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MANUAL DEL TALLER:

CAMINANDO
HACIA LA IGUALDAD
01

IAM
INSTITUTO AGUASCALENTENSE
DE LAS MUJERES
PRESENTACIÓN

La equidad entre mujeres y hombres es un principio social por el que hoy luchamos in-
tensamente instituciones y organismos dedicados a la defensa de los derechos humanos
de las mujeres.
Garantizar el derecho de las mujeres a la Igualdad de oportunidades es fundamen-
tal para que, en lo subsiguiente, tanto mujeres como hombres ejercitemos la libertad de
elección, es decir, la libertad de ser y hacer en un mundo en el que lo femenino no sea
sinónimo de debilidad, exclusión o cosificación.
Propiciar la transformación de conceptos tradicionales sobre lo masculino y lo fe-
menino desde una edad temprana como la adolescencia es fundamental, ya que es en
esta etapa donde se reafirman los intere-
ses de las y los jóvenes, donde el opues-
to constituye la reafirmación de la propia
identidad y donde los valores se encarnan
INSTITUTO y se vuelven parte de una cotidianidad que
AGUASCALENTENSE mujeres y hombres admitimos como nues-
DE LAS MUJERES tra realidad.
Es precisamente en la vida cotidiana
donde la Igualdad debe instalarse como un
derecho inapelable de las mujeres, donde
Dirección de Educación y el discurso, las figuras representativas y
las oportunidades no tengan como pará-
Fomento Productivo metro lo masculino y lo femenino, sino la
condición humana.
El Instituto Aguascalentense de las Mu-
jeres presenta el Manual Caminando hacia
la Igualdad con el objetivo de que consti-
tuya una herramienta para las y los docen-
tes, que coadyuve a la transformación de la
concepción de las y los jóvenes en torno al
género, con la finalidad de que la Igualdad
sea una realidad cada vez más cercana.

Plaza de la República No. 105 Altos


Zona Centro, C.P. 20000
Aguascalientes, Ags., México
Tel. 01 449 910 2128
iam@aguascalientes.gob.mxx Elsa Carolina Guzmán Martínez
Directora General
del Instituto Aguascalentense de las Mujeres
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN ..................................................................................................4

Propuesta didáctica .............................................................................................5


Tema I. Presentación y expectativas ................................................................8

Tema II. Roles y estereotipos de género ..........................................................9

Tema III. Lenguaje sexista ................................................................................9

Tema IV. Trabajo productivo y reproductivo ...................................................10

Tema V: Relaciones de poder ........................................................................11

Tema VI: ¿Igualdad o equidad? .....................................................................12

Carta descriptiva ................................................................................................13

Anexos
I. Identificación de sí mismo: identidad de género ........................................17
II. La diferencia sexual y su representación en el diccionario ........................20
III. ¿Qué generó el género? ............................................................................23
IV. ¿Se nace o se hace? .................................................................................25
V. Los transmisores tempranos de estereotipos ............................................28
VI. La antropología feminista y la categoría género .......................................34
VII. El trabajo reconocido y desconocido:
inserción laboral de la mujer en la historia .....................................................41

Bibliografía .........................................................................................................46
Introducción

En 1968 Robert Stoller realizó un estudio La Declaración del Milenio y los Obje-
sobre niños y niñas que en el momento de su tivos de Desarrollo del Milenio han abierto
nacimiento no tenían definido el sexo. El es- una nueva ruta para avanzar en la igualdad
tudio consistió en observar los casos de ni- de género. Uno de los objetivos es asegurar
ñas (biológicamente) educados como niños y que todos los niños y niñas terminen el ciclo
observó que su comportamiento era de hom- completo de educación primaria y, debido
bres; en el caso de los niños (biológicamente) a que hay un gran número de barreras eco-
educados como niñas, observó un compor- nómicas, sociales y culturales que hay que
tamiento muy genuino de propio de mujeres. superar para alcanzar la igualdad de género
A partir de entonces Robert Stoller utilizo el en este rubro, es necesario adoptar medidas
término “género” para referirse al comporta- para enfrentar los obstáculos que bloquean a
miento de hombres y mujeres definiéndose las niñas el acceso, la permanencia y la efi-
como femenino y masculino. ciencia en el sistema educativo.
El uso de la palabra género ha cobrado Los esfuerzos a favor del desarrollo ple-
cada vez más significado en el lenguaje uni- no e integral de las mujeres han desemboca-
versal, y aunque en nuestro país su uso está do en varias declaraciones y convenciones,
todavía limitado a los ámbitos de quienes es- una de ellas es la Convención sobre la Eli-
 tudian y trabajan el comportamiento del ser minación de todas las formas de Discrimina-
humano y de la sociedad, cada vez el térmi- ción contra la Mujer, la cual forma parte de
no cobra más sentido a nivel ordinario. los compromisos internacionales adquiridos
El Instituto Aguascalentense de las Muje- por el Estado Mexicano. Esta Convención se
res se ha planteado el compromiso de difundir concentró en tres aspectos de la situación de
y dar a conocer los conceptos y los conteni- la mujer. Por una parte, el de los derechos
dos de temas relacionados con el género, en civiles y la condición jurídica y social de las
un afán por despertar la conciencia social y mujeres. Por otra parte, se ocupa de aspec-
colaborar en la identificación de ideas y com- tos de género que tienen que ver con la re-
portamientos equívocos relacionados con el producción humana y los factores culturales
ser mujer y el ser hombre, debido a que las en las relaciones entre los sexos.
mujeres no han sido muy favorecidas en esta
adjudicación social y por tanto su situación
permanente en desventaja y subordinación
en relación con los hombres, convirtiéndola
en un blanco fácil de discriminación y abuso.
En el rubro de Educación, por ejemplo, la
Plataforma de Acción plantea que aún exis-
ten disparidades, insuficiencias y desigual-
dades de acceso al sistema educativo y de
capacitación para el trabajo.
Propuesta didáctica

Objetivos
Este manual está dirigido a instructoras/es cuya tarea esté relacionada con la promoción,
protección de los derechos humanos de las mujeres en el ámbito público. Pretende convertir-
se en una herramienta dinámica que permita a las y los participantes:

a. Sensibilizarse acerca de la discriminación y la violencia que sufren las mujeres.

b. Introducir la perspectiva de género en el ámbito público y privado.

c. Crear conciencia sobre el rol activo que tienen las personas para la eliminación
de toda forma de discriminación.

d. Contribuir a la prevención de la violencia y discriminación que se ejerce contra


las mujeres.

Estructura
Este manual está estructurado sobre la base • Los recursos humanos refieren al per-
de cuatro temas: el movimiento feminista en sonal que se requiere para desarrollar el
México; los estudios de género; repercusio- proceso de capacitación. Lo ideal es que
nes en la construcción socio-cultural de lo sean dos personas quienes realicen la ca-
femenino y lo masculino; de la equidad a la pacitación.
igualdad.
• Los recursos materiales son los apoyos
• Los módulos están planteados de tal didácticos necesarios para realizar todas y
manera que permitan reconocer la impor- cada una de las actividades planteadas en
tancia de la perspectiva de género tanto el manual. Cada anexo se relaciona con
en lo personal como en el medio guber- un tema determinado, lo cual se indica
namental para la planeación y puesta en debidamente, asimismo las filminas (si se
acción de programas. Cada tema tiene su cuenta con proyector) o las láminas con el
objetivo, los recursos materiales y huma- mismo contenido de las filminas.
nos que se requieren, el tiempo destinado
a cada actividad y la secuencia a seguir. • Las lecturas de apoyo permiten al ins-
tructor tener insumos que faciliten las ac-
• El objetivo general indica lo que se pre- tividades, estas lecturas deben ser leídas
tende lograr al desarrollar cada tema. previamente, y también pueden ser repar-
tidas de antemano entre quienes asisten al de capacitación, con el propósito de te-
taller para reforzar los conocimientos ad- ner tiempo suficiente para la convocato-
quiridos, si el/la instructor/a lo considera ria. Muchas personas requieren programar
necesario. sus actividades diarias de trabajo y/o per-
El tiempo indica la duración mínima para sonales para poder asistir, para lo cual se
impartir cada tema y/o realizar la activi- debe hacer la convocatoria por escrito es-
dad. pecificando el lugar, horario, teléfonos en
los cuales se pueda confirmar la asisten-
• Los pasos a seguir son los que marcan el cia, como también plantear la necesidad
desarrollo de la actividad de capacitación, de que sean puntuales y asistan a la totali-
estos pasos se podrán encontrar tanto en dad de las sesiones de capacitación.
el manual como en la carta descriptiva del
taller. • Programa. Se recomienda que al inicio
de cada sesión se entregue a los partici-
Recomendaciones pantes el programa de actividades, lo cual
tiene como objetivo que quienes partici-
Infraestructura. Es importante tener presente pan se enteren de los temas que se trata-
que al implementar procesos de capacitación rán, así como la organización del tiempo y
como éste es necesario atender algunos as- las formas de trabajo que se realizarán.
pectos de infraestructura tales como:
• Facilitadoras/es y expertas/os. Lo más
• Local: este tiene que reunir ciertas con- recomendable es que los procesos de ca-
diciones, como por ejemplo: que sea lo pacitación sean facilitados por dos perso-
 suficientemente amplio para que puedan nas. Hay varias razones para ello: por una
caber el número de participantes convo- parte puede ser pesado para una sola per-
cados; que esté ventilado, que tenga ilu- sona facilitar un proceso de capacitación,
minación natural y artificial, sillas cómo- por lo que es necesario dividirse las tareas
das y por último que el lugar sea accesible para poder atender todas las necesida-
para la mayoría de las personas. des de las personas que asisten al taller,
como por ejemplo, instrucciones, aclara-
• Número de participantes: es necesario ción de dudas, preparar dinámicas y sus
que se conozca el número de participan- respectivos materiales, etc. Por otra parte
tes para preparar el material a repartir y las dos personas facilitadoras pueden apor-
técnicas sean adecuadas, se propone un tar conocimiento y reflexiones, enriquecer
número de 25 participantes como optimo las discusiones, y apoyarse mutuamente
para permitir la participación de cada per- en los momentos más difíciles de la acti-
sona y el manejo del grupo en las técnicas. vidad.
Es un requisito que el grupo que participa
en el desarrollo del taller sea el mismo y En algunos temas se recomienda la partici-
que no se permita la entrada de personas pación de invitadas/os que por su trabajo y
a temas aislados. experiencia puedan enriquecer el proceso
de capacitación. Estas personas deberán
• Convocatoria: El éxito de los proce- ser contactadas por las/los facilitadoras/es,
sos de capacitación depende mucho de quienes les indicarán claramente el tema que
la convocatoria. Es necesario entonces, deberán abordar así como los aspectos más
programar con anticipación la actividad relevantes de trabajar con el grupo.
Evaluación
sibilizar sus aciertos, sus debilidades y sus
potencialidades. Existen diferentes maneras
de lograr esta evaluación permanente, como
a) Del taller: Evaluar la experiencia de ca- reunirse inmediatamente después de termi-
pacitación es un aspecto que permite el cre- nado el proceso de capacitación, compartir
cimiento y la mejora. Evaluar quiere decir sentimientos, evaluar los resultados de deter-
reconocer los aspectos más positivos del minados ejercicios y actividades.
proceso, así como aquellos que pueden ser
susceptibles de cambio. También quiere de-
cir reconocer los aspectos que dan mayor
fuerza a la tarea y los vacíos que se pueden
enfrentar durante la realización de la activi- Seguimiento
dad. Para ello se puede realizar un mecanis-
mo que permita que los participantes expre- Es muy importante que se prevean algunas
sen su opinión sobre de aquellos aspectos estrategias para dar seguimiento a los resul-
que se pueden evaluar, como dinámicas, los tados y compromisos adquiridos durante el
trabajos en grupo, los temas abordados, la proceso de capacitación. Por ejemplo, podría
labor de las/os capacitadoras/es, la duración pensarse en formar una comisión para que
del taller, etcétera. dé seguimiento e informe de las acciones
Se puede realizar un cuestionario que realizadas, plantear una reunión con todas
contenga preguntas cerradas que tomen en las personas participantes dentro de deter-
cuenta los siguientes aspectos: minado tiempo, que permita actualizar las
acciones y evaluar el avance de los logros.
• Contenido del taller Sostener los acuerdos y compromisos forta- 
• Duración del mismo lece la actividad de la capacitación.
• El manejo del tema por parte de las/os
facilitadoras/es e invitadas
• Los conocimientos adquiridos en el ta-
ller
• La posibilidad de aplicación de esos co-
nocimientos en su trabajo y vida perso-
nal
• Material didáctico con el que trabajó
• Las dinámicas y los trabajos en grupo
• Sugerencias para mejorar el taller
• Nuevas necesidades de capacitación

Otra modalidad es realizar este cuestionario


de forma oral abriendo un espacio en el cierre
del taller para que los participantes puedan
externar sus comentarios y sugerencias so-
bre la experiencia del taller.

b) Capacitadoras/es: Es primordial que las/


los capacitadoras/es abran espacios per-
manentes de reflexión que les permitan vi-
Tema I: Presentación y
Técnica: LO MEJOR DE MÍ…

expectativas Objetivo: Que los y las participantes identi-


fiquen en que etapas de la vida se va forman-
do las identidades masculina y femenina.
Técnica: LO MEJOR DE MÍ…
Materiales: Juguetes diversos
Objetivo: Presentación de los asistentes.
Tiempo: 40 minutos.
Materiales: No necesarios.
Desarrollo: El/la instructora pedirá a los
Tiempo: 10 minutos. participantes que:

Desarrollo: • Cada persona se presenta • Se relajen.


al grupo en voz alta, poniéndose de pie en • Cierren sus ojos
su lugar o pasando al frente del grupo, di- • Respiren profundamente y exhalen por
ciendo su nombre y cuál considera que es la boca, dos o tres veces.
su mejor atributo o virtud. • Recuerden su infancia. Elijan recuerdos
• El instructor/a deberá señalara que cada de su infancia en los cuales jugaban, re-
uno de los atributos que los participantes cordando si eran juegos en grupo o indivi-
mencionaron contribuirá al enriquecimien- duales, sus juguetes, etc.
to del taller, independientemente de los • Pretendan, por unos minutos, que son
conocimientos que se puedan tener sobre niños y niñas otra vez.
 los temas. • Una vez recuperados sus recuerdos, to-
men los juguetes que se encuentran en el
centro del salón.
Técnica: YO ESPERO… • Jueguen con estos juguetes durante
unos minutos.
Objetivo: Que las personas asistentes ex- • Al terminar, regresen al tiempo y espacio
pongan sus expectativas acerca del taller. actual.
• Respondan preguntas acerca de lo que
Materiales: Hojas de papel tamaño carta; experimentaron en esta regresión a la in-
plumones de colores. fancia, como las siguientes:

Tiempo: 10 minutos. ¿Cómo se sintieron?


