuki y antes de que pudiera darse cuenta. Los ojos del akatsuki se desorbitaron por la furia que sintió al ver que Naruto se burlaba de él. linda. ese cazador era un novato. no tienes buen aspecto. No me hagas perder mi tiempo — incitó el rubio sonriendo. y los apuñaló al mismo tiempo. Las cosas no parecían cambiar y Naruto sabía perfectamente por qué. así que aumentó su chakra y las marcas de maldición se regaron por todo su cuerpo. Naruto decidió ponerle fin a sus agonías. podía llevar el sello de maldición casi a su segunda fase pero. Sí.En un segundo. Entonces Sasuke apareció frente a él. Dejó caer el cuerpo al piso mientras se desintegraba hasta ser solamente una mancha aceitosa y luego fue hacia los otros dos cazadores. desenfundó el arma y comenzó a disparar logrando dejar. fuera de combate a dos de los tres cazadores. — ¡Uy!.

Shika. lo tengo. "todo lo que necesitas es un poco de amor" ¿no? Sasuke sonrió por el comentario. En el fondo a él le encanta y más ahora que su mujer no anda por aquí —inhaló profundo— como dicen los Rolling Stones. He terminado. — Esa frase no es de los Rolling Stones. Ok. Nada. Ahora. ¿qué tienes para mí ahora. entendiste la idea. Gracias cariño. dijo que hay un par de escuadrones moviéndose por la quinta hacia el este ¿vienes? — Por supuesto. — Hmp.—… restos de cazador —completó con despreocupación—. — ¿Puedo preguntar qué te sucede? —cuestionó mientras presionaba una tecla de marcación automática y luego esperaba. —Naruto rió nervioso llevándose una mano a la nuca. . Naruto hizo una mueca y apartó un poco el teléfono mientras Shikamaru sacaba todo su repertorio de palabrotas y maldiciones para él. Ah. —cerró el teléfono antes de que pudieran responderle. — Claro que no. sip. por eso te amo. — Ajá. primor? —dijo burlonamente. idiota. ¿qué tal va tu noche? — Hecha una mierda ¿y la tuya? — Entretenida —respondió con una tenue sonrisa—. ya que el muy holgazán solo se está dedicando a patrullar el centro. es de Los Beatles. lo cual logró sacar una media sonrisa del rostro de Sasuke. Justo iba a llamar a Shika para pedirle una nueva localización. ¿quieres unirte a la diversión? — A eso vine. ¿Qué te hace pensar que pasa algo? — Porque… —entonces escuchó que respondían por el teléfono—. Como sea. — Bueno. Entonces ambos se desmaterializaron. — Un día Shikamaru te va a arrancar cierta parte de tu cuerpo que te juro que vas a extrañar y yo no voy a mover un solo dedo para impedirlo porque va a ser algo muy divertido.

las cosas se inclinarían drásticamente en su contra. . — ¿De que demonios estás hablando? Yo no… —en ese momento se percató de que estaba viendo el aura azul alrededor de Naruto.:. ¿Cómo había activado el sharingan sin darse cuenta? Siempre había sabido controlarlo pero… ¿y si estaba por suceder…? .:. No sé de qué estás hablando. así que no representó ningún reto para Naruto o Sasuke.:.:. Una vez que terminó la batalla.:. Las horas siguieron su curso y había sido una noche sumamente productiva. Sasuke se giró para mirarlo y entonces Naruto lo vio molesto. — ¡Oye.:. Cuatro minutos y medio para acabar con cuatro novatos —soltó un silbido decreciente— Debo decir que me has dejado sor-pren-di-do. una de las mejores en la última década pero aún así. eso ha sido fantástico! —exclamó acercándose a su amigo que estaba de espaldas a él. y mientras no encontraran a Orochimaru. Necesitaba luchar para aclarar su mente y poder pensar fríamente lo que iba a suceder desde ese momento en adelante con él y con… Sakura.:. tonto.:. — Hiciste trampa. — Yo no hice trampa. limpiando la sangre bruna de sus dagas—.:. la balanza en esa lucha se había mantenido en un tenso equilibrio. sabes que no puedes usar el Sharingan. A pesar de lograr ganar terreno.:. — Uchiha no intentes verme la cara. él podía seguir juntando seguidores y si alguno de los hokages llegara a faltar. El último escuadrón había sido también de vampiros recién convertidos en cazadores. siendo el azabache el encargado de acabar con ellos.:.:.Sasuke esperaba que eso diera para un buen rato porque necesitaba descargar todo lo que había estado acumulando desde hacía algunas horas. los miembros de la cofradía sabían que no debían confiarse. Naruto soltó un alarido de júbilo. que indicaba sus niveles de chakra. — ¿Disculpa? — ¡Que hiciste trampa!—Sasuke frunció el entrecejo— Sabes que eso no es justo porque te da más ventaja.

¿Me escuchas? —dijo Naruto chasqueando los dedos frente a él. — ¿Se puede saber qué te pasa ahora? ¿No ibas a llamar a Shikamaru para…? —se detuvo al darse cuenta del semblante de su amigo— ¿Qué sucede. es solo que… me dejé llevar. habla de una buena vez o tendré que sacarte las palabras a punta de puñetazos. — Naruto. — Bueno. verás… sabes que Hinata y yo… — Van a emparejarse —completó Sasuke mientras ponía a prueba su paciencia con los rodeos de Naruto— ¿Y? seré tu testigo si es lo que quieres. ¿Qué ha sucedido con el kyubi? — Bueno. hiciste trampa así que el récord sigue siendo mío. — ¿Qué clase de "problemitas"? — Eh… pues… —las palabras dejaron de salir de sus labios para convertirse en simples balbuceos que estaban exasperando a Sasuke. y tú sí puedes tener una fuente ilimitada de chakra incluida y usarla a placer ¿no? Naruto estaba a punto de replicar pero entonces un asunto vino a su mente. Le llamaré a Shika para que nos de más trabajo. haciendo cambiar la expresión de su rostro. — ¿Qué? — ¿En verdad no te diste cuenta cuando activaste el Sharingan? — No. . — Claro. — ¿Qué te pasa? — Lo que sucede es que… he tenido un par de problemitas con esto —dijo dando pequeños golpes en su pecho. Sasuke esbozó una media sonrisa. pero… no es eso. Sasuke. Naruto? — Necesito pedirte un favor. —se encogió de hombros— de cualquier manera. — Me encantaría. sabedor de cuando el Uchiha mentía pero no quiso indagar más. Sasuke.— Oye. es todo —Naruto lo miró durante un segundo.

para salir y… — ¿La lastimaste? — ¡No. Lo intentamos durante más de cien años pero no funcionó. Sasuke guardó silencio durante unos instantes valorando la información. — ¿No has tenido sexo con ella? —cuestionó alzando una ceja. incrédulo— ¿Tú. encogiendo los hombros esperando que Sasuke entendiera. incluyendo a tu mamá" aún no has podido cumplirle a la doctora? —rió entre dientes— Por favor.— ¿Entonces? — Pues es que no podemos emparejarnos porque aún no hemos… —apartó la mirada. Ya lo sabes. no sé como utilizar el Sharingan para reprimir el chakra del kyubi sin casi matarte. . ¿cómo? ¿tú…? — No lo sé. sólo me sucedió estando con Hinata — inhaló profundo— Por eso quiero pedirte ayuda. — ¿Y te ha sucedido nuevamente? — Nop. dime quién eres tú y que has hecho con mi amigo. no! —dijo rápidamente— Pude detenerme a tiempo pero desde entonces no lo hemos intentado porque tengo miedo de hacerle daño. no. — ¿Por qué? — Estuvimos a punto de concluir una vez pero… — ¿Pero qué? —Naruto guardó silencio intentando buscar las palabras adecuadas antes de responder. De hecho ese es el asunto. De inmediato. uno enorme. Naruto Uzumaki. el "todas las mujeres mueren por mí. — Te refieres a… —el rubio asintió— Pero. estaba muy concentrado en Hinata y pues el kyubi se aprovechó de que había bajado la guardia. ¿Recuerdas que tu padre una vez dijo que el Sharingan podría controlar al kyubi? — Naruto. — Nos llegaron visitas inesperadas. — Es en serio Sasuke —respondió con severidad. El hecho de que Naruto estuviera perdiendo su control sobre el zorro de las nueve colas podría significar un gran riesgo. el azabache recuperó la compostura. no puedo hacerlo.

ya terminamos ¿Qué tal van ustedes? Entiendo.:. Durante la cena se había sentido a punto de desfallecer por la tensión que había en el ambiente. ¿por qué no? Ok. yo… —en ese momento sonó el móvil del ojiazul. mientras observaba las manchas aceitosas que habían dejando los tres cazadores.:.— ¡Por favor. sólo quería que la tierra se abriera y se la tragara o que un rayo le cayera encima.:. Sasuke! Necesitamos intentarlo. Instantes después.:. Sobre tu asunto. él también se desmaterializó. si no nunca podré estar con Hinata de verdad —el Uchiha lo miraba casi con agobio. Kiba.:.:. —terminó la llamada y miró su reloj—. La noche estaba llegando a su fin y ella no había podido dormir porque cada vez que cerraba los ojos veía la mirada que Sasuke le había dirigido cuando se fue después de la cena. — ¿A dónde vas? — Tengo que arreglar unas cuantas cosas. . Sólo quería… desaparecer. ¿Cómo podía estarle sucediendo eso? Hubo veces en las que había deseado tener emociones en su vida pero nunca se imaginó que serían "esa" clase de emociones. Ya son tres con cuarenta y cinco. "La misma cama donde lo engañaste con otro" le susurró la voz dentro de su cabeza. Realmente quería ayudar a Naruto. Te veré en casa. con fuerza. Eso y el hecho de que Sai estaba dormido en su cama. Si.:.:. Si.:.:. Sasuke se desmaterializó dejando a Naruto con la expectativa de tal vez obtener su ayuda. Dejó el libro que sostenía entre sus manos y miró a través de la ventana. — Esta vez no. Sasuke negó con la cabeza. lo discutiremos después. .:. Llevó los dedos hacia su cabello y apretó varios mechones rosados. Si. él está aquí también.:. ¿quieres ir a X-tasis por un trago antes de que acabe la noche? Kiba y los demás nos esperan allá. quería que fuera feliz pero… intentar lo que habían hecho un par de siglos atrás era poner demasiado en juego. — Naruto. ahí los vemos. — ¿Hola? Ah.

cuando escuchó un par de golpes leves sobre la puerta. Porque ella era… "Mía…" volvió a escuchar como un eco dentro de su cabeza. —Ni siquiera él mismo sabía lo que quería decir con eso. pasando su mano a través de su cabello y finalmente. Ella lo estaba mirando expectante y sin poder evitarlo. Ambos se quedaron mirándose fijamente. inclinó su rostro hasta el cuello de Sakura y lo recorrió con los labios sintiendo cómo se estremecía entre sus brazos y sabía. Sasuke olió el deseo de Sakura y eso hizo arder el suyo pero. de que eso. también olió a Sai en la otra habitación y eso lo enfureció aún más aunque… teniendo a esa mujer tan cerca. Ya no voy a seguir con esto —susurró separando sus labios. estaba completamente seguro. y nunca lo haría. volviendo a mirar a Sakura a los ojos. Sasuke la tomó por los hombros y la recargó en la columna que había cerca de la cocina. ¿qué haces aqu…? Antes de que pudiera parpadear.Cerró los ojos intentando llevar a su mente a algún lugar donde pudiera alcanzar la tranquilidad y así poder pensar claramente las cosas. podía ser capaz de tomarla ahí mismo sin importarle nada. — Y-yo… —desvió la mirada intentado pensar con claridad pero no podía . La simple visión del humano en su cama lo irritó y detuvo el contacto. Se levantó del sofá y caminó hacia la puerta mientras cerraba el albornoz sobre su camisón. sintiendo como el calor subía entre sus cuerpos por el simple hecho de estar tan cerca que sus respiraciones se mezclaban. se acercó a Sakura. la tomó por la nuca y la besó con intensidad. Inhaló profundo y abrió la puerta. — Sasuke. Miró por la mirilla y no pudo evitar sentir un escalofrío al ver a Sasuke. sintiendo que ella se aferraba a las solapas de su abrigo para intentar corresponderle de igual manera—. el humano no era capaz de hacerlo. De inmediato se irguió pensando que había sido una alucinación pero entonces volvieron a tocar. —dijo apartándose de ella. Lo único que sabía era que no iba a soportar que ese mísero humano le pusiera las manos encima o besara sus labios. — No seguiré con esto a menos de que te tenga por completo. — ¿Qué? —preguntó extrañada al ver que él se alejaba un poco. — ¿Q-qué sucede? — Yo… —caminó de un lado a otro. — Debemos hablar.

Sé que te dije que no me alejaría a menos de que tú lo desearas pero no puedo. él simplemente la había dejado. impidiéndole poco a poco seguir respirando. Entonces esto se acabó. él… se había ido. su lado racional la reprimió tanto que no supo si lo había pensado de verdad. caminó hacia la puerta. él ya había desaparecido. Teniendo la última palabra. Habían estado bien. de todo lo que él le hacía sentir pero él siempre estuvo ahí y ahora cuando finalmente se había rendido. luego volvió a sentarse en el sofá sintiendo repentinamente que el mundo se cerraba cada vez más a su alrededor. No hubo nada más que silencio después de eso. Sakura. no a menos de que elijas ser mía por completo. Al encontrarse de nuevo sola en el lugar. Sakura no lograba entender lo que había sucedido y cuando volteó a verlo. —dijo fríamente al no recibir la respuesta que quería—. ¿tú me…? En realidad yo no… —No podía ser que estuviera sucediendo eso. Entonces. — Porque nunca he sido un hombre de medias pintas y no voy a serlo por ti. Una presión en su pecho empezó a sofocarla cuando su cerebro inició el proceso de cada palabra de Sasuke ¿acaso él le había dado a entender que sentía algo más por ella? Eso la llevó a preguntarse… ¿ella sentía algo más por él? Había habido tantas veces en las que ella había querido alejarse de él. Siempre supo que todo era cuestión de tiempo.debido a lo repentino y a todo lo que aquello implicaba— ¿p-por qué cuando…? —inhaló profundo— ¡Tú me dijiste que no te importaba que yo estuviera comprometida! ¡Tú…! ¿Qué te hizo cambiar de opinión? ¡¿por qué ahora? — Por qué yo… — ¿Tú qué…? —preguntó sobresaltada. si soy tuya…" Lamentablemente. sólo que no . — Entiendo. — Yo… no sé. con las horas de sexo y los pequeños momentos de convivencia y ahora él… ¿por qué tenía que venir a arruinarlo todo? Un par de minutos transcurrieron en el más incómodo de los silencios que ninguno de los dos parecía dispuesto a romper. no necesitaba más confusión en su vida y Sasuke venía en plan de eso. la voz dentro de ella susurró… "Pero. miró hacia el corredor durante un instante y la cerró.

Durante unos cuantos minutos más se quedó sentada. — Ahora sí. Ino. Sasuke.:. Vio su reflejo en el espejo y notó que estaba cada vez más ojerosa y pálida. Una sola cosa.:. La cereza en el pastel de desastres en su vida. —dijo dispuesta a aclarar todo de una vez por todas—.:.:. una sola persona ocupaba sus pensamientos: Sakura.:. "¿Acaso no había soñado eso?" . . o de cada parte de su cuerpo que se había tomado el tiempo para conocer a detalle. apoyó ambas manos en el lavabo para mantenerse en pie mientras intentaba encontrarle lógica a lo que estaba pensando. Finalmente dio por concluida la rendición de informes sobre las rondas y todos abandonaron el estudio.:.:.:. quien permaneció de pie frente al escritorio. — Ahora no.imaginó qué tanto duraría. Fue entonces cuando recordó las palabras de Sasuke y la duda la asaltó de golpe… "Sé que prometí que no me iría a menos de que tú lo desearas…" Un escalofrío recorrió su cuerpo. en medio de la oscuridad. No podía dejar de pensar en esos ojos verdes mirándolo fijamente. La ojiazul rodeó el escritorio y se paró frente a él.:. intentando convencerse de que había sido lo mejor. que el destino había intervenido para hacerle ver el camino por el que debía seguir.:. la sonrisa que siempre le dedicaba cuando habían compartido la cena.:. La reunión estaba a punto de ser terminada y Sasuke no había prestado atención a nada durante las casi dos horas que duró. —respondió sin despegar la vista de la ventana que estaba a sus espaldas. ¡Demonios! Esa mujer lo había hechizado y ahora no podía quitársela de la cabeza. con excepción de él e Ino. o mejor dicho. — Debemos hablar. Se puso de pie y caminó hasta el baño donde se mojó la cara para poder despejar su mente antes de volver a la cama con Sai. Después de todo. ¿quién en su sano juicio iba a sacrificar cuatro años de relación por sólo unos cuantos días de lujuria desenfrenada? Porque había sido sólo eso: lujuria.:. y ese era junto al hombre que dormía en esos momentos en su cama y no con el que había tenido una aventura pasajera.

su frágil cuerpo temblaba levemente ante la ola de rabia que sentía hacia él y sin embargo. — Ino. Eso sacó a la rubia aún más de sus cabales. — Te hice una pregunta. — ¡No intentes verme la cara de idiota. y cuando volvió a mirarla. Sasuke! ¡Pude oler tu aroma de vinculación! —exclamó furiosa. —aunque en realidad ya sabía las respuestas. ¿Qué es lo que te sucede? ¿por qué…? — ¡Ya te dije que no sucede nada. — ¡¿Qué no fue nada? ¡Estuviste a punto de arrancarle el corazón a ese humano! ¿qué es lo que te sucede? Sasuke no sabía que decir. — ¿Cómo pudiste? Tú… ¡te acostaste con ella! —presionó el nudillo de su índice contra sus labios intentando evaluar la situación. incluyendo el fuego que estaba calcinando todo lo que había en su interior. escucha —pidió al recordar ese pequeño detalle— no es lo que… —la mano de la rubia cruzó su rostro en una bofetada.¿Puedo preguntar qué diablos fue todo eso que sucedió en la cena? — Nada. ninguna de las delicadas facciones de su rostro se veía afectada más que por la tensión de sus músculos. Sasuke sólo ladeó el rostro. se percató del fuego que salía a través de esos ojos celestes. Ino! — gritó poniéndose de pie. poner el seguro de la puerta y olvidarse de todo. frente a Sasuke incapaz de mantenerse en un solo sitio— ¡Por supuesto que lo sabes! ¿Cómo pudiste hacerle algo así a Sakura? ¿Estás consciente de que ya no podrá ser una sacerdotisa después de esto? ¡Le arruinaste la vida! . Volvió a clavar su mirada en la de él y entonces pudo ver la realidad de lo que sucedía— No ha sido sólo una vez ¿verdad? ¡Responde! ¿desde cuando te has estado acostando con Sakura? — Ino… — ¿Acaso no sabes lo que significa? —comenzó a caminar de un lado a otro de la habitación. Ino —respondió con apatía. desesperado por la situación— ¿no entiendes? La paciencia de Ino se agotó. Sólo quería una frase que confirmara sus sospechas—. sólo quería salir de ahí. ir a su habitación.

cuando vio la puerta cerrarse. — Ino. él estuvo a punto de partir el escritorio de roble en dos Capítulo 12 Los rayos del sol le estaban dando de lleno en el rostro y la luz comenzó a molestarle. Las cosas no podían estar pasando. no así. — ¿Qué harás ahora. yo… — No digas nada —pidió la chica apartando la mirada para que él no viera que las lágrimas estaban apareciendo— Tienes toda la razón. puedes hacer lo que se te antoje y yo no tengo ningún derecho a juzgar ninguna de tus acciones. ¿Cómo había podido dormir tan profundamente que no escuchó la alarma? Soltó un bufido de . a quien le debes el favor más grande y a quien te estás dirigiendo. — ¿Qu-qu…? ¿Cómo puedes decir eso después de lo que has hecho? — cuestionó indignada—Jamás creí que no te importara algo como esto cuando fuiste TÚ —lo señaló con el índice— quien cambió el destino de Sakura. conseguiré a un hombre que se haga cargo de ella. miró el reloj despertador y vio que era casi mediodía. pensando en todo. Sasuke! ¿Qué demonios sucede contigo? — ¡Ya es suficiente! —gritó fastidiado— ¡Sólo la ayudaré a que sobreviva la transición y después. Sakura despertó y se sentó de golpe sobre la cama. olvidé que eres el rey. Así que me disculpo por mi insolencia —hizo una reverencia— Lo lamento. Sasuke intentó hablar pero antes de conseguirlo. — Dije que no haré nada. Ino salió corriendo de la habitación y.No podía dejar de pasearse. mi señor. El asunto con Sakura se acabó. ¿contenta? ¡Ahora te agradecería que dejaras de meterte en mi vida por una sola maldita vez! ¡Recuerda quien es quien te ha ayudado siempre. Pudo notar la expresión llena de dolor de ella y deseó que un rayo lo matara ahí mismo. si no puede hacerse sacerdotisa. ¡Si tan sólo querías placer hubieras escogido a una prostituta. Ino! Eso fue un golpe bajo y él lo supo al instante de terminar de decirlo. Al darse cuenta de eso. — ¿Qué? —musitó atónita. Sasuke? — Nada. Ese favor del que habló en definitiva había sido uno muy grande pero a la vez no lo había sido del todo porque Ino había sacrificado mucho por ello.

:. Si. Necesitaba aclarar sus ideas. llegar tarde al trabajo era lo único que le faltaba para continuar con los desastres en su vida. él apareció y le dio el respiro que tanto necesitaba. Sonrió sarcástica mientras se daba cuenta de que en realidad no debería sentirse así. frotó sus ojos con intensidad al darse cuenta de lo mucho que le dolía la cabeza y cerró las persianas de las puertas que daban al balcón. la activación desapercibida del . luego vio a su alrededor y se dio cuenta de que se hallaba sola en la habitación. Lo sucedido entre Sasuke y ella había sido simple y llana lujuria causada porque él había entrado de improviso en su vida. recordó a Sasuke y lo que había sucedido en la madrugada. salió de la cama y encontró una nota en el espejo que decía: "Buenos días. Inhaló profundo. viendo las llamas de la chimenea danzar frente a él. sin verlas en realidad.:. Sai.:. Habían terminado.:.:. .:.:. Sasuke continuaba encerrado en su estudio. Tenía que convencerse de que había sido solamente eso porque… no podía haberse enamorado de él ¿verdad? En definitiva ya estaba desvariando en cosas que no debían tener importancia. solo eso. sus piernas le temblaron sin control. pensando en todo lo que había sucedido la noche anterior. debía de ser eso. Perdón por irme sin despedirme de ti pero tengo una junta muy importante a la que no puedo faltar ¿nos vemos para comer? Llámame al celular para ponernos de acuerdo. sintió una fuerte punzada en la frente y luego. en la cena. todo se volvió oscuridad. Te amo. Luego de lo ocurrido la noche anterior. lo único que quería era poder.:. así que caminó hacia el baño dispuesta a darse una ducha pero cuando estaba a punto de abrir el grifo.:. amor.:. Si es que se podría usar ese término para cuando una aventura llegaba a su fin." Sakura dejó la nota sobre el tocador.:. todo a su alrededor comenzó a darle vueltas.hastío.:. con esa extraña sensación de vacío interno que la azoró al recordar todas y cada una de las palabras de Sasuke. dejar de pensar en su prometido y en su aman… En ese momento. aunque fuera por un instante en el día. su patética vida mientras ella se hallaba en la encrucijada más grande porque estaba estancada en un punto en el que nada de lo que hacía parecía tener relevancia. vio la habitación inclinarse hasta quedar completamente en posición horizontal. No podía explicarse la razón por la que sentía como si su pecho se estuviese comprimiendo de manera casi dolorosa… ¿por qué? Había sido sólo lujuria.

apretó con fuerza el vaso y luego lo arrojó a las . Todo su cuerpo le rugía de vida y de hambre de una manera desconocida para él. delinearlo con su lengua y hundir sus colmillos en él. de besar cada parte de su cuerpo y luego hundirse en su cálido interior. Odiaba todo el asunto sobre todo porque aún cuando el hambre yacía adormecida dentro de él y sabiendo que ella aún no era una fuente real de alimento. Y no quería. Jamás había sido su intención lastimar a Ino de esa manera. sentir como todo lo que hiciste o dejaste de hacer tiene repercusión en tu futuro alterando la realidad que esperabas vivir.cuando se trataba de lo concerniente a Sakura. la discusión con Sakura y… en su pelea con Ino. se sentía tentado más allá del límite de su control para poder resistirse a tocar la suavidad de su cuello. los latidos de su corazón. escuchando su respiración. atrapándolo durante cada instante de vigilia. Nunca debió haber dicho nada como aquello pero… -agitó sus cabellos con fuerza. Había sobrevivido durante mucho tiempo sin una compañera y le había ido muy bien. seguía aferrada a una vida que estaba destinada a abandonar pero. Si ese humano no estuviera presente… La furia embargó su cuerpo. Todo en lo que podía pensar era en esa humana que se había metido en su cabeza sin que él se diera cuenta. Él mejor que nadie sabía lo que era ser perseguido por tu pasado sin piedad alguna. y sus días contando los minutos que debía esperar antes de volver a hacerle el amor. la quería junto a él. nada justificaba lo que le había dicho a Ino ni tampoco. Nunca antes una mujer le había afectado de ese modo. el sonido de la sangre fluyendo a través de sus venas. sabía que era por ese humano que había estado durmiendo en su cama. continuaba deseándola fervientemente. No debía sentirse así. todo en él se descontrolaba. Bebió de golpe todo el vodka que había en su vaso. Pasaba sus noches rodando cerca de su habitación. atormentándolo con la simple idea de su presencia. y más.sharingan. para él. ella no lo había aceptado. Aún después de lo sucedido. si se trataba de lo ocurrido durante aquella cena. no quería otra cosa en el mundo que no fuera tenerla entre sus brazos. la misma cama en la que él le había hecho el amor todas las noches anteriores. Nunca le habían gustado las complicaciones y Sakura lo era indudablemente pero… la deseaba. ¡Maldición! No solía meter la pata con mucha frecuencia pero cuando lo hacía. Aún así. observándola. Y sin embargo. Sakura. la metía y hasta el fondo. embriagándose de la ambrosia carmesí que corría a través de esas delicadas venas. lo mucho que la había lastimado con sus palabras.

quería que fuera feliz. ¿vas a ayudarme? — Naruto… — Por favor. Hinata insistió en quedarse en mi habitación y pues. Nunca te he pedido nada salvo esto. él… . No lo haría si no fuese necesario… El azabache se puso de pie. como no te encontré y dado que todo está cerrado. Los minutos más largos en toda la vida de Sasuke y no quería arriesgarse a perderlo definitivamente. caminó hasta la pequeña mesa junto a la chimenea. y lo sabes. Deseaba ayudar a Naruto pero. él e Ino eran lo único que siempre había tenido y si algo llegara a sucederles por su causa. no puedo dormir. Al menos uno de los dos debería serlo. —se movió hasta el escritorio y apoyó la cadera en él. Sólo. Naruto? —preguntó sin mirar al hombre que se acercaba por su izquierda. Naruto lo había estado durante casi dos minutos. pensé que estarías aquí. Por si no le hiciera falta. ya lo habían intentado una vez. sólo habían quedado ellos dos y si en sus manos cabía la posibilidad de ayudar a Naruto a que fuera feliz. Sasuke. Luego de que Ino se emparejara con Kiba. — ¿Cómo supiste que estaba aquí. de hecho. Así que espero que cuando quieras hablar puedas contarme ¿de acuerdo? —no recibió respuesta— Regresando a mi asunto. eres el único a quien puedo recurrir. comprenderás que en lo que menos pienso es en dormir. y se sirvió un poco en un nuevo vaso. echándole un vistazo a todos los papeles que había encima— ¿Qué hay de ti? ¿qué es lo que tanto te preocupa? Desde hace días estás actuando más raro que de costumbre. Sin embargo. — Nada. él no se lo perdonaría nunca. —esbozó una media sonrisa— ¿Y puedo saber por qué me estabas buscando a estas horas? — No podía dormir —Sasuke alzó el rostro para verlo—. su inexperiencia en ese uso del sharingan había salido a relucir y ambos casi terminaron muertos. En ese momento la puerta se abrió. una encrucijada más en su vida. donde había varias botellas de licor. No soportaría otra visita fantasmagórica en su vida. Naruto exhaló profundo y miró a Sasuke. estando los dos acostados en la misma cama. — Hmp.llamas de la chimenea. — Fui a buscarte a tu habitación y al gimnasio pero. — No puedes engañarme fácilmente.

giró la cabeza y vio a Sai sentado en una silla a su lado. — Hmp. te pido que por favor le digas lo que sucedió en caso de que no funcione. — Son las puntadas. la cegó momentáneamente.:. El rostro de Naruto se iluminó ante su respuesta. La sonrisa de Sasuke se amplió un poco más. nada.:. Instantes después. señorita Haruno —dijo el doctor observando las placas en el panel—.:. Confío en ti —sonrió divertido—. y por primera vez. Pero no digas que no te lo advertí.:.:. un médico junto a una enfermera regresaron con él. en toda su vida. — Es una posibilidad pero… si le ves el lado positivo. así no tendrás que extrañarme mucho porque irás al otro lado conmigo. El doctor parecía estar en los cuarentas y tenía esa clase de rostro amable que no hace más que ponerte nerviosa ante la expectativa de cualquier palabra que pudiera salir de su boca. Sabía que había despertado esa mañana. Se llevó una mano hacia el lado derecho de su frente y sintió pequeñas irregularidades en ella. un verdadero rayo de esperanza se posó sobre él. Espero que ya te hayas despedido de tu mujer. la nota en el espejo.:. .:. Llamaré al doctor. — Ha sido un gran golpe el que se dio en la cabeza. La cabeza le dolía.:. Sasuke. Así ella me destrozará cuando sepa que yo fui quien te asesiné. mirándola preocupado—. y me dejas a mí el paquete ¿no? —volteó a verlo—.:. abrió los ojos y la luz fluorescente frente a ella. Pero afortunadamente la tomografía . — Gracias.— De acuerdo —musitó lacónico—. el timbre de un teléfono y el ir y venir de pasos. — Claro. voces desconocidas se hacían notar a su alrededor. ¿Dónde estaba? no recordaba haberse quedado dormida. De cualquier manera.:. Todo parecía muy confuso. acercarse al baño y luego. recordaba su conversación con Sasuke. Se puso de pie y salió por la puerta de cristal.:.:. siendo seguido por su amigo—. Él y Naruto atravesaron el vestíbulo y abrieron una pequeña puerta que se encontraba debajo de las escaleras y que conducía hacia el gimnasio donde los miembros de la cofradía solían entrenar. — No tengo por qué. no las toques —escuchó de una voz a su derecha. No me lo agradezcas aún —caminó hacia la puerta.

— ¿Y ha estado siguiendo las recomendaciones que le dio su médico? —Sakura asintió mientras notaba que el doctor parecía no haberle creído del todo—. repetiremos sus análisis y le administraremos altas dosis de hierro y otros complementos. sus niveles se restablecen un poco. — No se preocupe. — ¿C-cómo llegué aquí? — Te encontré en el baño del apartamento —respondió Sai. la enviaré a casa ¿de acuerdo? Sakura asintió una vez más y entonces el doctor abandonó la habitación. Verá. ya no recuerdo nada. Necesita cuidarse. señorita Haruno. —dijo el médico de manera condescendiente— Dígame una cosa. — ¿Estás molesto? —inquirió al escuchar el tono en el que Sai le estaba respondiendo. cubierta de sangre? — Sai… — ¡Y tú nunca tuviste la cortesía de decirme que te sentías mal! . Sus análisis de sangre revelaron los niveles de eritrocitos y hemoglobina realmente bajos. la verdad… no. Tiene usted mucha suerte. Si al final de esas horas. es normal. serio— Regresé porque había olvidado unas carpetas que necesitaba y vi que estabas tendida en el suelo. Sakura! ¿Sabes lo que sentí al verte inconsciente en el baño. esa clase de desvanecimientos no deben de tomarse a la ligera pues generalmente son síntomas de padecimientos más serios. Se quedará en observación durante unas horas más.no mostró daño alguno y el electro tampoco mostró alteraciones en su función cerebral. Me he sentido muy débil y cansada. — ¿Desde cuando llevas sintiéndote tan mal? — Yo… Sai… esto no es lo que tú… — ¿piensas? ¡Por supuesto que lo es. Iba a darme una ducha cuando me sentí mareada y después. Como no reaccionabas tuve que llamar a una ambulancia. Fui a consulta hace casi una semana y me dijeron que tenía anemia pero que no había nada de qué preocuparme. ¿Recuerda algo de lo que sucedió? — E-en realidad no mucho. señorita Haruno ¿se ha sentido bien últimamente? — Eh. dejando un silencio sepulcral en el interior.

Porque ahora me he dado cuenta de que no confías en mí lo suficiente como para decirme algo que tiene que ver con tu salud.— Lo siento.:.:.:.:.:. el hombre que estaba ahí ahora que más lo necesitaba.:. Era él a quien ella… "Vamos. Sakura" "Vas a ver que todo desaparecerá en unos días" pues bien… déjame decirte que no fue así. algo me está pasando y no sé que es… En ese momento el hombre se paró de la silla y fue a sentarse junto a ella. tengo el estómago sumamente sensible y no puedo comer casi nada sin tener ganas de vomitar. Yo soy quien lo siente. Tres días después… Naruto cayó al suelo. — Perdóname. Sai. — ¡Claro que así es! — ¡Ya te dije que no es así. lo mismo que me dijiste aquella vez en la que casi me violaron ¿recuerdas? "Son sólo cosas de tu mente. Sai! —exclamó sin poder contenerse más— ¿Crees que no pensé en decírtelo? Por supuesto que sí. — No es así… —respondió ella intentando mantener el equilibrio entre el dolor que sentía en la cabeza y la frustración. vamos a averiguar que tienes y lo haremos juntos ¿de acuerdo? Sakura asintió aún sin estar segura de que ese abrazo le diera el consuelo que ella buscaba pero. Era el tercer día de entrenamiento y no habían logrado conseguir ninguna mejoría. Pero sabía lo que ibas a decirme. rodeándola con sus brazos sintiendo como Sakura se aferraba a él con fuerza y lamentando no haberle prestado la atención adecuada. era él.:.:.:. — No. sé que algo está mal conmigo. mi amor. Perdón —susurró acariciando la espalda de ella— Te prometo que a partir de ahora todo será diferente. — ¿Te encuentras bien? —le preguntó Sasuke mientras lo ayudaba a . No…—continuó casi sin aliento— no desapareció y yo… —la voz se le quebró— …tengo miedo.:. el hombre con quien ella estaba destinada a pasar el resto de sus días.:. era Sai. Sé que eso no es algo normal. Sabes que eso no es verdad" .:. la cabeza me duele tanto que siento que en cualquier momento me va a estallar. quería decirte que he tenido pesadillas durante semanas. Sakura. Sakura.

La energía se hizo cada vez más intensa y fue entonces cuando Sasuke activó el sharingan intentando divisar la fuente de chakra. — H-hay que intentarlo otra vez —susurró en un jadeo. — De acuerdo. El pelirrojo se encogió de hombros. — ¿Qué haces aquí. Sasuke? — Hmp. — Sasuke intenta reprimir el chakra del kyubi. — Tal vez. ha sido demasiado. Mi manejo de chakra es mejor que el de la mayoría aunque no sé realmente qué es lo que están haciendo. Te lo advertí. Él asintió. Lo consiguió sin ningún . — ¿En verdad crees poder hacerlo. alejándose del rubio— Concéntrate Naruto. extendiéndose luego por todas partes hasta que toda la atmósfera del lugar se tensó tanto que empezó a sofocarlos. muy serios problemas. Gaara? — Danzou estaba preocupado por el ligero temblor que hubo en su cocina hace unos minutos y me pidió venir para averiguar si ustedes no se habían matado ya. Gaara se mantenía atento a cualquier señal de que algo anduviera mal. Necesitas llevar el chakra casi al nivel de transformación pero no puedes hacerlo porque entonces yo no podría controlarte solo. —dijo Sasuke luego de unos instantes. Estamos trabajando en ello. entonces lo intentaremos una vez más. de lo que estaba seguro era de que si Naruto se transformaba. Él asintió y entonces un resplandor naranja fue haciéndose cada vez más visible a su alrededor. en ese lugar tan pequeño. Aún no lo sé. — Lo sé pero… — Yo te ayudaré —ambos miraron al hombre que se encontraba en el umbral de la puerta. iba a ver serios. —Gaara esbozó una media sonrisa. — No. — ¿Estás seguro que puedes ayudarnos? —preguntó Naruto. aún no tenía muy claro lo que debía hacer pero. ¿vas a ayudarnos entonces? Gaara volvió a encoger los hombros y Sasuke y Naruto lo tomaron como un sí.reincorporarse.

esfuerzo aparente pero. . lo interesante sería manipularla. Los únicos momentos en los que había tenido contacto con el exterior habían sido cuando Sai le llamaba cada cierto tiempo para verificar que seguía consciente y no tirada en el baño. Si. quien ya se había encorvado por la presión que el kyubi ponía sobre su cuerpo. Recargó la nuca en el respaldo del asiento mientras concentraba su mirada en el techo sintiendo que algo le estaba faltando.:.:. Es que… No. abrasándolo mientras salía volando por los aires junto con Gaara. — ¿Hola? —volvió a sentarse cuando escuchó de quién se trataba— Ah. sentía como si lo hubiese tenido durante toda su vida. algo que había perdido recientemente y que sin embargo. seguro. estiró su mano para tocarlo y entonces la energía se elevó de golpe. Bien. Se detuvo en el enorme librero cerca de la ventana y notó el lomo de un libro sobresaliendo de entre los demás. Volvió a colocar el auricular en el soporte y luego se quedó observándolo durante un rato. Tanteó sobre su cabeza hasta encontrar el aparato y descolgó el auricular para contestar. Adiós. gracias.:.:. pero… —soltó un suspiro de resignación mientras escuchaba el discurso persuadidor proveniente del otro lado de la línea telefónica. Agitó la cabeza levemente de un lado a otro y luego miró a su alrededor. "Sasuke…" Claro.:. Las veré a las ocho. se dio por vencida— De acuerdo. Sip. haciéndole recordar lo bien que se sentía estar entre sus brazos.:. sin embargo. hola Eri.:. Se acercó un poco más a Naruto. Nunca antes se había sentido tan falta de vida como lo había estado durante esos días. Finalmente. salir de juerga esa noche no era lo que ella consideraría un buen plan sobre qué hacer pero. iba a ser una completa hipocresía si decía que apenas lo había pensado durante aquellos días. . Claro. ¿Eh? Salir esta noche.:.:. caminó hasta ahí y lo tomó entre sus manos. creo que volveré al trabajo mañana.:. debajo de su cuerpo. no había observado nunca a detalle. porque la realidad era que a cada minuto su mente lo había traído a ella. el sabor de sus labios y el paraíso cuando estaba en su interior. ni siquiera la televisión le había hecho olvidarse de su alrededor y eso que ella puso todo su empeño en ello. Sasuke se acercó un par de pasos más. Bueno.:. no lo sé. cualquier cosa era mejor que permanecer un segundo más tendida en ese sofá sintiendo el lento pasar de los minutos. El sonido incesante del teléfono le recordó que se había dormido en el sofá. recorriendo esa estancia que tantas veces había visto y que. Yo. Suspiró profundo.:. sintiendo sus ardientes caricias recorrerla con detenimiento.

completa y feliz mientras era rodeada por aquel cuerpo masculino que le brindaba un sentimiento de bienestar y plenitud que no había experimentado nunca. — ¿Es muy grave? —preguntó Naruto aún sin poder creer lo que sus ojos veían. Hinata estaba completamente concentrada en su labor.:. como cuando al agua se le agrega vino…" No pudo evitar recordar aquel sueño que tuvo acerca de Sasuke durmiendo a su lado. él la había abandonado. Ahora todo parecía haberse desvanecido. quien . Cerró el libro.:.:.:. Han pasado por mi alma y le han dado un color nuevo.:.Era un viejo ejemplar de «Cumbres Borrascosas» que había leído en más de una ocasión. — Son quemaduras de segundo grado pero gracias a su línea de sangre sanarán en unas cuantas horas. Hinata negó con la cabeza. sus brazos envolviéndola en un gesto protector pero a la vez tan necesitado.:. lo dejó sobre el sofá y caminó hasta el baño dispuesta a darse una ducha. esa sensación de sentirse tranquila. Ahora el rubio estaba totalmente consciente y él y Gaara se encontraban observando como Hinata terminaba de hacer las curaciones en el brazo de Sasuke. y cuando llegó al gimnasio. . su cálido aliento chocando contra su nuca mientras lo sentía respirar entre su cabello. De nada le servía atormentarse con algo que ya había acabado. Gaara había ido por ella al ver el estado en el que se encontraba Sasuke. realmente parecía imposible pero había sido como si esa noche. —alzó la mirada para ver a Sasuke. "En ocasiones he soñado cosas que no he olvidado nunca y que han cambiado mi modo de pensar.:.:. que no volvería y que había sido tan efímero como lo había sido la mayor parte de las cosas felices en su vida.:. Todavía se preguntaba cómo ese sueño había podido hacerle sentir tanto.:. todo lo que siempre había estado buscando hubiese aparecido frente a ella. Pasó su mano a través de la cubierta y luego lo abrió en una página al azar repasando con la mirada los párrafos sin leerlos realmente hasta que encontró algo que llamó su atención. no pudo ocultar su sorpresa al ver el estado del azabache.:.:. Aún su más ínfima esperanza de volver a verlo se había agotado pues también en sus sueños. Su brazo y parte de su costado izquierdo tenían quemaduras gracias a la onda de fuego que salió desprendida del cuerpo de Naruto.

— Tal vez podría funcionar ¿no crees? —Sasuke se puso tenso al escuchar esa voz. Creo que es a lo que se le llama tener un déjàvu —dijo acercándose a su hermano— ¿Por qué simplemente no puedes aceptarlo? — ¡Porque esto no es posible. dejando solo a Sasuke. Ambos sabíamos que era un riesgo y decidimos correrlo. se dio la vuelta y vio a Itachi recostado sobre el muro. Luego de un intenso silencio. — Sasuke. hermanito. — Esto no puede estar pasando. Esta vez sentí que estuve realmente cerca de lograrlo y supongo que esa descarga de chakra fue porque el kyubi también lo sintió. a otro a través de la habitación. así que. siento como si esto ya lo había vivido. perdón. había estado bajo mucha presión con todo el asunto de Sakura y el resto de las elegidas.permanecía con el rostro impávido—. — Eh. la guerra y las . mi señor. se puso de pie. mientras éste evaluaba la opción que le había dado. — ¿Sabes?. llevándose constantemente la mano hacia la nuca mientras intentaba hallar la posible causa para su alucinación. quien no puede aceptar que estás viéndome. Sasuke comenzó a pasearse de un lado. — De acuerdo… yo no dije nada. Sasuke asintió y una vez que Hinata terminó de colocarle los vendajes. también le aconsejaría que se alimentara. eres tú. Gaara abandonó el gimnasio siendo seguido por Hinata y Naruto. El suero proteico que le administre ayudará a la rápida regeneración celular pero. quien fue atravesado por una espada fui yo. porque tú no puedes estar aquí porque estás muerto! ¿lo entiendes? — ¿Se te olvida con quién estás hablando. sé que no es de mi incumbencia pero… —interrumpió Gaara— ¿Han considerado la posibilidad de emplear un sello de cinco puntos? Las tres personas a su alrededor lo miraron sorprendidos y él supuso que su mejor opción era mantener su boca cerrada. Sasuke? Por si no lo has notado. —musitó con cansancio. Era por culpa del cansancio. Naruto. No fue mi intención… — No te preocupes. Si entiendo que estoy muerto. sí. No había dormido prácticamente nada en los últimos días.

de nuevo. Itachi desapareció de repente. Además. todos se estaban preparando para iniciar las rondas. que se encontraba sentada a los pies de la enorme cama que compartía con Kiba. Y antes de que lo olvide. con excepción de Ino. Podrías pedírselo a Kakashi. Horas más tarde. la noche por fin cayó sobre la ciudad y en la mansión de la cofradía.:. Nunca pensé que diría esto pero estoy de acuerdo con Gaara.:. Un par de noches antes. debía ser eso. o bueno. escuchando el repiqueteo inconstante del agua mientras él tomaba un baño. — ¿Qué demonios ha pasado contigo en todos estos años? Nunca habías sido de esa clase de hombres que reniega de la verdad escudándose en cosas estúpidas. él sabe más de estas cosas.:. que al menos estoy aquí. te puedo apostar lo que quieras a que no durarás mucho tiempo sin ella.:. él lo haría si tan sólo Ino le dirigiera la palabra. .:.:.:. — Y sigo sin serlo.:. Claro.bajas civiles también eran tema de preocupación además del problema de Naruto con el kyubi. la biología y lo que estás sintiendo no son algo con lo que puedas pelear y créeme. regresando al asunto de Naruto. — ¿Qué puedo hacer para que me creas? —no hubo respuesta—. estaba comenzando a creer que era real. Itachi negó con la cabeza. pero no pienso de igual manera cuando se trata de ilusiones fabricadas por mi mente cansada. — Ahora. . Puedes preguntarle y ella te lo confirmará. Sasuke estuvo a punto de replicar. Esto confirmaba su idea de que estaba enloqueciendo porque no sólo era la segunda vez que conversaba con su hermano muerto. sobre tu mujer.:. halló el camino y yo le expliqué cómo usarlo. lo tuyo es sumamente poderoso.:. Entonces sabrás que soy real. sino que también.¿Sabes quién le indicó a Ino el camino que debían seguir cuando nos atacaron? —Sasuke negó con la cabeza— Pues fui yo. Todos. Soltó un suspiro en señal de desánimo.:. un humano no puede compararse con un Uchiha. ella había perdido uno de sus aretes y mientras lo buscaba. el sello de cinco puntos debería de funcionar pero no lo vayas a aplicar tú.:. diciéndole a su hermano que no se metiera en su vida pero. Si.

Sin perder el contacto visual. recorriendo con los ojos cada parte de ese magnífico cuerpo masculino que. tanto como ella le pertenecía a él. — ¿Si? —respondió con una sonrisa de inocencia fingida mientras volvía a levantarse. completamente a su merced. podía decir que le pertenecía. — Ino… —suspiró Kiba al sentir un ligero roce de los colmillos de ella. sintiendo como él se tensaba por ese simple roce. haciendo que su cálido aliento rozara la piel de él. ¿Cuánto tiempo llevaban viviendo de esa manera? Mucho. sin hacer un solo movimiento. se acercó aún más a él. Se detuvo justo a la altura de sus pectorales. con todo orgullo y alegría. lo atrapó con los labios y comenzó a hacerle caricias con la lengua. le encantaba eso! Él le doblaba en peso. era más alto que ella y también más fuerte. de pie. percibiendo el calor que su pecho irradiaba a través de la delicada seda del camisón que ella vestía. esa mirada salvaje. repartió nuevos besos más intensos y prolongados hasta encontrarse con uno de sus pezones. En ese momento la puerta del baño se abrió frente a ella. Ella sabía perfectamente como despertar el deseo en él. dejando ver a Kiba vestido solamente con una pequeña toalla alrededor de las caderas. — Mujer. ¡Dios. De nuevo su mirada recorrió el bien formado torso de él y sin resistirse más. acercó su dedo índice y con la uña recorrió desde su clavícula hacia la parte baja de su abdomen. cargada de un deseo ardiente y excitante que solo existía para ella y por ella.Esa era una de esas noches en las que desearía poder quedarse tendida en la cama con el hombre que amaba a su lado. . en uno de los músculos que sobresalían en su abdomen. sin importar nada más. Entonces él la alzó por los codos y atrapó sus labios en un beso férreo. Con andar cadencioso fue acercándose a Kiba. y sin embargo. rozando su clavícula y luego repartiendo pequeños besos en sus pectorales. haciendo el amago de querer ir más abajo. Ella se quedó mirándolo absorta. En cuerpo y alma. ahí estaba. Fue deslizando sus labios hacia abajo. sintiendo que él nuevamente se estremecía. recorriendo la línea de su garganta con la lengua. eres incorregible —dijo en un gemido y la sonrisa en el rostro de ella se amplió más. deteniéndose a tan sólo unos centímetros de distancia. sin obstáculos por vencer ni limitaciones a su alrededor pero… sabía que eso no era posible. con los labios rozó su mandíbula inferior. rodeándolo con ella o succionando calmosamente. pasando en línea recta a través de sus pectorales hasta el ombligo y más abajo. Alzó la mirada encontrándose con la de él.

apasionado y totalmente excitante sexo candente. la sensación de su lengua recorrer los pliegues de su oreja hacía que ella se sintiera absolutamente preparada para toda una noche y gran parte de la mañana de un grandioso. hasta llegar a sus glúteos. cada segundo pasado a lado de él lo valía todo. al menos no en esa ocasión pero… también sabía que si las manos de él seguían recorriendo su abdomen. Sin embargo. dos horas después. y que conocía a la perfección.rodeándola con sus fuertes brazos pegando sus cuerpos al máximo sin darle oportunidad de escape alguna. Así que. Sin apartarse ni un centímetro y con gran maestría. Fue entonces que volvió a recordar que él lo valía. y por lo que golpeaba contra su espalda baja. con un demonio. ya anocheció! —gritó Gaara desde el corredor al otro . su cuerpo se tensaba aún más al ritmo con que sus lenguas mantenían ese ardiente e intenso juego. definiendo las curvas que se formaban debajo del camisón. sucumbiría sin remedio. rodeándolos con las manos y hundiendo las yemas de los dedos en ellos para apretarla aún más a su cuerpo y así hacerle saber lo que ella había provocado. un tercero y tal vez un cuarto asalto. porque sabía que siempre era cuestión de tiempo pero… en las ocasiones anteriores. Sus manos se deslizaron a través de la espalda de ella. decidió no reflexionar más sobre aquello. Entonces un golpe en la puerta por gracia divina. sabía que seguía desnudo. Instantes antes era él quien se rendía ante sus caricias y ahora los papeles habían cambiado. deslizándolas a través de su pecho y abdomen. no había tenido que pasar por ello sola. manteniendo la mirada perdida entre las docenas de vestidos que se alzaban en el interior del clóset. — ¡Kiba. brindando suaves caricias hasta que finalmente encontró aquel pequeño trozo de tela que se encargó de apartar mientras sentía que Kiba la empujaba hacia la cama. bueno. estar a su lado lo valía. totalmente listo para un segundo. — Cualquier color te hace ver hermosa— escuchó junto a su oído. el dolor. Los brazos de Kiba le rodearon la cintura desde atrás. siendo ella quien estuviera deseando fervientemente lo que los movimientos de aquellas ágiles manos estaban prometiéndole. los interrumpió. Una. los gritos. quizás más y ¡por todo el cielo!. sabía que eso no pasaría. el sacrificio. Ino sintió la erección de Kiba presionar contra su vientre y dejó escapar un gemido que acabó ahogado en sus labios. bajando hasta sus muslos y acariciando sus pechos. No pudo evitar sonreír. llevó sus manos desde los anchos hombros de él. las lágrimas. y ella no podía esperar a que continuara. Ino estaba envuelta en una sábana.

— Tal vez… podríamos retomarlo al final de la noche —dijo la rubia inclinando la cabeza para recorrer con la mirada su cuerpo—. Un mes antes. tú no…? —regresó su atención a la rubia— ¿No quieres que alguno de nosotros te acompañe? Ella negó y dijo: — No es necesario. Pero Sasuke. si lo sabía. —soltó un suspiro— Nos vemos después. mezcla entre un vestido común y una túnica. contrario a Kiba. le dio un rápido beso y se separó. — ¿Qué clase de asunto? —preguntó Naruto sin saber a que se refería. se arregló y caminó hacia la cocina. ¿No crees? Kiba sonrió. Finalmente escogió el que siempre usaba para esa ocasión. Puedo cuidarme yo sola. —susurró antes de besarla. ¿Sasuke. Ino soltó un suspiro. Kiba se preparó para hacer las rondas. — Tengo que arreglar un asunto. — ¿Qué tú no…? —volteó a ver a su amigo—. color blanco. aunque él sabía perfectamente que.lado del pasillo—. Cuando un segundo golpe retumbó contra la puerta. — Es una cita entonces. quien realmente lo hacía. ¡¿Vas a salir o no? Ino se dio la vuelta para encarar a Kiba. ambos se apartaron y con una velocidad impresionante. mi amor. él ya había desaparecido tras la puerta. le dio un rápido beso en los labios y luego salió por la puerta de la cocina pasando olímpicamente de Sasuke. El ex prometido de Ino. encontrando ahí a Naruto y Sasuke hablando. regresó su atención a la elección de vestido pensando. él había recibido el mensaje proveniente del padre de Ino pidiendo verla. — ¿Te refieres a ESE asunto? Ino asintió. la abrazó contra él y le dio un beso en la frente. en cual podría llamar menos la atención. Segundos después. . así que no voy a poder acompañarlos en las rondas esta noche. se acercó a Naruto. estratégicamente antes de que la lengua de él se introdujera entre sus labios. — Wow —susurró Naruto para luego soltar un silbido decreciente— Estás hermosa pero… ¿qué haces vestida así? —cuestionó al verla ataviada con un vestido de seda. Sin darles tiempo de preguntar absolutamente nada. era Hidan.

— Está molesta —susurró Naruto. el plan de Ino para acercarse a ella. — ¡Lo sé! —exclamó fastidiado. desde lo sucedido la noche de la partida de Kakashi. caminó hacia la nevera para tomar una botella de agua y luego regresó a su asiento frente a Sasuke. — ¿Recuerdas el asunto de las sacerdotisas? —el rubio asintió— Pues… Sasuke comenzó a contarle todo a Naruto. — Está MUY molesta. — Lo sé. — Ella esta MUY molesta con… — ¡Qué no entiendes que lo sé! — ¡ESTÁ MUY MOLESTA CONTIGO! —gritó Naruto. y yo soy el mejor amigo de Mickey Mouse. — ¡Deja de hacerte el imbécil y dime qué le hiciste! Sasuke exhaló profundo. incluyendo su petición de ser el soporte de Sakura para la transición. — Contigo. apartó el arma hacia un lado y miró a Naruto. Nada. lo ocurrido con Sakura las . — Claro.Naruto se puso de pie. — Lo sé. — El mejor amigo de Mickey Mouse es el Pato Donald. te refieres al perro —Naruto perdió la paciencia y le dio un golpe a Sasuke en la nuca. Desde entonces sólo se había dedicado a patearnos el trasero cada vez que la hacíamos enojar. intentado que Sasuke viera lo obvio— La última vez que dejó de hablarte fue cuando teníamos diez y tomamos su collar de perlas rosadas y tú lo usaste como proyectiles contra los soldados de tu padre. aunque creo que en tu caso. ¿Qué sucedió? — Hmp. El silencio reinó por completo en aquella habitación siendo interrumpido por el tamborileo incesante de los dedos de Naruto sobre la botella mientras Sasuke se dedicaba a limpiar un par de armas que tenía frente a él.

Sasuke salió de la cocina dando un portazo y Naruto se quedó mirando el lugar donde había estado su amigo.:.:.:. —susurró abriendo la botella de agua para beber un poco. Sakura.:. Con cada palabra que escuchaba. O al menos eso pensó hasta que una de sus amigas llamó su atención.:. La música dentro de X-tasis.:. — Tú la… —dijo más calmado al ver la expresión en el rostro de Sasuke— ¿amas? — Yo… —exhaló profundo— Debo irme. Sakura permanecía sentada. .:. Sakura y algunas de sus compañeras de trabajo habían conseguido entrar a pesar de que era viernes y el lugar estaba a reventar. Tal vez no había sido.últimas noches y su pelea con Ino por ese asunto. realmente.:. — Tomaré eso como un sí. . — Oye.:. Cuando Sasuke terminó su relato. aún sin creer lo que había escuchado — ¡Eres el imbécil más grande que he conocido en toda mi vida! —exclamó— ¿dónde demonios tenías la cabeza? Sabía que no eras muy listo pero ¿no podías haber mantenido a tu amigo dentro de tus pantalones? ¡Y con una elegida! — ¡¿Y crees que no sé que fui un idiota al haberlo hecho? ¡Por supuesto que lo sé! Pero… —se detuvo y comenzó a caminar de un lado a otro frente a Naruto. ¿Qué no es ese tu vecino? —ella miró en la dirección en la que le señalaban y vio a Sasuke abrirse paso entre la multitud. ambos quedaron en silencio durante un par de minutos. retumbaba a través de las paredes. llenando la atmósfera de aquel ambiente que era único en ese club. con excepción de la zona VIP que se alzaba al otro extremo del lugar y mientras algunas habían conseguido parejas para bailar. acompañado por un hombre rubio. una buena idea salir.:. la mandíbula de Naruto caía un poco más hasta que pensó que llegaría al suelo. Lograron hacerse de una mesa sobre un palco desde donde se podía ver casi toda la pista por completo. — Im-bé-cil… —dijo Naruto en un susurro. que sonaba en ese momento. No pudo evitar sonreír. oyendo el sonido estridente del remix de la canción "Circus" de Britney Spears.:.:.

Sasuke era un dios. y que ella había tocado con sus dedos en más de una ocasión. Sasuke tenía ese aire atractivo. casi aristócrata. el hechizo de feromonas se aplacó y la actividad volvió a reiniciarse en la pista de baile. y de manera casi imperceptible. recorriendo el cuerpo de Sasuke. Eran como el día y la noche. eran más que suficientes para que varias mujeres lo estuvieran desnudando con la mirada sin reserva alguna. todas las mujeres se hallaban en la encrucijada de a cual elegir. determinación y un toque de peligrosidad salvaje que robaban la atención de cualquier mujer que estuviera frente a ellos. Una punzada atravesó su corazón y supo que haber recordado lo vivido con él. serio. no había sido la mejor opción cuando buscaba exactamente lo opuesto. de manera irremediable. al igual que ella. elegante. debía aceptar que su acompañante lo era un poco más. imaginando lo que había debajo del pesado abrigo de cuero que llevaba puesto. no. Sakura logró vencer el hechizo del que se había quedado presa y apartó la mirada recorriendo los rostros femeninos a su alrededor dándose cuenta que. . detallando aquel andar elegante y ágil con el que se movían a través de la pista de baile. el cabello dorado reflejando los destellos de las luces y el azul profundo de sus ojos en compañía de ese tono bronceado de piel. Fue entonces cuando prestó atención al hombre que iba junto a Sasuke. no es que seamos grandes ami… Su amiga suspiró con desánimo mientras se recargaba de nueva cuenta en el respaldo de la silla alta. Sakura contuvo la respiración mientras los seguía con la mirada. — ¡Qué lástima! Sakura sonrió tensamente y luego regresó su atención al trago que había entre sus manos. dejó escapar un jadeo de asombro al ver aquella magnífica figura masculina. Con fuerza sobrehumana. Una vez que ambos hombres desaparecieron tras el cordón de terciopelo rojo que marcaba el inicio de la zona VIP. Quiero decir. si es que tuviesen la oportunidad de hacerlo. — Por favor dime que conoces a su amigo y que puedes presentármelo ¿si? — Eh… pues en realidad. mientras que el aura de su amigo emanaba espontaneidad. Sasuke sólo vive en el apartamento de a lado. justo como en ese momento. de eso ella no tenía duda pero. seguro y orgulloso de sí mismo que lo hacían completamente irresistible.Al igual que el noventa y nueve punto nueve por ciento de las mujeres que había en el lugar.

Están cerca de aquí. — ¡Oh. — Uno. uno con el sello desactivado. — Eh… chicos… —todos voltearon a ver a Shikamaru cuando rompió el extraño silencio que se había formado. no espera… —frunció el ceño intentando concentrarse un poco más— Son dos. no puedes hablar en serio! —exclamó Naruto— ¡Acabamos de llegar! — ¿Cuántos? —preguntó Sasuke poniéndose de pie. tal vez a un par de cuadras yendo en dirección al norte. Ambos odiaban mentirle a su compañero pero. la realidad era que las cosas nunca habían sido fáciles para ellos. Ser presa de las miradas lascivas de las mujeres no debería ser sorpresa pero solía haber veces en las que era un poco incómodo. sobre todo por las diferencias que había entre sus líneas de sangre así que cualquier cosa que Ino hacía para mantenerlos unidos era porque pensaba que valía la pena y ellos no podían intervenir contra sus deseos. Dio un pequeño codazo a Sasuke y ambos se dirigieron hacia donde sus amigos se encontraban. —dio un trago a la cerveza y luego dejó la botella sobre la . Naruto recorrió con la mirada el lugar hasta que encontró a Kiba y Shikamaru sentados en la mesa de costumbre. sobre todo cuando las mentes de las humanas eran tan claras para ellos que podían divisar imágenes de las escenas extremadamente eróticas que maquinaban y que los tenían a ellos como protagonistas. — De acuerdo. — ¿Dónde están Gaara y Neji? —cuestionó Sasuke mientras Naruto pedía cervezas para ambos. Él los miró sobre el borde del vaso con whisky que estaba bebiendo y todos comprendieron lo que significaba. Iré yo. Naruto miró a Sasuke y luego se llevó la botella de cerveza a los labios para bajarle casi la mitad de un solo trago. — Fue al apartamento por sus armas y a ver a una de las elegidas —dijo Sasuke lacónico— Me encontraré con ella ahí más tarde.Sasuke y Naruto dejaron. vamos Shika. parcialmente. Cuando se encontraron en el apartado VIP. — Aquí nuestro "ojo omnisciente" —respondió Kiba apuntando hacia Shikamaru con la mano en la que sostenía una botella de cerveza— los puso a trabajar con un escuadrón como a seis kilómetros de aquí pero no deben de tardar — entonces frunció el ceño— ¿Dónde está mi mujer? Creí que haría rondas con ustedes. apartados de la multitud. atrás el bullicio de la pista de baile del club. Tal vez es nuevo porque su chakra no es muy fuerte.

su mente lo entendía claramente pero. Pensó mientras lo seguía con la mirada. cuando se detuvo de golpe. los tragos que había estado bebiendo no tardarían en hacer estragos en su cuerpo y si no quería escenificar el papel de ebria vomitando en un baño. se acabó. Tan sólo había avanzado un par de cuadras. Kiba. como un indicativo de que el verano en Konoha había llegado a su fin. Dirigió la mirada hacia el lado donde estaba la fila en la entrada y entonces vio a Sasuke salir del club. bueno. exhaló profundo y vio la pequeña nube de vaho que se formó frente a ella luego miró a su alrededor a la espera de que un taxi pasara. no es que hubieran tenido un romance de años. no podía evitarlo. Vuelvo en cinco. El momento en el que lo había visto más de cerca en los últimos días. ¡Entiéndelo se A-C-A-B-O!" Si. entiende. Frunció el ceño al darse cuenta de que Sasuke desaparecía en la esquina de un . De inmediato le dio la espalda sintiéndose una estúpida al segundo de haberlo hecho. Cuando se encontró fuera. Se puso de pie. Cerro su abrigo sobre su pecho cuando el aire de la noche fría se alborotó a su alrededor. Pensó en que debería cambiar la placa que tenía sobre el escritorio de su cubículo por una que dijera: "Sakura Haruno. Miró su reloj viendo que era casi la una. ¡Dios! Ahora si que había perdido hasta la dignidad que tenía pero. Además. Bueno. quizás. "¡Por Dios. su cuerpo se estaba moviendo en la dirección en la que Sasuke estaba caminando. Sakura! ¡Olvídalo! Ya pasó. sacó dinero de su bolso y luego de despedirse de sus amigas y declinando las invitaciones de ser llevada a su casa. hubiesen estado a punto de casarse y hubieran terminado recientemente porque él la había abandonado ¿verdad? Sin embargo. inició el camino hacia la salida del club. Sakura sabía que el momento de irse había llegado. La música aún llegaba hasta sus oídos lo bastante alta como para hacer que sus sienes temblaran al escuchar a Lady Gaga y su "Poker face". muchos todavía estaba haciendo fila para poder entrar a X-tasis y más de uno la observó como si de un bicho raro se tratara. debía terminar ahí la noche.mesa— Los veré en un rato. Naruto y Shikamaru asintieron y entonces Sasuke se dirigió hacia la escalera. Esas noches de SIMPLE sexo han llegado a su fin y ahora estás retomando tu vida normal. algo dentro de ella se movió al verlo en ese momento. No estaba en preparatoria y era lo suficientemente madura como para afrontar una situación como esa. Acosadora profesional". nada mal para ser la primera salida que tenía desde hacía meses.

fue aproximándose. con el dedo trémulo tocó el timbre y esperó que cualquier persona le abriera. había vencido a esos dos en menos de tres minutos. a pesar de todo. Entonces sintió una presencia más y cuando miró hacia la entrada del callejón. Con cada paso que daba. Una increíble ansiedad fue llenando su cuerpo. así que si el jardín lucía espléndido.edificio. Los mechones de su cabello rubio fueron alborotados por una brisa veraniega. se quedó perplejo. de entre sus compañeros. su madre seguía cuidando de él y su apariencia se lo decía pues era un reflejo del estado de ánimo de ella. Respiró profundo para armarse de valor y continuar con el itinerario que debía cubrir esa noche. el sudor frío se hizo presente y sus manos le temblaban como si estuviese a punto de morir. Por un segundo. seguía pareciéndole una de las cosas más hermosas que hubiera visto en toda su vida. Cuando por fin se encontró en la esquina. — ¡Miren a quién tenemos aquí! —exclamó una pelirroja al abrir la puerta— ¡La . Si le hubiesen dicho que el demonio tenía cara de ángel y ojos color sangre. su parte de curiosa profesional le insistió en continuar así que. excepto un hombre que estaba segura casi al cien por ciento de que se encontraría dentro de esa mansión. su progenitora también. apoyó una mano en el muro del edificio y luego de respirar profundo. — Sakura… Capítulo 13 El enorme jardín que se extendía frente a ella. dio un paso al interior del callejón. con andar vacilante. O al menos. algo dentro de ella se inquietó haciéndole saber que no debía acercarse pero. eso le gustaba pensar. Entonces vio como el brillo de su chakra se iba desvaneciendo a la par de las marcas de maldición. nunca lo hubiese creído… Hasta ahora… Sasuke tomó por el cuello al segundo cazador. Sus colmillos aún seguían expuestos y tenía manchas de sangre negra en el rostro pero no importaba. lo que lo colocaba como el ganador de esa noche. con los enormes rosales aún cubiertos de flores rojas y el césped perfectamente podado. el ritmo de su corazón se fue acelerando hasta que sintió que en cualquier momento saldría disparado de su pecho. probablemente de las últimas que habría. desenfundó una de sus dagas con la mano libre y la enterró profundamente en el pecho del akatsuki. Caminó por el sendero de piedra hasta hallarse frente a la enorme puerta de acero y madera. Sin duda.

¿qué se le puede hacer? yo sólo soy un invitado en esta casa así que no puedo correrlo ni tampoco a Karin. bueno. Ino pudo llevar aire a sus pulmones de nuevo. volveré en un segundo. — Él está aquí ¿verdad? —preguntó Ino.hija pródiga ha vuelto! Ino puso los ojos en blanco ante el comentario y soltó un ligero bufido de hastío al notar la manera en la que la mujer veía detrás de ella. iniciaron su camino a través de un pasillo exquisitamente decorado. la llevaré al segundo piso. Pein. —susurró intentado corresponder el casi asfixiante gesto y luego de unos instantes. lamentablemente no tengo mucho tiempo en esta ocasión así que… — ¡Ah. Cuando se encontraron en el piso superior. a ambos. Últimamente ha mantenido muchos negocios con mi tío y se la pasa todo el tiempo aquí. . claro! —exclamó Pein— Cariño. también al bebé. Ahora si no… — ¡Ino! —un hombre de cabellos naranjas y un número incontables de piercings apareció detrás Karin. nos tenías muy preocupados! — También me da gusto verte. —dijo con una sonrisa mientras apoyaba la mano ligeramente sobre el vientre de Konan—. A mí sinceramente me fastidia su aire de "mírenme. ¿dónde está…? Antes de poder terminar la frase. ¡Tenía tanto tiempo sin verte. logró separarse del hombre mientras Karin desaparecía a través de un pasillo dejándole saber que si ella estaba ahí. — ¡Ino. — A mí también me da mucho gusto verlos. Cuando el contacto terminó. una mujer de cabello azul y largo hasta el pecho salió de la estancia de la mansión directamente para abrazarla de manera tan efusiva como el hombre. Pero. Vengo sola. al mismo tiempo en el que notaba el avanzado estado de embarazo en la mujer. — Pierdes tu tiempo. Karin —dijo cansina—. — Así es. Pero. qué bueno que estás aquí! Debo decir que no le creí a Pein cuando me dijo que vendrías esta noche. haciéndola a un lado para arrastrar a Ino al interior de la casa y así poder abrazarla—. nadie es digno de besarme el trasero" —Ino sonrió tenuemente y Pein se encogió de hombros—. lo más probable era que "él" también estuviera— Por cierto. Konan asintió luego vio como ambos subían por las escaleras hasta perderse del alcance de su visión.

— Hasta ahora bien. Cuando ella vio que Pein desaparecía por el corredor. — Y no te preocupes. — Ven. la cama con doseles en color verde azulado al igual que las cortinas con brocado dorado. Ella está adentro.— Y. Y ahí estaba ella. — Por supuesto. Ino asintió y colocó una mano sobre la puerta. — No te preocupes. y no había garantía de que al final. la madre o el bebé o ambos lograran sobrevivir al parto. — Lo sé. el choffonier de madera de caoba. —la chica obedeció. tomó un profundo aliento y luego abrió la puerta. — ¿Cómo ha estado? — Pues. cariño. La mujer abrió los brazos hacia ella. Imbécil. aquí estamos. abiertas dejando entrar la luz de la luna. Se debe de tener una voluntad de hierro para no arrancarte todas esas cosas del rostro —Pein sonrió y entonces ambos se detuvieron frente a un par de enormes puertas al final de corredor. — ¿Ino? — Hola madre —dijo inclinando la cabeza. Mirando a través de las ventanas hacia un punto en medio de la nada hasta que se percató de su presencia y una tierna sonrisa se dibujó en su rostro. —Ino le dio un ligero apretón en el antebrazo al darse cuenta del aire de preocupación que rodeaba a Pein. — Bueno primita. no ha querido alimentarse de tu padre así que está un poco débil pero estoy seguro de que tu visita la pondrá muy feliz. me mantendré cerca para que no tengas que encontrarte con Mr. caminó y luego se arrodilló frente . el escritorio de roble y las ventanas de piso a techo. Konan es una mujer extremadamente fuerte. Los embarazos en las mujeres vampiro solían ser más complicados que en las humanas. ¿cómo está yendo el embarazo? —él soltó un suspiro. aún faltan otros cinco meses que son los más críticos según Tsunade así que aún hay que esperar. Acércate. La alcoba de su madre estaba tal y como la recordaba de su última visita. vas a ver que todo saldrá muy bien.

:.:. La vida continuaba escapándose de entre sus dedos y eso le oprimió el corazón. No tienes idea de lo feliz que me has hecho. — Lo sé. pero tan diferentes a la vez. Su ausencia la estaba matando. Porque… era su culpa.:. — No creí que pudieras venir. él… La cabeza comenzó a girarle como si se hallara en medio de un gran vórtice que . el mismo color de ojos y de piel. se cristalizaban por las lágrimas—. Deseaba tanto poder verte de nuevo. desearía poder creer que no había cambiado nada durante el tiempo en el que no la había visto pero. persiguiéndola entre los pensamientos de su mente. De inmediato apartó la mirada. mamá —su voz se quebró al sentir las caricias de su frágil madre e inclinó la cabeza del mismo lado donde estaba su mano para hacer más profundo el contacto—. Durante semanas enteras intentó convencerse de que eran producto de su imaginación y cuando al fin había conseguido persuadir a su subconsciente.:. su madre era toda una guerrera y ella simplemente había huido de los problemas. hija mía. los mismos hoyuelos en las mejillas cuando sonreían. — No te preocupes. Lo siento.:.:.:. ella había visto como lo había apuñalado pero… eso que estaba ahí no podía ser Sasuke. dejando caer al suelo los restos del cazador mientras se desintegraban por completo. sí lo había hecho. Lamento mucho no haber podido venir antes.:. conmigo. con el rostro cubierto de sangre y el cuerpo de otro hombre entre sus brazos. supo que tenía el sharingan activado. robándole la tranquilidad. . Esos ojos escarlata eran los que la habían atormentado en sueños. Sakura estaba en la entrada del callejón.:. Eran tan iguales. mirándolo fijamente y cuando Sasuke se dio cuenta de que podía percibir esa aura color azul a su alrededor. el mismo cabello rubio. completamente atónita. Sasuke estaba ahí.:. Lo más importante es que ya estás aquí.a la silla de ruedas donde su madre reposaba. Hacía tanto tiempo que le pedí a tu padre que contactara contigo —dijo acariciándole el rostro mientras sus ojos de un azul idéntico a los de Ino. Ino alzó la vista para estudiar a detalle el rostro de su madre. Ella no podía creer lo que estaba sucediendo ahí. Ahora que estaba de nuevo con ella. estaba más delgada.:. la escena digna de cualquier obra de Stephen King seguía grabada en su memoria aún cuando cerró los ojos. pálida y también el brillo en su mirada estaba desapareciendo.:. cariño.

tratando de aplacar la maraña de pensamientos e ideas carentes de sentido que hacían presión sobre su cerebro. mentalmente. apartándose hasta que su espalda golpeó contra la cortinilla de acero de una tienda. su cuerpo aún sentía esa sensación de peligro inminente.amenazaba con tragársela viva sin dejar un solo indicio de su existencia. su instinto de supervivencia le pedía a gritos que siguiera corriendo. Ni siquiera había planeado que decirle pero. ya no había marcha atrás. Cientos de imágenes confusas se arremolinaron en su mente acerca de aquella noche y las noches subsecuentes. Ahora definitivamente se daba cuenta de que ya había perdido la razón por completo. su cuerpo reaccionó a sus órdenes para salir corriendo lo más rápido que le fuera posible. — ¡Aléjate de mí! —gritó ella. Entonces algo jaló su brazo y la obligó a detenerse. Esas no eran. Sentía que de un momento a otro su cuerpo explotaría. Estaba al borde de un colapso mental. Eso era lo único en lo que podía pensar. espera. de un gran peligro que la rodeaba así que. ni por equivocación. Intentaba convencerse a sí misma de que lo que había visto no era real pero. — Sakura. Estaba loca. — E-ese hombre… estaba muerto… tú… yo no… — Sakura… . — Sakura. Apoyó las manos a ambos costados de la cabeza de Sakura para así evitar que intentara escapar y luego se inclinó hacia ella. No voy a tocarte pero es necesario que me escuches. Sakura. — Tú… no… esa noche… yo… aquel hombre… "¡Demonios!" Maldijo Sasuke. — De acuerdo. estaba segura de que su cabeza estaba a punto de hacerlo. Necesitaba salir de ese lugar y por primera vez en mucho tiempo. no importaba que tan lejos estuviera. — ¡No me toques! —volvió a gritar poniendo la cabeza entre sus manos. no iba a volver a atrás. las circunstancias que había supuesto para contarle la verdad. yo te daré las respuestas que quieras pero es importante que me escuches —de nuevo hizo el intento de tocarla y ella comenzó a temblar sin control. Luego intentó tomar su rostro por el mentón para que lo mirara pero ella se estremeció. No iba a detenerse hasta que se encontrara de regreso en su casa. — Debes escucharme —dijo Sasuke acercándose un poco más.

escúchame por favor —dijo Sasuke moviéndose rápidamente para tomarla del codo sin importarle guardar las apariencias "normales" y dispuesto a jugarse su última carta. que debe de haber algo más. ¿Quiere que la acompañe hasta su casa? —Sakura asintió y entonces el policía la escoltó hasta la puerta del auto patrulla. oficial. Definitivamente era el colmo del cinismo. Pero Sasuke sabía que el humano no iba a alejarse. que si ella creyera en las cosas paranormales diría que era un demonio. Pudo oler esa mezcla entre mesura y valor que opacaban el miedo y la impresión que tenía al verlo. tienes sensibilidad estomacal y a la luz. le había alterado su vida y ahora venía a jactarse de lo que habían tenido. Levantó las manos frente a él y luego retrocedió para dejar a Sakura al alcance del humano. Sasuke hizo lo que le pidió. sé por lo que estás pasando.— ¿Señorita. Lo cual era verdad hasta cierto punto. Era un asesino. Sakura no hizo ningún intento de zafarse ni tampoco lo miró—. y también sé que soy el único que ha podido darte placer en toda tu vida. oficial —musitó para luego volver a mirar a Sakura quien permanecía con la vista clavada en el piso y su cuerpo temblando. aunque permaneció a la expectativa. ¿puede escucharme? ¿se encuentra bien? — Ya le dije que solo estamos hablando. sé que sientes que no encajas en este mundo. Señorita. — Le voy a pedir que ponga las manos donde pueda verlas y que se aleje cinco pasos ¿me escuchó? Sin más remedio y soltando un bufido. parecía como si Sakura estuviese siendo hostigada por él. Sakura. Y lo peor era que… Todo era verdad. que eres diferente —ella se tensó al escucharlo— y además… sé que soy el único hombre por el que has sentido deseo. Era de esa clase de seres con complejo de héroes y observando esa situación. sientes que algo va mal contigo. Sakura alzó el rostro para verlo. el policía estuvo a punto de vaciar el cargador del arma contra Sasuke pensando que la había lastimado—. un psicópata. ¿se encuentra bien? —ella no respondió— ¿señorita? ¿necesita ayuda? —Sakura alzó la vista hacia él. — No le pregunté a usted. se encuentra bien? —Sasuke miró hacia su izquierda al oficial de policía humano que acababa de hacer aparición. Sé que no has podido dormir bien últimamente aunque quisieras hacerlo durante días. — Señorita. y por la mirada que le dirigió. principalmente por las mañanas y sólo pareces tolerar el agua. — Sakura. — Todo bien. . pero no por los motivos que el policía se imaginaba.

Él sabía perfectamente la razón por la que ella no los había visitado antes. Ino se atrevió a alzar el rostro y se encontró la fría mirada de su progenitor.:.:. Había pasado casi una hora desde que había llegado. Sabes que tengo ciertas concesiones gracias a la Oráculo pero no puedo abusar de ellas. — Madre. si te lo estoy diciendo es porque tú… —inhaló profundo buscando las palabras adecuadas. Y tenía que convencerse o ella misma iría a internarse al psiquiátrico. — ¿Puedes creerlo. .:.— Mira. — ¿Debes regresar tan pronto? — Así es. Inoichi? Nuestra pequeña está aquí —dijo la madre de Ino al ver al hombre—.:.:. No lo era. En realidad. A ella le gustaría poder quedarse más tiempo.:. "Sabes que es cierto…"–escuchó la voz de Sasuke directamente en su mente y de inmediato se giró para verlo pero él ya no estaba. y también sabía que por eso la odiaba.:. Sakura dio la vuelta y entró en el auto. De inmediato Ino se puso de pie e hizo una reverencia. porque estaba seguro de que decirle que se iba a convertir en vampiro. no sería lo más apropiado en esos momentos— tú pronto caerás enferma y yo soy el único que podrá ayudarte ¿lo entiendes? Y debes recurrir a mí en cuanto te sientas mal porque si no tú… — Aléjate de mí —musitó ella con frialdad— No quiero que te me vuelvas a acercar. Prometo volver en cuanto tenga oportunidad pero necesito que tú me prometas algo antes de irme.:. pero sabía que eso no sería bueno para ninguna de las dos. En ese instante la puerta de la habitación se abrió y un hombre entró por ella.:. sintiendo la mirada de Sasuke clavada en su nuca. su padre sabía toda la verdad que su madre ignoraba por mutuo acuerdo entre ellos. No. Logró darse un poco de tiempo entre sus actividades en el Santuario para visitarnos.:. — Ya veo —dijo el hombre lacónico. ha llegado el momento de que me retire —la mujer alzó el rostro para verla. —volvió a arrodillarse frente a su madre y tomó una de sus manos entre las de ella—. .:.:.

Luego de unos instantes. intentó controlar las lágrimas que . Lo haré por ti y por Pein. Ino se encaminó hacia la puerta pasando junto a su padre. El hombre pasó de largo sin responder. — De acuerdo cariño. necesito que me prometas que vas a cuidar más de ti ¿si? He escuchado que no has querido alimentarte últimamente y… — Ino —pasó el dorso de su dedo por la mejilla de la joven— Ambas sabemos que mi tiempo está llegando a su fin en este mundo —Ino se estremeció mientras su pecho se oprimía. salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí y cuando se recargó en ella. Ya había sacrificado tanto por la decisión que había tomado. cariño. —hizo una reverencia— Es un gusto saber que te encuentras bien. era como una bendición esporádica que le era otorgada y el hecho de que probablemente eso terminara. cosa que Ino sabía perfectamente que sucedería. ¿de acuerdo? —pidió volviendo a besar su mano— Promete que te alimentarás y que estarás aquí la próxima vez que venga ¿si? Durante unos segundos ambas miradas celestes se cruzaron. ¿No crees que podrías hacer el esfuerzo para conocer a su hijo? — Me encantaría pero… — Sólo inténtalo. — Gracias mamá —dijo en un sollozo— Muchas gracias. — Madre… — Cariño. padre. — Madre. una reflejando una súplica absoluta y la otra resignación. sólo eso. — Pero podrías esforzarte un poco ¿no? —sugirió con la voz quebrada—. necesito que tú y tu padre lo entiendan. — Lo dejo solos para que pueda alimentarse. Odiaba que su madre hablara de esa manera— Así que aún si me alimento o no. ¿De qué se trata? —Ino besó su mano. atormentaba su alma intensamente. Mira. nada cambiará lo que ya está escrito por la diosa. la mujer de Pein dará a luz muy pronto y sabes que siempre has sido como una madre para él. Ino esperaba que aceptara. lo prometo. Ino se levantó para abrazarla. que el poder ver a su madre otra vez.— Claro. Ella volvió a hacer otra reverencia.

— No sé a quién quieres verle la cara de estúpido. no lo olvides. Una sarcástica risa ahogada reverberó en el pecho Hidan. así que no me vengas con tus idioteces de que no puedes emparejarte con alguien por ser una hokage. — No puedes seguir hablando de eso. Soy una guerrera. querida. —musitó con cansancio—. tengo prohibido emparejarme con alguien. De nuevo la risa sarcástica se hizo presente. le has estado mintiendo durante años fingiendo ser una sacerdotisa cuando te ensucias las manos con sangre de akatsuki y te revuelcas con un mestizo olvidando todo lo que ella te enseñó . Hidan. No puedes engañarme. mi querida Ino —respondió él acercando su mano al rostro de ella. es un hokage y se encuentra por encima de ti en la jerarquía social. mirándola fijamente—. — Tan sólo mírate y mira a tu madre. Como la mujer que me fue prometida.amenazaban con salir. quien de inmediato se alejó— No tendrías el valor. Eso podrá ser cierto pero no te impide revolcarte con ese miserable y repugnante mes… La mano de Ino atravesó su rostro en una fuerte bofetada que logró descolocarlo. color gris oscuro hecho a la medida y aire de superioridad fastidiante. — ¡No vuelvas a hablar así de Kiba. Ino. te recuerdo. ¿Y quieres saber por qué estoy tan seguro? Porque eres una cobarde. Ha quedado en el pasado. Ino abrió los ojos de par en par y por la manera en la que su cuerpo tembló casi imperceptiblemente. Yo podría asesinarte por lo que has dicho y lo sabes. — No lo harías nunca. porque te recuerdo que desde que estoy en la Cofradía. Ino exhaló profundo mientras se enderezaba para poder hacerle frente al hombre que se hallaba ahí. ¿me escuchaste? —gritó en un susurro— No voy a permitir que hables mal de mi hombre que además. Puedo oler el aroma de ese inmundo en ti. — Sabes que esto no pasaría si hubieras actuado como lo que te correspondía —de inmediato se limpió el rostro y miró hacia su izquierda donde Hidan se encontraba de pie. Hidan supo exactamente qué decir. Preferiste darle la espalda a tu familia y encerrarte en el mundo de la Cofradía antes que afrontar a todo el Círculo y a la desgracia que caería sobre tu línea de sangre cuando se enteraran de que te habías emparejado con ese inferior. ataviado con un traje de diseñador. junto con la mujer que se suponía que yo era.

