PROPOSICIÓN MODIFICATORIA AL ARTÍCULO 33 DEL PROYECTO DE LEY ESTATUTARIA No.

263 de 2011 SENADO Por medio de la cual se expiden normas para fortalecer el marco jurídico que permite a los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia cumplir con su misión constitucional y legal y se dictan otras disposiciones. En uso de las facultades como Senador de la República y considerando que: Es función legislativa del Congreso de la República, elaborar, interpretar, reformar y derogar las leyes y códigos en todos los ramos de la legislación. No es conveniente para la sociedad colombiana y su sistema democrático, la criminalización de los y las periodistas, quienes pueden tener acceso a la información de inteligencia gracias a sus fuentes. Debe haber total claridad jurídica sobre el eximente de responsabilidad penal de los y las periodistas, al acceder a la información entregada por sus fuentes, pudiendo ejercer su profesión con todas las garantías por parte del Estado Colombiano. Dicha claridad jurídica no es pertinente en el artículo 33 del proyecto de ley (sino en el 45) porque este hace referencia al tema del tiempo de la reserva y la facultad del Presidente para ampliar ese tiempo. Por tanto, PROPONE El Artículo 33 quedará así: RESERVA. organismos información legal por un recolección reservada. Por la naturaleza de las funciones que cumplen los de inteligencia y contrainteligencia sus documentos, y elementos técnicos estarán amparados por la reserva término máximo de treinta (30) años contados a partir de la de la información y tendrán carácter de información

Excepcionalmente y en casos específicos, por recomendación de cualquier organismo que lleve a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia, el Presidente de la República podrá acoger la recomendación de extender la reserva por quince (15) años más, cuando su difusión suponga una amenaza grave interna o externa contra la seguridad o la defensa nacional, se trate de información que ponga en riesgo las relaciones internacionales, esté relacionada con grupos armados al margen de la ley, o atente contra la integridad personal de los agentes o las fuentes. Este período podrá extenderse hasta la desmovilización del grupo armado organizado al margen de la ley sobre el que verse la información de inteligencia o contrainteligencia. Parágrafo 1. El Presidente de la República podrá autorizar en cualquier momento, antes del cumplimiento del término de la reserva, la desclasificación total o parcial de los documentos cuando considere que el levantamiento de la reserva contribuirá al interés general y no constituirá una amenaza contra la vigencia del régimen democrático, la seguridad, o defensa nacional, ni la integridad de los medios, métodos y fuentes. Parágrafo 2. El organismo de inteligencia que decida ampararse en la reserva para no suministrar una información que tenga este carácter, debe hacerlo por escrito, y por intermedio de su director, quien motivará por escrito la razonabilidad y proporcionalidad de su decisión y la fundará en esta disposición legal. En cualquier caso, frente a tales decisiones procederán los recursos y acciones legales y constitucionales del caso. Parágrafo 3. El servidor público que tenga conocimiento sobre la recolección ilegal de información de inteligencia y contrainteligencia, la pondrá en conocimiento de las autoridades administrativas, penales y disciplinarias a las que haya lugar, sin que ello constituya una violación a la reserva. Cordialmente, CAMILO ROMERO Senador

PROPOSICIÓN MODIFICATORIA AL ARTÍCULO 45 DEL PROYECTO DE LEY ESTATUTARIA No. 263 de 2011 SENADO Por medio de la cual se expiden normas para fortalecer el marco jurídico que permite a los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia cumplir con su misión constitucional y legal y se dictan otras disposiciones. En uso de las facultades como Senador de la República y considerando que: Es función legislativa del Congreso de la República, elaborar, interpretar, reformar y derogar las leyes y códigos en todos los ramos de la legislación. No es conveniente para la sociedad colombiana y su sistema democrático, la criminalización de los y las periodistas, quienes pueden tener acceso a la información de inteligencia gracias a sus fuentes. Debe haber total claridad jurídica sobre el eximente de responsabilidad penal de los y las periodistas, al acceder a la información entregada por sus fuentes, pudiendo ejercer su profesión con todas las garantías por parte del Estado Colombiano. Dicha claridad jurídica no es pertinente en el artículo 33 del proyecto de ley, sino en el 45, porque el primero hace referencia al tema del tiempo de la reserva y la facultad del Presidente para ampliar ese tiempo, y el segundo a quienes revelen información reservada. La sanción sobre la revelación de los documentos de carácter reservado debe cobijar exclusivamente a los funcionarios/as públicos/as que por la naturaleza de su cargo y sus funciones, estén obligados a mantener dicha reserva. Es una restricción a la libertad de información y un riesgo para las fuentes que los medios de comunicación y los periodistas tienen en la institucionalidad pública, que se penalice de manera indeterminada a “quien dé a conocer documento público de carácter reservado”. Por tanto,

