Emmanuel Mounier y su Personalismo

“No se compromete en una acción quien no compromete en ella al hombre en su totalidad” En 1905, hace 104 años, nació un gran pensador llamado Emmanuel Mounier, un socialista cristiano cuyo pensamiento definitivamente debemos recuperar para cambiar el contexto de sociedad que tenemos actualmente. Fundador de la revista Espirit, conceptualizado como el mejor foro de humanistas creyentes y no creyentes, plasmo principalmente en palabras su pensamiento radical y socialista sin dejar a un lado su creencia en el cristianismo, viéndolo como uno de los caminos a la salvación social. A pesar de los pocos años que habito en este mundo terrenal, logró trascender con pensamientos como el “yo entre los otros”, un pensamiento radical para su época, donde militaba en Francia en contra de las barbaridades cometidas por la Alemania de la época. El “yo entre los otros” es un pensamiento totalmente radical a mi parecer ya que nuestra influencia en la sociedad y su influencia en nosotros ha aumentado en la actualidad; vivimos para satisfacer las necesidades de una sociedad sedienta de mentes revolucionarias que podrían cambiarla. Personalmente, algo de lo que más me llamo la atención al leer el artículo nº 61 de la revista Arbil, fue su lema: “Libertad, Igualdad, Fraternidad”, un lema que en su época alentaba a mejorar y para nuestro siglo, nos lleva a una superación. A pesar de que muchos filósofos someten a la libertad como un término utópico y esclavizante, Emmanuel Mounier lo resalta en una época como la nuestra cuyo fin será la perdición; es ahí donde entra uno de los mas grandes pensamientos de Mounier, que sin duda alguna debemos rescatar, y es su postura ante el capitalismo y el totalitarismo, bastón de su doctrina filosófica a la que llamo Personalismo. Mounier, a pesar de su postura crítica hacia el capitalismo, fue de izquierda, pero no de una izquierda extremista marxista: “fue un socialista, no un dogmático”. Define el capitalismo como “el principal agente de opresión de la persona humana en el seno de la historia”. El capitalismo es extremista en todos los ámbitos, solo nos ha convertido en una sociedad caótica, llena de vicios y problemas. La sociedad se convertido en un vacío del éxtasis gracias a este “proceso histórico”. La degradación del ser humano llego a su máximo punto, el capitalismo nos ha implantado nuevos dioses, el dios dinero, el dios mediocridad, el dios avaricia, y una cantidad de dioses falsos que nos ha convertido en una sociedad llena de odio, es allí donde Mounier aplica el Cristianismo y sus valores como una parte de la restructuración social a la que debemos someternos para superar ese capitalismo. Los valores cristianos, esos que Nietzsche definía como “los valores de los esclavos o de Apolo (y que deberían ser cambiados por los de Dionisio)”, cambian de concepción, se invierten los papeles en el pensamiento de Mounier, definiendo valores como la humildad y el sometimiento ante valores como la avaricia y el poder. No debemos olvidar que el poder que vivimos actualmente es representativo y no buscan un bien común sino un bien propio, lo cual implica la existencia de una persona “superior” a otra, la cual esta sometida ante el “poder” del otro; el poder debe ser reestructurado cambiando el sometimiento por una asociación, donde el dominante se asocia con el dominado buscando un bien común; es ahí donde esta el problema con la democracia: es una democracia representativa cuya concepción del poder es nula y solo favorece a unos pocos. La democracia se convirtió en un paso más del capitalismo, junto con la globalización y el control de la libertad al que estamos sometidos. El capitalismo nos llevo a una severa pobreza, donde la pobreza es la otra cara de la moneda… bajo estas condiciones el poder burgués crece, degradando el trabajo del hombre y rebajándolo, tanto así a convertirlo en una obligación. El burgués consigue el poder y el dinero a costa de otros. Desde el concepto cristiano, el burgués, o el capitalista, ha perdido un valor cristiano muy importante, el amor. Es por eso que somete a las otras personas solo buscando un bien común y la acumulación de