Poemas de baudelaire 49.

CONFESIÓN Una vez, una sola, mujer dulce y amable, En mi brazo el vuestro pulido Se apoyó ( sobre del denso fondo de mi alma Ese recuerdo no ha palidecido); Era tarde; al igual que una medalla nueva, La Luna llena apareció, Y la solemnidad nocturna, como un río, Sobre París dormido se extendía. Los gatos, por debajo de las puertas de coches, Deslizábanse furtivos El oído al acecho o, como sombras caras, Nos seguían despacio. Y de súbito, en medio de aquella intimidad, Abierta en la luz pálida, De Vos, rico y sonoro instrumento en que vibra La más luminosa alegría, De vos, clara y alegre igual que una fanfarria En la mañana chispeante, Una quejosa nota, una insólita nota Vacilante se escapó, Como un niño sombrío, horrible y enfermizo Que a su familia avergonzara, Y al que durante años, para ocultarlo al mundo, En una cueva habría encerrado. Vuestra discorde nota, ¡mi pobre ángel! cantaba: «Que aquí abajo nada es firme, Y que siempre, aunque mucho se disfrace, El egoísmo humano se traiciona; Que es un oficio duro el de mujer hermosa Y que es más bien tarea banal,

Y al final el Olvido los arroja a un cesto ¡Y los torna a la Eternidad!» Esa luna encantada evoqué con frecuencia. Tu mirar misterioso (¿es azul. Y aquella confidencia penosa. Que es todo trampa.De la loca y helada bailarina fijada En maquinal sonrisa. arrancaré del implacable invierno Placeres más agudos que el hielo y que la espada. gris o verde?) Alternativamente tierno. susurrada Del corazón en el confesionario. CIELO NEBLINOSO Se diría cubierta de vapor tu mirada. soñador. Cuando. al cabo. Ese silencio y esa languidez. 55.. Los excitados nervios se burlan del dormido. oh seductores climas! ¿Acabaré adorando vuestras nieves yescarchas. . Recuerdas los días blancos. cruel. presa de un mal confuso que los tensa. ¡Y cómo resplandeces. y tibios y velados. Que fiar en corazones es algo bien estúpido. . A veces te asemejas a esos bellos paisajes Que iluminan los soles de estaciones brumosas. belleza y amor. Y. Que a las cautivas almas hacen fundirse en lágrimas. Refleja la indolencia y palidez del cielo.. oh mojado paisaje Que atraviesan los rayos entre un cendal de niebla! ¡Oh mujer peligrosa.

el vasto mar. Donde lo que se ama digno es de ser amado.MŒSTA ET ERRABUNDA ¿No huye el corazón. ¿Está más lejos ya que la India y la China? ¿Lo podremos llamar con gritos lastimeros Y todavía animarlo con argentina voz. los cantos. Los violines sonando detrás de las colinas. ¡Ráptame tú. el corazón de Ágata Dice: Lejos de crímenes. Hacia otra donde estalla. nuestras tareas consuela! ¿Qué demonio ha dotado al mar. de noche. Las carreras. paraíso aromático! Pero ese paraíso de amores juveniles. muchas veces de ti? ¡El mar. súbito. -Pero ese paraíso de amores juveniles. Con los jarros de vino. profundo. a menudo. paraíso aromático. el esplendor. De esa función sublime de arrullar nuestros sueños? ¡El mar. Ágata. bajo los cielos. Paraíso inocente de furtivos placeres. los besos y las flores. Azul. de dolores y culpas. claro cual la virginidad? ¿No huye el corazón. Al que el potente órgano de los vientos secunda. Donde en puro deleite se ahoga el corazón! ¡Qué lejos te hallas ya. el vasto mar nuestras tareas consuela! ¡Ráptame tú. Lejos del negro océano de la ciudad inmunda. ronco cantor. vagón! ¡Lejos! ¡Aquí las lágrimas se han convertido en fango! -¿No es cierto que. en la espesura. fragata! ¡Arrástrame vagón!? ¡Qué lejos te hallas ya. Ágata. muchas veces de ti. Donde. fragata! ¡Arrástrame. . Al puro paraíso de furtivos placeres? ***** . todo es amor y risas.