¡Qué hija tan ejemplar eras. que era a comportarte como una mujer de clase. No voy a permitir esta clase de comportamientos en mi casa —Pein soltó a Hidan y se puso de pie. y yo mismo te arrancaré la lengua ¿me escuchaste? Pedazo de mierda esnob. Ino! Tan sólo eres una estúpida y una cobarde que… Hidan fue interrumpido por un puñetazo que recibió exactamente en la quijada. Es sólo que… — No me interesa saber quién comenzó todo o por qué. — Lo lamento. intentando mantenerse lo más firme posible para no mostrar que su corazón se había roto de nuevo al escuchar a su padre hablarle con tanto desdén. Sin mirar hacia atrás. — Lo lamento. manchar su honor. Cuando volvió a tomar forma en el techo del rascacielos más alto de Konoha. apretándole el cuello. apretando los puños a sus costados. toda la fuerza abandonó su cuerpo haciéndola caer de rodillas mientras lloraba . eres un maldito vividor que se quiere aprovechar de mi tío pero no voy a dejar que hagas ninguna de tus estupideces ¿me escuchaste? — Tú no tienes ningún derecho a… — ¡Ya es suficiente! —Ino. Tú eres el estúpido y el cobarde. de inmediato se inclinó. No fue mi intención importunarte. pero será mejor que ambos se comporten ¿entendido? —los dos hombres asintieron y entonces Inoichi miró a su hija—. aunque sé que lo hace por ella. por fin se encontró en el jardín y entonces se desmaterializó. padre. Dicho esto. tío. por esa pobre mujer a la que tú le arrancaste la vida después de que ella te rogara que te quedaras a su lado. — Una palabra más. Supongo que debes de estar contenta por ocasionar esta clase de infortunios ¿no es verdad? Ino se estremeció al escuchar aquellas aguzadas palabras. Hidan y Pein miraron hacia la entrada de la habitación donde Inoichi estaba parado pasando la lengua por la herida que tenía en el brazo donde la madre de Ino se había alimentado—. inició su camino hacia la salida. La verdad me sorprende que tu padre aún tenga el coraje de aceptarte en su casa.durante toda su vida. — Ino es una de las mujeres más valiosas que hay sobre esta tierra y no voy a permitir que te atrevas a. Ino se sorprendió al ver a Pein derribando a Hidan en la alfombra. si quiera pensar en.

exactamente. — No tienes por qué disculparte. Las palabras de Hidan seguían resonando en su cabeza junto con la imagen de su madre en esa silla de ruedas. Nunca fue mi intención decirte todo eso. Últimamente ambos hemos estado bajo mucha presión y yo no fui de ayuda para ti. Sasuke —susurró antes de acercarse a él y darle un rápido beso en . — Lo siento. — Sabes que eso no es verdad. Ese había sido uno de los peores encuentros que había tenido y el dolor que le estaba provocando era tan inconmensurable que no lograba comprender como su cuerpo parecía soportarlo. abrazándose a sí misma como si intentara contener los pedazos en los que la visita a su familia la había dejado. fui un imbécil al haberme involucrado con Sakura. — Me tomó un tiempo pero logré reunir casi todas las perlas. Permanecieron de esa manera por un tiempo indefinido hasta que Ino logró tranquilizarse un poco. Tú tenías razón. no tenía derecho a… —Ino puso su dedo índice sobre los labios de Sasuke. — Gracias. Lo eché todo a perder con ella y también contigo. con excepción de una —añadió señalando el cuello de ella. La pena y el miedo que sentía eran demasiados como para que ella pudiera soportarlos sola. — ¿Cómo es que…? ¿Por qué me lo das ahora? — Lo estuve guardando por si había la ocasión en la que una simple golpiza no fuera suficiente para pudieras perdonarme —Ino sonrió tenuemente. Y fue entonces que sintió unos brazos a su alrededor. Alzó el rostro y vio a Sasuke frente a ella. tengo mucho por lo que pedirte perdón. intentando levantarla y que le indicaron que no estaba sola. — Toma —dijo extendiendo su brazo con un collar de perlas rosadas. — Sasuke… ese es… —miró al azabache y él asintió. — Está bien.desconsoladamente. Sasuke tomó su mano y la besó. la perla que colgaba de una pequeña cadena de plata. Las lágrimas saturaron sus ojos y todo lo que pudo hacer fue hundir el rostro en el pecho de él. luego introdujo la que tenía libre en el bolsillo de su abrigo. Sabía que no debía haber dejado que fueras sola —ella negó con la cabeza.

Tal vez fue culpa del hecho de que pasamos juntos las veinticuatro horas del día durante más de un siglo siendo sólo nosotros con Naruto.los labios. Él repitió el gesto una vez que ella se separó y luego le besó ambos lados del cuello. eso creo —Ino se apartó un poco para mirarlo a los ojos. reconozcámoslo. Intenté explicarle todo pero no me lo permitió y además me exigió que me alejara de ella. — ¡Por nuestra diosa! —exclamó llevándose una mano a la boca— ¿hablas en serio? —Sasuke asintió— ¿Y qué harás ahora? — No lo sé. un gesto tan íntimo que era practicado sólo por las parejas. como pareja… — No tengo idea. — ¿A qué te refieres exactamente? — Hoy me vio asesinar a un par de akatsukis y yo tenía el Sharingan activado así que eso le provocó una especie de regresión. Supongo que tendré que esperar a que piense las cosas con claridad y a que me llame para pedir respuestas antes de que el cambio suceda. —respondió ella con una tenue risa— Es sólo que a veces me pregunto cómo es posible que podamos ser tan unidos y a la vez no hubiésemos funcionado como pareja. Además. Tal vez todo hubiese sido más fácil o tal vez no. tú personalidad y la mía siempre han sido un par de trenes dispuestos a chocar a . Los dos se abrazaron nuevamente. Ino le sonrió y luego volvió a abrazarlo. — No lo sé. Ahora tendré que estar más al pendiente de ella. eso hizo que nos conociéramos demasiado y nos aburrió. — ¿Crees que las cosas hubieran sido distintas si hubiésemos permanecido juntos? Ya sabes. lo arruiné todo con Sakura. — Ella te interesa ¿verdad? Y no me refiero a solamente un interés "profesional". ¿Te arrepientes? — Claro que no. o al menos. — Porque. Ya sabe la verdad. intentando calmarse. — Estás temblando —dijo ella— ¿Por qué? Sasuke inhaló profundo antes de responder. — Todo ha sido muy difícil últimamente y la verdad no sé que pensar. como te dije.

Muy larga. cuando tenías ganas de matarme. Aunque hay que admitir que el sexo fue muy bueno gracias a eso. las persianas de acero se habían corrido hacía un par de horas así que ya no podría escapar.la primera oportunidad.:. intentando aclarar todo lo que se estaba arremolinando en el interior de su mente. ¿Por qué demonios tenía que volver? Claro.:. decidieron volver a la mansión para la reunión con el resto de los miembros de la Cofradía. la respuesta era simple.:. Era obvio que ella regresaría tarde o temprano al complejo aunque jamás pensó que sería tan pronto. Finalmente ya no pudo contenerse más. "Temari vuelve esta noche" Llegó a su habitación. . cerró la puerta de un golpe y luego se arrojó sobre la cama.:. Temari era la representación de todo el cariño que a él le fue negado por los que consideró sus padres así que vivir con ella bajo el mismo techo había sido un absoluto tormento durante los últimos noventa años. Miró a su alrededor entre la oscuridad. por ti fui capaz de sobrevivir. — Gracias Sasuke. sobre todo. — ¿Por qué? — Por estar siempre aquí. ¿Qué tan miserable podría ser que el regreso de su propia hermana no le causaba la más mínima alegría? Era un pobre infeliz pero no podía evitarlo. No podía creerlo. cuando ambos se encontraron más tranquilos. se odió a sí mismo. estaba casada con Shikamaru. se la salvaste a Naruto.:. La risa de Ino se hizo un poco más alta mientras asentía.:. Dime. conmigo. Con el poder de su mente hizo que todo .:. De nuevo.:. — Me salvaste la vida. ¿cómo no podría estar junto a ti siempre? Un par de horas después. Abandonó la cama de un salto.:. Una sola frase daba vueltas en su cabeza. su pulso estaba tan acelerado que prácticamente lo sentía palpitar en sus sienes y la sangre comenzó a correr vertiginosamente por sus venas. El portazo resonó por toda la mansión cuando Gaara abandonó el estudio donde la Cofradía solía reunirse. asfixiándolo lenta y dolorosamente. Shikamaru había dado la peor noticia que pudo haber escuchado.:.:. cerca del amanecer. La noche había sido larga.:.

:.:.:. El silencio que había reinado en el estudio fue interrumpido por el sonido lejano de cosas rompiéndose al otro extremo de la casa.:.:. Tendrá que desahogarse para así tratar de tranquilizarse un poco. Definitivamente Gaara no había tomado para nada bien la noticia del regreso de Temari.:.:.cuanto había en la habitación volara por los aires. Luego de aclarar unos cuantos puntos más.:. Naruto asintió con la cabeza.:. — Tómate el tiempo que necesites. Durante un par de horas. Te estaré esperando en la biblioteca para cruzar al otro lado. Sasuke se quedó en el lugar repasando y atormentándose una y otra vez con todo lo ocurrido la noche anterior y en las opciones que tendría para actuar a partir de ese momento. El crujir de los objetos de cristal al impactar contra la pared. podía ayudarle a cubrir su propia fragilidad. cierto temor cruzó por su mente. hizo una reverencia y luego salió del estudio. — Supongo que no debí de haberlo mencionado. emitió un eco que quedó grabado en su mente recordándole que nada ni nadie. . — ¿Todavía quieres hacerlo? — Por supuesto. Naruto no pudo ocultar su sorpresa al escucharlo y en seguida. Nos reuniremos con Kakashi en un par de horas para aplicarte el sello. — ¿Qué ocurre? — Necesito que te prepares —dijo Sasuke poniéndose de pie para mirarlo—. — No te preocupes Shikamaru —respondió Sasuke— Él se hubiera enterado tarde o temprano así que fue lo mejor. en privado. Sasuke dio por concluida la reunión y una vez que todos se marcharon a descansar. en relación con Sakura. Pero no importa. los preparativos para el recibimiento de tu mujer están marchando bien y todo estará listo para esta noche. Pero necesito hablarlo con Hinata.:.:. . Realmente esperaba que le llamara antes de que fuera demasiado tarde. permaneció en el estudio para hablar con Naruto.:.

— ¡Oh. — No te preocupes. Recuerda que aquí no hay nada que les impida pulverizarte por ser insolente. Segundos después. Todo lo que se podía ver era de mármol color blanco. las columnas de los recintos. — Te estaré esperando. jardines. Naruto asintió. el suelo. cada uno tomó la daga que reposaba en su cadera y con ella se hicieron un corte en la mano izquierda. ni cualquier otra cosa que podría encontrarse en el mundo normal. una vez que vieron a Sasuke entrar. Era como si te encontraras en medio de una pantalla blanca de cine. sólo Naruto podía hacer esa clase de comentarios estando ante su posible muerte. al menos ahí hay una horripilante música de fondo pero aquí… —exhaló profundo— En definitiva. En el Santuario no había cielo. Esto es peor que la sala de espera de un dentista. todo saldrá bien. vamos! Tú también piensas lo mismo. las esculturas que adornaban las escaleras hacia los aposentos de la Oráculo. La superficie del espejo onduló como si se tratara de agua siendo movida por el viento. fue a su habitación para cambiarse las ropas de combate por una túnica negra que le cubría hasta los pies y luego se dirigió hacia la biblioteca donde se encontró a Naruto. el agua que danzaba dentro del foso de piedra blanca. eso y además del aplastante silencio que embargaba el lugar. subiendo la capucha de su túnica hasta que le cubrió el rostro. vestido de la misma forma que él. — Ten mucho cuidado ¿si? —le pidió Hinata a Naruto. — Ten un poco de respeto. — Bienvenido a Aburrilandia —susurró Naruto mientras bajaba la capucha de la túnica— ¿Crees que la razón por la que nuestras vestimentas son negras es porque quieren evitar que nos confundamos con esos tipos de piedra? Sasuke sonrió brevemente. la fuente donde el consejo solía meditar. este lugar me hace extrañar la . — ¿Listo? —le preguntó Sasuke. luego empezó a cubrir las manos de ambos hombres hasta que un resplandor iluminó la habitación. Ambos se colocaron frente al enorme espejo de cuerpo completo que había en la habitación. le dio un último beso a Hinata y luego se acercó a él. luego apoyaron la palma sangrante en el espejo y enfocaron su chakra para abrir el portal.Cuando se torturó lo suficiente. solo teniendo como objeto animado. se encontraron en un lugar totalmente distinto. y a Hinata a su lado con una expresión de total preocupación.

hacia el recinto donde se encontraban las sacerdotisas. seguramente. — Por supuesto que no. . ¿Puedo hacer algo por ustedes mientras esperan? — No. — De acuerdo. parecía correr tan lento y tan rápido a la vez debido a que. — Trata de calmarte —le dijo Sasuke mientras lo observaba caminar de un extremo a otro en el borde de la fuente. lo cual estaba llevando a Naruto al borde de la desesperación en medio de ese mundo monocromático y el silencio sofocante.televisión. ¿Puedo preguntar en qué puedo servirle en esta ocasión? — Estamos buscando a Kakashi. Naruto y Sasuke voltearon a ver en dirección donde venía esa voz. El tiempo que Sasuke y Naruto tuvieron que esperar. La mujer ataviada con una túnica en color cian se inclinó ligeramente. mi señor. — Pareces un león enjaulado. Esperaremos aquí si no tienes inconveniente. ¿podrías informarle que estamos aquí? — Lo lamento mi señor. ¿Podrías recordarme la próxima vez que vengamos que debo traer mi iPod? — Naruto… — Bienvenidos —ambos se dieron la vuelta para ver a la mujer que les había hablado—. — Así es mi señor. en el Santuario. Shizune. Mi señor —dijo haciendo una profunda reverencia. Shizune hizo otra reverencia y se alejó por otro de los enormes caminos que partía. — Ha pasado tiempo. Estamos bien. haciendo que el símbolo que colgaba de su cuello saliera del interior de la tela. la dimensión temporal transcurría de una manera diferente que en el mundo normal. Sasuke dejó escapar el aire de sus pulmones. puedes volver a tus labores. En estos momentos él y los demás miembros del consejo están en medio de una audiencia con su… —hizo una pausa y agachó la cabeza— con la Oráculo. luego se dirigió a Naruto— Guerrero. Así que me temo que tendrá que esperar.

sería estúpido siquiera pensarlo. — Si todo el mundo te lo pregunta es porque esto es muy importante — respondió Sasuke—.— ¡Vaya. ya había muerto una vez en su intento por controlar a su huésped incómodo. fueron conducidos hacia el lugar donde el consejo solía tener sus reuniones. Necesito que se coloque detrás de él y lo sostenga con todas sus fuerzas. esto te va a doler como el mismo infierno pero necesito que trates de quedarte quieto y que te controles lo mejor que puedas hasta que aparte mis dedos ¿de acuerdo? Naruto asintió. y antes de que pudiera preguntar. Un grito desgarrador escapó de su boca mientras se agitaba buscando liberarse del agarre de Sasuke para quitarse de encima a Kakashi y el dolor agudo que lo estaba recorriendo a la vez que sentía al kyubi agitarse en su interior. El lugar no variaba en absoluto con lo que habían visto antes. ¿Miedo? Tal vez. Sasuke luchaba con todas sus fuerzas para evitar que Naruto se zafara pero el dolor le estaba dando súper fuerza. pero no se iba a rendir. todo era de un blanco tan brillante digno del comercial del mejor detergente para ropa. Pero si crees que estás bien. entonces hay que hacerlo de una buena vez. después de todo. estoy listo. Naruto. Ya estando tan cerca de lograrlo. luego miró a Naruto— ¿Estás listo? — ¿Por qué todo el mundo me pregunta eso? Ya me cansé de decir que sí. —dijo Kakashi haciendo una rápida reverencia. Sasuke! —pidió Kakashi mientras aumentaba la intensidad de su energía. Naruto obedeció quitándose la vestimenta negra y dejando su cuerpo desnudo al descubierto—. — Necesito que te desvistas —dijo Kakashi a la vez que levantaba las mangas de su túnica color ocre. — ¡No lo sueltes. junto a los aposentos de la Oráculo. Mi señor —añadió refiriéndose a Sasuke—. que una extraña sensación invadió a Naruto. —Sasuke hizo lo que le pidió. Naruto y Kakashi asintieron y entonces. pasó ambos brazos por debajo de los de Naruto y sujetó sus puños sobre el pecho de él. consiguiendo un fuerte agarre— Ahora. Fue cuando la puerta se cerró detrás de ellos. sacando a relucir el sello que poseía en su torso. las yemas de los dedos de Kakashi. complicándole su labor. . — Lamento la tardanza. ya era hora! —exclamó Naruto al ver de quien se trataba. llenas de chakra impactaron contra su abdomen.

Esa tarde el sol se ocultaría a las siete con cuarenta.:. . está esperando a que vuelvas para estar a su lado. inconsciente. Poco tiempo para poder pelear. uno lo ocultó en la parte interna de su bota izquierda y los otros dos fueron uno en cada pierna.:. . . trata de calmarte. una más fue al cinto en la parte trasera de sus pantalones. "Sólo dos minutos más. Al llegar al vestíbulo se colocó frente a la puerta principal. abrió la puerta de madera y una vez que sintió la brisa contra su rostro se desmaterializó hacia el centro de la ciudad.:. yo sé que puedes! Escúchame —pidió apoyando su mentón en el hombro de Naruto para hablarle junto al oído— Escúchame. se incrementó — ¡Naruto.:. tomó tres cuchillos.:.:. tranquilízate! —un nuevo grito escapó de la garganta de su amigo y la fuerza con la que luchaba contra él. presionó la combinación sobre un teclado y el cajón donde guardaba todas sus armas se abrió de manera automática. Tomó dos SIG nueve milímetros y las colgó a ambos lados de las caderas. contrólate! ¡Vamos. días largos. Un ligero pitido se escuchó frente a él.:.:. Cuando salió fue directamente a su armario.:.:.:. Probablemente todos estarían ocupados con la llegada de Temari así que él tendría que hacer un turno extra. Colocó la cartuchera con las dagas alrededor de su pecho.:. noches cortas.:.:. 7:38. dio una última mirada a su reloj. se vistió con unos pantalones de cuero negro. Todo esto acabará pronto y podrás estar con ella ¿de acuerdo? Un nuevo quejido de dolor quedó ahogado en su garganta y entonces todo terminó.:.:. podría salir de la mansión antes de que lograran cuestionarle algo. Sus fuertes pasos retumbaban a través del pasillo. Hinata te está esperando ¿lo recuerdas? Ella está esperando por ti.:. Gaara se levantó del piso donde había dormido aquel día y entró al cuarto de baño para tomar una ducha rápida. cosa que en realidad no le importaba.:. Sólo dos minutos".:. Finalmente la noche cayó sobre Konoha.:. Era probable que los demás apenas se estuvieran despertando así que si era lo suficientemente rápido.:. Odiaba el verano. Por eso estás haciendo esto ¿si? —los movimientos de Naruto fueron cesando poco a poco hasta que sólo quedó el agitado subir y bajar de su pecho— Eso es. una camisa sin mangas del mismo color y botas militares. La pesada placa de acero que cubría la puerta principal se deslizó ocasionando una pequeña sonrisa de satisfacción en su rostro.:. Sasuke aflojó un poco su agarre y Naruto se desplomó sobre el mármol.:. cálmate! ¡Con un demonio.:. Segundos después todas las barreras de acero colocadas sobre las ventanas y puertas de la mansión fueron corriéndose una a una.— ¡Naruto.

— ¿Te refieres a…? —Sasuke asintió. Ella había valido el intento. —volvió a decir—. — Cuídalo bien. así que una vez que se recupere. sólo está inconsciente. En cuanto sintió las presencias de ambos hombres. él… —Sasuke no pudo evitar sonreír por ver la preocupación que había en el rostro de Hinata. podrán hacer lo que sea que les falte para poder emparejarse. Hinata tuvo que apretar sus labios con fuerza para evitar que las lágrimas aparecieran en su rostro. — Estará bien. — Lo lograste —le escuchó decir— Ahora tienes que descansar. Sasuke se puso de pie y le cedió su lugar. donde Hinata se encontraba dormida en el sofá que había ahí. Segundos después. ella se levantó. Sólo necesita descansar y es probable que también necesite alimentarse pero lo conseguimos. así podrás brindarle los cuidados necesarios para que se recupere. Lo llevaré a su habitación. Usted también debería de descansar. De inmediato se acercó a ellos. regresó a la habitación y vio a Sasuke sentado junto a Naruto quien comenzaba a despertar. —las mejillas de Hinata se tiñeron de carmesí por el comentario pero enseguida volvió su atención a Naruto—. Hinata asintió y se colocó del otro lado de Naruto para ayudar a Sasuke a sostenerlo y llevarlo hacia la habitación que compartían. ¿qué sucedió? —cuestionó al ver a Sasuke siendo el apoyo de Naruto quien aún permanecía inconsciente. —Sasuke . Una vez que dejaron a Naruto sobre la cama. mi señor. — El chakra del kyubi ha quedado controlado. Naruto sonrió tenuemente cuando vio a Hinata detrás de Sasuke. Hinata se dirigió al baño para llenar un recipiente con agua y coger unas toallas. había tenido razón. — ¡Diosa bendita!. — Él está bien.La superficie del espejo se amoldó a la forma que los cuerpos de Sasuke y Naruto poseían hasta que por fin pudieron volver a la biblioteca. Definitivamente Naruto había tenido mucha suerte al haberse encontrado con una mujer así y también. — Te dije que encontraría la manera —susurró antes de volver a cerrar los ojos. — Luce agotado. por favor —le pidió mientras se alejaba de la cama— Vendré al final de la noche para ver como sigue. — Pe-pero.

—respondió señalando con el mentón a Naruto— Y deja de llamarme de esa manera. El hombre asintió y luego desapareció detrás de la puerta. lo habían conducido a las afueras de la ciudad. Tres cazadores que por su asqueroso olor dulzón y las marcas del sello de maldición en sus rostros ya llevaban un buen rato dentro de la organización. se levantó. Cuando estuvo tendido en el suelo. caminó hacia el cazador que había dejado metros atrás y repitió el mismo proceso.:. corrió hacia los dos akatsukis que quedaban en pie y dio inicio una batalla dos contra uno. Guardó las armas y pasó al cuchillo de su pierna izquierda. el akatsuki no pudo ocultar su horror al ver el semblante de Gaara mientras descubría los colmillos.:.:. Doce. Estaba seguro de que aún así estaría vivo pero no se movería ni un milímetro. — E-Está bien.:. — Hmp.esbozó una media sonrisa. . No necesitaba el don de su cuñado cuando su rabia era la que lo guiaba. no soy tu señor.:.:.:. caminó en la dirección donde los demás habían corrido y al pasar junto al cazador le dio dos tiros directos en el rostro.:. Gaara se arrojó sobre el otro y llenó su rostro de fuertes puñetazos una y otra vez. Era una mirada llena de odio y sed de sangre. eres la mujer de mi hermano y además. Gracias… Sasuke. desangrándolo de inmediato. Su rostro y antebrazos tenían manchas de sangre negra que le daban un toque aún más aterrador junto al tatuaje que tenía en el lado izquierdo de la frente.:. a Gaara poco le importó la mirada aterrorizada que le lanzaba el cazador bajo él. Gaara desenfundó sus SIGs y comenzó a repartir tiros a diestra y siniestra logrando darle a uno de los akatsukis en las piernas. Sus ojos aguamarina centellaban bajo la luz de la luna entre las negras ojeras que los circundaban. Era la viva imagen de un monstruo. Esos malditos akatsukis habían logrado llegar a las afueras de la ciudad. Luego de unos diez minutos de haberlos estado acechando. Desenfundó una de las dagas que colgaban en su pecho y apuñaló el cuerpo del akatsuki. donde había pocas casas que tenían grandes terrenos vacíos como medio de separación. Con ese habían sido doce los akatsukis que había asesinado en esa noche y apenas habían pasado casi cinco horas. Sin embargo. preocúpate por él. emitió un gruñido gutural y luego rasgó la garganta del cazador.:. Después de abrirle el abdomen a uno de ellos con el cuchillo. Estoy bien. .:.:. Sin esperar a que la desintegración se llevara a cabo.

Pero no dejaría que el infeliz bastardo se saliera con la suya. — ¿Tienes algún problema con pelear aquí.Luego de ver que el cazador se desintegró dejando su mancha aceitosa. lanzó una nueva y estruendosa risotada. se trataba del jardín trasero de una casa. Los ojos de Gaara se abrieron de par en par cuando la hoja de un cuchillo perforó debajo de sus costillas. Cada segundo que ganaba significaba recuperación de la herida. contrario a lo que se podría imaginar. dos veces. Inicialmente había perforado sus intestinos completamente pero ahora podía pelear. Unos diez minutos más y estaría recuperado a un ochenta por ciento. volvió a ponerse de pie. Su mano derecha se movió sigilosamente hacia la SIG que reposaba en su cadera— Ah. — Mírame —ordenó— ¡Mírame! —la mirada perdida del akatsuki se centró en él — Tú no puedes matar a alguien como yo ¿y sabes por qué? Por qué no puedes . colocó su brazo a la altura de la clavícula y el otro alrededor de su abdomen. Probablemente la llegada de Temari había logrado nublar su raciocinio a tal grado que no pudo darse cuenta de la treta de la que había sido presa. No podría andar muy lejos. se agachó a su lado y le tomó el rostro por la barbilla. hokage? —la mirada de Gaara se ensombreció. — No tengo problema con pelear aquí porque esta batalla ya se acabó — susurró Gaara al oído del cazador quien. En el interior había un perro ladrando estrepitosamente y al ver no ver ninguna luz encendida supuso que se trataban de humanos. Nunca le había pasado. El cazador sonrió mientras con una de sus manos intentaba contener la hemorragia de su abdomen. Su mano izquierda comenzó a hacer función de compresa en las heridas que ahora tenía debido a un exceso de confianza. La segunda más profunda. Faltaba uno pero ya no estaba. ah. dejó libres sus sentidos y comenzó a correr en dirección a donde el akatsuki había huido. — Hijo de… El agarre del pelirrojo se fue aflojando hasta que finalmente se deshizo. Dio un par de pasos hacia donde el cazador yacía tirado. Una. Al mismo tiempo que el akatsuki se giraba para mirar su "obra maestra". ah. — Caíste. "Maldito bastardo" El cazador comenzó a reír estrepitosamente. Gaara desenfundó la SIG y con dos rápidos tiros en la cabeza lo derribó. Yo no haría eso si fuera tú —espetó el akatsuki apuntándole con una Beretta. Finalmente lo divisó del otro lado de una pequeña cerca de madera pintada de color blanco. Gaara se materializó a sus espaldas. Antes de que pudiera darse cuenta de algo. Aunque eso no sucedería.

Odiaba la idea de que tuviera que ir a la clínica de Tsunade para ser tratado. ella ya no creía en cuentos de hadas. Pero… a pesar de que no le creyera. por supuesto. de una manera extraña. no creía en el cielo o en el infierno y. logró ubicar a la humana justo a unos pasos de él. A pesar de que lo único que podía divisar eran las sombras de los objetos. Su mundo se limitaba a lo que podía sentir y percibir con sus sentidos.matar a un demonio —desenfundó una de las dagas que traía en la cartuchera del pecho y apuñaló al cazador. Porque era una mujer que había dejado las esperanzas y los anhelos a un lado. intentó levantarse con dificultad. Limpió la sangre de la daga en la tela de su pantalón y luego volvió a colocarla en la funda. a no más. ¡Todo un récord! "¿Acaso no tendrá fin esta hermosísima noche?" Capítulo 15 Kaiya permanecía inmóvil con una mano apoyada en el umbral de la puerta del baño. brujas. Le había hecho una perforación bastante profunda. Mierda. . Doble mierda. qué estúpido e irracional motivo la había impulsado a dar su dirección para que otro loco criminal fuera a su casa. Esa era la única explicación que encontraba. ángeles o demonios. tampoco creía en vampiros. Triple mierda. Determinación. Estaba soñando. jodida vida. ella no creía en nada. Dio un último vistazo hacia la mancha de sangre y entonces escuchó que la puerta corrediza de la casa se abría. porque estaba completamente segura de que no creía ni una sola palabra que había salido de la boca de ese desconocido. en medio de la oscuridad y la ceguera parcial que lo aquejaba gracias al brillante y maldito sol infeliz que le había brindado un poco de su luz solo para joderle más. — ¿Hola? ¿hay alguien ahí afuera? Una mujer. al escuchar su voz. del único lugar que había considerado seguro en toda su casa desde que ese hombre había aparecido en su jardín trasero la noche anterior. removía algo en su interior que la hacía sentirse dispuesta a ayudarle. El miedo en ella aún era perceptible. hombres lobo. su respiración agitada y los gemidos dolorosos que escapaban de su garganta sabía que ese hombre estaba sufriendo y eso. y mucho menos. su ya de por si. No sabía a ciencia cierta por qué razón había decidido salir de su escondite. pero ahora estaba siendo diezmado por algo que logró sorprenderlo. Luego de ver el rastro aceitoso que dejó el cuerpo del akatsuki. Gaara intentaba definir lo que había a su alrededor.

— ¿Te molesta la herida de tu abdomen? —Gaara negó con la cabeza. luego se detuvo y ambos quedaron en silencio por varios minutos hasta que ella se armó de valor. Ni siquiera lo miraba. no lo estoy. — Como te dije.La mujer se acercó lentamente hasta él. No pudo evitar estremecerse y tragó grueso— ¿hay algo que pueda hacer? —volvió a escuchar un gemido— ¿estás bien? — No. al menos no moriría por su causa. y aunque le costara admitirlo. por qué le interesaba lo que a él le sucediese pero ese "algo" en su interior que le decía que no era un loco y que en estos momentos lo estaba pasando muy mal. — No lo sé —respondió con sinceridad mientras se ponía de rodillas junto a él en el piso de madera. Espera yo… Por primera vez Kaiya prestó atención al tono grueso de su voz. cualquier humano hubiese entrado en pánico. Por nadie. olvidando la brusquedad de sus palabras. mantenía la vista fija al frente como si él no existiera. Tal vez ella deseaba que así fuera pero entonces ahí estaba la contradicción. Estaba acostumbrado a estar constantemente a la defensiva. la mujer estiró su brazo hacia él. — ¿Pu-puedo hacer algo por ti mientras esperas a tu amigo? —cuestionó manteniendo la distancia entre ellos. — ¿Por qué lo harías? —cuestionó él de manera tajante. Kaiya no supo como reaccionar. sinceramente. Contuvo la respiración y antes de que la mano de ella llegara hasta su abdomen. Sin poder entender por qué ella lo ayudaba. Aquella herida estaba sanada casi en un cincuenta por ciento así que ya no le molestaba mucho. bueno. Kaiya no lograba entender por qué le preguntaba. Intentó acomodarse otra vez contra la pared y un gemido más intenso salió de su garganta. por más que su mente intentaba trabajar a marchas forzadas para hallar un mísero motivo no pudo encontrarlo. Gaara no pudo ocultar su sorpresa ante su pregunta. la tomó por la muñeca con firmeza. A pesar de ello. lo cual lo descolocó durante un instante. intentado llegar hasta su abdomen. salido corriendo o llamado a las noticias o a un psiquiátrico al verlo pero. Le había gustado. ahí estaba ella. y aún cuando sabía que las intenciones de ella eran puramente honestas. se estaba haciendo realmente fuerte. el agarre sobre su muñeca era firme aunque no . el sol me hace daño —musitó otra vez con frialdad. no pudo evitarlo logrando sentirse como un imbécil al segundo de haberlo dicho—. No soportaba ser tocado.

cualquier cosa. ¿Qué puedo hacer? Gaara se retorcía de dolor a la vez que las células de su piel luchaban por regenerarse. cómo te llamas? — Gaara. El tuyo también es un nombre fuerte pero también… es dulce. — Bien. — Soy un vampiro —respondió él en un gemido— Sólo soy parte de una especie distinta. ¡Dios! Ahora si podía decir que algo estaba mal con ella porque en su interior. Dejó de pensar que él era un psicópata y ahora realmente confiaba en que él no iba a hacerle daño. El tono de su voz lograba hacer que todo lo demás desapareciera. — De acuerdo —dijo ella con una extraña serenidad que la estaba llenando. — Kaiya. si desmayarse por el dolor o arrancarse la piel quemada con sus propias manos. Había algo en esa humana que lo llenaba de tranquilidad por el simple hecho de que estuviera cercar. ¿Cómo podía ser posible? Volvió a aclararse la garganta dispuesta a no seguir confundiéndose a sí misma—. no sólo el físico. No sabía que era mejor. Que eres… diferente. No estaba segura de qué significaba eso. Di algo. Aún era incapaz de ver algo más que su silueta pero cerrando los ojos podía recordar cómo era. Supongo que tu personalidad debe ser igual. así que temerosa preguntó—: ¿y tú. su cabello oscuro . extrañamente. sólo distráeme. a su lado. incluyendo el dolor y. Kurosawa Kaiya —esperó alguna respuesta pero no hubo nada. los delicados rasgos en su rostro. — Nada. La camisa se estaba pegando a su piel quemada en el pecho aumentando su agonía. Pero. Sólo. eh. una extraña vocecilla le estaba diciendo que era verdad y lo peor era que ella lo estaba creyendo. — Yo… eh… — Tu nombre —dudó en responder pero luego de escuchar nuevos gemidos lo hizo. — Tal vez. no pudo evitarlo. que además era humana. —el labio de Kaiya tembló. — Gaara —repitió— un nombre fuerte.le causaba daño. ¡Santa diosa creadora! Tal vez el sol le había derretido el cerebro porque acababa de hacerle un cumplido a una mujer. supongamos que te creo que eres un… —no pudo decir la palabra —.

— Ah. estaba completamente segura de que podía contar a las personas que conocía con los dedos de una sola mano. Cerró los ojos e intentó concentrarse de nuevo en la conversación. yo… tú… ¿tienes hambre? Él la miró un momento. Por favor —lo último fue un menudo susurro casi ininteligible. apoyó una mano sobre el muro y con andar torpe inició su camino hacia la cocina. ¡Virgen santa! Si la situación no fuera tan hilarante como parecía ser.cayendo sobre sus hombros como gruesas ondas y cada una de las curvas de su anatomía que estaban cubiertas por esas sencillas prendas de franela. De hecho. ofrecer alimento a alguien del sexo opuesto no sólo era un símbolo de educación sino también de respeto. siguió concentrada en su camino hasta la nevera de donde sacó una charola de comida precocida. Cuando por fin llegó a su destino. tropezando gracias al sofá que permanecía tirado haciendo las veces de una trinchera. Aún tenía la esperanza de que todo fuese una pesadilla y pudiera despertar tarde o temprano. nadie nunca le había dicho que era dulce. . Kaiya se puso de pie. se creía un vampiro. que además parecía ser letalmente peligroso. Agitó la cabeza de un lado a otro. Estuvo a punto de negarse pero entonces su estómago lo traicionó al emitir un pequeño rugido pidiendo comida. ¿Qué rayos estaba haciendo? No solo había auxiliado y metido en su casa a un hombre completamente desconocido. también un envase de jugo de naranja. Kaiya se sonrojó al oír sus palabras. De todas formas la idea de que ella le honrara con el alimento que le prepararía con sus propias manos lo dejó sin aliento. sino que ahora le estaba preparando algo de comer. ella ya se habría desmayado desde hacía muchísimo tiempo. Ese calor que sintió era por esa mujer… No. No podía ser posible. Entre los de su raza. tampoco es que estuviera rodeada por una multitud de amigos. Sin darse cuenta. si. algo en su interior comenzó a arder y no de la manera dolorosa en la que lo había hecho su piel. — Eh. obviamente ninguna de ambas cosas era posible y sólo le estaba ofreciendo comida como simple muestra de cortesía. la puerta se cerró detrás de ella. "Un momento. y de afecto. ¿Él estaba pensando en su cuerpo?" Antes de que pudiera encontrar respuestas. Dulce. atontado. Bueno. y que era. Y luego tuvo que recordarse que ella no sabía la intimidad que le ofrecía. Metió el paquete en el microondas y vertió un poco de jugo en un vaso. no.

no que hicieran el amor justo en ese lugar. Gaara tomó con el tenedor un trozo de melón del recipiente y lo acercó a Kaiya pero cuando ella intentó tomarlo. Me ayudaste y yo fui grosero contigo. no soy alguien que suela relacionarse mucho con las personas —él mismo se extrañó al escuchar tanta sinceridad brotando abiertamente de sus labios—. Por alguna razón. — Lo siento —dijo cogiendo la fruta y entonces fue ella quien lo acercó a la boca de Gaara. yo… no supe lo que te gustaba así que… —dijo mientras volvía a acercarse hasta él y se puso de rodillas a su lado acercándole la charola. Ese perro era un traidor. drásticamente más liviana. ¿Me permites? — ¿El que? —Gaara frunció el ceño. Gaara literalmente devoró los macarrones con queso y el jugo de naranja. Se detuvo de golpe. C-creo que sí. — Ah. Le había pedido dejarle alimentarle. . Entonces su mirada se concentró en Kaiya y se maldijo por ser un infeliz maleducado. No fue mi intención pero. — Ah. — Está bien —musitó él. pero la forma tan ronca que adquirió su voz al decir la palabra "alimentarte". yo… —Kaiya volvió a sonrojarse y no logró entender porqué. Su cuerpo agradeció de inmediato los nutrientes pero sabía que eso no era suficiente. ya había hecho buenas migas.El pitido del microondas indicándole el fin del tiempo la sacó de sus pensamientos. De repente sintió algo suave frotarse contra sus piernas y supo que se trataba de su perro que la guiaba hasta Gaara con el que. Es lo único que puedo hacer en este momento. logró erizarle la piel instantáneamente—. — Lo siento —dijo él tan rápido que Kaiya dudó un momento si había escuchado bien—. Su vista comenzó a mejorar y ahora lograba ver más que simples siluetas negras entre la oscuridad. supuso que él no era de la clase de hombres que solía decir esa frase con frecuencia. Puso la charola de macarrones con queso sobre otra bandeja junto con el jugo y cuando percibió que era muy poco volvió a la nevera de donde sacó un recipiente con fruta picada y lo puso en la bandeja. al parecer. Inhaló profundo y regresó a la estancia. como verás. el pedazo de fruta cayó en su regazo. pero al menos era algo. Escuchó a su perro emitir sonidos como los que hacía cuando ella lo acariciaba y además. pudo percibir que el aura de Gaara se había hecho más liviana. — Alimentarte. Kaiya no se sintió ofendida por no recibir un "gracias".

— No intentes ser sarcástico. Justo como un roble. Luego de dudarlo por un segundo. frente a él— ¿Tienes quemadas las retinas? —el pelirrojo asintió. tienes ampollas en todas partes! — ¿En verdad? Y yo que creí que sólo se me había pasado un poco el tiempo de mi bronceado y era simple irritación. Todo lo veo borroso. — ¿Crees que puedas soportar la luz de una lámpara? –de nuevo volvió a recibir una afirmación como respuesta. se escucharon un par de golpes en la puerta del frente. aún pudo sentir su respiración frente a ella. se acercó para tomarlo. El nuevo hombre que acababa de entrar despedía un aura llena de seguridad y fuerza. su nombre es Kaiya. Una corriente eléctrica recorrió todo su cuerpo y se detuvo exactamente entre sus piernas provocándole un sobresalto. — Soy Kiba. Kaiya se quedó pasmada y sin poder evitarlo. — Un poco. Cuando los labios de Gaara se apartaron. Miró a su alrededor y ubicó una lámpara en una mesita del otro lado. Sus brazos y cuello tenían quemaduras de segundo y tercer grado y como la tela de la camisa no era tan resistente como el cuero. — Está bien. — Kaiya. dejó escapar un pequeño jadeo al sentir los labios de Gaara contra sus dedos. pudo jurar que el pecho estaba igual— ¡Maldición Gaara. amigo de Gaara —escuchó desde el otro lado. Lo conozco —musito el pelirrojo. Kaiya gritó: — ¡Está abierto! Sintió una nueva presencia. aunque era completamente distinta a la de Gaara. — ¡Dios santo! Estás hecho un verdadero desastre —comentó Kiba al ver a Gaara en el suelo. con cautela. Un extraño cosquilleo golpeteó contra cada poro de su piel pero antes de que pudiera hacer o pensar otra cosa. .De nuevo él se quedó atónito durante un segundo pero luego. rompiendo la extraña intimidad que había adquirido ese momento. En estos momentos no te queda —musitó Kiba mientras se acercaba a ellos y se sentaba junto al pelirrojo— ¿cómo te llamas? —preguntó mirando a la chica que permanecía con la mirada fija en el suelo. De inmediato ella se puso rígida. Encendió la lámpara y entonces pudo ver el estado en el que su compañero se encontraba.

Kaiya. Cuando llegó a la parte del pecho tuvo que cortar la camisa con la ayuda de unas tijeras. El dolor que experimentó Gaara hizo que apretara sus puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos y un pequeño grito saliera de su garganta. — ¿Por qué debería venir Neji. he traído una súper ración de helado de vainilla y será toda para ti. En un segundo la delicada mano de Kaiya se posó cautelosamente sobre la suya y él la apretó con fuerza. su vista había mejorado un poco más y aunque todavía veía borroso. tomó la cuchara que había sobre la charola entre Gaara y Kaiya y comenzó a colocar el contenido sobre la piel lacerada del hombre. En ese momento Kiba sacó cuatro botes de helado. Esa extraña sensación que experimentó por aquel simple contacto logró tranquilizarlo hasta que Kiba terminó con el trabajo una hora después. —volvió a mirar a Gaara— por suerte. Luego sacó su celular. abrió el primero. Kiba asintió. — ¿Helado? —cuestionó la chica alzando el rostro. no es la primera vez que salvo tu trasero así que no debería extrañarte —comentó con una sonrisa. Gaara asintió. fue capaz de reconocer el rostro de su compañero — Gracias. . — Claro. acaso no trajiste tu auto? — No es eso. — ¿Qué haces? — Debo llamar a Ino para decirle que ya te encontré y también para que le diga a Neji donde encontrarnos —Gaara frunció el ceño. Al anochecer ya sólo deberían de quedar simples irritaciones y mañana por la mañana estarás completamente recuperado. Muchas gracias por cuidar de él. Pero necesitas alimentarte —dijo el castaño. por favor que eso no implique que yo termine en una bolsa negra o flotando en el río" Gaara miró a Kaiya y luego volvió a centrarse en Kiba. — Con esto bastará. — La proteína de la leche ayuda a la rápida regeneración celular y el frío amortigua el dolor de la quemadura. "¿Cargo? Oh Dios. —hizo una pausa por unos segundos y luego bajó un poco el tono de su voz. Kaiya seguía sentada junto a Gaara— tiene que venir para hacerse cargo de ella.— Lindo.

:. Sólo cuento los pasos. — Lo soy desde que tenía dieciséis años. no después de que ella viera como te tostabas. Además.:. Gaara no podía creerlo. — Mejor. — Pero.:. Aún un poco cansada pero el doctor dijo que estoy mejorando.:. Después de esa inesperada confesión. — Escucha. la forma en que se movía y que él había atañido a la oscuridad.:.:. — Lamento interrumpirlos pero… yo no vi nada. Sakura y Sai se habían reunido para almorzar.— Sabes que en estos momentos ni tú ni yo somos capaces de limpiar su memoria. la conozco mejor que nadie.:. — Pero es la verdad. Yo no vi nada —tomó aire y luego dijo—: Soy ciega Ambos hombres la miraron sorprendidos a la vez que sus quijadas casi alcanzaban el piso. — Esta es mi casa. La comida había transcurrido sin ninguna novedad. . — ¿Hablas en serio? —preguntó Kiba. sé que lo dices para que tus recuerdos no sean borrados pero no lo hacemos para protegernos sino para protegerte a ti.:. un accidente automovilístico —al recordarlo. . Cuando preguntó por alguien aún cuando él estaba frente a ella la noche anterior. que no lo mirara a la cara. de repente todas las pequeñas piezas encajaron. — ¿Cómo te has sentido últimamente? —le preguntó Sai llevándose la taza de café a los labios mientras comían el postre. que no le creyera que él era un vampiro cuando le mostró los colmillos. Ella asintió. Ahora todo tenía sentido. Sai hablando sobre lo fenomenal que le estaba yendo al buffet y Sakura contestando con monosílabos o fingiendo asombro o sonrisas en los momentos justos. En un restaurante de la ciudad. que el perro siempre estuviera a su lado. los tres permanecieron sentados en el piso mientras el silencio llenaba la habitación.:. su pecho se comprimió.:.:. —respondió ella con cierto aire de obviedad— He vivido aquí toda mi vida. creo que prefieres que sea Neji y no Sasuke ¿verdad? —Gaara bajó la mirada y guardó silencio.:. Saber sobre nosotros es muy riesgoso y más para una mujer que vive sola como tú —respondió Kiba. como lo habían hecho los últimos dos días. he visto como te mueves —comentó Gaara.

Debo irme. ¿Sabes? he estado pensando que tal vez podríamos hacer un pequeño viaje. .:.:. Ah… tal vez trabaje hasta tarde. Extrañamente. Eso no es bueno para tu salud.:. — Tranquilo.— Me alegra. — Sabes que no me gusta que sigas abusando del trabajo. Luego de aquel colosal silencio que se había formado entre las cuatro paredes de la estancia. De nuevo. Iba a obtener las respuestas que necesitaba solo que ahora. Tengo una cita con un cliente y olvidé la hora. el silencio volvió a rodearlos mientras la mente de ella divagaba en lo que ocurriría esa noche.:.:. cariño. Tal vez ir a la playa por unos días. Kiba habló. estoy bien. Aunque últimamente he tenido mucho trabajo así que no podría asegurarte nada. — Hermano.:. —la mirada analítica de Sai se enfocó en ella.:. depositó el importe de la propina y ambos se dirigieron hacia al caja para liquidar la cuenta. reduciéndola a algo mínimo alrededor de ellos. necesitas descansar.:.:. sólo tú y yo. — ¿Quieres que nos veamos esta noche para cenar? —la ojiverde dio un ligero respingo.:. — ¡Oh. por dios! No pensé que fuera tan tarde —Sakura parpadeó un par de veces y notó que Sai se ponía de pie al mismo tiempo en el que llamaba al mesero con un ademán—. ¿Qué piensas? — Tal vez. el mesero le entregó la cuenta y luego de revisarla. Sai la miró dudoso. a Sakura no le pareció una gran idea. no sabía si estaba preparada para recibirlas. —respondió poniéndose también de pie y cogiendo su bolso. .:. creo que no va a ser posible. — Eh. antes de iniciar con los preparativos para la boda. — Estoy bien. No te preocupes. — Claro. —Gaara volteó a verlo y negó con la cabeza. — ¡Y un infierno que lo estás! —respondió tajante— pero escúchame bien.:.

Si… les parece… — Gracias —respondió Kiba. Estás hecho una mierda y si tengo que noquearte para hacerte dormir. — No eres de mente abierta ¿verdad? — Cómo podrás notar. — Puede hacerlo en mi habitación —dijo Kaiya sorprendiendo nuevamente a ambos hombres—. luego se acercó a Gaara. Una vez ahí. — En realidad —dijo encendiendo la cafetera— sigo sin poder creer todo esto. teniendo todo perfectamente calculado y no pudo evitar sentirse impresionado—. — ¿Qu-quieres un poco de café? —preguntó Kaiya sin poder soportar más otro silencio. Gaara le había parecido alguien que no acataba órdenes de nadie pero supuso que tratándose de aquel otro desconocido. Kiba se puso de pie y con gran facilidad. no voy a dudar en hacerlo ni por un segundo ¿me captas? —no hubo respuesta — te pregunté si entendiste.imbécil. volvió el sofá a su lugar. La mujer no pudo evitar sorprenderse. Kiba atravesó la puerta hacia la cocina. Es posible que ahora debas tener muchas preguntas. el hombre lavó lo que habían ocupado para alimentar a Gaara y lo colocó sobre una rejilla junto al fregadero. Kaiya estaba recogiendo lo que había en el piso. Observó como ella se movía a través de la habitación. él estaba dispuesto a hacer una excepción. La percepción es lo único que me queda. seguido por Kaiya. el asunto de los vampiros yo… no solí-… —interrumpió— no suelo creer en ese tipo de cosas. — Claro —respondió Kiba un poco sorprendido mientras se sentaba en la silla que ella había desocupado. Cuando regresó a la estancia. no puedo creer en nada que no pueda percibir. gracias. Ya sabes. . — Permíteme —dijo él apartándole la charola de las manos. — Si —musitó lacónico. — Entonces ven a recostarte. lo ayudó a reincorporarse y lo llevó hasta la habitación. — Ah. Lamento las molestias.

Nosotros… En ese momento sonó el timbre y de inmediato. — ¿Estás con alguien? —preguntó la mujer asombrada. yo… — ¿Quién es Kaiya? —se escuchó una voz masculina del interior de la casa. se encaminó hacia la entrada y abrió la puerta recibiendo a una mujer de treinta y tantos. — ¿Puedo? —Kiba captó a lo que se refería. se acercó hasta él y estiró su brazo. — ¡Cómo! ¿aún no estás lista? — Lo lamento Akari. soltó un profundo suspiro. todos los sentidos de Kiba se pusieron alertas. es verdad! —exclamó dejando escapar todo el aire de sus pulmones. Soy voluntaria en el pabellón pediátrico de oncología. —dijo Kiba ofreciéndole una silla— Y antes de que lo preguntes. abrió la boca y se acercó más a ella. aún sin poder salir de la impresión. Ella se preocupa por mí y trabaja conmigo en el centro de salud. de cabello rubio y ojos castaños. Repentinamente tuvo la necesidad imperiosa de sentarse o estaba segura de que terminaría en el suelo. — ¡Virgen sagrada. — Ustedes… ¿cómo…? — Sólo somos una especie diferente. ¿qué puedo hacer para que lo hagas? Kaiya se encogió de hombros apoyándose en la encimera. Había sentido los colmillos irse alargando lentamente hasta que se convirtieron en dos pequeñas y afiladas lanzas. Kaiya no hizo ningún comentario. — ¿Amiga tuya? — Si. no nos alimentamos de sangre humana así que estás a salvo. Un segundo después. Segundos después. — Asombroso —susurró él. Los labios de Kaiya comenzaron a moverse intentando que algo saliera pero el sonido quedó . Kaiya apartó la mano con rapidez.— Entiendo pero ya que estás en esto. — Debe de ser Akari —susurró Kaiya. dejando que sus dedos tocaran sus colmillos.

— Entiendo —la incomodidad creció de nuevo entre ellos— Eh. Recientemente regresé a la ciudad Kaiya no pudo evitar sorprenderse al notar la gran capacidad de improvisación de Kiba. ese hombre está para comerse y parece muy agradable. Kaiya cerró la puerta recostándose en ella y dejó escapar un suspiro de alivio. Akari es alguien muy suspicaz y hubiera notado las persianas abajo y el desastre que hay seguramente. ya no les quito el tiempo. . — Cuídate. — Lamento lo del abrazo —dijo Kiba mientras volvía a ponerse la camisa—. No tienes idea de lo mucho que me alegro por ti. — Kiba Inuzuka —dijo él extendiendo su mano para estrechar la de ella.trabado en su garganta. lo-lo siento. ¿cómo llegaste aquí? Gaara dijo que el sol le había quemado. Nos vemos mañana. Nos conocimos cuando estábamos en secundaria. — E-él es Kiba. — Ah. Ah. — Claro. — S-si. nos vemos después —entonces se acercó a ella para susurrarle al oído—: Cariño. eh. — Akari Tane. No quiero que pienses que yo… — N-no te preocupes. luego tuve que mudarme a Suna y habíamos mantenido contacto por teléfono. Espero detalles luego. Entonces su amiga dejó escapar un pequeño jadeo al ver a Kiba aparecer detrás de ella. Yo… no-no quería interrumpir. Kaiya se sonrojó y sólo pudo asentir. Cuando escuchó el motor de la camioneta. Luego rodeó a Kaiya con sus brazos y ella pudo sentir la desnudez de su torso. —entonces reaccionó— Eso me hace pensar. yo… avisaré que no puedes ir al hospital hoy y pues… — Gracias. vestido solamente con los pantalones—. Kaiya nunca me había hablado de ningún… amigo. lo siento de verdad. claro. —un extraño silencio volvió a hacerse presente— Bueno. —tartamudeó al deducir las circunstancias—. un… viejo amigo —dijo Kaiya titubeante.

Comenzó a levantarse hasta quedar sentada. Había soportado más de lo que había podido imaginar que sería capaz así que ahora. De acuerdo. pudo escuchar una respiración justo a su lado y el extraño murmullo de una conversación unilateral.:. — Toma —dijo él depositando un cuenco con cereal en su regazo—. Yo también te amo. — ¿Cuánto tiempo llevo inconsciente? — Unas cuantas horas. Kaiya hizo el intento de decir algo pero. supo que no había estado en una pesadilla y que todo era real.:.— Bueno. ¿cómo había podido dormir tanto? Kiba sonrió por su expresión.:. has vivido demasiado y era cuestión de tiempo. — ¡Unas cuantas horas! ¿Qu-qué hora es? — Las cinco. —respondió él despreocupado. No te preocupes. En un rato más lo llevaré a casa. — Lo sé.:.:. en poco más de dos horas anochecerá y entonces podré llevarme a mi chico a casa y tú podrás volver a tu vida normal ¿de acuerdo? Kaiya asintió levemente mientras comenzaba a comer el cereal con leche que le .:. cariño. Si. — Eso creo.:.:. ella está bien. Cuando Kaiya recuperó la conciencia. creo que sería buena idea —Kiba dejó de pasearse cuando escuchó un diminuto quejido proveniente del sofá—. Solo te diré que la genética me dotó de una barrera con la que Gaara no cuenta.:.:. su cuerpo le pedía a gritos descansar. — Tranquila. Necesitas comer algo. Gaara está bien. — ¿Te encuentras bien? —al escuchar esa voz.:. aquí lo esperaré. las fuerzas abandonaron su cuerpo y se desplomó sin llegar a alcanzar el piso. justo en ese momento. Pero no tienes porque preocuparte. justo está despertando en estos momentos. . — ¡Oh por Dios! —sintió que la sangre bajaba hasta sus pies. Ah. Kiba había tomado asiento sobre la mesita de centro. no quiero entrar en detalles.:.

Sasuke. tiene gran parte del cuerpo quemado pero dice que el helado ayudó. — Creo que es mejor que tú vayas. yo necesito arreglar un asunto. — No deberías hacerlo. — No. Ino se levantó del sofá.había ofrecido. Siempre termino defraudando a quienes confían en mí. me pidió que fueras tú —volteó a ver a Neji— para que les ayudes con la chica.:.:.:.:. poniéndose de rodillas frente a él y le acarició el rostro. — ¿No crees que deberías ir tú. Ve a prepararte. se levantó de la silla en la que estaba sentado. Confío en ti. . De todas formas. — Sé que lo harás bien. Neji y Sasuke estaban ahí con ella. — Vamos. Ino dobló su teléfono celular y se dejó caer sobre el sofá del estudio. Neji asintió.:. Mira a Naruto.:. Me pidió que llamara a Matsuri pues cree que Gaara va a necesitar alimentarse y además. — ¿Qué te dijo? —preguntó Sasuke. Tú y yo sabemos y cada persona que vive en esta casa sabe que no ha sido así.:. por fin está con una gran mujer que lo ama y .:. Sasuke? Sasuke apoyó ambos codos sobre el escritorio y entrelazó sus dedos a la altura de su boca.:. hizo una reverencia y salió del estudio.:.:. —Ino soltó un ligero soplido. Después de todo. Negó con la cabeza. ese era mi trabajo desde un principio ¿no? — Pero ¿qué harás? — Aún no lo sé. Es mejor que hable con Sakura yo solo. Supongo que esperaré a saber que es lo que quiere preguntarme… yo… —repentinamente comenzó a sentirse sumamente frustrado.:. — Dijo que Gaara parece estar bien. se acercó hasta donde estaba. — ¿Estás seguro de que no quieres que te acompañe? —preguntó Ino una vez que se hallaron a solas. También me dijo que la humana está bien y que se había desmayado pero ya estaba recuperando la conciencia.

sinceramente. —Naruto apoyó las puntas de los dedos en su sien como un saludo militar. Le dio un beso. Se acercó a Sasuke. Ellos sabían el motivo y. En ese momento la puerta se abrió de golpe y Naruto apareció a través de ella. Sasuke… —se detuvo al ver a Ino de rodillas frente al azabache— ¿Interrumpo algo? — En absoluto —respondió ella poniéndose de pie. — ¿Cómo te sientes? — De maravilla —respondió con una enorme sonrisa de oreja a oreja— Nunca había estado mejor en mi vida. — Si así lo quieres.eso fue gracias a ti. le dio un beso y luego le susurró al oído— Lo harás bien. — Claro —dijo el rubio sarcástico. Necesito volver a la acción lo antes posible. Y dile a Kiba que lo amo. — Y bien. jefe. dile que me amas más a mí que a él —señaló a Sasuke— porque yo te divierto y te complazco en TODO. Ino y Sasuke sonrieron al ver a su hermano tan feliz. Te aviso que iré con Neji a recoger a Kiba y a Gaara. Avísale a Neji. — Ya vete. No has defraudado a nadie. — Oye. — Por favor. no quisieron ahondar en los detalles. ¿qué necesitas? —Naruto regresó al punto que iba a tratar. sí. cariño. — A la orden. Por ti. — Ah. son sólo cosas que maquina tu cabeza loca —Sasuke sonrió por el comentario. la especie continua sobreviviendo. . Ino sonrió y le dio un pequeño golpe en el pecho. Atravesó la habitación dando grandes zancadas hasta quedar frente a Ino. — ¿De qué hablan? — De nada. Naruto —musitó Sasuke. Yo estoy a lado del hombre que amo gracias a ti. de acuerdo. —se dio la vuelta y entonces se detuvo— Antes de que lo olvide.

Oprimió la tecla Enter y de nuevo.— Claro. — Ya no deberías de darle cuerda con tus comentarios. Ya dentro del auto.:. La hora se acerca y necesito un baño. — ¿Qué sucede? — Necesitas alimentarte. Apagó el ordenador.:. decidió dejarlo por la paz.:.:. alcanzó su abrigo y dio por concluida esa jornada laboral. Sasuke dio un pequeño respingo y enseguida negó con la cabeza. Estoy bien. —respondió ella con una sonrisa que desapareció de repente cuando un aroma llegó a su nariz. atravesó las puertas principales del edificio y desactivó la alarma de su auto haciendo que los faros del Focus parpadearan. Intentó volver su concentración hacia el trabajo pero le fue imposible. no era una buena idea. como si estuviera a punto de ser llevada a la horca. — Estoy bien.:.:. Y no deberías de aguantar tanto. Ese tema no podía tocarlo con ella. Su corazón latía a un ritmo trepidante y sentía sus pulmones encogerse dentro de sus costillas. Sin embargo. Sakura regresó a la realidad cuando la pantalla de su computadora se convirtió en un vórtice espacial y cientos de puntos blancos comenzaron a moverse rápidamente como parte de los efectos especiales de Star Wars. Ino asintió y luego vio como él desaparecía cerrando la puerta tras de sí. el programa de edición digital apareció frente a ella. así que después de treinta minutos más. te lo aseguro — se puso de pie y comenzó a caminar hacia la puerta— Te veré en un rato. señales que su cuerpo le estaba enviando para hacerle saber que lo que iba a ocurrir pronto. miró el reloj en la parte inferior de la pantalla y vio que casi eran las seis. Se sentía tan extraña. tomó su bolso del cajón inferior izquierdo.:. inhaló profundo y echó a andar el motor. se obligó a sí . — Es divertido. — Sabes que eso no es verdad.:. Los veré en un rato. tenías que restregar a tu hombre en la cara de tus dos amantes ¿no? —se encogió de hombros— Como quieras. . Sasuke asintió y entonces Naruto salió del estudio. — No es cierto. Aún puedo soportar unas cuantas semanas.:. Bajó por el ascensor.:.:.:.

Miró nuevamente a su alrededor. De repente. Cuando se encontró frente a la última puerta. — Sé que debes de tener muchas preguntas y estoy dispuesto a resolverlas. Sólo un hecho salió a relucir. — Permaneceré justo aquí si así lo deseas. todos los recuerdos que habían permanecido bloqueados fueron liberados de golpe en la mente de Sakura haciéndola perder el equilibrio. ella lo deseaba así. miró a su alrededor notando que ya había anochecido por completo y luego de inhalar profundo para darse valor. ocupando el tiempo para prepararse mentalmente para lo que vendría. De nuevo su ritmo cardiaco se incremento y las manos comenzaron a temblarle pero no le prestó atención. Luego de varios minutos de intenso trayecto. — T-tú… ¿Qué sucedió aquella noche? Sasuke movió su mano frente a ella y en ese instante. Sakura inhaló profundo. Iba a saber la verdad. Yo… yo lo vi morir. tomó aire nuevamente mientras la abría y seguía su camino subiendo los últimos escalones que daban a la azotea del edificio. mirando hacia la nada. Ahí estaba él. Tuvo que sostenerse de la manija de la puerta. todas las preguntas que había pensado formularle fueron desvaneciéndose con cada paso que él daba y cuando sólo los separaban unos cuantos. Abrió la oxidada puerta de metal y la atravesó. subió las escaleras y atravesó la puerta de cristal y madera. inmóvil. Sí. — E… ese hombre… está muerto. siendo bienvenida por otra corriente de aire. decidió subir las escaleras de los cinco pisos que conformaban el edificio. Parado en la esquina más alejada de ella. A diferencia de ocasiones anteriores. Toda la tarde había repasado una y otra vez el guión que iba a seguir esa entrevista pero ahora todo se había desvanecido en su mente y no sabía que preguntar. por fin aparcó el auto en la acera frente al edificio donde vivía. ya había huido en varias ocasiones antes en su vida pero esta no sería una más. . cerró el abrigo sobre su pecho. como un vigía anónimo en medio de la oscuridad. Abrió la puerta y el aire frío de la época la sorprendió.misma a seguir conduciendo hacia su apartamento. Entonces él se percató de su presencia y volteó a verla. —susurró sin aliento—. De eso estaba segura. esta vez no tomó el ascensor. ella retrocedió y él se detuvo.

para —pidió extendiendo su palma frente a él— No intentes jugar conmigo. le dije que debíamos conseguir ayuda pero él se negó — recordó los ojos escarlata— Tú… esos ojos… — Sakura juro que te explicaré todo con detalle.— Su nombre es Kakashi y técnicamente él continua con vida. Yo sé quién era tu madre. — No. me dejaron abandonada en una estación de autobuses y nunca he sabido nada de ellos. dispuesta a no dejarse caer otra vez bajo su hechizo. incluyendo cómo murió. — Ya es suficiente. Hay algo que debes de saber acerca de tus padres. Yo lo vi morir. No tengo idea de cómo rayos adivinaste que era adoptada pero no voy a permitir que juegues con mi mente ¿entiendes? — No estoy jugando contigo… — ¡Por supuesto que sí! Es imposible que tú sepas algo de ellos cuando mis padres adoptivos invirtieron mucho dinero en su búsqueda. Aléjate de mí. — No puedes hablar en serio —se acomodó el bolso sobre su hombro— Sabes. —ella enfocó su mirada en el rostro de él—. — Eso no es cierto. —pidió cerrando los ojos. — Me refiero a tus padres biológicos —Sakura dio un pequeño salto. — Ni siquiera lo intentes. Ella… — Para. No sigas. pero jamás pensé que podrías salir con algo así. — ¿Cómo sabes sobre ellos? — En realidad sólo sé de tu madre. — Ellos están muertos. No va a funcionar. Mis padres biológicos fueron desconocidos. necesito que me escuches. Sé algunas cosas sobre tu madre. — Sakura. escúchame. Lo más probable era que se tratara de unos simples adictos. pero por ahora. . —una risa incrédula escapó de sus labios— Y pensar que yo… — No sé cómo hacer que me creas. —Sasuke se acercó a ella tan rápido que de repente la perturbó su tamaño—. sólo quería que me aclararas en qué malditas cosas estás metido porque algo me dice que no eres un simple guardia de seguridad.

Sasuke la miró fijamente y entonces abrió la boca. Son reales. — E-esto no es posible. que no te he mentido. — Sakura. pero sé quién era. Te juro por lo más sagrado que tengo. Ni siquiera lo pienses —comenzó a caminar de un lado a otro— Casi llegué a creerte. Cuando él volvió a acercarse. Te lo juro. pero… sé que gran parte de ella vive en ti. Colmillos. Sakura alzó la mirada sin poder creer que estuviera cediendo al ver como Sasuke permanecía quieto. El pánico se fue apoderando cada vez más . ¡Aléjate de mí! —gritó con terror. aferró la manija y empujó pero la puerta no se movió. — ¿Quién era mi madre? —preguntó en un susurro. — Entonces ¿tú sabes por qué me abandonó? —susurró— ¿por qué ella…? — No lo sé. escapándose de él hasta llegar al borde del techo—. Tu madre… — Recibió una fuerte bofetada. justo en la mejilla. ¿cuál era el plan. No puedo creer que te atrevieras a hacerme esta pésima broma. —Pero ella no lo hizo—. — ¿A qué te refieres? Hubo un largo silencio y eso sólo le hizo suponer lo peor. mírame. — ¡No te me acerques! ¡Eres un maldito loco! —volvió a gritar. ella corrió hasta la puerta. mírame. Pero enseguida. como si quisiera darle la oportunidad de saber que era sincero. — Era lo mismo que yo. El horror saturó el cuerpo de Sakura y de inmediato intentó alejarse. Y es por eso que el tiempo se acaba. casi.— Sakura. dando varios pasos hacia atrás. Él tenía un par de afilados colmillos. escúchame —pidió acercándose otra vez a ella—. mostrarme esos dientes falsos y decirme que mi madre era una maldita vampiro? — Puedes mirarlos de cerca. Por favor. — ¿Cómo la conociste? Pareces tan sólo un par de años más grande que yo. — En realidad no la conocí personalmente. recuperó la calma.

Sasuke estaba allí. Esta vez. — ¡Déjame en paz! Sasuke hizo el amago de volver a tocarla pero ella lo esquivó y volvió a correr hacia la puerta. Las puertas se abrieron y Sasuke estaba ahí de nuevo. después de todo. Eso no podía estar pasando. intentando alejarse de él. Cuando él la levantó. abrió la puerta y siguió corriendo sin aliento hasta el borde del edificio. Sakura se apartó de un salto y puso varios metros de distancia entre ellos. pero Sasuke siempre aparecía frente a ella. Nada era lo que parecía ser. corriendo en cualquier dirección. ella no opuso resistencia. — ¡No te me acerques! —gritó— ¡Déjame salir de aquí! — Sakura. una pesadilla de la tarde o . La realidad que ella había conocido se había desvanecido y ahora se encontraba en medio de un agujero negro que estaba a punto de tragársela viva. De repente saltar no le pareció una idea tan descabellada. Se quedó sin aliento. Deseaba estar en medio de una pesadilla de la cual pronto tendría que despertar. Sakura lo empujó y mientras sentía el miedo y la resistente incredulidad oprimir su pecho. sus piernas no le respondieron y se desplomó sobre el frío cemento. corriendo por sus venas hasta alcanzar cada recóndita parte de su ser. Yo te ayudaré. Su mano se posó sobre el hombro de ella. ¿Para qué? Estaba casi segura de que todo lo que sucedía era una alucinación. Miró sobre su hombro y Sasuke estaba ahí. parado serenamente frente a ella. — Sakura… —susurró Sasuke. Corrió escaleras abajo a toda velocidad pero al atravesar la puerta hacia el último piso. corrió hasta el ascensor. la enorme placa de hierro oxidado se abrió por cuenta propia antes de que ella alcanzara la manija.de ella. en el umbral de la puerta. Miró a Sasuke sobre su hombro y la mirada que él le dirigió le indicaba que él lo había hecho. Se cubrió el rostro con las manos mientras su cuerpo se doblaba sobre sí mismo y entonces comenzó a llorar. de nuevo cerca. Volvió a subir las escaleras hacia el techo. su mente se hallaba sumergida en una locura de la que no podía escapar. arrastrándola a ese estado de caos del que quería escapar con todas sus fuerzas. — Esto no es real. El horror se apoderó de ella nuevamente. — ¡NO! Trató de huir de nuevo. déjame explicarte. El agotamiento cayó sobre ella.

— También necesito un auto nuevo y no me ves recalcándolo ¿verdad? Kiba lo fulminó con la mirada. Tu patético sentido del humor sigue . Podía escuchar los sollozos de Sakura y eso lo estaba llevando al borde de la desesperación. Kiba se acercó a él para examinar sus heridas. limpiar sus lágrimas. tampoco había sabido lidiar con el propio. tu abdomen no se ve mejor tampoco. ni tampoco podía librarla de algo que era inevitable… La verdad Capítulo 16 La noche había caído desde hacía unos cuantos minutos y pronto el momento de irse llegó. Sasuke la vio encogerse aún más y de nuevo comenzó a llorar. junto con la confusión y la angustia. pueda despertar de esta pesadilla. ¡Maldición! Deseaba abrazarla. No sabía cómo hacerle frente al dolor ajeno. — ¿Cómo te sientes? —le preguntó. Luego de varios minutos. El pelirrojo se encogió de hombros a manera de respuesta así que él continuó con la inspección—. Supuso que ella necesitaba espacio. Llegaron al apartamento que compartía con Ino y la depositó sobre la cama. si no… Mientras Sasuke la llevaba escaleras abajo. así que acercó una silla y se sentó ahí. Gaara salió de la habitación de Kaiya con andar inseguro deteniéndose en el umbral de la puerta. estando en una cama. — Tengo la esperanza de que ahora. tal vez se esté infectando. Al verlo. Pero no podía protegerla. poder aplacar aunque fuera un poco su sufrimiento. los sollozos de Sakura disminuyeron un poco. Habrá que ir a ver a Tsunade y necesitas alimentarte. — Al menos podemos estar tranquilos. En realidad.temprano despertaría. —susurró— pero eso no sucederá ¿verdad? — No. no esta vez. Ya deberían de estar curadas y además. Esperaba que así fuera. Deseaba hacer algo por ella pero… no sabía qué. Estaba dispuesto a morir si con eso conseguía liberarla de todo lo que sentía. Las laceraciones no han sanado bien. cubriéndola con la sábana. podía percibir las fuertes oleadas de intenso miedo que emanaban de ella.

recuperando su semblante de siempre. Ahora que su visión estaba recuperada casi al cien por ciento. Estaba a punto de decir algo cuando sintió dos energías acercándose a ellos. Un segundo después. No pudo evitar sonreír. Aquella ligera muestra de alma quedó oculta detrás de la fría mirada aguamarina. con el perro sobre su regazo. del animal deslizarse entre sus dedos. Lo que sentía de verdad. Parte de su cerebro seguía sin poder procesar todo lo que sucedía pero entonces recordó . Kiba se percató de la mirada de Gaara y de la pequeña sonrisa que se había dibujado en su rostro. Gaara se enderezó. Se llevó la mano hacia la herida del abdomen y con lentitud se inclinó para acercar su mano libre al animal. Naruto y Neji aparecieron del otro lado de la puerta corrediza que daba hacia el jardín. agachó el rostro y pudo ver al perro justo frente a él. no le hacía justicia en absoluto. moviendo la cola dándole ligeros latigazos en la pierna. sobre todo los perros. la mirada de Gaara viajó por toda la habitación hasta que se encontró con Kaiya. siempre le habían gustado los animales. extremadamente suave. Al decirlo. no como las que solía dar la mayor parte del tiempo y sobre todo. Era una sonrisa auténtica.siendo el mismo. A ellos no podía engañarlos. Una pequeña mueca de dolor se dibujó en su rostro cuando hizo presión sobre su herida pero desapareció al sentir el pelaje. podía verla con claridad y decir que la imagen que su cerebro había guardado de ella. — Es hora. —Gaara esbozó una media sonrisa— ¿Qué tal tu vista? — Mucho mejor. La mujer permanecía sentada en el sofá. Esa clase de pensamientos no podían ser de él porque él no creía en nadie. Se puso rígida. De inmediato. no confiaba y mucho menos sentía afecto por otro ser. Tuvo que parpadear un par de veces pues su cerebro se negaba a creer que lo que veía podía ser verdad. ¿de nuevo él estaba viéndola de esa manera? Cerró los ojos intentando aclarar su mente. no esos gestos fríos y calculados. Vampiro o no. ellos sabían lo que él era en realidad. Abrió los ojos al sentir algo cálido junto a su pierna. La puerta de cristal se abrió con la voluntad de Kiba y entonces Kaiya pudo sentir dos nuevas y enérgicas presencias en el lugar. era cálida. Aún vestía las mismas ropas que recordaba pero ahora siendo iluminada por las luces de la casa lucía sumamente hermosa. Dio un pequeño sobresalto.

Kaiya se puso más tensa cuando sintió una presencia justo frente a ella. Acabemos con esto de una buena vez. pero lo que les sorprendió era la "tranquilidad" que emanaba. Sus expresiones no dejaban de reflejar sorpresa. ¡Menudo desastre estás hecho! Si querías lucir así. No era una mujer común. algo bueno. eso estaba más que claro. algo que no pudo definir hasta que el calor que aquel cuerpo irradiaba estuvo muy. sólo tuvimos que seguir sus chakras hasta acá —respondió Naruto despreocupado. sólo tenías que pedirlo. avasalladora. Yo con gusto te hubiera ayudado. La paciencia del ojiperla era sumamente escasa—. Y eso no significaba. acercándose al pelirrojo quién intentó asesinarlo con la mirada. Su energía era muy fuerte. ¡Dios bendito! Ese hombre era lujuria total. estando él en uno de sus momentos de "sensibilidad". a quién se refería. no le agradó en lo más mínimo que Neji tuviera que tocarla y no porque él fuera a hacerle daño sino porque su reputación con el sexo opuesto hablaba por él. Miró a Gaara y no pudo evitar sonreír irónico—. pero muy cerca de ella. — Basta —interrumpió Neji. tal vez la hubiese descrito como brillante. Pero había algo más. . Se hizo a un lado y dejó a la humana a la vista de ambos hombres. Si ella pudiera ver. — Pensé que les tomaría más tiempo llegar. o más bien. Dejó escapar un imperceptible jadeo al sentir que cada centímetro de su piel se erizaba debido a esa sensación que la embargó cuando él se acercó. cansado de sus comentarios. Pronto. necesariamente. Por alguna razón. ¿dónde está? Kiba comprendió a qué. La mujer era bonita. de eso no les quedó duda. De inmediato Gaara hizo el amago de dar un paso hacia ellos. Si había soportado veinticuatro horas a solas con Gaara. — Nah. su aroma era bastante masculino y se mezclaba delicadamente con el olor del tabaco que supuso que estaba fumando en ese momento. Un hombre sensato no dejaría nunca que el hermano le pusiera un solo dedo encima a una mujer que significara algo para él. Neji los ignoró olímpicamente. Gaara —susurró Naruto jocoso. ardiente y asfixiante lujuria mezclada con un inconmensurable poder. No si quería tenerla de vuelta. encendió un cigarro a la vez que se movía majestuosamente a través de la sencilla habitación y se aproximó a la mujer.que terminaría. significaba que era una mujer fuerte. — No pierdes el tiempo.

Sólo quería divertirme al ver la expresión de estúpido asombro que pusiste porque no tengo nada mejor que hacer que permanecer aquí. el lugar era lo de menos. Era difícil que alguien. La habitación se llenó de un sepulcral silencio hasta que una ligera risa reverberó en el pecho de Neji seguida por las de Kiba y Naruto.Neji se sentó sobre la mesita frente al sofá. le dio la impresión de que a ese hombre no le preocupaba ella en lo absoluto. se quitó el cigarro de la boca y exhaló el humo lentamente hacia arriba mientras evaluaba a Kaiya. El ojiperla alzó la vista y la posó en Gaara. estaba segura de que no la tomaba como un ser pensante en esa habitación. que además son vampiros. Afortunadamente Neji había dejado el cigarro entre sus dedos porque sino se hubiera caído de sus labios cuando su quijada quedó abierta debido al asombro. o mejor dicho. —susurró Naruto quien estaba entretenido acariciando al perro. que alguna mujer no le "fuera" a su hermano. Toda mujer era bienvenida en su… ¿lecho? Bueno. Me agrada. — Es dura. — ¿Qué fue lo que vio? —preguntó a la nada y Kaiya no pudo evitar molestarse. Dejó escapar el humo que había estado . — De hecho ese es el asunto —respondió Kiba mientras se acercaba a él— Ella… — Soy ciega —interrumpió la mujer cansada de que la tomaran como un objeto más—. Es más. estatus social o especie. — ¿Hablas en serio? — ¡Por supuesto que no! —exclamó sarcástica—. pero luego de unos instantes se dio por vencido. Silencio. en realidad. no hacía distinciones de edad. él era como la muerte. — Amén por eso. cosa que no solía ocurrirle muy a menudo. Neji inhaló otra gran bocanada del cigarro mientras llevaba dos dedos de su mano libre hasta la frente de Kaiya y los posaba ahí delicadamente. No vi nada porque soy ciega. con cuatro perfectos desconocidos. El ceño del hombre se fue frunciendo gradualmente conforme aumentaba sus intentos por hallar algo en la mente de la mujer que pudiera ser reprimido. Por su tono de voz. En cuestiones del sexo opuesto. prefiero a las castañas. —exhaló profundo— Lástima que no me vayan las morenas.

— Pero… —intentó interrumpir Kiba. — De acuerdo. — Hagan lo que quieran. — Me quedaré así —dijo luego de unos instantes—. ¿Puedes vivir sabiendo esto o prefieres intentarlo? Kaiya se quedó en silencio mientras meditaba sobre sus opciones. aromas. Gracias por todo y perdón por las molestias. Por lo tanto. al otro lado de la habitación. — ¿Y entonces? —preguntó Naruto. terminó de fumarse el cigarro y arrojó la colilla hasta la papelera de metal que había cerca de la puerta. no puede hacer nada sin ponerte en riesgo así que tú decides. No creo que abra la boca —respondió con impasibilidad— Además. Neji se encogió de hombros. — No se puede hacer nada. En su mente no hay nada que pueda borrar. pronto no tendría mucho por escoger. — Lo que ella tiene no son recuerdos como tales. —se levantó—. — Escucha. sé que esto no era parte del plan pero ya oíste a mi hermano. Gaara? El pelirrojo alzó la vista para dirigirla hacia Kaiya y luego de vuelta a Kiba. Respetamos tu decisión —se puso de pie— Es momento de que nos vayamos. "escuché como se tostaba un vampiro en mi casa"? dudo que alguien le llegue a creer. Pueden estar tranquilos. Sólo quiero largarme de aquí. — Tal vez tengas razón —completó Kiba— ¿Tú que dices. junto a la mujer. es una zona a la que no puedo llegar sin correr el riesgo de dejarla como un vegetal. — Sugiero que la dejemos así. Kaiya los escoltó hasta la salida. Neji y Naruto fueron los primeros en salir .manteniendo en sus pulmones y miró a sus hermanos. Kiba lo miró con desaprobación y luego fue a sentarse al sofá. En realidad cada vez se iban reduciendo más así que. Kiba asintió varias veces con la cabeza. cosas que son guardadas en la parte más primitiva de su cerebro y no en donde se suelen almacenar las imágenes que conservamos la mayoría como memorias. Neji se apresuró a continuar con su explicación. no diré nada de esto así que no tienen por qué preocuparse. ¿qué diría. sensaciones. Son simples sonidos.

Son chupasangres.:.:. Asesinos. — ¿Cómo es posible? ¿Cómo. Sólo podía ver su frágil cuerpo continuar temblando mientras luchaba por llevar aire hacia sus pulmones con dificultad.:.seguidos por Kiba. Se estaba dando por vencido.:. Ella era una mujer fuerte y cada minuto que pasaba a su lado se lo confirmaba. maldiciéndose a sí mismo. Gaara se aproximó hasta la puerta y una vez que estuvo frente a Kaiya. —en otro momento Sasuke hubiese reído por el comentario. — T-ten más cuidado la próxima vez ¿de acuerdo? Sólo tenía que decir un estúpido "sí".? —se aclaró la garganta—. y el guerrero se encontró con los ojos color jade. — ¿Cambio? Él asintió lúgubremente. — Huelen eso… —susurró. permaneció durante un segundo ahí. .. Esa la razón por la que esperaba que no sufrieras el cambio..:. fijos en él. — No. ¿Vampiros? — Sólo somos una especie diferente. No tenía idea de cuánto tiempo había pasado desde que el llanto de Sakura se había convertido en sollozos inaudibles. Estaba comenzando a pensar que ella permanecería así toda la noche pero entonces. — Yo… — Durante un instante. — Mejor habla de minoría perseguida.:. Tal vez lo más correcto fuera un simple y sencillo "gracias" pero tomando en cuenta que se trataba de él. Le parecía increíble que aún no se hubiera desintegrado entre la confusión que la rodeaba.:.:. ni su lengua quisieron cooperar con tan titánica tarea.:. Era todo.:. ni sus labios. su boca se abría y cerraba una y otra vez intentando que algo saliera de ella pero no hubo nada. Pero ni sus cuerdas vocales. Lo único que salió fue una pronunciada exhalación. . Ella ya había hecho lo más difícil. cuando Naruto interrumpió sus pensamientos. se dio la vuelta.:. Entonces Kaiya se adelantó. era pedir demasiado. sin saber que hacer o decir.:.

Y entonces.. — Cuando termines. — Tú dejarás que yo. —repuso con serenidad—. A todos nos llega en algún momento. hombre.. Eso es todo. Necesitas la sangre de un vampiro.. Ella guardó silencio. — Eso es todo —repitió ella con tono apagado en un intento porque su cerebro mantuviera toda la información que le estaba siendo proporcionada. Cuando llegue el momento adecuado. deberás beber de alguien de nuestra propia raza. invadiendo la habitación como una brisa que llegó a Sasuke en una fría ráfaga. — Beberás de mí. si no estuvieran en esa situación. — ¡No voy a matar a nadie! De nuevo. Aunque hay algunos vampiros que sí lo hacen. Era increíble la influencia que tenía la televisión hoy en día. Se puso de pie y se acercó a la cama. —Tu transformación está muy próxima. . pero la fuerza no dura mucho. Y pronto lo será también para ti. — Dios santo. esto no… no… yo… —nada elocuente podía salir de su garganta. No me digas que voy a. —Sasuke asintió. necesitarás beber. Sasuke hubiera reído..— Oh por Dios. pareció darse cuenta de la situación. No podía soportar su angustia y quería hacer algo para aliviarla. Al ver que no le rehuía. Te enseñaré a cuidarte y qué debes hacer. Para no debilitarte. —se llevó la mano a la boca como si fuera a vomitar—. — Los humanos no son nuestras víctimas. — Lo es.. se sentó. a los hombres alrededor de los veinte. — Haces que suene muy normal. — ¿Qué va a sucederme? —murmuró. —Ella se atragantó y se levantó de un salto. — Las cosas no son así.. a las mujeres cerca de su vigésimo quinto cumpleaños. Las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas olían a lluvia de primavera. Una oleada de pánico la asaltó.

