Shank prakshalana

"Una de las claves de la salud se halla en el intestino. El organismo se intoxica sistemáticamente sin interrupción durante toda la vida, ya sea por las sustancias que le llegan del mundo exterior, con la alimentación que no siempre es de buena calidad y el aire insuficientemente puro, ya sea como consecuencia de excesos en la dieta, ya sea, en fin —y sobre todo— por los productos de la fermentación pútrida de los residuos alimentarios en el intestino, en las dispepsias crónicas." A. Bogomoletz, ¿Cómo prolongar la vida?

Así pues, una de las principales causas del envejecimiento prematuro, y de la senilidad a corto plazo, es la acumulación de toxinas en el organismo por autointoxicación. Toda célula viva produce toxinas para las que la naturaleza ha previsto vías de eliminación: la piel, los riñones, los pulmones. Es esencial preservar la integridad de esos órganos pues si no cumplen a la perfección sus funciones, el organismo se envenena lenta pero seguramente. Existe sin embargo una fuente de autointoxicación más perniciosa: la constituida por los venenos que se filtran a través de la pared intestinal ensuciando todo el organismo. De ahí la importancia de una dietética inteligente y, sobre todo, de un intestino rigurosamente limpio. El lector asentirá diciendo: "¡Sí, por supuesto: está el estreñimiento! Que éste se encuentre en el origen de muchas enfermedades y, tal vez, a fin de cuentas, sea la causa indirecta de casi todos nuestros males, se nos lo ha dicho desde hace mucho." Ahora bien, sucede que aquellos que no están estreñidos, o al menos los que no creen estarlo, tienen a pesar de todo, sin que lo sepan, una fuente permanente de autointoxicación en el intestino grueso. En efecto, la evacuación cotidiana del intestino no excluye que en la mucosa puedan hallarse sedimentos incrustados; se depositan poco a poco y no son eliminados nunca. Estos sedimentos provocan fermentaciones pútridas en las que las toxinas se difunden insidiosamente 24 horas al día por todo el cuerpo. Sin contar que la irritación permanente de la mucosa intestinal puede ser la causa o, al menos, el origen de irritaciones causantes de numerosos cánceres. Esos casos de cáncer baten todos las marcas comparando su número con el de los cánceres de otros órganos del cuerpo. Si examinamos sus localizaciones constatamos que, así como existe una relación entre las curvas y los accidentes de una carretera, hay lugares privilegiados para el cáncer de intestino que coinciden precisamente con las zonas en las que la curvatura del colon conlleva una ralentización de la "corriente" de materias y, por tanto, en lo lugares que favorecen la sedimentación y la incrustación en la mucosa de restos de esas materias. El esquema del tubo digestivo reproducido supra es revelador a este respecto. Figura 1 Ciego, 3.181 cánceres Curvatura del hígado, 290 cánceres Curvatura del bazo, 576 cánceres Colon sigmoide, 5.428 cánceres Recto, 32.304 cánceres Pie de la figura: Localización de los casos de cáncer (sobre 41.779 casos).

