¿SON LOS EVANGÉLICOS EN GENERAL LOS ABANDERADOS DE LA SALVACIÓN POR GRACIA? Parte -IV Por Heyssen J.

Cordero Maraví A estas alturas, algunos lectores habrán llegado a conclusiones diversas. Si por alguna razón muchos evangélicos se han ofendido con mis escritos, les confieso que he tratado de ser respetuoso, y no he utilizado mis opiniones sino que muy por el contrario, he tratado, en lo posible, presentar fielmente las declaraciones bíblicas. Cuando predicar la VERDAD se convierte en “ERROR”: Un pastor evangélico arremete Daniel Brito, pastor de las Asambleas de Dios y administrador de un blog “El blog del Pastor Daniel”, publicó un artículo titulado “Los Adventistas y su evangelismo manipulado”, en la que abiertamente asevera que los Adventistas del Séptimo Día tienen un método manipulador de evangelismo, esto por el énfasis en el mensaje del sábado, como día de reposo y sello de Dios. El artículo declara en definitiva que los Adventistas del Séptimo Día manipulan las mentes de muchos al decirles que el domingo es la marca de la bestia y el sábado es el sello de Dios. Tal declaración e interpretación es sin duda una afrenta directa a la teología adventista, aseveran que predicar un mensaje que declara que el domingo es la marca de la bestia es presentar un mensaje manipulador, pues estamos diciendo: “si no adoras a Dios en el día sábado o no guardas el día sábado, tendrás la marca de la bestia, y por ende serás destruido en el infierno en la segunda venida de Cristo”. ¿Es ese un mensaje manipulador? ¿Desde cuándo predicar conforme a lo que la Biblia menciona se ha convertido en manipulador? Diremos que Dios es manipulador cuando dice: “Si no obedeces al Señor tu Dios, para cuidar de poner por obra todos sus mandatos y normas, que te ordeno hoy, vendrán sobre ti y te alcanzarán las siguientes maldiciones” (Dt. 28:15). Los adventistas del Séptimo Día predican un mensaje bíblico, no sus opiniones personales. Pablo dijo a Timoteo: “Que prediques las Palabra, que instes a tiempo y fuera de tiempo. Convence, reprende y anima, con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina; antes teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus pasiones, apartarán de la verdad el oído, y se volverán a fábulas” (2 Tim. 4:2-4). No tengo más que decir sino lo que la Palabra de Dios me dice que predique. Si la gente rechaza el mensaje del sábado en el contexto del fin del tiempo, escatológicamente hablando, es porque es un mensaje que demanda mucha fe. ¿En qué se diferencia un católico con un evangélico? No lo sé, tal vez basta únicamente con darle una mirada a Catholics and Evangelicals Together: The Christian Mission in the Third Millennium (Católicos y Evangélicos Unidos: La misión cristiana en el tercer milenio) firmado por más de 40 líderes evangélicos y católicos en New York a comienzos de 1994, donde comparan sus doctrinas y concluyen que son más sus similitudes que sus diferencias, y aún ellas son simples. ¡Oh mis amigos! ¿Cómo no van a ser similares si son madre e hija, según el Apocalipsis de Juan? El mensaje del sábado como sello de Dios en contraposición con la marca de la bestia o día domingo, es real en la Biblia. Eso no es manipular con el mensaje, es simplemente mostrar lo que otros quieren ocultar

flagrantemente. La Iglesia Adventista del Séptimo Día no predica lo que la gente desea oír (la mayoría desea escuchar mensajes para calmar la “comezón” de sus vidas), superación personal, prosperidad a cambio de un poco de dinero, sino que muy por el contrario, los adventistas predican lo que Dios desea que la gente conozca, que conozca qué implica conocerlo, y qué pasará con los que no escuchan Su mensaje real. En fin, no es intensión del presente escrito hablar acerca del sábado como sello de Dios, pues ya se ha escrito acerca de este tema (complicado y quisquilloso para el mundo evangélico en general), sino en mostrar abiertamente si los Evangélicos en general son los abanderados de la salvación por gracia mediante la fe en Cristo. Un noticia sorprendente La siguiente noticia me dejó sorprendido. Debo confesar que aunque el mundo cristiano evangélico con frecuencia me sorprende con sus ideas, esta noticia fue especial. La iglesia Anglicana en los Estados Unidos, al ver la poca asistencia a sus templos, contrataron a expertos en marketing para que les den una explicación y solución al problema. Después de haber hecho estudios técnicos, finalmente concluyeron: “Desterrar de las iglesias la cruz y cualquier alusión al crucificado para atraer más público.” Según esta noticia, no convencidos de los resultados contrataron los servicios de dos agencias más, la primera concluyó: “las aproximaciones tradicionales que muestran a Jesús en la cruz y las citas de la Biblia, no atraen a los que no asisten a las iglesias” y la segunda agencia determinó, “la gente no quiere ser sermoneada y no quiere imágenes tradicionales de Jesús en la cruz. La clave es lograr que la gente ingrese a los templos y dejar que tengan sus propias ideas”.1 Con razón, John F. MacArthur, señala categóricamente, “la iglesia evangélica se ha vuelto mundana, y