Pero. — Sakura. ¿Hay algún modo de detenerlo? Él movió la cabeza negativamente. le había soltado de golpe una verdad que no era fácil de asimilar y sin embargo. Él le había destrozado la realidad en la que ella había vivido durante toda su vida.La mujer emitió un sonido ahogado. — No a mí. De nuevo quedaron unos instantes en silencio mientras el lado analítico de su mente intentaba procesar toda la información. ella estaba preocupada por él. —nuevamente la mirada jade se enfocó en el azabache— ¿Te haré daño? Sasuke disimuló la sorpresa. pero habían fallecido cuando me llegó la transición. — Porque yo también lo sufrí. no le parecía que pudiese sentir aunque fuera un poco algo de lo que ella sentía en esos momentos. Alguien que hablaba con tanta normalidad sobre ese tema.. sintiendo que la posible respuesta sería su única esperanza de salir de esa pesadilla—. — ¿También lo supiste así. . me sentía solo y no sabía qué esperar. ¿eso significa que ella era…? — Sasuke asintió—. — ¿Pu-puedo detener el cambio? ¿Puedo evitar que esto ocurra? —preguntó con apremio. Esa esperanza se desvaneció en el éter. Hay ocasiones en que vampiros procrean con ellos.. — Dijiste que sabías cosas de mi madre.. Nuestra raza no es una que se pueda sobrellevar bien. Por eso comprendo tu confusión. Sus cuerdas vocales se tensaron y nada pudo abrirse paso entre su garganta. — ¿Duele? — Vas a sentir. Parecía increíble. — No lo sabes. Las condiciones en las que pasé por el cambio fueron extremadamente difíciles. como si quisiera gritar pero una arcada nauseabunda se lo hubiera impedido. quería creerle. ¿Mi padre también lo era? — Él era humano. por lo que sé. de golpe? — Sabía quiénes eran mis padres. —Ella se quedó mirándolo inquisitivamente. lo que yo era y lo que sucedería —dijo él—. sé que es difícil.. aunque es muy raro que el niño sobreviva.

los huesos débiles bajo la carga de piel y músculos. igual que su miembro. — ¿Cómo supiste lo del sexo? -preguntó Sakura con brusquedad. ¿Nunca te preguntaste porque todas esas sensaciones de ausencia y confusión te asediaban tanto? —ella no respondió—. esperando a que Sakura hablara de nuevo. . luego la levantó y se la llevó hasta sus labios—. —Extendió una mano para cubrir la de ella. — ¿Cuándo ocurrirá? — No puedo decírtelo con seguridad. lo sé… — Radical se queda corto. en verdad quisiera que entendieras que esto no es el infierno que te imaginas. — Aún tengo la esperanza de que tal vez despierte –murmuró. a tan escasa distancia. preguntándose si podía evitar responderle.No sabía qué hacer con ese sentimiento. Ahora estás teniendo las respuestas que siempre estuviste buscando. Sasuke se sentía agotado cuando se sentó en la silla nuevamente. Luego asumió una posición fetal. — ¿Podría matarte? — No te dejaré hacerlo. Sakura. Se revolvió en su asiento inquieto. recostándose sobre las almohadas. sólo con escuchar esa palabra de sus labios. — No. No. No me harás daño. Ella lo soltó. — Pero tómalo como una nueva oportunidad para comenzar. Sentía el cuerpo como si se hundiera en sí mismo. Él se puso rígido. no quería hablar sobre sus encuentros sexuales. pero pronto. Es un cambio muy grande. En aquel momento. — ¿Cómo lo sabías? -preguntó. — ¿Me lo prometes? — Te lo prometo. al menos mientras ella estuviera en esa cama. No era momento para pensar en ello. dándole la espalda. Tal vez Ino tuviese razón.

Un oscuro deseo hizo estremecer sus entrañas. Tampoco el cerrar los ojos. ¿no? — Sí —susurró ella dándose vuelta para mirarlo otra vez—. pero la mordiente sensación se hizo más fuerte. La de ella.— Es verdad. extendiendo los brazos. El corazón se le salía del pecho. ¡Demonios! Los recuerdos no estaban ayudando en ese momento. ¿no es cierto? Las claras y vívidas imágenes de aquel tórrido encuentro le obligaron a cerrar los ojos. — Así es. ¿Fue diferente contigo porque no eres. — ¿Por qué? —susurró ella. Porque para él también había sido diferente ya que. sus instintos volvían a la vida. el fluir de su sangre. esa pecaminosa necesidad no era sólo de sexo. Era de sangre. pensó él. dando un vuelco a su estómago. No había podido dominarse. — ¿Sasuke? — ¿Sí? — En realidad no tenías previsto acostarte conmigo la primera noche.. apretando las mandíbulas. — ¿Entonces por qué lo hiciste? "¿Cómo hubiera podido no hacerlo?". como preparándose para la batalla. En realidad no lo sé.. Esperó a ver si pasaba..? — Tal vez. Sasuke contuvo la respiración.. técnicamente. — Porque hay algo en ti que me impide controlarme —respondió tan rápido que a Sakura le costó trabajo captar cada palabra— Porque cuando estoy cerca de ti todo lo que quiero es… Se detuvo sin poder siquiera continuar con toda su letanía. ella todavía era humana. .. eres un. el latido de su corazón. tratando de tranquilizarse. ¡Maldición!. Podía escuchar la respiración de la mujer. — ¿Sasuke? — Porque tuve que hacerlo —replicó él.

Odiaba que Ino siempre tuviera razón. si no te importa. Sasuke desvió la mirada hacia la cama. sus colmillos palpitaban a medida que se alargaban. — No quiero que te vayas —susurró ella con la voz enronquecida. Lo único que quería ella era dejar de pensar. Al menos lo había sido antes. Luchar. Sería fantástico que me ayudaras en esto ya que fuiste tú quien lo inició. lo miró durante un instante y luego le acarició el rostro con el dorso de la mano. tengo que irme. Y sus dientes no eran lo único que pedía ser utilizado. sabía lo que su cuerpo necesitaba de él. Esa caricia aumentó el calor de su cuerpo hasta casi hacerlo arder literalmente. incrementándose conforme los recuerdos de todos sus apasionados encuentros saturaban su mente. Ella tampoco estaba ayudando. ¡Demonios!. Necesitaba salir de allí. La mano de Sakura se deslizó hacia abajo hasta encontrar su erección. Él sacudió el cuerpo bruscamente. Sasuke? —preguntó ella de una manera tan . Y necesitaba alimentarse. Ya tuviste suficiente por una noche y creo que tienes mucho en qué pensar. molesta. Ambas con ella. Se sintió oprimido entre las dos necesidades. Al menos el deseo sexual se sobrepuso al ansia de sangre. en verdad la deseaba y por el aroma que provenía de ella. — Escucha. Recorrer las calles. Su erección era un abultamiento doloroso presionando contra su bragueta. Sakura saltó de la cama y se acercó a él.Se puso de pie rápidamente y trató de establecer una distancia mayor entre ambos. Pero quiero que te quedes aquí. — ¿Por qué? Abrió la boca. y sabía que estando con él. eso era algo muy fácil de hacer. — No te vayas. No quería irse. Estoy enfadada. — Tienes razón. me gustaría hacer el amor hasta que no sienta ni pueda pensar en nada. quería permanecer a su lado pero su necesidad de sangre podría ponerla en peligro. — No quiero aprovecharme de ti —dijo él con los dientes apretados—. asustada y lo que menos quiero es pensar en esto así que. Sexo. — Tengo que hacerlo. ha sido demasiado. su jadeó quebró el silencio en la habitación. — ¿Vas a decirme que no. Sangre.

que la presión en sus pantalones se hizo más dolorosa. le fascinaron las pequeñas punzadas de dolor porque significaban que estaba tan ansiosa como él. Ambos se aferraban el uno al otro por su vida contra las desgarradoras oleadas de pasión que estaban llevándolos al borde de todo lo conocido. y cuando las uñas de ella se clavaron en su espalda. Si se acercaba demasiado. El sudor invadió todo su cuerpo produciéndole . "Juego finalizado".. esa vena deliciosamente próxima a la superficie de su blanca piel. sus labios subieron lentamente sobre su pecho. Su cuerpo cayó en un enorme agotamiento haciendo que el equilibrio que había pensado mantener entre sus deseos se desnivelara. Se alejó de ella. oprimiéndola contra sí. Empujó la lengua dentro de su boca mientras la sujetaba por las caderas y la presionaba contra su erección. El gemido de satisfacción de la mujer fue como campanas celestiales que aumentaron su deseo.. tenía la garganta seca gracias a la sed que estaba experimentado por ella. Mientras besaba furiosamente sus pechos. Sus colmillos estaban dispuestos a clavarse profundamente. ¿Pero estaba dispuesto a dejar la vida de la mujer en manos de su autocontrol? Sakura se puso de puntillas y presionó los labios contra los suyos. Gimió. Entonces se apartó de golpe. Sentía la garganta como el papel de lija raspando dolorosamente con cada intento que hacía por calmar el infierno que se había desatado en su interior. Ahora se trataba de puro sexo.arrebatadora. Sólo sexo. Sus manos recorrieron todo el cuerpo de Sakura. — ¿Sasuke? —lo llamó Sakura alarmada. arrastrándose por la cama hasta caer al suelo sentado. Sus ansias de sangre salieron a la luz en el segundo más corto que había pasado en toda su vida. Sacó los dientes y buscó su cuello. no podía negar el instinto. Podía aguantar el deseo de sangre. Rasgó la delicada blusa y el sujetador con impaciente ferocidad. punzante y tan poderoso como había sido la lujuria. La tendió sobre la cama en un abrir y cerrar de ojos. Podía hacerlo. se arrancó la camisa con las manos. — ¡No! Su sed de sangre era demasiado fuerte. Fue algo rápido. tratando de tragar saliva. pensó él. recorriendo su clavícula hasta llegar de nuevo a los labios de ella. Sus labios iniciaron el recorrido hacia abajo Y fue entonces cuando todo se convirtió en una pesadilla. horrorizado por lo que estaba a punto de hacer. Ya habría tiempo para delicadezas.

debo irme. Parecía imposible lograrlo pero si no lo intentaba… — Sakura. —intentó continuar pero la mordiente sensación se intensificó cuando la sintió aproximándose detrás de él. Se dio la vuelta y dio varios pasos hacia atrás hasta que su cuerpo chocó contra el muro—. Ahora. Y no sé durante cuánto tiempo podré dominarme. tengo que. Comenzó a vestirse tan rápido como sus manos temblorosas se lo permitían. logró ponerse de pie y alcanzó la camisa que había terminado en el piso. por favor. Era un adicto tratando de escapar de su droga preferida. Su mente y sus necesidades físicas entablaban una lucha sin cuartel. Sakura se detuvo de inmediato. — ¿Qué se supone que…? — Escucha. Y él sabía cuál saldría victoriosa si ella no se alejaba. de esa que le hacía seguir viviendo. — Pero… — Debo hacerlo..escalofríos. — ¿Qué ha pasado? ¿Qué he hecho? Sasuke se arrastró hacia atrás. Con las últimas fuerzas de su ser. Jamás se había sentido tan dominado y absorbido por su biología. el cuerpo le dolía y la piel le ardía. El hambre me está matando y si te me acercas tendré que morderte. Me duele. pero luego movió la cabeza. La sed de sangre que sentía en esos momentos era tan intensa que podía dejarla seca en un minuto. Ella aún no sabía que tan fuertes eran las leyes de la biología. Estaba llegando al límite y nada parecía ser capaz de detenerlo. Necesitaba a Ino. los músculos tensos luchaban contra el ansia que se había apoderado de su cuerpo arrastrándolo hacia el lado donde él no quería llegar. — Tú no me harías daño -dijo con una convicción que le impresionó por lo peligrosamente ingenua que era. Las piernas le temblaban. ¡Aléjate de mí! —Mostró los colmillos y siseó con fuerza—. — Sakura. Que tan poderoso podía ser el instinto de supervivencia. La sola presencia de ella era como un látigo contra su autocontrol. . ¿lo entiendes? El dolor y el vacío que sentía en su estómago eran tan intensos como los que había sufrido durante su transición..

de sólo unos cuantos centímetros. Era como miel para las moscas. —respondió Neji con desdén—. — ¡Maldición! Hay que sacarla de aquí —dijo refiriéndose a la mujer— Gaara… . — Concuerdo contigo. revisé y la sangre se había quemado con la luz del sol —su mirada recorrió la habitación— No sé donde más… Debajo del sofá. "¡Mierda. Es una verdadera lástima. . — Esos hijos de perra tenían los sellos desactivados y disminuyeron sus chakras al mínimo. Habrá que felicitar a Orochimaru. Así como el aroma distinguía a los cazadores.:.:. Sasuke asintió.:. luego se dirigió a la puerta y antes de cruzarla se giró para mirarla. — ¿Cómo pudieron acercarse sin que los sintiéramos? —preguntó Naruto. Dulzón.:. finalmente asintió.:.:. Había una pequeña mancha de sangre. la sangre guerrera lo hacía con los hokages.:. frío. el muy bastardo ya les está incluyendo cerebro en el paquete de bienvenida. —entonces miró a Kiba dejando de lado el sarcasmo— ¿No dijiste que tenías todo bajo control? Pensé que sabías que deshacerse de la sangre contaba como parte de eso.:. cazadores!" Inmediatamente se pusieron a la defensiva. — Me dijo que lo habían apuñalado en el jardín. pero al ver su expresión. — Te estaré esperando. empalagoso. — Las flores resultarán adecuadas para ese viejo afeminado ¿no crees? Lástima que no tengamos su dirección.:. Comenzó a alejarse nuevamente. —susurró ella. — Vete.:. Él siguió su camino y abandonó en silencio la habitación desmaterializándose antes de llegar a la entrada del apartamento. retrocediendo hasta quedar sentada sobre la cama.:. Los otros tres hombres se concentraron liberando sus sentidos hasta que les llegó un aroma que no estaban esperando.:. debajo del sofá que él había acomodado.Ella vaciló.

Eran demasiados. — ¡Kiba. Lo desenfundó de inmediato. Gaara se mantuvo atento a todos los movimientos. Kiba y Naruto salieron al ataque tratando de encargarse del enorme número de enemigos que se encontraban rodeándolos. Aún no estaba completamente curado pero necesitaba ayudar o estaba casi seguro de que no saldrían vivos de ahí. Gaara se acercó a ella y la colocó detrás de él mientras Neji se arrojaba contra los dos cazadores que habían aparecido. otro apareció detrás de él. Podía sentir el terror ir creciendo en Kaiya pero no había tiempo para decir nada. acercándose sin que lo notara. Escuchaba los sonidos huecos de los golpes. agáchate! —el hombre apenas alcanzó a reaccionar antes de que él arrojara el cuchillo con gran precisión. Necesitaba luchar. qué sucede? — ¡Mantente detrás de mí! —le dijo guiándola al exterior de la casa protegiéndola con su torso desnudo. — ¿Qué está pasando? —preguntó ella totalmente aterrorizada. Con la mirada recorrió todo el exterior de la casa. lo cual podía servir como un perfecto refugio gracias a la nula luz que llegaba ahí. dentro de la casa con Neji y fuera con los otros dos hokages. El guerrero hizo un gesto con la cabeza a manera de agradecimiento y luego volvió a su labor terminando con la vida de ambos cazadores para después enfrentarse a otros. Tomó a Kaiya por la muñeca y caminó con ella hasta la pequeña baranda que había frente a un pequeño columpio de madera. pensando en opciones hasta que una llegó a su mente.— Ya no hay tiempo —interrumpió Neji—. ¿Gaara. Su hermano se las había quitado cuando lo había obligado a descansar y ahora lo maldecía por ello. . cada centímetro del pórtico. gemidos ahogados y también disparos—. Otro grupo de cazadores ya los esperaba en el jardín delantero. El más mínimo descuido y podrían… Mientras Kiba apuñalaba a un cazador. en cualquier momento… Los cristales de las puertas corredizas que daban al jardín estallaron en miles de pedazos al mismo tiempo en el que Kaiya dejaba escapar un grito. haciéndolo impactar en el pecho del cazador. listos para comenzar una batalla. De manera instintiva Gaara llevó su mano hacia la cadera pero no tenía ninguna de sus armas. Sus hermanos no podrían contenerlos por mucho tiempo más. Entonces recordó el cuchillo que guardaba en la parte interior de una de sus botas. Nos están acechando.

logró diezmar a la ofensiva enemiga lo suficiente hasta que Neji terminó con la batalla que había estado sosteniendo dentro de la casa y pudo incorporarse a la que se desarrollaba en el jardín. Apretó los puños buscando el momento propicio para emprender la misión suicida que tenía planeada. El ojiperla pasó junto a Gaara y le arrojó la cartuchera que le pertenecía. por favor! —pidió ella siendo presa del pánico. — ¡GAARA! —enfocó sus ojos en la oscuridad y vio a un cazador tratando de llevarse a Kaiya. estarás bien. Él siguió peleando usando solo las manos y en cuestión de minutos. El hombre le propinó un puñetazo al cazador con el que se encontraba peleando. quería protegerla sólo a ella. — ¡Naruto. Gaara era el mejor tirador con el que contaba la Cofradía así que con el simple cargador de esa arma. era un dolor aún más profundo. tu arma! —gritó corriendo hacia el rubio. en la parte baja de la espalda y arrojársela al pelirrojo. No deseaba dejarla. ¿qué sucede? — Necesito que te quedes aquí ¿de acuerdo? —dijo apresuradamente mientras la forzaba a agacharse—. . Gaara! Escucharla así removió sus entrañas hasta lo más recóndito. La oscura mirada aguamarina se tornó fría. calculadora. Estaba terminando el trabajo sobre uno de los pocos cazadores que aún permanecían con vida cuando un grito lo hizo ponerse de pie rápidamente. lo peor ya había pasado. Comenzó a llenarse de frustración al ver que sus opciones se estaban agotando conforme el cazador iba alejándose. Se deshizo del débil agarre y saltó dispuesto a tomar parte de la batalla. De inmediato le apuntó con el arma pero el akatsuki la usó como escudo humano impidiéndole cualquier acción. ¡Por favor. Sentir sus delicadas manos aferrarse a sus antebrazos le provocó una dolorosa sensación que no tenía nada que ver con su roce sobre la piel quemada. No podía ver nada pero todos esos sonidos sólo le hacían suponer que era algo realmente malo—. y logró descolocarlo durante el instante suficiente para desenfundar la Glock de nueve milímetros que traía en el cinto. — Escucha. Prometo que volveré. No te muevas hasta que yo te lo diga. evaluando cada posibilidad que pudiese tener para rescatar a la mujer.— ¿Qué está pasando? —preguntó titubeante— Gaara. supo que no tenía opción. donde descansaban sus dos dagas plateadas. — ¡No me dejes aquí. pero cuando los disparos se hicieron más continuos.

sácalos de aquí! —gritó Kiba arrojándole el juego de llaves. — ¡Gaara! —el pelirrojo abrió los ojos al tiempo en el que se llevaba la mano izquierda al brazo opuesto—.Entonces todo lo subsecuente ocurrió como en cámara lenta. La mujer y el guerrero se acomodaron en el asiento trasero y él saltó al asiento del conductor para poner en marcha el auto. podían sentir que volvían a respirar nuevamente. descendían nuevos enemigos. el cazador soltó a Kaiya y ella corrió alejándose de él. sácanos de aquí! —gritó el ojiperla al ver que del auto familiar que habían escuchado. — ¿Puedes ponerte de pie? —de nuevo recibió una afirmación como respuesta. Los ojos de Kaiya se abrieron de par en par cuando el peso del cuerpo de Gaara recayó sobre ella haciéndola caer de rodillas sobre el césped. — ¡Con un demonio. dio un giro para cubrirla con su cuerpo y entonces un gemido de dolor escapó de sus labios. colocó la mano de Kaiya en el cinto de su pantalón para que pudiera seguirlo y se dirigieron lo más rápido que pudieron hacia el Escalade. Entonces escucharon el motor de un auto acercándose a toda velocidad— ¡Mierda. Un fuerte estruendo y un grito desgarrador hicieron que la atención de todos los guerreros se centrara en la escena. tenemos compañía! Hay que movernos. — ¡Eso intento y tus gritos no ayudan! Naruto maniobró para lograr sacar el vehículo a través del jardín. Neji abrió la puerta y el animal saltó al interior al tiempo en el que Naruto forzaba el motor a aumentar la velocidad. mientras recorrían la autopista lo más rápido que les era posible. — Sólo fue un rozón. Minutos más tarde. Gaara rodeó a Kaiya con los brazos. El perro se arrojó contra el akatsuki mordiéndole la pierna. ¿Estás bien? Él movió la cabeza afirmativamente. Neji se puso a evaluar los daños. — ¡Naruto. derrumbando la pequeña cerca de color blanco y entonces vio al perro correr hacia ellos. Segundos después. Con cada segundo que se alejaban. Naruto ayudó a Gaara a reincorporarse. Neji se había subido junto a Gaara y Kiba al frente. . Gaara corrió hacia ella al mismo tiempo en el que el cazador lograba desenfundar su arma y tiraba del gatillo. Naruto se acercó a ellos y derribó al cazador con un disparo antes de que pudiera hacer otra cosa.

Kiba.Él se encontraba bien. — Hay que llevarlo a la clínica. Nos atacaron varios akatsukis. Hinata se encargará de estabilizarlo. Te veremos en unos . Todos estuvieron de acuerdo con la idea y se dedicaron a hacer todo lo que les fue posible hasta que lograran llegar a su destino. vamos hacia la mansión. haciendo que su cabeza se recargara sobre el pecho de Kaiya causándole un sobresalto. Su torso y rostro aún mostraba las ampollas ocasionadas por su exposición al sol. Gaara se sentía sumamente mareado. Kiba se giró para ver lo que ocurría. nosotros… los guió un rastro de sangre de Gaara que no eliminé. date prisa! —gritó Neji. los demás estamos bien. Sí. No pudo permanecer conciente por más tiempo y se desvaneció. Sí. Escucha. él era el peor de todos. — ¿Shika? Tenemos problemas. despierta! ¡Vamos Gaara. Naruto tenía la herida de un cuchillo en el antebrazo derecho además de múltiples golpes en el rostro. — ¡Gaara! — ¡Mierda. de inmediato se puso de rodillas sobre el asiento y comenzó a darle pequeños golpes en las mejillas buscando que reaccionara. está entrando en shock! —exclamó Neji mientras se ocupaba de hacer presión en la herida de bala. salvo pequeñas laceraciones debidas al choque con una lámpara en el interior de la casa y una caída sobre los cristales de las puertas. Y Gaara. El rubio aferró ambas manos al volante y pisó el acelerador hasta el fondo. su visión fue oscureciéndose poco a poco mientras el ruido del motor se convertía en un eco cada vez más lejano hasta que ya no escuchó nada más. Sí. Ahora ya sabía lo que era para un suéter pasar todo un ciclo dentro de la lavadora y después ser sacado para ponerlo a secar. — Está muy lejos. tenía varias contusiones a lo largo del cuerpo y… una hemorragia en el hombro derecho. —dijo Kiba. Necesito que llames a Tsunade. no se te ocurra rendirte! — ¡Naruto. Gaara está muy mal por la hemorragia. La herida de bala no había sido sólo un roce. Las fuerzas estaban abandonando su cuerpo de manera vertiginosa. De acuerdo. — ¡Gaara. —repuso Naruto— Lo mejor es llevarlo a la mansión y llamar a Tsunade para que nos encuentre ahí. haciendo que los neumáticos emitieran un rechinido debido al esfuerzo. una herida en el hombro izquierdo producto del contacto con una enorme shuriken que no había podido esquivar y varios rasguños en el cuello y la cara. Kiba sacó su móvil.

Ino lo despojó del pesado abrigo de cuero y apartó los mechones color ébano que se encontraban pegados a su rostro gracias al sudor. Su pecho se oprimió dolorosamente. yo no… . Habían pasado muchos años desde la última vez que se sintió tan limitada.:. La sed era lo único que regía su cuerpo y su comportamiento. — Bebe —le pidió.:. tan… "…inútil".minutos. De inmediato se acercó. Ella hizo lo propio con su abrigo y extendió su brazo frente a él.:. Los rápidos pasos de Ino hacían un ligero eco en el vestíbulo de la mansión. ocasionando que Ino gimiera.:. con su mano sostuvo el delicado brazo y hundió los colmillos en él. ¿por qué él nunca le hacía caso cuando le advertía algo? Sasuke se materializó frente a ella y apenas pudo sostenerse en pie. —terminó la llamada y devolvió el teléfono hacia el bolsillo de su pantalón. Salió de la casa y sed detuvo en medio del patio donde se dedicó a esperar. Había sentido el llamado de Sasuke y una ola de angustia había saturado todo su ser. y un gemido escapó de sus labios. Los colmillos de Sasuke se alargaron aún más cuando él abrió la boca. Al llegar a la habitación. Ella sabía lo que estaba sucediendo y eso sólo hizo aumentar la preocupación que sentía. Gaara. Sasuke se desplomó sobre el sofá donde usualmente se sentaban Neji y Shikamaru. Te lo advertí. haciéndolo olvidar todas las reglas de etiqueta y las cortesías que debían existir.:. ella simplemente… no pudo moverse. — Lo siento. pasándole un brazo por la cintura para poder guiarlo al interior de la mansión hasta el estudio.:.:. Sasuke fue moviéndose hasta terminar arrodillado en el suelo.:. todo a su alrededor era completamente desconocido y mientras los hombres que la rodeaban intentaban salvarle la vida a Gaara. luego regresó su atención a Gaara— ¡Resiste. Sus instintos habían nublado por completo todo su lado racional. frente a ella. No hagas que me moleste contigo! Kaiya no sabía que hacer. Conforme tomaba grandes tragos de sangre. — No deberías de esperar tanto —susurró ella a manera de una tierna reprimenda—.:.:. . Él había arriesgado su vida para salvarla y ella no podía hacer nada por él.:.:.

Sasuke estaba a punto de negarse pero de nueva cuenta sus instintos tomaron la batuta y reinició la succión sobre la delicada vena que le había sido ofrecida. por fin atravesaron la barrera de genjutsu e instantes más tarde. Sus ojos se abrieron debido a la impresión y más aún cuando sintió la ráfaga gélida mezclada con el intenso aroma de vinculación proveniente del cuerpo de Kiba. Yo iré con él —repuso ella aferrando la mano de Gaara. Kiba asintió. Necesito que vengas conmigo. — Hay que llevarlo abajo —dijo Shikamaru refiriéndose a la pequeña sala de emergencias que se ubicaba en la parte subterránea del complejo. Una vez que se encontraron solos en el vestíbulo. Fue entonces cuando todo un alboroto en el vestíbulo captó su atención. le dio indicaciones a Shikamaru y finalmente el hombre desapareció junto con Kaiya.:.:. Ino esperó paciente a que él recobrara las fuerzas.:. Entonces sujetó a Kaiya del brazo—. Los fuertes pasos se escuchaban a través de los muros del estudio hasta que la puerta fue abierta dejando ver a Naruto.:.:.:.:. Neji y Kiba. Naruto aparcó la camioneta lo más cercano que pudo a la puerta principal de la casa.:. Naruto y Neji se dirigieron al estudio.:.:. pasando los dedos varias veces entre las mechas oscuras a la vez que recordaba la primera vez que había bebido de ella. Había muchas cosas que discutir con su líder. . Kiba. junto al gimnasio donde la Cofradía solía entrenar.:.:. aunque había que esperar un poco mientras su cuerpo asimilaba lo que ella le había dado.:. Hinata y Tsunade.:.:.:. Es para… — No. La succión de Sasuke fue perdiendo fuerza hasta que se detuvo. . Hinata y Tsunade quienes los habían estado esperando. No estaba dispuesta a ser alejada de lo único que podía considerar conocido. Luego de los minutos más largos en todas sus vidas.— Aún no has bebido lo suficiente —dijo extendiendo su brazo nuevamente hacia él. las enormes puertas que marcaban el inicio de la propiedad de la Cofradía.:. .:. — Le avisaré a Sasuke que ya hemos regresado —anunció Kiba. Tanto tiempo había pasado y sin embargo los recuerdos seguían tan vívidos. varios miembros de la servidumbre llegaron para prestar apoyo. bajó del auto y ayudó a Neji a mover a Gaara siendo auxiliados por Shikamaru. De inmediato.:.:.:.:. lentamente separándose de su brazo. llenar cada rincón de la enorme habitación.:.:.

Pronto. Las cosas iban a ponerse realmente feas. como si estuviese a punto de luchar contra algo. estando sola en medio de la oscuridad. beber de ratas como en los libros no estaba dentro de top de comida favorita. Tendría que beber de alguien para sobrevivir. Había tenido la esperanza de que una buena sesión de sexo pudiera. los buroes a ambos lados y el sillón donde Sasuke había estado sentado. Los rasgos de su rostro estaban encrudecidos haciéndolo lucir amenazador y sus labios desnudaron los colmillos dejándolos expuestos listos para ser utilizados. había que hacer una síntesis y un análisis de la situación. Parecía más bien. dispuesto a destrozar al hombre que había osado a siquiera tocarla. la enorme cama en la que se encontraba. Nunca. Ino estaba a punto de decir algo para intentar calmar la tensión y controlar la situación que se venía encima pero antes de que pudiera hacerlo. lo cual no sería asunto sencillo. Ahora. En cualquier caso. Kiba se encontraba totalmente tenso. pero por lo que entendió. como ya había quedado demostrado. había que preguntarse ¿cuáles eran los planes a seguir a partir de que eso sucediera? Porque. Pero lo sería. si no aclarar su mente. eso no significaba que tendría que matar. Por lo poco que podía ver ahí. su cuerpo temblaba víctima de la furia que lo sobrecogía en esos momentos. considerando que más de la mitad de los botones estaban esparcidos en el piso de la habitación. Nada mejor para concluir esa "bendita" noche. — ¡KIBA NO! Capítulo 17 Sakura recorrió con la mirada la habitación en la que se encontraba. un simple refugio. Técnicamente mitad vampiro y aún no lo era realmente. Los vampiros plenamente vinculados no compartían. Kiba corrió hacia ellos. Era una vampiro. Beber sangre lo era. Pero ahora. lo que sabía de vampiros no precisamente era verdad.De inmediato una letanía de maldiciones salió de la boca de Naruto. ¿Podría salir al sol? ¿cuánto tiempo viviría? ¿envejecería? ¿el asunto de las iglesias y los crucifijos era verdad? . supuso que ese lugar no era algo a lo que él considerara como un hogar. Terminó de cerrar lo mejor que pudo la blusa sobre su pecho. No necesariamente. Exhaló profundamente en señal de frustración. cosa casi imposible. aunque no de la manera que ella pensaba. al menos impedirle pensar en todo lo acontecido. Le había dicho que la sangre humana no era suficiente así que tal vez la de animal tampoco lo sería.

El aroma de vinculación era parte de ello. .:. La mirada de Kiba sólo estaba fija en Sasuke. ¿Quién podía ser la mujer de la que él se había alimentado? ¿eso significaba que tenía pareja? Sólo un nombre llegó a su cabeza… Ino.:.:.:. ¿Hasta donde sería capaz de mover la sed de sangre? Entonces un detalle atravesó su mente.:. Como si hubieran crecido. iba más allá de las simples reacciones hormonales que se presentaban en los humanos. ella lo había tenido muy claro por los filosos colmillos que se asomaron entre sus labios y su expresión pero ahora entendía la implicación de la frase "debo irme". pero sabía reconocerla. De una mujer. con su cuerpo medio desnudo en tensión y sus músculos como si fueran a atravesar su piel. Obligándose a alejarse de ella. Al mostrar sus dientes. Cuando un hombre y una mujer se escogían como compañeros. Las palabras de Sasuke.:.:. sino también reflejaba una advertencia. Pero no sólo era la forma en la que el pacto quedaba sellado.:. .:. "El hambre me está matando…" Bueno. debajo de ella.Claro. de hecho esa sensación no era una que experimentara a menudo. Ese fenómeno de la vinculación entre vampiros. La punzada inició en la boca de su estómago rasgando todo a su paso hasta llegar a su pecho donde comenzó a arder lenta y dolorosamente.:. Los instintos vampíricos no eran algo contra lo que se podía luchar y esperar salir vencedor.:. Sasuke… La imagen más reciente que tenía de él no era nada alentadora. había que preguntarle a Sasuke para aclarar todas sus dudas. No pudo evitar preguntarse si eso era lo que a ella le esperaría en caso de que no se alimentara. le pareció que los colmillos eran más largos que cuando los vio en ocasiones anteriores. mucho menos cuando se trataba de aquellos que venían implícitos en el emparejamiento de un hombre y una mujer.:. ella lo aceptaba y ese aroma especial que provenía de él quedaba tatuado en su piel. La racionalidad que existía dentro de él había sido bloqueada por la fuerza de la biología. los hombres vampiros rayaban en la territorialidad. Él tenía que alimentarse. porque contrario a los débiles celos humanos. Nunca había sido celosa. Ver aquel rostro perfecto de dios griego deformado por la agonía hizo que la piel se le erizara aún cuando ahora fuera un simple recuerdo.

poniendo el seguro. De cualquier manera. Pero ahora se había equivocado. se trataba de biología. En esos momentos no veía a su hermano. Su respiración era agitada debido al nerviosismo que golpeaba su interior. podía o no haber sexo aunque la biología dictaba que sí. Sin embargo la fuerza del hombre se estaba imponiendo por lo que fue necesaria la ayuda de Neji. uno contra su cuello. para la mayoría. arrastraron a Kiba fuera del estudio y ella cerró la puerta con la mente. los que se hallaban solteros. Simple. aún cuando bebieras de la vena de la muñeca. pero no era obligatorio. Afortunadamente. significaba que sus vidas quedaban unidas por completo y para siempre. — ¡Sáquenlo de aquí! —pidió Ino gritando. no dejaba de ser algo que iba más allá del simple contacto físico rutinario. Escuchó una maldición en forma de susurro. Con grandes esfuerzos. — Esto no debió de haber pasado. Maldijo en voz baja. Veía a un hombre que había ignorado la advertencia de su aroma sobre la piel de Ino y había bebido de ella. alimentar a otro era más de lo que cualquier vampiro podría soportar. su lado instintivo no aceptaba el hecho de que su vena sirviera de sustento para Sasuke. no había espacio para nadie más. Kiba era prueba de ello. la simple madera de la puerta no serviría de nada. Naruto alcanzó a reaccionar a tiempo y lo detuvo a mitad del camino. Siempre había sido cuidadosa sabedora de que a pesar de que él conocía los términos. Así que el hecho de ver a la mujer con la que estabas dentro de ese pacto llamado emparejamiento. Iba a destrozarlo. ni un beso en los labios podía ser considerado como algo tan íntimo. Y lo iba hacer pagar. Más allá del amor que pudieran sentir. Lo lamen… . Sin importar las circunstancias. miró hacia abajo y vio a Sasuke apretar los puños con fuerza. pasó los brazos por debajo de los de Kiba. ni al rey de la raza. el instinto se lo hubiese impedido sin ningún obstáculo justo como ocurría. El hecho de que un hombre y una mujer se vincularan. Estaba completamente segura de que si él lograba liberarse de sus hermanos. llana y algo primitiva biología. el otro alrededor de su cintura y puso una de sus piernas frente a las de él para reforzar su agarre. es más. Sí. Por más que se hubiera esforzado por mantener la cordura. quien puso su cuerpo frente a los de ambos guerreros para servir como una barrera de carne y hueso. beber de alguien del sexo opuesto no implicaba mayor problema aunque por supuesto que había intimidad.Una vez que te emparejabas.

miró su brazo y notó que aún sangraba. Sasuke también se percató de ello e hizo el intento por acercarse. aunque dada la fuerza de él. pero si lo que te preocupa es liberarme. Si tu saliva toca mi piel. Sugiero que te quedes aquí los próximos minutos. habrá que remediar esto —echó un vistazo a su brazo y vio que ya no había rastro alguno de las heridas—. Se acabó ¿okay? —su mirada se encontró con la de él . una ligera brisa llevó su aroma hasta su compañero y eso hizo que sus esfuerzos por acercarse se intensificaran. Ella asintió y caminó hasta la salida. aquella distancia fue lo más lejos que habían podido llegar. Kiba no la veía. confío en que eso sucederá pronto. — llevó su brazo hasta sus labios y lamió las heridas. Sasuke alzó el rostro para mirar a Ino. Kiba hubiera regresado y la herida hubiese sanado antes de que él lo notara. — No tienes por qué sentirte culpable por lo sucedido. — Kiba. velado por el instinto sólo podía sentirla. Y sabes a quién me refiero. — Siempre he querido liberarte de todo —susurró—. Naruto y Neji seguían con sus esfuerzos titánicos por intentar mantener a Kiba alejado del estudio. A unos cuantos pasos. Sin embargo.— No lo digas. Él y yo sabemos el precio de estar juntos y lo aceptamos sin objetar porque así lo decidimos. Él asintió y luego permanecieron en silencio por varios segundos. Ino enfocó la vista al pasillo frente a ella. Cuando ella cerró la puerta. no es una carga que nos haya sido impuesta. Tú y Kiba no deberían de pasar por esto. Sé que no te gusta esconderte pero… — Entiendo. Si me hubiese alimentado antes de irme. — Lo haré yo. pero ella se lo impidió. Él estaba a punto de replicar pero entonces la mujer se levantó del sillón. volvió a mirarlo sobre el hombro a la vez que abría la puerta sólo lo suficiente para que pudiera salir y luego volvió a cerrarla. Odio que ella te haya puesto en esta situación. tu aroma quedará más impregnado. Ino no supo que decir. Se odió a sí mismo por ponerla en esa situación. —interrumpió— La culpa no ha sido tuya sino mía. — Bueno. Ino fue quien caminó hacia ellos para acercarse hasta quedar frente a él. Aunque es cierto que hay momentos más complicados que otros. así que tuvo que llamarlo varias veces por su nombre antes de lograr captar su atención. escúchame.

— Shh —susurró colocando su dedo índice sobre sus labios— Tranquilo. Ino reprimió las ganas de llorar. Él ya no irá por Sasuke. Sus ansias por desmembrarlos a ambos seguían más que palpables. Su hermano la miró dudoso. En tanto Kiba se quitó de encima a Naruto con tanta fuerza que estampó al hermano contra la pared provocando un sonido hueco mientras se deslizaba por el muro hasta el piso. . la estrechó entre sus brazos y la mordió en la garganta. Ella se abrazó a sí misma y se alejó hasta quedar al otro extremo del enorme pasillo. el hecho de que fuera a descargar toda su energía contra Ino tampoco era una idea muy alentadora. Con lentitud acercó su mano hasta su mejilla y él de inmediato se inclinó por completo en esa dirección logrando oprimir aún más su corazón. Sin embargo. vio la convicción en su mirada y no tuvo más remedio que asentir. Miró a Naruto y a Neji. era él quien le estaba pidiendo perdón. fue a por Ino. amor. me quiere a mí. todo está bien. Mientras ella jadeaba y caía hacia atrás en éxtasis.durante unos segundos—. En un movimiento coordinado. La respiración del hombre era sólo fuertes jadeos que hacían subir y bajar su pecho de manera violenta. Ambos hombres asintieron. Fue como liberar a un toro. lentamente ¿de acuerdo? — Pero. quiero que lo suelten. Kiba se giró y clavó la vista en los dos hombres que se encontraban a sus espaldas. — Lo sé. ¡y gracias a la diosa por ello!. —dijo sin aliento— No quise reaccionar así. — Háganlo. Naruto. Puedo sentirlo. Neji se agachó y se arrastró fuera del camino. Aún cuando Sasuke ya no fuera el objetivo de Kiba. Ino… — Está bien. — Por favor. pero ahora no puedo controlarlo. como si no lograra llevar aire suficiente hasta sus pulmones. perdóname. — Lo siento. Ya no tienes por qué preocuparte. Ella había sido quien los había puesto en esa situación debido a su negligencia y a pesar de ello. — Cuando les diga.

:.:. Por ahora lo que debe preocuparnos es hacer que Gaara mantenga su trasero en este plano. levantó a su mujer en brazos y se fue. Estiró su mano y se encontró con la de Gaara. Era . — Yo te aconsejaría que no hicieras eso —reconoció la voz de inmediato. Pero eso será después.:. Luego de un tiempo en el que oía voces desconocidas y el ir y venir de varios pares de zapatos. supuso que se trataba de mármol.:.Era obvio que él no estaba bebiendo por sustento sino para dejar su marca. él aún permanecía inconsciente.:. formando círculos en el aire hasta que lo escuchó crujir— considerando que pudo habernos hecho pedazos. — Eso estuvo muy cerca. por fin se había quedado sola otra vez. Tan sólo posó las yemas de sus dedos sobre él cuando una presencia llegó a la habitación. Se había quedado sola en la habitación. —llevó una de sus manos hasta su nuca y luego movió su cuello. — Jodidamente cerca —concordó él—. — Sí. —entonces recordó a la mujer que habían traído— Hay que ver qué es lo que vamos a hacer con la humana. ¿Necesitas ayuda para llegar a tu habitación? — recibió una negativa— ¿Quieres que le diga a tu mujer que la necesitas? — Nah —se sacudió el pantalón— Ya te dije que estoy bien. La cereza en el pastel de porquería que resultó esta noche ¿no? — Y que lo digas. Veré como está Sasuke y luego me daré una vuelta por la enfermería. —se puso de pie y ayudó a Naruto a hacer lo mismo—. Segundos después de que el huracán de la línea de sangre Inuzuka desapareció dejando su estela de advertencia. Neji se sentó al lado de Naruto a la vez que encendía un cigarro.:. Seguramente a la habitación más cercana que tuviera puerta para poder meterse dentro de ella.:. — ¿Te encuentras bien? — Necesitaré una alineación de vértebras pero. En el instante en que sintió que había establecido su punto. La habitación donde estaban era fría y por el gélido piso que había bajo sus pies descalzos.:.:.:. sip.:.:. —Neji exhaló profundo. Estoy bien. y su esencia de emparejamiento era una advertencia a gritos que llenó el corredor. . Iré a ver como se encuentra Gaara. Naruto asintió y entonces Neji se alejó por el pasillo.

Serías realmente ingenua y . Si así lo quieres. Sintió algo suave rozar sus labios. Si él intentaba propasarse con ella. Entonces sintió la presencia alejarse rápidamente. — No lo creo. Gaara no… —escuchó una ligera risa y eso la molestó— ¿Puedo preguntar qué te parece tan gracioso? — No te ofendas. después no digas que no te ofrecí esa posibilidad. es sólo que —percibió como se iba acercando a ella— hay que admitir que eres una humana bastante interesante. — Aléjate de mí. — Está bien. Juraba que le iba a costar varios rasguños y tal vez varias mordidas. — El sexo no siempre está vinculado con el afecto. Podríamos divertirnos si tú así lo quisieras. humana. provocando una suave brisa que llenó su nariz de aquel aroma proveniente de él. Si tan sólo supieras la mitad de lo que yo sé acerca de él. pero la determinación volvió a abrirse paso entre sus débiles emociones. —dijo despreocupado—. — ¿Por qué lo haces? —Neji la miró extrañado. Se estremeció—… ingenua.uno de los hombres que habían estado en su casa. no pensarías de esa manera tan… —notó el tacto del hombre cerca de su mejilla e imaginó que había tomado un mechón de su cabello. — ¿Por qué? —sintió el roce de su dedo en su mejilla y su respiración muy cerca de su rostro— ¿Sabes? Muchas mujeres se sentirían muy afortunadas por estar en tu lugar. y no me refiero a él. — Te lo diré una vez más —musitó apretando los dientes— Aléjate de mí o si no… — ¿Qué. Estaba comenzando a imaginarse lo peor. No es muy común que una mujer capté mi atención como lo has hecho tú. sino a mí. no la iba a tener fácil. aquel que había intentado borrarle la memoria— Si él despierta. vas a golpearme? —de nuevo la risa sarcástica se hizo presente— No creo que lo logres. víctima de una mezcla entre temor y odio a sí misma por sentirse tan indefensa en esos momentos. ¡Oh por dios! ¡Eran los de él! sin poder evitarlo se hecho a temblar. podría lastimarte. — ¿El qué? — Yo no te agrado así que ¿por qué intentaste besarme? No te intereso.

—el silencio llenó la habitación durante varios minutos mientras Neji terminaba de fumarse el cigarro que traía entre los labios. y lo haré en cuanto sepa que Gaara está bien. — Ah. Supongo que el narcisismo es algo que tienes muy arraigado en tu personalidad ¿verdad? —respondió irónica. quisiera saber que es lo que hay de diferente en ti —ella se sintió nuevamente cohibida por su extrema cercanía. Te llevaré a tu habitación. —dijo tajante. además de que… me recuerdas a alguien. . pensó ella. pero apenas él lo notó. "Porque confío en él y en ti no". ya entiendo. volvió a alejarse— No entiendo por qué me temes a mí y no a él. — Mientes. —ella dio un respingo— Gaara no arriesga su vida. Estás escondiendo algo. la verdad es quería probar algo. estaba tomando un rumbo muy interesante. — Eso ya me lo habías dicho. — Al único lugar al que quiero ir es a mi casa. como si hubiese leído su mente. — Me refiero a él. — De acuerdo.muy tonta si no lo supieras. —una nueva risa hizo vibrar el pecho de Neji. levántate. estás comenzando a agradarme. Ese intento de prueba que había tenido en mente aplicarle a ella. — ¿A qué te refieres? — Cuando te digo la verdad. — Como sea. Por nadie. Si quieres que te sea sincero. Escuchó a Neji reír nuevamente. inmediatamente te pones a la defensiva. Arrojó la colilla a la papelera y luego encendió otro—. En verdad eres afortunada Kaiya Kurosawa. Eres de los que tiene muchas "amigas" ¿no es verdad? — ¿Sabes? contrario a lo que piensas. — ¿Alguna ex novia? — No tengo novias. — Claro que no. —exhaló profundo y nuevamente se acercó—. — Ahora haces eso —de nuevo la miró extrañado. Y sinceramente.

—dijo ella dejando escapar el aire— No tienes idea de lo que estoy pensando así que… —la voz comenzó a quebrársele. No por lo que había sucedido sino porque su cuerpo estaba lleno de furia. captó su atención. maldito imbécil. — Escucha —dijo firmemente— No tienes por qué preocuparte. ella había llevado una vida normal como no la había tenido en muchos años y la había perdido junto con todos los recuerdos que había adquirido en todo ese tiempo. Él siempre solía ser franco. En cuanto sintió el vacío a su alrededor. Kaiya apretó los puños sobre sus piernas y comenzó a llorar. Sobre tu casa. Sus sospechas se iban confirmando cada vez más. — Cierra la boca. Ellos suelen ser así. Estaba molesta porque hasta hacía veinticuatro horas. Porque debía de comenzar de nuevo. Y mucho. Estaba molesta porque por segunda vez. salió de la habitación justo como había llegado. No supo cuanto tiempo estuvo llorando pero entonces un ligero gemido procedente de la cama que había frente a ella. — ¿Q-qué quieres decir? — Lamentablemente esos cazadores la quemaron hasta los cimientos. — ¿Por qué lloras? —susurró Gaara como un pequeño quejido. . buscaremos una casa que se acorde a tus necesidades así que no debes ponerte así. encorvándose. Si lo que él decía era verdad ¿qué haría? ¿dónde iba a vivir? Neji frunció el ceño al verla así. sin embargo. y sus hermanos podían soportarlo pero ahora. — ¡Oh Dios! —se abrazó a sí misma. Ella de inmediato limpió sus lágrimas y respiró profundo. su mentalidad es como la de vándalos adolescentes. demasiado en realidad. sabía que se había equivocado. — Él estará bien —dijo acercándose al hermano— Ahora que ha recibido sangre. Estaba molesta. pero era el único indicio de debilidad que iba a mostrar ante él— …sólo vete. Estaba molesta porque ahora no estaba segura de poder conseguirlo. sólo agrégale los tintes piromaniacos. Neji no pudo evitar sorprenderse. su vida había cambiado radicalmente. nosotros cubriremos los daños. me temo que ya no va a ser posible que regreses —la mujer tuvo un pequeño sobresalto— porque ya no hay casa a la que puedas volver.Neji sonrió de lado. sus heridas están curadas casi por completo así que tal vez despierte en un par de horas.

extrañado. la realidad es que… no creo que sea buena idea en estos momentos. teniendo cuidado de no tocar a Gaara. Aún estaba cansado pero al anochecer estaría listo para pelear. Sasuke estuvo a punto de ser enviado allá.— ¿Cómo te sientes? —él abrió los ojos y los enfocó en ella. Naruto? — Ah. Era obvio que por eso había sobrevivido y recuperado a tal velocidad. Ahora responde. Gaara frunció el ceño. yo no estaba llorando. — Escucha hermano. ¿por qué lloras? — No sé de qué estás hablando. cruzó los brazos sobre la camiseta color naranja que llevaba puesta y luego se sentó a los pies de la cama. Matsuri no pudo llegar así que ella te dio de su sangre. La noche fue endiabladamente larga. Debes saber que mientras tú intentabas no cruzar al otro lado. Pensé que esta vez no ibas a lograrlo. — ¿Qué haces aquí? — Mi mujer creyó que no era bueno que pasaras el día en este lugar así que vine para llevarte a tu habitación. — Yo… — ¡Por fin despiertas! —Gaara miró hacia la entrada—. — ¿Tienes hambre? —negó con la cabeza. tanto para ti como para él. Hinata logró estabilizarte pero todo lo demás fue gracias a Tsunade. —se encogió de hombros— Es probable que por eso te hayas recuperado tan rápido. — ¿Qué sucedió? . — Yo pregunté primero. —Naruto hizo una mueca. — ¿Cuánto tiempo llevo inconsciente. — Necesito hablar con Sasuke. Considerando que la sangre de Tsunade era tan pura como la de Sasuke. Gaara agachó la mirada. Era lo más probable. Todo el lugar huele a tus lágrimas. —dijo intentando sentarse. pues… cerca de nueve horas. directo y sin escalas por Kiba. — No mientas.

—frotó sus ojos con dos dedos de su mano.— Lo vio alimentarse de Ino. apoyando los pies en el piso. Gaara se quitó la sábana de encima y se sentó en el borde de la cama. — Acabemos con esto de una buena vez. Hubieras visto. La urgente necesidad de saber el motivo de su llanto volvió a hacerse presente. Sabes lo mal que lo pone el asunto de Ino y Kiba. Una maldición salió de los labios de Naruto. — ¿Alguno de ustedes podría darme mi ropa? — Gaara. pero entonces Neji puso la ropa sobre su regazo haciéndolo recobrar la concentración. . tal vez al anochecer. — Mierda… —susurró. — Eso se queda corto. Ahora. Gaara estaba vestido con una camiseta negra sin mangas y un chándal de nylon color blanco con rayas laterales negras. — ¿Por qué? — Sasuke está con un genio de los mil demonios y quiere reunir a la cofradía. — Pues eso pensé yo también pero —Neji se encogió de hombros— ya sabes que cuando el hombre quiere pelear… — Lo sé. Instantes más tarde. en verdad no creo que sea un buen momento para tratar el asunto referente a ella —dijo Naruto apuntando con la cabeza hacia la mujer que permanecía sentada con la cabeza agachada. — Supongo que… Interrumpió al instante en el que Neji apareció a través de la puerta. en señal de cansancio— El asunto es que. — Creí que lo había convencido de irse a dormir. La mirada aguamarina se fijó en Kaiya y de inmediato recordó las lágrimas. creo que deberías de esperar un poco. Así sirve que tú tienes más tiempo para recuperarte y el humor de Sasuke se aplaca un poco. — ¡Demonios! En verdad esperaba que siguieras inconsciente. ya sabes.

entendió que no había opción. dada la situación que había ocurrido horas antes.— Ustedes no tienen remedio —susurró el ojiperla. — Debo irme. Dentro aguardaban Sasuke y Shikamaru. era obvio que ni Kiba ni Ino aparecerían en un buen rato. Tal vez… — No importa —le interrumpió— Yo… esperaré aquí. Ella negó con la cabeza. Gaara lo ignoró y se acercó a Kaiya. — No sé cuanto tiempo vaya a tardar. los tres hombres dejaron la enfermería. pero ella —exhaló profundo— No quiso moverse de ese lugar… — Dijo que no se iría hasta que supiera que estabas bien —interrumpió Neji dándoles alcance. un pequeño rastro de sorpresa cruzó la expresión de Gaara. — P-prefiero esperar aquí. — Si así lo deseas. Luego de recibir un gesto con la cabeza a manera de afirmación. se toparon con las puertas del estudio. No supo como intentar convencer a la mujer de que cambiara de opinión y al dirigir la mirada hacia sus hermanos. De nuevo. Yo también lo intenté pero el resultado fue el mismo. Hinata intentó llevarla a una habitación para revisarla y hacer que se cambiara y pudiera descansar pero ella se negó. Gaara permaneció en silencio. —Gaara lo miró con un atisbo de sorpresa—. — ¿Cuánto tiempo llevaba ella sentada en esa silla? —Naruto dio un respingo al escucharlo y luego de unos segundos respondió: — No se apartó de ti desde que te trajimos. Ordenaré a una doncella que venga para que te lleve a una habitación donde puedas comer algo y descansar. pero antes de que pudieran seguir con la conversación. Naruto y Gaara iban caminando lado a lado a través del enorme túnel mientras que Neji iba un par de pasos detrás de ellos. Uno de los sirvientes se llevó a su perro a la biblioteca donde le acondicionaron un rincón. Incluso enviamos a Neji. sabiendo que suele ser muy persuasivo pero tampoco logró conseguir que cambiara de opinión. . quedando a un par de pasos de distancia.

él no estaba de humor para hacerlo en esta ocasión—. sinceramente. — Creo que no debiste de haber dicho eso. francamente. —musitó entre dientes intentando no caer en el juego del Uchiha. Ambos sabían perfectamente que cuando querían a alguien contra quien descargar su frustración. Ya ha sufrido demasiado. En lo que a mí respecta. Y lo peor fue que se repetía siempre lo mismo. Acabe con más de tres escuadrones esa noche así que no deberías recriminarme nada. — ¿A costa de qué? ¿de ser descubiertos? — Escucha. —Luego se dio la vuelta y desapareció tras la puerta dejando aquella atmósfera gélida que acostumbraba. Sasuke. Hay que admitir que hay algo extraño con la humana. Aunque.Las siguientes horas. Kiba puede confirmártelo. . Si no mal recordaba. ya no tenía más que decirle. Gaara! ¿qué hubieras hecho si se hubiese tratado de una familia completa? —no hubo respuesta— ¡Responde! — Ya deja el parloteo. — Ella se quedará aquí el tiempo necesario pero te mantendrás alejado de ella. ¿Quedó claro? La mirada aguamarina se tornó sombría y extremadamente cruda. esa era la cuarta vez… —… Humanos. apoyó ambos codos sobre el escritorio y sus labios sobre sus dedos entrelazados. ¿No crees que fue demasiado decirle que estaba prohibida para él? Tal vez… Sasuke se dejó caer en el sillón. ¿En qué demonios estabas pensando al pelear detrás de una casa habitada por ellos? —Sasuke golpeó el escritorio de roble con ambos puños— ¡Maldición. Sólo deja que la mujer se quede aquí hasta que Danzou encuentre una casa para ella. Gaara apretó los puños a sus costados y espetó con frialdad: — Sólo deja que se quede. el otro era el más indicado. de verdad estoy harto de todo esto ¿si? —dijo cansino—. sólo hice mi trabajo. está prohibida para ti. La verdad era que él también estaba exhausto y. —Neji se levantó del sillón para caminar hasta el escritorio—. Yo correré con todos los gastos ¿de acuerdo? Sasuke exhaló resignado. En lo que a mí concierne. No quiero verte a menos de un metro de distancia y mucho menos a solas con ella. Gaara recibió el sermón más grande que había recordado en toda su vida. La única regla que existe en esta maldita batalla es que los humanos no deben de involucrarse. durante todo el tiempo que estuvo con ella a solas no le hizo ningún daño.

:. . lo que tiene es ira reprimida y sabemos que eso es una bomba de tiempo tratándose de él.:. — Sé de sus diferencias así que —miró al rubio a su derecha— Naruto… — Lo hablaré con Hinata.:. reconozco que es extraño que él no haya reaccionado de la manera en la que todos esperábamos.:. Antes de llegar a la pequeña habitación. — Shikamaru. El azabache lo miró y una mueca irónica se dibujó en su rostro.:. no la voy a arriesgar a que Gaara la ocupe como chivo expiatorio. te pediría que te hicieras cargo de ella pero… — Ni hablar. Naruto y Neji iban caminando por el corredor en la parte subterránea del complejo. Cuando su silueta desapareció a través de las puertas dobles. Hinata. Minutos más tarde.:. Él de por si ya me odia. Naruto puso la mano sobre el hombro de Neji.:. Naruto también me habló de la humana pero por más que ella no le tema. se podían ver las que indicaban el inicio de la enfermería.:. Como si quisiera otro altercado como el de esta noche cuando se entere de que te la llevaste a la cama. — ¿Y por qué no la dejas a mi cargo? —inquirió Neji. Pasaron las puertas que daban al gimnasio de prácticas de la cofradía y un par de metros más adelante. manteniendo la mirada fija en el resto del pasillo que se alzaba frente a ellos. Ella no comprendió en un principio. — Sí. . Sí.:. claro. pero cuenta conmigo. Una vez más el silencio se hizo presente dentro de aquella habitación. pero pensó que se trataba de asuntos referentes a la cofradía así que asintió.:. De ser así. —Sasuke hizo un gesto de afirmación con la cabeza. metros adelante. cariño —le dijo a su mujer. Las paredes del enorme túnel estaban revestidas de acero y las luces fluorescentes alumbraban cada centímetro a lo largo de los varios metros que lo conformaban. —Neji lo miró con molestia— Tu reputación habla por ti. — Adelántate.:.— No. Naruto comenzó a hablar nuevamente. haciéndolo detenerse y entonces rompió el absoluto silencio que se había formado entre ellos.:. pero pudo haber sido porque se encontraba herido y lo suficientemente débil como para no hacerlo. No lo olvides. yendo hacia la enfermería donde Kaiya continuaba esperando.

El rubio lo soltó apartándose un par de pasos. — ¿Ah. — Ya tengo suficiente con el asunto de Sasuke y la Elegida. — Escúchame bien. Neji sonrió sarcástico. — Sólo mantente alejado de la humana ¿vale? Sé perfectamente por qué hiciste eso. yo no te digo dónde ni cuando hacerlo así que ¿por qué te crees con el derecho de decírmelo a mí? Naruto lo tomó abruptamente por las solapas del abrigo y lo recargó sobre el muro. luego frotó sus ojos con su pulgar e índice. muchas gracias. vigilar la vida sexual de sus hermanos no era algo que lo hiciera saltar de alegría. sí? — Sí. aún cuando sepa que son verdad. Esa tarea no venía en el contrato que él había firmado cuando entró a la cofradía. Para él. como no. era cosa de tiempo. —la mirada ojiperla reflejó incredulidad— ¿En verdad quieres que te lo diga? — Por favor. — Oye. Estaba cansado. . mis visiones que lo tienen como protagonista no son más que simple basura. — Bien podrías habérselo dicho a él ¿no te parece? — ¡Oh.— Escucha. vi como tu destino estaba marcado por un botón del árbol de cerezo sagrado"? Sí. como para que ahora deba preocuparme por ver a quien te follas o no. y sinceramente. vi lo que sucedió hace rato con la humana y no sé que jodida prueba estabas haciendo pero voy a decirte algo: Mantén cerrada la bragueta de tus pantalones ¿okay? Neji lo miró al tiempo en el que dejaba escapar el aire de sus pulmones en gesto irónico. Bueno. vamos Naruto! ¿Tú crees que él me hubiese creído si le hubiera dicho: "Hermano. maldito imbécil… — No eres el primero que me llama así esta noche. últimamente agotado. inspirando profundamente. — Así que ya se cumplió lo que te dije.

— ¿Si? Ella lo miró con ternura y dejó que viera a la mujer que aún permanecía sentada sobre la silla de metal. Al menos. Antes de recibir respuesta. Naruto exhaló cansino. parecía que la humana le simpatizaba. quisiéramos que nos permitieras cuidar de ti. Ella quiere ver a… — Lo sé —puso la mano sobre el hombro de su mujer. la acercó a él y le dio un beso en la frente— Lo sé. dado que habían quitado la calefacción para evitar que Gaara se desangrara así que no era debido al calor. ¡Diosa bendita! ¿Desde cuando las cosas en la cofradía se habían tornado tan tensas? — Naruto —miró en dirección donde la voz procedía y vio a Hinata asomando medio cuerpo a través de la puerta abierta. soy Naruto ¿me recuerdas? Estuve en tu casa hace unas horas —ella no se movió ni respondió— Escucha. el ojiperla se alejó dando grandes y fuertes zancadas a lo largo del corredor. pero queremos ayudarte ¿si? Tú nos ayudaste al cuidar de Gaara cuando él estuvo herido y ahora que te hemos causado tantas molestias. de vuelta a su sitio— si con eso consigo que mantengas tu bocota cerrada. Ambos se acercaron a la humana y no pudieron evitar sentir… ¿lástima? No. — ¿Qué sucede? —él señaló con su dedo. Neji! —dijo usando el tono de voz que él había utilizado anteriormente— ¿Tú crees que fuiste el único que notó las similitudes entre su carácter y el de… — Me mantendré alejado de la humana —lo interrumpió lacónico mientras tironeaba bruscamente de su abrigo. Era más que eso. Su cuerpo era recorrido por pequeños y rápidos temblores pero podía ver pequeñas perlas de sudor sobre su frente ¿por qué? La habitación era una nevera de tamaño gigante alrededor de ellos. sé que todo esto es… engorroso. cariño. — Hinata —ella se acercó de inmediato. eso fue lo que percibió Naruto de su mujer. El dulce rostro de su mujer cambió a . lo… Se detuvo al notar que ella estaba sudando. abrazando sus rodillas. — No quiere moverse.— Sé que te recuerda a ella —la expresión de Neji quedó al descubierto detrás de su máscara de impasibilidad— ¡Vamos. — Kaiya. Sólo queremos ayudarte. Se acercó hasta ella.

Apenas atravesaron la puerta oculta debajo de la escalera principal. con lentitud. soy la mujer de Naruto y soy doctora. se acercó hasta que su mano la tocó levemente. — ¿P-por qué? —preguntó. Y además.tener la expresión de "profesional de la salud" y se acercó a la humana— Ah. — Gaara. — Quisiera examinarte. ante la desaprobatoria mirada de Naruto. y también tengo frío. — ¿D-dónde está Gaara? —cuestionó temblando. De nuevo. comenzaron a subir uno a uno los escalones hasta que hallándose a la mitad del camino hacia la segunda planta de la mansión. N-no me dejes sola. — interrumpió Naruto. —se apresuró a decir. ¿Te sientes bien? La mujer asintió. lo mejor es que te llevemos a una habitación para descansar ¿si? —ella estaba a punto de negarse. Escucha. — Puedo caminar sola. — Estoy justo aquí —ella estiró su mano en el aire y él comprendiendo la seña. yo… q-quiero quedarme contigo. Kaiya notó el cambió de temperatura pero aún así tenía mucho frío. Gaara subió los escalones quedando a unos cuantos de Kaiya. — Sólo un poco cansada. Naruto y Hinata enfocaron sus miradas hacia el piso inferior donde el pelirrojo se encontraba. sintió que alguien la levantaba de su asiento. Kaiya mi nombre es Hinata. pero antes de decir algo. — Tienes fiebre. por fin se hallaron en las escaleras que daban hacia el vestíbulo de la mansión. Entonces. Luego de recorrer el interminable pasillo. El contacto se rompió y sólo fue rodeada por un brazo a la altura de los hombros para servirle de guía a través del camino. Entonces sintió un toque cálido sobre su frente y supuso que era la mano de la mujer. sintió que las fuerzas estaban abandonando su cuerpo con gran rapidez. Lo mejor es que te quedes en otra habitación. — Eso no es posible. . — Aquí estoy. ella se detuvo. luego la tomó con la suya y le dio un apretón que ella correspondió. Naruto no pudo evitar sorprenderse.

pegando su cuerpo al suyo y evitando que cayera por las escaleras. —Gaara. Naruto estaba frente a él y parecía totalmente confundido. Fue hacia un jergón que utilizaba para dormir. despejando su rostro cubierto por el sudor. Naruto estaba en la entrada.. su hermano estiró la mano como para tocar el tobillo de la mujer. — ¿Por qué estás actuando así? "Ella es mía". Escuchó los pasos de su hermano acercándose y cuando miró hacia arriba.— No. haciendo retroceder momentáneamente al rubio. por favor yo… —Kaiya sintió como la sangre bajaba hasta sus pies. pensó Gaara. Tomó a la mujer entre sus brazos y comenzó a subir las escaleras. Naruto alzó la cabeza rápidamente. Miró hacia el otro extremo de la habitación. saliéndole un gruñido de la garganta. Entonces el rubio se arrodilló a su lado y ese gesto no le gustó en lo absoluto. no sabía el origen. No entendía ese impulso. Detrás de él. ocasionándole una extraña sensación de vértigo a pesar de que no podía ver nada. Caminó a lo largo del enorme corredor del ala oeste de la mansión hasta llegar a su habitación. Pero en el instante que le llegó esa convicción. De inmediato Gaara la sostuvo. Necesita ser revisada. Shikamaru o cualquier otro hombre pudiera verla. pero le parecía demasiado superficial. la mujer se desvaneció. pero era tan fuerte que casi se lanza al cuello de Naruto. sus instintos emergieron y dejó los colmillos expuestos como advertencia. rodeándole la cintura con los brazos. Y entonces. Los instintos de Gaara eran hacer una barricada delante del cuerpo de Kaiya con el suyo propio. Los labios de Gaara se retiraron para desnudar los colmillos nuevamente. Shikamaru había aparecido. Acarició las gruesas ondas oscuras de su cabello. — Nadie va a tocarla sin mi permiso o sin que yo esté presente. Su pecho subía y bajaba a un ritmo regular. se apartó. Cuando Naruto hizo el intento de quitársela. ¿Que demonios estaba haciendo? . evitando que Naruto. cerca de la ventana y la acostó ahí. Vio como respiraba. — ¿Estás bien? Antes de que pudiera responder. la puerta se abrió por completo con la fuerza de su voluntad y él atravesó la habitación rápidamente.. bloqueando la mayor parte de la luz que provenía del corredor.

"Quiero que te quedes aquí" Las palabras de Sasuke llegaron de golpe a su cabeza.:. Luego de unos segundos de meditarlo. además.:.:. Sólo fue consciente de la sensación cuando inhaló profundo sobre la almohada en la que estaba recostada.:. No supo a ciencia cierta cuando se había quedado dormida. Abrió los ojos de golpe.:.:. pero ahora viendo donde se encontraba.:. Ciertamente. Se levantó de la cama y cruzó la habitación hasta la estancia.:. de manera milagrosa. En cuanto respondieron del otro lado de la línea. En la mansión. debía trabajar.:. Suspiró profundo. Respiró varias veces intentando no caer en pánico. Sin querer pensar en eso y en las formas en las que pudo haber llegado hasta ahí. sacó el teléfono celular de su bolso y llamó. ella dijo: — Estoy encerrada.:.:. necesitaba un buen baño para así poder aclarar su mente. una parte de su cerebro había estado esperando que todo lo que recordaba hubiese sido una pesadilla. Estoy encerrada.. como si aún fuera de noche. sabía que era verdad. el hombre se acomodó para recargarse en la cabecera de su cama.:. "Extraño" pensó ella al darse cuenta de que todo estaba a oscuras a su alrededor. — ¿Estabas durmiendo? —cuestionó ella con incredulidad al escuchar el sonido . — ¿Sakura? ¿Q-qué ocurre? — Ya te lo dije. se encaminó hasta la puerta y fue entonces que notó que ésta había sido reemplazada por una gran placa de metal. En tu apartamento. Apoyó ambos codos y se levantó para revisar dónde se encontraba. Recorrió a tientas el trozo de hierro buscando alguna manija pero no halló nada. se encontraba en el sofá. Inhaló profundo a la vez que evaluaba la situación. Sasuke. recorrió todas y cada una de las habitaciones para hallar una salida pero se percató de que todas las ventanas estaban cubiertas por placas similares a la que se hallaba en la puerta. Alcanzó su bolso que. Jamás había pensado que lo había dicho literalmente pero ahora. y el aroma de Sasuke llegó hasta ella. Volvió a la realidad. Lo mejor era irse a su casa. sus suposiciones le decían que había hablado más que en serio.

junto al teléfono. tomó el pequeño aparato de plástico color negro. —ella estaba comenzando a despedirse cuando él la interrumpió— Y Sakura… — ¿Si? — Prometo aclarar todas tus dudas esta noche. Ella se sobresaltó. no sé cómo lo has hecho. — ¡Qué! ¡Cómo que no puedes! ¡Debo ir a trabajar! — Sakura. hay un control remoto. dejando pasar la luz del sol. Durante la cena ¿te parece? — . —lo escuchó exhalar profundo. — Por nada. los vampiros somos alérgicos al sol —respondió él con total serenidad. — No. Dame un segundo Ella se movió por la habitación hasta hallar la mesa junto al sofá. presionó las teclas y entonces un ligero susurro se escuchó por todo el apartamento a la vez que todas las placas de acero se iban removiendo. volvió a ponerse al teléfono. cegándola momentáneamente. Presiona los números cinco. — De acuerdo. — No puedo.de las mantas deslizarse. Pensándolo bien. "¡Mentiroso!" — Escucha. tres y el botón rojo. ocho. — Sobre la pequeña mesa. pero por ahora sólo quiero que vengas a sacarme de aquí. Gracias. le hubiese gustado que permaneciera en el apartamento para que no corriera ninguna clase de peligro hasta que él pudiera reunirse con ella. Una vez libre. al menos ya había resuelto una de sus dudas— Así que no puedo ir ahí por ahora. — Listo. — Habla claro. Bueno. — ¿Eso significa que no podré salir? — No necesariamente —dijo arrepintiéndose al segundo de haberlo hecho. Las cortinas de acero deberán levantarse. y en realidad creo que aún tienes muchas cosas que explicarme.

De inmediato Naruto se apartó manteniéndose a la expectativa.durante unos segundos ella no supo qué decir pero finalmente respondió: — Claro. él mantuvo la vista fija en el rostro de Kaiya. las luces de la habitación se encendieron. llevándose la mano a la nuca. Hinata se acercó a la improvisada colchoneta. llevando un maletín de cuero en la mano y dispuesta a realizar su trabajo. — Sólo es fiebre. —Está herida —murmuró—. al hombre detrás de ella— Debo comprobar si tiene heridas graves ya que no dejó que la revisáramos antes. a él tampoco le hacía saltar de felicidad que su mujer estuviera cerca del hermano. apítulo 18 El silencio que siguió logró aislar la habitación de cualquier plano espacial y temporal. Abrió el maletín y sacó un estetoscopio. viendo el trabajo de la doctora. El constante pitido en su oído le indicó que la llamada había finalizado. Hinata miró hacia arriba. directamente a él. Entonces es una cita. Luego de unos minutos. Durante ese tiempo. — Si. se puso de rodillas al lado de Kaiya y cuando Gaara se acercó. —dijo sobre su hombro. Las últimas veinticuatro horas debieron de haber sido extremadamente difíciles para ella. Gaara resopló. Sólo no te metas con ella. — Primero tengo que examinarla. miró dentro de los oídos y la nariz y le tomó la presión. un baumanómetro y un lápiz linterna. Así como a Gaara no le había gustado que él se acercara a la humana. —los ojos jade se abrieron enormemente. pero sólo se veía agotada. muy extraña reacción. como si los que se encontraban dentro hubiesen sido petrificados por un ente invisible. — De acuerdo. sin prestar atención a la mirada que Naruto tenía sobre ella. buscando el más leve indicio de que estuviera sufriendo. Nadie podía hacer ni decir nada luego de ver aquella extraña. ha estado bajo mucha presión así que es . piernas y torso hasta asegurarse de que toda la sangre que manchaba su pijama pertenecía a Gaara. Le controló el pulso y la respiración. ¿okay? No hubo tiempo para hacer algún comentario porque Hinata apareció otra vez. E-es una… cita —respondió en un susurro. Nos vemos en mi apartamento. Entonces comenzó a revisar sus brazos. junto a los otros dos hombres. Miró a su alrededor y notó que Sasuke estaba en la habitación. en las posiciones en las que se estaban en ese momento.

voy a darle una medicación.probable que esa sea la causa. — Si ella se va a quedar aquí —interrumpió Hinata. —Entonces la pondremos en otra habitación. era . Naruto era realmente afortunado. Necesita un baño y algo de reposo. — ¿Piensas que me preocupa una sentencia de muerte? Por favor —entrecerró los ojos—. un tranquilizante suave ¿okay? No fue hasta que Gaara asintió que ella le administró la solución inyectable. — Despertará en unas horas. hundiendo el dedo en uno de los pectorales del hombre. La vida del Rey era valorada por encima de la de todos los demás. — La salud de los humanos suele ser débil pero ella estará bien. Hinata asintió. Luego de dar una última revisión a los signos de Kaiya. Así que aun así Kaiya dormirá aquí esta noche. —Sólo haz el intento de moverla. Gaara. Gaara podía percibir la incomodidad que sentía la mujer por acercarse a ellos pero. Sabes extremadamente bien que amenazándome conseguirás algo más. él lo sabía. — ¿Eso significa que estará bien? —preguntó Gaara. Hubo un largo silencio. te tomará al menos un día obtener el fallo a favor para condenarme con la Oráculo. Pero te diré esto. Sasuke apretó los labios. —Ten cuidado. Gaara. Gaara se levantó y se acercó al Rey. había visto como ella lo trataba. rompiendo momentáneamente la tensión que se había formado. Sólo debe descansar. Sí. ¡dios! Había que decir que era admirable que su rostro permaneciera totalmente impasible y que su andar fuera tan seguro mientras caminaba donde estaban. Ah. Muchas veces las tensiones psicológicas se expresan con síntomas físicos. —Por el amor de Dios. Legalmente Gaara podía ser ejecutado si forzaba esto mucho más allá. Retráctate… Sasuke se inclinó hacia delante hasta que las narices casi se tocaron. No se quedará contigo. —sacó una pequeña jeringa y un frasco con un líquido transparente —. aparte de que te destroce la cara. Hinata guardó todo su equipo dentro del maletín y se puso de pie. Tanto si decides hacer valer tu realeza sobre mi trasero o no. Gaara —ladró Naruto—.

sacaba a relucir todo su carácter.. Actúa como un hombre emparejado. Cuenta con ello.la cosa más dulce que había visto en su vida. Vigílalo endemoniadamente bien. ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿Desde cuando él deseaba ser niñera de alguien? Caminó hasta el jergón donde antes habían estado y se recostó sobre él. — Tendrás que encender la calefacción y trasladarla a la cama ¿de acuerdo? Él no respondió. se sentó a su lado y nuevamente apartó los mechones oscuros que habían caído sobre su rostro. — El asunto no es ese —aclaró el azabache volviendo su atención a Naruto— ¿Qué ocurrirá si cambia de humor? ¿Quieres que el nombre de ella figure en la lista de personas que ha matado? — Golpeará hasta el techo si la apartamos de él. técnicamente. se acercó a Gaara. — Lo que. Si algo ocurre traslada a la humana al otro lado de la mansión.. Sasuke salió de la habitación seguido de Shikamaru. El más mínimo incidente y la sacas de aquí ¿estamos? — Claro. pasó frente a ellos hasta la cama. porque probablemente él terminaría . Naruto. él se apartó de la cama. —se frotó el rostro con las manos. Cuando la puerta se cerró. pero ahora en su papel de médico. — No puedo permitir esto… —susurró Sasuke— Es… — Gaara no va a lastimarla —musitó Naruto—. volvió hacia donde estaba la humana y la levantó lo más cuidadosamente que pudo. Mira la forma en que la trata. Sin mirar a Sasuke ni a Naruto. Simplemente loable. — Es un asunto de mierda. Naruto le hizo señas a Hinata para que se adelantara y una vez que quedó él solamente en la habitación. acostó a Kaiya sobre ella y la cubrió con las sábanas. Sasuke y Naruto lo miraron fugazmente— Saben que es verdad. tampoco significa nada bueno porque es una humana —dijo Shikamaru entre dientes. Pensó que debería haber permitido que se la llevaran. — Más te vale no echarlo a perder ¿me escuchas? — Si ya terminaste puedes largarte —respondió lacónico sin mirarlo. no me importa si Gaara intenta detenerte. Exhaló todo el aire que había en sus pulmones y miró a su amigo— ¡Maldición! vigílalo. Luego.

aumentando la velocidad a la que se movía. Todas las llamadas lo eran. de esos que florecen durante la noche. Si ella no podría estar bajo la luz del sol después de que se transformara. ¿me estás escuchando? La voz de Sai la trajo de vuelta a la realidad. — ¿Hay algo que te preocupe? "Sí" — No. .:. Toda ella. Siempre. Se sentó de golpe. ¿Qué decías? —Sai dejó escapar el aire de sus pulmones. Todo el tiempo había pensado en aquello y lo que debería hacer.:.:. Sai… . — Sabes. — Claro. sin poder creer lo que sentía.:. Era más de mediodía. La llamada terminó y él rápidamente se puso de pie. erizaba cada poro de su piel y… miró hacia su entrepierna al sentir un cosquilleo. lo siento. lo siento.:. Sakura había estado pensando mucho sobre todo lo ocurrido la noche anterior. ¡Dulce diosa creadora! Eso no podía estar pasando.:. El cabello de ella olía ligeramente a dulces y frescos jazmines. ¿Por qué se comportaba así? Miró hacia las mantas y levantó una para llevarla nuevamente a su nariz y así aspirar el vestigio del aroma que aún quedaba. Es sólo que quiero hablarte sobre… —el teléfono de Sai comenzó a sonar. — Eh. siempre estaba el trabajo antes que ellos. Jazmín. eso significaba que tenía que terminar con su vida. — Cariño.:.:.:. luego la dirigió hacia la mujer que había sobre su cama y nuevamente la posó en la parte baja de su abdomen.lastimándola. Hundió el rostro entre las viejas frazadas y notó que el ligero aroma de Kaiya permanecía en ellas. Estaban almorzando en el restaurante de siempre y como siempre.:.:. Es importante. ella no le había puesto atención a ni una sola de las palabras que él había dicho en la última hora. — Ah.:. Sin importar dónde estuvieran o qué día fuera. Entonces se dio cuenta de que ese ligero olor hacía hervir la sangre que corría entre sus venas.

Durante mucho tiempo estuvo negándose a ver la realidad: su amor por Sai se había acabado. Se había acabado. Había sido obvio que lo que había entre Sai y ella ya no caminaba hacia ninguna parte y los estaba consumiendo entre la monotonía y el aburrimiento. — No te entiendo. Y sí. era obvio que esa relación ya no daba para más y debía terminar. sin importar que tan condenadamente bien se sintiera. —dijo. no se hubiera ido a la cama con el primer hombre que se le había puesto en frente. Sai no pudo evitar sorprenderse. Porque podía jurar que estaban estancados en un punto en medio de la nada y si no terminaban con esto. Esa era la realidad.— Lo siento. Pero no iba a terminar una relación de cuatro años como una adolescente sólo diciendo adiós. pero no de manera directa. cliente o lo que sea bien pueden esperar ¿no crees? . sintiendo una convicción que le era desconocida. mirando su reloj con impaciencia— Escucha. esto se va acabar justo aquí y ahora. Sasuke tenía algo que ver. realmente. ¡Dios la perdonara! Pero aún cuando no estuviera a punto de convertirse en vampiro y no tuviera la obligación de hacer un cambio radical en su vida. ella fijó la vista sobre el mantel— Esto ya no está funcionando. ¿A qué te refieres? — Me refiero a nosotros. reunión. — Espera —él se detuvo y la miró. no podrían seguir avanzando. Hablaremos después ¿de acuerdo? — Sai. sé que últimamente has estado bajo mucha presión y… —su teléfono volvió a sonar. tú no entiendes. Debo irme. — ¿Qué es lo que no entiendo? — ¿Acaso no lo sientes? ¿no sientes que esto ya no va a ninguna parte? Él la miró aún sin comprender del todo a lo que ella se refería. Hablaremos después. — Escucha. Miró el identificador y luego volvió a mirarla—. Él le había abierto los ojos. — Y si no te sientas para hablar. — ¿Qué? —cuestionó. Tu maldita junta. Si ella amara a Sai. amor. — No. cariño. Por el bien de ambos.

Porque desde que lo conoció y desde que todo ese asunto de los vampiros invadió su común y corriente vida. lograba perturbarla en serio. te habrías dado cuenta de que eso sucedió hace meses.:. deslizó la sortija de compromiso fuera de su dedo. . pero esperaba que él pensara las cosas. — Tranquila.:. No saber dónde ni con quién estaba. Era inútil. Y no era para menos.:. Nunca en su vida ni aún después de haber quedado ciega se había sentido tan aislada. . pero deseaba estar a su lado. Parecía extraño. aunque tenía claro que no vería absolutamente nada. Él no la estaba escuchando. Toda su realidad había cambiado y debía reconocer que no sabía como manejarlo. Sé que el compromiso está comenzando a asustarte. —tomó su bolso y se puso de pie. Suspiró con frustración. como si estuviera encerrada dentro de una enorme caja.:. envuelta en la oscuridad y escuchando solamente el seguir del mundo sin ser parte de él. Sabía que el asunto no había terminado ahí. Abrió los ojos.:. dedujo que se trataba de una cama. considerando que debido a él. dudaba creer que lo estaba. eso no evitó que se alterara. Dio la vuelta y comenzó a caminar a la salida sin prestar atención a las veces en las que Sai la llamó. y por el cómodo soporte donde estaba.:. Se acercó a él para mirarlo.:.:. de lo que una vez conoció. Sintió la suavidad de la tela alrededor de su cuerpo. Era como si ella estuviese aislada del mundo. si lo último que recordaba era haber estado en medio de una batalla donde casi había terminado muerta y Gaara había sido herido justo frente a ella.:. era que ahora ella se hallaba en esa situación. Aunque. tan aterrada. ella sólo se sentía bien cuando él estaba cerca. Sentía que todo lo que la rodeaba era falso e irreal. Era un simple hábito que diez años de ceguera no habían podido erradicar.— Sakura. tomó la mano de él y depositó ahí la pequeña joya— La que se fue soy yo. Es una lástima que el trabajo te haya cegado así. estás a salvo. Excepto que… había una cosa que sentía real.:. Gaara. —escuchó que murmuraban cerca de su oído. Para variar. no vamos a hacer esto —ella alzó el rostro para mirarlo—.:. pero no tienes por qué preocuparte. En realidad. Todo a su alrededor no parecía real. que se diera cuenta de la situación y que hiciera un verdadero análisis de lo que sucedía antes de tener que hablar de nuevo. Yo no voy a ir a ninguna parte. — Es que no es eso. Y si tan sólo hubieras puesto un poquito de atención.:.

Ella frunció el ceño. soy yo. Escuchó un par de sus pasos y luego un extraño susurro. — ¿D-dónde estamos? — En mi habitación. —respondió. se deslizó fuera de la cama. la cama parece lo suficientemente grande para ambos así que ¿p-por qué no duermes aquí? — Escucha. lo que imaginó. ah. todo está bien. Él sintió la oleada cálida sobre su espalda desnuda. se trataba de la alfombra a otro tipo de tela. —extendió su brazo y luego lo apoyó sobre el colchón—. movió sus manos extendidas a su alrededor. Tranquila. — ¿Y tú? ¿dónde estás durmiendo? — Eso no tiene por qué preocuparte —dijo lacónico— Sólo vuelve a dormir. verificando que no fuera a chocar contra nada. dio algunos pasos inseguros y entonces sintió bajo sus pies un cambio de textura de. pero realmente esperaba que él se acostara junto a ella. agachándose poco a poco y siendo guiada por el olfato.— ¿Gaara? — Sí. Supo que estaba junto a él y se acostó a su lado. vamos a dejar las cosas claras ¿okay? Tú estás aquí porque dijiste que querías dormir aquí. Necesitas descansar. Luego de pensarlo por unos minutos. Sin embargo. Continuó tanteando con sus manos. no por nada sexual sino simplemente porque… él era lo único real que le quedaba. Ella hizo el intento de acercarse para tocar su rostro. —ella nuevamente estiró su mano en el aire y él la estrechó—. así que volvió a acercarse un poco más y luego otro poco hasta que sintió el calor del cuerpo de Gaara llegar al suyo. el frío del piso que traspasaba las viejas mantas lograba helar su cuerpo. como un suave aroma a bosque mezclado con un aroma masculino que la cautivaba sin poder evitarlo. No sabía por qué le había sugerido algo así si apenas lo conocía. como de tela frotándose. se giró y vio a Kaiya . No pudo evitar sentir una extraña sensación en el pecho luego de escuchar sus palabras. aún teniendo rastros de la fiebre. pero él le soltó la mano y se apartó— Ahora vuelve a dormir. percibió el aroma a hojas. ya te complací así que deja de hacer preguntas tontas y vuelve a dormir. ¿Acaso estaba durmiendo en el piso? — Gaara.