PROPONE El Artículo 45 quedará así: ARTÍCULO 45. Adiciónese un artículo 418C a la Ley 599 de 2000, el cual quedará así: “Artículo 418C. Revelación de secreto. Los servidores públicos, que por la naturaleza de su cargo y sus funciones estén obligados a mantener reserva en la información, que den a conocer documento público de carácter reservado, incurrirán en pena de prisión de cinco (5) a ocho (8) años, salvo en cumplimiento de un deber constitucional o legal. La pena se aumentará hasta el doble cuando la divulgación o el empleo del documento reservado beneficie a miembros de grupos armados al margen de la Ley o a organizaciones de crimen organizado, o cuando se divulgue de manera ilícita a gobiernos extranjeros.”. Parágrafo. El mandato de reserva no vincula a los periodistas ni a los medios de comunicación cuando ejerzan su función periodística de control del poder público, en el marco de la autorregulación periodística y la jurisprudencia constitucional, quienes en cualquier caso estarán obligados a garantizar la reserva respecto de sus fuentes.

Cordialmente, CAMILO ROMERO Senador

PROPOSICIÓN ADITIVA AL PROYECTO DE LEY ESTATUTARIA No. 263 de 2011 SENADO Por medio de la cual se expiden normas para fortalecer el marco jurídico que permite a los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia cumplir con su misión constitucional y legal y se dictan otras disposiciones. En uso de las facultades como Senador de la República y considerando que: Es función legislativa del Congreso de la República, elaborar, interpretar, reformar y derogar las leyes y códigos en todos los ramos de la legislación. Según varios organismos de protección de derechos humanos como la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y según la misma Corte Constitucional, las medidas que limiten el derecho de acceso a la información, para que sean válidas, deben cumplir con distintos criterios, siendo uno de ellos el ser establecida de manera clara y precisa por la ley. Este criterio no es cumplido por la norma que otorga al Presidente de la República la facultad de ampliar el término de la reserva hasta por 15 años más que el término máximo previsto en el proyecto de ley, ya que se le otorga una facultad vaga e indeterminada, que le permitirá aplicarla según su arbitrio, ya que el proyecto de ley no prevé las condiciones de aplicación de esta facultad. Al incumplir este criterio que deben tener en cuenta todas las medidas que limiten el acceso a la información, la facultad mencionada desconoce ese derecho, y podría ser, por lo tanto, declarada inconstitucional en la revisión previa de constitucionalidad que tendrá que realizar la Corte Constitucional. Es incontrovertible que los documentos de inteligencia y contrainteligencia cuya revelación podría afectar la seguridad nacional deben tener carácter reservado, tal como lo propone el proyecto de ley de inteligencia y contrainteligencia, y como sucede en los demás países. No obstante, es preciso garantizar que la reserva de esta información NO anule por completo el derecho de las personas de acceder a la