Sobre el dorso de seda de deslizantes nubes. Antes de adormecerse. De la más seductora mujer las apariencias. el contorno del seno. Vestiduras manchadas y entreabiertas heridas. Y pasea su mirada sobre visiones blancas. Moribunda. De su mano en el hueco. Y arroja ante mis ojos. pues sabe de mi amor por el Arte. Un piadoso poeta. Jadeante y deshecho por la fatiga. de confusión repletos. lejos del sol voraz. se entrega a prolongados éxtasis. En torno de mi flota como un aire impalpable. y acudiendo a especiosos pretextos de adulón Mis labios acostumbra a filtros depravados. Toma. Cual si fuera una bella hundida entre cojines Que acaricia con mano discreta y ligerísima. ¡Y el sangriento aparato que en la Destrucción vive! ***** . LA DESTRUCCIÓN A mi lado sin tregua el Demonio se agita.TRISTEZAS DE LA LUNA Esta noche la luna sueña con más pereza. Que ascienden al azul igual que floraciones. al centro De las hondas y solas planicies del Hastío. Cuando sobre este globo. Ella deja rodar una furtiva lágrima. Lo trago y noto cómo abrasa mis pulmones De un deseo llenándolos culpable e infinito. Y la guarda en su pecho. coge la fría gota como un fragmento de ópalo de irisados reflejos. enemigo del sueño. Lejos de la mirada de Dios así me lleva. a veces. con languidez ociosa.

Monstruo asesino. Rogar y gemir: -«Este fuego feroz y ridículo.EL AMOR Y EL CRÁNEO Viñeta antigua Se sienta el Amor en el cráneo De la Humanidad. Que en el aire suben. ¿Cuándo acabará? Pues lo que tu boca cruel Esparce en el aire. a cada burbuja. El punzante recuerdo de sus limos amargos. Con risa procaz. Sopla alegremente redondas burbujas. Y sobre tal solio el profano. es mi cerebro. Y oigo al cráneo. claro y rosa! Pero en mí. ¡Mi sangre y mi carne!» CONVERSACIÓN ¡Eres un bello cielo de otoño. Lo que ella en vano busca. Y en su reflujo deja en mis cansados labios. -Se desliza tu mano por mi agotado pecho. El globo luminoso y frágil En un amplio vuelo. es un hueco asolado . Revienta y escupe su alma pequeña Como un áureo sueño. Como para juntarse a los mundos Al fondo del Éter. la tristeza asciende como el mar.

de luto. Ignoro adónde irías. en pena majestuosa. ¡Tú lo quieres.Por las feroces garras que esconde la mujer. Me hizo beber crispado. ¡Calcina esos despojos que evitaron las fieras! Versión de Antonio Martínez Sarrión LA QUE PASA La avenida estridente en torno de mí aullaba. Por tu brusca mirada me siento renacido. Pero. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra. Pero embriáguense. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. de poesía o de virtud. En sus ojos el cielo y el huracán latente. se arrancan los cabellos. ¿de qué? De vino. Ágil y ennoblecida por sus piernas de diosa. Nunca estaremos juntos. lejos. EMBRIÁGUENSE Hay que estar ebrio siempre. mañana?. en un gesto demente. Con su mano fastuosa Casi apartó las puntas del velo que llevaba. como fiestas lujosas. Relámpago en tinieblas. fue pasto de las fieras.. . ¿Volveré acaso a verte? ¿Serás eterno olvido? ¿Jamás. hay que embriagarse sin descanso. como mejor les parezca. Sé que te hubiera amado. El dulzor que fascina y el placer que destroza. flagelo de las almas! Con tus ojos de fuego. esbelta. Tú también lo sabías. pregunto con tristeza. fugitiva belleza. Donde beben. -Flota un perfume en torno de tu desnudo cuello!. se matan. Belleza.. Ahora es como un palacio saqueado por las turbas. pasó aquella muchacha. Mi corazón no busques. Alta.

claros como el cristal. Tampoco en el amor el olvido he encontrado: ha sido para mí un lecho de alfileres. sobre las gradas de un palacio. Berceuse cuya mano al dulce sueño invita. la estrella. ¿cuál es mi atractivo? -¡Sé encantadora y cállate! Mi corazón. para ti. a todo lo que rueda. hecho para saciar la sed de las mujeres. a la ola. a todo lo que habla.Y si a veces. como mejor les parezca. de poesía o de virtud. ¡Pero el vino torna el mirar más claro y el oído más fino. apagando la sed que hay en toda criatura y tiñendo doquiera de rojo la Natura. a veces que mi sangre en torrente se me escapa en sollozos lo mismo que una fuente. a la estrella. en la soledad huraña de su cuarto. ni su negra leyenda escrita con llamas. . la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento. extraño amante. a todo lo que gime. Oigo perfectamente su queja dolorida. el pájaro. contestarán: “¡Es hora de embriagarse! Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo. al reloj. Corre como si fuera regando un descampado. embriáguense sin cesar! De vino. a todo lo que canta. y el viento. no quiere descubrirte su secreto infernal. al pájaro. el reloj. sobre la verde hierba de una zanja. pero me palpo en vano para encontrar la herida. la ola. 73. LA FUENTE DE SANGRE Creo sentir. a todo lo que huye. SONETO DE OTOÑO Me preguntan tus ojos. pregúntenle qué hora es. ¡embriáguense. A menudo también del vino he demandado que aplaque por un día mi terror. y en curiosos islotes convierte el empedrado. al que todo irrita excepto el candor del animal primitivo.