mas capital, satisfaciendo así su sed egoísta y su poca capacidad de amar, satisfaciendo el odio que se ha apoderado de el. El burgués el que explota para recibir mucho a cambio, pero sin dar nada, contrario a uno de los lemas cristianos, “dar sin esperar nada a cambio”. “La burguesía es la metafísica de la soledad”; el hombre ha convertido su trabajo en un objeto, convirtiéndose también en un objeto que se puede comprar, vender y explotar solo por dinero; esta es la máxima degradación de la creación, de un Dios que cada ves esta mas perdido, y que muy pocos se han interesado en buscarlo, en un mundo donde el desarrollo tecnológico nos ha llevado a vendarnos de nuevo para el sometimiento propio. Contrario al anterior pensamiento surge la persona como metafísica de la comunidad, pensamiento que va ligado con el “yo entre los otros”; el papel del hombre en la comunidad es muy importante. La persona es más importante que los errores colectivistas o individuales, es este pensamiento perdido el que trata de reencontrar el personalismo. La revolución marca la vida de Mounier, sin dejar a un lado el Cristianismo: “hacer espirituales a los revolucionarios”, la revolución no ha funcionado correctamente, puesto que luego de un momento de

seres sociales y políticos. tendrá un mejor futuro”. dice Mounier que debemos llevarlos a la liberación burgués la que poco a poco se están sometiendo. Es esa verdadera democracia la que quiere recuperar y reclamar por la revolución Mounier en su ciudad liberada. pero para la creación de estos hombres se debe “educar para un mañana”. es ahí cuando las armas no se utilizan. es este proceso el que nos comprometerá a un futuro estable en una sociedad completamente inestable. la revolución también puede ser de ideas. por naturaleza. El niño es definitivamente uno de los modelos que se deben tratar de liberar mas audazmente. el cual antes de llegar al poder tenia muy buenos ideales como la igualdad (que en mi opinión la igualdad debe ser socialista o de oportunidades. Un cristiano debe liberarse del sometimiento al individualismo y abstenerse de complacerse para así comprometerse en asuntos y compromisos políticos. Pero para que el proyecto social que plantea Mounier funcione. estaba basada en una concepción completamente distinta del poder. no comunista o de bienes materiales). entre otros. es justo ese proceso el que nos lleva a descubrir la existencia concreta del hombre. pasando por alto que el renacimiento fue un excelente proceso histórico que nos logro desatarnos de la opresión de la edad media. de levantarse y seguir cayendo hasta encontrar esa liberación social absoluta que nos llevará a una sana convivencia. donde el hombre se contextualcita y pasa de la subjetividad a la objetividad. vendando así nuestro pensamiento y limitando esa capacidad de imaginar y pensar que tenemos gracias al proceso. ser personas interesadas en la política y en la revolución no nos hace menos cristianos o menos religiosos. Estas son “las dos caras de un proyecto único”. pero es el momento en el que llegan al poder y son corruptos por los falsos valores o contravalores donde todo ideal comienza a quebrantarse o quebrarse por completo. La injusticia y la opresión no son más que una quiebra del espíritu que comenzó desde el renacimiento. Fidel Castro. es así como pensamos en esa transformación del individualismo al colectivismo. las mujeres y los niños son los mas oprimidos del régimen actual. pero volvimos a caer. y que se convirtió en un paso del capitalismo. 5 siglos antes de Cristo. que vivan en el presente y conocedores del pasado. la humildad. “Hacer revolucionarios a los espirituales”. ni siquiera la sanción de la unanimidad. comprometerse cuando la historia lo reclama. Lo cual implica que hay que correr el riesgo. aunque también se convirtió a un paso en falso donde la libertad comenzó de nuevo a limitarse tras una revolución fallida por la carencia de valores cristianos de la que nos habla Mounier son necesarios para una buena revolución. Debemos estar listos para entrar a la lucha. el sometimiento. es esa sociedad que se ha liberado por la aplicación de los valores cristianos a la revolución. En