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Pero el cáncer no es el único mal que deben temer las personas con el colon incrustado de materias fecales no eliminadas. En un artículo aparecido en los Cuadernos médicos (1937, pág. 147), el Dr. Becher ofrece una lista de enfermedades directamente imputables a las autointoxicaciones de origen intestinal: "Cirrosis hepática, artritis crónica (reumatismo articular), anemia, disentería crónica, rhinopathia vasomotorica (una enfermedad de los vasos sanguíneos de la nariz), neuritis diversas, alergias, hipertrofia del hígado y del bazo, molestias psíquicas diversas, psicosis, depresiones, ciertas enfermedades del corazón, diversas enfermedades de la piel, etc." De hecho, el estreñimiento es un estado en el cual el colon no está perfectamente limpio y libre de todo encostramiento de materias fecales. Uno puede, pues, ir regularmente al baño todos los días y ser, aun así, un estreñido crónico sin saberlo, con las consecuencias que esto implica. En su libro La mort vient de l'intestin (La muerte viene del intestino), el Dr. A. Keller, médico suizo, ofrece la siguiente tabla de consecuencias del estreñimiento. Estómago: Pérdida del tonus del estómago, ptosis estomacal (caída del estómago), úlceras, cánceres. Sin contar que el restriñimiento es la causa de numerosas halitosis. Riñones: Cálculos renales, cólicos nefríticos. Sistema nervioso: Insomnio, depresión, irritabilidad, histeria. Piernas: Ciática, éstasis venosas que pueden desembocar en la formación de varices. Colon: Hemorroides, cánceres. Hígado: Congestiones hepáticas, cálculos en la vesícula, intoxicaciones de origen hepático. Apéndice: Apendicitis crónica o aguda. Sangre: Anemia, modificaciones patológicas de la composición de la sangre (lo cual influye en todos los órganos y en todas las células del cuerpo). Bajo vientre Éstasis sanguíneas diversas, infecciones crónicas de los órganos genitales (útero, ovarios, trompa), desplazamiento del útero. Piel: 2

Erupciones de diversa naturaleza. El verdadero drama de este estreñimiento por incrustación es que no hay órganos purificadores entre la membrana del colon y el torrente circulatorio: el veneno irrumpe directamente en la sangre y se reparte por todo el organismo antes de acabar en los emuntorios al principio citados (piel, riñones, pulmones). Si las sustancias tóxicas destiladas así en el colon se filtran en la sangre a lo largo de los años, como sucede de costumbre, pueden imaginarse sus estragos y sus efectos sobre el envejecimiento prematuro. La permeabilidad de la pared del colon es muy grande; es por ello que algunos medicamentos se administran en forma de supositorio, pues de este modo pasan directamente a la sangre. En cuanto a los laxantes, son paliativos que no deberían administrarse jamás sin receta médica. El sedentarismo es una de las causas más importantes del estreñimiento; las asanas y una alimentación correcta resuelven este problema en la mayoría de los casos, pero resultan insuficientes para "desatascar" el colon. Los lavados de colon son un remedio ocasional eficaz pero no limpian la mucosa a fondo y su abuso, lejos de curar el estreñimiento, lo vuelven prácticamente incurable distendiendo el colon y perturbando el peristaltismo. Examinemos las soluciones yóguicas. Para una limpieza regular del colon, los yoguis disponen de un método de auto limpieza que no haremos más que mencionar: basti. Para realizar basti, que consiste en absorber agua por el ano para expulsarla enseguida, es preciso ser capaz de hacer nauli, lo cual no está al alcance de todos y, sobre todo, es muy difícil de enseñar. Esta auto limpieza no tiene los inconvenientes del lavado de colon porque el agua entra por depresión, por aspiración, y por tanto no distiende el intestino. Pero el método ideal es shank prakshalana. Simple, al alcance de cualquiera y de una eficacia única. Además de que limpia el colon a fondo, este método elimina integralmente los sedimentos de todo el tubo digestivo, desde el estómago hasta el ano, lo cual no pueden conseguir ni los lavados ni tampoco basti. El agua absorbida por la boca va hasta el estómago. Después, guiada por movimientos simples asequibles a cualquier adepto al yoga, incluso los principiantes, recorre todo el intestino hasta la salida. El ejercicio se repite hasta que el agua sale tan limpia como ha entrado. No presenta ninguna dificultad mayor, ningún peligro, y se recomienda a todos a condición de que la técnica sea escrupulosamente respetada (las pocas contraindicaciones están enumeradas infra). Shank prakshalana o varisara significa el comportamiento de los bivalvos en el sentido de que el agua atraviesa el tubo digestivo del mismo modo que pasa a través de un caparazón o concha. Es un ejercicio yóguico fundamental. Estamos sorprendidos de no encontrar ninguna alusión en la literatura (muy voluminosa) consagrada al yoga en Occidente; no se encuentra la menor traza de descripción de la técnica. Esto prueba, una vez más, que el yoga está aún por descubrir. La técnica descrita aquí constituye una síntesis de diversos métodos enseñados. Hemos comparado los de Dhirendra Brahmachari de Delhi, el del Instituto de Búsqueda sobre el Yoga de Lonavla, el del Hospital Yóguico (cerca de Bombay) y, por último, la técnica utilizada por Swami Satyananda en la Escuela Bihar de Yoga en Monghyr. PREPARATIVOS Calentar agua salada a razón de 5 a 6 gramos por litro, lo que representa un poco menos que la concentración del suero fisiológico (1 cucharada sopera al ras por litro de agua). El agua debe estar salada ya que si fuese pura, sería absorbida por ósmosis a través de la mucosa y evacuada por la vía normal en forma de orina y no por el ano. Si el agua resulta muy salada al gusto, está permitido reducir la concentración salina hasta que sea aceptable al gusto. 3