¿Qué juguete era su preferido en la infan-
Desarrollo: Se les indica a los asistentes cia y por qué?
que dibujen la silueta de su mano en una ¿Con quién jugaban?
hoja de papel y en cada dedo escriban, en ¿En qué lugar o espacio jugaban?
forma abreviada, lo que esperan del taller. ¿Cuáles eran los juegos de los niños?
Las hojas de papel se pegan en las pare- ¿Cuáles eran los juegos de las niñas?
des del salón y se revisan y comentan al ¿Cuál era su personaje preferido o a quién
final del taller. admiraban?
¿Cuáles eran los atributos que encontra-
ban en el personaje?

Instituto Nacional de Las Mujeres; Metodología de capacita-
ción en género y masculinidad.
Tema II: Roles y
Desarrollo: • La consigna que sirve como
punto de partida es: “de una caja mági-
estereotipos de ca nosotros podemos sacar lo que que-
ramos”.
género • Las personas participantes se ponen en
cuclillas y se tapan la cabeza con las ma-
Técnica: ASÍ QUIERO SER DE GRANDE…
nos, metiendo la cara entre las piernas.
• El instructor(a) dice: “se abre la caja y de
Objetivo: Analizar en grupo los estereoti-
ella salen… (por ejemplo: motos)”. Todos
pos y roles predominantes en los medios
los participantes se incorporan e imitan el
de comunicación social.
objeto mencionado.
• Cuando el instructor(a) dice: “se cierra
Material: Videos; Equipo para imagen y
la caja”, todas las personas vuelven a la
sonido.
posición inicial.
• Se vuelve a abrir la caja y ahora salen,
Tiempo: 60 minutos.
por ejemplo, perros, mariposas, etc.
• Se puede invitar a que otras/os parti-
Desarrollo: El/la instructor(a) pedirá al
cipantes “abran la caja” y saquen lo que
grupo que ponga atención en los videos
ellas quieran.
que se van a pasar.
• Al finalizar se cuestiona a los integrantes
del grupo sobre lo visto, haciendo pregun-
tas preparadas de antemano, o hechas en
el momento, según la dinámica del grupo,
hasta sacar algunas conclusiones. Tema III: Lenguaje sexista 

• Con el apoyo de la presentación el/la


instructor(a) presentará las definiciones Técnica: PERRO, PERRA…
de estereotipo y rol.
Objetivo: Ubicar el valor social que se tie-
Sugerencias: • Editar previamente las es- ne de lo femenino y de lo masculino por
cenas o videos que se proyecten, lo cual medio del lenguaje, así como reflexionar
evitara pérdida de tiempo y ritmo en el tra- sobre las causas de la desvaloración de
bajo. las características femeninas y masculi-
• Como tarea se puede pedir a los y las nas.
participantes que analicen canciones, vi-
deos, telenovelas, comerciales, observan- Material: Hojas de rotafolio; plumones de
do estereotipos y roles tradicionales, así colores; cinta adhesiva.
como el papel de los medios de comuni-
cación en su preservación o cambio. Tiempo: 30 minutos.
• Rompe hielo
Técnica: LA CAJA MÁGICA… Desarrollo: • El/la instructor/a divide al
grupo en subgrupos dependiendo del nú-
Objetivo: Estimular la imaginación, la ca- mero de participantes;
pacidad gestual y la distensión del grupo
para iniciar la sesión.

Cascòn Soriano, Paco y Martín Beristain, Carlos; La alter-
nativa del juego I; Editorial Los libros de la catarata, Madrid,
Tiempo: 10 minutos. España, 2000, pág. 201.
tipos, productivos y reproductivos, así
• Les pide que escriban, en las hojas de
como la diferente valoración que se asig-
rotafolio, una lista de palabras que se utili-
na a unos y otros. Así también, les permite
zan en femenino y masculino, así como su
analizar algunas causas de la diferente va-
significado. Para realizar esta actividad les
loración del trabajo remunerado y del tra-
darán diez minutos.
bajo no remunerado, y sus características
• En plenaria, con una discusión dirigida,
de discriminación, sexismo, subordinación
el grupo revisa las listas de palabras y sus
y violencia.
significados. Para que el impacto de la ac-
tividad surta efecto, se recomienda empe-
Materiales: Hojas de rotafolio; tarjetas de
zar por definir la palabra en masculino y
trabajo de colores; cinta adhesiva; plumo-
después en femenino.
nes de colores; definiciones en tarjetas;
• Cuando los/las participantes han descu-
fotocopias de matrices y esquemas.
bierto el sentido de la técnica, reflexionar
con el grupo acerca de las risas, equivo-
Tiempo: 40 minutos.
caciones y/o evocaciones ante cada una
de las palabras definidas.
Desarrollo: • El/la instructor/a pide al gru-
• Finalmente, es importante invitar a que
po que, como lluvia de ideas, mencione
las personas participantes concluyan y re-
diferentes tipos de trabajos, o actividades
lacionen el tema tratado con las reflexio-
laborales que pueden desarrollarse en un
nes de la actividad realizada.
contexto rural o urbano.
• Dentro de las conclusiones, el/la facilita-
• Algunos ejemplos de los tipos trabajo
dor/a enfatizará, como seguramente sur-
son: sembrar la tierra, pescar, construir
girá en los comentarios, que las palabras
10 edificios, cortar leña, cosechar, vender,
en masculino tienen una valoración de
limpiar, preparar alimentos, cuidar niños y
superioridad o positivas; mientras que las
niñas. Se puede también nombrar oficios
utilizadas en femenino tienden a la inferio-
o profesiones como abogado, médico,
ridad o a tener cargas negativas.
dentista, contador, ingeniero. Es impor-
tante que el/la facilitador/a promueva que
se nombre un número importante de ac-
tividades, mínimo veinte, de preferencia

Tema IV: Trabajo productivo más de treinta.


• El/la facilitadora explicará al grupo que
y reproductivo todos estos tipos de trabajo o actividades
laborales pueden clasificarse en dos ca-
Técnica: ¿YO REPRODUCTIVA, tegorías, a saber: productivas y reproduc-
TÚ PRODUCTIVO?... tivas. De inmediato explicará estos dos
conceptos, previamente escritos en hojas
Objetivo: Que las y los participantes iden- de rotafolio.
tifiquen actividades que realizan hombres
y mujeres, analizando el valor diferenciado • Trabajo productivo: Es la producción o
del trabajo productivo, comparado con el elaboración de bienes y servicios concre-
reproductivo. tos, ya sea para generar ingresos, comer-
Esta técnica permite que las y los par- cio o subsistencia. Son tareas que contri-
ticipantes clasifiquen los trabajos en dos
buyen económicamente al sostenimiento Guiones
de la familia y de la comunidad. Poder con: • Lo que logras cuando traba-
jas con otras personas en un grupo y con
• Trabajo reproductivo: Se refiere a la el esfuerzo y el trabajo de todas alcanzan
atención y el mantenimiento de las vida lo que se proponen.
humana dentro y fuera del hogar; incluye
la elaboración de alimentos, mantenimien- Poder sobre: • La capacidad de influen-
to del hogar, casa o albergue y cuidado de ciar a una persona para que haga lo que
la salud, entre otros. deseas, a través de la coacción el chanta-
je o manipulación.

Poder para: • Permite controlar y manejar


una situación según tus necesidades. Es
Tema V: Relaciones de la capacidad para resolver un problema,
entender un trabajo o aprender una nueva
poder habilidad.
Técnica: SOCIODRAMA ¿Y YO?
Poder interno: • Es una fuerza que exis-
¿TENGO PODER?
te dentro de ti, cuyas fuentes son la au-
toaceptación y el autorespeto. Este poder
Objetivo: Los/las participantes identifica-
sólo te lo puedes dar a ti misma ó a ti mis-
rán el uso del poder en las relaciones entre
mo.
hombres y mujeres, así como sus conse-
cuencias. 11
ROMPE HIELO
Material: Guiones escritos para cada
equipo. Para la representación se utili-
zarán elementos que las personas lleven
consigo.
Técnica: DRAMATIZACIÓN DE
REFRANES…
Tiempo: 30 minutos.
Objetivo: Que las/los participantes desa-
Desarrollo: • Dividir al grupo en cuatro
rrollen la habilidad para comprender men-
subgrupos. Entregar a cada uno el “guión”,
sajes y transferir significados a situaciones
que contendrá las situaciones y las formas
concretas.
de poder que se deberán representar.
• Cada equipo tendrá 5 minutos para pre-
Material: Cinco tarjetas con un refrán
parar su representación, y tendrá otros 5
cada una.
minutos para presentarla.
Tiempo: Diez minutos.
• Al terminar las representaciones, analizar
en una plenaria los contenidos y las con-
Desarrollo: • Se preparan cinco refranes
secuencias de la utilización del poder.
escritos.
• Propiciar la participación de los/las in-
• Se les pide a los/las participantes que se
tegrantes del grupo en la exposición del
reúnan en semicírculo al centro del salón.
tema, a manera de conferencia interacti-
• Se invita a cinco personas a que repre-
va.
senten los refranes por medio de mímica,
mientras que el resto del grupo adivina
cada refrán.
• Analizar el refrán en situaciones concre-
tas.
• Algunos ejemplos de refrán son los si-
guientes:

Árbol que crece torcido, jamás su tronco


endereza.
Chango viejo no aprende maroma nue-
va.
No por mucho madrugar amanece más
temprano.
El que nace para tamal del cielo le caen
las hojas.
El que nace para maceta no pasa del co-
rredor.

12

Tema VI: ¿Igualdad o


equidad?
Técnica: Exposición

Objetivo: Analizar el tema de la división


sexual del trabajo.

Material: Computadora laptop; cañón;


proyector de acetatos; copia fotostática
de la presentación.

Tiempo: 15 minutos.

Desarrollo: • El/la facilitador/a expone el


tema de la división sexual del trabajo y el
valor del mismo, en el ámbito público y el
privado, con apoyo de un diaporama.


Sales, Matías; Carpetas de Dinámicas de Grupo, página 4.
Carta descriptiva

Taller: Caminando hacia la igualdad

Objetivo: Las/los participantes en el taller reconocerán los conceptos de masculinidad y


feminidad como construcciones sociales, así como distinguirán formas actuales de ser
hombres y mujeres construyendo relaciones igualitarias.

PRIMERA SESIÓN

TÉCNICA Y
TEMA OBJETIVO MATERIAL TIEMPO
PROCEDIMIENTO

EXPECTATIVAS Los y las participantes Dibujarán su mano en un Hojas en pa- 5 minutos. 13


expresarán sus ex- papel, y en cada dedo pel, lápices,
pectativas del taller. escribirán cada una de sus cinta adhe-
expectativas, pegando los siva.
papeles en las paredes del
salón.

ROMPE HIELO Favorecer la disten- Una persona anuncia “tocar Ninguno. 5 minutos.
Toca azul sión en el grupo y azul” (u otro color u objeto).
prepararlo para las Las/os participantes deben
actividades. tocar algo que lleve otra
persona del color anun-
ciado o la zona o el objeto
nombrados.

REGLAMENTO Los y las participantes En hojas de rotafolio se es- 5 minutos.


expresarán las reglas cribirán las propuestas de
que se tendrán a lo reglas que los y las partici-
largo del taller. pantes expresen para que
se lleven a cabo a lo largo
del taller.
TÉCNICA Y
TEMA OBJETIVO MATERIAL TIEMPO
PROCEDIMIENTO

FORMACIÓN DE Los y las participantes Se les pedirá a los/las Juguetes. 40 minutos.


LA IDENTIDAD identificaran en que participantes que lleven
DE GÉNERO etapas de la vida se juguetes, los cuales se
forman formando las colocarán en el centro del
identidades masculina salón. Se hará una técnica
y femenina. de relajación en la cual se
les pedirá que regresen
a su infancia, tomen los
juguetes con los que
jugaban y jueguen durante
un tiempo determinado. Al
finalizar se les hará regresar
al momento actual. Se les
explicará cómo es que
se forma la identidad de
acuerdo con diferencias bi-
ológicas y lo que llamamos
género.

ESTEREOTIPOS Los y las participantes Se le proyectará al grupo Videos. 60 minutos.


Y MEDIOS identificarán los videos previamente selec-
DE COMUNI- estereotipos que se cionados para analizarlos
14 CACIÓN perpetúan a través de en grupo, identificando
los medios de comu- los modelos de hombre y
nicación. mujeres que son comunes
en los medios de comuni-
cación.

SEGUNDA SESIÓN

ROMPE HIELO Relajar al grupo para Las personas participantes Ninguno. 10 minutos.
Caja mágica iniciar. se ponen en cuclillas y se
tapan la cabeza con las
manos, metiendo la cara
entre las piernas. Quien da
las instrucciones dirá “de
la caja salen motos” (u otra
cosa). Los/las participantes
se levantan e imitan el ob-
jeto mencionado.
TÉCNICA Y
TEMA OBJETIVO MATERIAL TIEMPO
PROCEDIMIENTO

LENGUAJE Los y las participantes El grupo se divide en sub- Hojas de 30 minutos


SEXISTA reconocerán el uso grupos dependiendo del rotafolio,
del lenguaje sexista número de participantes. plumones,
como parte de la dis- Se elabora una lista de
criminación hacia la palabras en femenino y
mujer. masculino y se describe
su significado. Las listas
se exponen y se menciona
el contexto en el que se
escuchan estas palabras,
analizando su significado.

DIVISIÓN Las y los partici- El grupo se divide en dos Hojas de 40 minutos


SEXUAL pantes identificarán subgrupos. El grupo 1 rotafolio,
DEL TRABAJO las actividades que realiza la actividad acerca plumones,
realizan hombres y del trabajo productivo y el
mujeres y analizarán equipo 2 realiza la actividad
el valor diferenciado del trabajo reproductivo.
del trabajo productivo
y el reproductivo

GÉNERO Y Los y Las partici- Sociodrama: El grupo se Hojas de 30 minutos.