el momento en el que desaparezca el individualismo. se vuelve a caer en el sometimiento y la opresión. “Pasamos de la filosofía del yo a la filosofía del nosotros”. ya que si no se aplican los valores cristianos a la revolución. pero el mismo capitalismo nos ha convertido en personas apolíticas que solo se interesan en las cosas “buenas” que no son mas que entretenimientos. es aquella ciudad donde prevalece la verdadera democracia: “democracia no es para nosotros el régimen del número anónimo. cuando el hombre se convierte en un verdadero personaje histórico trascendiendo en la comunidad. ya que hay que educarlo para el dialogo y . era una democracia del pueblo para el pueblo. ya sea de la evolución o de la creación. así comenzaran a primar los valores cristianos tales como el amor. según nuestros ideales religiosos o creencias. pero no necesariamente armada sino ideológica. el estudio debe ir de la mano con el mantenerse disponible para el acontecimiento.libertad. debemos forjar hombre para un futuro. la falla. según Mounier es definitivamente implementar los valores cristianos en las personas que hacen la revolución para no caer de nuevo en valores sin sentido como lo son el dinero o el vacío significado actual del poder. una democracia donde reine la responsabilidad y prime el derecho vivo del voto. e implica un largo lapso de tiempo. el individualismo es cosa del pasado. ocupando un bueno lugar en la comunidad. donde su líder comenzó a venerar un falso dios. para poderlo afrontarlo con una solución satisfactoria que busque un bien común. sino el reinado de la responsabilidad viva dentro del derecho vivo”. la democracia inventada por Aristóteles. se podría decir que en el siglo pasado hubo un pequeño lapso de tiempo en el cual logramos una liberación. La familia. pero que al llegar al poder llego a tal punto en el que su pueblo se sometió a un régimen militar mas. Definitivamente el estudio es la evolución del pensamiento. pasado y presente: “quien más conoce de su pasado. somos seres humanos. es gracias al estudio que conocemos el problema al que nos vamos a enfrentar. La ciudad liberada es el prototipo de ciudad-perfecta de Mounier. Los procesos históricos lo demuestran. de capitalismo y de otros falsos dioses. y como seres humanos somos. “El hombre concreto es el que se da”. Ser seres sociales y políticos implica pensar en nuestro futuro. Las guerrillas también comenzaron con buenos ideales. Estos dos pensamientos son complementarios. tales como la liberación del pueblo ante la opresión de la burguesía. no una democracia vacía y representativa que es la que se vive actualmente. es el expresidente cubano. Un ejemplo actual. Como bien sabemos. según Mounier. será el mismo momento en el que primara el colectivismo. cae la sociedad de nuevo a una opresión. Construir una buena civilización no es un trabajo fácil.

los movimientos sociales. Es decir. ya que los valores de ambos son iguales. Esto implica lo que algunos filósofos decían del sometimiento que implica la libertad. pero a una libertad colectiva. los revolucionarios no nos traerán sino mas tiranos. y tiene deseos y necesidades. es una sociedad plenamente desarrollada en todos sus aspectos. gracias a las fronteras impuestas a la imaginación y la capacidad de racionar y pensar en un mundo donde pensar es un privilegio que pocos desarrollan por la venda impuesta sobre nuestros ojos. “No hay libertad en el hombre sino en la realización de un compromiso. Una persona es todo eso en conjunto. pero la revolución contra la felicidad puede ser satisfactoria. ya que la felicidad es un termino utópico y nunca llegara a ser absoluta. contrario a pensar que para ser libre debemos estar comprometidos. Si no cambiamos el corazón de los hombres. y todos esos aspectos considerados superestructuras de las sociedades. es la lucha por la libertad una lucha que no conoce fin. “Hay que ser doblemente revolucionarios: primero contra la desgracia y luego contra la felicidad”. es una lucha de ruptura. lo primero que se tiene que satisfacer son las necesidades del cuerpo. esa realidad infalible a la que nos somete la búsqueda de la felicidad. pero debemos tener cuidado con