pálida margarita! ¿Acaso. tras el telón ignoto de los remordimientos. más que los muertos. tenebroso. emboscado. el arquillo en los dedos. sabes lo que es la nada. royendo mi majestad innata. Serafines llorando sueñan. pero mientras tu seno sin compasión recata un corazón que nada turba. pálido. oh bestia llena de todos los pecados de un pueblo que te ama. El amor en su garita. deshecho. Pido a tu lecho el sueño sin sueños ni tormentos con que duermes después de tu engaño. por el lúgubre sudario obsesionado. como yo. horror y locura! ¡Oh. Porque el Vicio. sacaban de las lánguidas violas . Conozco las armas de su perfecto arsenal. en la calma de las flores vaporosas. yo huyo. mi tan fría y pálida Margarita? STEPHANE MALLARMÈ ANGUSTIA Hoy no vengo a vencer tu cuerpo. sujeta su arco cruel. no eres tú un sueño otoñal.¡Odio la pasión y el ingenio me duele! Amémonos con dulzura. ¡Crimen. con su esterilidad como a ti me ha marcado. también tú. ni a alzar tormentas tristes en tu impura melena bajo el tedio incurable que mi labio derrama. tú que. extenuada. ¡con terror de morir cuando voy solo al lecho! Versión de Andrés Holguín APARICIÓN La luna se entristecía.

con la mirada fija en el viejo enlosado. en mi ser presidido por la sangre sombría. Resurgir Primavera enfermiza tristemente ha expulsado Al invierno. Vagaba. pues. La impotencia se estira en un largo bostezo.. 2. estación de arte sereno. LAS CUATRO ESTACIONES 1. Calienta un baño lánguido en tu pelo de oro . vago Por campos do la inmensa savia se pavonea. Espero que. cien blancos ramilletes de estrellas perfumadas. sobre la arena. Mi ensueño que se complace en martirizarme se embriagaba sabiamente con el perfume de tristeza Que incluso sin pena y sin disgusto deja el recoger de su sueño al corazón que lo ha acogido. dejando siempre. al hundirme. luchadora durmiente. Era el día bendito de tu primer beso. cuando con el sol en los cabellos..blancos sollozos resbalando por el azul de las corolas. -Mientras. Luego caigo enervado de perfumes arbóreos. y yo creí ver el hada del brillante sombrero. en la calle y en la tarde. Cavando con mi rostro una fosa a mi sueño. tú te me apareciste sonriente. Tristeza de verano El sol. Mordiendo el suelo cálido donde crecen las lilas. Unos blancos crepúsculos se entibian en mi cráneo Que un cerco férreo ciñe como a una vieja tumba Y triste. Y. que otrora aparecía en mis sueños de niño mimado. de sus manos mal cerradas. lúcido. el Azur ríe sobre el seto y despierta Tanto pájaro en flor que al sol gorgea-. mi desgana se alce. tras un sueño bello y etéreo.

Y. 3. Con las lágrimas mezcla un brebaje amoroso. Invierno ¡El virgen. decir -oh. mis besos miedosos-: "¡Nunca seremos una sola momia Bajo el desierto antiguo y felices palmeras!" ¡Pero tu cabellera es un río tibio. Fiel. como en un melancólico parque. calma hermana. el vivaz y bello día de hoy Da un aletazo ebrio va a desgarrarnos este Lago duro olvidado que persigue debajo de la escarcha El glaciar transparente de los vuelos no huidos! Un cisne de otro tiempo se acuerda de que él es Quien. -Hacia el Azur eternecido de octubre puro y pálido Que mira en los estanques su languidez sin fin Y deja. triste. 4. De ese blanco flameo esa inmutable calma Te ha hecho. Suspiro Mi alma hacia tu frente donde sueña Un otoño alfombrado de pecas. Donde ahogar sin temblores el alma obsesionante Y encontrar esa Nada desconocida. aun sin esperanza. sobre el agua muerta do la salvaje Agonía de las hojas yerra al viento y excava un frío surco. un surtidor blanco suspira hacia el azul. Y hacia el errante cielo de tus ojos angélicos Asciende. Por ver si sabe dar al corazón que heriste La insensibilidad del azur y las piedras. Sacudirá su cuello entero esta blanca agonía . tuya! Yo probaré el afeite llorado por tus párpados. consumiendo incienso sobre tu hostil mejilla. Arrastrarse al sol gualda de un larguisimo rayo. magnífico se libra Por no haber cantado la región do vivir Cuando ha esplendido el tedio del estéril inviemo.

Mas no el horror del suelo que aprisiona al plumaje. Versión de: Aníbal Núñez .Por el espacio impuesto al ave que lo niega. Fantasma que su puro destello a este lugar asigna. Se aquieta en el ensueño helado del desprecio Que entre su exilio inútil viste el Cisne.

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