PODER pantes identificarán divide en dos subgrupos a rotafolio, 15
el uso del poder en los cuales se les darán situ- plumones.
las relaciones entre aciones diferentes donde
hombres y mujeres, aparezca el uso del poder
así como sus conse- en diferentes relaciones.
cuencias. Luego se representarán y
analizarán esas situaciones.

TERCERA SESIÓN

ROMPE HIELO Que las/los partici- Se preparan cinco refranes Cinco 10 minutos
Dramatización de pantes desarrollen la y se solicita al grupo que tarjetas con
refranes habilidad para com- cinco personas los rep- refranes.
prender mensajes y resenten por medio de
transferir significados mímica, mientras que el
a situaciones concre- resto del grupo deberá
tas. adivinar el refrán.

IGUALDAD O Que las/los par- Mediante la proyección de Diapositivas. 10 minutos.


EQUIDAD ticipantes puedan diapositivas se revisan los
reconocer las diferen- conceptos de igualdad y
cias entre igualdad y equidad para revisar cuales
equidad de oportuni- son las diferencias.
dades.
TÉCNICA Y
TEMA OBJETIVO MATERIAL TIEMPO
PROCEDIMIENTO

PROPUESTAS Los y las partici- En hojas de rotafolio se Hojas de 50 minutos.


pantes harán propu- escriben las propuestas rotafolio
estas con perspec- de los/las participantes plumones.
tiva de género para acerca de las desigual-
su escuela. dades que existen en su
escuela entre hombres y
mujeres. Se formarán a
través de sus propuestas
nuevas masculinidades y
nuevas feminidades.

CIERRE Los y las partici- Cada uno de los partici- Hojas de 50 minutos.
pantes compartirán pantes comparte con el papel.
lo que se llevan del grupo que lo que apre-
taller ndió en el taller, qué se
lleva y qué deja al grupo.
Dice si se cumplieron sus
expectativas del taller, de
16 manera escrita.
Anexo I

Identificación de sí mismo:
identidad de género
Diane Papalia y Rally Wendkos

Las explicaciones comúnmente aceptadas A través de la identificación, los niños


sobre el desarrollo de la identidad del gé- comienzan a creer que ellos tienen las mis-
nero son las teorías del Aprendizaje Social mas características de un modelo. Cuando
y la Cognoscitiva. Con todo, la primera ex- se identifican con un modelo competente y
plicación la dio la teoría Psicoanalítica, en la apropiado, los niños se sienten agradecidos
cual, la identificación del género se presenta y orgullosos. Cuando el modelo es inadecua-
cuando el niño se identifica con el padre del do, pueden sentirse infelices e inseguros.
mismo sexo. Aunque la teoría del Aprendizaje Social
La Teoría del Aprendizaje Social explica parece tener sentido, es difícil de probar. Los
la identificación en general, y la identificación niños imitan a los adultos, pero no siempre a
17
de género en particular, como la consecuen- aquellos de su mismo sexo y, con frecuen-
cia de observar e imitar modelos. En su forma cia, los niños no imitan al padre en todo. El
típica, un modelo es un padre, pero los niños análisis de una gran cantidad de estudios su-
también se moldean a sí mismos según otras giere que los padres animan las actividades
personas, un hermano o hermana mayor, un determinadas por el género en el juego y los
maestro, un compañero o un personaje de quehaceres domésticos, y que los papás tie-
televisión, quienes también pueden servir nen más posibilidad que las mamás para di-
como modelos. Los niños pueden adoptar ferenciar entre niños y niñas. No obstante, los
características de varios modelos diferentes. padres simplemente pueden reforzar las pre-
Jerome Kagan (1971) mencionó cuatro ferencias de sus hijos en lugar de crearlas.
procesos interrelacionados que establecen y El aprendizaje social puede resaltar la ad-
fortalecen la identificación: quisición de la identidad del género en los ni-
ños y los estándares de comportamiento. Sin
1. El niño quiere ser como el modelo. embargo, la simple imitación y el refuerzo no
2. Los niños creen que ellos son como el parecen explicar del todo cómo ocurre esto.
modelo. La teoría cognoscitiva de desarrollo de
3. Los niños experimentan emociones Lawrence Kohlberg (1966) plantea que una
como las que siente el modelo. niña aprende que es ella porque la gente la
4. Los niños actúan como el modelo. llama niña. Ella se figura cuáles son las cosas
que se “supone” hacen las niñas y las hace.


Papalia, Diane E. y Wendkos Olds, Rally; Psicología del De-
sarrollo, Ed. Mc Graw Hill, Estados Unidos, 1999, págs. 370-
377.
Aprende su género en la misma forma en que dedor del esquema de género. Lo organizan
aprende todo lo demás: al pensar acerca de sobre esta base porque ven que la sociedad
su experiencia. Este es el aspecto fundamen- clasifica a las personas más por el sexo que
tal de la teoría. por cualquier otra cosa: hombres y mujeres
Para aprender su género afirma Kohl- visten diferente, juegan con juguetes diferen-
berg, los niños no dependen de los adultos tes, utilizan servicios sanitarios separados y
como modelos o dispensadores de refuerzos se agrupan por separado en la escuela. En-
o castigos; por el contrario, se clasifican ac- tonces, cuando los niños ven el esquema de
tivamente a sí mismos y a los demás como género en su cultura, lo que se “supone” que
hombres o mujeres y luego organizan su los niños y las niñas deben hacer, adaptan a
comportamiento alrededor del género. él sus propias actitudes y comportamiento.
La identidad de género –la conciencia de Desde el rango completo de todos los atribu-
ser hombre o mujer– suele comenzar hacia tos humanos, presentan aquellos a los que se
los dos años de edad. A los tres, según Ko- ajustan de acuerdo con el esquema del gé-
hlberg, la mayoría de los niños y niñas tienen nero en su sociedad. En Estados Unidos las
una idea firme de cuál es el sexo al que per- niñas aprenden que deberán ser maternales,
tenecen. mientras que los niños aprenden que debe-
La conciencia de género o la conserva- rán ser fuertes y agresivos. Luego, los niños
ción de género es la comprensión que alcan- se observan a sí mismos: sí actúan en el gé-
za un niño o niña de que su sexo siempre será nero “apropiado”, su autoestima aumenta; en
el mismo. Según Kohlberg, las diferencias de caso contrario, se sienten inadaptados. Esta
género en el comportamiento siguen al esta- teoría supone que como el esquema de gé-
blecimiento de la conciencia de género. La nero se aprende, puede modificarse para lo-
18 razón para que una niña prefiere las muñecas grar el desarrollo saludable de ambos sexos.
a los camiones no es la aprobación que ella ¿Qué tan diferentes son los niños y las
recibe por esas preferencias (como en la teo- niñas? Las diferencias físicas entre los be-
ría del aprendizaje social) sino su consciencia bés son leves: los varones son ligeramente
cognoscitiva de que esas cosas se ajustan más largos y musculosos pero también son,
con la idea que tiene de sí misma como una en cierto modo, más vulnerables físicamente.
niña. Una vez que los niños aprenden que Otras diferencias casi no existen antes de los
siempre serán hombres o mujeres, adoptan tres años aunque alguna investigación sugie-
los comportamientos “apropiados para su re que los niños son más activos. Después
sexo”. de ese periodo las diferencias se hacen más
Sandra Bem enunció la teoría del esque- marcadas pero chicos y chicas, en promedio,
ma del género, un enfoque “cognoscitivo- son “más parecidos que diferentes”.
social” que contiene elementos de la teoría En su recopilación de más de dos mil es-
Cognoscitiva del desarrollo y la del Aprendi- tudios, Maccoby y Jaclin (1974) encontraron
zaje Social. Se desarrolla alrededor del con- solamente unas pocas diferencias significa-
cepto de esquema de género (Bem 1983, tivas entre chicos y chicas. Tres diferencias
1985). Un esquema es un patrón de compor- cognoscitivas –las niñas tienen una capaci-
tamiento organizado mentalmente que ayuda dad verbal superior y los muchachos habili-
a un niño a escoger información. dades matemáticas y espaciales- no apare-
Según Bem, los niños se socializan en sus cen sino desde los diez u once años de edad.
roles de género. Primero desarrollan un con- Análisis más recientes encontraron que estas
cepto de lo que significa ser hombre o mujer diferencias son muy pequeñas en realidad.
mediante la organización de información alre- Las presentadas en las habilidades verbales
son tan pequeñas que casi carecen de im-
portancia (Hyden y Linn, 1988). Las que se
registraron en matemáticas son complejas
pero también pequeñas y en años recientes
se han reducido aún más. En la población
general, ningún sexo demostró una mejor
comprensión de los conceptos matemáticos,
las niñas fueron excelentes en cálculo y los
muchachos no manifestaron ninguna capaci-
dad superior para la solución de problemas
hasta la escuela secundaria (Hyde, Fennema
y Lamon, 1990).
Las diferencias en la personalidad tam-
bién son pocas. La diferencia de género más
clara es que los hombres tienden a ser más
agresivos, comenzando en la niñez tempra-
na. Los muchachos juegan con más fuerza,
arman más peleas y son más propensos a
tratar de dominar a otros niños y enfrentarse
a sus padres; discuten más, riñen con más
frecuencia y tienen más condiciones para uti-
lizar la fuerza o amenazas de fuerza para con-
seguir sus propósitos, mientras que las niñas
tratan de solucionar los conflictos mediante 19
la persuasión antes que con el enfrentamien-
to. Las niñas cooperan más con los padres
y tienden a seguir las reglas (como respetar
al turno) para evitar enfrentamientos con sus
compañeros de juegos. Las niñas tienen más
posibilidad de manifestar empatía para iden-
tificarse con los sentimientos de otras per-
sonas (N. Eisenberg, Fabes, Schaller y Millar,
1989; M.L. Hoffman, 1977).
Anexo II

La diferencia sexual y su
representación en el
Diccionario de la Lengua
Española
Ana Vargas

Es la relación con otras mujeres y el reco- Mi interés por la lengua ha sido y es un


nocimiento de autoridad femenina lo que me interés básicamente político. Interés que ha
permite nombrar –usando el lenguaje como sido compartido por algunas mujeres en los
mediación– aquello que creo debe ser nom- contextos profesionales en los que he traba-
brado y dicho para que tenga existencia en jado, fundamentalmente relacionados con la
el mundo común, mundo de mujeres y hom- educación, y que me han facilitado y propi-
bres. ciado la reflexión, el estudio y la investigación
20
La cuestión de la lengua siempre ha es- sobre el lenguaje.
tado presente en las reflexiones políticas del En este sentido, mi participación en el
movimiento de mujeres, y diferentes grupos grupo NOMBRA, desde sus inicios en 1994,
con diferentes tendencias feministas han lu- me ha puesto en relación con mujeres que
chado para evitar el sexismo, el androcentris- trabajan la lengua desde la propia disciplina.
mo y, sobre todo, el uso del masculino gené- A la hora de enfrentarme, concretamente,
rico que oculta la diferencia sexual al situar con una investigación sobre el Diccionario de
el masculino con la palabra “hombre” como la Real Academia Española, he querido ha-
representante de la humanidad. cerlo como historiadora, buscando un signi-
Sobre el masculino utilizado como ge- ficado histórico a las palabras que recoge el
nérico, el androcentrismo, el sexismo y las Diccionario y a sus definiciones, a lo que han
normas gramaticales que se refieren a estas representado en el pasado y a lo que repre-
cuestiones, existen ya diversos trabajos que sentan en el momento actual los espacios de
son cuantitativa y cualitativamente significa- realidad femenina que han nombrado y que
tivos. nombran. No he abordado por lo tanto otras
Muchas mujeres han hablado, investiga- cuestiones, como el análisis sintáctico del
do y escrito sobre todo ello, aunque hasta sexismo y el androcentrismo, que estarían
ahora no se habían publicado estudios mo- más relacionadas con el área de conocimien-
nográficos sobre el Diccionario de la Real to de las lingüistas.
Academia Española, tratando de poner en Como investigadora me he acercado al
común sus hallazgos. Diccionario, buscando las palabras que re-

http://w3.cnice.mec.es/recursos/secundaria/transversales/
instituto_mujer/diccionario/diferencia.htm
cogen significado histórico, sin abordar las Cuando leía toda la experiencia femeni-
cuestiones que, es más pertinente que sean na, el actuar y decir de las mujeres, tanto en
estudiadas y analizadas por las lingüistas. el pasado como en el presente, desde la des-
Ellas pueden decirlo mejor que yo y de ello igualdad y la opresión, no me permitía ver ni
hay una excelente muestra en el libro que ser consciente del gran espacio de libertad
ahora se presenta sobre el Diccionario de la que yo misma tengo y que también, ahora,
Lengua de la Real Academia Española. puedo ver en otras mujeres. Puedo ver y re-
Como escribió la gran humanista del si- conocer grandeza femenina y no solo miseria
glo XV Laura Cereta “tus vituperios me can- y carencia; lo que me impide nombrar esto
san los oídos”, y efectivamente, se encuen- que es, también, un espacio de la realidad,
tran muchos vituperios hacia las mujeres y lo no es ninguna ley ni institución, sino el ries-
femenino en el Diccionario. go que supone ponerse en juego en primera
El Diccionario no solo recoge sino que persona, partiendo de sí. Un partir de sí que
define las palabras; recoge fragmentos ori- necesita mediación, porque es la relación
ginales de experiencia, aunque los defina a con otras mujeres y el reconocimiento de au-
su medida. Sin embargo, también puedo ver toridad femenina lo que me permite nombrar
en él otras cosas, si se verlas y nombrarlas. aquello que creo debe ser nombrado y dicho
Porque el patriarcado no ha ocupado siem- para que tenga existencia en el mundo co-
pre la realidad entera, no ha podido cancelar mún, mundo de mujeres y hombres. Decir y
toda la experiencia femenina -así ha escrito no repetir, como hacía la ninfa Eco, algo que
la historiadora Milagros Rivera. Siempre han no conlleva ningún riesgo, pero tampoco nin-
existido y existen espacios, grandes en unas guna ganancia.
épocas y más pequeños en otras, en los que Mi participación en el grupo NOMBRA
algunas mujeres han podido hacer y decir el ha sido el contexto que ha posibilitado ma- 21
mundo autónomamente. Ese hacer y decir terializar el trabajo que ahora se recoge en el
de manera autónoma tampoco ha podido ser libro que presentamos, el título de mi trabajo
cancelado totalmente por la lengua, y en este es “La diferencia sexual y su representación
caso por el Diccionario de la Lengua Españo- en el Diccionario de la Real Academia de la
la. Más allá de los “vituperios que me cansan Lengua Española” y su contenido lo expongo
los oídos”, en el Diccionario puedo reconocer brevemente a continuación.
experiencia femenina nombrada, o mejor di- Metodológicamente, este trabajo lo he
cho, fragmentos de experiencia femenina, no llevado a cabo a través del estudio de una
necesariamente dependiente ni funcional al muestra que consiste en la selección de en-
orden patriarcal y que no han sido totalmente tradas de referente humano en femenino
usurpados por el orden dominante masculi- que aparecen en el Diccionario. La muestra
no. Son fragmentos vivos en los que reco- es cualitativa y he analizado concretamente
nozco significados propios a la experiencia los sustantivos femeninos y aquellas entra-
femenina, aunque el nombrarlo me produzca das que ponen “mujer que…”, “mujer de…”.
cierto vértigo, ya que, como dice la filósofa No considero entradas en femenino aquellas
María Zambrano: “por extraño que parezca, que lo hacen en masculino y le añaden la ter-
cuando algo se revela como dotado de vida minación en femenino. Ejemplo: abogado/a;
se hace más visible, aunque al mirarlo expe- operador/a; sino que me refiero a entradas
rimentos el vértigo… Sólo lo que está vivo, a tales como: abadesa, abuela, cajera, cunera;
nosotros, vivientes, puede llegarnos”. plañidera, randera… etc. Estas entradas, en


