EL MÁS LORNA DEL COLE Por: Anddy Landacay Hernández La lorna o mejor dicho la lornedad o lornería es un asunto muy

antiguo. Esta peruanísima jerga denota una condición de candidez o pasividad frente a un maltrato o burla. Es decir, quien hace uso y ejercicio de la lornedad es el “punto” de todos los insultos o agresiones al interior de un grupo de personas. Pero como decía al inicio, la condición de “lorna” no es cosa de ahora. Sospecho que es tan antigua como la condición humana. El genial Sofocleto en su libro“Los Cojudos” señala lo siguiente: “Hace mucho tiempo se encontró un cráneo prehistórico en las inmediaciones del Cuzco. Lucía un hachazo en el occipital que debió dejarlo seco en el acto. El Carbono 14 demostró que tenía más de mil años y, evidentemente, le dieron el golpe cuando estaba distraído, mirando para otro lado. Bueno, ese - para mí - fue el primer cojudo que tuvimos en el Perú.” Muchos podrían decir que este señor murió “por lorna”. En nuestra literatura hay varios ejemplos de la lornedad; quizás el lorna más recordado lo haya retratado César Vallejo en su Paco Yunque, aquel niño provinciano a quien Humberto Grieve maltrataba a su antojo. Paco Yunque es el lorna por antonomasia. En La Ciudad y Los Perros de Vargas Llosa la lornedad es graficada cruelmente en la figura del “Esclavo” quien incluso encuentra la muerte de un balazo durante una marcha de campaña. Y como no recordar a El Niño de Junto al Cielo de Congrains al cual Pedro le termina metiendo cabeza con sus diez soles con el cuentazo del pan con jamonada. En la actualidad ha aparecido otro término para designar básicamente lo mismo: el bullying. El bullying más allá de ser un huachafísimo anglicismo, es en realidad la etapa de violencia sistemática y acoso hacia alguien en el colegio. En términos sencillos podría definirse como: pegarle al más lorna todos los días. En mis épocas de colegio este tipo de maltratos también era común. Recuerdo un amigo al cual le rompían la mochila, le rayaban la camisa, le robaban los lapiceros y en cada recreo lo terminaban apanando. En aquellos años todo esto me parecía muy gracioso, pero cuando uno lo ve en perspectiva se da cuenta del tremendo daño que esto le puede causar al autoestima de las personas. En realidad el acoso escolar tiene varias aristas y definitivamente no hay un solo culpable. Por un lado esta la necesidad natural de autoafirmación del adolescente, de sentirse el “bacancito”, el “palomilla”, “el pendejo”. Para que exista un agresor, tiene que haber un agredido. En esta lógica, en el imaginario del agresor, mientras más se le pegue al lorna, más podrá sentirse rankeado. En otros casos, también se busca golpear a alguien para evitar ser agredido. Es decir, si no lorneas te lornean pe causita.

Los verdaderos hombres son los que dan la mano al caído. Los profesores también tienen su parte de responsabilidad en este tema. Si no hablas. Y recibir ayuda no nos hace débiles. lo invito a reflexionar sobre sus acciones.Otra explicación posible es que el niño o adolescente esté replicando conductas al interior de la familia. En líneas generales este es un problema que involucra a padres. el más vacío. yo sé que ahora te sientes bien siendo el más “fuerte” de la clase. Video recomendado. siempre esté al frente el típico profesor que cada cinco minutos mira su reloj para saber cuanto tiempo le faltaba para irse a su casa. del director del colegio para instar a sus docentes a acercarse más a los alumnos y finalmente del joven o niño agredido hacia las personas mayores para que puedan expresarse de manera transparente.youtube. es muy probable también que el niño piense que esta forma sea la “natural” de conducirse. Si la violencia es el código con el que se resuelven las cosas en el hogar. del profesor hacia al alumno para darse cuenta si a quien da clases es victima o victimario. http://www. Finalmente si estas líneas son leídas por quien es agredido o por quien agrede. En el primer caso: nunca calles. Muchos de ellos viven aislados de los problemas de sus alumnos. no hagas lo que hace el grupo. Ven a los chicos como simples “sujetos” a los que se les da un servicio y punto. Eso sí es ser lorna. Pero creo que en todos los casos planteados la solución definitiva viene por el lado de la comunicación: del padre hacia el hijo para enseñarle que la violencia y el abuso no lo hace mejor sino lo empobrece. es el más débil. profesores y a los mismos alumnos.com/watch?v=PDa3_H92VNw . Un padre agresivo que golpea en casa al hijo o a la madre. En el segundo caso: chochera. Si quieres demostrar fortaleza. pero en realidad casi siempre el que más golpea. Es muy común que en las aulas donde se presentan estos casos. ni menos que nadie.. nadie te podrá ayudar. nunca des silencio a la agresión.