no solo mundana por negligencia sino con deliberado propósito. Se están levantando todo el tiempo vientos de indulgencia doctrinal”.2 Duras palabras, pero que sin duda expresan la condición real de la mayoría de iglesias evangélicas atareadas por ganar “almas para Cristo”. Pero está hablando John F. MacArthur, uno de los más notables representantes de la teología evangélica. Un verdadero evangelio MANIPULADOR Las iglesias del tipo pentecostal y las carismáticas, evangélicas diversas, las milagrosas con extraños objetos “sagrados” a cambio de una suma de dinero y “fe” son la clara evidencia de que han perdido su punto de partida en la Biblia, la Palabra de Dios. Es interesante notar que los predicadores evangélicos más famosos son los extravagantes que se han hecho aclamados por sus sermones de motivación o de superación personal, de prosperidad y de milagros por doquier, todo ello matizado con una “larga lista de chistes o comentarios jocosos”. Y es que a leguas se nota que se han dado cuenta que el mundo actual adolece de esos temas. No es desconocido que las iglesias evangélicas independientes o nuevas, hacen caso al marketing. Hacen un estudio de mercado, notan qué es lo que la gente necesita, ¿qué necesita? Dinero, entonces ofrecen “lluvias
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““Desháganse de la Cruz”, sugieren “expertos del marketing” a Iglesia Anglicana”, ACI Prensa (Consultado el 21 de octubre del 2010). En línea: http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=1574 2 John F. MacArthur, Avergonzados del evangelio. Cuando la iglesia se vuelve semejante al mundo (Grand Rapids, Michigan: Editorial Portavoz, 2001), 23.

de prosperidad”, ¿qué más necesitan? Superación personal, entonces “Hijo de Dios, pide, no mendigues”, ¿algo más? Vencer el estrés, entonces démosle técnicas anti- estrés, ¿y Biblia? Pues claro que sí, algunos versos para apoyar nuestras ideas. Ah, eso sí, no mucho, pues la Biblia no les gusta. Sin duda Pablo habló por inspiración divina, “Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina; antes teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus pasiones, apartarán de la verdad el oído, y se volverán a fábulas” (2 Tim. 4:4). Me pregunto si ese mensaje no es una verdadera manipulación de masas. La “INDRUSTIA DE LA EXPERIENCIA” Este término es acuñado por los gurúes del marketing, y se refiere en últimas en capitalizar lo que la gente realmente necesita, esto es, espiritualidad, no la religión, la gente en la actualidad desea vivir una experiencia de fe, en algo o en alguien, una religión que apela al corazón, al sentimiento y no a la razón. Donde las doctrinas centrales de la Biblia, son menoscabadas, por la búsqueda “del Espíritu Santo”, “o la emoción por Cristo”. El objetivo de este pensar “cristiano” es la satisfacción del cliente para aumentar el número de nuevos clientes, a esto es marketing. Según el modelo de iglesia-empresa, (1) el pastor es un profesional, un gerente en ventas, pues sabe lo que el cliente necesita, (2) la iglesia viene a ser la empresa, donde se debe vender “algo”, un producto que tenga aceptación o demanda, (3) los miembros de la iglesia son colaboradores y/o clientes, (4) las visitas nuevas, con mis clientes en perspectiva. Finalmente, (5) las otras denominaciones cristianas y actividades seculares son la competencia. Todas las conclusiones a las que llegaron los expertos en marketing son sin duda alguna, herejías para cualquier lector de la Biblia. Crhistian A. Schwarz, quien es el Director del Instituto para el Desarrollo Natural de la Iglesia afirma que entre el años 1994 y 1996 su organización emprendió una investigación completa que pretendía descubrir porqué algunas iglesias crecían y otras no. Para ello estudió a más de 1000 iglesias en todos los cinco continentes, el resultado de este arduo trabajo demostró lo siguiente: (1) liderazgo capacitador, (2) ministerio orientado por los dones, (3) espiritualidad contagiosa, (4) estructuras funcionales, (5) adoración inspiradora, (6) grupos pequeños integrales, (7) evangelismo orientado a las necesidades y (8) relaciones de cuidado. Según Schwarz si una iglesia posee estas características las “iglesias funcionarán siempre”, pero sin ofender a los admiradores del gurú en iglecrecimiento, cuando él pregunta a sus lectores, ¿Es el servicio de adoración una experiencia inspiradora para los que asisten a la iglesia?, y la respuesta es casi unánime, “es divertido”.3 No hay duda que las iglesias evangélicas en general cumplen su objetivo, música rock, luces sicodélicas, coreografías, números artísticos, predicaciones extravagantes y lejanos a las verdades de la Biblia. ¿Dónde quedó la “salvación por gracia” que tanto pregonan los evangélicos? A leguas se nota que la “gracia” es mal entendida; creen que por ser “gracia” puede ser menoscabada y pasado por alto. Las obras para los evangélicos no son los 10 Mandamientos en su totalidad sino una parte de ellas (no lo dicen probablemente pero lo hacen al
Crhistian A. Schwarz, El ABC del desarrollo natural de iglesias (Terrassa, Barcelona: Clie, 1996), 14, 23.