Citado en Milagros Rivera, Una mirada a dos generaciones de 
María Zambrano, La España de Galdós, Ediciones Endy-
hombres al final del patriarcado, (en prensa). mion, Madrid, España, 1989, págs. 23-24.
algunos casos, tienen también entradas en para la historia de las mujeres, ese tesaurus
género masculino y en otros casos no. Parto ordena la lengua y la clasifica reconociendo
de la base de que en estas voces (entradas originalidad y sentido propio a la experiencia
en femenino) se ponen de manifiesto varias femenina: algo que me ha permitido desorde-
cuestiones. La primera cuestión que he ob- nar la sistematización patriarcal de la lengua y
servado es que son voces que nombran o encontrar en ese desorden experiencia feme-
aluden a una experiencia exclusiva o predo- nina original. Es una cuestión de autoridad.
minantemente femenina o en la que ha habi- Cuando una mujer permanecía encerra-
do un hacer femenino importante. Relaciona- da en su ámbito doméstico y la sociedad le
dos con ella, se encuentran los términos que prohibía ser una persona adulta, palabras
nombran oficios, profesiones, experiencia como ciudadanas, mujeres o todos aquellos
religiosa y presencia en las instituciones. La femeninos de profesiones no tradicionales
segunda cuestión es que se pone de relieve no se consideraban necesarios y por tanto,
la distinta valoración que se otorga a la ex- no eran de uso común. Pero los tiempos es-
periencia femenina y masculina, pero no una tán cambiando y las mujeres ocupan pues-
valoración distinta en el sentido de experien- tos de trabajo, cargos directivos, han salido
cia diferente, sino, más bien en el sentido de a la esfera de lo público y entrado por igual
una distinta atribución de valor en detrimen- en todas las esferas de la vida. Sin embargo
to, omisión, y escamoteo de lo femenino, así se siguen manteniendo costumbres atávicas
como también el hecho de definir lo femenino tales como: no nombrar a las mujeres en los
a través de lo masculino. La tercera cuestión lugares en los que están, siendo de nuevo
se centra en la información que proporcio- ocultadas, esta vez con el velo de palabra y
nan aquellos términos que hacen referencia bajo los muros de las frases. A las mujeres se
22 al cuerpo femenino, al comportamiento, la les supone la presencia pero no se las nom-
sexualidad, las relaciones y la palabra. bra.
He clasificado la información obtenida en
diferentes apartados, según se nombren ám-
bitos distintos de la experiencia femenina o,
para decirlo de una forma más precisa, de la
experiencia femenina tal y como la nombra el
Diccionario.
Por una parte, la dificultad más importan-
te que se me ha presentado al realizar este
trabajo ha sido la de definir los distintos apar-
tados, ya que es obvio que dividir la expe-
riencia humana en compartimentos estancos
y, en éste caso, la experiencia femenina, o
lo que de ella es nombrada en el Dicciona-
rio, no resulta fácil. Por otra parte, no todos
los términos eran fácilmente incluibles bajo
un apartado u otro. En este sentido, fue una
orientación para mí el tesaurus elaborado por
el grupo de investigación DUODA, del Cen-
tro DUODA de la Universidad de Barcelona.
Porque aun siendo herramientas muy distin-
tas, un diccionario normativo y un tesaurus

http://www.interbook.net/colectivo/ceapa/nosex.htm#arriba
Anexo III

¿Qué generó el género?


Martha Lamas

Igualdad y diferencia
La diferencia sexual se ha traducido siem- rar las diferencias entre los individuos para un
pre en desigualdad social. Por eso, al hablar
propósito particular o en un contexto especí-
de igualdad entre los sexos nos estamos
fico. Michael Walzer lo formula de esta ma-
refiriendo al problema de la desigualdad de
nera: “el significado de raíz de la igualdad es
las mujeres en relación con los hombres. Y
negativo; en su origen, el igualitarismo es una
como la diferencia sexual no va a desapare-
política abolicionista. Se dirige a eliminar no
cer, ¿de qué manera se puede abordar esta
todas las diferencias, sino un conjunto parti-
cuestión que, finalmente, encarna el nudo de
cular de diferencias”. Eso supone un acuerdo
la aspiración “democrática” de que todas las
social para considerar a personas obviamen-
personas sean consideradas ciudadanos y
te diferentes como equivalentes (no idénticas) 23
ciudadanas iguales?
para un propósito dado.
Existe gran complejidad en la utilización
Vemos por lo tanto que la noción política
de los conceptos de igualdad y diferencia
de igualdad incluye, y de hecho depende de
en relación con las mujeres y los hombres,
un reconocimiento de la existencia de la di-
pues las personas somos iguales en tanto
ferencia; si los grupos o los individuos fueran
seres humanos y diferentes en tanto sexos.
idénticos no habría necesidad de pedir igual-
La diferencia se produce sola; la igualdad hay
dad. De ahí que la igualdad se defina como
que construirla. La igualdad no es un dato en
una diferencia deliberada frente a diferencias
la organización humana; es un ideal ético.
específicas. Un punto importante radica,
Como bien señala Jean Starobinsky, la igual-
pues, en distinguir la calidad de lo idéntico
dad tiene dos dimensiones, la filosófica y la
de la de igual.
sociopolítica; se trata de una interrogación
La diferencia sexual ha sido utilizada para
filosófica relacionada con la representación
justificar la subordinación femenina. Mientras
que nosotros nos hacemos de la naturale-
que cada día hay mayor conciencia del racis-
za humana y, al mismo tiempo, implica una
mo y de la falsedad de sus argumentaciones
reflexión sobre el modelo de sociedad justa
que utilizan a la biología con fines discrimi-
que nos proponemos.
natorios, todavía es poca la conciencia so-
bre el sexismo, que pretende hacer lo mismo
Personas diferentes pero equivalentes
con la diferencia sexual. Sabemos que sobre
En la teoría política de los derechos en la que la biología se ha construido el género, y que
se apoyan las demandas de justicia de los muchas de las reglamentaciones y prohibi-
grupos excluidos, la igualdad significa igno- ciones que impone éste no se derivan de la
biología, sino que son construcciones socia- en los términos de un discurso planteado por
les ¿Cómo, entonces, abordar la diferencia esta oposición, se acepta la premisa conser-
sexual sin relegar la calidad igualitaria de los vadora de que como las mujeres no pueden
seres humanos? ser idénticas a los hombres en todos los as-
Joan W. Scout propone que más que rei- pectos, no pueden esperar lograr la igualdad
vindicar la diferencia o la igualdad, hay que social, laboral y ciudadana.
buscar formas no esencialistas de plantear
la diferencia. O sea, reivindicar la diferencia
sexual –diferencia fundante– desde una pla-
taforma de igualdad. Scout señala que mien-
tras la diferencia sexual continúe siendo un
principio ordenador en nuestra sociedad hay
que cuestionar cómo se usa para marcar la
división entre lo público y lo privado, también
cómo se elimina u oculta del discurso y la
práctica políticos. Esto conduce a dos gran-
des reordenamientos. El primero es la formu-
lación de la relación entre el ámbito público y
el privado, y el segundo es la introducción de
la diferencia sexual en la política.

El dilema de la diferencia
Esto requiere poner mucha atención en el di-
24
lema de la diferencia. Este dilema radica en
que, cuando se ignora la diferencia, se da
paso a una falsa neutralidad y cuando se le
toma en cuenta se puede acentuar su estig-
ma. Tanto destacar como ignorar la diferen-
cia implican el riesgo de recrearla, ése es el
dilema de la diferencia.
Además como igualdad y diferencia se
plantean en forma dicotómica se presenta
una elección imposible. Si una mujer opta
por la igualdad, ya no podrá hacer valer las
reivindicaciones que se desprenden de su di-
ferencia; pero si opta sólo por la diferencia,
admite que la igualdad es inalcanzable. Co-
locar igualdad y diferencia en una relación de
oposición tiene, por lo tanto, un doble efecto
negativo. Por un lado, niega la forma en que
la diferencia ha figurado desde hace tiempo
en las nociones políticas de igualdad, y por
el otro, sugiere que la semejanza es el único
terreno donde se puede reclamar la igualdad.
Esta postura coloca a las mujeres en una po-
sición difícil ya que mientras discuta y piense
Anexo IV

¿Se nace o se hace?


INMUJERES, el ABC del género en la administración pública

¿Qué es género?
El término género fue utilizado por primera vez para explicar un caso de psicología médica.
En 1968 Robert Stoller realizó un estudio del que obtuvo datos muy interesantes. Al investigar
casos de niños y niñas cuyo sexo no estaba bien definido al nacer, se dio cuenta de que, si
eran criados como niños –siendo biológicamente niñas– se comportaban como hombres y
viceversa. De este análisis, Stoller concluyó que la interacción social de los adultos con los
infantes influye de manera decisiva en la construcción de la identidad sexual de niños y niñas,
al menos en sus comportamientos.
Por otra parte, Gayle Rubin, considerada como la creadora de la categoría de género,
utiliza por primera vez esta categoría en 1977 para referirse al sistema de jerarquías sociales
basadas en las diferencias sexuales, y en el cual se sustenta el sistema de discriminación de
las mujeres.
25
Con base en lo anterior, es posible definir los conceptos sexo y género:

SEXO GÉNERO

Diferencias y características biológicas, Conjunto de ideas, creencias y atribucio-


anatómicas, fisiológicas y cromosómicas nes sociales, construidas en cada cultura
de los seres humanos que los definen y momento histórico, tomando como base
como hombres y mujeres. la diferencia sexual; a partir de ello se con-
struyen los conceptos de masculinidad y
Se nace con esas características, son uni- feminidad, lo cuales determinan el com-
versales e inmodificables. Ejemplo: Sólo portamiento, las funciones, oportunidades,
los hombres tienen la capacidad de pro- valoración y las relaciones entre hombres
ducir espermatozoides; únicamente las y mujeres.
mujeres tienen ovarios y matriz.
Son construcciones socioculturales que
pueden modificarse, dado que han sido
aprendidas. Por ejemplo: en épocas pas-
adas solo los hombres podían heredar;
en países como China a las mujeres que
pertenecían a determinadas clases socia-
les solo se les enseñaba bordado y canto.
El género está determinado por el tiempo, la • Dos terceras partes de los mil 300 millo-
época y el grupo social, los cuales han lleva- nes de personas pobres en el mundo son
do a polarizar sus atribuciones y roles socia- mujeres.
les: • Cada minuto muere una mujer debido
a complicaciones derivadas del embarazo
HOMBRE MUJER y del parto. La mayoría de esas muertes
podían evitarse.
cultivo de la cultivo del sentimiento
• Según estimaciones de la Organización
razón fuerza ternura
Mundial de la Salud, el 50 por ciento de las
valor debilidad
mujeres embarazadas en todo el mundo
trabajo belleza
padece de anemia.
vs.
política hogar Al respecto, cabe señalar que este tipo de
análisis es posible gracias a que se cuenta
ámbito público* ámbito privado**
con datos desagregados por sexo, y al reco-
*Ámbito público: Espacio y acciones vinculados con la nocimiento del género como una categoría
producción y la política, es en este ámbito donde se de análisis.
definen las estructuras socioeconómicas de las socie- La importancia de diferenciar entre sexo
dades, y constituyen el espacio tradicionalmente mas-
culino.
y género radica en que el argumento para
discriminar a las mujeres se relaciona mas
**Ámbito privado: Espacio (por ejemplo la casa) y ac- con lo que se les ha atribuido como género,
ciones (por ejemplo, cocinar) vinculados con la familia
que con características inherentes a su sexo.
y lo doméstico. En este ámbito, las mujeres tienen un
papel protagónico que no es valorado por la sociedad. Por ejemplo, en otras épocas no se propicia-
26 ba que las mujeres tuvieran una educación
En esta asignación arbitraria de atributos y académica formal porque se pensaba que
posibilidades, lo masculino se valoró como sólo necesitaban saber lo referente a la efi-
superior –paradigma de lo humano– y lo fe- caz administración de la casa y cuidado de
menino como inferior. Las diferencias biológi- los hijos e hijas.
cas, culturales y económicas se convirtieron No obstante, la discriminación contra los
en desigualdades, discriminación y no equi- hombres en algunos ámbitos también es un
dad. Así lo demuestran algunos datos inter- hecho; por ejemplo, hace menos de vein-
nacionales: te años se les juzgaba incompetentes para
atender y cuidar a sus hijos e hijas pequeñas,
• Las mujeres realizan cincuenta y dos por privándolos del disfrute de la paternidad.
ciento de las horas trabajadas en el mun- De lo anterior, concluimos lo siguiente:
do, pero sólo les pagan un tercio de estas
horas. • El concepto género alude las caracterís-
• Las mujeres constituyen dos terceras ticas socioculturales tanto de los hombres
partes de los 160 millones de personas como de las mujeres y a las relaciones
que no saben leer y escribir. entre ambos.
• Las mujeres son dueñas de sólo el diez • Es un concepto que incluye a hombres y
por ciento del dinero que circula y del uno mujeres, género no es sinónimo de mujer.
por ciento de la tierra cultivada en la tierra.
• Incluir la palabra mujer en los proyectos • La organización de los datos estadísticos
o calificar todos los sustantivos en feme- por sexo permite visibilizar las condiciones
nino y masculino, ni es suficiente ni supo- diferenciadas de hombres y mujeres como
ne necesariamente que ello suprima por sí una variable.
solo, la no equidad entre los sexos.