la muerte de esta. cuando la revolución toma un mal rumbo. ya que la educación se hizo para despertar personas. de conquista. la iglesia. La libertad no es egoísta.la sana convivencia. sin olvidar que la trascendencia es social o colectiva no individual. no puede verse a la persona como un ser físico. no es individualista. el hombre los retomará. esos antivalores de los que nos habla Mounier que debemos liberarnos. los movimientos de juventud. tiene principios y capacidad de tomar decisiones. En lo referente a lo que es en sí el personalismo. Leerlo textualmente puede ser un poco extraño. deben ser personas mas comunitarias y políticas. además de ir de la mano con el servicio personalista. Ha sido una larga lucha del ser humano por aclimatarse a un mundo material teniendo espíritu y alma. luego como un ser político. y no hay compromiso en el hombre sino en libertad”. La búsqueda por la verdad es una lucha constante. el racionalismo y miles de corrientes que sólo se han enfocado en la supervivencia. Esa persona que ha sido maltratada y olvidada por el materialismo. y eso ha alejado a la “persona” de lo que realmente la constituye como tal. El cristiano debe convertirse en un ser valiente para afrontar los problemas sociales y las desigualdades a los que esta siendo sometido. pero seria bueno arriesgarse. pero el hombre sin entender la verdadera realidad. luego como un ser espiritual. así que es fácil caer en la mala costumbre de darle más importancia a lo material y olvidarse de que la persona no es sólo el cuerpo. por lo que una persona está constituida como tal en sí misma. Estoy de acuerdo con Mounier sobre que es un grave error querer desarrollar un potencial como humanidad si no se permite primero desarrollar el potencial individual. El mundo moderno controla personame interesó y pienso que en efecto el mundo “materialista” se ha enfocado en la supervivencia. La sociedad que busca Mounier en su personalismo. la educación. Las mentes son cada vez mas limitadas. debemos pensar qué la libertad misma es un compromiso. europeos y gringos tan poderosos que acabaron con sus valores y modificaron sus ideales… pero Mounier afirma que este concepto Cristiano occidentalizado muy pronto morirá. puesto que también puede ahogarse el nuevo cristianismo con el cristianismo occidentalizado. de adhesión y de consistencia. La persona actual sobrevive. Pero el capitalismo también convirtió al cristianismo en un cristianismo burgués. la libertad es un bien común que se busca en comunidad. la cultura. dice Mounier. así sea intentos en vano. Cuando el mundo intenta regir la conducta de la gente en conjunto se olvida de que cada individuo toma sus propias elecciones. La libertad es un movimiento a lo trascendental. pensando en su futuro. ha occidentalizado la religión que ha prevalecido durante mas de 2000 años que se lleno de valores inmorales. El pensamiento de Mounier es valioso desde la perspectiva de que permite comprender el significado de “persona”. entiendo que en realidad una persona no se puede separar en partes. Mounier le apuesta a la libertad. además. no de individuo. El servicio personalista es muy parecido al servicio cristiano. desde la familia. “Hoy no se puede ser totalmente cristiano sin ser un rebelde” esto realmente implica que los cristianos deben ser revolucionarios. La ha alejado de la espiritualidad. quien es libre trasciende y quien trasciende puede llegar a conocer una nueva experiencia basada en los valores cristianos y transpersonales de los que tanto nos habla Mounier. Y si para alcanzarla debe convertirse en individualista y retomar los valores “dionisiacos”. un compromiso que nos puede trascender y superarnos de la burguesía. La revolución no nos hará grandes o mejores hombres. luego como un ser social. quien trate de buscar la liberación como bien común fracasar sin duda alguna. que tengan un compromiso por la libertad y una liberación ante todos esos falsos dioses que hemos adquirido por el capitalismo del siglo XXI. . es así como Mounier define el paso en falso de su proceso. no para hacerlas. en el tener. pero es parte de la lucha por la libertad. es capaz de hacer lo que sea para alcanzarla.