información pública, derecho garantizado por nuestra Constitución (artículos 20, 23 y 74 de la Constitución Política) y por tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia (Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo 13, y Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 19). Para salvaguardar este derecho, es preciso que la reserva de la información atienda al criterio de necesidad, según el cual la información de inteligencia y contrainteligencia solo pueda someterse a reserva dependiendo de la sensibilidad de la información, con el fin de que solo la información más delicada para la seguridad nacional sea sometida al término máximo de reserva. Con el propósito de hacer operativo lo anterior, debería distinguirse varias categorías de información, a las cuales se les aplique un término de reserva diferente Por tanto, PROPONE Adicionar el siguiente Artículo: ARTÍCULO XX: CLASIFICACION DE LA INFORMACION DE CARACTER RESERVADO. La información de inteligencia y contrainteligencia tendrá carácter reservado. Dependiendo de sus características, dicha información podrá ser catalogada como confidencial, reservada o secreta. A. Será confidencial aquella información que contenga consejos, recomendaciones u opiniones, producidas como parte del proceso deliberativo y consultivo previa a la toma de una decisión de gobierno, cuya revelación comprometería la seguridad nacional. B. Será reservada la información sobre asuntos del orden interno, las relaciones exteriores o los procesos de negociación internacionales, cuya revelación afectaría la seguridad nacional. C. Será secreta la información referida al ámbito militar, tanto en lo interno y externo de la defensa nacional, cuya revelación afectaría la seguridad nacional. Cordialmente, CAMILO ROMERO Senador

PROPOSICIÓN ADITIVA AL ARTÍCULO 39 DEL PROYECTO DE LEY ESTATUTARIA No. 263 de 2011 SENADO Por medio de la cual se expiden normas para fortalecer el marco jurídico que permite a los organismos que llevan a cabo actividades de inteligencia y contrainteligencia cumplir con su misión constitucional y legal y se dictan otras disposiciones. En uso de las facultades como Senador de la República y considerando que: Es función legislativa del Congreso de la República, elaborar, interpretar, reformar y derogar las leyes y códigos en todos los ramos de la legislación. El proyecto de Ley Estatutaria debe contemplar en las excepciones a los deberes de denuncia y declaración, todas las violaciones a los Derechos Humanos, no solamente el genocidio, las ejecuciones extrajudiciales, la tortura, el desplazamiento forzado, la desaparición forzada, la violencia sexual masiva, los crímenes de lesa humanidad, o los crímenes de guerra, por parte de un servidor/a público/a. Es imperativo, por las experiencias recientes que ha vivido el país (“chuzadas del DAS”), que este proyecto contemple la vulneración de cualquiera de los derechos amparados por el Estado Colombiano en la Constitución Política. Cualquiera de estos debe ser objeto de denuncia y declaración, ya que la información de inteligencia y contrainteligencia, puede ser usada no solo para los crímenes que menciona el artículo 39 tal y como está. Por tanto, PROPONE El Artículo 39 quedaría así: ARTÍCULO 39: EXCEPCIÓN A LOS DEBERES DE DENUNCIA Y DECLARACIÓN. Los servidores públicos de los organismos que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia están obligados a guardar la reserva en todo aquello que por razón del ejercicio de sus actividades hayan visto, oído o comprendido. En este

sentido, los servidores públicos a los que se refiere este artículo están exonerados del deber de denuncia y no podrán ser obligados a declarar. Lo anterior sin perjuicio de lo establecido en los parágrafos 3 y 4 del artículo 18 y del parágrafo 3 del artículo 33. La exclusión del deber de denuncia no aplicará para los casos en que el servidor público posea información relacionada con la presunta comisión de genocidio, ejecuciones extrajudiciales, tortura, desplazamiento forzado, desaparición forzada, violencia sexual masiva, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y cualquier otro tipo de violación a los derechos humanos por parte de un servidor público. En cualquier caso los servidores públicos de los organismos que desarrollan actividades de inteligencia y contrainteligencia podrán denunciar las actividades delictivas de las que tengan conocimiento de manera directa o mediante representante del organismo de inteligencia y en condiciones que permitan garantizar su seguridad e integridad, garantizando la protección de fuentes, medios y métodos. En caso de que el organismo considere necesario declarar en un proceso podrá hacerlo a través del Director o su delegado. Cuando los servidores públicos a que se refiere este artículo deban denunciar o rendir testimonio, el juez o el fiscal según el caso, podrán disponer que la diligencia respectiva se reciba en forma privada y se mantenga en reserva mientras ello sea necesario para asegurar la vida e integridad personal del funcionario y la de su familia. Cordialmente, CAMILO ROMERO Senador