SISTEMA

Sexo Género

hombre mujer masculino femenino

fecunda concibe productivo asistencial


27

NATURAL SOCIOCULTURA
(se nace) (se aprende)

Diferencias biológicas Relaciones entre hombres y mujeres

NO CAMBIA PUEDE CAMBIAR


Anexo V

Los transmisores
tempranos de estereotipos
Mirta González

La situación actual de la mujer, en la socie- Al llegar a la adultez, los individuos tien-


dad, es el resultado de situaciones históricas den a afirmar que su versión particular del
relacionadas directamente, con una estruc- mundo es la correcta, y, más aún, es un pro-
tura socioeconómica, donde coexisten diver- ducto de su propia reflexión y experiencias.
sas formas de explotación. El mantenimien- Se encubre de esta forma la introyección de
to de una situación perjudicial para grandes mecanismos externos y muy especialmente
grupos sociales requiere de mecanismos que en el caso de mujeres, se convierten incluso
la justifiquen. La transmisión ideológica es un en transmisoras de una ideología tanto para
factor fundamental para el mantenimiento de ellas como para su prole.
la dominación y, en el caso de las mujeres, Desde el inicio de la gestación, se valo-
28 ésta se resume en una visión del mundo que ra en forma diferenciada el sexo de cada ser
no las acepta como iguales en las distintas humano. Posteriormente la familia, apoyada
instancias sociales. A continuación se hará por la sociedad en general y por los medios
especial énfasis sobre los procesos de trans- de comunicación masiva, refuerza y castiga
misión de ideas desfavorables para la parti- las conductas aceptadas o desaprobadas
cipación integral de las mujeres en todos los según el sexo. Los progenitores, a través del
aspectos sociales. vestuario, los juegos, cuentos, frases y cari-
La infancia, especialmente, es un período cias se convierten en modeladores del some-
de asimilación de conceptos, estructuras y timiento.
actitudes. Constituye, además, un momento Scout y Garret (1985) definen los “roles”
en la vida de todo ser humano donde éste­, sexuales como constelaciones característi-
por inexperiencia, inmadurez y dependencia, cas que cada cultura atribuye a los individuos
encuentra serias dificultades para cuestionar de acuerdo con su sexo.Los estereotipos so-
las pautas ofrecidas, las que tiende a acep- bre “roles” sexuales se refieren a creencias
tar como única verdad si provienen de una rígidas aplicadas en general a hombres y mu-
autoridad. Estas enseñanzas son, además, jeres, asumiendo que los mismos son univer-
grabadas profundamente, cumpliendo un im- sales y naturales.
portante papel –usualmente en forma acríti- Para el desarrollo humano, asumir como
ca– durante toda la vida. La niñez es, por lo propias conductas atribuidas al sexo es par-
tanto, un terreno fértil para la implantación de ticularmente relevante, ya que se basa en una
creencias erróneas. diferencia fisiológica primaria, lo que hace
más factible su contingencia con situaciones

González, Mirta, El sexismo en la educación. Editorial de la específicas.
Universidad de Costa Rica, Costa Rica, 2000, pp. 46-60.
Una de las características más impor- les, que continuarán complementándose en
tantes para la creación y mantenimiento de sus aspectos más importantes hasta fines de
prejuicios es el poder identificar fácilmente, a la educación básica (Emmerich y Shepard,
través de la experiencia externa, a los miem- 1982).
bros del grupo estereotipados. El proceso Desde la primera infancia se motiva a los
mediante el cual las personas aceptan y asu- niños a expresar aspiraciones ocupacionales.
men los atributos relacionados con los roles, Los preescolares tienen una comprensión
se denomina “desarrollo de roles sexuales”, bastante clara de la diferenciación del trabajo
que incluye varios componentes: conoci- por sexo y tienden a decir sus preferencias
miento de los roles sexuales, actitudes, con- por carreras tradicionales asociadas por su
ductas, auto-concepto y cogniciones. propio sexo. Estas preferencias se desarro-
Las actitudes dentro de las cuales se in- llan tempranamente y son evidentes mucho
tegran las normas se identifican como atribu- antes de ingresar a la escuela.
tos y juicios de valor acerca de cómo deben Kohlberg (1966) ha demostrado que es
de ser los roles y su factibilidad de cambio. posible interpretar los estereotipos de ro-
En el desarrollo de los roles sexuales, cobran les sexuales como una variable de desa-
especial relevancia tres procesos: instrucción rrollo cognitivo, sugiriendo que los niños se
directa, refuerzo directo y modelaje. auto clasifican y después procuran entender
Según Garret y Kehr (1985), el aspecto cómo comportarse de acuerdo con esa cla-
más importante es el denominado modelaje sificación. Señala que lo que determina las
o imitación, y que incluye tres procesos bá- diferencias conductuales por sexo no es lo
sicos secuenciales: observación, abstracción puramente genital, sino las clasificaciones
y acción. Primeramente, se observan las di- cognitivas y las interpretaciones que se in-
ferencias conductuales aprendiendo a través fieren de las características biológicas auto 29
del refuerzo vicario los modelos aceptados observadas, mas los consistentes “roles” de-
y esperados según el sexo. Posteriormente, mandados.
se generalizan las experiencias para aplicar- En el ámbito de la psicología, ya son clá-
las al propio comportamiento. En esta última sicos los experimentos basados en la imita-
fase, los niños tienden a presentar conduc- ción de conductas. Bandura (1965) observó
tas estereotipadas, ya que esperan refuerzos el aumento de la tasa de comportamiento
por su comportamiento, y prevén castigos en agresivo en preescolares, después de ver
caso contrario. una película con ese patrón.
Según los resultados de investigaciones, Los medios masivos de comunicación
la mayoría de los infantes, han identificado su frecuentemente presentan a personajes fe-
sexo entre los dos y los tres años (Thomp- meninos en función de objeto sexual o rea-
son 1975). Alrededor de los siete años se dan lizando actividades domésticas. Es típica la
cuenta de que el sexo no cambia, sino que es presentación de un hombre que, en varios
un atributo permanente. El conocimiento del anuncios, aconseja al ama de casa sobre el
rol sexual se aprende primeramente sobre mejor producto a usar. El modelo indica así
sí mismo/a, después de la gente del mismo dos aspectos: primero, que la labor de man-
sexo y, finalmente, del sexo opuesto. tenimiento casero es actividad de una mujer;
Smiljami Colonovic (1972) indica que las segundo, que es el hombre quien más sabe
diferencias conductuales sexistas se obser- y aconseja.
van en los grupos infantiles antes de los tres Después de observar repetidas veces
años. A partir de esa edad comienza la identi- anuncios como el anterior y dormirse escu-
ficación de los roles y los estereotipos sexua- chando “La bella durmiente”, la niña estará
preparada para comentar con su madre las respecto a la distribución de funciones en el
novelas de la tarde, donde, al fin, la llegada hogar.
del príncipe azul sacará a María de su pobre- Pero, los elementos unificadores de las
za para convertirla en una adinerada ama de creencias no son enseñados con un esquema
casa. Habrá así culminado el proceso ideoló- único, sino que cumplirán funciones diversas
gico para la dominación: dependencia, con- según los estratos socioeconómicos.
formismo, falta de iniciativa e intereses res- Araujo (1978) demostró que, con respec-
tringidos a su núcleo familiar inmediato. to a las metas educativas, las capas altas
premiaban la generosidad, responsabilidad y
Familia lealtad; las capas medias optaban por el lo-
gro personal, la honestidad, responsabilidad
La familia cumple una importante función de
y el logro de la felicidad; mientras que en el
reproducción social, fundamentalmente a ni-
caso de los obreros el respeto y la disciplina
vel económico-estructural, que trasciende a
se convertían en el eje central de tales metas.
niveles más amplios: la reproducción ideoló-
En cuanto a la diferenciación por sexo, en la
gica.
clase alta el don de mando y de poder resul-
En el proceso de apropiación de poder,
tó característico en la educación del varón,
los grupos dominantes tuvieron que recurrir a
mientras que a las niñas se les inducía a un
la violencia física, pero una vez afianzado su
comportamiento refinado y pasivo, resaltan-
domino, prefirieron sostenerse con base en
do la belleza y los buenos modales.
la aceptación de los dominados, evitando de
Investigaciones con familias de estratos
esta forma posibles levantamientos.
medios (Garbanzo) concluyeron en 1976 que
Las mujeres, debido su aislamiento his-
a los varones se les orientaba como futuros
tórico, constituyen un campo fértil para la
30 proveedores y autoridades de la familia, mien-
aceptación de ideas no coincidentes con la
tras que a las niñas se les reprimía el sentido
realidad, pues dada su inserción productiva
de competencia y se centraban sus activida-
no pueden verificar ni discutir con otros.
des en las de una futura ama de casa.
La aceptación de la discriminación como
Cortés en 1977 indicó que los métodos
natural convierte a la madre en una reproduc-
de crianza de las madres de clase social baja
tora inconsciente de la misma, convirtiéndose
tendían a ser más castradores e indiferentes
en el eslabón que la transmite, de generación
con la niña, en función de lo cual pensó que
en generación.
el machismo como ideología que descalifica
Durante los primeros años de vida de un
a lo femenino, no solo era asunto del hom-
niño/a, la madre es la principal agente trans-
bre, sino también de la madre, ya que en su
misor de ideas. El padre generalmente tiene
calidad de autoridad podía oprimir a su pro-
una mínima participación en las actividades
pio sexo en la persona de su hija. La relativa
diarias de crianza, asumiendo la función de
significancia que vio este investigador en la
autoridad solo en casos considerados como
clase baja, respecto a que se esperaba obe-
especiales por la esposa y que, por lo tanto,
diencia del varón, lo llevó a concluir que ello
requieren de una acción disciplinaria más se-
expresaría la necesidad de la madre de re-
ria.
afirmarse a través de él, de someterlo para
La diferenciación educativa por sexo es
completarse en la medida en que ignoraba
efectiva, no solamente por las acciones reali-
más a la hija.
zadas intencionalmente sobre la conducta de
En lo que respecta al campesinado,
los niños, sino también por la presencia con-
Chang y Castro en 1979 presentaron las pau-
tinua de modelos a imitar, en especial, con
tas generales con que las madres dirigían la
distribución de tareas entre sus hijos de am- misión ideológica. En la actualidad, todo
bos sexos. Los trabajos asignados a varones ser humano, sin importar la edad o status
eran: limpiar el patio, acarrear agua, limpiar socioeconómico, tiene acceso frecuente a
las ventanas, llevar comida a trabajadores del transmisiones radiales o televisivas, periódi-
campo, hacer mandados, ayudar al papá en cos y revistas.
la agricultura y trabajos de construcción, sa- Los estereotipos de las mujeres son pre-
car carbón y arrear a las vacas y terneros. Las sentados bajo dos modalidades diferentes.
niñas por su parte, debían limpiar, tender ca- Por un lado, el estereotipo de ama de casa o
mas, lavar, cocinar, coser, planchar, quebrar mujer casada, cuya mayor preocupación es
maíz, lavar el patio, llevar almuerzos a otros la felicidad de su familia; su amor se expresa
trabajadores, llevar agua, hacer mandados y generalmente a través del uso de implemen-
cuidar a los hermanos menores. tos de limpieza del hogar, a cambio de lo cual
La familia también realiza una labor trans- recibe cariño y aprecio. Por otro lado, está
misora a través de la implantación de creen- el estereotipo de mujer joven y soltera, quien
cias religiosas, selección de libros y juegos. se convierte en objeto sexual, desarrollando
Los juegos, especialmente, son formas poses y formas centradas en el logro de la
de presentación de las relaciones sociales, atracción física. Este tipo de mujer es pre-
y por lo tanto promueven la creación de una sentado fundamentalmente en los anuncios
imagen de sí mismo y de su medio, así como como gancho para la venta de artículos para
de una moral inherente a lo correcto e inco- el consumidor masculino, como automóviles,
rrecto, lo permisible y lo adecuado. lociones, etc.
La mayor producción de roles se centra El modelo femenino se presenta de ma-
en dar muñecas a las niñas y vehículos a los nera que llegue a las mujeres independiente-
varones. Las muñecas, por otro lado, no son mente de su clase social. La mujer de estra- 31
cualquier muñeca sino que corresponde a los tos medios es convertida en la mujer tipo en
valores estéticos de grupos dominantes, en proceso de movilidad social ascendente. Su
este caso eran rubias con ojos azules, y con dedicación principal es la de madre, esposa
todos los accesorios para triunfar en la vida, y ama de casa. El trabajo remunerado -si lo
ropa de última moda, maquillaje, y todo tipo tiene- es una actividad secundaria, ante la
de electrodomésticos. Todavía, en la actuali- atención amorosa y la dedicación que debe
dad, se ha generalizado la venta de muñecos brindar a sus hijos, esposo y hogar.
de ambos sexos, aunque convenientemente En los anuncios, el ama de casa usual-
castrados. Por su parte los varones jugan- mente está feliz y sonriente. En las novelas,
do con carros, trenes, y aviones se preparan los principales problemas se refieren exclusi-
para el uso de la tecnología. vamente al ámbito privado: amor, celos, fide-
Los cuentos infantiles muestran, una y lidad-infidelidad conyugal, y generalmente se
otra vez, cómo muchas veces la respuesta de resuelven por la estabilidad familiar, recom-
las mujeres considerada adecuada ante los pensándose, de esta forma, la paciencia y
problemas es la de absoluta dependencia y sumisión de la mujer.
pasividad, mientras que los varones son los Las novelas tradicionales, apreciadas
encargados del rescate y del final feliz: casa- fundamentalmente por las amas de casa, y
miento y riquezas. vistas con frecuencia en compañía de los hi-
jos, enfatizan los problemas afectivos e ínti-
Comunicación de masas mos, desde una perspectiva unilateral en la
cual no existen aspectos dialécticos, sino
Los medios de comunicación son de funda-
que muestran una sociedad dividida exclusi-
mental importancia para el proceso de trans-
vamente entre buenos y malos. Un mensaje mecanismos represivos y censuras específi-
similar proveen los dibujos animados, en los cas tales como: horarios fijos, programas en
que sobresalen superhombres y monstruos función de la edad y no del desarrollo, uso de
buenos y malos, y donde la violencia extrema uniformes, pasividad, separación por sexo,
es la solución de los conflictos. etcétera.
Cualquiera que sea el medio utilizado, En el ambiente escolar, sobresalen los
es el mismo tipo de mujer que ofrece la fe- modelos presentados por los compañeros,
licidad, el éxito y la posibilidad de seguir la las figuras guías o de autoridad, y los ma-
moda, llamando a participar del consumo y teriales escritos. Los educadores trasmiten a
adquirir los mejores productos que se consi- través del ejemplo, refuerzos, afirmaciones,
dera constituyen el paraíso de la civilización. etc. sus actitudes hacia la división de roles
Algunos anuncios fomentan la rivalidad por sexuales.
la mayor capacidad de consumo y con ello Farmer (1985) afirma que las actitudes de
la distancia entre las distintas clases socia- educadores, estudiantes, padres y emplea-
les, el desprecio hacia quienes que están por dores reflejan información antigua e inexac-
debajo de su estrato económico, y la admira- ta sobre la participación de las mujeres en la
ción hacia quienes están por encima. fuerza de trabajo, y una clara creencia de que
En síntesis, los medios de comunicación existen trabajos para hombres y otros para
en general reafirman el modelo de división mujeres. Estas actitudes limitan las aspira-
social entre los sexos. Los modelos femeni- ciones y posibilidad de elección de los estu-
nos refuerzan los valores de abnegación, su- diantes.
frimiento y renuncia de intereses personales Con respecto al desarrollo de conductas
en aras de una mayor felicidad de los demás sociales de aprendizaje de estructuras men-
32 y crean necesidades consumistas, que pro- tales, existe una clara diferenciación entre
porcionan una vivencia sustituta del cambio la educación de la mayoría de la población
social. y la de los grupos adinerados. Estos últimos
procuran una instrucción similar a la propor-
Escuela cionada por países dominantes, enseñando a
sus hijos idiomas extranjeros, capacidad de
La escuela elemental constituye una etapa
mando y conocimientos actualizados.
educativa obligatoria, por lo que su trascen-
Pero, además de la división social por
dencia es de particular importancia social.
clases, existe la diferenciación escolar por
La edad de participación de los niños en la
sexos, de forma que la socialización de las
misma, de los siete a los doce años, es asi-
mujeres, si bien varía según la clase social,
mismo un terreno fértil para la asimilación de
asume características específicas de discri-
conductas y roles sexuales.
minación. En algunos países se mantiene
Tomando en cuenta que uno de los ele-
incluso la costumbre de separar las escue-
mentos importantes para cuantificar el nivel
las por sexo, enseñando diversas materias
de transmisión ideológica es el tiempo que
y promoviendo una instrucción distinta para
se presta atención a los mensajes, es eviden-
niños y niñas. Tal vez la división más extrema
te que el peso de la ideologización infantil se
está entre las escuelas militares para varones
traslada cada vez más a los medios de co-
y las dedicadas a la enseñanza de materias
municación y a la escuela. La labor educati-
para el hogar, para mujeres.
va de esta última se refiere también a la ob-
En las clases cotidianas en las escuelas
tención de una calificación mínima necesaria
es posible encontrar un trato diferenciado en-
para la futura incorporación al trabajo. La es-
tre niños y niñas, comenzando por los mo-
cuela procura, asimismo, la introducción de
delos que se ofrecen. En las escuelas, muy a. El contacto con materiales sexistas
frecuentemente, los puestos directivos están puede aumentar las actitudes sexistas,
desempeñados por hombres, aun y cuando especialmente a temprana edad.
la mayoría de los trabajadores de la enseñan- b. El contacto con materiales que desta-
za sean mujeres. En éste ámbito, hay tam- can la igualdad produce una disminución
bién materias asignadas sistemáticamente a de actitudes sexistas.
profesores, mientras que otras son conside- c. Los efectos de los materiales igualita-
radas propias de profesoras. rios usualmente no se generalizan a otras
En el interior de la clase, por otro lado, áreas no referidas específicamente.
los educadores de ambos sexos muchas ve- d. El cambio de actitudes hacia la igual-
ces refuerzan y/o reprimen en forma distinta dad aumenta con el mayor contacto con
las actitudes y comentarios de niños y niñas. materiales no sexistas.
A los varones se les permiten más expresión
agresiva y muscular, mientras que a las niñas Tales resultados fundamentan la utilización
se les acepta una mayor emotividad y sen- de materiales igualitarios en las escuelas, los
sibilidad ante la crítica. Cabe señalar que la cuales, junto con una actitud positiva de los
mayoría de las veces, estas diferencias son educadores, son elementos esenciales para
realizadas en forma inconsciente, por lo que fomentar el desarrollo de actitudes igualita-
su análisis constituye un inicio importante rias en la población infantil.
para el cambio.
Las actitudes, como abstracciones o
generalizaciones, incluyen predisposiciones
evaluativas que organizan la memoria y el re-
conocimiento de datos. Tal proceso implica 33
la selección de estímulos coherentes con la
actitud establecida, rechazando información
que la contradice, lo que a su vez permite
una cierta predicción del comportamiento.
Según los datos anteriores, la presencia de
actitudes sexistas en educadores constituye
un elemento importante a considerar en la
transmisión o cambio de esquemas discrimi-
natorios.
Por otro lado, si la discriminación es
reforzada a través del proceso enseñanza-
aprendizaje, el mensaje sexista tendrá aún
mayores posibilidades de convertirse en una
actitud profunda. Los resultados de Scout y
Garret (1985) indican que los niños de ambos
sexos imitan a los modelos observados, in-
cluyendo a los presentados en los libros de
texto. Sobre la influencia de los textos esco-
lares, las autoras llegan a las siguientes con-
clusiones:
Anexo VI