MOMENTO PROPICIO El momento más favorable es por la mañana, en ayunas. Téngase en cuenta que el proceso completo de limpieza dura más de 1 hora. ¡El domingo por la mañana es propicio para este tipo de operación! Ese día, nada de asanas ni de ejercicios violentos, al menos no más de lo que se vaya a hacer el día siguiente. Así pues, teniendo en cuenta la supresión de la sesión de asanas, el ejercicio no llevará demasiado tiempo. ¿Cómo hay que proceder? He aquí el esquema del desarrollo completo de la purificación, exceptuando los movimientos necesarios para asegurar el tránsito del agua a través del tubo digestivo, que están indicados y descritos más adelante. 1. 2. 3. Beber un vaso de agua caliente salada (su temperatura será la de una sopa lista para servir). Justo después ejecutar los movimientos prescritos. Volver a beber un vaso de agua seguido por la serie de movimientos.

Continuar de este modo alternando la absorción de un vaso de agua y los ejercicios. Contrariamente a vamana-dhauti, en el que el agua se acumula en el estómago (lo que provoca una sensación de náusea), durante shank prakshalana el agua pasa enseguida al tubo digestivo sin causar sensación de vómito. Proseguir, pues, la alternancia absorción de agua / movimientos, hasta que se hayan bebido seis vasos en total. En ese momento debe irse al baño. Normalmente, la primera evacuación se produce casi enseguida. Las heces normales, moldeadas, van seguidas de otras más blandas y líquidas (amarillentas). Si esto no se produce enseguida, o como muy tarde, con un retraso de cinco minutos, repetir los movimientos sin volver a tomar agua y luego retornar al váter. Si aun así no se produjera el resultado deseado, hará falta comenzar la evacuación mediante un lavado con un medio litro de agua administrado con los medios ordinarios (irrigador, manguera). Una vez que el proceso de sifón1 ha comenzado, es decir, que las primeras heces han salido, el resto sigue automáticamente. Un consejo: después de cada paso por el váter, y después de haber utilizado el papel habitual, aclarar el ano con agua tibia, secarlo y eventualmente lubricarlo con aceite de oliva (u otro) con el fin de prevenir una irritación debida a la sal. Ciertas personas "sensibles" han sufrido estas anodinas molestias que es fácil prevenir. Después de este primer paso por el váter es preciso: – Beber nuevamente un vaso de agua caliente salada, efectuar los movimientos, volver luego al váter y cada vez se producirá la evacuación. Proseguir de este modo la alternancia absorción/ejercicios/evacuación hasta que el agua salga tan clara como ha entrado lo que, según el grado de incrustamiento del colon, corresponde a la ingestión de 10 a 14 vasos, raramente más.

Cuando se esté satisfecho del resultado, es decir, cuando el agua esté suficientemente clara según la preferencia de cada uno, puede: – No hacer nada. En ese caso, se irá todavía varias veces al váter en la hora siguiente; es el único inconveniente.