— Vamos —dijo él— Vamos a la cama. irónica— Sólo. — ¿Por qué haces esto? —murmuró. era una fría risa. — Por favor. Pero él no se metió. . Estaba segura. — Tienes razón. Le romperé todos los huesos a aquel que lo intente. — Estoy a salvo contigo. pero me refiero a aquí. déjame quedarme. "¿Qué mierda estás diciendo?". Yo… tengo frío —dijo acercándose otra vez a él— Y no quiero estar sola… Gaara se recostó sobre su espalda y frotó su rostro con las manos. — Te lo voy a decir sólo una vez y quiero que me escuches jodidamente bien — miró a la mujer— Tú no deberías de estar aquí. — Por favor. pensó ella. Necesitas estar a salvo. abruptamente. — ¿Tú crees? —cuestionó irónica. Tuvo un sobresalto y se recorrió hasta que su cuerpo golpeó contra la pared. Porque no tenía ni la más remota idea de cómo había llegado hasta donde estaba. Necesito estar con "-tigo"… alguien.acostada junto a él. no quiero estar sola y… —el aire dentro de sus pulmones se acabó así que tuvo que inhalar fuerte— Y si el problema es que yo invadí tu habitación. Como si ella no supiera que NO debería de estar en esa casa rodeada de vampiros. — Nadie va a lastimarte aquí. — ¿Q-qué crees que estás haciendo? "Buena pregunta". — L-lo siento. La ayudó a acomodarse nuevamente sobre la cama y ella se recorrió para hacerle espacio. él se levantó. entonces yo soy quien debería dormir en el piso —escuchó que él reía quedamente. Ella se levantó y sintió la mano de él sobre su codo derecho. No soporto la idea de que estés en el suelo. indicándole el camino a seguir. Conmigo. Tienes mi palabra. se preguntó él. Iba a echarla. no me eches… Luego del silencio.

. él estaba desnudo! De inmediato.:. Eran las cuatro veinticinco de la tarde cuando Kiba estaba caminando a lo largo del corredor del ala oeste de la mansión. Sin embargo. Los tres. Los tres sabían que la situación en la que se encontraban no era nada sencilla. desde que lo había conocido.:. sería disculparse con Naruto y Neji por casi asesinarlos y también… se disculparía con Sasuke. Sin embargo.:. Por primera vez. Su aroma era bastante suave.:. no le había tocado el rostro ni una sola vez. Naruto se había encontrado con él para comunicarle todo lo que había ocurrido durante su ausencia. Así que en lugar de llamar nuevamente.:. sabía que eso no iba a suceder así que tuvo que conformarse con lo que su aroma y el tono de su voz le decían porque. ambos se quedaron dormidos.:. supo que debía enfocar su energía en otra cosa o ambos no habrían logrado dormir ni un poco.:. Sin poder evitarlo.:.:. se habían equivocado.:.:. Lo primero que había planeado hacer luego de entrenar y una vez que todos se levantaran. hizo un cambio de planes y subió por las escaleras dispuesto a ir hablar con alguien en especial para dejar las cosas muy claras. y prácticamente lo hacía. todos sus músculos se relajaron conforme ese olor saturaba su nariz. había que reconocer que cuando esa clase momentos llegaba. erizándole cada centímetro de su piel. abrió sin preguntar. ¡Virgen sagrada.— ¿Qué sucede? — Necesito ponerme algo encima —dio un respingo. deseó poder ver cómo era. él deseaba permanecer del otro lado del mundo hasta que terminaran. llamó una vez. cuando estaba a punto de desaparecer tras la puerta oculta debajo de la escalera principal de la casa. Sintió el movimiento del colchón cuando él se metió a la cama y de manera automática ella se acercó hasta que nuevamente pudo sentir el calor de Gaara a su lado. Luego del incidente ocurrido la noche anterior había permanecido encerrado con su mujer en su habitación durante varias horas y luego de varios asaltos. pero en esa última ocasión. El enorme cuerpo de Kiba se quedó mortalmente quieto ante la escena que . pero todos la habían aceptado cuando se les había impuesto hacía más de un siglo. Y luego de unos minutos. fresco y masculino a la vez. Cuando se halló frente a la puerta de la habitación. una extraña sensación de calor inundó su cuerpo. Minutos antes. extrañamente.:. y sin saber porqué. y luego de escuchar todo el informe. Pero ahora el asunto que le interesaba era otro. qué aspecto tenía. No hubo respuesta.

Pasaba por aquí y quise saber si él no había matado a la humana ya. Era obvio que si pudiera cubrirse con él lo hubiera hecho. y tenía las piernas encogidas y giradas hacia un lado con las rodillas suspendidas en el aire. El rostro de Kaiya estaba inclinado cerca del hombro del pelirrojo. — la expresión de Kiba quedó congelada. Sólo te estoy diciendo lo que vi. ¿Si está oscuro. normalmente arrugadas de forma agresiva estaban libres. — Lo sé. Y lo sabes. Se acercó un poco más y divisó a la mujer que yacía a su lado. — ¿Qué sucede? — Nada. evitando hacer el menor ruido—. Sus labios estaban levemente separados en vez de fruncidos con desprecio y sus cejas. Su expresión era casi de tranquilidad. —Kiba lo fulminó con la mirada y él se encogió de hombros— De acuerdo. — Habla. — Eso no es gracioso. El cuerpo del hermano estaba encima del cobertor y en el borde del colchón. la expresión tan pacífica como un anochecer. — Yo digo que se cae de la cama —Kiba dio un respingo y miró sobre su hombro. tan lejos como le era posible. ¿qué tiene que ver con Gaara? . tan próximo como las sábanas y las mantas bajo las que estaba se lo permitían. Y era igual de obvio que Gaara había intentado alejarse de ella hasta que no pudo ir más lejos. Su primera impresión era que Gaara se iba a caer de la cama. Neji estaba parado justo detrás de él. Por eso te lo digo. Dulce diosa. ¿Qué fue lo que viste? — No querrás saberlo.había frente a sus ojos. La mirada del hermano decía algo que él temía escuchar. Esa mirada era la que todos temían. Pero tenía la cabeza girada en la dirección contraria. la posición parecía tan incómoda como el infierno. Neji —acusó en tono reprobatorio al tiempo que cerraba la puerta cuidadosamente. — Eso no tiene sentido. como sabes que es el mar? — No tengo idea. Vi la luz de un par de gemas apagarse y luego. Hacia Kaiya. Los brazos de Gaara rodeaban su pecho desnudo como si se estuviera manteniendo unido. Su cuerpo abrazado al de Gaara. relajadas. contemplando la misma escena. vi ríos de sangre correr desde la oscuridad debajo del mar. — Además.

— ¿Gaara. se dio cuenta de que "algo" entre sus piernas estaba… ¿duro? Abrió los ojos de golpe. el tirante de la blusa que ella traía puesta se bajó hasta la mitad de su brazo y sus ojos se quedaron prendidos en el pecho que quedó casi. dulce diosa. Dicho por ti. "¡Mierda! Recuerda que es ciega.:.:.:. Gaara fue consciente de una sensación extraña mientras se despertaba: estaba cálido. Se apartó de ella de un salto y se cayó del colchón. Oh.:. sólo… cálido. ¿Acaso había ajustado mal la calefacción? Debía ser eso.:. lo que también era extraño porque él siempre dormía desnudo. "Eso" entre sus muslos se estiró pulsando al ritmo del latido de su corazón. llevaba puestos calzoncillos o al menos eso pensó por la tela que sentía sobre los muslos.:. Movió las piernas intentando bajar una y su acaloramiento cambió de forma. lo cual era extraño si consideraba que había dormido en ese rincón del piso desde que se había mudado a la mansión. Sólo. Juntó las rodillas y mantuvo los muslos juntos. Kaiya. —Kiba se frotó la quijada de un extremo a otro. te encuentras bien? —Se asomó más. Al instante ella se arrastró tras él. — De acuerdo.:. no queriendo que ella lo viera.:. hagamos esto tú… — Ya sé —interrumpió con cierto hastío— No diré nada a nadie para evitar la paranoia. Excepto que notó algo más. vigílalos bien ¿de acuerdo? . Estaba en la cama con Kaiya. No estaba sobre el jergón donde solía dormir. casi expuesto. con la mano. como una brillante cascada color obsidiana. .:.:. como si una lámpara estuviera encendida justo sobre él y le proporcionara un calor sobre todo el cuerpo. Era tan perfecta que su mente comenzó a imaginar lo que habría un poco más abajo.:. No acalorado.:.— Porque escuché su nombre. sólo unos milímetros más abajo. — ¿Gaara? Cuando se inclinó sobre la orilla. Y además. pedazo de…" — Estoy bien —dijo él ásperamente. con el pelo resbalándole por los hombros y deslizándose por la orilla de la cama. aterrizando sobre el trasero.

Intentó imaginar lo que sentiría él viviendo así. Gaara se aterrorizó. sus grandes ojos azul zafiro y la esbelta columna de su garganta. deseando mantenerse junto a la mujer— Creo que es mejor que me levante. —cuando por fin salió de la cama. Mientras ella se deslizaba a un lado. Durante toda su vida estuvo encerrado en aquellas húmedas y oscuras mazmorras. . Una media sonrisa irónica se dibujó en su rostro. Abrió el grifo y se metió bajo el chorro helado del agua deseando que la figura entre sus piernas desapareciera. Me daré una ducha. — Apártate —dijo él. Ya no tarda en anochecer y tengo cosas por hacer. caminó rápidamente hacia el cuarto de baño y cerró la puerta detrás de él. Por supuesto que lo sabía. En un fluido movimiento saltó entre las sábanas. La quería más cerca. De nuevo se preguntó ¿por qué? Cuando salió. — ¿Por favor? —susurró ella. Cerró la puerta del baño y notó como ella se sobresaltaba. en la oscuridad. Él midió el arco de su cuerpo y las prendas de franela y licra que ocultaban la piel de su mirada. ella se acomodó contra su costado como si fuera otra manta. En el momento en que estuvo bajo ellas. Lo que fue una dolorosa mala idea. Sintió que algo dentro de él se rebelaba. Quería… No. Kaiya —dijo apartándose lentamente de ella. Había demasiado de ella cerca de él y no sabía qué tenía que hacer. — Escucha. No. Definitivamente no fue buena idea.— ¿Va-vas a volver a la cama? —le preguntó ella. Miró el reloj despertador sobre el buró y vio que eran casi las seis. él miró hacia la tienda de campaña que se había formado entre sus piernas. ¿Cómo había sucedido? Y lo más importante: ¿por qué? Miró la cama y agradeció mentalmente que no tuviera que emplear alguna forma para evitar que ella se diera cuenta de lo que ocurría con él. presionó ambas manos sobre su erección—. sin poder ver nunca más la luz del sol aún antes de su transición. La parte mejor escondida y decente de él pensó que no era una buena idea. Realmente no era una buena idea acercarse a ella en esos momentos. vio a Kaiya sentada con las piernas cruzadas sobre las mantas. Quería empujarla lejos. Antes de recibir alguna respuesta. colocándose el pelo tras la oreja.

él sabía lo que era vivir en la oscuridad. de las ratas moverse cerca de él. parte de sus brazos y de su cuello. Cada golpe. — ¿Gaara? Escucharla decir su nombre lo regresó de nuevo al presente. No. — ¿Necesitas algo? —le preguntó mientras iba al armario para vestirse. — Nada en particular. Sus propios gritos eran un eco lejano que le impedía conocer el verdadero silencio. — Claro. Sin embargo. cada azote. tan sólo fueron un par de minutos antes de que él regresara. aunque le parecieron eternos.Sí. de los pasos acercarse por las escaleras cada vez que su padre bajaba para visitarlo. Incluso ahora. — Hinata. ¿Te sientes bien? ¿te duele algo? —ella negó con la cabeza. cuando cerraba los ojos podía jurar que se encontraba de nuevo en ese lugar. Ella te ayudará a… lo que sea que necesites ¿de acuerdo? — ¿Tú a dónde irás? . vendrá en un rato. el silencio llegó a su cabeza. Como si hubiese sido cincelado sobre ella. —se asomó para ver por qué no continuaba. E inesperadamente. Profundo. — Ah. no le gustó estar sola en esa habitación. Vio que tenía la cabeza agachada y alcanzó a percibir un ligero sonrojo en sus mejillas—. Sólo siendo guiado por los sonidos que había a tu alrededor. Justo como aquella vez que ella había tomado su mano mientras Kiba le ponía el helado sobre las quemaduras. Yo… — Qué. cada herida seguía grabado dentro de su mente. Era como si ella fuera lo único que lograba acallar todos los sonidos que habían quedado almacenados dentro de su memoria. Ya estaba pensando cosas raras. Ella no pudo decir nada antes de escuchar la puerta abrir y cerrarse. Espera un minuto —cerró el cajón de las armas antes de tomarlas y se dirigió a la puerta— En un momento regreso. — ¿Entonces? — Quisiera darme un baño —fue entonces que él se percató de las manchas de sangre seca que todavía cubrían su pijama. Por alguna razón. El ruido del goteo constante del agua. la mujer de Naruto.

pensó que había muchas cosas que quería saber. —ella recordó que Kiba le había hablado sobre aquello. Luego. Sakura salió de la ducha. — ¿Puedo preguntar en que estás pensando? Un grito quedó ahogado en su garganta cuando vio la imponente figura de Sasuke aparecer justo frente a ella. Ella no respondió. Por lo que entendió. ¿Quieres que ordene que traigan algo para que comas antes de marcharme? No hubo respuesta.:.:.:.:.:. para dar paso a las prendas de franela. se dirigió a la nevera para buscar que ofrecer como cena para su invitado. los pantalones cortos y las blusas de tirantes como pijamas. Cuando el agua caliente se acabó. O más bien. Apenas estaba eligiendo lo que usaría como pijama.:. así que. Quería que se quedara con ella. cosas que sólo Sasuke podría explicarle. Un escalofrío le recorrió la espalda haciéndola abrazarse a sí misma. Atravesó la puerta y puso a calentar un poco de agua en la estufa para preparar té.:. Una vez vestida. Casual. oprimió su corazón. y luego todo fue silencio. El frío otoño ya se había instalado sobre la ciudad así que decidió dejar de lado los camisones.:. apoyó el codo sobre la mesa y recostó la mejilla en la palma de la mano. Te traeré alguna cosa. hubiera terminado en el piso debido al susto. la cita era muy conveniente.:.:. puso todas las armas en sus respectivas fundas y luego volvió a salir—. La sola idea de que él pudiera salir lastimado otra vez. . ¡Santa madre de Dios! Si no hubiese estado sentada y si la silla no hubiese estado recargada en la pared. Mientras esperaba a que el líquido hirviera. caminó hasta la cocina intentado evaluar la conveniencia de la cita. —se metió nuevamente al armario. Nada formal. — ¿T-tú… saldrás a pelear? — Es para lo que vivo. escuchó la puerta abrir y cerrarse nuevamente.:.:.— Tengo trabajo por hacer. En silencio. cuando recordó que Sasuke iría a verla esa noche. Supuso que pollo con verduras y algo de pasta serían adecuados. necesaria. Volveré en unas horas. El aire escapó rápidamente de sus pulmones y toda . ellos eran guerreros que luchaban para proteger su raza de asesinos que se dedicaban a exterminarlos. respondiendo a su pregunta. terminó de alistarse. Entonces optó por usar unos jeans desgastados y una blusa de manga corta en color rojo. envolvió su cuerpo con una toalla y se dirigió al armario en su habitación. — Como sea. No quería que se fuera. fue a sentarse a la pequeña silla de madera al otro lado de la habitación.

Todos los vampiros podemos hacerlo. — ¿C-cómo hiciste eso? Durante un segundo. — Está bien. — Siento lo sencillo de la cena. "Más que bien". Pero se recordó que eso no pasaría.su sangre quedó estancada en la planta de los pies. No después de que ella se enterara de toda la verdad. — Seguro —susurró ella. La sola idea de que eso pudiera repetirse por mucho tiempo más. tendría que hacerle una visita gracias al tremendo susto. aprovechó para estudiar a Sakura que intentaba enrollar los espaguetis en el tenedor. pero luego comprendió de lo que estaba hablando. Sasuke tomó asiento en la silla que ella había desocupado y desde ese lugar se dedicó a observarla moverse a través de la habitación. al menos alguien estaría feliz porque su corazón había dejado de latir por una fracción de segundo. Supo que estaba ansiosa así que decidió darle un poco más de tiempo para que pudiera relajarse antes de comenzar la charla que . su mirada captaba cada uno de sus movimientos y una parte de él decía que podría hacerlo una y otra vez y no se cansaría. dijo la voz dentro de su cabeza. Nunca. Pero como comprenderás. — Perdón por haberte asustado. Después de unos segundos. en los que el alma de Sakura decidió volver a su cuerpo. — Ah. te refieres a la materialización. había un par de platos servidos en la mesa junto a dos copas de vino. lograba mover algo en su interior que lo inquietaba. Es algo simple. Minutos más tarde. Sí. Entonces el silencio emergió entre ellos. Ella se puso de pie para calentar y servir la cena. No fue mi intención. No perdía ni el menor detalle de lo que ella hacía. y ese era su cardiólogo porque por primera vez en su vida. Era el alimento que ella había preparado con sus propias manos. llenar la despensa no es algo que haya estado pasando por mi mente durante las últimas horas. desdobló la servilleta y la colocó sobre su regazo. Era más de lo que él podía llegar a pedir… o merecer. bueno. Sakura se sentó en la silla junto a la de Sasuke. Sasuke la miró extrañado. Mientras Sasuke se llevaba la copa a los labios. Se llevó la mano hacia el pecho intentando calmar el desbocado latido de su corazón que parecía hacer el intento de salirse de su pecho.

debían entablar esa noche. sí. — Ah.. Algunos minutos después. cuando sirvió el pollo. si acaso. — ¿Entonces es verdad que tú no puedes salir durante el día? — Ya te lo dije.? El gruñido de Sasuke la interrumpió. Aunque. brinda nutrientes que necesitamos. — ¿Sakura? — ¿Si? — Ya puedes preguntar lo que quieras —la mirada jade se clavó en él. Muy molesto. Luego ocurre la incineración. Las personas que tienen un padre humano pueden tener variaciones en lo que las restricciones de la genética se refiere. — Y. pero también es importante la comida.. — La sangre constituye la parte fundamental de nuestra dieta. decidió que era el momento de romper el silencio. — Eso es porque tú aún no has pasado por el cambio. ¿con qué frecuencia tendré que. La exposición al sol no es algo que deba ser tomado a la ligera.. Sólo quedan las cenizas. el cuerpo se llena de quemaduras de segundo y tercer grado. los vampiros no soportan la luz del sol. — Después de que me ayudes la primera vez. pensé que los vampiros sólo se alimentaban de sangre. Utilizar. me utilizarás a mí. Quizás dos o tres veces al mes. — Pero yo puedo salir. Estaba molesto. ¿cómo podré encontrar un hombre del que pueda be. ¿quién sabe? Tal vez puedas ser capaz de tolerar la luz después de que ocurra. Algo había en lo que implicaba esa palabra que hizo que una corriente .. No todo es como el folclor humano te ha hecho creer. Hasta entonces. eh. eh. — Yo me encargaré de encontrarte a alguien -dijo él lacónico—. se sobrecogió... alimentarme? — En un principio será bastante a menudo. — ¿Qué les sucede? — En un primer instante. Cuando levantó la vista.

— ¿Estás casado? Quiero decir. Sí. — ¿A quién acudes? —insistió ella. Nada prometedor. en el fondo. Eso último fue un susurro que le sonó a que hablaba más consigo mismo que con ella. ¿tienes una compañera? ¿O tal vez dos? — añadió rápidamente. Santo dios. había algo . Sin embargo. — Es complicado. — ¿No hay ninguna mujer en tu vida? — No. en realidad. pero considerando lo tenso que estaba… — No. Fue un gesto apenas perceptible. Y luego su semblante se transformó. Bajo su feroz orgullo. respondió la voz dentro de su cabeza. sintiendo aquella especie de calor sexual nuevamente al imaginar que él bebería su sangre para sobrevivir—. o si tal vez. Hasta cierto punto. Pero no voy a estar cerca mucho tiempo después de tu transición. Y no pienso que sea algo de lo que debamos discutir en este momento. Quería saber si él no iba a estar con ella después del cambio. ¿Por qué no le había dicho que no iba a necesitar a nadie más porque él iba a estar con ella? ¿Acaso él…? Entonces lo comprendió. ¿de quién te alimentas? Largo silencio. me gustaría que fueras tú — Sakura parpadeó. No tengo ninguna compañera. aquella respuesta fue un alivio. imaginando que bien podía soltar todas sus dudas. Y fue en aumento cuando se imaginó a sí misma hundiendo los colmillos en el cuello de Sasuke. Apoyó suavemente el tenedor en su plato. nunca había estado. Él iba a dejarla. relajando un poco la agresividad que había mostrado hasta entonces. "Tú". Sakura vislumbró que. la escena que maquinó su cerebro era lo más endemoniadamente erótico que pudo haber pensado. Aunque creo que si tuviera que elegir. se reclinó sobre el asiento y miró hacia el techo—. Ella tomó un sorbo de vino. —exhaló profundo.eléctrica recorriera el cuerpo de Sakura. Él la miró durante un largo instante. Lo vio sonreír. — Entonces. Soy un maldito infeliz. todo calor abandonó su cuerpo cuando prestó atención a la respuesta completa.

Sakura lo miró fijamente. Le pareció como uno de esos letreros de las marquesinas en los teatros. Ahora estaba locamente celosa. la idea de que algún día otro hombre pueda tenerte. Estupendo. Cuando intentó alcanzar la copa de vino. — No te gusta. — Anoche. Sasuke sacudió la cabeza. Era algo más intenso. no era eso. la mano le temblaba. — Pero no puedo permitirme eso. — Eso no va a pasar—dijo él—.más. Y pronto te encontraré otro hombre. recordando en el poderoso deseo contra el que le había visto luchar. — ¿Disfrutas restregándomelo en la cara? — Si te sirve de consuelo. — ¿Por qué no? — Porque tú no puedes ser mía. Una opresión en el pecho le hizo sentir como si sus pulmones estuvieran bloqueados. — ¿El qué? — Que yo beba de otra mujer. ¿verdad? —dijo Sasuke en voz baja. de esos que ves porque ves. — ¿Cuándo fue la última vez que te alimentaste? —preguntó ella. grabándose justo ahí. despreciándose a sí misma. Había estado con una mujer. sin apenas probar el pollo. adornados con cientos de luces de múltiples colores. No importa lo que haya dicho antes. a él y toda aquella maldita situación. Justo después de estar con ella. ¿Inseguridad? No. en un lugar donde pudiera verla sin importar la distancia o la ubicación. . Alejó su plato. Autodesprecio. acariciarte. Justo después de casi… La imagen de él con otra mujer en sus brazos apareció repentinamente en su cabeza. besarte o que metas su sangre dentro de ti —cerró fuertemente su puño sobre la mesa— no es algo que me haga saltar de alegría. Ella rió lúgubremente. pensó. "¿Entonces porqué no te quedas conmigo?".

cuando el teléfono comenzó a sonar. Ahora era él quien estaba celoso. Se escuchó el mensaje del contestador automático en la estancia y luego la voz de Sai. — ¿Algo interesante? —cuestionó irónico— ¿Quieres que me vaya antes de que el humano venga? ¿o tal vez prefieras que ambos compartamos la cena otra vez? ¿o tal vez la cama? Sakura lo miró atónita. Sai pidiendo hablar con ella. quizás la más ingenua. Sakura se levantó y caminó rápidamente para coger el teléfono que había cerca de la nevera. Él diciendo que no podían terminar así. El repiqueteo del timbre una y otra vez. Como si quisiera estrangular a alguien. Honestamente. durante la cena después de la cual habían terminado y se dio cuenta de que su expresión en esos momentos era igual que la de aquella vez. Pero la expresión de Sasuke le decía que eso era lo que menos podía hacer en ese momento. ¿De acuerdo? Ella no respondió. Puso el aparato de vuelta al soporte en la pared al tiempo en el que suspiraba profundamente. la atención de Sakura comenzó a centrarse en nimiedades buscando algo con que entretenerse o un motivo para ponerle fin a la conversación telefónica. se habría reído y sentido muy satisfecha. Si no hubiese estado en esa situación. Fue entonces que un recuerdo atravesó su mente como un flashazo. Hablaremos después ¿de acuerdo? Antes de recibir respuesta. Recordó lo ocurrido aquella noche. Aún había muchas cosas que aclarar. Miró sobre su hombro y vio a Sasuke recostado sobre el muro al otro lado de la cocina. De inmediato. Ella diciendo que primero debería pensar las cosas. — ¿Vas a matarlo? —Sasuke no pudo evitar sorprenderse ante la pregunta— ¿Vas a matar a Sai igual que lo hiciste con esos dos hombres en el callejón? Genial. una parte de ella. colgó el teléfono. más no porque sienta placer asesinando. Nuevamente. Era sobre lo que había ocurrido aquella noche cerca del club X-tasis. Cerró los ojos para intentar despejar su mente y fue entonces cuando sintió la brisa gélida que había llenado la habitación. Otro tema del que no quería hablar en esos momentos. Sai. . quiero que entiendas que yo lucho para protegerme y para proteger a los que son como nosotros.Estaba a punto de preguntar nuevamente por qué. — Sakura. Luego de los primeros cinco minutos. aquella conversación no estaba yendo hacia ninguna parte. — Escucha. agujeraba el abrumador silencio que se había formado entre ellos.

pensó ella. ¿verdad? — Mis hermanos. Vampiros traidores a la raza que vendieron sus almas a Orochimaru a cambio de la inmortalidad y del poder para establecer un reino de terror sin mestizos. el primer vampiro engendrado directamente por la diosa. Aunque. —estiró su brazo frente a él con la palma hacia arriba y luego la cerró en un puño—. — Tienes compañeros que luchan contigo. En realidad. según nuestras leyendas. ella estaba cenando con un vampiro. Akatsukis. Esas cosas no existían en el mundo real. — Y ¿contra quién luchas? —preguntó recostándose sobre la puerta de la nevera. — Malditos bastardos infelices que te asesinarían tan pronto como pases por la transición. — ¿Cazadores de vampiros? — Ojalá. Que él no había asesinado a nadie. Inmortalidad. todos los miembros de la raza viajaban de todas partes del mundo al castillo del rey Fugaku. pensándolo bien. "¿Uchiha?". él era descendiente directo de Madara Uchiha. — Un vampiro racista y clasista que cree que el mundo sería un lugar mejor sin mestizos y sin civiles que no cuentan con el sustento de una poderosa línea de sangre. Así sería menos repulsivo —ella notó como la atmósfera de enfriaba un poco más—. se llevó a cabo un festival en honor a la diosa Amaterasu. ¿Cómo podía pensar que todo lo que estaba oyendo era imposible? Entonces recordó al hermosísimo hombre rubio que había visto junto a Sasuke en el club. el rostro de Sasuke volvió a endurecerse y las luces parpadearon varias veces. Durante mucho tiempo. Intercambio de almas. "Esto es simplemente demasiado extraño". pero la diferencia radicaba en que. hay-había —corrigió— líneas de sangre tan puras como las de él. se preguntó ella. Un maldito que disfruta derramar sangre inocente a la menor provocación. la deidad creadora de los vampiros. Cada ciento cincuenta años. — ¿Qué o quién es Orochimaru? Cuando ella pronunció el nombre. y algo le dijo que no eran simples amigos que se reunían cada jueves para jugar baraja.esperaba que él le dijera que lo que había visto aquella noche había sido una simple alucinación. el único vampiro de sangre pura que pisaba la tierra junto con su familia. "Eso significa que él…" .

puso en marcha su plan para eliminar a los que él considera impíos. ¿no es así? —preguntó ella. — ¿Cómo sabes tanto acerca de ello? — Porque yo lo viví. se dedicó a buscar a los guerreros más fuertes y poderosos y los entrenó para luchar y enfrentarse a la organización de Akatsuki. — Ahora. o el mal verdaderamente siempre acechaba. Pero tampoco sería suave con él. Al humano —aclaró—. ardientes pensamientos entraron en conflicto con la horrible sensación de que o bien era un paranoico. No después de que él ha sido capaz de . incluso cuando estoy contigo. los hokages. Sasuke prosiguió con la historia. — ¿Alguna vez abandonas tus armas? — No.. hace más de trescientos años el festival se realizó por última vez. Kakashi. Fue derramada demasiada sangre inocente. Orochimaru se dedicó a conseguir individuos que apoyaran sus ideas y cuando tuvo suficientes seguidores. No lo mataría. — ¿Qué sucedió? — Durante mucho tiempo. Así es como surgió la Cofradía de las Sombras del Fuego. el hombre que crees haber visto morir. o como popularmente nos conocen. — Para no hacerte el cuento largo. Pero no le parecía precisamente un tipo histérico. respondiendo a tu pregunta: No. —el rostro de Sasuke se encrudeció— Esa noche murió más de la mitad de la población. pero todavía sentía curiosidad sobre la guerra que estaban librando. — Pero cuando hemos estado. Su rostro se puso serio. —apretó ambos puños— Después de eso. — Siempre tengo algo a mi alcance. — Tú vas armado ahora mismo.Antes de poder preguntar. juraba que Sasuke era muchas cosas.. Sakura tragó grueso. — Sí. Ella notó que no le diría nada más sobre la Cofradía. Y teniendo a Dios por testigo. sobre todo porque ella estaba a punto de convertirse en uno de aquellos que necesitaban de su protección. como si fuera un asunto privado. Dentro de ella.

Sencillamente no podía creerlo. esa no era la respuesta que había estado esperando.siquiera mirarte. calculador. Un escalofrío la atravesó. Tonta e ingenuamente. se había equivocado. no lo conocía. pero esas noches en las que habían cenado y visto televisión juntos mientras habían sido amantes. porque alguien como él no parecía conocer el significado de esa frase. No sabía que hacer con todo ese cúmulo de emociones que estaba llegando a ella de manera tan vertiginosa. enfundada en unos pantalones y un abrigo de cuero. De repente. la habían llevado a creer que él realmente tenía algo de calidez en su interior. con un rostro malditamente impasible mientras hablaba de asesinar a alguien. que una parte de él era indomable. con el que había tenido sexo. abarrotando hasta el más lejano rincón de su ser. ¿Cómo puede significar tan poco la vida para ti? — Hmp. Que él tal vez la… Pero se había equivocado. Se aproximó a la mesa. Era frío. intentando alejar aquel dolor. Su voz sonó tan gélida. de aquel hombre con el que ella había hecho el… no –se corrigió-. dejando sólo ese retrato que estaba capturando en ese momento. Seguía aprendiendo cosas nuevas. — Tienes razón —musitó ella— Eres un maldito infeliz. Simplemente. Puso su mano sobre el pecho. Esa imponente figura. La imagen que se había formado de él estaba desvaneciéndose poco a poco. Sakura sintió que sus piernas no serían capaces de sostenerla por mucho tiempo más. pasando frente a Sasuke sin siquiera mirarlo. pero fue inútil. Mezcló un poco del detergente con . sino también del hombre que se hallaba a tan sólo un par de metros de ella. tan despreocupado por algo o alguien más que no fuera él mismo. para él una vida no parecía tener el menor significado. y no sólo de la que pronto se convertiría en su vida. ególatra. que pudo jurar que rasgaba su piel con cada palabra— ¿Cómo puede significar la muerte tanto para ti? Todo pareció cambiar en ese instante. sino porque se sentía… defraudada. y tal vez hasta violenta. que la capacidad de sentir afecto por alguien formaba parte de él en la misma medida que su lado guerrero. De nuevo. Siempre supo que Sasuke no era un hombre común. El tiempo se detuvo en ese lapso eterno en el que ninguno dijo o hizo nada. sintió que un dolor hueco se instalaba en su corazón. Por un momento. —Una fría sonrisa se dibujó en el rostro de él. Un dolor que no estaba siendo causado por la frialdad y dureza que él estaba demostrando hacia ella. recogió los platos y luego los llevó hasta el fregadero. donde ninguno se atrevió a siquiera respirar. Él era totalmente insensible.

Primero esa parte de la charla referente a la alimentación. si bien no solía meter la pata muy a menudo. —lo interrumpió. Dejó el plato recostado sobre una pared de la tarja y enfocó su mirada en él— Es suficiente de toda esta monserga ¿okay? Está comenzando a fastidiarme. Con esa brillante actuación. Pensó en acercarse. Inhaló profundo. quise decir todo eso es sólo que… tú —por un instante no supo qué más decir— hay algo en ti. era fácil culpar a otros. había sido la culminación de todo el embrollo que estuvo ocurriendo desde hacía un par de horas. yo… lo lamento. El largo silencio parecía no tener un fin próximo. no lo está. Sí claro. Pero todo lo ocurrido fue más de lo que había podido soportar. Realmente no sé lo que es. No. pero supuso que tal vez ella lo apartaría. La había herido. — No. y después. "¡Perfecto!. respirando lentamente-. Sasuke lo sabía. escucha. El dolor se estaba sobreponiendo al tiempo en el que las lágrimas amenazaban con hacer su aparición estelar. últimamente lo había hecho y hasta el fondo. — Maldición… -murmuró él. la cual le había hecho hervir la sangre tan sólo de imaginar a Sakura con cualquier otro. por supuesto que lo sabía. que le sorprendía que aún no se hubiera roto." Capítulo 19 El silencio y el frío desolador que había en la habitación. y no sabría si sería por ese dolor que se negaba a abandonarla o por el coraje y la furia que sentía hacia ella misma por haberse equivocado tan garrafalmente. Esto no está bien. ¿Por qué todo tenía que ser tan complicado cuando se trataba de esa mujer? — Sakura. Pero ahora no tenía ni la menor idea de cómo enmendarlo. Era eso o estaba casi segura de que se pondría a llorar. él confirmó que. Lo sabía. Sasuke Uchiha.agua hasta que tuvo espuma suficiente y comenzó a fregar con todas las fuerzas que podía canalizar en sus manos. Nadie mejor que tú para eso. pero la sola idea del humano… Sé que no debería sentir todo esto pero… — Para ya. Tú estás comenzando a fastidiarme. agachó la cabeza y dejó que su cabello cayera sobre su rostro como una cortina rosácea con la que pretendía mantenerse aislada y protegida del frío que había llegado a su corazón. El único culpable había sido él. Sakura no levantaba la vista del plato que había entre sus manos y que fregaba con tal fuerza. podrían darte el premio al mayor imbécil del planeta. el asunto del humano. Todo por culpa del humano. ¿Qué rayos .

un grupo de cinco vampiros. y una vez que pasan por el cambio. elegidas para permanecer ahí. la mayoría simplemente sabe de él como parte de la cultura de nuestra raza. Ella captó claramente la indirecta. yo arruiné tu vida. En este momento quiero que me des una verdadera explicación. —Sakura iba a interrumpirlo pero él lo impidió—. pero ¿eso que tiene que ver conmigo? —Sasuke no respondió. luego se recargó en la encimera junto al lavabo. Estoy cansada de los acertijos. y al siguiente te arrepientes diciéndome una y otra vez que no soy para ti. Hay un lugar llamado el Santuario. — Todas las sacerdotisas deben de ser vírgenes. Sakura. — Es que yo no te merezco. fijando la vista en un punto en medio de la nada frente a él. Las sacerdotisas consagradas a Amaterasu. En un segundo eres el hombre más celoso que he visto en mi vida. son llevadas al otro lado. — ¿Qué quieres decir? Sasuke dejó de mirarla.pasa contigo? Me haces el amor como si el mundo estuviera a punto de acabar. Ahí sirven como asistentes de Amaterasu o de la Oráculo. Ella siguió sus movimientos hasta que estuvo a su lado—. eso no tiene sentido para mí. . — ¿A qué te refieres? — Tú no sólo eres una mujer vampiro. está en otro plano y es ahí donde reside Amaterasu. o más bien. de que digas que no puedes permanecer conmigo aunque quieras porque sinceramente. Muy pocos tienen el honor de conocer el lugar. —caminó hacia donde ella estaba. ¿Yo? No me digas que yo voy a ser una… — Ibas a ser una sacerdotisa. Tu futuro estaba más allá de este plano. — Lindo. luego te comportas como un verdadero patán. A menos de que me digas cual es la verdad que hay detrás de todo esto ¿de acuerdo? Silencio. los únicos inmortales que existen. también pueden ser escribas o asistentes del Consejo. en realidad. — ¿Qué es una sacerdotisa? — Una mujer que ha sido elegida por la diosa para vivir y servir en el santuario. Inhaló profundo. Están predestinadas desde el momento de su nacimiento. pero hay quienes son elegidos. la mujer que es la representación de la diosa entre la raza. sin poder evitar sorprenderse—.

Sintió una leve corriente de aire.— Ah. El cuerpo de Sakura no pudo evitar estremecerse ante la situación. . y casi en la misma intensidad que su orgullo. — Eso no es verdad. — Lo lamento mucho. Ser una sacerdotisa va más allá de cualquier honor que se te pueda ser otorgado. ¿Una sacerdotisa? ¿qué se suponía que debía decir? No cabía duda de que su vida ya no iba a ser la misma nunca más. como si una gran pena lo estuviese embargando y no sólo por el asunto de ella. a Sasuke. no le estaba dando la sensación de satisfacción que cualquiera pensaría. estarías lejos de toda esta guerra. —intentó zafar su mano. pero el agarre de él era firme— no creo que este asunto sea algo por lo que haya que ponerse así. una que se creía extinta y supongo que es por esa razón por la cual fuiste bendecida. por favor levántate. — Te equivocas. — Ah… entiendo… —desvió la vista de vuelta al fregadero. — Sasuke. Una media sonrisa se dibujó en el rostro de Sasuke al tiempo en el que volvió a mirarla. Tu rastro de línea de sangre proviene de una muy antigua. atormentada. sosteniendo su mano y apoyándola sobre su frente. Su voz sonaba distinta. Tener a un hombre como él literalmente a sus pies. — Sasuke. Dejaste de serlo la primera vez que estuviste conmigo — Sakura lo miró confundida— Las mujeres vampiro sólo dejan de serlo con uno de los de nuestra raza. Si tú estuvieras en el santuario. Le dio la impresión de que la culpa era algo que él tenía muy arraigado en su interior junto con el autodesprecio. Sé que no tengo excusa y pienso enmendar mi error. en tu caso siendo una mestiza lo es aún más. volvió a enfocar la vista al frente. Voy a pagar mi pecado como la diosa lo decida. pues… no lo sabía. Te he quitado la posibilidad de vivir plenamente en un lugar seguro y por eso debo pedirte perdón. y notó que él estaba con una rodilla apoyada en el piso. ¿q-qué haces? — Por eso quiero pedirte perdón —dijo él. —respondió nerviosa— Lo dejé de ser a los diecisiete. — Sa-Sasuke. Pero no solamente es eso. Sakura. Sakura. Estarías a salvo.

no —se corrigió— mi vida como la conocía está por terminar. de que tú vas a continuar a mi lado cuando eso ocurra. se había convertido en un enorme agujero hecho por una bala de cañón justo en medio de su cuerpo. y crueldad que por un momento ella consideró verdad. y tú y estar aquí. como si tuviese miedo de que ella huyera o se desvaneciera en el éter. Esa sensación de tormento que había percibido en su voz. — ¿El qué? — El hacerme sentir vivo otra vez. Sasuke sostuvo su mano con fuerza. acunó su rostro entre sus manos y lo obligó a mirarla. que él iba a estar con ella siempre. ahora dejaban ver de manera fugaz lo que realmente había detrás de esa enorme pantalla de frialdad. primero deslizando sus manos de vuelta a sus costados e intentando retroceder un par de pasos. algo que en realidad. se dio cuenta de que ella sentía algo más por Sasuke. así que no le quedaba más que darse por vencida. la acercó a él y luego la abrazó hundiendo su rostro en la curvatura de su cuello. No hubo respuesta y eso fue casi un balde de agua helada cayendo sobre su cabeza. ya sentía desde hacía mucho tiempo antes. Había tanto detrás de él. quiero que pienses un poco las cosas ¿de acuerdo? Me acabo de enterar que soy mitad vampiro. Lo sentía en su interior. Ahora que repasaba la respuesta que le había dado. Pero no parecía ser recíproco. Cuando ambos estuvieron de pie nuevamente. estremeciéndola. haciendo que su cálido aliento golpeara contra su piel. justo como lo has estado hasta ahora. Mi vida ha cambiado por completo. . Con lentitud intentó alejarse. Ese hueco en el pecho que había experimentado antes. Sin más opción en mente. pero eso no iba a suceder. Sintió los brazos de él ciñéndose a su alrededor con firmeza. Porque sólo me siento a salvo cuando tú estás conmigo. no se comparaba con lo que vio en sus ojos. Si tuviera que elegir entre ser una sacerdotisa y permanecer en un lugar seguro. pero… ¡a quién trataba de engañar! Por supuesto que esperaba que él le dijera que sí. ¿tú crees que el ser o no una sacerdotisa puede mejorar o empeorarlo? —con su dedo recorrió la mejilla de él— Lo único que quisiera en estos momentos es tener la certeza de que algo va a continuar ahí cuando eso ocurra.Él no lo hizo así que ella se inclinó frente a él para intentar reincorporarlo. — ¿Cómo lo haces? —susurró él. Sakura fue levantando lentamente sus brazos hasta rodearle el cuello y completar ese abrazo. pero antes de lograrlo. tanto que ella quería saber… — Todo está bien —él iba a interrumpirla pero se lo impidió poniendo su índice sobre sus labios— Sasuke. te elegiría. Esos ojos negros que normalmente eran inexpresivos. No es que esperara que él le dijera que sí.

seguro que quiere verme ahora. Neji. Mucho —acercó a Sakura para darle un beso en la frente— De acuerdo. Pudo sentir la pasión en las tensas líneas de su cuerpo. Él acunó su rostro en su mano y acarició sus labios con su pulgar. Pensó que ya estaba totalmente acostumbrada a los colmillos. Ella miró hacia la enorme cama. — ¿A dónde vamos? Dejaron el apartamento y luego siguieron hasta llegar al apartamento que él compartía con Ino. — Tú haces lo mismo conmigo. Inicia sin mí. Lo sacó de su bolsillo interior con un gruñido. Entonces el móvil de Sasuke comenzó a sonar. Nos veremos. rompiendo todo contacto. Sakura se preparó para algo fuerte. la llevó a su alcoba. Cuando llegaron al pasillo que iba desde la estancia. No lo sé. pero claramente se negaba a apresurarse. sólo que cuando sus labios se posaron sobre los de ella lo hicieron con una extraordinaria dulzura. con las . él volvió a apoderarse de sus labios sin frenar su andar. Atravesaron la estancia y mientras caminaban por el pequeño corredor hacia la recámara. así que tomó la mano de Sakura y comenzó a guiarla de vuelta por el corredor. — Ven —susurró tomando su mano y guiándolo fuera de la cocina. lo devolvió al bolsillo en su chaqueta y estrechó a Sakura entre sus brazos mientras su mirada recorría la habitación. Había sido arreglada. ¿Ya le dijiste a Kiba? Sí. — Ven conmigo. Es parte de su ser celosa del humano. pero él se lo impidió— No. — Esta noche vamos a hacerlo lentamente —dijo él. — Qué —Hubo una pausa. recordando los ardientes besos de la noche anterior. dispuesta para cualquier cosa que él pudiera darle. le sonrió. Cuando alzó la cabeza. — Toda la noche he querido besarte —susurró al tiempo que acercaba sus labios a los de ella. se negaba a permanecer en esa habitación más tiempo. Sakura hizo el intento de ir hacia el baño para darle algo de privacidad.Sakura se retiró un poco. —hubo otra pausa— Ajá. Sip. Cerró el pequeño aparato. sin llegar a liberarse de sus brazos por completo. Pero ella lo detuvo antes de que él la besara de nuevo.

Sakura tendió la mano hacia el rostro de él. La misma maldición salió de las bocas de ambos al unísono. Y estaba listo para entregárselo. Sintió como lamía su cuello a la vez que sus dedos de movían con destreza por el contorno de la blusa para sacársela por encima. descendiendo a través de su cuello y su clavícula El corazón de Sakura comenzó a latir aceleradamente. preguntándose si había alguien más en la estancia. Una oleada de calor invadió su cuerpo al recordar lo que había sentido la noche anterior. Su boca se abrió ligeramente. Cuando regresó. Su cabeza se abandonó. y ella sintió un suave arañazo. Ella miró el identificador. Pero no vio a nadie y entonces se recordó que él tenía esa habilidad. el móvil de Sakura sonó esta vez. acariciando su mejilla. doblándole la cabeza hacia atrás con el dedo pulgar. Le había leído el pensamiento. Él se inclinó hacia delante. Miró sobre su hombro a Sasuke. Toda tú eres algo que no había conocido nunca antes —dirigió la mano hacia su cabello. deslizándola hacia su fuerte mentón. Sabía lo que ella quería. Se había quitado la chaqueta.almohadas pulcramente alineadas contra el cabezal y las sábanas de satén suaves como agua inmóvil. Ella se arqueó en los brazos de el. Él la miró mientras ella se sentaba a su lado. detrás de ella. resaltados por la camisa negra. miró a Sasuke quién asintió y entonces ella salió de la habitación para hablar en el corredor. Miró a su alrededor. La mano de Sasuke se dirigió hacia su cuello. inhalando profundo. empujando sus pechos hacia arriba. frotándose contra sus muslos. Cuando llegó al sujetador. le acarició el cuello con los labios. Y entonces. Sasuke estaba sentado en la cama. Sasuke tomó su mano y la llevó hasta sus labios. viendo que se trataba de su editor. Caminó hacia donde estaba y Sakura oyó que la puerta se cerraba con el cerrojo. trazó un círculo alrededor de los bordes de encaje. avanzando gradualmente hacia el interior hasta rozar su pezón. luego se movió a lo largo de su antebrazo. tomó un mechón y lo recorrió hasta las puntas que llegaban a la altura de su pecho. avanzando hacia arriba. y sus hombros parecían más anchos. El aire frío llegó a su piel mientras una mano de él recorría su cintura. y dejó escapar un pequeño gemido. como si su tacto lo dejara sin respiración y eso la hizo sonreír. Sus dedos perfilaron cada rasgo de su rostro. pensó. Lo sintió subir por su garganta y deseó que la mordiera. sus pensamientos desaparecieron dentro de su cabeza y todo a su alrededor permaneció estático quedando sólo ellos dos. captó una imagen fugaz de un arma de fuego bajo la chaqueta y se estremeció un poco. Al acercarse. — Me encanta tu aroma. —susurró—. con los codos apoyados en las rodillas. "Sus colmillos". Su mirada estaba fija en ella como en un blanco de tiro. .

La fue reclinando sobre la cama hasta acostarla y posar su cuerpo encima de ella. teniendo cuidado de no aplastarla. El beso se rompió y él la observó de una manera que logró erizarle cada poro de su piel. a través del encaje. y se aferró a los hombros de él. Ella miró su rostro. alejándolos de toda cordura. Sus manos recorrieron su pecho. magnífico. El levantó la cabeza. Le besó la parte superior del pecho. su respiración era calida y húmeda sobre la piel de ella. a su pecho—. En cuestión de segundos.El cuerpo de ella se estremeció. con una sonrisa de deseo despuntando en sus labios. luego tomó el pezón en su boca. Los dedos de Sakura se enredaban entre los mechones oscuros del cabello sintiendo su cuerpo estallar entre todas esas sensaciones que él provocaba en ella. por el calor que salía de su imponente cuerpo y por la tensión de sus piernas y su pecho. recorrió sus piernas con sus manos. deshaciéndose del sujetador y bajando a través de su abdomen para desabrochar el botón de sus jeans y deslizarlos con delicadeza a través de sus piernas. Después de haberla hecho llegar al orgasmo en dos ocasiones. Sus músculos estaban rígidos por el esfuerzo de sostenerla. Sus ojos brillaban. algo en ti hizo que te deseara —continuó él. Su lengua comenzó a moverse por todas partes. — Desde que te vi por primera vez en el callejón. apenas arañando su piel. Realmente quisiera estar contigo pues no lo hemos estado todavía. dando sensuales caricias que la hicieron estremecer sin remedio. Sasuke se posicionó entre sus piernas. hundiendo la cabeza en su cuello. Las manos de Sasuke encontraron el borde de sus bragas y las deslizó de igual manera. se apartó lo suficiente para que ella pudiera quitarle la camisa y abrir el botón de sus pantalones. Sus . mordiéndola ligeramente. La promesa de sexo salvaje y su feroz deseo por ella resultaban evidentes por el rechinar de su mandíbula. Cuando la besó. saboreó nuevamente el interior de su boca. Y de ella. Ella se arqueó de nuevo dejando escapar nuevos gemidos que lo hacían sentir satisfecho. despidiendo una luz que moldeaba sus pechos en las sombras. lo suficiente para poder repartir besos en la parte interior de sus muslos. Su risa sonó como un trueno profundo. Un pequeño grito escapó de sus labios y él satisfecho. Luego se desplazó hacia abajo. ambos estaban desnudos y el ardiente juego de caricias continuó. supo que era solamente él. como un camino hacia llegar al punto donde todo el deseo de ella estaba siendo cumulado. — No estoy tan segura de eso —susurró ella. dejándola desnuda frente a él. abriéndolas ligeramente. Pero él tenía un absoluto control de sí mismo.

En una asombrosa y enardecida oleada. Entonces se introdujo suavemente en su interior. una y otra vez. una pasión que la desarmaba sin poder evitarlo. Empapado en sudor. toda la pasión. se dio cuenta de que quería marcarla. la lujuria y la adrenalina que estaba saturando ambos cuerpos conforme se acercaban al límite. la poseía. Nada importaba más que lo que estaba sucediendo en ese momento. al igual que ella. Sus gemidos se mezclaban con los de ella inundando la habitación. obligándola a sentir un éxtasis con el que jamás se había atrevido siquiera a soñar. tratando de mantenerse en su sitio.lenguas se unieron. convirtiéndose en un animal. apoderándose de cada milímetro de su piel. pero en lugar de moverse se quedó quieto. y miró hacia abajo. — ¿Sasuke? —susurró ella—. No había en ella más que pasión. El cabezal de la cama golpeó contra la pared al ritmo de sus empujones. Antes de poder pensar en sus acciones. perdiéndose a sí misma. de poder detenerse y pensar las cosas con frialdad. enlazó una de sus piernas por debajo de la rodilla. Lo tomó y exigió más. y ella se aferró a sus brazos. Sasuke rodó hacia un lado. Ella gritó su nombre una y otra vez mientras él la penetraba. para que supieran a quién pertenecía. saturando la atmósfera que los rodeaba. Quería ese olor especial sobre la totalidad de su cuerpo para que ningún otro hombre se le acercara. dándose cuenta de que él experimentaba su propio clímax al mismo tiempo. Sakura sintió toda la excitación explotar en su interior. se apoyó con los brazos y arremetió contra ella. y que temieran las repercusiones de querer poseerla. acariciándose fervientemente. Un gruñido escapó de su pecho al sentir el calor hacerse cada vez más ardiente. hasta llegar al más puro salvajismo. arrastrando consigo a Sakura. ¿Qué ocurre? La preocupación por él en su voz fue lo que desencadenó su fuerza desatada. Sintió su cuerpo inmovilizarse debajo de él. Pudo percibir esa oscura fragancia de la posesión pasando lentamente hacia Sakura. llenándola como algo interminable. introduciéndose en ella mientras sus músculos se retorcían y sus caderas chocaban contra las de la mujer. firmemente abrazada . con fuerza. Fue la unión más perfecta que nunca habían experimentado. haciéndose cada vez más fuerte hasta aislarlos de todo lo demás. Su orgasmo llegó violentamente. Marcarla como suya. tan ardiente que su cuerpo temblaba sin control con un intenso deseo que jamás había sentido por nadie más. con su cabeza dando vueltas a mil revoluciones por segundo sin respiración. Con aprehensión. su cuerpo rompió todo contacto con la parte racional de su mente. penetrándola. tomó todo lo que ella le ofrecía.

a él. Con su erección todavía palpitando dentro de ella, le alisó el cabello hacia atrás. Estaba húmedo con su delicado sudor. "Mía". Fue la única palabra que llegó a su mente. Ahora lo era y eso nada ni nadie lo iba a cambiar. Mientras besaba sus labios, notó con satisfacción que ella todavía respiraba con dificultad. — ¿Te quedarás conmigo? —preguntó él. Ella se rió roncamente. — No estoy segura de poder caminar ahora mismo. Así que creo que quedarme aquí es una buena opción. Él presionó los labios contra su frente. Un golpe en la puerta interrumpió el momento. — Sasuke —La voz de Neji retumbó a través de la puerta—. Ya es hora. — Regresaré poco antes del alba. —susurró el azabache. Cuando él se retiró por completo de su cuerpo, ella levantó la vista. — ¿Adónde vas? — Debo salir. Saltó de la cama y se dirigió hacia el armario para ponerse su traje de cuero y ajustarse la cartuchera sobre los hombros. Deslizó una daga a cada lado y cogió el abrigo. Ella se envolvió con una sábana y salió de la cama. —Sasuke. —Le tocó el brazo—. Quédate. Él se inclinó para darle otro beso fugaz. — Volveré. — ¿Vas a luchar? — Sí. — ¿P-pero cómo puedes hacerlo? ¿no tienes…? —se detuvo. Era obvio que él no tenía miedo. — He hecho esto durante más de doscientos años. Sé lo que hago. Ella contuvo la respiración.

— ¿Eres tan viejo? Él tuvo que reírse. — Sí. En realidad un poco más. — Bueno, tengo que decir que te conservas muy bien. ¿Cuánto tiempo viviré yo? Una oleada de miedo frío lo impactó, haciendo que su corazón se paralizara durante un instante. ¿Qué pasaría si ella no sobrevivía a la transición? Sasuke sintió que el estómago se le revolvía. Él, que estaba acostumbrado a enfrentarse a los mayores peligros, de repente, sentía crujir su interior con un miedo sofocante y mortal. — ¿Sasuke? Atrajo a Sakura hacia sí y le dio un fuerte abrazo, como si quisiera protegerla de aquel destino incierto. — Sasuke —dijo ella en su hombro—. No puedo... no puedo respirar. La soltó de inmediato y la miró fijamente. La incertidumbre tensó la piel de sus sienes. — ¿Sasuke? ¿Qué pasa? — Nada. — No has contestado a mi pregunta. — Es porque no sé la respuesta. Ella pareció desconcertada, pero entonces se puso de puntillas y lo besó en los labios. — Bien, sea cual sea el tiempo que me quede, desearía que te quedaras conmigo esta noche. Sakura dio un paso atrás. El pudo sentir que ella era extraordinariamente vulnerable. Estuvo tentado a encerrarla con llave, pero no podría soportar mantenerla prisionera. También, de momento, estaba a salvo de los cazadores, pues ellos la verían solamente como una humana. — ¿Estarás aquí cuando regrese? —preguntó él, poniéndose el abrigo.

— No lo sé. — Si sales, necesito saber dónde encontrarte. — ¿Por qué? — La transición, Sakura. Estarás más segura si te quedas. — Quizás. Él se guardó la maldición. No iba a rogarle. Hizo el amago de querer acercarse a ella, pero entonces salió antes de quedar en ridículo. Los guerreros no rogaban, e incluso rara vez preguntaban. Pero en el fondo de su alma esperaba que ella estuviera allí cuando volviese. Le gustaba la idea de encontrarla durmiendo en su cama. Sakura entró en el baño y se dio una ducha, dejando que el agua caliente aliviara sus nervios. Cuando salió y se secó, vio una bata negra en un colgador. Se la puso. Olió las solapas de la prenda y cerró los ojos. Estaba impregnada con el olor de Sasuke, una mezcla de jabón, loción de afeitar y... vampiro. Santo Dios. ¿En realidad le estaba sucediendo todo aquello? Se dirigió a la habitación. Sasuke había dejado el armario abierto. Sintió curiosidad por revisar su ropa. Pero lo que encontró fue un escondite de armas que la dejó petrificada. Pensó en marcharse, y aunque quería hacerlo, sabía que él tenía razón: quedarse era más seguro. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Minutos después, Sasuke y Neji iban dentro de la Hummer propiedad del castaño hacia las afueras de la ciudad, listos para comenzar las rondas. — No pudiste esperar. Te dije que estaría ocupado —espetó lacónico. El hermano simplemente rió por lo bajo. — Sí, lo dijiste. Pero eso no significa que te tomaría toda la noche complacer a tu mujer ¿verdad? — ¿Cómo sabes de ella? —el castaño lo miró con obviedad. "Pregunta estúpida", pensó él. Eran pocas las cosas que Neji no sabía… o veía. — Bueno, debes saber en la mierda en la que estoy metido ahora. — Sí, lo sé.

— Entonces también sabes que si sales con alguno de tus comentarios o intentas acercártele, olvidaré que eres un hermano y te castraré. Neji volvió a reír, esta vez un poco más fuerte. Encendió un cigarro y bajó la ventanilla de su lado. Sasuke lo imitó. — También lo sé. Pero no entiendo por qué tanta afición por amenazarme. Nunca me metería con una de las mujeres de la cofradía. — ¿Y la humana? —por un segundo Neji pareció sorprendido—. Así como tú puedes ver todo, yo escucho todo. — Así que te lo dijo Naruto. — Sí. Y no tengo que agregar nada más ¿verdad? — La humana no es mujer de nadie. — Neji… — Ya lo sé —susurró cansino— mantendré cerrada la bragueta de mis pantalones. — Bien dicho. Horas más tarde, ambos se encontraban haciéndole frente a un grupo de akatsukis con quienes habían chocado accidentalmente a mitad de la autopista, en medio de la nada. No había ni un alma a varios kilómetros a la redonda, la única luz que llegaba procedía desde la luna completamente llena que estaba justo sobre ellos. Un lugar perfecto para pelear. El frío ya comenzaba a sentirse con más intensidad, pero el calor de la batalla hacía imposible que llegara hasta ellos. Mientras Sasuke se encargaba de uno de los cazadores, podía ver los múltiples y pequeños destellos que iluminaban parcialmente su rostro entre las sombras. Supo que Neji tenía todo bajo control. El hermano podía ser una leyenda sexual digna de veneración entre los miembros más jóvenes de la raza y de envidia entre muchos otros, pero lo que fuera de cada quien, también era un excelente guerrero. Hábil en el combate cuerpo a cuerpo y diestro con las armas de fuego y los cuchillos, pero su especialidad en definitiva era su forma de acabar con los akatsukis. Clavó la daga profundamente en el pecho del cazador y en tanto éste se desintegraba, observó como Neji también hacía lo mismo. Claro, había una gran diferencia: él lo hacía sólo con su mano derecha, y lo que quedaba no era una

mancha aceitosa. En realidad, no quedaba nada. Sólo simples partículas de polvo que se llevaba el viento. Neji se enderezó, abriendo y cerrando constantemente su mano. El tatuaje en forma de ramificaciones que tenía a lo largo de ese costado desde el cuello hasta los dedos, destellaba ligeramente en tonos rojizos, pero podían estar tranquilos. Era el único resplandor que podían soportar. Los ojos perla se enfocaron en él de forma inquisitiva. Sólo asintió con la cabeza a manera de respuesta. Entonces el rechinido de unos neumáticos captó la atención de ambos guerreros. Un trío de cazadores habían logrado llegar al auto en el que habían estado viajando y que Neji había sacado del camino para poder hacerles frente. — Iré por ellos —dijo antes de iniciar la carrera a lo largo del campo. El enorme abrigo de cuero se movía, formado ondas en la parte baja del cuerpo del guerrero, como una capa siendo mecida por el viento. Se desmaterializó y en un parpadeo estuvo a unos metros frente al destartalado auto que intentaba emprender su huida. Al verlo, el cazador que iba al volante aceleró buscando, tal vez, su única oportunidad de poder dañar al hokage. Neji sonrió cáusticamente conforme veía el vehículo acercarse a toda velocidad. Una vez que estuvo extremadamente cerca de él, en la última fracción de segundo antes de terminar embarrado en el parabrisas, estiró su brazo derecho. El brillo de los tatuajes fue en aumento, reflejando sombras rojas en su rostro. Entonces una luz cegadora apareció justo frente a él, como un rayo que desintegró el auto hasta que no quedó rastro alguno de él o de sus ocupantes. Una media sonrisa de satisfacción se dibujó en el rostro de Sasuke luego de ver la escena. El don de Neji era muy útil dentro de la batalla, algunas veces, más de lo que debería. Decidió acercarse pero su instinto lo detuvo. Algo andaba mal. Neji llevó su mano izquierda al extremo opuesto, hundiendo las yemas de los dedos en su bíceps, como si intentara oprimir el dolor que sentía. Los dedos de su mano estaban tensos, engarrotados en una posición extraña, deformándose por la resistencia que estaba poniendo. Un ligero resplandor fue emergiendo de su piel hasta cubrirlo por completo. Y entonces, una especie de onda expansiva sacudió todo lo que había alrededor, meció enérgicamente los árboles y ocasionó que la tierra retumbara bajo sus pies, haciéndolo perder el equilibrio. Cuando logró levantarse, la noche había sido totalmente iluminada a su alrededor, sus pupilas se sensibilizaron y mientras avanzaba tuvo que poner su antebrazo como protección ante la luz cegadora que había aparecido de la nada. Cuando sus ojos se acostumbraron, divisó la figura de Neji en medio de aquel resplandor blanco. Parecía una lámpara incandescente. Su ropa había

desaparecido y estaba completamente desnudo. Además, las ramificaciones carmesí que tenía tatuadas en todo su brazo derecho y cuello, ahora se extendían por todo su costado, a través de los músculos de su abdomen y su pierna, brillando intensamente. La mirada color perla se enfocó en él y por un instante fue capaz de ver agonía en ella. — No puedo controlarlo. —musitó casi sin aliento— Necesito que me ayudes. Sasuke no respondió. Hizo un leve asentimiento con la cabeza, cerró los ojos y cuando volvió a abrirlos, el sharingan estaba activado. La mirada carmesí se clavó en la nívea. En silencio, pidió acceso a la mente de Neji y una vez que la barrera fue pasada, se adentró a lo más profundo de su cabeza, cada recuerdo y sentimiento llegó a Sasuke de forma nítida y a la vez fugaz, como un viaje dentro de un túnel del metro, donde sólo eres conciente de que avanzas por el movimiento que tienes, más no porque puedas ser capaz de identificar algo de las siluetas que aparecen tras la ventanilla. Siguió su camino hasta llegar a la parte donde quería, sembró una ilusión de oscuridad que fue devorando todo cuanto había en la mente de Neji, como un agujero negro. Cuando ya no hubo nada, una nueva onda de energía emergió del cuerpo del guerrero, haciéndolo tambalear ligeramente. El resplandor desapareció. Todo había acabado. El cuerpo de Neji se quedó sin fuerzas, desplomándose. Sasuke logró atraparlo antes de tocar el suelo y ambos cayeron de rodillas. El castaño se doblaba debido al frío y al dolor, rápidamente se quitó el abrigo y lo cubrió con él. — Vas a estar bien. —dijo mientras lo ayudaba a levantarse—. Te llevaré a casa ¿de acuerdo? — No. Casa no. —respondió como pequeños quejidos—. Mi apartamento. — Si piensas que voy a dejarte solo en estos momentos estás alucinando. — Casa no. — Eso ya lo dijiste. No te voy a llevar a la mansión pero tampoco te dejaré en tu apartamento ¿estamos? No hubo respuesta. Sasuke lo ayudó a llegar al auto, lo acomodó en el asiento trasero y luego fue a sentarse tras el volante para encender el auto. Mientras conducía de regreso a la ciudad de Konoha, daba rápidos vistazos por el espejo retrovisor para vigilar a Neji. No dejaba de temblar, su cuerpo estaba agazapado, doblado sobre sí mismo intentando no caerse a pedazos.

Sí, el hermano podía ser muchas cosas. Pero él no lo envidiaba. Ni un poco. No si el precio a pagar era estar maldito hasta las entrañas. No si era estar condenado a la soledad. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Sakura se asomó por el corredor cuando escuchó que la puerta principal se abría. Entonces Sasuke apareció a través de ella, con un hombre apoyado en él. El desconocido estaba envuelto en el abrigo de cuero de Sasuke, con su largo cabello castaño enmarañado, con algunos mechones adheridos a su rostro debido al sudor. Había que reconocer que el hombre sería sumamente atractivo. En otras circunstancias. — ¿Sasuke? ¿q-qué sucedió? —preguntó saliendo a su encuentro. La mirada de él y la del otro guerrero se enfocaron en ella. — Es hermosa… —susurró aquel guerrero desconocido—. Sin ofender. Me refiero a que es una digna representación del árbol sagrado. Sasuke sonrió de lado. — No es ofensa. Es la simple verdad. —respondió al tiempo que clavaba su mirada en ella—. Su nombre es Sakura. Una sonrisa torcida se dibujó con dificultad en el rostro del ojiperla. — Qué conveniente. — Y que lo digas. Ambos hombres se dirigieron a la habitación de Sasuke, siendo seguidos por la mirada de Sakura. Por un momento ella pensó en seguirlos, pero finalmente decidió darles un poco de privacidad. Así que se dedicó a esperar. Segundos después, Sasuke apareció de nuevo en el pasillo. — ¿Qu-que sucedió? ¿él está bien? —Sasuke miró sobre su hombro y luego volvió a mirarla. —Digamos que no ha sido una noche sencilla para él —bueno, eso ella no lo discutiría—. Pero estará bien. Pasó un brazo por sus hombros y la guió por el corredor. Cuando entraron en la alcoba de Sasuke, Sakura oyó cómo la ducha se cerraba. Un momento después, la puerta del baño se abrió. El otro guerrero salió lentamente. Tenía una toalla envuelta alrededor de la cintura y el largo cabello castaño le goteaba. Se movía como si tuviera ochenta años, como si le doliera cada músculo del cuerpo. Santo

Dios, pensó ella, No tenía muy buen aspecto, parecía febril. — Neji, ¿cómo te sientes? — preguntó Sasuke, apartándose de ella. — Me duele todo el cuerpo. Y tengo migraña. — Sí. Puedo imaginarlo. Tuve que utilizar el sharingan con más intensidad esta vez. Neji se tambaleó un poco mientras miraba alrededor del cuarto, con los ojos apenas abiertos. — Me voy a casa. ¿Dónde está mi ropa? — La perdiste. — Sasuke puso su brazo alrededor de la cintura de su hermano —. Y no te irás, te quedarás en la habitación de Ino. — No lo haré. — No empieces. Y no estamos jugando. ¿Quieres apoyarte en mí, por el amor de Dios? El otro hombre flaqueó, y los músculos de la espalda de Sasuke se tensaron al cargar con el peso. Salieron lentamente al pasillo otra vez y se dirigieron a la alcoba al otro lado de la casa. Sakura permaneció a una distancia discreta, observando mientras Sasuke ayudaba al hermano a meterse en la cama. Cuando el guerrero se recostó sobre las almohadas, cerró los ojos con fuerza. Su mano izquierda se movió hacia el brazo donde tenía unos extraños tatuajes, pero hizo una mueca de dolor y la dejó caer a un lado, como si la más leve presión fuera una tortura. — Estás enfermo… —susurró ella. — Sí, una maldita migraña. — ¿Quieres una aspirina? — dijo bruscamente Sakura— . ¿O tal vez un antigripal? Podrían ser síntomas de resfriado. Los dos vampiros la miraron y ella se sintió como una intrusa. De todas las cosas estúpidas que podía haber dicho... — Sí, por favor —murmuró Neji mientras Sasuke cabeceaba. Sakura corrió a su apartamento hasta llegar al baño de donde sacó una caja de aspirinas, pero luego cambió se parecer, cerró el botiquín y corrió hasta la

cocina. De la parte superior de la nevera tomó un pequeño sobre con té antigripal pensando que si tenía el cuerpo cortado, la bebida contenía un analgésico que le podía aliviar los dolores, además de que el calor podría sentarle bien. Sacó una taza de la alacena, vertió un poco del agua caliente que aún había en la cafetera que había olvidado apagar y luego vertió todo el contenido del sobre. Cuando volvió a la habitación de Ino, ofreció el vaso a Sasuke, pero él movió la cabeza. — Tú lo harás mejor que yo. Ella se ruborizó. Se inclinó hacia Neji, pero estaba demasiado lejos. Se subió la bata, trepó al colchón y se arrodilló junto a él. Se sintió incómoda por estar tan cerca de un hombre desnudo y viril delante de Sasuke. Sobre todo, si tenía en cuenta lo que le había dicho sobre Sai. Pero Sasuke no tenía nada de qué preocuparse allí. El otro vampiro podía ser tremendamente sexy, pero ella no sentía absolutamente nada cuando estaba a su lado. Y, a juzgar por su estado, estaba segura de que él no iba a propasarse con ella. Levantó la cabeza de Neji suavemente y apoyó el borde del vaso en sus labios. Le llevó cinco minutos beber el líquido a pequeños sorbos. Cuando terminó, ella quiso bajar de la cama, pero no pudo. El hombre, con una gran sacudida, se giró de costado y puso la cabeza en su regazo, colocando un musculoso brazo alrededor de la espalda de ella. Estaba buscando consuelo. Le dio la impresión de que sufría. Mucho. Y no solamente de manera física. Sakura no sabía qué podía hacer por él, pero dejó el vaso a un lado y le acarició la espalda, recorriendo con la mano su espantoso tatuaje. Le susurró algunas palabras que hubiera deseado que alguien le dijera a ella si se sentía enferma. Y tarareó una cancioncilla. Al poco rato, la tensión en la piel y en los músculos se relajó, y empezó a respirar profundamente. Cuando estuvo segura de que se había tranquilizado, se liberó cuidadosamente del abrazo. Al mirar a Sasuke, se preparó para enfrentarse a su ira, aunque estaba segura de que él comprendería que había actuado de una forma totalmente inocente. La impresión la dejó inmóvil. Sasuke no estaba enfadado. Todo lo contrario. — Gracias — dijo roncamente, inclinando la cabeza en un gesto casi humilde—. Gracias por cuidar de mi hermano. Sasuke abrazó a Sakura y la atrajo hacia sí, mirando a Neji por encima de su cabeza. Observar su delicadeza al calmar el sufrimiento del hombre había roto cualquier tipo de barreras. Cuidar de sus hermanos, cuidarse a sí mismo, pensó. Era el código más antiguo de la clase de los guerreros. Era la lección más importante que Kakashi le había dado. Una lección que su hermano le había

enseñado también. Ella dejó que la tomara de la mano y la condujera a la habitación. Una vez dentro, él cerró la puerta, corrió el cerrojo y apagó las luces. Luego tiró del cinturón de la bata que ella llevaba puesta y la deslizó por sus hombros. Su piel desnuda brilló a la escasa luz. Él se quitó los pantalones de cuero. Pronto estuvieron acostados. Sasuke no quería tener relaciones sexuales. No ahora. Sólo quería un poco de consuelo. Quería sentir la tibia piel contra la suya, el aliento sobre su pecho, el latido del corazón a pocos centímetros del suyo. Y quería devolverle un poco de aquella tranquilidad que ella le proporcionaba. Acarició su largo cabello sedoso y respiró profundamente. — ¿Sasuke? — Su voz sonaba adorable en la sombría calma, y le gustó la vibración de su garganta contra el pecho. — ¿Sí? — Le besó la parte superior de la cabeza. — ¿A quién perdiste tú? — Cambió de posición, colocando la barbilla sobre su pecho. — ¿Perder? — ¿A quién te quitaron los cazadores? En un primer instante la pregunta le pareció fuera de lugar. Pero después no. Ella había visto las consecuencias de un combate y, de alguna manera, había vislumbrado que no sólo luchaba por su raza, sino por él mismo. Transcurrieron unos instantes antes de que pudiera responder. — A mi familia. A mis padres y a mi hermano. — Lo lamento. —Hubo un largo silencio—. ¿Qué sucedió? Él pensó que aquélla era una pregunta interesante. Porque había dos versiones. Según la tradición popular de los vampiros, esa sangrienta noche había asumido toda suerte de implicaciones heroicas, había sobrevivido como sólo alguien de su estirpe podría haberlo hecho y fue anunciado como el nacimiento de un gran guerrero. La ficción no era obra suya. Su pueblo necesitaba creer en él, así que había ideado una fábula en la cual sostener su distorsionada fe. Sólo él sabía la verdad. — ¿Sasuke? Sus ojos se fijaron en la belleza de su rostro. Era difícil negar el tono afable de su voz. Quería ofrecerle su comprensión y, por alguna razón desconocida, él quería recibirla.

Era la única oportunidad que tenían los civiles de entrar al castillo y siempre era algo que se esperaba con ansia. ambos parecían felices. Mi padre gritó pidiendo sus armas mientras nos conducían a Naruto. Mi hermano iba detrás de nosotros junto con mi madre. Eran unos cincuenta. Los cazadores aparecieron de la nada. le gustaba ser adorado y hacía bien su trabajo. riendo. cerraron todas las salidas y mataron a todo aquel que se cruzaba en su camino. Naruto –el hombre con el que me viste en el club. Tan lejanos y tan cercanos a la vez. No podrías ubicarlo nunca porque estaba protegido por una barrera de genjutsu. Todo parecía ir bien. mientras nosotros nos dedicábamos a observar. pero también estaba cegado por la veneración. bailes. con mi madre a su lado. Era primavera. pero él hizo caso omiso. Desde semanas antes habíamos salido de cacería. mi padre era un buen gobernante. Durante años. nos conocemos desde que nacimos pues su padre era la mano derecha del mío. bailando. recibió varios informes sobre las actividades sospechosas de Orochimaru. Itachi. Lo haría mi hermano mayor. Esa fue la última vez que vi a mi padre. Mi padre observaba desde su trono. que lo hacía invisible ante los ojos humanos. y debíamos de volver una noche antes de la conclusión del festival. La última noche era la más importante.» Las manos de Sakura acariciaron su rostro. Nunca olvidaré ese día. sucedía en esos días. Una cálida noche de marzo.era. Eran vísperas del festival así que creía que no debería hacer nada al respecto para evitar el caos. Como te dije. — ¿Recuerdas lo que te conté del festival? —sintió como ella hacía un movimiento con la cabeza—. todo terminaba con un fastuoso banquete y baile en el castillo. él era bueno con la espada pero ellos eran demasiados. todo lo que podría resultar glamoroso hace trescientos años. como cualquier noble lo haría. Dejó de acariciarle el cabello a medida que los recuerdos volvían a su mente horribles y vívidos. entre la gente. Ino y a mí a la parte superior del castillo. es mi mejor amigo. desfiles.— Fue antes de mi transición —murmuró— Hace mucho tiempo. «Mi padre era el rey de la raza. banquetes. Nunca estuve realmente metido en todo ese asunto de liderar porque yo no sería quien heredaría el trono. Yo estaba viendo como mi hermano bailaba con Ino. Naruto me dio un codazo cuando un par de doncellas nos miraron. La gente yendo de un lado a otro. justo en la frontera. Todo sucedió en cámara lenta. siempre al pendiente de las necesidades de la raza. El festival de Amaterasu duraba una semana. Su voz se había convertido casi en . El castillo estaba ubicado en el País de los Campos de Arroz. Y entonces todo cambió. Yo aún no pasaba por la transición así que la luz del sol no significaba nada para mí. una ilusión.

pero tan pronto como lo vio caer. « Masacraron a todos los que estaban en el castillo antes de matar a mi padre. No creía que iba a sobrevivir. Él era un guerrero digno de admiración. Lo decidí en ese momento. ella tomó una daga y se suicidó frente a nosotros. Ino fue quien me asistió en el proceso y una semana después le llegó el cambio a Naruto. no quise irme. Iba a recuperar los cuerpos de mi padre y el de mi madre para sepultarlos como era debido. Fui un necio. No importaba nada. Yo intenté salvarla. Pero yo no iba a hacerlo. Aún cuando se me había adelantado dos años. rememorando las horrorosas imágenes que todavía eran capaces de provocarle pesadillas. Esperaba no hacerlo. excelso. Sasuke cerró los ojos. — apretó los puños con fuerza— Hacían tanto ruido que nadie me oyó gritar. Cuando se fueron. sólo que iba a llevarme a varios cazadores antes de que eso sucediera. salimos y yo me quedé contemplando el charco de sangre en el que yacía mi hermano. Lo vi todo a través de un agujero en la piedra. fue el sustento de los dos aún cuando sabía lo peligroso que era. y aún cuando sabía que ya nada se podía hacer. Pero finalmente así sucedió. Una lágrima. . Luché por liberarme pero yo era débil. Así que mi hermano nos encerró a Naruto. Siempre consideré que mi madre era una mujer valiente. Aún recuerdo la fría carcajada de aquel bastardo mientras caminaba encima de él y los sollozos ahogados provenientes de Ino. Dio tanta pelea que por un momento creí que ganaría. pero mi hermano trató de impedirlo. justo en el corazón. Cuando supimos que ya no había nadie en ese lugar. Le acarició la mejilla. pero obviamente eso no sucedió. Lo vi ser atravesado por la espada de un maldito cazador. Ella nos cuidó a ambos. Lo llamé una y otra vez. Estaba dispuesto a morir peleando. Desde ese momento y durante los ciento cincuenta años siguientes sólo fuimos nosotros tres. La transición me llegó en ese momento y el que terminó siendo salvado por Naruto e Ino fui yo.» Sintió que algo se deslizaba por el rostro de ella. Nos dedicamos a vagar sin rumbo sólo esperando no volver a encontrarnos con ningún cazador. Naruto e Ino intentaban levantarme del piso para escapar. mi hermano trató de arrastrarse hasta donde nosotros estábamos pero se desplomó a tan sólo unos pasos. Entonces nos dimos cuenta de que habían prendido fuego al castillo y supe que no habría nada que enterrar. Ino y a mí dentro de una cámara oculta detrás de la pared. Pero sólo se quedó en una promesa hecha a la nada. Le grité que no podía rendirse pero… era muy tarde. La furia llegó a mi corazón tan rápido que no supe el momento exacto en el que lo hizo. Caí de rodillas y lo cubrí con la capa que yo traía puesta. Entonces los cazadores nos interceptaron antes de poder llegar a uno de los túneles.un susurro.

y unos momentos después brilló una tenue luz en el baño. — Como un hombre. — ¿Por qué no? — No cambia nada. Sasuke se encolerizó — Un guerrero protege. ella retrocedió. Escuchó correr el agua. — ¿Cómo eras entonces? — Le alisó el cabello—. Resulta difícil imaginarte en una diminuta recámara. Y luego la apartó de su lado. — Pero te habrían asesinado. protegiendo a los suyos. — Entonces quizá necesitabas que te protegieran. Tenía que haber estado fuera con mi familia. luchando. Sakura intentó acercarse a su lado. Repentinamente. y contuvo .. Eso es honorable. — ¿Qué edad tenías? — Dieciocho. En cambio me encontraba lloriqueando en un escondrijo — siseó disgustado. — Era diferente. con el tamaño que tienes. Yo lloré mientras miraba. Con un rápido movimiento. Rodó alejándose hasta quedar acostado sobre la espalda. — Giró sobre su costado y la abrazó—. Nunca al contrario. — Has dicho que eras débil. — ¿Has dicho que fue antes de tu transición? — Sí. Él contuvo la respiración. él supo que ella estaba pensando en su forma de actuar. Todavía sueño con esa noche.. nuevamente. Tenía que haber imaginado que aquella felicidad no duraría mucho. se levantó de la cama. No debía haberle contado nada. Cuando el silencio entre ambos se hizo demasiado largo. — Lo era. Fui un cobarde. —Aunque apreciaba su compasión. y aun así murieron todos. La vergüenza le hizo retirar las manos de su cuerpo.— No llores. Si hubiera podido.

Lamento no poder ser más. pero finalmente encontró la puerta. complaciente. obligándola a detenerse. su voz la sobresaltó. incrédula. Necesito volver a ella. pero no pudo moverlo. Buscó a tientas su ropa y se vistió.. como si quisiera que ella lo viera—. así que estoy segura de que voy con retraso. — A trabajar. No sé qué hora es. — Santo cielo. — ¿Vas a dejarme salir de aquí? — murmuró. No podía ver muy bien. Las luces se encendieron. Cuando él salió del baño. — Tu vida está aquí. Sakura lo miró fijamente. — Tengo una vida. Vamos a ver. Eso es todo. déjame recapitular. — No. — ¿Adónde vas? — preguntó. . — No quiero que te vayas. — Sakura. — No he querido avergonzarte. ¿Piensas que estaría disgustada contigo porque fuiste obligado a presenciar el asesinato de tus padres y tu hermano? — No hice nada por salvarlos. — Le cogió las manos entre las suyas. Sólo quería que supieras lo que siento. — Sasuke estaba junto a ella. pero generalmente entro a las nueve. — ¿Con tu familia? —Se quedó boquiabierta—. no es cierto. ¿por qué piensas eso? — Porque sabes lo que sucedió. ella se dirigía hacia la puerta.. Sus manos buscaron a tientas el cerrojo.las lágrimas. Ella se apartó. — Estabas encerrado. — Y yo encuentro difícil de creer que no te desagrado.

— ¡No seas ridículo! ¡Acababas de ver cómo masacraban a tus padres! — Sacudió la cabeza. ¿No te das cuenta? Fuiste una víctima. Muy equivocado.. Tú guardaste silencio porque querías sobrevivir y querías que Ino y Naruto también lo hicieran. y ella había despreciado su vergüenza. — Nadie me había hablado como acabas de hacerlo. No hay nada de qué avergonzarse. ¿Cómo puedes decir. — No lo fuiste. pero tenía la certeza de que él la rechazaría—. la frustración agudizó el tono de su voz—: Te aseguro que necesitas reflexionar de nuevo sobre lo sucedido. — Enfadarse con él tal vez no era justo. — Fui un cobarde. Has permitido que esas terribles horas te marcaran. — Pero sí aceptarás el hecho de que lo sucedido no cambia en absoluto mi opinión sobre ti.. Qué manera de lograr intimidad. agachando la mirada— Supongo que ahora me odias Sasuke la atrajo hacia sus brazos y la abrazó fuertemente... igual que ellos. Aunque no puedo estar de acuerdo con tu modo de ver mi pasado. y nadie puede culparte por ello. La única razón por la que estás aquí hoy es que tu hermano te amaba tanto que quiso ponerte a salvo. El la interrumpió. pero estás completamente equivocado. Demonios. Deja ya toda esa mierda de honor guerrero y piensa positivamente. Ahora sí lo había arruinado. — Todo lo contrario. Silencio.. ¿pero por qué no podía ver el pasado con mayor claridad?—. "Demonios". Es sólo que no puedo entender por qué. Aunque siento una tremenda pena por ti y tu familia. Aquel hombre le había abierto su corazón.. y por todo .? —quería abrazarlo.— Fui un cobarde. —suspiró profundo. — Lo lamento mucho. — Sasuke. no debí. Ella le rodeó el cuello con las manos. sacudiendo un poco su cabeza. Su voz y su rostro parecían de piedra. lo lamento.