La antropología feminista
y la categoría género
Marta Lamas10

Si bien la antropología daba un sentido de pese a los esfuerzos por corregida. También
construcción cultural a lo que llamaba “pa- hubo casos de niños genéticamente varones
pel” o “estatus sexual”, perfilando lo que se- que, al tener un defecto anatómico grave o al
ría la nueva acepción de la categoría género, haber sufrido la mutilación del pene, fueron
no fue ésta la disciplina que introdujo su uti- rotulados preventivamente como niñas, de
lización en las ciencias sociales con el senti- manera que se les había asignado esa identi-
do de construcción social de lo femenino y lo dad desde el inicio, y eso facilitó el posterior
masculino. tratamiento hormonal y quirúrgico que los
Parece ser que la disciplina que primero convertiría en mujeres.
la utilizó así fue la psicología, en su vertiente Esos casos hicieron suponer a Stoller que
34 médica. Aunque ya varios estudios de Money lo que determinaba la identidad y el compor-
hablan de género con esta intención, el que tamiento de género no era el sexo biológico,
establece ampliamente la diferencia entre sino el hecho de haber vivido desde el naci-
sexo y género es Robert Stoller, justamente miento las experiencias, ritos y costumbres
en Sex and Gender, publicado en 1968. Es a atribuidos a cierto género. Y concluyó que
partir del estudio de los trastornos de la iden- la asignación y adquisición de una identidad
tidad sexual que se define con precisión este era más importante que la carga genética,
sentido de género. hormonal y anatómica. Desde esta perspec-
Stoller examinó casos en los que la asig- tiva psicológica, género se convirtió en una
nación de sexo falló, ya que las caracterís- categoría en la que se articulan tres instan-
ticas externas de los genitales se prestaban cias básicas:
a confusión. Tal era el caso de niñas con un
síndrome adrenogenital, o sea, niñas cuyos a) La asignación (rotulación, atribución) de
genitales externos se habían masculinizado, género. Ésta se realiza en el momento en
aunque tenían un sexo genético (XX), anató- que nace el bebé, a partir de la apariencia
mico (vagina y clítoris) y hormonal femenino. externa de sus genitales. Hay veces que
En los casos estudiados, a estas niñas se les dicha apariencia está en contradicción
había asignado un papel masculino; y este con la carga cromosómica, y si no se de-
error de rotular a una niña como niño resul- tecta esta contradicción ni se prevé su re-
taba imposible de corregir después de los solución o tratamiento, se generan graves
primeros tres años de edad. La persona en trastornos.
cuestión retenía su identidad inicial de género,
b) La identidad de género. Se establece
10
Lamas, Marta, Cuerpo Diferencia Sexual y Género, Taurus,
España, 2003. más o menos a la edad en que el infante
adquiere el lenguaje (entre los dos y tres identidad de género, pero hay que tener en
años), y es anterior a su conocimiento de cuenta que si el género es una distinción sig-
la diferencia anatómica entre los sexos. nificativa en gran cantidad de situaciones, es
Desde dicha identidad, el niño estructura porque se trata de un hecho social, no bio-
su experiencia vital; el género al que per- lógico. Si bien las diferencias sexuales son
tenece lo hace identificarse en todas sus la base sobre la cual se asienta una determi-
manifestaciones: sentimientos o actitudes nada distribución de papeles sociales, esta
de “niño” o de “niña”, comportamientos, asignación no se desprende “naturalmente”
juegos, etcétera. Después de establecida de la biología, sino que es un hecho social.
la identidad de género, cuando un niño se Para poner un ejemplo pedestre pero ilustra-
sabe y asume como perteneciente al gru- tivo: la maternidad sin duda juega un papel
po de lo masculino y una niña al de lo fe- importante en la asignación de tareas, pero
menino, ésta se convierte en un tamiz por no por parir hijos las mujeres nacen sabiendo
el que pasan todas sus experiencias. Es planchar y coser.
usual ver a niños rechazar algún juguete Es importante analizar la articulación de
porque es del género contrario, o aceptar, lo biológico con lo social y no tratar de negar
sin cuestionar ciertas tareas porque son las diferencias biológicas indudables que hay
del propio género. Ya asumida la identidad entre mujeres y hombres; sino también hay
de género, es casi imposible cambiada. que reconocer que lo que marca la diferencia
fundamental entre los sexos es el género.
c) El papel de género. El papel (rol) de gé- La estructuración del género llega a con-
nero se configura con el conjunto de nor- vertirse en un hecho social de tanta fuerza que
mas y prescripciones que dictan la socie- inclusive se piensa como natural; lo mismo
dad y la cultura sobre el comportamiento pasa con ciertas capacidades o habilidades 35
femenino o masculino. Aunque hay va- supuestamente biológicas, que son construi-
riantes de acuerdo con la cultura, la clase das y promovidas social y culturalmente. Hay
social, el grupo étnico y hasta el estrato que tener siempre presente que entre muje-
generacional de las personas, se puede res y hombres hay más semejanzas, como
sostener una división básica que corres- especie, que diferencias sexuales.
ponde a la división sexual del trabajo más Pero ¿qué aporta de nuevo y cómo es
primitiva: las mujeres paren a los hijos y, utilizada la categoría de género?
por lo tanto, los cuidan: ergo, lo femenino En principio, lo que aporta básicamente
es lo maternal, lo doméstico, contrapues- es una nueva manera de plantearse viejos
to con lo masculino como lo público. La problemas. Los interrogantes nuevos que
dicotomía masculino-femenino, con sus surgen y las interpretaciones diferentes que
variantes culturales (del tipo yang y yin), se generan no sólo ponen en cuestión mu-
establece estereotipos, las más de las ve- chos de los postulados sobre el origen de la
ces rígidos, que condicionan los papeles y subordinación femenina (y de sus modalida-
limitan las potencialidades humanas de las des actuales), sino que replantean la forma
personas al estimular o reprimir los com- de entender o visualizar cuestiones funda-
portamientos en función de su adecuación mentales de la organización social, económi-
al género. ca y política, como el sistema de parentesco
y el matrimonio. Por ejemplo, Lévi Strauss ha
La existencia de distinciones socialmente señalado que el matrimonio es un dispositi-
aceptadas entre hombres y mujeres es jus- vo cultural que asegura un estado de depen-
tamente lo que da fuerza y coherencia a la dencia recíproca entre los sexos. El uso de
la categoría de género ha puesto de relieve ciedad transforma la sexualidad biológica en
que dicho estado de dependencia sólo es re- productos de la actividad humana; con estos
cíproco en el nivel más elemental e individual, productos culturales, cada sociedad arma un
pues la asimetría fundamental permanece. Es sistema sexo/género, o sea, un conjunto de
decir: los hombres, en conjunto, son quienes normas a partir de las cuales la materia cru-
ejercen el poder sobre las mujeres, como da del sexo humano y de la procreación es
grupo social. moldeada por la intervención social. En cada
Además, esta categoría permite sacar del cultura, la pulsión sexual es satisfecha de
terreno biológico lo que determina la diferen- una manera que se considera convencional,
cia entre los sexos, y colocarlo en el terreno aunque pueda resultar muy extraña a ojos de
simbólico. Así se da una coincidencia impor- otras culturas. Su analogía es la siguiente: el
tante con la teoría psicoanalítica freudiana, hambre es hambre en todas partes, pero cada
que también privilegia lo simbólico sobre lo cultura determina cuál es la comida adecua-
anatómico. No estaría de más explorar esta da; de la misma forma, el sexo es sexo en
coincidencia, ya que justamente el psicoaná- todas partes, pero una conducta sexual que
lisis estudia el proceso individual de adquisi- se considere aceptable varía de cultura en
ción de género en las personas. cultura.
La categoría género permite delimitar con Rubin señala que la subordinación de las
mayor claridad y precisión cómo la diferencia mujeres es producto de las relaciones que or-
cobra la dimensión de desigualdad. Algunos ganizan y producen la sexualidad y el géne-
autores consideran que dicha transformación ro. Partiendo del conocido planteamiento de
se da en el terreno del parentesco; otros, que Lévi Strauss de que el intercambio de muje-
la desigualdad se funda en la distribución asi- res, como primer acto cultural que reglamen-
36 métrica de tareas; pocos más ubican el ori- ta la prohibición del incesto, es lo que cons-
gen de la subordinación en el territorio de lo tituye a la sociedad, Rubin profundiza en qué
simbólico, especialmente en las estructuras significa diferencialmente este acto para los
de prestigio. Una de las primeras antropólo- hombres y para las mujeres. De entrada, los
gas que consideraron que el intento por com- hombres tienen ciertos derechos sobre las
prender y desentrañar la construcción del gé- mujeres que las mujeres no tienen sobre ellos
nero en su contexto social y cultural es una ni sobre sí mismas. Por lo tanto, Rubin recha-
de las tareas más importantes de la ciencia za la hipótesis de que la opresión de las mu-
social contemporánea, y cuya reflexión teóri- jeres se deba a cuestiones económicas y se-
ca es un punto de referencia y de partida para ñala que éstas son secundarias y derivativas.
los posteriores estudios de género en antro- Rubin subraya la necesidad de analizar la
pología, es Gayle Rubín (1996), quien publicó forma en que las transacciones matrimonia-
en 1975 un artículo titulado The Traffic in Wo- les están articuladas con arreglos políticos y
men: Notes on the Political Economy of Sex. económicos. Esta articulación crea una situa-
Al señalar la necesidad de desentrañar la ción muy compleja, y es muy difícil que las
parte de la vida social que es el locus (lugar) mujeres puedan salirse de ella o confrontarla.
de la opresión de las mujeres, de las minorías La estructura de parentesco señala un es-
sexuales y de ciertos aspectos de la perso- pacio determinado para las mujeres, mismo
nalidad humana en las personas, designó ese que supone una serie de tareas de género;
lugar como el sistema sexo/género. el lugar en la estructura de parentesco está
Como definición preliminar, Rubin plan- determinado por el sistema de intercambio
tea que el sistema sexo/género es el conjun- matrimonial, que también reglamenta las fun-
to de arreglos a partir de los cuales una so- ciones reproductivas de las mujeres y res-
tringe las áreas productivas y la participación género. Todos los trabajos parten del mismo
pública. Rubin tiene claro que hay un terreno cuestionamiento:
donde los estudios de Lévi Strauss y los de ¿Qué es lo que significan el género y la
Freud se superponen, terreno que ella con- sexualidad en una cultura dada? Símbolos,
sidera prioritario abordar teóricamente. Para productos o construcciones culturales, el gé-
ver lo que las estructuras de parentesco y de nero y la sexualidad son, por lo tanto, materia
matrimonio tienen de político y económico, de interpretación y análisis simbólico (¡cuánta
Rubin plantea que se necesita elaborar una razón tenía Freud!), materia que se relaciona
economía política del sexo. con otros símbolos y con las formas concre-
Desde ese artículo pionero de Rubin a tas de la vida social, económica y política.
los actuales estudios antropológicos sobre Pero los rubros bajo los que están agrupados
género han pasado más de diez años. Du- responden a dos enfoques metodológicos
rante este tiempo se han desarrollado mucho distintos. Ortner y Whitehead llaman enfoque
los estudios de género, no sólo en antropo- culturalista al primero que hace énfasis en el
logía sino también en otras ciencias sociales. intento de desentrañar la lógica interna y las
Ya para finalizar estas notas quiero mostrar relaciones estructurales entre los símbolos; y
como un ejemplo lo que se está trabajando llaman al segundo, enfoque sociológico, que
actualmente en antropología. He seleccio- resalta el análisis de la relación entre los sím-
nado la compilación de Ortner y Whitehead bolos, sus significados y los diversos aspec-
(1981) Sexual Meanings: the cultural cons- tos de la vida social. Estos dos enfoques no
