RITO INICIATICO INCA - PERU.

WARACHICUY. Los incas conforme a la leyenda de los Hermanos Ayar, salen del Cerro Tamputocco, relatado por Juan de Betanzos cronista español, y es Ayar Manco, quien por designio del Dios Wiracocha tomaron posesión del valle de Acamama y fundá el Cusco, después de derrotar a varias tribus con la ayuda de la valiente Mama Huaco (Mama Ocllo). Según el etno historiador Waldemar Espinoza, Manco Capac fue hijo del rey Apu Tambo, de Taipicala – Tiahuanaco, quién dirigió el éxodo de su pueblo los quechuas desde el Collao hasta Tamputocco (Pacaritambo, provincia de Paruro). Al parecer Manco Capac nació en el siglo XII d.C. en el poblado de Maucallaqta, cuyas ruinas existen en el distrito de Pacaritambo a 50 kilómetros al sur del Cusco. Los principales cronistas de la época asignan a Manco Capac la construcción del Inticancha, templo del Sol y sede del gobierno, la desecación de los pantanos del Cusco y la división de la ciudad en cuatro barrios: Quinticancha, Chumbicancha, Sayricancha y Yarambuycancha. Al morir su hijo y sucesor Sinchi Roca dispuso que su cadáver fuera momificado y esta momia o “mallqui” durante el gobierno del Inca Pachacutec (Siglo XV) fue llevado al templo del Sol en una isla del lago Titicaca. Con esta breve introducción lo que pretendemos es dar algunos elementos para comprender al gran imperio que se desarrollo en el Perú y tuvo su extensión territorial por el sur con Chile y Bolivia, por el Norte con el Ecuador y Colombia y el Este con la selva amazónica. Muchas de sus costumbres y tradiciones son comunes a las existentes en Egipto, India, China, Europa y otros. El hijo del inca y los de la clase noble, eran educados por los “amautas” o sabios en el “yachayhuasi”, quienes les inculcaban todos lo elementos del saber, cuidando mucho la educación militar. A los dice siséis años los estudiantes tenían un examen público, antes de ser recibidos como guerreros en el caso de los nobles, o sucesor del Inca si se trataba del hijo del Inca. Dirigían este examen algunos ancianos ilustres. Los candidatos tenían que manifestar su saber en los ejercicios atléticos del guerrero, en la lucha y carreras que probasen su fuerza y agilidad, ayunando rígidamente durante varios días, y por medio de combates figurados, en que, aunque las armas no tenían filo, siempre resultaban heridas y de cuando en cuando muertes.

Mientras duraba esta prueba, por espacio de treinta días, el neófito no lo pasaba mejor que sus compañeros; dormía en el suelo, andaba descalzo y vestía pobremente, lo que suponían, debía inspirarle compasión por los pobres y desgraciados. Con todo este aspecto de imparcialidad se evaluaba su capacidad de hacer justicia, su discreción política y el mérito de ser heredero de la corona.

Jefe Nativo Ashaninka de la Comunidad Indigena de Pampa Michi, La Merced, Junín, Perú.

Terminado el periodo de las pruebas, eran presentados al Inca, los candidatos elegidos como dignos de recibir los honores de la orden, y el soberano se dignaba tomar parte de la ceremonia de iniciación. Se iniciaba con un breve discurso, en que después de congratular a los jóvenes aspirantes por la destreza que habían manifestado en los ejercicios guerreros, les recordaba la responsabilidad que se les imponía su cuna y su rango, apellidándolos afectuosamente “hijos del Sol”, los estimulaba a que imitasen a su gran progenitor en su gloriosa carrera tan benéfica al género humano. Entonces se acercaba a los novicios y arrodillándose uno, después de otro delante del Inca, este les perforaba las orejas con una aguja de oro, que conservaban en ellas hasta que la abertura fuese bastante grande para contener los enormes pendientes peculiares a su orden, y que les hicieron dar por los españoles el nombre de “orejones”. Este adorno era tan macizo para el soberano, que estiraba el cartílago hasta que casi le llegaba a los hombros, produciendo una deformidad monstruosa a los ojos de los europeos, aunque, bajo la mágica influencia de la moda, los incas lo consideraban una cosa hermosísima.