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no observar el día sábado como día de reposo dado por Dios desde el principio según Gn.2:2,3), y si no consideran la validez de ellas en el plan de salvación (como un “ayo” a Cristo) simplemente jamás entenderán su importancia en el fin del tiempo respecto al sello de Dios y la marca de la bestia (Apo.13). Alguien dijo “la justificación por la fe sin la Ley es como un mal chiste, sin gracia”. Sin duda expresa una gran verdad desde el punto de vista bíblico. CONCLUSIONES Después de haber recorrido en nuestro estudio de la Biblia sobre la verdad acerca de la Salvación por gracia mediante la fe en Cristo, reconocemos que no hemos tocado algunos temas que hubieran sido necesarios, pero que esto sirva de punto de partida para que muchos lo aborden. Si Ud. Se ha sentido ofendido con lo que se ha escrito, repito, únicamente presento lo que la Biblia nos dice hagamos. Por otro lado, si alguno desea hacer apologética conmigo por los escritos dados, son bienvenidos, eso sí de manera alturada. Con lo dicho podemos concluir en los siguientes punto: 1. La Iglesia Adventista del Séptimo Día, ama, cree, enseña y predica que la salvación del hombre, nunca se alcanzó por las obras de la Ley, sino que se alcanzó desde el principio allá en Génesis y hasta el fin por gracia mediante la fe en Cristo Jesús. 2. La Ley de Dios, o los 10 Mandamientos para la Iglesia Adventista del Séptimo Día tienen como propósito principal conducirnos a Cristo, pues es el “ayo” para llevarnos a Cristo. 3. Se conoce verdaderamente a Dios si se guarda Sus Mandamientos en su totalidad, incluyendo el cuarto, es decir el sábado como día de reposo. 4. No es un mensaje manipulador el enseñar la verdad bíblica, muy por el contrario es el mandato de Dios. 5. Un mensaje manipulador es enseñar lo que la gente desea escuchar, mensajes acomodados a conveniencias e intereses personales. Una iglesia que parece más un mercado que un lugar que adora realmente a Dios. 6. La “industria de la experiencia” apunta directamente a las “obras”, tendrás “esto” si haces “aquello”, generalmente dinero, sacrificios, como ayunos prolongados por varios días, vigilias desenfrenadas, ¿no son esas obras fuera del foco bíblico? 7. Finalmente, “el soplo”, “el don de lenguas”, “los exorcismos”, “festival de milagros”, “caídas por el “espíritu santo”, ¿no son obras ajenas a la Biblia? No porque no sean bíblicas sino porque las que supuestamente la realizan ¡No han conocido a Dios y por tanto Dios no los conoce! De razón dice el texto: “En aquél día muchos me dirán: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu Nombre echamos fuera demonios, y en tu Nombre hicimos muchos milagros’ Entonces les diré: ‘¡Nunca os conocí! ¡Apartaos de mí, obradores de maldad’” (Mt. 7:22,23). Satanás es tan astuto que sabe falsificar los “prodigios de Dios”, y hace creer a los “abanderados de las salvación por gracia” que realmente los realizan. Sin duda, ¿cómo podría Dios actuar milagros y prodigios si no conocen a Dios según 1 Jn. 2:3,4?

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