truction of gender and sexuality, una compi- son ni opuestos ni mutuamente excluyentes;
lación de ensayos antropológicos dirigidos a deben de ser interpretados solamente como
entender cómo la sexualidad y el género to- distintos enfoques metodológicos dentro de
man forma a partir de las matrices culturales un intento común por interpretar y analizar el 37
y sociales en las que están insertos. Estos género como un sistema cultural. Todos los
ensayos se salen de la temática tradicional ensayos comparten la perspectiva de que el
asociada con la problemática de género (por género y la sexualidad son construcciones
ejemplo, comparaciones transculturales de simbólicas, cualesquiera que sean las bases
papeles) e incursionan en un amplio espectro “naturales” de la diferencia entre los sexos.
de prácticas y creencias sexuales (como por Ambos enfoques intentan detectar cuáles
ejemplo, la virginidad ceremonial en Poline- son los aspectos económicos, políticos y so-
sia, la homosexualidad institucionalizada en ciales más significativos para la construcción
Estados Unidos, la ideología sexual mascu- del género y cómo cierto tipo de orden social
lina en Andalucía); intentan ir más allá de lo genera percepciones específicas sobre el gé-
descriptivo y se sitúan en una perspectiva de nero y la sexualidad. Se considera que estas
análisis simbólico que explora también los concepciones emergen de las formas de ac-
procesos culturales y sociales, al tiempo que ción que se dan en la vida social, política y
trata de desentrañar los significados de di- económica.
chas prácticas y creencias. Aunque todos los artículos tienen una
La amplia introducción, a cargo de las reflexión teórica, el de Salvatore Cucchiari
dos compiladoras, Sherry B. Ortner y Ha- (1996), The Gender Revolution and the Tran-
rriet Whitehead, es, en sí misma, un artículo, sition from Bisexual Horde to Patrilocal Band:
con comentarios teóricos y métodos lógicos The Origins of Gender Hierarchy (La revolu-
sustanciosos. Los ensayos están agrupados ción de género y la transición de la horda bi-
bajo dos rubros: a) la organización cultural sexual a la banda patrilocal: los orígenes de
del género, y b) los contextos políticos de la jerarquía de género), resulta especialmen-
te interesante. Se trata de un “experimento” como gradaciones en una escala. Claro que
teórico. Cucchiari intenta imaginarse un mun- hay oposiciones recurrentes transcultural-
do sin género y se pregunta qué aspectos de mente (Lévi Strauss las menciona también):
la organización social estarían ausentes o mujer/hombre, naturaleza/cultura, interés pri-
modificados en esa situación. Revisa prime- vado/interés social, esfera doméstica/ámbito
ro cuestiones que van desde el parentesco público, etcétera.
hasta el psicoanálisis, y construye un mar- Otra tendencia que aparece es la de de-
co interpretativo que utiliza después para finir a los varones en términos de su estatus
analizar datos arqueológicos del Paleolítico. o de su papel: guerrero, cazador, jefe, etcé-
Concluye, aceptando los límites de su espe- tera, mientras que la tendencia respecto de
culación, que el género es una construcción las mujeres es definirlas en términos andro-
social, cultural e histórica. La introducción de céntricos, por su relación con los hombres:
Ortner y Whitehead (cada una tiene, además, esposa de, hija de, hermana de, etcétera.
un ensayo propio, la primera con el enfoque Las compiladoras señalan también que
sociológico y la segunda con el culturalista) los ejes que dividen y distinguen lo masculi-
resulta muy útil para tener una visión de con- no de lo femenino, en realidad jerarquizan lo
junto. Aparte de que trazan un amplio pano- masculino sobre lo femenino y distinguen a
rama explicativo de los ensayos compilados, las personas del mismo género. Los ejes de
analizando las implicaciones de los aspectos valoración son culturales, y aún fuera del te-
metodológicos y refiriéndolas a cuestiones rreno del género, ésta se realiza en términos
actuales de la antropología social, las com- genéricos. En muchas partes se suele valorar
piladoras también realizan un resumen en el la fuerza sobre la debilidad, y se considera
que presentan los aspectos generales de las que los varones son los fuertes y las mujeres
38 ideologías de género. Señalan que hay que las débiles. De ahí que resulte coherente el
distinguir el grado de las nociones formales - que, por ejemplo, en México, esto se mani-
a veces muy elaboradas- de género y sexua- fieste con expresiones del tipo “pareces vie-
lidad que tienen las diferentes culturas, pues ja” (ante la “debilidad” de un hombre) o “ni
suele ser muy variable. La comparación entre pareces vieja” (dirigida a una mujer como
las culturas del Mediterráneo y las del norte halago); la expresión “vieja el último”, común
de Europa es muy ilustrativa. Mientras que entre niños que van a echar una carrera, tam-
las mediterráneas tienen concepciones de bién es utilizada por niñas.
género muy complejas y específicas que de- Después de resumir las tendencias ge-
finen y organizan áreas de la vida tales como nerales de las ideologías de género, Ortner y
el trabajo, el ocio, la actividad religiosa, etcé- Whitehead presentan su hipótesis: la organi-
tera, las del norte de Europa son menos ela- zación social del prestigio es el aspecto que
boradas y por lo tanto el género tiene menos afecta más directamente a las nociones cul-
injerencia en esos terrenos de la vida. turales de género y sexualidad. Partiendo de
Ortner y Whitehead también subrayan la idea de que hay transacciones dinámicas
que no todas las culturas elaboran nociones entre los aspectos económicos y los ideo-
de masculinidad y feminidad en términos de lógicos en una sociedad, proponen que los
dualismo simétrico. Aunque, en la mayoría de articula el sistema de prestigio. Al estudiar la
los casos (y ésa es otra de las tendencias), las forma en que el prestigio es distribuido, re-
diferencias entre hombres y mujeres son con- gulado y expresado socialmente, se esta-
ceptualizadas en términos de conjuntos de blece una perspectiva que permite entender
oposiciones binarias, metafóricamente aso- muchos aspectos de las relaciones sociales
ciadas, hay veces en que los sexos aparecen entre los sexos, y de cómo son vistas cultu-
ralmente. Los sistemas de prestigio son parte subordinación femenina, o como quiera lla-
del orden político, económico y social. Así, el mársela, el sistema sexo/género que deno-
parentesco, el matrimonio y las relaciones de minó Rubin.
producción tienen un lugar dentro de estos Tal vez todavía es muy pronto para afir-
sistemas de prestigio. Para Ortner y White- mar que el uso de esta categoría modificará
head, el prestigio es el concepto que tiene las sustancialmente el tipo de investigación y la
implicaciones más claras e inteligibles para reflexión antropológica. Lo que sí ha hecho
entender las ideas de género. De ahí la im- ya es permitir el desmantelamiento del pen-
portancia de los sistemas de prestigio para samiento biologicista (tanto patriarcal como
comprender ciertos conceptos que tienen feminista) respecto del origen de la opresión
que ver con el género, como por ejemplo, el femenina, ubicándolo en el registro “huma-
concepto del honor (Pitt-Rivers, 1968). no”, o sea, en lo simbólico. El proceso ha
Los sistemas de prestigio están entre- sido relativamente rápido.
tejidos con las construcciones culturales de En diez años el estudio y la comparación
género. Ortner y Whitehead afirman que un de lo femenino y lo masculino en culturas da-
sistema de género es, primero que nada, un das han desembocado en el planteamiento
sistema de prestigio, y que si se parte de de lo que significan lo femenino o lo mascu-
ese punto, ciertos aspectos transculturales lino, y cómo se articulan con otras áreas de
de las ideologías de género cobran sentido. la vida.
Proponen estudiar ciertos aspectos de las re- El cuestionamiento de la “naturalidad”
laciones entre el género y otros órdenes de del género lleva a reconocer el prejuicio natu-
prestigio, y analizar la relación de mutua me- ralista que se expresa en otros terrenos. En-
taforización entre las categorías de género tre concebir el género de manera lévistraus-
y las usadas por el sistema de prestigio. No siana, como un sistema de prohibiciones, 39
es posible dar cuenta aquí de la variedad de y pensarlo de manera freudiana, como un
las reflexiones que aparecen en Sexual Me- sistema simbólico, hay un trecho ideológico
anings. La perspectiva simbólica que com- sustantivo que tiene implicaciones importan-
parten, más la utilización de la categoría gé- tes, no sólo en el terreno de la investigación
nero, les permite hacer una lectura diferente y la reflexión (la teoría) sino también en el de
de aspectos que ya parecían haber sido sufi- la política (la praxis). El análisis de la articula-
cientemente analizados: la dote, el control de ción entre el sistema de prestigio y el de gé-
la actividad sexual premarital, la endogamia, nero (articulación que supuestamente se da
el precio de la esposa, la herencia femenina, en el sistema de parentesco y de matrimonio)
la virginidad, la homosexualidad instituciona- pone en evidencia una importante contradic-
lizada, la ideología y las prácticas sexuales. ción: que aunque la estructura de la sociedad
Aunque sus planteamientos no tienen to- sea patriarcal y las mujeres como género es-
davía la estructura de una teoría ya consti- tén subordinadas, los hombres y las mujeres
tuida, son realmente muy estimulantes, y no de un mismo rango están mucho más cerca
sólo para la antropología. Aparte de los datos entre sí que de los hombres y mujeres con
etnográficos y su novedosa interpretación, otro estatus. Esta contradicción ha sido uno
el volumen tiene otra aportación indudable: de los puntos más álgidos del debate femi-
la clara intención política de investigar cuá- nista. A pesar de la condición universal de
les son las fuerzas sociales y los elementos subordinación femenina, la diferencia espe-
culturales que construyen, moldean y modifi- cífica de clase (y también de etnia) crea una
can las ideas sobre el género para así acabar separación entre las mujeres.
con lo que parece ser el locus de la opresión,
El debate sobre la imposibilidad de desa- Reiter finaliza señalando que todo ese
rrollar una propuesta política para las muje- trabajo colectivo servirá “para apoyar e in-
res que concilie la igualdad de los problemas formar a un contexto social desde el cual se
de género con las diferencias específicas de procederá a desmantelar la estructura de la
clase y etnia ha sido una constante en la co- desigualdad.
rriente marxista del feminismo. Muchos de
los elementos de la discusión -el papel de las
mujeres en el modo de producción (su traba-
jo doméstico no pagado) y de reproducción
(la maternidad y la función de las mujeres en
la familia)- son examinados por antropólogas
feministas con casos de sociedades no tan
complejas como las pre-capitalistas. Cono-
cer esos materiales, criticarlos, confrontar
sus interpretaciones con lo que está pasando
aquí y ahora es un paso útil para el necesario
debate que enlaza la teoría con la praxis.
Ya para terminar, quiero señalar que las
antropólogas feministas que trabajan en la
dirección de unir teoría y praxis, apoyándose
en el marxismo y en el psicoanálisis, lo hacen
con una clara conciencia de trabajo colecti-
vo. Rayna Reiter (1977) lo expresó con estas
40 palabras:
Pasarán fácilmente décadas antes de que
la crítica feminista aporte lo que Marx, Weber,
Freud o Lévi Strauss han logrado en sus áreas
de investigación. Pero un punto principal de
la crítica feminista es que las feministas no
intentamos repetir ese proceso por el cual
individuos impresionantemente preparados
como scholars y totalmente confiados en su
misión como pensadores críticos, redefinen
una tradición dándole una nueva dirección.
A lo que nos dirigimos y lo que intentamos
es algo deliberadamente menos grandioso y
conscientemente más colectivo. Porque aun-
que somos hijas de los patriarcas de nues-
tras respectivas tradiciones intelectuales,
también somos hermanas en un movimiento
de mujeres que luchan por definir nuevas for-
mas de proceso social en la investigación y
en la acción. Por nuestro papel de hermanas
luchamos por una noción compartida, más
recíproca, de investigación comprometida.
Anexo VII