donde el sujeto se convierte en número. y en este respecto. En mi opinión Mounier es una persona netamente revolucionaria y encontró el punto clave que puede hacer perdurar una revolución en un lapso de tiempo mas largo que las revoluciones que hemos vivido en el siglo XX y lo que llevamos de el siglo XXI. para sobrevivir y darle una solución a todos los problemas. Al fin de cuentas. desde una perspectiva de análisis de fondo del lenguaje. La nación así se constituiría como el punto intermedio entre sociedad y Estado. dispersión y avaricia. La filosofía personalista constituye para algunos el síntoma y para otros la respuesta a esa situación de nihilismo. que nos vuelve incapaces de comunicarnos entre nosotros mismos como entidades inexorablemente relacionadas entre sí. su trabajo y todos los lujos que ha podido conseguir a lo largo de. no el hombre para el Estado. obviamente con fines de ubicar claramente al “enemigo” principal. no es la nación. Sin embargo. el Estado es aquello que le da objetividad. el “individuo” que Emmanuel Mounier condena y ataca es lo mismo que la “persona”. eso no cambia el hecho de que la persona es una e indivisible. realidad distinta a la que nos muestran las caricaturas y las películas donde siempre el bueno gana. aislado como unidad teniendo en cuenta la humanidad como referencia máxima con la cual cotejar. viene a ser la garantía institucional de la persona. a los derechos humanos. habitamos una selva de cemento. se reivindica a la “persona” como ser concreto (no subjetivo) y por ello relacional y comunicativo. Debemos recordar que las personas mueren. El personalismo. la comunidad puede ser vista como una imposición dirigida a guardar las formas. La nación así se constituiría como el punto intermedio entre sociedad y Estado. su familia. en un perfecto equilibrio entre los derechos y los deberes. para convertirlo en “persona”. Mounier habla de una comunidad internacional. para la doctrina personalista. Sólo que para este autor personalista se hizo necesaria la creación de un término que simbolice lo que él precisamente trataba de poner en duda abierta y en franca oposición a su doctrina. y no el hombre al servicio de la economía. aunque no lo suficiente. y como lo contrario al individualismo. alcanzando su plena realización en una comunidad personalizada. y del derrumbamiento del Estado nación. de cultura “cristiana”. emergiendo espontáneamente de la vida de los grupos organizados. centra sus esperanzas en el término lingüístico “persona”. disfruta de sus hijos. el líder representante de una revolución podría perdurar en su propia revolución sin perder la idea motivadora y detonante de su revolución. al cual ya se podía destinar los más cruentos ataques en el mundo de lo intelectual. Al decir de Mounier. Resulta obvio que tal realización se daría en el contexto de la comunidad. es decir. Las personas se han convertido en seres netamente salvajes.Una parte muy importante del pensamiento de Mounier es haber comprendido cómo los seres humanos hemos fracturado a la persona a lo largo de nuestra historia como humanidad. a diferencia de su omnipresente presencia a la hora de cobrar los tributos e impuestos. Mounier con su doctrina personalista precisamente persigue el desarrollo integral del ser humano. luego de desechar gramaticalmente el término “individuo” para referirse al ser humano en solitario. el individuo es la dispersión de la persona en la materia. esto es. pues al introducir valores que pueden contrastar la falsedad del poder. propio de una sociedad despersonalizada. pero cómo hemos ido retomando cada pieza para entender que por más que vivamos en un mundo en el que las reglas pueden ser morales y materiales. Somos una sociedad caótica. personas como Emmanuel Mounier. . ni la muerte permiten responder a la pregunta por el sentido. El Estado está hecho para el hombre. ya sea un esfuerzo por la educación o por otras condiciones que pueden determinar la “felicidad” o “tristeza” en las condiciones de las personas. para aparentar lo que no es real. esto es. Pero desde una visión humana de la historia. pero no sus ideales. En ese sentido. sumado a su ansia de poder y juzgamiento hacia sus semejantes. a pesar de su corta vida. Contra el individualismo. Y el Estado brilla por su ausencia. otra persona puede estar pensando en acabar con su propia vida solamente para pasar a un mundo mejor: estamos en un mundo lleno de contradicciones donde habitan muchas buenas personas que son explotadas por las malas personas. Esa es la lamentable realidad actual. marcan la pauta en las sociedades occidentales. alcanzando su plena realización en una comunidad personalizada. pero llena de pensamientos trascendió y aun es recordado. con una pequeña diferencia: el pavimento fue cambiado por el cemento. mientras que una persona vive tranquilamente. en una entidad humana plenamente realizada. quienes pensaron mas que para existir. convirtiendo las ciudades en selva. El personalismo se constituye a su vez como lo contrario al colectivismo. El Estado. así como la economía está destinada para servir al hombre. “comunitario”. El cristianismo formal de la mayoría de los occidentales choca con la selva de cemento en que se han convertido las calles de las ciudades y pueblos. cuando ni la soledad. fuerza y concentración. El instinto de conservación de los individuos. ni siquiera es una condición que debe ser cumplida antes de que la nación pueda llegar a existir. sólo los fascistas proclaman abiertamente que su meta es el bien del Estado. La persona no crece más que purificándose del individuo que hay en ella. y la “persona” se divisa en el horizonte conceptual como alternativa a la crisis de la modernidad. con lo cual recordamos la frase de Descartes “cogito ergo sum”. Para Mounier.