A.•.L.•.G.•.D.•.G.•.A.•.D.•.U.•. L.•.I.•.F.•.

Por: H.´. Ignacio Buznego Es difícil indudablemente hablar del Gran Arquitecto del Universo ya que todo lo representa y todo lo es en el pasado, presente y futuro, expresar una frase que pudiera englobar lo que significa el Gran Arquitecto del Universo seria sólo palabras ínfimas, que no demostraría ningún tipo de acercamiento de lo que es realmente la Energía Universal, es en donde me permito trascribir textualmente un párrafo del libro “EL ENVIADO” de Kaled Yorde autor venezolano quien en su libro quiso de una manera hermosa expresar lo que es El Gran Arquitecto del Universo, cito “ Que puedo decirte de Dios, cuando todas las palabras del mundo no son más que una minúscula primera letra y todas las ideas, una pequeña idea, de su grandeza, más, si mis palabras abarcarán todas las palabras y mis ideas todas las ideas sólo podría decirte que nuestro Padre Celestial es la bondad, la justicia, la omnipotencia, infinitud, eternidad, suprema y soberana inteligencia, perfección, amor y misericordia en su máximo grado de expresión. Y digo sólo podre decirte, porque todo lo que he expresado no es más que un solitario hilo de la pieza del telar, puesto que no existe en el vocabulario humano una palabra capaz de encerrar toda su grandeza, ni definir su naturaleza divina, confórmate con saber que El es la causa y el origen de la existencia, rector único y soberano del Universo, Padre amoroso de todo lo creado, el cual se halla presente en todas partes al mismo tiempo.” Ahora bien cómo podemos expresar esa fuente de vida y pureza que es el Gran Arquitecto del Universo, como podemos tratar de comprenderla, indudablemente con el estudio de su creación perfecta la naturaleza, es allí donde se encuentra las formas más sencilla de la presencia de esa Energía Universal, y no escapamos nosotros mismo de ese estudio, ya que uno está hecho a imagen y semejanza de Dios, expresión dicha por el Gran Maestro Jesús, es así que me permito escribir que Dios se encuentra en cada uno de nosotros queridos hermanos ya que somos parte de La Energía Universal, somos una gota que pertenece al Gran Mar de la infinita pureza y virtud que representa al Gran Arquitecto del Universo, porque somos energía pura dentro del templo de nuestro

cuerpo, en los diferentes niveles de conciencias se encuentra las diferentes formas de entender que es y cómo se manifiesta la Energía Universal, mientras más alimentemos al espíritu del alimento de la verdad y las practicas de las virtudes, mas comprenderemos las expresiones y formas del Arquitecto y más nos comprenderemos y entenderemos a nosotros mismo su creación, ya que La Energía de Universal se encuentra en cada uno de nosotros y en cada una de nuestras conciencias. El crecimiento de nuestra capacidad energética se logra únicamente y exclusivamente a través de la práctica sincera y desinteresada de las virtudes; querido hermano y que significa lo que te escribo anteriormente, te explico, al concientizarnos de que somos energía medible en el templo de nuestro cuerpo y el que vive, siente y padece todas las situaciones que se desarrolla en este plano somos nosotros en forma de energía o espíritu, podemos internalizar que desarrollando nuestras virtudes aumenta nuestra espiritualidad y su pureza, y cuando ese desarrollo logre que nuestra capacidad de energía sea mayor que la soportable por la carne, es cuando no necesitaremos vivir en este plano para continuar nuestro desarrollo, hasta sumergirnos en ese encuentro sublime e indescriptible con la Energía Universal, y es cuando digo que el estudio de la vida y obra de Jesús el Gran Maestro de maestro como hombre es hermoso y magnifico porque es la mayor capacidad de energía posible que puede soportar nuestro cuerpo y viéndonos en él podemos saber cuánto nos falta por entender y cuánto nos falta por crecer espiritualmente para conocer del Gran Arquitecto del Universo.

El hombre es una infinitamente pequeña copia de Dios. Bastante gloria es ésta para el hombre. A pesar de mi insignificancia, reconozco que Dios está en mí. Víctor Hugo