El trabajo reconocido y
desconocido: inserción
laboral de la mujer en la
historia
Mirta González11

Tomando en cuenta las repercusiones indivi- el comienzo de un aumento en la producción


duales y sociales de la inserción laboral, nos de riqueza para beneficio personal de unos
referimos a continuación a algunos de los pocos. Tal apropiación, relacionada con la
aspectos en los que se observa la influencia división funcional de actividades, se reflejó
histórica sobre las posibilidades de trabajo negativamente en la mitad femenina de la po-
de hombres y mujeres. blación al establecerse diferencias económi-
Autores de ideología tan variada como cas con los hombres dedicados a la lucha con 41
Montagú (1970), De Beauvoir (1975), Engels grupos exógenos. Tal situación repercutió en
(1977) y Childe (1954), consideran que las la eliminación de la herencia matrilineal por la
primeras diferenciaciones en las funciones vía paterna. El paso de la herencia comunal
sociales entre los sexos estuvieron, proba- a la herencia por vía masculina conllevó, así
blemente, relacionadas con la maternidad, la mismo, la necesidad de asegurar la paterni-
que requería usualmente de un mayor seden- dad de los hijos, exigiéndose a las mujeres
tarismo. fidelidad y virginidad, a través de mecanis-
Las características fisiológicas antedi- mos de control social que redujo el ámbito de
chas propiciaron la actividad femenina cen- acción femenina al interior del hogar.
trada en un núcleo habitacional, mientras
otras funciones que requerían de un aleja- Junto a lo anterior, la organización de los
miento mayor fueron ejercidas generalmente más poderosos condujo al surgimiento del
por hombres. De esta forma, el desarrollo de Estado como ente defensor de sus intereses.
la agricultura, la domesticación de animales De esta forma, la ideología oficial y, dentro de
y la cerámica estuvieron fundamentalmente ella, las leyes, sostuvo tesis tendientes a la
en manos femeninas. Por otro lado, la guerra justificación de la opresión de grupos socia-
y la caza de animales, generalmente fueron les –dentro de ellos las mujeres– como natu-
consideradas como actividades masculinas. ral y correcta.
La apropiación de esclavos como botín
de guerra, por parte de algunos hombres, fue Si consideramos los puntos antedichos,
es entendible que la restricción de las muje-
González, Mirta, El sexismo en la educación. Editorial de la
11

Universidad de Costa Rica, Costa Rica, 2000, pp. 37-45.


res a zonas sociales endógenas afectó nece-
sariamente su acceso a la información, al de- de decidir la maternidad con el uso de méto-
sarrollo tecnológico externo, a la subsistencia dos anticonceptivos.
independiente y por lo tanto a la libertad. Los
puntos anteriores implicaron, asimismo, un La mirada hacia adentro
alejamiento de las fuentes de riqueza y por lo
Si bien –y especialmente desde la perspec-
tanto de la influencia sociopolítica.
tiva de las adolescentes– el convertirse en
ama de casa puede observarse como el co-
El hombre en la calle y la mujer en la casa
mienzo de una vida idílica, la realidad cotidia-
El encierro de las mujeres en edificios diseña- na nos indica que tal expectativa es, quizá en
dos para tal efecto, tuvo diversas variaciones la mayoría de los casos, solamente un sueño
según las condiciones culturales y la situa- dorado de difícil cumplimiento.
ción económica de cada familia. Así, nos en- Hemos visto cómo, a través de la histo-
contramos con situaciones muy semejantes ria, la confinación de la mujer al interior del
a la esclavitud, como el caso de las mujeres hogar no constituyó una decisión propia, sino
que vivían en un harén, la utilización de ve- que fue el producto de la dominación y falta
los y otras prendas encubridoras al salir de de otras oportunidades de supervivencia.
la casa y la obligación de salir acompañadas
y controladas. Tales circunstancias parecían ¿Por qué permanece el trabajo doméstico
notablemente desalentadoras, especialmen- no remunerado?
te porque aún tienen resabios, como el que
En la pregunta se encuentra parte de la res-
se expresa en la necesidad de los padres de
puesta: el trabajo en el hogar proporciona la
vigilar más a las hijas a través de un control
obtención de labores sin condiciones salaria-
estricto de horarios y salidas.
42 res y sociales requeridas por el resto de los
Hasta hace unos pocos años el proyecto
trabajadores.
de vida para las niñas era casarse o ingresar
En los censos nacionales es frecuente
a un convento, de ahí el difundido dicho po-
que se considere dentro del rubro de “in-
pular: “quedarse para vestir santos”, dando al
activas” a las llamadas amas de casa, inte-
termino solterona una connotación notable-
grándolas a las cifras de los inválidos, pen-
mente distinta a la de solterón. La diferencia
sionados, etc. El carácter de invisible, no
central entre ambos términos radica tal vez
productivo, en suma “no-trabajo” con que se
en el hecho de que la solterona es visualiza-
quiere denominar a los oficios domésticos no
da como una mujer amargada, truncada, sin
asalariados se refleja también en su encubri-
objetivos en la vida y con pocas experiencias
miento económico.
vitales, el solterón en cambio, si bien no está
Según Durán (1983), se pueden consi-
casado puede contar con infinitas posibilida-
derar dos sistemas económicas interrelacio-
des de realización personal. Un análisis simi-
nados uno exterior a la familia y otro interior.
lar pude aplicarse a la diferencia entre la mu-
Este último es pasado por alto por los econo-
jer y el hombre sin hijos. Si analizamos más
mistas, al extremo de declarar que es inexis-
de cerca la historia del encierro femenino,
tente. “Una buena manera de asumir que no
descubriremos un aumento paulatino de los
hay posibilidades de cambio, dice Durán, es
grados de libertad.
ser ignorado (el trabajo doméstico), excluido
En muchos casos puede observarse un
de los cálculos y del lenguaje, pues llega a
paralelismo entre las posibilidades de control
parecer inmutable, gratuito, no costoso, des-
sexual –vigilancia, cinturón de castidad– de
valorizado, pasos que hacen suponer que,
parte del varón, hasta la capacidad femenina
siendo improductivo no tiene valor, de esta
forma se encubren relaciones de explotación 3. A partir de la “naturalidad” de la gesta-
con grandes repercusiones económicas”. ción se pretende sustentar la naturalidad
Continúa Duran (1983) indicando que: del trabajo doméstico.
El trabajo de transformación material es
tan necesario que una huelga de amas de 4. La maternidad empieza por la decisión
casa produciría una crisis económica inme- libre para la mujer que la desea.
diata en toda la economía. Es un trabajo so-
cialmente necesario y no tiene sentido catalo- 5. En España, en menos de un siglo, el
garlo como productivo o improductivo sobre número de hijos por mujer se ha reducido
todo cuando en el lenguaje común se tiende a la mitad.
equiparar lo productivo como lo necesario o
útil. No existe ningún trabajo tan necesario La ganancia social derivada de la explotación
para nuestra economía como el de las amas de la mujer a través del trabajo doméstico
de casa en sus condiciones actuales. Las ta- se materializa económicamente en la inves-
reas que ellas hacen para los trabajadores de tigación de Pardo (1982) en Chile. La eco-
la economía exterior, requeriría de una masa nomista midió la labor de las amas de casa
de trabajadores tres veces mayor al número considerando cinco tareas básicas y el costo
de trabajadores en la economía doméstica. alternativo que significaría la contratación de
La dedicación de grandes masas de la alguien para realizarlas: cocinar y limpiar, la-
población a las labores de la casa, consti- var y planchar, hacer compras y diligencias,
tuye un aporte a la acumulación de capital, atender a niños y adultos, enfermos, ancia-
ya que la labor realizada no se incluye en el nos, incapacitados. El resultado obtenido in-
nivel del mercado del trabajo, sino que se dica alrededor del 1.8 por ciento del producto
mantiene como resabio de formaciones eco- global bruto del país. 43
nómicas anteriores. El contenido económico La negación del trabajo doméstico cum-
de la actividad del ama de casa se esconde ple varios objetivos:
reduciéndolo en sus aspectos afectivo-fami-
liares, equiparando la condición de mujer a la a. La creencia en que el trabajo en la casa
de madre. Duran indica también la utilización no es trabajo, y por lo tanto en que el ama
económica de la maternidad y sus implica- de casa no trabaja.
ciones de las siguientes formas: b. La sujeción de la esposa a su marido.
c. La división familiar del trabajo, que per-
1. A partir de una perspectiva conservado- mite al hombre maximizar su capacidad
ra esta condición biológica ha sido utiliza- productiva y por lo tanto de apropiación
da constantemente para negar a la mujer de plusvalía por parte del empresario, al
cualquier otro papel social y cualquier otra contar con un trabajador, quien reproduce
capacidad confinándola casi exclusiva- su fuerza de trabajo y cuyas necesidades
mente a su papel de productora familiar. se incluyen en un salario único.

2. Como reacción a lo anterior se han Con respecto a las consecuencias a nivel per-
exagerado los esfuerzos y limitaciones sonal, esta división de labores se refleja en
impuestos por la biología para obtener una dependencia económica directa sobre la
protección y derechos específicos de la mujer, a la vez que le priva de alternativas de
mujer. supervivencia en el caso de desavenencias
con su cónyuge. Por otro lado, su labor aisla-
da e interna repercute en escalas alternativas
en los procesos de toma de decisiones políti- una decisión personal sino que constituye,
cas y del conocimiento del desarrollo de fuer- junto con el matrimonio, una forma obligada
zas productivas en otros ámbitos laborales. de supervivencia.
Las condiciones reproductivas que apa- En el caso de los varones, el matrimonio
rentemente influyeron en la división sexual y la paternidad no se consideran antagónicos
del trabajo no son en este momento, simila- con la actividad laboral externa, pero en el
res a las de años anteriores. Por un lado, los caso de las mujeres, tal situación es general-
adelantos en la medicina preventiva y gine- mente motivo de preocupación y culpa.
co-obstetricia han permitido una mayor es- Resumamos algunas de las limitaciones
peranza de vida a la población en general. Se del trabajo del ama de casa:
ha aumentado, asimismo, el control sobre el
propio cuerpo, en la posibilidad de decisión • Inexistencia de condiciones laborales
en la procreación, realizándose en forma más similares a las de otros trabajos: salario
conveniente a los intereses de la madre. El fijo, vacaciones, preaviso y cesantía, jubi-
matrimonio tardío es también una importante lación.
decisión que permite a muchas mujeres un • Dependencia económica.
mayor período de capacitación. • Desventajas en relación con una futura
De acuerdo con las pautas establecidas inserción laboral.
anteriormente, son mucho menos frecuentes • No reconocimiento social de la labor.
los matrimonios de adolescentes, la procrea- • Restricción al ámbito doméstico.
ción de diez o más hijos, y la centralización • Trabajo individual y solitario.
de la actividad femenina en el trabajo del ho-
gar. Durán incluso considera que la actividad ma-
44 A pesar de los cambios anteriores, y nual, intelectual y afectiva del ama de casa
mientras no haya sido necesaria la mano repercute, por su carácter rutinario y repe-
de obra femenina para el mercado externo, titivo, en las posibilidades de desarrollo del
las costumbres han prevalecido. En cam- pensamiento abstracto y señala que la mujer
bio, cuando las empresas han considerado nunca ha estado liberada de la producción
necesaria la incorporación de la mujer en el directa, biológica y material, y que la activi-
mercado laboral, su integración ha sido rápi- dad intelectual abstracta “requiere concen-
da y productiva. En época de guerra, cuando tración, garantía de que el proceso no se va
esta cesó, se procuró un pronto regreso de a interrumpir, estímulo de otros que están en
las mujeres a las tareas estereotipadas. Pero una misma situación, estudio, discusión y
la posibilidad de tomar decisiones laborales, debate”.
debió haber continuado abierta.
Aún cuando la inserción de las mujeres Los pasos hacia afuera
al mercado laboral externo aumenta año tras
A pesar de que hasta hace poco el matrimo-
año, todavía, en muchos casos, la actividad
nio o la vida religiosa eran consideradas las
femenina se visualiza dentro del hogar. Mu-
únicas opciones de la mujer, la necesidad de
chas familias deciden coartar las posibilida-
subsistir provocó la ampliación paulatina de
des educativas de sus hijas pensando en que
las posibilidades laborales fuera del hogar.
se casarán y, por lo tanto, no necesitarán de
Debido a que con frecuencia muchas muje-
una ocupación.
res no tenían ni siquiera la opción al matrimo-
El trabajo del hogar es indudablemente
nio, se insertó en el mercado laboral, pero su
necesario, pero se convierte en algo parecido
inserción se centró usualmente en aquellas
a la esclavitud cuando no existe de por medio
actividades relacionadas con las funciones
para las que habían sido capacitadas desde
la niñez: oficios domésticos, enseñanza, cui-
dado de niños y enfermos, costura, bordado,
peinados, belleza, etc. Más adelante se pro-
dujo su incorporación a la vida laboral como
apoyo a las labores masculinas, como en las
labores secretariales.
Al incorporarse posteriormente como
obreras fabriles, igualmente su trabajo se
relacionó con la función históricamente asig-
nada: procesamiento de alimentos, costura,
cosméticos, etc. también se prefirió escoger
a mujeres para ensamblaje electrónico, por
su facilidad en la manipulación de piezas pe-
queñas.
El no reconocimiento social a las labores
del hogar repercutió en gran escala, al ser
realizadas bajo una forma asalariada. Las em-
pleadas domésticas constituyen uno de los
grupos con salarios más bajos y con mayor
cantidad de horas trabajadas por semana.
La falta de organización, así como el es-
caso tiempo disponible por la doble jornada,
influye en que las mujeres tengan porcentual- 45
mente salarios inferiores a los hombres, aún
cuando realicen la misma actividad (Gonzá-
lez, 1977).
Por otro lado, la falta de experiencia his-
tórica en el mando fuera del hogar, así como
en la competencia por obtener mejores po-
siciones, aunado a la discriminación perma-
nente, son algunos aspectos básicos para
comprender la escasísima participación de
las mujeres en los organismos de toma de
decisiones y puestos directivos.
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