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En francés, "siphon" hace referencia a la metáfora según la cual, la evacuación del tubo digestivo se asemejaría a la salida del agua gaseosa de un sifón. 4

Beber 3 vasos de agua tibia no salada y realizar vamana-dhauti. Ello acaba con el proceso de sifón y vacía el estómago completamente. Tradicionalmente los yoguis hacen siempre vamana-dhauti después de shank prakshalana. CAUSAS DE FRACASO

Si después de haber bebido cuatro vasos, por ejemplo, se siente que el contenido del estómago no pasa normalmente hacia el tubo digestivo, lo que provoca una sensación de empacho cercana a la náusea, esto significa que la entrada del píloro no se abre como debería. El fallo no es irremediable todavía: recomiéncese dos o tres veces la serie de ejercicios sin tomar agua. La desaparición de las náuseas indica que el paso está abierto. Una vez que el proceso de sifón comienza, no hay mayor inconveniente y se puede continuar el proceso. Puede ocurrir, sin embargo, que en ciertas personas un tapón de gas proveniente de la fermentación impida el comienzo del proceso. En ese caso, es suficiente con presionar el vientre con las manos o realizar sarvangasana además de los otros cuatro ejercicios. En el peor de los casos, es decir, donde el agua no abandona del todo el estómago se ofrecen dos soluciones: – – Hacer vamana-dhauti, es decir, vaciar el estómago tocando la base de la lengua con tres dedos de la mano derecha para inducir el reflejo vomitivo. El alivio es radical e inmediato. No hacer nada: el agua se evacuará igualmente en forma de orina. Después del ejercicio hay que reposar y evitar tomar frío. LA PRIMERA COMIDA Después de shank prakshalana es imperativamente necesario respetar las indicaciones siguientes: Comer como muy pronto una media hora después del ejercicio y como muy tarde una hora después de haber acabado. Está formalmente prohibido dejar el tubo digestivo vacío durante más de una hora. La primera comida estará compuesta por arroz blanco (por tanto nada de arroz integral, pues la celulosa irritaría la mucosa intestinal) hervido en agua e incluso muy hervido: los granos deben fundirse en la boca. Se lo puede servir con una salsa de tomate poco salada pero sin pimienta; puede estar acompañado de lentejas o de zanahorias bien cocidas. Hay que ingerir con esta comida al menos 40 gramos de mantequilla, que puede fundirse con el arroz o tomarla directamente con una cuchara. En India no existe esta posibilidad de elegir y es el ghee (mantequilla fundida y clarificada) el que se mezcla con el arroz. El arroz puede ser reemplazado por un caldo de trigo candeal o avena, o por pasta (macarrones, espaguetis) espolvoreada con queso rallado. IMPORTANTE El arroz no puede estar hervido en leche. Durante las 24 horas que siguen al ejercicio no está permitido beber leche o tomar yogur. Además, durante esas mismas 24 horas, los alimentos o las bebidas ácidas (es una de las razones de la prohibición del yogur), las frutas y las legumbres crudas están prohibidas.