Terminada esta ceremonia, uno de los nobles más venerables calzaba a los candidatos con las sandalias que usaban la orden, lo que tiene cierta analogía con la antigua ceremonia de calzar las espuelas al caballero cristiano. Luego se les ceñía la faja en la cintura, que correspondía a la “toga virilis” de los romanos, y que significaba que ya habían llegado a la edad de la virilidad, adornándoles la cabeza con guirnaldas de flores que en sus varios colores encerraban el sentido emblemático de la clemencia y la bondad, que deben adornar el carácter de todo guerrero valiente, y mezclaban con las flores algunas hojas de siempre vivas que significaban que estas virtudes vivirán eternamente. Además se colocaba en la cabeza del príncipe una especie de venda con borlas de color amarillo, tejida con finísima lana de vicuña, y que le ceñía la frente como insignia peculiar al heredero de la corona. Entonces se presentaban todos los nobles Incas, y empezando por los parientes más inmediatos, todos se arrodillaban delante del príncipe y le hacían homenaje, como sucesor al trono. Para finalizar toda la reunión se dirigía a la gran plaza de la capital, donde con cantos, bailes y otras diversiones públicas terminaba el importante ceremonial del huaraco o Warachicuy.

Danza tribal ashaninka Pampa Michi, La Merced, Junín, Perú.

La semejanza de este ceremonial con el que se observaba al recibir en la orden de caballería a un caballero cristiano en los siglos feudales, no sorprenderá tanto al lector si recuerda que la misma analogía se encuentra en las instituciones de otros pueblos más o menos civilizados; y que es natural que las naciones que se dedican principalmente al estudios del arte de la guerra señalen el periodo en que termina su carrera preparatoria con semejantes ceremonias características. Después de haber pasado por estas pruebas, se consideraban al heredero como digno de tomar asiento entre los consejeros de su padre, o se le empleaba en puestos de confianza en el interior. Lo que era más general, es que se le enviaba a expediciones remotas para que practicase en el campo de batalla las lecciones que hasta entonces había estudiado tan solo en simulacros bélicos. Ejecutaban sus primeras campañas bajo la dirección de los célebres generales que habían encanecido al servicio de su padre; hasta que, creciendo en años y en experiencia, se le daba a él el mando. (Guillermo Prescott, Historia de la Conquista del Perú, Imprenta y Librería de Gaspar y Roig Editores, Madrid España 1851, Pág. 16).

H:. Magaly, H:. Nancy, H:. Herbert, H:. Mario, H:. Javier y H:. Raúl vestidos con ropa de nativo Ashaninka en La Merced, Junín, Perú.

INICIACION ASHANINKA. Los RR:.HH:. y QQ:.HH:. de la Gran Logia Constitucional del Perú constantemente viajan por el interior del Perú, para vivir experiencias como las mostradas en las fotos en Pampa Michi, donde está asentada una Comunidad Nativa Ashaninka, una de las ultimas naciones incas de la zona tropical del

Perú, quienes practican sus ritos iniciáticos de termino de la niñez e inicio de la pubertad. Las niñas pasan a ser adultas con el inicio de su menstruación y ya están en condición de formar pareja. En el caso del hombre se transforma en cazador y guerrero y conforme su habilidad podrán escoger una o varias mujeres para su concubina

Niñas Ashaninkas que ya iniciaron su menstruación y son elegibles como esposas

“El Ashaninka puede tener todas las mujeres que pueda mantener”, lo que implica que el hombre debe ser muy hábil en la caza y pesca, así como un guerrero excepcional. También debe tener formación y conocimiento para utilizar las plantas de la selva en la curación de enfermedades o picaduras de animales ponzoñosos, esta habilidad le permitirá sobrevivir en sus actividades de caza o pesca, así como proteger a su familia. En el verano talara una zona de la selva virgen para habilitarlo como chacra donde cultivara, yuca y maíz principalmente. Luego de usar este terreno por un tiempo lo abandonara para que la madre naturaleza nuevamente lo invada con vegetación y se reconstituya los fertilizantes del suelo. La caza y pesca solo se realiza para su alimentación, y cuida el equilibrio ecológico de la zona que ocupa. Lamentablemente gran parte de su territorio ha sido invadido por los extractores de madera y por los colonos que provienen de la sierra y otras zonas, llevando consigo enfermedades para ellos desconocidos que los han diezmado en el pasado. Entre sus creencias pervive la llegada de un gran guerrero como el legendario Santos Atahualpa, quien los guiara, para recuperar el imperio de sus ancestros.

M:.M:. HERBERT ORE BELSUZARRI. 2do.Vig:. P:.F:.C:.L:.B:.R:.L:.S:. FENIX

137-1

Gran Logia Constitucional del Perú Lima - Perú
herberthore1@hotmail.com

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