— «Confío en la honestidad de tus sentimientos». la miraba con unos ojos tan tiernos que estaba rompiéndole el . Digámoslo juntos. Él se rió y bajó la mirada hacia ella. Es una estupidez. Una tenue esperanza se encendió en su pecho llegando lentamente hasta cada rincón de su cuerpo. Por Dios. —le sacudió el cuello de nuevo—. Sakura. — Sí — dijo. — ¿Sí qué? — Sí. Ella se quedó sin respiración. haciéndose cada vez más intensa. ¿lo sabías? — Más me vale si voy a quedarme contigo. — ¿Qué? — Que te quedes conmigo. y resultará peligroso… — Perfectamente adecuado para tu estilo de vida. Ahora.lo que tuviste que soportar. más o menos. Repentinamente. El vampiro guardo silencio. no después. él le cogió la cara entre las manos. entiendo. — ¿Sasuke? Repite conmigo: «Sí. —Otra pausa—. — Sí. — Sí. — ¿De verdad? Él cerró sus brillantes ojos y movió la cabeza. una locura. Vamos. rechinando los dientes. y confío en la honestidad de tus sentimientos hacia mí». — Eres dura. — Él gruñó las palabras. — Eso deseo —dijo con fiereza. —Bien Hecho. Sakura. Dilo.

quiero que te quedes conmigo. La mirada de Sasuke se clavó en la de color jade. Podemos hacerlo juntos. Te lo prometo. — Es un secreto que te mostraré si te quedas. — ¿Sabes algo? Creo que estoy enloqueciendo.. — No quiero que te vayas. Sasuke . Con un enorme cariño. — ¿Entonces te quedarás ahora? —preguntó. La abrazó con fuerza y la escuchó reír sobre su hombro. Él la besó. Para siempre. pero tienes que entender que te convertirás en un objetivo. extrañado. Odio no poder estar contigo fuera durante el día. No sé cómo diablos. larga y lentamente. sintiendo esa calidez de ella llegar hasta el más recóndito lugar de su ser. La quería consigo. La verdad es que tengo que ir a trabajar. De esa mujer. — Sakura.corazón. Sasuke abrió los ojos aún más y se giró para mirar detrás de él. — ¿Cómo haces eso? —preguntó ella. "¡Mierda!"Era un llamado del otro lado.. —Le acarició la barbilla—. No sé corno mantenerte verdaderamente a salvo. — No. — ¿Tú también puedes verlos? —preguntó ella poniéndose a su lado. Él se apartó un poco para mirarla. — Regresaré poco después del anochecer. — Ya pensaremos algo — le interrumpió ella—. —Sakura rió levemente. — ¿Por qué? — Porque estoy casi segura de que están cayendo pétalos de rosa desde el techo. Su sonrisa era la luz más brillante en medio de la oscuridad en la que él se había sumergido durante la mayor parte de su existencia. Los cerrojos se descorrieron y la puerta se abrió.

síp. pero no lo presionaría para que le contara. —se giró para mirarla—. Entonces continúo con mis planes. Ella es el sexto inmortal. — ¿Un llamado? —Claro. desvaneciéndose en medio de la habitación. Y antes de que me preguntes. Había aprendido que con ese hombre había que esperar. ¿Y por qué… ya sabes… llueven pétalos? — ¿Recuerdas que te dije que sólo había cinco vampiros inmortales? — Ah. después asintió con la cabeza. ella no esperaría eternamente. — Es obligatorio… — Sí. se requiere mi presencia allá. y la razón estaba justo a su lado. Particularmente. pero no es conveniente. — Bueno. Volvió a clavar su mirada en los pétalos que continuaban cayendo como cascada. Sabía perfectamente el porqué de ese llamado. Si tan solo pudieras ser un poco más específico… — Es un llamado del otro lado. pero al menos pensó que podría tener un par de horas antes de que eso sucediera. pues te lo dije mal. para ir necesito abrir un portal. — Y yo… ¿puedo ir contigo? Él no respondió. En realidad son seis. La noche anterior todas las cortinas se levantaron así que… . —respondió distante— No ahora. Era obvio que tarde o temprano tendría que encarar a la autoridad por el enorme pecado cometido. — Es un llamado. — Desearía llevarte. aunque claro. de la Oráculo. Del santuario. —volvió a encaminarse hacia la puerta— ¿Podrías decirme cómo salir esta vez? —Sasuke se giró para mirarla —. En otras palabras. eso le aclaraba las cosas—. — De acuerdo. que ese llamado no solamente era por cortesía.asintió—. Sakura lo miró durante un segundo. Capítulo 20 — ¿En algún momento vas a responderme? —cuestionó Sakura después de un par de minutos en los que la mirada de Sasuke estuvo perdida entre las pequeñas manchas carmesí que aparecieron en la habitación. Sabía que lo que estaba pasando era algo grande.

Se dio la vuelta sobre su espalda y cerró los ojos dispuesta a alejar todos los pensamientos de su cabeza. Había llegado el momento de enfrentar la realidad. necesitaba ayuda. mientras le ayudaban a estudiar la habitación para aprender a moverse en ella. No sabía que hora era.:. . Porque no podía vivir con esa clase de angustia sólo de pensar en ese hombre.— Sólo presiona el ocho y el botón rojo. poder palpar su cuerpo sólo para asegurarse de que estaba en una sola pieza.:. Era realmente extraño que ella se sintiera así. Un leve chirrido despertó a Kaiya horas más tarde.:. pegando su cuerpo al suyo tanto como le fue posible hasta que tuvo que resignarse a que partiera. Se acercó rápidamente a él.:.:. escuchó el sonido de la placa de acero de la puerta deslizándose dos veces. Ella volvió a asentir. — Llámame en cuanto regreses ¿si? — Te lo prometo. tomó una de las dagas de la cartuchera que había sobre el sillón y después dejó la habitación. luego todo fue silencio. Caminó hasta su armario. tan ansiosa esperando el regreso de ese hombre. Dios.:. Después de unos instantes. supuso que se trataba de las persianas. las compañeras de Naruto y Kiba. ¿Te importa si enciendo las luces? Soltó una maldición por lo bajo. Por alguna razón le resultaba difícil recordar que ella era ciega. El control está en el lugar que conoces.:. lo cual indicaba que el amanecer estaba cerca. pero recordando la conversación que había sostenido con Hinata y con Ino. a pesar de la dureza de su tono—.:. — Lo lamento. Deseaba que Gaara apareciera por la puerta.:. subiendo las mantas hasta el cuello. La puerta se abrió completamente sin previo aviso. Su voz fue un alivio para ella. yo… . — Soy yo —dijo bruscamente. Miró sobre su hombro y notó que ya no había más pétalos.:.:. Él volvió a besarla. Gaara apareció a través del umbral y vio cómo Kaiya se sentó rápidamente. sacó una túnica negra para vestirse.:. llevó su mano hacia su nuca para inclinarlo mientras se levantaba de puntillas y le dio un beso.

— No. — No has comido mucho. comprobando todo con sumo cuidado antes de guardarlo. Un brazo cruzado sobre su estómago mientras masticaba. — Come de todas formas. Miró hacia la cama y notó que ella sólo estaba con la cara agachada. — Esto es lo que sirvieron hoy como última comida. se sentó en el suelo con las piernas cruzadas y los ojos cerrados. caminó hasta el armario y comenzó a desarmarse. pasta y ensalada. Minutos después. salió vistiendo un pantalón blanco y una toalla en la mano. Él asintió. Es un poco de pollo. — ¿Cenaste abajo? —preguntó ella. — ¿Y me dices a mí que coma? . Se dirigió al cuarto de baño para tomar una ducha. esparciendo trozos de pollo sobre el plato. Sacó las dagas de la cartuchera y las regresó al cajón. tomó asiento en el borde de la cama y le depositó sobre sus piernas una bandeja con comida. con la que estaba secando su cabello. vio como alcanzaba el tenedor y tentaba con las yemas de sus dedos los bordes de los platos. — ¿No piensas comer nada más? — No. Si no te gusta. No tienes por qué disculparse. Esto…está bien. No le contestó. Se levantó. — No. junto con el par de SIGs que traía en las caderas y los cuchillos de caza. — No estoy muy hambrienta —murmuró— ¿Estás herido? Le acercó la bandeja nuevamente.— Está bien. Mordió una de ellas. Fue hacia ella y ponderó el plato. dímelo y ordenaré que te preparen otra cosa. Gaara caminó hacia donde estaba la mujer. Cuando empezó otra vez con el pollo. él cogió las dos manzanas que había sobre la charola y se paseó por la habitación.

cogió una servilleta que ella . imaginándose que obtendría su respuesta antes de que se callara completamente. Dejó caer los corazones de las manzanas en el plato. lo haré. ¿Quién podría estarlo? Era un maldito bastardo infeliz. Aquel asunto que había ocurrido al inicio de la noche. No tenía caso seguir pensando en eso. mujer. Ella no estaba interesada en él. — ¿Realmente quieres eso? — S…sí. Sintió como si debiera decir algo. De nuevo se sentía tan estúpida. incapaz de sentir algo por alguien. pensó. Había aprendido a moverse en la habitación en tan sólo unas horas. pero parecía como si deseara tener el control sobre lo que había a su alrededor. — ¿Por qué no te gusta la…? — ¿He mencionado que no me gusta hablar? — ¿Dormirás a mi lado esta noche? La pregunta se le escapó de los labios. Ahora come.— Sip. Cuando acabó con el pastel de fresas. — Entonces. picando los trocitos que quedaban. Era simplemente asombroso. lo que ella había despertado en él. —Sus ojos nunca abandonaron el suelo. — ¿No te gusta el pollo? — No me gusta la comida. Mientras continuaba con el proceso de mordisquear quirúrgicamente esa manzana. No debería… "Basta". lo hago. Continúa comiendo. Caminó hacia la cama y vio como ella se tensaba. pero en cambio sólo miró como se deslizaba en la cama y se hacía un ovillo. el silencio no fue precisamente fácil. deseó poder salir corriendo. no debería tener importancia. Para cuando ella regresó. Inhaló profundo. así que lo mejor era dejarlo por la paz. vio como ella limpiaba el plato. la vio ir al baño y luego escuchó el intermitente correr del agua. Mientras acababa con las dos manzanas. pero su voz fue más punzante—. Aún titubeaba. él trabajaba el corazón de la última manzana con sus colmillos. Sus cejas se movieron trémulamente. supuso que estaba lavándose los dientes. Debía de reconocer que era asombrosa la manera en la que estaba moviéndose. Entre más vueltas le daba al asunto más se mareaba. pero tampoco chocante.

había usado para limpiarse la boca. Tras frotarse las manos, cogió la bandeja y la sacó de la habitación, dejándola junto a la puerta. Al regresar fue al otro lado de la cama, y el colchón se hundió cuando se estiró encima del edredón. Cruzando los brazos sobre su pecho y los pies por los tobillos, cerró los ojos. Necesitaba dejar de pensar en necedades, pero el aroma a jazmines le impedía llegar a su objetivo. .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. Sasuke abrió la puerta de la habitación de Ino con todo el sigilo que le fue posible. Neji aún permanecía dormido así que pensó que podría abrir el portal en el espejo sin molestarlo. Cruzó la habitación con ágiles zancadas y una vez que estuvo frente al enorme pedazo de cristal se detuvo para mirarlo. No tenía ni la más remota idea sobre qué iba a decir, pero ya se le ocurriría algo. Esperaba que así fuera. — ¿Qué haces? —miró sobre su hombro. — Nada. Vuelve a dormir. No te molestaré por mucho tiempo. — ¿Irás al otro lado? — Sí. —Neji se levantó de la cama, aún con cierta dificultad. — Iré contigo. — No. Necesitas descansar. — Lo que necesito es salir de aquí. Tengo que hablar con alguien. — Neji… El hombre no le hizo caso. Apartó las sábanas y apoyó los pies en el piso. — ¿Tienes otra túnica? Porque estoy seguro de que presentarme desnudo no es algo que se considere apropiado. Sasuke se dio por vencido, exhaló profundo. — En ese armario. Mira bien. Una es la que utiliza Ino. El hermano se levantó, camino hasta el armario y se puso una túnica negra. Luego se acercó a él mientras alisaba su larga cabellera castaña. Sasuke no pudo evitar notarla. Era la clase de cabello por el cual las mujeres gastaban fortunas en los salones: suave, brillante y sumamente manejable. Justo como la

de un comercial sobre productos capilares. — ¿Estás seguro de que quieres ir? — Sí —levantó la capucha y cubrió su cabeza— Te llamaron por el asunto con la Elegida ¿verdad? — Es lo más probable. — ¿Y tienes alguna idea de qué es lo que vas a argumentar? — Nop. Pero tengo la esperanza de que algo se me ocurra. —Lo miró— ¿Alguna sugerencia? Pareces saber más acerca de la diplomacia entre los inmortales. Neji sonrió. — Antes que nada, no seas insolente. Podrás odiarla pero recuerda que ella es la Oráculo, la segunda al mando, así que bien puede freír tu trasero o quitarte a tu mujer antes de que puedas parpadear. Ahora, el hecho de que tu mujer sea una mestiza te pone las cosas aún más difíciles, sobre todo porque estamos hablando de la futura reina de la raza, pero creo que si ofreces un trato eso podría solucionarse. — ¿Qué clase de trato? — La Oráculo podrá interceder ante la diosa por ti, tu mujer y su unión; pero deberás dar algo a cambio. Sasuke apretó los labios. Sí, recordaba esa parte de las reglas. Para recibir debes estar dispuesto a dar. — ¿Y qué sugieres? Neji lo miró, alzando una ceja. — ¿Estás dispuesto a escuchar lo que tengo que decirte? — ¿No lo estoy haciendo ahora? La mirada color perla se clavó en su reflejo en el espejo. Exhaló profundo. — Sugiero que aceptes el trono. —volteó a ver a Sasuke. Su rostro estaba rígido —. Estoy casi seguro de que eso es lo que te pedirá, así que pienso que es mejor que tú lo ofrezcas primero. Después de todo, si eres el rey puedes escoger a la mujer que desees por compañera, así que eso te liberará del hecho

que ella es una Elegida. No hubo respuesta. Durante un par de minutos, se dedicó a evaluar las palabras del hermano. Finalmente asintió, subió la capucha de su túnica, cortó la palma de su mano para iniciar el ritual y unos segundos después, se encontraba de nuevo en esa realidad nívea que tanto lo inquietaba. — Iré a dialogar con el Consejo. —dijo Neji—. Eso te dará algo de privacidad. Búscame cuando quieras marcharte. Sasuke asintió, luego vio al hermano desaparecer a través del camino de mármol que marcaba el inicio del templo del Consejo. — Pensé que vendrías solo, guerrero —escuchó la magnífica voz femenina a sus espaldas. Dio la vuelta para mirarla. Llegó la hora de la verdad, pensó. La estilizada figura que se le aproximaba estaba completamente cubierta de seda blanca. Los finos dedos deslizaron la capucha de su túnica y dejaron al descubierto su rostro. Ella prácticamente flotó hacia donde él se encontraba, sus pasos eran tan gráciles que parecía como si se deslizara en el aire. Su presencia lo inquietó. Sasuke hizo una reverencia con la cabeza, recordando las palabras de Neji. — Oráculo. La mujer se detuvo a unos pasos de él. Ella podía ser inmortal, pero aún sentía. Así que al escucharlo hablarle tan lacónico, su actitud cambió. El semblante dejó de parecer vivo y se volvió solamente una hermosa máscara de porcelana. Su voz dejó de parecerse al canto de las aves para sólo ser un sonido metálico, igual de hermoso, pero carente de toda emoción. — Vayamos al grano. ¿Qué es lo que tienes que decir por tu comportamiento, guerrero? ¿con qué derecho te sentiste para haberle faltado al respeto a nuestra diosa al poseer a una de las mujeres que estaban consagradas a ella? Sasuke apretó los puños. Él nunca se inclinaba. Ante nadie. Sin embargo, esta vez no tenía opción. Forzó su cuerpo a doblarse un poco, hasta que su mirada sólo pudo enfocar el mármol bajo sus pies. — Sé que no hay nada que pueda justificar el enorme pecado que he cometido, pero estoy dispuesto a pagar mi falta como la diosa o usted lo deseen. — Y no solamente es eso. Además pides que Ino quede liberada del pacto. Has encontrado en esa elegida a la compañera que deseas ¿no es verdad?

— Sí. ¿Puedes hacerlo? Ella rió entre dientes. Una risa cáustica. — No me cuestiones. —dijo fríamente. Justo como él lo hubiese hecho— ¿Acaso olvidas con quién estás tratando, guerrero? Recuerda tus modales. ¡Maldición! Se había equivocado. No debes interrogarla, pensó. Esa era la primera regla una vez que se encontraba con ella como la Oráculo y no como… — Suplico sus disculpas. No quise parecer descortés. Las palabras salían a duras penas de entre sus labios apretados mientras se erguía otra vez. Un poco más y estaba seguro de que los dientes se harían pedazos dentro de su boca. Hubo un largo silencio en el que él esperó a que accediera a sus peticiones. — Está bien. Ino está liberada del acuerdo, puede dejar de ser tu fuente de alimento. Faltaba la segunda parte. Pero sólo hubo silencio. — Dime algo, guerrero. ¿Piensas que tu especie es indigna? Él frunció el ceño, pero cambió rápidamente a una expresión neutra. La Oráculo no iba a aguantar una mirada torva, no ahora. — ¿Y bien, guerrero? Él no tenía ni idea de adónde quería llegar ella con aquella pregunta. — Mi especie es una raza indómita y orgullosa. — No te he pedido una definición. Quiero saber lo que piensas de ellos. — Los protejo con mi vida. — Y sin embargo no lideras a tu pueblo. —ella comenzó a pasearse frente a él, mirando hacia ninguna parte, como si fuera capaz de ver algo más a través de toda esa blancura— Así que sólo puedo conjeturar que no los valoras, y por lo tanto luchas porque te gusta hacerlo o porque deseas morir. Sólo por eso. ¿Cuál de las dos opciones es la correcta? Esta vez, él no suavizó su expresión y un rictus amargo torció sus labios.

— Hago lo único que puedo hacer… — Te equivocas y lo sabes muy bien. —le dio la espalda— Vete, guerrero. Hemos terminado. Se alejó. Sasuke estaba viendo la única posibilidad de tratar el tema irse por el desagüe, así que sólo le quedó una opción. Apoyó una rodilla en el piso y dijo: — Te ruego que tengas clemencia. Detestaba pronunciar esas palabras, y por el sonido de su risa adivinó que ella también lo sabía… — ¿Estás pidiendo clemencia? ¿por una mestiza? Él se tragó las palabras hostiles, obligándose a adoptar un semblante sereno, totalmente hipócrita. — La amo. Quiero honrarla y no tenerla simplemente para calentar mi cama. — Entonces trátala bien. Pero no hay necesidad de realizar una ceremonia. — No estoy de acuerdo. —y añadió—: Con todo respeto. Hubo un largo silencio. Era suficiente. Ya se había humillado demasiado y no lo haría más. Se levantó aún sabiendo que podía ser su última acción del día, pero no le importó. Clavó su mirada en la mirada de la mujer y con tono sereno, pero más fuerte de lo que esperaba, dijo: — Sakura es mi mujer. Le anunció que ocuparé mi lugar como rey, y por lo tanto tengo todo el derecho a tomarla a ella como compañera. No me importa el castigo que vaya a imponerme. Hubo otro intenso silencio. Ella sonrió tenuemente, pero con nostalgia. — ¿Realmente crees que soy así? —susurró volviendo a su tono de voz afable —. Eso no es por lo que he mandado llamarte. — Entonces no sé que otro motivo pueda existir. Entre usted y yo las visitas por simples cortesías siempre salen sobrando, mi señora. Sasuke se dio la vuelta, dispuesto a ir en busca de Neji y así poder largarse de ese maldito lugar. Entonces Itachi apareció justo frente a él, sacando una maldición de sus labios. — Esto tiene que acabar —le dijo su hermano, mortalmente serio— Habla de

una buena vez. Tienen que aclarar las cosas. — No hay nada que aclarar así que fuera de mi camino. —dijo entre dientes antes de sacarle la vuelta. Su hermano volvió a aparecer frente a él. — Vas a hacerlo. Ambos lo necesitan. — Con un demonio, Itachi… —suspiró. Miró a su alrededor y vio que detrás de él, la mujer seguía con la vista perdida en el danzar del agua dentro de la fuente. — Lo necesita. Lo sabes. Si realmente quieres comenzar de nuevo con tu mujer podrías al menos ponerle atención a sus palabras ¿no crees? Sasuke alzó la vista recordando esa parte de su conversación con Sakura: "Te aseguro que necesitas reflexionar de nuevo sobre lo ocurrido. Has permitido que esas terribles horas te marcaran, y nadie puede culparte por ello, pero estás completamente equivocado. Muy equivocado. " — ¿Y bien? ¿vas a hacerlo? —volvió a clavar su mirada en el hombre, o espíritu, que tenía frente a él— Debes hacerlo. Por todos, incluyéndome. Exhaló todo el aire que había en sus pulmones, frotó su sien con dos de sus dedos y luego se dio vuelta. Con cada paso que daba para acercarse a la mujer, su corazón latía más a prisa. ¿Acaso él estaba nervioso? Tal vez. Cuando estuvo frente a ella, esperó a que apartara su mirada de la fuente y la concentrara en él. — ¿Qué deseas ahora, guerrero? ¿no tuviste suficiente con tu insolencia y quieres continuar gritándome, ahora que sabes que no soy capaz de ejecutarte por faltarme al respeto? — ¿Cuál es tu versión? —preguntó lacónico. — No sé a qué te estás refiriendo. — Hablo del Crystal day y de tu "valiente" decisión. — ¿Realmente quieres saberlo? — ¿Realmente vas a decírmelo? La mujer bajó la mirada, caminó hasta el borde de la fuente y se sentó, luego miró a su lado como señal para que él hiciera lo mismo. Sasuke miró el lugar durante un par de segundos, inhaló profundo y tomó asiento. Encorvó la

espalda, apoyó los antebrazos sobre sus rodillas y fijó la mirada hacia la inmaculada blancura que se extendía frente a ellos. No sabía si realmente estaba preparado para oír su versión o si realmente la iba a creer. Pero iba a escucharla. Eso lo daba por seguro. — Al igual que Madara Uchiha y los miembros del Consejo, yo fui una mujer engendrada por nuestra diosa. Soy inmortal. Eso lo sabes. «En aquellos años había comenzado la mezcla entre los miembros de nuestra raza y los humanos, así que la diosa me ordenó dejar mi cargo como su Oráculo y reencarnar para ser la esposa del que sería el nuevo líder, luego de que Madara decidiera renunciar a la inmortalidad: tu padre. Al principio debo reconocer que lo vi como una obligación, pero conforme pasó el tiempo, todas las cualidades que él tenía hicieron que me enamorara. Años después de nuestra unión tuvimos la llegada de tu hermano y veinticinco años después la tuya. ¿Qué más podía yo pedir? Tenía un gran hombre a mi lado, un par de hermosos hijos. Yo era feliz. Justo como tú lo eras.» Sasuke alzó la mirada hacia ella y pudo ver esa clase de nostalgia que había percibido en la mirada de Ino en más de una ocasión. «Durante muchos años tu padre había recibido varios informes acerca de las ideas que Orochimaru estaba esparciendo entre los jóvenes, incluso yo también le había advertido que no confiara en él. Podía ver la maldad en sus ojos, pero tu padre no lo creía así. Lo que sucedió aquella noche tú lo sabes. Jamás creí que tal atrocidad pudiera ocurrir. Ver a tu padre caer fue un gran golpe para mí. Pero más allá de aquel hecho y de todas las demás personas inocentes que estaban muriendo en ese momento, yo sólo podía pensar en ustedes. Cuando lo vi morir, supe que el tiempo y las opciones se agotaban, así que sólo pude pensar en una sola cosa.» Su voz era sólo un dulce susurro que se mezclaba con el sonido del golpeteo del agua dentro del foso de mármol. Sasuke se concentró en su perfil y comprobó que ella lucía igual que aquella vez. El tiempo ya no había transcurrido sobre ella, como lo había hecho sobre él. «Todo sucedió tan rápido que no tuve tiempo de analizar las cosas con claridad. Tomé la daga que llevaba tu padre en el cinturón y decidí ponerle fin a mi existencia mortal. Esperaba que una vez que tuviera mis poderes originales pudiera protegerlos a ti y a tu hermano. Itachi pudo predecirlo porque tan sólo unos días antes yo le había revelado mi verdadera naturaleza, y esperaba hacer lo mismo contigo una vez que el banquete terminara. No era un secreto que quería guardar. Ni mucho menos de ti. Lamentablemente me equivoqué. Imaginé que tan sólo muriendo podría protegerlos al instante, pero no fue así. Tuve que esperar a que mi vida mortal

terminara y luego a que la inmortalidad llegara a mí otra vez. Cuando eso ocurrió ya era tarde. Tu hermano había sido asesinado y pude sentir todo tu dolor y tu odio mientras veías su cuerpo bañado de sangre. Aquel dolor aún lo siento, y tu odio llega a mí cada vez que estoy junto a ti. Supe que querías terminar con tu vida así que sólo me quedó ayudarte a sobrevivir. Cuando tu transición llegó tuve tanto miedo de perderte, de que te rindieras. Afortunadamente tenías a Naruto y a Ino junto a ti. No quería abandonarte, de hecho, mi plan inicial era aparecer frente a ti y explicarte la verdad, pero la diosa requirió mi presencia de inmediato así que tuve que volver aquí, no sin antes asegurarme de que ustedes estarían bien. Aquella cabaña en la que se alojaron, yo los guié hasta ahí. Ayudé a que Ino no muriera por alimentarte a ti y a Naruto mientras los servía en todo lo que ustedes necesitaban. Hice lo mejor que pude… y lamento que no haya sido suficiente…» .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. El ligero sonido que hizo la puerta al abrirse a sus espaldas, rompió la concentración que Kakashi y Asuma habían obtenido después de varias horas de meditación. Neji atravesó la enorme entrada y se acercó un par de pasos a ellos antes de apoyar una rodilla en el piso. — Lamento importunarlos. El hombre moreno, con barba, fue el primero en reincorporarse para verlo. — Ha pasado mucho tiempo, guerrero. ¿Puedo preguntar el motivo de tu inesperada visita? — Me disculpo por no haber venido antes. Sé que parte de mi trabajo es venir aquí constantemente, pero ha sido imposible últimamente. La situación de la guerra es cada vez más crítica. — No tienes por qué disculparte, Neji —dijo Kakashi, acercándose a él— Dinos, ¿qué sucede? — Necesito hablarles. — Te escuchamos. — Yo… quiero un sello de cinco puntos. Ambos hombres lo miraron sorprendidos. El hombre con barba hizo el intento para hablar, mientras su semblante se tornaba molesto, pero Kakashi se lo impidió.

— Deja que yo me encargue de esto, Asuma. El hombre lo miró dudoso, más luego asintió. Elevó la capucha color ocre sobre su cabeza, dedicó una última mirada al ojiperla y luego abandonó el recinto. Una vez que la puerta fue cerrada nuevamente, Kakashi fijó su vista en Neji. — Levántate y sígueme. —el guerrero lo hizo. Caminaron a través de todo el templo. Una enorme habitación completamente vacía, a excepción de los cinco tronos hechos de mármol acomodados formando una media luna. Detrás de ellos, había una nueva puerta desde el piso hasta el techo, que se abrió con la voluntad de Kakashi. Cuando la atravesaron, Neji fijó su mirada en el césped blanco que se alzaba, cubriendo la pequeña colina sobre la que se hallaba el templo. Tanta blancura. Tanta monotonía. Tanta tristeza… — ¿Puedo preguntar por qué ahora? —inquirió Kakashi acercándose detrás de él. — Lo necesito. — Neji, vamos a aclarar esto. El sello no es posible. No en ti. — Pero lo hiciste con Naruto. — El asunto con Naruto es completamente distinto. — ¿Por qué? — Porque el kyubi no forma parte de su naturaleza. Lo que hay dentro de ti, lo que tú eres, sí lo es. Irremediablemente lo es. — Pero mi padre lo intentó. Él intentó librarme de eso. —Dijo mostrando los tatuajes que había en su mano—. Si él lo hizo, tal vez… — Tu padre sólo te marcó, más no te liberó. Las cosas no funcionan así. Lo sabes. — Pero tampoco pueden seguir funcionando así. — Neji eres mitad ángel, eso nada lo va a cambiar. Tu madre fue uno de ellos y esa herencia está en ti, junto con todo su poder. No hay sello ni hechizo ni ninguna otra cosa que pueda cambiarlo. Te lo dije aquella vez ¿recuerdas? Si tú aceptas tu naturaleza, las cosas van a ser más sencillas.

— ¡Oh, por favor! —exclamó sarcástico. — Escucha Neji… — ¡No! ¡Tú escucha! —gritó apuntándole con el índice— ¡Estoy harto de ser esto! — Neji… — ¡Soy un maldito fenómeno! — No, no lo eres. — ¡Por supuesto que sí! ¡Mírame! —dejó que su chakra se liberara al máximo. Un brillante resplandor blanco lo cubrió—. ¡Soy una maldita lámpara! — Neji… — Ningún Neji… estoy harto de vivir así. Estoy harto de lo que me he convertido, de ver cómo será la muerte de las personas más importantes para mí y no poder ser capaz de remediarlo, de lo que tengo que hacer para poder apaciguar un poco la energía que hay dentro de mí. —extendió su mano frente a él y la incandescencia aumentó— Por esto perdí lo único que realmente he tenido en toda mi vida… por esto… Las palabras dejaron de brotar de sus labios y sólo hubo un largo silencio. Su respiración agitada era lo único que rompía la tranquilidad del lugar. Con cada bocanada de aire que llegaba a sus pulmones, el fulgor que cubría su cuerpo fue disminuyendo muy lentamente. Sin embargo, él sabía que no desaparecería. — Si no quieres ayudarme con esto, okay. Sé que esa es la razón por la cual estoy dentro de la cofradía, pero no me digas que las cosas no pueden cambiar. Porque si es así, entonces la única esperanza que hay dentro de mí se apagará… y con ella lo haré yo… .:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. La mirada de la mujer se clavó en la de él. Había pena y soledad en ella. Sasuke no sabía que creer. ¿Acaso todo lo que él pensó durante tanto tiempo había sido mentira? ¿su odio hacia ella estaba mal infundado? Entonces recordó el asunto con Ino. — ¿Y por qué obligaste a Ino a permanecer a mi lado? ¿por qué la orillaste a unirse a la Cofradía? ¿por qué le impides estar con Kiba? — Sabía perfectamente que una vez que Kakashi te encontrara y formara la

— No me juzgues. Le dije que lo mejor era que desistiera de la idea de emparejarse con el descendiente de la línea Inuzuka. si tanto temía la reacción del Círculo sobre su línea de sangre. pues bien podrías pensar qué has hecho tú por ella ¿no crees? —Sasuke la miró fijamente— Tomaste la decisión de abdicar pensando solamente en ti. le ofrecí esa opción más no la obligué. Los humanos lo conocen como el mito del hilo rojo que une a las almas gemelas ¿verdad? —no hubo respuesta— En realidad debes de saber que es más que una leyenda. Si hubieses pensado sólo un poco en ella. Tienes varios ejemplos a tu alrededor: Naruto y Hinata. — Sakura nunca iba a ser una sacerdotisa ¿verdad? —ella lo miró sobre su hombro. Esa última frase lo dejó sorprendido. podrías haber aceptado tu título en el momento en el que viste la situación en la que se encontraba y así la hubieras liberado desde hace mucho tiempo. Sasuke. Tenía que protegerte y asegurarme de que tuvieras una fuente de alimento. Ella vino por mi consejo y yo se lo di. — No. se levantó y caminó hacia ella. pero como se negó. Ino y Kiba… . Tan fácil juzgar. Es tan fácil hacerlo. eres el rey y tienes como derecho elegir a la mujer que desees como compañera. sin darnos cuenta de que todos tratamos de hacer lo mejor que podemos. — Un hombre y una mujer unidos por un hilo invisible que los hace los compañeros perfectos el uno para el otro. tú te concentrarías en la guerra y te olvidarías de ti mismo. No mía. — Sasuke ¿recuerdas la leyenda que existe entre nuestra raza sobre los compañeros predestinados? — Sí. Si lo que te molesta es que ella está encadenada a esto. — ¿Y entonces por qué la nombraste como una elegida? —la mujer se volvió para encararlo. Ese era el motivo por el cual te llamé. Bien lo dijiste. de encontrar a una compañera. Esperó unos instantes mientras su cerebro procesaba todo lo que esas palabras conllevaban y cuando tuvo una explicación. manteniéndose de espaldas a él. Sasuke la siguió con la mirada. La mujer volvió a poner distancia entre ellos. La mujer se levantó y caminó un par de pasos. La decisión de Ino para integrarse a la cofradía fue exclusivamente de ella. No habrá castigo para ti porque no has cometido ningún pecado. Yo sólo hice lo mejor que pude… —suspiró lentamente mientras el silencio volvía a llenar el lugar— Y sobre Sakura… no tienes por qué preocuparte.cofradía. criticar y pisar a los demás.

— Sí. — ¿Y no podrías haberlo dicho desde un principio? Él pudo percibir cierto aire de obviedad en aquella mirada. ¿me hubieras creído si yo hubiera aparecido ante ti y te hubiera presentado a Sakura como tu compañera? —No. como un roce del viento que lograba alcanzar lo más profundo de su . ¿Podrías decirme lo que sabes al respecto? — En realidad no sé más que tú.— ¿Estás diciendo que Sakura es mi compañera predestinada? — Tú mismo lo has dicho. —ella sonrió tenuemente—. apareció frente a él: era el anillo de Amaterasu. —ella hizo un leve movimiento con la mano y entonces un anillo de oro. — ¿Puedes verlo? — No. — Tu hermano está aquí ¿verdad? —susurró. — Sasuke. Itachi apareció haciendo que ella se detuviera. La delicada túnica blanca se movía sobre el suelo apenas diferenciándose por las suaves ondas que se producían con cada paso que daba. — ¿Por qué apareció tan de repente? ¿Está muerto? — No lo sé. —susurró de nuevo en ese tono de voz tan tierno y dulce que usaba con él cuando era un niño— Tú lo haces porque tienes el Sharingan. —la escuchó suspirar profundamente— Su cuerpo nunca fue encontrado y. la joya que distinguía a la reina— Tienen toda la autorización y la bendición de la diosa para emparejarse. Definitivamente él no le hubiese creído— Por eso tuve que esperar a que te dieras cuenta por ti mismo.. no se me permitió saber si su alma ya había cruzado.. cuando yo regresé aquí. Ella cerró los ojos y disfrutó del leve toque. dándole vida a esa silueta cubierta de blanco. Una suave brisa alborotó delicadamente un par de mechones de aquella espléndida cabellera oscura. tú me odias y no te agradan los humanos ¿verdad?. con un enorme rubí del tamaño de una nuez. Yo sólo puedo sentirlo. Ella dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el enorme templo que tenía como sus aposentos. Itachi se acercó y acarició la mejilla de su madre.

Sasuke lo miró mientras una media sonrisa se dibujaba en su rostro. ¿cómo salió? —le mostró el anillo de Amaterasu—. Sintió un nuevo y aun más suave toque e imaginó que se trataba de un beso del mayor de sus hijos. — Itachi dice que no tienes por qué sentirte culpable. se dio cuenta de que Neji estaba junto a él. —dijo ella al aire. Wow… eso lo dice todo. — ¿Hablas en serio? — En parte. luego miró hacia Sasuke— A ambos. cubriendo su rostro. — Ya te dije lo mucho que siento no haberte protegido como debía —susurró tan quedamente que Sasuke supo que no se refería a él. Lo sé.corazón. — Digamos que. ¿Y ella oficiará la ceremonia? — No lo creo. Además. a diferencia de ti. — ¿Y qué hay de ti? Neji dejó escapar todo el aire que había en sus pulmones. aún no lo he hablado con Sakura. La capucha de su túnica se elevó como por arte de magia. Últimamente todo lo veo borroso. Vio como ella se daba vuelta y siguió su andar hasta que aquella frágil silueta se perdió tras las puertas enmarcadas por pilares de mármol blanco. El silencio volvió a reinar en ese lugar durante un tiempo indefinido. cariño. — Te amo mucho. Rey de la raza y… mi hijo. — Dile que no tiene por que preocuparse. — Mucha suerte. Cuando apartó la mirada de las puertas. Yo no la culpo de nada. Sasuke Uchiha —dijo haciendo una pequeña reverencia—. yo sigo hundido en la misma mierda de . pero puedo sentirlo. — No te preocupes. Tal vez se lo pida a Kakashi. — Y bien. ella aceptará. Sasuke no respondió. una lágrima corrió por su mejilla. Sin poder evitarlo.

:. Sai le había dejado dos mensajes durante el día. Pero no me preguntes la razón. miró por una ventana. Elevó su chakra junto con el del hermano y en menos de un segundo atravesaron el portal.:. En cuanto encendió su auto. Sakura había llegado a la editorial justo después de mediodía y desde ese momento no dejó de trabajar. Podría haberle contagiado algo.siempre —lo miró de soslayo— ¿Listo para irnos? Hemos estado aquí una eternidad y necesito un cigarro y algo de whisky. No tenía intención de decirle a Sai que lo dejaba porque iba a abandonar el país. y aquella molestia no desapareció parpadeando varias veces. su intestino se retorció. Era el momento de hablar y aclarar las cosas. Sasuke no respondió. en realidad. Le dolían los ojos. cogió su bolso y apagó el ordenador. se auguraba una tormenta en el denso aire. porque. El cielo del ocaso era plomizo.:. Colgó el teléfono. Tomó dos antiácidos y pensó en Neji. Quizás tenía alguna clase de infección. ni siquiera durante la hora de la comida. — ¿Cómo…? — Fue obra de ella —musitó Sasuke—.:.:. Al volver de la fotocopiadora. . Sentía que nada bueno podía salir de aquella reunión. Estaba en otra reunión. pero cuando intentó beberla. se estaría mintiendo a sí misma.:. Necesitaba ir a su casa y reunirse con Sasuke. Tan pronto como llegó a su apartamento. tomó dos aspirinas y llamó al buffet buscando a Sai. Para variar. De vuelta en su escritorio. así que supuso que ese asunto del llamado le había tomado más tiempo del que había imaginado.:.:. echó agua helada en un vaso.:. A las cuatro. O al menos intentó hacerlo. Él no se había comunicado con ella en todo el día. — Extraño… muy extraño… . sino que habían aparecido a través del espejo de la biblioteca en la mansión. y si pensaba que él se tragaría esa historia y la dejaría en paz.:. decidió cancelar su cita con él.:. — ¿Qué demo…? Interrumpió Neji al darse cuenta de que no habían regresado al apartamento. sintió un nudo en el estomago y el calor le robó toda su energía. no pudo concentrarse demasiado y ocupó la mayor parte del tiempo trasladando papeles de un sitio a otro sobre su escritorio.:. Tuvo que apartar la vista. confirmando que se reunirían en su apartamento alrededor de las ocho.

:. los ojos la estaban matando. sintió un golpe en el pecho. Había quedado de reunirse con Sakura para hablar sobre su relación. se quitó la ropa de trabajo para reemplazarla por una camiseta y unos pantalones cortos. y luego se acurrucó en el sofá. Apretó fuertemente sus labios para no gritar. Se acercó un poco más y entonces la luz de la luna que se colaba . ¿Y si le había llegado…? Intentó alcanzar el teléfono que había en la mesita justo sobre su cabeza.:. Se enderezó y golpeó la puerta con más insistencia.:.:. pero horas antes ella había intentado cancelar la cita. Presionó las sienes con sus dedos cuando una oleada de náuseas hizo fluir bilis hasta su garganta. Sólo quería descansar un rato. pero sus dedos no respondieron a sus órdenes así que el aparato terminó en el piso. Sé que estás ahí.:.:. desgarrándola internamente. debemos hablar y no me marcharé de aquí hasta que lo hagamos ¿de acuerdo? Nadie respondió así que él optó por la otra opción. Los tenues roces de las fibras de la tela eran dolorosas puñaladas que atravesaban su piel.:. Volvió a hacerlo. y entonces le pareció escuchar el timbre del teléfono del otro lado. como si algo le hubiese dado un puñetazo de adentro hacia fuera. De repente. Hizo un esfuerzo para alcanzarlo pero su cuerpo cayó sobre la alfombra. Tampoco hubo respuesta. La presión en su pecho y su estómago. aquello no era una gripe. Las manos le temblaban y sentía su garganta irse cerrando de manera lenta y dolorosa. La estaba matando una migraña monstruosa.:. abre. Sintió cada fibra muscular encogerse y alargarse. Fue hasta su habitación.Dios. sintió que no podría volver a mover el cuerpo. lo levantó y tomó la pequeña llave que había debajo de él. recostándose en la puerta. Llegó a la puerta del apartamento donde ella vivía.:. No estaba segura de poder sobrevivir a eso. Sacó el teléfono celular de su bolsillo y llamó.:.:. No. Las puertas del ascensor se abrieron mientras Sai aún estaba pensando en lo que estaba por ocurrir. iba acrecentándose haciéndola sentir en el interior de un compresor de basura. . Todo estaba a oscuras. Veía luces titilando ante sus ojos.:. dio un par de pasos y vio la pequeña luz intermitente del teléfono celular de Sakura sobre la mesita de la estancia. pero una vez que se acomodó. Caminó al final del pasillo donde estaba el extintor. Puedo escuchar el teléfono —nuevamente golpeó la puerta— Sakura. — Sakura. llamó un par de veces pero no hubo respuesta. Regresó a la puerta y la abrió.

La puso boca arriba con todo el cuidado que le fue posible. — ¡Sakura! ¡Oh por Dios! —rápidamente se acercó a ella. — Cariño. Sus pupilas están fijas y dilatadas… — Sasuke… tengo que ir con Sasuke… — Parece que recobra el conocimiento de manera intermitente. — Llama a Sasuke —gimió ella. pero… En ese momento Sakura se levantó bruscamente del suelo y le quitó el teléfono de las manos. — ¿Señor? ¿Hola? Volvió su atención a la llamada. — Necesito una ambulancia. fría y cubierta de sudor. boca abajo. Yo te cuidaré. Le extendió los brazos. ¿puedes oírme? Ella abrió y cerró la boca intentando decir algo. como si lo hubiese intentado alcanzar sin conseguirlo. Al escuchar a la operadora. no esperó el saludo protocolar. La mano de Sakura se movió vacilante.por la ventana le dejó ver algo que no esperaba: Sakura estaba en el piso. No había ninguna. Posible sobredosis de droga. cayendo de rodillas a su lado— Sakura. Cuando abrió los ojos. — Sobredosis de droga. Creo que es heroína. Empezó a mover la cabeza. quédate quieta. Estaba tan pálida como un fantasma. buscándole marcas. Su mano estirada hacia el teléfono tirado cerca de ella. pudo ver sus pupilas totalmente dilatadas. Sacó el móvil y marcó el número de emergencias. — ¿Qué? —cuestionó él casi con indignación. pero tampoco iba a perder tiempo quitándole los zapatos y mirando entre los dedos de sus pies. La voz de la operadora lo interrumpió. — Voy a morir… . pero ningún sonido salió de su garganta. Sai buscó sangre y no halló nada. Como si estuviera drogada. apenas consciente. tratando de apartarle el teléfono.

¿Dónde está? — No lo sé… llámalo —susurró apuntando trémulamente a su móvil. Sakura. no la sacarían de la sobredosis. Además. pero no había nada. era un traficante de drogas y había enviciado a Sakura. Sasuke. Sai no tenía tiempo para pensar. Fue entonces cuando él comprendió todo: ese hombre. Intentó divisar algo entre la oscuridad. — Lo necesito… Sai la miró fijamente a los ojos. hijo de… — No. Y eso teniendo la esperanza de que ella realmente se hubiera intoxicado con la heroína. — Por favor. Gaara sintió que debía dejar la cama. Él sólo podía mirarla. Lo necesito. Era como si ella… Rodó sobre el colchón… ¿dónde estaba ella? Abrió los ojos abruptamente al mismo tiempo que se sentaba. considerando que normalmente eran cuatro horas como mucho. Sólo estaba él en la cama. Parecía moribunda. Ella lo sujetó por las solapas del abrigo. escuchó la voz al otro lado de la línea. las fuerzas abandonaron el cuerpo de ella haciéndola caer al suelo en posición fetal—. Un par de segundos después. lo abrió y luego de encontrar el número oprimió la tecla verde. Todo su cuerpo temblaba sin control y el sudor estaba manchando la parte delantera de su camiseta. su vecino y en el que él no había confiado desde el primer momento en el que lo había visto.— ¡Claro que no! —gritó él— No lo voy a permitir. Entonces . Si no había sido así. Aún cuando la llevara a urgencias. esa sensación era abismalmente diferente a lo que había sentido en toda su maldita vida. Aunque lo más extraño era el calor que sentía al despertar con Kaiya a su lado. Le extrañaba que pudiera dormir tanto. podía morir durante el trayecto o mientras esperaba a que la atendieran. ella… — Maldita sea. Sai. Tenía muy mal aspecto. Ese maldito bastardo. los medicamentos solamente la ayudarían un poco. por favor. Voy a morir —de repente. — No soy Sakura —espetó lacónico— Ella se muere… Capítulo 21 Menos de dos horas antes del anochecer. alcanzó el teléfono de Sakura.

Colocó la regadera en su lugar.escuchó un pequeño grito proveniente del baño. De nuevo esa mezcolanza de emociones volvió a emerger dentro de su pecho con más fuerza. Se despojó de los pantalones blancos que había utilizado de pijama y los reemplazó por los pantalones de cuero. Pero ver la ropa que ella usaba. más bien exigía. le resultaba diferente. Miró a todos lados en la habitación. No pudo evitar mirarla fijamente. Se quitó las sábanas de encima. No sabía que pensar. Levantó la cubierta de madera que cubría el cajón donde él guardaba sus armas y se quedó mirando el teclado numérico en vez de insertar la clave. — Siempre debes asegurarte de que esté perfectamente fija al soporte —dijo lacónico antes de salir del baño tan rápido como si el lugar estuviese ardiendo en llamas. la tomó por los antebrazos y la apartó con más violencia de la que él esperaba. Fue en ese momento como si todo lo que había a su alrededor desapareciera durante la milésima de segundo en la que la tuvo entre sus brazos. Una mezcla de emociones se fundió en su pecho. Porque él era alguien que pedía. cuando ella perdió el equilibrio estando a punto de desplomarse sobre el mármol blanco del baño. Tenía el cabello mojado. Algunas gotitas se deslizaban en sus mejillas y alcanzó a ver que otras más lo hacían a lo largo de la curvatura de su cuello. Siempre. Se levantó e hizo que ella hiciera lo mismo. su pecho y se desvanecían bajo la bata negra que traía puesta. cayó apoyando una rodilla y apretando contra sí el cuerpo desnudo de ella. tal vez buscando la ruta de salida más rápida a todo eso que sentía en su pecho. Estaba a punto de respirar aliviado. La manguera se había caído del soporte y ella intentaba hallarla para cerrarla. Cerró los ojos para expandir sus sentidos y escuchó la puerta del cuarto de baño abrirse. Repentinamente tuvo la visión de sus propios labios siguiendo el camino que . Rápidamente. como un estúpido. su espacio. Abrió el par de puertas de caoba y miró el pequeño apartado: había ropa femenina en el espacio que antes había estado desocupado. Asomó medio cuerpo a través de la puerta del armario para ver a Kaiya caminar lentamente hacia la cama. dejando la cama de un salto. abrió la puerta sin preguntar y… Vio a Kaiya pelear contra la regadera desmontable. Gaara se movió a gran velocidad para atraparla en el aire. Corrió torpemente hasta el baño. añadiendo una camisa negra sin mangas y cuello alto. cayéndole sobre los hombros. sin darle tiempo a pensar cuál era la más fuerte. Finalmente decidió ir hacia el armario para prepararse. en su armario.

pensó en la primera vez que la vio. Ella se puso las manos sobre la cara. — ¿Si? — Lo siento. sino que además. y como toque final la ligera chaqueta impermeable para cubrir el arsenal. esa noche que ahora parecía tan lejana aun cuando apenas habían pasado dos días. como si fuera una leprosa o algo peor. — ¿Qué? — Yo… no importa. sólo para oír .recorrían todas y cada una de las gotas a través de la piel de ella. Ambas tenían las recámaras llenas de balas y había otros dos clips de puntas huecas en el cinturón. ahora era la única forma en la que él recordaba que estaba vivo. parecía que se hacía cada vez más fuerte conforme corrían las horas. Comprobó el filo de las hojas de sus dos dagas plateadas en el interior de su antebrazo. Se estaba volviendo loco. se colocó la pistolera alrededor de sus caderas y puso directamente las SIG en su lugar. Se dio la vuelta. Cuando el dolor le zumbó en el cerebro. Azules como la noche. Azules como… — Gaara… Pensó que no le hablaría esta vez. Kaiya tenía la vista alzada hacia él. dejándolo como un estúpido. Sus ojos eran tan azules. Resbaló un cuchillo de lanzamiento en una pequeña hebilla de su espalda y aseguró los otros dos en los cintos alrededor de sus muslos. se dedicó a mirar los pequeños ríos de sangre correr en dirección a su codo y luego escurrirse a ambos lados. Completamente loco. goteando sobre el piso del armario. Definitivamente ya estaba pensando cosas raras. Luchó contra el impulso de golpearse a sí mismo. Mientras se ocultaba de él. Sacudiéndose para concentrarse. cuando ella lo había sorprendido luego de que ese cazador le perforara un costado. Las botas de combate eran lo siguiente. Lo había asombrado. Y ella no solamente continuaba teniendo ese efecto sobre su cerebro. Hacía mucho tiempo que había dejado de ver el dolor como algo negativo. Regresó al armario. No después de que él la apartara de esa manera. Cuando salió. cortándose la piel. Era como si tuviera un interruptor del cual sólo ella tuviese el control remoto. desde la cama.

Sólo que hubiera sido mejor que alguien como Hinata o Ino. Había sido cuestión de tiempo. tu cama. deseaba tener el don de las palabras. Necesito. pero sólo necesito… yo te necesito —Dulce diosa. Estoy bien… lo siento. La voz de otro hombre: su padre. sé que no me quieres aquí. Por primera vez se adentró en la mente de alguien más. Entonces otro. — ¿Qué se suponía que tenía que decir? Tiéndele la mano. —…sólo necesito algo de tiempo. o como Naruto o Kiba estuviese ahí cuando llegara ese momento. Percibió el dolor del rechazo. conseguir que mi cabeza salga de todo este nubarrón que hay ahora. No sabía que tenía que hacer. Sé que debería marcharme. Sólo vete. Él sabía lo que era eso. podía ser extremadamente fuerte. de alguna manera. Soy una terrible persona. imbécil. Lo he estado toda mi vida y siempre he sabido lidiar con ello así que… Esa frase removió algo en él. pero era obvio que ella necesitaba consuelo. Soy tan… lo siento. He invadido tu cuarto. la garganta cerrada. —Suspiró e intentó recobrarse a sí misma. Miró sobre el hombro. Solo toda una vida. la compadecía—… no puedo estar sola. Obligándote a dormir cerca de mí cuando es obvio que tú no me toleras ni un poco. pero tuvo un extraño interés por saber a qué se refería ella. — Por supuesto que sí.un sollozo. no ahora. ¡Aléjate de mí! ¡No me toques Kaiya! ¡No te quiero cerca de mí! Su pecho se oprimió justo como lo hizo el de ella en esas ocasiones. estoy bien. si la había escuchado bien. el golpe seco justo en el corazón. Y otro. Mientras se acercaba y se sentaba sobre el colchón. Sé que es contradictorio pero… —inhaló profundo y los sollozos volvieron— De verdad. . extremadamente bien: el estómago hecho un nudo. pero sabía que tarde o temprano explotaría por la situación en la que se encontraba. Ahondó en los últimos recuerdos que había en la mente de Kaiya y luego en los más superficiales captando siempre lo mismo. Un sentimiento que él conocía muy bien. pero no puedo sola. Cógele la mano. — Kaiya… — Lo siento —le dijo dentro de las palmas—. pedazo de… No podía hacerlo. — No tienes por qué sentirlo. Soy lamentable. Gaara aún pudo oler el aroma a jazmines mientras era aplastado por el olor terroso de las gotas de agua sobre la acera caliente—.

sé que esto no tendría por qué importarte. Se repetía una y otra vez. Ella necesitaba comprensión y consuelo para poder salir de la confusión. salió de la habitación. y él sólo… Mierda. lo había arruinado. encontrarnos a todos… Sin darle tiempo a decir nada. Lo siento. Ella no se ofendió por la hosquedad de sus palabras. se dirigió a la puerta. pero es obvio que tu reacción es perfectamente normal. Dobló en una esquina para llegar al corredor principal de ese piso. Cerró los ojos. Quería decirle que ella no era desagradable. ataviada con una túnica color cian. Es algo que no he podido comprobar porque no sé cómo quedó mi cuerpo luego del accidente. no había nadie más indicado para hacerlo que él. el del padre de ella vociferándole que se alejara. ¿Por qué había hecho eso? Al saber cómo afrontar la situación. — Mi señor. que era la mujer más hermosa y más perfecta que había visto en su vida. — Regresaré antes del alba. Estaba más que . percibiendo con mayor intensidad el aroma a lluvia y la suavidad de sus labios. sino también de todos sus recuerdos. — Lo siento. No supo en qué momento pero algo completamente cálido se apretujó en su pecho. no sólo de cualquier cosa que pudiera lastimarla ahora. Deseaba protegerla. el rastro de lágrimas aún estaba en sus mejillas. Tampoco puedo culparte por querer alejarte de mí. que ella era… En un impulso se inclinó y le besó en los labios. y entonces se detuvo de golpe. los ojos más abiertos que si le hubiera abofeteado. Como una grabación rota. Frente a él había alguien que no estaba esperando: una mujer de cabello castaño y ojos oscuros. en un grito o en un eco que se hacía lejano. — ¿Qué haces aquí. Gaara volvió a escuchar ese grito en su mente. Danzou sabe como encontrarme…nos. Al verlo ella hizo una reverencia. Sí. Fue tan solo un segundo y entonces ella saltó hacia atrás con un jadeo. yo… — ¿Ahora que iba a decir? — Escucha Kaiya… Ella sólo permaneció con la mirada fija al frente. De nuevo sintió la imperiosa necesidad de molerse a golpes a sí mismo por ser tan imbécil. Sé que tal vez soy desagradable… Cuando lo dijo. Estupendo. Matsuri? —inquirió fríamente. Cuando se trataba de joderle la vida a alguien más.

Las luces del apartamento se encendieron a su voluntad y vio como el humano se sobresaltaba al verlo aparecer tan repentinamente. Pudo sentir la estupefacción de todos.:. Cerró el aparato y lo metió en el bolsillo de su abrigo. . Vuelve a casa. No necesitaba esto. — No te necesito. Lamentablemente no pude venir antes porque me encontraba recluida meditando.:.:. pero no podía detenerse a dar explicaciones. no la muevas. Pero ahora quise venir para servirle. Acunando a Sakura entre sus brazos.:. Notó cómo el humano temblaba de ira cuando el cuerpo de Sakura cambió de brazos. pasó a grandes zancadas a través del grupo de hermanos. Era el humano. — Maldito hijo de perra.:.:. Cuando vio a Sakura en brazos del humano. Su transición había comenzado.:. pensó mientras se acercaba.:. Lo presentía.:. No ahora. — Supe que había resultado herido de gravedad. manteniendo el teléfono en su lugar. y él había dicho… — ¿Dónde está? —preguntó tan firmemente que los guerreros a su alrededor se mantuvieron estáticos. Antes de que los hermanos pudieran cuestionarlo. Ha sucedido. La sangre de Sasuke quedó congelada en sus venas mientras sostenía el teléfono junto a su oído. No después de… "¿En qué mierda estabas pensando?" No cabía duda de que esa iba a ser otra 'magnífica' noche digna del recuerdo. siendo seguido muy de cerca por los demás.:. se le cortó la respiración. encaminándose hacia la salida para ir a su apartamento. él pasó a su lado para seguir su camino sin siquiera mirarla.:. Sai hizo el amago de acercársele cuando vio que iban hacia el apartamento de . Antes de que la mujer dijera algo.:. Él atravesó el estudio hasta el vestíbulo. Abrió la puerta principal— Quédate donde estás. ¿Cómo pudiste hacerle esto? Sasuke no se molestó en responder. él se desmaterializó hasta el apartamento de Sakura.acostumbrada.

La sangre manó intensamente. Y su piel se estaba enfriando a cada instante. El resultado fue el mismo. se hizo un corte. apoyándolo bruscamente contra pared del corredor. Era gélida. Vuelve por favor.junto. se apresuró a atravesar la estancia y caminó tan rápido como pudo hacia su habitación. Estaba demasiado quieta. Nada. Apartó varios mechones de su cabello que se habían adherido a su rostro debido al sudor. comprobó que respiraba y comenzó a hablarle para hacerla reaccionar. sacó una daga y se quitó la camisa. no te mueras! —Las luces parpadearon en la habitación—. — Sakura —susurró—. Tanteó su propio cuello hasta que encontró la yugular. Luego de poner los cerrojos. — ¡Maldición. Pudo notar como su piel . pero tuvo el presentimiento de que se trataba de simples espasmos involuntarios. — ¿Adónde crees que vas? —presionó un cuchillo sobre su garganta. Colocando la punta del cuchillo contra la piel. Acercó el oído a su boca. estaba comenzando a desesperarse porque no conseguía que ella volviera en sí. ¡No te rindas! ¡Te amo! Sakura permaneció inmóvil. — ¡Maldita sea! —Se descubrió las muñecas y estaba a punto de perforarlas con sus propios colmillos cuando se dio cuenta de que quería sostenerla si podía beber. Después de decir eso. Cuando se lo introdujo en la boca. Le suministró más sangre. caminó hasta la cama y sobre ella depositó a Sakura. El tiempo era esencial. Lo tomó por las solapas del abrigo. — ¡Sakura! ¡Sakura! ¿Me oyes? Sus manos se movieron nerviosamente. al tiempo que su mirada aguamarina se posó sobre él. oscura. pero con mucha dificultad y muy débilmente. Y él no saldrá de aquí hasta que yo vuelva. Se humedeció la yema de un dedo y lo llevó a los labios de la mujer. Todavía respiraba. Instantes después. La sacudió de nuevo. Se despojó del abrigo y de la cartuchera. su lengua no respondió. pero entonces uno de los hombres que habían aparecido junto con él se interpuso en su camino. — Nadie excepto yo matará al humano —advirtió Sasuke—.

Mientras acunaba aquel frágil cuerpo. Suspiró profundo. y ella lo tenía sumamente presente. Estaba comenzando a aburrirse. del lado derecho. estaba el hecho de que él tenía otra clase de vida diametralmente opuesta a la que ella intentaba vivir.:. que había tenido un hombre para con ella. puerta. Había sido el primer beso que había recibido en muchos años. estaba un buró. cama. Porque más allá del hecho de que no pertenecieran a la misma cadena evolutiva. como si se hubiese establecido alguna clase de conexión entre ella y Gaara.:. Pero no podía ser. pero entonces ¿por qué lo extrañaba ahora más que antes? . dos pasos a la izquierda de ahí.empezaba a ponerse azul: la muerte se cernía sobre ella. clóset. Era la octava vuelta que daba en la habitación. sacudiéndola hasta que el cabello se le enredó. Ella no podía irse.:.:.:.:.:. . y ella no pudo evitar llevarse las yemas de los dedos hasta los labios. Cama. De nuevo ese cosquilleo que sintió en ese instante. Apretó los párpados con fuerza al recordar la forma en la que se había apartado. volvió a recorrer cada centímetro de su cuerpo. baño. que nada podía suceder entre ellos.:. siguiendo esa dirección. recordando el beso que él le había dado.:. ventanas. — ¡Sakura! ¡No dejaré que mueras! ¿me escuchas? Te seguiré antes de permitir… Se interrumpió con un lastimoso gemido. No cuando él por fin la había encontrado. Tuvo miedo de esa extraña sensación que tuvo con aquel delicado roce. estaban las ventanas y junto a la cama. ¿Por qué tuvo que ser tan abrupta? Por miedo. buró. Sin poder contenerlo más. ocho pasos hacia la derecha estaban la puerta. Se dejó caer de costado sobre el mullido colchón. Algo en su interior le decía que no debía dejarse llevar. se hallaba el segundo buró. Mucho. El aroma de Gaara llegó hasta su nariz de manera sumamente tenue.:. estaba el clóset y cinco pasos hacia la izquierda estaba el baño.:. buró. apretándola contra su pecho. o al menos de aceptación. Eso era todo. La primera prueba de afecto.:. sus profundos ojos negros se quedaron fijos en la pared negra que tenía ante él. del otro lado. Ya había memorizado todas y cada una de las pocas cosas que había ahí: junto a la cama. finalmente. Sasuke gritó de furia y agarró su cuerpo.

lo siento. —Le interrumpió— Es normal que no quieras estrechar la mano de una desconocida. En verdad te ofrezco mil disculpas… — No hay por que… — No lo sabía. Tú debes ser Kaiya ¿verdad? Soy Temari. Ella sólo pudo asentir con la cabeza. Fue entonces cuando percibió un suave aroma. — Supongo que todo esto debe ser muy incómodo para ti ¿no es verdad? — Kaiya no logró entender a lo que se refería. — ¿Te encuentras bien? —le preguntó la voz de una mujer. Con pasos lentos. Temari dio un respingo. salió de la habitación y empezó a moverse a través del amplio pasillo. la hermana de Gaara. La rubia esperó a que ella le estrechara la mano. fresco. no… — Entiendo. esperando a escuchar el impacto con el piso. pero no se movió. Hizo inútiles esfuerzos para evitar que cayera. Cerró los ojos. Llamó a su perro. no… yo… no sabía que me habías extendido tu mano. que había sido llevado por el mayordomo de la casa al inicio de la noche. No estaba muy segura de adónde se dirigiría o si estaría bien. como si se tratara de la brisa del océano. — Ah. que imaginó se trataba de una escultura. no sabía que había en el pasillo y… — No te preocupes. pero cualquier cosa era mejor que permanecer dentro de esas cuatro paredes. no tienes por qué disculparte. — Lo siento. Así que luego de unos segundos bajó el brazo. — Perdón. — Ah. Tanteó con sus dedos en la derecha para hallar el muro.Agitó la cabeza al tiempo en el que se sentaba sobre el colchón. sin embargo. . pensando en cosas que no deberían tener importancia para ella. más no ocurrió. manteniéndose siempre cerca de su perro. lo que encontró fue una figura extraña que se tambaleó bruscamente cuando ella se apoyó sobre eso. Estar tanto tiempo encerrada en esa habitación ya la estaba enloqueciendo. no pasa nada. Soy ciega. y se dispuso a salir.

eso es durante las mañanas. hasta donde sé. esa es la razón —comentó Temari refiriéndose al silencio de Kaiya— Para los humanos el desayuno es la primera comida pero. Kaiya extendió su mano. — Un poco. se supone que esa es la última comida. diferente que le llamen primera comida a… No terminó la frase. He sido ciega durante mucho tiempo así que 'desayuno' o 'cena' no tienen ninguna diferencia. el inicio de la noche es el comienzo de nuestras jornadas y… —hizo una pausa y suspiró profundo— creo que ya te confundí. — Así que… ¿eres la hermana de Gaara?… — Así es. nada. La rubia la estrechó ligeramente. Después de unos segundos. Kaiya desvió el rostro hacia un lado. Pero para nosotros. y lo mismo sucede con la cena.… ¿ya tomaste la primera comida? Kaiya negó con la cabeza y luego rió tímidamente. pero no por lo que te imaginas. Temari percibió el aroma de la tristeza proveniente de la humana y eso la hizo sentir algo incómoda. Lo imagino. al inicio de la noche. como inicio de sus actividades. Es sólo que me parece bastante curioso… o más bien. — Soy Kaiya. es decir. — ¿Sucede algo? — No. — Sí. el silencio comenzaba a instalarse entre ellas. tú ya… ahm.Ambas se quedaron en silencio al mismo tiempo y luego rieron. siempre son en la oscuridad. ¿Desayuno o cena? — Bueno. — Ah. Aunque supongo que él no te ha hablado de mí. el fin del día. . — Bueno… él en realidad no suele hablar mucho conmigo. — Temari.

Sakura regresó de golpe a su cuerpo. con bordes difusos que sugerían que lo que había era infinito. pero algo en ella le agradaba. — Yo tampoco. Como primera impresión debía decir que era agradable.:. y fuese quien fuese. pero debía ser algo importante para su hermano.:. Parecía como si la hubiesen catapultado y hubiese aterrizado sobre el asfalto. La escuchó reír suavemente. cosa increíble considerando que ella nunca había sido muy adepta a los homo sapiens. Como su hermana mayor sabía que para él era prácticamente imposible aceptar la cercanía de alguien después de todo lo que había vivido. Le dio la sensación de que la conocía. como si fuese un globo inflándose de aire. pero había algo en la humana. Como si supiera qué significaba aquella mancha. Tragó saliva con dificultad. La figura dejó caer la mano. Se llevó las yemas de los dedos a los labios. Le dolía todo. Cuando abrió la boca. No podía precisar qué.:. volvió a sentir aquel sabor. Ella dio un paso adelante. pero alzó la mano en señal de saludo.— Y bueno. Sakura trató de ver algo a través de la espesa neblina que la rodeaba. ¿ya cenayunaste? —preguntó buscando romper de nuevo el silencio. Su piel se llenó de una nueva clase de vida. Gritó. — ¿Madre? —susurró La mujer estaba inmóvil a escasa distancia. . trató de . Por un instante le pareció percibir también lo que había hecho que Gaara se fijara en ella. Sus sentidos despertaron. Supo que era una mujer. iluminada desde atrás. Tal vez algo que tuvieran en común. algo milagroso sucedió.:. Se encontraba sumergida en una especie de ensoñación. como si la hubiera oído. ¿te gustaría acompañarme al comedor? La humana asintió. — No.:. se aproximó en medio de aquella bruma blanquecina. aún no. no sintió temor alguno. Una figura solitaria. Y entonces.:.:. Cuando bajó la vista.:. pero de repente sintió un sabor en la boca totalmente desconocido. Ciegamente.:. Temari comenzó a caminar junto a ella a través del pasillo hacia las escaleras que daban al primer piso de la mansión.:.:. todo era de color rojo.:.

Él le cogió las manos y se las llevó a los labios. sino tranquila. Un poco más tarde. Su visión se enturbió. El sudor goteaba por su cuerpo. Sakura alzó la cabeza. Mantuvo la cabeza hacia un lado. Ella miró el agujero en su garganta y se le revolvió el estómago. Sin . La agarró de la mano y ella dio un fuerte apretón cuando la siguiente explosión torturadora la dominó. —Oh. y luego empezó a beber de su cuello con una avidez y un ansia inusitadas. Sasuke sintió que Sakura se sacudía como si la hubieran electrocutado. sin llorar. Él permaneció con ella todo el tiempo. tratando de escapar.sujetarse a algo sólido. — No. Los brazos de ella se apretaron alrededor de sus hombros. se había quedado quieta. que le provocó convulsiones. Dios. La embistió. las uñas se clavaron en su piel. Sasuke la estaba mirando fijamente. Lanzó un rugido de triunfo mientras la apretaba contra su cuerpo. llevándola a una oscura agonía. dando con la fuente del sabor. y Sasuke la acunó en su regazo. Sintió cómo la invadía una oleada nauseabunda. muy valiente. volvió y se enturbió de nuevo.. No sabía cuánto había durado. Había soportado el dolor sin quejarse. y no estaba muerta. Se lamió los labios y abrió los ojos. Había sido valiente. Se dobló. Apretó los dientes y se arqueó. Sasuke respiró aliviado poco después de las dos de la madrugada. ¿Qué te he hecho? —Extendió los dedos para contener la sangre que manaba de su vena. Claro que no. Apenas podía distinguir la cara de Sasuke debido al dolor. Días. Esto pasará—susurró él. Se giró hacia un lado y luego al otro. empapando las sábanas. Finalmente. — Gracias por volver a mí. hasta que quedó tendida de espaldas. — Yo…. dejando al descubierto el cuello ante ella. Tenía una herida enorme en el cuello. yo… El dolor llegó rápido y fuerte. — ¿Me estoy muriendo? —gimió. Pero no será divertido. Horas. depositándola de nuevo sobre el colchón—. pero pudo ver en sus ojos una gran preocupación..

para cambiarlas. — Gracias —murmuró ella. levantándola suavemente en sus brazos. — ¿Qué sucede? —Bajó la cabeza a la altura de su boca. la recogió y acomodó entre el fresco satén. Al no protestar. Sus córneas tampoco parecían haber sufrido transformación alguna. alzaba el cuello y abría la boca. Vio sus colmillos. al igual que la vista y el oído. Recordó la sensación cuando ella había bebido de él. cerró el grifo.embargo. agarró un bote de champú y echó un poco sobre su cabeza. dio un suave masaje a su piel lo mejor que pudo sin dejarla caer y luego se cercioró de remover hasta el último residuo de jabón. los brazos. Tenía la misma estatura que antes. le secó el agua del cabello. fue introduciendo su cuerpo gradualmente. Acunándola nuevamente entre los brazos. brillantes. y luego la alzó de nuevo. Luego quitó de la cama las sábanas húmedas y la funda del colchón. Se preguntó si podría salir durante el día. abrazándola. Cuando terminó. el cuello. Buscó señales de que su cuerpo estuviera cambiando y no vio ninguna. . Su piel quedaría hipersensible durante algún tiempo. — Necesito una ducha. puntiagudos. Ella emitió un sonido ronco. Con una pastilla de jabón. — De acuerdo. La envolvió y la colocó otra vez sobre la repisa. sosteniéndola entre la pared y el espejo. Parecía gustarle el agua. Blancos. Luego los pies y las piernas. Su profundo suspiro fue el mejor cumplido que jamás hubiera recibido. le quitó la ropa con delicadeza. Cuidadosamente. La hizo entrar lentamente en el agua. La sentó en la repisa de mármol. él había pasado todo el tiempo rogando que su transición terminara cuanto antes. Con la mano libre. la cara. Sasuke se arrodilló a un lado de la cama. Le frotó el cabello hasta formar espuma y luego lo enjuagó. Se levantó de la cama. y le parecieron hermosos. abrió la ducha y volvió a buscarla. repentinamente consciente de que sus pantalones de cuero y sus botas estaban empapados. para que aquella impresión no fuera demasiado brusca para ella. Sasuke la oprimió contra sí durante un instante. Luego dejó que sus pies tocaran el suelo y sostuvo su cuerpo con un brazo. Él la besó y la llevó hasta el sillón. salió y cogió una toalla. atento a cualquier cambio en su expresión ante la temperatura. rozando primero sus pies.

Del otro lado de la habitación estaba un hombre de cabello corto. una estrella de cine o algo parecido. que había permanecido en una esquina. Las risas amortiguadas de los demás hombres fueron un zumbido en el lugar.:. Los dos. cerca de la puerta estaba un tipo con cabello largo hasta la cintura.:. el hombre del tatuaje les había hablado a los otros en alguna clase de idioma extraño durante algunos minutos y luego todo había sido silencio. — una media sonrisa se formó en su rostro— Por ahora. — Dame la satisfacción de poder degollarte. a su lado. — Es suficiente. ni comentarios. a ella la reconocía: era Ino. a detalle.:. lo golpeó bruscamente contra el muro. Un largo y sofocante silencio que lo oprimía a cada segundo. Recostados sobre el muro.:. había dos hombres más. a su izquierda. — Sólo haz el intento de huir. Con su antebrazo había presión en su garganta. Los estudió a cada uno. junto a él estaba una mujer.:.La besó en la frente.:. pero en cuanto habló el silencio llegó a la habitación. pero entonces el hombre pelirrojo. y no dejaba de sostener un cigarro entre los labios. Él no era del todo un ángel. basta —dijo el rubio con rostro de ángel— Sasuke lo quiere vivo. ojos perla y un extraño tatuaje en el cuello. — Gaara. humano. . Habían pasado horas desde que Sakura había desaparecido a través del corredor del apartamento. haciendo castañar sus muelas. haciéndolo deslizarse sobre el muro. Déjenlo en paz —la voz de Ino le sorprendió. . De acuerdo. parecía un ángel.:. alborotado y una mirada fiera.:. No hubo más risas.:. Parecía increíble.:. de nuevo. Luego de que Sasuke se llevara a Sakura. cortándole el paso del aire hacia sus pulmones y. Expectantes. pero su mirada era sumamente sagaz.:. el primero tenía un aire perezoso. El lugar lucía pequeño con las cinco imponentes figuras que había a su alrededor. Ya no podía soportarlo más. Primero. el segundo era rubio y de ojos azules.:. humano —susurró el que tenía cara de psicópata y luego se alejó de él bruscamente. De algo que sólo ellos parecían conocer. — Gracias por volver a mí —susurró antes de unir sus labios a los de ella. sintió la fría punta del cuchillo en su quijada. Hizo el intento de moverse.

Neji —respondió sin dejar de abrazar a Ino—. yo no soy la más indicada para decirlo… — Lo logró —la voz del hombre con el cigarrillo en la boca. Se suponía que eras su amiga. No era momento para cortesías. Ella… —dejó de hablar— Escucha. Escucha. Extraño. apartando violentamente la mano que ella le había ofrecido mientras se levantaba. se detuvo. — Dudo mucho que así sea. — ¿Qué vamos a hacer? ¿nos quedaremos aquí todo el día? —preguntó el del tatuaje. Realmente la apreciara. la interrumpió. — No lo sé. El hombre con mirada fiera se acercó un par de pasos detrás. Era como si el hombre la apreciara. — Está bien. — ¿Ah. Como una de nosotros. No lo estoy —espetó. pero con sólo un movimiento de mano de ella. debí de haberla llevado a un hospital. ¿cómo pudiste permitir que él la hundiera en ese mundo? — No sé a qué te refieres. dándole un beso sobre el cabello. Sai? — No. pero no tienes por qué preocuparte. pensó Sai. Ino entrelazó los dedos de sus manos sobre su pecho. Apoyó su mentón sobre ellos y susurró: — Gracias dulce diosa creadora… El hombre de mirada fiera se acercó a ella y la abrazó. — ¿Hablas en serio? —preguntó Ino acercándose a él. Todo saldrá bien. te lo aseguro. Creo que lo mejor es . — ¿Te encuentras bien. Ni siquiera sé porqué le llamé.La mirada aguamarina se enfocó en Ino de manera fugaz. — Sí. sé que estás molesto. Kiba —susurró sin dejar de mirar a Sai—. no? ¿Acaso no la viste? Eso no era un paseo por el parque. puedo sentirla. Le pareció percibir un ápice de calidez cuando la miró. — Ella no estaba drogada.

Sólo duérmelo. No te quiero aquí ahora que tienes el prospecto de un juguete. — ¿Quieres que lo limpie también? Es mi promoción del día. idiota. Pero si el humano da motivos… — Déjalo. ahora no reniegues de tu responsabilidad. —dijo secamente—. — No. — Yo también me quedo —interrumpió el pelirrojo. Un maldito aguafiestas de mierda —el hombre sonrió.que todos vuelvan al complejo. Ino y yo nos quedaremos por si Sasuke necesita algo. — Ah… Neji —el hombre enfocó la mirada en Sai— ¿Podrías? — ¿Matarlo? Será un placer. — ¿No te cansas de repetírmelo? — ¿No te cansas de serlo? En el rostro del pelirrojo se dibujó una media sonrisa y entonces sucedió lo impensable: desapareció. — No voy a jugar con nadie. Como por arte de magia el hombre se desvaneció en medio del lugar y luego lo hicieron el de actitud perezosa y el rubio. —el pelirrojo iba a interrumpirlo otra vez— Y te lo digo además. Risa que desapareció con una sola mirada de Ino. Gaara. porque tienes otra misión ¿recuerdas? Querías cuidar de Kaiya. Avísenme si necesitan algo. pero me encantan los retos. entonces nos veremos en casa. Se aclaró la garganta. Movió la cabeza. acercándose hacia donde estaban. Una ligera risa reverberó en su pecho. No lo harás. Vuelve a casa. — No. . Será difícil. ¿Qué rayos sucede aquí? ¿quién demonios son estas personas? — Bueno. Ve a la mansión. — Sasuke lo quiere tal y como está. — Eres un maldito aguafiestas.

:. Había pensado que tal vez luchar en las calles ayudaría.:. había esperado que su mujer superara satisfactoriamente el cambio. nubló su vista momentáneamente.:. y que más rápido caía un hablador que un cojo.:. . La ligera nube blanquizca formada por el aliento que salió de su boca. el rey de la raza era un héroe. Ya había sido hora de que Sasuke encontrara a su compañera. Sabía que en algún momento. muy cercano. pero un héroe al fin y al cabo. Gaara se materializó justo en medio del enorme patio empedrado. Sai se dio cuenta de que no podía apartar el rostro. frío. Durante las últimas horas. pero no contó con que la mujer de Sasuke iniciaría su transición justo en ese momento. la única mujer que había estado en su vida como posible compañera había sido Ino. Y no un jodido maldito bastardo asesino como lo era él. calculador. Lo merecía. Vaya que el mundo era muy pequeño y cambiante. Y cuando Shikamaru les había dicho que así había sido. como si una fuerza invisible se lo impidiera. hermosa descendiente de una respetada línea de sangre.:. Sí. Un gran héroe. La mirada nívea se clavó en él. Porque. arrogante y con un genio de los mil demonios.:. eso había terminado con la llegada de Kiba. Porque a diferencia de él. Tal vez no lo dijera. evaluando mentalmente sus opciones.El ojiperla se encogió de hombros. aunque claro. miró su reloj y notó que aún faltaban poco más de dos horas para que el amanecer llegara otra vez. Y era por eso por lo que Sasuke merecía ser feliz.:. no pudo hacer nada más que unirse inadvertidamente al alivio del resto de la cofradía. tendría que atravesar las gruesas puertas de madera sólida y encarar el desastre que había causado.:. Porque eran tan opuestos que era obvio que él no lo sería nunca. Cerró los ojos y esperó a que la lucidez llegara a su mente. Inhaló profundo sintiendo ese dolor cortante en el pecho al llenar sus pulmones del gélido aire que ya se hacía presente en la ciudad debido al otoño. eran muy diferentes. Se acercó hasta donde Sai estaba. Miró hacia la imponente mansión que se alzaba justo en frente.:. pero se alegraba por su hermano.:.:. ¿Quién lo hubiera dicho? Sasuke enamorado de la elegida mestiza. El asunto ocurrido al inicio de la noche no había abandonado su cabeza ni un solo segundo. Con andar lento fue acercándose a la casa. . Entonces. hasta donde sabía.:. con un hormigueo recorriéndolo de arriba abajo y entonces todo a su alrededor se volvió oscuridad. Comenzó a sentirse extraño. — Como quieras.

el mayordomo a cargo de toda la casa apareció frente a él. Avanzó unos cuantos pasos por el corredor principal del segundo nivel de la mansión cuando escuchó un par de risas femeninas. No le sorprendió ni le ofendió en absoluto. — Sólo quería informarle que me he dedicado asiduamente a la tarea que usted y el señor Sasuke me asignaron. Gaara no dijo nada. Hizo un ligero mohín. Naruto. Gaara dejó al hombre parado en el vestíbulo. tal vez la palabra 'afortunada' no era la más adecuada. — Está bien. he estado revisando algunas propiedades con las características que los señores Kiba. y estoy considerando un par de casas como verdaderas opciones. pero espero resolverlo a la brevedad. He estado buscando hogares adecuados para su invitada. Infórmame tan pronto como hayas elegido la casa y la tengas lista. Quiero que sea acorde a sus necesidades ¿estamos? — Por supuesto. y comenzó su ascenso por la hermosa escalera curva revestida de terciopelo rojo con su baranda forrada de oro. me han dado. Esa mujer debía sentirse afortunada porque era la persona viva con la que más veces se había disculpado. Estupendo. mi señor. Su voz sonó como un fuerte estruendo entre las paredes del corredor. mi señor. y por supuesto usted. Tan pronto como atravesó una de las puertas. De nuevo. — Mi señor. dobló por una esquina para llegar al pasillo donde se encontraba su habitación. Neji. Danzou hizo una profunda reverencia. pero también lo hizo la fresca esencia del océano. Mantuvo la mirada clavada en el anciano hasta que éste se irguió y continuó hablando. ninguna palabra salió de la boca de Gaara. — ¿Y? ¿qué has averiguado? — Bueno. . Reinició su camino con andar trepidante. manteniendo una distancia prudente entre ellos. Vale. Hubo un asentimiento breve con la cabeza. — Aléjate de ella —dijo fríamente al ver a su hermana con Kaiya. El aroma a jazmines llegó hasta él. Aún falta el asunto del mobiliario. haciéndolo detenerse.Lo primero que haría sería decir 'lo siento' una vez más. El rostro del anciano mostraba lo cauteloso que estaba siendo a cada paso que daba hasta detenerse.

— No quiero verte cerca de ella ¿me escuchaste? Mantente al otro lado de la casa y no intentes ninguna idiotez ¿estamos? Temari no respondió ni mostró algún indicio de incomodidad o temor. clavando su gélida mirada en la rubia. Al ver la escena de su mujer estando acorralada por el pelirrojo. Gaara llegó hasta ellas. Hubo un intenso intercambio de miradas entre ellos y entonces el pelirrojo caminó hacia su habitación. Gaara no lo soportó y golpeó el muro con ambas palmas. solamente permaneció fijando su mirada en la de él. El hombre la miró y luego vio al guerrero. pues entonces ponle una correa. tomó a Gaara por la chaqueta y lo golpeó con todas sus fuerzas contra el muro al otro lado del pasillo. Y si no quiere hacerte caso.Ambas mujeres se sorprendieron a causa de su repentina presencia. — No quiero que te vuelvas a acercar a mi mujer ¿entiendes? —espetó mostrando sus comillos como advertencia. Gaara sonrió irónico y fijó su fría mirada aguamarina en los ojos del hombre frente a él. Shikamaru estaba a punto de lanzarse contra él. haciendo vibrar las esculturas que había en el corredor. tomando a Kaiya por el codo. De inmediato tomó a Temari por el brazo y la alejó un par de metros de Kaiya. pero Temari se interpuso en su camino. te lo advierto! Antes de que alguien pudiera hacer o decir otra cosa. Luego la apoyó contra el muro. Shikamaru apareció en el pasillo. como si intentara enviarle un mensaje de esa manera. no a mí. la mujer se deshizo de su agarre. Temari! ¡No te acerques a ella otra vez. — ¡Maldita sea. — Suéltame —dijo— ¿Puedo preguntar qué es lo que pasa contigo? ¿Cómo puedes tratar así a tu hermana? . sus instintos salieron a relucir. — Basta —susurró intentando ocultar el quiebre de su voz— Deja que se vaya. apoyando las manos a ambos lados de su cabeza para negarle cualquier posibilidad de escape. — Yo lo entiendo —dijo al tiempo que se deshacía del agarre de su cuñado—. Cuando estuvieron dentro. Quien parece no entenderlo es tu mujer —apuntó con la cabeza hacia Temari— Así que díselo a ella. Con velocidad sobrehumana se acercó a ellos. Dando grandes zancadas.