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El pan está permitido en la segunda comida que siga al ejercicio. Todos los quesos duros o semiduros están permitidos. Por ejemplo el gruyer, el edam, etc. El queso blanco y los quesos fermentados (brie, camembert) no están autorizados. Después de 24 horas se puede retomar el régimen normal evitando, sin embargo, cualquier exceso de carne. BEBIDAS La absorción de agua salada habrá drenado por osmosis una parte de los líquidos del organismo hacia el tubo digestivo. Esto forma parte de la limpieza. Es por tanto normal sentir una sed marcada después del ejercicio. No debe tomarse ningún líquido —tampoco agua sin sal— antes de la primera comida pues se continuaría alimentando el proceso de sifón y, en consecuencia, yendo al váter. Por el contrario, durante y después de la primera comida puede beberse agua o infusiones ligeras: tila, menta, agua mineral poco gaseosa o sin gas. ¿Hace falta decir que el alcohol, ya desaconsejado normalmente, está formalmente prohibido durante las 24 horas que siguen al ejercicio? Que las heces no reaparecerán hasta 24 o 36 horas después del ejercicio no sorprenderá a nadie. Serán de color dorado e inodoras como las de un bebé. Este ejercicio debe efectuarse al menos dos veces por año. La frecuencia media deberá ser de cuatro veces por año, en los cambios de estación. Los que hagan las cosas a fondo pueden someterse a ello una vez por mes. Dhirendra Brahmachari aconseja hacer el ejercicio cada 15 días. Hay, por tanto, para todos los gustos y en la medida del coraje de cada una. Shank prakshalana no es verdaderamente desagradable aunque existen distracciones más placenteras. No hay que dejarse impresionar por la descripción: lo menos agradable es el beber agua caliente salada, el resto no es prácticamente nada. De todos modos, para los paladares finos se sugiere preparar un ligero caldo de puerros o de otras legumbres, cosa que, ciertamente, es más soportable para el gusto que el agua caliente salada. Un adepto nos ha confesado haber utilizado "cubitos" de caldo incluso. Los estreñidos pueden practicar shank prakshalana cada semana pero con sólo seis vasos de agua. En este caso todo el ciclo se cumple en una hora y media aproximadamente. Es el mejor reeducador del intestino pues no distiende las paredes del colon. EFECTOS BENÉFICOS El primer efecto es de orden eliminatorio por la evacuación total de los sedimentos incrustados en la mucosa del intestino grueso. ¡Lo que puede atascar el intestino es sorprendente! Algunas personas, a las que una evacuación casi cotidiana daba la ilusión de no estar estreñidas, tuvieron la sorpresa de hallar en las materias eliminadas un carozo de cereza tragado varios meses antes. ¡Qué decir del resto! En el hospital yóguico de Lonavla, en el que los pacientes son tratados mediante yoga bajo la dirección de médicos, es frecuente quedar aterrado al constatar lo que puede tapizar los intestinos durante meses, sino años. Es increíble que los seres humanos puedan transportar tanta basura en sus entrañas como es en la mayoría de los casos. ¿Es sorprendente las numerosas enfermedades que resultan de ello? ¿Es sorprendente que todo el organismo se intoxique, en sentido estricto, por el veneno que se destila de esa forma? ¡No tengamos miedo de decirlo! Si ya apetece poco evocar esta situación aún menos vienen ganas de sufrirla. Practíquese pues shank prakshalana desembarazándose de todos los sedimentos que impregnan el tubo digestivo. Los efectos no aparecen de un día para el otro; sus beneficios inmediatos no son espectaculares. Pero no tardan en manifestarse por la frescura del aliento, un 6

mejor sueño, la desaparición de erupciones en la cara o en el cuerpo. Con la condición de elegir un régimen alimenticio hipotóxico, sin exceso de carne, pues, existe una desaparición de olores corporales que pueden ser a veces muy intensos. La transpiración deviene inodora, el semblante se aclara. Este ejercicio no tiene sólo propiedades eliminativas sino que también es tónico. Estimula el hígado —lo cual se observa en el color de las primeras heces— y las otras glándulas anexas del tubo digestivo, en particular el páncreas. Casos de diabetes poco pronunciados han sido tratados con éxito por los médicos de Lonavla haciendo practicar shank prakshalana cada dos días durante dos meses; esto iba a la par de un régimen apropiado y estaba asociado al pranayama y otras técnicas yóguicas. Parece ser que los Islotes de Langerhans, situados en el páncreas segregan más insulina bajo el efecto de la estimulación general de esa glándula. La limpieza del tubo digestivo conlleva una asimilación correcta de los alimentos y hace engordar a los flacos y adelgazar a aquellos que deben perder peso. CONTRAINDICACIONES Las contraindicaciones son pocas. Las personas que sufren de úlcera en el estómago deben, por supuesto, abstenerse y esperar a que ésta esté curada antes de someterse a la limpieza. Lo mismo vale para las personas con afecciones agudas en el tubo digestivo como disentería, diarrea, colitis aguda (una colitis crónica puede ser atenuada por este ejercicio practicado fuera de los períodos de crisis), apendicitis aguda y —a fortiori— enfermedades como la tuberculosis o el cáncer. Estas contraindicaciones no tienen carácter absoluto. Conozco al menos un caso de disentería radicalmente sanado por shank prakshalana, donde el enfermo fue tratado durante meses con los métodos clásicos sin haber haber conseguido que se desembarazase de la enfermedad. Nuestra medicina debería tal vez interesarse en servirse de esta técnica. Este ejercicio es muy eficaz para completar el tratamiento de los gusanos intestinales. En efecto, cuando todo el contenido del intestino es evacuado, tanto los gusanos como los huevos son expulsados. Sin embargo, hay casos en que las vellosidades intestinales son tan abundantes que uno u otro huevo puede aún escapar al tratamiento. A TÍTULO DOCUMENTAL En la cura de rejuvenecimiento integral de tres semanas Kaya Kalpa, shank prakshalana se realiza cotidianamente. Durante los tres primeros días se utiliza agua salada pura. Luego se hace con caldos de verdura diversos (con cebollas o puerros sólo por citar algunas) para remineralizar el organismo. Ciertas plantas se utilizan para estimular el trabajo de purificación total del organismo. El lector debe comprender que esto constituye una prueba de fuerza para el tubo digestivo y que la vigilancia constante de un experto es indispensable.

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Figuras de los ejercicios (Pág. 42) Para conducir el agua a través del tubo digestivo hasta la salida es suficiente con ejecutar los movimientos descritos seguidamente. Cada movimiento debe ser repetido cuatro veces de cada lado alternativamente, a un ritmo rápido: la serie completa no toma más de un minuto aproximadamente. PRIMER MOVIMIENTO Posición de inicio: de pie, los pies separados 30 cm más o menos, los dedos entrelazados, las palmas vueltas hacia arriba. Con la espalda derecha respirar normalmente Primer tiempo: Sin rotar el busto, inclinarlo primero hacia el lado derecho y después, sin detenerse en esa posición incorporarse para hacerlo inclinarse hacia el otro lado. Repetir cuatro veces este doble movimiento de forma que serán ocho las inclinaciones alternativamente a derecha e izquierda, lo que toma en total unos 10 segundos. Estos movimientos abren el píloro y en cada inclinación una parte del agua abandona el estómago hacia el duodeno y el intestino delgado.

(Pág. 44) SEGUNDO MOVIMIENTO Este movimiento permite que el agua progrese en el intestino delgado. La posición de inicio es la misma, luego de pie con los pies separados. Extender el brazo derecho horizontalmente y replegar el izquierdo hasta que el índice y el pulgar toquen la clavícula derecha. Después efectuar una rotación del tronco dirigiendo el brazo extendido hacia atrás lo máximo posible; mirarse los dedos. No pararse al llegar al final y volver enseguida a la posición de inicio para ejecutar el movimiento del otro lado. Este doble movimiento se repetirá cuatro veces. Duración total de los 4 x 2 movimientos: 10 segundos.

(Pág. 46) TERCER MOVIMIENTO El agua progresará en el intestino delgado gracias al movimiento siguiente: efectuar la variante de la cobra representada en la foto. Sólo los dedos de los pies y las palmas tocan el suelo, por lo tanto las piernas quedan por encima de la superficie sobre la que se esté. Los pies están separados unos 30 cm (importante). Desde que se está en esta posición, girar la cabeza, los hombros y el tronco hasta que pueda verse el talón opuesto al lado de giro (si se empieza por la derecha, mirar el talón izquierdo). No inmovilizarse, volver a la posición de salida y recomenzar del otro lado. Repetir cuatro veces este doble movimiento. Duración total: de 10 a 15 segundos. (Pág. 48) CUARTO MOVIMIENTO El agua que ha llegado hasta el final del intestino delgado debe ser conducida a través del colon gracias al cuarto y último movimiento, el más complicado de la serie, si bien está al alcance de 8