Además. — Disculpa. Que tú hayas sido tan ingenua como para haber pensado lo contrario no es culpa mía. pregúntame. Tan… tan… — ¿Crueles? —esbozó una media sonrisa irónica— Pues déjame darte una noticia de último minuto: yo soy así. y además decirle todas esas cosas. Si él podía…— ¡Deja de hacerlo! ¡No quiero que te metas en mi cabeza! Si quieres saber algo. Cruel. — ¿Y quién te crees? Ella es tu hermana. dejando de pasear por la habitación— Ella no es mi familia… yo no te digo nada referente a tu padre así que tampoco lo hagas sobre ella ¿estamos? Kaiya guardó silencio. buscando evitar que . ¿acaso estás prohibiéndome algo? — Sí. — Al menos podría intentarlo. Estábamos hablando de tu familia —dijo ella — ¿Cómo puedes negar así a tu hermana?. — Claro. tu única familia… — ¡Ella no es mi familia! —exclamó él.Gaara comenzó a pasearse de un lado a otro frente a ella. Ya va siendo hora de que lo entiendas. — ¿Cómo…? —entonces recordó a Neji y su hipótesis de que él podía leer su mente. sería bueno que me dejaras conservar la poca intimidad que aún me queda ¿no crees? — ¡Quién habla de privacidad en estos momentos! — E…esto no tiene nada que ver. oprimiendo el lugar donde ella imaginó que estaba su corazón. Apenas podía llevar aire hasta sus pulmones. Un dolor punzante se instaló en su pecho. No supo si pasaron tan sólo segundos o largos minutos. Kaiya guardó silencio. pero en ningún momento el sofocante silencio dejó de estar presente en la habitación. — Quisiera irme de aquí… —susurró lenta y quedamente. y tú vas a responderme ¿no? —dijo sarcástico. intentando controlar todas esas cosas que se revolvían en su interior y que lo alteraban por completo. — No quiero que vuelvas a estar con ella ¿lo entiendes? No te quiero cerca de Temari.

pero no le importaba. mientras pensaba en las posibilidades que existían para no responderle. ¿Qué estás haciendo paseando por los pasillos a estas horas y sola? Ella inhaló profundo. dejando escapar el aire lo más lentamente que pudo. —respondió Gaara de manera tan hiriente que hizo que el hueco en su pecho se expandiera. guiándola. inseguros. — Neji… Capítulo 22 Kaiya mantuvo el rostro desviado hacia un lado. — Pues la puerta está justo frente a ti y es muy grande. haciéndola detenerse. Aun cuando ahora sintiera que no podía controlarlo. — ¿Qué crees que estás haciendo? Escuchó detrás de ella. La privacidad no existía en ese mundo. Puedes irte cuando quieras. Inspiró profundo y luego vació sus pulmones. Lentamente se giró. — Quisiera estar en otra habitación. pero sabía que Neji lo averiguaría de una u otra manera. Ahora estaba segura de que no podía respirar gracias a esa opresión que sentía en el pecho. . sintió a su perro junto a ella y comenzó a caminar hacia la puerta. Sus pasos eran débiles. Una suave brisa llegó hasta su rostro y luego escuchó la puerta del cuarto de baño azotarse. a pesar de que su perro iba justo frente a ella. Lo único que sabía era que debía alejarse tanto como le fuera posible. Suspiró largamente. diciéndose que no podía… ella tenía prohibido llorar. No tenía idea adonde se dirigía. si no es mucha molestia.su voz sonara quebrada. — Estaba buscando a… Da… Da… — ¿Danzou? —Ella asintió— ¿Y para qué? De nuevo sopesó las posibilidades de no decirle nada. — Te hice una pregunta. reconociendo esa voz y la fragancia masculina que estaba llenando su nariz.

y ninguna de ellas era para nada alentadora—. Pero siento que ya he abusado mucho de él y quisiera regresarle su espacio. Luego de moverse hasta el otro lado de la mansión. Las puertas se abrieron con la voluntad de él y ambos entraron. te lo dije en la enfermería ¿recuerdas?. ¿Sucedió algo? ¿Gaara te…? Ella movió la cabeza. — En realidad preferiría que… — Danzou está ocupado en estos momentos preparando la última comida. — Así es. — Ordenaré que traigan tus pertenencias a esta habitación. — Eso no sucederá. se detuvieron frente a las puertas de una habitación. pasando su antebrazo debajo del suyo para así guiarla. — ¿A qué te refieres? — Me refiero a nuestros primeros… encuentros. —se apresuró a responder. — ¿Segura? —Kaiya asintió— De acuerdo. — No. . Ven —le tomó ligeramente la mano. Tranquila humana. podríamos divertirnos un poco. más no ocurrió. él no ha hecho nada —Neji supo que mentía—. —Se apresuró a decir—. Kaiya esperó a que Neji se despidiera y la dejara sola. No soy alguien fácil de sobrellevar la mayor parte del tiempo. Neji sonrió un poco. — Sabía que dirías eso. te llevaré a tu nueva habitación. pero quiero demostrarte que no soy tan malo como tú crees. — ¿Te importaría si comenzamos de nuevo? —dijo él causándole un ligero sobresalto. Entonces sígueme.— ¿Por qué? —la mirada de Neji se ensombreció cuando su mente comenzó a maquinar las posibles razones para que ella pidiera algo así. pero si lo has reconsiderado. te di la oportunidad de que eligieras pasar un muy buen rato conmigo y la rechazaste… — Cosa que seguramente no te pasa a menudo ¿verdad? —le interrumpió ella.

se inclinó y posó un suave beso en su dorso. — Por cierto —dijo ella— No me digas 'niña'. Finalmente luego de unos segundos. y eso que él sabía intimar perfectamente con las mujeres. humana. te sorprendería nuestra diferencia de edades. Terminó de tantear un poco su cuello y repentinamente volvió a alejarse un par de pasos— De acuerdo. — Pero antes… —dijo ella— necesito que hagas algo por mí. La intriga fue en aumento junto con el recelo dentro del cuerpo del vampiro. Extendió su mano derecha y entonces tocó su rostro. haciendo que ella se sonrojara. deteniéndose a unos pocos centímetros de distancia. — Los muebles están dispuestos de forma casi similar en todas las habitaciones por lo que no deberías tener inconvenientes con ésta. ¿puedo preguntarte qué te . asintió. No pareces ser mayor que yo. — ¿Qué cosa? — Quédate quieto. lo suficiente para que el aroma de ella llegara perfectamente a su cerebro. La diferencia es que aquí hay una cómoda junto a la puerta del baño ¿de acuerdo? Kaiya asintió. — Mi nombre es Neji y es un placer conocerte. La escuchó reír y eso lo hizo sonreír a él. Neji frunció el entrecejo. — Ah. —Extendió su brazo hacia él— Soy Kaiya. Fue más un ligero roce de la piel de las puntas de sus dedos sobre su cara. — Niña. — Sólo cállate —respondió mientras las yemas de sus dedos se deslizaban sobre los labios de él. Volvió a erguirse y repasó la habitación con la mirada. Kaiya avanzó lentamente hacia él. Neji tomó su mano con delicadeza. Aquel contacto le parecía más avasallador que cualquier otro. Tus ancestros también deberían tratarme con respeto—ella volvió a sonreír y de nuevo quedaron en silencio— No quiero molestarte pero.Kaiya hizo un ligero mohín mientras estudiaba las palabras de aquel hombre. ¿no preferirías tocarme estando los dos sobre una cama? —dijo luego de unos segundos. Eso lo hizo sentir extrañamente nervioso.

— No te entiendo. Estoy bien. Se lo dije a Gaara y te lo digo a ti: si quieres saber algo acerca de mí. Kaiya se incomodó en la tercera vuelta. —Se detuvo frente a ella— Sin embargo. Sólo un poco cansada. — Te lo diré de una forma sencilla: soy extremadamente sensible a las emociones de ustedes los humanos. si no te importa. Eres humana y eso es suficiente para mí. . El tenue gesto se convirtió en una pequeña risa que poco a poco se hizo más notoria. El rostro de Kaiya dejó de mostrar emoción alguna y el tono de su voz adquirió completa neutralidad. me es imposible hacer caso omiso de lo que tú me proyectas. — ¿Disculpa? — Estás triste aunque quieras ocultarlo. Neji reinició su movimiento alrededor de ella. — Mientes. Neji esbozó una media sonrisa.pasa? — Nada. respetaré tu privacidad y no indagaré los motivos de tus emociones a menos que tú quieras contármelos. pregúntame. Así que. — Gracias. Pero quiero aclarar que no necesito leer tu mente ni utilizar ninguna de las habilidades con las que la genética vampírica me ha dotado para saber lo que te sucede. estudiándola a detalle. así será. — Deja de hacerlo —dijo girando sobre sí misma para intentar encarar al vampiro— ¿Acaso fuiste un buitre en tu otra vida o algo así? Neji se detuvo mientras la sonrisa en su rostro se hizo más amplia. — No entres en mi cabeza. Comenzó a caminar a su alrededor. estás dolida. Cuando el sonido llegó a oídos de Kaiya algo increíble sucedió: le pareció ver una luz blanca justo frente a ella. aun cuando me lo proponga. Pido conservar la poca privacidad que aún poseo. —respondió él haciendo un ligero asentimiento con la cabeza—. O más bien. — De acuerdo.

dejándola sola en la habitación. pero bien.De manera instintiva dio un paso hacia atrás. Pensé que ya habíamos aclarado nuestras diferencias. Enviaré a alguien para que te ayude y te traiga la última comida. Escuchó la profunda exhalación de Neji. vio a Kiba acostado en el sofá con Ino entre sus brazos completamente dormida. se detuvo fijando su mirada hacia el enorme cuadro que decoraba uno de los altísimos muros que conformaban el corredor. Volvió a exhalar profundo y siguió su camino de vuelta al primer piso de la mansión. fue hacia el armario y reemplazó los pantalones y la camisa mojados por unos secos. — ¿Qué ocurre? —cuestionó Neji borrando todo gesto de su rostro—. ¿Cómo está tu mujer? Sasuke no se extrañó al darse cuenta de que Kiba sabía lo relacionado con Sakura. Sasuke se levantó de la cama. toda la cofradía debía haberse enterado de todo. Al llegar a la estancia. Lo mejor es que me vaya a acostar. Ya estoy alucinando. . — ¿Por qué lo dices? — Porque estoy casi segura de que acabo de ver una luz blanca frente a mí. — Gra… —no terminó de decir aquella simple palabra pues sintió la presencia de Neji alejarse. —dijo él con una falsa neutralidad que rayaba en la frialdad— Duerme un poco. tal vez sea cansancio. — N…no… es…es sólo que… —se frotó el rostro con ambas manos—. — Agotada. Fue al baño para mojarse la cara. Una vez que Sakura volvió a quedarse dormida. luego de desasió del delicado brazo que había sobre su abdomen y se levantó. Una vez que el hombre creyó haberse alejado lo suficiente. — Sí. — ¿Qué hacen aquí? —preguntó Sasuke murmurando. — Quisimos quedarnos en caso de que necesitaras algo. Luego de su inesperada huida hacia el apartamento de junto. El hombre abrió los ojos y al ver a Sasuke ahí le hizo la seña de que no hiciera ruido. luego dio una última mirada a la mujer que dormía en su lecho y salió sigilosamente de la habitación.

Además. Obviamente Kiba había enviado a los demás a casa. —espetó. Sasuke miró el arma y luego vio el cuerpo inconsciente. y quizás lo más importante. El azabache miró el apartamento. El humano yacía inconsciente sobre la cama. — Habrá que curarte eso. y eso significaba que no aceptaría las atenciones de nadie. Sus instintos pedían a gritos que lo asesinara. Hubiera sido un gran pretexto. mezcla de abertura por navaja y dos marcas de colmillos. pero sabía que Sakura no se lo perdonaría. Kiba le extendió una daga. él técnicamente no tenía nada que ver porque había estado al pendiente de ella. Sasuke no sabía si alegrarse o reprocharle a Kiba que hubiese contenido a Gaara. Afortunadamente -o no. percatándose de que ya no había nadie excepto ellos cuatro. — Estoy bien. Negó con la cabeza y Kiba llevó la daga de vuelta a la cartuchera que tenía en el torso. pero… — ¿Dónde está el humano? El guerrero le hizo señas para que lo siguiera fuera del apartamento. A pesar de todo. Ver al humano acostado sobre esa cama donde Sakura había dormido tantas veces hacía que la sangre comenzara a pesarle en las venas. Sasuke no podía estar . ese hombre que estaba frente a él seguía siendo el gran Sasuke Uchiha. después de todo. —explicó su compañero — pero supuse que querrías hacerlo tú mismo. a partir de ese momento Sakura. — Gaara estuvo a punto de asesinarlo un par de veces. A pesar de que sentía que estaba haciendo lo 'correcto'. — Tienes todo el derecho de reclamar su vida si así lo deseas. ese humano no aparecería más en sus vidas. su Sakura.Entonces el otro guerrero vio la enorme herida. si todo seguía su curso. Odiaba aceptarlo. caminaron por el corredor hasta el apartamento de Sakura y luego hacia la habitación de ella. que tenía en el cuello. Kiba sonrió ligeramente. pero ese humano era importante para ella. Es sólo un humano. no volvería a dormir en esa cama y.aún respiraba.

sólo límpialo. Shika necesita más tiempo para… — Por eso te estoy diciendo que lo llames ahora. El sofá estaba vacío. Sasuke imitó el gesto. — Vas a hacer lo que te ordeno: llevarás tu trasero a la mansión. Ahora. Kiba apoyó la mano sobre el hombro del azabache y lo forzó a detenerse. —ordenó dando la vuelta para dirigirse a la salida—. — Yo también. y hasta donde yo sé no te gustan las mascotas. Sasuke volvió a su apartamento. No necesitas mantenerlo como prisionero. Quiero que deje este lugar incomunicado. La mujer rubia alzó la vista al sentir su presencia. ¿hay algo en lo que no me haya explicado? La respuesta de Kiba fue desvanecerse. . acariciando el cabello de Sakura. — Es la primera vez en mucho tiempo que reconoces abiertamente algo así — comentó con una ligera sonrisa dibujada en el rostro. No quiero que el humano pueda escapar de aquí. Siguió el camino del corredor hacia su habitación y encontró la puerta abierta. Sasuke clavó su fría mirada en el hermano. me traerás el de Shikamaru para que aísle este lugar y le dirás a Danzou que traiga uno de los autos. parecía una madre velando el sueño de lo más preciado para ella: su hija. — No tienes idea de cuánto me alegra que por fin esté con nosotros —susurró sin dejar de lado su tarea de pasar los dedos a través de los mechones rosados — Tenía tanto miedo de que no fuera así. —… Además. Sasuke se acercó a ella. Faltan dos horas para que amanezca. — Llama a Shikamaru.cómodo en ese lugar. — ¿De qué hablas? —preguntó Kiba sin comprenderlo—. ganándose una rápida mirada de asombro por parte de Ino. Ino estaba sentada sobre la cama. — ¿Para qué? — No voy a dejar a Sakura aquí. —admitió. si no quieres matar al humano.

— No se lo dije —respondió cansino— porque mi camioneta está estacionada abajo. Kiba y Shikamaru aparecieron en la estancia. —soltó un gran suspiro. dejando a la otra pareja en el vestíbulo. De inmediato. el descendiente de la línea de sangre Nara se dispuso a trabajar en el apartamento de junto. — ¿Olvidaste decirle a Danzou lo del auto? —le preguntó Sasuke a Kiba luego de asomarse por la ventana y ver la calle vacía. quien aún dormía profundamente. Kiba asintió. Ambos permanecieron en silencio hasta que diez minutos después. y comenzó su andar hacia la puerta. los cuatro iban en camino hacia la mansión. siempre han terminado de la peor manera para nosotros. envolviéndola con las sábanas. Sasuke tomó a Sakura en brazos. — Te veré en unas horas —dijo Kiba. captando inmediatamente la atención de su mujer. Atravesaron la barrera de genjutsu. deteniéndose solamente cuando Ino le colocó su pesado abrigo de cuero a la pelirosa. — ¿Dónde está Ino? — Con Sakura. Sasuke subió las escaleras hacia su habitación. no le importaba haberlo dicho porque Ino sería la única persona que lo escucharía decirlo— Pero supongo que te entiendo. La traje durante el transcurso de la noche así que podemos partir cuando quieras. — ¿A dónde vas? . Ino a su lado y en el asiento trasero Sasuke y Sakura. las enormes puertas de acero y Kiba estacionó el Escalade frente a la puerta. no sin antes exponer su obvio descontento al tener que hacerlo bajo presión. — Entonces que sea ahora. Ambos hombres entraron a la habitación. Volvió a mirarlo— aunque esta vez podría significar que las cosas están cambiando ¿no crees? — La verdad no sé —se limitó a decir. Kiba conduciendo. Además. La vida le había enseñado a que la esperanza no es algo que debas conservar y mucho menos desear si quieres sobrevivir.aunque permaneció como la media sonrisa que siempre era. Las cosas por las que más hemos temido durante mucho tiempo. De inmediato. Minutos más tarde.

Finalmente. Frotó sus ojos con fuerza. Iba a ser la primera vez que Gaara presenciaría el esplendor del festival consagrado a la diosa de la raza y eso le llenaba de emoción y expectativa. Él lo sabía de primera mano. No supo precisar el momento en el que aquel cazador había aparecido en su camino. el rey Fugaku. Sabía que no debía haber reaccionado de aquella manera por haberla visto en compañía de Temari. Se recostó sobre su costado derecho para mirar fijamente la placa oscura que cubría la ventana. pero no pudo evitarlo. recibió un beso en los labios y otro más en la frente antes de ver desaparecer a su hombre en medio del patio. pero era un hecho que había sido realmente un imbécil con ella. Simplemente no podía soportar la idea de que esa perfecta desconocida que compartía su línea sanguínea se acercara a ella. Aquella cama no era igual sin ella. Cerró los ojos y de nuevo se sintió transportado a aquella época… El murmullo de las plegarias que se habían pronunciado en honor a su hermano. Y era obvio. Porque nada bueno salía de confiar en esa mujer. Sólo uno no podía conseguirlo. Miró hacía su antebrazo derecho. intentando huir de una amenaza de la que ellos dos no fueron conscientes hasta que se encontraron de frente a ella. yéndose a tumbar sobre el montón de viejas mantas que había cerca de la ventana. pero nunca se imaginó el horror con el que se encontrarían al llegar ahí. eso era obvio. decidió abandonarlo. Todo había cambiado en tan sólo un instante. Cuando ya no hubo más hacia donde huir. Era en momentos como aquellos en los que recordaba cómo había pasado gran parte de su vida. ¿Cómo podía ser posible? ¿Realmente él había muerto? Sí. pero se dio cuenta de él cuando se vio a sí mismo corriendo junto a su hermano buscando un refugio. había cesado. Gaara se encontraba dando mil y un vueltas a lo largo del enorme colchón.— Iré a ayudar a Shika con el trabajo que le encomendó Sasuke. ¿Cómo hubiesen podido si era tan sólo los hijos de un comerciante? . Intentaré estar aquí a mediodía Ino asintió. no quería aceptarlo. Su hermano mayor le había invitado a acompañarlo en un viaje relámpago hacia el castillo de uno de los hombres con los que su padre entablaba negocios. Era la única señal que quedaba de lo ocurrido la noche anterior. donde la gran mayoría de sus inquilinos buscaban descansar. aún tenía las heridas propinadas por el cuchillo de aquel cazador. La gente corriendo de un lado a otro. Kankuro y él intentaron hacerle frente sin mucho éxito. Las horas seguían su curso dentro de la mansión.

sus ojos enrojecidos gracias a los efectos del vino y las lágrimas. en compañía de dos de los sirvientes. Los ojos del akatsuki se habían posado en él y había intentado apuñalarlo. Intentó alcanzar la mano de su hermano. de nuevo al anochecer. inesperadamente. su padre había enviado por ellos encontrándose con la terrible noticia de la muerte de su progenitor.Y sin embargo. cuando el cazador se disponía a concluir su trabajo. Su carácter de hermano menor era tan débil que sin más él también terminó en el piso debido más a la impresión que a la perdida de sangre. Horas más tarde. Luego. hasta que le fue posible distinguir. quedando solamente él y su padre. pero debió de haber sido bastante si su padre había conseguido ponerse en ese estado. pero de manera instintiva él había levantado su lánguido brazo recibiendo la estocada. Y era así cómo se hallaba ahora ahí. Sus manos fueron atadas con grilletes fijados en el piso mientras él gritaba pidiendo explicaciones. No sabía qué tanto tiempo había permanecido sumido en sus reflexiones. intentando buscar algún factor que hubiese marcado la diferencia. dejándolo desangrar. simplemente se desvaneció frente a él. sin depender totalmente de él. Entonces ambos hombres se alejaron. dejando ver la figura tambaleante de su padre a través de ella. pero la luz del alba calcinó el cuerpo antes de que lo consiguiera. Ambos sin vida. con la nula luz que daban las antorchas colgadas en las esquinas alejadas. repasando una y otra vez cada uno de los movimientos que había hecho la noche anterior. Habría podido quitarle el cuchillo al cazador y él hubiera sido quien terminara con la garganta abierta. y el látigo con puntas de metal que llevaba en su mano derecha. el cuerpo de su hermano y el del cazador yacían cerca de él. — Mataste a mi hijo… . ambos lacayos lo tomaron bruscamente de los brazos. habría podido contar con más fuerza y más velocidad para poder ayudar a su hermano. Y lo encontró. llevándolo casi a rastras por las escaleras hasta llegar a los calabozos ubicados en lo más bajo de aquella sencilla pero majestuosa fortaleza. en su habitación. su hermano había conseguido herirlo en un costado en dos ocasiones antes de que el cuchillo del akatsuki le abriera la garganta. Aquella imponente figura fue acercándosele paso a paso. Sin darle tiempo a pensar qué sucedía. Él. la expresión desencajada de su padre. Si él ya hubiera pasado por la transición. Si tan sólo él… La pesada puerta de su habitación se abrió intempestivamente. sin tener el valor de afrontar a su padre. Cuando había recobrado el conocimiento.

aquel dolor no se comparaba con el que sentía en su pecho. porque el Gaara que había encontrado hacía . su respiración era agitada y el sudor cubría su cuerpo. Durante los últimos días pensó que eso había quedado atrás. Gaara estaba frente a él. Vio la lánguida sombra proyectada sobre el suelo sucio. Dentro de él. — Sa… —Kiba se quedó inmóvil al verlo. cubierto de sudor y totalmente agitado. De un salto se puso en pie. Sin embargo. escapando de su cuerpo como gritos ensordecedores a la par que aquel trozo de cuero y metal arrancaba pedazos de su piel. — ¿Qué quieres? —preguntó sin siquiera mirarlo. Deseaba ayudarlo. adormecía sus piernas y sus brazos. Abrió parcialmente la puerta. — Gaara… —volvió a escuchar junto con otro golpe a la puerta. algo le decía que eso sólo sería el comienzo. que tal vez… pero se había equivocado. sólo lo suficiente para ver el rostro de quien estaba llamando. Se puso en pie y atravesó la habitación en unas cuantas grandes zancadas. El ardor se extendía por todo su cuerpo. Tuvo que mirar insistentemente a su alrededor para confirmar que había regresado a la mansión. ¿Qué es lo que quieres? — Las pesadillas han vuelto ¿verdad? — ¡¿Qué mierda quieres? —espetó con más frialdad que antes. que ese día no solamente había perdido a su hermano mayor sino también… a su padre… Dentro de sus pesadillas. Kiba guardó silencio un par de segundos. el golpeo sobre la puerta se abrió paso haciéndolo salir de aquel terrible lugar. Parecía diez siglos más viejo—. ¿Te encuentras bien? — Eso no te importa. Pero de nuevo sintió aquella barrera que había aparecido desde el primer momento en que lo vio. Todo confirmaba su teoría y eso no hacía más que preocuparlo. El dolor lo invadió rápidamente. sentía los cálidos ríos de sangre correr por su espina dorsal a la misma velocidad que lo hacían las lágrimas sobre sus mejillas. aquel brazo elevando en el aire y luego descendiendo velozmente. en verdad lo deseaba.Gaara supo lo que sucedería y sólo pudo articular una palabra en tono suplicante: — Padre… El hombre se colocó a sus espaldas. haciendo impactar las puntas de metal sobre toda la extensión de su espalda.

Kiba era el seguro de esa arma letal. te espero en las escaleras. Vístete. Shikamaru apenas había vuelto del apartamento junto con Kiba. Los primeros porque eran los dos en cuestión y el último. estaba ahí. pero sabemos que no podemos confiarnos. así que el hecho de haber carecido de actividad surtía efecto sobre la tensa balanza inclinándola muy ligeramente en su contra. —… así que no podemos bajar la guardia. Sin embargo. — Sasuke nos quiere a todos en el estudio. tampoco quiero que se exijan demasiado. mestiza. los siete hokages se encontraban en sus ya comunes posiciones. al anochecer. Iniciamos en quince. —miró a uno de los vampiros sentados en el sofá— Entonces la relación del horario queda bajo tu cargo. Uno a uno los guerreros fueron abandonando el estudio. entonces así se hará en breve.tanto tiempo había regresado. No puedo evitar sentirse oprimido. La guerra siempre había sido constante. quedando solamente en el interior a petición de Sasuke. Orochimaru no es de los que se queda mucho tiempo con los brazos cruzados y mucho menos ahora… Todos sabían a lo que él se refería: su mujer. . — Sé que el número de akatsukis ha descendido en los últimos tiempos. Shikamaru —recibió un mudo asentimiento y volvió su atención a todo el grupo — Ahora vayan a prepararse. justo frente a él. Shikamaru considera que lo mejor es establecer un horario para las rondas y así que cada grupo que normalmente somos descanse una vez cada quince días ¿qué les parece? Todo el grupo dio su punto de vista aprobatorio para la nueva medida. ¿Por qué no podía hacer algo más por él? ¿Por qué nada podía sacarlo de aquel agujero donde se encontraba? Dentro de las cuatro enormes paredes color verde oscuro. La cuestión de aquello era simple: una noche sin rondas no era algo que se podía tomar a la ligera. salvó pequeños períodos de inactividad debido a la migración de las colonias vampíricas de un lugar a otro. y tal vez un poco molesto. habían regresado a la mansión para establecer aquella reunión. La respuesta que recibió fue un portazo en la cara. Luego. Gaara. — Bueno. todos atentos a lo que se hablaba en la reunión pero a la vez pensando en otras cosas. Ahora tenía que volver al principio: no presionar. el descendiente de la línea sanguínea Inuzuka tuvo que concluir el trabajo solicitado por Sasuke cuando el sol comenzó a despuntar en el horizonte. bueno pues sencillamente porque cuando se trataba de Gaara. Neji y Kiba.

Una pelea era justo lo que necesitaba. vio interrumpido su camino por un par de manos que lo tomaron por los hombros y lo golpearon contra el muro. — Lo lamento. pensó Kiba mientras estudiaba el rostro del guerrero de ojos claros. así que tuvo que insistir. elevó su puño dispuesto a golpear a Gaara mientras el pelirrojo se preparó para recibir el golpe. Sasuke lo golpeó contra el muro una vez más— ¿Qué mierda sucedió ayer? Gaara sólo lo miró con ironía. Toda la paciencia que había dentro de Sasuke se terminó. papá. "Así que era eso". En este mismo instante me vas a dar una explicación porque si no me la das tú la voy a extraer de la mente de la humana y lo que le hayas hecho te lo haré multiplicado por cien ¿entiendes? —el otro guerrero permaneció impávido. lo que terminó por colmar la paciencia de Sasuke. Durante los primeros dos segundos todo fue un silencio sepulcral. Cuando el pelirrojo pasó frente a la chimenea. . Dejó de mirar por la ventana y comenzó su camino hacia la salida.— ¿Alguien me puede decir qué hace la humana al otro lado de la mansión? — preguntó el azabache. Sin embargo. Kiba se había interpuesto entre ambos guerreros. — ¿Qué demonios pasó anoche? —Miró al pelirrojo que permanecía en su habitual rincón— ¿Gaara? — Yo te puedo explicar —dijo Neji— Anoche. El aludido lo ignoró olímpicamente. — ¡Escúchame bien jodido imbécil! —gritó el azabache. Tenía su mano envolviendo el puño de Sasuke y su mirada clavada en la del rey. — ¿Y por qué estaba en el pasillo si se suponía que estaba bajo tu protección. la humana estaba vagando por los pasillos del segundo piso. No sabía que seguías vivo. le pregunté que sucedía y me dijo que quería otra habitación porque ya no quería estar con él — añadió apuntando con la cabeza hacia el pelirrojo. Parecía que se estaba burlando de él. mostrando los colmillos —. cuando regresé al complejo. Gaara? —pronunció su nombre con mayor realce para intentar llamar su atención. no sintió nada. cuando ya imaginaba el dolor en su rostro. —espetó con su común sarcasmo y frialdad.

— Porque la quiero para mí. Cuando Sasuke vio la puerta cerrarse. Había conseguido su objetivo. dile a . miró al hombre que permanecía detrás de él— Kiba. Neji no pudo evitar sonreír divertido. supo que algo andaba mal. — La humana queda bajo mi protección —dijo inesperadamente Neji. — Al infierno con eso. el azote de la puerta hizo retumbar los cristales de la ventana. No estaba de humor para soportar a Gaara y su actitud de insufrible. Se acercó en dos zancadas hacia el castaño y le apuntó con el índice sobre uno de sus pectorales— Escúchame bien. De mala gana retrocedió liberando al pelirrojo. — Te lo estoy anunciando. Kiba le lanzó una mirada furtiva llena de cólera. — Seguro —respondió con ironía antes de abandonar la habitación. Gaara volvió a ignorarlo y se encaminó de nueva cuenta hacia la salida. — Lo hiciste a propósito ¿verdad? —musitó. No lo hagas. no quiero disputas en la cofradía por una humana ¿estamos? Así que puedes ir a X-tasis o a cualquier otro club del centro a follarte a cuanta puta quiera pero no vendrás a hacer tus estupideces aquí ¿quedó claro? El aludido soltó una pequeña risa mientras sacaba un cigarro y el encendedor de oro. No estoy pidiendo tu autorización. —respondió Sasuke. —Sasuke estaba a punto de replicar. Lo que pueda hacerle definitivamente será mejor que lo que sea que le haya hecho Gaara ¿no crees? Tan pronto como terminó de decirlo.— Cálmate. quiero que te encargues de la humana junto con Naruto. Si aquel imbécil iba a jugar a hacerse el duro. — No. No ahora. — ¿Por qué? Neji miró de soslayo a Gaara. del bolsillo de sus pantalones. — Por tu bien espero que no hayas cometido ninguna estupidez —sentenció mientras devolvía su abrigo a su posición original. —interrumpió Sasuke. El ojiperla sólo se encogió de hombros. pero luego de ver la mirada de Kiba. ocasionando que se detuviera frente a la puerta y volteara a verlo. él también entraría al juego. Neji.

De nuevo no veía nada diferente. Antes de que uno de esos dos termine muerto ¿estamos? — Claro. Quiero a esa humana fuera de esta casa lo más pronto posible. pero no pudo percibir nada nuevo. La sensación de haber dormido más que suficiente saturó el cuerpo de Sakura. Encendió la luz. ¿En realidad ya había sucedido? ¿De verdad ella era una…? Se deshizo de la sábana de seda que hasta ese momento la cubría. apoyándose sobre su antebrazo y descubrió que estaba sola en la enorme cama. cualquier cosa. Miró las palmas de sus manos. Entonces abrió la boca y notó algo: sus colmillos estaban más alargados. buscando el menor indicio de algo. Encendió la pequeña lámpara que había sobre el buró cercano. luego caminó hasta la puerta que había frente a sí. Al menos ya no tendría que preocuparse por buscar disfraz para la noche de brujas. sus brazos. abrió el grifo. No se sentía en absoluto diferente. Luego vio al rey desaparecer a través de la puerta. se puso en pie. Entonces decidió estudiar su reflejo en el enorme espejo. además del filo que. y él le había dicho que irían al lugar donde él realmente vivía. Los tocó con la punta de los dedos y sintió una extrema sensibilidad en ellos. . Se levantó ligeramente. Definitivamente algo estaba ocurriendo entre esos tres y había que averiguarlo antes de que Sasuke tuviera razón y las cosas terminaran mal. se toqueteó el rostro. y también que algo ocurría con Neji. puso los pies sobre la alfombra y de manera titubeante. apoyó su peso en un pie y luego en el otro. su piel.Danzou que acelere la búsqueda de lo que le pedí. ¿Dónde estaba? Lo recordaba. pues a pesar de que siempre se había caracterizado por fastidiar al mundo con su extrema 'sinceridad'. mojó su rostro un par de veces. Tomó la bata negra que había a los pies de la cama y se cubrió con ella. algo había detrás de su comportamiento para provocar a Gaara sólo para molestar. Estaba claro que algo había ocurrido entre ella y Gaara. descubriendo el baño. No parecía ser tan malo. Abrió los ojos y notó que tenía noción de su alrededor aún en la oscuridad. poseían. Wow. Analizó cada rasgo de su rostro. No le parecía justo que Sasuke culpara a Kaiya de lo sucedido. definitivamente eso era algo muy diferente. Había despertado parcialmente mientras iba en un auto junto a Sasuke. —respondió poco convencido. imaginó.

no había punto de comparación con aquel otro armario casi vacío del pequeño apartamento junto al de… ella… Una extraña sensación la asaltó de golpe al darse cuenta de la verdadera situación. sus amigos… todo. descendió los escalones. Miró al cielo intentando hallar el soporte que . y no precisamente la habitación en la que dormía un guerrero. De repente se sintió dentro de una caja de cristal que se cerraba a su alrededor y de la que debía escapar. No sabía que pensar. deteniéndose al sentir el cambio de piso bajo sus pies. abrió la enorme puerta de madera sólida y finalmente sintió la fría brisa golpear su cuerpo. sino porque cada pequeño detalle que había le recordaba a él. Había tantas preguntas. Salió de la habitación corriendo. su empleo. Su primera impresión era que la habitación se asemejaba a esa clase de enormes aposentos que había en palacios de ensueño construidos en las épocas de los grandes reyes. mientras veía ese enorme armario repleto de cualquier cantidad de prendas masculinas. Sin dudarlo ni frenar el ritmo de su andar. apoyando ahora ambos pies descalzos sobre las piedras. Su vida. todo cuanto veía y sentía no parecía real. Y lo parecía. cortándolo como pequeñas agujas. Dio otros pasos más recorriendo el frente de la enorme mansión de la que había salido. De manera repentina y completamente inesperada había sido apartada de todo lo que una vez conoció. Volvió a detenerse. no supo que camino tomar así que decidió seguir el corredor hasta hallarse frente a la enorme escalera. No porque hubiera fotografías o recuerdos. Miró a su alrededor pensando que ese era el verdadero hogar de Sasuke. deteniendo abruptamente su carrera. cerrando aún más la bata. un vuelco en su abdomen estrujó su estómago y se extendió hasta su pecho. los lujosos autos estacionados ahí. Miró el majestuoso patio empedrado. La frescura de césped hizo que el frío en su cuerpo aumentara. La sangre dejó de alcanzar sus extremidades. Su casa. había acabado. Dio otro paso más. la textura de las piedras bajo sus pies. y continuó con su recorrido ahora estudiando el costado de la imponente fachada. sin tener a donde más ir. evitando que pudiera llevar aire a sus pulmones con normalidad. atravesó el frío piso de mármol del vestidor. en medio del extenso jardín trasero. con la simple cama y el sillón. tal y como la conocía. Ya no era la habitación vacía. Ahora. tantas dudas nublando su cabeza para las cuales no podía encontrar respuesta. ocasionando que sus manos se enfriaran súbitamente. Cruzó los brazos sobre su pecho. Su respiración convertida en irregulares jadeos formaba pequeñas nubes blancas frente a ella. El frío azotando su cuerpo. Dio un paso hacia el frente mientras cerraba lentamente la puerta a sus espaldas.Salió del baño y comenzó a estudiar con sumo detalle la gigantesca habitación en la que se encontraba. la profunda oscuridad de una típica noche de otoño sin estrellas ciñéndose sobre su cabeza.

Entonces sintió la calidez del abrigo de él sobre sus hombros. Y también sabía que ella en esos momentos necesitaba permanecer ahí. — Está haciendo demasiado frío como para que estés afuera vestida sólo con una bata. Sólo escapó de sus pensamientos cuando una ligera brisa llevó hasta ella un aroma extremadamente familiar y que ahora percibía con tal claridad que no había existido antes. No supo cuánto tiempo permaneció de pie en aquel lugar. hasta que nuevamente él habló—. Él asintió con la cabeza. Todo el lugar está protegido por genjutsu. — En general para los ojos no deseados —aclaró. Volvió a mirar sobre su hombro. en medio del bosque. pero después tuvo el presentimiento de que él tenía noción de lo que le sucedía. — No tendrías por qué. Miró sobre su hombro y vio a Sasuke parado a unos pasos de distancia. Sin embargo. decidió no tener ningún contacto físico. — ¿Por qué hace tanto frío aquí? —preguntó tiritando— ¿Dónde estamos? Sasuke se acercó lentamente a ella. hasta colocarse a su lado. en medio de la autopista cincuenta y cuatro. En un primer momento le extrañó que él no la invitara a entrar. ¿Te molestó algo en la casa? .necesitaba para no desplomarse en ese mismo instante y llorar por la incertidumbre que había tomado el control de su vida de manera sorpresiva. — No sabía que hubiese una propiedad así en las cercanías. Una nueva brisa más intensa le hizo estremecerse. volvió su vista hacia el césped bajo sus pies. — Estamos a las afueras de la ciudad. Sin decirle ni una palabra. lo que lo hace… — Invisible para los ojos humanos —le interrumpió ella. notando que él estaba otra vez a unos pasos de ella. Ambos quedaron en silencio por unos instantes. aunque por dentro se moría de ganas por abrazarla. — O sea.

— Perdón por haber salido así. — Hablas del humano. — Esto es un nuevo comienzo. Lo sabes. Es sólo que yo… —suspiró profundamente—… necesitaba pensar. pero aún falta que aclaremos bien las cosas. yo lo di por terminado. Además. — ¿No te gusta estar aquí? —preguntó Sasuke cuando el silencio se había hecho más insoportable. No sé si realmente podré dejar… dejarme atrás Los siguientes largos segundos o minutos corrieron entre el más tenso silencio mientras ambas miradas seguían fijas una en la otra. — ¿Entonces? — Es sólo que… pensé que tenía más tiempo. Sakura. Ella volvió a clavar su mirada en el oscuro cielo. al contrario. miró a Sasuke y dijo: — Es sólo que… no estoy segura de estar preparada para esta vida. ni siquiera yo misma lo sé. pero era todo lo que siempre conocí. Necesito cerrar los ciclos de mi . amigos con los que nunca sentí que encajaba del todo y un trabajo del que estaba cansada. intentando hallar las palabras adecuadas. Digo. él estaba ahí cuando yo… —miró al Uchiha dándole a entender a qué se refería. La mirada de Sasuke se oscureció cuando una idea llegó a su mente. Finalmente. — No —se apresuró a decir luego de notar su molestia— Lo mío con él ya acabó —pudo ver la sorpresa en el rostro de Sasuke.Ella lo miró de soslayo y luego negó con la cabeza. Pero aún hay cosas que me cuesta trabajo dejar atrás. Acunó su rostro entre sus manos—. — Lo sé. pero enseguida agregó—: bueno. — Sea lo que sea puedes decírmelo. — No es eso. no es que haya una brillante vida esperando por mí. luego de unos segundos. — ¿Puedo preguntar qué es lo que te preocupa? — Si te soy sincera. —suspiró profundamente mientras volvía su mirada hacia la negrura que se extendía sobre ellos—. —insistió él.

y también tengo que inventar alguna clase de historia para explicarle lo que vio. Habían olvidado traer algo de las pertenencias de ella cuando habían dejado el apartamento. volvió a salir para decirle a Naruto que lo esperara en el centro pues antes tenía que hacer algo con Sakura. la alzó entre sus brazos y comenzó el camino de regreso al interior de la mansión. Sakura sonrió tenuemente al ver su expresión. Sigue completamente entero y a salvo. Escribiré al diario presentando mi renuncia. Ha permanecido inconsciente las últimas veinticuatro horas —Sakura no pudo ocultar su sorpresa y temor. Por eso añadió—: para decirle que me mudaré. Ahora le encantaba verlo ligeramente celoso. si no tienes inconveniente. Sólo yo puedo verte desnuda. por lo que Sasuke rápidamente aclaró—: Sólo ha estado durmiendo. — De acuerdo. él salió nuevamente y regresó con algo de ropa que Ino le había prestado para Sakura. — Eso no será necesario. — Y todas las veces que quieras. le enviaré un correo a todos mis amigos anunciándoles que me mudaré al otro lado del mundo y también… necesito llamar a Sai —Sasuke soltó un bufido. — Sí. Y tampoco es necesario que le llames. porque si no le había hecho daño a Sai en todo ese tiempo. . Lo entiendo. —dijo casi con resignación— ¿Cuándo quieres hacerlo? — Lo más pronto posible. y también implantarle nuevos recuerdos. Cuando se hallaron nuevamente en la habitación de Sasuke. Sakura enredó sus brazos alrededor de su cuello. Esas palabras sonaron a campanas celestiales para él. Sakura rió tenuemente. Yo puedo borrarle la memoria. Eran más que una puerta abierta. ¿lo entiendes? Sasuke dejó escapar todo el aire que había en sus pulmones. correspondiendo el abrazo. al tiempo que cerraba sus brazos alrededor de ella para acercarla. — Entonces quisiera ir a hablar con él ahora mismo. significaba que él la entendía. Bueno. pero no se lo iba a decir. — ¿Qué? —preguntó extrañada— ¿por qué lo dices? — Porque el humano no ha dejado tu apartamento desde anoche. Acercó sus labios a los de ella y mientras la besaba. Una vez que se las dio a la ojiverde.vida anterior para empezar de nuevo contigo. él por supuesto que tenía inconveniente. Será cómo tú quieras —dijo finalmente— Pero no irás así.

vio a la mujer terminando de ponerse los jeans. pero entonces Sakura se alejó brevemente. — Así es. Eres perfecta. sin embargo volvieron a quedar descartadas cuando Sasuke le hizo un comentario diciendo que por poco y no encontraba a Ino y a Kiba. pues la prenda le apretaba un poco a la altura de la cadera. Sakura vio la ropa de Ino y de inmediato las sospechas regresaron a ella. — Eres hermosa justo como estás —dijo Sasuke. su compañero. Hizo un asentimiento mientras su rostro bajaba hacia el cuello de ella donde depositó un fugaz beso. "Nota mental: ponerme a dieta". Siempre había creído que su complexión no distaba mucho de la de la rubia. Alzó el rostro y se topó con la mirada velada de Sasuke. Él se inclinó hacia ella. Sasuke dijo algo entre dientes al tiempo que la liberaba con renuencia de sus brazos. ¿Quién hubiera pensado que Sasuke era tan atento a los pequeños detalles? Entonces él le rodeó la cintura con ambos brazos. Pero puedo sentirlo. Se vistió con la blusa color índigo y cuando se puso los jeans comenzaron los problemas. Sakura no pudo hacer otra cosa que no fuera sonreír. Sakura lo miró extrañada. Ella dejó escapar un sonido hueco. se acercó a ella y la abrazó. separándose justo antes de que él volviera a abrazarla. . Luego de sentirse sorprendida. se acercó y le dio un beso fugaz en los labios. Además de que vi la manera en la que mirabas los pantalones. quien permanecía recargado en el umbral de la puerta. — ¿Puedes leer mi mente? Él cerró la puerta. sí? —preguntó sonriendo de manera divertida. — Ya no. — ¿Ah.Cuando regresó. pero cuando intentó abrochar el botón de los pantalones supo que no era del todo cierto. Nunca había sentido que le hiciera falta hasta ahora. pensó. Sabía por donde iría el asunto si comenzaba así que lo mejor era esperar. pegándola a su cuerpo lo más que le era posible. Sakura sonrió. — Debemos irnos —dijo.

— Bueno. — Cierra la boca —dijo ella sonriendo también. — Es increíble. — Pensaba traer mi auto. el compañero de Ino. pues él había sido un guerrero desde antes de conocerla. —volvió a mirar al hombre— ¿Entonces por qué…? — Por si quieres traer alguna de tus cosas. Por un lado. Además había que reconocer que era tremendamente sexy ataviado así. Pero lo más importante. Sakura siguió con la mirada hasta toparse con el Porsche 911 turbo color plata. que no quería que él arriesgara así su vida todas las noches. pero por otra parte. — ¿Todos son tuyos? — No. Pero me lo presta de vez en cuando. Durante un instante se vio envuelta de una extraña sensación que no pudo definir.Fue al baño para mojarse nuevamente la cara y cuando regresó vio a Sasuke terminando de armarse. — ¿Nos vamos? —preguntó él. La tomó de la mano— Ven. —dijo caminando hacia el Cadillac Escalade negro situado al otro extremo del patio. era el protector de su raza así que no podía obligarlo a retirarse. sacándola de sus pensamientos. Soltó un tenue silbido decreciente. Sakura asintió y ambos se dirigieron hacia la puerta para abandonar la habitación. Sakura miró a detalle cada uno de los autos lujosos que había ahí. pero ahora siento como si condujera una carcacha. habrá que reconocer que necesitas un cambio de auto. era que él necesitaba su apoyo y su comprensión y ella se iba a esforzar para dársela. Son de mis hermanos. — ¿Tú no tienes auto? — Es aquel de allá —dijo señalando con el dedo. su lado racional y maduro le decía que tenía que acostumbrarse a ello. — ¿Ese es tuyo? —Sasuke negó con la cabeza. Cuando se encontraron en el patio empedrado. Sasuke sonrió. Una ligera risa reverberó en el pecho de Sasuke mientras le sostenía la puerta abierta para que ella entrara al auto. . una parte de su mente le decía que no le gustaba eso. — Es de Kiba. —respondió él.

él azabache no pudo contener su impresión por lo que vio. desafortunadamente cierto. . extrañamente. Cuando la cerradura cedió ante la voluntad de Sasuke. Sasuke aparcó la camioneta en la acera opuesta y luego descendió rápidamente para ayudar a Sakura a bajar. muestra de su nerviosismo y ansiedad. Aún respiraba. aunque le tomó un poco de tiempo. También le habló de la servidumbre que habitaba en la mansión y a quien llamar si necesitaba algo. lo cual era normal si consideraban que el humano estaba inconsciente. los hermanos y sus compañeras. con los primeros botones abiertos. Pero… "¿Por qué está consciente?" « Continuará… » Capítulo 23 Cuando Sakura abrió la puerta de su habitación. sentía un aura extraña a su alrededor y. Sasuke le señaló con la cabeza su habitación. finalmente pudo identificarla como la incomodidad de Sasuke. aunque ella se le adelantó. vio a Sai sentado sobre su cama. El humano esta ahí. Cuando llegaron al apartamento no se escuchaba ningún ruido. — ¿Dónde está? —preguntó ella.Durante los escasos minutos de trayectos. ya se encontraban en su destino. Sin embargo. pero mantuvo la mirada fija en aquel hombre— Muévete —ordenó. permaneciendo unos instantes mirando la fachada del edificio. Sin darse cuenta. si es que tenían. Su camisa estaba completamente desaliñada. Sakura lo tomó de la mano para hacerle saber que lo quería a su lado y juntos caminaron a lo largo del pequeño corredor. Lo mejor era que terminaran con eso pronto. Mirándolo de cerca. Ya no traía puesto el saco ni la corbata que la noche anterior le pareció divisar entre el dolor. parecía como si hubiese envejecido muchísimo en las últimas horas. cierto. pero de inmediato Sasuke se interpuso en su camino. y una breve descripción de cada uno de ellos. — ¡Sakura! —corrió hacia ella. Sai levantó la mirada. Sakura permaneció en la estancia recorriendo con la vista. todos y cada uno de los muebles así como los detalles que adornaban el lugar. no dedicó mucho tiempo a ello pues. Movía su pierna derecha insistentemente contra el piso. Sai se detuvo. Sasuke le dio más información sobre la que ahora también era su familia. Sasuke esperó pacientemente hasta que ella estuviera bien y entonces ambos entraron.

— No habíamos acordado eso —respondió. Según le había dicho Neji la noche anterior. — No. Maldición. y que por lo mismo solía haber ocasiones en las que dormir a alguien requería mayor esfuerzo que con otro. No tenía sentido. mientras su mujer se acercaba al humano. — No pareces drogada. en privado. Este asunto nos concierne a él y a mí. principalmente. Frunció el ceño. — No intentes ocultármelo.Sasuke seguía sin salir de su asombro por hallarlo consciente. Así que. —respondió el Uchiha. Sasuke. Sasuke estaba a punto de replicar. así que rápidamente se acercó a Sasuke y tiró levemente de su brazo. En realidad… estoy perfectamente —respondió sin poder evitar sorprenderse. Dejar a Sakura a solas con el humano no había formado parte del plan inicial y él no tenía la más mínima idea de cambiar el itinerario que tenían marcado. —él la miró— Quiero hablar con él. Sakura. sin más remedio. Sakura notó la tensión en el ambiente. Negó con la cabeza. lo había noqueado lo suficiente para que fuera Sasuke quien le hiciera recobrar el conocimiento. conservando la suavidad en el tono de su voz. Aún cuando no estuviera de acuerdo. — Déjalo. pero dejando entrever la firmeza de su posición—. — ¿Por qué habría de estarlo? Él movió la cabeza casi con decepción. Odiaba aquello. — ¿Estás bien? —le preguntó Sai a Sakura una vez que vio a Sasuke lejos de ellos. Sai retrocedió un paso y la observó atentamente. Era bien conocido que había mentes humanas más fuertes que otras. considerando cómo se había sentido hacía poco. tuvo que retroceder hasta hallarse en el umbral de la puerta. y mucho menos cuando alguien como Neji se había encargado de él. pero… nunca había sabido de un humano que lograra resistirlo. — Sí. pero la mirada de Sakura lo detuvo. — Entonces mantente al margen —dijo ella. estaba más que claro que Sakura no cambiaría de parecer. Yo te vi aquí anoche ¿recuerdas? . El azabache iba a replicar.

Yo… —Miró sobre su hombro hacia Sasuke— ¿Puedo contárselo? El vampiro se mantenía apoyado contra el umbral. Le contó sobre la verdad de lo que ella era. yo… anoche no estaba drogada. Durante el camino había pensado en las mil y un razones que podría darle a Sai. lo menos que le debía era un poco de honestidad. ahora no se fiaba de él ni un poco. pero que no podía identificar con precisión. Él no volvió a hacerle comentario alguno.Sakura titubeó. — Sai. Por extraño que pareciera. con los brazos cruzados sobre su pecho. Siempre es mejor que no sepan nada. así que ella comenzó a hablar. Sai lo recordaba. que le había mentido los últimos meses. cariño. Después de todo. teniendo en cuenta. primero viendo a su prometida al borde de la muerte. lo poco que sabía sobre su madre. Describió con exactitud lo ocurrido la noche . Su voz era la representación de la ansiedad y la confusión que había dentro de él. Sakura? —preguntó Sai. algo que le resultaba familiar. — En otro momento te hubiera dicho que no. — ¿Contarme qué. pero no había podido encontrar ninguna. los dedos de una de sus manos tamborileando contra su bíceps. lo que eran Sasuke y los demás. si consideraba que Sasuke le borraría la memoria y. Las últimas horas había sido las peores en su vida. Estaba fastidiado. dejando notar el sarcasmo en su voz. buscando siempre una que fuera lo bastante coherente como para satisfacer a la mente calculadora y racional de Sai. Si desde un principio no le había agradado el humano por el hecho de que había estado con Sakura. Había algo en él. Ahora pensaba que lo mejor era decirle la verdad. luego siendo escoltado por aquellos hombres por los que él no se atrevería a meter las manos al fuego ni por equivocación. pero… debido a lo que Neji me dijo que ha visto… Ah. — Claro —dijo el humano. cuando despertó había pensado que había sido un sueño pero ahora lo recordaba: aquellos hombres desvaneciéndose en el éter cómo si fueran… ¡Qué demonios había sido eso! La gente no desaparecía así como por arte de magia. claro. Sai —respondió Sakura. ella podía sentirlo— ¿Qué ese hombre y todos los que ayer aparecieron junto con él son un puñado de…? — Vampiros —susurró. Inténtalo con otra cosa mejor. — Es la verdad. y ahora venían a decirle toda esa sarta de estupideces como si él fuera un imbécil ignorante—.

. Sai sintió que las rodillas le temblaban mientras extendía la mano para tocar los dientes. Son reales. . Una gruesa mano lo sujetó por el brazo. pero ahora sólo quería saber que el mundo real estaba ahí. — Sí. un ser racional. — Ni lo sueñes —gruñó Sasuke. está bien —dijo Sakura— Cálmate. Sabía que estaban cerradas. Sasuke se había acercado a ellos a una velocidad sobrehumana. humano. —Escuchó un ruido sordo y desagradable detrás de Sakura. Era demasiado. Separó los labios. Comenzó a pasearse de un extremo a otro en la habitación. Sai. revelando dos largos caninos que ciertamente antes no estaban ahí. como si intentara ordenar sus ideas con cada paso que daba de ida y vuelta. es real.. lo que ella había sentido y visto. Su instinto le decía que no estaba mintiendo. muy difícil de aceptar. se detuvo frente a ella. aunque no abrió la boca de nuevo cuando la mano del humano fue liberada—. —El enorme bastardo moreno sonrió soberbio. Cuando Sakura terminó. — También fue muy difícil de aceptar para mí. — No puedo creer esto —susurró mientras caminaba hacia las puertas que daban al balcón del apartamento. pero le resultaba demasiado difícil. — Suéltalo —ordenó ella suavemente. mostrando un aterrador juego de colmillos. El abogado alzó la vista para mirar al que momentos antes consideraba un 'simple' traficante de drogas. Él era un abogado. Simplemente no podía abrir su mente a historias que parecían novelas de terror barato. afuera. — Sasuke. al mismo tiempo que una corriente de aire frío le azotaba la espalda.anterior. lo único que Sai pudo hacer fue mirarla fijamente. ¿no es así? — Será mejor que lo creas. Todo este asunto. Cuando Sakura pensó que agujeraría la duela bajo sus pies. con fuerza suficiente para fracturarle los huesos de la muñeca. porque desde hacía muchas horas había intentado abrirlas o romperlas. — Entonces eres realmente un vampiro. claro. — Abre la boca.

Seguía sin creer que todo aquel asunto fuera real. — Las cosas no funcionan así. Sai se llevó las manos a las caderas y fijó su mirada en el piso. no tienes por qué preocuparte —dijo logrando descolocar a Sakura — No me importa. La ansiedad que había estado presente en el humano volvió súbitamente. Era como si él hubiera olvidado que Sakura y Sasuke estaban ahí. No más. estoy dispuesto a… — Sai… yo ya no te amo. Yo… —se mordió ligeramente el labio inferior. no la hacía sentir mejor ni un poco. Entonces él alzó la vista para fijarla en ella. que tal vez sientes que… puedes hacerme daño —comenzó a decir— Pero no tienes por qué sentirte así. El hecho de que Sai estuviera a punto de hacer un sacrificio como aquel por ella. Si necesitas… —quería decir 'beber sangre'. Sai. era algo que tensaba aún más el ambiente. completamente inmóvil con excepción de su pecho subiendo y bajando una y otra vez. — Entonces. — Por eso terminaste nuestro compromiso ¿no es verdad? —preguntó repentinamente. puedes tomar de mí todo lo que necesitas . Miró nuevamente a Sasuke y luego a Sai. Todo dentro de él se removía con impaciencia. — En parte. Esa era la parte de la conversación a la que ella no quería llegar. Esto estaba mal. pero… lo era. Sakura. Había que acabar con eso de una buena vez— Ya no podemos juntos. — No.— ¿La mordiste para convertirla en vampiresa? — No funciona así. O naces de nuestra especie o no lo eres. Su postura. ¿recuerdas? Pero yo siempre voy a estar aquí para ti. Sakura volvió a sentirse incómoda. pero sencillamente sus cuerdas vocales se negaban a hacerlo—… lo que sea que necesites hacer para vivir… —se aclaró la garganta— puedes hacerlo conmigo. Su mente comenzó a atar los cabos sueltos que había en toda esta historia. —susurró. — Sé que eso no es verdad —replicó él— Es como lo que dijiste hace días. Yo sé que estás confundida.

aunque era perfectamente consciente de que si Sasuke se lo proponía. Toda la ira y los celos se desvanecían ante el sentimiento de culpa que embargaba su interior al saberse causante de la infelicidad de ella. — ¡Sasuke. Su mano se cerró sobre la garganta de él. — Puedes beber de mí. Contra su voluntad. — ¡Sasuke. Encaró a Sasuke mientras mantenía sus manos apoyadas sobre los pectorales de él. basta! —gritó Sakura— ¡Lo prometiste! Esa frase atrajo la atención del Uchiha. mientras intentaba respirar. que era una amenaza para él y para ella. — Por favor —suplicó mirándolo fijamente a los ojos— No lo hagas.— Sa… El hombre se acercó rápidamente. al ver como la mano del vampiro se cerraba poco a poco sobre la garganta del humano. el vampiro lo soltó súbitamente. Pero no podía. Sakura se acercó. Lo tomó por los hombros. se dejó ir sobre el humano. Sin poder contener más lo que se había estado arremolinando en su pecho desde que habían llegado a ese lugar. Sí. mientras iban en el auto. Sasuke se sintió como un bastardo cuando vio la expresión de miedo y dolor en el rostro de Sakura. Dulce diosa creadora. descubriendo su cuello para ella. colocándose entre ambos. Esa acción fue la gota que derramó el vaso de la paciencia de Sasuke. tomó una de las . humano! —exclamó Sasuke desnudando los colmillos como advertencia. ahora mismo. Dentro de él se formaba la idea de que no podría estar tranquilo mientras ese humano siguiera respirando. — No… no voy a renunciar a ella tan… fácilmente —dijo Sai entre jadeos. — ¡Sasuke! — ¡Ella es mía y es hora de que lo entiendas. Ese humano… ¡maldita fuera la genética! Su instinto le pedía a gritos que lo matara. basta! ¡Suéltalo! —exclamó aterrada Sakura. ¿por qué tenía que poseer tanto poder sobre él? Sin entender del todo lo que estaba sucediendo en su interior. él le había prometido a Sakura que mantendría la cordura cuando se encontraran con Sai. cortando el paso del aire hacia sus pulmones. podía pasar sobre ella fácilmente para matar a Sai. golpeándolo contra el muro con violencia.

Rápidamente volvió a incorporarse. Sintió a Sakura asentir contra su pecho. — ¿Qué sucedió? —preguntó Sakura levantándose de su asiento. Era retirarse ahora o arriesgarse a que la biología volviera a tomar la batuta en ese asunto y todo concluyera con la muerte de aquel humano. — No. El Uchiha parpadeó una vez. Ya me quitaste a la mujer que amo —dijo intentando mantener la integridad en su voz— Ahora no me quites la verdadera razón. La mujer se apartó de él. Luego. Ella estaba sentada en el sofá. — Es hora de irnos —susurró sobre su cabello. El humano no pareció inmutarse. miró a Sasuke y con un ligero asentimiento con la cabeza le indicó que estaba todo listo. Lo único que puedo hacer por ti es evitar que recuerdes todo esto. Sakura no pudo evitar sentir cierto escozor al verlos. lo que ella realmente es. Después. — No tienes idea de lo mucho que lamento que las cosas terminaran así. Sai negó con la cabeza.manos de Sakura y la llevó hasta sus labios a manera de disculpa. Sai — susurró ella con la voz quebrada— En verdad lo lamento mucho. Cuando volvió a abrir los ojos. El corazón de Sakura se oprimió. Aún cuando ahora ya sabía lo que eran. le dio la espalda y ayudó a Sai a sentarse sobre la cama. —los ojos de él se alzaron levemente para encararla. — Mírame. Tienes derecho a poseer sólo buenos recuerdos. Decidió salir de la habitación y esperar a que Sasuke hiciera lo que tuviera que hacer. como si su mente hubiera decidido alejarse de todo aquello. humano —ordenó el vampiro una vez que sintió que Sakura se retiraba. la estrechó con fuerza entre sus brazos. no dejaba de sentirse intimidada por ellos. — No puedo hacerlo —respondió Sasuke fríamente— Lo mejor para ti es olvidar lo que sabes. . Y espero que pronto encuentres a alguien que realmente valore al gran ser humano que eres. parecían tan suplicantes—. éstos eran rojos nuevamente. Sai apretó ambos puños. Se levantó y luego volvió a inclinarse para depositar un rápido beso sobre los cabellos de Sai. se arrodilló frente a él. Sasuke salió al encuentro de Sakura en la pequeña estancia. — Sólo te estoy pidiendo un maldito favor —dijo entre dientes— Sólo eso… Un par de minutos después.

volvió nuevamente a él.— Está bien. Tenía un poco de sensibilidad en los ojos así que había decidido permanecer a oscuras. pues según las pocas palabras que Sasuke le dirigió camino a casa. Suspiró profundo. Enviaré a alguien para que lo lleve a su casa. Sasuke había salido para realizar las rondas y. Sabía que las cosas no estaban resultando sencillas para ella. Antes de salir la ojiverde dio una última mirada a aquel lugar. aparecía el hecho de que no compartieran el mismo material genético. — Sí… es… es lo mejor. aunque le había dicho que tenía entera disposición sobre todo en el complejo. Escuchó un par de ligeros toques sobre la puerta y luego se abrió parcialmente. Sasuke miró el apartamento. ella decidió permanecer en su habitación. La silueta de Ino quedó delineada por la luz que entraba desde el pasillo. — ¿Quieres llevarte algo? — Esta noche no —respondió ella. Al menos no en un futuro próximo. Nunca antes había estado tan inseguro de una decisión tomada. Sasuke la estrechó nuevamente entre sus brazos. Ese extraño sentimiento que llegó a él la noche anterior. pero esta vez no podía evitarlo. Sakura bajó la mirada a la duela y asintió varias veces con la cabeza mientras se abrazaba a sí misma. Algo le decía que no volvería ahí nunca. durante la transición de Sakura cuando creía perderla. pero esperaba que pronto todo cambiara. Y algo le decía que no iba a irse. Sakura asintió y ambos se encaminaron hacia la puerta. todo se resumía en una sola frase 'recuerda sólo lo que necesita recordar'. Mientras esperaba a que Sakura cruzara la puerta. . Ni en el más remoto de los casos que su cerebro había podido imaginar sobre el momento en el que terminaran con su relación. — Es mejor irnos —susurró él. principalmente el corredor que llevaba a la habitación donde el humano estaba. Habían pasado dos horas desde que habían regresado a la mansión. Al menos le consolaba la idea de que Sai no recordaría nada de su 'verdadera ruptura'. Aún no podía quitarse la imagen tan demacrada que Sai tenía en su apartamento.

quiero que entiendas que él no lo hace de manera consciente… no del todo —la mirada color jade se posó en ella. —tomó el brazo de la mujer y lo acercó hacia la nariz de ella— . yo diría que… casi perfectamente. — ¿Vinculación? — Así es. — Eso es por la vinculación. reflejando extrañeza—. — Si puedes definir intento de asesinato como 'falta de diplomacia'. tal vez a simple vista no sean perceptibles. pero las hay. eso ya lo he notado. — Me alegro. — Hola… — ¿Puedo pasar? —Sakura asintió. Verás… hay muchas diferencias entre nuestra raza y los humanos. — Algo así. —Ino suspiró ligeramente. —se sentó en la cama junto a ella— Sasuke me dijo que tal vez podrías necesitar un poco de compañía. — Sakura.— Hola —susurró la rubia asomando medio cuerpo sobre la puerta. De muchas maneras. Ya sean costumbres o algunas otras cuestiones entre ellas… los celos. — Claro. —respondió la ojiverde dibujando una tenue sonrisa en su rostro. —tomó la mano de Sakura y le dio un ligero apretón— ¿Sabes? Sasuke me dijo también que fueron a hablar con Sai y que él… no había sido del todo diplomático. Y debo decirte que me desconcierta bastante que Sasuke se comporte así. La mujer rubia entró por completo en la habitación al mismo tiempo en el que Sakura encendía la pequeña lámpara sobre el buró. — Sí. tan… — ¿Primitivo? —Sakura sonrió ligeramente. — Gracias. — Puedes dejar la luz apagada —le dijo Ino— No tengo problemas con la oscuridad. — ¿Cómo estás? — Bien.

Que esa era la forma en la que debían ser las cosas. me refiero a su condición —de nuevo. Era como si realmente ella sintiera que era… correcto. — ¿A qué te refieres? — A lo que sientes cuando lo ves conmigo —Sakura dio un respingo al recordar sus teorías sobre una relación entre Sasuke e Ino. — No me refiero a su posición. sus instintos son más… intensos. Sakura la miró sin comprenderle del todo—. —Sakura desvió la mirada hacia un lado mientras su cerebro se esforzaba por procesar toda esa información—. pero a pesar de eso. pero ¿cómo? — Se llama aroma de vinculación. como si estuviese teniendo esa charla incómoda con una hija—. ¿qué era realmente lo increíble si ella acababa de convertirse en vampiro? — ¿De verdad todos los vampiros machos son así? — No todos. Eso era verdad.¿Puedes olerlo? Sakura entrecerró los ojos mientras su nariz tocaba ligeramente su propio antebrazo. . pero estoy segura de que a pesar de ello. como si fuera un ligero rastro de su perfume. Eso es lo que sucede cuando los miembros de nuestra raza se… involucran —Ino realmente no podía entender por qué le costaba tanto trabajo hablar sobre el tema. A lo que me refiero es que estás con un guerrero. sí temió por la vida de Sai. aunque no con tanta intensidad. porque su fuerza es mayor que la de un simple civil. no podía enfadarse con Sasuke. aunque pensándolo bien. — Además —añadió Ino interrumpiendo sus pensamientos— Tú también lo sientes. Mientras estaban en el apartamento. Las relaciones entre los nuestros son más intensas. Los hombres suelen ser un tanto… posesivos y esa es su manera de expresar que no te compartirán ni aunque su vida dependa de ello. Todos los hombres de nuestra especie tienen un aroma de vinculación. pero las reacciones de Sasuke son más extremas porque su genética le dicta que sea así. Para Sakura todo ese asunto le resultaba casi increíble. debes ser plenamente consciente de que no estás con un vampiro común… — Sé que Sasuke es rey —le interrumpió la ojiverde. pero entonces sucedió: pudo percibir el aroma de Sasuke en su piel. Estaba un tanto escéptica sobre qué era lo que Ino quería demostrar. como si él estuviera en ella. Sé que tal vez sea un poco desconcertante al principio porque no estás acostumbrada a nuestro mundo. Sasuke es diferente. —Ino respiró profundo— Sakura. sientes que todo lo que ocurre con él está bien.

— Es sólo que… entiendo perfectamente la misión de Sasuke. y que ese sentimiento ya se había dibujado en su rostro. Será capaz de matar si tú se lo pides o de hacer pedazos a quien siquiera piense en lastimarte. El rostro de Ino fue reemplazado por una máscara que no mostraba emoción alguna. — Lo… lo entiendo. y si por alguna razón llegara a perderte simplemente moriría. pero además… podía olerlo. Para ellos no hay nada más importante en este mundo que sentir el apoyo de sus compañeras. pero se soporta. Sakura —dijo con tono afable— Créeme. . —aunque eso no contestaba su pregunta—. Yo también lo habría pensado. él protege a todos los suyos y eso me parece extremamente loable. Sasuke es todo tuyo de ahora en adelante.— Ah… b…bueno. — Tal vez le pida a Sasuke que me enseñe a pelear y así podríamos salir tú y yo juntas ¿no? —dijo sorpresivamente. está bien. Sasuke está vinculado a ti. Era como repentinamente la habitación hubiese sido inundada por un olor similar al de la lluvia. — ¿Qué es lo que te preocupa? —le preguntó Ino. para Hinata y Temari es igual. La mujer de ojos verdes sonrió. pero supongo que Sasuke ya te ha dicho toda la verdad ¿no es cierto? —Sakura asintió— Así que no debes preocuparte. — No se te ocurra si quiera mencionarlo frente a Sasuke —dijo con su voz sonando casi artificial. — ¿P…por qué? —Ino se dio cuenta de que la había inquietado enormemente — Sakura. creo. Sakura confirmó que había tristeza en la voz de Ino. — Tranquila. Pero ¿por qué…? — Mi historia es diferente a la tuya. que sentir que lo que hacen vale la pena por ellas… Hubo un extraño silencio de unos cuantos segundos. eso era porque… —la rubia soltó una ligera risa. un cierto aire de tristeza parecía teñir su voz—. pero entonces otra cuestión llegó a su mente. está unido a ti y hará todo por que tú estés bien. porque comprendes su misión y sabes que eres lo que los hace volver a casa en una sola pieza —Ino desvió su mirada hacia el frente. Para él ahora no hay nada más importante en este mundo que tú. pero… — Temes por él… —la ojiverde asintió ligeramente— Es normal.

Un par de minutos después. las leyes dicen que no puede haber mujeres guerreras en la Cofradía. pero de algo estaba segura: le encantaba que ese alguien fuera Sasuke.quien siente envidia por ti. pensó cuando vio el reflejo en el espejo del enorme rubí puesto en su dedo anular. Sakura aún no podía acostumbrarse del todo a despertar junto a alguien cada anochecer. — Ya habrá tiempo para contarte. Habían pasado un par de horas y sin embargo. se desperezó un poco mientras escuchaba el correr del agua al otro lado de la puerta frente a ella. porque entonces Ino se puso de pie y la tomó de la mano. Pero ella tenía razón… ya habría tiempo. no podía imaginar lo que sería vivir con aquel cachivache puesto. Días después… Oh-por-Dios. Con una sonrisa se levantó de la cama y se dejó guiar por la mujer que desde el primer momento en el que la conoció. Sakura tuvo que permanecer en silencio un par de segundos mientras intentaba ordenar sus pensamientos. mientras se imaginaba sus propias acariciando aquel perfecto cuerpo masculino. Sasuke asomó medio cuerpo y la miró intensamente. "¿Qué no puede haber mujeres? ¿Entonces por qué ella…?". sentía como acabara de suceder… Apenas comenzaba a caer la noche cuando Sasuke se levantó de la cama. soy yo. y caminó hacia el armario. aunque era perfectamente notable que esa sonrisa no llegaba a iluminar sus ojos. ¿Cuándo se habría imaginado en su vida que su anillo de compromiso sería un rubí del tamaño de una nuez? Si ella normalmente no era muy adepta a los accesorios en las manos. todo su cuerpo comenzó a llenarse de un cálido ardor. —Sakura se inquietó aún más por sus palabras. Le sorprendió de sobremanera que Ino cambiara de tal forma su actitud. Decidida a iniciar lo que fuese a hacer aquella noche. como si hubiera leído sus . Sakura no pudo formular la pregunta verbalmente. ¿Quieres conocer a las otras mujeres? — preguntó sonriendo. la consideró como su familia. y por el extraño sentido de casi solemnidad que había llenado la habitación— Además. No se imaginaba que él le propondría matrimonio de aquella manera. Sakura recorrió su cuerpo con la mirada. Se sentó apoyando su espalda contra el respaldo de la enorme cama y se dedicó a esperar. No habían tenido sexo desde la noche anterior a su transición y de sólo recordar aquella vez. Sasuke salió del baño cubierto solamente por una ligera toalla blanca. No cabía duda que Sasuke sabía hacer las cosas y en grande.

Él sonreía satisfecho de su labor. Era como si las sintiera por todo el cuerpo. poder. El sonido de su sangre latiendo por las venas le rugía en los oídos. ¿Quieres saber qué tan sensible eres? Ella sonrió tenuemente y al instante. Sí. Esos músculos fuertes y definidos se contraían a su alrededor con cada pequeño movimiento que realizaba y la hacía sentir protegido por un ejército entero. Sasuke trazó un sendero de pequeños besos desde el cuello hasta el pecho. también él la necesitaba a ella. Cuando Sakura sintió las caricias que él hacía en dentro de ella no pudo evitar gemir. Dejó escapar un gemido al sentir ese cuerpo ágil y perfecto sobre ella. Sasuke irradiaba fuerza. Mientras tanto. Disfrutando del tacto suave de su piel. No obstante. mientras pasaba la lengua por el hueco de la garganta de Sakura. Le mordisqueó el cuello y sintió un sobrecogedor deseo de alimentarse de ella. acarició su rostro ligeramente con una mano mientras que con la otra se deshacía de la sábana de seda negra. La sensación de esos afilados colmillos rozándole la piel la hacía derretirse como lava ardiente. Sintió que todo comenzaba a dar vueltas por el impacto de su fuerza y su poder. Sakura se arqueó hacia él cuando la lengua y los colmillos de Sasuke le acariciaron el pezón. Sakura gimió al sentir que su mano. cálida y fuerte. — ¿C…cómo hiciste eso? —preguntó casi sin aliento cuando Sasuke decidió darle un respiro. Se sentó a su lado en la cama. Jamás en su vida había experimentado nada semejante al roce de su lengua jugueteando entre sus labios. —le susurró al tiempo que arrancaba la única prenda que la cubría para arrojarla al suelo—. entre sus piernas. —… y en la piel. tuvo que emplear todo su autocontrol para no tomar un sorbo de esa sangre que corría bajo sus labios. Su peso la dejaba sin aliento mientras él al recostaba sobre la cama. le provocó una enorme corriente eléctrica que fue desde su boca hasta la parte baja de su abdomen. Ella lo tomó del rostro y alzándose un poco. . le acariciaba el estómago desnudo y se deslizaba hasta la cadera. Sasuke llevó su pulgar y su índice hacía su mentón para hacerla abrir la boca y así poder introducir su lengua en ella. Le rodeó las caderas con las piernas y buscó su cuello para besarlo. él recorría el cuerpo femenino con las manos. Sin apartar su profunda mirada. O a la sensación de ese cuerpo soberbiamente formado moviéndose de forma sinuosa contra ella. y en el momento que la deslizó lentamente sobre sus recién crecidos colmillos. La piel de Sakura se erizó ante el contacto y el pezón que Sasuke acariciaba se endureció aún más bajo su mano. fue acercándose a ella. le dio un profundo beso.pensamientos. En la boca —dijo mientras acariciaba su piel por debajo de la camiseta que ella utilizaba para dormir. disfrutando de cada curva y cada hueco. Sakura estaba a punto de inclinar la cabeza en dirección a su mano cuando Sasuke asaltó sus labios y la besó con ansia. — Tienes hipersensibilidad.

él levantó ligeramente la cabeza hasta posar sus labios junto a su oído y susurró: — Sé mi compañera. despacio. —Sakura abrió los ojos desmesuradamente.El deseo se acrecentó. Sasuke le apretó la mano un poco más fuerte un momento antes de abrazarla hasta rodearla por completo con su cuerpo. No podía comparar aquella sensación con cualquier otra que hubiese sentido en toda su vida. Cuando él se derrumbó sobre su cuerpo. estremeciéndose ante lo que estaba por venir. inmersos en un estallido de deseo. Llegaron a la cima de todo. aún jadeante y se recostó sobre un costado para encender la lámpara que había sobre el buró. Sakura contuvo el aliento. compartiendo un sublime a la par que violento placer. Un gemido escapó de su garganta al sentirlo dentro y observar el deseo voraz que reflejaban sus ojos. Enterró las manos en el cabello y se deleitó al sentir cómo los mechones se deslizaban entre sus dedos una y otra vez. Sasuke echó la cabeza hacia atrás y rugió mientras la penetraba una última vez. Sus dedos se encontraban entrelazados. Ella gritó. pero teñido de una extraña ternura. Sin poder aplazar más lo que ambos tanto deseaba. De forma tan posesiva. Él se apartó y la miró con una avidez tan palpable que Sakura se encendió aún más. Cada una de sus embestidas proporcionaban una oleada de puro placer. tan completa. Igual de irregular que la suya. ambos perdiendo todo rastro de cordura. Cerró los ojos y disfrutó del olor especiado de su piel. Se sentía protegida. Nadie la había abrazado nunca de ese modo. centímetro a centímetro. sin muchos deseos de separarse de él. — ¿Q…qué? . hasta que todo su miembro la llenó por completo. Instantes después. Y entonces sucedió. Sasuke le pasó un brazo por encima. rodeada por su fuerza. Sakura se cubrió con la sábana. La observaba de un modo posesivo e intenso que la dejó sin respiración. sentía la respiración de él golpeando contra su cuello. Sasuke acunó su rostro entre las manos y le dio un beso profundo al tiempo que la tomaba de las caderas y la guiaba hacia su miembro. del calor de su boca. El beso de Sasuke era salvaje y ardiente. Sin más palabras. Sasuke aumentó el rimo de sus caderas mientras ella se aferraba a sus hombros. Él bajó la cabeza y la besó con ternura mientras la penetraba con envites salvajes. a un ritmo frenético. Sakura lo abrazó con fuerza. acunándolo mientras se recuperaba. sintió cómo Sasuke salía de ella. agitándose entre sus brazos. ella comprendió lo que quería. Alzó las caderas y lo guió hasta su interior.

ella se separó ligeramente. vampiro? Neji sonrió. así era como ahora se hallaba comprometida. — ¿En algún momento me llamarás por mi nombre. Sasuke soltó una ligera risa y besó su hombro. Las últimas dos semanas le habían . Temari. Hinata y tener el apoyo de Kaiya. así como tampoco pensó que realmente podría sentirse entre una familia otra vez y casarse con alguien sin morir en el intento. también debía reconocer que aquel vampiro no era el imbécil que ella creyó la primera vez que lo conoció. definitivamente lo era. En definitiva las cosas eran más fáciles cuando se hacían con la persona adecuada. Él la apretó con fuerza contra su cuerpo mientras volvía a recostarla sobre la cama. acarició el rostro de Sasuke y lo besó. — ¿Cómo lo sabes? — Porque me han dicho que lo primero que haces al levantarte es venir aquí. Luego de unos instantes. — Así que es aquí donde pasas toda la noche. Jamás creyó empatar tan bien con otras mujeres. — Hace frío. Ella se levantó un poco apoyada en su antebrazo. Kaiya sonrió. Si algo había que reconocer como bueno dentro de ese lugar. La ojiverde giró lentamente hasta quedar tendida de espaldas y poder mirarlo. inundando cada uno de sus sentidos. además era increíble la cantidad de sensaciones que llegaban hacia ella. Se acercó a ella. Y Sasuke lo era. Sí. — ¿E…estás seguro? —fue lo único que pudo preguntar debido a la emoción. Sí. era el jardín. ¡Qué vueltas daba la vida! hacía tan sólo un par de meses estaba aterrada ante tal idea y ahora… no podía esperar. Estar ahí le recordaba que no se encontraba cautiva dentro de una jaula.— Cásate conmigo —dijo él. Para Kaiya se había convertido en su sitio favorito. apartó unos cuantos mechones oscuros de su rostro y fijó su mirada color jade en la de él. No tenía idea de qué clase de preparativos tendría que hacer. pero estaba segura de que podía contar con Ino. — Por supuesto. humana —escuchó detrás de ella. — Sí… quiero casarme contigo —susurró antes de tomar el rostro de Sasuke entre sus manos y besarlo nuevamente.

Muy pronto ya no sabrás más de nosotros. claro! emparejamiento = matrimonio" . pero tal vez quisieras quedarte a la ceremonia de emparejamiento de Sasuke y Sakura. Creo que no ha sido… — No te preocupes —le interrumpió ella intentando sonar tranquila— Estoy bien. en especial las mujeres. — No tienes por qué preocuparte. Es hora de que vuelvas a tu mundo. Neji se acercó a ella y comenzó a guiarla de vuelta a la mansión ya que su perro decidió mantenerse en el jardín. Ino. aunque por razones distintas. Es sólo que… me tomó un poco por sorpresa. — Lo sé. borraría todo. pero de nuevo su extrema 'sinceridad' pesó más. Al igual que los demás habitantes de la casa.. y si estuviera a mi alcance.demostrado que. Kaiya sintió un balde de agua helada cayendo sobre ella una y otra vez. eso no lo sé. —la sonrisa se borró del rostro de ella— anoche fui a verlo. en especial con la última. Había pensado que tal vez podría tener mayor tacto al decirle aquello. ¿Por qué siempre estropeaba todo cuando se trataba de darle una noticia a ella? — Escucha. — Sí. lo lamento. no es mía." adentro. yo… — ¿qué se suponía que debía decir en esos momentos?— Quisiera volver a… "mi habitación. — ¿Puedo preguntar cuándo me voy? — Ah. si no te importa. En todo este tiempo había entablado muy buena relación con Temari. ambos se detuvieron. Pero puedo prometerte que pronto recobrarás tu vida anterior ¿de acuerdo? —Claro. Neji exhaló profundo. Cuando se encontraron frente a las puertas de la habitación que Kaiya ocupaba. Hinata y Sakura. "¿Emparejamiento? ¡Ah. Neji no era una mala persona. a pesar de la actitud cínica que solía tener la mayor parte del tiempo. No. cómo si tuviera una brillante vida a la cual regresar—. —continuó él— tu nuevo hogar también cuenta con un jardín precioso. — E…eso significa… — Sí. Todo está listo. — Claro. pues ambas habían entrado al mundo de los vampiros recientemente.. Kaiya… yo.

Tal vez había exagerado un poco con su plan. Ahora debo irme. quizás más. — Deja de espiarla y mejor habla con ella. — Yo no espío a nadie —musitó el pelirrojo antes de desaparecer por el corredor. Ella se iría. porque no había funcionado como esperaba. Aún le extrañaba tener a alguien que se preocupara porque él regresara a la mansión en una sola pieza. pero ya no había marcha atrás. Wow. pero estaba más preocupado por aquella mirada aguamarina que sentía clavada en la nuca y el leve olor de vinculación que llegaba hasta su nariz. Permaneció en ese sitio durante unos segundos y luego entró en la habitación. Gaara lo fulminó con la mirada. — Haré lo que pueda. Ten mucho cuidado ¿sí? —Neji sonrió. Pero no prometo nada. El tiempo de Kaiya a su lado se había acabado y… ¿a su lado? ¿de dónde sacaba . Eso sí que era pronto. No entendía qué era ni de dónde había venido esa sensación que le estaba oprimiendo el pecho.— ¿Cuándo se casan? — Si todo queda listo. y por supuesto. pero ahí estaba. un movimiento en falso y terminaría con la garganta abierta. comenzó a pasearse de un lado a otro. me gustaría esperar hasta después de su boda para irme. Pareces un acosador. pero el vampiro ya se había alejado. "Claro. —escuchó detrás de él. — Claro. Es hora de iniciar las rondas. Cuando Gaara se encontró de nuevo en su habitación. él no espiaba y yo no puedo salir durante el día". Pensó que le diría que tal vez un par de semanas. Miró sobre su hombro y vio que Kiba estaba ahí. Sin darse cuenta de que Gaara se había mantenido a la expectativa. Sí. Sólo le quedaba ser lo suficientemente cauteloso para evitar cualquier altercado. pensó Kiba. en un par de noches. que había escuchado todo. irónico. muchas veces la diversión es muy grande. Kaiya iba a replicar. sofocándolo. y quería consolarla. intentó disimularlos bajo una supuesta sonrisa. pero era obvio que el universo quería regresarla al mundo real cuanto antes. — Entonces así será. sobre todo. —los sentimientos que le causaron las últimas dos palabras. Neji podía percibir la confusión y la tristeza que estaban emergiendo en ella. — Sí.

ella nunca sabría más de él. Él… él fue un maldito bastardo. sólo pudo permanecer de pie. el aroma del bosque a su alrededor le recordaba a Gaara. se sentaba a su lado. pero cuando se disponía a hacerlo. y ella no podía sentirse extraña. — ¿Gaara? Él no respondió. Sí. recordó le había dicho Kiba. Decidió cerrar las ventanas. Habla con ella. haciéndole hervir la sangre que corría por sus venas. — Mi… mi padre fue un bastardo infeliz —dijo agitado. . Cosa que obviamente él no sabía ni por equivocación. Neji era un maldito bastardo mujeriego que se la pasaba la mitad del tiempo con los pantalones abiertos. Cerró la puerta tras de sí y comenzó a pasearse de un lado a otro frente a ella. su cerebro le decía que lo primero que debía hacer era echarlo. Detuvo su frenético ir y venir. Se quedaría con la imagen del imbécil que en realidad era él. pero era precisamente su constante 'contacto' con las mujeres lo que le hacía saber tratarlas. Aún atónita. tan inesperadamente. Kaiya no pudo evitar sorprenderse cuando comprendió lo que le estaba ofreciendo. o gritarle por haberla tratado así la otra noche. Kaiya abrió las ventanas de la habitación. Ella se tensó hasta que el aroma a bosque llegó hasta su nariz. hacía que acompañara a la cofradía en cada una de las comidas. Él olía así. Le encantaba ese lugar. y él no había hablado con ella. muy en el fondo. y en el instante. Ya pronto se iría. le hubiera gustado hacer. pero no era capaz de articular ninguna palabra. bueno tal vez era al revés. la hacía sonreír y reír algunas veces. Bueno.que ella había estado a su lado si las últimas dos semanas se la había pasado pegada a Neji?. El hermano no la dejaba a sol ni a sombra cuando estaban en la mansión. hacía todo lo que a él. La había dejado penetrar en su coraza. las puertas de su habitación se abrieron intempestivamente. Parecía como si cada palabra estuviera agujerándolo lentamente—. Para Kaiya era mejor estar con alguien como él. Tal vez… tuviera algo de razón. frente a ella. sentía que era lo mejor. se sintió en las nubes. él se adelantó. sintiendo la fría brisa golpear su cuerpo. Ella se iba a ir y aunque él pudiera verla y siempre estar ahí para protegerla. Tal vez había hablado en serio cuando le dijo que sólo la había dejado quedarse en su cuarto porque ella se lo había pedido. feliz. Y aunque eso le reventaba como pocas cosas. como una fresca mezcla entre el aroma del bosque y un aroma profundamente masculino. paseaban juntos por el jardín… en otras palabras. más no por que lo deseara. Kaiya estaba desconcertada al sentirlo ahí. Le entristecía pensar que fuera así.