cualquier aficionado con la excepción de las personas que sufren de las rodillas o de los meniscos. Estas personas podrán recurrir a la variante descrita al final. Posición de inicio: a) en cuclillas, los pies separados unos 30 cm, los talones se colocan hacia el exterior de las piernas y no bajo las nalgas; las manos se ponen sobre las rodillas, separadas unos 50 cm; b) girar el tronco y poner la rodilla izquierda en el suelo, delante del pie opuesto. Las palmas empujan alternativamente la pierna derecha hacia el lado izquierdo y la izquierda hacia el lado derecho de forma de comprimir una mitad del vientre para presionar el colon. Mirar tras de sí para acentuar la torsión del tronco y apretar el abdomen. Mientras que para los ejercicios precedentes importaba poco comenzar por el lado izquierdo o por el derecho, para éste es preferible comprimir primero el lado derecho del abdomen para presionar el colon ascendente en primer lugar. La foto C muestra el movimiento ejecutado del otro lado. Como todos los precedentes, este doble movimiento se ejecuta 4 veces. Duración total: 15 segundos.

(Pág. 50) VARIANTE PARA EL CUARTO MOVIMIENTO Si el cuarto movimiento no puede hacerse, un resultado similar puede obtenerse con la variante utilizada en el Hospital Yóguico de Lonavla. He visto enfermos que nunca habían practicado yoga anteriormente conseguir fácilmente de este modo shank prakshalana. Este movimiento es una variante de ardha-matsyendrasana. Examínese atentamente la foto: se observa que el pie está colocado simplemente contra la cara interna de la pierna y no puesto del otro lado como en la posición preparatoria de ardha-matsyendrasana. El hombro no es llevado lo más lejos posible hacia la rodilla doblada; al contrario, el tronco está ligeramente inclinado hacia atrás. El brazo apoyado contra la rodilla replegada sirve de palanca para torcer la columna y presionar la pierna contra el bajo vientre. A diferencia de ardha-matsyendrasana este ejercicio aspira a comprimir tan solo el bajo vientre, por lo que la pierna replegada debe evitar tocar las costillas.

Antes de proceder a shank prakshalana hay que aprender los ejercicios uno a uno, lo que lleva algunos minutos pues su complejidad es sólo aparente. No se corte y... ¡buena limpieza! RESUMEN DEL PROCESO COMPLETO 1. Beber un vaso de agua caliente salada a razón de una pequeña cucharada sopera de sal por litro. 2. 3. 4. Efectuar el ciclo completo de movimientos. Beber un segundo vaso seguido de los ejercicios. Proceder de este modo hasta la absorción de seis vasos.

5. Ir al váter y esperar a que una primera evacuación se produzca. Si no se produce en el lapso de 5 minutos, rehacer un ciclo de ejercicios sin tomar agua. Si el resultado aún se hace esperar, un pequeño lavado desencadenará el peristaltismo intestinal y dará comienzo al proceso de sifón. 9

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Volver a beber un vaso de agua, ejecutar los ejercicios y retornar al váter.

7. Continuar así la alternancia agua-ejercicios-váter hasta que el resultado sea satisfactorio. Los yoguis continúan hasta que el agua sale casi igual que como ha entrado. 8. Para terminar —facultativamente— evacuar toda el agua contenida en el estómago mediante vamana-dhauti después de haber tomado dos vasos de agua no salada. Vamana-dhauti vacía el estómago, purga el hígado, la vesícula biliar y el bazo, y finaliza el proceso de sifón. Si no se realiza vamana-dhauti, se deberá estar cerca del baño durante una hora en previsión de una eventual visita. 9. Esperar al menos media hora antes de tomar comer algo pero, en todo caso, no dejar pasar más de una hora antes de realimentar el tubo digestivo. 10. Resistir la sed al menos hasta después de la primera comida.

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