Sin embargo. aunque sólo de forma temporal. que yo haya sobrevivido en lugar de mi hermano era un pecado en aquella época. siete días para ser exactos. y dejé de creer. No si esperaba continuar con lo que estaba haciendo. mi hermano murió intentando protegerme. Una vez que mi capacidad de regeneración había quedado activada. pasé a ser sólo un animal encadenado que era castigado por haber mordido a su dueño. Expulsó todo el aire que había en sus pulmones. le dio la espalda y se sentó en el borde de la cama. Aún después de mi transición. Dejé de sentirme vivo y sólo esperaba a que la noche llegara lo más tarde posible. Pero no la tomaría. Huir aún era una posibilidad. ahí me azotó hasta que sus fuerzas se acabaron y me dejó encerrado. Los primeros días me pasaba todo el tiempo gritando. dejé de suplicar. de sacarme de ese infierno. las 'visitas' de mi padre se incrementaron. en mi caso. Mi padre me mantuvo encerrado en las mazmorras durante décadas enteras. casi como algo sagrado. todo lo contrario. «Esa es… una costumbre entre los nuestros. así que su muerte era más de lo que se podía soportar. fue por mí a mi habitación. mi padre decidió ejercer su derecho sobre mí.inmóvil en donde estaba. «Sí. Y la única ocasión en la que confié en ella. siempre viniendo a mí cuando se encontraba lo suficientemente ebrio como para molerme a golpes con cualquier cosa que tuviera en la mano. quedando justo frente a la puerta. me traicionó. Apoyó los codos sobre las piernas y encorvó la espalda mientras se decidía a continuar. Al parecer no soportaba ver mi rostro sin rastro alguno de golpes. Gaara detuvo su impetuoso paseo.» . pero entonces supo que no podía hacerlo. implorando su perdón por el pecado que había cometido» -Una media sonrisa cáustica se formó en su rostro. Iba a encararla. —Escuchó un ligero jadeo por parte de Kaiya. Dejé de creer que mi infierno en algún momento terminaría. Pero nadie respondió. las cosas no parecieron mejorar. el primer hijo varón siempre es considerado el más importante. me arrastró por toda la fortaleza en la que vivíamos y me arrojó a los calabozos. Entre nuestra raza. La noche del funeral. no sucedió así. Al menos lo fue para mi padre. — La primera vez que los cazadores hicieron su aparición. Como yo fui el causante de su muerte. quien se había acercado a él un poco más. La servidumbre dejó de verme como el amo. Mis gritos y lamentos llenaban el vacío de la soledad que se formó a mi alrededor. que la muerte se apiadaría de mí y vendría en mi búsqueda. pero no lo hizo. Siempre tuvo la posibilidad de liberarme. A los civiles no les está permitido asesinar así que sólo pueden 'desquitarse' contra el asesino. Así que con el tiempo dejé de gritar.» «La razón por la que no me llevó bien con Temari es porque ella nunca me apoyó.

que iría conmigo. Apenas tienes dieciséis". y yo le respondía que dejara de controlar mi vida. Kaiya seguía de pie justo donde la había visto instantes antes. Su primera intención había sido retirarlo. fui azotado hasta que no hubo más piel que arrancar de mi espalda y no conforme con eso. Kaiya se había acercado a él. fui marcado para siempre.» Gaara guardó silencio mientras intentaba alejar todo ese dolor de su mente. Las delicadas manos femeninas tantearon a su alrededor y cuando hallaron el borde del colchón. Y fue entonces cuando sucedió. "Eres muy injusta. simplemente calló. casi nunca salía de su habitación. trayéndome a la Cofradía. fui golpeado hasta que mi rostro quedó irreconocible. no . Kiba apareció un día en el castillo y me liberó. —inhaló profundo— Después de eso. fueron las últimas palabras que le dije antes de que un camión invadiera nuestro carril y chocara contra nosotras. ella bajó al calabozo trayendo consigo la llaves de los grilletes que me ataba. Mi padre hizo tantas preguntas que me costaba trabajo seguirlo. No ahora. Dispuesta a compartir cicatrices—. Apenas había logrado salir del castillo cuando los hombres de mi padre nos hallaron y nos llevaron frente a él.» Una vez más. dando por sentado que yo había mentido. la vida de mi padre se fue al olvido. "No es correcto. me decía una y otra vez. yo ya no esperaba que algo cambiara. Cuando pudo volver a centrar sus pensamientos en la realidad que había a su alrededor. pero él no podía consolarla. él mantuvo su palabra y me ayudó a escapar. Ella extendió su brazo y delicadamente posó su mano sobre el antebrazo de él. continuó: «Después de eso. Aquella noche me fueron fracturados todos los huesos de los brazos y las piernas. Estábamos discutiendo porque yo quería pasar un fin de semana en la casa de campo de la familia de un amigo y ella se negaba a ello. pero no pudo hacerlo. No sólo por mi hermano. el silencio se hizo presente. Me liberó y dijo que me ayudaría a huir. Kaiya. yo le dije que Temari me había liberado. pero cuando le preguntó a ella si eso era verdad. Fue un maldito error haberle creído. se sentó a su lado. tan sólo días después de que yo hubiera pasado por mi transición.Miró hacia su derecha. Ese maldito le dio un verdadero propósito a mi existencia: asesinar a cualquier cazador bastardo que se atravesara en mi camino. A diferencia de Temari. entrelazó los dedos de sus manos. Aún tenía cosas por decir. Sentía como si su cuerpo estuviese recibiendo aquellas flagelaciones de nuevo. pudo sentir la pena que la estaba embargando. ya nada cambió y de hecho. retorciéndolos con ansiedad. Cuando desperté ya era ciega y mi madre había muerto. Te odio". que ella había huido conmigo. Gaara volvió la vista la frente. aún con los antebrazos apoyados sobre sus muslos. — Mi madre murió en el accidente de auto en el que yo perdí la vista —dijo casi en un susurro. sino también por mí. Sin que él lo notara. «Una tarde.

Le parecía increíble. Virgen santa… ¿y si él? Y si. en cierto modo. Se llevó la mano de ella hasta sus labios y depositó un breve beso antes de salir casi corriendo de la habitación. sus rodillas le temblaban ante la posibilidad de que él no regresara bien. Así fue como los años siguieron su curso hasta que un día mi padre ya no soportó su soledad y se suicidó.. Oh. Hasta que minutos después sonó el móvil de Gaara. Él había llegado a alguna parte de su interior y ahora la intensidad de lo que sentía por él era tanta que se preguntaba si no… Lo amaba. ella… Fue entonces cuando se dio cuenta de lo fuertes que se habían vuelto sus sentimientos hacia él. Comprendía perfectamente su labor. Le preocupaba que Gaara estuviera bien. La opresión que ella sentía en el pecho fue extremadamente palpable para él. no me hubiera encontrado. había sido herido hacía tan poco tiempo aunque todo el mundo le dijera que eso era agua pasada. Y si. Tan pronto como se halló de nuevo inmersa en la soledad. mi 'protectora'. y no soportaba que yo estuviera cerca de él. El vampiro miró el identificador y devolvió el aparato al interior de su abrigo. De repente no soportaba estar sola. como si las fuerzas hubieran desaparecido de su cuerpo en un suspiro. Capítulo 24 . Gaara la miraba casi sorprendido. la simple presencia del otro. pero eso no diezmaba un poco su sentimiento. Lo cual me hizo pensar que él me consideraba la culpable de lo sucedido. todo el tiempo. virgen sagrada… Se dejó caer sobre el mullido colchón. y él me lo recordaba. —dijo con una muy tenue sonrisa. Desesperada por encontrar otra cosa en la que concentrarse. no con esa revelación proyectándose en su cabeza. Sólo quería que él regresara bien a casa. — Debo irme —dijo él. El silencio llegó una vez más mientras ambos se dedicaban a disfrutar. Rezaba porque así fuera. — A decir verdad… no lo culpo por su decisión —continuó ella— Supongo que yo también hubiera hecho lo mismo si Akari. Si algo le llegara a ocurrir. tomó la mano de ella entre la suya y entrelazó delicadamente sus dedos. probablemente tratando de encontrar a más de esos asesinos.comía. recorrió la habitación con pasos inseguros. una terrible preocupación se formó en el pecho de Kaiya. pero así era.. Si seguía así iba a volverse loca. y aún así estaba allá afuera. Sin entender muy bien lo que hacía.

Así que deja ya toda esta joda de querer disculparte. Naruto sólo podía verlo siendo rodeado por los miles de copos de nieve que había comenzado a caer hacía tan sólo un instante. — Con un demonio. soltó un bufido de furia y golpeó el muro a sus espaldas. materializándose en el patio frente a la enorme fachada de la mansión. dio vuelta sobre sus talones y en una carrera descendió los peldaños. El brazo derecho le punzaba al ritmo del latido de su corazón. El guerrero continuaba ignorándolo como lo había hecho los últimos diez minutos. Cuando Naruto dejó de escuchar sus fuertes pisadas. Tan pronto como tomó forma. tan pronto como Gaara entró a su habitación. — Escúchame bien —siseó y dejó al descubierto sus colmillos al tiempo que fijaba su mirada en él— Sólo hiciste lo que la mayoría de ustedes han querido hacer desde que llegué aquí. ¿Por qué? ¿Por qué otra vez? ¿Por qué tenía que estar sucediendo eso? Alzó la vista hacia la hermosa representación del cielo que había sobre el techo y deseó con todas sus fuerzas que lo que estaba sucediendo fuese una pesadilla. sus pulmones se . — Gaara… —le llamó una vez más. Gaara continuó su pesado y tenso andar hacia la puerta principal. Mierda. Había pasado mucho tiempo desde que Naruto había pensado aquella frase y ahora había adquirido un significado absolutamente conveniente mientras seguía al demonio pelirrojo a través del viento. cuando ambos sabemos que la única razón por la que lo haces es porque fuiste tan cobarde que no pudiste terminar el trabajo.La noche por fin estaba llegando a su fin. se acercó a Naruto con una fuerza e ímpetu apabullantes. Pero al sentir el dolor en el pecho supo que todo era realidad. supo que las palabras de Kakashi nunca perderían su significado… …supo que el fin de su felicidad había llegado. Las puertas azotaron con fuerza. Atravesó la enorme puerta de roble sólido y vio al hombre atravesar el vestíbulo y comenzar a subir la enorme escalinata alfombrada de rojo. ahora sí la había hecho. muy a pesar de sus numerosos llamados. lo tomó por las solapas del abrigo y lo golpeó fuertemente contra el muro. Entonces retomó su andar sobre las escaleras. Gaara —dijo por fin exasperado— Permite que diga lo siento ¿no? El pelirrojo detuvo su andar sobre las escaleras. Le dio un nuevo golpe contra la pared y lo soltó.

todos sus pensamientos quedaron aislados bajo ese aroma. Ahí estaba ella. De inmediato. inhaló profundo. Incapaz de seguir pensando en ello. ¿Cuándo se habría imaginado que Naruto lo iba a dejar morir a manos de cazadores? Bueno. — Sí. Gaara supuso que se estaba preparando para ir a dormir. . como había sucedido desde el primer momento. Parpadeó un par de veces debido a la intensidad de las luces del pasillo. —respondió. un tanto irritado. sintiendo que esta vez la presión en su pecho parecía un poco menos agónica y comenzó su andar por el corredor. Kaiya apareció por la puerta. era cierto que en el último segundo parecía haber recapacitado y lo había librado de tener que utilizar sus intestinos como cinturón. Antes de darse cuenta.hinchaban una y otra vez de manera irregular buscando llenarse del aire que parecía no querer ayudar. — Gaara… ¿estás bien? — Sí. completamente a oscuras. el dulce olor a jazmines llegó a su nariz y. Frente a él. —respondió a regañadientes. No soportaba la idea de permanecer dentro de esas cuatro paredes que parecían encogerse con cada respiro que daba. vestida con una blusa de tirantes delgados y unos pantalones de franela. no sin evitar sorprenderse brevemente al preguntarse por qué ella se preocupaba por él. Apoyó su mano sobre la manija y lentamente abrió la puerta. excepto por el rastro de luz que se colaba por la parte inferior de la puerta del baño. — ¿Estás herido? — No. Kaiya continuó con su camino hacia él. La vio suspirar ligeramente antes de comenzar a acercarse a él. decidió salir de su habitación. — Soy yo. guiándose por el sonido de su voz. Antes de poder notarlo. La habitación estaba vacía. — ¿Seguro? —inquirió ella nuevamente. pero eso no dejaba de lado el hecho de que el guerrero lo había abandonado. se había detenido justo frente a un par de puertas al otro lado de la mansión. su cercanía logró turbarlo. —dijo al ver la expresión interrogante de ella. ¿Cómo había llegado ahí? esa era la pregunta del millón para la cual no tenía respuesta. — Entonces voy a abrazarte.

Cada músculo de su cuerpo permaneció inmóvil. —dijo. Se dio por vencido e incapaz de controlarlo inspiró su perfume calido. De inmediato se tensó. Se dio vuelta y ella lo llamó. dulce y disfrutó las nuevas emociones que se derramaban a través de él. De cazador. De no haber sido porque sus pulmones se desgarraron intentando llenarse de aire. —respondió ella— N…no me malinterpretes yo sólo… Gaara fue plenamente consciente del tenue sonrojo que coloreó sus mejillas. continuando con su camino hacia la salida.Extremadamente cerca de él. Abrió la puerta. — Sangre. —exhaló profundo. puso más distancia entre ambos. a la sensación de sus pechos contra su pecho. — ¿Q…qué es ese olor? —Gaara miró su propio cuerpo y descubrió que aún seguía cubierto de restos de akatsuki. en sus brazos y gran parte de sus ropas. —gruñó. de aquel cuerpo sumamente frágil tan cerca de él. Una sensación picante inundó su nariz provocándole ganas de estornudar. — Entonces lo haré. Maldiciendo internamente. era como si tuviese miedo de hacer el más mínimo movimiento. Sólo había una vez anterior en la que había percibido aquel aroma: cuando el enemigo de Gaara intentó llevársela. más cerca. quería mantenerla así. — Gaara… — ¿Si? — ¿Dormirás conmigo esta noche? — ¿Quieres que lo haga? —preguntó extrañado. también hubiera dejado de respirar. — S…sí. mientras él sentía los delgados brazos de Kaiya a su alrededor. Iré a darme un baño. De nuevo la irritación había regresado a su cuerpo—. Se estremeció ante la novedad de un abrazo. Entonces Kaiya se apartó un poco. Su mente se debatió con más fuerza entre dos poderosas sensaciones: quería apartarla. — Dijiste que no habías sido herido. — No mía. — Gaara… .

Sus palabras fueron sólo un susurro. Ser el oráculo de la diosa. — El rey solicita verla. arrodillada frente a ella. Lo sabía perfectamente. su Santidad. desde el interior del enorme templo que constituía su morada. conllevaba muchas obligaciones y responsabilidades. Pero también. y entonces cerró la puerta tras él. La túnica blanca se . se encontraba la misma solitaria mirada ónice clavada en la nada frente a ella. — ¿Qué ocurre? —preguntó sin mucha emoción. La mujer hizo un movimiento con la mano y despidió a la sacerdotisa. la única cosa animada que se movía en ese plano existencial. porque generalmente los fines resultaban extremadamente benéficos para los miembros de la raza. — ¿Dónde está? — Esperándola cerca del templo del consejo. obligaciones que ella siempre aceptó con gusto y que llevaba a cabo buscando siempre la excelencia. — Lo sé. ser el Oráculo la había llevado a un estado que muchos no conocían en realidad: la soledad. — Mañana. Por supuesto que lo sabía. aún más molesto. después de la ceremonia… me iré. Y también. La vida le había cobrado caro su posición y su estatus. el ser que estaba entre la divinidad y sus creaciones. Palabras que si no estuviesen juntas. El mismo color blanco sobre todo lo que ahí había. un hijo que la había odiado los últimos dos siglos y un gigantesco hueco en el pecho que la absorbía a cada minuto de lo que era su existencia inmortal. el destino había sido un acérrimo y cruel justiciero que le había arrebatado una a una las cosas que ella siquiera pensó alguna vez en anhelar: un marido y un hijo muertos. —el rostro del guerrero palideció al oír el último par de palabras.— ¿Qué? —volvió a gruñir. La usual monotonía estaba cubriendo el Santuario como lo hacía siempre. no significarían nada y que ahora le parecían su todo. las mismas personas que siempre: miembros del consejo. — Su Santidad —le llamó una joven ataviada con una ligera túnica color cian. Sin perder la elegancia y la sublimidad. el mismo sonido del ligero golpeteo de las gotas del agua contra las paredes de mármol que formaban la fuente. sacerdotisas. se levantó del banco donde instantes antes se había encontrado sentada reflexionando sobre su existencia. —la mujer no pudo ocultar su sorpresa al escuchar esas cuatro simples palabras.

Así como también sabía que ella no estaba invitada a dicho acontecimiento. que su deber implicaba asistir a la coronación de los reyes. — Cumpliré mis obligaciones al pie de la letra. La mujer no pudo ocultar la sorpresa al escuchar aquello. Antes de dejar que cualquier expectativa pudiera llenar de emoción su corazón. — Lo sé. la capucha fue colocada sobre su cabeza. pero más importante. así que el vampiro rápidamente agregó—: Y espero que asistas no como el Oráculo… sino como mi madre.La corona de la reina será enviada con una de las servidoras. ¿Puedo preguntar qué es lo que le trae al Santuario? Sasuke apretó los labios en un gesto casi imperceptible. desconocía. la esplendorosa figura se hallaba frente a él. llenó al máximo sus pulmones y cuando volvió a abrirlos. Sasuke exhaló profundamente. No se preocupe. como reina. la mujer tuvo que recordarse que era la Oráculo. A pesar de todo. Tanta blancura y tanto silencio lograban exasperarlo sin remedio. —dijo ella. cosa que no podía molestarle. Cerró los ojos.extendió a lo largo de toda su silueta hasta llegar al suelo. debía ceder sus derechos a su sucesora. Sin embargo. — Su Excelencia —dijo la mujer al mismo tiempo que inclinaba su cabeza. Eran muy pocas las cosas que alguien con su estatus. y por supuesto. sin dejar de sentirse incómodo por ello—. ocultando su rostro y su largo cabello negro. su Excelencia. — Vine para anunciarte que esta noche se realizará la ceremonia de emparejamiento entre Sakura y yo. fundiéndose en él. Mientras veía la figura . Sasuke seguía sin sentirse completamente a gusto cuando se hallaba en ese lado. pero que tampoco podía dejar de importarle—. Él nunca había sido así. no estaba dispuesto a dejar esa conversación en aquella extraña formalidad. Sin necesidad de levantar las manos. Sasuke respondió el saludo de la misma manera. el encuentro con su hijo. Y entonces inició el camino hacia el encuentro con el rey de la raza. ¿Cómo había dejado que Sakura le convenciera de hacer aquello? — Kakashi oficiará la ceremonia —ella estaba a punto de interrumpir. su Alteza. espero que asistas. — En realidad. incitándolo a querer gritar lo más fuerte que pudiera tan sólo para escuchar el eco de su propia voz llenando aquella vacuidad.

Darse cuenta de que podía salir a la luz del sol había valido la pena. Por eso había tomado aquella decisión. Recordaba haber estado en la cocina luego de entrenar un poco en el gimnasio. Si Sasuke se llegara a enterar. Como mi madre… Y entonces las piernas dejaron de ser capaces de sostener su peso. — Como te dije hace dos minutos. Muy seguramente lo haría. además del ligero ardor en los ojos que también te dije hace dos minutos —respondió con una mezcla entre hastío y tenue diversión al ver el rostro de aquel guerrero. ella cayó al suelo. ahí se había encontrado a la mujer en medio de un mar de lágrimas porque estaba sumamente aburrida y frustrada. volvió su vista al ocaso y continuó preguntándose cómo se había dejado convencer para hacer tal cosa. — ¿Ninguna molestia? — Ninguna. pero los últimos días se había encontrado al borde de un nuevo colapso mental cuando se dio cuenta de que todo parecía indicar que nada había quedado de su vida anterior. Valiéndose de toda la fuerza de voluntad y el coraje que continuaban aguardando dentro de su pecho. había asumido el riesgo y ahora estaba plenamente satisfecha con lo que había obtenido. Vaya que sí. Miró al hombre a su lado y asintió. Había estado viviendo del mimo modo en el que un vampiro común se suponía que lo hacía. Sí. sus lágrimas eran de completa felicidad. estoy bien. En un intento por tranquilizarla comenzó a platicarle un poco de él antes de su . — ¿Segura que te encuentras bien. Ella le dijo que en un principio creyó que podía manejarlo. Sakura? —escuchó por enésima vez proveniente de su derecha. pero había alcanzado su límite aquella tarde. lo mataría. La resanción era simplemente indescriptible.de Sasuke irse desvaneciendo muy lentamente. Kiba: SÍ. esta vez. aquellas simples tres palabras no dejaron de resonar dentro de su cabeza. Naturalmente se había acercado a ella para preguntarle que ocurría y Sakura le respondió que Sasuke le había dicho que ya no podía volver a hacer nada de lo que solía hacer antes de su transición. Kiba hizo un mohín. A diferencia de muchas otras incontables ocasiones. el corazón de Kiba era similar al de un pollo cuando se trataba de ver a una mujer llorando. con las manos cubriéndole el rostro mientras su túnica se enrollaba a su alrededor formando ligeras ondas sobre el frío suelo de mármol.

Y número . Después de oírlo. Su mirada quedó atada en las tonalidades purpúreas y rosáceas que iban desvaneciéndose a través del cielo conforme la noche empezaba a instalarse sobre ellos. Serán sólo unos segundos". Aunque como recién pasaste por la transición. Soy un dolor de muelas ¿verdad? —Sakura sonrió. — Bueno. pero no sólo lo hago por ti. Sí. — ¿Lo dices por experiencia? —preguntó alzando una ceja inquisitivamente. Kiba soltó una ligera risa.transición y de las ventajas que había adquirido luego del cambio. no te ofendas. viendo el atardecer desde hacía dos horas. La parte de mi genética que me permite estar bajo el sol es mucho más fuerte que la tuya humana. en el jardín de la mansión. se encontraban rastros de verdad. haría que me las comiera y luego me desollaría vivo si algo te llegara a pasar por mi culpa. Ahora era plenamente consciente que detrás de esos comentarios hechos en broma por parte de Kiba. pensó ahora. lo mejor era volver adentro. Además ya descubriste lo que querías ¿no? Puedes salir a la luz del día. Ahí estuvo el error. Sakura lo encaró nuevamente. Sakura le había insistido en que le ayudara a averiguar si también ella podría. — Lo siento. cuando yo pasé por el cambio. circundados por tonalidades rojizas debido al llanto fue suficiente para doblegar su voluntad y ahora ahí estaban. creo que lo mejor será que volvamos adentro ¿si? Las cortinas están a punto de levantarse y si ellos despiertan y nos ven aquí afuera quién sabe que podría pasar. Kiba negó con la cabeza. Si algo va mal. ver aquellos ojos color jade. Eso sin contar que mi mujer me empalaría seguramente después de eso —fingió escalofríos y luego volvió a mirarla— Así que. — Para nada. O puedes salir o no puedes. aún no existían las gafas de sol. habían sido sus palabras y aunque él en un principio se negó. Sasuke me arrancaría las bolas. — La hora del día no tiene nada que ver. juro que dejaré que me lleves adentro rápido. Pero agradezco enormemente que te preocupes por mí. yo te sugeriría protector solar y gafas oscuras. — He de admitir que sí. un poco. — Al menos sé que puedo salir al atardecer —susurró. Además. Sakura asintió varias veces mientras evaluaba sus palabras. "Sólo quiero ver si puedo salir al sol. Y mencionó que también era un mestizo y que eso le había ayudado a desarrollar resistencia a la luz del sol. — Número uno: no entendí absolutamente nada de la primera parte.

El guerrero lo miró a punto de replicar. — Ah… sí yo… estoy bien —musitó apenas en un sonido audible. una voz detrás de ellos la sorprendió. — Lo sé es sólo que… bueno… mierda… se trata de Sasuke y… —se giró para mirar el rostro pálido de la mujer. no le digas a Sasuke. —hizo una ligera inclinación con su cabeza—. mi reina.dos: ¿eres tan viejo? Kiba volvió a reír. De inmediato se acercó a ella. Sakura se giró sobre sus talones y casi instantáneamente su rostro de puso lívido. está completa. inclinándose un poco para caer en su rango de visión— ¿Sakura? ¿estás bien? La joven parpadeó confundida varias veces antes de poder enfocar su mirada en el vampiro frente a ella. —señaló ligeramente a Sakura— ¿Ves?. cerrando la distancia entre ellos. pero él rápidamente añadió—: Y es una petición como consejero. — Bonito crepúsculo ¿no es verdad? Kiba apretó los párpados con fuerza mientras maldecía. Todo ante la mirada absorta de Sakura. Ambos vampiros estrecharon sus manos e intercambiaron un abrazo. Sin embargo. Kiba. sin quemaduras ni heridas feas. Kiba bufó molesto. — Oh…mierda. — dijo mientras iniciaba el camino de regreso al interior de la mansión. Sakura tuvo que sonreír por la última frase. Es . exponiendo su flamante dentadura blanca. — Sí. Kakashi —exclamó Kiba acercándose a él— Por el amor a la diosa. —respondió el recién llegado con una sonrisa en el rostro. le sorprendería. 'Petición como consejero' era igual a 'mueve el trasero. — Kiba. creo que solías llamarme así la mayor parte del tiempo. ese hombre si que sabía cómo ser encantador cuando se lo proponía. No vengo en calidad de soplón. — Oh. — Tranquilo. déjanos solos —pidió Kakashi. cuando iba a replicar sobre su título de reina. Aunque en realidad debo aclarar que me encuentro en la flor de mi juventud. El hombre que estaba frente a ella era aquel que… — Demonios.

Con pasos vacilantes. en forma de aquel hombre. y por supuesto… sobre su madre. Cuando su mirada se encontró con la del hombre. — ¿Usted conoció a mi madre? —preguntó con su voz hecha un hilo. — No tengo palabras para expresar el agradecimiento que siento por lo que hizo por mí aquella noche. — Ah… maldición —espetó por lo bajo— Pero entonces tú tendrás que decirle a Sasuke por qué estás aquí seis horas antes de la ceremonia ¿estamos? — Por supuesto —respondió Kakashi con una sonrisa. —murmuró solemnemente mientras se ponía en pie. De inmediato. Sakura siguió su camino con la mirada. Y esa es en parte la razón de mi temprana llegada: quiero aclarar todas sus dudas respecto a mí. dejó caer el brazo a su costado. Sakura se acercó a él. mocoso'. Sasuke le había hablado acerca de aquel que le había salvado la vida aquella noche de tormenta. — Es… usted —susurró casi sin aliento. El guerrero desapareció tras las puertas francesas que daban hacia la biblioteca. Los ojos de Sakura destellaron debido a las emociones que se mezclaron en su interior. pero todavía era difícil de creer que él estuviera ahí. en teoría. Kakashi inclinó su cabeza ligeramente como afirmación y ella sintió que de un momento a otro se desplomaría sobre el césped. estaba muerto. un poco insegura de querer permanecer con aquel hombre que. así que la . Sí. Aún sin poder salir de su asombro. Es sólo que… — Comprendo perfectamente cuan confundida puede estar en estos momentos. Se giró lentamente para encararlo. mi reina. Sakura fue acercándose lentamente hacia él hasta que sus dedos rozaron los mechones plateados de su cabello. — Lo lamento. Kakashi tomó su mano y depositó un casto beso sobre su dorso. Kakashi apoyó una rodilla sobre el césped e inclinó la cabeza. acercó sus dedos trémulos y palpó los sitios del pecho del hombre donde ella recordaba que habían estado las heridas de bala.una orden. mi Señora. frente a ella. Las respuestas a las preguntas que se había hecho toda su vida estaban justo frente a ella. Kakashi fue perfectamente consciente de lo que ocurría con ella. — No tiene nada que temer.

un espíritu libre que era capaz de iluminar cualquier lugar en el que se encontrara. — ¿Qué? — Su nombre. haciéndola sentir como si pronto fuera a ser tragada por un agujero negro. sólo fue cuestión de días antes de que entablara una buena relación con él. Repentinamente una sensación de vértigo se apoderó de su cuerpo. Arisa… era simplemente perfecto. Escuchando esas últimas palabras. Parpadeó un sinfín de veces intentando controlar las lágrimas que comenzaban a arremolinarse en sus ojos. La depositó en el diván de terciopelo color esmeralda que había en la biblioteca y esperó. Tragándose todas las emociones que en ese momento revoloteaban en su pecho y que hacían temblar incontrolablemente sus manos. así que entre mis obligaciones estaban el tener que tratar con los miembros del Círculo.condujo de vuelta al interior de la casa. eso sin mencionar que era sencillamente hermosa. Fue entonces cuando conocí a tu abuelo. la madre de Sakura'. Tuve el placer de conocer la un poco en aquellos tiempos y puedo decirte que era increíble. encontró la voz para preguntar: — ¿C…cómo la conoció? — Fue cuando decidí vivir como mortal. la parte más alta dentro de la escala social de nuestra raza. buscando el nombre que mejor completara la frase 'soy…. En realidad no era un trabajo que me entusiasmara. Tu madre era realmente joven en aquellos días. tantos días y tantas noches preguntándose el nombre de su madre. — ¿De verdad usted la conoció? —él volvió a asentir— ¿Cuándo? ¿cómo? ¿q… quién era ella? — Arisa —dijo Kakashi de nuevo casi como un susurro. «Fui nombrado el cónsul del extinto rey Fugaku Uchiha. que ahora se le hacía casi imposible creer que por fin lo sabía. el corazón de Sakura dejó de latir. el padre de Sasuke. uno de los miembros más respetables dentro del Círculo y uno de los más sabios. todavía le faltaban un par de años para pasar por la transición y tu abuelo estaba realmente orgulloso de que ella fuera una Elegida. pero era algo que debía hacerse. Tantos años. —comenzó Kakashi sin dejar de mirar los títulos de los libros que había frente a él— Hace cuatrocientos ochenta y tres años. Se llamaba Arisa. Era poseedora de los ojos más hermosos que he visto en toda mi vida…» .

pero yo había olvidado un detalle realmente importante: no tenía de quién alimentarme. aquella atracción que sentí por ella en aquellos años antes de que pasara por el cambio. fue transformándose en algo más fuerte conforme pasaba las noches a su lado. Sakura agachó la mirada enfocándola en sus manos que se retorcían entre ellas nerviosamente. Si soy sincero contigo. perfectamente cinceladas por un gran artista. como yo era mortal no tenía permitido ir allí a menos de que fuera realmente necesario. aunque claro. — Así es. No hace falta decirte que la mujer elegida fue tu madre. tenía el cabello más oscuro que el de Sakura con reflejos rojizos en él. — Hay algo que no entiendo… si ella era una Elegida ¿cómo es posible que se halla embarazado? ¿acaso no se hizo una sacerdotisa? — Nada de eso. las colonias de nuestra raza comenzaron a moverse. La verdad es que lo menos que me esperaba era encontrar a la hija de Arisa justo antes de morir. salvo lo que hacía en el Santuario. —Kakashi vio como la chimenea se encendía de manera automática y sus ojos se perdieron en el danzar de las llamas mientras los recuerdos volvían a él. — Durante más de cuatrocientos años no supe nada de ella. no supe que eras su hija hasta que estaba agonizando. — Por eso me dijo aquel comentario sobre mis ojos ¿no es verdad? Una comisura de los labios de Kakashi se elevó ligeramente. como todas las sacerdotisas que fueron elegidas en aquella ocasión. Ella pasó por la transición y fue enviada al otro lado. Su ceño se frunció con confusión. «Así que envié una solicitud a través de la Oráculo para que una de las sacerdotisas fuera mi sustento por algún tiempo. y encontrar la ayuda de alguna mujer se volvió difícil. Generalmente no tenía problemas para conseguir a alguien que pudiera ayudarme. y como provengo de un linaje puro la necesidad de sangre era más tardía en comparación con un vampiro común. Sus facciones eran delicadas. Le enseñé el mundo de los humanos que tu abuelo le había negado y ella fue enamorándose de él tanto como yo lo hacía de ella. En aquel tiempo la Cofradía ya se había consolidado como la mejor defensa que tenía nuestra raza contra los seguidores de Orochimaru. Tomo una gran bocanada de aire antes de continuar con su relato. por lo que fue enviada a este plano para estar conmigo. pero ambas compartían el mismo color jade en su mirada. . pero algo había cambiado en aquellos años.Kakashi extendió su brazo frente a él y en la palma de su mano fue dibujándose el retrato de una mujer.

finalmente accedí. —se acercó a ella. Yo iba regularmente a verla y afortunadamente todo salió bien. Tu madre tenía miedo de su reacción así que esperó el tiempo que ella consideró prudente para poder decirle la verdad. Dijo que era un nuevo camino que ella quería recorrer sola. Un conocido me dijo que ella había sido asesinada por cazadores y que tú habías sido llevada a un orfanato luego de que te encontraran a las puertas de una iglesia. — Siempre fue tu padre. pero siempre esperé que un día las cosas cambiaran. sentándose a su lado en el diván. Empleé todos los medios que poseía para encontrarla. Yo me ofrecí a hacerme cargo de ambas. pero fue demasiado tarde. porque ella era estéril. pero supe que eso no era lo que tu madre hubiese deseado. Y entonces apareció tu padre y ella se enamoró de él. aunque obviamente. hasta que un día ya no supe nada de ella. Durante el año que ella estuvo contigo todo parecía seguir su curso. tú padre no lo tomó de la mejor manera y la abandonó. Yo le di la razón y sólo le di mis bendiciones antes de tener que ver todo lo que ocurría desde la banca. mar y tierra para tenerte de vuelta. Todas esas verdades sencillamente eran . se fue a vivir con aquel hombre y durante seis años sólo tuve noticias de ella a través de cartas. y que tu rostro sería lo último que vería antes de morir. Le conté lo ocurrido y él se lamentó enormemente por haberla dejado de aquella manera. así que te llevé con tu padre. pero ella se negó.En realidad yo siempre supe que ella no me veía de la misma forma en la que yo lo hacía con ella. Tu madre pidió mi ayuda para que la ayudara a encontrar la manera de renunciar a su cargo como sacerdotisa porque quería estar con aquel hombre que la había hechizado. más no le importó. Moví cielo. Tu padre no supo lo que ella era durante esos años. supe que estabas en buenas manos y salí de tu vida. En aquel momento él ya se hallaba casado con una mujer humana. porque descubrí que es cierto que cuando amas a alguien sólo te importa que sea feliz. era cuestión de tiempo antes de que él notara que ella no cambiaba conforme el paso de los años. Jamás pensé que te encontraría veinticuatro años después en Konoha. aun cuando no sea a tu lado. Quería regresar a su mundo y se dio cuenta de que ya no podía hacerlo. Ella volvió a mí sin ilusiones y con el corazón hecho pedazos. Cuando vi que la mujer te aceptaba como su hija. A los pocos días se enteró de que estaba embarazada de ti y eso le devolvió la esperanza que había creído perdida. La convenció para aceptarte y arrepentido por su comportamiento me prometió que te daría todo el amor que tuviera en su interior. después de todo. Contrario a lo que pudo pensar. Aunque en un principio me negué debido a mis propios sentimientos. El rostro de Sakura lucía descompuesto. eso no sucedió. a ser un padre para ti. Ella dejó su cargo como sacerdotisa. Ella se trasladó a un pequeño apartamento donde pudo vivir su embarazo con paz y tranquilidad.» — Eso quiere decir que mi padre… —susurró de nuevo sin aliento.

— Ah.más de lo que podía haber imaginado alguna vez. —tomó una de sus manos entre las suyas y le dio un ligero apretón— Y lo más importante: no quiero que pienses que tu madre te abandonó. Inspiró profundo. Aunque al principio no le cayó para nada en gracia que su mujer estuviera con el consejero. La muerte de su familia. Miró la túnica negra que yacía sobre la cama y no pudo evitar hacer un recuento sobre todo lo que había ocurrido en su vida. tuvo que aceptar que era lo mejor. luego de meditarlo durante varios minutos. pero se encontró a Kiba quién le dijo que ella estaba con Kakashi. ¿Por qué su padre nunca que se lo dijo?— No quiero que lo juzgues por la decisión que tomó respecto a tu madre. su entrada a la guerra. Había hecho lo correcto. he estado en todas partes y en ningún lugar a la vez —dijo mientras se acercaba a la cama— soy como el viento. muchas gracias —susurró entre sollozos mientras se aferraba a aquel hombre que le había salvado la vida una vez y le había dado un sentido a toda su existencia. finalmente. Probablemente Kakashi estaba hablando con Sakura sobre su pasado y en realidad tenían muchas cosas que aclarar. Salió al pasillo dispuesta a buscarla. Debes tener siempre presente que desde que supo de tu llegada no hubo en mundo cosa más importante que tú ¿de acuerdo? Sakura lo miró y sin poder contenerlo más. llenando sus pulmones el aroma a flores de Sakura y por primera vez sintió que su alma atormentada podía adquirir de nuevo paz. se hecho a llorar sobre su hombro. — No puedo creer que hoy sea tu ceremonia de emparejamiento. ya sabes. Creí que te había esfumado definitivamente. — ¿Dónde habías estado? —le preguntó él. Demasiadas en realidad. Kakashi correspondió el abrazo. eso tú debes saberlo por experiencia. Miró hacia las ventanas de su habitación y vio a Itachi recargado sobre el muro. Sí. No es una verdad que se pueda tomar con facilidad. Volviendo a su habitación. Sasuke lo miró alzando una ceja. definitivamente las cosas habían cambiado porque ahora se encontraba feliz por platicar con su hermano muerto —. haber encontrado a Sakura… Muchas habían cambiado en sus apenas tres siglos de existencia. — Gracias. Cuando Sasuke despertó. tomó una ducha rápida antes de comenzar a prepararse para la ceremonia. inmediatamente sintió la ausencia de Sakura sobre su cama. .

Dame cinco minutos. Decidió alejar esos pensamientos de su mente y cambiar de tema— No me has dicho por qué te apareces hasta ahora. —Sasuke fue perfectamente consciente del velo de tristeza que apareció en la mirada de su hermano. Sasuke quien era el que se la pasaba todo el tiempo diciendo 'esto no es posible' cuando yo venía. — Muy gracioso hermanito. — Me imagino. —miró la túnica y pasó ligeramente sus dedos sobre la suave tela— Y dime ¿estás nervioso? — Por supuesto que no. — ¿Estarás en la ceremonia? —preguntó Sasuke volviéndose hacia su hermano —. — No lo sé. Así que no debería sorprenderte que prefiera pasar el tiempo con alguien que aprecia el valor de mi compañía. Naruto asintió y tan rápido como entró. . Tal vez no me había aparecido antes porque estás haciendo las cosas bien —hizo una mueca irónica— Sólo para variar ¿no crees? Sasuke lo fulminó con la mirada. ¿Por qué habría de estarlo? No me he sentido tan seguro de algo en toda mi vida. Ella misma me lo dijo. — Lo sé. — Lo sé. Un emparejamiento era algo que él nunca podría experimentar. Itachi se encogió de hombros. desapareció cerrando la puerta tras de sí. Nuestra madre estará presente. No hace falta que diga lo orgulloso que estoy de ti ¿verdad? — ¿Así que has hablado con ella y no conmigo? —Itachi le lanzó una mirada divertida.— ¿Tú como el viento? Dime quién eres y que has hecho con mi frío hermano mayor. Sakura es una mujer de valor y creo que no puede haber nadie mejor que ella para ti. — Sasuke todo está listo abajo ¿cómo vas? — Estoy bien. — Déjame recordarte. así que en su interior no pudo evitar sentirse culpable por ello. Estaba a punto de contestar cuando un golpe sonó en la puerta y Naruto apareció a través de ella.

—le dijo Ino mientras continuaba acomodándole los pliegues de la larga túnica color blanco que la vestía. La abrió y tomó la daga de plata que tenía la empuñadura cubierta de oro y piedras preciosas. — Sakura. teniendo cuidado de no arruinar el sencillo maquillaje que Ino le había puesto y cuando estuvo segura de poder continuar. volvió a hablar—: Es sólo que siento que esto está sucediendo muy… rápido. Pregúntale a cualquiera de las mujeres que hay en esta habitación y la respuesta será la misma —miró a su alrededor— Hinata. Ino —dijo Temari quien permanecía sentada junto con Kaiya en el borde de la cama que Naruto y Hinata compartían—. ¿cuánto tiempo estuviste aquí antes de emparejarte con Naruto? ¿una. Tomó la túnica que había sobre el colchón y se vistió. Sasuke. Fue hacia su armario. salió de la habitación y caminó por el pasillo hacia el vestíbulo. tecleó la clave para abrir su compartimiento de armas y sacó una pequeña caja envuelta en terciopelo negro. Se llevó las manos hacia el rostro. — Déjala. pero si deja de respirar se desmayará antes de terminar de bajar las escaleras. — Así es. — Hmp. — Sí. Sakura continuaba con la mirada clavada en el espejo de cuerpo completo frente a ella y asintió de manera mecánica. No me lo perdería por nada en el mundo. Está nerviosa. Había llegado el momento de la verdad.Una media sonrisa irónica se dibujó en el rostro del menor de los Uchiha. No te pongas sentimental. dos semanas? . — ¿De verdad? —la mujer se levantó de su asiento mientras inclinaba la cabeza como afirmación. recuerda que debes seguir respirando. Sasuke asintió y entonces la imagen de Itachi desapareció dejándolo solo en la oscuridad de su habitación. La suave risa de Temari fue lo que siguió el silencio que se había formado. Una vez que estuvo perfectamente listo. — Estoy bien —interrumpió Sakura— Es sólo que… —no pudo continuar. — Tranquila. Muy gracioso. A mí me pasó lo mismo. Entonces… ¿estarás ahí o no? — Por supuesto que sí. Es normal. es todo.

siendo seguida por Temari y Kaiya. —reiteró Ino— No hay que desperdiciar esta hermosa túnica ceremonial ¿no crees? Sakura le sonrió antes de volver a mirarse en el espejo. Sakura. Y finalmente. . Un golpe en la puerta y Shikamaru asomó medio cuerpo interrumpiendo la conversación. Kaiya y las mujeres que habían sido elegidas como sacerdotisas. cualquiera pensaría que todo estaba ocurriendo demasiado rápido. vestidos con túnicas color negro y dagas plateadas reposando a un lado de sus caderas. no te olvides de respirar. La forma que tenía la prenda que vestía. pero debo decirles que ya es hora. incluyendo a Ino. todos los miembros de la cofradía estaban formados en fila. le susurró algo y antes de que el guerrero desapareciera. Pasó sus dedos sobre la gargantilla hecha de pequeños rubíes que colgaba de su cuello. pero aún así… ella creía que estaba bien. al pie de las escaleras. A su izquierda estaban Hinata. frente a la puerta estaba Sasuke vestido con una túnica negra igual a la de los miembros de la cofradía. — ¿Lista? —le preguntó Ino. Fijó su mirada en el magnífico vestíbulo de la mansión. lo sabes desde el primer momento y el tiempo queda en segundo plano. Cerró los ojos. Temari. Respira. — Disculpen mujeres. — Sólo trata de permanecer tranquila. Ella inspiró profundo y asintió. Temari se acercó a él. pero sólo en su interior Hinata sabía lo que quería ocultar en su mirada: la certeza de que algo había cambiado. se recordó a sí misma antes de iniciar el descenso por la escalinata. A su derecha. depositó un beso en la frente de su mujer. Su simple mirada estaba quemándola como si su mano estuviese recurriendo su mejilla en una caricia. exhaló y dio el primer paso.La mujer de cabello oscuro agachó la mirada mientras asentía. Cualquiera pensaría que aquel gesto era reflejo de la timidez innata en ella. Se detuvo durante un instante cuando llegó al inicio de las escaleras. una vez que te encuentras con la persona indicada. — ¿Lo ves? —dijo Ino interrumpiendo los pensamientos de Hinata— La verdad es que entre los nuestros. inhaló. — Lista. le recordaba a los peplos que utilizaban los antiguos griegos. dejando al final a Sakura quien iba tomada de la mano de Ino. Entonces Hinata se adelantó. Sí.

¿lo aceptas? Sakura miró a Sasuke y por un minuto quedó completamente hechizada por aquella mirada color obsidiana clavada en ella. Kakashi abrió los ojos y dijo—: la unión tiene toda la autorización y las bendiciones de la diosa. — Tranquilo. — ¿Sakura? —la mujer parpadeó un par de veces y asintió con l a cabeza insistentemente. Sakura pudo notar la tensión de Sasuke en el aumento que éste hizo al agarre de su mano. —el azabache apoyó una rodilla en el piso y agachó la mirada—… viene a presentarse ante ti para pedirte que lo aceptes como compañero de vida. permítanme su mano —Sasuke le dio la derecha y Sakura la izquierda. mirando fijamente a Sasuke quien le agradeció con un ligero apretón en su mano. El hombre cerró los ojos y un resplandor fue haciéndose cada vez más intenso hasta casi iluminar por completo la habitación. — Ahora —agregó Kakashi una vez que el alboroto pareció cesar— Ha llegado el momento de la coronación. se acercó a Sasuke quien volvió a apoyar una rodilla en el piso . estoy contigo —articuló Sakura moviendo solamente los labios. logró llegar al final de la escalera. Tú. En ese momento los miembros de la cofradía estallaron en vitoreos y aplausos junto con el resto de los invitados. Felicidades. — En ese caso. — Sakura. esmeraldas y rubíes. teniendo a Kakashi en medio de ellos. Durante ese momento no hubo nadie más entre ellos hasta que Kakashi volvió a preguntarle. El Uchiha se puso de pie y de nuevo volvió a clavar su mirada en ella. quedando ambas resguardadas bajo la manga color ocre de Kakashi. Sakura sintió un cosquilleo en la palma de la mano hasta que su extremidad fue liberada. el silencio se tendió en el lugar hasta que Kakashi comenzó a hablar. último descendiente directo de Madara Uchiha. Durante unos segundos. esta noche Sasuke Uchiha. — Oh… ah… sí… sí… yo… lo aceptó —balbuceó sonrojándose al instante. Kakashi volvió a concentrar su chakra para hacer aparecer en sus manos una corona de oro con incrustaciones de zafiros.Concentrándose para no perder el equilibrio. Avanzó unos cuantos pasos más hasta hallarse frente a frente con Sasuke. Cuando el resplandor desapareció.

como el rey de la raza. Entonces miró a Sakura quien de inmediato se arrodilló. revelando el magnífico rostro femenino enmarcado por mechones oscuros sobre los que descansaba una corona. ¿Era él el adecuado para poder desempeñar ese cargo correctamente? Todavía dudaba sobre ello. último miembro de la legendaria línea de sangre Uchiha.— Sasuke. La mujer se paró frente a ellos. observándolo fijamente. pero sabía que no había marcha atrás. Esto era lo que toda su vida había estado rehuyendo y ahora no podía creer que estaba a punto de aceptar. pero más delicada. sus manos salieron de entre las enormes mangas y tomaron la corona para quitarla de su cabeza. como la reina de la raza. La capucha que cubría su cabello cayó sobre sus hombros como por arte de magia. Sasuke alzó la vista hacia la corona que pendía sobre su cabeza. nuestra diosa creadora. la mujer fiel que sostendrá su mano en . Esas simples tres palabras fueron suficientes para serenar el desbocado latido de su corazón y llenarlo de convicción para responder a la petición. Era una carga muy grande que él no se sentía ni listo ni mucho menos convencido para tomar. Serás el líder de aquellos que nacidos bajo los designios de la diosa depositarán sus esperanzas en ti. En ese momento. Su hermano asintió y a su mente llegó su voz como un eco diciéndole 'eres el adecuado'. La túnica blanca que la cubría de pies a cabeza se movía sinuosamente formando ligeras ondas con cada paso que daba. y entonces se levantó para mirar a todos los presentes. igual de magnífica que la de Sasuke. — Es tu turno. Mi Señora. puede venir. descendiente de la noble línea de sangre Sarutobi. yo te coronó el día de hoy en nombre de Amaterasu. — Acepto honorablemente el cargo que me fue otorgado. yo te corono el día de hoy en nombre de Amaterasu. hijo de Fugaku. sintiendo el peso de su decisión recaer sobre sus hombros. esperando pronto alcanzar la paz y la tranquilidad que reinaron sobre nosotros al inicio de nuestros días. — Sakura —dijo la mujer— hija de Arisa. nuestra diosa creadora. confiando en que tu buen juicio los guiará a través de estos tiempos grises por los que actualmente cruzan. Sintió la corona ser colocada sobre su cabeza. Serás la compañera del líder de todos los miembros de nuestra especie. la Oráculo se abrió paso entre las sacerdotisas. Sakura —dijo Kakashi—. Miró detrás de Sakura y vio a Itachi recargado en un muro. Sakura apenas había advertido su presencia.

ella se levantó y miró a Sasuke quien le devolvió la mirada. decidió no hacer más preguntas. Mientras tanto. en uno de los bares del centro. el hombre que iba a amar hasta que el último vestigio de aliento abandonara su cuerpo. pero al ver los varios billetes que éste dejó sobre la barra.momentos de oscuridad y que compartirá sus pensamientos y sentimientos ofreciéndole tu apoyo y tu consejo. Miró a Sasuke. Sakura inclinó la cabeza y repitió las mismas palabras de Sasuke. El dueño del establecimiento lo miró no con muy buenos ojos al recién llegado. — Y yo ya te dije que no te serviré más porque ya te pedí un taxi —respondió el bar tender dejando entrever el hastío que le provocaba esa conversación que ya llevaba sus buenos diez minutos. Sai bufó con fastidio. Él viene conmigo y yo pagaré su cuenta. — Por favor —dijo el desconocido— Sírvele a mi amigo el trago que pidió. luego de trescientos años. Sakura miró a su alrededor y todo el mar de dudas que tenía momentos antes se desvaneció dejando solamente la placentera sensación de felicidad que inundaba su pecho haciendo saltar a su corazón. . — Sólo te estoy pidiendo un maldito trago más. volvían a tener a un líder oficialmente y por supuesto. el hombre que sostenía su mano y con el que estaba más que dispuesta a compartir su vida y la carga que había sido impuesta en él. varios kilómetros lejos de toda la felicidad y la algarabía que había dentro de los terrenos de la cofradía. Estaba a punto de retirarse cuando un hombre se sentó junto a él en la barra. La pequeña corona fue depositada sobre su cabello. pero sobre todo. lo que quedaba de un brillante abogado luchaba por hacer que le sirvieran un último trago. con el que formaría una familia. que Sasuke ya no estaba más solo. Lo que no sabía era que esa noche ocurriría un acontecimiento más que marcaría el destino de todos y cada uno de los que se encontraban presentes en aquel momento. Nuevamente el silencio fue roto por los aplausos y expresiones eufóricas de los presentes que celebraban que por fin. — Acepto honorablemente el cargo que me fue otorgado. —dijo arrastrando cada palabra.

y eso no lo pensaba por el hecho de que eran vampiros. Capítulo 25 No había ni un solo ruido a su alrededor. Sai. Esa era la última noche que permanecería en ese mundo. Más allá de las notables comodidades con las que había contado durante las últimas semanas. Era momento de volver a la realidad de la que había escapado la noche en la que encontró a un hombre herido en su jardín trasero y le salvó la vida. su reloj biológico sólo tuvo que adaptarse y ahora estaba completamente acostumbrada a despertar al atardecer y a dormir al alba. — Permíteme presentarme. Jamás pensó que al entrar a aquella mansión se encontraría con seres tan sorprendentes. No había sido la intrusa o la humana a la que por caridad habían aceptado luego de que se quedara sin hogar. Durante todo ese tiempo la habían hecho sentir más que una invitada. la única amiga que tenía desde que había perdido la vista. al simple mundo de una humana ciega donde no había vampiros ni hokages ni cazadores que libraban una batalla en las calles de la ciudad. la hizo sentirse bienvenida. Cada uno de ellos. la comodidad de Sakura. cambiando la de ella por completo.Cinco segundos después. llevaba a casa para que no pasara las fiestas sola. Todos ellos la habían hecho sentir parte de esa gran familia que eran. Pero aquello estaba a punto de terminar. el vaso con un whisky en las rocas que tanto había peleado. —dijo aquel desconocido dejando ver su pálida mano para extenderla hacia él— Me llamo Orochimaru y soy… quien te ofrece la posibilidad de recuperar lo que más deseas en estos momentos: a tu mujer. Durante todo aquel tiempo ya no había sido la pobre Kaiya a la que Akari. Sai tenía frente a él. la había hecho sentir entre amigos otra vez. Deslizó sus manos sobre el colchón en el que descansaba. Cómo los iba a echar de menos. . definitivamente lo que iba a extrañar más que a nada sería a todas las personas que habían compartido su techo con ella. al estar siempre a oscuras. la compañía de Temari. siendo ciega la realidad es que no había ninguna diferencia entre el día y la noche. la tranquilidad de Hinata. sino por la gran calidad de personas que eran. — ¿Puedo preguntar quién demonios es mi salvador? —inquirió Sai antes de empinarse el vaso con escocés. Aunque claro. Era tiempo de volver al suyo. Lo cual era comprensible porque en el último mes y medio se había convertido en una noctámbula declarada. Según sus cálculos eran poco más de la una de la mañana y ella no tenía sueño. La vivacidad de Ino. incluso el rey. haber estado en esa casa. No. Sabía que no era racional pero. la habían tratado de una forma que le resultó completamente inesperada.

Una parte de ella permanecía en agonía cada noche cuando él se iba. no había forma de que ella pudiera permanecer más tiempo en ese lugar. Aun cuando él accedía a dormir con ella. Debía convencerse a sí misma que lo mejor era partir. al menos no por completo. más no porque quisiera permitirle conocerlo realmente. ¿Cómo pudo haberse enamorado en tan poco tiempo? ¿cómo pudo él haberse metido tan profundo en su corazón que ahora sentía que se desgarraba por la idea de no volver a estar cerca de él nunca más. sin ser menos importante. Pero no podía quedarse. Además. ¿cómo podía ser ella la persona indicada para Gaara? era obvio que ser ciega era la primera cosa que encabezaba la lista. Él dejaba que lo tocara. Había escuchado a Temari mientras preparaban a Sakura para su ceremonia de emparejamiento cuando le dijo que entre los de su raza el tiempo no era un factor cuando encontraban a la persona indicada. Muy dentro ella deseaba que él dejara de luchar. las lágrimas aparecieron en sus mejillas. iba a extrañarlos mucho. que ya no podría sentir el calor con el que él llenaba su interior cada vez que estaba cerca? Era una locura. Punto. siempre era con la inmensidad del colchón como abismo entre ellos. jamás podría irse. la prueba era que no le había permitido tocar su rostro aún. permitir que cada quien siguiera con sus vidas. También. Porque no era natural. Y finalmente. Pero no podía. Porque dentro de ella sabía que si eso ocurría. ¿cómo podría ser Gaara la persona indicada para ella? o mejor dicho. estaba el hecho de que el alma de Gaara estaba quebrada. Era la única y verdadera razón. Él no estaba interesado en ella. que ya no podría despertar con él a su lado. Porque no era correcto. Aun cuando cada fibra de su cuerpo le gritara que no quería irse. Él era un guerrero. Era irracional. Era estúpido. Y sin embargo era lo único que sentía. él encontraría alguien más y ella no podía soportar la sensación que se alojaba en su pecho al pensar que él realmente pudiera llegar a amar a otra . Jamás podría… dejarlo. Y era lo que hacía que se sintiera peor. siempre era con las mantas como barrera. y ella no tenía ni la más remota idea de qué hacer para aliviar el dolor de su pasado ni un poquito. pero no pensó que también se aplicaba a ella. Porque si ella se quedaba ahí un solo día más. él no la deseaba. mucho más de lo que la suya lo estaba. Sin poder soportarlo más. pero era porque se había rendido. necesitaba a alguien que entendiera su labor y ella no lo hacía.Sí.

Sabía lo que sentía en esos momentos—. — Llorabas. dándole la espalda. Su rostro estaba impávido. — Hola… ¿estás lista? Kaiya no respondió. La tomó con delicadeza por los hombros y la hizo girarse. aunque 'maldito infeliz' también es uno de mis favoritos —ella lo desaprobó con su expresión y él levantó las manos en señal de rendición— Bueno. Es una parte que los miembros de la cofradía añadimos hace algunos siglos. No entendía nada cuando Sakura comenzó a gritarte que eras un 'maldito bastardo' —lo escuchó reír. — Danzou me envió para verificar que todas tus cosas ya estaban allá. y olió el seco aroma de lluvia de sus lágrimas—. Limpió sus lágrimas y respiró profundo antes de permitir que quienquiera que fuera entrara. Pero si pudo sentir. . — S…sí —se aclaró la garganta— Sólo faltamos Trey y yo. eliminando los rastros de lágrimas. pero él podía ver el ligero tono rojizo alrededor de sus ojos. Estaban abiertas así que el viento frío secó su rostro. Aunque realmente estoy sorprendida por lo que ocurrió al final. ¿Ocurre algo? — Sigo emocionada. pero no logro comprender por qué hacerlo. pero era una de las cosas por las que a él le agradaba: nunca permitía que sus emociones la dominaran frente a alguien más. — ¿Perdón? — Estabas llorando —dijo él acercándose hasta donde ella estaba. jamás había estado en una boda vampírica y me pareció demasiado emotiva. Y él la comprendía. —Neji se encogió de hombros. Un golpe en la puerta hizo que recobrara la compostura. —añadió con una sonrisa nostálgica que él no pudo ver. debo decir que tan sólo unos meses antes de que llegaras. Era Neji. Se levantó de la cama y caminó hacia las ventanas. Era plenamente consciente de que ella mentía. — Estoy acostumbrado a que me llamen de ese modo.persona. había ocurrido el emparejamiento entre Naruto y Hinata. Supuso que él querría la verdad y ella no estaba dispuesta a decirle que no lo estaba. y fue exactamente lo mismo. —Neji sonrió un poco. — Intento asimilarlo.

Él sonrió con sinceridad. Él decidió volver al tema principal que tenía esa conversación. — Porque has querido hacerlo desde que me conoces. si tan sólo hubiera un modo de poder evitarlo. Llevó sus manos. con el tiempo había descubierto el gran hombre que era. pero… es lo mejor para ti. . dando un paso. y acarició el rostro del hombre. — ¿Por qué fue eso? —preguntó él. Aun cuando no quisiera aceptar sus sentimientos hacia ella. Kaiya… créeme cuando te digo que nadie de aquí quiere verte partir. lo intentaría. Definió con sus dedos cada perfecto rasgo que conformaba aquel rostro que no estaba dispuesta a olvidar. pero no es posible… Ella le brindó una pequeña sonrisa que fue totalmente sincera. Envolvió sus brazos alrededor de su propio cuerpo y respiró con lentitud.— Podrías considerarlo una cuestión de honor. todavía sin poder salir de su sorpresa. Kaiya se apartó de él. Un segundo después Kaiya hizo lo que menos hubiese esperado que haría: se levantó sobre las puntas de sus pies y depositó un casto beso en sus labios. —dijo ella con sinceridad. — No lo estoy haciendo —volvió a tomarla por los hombros— Humana. No es justo que te mantengamos aquí cuando tienes un mundo al que perteneces. cubiertas por las mangas largas rojas del suéter que llevaba puesto. Desvió su mirada hacia la puerta y pudo sentir la presencia de Gaara alejarse por el pasillo. A pesar de que Neji había sido un completo imbécil cuando se habían conocido. mínimo por gratitud. Sin importar nada. — ¿Qué estás haciendo? — Me gusta tocar el rostro de las personas que estimo. Pero considerando que era el demonio pelirrojo del que estaba pensando. arrancándole otra sonrisa a Neji. aunque él no quisiera aceptarlo. Él debería ser el que estuviera con ella en estos momentos. — Escucha. Y preferí hacerlo yo antes de que tú me tomaras por sorpresa. sabía que era un gran esfuerzo que quizás él no estaba dispuesto a realizar. Neji. — Pues aún así no lo entiendo. Y me aseguro de que no voy a olvidarte. Así que te agradecería que no intentaras tratarme como tal. — No soy una niña.

pero. No muy lejos de ella. entrecerró aún más la puerta del armario mientras se deshacía del vestido de gala que había utilizado durante la ceremonia de emparejamiento. — ¿Cómo puedes saberlo? — Porque te conozco. pensando. — Desafortunadamente no podemos darnos tal lujo en estos momentos.Cierto. por favor. tampoco pudo hallar la respuesta. Kaiya escuchó sus fuertes pasos. pero volveré en unas horas para llevarte a tu nuevo hogar ¿de acuerdo? — ¿Acaso ustedes nunca descansan. en otra habitación. Naruto terminaba de verificar sus armas antes de salir a hacer rondas. — Seguro. Había que darle un punto por ello. vampiro. Y ninguno parecía lo bastante incómodo como para solucionarlo. . ese armario hubiese sido otra vez testigo de toda la pasión que Naruto sentía por ella. Él sintió su presencia y la miró sobre su hombro antes de apartarse y dejarle todo el armario para ella. Ella todavía se preguntaba ¿qué había cambiado?. seguidos por el sonido de la puerta al cerrarse. ni cuando es la boda de sus reyes? —Neji rió ligeramente. Eligió rápidamente una blusa de seda color lila y una falda y chaqueta negra para vestirse. — Ten mucho cuidado. Si Hinata hubiera hecho eso días después de su ceremonia de emparejamiento. —la vio sonreír otra vez y entonces se apartó— Saldré para hacer rondas. debo admitir que has arruinado la diversión que hubiera sido que yo te lo robara. Respirando profundo para no comenzar a llorar en ese momento. El silencio devoraba ferozmente el espacio que había entre ellos. al igual que las últimas semanas. se puso de pie y caminó hacia el armario donde Naruto estaba de espaldas a ella. Dejando salir lentamente el aire desde sus pulmones. pero está bien. Hinata había permanecido sentada viéndolo en silencio. Pero no ahora. —respondió ella con suficiencia mientras una sonrisa se abría paso en su rostro. Después todo fue silencio otra vez. — Bueno. Ya es bastante latoso que Sasuke haya decidido desaparecer con Sakura por esta noche —se encaminó hacia la puerta— Te veré más tarde. Era extremadamente perceptiva. No más. Eso oprimió su corazón aún más.

Dos de ellos fueron sometidos a cirugía esta noche y me preocupa su estado. Era el abrigo de cuero que Naruto usaba. Hinata lo miró durante un par de segundos antes de que él la acercara para depositar un beso en su frente. se dijo para sus adentros. Tan pronto como cruzaron la puerta se desmaterializaron hacia la clínica. Cuando llegaron ahí. pero tan pronto como lo pensó. Caminó hacia la puerta y la sostuvo hasta que ella pasó. Estuvo a punto de soltarse a llorar. — Olvidaste el tuyo —dijo él secamente. Él no tenía idea de lo mucho que le dolía escuchar ese tono de voz. sintió algo cálido y pesado caer sobre sus hombros. el frío hizo sonrojar sus mejillas inmediatamente. —respondió con toda la serenidad de la que fue posible mientras salía del armario para encontrarse con él. No dejó que ella pudiera de responderle. Eso era en parte verdad. El camino hacia el patio transcurrió en el sofocante silencio. Te veré en casa. — Quisiera ir a monitorear a mis pacientes. — Yo… tú… — Debo irme —le interrumpió él. Se dio cuenta de que había olvidado su abrigo sobre la cama y sólo traía la ligera chaqueta puesta.— Pensé que habías dicho que le habías pedido a Tsunade esta noche para tomar un descanso —escuchó de Naruto al otro lado de la madera del armario. donde Shikamaru los esperaba. él ya se había desmaterializado junto con Shikamaru. Él no la miraba y ella ya estaba tan acostumbrada que no esperaba que lo hiciera. pero… "Prefiero estar en cualquier lugar. Ella lo miró sorprendida. Él asintió sin mostrar ninguna expresión en su rostro. no pudo evitar preguntarse ¿qué había cambiado? Tal vez Temari no había tenido razón y en realidad… ella no había sido la persona adecuada para Naruto. No le quedaba más remedio que regresar a la mansión. Inmediatamente después se apartó—. Antes de hacerlo. Hinata de nuevo. Mientras sentía los copos de nieve comenzar a caer sobre ella. — ¿Y bien? ¿qué dices sobre mi propuesta? . ¿Tanta era su prisa por alejarse de esa casa? El pecho comenzó a dolerle al ver hasta donde había llegado su situación. menos en esta fría habitación…".

Entonces se alejó. — ¿Qué quieres que diga? —preguntó finalmente— ¿Qué sí? ¿qué no hay nada más que quiera sobre el universo que tener a Sakura de regreso a mi lado? ¿Por qué lo haría si sé que eso es imposible? "Ella y yo pertenecemos a razas diferentes y eso nada lo va a cambiar". Una nueva sonrisa cruenta apareció en su rostro. sé que no hay nada más que quieras en este mundo que tener a tu mujer de regreso ¿o me equivoco? Sai bufó ligeramente mientras se ponía de pie. Había algo mal con él. Llevó su mano al bolsillo de su abrigo y sacó su billetera. dio un par de pasos y entonces vio a Orochimaru bloqueando el camino hacia la calle. menos un hombre débil. En cualquier otro . siendo perfectamente consciente de los pensamientos del humano. Podía ser alguien delgado y francamente escuálido. — Yo podría cambiarlo —dijo Orochimaru. — ¿Qué diablos quieres? —cuestionó deteniéndose a una distancia prudente del hombre. después de ver a su prometida cambiarlo por un chupasangre. desde que ese hombre se sentó a su lado. — Agradezco que hayas hecho que me sirvieran los tragos —dijo depositando varios billetes sobre la barra— Pero esta conversación no tiene ningún sentido. Yo no quiero recuperar a nadie —musitó antes de empinar el vaso sobre sus labios.— No sé de que estás hablando. pero había algo en él que le hacía pensar que podría ser todo. Sai atravesó la puerta que daba al callejón en la parte trasera del bar. ver a aquel tipo ya no era sorpresa—. — No tienes que fingir conmigo. Vamos. pensó con dolor mientras desviaba su mirada hacia uno de los muros que los rodeaban. Orochimaru dibujó una sonrisa apretada que dejaba entrever las puntas de sus colmillos. Sai lo miró inquisitivamente. Un estupor llenó al abogado por cuestión de un par de segundos antes de que fuera sepultado junto con el resto de sus inseguridades. Sai. dejando a Orochimaru viendo como su silueta desaparecía por la salida trasera del bar. — Temo que no permitiré un no por respuesta. por lo mismo. Extrañamente. Sai —dijo el hombre mostrando sus colmillos más abiertamente. los efectos del alcohol parecieron haberse esfumado de su sistema. Algo que era casi maligno. Sé absolutamente todo sobre ti y lo que da vueltas por tu mente en estos momentos y. ¿Por qué te resistes a admitir la verdad? Sai bufó con molestia mientras veía al hombre.

pero eso no significaba que estuviera dispuesto a que le vieran la cara de idiota— Sé que eso no es verdad. Y cuando percibió el olor de madera ardiendo. haciendo especial énfasis en cada palabra para provocar lo que quería. él había sido quien le había dicho que no era posible convertir a alguien en vampiro. recuerdos de aquella noche en la que Sakura y Sasuke habían ido al apartamento y ella había terminado con él. ¿Acaso crees que él fue honesto contigo diciéndote eso? ¿realmente eres tan ingenuo como para pensar que lo que te dijo era verdad? Muchas imágenes llegaron a la mente de Sai. Apretó sus puños con fuerza al recordar la forma en la que había visto pisoteado su orgullo cuando tuvo que pedirle a Sasuke que le dejara la memoria intacta.momento se hubiera preguntado cómo era que ese hombre podía leer sus pensamientos. —susurró aún más cerca de su oído como un demonio tentando a un suicida que tiene en sus manos un arma— Te ofrezco la posibilidad de que recuperes a la mujer que amas… te ofrezco la oportunidad de recuperar tu vida… Sai se estremeció al sentir el aliento del vampiro golpeando contra su oreja. Sí. Escuchó la profunda risotada que emergió del pecho de Orochimaru. Así que no intentes tomarme por imbécil. o naces siendo un chupasangre o no lo eres. ¿Pero qué importaba? Se convenció de que Orochimaru tenía razón. pero volvía a lo mismo… a estas alturas. el rechazo… — Él te dijo eso porque quería sacarte del camino —susurró fríamente Orochimaru acercándose lentamente a él— Sasuke siempre ha sido así. que vea que no eres un perro al cual puede sacar a patadas de la casa de Sakura porque lo considera inferior. Así que… ¿por qué no hacerlo él? — Está bien —dijo ecuánime— Acepto tu propuesta. egoísta. — ¿Por qué piensas que miento? ¿quién te dijo que no era posible? ¿Sasuke? —La sola mención de aquel nombre hizo fundir la sangre de Sai. Miró al . —se colocó a su lado para percibir mejor las ondas de ira y dolor que emanaba el cuerpo del humano— Yo te ofrezco la posibilidad de que le des batalla. pero…— ¿Estás dispuesto a darle un voto de confianza a las palabras que provienen del hombre que te quitó a tu mujer? —preguntó Orochimaru de forma pausada. Sí ya nada le sorprendía. frío. Sasuke parecía la clase de hombre que prefería sacar a la competencia del camino en lugar de jugar limpiamente. él te habría quitado del camino sacándote el corazón de un golpe. La humillación. eran memorias de lo último que sucedió. — No me digas —pronunció sarcástico. una parte muy ínfima sentía que eso no era lo correcto. cruel. supo que su trabajo estaba resultando más fácil de lo que imaginó —. que no era la manera. Pero sobre todo. Si no hubiera sido por Sakura. Algo dentro de él. propio de la furia. ya nada le sorprendía. provenir del humano.

Y su reputación hacía que Jack el Destripador pareciera un lindo y tierno Boy scout. Ese humano era la clave para el plan que había desarrollado. él deseaba haber sido… tal vez un poco más civilizado con ella. cualquiera pensaría que era un patán imbécil. Eso era seguro. Su cuerpo parecía un waffle. ya estaba al otro lado de la mansión. Tenía una de sus manos fuertemente apretada contra su pecho. Sangre… Antes de poder detenerse. No todavía. Él no podía ser como era Neji estando con ella. él estaba enfadado con todos y todo siempre. Era patético. ni siquiera habían sido conocidos. Y no sólo se refería a las variaciones genéticas. era más que indudable que esa guerra llegaría a su fin y con eso. Orochimaru vio el cuerpo de Sai tirado sobre el piso. suave y amable. Sin embargo. Y eso hacía hervir la sangre que corría en sus venas. Pero no podía. La cólera avanzó lentamente a través del pecho de Gaara.vampiro y no pudo evitar sentir que le acababa de vender su alma al diablo. ella le había salvado la vida. atravesó la puerta y encontró a Kaiya sentada cerca de la puerta del baño. completamente encogida y un montón de cristales a su alrededor. Todavía se preguntaba porqué ella quería yacer con él. una gran mujer que merecía cualquier cosa menos a él. hasta que percibió un aroma que lo dejó atónito. Él no había buscado ser agradable con ella. Maldición. Demonios. Si tan sólo pudiera haber sido… diferente. al menos su espalda. Excepto que… todo eso no tenía sentido: él buscándola y obsesionándose con ella y andando alrededor de su habitación. Más amigable. Porque una vez que comenzara a andar todo lo que tenía planeado. esa sensación no duró mucho. frente a la puerta de Kaiya. No se podría considerar como si ellos hubiesen sido amigos. pero todo iba a valer la pena. Últimamente su grupo de cazadores había disminuido y por eso se veía en la non grata necesidad de recurrir a otros instrumentos. Pero aún así no podía dejarla ir. Estaba a punto de llamar de manera civilizada. desgarrándolo sin compasión hasta que estuvo jadeando por el feo y familiar sentimiento. Porque eran Kaiya y él eran sumamente diferentes. Después de todo. Y lamentaba eso. . de hecho. cuando él ya la había dado por perdida. todos aquellos que se habían mantenido en su contra iban a pagar caro su falta de lealtad hacia él… … y esa maldita reina mestiza sería la primera. Y antes de darse cuenta. Ahora que ella estaba a punto de irse. Y ella era hermosa. Un segundo estaba viendo al hombre y al siguiente todo se volvió oscuridad.

. ¿Te encuentras bien? Kaiya volvió a bajar la mirada mientras apretaba aún más su mano contra la blusa que llevaba puesta. Pero él utilizó todo su autocontrol para dejarlo encerrado. — Voy a cerrar la herida. Aún sangraba. pidiendo que lo dejara salir. — Me distraje y tiré algo de cristal que había sobre la cómoda. despertó a la vida. — ¿Estás bien? — ¿Gaara? —preguntó ella alzando su rostro en dirección a él. — ¿Q…qué haces? —preguntó ella nerviosa aumentando la tensión en su brazo. El animal que yacía dentro de él. pero si bastante escandalosa. en un tono más bien exigente. Estirarse. Hasta que ella dejó escapar un imperceptible gemido que logró estremecerlo en cada pequeño rincón de su ser. ahora recargada contra la base de la cama. Kaiya bajó la mirada y destensó su brazo. Pero sobre todo. Ella estiró su brazo y abrió lentamente su puño para dejar ver la herida que atravesaba la palma de su mano de un extremo a otro. levantó a Kaiya y la volvió a sentar sobre el piso. Gaara tomó delicadamente su mano entre las suyas y la levantó para llevarla a sus labios. A menos que prefieras puntos de sutura. No podía respirar con ella tan cerca de él. No calculé y me corté la mano.Gaara se acercó rápidamente y se agachó frente a ella. Todo lo que tenía que hacer era reclinarse hacia abajo muy ligeramente y podría besar sus labios ligeramente separados. Lo que verdaderamente lo asustó era cuánto él quería tocarla. — Sí. No había sido muy profunda. preocupado. — Déjame ver —pidió él. y la tocaría. Cuánto quería presionar su cuerpo contra el de ella y sentir sus curvas suaves contra las duras líneas masculinas de él. —respondió lacónico. Gaara miró a su alrededor. Algo dentro de Gaara se estremeció cuando su lengua tocó la sangre de la mano de ella. No podía recordar en toda la vida haber deseado algo así.

causándole sorpresa. y a él le había encantado la ternura con la que había descongelado poco a poco el corazón que él había considerado muerto hacía mucho tiempo. De nuevo sintió como si un ladrillo del enorme muro que los separaba. Esa humana era única. Inconscientemente. La besó dulcemente y con cuidado. Y entonces sucedió: él le devolvió el beso. lo alabó con un suspiro y dejándole tomar iniciativa. Se sintió agradecida por lo que él estaba permitiéndole. Con mucho cuidado comenzó a recorrer los labios de Gaara mientras esperaba a que él se relajara poco a poco. ella tentaba cada rasgo de su rostro con una parsimonia que hacía fundir todo su cuerpo ante su toque. Era tan indeciso. se inclinó y con delicadeza unió sus labios a los de ella. . Sin embargo. ¿Realmente ella había dicho eso? Kaiya desvió la mirada y un sonrojo cubrió sus mejillas. se detuvo cuando las puntas de sus dedos se toparon con su mejilla. Y otro. Él se apartó. Haciéndole desear más. pero era suficiente para hacerla sentir miles de pequeñas punzadas de placer a lo largo de todo su cuerpo. Fue sólo un leve movimiento de su boca. Seguido de otro.Kaiya se estremeció ante las sensaciones que Gaara era capaz de despertar con solo un toque sobre ella. confirmando su hipótesis. porque sabía que eso no estaba bien. a una mezcla entre aroma masculino y el fresco aroma del bosque. Gaara siseó ante el cálido contacto de los dedos de ella sobre su cara. Kaiya apenas cabía en su cuerpo de la felicidad que sentía en ese momento. así que dejó caer su brazo con lentitud. Él no lo soportaba y ella lo sabía. sabiendo a esa esencia que tanto le encantaba. su otro brazo se estiró buscando el rostro de Gaara a tientas. Sus manos apenas sostenían la de ella y su lengua apenas la rozaba mientras su cálido aliento la acariciaba. pero lo sintió hasta su corazón. Cuando lo hizo otra vez. bésame —susurró ella antes de poder evitar que las palabras escaparan de sus labios. Él parpadeó atónito ante su petición. andando a tientas a través de su boca con las más suaves caricias. — Hazlo —dijo él. Durante un par de segundos lo pensó a consciencia. pero su cuerpo. pero no pudo evitar que su curiosidad se impusiera a su razonamiento. Y no supo que hacer con el sentimiento que se anidó en su pecho ante eso. que erizaba cada centímetro de su piel. que parecía negado al sentido común. Quería apartarse. No podía hacerlo. Le estaría agradecido eternamente. hubiese caído. — Por favor.

yo… Lo calló con su boca. —dijo ella bruscamente mientras se levantaba. ¿Estamos? Gaara se frotó la cabeza con la mano esperando que la fricción pudiera hacerle funcionar el cerebro. alejándose de él hasta llegar a las ventanas. Esta vez cuando su lengua le acarició abrió los labios. Él se puso tenso y se apartó de golpe. y su propia lengua la encontró hábil y cálida. el calor y la urgencia crecían en su gran cuerpo. Estaba deseosa de que extendiera la mano y la arrastrara contra él. Gaara se quedó boquiabierto seguro que le había dado una patada en el trasero. Sintió la agitación sexual en él. — ¿Por qué no está bien? —preguntó intentando permanecer calmada— ¿Porque eres un vampiro y yo humana? ¿Por qué no puedes aceptar que sientes lo mismo que yo siento cuando estoy contigo? — Porque es imposible. se relajó apartándose un poco de él.— Kaiya. — Si no deseas estar conmigo. enérgicamente. No tienes ni idea de lo que estás diciendo. La anomalía sola habría obtenido su atención. Sólo tienes que decirlo. Estaba aterrorizado de ella. Porque tú eres luz y yo soy oscuridad. — Eres un maldito arrogante egoísta. Kaiya colocó su cabello detrás de la oreja. y no mucho tiempo después regresó al juego. . Haznos el favor de no tratar de pensar por mí. —Bajó la mirada al suelo—. Ella bufó ligeramente. Nadie le había hablado en ese tono. de acuerdo. aterrorizado por ella —. presionando. Cuando no lo hizo. Una vuelta lenta empezó… y entonces él estaba en su boca. Pero no te escondas detrás del querer protegerme. —dijo él. Porque yo no te convengo. pero el hecho que fuera ella lo dejó pasmado. — Creo que te equivocas. — Solo dilo y me quedaré —susurró ella. buscando. y a causa de eso. ¿vale? Porque te estás equivocando en cada maldito momento. — No puedes —respondió con firmeza— No está bien. Porque… — ¡Eso no tiene sentido! —exclamó.

está bien.. Gaara plantó sus palmas en las caderas y descendió la mirada hacia la alfombra mientras vaciaba todo el aire de sus pulmones. Se inclinó hacia delante y capturó sus labios con los de ella. Gaara la aplastó contra él. Él se acercó a ella. — Sabes que sí.. se maldijo a sí mismo. pero no trates de decirme que no sé lo quiero. ella hizo la cosa más inesperada de todas. — ¿No es qué? ¿Quieres decir que me deseas? Pensó en cierta parte de su anatomía que todavía trataba de arañar el camino de salida de sus pantalones. Luego su aguda audición captó un leve sonido. llorando. ¿Acaso ella le había dicho…? Recorrió con la mirada la habitación como si los muebles o quizás las cortinas pudieran echarle una mano. Gaara. herí tus sentimientos. Dulce diosa creadora. con los brazos cruzados y las lágrimas amontonadas en sus ojos color zafiro. Centímetros que eran fáciles de borrar. Te lo digo otra vez. —respondió en un susurró mientras se acercaba aún más a ella. Ella estaba. Pero no tuvo que. Algo dentro de él se hizo pedazos ante el contacto. Kaiya estaba de pie. Si yo… ahm. No digas nada. Si no quieres acostarte conmigo. Por fin Kaiya se dignó a girarse en su dirección. el calor que emanaba su frágil cuerpo era perceptible para él.Gaara parpadeó atónito mientras la miraba al otro lado de la habitación. Fantástico. ante la sensación de sus dulces labios húmedos. mientras hundía las manos en los bolsillos de su pantalón—. Sólo mantén la boca… — No es eso —soltó de golpe. imbécil. Ella bufó molesta. asumiendo . ¿qué se suponía que debía hacer en una situación como esa? — Lo siento —masculló por lo bajo. Mientras las palabras flotaban en el aire. pero se detuvo cuando vio su reflejo a través de las ventanas. Mientras el silencio se instalaba entre ellos. De su lengua tocando la de él. Tan sólo unos cuantos centímetros los separaban. — No estoy dolida. Pero él no podía hacerlo. mientras con su índice intentaba evitar que las lágrimas cayeran por sus mejillas. No se atrevía. Estoy muy enojada y… frustrada.

Toda su vida. Ella enterró sus manos en su pelo suave y gimió mientras la lamía y mordisqueaba hasta que estuvo casi inconsciente de éxtasis. bajando hacia su cintura. saboreándola antes de explorar cada centímetro de su boca. Quería devorarla. Él se apartó de sus labios mientras su mano se movía más abajo. hasta que su erección se consumiera y saciara. Él gruñó ferozmente mientras su lengua rozaba contra la suya. Darle a Gaara algo especial. Demandante. Algo que sólo fuera para ellos dos. Ella tembló cuando sus dedos apartaron a un lado el encaje de su sostén a fin de que él pudiera pasar la palma contra su pezón dilatado. Nunca había conocido algo como aquello. su guerrero. Rozó sus labios con las puntas de los dedos como si los estuviera memorizando. Era ambos. Ella se asustó ahora. luego deslizó el cierre. Tembló mientras le desabotonaba los pantalones. sobre su estomago. Saboreándolos. Gaara deslizó su mano fresca bajo su camisa hasta que pudo tomar su pecho. en el piso. El calor de su cuerpo prendió fuego al de ella. La ferocidad que emanaba de él. ella fue consciente de que no habría vuelta atrás. Luego suavemente los cubrió con los suyos. Un raro momento de calma con alguien que quería estar con él. Ningún hombre nunca la tocó. El tipo de mujer que vivía de acuerdo a las reglas y que nunca trató de romperlas o siquiera torcerlas. Pero en verdad. ¿Pero qué importaba? No había vuelta atrás para ella de cualquier manera. Tomarla en ese mismo instante. sino de sí misma. Él era verdaderamente indomable. ella había hecho un montón de cosas con él que nunca antes había hecho. Esa noche la barrera que había permanecido instalada entre ellos desde el primer momento en que se habían conocido. Nunca sería la misma. El toque de Gaara le podía costar todo y aun así no podía encontrar dentro de sí misma la fuerza para apartarlo. y nunca ningún hombre había sabido mejor que él. había desaparecido. Quería tocar lo inalcanzable. Kaiya no podía respirar por la fiereza de su beso. rudo y tierno. Ella nunca había permitido que alguien la tocara así. . Kaiya estaba completamente desprevenida para la pasión de su beso. había sido recatada y correcta. Cálido. Alguien como Gaara.el control del beso. quería algo para sí misma. Gaara la levantó entre sus brazos para llevarla a la cama donde la acostó. Había pasado mucho tiempo desde que ella había besado a un hombre. Por una vez en su vida. No sólo de él. Mientras él la tocaba. Dulce. Él podía amar a esa mujer durante toda la noche y todavía mendigar por más cuando la mañana llegara.

Haciéndose para atrás. Quería que esa noche durara. . — Fácil. Sus mejillas estaban ruborizadas y sus manos temblando. Él maldijo y se alejó de ella. Ella nunca había estado con otro hombre. No quería penetrarla furiosamente. ese 'pequeño' detalle le pareció infinitamente bochornoso. Fue ahí cuando él lo supo. Él la miró con desaprobación. Gaara no pudo moverse mientras lo tomaba entre sus cálidas manos. Kaiya suspiró. Queriendo más de ella. Sólo con él. buscando un momento pasajero de placer como lo había hecho en muchas otras ocasiones con mujeres cuyos rostros no era capaz de recordar ahora. liberando su erección. mientras intentaba abotonar su blusa nuevamente. mostrando su estómago sutilmente redondeado mientras la mano de él descansaba contra su ropa interior de un color morado extremadamente claro. Quería pasar toda la noche sosteniéndola. Tenía un sentido del humor demasiado 'adecuado' en ciertas ocasiones. Su cuerpo estaba en llamas. Quería tener sexo con ella como un hombre. no como un animal salvaje. deslizó sus dedos dentro de ella. Quería perderse dentro de ella. Él no podía comenzar a entender porque ella le ofrecería algo que no había ofrecido a nadie más.Gaara se hizo para atrás para desabotonarle la blusa color azul claro que llevaba puesta. Ese conocimiento lo devastó. — ¿Cómo puedes ser virgen? —Kaiya se levantó apoyada en sus codos. Sin poder contenerse. Pero cayó en la cuenta de que lo que quería hacer era desgarrarla. volvió a reclamar sus labios en un ardiente beso. — ¿Eres virgen? Ella se sonrojó instantáneamente. Lo chupó y probó. La miró extendida sobre la cama. Él hundió su cabeza en su pecho. para juguetear con su pezón. tomándose el tiempo para saborearla. Se enderezó la ropa y se alejó de él. ¿Cómo podía no serlo si tenía casi veintiséis? — Sí. sólo para tocar algo que lo dejó estupefacto. Pero por alguna extraña razón quería ser tierno con ella. —respondió temerosa. Nunca me he acostado con un hombre. frunció el ceño al sentir su himen bajo el sondeo de sus dedos. Kaiya abrió a tientas la cremallera de sus pantalones. aplastarla contra él mientras la poseía con toda la pasión furiosa que sentía. Sabía que había sido una estupidez creer que algo así ocurriría. Su camisa arrugada estaba levantada. Por alguna razón.

Cada centímetro de su piel fue lamido. Kaiya estiró su mano para acariciar toda la extensión del pecho de él y Gaara tuvo que luchar por respirar. Ella era tan bella. Ni cólera. y sus manos descansaban sobre su estómago. Kaiya pateó sus zapatos. Una a una. Ella gimió. Pero no podía. Pero no importaba. hasta que ambos cuerpos estuvieron desnudos por completo. Su pelo estaba suelto. Gaara ahuecó su pecho suavemente en su mano mientras envolvía su lengua alrededor de su pezón endurecido. Si bien sabía lo que era el sexo. Kaiya gimió cuando Gaara rompió su beso y seguió con sus labios y su lengua el camino desde su garganta hasta su pecho. Esos ojos eran las gemas más preciadas que podría encontrar en toda su vida. Pero claro. La tiró con fuerza contra él y la besó apasionadamente. A ningún hombre le había permitido hacerle esto y ahora estaba aterrorizada de lo que vendría. pero las manos de Gaara fueron más veloces y se la quitaron por encima de la cabeza. todas las prendas fueron alcanzando su destino en diferentes posiciones en el piso o en los bordes de la cama. La cabeza de Gaara se sumergió en su dulce esencia y sintió a Kaiya en sus brazos. Las delicadas manos de ella se movieron trémulas en una mezcla de ansiedad y nerviosismo. Gruñó mientras lamía y mordía cada centímetro de carne deliciosa y . Ella sentía su dura erección contra su muslo. yendo después para desabrochar su sostén. Gaara estaba fascinado con la imagen que tenía debajo de él. luego intentó deshacerse de su blusa. La besó suavemente. ardiente e íntimo. arqueando su espalda mientras la colocaba otra vez en la cama. y la hizo temblar. la sensación de éste era ajena a ella. chupando y pellizcando delicadamente. también así eran los sentimientos que él removía en ella. Se tomó tiempo para saborearla. para buscar la camisa de él y deshacerse de ella. Él debería levantarse y dejarla allí así. La sensación de su cuerpo cálido contra el de él era la sensación más increíble que alguna vez había conocido. No había desprecio. tentado y saboreado.No tenía sentido en su mundo. tomando su labio superior y chupándolo tiernamente mientras saboreaba la miel de su boca. Ella yacía recostada contra aquella mullida cama. Las manos de ella vagaron por su espalda desnuda mientras él miraba esos ojos que lo calentaban. Era como si no pudiera obtener lo suficiente de ella. derramado sobre sus hombros y las almohadas.

Su corazón latía a gran velocidad. — Kaiya. explorando su boca con la lengua. Sosteniendo sus manos encima de sus cabezas. Él hizo más intenso su beso y. Kaiya gimió mientras él colocaba la rodilla entre sus muslos. al sentirlo allí entre sus muslos. Ahuecó su cara entre sus manos y luego la besó profundamente. La suavidad de sus extremidades sedosas acariciaba las de él. Ella era el sustento que necesitaba para vivir. Nada sonaba mejor que su nombre en sus labios mientras sentía un orgasmo por su causa. Apasionadamente. Gaara se hizo hacia atrás para verla jadeando entre las sábanas revueltas. y en todo momento su cuerpo ardió con pequeños temblores de placer. besándolo hasta que se relajó—. Su nombre se derramó de sus labios mientras ella alcanzaba el clímax por primera vez. Arrastró su mano por su brazo hasta que pudo entrelazar sus dedos con los de ella. Su arrepentimiento fue tan inmediato y sincero que la dejó aún más estupefacta que el dolor. — Está bien —dijo ella. él hizo más hondo el beso. Kaiya tragó al sentir a Gaara levantar su peso y presionar la punta de su miembro contra su centro. cada tierna chupada. enviaba una oleada de agudo éxtasis a través de ella. ¿te lastimé? Lo siento. Nada alguna vez podría sentirse mejor que sus manos deslizándose por su espalda presionándolo más cerca de ella. Preparándose para lo peor. El éxtasis aumentaba y aumentaba hasta que ella no lo pudo aguantar más. Kaiya se encogió y lloriqueó ante la punzada de dolor que pasó sobre su placer. Las disculpas y Gaara eran dos cosas que iban tan juntas como los puercos espines y los globos. Se supone que duele la primera vez. Gaara se deslizó sobre su cuerpo como una bestia gigante y feroz. Cada lamida. Necesitaba que tener más de ella. con un empuje se deslizó profundamente en su interior. lamiendo y mordiendo a su camino mientras su cuerpo se sonrojaba. .escuchaba sus murmullos de placer. inclinó la cabeza y la besó. Ella no podía hablar o respirar mientras el placer supremo atormentaba todo su cuerpo. Él se tomó su tiempo con ella. La cabeza de Gaara zumbaba con el perfume y el sabor de la mujer que yacía debajo de él. Ella gimió profundamente en su garganta. Kaiya gritó mientras Gaara separaba sus muslos y la tomaba en su boca. Gaara se salió inmediatamente.

hasta sus caderas. Dejó que la suavidad de su cuerpo lo apaciguara. Gaara besó cada centímetro de ella que pudo alcanzar mientras todavía estaba dentro de ella. sentirlo dentro y encima de ella. él enterró sus labios en su garganta. El corazón de Gaara latía a gran velocidad al ser sobrepasado por todas aquellas sensaciones que Kaiya provocaba en él. Ella envolvió sus piernas alrededor de sus caderas. Y saber que lo hacía con ella. Lo único que haría esto más perfecto sería poder ver en sus ojos mientras la amaba. Cómo amaba esa percepción de él allí. Gaara la miró con detalle y vio que sus ojos estaban encendidos con pasión y con otras emociones tiernas que aún no podía comenzar a comprender. El efecto de cada caricia tierna estaba intensificado porque ella era consciente de la rareza del gesto. — No lo harás. Para la sensación de Gaara en ella.— No quiero lastimarte. trajo las manos hacia delante. Luego él se inclinó hacia delante sobre ella y enterró sus labios contra su cuello. Había tratado de imaginar como sería tener a un hombre en su interior incontables veces. Ni siquiera una vez soñó que tomar a una mujer de esa forma. Lo era en el sonido de su nombre en los labios de ella. como si estar dentro de ella fuese suficiente para él. La percepción de sus caderas empujando contra las de ella. Su toque era el paraíso. Kaiya no podía respirar mientras lo sentía dentro de ella. deleitándose en el milagro de esta mujer y lo que le había dado a él. Gimiendo su nombre. Rodeándolo. ni arrepentimiento. Pero no había desprecio. Ella siseó. Gaara. raspando su piel con sus colmillos mientras la penetraba de forma lenta y enérgica. La sintió temblar al pasar sus manos sobre su fuerte espalda. Ambos gimieron. Él no iba voluntariamente con cualquier mujer que le sonriera. . Kaiya ahuecó su cara entre sus manos y lo besó con intensidad. Te lo aseguro. La alegría la llenó al ser el motivo de su preocupación. Sonrió a pesar de sí mismo. y las deslizó entre sus cuerpos. lo podía hacer sentir como ella lo hacía. Era tan increíble. la llenaba de una gran felicidad. Él vaciló algunos minutos más antes de deslizase lentamente en ella otra vez. Ése no era un hombre que abrazara a cualquiera. arqueando la espalda mientras se agarraba firmemente a sus hombros. Pasados un par de minutos la embistió despacio y suavemente como si quisiera que ese momento durara. pero nada la había preparado para esa realidad.

que supo lo que había hecho. La quería a ella. muriendo por tocarla. Había una parte de él tan calma en ese momento. Deseaba más.Gaara aceleró sus embates y entonces su biología tomó la batuta de sus acciones. Pero no estaba conforme con eso. Solo a ella. por primera vez. Su alma. Su cabeza giró mientras su corazón se aceleraba y su esencia de emparejamiento se deslizaba lentamente sobre el cuerpo femenino que yacía debajo del suyo. Necesitaba más. sintió paz. Gaara vaciló al ver la sangre que corría por su cuello. introduciéndose profundamente bajo esa suave piel que hacía estremecer cada fibra de su ser. . Todo en su cabeza daba vueltas mientras sentía el orgasmo llegar a él. Su oreja. Apretando los dientes. Instantáneo. dejando la vena y la piel sobre la que se habían hundido. Lo llevó a alturas inimaginables. Todas las emociones de ella fueron hacia él como una vorágine que estaba tragándoselo vivo. Fulminante. Se levantó sobre sus antebrazos y miró a Kaiya. El frágil cuerpo de Kaiya se estremecía bajo el suyo. Y fue entonces. sintiendo sus colmillos retroceder. hizo lo que nunca imaginó. cuando una chispa de cordura se vislumbró entre toda la niebla en la que se había convertido su cabeza. Abriendo la boca. sus dientes habían perforado la suave piel y el embriagador sabor de la sangre de ella llegó hasta su paladar haciéndolo gemir como nunca antes. Alejándolos de todo lo que había a su alrededor. Y en una fracción de segundo. Ella era humana. Iba a irse. Y sin poder contenerse. Abrió los ojos sólo para encontrarse con el cuello de Kaiya obstruyendo todo su campo visual. Y sólo para él. y otra parte que estaba ardiendo en llamas. Descendió sobre ella para poder mordisquear la carne blanda de su cuello. tan tranquila. Kaiya tocó partes de él que nunca había sabido que existían. avergonzado del hecho de haberla tomado de tal forma. Brutal. sintió la sangre latiendo en las venas contra su lengua. Ella estaba prohibida para él. Sintió los escalofríos que bajaban recorriéndole el cuerpo. eso lo sabía. Siguió raspando su piel con los colmillos. Su corazón. ¿Cómo sabría ella? Ella sería dulce. se deslizó fuera de ella y dio media vuelta. Ahí en sus brazos. En un lugar lejano la escuchó gritar su nombre y supo que era por el éxtasis que ella había alcanzado con él. Movió los labios. Ella no merecía esto. Su corazón se transformó en un hueco cuando las revelaciones se abrieron paso en su mente. tentado a hundirlos. incrementando el placer de lo que ocurría entre ellos. como un animal después de todo. Él no la merecía.

Lo escuchó moverse a través de la habitación y luego hubo un portazo. Pero no sucedió. abrazando sus rodillas.Se alejó de la cama. ella no era suficiente para él. . seguido de una escultural mujer rubia… y sí. corriendo a través de su garganta. sus rostros sonrojados y ambas con las expresiones de haber tenido la mejor experiencia orgásmica de sus humanas vidas. Permaneció sentada. Naruto se había ido tan pronto como habían terminado una batalla con un grupo de cazadores y lo había dejado en el club esperando al resto de los miembros de la cofradía. en realidad. retumbando en sus tímpanos. en cierto modo. El vampiro se acercó a su mesa y tomó asiento junto a él. Un murmullo. Nunca olvidaría en embriagante sabor de la sangre de Kaiya. de alguna manera. Sin poder evitarlo más. Shikamaru estaba a la espera de que la noche fuera declarada oficialmente terminada. apenas reconociéndose a sí mismo. Y lo era. Un sonido. las respiraciones aún agitadas. nada cambiaría el hecho. Y lo mejor era irse. a sabiendas de que Kaiya se iría esa noche. En un segundo había estado sumergida en el placer más grande que había experimentado en toda su vida y al siguiente un frío desolador se instaló a su alrededor. Ino y Kiba habían estado juntos en las rondas. ignorando el ligero remanente de dolor que aún permanecía en la parte baja de su abdomen. sólo para ver salir a Neji de uno de los baños privados del apartado VIP. tambaleándose como un ebrio. Pero no hubo respuesta. ¿Qué había hecho? Kaiya se sobresaltó ante la rápida retirada de Gaara. aunque pelirroja. lloró víctima de un dolor mucho más profundo e intenso que sentía al darse cuenta de que. y Neji había decidido patrullar solo debido a la ausencia de Gaara. Removiéndose sobre la cama. Con el cuerpo temblando. Con la música de X-tasis. Aunque todos lo comprendían. Lo llamó una vez. algo quebrara la frígida vacuidad que se había formado entorno a ella. Apenas aceptando lo que en realidad era. y otra. Ambas con las ropas desaliñadas. Y lloró. Alzó la vista por encima del borde de su vaso. — ¿Te divertiste? —preguntó Shikamaru alzando una ceja. Ahora sólo había silencio. otra mujer más. recogió sus pantalones y salió corriendo de la habitación. se cubrió con las sábanas. Esperó a que. Sin importar cuantas veces lo negara.

— Oye. luego de ver que él asintiera. Y eso me pone nervioso. Entonces cambió de lugar con Kiba y quedó junto a Naruto. Un par de metros antes de llegar. pero si algo está mal contigo será mejor que le pongas solución pronto. Ya te dije que no lo hice a propósito. lo siento. — ¿Qué tal sus rondas? — Nada fuera de lo común —respondió Kiba mientras se acomodaba a su lado —. Necesito tener la certeza de que tú cubrirás mi espalda la próxima vez que estemos en medio de una pelea ¿de acuerdo? . El guerrero negó con la cabeza mientras bebía el vodka que minutos antes le habían dejado sobre la mesa. pero más vale que lo resuelvas. —miró al hombre a su izquierda— ¿Qué hay de ti. Naruto —dijo inclinándose hacia él para que nadie más los escuchara— No sé que diablos está ocurriendo contigo. creo que tú eres el menos indicado para decir esa frase ¿no te parece? —entonces Shikamaru fue fulminado por aquella mirada perlada. se encaminó hacia la barra. Miró a los otros dos vampiros. Shikamaru sopesó la respuesta de Neji. No quiero volver a estar a punto de ser rebanado porque tú te quedaste petrificado ¿estamos? — Shikamaru. le susurró algo en el oído y. — Creí que te habías ido a casa. No supo cuanto tiempo permaneció hundido en sus cavilaciones hasta que vio a Naruto acercarse a ellos. — Sólo quise un último trago antes de regresar. Pero no he podido percibir nada fuera de lo normal. — Absolutamente nada. Shikamaru analizó su expresión con ojos inquisitivos. mientras delineaba el borde del vaso con su dedo índice. quienes ya estaban conversando entre ellos.— No jodas. la rubia se apartó de Kiba. Tomó un poco más del vaso con whisky que traía en la mano y vio a Kiba acercándose a ellos junto con Ino. — Lo sé. En realidad la noche estuvo bastante tranquila. Estas últimas noches en período de latencia no hacen más que inquietarme. Neji? No has visto nada. — Vamos a ser claros. — Lo sé —respondió Shikamaru—.

sino el aura lasciva que emanaba de él. Mientras Ino y Kiba se fueron hacia el Escalade que habían dejado estacionado a un par de cuadras. — Hola. —dijo cansina— Te hacen falta dos kilos de cerebro y un buen ortodoncista para siquiera pensar que en alguno de tus sueños yo pueda ir a algún sitio contigo ¿estamos? Las risas estallaron a espaldas del humano haciéndolo enfurecer. Kiba saltó sobre la mesa y se acercó a donde ellos estaban. era corpulento y escasamente agraciado. poniendo su pesada mano sobre el hombro de ella— ¿por qué no salimos de aquí y damos un paseo solo tú y yo? Ino bufó mientras se inclinaba para librarse del agarre. Con violencia asió la muñeca de Ino. un hombre se interpuso en su camino. Sin embargo. En un movimiento sobrehumano. — ¿Algún problema? —el humano prácticamente mojó sus pantalones. Entonces la atención de todos los vampiros se enfocó en Ino. Neji. Los vampiros abandonaron el lugar y una vez estando sobre la acera. Kiba sonrió con suficiencia mientras estudiaba las expresiones de los otros que acompañaban al hombre— Sí. pero mientras iba de camino hacia la mesa de la Cofradía con un par de tragos. idiota. obligándola a girarse. A lo lejos. . pero con una sola mirada. no fue eso lo que le causó repulsión a la hokage. Miró hacia arriba al hombre que lo obligó a soltar su agarre. — Escúchame bien… —no terminó al sentir su mano siendo aplastada por otra enorme. eso pensé. se separaron.El rubio asintió. — Vamos nena. Pasó su brazo por los hombros de Ino para escoltarla de vuelta a la mesa donde permanecieron por espacio de media hora más antes de que el DJ anunciara que pronto cerrarían el club. pero éste volvió a alcanzarla. Medía más de uno ochenta. que siendo acompañados por su montón de amigos se creían irresistibles y no eran más que unos perdedores con la palabra 'patán' escrita en la frente. ¿Cómo sabías que quería algo para refrescarme? Ino puso los ojos en blanco y le sacó la vuelta al humano. La mujer había ido hacia la barra para saludar a una de las meseras con las que había entablado una buena amistad. sintió como Kiba se inquietaba. ella le hizo saber que podía manejarlo. Naruto y Shikamaru optaron por materializarse en la mansión. —insistió el hombre. muñeca. — Vamos a ver. Odiaba a los tipos así.

Aunque la corriente de aire que salía hacia el pasillo estaba perfumada con una fresca fragancia floral: el clásico aroma a jazmines que había caracterizado a la humana desde su llegada. apenas cubierta por una delgada sábana que estaba manchada de sangre. decidió escuchar. El hombre rubio asintió. Naruto prefería estar ejercitando otras partes de su cuerpo en compañía de su mujer. abrazándose a sí misma. luego esperó a que Shikamaru se despidiera de ellos para ampliar su respuesta. esperando. Ella levantó la cabeza para dirigirla hacia la puerta. en lugar de entrenar después de una noche de rondas. lo menos que quería era despertarla. Cuando no hubo ninguna respuesta. según él. Naruto se despidió con una inclinación de cabeza y una vez que lo vio desaparecer por la puerta debajo de las escaleras. entreabrió la puerta. Dejando de lado sus pensamientos. No se oía nada. Tan pronto como fue consciente de su . Imaginando que no estaría mal comprobar si Kaiya se encontraba bien. asintió. que ella ya estuviera dormida. pero en vez de eso. Estaba desnuda. en cierto modo. — No quisiera. Más concretamente a la habitación de Kaiya. — ¿Kaiya? —llamó mientras se asomaba. pero se recordó a sí mismo que desde hacía un par de semanas. Había rastro de lágrimas en su rostro y sus ojos estaban hinchados. Recorrió todo el pasillo del ala oeste de la mansión hasta que se halló frente a la puerta de la habitación de Kaiya. Kaiya estaba tendida sobre un enredo de sábanas y edredones. Porque si era así. El vampiro asintió. algo era diferente en Naruto. no dudes en avisarme. pero debe hacerse.— ¿Entonces llevarán a Kaiya a su nueva casa? —le preguntó Naruto a Neji tan pronto como atravesaron la enorme puerta principal de la mansión. Y entonces quedó congelado. Neji se encaminó al segundo piso. él no tendría la falta de caballerosidad de despertarla para echarla de su casa. Neji lo miró extrañado. Si ella estaba dormida. Estaba a punto de llamar. — Si necesitan una mano extra. Esperaré a que vuelva Kiba por si existe la posibilidad de que tenga que permanecer con ella después del amanecer. y había más emanando de dos puntos sobre su cuello. Estaré en el gimnasio entrenando. Neji levantó sus nudillos y tocó suavemente.

Mientras caminaba por el pasillo con pasos fuertes. agarrando al vampiro por la garganta. O al menos. Cuando Neji llegó al otro lado de la mansión. que parecía que sus nudillos traspasarían su piel en cualquier segundo. Abrió de golpe la puerta del cuarto de Gaara y encontró al guerrero sentado sobre el borde de la ventana. Neji parpadeó una y otra vez. La expresión de Gaara estaba lejos de ser lo atormentada que él había esperado. Él le había hecho daño. siempre era posible enmendar el daño. en un movimiento fugaz se lanzó hacia Gaara. todo lo que pudo tener en su mente fue la frágil imagen del cuerpo de aquella mujer encogido mientras lloraba. no llamó. — ¡Neji! ¡No! —escuchó gritar a sus espaldas a Kaiya. Perdiendo el control de sus acciones. se apresuró a cubrirse. ¿cómo pudo…? Gaara la había lastimado. esparciéndose por cada uno de sus órganos haciéndolos arder. Y eso hizo hervir su sangre.presencia. quien salió precipitadamente de la habitación. apenas cubierta por una bata. Toda la culpa de lo que le había ocurrido a ella había sido de él por haberle dado un voto de confianza a alguien como Gaara. De lo único de lo que era consciente era del color carmesí que había adquirido su visión al imaginarse lo que había ocurrido. Pero él la ignoró. Pero había algo bueno. Y él lo haría. Y era culpa suya. Vaya que lo haría. Dulce diosa. Mientras no fuera una muerte. La furia estaba creciendo en su interior a una velocidad increíble. — Voy a matar a ese bastardo —susurró como sentencia antes de volverse y salir por la puerta. Pero él no la escuchó. Apretó sus puños con tal fuerza. cerrando sus manos en torno a su cuello. — ¡Qué mierda pasa contigo! —gritó mientras estrellaba a Gaara contra el muro — ¡Cómo pudiste hacerle eso! . a él le pareció así. — ¿Neji? —dijo quedamente luego de varios segundos de un intenso silencio. Lo levantó de su asiento y lo lanzó contra la pared.

Sus manos estaban hechas puños clavados en ambos lados de sus caderas mientras fijaba su mirada en un punto en la alfombra. Sai. No recordaba absolutamente nada después de haber aceptado la propuesta de Orochimaru ¿Dónde estaba? Echó un vistazo a su cuerpo y vio que estaba desnudo de la cintura para arriba. Con pesar abrió los ojos. . Gaara no movió un solo dedo. Veremos si en realidad vale la pena que seas convertido — ¿Q…qué vas a hacerme? —preguntó Sai. dando inicio a la golpiza. Una cruenta risa reverberó entre las cuatro paredes. acercándose más a él. Sai la reconoció: era Orochimaru. alejándose un paso. Intentó levantarse. dejando al descubierto sus colmillos que parecían destellar. haciendo el amago de retirarse. Esto acabará pronto —dijo el vampiro. Cuando la silueta estuvo bajo la luz de la lámpara. Gaara se mantuvo inmóvil. Tampoco llevaba zapatos ni calcetines. Su pecho subía y bajaba violentamente. Orochimaru soltó una carcajada macabra. Lentamente los rayos de la conciencia fueron posándose sobre el cuerpo de Sai. Algo no estaba bien en ese lugar. Pero entonces volvió a girarse y proyectó su puño contra la mandíbula de Gaara. comenzó a hacer esfuerzos para liberarse. Sintiendo el pánico acrecentarse en su interior. — ¡Eres un maldito animal! —gritó. Se dio media vuelta. — Tranquilo. Escuchó el susurro de movimientos provenientes del otro lado de la habitación. parpadeando insistentemente ante la molestia ocasionada por la brillante luz que había sobre su cabeza. los ojos y la mandíbula. derribándolo sobre el piso. Completamente abierto para recibir los golpes. Neji lo soltó súbitamente. cayendo contra el viejo jergón que utilizaba para dormir mientras los golpes de Neji lo fustigaban una y otra vez sobre la boca. sin poder ocultar el temor que inundaba su cuerpo a cada segundo que pasaba. Entonces el abogado se percató del bisturí con el que Orochimaru estaba rozando su antebrazo desnudo—. sin hacer absolutamente nada para detener el ataque. acompañado de alguien más a quién no pudo identificar.Contrario a otras ocasiones. pero se dio cuenta de que tenía unos grilletes en sus muñecas y tobillos que lo mantenían acostado sobre una dura superficie que le recordó a una mesa de las que suele haber en una morgue. mientras sus ojos se esforzaban por definir la silueta que comenzaba a acercarse a él.

Capítulo 26 El habitual silencio que circundaba el complejo de la cofradía fue interrumpido por un grito femenino y el enorme alboroto que subsiguió. — ¡Qué mierda te pasa! —escupió Kiba. la vida estaba siendo extraída de su cuerpo. Neji hizo absolutos oídos sordos a todo lo que ocurría en torno a él. Alguien intentó apartarlo. su mujer… y Kaiya. Sal de aquí. Estaba demasiado ocupado dándole la paliza del siglo a aquel hombre con el que había compartido batallas durante años enteros. colocándose entre Gaara que aún permanecía en el suelo y Neji. Era por esa pregunta por la cual estaba desquitando toda su furia sobre ese cuerpo bajo el suyo. pero tan pronto como se asió de sus brazos. Un grito desgarrador escapó de su garganta. no se percató de la asamblea que se había formado alrededor de ellos. ¿Cómo pudo ser tan imbécil? Pero claro. Miró a su alrededor. que era sostenido por Naruto y Shikamaru— ¡Es que no se puede tener un minuto de paz en esta maldita casa! — Eso no te incumbe —respondió Neji antes de volver a fijar su mirada en Gaara mientras se levantaba y hacía que el fuego iracundo en él volviera a arder — ¡Vuelves a tocarla y juro por lo más sagrado que te mataré! Gaara no respondió. la sangre que emanaba de su labio. dos pares de brazos se ciñeron a su alrededor obligándolo a levantarse. Todos los habitantes de la casa se habían dado cita en su habitación. En el tiempo que había permanecido en el piso. con excepción de Sasuke. Y entonces sintió como. Volviéndose de costado ligeramente le dio la espalda para quitarse con el dorso de la mano. para después regresar a su labor. causados por el vampiro y su ayudante. sentía su rostro comenzar a hincharse.— Humano… no creíste que sería tan sencillo ¿o si? Los ojos de Sai se abrieron de par en par cuando sintió el profundo corte en sus muñecas. — ¡Basta! —gritó Kiba. Finalmente. esa pregunta era una a la que le había encontrado respuesta desde hacía varias semanas. Entonces señaló a Neji— Tú. A ése a quien él le había dado su voto de confianza porque creía que por fin iba a hacer lo correcto y le demostró que no era más de lo que él había creído. lentamente. Neji se lo quitó de encima con un codazo que no pudo calificar como 'no intencionado'. —el ojiperla .

Tenía el labio roto y un gran golpe en la nariz. La joven humana se inquietó inmediatamente por sus presencias. pero ella se adelantó— Quiero que todos salgan de la habitación y me dejen a solas con ella. preguntándose la posibilidad que había de librarse de sus centinelas y reanudar el ataque contra Gaara. sin darse cuenta de que había sido seguido muy de cerca por Shikamaru. Al mirar a los ojos de la mujer. regresó a la habitación de Kaiya. Examinó la situación con detalle. supo que eso no la había impresionado ni un poquito. pero lo voy a averiguar. no necesito que hagas tu rutina de campeón de boxeo aquí ¿estamos? Neji se deshizo brevemente del agarra de Shikamaru. Y mientras tanto. Caso contrario a lo que ocurría con Neji. Neji volvió a abrir la boca. Neji se soltó de su agarre de manera violenta y estaba a punto de reclamar. no lucía en absoluto contento. fue detenido por Hinata— ¡Qué! —gruñó antes de darse cuenta a quién le gritaba. a menos que tengas un título como médico del cual yo no esté enterada y del que deba saber su existencia. Dejando salir su rabia como una larga letanía de maldiciones. — Neji… —lo llamó Kiba otra vez. Ahora. El guerrero lo miró apuntar con su cabeza hacia la salida— Fuera. ¿Acaso ya la viste? —preguntó en un susurro aun cuando sabía que era inútil— Necesito revisarla. — No necesito tu permiso para decir lo que se haga aquí o no. —se limitó a decir Neji antes de acercarse a ella. pero fue inútil— No sé que demonios ocurrió aquí. Ya era bastante malo lo que sucedía como para que ahora el circo se trasladara a la habitación de Kaiya. Temari y Hinata. No sabía como Naruto podía soportarlo. — Soy yo. — Fuera —dijo Hinata. Miró a Naruto. hasta que la doctora lo calló. esa mujer sí que sabía como plantársele a un hombre y hacerle dudar hasta de los pantalones que traía puestos. sólo para acomodarse las solapas del abrigo. El guerrero comenzó a gruñir varias veces sobre la falta de autoridad que tenía Hinata sobre él. Temari y Shikamaru asintieron. que le decían que había sido él quién había intentado detenerlo primero. Neji dejó la habitación acompañado de todos los demás. pero ningún sonido salió de ahí. Diablos.comenzó a debatirse nuevamente entre los fuertes brazos que lo resguardaban. e ignorando por completo los llamados que hacían a sus espaldas. quedando dentro Kiba y Gaara. Atravesando la mansión a una velocidad sorprendente. Aunque . Sin embargo.

en realidad eso estaba fuera de discusión en ese momento. — Bueno. Neji se ya ido. Necesito asegurarme de que Gaara no haya… —las blancas mejillas de Hinata se tiñeron de carmesí mientras escogía con cuidado las palabras justo antes de pronunciarlas—… bebido… demasiado. — ¿Q…qué crees que haces? —preguntó nerviosa. Muchas veces es… difícil… saber cuando detenerse. —le respondió Hinata mientras se incorporaba— ¿te importaría si te reviso? — Estoy bien. — ¿Se ha…ido? —preguntó titubeando. Ella se estremeció. — Sí. — Necesito que cierres la herida de su garganta —dijo con tono ecuánime. a regañadientes se encaminó hacia la salida. — Kaiya… —inició Hinata. Salió de sus cavilaciones cuando escuchó el sonido de la puerta cerrarse tras él. aun cuando él amenazara con desatar el fuego del infierno sobre ella. Kaiya se relajó un poco al sentir la presencia de Hinata a su lado. dejando que el silencio volviera a reinar entre ellas mientras Hinata continuaba con su labor. En realidad. estás sumamente pálida. ella no fue del todo consciente de lo que sucedía a su alrededor hasta que escuchó la puerta cerrarse por segunda vez. Adoptando la actitud de perdedor. Kaiya no respondió. A Neji le pareció extraño que hablara por primera vez desde que todo el drama se había desencadenado. . estando poco dispuesta a soportar el silencio. no pudo evitar temblar cuando sintió la lengua de Neji recorrer su cuello varias veces. Sin embargo. se aclaró la garganta y tomó a la humana de la nuca para inclinarla ligeramente. no lo pareces —dijo la ojiperla mientras le tomaba su muñeca para medir su pulso— A decir verdad. Miró a Hinata sólo para darse cuenta de que la mujer no iba a cambiar de opinión. — Es necesario que cierre las… perforaciones —respondió Hinata mientras se sentaba junto a ella y tomaba su mano— No pasa nada. El silencio se fundió en la habitación y ella tuvo que debatirse durante varios segundos antes de armarse de valor para hablar. Se acercó a ella en un par de grandes zancadas. justo antes de que Hinata lo llamara otra vez. Neji se giró sobre sus talones y se percató del par de pequeños ríos color carmesí que ya habían formado una enorme mancha sobre la bata que Kaiya llevaba puesta. El tiempo le pareció eterno mientras esperaba a que él se alejara.

Sintió el alivio de Kaiya como una cálida corriente contra su cuerpo. él no lo mató. pero puedo preguntar ¿qué sucedió? La joven clavó su mirada inútil en un punto en medio de la nada justo frente a ella. el silencio se había convertido en el peor de sus enemigos—. ella había tenido la buena decisión de mandar cambiar las sábanas. — Deja que te revise la herida —dijo ella. pero sólo había oscuridad a su alrededor. dime que no lo mató —suplicó Kaiya cuando terminó su relato—. No podía imaginarse lo que era permanecer en un mundo así. como ella. Caminó por el pasillo hasta llegar a la habitación que compartía con Naruto. ahora estaba arruinado debido a un golpe de Neji. llevaba las ropas que utilizaba para entrenar en el gimnasio y eso sólo le indicó que. y eso hacía que admirara aún más a la humana. Exceptuando la tenue luz que se colaba por la ranura inferior de la puerta que conducía al baño. — Por favor. Pudo sentir como Naruto se tensaba al instante. Justo en el mismo momento. No estás obligada a contarme. con honestidad. Caminó lentamente hasta el buró donde encendió la pequeña lámpara que ahí había. Naruto salió del baño. caminó hacia él. — Las cosas no están en absoluto bien entre ellos. Él negó con la cabeza. y conforme pasaron los minutos. Hinata permaneció en absoluto silencio escuchando atentamente cada palabra que salía de la boca de la humana. nuevamente. Dudando de sí misma. . Aquel rostro masculino absolutamente perfecto. Como ya se había hecho costumbre. intentando imaginar los motivos que habían originado la bizarra escena que había presenciado en la habitación de Gaara.Últimamente. mientras le contaba a grandes rasgos lo que había sucedido entre ella y Gaara aquella noche. pudo llegar a la conclusión adecuada. pero. Lo buscó con la mirada. pero puedes estar tranquila. El resto de los minutos corrieron en medio del silencio que era borrado esporádicamente con frases cortas e intentos vanos de entablar conversación hasta que Hinata finalmente se retiró una vez que Kaiya cayó rendida sobre la cama para la cual. él no iba a dormir a su lado. nadie necesitaba la escena de esa brutal golpiza en su cabeza. deteniéndose a escasos centímetros. Porque fue lo único que escuché de Neji y me lo dijo tan seguro que yo… Hinata pensó seriamente en contarle la verdad. Sinceramente creía que no tenía la fuerza suficiente para enfrentarlo.

Sobre el enredo de sábanas en lo que había terminado la cama. yacía a su lado. que ahora prácticamente ya no le encontraba sentido. Sasuke dio un giro para terminar acostado sobre su estómago. pero un temor. Sólo estaba él en la cama. Estiró su brazo para alcanzar a la mujer que. Hinata sintió su corazón estrujarse dentro de su caja torácica. Naruto no volvería a ser el mismo de antes. Deshaciéndose de las nulas mantas que lo cubrían. Esperó a que sus ojos se acostumbraran a la oscuridad y entonces caminó hacia la puerta. mirando a su alrededor. Esto no es… Se interrumpió abruptamente cuando vio la puerta principal abierta y la luz del sol llenando plenamente la estancia. Su corazón no dejaría de doler. — ¿Sakura? —volvió a llamar mientras caminaba a lo largo del pequeño corredor—. llenándolo de angustia ante la sola idea de que algo pudiera haberle ocurrido a Sakura. Aún cuando era todo lo que quería hacer en esos momentos. Intentó buscar la manera de tranquilizarse. El silencio se instaló entre ellos tan sólo el tiempo suficiente para que Naruto dejara la habitación. Habían sido ya muchos los días en los que lo había hecho. se apresuró a vestirse con los calzoncillos que la noche anterior habían terminado en el suelo de la habitación que poseía en el apartamento del edificio donde Sakura solía vivir. estaba absolutamente seguro. claramente. Hinata se detuvo. Ella se detuvo . Sólo que… no había nadie. De inmediato. Los siguientes cinco segundos transcurrieron en una lenta eternidad hasta que vio a Sakura aparecer absolutamente ilesa a través de la puerta. cuando las lágrimas dejaran de caer… y. De inmediato un oscuro presentimiento se arremolinó en su interior. — ¿Sakura? —llamó sin recibir respuesta. Abrió los ojos abruptamente. lo envolvió.— Estoy bien. oprimiendo cruentamente su pecho. absolutamente desconocido para él. Ella no se sentiría mejor después de hacerlo. pero no pudo llorar. — Podría infectarse —insistió ella mientras se encaminaba hacia la pequeña maleta donde guardaba equipo de primeros auxilios. — ¡Dije que estoy bien! —gruñó Naruto en un tono demasiado brusco. no pudo.

Kiba me ayudó a averiguarlo y si quieres que sea honesta contigo. preocupada por la absoluta palidez que cubría la piel del vampiro. Jamás había sentido tanto miedo como en ese momento. Pestañeó varias veces antes de correr hacia el pequeño control remoto y correr la placa de acero que protegía la puerta tras de ella. — ¿En qué diablos estabas pensando al exponerte de esa manera? —preguntó acusadoramente. que a ella le costó trabajo seguir el hilo de sus palabras. Sasuke… no puedo… respirar. — ¿Te encuentras bien? —le preguntó ella. sólo debo decirte que me provoca un poco de ardor en los ojos ¿de acuerdo? Ah. — Sasuke. — Bueno. pues el hermano iba a tener una charla muy seria con él tan pronto como volviera a la mansión. — ¿Sasuke? ¿Qué hac…? —interrumpió al sentir los brazos de Sasuke cerrarse fuertemente a su alrededor—. — Estaba preparando el desayuno y me di cuenta de que no tenías mermelada —Sasuke alzó una ceja mientras una media sonrisa se dibujaba en su rostro al . Sasuke respiró profundo mientras volvía a evaluarla con la mirada para asegurarse de que no le mentía. — Yo soy quien debería preguntarte lo mismo. así que Kiba le había ayudado a exponerse al sol. Pudiste haber muerto ¿sabes? Te dije que el sol no es algo con lo que debes jugar. tan cerca de la luz del sol. ¿Qué diablos haces afuera? ¿Cómo demonios puedes estar bajo la luz del sol? ¿no estás quemada o herida? —dijo él tan rápido mientras la auscultaba con la mirada. Bueno. A él le tomó un par de segundos comprender sus palabras y después soltarla. ¿entonces puedo preguntar qué te hizo salir a estas horas? Sakura puso la clásica expresión de un niño siendo atrapado en medio de una travesura cuando le mostró el pequeño frasco con mermelada de fresa que traía en su mano. cálmate —dijo firmemente— Estoy bien ¿okay? Estoy absolutamente bien. Tomó su rostro entre sus manos y lo obligó a mirarla. — Cálmate —dijo de nuevo— Sabía que nada malo me iba a pasar porque hace poco descubrí que puedo salir en el día. Tan sólo de pensar que ella hubiera podido…—.atónita al verlo parado en el inicio del pasillo.

— Relájate.encontrarle un nuevo significado a la frase 'no tenías mermelada'. bajó por su cuerpo. empujándolo para que cayera sobre él. Ese hombre tenía una forma de ser tan malditamente arrogante y absolutamente sexy que no podía comprenderlo. Sakura volvió a erguirse para encontrar su mirada con la de él. Sakura volvió a rodar los ojos. Cuando dejó su boca. Dejó que la guiara de nuevo hacia el interior del círculo de sus brazos y se apropiara de su boca como lo había hecho ya en incontables ocasiones antes. deslizó sus manos por el abdomen de Sasuke hasta encontrar el inicio de la única prenda que él vestía y la deslizó hasta que alcanzó el suelo. Ella enredó sus brazos alrededor de su cuello y lo guió hasta el sofá. colocándole los brazos encima de la cabeza. En un dulce arrebato. — Pensé que habías dicho que necesitabas más que sexo para sobrevivir —dijo él en un susurró ronco mientras sentía los labios de ella deslizarse a lo largo de su cuello. — Prometo que no te arrepentirás —susurró ella. Sasuke gruñó contra sus labios y la atrajo más hacia él hasta que pudo sentir la calidez de su cuerpo contra el suyo. ansioso por lo que parecía estar ofreciéndole. — ella también sonrió— Créeme. provocando que un sonido grave saliera del pecho de Sasuke. Sentir sus colmillos raspando su piel. Sakura introdujo la lengua en su boca y provocó que Sasuke gimiera ante la cálida sensación mientras cada músculo de su cuerpo se ponía rígido. pero ella lo detuvo sujetando con fuerza sus muñecas y manteniéndolo quieto. hizo que su miembro comenzara a endurecerse. Déjame tomar el control. Sasuke sólo pudo mirar hacia arriba incrédulo y con jadeante expectación mientras ella presionaba sus labios contra los de él. — Cierto. . Se acomodó a horcajadas sobre él y luego su mano rozó su erección. —dijo Sasuke con una sonrisa de entera suficiencia. Le lamió el cuello. necesito algo más que sexo para sobrevivir. Sakura iba a continuar con la explicación hasta que vio la expresión que él tenía en el rostro. Instintivamente quiso abrazarla. Puso los ojos en blanco— Me refiero a que no había mermelada en la cocina. — Pues lo que escuché de ti anoche fue todo menos quejas. pero eso no significa que no sea divertido —respondió con una sonrisa mientras deslizaba su mano a través de su pecho. Lo sujetó por las muñecas. Entonces ella decidió tomar el control del beso.

Eran tan sólo unos centímetros y sin embargo ella no parecía en absoluto apurada en borrarlos. de nuevo. Lo llevó al límite una y otra vez hasta que se vio obligado a suplicar. Sin embargo.dejándole pequeños rasguños gracias a sus colmillos. ella montó a horcajadas sobre él y se deshizo de la simple bata que había mantenido oculta su desnudez. Sakura sabía exactamente cuándo acelerar el ritmo y cuándo hacer una pausa. le faltó poco para alcanzar el éxtasis. Finalmente. Sasuke miró al espacio entre sus cuerpos. El sudor ardía sobre su piel. — Sakura… — ¿Si? —preguntó ella con fingida inocencia mientras se lanzaba a mordisquear el lóbulo de su oreja. ella se detuvo. Se tomó todo el tiempo del mundo para recorrer con la lengua cada uno de los perfectos músculos que conformaban su torso. Sasuke se aferró al respaldo del sofá. Entonces aprovechó para mordisquearle los huesos de las caderas. Comenzó a acariciar su miembro con su entrepierna mientras volvía a apoderarse de su boca con intensidad. . En un movimiento fluido se introdujo en él. Sakura siguió su tentador recorrido hasta que quedó arrodillada sobre el piso frente a él. Sasuke gruñó cuando sus manos volvieron a rodear su pene y comenzaban a guiarlo hacia su interior. Tenía que controlarse o el sillón terminaría volteado por su fuerza. ¿Cómo había dejado que ella lo viera tan vulnerable? Una sonrisa de satisfacción se dibujó en el rostro de Sakura mientras se disponía a complacerlo. jugueteando con los pezones mientras sus uñas marcaban pequeños surcos a lo largo de su abdomen. Su corazón palpitaba con fuerza tan acelerada que prácticamente lo sentía latir en sus sienes. y entonces todo su cuerpo entero fue recorrido por aquella sensación aplastante que lo había acompañado durante toda la noche al verse envuelto por el cálido interior que ella siempre le ofrecía. Y entonces dio inicio una verdadera tortura. En el instante en que ella introdujo el miembro entre sus labios. no quería que se detuviera. Pero. La combinación de su boca húmeda y sus manos moviéndose arriba y debajo de su miembro constituían un doble embate que apenas podía soportar. maldiciéndose al mismo tiempo. Tuvo que utilizar todo su autocontrol para no gritar mientras sentía su cuerpo estremecerse enérgicamente. haciendo crujir la madera. pero le resultaba casi imposible debido a las intensas oleadas de calor que ella provocaba en su cuerpo. — Por favor… —gimió ya sin poder contenerlo aún más.

De manera inconsciente. eso no era lo que captaba su atención en esos momentos. se introducía más profundamente. Ella no tenía ningún inconveniente en permanecer justo como estaban en ese momento. haciéndolo perderse en el infinito color jade que iluminaba su mundo en cada segundo que ella estaba a su lado. Sin embargo. las descargas de energía crearon una onda de choque que llenó toda la habitación. mientras mantenía su mirada fija en la de él. Para siempre. Pero sabía que tarde o temprano debían volver a la mansión. sujetándola por las caderas — Quédate donde estás —susurró él junto a su oído con la voz enronquecida. Una. Lo estaba poseyendo. relajándose completamente. . Sakura se apoyó sobre su cuerpo y envolvió sus brazos alrededor de su torso. Sasuke la envolvió de forma protectora entre sus brazos y se dedicó a acariciar suavemente su espalda mientras se mantenían en aquella posición sólo escuchando el sonido de sus respiraciones. estremeciendo cada uno de los muebles que había a su alrededor de la misma manera en la que ella había estremecido su mundo cuando el destino la puso en su vida. Sakura sonrió en medio de la oscuridad al escuchar el sonido que hizo Sasuke mientras su cuerpo se estremecía bajo el de ella. Temiendo pesar demasiado. Se giró sobre su costado para encontrarse con la espalda de Hinata a unos cuantos centímetros tan solo cubierta por el ligero camisón blanco que ella solía utilizar para dormir. sintió como si lo hubieran desgarrado en dos. tomándolo. pero él la detuvo. En su corazón. dos… tres vueltas sobre el colchón después. Los números rojos indicaban que era apenas mediodía. sino el hecho de que aquella sensación de terror que sintió cuando se percató de la ausencia de Sakura aún estaba ahí. Él deseaba quedarse así. Y él no aguantó mucho.Ella empezó a moverse a un ritmo lento y constante. Naruto tuvo que aceptar que no podría conciliar el sueño en aquella ocasión. Abrió los ojos y miró el reloj despertador que había sobre el buró junto a su almohada. pero fue inútil… Esa sensación se negaba a abandonarlo. y cayó sobre el jadeante pecho del vampiro mientras experimentaba su propio éxtasis que la dejaba sin fuerzas siquiera para intentar recuperar el aire que había abandonado sus pulmones. hizo un movimiento para bajarse. Dejando su marca sobre él. Lentamente fue aumentando el ritmo de sus movimientos y Sasuke sólo pudo admirarla mientras ella tomaba todo cuanto quería y él estaba dispuesto a darle eso y mucho más. abrazó a Sakura con más fuerza. con ella. Con cada uno de sus empujones. La fuerza de su orgasmo la alcanzó también. en su piel y su cerebro. Cuando llegó al clímax.

Soy consciente de que no te emociona mi presencia. Vine a resolver unos problemas. del cual todos sabía que era poseedor. Miró sobre su hombro al cuerpo de la mujer que descansaba sobre la cama y por dentro deseó con todas sus fuerzas que ella no lo odiara. y sabía que sólo había un lugar donde podría hallarlas. Aunque era lo que él esperaba. Ni un alma había a su alrededor. su brazo se estiró sobre las sábanas para acariciar suavemente el brazo desnudo que se asomaba sobre la seda color vino que los cubría. Diez minutos después. sacó la túnica negra y cambió su pijama por ella.Incapaz de refrenar sus impulsos. Lo menos que quería era a una sacerdotisa mirándolo con una mezcla de miedo por el kyubi. había atravesado el portal que conducía al Santuario. La intensa blancura lastimó nuevamente la sensibilidad de sus pupilas. después de esto… —dijo apuntando hacia los daños que el codo del . Cómo la echaba de menos… Maldiciéndose internamente. tomándole un par de segundos adaptarse al intenso resplandor. deshaciéndose de la capucha para mostrar un rostro extremadamente familiar. — Ah… eres tú —dijo con desgano al ver a Neji de pie frente a él—. pudo mirar a su alrededor con calma. Su decisión ya estaba tomada. se deshizo de las sábanas y apoyó ambos pies sobre la alfombra. y lujuria. Necesitaba terminar con eso de una buena vez. Caminó hacia el armario. Necesitaba respuestas. debido a los efectos secundarios que el demonio que cargaba a cuestas producía en él. Qué linda ironía. deteniéndose para abrirla lo más quedamente posible. ¿Y tú? — Vine a resolver unos problemas —Naruto lo fulminó con la mirada—. El Santuario. pero ¿tienes que ser tan obvio? — Bueno. Giró sobre sus talones y vio a un hombre vestido igual que él. Cuando lo hizo. — ¿Qué haces aquí tan temprano? —preguntaron a sus espaldas sacándolo de sus pensamientos. Cuando estuvo listo. lo cual era bueno en aquel momento. Ella sí había conseguido dormir y ahora descansaba plácidamente. fue hacia la puerta. La luz del pasillo lo deslumbró brevemente mientras él se debatía entre salir o no. Se levantó apoyado en su antebrazo y miró su rostro entre la oscuridad. La sintió estremecerse al mismo tiempo en el que sintió su mano arder por el contacto. El lugar donde su felicidad había dado comienzo y donde estaba a punto de terminar.

Nunca. Llevaba semanas sin saber absolutamente nada por antelación y eso comenzaba a frustrarlo. encaminándose hasta quedar sentado en el borde. tal vez pueda hacerse realidad y no ser lo que esperabas. en toda su vida. no sabía si alegrarse o llorar. la última de sus visiones no era para nada halagüeña. Naruto caminó hacia él y se sentó a su lado. — Lamento el golpe. Oh sí. Jamás pensó que se aplicaría a sí mismo.guerrero había perpetrado en su rostro— creo que estoy en todo mi derecho ¿no crees? Neji asintió en silencio. ese es mi problema: desde hace semanas estoy ciego. Fijó su vista en el constante movimiento del agua dentro de la fuente frente a él. — ¿De verdad? — Síp. y ahora no había nada que le indicara qué tan malo sería el camino por el que transitaba en ese momento. La mirada de Neji se oscureció ligeramente. era jodidamente fantástico cuando llegaba tu turno de tragarte tus palabras… — Aunque… —volvió a decir entre sus cavilaciones— Todavía tengo esto… — extendió su mano frente a él y poco a poco los dibujos comenzaron a adquirir una luminiscencia carmesí mientras el resto de su piel se cubría de aquel resplandor blanco que tan familiar era— Lo cual indica que no es que haya . Ciertamente. —inspiró profundo— En ese momento… no fui muy consciente de lo que ocurría a mi alrededor. Sin sus visiones se estaba quedando a oscuras ante un mundo al cual no podía enfrentar sin estar preparado para hacerlo. La última fue… —se detuvo al recordar la última. —Naruto paso su mano extendida de arriba abajo obstruyendo el campo visual de Neji— No literal —agregó el hombre rodando los ojos— Me refiero a que ya no he tenido visiones. —la sonrisa se hizo más amplia mientras se llenaba de comicidad— Dime una cosa. Ten cuidado con lo que deseas. se había sentido tan débil. Naruto no tenía que conocer los oscuros detalles— La última fue poco después de la llegada de Kaiya. tan indefenso. — Nah. y creo que yo hubiera reaccionado igual si me hubiera enterado antes. ¿acaso no viste que esto iba a pasar? — Pues para serte honesto. no te preocupes. Además. solía decirle a los demás. Tanto haber deseado ser alguien normal y ahora que se encontraba en aquellas circunstancias. —dijo con una pequeña sonrisa absolutamente sincera— Hinata me contó lo que ocurrió entre Gaara y Kaiya. Las he tenido peores.

después de todo. — Su Santidad… Naruto hizo todo lo contrario. tía Mikoto —dijo apartándose ligeramente. Es bueno verte de nuevo. ¿Qué les trae a este lado? Ambos guerreros se miraron entre sí preguntándose mentalmente quién sería el primero en exponer su desgracia. Ambos permanecieron en silencio por algunos instantes hasta que fueron conscientes de una fuerte presencia frente a ellos. Neji permaneció en silencio pensando que lo correcto sería dejar que Naruto fuera quien hablara. Tal vez ella fuera de mejor ayuda que Kakashi. — Guerreros. que no se te… — Está bien —interrumpió ella con una ligera sonrisa en los labios— Puedes levantarte y acercarte —Neji obedeció poniéndose a casi la misma distancia que Naruto. ahora que lo pensaba. Definitivamente el Oráculo de la diosa no había sido su primera opción para tratar el asunto. Supuso que era resultado de su reconciliación con Sasuke —. — Hola. —finalizó con una ácida sonrisa sarcástica—. o al menos eso quiso pensar. Se levantó. De inmediato Neji se levantó para después apoyar una rodilla sobre el blanco mármol del piso en muestra de respeto. Tal vez ella podría… darle esperanza… . pero tampoco podía ser tan malo. aunque prefirió mantenerse un paso más atrás. Supongo que esto debe pasar. Miró sobre su hombro y vio la quijada de Neji casi llegar al piso. caminó hacia la mujer y la abrazó suavemente haciendo caer la capucha que cubría su rostro. Una sonrisa se dibujó en sus labios cuando notó la expresión de ligera sorpresa que había en el rostro de la mujer al escucharlo llamarla como lo hacía cuando era un niño—. dijo para sus adentros. — Verás. no sabía en realidad qué había llevado a Naruto al Santuario. tía Mikoto… —pasó los dedos entre su cabello mientras intentaba hallar las palabras correctas. Tiene que….podido superar mi pequeño… 'problema'. era como si la fuerza vital hubiera llegado a ella y ahora no era solamente la hermosa estatua que solía aparentar siempre que la veía. — Ten más respeto —dijo el ojiperla con seriedad— Ella es la Oráculo. Levantó la mirada y se percató de la apariencia que tenía la mujer.

es que si ustedes aceptan su naturaleza. o pronto lo estarás vital. —miró a Neji— En cuanto a tu falta de visiones. —pudo ser perfectamente consciente del vacío que comenzaba a formarse en el interior de ambos vampiros al saber que no hallarían la ayuda que esperaban—. no más de lo que ustedes ya saben o suponen —Miró a Naruto— En verdad lamento que las cosas no hayan durado para ti. Sin embargo. desafortunadamente. debo aclarar que no puedo evitarlo por completo mientras ustedes están aquí. — O sea que estaré a ciegas hasta que eso pase —la mujer asintió. La fuerza de su chakra se incrementa en este plano y hace casi imposible que no pueda sentir mi energía involucrada con la suya. después de que ustedes protegen a nuestra raza. eso es temporal —El vampiro no supo si sentirse aliviado o no—. Incluso nuestra diosa está atada de manos en torno a él. — En verdad lamento no poder serles más de ayuda. — Entonces ¿qué puede decirnos con respecto a nuestras incógnitas? — preguntó Neji con cierta ansiedad tácita en su tono. el destino es algo que nos alcanza. un alma condenada a la soledad por su naturaleza? — Se te olvida que yo tuve que renunciar a todo por mi destino como Oráculo. El rubio captó perfectamente lo que sus palabras querían transmitirle: No había esperanza. No para él. y tal vez me odien por ello porque lo han escuchado muchas veces. ¿Cómo podía decir ella eso? ¿Acaso sabía lo que era ser una maldita lámpara. Su ausencia se debe a que estás en una encrucijada. no importa . Neji —Dijo con serenidad siendo plenamente conocedora de los pensamientos del guerrero— Sin embargo. el destino se encuentra muy por encima de nosotros y no puede ser alterado por nada ni nadie.— Lamento decirte que no puedo —le interrumpió la mujer. — ¡Já! —exclamó— ¿Si sabes lo que pienso entonces por qué preguntas por qué estoy aquí? — Porque no es cortés adentrarse en las mentes ajenas sin permiso. Y no puedes tomar una decisión real si sabes qué esperar. entonces podrán avanzar… Neji la miró con rabia. — ¿Y no hay nada que puedas hacer? ¿No podrías interceder ante Amaterasu? Tal vez… — No es posible. lo que son y lo que hay dentro de ustedes. Naruto. pero. — Desafortunadamente. Lo que si puedo decirle.

— Deseo con todas mis fuerzas que la paz y la felicidad lleguen a sus corazones en un futuro próximo. pero fue incapaz de identificar la procedencia. perdiéndose al final detrás de las enormes puertas de sus aposentos. Acarició las mejillas de Naruto antes de depositar un beso en su frente. Kaiya iba en el asiento trasero del auto de Kiba acompañada por él y por Neji. Pronto el auto se detuvo afuera de una hermosa casa de un solo nivel ubicada dentro de una de las zonas más lujosas de Konoha. Escuchó una profunda respiración. Ambos guerreros permanecieron estáticos viendo aquella frágil figura alejarse lentamente. Y mucho… El momento de partir por fin había llegado. No pudo evitar sonreír con ironía. — Estamos… jodidos… —susurró Naruto. Pero recuerden… es un camino largo hacia la felicidad. — No te preocupes. Ni ella ni su marido ni ninguna otra persona que te conozca recuerda el incendio de tu casa ni tu desaparición. — Síp. ya me he encargado de todo. — Así es. alojándose dentro de él y comenzando a ejercer una presión que parecía no detenerse. Había sido ese auto el que la había llevado a la mansión y era ese el que ahora la transportaba de vuelta a la realidad. todo está bien —escuchó de Neji. El silencio ensordecedor se formó entre los tres siendo interrumpido por el chapoteo de las gotas de agua dentro de la fuente. para ellos te fuiste de viaje con Kiba para arreglar la herencia que te dejó un pariente . Desde hacía dos horas. El destino… su nuevo hogar. Sintió la lengua de su perro acariciar el dorso de su mano y ella reanudó el movimiento de sus dedos a través del sedoso pelaje que había sobre su regazo. y sólo podrán avanzar si aceptan lo que guardan en el fondo de sus corazones. La puerta a su lado fue abierta y una mano la tomó con delicadeza por el antebrazo mientras el perro saltaba de sus piernas y se colocaba a su lado. Su brazo fue envuelto por delicadeza por otro mientras las ansias comenzaban a llenar su pecho. las cosas serán mejores para ustedes. junto a su oído. Ella desplegó su antiguo bastón y comenzó a tantear el terreno desconocido por el que caminaba. Y entre más pronto comprendan eso. luego hizo lo mismo con Neji y se alejó de ellos.cuanto huyamos de él. La capucha de la Oráculo se levantó mágicamente y cubrió su rostro. — ¿S…seguro que Akari está bien? —preguntó al pensar en la mujer que los estaría esperando en el interior de la casa.

. alejándose casi de inmediato al sentir la mirada reprobatoria de Kiba sobre él. Instantes después la soltó y miró a Kiba. Akari extendió su mano para que el vampiro la estrechara. querida. y los condujo al interior— Ya todo está perfectamente acomodado y distribuido de manera sencilla para que puedas acostumbrarte muy pronto. que en cuanto vio a Kaiya la abrazó con todas las fuerzas que su cuerpo poseía. — Mucho gusto —dijo Neji. pasen. dejando ver la figura de una mujer cercana a los treinta. mi hermano —lo presentó Kiba— Y vino para ayudarnos con la mudanza.lejano. pero si sabía lo que le convenía. Neji apretó ligeramente su mano. Se escuchó un ligero golpe seguido de un quejido por parte del ángel. La mujer le sonrió en respuesta antes de clavar su mirada en Neji. luego me conociste a mí y abandonaste a éste perdedor para vivir una ardiente aventura conmigo. Kaiya sonrió y supuso que Kiba lo había golpeado. A Neji todavía le dolían los nudillos debido al esfuerzo. por supuesto que él era consciente del aroma de Gaara sobre la piel de Kaiya. es tan bueno tenerte de regreso! —dijo mientras permanecía con los brazos ceñidos alrededor de la mujer completamente atónita. Kaiya respiró profundo mientras sentía el nerviosismo crecer en su interior. De inmediato su expresión cambió y ambos vampiros fueron conscientes de la desconfianza innata que sintió hacia él—. Sus ojos color chocolate destellaban de felicidad y hacían una perfecta combinación con su cabello rubio que permanecía atado en su nuca. y también sabía que era probable que el demonio pelirrojo estuviera en las cercanías. Neji tuvo que voltearse para lograr reprimir la risa que amenazaba con salir de su garganta al ver la expresión de aquel 'fiero' guerrero siendo abrumado por una simple humana que no superaba el metro con sesenta. Sí. Sin apartar su mirada de sospecha de él. —asió el brazo de Kaiya colocándose entre ella y Neji. esperaba que se mantuviera alejado si no quería recibir una paliza peor de la que había recibido la noche anterior. Él es Neji. que fue con lo que compraste esta casa. —un breve silencio se instaló entre ellos hasta que Akari fue consciente de que permanecían en el porche— ¡Ah! Lo siento. cariño. La puerta se abrió. — Olvida lo último —dijo el vampiro antes de tocar el timbre. Akari —dijo Kiba mientras intentaba recuperar el aliento y la compostura. — ¡Kaiya. abrazándolo con igual efusividad. — Igualmente. — Es bueno verte también a ti.

La joven se tuvo que aferrar a todas sus fuerzas para evitar comenzar a llorar por la presión que estaba rompiendo su pecho en ese momento. Y pórtate bien. Se acercó a ella y la abrazó con fuerza. — ¿No me olvidarás? —preguntó ella. Muchas gracias por todo. soy humana. Le parecía extraño. pero Kiba se lo impidió. pero aún cuando Akari fuera una persona a quien conocía desde hacía años enteros. yo soy quién debería darte las gracias por soportar todo lo que sucedió. —ciñó sus brazos con más fuerza alrededor de ella— Y no tienes nada qué agradecer. Neji sonrió abiertamente. siendo él el primero en despedirse. — No llores. Pasaron casi treinta minutos antes de que el terrible momento llegara. — Yo siempre me porto bien. vampiro. Estás haciendo que la imagen que tengo de ti como mi heroína decaiga poco a poco —sintió a Kaiya reír sobre su hombro. humana. — No puedo evitarlo. nunca he recibido ni una sola queja sobre mi trato —Kaiya puso los ojos en blanco. Permanecieron abrazados unos segundos más antes de separarse ligeramente.— G…gracias —susurró tímidamente. se dijo sarcástica. como dices. — De eso no tengo duda. — Cuídate mucho. pero no pudo contenerse más cuando sintió los brazos de Neji a su alrededor. Ahora estás perdiendo la cabeza. Que nuestra diosa colme tu vida de bendiciones y felicidad por el resto de tus días. —Kaiya sonrió. Era hora de despedirse. Vas por buen camino. Además. Kaiya Kurosawa. — Cuídate mucho tú también. ahora la sentía como una desconocida. Entonces llevó su índice hacia el rostro de la joven para limpiar sus lágrimas. Kaiya se puso de pie dispuesta a acompañar a los vampiros hacia la salida. — ¿Cómo podría hacerlo? Has sido la única mujer que me ha negado su cama. Neji depositó un suave beso en la frente de Kaiya y entonces ambos vampiros . Kaiya.

aunque no se comparaba con el frío que sentía en su interior al encontrarse ahora sin esperanza. De inmediato todo rastro de diversión abandonó la expresión de Sasuke haciéndolo adoptar su porte real— ¿Ocurrió algo? ¿Acaso era una pregunta hipotética? Naruto pensó que la cuestión correcta sería ¿qué no ocurrió? Sakura fue consciente del incómodo silencio que se instaló entre ellos. decidió darles espacio. Cuando estuvieron de vuelta en el Escalade. deteniéndose unos segundos antes de encender el auto.abandonaron la casa. — Ahm… iré adentro. imaginando que lo que Naruto quería hablar era relacionado a la Cofradía. Su atención volvió al extenso empedrado que había frente a él cuando escuchó el suave ruido del motor del Porsche propiedad de Sasuke atravesar las enormes puertas de acero al inicio de la propiedad. — Él está cerca. Naruto —dijo Sakura siendo la primera en saludar. mientras el rey estacionaba el vehículo frente a la puerta de la mansión. — Sí. Pronto nevará. Necesitaba hablar con él. el mayordomo y un par de sirvientes más salieron para recibir a los reyes recién llegados. Afuera. Kiba se acomodó en el asiento del piloto. Miró hacia la bóveda celeste completamente llena de estrellas. puedo sentirlo… —Neji puso mala cara al comprender a quién se refería. Sasuke bajó del auto y caminó hacia el otro extremo para ayudar a Sakura a bajar. despidiéndose rápidamente de Akari quién lucía un tanto confundida por la escena. también lo sentí y por su bien espero que se mantenga lejos de ella o me aseguraré de que lo lamente —sentenció mientras cerraba la puerta del Escalade. así que. De inmediato. pensó al percibir el olor que acompañaba a la nieve. Estoy congelándome —dijo con una sonrisa un tanto . tomados de la mano. Esperó en su lugar. el rostro de Naruto permaneció mortalmente serio. El rubio sólo inclinó ligeramente la cabeza. Naruto continuaba dándole un último análisis a lo que tenía por venir. — Hola. inmóvil. Ahora más que nunca. Sin embargo. Entonces ambos se acercaron a él. El frío azotaba con fuerza la ciudad ahora que se encontraban en pleno invierno. en el patio de la mansión. — No sabía que ahora tenías complejo de perro guardián —dijo Sasuke tan pronto como estuvo próximo a él.

nerviosa. El azabache permaneció en silencio intentando comprender a la perfección lo que su amigo le estaba diciendo. — ¿A qué te refieres? — Necesito retirar el sello. ¿qué ocurre? —Naruto inhaló profundo. pero no creo que… — Y es por el kyubi —le interrumpió. sinceramente creo que… . pero es algo que debe hacerse. —insistió el rubio— Sé que es una locura. yo… — Naruto… — No. a alguien—. he estado con esa mierda toda mi vida. Sasuke. El Uchiha esperó a ver a su mujer atravesar las enormes puertas de la mansión antes de volver a — Ahora dime. Sé que me dirás que hay más maneras. eso es algo que todos notamos. Naruto lo miró de manera suplicante y comenzó su relato. el guerrero frente a él dejó de hablar. parecía que le costaba trabajo llevar aire hacia sus pulmones— Las cosas no han estado bien conmigo… — Bueno. — Explícate porque… no te comprendo. el silencio los envolvió a ambos mientras la noche se agitaba a su alrededor. Sasuke asintió y Naruto le agradeció con la mirada la privacidad que les brindaba. Sasuke lo miró con el ceño fruncido. sintiendo el aire gélido cortar sus pulmones. Naruto… — De verdad. — Sabes que sí. necesito que me digas que puedo contar con tu apoyo para esto. — Estoy en problemas. pero seamos honestos Sasuke. — ¿Perdón? —preguntó incrédulo. — Lo que oíste. — Sasuke. que ahora no puedo luchar sin él. Cada una de las palabras que Naruto pronunció fueron completamente analizadas por la aguda mente de Sasuke hasta que finalmente. Durante un instante indeterminado. pero… —intentó decir cuando percibió algo o mejor dicho. —volvió a respirar.

se volvió para enfrentar al amor de su vida a través de la extensión del enorme patio. Un aroma que conocía muy bien. porque "estaba demasiado cansado para subir". — Naruto —le insistió. justo detrás de él. Hinata estaba de pie. El duro tono en la voz de Hinata le indicó que ya sabía la respuesta. no queriendo encarar la realidad. La brisa invernal llevó hasta su nariz un suave aroma a lilas. — Sí. . se alegró de estar fuera de la casa. Juntando fuerzas. pero que aún conservaba la esperanza de que hubiera otra explicación para lo que venía ocurriendo entre ambos. Cuando Hinata se quedó en silencio. Pensó en meter las manos en los bolsillos. la única compañera posible para él. Vio los cálculos mentales que ella estaba haciendo y sabía que el resultado de lo que estaba sumando iba a ser sólo uno: Estaba pensando en todas esas "noches extenuantes" en las que se había ido apenas terminado el atardecer y llegado rayando el alba. volvió a darle la espalda para hablar con Sasuke. invocó a todas las deidades que se le vinieron a la mente. era la única mujer a la que deseaba. Sin poder soportarlo. era la cosa más bella que hubiera visto. Incapaz de permanecer quieto. Y sobre todo. y el cabello oscuro cayendo sobre sus hombros. A sus ojos estaba tan hermosa como siempre. pero sabía que ahora no había mucho que ocultar. todas esas veces en las que ella le preguntó si todo estaba bien con el kyubi y él le había dicho que "estaba tan bien que ni siquiera había pensado en ello". Todas esas veces en las que prefirió dormir en la enfermería en lugar de su cama. esperando que aquel aroma fuera sólo producto de su imaginación debido a las largas semanas de celibato. El silencio apareció entre ellos mientras el viento traía consigo minúsculos copos de nieve que comenzaron a caer a su alrededor. Todas esas excusas y actitudes distantes para evitar tocarla. Lentamente se giró. — Será mejor que los deje en privado —dijo el rey antes de caminar hacia la mansión. Con sus jeans y su suéter negro de cuello alto. donde nadie pudiera oírlos.Fue en ese momento en el que Naruto quedó completamente paralizado. Naruto no respondió. Seguía siéndolo. Cerrando los ojos. Eso es lo que sucede. comenzó a mover sus dedos de manera ansiosa. — Así que era eso… —susurró ella. Ninguno de los dos pareció escucharlo. dando pequeños golpes a sus costados.

Una que no podía maquillar ni atenuar. En su rostro apareció aquella ligera expresión. — No esperaba que tuviera que hacerlo. frente a él. — Que te cansaras de mí y te fueras. tenía que… — Tenías que ser honesto conmigo —dijo ásperamente—. En su mente apareció la imagen de un campo de flores siendo arrasado por el fuego. Era tan intenso que él sentía que en realidad las llamas de una fogata lo estaban abrasando ferozmente. ella no era estúpida y sabía que iba a dar con el quid del asunto. pero después llegó a la conclusión que no había más que decir que la cruel verdad. Que le gritara. oliendo a madera ardiendo. Esperaba que su mente ideara una explicación justa y razonable para ella. tan sólo su ceja derecha levantada ligeramente. La furia y el dolor fluyeron de ella. — Mira. Pero verla ahí. ¿me estás diciendo que estás pensando en quitar el sello. ¿Qué esperabas? Él se demoró unos segundos en contestar. — Vas a quitar el sello —la vio hundir las manos en los bolsillos de sus pantalones y retroceder un paso— Sólo para que quede claro. Eso es lo que tenías que hacer. que le indicaba que había averiguado lo que él había estado haciéndole a ella—. Que le insultara. Hinata. derramándose hacia él entre las corrientes del viento. Lo he pensado durante las últimas semanas. — Voy a hacerlo. pero evidentemente quería que él reconociera el problema. la mentira completa. o que vas a quitarlo? Eso era una pregunta retórica. —masculló por lo bajo— Espera que tú… — ¡Qué yo qué! ¿Qué era lo que tú…? —se aclaró la garganta y bajo la voz. Ella volvió a quedarse callada durante unos segundos antes de susurrar: — Eso esperabas… Naruto deseaba que diera rienda suelta a su temperamento.Sí. Ella se daría cuenta que todo aquello había sido para alejarla de él. . inmóvil y en silencio fue peor que todas las maldiciones y recriminaciones que pudo haber esperado que salieran de sus labios.

Y era obvio que él no lo merecía. sino durante semanas. apartándose nuevamente cuando lo vio intentar acercarse— No puedo creer que hayas sido capaz de hacer esto… — Hinata. Cuando dejó de hablar. Ni siquiera era el tono profesional que ocupaba cuando se dirigía a sus pacientes. —dijo ella. Debo… Ella sacudió la cabeza y levantó la mano para detenerlo. qué estaba mal. — ¿Ese graznido estrangulado era su voz? — No. Siempre asumí que la honestidad… estaba implícita entre nosotros. mientras veía a Hinata llevarse una mano hacia el pecho. Incluso ese tono de voz tenía cierta calidez tácita. — Nu…nunca se me había ocurrido… —Se aclaró la garganta una vez más—. Y no sólo una vez. No. Gaara y Shikamaru han estado a punto de morir porque cuando estoy en medio de una gran tensión. como si realmente mi presencia no fuera importante para ti. Me mentiste. hiciste que me torturara pensando una y otra vez qué había cambiado entre nosotros. mi cuerpo queda paralizado y sé que es porque el kyubi está bloqueado. Dulce diosa. Nunca se me ocurrió que habría algo de lo que no pudieras hablar conmigo. nada a que aferrarse en aquel devastador momento para su unión. debo hacerlo. Men-tis-te. Hinata realmente lo siento. Hinata. escucha. Yo… mierda. Luego retrocedió un par de pasos. Hinata lo miró fijamente durante un segundo.— Lo siento. No había ningún sonido alrededor de ellos. — No se trata de que hayas decidido quitarte el sello. él se dejaría castrar con gusto sólo para que ella dejara de sentir tanto dolor por su causa. y el aroma de sus emociones se alejó a la deriva siendo llevado por la brisa que acompañaba la nevada. Su voz había adquirido el tono que usas cuando contestas llamadas equivocadas en el teléfono: se dirigía a él como si fuera un extraño. como si ya no estuvieras a gusto conmigo a tu lado. Todo este tiempo me hiciste creer que las cosas habían dejado de funcionar. — Mira. él estaba helado hasta los huesos. . sin ninguna calidez ni interés particular. mi chakra no está bien. Ella no dijo nada más. Me hiciste sentir como si fuera alguien dispensable en tu vida. frotándolo suavemente en dirección a su cuello. — Hinata. yo… — ¡No es por el kyubi! —exclamó fuertemente—.

qué había hecho mal. —Volvió a respirar hondo—. Naruto respiró hondo. — ¿Recuerdas la noche en que me llevaste a las afueras de la ciudad? . o te juro que voy a… —Se llevó la mano a la boca. abrazándose a sí misma. Naruto… ¿pensaste que no iba a comprenderte? En el fondo de tu corazón. — Sólo respóndeme una cosa —dijo ella. ninguna herida que pudieran haberle infligido alguna vez a su persona. y él hubiera dado la mano con que empuñaba la daga por haber sido él quien la estuviera abrazando en ese terrible momento. Pero nada. te hubiera dejado hacerlo. pero de nuevo se alejó. No creo… que fueras a detenerme. defenderse. En el transcurso de su vida. — ¿Y acaso pensabas en algún momento decirme lo que estaba sucediendo? —la escuchó ahogar otro sollozo en el fondo de su pecho— No ¿verdad? Porque esperabas que yo fuera lo suficientemente débil como para cansarme de todo este asunto y huir ¿cierto? — Hinata yo no creo que tú… Intentó acercarse a ella otra vez. que lo único que se le había podido ocurrir era hacer que ella lo dejara porque la amaba demasiado como para siquiera pensar en verla lastimada. Una sola. que no había planeado engañarla durante todo ese tiempo. Yo te habría apoyado… Pero en cambio… — Hinata… Lo interrumpió. Estaba preparada para apoyarte aún cuando me aterrara la idea… y tú… tonto… —su voz se quebró—. pero olvidas algo… me emparejé contigo sin saber que alguna vez podríamos tener una oportunidad de cambiarlo. muchas veces. Tonto. sacándolo de sus pensamientos—. Que no había tenido intención de hacerla sufrir. Me intentaste alejar de una forma tan… ¿Cómo te atreviste a intentar poner en ridículo mi mente y mi corazón? ¿Cómo pudiste haber hecho algo tan… rastrero? Naruto quería discutir. había sido herido muchas. — No. ¿sinceramente creíste que iba a intentar detenerte cuando me enterara? Él tragó con fuerza mientras ella pronunciaba las palabras con su voz hecha un hilo apenas audible. atrapando un débil sollozo con su mano—. le había dolido ni una fracción del dolor que sintió al responderle. señalar que no quería hacerle pasar un mal momento. Y será mejor que me digas la verdad. — Que tengas que retirar el sello y liberar al kyubi me asusta terriblemente. Hinata cruzó los brazos. Honestamente.

ella se había despertado tarde para ir al trabajo. Ahora que lo pensaba… esa noche habían estado juntos. Cuando habían regresado a casa. disipándose en el éter como si nunca hubiera estado allí. pero habían experimentado juntos muchas otras clases de placer. —repitió— Solamente eso. que me consideras alguien que huye de las malas situaciones… y sobre todo… me duele mucho que hayas subestimado mi inteligencia y el amor que siento por ti… — Las cosas no son así. — Te dije que sólo te pedía una cosa y esa era que no me dejaras fuera. — Y estas semanas… —Sacudió la cabeza. Había una muralla invisible entre ellos. Cuando se hubo ido. y tan ancha que era infranqueable. — No me toques… —su pecho comenzó a subir y bajar irregularmente. pero se dio cuenta de que ahora ella era inalcanzable. capturando la luz de la luna de una manera tan hermosa que él lamento enormemente que notara ese detalle justo en ese fatídico momento—. sin tener sexo 'normal'. Naruto permaneció en medio del patio. Necesito algo de espacio —retrocedió varios pasos más— Yo… no quiero verte. la había llevado a tomar un baño y la había complacido tanto durante todo ese día que al caer la noche siguiente. y confié en ti. Esa noche habían implantado un record sobre la primera comida más larga en la historia cuando él se había dedicado a lamer con parsimonia toda la mermelada que había derramado sobre su tierno abdomen. Que no me dejaras fuera. porque ahora sé que para ti soy una mujer que no tiene carácter. Lo juraste. entre los copos de nieve. — Mierda… lo siento. pero él la conocía tan bien que sabía que no lo haría ahí—. inmóvil como si fuera una estatua. ¿Sabes lo que más me duele? Saber la poca estima que me tienes. y su magnífico cabello oscuro se balanceó sobre sus hombros. Le dirigió una última mirada cristalizada por las lágrimas y entonces ella desapareció como una brisa en la fría noche. Era obvio que estaba a punto de romperse en llanto. Hinata… De nuevo él estiró su brazo. Él se había sentido completo en su compañía.¿Cuando me contaste la verdad sobre ti y me pediste que eligiera? Seguro como el infierno que la recordaba. Él le había llevado el desayuno a la cama y no la había dejado salir hasta después de medianoche. Y era tan alta que llegaba hasta el cielo. mirando fijamente el hueco que había dejado la presencia de .

a pesar de las múltiples dolencias. No reconocía la habitación en la que se encontraba. pero por fuera permanecía absolutamente inmóvil. Podía escuchar su propia respiración con claridad y eso le llevó a pensar que. llenándose de oxígeno al límite. Miró el techo sobre su cabeza y luego a su alrededor. sus párpados le pesaban en demasía. tanto en los ojos como en la piel. no se sentía diferente en lo absoluto. La sensibilidad. Sai estaba confundido. A propósito… Chasqueó sus dedos y casi al instante dos hombres vestidos completamente de negro atravesaron la puerta con una mujer pelirroja sostenida por los brazos. —Miró con incredulidad al vampiro que permanecía recostado sobre la pared—. El sitio era iluminado por una muy tenue luz proveniente de una pequeña lámpara lejos de la cama. pero se mordió la lengua con uno de sus… En ese momento en el que cayó en cuenta de todo. Le dolía la cabeza. pero le resultó imposible. verificó su reloj. en realidad. — Bienvenido de vuelta. la arrojaron a los pies de la cama. pero le agradó enormemente que no fuera la espantosa y lúgubre enfermería donde había terminado la última vez. —Orochimaru se enderezó y manteniendo sus brazos cruzados sobre su pecho. . Él ahora era un… — Ahora eres uno de nosotros. Esta vez funcionó. Por dentro estaba retorciéndose. Miró las palmas de sus manos con incredulidad. Hasta los huesos le dolían. Faltaba solo una hora para el alba. no había muerto como imaginó. pero podía sentirlo. Tenía el rostro cabizbajo y era prácticamente arrastrada por ellos. caminó hacia la cama—. los ojos y cada músculo que cubría su esqueleto. frente a él. Intentó hablar. Cuando llegaron al centro de la habitación. sin embargo se resistió a alzar la cara. Apretando los puños apenas pudo juntar fuerzas para sentarse sobre la mullida cama donde descansaba. Desviando levemente la mirada.Hinata frente a él. Ella apenas pudo poner las manos para impedir una caída completa. desaparecerá en unos días. Parpadeó varias veces en un intento por alejar la brumosa confusión que había en su mente. Intentó abrir los ojos. Entonces… ¿qué le había sucedido? Hizo un segundo esfuerzo por abrir los ojos al mismo tiempo en el que sus pulmones se hinchaban. Sai —dijo Orochimaru que permanecía al otro lado de la habitación. El dolor muscular y la jaqueca son normales y esas desaparecerán tan pronto como… te alimentes.

Al salir de X-tasis. llenándolo de una vitalidad que le parecía absolutamente desconocida y avasalladora. pero traer una botella en el bolsillo resultaba por demás engorroso. fusionándose con la él. Un gélido y entumecedor silencio saturó la habitación. Se deshizo de las finas sábanas de seda negra que le raspaban como lija todo su torso y apoyó los pies en el piso. obligándola a levantarse y a inclinar la cabeza hacia un lado. Mientras encendía uno de los cigarros sintió una ligera palmada en la espalda. Sai dejó de prestarle atención a los cambios en su cuerpo cuando fue consciente del dulce aroma que llegó a sus sentidos. Clavó su negrina mirada en ella y sonrió cruelmente cuando vio la expresión de horror que se dibujó en su rostro al ver aparecer los colmillos de Sai a través de sus labios. . y absolutamente dominado por sus nuevos instintos. logró inmovilizarla para enterrar sus recién adquiridos colmillos profundamente sobre la suave y tersa piel de su cuello. Guiado. Así que… así era como se sentía… Dos semanas después… El frío del invierno estaba haciéndose cada vez más insoportable. Haciendo uso de toda su fuerza. Es toda tuya… diviértete —dijo sofocando una risa que reverberaba en su pecho mientras cerraba la puerta. miró sobre su hombro y vio a Shikamaru detrás de él. Buscó en uno de sus bolsillos y sacó lo que el consideraba su 'kit de supervivencia' y que constaba en una cajetilla de cigarrillos y un pequeño encendedor de oro. Lentamente la fuerza vital de ella fue pasando a él. De inmediato su vista se nubló y todo su cuerpo se estremeció de un intenso y brutal placer cuando sintió el dulce y embriagante sabor de la sangre llenar su boca y correr a través de su garganta haciendo arder su interior a su paso. Con el dorso de su dedo acarició la mejilla de la mujer y ella comenzó a temblar sin control. la sujetó de los hombros con fuerza. Neji tuvo que cerrarse aún más las solapas del abrigo de cuero sobre su pecho. Jamás pensó que el temor de alguien le parecería tan excitante e incitador. A eso también le añadiría el whisky. La sensación se mezcló con un éxtasis insospechado que llegó al escuchar el agudo grito de la joven mientras se agitaba entre sus brazos. provocándole una sensación mordiente en la boca del estómago.— Considérala un regalo de mi parte. Paso a paso fue cerrando la distancia que lo separaba de la joven mujer que yacía en el piso. embelesado absolutamente por el aroma que provenía de ella. invadiendo cada célula de cada órgano que tenía en su interior.

Shikamaru le hizo una seña de comenzar a caminar. Parecían cenizas. sólo cansado de este estúpido frío que hace que se me congelen las bolas. aunque era obvio que no había sido de mucha ayuda. si no te importa me gustaría… No pudo terminar. Sin embargo. Inhaló un poco y luego dejó que el humo abandonara lentamente sus pulmones. El vampiro había puesto a su compañera detrás de él y había hecho el intento de defenderlos con un trozo de metal que había encontrado en el callejón. ¿Qué demonios…? Con dos de sus dedos recogió un poco y lo frotó contra su pulgar. ésta no se dio cómo él esperaba. y sólo quiero recordarte que… si quieres hablar de algo. No fue muy difícil deshacerse del primero. Estaba a punto de preguntarse por qué había cenizas en lugar de mancha aceitosa cuando sintió un dolor profundo en el hombro. — Vine porque es necesario que hablemos —Neji rodó los ojos. — No sé de qué quieras hablar. Un grito femenino proveniente de un callejón cercano hizo que ambos guerreros corrieran en esa dirección dispuestos a prestar ayuda. Lo menos que necesitaba era un sermón. . Cuando llegaron al lugar.— Pensé que ya estarías en casa —dijo sin ninguna emoción aparente. El cazador que estaba peleando contra Shikamaru había sacado su arma y le había pegado un tiro. — Vamos a dejar las cosas claras. Neji. lo sé —dijo con desgano— Pero estoy bien. así que ambos sabemos que algo no está bien contigo. Rápidamente ambos hokages entraron en acción. dio inicio una golpiza que concluyó con la daga del hokage clavada profundamente en el pecho del cazador. Neji lo arrojó contra uno de los muros del callejón y una vez que cayó al suelo. se encontraron a dos cazadores a punto de atacar a una joven pareja de civiles. Cuando retiró la daga. Shikamaru se adelantó un paso y luego se paró frente a él. yo… — Sí. No soy imbécil y tú tampoco lo eres. Donde antes había estado el cazador ahora había sólo un montón de polvo. el cuerpo del cazador se tornó todo de color negro y después… se hizo polvo. Neji no pudo ocultar su asombro al ver lo que sucedía. así que. Neji se levantó. —respiró profundo y su tono de voz sonó más afable— Somos amigos. manteniendo una rodilla apoyada en el piso. esperando la desintegración del akatsuki.

éste terminó siendo sólo un puñado de polvo oscuro que rápidamente la brisa de la nevada se encargó de dispersar. Igual que el anterior agresor. Neji se inclinó un poco y extendió su mano para ayudarlo a ponerse en pie. el hombre que mantenía cubierto el cuerpo de su acompañante con el propio. Él la reconocía. pronunció su nombre como un susurro: Tenten… apítulo 27 Shikamaru fue plenamente consciente de la forma. para así evitar que el líquido negro en el que terminaban. Apoyó una de sus rodillas contra la garganta del akatsuki y en un rápido movimiento dactilar registró los bolsillos hasta encontrar una billetera. Shikamaru golpeó su rostro con un puñetazo. absolutamente nada normal. Neji se levantó para acercarse al par de civiles que permanecían en una esquina al fondo del callejón. — Vamos. desenfundó la daga que colgaba en su pecho y lo apuñaló. cada una de las facciones de aquel rostro femenino… Con el último vestigio de aliento que quedaba en sus pulmones. pero fue inútil. lo manchara. pero rápidamente descartó esa idea por una simple y sencilla razón: cuando Neji asesinaba con su mano. tienen que irse. todo en ella: su cabello castaño. esos ojos color chocolate. Antes de preguntarse qué diablos estaba ocurriendo. la abrió parcialmente para asegurarse de que trajera una identificación. era más que honorable la forma en la que protegía a su compañera. volvió a concentrar su atención en el cazador que estaba frente a él. dirigió su mirada hacia él.Maldición. Por una fracción de segundo pensó que Neji había utilizado s